Física experimental y poesía en Barcelona tras la Guerra de la Independencia. Enigma en un libro manuscrito
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Quaderns d’Història de l’Enginyeria volum xv 2016-2017 421 FÍSICA EXPERIMENTAL Y POESÍA EN BARCELONA TRAS LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA (1808-1814). ENIGMA EN UN LIBRO MANUSCRITO Carles Puig-Pla [email protected] 1.-Introducción1. 1996 fue el año de la publicación del primer volumen de la revista Quaderns d’Història de l’Enginyeria y de la creación del CRHT (Centre de Recerca per a la Història de la Tècnica). El 26 de setiembre de aquel mismo año, el CRHT organizó, en el marco de los 25 años de la Universitat Politècnica de Catalunya, el simposio internacional Tècnica, ciència i universitat: reflexions de final de segle al que fue invitado el profesor André Grelon que ya antes había asesorado amablemente al grupo promotor de la revista y del CRHT. André Grelon participó en el simposio citado y unas semanas después, conocedor del interés por la sinología del autor de este artículo y sin que éste se lo esperase, le envió desde París una novela de Robert Van Gulik que reflejaba cómo el juez Ti se dedicaba a resolver enigmas durante la dinastía Tang (618-907). La novela iba acompañada de una afectuosa nota manuscrita. Esta fue una muestra de empatía y amistad y es por eso que en este monográfico de la revista Quaderns en homenaje a André Grelon, quien escribe estas líneas ha pensado dedicarle este artículo que pretende también resolver un enigma relacionado con unas notas manuscritas. 1 Este trabajo se inscribe en el proyecto de investigación HAR2013-44643-R. Fue presentado parcialmente por el autor en forma de conferencia/coloquio en Barcelona en el Institut d’Estudis Catalans con motivo del 200 aniversario de la creación de la Escuela de Física Experimental de la Junta de Comercio de Barcelona. Véase “L’ensenyament formal i públic de la física experimental a Barcelona (1814-2014)” https://www.youtube.com/ watch?v=e6U8Vss0vT8 (consultado el 30 -4-2016).
422 Carles Puig-Pla volum xv 2016-2017 El origen del enigma se encuentra en el interior de un libro manuscrito que está en la Biblioteca de Reserva de la Universidad de Barcelona. En sus páginas se transcriben obras de poetas barrocos catalanes del siglo XVII, pero también contiene unos apuntes manuscritos sobre experimentos de física experimental realizados en el siglo XIX que están escritos por una mano diferente. La extraña confluencia en este volumen de física experimental y poesía suscita preguntas e invita a indagar sobre la misma. 2.- El libro manuscrito MCEM 1105. Hace ya algunos años, localicé en la Biblioteca de Reserva de la Universidad de Barcelona un libro manuscrito consistente en 119 folios encuadernados en pergamino y catalogado bajo la signatura Ms 23. Actualmente, según la base de datos MCEM (Manuscrits Catalans de l’Edat Moderna), corresponde al MCEM 1105. Bajo el título Tragicomèdia pastoril de Amor, Firmesa y Porfia. Lo desengany. Comèdia famosa a la gloriosa verge i màrtir santa Bàrbara, contiene una serie de fragmentos de obras de dos poetas barrocos catalanes, Francesc Fontanella y Garraver (ca. 1622 – ca. 1683) y Francesc Vicent Garcia y Torres (ca. 1578/1579 –1623) conocido con el apodo de “Rector de Vallfogona”. La casi totalidad del manuscrito reproduce obras de estos dos poetas, los más importantes de la literatura barroca catalana. En él encontramos una loa, una tragicomedia, un poema dramático, una comedia, glosas, coplas y citas poéticas. Pero en algunos pocos folios, intercalados entre los anteriores, hay anotaciones sobre experimentos de física. Se puede comprender fácilmente que resultase un tanto enigmático el hecho de que coexistiesen en el manuscrito contenidos tan dispares como, por ejemplo, unas décimas de las Poesías jocosas y serias de Vicent (o Vicens) Garcia junto a afirmaciones sobre la corporeidad de la luz, el tiempo que tarda la luz en llegar a la Tierra desde el Sol, la compresión del agua o la máquina eléctrica, como puede apreciarse en la figura 1.
423 Física Experimeltal y Poesía en Barcelona volum xv 2016-2017 Fig.1. Folios 111v (izquierda) y 112 (derecha) del libro manuscrito MCEM 1105. Así, por ejemplo, en el folio 111v (el de la izquierda de la figura 1) se observa una imagen dibujada en la que el Sol se encuentra en el centro de una órbita representada por una circunferencia ABCD correspondiente al movimiento de la Tierra y otra órbita circular más externa correspondiente a la órbita de Júpiter, J, planeta alrededor del cual se representan dos satélites, indicados con las letras d y e, sobre una circunferencia centrada en J. En esta página se puede leer lo siguiente2: “Día 9 Noviembre 1814 Para probar la corporeidad del Lumínico. S es el Sol. AC.BD la Tierra en diferentes puntos de su órbita. J. Júpiter d.e. sus satélites”. Es evidente que la luz del Sol debe formar en todos los planetas un cono obscuro O. y que los satélites d, e han de estar ocultos a nuestra vista todo el tiempo que estén dentro del cono obscuro. Calcularon los sabios este tiempo y siempre que el globo terráqueo estaba en C les salía exactísimo; pero cuando el globo terráqueo iba ascendiendo o bajando iba también perdiendo la exactitud de modo que al llegar en D había 16 minutos de diferencia de lo que dedujeron que el rayo de la luz por pasar el espacio o el diámetro CD necesitaba 16 minutos y por el 2 El texto está transcrito literalmente salvo la acentuación de alguna palabra que se ha hecho según la ortografía actual. La línea horizontal aparece en el folio.
