El territorio en torno al Real Alcázar de Sevilla: su transformación a través del análisis de mapas históricos (1572-1890)
Abstract
Este trabajo forma parte del proyecto de investigación: US-1263780
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An. geogr. Univ. Complut. 43(2) 2023: 385-412 385 ESTUDIOS E INVESTIGACIONES Anales de Geografía de la Universidad Complutense ISSN: 0211-9803 https://dx.doi.org/10.5209/aguc.90581 El territorio en torno al Real Alcázar de Sevilla: su transformación a través del análisis de mapas históricos (1572-1890) Rebeca Merino del Río1 Recibido: 2 de junio del 2022 / Enviado a evaluar: 6 de julio del 2022 / Aceptado: 18 de julio del 2023 Resumen. En este artículo se interpreta la evolución del patrimonio territorial en torno al Real Alcázar como base para una caracterización de su paisaje extramuros. Con respecto a la metodología, la revisión de una selección de mapas históricos entre 1572 y 1890 se concentra, en primer lugar, en la detección e identificación del patrimonio territorial en torno al alcázar de Sevilla. El análisis comparativo y la revisión sistemática de literatura científica es la base para una interpretación posterior de las transformaciones sufridas por este patrimonio territorial que, en nuestra opinión, caracterizan el paisaje del área de estudio. La selección de mapas, planos y dibujos históricos busca ser ilustrativa de los cambios acontecidos en el patrimonio territorial y demostrar la necesidad de recurrir a distintas escalas para comprender las implicaciones urbanas de las operaciones desarrolladas a nivel territorial, y viceversa. Palabras clave: Patrimonio territorial; evolución; mapas históricos; Real Alcázar; Sevilla. [en] The territory around the Real Alcázar of Seville: its transformation through the analysis of historical maps (1572-1890) Abstract. This article interprets the evolution of the territorial heritage around the Real Alcázar of Seville as the basis for a characterisation of its extra-mural landscape. With respect to the methodology, the review of a selection of historical maps between 1572 and 1890 concentrates, firstly, on the detection and identification of the territorial heritage around the fortress. The comparative analysis and the systematic review of scientific literature is the basis for interpreting the territorial heritage transformations that, in our opinion, characterise the landscape in the area of study. The selection of historical maps, plans and drawings is intended to illustrate the changes that have occurred in the territorial heritage and to demonstrate the need to use different scales to understand the urban implications of the operations developed at the territorial level, and vice versa. Keywords: Territorial heritage; evolution; historical maps; Real Alcázar; Seville. _____________ 1 Departamento de Proyectos Arquitectónicos, Instituto Universitario de Arquitectura y Ciencias de la Construcción, Universidad de Sevilla (España). E-mail: rm[email protected]
386 Merino Del Río, R. An. geogr. Univ. Complut. 43(2) 2023: 385-412 [fr] Le territoire autour du Real Alcázar de Séville: sa transformation à travers l'analyse de cartes historiques (1572-1890) Résumé. Cet article interprète l'évolution du patrimoine territorial autour du Real Alcázar de Séville comme base pour une caractérisation de son paysage hors les murs. La méthodologie utilisée consiste à examiner une sélection de cartes historiques datant de 1572 à 1890 et à se concentrer, en premier lieu, sur la détection et l'identification du patrimoine territorial autour de l'Alcazar. L'analyse comparative et la revue systématique de la littérature scientifique constituent la base d'une interprétation ultérieure des transformations subies par ce patrimoine territorial qui, à notre avis, caractérisent le paysage de la zone d'étude. La sélection de cartes, plans et dessins historiques vise à illustrer les changements intervenus dans le patrimoine territorial et à démontrer la nécessité de recourir à différentes échelles pour comprendre les implications urbaines des opérations développées au niveau territorial, et vice versa. Mots clés: Patrimoine territorial; évolution; cartes historiques; Real Alcázar; Séville. Cómo citar. Merino Del Río, R. (2023): El territorio en torno al Real Alcázar de Sevilla: su transformación a través del análisis de mapas históricos (1572-1890). Anales de Geografía de la Universidad Complutense, 43(2), 385-412. Sumario. 1. Introducción. 2. Evolución del patrimonio territorial mediante el análisis de mapas históricos. 