El Marqués de la Ensenada y la Arqueología: hallazgos romanos en las obras de cimentación del arsenal de Cartagena (1750-1752)
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EL MARQUES DE LA ENSENADA Y LA ARQUEOLOGIA: HALLAZGOS ROMANOS E'N LAS OBRAS DE CIMENTACION DEL ARSENAL DE CARTAGENA (1750,1752) por ANTONIO DE BÉTHENCOURT MASSIEU l. AFICIÓN DEL MARQUÉS DE LA ENSENADA POR LA ARQUEOLOG1A. Conocida es la fuerte y exquisita personalidad de don Cenón de SomodeviUa. Tenemos abundantes noticias sobre su gusto refinado y aficion por lo suntuoso. Rodríguez Villa, en la biografía que le dedicó, incluye el inventario realizado sobre su asombroso guardarropa en el momento de caer en desgracia; dicho autor destaca el contraste entre la abundancia y riqueza de sus joyas y ropas 1 con las del propio monarca Fernando VI, tan ahorrativo. La colección de cuadros que fue reuniendo para alhajar su vivienda, el palacio de Buenavista (hoy Ministerio del Ejército), y una casa contigua era de admirar no sólo por su número, en consonancia con los ricos muebles de las estancias, sino también por su calidad 2; muchos, adquiridos después por Ca rlos III y su hijo, penden en la actualidad de las paredes del Museo del Prado. También fue nota de su personalidad el gusto por una buena mesa y la selección de añejos vinos perfectamente adecuados a las viandas. Aspecto éste que seguramente no aprendió de su maestro en lides políticas, José Patiño, bien parco en tales necesidades. Famosas y criticadas para los ma1 RODRÍGUEZ VILLA , Antonio, D cm Ce nón r:U S cm wr:Uvilla, MarqHÚ de la. Ensenada, Mad . rid, 1878, pp. 215-236. 2 o. c. , pp . 237-258.
74 ANTONIO DE BÉTHENCOURT MASSIEU drileños fueron las fiestas y tertulias que con frecuencia celebraba en tan agradable escenario. Hombre de su siglo, su refinamiento no se reducía al disfrute de los placeres materiales, pero honestos-propios, por otra parte , de un soltero ennoblecido y en estrecho contacto con una burguesía que iba adquiriendo cierta conciencia de clase prepotente-, sino que se extendía muy especialmente a los intelectuales . Muy aficionado a la lectura-su biblioteca estaba compuesta por más de «tres mil volúmenes modernos, relativos a naveg ación, milicia e historia Y muy pocos de literatura y religión» 3 -y dotado de gran inteligencia, toda su obra política, en sus mejores realizaciones, es reflejo de esta formación. Realizaciones que demuestran una cultura enciclopédica por la variedad de ramas a las que aplicó su poderosa mente y voluntad : Polít ica, Hacienda, Ejército, Marina, Obras Públicas Y Enseñanza. Como estadista de mediados del XVIII pensaba que la gran - deza del país sólo era conseguible por medio de la reforma. Pero tales reformas resultarían estériles si no afectaban a la educación. Educación que permitiera formar y contar con hombres preparados en todas las ramas útiles del saber. Claro que semejante utilidad no se restringía , naturalmente, a un exclusivismo práctico Y material , sino que, con un concepto más amplio, abarcaba las Bellas Artes 11 las Buenas Letras. En este aspecto no menos importancia tenían para él los estudios históricos y dentro de ellos la Arqueología clásica. Sobre su preocupación por esta rama del saber vamos a presentar pruebas del mayor interés, que permitirá redondear su compleja y amplia personalidad. En primer Jugar, su gestión para la adquisición de la colección de medallas reunidas en París por el abate Rothelin, con destino a la Biblioteca Real " o la comisión conferida, en busca de restos arqueológicos, al ingeniero Carlos Luxán 5• a O. c., p. 236. ' O. c. , p. lóO . 5 CQmunicacionea dirigidaa al Ma.rquéa de la Ensenada dándole cue1ita. <U W,.S antigüedadea e inacripcicmea kalladaa en la Villa de Ca.rtama, ~ A. B. M., 1876 T. IV, pp. 210-214 y 223-226. Se reproducen dos cartas del Archivo de Sim~ncas transcritas por P. FERRER: una del Contador de Rentas Provincia!ES. Manuel López Herrera, Cartama, 22 masyo 1752; y la otra, del Corregidor Francisco Serr a no de F.rías , Coíin, 23 de masyo.
