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Formas de expresión del lugar y la dirección en español

Mendizábal de la Cruz, María de las Nieves

Abstract

Innovación Educativa

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Formas de expresión del lugar y la dirección en español Nieves Mendizábal de la Cruz Universidad de Valladolid 1. Planteamiento Las expresiones espaciales y direccionales son una de las formas más básicas y fundamentales en la enseñanza de una segunda lengua, tanto desde el punto de vista gramatical como sintáctico y semántico. Distinguimos en este planteamiento tres niveles de análisis: morfológico, sintáctico y semántico; de este modo, todas las formas de expresión de las relaciones espaciales y direccionales quedan englobadas en esos tres niveles, sin olvidar la unión existente entre todos y cada uno de ellos. La importancia de esta faceta de nuestra lengua se plasma en la pluralidad expresiva que muestra el lugar y la dirección en la llamada función 4 (F4)1. En español contamos con gran número de sintagmas que denotan la ubicación, la procedencia, la dirección, el término, el tránsito de un lugar a otro. Todas estas variantes semánticas suelen marcarse con una preposición que va delante del sintagma, con un adverbio que denota ese contenido, o bien con una forma léxica. Desde un criterio estrictamente sintáctico, y dentro de un método funcional, nos encontramos ante unos sintagmas de tipo nominal que están desarrollados en forma de nexus (SN - SV) y que se insertan dentro de la estructura de la oración como un complemento circunstancial, como elementos de tipo accidental, no fundamental para la estructura del sintagma verbal (Hernández Alonso, 1995). Podemos establecer una distinción entre: - Aquellos nexus unidos por transpositores: son los que se insertan a función nuclear del sintagma: Donde dije digo, digo Diego. - Aquellos nexus unidos por un relator: son los que se insertan a función adyacente: Estudió la carrera en la ciudad donde nacieron sus padres. Todas estas estructuras pueden estar precedidas de una preposición que sirva para aportar un matiz semántico concreto. 1 La función 4 (F4) consta de: 1) complementos necesarios o adverbiales o aditamentos imprescindibles que pueden conmutarse por un adverbio; 2) elementos no imprescindibles, que se pueden conmutar por un adverbio o por un pronombre tónico precedido de preposición; 3) complementos libres que denotan: lugar, tiempo, modo, causa, fin, condición... (Hernández Alonso, 1995). 309 ASELE. Actas VII (1996). NIEVES MENDIZÁBAL DE LA CRUZ. Formas de expresión del lugar y la ... NIEVES MENDIZÁBAL DE LA CRUZ Pero no sólo nos interesa el punto de vista sintáctico, sino también ver los funtivos que pueden insertarse en cada hueco funcional de esa estructura y los matices semánticos que estos funtivos aporten, y todo esto es lo que vamos a abordar en estas breves líneas. 2. Formas de expresión el lugar y la dirección 2.1. Dentro del nivel sintáctico poseemos en español unas estructuras muy rentables para expresar la ubicación espacial, la procedencia y la dirección: Io. Un sintagma nominal que puede ir precedido de una preposición que marque la variante semántica que se quiera expresar: dónde, de dónde, por dónde, a dónde, desde dónde, hacia dónde... etc. Ej.: Asistimos a un Congreso en Asturias. 2°. Una cláusula con verbo flexionado: Ej: Donde estás colocado, estás bien (situacional). Se marcharon a donde les mandaron (direccional). En esta estructura la cláusula está unida o introducida por un transpositor a la función de núcleo del sintagma. 3o. Una cláusula adyacente de un sustantivo o de un adverbio que signifique 'lugar' y que desempeñe la función nuclear. Ej.: Estudiaremos en el lugar en que nos admitan. 