Agresiones a los profesionales de enfermería en el ámbito de la práctica asistencial
Abstract
Grado en Enfermería
Full text
Facultad de Enfermería de Valladolid Grado en Enfermería Curso 2018/19 Agresiones a los profesionales de enfermería en el ámbito de la práctica asistencial Alumna: Sara Pérez Sánchez Tutor: Manuel Frutos Martín
RESUMEN Introducción: Las agresiones en el ámbito laboral son un problema aún sin resolver, siendo el sector sanitario, y en concreto los profesionales de enfermería, uno de los más afectados. Objetivo: Analizar la magnitud y problemática referente a las agresiones percibidas y sufridas por los profesionales de enfermería en su práctica asistencial, tomando como muestra a enfermeras y Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAEs) en activo del Hospital Clínico Universitario de Valladolid (HCUV). Método: Se realizó un estudio observacional descriptivo de corte transversal, obteniendo los datos a través de una encuesta cerrada, formada por variables cualitativas, dirigida a la muestra de estudio. Se realizó el análisis estadístico de los datos obtenidos a través del programa informático SPSS Statistics (V-24). Resultados: El 61,33% de los encuestados sufrió una agresión en los dos últimos años y el 50,7% desconoce el protocolo de actuación frente a estos actos violentos. En cuanto al tipo de violencia, un 17,4% de las agresiones fueron relacionadas con violencia física y un 82,6% con violencia de tipo verbal. Respecto al lugar donde se producen más agresiones, Urgencias o Emergencias lidera esta clasificación con un 52,2%, seguido de cerca por Atención Especializada con un 44,6%, obteniendo un 3,3% Atención Primaria. Por otro lado, el 75% de los encuestados afirma no sentirse apoyado por la administración y el 94,6% de los agredidos no denunció la agresión. Discusión: Resulta alarmante el alto porcentaje de agresiones a las que se ven sometidos los profesionales de enfermería, frente al reducido número de denuncias registradas por los mismos. La minimización de estos sucesos violentos y el desconocimiento del protocolo a seguir ante una agresión, por parte de dichos profesionales, hace necesario impulsar la formación de los mismos en la detección, actuación y registro de cualquier acto violento. Palabras clave: Agresión, violencia laboral, profesión enfermera, registro.
ÍNDICE 1. INTRODUCCIÓN ...................................................................................... 3 2. JUSTIFICACIÓN ....................................................................................... 5 3. OBJETIVOS .............................................................................................. 6 3.1 Objetivo general .................................................................................. 6 3.2 Objetivos específicos .......................................................................... 6 4. MATERIAL Y MÉTODOS ......................................................................... 7 4.1 Diseño del estudio .............................................................................. 7 4.2 Población. Muestra. ............................................................................ 7 4.3 Instrumentos utilizados ....................................................................... 8 4.4 Fases de investigación ....................................................................... 9 4.5 Consideraciones ético-legales .......................................................... 11 4.6 Análisis estadístico ........................................................................... 12 4.7 Bases de datos y fuentes utilizadas .................................................. 12 4.8 Temporalización del estudio – cronograma ...................................... 13 5. RESULTADOS ........................................................................................ 14 6. DISCUSIÓN ............................................................................................ 20 7. CONCLUSIONES ................................................................................... 23 8. BIBLIOGRAFÍA ....................................................................................... 25 9. ANEXOS ................................................................................................. 27 9.1 Anexo 1: Encuesta ............................................................................ 27 9.2 Anexo 2: Autorización Comité de Ética de la Investigación (CEI) ..... 30 9.3 Anexo 3: Infografía ............................................................................ 31 9.4 Anexo 4: Informe Favorable de la Comisión de Ética de Investigación de la Facultad de Enfermería .................................................................. 32
