scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Fernando A. Navarro, Medicina en español VI. Laboratorio del lenguaje: florilegio de recomendaciones, dudas, comentarios etimológicos, errores, anglicismos y curiosidades varias del lenguaje médico

Cancho Esquivel, Ana

Full text

HERMĒNEUS, 26 (2024): págs. 503-506 ISSN: 2530-609X Fernando A. Navarro, Medicina en español VI. Laboratorio del lenguaje: florilegio de recomendaciones, dudas, comentarios etimológicos, errores, anglicismos y curiosidades varias del lenguaje médico, Madrid, Fundación Lilly, 2022, 360 págs. Reseña de acceso abierto distribuida bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC-BY 4.0). / Open access review under a Creative Commons Attribution 4.0 International License (CC-BY 4.0). DOI: https://doi.org/10.24197/her.26.2024.503-506 En el ámbito del lenguaje médico y de su traducción, no son sino muy frecuentes y variopintas las innumerables dudas que les pueden surgir al médico, lingüista o lector. Esto se debe a que, como menciona al inicio de la obra Fernando Navarro –todo un referente del lenguaje y la traducción médicas– , el lenguaje médico es más antiguo, rico y complejo que ningún otro y varía y se amplía constantemente. La finalidad de este volumen, al igual que en las anteriores ediciones y los artículos semanales del autor, es que los médicos o cualquier lector se acerquen al placer del lenguaje, reflexionen y disfruten. A través de este libro, Fernando Navarro pretende aclarar cuestiones etimológicas y jergales, dudas, neologismos y otros entresijos del lenguaje médico. Según el autor, los lenguajes científico y médico tienden a la claridad y universalidad, pero no están libres de defectos o errores. Esto se debe, por una parte, a las numerosos avances e innovaciones científicas que requieren la creación de nuevas denominaciones constantemente y, por otra, al hecho de que la lengua es un ente vivo y cambiante y esta lengua de especialidad no es una excepción. Por ello, la ausencia de conocimiento sobre su historia y evolución conduce a errores o desaciertos. Esta edición se dispone en torno a diez capítulos que animan a la reflexión y favorecen la escritura y la expresión con rigor. El capítulo I «¿De dónde viene?» (pp. 1-20) es un recopilatorio de ejemplos sobre el origen etimológico de algunos términos. El autor hace un recorrido por helenismos y latinismos, diversas metáforas de formas para describir estructuras o elementos, la utilización de falsas etimologías populares, ejemplos de nominación de extrañas parejas de términos o el uso de nombres grecolatinos para nombres propios de empresas. Fernando Navarro señala acertadamente que el conocimiento de la procedencia de las palabras favorece la correcta expresión entre especialistas y, 504 Reseña HERMĒNEUS, 26 (2024): págs. 503-506 ISSN: 2530-609X consecuentemente, la difusión del conocimiento científico de manera apropiada. En el capítulo II «Lengua viva» (pp. 21-54), se aprecia el contraste que existe en las lenguas, entre la decadencia de algunos términos por el desuso, como pulsistas, y el surgimiento de otros para designar conceptos o entidades nuevas, como inmunidad de rebaño o covidiota. Además, la denominación de conceptos, la popularización de términos o la creación de neologismos se puede ver inspirada por situaciones o fenómenos de la sociedad, como EPI, PCR, coronabicho o covídico. También se incorpora una larga lista de actualizaciones y enmiendas del diccionario académico, pero el autor señala que, en ocasiones, la RAE desacierta en ciertas definiciones por no considerar la historia de uso del término o la cultura alrededor de este. El capítulo III «Del hombre al nombre» (pp. 55-68) está dedicado a esclarecer numerosos antropónimos que permiten conocer mejor el lenguaje y la historia de la profesión, como el síndrome de Down por John Langdon Down . En el capítulo IV «Dudas razonables» (pp. 69-108), el autor trata numerosas preguntas o vacilaciones sobre el lenguaje médico que se deben al uso erróneo de palabras médicas a lo largo del tiempo o a la influencia de otras lenguas, sobre todo del inglés. Algunos ejemplos son la traducción de topónimos, el uso de mayúsculas o minúsculas y algunos pleonasmos consagrados como cita previa. El autor señala acertadamente la importancia de justificar el razonamiento de una u otra elección y de formar un pensamiento crítico en cuanto a estas cuestiones. En el capítulo V «Lenguaje jergal» (pp. 109-130), Fernando Navarro habla sobre la expresividad, la complejidad y los recursos del lenguaje oral coloquial, ausente