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En torno a la arquitectura burgalesa de la primera mitad del siglo XVIII: el maestro Francisco de Bazteguieta

Iglesias Rouco, Lena Saladina

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EN TORNO A LA ARQUITECTURA BURGALESA DE LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XVIII: EL MAESTRO FRANCISCO DE BAZTEGUIETA Lena S. Iglesias Rouco Tal como los contemporáneos expresaron' y se ha puesto de manifiesto en di versos estudios^. Burgos experimentó a lo largo del siglo XVII una marcada cri sis que empieza a remontar desde comienzos de la siguente centuria^. En su transcurso logra duplicar ampliamente el número de habitantes y va produciéndose un cierto revitalizamiento de la economía lo que, a su vez, influirá decisivamente en la actividad arquitectónica que se lleva a cabo en la propia ciudad y en el marco geográfico bajo su influencia. Así ya a lo largo de la primera mitad del siglo surgen múltiples propuestas de obras públicas y privadas cuya génesis y características es tán pendientes de un amplio estudio abordado sobre la base del rico patrimonio do cumental existente. En tal sentido las noticias ya reunidas permiten establecer algunos de los rasgos generales que, aún contemplados desde un prisma de obligada limita ción y provisionalidad, pueden facilitar una mayor aproximación al conocimiento de la arquitectura burgalesa del período. Esta, en los primeros decenios del siglo, seguía siendo promovida por los gru pos sociales que, en posesión de la mayoría de las rentas y propiedad urbana"*, ve nían dirigiendo su desarrollo desde la centuria pasada. Las iniciativas de mayor ' A.M.B. Actas 1601, 4 junio; Actas 1621, 7 junio, etc. Sec. Hist. Legs. 1.255, 1.677 y 4.885. - F. BRUMONT, «Le copu de grace; la p>este de 1599», La ciudad de Burgos. Actas del Con greso de Historia de Burgos, Burgos, 1985, pp. 335-342; N. GONZALEZ, Burgos, la ciudad marginal de Castilla, Burgos, 1958; A. GUTIERREZ ALONSO, Burgos en el siglo XVII, Historia de Burgos III. Edad Moderna (l), Navarra, 1991, pp. 93-151; T. LOPEZ MATA, «Burgos en la decadencia gene ral española de los siglos XVll y XVlll», BCPM, Burgos, núm. 73, 1940, pp. 477 ss. A. RODRIGUEZ SANCHEZ, España, población y sociedad. Siglos XVI-XVIII, Historia de Burgos III, Edad Moderna (2), Navarra, 1992, pp. 11-42; M. SANCHEZ DIANA, Burgos en el siglo XVU», BIFG, Burgos, 1969, núm. 173, pp. 345-368, etc. 3. C. CAMARERO BULLON, «La provincia de Burgos en el siglo de las Luces», Historia de Burgos III. Edad Moderna (2), op. cit., pp. 153-270, C. CAMARA FERNAN DEZ, Burgos en el siglo XVII. Urbanismo y arquitectura civil. Burgos, 1987 (Memoria de Licenciatu ra, inédita); L. S. IGLESIAS ROUCO, Arquitectura y urbanismo de Burgos bajo el reformismo ilustrado (I747-I8I3), Burgos, 1978; TOMAS LOPEZ, Diccionario geográfico B.N. Sec. Manuscritos. • CASTRJLLEJO IBAÑEZ, La desamortización de Madoz en la provincia de Burgos (¡855-1869), Valladolid, 1987; J. CRESPO REDONDO, «Desarrollo urbano y desamortización. El ca so de Burgos», Actas del I Congreso de Geografía de Castilla y León, Burgos, 1982, pp. 301 y ss.; M. CUARTAS RIVERO, «La desamortización de Carlos IV en la ciudad de Burgos». Ciudad de Bur gos. Actas del Congreso de Historia de Burgos, 1985, pp. 509-526. 406 LENA S. IGLESIAS ROUCO significación corresponden al estamento eclesiástico a través del arzobispado y ca bildo metropolitano, comunidades parroquiales y casas religiosas. Así lo atestiguan la construcción de la nueva capilla de Santa Tecla, en la catedral, y las numerosas actuaciones en las iglesias de San Gil, San Lorenzo. San Martín y San Nicolás, en los monasterios de San Agustín, San Juan y San Pablo, en los conventos de Calatravas y Mínimos^, etc. También el Concejo de la ciudad procuraba alentar el desarrollo urbanístico y arquitectónico de la que, aún empobrecida, seguía consti tuyendo la capital de una extensa región. De ahí que pusiera especial interés en el estado de puentes, calles y plazas mientras trataba de mejorar los edificios públi cos e insistía en que las