424 Carles Puig-Pla volum xv 2016-2017 espacio SD 8 minutos de [lo] que dedujeron 1º que la luz era cuerpo respecto a estar sujeta a distancias, 2º y que la luz del Sol para llegar a nosotros tardaba 8 minutos. Pasa a la pág. 116 ______________________________________________ Nota de la pág. antecedente. Explicación del instrumento L. Se puso en él cierta cantidad de agua que se comprimió con el émbolo O y salía por pequeñas gotitas por los tubos capilares x, y, z; pero después de aplicado el instrumento a la máquina eléctrica salía a chorro el agua lo que prueba la presión que dio al agua el fluido eléctrico.” Por otro lado, el folio 112 (el de la derecha de la figura 1) vemos que contiene una glosa a la secuencia de la misa de difuntos titulada “A la omnipotencia, justicia y misericordia de Dios infinito3.” Se trata de unas décimas de las Poesías jocosas y serias que se atribuyen a Francesc Vicens Garcia. Fig.2. Portada de la edición de 1840 (edición arreglada de otra de 1820) de las Poesías jocosas y serias de Vicens Garcia y la Glosa a la secuencia de la misa de difuntos (pág.135) con las décimas reproducidas en el folio 112 del MCEM 1105. 3 El título y la glosa están escritos en catalán.
425 Física Experimeltal y Poesía en Barcelona volum xv 2016-2017 Aparte de las diversas obras o fragmentos transcritos de los dos poetas barrocos que aparecen a lo largo del manuscrito, los folios 109v a 111v y 115v a 118v corresponden, como veremos, a clases de física experimental realizadas en Barcelona en los meses de octubre y noviembre de 1814 y están escritos por una segunda mano. ¿Por qué aparece la física experimental en un libro de poesías? ¿A quién se debe atribuir esta anónima segunda mano? 3.- La postguerra de la Independencia: 1814 y la física experimental en Barcelona. El folio 109v permite ubicar en el tiempo y en el espacio las anotaciones manuscritas relativas a la física y además facilita la comprensión de su contenido, ya que en él podemos leer: “El día 26 de Octubre del año 1814 se hizo en la Escuela de física experimental que dirige en la Casa Lonja D. Pedro Vieta el siguiente experimento4.” Se trata pues básicamente de apuntes manuscritos sobre los experimentos realizados en la Escuela de Física experimental. Están redactados y fechados por un asistente a dichos experimentos lo que permite suponer que era un alumno de aquella escuela. El autor escribió estos apuntes aprovechando algunos folios en blanco de un libro manuscrito que contenía, como he indicado, obras de poetas barrocos (poesías, loas, tragicomedias,…). Si retrocedemos un mes atrás de la fecha indicada, encontramos que el 27 de setiembre de aquel año 1814, el Diario de Barcelona publicaba que, al día siguiente, miércoles 28 de setiembre, se inauguraría la Escuela de Física experimental de la Junta de Comercio de Barcelona5. El promotor y primer profesor de la misma fue Pere Vieta (o Pedro Vieta) y ésta fue la primera escuela pública de Barcelona dedicada íntegramente a la física experimental. 4 Se transcribe la totalidad de las notas manuscritas del libro relativas a la física experimental en: PUIG PLA, Carles (2006) Física, Tècnica i Il·lustració a Catalunya. La cultura de la utilitat: assimilar, divulgar, aprofitar, tesi doctoral, Barcelona, Universitat Autònoma de Barcelona, 617729. URL: http://www.tdx.cat/TDX-1106107-172655. 5 De hecho la noticia rectificaba un anuncio anterior que se había divulgado y que anunciaba la abertura de la Escuela el día 29. El Diario de Barcelona indicaba, “Por ser día con obligación de misa el jueves próximo 29, se verificará el miércoles 28 la abertura pública de la enseñanza de física experimental en la pieza principal de la casa Lonja, a las once de la mañana, presidida por la Real Junta de Comercio. Pronunciará en ella la inaugural el Catedrático D. Pedro Vieta” (Diario de Barcelona, 27-9-1814, 579).
426 Carles Puig-Pla volum xv 2016-2017 En realidad, el interés por conocer, divulgar y cultivar la física experimental en Barcelona se remonta al siglo XVIII y, como ya ha sido estudiado, debemos relacionarlo con las enseñanzas del jesuita Tomàs Cerdà en la primera cátedra pública de matemáticas del Colegio de Nobles de Cordelles (1757)6 y con la posterior creación de la Conferencia Físico Matemática experimental (1764) que se convirtió, pocos años después, en la Real Academia de Ciencias Naturales y Artes de Barcelona (1770)7. Por otro lado, en 1787 el Conde de Floridablanca recomendó a la Junta de Comercio de Barcelona la creación de una “cátedra de física experimental y elementos de química aplicados a las ciencias y a las artes”, solicitando asimismo, a principios de 1788, la opinión de la Real Academia de Ciencias Naturales y Artes. La Academia, que sólo tenía a su cargo la enseñanza de la cátedra pública de matemáticas8, reclamó para sí la enseñanza pública de la física experimental y la química, fundamentando, además, que debían ser dos materias separadas y considerando ambas de su competencia. Ello dio lugar a un enfrentamiento entre la Junta de Comercio y la Academia por el dominio de la enseñanza pública de la física experimental y de la química. El resultado fue que ninguna de las dos instituciones llegó a disponer de una enseñanza pública de estas disciplinas a lo largo del siglo XVIII9. A finales del siglo XVIII, los intentos de promover el conocimiento de la física llegaron también al ámbito del clero. En este sentido destacó Pedro Díaz de Valdés (1740-1807), un gijonense ilustrado muy ligado a Cataluña, 6 Sobre Tomàs Cerdà y la cátedra pública de matemáticas véase BERENGUER, Joaquim (2015) La recepció del càlcul diferencial a l’Espanya del segle XVIII. Tomàs Cerdà: introductor de la teoria de fluxions, Barcelona, CEHIC – Universitat Autònoma de Barcelona [tesis doctoral on-line www. tdx.cat/bitstream/handle/10803/367217/jbc1de1.pdf?sequence=1 ]; CERDÀ, Tomàs (2015) Tratado de fluxiones: 1757-1759, Barcelona, Reial Acadèmia de Ciències i Arts de Barcelona, Transcripción, notas e introducción de Joaquim Berenguer. 7 En relación a la historia de la Real Academia de Ciencias Naturales y Artes de Barcelona (RACAB) véase NIETO-GALAN, Agustí; ROCA, Antoni (coords.) (2000) La Reial Acadèmia de Ciències i Arts de Barcelona als segles XVIII i XIX. Història, ciència i societat, Barcelona, RACAB/ Institut d’Estudis Catalans; PUIG-PLA, Carles (2014) “La RACAB, un edifici amb molta memòria històrica”. En: PUIG-PEY, Joan (dir.) L’Edifici de la Reial Acadèmia de Ciències i Arts de Barcelona. Un testimoni viu de 250 anys d’història urbana, Barcelona, RACAB / Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) [Amat, Josep, editor], 5599; ROCA ROSELL, Antoni (2014) Reial Acadèmia de Ciències i Arts de Barcelona (1764-2014): 250 anys d’història, Barcelona, RACAB. 8 Tras la expulsión de los jesuitas de España en 1767, la Conferencia, luego Academia, se hizo cargo de la enseñanza pública de matemáticas. 9 Archivo de la Reial Acadèmia de Ciències i Arts de Barcelona (ARACAB), legajo “Càtedres”, 164.2.
