Fray Jacinto de Sierra en el núcleo de una familia de artistas
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FRAY JACINTO DE SIERRA UNA FAMILIA DE ARTISTAS J. J. Martín González H#» Sierra ha ido muy lentamente coLa figura del franciscano Fray Jacinto personalidad. Punto de arranbrando perfil artístico, hasta poder quedar de im a manifestación que hace que de su intervención en el campo del arte jjjggta que en 1735 «se estrenó Ventura Pérez en su Diario de Valladolid, Hnlid» precisando que «la ejecutó la sillería del convento de San Francisco de a ^ convento del AbroFr. Jacinto de Sierra, religioso recoleto de dica^^ concluyeron'. La autoría indisjo», enumerando asimismo a los oficiales q ^ entredicho esta afirmación, cutible de la sillería a favor de Pedro de Sierra una posible enemistad La personalidad se mantenía en la nebulosa y haca entrever P con Pedro de Sierra. rtí«tica de Fray Jacinto de Sierra se exPero otro cabo acerca de la activida a intervención de fray Jacinto pritendió al País Vasco. Ruiz de Larrinaga ^ (Guipúzcoa), de donde pasó mero en el retablo mayor de franciscanas e franciscanas de Bidaurreta, en a dirigir la obra del retablo mayor del conven ® y^cerca de la obra del retablo Oñate^. Ulteriores precisiones efectuó Comas ampliando datos, María de Segura insistió Cendoya Echániz ^ ^"j^ado un exhaustivo estudio sobre Isabel Astiazarain®. Esta misma autora el retablo de Bidaurreta^. ' Ventura Pérez. Diario de Valladolid, ^930, p. 115. mentó la noticia. Catálogos del Museo de í Volumen I. Madrid, 1959, p389. ^ J. J. Martín González, de la provincia franciscana de Cantabria», Home- ^ J. Ruiz de Larrinaga, «La ""adición arti ^05.463 Referencia a la obra de Fray Jacinto naje a D. Carmelo Echegaray, San Sebastian 1928, ppJv:» ■ Sierra en página 418. , , i^^arrafta y el monasterio de Bidaurreta, Barcelona, 1936. * María Comas Ros, Juan López de Lazo 8 z náeina 269. Aporta los documentos del retablo mayor del ® /-onvento de Segura (Guipúzcoa). Sor María . Ignacio Cendoya EchanJ. -Doiacid^a^ Beatriz Antonio de Cristo Arrué y la ^ e¡ retablo barroco en el Goirri, San Sebastián, cionista, León, 1990, volumen II, pp. 27-40. Cen y ^Mar^ "abel Astiazarain, «El franciscano Fray Jacinto Sierra, un f en Guipúzcoa: el retablo mayor del monasterio de Concepcionistas sor Hernández Perera, Departamento de Historia del Arte 11, Universidad Complutense. Madrid. 1992, ^ Marta Isabel Asliaaarain. -Un nuevo ensayo estmoural para la retablística guipuzcoana: la obra de los Sierra en el convento de Bidaurreta en Oñate». BSAA, 1991. pp. 453-470.
450 j j, MARTIN GONZALEZ De conformidad con estos datos se puede obtener una clarificación acerca de la misión artística de Fray Jacinto, así como su relación con los Sierra, de Medina de Rioseco, mencionados por el propio Fray Jacinto como «mis hermanos» . De todo ello hay que tener presente los siguientes aspectos: la traza de un retablo, el papel del tracista en una Orden religiosa, la dirección de obra y la separación de funciones entre el ensamblador y el escultor. A lo que debe añadirse que en este caso se trata de un trabajo a distancia. El poder de dispersión de los centros artísti cos ha sido importante desde los más lejanos tiempos, en que los romanos exporta ban por vía marítima los sepulcros. Y es notable esta dispersión en el período barroco. Medina de Rioseco fue uno de los centros productores de escultura más importante del período barroco. La ingente cantidad de escultura fabricada en la Ciudad de los Almirantes constituye un magnífico testimonio. La primera intervención en Guipúzcoa es la del retablo mayor del convento de franciscanas de Segura. Sobre este retablo han tratado Cendoya y Astiazarain. Se sabe que se costea la obra gracias a la ayuda económica facilitada por los herma nos Don Juan Antonio y Don Martín de Lardizábal y Elorza, con altos cargos en Indias. Se ha resaltado que Don Martín de Lardizábal fue el mecenas del retablo mayor de la iglesia parroquial de Segura, que fue sin duda lo que puso en marcha esta operación artística. Un retablo estimuló al otro. Pero fue todo muy seguido, ya que el retablo de la parroquial se contrató el 22 de julio de 1743, en Madrid, con Diego Martínez de Arce, sobre traza conjunta de éste y de Don Miguel de Irazusta. La escultura recayó en el gran escultor cortesano Luis Salvador Carmona . Respecto a los autores del retablo, la documentación no es directa, sino alusi va, al hacerse referencia al retablo posterior de Bidaurreta en Oñate. Según la cita documental de Fray Juan de Larrinaga, se hizo venir a Fray Jacinto de Sierra, «que por entonces estaba construyendo (1749) el de las monjas franciscanas de Segura». Y se indica asimismo que se le llamó al convento de Ayllón, de donde vino acom pañado de otro colaborador. Fray Esteban López. Según Astiazarain la tarea enco mendada a Fray Jacinto sería la de tracista del retablo, amparándose en el hecho de que al mismo se atribuye el retablo de la Concepción, en Ayllón (Segovia). ¿Qué haría Fray Jacinto en este retablo? Sin duda la traza del retablo y la direc ción de obra. Se trata de un tipo de retablo de un solo cuerpo, tetrástilo, de calle central y dos laterales. Las columnas van adornadas con labores de talla en su ter cio inferior y subientes de hojarasca. El ático se dispone en medio punto, alojando un grupo escultórico central entre machones. Es traza muy conservadora. En cuan to a escultura, hay relieves en el banco. El cuerpo principal dispone de la Inmacu lada, titular del convento. Las estatuas de Santa Isabel de Portugal y Santa Isabel de Hungría están en las calles laterales, y San Juan de Sahagún y Santa Clara, arro dillados, sobre las hornacinas que alojan dichas estatuas. El ático se ocupa en el centro por la escena de la Coronación de la Virgen. A los lados se sitúan San Juan * J. J. Martín González, El retablo barroco en España, Editorial Alpuerto, Madrid, 1993, p. 188. ' María Concepción García Gainza, «Dos grandes conjuntos del barroco en Guipúzcoa. Nuevas obras de Luis Salvador Carmona», Revista de la Universidad Complutense, Madrid, 1973, número 85, pp. 81-110.
