«Lección y herencia de Elio Antonio de Nebrija», de Francisco Rico (al cuidado de Rosa Bono)
Abstract
Reseña del libro Lección y herencia de Elio Antonio de Nebrija (al cuidado de Rosa Bono, Madrid: Real Academia Española, 2022), de Francisco Rico.
Full text
CASTILLA. ESTUDIOS DE LITERATURA, 15 (2024): 901-904 ISSN 1989-7383 Francisco Rico (2022). Lección y herencia de Elio Antonio de Nebrija. (Al cuidado de Rosa Bono). Madrid: Real Academia Española, 565 págs. Reseña de acceso abierto distribuida bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC-BY 4.0). / Open access review under a Creative Commons Attribution 4.0 International License (CC-BY 4.0). DOI: https://doi.org/10.24197/cel.15.2024.901-904. Con motivo de la celebración en 2022 del quingentésimo aniversario de la muerte de Nebrija la RAE ha publicado el volumen titulado Lección y herencia de Elio Antonio de Nebrija, que compila trece trabajos del eminente profesor Francisco Rico, muchos de ellos bien conocidos, dedicados a la figura del nebrisense y su batalla por implantar y desarrollar los studia humanitatis en la España de la segunda mitad del siglo XV y de los inicios del XVI. La responsable de la compilación de los estudios ahí reunidos, Rosa Bono, tras el cumplido preámbulo omisible del latinista y académico Juan Gil (pp. 7-14), otro gran estudioso de Nebrija y, según él mismo, ambos “uetuli columbi” (p. 8), incorpora una nota aclaratoria donde se recogen, según orden cronológico de publicación (pp. 17-19), los textos que conforman las más de quinientas páginas de que consta el libro, pues en su interior la recopilación de los trabajos, que “se imprimen aquí tal como aparecieron en su día, sin adiciones de ningún tipo salvo alguna indicación bibliográfica y algún retoque muy ocasional del autor” (p. 17), no presenta ordenación cronológica. Se abre el volumen con el estudio más extenso y de mayor repercusión, Nebrija frente a los bárbaros (pp. 31-167), y se cierra con dos apéndices del latinista Felipe González Vega, que incluyen una muy buena edición, en pulcritud de fuentes seleccionadas y en criterios ortotipográficos (pp. 479-484), del texto latino de la prolusio de 1520 Oratio ad Complutensem Universitatem de Juan de Brocar (pp. 485-521), discípulo querido y aventajado de Nebrija en quien se percibe la honda huella que prendió en sus alumnos el gramático, acompañada esta de su correspondiente traducción castellana, Discurso pronunciado en la Universidad Complutense al comienzo del curso académico (pp. 523-557). Según vertebran inicio y término de libro, el volumen se cifra en plantear de manera asumible la pugna que mantuvo Nebrija contra una vasta nómina de gramáticos medievales que desatendieron el estudio filológico del latín y del griego contribuyendo de ese modo a la decadencia
902 Reseña CASTILLA. ESTUDIOS DE LITERATURA, 15 (2024): 901-904 ISSN 1989-7383 de la gramática y el menoscabo de las “artes de humanidad”. Estos gramáticos escolásticos (los considerados “bárbaros”) eclipsaron durante más de seiscientos años las voces literales de los clásicos, en favor del aprendizaje de un latín deturpado orientado hacia el asedio lógico y la conclusión metafísica sobre el Organon y la prima philosophia aristotélicas. Para ello se sirvieron de manera sistemática de los Dotrinales (1199) de Alexandre de Villedieu y del Graecismus (1212) de Evrard de Béthume, figuras y manuales de gramática que los humanistas censuraron como “canon nefasto y reverso de la nueva cultura del Renacimiento” (p. 35) y que mantuvieron en el óstraco el concreto latín acuñado por los autores grecolatinos. En opinión de Nebrija, sobre la que Rico se posiciona y toma partido ya desde el inicio (p. 37), tan solo el conocimiento y buen uso de la gramática latina podría abrir las puertas del entendimiento de las disciplinas humanas y de las ciencias naturales, para lo cual era imprescindible deshacerse primero de aquella losada tradición gramatical escolástica. En ese sentido, el lebrijano halló en el italiano Lorenzo Valla (1407-1457) la figura que más representó el camino trazado por Petrarca (1304-1374), las desazones de Nicolò Niccoli (1364-1437), los deseos de Leonardo Bruni (1369-1444) o Leon Battista Alberti (1404-1472), y los esbozos de Battista Guarino (1434/35-1513). Sus Elegantiae Linguae Latinae (1444) pretendieron restañar la fisura entre la enseñanza del latín pulcro y el aprendizaje de las artes liberales: sanar el latín y erradicar los barbarismos era imprescindible para no tergiversar más los saberes (p. 53). Si bien la lectura del primer estudio y de los apéndices puede proporcionar una idea bastante cabal de la problemática contra la que combatieron los humanistas, el volumen presenta otros [doce] estudios (pp. 169-478) que se centran también en la figura de Nebrija. En Un prólogo al renacimiento español (pp. 171-214) Rico aborda los objetivos y la finalidad de la que puede considerarse la obra mayor del grammaticus: las Introductiones latinae (1481), que contaron con un centenar de ediciones en vida del autor (españolas y europeas), en las cuales se fueron añadiendo glosas y comentarios hasta convertirse en una verdadera gramática de plena vigencia hasta el siglo XIX. Los nombres de las cosas (pp. 215-220) y El nuevo mundo de Nebrija y Colón (pp. 221-265) viran el rumbo hacia las necesidades e inquietudes intelectuales que nacieron como consecuencia del descubrimiento de las Indias: el primero esboza la aportación del sevillano para nombrar y clasificar en taxonomías las especies de flora y fauna que se hallaron en el nuevo mundo tras las
