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Estudio analítico experimental del efecto del estiramiento de estructuras neurales vs estiramiento muscular en atletas semi-profesionales

Grigelmo Hernández, Sara

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Grado en Fisioterapia

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FACULTAD DE FISIOTERAPIA DE SORIA Grado en Fisioterapia TRABAJO FIN DE GRADO Estudio analítico experimental del efecto del estiramiento de estructuras neurales vs estiramiento muscular en atletas semiprofesionales Autor: Sara Grigelmo Hernández Tutor/a: Erica Riesgo Álvarez Cotutor/a: Marta Beato Díaz Soria, 12 de Junio de 2019 ÍNDICE 1. INTRODUCCIÓN ............................................................................................................ 1 1.1. Anatomía y fisiología del músculo esquelético ........................................................ 2 1.2. Anatomía y biomecánica de los isquiotibiales ........................................................ 3 1.3. Flexibilidad ........................................................................................................... 6 1.4. Neurodinamia y sistema nervioso .......................................................................... 7 1.5. El nervio ciático ..................................................................................................... 8 1.6. Atletismo: biomecánica de la carrera ..................................................................... 9 1.7. Dolor lumbar y flexibilidad isquiotibial en atletas .................................................. 10 2. HIPÓTESIS .................................................................................................................. 10 3. JUSTIFICACIÓN Y OBJETIVOS ....................................................................................... 11 4. MATERIAL Y MÉTODOS ............................................................................................... 12 4.1. Tipo de diseño .................................................................................................... 12 4.2. Participantes....................................................................................................... 12 4.3. Descripción del procedimiento ............................................................................ 12 4.3.1. Consideraciones previas .............................................................................. 12 4.3.2. Instrumentos ............................................................................................... 13 4.3.3. Test de valoración de la flexibilidad isquiotibial............................................. 14 4.3.4. Intervención ................................................................................................ 16 4.3.5. Análisis de datos ......................................................................................... 19 5. RESULTADOS ............................................................................................................. 20 5.1. Análisis descriptivo de la muestra ........................................................................ 20 5.2. Registro de lesiones en la zona lumbar y/o miembro inferior ................................ 23 5.3. Análisis comparativo de las variables categóricas ................................................ 24 5.4. Análisis comparativo de los cambios en las pruebas de flexibilidad isquiotibial ..... 24 5.4.1. Resultados de la prueba ángulo poplíteo activo ............................................ 24 5.4.2. Resultados de la prueba elevación de la pierna recta ................................... 25 5.4.3. Resultados de la prueba dedos-suelo ........................................................... 26 6. DISCUSIÓN ................................................................................................................. 29 7. CONCLUSIONES ......................................................................................................... 31 8. BIBLIOGRAFÍA............................................................................................................. 32 9. ANEXOS ..................................................................................................................... 35 ANEXO 1: Cuestionario ................................................................................................... 35 ANEXO 2: Consentimiento informado y hoja de información al paciente ........................... 