Luces y sombras: José Antonio Primo de Rivera
Abstract
Grado en Administración y Dirección de Empresas
Full text
Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales Grado en Derecho y Administración y Dirección de Empresas Luces y Sombras: José Antonio Primo de Rivera Presentado por: Rodrigo Rodríguez Llorente Tutelado por: Javier Moreno Lázaro Valladolid, 28 de junio de 2024
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3 RESUMEN En el presente trabajo se analiza la vida y legado de José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange Española y autor de numerosas obras. Se inicia el estudio con una exploración del contexto histórico que moldeó su vida, como fue la influencia de su padre, el dictador Miguel Primo de Rivera, y el auge de los Fascismos en Europa. Se hace hincapié en la evolución de sus ideas filosóficas y políLcas a lo largo de toda su vida, desde sus inicios como parlamentario hasta sus discursos y comparecencias desde la cárcel. El trabajo se sumerge en los inicios de la Falange y la influencia de José Antonio como fundador, desarrollando su ideología, estructura y estrategias propagandísLcas. Se analiza el clima tumultuoso acontecido en España durante las primeras décadas del siglo XX, con el ascenso de los fascismos y el conflicto social que culminó con el estallido de la Guerra Civil. Se detallará el Golpe de Estado y los preparaLvos de la conLenda, narrando los eventos más importantes de los primeros meses. Simultáneamente, se estudiará la detención y juicio de José Antonio, concluyendo con una reflexión sobre el legado del autor y su influencia en la políLca moderna. Para realizar este proyecto se ha llevado a cabo un análisis de documentos y fuentes primarias, con el objeLvo de ofrecer una visión objeLva de un periodo crucial en la historia de España. Palabras Clave: José Antonio Primo de Rivera, Guerra Civil, Falange, Economía, Crisis, Elecciones de 1936, Golpe de Estado y Obras literarias.
4 ABSTRACT In the current paper life and legacy of José Antonio Primo de Rivera, founder of Spanish Falange and author of numerous books, are analyzed. The analysis begins with research of the historical context that shaped his life, what the influence of his father, the dictator Miguel Primo de Rivera, was like and the rise of fascism in Europe. There is a special emphasis on the evoluLon of his philosophical and poliLcal ideas throughout his life, from his beginning as a Member of the Parliament to his speeches/appearances from jail. The paper dives in the Falange beginnings and José Antonio’s influence as founder, as well as his ideology, propaganda structure and strategies. The riotous atmosphere in Spain during the first decades of the 20th century is analyzed, as well as the rise of fascism and the social conflicts that led to the Spanish Civil war outbreak. The coup and the ba^le preparaLons will be detailed, narraLng the most important events of the first three months. Simultaneously, the arrest and trial of José Antonio will be studied, to finish with a reflecLon about the author’s legacy and his influence in modern poliLcs. To carry out this project, primary sources and documents have been analyzed with the aim of offering an objecLve point of view of a crucial period of the Spanish history. Key Words: José Antonio Primo de Rivera, Civil War, Falange, Economy, Crisis, ElecLons of 1936, Coup d`etat and Literary Works.
5 ÍNDICE 1. INTRODUCCIÓN .................................................................................................. 6 2. LA VIDA DE JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA .................................................... 7 2.1. Contexto Histórico ................................................................................................. 7 2.2. La influencia de un Dictador .................................................................................. 9 2.3. Evolución filosófica y políAca ............................................................................... 12 3. LA FALANGE ESPAÑOLA Y EL FRENTE POPULAR ................................................. 14 3.1. Origen del Proyecto Falangista ............................................................................ 14 3.2. La Propaganda Falangista .................................................................................... 15 3.3. El Movimiento Fascista en España ....................................................................... 16 3.4. La Falange de José Antonio Primo de Rivera ........................................................ 18 3.5. Las ÚlAmas Elecciones Antes de la Guerra ........................................................... 20 3.6. La detención de José Antonio Primo de Rivera .................................................... 25 4. EL GOLPE DE ESTADO Y EL INICIO DE LA CONTIENDA ......................................... 27 4.1. PreparaAvos y Posicionamientos antes de la Sublevación .................................... 27 4.2. El Golpe de Estado .............................................................................................. 29 4.3. El Golpe de Estado visto desde la Cárcel .............................................................. 31 4.4. Las ÚlAmas Horas de Primo de Rivera ................................................................. 35 5. EL LEGADO DE JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA ............................................. 38 5.1. Sus Obras antes de fundar la Falange .................................................................. 39 5.2. Sus Obras posteriores a la Falange ....................................................................... 43 5.3. La perspecAva de Jose Antonio ............................................................................ 46 5.4. El legado de José Antonio .................................................................................... 48 6. APÉNDICE DOCUMENTAL .................................................................................. 49 BIBLIOGRAFÍA Y REFERENCIAS .................................................................................. 62 BIBLIOGRAFÍA ................................................................................................................. 62 OBRAS y DISCURSOS DE JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA ............................................. 65 OBRAS .............................................................................................................................................. 65 EPISTOLARIO .................................................................................................................................... 66 ESCRITOS POÉTICOS ......................................................................................................................... 67
6 1. INTRODUCCIÓN En el tejido de la historia políLca española del siglo XX, la figura de José Antonio Primo de Rivera emerge como un personaje de singular personalidad y trascendente relevancia. Hijo Miguel Primo de Rivera, no solo heredó sus etulos nobiliarios, sino también la carga de ser el descendiente de un dictador que murió en el exilio. España se encontraba inmersa en un periodo de profundos cambios políLcos, sociales y económicos. El país emergía en una nueva era después de la dictadura, donde se caracterizaba por la modernización y la búsqueda de la estabilidad, que nunca encontró. Unos años antes se había producido la pérdida de las úlLmas colonias en América y Asia, lo que dejó al Estado en una fuerte crisis idenLtaria y económica, que se vio reflejada en el auge del fascismo. En este contexto de convulsión políLca, surgieron movimientos ideológicos extremistas, cuyo principal objeLvo era transformar radicalmente la sociedad y el Estado. Uno de los más importantes fue la Falange Española, fundada por José Antonio Primo de Rivera en 1933. Inspirada en el fascismo italiano y el nacionalsocialismo alemán, pero con unas notas caracterísLcas diferenciadoras aportadas por su fundador. La Falange defendía un nacionalismo radical, la supremacía del Estado y la renovación del “hombre español”. Es auge del fascismo en España reflejaba una profunda polarización en la sociedad, donde las divisiones entre la izquierda y derecha se exacerbaban y los conflictos sociales desembocaban en una escalada de violencia en las calles. La creciente influencia de la Falange se manifestaba en sus efecLvos medios propagandísLcos, muy visuales y agresivos, que tenían la capacidad de movilizar a las masas, atrayendo a un gran número de seguidores que estaban descontentos con el orden establecido. La figura de José Antonio se caracteriza por ser un líder carismáLco, con un gran don en la oratoria y altas capacidades que le permiLeron destacar sobre otras figuras del momento. Encontramos a su nombre un gran número de obras y discursos que nos permiten comprender sus ideales e influencia en profundidad.
7 2. LA VIDA DE JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA 2.1. Contexto Histórico José Antonio Primo de Rivera, primogénito del General Miguel Primo de Rivera, nació el 24 de abril de 1903 en Madrid. Tan solo veinte años después, su padre se converLría en dictador de España, lo que marcará tanto su juventud como su vida1. Su familia tenía un fuerte arraigo andaluz y una larga tradición militar, su infancia estuvo marcada por dos hitos: la carrera militar de su padre y la muerte prematura de su madre, Casilda Sáenz de Heredia, original de DonosLa. Su madre falleció cuando él tan solo tenía siete años, lo que sumado a la situación tan parLcular que vivía su padre, propiciaron que tanto José Antonio, como sus cuatro hermanos pequeños, quedasen al cuidado de sus eas. Su padre estuvo fuera de casa en prácLcamente toda su infancia, pero esto no impidió que Jose Antonio desarrollase una fuerte admiración por él, llegando casi a idolatrarlo2. La evolución de José Antonio estuvo muy marcada por la carrera militar de su padre, pero también por la de su eo abuelo, el General Fernando Primo de Rivera, Marqués de Estella. Comenzando por su infancia, la educación que recibió fue siempre de la más alta reputación. La primera insLtución en la que estudió fue el Colegio del Pilar y posteriormente entró en el Colegio Jesuita de El Escorial3. Cuando llega a la adolescencia, José Antonio no conLnua sus estudios en una insLtución, lo hizo a través de un profesor parLcular. Realizó las pruebas y exámenes oficiales en diferentes insLtuciones debido a la necesidad familiar de desplazarse según los desLnos de su padre, entre los que destacan Andalucía y Madrid4. Cuando finalizó sus estudios escolares quiso empezar la carrera militar, pero su padre le persuadió y comenzó su carrera universitaria en la Academia de Ingenieros de 1 FELIPE XIMÉNEZ DE SANDOVAL: José Antonio. BiograDa apasionada, Barcelona, Juventud, 1941, pp. 1725. 2 RAMÓN SERRANO SÚÑER, Semblanza de José Antonio joven, Madrid, Aguilar, 1959. 3 CÉSAR VIDAL: José Antonio. La biograDa no autorizada, Madrid, Anaya & Mario Muchnik, 1986. 4 ARNAUD IMATZ: José Antonio, entre el amor y el odio. Su historia como fue, Madrid, Altera, 2006.