Reseña 903 CASTILLA. ESTUDIOS DE LITERATURA, 15 (2024): 901-904 ISSN 1989-7383 expediciones de Hernández de Córdoba (1475-1517); el segundo ahonda en el interés del catedrático por la cartografía y la cosmografía en el plano español, que cristalizaría luego en su libelo Isagogicon cosmographiae (1487-1490), tal vez con la influencia de la experiencia navegante de Colón (pp. 260-261), utilizado quizá por el nauta genovés (ídem, p. 333). El humanismo boloñés en la Edad de Nebrija (pp. 267-304) muestra el contexto de formación humanista del que se nutrió el gramático durante sus cinco años de estancia en la ciudad italiana de Bolonia. En El cielo de un humanista (pp. 305-314) se sugiere la posible influencia del Isagicon en la iconografía de la bóveda estrellada y coronada de constelaciones y signos zodiacales que pintara Fernando Gallego en la antigua Biblioteca de las Escuelas Mayores de la Universidad de Salamanca (ídem, pp. 329330), y se destaca con esta conjunción entre ciencia y arte que “no se contentaba Nebrija con la sustancia de los studia humanitatis: le importaban también las formas sensibles que la encarnaban” (p. 314). La recuperación de los modelos gráficos romanos (pp. 315-322) bosqueja su reivindicación de las mayúsculas romanas y su contribución en el arraigo de la caligrafía humanista con tipos gráficos redondos de la letra carolina medieval, además de sugerir la pervivencia de las letras capitales romanas nacidas acaso de su propia mano en la aludida bóveda salmantina (p. 319). En Príncipes y humanistas en los comienzos del Renacimiento español (pp. 323-343) subraya muy bien Rico que el paradigma cultural propugnado por los humanistas llegó a instaurarse porque ganó prestigio y se plasmó en unos modos de vida que las clases superiores tendieron a adoptar con entusiasmo, incluso a pesar de que los mecenas carecieran del estudio filológico de sus pupilos (p. 331). La buena sintonía entre pudientes y humanistas se refleja en la relación que mantuvo Nebrija con los Reyes Católicos, en quienes confiaba para consolidar un estado moderno que vertebrara un nuevo modelo de cultura a través del humanismo y el florecimiento de las artes y quienes le solicitaron la edición bilingüe de sus Introductiones (1488). Humanismo y Humanistas (pp. 345-370) presenta un material valioso para plantear el horizonte del humanismo español hasta los días de Baltasar de Céspedes. Ofrece aquí Rico una visión de conjunto del humanismo que en cierta medida ha sido orillada por los asedios críticos de las viejas polémicas sobre la llamada “ciencia española”, la concentración del erasmismo que siguió a la obra de Bataillon y otros monográficos sobre humanismo. La breve disertación en francés El humanismo Nebrija, Aires Barbosa et l’ Humanisme de leur temps (pp. 431-434) amplía el horizonte de análisis del humanismo ibérico
904 Reseña CASTILLA. ESTUDIOS DE LITERATURA, 15 (2024): 901-904 ISSN 1989-7383 determinando las diferencias intelectuales e ideológicas entre Nebrija y el humanista luso coetáneo Aires Barbosa (1460-1540). La realidad y el estilo. El humanismo de “La Celestina” (pp. 371-429) recupera la noción de “realismo verosímil” de Rosa María Lida para proponer que el origen de la práctica de la cruda verosimilitud celestinesca podría radicar en la comedia humanista de cuño terenciano (p. 385). Así, una de sus originalidades mayores fue adaptar a ese género la realidad y lengua vernáculas de sus personajes, labor de innovación que hace de esta obra no solo la más alta escuela vernácula de las comedias del humanismo, sino también la primera (p. 395). El prólogo a La pasión del saber (pp. 435-442) de Pedro Martín Baños destaca la rigurosidad del “erudito biógrafo” (p. 440) para conformar una semblanza bastante completa del lebrijano, tanto a través de nuevos contextos explorables como de la profundización en su plano más íntimo: su inteligente sentido del humor o su religiosidad crítica y tolerante (p. 441). El último estudio del volumen y primero de Rico, Humanismo y dignidad del hombre en la España del Renacimiento (pp. 443-478), ofrece un arquetipo de síntesis del sentido de las prolusiones en alabanza de las disciplinas que se imbrican en el mismo contexto y género de la Oratio de Brocar, y el académico concluye este capítulo ponderando la importancia de considerar los puntos de contacto entre las laudes litterarum y los lemas de la dignitas hominis (p. 478). Aunque el propio Rico advierte con su “nota previa” que no se pretenda recabar una imagen exhaustiva ni general de la figura de Nebrija “hilando retazos del presente volumen” (p. 15), la recopilación permite conocer de manera accesible los estudios que uno de los filólogos españoles más autorizados ha dedicado a la figura del nebrisense y que puede considerarse hoy uno de los trabajos más completos sobre el pensamiento y la obra del primer gramático español, además de abrir nuevas líneas de investigación en diversos ámbitos de estudio. Salvo alguna errata de escasa importancia, se trata de una edición muy cuidada y tan solo se echa en falta la traducción de los pasajes latinos que se citan en el interior de los capítulos y una mayor atención en la importancia que supuso para la corriente humanista el redescubrimiento del griego en el siglo XV, sugerencia que ya apunta Juan Gil en su preámbulo (p. 12). ADRIÁN VELASCO SAINZ https://orcid.org/0000-0002-0393-631X Universidad de Valladolid (España) [email protected]