3 1. INTRODUCCIÓN No son los pinchazos accidentales, ni la manipulación de fármacos peligrosos el principal riesgo al que se ven expuestos los profesionales sanitarios, y en concreto las enfermeras; si no las agresiones de las que pueden ser víctimas por parte de pacientes o familiares de los mismos; y así lo considera la Agencia Europea de la Seguridad y la Salud en el Ámbito Laboral. La Organización Mundial de la Salud (OMS), el Consejo Internacional de Enfermeras (CIE), la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización Internacional de Servicios Públicos (ISP), definen la violencia laboral como “incidentes en los que el personal sufre abusos, amenazas o ataques en circunstancias relacionadas con su trabajo – incluidos los trayectos de ida y vuelta al mismo – que pongan en peligro, implícita o explícitamente su seguridad, su bienestar o su salud” (OIT/CIE/OMS/ISP, 2002).1 Dada esta definición, es importante recordar que cuando se habla de agresión o violencia, no se hace referencia en exclusiva a la forma física (empleo de la fuerza física contra una persona o grupo, que produce daños físicos, sexuales o psicológicos, incluyendo patadas, bofetadas, empujones, mordiscos o pellizcos), sino también a esa forma de violencia que no conlleva implícito un contacto físico, la violencia psicológica (abuso verbal, intimidación, acoso, amenazas…etc.).2 Este tipo de conductas van a desencadenar consecuencias muy diversas, dependiendo del tipo de agresión y características personales de cada víctima. “Incluyendo desde lesiones físicas hasta afectaciones psicológicas, que pueden ir desde la disminución de la satisfacción en el trabajo, al aumento del absentismo, pasando por la presencia de burnout, ansiedad o la disminución del bienestar psicológico.” 3 Estas consecuencias van a afectar en último escalón al propio sistema sanitario, incidiendo negativamente en la actividad sanitaria y en la calidad del servicio asistencial.14
4 El reconocimiento del personal sanitario como “autoridad pública”, y, por consiguiente, la tipificación de dichas agresiones como “atentado contra la autoridad”, no se produjo hasta la reforma del Código Penal de 2015 por la Ley Orgánica 1/2015 de 30 de marzo. No obstante, “la jurisprudencia del Tribunal Supremo ha venido haciéndolo desde la pasada década, declarando que la agresión a este personal “no solo alcanzaba al particular, sino también a intereses públicos”, lo que permitía la aplicación de los artículos 550, 551.1 – modificados por la Ley Orgánica 1/2015 de 30 de marzo -y 552.1 –suprimido por la Ley Orgánica 1/2015 de 30 de marzodel Código Penal.” 4 La importancia de esta sentencia radicó en que los agresores comenzaron a enfrentarse a penas de cárcel, mayores indemnizaciones y la incorporación de antecedentes penales a su historial delictivo. Sin embargo, la puesta en marcha de esta medida no desencadenó una disminución de las agresiones.5 En 2017 se puso en marcha el Observatorio Nacional de Agresiones a Enfermeras y Enfermeros por el Consejo General de Enfermería, como forma de facilitar a dichos profesionales la notificación ante cualquier tipo de agresión de forma rápida y sencilla, así como, de poder unificar el registro de dichas agresiones. Dicho Observatorio Nacional de Agresiones a Enfermeras y Enfermeros registró 1.593 agresiones ese mismo año, siendo Castilla y León la segunda comunidad autónoma, por detrás de Andalucía, con mayor número de agresiones a enfermeras, afectando a un 12,7% de los profesionales.6 A pesar de las diferentes medidas tomadas hasta el momento, los últimos datos del Observatorio Nacional de Agresiones a Enfermeras y Enfermeros informan del registro de 1469 agresiones en 2018. Sin embargo, el secretario general del Consejo General de Enfermería señaló que en aquellas regiones donde se registraron pocas o ninguna agresión, no era representativo de la realidad, si no de la existencia de un registro insuficiente y de un mal manejo de la información relacionada con las agresiones.