murallas, puertas y caserío ofrecieran el mejor aspecto posible^. En esta tarea destacaron igualmente algunos vecinos con recursos a quie nes se debe la renovación de una parte de los inmuebles situados en las zonas más céntricas'. En cuanto a los profesionales conservan, en general, los rasgos que venían ca racterizándoles a lo largo de los últimos cien años. Queda documentada la interven ción de miembros de diversas órdenes religiosas, condición que frecuentemente dificulta el conocimiento de su personalidad y el alcance de sus actuaciones. A ellos parece corresponder algunos de los proyectos que fueron ejecutándose en los prin cipales edificios de culto y, a veces, actuaron también en el ámbito civil despertan do los recelos de los profesionales seglares. Tal fue el caso de fray Pedro Martínez, monje del monasterio de san Pedro de Cardeña con una sólida formación y amplio prestigio® a quien un grupo de maestros borgaleses acusa de competencia desleal al hacerse cargo de obras muy diversas por las que cobraba modestas remu neraciones^. No obstante el mayor número de profesionales pertenecen al mundo gremial ' A.M.B. Actas 1704, 10 enero y 22 julio; Actas 1705, 30 marzo y 6 julio; Actas 1707, 8 octu bre; Actas 1713, 2 diciembre; Actas 1730, 2 diciembre; Actas 1730, 11 mayo, etc. A.H.P. Burgos, Prots. 602, 3 enero 1751; 658, 8 mayo 1715; 816, 26 abril, 1737; 968, 14 julio 1710, etc. Algunas de estas referencias documentales han sido facilitadas por la investigadora. D. M." José Torrijos a quien debo expresar mi agradecimiento. ^ A.M.B. Actas 1704, reparos en el puente de Malatos; Actas 1715, 3 agosto, intervención en el puente de San Pablo; Actas 1708, 22 octubre, reparara el cubo de Doña Lambra; Actas 1718, 22 enero, mejoras en el lienzo de murallas próximo a san Gil; Actas 1719, 23 octubre, mejoras en el edifi cio de las Carnicerías; Actas 1722, 19 noviembre, reparar la Panadería; Actas 1703, 11 agosto, reparos necesarios en casas de la Plaza Mayor; Actas 1704, 24 enero, casas que necesitan recibir mejoras en la calle Cantarranas la Mayor etc. ' IBIDEM, Actas 1.705, 10 agosto, el Marqués de Villacampo solicita permiso para reedificar su casa en la calle de Cantarranas; Actas 1711, D. Femando de la Cerda, residente en Madrid, pide autorización para reconstruir su casa de la Plaza Mayor; A.H.P. Burgos, Prot. 656, 28 junio 1713, ios Racioneros de la Santa Iglesia Metropolitana se proponen actuar en sus casas de la Plaza Mayor, etc. " E. LLAGUNO Y AMIROLA, Noticias de tos arquitectos y Arquitectura de España desde su restauración, Madrid, 1989, T. IV, pp. 118-122; P. NAVASCUES PALACIO, La catedral de León: de la verdad histórica al espejismo erudito. Medievalismo y neomedievalismo en la arquitectura espa ñola, Avila, 1990, pp. 17-66; G. RAMALEO, «Documentación y estudio de la obra realizada por fray Pedro Martínez de Cardeña en el monasterio de San Pelayo de Oviedo», Bol. Inst. Est. Asturianos, núm. 87, pp. 183-203; SAMBRICIO, La arquitectura española de la ilustración, Madrid, 1986, p. 2; O. SCHUBERT, Historia del Barroco en España, Madrid, 1924, p. 284. ' A.M.B. Actas 1716, 27 junio. EL MAESTRO FRANCISCO DE BAZTEGUIETA 407 al que deben su formación y cuyo marco condiciona los aspectos fundamentales de su vida y relaciones. Se titulan maestros del arte de arquitectura, maestros de cantería o maestros de obra y aquellos que gozaron de un reconocimiento más amplio pueden llegar a actuar en calidad de Veedores del Arzobispado, Maestros del Cabildo de la Catedral o Alarifes de la Ciudad. Tal sucedió con Francisco Do mingo de la Torre", José de Foncea'^, Francisco González de Sisniega'^, Her menegildo de Llanderal Santiago Pérez etc. Pero aún en estos casos, si bien deben poseer conocimientos generales de carácter básico sus intervenciones se sitúan dentro de una línea conservadora incorporando muy lentamente las innova ciones barrocas y, por lo general, parecen poseer un nivel cultural medio. En este sentido resulta elocuente el análisis de los inventarios de sus bienes entre los que apenas figuran objetos de especial relevancia Incluso