427 Física Experimeltal y Poesía en Barcelona volum xv 2016-2017 que fue cura párroco de Agramunt, canónigo de la Seo de Urgell10, miembro de la Academia de Ciencias Naturales y Artes y, finalmente, en 1798, obispo de Barcelona. Él insistió en la importancia de formar un clero ilustrado y, a través de diversas obras propugnó la necesidad de una física para el clero, pues creía que la física sería algo particularmente provechoso para los curas párrocos con lo que éstos harían un gran bien a la nación. Al parecer, fue un intento que no llegó a fructificar. Donde sí se introdujo la enseñanza de la física experimental fue en el ámbito castrense, concretamente en los colegios de cirugía donde se formaron cirujanos militares. En particular, en el Colegio de Cirugía de Barcelona la física experimental se incorporó formalmente al programa de estudios en 1795. Antoni Cibat i Arnautó (1770-1812), que había recibido formación en Inglaterra, se encargó de impartir las clases desde 1796 hasta 1806 cuando se suprimió la cátedra de física experimental. Pero hubo que esperar al siglo XIX, después de la Guerra de la Independencia (1808-1814), para que se estableciese en Barcelona la primera escuela pública y gratuita dedicada a la física experimental. Fue la Junta de Comercio, órgano de representación de la burguesía comercial, agrícola e industrial de Cataluña, quien la creó a instancias de un discípulo de Antoni Cibat y substituto en su cátedra, el cirujano Pere Vieta i Gibert (1779-1856). La Junta de Comercio, que ya había abierto tres escuelas en el siglo XVIII (Náutica, Nobles Artes y Comercio), en 1805 creó la Escuela de Química aplicada a las artes y la de Taquigrafía y tres años después, en 1808, la de Mecánica. Cerradas durante la Guerra de la Independencia estas escuelas se reabrieron en 1814 acabada la contienda y, aquel mismo año, la Junta abrió la nueva Escuela de Física experimental, nombrando catedrático a Pere Vieta. En su discurso inaugural, Vieta destacó la importancia de la experimentación: “Sea la experiencia nuestra guía, ya que ella sola da pruebas capaces de demostrar la verdad o falsedad de algún hecho enunciado11.” 10 PÉREZ SAMPER, María de los Ángeles (1973) Barcelona, Corte. La visita de Carlos IV en 1802, Barcelona, Publicaciones de la Cátedra de Historia general de España, Universidad de Barcelona, 86. 11 VIETA, Pedro (1814) Discurso inaugural que en la abertura de la cátedra de física experimental establecida en esta ciudad por la Real Junta de Comercio del Principado de Cataluña dixo Don Pedro Vieta catedrático de la misma, Barcelona, Oficina de Antonio Brusi. Sobre Pere Vieta véase PUIG-PLA, Carles (2015) “Pere Vieta (!779-1856), promoter of free public teaching of physics in Catalonia”, Contributions to Science, 11, 237-247.
428 Carles Puig-Pla volum xv 2016-2017 En las clases de física experimental que se empezaron a impartir de 11h a 12h de la mañana, Vieta pudo disponer de una extensa colección de instrumentos y utillaje científico para realizar experimentos gracias a la adquisición de gabinetes particulares y aportaciones económicas continuadas realizadas por la Junta12. Volviendo al manuscrito que nos ocupa, éste resulta ser una fuente primaria de extraordinario interés en relación a la historia de los orígenes de la Escuela de física experimental y permite asegurar que se realizaron experimentos desde el principio de las enseñanzas. Las notas de su autor, asistente anónimo a las primeras clases, constituyen un testimonio de la actividad inicial de la Escuela (del 26 de octubre al 28 de noviembre de 1814). Así, sus apuntes informan de que se realizaron una serie de experimentos relacionados con la impenetrabilidad del aire, la obtención del vacío, la observación de los cambios de presión, la obtención de gases, la descomposición del agua, así como otros de electricidad, calorimetría y termometría. Además, estas anotaciones manuscritas permiten certificar que, inicialmente, se usó como libro de texto el primer volumen de la obra Elementos de física experimental escrita por Antoni Cibat, el antiguo profesor de Vieta13. En este contexto de la postguerra de la Independencia, y para progresar en la investigación planteada, convenía indagar acerca de personas interesadas por la física experimental en la Barcelona de aquella época. Ello me llevó a considerar y estudiar la Sociedad Filosófica. 12 Sobre la Escuela de Física experimental véase PUIG-PLA, Carles (2009a) “Divulgar la física moderna. L’Escola de Física Experimental”. En: BARCA, F; BERNAT, P., PONT, M.; PUIGPLA, C (coords.) Fàbrica, taller, laboratori. La Junta de Comerç de Barcelona: ciència i tècnica per a la indústria i el comerç (1769-1851), Barcelona, Cambra Oficial de Comerç, Indústria i Navegació de Barcelona, 159-181. 13 En los folios 115v y 116 del manuscrito correspondientes al 15 de noviembre de 1814 se puede leer: “Se demostraron varios principios. 1º para demostrar lo que explica el autor pág. 35 hablando del calórico latente, o interpuesto [:] En la combinación &c (últimas líneas) [,] se tomó cierta cantidad de agua y ácido sulfúrico o aceite de vitriolo los que ambos estaban a 14º efectivos de Réaumur como también la atmósfera. Se mezclaron d[ic]has substancias y la mezcla dio 26º sobre cero pues por tener la mezcla menos capacidad para el calórico formó una temperatura más caliente. (autor pág. 36 lin. 3 resultando &c) Se tomaron 11 partes de muriate amoniacal 10 de nitrate de potasa y 8 de sulfate [...]”. Estas referencias al “autor” y las páginas 35 y 36 (la negrita es mía) corresponden efectivamente a dichas páginas en el primer volumen de la obra de Cibat.