JACINTO DE SIERRA 451 de Capistrano y San Pascual Bailón. Toda esta labor corresponde a maestros guipuzcoanos. Mayor trascendencia tiene el retablo de franciscanas de Bidaurreta. Las noti cias del Padre Larrinaga son de que Fray Jacinto se instaló en el convento y de que ya se trabajaba en 1751. Lo más relevante de su documentación es que la ima ginería fue hecha «en Rioseco por los hermanos del Padre Sierra». Se trataba nada menos que de ciento veinte «bultos», es decir, grandes y pequeñas fi guras. María Isabel Astiazarain ha incorporado otras noticias del archivo del convento. Consta la licencia para que «los religiosos que llaman Fray Jacinto de Sierra, sacerdote, y Fray Esteban López, lego, que viven en el Convento de Ayllón y han fabricado en el convento de las religiosas de Segura y han hecho un prodigio... vengan acá, que les pagaremos su trabajo» (1749). La obra del retablo comenzó en 1751 Se acreditan cinco mil reales por la escultura que vino de Medina de Rioseco, como dice esta partida: «Se les entregó a los hermanos del P. Fray Jacinto cinco mil Rs. para cuenta del ajuste que hizo para traer los ciento viente bultos hechos de Riose co». Consta que Fray Jacinto dirigió toda la obra del retablo. En una referencia se afirma que «el Padre Jacinto Sierra es natural de Rioseco y religioso de nuestra orden, maestro escultor y morador del convento de Ayllón, en Castilla». El retablo, analizado puntualmente por María Isabel Astiazarain, es una obra ingeniosa, en forma de hornacina. Lo más relevante es el grupo de la Coronación de la Virgen, iluminado por habilísimo transparente cenital. La primera cuestión que se suscita es la del parentesco: sus «hermanos» de Me dina de Rioseco. ¿Quiénes eran y cuál era en verdad su relación? He indicado, al no ser mencionado en la herencia de Tomás de Sierra, que sería hijo natural''. En cuanto a los hermanos que pudieran aportarle la obra escultórica, quedan Francisco y José. El primero era religioso y esta ocupación le restaría tiempo para su menes ter escultórico. Creo que fundamentalmente es decisiva la aportación de José, cuyo elenco de obras se ha acrecido considerablemente, sobre todo sabiendo que realizó esculturas para retablos de Pedro Correas'2. Toda la escultura de Bidaurreta acusa sus paños movidos y perfiles retorcidos. Pero no debe descartarse la partici pación de Francisco. En cuanto a Tomás de Sierra, su labor se aplicaría a la poli cromía. Considero que no intervino para nada Pedro de Sierra. En los dos retablos de Segura y Bidaurreta está ausente el concepto barroco cultivado por Pedro de Sie rra, que es el toledano de Narciso Tomé. No hay presencia de un elemento tan pe culiar de su estilo como las cabezas de ángeles adheridas mediante tarjetas. Por otro lado Pedro de Sierra estaba afincado en Valladolid y tenía taller propio. Consi dero pues necesario establecer dos hogares para los Sierra: Medina de Rioseco y Valladolid. El de Pedro de Sierra enlaza con la Corte. Por todo ello estimo que hay que eliminar la participación de Fray Jacinto de Sierra de la sillería de coro Astiazarain, 1991, p. 454. " Martín González, 1993, p. 188. Rafael Martínez, «José de Sierra y el retablo ntayor de san Francisco de Falencia», BSAA, 1988, pp. 478-482.
452 J. J MARTÍN GONZALEZ del convento de San Francisco de Valladolid''. Se trata de una obra a lo toledano de Narciso Tomé. Pudiera haber ocurrido algo muy simple, que siendo religioso del convento de San Francisco de Valladolid y conociéndose su inclinación a la ar quitectura, se le pidiera una traza. Si fue así, evidentemente fue rechazada. Otra nueva y definitiva haría Pedro de Sierra, causa posible del distanciamiento de los dos hermanos. '•* Se hace una alabanciosa descripción de la sillería en un sermón impreso de Buenavcnlura Maes tro. de 1740. Véase María del Pilar Dávila. Lí>s sermones y el arte. Valladolid. 1980. p. 254. LAMINA I Viliagarcía de Campos (Valladolid). Colegiata. San Estanislao de Kostka ante la Virgen y el Niño, por Tomás de Sierra.
r-TTi *->rW7 ,3f' V V. 1 . Rueda (Valladolid). Iglesia parroquial. San Ambrosio, por Pe dro de Sierra.—2. Toledo, Iglesia de los Santos Justo y Pastor. Es culturas de los Santos, en la fachada, por Pedro de Sierra.
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