2.2. En el nivel morfológico contamos también en nuestra lengua con mecanismos indicadores del lugar y la dirección. Los adverbios, las preposiciones y el contenido de algunos verbos nos ofrecen múltiples posibilidades de expresión: 2.2.1. El adverbio como forma de expresión del lugar y la dirección. El adverbio es exponente de la función deíctica del lenguaje. Como se sabe, no es la única categoría que puede desempeñar esa función; también se encuentra en los pronombres personales, en los relativos, posesivos, demostrativos, e incluso en los morfemas verbales que indican persona. El hablante se siente en la necesidad, siempre que se comunica con otro, de orientar espacial, temporal o nocionalmente. Los gestos corporales acompañarán a los elementos lingüísticos y le servirán para ordenar todo el mundo que le rodea, tomando como eje de la distribución el propio yo, el ahora del hablante, su aquí. Por lo tanto, el aquí, allí, ahora, ahí, etc., están mediatizados por el enunciado en el decurso. Vemos, pues, que los adverbios aportan al hablante un gran abanico de posibilidades de orientación espacial que el estudiante extranjero debe saber utilizar. 310 ASELE. Actas VII (1996). NIEVES MENDIZÁBAL DE LA CRUZ. Formas de expresión del lugar y la ... FORMAS DE EXPRESIÓN DEL LUGAR Y LA DIRECCIÓN EN ESPAÑOL A) Hay una serie de adverbios que hacen referencia a las tres personas gramaticales y como tal se distribuyen en tres zonas que son entre sí paralelas con las personas gramaticales: - Zona del hablante. - Zona del oyente. - Zona ni del hablante ni del oyente. Por supuesto el aquí de dos personas no es siempre el mismo, ni puede serlo por la gran carga de subjetividad que conlleva. Aquí, ahí, allí son los adverbios deícticos que forman zonas concéntricas y multidireccionales hacia cualquier sentido (proximidad o lejanía). El estudiante de español L2 debe comprender los desajustes que se pueden producir entre estos tres adverbios locativos (el aquí puede ser sustituido por allí); se utiliza aquícz.á& vez que el hablante considera el lugar muy próximo á sí mismo. Puede encontrarse en ese lugar o, subjetivamente, considerarlo muy cercano. Para referirse a un lugar distinto al de la persona que habla o que considera fuera del área en la que se encuentra se usan allí, ahí: Déjalo allí, lejos de nosotros. Estaba ahí, junto a ella. Los dos significan lo mismo pero ahí tiene un contenido de mayor cercanía. En la lengua actual no podemos diferenciar el acá / allá de aquí/ allí. Poseen el mismo significado: (+ cercanía) / (- cercanía) respectivamente. La distinción es únicamente dialectal (en Hispanoamérica). Diacrónicamente (acullá) significaba allí pero en la actualidad se ha perdido, a no ser por puro arcaísmo, como sucede también con aquende / allende. B) Hay otro grupo de adverbios que son orientadores pero respecto a un eje cualquiera. Ya no son subjetivos (yo-aquí; túahí; él-allí), sino que señalan posiciones con referencia a un elemento y están marcados por la oposición (+/- proximidad): encima de, arriba de, detrás de, atrás, delante de, adelante, enfrente de, abajo de, debajo, fuera, afuera de, dentro de, adentro (estos cuatro últimos marcados por el rasgo semántico +/- exterioridad y + dirección), a la derecha de, a la izquierda de, a un lado, al lado de, lejos de, cerca de, entre... y..., junto a. Obsérvese que todos ellos pueden ir seguidos de la preposición de, (a en menor medida), seguida de otro elemento (determinante + nombre; pronombre; adverbio deíctico de lugar): Estoy lejos de ti. El coche está aparcado cerca de aquí. La casa está fuera de la ciudad. Pero en ocasiones, cuando el punto de referencia está claramente explicitado por el contexto, no es necesario completar la expresión locativa con las estructuras arriba mencionadas: El coche está enfrente. 