la elaboración de los res pectivos proyectos y trazas revela una formación basada en el propio ejercicio pro fesional de suerte que no se aprecian conocimientos teóricos de especial significación y las representaciones gráficas recogen tan sólo de forma sumaria los aspectos de mayor interés para el proceso constructivo. Debe destacarse, también, que muchos de estos profesionales, si bien pueden avecindarse en Burgos e, incluso, forman familias cuyos descendientes siguen ejer ciendo un importante papel en la arquitectura de la región, sin embargo su lugar de origen se sitúa en el País Vasco y Cantabria, especialmente en la zona trasmerana'®. Tal fenómeno venía siendo una constante en el arte burgalés'^ y en trará en crisis precisamente a lo largo de la segunda mitad del dieciocho cuando. L. S. IGLESIAS ROUCO, «En torno a la arquitectura burgalesa de la segunda mitad del siglo XVIII y su problemática profesional», IX Congreso español de Historia del Arte, León, octubre, 1992 (Comunicación en prensa). " A.H.P. Burgos, Prot. 583, 8 julio 1728. Consta que Francisco Domingo de la Torre es maes tro del Cabildo de la catedral. A.M.B. Actas 1.725, 19 Julio. Se comunica el fallecimiento de José de Foncea, maestro ala rife de la ciudad. IBIDEM, Actas 1.704, 10 enero, se nombra maestro alarife a Francisco González de Sisniega. '■* IBIDEM, Actas 1.719, 26 octubre, memorial de Hermenegildo de Llanderal maestro alarife de la ciudad. IBIDEM, Actas 1.725, 19 julio. Se nombra a Santiago Pérez maestro alarife de la ciudad. IBIDEM, Actas 1.749, 15 septiembre; ya nombrado Narciso Cortés como maestro Alarife, se le retira del cargo por no saber leer ni escribir. A.H.P. Burgos, Prots. 1.141, 2 junio I75I y 1467, 17 noviembre 1765, testamentos del maes tro Santiago Pérez; Prot. 7.207, 5 enero y 9 enero 1768, testamento e inventario de Francisco de Bazteguieta. '8 L. S. IGLESIAS ROUCO, «En tomo a la arquitectura burgalesa de la segunda mitad del siglo XVIII y su problemática profesional». Comunicación ya citada. C. CAMARA FERNANDEZ, Burgos en el siglo XVII. Urbanismo y arquitectura civil Me moria de Licenciatura ya citada; C. GONZALEZ ECHEGARAY y otros. Artistas cántabros de la Edad Moderna, Santader, 1991; A. C. IBAÑEZ PEREZ, La arquitectura civil del siglo XVI en Burgos, Bur gos, 1977; L. S. IGLESIA ROUCO, «El hospital de Nuestra Señora de la Concepción en Burgos. Apor tación a su estudio», BSAA, Valladolid, 1987, pp. 390-397 «La capilla del Santo Cristo de la catedral de Burgos. Datos para su estudio», BSAA, Valladolid, 1990, pp. 542-546 y «La capilla de San Enrique en la catedral de Burgos. Aportación a su estudio», BSAA, Valladolid, I99I, pp. 419-429; L. S. IGLE SIAS ROUCO y M. J. ZAPARAIN YAÑEZ, «En tomo a la actividad profesional en la arquitectura 408 LENA S. IGLESIAS ROUCO desde el Gobierno ilustrado, vayan imponiéndose cambios decisivos en el ejercicio de la arquitectura^®. Por su parte la personalidad de Francisco de Bzizteguieta se ofrece como el ejem plo más representativo de todo lo hasta aquí expuesto a la vez que constituye el profesional con un reconocimiento más amplio en las tierras burgalesas durante la primera mitad del siglo. Era natural de la villa de Guernica, donde fue bautizado el 29 de diciembre de 16772', y poseía la condición de hidalgo que para sí recla marán también sus descendientes S\i presencia se recoge en Burgos a comien zos del siglo XVII y consta que, el 12 de febrero de 1714, contrae matrimonio en la parroquia de San Gil con Teresa del Campo quien, también, debía pertenecer a una familia de maestros de obra". Tuvieron tres hijos, Francisco, Manuel y Teresa el primero de los cuales llegó a ser su más íntimo colaborador desarro llando una intensa actividad profesional" que se verá interrumpida por la muerte en 1768^®. La coincidencia de nombres entre ambos ha dado origen a ciertas con fusiones. Tratando de evitarlas, los contemporáneos se refieren a cada uno de ellos distinguiéndolos como el mayor y el menor especialmente a partir de 1744, etapa en la que están actuando de forma simultánea como profesionales independientes-"'. Esta denominación llega a reflejarse incluso en la fi rma del hijo cuando ambos fi guran en el mismo documento notarial". Entre sus descendientes destaca Manuel de Bazteguieta que llegará a ser, también, un destacado maestro a quien correspon den relevantes intervenciones ya en los años fi nales del siglo burgalesa. 