2.1. Los siglos XVI y XVII. 2.2. El siglo XVIII. 2.3. El siglo XIX. 3. Permanencias, persistencias y abandonos del patrimonio territorial en torno al alcázar de Sevilla. 4. Agradecimientos. 5. Referencias bibliográficas. 1. Introducción El deterioro ambiental se sitúa como una de las principales razones de que los complejos monumentales se perciban descontextualizados, es decir, no conectados a su paisaje. Este hecho es especialmente severo —por cuanto difícilmente reversible— en entornos urbanos consolidados, como lo es el área en torno al Real Alcázar de Sevilla que se toma como caso de estudio. Se parte de la hipótesis de que es posible conectar los complejos monumentales con su paisaje mediante el aumento de la accesibilidad cognitiva a los valores paisajísticos que encierra el patrimonio territorial —valorizado y por valorizar— en su territorio y la puesta en uso de este patrimonio. Para ello se propone trasponer el método definido por Merino (2021) para diseñar itinerarios culturales. La aplicación del método en las áreas de influencia de los conjuntos arqueológicos contribuye, de acuerdo con la autora, a conectar estos sitios con su paisaje y a su puesta en uso más auténtica, íntegra y sostenible, lo que es el objetivo de esta investigación. El método parte de una primera fase de detección e identificación del patrimonio territorial que históricamente caracterizó el paisaje. En este método el paisaje se caracteriza analizando el proceso de sedimentación del patrimonio territorial y extrayendo las relaciones entre sus elementos que se han mantenido estables a lo largo de la historia. Esta caracterización es la base del diseño. En este artículo se interpreta la evolución del patrimonio territorial en torno al Real Alcázar como base para una caracterización de su paisaje extramuros. Con respecto a la metodología, la revisión de una selección de mapas históricos entre 1572
Merino Del Río, R. An. geogr. Univ. Complut. 43(1) 2023: 385-412 387 y 1890 se concentra, en primer lugar, en la detección e identificación del patrimonio territorial en torno al alcázar. El análisis comparativo y la revisión sistemática de literatura científica son la base para una interpretación posterior de las transformaciones sufridas por este patrimonio territorial que, en nuestra opinión, caracterizan el paisaje del ámbito de estudio. Frente a compendios exhaustivos de mapas, planos y dibujos (Cabra Loredo y Santiago Páez, 1988; Cortés et al., 1992; Serrera Contreras et al., 1989), la selección del material gráfico busca ser ilustrativa de los cambios acontecidos en el patrimonio territorial y demostrar la necesidad de recurrir a distintas escalas para comprender las implicaciones urbanas de las operaciones desarrolladas a nivel territorial, y viceversa. Con respecto al alcance geográfico, se define un ámbito de estudio que comprende los elementos del patrimonio territorial que se cree que condicionaron la evolución histórica del alcázar (Almagro Gorbea, 2003; 2007; 2012; Gestoso y Pérez, 1899; Jiménez et al., 1981; Tabales Rodríguez, 2001; 2010). Así, el ámbito comprende los terrenos hasta el río Guadalquivir al Oeste, hasta el lugar por el que un día transcurriese el arroyo Tamarguillo al Sur —pasado el actual parque de María Luisa y el barrio del Porvenir—, los terrenos en torno a la huerta del Rey y los jardines de la Buhaira al Este y los terrenos hasta el antiguo camino que conducía a Carmona paralelo a los caños de Carmona al Norte hasta el templete de la Cruz del Campo. Por la extensión limitada del manuscrito, se limita el estudio desde 1572 —fecha de la que data el primer dibujo donde se representa el alcázar— hasta 1890. En este periodo se observa un crecimiento continuado del patrimonio territorial en el ámbito de estudio. Será objeto de futuras investigaciones analizar las trasformaciones del patrimonio territorial a partir de 1890 y sintetizar toda la información recabada para su uso como parte de un proyecto de itinerarios culturales. 2. Evolución del patrimonio territorial mediante el análisis de mapas históricos 2.1. Los siglos XVI y XVII Los primeros manuscritos que analizamos no son mapas. Se trata de una serie de grabados recogidos en el Civitates Orbis Terrarum editado por George Braun a finales del s. XVI. En él se recoge el grabado de Sevilla de 1585 del artista italiano Ambrogio Brambilla (Figura 1). Se trata de una vista aérea artificiosa orientada hacia el Este desde un punto en la margen derecha del río Guadalquivir. En este grabado se representa el alcázar, rotulado “Palazio del Rey” (n.º 44), y la “Plaza de Palazio” (n.º 45) junto a la Catedral de Sevilla, rotulada “Iglesia maior” (n.º 17), dentro del recinto amurallado de la ciudad. El complejo se distingue fundamentalmente por sus jardines que, ya entonces, constituían un vacío urbano de grandes dimensiones. A pesar de las inexactitudes de la representación, es posible identificar los principales hitos que caracterizaban el paisaje en torno al Alcázar en el s. XVI. Como parte del tramo de muralla que separaba el Alcázar del resto de la ciudad distinguimos la torre de la Plata (n.º 59) junto al postigo del Carbón (n.º 43) y