EL MARQUÉS DE LA ENSENADA, ETC . 2. EL «INFORME SOBRE LAS ANTIGÜEDADES DE CARTAGENA», DE ASENSIO DE MORALES. 75 En el año 1750 el marqués de la Ensenada, como Secretario de Marina, Y después de un estudio concienzudo sobre las necesidades de nuestra Armada, decidió la construcción de un Arsenal de nueva planta en Cartagena, cabeza del Departamento naval del Mediterráneo. Los planos fueron encargados al ingeniero y arquitecto Sebastián de Feringán Cortés 6• Al comenzar obras de tal entidad, la aparición de restos arqueológicos, especialmente monedas, fueron muy abundantes. Así nos lo dice Asensio de Morales en su Representación o In/ orme sobre las antigüedades de Cartagena. Se conserva este Informe dentro de un tomo manuscrito de la Biblioteca de Santa Cruz, de Valladolid, encuadernado en pergamino Y tamaño folio, que lleva en su lomo el título Informe sobre la Nunciatura y de Yglesias 7• Ocupa los folios 120 al 140 y es una copia simple con letra del siglo XVIII, que finaliza fechado en Murcia a 3 de noviembre de 1751, sin que se conserve la firma o nombre del autor. Va precedido de una «Copia de la carta instructiva que ... remití a S. E., dando quenta de los papeles y compulsas que remití... con un caxon, pertenezientes al Obispo de Carthagena y Murcia ... »8, Y seguido de «Copia de la representación de Historia y Disciplina del Obispado de Carthegena y Murcia» 0, también sin fecha, y «Copia de la Representación del Patronato de Carthegena y Murcia», fechada en septiembre y Murcia 10 , todas ellas del mismo estilo. Tal coincidencia y colocación nos hizo pensar en la posibilidad de que fueran los principales informes elevados por Asensio Morales a don José de Carvajal. En el año 17 49 llegaba a la Corte española el cardenal Portocarrero con una misión que le había encomendado Benedicto XIV. 8 BtTHENCOURT, Allitonio de, El Escorial. y 1.a co11strzicció1~ del Arsenal tU Carta,gena por Sebcutián Feringán, B. S. A. A. 1962, T. XXVIII, pp. 298-30ll. 7 'I'iene 326 folios y lleva el número 272 de manuscritos. 8 Fols. 114 a 119. e Fols. 141 a 156. 10 Fols. 157 a 172. Las últimas - páginas del libro, 256-326, van ocupadas con una "Representación sobre las antigüedades, historia, Discirpli.na y demás asumptos, que comprehenden las Compuasas del Obispado de Orihuela", s. f. n. f., pero indudablemente también de la pluma de Asensio Morales.
