Él era así: la novela feminista y autobiográfica inédita de Josefina de la Torre
Abstract
Josefina de la Torre no solo fue poeta, sino que también fue autora de una interesante obra en prosa. En vida publicó doce novelas de diversos géneros y dejó dos inéditas Un rostro olvidado y Él era así. Aunque la primera puede catalogarse de novela rosa, la segunda escapa a esta clasificación porque en ella De la Torre arremete contra el amor romántico, denuncia los condicionamientos sociales y muestra la injusticia de la desigualdad entre hombres y mujeres. A través del análisis de Él era así queremos demostrar que esta obra puede considerarse como feminista, poniendo al descubierto una faceta autorial desconocida de la artista canaria al mismo tiempo que ahondamos en el conocimiento de su obra novelística y autobiográfica.
Full text
CASTILLA. ESTUDIOS DE LITERATURA, 15 (2024): 604-633 ISSN 1989-7383 Él era así: la novela feminista y autobiográfica inédita de Josefina de la Torre* Él era así: the unpublished feminist and autobiographical novel by Josefina de la Torre MARINA PATRÓN SÁNCHEZ Universidad Complutense de Madrid. Av. Complutense, s/n, Moncloa - Aravaca, 28040 Madrid (España). Dirección de correo electrónico: m[email protected]. ORCID: https://orcid.org/0000-0002-1124-8090. Recibido/Received: 16-1-2024. Aceptado/Accepted: 20-6-2024. Cómo citar/How to cite: Patrón Sánchez, Marina (2024). “Él era así: la novela feminista y autobiográfica inédita de Josefina de la Torre”. Castilla. Estudios de Literatura, 15, pp. 604-633. DOI: https://doi.org/10.24197/cel.15.2024.604-633. Artículo de acceso abierto distribuido bajo una Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC-BY 4.0). / Open access article under a Creative Commons Attribution 4.0 International License (CC-BY 4.0). Resumen: Josefina de la Torre no solo fue poeta, sino que también fue autora de una interesante obra en prosa. En vida publicó doce novelas de diversos géneros y dejó dos inéditas: Un rostro olvidado y Él era así. Aunque la primera puede catalogarse de novela rosa, la segunda escapa a esta clasificación porque en ella De la Torre arremete contra el amor romántico, denuncia los condicionamientos sociales y muestra la injusticia de la desigualdad entre hombres y mujeres. A través del análisis de Él era así queremos demostrar que esta obra puede considerarse como feminista, poniendo al descubierto una faceta autorial desconocida de la artista canaria al mismo tiempo que ahondamos en el conocimiento de su obra novelística y autobiográfica. Palabras clave: Josefina de la Torre; novela feminista; novela autobiográfica; escritoras de la Edad de Plata Española; escritoras del siglo XX. Abstract: Josefina de la Torre was not only a poet, but also the author of an interesting prose work. During her lifetime she published twelve novels of various genres and left two unpublished ones, Un rostro olvidado and Él era así. Although the first can be catalogued as a pink novel, the second escapes this classification because in it De la Torre attacks romantic love, denounces social conditioning and shows the injustice of inequality between men and women. Through the analysis of Él era así we want to demonstrate that this work can be considered feminist, thus discovering an unknown authorial facet of the Canarian artist while we deepen the knowledge of her novelistic and autobiographical work. * Este trabajo se ha realizado gracias a un Contrato de Personal Investigador Predoctoral en Formación de la Universidad Complutense de Madrid y el Banco Santander.
Él era así: la novela feminista y autobiográfica inédita de Josefina de la Torre 605 CASTILLA. ESTUDIOS DE LITERATURA, 15 (2024): 604-633 ISSN 1989-7383 Keywords: Josefina de la Torre; feminist novel; autobiographical novel; women writers of the Spanish Silver Age, women writers of the 20th century. INTRODUCCIÓN En los últimos años los estudios en torno a la escritura de la artista Josefina de la Torre Millares (Las Palmas de Gran Canaria, 1907Madrid, 2002) se han multiplicado, en parte gracias a la reedición de su obra que se está llevando a cabo desde 2020. 1 Aunque sobre todo se la sigue reconociendo como poeta y sus versos han sido estudiados desde las más diversas perspectivas, 2 su obra en prosa está cada vez acaparando más la atención. 3 Y es que Josefina de la Torre publicó más narraciones que poemas: frente a sus cuatro poemarios, Versos y estampas (1927), Poemas de la isla (1930), Marzo incompleto (1968) y Medida del tiempo (1989), De la Torre publicó once novelas populares bajo el pseudónimo Laura de Cominges entre 1938 y 1944 en las editoriales La Novela Ideal y Ediciones Océano que fundó junto a sus hermanos Claudio y Bernardo (Patrón Sánchez, 2023a, p. 18). A ellas se uniría en 1954 Memorias de una estrella, la única que firmó bajo su nombre, en la colección La Novela del Sábado de Ediciones Cid. Aunque en un primer momento De la Torre se lanzó a escribir novelas populares como una forma de ganar dinero durante la posguerra más que prestigio literario (de ahí lo de firmar bajo seudónimo), pronto descubrió que podían reportarle más beneficios de los que había imaginado. De esta manera, la propia Josefina adaptó estas novelas a libretos de teatro, así 1 Ese año el Gobierno de Canarias dedicó a la autora el Día de las Letras Canarias (21 de febrero) y publicó una revista monográfica, Josefina de la Torre. Voz en lo inmenso, que reunía estudios sobre sus diversas facetas artísticas. También vieron la luz su Poesía completa (2020a) en dos tomos; la antología Oculta palabra cierta (2020b); la antología de textos en prosa Cuando ayer no puede ser mañana (2020c), la reedición de la novela Memorias de una estrella (2019) y el volumen colectivo que reunía sus novelas firmadas bajo seudónimo Las novelas de Laura de Cominges (2021). 2 Por solo mencionar algunos: Martín Fumero (2022), Keefe Ugalde (2023), Patrón Sánchez (2020, 2021a, 2021b, 2022a), Pelegrina (2023) y Quance (2023). 3 Entre los estudios publicados últimamente destacamos los de García-Aguilar (2019a, 2019b, 2022a); Patrón Sánchez (2022b, 2023); Soler Gallo (2016, 2021) y Navas Ocaña (2023).