8 Guadalajara, donde obtuvo su graduado como “teniente de ingenieros”. En este punto, José Antonio aún senea que no había encontrado su camino, había desarrollado un gran interés por la políLca y la filosoma, lo que determinó que conLnuase con sus estudios, comenzando la carrera de Derecho en la Facultad Central de Madrid. Durante estos años, fundó la revista La Conquista del Estado y fue miembro de la Federación universitaria Española. Todos estos logros muestran el interés que tenía por el estudio y la políLca, pero si nos adentramos en su historia encontraremos que, durante sus años universitarios, obtuvo un gran número de seguidores por su elocuencia y gran oratoria, lo que poco a poco fue propiciando el inicio de su carrera políLca, caracterizada por la defensa del nacionalismo español5. Debemos tener en cuenta que José Antonio pertenecía a una familia de la alta burguesía muy acaudalada, todo ello con ayuda de la Monarquía restaurada que le invisLó, en la Corte de Alfonso XIII, como caballero de la Orden de SanLago. Sin embargo, el otro lado de la moneda nos muestra que su padre, pese a todas las comodidades que pudo ofrecerle gracias a ser una familia pudiente, también procuró inculcarle su disciplina militar, el trabajo y respeto por los estudios. Cuando finaliza su etapa universitaria comienza el servició militar en Barcelona, al mismo Lempo, su padre, capitán general en Cataluña, comienza el golpe de Estado de 1923 que le llevó a ser proclamado dictador. Años más tarde, José Antonio inicia su carrera laboral en la empresa de su eo como abogado, pero poco después funda su propio bufete. Durante la dictadura de su padre, no tuvo demasiados vínculos con la políLca y centró su atención en el trabajo. 5 FRANCISCO BRAVO MARTÍNEZ: José Antonio. El hombre, el jefe, el camarada, Madrid, Ediciones Españolas, 1939, p 6.
9 2.2. La influencia de un Dictador La Dictadura de Miguel Primo de Rivera y Orbaneja es uno de los periodos más sombríos de la España contemporánea. Durante la ConsLtución de 1876 el país vive una etapa caracterizada por la inestabilidad, las tensiones políLcas y una fuerte decadencia. Durante la regencia de María CrisLna el país tuvo más de diez Gobiernos disLntos y a lo largo del reinado de Alfonso XIII ostentaron el cargo de ministro más de 400 personas, con un promedio de seis meses en el cargo6. Estos antecedentes formaron el caldo de culLvo perfecto para impulsar el levantamiento militar dirigido por Miguel Primo de Rivera y que fue apoyado por las Capitanías Generales de España y norte de África el 12 de sepLembre de 1923. En su propio manifiesto, dirigido al ejército y al país, pone sobre la mesa que sus intenciones están fuera del marco legal, y aprovecha para hacer apología del nacionalismo y una fuerte críLca al turismo y a los diferentes parLdos políLcos7. En uno de sus principales discursos8, aprovecha para jusLficar el golpe de Estado aportando diferentes circunstancias, que, a su juicio, debían de modificarse con urgencia en España. Entre ellas destaca el Expediente Picasso9, redactado por el General Juan Picasso y expuesto en el Consejo Supremo de Guerra y Marina, donde se trataron todos los hechos acontecidos durante el Desastre de Annual en la Comandancia General de Melilla. Este expediente puso de manifiesto la compleja situación por la que pasaba el Ejército en el norte de África, las principales responsabilidades apuntaron a dos generales del ejército español; Berenguer y Silvestre, ambos vinculados con Alfonso XIII, quién posteriormente fue acusado, in absenLa, de alta traición. 6 BEN-AMI, SHLOMO: La Dictadura de Primo de Rivera 1923-1930. Editorial Planeta S.A., Barcelona (España), 1983. pp. 30-33. 7 TAMAMES GÓMEZ, RAMON: Ni Mussolini ni Franco: la dictadura de Primo de Rivera y su hempo. Editorial Planeta S.A., Barcelona (España), 2008. p. 47. 8 Ver Imagen en Anexo 1: Manifiesto de Primo de Rivera. La Prensa, 19/09/1923. 9 PICASSO GONZÁLEZ, JUAN: Expediente Picasso : [resumen del Excmo. Sr. General de División Don J. Picasso González referente al expediente instruido por él con mohvo del abandono de posiciones en el territorio de Melilla en los meses de julio y agosto]. Ediciones Moreta, Madrid (España), 1931.
16 vinculados con la independencia y el catolicismo de la contrarreforma, su objeLvo era eliminar del país la influencia de culturas y movimientos extranjeros. Destaca también el rechazo de movimientos aresLcos como el surrealismo, y, sobre todo, del cubismo, que se idenLficaba con el malagueño comunista Pablo Picasso. Dentro de la Falange había un sector culto e ilustrado, que tenían un fuerte interés por la evolución del arte en Europa. Este grupo percibió con mucho interés el auge de las estéLcas fascistas italianas, vinculadas con el futurismo29, comprendieron que el uso de estas corrientes aresLcas combinadas con la propaganda podría traer significaLvos beneficios al movimiento falangista. Años después, se creó la Delegación Nacional de Servicios Documentales30. Las ilustraciones falangistas31 eran de muchísima calidad, contando con arLstas como José Escasi, Teodoro Delgado o Carlos Sáenz de Tejada, este úlLmo parLcipó en la creación de ilustraciones para acompañar el Cara al Sol.32 No debemos pasar por alto que la República33 también tenía grandes centros propagandísLcos situados en Madrid y Barcelona, contando con superioridad en medios y presupuesto. Durante la Guerra Civil ambos imprimieron numerosos carteles34 donde apoyaban su causa e intentaban animar a las masas a combaLr en la conLenda. 3.3. El Movimiento Fascista en España En una etapa donde el fascismo estaba en su mayor apogeo, con la marcha sobre Roma, aparece en el panorama políLco una verLente que parece dar respuesta a las demandas de la clase obrera y solucionar los problemas fruto del liberalismo decimonónico. El fascismo aprovechó muy bien en todos los países de Europa el descontento generalizado por la crisis y la pobreza, mostrando una ruptura radical con los parLdos tradicionales del momento, y muy contrarios a otros movimientos extremistas como el anarquismo o 29 Ver Imagen en Anexo 8: Tú país te necesita Alfred Leete 1914. 30 Podemos encontrar gran parte de la propaganda franquista escaneada y publicada en la Web del Centro Documental de Memoria Histórica del Ministerio de Educación y Cultura: h|p://pares. mcu.es/cartelesGC/. (Fecha de consulta el 1 de abril de 2024), actualmente se encuentran en revisión. 31 Ver Imágenes en Anexo 9: Carteles propagandíshcos de la Falange en diferentes años 32 LLORENTE HERNÁNDEZ, ÁNGEL: Arte e ideología en el franquismo (1936 – 1951), Madrid, Visor, 1995. 33 Ver Imagen en Anexo 10: Dos carteles electorales de la campaña electoral española de febrero de 1936. 34 Ver Imágenes en Anexo 11: Carteles propagandíshcos durante la Guerra Civil.
17 el comunismo, pese a comparLr parte de su ideología. Muchos intelectuales se senean idenLficados con este nuevo movimiento vanguardista, por lo que empezaron a hacer públicas sus opiniones y su apoyo; en este senLdo cabe destacar la opinión del autor JIMÉNEZ CAMPO35 que consideró que la intención de estas personalidades era “intentar llegar a una síntesis doctrinal entre los rasgos ideológicos del fascismo y aquellos más enraizados en la tradición conservadora del país”. En 1934 la sociedad se encontraba fuertemente polarizada. Las elecciones del año 1933 estaban muy recientes y los resultados mostraron una fuerza contraria al republicanismo que comenzaba a mostrar la punta del iceberg. El poder lo ostentaba la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA), una coalición de centro derecha de formación católica, a la que la oposición no tardo en tachar de fascista aprovechando el temor que exisea en Europa por el auge de las potencias del Eje. El 29 de octubre de 1933 se presenta en el Teatro de la Comedia de Madrid el proyecto falangista de Primo de Rivera, fue percibida como una doctrina italiana, pero con una cierta adaptación a la situación que se vivía en España36. El nacional-sindicalismo era la principal ideología que defendía la Falange, organizándose a través de un sindicaLco verLcal y único. Pese a los intentos de Primo de Rivera por llevar la Falange al poder, no fue hasta 1936 que el movimiento fascista llega a tener verdadera influencia en la políLca española. Es interesante la reflexión que hace BERNECKER sobre la situación acontecida en ese año: “La paradoja de la alterna.va polí.ca de derechas en España consis7a en que en los años de la Segunda República no fue contemplada como competencia de los par.dos fascistas”. El parLdo no contaba en sus inicios con un gran número de militantes, en 1936 no llegaban a superar los seis mil, y en el año siguiente, la Falange Española de las Juntas de 35 JIMÉNEZ CAMPO, JAVIER: El fascismo en la crisis de la II República. Madrid: Centro de Inveshgaciones Sociológicas, 1979, p. 50. 36 BÖCKER, MANFRED: “¿Nacionalsindicalismo o fascismo? El fascismo español de la Segunda República y su relación con los movimientos fascistas en el extranejro”. In: ALBERT, Mechthild. Vencer no es convencer. Literatura e ideología del fascismo español. Madrid: Iberoamericana, 1998, pp. 11-27.