429 Física Experimeltal y Poesía en Barcelona volum xv 2016-2017 4.- La Sociedad Filosófica de Barcelona. El día 11 de julio de 1815, en casa de Josep Oliveró en el número 35 de la calle Monach14 de Barcelona, se constituyó la Sociedad Filosófica. Fue así como se autodenominó una reunión de jóvenes que se mantuvo activa hasta el año 1821. Entre los promotores y fundadores encontramos a Joaquim Llaró i Vidal (1796-1824), Antoni Monmany i Albornà (1797-1861), Josep Oliveró, Bonaventura Carles Aribau i Farriols (1798-1862), Francesc Puig i Buscall y también Josep Vehil. Desde el 20 de diciembre de 1814, este grupo de jóvenes inquietos interesados por el conocimiento empezó a cambiar impresiones y se iniciaron conversaciones que dieron como resultado la fundación de esta sociedad. Se trataba de un grupo de personas realmente muy jóvenes, algunos eran casi adolescentes, tenían entre 15 y 20 años. Comenzaron a esbozar los estatutos de la sociedad el 17 de enero de 1815, estatutos que Antoni Monmany leyó en la sesión inaugural que él presidió como sabemos gracias al Acta de instalación de la Sociedad Filosófica15. En el preludio de sus estatutos se explicaba que “algunos amantes de la Ilustración pensaron establecer una reunión, en que adelantando sus conocimientos pudieran fortalecerse y ejercitarse en las cuatro facultades de Metafísica, Física, Oratoria y Poesía”. Los estatutos estipulaban que habrían cuatro secciones o direcciones: Metafísica, Física, Oratoria y Poesía (art. 4)16 y establecían los cargos de presidente, vicepresidente, secretario y bibliotecario (art. 16). En las sesiones, tras una muy breve intervención del presidente, se tenía que leer el resumen de la sesión precedente y del Semanario, un semanario donde se preveía que cada uno podía publicar sus pensamientos, y se pasaba a la lectura de las memorias o disertaciones que correspondiesen a las direcciones que tocaba; después, el 14 La calle Monach es la que actualmente recibe el nombre de calle “d’en Mònec”, situada entre las calles Sant Pere Més Alt y Sant Pere Més Baix (véase la Guía estadística de Barcelona y manual de forasteros para el año 1836, Barcelona, Imprenta de J. Verdaguer, 54). Montoliu indica el número de la calle como 35 pero también como 15, véase MONTOLIU, Manuel de (1936) Aribau i la Catalunya del seu temps, Barcelona, Institut d’Estudis Catalans, 92 y 264 respectivamente. Parpal, hace referencia al número 35 en PARPAL, Cosme (1914) Antecedentes de la Escuela Filosófica Catalana del siglo XIX, Barcelona, Imprenta Comas y Portavella, 41. 15 PARPAL (1914), 43. 16 Más adelante, el 28 de abril de 1816, se reformaron los estatutos y las cuatro direcciones se convirtieron entonces en: 1) Ciencias abstractas (metafísica, lógica y ética); 2) Ciencias naturales y exactas; 3) Ciencias históricas y 4) Bellas Letras (oratoria y poesía) (art.2).
436 Carles Puig-Pla volum xv 2016-2017 En efecto, en La ciencia propagada. Oda a Don Pedro Vieta (véase el Anexo), Aribau se deshace en elogios hacia Vieta: “[…]¡ilustre Vieta! el verdadero Sabio/ es como el sol, que al universo alumbra”; “[…] un alma tierna,/ un amigo del bien, un cuidadoso/ propagador de la sabiduría”; “[…] a todas horas/ bendecirán el agradable nombre/ de Vieta, el sabio bienhechor del hombre”; “[…] caro Vieta; / no tardó a ser patente/ a la opinión común tu ciencia rara”; “[…] sensible Vieta, / […] tú que supiste / hacer común la ciencia”; “Allí ve la verdad cándida y pura,/ que a ti mostró natura/ […] / Vieta pregunta, y ella le responde”; “imitad a Newton, seguid a Vieta”. 6.- Una propuesta de solución del enigma. Podemos volver ahora al planteamiento inicial y ver si es posible resolver el enigma del manuscrito MCEM 1105. Un enigma, recordemos, planteado a través de dos preguntas: ¿Por qué física en un libro de poesía? ¿Quién fue la anónima segunda mano que escribió las notas sobre física experimental? En relación a la primera cuestión, he mostrado ya que, en la época que nos atañe, la relación física-poesía está muy presente entre los miembros de la Sociedad Filosófica, jóvenes adolescentes, discípulos de Vieta y amantes de la física y de la poesía como ellos mismos dejaron patente en los estatutos de la Sociedad. Teniendo esto presente, y para responder a la segunda cuestión, creo que se puede plantear la siguiente hipótesis plausible: el autor del manuscrito (la segunda mano) fue alumno de Vieta y miembro de la Sociedad Filosófica. Aceptando esta hipótesis, procede indagar, en consecuencia, entre los alumnos del primer curso de la Escuela de física experimental. Desafortunadamente no disponemos de libro de matrículas de la escuela hasta 1824, pero, aun así, tenemos la suerte de que se conserva una hoja manuscrita por Vieta del 15 de diciembre de 1814, escrita con una letra a veces difícil de descifrar, pero suficientemente legible, que contiene una lista de 31 alumnos matriculados32. Si de entre estos alumnos seleccionamos aquellos que eran miembros de la Sociedad Filosófica entonces los posibles candidatos a la “segunda mano” se 32 Biblioteca de Catalunya, Archivo de la Junta de Comercio de Barcelona, legajo XCIX, 1, 11.