606 Marina Patrón Sánchez CASTILLA. ESTUDIOS DE LITERATURA, 15 (2024): 604-633 ISSN 1989-7383 como a guiones de cine 4 y de radio con la esperanza de verlos realizados. Solo consiguió que El enigma de los ojos grises (1938) se representara como El Enigma en el Cine Cuyás de Las Palmas de Gran Canaria el 18 de marzo de 1939, 5 protagonizada por la propia Josefina bajo las órdenes de su hermano Claudio; y que Tú eres él (1942) se llevara a la gran pantalla bajo el título Una herencia en París (1942). En esta ocasión, Josefina solo interpretó un papel secundario, pero la adaptación recibió el accésit a mejor guion adaptado en los Premios Nacionales de Cinematografía del Sindicato Nacional del Espectáculo. 6 Así, Josefina de la Torre llevó a cabo una labor transmedia incluso antes de que el término se inventara, demostrando su polifacético perfil artístico. A pesar de sus esfuerzos por publicar y difundir sus obras, la falta de medios editoriales y técnicos frustró la mayoría de estos proyectos. En su archivo personal, el Fondo Josefina de la Torre (FJT), conservado en la Casa-Museo Pérez Galdós de Las Palmas de Gran Canaria, hay tres novelas inéditas: Un rostro olvidado (del que también existe un guion cinematográfico y que fue presentada a censura bajo el título Amor salvaje), 7 La desconocida (obra incompleta) y Él era así. Si bien las dos primeras pueden catalogarse como novelas rosas —debido a que son narraciones que tratan asuntos sentimentales con un estilo ameno y sencillo (Soler Gallo, 2016, p. 130) que en ocasiones se limitan a repetir una fórmula determinada (Sánchez Álvarez-Insúa, 2011, p. 17)—, en consonancia con los otros títulos publicados por Laura de Cominges, la tercera escapa a esta clasificación porque, aunque también gira en torno a la obtención del amor, su planteamiento es radicalmente distinto. No solo carece del consabido final feliz, sino que en ella De la Torre intenta desarticular la utopía del amor romántico 8 y critica la desigualdad entre hombres y mujeres. Como 4 García-Aguilar (2022b) ha dedicado su tesis doctoral a estudiar los guiones de cine elaborados por Claudio y Josefina de la Torre, por lo que remitimos a su lectura para ampliar información. 5 Esta adaptación ha sido editada por García-Aguilar y Coello-Hernández (2021). 6 La propia De la Torre acudió a recoger el premio, hecho que quedó recogido y fotografiado en la revista Primer Plano (30 de julio de 1944). 7 Nos hemos ocupado de estudiar y analizar esta novela en otro trabajo (Patrón Sánchez, 2022). 8 Como sostiene Andrés Amorós “La palabra romántico ha llegado a significar tantas cosas que, por sí misma, no significa nada” (1999, p. 61). Así pues es importante señalar que cuando hablamos de “amor romántico” en este trabajo nos referimos al constructo cultural que comenzó a tomar forma con el amor cortés trovadoresco del siglo XII en el que la realización de la pasión del enamorado era siempre imposible por diversas causas,
Él era así: la novela feminista y autobiográfica inédita de Josefina de la Torre 607 CASTILLA. ESTUDIOS DE LITERATURA, 15 (2024): 604-633 ISSN 1989-7383 veremos, Josefina de la Torre, que publicó como Laura de Cominges siete novelas rosas, 9 era una perfecta conocedora de este género. Todas sus narraciones se ciñen a unos esquemas fijos y presentan una serie de tópicos fundamentales, como “el atractivo físico y la «virtud» de la protagonista […] la mezcla de fuerte virilidad y exquisita ternura del héroe […] y, por último, el final feliz”, en palabras de Francisca López (1995, p. 32). Debido a esto, la crítica que vierte contra estos postulados en Él era así consigue ser tan efectiva. Y, si bien Josefina de la Torre no se consideraba feminista, tal y como ella misma le confesó al poeta Carlos Reyes en 2001 (Reyes, 2007, p. 105), se convirtió en una con sus actos y con su vida si seguimos lo establecido por Shirley Mangini (2001, p. 138) para otras artistas de su generación como Rosa Chacel, María Zambrano o Maruja Mallo. A este respecto, debemos recordar el debate que se dio en los primeros años del siglo XX en torno a los términos ‘feminista’ y ‘femenino’ que se lo que le provocaba un hondo sufrimiento. No obstante, era un dolor placentero porque el sufrimiento por amor ennoblece el alma (Kalenic Ramsak, 2002, p. 203). Esta sublimación del sufrimiento por amor fue rescatada por los autores del Romanticismo a finales del siglo XVIII y lo llevaron hasta su más alta expresión, en consonancia con el profundo subjetivismo que teñía sus obras. El amor se presentaba como el principal objetivo de la existencia, pues solo en unión con el otro se podía alcanzar la completitud del ser (como se extrajo del mito narrado por Platón en El Banquete). En el caso de las mujeres, la única forma que tenían de salir de la protección paterna era a través del matrimonio, por lo que la búsqueda del amor se convirtió en el fin último de sus vidas. Y para ello fueron educadas: debían convertirse en esposas ideales, en ángeles del hogar, y someterse a todo tipo de rigores en nombre de este amor romántico, que les prometía una felicidad inimaginada y la seguridad de estar protegidas por un hombre. Gilles Lipovetsky ha estudiado en La tercera mujer (1999) los efectos que el amor romántico tuvo en las lectoras de los siglos XVIII y XIX, y en general para las mujeres, que las convencía de su dependencia de los hombres por naturaleza y de que la esencia de la feminidad consistía en entregarse, en existir para el otro, y en dedicar su vida a la felicidad del hombre. Otras de las ideas que caracterizan al amor romántico al que aquí nos referimos, ya que fue el ideal en el que fue educada Josefina de la Torre, han sido recogidas por Gaciela Ferreira (1995, pp. 179-180) y consistirían en la entrega total a la otra persona; en perdonar y justificar todo en nombre del amor; en consagrarse al bienestar de la otra persona o en vivir solo para el momento del encuentro, entre otras. Para profundizar más en este tema recomendamos la lectura del estudio de Coral Herrera Gómez La construcción sociocultural del amor romántico (2013). 9 Este tipo de novelas sentimentales recibió este nombre por la colección homónima que lanzó la editorial Juventud en enero de 1924 y que alcanzó un enorme éxito de ventas durante la Guerra Civil y la inmediata posguerra (Soler Gallo, 2016, p. 130). Aunque también se las conoce como “novelas románticas” hemos preferido evitar este término para no confundirlas con las narraciones pertenecientes al periodo conocido como Romanticismo que tuvo su origen a finales del siglo XVIII y se extendió por el siglo XIX.
