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La Desamortización de José I Bonaparte y su repercusión en el patrimonio cultural Estudio de los documentos del Archivo General de Simancas

Rodríguez Fernández, Jonatán

Abstract

Departamento de Prehistoria, Arqueología, Antropología Social y Ciencias y Técnicas Historiográficas

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Facultad de Filosofía y Letras Grado de Historia La Desamortización de José I Bonaparte y su repercusión en el patrimonio cultural Estudio de los documentos del Archivo General de Simancas Departamento de Prehistoria, Arqueología, Antropología Social y Ciencias y Técnicas Historiográficas Jonatán Rodríguez Fernández Tutor: Francisco J. Crespo Muñoz Curso: 2023 -2024 Resumen: Estudio del proceso desamortizador llevado a cabo por José I Bonaparte a su llegada al trono español, que afectó al patrimonio cultural de diversas órdenes religiosas y realidades eclesiales, a través de la documentación de la sección de Gracia y Justicia en el Archivo General de Simancas. Se realiza un acercamiento histórico a los testimonios documentales del “Gobierno Intruso”, que ofrecen una detallada información sobre el devenir del patrimonio afectado por las medidas bonapartistas. Por medio de un análisis archivístico y documental de los expedientes tocantes a todas las diócesis españolas, se expone la problemática del proceso desamortizador y sus repercusiones patrimoniales. Palabras clave José I Bonaparte, Desamortización, Patrimonio cultural, Fuentes documentales, Archivo General de Simancas. Abstract: Study of confiscation process carried out by José I Bonaparte upon his arrival to the Spanish throne through the documentation of the Grace and Justice section in the General Archive of Simancas (Valladolid), a process that affected the cultural heritage of various religious orders and eclesial realities. A historical approach to the documentary testimonies of the “Intrusive Government” is made to provide detailed information about what happened to the heritage affected by Bonapartist measures. The problems of the confiscation and the patrimonial repercussions are exposed through archival and documentary análisis of the files relating to all Spanish dioceses. Keywords José I Bonaparte, Confiscation, Cultural Heritage, Documentary sources, General Archive of Simancas. ÍNDICE 1.INTRODUCCIÓN .................................................................................................................. 6 1.1. Objetivo ........................................................................................................................... 6 1.2. Metodología y fuentes ..................................................................................................... 6 1.3. Estructura del trabajo ...................................................................................................... 7 2. CONTEXTO HISTÓRICO .................................................................................................. 10 2.1 La desamortización de José Bonaparte .......................................................................... 10 2.2. Los inventarios de bienes patrimoniales y obras de arte ............................................... 13 3. LA PRODUCCIÓN DOCUMENTAL RESPECTO A LA DESAMORTIZACIÓN NAPOLEÓNICA ..................................................................................................................... 20 4. EL ARCHIVO GENERAL DE SIMANCAS Y LA SECCIÓN GRACIA Y JUSTICIA ....... 24 4.1. La sección Gracia y Justicia: contexto archivístico ...................................................... 24 4.2. Análisis documental del “Gobierno Intruso” en Gracia y Justicia ............................... 25 5. ESTUDIOS DE CASO SOBRE LA DESAMORTIZACIÓN DE JOSÉ I Y SU INCIDENCIA EN EL PATRIMONIO.............................................................................................................. 36 5.1. La actuación francesa sobre las obras de arte ........................................................... 36 5.1.1. La Comisión para la Reunión y Custodia de los Monumentos Artísticos en la Catedral de Granada ......................................................................................................... 36 5.1.2. Los tres cuadros atribuidos Rubens: de Fuensaldaña a Madrid ............................ 44 5.2. Los conflictos durante el “Gobierno Intruso” en la Iglesia de Valladolid ......................... 47 5.2.1. La distribución de los ornamentos para el culto por las autoridades locales francesas 47 5.2.2. La Catedral y el obispo vallisoletano .............................................................. 57 5.2.3. El tabernáculo del convento de San Benito en Valladolid................................ 59 6. CONCLUSIONES ............................................................................................................... 64 7. BIBLIOGRAFÍA .................................................................................................................. 66 5 6 1.INTRODUCCIÓN 1.1. Objetivo El objetivo de este trabajo fin de grado es analizar el proceso desamortizador llevado a cabo durante el reinado de José I Bonaparte, centrándonos en las diversas vicisitudes del patrimonio cultural desamortizado, cuyo destino se trató de regular a través de distintos reales decretos y fue objeto de actuaciones concretas frente a diversas problemáticas. 