39 GLOSARIO DE ABREVIATURAS APA: Ángulo poplíteo activo DS: Dedos-suelo IAAF: International Association of Athletics Federation MI: Miembro inferior SLR: Straigth Leg Test (Elevación de la pierna recta) TSK: Tampa Scale for Kinesiophobia RESUMEN INTRODUCCIÓN: Las lesiones de la musculatura isquiotibial constituyen un alto porcentaje de las lesiones en el ámbito deportivo en general y en el atletismo en particular, siendo la falta de flexibilidad uno de los factores de riesgo para su aparición, además de repercutir en regiones adyacentes como la zona lumbar. Entre las técnicas de prevención más utilizadas están los estiramientos convencionales, que presentan una gran eficacia. Sin embargo, el sistema nervioso, también se ve implicado en estas lesiones, especialmente el nervio ciático. Las técnicas de neurodinamia actúan sobre el sistema nervioso mejorando su capacidad de tolerancia a la tensión y, por tanto, el estado de la musculatura adyacente, ya que ambos actúan en conjunto; si bien su aplicabilidad en el atletismo presenta poca evidencia científica. OBJETIVOS: El objetivo principal del presente estudio es analizar si efectivamente la aplicación de dichas técnicas aporta cambios significativos en la flexibilidad isquiotibial con el fin de prevenir las lesiones a este nivel y mejorar el rendimiento de los atletas. MATERIAL Y MÉTODOS: Se realizó un ensayo clínico aleatorizado con 37 atletas federados. Se dividió a los atletas en tres grupos: un grupo 1 de intervención al que se aplicó una técnica de deslizamiento neural de forma aislada (n=11), un grupo 2 al que se aplicó el deslizamiento neural y estiramientos musculares de isquiotibiales (n=12) y un grupo control (n=10). La valoración se llevó a cabo mediante tres pruebas realizadas pre – intervención y post-intervención tanto la primera sesión como la última. El tratamiento constó de 8 sesiones. RESULTADOS: Un importante porcentaje de atletas presentó acortamiento isquiotibial así como lesiones a este nivel y a nivel lumbar. Tras el tratamiento, hubo cambios significativos para ambos grupos de intervención, y manifestaron ambos grupos de intervención cambios a corto y a largo plazo. DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES: Las técnicas de neurodinamia combinadas con estiramientos musculares son efectivas para mejorar la flexibilidad isquiotibial a largo plazo. Además, los deslizamientos neurodinámicos de forma aislada son también eficaces a corto plazo como prevención. 1 1. INTRODUCCIÓN La musculatura isquiotibial constituye uno de los grupos musculares más solicitados en la práctica deportiva. Su tendencia al acortamiento y la gran cantidad de fuerzas y tensiones a las que están sometidos (1,2) les hace vulnerables a sufrir lesiones -agudas en la mayor parte de los casos- (3). Existen múltiples factores de riesgo que aumentan la probabilidad de lesión, habiendo discordancia en la evidencia científica sobre cuál predomina, aunque las alteraciones lumbo–pélvicas, la previa lesión isquiotibial, o el desequilibrio de fuerza entre flexores y extensores de rodilla están considerados de entre los factores de riesgo de los más importantes (3). También la falta de flexibilidad constituye hoy en día un factor ampliamente cuestionado, aun habiendo evidencia suficiente que demuestra que los estiramientos musculares mejoran la flexibilidad y previenen las lesiones a este nivel (1,4), pues una disminución de la elasticidad condiciona un peor rendimiento de la musculatura a todos los niveles (propiocepción, fuerza, etc.), además de provocar un cambio biomecánico en la región lumbo–pélvica (2,5). Otro factor a considerar, que se trata ampliamente en este estudio, es la implicación del sistema nervioso en la función musculo-esquelética (neurodinamia) concretamente del nervio ciático. Así pues, en la musculatura isquiotibial una mecanosensibilidad anormal de dicho nervio puede limitar la flexibilidad y el correcto funcionamiento y, por tanto, ser un factor potencial de lesiones (5). Entre otros tratamientos, el deslizamiento de estructuras neurales es una técnica utilizada para revertir esta situación (4–8). Sin embargo, no existe demasiada evidencia sobre su efectividad comparada con los estiramientos musculares, ni tampoco sobre su aplicación en el deporte. Concretamente, en el ámbito deportivo, la aplicación del deslizamiento neural ha sido estudiada en deportes como el fútbol; sin embargo, encontramos escasa evidencia en su aplicación en el atletismo, en el que el acortamiento isquiotibial es una patología común y muy determinante -especialmente en pruebas de velocidad y vallasya que la longitud de los isquiotibiales, y más concretamente de la cabeza larga del bíceps femoral, sufre cambios bruscos de longitud durante las distintas fases de la carrera, exponiéndose a un mayor riesgo de lesión (9). El atletismo es un deporte con una amplia participación mundial, regido por la