El transporte marítimo en el mundo romano: (discurso de apertura)
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UNIVERSIDAD
DE
VALLADOLID
1
SOLEMNE
APERTURA
DE CURSO
• _.' _~.lo!.'
.,. I
Edi o ial, Imp en a
y
Lib e ia CAS. . .' RTl~ . Apa ado
-¡ . '.
LLADOI.ID
INDICE
PÁGS.
I
I
-,
EL TRANSPORTE MARITIMO EN EL MUNDO ROMANO.
Discu so de ape u a, po el D . D. José A ias Ramos
BALANCE DEL CURSO 1947-1948.
L.~¡¡OR GENER.~L UNIVERSITARIA
5
VIDA CULTURAL ... ... ... ... ...
9
Facul ad de Filoso ía y Le as.
Facul ad de CIencias.
Facul ad de De echo.
Facul ad de Medicina.
CURSOS MONOGRÁFICOS DEI. DOCTORADO
60
DTSCIPLINAS GENERALES
62
Cá ed as de Fo mación
Relíg osa.
Cá ed as de Fo mación Poli íca.
Educación Física.
Cá ed as de Lenguas.
VIDA RELIGIOSA ... ... ". ... ... ... .., ...
69
CENTROS
y
ENTIDADES UNIVERSITARIOS
71
Colegio Mayo Uni e si a io de San a C uz.
Residencia del S. E. U. Reyes Ca ólicos.
Colegio Mayo Femenino
Ma ía
de Molina.
Academia de Alumnos In e nos de la Facul ad de Medicina.
Academia de Alumnos de la Facul ad de Ciencias.
Sindica o Español Uni e si a io de Valladolid.
Je a u a Uni e si a ia de A chi os. BIblio ecas y Museos.
Biblio .eca Uni e si a ia.
Museo A queológico.
Asociación UnI e si a ia.
Ag upación Musical Uni e si a ia.
CONMEMORACIONES, CONFERENCIAS, EXPOSICIONES
y
VISITAS
134
Homenaje a D. Juan de Aus ia en Villaga c a y La EspIna.
Con e encias de ex ensión
um e si a ía.
Con e encias en la Sección de Es udios Ame icanis as.
La Asamblea Oe an ina de la Lengua Española en Valladolid.
Del homenaje uni e si a io a oe an es. La Uni e sidad en
Medina del Campo.
ExposicIones.
V si as.
IX
._-~~.-
LA UNIVERSIDAD y LAS INSTITU.CIONES CIEN:"ínCAS y CULTURALES
DE VALLADOLID .,. .,. ... ... ... '" ... ... ... ... ... ...
La Real Academia de Medicina y Ci ugía de Valladolid.
El Colegio O icial de Médicos.
El Colegio O icial de Doc o es y Licenciados.
Delegación P o incial de la Subsec e a ia de Educación Po-
pula .
P oyección de documen ales écnicos. .
La Academia de Plo
XII
y
la Ob a Pan
y
Ca ecISmo en la
Uni e sidad.
FIESTAS UNIVERSITARIAS ... ... ... ... .., ... ... ... .., ... ... ...
Inaugu ación del Cu so.
Fies a de la Hispanidad.
Fies a de San Lucas, Pa ono de la Facul ad de Medicina.
Fi '.s a de San A1be o Magno, Pa ono de la Facul ad de
Ciencias.
Fies a de San Nicolás de
Ba í,
Pa ón de la Uni e sidad.
Fies a de San Raimundo de
Peña o ,
Pa ón de
la
Facul ad
de De echo.
Fies a de San o Tomás de
Aquíno.
Fies a de San !sido o de Se illa. Pa ón de la Facul ad de
Filoso ía
y
Le as.
Fies a del Lib o.
Fies a de la Licencia u a.
Fies a a bene icio del Pabellón de Ni ios Tube culosos.
MOVIMIENTO UNIVERSITARIO ... ...
Ag ~ecimien ()l.
Las nue as Au o idades de la p o incia
y
la Uni e sidad.
Nue os Ca ed á icos y nue os ca gos uni e si a ios.
Homenajes.
Dis inciones académicas.
Nue os P o eso es Adjun os.
Nec ología.
MILICIA UNIVERSITARIA .. , ... ...
VIAJES y EXCURSIONES DE ESTUDIO ...
Excu sión a Po illo.
Viaje de es udios de la Facul ad de Filoso ía y Le as.
Viaje de es udios de la Facul ad de Ciencias.
Viajes de es udios de la' Facul ad de Medicina.
LA UNIVERSIDAD y LOS CENTROS CULTURALES DEL DISTRITO
Colegio Mayo Uni e si a io G ego io de la Re l11a en el
Ins i u o de EspeCialización Médica de Basu o (Bilbao).
III Cu so de la Uni e sidad de Valladolid en Vi o la.
Ins i u o de Especialización Médica de la Facul ad de Medi-
cina de Valladolid en la Casa de Salud de ValdecUla.
de San ande .
Se icio de Ci ugía del D . Va a, en el Hospi al P o incial
de Bu gos, '
G á icos de los ac os celeb ados en el cu so.
p.(o••
UNIVERSIDAD DE VALLADOLID
158
168
DR. D. JOSÉ ARIAS RAMOS
GATlDRÁTICO DE DERECHO ROMANO
EL TRANSPORTE
MAR TIMO EN EL
187
MUNDO ROMANC)
199
2Q4
(DISCURSO DE APER URA)
214
CURSO
¡
SUMARIO
l. ROMA Y EL MAR.
II. LAS RUTAS.
m.
LOS PUERTOS.
IV. LAS NAVES.
V. LA VELOCIDAD.
VI. LA MANIOBRA.
VII. LA NAVE, COMO «RES IURIS).
VIII. LAS MERCANCIAS.
IX. EL PERSONAL.
X. AGREMIACION.
XI. EL ENCASILLADO CONTRACTUAL DEL TRANSPORTE.
GENERALIDADES.
XII. EL ENCUADRAMIENTO DEL TRANSPORTE EN CA-
SILLERO DEL SISTEMA CONTRACTUAL CIVIL.
XIII. EL TRANSPORTE. CONTRATO INNOMINADO.
XIV. EL TRANSPORTE MARITIMO EN EL «IUS HONORA-
RIUM».
XV LA CONDUCTA DELICTIVA DE LOS
NAUTAE.
XVI. LA AVERIA GRUESA.
XVII. EL TRANSPORTE MARITIMO. SERVICIO ESTATAL
I·~·~·
,
.
a
41
El anspo e ma í imo en el mundo
omano
L·-ROMA Y EL MAR
Si se excep úa B í anla, po o a pa e poco desga-
jada de las Galias, la igu a del Impe io omano es la de
un eno me cuenco de ie as, de anchu a y pe il des-
iguales, que bo dean un ma in e no: el ma e nos um.
Es a aza geog á ica del Impe io log ado po Roma
hace pa en e oda la impo ancia que pa a aquel colosal
o ganismo hubo de ene el núcleo cen al liquido del Me-
di e áneo, La u o, en e ec o,
y
el Impe io hubie a sido
inconcebible sin el dominio mili a del ma al que se
asomaban sus ie as,
y
sin una ed de comunicaciones
y
á ico come cial que su case sus olas.
Lo cu ioso es que es e esul ado ué el log o alcanzado
po un pueblo sin ocación ma ine a. El iejo la ino es
e lcola. Se sacudió con pena la cos a de e ón de la
gleba adhe ida a sus sandalias de lab iego pa a en ega se
a la a en u a de unas ablas lo an es. En la ob a del
Impe io, lo suyo es la calzada bien cimen ada yenlosada,
-x-,
el acueduc o, el puen e. la yun a que aza con el a ado
los limi es de la colonia, célula asplan ada de omaníza-
cíón.
Po el ma nada descub e y en él nada inno a; se
limi a a cap a una écnica que es
púníca
O
g iega. El
ocabula io náu ico omano con iene muchos é minos he-
lénicos
(1),
e elado es de es a cap ación. Púnicos yg ie-
gos pa ecían no i i a gus o sin no a en la ca a la b isa
salob e del ma . Su expansión -sal o la ulgu an e ma -
cha de Alejand o- es onea las cos as, saípícándolas de
ac o as come ciales y blancos pó icos de emplos, desde
los cuales, más o menos lejanos, se di isan los azules do-
minios de Poseidón y las Ne eidas. El omano ansía des-
emba ca pa a lanza en seguida su
pilum
ie a aden o,
lo más lejos posible. De los g iegos es la designación del
Medi e áneo que los omanos aduje on con la exp esión
ma e nosi um, posesi o que no iene un sen ido de p o-
piedad o sobe anía, sino de p oximidad o amilia idad; y
la única idea omana en la écnica de la gue a ma í ima
es el
co us
o enganche de abo daje que lle a con a
el
ba co enemigo las a mas de la in an e ía de ie a
(2).
Sin emba go, a con apelo de su ocación ag ícola y
de sus gus os de homb es de ie a aden o, los omanos no
u ie on más emedio que ap ende la lección de la nece-
sidad del dominio del ma . Al inal de la p ime a gue a
püníca, los
as a
de las p oas enemigas, expues os en el
o o, eco da ían cons an emen e es a lección a las apa-
das es as de los senado es e a enien es.
Y
apa ecen en la
República mandos nue os: sus dos p ime os almi an es,
duo i i na ales
ylos
clasici quaes o es.
Con odo, la pe sís encia de su ieja inclinación hace
que Roma p e ie a con o nea a su ca ; conquis a el ma
desde las ie as que le odean, ecuen ando la undación
de colonias ma í imas a los dos lados de la península -Py -
gí, Cae e, An íum, Te acina, Min u nus. Paes um, a Occi-
den e; Cas um No um, A íminíum, B mdísíum, en la cos a
ad iá ica-, buscando la amis ad de po encias ma í imas
-Ma sella, la ieja aliada, Rodas, Apolonía, Si acusa-, Al
!FA
- XI-
in, el mando ex ao dina io con e ido a Pompeyo con a
los pi a as es el signo de que la lección ué ap endida del
odo. Y Roma dominó el ma , no sólo desde las cos as, sino
sob e las aguas.
Sólo en onces ué plenamene posible, e icaz y egula
el á ico ma í imo que las necesidades económicas del Im-
pe io eque ían. Al lado de la ieja a is oc acia sena o ial,
nobleza de g andes e a enien es y al os unciona ios del
Es ado, su ge po en e la nobleza inancie a de los
equi es.
negocian es en g ande que, i ula es de g uesas o unas,
di igen emp esas banca ias, p es an a in e és ele ado, de-
dican na es al anspo e, cons i uyen socie a es pa a la
cob anza de impues os o la explo ación de minas.
Cla o es que, desde es a época, has a el inal del Bajo
Impe io, muchas ci cuns ancias a ia on, y se ía alsa una
exposición que no acusase las al e aciones más des acadas.
Realcemos dos ímpo an ísímos aspec os. A ines de la Re-
pública y comienzos del P incipado, el Impe io no es o-
da ía, como o ganización polí co-admín s a í a, una uni-
dad homogénea y compac a, sino una inmensa con ede a-
ción de unidades polí icas - ibus,
cioiia es, egna-
más
o menos o nada au ónomas, abadas a la cun as ec o a.
Roma, po lazos de abiga ado pa icula ismo. El á ico
come cial ma í imo iene, pues, oda ía un aspec o de á-
ico in e nacional. Mien as que, adelan ando el iempo,
se á, esencíaimen e, un á ico come cial que se desen uel e
den o de lo que es ya una unidad homogénea y cohe en e,
yllega á a se
más
a de la inmensa pi ámide, uni o me-
men e es a i icada y [e a quizada, del Bajo Impe io, en
cuya cúspide se halla el empe ado ,
sac aiisimus dominus.