18 Ofensiva Nacional-Sindicalista (FE de las JONS) comenzaron a crear un entramado políLco formado por opiniones de disLntas índoles donde muchas personas rechazaban el fascismo, lo que propició que acabasen perdiendo su propia autonomía37. 3.4. La Falange de José Antonio Primo de Rivera La Falange comienza sus acLvidades en los úlLmos meses de 1933, pasando por grandes dificultades en esta úlLma etapa antes de salir a la luz. Uno de sus principales problemas, de carácter económico, surge unos meses después; su principal fuente de financiación eran los fondos proporcionados por sus propios miembros, lo que les obligó a aceptar la entrada de capital ajeno con la consecuente pérdida de autonomía. José Antonio tuvo que firmar en agosto de 1934 un pacto con Antonio Goicochea, líder del grupo monárquico defensor del Rey Alfonso, con la condición de que la Falange se compromeLese en la lucha contra la República. Este pactó será conocido como el Pacto de El Escorial, por el que ambos parLdos, Renovación española y Falange, reconocían que coincidían en sus valores políLcos y sociales. Primo de Rivera únicamente tenía unos puntos en común con los alfonsinos (anL-republicanismo, anLmarxismo, la religión y la patria), en el resto de puntos ideológicos no eran compaLbles38. La aparición de un parLdo que reivindicaba el fascismo39 en España fue rechazado por la oposición, todos estaban sensibilizados por las noLcias que llegaban de Europa, sobre todo de Alemania e Italia. El surgimiento de la Falange aflorará una escalada de violencia por ambos bandos. Uno de los puntos de inflexión fue el asesinato de uno de sus militantes; un estudiante llamado Maeas Montero, que causó el enfado de Primo de Rivera y sus compatriotas, con la posterior toma de represalias; una de las más conocidas fue el asesinato a plena luz del día de una joven socialista llamada Juana Rico. Otro de los hitos en la historia de la Falange fue su unión con las JONS, Primo de Rivera, en un primer momento rechazó este vínculo, pero con el Lempo ambos percibieron que 37 CHUECA, RICARDO. El fascismo en los comienzos del régimen de Franco. Un estudio sobre FET-JONS. Madrid: Centro de Inveshgaciones Sociológicas, 1983. 38 S. G. PAYNE, Franco y José Antonio. El extraño caso del fascismo español, Barcelona, Planeta, 1997. 39 Ver Imagen en Anexo 12: Aplastar el fascismo!
19 comparean el mismo problema económico, por lo que aunaron fuerzas para combaLr a su enemigo común. Con la unión de ambas fuerzas, se produjo en el interior del parLdo una pequeña campaña políLca por alcanzar el liderato. José Antonio gozaba de una popularidad gracias a su padre, la financiación que obtenía de los grupos monárquicos y su condición de diputado, que le permiea mayor libertad a la hora de hacer discursos. José Antonio con el Lempo pudo consolidar su posición de líder, mostrándose al público como la figura principal del pardito, su imagen representaba el fascismo en España. En mayo de 1933 realizó una visita a Alemania, con el objeLvo de enriquecerse de su forma de organización y de la aplicación del Nacionalsindicalismo, pero su visita no fue de su agrado, tras una entrevista con Adolf Hitler, Primo de Rivera no tuvo unas buenas impresiones del mandatario alemán40. Uno de los primeros problemas internos dentro de la Falange se produjo con el enfrentamiento entre Ledesma y Primo de Rivera41. El primero acusaba a José Antonio de ser un aburguesado muy cercano con los grupos monárquicos y ajeno a los defensores de una revolución sindicalista. El 4 de octubre del 1934 se realizó el Primer Congreso Nacional de la Falange, en el que se eligió líder a José Antonio. Unos meses después regresó a España José Calvo Sotelo, exiliado tras la caída de la dictadura y exministro durante la misma. Entró a formar parte de la vicepresidencia del grupo Renovación Española y tuvo varios enfrentamientos con José Antonio (por haber traicionado a su padre). En ese mismo año, Calvo Sotelo crea el grupo denominado Bloque Nacional para aunar fuerza con todos los parLdos anLrrepublicanos, pero Primo de ribera negó su afiliación. Entre los principales puntos del programa falangista destaca la revolución nacional, este movimiento se basa en un Estado totalitario de corte fascista, donde sus principales pilares consisten en nacionalizar el sistema financiero, intervenir el mercado y desprivaLzar gran parte de los servicios públicos. Sus idearios defendían la visión 40 L. M. SANDOVAL: José Antonio visto a derechas, Madrid, Actas, 1998. 41 J. L. RODRÍGUEZ JIMÉNEZ: Historia de Falange Española de las JONS, Madrid, Alianza Editorial, 2000.
20 tradicional de la familia, con una separación entre Iglesia y Estado, y en su punto final propagandista, establecieron que no pactarían con otros parLdos. 3.5. Las ÚlVmas Elecciones Antes de la Guerra Uno de los momentos más cruciales para la carrera de José Antonio Primo de Rivera y del movimiento falangista, fue la etapa anterior a las elecciones del 16 de febrero de 1936. Todos aquellos actos que se dieron entre el 16 de febrero y el 17 de julio, cuando se dio el Golpe de Estado, serán cruciales para los posteriores hechos que se darán en España. La Falange arrastraba una serie de problemas debido a las contradicciones que albergaban dentro del parLdo. De un lado, era una fuerza de ultraderecha que fomentaba la contrarrevolución, luchaba contra los separaLsmos y se oponía a los parLdos de izquierda (lo que les permiea hermanaste con la otra verLente derechista monárquica y la derecha conservadora), pero, por otro lado, se mostraba como anLconservadora y defensora del nacionalsocialismo. Una de las principales decisiones que tuvo que afrontar el parLdo, fue la de presentarse a las elecciones en solitario o formando coalición con la CEDA; este asunto se discuLó dentro de la Junta Polí<ca. Las leyes republicanas en materia electoral prácLcamente obligaban al parLdo a presentarse en coalición, de no presentarse dentro de la CEDA, lo más probable era no obtener ningún Lpo de representación parlamentaria42. En un principio, la intención de la Falange era presentarse en coalición con la CEDA, pero, en contra del propio criterio de José Antonio, el parLdo fue muy exigente en la demanda de puestos y finalmente tuvieron que presentar su candidatura por separado, lo que les propició un resultado catastrófico43, con cero escaños. Primo de Rivera comenzó a radicalizar su discurso en 1934, pero al año siguiente culminó ese extremismo con una representación del fascismo en su verLente social, defendiendo 42 IBÁÑEZ FERNÁNDEZ, R. (1993). Estudio y acción. La Falange fundacional a la luz del diario de Alejandro Salazar (1934-1936). Barcelona: Barbarroja, p. 140. 43 Ver Imagen en Anexo 13: Portada de La Voz del 17 de febrero de 1936.