IAAF (International Associaton of Athletics Federation). Este incluye diferentes disciplinas (velocidad, media distancia, larga distancia, saltos, lanzamientos, eventos combinados…). Tanto la competición como el entrenamiento ponen al atleta bajo importantes riesgos de sufrir lesiones (10). Algunos autores sitúan las lesiones musculares, concretamente de la 2 región del muslo (isquiotibiales y cuádriceps), como las más prevalentes; estas suponen hasta un 50% del total de las lesiones en velocistas y saltadores de vallas (10,11,12,13). Varios estudios realizados tras importantes competiciones como el campeonato europeo de atletismo en Paris 2011 y Helsinki de 2012, revelaron que la lesión más diagnosticada fue la distensión a nivel isquiotibial (14,15). Por todo lo expuesto, proponemos un análisis de las diferencias entre el tratamiento del acortamiento isquiotibial mediante deslizamientos neurodinámicos y estiramientos musculares para mejorar la flexibilidad y prevenir al atleta de posibles lesiones. 1.1. Anatomía y fisiología del músculo esquelético Aproximadamente un 40% del organismo es músculo esquelético, donde se incluyen los isquiotibiales (16). El músculo esquelético está formado por diferentes subunidades, cada vez más pequeñas, representadas en la Figura 1: - Fascículos musculares. - Fibras musculares: extendidas por toda la longitud del músculo y con un diámetro variable, cubiertas por una membrana llamada sarcolema. - Sarcolema: membrana celular compuesta mayormente de colágeno. En los extremos se une a tejido tendinoso, para formar los tendones de las inserciones musculares. - Miofibrillas: filamentos de actina y miosina; macroproteinas que se intercalan entre sí y envían proyecciones hacia ambos lados del sarcómero, llamadas puentes cruzados, que permiten que, cuando llega un impulso nervioso y la membrana celular se despolariza, los filamentos de actina y miosina se superpongan y la longitud del sarcómero disminuya, generando la fuerza de contracción (Fig. 2). - Sarcoplasma: matriz celular de las fibras musculares, donde hay grandes cantidades de iones (potasio, magnesio, fosfato), enzimas y mitocondrias. - Retículo sarcoplasmático: encargado de liberar iones calcio, que iniciarán la atracción entre actina y miosina, haciendo que se deslicen entre sí y provoquen la contracción. 3 Fig 2: Estados relajado y contaído de la fibra muscular. Fuente: (16) Fig 1: Organización del músculo esquelético. Fuente: (16) 1.2. Anatomía y biomecánica de los isquiotibiales El conjunto muscular isquiotibial, situado en la parte posterior del muslo, está conformado por el músculo bíceps femoral, el semitendinoso y el semimebranoso (Fig. 3). Sus funciones principales son la extensión de cadera y la flexión de rodilla, influyendo la posición de ambas articulaciones para la eficacia muscular (17). - Bíceps femoral: El más lateral, hace tabique con el vasto externo del cuádriceps, y está formado por dos vientres musculares: la cabeza larga, con origen en la tuberosidad isquiática y ligamento sacrotuberoso, y la cabeza corta, con origen en el tercio medio del fémur por su cara posterior. 4 Ambas se insertan en la cabeza del peroné. Solo la cabeza larga tiene función de extensión de cadera por atravesar la articulación coxofemoral, mientras que la cabeza corta es el único rotador externo de la rodilla monoarticular. Ambas cabezas están inervadas por el nervio ciático: la cabeza corta por la rama del nervio peroneo común, y la cabeza larga por la del nervio tibial (L4 – S3). - Semitendinoso: Tiene el mismo origen que el bíceps femoral (tuberosidad isquiática y ligamento sacrotuberoso), desde donde desciende en su mayor parte en forma de tendón, para insertarse en la tuberosidad anterior de la tibia por su cara más medial (pata de ganso). Además de la flexión de rodilla y extensión de cadera, participa en la rotación interna de rodilla. Su inervación viene de la rama tibial del nervio ciático. - Semimembranoso: Cubierto en parte por el músculo semitendinoso, se origina también en la tuberosidad isquiática y se inserta en el cóndilo medial de la tibia. Sus funciones son la flexión de rodilla, la extensión de cadera y la rotación interna de rodilla. Su inervación viene de la rama tibial del nervio ciático (18). 5 Fig. 3: Músculos de la cadera y el muslo, visión posterior. Fuente: (18) Al ser la mayoría músculos biarticulares, tanto la posición de la cadera como de la rodilla influyen en su longitud: la flexión de cadera aumenta la tensión de los isquiotibiales, a la vez que aumenta su eficacia como flexores de rodilla, y viceversa; la extensión de rodilla favorece la acción como extensores de cadera (17). Su longitud y su disposición biarticular les expone en mayor medida a traumatismos, además de ser una musculatura predispuesta a sufrir acortamiento y a modificar la biomecánica de la cadera, la rodilla, la columna lumbar y la pelvis, pudiendo provocar dolor a cualquiera de estos niveles (19). 