608 Marina Patrón Sánchez CASTILLA. ESTUDIOS DE LITERATURA, 15 (2024): 604-633 ISSN 1989-7383 consideraban totalmente opuestos y se hacía creer a las mujeres que si eran feministas no podían ser femeninas, lo que las convertía automáticamente en monstruos andróginos que odiaban a los hombres y a las familias (Mangini, 2001: 101). La propia Josefina de la Torre no pudo escapar a la influencia de este debate y le confesó en 1934 a Lula de Lara en una entrevista que le parecía admirable que la mujer se emancipara, trabajara y adquiriera derechos, “pero que siempre, por encima de todo” debía conservar “intactas las características físicas y morales de la feminidad” (Crónica, 17 de junio de 1934). Por eso, antes que feminista, se definía como femenina, pero, como también procuraremos demostrar, De la Torre era muy consciente de las desigualdades que existían entre los géneros y nunca dejó de luchar por conseguir el reconocimiento que merecía su obra y la de muchas de sus compañeras. En este trabajo vamos a llevar a cabo un análisis de Él era así para profundizar en la —todavía muy desconocida— obra en prosa de Josefina de la Torre. Para ello comenzaremos analizando sus dotes como autora de novela rosas para después demostrar por qué esta novela inédita no puede considerarse como tal. A continuación, presentaremos su argumento y nos detendremos en sus detalles más insólitos para destacar su carácter innovador. También analizaremos si Él era así puede catalogarse como novela autobiográfica, ya que hemos descubierto que está inspirada en una relación de la propia De la Torre, para lo que recurriremos a las teorías de Philippe Lejeune y Manuel Alberca, entre otros. Finalmente, intentaremos demostrar que esta novela puede considerarse como feminista por sus planteamientos ideológicos siguiendo lo estudiado por autoras como Catherine G. Bellver o Eva Illouz; y la relacionaremos con otros aspectos de la obra de De la Torre que también pueden considerarse como tales. De esta manera esperamos contribuir al mejor conocimiento de la obra como novelista de Josefina de la Torre rescatando esta obra inédita, al mismo tiempo que señalamos facetas desconocidas de su escritura, como son la feminista y la autobiográfica. 1. UNA MAESTRA DEL GÉNERO ROSA Cuando estalló la guerra civil, Josefina de la Torre se encontraba en Madrid con su madre y las familias de sus hermanos Claudio y Bernardo. 10 10 Claudio de la Torre (1895-1973), el primogénito varón, fue un célebre novelista, dramaturgo y director de cine y teatro que se ocupó de revisar la escritura de su hermana
Él era así: la novela feminista y autobiográfica inédita de Josefina de la Torre 609 CASTILLA. ESTUDIOS DE LITERATURA, 15 (2024): 604-633 ISSN 1989-7383 Ya tenía un nombre consolidado como poeta gracias a la publicación de Versos y estampas (1927) y Poemas de la isla (1930), así como a su inclusión en la célebre antología de Gerardo Diego (1934), en la que era la única representación femenina junto a Ernestina de Champourcín. También había ofrecido varios conciertos en centros como el Lyceum Club y la Residencia de Estudiantes de Madrid por lo que la guerra cercenó varios proyectos muy prometedores. Ante la inseguridad de la situación y debido a que los sublevados tenían noticias de que Claudio era masón (Arias Bautista, 2014, p. 20), la familia al completo buscó refugio en la Embajada de México por si tenían que abandonar el país (Mederos, 2001, p. 56). 11 En ella permanecieron desde el 26 de agosto de 1936 hasta el 11 de marzo de 1937 (Reverón Alonso, 2007, p. 215). La experiencia en la Embajada será recogida por Josefina de la Torre en su novela Idilio bajo el terror, en la que nos detendremos más adelante, así como en el relato “Cuento de la revolución” de su hermano Claudio (1953, p. 13). 12 De allí, Josefina partió junto a su madre y su cuñada, la también novelista Mercedes Ballesteros, a Valencia y después llegaron en barco hasta Marsella. Allí el grupo se dividió, pero poco después volvieron a reunirse en su isla, Las Palmas de Gran Canaria, donde residía la mayor parte de los De la Torre. Como en el caso de otras muchas familias, la huida de Madrid estuvo marcada por la pérdida del patrimonio. Aunque siempre habían gozado de un nivel de vida elevado y pertenecían a la alta burguesía isleña gracias al pequeña Josefina desde la infancia y colaboraron juntos en múltiples ocasiones. Por su parte, Bernardo de la Torre (1904-1950?) también colaboró con Claudio y Josefina en numerosas empresas, además de las editoriales, como en los Estudios de la Paramount en Joinville, en los Estudios Fono-España o en la Compañía de Comedias de Josefina de la Torre, que fundaron en 1946. 11 No obstante, esta decisión también pudo estar motivada por los lazos de amistad que habían mantenido con Enrique González Martínez, embajador entre 1924 y 1931, así como con la familia de Juan Francisco Urquidi, ministro consejero de la Embajada durante el periodo 1935-1937 (Bingham, 2008, p. XV). Josefina a punto estuvo de casarse con el primogénito de esta familia, René Urquidi en 1935, como cuenta la propia poeta en su diario de esta época, pero finalmente decidió romper el compromiso porque seguía enamorada de su antiguo novio, Julio Cañedo, al que nos referiremos más adelante. Los diarios de Josefina de la Torre permanecen bajo custodia familiar y no han sido donados al FJT, pero he podido consultarlos gracias a la amabilidad y confianza de su albacea, la doctora Selena Millares. 12 Uno de los testimonios más importantes que se conservan sobre la experiencia en esta embajada es, precisamente, el de la madre de René Urquidi, Mary Bingham de Urquidi, que vertió sus recuerdos en Misericordia en París (1975),