1600-1650», Simposio Juan de Herrera y su influencia, Camargo. julio, 1992 (Comunica ción en prensa); M. J. ZAPARAIN YAÑEZ, -Aportación a la obra del maestro trasmcrano Juan de la Verde», Cuadernos de Trasmiera. T. III, 1992, etc. ^ C BEDAT L'Academie de Beaux-Arts de Madrid. ¡744-1808, Tou\ouííe, 1974, J. HERNAN DO./tr^í/ifecrura e/i España. ¡770-¡900\ A. FERNANDEZ ALBA, «Apredizaje y práctica de la arqui tectura en España». El arquitecto: historia de una profesión, Madrid, 1984; P. NAVASCUES PALACIO, «La formación de la arquitectura neoclásica». La época de la ilustración. Historia de E.spaña. Menéndez Pidal, T. XXXI, Madrid, 1987 y -Sobre titulación y competencias de los arquitectos de Madrid (1775-1825)», A^es del Instituto de Estudios Madrileños, 1975, pp. 123-137; C. SAMBRICIO, La arquitectura española de la ilustración, Madrid, 1986, etc. -' A.R.Ch. Valladolid, Vizcainías, Leg. 4, núm. 24. 22 A.M.B. Actas 1775. 13 febrero. 22 El maestro Manuel del Campo aparece trabajando intensamente durante este período y. en oca siones avala o es avalado por Francisco de Bazteguieta. A.H.P. Burgos, Prots. 584, 4 agosto 1729; 601, 20 febrero 1751, etc. A.M.B. Actas 1.757, 11 agosto; Actas 1.760, 4 febrero, etc. A.H.P. Burgos. Prot. 7.072, 12 febrero 1739; capitulaciones matrimonios de Teresa de Baztiagueta y Juan de Losua. 22 A.M.B. Actas 1.751, nombramiento de Francisco de Bazteguieta hijo como maestro Alarife. En esta actividad continúa hasta su fallecimiento según se recoge en las Actas de ios dieciséis años si guientes. A. C. Burgos, Reg. 110, Actas Capitulares 1.768, 29 enero, fol. 367 v. Consta que Francisco Bazteguieta, recientemente fallecido, era Maestro de Obras de la Sta. Iglesia Metropolitana, cargo que desearía ocupar también su hijo puesto que ha -asistido a cuantas obras ocurrieron en ella en el tiempo que ejerce el oficio...». 2" A.H.P. Burgos, Prot. 7.207. 9 enero 1768. 22 A.M.B., Sec. Hist. núm. 4.981. Actas 1.757, 20 junio, etc. 28 A.H.P. Burgos, port. 7.090/1, 23 marzo 1751. 2^ L. S. IGLESIAS ROUCO, Arquitectura y urbanismo bajo ei reformismo ilustrado (1747-1812), op. cit. EL MAESTRO FRANCISCO DE BAZTEGUIETA 409 En lo que se refiere a los comienzos de la actuación profesional de Francisco de Bazteguieta en Burgos aparecen ligados a interesantes iniciativas del estamento eclesiástico. De ello puede deducirse que debió venir como un maestro de recono cida pericia y contando, probablemente, con influyentes valederos. Así su nombre está citado ya en la documentación de la catedral en 1705^° y, a través de los tes timonios notariales, consta que el 16 de noviembre de 1715 se compromete a «...fa bricar desde los zimientos el colegio de Santa Cruz de Mozos de Coro de la Sant® Yglesia Metropna ...y la casa adjunta a el para el Maestro de Capilla» Cons tituye, pues, una obra importante que, ejecutada en «... la plazuela de la calle de Caldabades...» terminaría dando nombre a este espacio hasta que drásticas actua ciones contemporáneas lo integraran en la actual calle Ñuño Rasura ^2. En el correspondiente documento contratual se indica que deben demolerse los edificios antiguos y que la construcción de los nuevos no excederá del período de doce meses ateniéndose en todo a las trazas y condiciones realizadas por fray Pedro Martínez. El contenido de las mismas puntualiza diversos aspectos referentes a la cimentación, empleo de materiales y cuidada ejecución de exteriores, piezas prin cipales, capilla y sacristía con objeto de que fueran ejecutados con la necesaria soli dez, funcionalidad y buen aspecto. Todo ello debió ser cumplido por el maestro vizcaíno tal como, aún hoy, puede apreciarse en algunos de los elementos que se conservan a pesar de las transformaciones efectuadas en estos edificios a través