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Senior cohousing: arquitectura residencial para la tercera edad

Cugat Barroso, Carlos

Abstract

Éste trabajo trata sobre el Senior Cohousing, un modelo de vivienda, incipiente en España. El reto arquitectónico que supone el sobreenvejecimiento de la población implica nuevas formas de pensar la vivienda. Observando los modelos del norte de Europa encontramos un modelo de vivienda cooperativa centrado en los adultos mayores y que parece estar dando respuesta a sus necesidades, promoviendo un Envejecimiento Activo y mejorando su salud y calidad de vida. Las opciones residenciales para la tercera edad pasan casi siempre por residencias u otras formas de gestión privada. El Senior Cohousing podría ser una alternativa a las mismas, siempre que se realice con suficiente antelación, como una especie de plan de pensiones. Este trabajo, realizado desde una perspectiva arquitectónica, complementa los estudios realizados hasta la fecha, de contenido social, de forma que pueda servir de guía para un proyecto Senior Cohousing. Para ello, se estudia la historia de este modelo desde sus raíces y se realiza un análisis de diversos proyectos en el territorio español a tres niveles: el urbanístico, en el que se estudia la relación con el entorno, el de edificio, que analiza su composición y los servicios que se ofrecen y, finalmente, en el nivel más privado, donde se realiza un análisis crítico sobre ocho apartamentos en seis cooperativas residenciales seniors diferentes. Esto lleva, finalmente, a una propuesta arquitectónica estratégica que se divide en dos capítulos: uno diagramático, que puede ser útil para el diseño de un proyecto Senior Cohousing y otro, más sensorial, a partir de una experiencia descriptiva de un Senior Cohousing ficticio proyectado a partir de las técnicas y estrategias presentadas.

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Página | 1 TRABAJO DE FIN DE GRADO – Junio 2023 GRADO EN ESTUDIOS DE ARQUITECTURA Tutor: Marc Camallonga UNIVERSITAT POLITÈCNICA DE CATALUNYA Escola Tècnica Superior d’Arquitectura del Vallès SENIOR COHOUSING ARQUITECTURA RESIDENCIAL PARA LA TERCERA EDAD CARLES CUGAT BARROSO Página | 2 Resumen Éste trabajo trata sobre el Senior Cohousing, un modelo de vivienda, incipiente en España. El reto arquitectónico que supone el sobreenvejecimiento de la población implica nuevas formas de pensar la vivienda. Observando los modelos del norte de Europa encontramos un modelo de vivienda cooperativa centrado en los adultos mayores y que parece estar dando respuesta a sus necesidades, promoviendo un Envejecimiento Activo y mejorando su salud y calidad de vida. Las opciones residenciales para la tercera edad pasan casi siempre por residencias u otras formas de gestión privada. El Senior Cohousing podría ser una alternativa a las mismas, siempre que se realice con suficiente antelación, como una especie de plan de pensiones. Este trabajo, realizado desde una perspectiva arquitectónica, complementa los estudios realizados hasta la fecha, de contenido social, de forma que pueda servir de guía para un proyecto Senior Cohousing. Para ello, se estudia la historia de este modelo desde sus raíces y se realiza un análisis de diversos proyectos en el territorio español a tres niveles: el urbanístico, en el que se estudia la relación con el entorno, el de edificio, que analiza su composición y los servicios que se ofrecen y, finalmente, en el nivel más privado, donde se realiza un análisis crítico sobre ocho apartamentos en seis cooperativas residenciales seniors diferentes. Esto lleva, finalmente, a una propuesta arquitectónica estratégica que se divide en dos capítulos: uno diagramático, que puede ser útil para el diseño de un proyecto Senior Cohousing y otro, más sensorial, a partir de una experiencia descriptiva de un Senior Cohousing ficticio proyectado a partir de las técnicas y estrategias presentadas. Palabras clave: Senior Cohousing, análisis