610 Marina Patrón Sánchez CASTILLA. ESTUDIOS DE LITERATURA, 15 (2024): 604-633 ISSN 1989-7383 trabajo como comerciante del padre, Bernardo de la Torre, su fallecimiento prematuro en 1929 —año del crack económico que en Canarias produjo una crisis de exportaciones internacionales (Hernández Bravo, 1992, p. 57)— y el estallido de la guerra minaron significativamente su patrimonio. Ante esta insólita situación los De la Torre decidieron fundar el 6 de marzo de 1938 La Novela Ideal con el objetivo de publicar periódicamente novelas cortas. De esta manera recurrían a su talento literario para intentar sacar algo de dinero. En el acta de constitución se muestra su carácter enteramente familiar, pues la presidenta y socia capitalista única era la madre, Francisca Millares; el director-gerente, Bernardo de la Torre; el director-literario, Claudio de la Torre; como consejeras, Josefina de la Torre y Mercedes Ballesteros; y como secretaria, Concepción Barceló, esposa de Bernardo. 13 En el primer número, City Hotel de Rocq Morris (seudónimo de Ballesteros y Claudio de la Torre para las novelas policiacas), 14 La Novela Ideal se mostraba como una editorial de géneros populares cuyos títulos, todos inéditos y de propiedad exclusiva, habían sido cuidadosamente seleccionados y se dirigía a ese extenso mundo de lectores, ávido de agradable solaz, de amena y fácil lectura, que, en la ajetreada actividad de nuestra vida nacional, no siempre encuentra a mano el libro interesante y económico, de cómodo formato, además, con que entretener el ocio fugaz de cada día (Morris, 1938, p. 2). En este primer número también se anunciaban los primeros seis títulos de la editorial, 15 en los que se mezclaba la novela policiaca con la rosa. Este deseo de combinar distintos tipos de géneros populares buscaba diferencias a La Novela Ideal frente a “la monotonía característica de las 13 El acta de constitución de la sociedad se conserva en el FJT bajo la signatura JEL 0119. 14 Selena Millares nos reveló recientemente por email (20 de mayo de 2024) que Josefina le confirmó que Claudio de la Torre y Mercedes Ballesteros colaboraron en la redacción de las novelas policiacas de Rocq Morris, pero que Claudio quiso desligarse por completo de su autoría porque era un escritor conocido y no quería que su nombre se viera mezclado con la literatura popular, así que los dos convinieron en identificar a Rocq Morris solo con Ballesteros. 15 Este anuncio era una exigencia por parte del Régimen, ya que desde el Instituto Nacional del Libro Español se imponía a las editoriales que presentaran sus planes para controlar escrupulosamente todo lo que se publicaba. El objetivo era evitar que se publicaran obras “innecesarias” (Rodrigo Echalecu, 2015: 103).
Él era así: la novela feminista y autobiográfica inédita de Josefina de la Torre 611 CASTILLA. ESTUDIOS DE LITERATURA, 15 (2024): 604-633 ISSN 1989-7383 colecciones especializadas” y llegar así a un público más amplio (Cominges, 1938, p. 126). Hasta el séptimo número, La Novela Ideal tuvo su sede en Las Palmas de Gran Canaria. Pero, con la vuelta de la familia a Madrid tras el final de la guerra, la editorial se trasladó con ellos a la capital. Las publicaciones gozaron de cierta fama y entre 1938 y 1944 publicaron un total de 51 títulos. Hasta el número 15 todos los títulos fueron de autoría de Josefina de la Torre o de Mercedes Ballesteros, pero, a partir del número 16, se empezaron a incorporar una serie de colaboradores entre los que hay autoras de cierto renombre, como Teresa Largo o Consuelo de la Calzada con otros noveles como Esperanza Neyra o Enrique de Silva. En 1944 La Novela Ideal cambió su nombre a Ediciones Océano, probablemente con la intención de renovar su imagen y continuar con su labor editorial. Sin embargo, debido a los problemas económicos, tan solo consiguió publicar cuatro novelas, entre ellas El caserón del órgano, la última obra policiaca de Josefina de la Torre. Siguiendo la moda de la época, la mayoría de los autores de estas editoriales firmaron sus obras bajo seudónimo. Este hecho se debía a que este tipo de literatura nunca ha gozado de prestigio entre los círculos intelectuales pues nació con vocación multitudinaria para ser lectura de masas (Carmona González, 2002, p. 52). Así que, como consideraban que esta era una actividad más mercantil que literaria (Checa, 1997), los autores de La Novela Ideal decidieron esconderse tras exóticos seudónimos que daban una mayor verosimilitud “a unas historias protagonizadas por extranjeros en el extranjero» (Sánchez Zapatero y Martín Escribá, 2011, p. 99). Mientras que Mercedes Ballesteros y Claudio de la Torre eligieron Rocq Morris para sus novelas policiacas y Sylvia Visconti para las novelas rosas firmadas por Ballesteros, Josefina de la Torre decidió firmar todas sus obras como Laura de Cominges. 16 Esto era algo poco habitual, sobre todo porque las novelas policiacas publicadas 16 Respecto a la elección de los nombres, en el mismo email antes señalado, Selena Millares nos confesó que el apellido “Morris” hace alusión a la formación británica de Claudio; “Visconti” evoca la condición de escritora y aristócrata de Ballesteros y en cuando a “Laura de Cominges”, “Laura” era un nombre que le gustaba mucho a Josefina (y que puede recordar a la Laura de Petrarca), mientras que Cominges era el segundo apellido de su padre, de origen francés, que ella adaptó al castellano con una sola ‘m’. La propia Josefina de la Torre también lo afirmó así en una entrevista (Morales, 1943: 8).