21 la necesidad de un Estado sindical que se alcanzaría a través de una revolución social. Sus principales medidas se centraban en la abolición del capitalismo, para ello pretendía llevar a cabo una reforma social y técnica del campo, nacionalizar el crédito y acabar con la especulación. La Falange era contraria al Capitalismo, pero a diferencia del comunismo, no eran contrarios a la propiedad privada, de hecho, la defendían. Otro punto que trató durante sus úlLmos años fue la reunificación de las clases sociales y la erradicación de los nacionalismos separaLstas, buscando la forLficación del país para la posterior expansión de la patria al extranjero. José Antonio llevó a cabo numerosas intervenciones parlamentarias en las que se posicionaba contrario a la izquierda, pero también a la CEDA, dirigida por José María GilRobles, el mismo con quién había negociado en febrero de 1936 la inclusión de ciertos falangistas en sus listas, pero no llegaron a ningún acuerdo. Estos cambios de rumbo de la Falange le fuero trayendo diferentes inconvenientes, como fue la perdida de la subvención que Renovación Española le había estado entregando de forma secreta durante años, en concreto, desde 193344, lo que les obligó a obtener su financiación directamente de Mussolini45. Una parte de su estrategia residía en dar un golpe de Estado e instaurar una dictadura. Para camuflar estas conspiraciones, presentaron en paralelo su programa políLco bajo el eslogan de lucha contra “el frente asiá<co, torvo, amenazador, de la Revolución rusa en su traducción española”. ULlizaron este recurso a su favor, pero, por otro lado, estaban convencidos del peligro que para España presentaba la Revolución Rusa46 y sus aliados en España. Existen numerosas intervenciones de José Antonio donde ataca cualquier Lpo de acercamiento de un parLdo al comunismo soviéLco, algunas de ellas son: 44 SAINZ RODRÍGUEZ, P. (1978). Teshmonio y recuerdos. Barcelona: Planeta, pp. 220 y ss. 45 SAZ, I. (1986). Mussolini contra la Segunda República. Hoshlidad, conspiraciones, intervención (1931-1936). Valencia: Inshtución Alfons El Magnánima, p. 139. 46 Ver Imagen en Anexo 14: Obreros, campesinos, soldados, intelectuales, reforzad las filas del parhdo comunista. JOSEP RENAU 1936.
22 “Por la bolchevización del Par1do Socialista»; «Por la transformación de la estructura del par1do en un sen1do centralista y con un aparato ilegal”; “Por la propaganda an1militarista”; “Por la derrota de la burguesía y el triunfo de la revolución bajo la forma de dictadura proletaria” y añadido que “la revolución de nuestros marxistas encierra la amenaza de un sen1do asiá1co, ruso, contradictorio con toda nuestra manera occidental, cris1ana y española de entender la existencia”47. El principal problema con el que contaba la Falange para realizar el Golpe de Estado era la falta de efecLvos, su financiación era escasa y sus recursos muy limitados, lo que los llevó a colaborar en secreto con ciertos grupos del Ejército en 193548 y 193649. Hasta en tres ocasiones, sus planes se vieron truncados por ciertos mandos militares que eran contrarios al movimiento. Estos altos mandos sí que acabarían dando el golpe, pero con ellos mismos al mando y con apoyo de la Falange y de otros grupos de ultra derecha, a cambio de ciertas cuotas de parLcipación cuando se hiciesen con el poder. Uno de los golpes más fuertes que se llevaron los falangistas fue el resultado de las elecciones del 16 de febrero de 1936, obtuvieron en toda España menos del 0,5% de los votos, unos 45.000. La localidad donde tuvieron mejor repercusión fue Cádiz, donde José Antonio había tenido cargo de diputado tres años antes. En la capital no llegaron a obtener los resultados esperados, sumando únicamente 5.000 votos, algunos de los mejores resultados del parLdo se obtuvieron en Valladolid gracias al candidato Onésimo Redondo, con más de 5.000 votos, pero seguían sin tener representación50. La Falange antes de las elecciones se ganó un gran número de enemigos, se mostraron contrarios a la izquierda, pero no consiguieron unirse a la coalición de derechas, los cuales aprovecharon a través del Diario ABC para solicitarles la reLrada de sus candidaturas y evitar una fragmentación de la derecha que diluyese su representación en el parlamento. Estos sucesos, sumados a que el parLdo únicamente contaba con 47 Río Cisneros, A. del (1950). Obras Completas de José Antonio Primo de Rivera. Madrid: Ediciones del Movimiento, pp. 67-71. 48 XIMÉNEZ DE SANDOVAL, F. (1949). José Antonio. BiograDa. Madrid: Lazareno-Echániz, p. 327. 49 VIÑAS, Á. (1977). La Alemania nazi y el 18 de Julio. Madrid: Alianza, pp. 420-425. 50 Gil Pecharromán, J. (1996). José Antonio Primo de Rivera. Retrato de un visionario. Madrid: Temas de Hoy, pp. 428-430.
23 33.000 afiliados, fueron el caldo de culLvo que desembocó en un fracaso electoral estrepitoso51. Los resultados electorales fueron muy ajustados, el grupo ganador fue la coalición de izquierdas denominada Frente Popular, que estaba formado por el ParLdo Socialista Obrero Español, Izquierda Republicana, Union Republicana, Esquerra Republicana de Cataluña, ParLdo Obrero de Unificación Marxista, ParLdo Sindicalista y algunos otros parLdos de menor tamaño. Juntos no llegaron a obtener más de la mitad de los votos, pero, por la ley electoral, ostentaban más del 60% de los diputados electos52. No tenemos constancia de cuantos votos tuvo cada parLdo debido al sistema de listas abiertas, donde los electores podían elegir candidatos de diferentes listas para cada circunscripción. El presidente elegido en estas úlLmas elecciones fue Manuel Azaña53 perteneciente al parLdo Frente Popular Una de las estrategias de José Antonio tras la derrota en las elecciones fue converLr los contraLempos en oportunidades, aprovechando lo que realmente había sido un intento fallido de presentar su parLdo en coalición con la derecha, reivindicando en su periódico Arriba, el haberse presentado en solitario a las elecciones a diferencia del resto de parLdos. Algunos de sus areculos decían así: “Nos hemos salvado a cuerpo limpio del derrumbamiento del barracón derechista. Hemos ido solos a la lucha [...]. Las derechas casi amenazaron de excomunión a quien nos votara [...], acudieron a los más sucios ardides; repi1eron hasta úl1ma hora que nos re1ráramos; nos quitaron votos en los escru1nios hechos sin interventores nuestros..., todo lo que se quiera”54. Primo de Rivera no concebía a Manuel Azaña como una amenaza, para él, Azaña era la úlLma alternaLva posible para llevar a cabo una revolución anLseparaLsta, contraria al 51 PAYNE, S. G. (1997). Franco y José Antonio. El extraño caso del fascismo español. Barcelona: Planeta, p. 304. 52II Elecciones Cortes 1936 (s/f). Historiaelectoral.com. Recuperado el 7 de abril de 2024, de h|ps://www.historiaelectoral.com/e1936.html. 53 Ver Imagen en Anexo 15: El presidente de Izquierda Republicana, Manuel Azaña, durante las elecciones de 1936. ©El mundo, 2016. 54RÍO CISNEROS, A: Obras Completas de José Antonio Primo de Rivera. Madrid: Ediciones del Movimiento, del (1950), pp. 675-678.
24 marxismo y nacionalista. Una de las primeras intervenciones de Primo de Rivera en referencia a Manuel Azaña fue la siguiente: “Azaña vive su segunda ocasión. Menos fresca que el 14 de abril, le rodea, sin embargo, una caudalosa esperanza popular. Por otra, le cercan dos terribles riesgos: el separa1smo y el marxismo. La operación infinitamente delicada que Azaña 1ene que realizar es ésta: ganarse una ancha base nacional, no separa1sta ni marxista, que le permita en un instante emanciparse de los que hoy, apoyándole, le media1zan. Es decir: conver1rse del caudillo de una facción, injusta como todas las facciones, en el jefe del Gobierno de España. Esto no quiere decir —¡Dios le libre!— que se convierta en un gobernante conservador: España 1ene su revolución pendiente y 1ene que llevarla a cabo. Pero hay que llevarla a cabo —aquí está el punto decisivo— con el alma ofrecida por entero al des1no total de España, no al rencor de ninguna bandería. Si las condiciones de Azaña, que tantas veces antes de ahora hemos calificado de excepcionales, saben dibujar así las caracterís1cas de su Gobierno, quizá le aguarde un puesto envidiable en la historia de nuestros días [...] España no puede eludir el cumplimiento de su revolución nacional. ¿La hará Azaña? ¡Ah, si la hiciera!...Y si no la hace, si se echan encima el furor marxista, desbordando a Azaña, o la recaída en la esterilidad derechoide, entonces ya no habrá más que una solución: la nuestra. Habrá sonado, redonda, gloriosa, madura, la hora de la Falange nacionalsindicalista”55. Después de las elecciones, José Antonio acordó una tregua para poner en pausa las acLvidades escuadritas propias de la milicia del parLdo, su principal objeLvo era evitar que el nuevo gobierno tomase medidas contra los movimientos violentos de la ultraderecha. Esto no tuvo demasiado éxito, el gobierno aprovechó la ocasión para atacar con contundencia los grupos de derechas, en concreto, la Falange. Una de las primeras represalias fue la censura del parLdo, clausurando su sede el 27 de febrero de 1936 bajo la acusación de que tenían armas ilegales. Unos días después, conLnuaron con la censura cerrando su medio propagandísLco más fuerte, la revista Arriba. Como consecuencia a esta fuerte represión, los Falangistas rompieron la tregua y empezó una escalada de violencia en las calles. Uno de los altercados más relevantes se 55 Río Cisneros, A. del (1950). Obras Completas de José Antonio Primo de Rivera. Madrid: Ediciones del Movimiento, p. 676.