388 Merino Del Río, R. An. geogr. Univ. Complut. 43(2) 2023: 385-412 las Atarazanas (n.º 23). Próxima al río Guadalquivir se representa la torre del Oro (n.º 57) y el cigüeñal, rotulado “Torre dellas muelle” (n.º 58). Junto con la torre de la Giralda, estas torres constituían los hitos visuales que marcaban el acceso a la ciudad desde el Sur. De acuerdo con esta representación el acceso a la ciudad en torno al Alcázar se realizaba a través de la Puerta de Carne (n.º 41), vinculada con el matadero (n.º 10) y San Bernardo (n.º 51), y de la Puerta de Jerez (n.º 42), próxima al San Telmo (n.º 52). La muralla se deformaba siguiendo el trazado del arroyo Tagarete. Entre el matadero y San Telmo, próximo al Alcázar y a la judería, se encontraba el quemadero (n.º 11). Figura 1. Anónimo italiano (s. XVI), Ambrogio Brambilla (grabador) y Petrus de Nobilibus D. (editor), Sevilla, 1585. Grabado, 562 x 774 mm. Fuente: Biblioteca Nacional de España [Signatura: INVENT/19628 BIS]. Terminan de caracterizar el paisaje circundante la puerta de Carmona (n.º 40), el arrabal que ya entonces existía en torno a esta puerta (n.º 1), los caños de Carmona
Merino Del Río, R. An. geogr. Univ. Complut. 43(1) 2023: 385-412 389 (n.º 9), la denominada huerta del Rey (n.º 13) y la Cruz del Campo (n.º 18). Jiménez Maqueda (1999) realiza un estudio de las puertas medievales y postmedievales de Sevilla al que se remite al lector interesado. Figura 2. Joris Hoefnagel (grabador), Franz Hogenberg (autor) y George Braun (editor), Civitates Orbis Terrarum (Sevilla), entre 1599 y ca. 1618. Grabado coloreado, 330 x 476 mm. Fuente: Biblioteca Nacional de España [Signatura: ER/4386 V. 1 ILUSTRACIONES]. En la edición de 1598 del Civitates Orbis Terrarum se publica otra vista de Hispalis firmada por Hoefnagel (Figura 2). Se trata de una vista desde algún punto elevado más allá del matadero. El punto escogido sí que permite identificar los elementos que caracterizaban el paisaje en torno al Alcázar a finales del s. XVI y sus relaciones con la topografía. Para el área de estudio Hoefnagel subraya los siguientes elementos intramuros: el Alcázar casa Real (H), la Iglesia Mayor (I) y la torre del Oro (G). En la muralla se identifican la puerta de la Carne, conducente a la Iglesia de Santa Cruz (L), y la puerta de Carmona, próxima al acueducto de los Caños de Carmona (O), que, tal y como se recoge en el dorso de la lámina de 1572, era la principal fuente de abastecimiento de agua de la ciudad (Gámiz Gordo y Díaz Zamudio, 2019). Fernández Chaves (2011) analiza el papel de los caños de Carmona
390 Merino Del Río, R. An. geogr. Univ. Complut. 43(2) 2023: 385-412 en el abastecimiento de Sevilla en la Edad Moderna. Se representan además varios postigos en los tramos de muralla limítrofes con el Alcázar y la judería. Entre los elementos extramuros en el entorno del Alcázar destacan el quemadero de la Santa Inquisición (A) —que se habría localizado en el actual prado de San Sebastián—, San Telmo (C) —probablemente mal rotulado—, el arroyo Tagarete (cc), la Fuente de Calderón (D) y el río Guadalquivir (E). Desde la puerta de la Carne partía un camino que conducía al Matadero (K) y que se aproximaba a la Huerta del Rey — curiosamente, representada, pero no rotulada—. La orografía en torno al matadero y los caños de Carmona se exagera en lo que podría ser un intento por parte de Hoefnagel de remarcar el incremento de altura hacia el Este. Complementan esta interpretación los estudios de Montes Romero-Camacho (1989) sobre el paisaje rural sevillano en la baja Edad Media y de Carpio Elías (2010) sobre la explotación de la tierra en Sevilla entre los siglos XVI y XVII. Figura 3. Rombout van den Hoeÿe (grabador) y Benito Arias Montano (epígrafe literario), Sevillia: Hispalis uvlgo Sevilliae urbis Toto orbe celeberrimaes primariae efigies Hispaniaeque, mediados del s. XVII. Grabado, 44 x 53 cm. Fuente: Biblioteca Nacional de España [Signatura: MV/14].