arquitectónico, espacios para la convivencia, apartamento accesible, envejecimiento activo. Página | 3 Abstract This project focuses on Senior Cohousing, an emerging housing model in Spain. The architectural challenge that entails the overaging of the population involve new ways of thinking about housing. By examining models from northern Europe, we find a cooperative housing model focused on older adults, which appears to be responding to their needs, promoting an Active Aging and improving their health and quality of life. Residential options for the elderly often involve nursing homes or other forms of private management. Senior Cohousing could serve as an alternative, provided it is planned well in advance, as a type of a pension plan. This project, approached from an architectural perspective, complements social content studies carried out to date, so that it can serve as a guide for a Senior Cohousing project. For this purpose, the history of this model is studied from its roots and an analysis is made of various projects in Spain at three levels: urban planning, which studies the relationship with the surrounding environment; building level, which analyses the composition and services offered; and, finally, the most private level, where a critical analysis is conducted on eight apartments in six different senior cooperative residences. Ultimately, this overall project as a whole leads to a strategic architectural proposal divided into two chapters: a diagrammatic one, which can be useful for the design of a Senior Cohousing project, and a more sensory one, based on a descriptive experience of a fictious Senior Cohousing project developed, using the presented techniques and strategies. Keywords: Senior Cohousing, architectural analysis, coliving spaces, accessible apartment, active ageing. Página | 4 ÍNDICE RESUMEN 2 PARTE PRIMERA: Desde el punto de vista social Sobreenvejecimiento: Un reto para la arquitectura 8 Síndromes geriátricos 10 Problemas motrices: Limitaciones físicas 11 Depresión y soledad: Limitaciones psicológicas 12 Formas de envejecer: Envejecimiento Activo 13 Cambios en las formas de vivir 14 Cambios en las formas de proyectar 15 PARTE SEGUNDA: Desde el punto de vista arquitectónico Modelos de vivienda en Europa 18 Opciones residenciales en la tercera edad 20 Adaptar la vivienda y el edificio en el que se encuentra 22 Actuaciones Protegidas y Rehabilitación Energética 24 Conceptos arquitectónicos en viviendas para la tercera edad 25 PARTE TERCERA: Desde la visión histórica del Senior Cohousing Cohousing 32 Diferencias entre cohousing y coliving 34 Introducción al cohousing: historia 36 Senior Cohousing 38 Senior Cohousing en Europa 39 Página | 5 PARTE CUARTA: Desde los proyectos Senior Cohousing en España Investigación sobre el Senior Cohousing en España 44 Proyectos activos de Senior Cohousing en España 46 Análisis de tipologías de alojamiento 48 Parámetros relativos al entorno urbanístico 50 Análisis de entornos urbanísticos 54 Análisis de los edificios y los espacios compartidos 56 Análisis de los apartamentos 61 PARTE QUINTA: Desde una nueva perspectiva Bases del Senior Cohousing: Propuesta estratégica 86 PARTE SEXTA: Desde una historia inmersiva sobre Senior Cohousing Una historia sobre Senior Cohousing 96 Análisis Residencial Canyet Badalona – Propuesta arquitectónica 104 Agradecimientos 107 BIBLIOGRAFÍA 108 Página | 6 PARTE PRIMERA Página | 7 Desde el punto de vista social “La verdadera riqueza de los cohousing es el grupo humano que se compromete a hacer realidad este sueño.” — Mary-Asun Rodríguez Lasa (presidenta de AXUNTASE) Página | 8 Sobreenvejecimiento: Un reto para la arquitectura Según el INE, España está experimentando un crecimiento poblacional, debido a un aumento en las migraciones que está compensando un saldo vegetativo negativo. (Instituto Nacional de Estadística (INE), 2022) Algunos datos hacen pensar que este crecimiento es solamente temporal, debido a los acontecimientos que actualmente