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La Celtiberia, de las Guerras de Conquista a la romanización

Cerrada Alonso, Iván

Abstract

Departamento de Historia Antigua y Medieval

Full text

Facultad de Filosofía y Letras Grado en Historia La Celtiberia, de las Guerras de Conquista a la romanización Iván Cerrada Alonso Tutor: D. Santos Crespo Ortiz de Zarate Curso: 2020-2021 2 3 -RESUMEN Tras el conflicto con Cartago, cambia el interés que Roma tenía en la Península. Los pactos que Roma había impulsado con indígenas, la creación de colonias, el comercio o las posibilidades de explotación que ofrecía la Península, fueron algunos de los factores que motivaron la permanencia romana. Después de 25 años de paz impulsados por Graco, estalla la Guerra Celtibera. Seguidamente de 20 años de confrontación y devastación, era necesaria una reorganización de la Celtiberia, y pasar de una intervención militar a cambios de más calado en el organigrama social y político. La romanización trae consigo una serie de cambios y transformaciones en diferentes ámbitos. Nos hallamos ante un intercambio desigual de influencias que termina con la adopción celtíbera de formas de vida romanas. La romanización como un proceso plural y heterogéneo, que influyó de forma diferente en Hispania, y más concretamente en la Celtiberia. Con la llegada de la época imperial la romanización se extiende y consolida. -PALABRAS CLAVE: Celtiberia, Romanos, Romanización, Hispania, conquista, transformaciones -ABSTRACT: After the conflict with Carthage, Rome’s interest in the Peninsula changes The pacts that Rome had pushed with indigenous people, the creation of colonies. The trade or exploitation possibilities offered by the Peninsula were some of the factors that motivated Roman permanence. After 25 years of peace driven by Graco, the Celtiberic War erupts. After 20 years of confrontation and devastation, it was necesary. A reorganizaation of Celtiberia, and moving from military intervention to more despondents in the social and political body. Romanization brings with it. a series of changes and transformations in different áreas, we call ourselves to an unequal Exchange of influences that ends with Celtibera adoption Roman’s lives forms. Romanization as a plural and heterogeneous process, which influenced Hispania diferently and more specifically the Celtiberia. With the advent of the imperial era Romanization extends and consolidates. -KEYS WORDS: Celtiberia, Romans, Romanization, Hispania, conquest, transformations 4 -ÍNDICE 1. Introducción .......................................................................................................................... 6 2.Contexto. El panorama en la Península Ibérica .................................................................... 8 2.1 Origen y organización celtibera. ...................................................................................... 8 2.1.1 Los diferentes grupos celtíberos: Arévacos, Titos, Belos, Pelendones y Lusitanos .............................................................................................................................. ................. 9 2.1.1.1 Los Celtíberos citeriores: Lusones, Belos y Titos ................................................. 9 2.1.1.2 Los celtíberos ulteriores: Arévacos y Pelendones ............................................... 11 2.1.2 La confederación Tribal en la Celtiberia ............................................................... 13 2.1.3 Carácter de los celtíberos ........................................................................................ 14 2.1.4 Ciudades y hábitat rural celtíberos ........................................................................ 15 2.2 Roma republicana y el conflicto con Cartago. Roma y antecedentes ......................... 16 2.3 Organización de las provincias romanas en la Península Ibérica hasta las Guerras Celtibéricas ............................................................................................................................ 18 2.3.1 La obra de Catón ...................................................................................................... 20 2.3.2 Tiberio Sempronio Graco y el proceso de pacificación ......................................... 21 3.Las Guerras Celtibéricas ....................................................................................................... 21 3.1 Inicio de las primeras confrontaciones .......................................................................... 22 3.2 El asedio de la ciudad de Numancia .............................................................................. 23 3.3 El papel de Lúculo ........................................................................................................... 24 3.4 La Guerra con Numancia ............................................................................................... 24 3.5 De Metelo a Emilio Lépido ............................................................................................. 24 3.6 La Conquista de Numancia ............................................................................................ 26 3.7 Etapa Postnumantina. Consecuencias de la Guerra Celtíbera y su restructuración 26 4. El papel del Hospitium, devotio, la clientela y la intervención celtibera en el ejército romano en el marco de la romanización de la Celtiberia ...................................................... 28 4.1 El papel del Hospitium y la clientela ............................................................................. 28 4.2 El sistema de clientela y la disolución del régimen gentilicio ...................................... 30 4.3 Inclusión de celtíberos en el ejército romano ................................................................ 31 5. Diplomacia y derecho a la guerra. Celtiberia versus Roma .............................................. 31 5 5.1 La deditio como acuerdo bélico ...................................................................................... 33 5.2 La deditio en las Guerras Celtíberas ............................................................................. 34 6. El proceso de romanización en la Celtiberia....................................................................... 35 6.1 Romanización como concepto. Claves del proceso ....................................................... 35 6.2 Romanización y asimilación cultural celtibera ............................................................. 36 6.2.1 La ciudad como instrumento de romanización ......................................................... 37 6.3 La consolidación de las transformaciones en la Celtiberia al inicio del Alto Imperio .............................................................................................................................. ................... 38 6.3.1 Municipalización y restructuración de las ciudades celtíberas ............................ 38 6.3.2 La nueva división administrativa en el Alto Imperio ............................................ 40 6.3.3 Las reformas económicas de Roma en la Celtiberia ............................................. 40 6.3.4 La expansión de los elementos ideológicos de Roma y la debilidad del culto imperial .............................................................................................................................. 41 6.4 Visiones de la romanización en Hispania ...................................................................... 42 7. Conclusiones……………………………………………………………………………………………………….………….…43 - FUENTES Y BIBLIOGRAFÍA………………………………………………………………………………………………..46 - ANEXO………………………………………………………………………..………………………………………………….