12 4. MATERIAL Y MÉTODOS 4.1. Tipo de diseño El estudio presentado se trata de un ensayo clínico aleatorizado (analítico y experimental) y de secuencia longitudinal. El ensayo se llevó a cabo con los clubes de atletismo: Atletismo Numantino (Soria), Atlético Salamanca (Salamanca), Asociación Deportiva Capiscol y Club Deportivo Florentino Díaz Reig (Burgos). Los espacios donde se desarrolló el ensayo fueron: Campus de Soria (Universidad de Valladolid), pistas de atletismo El Helmántico y polideportivo San Amaro, respectivamente. Todos los participantes asistieron de manera voluntaria, por lo que no fue necesaria la aprobación del comité de ética, no obstante se realizó la consulta pertinente. 4.2. Participantes La muestra experimental fue de un total de 37 atletas, 25 hombres y 12 mujeres, con edades comprendidas entre 15 y 48 años (promedio de 24,32 años). Todos ellos -inscritos en la Federación de atletismo de Castilla y Leónson corredores de las disciplinas de fondo, medio fondo, velocidad y vallas; más concretamente: 19 fondistas (más de 1.500 metros lisos), 14 velocistas (100 – 400 metros lisos), 13 medio–fondistas (800 – 1.500 metros lisos), 2 vallistas (110 – 400 metros vallas), y 1 atleta de pruebas combinadas (decatlón). Cuatro pacientes fueron excluidos del estudio por falta de asistencia a las sesiones (2) y por padecer una lesión incompatible con el estudio (2), por tanto, la muestra final fue de 33 pacientes. 4.3. Descripción del procedimiento 4.3.1. Consideraciones previas Como punto de partida del estudio, realizamos un cuestionario con preguntas de propia realización basadas en la revisión bibliográfica realizada para el estudio, con la finalidad de ahondar en la incidencia de dolor y/o lesiones en la zona lumbar y/o miembro inferior (y más concretamente en los isquiotibiales) así como la práctica o no de estiramientos musculares (Anexo 1). Por otra parte, preguntas extraídas de cuestionarios validados al castellano, como Tampa Scale for Kinesiophobia (TSK) (29), Modified Roland-Morris disability questionnaire (30), 13 escala visual analógica de dolor lumbar y miembro inferior, e índice de discapacidad de Oswestry (31), valoraron el miedo al dolor relacionado con las lesiones (TSK) y la discapacidad producida por el dolor lumbar (Roland Morris modificado y Oswestry). A esta información se añadirán los datos epidemiológicos de los atletas (edad, género, años como practicante de atletismo, horas semanales de entrenamiento, especialidad, etc.). La totalidad de los participantes firmaron un consentimiento informado al inicio del estudio, al cual acompañaba una hoja de información al paciente, donde se explicaba en qué consistía el estudio, así como la posibilidad de su abandono, sin necesidad de justificación, en cualquier momento de la investigación. Así mismo se especificaba la nula existencia de riesgos con la posibilidad de obtener beneficios (Anexo 2). Los atletas menores de edad aportaron un consentimiento firmado por sus padres o tutores. Como criterios de inclusión se establecieron: 1) Práctica de atletismo de forma semi-profesional. 2) Participación voluntaria en el estudio. 3) Posibilidad de asistencia a las sesiones de tratamiento, en caso de pertenecer a los grupos de intervención. Como criterios de exclusión: 1) No practicar una prueba que incluya carrera. 2) Presentar alguna lesión que suponga una contraindicación para la técnica. 3) No presentar continuidad en el tratamiento. 4.3.2. Instrumentos Las mediciones se realizaron con los siguientes instrumentos: - Goniómetro universal (Fig.5) - Cinta métrica (Fig.6) - Camilla - Banqueta 14 Fig.5: Goniómetro universal. Fuente: elaboración propia. Fig.6: Cinta métrica. Fuente: elaboración propia 4.3.3. Test de valoración de la flexibilidad isquiotibial Las pruebas de valoración de la extensibilidad isquiotibial se basan en movimientos de elongación del músculo. Destacan las basadas en medidas longitudinales (dedos-suelo) y las de recorrido articular (elevación de la pierna recta y ángulo poplíteo). Se optó por dichas pruebas para el estudio por ser las más empleadas en la literatura científica, así como por su fácil entendimiento y elaboración (2,32,33,34). Las pruebas se realizaron en la pierna dominante del paciente. En cada una se anotaron tres mediciones, seleccionando finalmente la mejor. El descanso entre test fue de uno a dos minutos. No se realizó un calentamiento previo a la valoración. 