311 ASELE. Actas VII (1996). NIEVES MENDIZÁBAL DE LA CRUZ. Formas de expresión del lugar y la ... NIEVES MENDIZÁBAL DE LA CRUZ La distinción entre los adverbios situacionales se presenta, en ocasiones y sobre todo para los primeros niveles de iniciación, bastante complicada. El estudiante no distingue entre: Ante /Delante (de); Bajo / Debajo (de). En primer lugar, ante y bajo se utilizan mucho menos que delante (de), debajo (de). Aquéllas son de uso más culto y formal; además tienen significados figurados y metafóricos: Bajo mi punto de vista....; ante la ley.....; tras sus pasos.... Con enfrente (de) / delante (de) se ponen en relación espacial dos elementos pero con una ligera variación de contenido: enfrente de supone dos elementos (personas, animales o cosas) que teniendo la misma entidad están en la parte opuesta, y en el caso de personas, están mirándose cara a cara la una a la otra. Ej.: María se sienta en el colegio enfrente de Juan. Con delante de tenemos dos o más elementos situados en la parte anterior uno del otro, en presencia o a la vista de (ej.: Hizo una declaración delante del juez). Con Junto a / cerca de: se expresa proximidad, sin especificar posición: Ej.: Junto al hospital hay una farmacia. Con Al lado de indicamos contigüidad entre dos elementos: Ej.: Al lado de la cama había una mesilla de noche. 2.2.2. El valor semántico de algunos verbos sirve para expresar relaciones espaciales y direccionales. En español, como en la mayoría de las lenguas, contamos con una serie de combinaciones binarias de verbos que nos sirven para expresar el movimiento tanto de ida como de vuelta. Estos verbos son: Venir/ Ir. El primero expresa movimiento de aproximación hacia el lugar en el que se encuentra la persona que habla. Ej.: Ayer vino a mi casa un amigo de la infancia. El segundo expresa movimiento de alejamiento con respecto al lugar en el que se encuentra la persona que habla. Ej.: Vamos al restaurante a las dos. Pueden ir seguidos de adverbios de lugar (abajo, arriba, adentro...) y cuando así lo hacen se transforman en: abajo = bajar; arriba = subir; adentro = entrar; afuera = salir; cerca = acercarse; lejos = alejarse. Llevar / Traer. Llevar significa 'ir con algo o alguien a algún sitio'; tiene el sema de (ir + transporte). Ej.: Llevaron la comida al campo. Traer (venir + transporte) significa ' venir con algo o alguien hacia un lugar cercano al hablante). Ej.: Me trajeron el encargo de la tienda a casa. Andar / Caminar: Son dos verbos que poseen el mismo significado: 'desplazarse de un sitio a otro'. Sin embargo andar se utiliza más en el español de España y caminar en el español de América. Además andar ha extendido su significado de 'desplazamiento sólo a pie' y se utiliza también para indicar 'desplazamiento en coche, en tren, en bici...': Anduvimos 10 kilómetros en la bici y nos cansamos ("nunca diríamos: * Caminamos 10 kilómetros en bici y nos cansamos). 312 ASELE. Actas VII (1996). NIEVES MENDIZÁBAL DE LA CRUZ. Formas de expresión del lugar y la ... FORMAS DE EXPRESIÓN DEL LUGAR Y LA DIRECCIÓN EN ESPAÑOL 2.2.3. La preposición como forma de expresión del espacio y la dirección: en los sintagmas prepositivos que significan espacio o lugar encontramos una serie de preposiciones que tienen valor espacial y direccional y otras que sólo aportan una precisión al significado espacial. En español contamos con dos subsistemas (Hernández Alonso, 1986): - Multidimensional o posicional: a, en, ante, bajo, cabe2 son preposiciones estativas pero tienen la posibilidad de combinación con un verbo dinámico. - Unidimensional, con dos planos: estativo y dinámico. De, desde son dinámicas y retrospectivas. Suponen un punto de partida. De es más general y desde intensifica el punto de arranque. Cuando no hay movimiento se utiliza desde si no hay correlación que exprese el punto terminal: Desde la ventana veo toda la ciudad. No podemos utilizar en este caso de (* De la ventana veo toda la ciudad); sí lo podemos hacer si hay una correlación (De la ventana hasta el mar se divisa toda la ciudad). Para, hacia, a, hasta son dinámicas y atienden a un punto de llegada o límite. Son prospectivas. Para significa dirección e imprecisión. En el lenguaje coloquial sustituye a hacia y a. Por tiene aspecto cursivo y expresa tránsito. Entre hace referencia a dos puntos. Con hacia lo que interesa es el camino, la idea de dirección. No se atiende al término. En cambio con hasta se hace hincapié en el límite, el punto terminal. La localización en el interior de un lugar se expresa con en ('dentro de') y la superficie también con en, equivalente a sobre. Aporta un matiz de exactitud. Ej.: Encontré los lapiceros en el cajón (= dentro de). Encontré los lapiceros en la mesa (= sobre). A, cuando va con verbos que no indican movimiento, puede marcar: - cercanía o proximidad: Pon los libros ahí, a la derecha de los cuadernos; - distancia: Aparecieron los tornillos a tres metros de distancia. La localización espacial con la preposición por es imprecisa: / La ropa estaba tirada por toda la habitación. No se dónde he puesto las gafas. Creí que las había dejado por ahí. 2.3. En el nivel léxico también tenemos una gran variedad de formas de expresar lugar y dirección. En este punto es necesario hacer ver al alumno que poseemos una serie de estructuras abstractas o esquemas de imágenes (Johnson, 1987) que van organizando toda nuestra experiencia y comprensión, y manifiestan una pau2 Cabe es un arcaísmo que expresa proximidad inmediata. 313 ASELE. Actas VII (1996). NIEVES MENDIZÁBAL DE LA CRUZ. Formas de expresión del lugar y la ... NIEVES MENDIZÁBAL DE LA CRUZ ta repetida. Esta pauta emerge de nuestros movimientos en el espacio y de nuestra experiencia en la manipulación de objetos, de las interacciones perceptivas y del hecho de vivir en una determinada sociedad. La experiencia universal de mantenernos en pie, caminar o transportar objetos nos acerca a expresiones de la vida cotidiana donde aplicamos un esquema conceptual a otro espacial o direccional. Además somos conscientes de nuestros propios cuerpos como una especie de recipientes tridimensionales y experimentamos constantemente la sensación de estar rodeados, de salir y entrar continuamente de espacios delimitados. Por todo esto nuestro cuerpo constituye el centro de todo lo que percibimos a nuestro alrededor, quedando así explicados adverbios como cerca /lejos; interior /exterior y las expresiones de distancia. Es importante atender a las expresiones metafóricas y coloquiales que surgen de estos esquemas mentales que expresan lugar y dirección. Los nombres que designan ciertas partes del cuerpo dan lugar a expresiones lingüísticas que denotan distintas zonas espaciales. Términos que denotan cara, frente, boca... pasan a designar la región anterior: frente a, enfrente, de cara a. La espalda para la zona posterior: a espaldas de...; la cabeza, para la zona superior o arriba. Los términos que designan las nalgas, caderas o pies denotan la zona inferior (el culo del vaso) (Santos y Espinosa, 1996). La región lateral estaría representada por términos que designan oído, flanco, costillas, costado. Las palabras que designan la boca o la frente pueden aplicarse a límites que permiten el acceso al interior o lo impiden. El pie hace referencia a la parte inferior (el pie de la mesa) o metafóricamente ( al pie de la letra). Como se puede comprobar, nuestra lengua es muy rica en expresiones espaciales y metafóricamente nos servimos de partes del cuerpo para expresar lugares y direcciones. 