1.2. Metodología y fuentes La metodología empleada para alcanzar el objetivo propuesto es la propia de las técnicas de investigación histórica, reforzadas con prácticas de análisis archivístico. El uso y análisis de fuentes bibliográficas1 ha aportado el acercamiento al estado de la cuestión y el conocimiento del contexto histórico-documental. Por lo que se refiere al estudio de la desamortización josefina, es preciso destacar el esfuerzo investigador de Juan Mercader Riba2, mientras que María José Redondo Cantera ha trabajado en la acción desamortizadora de los franceses en el aspecto artístico3; la labor de Mariano Álvarez García, con su libro sobre el clero de la diócesis de Valladolid durante la Guerra de la Independencia, ilumina la conflictividad del entorno eclesiástico vallisoletano4. La bibliografía de matiz archivístico ha sido de utilidad para el estudio inicial de las fuentes documentales. María Jesús Álvarez Coca realiza una aproximación a la documentación del “Gobierno Intruso” (si bien centrada en el Archivo Histórico Nacional)5; la especificidad 1 Para las citas a pie de página se utilizarán las normas establecidas en la Revista de Investigaciones Históricas. Época Moderna y Contemporánea de la Universidad de Valladolid. 2 MERCADER RIBA, Juan, José Bonaparte, Rey de España (1808-1813), Madrid, C.S.IC., 1971, y “La desamortización de José Bonaparte”, en Hispania, 32 (1972), pp. 587-608. 3 REDONDO CANTERA, María José, “Los inventarios de obras de arte de los conventos vallisoletanos durante la Guerra de la Independencia”, en Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología, 58 (1992), pp.497510, y “Transformaciones del patrimonio arquitectónico y urbanístico en España durante la Guerra de la Independencia: el caso de Valladolid”, en Anales de Arquitectura, 4 (1992), pp. 51-66. 4 ÁLVAREZ GARCÍA, Mariano, El Clero de la Diócesis de Valladolid durante la Guerra de la Independencia, Valladolid, Diputación de Valladolid, 1984. 5ÁLVAREZ-COCA GONZÁLEZ, María Jesús, “Invasión francesa, gobierno intruso. Los fondos de la Guerra de la Independencia en el Archivo Histórico Nacional”, en Cuadernos de Historia Moderna, 37 (2012), pp. 208-211. 7 del Archivo General de Simancas la ofrecen Luis Fernández Martín6 y Leonor Hernández Enviz7. Por lo que se refiere a las fuentes documentales, éstas son la base esencial de este trabajo fin de grado. Con la ayuda de la Guía de Ángel de la Plaza Bores8, se ha trabajado sobre los documentos del Gobierno Intruso, en la sección simanquina de Gracia y Justicia; más concretamente, el análisis se ha centrado en la agrupación documental Asuntos Eclesiásticos. Apoyado en la bibliografía anteriormente citada, se ha realizado el análisis del contexto de producción documental, los agentes intervinientes en los expedientes localizados y los asuntos que, sobre la desamortización napoleónica en España, se testimonian en las unidades documentales analizadas. 1.3. Estructura del trabajo El presente trabajo fin de grado se encuentra dividido en siete apartados, comenzando con una introducción, que esencialmente resume los objetivos del mismo y la metodología y fuentes utilizadas para alcanzarlos. Seguidamente, un segundo apartado establece el contexto histórico de la desamortización bonapartista, referenciando las intenciones desamortizadoras previas, antesala de la actuación josefina y claves para entender el proceder francés. Hemos resaltado la importancia de los inventarios de patrimonio artístico y de bienes culturales muebles, dado que es uno de los asuntos esenciales dentro de la génesis documental, siendo su finalidad la distribución de los vasos y ornamentos destinados al culto, y tener conocimiento de las obras de arte que se alojaban en los conventos suprimidos. El tercer y cuarto apartados se refieren a la producción archivística durante la ocupación francesa, concretamente centrados en la desamortización de José I, focalizando en los 6 FERNÁNDEZ MARTÍN, Luis, “La Sección de “Gracia y Justicia” del A.G.S. y la historia de la Iglesia en España durante el reinado de José I”, en La Guerra de la Independencia (1808-1814) y su momento histórico. III Ciclo de Estudios Históricos de la Provincia de Santander (octubre, 1979), Santander, Institución Cultural de Cantabria, 1982, vol. II, pp. 641-664. 7 HERNÁNDEZ ENVIZ, Leonor, “Los papeles del Gobierno Intruso en el Archivo General de Simancas”, en Congreso internacional Fuentes documentales para el estudio de la Guerra de la Independencia (1808-1814), Pamplona, 1-3 de febrero de 2001, Pamplona, Ediciones Eunate, 2002, pp. 213-226. 8 DE LA PLAZA BORES, Ángel, Archivo General de Simancas. Guía del investigador, Madrid, Ministerio de Cultura, 1992. 8 documentos del Archivo General de Simancas, sección Gracia y Justicia, y, dentro de ella, la agrupación de Gobierno Intruso. El quinto apartado realiza un análisis documental, centrado en los legajos de la mencionada sección, que recogen el testimonio de la temática objeto de este trabajo. En este sentido, se abordan una serie de estudios de caso sobre expedientes extraídos de los legajos consultados: cuatro casos acaecidos con bienes desamortizados de la diócesis de Valladolid y un quinto sobre la actuación francesa con las obras de arte de la Catedral de Granada; en ellos se expone la problemática generada por el proceder desamortizador de las autoridades francesas, con derivadas conflictivas relativas a la distribución de los ornamentos sagrados, las injerencias entre los poderes eclesiásticos y las autoridades civiles locales, etc. El sexto apartado lo constituyen las conclusiones finales, que tratan de recoger una serie de reflexiones suscitadas por la investigación. Por último, un séptimo apartado lo conforma la bibliografía utilizada para la realización de este trabajo fin de grado. 