25 produjo a raíz de la muerte de un estudiante falangista, lo que llevo al grupo de extrema derecha liderados por el Sindicato Español Universitario a movilizarse en contra del profesor y CatedráLco Luis Jiménez de Asúa, un conocido simpaLzante socialista56. En el tumulto, falleció uno de los escoltas del profesor, un policía llamado Jesús Gisbert, lo que desencadenó una escalada de tensiones. Al funeral acudieron más de cien mil personas, reivindicando venganza. Las tensiones desembocaron en la quema del edificio donde estaba la sede del periódico La Nación, perteneciente a los grupos de ultraderecha, y la quema de dos iglesias. 3.6. La detención de José Antonio Primo de Rivera El 14 de marzo de 1936 se llevaron a cabo una serie de detenciones a los altos cargos del de la junta políLca del parLdo, entre los que destacan José Antonio Primo de Rivera, Raimundo Fernández Cuesta y Julio Ruiz de Alda. Todos ellos fueron detenidos por violar la prohibición de acceso a la sede de su parLdo, que se había impuesto a través de un precinto policial. Desde ese día, hasta su asesinato en un pelotón de fusilamiento, Primo de Rivera no volvió a estar en libertad. Uno de sus textos más conocidos lo escribió dentro de los propios calabozos de la Dirección General de Seguridad, en el que manifestaba lo siguiente: “Rusia ha ganado las elecciones. Sus diputados son sólo quince, pero los gritos, los saludos, las manifestaciones callejeras, los colores y dis1n1vos predominantes son ^picamente comunistas. Y el comunismo manda en la calle; en estos días los grupos comunistas de acción han incendiado en España centenares de casas, fábricas e iglesias; han asesinado a mansalva, han des1tuido y nombrado autoridades... Sin que a los pobres pequeños burgueses, que se imaginan ser ministros, les haya cabido más recurso que el disimular esos desmanes bajo la censura de la Prensa”57. Unos meses después, el parLdo fue prohibido definiLvamente por orden de un juez58, la militancia en la Falange no estaba permiLda, lo que paradójicamente provocó que 56 GONZÁLEZ CALLEJA, E: (2015). Cifras cruentas. Las víchmas mortales de la violencia sociopolíhca en la Segunda República española (1931-1936). Granada: Comares, pp. 297-299. 57 FELIPE XIMÉNEZ DE SANDOVAL (1949). José Antonio. BiograDa. Madrid: Lazareno-Echániz, pp. 715-720. 58 JOSÉ ANTONIO PAREJO FERNÁNDEZ (2004). La Falange en la Sierra Norte de Sevilla (1934-1956). Sevilla:
32 nacionalsindicalista, al alborear de la inmensa tarea de reconstrucción patria bosquejada en nuestros 27 puntos, sino a reinstaurar una mediocridad burguesa conservadora (de la que España ha conocido tan largas muestras), orlada, para mayor escarnio, con el acompañamiento coreográfico de nuestras camisas azules”75. Nunca sabremos los verdaderos moLvos por los que José Antonio cambió tan radicalmente de versión acerca del Golpe de Estado, tuvo que ser muy frustrante para el haber estado tantos años de su vida dedicándose a organizar una revolución y cuando más cerca estaba de alcanzar su objeLvo, tener que quedarse en un segundo plano como un mero espectador desde la cárcel. Uno de los miembros de la Junta PolíLca del parLdo, Manuel Valdés Larrañaga, proporcionó una serie de hechos, como fue el la consulta pracLcada por Primo de Rivera a los miembros de la Falange sobre si querían parLcipar o no, la respuesta fue muy dividida. Las dos posturas fueron: “Una pesimista, encabezada por Julio Ruiz de Alda, en el sen1do de que todo se nos había ido de las manos y otra mantenida personalmente por mí, que par^a del principio de que era necesario ir al movimiento porque nuestra gente, nuestra base, par1cipáramos o no par1cipáramos, irían de todas formas [...] empujada por una fuerza incontrolada a la cual no podíamos ni debíamos oponernos”76. Antes del Golpe de Estado, ya se había intentado liberar a Primo de Rivera de la cárcel. El objeLvo era que obtuviese un escaño en las elecciones que se habían repeLdo en Cuenca, se le pudo incluir en las listas electorales, pero nada de esto sirvió ya que la Junta Electoral presentó la misma lista de febrero. Como no triunfó el Golpe de Estado y se inició la conLenda, se intentaron otros métodos de liberarle, uno de los que ha quedado constancia fue el intento por trasladar al mandatario vía canje a cambio de treinta prisioneros republicanos y seis millones de pesetas. Otros intentos fueron a través de sobornos e incluso por la fuerza, con el apoyo de la Alemania Nazi, pero ninguno funcionó. 75 RÍO CISNEROS, A: Obras Completas de José Antonio Primo de Rivera. Madrid: Ediciones del Movimiento, (1950), pp. 751.753. 76 VALDÉS LARRAÑAGA, M. (1994). De la Falange al Movimiento (1936-1952). Madrid: Fundación Nacional Francisco Franco, pp. 13-14.
33 Primo de Rivera observaba como sus posibilidades para jugar un papel central en la dirección de España menguaban poco a poco. En agosto de 1936 decide lanzar una propuesta, crear un nuevo gobierno que unificase las ideas de izquierdas y de derechas, con el objeLvo de acabar con la conLenda. Para Primo de Rivera la Guerra era todo lo contrario a los objeLvos que buscaba con la Falange, que consisean en la unión de todos los españoles, alejándolos de los parLdos políLcos y unificándolos en un único sindicato sin clases sociales, bajo un programa fascista. La propuesta de Primo de Rivera consisea en formar un gobierno basado en un programa que reforzase el Estado de Derecho, reformando por completo el plano económico y centrando su atención en el sector agrario, y, por otro lado, una reforma educaLva y social, devolviendo la enseñanza a la Iglesia. También proponía la erradicación de cualquier agrupación violenta, lo que suponía, no solo la eliminación de las milicias comunistas o anarquistas, sino también la falangista. El Gobierno que proponía debía estar formado por: “Presidencia: Mar^nez Barrio. Estado: Sánchez Román. Jus1cia: Álvarez (D.[on] M.[elquíades]). Guerra: El Presidente. Marina: Maura (M.[iguel]). Gobernación: Portela. Agricultura: Ruiz Funes. Hacienda: Ventosa. Instrucción Pública: Ortega y Gasset. Obras Públicas: Prieto. Industria y Comercio: Viñuales. Comunicaciones [sin nombre]. Trabajo y Sanidad: Marañón”. En cuanto a su programa políLco, los principales puntos que Primo de Rivera defendían eran los siguientes: “1. Amnis^a general. 2. Reposición de los funcionarios declarados cesantes a par1r del 18 de julio. 3. Disolución y desarme de todas las milicias. La existencia comprobada de grupos organizados militarmente hará recaer la responsabilidad sobre las asociaciones o par1dos con los que mantengan relación notoria. 4. Alzamiento del estado de alarma y de prevención. (Si por razones de orden público no se considera esto posible, modificación de la ley Orden Público, en el sen1do: 1.o De que la prisión guberna1va no pueda durar más de quince días, ni ser impuesta más de dos veces cada seis meses; 2.o Que las clausuras de centros polí1cos se sujeten a las mismas normas; 3.o Que las multas guberna1vas se hayan de imponer por resolución fundada y, no siendo impuestas en aplicación de preceptos fiscales, no se hagan efec1vas sino después de agotados los
34 recursos legales. 5. Revisión de las incautaciones realizadas durante el período anormal, en orden a acomodarlas a los preceptos vigentes antes del 18 de julio. 6. Declaración de inamovilidad de todos los funcionarios públicos, salvo lo que dispusieran los reglamentos orgánicos de los dis1ntos cuerpos vigentes el 18 de julio. 7. Supresión de toda intervención polí1ca en la administración de Jus1cia. Esta dependerá del Tribunal Supremo, cons1tuido tal como está y se regirá por las leyes vigentes antes del 16 de febrero úl1mo. 8. Implantación inmediata de la ley de Reforma agraria. 9. Autorización de la enseñanza religiosa, some1da a la inspección técnica del Estado. 10. [...] [cons1tución del gobierno citado]. 11. Redacción de un programa de polí1ca nacional reconstruc1va y pacificadora. 