5 2. JUSTIFICACIÓN En Europa, la Organización Internacional del trabajo (OIT) afirma que, de todos los trabajadores, el colectivo que mayor porcentaje de amenazas sufre en el trabajo, son los trabajadores de la administración pública, y en concreto los trabajadores de la salud (24%). El Consejo Internacional de Enfermería (CIE) confirma, tras el análisis de los resultados internacionales, que el profesional de la salud que mayor riesgo corre de sufrir violencia laboral es la enfermera. (5,9) La importancia de este riesgo no solo radica en la frecuencia con la que se presenta, sino también en la gravedad de las consecuencias asociadas a él. “Es evidente, que la violencia en el lugar de trabajo atenta contra la dignidad y los derechos de los trabajadores, pero, además, es una amenaza para la eficacia y el éxito de los servicios sanitarios.” 8 Aunque está demostrado que el interés sobre las agresiones al personal sanitario ha ido incrementándose en los últimos años, en España el número de estudios realizados no es numeroso, en comparación con los existentes en otros países.8 Lo que manifiesta una falta de datos objetivables para poder abordar dicho problema de manera eficaz. De todo lo anteriormente mencionado se desprende la necesidad de realizar estudios acerca de estos actos violentos hacia los profesionales de enfermería, con el fin de evidenciar y hacer visible toda la información referente a las agresiones, concienciar a la sociedad de la presencia de un problema grave aún sin resolver e intentar determinar la causa de la existencia de una baja notificación de estos actos por parte de dichos profesionales sanitarios. Este Trabajo de Fin de Grado (TFG) pretende aportar una información concretizada en una muestra de profesionales de nuestro entorno local con el fin de visibilizar la situación de este problema y las posibles estrategias de abordaje.
6 3. OBJETIVOS 3.1. Objetivo general Analizar la magnitud y problemática referente a las agresiones percibidas y sufridas por los profesionales de enfermería en su práctica asistencial. 3.2. Objetivos específicos - Estudiar las variables que influyen en las agresiones a los profesionales de enfermería. - Examinar dichas variables en una muestra de profesionales de enfermería del Hospital Clínico Universitario de Valladolid (HCUV). - Analizar la prevalencia de agresiones en la muestra estudiada y su respuesta ante ellas. - Proporcionar información sobre el protocolo de registro o denuncia de un acto violento en la práctica profesional.
7 4. MATERIAL Y MÉTODOS 4.1. Diseño del estudio El estudio observacional descriptivo de corte transversal es el más adecuado a nuestro trabajo de investigación, ya que nos permite conocer y registrar experiencias vividas e interpretadas por los diferentes profesionales de enfermería pertenecientes al Hospital Clínico Universitario de Valladolid (HCUV) sin intervenir en el curso natural de las mismas. 4.2. Población. Muestra. El estudio se ha llevado a cabo en los servicios de Reanimación General, Reanimación Cardiaca, Unidad de Reanimación Postanestésica (URPA), Urgencias Pediátricas, Urgencias generales, Quirófano y Servicio de Cardiología, del Hospital Clínico Universitario de Valladolid (HCUV). La muestra que ha participado en el estudio está formada por las enfermeras y las Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAEs) en activo que componen la plantilla de dichos servicios y que han participado de forma voluntaria en el estudio, accediendo a cumplimentar la encuesta. 4.2.1 Criterios de inclusión - Todos los profesionales del equipo de enfermería pertenecientes al Hospital Clínico Universitario de Valladolid (HCUV) de los servicios y unidades anteriormente descritos. - Que se encuentren trabajando durante la intervención y la recogida de datos. - Que contesten a todos los ítems de la encuesta. 4.2.2 Criterios de exclusión - Aquellos que por su condición de trabajo no cumplan los criterios de inclusión. - Aquellos que voluntariamente rechacen la realización del cuestionario. - Aquellos que no cumplimenten el total de la encuesta.