…..49 6 1. Introducción Para la elaboración del Trabajo Fin de Grado he contado con la supervisión y apoyo de mi tutor D. Santos Crespo, determinando conjuntamente los apartados, el desarrollo y su configuración. Para abordar la temática del presente trabajo he dividido el mismo en diferentes apartados: La Celtiberia, origen y organización. Seguido del contexto de la Roma republicana, el conflicto con Cartago y el posterior proceso de pacificación. En el tercer apartado centro el punto de mira en las Guerras Celtibéricas, desde el inicio de las confrontaciones hasta la Etapa Postnumantina, con las consecuencias de la guerra y la restructuración de la Celtiberia. El apartado cuarto se centra en la relevancia que el Hospitium, Devotio y clientela tienen en el proceso de romanización. Continuando el quinto, con un análisis de la diplomacia y el derecho a la guerra en la Celtiberia. Dos apartados que considero muy relevantes para acercarnos y tener un mayor conocimiento sobre el contexto al que asistimos y las relaciones entre indígenas y romanos. Para posteriormente profundizar en el aspecto de la romanización y su influencia en los diferentes ámbitos, centrando nuestro objetivo en el Alto Imperio. Momento en que estos procesos aparecen con más fuerza y llegan a consolidarse. En último lugar, considero las visiones de la romanización y como estas han ido evolucionando. Para finalmente concluir la obra con una serie de valoraciones finales en base a la estructura desarrollada. El objetivo del presente trabajo es trazar un recorrido marcado desde los antecedentes con la Roma Republicana y el conflicto de Cartago hasta el proceso de romanización en el Alto Imperio. Con ello, pretendo acercarme a este proceso de mutación en la sociedad celtíbera a través de aspectos tales como la guerra, la conquista, pactos o tratados que marcan el devenir de los diferentes pueblos de la Celtiberia hasta llegado el Alto Imperio. A su vez mediante el presente, podemos asistir a los cambios sociales, políticos y económicos que se producen en la Celtiberia, y las consecuencias de estos cambios en el devenir de estas poblaciones. 7 En otro sentido, también trato las diferentes visiones de la romanización, para visualizar como ha ido evolucionando este proceso en la historiografía, y determinar cómo ha de trabajarse el mismo, lejos de influencias ajenas, que pudiesen distorsionarlo. Para centrar todos nuestros esfuerzos en una correcta interpretación que nos ayude a acercarnos a una realidad más certera y precisa. 1 Salinas de Frías, Manuel: Conquista y romanización de la Celtiberia. Soria, 1986, 78-19 2 Taracena, B: “Los pueblos celtibéricos”,251-252 3 Estrabón, III, 4, 12 4 Salinas de Frías, Manuel: Conquista y romanización de la Celtiberia. Soria, 1986, 84 8 2.Contexto. El panorama en la Península Ibérica 2.1 Origen y organización celtibera. Los celtiberos aparecen por vez primera en los Anales romanos donde se versan los sucesos acaecidos en el 218 a.C. Pese a que nos encontramos ante un testimonio griego poco certero y generalista de la Celtiberia. Timeo se refiere al interior de la Península como la Céltica, por tanto, como un territorio que es ocupado por celtas. 1 Existe una gran imprecisión de los límites en los historiadores y geógrafos posteriores, como sucede en el caso de los griegos, cuyo estudio se centra en la costa y sus aledaños. Y con los romanos que carecían de tal hábito. De aquí, que en algunos periodos en los cuales se desenvuelve la estancia de Roma en la Península, la información que tenemos sobre la Celtiberia es superficial.2 Hay que esperar hasta autores como Estrabón para encontrar una información más precisa en cuanto a los limes y más valiosa etnográficamente. Polibio entre los celtíberos incluye a los lusones, titos y arévacos, mientras que Plinio engloba también a los pelendones. 2 .Existen algunas discordancias entre diferentes autores en cuanto a los grupos que componen la Celtiberia. Por lo que debemos de trabajar las mismas con cautela, apoyadas y sustentadas por otros campos, como la arqueología.3 Lo que sí que queda patente es la diversidad política que existe en la zona. Dentro de la Celtiberia que defiende Polibio (35, 2), encontramos una Celtiberia citerior que ocupa el Valle del Jiloca y del Jalón y una parte de los márgenes del Ebro. Y una segunda parte, la ulterior, que se extiende por las altas cuencas del rio Duero, y la llanura que llega hasta la zona del Tajo (actual territorio de la provincia de Soria).4 Debemos de tener en cuenta que, esta división lejos de tratarse de una separación de carácter arbitrario, se encuentra justificada por la conducta que los Celtiberos de la parte citerior mantenían con Roma. 5 Taracena, B: “Los pueblos celtíberos”, 252 6 It 442, Liv. Xl 33 1-4 7 It. 437, 4. Appian. Iber. 48. 50; It.437, 3. 439, 1. Plin. XXXIIII ;It. 423, 1. Ptol. II, 6, 38 8 Salinas de Frías, Manuel: Conquista y romanización de la Celtiberia. Soria, 1986, 78-79 9 It. 437, 1. 438, 13. Plin. III, 24; It. 391, 5. 451, 5. Ptol. II 6, 67. 10 It. 455, 2 Ptol. II 6, 65 11 It. 436, 4. 438, 11 Rav. IV 43 (310, 1) 9 A la cual someten, mientras no lo harán cuando son destruidos los de la ulterior, por la ordenación administrativa imperial. Los celtíberos de la citerior quedan adscritos al convenio cesaraugustano, y los de la Celtiberia ulterior al cluniense. En el plano cultural la influencia que juega la ibérica sobre la citerior es de importante calado 5 2.1.1 Los diferentes grupos celtíberos: Arévacos, Titos, Belos, Pelendones y Lusitanos 2.1.1.1 Los Celtíberos citeriores: Lusones, Belos y Titos En la Celtiberia Citerior se hayan los territorios pertenecientes a los lusones, belos y titos, y dentro de la ulterior como se ha plasmado de forma anterior, los Arévacos y Pelendones. La ciudad principal de los Lusones era Contrebia 6 cerca del Daroca, con una situación estratégica clave, siendo la llave del Jiloca y Huerva. También cabe de destacar otras ciudades como Nertóbriga, Bílbilis o Complega.7 Los autores grecolatinos muestran comúnmente juntos a los titos y a los belos. Extendiéndose sus dominios desde la confluencia existente entre el rio Jiloca con el rio Piedra, hasta llegar por la parte sur a las Parameras de Molina. El límite con los arévacos se encuentra en la divisoria del Jalón y el Duero hasta llegar al Moncayo. Debido a su pronta sumisión a Roma es difícil de determinar el territorio que englobaba. Sabemos que los titos se encontraban al sur de los belos, entre las sierras de Ministra y Salorio. 8 La ciudad más conocida y de la que tenemos más documentación de titos y belos es Segeda , su principal centro urbano. Podemos recalcar otras ciudades como Arcobriga, o Occilis 9 Pero la extensión de la Celtiberia citerior no estaba circunscrita por estas ciudades, tenía una extensión mayor como indica Ptolomeo, que enumera una serie de ciudades que acrecentarían el número de las citadas anteriormente. Entre estas ciudades podemos hallar Alba, Munda o Certima 10 entre otras. Por la parte sur, podemos observar que se extiende hasta la ciudad de Caesada 11 en Guadalajara, al Suroeste con Segobriga en Cuenca. Estas 35A. Schulten, Historia de Numancia, trad. L. Pericot, Barcelona 1945, 28 y en F. Burillo, Aproximación a la Arqueología, 226. 36 Salinas de Frías, Manuel: Conquista y romanización de la Celtiberia. Soria, 1986, 12-14 16 Con el Tratado de T. Sempronio Graco en el año 179 a.C queda taxativamente prohibida la construcción de elementos defensivos como murallas, dándose origen al principal periodo de las Guerras Celtibéricas. De forma posterior a las Guerras Celtibéricas como bien indica Burillo, los altos y lugares elevados no juegan ya un papel estratégico. De forma interrelacionada con estos oppida aparecen un conjunto de granjas y poblados que hallamos reflejados en las fuentes clásicas como agri, vicos, castellaque o megalas komas (Rodríguez Blanco, 1997: 172). A través de los cuales queda constatada una nítida jerarquización de los asentamientos durante el siglo I a.C principalmente.35 2.2 Roma republicana y el conflicto con Cartago. Roma y antecedentes Con la presencia de los romanos en la Segunda Guerra Púnica (220-202 a.C) se produce el inicio de la romanización. En la presente toman parte Roma y Cartago por el control de la zona central y occidental del Mediterráneo. De forma anterior durante la Primera Guerra Púnica (264-241 a.C) ambas potencias se enfrentan encarecidamente por el control del estrecho de Mesina, debido principalmente al valor estratégico que este poseía. Los cartagineses tenían en este momento bajo su poder Cerdeña, Córcega, Sicilia