Merino Del Río, R. An. geogr. Univ. Complut. 43(1) 2023: 385-412 391 Apenas se detectan variaciones en el patrimonio territorial en el entorno del Alcázar a lo largo del s. XVII. Bernales Ballesteros (1972) presenta un análisis del urbanismo sevillano de los siglos XVI y XVII que recoge las variaciones intramuros. Para apoyar esta hipótesis recurrimos a la vista de Sevilla de Rombout van den Hoeÿe de mediados del s. XVIII (Figura 3). Con un punto de vista similar al empleado por Brambilla, Hoeÿe destaca la significativa actividad portuaria en el río Guadalquivir en torno a las torres del Oro (n.º 24) y de la Plata (n.º 23). Intramuros, el Alcázar (n.º 22) aparece próximo a la Lonja (n.º 21) —que se correspondería con el actual Archivo de Indias— y a la Iglesia Mayor (n.º 20) —la Catedral de Sevilla—. El acceso a la ciudad a través de la puerta de Jerez (n.º 25) se producía a través de un puente o alcantarilla que salvaba el arroyo Tagarete, representado, pero no rotulado en esta vista. Extramuros, Hoeÿe destaca la presencia de San Bernardo y su arrabal (n.º 27) y los caños de Carmona (n.º 28), que se encontraban con la ciudad en algún punto próximo al monasterio de San Agustín (n.º 19). Se representan, aunque no se rotulan, el templete de la Cruz del Campo, distintas villas —entre las que se encontraría la Buhayra— y la huerta del Rey. Una serie de colinas —que, de acuerdo con la representación, conformarían un límite visual— caracterizarían el paisaje hacia el Este. 2.2. El siglo XVIII A principios del s. XVIII aparecen las primeras representaciones en planta de fragmentos de la ciudad con motivo de documentar la construcción de grandes edificios o infraestructuras urbanas. En el territorio en torno al Real Alcázar, la construcción de la Real Fábrica de Tabacos, las obras para canalizar parcialmente bajo rasante el arroyo Tagarete frente a esta Real Fábrica, la Real Fundición de Artillería de Sevilla o el proyecto del cuartel de Caballería se documentan en varios manuscritos. Los planos nos permiten registrar la generación y transformación del patrimonio territorial en los alrededores del Alcázar. El plano de Ignacio Sala de 1728 (Figura 4) representa un fragmento de la ciudad de Sevilla que comprende un sector intramuros, un sector del barrio de Triana y un sector extramuros. Intramuros se destaca el Real Alcázar (N), los jardines del Alcázar (O), la Lonja (N), la Catedral o Santa Iglesia (L), la Universidad (Q) o la casa de la Moneda (R). La representación detallada de la muralla de la ciudad (A) permite identificar las puertas existentes del Arenal (K), del Azúcar (I), de la Aduana (E) y de Jerez (B) en el área de estudio. También se representa la torre del Oro (C) junto al muelle (D). Sala indica la puerta que se debería abrir en la muralla (V) para conectar la ciudad con la nueva fábrica y la pared que debería erigirse (T) para acceder a esta puerta desde la portezuela de la Universidad. Extramuros representa el convento de San Diego y el seminario de San Telmo en proceso de ampliación (S) y sitúa el proyecto de la nueva fábrica (X). Señala un paraje junto al río Guadalquivir donde podría ubicarse un desembarcadero para los tabacos en el caso de que no se quisieran llevar al muelle.
392 Merino Del Río, R. An. geogr. Univ. Complut. 43(2) 2023: 385-412 Figura 4. Ignacio Sala, Plano de una parte de la Ciudad de Sevilla y Arrabal de Triana donde se demuestra el sitio elegido para la nueva fábrica de tavaco [sic] cuyo Proyecto va Labado [sic] de amarillo, 1728. Manuscrito coloreado, 340 x 570 mm, escala ca. 1:3.700. Fuente: Archivo General de Simancas [Signatura: MPD, 20, 067; Signatura anterior: SGU, 03788; n.º de registro: AGS01642]. En un plano posterior de Sebastian van der Borcht datado en 1764 (Figura 5) se representa el recinto ya construido de la Real Fábrica de Tabacos. Aparecen rotulados la puerta de Jerez (I) y la torre del Oro (H). Los límites de los jardines del Real Alcázar se habrían redefinido y separado de la muralla existente mediante la construcción de una tapia que discurría en paralelo a esta muralla por su interior. A esta tapia se adosarían una serie de casas que se encontraban en proceso de construcción en aquel momento. De esta forma se generó la calle nueva de San Carlos (b) y la puerta nueva de San Fernando (J). En la periferia del Alcázar se representan el convento de San Diego (C) —abandonado a finales del s. XVIII—, el seminario de San Telmo (B) y el quemadero —si bien este último no se rotula—. Al otro lado del río Guadalquivir se representa el convento de los Remedios Carmelitas Descalzas. El proyecto de 1734 de José Patiño y Rosales para cubrir el tramo del arroyo Tagarete frente a la fábrica aparece aquí ya formalizado. La re-ordenación del territorio en torno al Real Alcázar no solo comprendía el encauzamiento subterráneo del Tagarete, sino también el diseño de una nueva red de infraestructuras terrestres que respondiese a las renovadas necesidades de la ciudad. En este plano, Van der Borcht presenta distintas propuestas para el diseño de una red de caminos que resolviese el acceso al convento de San Diego, al seminario de San Telmo, al quemadero, a las hazas que eran propiedad de la ciudad de Sevilla (G) y el muelle nuevo de la Real Fábrica (E).