15 1.Orden de José I para trasladar 34 cuadros al depósito del Rosario La documentación del Archivo General de Simancas testimonia la ejecución de los repartos de bienes, motivo de desencuentro entre las parroquias y los intendentes provinciales. En este sentido, dentro del aparataje de decretos josefinos, cabe resaltar el que se dictó el 6 de septiembre de 1809; en la documentación analizada del Archivo General de Simancas se le cita en muchos expedientes24. Los administradores de Bienes Nacionales no llegaron a realizar repartos equitativos del patrimonio desamortizado, desde los conventos hacia las parroquias y hospitales más necesitados, con lo cual los párrocos reclamaron insistentemente y no dudaron en acogerse al citado decreto. En este sentido, se encuentra un escrito enviado por el obispo de Valladolid al ministro de Negocios Eclesiásticos, el conde de Cabarrús, donde se referencia con precisión la normativa de 1810 (imagen 2). 24 ALVÁREZ GARCÍA, Mariano, El Clero de la Diócesis…, op. cit., pp. 49-54. 16 2. Carta del obispo al Ministro de Negocios EclesiásƟcos instando a cumplir con los Reales Decretos Pese a la pretendida exhaustividad, los inventarios de bienes fueron realizados con celeridad. Se puede tomar, nuevamente, el ejemplo de Valladolid. La elaboración de los inventarios de los objetos litúrgicos y las obras de arte en el ámbito vallisoletano la llevó a cabo el canónigo José Berdonces, que era el bibliotecario en la Universidad de Valladolid y pertenecía a la Sociedad de Amigos del País de Valladolid y a la Real Academia de la Purísima Concepción; también se integró en la Colecturía General de Bienes Nacionales, si bien con la intromisión de los militares franceses en la administración de los bienes dimitió, acabando, no obstante, por dirigir la elaboración de las relaciones de obras de arte de los conventos vallisoletanos afectados. Se trata, pues, de un claro ejemplo de ilustrado 17 español que colaboró con los franceses, formando parte de las instituciones del gobierno josefino y viendo con buenos ojos la reforma religiosa. Algunos de los informes efectuados en Valladolid ya son del mismo mes de agosto de 1809; la tarea duró poco más de un mes. Si tenemos en cuenta que fueron más de 22 conventos los afectados, se puede deducir que se trabajó sin pausa. No todos los conventos fueron inventariados: en algunos casos, al no poseer piezas de relevancia que fueran dignas de mención, como los conventos de San Gregorio y San Gabriel; por su parte, los conventos del Carmen Descalzo y de San Agustín carecen de inventarios porque sufrieron el robo o la destrucción de sus bienes durante los enfrentamientos con las tropas francesas, siendo el primer saqueo después de la victoria gala en la Batalla de Cabezón, el 12 de junio de 1808. Se muestran en este trabajo algunos ejemplos de estos inventarios de Valladolid, conservados en el Archivo General de Simancas (imágenes 3 y 4)25. Una primera relación fue trasladada al Ministerio de Asuntos Eclesiásticos, recogiendo algunos de los objetos inventariados y a disposición del intendente provincial, Vicente de Ortúzar, para que repartiera los efectos desamortizados entre los hospitales y parroquias más necesitadas. 25 AGS, GYJ, leg. 1.250, sin foliar. 18 3. Relación de objetos procedentes de conventos suprimidos La segunda relación refleja el reparto efectuado por el intendente provincial vallisoletano. 4. Relación de objetos entregados por el intendente 19 20 3. LA PRODUCCIÓN DOCUMENTAL RESPECTO A LA DESAMORTIZACIÓN NAPOLEÓNICA Desde el punto institucional, una de las aportaciones bonapartistas más relevante, de entre las que se desarrollaron durante la presencia napoleónica, fue la implantación de una nueva estructura ministerial. Entre los años 1808 y 1814, en los que España estuvo gobernada por los franceses, se llevará a cabo un proceso para que, de manera progresiva, los complejos consejos hispánicos, que formaban el sistema polisinodial, terminaran desapareciendo: prácticamente recién llegado al trono, en enero de 1809, José I firmó en Burgos el decreto para suprimir el Consejo de Castilla, que se mantuvo inactivo hasta el regreso de Fernando VII, el cual lo reestableció en 1814. El motivo principal era la tendencia francesa a centralizar el gobierno y ejercer un férreo control estatal. En julio de 1808, con la aprobación de la Constitución de Bayona, se contemplaba la creación de los ministerios de Justicia, Negocios Extranjeros, Hacienda, Marina, Guerra, Indias, Interior y Policía General, así como el de Negocios Eclesiásticos, que será el principal productor de la documentación referente a la desamortización eclesiástica26. Como no podía ser de otro modo, los ministerios de la administración de José I fueron productores de documentación, ya que, desde el punto de vista archivístico, son agentes que desarrollaron, en su desenvolvimiento orgánico, funciones específicas. En el mencionado decreto de enero de 1809, al Ministerio Negocios Eclesiásticos (o también de Cultos) se le encargó una serie de competencias:  Todos los asuntos relativos al ejercicio de la religión.  Examen de todas las bulas, los rescriptos y los breves papales venidos desde la Corte de Roma que se fueran a publicar en el territorio español.  