8 4.3. Instrumentos utilizados 4.3.1. Encuesta sobre agresiones en el centro de trabajo Se ha elaborado una encuesta para la recogida de datos (Anexo 9.1), utilizando preguntas procedentes de encuestas ya validadas a las que se han añadido preguntas de formulación propia. Se han utilizado las encuestas incluidas en el artículo “Violencia contra trabajadores sanitarios en un hospital de Andalucía, ¿Por qué hay agresiones no registradas?”10, y en el trabajo del Máster Universitario de Enfermería de Urgencias y Cuidados Críticos sobre “Agresiones al Personal de los Servicios de Urgencias del Hospital Universitario Central de Asturias”, del Centro Internacional de Postgrado de la Universidad de Oviedo. 15 De estas encuestas se han seleccionado aquellas preguntas consideradas de mayor interés, así como las que se adaptasen o coincidieran con los datos de los registros de agresiones del Consejo General de Enfermería, para lograr grupos comparables y favorecer el estudio. Finalmente, la encuesta se compuso de 13 preguntas, agrupadas en 3 apartados: datos personales, detalles sobre la agresión y conocimiento sobre el protocolo frente a las agresiones al personal sanitario y el registro de las mismas. Todas las preguntas fueron de tipo cerrado con multiopción, en las que se debía marcar solo una respuesta. Siguiendo las recomendaciones de Delgado, et al (2005)16, realizamos el pilotaje del cuestionario final para su validación con una muestra de 10 profesionales del Servicio de Urgencias Pediátricas del hospital en estudio. Con este pilotaje del instrumento elaborado (cuestionario) pretendemos comprobar: - La adecuación de las preguntas - El nivel o grado de comprensión, por parte de los profesionales de enfermería participantes del contenido de cada una de las preguntas. - Las cuestiones/preguntas que ofrecen mayores problemas
15 Respecto a la causa principal que pudo motivar los incidentes, se puede observar que un 32,6% de los encuestados lo atribuye a expectativas no satisfechas, un 26,1% a la frustración por el tiempo de espera, un 25% al rechazo de sus demandas y un 16,3% a la disconformidad con el tratamiento (figura 3). 26% 33% 25% 16% Frustración por el tiempo de espera Expectativas no satisfechas Rechazo de sus demandas Disconformidad con el tratamiento Figura 3: Distribución porcentual de los motivos por los cuales se produjeron las agresiones. Figura 2: Distribución porcentual en pirámide invertida de los lugares donde se producen las agresiones.
16 Un 46,7% considera que el incidente pudo ser prevenido (mayor formación en actuación ante agresiones, modificación o incorporación de medidas de seguridad…etc.), frente a un 53,3% que no lo considera así. Un 75% de los encuestados afirma no sentirse apoyado por la administración y un 25% sí se siente apoyado por la administración, como refleja el gráfico inferior (figura 4). El 94,6% de los agredidos no denunció la agresión, atribuyendo esto en un 73,91% a “No le di importancia, aunque no considero adecuadas este tipo de conductas”, un 19,57% a “Creo que notificar el suceso me perjudicaría y considero que el registro es inútil” y un 6,52% a “Considero normal que pueda existir este tipo de violencia en mi profesión” (figura 5). 25% 75% Sí No Figura 4: Distribución porcentual de la variable “¿Se ha sentido apoyado por la administración?” 20% 74% 6% Notificar el suceso me perjudicaria y considero que el registro es inútil No le di importanci, aunque no considero adecuadas estas conductas Conside normal que pueda ocurrir este tipo de violencia en mi profesión Figura 5: Distribución porcentual de las causas de no denuncia de la agresión