occidental y Lípari. Esto suponía un hándicap y un peligro para Roma en la zona meridional del Mediterráneo. Pese a la existencia de tratados de respeto mutuo en estas zonas de influencia, el ejército romano inició su intervención para imposibilitar que los cartagineses se hiciesen con el dominio de Mesina. Con la victoria de Roma, Cartago tiene que sofocar numerosos disturbios interiores como revueltas de indígenas o guerras con los mercenarios. Cartago se ve obligado a firmar un nuevo tratado y pierde Cerdeña y Córcega.36 Con el pretexto de continuar la explotación de las minas de la Bética en el contexto del 237 al 218 a.C (esenciales para el pago de las indemnizaciones que habían sido impuestas desde Roma) los cartagineses se lanzan a la conquista de la Península Ibérica hasta llegar a los márgenes del Ebro. Ya que mediante el Tratado del Ebro (226 a.C) se fija el límite que Roma había estipulado para la expansión de Cartago en la Península Ibérica, no pudiendo cruzar este límite. Bajo la figura de Amílcar Barca dominaron la 37 Salinas de Frías, Manuel. El gobierno de las provincias hispánicas durante la República romana (21827 a.C) Salamanca, 1995, 144-145 17 Turdetania y consiguieron extender su influencia por la costa mediterránea hasta la actual provincia de Alicante. Posteriormente es sustituido por Asdrúbal. Mientras Roma centraba sus fuerzas en la expansión por la Península Itálica, ocupando a su vez las islas de Cerdeña y Córcega. Enfrentándose en la zona norte de Italia a galos y ligures. En el 221 a.C Asdrúbal es asesinado y emerge la figura de Aníbal, con él se continúa la política emprendida por sus antecesores en la Península Ibérica, la del expansionismo. Esta política supone una amenaza para los romanos en la parte del Mediterráneo Occidental, lo que supuso el inicio de la Segunda Guerra Púnica (218-202 a.C). Inicialmente, por el 218 a.C los romanos no presentaban un gran interés en la conquista y la explotación de la Península, centrando su mira en los cartagineses y su expansión (tratando que no se extendieran más allá de las circunscripciones peninsulares establecidas). Por lo que podemos constatar que el interés inicial de Roma era de un marcado carácter estratégico y militar. Con el comienzo de las confrontaciones entre ambos bandos, tras cruzar Cartago los limes establecidos, Aníbal respondió al ataque de Roma con una campaña relámpago, cruzando velozmente los Pirineos, el Ródano y los Alpes. La Segunda Guerra Púnica se desenvolverá en tres escenarios diferentes: en la Península Ibérica con las figuras de Magón y Asdrúbal, en Italia con Aníbal y en Cartago. El senado de Roma asigna a Hispania como provincia en el 218 a.C, sin ninguna reivindicación de carácter político sobre la Península. No existía la intención de permanecer en la propia zona una vez finalizada la contienda. Bajo este pretexto, se desplaza hasta la Península, Cneo Cornelio Escipión, concretamente hasta Ampurias. Una vez que la guerra está en marcha, el escenario principal traslada su eje hasta la Península Itálica. Los romanos no pierden de vista la Península Ibérica enviando numerosas tropas al noreste de la misma. Buscando fundamentalmente cortar el aprovisionamiento que Cartago tenía en la Península. Entre este aprovisionamiento, aparte de recursos para la guerra, encontramos la plata que se destinaba para pagar a las tropas de mercenarios. La estrategia de Cneo y Publio giró en torno a esta medida.37 Cneo consigue establecer alianzas con algunas tribus de la Península y levanta su base militar en la ciudad de Tarraco. La contienda inicialmente fue favorable a los 38 Espada Rodríguez, J: Los dos primeros tratados romanocartagineses. Análisis historiográfico y contexto histórico. Barcelona, 201383-84 18 intereses de Cartago, pero la situación cambia a partir del año 210 a.C con dos victorias de gran calado, en el 209a.C con la toma de Cartago Nova y tres años después con Gades. En el año 202 a.C Aníbal es vencido al Norte de África, concretamente en Zama. La paz para Cartago tuvo unas consecuencias drásticas, teniendo que acometer el pago de 10.000 talentos, perdió la independencia diplomática y lo que es más importante y en el presente trabajo nos concierne, la perdida de la Península Ibérica. La Segunda Guerra Púnica se extiende hasta el año 202 a.C, pero la expulsión de los cartagineses de la Península Ibérica llegó varios años antes, concretamente en el año 206 a.C con la Batalla de Ilipa. ¿Qué sucedió para que Roma decidiese continuar su presencia en la Península? La presencia que tiene Roma durante estos 12 años altera la situación que se vive en la Península Ibérica. Pasando de una intervención de mero carácter estratégico y militar, a un interés más complejo que vamos a desdeñar en los siguientes apartados. Los romanos en este periodo de intervención tenían obligaciones con tribus y ciudades de la Península, con los cuales habían impulsado una serie de pactos y tratados en estos años de contienda. Además, se habían establecido colonias que jugaron un papel importante en la romanización. Las relaciones comerciales con la Península Ibérica se habían convertido en un valor añadido para Roma y el interés de los romanos por la explotación de la Península (sobre todo en el campo de la minería) era cada vez más palpable.38 2.3 Organización de las provincias romanas en la Península Ibérica hasta las Guerras Celtibéricas Escipión y los esfuerzos romanos lograron tras varios años de guerra, uno de los objetivos que desde Roma se había trazado al iniciarse la confrontación con los cartagineses. Y esta era nada menos que arrebatar a Cartago su principal fuente de recursos, la Península Ibérica. Llegado este momento, Roma tenía que decidir qué hacer con este vasto territorio que antes había pertenecido a sus rivales. Lo que si queda claro es que la Península Ibérica entra demasiado tarde en sus planes. No aparece en los tratados entre Cartago y Roma.39 39 Espada Rodríguez, J: Los dos primeros tratados romanocartagineses. Análisis historiográfico y contexto histórico. Barcelona, 84 40 Menéndez Pidal, Ramón: Historia de España. España Romana. la Conquista y explotación económica. Madrid. Espasa-Calpe S.A, 1982: 55 41 Ibid.,p.56 42 Livio; XXXII, 27,6 19 En el del 348 tampoco se puede observar interés alguno en la Península. Como hemos versado de forma anterior cuando Roma pone su mira sobre la Península, no se trata de un interés directo. Sino que está influenciado por la creciente preocupación que Roma mantiene ante el desarrollo púnico en la Península y que podría suponer un grave perjuicio en sus intereses. Con el Tratado del 226 se intenta poner freno a esta política colonialista de Cartago en la Península que preocupaba a Roma y que podía ser perjudicial en varias zonas de influencia romana como Masssalia o la región del Po. La Península Ibérica proporcionaba unas inmensas posibilidades estratégicas, pero también económicas. La obra emprendida por Escipión mediatizaría el posterior desarrollo de la acción provincial romana en la Península durante todo el periodo republicano. La obra establecida por Escipión comienza a funcionar de forma regular tras la marcha del mismo. Se centró básicamente a establecer las relaciones de Roma con las tribus de Hispania, que durante la contienda entran en contacto con el ejército romano, ya fuese como aliados, enemigos o fluctuante. Con él, se asientan las bases de la organización provincial de Hispania, estas bases irán fraguando posteriormente con los principios impuestos por él. Con una división provincial en dos partes bien diferenciadas y con un mando que pudiese prorrogarse en el tiempo con el fin de encontrar una unidad de criterio en ambas provincias de Hispania.40 Escipión fundó tras producirse la batalla de Ilipa, Italica, Siendo este el primer núcleo de lo que será a la postre un largo proceso de transformación de la Península, mediante la colonización de elementos romano-itálicos. Nos hallamos ante una iniciativa que constataba la clara voluntad de los romanos de permanecer en la Península Ibérica. 