Merino Del Río, R. An. geogr. Univ. Complut. 43(1) 2023: 385-412 393 Figura 5. Sebastián van der Borcht, Plano del recinto de la R[ea] Fábrica de tavacos que manifiesta el Foso de su resguardo resuelto por S. M. Seb[astiá]n van der Borcht, 1764. Manuscrito coloreado, 53 x 90,6 cm, escala ca. 1:1.300. Fuente: Archivo General de Simancas [Signatura: MPD, 14, 109; Signatura anterior: SSH, 01945; n.° de registro: AGS03146]. En 1771, Francisco Manuel Coelho y José Amat levantan el primer plano topográfico de Sevilla (Figura 6), promovido por Pablo de Olavide y reproducido por López de Vargas y Machuca en 1788. Si bien el alcance resulta limitado, pues se ciñe fundamentalmente al recinto amurallado, la representación de algunos sectores extramuros nos permite registrar el estado del patrimonio territorial próximo al Alcázar. Intramuros, los autores se recrean en la representación gráfica de algunos edificios en torno al Real Alcázar (n.º 150), en cuya sede se encontraba la casa de la Contratación (n.º 151). Destacan la Santa Metropolitana y Patriarcal Iglesia (n.º 147) —que se corresponde con la Catedral de Sevilla—, el Palacio Arzobispal (n.º 148), el hospital del Rey para Inválidos (n.º 138), la Real Lonja (n.º 152), la torre del Oro (n.º 172), la casa de la Moneda (n.º 153) o el Colegio Mayor y la Universidad de Santa María de Jesús (n.º 127). Frente al río Guadalquivir, superada la muralla a través de los postigos del Carbón (n.º 2) y del Aceite (n.º 3), se subraya la presencia del hospital de la Caridad (n.º 139), de la Real Aduana (n.º 154), del almacén de lanas (n.º 155), de la maestranza Real de Artillería (n.º 156) o la plaza de los Toros (n.º 168). En torno a la puerta de la Carne (n.º 14) se subraya la importancia de la Casa de Clérigos Regulares Menores (n.º 77) —que se correspondería con la actual iglesia de Santa
400 Merino Del Río, R. An. geogr. Univ. Complut. 43(2) 2023: 385-412 Carmona (m), la de la Carne (n) y la puerta Nueva (ñ). El autor identifica los puestos en las entradas de la ciudad donde existía una oficina en la cual se pagaban los derechos de consumo, señalándolos con la palabra “Fieldad”. Lejos de identificar en detalle los principales edificios intramuros, el autor se recrea en la descripción de las construcciones extramuros. En el entorno de los postigos del Carbón y del Aceite identifica la Real Maestranza de Artillería (n.º 3), la Real Aduana (n.º 6), las Reales Atarazanas (n.º 7), el hospital de la Caridad (n.º 27), el muelle (n.º 64), la plaza de Toros (n.º 65), la torre del Oro (n.º 29) y la torre de la Plata (n.º 30). Junto a la torre del Oro se representa la alcantarilla de la torre del Oro (n.º 41). En torno a la puerta de Jerez, el autor registra la permanencia de la Real Fábrica de Tabacos (n.º 2), del Real Colegio de San Temo (n.º 1) y su huerta (n.º 78). Representa además la huerta de la Isabela (n.º 79) y la fábrica de San Diego de Curtidos de reciente creación (n.º 31). Este ámbito sufrió una re-ordenación con la construcción de la fuente y paseo del Abanico (n.º 32), del jardín Nuevo (n.º 33), de la alameda de la Bellaflor (n.º 63) y de los muelles extramuros (n.º 64). El carácter lúdico de este paseo y alameda contrastan con el del resto de caminos que entroncaban con la calzada para Dos Hermanas (n.º 66). En las proximidades de la puerta Nueva se registran dos alcantarillas que permitían atravesar el arroyo Tagarete, la del ganado (n.º 40) y la nueva (n.º 39), y las casas del Pedroso (n.º 45) adheridas a la muralla que delimitaba la huerta del Retiro (n.º 88). En el ámbito frente a la puerta de la Carne, el autor registra la existencia del cuartel de Carabineros (n.º 46), del corralón de los Carros (n.º 48) y del matadero (n.º 49), así como la construcción de las dos alamedas perpendiculares propuestas por Antonio Hurtado. Atravesada la alcantarilla de San Bernardo (n.º 43), la Real Fundición de Artillería (n.º 4) daba paso a una vasta zona de huertas entre las que se encontraba la Huerta del Rey (n.º 87). Atravesando el barrio de San Bernardo se producía la salida de la ciudad por el camino hacia Alcalá (n.º 68). A la altura de las casas de la Enramadilla (n.º 50) y de la huerta del Pedroso (n.º 82) se registra una bifurcación de caminos que se correspondería con la proyectada por Francisco Fernández de Angulo. El camino secundario, que en su día conducía al lugar donde se barrenaban los cañones, ahora lo hacía a San Juan de Teatinos (n.º 67). De los numerosos desniveles del terreno que existieron, solo se representa uno frente a la Real Fundición que delimita las huertas de las Madejas (n.º 92) y del Judío (n.º 93). La organización del territorio frente a la puerta de Carmona la determinaba el trazado irregular de los Caños de Carmona (n.º 54), en torno a los que el autor registra la aparición del barrio de la Cabrada (n.º 11) en torno al convento de San Benito de Calatrava (n.º 15), del lavadero de la Cruz del Campo (n.º 55), del lavadero de Bertendona (n.º 56) y de cuantiosas huertas. Pasada la Cruz del Campo (n.º 52) comienza la calzada para Madrid (n.º 70) que pasaba por Carmona. Las vistas realizadas por Richard Ford en 1830, recogidas por Manuel VigilEscalera y Pacheco en el libro Los jardines del Real Alcázar de Sevilla, nos permiten constatar el ambiente en torno al cementerio de San Sebastián, la puerta Nueva y la puerta de la Carne en este momento (Figura 12).
