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El tenante del Museo Arqueológico de Valladolid

González Tejerina, Mercedes

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k - ' • - -irel tenante del museo arqueológico DE VALLADOLID En ei Musco Arqueológríco de Valladoüd se conserva una pilasira, ícnaníc de aliar, con hueco para cajita de reliquias; es obra visiíjoda, como acrediia su ornamciiíación. Pertenece al siglo vir y procede de la Iglesia de Wamba, según papeleta del Museo. La altura de esta pilastra es de 1,27 m. y su base mide 0,26 m.; en su parte superior, un hueco destinado a conservar reliquias, constituye un cuadiado de O 12 m. de lado por 0,10 in. de profundidad y lleva entalle de un centímetro para albergar losita de cierre. Se decora, por su parte superior, con dos franjas, la pnmeia d O 19 niy segunda de 0,10 m. cubiertas con filas de hojas de acanto sumamente estilizadas, talladas a bisel. A continuación hay dibujos geométricos formados por aspas separadas entre sí por tres avitas verticales. Figura después una cruz grande,tallada igualmente bisel, de ápices curvos y desiguales; en el centro tiene dos circuios ^oncéntricos. En la parte inferior se repite de nuevo el dibujo geoméMeo, si diferencia del anterior en que los trazos verticales •mercalados entre las aspas, son dos en lugar de tres. Una zona de rehundido en forma de escota separa las dos franjas de " ujos ...^mptricos. (Lámina I, Fig. A). ^ Hay u"® '■egulai idad en el tallado de la cruz y de „.on.étricos. decoración que se repite con igual esmero ^ ^dos del tenante. No ocurre así con las dos frailías de oj o ' fe están algo mutiladas, pues se nota una diferencia en la mane, a de " Ir dicha decoración: en uno de los lados ésta es de gran perfecSn. siendo, por el contrario, en los restantes muy descuidada; la ,1 Q bisel también es más superficial. Es una de las obras más características y más netamente visidasvarios elementos que concurren a la formación del ai te párba'*' en nuestra península, el latino es el que predominantemente Lámina I.—a) Tenante de altar visigodo, conservado en el Museo Arqueológico de Valladolid, que se supone procedente de Wamba.—b) Reconstrucción del altar. De una acuarela debida al profesor de la Escuela de Dibujo y Académico, don Virgilio Gerbolés Molineros. V Detalle de la parte superior del tenante de altar. EL TENANTE DEL MUSEO ARQUEOLÓGICO DE VALLADOLID 37 aparece en este tenante. El artista bárbaro quiso coronar ia pilastra que iiabíd tle sustentar ia mesa de aliar con elementos clásicos, recordando posiblemente un capitel corintio de pilastra, en el cual han desaparecido los caulículos. De aquí la disposición en dos grandes zonas de hojas de acanlo, tratadas al modo típico en el arte bárbaro. (Lámina II). Del elemento clásico i)ropiamente, no queda en el tenante más que un recuerdo, pero este es lo bas tante acentuado y característico para que podamos colegir su procedencia. En lo restante es francamente visi godo, como indica la manera de tratar la cruz, con sus ápices redondeados, norma típica visigoda para esta clase de representaciones. Ejemplos de estas adaptaciones tan claras y evidentes de temas clási cos, tenemos en diversos puntos de la Península, principalmente en aquellos lugares donde abundan los monu mentos romanos, sobre lodo en To ledo y Mérida. En esta última ciudad se acredita esto hasta el punto de que en el Alcázar (conocido con el nom bre de Conventual, después de la reconquista cristiana, cuando fué con fiado a los freires de la orden militar de Santiago), tenemos muestras de arte bárbaro impregnado del mayor clasicismo; entre otros ejemplos, jam bas y dinteles de puertas, una gran pilastra cuyos frentes están decorados por tallos serpeados, flores y pámpa nos, etc. Se da el caso curiosísimo de que en Toledo se conserve un tenante de altar, absolutamente idéntico al que nos ocupa. (Fig. 1.^). Este aspecto de clasicismo que muestra esta piedra, explicable en Mérida y en Toledo, no deja de producir cierta extrafieza por lo que se refiere a la procedencia de nuestro tenante. i m Fig. 1.° —Fragmento de un tenante de altar visigodo que se conserva en Toledo. 38 MERCEDES GONZÁLEZ TEJERINA i t No olvidemos que en la región Casíelicina se dan íipos tic Iglcsicis como San Juan de Baños, erigida por Reccsvinto en el año 671, que nos muestran valores de clasicismo en plañía, alzado y tia-sUi en decoración, sumamente curiosos e importantes; pero de lodos modos, nuestro tenante de altar, en cuanto a procedencia, no deja tic sii^^iiai alguna duda, pues el recuerdo de valores romanos parece ticmasiado vivo. No se conserva la piedra que constituye la mesa de altar. HacenitJS una reconstrucción teniendo en cuenta señor Gómez Moreno dice en «Iglesias Mozaiabes» al hacer la descripción del de la Iglesia c e San Migue! de Celanova. El altar aquí «es un tablero de granito con molduraie y t:)esanies, puesto sobre un soporte de piedra de 27 cin. ^ t. lado en su base». La mesa de nuestro teníUitc estaría formada por una losa rectangular, cu cuyo borde es probable se dispusieran motivos gconie trieos o franjas de hojilas de acanto las que nos muestra el pilar. (Lámina I, Esta mesa, por su parte superior, debió un rehundido, y ser, por lo tanto, análo^ ^ ^ reconstruida y publicada por De Rossi en «Bu - " Archeoi. 'Crist.» (1875). Su disposición era rec an gular, como suponemos en la nuestra y pr®^ el mismo rehundido, detalle que también presen an las mesas de altar copias, de las cuales se servan tres muy interesantes en el Mus^ ^ Cairo. Una de ellas, descrita por Cnim en « nionumenís» es de mármol blanco, tiene una cripción funeraria relativa a cierto Cosmas y ella figura la fecha 502 de la era de ios o sea el año 786 de nuestro cómputo. los SírzygowskI menciona en «Koptische Kunst» (pág. 102) nay na en ni^rmol gris azul; su parte central está rehundida y tiene 5 cm. profuní^''^^'^' la otra presenta una mujer y un niño en acfifna e rar, relieve, así como la cruz que presenta e" ^ njro de su parte superior. Son frecuentes durante el siglo v y posteriormente ios alfares ^glepidos por una sola pilastra, como el citado de Celanova, el ya ^•tado de Toledo, otros de Mérida y Córdoba y el conservado en e C\i Fig2."-Pilastra de altar conserva da en el Museo Alaoui de Túnez. t 1 EL TENANTE DEL MUSEO ARÍ^UEOLÓGICO OE VALI.ADOLID 39 Museo Alíioui de Túnez y que Mons Duohesne describe cu «Mouunieiiís du culle Cbrelieii» (Piy^. 2."). Su decoríición. que ornauieniaba úiiicanieiite uno de sus lados, coiisisie en una palma que leniiina en una cruz tnouojíramática encerrada en un círculo con las lelras alfa y oineí^a; esla üliima no se aprecia. En su parte superior presenta un dibujo geométrico. Meucedes González Teierina.