Pa alelamen e
y
en o o aspec o, usando una e mino-
logia menos anac ónica en el ondo de lo que pa ece en
la o ma, puede deci se que el Es ado omano de ines de
la República y comienzos del P incipado es el Es ado de un
égimen capi alis a libe al. En el Bajo Impe io, en cambio,
nos encon amos an e un socialismo de Es ado, in e en-
cíonis a, o ali a io, Ello implica. un cambio paula ino pe o
- XII-
adical en la polí ica come cial del Es ado omano. No en
los ines de es a pol1 ica come cial, pe o sí en los medios que
el gobie no omano u ilizó pa a desa olla la.
La polí ica del Es ado omano en elación con el co-
me cio no ué una polí ica p o eccionis a en el sen ido de
p opone se di ec amen e alen a el come cio en gene al
como ac o de la iqueza nacional. La polí íca come cial
del Es ado omano
ué
undamen almen e una polí íca de
abas os y una polí ica iscal. Es u o siemp e guiada po
esas dos p eocupaciones: la annona yel iscus. Asegu a el
abas ecimien o de los núcleos u banos, yespecialmen e el
de la capi al -y más a de el de las dos capi ales: Roma y
Cons an inopla-
y
lle a dine o a las a cas del Es ado. Los
que se ue on ans o mando en a monía con el cambio
ope ado en las ins i uciones polí icas ue on los medios con
los que se p e endía asegu a dichos ines. Medios de una
cie a sua idad libe al al p incipio: el a ado come cial
con las más o menos au ónomas en idades, as os que se
ag upaban con leyes di e sas de a acción en la g an cons-
elación que es el Impe io en sus comienzos; el con a o.
la concesión de exenciones y bene icios a las asociaciones
lib es de homb es dedicados a las ac i idades del come cio
más elacionadas con la annona. Más a de es e come cio
a siendo sus aído a la inicia i a p i ada. Una es echa
eglamen ación in e encionis a iende a hace de él una
ueda del eng anaje adminis a i o es a al. El ius
nu uii-
na um, acul ad de celeb a e ias o me cados, debe ím-
pe a se del empe ado (3). El con ol sob e las asociacio-
nes de come cian es se hace an in enso que ales coüeaia
se con ie en en g emios ce ados, o zosos yhe edi a-
ios (4). El Edic llm de p e iis e um enalium de Diocle-
cíano (5). minuciosa legislación de asas, nos e ela la
in ensidad alcanzada po el in e encionismo es a al, guia-
do po su p eocupación annona ia
y
iscal, en ma e ia de
ijación de p ecios ysala ios. Los géne os .•que se es imaban
necesa ios pa a el abas ecimien o ue on conside ados me -
ces illici as pa a el come cio de expo ación.
---- XIII
Asi, pues, no debe pe de se de is a es a e olución
pol1 ica
y
social del Impe io omano pa a la mejo com-
p ensión de emas que a añen a la egulación ju ídica de
su come cio; y, cla o es, conc e amen e, a la de los ans-
po es ma í imos en sus di e sos aspec os, a la que di igimos
en es as líneas nues a mi ada e ospec i a.
n.-LAS RUTAS
Los caminos del ma no dejan a la A queología los da-
os ela i amen e pe ennes de las calzadas e es es. Nues-
a in o mación sob e u as ma í imas, que p o iene esen-
cialmen e de uen es li e a ias, es más de icien e que la que
poseemos sob e ías omanas de comunicación po ie a.
En su mayo pa e las u as ma í imas omanas iban
bas an e ceñidas a las cos as. Solamen e ap o echando la
egula idad de cie os ien os que de an iguo se hablan
obse ado ---como la de los llamados ien os e esios, que
soplaban de Oes e a Es e en el Medi e áneo o ien al- se
a en u aban a aleja se de la cos a.
Pueden indica se como u as más impo an es las si-
guien es:
a}
En el Medi e áneo occiden al, las dos que, o-
mando como pue os ex emos Gades o Tingis, po un lado,
yOs ia yPu eoli, po o o, bo deaba una de ellas la pa e
No e, con posibles pue os de escala en Ca hago Na a, Ta-
aco, Massilia yMompecus, pa a descende po la cos a
o ien al de Có cega has a Ale ia yde all1 a Os ia; mien-
as que la o a seguía la cos a No e de A ica hasa Ca -
ago, pa a di igi se de allí, bien di ec amen e a Pu eoli u
Os ia, o bien ocando an es en la cos a sicílíana, p e e en-
emen e en Lilybaeum.
b) A di e encia de lo que acon ecía con las dos u as
an e io es, qus se hacían indis in amen e en un sen ido o
en o o, la u a de I alia hacia O ien e no se hacia po el
mismo eco ido que de O ien e a I alia. Ello po que en
----- XIV ---
es a zona del Medi e áneo einaban. p incipalmen e en el
e ano, los llamados ien os
e esíos,
ien os del Oes e.
Po
eso los ba cos que sal1an de Os ia o Pu eoli, después de
pasa el es echo de Mesina, no cos eaban, sino que c u-
zaban di ec amen e a Alejand ía. E incluso se p e e ía es a
u a pa a segui a los pue os de Fenicia
y
Si ia. El camino
in e so, hacia I alia, no se podía hace con el mismo eco-
ido en el que dominaban los aludidos ien os. Y po ello
se cos eaba Pamphylia, na egando hacia el ex emo occi-
den al de Chip e, cos eábase después Rodas, pasando a la
cos a oes e del Peloponeso po el su de C e a. Desde el Pe-
loponeso e a ácil ya pasa al es echo de Mesina, o di i-
gi se, po la cos a o ien al de I alia, a B undisium.
e)
O a g an u a, muy ecuen ada, e a la que, com-
binada con las an e io es y omando como pun o inicial
cualquie a de los pue os impo an es mencionados, emon-
aba el Egea y el Bós o o has a Bízancio, y después bo dea-
ba la zona su del Pon us Euxinus, o sesgaba es e ma has a
la península de C imea.
Pe o la ac i idad del anspo e ma í imo no se eje ci-
aba su cando solamen e es as líneas azadas sob e el ma
cen al del Impe io. Como dice GOLDSCHMIDT,«la gos iajes
en na egación de al u a, sob e g andes na es, e an habi-
uales ambién en el A lán ico, en el Ma Rojo y en el
Pé sico. Eno mes lo as umen a ias p o eían a I alia, y
más a de a Bizancio, de los alimen os más necesa ios, La
na egación come cial egula aba caba an o los ma es del
Na e como las cosas o ien ales de A ica y el Océano In-
dico; con la India, y has a con China, exis ie on ex ensas
elaciones come ciales ... El á ea del come cio al po mayo
es aba delimi ada po o e as de me cancías y anspo es
del Tibe a la India me idional, de ,un lado, y a Ge manía,
Sudán y el lago Tschad, de o o. Indicado es ma í imos con-
enían la lis a p ecisa de pue os de escala en los la gos
iajes po ma , como exis ían los íne a íos pa a los iajes
po ie a)
(6).
El Pe iplus ma is E ]/ h aei, manual de un come cian e
4
----<
XXII-
- XXIII-
aslada con cie a cele idad pe echos mili a es. Es o
pa ece deduci se de las palab as de Césa al e e i se a
ellas en el episodio del paso del canal de la Mancha en el
año
54:
has omnes ac ua ias impe a iie i ; si bien las que
él u ilizó en onces a iaban algo del modelo co ien e, ya
que el mismo Césa ea um modum o mamque demons a ,
y con a eglo a es as ins ucciones suyas se cons uye on
paulo humilio es
y
pauu:
la io es quam quibus in eüquis
u imu ma ious
(18),
más bajas y más anchas que las usa-
das en los o os ma es.
Po cie o que la indus ia de e ec os na ales debía e-
ne en España cie a impo ancia, pues o que Césa manda
lle a de nues a península ea quae sun usui ad a mandas
na es, p obablemen e co dajes de cáñamo y espa o y ob-
je os de hie o y cob e. En el dibujo de es a na e en el
mosaico unecino se e un homb e le an ando el po ísculus,
mazo con el que, golpeando en la bo da, se ma caban los
iempos a los eme as. El homb e es el ho a o opausa ius,
llamado a eces, en los ba cos de gue a,
sump umiacus,
po
se i se pa a su a ea de un ins umen o musical.
O a emba cación mix a de ela y emo es el myopa o,
cuya nomencla u a e ela el o igen g iego.
Pe o, an o uno como o o de es os dos ipos de emba -
cación ienen poco que e con el anspo e me can il. Fue-
on en ocasiones auxilia es de la ma ina de gue a, y, sob e
odo, e an las emba caciones ípicas de los pi a as.
Pa a el come cio ienen más in e és, no obs an e su
meno amaño y calado, los ba cos que, como la
s a a
y la
lin e , Se usaban mucho en el anspo e lu ial, a eces
a la si ga.
ue a de la cual se na egaba poco, sob e odo en e el 11 de
no iemb e yel
4
de mayo, pe íodo conside ado
ma e
c au-
sum, es es imada ac ualmen e con os ensibles di e encias,
po alo a se de mane a dis in a los da os p opo cionadas
po los esc i o es an iguos; no muy cla os y conco dan es
ampoco a su ez.
Plinio, en el lib. XIX de su His . Na ., hablando del
lino, p opo ciona los siguien es da os:
a)
Gale io llegó a Alejand ía al sép imo día de habe
salido del es echo de Mesina.
b)
El senado Vale io Ma iano llegó a la misma ciu-
dad egipcia desde Pu eoli al no eno día, na egando con
buen ien o.
c)
De Gades a Os ia se podía llega al sép imo
día.
y
desde Os ia se llegaba: a España (p obablemen e a Ta-
aco) , en el cua o día; a las cos as de la Na bonense 'en
el e ce o; y a A ica, el legado del p ocu ado Vibius C is-
pus, C. Fla ius, llegó en dos días.
O as in o maciones nos señalan pa a la dis ancia
B undisium a Dy achium, un día; y Pu eoli a Co in o
cinco días.
P obablemen e no son es as las elocidades no males,
sino que se consignan p ecisamen e po conside a los ma -
chas eco d.
Los iajes de Alejand ía y cos a o ien al medi e ánea
a los pue os de I alia e an más len os, po el mayo des-
a ollo de la línea. de u a a que obligaban los ien os e e-
sios, como an es hemos dicho. A es e espec o se suele ci-
a el iaje desc i o po Luciano de un ba co me can e
g ande qus a ibó al Pi eo a los se en a días de habe sa-
lido de Alejand la. P obablemen e se a a aquí de un ia-
je excepcionalmen e len o, pe o, de odos modos, suele
calcula se que el de Alejand ía a Pu eoli se hacía en unos
cincuen a días.