612 Marina Patrón Sánchez CASTILLA. ESTUDIOS DE LITERATURA, 15 (2024): 604-633 ISSN 1989-7383 bajo nombre femenino eran una rareza en los catálogos del momento. 17 También es cierto que Laura de Cominges publicó siete novelas rosas frente a sus cuatro títulos policiacos —que poseen gran interés—, 18 quizás motivada por el enorme éxito de ventas que alcanzó este género durante la Guerra Civil y la inmediata posguerra. Y es que, a pesar de lo criticadas que fueron desde las élites culturales, el Régimen veía con buenos ojos este tipo de literatura pues se convirtieron en “una forma original de propaganda” y “un recurso idóneo de llegar a las masas” (Soler Gallo, 2016, p. 145). Como bien señala Soler Gallo (2016, p. 130) durante la posguerra se revitalizó el mito de la fantasía amorosa gracias a cuatro motivos: era un tema inocuo que no atentaba contra los principios del régimen; era una manera de endulzar el ambiente tóxico en el que se encontraba el país, así como una forma de fomentar la natalidad entre la población y se animaba a las mujeres a que se enamoraran y se casaran, ya que para ellas solo existían tres caminos posibles: el matrimonio, el convento o la soltería. A esto se añade además que estas novelas promocionaban un modelo de mujer sumiso, angelical y bondadoso, acorde con el propuesto por el régimen, y se despreciaba a la mujer moderna, emancipada y cosmopolita, que solía ser colocada como rival, para hacer prevalecer, con su fracaso, el triunfo de la otra (Soler Gallo, 2021, p 187). Esta ideología favorable al régimen la vamos a encontrar sobre todo en las primeras novelas de De la Torre: Idilio bajo el terror (1938) y María Victoria (1940), ya que las dos cuentan con la guerra civil como telón de fondo. Mientras que Idilio bajo el terror posee numerosos tintes autobiográficos (Leticia de Alcántara, la protagonista, tiene un físico parecido al de Josefina; y, al igual que le ocurrió a ella, también se refugia en una embajada y narra las vicisitudes de la vida allí), María Victoria es una ficción amorosa 19 cuya protagonista encarna a la perfección el modelo defendido por la Sección Femenina. Toda ella es virtud, abnegación, 17 Para profundizar en el conocimiento del uso del seudónimo en el caso de las autoras, recomendamos la lectura del artículo de Dolores Romero López “La identidad velada: el seudónimo en algunas literatas de la Edad de Plata” (2011). 18 En otro trabajo nos hemos ocupado de analizar estas novelas en profundidad y poner al descubierto también su vertiente feminista (Patrón Sánchez, 2023a). 19 No obstante, debemos señalar que el protagonista masculino, el teniente Luis Adrián Aldares estaba inspirado en el teniente canario Luis Lodos, uno de los muchos soldados con los que Josefina de la Torre se escribía como madrina de guerra. Sobre este asunto nos hemos ocupado en otro trabajo (Patrón Sánchez, 2023b).
Él era así: la novela feminista y autobiográfica inédita de Josefina de la Torre 619 CASTILLA. ESTUDIOS DE LITERATURA, 15 (2024): 604-633 ISSN 1989-7383 “mujer inútil”, algo que ella misma había experimentado. La canaria, que desde niña había demostrado unas aptitudes excepcionales para la música y la actuación, sufrió durante años la negativa de su madre y de su hermano Claudio —que se había convertido en su tutor legal tras la muerte de su padre en 1929— a que se dedicara profesionalmente al teatro o al cine. En 1931 Josefina sufría por su situación de inactividad y vierte en su diario una queja que bien podría haber hecho la propia Aurelia: “Una y mil veces más no quiero ser niña de lujo ni mujer inútil […] No he tenido la suerte de otras mujeres, de encontrar un buen marido” y continúa: “No soy rica y no puedo vivir a costa de mis hermanos. Quiero por lo tanto ganarme la vida”. ¿Cómo? Ella misma da la clave: “Concierto o teatro. Y no hay que pensarlo más porque los años se van”. 24 Finalmente, Claudio cedió a los deseos de su hermana 25 y en marzo de 1934 entró a trabajar bajo su supervisión en los Estudios de la Paramount en Joinville, cerca de París, para que doblara a la actriz Dorothea Wieck en la película Miss Fane’s baby is stolen. Al volver a Madrid, Claudio la contrató como secretaria para que tradujera diálogos de otros idiomas. 26 Durante estos años, el trabajo como traductora se perfilaba como una de las principales puertas de entrada para las mujeres que querían acceder al mundo de las letras y a ello se dedicaron muchas de ellas, como María Luz Morales, Zenobia Camprubí o Ernestina de Champourcín. 27 Como le sucede a Aurelia, a Josefina de la Torre este trabajo la hacía enormemente feliz, tal y como le confesó por carta a su amigo el poeta Saulo Torón: “con mi trabajo estoy encantada. Es una cosa que me gusta mucho pues va muy bien con mis 24 Este diario se conserva en el FJT, pero en el momento en el que lo consultamos no tenía signatura. Por esta misma angustiosa situación pasaron muchas de las contemporáneas de la artista, como Constancia de la Mora, para quien la vida de una joven de buena posición social y económica no era suficiente: “Deseaba tener algo en qué ocuparme, alguna cosa en qué consumir mis energías. […] de ninguna manera podía sentirme satisfecha con la vida que mis padres me habían trazado” (Mora, 2004: 85). 25 A pesar de que Claudio de la Torre consintiera en que su hermana trabajara, su madre, Francisca Millares, no estaba tan a favor de esta nueva situación, lo mismo que también le sucede a la madre de la protagonista de esta novela, que no entiende por qué su hija quiere trabajar. 26 La carta por la que se la contrata como adaptadora y traductora se conserva en el FJT s. s. con fecha 22 de junio de 1934 y está firmada por Claudio de la Torre en calidad de director de Producción. 27 Sobre la importancia que tuvo la traducción como activida laboral para las mujeres en esta época recomendamos la lectura del volumen editado por Dolores Romero López Retratos de traductoras (2016).