41.Con la marcha de Escipión y la reducción del número de tropas, comenzó a visualizarse una nueva realidad menos estable. Ya no era necesario mantener una amistad fundada en las concesiones, sino que en este momento se aplica la ley mediante la fuerza. Los romanos buscan desmantelar los núcleos de las tribus indígenas, para debilitarlos y evitar resistencias futuras. 42 Con el paso de los años se va imponiendo el pago de tributos, que por este momento es la única meta que tiene la administración.43 El mismo año de la victoria de 43 Menéndez Pidal, Ramón: Historia de España. España Romana., la Conquista y explotación económica. Madrid, EspasaCalpe. S.A, 1982, 55 44 Livio, XXXII, 27, 6 45 Roldán, J.M. La república romana. Ediciones Cátedra, 1995167-168 20 Cinocéfalos, según Livio se amplía el número de cuatro a seis pretores anuales, siendo la Península ratificada en la doble división provincial 44. Con el triunfo sobre los cartagineses se inicia un nuevo momento. Nos hallamos ante un periodo de reafirmación del órgano consultivo del Senado, del Estado, así como de la oligarquía. El culmen de este proceso fue la victoria de un gobierno aristocrático de carácter excluyente, cuyo primer fin es el de controlar todos los hilos del estado. El Senado opta por acabar con la convivencia manifiesta de mandos duraderos. Sustituidos por gobiernos de carácter anual que se encontraban encomendados a magistrados, cuya supervisión resultaba más fácil de llevar a cabo. 2.3.1 La obra de Catón La situación que se vivía en la Península era delicada. El interés de los gobernantes romanos en Hispania no iba más allá de la acumulación de metales y la explotación de diferentes bienes en búsqueda del beneficio propio. No existía ningún plan a seguir por parte de la potencia romana a la hora de organizar los territorios. El único fin en este momento es el de intentar mantener la paz en la Península, para de esta forma poder explotar los recursos económicos con los que contaba el territorio. Una vez que el Senado pudo poner el foco de atención sobre Occidente, envió en esta crítica situación a uno de los cónsules a la provincia Citerior. Se eligen de forma regular los pretores correspondientes, el de la Citerior actuaba como lugarteniente del cónsul. Manlio fue enviado a la Citerior, mientras que Nerón llegó a la Ulterior. Entre ambos se sorteó quién tenía que llevar la guerra a la Península, siendo elegido Catón. Este contó con un ejército consular, dos ejércitos pretoriales y otros refuerzos que llegaron con los pretores, con cerca de 52.000 hombres emprendió la campaña.45 En primer lugar, desembarcó en Rhode y después dirigió su mira hacia Ampurias. El primer contacto que tiene Catón con los indígenas es con los ilergetas, estos solicitan al cónsul su ayuda. Pero Catón no accedió a sus pretensiones y no cambió el guión a seguir, estableciendo un campamento cerca de Ampurias, que culmina con una aplastante victoria romana. Catón perseguía causar impacto sobre el resto de las tribus de la zona del Norte del Ebro, consiguiendo su propósito y la pronta rendición de muchos de estos pueblos a su paso. Encontraron la resistencia del pueblo bergistano que fue aplastado por 46 Roldán, J.M. La república romana. Ediciones Cátedra, 1995168 47Apiano, Iber, 43 21 las fuerzas romanas. Catón no aceptó las promesas de sumisión por parte de los indígenas, obligó a estos a entregar las armas y desmantelar sus infraestructuras defensivas. Las fuentes plasman los tratos que mantiene Catón con los mercenarios celtíberos, éstas fueron importantes a la hora de crear confusión entre los turdetanos y sus mercenarios, evitando un enfrentamiento más próximo en el tiempo. Catón consiguió disuadir a los celtiberos para que no apoyasen a los turdetanos, sin el apoyo de estos primeros tuvieron que renovar pactos. Posteriormente, Catón en la Celtiberia intentó llevar a cabo una demostración de fuerza, pero sin ningún tipo de intención anexionista, simplemente quería evitar posibles actuaciones belicosas. Tras la marcha de Catón comenzaron los intentos por traer la estabilidad a las fronteras provinciales. Estas actuaciones de Catón ayudaron a definir los diferentes territorios de la Península, y a extender de forma homogénea la explotación económica, que es el fin de esta dominación. Tras someter a los ilergetas, el esfuerzo bélico se centró en la zona inferior y media del Valle del Ebro.46 2.3.2 Tiberio Sempronio Graco y el proceso de pacificación Después de numerosas actuaciones desde la Carpetania, Tiberio Sempronio Graco llega a terreno celtíbero donde lleva sus actuaciones más destacadas, para tratar de estabilizar este territorio. El primer enfrentamiento se produce en Complega47 con victoria romana. Con una batalla cerca del Moncayo (Mons Chaunus) Tiberio Sempronio Graco consiguió acabar con la resistencia de los celtiberos, y de esta manera el pretor comenzó su obra de organización de las fronteras. 47 El año 179 fue un año muy importante en el intento romano por dominar la Península Ibérica. El pretor estableció una paz en territorios que desde la salida de Aníbal no habían podido ser pacificados. Graco intenta que las fronteras sean más firmes con política novedosa con las nuevas tribus anexionadas, con las que establecía pactos, con una serie de cláusulas como la fijación de un tributo o la prohibición de poder fortificar sus enclaves. También Graco se da cuenta del problema socio-económico y demográfico 48 Menéndez Pidal, Ramón: Historia de España. España Romana., la Conquista y explotación económica. Madrid, EspasaCalpe. S.A, 1982, 57-59 49 Apiano, Iber., 56-57 22 que existe entre las tribus celtíberas, intentando proporcionar una estabilidad de carácter político a través de un reparto igualitario entre los indígenas. Graco es recompensado a su llegada a Roma por las victorias que obtiene sobre los celtíberos. Los años comprendidos entre la pretura de Graco y las Guerras celtibero-lusitanas suponen para la Península un impulso del capitalismo romano y de la explotación económica de los recursos de la propia Península, a través de tributos e impuestos que en ocasiones no se ajustaban a la legalidad. Y con el aprovechamiento de las minas y tráfico en tierras de cultivo, que provocarían otra vez el conflicto sobre las fronteras del dominio provincial. 48 A su vez, la presencia de emigrantes procedentes de la Península Itálica ayuda a mutar la base socioeconómica de los territorios de Hispania. Los emigrantes en numerosos núcleos establecen relaciones con los indígenas, hallando aquí un fermento del proceso de romanización que se está poniendo en marcha con la asimilación por parte de los indígenas de formas de vida propiamente romanas. 3.Las Guerras Celtibéricas 3.1 Inicio de las primeras confrontaciones Tras las actuaciones llevadas por Tiberio Sempronio Graco en territorio peninsular, aparece un periodo de paz de 25 años hasta llegado el 154. Es aquí cuando se reinician las hostilidades entre romanos e indígenas. Como versamos anteriormente se trató de una paz opresiva que estableció las bases de un conflicto, estallaría y tendría inicio en el 154. Los romanos vieron como los lusitanos invadían territorio que anteriormente había sido conquistado por su ejército. Con esta victoria Púnico estableció alianza con los vetones, apoderándose de algunas colonias fenicias. Estas actuaciones lusitanas fueron un aliciente para que los celtíberos se decidiesen a emprender su lucha contra Roma. Según muestra Apiano, los belos proponen a las poblaciones cercanas como a los titos, la posibilidad de refugiarse en Segeda, que sería amurallada. El Senado romano prohibió taxativamente la realización de esta construcción, que iba contra lo que los belos habían pactado con Graco. 49 La ciudad de Segeda no aceptó las pretensiones de Roma. que la llevaban haciendo sumisa a ella desde 50 Apiano, Iber., 56-57 51 Polibio, III, 5, 1 52 Apiano, Iber.,45 53 Apiano, Iber, 46 23 Graco y se rompió el pacto de paz que existía entre ambos. Se iba creando un caldo de cultivo perfecto para la intervención celtíbera en la guerra. 