del tiempo. Por tal intervención se estipulaba que había de recibir 42.000 reales de ve llón contando con el aval de don Félix Sánchez de Valencia, destacado funcionario^^ que seguirá actuando como su fi ador en muchas de las obras reali zadas en los decenios siguientes. Así su nombre fi gura también en el acuerdo notarial que Bazteguieta, colabo rando con Santiago Pérez, fi rma en 1717 para ejecutar «la capilla mayor» de la igle sia del convento de la Victoria Este edificio, de la orden de Mínimos, se hallaba situado al suroeste de la ciudad y, tras la desamortización, va a desaparecer siendo absorbida su amplia superficie por el moderno despliegue urbanístico paralelo al río Arlanzón^^. La iglesia y claustro fueron ejecutándose en fases sucesivas y aún M. MARTINEZ Y SANZ, Historia del templo catedral de Burgos, Burgos. 1983, ed. fac. p. 197. ■'' A.H.P. Burgos, Prot. 658, 16 enero 1715. " L. S. IGLESIAS ROUCO, Burgos en el siglo XIX. Arquitectura y urbanismo, Valladolid, 1978 y «La catedral de Burgos en el tránsito del siglo XIX al XX», III Congreso de Medievalismo y Neomedievalismo en la Arquitectura española. Avila, septiembre, 1989 (en prensa). " A.H.P. Burgos. Prot. 658, 16 enero 1715; «... D. Félix Sánchez de Valenzia; vezino de ella (ciudad de Burgos) de el Consejo de Su Magestad, en la Contaduría Maior de quentas y administrador general de rrentas R." y servicios de Millones de esta dha ziudad.. .». '•» A.H.P. Burgos. Prot. 6.997, 1 mayo 1717. L. S. IGLESIAS ROUCO, Burgos en el siglo XIX. Arquitectura y urbanismo, op. cit., pp. 27. 31-32, 181-194, etc. A. D. Burgos. Catastro del marqués de la Ensenada. Burgos, t. XIII, Sig. 348, pp. 664-669. J. ALBERDI ELOLA, Breverias burgalesas. Burgos, 1969, pp. 117, 122, 123, etc. M. '' J. ZAPARAIN YAÑEZ, «Las Consecuencias urbanísticas del proceso desamortizador. A propósito del Conven to de la Victoria de Burgos», III Congreso de Medievalismo y Neomedievalismo en la arquitectura española. Avila, septiembre, 1989 (en prensa). 410 lena s. iglesias rouco en 1716 el arzobispo Navarrete dona 8.000 ducados con el objeto de que «.. .se pue dan terminar, perfeccionar, cubrir y acabar» Tan generoso donativo debió per mitir que se realizara la obra contratada por Bazteguieta tras haber «... tratado, conferido y ajustado con el R*"® Padre, Corrector y religiosos deste combento y especialmente con el R""" Padre fray Juan de Zuazo y Tejada... como superinten dente de la obra»^®. Esta había de hallarse concluida en el plazo de 18 meses obli gándose el propio convento a facilitar los materiales y pagar 33.000 reales de vellón a los maestros por su intervención. Según se desprende de las condiciones a las que debían de ajustarse, era nece sario construir los arcos torales y, sobre ellos, una bóveda semiesférica con pechi nas. Se cubriría además la capilla mayor con bóveda de cañón mientras que, en las capillas de los costados, podían utilizarse bóvedas de arista o similares a la del crucero pero abriendo los correspondientes lunetos para facilitar su iluminación. Todo ello estaría realizado con ladrillo excepto el cimborrio que se elevaría sobre la cúpula del crucero con un cuerpo de sillería de Hontoria bajo el correspondiente tejado y aguja. Hacia el interior, las superficies quedarían recubiertas de yeso, se continuaba la cornisa que recorría el cuerpo de la iglesia y tanto el intradós de los arcos como las bóvedas debían contar con sus «recortados de reliebe». Parece tra tarse, pues, de generar un espacio centralizado en torno a la cabecera e integrarlo en el conjunto siguiendo procedimientos que venían utilizándose en las tierras cas tellanas desde el seiscientos. La actuación de Bazteguieta debió satisfacer plenamente a los religiosos del monasterio de la Victoria por cuanto, en 1727, volverán a contratarle para que in tervenga en el convento que poseían en Valladolid. Era ésta la segunda fundación que la orden llevó a cabo en Castilla la Vieja su iglesia fue construida en 1615 por Francisco de Praves^*® y, en 1722, hubo de ser reedificada por Matías Machu ca a quien también correspondió «... la