437 Física Experimeltal y Poesía en Barcelona volum xv 2016-2017 reducen simplemente a tres: Joaquim Llaró, Ignasi Savall y Ignasi Santponç. Dn. José Ignacio Combo, comisario de guerra de los Reales Ejércitos Sor Dn. Esteban Desprats Sor Dn. Pedro Antonio Molina, capitán del Regimiento de Ingenieros Sor Dn. Jaime Maspons, subteniente del 1.º de Soria Sor Dn. Nicolás Batlle, subteniente del Regimiento del General Sor Dn. Buenaventura Casals, médico de número de los Reales Ejércitos Sor Juan Frullas [Trullas?] Sor Salvador Davesa Sor Juan Casayem Sor Pedro Vidal Sor Salvador Muns Sor Joaquín Llaró Sor Jaime Monlao Sor Francisco Moreno Sor Dn. Ignacio Seball [Savall], practicante de farmacia Sor Dn. José María Rodríguez Sor Estevan Thoms Sor Rafael Casayem Sor José Meri-y Serra [Neri-y Serra?, Merín y Serra?] Sor Jaime Palliser [Pellicer] Sor Agustín Peric Sor Pedro Berte [Bertes?, Berteo?] Sor Martín Casas Sor José Molins Sor Dn. José Bosc Sor José Vidal Sor Ignacio S[a]nt Pons [Santponç] Sor Dn. Ignacio Villavecchia Sor Joaquín Pedraltes Sor Antonio Sudo [Sadó?] Sor Francisco Bosi y Espinós Fig.4. Transcripción de la lista manuscrita por Vieta de los alumnos matriculados de física experimental del curso 2014-2015. Destacados en negrita los que eran miembros de la Sociedad Filosófica. Se trata pues de comparar la letra del manuscrito con las de las memorias científicas de la Sociedad Filosófica que se conservan; la de todas las memorias y no sólo las de estos tres candidatos, por si acaso se tratase de un oyente no matriculado. Al analizar las diferentes caligrafías de las memorias, todo
438 Carles Puig-Pla volum xv 2016-2017 parece apuntar a que muy probablemente el autor del manuscrito en el que se recogen los primeros experimentos de la Escuela de física experimental, la segunda mano, es Joaquim Llaró i Vidal (Fig.5), la verdadera alma de la Sociedad Filosófica33. He utilizado las siguientes memorias científicas que Joaquim Llaró leyó en 1815: Oración inaugural en elogio de la Física y Ciencias naturales (11 julio), Sobre la naturaleza de la luz (14 de julio), Sobre los meteoros aqüeos34 (11 agosto), Sobre los globos aerostáticos y navegación aérea (24 de agosto y 29 de setiembre), Sobre los reparos que pueden oponerse al sistema newtoniano de la luz (27 setiembre) y Sobre la óptica en general (28 octubre). Fig. 5. Comparación de las grafías de “la segunda mano” (izquierda) y de las memorias científicas escritas por Joaquim Llaró (derecha). Tal vez convenga indicar, para acabar, que el presbítero Joaquim Llaró, discípulo de Vieta, fue sustituto real de una cátedra de Filosofía en Cervera en 1818. Para dicha cátedra adquirió instrumentos y utillaje científico de la Junta de Comercio con el objetivo de enseñar física experimental. Llaró estuvo a cargo de dicha cátedra durante cuatro años35. 33 Para poder afirmar con toda rotundidad que se trata de Llaró tal vez sería necesario hacer un análisis grafológico exhaustivo y, por eso, esta afirmación se ha de mantener como una hipótesis muy plausible aunque provisional. 34 Los meteoros aqüeos son según explica Llaró, siguiendo el criterio de clasificación que había aprendido, “los producidos por vapores” y se centra, en su disertación, en: la niebla, el rocío, las nubes, la lluvia, la escarcha, el granizo y la nieve. 35 PUIG-PLA, Carles; SÁNCHEZ MIÑANA, Jesùs (2008) “Joaquim Balcells i l’ensenyament de la física a la Universitat de Cervera”, Actes d’Història de la Ciència i de la Tècnica, vol. 1 (2), 129-138.
439 Física Experimeltal y Poesía en Barcelona volum xv 2016-2017 7.- Bibliografia. Fuentes primarias manuscritas. - Archivo de la Real Academia de Ciencias Naturales y Artes de Barcelona, legajo “Càtedres”, 164.2; legajo “Societat Filosòfica de Barcelona (1815 à 1821)”, 192-1. - Biblioteca de Catalunya, Archivo de la Junta de Comercio, legajo XCIX, 1, 11. - Biblioteca de Reserva de la Universidad de Barcelona, Manuscrito MCEM 1105. Fuentes primarias de hemeroteca. - Diario de Barcelona (27-9-1814). - El Europeo. Periódico de ciencias, arte y literatura (1823-1824). - El Vapor. Periódico mercantil, político y literario de Cataluña (1833-1835). - Memorias de Agricultura y Artes (1815-1821). - Periódico Universal de Ciencias, Literatura, y Artes (1821).