12. Clausura de las Cortes durante seis meses y autorización al Gobierno para legislar dentro de las líneas del programa aprobado”77. El punto final de su propuesta consisea en viajar él mismo a las zonas controladas por los sublevados para firmar un acuerdo de paz. El bando republicano, liderado por José Giral , en un principio sí que consideró su propuesta, pero finalmente la rechazó. Primo de Rivera pasó sus úlLmos años contradiciéndose en sus discursos. En algunas ocasiones defendía una postura de ultraderecha y otras argumentaba en contra del movimiento conservador. Algunos ejemplos los tenemos en una entrevista que se presentó como prueba en su úlLmo juicio ante el Tribunal Popular de Alicante, que tuvo con un periodista norteamericano, Jay Allen, quién le preguntó: “qué diría usted si le dijese que el general Franco, un patriota nacionalista, había traído aquí a alemanes e italianos, prome1endo entregar territorio español en Mallorca a los italianos y las Islas Canarias a los alemanes y llevando a Europa más cerca de la guerra que nunca?”, este respondió: Eso no es verdad. Yo no sé nada. Ni sé si estaré incluido en el nuevo Gobierno si ganamos. Yo sí sé que, si gana este movimiento, y resulta que no es más que reacción, entonces re.raré a mis falangistas y volveré probablemente a estar aquí, o en otra cárcel, dentro de pocos meses, añadiendo seguidamente: Si esto es así, están equivocados. Provocarán una reacción aún peor. Precipitarán a España a un abismo. Tendrán que cargar conmigo. Usted sabe que yo siempre he luchado contra ellos. Me llamaban hereje y bolchevique”78. 77 PRIMO DE RIVERA Y URQUIJO, M. (1996). Papeles póstumos de José Antonio. Barcelona: Plaza y Janés, pp. 142.145. 78 DIMAS, F. (2023, mayo 5). El juicio a José Antonio Primo de Rivera respetó el debido proceso y las leyes vigentes. h|ps://www.infolibre.es/opinion/blogs/asociacion-memoria-militar-democrahca/juicio-jose-
35 4.4. Las ÚlVmas Horas de Primo de Rivera José Antonio fue trasladado a Valencia, y unos meses después, en octubre de 1936, se inició un procedimiento contra él, su hermano Miguel y la mujer de su hermano, Margarita Larios. Se les acusaba de haber parLcipado en la sublevación militar, concretamente de los delitos de sedición y rebelión militar. Ambos serían juzgados por una nueva insLtución, los Jurados Populares compuestos por tres magistrados profesionales y 14 jueces legos, que, a diferencia de su composición en la actualidad, estaban compuestos por miembros leales al Frente Popular. Algunos autores, como Feito, dudan de la imparcialidad de estos jurados, la gran mayoría eran puestos a dedo por el propio Gobierno, y llegaron a rechazar la toga de los jueces por considerarla un símbolo de la alta burguesía. A la cabeza del Tribunal se puso al Juez Eduardo Iglesias Portal, un reputado jurista de la época, que ya se había enfrentado a varias figuras de la ultraderecha y demostró su lealtad a la República en mulLtud de ocasiones. El juicio duró cuatro sesiones, la más relevante fue la primera, cuando Primo de Rivera anunció que se iba a defender a sí mismo, a su hermano y a su cuñada. Vida Gil Tirado, fiscal del caso, tuvo que prevenir al Jurado del gran poder de oratoria con el que contaba José Antonio, también alabó la cultura del falangista, explicando que no podía compeLr con su nivel cultural, digno de un parlamentario. Durante la primera vista, se expusieron los delitos de los que estaban acusados los tres falangistas, regulados en los areculos 237 y 238 del Código de JusLcia Militar. Primo de Rivera negó tanto su implicación en el Golpe como haber ordenado a sus seguidores parLcipar en el mismo. José Antonio afirmo que, de todos los altos mandos militares implicados en la sublevación, solo mantenía amistad con Sanjurjo por haber sido ínLmo de su padre. Al día siguiente, el 17 de noviembre, comenzó la segunda parte del juicio, y por la tarde, se leyeron las conclusiones a las que había llegado el Ministerio Fiscal. Posteriormente, se llevaron a cabo las exposiciones del Fiscal y de José Antonio, antonio-primo-rivera-respeto-debido-proceso-leyes-vigentes_132_1489562.html. InfoLibre. (Fecha de consulta 1 de abril de 2024).
36 terminando sobre las ocho de la tarde. Los jurados se reLraron de la sala, debían responder a veinLséis preguntas para determinar la culpabilidad o no de los acusados, algunas de las preguntas iban desde su colaboración con los sublevados para acabar con el Gobierno republicano, hasta su implicación en la dirección de la Falange desde la cárcel cuando había sido declarada ilegal. Las úlLmas preguntas se centraban más en la parLcipación de su hermano y su cuñada, conspirando en la sombra para ayudar a Primo de Rivera en su parLcipación con el Golpe Militar79. El Jurado tardó más de cuatro horas en tomar las decisiones, alguno de los presentes, como el reportero cronista del juicio, Ricardo Gullón, relató que durante la espera un grupo de radicales entró en la sala de reuniones para ver lo que estaba pasando. Durante esta larga espera, muchas personas que habían estado contemplando la oratoria de Primo de Rivera se le acercaron para felicitarle por sus dotes e ingenio en el arte de la oratoria, varios de ellos pertenecientes a grupos anarquistas y republicanos. Finalmente, José Antonio Primo de Rivera fue condenado a muerte, su hermano a treinta años de pena privaLva de libertad, y su mujer a seis. Según el relato que ofrecieron las hijas del magistrado Iglesias Portal, Primo de Rivera primero se giró para felicitar a su hermano y cuñada por haberse salvado, y posteriormente dio un abrazo al magistrado y le dijo que “senea el mal rato que por su causa estaba pasando”, pues ambos eran grandes amigos.80 La mañana del viernes 20 de noviembre de 1936 José Antonio fue fusilado en la Cárcel de alicante, por un pelotón de catorce fusileros que llevaron a cabo seis disparos cada uno, las cinco vícLmas recibieron un total de ochenta Lros. Gracias al trabajo realizado por el historiador STANLEY G. PAYNE, contamos con la ficha de todos los funcionarios presentes aquella mañana: “Don Fernando Abadía García: Oficial de Régimen, Diligencias y Dirección; Don Trinidad Muñoz Andrés: Oficial de Economato, Gabinete y Administración; Don Telesforo Llovel Morató: Oficial de Interior, Limpieza, Sótanos y Enfermería; Don Enrique Maciá Bermejo: 79 RURAL, Á. C. (2020, febrero 21). El juicio por rebelión a José Antonio Primo de Rivera. Jot Down Cultural Magazine. h|ps://www.jotdown.es/2020/02/el-juicio-por-rebelion-a-jose-antonio-primo-derivera/. (Fecha de Consulta 1 de abril de 2024). 80 VILLATORO, M. P. (2019, diciembre 2). ¿Farsa o jushcia? Las dudas del juicio que condenó a muerte a José Antonio Primo de Rivera. ABC.es. h|ps://app.bibguru.com/p/2e6f0b21-0f4f-4d66-a6c2e54765b0df9b. (Fecha de consulta 2 de abril de 2024).
37 Oficial auxiliar de Interior y Comunicaciones; Don Enrique Alijo Longay: Oficial de Rastrillos; Don Germán Quereda Torregrosa: Oficial del Pa1o de Lavandería y Cuarta Galería; Don Miguel García Jiménez: Oficial del Pa1o de Lavaderos y Primera Galería; Don Antonio Flores Guillén: Oficial de Provisional y Pa1o del mismo; Don Juan José Menor Calatayud: Oficial de Provisional de 08.30 a 12.30 y de 14.30 a 18.30 horas; Don Manuel Lledó Brotóns: Auxiliar General de 08.30 a 12.30 y de 14.30 a 18.30 horas”. Según los tesLgos, los funcionarios se situaron a tan solo tres metros de los condenados, con sus fusiles marca Mauser modelo Oviedo 1916, cuyo alcance efecLvo era de doscientos metros. En el propio paLo de la cárcel se congregaron un gran número de civiles y espectadores a la espera del fusilamiento, tuvo que ser tan caóLco que el mismo Director de la Prisión, Adolfo Crespo Orrios, no quiso facilitar ni un solo documento que detallase ese día en el juicio que se llevó a cabo en 1939 sobre estos hechos. Otra de las incoherencias del caso fue la negligencia comeLda por los forenses ese mismo día, cuya obligación era presenciar el fusilamiento, para después declarar el fallecimiento, pero no presenciaron el acto. Uno de los forenses, José Aznar Esteruelas, maño de 56 años, fue interrogado el 3 de mayo de 1940 ante un juez, cuando le preguntaron sobre estos hechos su respuesta fue “Me tocó por turno, como médico forense, asis1r al fusilamiento de José Antonio y de los otros ‘‘cuatro már1res de Novelda’’, fusilamiento que no presencié pues esperé en uno de los pasillos de la cárcel provincial a que se llevase a cabo, para después cer1ficar la muerte... Puedo manifestar que a uno de los otros cuatro fusilados le tuvieron que disparar dos 1ros de gracia, pues parece ser que principalmente en el momento de la ejecución se cuidaron de apuntar a José Antonio y descuidaron a los demás”. Sobre el fusilamiento del falangista existen mulLtud de versiones, una de ellas la describe uno de los presentes ese mismo día, el empresario Joaquín Marenez Arboleya. Este relató unos años después del suceso lo que vivió en aquel paLo de prisiones: “Se quebró su cuerpo [el de José Antonio], cayendo doblado, empapadas en sangre sus rodillas. La chusma allí reunida gritó obscenidades”.