1. Distancia dedos–suelo El paciente se coloca descalzo, en bipedestación con los pies separados a la altura de las caderas. Se solicita que de forma activa intente llegar a tocar sus dedos de los pies, sin flexionar las rodillas y estirando sus dedos de las manos al máximo (Fig. 7). 15 Fig. 7: prueba dedos – suelo. Fuente: elaboración propia El examinador coloca la cinta métrica de tal forma que se mida la distancia en centímetros entre el extremo del dedo corazón del lado dominante y el suelo. 2. Ángulo poplíteo activo (APA) El paciente se coloca en decúbito supino, con la pierna a valorar en flexión de 90 de cadera y rodilla, y la contralateral extendida. Las manos se colocan debajo de los glúteos con los brazos extendidos. El examinador coloca el goniómetro en la línea articular de la rodilla, con las siguientes referencias: centro del goniómetro en el cóndilo lateral externo del fémur, rama fija en la prolongación de la línea entre el cóndilo lateral externo y el trocánter mayor del fémur, y rama móvil en la prolongación de la línea entre el cóndilo lateral externo y el maléolo externo del peroné (Fig. 8). Fig. 8: posición inicial de la prueba APA. Fuente: elaboración propia 16 Se solicita al paciente que, de forma activa, extienda la rodilla todo lo posible sin modificar la posición de la cadera y con el tobillo relajado. El examinador mueve la rama móvil del goniómetro hasta el ángulo máximo de extensión posible, medido en grados. 3. Elevación de la pierna recta pasiva (SLR) Esta prueba valora el ángulo de flexión de cadera con la rodilla extendida. El paciente se coloca en decúbito supino, con ambas piernas estiradas en posición de reposo y las manos por detrás, debajo de los glúteos. El examinador se coloca homolateral a la pierna a valorar, y realiza dos tomas: una a nivel del tercio distal de la tibia, que hará una presión hacia posterior, y otra a nivel del tendón de Aquiles, en posición de “bandeja”. El pie permanece en posición relajada. Otro examinador controla la posición de la cadera contralateral, manteniéndola fija. Se eleva la pierna con la rodilla extendida hasta que el paciente indica que la tensión es la máxima soportable. Un segundo examinador realiza la medición con el goniómetro, tomando como referencia la línea entre el trocánter mayor, el cóndilo lateral externo del fémur y el maléolo peroneo. 4.3.4. Intervención Se elaboró un programa de tratamiento, cuya duración fue de 4 semanas; 8 sesiones en total divididas en dos sesiones semanales. De manera aleatoria, se dividió a los pacientes en tres grupos: - Grupo intervencional 1: se aplicaba la técnica de neurodinamia en SLR de forma aislada. - Grupo intervencional 2: se aplicaba la técnica neurodinámica en SLR sumada a los estiramientos musculares supervisados. - Grupo control: no se realizó ningún tipo de intervención. En la primera sesión de todos los componentes de la muestra, se llevó a cabo la valoración de los pacientes con los test anteriormente descritos; las mediciones también tuvieron lugar en la última sesión con lo que en ambas, primera y última, procedimos con el mismo protocolo: medición pre-intervención y post-intervención; entre ambas sesiones llevamos a cabo el tratamiento. 17  Deslizamiento neural en SLR Los deslizamientos neurodinámicos se definen como “maniobras cuyo fin es producir movimientos de deslizamiento de las estructuras neurales en relación con los tejidos adyacentes”. Mediante estas maniobras se produce un efecto directo sobre el tejido nervioso, que provoca cambios dinámicos en el mismo (22). Su importancia para el tratamiento reside en que aportan movimiento en los nervios sin generar demasiada tensión o compresión, y se mejora así su mecánica. El deslizamiento en SLR actúa sobre el nervio ciático, responsable de la inervación de los músculos isquiotibiales. La técnica consiste en aplicar tensión en el extremo distal a la vez que se libera el proximal, para después invertir el proceso. Es importante destacar que no es necesario ni recomendable un movimiento articular muy amplio para conseguir deslizar el nervio, por lo que el movimiento se realiza dentro de un rango delimitado por la llamada R1, que se definiría como la primera resistencia que el fisioterapeuta percibe al elevar la pierna del paciente. Esto permite movilizar la estructura nerviosa sin dolor y sin riesgo de superar los límites de tensión. El procedimiento para realizar el deslizamiento en SLR fue: El paciente se coloca en decúbito supino, con el tronco relajado, ambas piernas extendidas y los brazos apoyados por detrás de los glúteos. El terapeuta se sitúa homolateral a la pierna de tratamiento, y realiza dos tomas: una a nivel del tercio medio de la tibia, ejerciendo una ligera presión hacia posterior que aporta una tensión extra al nervio ciático; otra, a nivel de la planta del pie, realizando una sensibilización en flexión dorsal (Fig. 9) (22). Fig. 9: realización de la movilización SLR con sensibilización en flexión dorsal. 