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Alberto Blecua (1941-2020)

Vega García-Luengos, Germán

Abstract

Nota necrológica del prestigioso profesor e investigador

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BOLETÍN DE LA BIBLIOTECA DE MENÉNDEZ PELAYO SUMARIO Nota del Director ARTÍCULOS GUTIÉRREZ DÍEZ-BERNARDO, Esteban. Leer y oír: referencias sonoras en la narrativa de Jacinto Octavio Picón. – SUÑÉ MINGUELLA, Gemma. A vueltas con la etapa mexicana de Emilio Prados: poesía mística y filosofía – SÁEZ RETA, Laura. Contrastes entre Roberto Arlt y Luigi Pirandello: sombras, locos y suicidas. BIBLIOGRAFÍA DÍAZ LAGE, Santiago. Imágenes para ver y leer: Un libro sobre la literatura ilustrada española del siglo XIX. - LÓPEZ DE ABIADA, José Manuel. Nuevas ediciones de los ensayos clásicos de Sverker Arnoldsson y Ronald Hilton sobre la Leyenda Negra. Reseñas bibliográficas NECROLÓGICAS María Ángeles Ayala Aracil. Alberto Blecua. Anthony H. Clarke. Robert Jammes. Benito Madariaga de la Campa. Juan Marsé. Rafael Sánchez Ferlosio. Lia Schwartz. Gonzalo Sobejano. Iris M. Zavala. Año XCVI-1 2020 SANTANDER BOLETÍN DE LA BIBLIOTECA DE MENÉNDEZ PELAYO Revista anual fundada en 1918 por Miguel Artigas Ferrando. Han dirigido esta revista: Miguel Artigas Ferrando (1919-1929). - José María de Cossío y Martínez-Fortún (1930-1931). - Enrique Sánchez-Reyes (1932-1956). - Ignacio Aguilera y Santiago (1957-1976). - Manuel Revuelta Sañudo (1977-1994). - Xavier Ajenjo Bullón (1995-2000). - Lourdes Royano Gutiérrez (2001-2004). Directores: José Manuel González Herrán y Raquel Gutiérrez Sebastián. Secretario: Javier Voces Fernández. Editor: Borja Rodríguez Gutiérrez. Consejo de redacción: Teodosio Fernández, Salvador García Castañeda, Germán Gullón, Carmen Parrilla, Enrique Rubio Cremades y Germán Vega García-Luengos. Entidad editora: Sociedad Menéndez Pelayo. Casa-Museo de Menéndez Pelayo. C/ Gravina, 4. 39001. Santander. El Boletín de la Biblioteca de Menéndez Pelayo está recogido en los siguientes índices: DIALNET (Universidad de la Rioja) ISOC (Ciencias Sociales y Humanidades) LLBA (Linguistic and Language Behaviour Abstracts) MLA BIBLIOGRAPHY (Modern Languages Association) PIO (Periodical Index Online) Correo electrónico: administrac[email protected] © Sociedad Menéndez Pelayo Todos los textos de este volumen son propiedad de sus respectivos autores, que han cedido su publicación al BBMP. En consecuencia, no podrán ser reproducidos (en ningún formato) sin el permiso expreso tanto de sus autores como del BBMP. Depósito Legal: 173 - 1972 ISSN 006-1646 Esta revista se publica gracias al apoyo del Ayuntamiento de Santander y la Consejería de Universidades, Igualdad, Cultura y Deporte del Gobierno de Cantabria. Consejo Editorial Irene Andres Suárez (Université de Neuchâtel). Yolanda Arencibia (Universidad de Las Palmas de Gran Canaria). José Manuel Blecua Perdices (Universidad Autónoma de Barcelona). Peter Bly (Queens University. Kingston). Jean-François Botrel (Université de Rennes 2). Enrique Campuzano (Sociedad Menéndez Pelayo). Rodolfo Cardona (Boston University). Antonio Carreño (Brown University). Mariateresa Cattaneo (Universitá degli Studi di Milano). Francisco Javier Díez de Revenga (Universidad de Murcia). Demetrio Estébanez Calderón (Univerzita Karlova v Praze). Manuel Estrada (Universidad de Cantabria). Teodosio Fernández (Universidad Autónoma de Madrid). Ricardo de la Fuente (Universidad de Valladolid). Salvador García Castañeda (Ohio State University). Víctor García de la Concha (Universidad de Salamanca). Mª Cruz García de Enterría (Universidad de Alcalá de Henares). Víctor García Ruiz (Universidad de Navarra). David. T. Gies (University of Virginia). Raúl Gómez Samperio (Sociedad Menéndez Pelayo). Joaquín González Cuenca (Universidad de Castilla-LaMancha). Luis González del Valle (Temple University). Germán Gullón (Universiteit van Amsterdam). Richard Hitchcock (University of Exeter). Pablo Jauralde Pou (Universidad Autónoma de Madrid). Emmanuel Larraz (Université de Bourgogne). Yvan Lissorgues (Université de Toulouse-Le Mirail). José Manuel López de Abiada (Universität Bern). Marina Mayoral (Universidad Complutense de Madrid). Gonzalo Navajas (University of California at Irvine). Juan Oleza (Universidad de Valencia). Carmen Parrilla (Universidade da Coruña). Rogelio Reyes Cano (Universidad de Sevilla). Francisco Rico (Universidad Autónoma de Barcelona). Leonardo Romero Tobar (Universidad de Zaragoza). Enrique Rubio Cremades (Universidad de Alicante). Miguel Ángel Sánchez Gómez (Universidad de Cantabria). Antonio Sánchez Trigueros (Universidad de Granada). José Schraibman (Washington University, Saint Louis). Adolfo Sotelo (Universidad de Barcelona). Dolores Troncoso (Universidade de Vigo). Harriet Turner (University of Nebraska at Lincoln). Jorge Urrutia (Universidad Carlos III de Madrid). Noël Valis (Yale University). Germán Vega García-Luengos (Universidad de Valladolid). Anthony Zahareas (University of Minnesota). ÍNDICE CARREIRA, Antonio. Robert Jammes (1927-2020) 221-226 D ÍAZ L AGE , Santiago. Imágenes para ver y leer: Un libro sobre la literatura ilustradas española del siglo XIX. 107-133 D ÍEZ DE R EVENGA , Francisco Javier. Gonzalo Sobejano (1928-2019) 263-278 F ERNÁNDEZ M OSQUERA , Santiago. Lía Schwartz (19412020) 257-262 G ONZÁLEZ H ERRÁN , José Manuel. Benito Madariaga de la Campa (1931-2019), Presidente Honorario de la Sociedad Menéndez Pelayo. 227-235 G UTIÉRREZ D ÍEZ -B ERNARDO , Esteban. Leer y oír: referencias sonoras en la narrativa de Jacinto Octavio Picón. 17-66 G UTIÉRREZ S EBASTIÁN , Raquel. Anthony H. Clarke, un caballero libre, sabio e itinerante 213-219 L ÓPEZ DE A BIADA , José Manuel. Nuevas ediciones de los ensayos clásicos de Sverker Arnoldsson y Ronald Hilton sobre la Leyenda Negra. 135-143 R IPOLL S INTES , Blanca. Juan Marsé, un «lector de ficciones, un amante incondicional de la fabulación». 237-246 R ODRÍGUEZ G UTIÉRREZ , Borja. María de los Ángeles Ayala Aracil. Una voz propia en los estudios de literatura. 197-203 S ÁEZ R ETA , Laura. Contrastes entre Roberto Arlt y Luigi Pirandello: sombras, locos y suicidas. 83-104 S UÑÉ M INGUELLA , Gemma. A vueltas con la etapa mexicana de Emilio Prados: poesía mística y filosofía. 67-82 V ÁZQUEZ M EDEL , Manuel Ángel. Rafael Sánchez Ferlosio: carácter y destino (1927-1919) 247-256 V EGA G ARCÍA -L UENGOS , Germán. Alberto Blecua (1941-2020). 205-212 V ILLANUEVA , Darío. In memoriam. Iris M. Zavala, (Ponce, 1936. Madrid, 2020) 279-284 Bibliografía. Homero Aridjis, Antología poética (1960-2018), edición de Aníbal Salazar Anglada, por José Carlos Rovira(145-148). Mijaíl M. Bajtín, La novela como género literario, Carlos Ginés Orta (trad.) y Luis Beltrán Almería (ed.), por Fermín Ezpeleta (149-154). Narciso Campillo, Correspondencia con Carlos Peñaranda (1871-1893), Edición de Marta Palenque y Francisco Toro, por María del Préstamo Landín (155158). Rubén Darío. Yo soy aquel que ayer no más decía. Libros poéticos completos. Estudio preliminar de Alberto Acereda y Ricardo de la Fuente Ballesteros. Edición de Ricardo de la Fuente Ballesteros et al., por María de los Dolores Rodríguez Jalón (149-153). Joaquín Dicenta, Crónicas viajeras. Edición e introducción de Begoña Sáez Martínez, por Enrique Miralles García (155-159). J. M González Herrán, D. Thion Soriano-Mollá, eds: Nueve