38 5. EL LEGADO DE JOSÉ ANTONIO PRIMO DE RIVERA José Antonio Primo de Rivera no solo es recordado por su destacado papel políLco como fundador de la Falange Española, sino también por su faceta como prolífico escritor. A través de sus obras literarias, Primo de Rivera dejó un legado intelectual que refleja su visión políLca, pero mucho más interesante aún, sus inquietudes filosóficas, sociales y culturales. Sus obras abarcan una amplia gama de géneros, desde la poesía hasta la prosa ensayísLca, contemplando su concepción de Hombre y Estado y realizando múlLples críLcas al Liberalismo y Marxismo. Todos estos escritos revelan la profunda introspección y el compromiso con sus ideales que caracterizaban su pensamiento, muy alejados de otros revolucionarios de la época. En este úlLmo apartado, trataremos algunos de los puntos más interesantes de sus obras más destacadas, analizando su contenido, influencia y relevancia en el contexto histórico de la España de su época. Las obras de José Antonio se proyectan sobre un marco histórico donde se produjeron numerosos acontecimientos políLcos y sociales que determinarán su reflexión y acLtud sobre el papel (y en muchas ocasiones ante un escenario). Si ordenásemos todas las obras del autor, observaríamos el desarrollo de su personalidad, paralelo a una serie de acontecimientos políLcos y personales, que van formando sus ideas sobre la políLca española. Gracias a sus escritos podemos tener una visión de la moral del autor, donde se muestran sus inquietudes y pensamientos. Al entrar a analizar sus obras podemos percibir un tono aleccionador y críLco, tratando de transmiLr su mensaje de forma dinámica pero introspecLva. Las obras de José Antonio se pueden dividir en dos grupos; el primero, anterior a la creación de la Falange, que abarca desde 1922 hasta octubre de 1933, y el segundo, en su etapa falangista, que comprende desde el 29 de octubre de 1933 (fundación de la Falange) hasta el 18 de noviembre de 1936, cuando escribe su testamento antes de su muerte.
39 5.1. Sus Obras antes de fundar la Falange En la primera fase nos encontramos con los inicios de José Antonio en la políLca, es interesante destacar que sus primeros textos coinciden con la dimisión de su padre, el General Primo de Rivera, el 28 de enero de 1930. Con la caída de la dictadura no tardan muchos autores, anteriormente censurados, en salir a criLcar al exmandatario, lo que José Antonio denominó con la ironía que le caracterizaba, “la hora de los enanos”, en este momento histórico todas sus obras se centrarán en defender el nombre de su padre. El 16 de marzo de 1930 se produce otro de los momentos más duros en la vida de José Antonio, la muerte de su padre, lo que manifestará en sus obras a través de una fuerte melancolía, pero que, al mismo Lempo, uLlizará como combusLble para centrar su trabajo y mente en el análisis de la historia de España. Entre los principales puntos que redactó, destacan el análisis del Poder, la psicología del pueblo español o la políLca nacional. Centra su trabajo en una visión idolatrada de la Dictadura de su padre con el objeLvo de proponer una solución a los problemas que se vivían en la España de ese momento. Resulta de interés citar algunas de sus concepciones más importantes plasmadas en sus obras y cartas: En primer lugar, tenemos una breve referencia sobre la pérdida de la unidad en la Carta que envía a Julián Pemaren: “La pérdida de la unidad (territorial, espiritual, histórica), ¿es menos patente aquí que en otras partes) En todo caso podrá decirse que hay que esperar a que las cosas se pongan peor. Pero, si es posible hacerlo antes, ¿qué ventaja .ene el aguardar a los momentos desesperados? Sobre todo, cuando está en gestación una dictadura socialista, organizada desde el Poder, que colocaría a España, de no malograrse, en situación de muy diXcil vuelta”81. En esa misma carta dirigida al políLco y escritor, habla también de la religión y dice lo siguiente: 81 "La violencia y la jushcia". Carta a Julián Pemar‡n. 02-04-1933.
40 “Mientras en Roma se firma el Tratado de Letrán, aquí tachamos de an.católico al fascismo. Al fascismo que, en Italia, después de noventa años de masonería liberal, ha restablecido en las escuelas el crucifijo y la enseñanza religiosa. Comprendo la inquietud en países protestantes donde pudiera haber pugna entre la tradición religiosa nacional y el fervor católico de una minoría. Pero en España ¿a qué puede conducir la exaltación de lo genuino nacional sino a encontrar las constantes católicas de nuestra misión en el mundo?". En segundo lugar, tenemos una críLca al pensamiento nacional en una carta dirigida a Luca de Tema publicada en el Diario ABC: “En un Estado fascista no triunfa la clase más fuerte ni el par.do más numeroso; que triunfa el principio ordenador común a todos, el pensamiento nacional constante, del que el Estado es órgano”82. Con la llegada a la vicepresidencia de la Unión Monárquica el 2 de Mayo de 1930, Jose Antonio cambia por completo su iLnerario y empieza una nueva etapa dedicada al completo a la políLca. Todo ello queda reflejado en sus obras y, sobre todo, en los diferentes actos que llevará a cabo por toda España. Un año después se proclama la Segunda República, Jose Antonio se presentará a las elecciones de Madrid del 4 de octubre de 1931, pese a su fracaso electoral uLliza este momento para publicar su manifiesto el 29 de sepLembre de ese mismo año bajo el nombre "Por una sagrada memoria hay que oír a los acusados", donde plasma al completo su ideología revolucionaria. Durante esta primera etapa, Jose Antonio vive un gran número de hechos históricos de mucha trascendencia para el país, como fue la caída de la Monarquía, la proclamación de la República y unos años de fuerte inestabilidad políLca y social. Estos hechos propiciaron que José Antonio predijese un futuro lleno de incerLdumbres y riesgos, esto lo muestra en la conferencia sobre “La forma y el contenido de la Democracia” presentada en Madrid el 16 de enero de 1931, donde expresó lo siguiente: 82 "Crisis del liberalismo" (1a Carta a J.I. Luca de Tena). Diario ABC. 22-03-1933.
41 "la aspiración a una vida democrá.ca, libre y apacible será siempre el punto de mira de la ciencia polí.ca, por encima de toda moda", dis.nguiendo entre la forma y el contenido de la democracia. Y concluía "No prevalecerán los intentos de negar derechos individuales ganados con siglos de sacrificios. Lo que ocurre es que la ciencia tendrá que buscar, mediante construcciones de "contenido", el resultado democrá.co que una "forma" no ha sabido depararle. Ya sabemos que no hay que ir por el camino equivocado; busquemos, pues, otro camino, pero no mediante improvisaciones". Según la visión de José Antonio, el problema durante la Segunda República residía en la ineficacia de la democracia, que, en su opinión, era incapaz de servir a la sociedad, generando una fuerte fragilidad frente al comunismo. Lo que estaba haciendo el autor era mostrar una debilidad de la democracia para jusLficar el fascismo, parLendo sus premisas de esta base y formulando en su teoría una corrección del individualismo extremo y del colecLvismo absoluto. Primo de Rivera presenta una fuerte críLca al liberalismo en el año 1933, que coincide con el momento histórico donde esta teoría económica llega a su mayor crisis. Es interesante leer alguno de sus areculos relacionados con el Liberalismo, donde el autor expresa sin tapujos su opinión: “El liberalismo es, por una parte, el régimen sin fe: el régimen que entrega todo, hasta las cosas esenciales del des.no patrio, a la libre discusión. Para el liberalismo nada es absolutamente verdad ni men.ra. La verdad es, en cada caso, lo que dice el mayor número de votos. Así, al liberalismo no le importa que un pueblo acuerde el suicidio con tal que el propósito de suicidarse se tramite con arreglo a la ley electoral. Y como para que funcione la ley electoral .ene que es.mularse existencia de bandos y azuzarse la lucha entre ellos, el sistema liberal es el sistema de la perpetua desunión, de la perpetua ausencia de una fe popular en la comunión profunda de des.no”. En la misma obra expresa lo siguiente “El liberalismo nos divide y agita por las ideas; el socialismo taja entre nosotros la sima, aún más feroz, de la lucha económica. ¿Qué se hace, en uno y otro régimen, de la unidad de des.no, sin la que ningún pueblo es propiamente un pueblo?83”. 83 “La Nueva España”, Ar‡culo no publicado y deshnado a Patria Sindicalista, de Zaragoza. Mayo 1934.