en cualquier diccionario, que se usa entre los sanitarios y que los usuarios o pacientes interpretan y emplean a su manera. Asimismo, se hace hincapié en la ambigüedad y dificultad de las siglas médicas, que suelen provocar confusión por la falta de explicación o por la atribución de varios significados a una misma sigla. En el capítulo VI «Medicina y literatura» (pp. 131-180), se ponen de manifiesto la relación y los aspectos en común de ambas disciplinas a través de numerosos ejemplos y biografías de médicos que se han interesado por la literatura a lo largo de la historia y cuyas aportaciones tuvieron un impacto en su día, como Pedro el Hispano (siglo XIII-1277) o André Bretón (1896-1966). Además, el autor afirma que los médicos se deben valer del realismo de las obras de los escritores de la literatura universal para entender los entresijos de la angustia y el sufrimiento de cada paciente, como en Pabellón del reposo Reseña 505 HERMĒNEUS, 26 (2024): págs. 503-506 ISSN: 2530-609X (1943) de Camilo José Cela (1916-2002) o en Majareta (2014) de Ellen Forney (1968- ). En el capítulo VII «Bien decir» (pp. 181-206), se recalca la prioridad de utilizar el lenguaje médico de manera clara y precisa. Esto no siempre se consigue debido en parte a la confusión entre términos semejantes gráfica o fonéticamente, como intoxicación y envenenamiento por influencia del inglés, así como por la proximidad del campo semántico, como salmonela y salmonelosis por el agente causal y la enfermedad. Para evitarlo, es preciso avisar, explicar y conocer bien la diferencia entre ambos términos semejantes. Además, se enfatiza la fuerza que tienen las palabras y el lenguaje para influir, afectar y manipular el pensamiento, por lo que, en ocasiones se ha evitado o cambiado el uso de palabras con connotaciones negativas, estigmatizantes o eufemismos a la vez que evolucionaba la actitud de la sociedad. En el capítulo VIII «Qué difícil es el inglés» (pp. 207-242), Fernando Navarro nos deja ver la influencia que ha ejercido el inglés en el lenguaje científico y médico hasta posicionarse como lingua franca. A este respecto, el traductor debe ser consciente de todos estos entresijos a fin de prevenir que un texto quede plagado de anglicismos innecesarios, como cupping en lugar de ventosa, o de usar falsos amigos, como intoxication, ya procedan del inglés o de otros idiomas. Así, se evita malinterpretar la información médica proporcionada en otro idioma. En el capítulo IX «Humor y lenguaje» (pp. 243-276), el autor aborda la convergencia del lenguaje, la medicina y el humor a través de ejemplos de la tradición humorística propios de la literatura española y también de la inglesa. Varios ejemplos se muestran en el santoral cómico, aludiendo a que el santo de los enfermeros es san Paciente, mientras que el de los traductores santa Tecla o san Contexto. Asimismo, Fernando Navarro comenta que la música y el humor, junto con las facilidades que proporciona internet hoy en día, son herramientas relevantes a la hora de divulgar información científica y biosanitaria. Por último, en el capítulo X «Varia et curiosa» (pp. 277-311), se recopilan rarezas, singularidades y anécdotas del lenguaje médico que no encajaban en las demás secciones. Aquí se encuentran apartados que tratan de las connotaciones de los colores en diversas culturas o de errores cometidos al tratar de prever el futuro en cuestiones médicas. El autor también aborda el origen etimológico de ciertos santos a los que se les rezaba en la pandemia. En esta edición de Medicina en español se ha podido observar cómo Fernando Navarro resalta la riqueza del lenguaje médico y proporciona, gracias a su juicio acertado y su actitud amigable, un compendio de anécdotas, 506 Reseña HERMĒNEUS, 26 (2024): págs. 503-506 ISSN: 2530-609X ejemplos y explicaciones cautivadoras y entretenidas sobre el origen de términos, los usos de ciertos vocablos o algunas obras literarias destacadas a lo largo de miles de años. Asimismo, todas las decisiones lingüísticas explicadas se encuentran fundamentadas de manera sólida, con el fin de prevenir errores o darle prioridad al uso de los términos en español en lugar de a anglicismos arraigados, así como de favorecer la confianza del lector. Es decir, no se configura como una mera recopilación de curiosidades científicas y aclaraciones semánticas, sino que se trata de una guía práctica y entretenida, diseñada para que el lector disfrute, pero también para que reflexione y se exprese adecuadamente. ANA CANCHO ESQUIVEL Universitat Jaume I (Castelló de la Plana) [email protected]