nueva obra... en la fachada del quarto de mediodía de dho convento...»'". No obstante, tal como señaló el profesor Martín González, las características de la fachada de la iglesia no concuerdan con otras obras de Machuca En efecto. De acuerdo con el documento firmado en el mismo convento de Va lladolid el 8 de mayo de 1727, fue el maestro Bazteguieta quien «... por estar ame nazando ruina...» realiza el proyecto que debía regir <a construcción de la nueva fachada. Posteriormente, ya en Burgos, el 15 de julio se comprometió a llevarlo a cabo en el plazo de dieciocho meses recibiendo para ello, los materiales necesa rios y 15.000 reales de vellón'*^ Según indican las condiciones del proyecto, ha- " A.H.P. Burgos. Prot. 6.814, 6 septiembre 1716. IBIDEM, fol. 21. E. GARCIA CHICO, «La iglesia de Nuestra Señora de la Victoria», BSAA, Valladolid, 1965. A. BUSTAMANTE GARCIA, La arquitectura ciasicista del foco vallisoletano (¡561-1640), Valladolid, 1983, pp. 317 y 380. ■" J. C. BRASAS EGIDO, «Nuevos datos sobre arquitectura vallisoletana del siglo XVIII», BSAA, Valladolid, 1983, pp. 498-99. J. J. MARTIN GONZALEZ. Arquitectura barroca vallisoletana, Valladolid, 1967, pp. 48-49. A.H.P. Burgos, Prot. 6.997. 15 julio 1.727, fols. 335-339. EL MAESTRO FRANCISCO DE BAZTEGUIETA 411 bía de demolerse la fachada anterior «... apartando todos los materiales poniendo cada cosa en su sitio...» mientras se apeaban y cerraban convenientemente los «... arcos que están devajo del coro arrimados a la portada...» y «... desde el piso del coro asta la bóveda...» con el fi n de evitar cualquier ruina. El nuevo cuerpo de fachada contaría con la cimentación adecuada, sería ejecutado con sillería y reco rrido por pilastras habiendo de realizar en ella «... su portadita y la caja del santo y ventana que corresponda para la luz del coro como el borrón lo demuestra, enci ma de la bentana un caritas; entre la bentana y el caritas a de llevar una comisa en correspondencia a la que tiene la Yglesia y asi mismo otra que coxa todo el re mate que bendrá conforme al corriente del texado con tres remates en los dos extre mos dos bolas y en medio una pirámide o aguja que remate con una bola». Tales características reproducen el esquema de fachada rectangular entre mo numentales pilastras que se había impuesto en el seiscientos y corresponden con las que reproduce Juan Antolínez de Burgos y, aún hoy, presenta la fachada cuyo cuerpo fue adosado a una nueva iglesia tras la desaparición del convento en 1964''^. No obstante, aún dentro de su claridad compositiva y sobria abstracción geométri ca, se imponen una marcada focalidad y un cuidado tratamiento creando contrastes que son propios de la arquitectura dieciochesca. Destaca la morfología de algunos elementos tales como pilastras, volutas y remates cuyo tratamiento volverá a repe tirse en otras obras del mismo maestro. Entre ellas se encuentra la fachada de la iglesia del Carmen. Este edificio burgalés, hoy desaparecido, fue levantado a comienzos del siglo XVII con interven ción de los maestros de obra fray Antonio de Jesús y Pedro de las Suertes"*^. No obstante, según ha podido conocerse por la correspondiente documentación nota rial, en el siglo XVIII se concluye su fachada siguiendo el proyecto del prestigioso tracista de la Orden, el H. Marcos de Santa Teresa Y será Francisco de Bazteguieta quien va a comprometerse el 14 de septiembre de 1730 a «...azer y fabricar la obra de la fachada con las dos torrecillas y coro de la Yglesia de dho Collegio arreglado a la traga renobada por el hermano Marcos de Santa Theresa...»"*^. En tre la correspondiente documentación notarial aparece también la carta que el mis mo religioso, hallándose en Bilbao el 16 de marzo, le había dirigido con instrucciones para obtener la mayor economía en el aprovechamiento de la piedra disponible y realizar adecuadamente la ventana del coro, pilastras, cornisas y cuerpos de campanas. Según las reproducciones fotográficas de la fachada obtenidas antes de su de rribo, se respetó el tradicional rectángulo carmelitano dispuesto entre sobrias pilas tras y con la característica sucesión formada por el tripórtico, hornacina y ventana " J. ANTOLINEZ DE BURGOS. Historia de Valladolid, Valladolid. 