Una nueva tabla de Antonio Vázquez con el tema de la Asunción
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UNA NUEVA TABLA DE ANTONIO VAZQUEZ CON EL TEMA DE LA ASUNCION Fernando Perez Rodríguez Desde que el Prof. Brasas Egido publicara su monografía sobre la vida y obra de este prolífico artista' el catálogo de las pinturas que le son atribuidas no ha de jado de aumentar-. En esta ocasión presentamos una nueva tabla que se conserva entre los fondos de la colección estable del Museo Nacional de Escultura, lugar a donde debió llegar procedente de algún convento vallisoletano con motivo de la Desamortización, pues figura en sus inventarios desde al menos 1843. No nos atrevemos a calificar esta obra como inédita dado que no existe la total certeza de que no fuera una de las dos Asunciones atribuidas por Angulo a Antonio Vázquez^, ya que —pese a lo que generalmente se ha venido creyendo— en reali dad son tres las tablas con el tema de la Asunción-Coronación atribuibles a este autor que existen en las colecciones del Museo Nacional de Escultura: la Asunción con abadesa bernarda, la Asunción con el Padre Eterno y ésta que presentamos. Sin embargo, al menos desde el estudio fundamental de Martín González sobre Antonio Vázquez la atención de los investigadores se ha centrado sobre las dos pri meras, pasando esta última desapercibida . La razón de que no haya sido tenida en cuenta hasta el momento por los estudios que se han dedicado a este pintor radi ca, con toda probabilidad, en su deficiente estado de conservación, que motivó su envío en 1965 al Instituto Central de Restauración junto a otras dos tablas de idénti co tema y autor para que ft iera tratada y reintegrada en consonancia con aquellas^. ' BRASAS EGIDO. J. C.; El Pintor Antonio Vázquez, Valladolid 1985. ^ MATEO, I.: «Dos tablas de Antonio Vázquez en colección inglesa», BSAA, L, 1984, pp. 422-425; BRASAS EGIDO, J. C.: «Antonio Vázquez: nuevas obras y algunas precisiones (a manera de 'addenda')», BSAA, Ll, 1985, pp. 467-474; PADRON MERIDA, A.: «Una tabla de la Virgen y San Bernardo por Antonio Vázquez», BSAA, Lll, 1986, pp. 416-417; BRASAS EGIDO, J. C.: «Cuatro nuevas tablas de Antonio Vázquez», BSAA, Lili, 1987, pp. 368-372. ' ANGULO, D.: Pintura del siglo XVI, Madrid 1954, p. lio. Es poco probable que sea ésta una de las dos Asunciones citadas por Angulo, habida cuenta de su no consideración por la bibliografía posterior. MARTIN GONZALEZ, J. J.: «En tomo al pintor Antonio Vázquez: nuevas obras», ABA, 1957, pp. 129 y 131-132; POST, Ch. R.: A history ofSpanish Painting, XIV. The Later Renaissance in Castile, Cambridge 1966, p. 79; CAAMAÑO, J. M.: «Anto nio Vázquez (nuevos comentarios y obras)», BSAA, XXXVl, 1970, p. 201. ' Efectivamente, este propósito se desprende de la correspondencia mantenida entre el entonces director del Museo Nacional de Escultura, F. Wattenberg, quien ya la atribuía a Vázquez, y el secreta rio del I.C.R., A. Díaz Martos, documentación que se conserva en los archivos del Museo. Las tablas
356 FERNANDO PEREZ RODRIGUEZ Devuelta tras su restauración ai Museo Nacional de Escultura en 1991'', aprove chamos ahora para darla a conocer. Representa esta pintura el tema de la Glorificación de la Virgen mediante el expediente habitual de aunar las escenas de la Asunción y de la Coronación. María se nos muestra en posición orante, envuelta en un nimbo luminoso y vestida con un manto azul con cenefa bordada en hilo de oro que dibuja motivos caligráficos. En su ascenso aparece sostenida, más que empujada, por cuatro ánge les de coloristas ropajes. Otros dos planean sobre ella sosteniendo la corona sobre su cabeza, que aparece nimbada por finos y numerosos rayos dorados, alternativa mente largos y cortos. En lo alto y por detrás de estos últimos aparecen entre nubes nuevos grupos de ángeles que acompañan a la Virgen en su subida