lecciones sobre «La Tribuna» de Emilia Pardo Bazán, por Christian Boyer (161-165). J. M. González Herrán, J. López Quintáns, D. Thion Soriano-Mollá, eds.: En el escritorio de Emilia Pardo Bazán: «La Tribuna», por Christian Boyer (167-170). Rafael Húmara y Salamanca. Los amigos enemigos o Guerras Civiles. Edición de Enrique Miralles, por Joan Estruch Tobella (171-175). Marta Palenque (dir.), Manuel Broullón Lozano (coord.), Inmaculada Casas-Delgado (coord.) Joaquín Hazañas y la Rúa. El hombre y su biblioteca. El fondo Hazañas, por Borja Rodríguez Gutiérrez (177-179). Antonio López Fonseca y Marta Torres Santo Domingo (editores); Elisa Ruiz (directora técnica). Catálogo de manuscritos medievales de la Biblioteca Histórica «Marqués de Valdecilla» (Universidad Complutense de Madrid), por Xavier Agenjo Bullón (181183). Jesús Rubio Jiménez. La herencia de Antonio Machado (19391970), por Enrique Serrano Asenjo (185-187). Ramón del ValleInclán. Claves Líricas. Versos. Introducción y edición crítica de José Servera Baño, por Rosario Mascato Rey (189-193) Germán Vega García-Luengos Alberto Blecua (1941-2020) Boletín de la Biblioteca de Menéndez Pelayo. 2020, XCVI-1, 2015-212 205 ALBERTO BLECUA (1941 –2020) Luis Alberto Blecua Perdices murió en Barcelona el 20 de enero de este funesto 2020. Hijo de José Manuel Blecua Teijeiro y hermano de José Manuel Blecua Perdices, había nacido en Zaragoza en 1941. Estudió en el Instituto Goya de su ciudad natal y se licenció en Filología Románica por la Universidad de Barcelona. Fue catedrático de instituto por oposición antes de incorporarse en 1971 a la Universidad Autónoma de Barcelona, a la que estuvo ligado hasta su muerte. Se doctoró en 1974 y en 1979 opositó a una agregación, el paso previo a la cátedra, en la que permaneció hasta su jubilación en 2012, a partir de la cual pasó a ser catedrático emérito. Fue profesor visitante en las universidades de la Sorbona y Harvard. Impartió cursos de doctorado y máster, y pronunció conferencias a lo largo y ancho del mundo. Fue miembro correspondiente de la Real Academia Española desde 1987 y en 2002 fue recibido como académico en la de Buenas Letras de Barcelona. Socio fundador de la Asociación de Cervantistas, ocupó su presidencia entre 1995 y 1999. En los últimos treinta años formó parte del jurado del Premio Planeta. Los puestos y categorías de su trayectoria profesional, con ser importantes, no dan idea de la enorme relevancia de Alberto Blecua en los estudios literarios, tanto por el influjo de sus escritos como por su magisterio directo en las aulas, las calles o los cafés. En ambos frentes partía de la experiencia que a él le había enganchado GERMÁN VEGA GARCIA-LUENGOS BBMP. 2020, XCVI-1 206 irremisiblemente a la literatura: leer los textos, pensarlos, comentarlos, situarlos en su tiempo, considerar sus antecedentes y resonancias. No se ufanaba por no hacer teoría de la literatura, ni estudios culturales, pero a él lo que le interesaba era partir de lo concreto y alzar miras desde ahí. Lo explica muy bien en las palabras con que introduce su libro Signos viejos y nuevos (2006), recopilatorio de trabajos fundamentales para conocer sus intereses y métodos. En ese prólogo encontramos un autorretrato intelectual y moral magnífico, si bien pintado con los pinceles de su querido Lazarillo más que con los del que no lo era menos Garcilaso, es decir que se autorrebaja, en un juego irónico tan suyo que cada uno debe corregir como crea y deba. Exhortaba a defender la filología muy consciente de los malos tiempos que habían empezado a correr para ella, con amenaza de arreciar. Es ciencia compleja y difícil ―repetía― que obliga a quien la profesa a intentar saber de