440 Carles Puig-Pla volum xv 2016-2017 ANEXO LA CIENCIA PROPAGADA1. ODA A DON PEDRO VIETA, Catedrático de Física experimental en la Real Casa-Lonja de Barcelona, al concluir el curso en 1816. ¡Mortal felice, digno confidente de la callada y próvida natura, a quien inspira su furor ardiente el genio del pensar!, ora montado en atrevidas alas, subas al templo de la sabia Palas; ora ledo contemples las estrellas, remontándote leve, y travesando la inmensidad, que nos separa de ellas; o en el silencio de la noche umbría la razón precursora te guíe con su antorcha a la vacía región, en donde mora el caos y la nada, y la espantable oscuridad aúlla; ora con paso firme descendiendo al insensible corazón del globo, allí te admires, viendo las bóvedas inmensas de granito que amenazan caer, el infinito espacio, el subterráneo laberinto que el vasto seno de la tierra esconde, y el ancho mar, en donde las olas sin cesar chocan veloces; para un momento el anhelante paso, y oye benigno mis sinceras voces. Si te place el oír aquel lenguaje, con que los dioses otro tiempo hablaron; con que al son de la lira revelaron 1 Esta poesía se encuentra en los Ensayos poéticos de ARIBAU (1817), 29-46. Existe una transcripción en NÚÑEZ, José María (ed.) (2008) La ciencia en la poesía. Antología de la poesía científica española del siglo XIX, Madrid, Nívola, pero he utilizado el original por haber detectado alguna diferencia. La ortografía está actualizada. los primitivos sabios arcanos de Natura recatada; sólo un breve momento da una tregua a tu mente ya cansada de tanto meditar. No te presento entre los vivas la verdad triunfante2, ni cómo ahuyenta las nocturnas sombras, que la ignorancia y el error tendieron. Éste fue el canto de mi dulce amigo: yo sus pisadas solamente sigo. Ni menos quiero ahora cantar el Templo de Naturaleza3 en el monte Helicón, allá leyendo aquel libro eternal, que en él se guarda: otro objeto me llama, otro me aguarda. ¿Cantarte deberá mi débil labio como sabio no más? No como sabio, mas como un Sabio bienhechor del hombre, abatiendo al error en fiera lucha: tú, que conoces la verdad, escucha. ¿De qué sirve el saber? ¡Desventurado y mil y otras mil veces el mezquino, que sabe sólo para sí, y no cura de hacer más bello su saber divino, su ciencia a los demás comunicando! ¿Por qué es tan bello el sol? ¿Fuera tan bello, si el rostro vieras del divino Apolo allí aislado y solo nadando en el espacio, sin que al triste planeta sumergido en honda oscuridad, su mano avara los rayos saludables enviara? ¿Si ese globo de luz sólo sirviera a conservarse a sí, fuera tan bello como ahora, que envía 2 Alude a una oda dirigida a D. Pedro Vieta por uno de sus alumnos al concluir el curso 1815 [esta nota aparece en la publicación original (ARIBAU (1817), 92) y, contrasta con la fecha del propio subtítulo de la oda que indica “al concluir el curso en 1816” y no 1815. Parpal afirma que se la dedicó el 1 de setiembre de 1816, véase PARPAL (1914), 48]. 3 Alude a otra pieza poética dirigida al mismo en igual caso por otros alumnos [esta nota aparece en la publicación original].
441 Física Experimeltal y Poesía en Barcelona volum xv 2016-2017 a regiones inmensas el resplandor y el día, y en opacos planetas su virtud reproduce, y lucen también todos como él luce; y llegado a la tierra contemplamos sacar del mar la majestuosa frente, y a su hermosa presencia de repente las dulces aves despertar cantando, y florecer a su presencia el prado, y a su presencia las virgíneas rosas salir de su capullo ruborosas, y a su presencia grata los colores aumentar su viveza, y el que preside a la naturaleza, el hombre, a su presencia de vida hermosa y de placer colmarse? Sí: ¡ilustre Vieta! el verdadero Sabio es como el sol, que al universo alumbra: él le conserva, y a los astros dora difundiendo su luz consoladora. Por una llama macilenta y débil, que recaba sacar de un esqueleto, se ensoberbece, y su saber recata el misterioso Brandt4: mas su secreto logró sólo eclipsar toda su gloria. Pensó lograr universal memoria de sabio creador, mas de manera, que mostrarnos no quiso que lo fuera. Pasmado, hubieras visto, que humeando la sustancia preciosa al contacto no más del aire puro, la contemplaba sobre su bufete; se levantó, no se creyó seguro, y cerró con cien llaves el retrete. ¡Oh turba de eruditos taciturnos! ¡Nubes ingratas, que preñadas de agua cubren al cielo, pero no derraman la agua fecunda, que los campos claman! ¡Los que en callar y en ocultar la ciencia vuestra gloria cifráis! ¿Es por ventura un delito el saber? ¿O es un delito, 4 El físico Brandt, inventor del fósforo, amancilló su nombre como sabio, ocultando el secreto del hallazgo [esta nota aparece en la publicación original]. que en vuestro hablar y discurrir profundo vea y admire lo que sois el mundo? ¿O es tal vez un delito, que la ciencia, este don de los cielos, se reparta también entre mil otros, que en él tienen derecho cual vosotros? ¿Es delito hacer bien? Ved la tremenda pregunta de la Patria, que ofendida vuestro silencio criminal condena. En vuestro pecho sin cesar resuena su augusta voz: en acallarla en vano se obstina el ciudadano. ¿O pensasteis acaso, que repartida la sabiduría por grados menguaría en la ambiciosa mente que la abarca? Ved el fecundo imán, que restregado por un artista sabio en el acero, engendra otros imanes semejantes, y no pierde el poder que tenía antes. Mirad los héroes del saber: gustosos sacrificaron con ardor constante a la refundición del ignorante la dulce oscuridad, la vida quieta, el tranquilo retiro: imitad a Newton, seguid a Vieta. Fue ya por dicha el tiempo tenebroso, en que sentada sobre férreo trono por los pueblos infaustos extendía con fiera tiranía su colosal imperio la ignorancia5, y ocultaba la mágica cortina la voz oscura, que creyó divina 5 Cuanto se dice en esta oda relativo a la ignorancia y crasos errores en que yacía envuelta la Edad Media, quiere el autor que se entienda precisa y únicamente con respecto a las ciencias naturales, que forman solas el objeto de este canto. La ciencia de las verdades religiosas es tanto más acreedora al profundo respeto y adhesión de todo hombre sensato, cuanto su luz divina en ningún tiempo ha padecido el menor eclipse, y a más ha contribuido eficazmente al restablecimiento de las letras después de la invasión de los bárbaros en el Imperio romano. ¿Quién lo ignora? [esta nota aparece en la publicación original].