Merino Del Río, R. An. geogr. Univ. Complut. 43(1) 2023: 385-412 401 Figura 12. (a) Richard Ford, Sevilla desde el Prado de San Sebastián con un entierro, 1930. Fuente: Family Collection. (b) Richard Ford, Puerta Nueva y muro del Alcázar, 1830. (a) (b) (c) Fuente: Ford Family Collection. (c) Richard Ford, Puerta de la Carne, 1831. Fuente: Ford Family Collection.
402 Merino Del Río, R. An. geogr. Univ. Complut. 43(2) 2023: 385-412 Datos similares recoge Manuel Galiano en su Plano del perímetro e inmediaciones de Sevilla de 1839 (Figura 13). Este plano la ciudad intramuros no se representa, mientras que se describen gráficamente con detalle los elementos que caracterizaban el paisaje exterior. La muralla solo se interrumpe en las principales puertas que en el entorno del Alcázar continuaban siendo la de Jerez, el postigo del Carbón, el postigo del Aceite, la puerta del Arenal, la de Carmona, la de la Carne y la puerta Nueva. El encuadre algo más alejado permite constatar el estado del patrimonio territorial más allá del arroyo Tamarguillo hasta el río Guadaira hacia el Sur. Figura 13. Manuel Galiano, Plano de el [sic] perímetro e inmediaciones de Sevilla: Arrabales Triana, S. Bernardo, S. Roque, La Calzada, Macarena, Humeros, Cestería, Carretería, 1839. Manuscrito coloreado, 50,5 x 89,5 cm, escala 1:10.000. Fuente: Instituto Geográfico Nacional [Signatura: 31-E-3]. En el entorno de la puerta de Jerez, flanqueada por el Colegio de San Telmo (A) y la Fábrica de Tabacos (B), la alameda y una red de caminos conducían a la alcantarilla de la Eritaña (n.º 24), donde el autor apunta que existía un fielato. De aquí partía el camino a Dos Hermanas (n.º 33) que cruzaba el río Guadaira a través de la alcantarilla de la Pólvora (n.º 28). En las inmediaciones del camino se registra el cementerio de Pobres (n.º 196), el molino del Arzobispo (n.º 199) y varios cortijos y haciendas que lo flanqueaban. En el entorno de la puerta de la Carne y de la puerta Nueva, Galiano registra los dos mismos caminos que dibujase Spínola de la Quintana
Merino Del Río, R. An. geogr. Univ. Complut. 43(1) 2023: 385-412 403 al Sur del barrio de San Bernardo, uno conducente a Alcalá (n.º 35) y el otro a San Juan de los Teatinos (n.º 34). Cerca de la bifurcación se recrea en la representación de las huertas (n.º 59) y el cementerio de San Sebastián (n.º 195), situados al Sur de las huertas del Pedroso (n.º 60). En el entorno de la puerta de Carmona, pasada la Cruz del Campo (n.º 10), el autor registra cómo las haciendas de las Ranilla (n.º 189) y de Madre de Dios (n.º 188) flanqueaban el acceso desde Madrid y los Puertos (n.º 36) a la altura de la alcantarilla de la Ranilla (n.º 27) sobre el arroyo Tamarguillo. La vista de la puerta de Jerez de George Vivian (Figura 14), tomada desde un punto próximo a la confluencia del Tagarete y del río Guadalquivir, revela los elementos que caracterizaban este paisaje: las murallas, las torres y grandes complejos cuyas cubiertas sobresalían por encima de estas, la profusa vegetación extramuros y la incontestable presencia del Tagarete. Destacamos el desnivel registrado entre la orilla del río y el acceso a través de la alcantarilla de la puerta de Jerez (n.º 17). Las torres del Real Alcázar parecían ser perceptibles, tal y como registra Vivian. Figura 14. George Vivian, Seville. Gate of Xeres, 1838. En: Vivien, G. (1838): Spanish scenery. Londres, P. & D. Colnaghi & Co. Fuente: Biblioteca Nacional de España [Signatura: ER/1700]. Manuel Álvarez Benavides y López y Carlos Santigosa realizan el Plano de Sevilla de 1868 (Figura 15), explicado por Álvarez-Benavides y López (1870) en Esplicación del Plano de Sevilla. Este es un plano de especial relevancia por cuanto el elevado grado de detalle con el que se representan las calles, edificios, infraestructuras, arboledas, jardines o zonas de cultivo nos permite reconocer las
404 Merino Del Río, R. An. geogr. Univ. Complut. 43(2) 2023: 385-412 variaciones de los elementos que caracterizaban el paisaje en torno al Alcázar con precisión hacia 1868. Figura 15. Manuel Alvarez Benavides y Lopez (autor) y Carlos Santigosa (editor), Plano de Sevilla, 1868. Litografía, 60 x 82 cm, escala 1:6.500. Fuente: Biblioteca Nacional de España [MV/14; CDU: 468.11 Sevilla].