El iaje de San Pablo, que nos ela an los Hechos de
los Após oles, cuando, bajo la cus odia del cen u ión Ju-
lius, a a Roma po habe apelado al Césa en su condí-
V.-LA VELOCIDAD
La ma cha de las na es, ya de suyo muy a iable, aun
den o de la época conside ada ap a pa a la na egacíon
en el Medi e áneo -del 26 de mayo al 14 de sep iemb e-,
,
- XXIV-
cion de ciudadano omano, nos ilus a bien sob e las di-
icul ades que ales iajes implicaban. El ba co ad ami a en
el que San Pablo pa e de Cesa ea, en Pales ina, llega a
Sidón al día siguien e, desde donde, cos eando la cos a de
Chip e con ien os con a ios, bo dea Cilicia y Pamphylia
y a iba a My a, pue o de Licia. Allí dejan el ba co ad a-
mi a y ansbo dan a o o alejand ino que se di igía a
I alia. En a ios días, y con di ícul ad, llegan a la al u a
de Cnídus, a anzada me idional de Asia Meno en el Egeo,
y siemp e con malos. íen os, bo dean la cos a su de C e a
ocando en el pue o ce cano a Lasaea. No conside ándole
bueno pa a in e na , p e enden gana o o, y un ien o
hu acanado los a as a hacia el su oes e y, después de
a oja al ma pa e de la ca ga, nau agan en aguas de
la isla de Mal a. Pasando allí es meses, emba can en o a
na e que los lle a a Sy acusa, donde es án es días. y
inalmen e a Regium y Pu eoli (19).
o o hecho del cual se ha p e endido saca consecuen-
cias en o den a una g an len i ud en el anspo e ma í-
imo es el de que
papí os
egipcios mues an que la subida
al ono impe ial de Pe inax, ocu ida el
1.0
de ene o
del 193 d. de C., no
ué
conocida en Egip o has a la p i-
me a semana de ma zo. Pe o an o la época del año en
que la mue e de Commodo u o luga , como la p e e en-
cia del CllTSUS
publicus,
o co eo o icial e es e pa a los
despachos gube na i os, no inclinan a c ee que la no icia
llegase po ía ma í ima.
Dejando a un lado los casos excepcionales de elocidad
o len i ud, se acep an, en gene al, los da os de los geóg a os
an iguos, que señalan a un ele o un p omedio de mil a mil
quinien os
s adia
al día, lo que nos da ía, poco más o me-
nos, una, ma cha media de diez kilóme os po ho a.
Un da o in e esan e, que no Se opone al cálculo an e-
io , ya que la du ación se ija ía como calculada al má-
ximo y aba cando las es ancias en los pue os, lo suminis-
a el ex o omado de los
Diges a
de Scae ola, que se e-
ie e al que los omanís as llaman «el
[oenus nau icus
de
Lá n. IV.-Es ela de Noe oleia. Tyche
i
Pompeya).
'P. ),..
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Callimaco». Un p és amo a la g uesa en el que el p es a-
mis a o o ga como plazo el que se calcula como du ación
del iaje edondo Be y o B undisium ida y uel a: doscien-
os días (20).
VI.-LA MANIOBRA
¿podían la
co bi a
y el
pon o
omanos na ega única-
men e con ien o a o able? Todo pa ece induci a c ee
que, aún con di icul ades na u almen e mayo es que en
épocas pos e io es, no debe exclui se la posibilidad de ma-
niob a pa a que la di ección no es u iese exclusi amen e
a me ced del ien o.
La
a emo
o
a emona,
al como nos desc ibe San 18i-
do o de Se illa su inalidad
-«di igendae po ius naois cau-
sa quam
cele i a iss-:-, pudo se una especie de oque o
mesana, a la que el amoso ju isconsul o de la época de
Augus o, iniciado de la escuela p oculeyana, Labeón, no
conside aba
pa s na is,
sino
adiec amen um
(21), cuya e-
p esen ación g á ica p e endió da el dibujan e del mosai-
co de Henchi -Medeina, an es ci ado, en el diseño del
pon-
o,
y que, con la ayuda del
gúbe naculum,
p opo ciona ía la
posibilidad de una ma cha en la línea zigzaguean e de las
bo dadas, aunque, cla o es, al na egación de bolina no
pudiese se an ceñida como con los medios ac uales.
Desde luego los es imonios li e a ios apoyan es a e-
sis. Luciano, po ejemplo (22), habla de un ba co na egan-
do oblicuamen e p esa de los ien os e esios; y Cice ón de
«un len o e incómodo iaje con ien os en con as (23);
y la exp esión
«p ola is
pe iü us» que leemos en Plinio (24),
opues a a la de
«aequis pedibus»
usada po Cice ón, que
iene a sígníñca «con las esco as ama adas po igual», es
deci , pa a ecibi el ien o de popa, pa ece índíca una
Posición de las esco as, ypo an o de la ela, ap a pa a
una di ección del ien o en ángulo más o menos ce ado con
la linea de la quílla,
.,, ,
. 'i..·.oo.•
,~'"
- XXVI-
VIl.-LA NAVE, COMO «RES IURIS:..
En la cali icación ju ídica de las cosas, pe enece la
na e en De echo omano a las cosas muebles; es ambién
es nec mancipi;
y en la dis inción en e cosas simples y
compues as pe enece al g upo de es as úl imas.
La p ime a dis inción -cosas muebles e inmuebl,es-
u o poco elie e en el De echo omano. Las di icul ades
doc inales que pa a su g a amen con hipo eca o ece el
ca ác e mueble de los buques, no se die on en el De echo
omano po la concepción uni a ia del
pignus,
la consi-
guien emen e desdíbuiada au onomía de la hipo eca con
. espec o a la p enda p opiamen e dicha, y las ca ac e ís-
icas y modalidades de la hipo eca omana, sin exigencias
de publicidad y egis o. La na e omana" mueble, podía se
obje o de cualquie a de los de echos eales de ga an ia.
La inclusión de la na e en e las
es nec mancipi
es
pe ec amen e explicable. Mé i o innegable de Bon an e es
habe disipado las di icul ades de comp ensión de la cla-
si icación omana de las cosas en
mancipi
y
nec mancipi
En ningún o denamien o ju ídico las cosas obje o de p o-
piedad o man un bloque homogéneo. Se escínden siem-
p e en dos g upos, en cuya egulación dominan, espec i-
amen e, el p incipio social y el p incipio indi idual. Aba -
ca el p ime g upo las cosas que se es iman más p eciadas
según las condiciones sociales y la peculia economía de
cada pueblo. Y en la egulación ju ídica de las elaciones
de que son obje o, la dis inción se e leja en que, o bien
se las sus ae a la p opiedad indi idual en países de égi-
men socíalís a, o bien se imponen o malidades especiales
de publicidad y solemnidad a la adquisición del dominio y
o os de echos sob e las mismas. Fo malidades que e lejan
aquel p edominan e in e és social y de las que es á exen a,
en cambio, la adquisición de de echos sob e las cosas del
o o g upo.
A es a concepción, que se da en odos los pueblos, es-
- XXVII-
ponde siemp e una clasi icación de las cosas di e samen-
e o mulada, según sean los bienes que se es imen unda-
men ales en la economía de cada pueblo o época. Y a ello
esponde en el De echo omano la dis inción en e
es man-
cipi
y
es nec mancipi.
Y como el pueblo omano no
ué
un pueblo ma ine o, sino ag ícola, la p ime a ca ego ía de
cosas, que e an pa a ellos el exponen e undamen al de
iqueza, enía lógicamen e que es a cons i uída po los
undos y sus se idumb es y po los ins umen os de' a-
bajo
ag ícola.:
escla os y animales de i o y ca ga. Sólo
pa a la adquisición de es as cosas se exigían o malidades
-mancipa io, in iu e cessio-
e elado as del in e és so-
cial. Las demás podían adqui i se po la simple en ega. Así,
pues, las na es e an es
nec mancipi,
y la adquisición y
ansmisión de su p opiedad no se suje aba a o malidad
alguna especial.
En cuan o a la o a clasi icación, la na e no es una
es
simple. En la ico omía en que Pomponio dis ibuye
los
co po a,
ex o en que has a la e minología empleada
e ela la in luencia ilosó ica g iega, el ju isconsul o inclu-
ye la na e en e los
co po a ex con ingen ibus:
« ...
ia
au em gene a sun co po um: unum, quod con ine u uno
spi i u e G aece
Yj O}p.É o
oca u , u homo, ignum, lapis
e similia; az e um, quod ex con ingen ibus, hoc es plu-
ibus in e se co iae eniious cons a , quod
c UV' ¡p.É o
uoca u ,
u aedi icium, na is, a ma iu n; e ium,
quo i
ex dis an-
ibus cons a , u co po a plu a non solu a, sed uni nomini
suoiec a, elu i populus, leqio, g ex»
(25). La clasi icación,
basada, no en un c i e io cien í ico, ísico o químico, sino
en la ex e io idad con que las cosas se o ecen en su u ili-
zación económico-social, no e a pa a los ju is as un sim-
ple ado no de in e ilosó ico sin ascendencia.
En los negocios ju ídicos que enían po obje o la na e,
como cualquie o a cosa compues a, juegan impo ancia
p ác ica es as dis inciones:
a)
la
es
en su indi idualidad
p ecisa y pe manen e;
b)
la
pa s eí,
en la que puede ca-
be una posibilidad la en e de se obje o au ónomo de e-
- XXVIII
-e-e-
laciones ju ídicas con la sepa ación; y c) los acceso ios,
ins umen um na is.
Si se ende una, na e sin exp esa más, ¿qué se en-
endía comp endido en el obje o del con a o? El más il,
o la
a emo,
¿son
pa s na is
o simple
adiec amen um?
(26).
Si se lega una na e y el es ado , con pos e io idad al
o o gamien o del legado, en sucesi as e o mas, ha ido sus-
i uyendo po o os los elemen os cons i u i os de la em-
ba cacíón, ¿subsis e el obje o del legado? ¿Vale el lega-
do? (27).
Vendida una na e, ¿puede eclama un e ce o la p o-
piedad de alguno de los elemen os de que es á cons uída,
y cuál es la esponsabilidad po e icción que
ecae á
so-
b e el endedo ? (28).
Si
na em cum ins umen o
emis i,
¿en a en la en a
la chalana, auxilia ? (29).
Sob e la base de la iple dis inción aludida, la agudeza
casuís ica de los ju isconsul os clásicos iba esol iendo las
cues iones apun adas y o as análogas.
Lo que pa en iza ía la indi idualidad y pe manen e
iden idad de la na e a a és de las e o mas en ella ope-
adas, ycomo obje o de con a ación, se ía el nomb e, co-
locado p obablemen e, como en las na es de gue a, jun o
al
pa asemum
o masca ón de p oa. A popa iba una es a-
ua de la deidad bajo cuya p o ección se ponía el na ío,
imagen que, po es a unción de ampa o, se denominaba
u ela,
igual que la gua da cuasi amilia de los impúbe os
sui iu is.
Nada sabemos de egis os o ma ículas que adsc ibie-
sen la na e a un pue o de e minado y la con i iesen, po
deci lo así, una nacionalidad o abande amien o, Pe o lo
cie o es que la indicación de lo que pudie a llama se la
ciudadanía de la na e se hace con mucha ecuencia en las
uen es li e a ias de di e sa índole cuando hablan de un
na ío. Así, en los
Hechos de los Após oles,
po ejemplo, no
se nos dan los nomb es de las na es en las que San Pablo
ealizó su acciden ado iaje ma í imo hacia Roma, pe o se
T
- XXIX-
nos dice que la p ime a e a ad ami a y la segunda y e -
ce a
aíejand ínas.
Tal ci cuns ancia se ex e io iza ía en el
nomen
y en la
u ela,
y más que po el luga de cons uc-
ción es a ía de e minada po la ciudadanía del a mado .
En la popa de la na e del mosaico del An íqua íum, no obs-
an e no a a se al pa ece de una na e de gue a, la-
mean dos g ímpolas simila es al
exilum na ale
de los
ba cos de gue a.
En la legislación del Bajo Impe io, la na e, como
es
uuncula ia,
pe enece a la ca ego ía de las cosas
obnoxiae,
obliga ae
o
adsc ip ae,
en e a la de las cosas
immunes
u
o iosae.