todo, porque todo es necesario para entender y explicar un texto. Él, desde luego, tenía una curiosidad universal. Se diría que era heredero natural de aquellos hombres que posibilitaron la Modernidad con los studia humanitatis, considerados como el sistema más adecuado para formar al hombre nuevo en su integridad, y cuya clave no estaba en la teología ni en las ciencias experimentales, sino en la filología, en la lectura detenida y el comentario de los textos, con lo que buscaban, más allá del mero conocimiento, el perfeccionamiento de las personas. Ese método filológico parece haber funcionado en Alberto Blecua, aunque todo apunta que ya le predisponía a ello una natural bondad. Una bondad que rezumaba al tratarlo, al igual que su simpatía. Era un consumado caso de vir doctus et facetus, otro de los modelos renacentistas que su personalidad acogía, y que irradiaba dentro y fuera de sus clases y libros. La confluencia con las propuestas de aquel tiempo renacentista, que tanto le atrajo, también se producía en su forma de comunicarse: escribía como hablaba; y cuando hablaba, hablaba como era, sin sofisticaciones, sin pedanterías. Le repelía ser pedante, o parecerlo. Me quedó claro desde la primera vez que le vi y oí en persona en el Ateneo madrileño con motivo del primer congreso de BBMP. 2020, XCVI-1 ALBERTO BLECUA 207 la AISO en 1987, dedicado a la edición de textos: en uno de los debates alguien cuestionó el uso de tanto latín (emendatio ope ingenii, recensio, lectio difficilior, etc.) en su Manual de crítica textual; ante lo cual hizo una defensa de esos tecnicismos consagrados por la tradición, al tiempo que rechazó de plano que pudieran interpretarse como pedantería: “lo saben muy bien los que me conocen”. Los textos había que leerlos y comentarlos en las mejores condiciones, de ahí la necesidad que sintió de la crítica textual. Como culminación de sus estudios en la Universidad de Barcelona, su tesina consistió en la edición de un cancionero, a la que en ocasiones se ha referido como su salvación, porque a partir de ese momento fue consciente de la pertinencia de una de sus líneas principales de investigación. Desde el lado teórico, este interés culminó con la publicación en 1983 del mencionado Manual de crítica textual, de total vigencia ―y en régimen de monopolio, podríamos decir― casi cuarenta años después, en que sigue siendo libro de cabecera de quienes abordan una edición crítica. Su intención declarada en el prólogo era “dar al neófito una guía inicial que le ayudará a caminar, sin más tropiezos que los necesarios ―que serán numerosos― desde los árboles ideales del huerto teórico a la selva confusa de la práctica”. El autor siempre ha estado pendiente de lo concreto y lo práctico. Sin llegar a la rotundidad de la declaración de Giorgio Contini de que “la filologia culmina nella critica testuale”, se manifestaba decidido partidario de que el filólogo pusiera en ella un foco de interés prioritario. Consciente de sus limitaciones, no la sacralizaba ―tampoco se lo permitía su manera mesurada de ser― pero la tenía por el método mejor. “Es pura lógica ―declararía más adelante en su Defensa e ilustración de la crítica textual (2009)― y da igual que lo haya dicho Lachmann, de quien tanto se habla últimamente para negar que sea lachmanniano, o cualquier vulgar editor de textos (yo, por ejemplo)”. De la literatura disfrutó hasta las heces, ténganse por tales las variantes, que tanto mortifican a algunos. “Vicio exquisito” consideraba su atracción hacia estas células madre en las que fundar las ediciones críticas. Había que fijar los textos, pero no para pararse ahí. Se trataba solo de obtener la mejor base para interpretarlos.