Expedición de órdenes y reglamentos para el pago de los ministros del culto asalariados del Estado.  Supervisión gubernativa de todo lo relacionado con seminarios, comunidades religiosas y casas de caridad. 26PARES, URL:http://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/description/117099, consultado el 14 de abril de 2024. 21  Vigilancia de todo lo relativo con las fábricas de iglesias, obras pías, ordenaciones y precedencias que se hubieran de observar en las temporalidades y las iglesias. Fue a este ministerio al que el rey francés encargó abordar la organización de la desamortización de bienes eclesiásticos; a raíz del mencionado decreto del 6 de septiembre de 1809, tiene lugar la producción documental sobre la desamortización, con la Dirección de Bienes Nacionales como institución ejecutora, dependiendo del Ministerio de Negocios Eclesiásticos. El proceso llevado a cabo por la Dirección de Bienes Nacionales tenía como elemento esencial la elaboración de inventarios de los bienes muebles de los monasterios y conventos a desamortizar; esta información era esencial dentro del referido objetivo de poder paliar las carencias de las parroquias y hospitales, más allá de nutrir las maltrechas arcas del Estado mediante la fundición de objetos de oro y plata. Consecuentemente, el volumen documental fue creciendo de manera destacada, en tanto que, junto a la relación de bienes, el Ministerio de Negocios Eclesiásticos elaboró los estudios sobre la calidad de los mismos (para tomar una decisión sobre si fundirlos o dejarlos para la utilización del culto) y tramitó las ulteriores solicitudes desde todas las diócesis españolas, con las demandas de los párrocos y los oficios de los intendentes para las entregas a realizar; además, no faltaron expedientes por la nula colaboración de algunos intendentes con la Dirección de Bienes Nacionales, no llevando a cabo lo decretado y siendo denunciados a instancias superiores, a fin de que se llevara a cabo el reparto de los bienes desamortizados en los parámetros legales decretados. Los fondos ministeriales franceses terminaron por conservarse esencialmente en el Archivo Histórico Nacional, junto con la documentación del Consejo de Castilla: entre 1809 y 1814, los ministerios establecidos por José I absorbieron la potestad administrativa y política que ejercía hasta entonces el Consejo de Castilla y, en la zona dominada por los franceses, al desaparecer, en 1814, estos ministerios y ser el Consejo de Castilla restablecido por Fernando VII, la documentación procedente del aparataje josefino se integró archivísticamente en la producción documental del citado consejo; instalados en la misma sede del supremo organismo castellano, constituían la documentación “intrusa” de un “gobierno intruso”. Cabe destacar que uno de los ministerios con más volumen documental fue el de Interior; conserva documentación relacionada con el ámbito abordado en el presente trabajo: un: “expediente general sobre la formación de varias colecciones artísticas, a partir de la requisa y reunión de bienes 22 incorporados al Estado, procedentes de órdenes religiosas suprimidas, de particulares y del Patrimonio Real” considerado como el precursor de aquel pretenso “Museo Josefino”27. Con respecto a la documentación del Archivo Histórico Nacional referente al Ministerio de Negocios Eclesiásticos, la archivera María Jesús Álvarez-Coca la describe como residual, pues terminó recalando mayoritariamente en el Archivo General de Simancas28; sólo se han localizado cuatro expedientes en la agrupación documental Sucesos políticos. Negocios eclesiásticos, dentro de la sección Consejos Suprimidos29. Este envío masivo de documentación al castillo de Simancas estuvo constituido por 196 legajos y 16 libros registros, con la denominación de “Gobierno Intruso”; la designación vino dada como distingo entre las dos administraciones que gobernaron España durante la Guerra de la Independencia (por una parte, la francesa de José I y, de otro lado, las autoridades españolas, de manera itinerante y según se iban sucediendo los acontecimientos bélicos), ya que, como nos resalta Álvarez-Coca, los dos gobiernos llevaron sistemas administrativos paralelos30. La profesora Hernández Enviz, que ha investigado la documentación de Simancas, afirma que los fondos del Archivo Histórico Nacional constituyen, en realidad, un complemento a la documentación simanquina, no sólo en el particular del Ministerio de Negocios Eclesiásticos, sino también del citado Ministerio del Interior, así como de las Juntas Criminales, del Ministerio de Hacienda y del Ministerio de la Policía31. Llegados al Castillo de Simancas los documentos de la administración francesa en España, han terminado por conformar parte de la sección Gracia y Justicia. 27 ÁLVAREZ-COCA GONZÁLEZ, María Jesús, “Invasión francesa…”, art. cit., pp. 208-211. 28 ÁLVAREZ-COCA GONZÁLEZ, María Jesús, “Invasión francesa…”, art. cit., p. 216. 29 Archivo Histórico Nacional (AHN), Consejos (CONS), legajo 49.617, expedientes 31 al 34. 30 ÁLVA REZ-COCA GONZÁLEZ, María Jesús, “Invasión francesa…”, art. cit., pp. 212-236. 31 HERNÁNDEZ ENVIZ, Leonor, “Los papeles del Gobierno Intruso…”, art. cit., pp. 213-226. 