50 En este sentido Polibio expone las razones del descontento celtibero: el mal mandato de los gobernantes romanos, un ejército romano desentrenado en actuaciones bélicas y las victorias que recientemente habían cosechado los lusitanos contra Roma.51 El Senado decide enviar cuatro legiones al mando de Fulvio Nobilitor para la parte citerior y Mumio a la ulterior contra los lusitanos. El 1 de enero del 153 ambos cónsules llegaron a la Península acompañados de 30.000 hombres, los segedenses tuvieron que huir hacia territorio arévaco, al no acabarse a tiempo las estructuras defensivas de la ciudad. Los lusitanos se imponían a Mumio y los arévacos acogieron a los segedeses.52 Reunieron a un total de 20.000 infantes y 5.000 jinetes. Mientras que Nobilior dirigió sus fuerzas hacia territorio arévaco concretamente a Numancia, pero el 23 de agosto del 153 los celtíberos atacaron por sorpresa matando a cerca de 6.000 romanos. Aunque posteriormente la caballería alcanzó a los celtíberos, muriendo Caro. Nobilitor siguió su camino hacia Numancia y acampo a unos 4 kilómetros. 3.2 El asedio de la ciudad de Numancia Desde el campamento romano se controlaba toda la llanura numantina y las principales vías de comunicación. Nobilior buscaba con ello un lugar con facilidad de aprovisionamiento por la zona del Valle del Ebro. Nobilior pidió apoyo a Masinissa, rey de Numidia, aliado de Roma. Suministraron 10 elefantes a los romanos. Estos en la Península no se mostraron como un arma eficaz, pero decidieron utilizarlos contra los celtíberos como una especie de arma psicológica.52 En el primer asalto a Numancia, los elefantes, que en un primer momento crearon temor entre los celtiberos, se mostraron como un arma poco eficaz. Los celtíberos pronto descubrieron sus puntos débiles, saliendo vencedores en este primer encuentro. Nobilitior centró sus fuerzas en acabar con las ciudades cercanas que aprovisionaban a Numancia sin mucho éxito hasta que acabo la estación de guerra, una vez llegado el invierno. 53 El senado nombró cónsul a Claudio Marcelo que llega a la Citerior acompañado de 8.000 infantes, un número insuficiente si se tiene en cuenta las pérdidas que había 54 Apiano, Iber, 45 55 Floro, I, 34, 6 24 tenido Nobilior. Marcelo dirigió sus esfuerzos hacia la Celtiberia Citerior, sometiendo las ciudades de Ocilis y Nertobriga. Roma impuso un tratado mediante el cual estipulaba unas condiciones en las cuales lusones, arévacos, bellos y titos debían de cesar su actitud hostil. El Senado no era partidario de la paz, solo aceptaban la sumisión de los celtíberos y nunca un trato igualitario La facción del Senado defensora de la guerra triunfa teniendo un papel importante Escipión Emiliano. Se encontró un sucesor a Marcelo con la figura de Lucio Licinio Lúculo. Marcelo consiguió establecer una serie de pactos con los indígenas, renovándose los tratados de Graco. Pero el Senado no aceptó estos pactos y continuó sus preparativos para la guerra. 3.3 El papel de Lúculo Lúculo en su llegada a la Península se encuentra con que el conflicto bélico con belos, titos y arévacos había finalizado. Pero Lúculo y sus hombres decidieron quedarse en la Península con el afán de acrecentar el dominio de Roma y buscar su enriquecimiento propio, llevando a cabo una guerra de conquista y explotación que era envergonzante para los romanos. Lúculo emprendió una guerra contra los vacceos sin éxito, como consecuencia de un mal afán de conquista y de explotación, pese a las exaltaciones que recibe de otros historiadores como en el caso de Livio.54 3.4 La Guerra con Numancia Floro expone que Numancia pese a ser inferior a otras potencias como Cartago o Corinto, “es equiparable a todas ellas por su fama y valor”. Demostrando este valor pese a sus pocos medios durante cerca de 11 años. No sólo soportando estos embates sino superándolos en diversas ocasiones. Las guerras lusitanas fueron un aliciente para que belos, titos, lusones y arévacos volvieran a las armas. Los romanos enviaron un ejército consular al mando de Quinto Cecilio Metelo, el ejercito contaba con 32.000 hombres. La guerra se preveía larga y ardua, fue dura para Roma que tras las guerras numantinas sufrió numerosos conflictos de carácter social que desembocarían en la dictadura de Sila.55 56 It. 400, 3. CIL II 6239 57 It. 442, 2 Oros IV 9, 5 58 Eutrop, 4, 17, 2 25 3.5 De Metelo a Emilio Lépido Metelo como anteriormente habían hecho sus predecesores centró sus esfuerzos en territorio vacceo antes de dirigirse a Numancia, para de esta manera cortar el abastecimiento. Después dirigió su mira a Numancia, pero acabó su periodo de mandato y renunció a finalizar el conflicto. Pompeyo, sucesor de Metelo, quien se dirigió directamente a Numancia en el 141, no fue capaz de asaltar la ciudad. Centró sus esfuerzos sobre Termes con resultado similar. Al año siguiente, tras invernar en Valentia 56 emprendió trabajos de circunvalación y asedio con escaso éxito. Pompeyo propuso a los ciudadanos de Termes y Numantia57 entregarse al Senado, pero llevó negociaciones secretas entregando el ejército a Popilio Lenas. Negó ante Roma cualquier acuerdo con los celtíberos que sería deshonroso para él. Popilio reinicia estas hostilidades, pero tampoco consiguió su propósito en Numancia, desplazando sus tropas hacia zona vaccea. En el 137 fue designado Hostilio Macino pero su actuación en la Península Ibérica fue desastrosa, logrando los numantinos imponer un acuerdo de paz (foedus aequum). Acuerdo muy humillante, que el Senado no acepta. Flavio Eutropio expone algunos testimonios avergonzantes por los que tuvo que pasar el ejército romano. Cómo cuando los numantinos hicieron pasar a los romanaos por debajo de un yugo, acto realmente humillante y de sumisión.58 Mancino pensaba que el tratado (en el cual, el principal objetivo numantino era el mantenimiento del statu quo) sería aceptado por Roma por el agotamiento que estaba suponiendo esta guerra y los problemas internos por los que pasaba la potencia. Pero el Senado rechazó el tratado y obligó a Macino a rendirse personalmente. Pese a que no fue aceptado el tratado, Roma mantiene con Numancia un armisticio durante tres años. Con Escipión en el año 134 se reanudan de nuevo las hostilidades, cayendo un año y tres meses después Numancia. Emilio Lépido es enviado en el año 137 a la Península, a su llegada existía una paz concertada por lo que se centró en la administración. Su mandato fue similar al de Lúculo en el sentido de que quiso sacar el máximo redito de la situación y buscar el enriquecimiento propio. Fue sustituido por Filón que tampoco se enfrentó 77 Salinas de Frías, Manuel: Conquista y romanización de la Celtiberia., Soria. 1986, 27 6 78 Plutarco, Sertorio, 14 79 Salinas de Frías, Manuel: Conquista y romanización de la Celtiberia, Soria, 1986, 27-28 80Roldán Hervás, J.M: El elemento indígena en las guerras civiles en Hispania aspectos sociales. Hispania Antiqua, 1972. 114-117 32 A partir del siglo II a.C vemos un aumento de esta participación celtíbera. Estos como expone Salinas no recibirían los medios ni el armamento con el que contaban por norma general el resto de soldados. El momento en el que esta incorporación de auxiliares celtiberos jugó un papel más destacado lo hallamos en las guerras civiles que enfrentaron a Pompeyo y César. Como muestra Roldán la incorporación de celtíberos durante este tiempo no debe de desvincularse de la clientela militar, puesto que Sertorio y Pompeyo, entre otros, cuentan con importantes clientelas en territorio celtíbero. Con Sertorio esta participación data del año 77a.C. 77 Plutarco expone como Sertorio formó a cuadrillas de indígenas en la Celtiberia para disciplinarlos e incorporarlos a su ejército. A su vez incidió en la latinización de las aristocracias indígenas y la puesta en marcha de clientelas, y en el caso de las que ya existían potenciarlas. 78 Pese a ello, Sertorio no concede a estos auxiliares participación en el poder ni mando de tropas, guardando esta función para los itálicos. Con la caída de la Celtiberia en manos de Pompeyo, comienzan las clientelas pompeyanas. Que aprovechó el papel desempeñado por Pompeyo Estrabón con los pactos amicitia u hospitium o con mayores concesiones de ciudadanía para aumentar su influencia. Existe constancia de la importante participación celtíbera en el ejército de Pompeyo en la guerra civil con César. Con las Guerras de Pompeyo, la incorporación de auxiliares celtíberos es todavía más marcada que con Sertorio. Según expone Salinas, la participación de los auxilia celtíberos en el ejército es paralela a la mutación de las estructuras sociales. El apoyo que recibía Pompeyo de los celtíberos provenía de las relaciones de dependencia y las clientelas. 