620 Marina Patrón Sánchez CASTILLA. ESTUDIOS DE LITERATURA, 15 (2024): 604-633 ISSN 1989-7383 aficiones literarias”; y le concreta en que se ocupa de la traducción y adaptación de los diálogos en inglés y en francés “y es entretenidísimo” (26/8/1924). 28 Si seguimos lo establecido por Lejeune (1991, p. 52), podemos considerar esta novela como autobiográfica, pues, aunque el nombre de la protagonista difiera del de la autora, el lector sospecha que se da una identidad entre ellas, algo que se ve además reforzado por los paralelismos vitales que se dan entre ambas. El hecho de que De la Torre escogiera otro nombre podría deberse a que prefirió negar esa identidad, o al menos, no afirmarla. A diferencia de la autobiografía entendida en sentido estricto, la novela autobiográfica implica gradaciones, pues el parecido supuesto por el lector puede ir desde un vago “aire de familia” entre el personaje y el autor, hasta la casi transparencia entre ambos. Por lo tanto, el pacto autobiográfico no es el mismo, pues mientras que en la autobiografía supone la afirmación de la identidad autor-narrador-personaje; en la novela autobiográfica, aunque el héroe se parece tanto como se quiera al autor, mientras no lleve su nombre, no se pude afirmar rotundamente que es él, pues la identidad no es lo mismo que el parecido (Lejeune, 1991, pp. 5356). En este caso, los paralelismos biográficos son tan evidentes que no podemos evitar calificarla de altamente autobiográfica. Y es que la trama de Él era así está inspirada directamente en un desengaño amoroso que sufrió la propia autora. Tal y como le sucede a Aurelia, Josefina de la Torre también conoció a un misterioso caballero mientras trabajaba en los Estudios Chamartín. En el caso de la autora, el galán fue Julio López Cañedo, hijo del dueño de los Estudios Fono-España. La propia Josefina recogió en su diario de 1934 que cuando le conoció, le pareció extranjero y también se ofreció a llevarla en coche a su casa al final de la jornada. La relación entre ellos, llena de altibajos, se extendió hasta 1935 y terminó cuando él comenzó a salir con otra mujer. Esta ruptura provocó un profundo dolor a la autora, que también intentó reconquistarle a través de la entrega y la oración, pero, igual que su protagonista, no tuvo éxito. Es por esto por lo que podemos considerar Él era así como una “novela autobiográfica” según lo establecido por Alberca, ya que en ella De la Torre quiso volcar un episodio de su biografía, de manera más o 28 Las cartas enviadas a Saulo Torón están digitalizadas y pueden consultarse en abierto en su archivo de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Disponible en: https://mdc.ulpgc.es/cdm/landingpage/collection/asautor [15/12/2023]
Él era así: la novela feminista y autobiográfica inédita de Josefina de la Torre 621 CASTILLA. ESTUDIOS DE LITERATURA, 15 (2024): 604-633 ISSN 1989-7383 menos fidedigna, pero ocultándose tras un personaje. Como señala Carlos Castilla del Pino (1989, p. 147) una de las principales intenciones de la autobiografía es “ponerse en orden uno mismo”, por lo que quizás De la Torre se decidió a redactar Él era así para explicarse esta ruptura y todo el dolor que le había causado. La autobiografía es un “instrumento fundamental para una verdadera construcción de la identidad del yo” (Villanueva, 1993, p. 2) y tras un desengaño tan cruel, la autora habría podido necesitar sentarse a reflexionar sobre su concepción del amor, su conocimiento sobre las relaciones y los condicionamientos que pesaban sobre ella como mujer. 2. 2. El feminismo en la obra de Josefina de la Torre A la luz de estos acontecimientos podemos aventurarnos a pensar que Josefina de la Torre recurrió a la ficción para verter su propio sufrimiento y prevenir a las mujeres contra los hombres frívolos y los jóvenes de buena posición, ya que tienen todos los recursos a su favor para obrar a sus anchas y salir victoriosos, mientras que las mujeres tienen que cargar con la culpa y asumir la responsabilidad de las faltas de los hombres. De esta manera, aunque en un primer momento parece que nos encontramos con los protagonistas de una clásica novela rosa, pronto se revela que no es así. José se aleja de los galanes de las otras narraciones de De la Torre porque reúne los vicios más desagradables: es egoísta, manipulador, frívolo e incapaz de mostrar empatía. Su carácter libertino y despreocupado es the barrier, el elemento que se opone entre ellos y que les impide ser felices. Aquí De la Torre también carga contra la utopía del amor romántico, y es que por mucho empeño y esfuerzo que Aurelia le ponga, solo con su cariño no basta para redimir a José. Por eso, cuando llega el point of ritual death y Aurelia se rinde, José se marcha tan contento. No hay final feliz posible. Él era así es la historia real sobre un desengaño amoroso que Josefina de la Torre escribió para intentar prevenir y desengañar a las demás mujeres. Es por esto por lo que consideramos que esta novela puede catalogarse como feminista porque pone en el centro la situación de la mujer en la sociedad y las dificultades que se encuentra dentro de ese ambiente para “alcanzar un espacio propio de dignidad como ser humano, autonomía tanto psicológica como económica y realización personal” (Bellver, 2005, p. 35). Y es que, aunque en un principio De la Torre se detiene en describirnos la importancia que el trabajo desempeña en la vida de Aurelia
622 Marina Patrón Sánchez CASTILLA. ESTUDIOS DE LITERATURA, 15 (2024): 604-633 ISSN 1989-7383 —a pesar del disgusto de su madre y la incomprensión de su círculo—, todo queda anulado por la presencia de José y el deseo de unir sus vidas a través del matrimonio, que es lo que todos en verdad esperan de ella, lo copa todo. Como ha estudiado Eva Illouz (2012, p. 14), el amor romántico “constituye una de las principales causas de la brecha existente entre varones y mujeres” y así lo muestra De la Torre en esta obra. Mientras que Aurelia se entrega en cuerpo y alma a un amor arrollador, egoísta e injusto, porque así es como la han educado —“las mujeres son seres para los otros” (Basaglia Ongaro, 1987, p. 40), ya que se las enseña que tienen que entregarse a los demás hasta el punto de ceder su amor propio—; José no siente ni culpa ni remordimiento porque, de acuerdo con su posición y con su clase, la admiración y la abnegación de las mujeres es algo que le corresponde casi por derecho. De esta manera la autora muestra la desigual manera que tienen de enfrentarse y asumir los afectos los dos personajes. Además, se detiene sobre otro punto fundamental: la absoluta falta de información que las mujeres tenían sobre la sexualidad y que relacionaban directamente con el pecado y la culpabilidad. Esta total ignorancia creaba una situación de indefensión en la que las mujeres no sabían cómo tenían que actuar, tal y como le sucede a Aurelia. La joven se siente subyugada por la autoridad que emana José y se somete a sus impulsos, incluso cuando no está de acuerdo