Es es a una clasi icación de las cosas que no se acos-
umb a a o mula en los Manuales de De echo omano,
apegados a
Ia
e minología adicional de los clásicos en
sus ob as más sencillas. Pe o, es e iden e que en el De e-
cho de aquel Es ado in e encionis a, que con ie e los
collegia,
que habían sido asociaciones g emiales lib es, en
sindica os o zosos cuya ac i idad se conside a como se i-
cio es a a , dicha clasi icación, cla amen e e lejada en el
Codex Theodosianus,
u o una impo ancia p ác ica mu-
cho mayo que alguna de las expues as co ien emen e
ad
usu a
scnola um.
Las cosas que cons i uían el pa imonio de los que o -
maban pa e de aquellos
collegia
o sindica os, cuya a ea el
socialismo de Es ado del Impe io omano del siglo IV en
adelan e iba encuad ando en el ámbi o, cada ez más am-
plio, del se icio público, no son obje os sob e los que se
pueden ope a lib emen e oda class de negocios ju ídicos.
Lle an consigo, inexo ablemen e, la imp on a de se
pa-
imonium mune i obnoxium; es one i addic a.
Va con
ellas, cuando se he edan, Se comp an o se ansmi en po
cualquie negocio
ju ídico,
el ma chamo indeleble de su
adsc ipción a la a ea que el Es ado o ali a io del Ba.jo
Impe io conside a como uno de sus ines. Es án pe enne-
men e suje as, ayan a quien ayan a pa a
p i a o iu e,
al se icio: on1lS
puolicum,
munus, junciio. El adqui en e
-Xxx-
no iene libe ad pa a asigna las un des inO a su a bi io.
La ac i idad de los a mado es
y
p opie a ios de em-
ba caciones
(na icula ia unc io; na alis
unc io;
munus
na icula ii one is)
es en el Es ado del Bajo Impe io
onus
publicum,
y la na e, como odo el pa imonio de los que
a al ac i idad se dedican o zosamen e,
es one i addic a
es
(30). La pe sona a la cual aya a pa a po cualquie
i ulo asla i o,
in e i os
o
mo is causa,
aunque no sea
miemb o del
collegium
o sindica o o zoso que cumple el
se icio es a al, ecoge con la cosa el g a amen de su a ec-
ción a dicho se icio y de la esponsabilidad po su ea-
lización.
VIII.--LAS MERCANCIAS
En las g andes líneas pueden señala se con bas an e se-
gu idad cuáles e an las p incipales ma e ias obje o del
á-
icocome cial ma í imo.
Tomando a Roma como cen o, cabe asegu a que el
á ico de los pue os ce canos a la misma e a más de
impo ación que de expo ación. Las me cancías que de
I alia salían pa a o os luga es del Impe io consis ían p in-
cipalmen e en ino, acei e, ejidos de lana del alle del Po,
ce ámica ina de E u ia yCampania, y acaso a mas. Y,
desde luego, dine o, po que, en gene al, la, balanza come -
cial des a o able p odujo du an e el Impe io un despa a-
ma se con inuo de la moneda omana, ejempla es de la cual
han sido hallados has a en la isla de Ceilán.
De los pue os de Ci enaica, A ica, Numidia y Mau i-
ania, los ba cos llegaban a I alia con igo --especialmen e
de la segunda, de es as egiones, que hubo época en que
expo aba dos e cios del o al consumido en Roma-, má -
mol de colo , el amoso
ma mo Numidicum,
cuyas can e-
as e an
pa imonium Caesa is,
pú pu a y esponjas de las
Sy es. Y, apa e es os p oduc os p opios, los pue os de la
cos a a ícana cen alizaban pa a su anspo e a I alia
-:XxXI-
p oduc os que enían del in e io , de más allá del
limes
omanus,
po las u as e es es de las ca a anas: o o en
pol o, ma il, ébano, ie as pa a los espec áculos ci censes.
En la península Ibé ica, las na es emba caban pa a
I alia acei e de oli a, igo, pescado en sal,
y
los p oduc-
os de las minas, que Espa ia explo aba en algunos si ios
mucho an es ya de que inie an los omanos.
La p o incia Na bonense en iaba sus inos;
y
po el
Ródano bajaban a A ela e, o Se concen aban en Massilia,
lanas de las Galias y acaso es a io y plomo que habían pa-
sado el Canal de la Mancha p oceden e de B i ania.
Made as de las egiones danubianas in e io es segui-
ían la u a del Pon us Euxinus, Bizancio y el Egeo. Y al
ez ambién o o de la Dacia.
Las na es de G ecia p opiamen e dicha no lle a ían a
los pue os de las ce canías de Roma muchas me cade ías
p oceden es de su mismo país: má moles, miel, ino y ob-
je os a ís icos. Pe o e an las in e media ias que enlaza-
ban come cialmen e el O ien e p óximo y el su de Rusia,
de donde ya de an iguo a ibaban a A enas ca gamen os
de igo, con el Medi e áneo cen al
y
occiden al. En ellas
llegaban a los pue os de I alia pe gamino y elas bo dadas
del Asia Meno , pieles cu idas, pescado en sal.
Na es le adas po gen es de ancia sole a me can il
e an ambién las p oceden es de Si ia. Apa e p oduc os
p opios, en e los que bas a eco da las pú pu as de Ti o
y los id ios de Sidón, dis ibuían po las cos as medi e-
áneas p oduc os del lejano O ien e -como la seda de
China, que las ca a anas ecogían en el gol o Pé sico y
lle aban a los pue os del Medi e áneo O ien al po Pal-
mi a y Damasco-, o p oduc os de A abia, a a és de Pe-
a, u a del incienso
y
o os a os p oduc os, des iada,
a anzado el P incipado, hacia el Ma Rojo
y
Egip o a
causa de medidas iscales adecuadas.
Mas, p obablemen e, de odas las u as ma í imas que
a luían a los pue os ce canos a la capi al del Impe io, nin-
guna an impo an e como la que enía su pun o de a an-
- XXXII-
que en Alejand ía. Se dice que la llegada a Pu eoli de la
lo a. del igo p oceden e del pue o egipcio e a
señalada
como el acon ecimien o más no able del año (31). Además
del igo, en Alejand ía las na es ca gaban papi o, elas bo -
dadas, obje os de id io, pó i os y g ani os de la Tebaida.
ob as de a e. Y sob e odo, además, hacia Alejand ia se
canalizaba la a luencia de géne os de la India,
A abía
y
A ica o ien al. Desde Myosho mos, en la en ada del Ma
Rojo, o desde Be enice, mucho más al Su , las ca a anas
los lle aban a Cap as u o o luga de la ibe a del Nilo, y
un in enso anspo e lu ial los bajaba a la amosa ciudad
del del a. Especias, pe umes, pe las, conchas de o uga,
ma il, e an ca gados en el pue o de la ciudad
de
los
P olomeos.
y
jun o a odo ello, po odas las u as, los
iaje os,
conside ados muchas eces como una me cancía más, po -
que el anspo e de escla os
'ué,
sob e odo en cie as épo-
cas, de eno me impo ancia. A eces, el débil agido de
una ida nue a plan eaba el p oblema ju ídico -que se-
gu amen e se some ió al dic amen de Ulpiano y és e ecoge
en sus comen a ios al Edic o- de si se
había
de paga pa-
saje po el enido al mundo en la na e: Si
quis muiie em
ehendam na i
co uiuxisse , iei uie
in na e injans
naius
[uisse , p ooa uiu n. es p o in an e nihil
iebe i,
cum ne-
que ueciu a eius
magna
si
neque
his om
ni nis
u a u quae
ui
ninnoan ium
usum
po an u
(32).
IX.-EL PERSONAL
Los ex os ju ídicos hablan, como elemen o pe sonal en
elación con la na e me cane, del cons i uído po las pe -
sonas siguien es:
a)
el
iiominus nains;
b) el
exe ci o na-
is;
e) el
magis e na is,
y
d)
los homb es de la ipula-
ción, pa a designa el conjun o de los cuales no hay en las
uen es un é mino écnico p eciso, ya que
nau ae
no aba -
ca solamen e a la
ipulución
sin mando. sino ambién al
Lám. V.-Es ela de C.
U
ius, me cade d '1
(M
L
a ma a,
useo de- Spa la o .
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L;·;··'··.·
". c.
".:;-
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4. 47
4
1
- iX' iÍ -""
exe ci o
y
al
maa s e ,
y
a eces -como en el edic o sob e
el
ecep um-
más bien exclusi amen e a és os (33).
a) Dominus na is
es, como el nomb e lo indica, el
p opie a io de la emba cación. Si sólo os en a es a condi-
ción, su pe sona queda al ma gen de las elaciones ju í-
dicas que de e mina el anspo e. Nada impide que, al mis-
mo iempo que
dominus,
sea
exe ci o na is,
pe o se a a
de igu as dis in as que los ju isconsul os des acan, y po
eso, . g ., se niega al
dominus
el goce de p i ilegios que,
como el de excusa se de desempeña u elas, se concedie on
po los empe ado es a los
nauicula i
ag emiados
=eos qui
in co po ibus sun -.
En al sen ido pa ece decidió T a-
[ano una consul a a, él ele ada.
Domini na ium non i-
ien u
habe i in e p i ilegia u a
u eus
acen : idque
di us T aianus esc ipsi (34).
b) Exe ci o na is
es exp esión que puede aduci se
po a mado , na ie o o le an e, ya que no pa ees que en la
ealidad omana, que e lejan los ex os haya base pa a la
dis inción en e el que a ma el ba co, es deci , lo p o ee
de pe sonal, ma e ial y i uallas, y el que, una ez a mado,
lo explo a en cualquie o ma. En el
exe ci o na is
omano
se eunen ambas
ae í ídades. Exe ciio em.
au em eum dici-
mus ad quem ob en iones e edi us omnes pe eniun , si e
is dominus na is si , si e·a domino na em pe a e sionem
co uiux eZ ad empus eZin pe pe uum (35).
Sus elaciones con el
dominus na is,
cuando no lo es
él mismo, y, po an o, la índole de sus de echos sob e la
na e, o ecen una g an a iedad. El
exe ci o
puede se un
usu uc ua io, un a enda a io, un comoda a io, o es a li-
gado al
dominus na is
po la abazón ju ídica de una
po-
es as
pa e na o dominical.
Pa i au em e e , qUi exe -
ce masculus sin an mulie , pa e amilias an ilius amilias
»ei se us; pupiZus
auiem.
si na em exe cea , exigemus u-
o is auc o i a em.
(36). No se di á que el De echo omano
eguló con c i e io exigen e la capacidad pa a el eje cicio
del come cio ma í imo. Sal o la necesidad de la,
auc o i as
del u o si el
exe ci o
e a un í npube
sui iu is, pooía
in-
J
J".:.
1
, :) ..
I
<
eluso da se la posibilidad, apa en emen e un poco pa ado-
gíca, de que es a igu a de come cian e ma í imo es u iese
enca nada en u iesc a o. E a una de las mani es aciones
de aquella doc ina del De echo p i ado omano según la
cual, el
se us,
incapaz de se suje o i ula de de echos,
ealizaba negocios ju ídicos como ins umen o o en áculo
de la capacidad ju ídica
deldominus.
Ylo mismo sucedía
con el
ilius amilias.
Tales acilidades en cuan o a la capacidad del exe ci o
no hubie an sido posibles de habe se man enido la ígida
concepción del
ius ci ile
que impedía eclama al
pa e
o
al
dominus
el cumplimien o de obligaciones, que, en aquel
papel de agen es de su ac i idad negocíal, hubiesen con-
aído su
ilius
o su
se us,
lo cual hab ía hecho imposible
oda con a ación en e e ce os y
exe ci o es !ilii
o
se i.