1987; L. S. IGLESIAS ROUCO, Urbanismo y arquitectura de Valladolid. Primera mitad del siglo XIX. Valladolid, 1978, Lam. XXVI y J. J. MARTIN GONZALEZ, Catálogo monumental de la Provincia de Valladolid.. op. cit.. p. 48. I. GARCIA RAMILA, Historia documentada del Monasterio de Nuestra Señora del Carmen de Descalzos de la ciudad de Burgos, Burgos. 1948, Doc. nüm. 32. Sobre la personalidad de este maestro, cf. J. M. MUÑOZ JIMENEZ, Arquitectura carmelita na (1562-1800), Avila. 1990, pp. 15, 34, 288, 294, 327, 333, 348, 367 y 368. A.H.P. Burgos, Prot. 7.038, 6 septiembre 1730, fol. 189 y ss. 412 LENA S. IGLESIAS ROUCO de coro. Pero, a la vez, asumió una nueva dimensión barroca al culminarse con tres cuerpos proyectados en el aire. El central preside el conjunto con la hornacina e imagen de san José bajo el escudo de la orden dentro del frontón que lo remata; las volutas de su arranque, recercados y pináculos presentan un aspecto propio ya de fechas avanzadas si bien manteniéndose bajo el dominio de una sobria esquematización. Esta se impone plenamente en los abiertos cuerpos de los campanarios laterales que, con sencillas pilastras y cornisas quebradas, flanquean el conjunto como ya había ocurrido en el convento de santa Teresa de Avila y vuelve a repetir se en el de Marquina respecto al cual la obra burgalesa presenta elocuentes semejanzas'*®. Todas estas intervenciones fueron consolidando el prestigio profesional de Bazteguieta y a él se va a recurrir para que proyecte o ejecute un gran número de las obras a realizar en los edificios religiosos de la ciudad y provincia de Burgos du rante el segundo cuarto de siglo, según queda registrado en numerosos documentos de la época. Por ellos puede conocerse que, el 18 de junio de 1726, establece las condiciones para actuar en la fachada sur de la iglesia de san Nicolás. Se trataba de demoler una parte de la misma «... de estribo a estribo. ..» y reedificar el frente de la torre cuyo cuerpo alto debería abrirse con «dos troneras o arcos» hechos utili zando piedra de Hontoria; todo ello estaba tasado en 4.600 reales de vellón. Cuatro años más tarde, y ya en colaboración con Santiago Pérez, añade al proyecto nuevas condiciones para realizar, también, otras obras de consolidación en la iglesia y cons truir nueva sacristía con fábrica de ladrillo y tres ventanas «... de piedra de Ontoria bien labrada»'*^. En esta ocasión el importe ascendía ya a 11.500 reales de vellón De todo ello no queda testimonios al ejecutarse una importante reconstrucción del edificio a comienzos del siglo Tampoco es posible comprobar las características de algunas actuaciones lle vadas a cabo en iglesias de diversos conventos actualmente desaparecidos. No obs tante se conoce también a través de los correspondientes testimonios documentales que, en 1730, Bazteguieta fi jó las condiciones para realizar la «torrecilla o espada ña» del monasterio de san Felices cuya ejecución correrá a cargo de José Rodríguez mediante el pago de 4.000 reales de vellón^'. Fueron protocolizadas, igualmente, las «Condiciones con las quales se an de executar los reparos y recalzos que necezita la capilla de la Resureción sita en el conbento Real de San Agustín» elaboradas por Bazteguieta en 1732 y a cuya ejecución se compromete recibiendo por ello 4.610 reales de vellón Mayor importancia tuvo el extenso proyecto que, en el mismo año de 1732 realiza para la iglesia de Huerta de Abajo cuya fábrica conserva, hasta nuestros días, algunos de los rasgos adquiridos en aquellas fechas al tratarse de aumentar su capacidad y construir una amplia sacristía. En las correspondientes condiciones se dedica especial atención a la apertura de nuevos cimientos, levantamiento de los "8 J. M. MUÑOZ JIMENEZ, op. cit., pp. 327 y 330. A.H.P. Burgos, Prot. 7.038, 18 junio 1726, fol. 104 y ss. J. LOPEZ SOBRINO, La iglesia de San Nicolás de Bari, Navarra, 1990. A.H.P. Burgos, Prot. 6.939, 26 junio 1730, fols. 360 y ss. " IBIDEM, Prot. 