17 El 50,7% de los encuestados no conoce el protocolo de actuación frente a las agresiones al personal sanitario y un 66% no conoce el Observatorio Nacional de Agresiones a Enfermeros y Enfermeras y desconoce como se registra una agresión. En la tabla 3 se agrupa el total de resultados obtenidos mediante frecuencias, porcentajes e intervalos de confianza de las distintas variables. Variables f % m IC95% Sexo Hombre Mujer 28 122 18,7 81,3 18,67 81,33 (12,43 – 24,90) (75,09 – 87,56) Testigo Sí No 103 47 68,7 31,3 68,66 31,34 (61,24 – 76,08) (23,91 – 38,75) Agresión Sí No 92 58 61,33 38,67 61,33 38,67 (53,53 - 69,12) (30,87 – 46,46) Tipo de agresión Física Verbal 16 76 17,4 82,6 17,39 82,61 (9,64 – 25, 13) (74,86 – 90,35) Lugar de la agresión Atención Primaria Atención Especializada Urgencias/Emergencias 3 41 48 3,3 44,6 52,2 3,26 44,57 52,17 (0.68 – 9.23) (34,40 – 54,72) (41,96 – 62,38) Agresor Paciente Familiar/Acompañante 37 55 40,2 59,8 40,22 59,78 (30,19 – 50,23) (49,76 – 69,80) Causa de la agresión Frustración por el tiempo de espera Expectativas no satisfechas Rechazo de sus demandas Disconformidad con el tratamiento 24 30 23 15 26,1 32,6 25 16,3 26,09 32,61 25 16,30 (17,11 – 35,05) (23,03 – 42,19) (16,15 – 33,84) (8,75 – 23,85) ¿Pudo ser prevenido? Sí No 49 43 53,3 46,7 53,26 46,74 (43,06 – 63,45) (36,54 – 56,93) ¿Se ha sentido apoyado por la administración? Sí No 23 69 25 75 25 75 (16,15 – 33,84) (66,15 – 83,84) Tabla 3: Agrupación resultados obtenidos (Fuente: Elaboración propia)
18 5.1. Comparación de variables y contraste de hipótesis 5.1.1. Comparación entre el sexo y las agresiones Se compararon las encuestas de los trabajadores que habían sufrido una agresión, confrontando las variables “sexo” y “agresión”, obteniendo como resultados que un 60,64% de las mujeres y un 64,3% de los hombres habían sufrido agresión. Denuncia Sí No 5 87 5,4 94,6 5,43 94,57 (0,80 – 10,06) (89,93 – 99,19) Motivo de no denuncia Me perjudicaría y considero el registro inútil No le di importancia, pero no lo considero adecuado Considero normal que pueda ocurrir 18 68 6 19,57 73,91 6,52 19,57 73,91 6,52 (11,45 – 27,67) (64,94 – 82,88) (1,47 – 11,56) Conoce el protocolo de actuación Sí No 74 76 49,3 50,7 49,33 50,67 (41,33 – 57,33) (42,66 – 58,66) Conoce el Observatorio Nacional de Agresiones/Sabe registrar una agresión Sí lo conozco y sé registrar una agresión Sí lo conozco y no sé registrar una agresión No lo conozco y no sé como registrar una agresión 18 33 99 12 22 66 12 22 66 (6,799 – 17,20) (15,37 – 28,62) (58,41 – 73,58) Sufrir una agresión si no sexo Mujer Recuento 74 48 % dentro de sexo 60,64% 39,3% Hombre Recuento 18 10 % dentro de sexo 64,3% 35,7% Tabla 4: Tabla cruzada: sexo - sufrir agresión. (Obtenido a través de IBM SPSS Statistics)
19 Se realiza un contraste de independencia Chi-cuadrado de Pearson, obteniendo una significación asintótica (bilateral) > 0,05 por lo que, a pesar de los expuesto anteriormente, no existe relación estadísticamente significativa entre el sexo y sufrir agresión. 5.1.2 Comparación entre el agresor y el tipo de agresión Se compararon las encuestas de los trabajadores que habían sufrido una agresión, confrontando las variables “agresor” y “tipo de agresión”, obteniendo como resultados que la violencia física es ejercida mayoritariamente por el paciente (56,3%) y la violencia verbal es ejercida mayoritariamente por el familiar o acompañante (63,2%). Se realiza un contraste de independencia Chi-cuadrado de Pearson, obteniendo una significación asintótica (bilateral) > 0,05 por lo que, a pesar de los expuesto anteriormente, no se obtiene relación estadísticamente significativa entre el agresor y el tipo de agresión. Agresor Paciente Familiar/Acompañante Tipo de agresión Física Recuento 9 7 % dentro del tipo de agresión 56,3% 43,8% Verbal Recuento 28 48 % dentro del tipo de agresión 36,8% 63,2% Tabla 4: Tabla cruzada: agresor y tipo de agresión. (Obtenido a través de IBM SPSS Statistics)