79 La incorporación estable y continuada de estos auxiliares celtíberos dentro del ejército, más allá de una mera campaña, se produce en época cesariana79. Esta participación se continua con Augusto, con las unidades de celtiberos más antiguas de las cuales se tiene constancia.80 81 LIV XXVIII, 34,7,vid 82 Liv, per. LIV 83 Liv,XXIII,43 13-16 84 García Riaza, E: Celtiberos y lusitanos frente a Roma diplomacia y derecho de guerra. Universidad del País Vasco, 2003, p. 37 85 García Riaza, E: Celtiberos y lusitanos frente a Roma diplomacia y derecho de guerra. Universidad del País Vasco, 2003, 38-39 33 5. Diplomacia y derecho a la guerra. Celtiberia versus Roma La intervención de Roma en la Península nos ayuda a reconocer el empleo de algunos recursos característicos de la diplomacia antigua, mediante los cuales se buscaba el establecimiento de una serie de garantías tras el periodo de pacificación. La deditio concretamente se distingue por la solicitud de aportación de rehenes por la fuerza romana. Complementadas por otra serie de requerimientos de carácter económico y militar. La entrega de rehenes como sucede en el caso de la caída de Numancia, está relacionada con la solicitud de indemnizaciones de guerra. Ambas aparecen relacionadas por ejemplo en la rendición del 151 o en la deditio de Ocilis. Los tratados formales conocidos como Foedera y los acuerdos de rendición (deditiones) según expone Livio eran las dos formas que utilizaba Roma en la extensión del imperium Romanuum.81 5.1 La deditio como acuerdo bélico Este acuerdo de rendición considera tras una declaración inicial de sometimiento, unas exigencias vinculadas con requisitos directos del conflicto, como con la reparación por las indemnizaciones de guerra. En este sentido aparecen dos personajes claves, el general y el pueblo que solicita el fin de la contienda.82 En lo relativo a la terminología, en las fuentes clásicas se quiere diferenciar entre el sometimiento militar por un proceso bélico y las rendiciones.83 Diversos autores clásicos distinguen entre la deditio in dicionem y la deditio in fidem.84 La diferencia entre una y otra, se encuentra en que la primera se produce tras oponer resistencia. Y ante la imposibilidad de cambiar el resultado se entregan cuando la situación es insostenible. En el caso de la deditio in fidem solo puede verificarse antes de iniciarse el asalto por parte del ejercito romano. 85 86 Ibid., p.39 87 Ibid., p.56-57 88 Ibid.,p.58-59 89 Ibid.,p.58-59 34 A la deditio le sigue la voluntad del imperator tras una previa consulta al consulium para determinar las condiciones establecidas para la pacificación final. Con la entrega de armas, los que se habían mostrado más contrarios, los desertores ,reciben duras represalias, como la muerte o esclavización. También existían una serie de cláusulas económicas o la toma de soldados. En las fuentes, en pocas ocasiones se recoge un atentado contra la integridad física o la libertad de la ciudadanía.86 Las sanciones contempladas en la costumbre romana se basaban en el saqueo, muerte de una parte de la población vencida y la esclavización del resto. La aceptación de la deditio garantizaba la seguridad de los habitantes que se habían sometido. 5.2 La deditio en las Guerras Celtíberas Los movimientos emprendidos por Fulvio Flaco y Sempronio Graco marcan una tendencia de carácter diplomático que supone el punto de inflexión de muchos de los acuerdos de rendición que acontecen a mediados de siglo. Y que se prolongan en el caso de la Celtiberia y especialmente con Numancia desde Nobilior (pasando por numerosos personajes como Claudio Marcelo y la deditio del 151, Lúculo, Pompeyo entre otros) hasta Cornelio Escipión y el no Pactum de Numancia.87 Durante la primera parte de las Guerras Celtíberas (154-151) los acuerdos gracanos son los que se utilizan como principal vía diplomática. La Guerra Celtibérica curiosamente se inicia con el rechazo de la solicitud de la deditio que traslada Nobilior a los segedenses. y la posterior rendición del 151 a manos de Marcelo, que no fue tan grave para los indígenas al existir un pactum previo. 88 Anteriormente a esta deditio del 151, Nobilior consiguió la rendición de Nergóbriga y Ocilis. Mientras que a la segunda ciudad se le demandó la entrega de indemnizaciones de guerra y rehenes, a Nergóbriga simplemente se le requirió su colaboración. Esto se explica por la distinta responsabilidad política de ambas ciudades.89 90 García Riaza, E: Celtiberos y lusitanos frente a Roma diplomacia y derecho de guerra. Universidad del País Vasco, 2003, 328-329 35 Gracias al fracaso de la deditio de Nergóbriga conocemos las prácticas indígenas que se hacían en estos casos. Con gestos como la entrega de una piel de lobo o de elementos simbólicos como guirnaldas o coronas para solicitar el fin de las confrontaciones, como acto de sumisión. Con la reanudación de la confrontación, las tareas de Pompeyo se centran en la problemática con Malia y Lagni, y con el reconocimiento de la deditio de Numancia y Tiermes al final de su mandato. Las actuaciones de Escipión nos aportan más información para el conocimiento de esta serie de formas de rendición. Como el intento fallido por Avaro de conseguir un trato previo a la deditio y la consiguiente rendición numantina por agotamiento y hambre. Nos hallamos en este caso ante una deditio, aunque el valor simbólico de Numancia, la resistencia de sus gentes, entre otros factores. Motivó la puesta en marcha de terribles represarías ajenas a las llevadas a cabo en otros núcleos tomados. 90 6. El proceso de romanización en la Celtiberia 6.1 Romanización como concepto. Claves del proceso El término romanización hace referencia al proceso de transformaciones que se produce por el contacto constante entre dos sociedades con muchas disimilitudes. Asistimos a un intercambio desigual de influencias que terminaría con la adopción por parte de los celtíberos de formas de vida romanas en todos los ámbitos. Esta romanización no se difunde o desarrolla con la misma rapidez ni con la misma profundidad en las diferentes regiones. Hallamos un momento de inflexión en las primeras décadas del siglo I a. C con la política emprendida por César y la posterior de Augusto. Poniendo contingentes de la plebe romana en urbes de nueva creación y con la concesión de la ciudadanía romana a estas comunidades celtíberas. De esta forma incorporándose como municipios al Imperio Romano. Anterior a esta concesión de ciudadanía emprendida a partir de César, la actividad se reducía a la explotación de los recursos naturales y también humanos que transformaron traumáticamente las formas de vida indígenas (ciudades privadas de su sistema defensivo, matanzas, esclavizaciones, cambios en la correlación 91 Beltrán LLoris, F: La romanización. Zaragoza, 1977, 278 92 Ibid.,p.278-280 93 Ibid., p.279-281 8 93 It 455, 6. Ptol. II 6, 66; It. 437, 1. 438, 13. Plin III 24; It. 437, 3. 439, 1. Plin XXXIIII 144, XX 199. 