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«Tecnologías del yo. Mujer, sujeto y subjetividad», de Ángeles Mateo del Pino (ed.)

Pascual Soler, Nieves

Abstract

Reseña del libro Tecnologías del yo. Mujer, sujeto y subjetividad (Berlín: Peter Lang, 2022), de Ángeles Mateo del Pino (ed.). La obra. compila las investigaciones realizadas por los miembros del Grupo de Investigación «Pensamiento, Creación y Representación en el ámbito de los Estudios Culturales (PeCRaEC)» bajo la dirección de la doctora Ángeles Mateo del Pino, quien edita el presente volumen.

Full text

CASTILLA. ESTUDIOS DE LITERATURA, 15 (2024): 878-881 ISSN 1989-7383 Ángeles Mateo del Pino (ed.) (2022). Tecnologías del yo. Mujer, sujeto y subjetividad. Berlín: Peter Lang, 262 págs. Reseña de acceso abierto distribuida bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC-BY 4.0). / Open access review under a Creative Commons Attribution 4.0 International License (CC-BY 4.0). DOI: https://doi.org/10.24197/cel.15.2024.878-881. Tecnologías del yo. Mujer, sujeto y subjetividad compila las investigaciones realizadas por los miembros del Grupo de Investigación «Pensamiento, Creación y Representación en el ámbito de los Estudios Culturales (PeCRaEC)» bajo la dirección de la doctora Ángeles Mateo del Pino, quien edita el presente volumen. A modo introductorio, explica Mateo del Pino que el objetivo del libro es analizar la proyección literaria de las diferentes formas de la subjetividad-mujer. Partiendo de los estudios de Judith Butler, Michel Foucault (de quien se toma prestado el titulo), Álvaro Pazos Garciandía, Rosi Braidotti, Paul B. Preciado, Teresa de Lauretis y Chiara Cerri, la editora define la «subjetividad» como una construcción performativa que reitera a la par que resiste las normas hegemónicas sociales. Con el propósito de comprender ese proceso de construcción, el análisis del volumen se centra «en obras y en textos de diversos registros discursivos, autorías y épocas» (17). Se divide en tres grandes apartados: «Poéticas de la subjetividad», «Narraciones de/desde lo femenino» y «Cuerpos performativos». Cada uno de estos apartados contiene cuatro ensayos. «Poéticas de la subjetividad» se dedica a la poesía. Abre este apartado el texto de Alicia Llarena titulado «Notas para una lectura de la poesía lésbica en América Latina», donde la ensayista se ocupa de las representaciones lesboafectivas en la escritura latinoamericana del nuevo milenio, en particular en la poesía, genero lésbico por excelencia, al decir de Llarena, en tanto que el alto grado de ambigüedad lingüística que la caracteriza ha permitido el ocultamiento o la «armarizacion textual» (43) de la condición sáfica. El siguiente ensayo, «Del cuerpo lesbiano al cuirpo. Contrasexualidad y amores torcidos en Txus García», de Mateo del Pino, parte de los postulados del Manifiesto contra-sexual de Preciado (2002) y la Teoría torcida (1998) de Ricardo Llamas para subvertir las ficciones esencialistas del sistema heteronormativo hegemónico. Afirmando la constructibilidad radical de la identidad, propone Mateo del Pino una lectura performativa de Poesía para niñas bien (2011) y Este torcido amor. La ternura de los ahogados (2018), de Reseña 879 CASTILLA. ESTUDIOS DE LITERATURA, 15 (2024): 878-881 ISSN 1989-7383 la rapsoda y activista tarraconense Txus García, cuyos poemas inviste como «cuirpos», neologismo que acuña para sintetizar «cuir» y «cuerpo». Por su parte, Blanca Hernández Quintana en «La poética femenina de Ana María Fagundo (Notas para la praxis docente)» examina el devenir-mujer en la obra de la escritora canaria Ana María Fagundo (1938– 2010) a la luz del análisis que Gilles Deleuze y Félix Guattari llevan a cabo en Mil mesetas (2004). Y reflexiona sobre las lecturas que nos constituyen como sujetos para cuestionar el canon literario que tradicionalmente se adopta en el proceso curricular, reclamando una reforma didáctica que promueva la equidad de género. Insiste en este reclamo Antonio Becerra Bolaños con «“Esa corona que miráis es mía”. Los discursos estratégicos de las escritoras románticas españolas», texto que cierra este primer apartado. En él el autor reivindica la necesidad de recuperar las voces de las escritoras románticas Carolina Coronado, Gertrudis Gómez de Avellaneda, Matilde Cabrera, Victorina Bridoux y Angela Mazzini, situando el debate entre su integración en el canon tradicional y la propuesta de cánones alternativos. El segundo apartado, «Narraciones de/desde lo femenino» se ocupa de novelas y cuentos de mujer. Lo inaugura Josué Hernández Rodríguez con «Novela de la subjetividad femenina, Panza de burro de Andrea Abreu» donde el investigador realiza un análisis del texto en el título desde la perspectiva feminista y descolonial, en torno a «la activación del privilegio epistémico» de la narradora para conocer la realidad social (117), su posicionamiento discursivo y «la subversión de las dicotomías tradicionales y jerárquicas de sexo y de género» (117). El artículo que sigue, «La venganza