azotan al planeta. El país aún está recuperándose de las repercusiones de una pandemia por Covid-19 que, según la OMS, se mantiene en descenso, (IMMEDICO, 2023) mientras que la guerra entre Rusia y Ucrania continua tras más de un año en activo. Todo esto lleva a deducir que los datos proporcionados por el INE, se pueden proyectar como una tendencia de futuro. Otro estudio del INE, realiza una proyección a futuro de la población española, a partir de los datos evolutivos de los pasados años. (Instituto Nacional de Estadística (INE), 2022) Éste cuantifica en 51,7 millones de personas, la población que alcanzaría España en los próximos 15 años. Esto supondría, por tanto, un crecimiento de más de 4 millones de personas frente a la cifra alcanzada en el pasado año. El mismo estudio nos da, también, datos acerca de los cambios previstos en la esperanza de vida y de sus repercusiones en las pirámides poblacionales. Y es que, se prevé un crecimiento en la esperanza de vida que alcanzaría, en 2071 los 86 años en hombres y los 90 en mujeres. Estos datos supondrían un aumento en el porcentaje de población mayor de 65 años, que actualmente es de un 20,1% sobre el total y que, se calcula, llegaría a un máximo del 30,4% en 2050. (Instituto Nacional de Estadística (INE), 2022) El crecimiento constante de población adulta mayor, supone un reto para la arquitectura, que actualmente necesita centrar gran parte de su atención en la sostenibilidad, para hacer frente así al fenómeno del cambio climático. Y es que, la arquitectura debe adaptarse para poder satisfacer todas las necesidades que este rango de población necesita y que se deben, en gran medida, a problemas muy específicos de la edad en la que se encuentran. Saldo vegetativo: Diferencia entre el núm. de nacimientos y el núm. de fallecidos, durante un año. Población adulta mayor: Según la OMS, se considera adulta mayor a toda persona con sesenta años o más. Página | 15 Cambios en las formas de proyectar Si en los últimos años ha cambiado la forma de vivir y nos hemos dado cuenta de que las necesidades han cambiado, es natural entender que la arquitectura también debería hacerlo. Además, debemos asegurarnos que la vivienda pueda dar servicio a las necesidades características de las personas mayores. Como arquitectos, no podemos seguir proyectando viviendas sin cuestionarnos su utilidad (capacidad de dar respuesta a las necesidades), su versatilidad (capacidad de dar servicio a actividades diversas a corto plazo) y su adaptabilidad (capacidad de transformación a largo plazo). Hasta ahora, hemos entendido la vivienda como un espacio donde se realizaban mayormente cuatro ciclos: el ciclo de alimentación (desde la cocina hasta el comedor, en un recorrido de ida y vuelta), el ciclo de lavado e higiene personal (desde los dormitorios a los baños y los lavaderos), el ciclo de descanso (desde el dormitorio a la sala de estar) y el ciclo de relación familiar (desde el comedor a la sala de estar). A partir de ahora debemos entender la vivienda como un espacio capaz de incluir las actividades cambiantes del ciclo de la vida humana, no solo como el espacio a donde vamos cuando salimos de trabajar. De esta forma, deberemos pensar en apartamentos con capacidad de cambio, adaptados a las necesidades de cada momento, que cubran los cuatros ciclos expuestos, pero también el trabajo y el ocio, las relaciones sociales extrafamiliares o aquellas nuevas necesidades que aún no somos capaces de imaginar. En la misma línea, los arquitectos deberíamos ser capaces de proyectar espacios capaces de promover encuentros y actividades no proyectadas o, en otras palabras, proyectar lo no proyectable. ¿Y cómo se hace eso? Borrando todo lo que hemos aprendido desde pequeños que es una vivienda y repensándola desde cero, al más puro estilo cartesiano. Página | 16 PARTE SEGUNDA Página | 17 Desde el punto de vista arquitectónico “Desde que se tomó la decisión […] entendimos que no queríamos que nuestro centro se convirtiera