18 El concepto de sensibilización hace referencia a un movimiento articular que añade una tensión previa a uno de los extremos del nervio, en este caso, al tracto tibial (34). Se optó por este movimiento por ser la flexión dorsal un gesto importante en la biomecánica de la carrera, con el objetivo de aportar elasticidad al nervio en todas las posiciones requeridas en la misma. La movilización propiamente dicha consta de dos movimientos: flexión de cadera (no es común superar los 40 grados de flexión, aunque varía en función del paciente) y flexión dorsal de tobillo (de 90 grados aproximadamente). Al flexionar la cadera se debe relajar el tobillo, para después repetirlo a la inversa, aportando así el movimiento necesario para permitir al nervio deslizarse hacia la articulación en movimiento (22,34). Cada secuencia de dos movimientos constituye una repetición. El tratamiento completo consta de dos series de diez repeticiones, con un tiempo de reposo de un minuto entre ambas series.  Estiramientos musculares En el grupo 2 de intervención, el tratamiento constaba de dos partes; dos series de los estiramientos neurales explicados en el apartado anterior, además de dos tipos de estiramientos musculares para los isquiotibiales, estáticos - pasivos (Fig. 9 y 10). Fig. 9 y 10: estiramientos musculares. 1: flexión máxima de cadera, 2: posición de salida de corredor. 19 La duración de estos fue de treinta segundos cada uno, ya que este es el tiempo establecido como suficiente por la literatura científica (1,4), recibiendo un total de 60 segundos de estiramiento en cada sesión. Entre ambos, el paciente descansa un minuto. Se optó por este tipo de estiramientos por su facilidad de ejecución, por ser una técnica habitual en la práctica de atletismo, por sus mínimos riesgos y por no haber otras técnicas que presenten una clara superioridad, como el estiramiento dinámico o la facilitación neuromuscular propioceptiva (35). 4.3.5. Análisis de datos La recogida de datos se realizó rellenando de forma manual una tabla de diseño propio, para después trasladar las mediciones al software IBM SPSS Statistics versión 25.0, donde se procedió al análisis estadístico. Para las variables cuantitativas, se realizaron la prueba de normalidad de KolmogorovSmirnov, por manejar un tamaño muestral mayor de 30, y la prueba de homogeneidad de varianzas mediante la prueba ANOVA, considerándose en ambos significancia estadística para valores de p0,05. Una vez comprobadas estas características, se procedió a realizar la prueba T-student para muestras relacionadas, considerándose el mismo valor de p. Para el análisis de las variables cualitativas se realizaron tablas de contingencia, así como una prueba LOGIT (regresión logística binaria) con el fin de establecer relaciones entre todas las variables estudiadas. Por otra parte, se realizaron análisis descriptivos mediante tablas de frecuencias y porcentajes de las variables cualitativas. 20 5. RESULTADOS 5.1. Análisis descriptivo de la muestra 37 atletas federados (25 hombres y 12 mujeres; edad media 24,32 años  9,55) fueron evaluados en el estudio. Cuatro participantes fueron excluidos del estudio por no acudir a dos o más sesiones, o por motivos personales (Fig. 11). Fig: flujo de pacientes que participaron en el estudio Fig 11: Flujo de distribución de los pacientes en el estudio 21 El análisis de la distribución por sexos, mostrado a continuación, revela una participación mayoritariamente masculina (Gráfico 1). Gráfico 1: Distribución de la muestra por sexos En cuanto a la edad de los participantes, el grupo más numeroso fue el de edades comprendidas entre 15 y 19 años, mientras que el menos cuantioso es el de edades comprendidas entre 35 y 39 años. Las frecuencias de cada grupo de edad se muestran en la Tabla 1: Tabla 1: Frecuencias y porcentajes de los distintos grupos de edad La recogida de datos referente a la especialidad de los atletas muestra que la más practicada es la velocidad, seguida de las pruebas de medio fondo, mientras que el menor porcentaje se encuentra en las pruebas combinadas (Grafico 2). 