20 6. DISCUSIÓN Tras el análisis de los datos obtenidos, resulta alarmante el alto porcentaje de agresiones (61,33%) a las que se ven sometidos los profesionales de enfermería, siendo las agresiones denunciadas un porcentaje muy bajo del total que se producen en el centro hospitalario, hecho que coincide con estudios de años anteriores (5,12). Dicho porcentaje de agresiones, es similar al hallado por otros autores, sin embargo, existe una gran variabilidad encontrada entre los resultados de investigaciones anteriores que abordan este tema (5,10). Este hecho podría relacionarse con la falta de un concepto universal en materia de agresiones y a la propia percepción y subjetividad de los profesionales sobre lo que consideran, o no, un hecho violento. Ya que, siendo las agresiones psicológicas la manifestación de las conductas agresivas más frecuente, al no ser consideradas agresiones por muchos profesionales, no son denunciadas, contribuyendo a un infraregistro de las mismas. Así mismo, al unir las causas por las cuales no se denunció la agresión: “no le di importancia” y “considero normal que pueda ocurrir en mi profesión” (73,91% + 6,52%) resulta un 80,43% de trabajadores que minimizan las agresiones. En cuanto al ámbito de trabajo, los profesionales que desempeñan su trabajo en el área de emergencia o urgencias presentaron una tasa mayor de agresiones (52,2%) respecto de otros servicios. Esta característica se repite en varios estudios previos (5,10,12). Dato que merece ser considerado a la hora de tomar medidas de protección específicas. Más de la mitad de los encuestados consideran que las agresiones no se podían haber prevenido, este dato se podría explicar por la sensación por parte del trabajador, de no tener control sobre el sistema (10).
21 Debido a la persistencia de este problema aún sin resolver, se hace indispensable la toma de medidas centradas en reducir su incidencia y atenuar su intensidad, con el fin último de poder erradicar estos actos violentos. Dentro de estas medidas, la prevención y el establecimiento de políticas que incluyan definiciones, conceptos y sanciones para quienes incurren en estos actos violentos, constituyen la base del abordaje del problema. Por otro lado, hemos podido evidenciar que un gran número de profesionales desconocen los protocolos de actuación ante las agresiones, a pesar de la existencia de cursos o campañas de actuación ante dichas situaciones. Esto manifiesta que son los propios profesionales los que parecen no otorgar la suficiente importancia y trascendencia a los problemas relacionados con estos actos violentos, como hemos mencionado anteriormente. Por ello, la falta de preparación por parte de los profesionales de la salud para identificar y posteriormente manejar este tipo de situaciones potencialmente conflictivas, hace de la formación, uno de los pilares fundamentales para la prevención y control de los acontecimientos violentos, otorgando a los trabajadores herramientas apropiadas para desarrollar las habilidades necesarias que les permita identificar y gestionar dichas situaciones. Así mismo, se otorga necesario fomentar una comunicación efectiva entre el personal, que favorezca la notificación de cualquier incidente violento, con el fin de registrar estos actos y poder implementar las políticas preventivas oportunas, como aparece reflejado en las Directrices Marco (OIT, 2004 y CIE, 2007) para afrontar la violencia en el sector de la salud. 6.1. Limitaciones Entre las limitaciones de esta investigación se encuentran: - Dificultad para recordar el evento de agresión (sesgo de memoria), en los encuestados.