cimarrona en Este mundo no es de las feas, de Luz Argentina Chiriboga», de Nayra Pérez Hernández, se focaliza en la dicotomía estética belleza/fealdad y la discriminación por razones de estética como mecanismo de opresión racial y de diferenciación social, como forma de sexismo que se cruza con la homofobia y modo de edadismo en Este mundo no es de las feas, colección de cuentos que la narradora ecuatoriana Argentina Chiriboga escribe para desafiar «los estereotipos y violencias que cargan y sufren» las mujeres negras del Ecuador (133). María Goretti Sánchez Morales en «Marerías ficcionales y santuarios acuáticos femeninos en Lydia Cabrera» nos sumerge en la cosmogonía del mar que la antropóloga cubana Lydia Cabrera recoge en Cuentos negros de Cuba (1936), Afroditas negras (1936) y El Monte (1954). Investiga Sánchez Morales la androginia de las diosas acuáticas cabrerianas para argumentar que Cabrera imagina «un nuevo Olimpo […] animal, mulato, blanquinegro» y 880 Reseña CASTILLA. ESTUDIOS DE LITERATURA, 15 (2024): 878-881 ISSN 1989-7383 hermafrodita (152). Y al hacerlo articula lo femenino con lo nacional creando «una Cuba Mujer, toda formada de isla y agua» (155). El ultimo texto de este apartado es «Los Diarios íntimos de Teresa Wilms Montt en diálogo con “Caperucita roja”», de Erika Estefanía Marrero Miranda, quien coteja la escritura confesional de Teresa Wilms Montt (1893– 1921) con su relato “Caperucita roja” (1919), parte de la colección Cuentos para los hombres que son todavía niños, para examinar las conexiones biográficas de la autora con el personaje de la tradición oral, a quien la ensayista lee como alter ego de la escritora chilena. El tercer apartado, «Cuerpos performativos» versa sobre la capacidad de géneros tales como la autobiografía, la crónica, el teatro, la pintura y la fotografía de convertirse en acciones y transformar la realidad de las mujeres. Inicia esta sección el ensayo de María Henríquez Betancor «Los recuerdos analizados dentro de la escritura creativa con fines terapéuticos. ¿Una experiencia transformadora para las mujeres?». Abundando en las investigaciones de Estelle C. Jelinek, Rita Otero y Raphael Samuel, entre otros, la autora analiza los beneficios terapéuticos de la escritura creativa para explorar nuestros recuerdos, abordando episodios de su propia vida. Sigue el ensayo de Zaradat Domínguez Galván: «La perspectiva de género en las crónicas de María Moreno». Galardonada con el Premio de la Crítica en la Feria del Libro de Buenos Aires y el Premio Iberoamericano de Narrativa Manuel Rojas, María Moreno, actualmente directora del Museo del Libro y de la Lengua en Buenos Aires, «destaca no solo por su escritura periodística y literaria, sino también por su activismo feminista y LGTBI» (208). Teorizando la crónica como «textualidad híbrida y fronteriza» (212), Domínguez Galván aduce que este género «le ha permitido a Moreno hacer literatura y activismo al mismo tiempo» (212). El estudio de Cecilia Salerno, «La mujer copiada de Sandra Massera: una réplica del desengaño» analiza la pieza teatral homónima de la dramaturga y actriz uruguaya sobre la tormentosa relación entre la compositora Alma Mahler y el pintor expresionista Oskar Kokoschka, quien, despreciado por su amada, decide encargar una copia idéntica de ella a una joven alemana fabricante de muñecas y maniquíes. Salerno incide en las consecuencias de la «simbiosis mujer-objeto inanimado que» también cautivara a «Descartes, Gutiérrez Solana, Gómez de la Serna, Hans Bellmer o Dalí» (228). Sobre surrealismo y su «largo alcance, no solo en el espacio, sino también en el tiempo» (249) versa el último ensayo del libro «Historias fragmentarias de cuerpos fragmentado» donde Ángeles Alemán Gómez repasa las nuevas formas de representar el cuerpo humano que se hicieron presentes a partir de Reseña 881 CASTILLA. ESTUDIOS DE LITERATURA, 15 (2024): 878-881 ISSN 1989-7383 la década de 1920, como reacción a las atrocidades de la Primera Guerra Mundial, en la obra de André Breton, Victor Brauner, Oscar Domínguez, Robert Rius, Dora Maar y Maud Bonneaud (Maud Westerdahl). Este volumen reúne doce ensayos sobre subjetividades de mujeres, diferentes y diversas, en contextos distintos, en sus manifestaciones literarias, artísticas y culturales. A pesar de la multiplicidad de perspectivas teóricas, enfoques analíticos y herramientas conceptuales utilizadas, todos los textos parten de una noción de género desligada de la diferencia sexual y persiguen el único objetivo de examinar las técnicas del yo que escritoras españolas e hispanoamericanas construyen a partir del reconocimiento de sus características diferenciales para denunciar y liberarse de la violencia y la barbarie a la que han sido expuestas. En definitiva, se trata de un libro riguroso y bien orquestado destinado a lectoras y lectores interesados/as en las formas y modalidades de la subjetivación femenina. NIEVES PASCUAL SOLER https://orcid.org/0009-0009-2858-7417 Universidad Internacional de Valencia (España) [email protected]