76 ANTONIO DE BÉTHENCOURT MASSIEU Entre otros asuntos, debería llegar a un acuerdo con Fernando VI para resolver definitivamente las cuestiones pendientes desde el Concordato de 1737, como deseaban ambas partes interesadas 11• Con el fin de impresionar a la Santa Sede y obtener el máximo de concesiones dentro de una cerrada doctrina regalista, Fernando VI designó una Junta, ante la que elevaron informes los «jurisconsultos de más fama en materias canónicas» : el marqués de los Llanos, Mayans y Sisear, Bias Jover y Manuel Ventura Figueroa, futuro negociador en Roma del Concordato de 1753 1 2. A la vez, y bajo las órdenes del Secretario de Estado Carvajal, se organizó un equipo de competentes eruditos e historiadores, con el fin de visitar los archivos reales, catedralicios, locales y particulares en busca de libros antiguos Y documentos que permitiera sostener con ciclópea solidez el Derecho de Patronato. Pronto la idea evolucionó y adquirió un puro interés científico y dio lugar al famoso vmje literario, en conformidad con un gigante y glorioso plan estructurado por el jesuíta Andrés Marcos de Burriel 13. El comisionado para los archivos radicados en los obispados de Cuenca, Murcia, Orihuela y Plasencia fue don Asensio Morales. Había seguido la carrera judicial; desempeñó altos puestos en Galicia Y estaba nombrado ministro en la Audiencia de Sevilla. Para estas investigaciones le fue asignada una pensión de 2.500 ducados al año u, Encontró, entre otras muchas piezas que cita en los escritos anteriormente mencionados, un espléndido manuscrito del Fuero Juzgo 111 • 11 PfREZ BusTAMANTE, Ciriaco , Correspondencia reser v ada e inédita del P. Fra.tneisco de Rávago, confesor de Fernandc VI, Ma drid, s. a., pp . 171-184. 12 MENfNDEZ PELAYO, Marceilino, H is toria de los Heterod()(J;os espa1iolu, Lib. IV, caip. 1, § 5, ed. de la B. A. C. 18 ABELLÁ, Manuel, Noticia y plan de un viaje lit er ario para recorrer los archivos y formmr una colecci6n diplomática de España, Madrid, 1795. Sobre el P. Burriel, consúltese SÁINZ RODRÍGUEZ, Pedro, El P. Burriel, pale6grafo, en su li · bro Evoluci6n de las ideas sob1·e la de cadencia espa1íola, Madrid, 1962, pp. 235-251; y SIMÓN DfAZ, José, Un erudito español: El P. A. M. Burriel, en Rev . Bibl. y Documental, del C. S. l. C., 1954, T. III, :pp. 5-52. U Correspondencia. que tuvo el jesuita P. A . M. B. con varias pers01uis sobre la c<nnisión ... , Codoin, T. XIII, PP. 229-365. Espedalmente , carta de Bu . rriel a Wall, Toledo, 12 junio 1754, p. 285 ; "Com isi ones de Castilla ", p. 319; y "Memoria de los libros y Paipeles manu · scritos que se ha llaban en el aposento del P. A. M. Burriel", números U2 y 114, ip. 360. 16 Burriel a Ca · rvaja~, Toledo, 29 junio 1751, publica.da 'J)Or GIGAS, EmHio, Ca1rta8 del P. A . M. B. nistentes en La Biblioteca Real de Dinann'111"ca. (R. A. B. M., 1914, T. XXX, pp. 120-132; T. XXXI, pp. 47. 2-486; y 1923, T. XLIV,
EL MARQUÉS DE LA ENSENADA, ETC. 77 La identificación de Asensio Morales como autor del Informe no es difícil si observamos que tal conjunto de escritos y los hallazgos que en ellos se mencionan no pueden pertenecer sino a uno de los miembros del Viaje literario. Pero, además, el mencionado Informe está fechado, como dijimos, en Murcia y a 3 de noviembre. Unos días después lo remitiría a Carvajal, quien, a renglón seguido, despachó estos materiales al padre Burriel, que en Toledo centralizaba los hallazgos e informes que desde los distintos lugares de España iban reuniendo los comisionados. En efecto, el 20 de diciembre daba las gracias a Carvajal el jesuíta «por las monedas e Inscripciones de Carthegena» 16 • Por tanto, el autor ·del Informe no pudo ser otro que el magistrado Morales. Por su importancia expondremos brevemente su contenido. El Informe es producto de una orden concreta de Carvajal que recibió Morales cuando había llegado a Murcia después de su estancia en Cartagena. Lo lamenta el magistrado , pues hubiera realizado algunas precisiones sobre el terreno en caso de haber recibido la orden con algunos días de antelación. En un cuaderno, que adjunta, remite al Ministro la copia y transcripción de lápidas y dibujos de los monumentos antiguos. Desgraciadamente éste no fue copiado en el libro vallisoletano, pero es casi seguro se encuentre entre los papeles del padre Burriel 17 , quien , por cierto, hubo de poner ciertos reparos a la fidelidad del trabajo de Morales, ya que comenta: «aunque esta copia no es del todo fiel en una matheria que es sustancial la alteración de una letra y de un punto» 18 • pp. 406-438), p. 476 del T. XXXI. Sobre el i nterés de este manuscrito del Fuero Juzgo, BEER , R., Die Hands ch ri. f te nschaiitze Spani e n's, Viena, 1894, p. 271 y ss. 16 GIGES, ya ci • t., T. XLIV , p. 421. El resto de los documentos y manuscritos copiados por Asen sio Mor ales, los rec i bió el P. Burriel por medio de su hermano Pedro a fines de febrero de 1752 ( Bu· rriel a Carvajail, Toledo, 3 mano, T. XLIV, ip. 421). 17 Entre los inventairi ad os con los números 112 6 114 del bibliotecario real , D. Juan Santander . Vid . su pra. , not a 14. 18 Carta cit. de 20 de diciembre. Sobre la trascendencia de estas fuentes y, especialmente , sobre la transcripci ón de la que lle vaba el n.º 20 del Cuaderno , añade : "La conexión y enlace que esta s curio sida des tienen con cosas mayores hizo un punto ver el Ma e st ro Flór ez en el Tomo 5.0, que tr ató de la Moneda e Inscripciones de Carth ag en a... par a ent e nder bi en casi todos los puntos imiuísimos de Chronologia, Hist o ria , Disciplinas , Conci.Jios, Obras de Santos, Jurisdicciones Eclesiásticas, elev ac ión de Toledo y otr as que yo ~unto en mi última cal"tla a Don Ju an de An a. ya sobre la visión de Tajón ".