con ellos, porque intuye que está “mal” que se propase besándola o tocándola. Por desgracia, esto era algo habitual en la época, pues normalmente las jóvenes no tenían ningún contacto con la sexualidad hasta que contraían matrimonio. Constancia de la Mora escribía en sus memorias: Mi madre nunca me había hablado de los problemas sexuales, ni del amor, ni del matrimonio. Era considerado pecado pensar en estas cosas; pecado que confesaba asiduamente cada vez que no podía evitar cometerlo. Por lo visto yo debía aprenderlo todo intuitivamente, igual que las muchachas que me rodeaban. (Mora, 2004, p. 98). A veces, si tenían suerte, podían llegar a conocer algunos detalles sobre el tema por boca de amigas o de hermanas mayores más experimentadas. Esta ignorancia daba como resultado situaciones confusas y trágicas, como la noche de bodas de María Laffitte (1983, p. 34), que pensó que el sexo era “una [dolorosa] ceremonia expiatoria para hacerse perdonar de Dios la delicia de vivir juntos hombre y mujer”. Más adelante, la propia Laffitte escribe: “supe que esta forma de violación la sufrían casi
Él era así: la novela feminista y autobiográfica inédita de Josefina de la Torre 623 CASTILLA. ESTUDIOS DE LITERATURA, 15 (2024): 604-633 ISSN 1989-7383 todas las jóvenes de mi época. Pero por entonces lo ignoraba. Mi mente estaba en blanco gracias a mi madre y mi confesor” (1983, p. 35). En esta novela, Josefina de la Torre lamenta esta ignorancia que tiene su protagonista —y, probablemente, ella misma— y del abismo que abre entre hombres y mujeres. Mientras que José es un hombre experimentado y libre de culpa, Aurelia es una “tontina” sin guía ni orientación sobre su deseo, que se ve arrastrada a situaciones no buscadas por ella y a después tener que cargar con la culpa por la absurda convicción de no haber obrado bien. Ella tiene que actuar como dique de contención entre los dos, asfixiar su deseo y confrontar el de José para no perder su virtud. Como señalan Gilbert y Gubar (1998, p. 67): “Es debilitador ser una mujer en una sociedad donde se advierte a las mujeres que, si no se comportan como ángeles, deben ser monstruos”. Pero José es más poderoso, por su educación, su posición y la seguridad en su impunidad —recordemos el título de la obra, como si toda la sociedad le diera la razón al encogerse de hombros y decir “él era así”— y Aurelia no puede hacer nada, salvo intentar expiar el pecado y las faltas de su amado a través del recogimiento y la oración. Por todo esto consideramos que Él era así es una de las novelas más feministas de Josefina de la Torre, pero no fue la única. A pesar de que en las novelas rosa que escribió sus modelos femeninos se ajustan a lo establecido para este género, en sus novelas policiacas sus protagonistas son muy diferentes. Oscilan entre la femme fatale y la mujer moderna de los años 20: son activas, valientes, tienen un papel esencial en la resolución de la trama y muchas veces salvan a los personajes masculinos gracias a que tienen pistolas y dotes detectivescas. Especialmente llamativo el caso de Mabel Norton y la señora Bianchetti, personajes de Alarma en el Distrito Sur (1938) que podrían tratarse de las primeras policías de la literatura española (Patrón Sánchez, 2023a, p. 28). De esta manera, Josefina de la Torre defendía que las mujeres podían ser tan buenas detectives y policías como los hombres y creaba imaginarios de posibilidad para las mujeres, pues desde la publicación de esta novela hasta el ingreso real de una mujer en el cuerpo de Policía Nacional tendrían que pasar más de cuarenta años. Sin embargo, para poder cumplir con la censura, todas estas novelas concluyen con un final feliz y la promesa de una boda entre sus protagonistas. También debemos referirnos a la única novela que firmó bajo su nombre, Memorias de una estrella (1954) publicada en la colección La Novela del Sábado de Ediciones Cid, “la colección más importante de la
624 Marina Patrón Sánchez CASTILLA. ESTUDIOS DE LITERATURA, 15 (2024): 604-633 ISSN 1989-7383 postguerra”, según Fernández Gutiérrez (2004: 9). A través de la técnica del manuscrito hallado, Josefina de la Torre recoge las vivencias de Bela Z, una chica normal que se convierte en toda una estrella de la gran pantalla. Sin embargo, pronto descubre que no es lo que esperaba y termina dejándolo todo. De la Torre desvela en esta novela que el mundo del cine no es nada idílico y sí muy injusto con las mujeres. Bela Z tarda mucho en conseguir un papel porque no acepta las insinuaciones de productores ni de directores que intentan propasarse con ella y muy pronto se da cuenta también de que se valora mucho más la belleza que el talento. Pero Bela no es ninguna ingenua y aprende deprisa: empieza a salir con un marqués muy influyente y le comienzan a llover todo tipo de papeles. La protagonista de esta obra no casa con el modelo defendido por la Sección Femenina, sino que es una auténtica femme fatale que fuma, bebe, tiene su propio coche y sale sin ningún pudor con varios hombres a los que utiliza para lograr sus fines. 29 Sin embargo, Bela termina cansándose del falso glamur y de la frivolidad que la rodea y decide dejarlo todo para convertirse en una perfecta ama de casa, amante de su marido y de sus hijos, totalmente alejada de los focos y las cámaras. Este final tan “conservador” no debe sorprendernos, ya que esta colección fue favorable a la ideología franquista y una mujer como Bela Z no podía escapar a su destino de madre y esposa. 30 Por el título de la obra, así como por la narración en primera persona, han sido varias las voces que han sostenido que esta novela podía considerarse autobiográfica, 31 pero Josefina de la Torre, en esta ocasión, no se tomó como modelo para su protagonista. La autora se inspiró en la actriz Conchita Montes, con la que había trabajado en varias ocasiones, 32 29 Ante el consejo que le da una actriz (“¡Tenga cuidado con los hombres! El mejor, colgado”), Bela escribe en sus memorias: “¡Qué ocurrencia! Colgado sí; pero de nuestras faldas, y haciendo nuestro santo capricho” (Torre, 1954: 28). 30 Para más información sobre las escritoras y los personajes femeninos creados por estas en La Novela del Sábado recomendamos la lectora del artículo de Pujante Segura (2010). 31 Ramírez Guedes (2008: 132) señalaba que “tal vez algo de lo que se cuenta entre sus páginas tenga que ver con las verdaderas vivencias y decepciones de la corta pero intensa carrera en el mundo del cine de esa estrella fugaz llamada Josefina de la Torre”; y Martín Padilla (2015), por su parte, defendía que “desde las primeras páginas nos sorprende esta similitud entre esa actriz ficticia, Bela Z, y nuestra Josefina de la Torre”. 32 Las dos coincidieron en las películas Misterio en la marisma (1943) dirigida por Claudio de la Torre y en La vida en un hilo (1945) de Edgar Neville. Además, Montes y Neville eran asiduos a la tertulia que organizaban Claudio de la Torre y Mercedes Ballesteros en su casa los sábados por la noche.