94 Beltrán Lloris, F: Los Celtas en el Valle Medio del Ebro, Zaragoza, 1989, 130-156 36 de fuerzas entre las diferentes comunidades celtíberas, imposición de tributos o perdida de autonomía).91 Los romanos generalmente intentan establecer su hegemonía mediante la captación de élites locales, estas se mostraron receptivas, ya que intuían los beneficios que podían suponer para ellos esta integración. Por tanto, estas élites se presentaron más proclives a las formas de vida romanas. Esta influencia la vemos en la adopción de costumbres romanas, la arquitectura, técnicas de cultivo o el desarrollo del comercio, entre otros. La situación no alcanzaría otro nivel hasta las décadas centrales del siglo I a. C con el aumento de la migración, la acumulación de soldados o la actividad emprendida por César y Augusto.92 Con la llegada de la época imperial, la romanización se extiende por casi la totalidad de la Celtiberia, a excepción de algunas áreas indígenas, como se constata a través de la onomástica o con la presencia de divinidades celtíberas. Sobre todo, en las áreas rurales o en la periferia de Turiaso, Arcobriga, Bílbilis entre otras.93 6.2 Romanización y asimilación cultural celtibera Tras la caída de Numancia, y con ello, el fin de las Guerras Celtibéricas, los romanos emprenden una política de control, estableciendo cambios económicos y sociales. En búsqueda de una homogeneidad en la Celtiberia. En la zona citerior, se adoptaron modelos romanos de forma más profunda y rápida que en la zona del Valle del Ebro donde el proceso de romanización es más lento. En estas ciudades se puede constatar la mezcla de tradiciones indígenas con novedades romanas como veremos posteriormente en el siguiente apartado.94 Con las Guerras Sertorianas, desaparecen ciudades fundándose nuevas próximas a estas en lugares estratégicos para un mayor control de la zona, así como de los recursos. 37 La conquista romana fue el precedente de la transformación del mundo celtibérico y su aculturación. 6.2.1 La ciudad como instrumento de romanización La ciudad emerge como instrumento de romanización, además de como centro de control territorial. Podemos dividir en dos fases bien delimitadas esta política: por un lado, una que se extendería desde el II a. C y otra desde las décadas centrales del siglo I a.C. En lo que concierne a esta primera, la incidencia empieza a ser palpable después de las Guerras Celtibéricas, mediante ciudades de nueva planta, ubicadas estratégicamente en zonas con recursos mineros o agrícolas. Conocidas estas como ciudades “en llano”. Estas ciudades se poblarían con itálicos, veteranos de guerra que se asentarían en la Península y por indígenas que habían sido romanizados. En Aragón encontramos ciudades como Segeda II, La Caridad, Herrera de los Navarros o El Castellar entre otros. En territorio castellano, más concretamente en la provincia de Soria, encontramos dos ciudades con Termes y Uxama. En cuanto a la segunda reestructuración territorial, como versamos anteriormente comienza a partir de las décadas centrales del siglo I a. C. Durante este periodo se asiste a importantes movimientos poblacionales, con el traslado de núcleos urbanos y de sus habitantes. Estas mantienen el nombre indígena que poseían ya anteriormente. Las fuentes nos muestran que sólo en el Alto Duero estas ciudades se mantendrán en el mismo lugar. El inicio se encuentra en época cesariana, hallando su auge con Augusto. Con Octavio numerosas ciudades alcanzan el rango municipal, con la consecuente monumentalización de la misma y la difusión de aspectos culturales materiales. A su vez, también se documenta un gran avance en el comercio a través de dos vías, la que unía los núcleos de Augusta y Emerita Augusta, y una segunda que unía Nertobriga y Bibilis.Las ciudades se levantan sobre asentamientos indígenas o sobre asen- 96 It. 392, 2. Plin. III 24; It. 437,3. 439, 1. Rav. IV 43 (309, 16); It 455, 6. Rav. IV 43 (311, 14);; It 438, 6.Plin. IV 118 97Salinas de Frías, Manuel: Conquista y romanización de la Celtiberia: Soria, 1986, 151-153 98It 423, 5. 425, 5. 427, 7 4-5. 429, 4. 431, 3. 448, 2.439, 5. 439, 15. 453, 5. Plin. 3, 28; It. 392, 1. 443, 12, 438, 1. 439, 4. 439, 13-14. 439, 15-16. 443, 2. 444, 2. 446, 2-3. Rav IV 43 (309, 5) 98Salinas de Frías, Manuel: Conquista y romanización de la Celtiberia: Soria, 1986, 153-154 99 Taracena, B. Carta arqueológica de Soria. Madrid, 1941, 19-22 38 tamientos de nueva creación. En el caso de Aragón, destacan ciudades como: Bílbilis Itálica o Arcóbriga. En Castilla, Augustobriga o Clunia entre otras. O en Castilla-La Mancha con Ercavica o Segóbriga. 6.3 La consolidación de las transformaciones en la Celtiberia al inicio del Alto Imperio 6.3.1 Municipalización y restructuración de las ciudades celtíberas Las transformaciones sociales, económicas, ideológicas o institucionales se consolidan en terreno celtíbero durante el periodo correspondiente al Alto Imperio. Por tanto, nos hallamos ante el periodo de romanización, este fenómeno se muestra desigual en la Celtiberia Citerior y en la Ulterior. En ninguna de estas dos zonas citadas la romanización supone un proceso tan profundo como en otras regiones de Hispania. Estas transformaciones se centran en la reorganización de los centros celtíberos y en el desarrollo de la vida urbana a través de la construcción de múltiples municipios. Augusto impulsa la romanización en esta zona. Reforzando de esta forma la Celtiberia, como una especie de retaguardia, fundamental en su apoyo en el limes contra los pueblos del norte. En época augusta se conocen un total de diez municipios, entre los que se hallarían Cascantum,, Bibilis, Turiaso, Valeria, Augustobriga entre otros. Clunia 96 posteriormente, ya con Tiberio obtiene el estatuto de municipio, y Termes con Claudio.97De esta serie de ciudades, algunas son fundaciones de nueva creación y otras son refundaciones, como en el caso de Numancia, que es una refundación emprendida por Augusto, después de ser arrasada en las Guerras Celtibéricas por Escipión. Las vías que pasaban por la Celtiberia, especialmente la que iba de Asturica a Caesaraugusta 98, se destinaban al movimiento de tropas para las guerras cántabro-astures. 98.A través de la arqueología se ha podido constatar la difusión en las ciudades celtíberas de adelantos y signos exteriores, es decir de influencia romana. 99 En este sentido, destacamos la ciudad de Augustobriga en Soria, el núcleo más grande de la Celtiberia. 100 Schulten, A., Los cántabros y astures y su guerra con Roma,.Madrid, 1962, 220-224 101It. 442, 2. Oros IV 9,5.V 4, 20,7, 1, 2, 10, 17, 8, 1, 2 102It 438, 6 Plin. IV 118; 105 It. 436, 5. 438, 12. Plin. III 27 104 It 441, 2. Plin. III 27. 105 It. 441, 2. Plin III 27 106 Salinas de Frías, Manuel: Conquista y romanización de la Celtiberia: Ediciones Universidad de Salamanca. Museo Numantino de Soria, 1986, p 154 107 Ibid.,p. 155-157 39 En ella se han hallado molinos circulares indígenas, mosaicos geométricos y monedas de época republicana e imperial.100 En cuanto a Numantia, 101 es fundada de forma paralela a Augustobriga102, cuando se construye la vía que va de Asturica103 a Caesaraugusta104 sobre el año 19 a.C. En comparación con la Numancia primitiva, esta refundación tuvo poca relevancia. La fundación numantina siguió el trazado celtíbero. Con la romanización de la ciudad aparecieron casas de construcción más regular, pero junto a estas viviendas siguen utilizándose construcciones basadas en la técnica celtíbera. En la ciudad también se tiene constancia de la existencia de un foro y un templo. Pese a ello, muy lejos de la grandeza que ostentó la Numancia celtíbera. Termes al ubicarse en la vía de Segontía 103a Uxama104, jugó un papel más destacado en la época imperial. Durante I-II a. C la ciudad desempeñó un importante papel, en la misma convivían los adelantos llegados de Roma con elementos puramente celtíberos. En el caso de Uxama,105 el proceso de romanización se tradujo en avances en el sistema termal e hidraulico.106 La ciudad de Bílbilis jugó un papel destacado, debido a su posición estratégica. La arqueología ha evidenciado una romanización más fuerte que en las ciudades anteriormente citadas. Esto se debe a que en la Celtiberia citerior el proceso de romanización es más intenso que en la zona ulterior, dónde según expone Salinas la vida urbana presentaba cierto avance antes de producirse la llegada de Roma.107 De forma conclusa, puede establecerse que las ciudades celtíberas más importantes durante la época imperial, se hallaban generalmente en las calzadas romanas. En los principales asentamientos de la Celtiberia se puede visualizar de forma más concisa la influencia romana, en los sistemas constructivos, decorativos o artísticos. Pese a ello, como hemos tratado anteriormente en estas ciudades también queda constancia de las 108 Salinas de Frías, Manuel: Conquista y romanización de la Celtiberia: Ediciones Universidad de Salamanca. Museo Numantino de Soria, 1986, p 157 109 García y Bellido: España y los españoles hace dos mil años (según la Geografía de Estrabón). Espasa Calpe S.A., Madrid, 1945. 