23 24 4. EL ARCHIVO GENERAL DE SIMANCAS Y LA SECCIÓN GRACIA Y JUSTICIA 4.1. La sección Gracia y Justicia: contexto archivístico La sección Gracia y Justicia está formada por más de 1.280 legajos y 400 libros, con unas fechas de creación que arrancan en el siglo XVI y llegan hasta las postrimerías del dominio napoleónico; en todo caso, la producción del fondo comienza con la andadura inicial de la secretaría de despacho homónima, a partir del advenimiento de Felipe V. La práctica totalidad de la documentación ingresó en Simancas en 1826, procedente del archivo de la propia secretaría. Posteriormente, en 1849, ingresaron los legajos de documentación vinculada a las iglesias de Lugo, Tuy, Oviedo y Ceuta, así como documentos relacionados con el Patronato Real sobre el ámbito eclesiástico hispánico; un inventario manuscrito del siglo XIX recoge las circunstancias (casi novelescas) de la llegada de esta última documentación al castillo simanquino y su ubicación en el “negociado” de Gracia y Justicia, siendo los únicos ejemplares del Consejo de la Cámara y Real Patronato de Castilla de la centuria dieciochesca32. Una cuestión de enorme importancia es que la clasificación y el orden, con los cuales ingresó la documentación en el archivo de Simancas, respetaron la organización que le otorgó el productor documental. Actualmente, se siguen respetando las agrupaciones documentales de origen, si bien, desde principios del siglo XX, se renumeraron los legajos, otorgándoles una numeración correlativa, y se rompió la correlación con los libros, recibiendo una signatura numérica independiente. No obstante, esta reformulación archivística del fondo no obtuvo resultados satisfactorios cuando, en aras de una mejor conservación, se decidió desdoblar la documentación, originalmente doblada en tamaño cuarto; la documentación instalada en los nuevos legajos (ahora cajas), presentada en un tamaño folio, genera cierta confusión intelectual y sensación de desorden, al suprimirse la unidad documental aglutinadora del procedimiento jurídico-administrativa, lo cual sí otorgaba el plegado de los documentos. Es evidente que la realidad documental esencial de esta sección es el conocido como “expediente”. Consultas, memoriales, dictámenes o nombramientos (con sus diferentes expresiones tipológicas en la Diplomática) se imbrican en unidades documentales compuestas, 32 PARES, URL:http://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/description/117099, consultada el 20 de abril de 2024. 31 7. Inventario de pinturas del convento de franciscanos descalzos de Palencia (3) 32 8. Inventario de pinturas del convento de franciscanos descalzos de Palencia (4) 33 Presentando un cierto desorden intuitivo para el investigador (no así, tal vez, como orden original de producción), no se vislumbra orden cronológico en los documentos, si bien es cierto que los expedientes se pueden encuadrar desde principios del año 1809 hasta finales de 1810. Se distingue cierto orden por demarcaciones geográficas, siendo Madrid la división diocesana que conforma gran parte de la información de los legajos, pero no la única, y se aprecia documentación de Granada, Valladolid, Aranda de Duero, etc., en virtud de la gran cantidad de conventos existentes en España. b) Legajos 1.249-1.250 y 1.255-1.256: Distribución de ornamentos y vasos sagrados. Por lo que se refiere a los legajos relativos a la distribución de vasos y ornamentos, procedentes de la expropiación de conventos desamortizados, las fechas oscilan entre 1810 y 1812. De nuevo, este segundo conjunto de legajos presenta una organización de los documentos que no corresponde con un orden cronológico, sino con una agrupación de asuntos de índole geográfica, en diócesis. De este modo, el primer expediente del legajo 1.250, concierne a una demanda de la parroquia de Mejorada del Campo (Madrid), se fecha en abril de 1811, para seguir con otras piezas datadas en 1810. Por volumen de asuntos y reflejo documental, destaca obviamente (de nuevo) la diócesis de Madrid, núcleo del gobierno francés; en cualquier modo, existen expedientes de Sigüenza, Asturias, Salamanca, Sevilla, Granada, Zamora, Toledo o Valladolid (de la que se hará un estudio de caso, con diversos expedientes de los legajos 1.247 y 1.250). En un análisis documental, de todos legajos de tipo eclesiástico del “Gobierno Intruso” son expedientes que se inician con una suerte de carpetilla, muy primaria, al principio. Como tipologías diplomáticas, abundan los oficios, memorias y consultas, pero sobre todo correspondencia de tipo administrativo, con cartas o memoriales de petición de ornamentos por parte de los párrocos de las iglesias más afectadas por la actuación de las tropas francesas; por ejemplo, es el caso de un expediente de Zamora que incluye una decena de testimonios atestiguando los desmanes franceses39. Estas misivas van dirigidas al administrador de Bienes 39 AGS, GYJ, legajo, 1.250, sin foliar. 34 Nacionales o al obispo de Valladolid, terminando en el Ministerio de Negocios Eclesiásticos, que, como productor final de los legajos, recogió toda esta documentación en su función tramitadora. Por otro lado, son de gran interés las relaciones que recogían el patrimonio mueble de los conventos; se trata de listas, catálogos y descripciones, adjuntos a la documentación de trámite y necesarios para poder hacer un reparto de ornamentos u objetos de arte entre las iglesias: era el administrador de Bienes Nacionales el que solicitaba estos inventarios y los remitía al prelado para ejecutar el reparto, Finalmente, la resolución y los documentos de ejecución, que establecían las distribuciones de bienes eclesiásticos, generaban problemas y desavenencias de diversa índole. De este modo, aparece en los legajos nueva correspondencia, protestando y alegando contra los repartos establecidos, que podía llegar a aportar nuevos informes; el Ministro de Negocios Eclesiásticos se veía obligado a resolver los conflictos a través de nuevas órdenes y misivas. 