POZO FLORES, Mikel. Vasconia tardoantigua. Entre la evolución sociopolítica y la construcción intelectual (400-711)
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EDAD MEDIA. REVISTA DE HISTORIA, 25 (2024): 551-554 ISSN: 2530-6448 POZO FLORES, Mikel. Vasconia tardoantigua. Entre la evolución sociopolítica y la construcción intelectual (400-711). Madrid: CSIC, 2022, 489 pp. ISBN: 978-84-00-11068-0. Reseña de acceso abierto distribuida bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC-BY 4.0). / Open access review under a Creative Commons Attribution 4.0 International License (CC-BY 4.0). DOI: https://doi.org/10.24197/em.25.2024.551-554 Vasconia tardoantigua es una magnifica síntesis de los registros escrito y arqueológico referentes al espacio vascón en los siglos V-VII, con la necesaria contextualización antecedente y un breve epílogo que nos adentra en el siglo VIII. Las precisas coordenadas espaciales de esta Vasconia tardan algo en emerger, pero se limita al norte por las cumbres pirenaicas; la llanada alavesa se incluye, y con ella Veleia, así como el litoral vasco. En cambio, queda excluida la mitad meridional de la actual Navarra, y en consecuencia la Calahorra vascona de Prudencio queda muy al sur. Al lado de la excelente síntesis entre arqueología y fuentes escritas, puntualmente se incorporan datos genéticos (p. 268) y un par de ejemplos numismáticos que resultan de gran interés (pp. 333 y 369). La gran ausencia del trabajo es la lengua. Esto es comprensible dado que metodológicamente su inclusión como objeto de estudio habría complicado enormemente la tarea asumida por Pozo. Resultaría sumamente arriesgado abordar la antroponimia cuando apenas se dispone de nombres personales hasta el siglo VIII (p. 420). Por su parte, la toponimia es tan sugerente como difícil de datar, y, en consecuencia, apenas se contempla. La supervivencia del vernáculo no romance se menciona en clave de comparación con Baviera y Bretaña, pero por lo demás apenas figura, hasta el extremo de que la presencia de escritura cúfica en sendos anillos encontrados en ajuares funerarios tiene más protagonismo. Si tenemos en cuenta que éste se entiende como un momento clave en el desarrollo de una koiné vasca precursora de los dialectos históricos, la ausencia de un autor como Michelena de la bibliografía extraña. Se trata de registros enormemente problemáticos, sin duda, cuya plena incorporación aquí podría haber desbordado el trabajo, pero sí se echa en falta por lo menos alguna reflexión al respecto. Al margen de esta puntualización, que no desmerece el resultado final, lo que tenemos entre las manos es una obra tan lograda como oportuna, bien redactada en una prosa loablemente directa, y de gran madurez y alcance para
552 Reseña EDAD MEDIA. REVISTA DE HISTORIA, 25 (2024): 551-554 ISSN: 2530-6448 ser esencialmente una tesis doctoral. Hay más de mil notas a pie, muchas de ellas a su vez con múltiples referencias bibliográficas. Son las cifras de una inmensa bibliografía que Pozo maneja con gran soltura, demostrando dominio sobre un impresionante elenco de idiomas desde las principales lenguas romances al inglés, alemán y euskera. El argumento de Pozo se fundamenta primero en la relectura crítica de las archiconocidas fuentes literarias. El mensaje insistente es que éstas deben ser reevaluadas en su contexto y siguiendo su lógica interna. Parece una obviedad, pero no siempre se ha hecho. La sombra de la tesis indigenista de Caro Baroja ha sido muy larga. La segunda pata es el análisis de la rica arqueología que ha emergido desde finales de los años 80. Además, en todo momento se hace un inteligente uso de la comparación, muy notablemente con Baviera y Bretaña, en otros momentos fijándose en aspectos concretos identificados en Kent o Frisia, y también necesariamente con espacios próximos como Aquitania, el Ebro medio o el litoral astur-cántabro. Incluso la historiografía comanche se cita en algún momento, en una sugerente referencia a la ‘historia del cameo’, otra muestra de la amplitud de la bibliografía manejada. Este talante y capacidad internacional es muy importante dado que en demasiadas ocasiones se ha estudiado (y se sigue estudiando) fenómenos de uno u otro lado del Pirineo sin apenas contemplar la historiografía vecina. La obra se abre con una lúcida mise en scène de las fuentes principales que se manejarán en adelante, tanto escritas como arqueológicas. La acompaña el necesario apartado dedicado a la historiografía, que quizás supone la parte más densa del trabajo, aunque en general Pozo acierta en elevarse por encima de polémicas estériles. Ahora comienza el relato propiamente dicho que tiende a estructurarse cronológicamente, aunque el juego entre los diferentes registros no siempre facilita esto, con largos periodos de silencio en el registro escrito y restos materiales de cronología no siempre fácil de precisar. El primer capítulo se dedica al periodo anterior a 409, y sobre todo a la cuestión del grado de romanización del espacio vascón. Para ello, con acierto, Pozo se mueve por el eje articulador y romanizante de la calzada Astorga-Burdeos, con paradas en las civitates, mansiones y villae que la jalonaban, y análisis de la nueva arqueología emergente en cada una de ellas. Los protagonistas del siguiente capítulo son los bagaudas y ahora el peso argumental cae en la literatura, sobre todo en la obra de Hidacio. Una observación muy oportuna es el grado de romanización del único punto concreto asociado con el origen de los bagaudas, la mansio Aracaeli. Pozo