Merino Del Río, R. An. geogr. Univ. Complut. 43(1) 2023: 385-412 405 El último tramo del arroyo Tagarete se cubre desde la Fábrica de Tabacos, liberando el frente de la antigua puerta de Jerez, convertida en un vacío urbano. En el plano se representa el paseo de Cristina que se alinea a la Fábrica de Tabacos y San Telmo hacia el Este. La torre del Oro, aislada tras la desaparición de la muralla de la que formaba parte, se erige próxima al río Guadalquivir y a una vía ferroviaria que seguía un trazado paralelo al cauce del río desde los talleres que se encontraban al Norte de la ciudad. También paralelo al río Guadalquivir, continuando con el paseo de Cristina, se representa el paseo de las Delicias, delimitado por las huertas de los duques de Montpensier. Tras ellas se representa el cementerio y el prado de San Sebastián. Este último alcanzaba la puerta de San Fernando, anteriormente denominada puerta Nueva. Figura 16. Ferro-carril de Sevilla a Cádiz. Vista tomada desde la iglesia del barrio de San Bernardo, 1864. Fuente: Antón Rodríguez, E. (1864): Guía del viajero por el ferro-carril de Sevilla a Cádiz. Sevilla, Imprenta y litografía de las NOVEDADES calle Tetuán. La reordenación del patrimonio territorial en la segunda mitad del s. XIX en torno a la puerta Nueva es significativa. Aparece materializado el arrecife de la Enramadilla, un paseo arbolado que entroncaba al final del barrio de San Bernardo con los caminos que conducían a Alcalá y a San Juan de los Teatinos. Este arrecife delimitaba el prado de San Sebastián por el Norte.
406 Merino Del Río, R. An. geogr. Univ. Complut. 43(2) 2023: 385-412 Figura 17. Juan Talavera y De la Vega y Ricardo M.ª Vidal y de Soto, Plano taquimétrico de Sevilla y sus afueras, 1890. Grabado coloreado, 93 x 123 cm, escala 1:4.000. Fuente: Biblioteca Nacional de España [MV/14; Signatura: MA00035323; CDU: 460.353 Sevilla].
Merino Del Río, R. An. geogr. Univ. Complut. 43(1) 2023: 385-412 407 El plano recoge las variaciones de la geometría de la huerta de los Reales Alcázares y las nuevas alineaciones en su entorno proyectadas por Balbino Marrón y Ranero en 1855 y recogidas en su Plano con el proyecto de alineación entre la Puerta de San Fernando y la Puerta de la Carne.En el proyecto de Balbino Marrón y Ranero ya se indicaba la cubrición del Tagarete desde la Fábrica de Tabacos hasta el Rastro, lo que en este plano de 1868 aparece registrado con precisión. Se señala el trazado de la línea de ferrocarril entre Córdoba y Cádiz, inaugurada en 1861 (Antón Rodríguez, 1864), y el sitio que ocupaba la estación en las proximidades del barrio de San Bernardo. Un grabado incluido en la Guía del viajero por el ferro-carril de Sevilla a Cádiz representa el ambiente existente en torno al Alcázar desde la iglesia de San Bernardo hacia 1864 (Figura 16). La incorporación de la vía del ferrocarril tuvo un impacto menor en las proximidades de la desaparecida puerta de la Carne y la aún existente puerta de Carmona. De acuerdo con la representación, en este ámbito la vía sorteaba el arroyo Tagarete que habría sido encauzado y cubierto en diversos puntos. La presencia de huertas seguía siendo predominante en este sector, siendo reseñable la permanencia de la huerta del Rey. El sector experimentó un mínimo desarrollo urbano en torno a la calzada de la Cruz del Campo que discurría flanqueada por los caños de Carmona. Al Norte de esta calzada se aprecia un canal artificial conectado con el arroyo Tagarete que se habría construido para asumir parte de su caudal en caso de crecidas. Se concluye este análisis con la revisión del Plano Taquimétrico de Sevilla de Juan Talavera y De la Vega y Ricardo M.ª Vidal y de Soto de 1890 (Figura 17). En él se recogen las reformas acontecidas en la ciudad hasta la fecha y las cotas de nivel de sus calles. El recinto y los jardines de los Reales Alcázares se representan en detalle, constatándose su notable disminución de tamaño tras la apertura de la calle de San Fernando y las alineaciones para la construcción de un paseo arbolado entre la puerta de la Carne y la puerta de San Fernando. A finales del s. XIX, la muralla de la ciudad había sido demolida casi en su totalidad, lo que se registra en este plano. Solo se aprecian las trazas de la antigua muralla al Norte de la ciudad, en torno al hospital Civil y Militar. En el entorno de la pretérita puerta de Jerez apenas constatamos variaciones. El paisaje seguía estando caracterizado por la presencia de grandes complejos como eran la Fábrica Nacional de Tabacos, el palacio de San Telmo o las caballerizas de San Diego que aparecen aislados rodeados de grandes espacios libres, algunos de uso privado, como los jardines de San Telmo, y otros de uso público, como las Delicias o el prado de San Sebastián. El ambiente amable que proporcionaban las profusas arboledas que daban acceso a la ciudad por el Sur contrastaba con la atmósfera industrial a orillas del río Guadalquivir que fomentaba la presencia del muelle y de la vía de ferrocarril, que se habrían ampliado con respecto a anteriores etapas. La ampliación de la vía de ferrocarril que trascurría paralela al río se registra en un plano elaborado por Casto Aguilar y Checa y José Miguel en 1890 con motivo de la construcción de la nueva línea entre Sevilla y Huelva (Figura 18).