28 Tabla 5: Mejoría en los valores medios de cada prueba GRUPO 1 (DESLIZAMIENTO NEURAL AISLADO) Medición Media Mejoría APA pre-intervención 1 39,37 15,01 APA post-intervención 8 24,36 SLR pre-intervención 1 89,90 2,37 SLR post-intervención 8 92,27 DS pre-intervención 1 -1,72 11,62 cm DS post-intervención 8 9,90 GRUPO 2 (ESTIRAMIENTO NEURAL Y MUSCULAR) APA pre-intervención 1 40,25 10 APA post-intervención 8 30,25 SLR pre-intervención 1 72,00 12,41 SLR post-intervención 8 84,41 DS pre-intervención 1 -4,81 cm 30,18 cm DS post-intervención 8 25,37 cm GRUPO CONTROL APA 1 36,40 0,6 APA 8 35,80 SLR 1 81,80 5,8 SLR 8 87,60 DS 1 12,70 cm 0,25 DS 8 12,95 cm 29 6. DISCUSIÓN El objetivo del presente estudio fue analizar la efectividad de una técnica de deslizamiento del nervio ciático en pacientes practicantes de atletismo, para reducir el grado de acortamiento de los músculos isquiotibiales, valorando si existe una mejora en la capacidad elástica de los mismos. Nuestra hipótesis sostenía que, al mejorar las capacidades de deslizamiento y de soporte de tensión del nervio ciático, la flexibilidad de los músculos isquiotibiales se vería incrementada y, por tanto, reduciría los riesgos de lesión a los que se ve sometido un atleta con los isquiotibiales acortados. Tras analizar los resultados, podemos confirmar nuestra hipótesis inicial. La distribución por sexos no fue homogénea, siendo la participación masculina notablemente superior a la femenina, por tanto, es lógico que todos los grupos de mejora estén formados principalmente por hombres, sin embargo, no es posible saber si las técnicas han tenido más efectos en uno de los dos sexos, lo que podría ser una futura línea de investigación. Se ha demostrado que la práctica de estiramientos es hoy en día fundamental en la rutina de los atletas, aunque no haya consenso de en qué momento del entrenamiento. La literatura científica muestra que los estiramientos son efectivos para la mejora de la flexibilidad (1,21,37), cuya carencia supone un factor de riesgo para la aparición de lesiones. Esto coincide con los resultados obtenidos en este estudio, donde hemos observado una relación directa entre la práctica de estiramientos y la aparición de lesiones, por tanto, los estiramientos siguen siendo una técnica a tener en cuenta en la prevención y tratamiento de lesiones deportivas. Sin embargo, como muestran los resultados, a pesar de adoptar los estiramientos como un hábito, las lesiones en el miembro inferior y en la zona lumbar siguen siendo bastante prevalentes y, además, suponen para los atletas una alteración en su vida normal y sus entrenamientos, lo que lleva a pensar que el tratamiento exclusivo de la musculatura es insuficiente. La falta de flexibilidad o, dicho de otra forma, el acortamiento funcional de los isquiotibiales (21), podría tener su origen en una reacción protectora que consiste en un aumento de la actividad muscular, iniciada al captar una mecanosensibilidad anormal del nervio (38). Esto sugiere que es difícil saber con total seguridad cuál es la causa primera de la patología, bien el sistema muscular, o bien el sistema nervioso. Por tanto, podríamos deducir que la forma más completa de abordarlo sería mediante el tratamiento de los dos sistemas. Esto es lo que se ha llevado a cabo en el presente estudio, y lo que se ha tratado en numerosos análisis similares recientes (5,6,8,38), cuyos resultados muestran que los 30 grupos en los que se aplica la neurodinamia y los estiramientos musculares son los más beneficiados. La aplicación de técnicas de neurodinamia para los atletas con los isquiotibiales acortados ha proporcionado resultados positivos, consiguiendo en los dos grupos de intervención una importante mejoría. Llama la atención que, los cambios significativos de ambos grupos aparecen tanto a corto plazo (diferencias en una sesión) como a largo plazo (diferencias entre la sesión 1 y la 8). Por tanto, la movilización aislada en SLR es igual de efectiva que la movilización sumada a los estiramientos convencionales cuando se buscan cambios a largo plazo, aunque la combinación de ambas puede aportar una mejoría en la capacidad elástica del músculo. Aunque los resultados del estudio coinciden con los de la bibliografía, es interesante destacar que la mayoría de los ensayos utilizan otras técnicas neurodinámicas, como el Slump test . Esto puede ser relevante en los resultados ya que el Slump test tiene mayor efecto en el neuroeje (zona lumbar inferior) (34) y se realiza de manera bilateral, mientras que el SLR se realiza de forma unilateral y tiene un efecto más localizado en el nervio ciático, aunque sin dejar de actuar sobre el resto del sistema nervioso. Además, pocos estudios de los mencionados utilizan más de una prueba de medición o valoración de la flexibilidad, siendo la prueba de SLR la más utilizada (4,6,37,38). Es llamativo que, dependiendo de la prueba que tomemos como referencia, el porcentaje de pacientes con acortamiento isquiotibial varía, siendo el criterio de la prueba APA el más restrictivo y, por tanto, el que más pacientes con acortamiento nos muestra. Sin embargo, como se muestra en la Tabla 5, la media de los grados obtenidos en las mediciones postintervención del último día son notablemente mejores que las del primer día, al igual que las medias de la prueba APA. No obstante, podría ser interesante para futuras investigaciones utilizar varias pruebas de valoración y comparar los resultados entre ellas, como se ha realizado en este estudio, así como realizar ensayos con una población de atletas más numerosa. 