?8 ANTONIO DE BÉTHENCOURT MASSIEU Lamenta a renglón seguido no enviar al Ministro sino cuatro monedas de las que llegaron a su poder, «dos de Tito Claudio ... y otras dos desconocidas, hasta ver si con agua fuerte se pueden descubrir1i ; Y lo lamenta mucho más, porque son muchísimas las que "se han hallado ~n el motivo de las presentes obras, cuyo número es consi.deraibiilísimo, no sólo de bronze y cobre, sino también de plata Y oro; que de las de esba última ca ' li<:lad se han remitido a el Señor Marqués de la Ensenada unas, y las otras con las demás, la.s han procu · rado recoger algunos, que sobre su curiosidad tienen medfos y autoridad; muchas tiene Don Sebastián de Feringán, Director de In ge nieros, y el lntetldente de Marina Don Francisco Bairrero y algunos ot1"09 ... " 19. Recomienda que el Rey expida las órdenes oportunas para que sean recogidas y estudiadas, con el fin de incorporar al monetario de la Real Biblioteca las que faltaren. Otro motivo de disabor es no haber recibido durante su estancia en Cartagena orden positiva para reconocer los últimos hallazgos que han producido las obras del Arsenal. El Intendente e Ingeniero no le concedieron facilidades, lo que compensa, en parte, haciendo ciertas criticas sobre el emplazamiento elegido para el arsenal, las dificultades que las aguas subterráneas originan para su cimentación y su elevado coste, aunque termine reconociendo que será útil y modélico en Europa 20. Pasa luego a hacer la historia de Cartagena desde sus orígenes hasta su reconquista por los cristianos, sin olvidar la presencia de griegos, cartagineses, romanos, bizantinos y visigodos. Del mayor interés es la descripción y comentarios sobre los grandes momentos romanos que aún perduraban: el Castillo, Anfiteatro, Torre Ciega, «las dos célebres lápidas dedicatorias, de las cuales consta que Carthegena fue Cancillería o Convento jurídico de los romanos», y lápida de la Casa de los Cuatro Santos 21 , para finalizar mani19 In.f<>nM cit., fol. 120 v.0 20 Fola. 121 y n. 21 Fols . 226 y ss . Es curi09G que a:l oriticar el desastroso esta.do en que ee encuentra el Anfiteatro, loa.tribuya. a que en biempos de Feliipe 11 las a.ut.orida.des loca.les se dirigieran ad monarca. solicitando su demolición, porque en "sus cuevas se escondían losmoros y ooutivia.ban los vecinos del país". Concedido el permiso, los cairtageneros se preciipitaron con el fin de aiprovechaT loe sillaTeS ---objetivo princiipail de la demanda;--, en vez de t31Piar las entradas, 8Í es que fuera verosimH el cuento de los moros.