408 Merino Del Río, R. An. geogr. Univ. Complut. 43(2) 2023: 385-412 Figura 18. Casto Aguilar y Checa y José Miguel, F.C. de Sevilla á Huelva, 1890. Manuscrito coloreado, 69,9 x 50,3 cm, escala 1:20.000. Fuente: Archivo Cartográfico de Estudios Geográficos del Centro Geográfico del Ejército. Colección: PCGE. Ubicación: AR [Signatura: Ar.M-T.6-C.33-815]. La nueva alineación de la arboleda que unía la puerta de San Fernando con la puerta de la Carne originaba un espacio libre de uso público lindando con los jardines
Merino Del Río, R. An. geogr. Univ. Complut. 43(1) 2023: 385-412 409 de los Reales Alcázares. En este sector también observamos variaciones relacionadas con las líneas de ferrocarril. Aparece una nueva línea que conducía a Alcalá de Guadaira y que trascurriría en paralelo al camino existente, lo que se aprecia en el plano más esquemático de Casto Aguilar y José Miguel (Figura 18). La bifurcación de la línea de Cádiz y de la línea hacia Alcalá se producía en las proximidades de la Enramadilla, donde se habría ubicado la Pirotecnia Militar. En las inmediaciones de la puerta de Carmona se aprecia un aumento de la urbanización en torno al amplio paseo arbolado que se habría construido como continuación del que partía desde la puerta de San Fernando hasta la puerta de la Carne. El arroyo Tagarete discurría por aquel entonces por un canal artificial paralelo a la vía de ferrocarril, quedando su antiguo cauce natural como una cloaca residual que moría en la huerta de la Trinidad. Si bien el paisaje de este sector seguía caracterizándose por la presencia de huertas y de los caños de Carmona, aparecen grandes complejos como la refinería de Azúcares. 3. Permanencias, persistencias y abandonos del patrimonio territorial en torno al alcázar de Sevilla Para la interpretación de la naturaleza sedimentaria del patrimonio territorial se toma como referencia la distinción entre permanencias, persistencias y elementos del patrimonio territorial desaparecidos descrita por Poli (2011). Se considera que las permanencias son aquellos elementos que, sin sufrir apenas variaciones, continuaron siendo característicos del paisaje cultural en fases sucesivas del proceso de construcción del territorio. Las persistencias se definen como los elementos característicos de un paisaje cultural que habrían surgido de una reinterpretación y alteración significativa de los restos del pasado. En este punto se incluirían aquellos elementos cuya desaparición dio lugar a vacíos urbanos representativos o los cambios de uso que experimentaron los grandes complejos que implicaron una variación ambiental. En el caso de las persistencias se incide en el momento en el que se produce la reinterpretación o alteración. Finalmente se identifican los elementos del patrimonio territorial desaparecidos. En este caso se incide en el momento de abandono. A continuación, presentamos una hipótesis sobre el estado del proceso de sedimentación en el que se encontraban los elementos del patrimonio que caracterizaron el paisaje en torno al alcázar entre 1572 y 1890 hacia finales del s. XIX. En las proximidades de la puerta de Jerez, la permanencia que desde el s. XVI caracteriza el paisaje es el palacio de San Telmo. La fábrica de Tabacos y el muelle que se habilitó extramuros habrían caracterizado el paisaje desde su establecimiento en el s. XVIII. Los paseos arbolados que se constatan desde principios del s. XIX o la vía de ferrocarril ampliada a finales del mismo siglo, constituirían permanencias de escasa profundidad histórica. La puerta de Jerez de origen medieval, derribada en 1864 (Albardonedo Freire, 2002), se convirtió en un vacío urbano representativo. Entendemos que constituiría la principal persistencia en este ámbito. Entre los elementos del patrimonio territorial que no alcanzaron a persistir a finales del s. XIX destacamos las murallas, derribadas en los años sesenta, y el arroyo Tagarete,