35 36 5. ESTUDIOS DE CASO SOBRE LA DESAMORTIZACIÓN DE JOSÉ I Y SU INCIDENCIA EN EL PATRIMONIO 5.1. La actuación francesa sobre las obras de arte 5.1.1. La Comisión para la Reunión y Custodia de los Monumentos Artísticos en la Catedral de Granada El expediente cuyo estudio abordamos se encuentra en el legajo 1.247 de Gracia y Justicia y se inicia el 18 de julio de 1810, con un oficio del comisionado para la Reunión y Custodia de los Monumentos Artísticos, en el que exponía la necesidad de acelerar los trámites para el traslado de las obras de arte, que fueran de fácil transporte, de entre las existentes en la Catedral de Granada, con destino a otro lugar, puesto que el cabildo catedralicio estaba “enajenando” muchas de ellas (imágenes 9 a 11)40. 9. La Comisión insta a acelerar los trámites para el traslado de las obras de arte 40 AGS, GYJ, legajo,1.247, sin foliar. 37 10. Extracto del oficio donde se resalta que deben ser de fácil transporte 11.Denuncia de malos usos e intento de deshacerse de obras por parte del cabildo catedralicio 38 Desde Granada, el 27 de abril se realizó un informe al respecto de la confección de inventarios de bienes, para un rápido auxilio a las parroquias más necesitadas; rescatamos el interesante comentario del comisionado respecto al procedimiento a seguir: “reconocimientos de todas las Iglesias e impartiendo los auxilios convenientes con aquella dulzura y decoro propia de un govierno ilustrado”41. Prosigue el informe con una denuncia hacia el comportamiento del cabildo de la catedral granadina, que había pedido la suspensión de la comisión encargada de evaluar e inventariar las obras de arte catedralicias. Seguidamente se procede a una exhaustiva descripción de todo lo que poseía la sede metropolitana (imágenes 12 a 14). 12. Informe del movimiento urgente de bienes a parroquias necesitadas 41 AGS, GYJ, legajo,1.247, sin foliar. 39 13. Informe del movimiento urgente de bienes a parroquias necesitadas (conƟnuación) La última parte del expediente presenta un inventario de las piezas que se podían trasladar fácilmente desde la Catedral de Granada, teniendo como posible destino un museo. Este impresionante listado de obras, organizadas en función de su ubicación dentro del espacio 40 catedralicio, se diferencia de las relaciones de patrimonio contenidas en otros legajos por la cantidad de datos que detallan cuadros y tallas, y porque la mayoría de las piezas de arte están claramente identificadas, incluso con los nombres de los autores (imágenes 14 a 17) 14. Inventario y una pequeña descripción de lo que albergaba la Catedral de Granada (1) 47 5.2. Los conflictos durante el “Gobierno Intruso” en la Iglesia de Valladolid 5.2.1. La distribución de los ornamentos para el culto por las autoridades locales francesas Como primer estudio de caso de la diócesis de Valladolid, abordaremos el conflicto producido en el marco cronológico entre febrero y agosto de 1810, cuyo detonante fue el reparto de los objetos que se debían utilizar en el culto, destinados a las iglesias más empobrecidas del ámbito diocesano y que provenían de los conventos desamortizados44. El expediente que se analiza comienza con una queja del obispo de Valladolid, Vicente de Soto y Valcárcel, al administrador de Bienes Nacionales, Vicente de Ortúzar (9 de febrero de 1810); en la misiva, Vicente de Soto pide a Ortúzar la lista de: “ornamentos, libros, vasos sagrados y demás efectos propios del culto” que se podían repartir, puesto que resultaba imposible una justa distribución sin saber con exactitud los bienes a repartir (imagen 21). 20. El Obispo se queja al Administrador de Bienes Nacionales de la poca celeridad en la confección de las listas de los objetos destinados a la distribución 44 AGS, GYJ, legajo,1.250, sin foliar. 48 El 12 de marzo, el prelado vuelve a dirigirse al administrador, reclamándole de nuevo la relación de los efectos de culto; le recuerda que los interesados en los objetos litúrgicos debían dirigirse a él y así cumplir: “a la letra lo que dispone su Magestad” (imagen 21). 21. Nueva reclamación del Obispo ante la falta de respuesta de las autoridades civiles Ante la falta de respuesta, el 15 de marzo se fecha la misiva del obispo de Valladolid al conde de Cabarrús, ministro de Negocios Eclesiásticos en funciones; en la carta, Vicente de Soto informa al ministro de las irregularidades que se estaban llevando a cabo en la diócesis y que no se estaban respetando sus prerrogativas, dispuestas en el Real Decreto del 6 de septiembre de 1809, pues ni el intendente, el marqués de Aravaca, ni el administrados de Bienes Nacionales contaban con el parecer del mitrado, disponiendo de manera ilícita de los ornamentos y demás efectos para el culto (imagen 22) 49 22. El Obispo eleva sus peticiones y denuncias hasta el ministro de Negocios Eclesiásticos Sin duda, todo este conflicto venía agravado por desavenencias particulares del obispo vallisoletano con el intendente, el marqués de Aravaca, y con el administrador de Bienes Nacionales. Como afirma el profesor Álvarez García, era una evidencia palpable que en el fondo de la cuestión estaba el celo por la inmunidad eclesiástica del prelado, que se apoyaba en las órdenes reales, frente al espíritu regalista de las autoridades civiles locales: el Decreto Real del 6 de septiembre de 1809 instaba al reparto de los objetos de culto y concedía a los obispos el “privilegio” de decidir las iglesias que podían beneficiarse de la distribución y cuales no presentaban esa necesidad45. El 26 de mayo de 1810, el conde de Cabarrús, preocupado por lo que estaba sucediendo en Valladolid, se dirigió al marqués de Aravaca, advirtiéndole del malestar del obispo y de las quejas que le ha trasladado, por lo que le instaba a que: “informe a la mayor brevedad lo que haya ocurrido en el particular, guardando entretanto para dicha distribución las formalidades que previene el citado real decreto de 6 de septiembre” (imagen 23). 