ÉL MARQlJtS DE LA ENSENADA, ETé. ?9 festando que la ciudad romana debió alargarse hasta el Cabo de Palos, ''iporque en cualquier pa1-te que en esta extensión de territ.orio se cava, se hallan ruinas de edificios como son pilastras, piedras labradas, baaa& y columnas .... " 22. Las dos leguas existentes hasta el Cabo no le parecen excesivas para ciudad de tal importancia y riqueza, que tendría «algunos edificios suburbanos, sepulcros, dedicatorias y templos». 3. INSTRUCCIÓN DE ENSENADA A LOS INTENDENTES DE MARINA SOBRE HALLAZGOS ARQUEOLÓGICOS. Dejemos el lnf orme y volvamos a los restos antiguos que aparecian con motivo de las obras. En 1752 se excavaba en la dársena para cimentar uno de los nuevos diques. Apareció, de pronto, la quilla de una embarcación, que todos calificaron de romana. Hemos de admitir que no fue éste un caso singular durante el siglo XVIII. El propio padre Burriel, comentando la falta de personas versadas en antigüedades en Cartagena, recuerda que, como refiere el Deán de Alicante, Martí 23 , unos treinta años antes con motivo del dragado del puerto «se sacó un navío entero de tiempo del Emperador Severo, cuyo medallón estaba en bronce grabado en la popa», pero rápidamente fue convertido en astillas. · El Intendente del Departamento, Francisco Barrero Peláez, participó a Ensenada este hecho fortuito como mera curiosidad. El marqués le contestaba pocos días después, 8 de abril, remitiéndole de orden del Rey unas instrucciones precisas y amplias, verdadero prontuario para un arqueólogo 24 • Acreditan una consciente preocuZ2 Fol. ¡39 v.0 u Carta. cit. de Burriel del 20 de diciembre de 1751. Enim. Martini E-pistolarum libri XII, Amsterdam, 1730, T. II, pp. 37, 40, 44, 56 y ss. U Ensenada. a Barrero, Madrid, 8 abrH 1752 (minuta). Arehivo General de Simancas, Secretania de Mari:na, Leg. 713. Esta Instrucción, cur ·sa.da como R. O., no debió restringiTSe a Cartagena exclusivamente, aunque fos · hallazgos aquí encontrados fueron los que la prom~ vieron y donde, naturalmente, se fundaban las mayores esperanzas pa.ra otros de importancia, . por su emplazamiento y el volumen de las obras en curso, sino que también, quizá, se cursara a .Jos Intendentes de los otros Departamentos na.vales.. La prueba de esta hipótesis la tenemos en que el Intendente de Cádiz, Aiejandro Gutiérrez de Rubalcava, en 24 de junio de ese mismo año, repite
80 ANTONIO DE BÉTHENCOURT MASSIEU pación por toda clase de hallazgos, y muy especialmente los que deparen las obras que se realizaban sobre la antigua Cartago Nova. Pero, además, en ellas se ordena al Intendente que procure recuperar las piezas que hubieran aparecido con anterioridad y existan dispersas entre las personas de la ciudad. También le indica la forma de rescatar y tratar estos restos y cómo deberán ser embalados · con el fin de remitirlos a Madrid, donde serían objeto de estudio por especialistas. En fin, otra serie de detalles que nos muestran un Ministro con un cierto conocimiento, para su época, sobre técnica de excavación y otras particularidades de aplicación imprescindible para un posterior estudio y elaboración de los materiales. Pero, mejor que nuestra glosa y apreciación, será más instructivo dejar la palabra al documento: La quilla de la embarcación deberá remitirla el Intendente: "in'1leglra y con t.odas las pi~s que se ha:llan encontrado en ella [la excavación], sin desprecio aún de aquellas que p are zcan de menos consideración o de menor uso; y todo, encai.