Pe o el p e o o ició aquí ambién de a í ice de un De echo
pa a el come cio, más ágil y expedi i o, p ome iendo a di-
chos e ce os, pa a eje ci a la en ales hipó esis con a el
pa e
o el
dominus
del
exe ci o ,
una de aquellas acciones
denominadas
adiec iciae quali a is. Si is, qui na em exe -
cue i , in aliena po es a e e i eiusque olun a e na em
exe cue i , quod cum magis oeius ges um e ii, in eum, in
cuius po es a e is e i ,que na em exe cue i , si scien e eo,
quasi ibu o ia, si igno an e, de peculio ac io dabi u (38).
Cie o que, po lo gene al, la con a ación de los e ce-
os se hacia con el
magis e
o capi án, más que con el
exe ci o
o na ie o. Sin duda po ello a es a hipó esis se
e e ía el ex o del edic o ela i o a la
ac io exe ci o ia,
pe o la ju isdip udencia le in e p e ó ampliándole ambién
al caso de que el e ce o hubiese con a ado di ec amen e
con el
exe ci o (39).
e)
Magis e
es el capi án o pa ón de la na e.
Magis-
um na is accipe e deoemus
~ice el ju isconsul o
Ulpía-
no-
cui o ius na is cu a es
(40).
Ningún indicio hay en las uen es ju ídicas de que po
el pode público se diesen no mas espec o a exigencias de
capacidad écnica pa a la na egación en los
magis i na-
..
•• }'C
1
,
,
- XXX __
o
~. Los p~ecep os del De echo omano no en ocan al
ma-
=:
n.a S
como écnico en el a e de na ega . Les in e-
esa ulllcamen e la cues ión de
sus
pode es o acul ades en
cuan o a la con a ación en o no a la na e y
se' .
. ' mspi an
en el a an de sal agua da los in e eses de los e ce os que
e an pa e en ales con a os.
Acaso en las no mas in e nas de los g emios
-lex _
II "
co
egu-
en .que los
na icula i
se ag upaban se hablase algo
de ales
exigencias
écnicas. Pe o, los ex os ju ídicos no se
p eo~upan de la pe icia del
magis e
en el a e de na ega .
Les in e esa y nos le p esen an en su papel -más simila
al de un sob eca go ac ual- de apode ado o ac o me -
can ~l del
exe ci o ;
el cual elige lib emen e pa a al ca go
a. ~Ulen le pa ece, incluso a un escla o, en azón al p ín-
CIpIOan es aludido de su conside ación como ins umen o
de ensanche de la capacidad ju ídica -di ec a o indi ec a
ya que el que lo designa, como hemos is o, puede se a su
ez o o escla o- del
qus
lo coloca en al pues o.
Cuius
au em si magis e , is e, nihil in e es , u um. libe an se -
us, e
ui uni
exe ci o is an alienus; sed nec cuius ae a is
si in e e i , sibi impu a u o qui p aeposui
(41).
Podían, además asigna se a una misma na e a ios
magis i,
con o sin exp esa dis ibución de a ibuciones
espondiendo en el p ime caso el pode dan e únicamen ~
po los negocios ealizados po el
magis e
den o de la
es-
e a de compe encia a él señalada
(42).
De lo dicho se in ie e que el molde ju ídico en que se
ence aba la designación del uu is e po el exe ci o podía
o ece dis in as a iedades. Si el
magis e
e a un ex año,
al molde se ía. de o dina io uno de los dos con a os con-
sensuales: a endamien o -en su modalidad de
loca io con-
iuc io
ope a um-:-, o manda o. Si el
magis e
se hallaba
some ido a la
pa ia poies as
del
exe ci o ,
o e a su escla-
o, la. designación no e a o a cosa que una mani es ación
de
los
pode es del
pa e
o
dominus.
Ello,
cla o es, cons i uía únicamen e la ligadu a in e -
na que unía al exe ci o con el maqis e , Pa a los e ce os
- XXXVi-
que negociaban con és e, lo in e esan e e a el pode de e-
p esen ación con e ido al
maqis e ,
jun amen e o en cone-
xión con los ci ados manda o,
loca io conduc io ope a um
u o den emanada de la
po es as.
Ese pode de ep esen a-
ción es lo que hacía que los e ce os que con a aban con
el
magis e
pudie an di igi se judicialmen e con a el
e: e ci-
o
pode dan e pa a las de i aciones de al con a ación.
En o o abajo nues o
(43)
hemos p e endido azona
la esis de que la ju isp udencia clásica omana y el De-
echo hono a io con igu a on pa a la ida come cial una
modalidad de exp esión de al apode amien o con esa ca ac-
e ís ica de ágil sencillez, en la que hay mucho de concep os
sob een endidos, que es an peculia de las ins i uciones
me can iles. Nos e e imos a la
p aeposi io.
Como an os o os ac os de impo ancia g ande en sus
consecuencias ju ídicas, la
p aeposi io
es en las uen es un
concep o sob een endido.
P aeposi io
an o quie e deci
-de acue do con el signi icado pu amen e g ama ical de
«posición delan e de), «al en e de»- como colocación
mani ies a y os ensible en un pues o o des ino. En su con-
c e a acepción ju ídica puede de ini se como colocación no-
o ia que una pe sona hace de o a ex a ía, o de un
ilius
amilias eius,
o de un escla o p opio, en el pues o de ad-
minis ado gene al de su pa imonio
(p ocu a o omnium
bono um),
de ge en e de un come cio, almacén u o o cen-
o o á ea de negocios
(ins i o )
o de capi án de una em-
ba cación des inada al come cio
(magis e na is).
Pues bien; la ju isp udencia omana, sen ando la doc-
ina de que
qui p aeposui enebi u ipsa p aeposi ione
(44),
hizo de es e hecho signo obje i o, único y su icien e, pa a
se i de base al des ino de esponsabilidades y bene icios
de i ados de los negocios celeb ados con el
p aeposi us,
y
pa a anquiliza a los e ce os con a an es:
p aeposi io
ce am legem da con aheniibus
(45).
Ella e elaba al que
negociaba con el
magis e
la exis encia de la concesión de
pode ; basaba su con ianza, y le p ome ía la ía de la e ec-
-¡ .•.•.
l.
- XXXVII-
i idad judicial de las epe cusiones con a el na ie o po-
de dan e.
d)
A las ó denes del
magis e
es aba la ipulación:
omnes qui, na is na igandae causa, in naVe sin
(46).
Di icil es se íala las unciones p ecisas asignadas a
aquellos que son mencionados en las uen es, e indica una
asimilación a los ca gos conocidos en el De echo me can il
mode no.
Ulpiano menciona, en los agmen os de sus
Comen-
a ios al Edic o
ecogidos po Jus iniano en el í . IX, li-
b o IV del
Diges o,
los
emiges,
los
mesonau as,
los
/wJ pÓA.aXE¡;,
los
die a ii
y los
/a )' E1 ~a" a¡;.
o os ex os hablan de los
naucle i,
si bien és e pa ece se un é mino gené ico im-
p eciso ansc i o del g iego, análogo al de
nau a
e o
na-
icula .
Los
emiges
e an los eme os, no muchos en los g an-
des ele os de ca ga o dina ios. Y una clase especial de los
mismos e an los
/au" E1 ~a" a¡;,
que pagaban emando el p e-
cio de su pasaj e o del le e de sus me cancías. Los
meso-
nau as
se ían ma ine os de ango in e io , algo como los
g ume es ac uales. El
au l A.aE
o cus odio end ía unciones
pa ecidas a algunas de las del con amaes e ac ual. Y la
oz
die a ius
pa ece indica un mayo domo o despense o.
El con a o de ajus e de la gen e de la ipulación se
encajaba en el De echo omano en los moldes del con a o
consensual de a endamien o, en la modalidad que los co-
men a is as denominan
loca io co uiuc io ope a um,
a en-
damien o de se icios o con a o de abajo; en el que di-
chas gen es igu a ían como
loca o es
y el
conduc o
se ia
el a mado
(47).
X.-AGREMIACION
Todo es e pe sonal, o al menos los que desempeñaban
los ca gos de más elie e, se ag upaban, acaso desde iem-
pos muy emo os, en
asocíacíones
g emiales. Al igual
qlle
- n n -
sal agua da las me cancías, comp omiso concebido con In-
dependencia del hecho de la en ega?
Los comen a is as mode nos se inclinan, en gene al, a
es a úl ima solución. La cual puede apoya se en o os em-
pleos de la oz con esa signi icación, y, al menos en una
pa e del Impe io, po la exis encia de documen os papi o-
lógicos, que en Egip o se dan ya en la época p olemaíca,
con eniendo cláusulas en las que los le an es asumen es-
ponsabilidad po e en os que an más allá de su culpa
(67).
Pe o, dado que el
ecep um
implicase p omesa o con enio,
las disc epancias su gen en cuan o a la concepción de la
mane a de conce a se o en ende se conce ado.
Y,
admi-
iendo que es a, mane a no ué siemp e la misma, se dis-
cu e ambién ace ca de las épocas en que se da ía una u
o a modalidad.
HUVELINse inclinó a c ee que el
ecep um sal am [o e
de una me cancía se ence ó p imi i amen e en una
siipu-
la ía,
an es de se un pac o p e o io. El pac o
ué
después
p esen ando o mas cada ez más simpli icadas, endiendo
a ans o ma se en una cláusula de es ilo. Modalidad de
es a simpli icación se ía ambién en la' p ác ica
=-según
la conje u a de LENEL
(68)-
la mues a o anuncio:
«so -
cinae sal ae
e un » ,
colocado po nau as y posade os a la
is a de iaje os y ca gado es. Po úl imo, «la p omesa de
ga an ía
sal um la e
habiéndose hecho cláusula de es ilo,
debió ende se a p escindi de la misma, y a impone la
esponsabilidad que de ella emanaba, incluso a los
nau-
ae
que no habian hecho p omesa alguna, ni po ca el
anunciado , ni po o o cualquie p ocedimien o»
(69).
Pe o HUVELINen endía que a es e úl imo esul ado no se
llegó has a Jus iniano, que ué el que hizo de la obligación
conce ada una obligación legal, según comp ueban, a su
juicio, las in e polaciones ope adas en los ex os e elado-
es de al
inalídad.
Ninguna solución a las cues iones que sugie e el
ecep-
um
y su e olución iene ga an ía de segu idad. El mismo
HUVELINen su inacabado abajo exp esaba ya dudas es-
i
I
I
,.
- 5h. x -
pec o a alguna de las in e polaciones que había señalado.
Si es que el
ecep um
supuso alguna ez y en odas las zo-
nas del Impe io como equisi o necesa io un pac o exp eso
-y no al an ex os en los que apoya , po lo menos, la
duda-- (70); y aunque les inco ecciones o males de los
ex os del Diges o, jun amen e con la aplica.ción al
ecep-
um
de algunos de los que los ju iconsul os dedica on al
daño o hu o come ido po los
nau ae
inclinasen a pensa
en e oques de edacción pa a acen ua la equipa ación del
ecipe e
a la sencilla ecepción de las me cancías, no hay
mo i o se io pa a c ee que ya en la época clásica no uese
és a la ealidad, y que no se conside ase ya en onces como
su icien e pa a la p ueba del pac o, el hecho de que las
me cancías uesen
in na em missae,
o incluso, como in e -
p e aba Pomponio (D.,
4, 9, 3,
p .),
in
ii o e,
p epa adas
pa a su ca ga.
Tal p ueba se ía acili ada con la exhibición de una
especie de alón que en egaba al ca gado el que ecibía
las me cancías, pe o sin que, al deci de Ulpiano, se eli-
minase la esponsabilidad del na ie o, an o po no habe
sido él pe sonalmen e el dado del alón, como po no exis-
i o habe se pe dido el mismo.