3. Aplicación práctica: tipología de ejercicios Partimos de la base de que estamos ante un nivel medio-alto y que el alumno tiene algunos conocimientos sobre el tema del espacio y la dirección. Con los ejercicios tratamos, no de enseñar únicamente a expresar formas que indiquen el espacio y la dirección, o profundizar sobre lo estudiado en teoría, sino a crear nuevas formas de expresión a partir de unas estructuras dadas. A reconocer tipos de estructuras que expresan relaciones espaciales. A conmutar sintagmas por nombres, preposiciones por adverbios. A completar enunciados parciales donde se haya suprimido la forma de expresión del espacio. A construir mensajes concretos utilizando adverbios, preposiciones, sintagmas etc., que expresen lugar y dirección. A comparar estructuras. A hallar errores. A fijar un léxico. A transformar enunciados cambiando el registro. A dar referencias espaciales utilizando elementos que se ofrecen previamente. A contestar preguntas utilizando adverbios 314 , ASELE. Actas VII (1996). NIEVES MENDIZÁBAL DE LA CRUZ. Formas de expresión del lugar y la ... FORMAS DE EXPRESIÓN DEL LUGAR Y LA DIRECCIÓN EN ESPAÑOL de lugar. A elaborar rutas. A hacer de guías turísticos. A localizar objetos y lugares. A utilizar mapas y planos y hablar sobre ellos; y todo ello siempre con un procedimiento de diálogo activo (Hernández Alonso, 1993, 33-43), yendo del contenido a la expresión y sabiendo que la lengua nos va a servir para comunicarnos y como procedimiento de interacción personal. En otro apartado de ejercicios podemos completar el tema con un léxico, verbal, nominal, adjetival..., que venga a activar el vocabulario del alumno y lo aplique a las nuevas estructuras aprendidas en la unidad. A medida que el nivel gramatical avance iremos introduciendo léxico nuevo y de mayor dificultad. A todo ello lo acompañaremos de un diálogo donde aparezcan estructuras espaciales y direccionales y de un breve texto, bien periodístico, bien literario que ayudará a ver en activo esas estructuras y ese vocabulario y aportar un registros distinto al utilizado en la conversación cotidiana. 4. Conclusiones Conscientes de la enorme dificultad que entraña para un estudiante extranjero saber expresar de distintas formas la localización, la dirección y la procedencia, hemos expuesto aquí el resultado de unas reflexiones que nacieron en el aula en relación directa con el alumno. Hemos sistematizado de forma clara y práctica todas las formas que nos sirven para expresar el espacio y las hemos organizado en tres niveles lingüísticos: nivel sintáctico, con una serie de estructuras que manifiestan lugar y dirección (sintagmas nominales precedidos de preposición; cláusulas con verbo flexionado, cláusulas adyacentes de sustantivos o adverbios locativos). Nivel morfológico (adverbios, como exponentes de la función deíctica del lenguaje, preposiciones y algunos verbos). Y, por último, nivel léxico, en el que principalmente observamos algunos esquemas de imágenes que organizan nuestra experiencia y comprensión y que emergen de nuestros propios movimientos en el espacio. Por último hacemos una propuesta de tipología de ejercicios muy variada dentro de una metodología de diálogo activo, yendo del contenido a la expresión. Bibliografía / - BORREGO, J., ASENCIO, J.G., Y PRIETO, E. (1989), Temas de gramática española, Salamanca, Universidad. HERNÁNDEZ ALONSO, C. (19862), Gramática funcional del español, Madrid, Gredos. (1993), "Rentabilidad de la gramática en la enseñanza de una segunda lengua. Sintaxis onomasiológica", en XI Congreso Nacional de Lingüística Aplicada (AESLA), Universidad deValladolid, pp. 33-43. (1995), Nueva sintaxis de la lengua española. Salamanca. Colegio de España. 315 ASELE. Actas VII (1996). NIEVES MENDIZÁBAL DE LA CRUZ. Formas de expresión del lugar y la ... NIEVES MENDIZABAL DE LA CRUZ JOHNSON, M. (1987), The Body in the Mind: The Bodily Basis of Meaning, Reason and Imagination, Chicago-Londres, Chicago University Press. SANTOS DOMÍNGUEZ, L. A., y ESPINOSA ELORZA, R. M. (1996), Manual de semántica histórica, Madrid, Síntesis. 316 ASELE. Actas VII (1996). NIEVES MENDIZÁBAL DE LA CRUZ. Formas de expresión del lugar y la ...