·gando a quien lo traiga que cuide de no perder ni menoscaivaT, aún los claivos o tachuelas má>s mohosas Y que parez.clllll. más despreciables. Que procure · recoger de quaJquier persona, en cuyo poder ·paren, t.odos los cá.ntairos, vasijas u otras cosas, chicas o grandes, así de barro como de quailquier metail, que se haiyan sacado de las escavaciones; Y que asimismo l· as remita a Maid1 rid. Que en adelante encargue · se le entreguen todas las piezas de madera, barro, metales . o ipiedra que puedan enC!Ontrarse; y que tome una noticia del pa¡raje donde se hubiere haillado l·a cosa, la pe1"SOna que la hubiere encontrado, el día y la profundidad de la superficie de la tier . ra. Que encargue no las laven, ni lillllpien, sino es que en bruto , según se encontraren, se · le entreguen, y que en la misma forma sean remitidas a. Madrid, con una relación de las circunstancias de su hallazgo. desde Segu . ra de la Sierra ~ Ensen.adia. el contenido de una comunicación que le había. escrito el día ? del mismo. AcomipañaJba con ella una moneda airábiga, con leyenda en una de las caras: " No hai mas Dios que Alá y su Profeta, Mahoma; y por la otra, Ahd:aila, Rei fiel o creyente, y su E· gira o año, correspondiente a 1200 en aidelante", según infol'lllló a Gutiérrez de Rubalca.va el intér.prete de lenguas del Real Seminario de Nobles de la Corte, a quien consultó. Lo curioso es que este tipo de m0111edas las encontraban con cierta frecuencia. ganaideros y caz.adores, " ... en este término [de Segura de la Sierra], en el sitio de Peñamusgo, en las OOOJSiones que con los temporales se mueve la piedra de donde salen, por una Oaibidad que tiene, y han sido tan repetidos estos haJlazgos en di.stintos años; que se movio la curiosidad a saber la epoca y el Rey, bax.o cuyo dominio se sellairon ". Gutiérrez de Ruba.lca<Va a Ensenada, Segura. de la. Sierra, 24 junio 1762 . Leg. cit.
EL MARQUÉS DE LA ENSENADA, ETC. 81 Que recoja todas las moned.aa que hubiere en qualeequiera persona que las tenga, y las que en adelaatte se encuentren, y·a sean de oro, plata Y oobre o metal oornpu.esto; y que, si fuere necesario, dé alguna gratificación por ellas, proporcionada a la materia; informando, cuando laa remita, el sitio, dia y persona en que 11e hubiera descubierto . Que de encontrarse con ail · gunos cimientos de Edificio antiguo, ae recoja un · pedazo, como de media vara cúbica, procurando sea de lo más integro, y que lo envíe a Madrid encaxonado en toda forma. Ultimaanente, que qualesquiera especie de cosas que se encuentren en las excaNaciones, aunque pareacan desprecia.bles, ya por la ca:lidad de ellas ya por haberlas consumido los tiempos, Las remi · ta a Madrid con todo cuidado; y que de conservane algunais lápidas grabadas , envíe copia de ellas, ya sean labradas mosaicas, ya letras o otras cosas en que consistan sus labores; y que aunque las cosas de bano o de piedra y ma,. der& no ee encuen . tren enteras, lae reeoxa y remita ouidadosamen · te , con los pedazos que pu.diera h:alla.rse y con separación, para que a.qui puedan cooldinarae". La consecuencia de esta Instrucción, por lo que a hallazgos arqueológicos se refiere, debió ser de la mayor importancia. Francisco Barrero, con el celo y eficacia que caracterizaron a los Intendentes de Marina dieciochescos, fijó edictos en «los lugares públicos» de la ciudad, pasó una copia certificada de la misma al Ingeniero Director de las obras y, además, puso su contenido en conocimiento de plateros, aficionados a las antigüedades y cualquier otra persona «de quien he tenido noticia» pudiera guardar monedas u otro tipo de restos, con el fin de que le fueran entregadas. Quedó, según le comunicó a Ensenada, en irle remitiendo todo el material que fuera reuniendo en el futuro y guardar en todo las reglas que se le habian encarecido 26 • En esa misma fecha, 19 de abril de 1752, Barrero envía al Marqués, por medio de Gabriel Matheos, transportista entre Madrid y Cartagena, y en su galera, seis cajones que contenían los «fragmentos y demás cosas antiguas que se han podido congregar, y expresa la factura adjunta, que pasó a manos de V. E.» Es lástima que en el expediente no se conserve la citada relación o factura; seguramente, además de la enumeración de los objetos, nos describirfa someramente, al menos, los más importantes de ellos. Lo que 81 se conserva es una esquela, que nos dice: U Ba.xirero a Ensenada, Ca.rtagena, 19 abril 1762. Leg . cit.
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