31 7. CONCLUSIONES Como conclusiones de los resultados obtenidos en el presente estudio, destacamos que: - La práctica habitual de estiramientos musculares está directamente relacionada con el hecho de no padecer una lesión en los isquiotibiales y constituye una técnica preventiva fundamental. - La técnica de deslizamiento neural en SLR es efectiva para reducir el grado de acortamiento de los isquiotibiales. - Los atletas pueden incluir estiramientos neurodinámicos en su rutina de entrenamiento para prevenir acortamiento a largo plazo con la misma efectividad que los estiramientos musculares. - La técnica en SLR junto con los estiramientos musculares convencionales tienen beneficios también a corto plazo, y es una combinación efectiva si se pretende mejorar la capacidad elástica de los isquiotibiales. - Son necesarios más estudios que demuestren que las técnicas de neurodinamia son aplicables en el ámbito del deporte. 32 8. BIBLIOGRAFÍA 1. Madeiros DM, Clni A., Sbruzzi G., Lima CS. 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Marque la casilla correcta en cuanto a su dolor: Siento dolor actualmente ( ) He sentido dolor alguna vez a lo largo de mi vida atlética ( ) 1.2. Por favor, comenzando por la izquierda de la siguiente barra, trace una línea hacia la derecha indicando la intensidad de su DOLOR DE ESPALDA (DOLOR LUMBAR) Ningún dolor Máximo dolor 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 36 1.3. Ahora, haga lo mismo indicando la intensidad de su DOLOR EN LA PIERNA. Ningún dolor Máximo dolor 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Acerca del dolor antes mencionado, rodee la respuesta con la que se sienta identificado: Estar de pie: 1) Puedo estar de pie tanto tiempo como quiera sin que aumente el dolor 2) Puedo estar de pie tanto tiempo como quiera pero me aumenta el dolor 3) El dolor me impide estar de pie más de una hora 4) El dolor me impide estar de pie más de media hora 5) El dolor me impide estar de pie más de 10 minutos 6) El dolor me impide totalmente estar de pie Caminar: 1) El dolor no me impide andar 2) El dolor me impide andar más de 1 kilómetro 3) El dolor me impide andar más de 500 metros 4) El dolor me impide andar más de 250 metros 5) Sólo puedo andar con bastón o muletas 6) Permanezco en cama casi todo el tiempo Estar sentado: 1) Puedo estar sentado en cualquier tipo de silla todo el tiempo que quiera 2) Puedo estar sentado en mi silla favorita el tiempo que quiera 3) El dolor me impide estar sentado más de una hora 4) El dolor me impide estar sentado más de media hora 5) El dolor me impide estar sentado más de 10 minutos 6) El dolor me impide estar sentado A continuación, marque con una X la respuesta con la que se encuentre más identificado: Me duele la pierna casi todo el tiempo ( ) Cambio de posición con frecuencia para que mi pierna esté cómoda ( ) Sólo estoy de pie por periodos cortos debido a mi dolor de pierna ( ) Debido a mi dolor en la pierna, hago menos de las tareas que suelo hacer (por ejemplo entrenamientos) ( ) 37 Me cuesta ponerme los calcetines debido a mi dolor de espalda ( ) En cuanto a su dolor, indique cuán difícil resultan para usted las siguientes cuestiones, siendo 0 una dificultad extrema o incapacidad para realizar la actividad, y 5 sin dificultad 1. Correr sobre una superficie lisa 0 1 2 3 4 5 2. Correr sobre una superficie inestable o irregular 0 1 2 3 4 5 3. Girar bruscamente mientras corre rápido 0 1 2 3 4 5 4. Saltar 0 1 2 3 4 5 5. Agacharse/ Ponerse de cuclillas 0 1 2 3 4 5 2. ¿Alguna vez o actualmente ha sufrido una lesión en la zona lumbar y/o el miembro inferior? Sí ( ) No ( ) Si la respuesta anterior ha sido “Sí”, continúe leyendo, de lo contrario, pase a la pregunta 3. Indique hasta qué punto los siguientes aspectos ocurren en su caso, siendo 1 totalmente en desacuerdo, y 4 totalmente de acuerdo: 1. Tengo miedo de lesionarme si hago ejercicio físico 1 2 3 4 2. Tener dolor siempre quiere decir que en el cuerpo hay una lesión. 1 2 3 4 3. Tengo miedo a lesionarme sin querer. 1 2 3 4 4. El dolor me dice cuándo debo parar la actividad para no lesionarme. 1 2 3 4 5. Nadie debería hacer ejercicio físico cuando tiene dolor. 1 2 3 4 6. Si me dejara vencer por el dolor, el dolor aumentaría. 1 2 3 4