22 - Los resultados obtenidos no pueden ser generalizados al resto de profesionales sanitarios, ya que el estudio se centra exclusivamente en profesionales de enfermería. - No se ha tenido en cuenta las agresiones a los profesionales de enfermería en su práctica asistencial por parte de otros profesionales del equipo, aspecto sí abordado en otros estudios. - Una muestra más grande podría haber permitido identificar más relaciones entre las variables.
23 7. CONCLUSIONES Se ha llevado a cabo este estudio de investigación de carácter descriptivo para analizar la magnitud y problemática referente a las agresiones percibidas y sufridas por los profesionales de enfermería en su práctica asistencial. Para ello, se estudian las variables que influyen en las agresiones a los profesionales sanitarios, examinando dichas variables en una muestra de profesionales de enfermería del Hospital Clínico Universitario de Valladolid (HCUV). En el estudio, se analizó la prevalencia de las agresiones en dicha población y su respuesta ante ellas. Así mismo, como forma de solventar el problema del desconocimiento del protocolo de actuación ante una agresión, se facilitó una infografía, informando sobre los pasos a seguir ante una agresión y la realización del registro de la misma. Después de valorar los resultados obtenidos y el trascurso del estudio, se evidencian las siguientes conclusiones: - La agresión a los profesionales de enfermería en su práctica asistencial es un problema real, aún sin erradicar, que conlleva graves consecuencias: directas para el trabajador e indirectas para la eficacia y el éxito de los servicios sanitarios. - Las causas principales por las que se producen las agresiones: “Expectativas no satisfechas” (32,6%) y “Frustración por el tiempo de espera” (26,1%), enmascaran una cultura de la inmediatez y una elevada exigencia que presenta la sociedad actual. - El alto porcentaje de profesionales que han indicado no sentirse apoyados por la administración (75%), junto con la minimización de la importancia del hecho violento por parte de los profesionales agredidos (80,43%), repercute en el bajo registro y denuncia de estos actos violentos.
24 - Se otorga necesario fomentar la participación de los profesionales en campañas de prevención, aumentando sus conocimientos de identificación y actuación ante estos actos violentos, así como promover una comunicación efectiva entre los diferentes profesionales, que favorezca la notificación y denuncia de cualquier incidente violento, con el fin de poder implementar nuevas políticas preventivas oportunas. - Se podría intentar disminuir el periodo de tiempo en el que pacientes o familiares no reciben información, ofreciéndola de forma más periódica en ciertas unidades o explicando la causa de la demora de información en otros servicios, como el servicio de urgencias, con el fin de disminuir la ansiedad y la sensación de abandono, en pacientes o familiares, que puede llevarlos a incurrir en estos actos violentos. - Es muy aconsejable fomentar el registro de las agresiones en un sistema único a nivel nacional, como el Observatorio Nacional de Agresiones a Enfermeros y Enfermeras, con el fin de elaborar un informe anual que refleje la realidad de la situación y su evolución anual, con el fin último de estudiar la toma de medidas adecuadas para su abordaje.