Es a in e p e ación del ex o de .Ulpiano
(72),
y la
iden i icación de es e alón con el
Zz~pz:l~,)i.,)·;
de que allí
se habla, es mé i o del p o eso D'ORS.El é mino g iego e a
una incógni a pa a los
exége as
que c eían e aludido po
él un ac o de ap ehensión o imposición de manos. Debemos
a la amabilidad de su au o es e b e e a ance de su esis,
p epa ada pa a
pubüca ss
en la e is a de Coimb a
«Hu na-
ni as»,
La palab a en cues ión -dice D'ORS- no puede
e e i se a un ac o, sino a un obje o. Pa a eso compa a
ouP.~(¡) J·¡
con
c Jp.~,)kÍj
y
sp)')i. )·¡
con
~:l~ )i.{¡.
El
iace e
en
la
ass de Ulpiano es, pues, un hace
poyé íco
y no p ác-
ico; y el obje o un
os akon
po el que se indicaba la me -
cancía ecibida: Un alón. Y aunque se pe die a
(non
ex-
a e),
el na ie o quedaba, de odos modos, obligado
de
ecep o.
La lección ecuen e
«non
exe cea »
en luga
de
4
cno i
ex e »
-enmienda del co ec o o dina io del manus-
c i o lo en ino--, no es la lección e dade a. Ulpiano esc i-
bi ía «non ex e ». No podía aplica se exe ce e, po o a
pa e, a un ac o in e mi en e y acceso io, ya que lle a siem-
p e po obje o una ac i idad con inua y p incipal: una
p o esión (exe ce e usu as, medicina m, naoem, e c.).
En ocado po el p e o con es a sencillez el ac o
ju í-
dico gene ado de la elación, con las consiguien es acili-
dades de p ueba, el ca gado disponía -apa e de las accio-
nes an es aludidas, según el con a o ci il que hubie a cele-
b ado con el le an e-, de una acción in ac um, la ac io
ecep ícia, ansmisible, y pa a cuyo éxi o, ni él end ía ne-
cesidad de alega , ni el iudex de dilucida , si ué o no la ne-
gligencia del le an e la causa de la pé dida o de e io o de
las me cancías obje o del anspo e. Se á sob e el deman-
dado sob e el que pesa á la p ueba del a o e en o de abso-
lu a ue za mayo , o de la culpa del ca gado . únicos mo i-
os que elimina án su esponsabilidad.
¿Cuáles se ían las conside aciones que impulsa on al
p e o a al medida? Los ex os del Diges o ezuman des-
con ianza espec o a los nau ae; gen e de conduc a poco
esc upulosa, dados al aude
y
a conce a se con pi a as
y
lad ones si a mano iene (73). El p e o , se nos dice, ope ó
es a e o ma, ca gándoles con esa esponsabilidad desme-
dida que no a endía a su culpa,
ep ime uiae
imp obi a is
hoc genus
hominu n. (74).
Sin emba go, las señales de in e polación en los ex os
que dan es a jus i icación a la ac io
ecep icui,
hacen pen-
sa que, pa a los ju is as clásicos, no ue a an mala la
ama de los nau a e como pa a los bizan inos, p eocupados,
además, po ace ca , median e esa jus i icación, las si ua-
ciones que la ac io
eceonc a
sancionaba ala igu a de la
esponsabilidad de ipo subje i o asen ada sob e la culpa.
El p e o pensa ía más en azones de ipo obje i o, como,
po ejemplo, en las di icul ades de p ueba de hechos acae-
cidos en la
a esía.
XV.-LA CONDUCTA DELICTIVA DE LOS
NAUTAÉ
Apa e las incidencias de la elación con ac ual que
podlan aboca al eje cicio de una de las ac iones a que nos
hemos e e ido, la conduc a de los
nau ae,
en elación con
el anspo e ma í imo, podía pasa a la zona delic i a. El
le an e y su pe sonal podían oba me cancías, o des o-
za las o daña las dolosamen e.
También en es e aspec o acusó el
ius umo a ium
la
especialidad de las no mas me can iles. Po que elp e o
no se con o mó con aplica en ales hipó esis las an iguas
acciones conocidas po el
ius
ci ile. Apa e la ac io
u i
co ien e, el edic o p ome ió una ac io
ju i
uioe sus
nau-
as; ambién aquí con el designio de log a una mayo e i-
cacia, disminuyendo di icul ades p oba o ias y ampliando
el cí culo de posibles demandados po el ac o
delíc í o,
pa a
da mayo p o ección al ca gado .
Si el a mado mismo come ía el hu o, el ca gado po-
d ía pe ec amen e en abla con a él la
ac io u i
co-
ien e. Si el deli o e a ob a de un escla o de dicho a ma-
do , ambién
pod ía
és e se demandado po la misma ac io.
aunque ya en es a hipó esis la en ega en noxa del escla o
-cuyo alo pod ía no compensa de la pé dida su ida a
la íc ima del hu o- p opo cionaba al exe ci o el medio
de libe a se de esponsabilidad, o, si se quie e, de limi a
és a a la pé dida del escla o.
Pe o, muchas eces el hu o se ia come ido po pe so-
nal no escla o,
y
en onces sólo el au o ma e ia del he-
cho -- ecuen emen e de dudosa o nula sol encia-, pod la
Se demandado po la
ac io u i
o dina ia. Y en odo caso
siemp e esul a ía di icil la¡¡ ueba necesa ia pa a la im-
pu ación del hecho.
La modalidad de la ac io
[u i
especial, p ome ida po
el p e o pa a. los casos de anspo e ma í imo: ac io
[u i
adVeTSllS
nau as,
po la cual se ob enía el doble alo de las
- iIi-
cosas hu adas, emediaba ales incon enien es.
In eos
qiü
na es... exe cebun , si quid a quoquo eo um quos e
ibi
ha-
bebun
u um
ac u a esse dice u , iudicium da u , si e
u um ope consilio exe ci o is jac um. si , si e eo u n cui-
us qui in ea na i na igandi causa esse (75).
Las in e polaciones señaladas en es e ex o (76), no
a ec an a lo esencial de nues o ema. El
exe ci o
pod á
se siemp e demandado, aunque el au o no sea, ni él pe -
sonalmen e, ni un escla o suyo; y aunque no haya. am-
poco complicidad po su pa e. El p e o es ableció así una
esponsabilidad penal obje i a, con una g an acilidad de
ob ención pa a el ca gado que la exigía; esponsabilidad
a la que los compilado es bizan inos, modi icando los ex-
os clásicos, p ocu a on do a de una cie a base subje i a
como igu a de
culpa in eligendo
del
exe ci o .
Simila a lo indicado pa a el
u um
ué ambién la
ampli icación lle ada a cabo po el p e o en el caso del
damnum iniu ia áa um
en las me cancías, espec o de la
ieja acción c eada po la
ex Aquilia.
El
exe ci o
podía
se demandado p escindiendo de su culpa en la p oducción
del daño.
Y
análoga es ambién la endencia bizan ina a la.
culpa in eligendo,
endencia que aquí ambién es acusada
po el e oque de los ex os.
La única di e encia es que, así como la
ac io [u i
ui-
e sus nau as
se eguló en el Edic o con independencia, y
iene en el
Diges o
un í ulo a ella dedicado, la
ac io damni
en la hipó esis del anspo e ma í imo debió igu a en el
Edic o como un
apéndice
de la pa e des inada al
damnum
iniu ia
ia um,
y no hay en el
Diges o
un í ulo a, ella de-
dicado (77).
-Lm-
XVI.-LA AVERIA GRUESA
Los daños causados a las me cancías du an e el iaje
no siemp e e an p oducidos con la in ención dolosa que los
encuad a,ba en el concep o del
damnum
delic i o, sanciona-
do po la
ac io
especial
uioe sus
nauias.
Muchas eces la
in ención Y inalidad con que se causaban los daños e a
loable: sal a el ba co y su ca ga. Lib a de un iesgo in-
minen e de pe ecimien o al odo, sac i icando una pa e.
Es la hipó esis de la a e ía g uesa o común.
Su mani es ación más pa en e y ecuen e, aunque,
no la única (78), ué pa a los omanos el caso del
iac us
o echazón: cuando, pa a sal a el ba co y la mayo pa e
de la ca ga, había que a oja al ma una po ción de
las me cancías anspo adas.
Aquella escasa ocación de los iejos omanos po las
cosas del ma , a la. que al p incipio aludimos, pa ece ene
.una cu iosa mani es ación al a a de suje a a una no -
ma es a hipó esis del
iac us.
Ellos, an o gullosos de su De-
echo, no se eca a on de con esa que omaban p es ada
al no ma de un pueblo ex anje o eminen emen e ma i-
ne o. Loas a las ges as y a las no mas de De echo ma í i-
mo de es e pueblo, Rodas, son, en algunos esc i o es o-
manos, algo como el econocimien o ad ní a i o po una
ap i ud y una écnica pa a las que los omanos no se sen-
ían, ni an inclinados, ni an capaces.
Rhodio um, quo um
usque ad nos am nemo ia n disciplina na alis e glo ia
emansi ,
esc ibía Cice ón (79).
Ci i a e n
-decía e i ién-
dose aRadas T. Li io-
penes quam una n um ei na a-
lis glo ia esse (80).
Cu iosísima es ambién en es e sen ido, aquella mane a.
de exp esa se del empe ado An oníno en el esc ip o que
nos ha ansmi ido el
Diges o,
y en el cual con es aba a
quienes a él ecu ían en queja de ac os abusí os con oca-
sión de un nau agio. El empe ado omano les decía:
-L>V-
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' Ul
'10l1 p
' ÓJ'J
PO~ ulV
XplVÉa( m ' lll '1C<I.J' lx< l
(81).
«Yo soy el seño del
o be de las ie as, pe o del ma lo es la ley. Que el p oceso
se ami e con a eglo a la ley ma í ima
odía».
Pa ece
como si aún palpi ase en las palab as del empe ado el an-
ces al apego a la ie a del an iguo lab iego del Lacio, y
un como despego
y
espe o po las cosas del ma del legio-
na io que sólo se sien e segu o cuando pisa i me po las
calzadas del Impe io.
Los omanos acep a on, pues, pa a la a e ía g uesa la
no ma del De echo odio, según la cual, los dueños de lo
que se ha, sal ado, p opo cionalmen e al alo de lo que
sal ó cada uno, indemniza án al de las me cancías que se
a oja on al ma pa a e i a que pe eciese odo
(82).
Mas, sabido es qus a es a no ma sus an i a adia, los
omanos la die on un cauce p ocesal peculia . Acaso -y no
al an indicios de ello- la ju isp udencia omana no dejó
de ap ecia la elación de los dueños de las me cancías,
en e sí y con el de la na e, como una especie de comuni-
dad legal en cuan o a los iesgos, una communio pe iculi;
pe o, lejos de saca las consecuencias de es a idea, sancio-
nando la con ibución a, la indemnización al dueño de las
me cancías a ojadas de mane a análoga a una obligación
en e socios o en e comune os, abandona on la ía de la
ac io p o socio o la communi di idundo (en su unción de
epa o de luc os
y
daños), y aplica on las acciones que su -
gían del con a o en que se encuad aba el anspo e: la
loca io conduc io. El dueño de las me ces »ehe uiae que ue-
on a ojadas eclama á po la ac io ex loca o al magis e
na is el alo que enía lo que ha pe dido cuando lo ad-
qui ió;
y
el magis e a su ez u iliza á la ac io co uiuc i
pa a pedi su con ibución a los dueños de las me cancías
sal adas, p opo cional al alo en en a de las mismas,
sob e las que iene ambién, mien as an o, un de echo
de e ención. Acción que se á la aciio ex oca o cuando el
magis e eclame al con ibución, no a dueños de me ces
enenaas, sino a pasaje os (cum ec o ibus) (83).