45 ÁLVAREZ GARCÍA, Mariano, El Clero de la Diócesis…, op. cit., p. 61. 50 23. El ministro Cabarrús insta al marqués de Aravaca a dar una solución al prelado La situación llegó a su punto álgido cuando el prelado denunció ante el ministro Cabarrús el desprecio del intendente vallisoletano por las órdenes reales, al retener todos los objetos de culto procedentes de los conventos (29 de mayo). En una segunda carta al conde que dirigía los negocios eclesiásticos (13 de junio), Vicente de Soto fue más lejos, acusando al cabildo eclesiástico de no haber tenido ningún tipo de reparo en aceptar ornamentos y vasos sagrados de manos del administrador de Bienes Nacionales, no sólo de las iglesias de los conventos extinguidos sino de algunas iglesias de religiosos que aún permanecían abiertas con el permiso del monarca José I; en consecuencia, se insistía en la violación de todo lo decretado (imagen 24). 51 24. Graves acusaciones del Obispo contra el Administrador de Bienes Nacionales. La misiva va dirigida nuevamente al Sr. Ministro Hasta el 24 de julio de 1810 no se tiene testimonio documental reflejando la postura del administrador Ortúzar, el cual se justificó ante el intendente por sus acciones. De este modo, explicó como varios pueblos pequeños acudieron a ver al obispo vallisoletano para pedir cálices, vasos y ornamentos, con los que celebrar el culto, y recibieron largas del prelado, advirtiéndoles que no estaba en disposición de hacer ningún reparto, puesto que aún no tenía organizada la distribución general. Debido a esta indecisión episcopal, Ortúzar se justificaba 52 ante la presión, no sólo de los párrocos de esas pequeñas localidades, sino también de sus habitantes, que habían visto como saqueaban sus iglesias, con lo cual tuvo que llevar a cabo ese reparto y reparar al mismo tiempo unas iglesias muy necesitadas (imágenes 25 y 26). 25. Relación de objetos distribuidos a las parroquias por el intendente Ortúzar 26. Continuación de la relación de los objetos entregados a las parroquias por parte del intendente 53 Pocos días después (29 de julio), el marqués de Aravaca informó al ministro de Negocios Eclesiásticos. En primer lugar, arremetía contra Ortúzar por entregar sin su permiso ornamentos a iglesias pobres (algo que, curiosamente, reconocía que él mismo había hecho en la iglesia de Berrueces y en la iglesia vallisoletana de San Juan); prosiguió contra el administrador de Bienes Nacionales, indicando que estaba reteniendo en su poder muchos ornamentos. Seguidamente, el escrito centró sus críticas contra el obispo Soto, por no llevar a cabo los repartos con celeridad, principal motivo de que estos fuesen aleatorios, al margen de las peticiones de los párrocos. Finalmente, Aravaca hacía mención a la desobediencia del antiguo abad de San Benito, “valido” del obispo, que se negaba a ejecutar las órdenes de entregar los llamados “pontificales” a la Catedral de Valladolid (imágenes 27 y 28)46. 27. El Marqués se defiende ante el Sr. ministro y arremete contra el intendente y el prelado 46 Con el término “pontifical” nos referimos a las prendas que el obispo utilizaba durante las liturgias y que se encontraban en la sacristía de San Benito el Real. Se pueden relacionar ocho pontificales comunes: guantes, dalmática, tunicela, anillo, mitra, cruz pectoral cáligas y sandalias; eran de uso restringido: los abades en sus monasterios, algunos canónigos en sus propias iglesias y los obispos y los cardenales para los actos solemnes. Información extraída de: SIERRA NAVA, Luis, “Misa de Pontifical”, en Memoria Ecclesiae, 37 (2013), pp. 383-390. 54 28. Escatocolo de la carta del Administrador de Bienes Nacionales al Sr. ministro Finalmente, el 12 de agosto de 1810, el ministro de Negocios Eclesiásticos envía dos cartas, al intendente y al obispo de Valladolid, convencido de terminar con el conflicto; pese a su presumible intención reconciliadora, los escritos tienen signos bien distintos. La dirigida al marqués de Aravaca utiliza un lenguaje duro, llamándole la atención sobre los incumplimientos de los reales decretos relativos al reparto de patrimonio desamortizado; la carta enviada al mitrado está redactada en un tono mucho más conciliador, llamándole a un entendimiento con el intendente y rogándole mantuviera cierta armonía con las autoridades locales (imágenes 29 y 30). 55 29 y 30. Cartas del Sr. ministro al intendente Ortúzar y al obispo Soto Valcárcel El obispo, a pesar de la suavidad del mensaje, no quedó muy conforme, puesto que no se consideraba promotor de discordias, sintiéndose en la necesidad de seguir protegiéndose47. Por ello, mandó otra carta al ministro (22 de agosto) defendiendo su comportamiento y dando buena cuenta de su talante conciliador, que lo desmarcaba de cualquier iniciativa que supusiera confrontación; insistía en que su único objetivo es cumplir con las prerrogativas reales (imagen 31). 