48 entendemos que un pueblo es eso: una integridad de des.no, de esfuerzo, de sacrificio y de lucha, que ha de mirarse entera y que entera avanza en la Historia y entera ha de servirse”93. 5.4. El legado de José Antonio En el transcurso de este estudio sobre la vida y obras de José Antonio Primo de Rivera, me ha deslumbrado las dotes que poseía en el arte de la elocuencia, la erudición y su oratoria. Más allá de sus convicciones políLcas, es innegable que Primo de Rivera destacó por ser un brillante intelectual, hábil comunicador y escritor. Tenía una gran capacidad para expresar ideas complejas y transcribirlas en conceptos breves y persuasivos, que sumado a sus grandes conocimientos históricos permiLeron que su carrera en la abogacía tuviese grandes éxitos. Su habilidad para cauLvar a las masas le fue muy úLl en el panorama políLco, aprovechando en múlLples discursos e intervenciones parlamentarias su talento. Merece este autor ser diferenciarlo de otros líderes fascistas con los que comparea ideología, pero no personalidad. Mientras que algunos de estos se apoyaban en la demagogia y la manipulación para llegar a sus fines, José Antonio destacó por su compromiso con sus ideales y un agudo intelecto. Pese a que su posicionamiento políLco era extremadamente radical, no por ello merece menos valoración en sus habilidades y contribuciones a la historia de España. Su legado intelectual trasciende las barreras ideológicas permiLendo su estudio, no por su doctrina, si no por su capacidad de influencia. En conclusión, más allá de las múlLples controversias que rodean su figura, el objeLvo de este trabajo ha sido dejar constancia de la capacidad humana que tenía Primo de Rivera para expresar ideas profundas con una gran claridad, lo que nos ha permiLdo estudiar su persona gracias al abundante bagaje literario con el que contamos. 93 Parlamento. "Concepto de Estado". 19-12-1933
49 6. APÉNDICE DOCUMENTAL Anexo 1 Manifiesto de Primo de Rivera. La Prensa, 19/09/1923.
50 Anexo 2 Figura1: Telegrama del Presidente de la Mancomunidad Interinsular de Cabildos y primer telegrama de Manuel Delgado Barreto. Gaceta de Tenerife, 23/09/1927. Figura 2: Segundo telegrama de Manuel Delgado Barreto. Gaceta de Tenerife, 25/09/1927.
51 Anexo 3 Cartel de Falange Española de las JONS. Fuente: Colegio Internacional –sek el casLllodepartamento de ciencias sociales, geograma e historia. Anexo 4 Cartel electoral de la CEDA con la imagen del líder del parLdo, José María Gil-Robles. ©ElMundo, 2016. Anexo 5 Figura 1: 19 años de Unión SoviéLca y de lucha por la libertad y la paz mundial, 1936. Fuente: Carulla, J. y Carulla, A.: La Guerra Civil en 2000 carteles. Barcelona, Postermill, S.L., 1996. Vol. 1, pp. 250. Figura 2: Industria de guerra: Potente palanca de la victoria, 1936. Fotomontaje. Fuente: Forment, A.: Josep Renau. Valencia, Generalitat Valenciana, 2004. Pp. 74
52 Figura 3: Obreros, campesinos, soldados, intelectuales, reforzad las filas del ParLdo Comunista, 1937. Cromolitografia, 86 x 116 em. Fuente: Carulla, J. y Carulla, A.: La Guerra Civil en 2000 carteles. Barcelona, Postermill, S.L., 1996. Volumen 1, pp. 180. Figura 4: 11 Febrero 1873: un anhelo; 14 Abril 1931: una esperanza; 16 Febrero 1936: una victoria, 1938. Fuente: Carulla, J. y Carulla, A.: La Guerra Civil en 2000 carteles. Barcelona, Postermill, S.L. 1996. Volumen 1, pp. 154. Figura 5: 1º de Mayo Pasaremos ¡ofensiva en todos los frentes!, 1938. Fotomontaje. Fuente: Carulla, J. y Carulla, A.: La Guerra Civil en 2000 carteles. Barcelona, Postermill, S.L., 1996. Vol.1, pp. 313.
53 Figura 6: El comisario, nervio de nuestro ejército popular, 1936. Fuente Forment, A.: Josep Renau. Valencia, Generalitat Valenciana, 2004. Pp. 73. Figura 7: Todos en pie de guerra, 1937. Fuente: Carulla, J. y Carulla, A.: La Guerra Civil en 2000 carteles. Barcelona, Postermill, S.L., 1996. Volumen 1, pp. 274. Figura 8: 1808-1936: De nuevo por nuestra independencia, 1937. Aerógralo. Fuente: Forment, A.: Josep Renau. Valencia, Generalitat Valenciana, 2004. Pp. 72.
54 Anexo 6 Cartel Arriba España, unión de campesinos y soldados, 1936. Anexo 7 El analfabeLsmo ciega el espíritu. Soldado instrúyete VILA, V. 1936 – 1939. Anexo 8 Tú país te necesita, Alfred Leete, 1914.
55 Anexo 9 Figura 1: Cartel de Frente de Juventudes de Almería de 1947 Figura 2: Portada de la revista “Flechas y Pelayos” del 19 de Julio de 1942 Figura 3: Cartel del Día de la Madre de 1944
56 Anexo 10 Dos carteles electorales de la campaña electoral española de febrero de 1936. Fuente: Avilés, J. (2017, 21 abril). 1936: Fraude y violencia en las elecciones del Frente Popular. El Español. h^ps://www.elespanol.com/el-cultural/letras/20170421/fraude-violenciaelecciones-frente-popular/210229942_0.html. Anexo 11 Figura 1: Ganar la guerra GIRÓN Figura 2: MELENDRERAS, E.1 936
57 Figura 3: Los trece puntos de la victoria, 1936 Figura 4: El ejercito popular es el ejercito de la república. PARRILLA, 1936 Figura 5: Compañeros! Aumentando la producción aplastaremos el fascismo! CIENAS 1936 – 1939
64 v ISIDRO GOMÁ TOMÁS, 1869-1940. (s/f). Filosofia.org. Recuperado el 8 de abril de 2024, de h^ps://www.filosofia.org/ave/001/a223.htm. (Fecha de Consulta: 20 de marzo de 2024). v ISMAEL SAZ: Mussolini contra la Segunda República. HosLlidad, conspiraciones, intervención (1931-1936). Valencia: InsLtución Alfons El Magnánima. v J. L. RODRÍGUEZ JIMÉNEZ: Historia de Falange Española de las JONS, Madrid, Alianza Editorial, 2000. v JAVIER JIMÉNEZ CAMPO: El fascismo en la crisis de la II República. Madrid: Centro de InvesLgaciones Sociológicas, 1979. v JOAN MARIA THOMAS (2017). José Antonio. Realidad y mito. Barcelona: Debate. v JOSÉ ANTONIO PAREJO FERNÁNDEZ (2004). La Falange en la Sierra Norte de Sevilla (1934-1956), Universidad de Sevilla; Ateneo de Sevilla. v JOSÉ MARÍA GARCÍA DE TUÑÓN AZA: José Antonio y la República, Oviedo, Tarfe, 1996. v JOSÉ MARÍA Zavala: La pasión de José Antonio, Barcelona, Plaza & Janés, 2011; J.M. Thomás, José Antonio. Realidad y mito, Barcelona, Debate, 2017. v JOSÉ MIGUEL PEREZ GARCÍA (2004): “La División Provincial” en 75 Aniversario de la creación de la Provincia de Las Palmas: 21 de sepLembre de 1927 - 21 de sepLembre de 2002. Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria. v JUAN CARLOS LOSADA :En el combate por la historia, La República, La Guerra Civil, El Franquismo, Barcelona, Pasado y Presente, 2012. v JUAN PICASSO GONZÁLEZ: Expediente Picasso : [resumen del Excmo. Sr. General de División Don J. Picasso González referente al expediente instruido por él con moLvo del abandono de posiciones en el territorio de Melilla en los meses de julio y agosto]. Ediciones Moreta, Madrid (España), 1931. v JULIÁN CASANOVA: La iglesia de Franco. Vol. 124. Barcelona Grupo Planeta (GBS), 2005. v JULIO GIL PECHARROMÁN: José Antonio Primo de Rivera. Retrato de un visionario, Madrid, Temas de Hoy, 1996. v L. M. SANDOVAL: José Antonio visto a derechas, Madrid, Actas, 1998. v NICOLÁS SESMA LANDRIN: “De la elite intelectual a la aristocracia políLca. El discurso de la renovación ideológica y generacional en Gerarchia, Rassegna Mensile della
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68 • "CARCELERA" Autógrafo en el semanario mural La Voz de los Arios. Prisión Celular de Madrid. 8 sepLembre 1932