-,:"_:"
Se u ilizaban así las acciones ocau
y
conduc pa a
hace e ec i as consecuencias que no lo e an p opiamen e
del con a o, sino de una modi icación impe a i a del mis-
mo, impues a po el o denamien o ju ídico. Pa a sancio-
na una consecuencia legal; que sólo se daba, además, cuan-
do la loca io co uiuc io se ía de es e ju ídica a un ans-
po e ma í imo.
Si los omanos se con o ma on con eso,
y
no des aca-
on la elacíón ju ídica sepa ándola de la
oca io
co uiuciio,
ello, como dice
BONFANTE,
«no debió consis i únicamen e
en un aho o de medios ju ídicos, en la epugnancia a nue-
as c eaciones, sino más bien en el concep o de las uen-
es de las obligaciones, en el que odo se quie e educi al
con a o
y
al deli o, o, más p ecisamen e, a de e minados
con a os
y
de e minados deli os) (84).
La ap eciación del pelig o que jus i icaba el
iac us
¿e a
dejada al a bi io del
maqis e ,
o eque 1a el asenso de los
pasaje os
y
ca gado es p esen es? Un ex o de Paulo (D.,
h.
.,
2,
1)
pa ece e e i se a ambas hipó esis c9mo casos dis-
in os - oZun a e ec o em eZ p op e
alique n.
me um-
pe o de e minan es ambos de la obligación de con ibui a
la epa ación de la a e ía. Se ha p e endido que la
pa ícu-
la
ez
es un lapsus, con lo que ambos elemen os, el
me us
y
la uolun as ec o um, debe ían concu i en el
iac us.
Pe o c eemos más ace ada la opinión de
HUVELIN
(85), que
juzga in undada la sup esión de la pa ícula,
y
en iende
que Paulo se e e ía a dos hipó esis dis in as: la del pelig o.
lib emen ,e ap eciado po el capi án de la na e,
y
la del
acue do de los ec o es pa a la medida de e minan e de un
de imen um na is, que, en i ud de al olun as conco de,
se ía indemnizable a p o a a: sa ci i opo e .
'
"
XVII.-EL TRANSPORTE MARITIMO,SERVICIO ESTATAL
Los clien es con los que los nau a e ope aban no e an
siemp e los pa icula es. G an pa e de las ope aciones de
.;
,
.~.'..
'
.'
,
.
.y
$.
cs,
- LVI-
anspo e se e i icaban al se icio de la
annona
es a al.
Roma y su ejé ci o abso bían en p opo ciones conside ables
las ac i idades del anspo e ma í imo. Y no e a sólo la
annona u bis,
el abas ecimien o de la capi al. En ealidad
odos los g andes núcleos u banos del Impe io sen ian idén-
icas necesidades y p eocupaciones.
De ahí la impo ancia que los g emios o sindica os de
na ie os,
collegia
namcu a ii
u ie on en la his o ia econó-
mico-social del Impe io omano, impo ancia de la cual llega
has a noso os un eco pe cep ible a a és de las ínsc ípcio-
nes, los ex os li e a ios
y
los documen os ju ídicos.
Las elaciones en e los o ganismos o iciales
y
los na-
ie os no p esen a on siemp e las mismas ca ac e ís icas. Es
uno de an os aspec os en los que se e leja la honda ans-
o mación polí ica y económica que ué su iendo el Es ado
omano, sob e la que, de mane a an a ayen e como con-
cienzuda, nos ilus a la magis al y conocida ob a de Ros-
TOVTZEFF.
STOECKLE(86) di.s ingue a es e espec o dos pe íodos:
a)
un pe íodo en el que dichas elaciones ienen base con-
ac ual, y que comp ende la época epublicana y, ap oxima-
damen e, los dos p ime os siglos del P incipado; y
b)
o o
pe íodo que se inicia. hacia los comienzos del siglo
In,
en el
que el Es ado odopode oso a some iendo a su con ol cada
ez más ígido los
coüeqia na icula ii,
acabando po hace
de es as asociaciones sindica os o zosos o iciales, adsc i os,
con las pe sonas y pa imonios de sus miemb os -condición
que se adqui ía ineludiblemen e po he encia- al se icio
es a al del anspo e ma í imo.
En el p ime pe íodo, el Es ado con a aba di ec amen e
con los pa icula es a mado es, o bien la elación se es a-
blecia con
socie a es
pub icnno uni
que omaban en a ien-
do el se icio. Pe o, bien p on o el Gobie no hizo de la polí-
ica de abas os una p eocupación cada ez más obsesionan-
e, y se aden o po el camino de un in e encionismo que se
ac ecien a paula inamen e. Ya en los comienzos del P inci-
pado la in e ención del Es ado o ece dos aspec os ca ac e-
T
- LVII-
ís icos. De una pa e, penas, a eces muy igu osas, cas i-
gan a los que di icul en los anspo es que abas ecen los
núcleos u banos. De o o lado, el Es ado es imula a los
na i-
cula ii
con la concesión de p i ilegios a los miemb os de los
g emios
(collegia),
asociaciones que adquie en consis encia
cada ez más acusada y acili an, con la ag upación de los
p o esionales, el con ol del Es ado. En la época de Augus o
una
lex Julia de annona
que en su ob a
De o icio p oconsu-
lis,
comen a Ulpiano,
poena sia ui u
uioe sus
eum qui con-
a annonam ece ii socie a em e coie i qua annona ca io
ia . Eadem leqe con ine u , ne quis na em nau am e e i-
neai,
au :
dolo malo acia quo magis de inea u ; e poena
oiqinii au eo um s a ui u
(87). Y Claudio concedía la ciu-
dadanía omana al la ino que cons uyese una na e con
capacidad no meno de diez mil modios de igo, y ans-
po ase es e ce eal a Roma du an e seis años (88), inician-
do la polí ica de concesiones y p i ilegios que habían de
con inua o os empe ado .es: exención de las leyes cadu-
ca as, o o gamien o del
ium libe o um
a las muje es, li-
be ación de ca gas municipales, e c, (89).
Causas múl iples impulsa on la ma ea' ascenden e del
in e encionismo es a al. Su maní es ación en ma e ia de
anspo es no es sino una de las ace as del o ali a ismo
del Bajo Impe io. .
Concen ándonos a nues o ema, las c isis económicas,
la lucha o icial con a el alza, de los p ecios, la misma po-
lí ica de omen o de la ida u bana seguida po los empe-
ado es buscando apoyos polí icos y inancie os en las cla-
ses acomodadas munícipales, hizo de la
annona,
y consí-
guien emen e de los anspo es ma í imos an esenciales
pa a ella, una obsesión, a eces angus iosa, del gobie no
impe ial. Eh el siglo
IV
és e había abandonado el sis ema
de lib e con a ación, haciendo del anspo e de subsis-
encias un se icio es a al.
Todos los
na icula i
es aban a iliados a los
collegia
Y
p es aban obliga o iamen e el se icio de su p o esión. Los
collegia,
ans o mados, como hemos dicho, en sindica os
- L -
'T
~.
o iciales o zosos, p esen aban po duplicado a
la.
au o idad
las lis as de sus miemb os con exp esión del nomb e, o i-
gen, nomb e de}a muje y de los hijos e indicación
< e
su
pa imonio (90). La ansmisibilidad de la pe enencia al
collegium
po he encia es á ya in oducida pa a. los
na i-
cula i
en el año 334 en que una cons i ución del
Codea:
Theodosianus
-cue po legal que e leja bien a las cla as
el in e encionismo es a al de la época- habla ya de un
na icula ius o igina lis
(91).
El se icio de los
naoicu a i,
denominado en los ex os
legales con di e sas exp esiones e elado as de su nue o
concep o (92) consis ia p incipalmen e en el anspo e de
g ano, ama pa cial e e en e al anspo e ma í imo de
aquel e dade o se icio o icial del igo cuyo comienzo en
los si ios de p oducción a es iguan sob e odo los documen-
os p oceden es de Egip o. No e a, sin emba go, el del igo
el único anspo e es a al; o os géne os, como el acei e,
e incluso leña (93) e an comp endidos en el mismo.
De alles de las ca gas, pe sonales y pa imoniales, que
el se icio implicaba -compensadas, en pa e, po la con-
cesión de p i ilegios que se siguie on o o gando- nos los
o ecen con bas an e minuciosidad las cons i uciones eco-
gidas en el
Codea:
Theodosianus.
Todos los bienes del pa-
imonio de los
naoicuum
e an
bona junc ione
oonoxui.
La
si uación, nada halagüeña en conjun o, p o ocaba aquellas
ecuen es dese ciones cas igadas con se e as medidas de
que nos hablan los documen os legales de la época.
Una eglamen ación igu osa, en la que, como en o-
das las mani es aciones del p oceso hacia el p edominio de
los in e eses del en e es a al sob e los pa icula es, in luyó
en mucho una o ganización y una écnica que Roma imi ó
de las mona quías helenís icas (94) egula con de alle el
se icio es a al del igo. Sin esenciales modi icaciones,
Roma acep ó la o ganización c eada al e ec o po los P o-
lomeos en Egip o, que, en líneas gene ales, se imi ó pa a
odas las p o incias igue as.
En los pun os expo ado es de g ano los
suscep o es
, 1.:
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(2. 2 ;
34 ;;;:.;
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-p obablemen e los mismos unciona ios que de
ch holo-
gia e
zigos asii mune ee p o naucleo um
ue uia subs-
- an ia
,exis ian en Alejand 1a, según una cons i ución de
Hono io Y Teodosio (95)- o denaban la dis ibución del
g ano a los a mado es, en egando a és os una especie de
.póliza de le amen o
( ela o ia), cumque,
apa e o as
i-
nalídades,
ad aliquas insulas,po us, li o a, s a iones
ac-
cesse n , os emsis
e a o iis,
nullam p o sus inquie udinem
sus ine e.
Así la eco daba, e i iéndose p ecisamen e a los
na icula i
de España, una disposición de Consan íno :(96).
Un
ac a, le an ada an e las au o idades del pue o de sa..;
lída, hacía las eces de conocimien o de emba que, cuya
exac i ud e a comp obada po el
p ae ec us annonae
a la
llegada (97).
Nume osas cons i uciones impe iales o denan medidas
enden es a 'la mayo cele idad en los iajes, exho ando
a las au o idades a p o ege al inalidad y a e i a di i-
cul ades y emb ollos en el anspo e. Has a qué ex emos
de ígo .Ilega on es as medidas lo e ela una cons- i ución
de A cadio y Hono io que cas iga con la pena capi al la
de ención inmo i ada en pue os del ayec o (98).
Con se e idad se cas igaban ambién en es a época las
mal e saciones de las me cancías le adas cuando és as e-
sul asencomp obadas en la in es igación que, iniciada
an es de cinco d1as después de la llegada de la na e
y
p oseguida
e iam diebus e ia is e de o ionum,
debía lle-
a se a cabo po el
p aeiec us uTbi,
el
p ae ec us annonae
y
es i i illus es
del Senado (99). O as cons i uciones
aluden a medidas e in es igaciones semejan es pa a 'com-
p obación de decla aciones de nau agio u o as causas de
pé dida o de e io o.
