El Ecce Homo del retablo de la Mejorada en Olmedo: una escultura de Berruguete
Full text
UNA ESCULTURA DE BERRUGUETE: EL ECCE HOMO DEL RETABLO DE LA MEJORADA EN OLMEDO Al retablo de la Mejorada (1) —aquella primera obra de empuje que Berruegueíe lleva a cabo recién vuelto de Italia, y que hoy se halla en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid— pertenece, según todos los indicios, el Ecce Homo que, desgajado de aquél, se guarda hoy en la iglesia de San Juan, de Olmedo. Si malos aires trajo para el retablo, como para otra enorme cantidad de obras de arte, el barullo desamortizador, aún peor suerte cupo al Ecce Homo que ocupaba su parte central y que al ser instalado el retablo en )a iglesia de San Andrés, de Olmedo, fué sustituido con toda aquella parte por una mala escultura del santo titular y una ornacina y sagrarlo del siglo xviii. A partir de entonces esta escultura ha permanecido arrinconada o poco menos y desde luego sin que una precisa identificación la pusiese en condiciones de ser debidamente estimada. Venía siendo uno de tantos retazos de cuarto oscuro que la desidia y los bandazos del tiempo han sustraído a la historia de nuestro Arte, hasta que en este caso la fortuna y acierto del señor Rivera Manescau le permitieron anotar el Ecce Homo como el tallado por Berrugucle para el retablo de la Mejorada. Ciertamente todas las circunstancias permiten afirmarlo así y dar por recobrada esta signi fi cativa talla berruguetesca, donde toda la acritud técnica y desusada concepción artística del maestro de Paredes de Nava se insinúan al servicio de una expresión conseguida a cambio de todas las conce siones a lo más distante de lo usual en el Arte, y por supuesto de las normas clásicas de la estuaria de entonces. Su hasta cierto punto— convencional anatomía, sequedad de recursos y desprecio de las formas en busca de un hondo animismo (!) El retablo del Monasterio de la Mejorada, de Alonso BerrugneteBol del Seminario de Estudios de Arie y Arqueología, Valladolid. Fase. I.
42 JOAQUÍN PÉREZ VILLANUEVA quejumbroso y palpable, más que explicable, pueden servir de elemenío de juicio para precisar hasta dónde puede ser llevado el fundamental goticismo de Berrugueíe en lo que gótico —de entraña cristiana— puede ser considerado espíritu frente a forma. Pertenece el Ecce Homo a la primera obra de envergadura que Berruguete lleva a cabo calientes todavía sus recuerdos e impre siones de la Italia renacentista, y ha de ser de un gran interés observar cómo por encima de su renacentismo en la arquitectura de sus retablos mantiene su independencia y deriva su genio por cami nos distintos de los comunmente frecuentados entonces, plantando, frente a la norma estética de forma, el superior imperio del espíritu en la obra escultórica. Las fotograbas que publicamos de esta escultura nos eximen de describirla. Nada hay en ella, de bueno y de malo, que luego, con las natu rales evoluciones, no se advierta en las demás obras salidas de la misma mano. J. P. VlLLANUEVA * * * Dos documentos sobre Berruguete.—lAny interesante para fijar, sin duda de ningún género, la fecha y filiación del retablo de la Mejorada, es el documento que el señor Alonso Cortés ha hallado en el Archivo de Protocolos de Valladolid y publicado recientemente (1). Se trata del concierto y carta de pago otorgada por Alonso Berruguete, de una parte, y de otra fray Antonio de Aspa, fraile profeso de la Mejorada, de la Orden de San Jerónimo, a nombre de' doña Francisca de Zúñiga, con fecha 12 de octubre de 1525, comprometiéndose el escultor a *dar el dicho retablo asentado en el día de pascua de resurecion del año que verná de XXVI anos..." siempre que se le den en dos veces cien ducados de los doscientos cincuenta en que estaba contratado el retablo «porque el dicho alonso beruguete digo que al presente no tengo dineros con que pueda aver de acabar el retablo». La elocuencia del documento no puede ser más concluyente. El otro documento -del Archivo de Chancillería— es uno de los tantos pleitos sostenidos por Berruguete a causa de su señorío de Villatoquite. En él declara el escultor ser entonces de «sesenta e cinco años poco mas o menos», aunque por muchos indicios no pueda darse absoluta fe a esta declaración. (l) Bot. delaAcad. de Bellas Artes de Valladolid, núm. 10, año 1933.
l i Berrugueíe. —Ecce-Homo de la Mejorada. Olmedo. (Fot. del S. E. A. A.).
Berrugueíe.—Ecce-Homo de la Mejorada. Olmedo (detalle). (Fot. del S. E. A. A.).