a la Gloria. Un último ángel, reducido a una mera cabeza alada, aparece bajo su pie^. Abajo, al fondo, aparece un paisaje rocoso bastante simple y dispuesto en varios planos para lelos según receta característica del autor. Predominan en esta obra los tonos azulados del fondo del cielo y del manto de María. Los ángeles ponen la nota de color pues en sus ropajes aparecen el rojo y el marrón rojizo alternando con los azules. Los rostros de los ángeles repiten los tipos humanos típicos de Antonio Váz quez: gusto por la posición de tres cuartos, frente despejada y oreja prominente. Más frecuentes que en otras composiciones, las caras de perfil muestran la habitual prominencia del mentón. La dulzura y el ensimismamiento que frecuentemente se aducen como característicos de este pintor son especialmente evidentes en la mira da de María. Esta pintura parece un tanto avanzada dentro del conjunto de la obra de Anto nio Vázquez, especialmente si la comparamos con el resto de sus Vírgenes de tipo logía similar®. Así, pese a su estatismo y evidente tendencia a la monumentalidad, existe en esta tabla una cierta sensación de movimiento. Este mayor movimiento resulta en parte de la postura de la figura de María, que adopta un marcado perfil en S al adelantar la pierna izquierda sobre la cabeza del ángel e inclinar graciosamente la cabeza en sentido contrario. que la acompañaban eran la Asunción con el Padre Eterno del M.N.E. y otra que se conservaba en el claustro de la Parroquial de Simancas (c/r. CAAMAÑO, J. M.: «Antonio Vázquez (nuevos comenta rios...)», op. cit., pp. 203-204 y BRASAS EGIDO, C.; «Antonio Vázquez: nuevas obras...», op. cit., p. 473, lám. III, 2. ® El motivo del retraso en su devolución al Museo fiie precisamente el problema suscitado por la reintegración. Finalmente, se adoptó el criterio de rellenar las lagunas con tintas neutras ya que se consideró el más adecuado al afectar aquellas especialmente a una zona fi gurada. ' Un angelito similar aparece en la Asunción de Juan de Juanes que se conserva en el Museo de Bellas Artes de Valencia (cfr. M. T. Vicens, Iconografía assumpcionista. Valencia 1986, p. 85). La cabeza alada de la tabla vallisoletana confiere, dada su monocromía, un cierto aspecto escultórico a la fi gura de la Virgen. " Serie que según la trayectoria evolutiva trazada por Caamaño {cfr. CAAMANO, J. M.: «An tonio Vázquez (nuevos comentarios...)», op. cit.) se iniciaría hacia 1520 con la Dama de la visión apo calíptica del San Juan en Patmos del Convento de Santa Catalina y seguiría con las Asunciones de Valdenebro de los Valles y del Museo de Escultura (la depositada en la Casa de Cervantes). A un mo mento posterior a 1540 corresponderían la Asunción de Simancas, la otra Asunción del Museo de Es cultura y la Tota pulchra del Museo Diocesano.
UNA TABLA DE ANTONIO VAZQUEZ 357 La sensación de movimiento deriva también de la disposición de los ángeles en una rueda alrededor de la fi gura de la Virgen y del fl amear de sus vestiduras. En efecto, buena parte de ellos portan o se envuelven en mantos que ondulan al viento^ mientras que en las otras Asunciones los ángeles visten sencillas túnicas, limitándose a fl anquear a la Virgen. Cabe concluir, por tanto, que nos encontramos ante una nueva pintura que res ponde a un momento tardío de la obra de nuestro autor, probablemente el quinto decenio del siglo XVI. 9 Compárense estos mantos (en abierto contraste con el resabio goticista que muestran las angu losidades de los pliegues del extremo de las túnicas) con el del ángel de la Anunciación del ático del retablo de Tordehumos, que muestra un grado de movimiento bastante similar. En las otras representa ciones del tema de la Asunción la sensación de movimiento queda restringida al ondular de las ínfulas que ciñen las túnicas angélicas.
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