Tan as medidas de allis as y d aconianas, ¿log aban
su inalidad? Las colecciones legales nos ansmi en el ex-
o de las no mas p e é i as, pe o la ealidad de su e icacia
es algo más di icil y escu idizo de cap a . Los
años
de la
p omulgación de muchas de ellas co esponden a épocas
calami osas, de hamb e, gue as e in asiones; de c isis eco-
1
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n micas, e c ISISespm ua es;
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las que al ez el go e bal del ex o de la ley no e eja ~ ~ ~
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la ope an e e ed~V'dad de su aplicación. ~
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Acaso Jus ín ano, que las u o más ce ca que noso os, -- - -------
sab ía algo de es o cuando dic ando, con la e o cida ho- -- -- -
ja asca de su es ilo legisla i o, no mas a las au o idades
de Egip o pa a el anspo e de igo, iaba la expedición
a la guía di ina pa a que llegase bien a la capi al de su
Impe io:
na icula i e a i umen um suscipian , na ibus-
que impona , a que, Deo duce, ad hanc eiicem u bem
naoioen
(100).
(De las Ca acumbas).
NOTAS
(De las Ca acumbas).
(1) V.
g .
anco a,
an enna,
nausea, p o a, gube num, p o e a.
naucle us,
ci ados po GODSCHMIDT,
S o ia uni . del D. Comm.,
ad.
i al.. p,
53,
n.
39.
.- (2) V. ambas obse aciones en D'ORs,
T es emas de la gue a
an igua,
ybíblíog a ía,
ibi ci .
(3)
D.,
50, 11. 1 Y 2; C., 4, 60, 1; Y
las insc ipciones ci . po
HUVELIN,
E udes d'his oi e du d oi C01nm. om.,
Pa ís,
1929,
págs. 53y
59.
(4)
Abundan e bibliog a ía sob e la his o ia de las asociaciones
g emiales omanas, pa a la que es undamen al la ob a de WALTZING.
E ude his o ique su les co po a . p o eso
chez
les Rom.,
Lo aína,
1900,
puede e se en BANDINI,
Appun i sulle co po . om.,
Milán,
1937,
p. XIII a XXIII; Y en DUFF,
Pe sonali y
in
Roman p í a e law,
Cam-
b igde,
1938,
XI-XIII.
(5)
Es e edic o, conocido po bas an es insc ipciones la inas
y
g iegas que, aunque agmen a ias, pe mi en una econs ucción
p ó-
xíma a la o alidad, y p ueban la: g an
dí usíón
del mismo, «cons i-
uye un sis ema coac i o pe ec o, en el que la lib e inicia i a indi-
idual quedaba so ocada. En elación con el libe al1smo económico de
la época clásica, es e égimen ha sido ei e adamen e cal1 icado de
socIalismo de Es ado
y
cons i uyó, sin duda alguna, la ac uación más
cohe en e (aun cuando poco In eligen e) que desplega a el Es ado en
su in e ención en la p oducción y
dís íbucíón
de la iqueza». ARANGIO-
RUIZ,
His .
del
D. Rom.,
ad. españ, de Pelsmaeke , p.
384.
(6) l.
C.,
p.
57.
(7)
V. da os sob e ediciones
y
comen a ios en ROSTOVTZEFF,
His .
sccuü
y econ. del Imp. om.,
ad. españ, de López Balles e os. Ma-
d íd,
1937,
cap. III, n.
6.
(8) V. STUARTJONES,
Companion o
Roman
His o y.
Ox o d,
1912.
pág.
155.
(9) STUARTJONES,
loco
ci .,
pág.
157.
(10)
V. ROSTOVTZEFF,
loco
ci .,
lám.
XXVI. del omo
.
(11)
Idem,
lám.
XLIX.
(2)
ldem,
1,
lám,
XXVIII.
y
STUARTJONES,
loco ci .,
p.
323.
(3)
V. SERRARAFOLS,
La,
ida en España en la época omo
Ba -
celona,
1944,
lám.
60,
y la b e e desc ípe. de la p.
280.
(4)
RoSTOVTZEFF,
loco ci .,
11,
lám. LXII.
(16)
ldem,
1,
lám. XXVI.
(6)
STUARTJONES,
loc. ci .,
p.
323.
(17) D.,
14, 1,
12.
L
L..
~
. ~·V·
~
'~
- LXII -
(18)
De bello Gall.,
V, 1, ·2 Y 3.
(9)
Hech. de los Após .,
XXVII y XXVIll,
1-10.
(20) D. 45. 1 122,
1.
El ex o llama
a
la ac ual B indisi,
B eu-
esium
ansc ipciÓn del nomb e g iego. en ez del la ino
B u uiísium:
(21)
D.,
50, 16, 242,
p o
Malum na. is esse pa em,
a emonem
au em non esse Labeo ai , quia ple aeque na es sine malo inu iles
essen , uieoque
pa s
uuns
naoe u ,
a emo
au em magis cuiiec amen o
quam pa s na is es o
(22)
Na ig.,
9.
(23)
am;
14, 5, 1.
(24)
Na . His .,
II, 128.
(25) D., 41, 3, 30,
p o
(26) D., 50, 16, 242.
(27) D., 5, 1, 76; D.,
De lega is,
1 (30l, 24, 4:
eo i.,
3 32, 88. 2;
eod.,
88, 1.
(28) D., 21, 2, 36; D., 6, 1, 3, 1.
(29) D., 23, 7, 29; D., 21, 2, 44.
(30) C.
Th.,
13, 6, 7.
(31)
Subi o nobis
iuxiie
Alexand inae na es adpa ue un ,
quae
p aemii i
solen
e
nun ia e
secu u ae classis ad en um; abella ias
ocan ;
a a us üuinun. C mipaniae adspec us es : omnis in pilis Pu eo-
lo um u ba ccmsis i , e ex ipso gene e uelc um Alexand inas quam is
in magna u ba na ium
in el eqi .
Séneca,
Ep.,
77. l.
(32) D., 19, 2, 19.
7.
(33) D., 4, 9, 1, 2.
(34) D., 27, 1, 17, 6.
(35) D., 41, 1, 1, 15.
(36) D., 14, 1, 16.
(37)
Eod.,
19.
(38)
soa.,
6.
(39)
Eod.,
23.
(40) Eod., 1,
1.
(41)
sea;
1, 4.
(42)
Eo i.,
13. .
(43)
Rep esen ación
JI
«pmeposi io».
Bol.
nm .
de San iago,
1941.
(44) D., 14, 3, 11, 2.
(45)
sea; 12.
(46) D., 4, 9, 1, 2.
(47) HUVELIN,
loco
ci .,
p.
90.
(48) D.,
47,
22, 4..
(49)
V. STOECKLE,
A , «Na ícula íí»,
en
Rea -Encucl.
Pauly-Wissowa.
(50)
Loc. ci .,
III,
p.
593-7.
(51)
V. DUFF,
loco
ci .,
p.
97.
(52)
Idem, p.
149.
(53) D., 4, 9, 3, l.
(54) D., 19, 2, 61 (64), 1.
(55)
V. GARRIGUES,
Ins . de D. Me c.,
p.
543
ss.
(56)
HUVELIN,
loco
ci .,
p.
90.
(57) D., 14. 2, 2,
p o
(58)
ARANGIo-RUIZ,
1s .
di
di i o
)'Qm.
(2.~),
p.
317.
(59)
Zei sch . de Sa .-SU/ .,
XX,
136,
Rom. A,b .
(60) S o ia
e eo ia
del con .
di
commoda o nel di i o omo
Ope e,
W, p. 167
ss.),
(61)
Zei sch:
ie
soo-su «,
XL, 206,
Rom. Ab ..
(62) Loc. ci .,
p. 142 ss.
(63) D., 4, 9, 3, 1.
(64) D., 19, 5, 1, 1.
(65)
Se han expues o di e sas azones explica i as de ello: Véa-
se GOLDSCHMIDT,
loco ci .,
p.
60
ss.,
y
HUVELIN,
loco ci .,
p. 77 ss.
(66)
Sob e el encuad amien o de la misma en e un é mino a.
quo
y un é mino
ui
quemo
V. HUVELIN,
loco ci .,
p.
156.
i
(67)
V. TAUBENSCHLAG,
The Law
o/
G eco-Roma i Egyp in he
~gh
o/
he .papy i.
New-Yo k,
1944, P.
287 ss.
(68) zeueen. de Sa .-S ij . (Rcnn. Ab eil.>.
XIII, p.
403.
~ '
:
..•
,'
.
,1;
.:~
.•..
,K
.,~.-
l·
;~··5" .....
.: o _ ••
. E'
".
~,
.
~.
'.
- LXIIi -
(69) Loc.
ci .,
p.
153.
(70)
Po ejemplo, la explicación de Ulplano:
«hoc
es ,
quam-
qumque em, si e me cem ecepe in»
a las palab as del Edic o
(h.
.,
1, 6);
o la ase:
« es
in
na em ecep ae»,
a ibuida
a
Pomponlo en
b.
.,
3.
(7l)
V. JOERs-KuNKEL,
De .
p i o om.,
ad. españ. de P ie o
Ca.9-
o,
p.
343 y
n.
3.
(72) D., 4, 9, 1, 3.
(73) D.,
h.
.,
1, 1.
(74)
sea;
3, 1.
(75) D., 47, 5. 1,
p o
(76)
V. el
I uiex
de LEVY,RABEL,e c.
(77)
V. LENEL,
Ed.
Pe p.,
ed. ancesa,
p.
234.
La ó mula, según
la econs ucción de LENEL,se ía así:
«Si pa e in na e quam Ns.
Ns.
um.
exe ceba , Nm. Nm. eum e quem Ns.
Ns. eius
na is na igandae'
causa ibi um Iuibuü, Ao. Aa. damnum iniu ia dedilsse, qua de e
agl u , quan i ea es in
ea
anno plu imi
jui ,
an am pecuniam du-
plam
iud.e.
Nm. Nm, Ao. Ao. cCY7lde nna,
Sl
non pa e cbsoloe».
(78) V. D.,
h.
.,
4,
p o
y
2, 3.
(79)
De imp.
en.
Pomp., 18, 54.
(80)
XLIV,
23.
(8U D., 14, 2, 9.
(82)
Solamen e conocemos la
Lex
Rho iia
a a és de las uen-
es omanas. Y algunos pasajes del
Diges o
que hablan de ella es án
muy e ocados. V. in o mación y bibliog a ía en BERGER,
«Iac ns»,
en
la
Real-Encycl. Pauly-Wissowa.
(83)
El ex o, al e ado, compues o acaso de ozos mal ensam-
blados, de e mina a ian es de in e p e ación. V. el
I uiex
In e pola-
ionum,
de LEVY-RABEL.
(84)
No as a la ad. i al. de GLÜCK
Aus ü íicne
E laii e unq del'
Paiuiek e u,
p.
46,
n.
q.
(85)
Loc. ci .,
p. 193
ss.
(86)
En el ci . a . «Na icula i» de la
Real-Encpcl. pau/JI- Wissowa.
(87)
D.,
48,
12, 2.
(88)
Gayo, I(
32;
Ulpiano,
Regl., III,
6.
(89) D., 50, 6, 6 (5), 4 Y 5.
(90)
e.
Th.,
13, 5, 14, 2; Y 13. 6, 8.
(91) C.
Th.,
13, 5, 1.
(92)
STOECKLEespiga de di e sas cons i uciones del
e.
Th. las si-
guien es:
onus publicum; onus
Iiscale,
species puolicae,
species
isca-
les,
ad
publicas nccessi a es expediendas, ansac iones
public ie.
so-
li a munia, munus, iunc io, na iéula ia,
unc io,
na alis
iunc io,
obse-
quium, onus, munus unnculu ii one is.
(93) C.
Th.,
13, 5, 10.
(94)
iRoSTOVTZEFF,
loco
ci .,
II, cap. VIII.
(95)
e.
Th., 14, 26, 1.
(96) C. Th., 13, 5, 8.
(97)
e.,
11, 23, 1.
(98) C. Th., 13, 5, 33.
(99)
Eod.,
38.
(100l
Edic o, XIII,
5.