47 ÁLVAREZ GARCÍA, Mariano, El Clero de la Diócesis…, op. cit., p. 65. 56 31. El Obispo responde al Sr. ministro poco convencido y exculpándose de cualquier acusación de hostigador en este conflicto El conflicto presentado en este epígrafe nos hace reflexionar sobre la actitud de la Iglesia ante el gobierno francés: la intención de los eclesiásticos era defenderse del intrusismo de los franceses, a través de las autoridades locales, de suerte que la defensa de los reales decretos pareciera una excusa para reforzar su postura y que sus acciones prevaleciesen, sin supeditarlas a poderes laicos contrarios a sus intereses. 63 El parecer del obispo y del platero vallisoletanos fueron presentados al ministro de Negocios Eclesiásticos, quien trasladó al rey Bonaparte la petición de que no se efectuara ninguna acción en la iglesia de San Benito, alegando ser de: “poca entidad el valor de la plata de dichas piezas y su extracción causara mucho digusto al público de Valladolid”51. Este caso muestra a las claras que los franceses podían tener un sentido patrimonial de los bienes muebles desamortizados, pero que, en ningun caso, según el espíritu ideológico bonapartista, iban a respetar manifestaciones de religiosidad popular; solo aspectos vinculados al valor crematístico de los objetos de culto o, en todo caso, evitar alteraciones públicas podían suponer no aprovechar ornamentos o elementos sagrados para cuestiones puramente profanas. 51 AGS, GYJ, legajo,1.250, sin foliar. 64 6. CONCLUSIONES La primera de las conclusiones suscitadas en esta investigación sería que el proceso desamortizador llevado a cabo por José I Bonaparte respondió especialmente a la búsqueda de ingresos extraordinarios para la Hacienda Real, maltrecha desde hacía tiempo y cuya situación se agravó con la Guerra de la Independencia; todo ello agravado por el desdén del “Gobierno Intruso” frente al constructo religioso español. En el caso del tabernáculo de San Benito de Valladolid, la aspiración por fundir y obtener plata de un bien del patrimonio devocional vallisoletano hubiera producido menos rédito que malestar entre una sociedad muy sacralizada; sin embargo, las necesidades económicas eran grandes. La segunda conclusión, relacionada con la anterior, es que las autoridades francesas se aprestaron a regular la calamitosa perspectiva del patrimonio sacro español con el fin de asegurar cierta armonía con el ámbito eclesial. Las tropas invasoras saquearon a su antojo las iglesias que fueron encontrando a su paso, por lo que no había ni vasos sagrados, ni ropas litúrgicas ni ornamentos. Viendo el problema próximo a suscitarse, las autoridades ocupantes trataron de paliarlo con una distribución de este tipo de patrimonio, venido de los conventos suprimidos. Esta distribución de bienes no estuvo exenta de conflicos entre las autoridades religiosas y las civiles de carácter local, llegando a mediar el ministro de Negocios Eclesiásticos con el obispo y el intendente o el admintrador de Bienen Nacionales. Como suele pasar en estos casos, la sensación es que toda la distribución se demoraba por la injerencia de los responsables de llevar a cabo el reparto. En este sentido, el gran obstáculo para la conclusión del proceso de desamortización de patrimonio mueble, centrado en un reparto “igualitario” de los Bienes Nacionales (una vez reparadas las arcas reales), fueron, sin duda, los conflictos entre las autoridades, especialmente de ámbito local, que demoraron en demasía todos los expedientes tramitados desde la desesperada petición del párroco por obtener ornamentos de culto hasta la resolución de su situación. En tercer lugar, vinculado con lo expuesto antes, el papel de las autoridades eclesiásticas en la problemática desamortizadora es notable. Los prelados o los superiores de conventos y monasterios trataron de salvaguardar, en lo que pudieron, su capacidad en la toma de decisiones sobre el patrimomio cenobítico, lo cual no dejó de generar la tramitación de expedientes y la producción de documentos vinculados a los negocios eclesiásticos. 65 En cuarto lugar, concluir el interés del “Gobierno Intruso” por las obras de arte de los conventos suprimidos; en principio, para la construcción del anhelado “Museo Josefino”, que luego no se llevó a cabo, reflejándose en una dispersión de esas piezas entre distintos destinos. En nuestro estudio de caso, recogemos como la provincia de Valladolid logró recuperar esos tres cuadros de Bosschaert, que los franceses pusieron tanto empeño de trasladar a El Escorial. En cualquier caso, para terminar con un resultado positivo entre tanta calamidad patrimonial, la Historia y la Historia del Arte han recibido un nada desdeñable testimonio escrito de la situción del importantísmo patrimonio eclesiástico español al final del Antiguo Régimen, en forma de inventarios de bienes y obras de arte, fundamentalmente. 66 7. BIBLIOGRAFÍA ÁLVAREZ-COCA GONZÁLEZ, María Jesús, “Invasión francesa, gobierno intruso. Los fondos de la Guerra de la Independencia en el Archivo Histórico General”, en Cuadernos de Historia Moderna, 37 (2012), pp. 201-255. ÁLVAREZ GARCÍA, Mariano, El Clero de la Diócesis de Valladolid durante la Guerra de la Independencia, Valladolid, Diputación de Valladolid, 1984. BARRIO GOZALO, Maximiliano, “Reforma y supresión de los regulares en España al final del Antiguo Régimen (1759-1836)”, en Investigaciones Históricas: Época Moderna y Contemporánea, 20 (2000), pp. 89-118. 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