6.972, 28 noviembre 1732, s/f. EL MAESTRO FRANCISCO DE BAZTEGUIETA 413 estribos necesarios y realización de cubiertas así como al tratamiento de exteriores. Estos debían de edificarse utilizando «... buena mampostería, pasaderas y tizones y no como la que oy tienen...» y con estribos «... de piedra labrada para su mayor seguridad...»; los vanos estarían recercados por sillería y la portada habría de eje cutarse cuidadosamente fl anqueándola con pilastras toscanas, orden que también se impone en los elementos del arco toral. La contratación de la obra no fue efecti va hasta transcurridos seis años y, entonces, será el propio Bazteguieta quien va a obligarse a su ejecución por 12.000 reales de vellón. Ya en 1740 consta que actúa en la iglesia de Pedrosa de Candemuño realizando algunas reformas en el interior cuyo importe asciende a 4.600 reales de vellón^'*. Cinco años más tarde redacta las condiciones para construir la cabecera y sacristía de la ermita de Nuestra Señora de Rebolleda, edificio anejo a la antigua parroquia de san Martín actualmente desaparecido. Parece tratarse de una obra modesta que se proyecta, en su mayor parte, con ladrillo poniendo particular cuidado en el trata miento del interior cuyas superficies debían ser decoradas por sencillas labores de yesería. La lleva a efecto Jerónimo de la Cueva cobrando por ello 3.500 reales de vellón Mayor interés ofrece la intervención que, en 1746, lleva a cabo en la iglesia de Itero del Castillo fruto de la cual son las características más destacadas de su actual fi sonomía. Consta que, inicialmente, el Vicario de la Diócesis encarga a Baz teguieta «... reconozer obra y reparos que se yntentan azer...» según un proyecto ya elaborado a tal efecto. El maestro redacta, a su vez, nuevas condiciones según se desprende de los documentos reunidos La intervención propuesta afecta al conjunto del edificio procediéndose a desmontar parte del mismo aunque habían de reservarse «... quatro guecos para que puedan zelebrar misas y ofizios divinos...» y se aprovecharán cuantos materiales puedan volverse a utilizar en la obra nueva. Esta exige abrir nuevos cimientos, levantar los muros de mampostería con sus hue cos u «... obalos de piedra labrada...» rematados por la correspondiente cornisa y realizar «... el alzado de la fachada con las pilastras y la espadañita...». Había de construirse también una amplia sacristía y se alzaría «... la torre quince pies apilastrada y coronada su circunferencia de comisa uniforme a la de dha Yglesia con sus remates en las esquinas, su tejado y capitel y cinco troneras...». Todo debía ofrecer un aspecto «... huniforme con lo antiguo...» haciéndose recorrer el interior por la correspondiente cornisa y dejando las superficies «...guamecidas de yeso... y sobre ello su blanqueo todo bien maestrado... según arte». El propio Bazteguieta se compromete a llevar a cabo la obra en un plazo de año y medio recibiendo por ello 27.000 reales de vellón. También a lo largo del último decenio de la vida de este maestro su nombre aparece relacionado con muy diversas obras en diferentes iglesias burgalesas. En 1747 recibe el encargo de reconocer «... las quiebras y mina que padece la iglesia IBIDEM, Prot. 7.006, 27 septiembre 1732, s/f. IBIDEM, Prot. 7.072, 10 mayo 1740. IBIDEM, Prot. 7079, 10 octubre 1745, fol. 540 y ss. IBIDEM, Prot. 8.306/2, 17 julio 1746, fol. 200. LAMINA II ifet^¿49tS »^Kk¿S,« mm-TM &^Jí'!X^^SStBaS «r £■ OI ff hñ ^ 'míip'f'Sm tfír i ' Rflff'*' ' %' ."i.irw : '9¿i9» ffei-'A *►3' • w&t , . fe Iiero del Castillo (Burgos). Iglesia parroquia!. I . Fachada principal.—2. Torre. LAMINA III 'f \if /?' . ; 'it ~ ■ - *'■ ,l "Vi ■A l* • 1 . Burgos. Hospital del Rey. Antigua sala de enfermos, hoy rehabilitada para el conjunto uni versitario.—2. Oña (Burgos) Iglesia de San Sal vador. Camarín. LAM NA V CJ'ulxf íPLmtu. Cj.í./cl flic L / ht,¡tn. I -M . . I Oudoi^uiL CnxupDTiJt 31 I ^ j Cmttpuci dilcuhfijo. I ] J ) ■> 1 . ^ aj a aí.'iú -z.r^r 7 J / ■ " 1 '^icjc. L\im. (jiuMO •s,'~í Casa del Hospital del Rey en Briviesca, proyecto firmado por Francisco de Bazteguieta en 1744.