Reseña 553 EDAD MEDIA. REVISTA DE HISTORIA, 25 (2024): 551-554 ISSN: 2530-6448 marca aquí un contraste entre la continuidad posromana del eje CalahorraTarazona y el espacio vascón (p. 175). Esto parece indiscutible, pero no tengo tan claro que tal hipótesis sea extensible también a los núcleos del Alto Ebro donde Oca y Nájera surgen como sucesores a los núcleos de Briviesca y Tricio cuya continuidad ‘hasta los siglos X-XII’ me parece más retórica que real (pp. 170 y ss.). Asimismo, desaparecen Libia, Segisamunculum y Vareia, lo mismo que la mayoría de núcleos pequeños de Vasconia, así como Deobriga y Vindeleia. Uno de los argumentos centrales a la tesis de Pozo es la identificación de los líderes de los rusticani de 409 con los bagaudas aracaelitanos de ca. 450, dirigentes que suplantarían a los antiguos possessores tardorromanos. Luego estos rusticani-bagaudas evolucionarán hacia los vascones de las fuentes del siglo VI, de ahí el corónimo Vasconia. Aunque esto solo se documentaría en fuentes más tardías, este relevo entre los grupos dirigentes podría verse reflejado en un cambio antroponímico, recuperándose en Vasconia onomástica de origen prerromano cuando en otros espacios en este periodo las élites asumen nombres germánicos. Al margen de episodios y hallazgos aislados (pp. 190-194), para el siglo posterior al episodio bagauda la suerte de Vasconia está documentada de manera muy deficiente, y no será hasta mediados del siglo VI que se disponga de nuevo de textos y arqueología analizables. Lo más llamativo son una serie de enterramientos con armas, siendo el caso más importante el de Aldaieta. Se trata de un ritual común en la Galia merovingia pero ausente de otros ámbitos peninsulares (p. 258) así como del espacio vecino al norte del Pirineo. El modelo parece alcanzar el periodo inmediatamente posterior a la invasión musulmana de 711, dado el hallazgo de un anillo con escritura cúfica además de dos individuos con ADN característico de África noroccidental (p. 269). Por lo demás, la genética apunta a población autóctona y se aprecian divergencias del modelo merovingio, como la ausencia de escudos y la escasez de espadas (p. 287). Complementa y enriquece enormemente este registro el análisis de tres iglesias (Pamplona, Dulantzi y Finaga), siendo la iglesia bautismal de Dulantzi un caso excepcional con enterramientos con armas en su interior (p. 275). La riqueza reflejada en estos ajuares ofrece una primera visión de jerarquización social, con la proximidad de algunos enterramientos a iglesias un buen indicador de estatus relativo. Centrándonos en Aldaieta, Pozo entiende el cementerio como propio de cinco o seis familias dirigentes que conscientemente se entierran en un altozano apartándose así de otros grupos (p. 300).
554 Reseña EDAD MEDIA. REVISTA DE HISTORIA, 25 (2024): 551-554 ISSN: 2530-6448 También es en la segunda mitad del siglo VI cuando reaparece en las fuentes el etnónimo vascón, inicialmente en la obra de Venancio Fortunato en 569. Pozo nos introduce en los círculos intelectuales de la Galia del periodo para demostrar que estas referencias no son relatos históricos creíbles sino recursos retóricos para halagar a Chilpérico I (p. 215). Pero la popularidad de la obra de Venancio hace que los vascones empiecen a aparecer como enemigos genéricos en otras obras, como las de Gregorio de Tours o Juan de Biclaro. Estas referencias son intencionadamente lacónicas y ambiguas (p. 367), características que las hacen especialmente susceptibles a la interpretación. He aquí donde la relectura crítica de las fuentes y su interdependencia, unida con una mayor imbricación de la geopolítica merovingia en compas con acontecimientos en la Península, permiten a Pozo avanzar unas explicaciones muy sugerentes para estos pasajes, haciendo buen uso de la reinterpretación crítica por Heinzelmann de la obra de Gregorio de Tours, y la influencia de este sobre Juan de Biclaro. Por ejemplo, que la fundación de Victoriaco podría referirse a la Emerita Victoria recordada en un tremís del periodo en honor a la toma por Leovigildo de la Mérida extremeña también hacia 581 (p. 333). Se dedica relativamente poco espacio al largo siglo VII (589 a 711), apenas 55 páginas y un solo párrafo en las conclusiones, pues la arqueología ha sido contemplada antes como también lo ha sido la obra de Juan de Biclaro. Aquí hay más énfasis en Isidoro de Sevilla, y Pozo relaciona la imagen estereotípica del vascón como enemigo genérico que emerge en la Historia Gothorum con la falsa identificación vacceo-vascón reciclada en las Etimologías, argumentando que ambas visiones buscan establecer una comparación entre Suintila y Pompeyo (p. 365). En fin, sería a partir de la tan influyente obra de Isidoro que se difundió definitivamente la estereotípica imagen de los vascones que ha dominado hasta hace muy poco. En definitiva, la obra de Mikel Pozo supone una magnifica y valiente aportación a la historiografía altomedieval, vascona por supuesto, pero también a escala europea, así como un ejemplo modélico de cómo trabajar registros tan diferentes y complejos. David Peterson Universidad de Burgos [email protected]