442 Carles Puig-Pla volum xv 2016-2017 el vulgo admirador. Fueron los días, en que la posición de las estrellas el destino del hombre decretaba, y un falaz impostor vaticinaba la fatal destrucción de los imperios, al ver a Marte o a Saturno airado, y el vulgo enajenado, sobrecogido de terror, creía. Comenzaron después de muchos siglos los griegos a pensar, mas todavía el dios engañador no enmudecía. Este brillante origen fue tan sólo un ligero relámpago, que asoma en lejano horizonte, cuando la ciencia trasladada a Roma concibió las más bellas esperanzas. Pero su voz fue sufocada al punto por el fragoso estruendo de las lanzas. Y sobre el gran Imperio el Austro luego sus tribus vomitó: ya la ridente aura de ilustración en las provincias empezaba a soplar, y de repente negra ignorancia se lanzó sobre ellas, y su mal propagó como un contagio. En torno socavó con mano impía del saber los suntuosos monumentos: vacilaron los válidos cimientos, y la mole se hundió. De vano objeto se trató el aprender: hondo secreto fue la ciencia otra vez. Mas ¡que es difícil oscurecer a la razón humana! Ella se avergonzó del torpe yugo, que oprimía su cuello. La tirana bien penetró, que el hombre en tan infausta vida lloraba aun su libertad perdida, y su cruel cautiverio. Perdió las esperanzas entonces ya de dilatar su imperio, y temblaba al mirar la Europa sabia. En los tristes desiertos de la Arabia iba vagando a consolar su pena, y en la sazón Averroes y Avicena en palpables tinieblas ofuscaban la abundante doctrina y exquisita, que el sabio Estagirita hizo un día común en Macedonia. Violo el monstruo feroce renació en su vil pecho la alegría, y bárbaro gritó: “la Europa es mía.” Y tomando en su mano el comentario, mudó su bronco en celestial lenguaje, y vistiéndose el traje en que Minerva se adoró en Atenas, a la Europa voló: la Europa toda la recibió plaudente a su llegada. De la sabiduría en su memoria la bella imagen era ya borrada. Todos, pues, fácilmente bebieron el engaño, y la falsa deidad abrió en su daño el fatal libro. Voces tenebrosas que no significaban, necedades de una mal arreglada fantasía oyó el hombre, y pensó, que eran verdades. Y creyendo adorar la sacrosanta sabiduría, y su divina planta besar humilde, se adoraba solo a la impostora usurpatriz. La astuta circunscribió la mente, determinada vía señalando para llegar a la verdad; y cuando el mortal enredado en la senda escabrosa pensó abrazar a la verdad hermosa, percibió, sorprendido, ser el Error, que de verdad vestido con su grosero manto cobijaba al universo todo. No de diverso modo besando Ixión la nube mentirosa, creyó besar a Juno. Y al verse seducido, hombre ninguno a derribar la formidable valla impune se atrevió: si alzaba el grito, clamó la multitud: “¡profano! calla.” “¡Oh mísero mortal! tu mente vaga, como la enamorada mariposa, en cerco de una luz, que te consume. En vano tu alto espíritu presume rasgar el velo, que en el templo ondea de la verdad impenetrable: vuelve aquí y allá la espavorida vista,
443 Física Experimeltal y Poesía en Barcelona volum xv 2016-2017 y ve la densa niebla, en que se envuelve tu tan hinchado penetrar. ¡Sofista! Aquí no la hallarás, la furia horrenda te engaña: aquesta senda no guía a su mansión ni a sus placeres. Si acaso ingenuo quieres filosofar, consulta al sabio Euclides, Y encontrarás esta verdad, que pides.” A estas voces, acaso pronunciadas por un Sabio oprimido en su tristeza, la mente humana despertó, y alzando del incógnito lecho la cabeza, miró por todas partes sin hijos el saber, mudas las artes, y es fama, que lloró. Mas a ese llanto siguió la indignación. De dar en tierra con la ignorancia concibió la idea, y clamó en alta voz: “Descartes sea.” Dijo, y Descartes fue. Naturaleza lo recibió al nacer, y dio un latido, con que el cielo y la tierra retemblaron. Con sublime ruido la voz del gran Filósofo en la Francia atrevida sonó: de la ignorancia la estatua colosal voló a pedazos. Las ciencias que no hablaban algún día, y si hablaron después, fue solamente en un lenguaje oscuro y aparente, al que la mayor parte no entendía, abrieron sus tesoros con franqueza, y con paso no altivo los campos visitando, dictaron leyes al colono activo: subieron del taller del artesano al soberbio dosel del Soberano. En el libro de Euclides, en el seno de las líneas hallaron escondida la Natura hasta allí desconocida. Descartes la sacó: la mostró a todos de todas sus bellezas adornada, y todos discurrieron a su vista. Cual máquina ingeniosa trabajada por un divino artista, en total inacción la contemplamos: mas luego suelto el poderoso muelle, ya no hay dificultad que no atropelle, en los ejes las ruedas regirando, crujen una con otra engargantando; una grande, y en torno mil pequeñas; una gira veloz, otra más tarda; ésta constantes movimientos guarda, mientras aquélla para: de este modo, apenas habla el soñador Descartes, se pone en movimiento todo el orbe, sin haber resistencia que lo estorbe. ¡Himnos al Sabio, que al error grosero se atrevió a derribar!¡El mundo entero de lauro vencedor su frente ciña! Él no halló la verdad: tan alta gloria le prohibió el destino, que a tiempos más felices la guardaba, mas a lo menos señaló el camino, que a su altar conducía. ¿Y de qué grande acción desde aquel día creyose el hombre en su pensar ajeno? Los vórtices erraban por el lleno formando en él mil caprichosos juegos: pero mandó Newton que se atrajeran, y ellos, sumisos a la voz potente, bajáronse girando quietamente, se juntaron en masas formidables, y el ancho espacio se quedó vacío. Cual si viste jamás la tarda oruga de dentro de su concha en el estío salir en mariposa transformada, y de nuevos colores matizada: así la luz se cambia en un momento de ciega calidad en movimiento, y luego en torneados globulillos, que allí fijo en su asiento el sol despide de su masa inmensa. El arco de la paz que mil colores pinta en cielo sereno, reproduce el grandioso fenómeno a placer del gran Newton, anunciando al humano pensar restituida dulce serenidad, reposo blando. Del rayo, que un instante resplandece, en las opacas nubes serpentea, alumbra, desparece: de las flexibles mangas, que vagando