Él era así: la novela feminista y autobiográfica inédita de Josefina de la Torre 625 CASTILLA. ESTUDIOS DE LITERATURA, 15 (2024): 604-633 ISSN 1989-7383 como así lo atestiguan las cartas que se intercambió con su hermano Claudio en 1953 33 mientras redactaba la novela. Este estaba escandalizado por el gran parecido entre ambas y le pedía que lo difuminara. En otra carta también le prevenía de que, si no era más cuidadosa, Edgar Neville, pareja de Montes, podría llegar incluso a querellarse contra ella. Josefina le hizo caso, ya que el posible parecido no ha sido detectado hasta ahora. No obstante, sí que es posible que De la Torre recurriera a su propia experiencia en el mundo del cine para redactar esta novela. La canaria apareció en doce películas entre 1941 y 1945, pero siempre interpretando papeles pequeños y su experiencia debió de ser tan descorazonadora como lo fue para la propia Bela Z. 34 CONCLUSIONES El progresivo acercamiento que se está llevando a cabo a la obra en prosa de Josefina de la Torre está poniendo al descubierto una complejidad autorial desconocida hasta ahora. Los estudios sobre sus novelas rosa la señalan como a una perfecta conocedora del género y, debido a la censura durante la posguerra, De la Torre convirtió a sus personajes en ejemplos de manual de la Sección Femenina. Sin embargo, Josefina de la Torre, mujer moderna, inquieta y rebelde, fue también una escritora feminista. A través de su escritura tomó conciencia de la situación de la mujer y articuló un pensamiento reivindicativo recurriendo a distintas estrategias. Mientras que en sus novelas policiacas sus personajes femeninos rompen con el modelo de mujer imperante y no solo desempeñan trabajos masculinos como policías, sino que también son activas, decididas y valientes; en Memorias de una estrella pone al descubierto el frívolo mundo del cine en el que la belleza prima sobre el talento y las actrices se ven acosadas por productores y directores crápulas a cambio de un papel. La novela inédita Él era así vendría a sumarse a este catálogo de obras feministas de la autora, siendo la más audaz y reivindicativa. Gracias al análisis que hemos llevado a cabo hemos visto cómo la autora juega con la expectativa del lector al romper la estructura de la novela rosa para mostrar una historia de amor verídica y cruel que refleja la realidad de las mujeres de la época. De la Torre desarticula la utopía del amor romántico 33 Estas cartas se conservan en el FJT y cuando las consultamos carecían de signatura. 34 Sobre la carrera en el cine de Josefina de la Torre nos hemos ocupado en otro trabajo (Patrón Sánchez, 2021b).
626 Marina Patrón Sánchez CASTILLA. ESTUDIOS DE LITERATURA, 15 (2024): 604-633 ISSN 1989-7383 al demostrar que el amor no todo lo puede y que las relaciones no podrán ser justas mientras que las posiciones de los hombres y las mujeres sean tan diferentes. Para ello crea un pretendiente egocéntrico y despiadado que se aprovecha del amor abnegado e idealizado de una joven moderna presa de los convencionalismos sociales. Al mostrar la ignorancia de Aurelia sobre el deseo y las relaciones sexuales, De la Torre busca que el lector empatice con su sufrimiento y su confusión, pues no sabe cómo debe actuar. No entiende por qué es pecado besar a su novio cuando ambos lo desean, pero sabe que está mal y que solo ella puede cargar con la culpa. Con esta novela, Josefina de la Torre quería prevenir a las mujeres contra los ideales en torno al amor romántico y los jóvenes libertinos y despreocupados, porque la sociedad aceptaba que no podía culparles por ser hombres y tener todos los derechos, pero las mujeres debían reprimirse y ser seres inmaculados y puros, aunque eso les produjera un hondo sufrimiento y terminara con su juventud y su alegría. Esta novela no solo es interesante por su denuncia feminista, sino también porque está basada en una experiencia personal de la autora. En el caso de Josefina de la Torre, vida y obra aparecen íntimamente unidas y un mejor conocimiento de su biografía nos proporciona nuevas lecturas de su obra. Gracias a que hemos podido consultar su diario de 1935-1936, así como diversas cartas conservadas en su archivo personal, hemos descubierto que esta novela está inspirada en su ruptura sentimental con Julio López Cañedo, un alto cargo de los Estudios Fono-España. Y, aunque no podemos saber con certeza las razones por las que la autora no se decidió a publicar esta novela, podemos aventurarnos a señalar que quizás considerara su contenido demasiado autobiográfico. O quizás porque se imaginaba las dificultades que podría suponer encontrar un editor dispuesto a sacarla a la luz, ya que no era la novela que las lectoras podrían esperar. O, quizás, porque la escribió para ella misma, como una forma de desahogo y desquite contra su antiguo amor. Fuera por la razón que fuera, la novela Él era así ha sido desconocida hasta ahora. Con este trabajo esperamos haber contribuido a un mejor conocimiento de la labor como novelista de Josefina de la Torre al estudiar un nuevo título que no solo amplía su catálogo, sino que también la señala como autora feminista e incide en su faceta autobiográfica. Una escritura tan interesante y compleja como su polifacética existencia.
Él era así: la novela feminista y autobiográfica inédita de Josefina de la Torre 627 CASTILLA. ESTUDIOS DE LITERATURA, 15 (2024): 604-633 ISSN 1989-7383 BIBLIOGRAFÍA “Acto de entrega de Premios del Sindicato Nacional del Espectáculo”. Primer Plano, número 198, 30 de julio de 1944, s.p. Amorós, Andrés (1999). Antología comentada de la Literatura española. Siglo XIX. Madrid: Castalia. Arias Bautista, María Teresa (2014). “Mujeres encadenadas por la palabra”. En Estela González de Sande y Mercedes González de Sande (coord.). Mujeres en guerra /- guerra de mujeres en la sociedad, el arte y la literatura. Sevilla: Arcibel, pp. 12-28, https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6149310 [12/1/2024]. Basaglia Ongaro, Franca (1987). Mujer, Locura y Sociedad. Puebla: Universidad Autónoma de Puebla. Bellver, Catherine G. 2005. “Las ambigüedades de la novela feminista española”. Letras Femeninas, vol. XXXI, núm. 1, pp. 35-41. Bingham de Urquidi, Mary (2008). Misericordia en Madrid. Ciudad de México: Porrúa Editorial. Carmona González, Ángeles (2002). Corín Tellado. El erotismo rosa. Madrid: Espasa Calpe. Castilla del Pino, Carlos (1989). Temas. Hombre, cultura, sociedad. Barcelona: Península. Checa, Edith (1997). Rincón literario. Programa de la UNED. 31 de enero de 1997, https://canal.uned.es/video/5a6f361ab1111fd42f8b4571 [13/06/2024]. Cominges, Laura de (1938). Idilio bajo el terror. Las Palmas de Gran Canaria: La Novela Ideal. Cominges, Laura de (1939). Alarma en el Distrito Sur. Madrid: Gráficas Uguina - La Novela Ideal.
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