110 Beltrán LLoris, F: La romanización. Zaragoza, 1977, 280-281 40 pervivencias indígenas. Estrabón pese al carácter eminentemente rural de la zona, señala la época imperial como el momento de auge de la vida urbana en la Celtiberia.108 6.3.2 La nueva división administrativa en el Alto Imperio La Hispania dividida en dos provincias, pasó a estar dividido en tres: Lusitania, Bética y Tarraconense. Esta última fue como indica Salinas administrada por dos legati Augusti pro praetore. El que tenía rango proconsularis gobernaba la Tarraconense, entre la que se incluía la Celtiberia. Las transformaciones acaecidas entre el 94-44 a. C se han consolidado entre el 44-42 a.C, En este periodo de tiempo se produce la romanización de la Celtiberia. Con Claudio se establece la organización civil de la Tarraconense, así como la concesión del estatuto de municipio a diversas ciudades en terreno celtíbero. Proceso de concesión que había alcanzado su momento álgido con Augusto. 109 La Celtiberia quedaría dividida en tres conventus: cluniense, cartaginense y caesaraugustano. El primero abarcaba las tribus pertenecientes a la Celtiberia ulterior, pelendones y arévacos. Mientras que el cesaraugustano comprendía la Celtiberia citerior, con bellos, pelendones y lusones. Esta organización en conventus desaparece en el Bajo Imperio, menos en la zona noroeste. Los conventus proporcionaban una unidad administrativa a estas ciudades.110 6.3.3 Las reformas económicas de Roma en la Celtiberia La romanización de las ciudades celtibéricas, no constituye sólo un fenómeno puramente arquitectónico o urbanístico. Sino que además trae consigo una serie de transformaciones económicas en estos núcleos urbanos. Gracias a estas transformaciones económicas se pudo apreciar un desarrollo de la vida urbana en esta zona. Con las nuevas construcciones-santuarios, apareció la necesidad de nuevos oficios en las ciudades. Por lo que se asiste a una mayor división social en el trabajo y a una mayor especialización. Que trajeron consigo cambios en las técnicas de construcción, 111 Ibid.,p. 281 112 Salinas de Frías, Manuel: Conquista y romanización de la Celtiberia: Ediciones Universidad de Salamanca. Museo Numantino de Soria, 1986, p 170 113 Virgil, M: Historia de España. Alfaguara. Tomo I. Alianza Editorial, 1976, 273-275. 41 como se aprecia en el sistema hidráulico o en la construcción de calles. La estancia romana en la Celtiberia afecta a las relaciones de propiedad y también a la forma de la producción. La propiedad característica incluso durante el Alto Imperio, era la de la propiedad comunal. En lo referente al sector agrario, la romanización trajo consigo la aparición de nuevos productos en la zona. Los viñedos y los frutales serán implantados en las décadas iniciales del Imperio. La romanización supuso un impulso para la formación de núcleos y productos artesanales de relevancia. Se produjo a su vez, un aperturismo en lo que se refiere al comercio, formando parte de los circuitos económicos de Roma. La importancia del comercio en las ciudades de la Celtiberia queda constatada a través de los restos arqueológicos (terra sigilata y cerámicas comunes y de lujo).111 Con el auge de las formas económicas implementadas por Roma y el desarrollo del comercio se ve favorecida la economía monetaria. Algunos de estos núcleos poblacionales empezarían a acuñar moneda desde las últimas décadas del siglo II a.C. Pero si en un ámbito económico se ve presente de forma más intensa esta romanización es con el esclavismo, esta no era una práctica muy difundida antes de las Guerras Celtibéricas. Durante la época perteneciente al Alto Imperio se asistió a una difusión del esclavismo constatadas a través de inscripciones.112 6.3.4 La expansión de los elementos ideológicos de Roma y la debilidad del culto imperial La influencia de la romanización también se encuentra en la difusión de elementos ideológicos llegados de Roma. Como muestra Salinas “La difusión de las creencias filosóficas o religiosas romanas en Celtiberia, se produjo de acuerdo con la formación de una clase privilegiada de individuos cuyos intereses a nivel local se identifican con los intereses del estado romano”.113 Esta clase privilegiada constituía las oligarquías municipales, representadas mayormente por aristócratas gentilicios que adquieren la ciudadanía y consiguen a su vez por su poderío económico formar parte de las curias municipales. . 48 MENÉNDEZ PIDAL, R (1982) Historia de España. España Romana. La Conquista y explotación económica. Madrid. Espasa-Calpe S.A. RAMÍREZ SÁNCHEZ, MANUEL (2005): “Clientela, hospitium y devotio”. Universidad de las Palmas de Gran Canaria. RAMOS LOSCERTALES, J.M (1942): “Hospitium y Clientela en la España céltica” Emérita. ROLDÁN HERVÁS, J.M (1972) El elemento indígena en las guerras civiles en Hispania aspectos sociales. Hispania Antiqua. ROLDÁN HERVÁS, J. M (1975): Itineraria Hispania. 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Consejo Superior de las Investigaciones Científicas, Instituto Diego Velázquez. -Webgrafía http://soria-goig.com/arqueologia/celtiberia.htm https://celtiberiahistorica.es/es/celtiberia/la-celtiberia-historica https://rosarioscabota.wordpress.com/category/hispania-romana, https://celtiberiahistorica.es/es/celtiberia/conquista-y-romanizacion https://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_numantina . 50 -ANEXO Figura 1: Zonas de penetración del Imperio Romano en la Península (Sopeña,2016: 490) Figura 2: Mapa de la Hispania Citerior en el contexto de las Guerras Celtibéricas (Solana Sainz, J.M, 2006:175) . 51 Figura 3: Territorio de la Celtiberia y de sus diferentes tribus, en ( http://soriagoig.com/arqueologia/celtiberia.htm), visitada el 27/4/2021 a las 11:04 Figura 4: Territorio correspondiente a la Celtiberia en las Guerras Celtibéricas (Sopeña, 2015: 533) . 52 Figura 5: Núcleos que componen la Celtiberia en la Península Ibérica, en (https://celtiberiahistorica.es/es/celtiberia/la-celtiberia-historica ) visitada el 27/04/2021 a las 11:14 Figura 6: División romana de la Península Ibérica (Año 195 a.C), en (https://rosarioscabota.wordpress.com/category/hispania-romana), visitada el 28/04/2021 a las 9.15 . 53 Figura 7: Ciudades en las Guerras Celtibéricas y campamentos romanos, en (https://celtiberiahistorica.es/es/celtiberia/conquista-y-romanizacion) visitada el 28/04/2021 a las 9:23 Figura 8: Conquista de Numancia. Representación de Alejo Vera (1881), en (https://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_numantina )visitada el 28/04/2021 a las 9:27 . 54 Figura 9: División administrativa de Hispania en el Alto Imperio, en https://rosarioscabota.wordpress.com/category/hispania-romana visitada el 29/04/2021 a las 10:31 Figura 10: División de la Celtiberia en tres conventus: cluniense, cartaginense y Caesaraugustano, en Julio Mangas Manjarrés et al, 2017: 18 . 55 Figura 11: Vías que comunicaban CesaraugustaAsturica por el Valle del Duero y CaseraugustaEmerita Augusta por el Valle del Jalón, en https://celtiberiasoria.es/es/conquista-y-romanizacion-del-altoduero/las-ciudades) visitada el 29/04/2021 a las 10:52 Figura 12: Los Campamentos romanos y el cerco de Escipión, en (https://numanciasoria.es/es/conocernumancia/schulten-los-campamentos-romanos-y-el-cerco-de-escipion ) visitada el 30/04/ 2021 a las 10:32 . 56 Figura 13: Campamento romano en las cercanias de Numancia, en (https://www.pinterest.es/pin/596023331906389047/) , visitada el 30/04/2021 Figura 14: Restos del yacimiento de Termes, donde se puede observar construcción romana superpuesta a construcción celtibera, en (https://arqueotrip.com/tiermes-ciudad-celtiberica-y-romana/ )visitada el 30/04/2021 a las 10:51 . 57 Figura 15: Teatro de Clunia, en (http://www.clunia.es/conoce-la-ciudad/teatro/) visitada el 30704/2021 a las 11:13 Figura 16: Acueducto de Tiermes, en (https://www.turismocastillayleon.com/es/arte-culturapatrimonio/museos/museo-numantino-soria) visitada el 13/5/2021 a las 16:27