31 9.3. Anexo 3: Infografía Por ello, en 2018 se puso en marcha el Observatorio Nacional de Agresiones a Enfermeros y Enfermeras, con el fin de que todo profesional de enfermería pueda registrar de forma fácil una agresión a través de un formulario en: Este registro, de carácter estadístico, permite elaborar un informe anual que refleja la situación actual de este problema y su evolución, con el fin último de poder tomar medidas adecuadas a los mismos. https://www.consejogeneralenfermeria.org/observatorio-agresiones ¿CÓMO ACTUAR ANTE UNA AGRESIÓN? IDENTIFICAR UNA SITUACIÓN DE RIESGO ATENCIÓN SANITARIA Y/O PSICOLÓGICA DENUNCIAR COMUNICAR Manteniendo una actitud tranquila y controlando la situación, deberá invitar al usuario a abandonar el lugar. Si el incidente deriva en violencia incontrolada, el profesional deberá abandonar inmediatamente el lugar de trabajo. Si esto no es posible, deberá solicitar la ayuda del personal de seguridad o compañeros para que coparticipen en la resolución del conflicto. Si existe algún sistema de seguridad, debe accionarlo. Avisar a la Policía o Guardia Civil si es necesario a través del 112. Si se produce una agresión, es fundamental que la víctima reciba atención inmediata, en el Servicio de Urgencias, el Servicio de Prevención u otro servicio adecuado. Si existen lesiones se solicitará el parte de lesiones lo más detallado posible. Comunicar el incidente a tu superior jerárquico, quien lo trasladará a las diferentes Direcciones Gerenciales según corresponda dependiendo del lugar en el que se ha producido. Si en el mismo incidente hay más compañeros agredidos se debe actuar de forma conjunta. Los colegiados tienen asistencia jurídica para emprender acciones judiciales. Para ello, deben ponerse en contacto con la organización colegial para concertar cita con la asesoría jurídica. "Una de cada tres enfermeras ha visto o sufrido una agresión" Sara Pérez Sánchez Facultad de Enfermería de Valladolid [email protected] 1. Pacto entre la consejería de sanidad y las organizaciones sindicales CEMSATSE, UGT, SAEUSCAL Y CSI-CSIL sobre las actuaciones a desarrollar para elaborar un plan integral frente a las agresiones al personal de la Gerencia Regional de Salud de Castilla y León. [Internet]. Portal de Salud de la Junta de Castilla y León. [Citado el 1 de Febrero de 2019]. Disponible en: https://www.saludcastillayleon.es/profesionales/es/prevencion-riesgos-laborales/plan-integral-frente-agresiones.ficheros/329135-Agresiones%20Documento_Pacto%20Plan%20Integral.pdf 2. Protocolo de actuación frente a las agresiones para los profesionales de Sacyl. [Internet]. Portal de Salud de la Junta de Castilla y León. [Citado el 1 de Febrero de 2019]. Disponible en: https://www.saludcastillayleon.es/sanidad/cm/profesionales/images?idMmedia=329620 3. Consejo General de Enfermería - Departamento de Comunicación. El Consejo General de Enfermería registra 1.593 agresiones en 2017 gracias a su nuevo Observatorio Nacional. 2018. [Citado el 1 de Febrero de 2019].
32 9.4. Anexo 4: Informe Favorable de la Comisión Ética de Investigación de la Facultad de Enfermería UNIVERSIDAD DE VALLADOLID Facultad de Enfermería. Edificio de Ciencias de la Salud. Avda. Ramón y Cajal, 7. 47005 Valladolid. Tfno.: 983 423025. Fax: 983 423284. e-mail: [email protected] Facultad de Enfermería Reunida la COMISIÓN DE ÉTICA E INVESTIGACIÓN de la Facultad de Enfermería de Valladolid el día 28 de febrero de 2019 y vista la solicitud presentada por: Don ALFONSO IGLESIAS KIRSTEN, estudiante de Grado de la Facultad de Enfermería. Acuerda emitir INFORME FAVORABLE, en relación con su propuesta de Trabajo de Fin Grado. Y para que conste a los efectos oportunos, firmo el presente escrito. Valladolid a 28 febrero de 2019.- La Presidenta de la Comisión, Mª José Cao Torija Código Seguro De Verificación: DHM8MiQedfnQUanQaWuElA== Estado Fecha y hora Firmado Por Maria Jose Cao Torija - Decano/a de la Facultad de Enfermeria de Valladolid Firmado 11/06/2019 11:46:58 Observaciones Página 17/40 Url De Verificación https://sede.uva.es/Validacion_Documentos?code=DHM8MiQedfnQUanQaWuElA==