444 Carles Puig-Pla volum xv 2016-2017 alzan el mar ferviente, lo revuelven, a la nave infeliz fieras envuelven, y la enroscan en raudo remolino; saca el observador de sus estragos el fluido del ámbar, que reunido en mágico aparato el pueblo vido atraer, repeler, reproducirse, apartarse, reunirse, en chispas crepitar, en la corriente silbar furioso, y luego sólo al contacto del metal luciente sintió en sus miembros discurrir el fuego, y henchido el pecho de un terror sublime, sus huesos de una vez se estremecieron. Vio a la doliente humanidad, que gime, del fuego prodigioso circuida, recobrar la salud, volver a vida. Galvani observa: observan sus amigos: Volta observa también: enormes pilas se levantan de cuerpos desiguales, y corre entre inorgánicos metales el fluido vital. Nada está exento de su poder: el duro diamante no resistió: un levísimo momento bastó para no ser: su forma nueva toma la piedra, y en vapor se eleva. Diseca Lavoisier uno por uno aquellos invisibles cuerpecitos, que unidos en sistemas exquisitos todas las masas forman de natura: los pesa Bertolet: y su figura mide el profundo Haüy. Mas ya la mano era justo aliviar del ser humano, y aplicar a las artes industriosas del calcular, del observar continuo las luces abundosas. Para tan alta empresa, tan gloriosa, tan grande, comparece el exacto Gravesande. Con las notas arábigas expresa la fuerza del motor, el rozamiento, y el espacio, en que debe hacer su giro. La máquina en preciso movimiento sigue su ley, y el resultado iguala al que en su tabla el inventor señala. Los vientos, la corriente de los ríos, la pesantez, el ansia insuperable con que el fierro templado desea recobrar su antiguo estado, el vapor expansivo suplen en la labor a nuestros brazos, y con el instrumento, en que fabrica, el hombre productor se multiplica. Esta feliz revolución avino, cuando el saber se propagó: mi Patria sintió también el saludable impulso, cuando del hombre el bienhechor divino en urna de cristal trajo a Barcino cerrada la verdad, y colocado en lugar eminente, manifestola a la turbada gente. Sí: yo mismo lo vi, caro Vieta; no tardó a ser patente a la opinión común tu ciencia rara: ni los Padres del pueblo en vano oyeron las alabanzas, que te tributara la justa admiración. A tu cuidado la tierna juventud encomendaron, para que con tu celo vigilante le mostrases la ley interesante, con que la mole inmensa en torno gira, y la potencia enorme, con que al centro común todo conspira, con que se reproduce la materia en sus varias mudanzas uniforme. En la sazón la vencedora Iberia de la guerra fatal se recobraba: callaba el parche, y el cañón callaba, y todos esperaban en silencio del tranquilo saber oír las voces. Y resonó tu voz. El bello estudio yo te vi inaugurar de la natura, y de su templo las sonantes puertas abrir a todos: viéndolas abiertas, a su lindar la juventud se agolpa, del ocio muelle la barrera rota. ¡Escena tierna para un buen patriota! ¿Qué de esperanzas da todos los días, cuando se ve permanecer pendiente de tu boca elocuente,
445 Física Experimeltal y Poesía en Barcelona volum xv 2016-2017 cual si vieran las leyes estupendas en la fijada tabla, do están marcadas las ocultas sendas, por do camina el universo entero? Allí ve la verdad cándida y pura, que a ti mostró natura un día, que en tu amor enajenada, de sus arcanos tú la requerías: ruborosa dudaba un breve instante; mas luego vacilante, con blanda resistencia se te rinde; y al declararte sus eternas leyes, rió, y se complació. Ha abandonado ya el silencio sagrado, con que sus fuerzas y poder esconde. Vieta pregunta, y ella le responde. Yo también fui: las útiles doctrinas de tu boca bebí: por mi fortuna rectifiqué la idea monstruosa, que en la preocupación o en la ignorancia concebí de las cosas en mi infancia. Con tus preceptos admiré a tu lado las obras del Criador: con tus preceptos el lazo, que la causa a los efectos une, desarrollé: subí contigo a contemplar al sol: torné a la tierra: bajé a las minas, que en su seno encierra: me hundí en el mar: absorto, en el espacio como un punto vagaba, y yo mezquino en tanta inmensidad perdí el camino, y alargándome tú la cara diestra, sonriendo, aseguraste mi importuno temor, y señalaste con respecto a la nuestra la posición del sol, aquella parte de donde nace y donde muere el día; y orientado quedé. Ya desde entonces seguro al cielo me libré y sin guía: bien así la paloma se abandona al fácil aire, y sin mover las alas veloz camina al nido suspirado. Ni en la esfera elevado lloro mi Soledad: innumerable juventud me acompaña, y en el viaje nuestra frente baña placer inexplicable. Todos ellos confiesan recibido de tu mano el saber: nunca en olvido tu amor sepultarán: a todas horas bendecirán el agradable nombre de Vieta, el sabio bienhechor del hombre. ¿Qué placer hay más puro en esta vida para un pecho sensible y generoso, que excitar en un alma agradecida un dulce recordar? ¿Y quién más digno nunca será del agradecimiento, que aquel, que nuestro rudo entendimiento con fatiga pulió, comunicando a todos con largueza la vasta ciencia de naturaleza? No goza estas delicias el avaro, que sabe para sí tan solamente: este placer hermoso e inocente, este gozo tan puro no es compatible con un pecho duro. Tan solo para ti, sensible Vieta, para ti se guardó: tú que supiste hacer común la ciencia. El tedio triste es sólo para aquel, que no la extiende6. Oye a la juventud, como te llama su padre y protector: oye a la Patria tu virtud aplaudir. Salve, te clama, ¡ilustre catalán! Sigue constante en tu carrera: a tu nativo suelo comunica el saber. Benigno el cielo te premiará con dones, los mortales te premiarán con gratitud eterna. Y eterno tú serás: un alma tierna, un amigo del bien, un cuidadoso propagador de la sabiduría no perece jamás. En el reposo de la tumba sombría escuchará con gusto todavía, como la humanidad, que hizo felice, se acuerda de él, le llora y le bendice. 6 En el original pone “estiende” (tal vez podría ser un error tipográfico y fuera “entiende”).