en una isla al margen del entorno.” — Ernesto Cabello Cabello (presidente de CONVIVIR) Página | 18 Modelos de vivienda en Europa En Holanda podemos encontrar los “levensloopbestendige” traducible como “hogar resistente a la vida”; en Reino Unido, las “lifetime homes” algo así como “viviendas para toda la vida”. Estos nombres hacen referencia a unas tipologías de vivienda que hacen posible vivir en ellas también durante la vejez, seguras, cómodas y accesibles. Su voluntad principal es la de resolver la mayor parte de los problemas derivados de las limitaciones de la vejez de forma anticipada. De esta forma, a partir de pequeñas modificaciones en el diseño, se eliminan aquellas limitaciones que darían lugar a posible discriminación arquitectónica. (Barratt Homes, 2015) En España, las tipologías de vivienda son bastante escuetas. Las podemos clasificar, de forma general, según su ubicación, su antigüedad y su titularidad o promoción. Tratando la vivienda según su ubicación dentro del mosaico territorial que conforma nuestro país, podemos generalizar entre viviendas situadas en una ciudad, en un pueblo más o menos conectado y en un municipio totalmente desconectado. Dentro de esos grupos, podríamos destacar aquellas construidas en las zonas céntricas, en periferia o urbanizaciones y en zonas no urbanas, normalmente ligadas a actividades agrícolas o ganaderas. Según su antigüedad, cabe destacar las viviendas construidas antes de 1979, aquellas construidas entre 1979 y 2006 y las posteriores a este año. Estas dos fechas son importantes por la entrada en vigor de dos normativas aplicables a nivel estatal que han mejorado la calidad de la vivienda a lo largo de estos últimos 50 años. La primera de ellas, por la aprobación, mediante Real Decreto 2429/1979 del NBE-CT-79. La segunda, por la aprobación, mediante Real Decreto 314/2006, del CTE. Según su titularidad y promoción, una vivienda puede ser de promoción pública (VPO) o privada, y de titularidad en régimen de propiedad, alquiler o vivienda compartida (sector living). Página | 19 Gráfico núm. 3 – Fuente: Lifetime Homes Statement (Barratt Homes, 2015) Diagrama característico de una “vivienda para toda la vida” Enlace original (no operativo): www.lifetimehomes.org.uk/page/lifetime-homesdiagram.html Página | 20 Opciones residenciales en la tercera edad Dentro del abanico de opciones residenciales con los que cuenta un adulto mayor, hallamos la de residir en su vivienda habitual, en una vivienda compartida, en un apartamento dentro de un complejo residencial senior, en una vivienda tutelada, en una residencia o en un centro de día (o de noche). Además de estas opciones, en los últimos años se han introducido dos nuevas opciones: los ‘cohousing intergeneracionales’ y los ‘senior cohousing’. De antemano, la opción de residir en su vivienda habitual hasta el momento de su fallecimiento es la opción más elegida entre el conjunto de adultos mayores. Pero en muchos casos, esta opción empieza a perder peso cuando el vecindario va cambiando, la gente a la que conocían se marcha y quedan solos en un barrio en el que apenas conocen a nadie y en una casa en la que apenas reciben visitas. De la misma forma, la vivienda habitual se va quedando poco a poco anticuada, debido a la falta de adaptabilidad en el tiempo. Nos encontramos entonces, con parejas de adultos mayores o personas que han enviudado y que se han quedado solas en unas casas que les quedan grandes y que se les hacen incómodas. El motivo se ha comentado en el capítulo anterior: hacemos por tradición viviendas demasiado estandarizadas, sin capacidad de cambio o transformación cuando, ciertamente, todos sabemos que en la vida de una persona acontecen cambios que deberían repercutir directamente en la vivienda si esta tuviese la capacidad suficiente de adaptabilidad. Un ejemplo claro de una vivienda con capacidad de cambio, sería aquella en la que, durante su uso en un modelo familiar de entre 3 a 5 personas, se desarrolla en dos plantas, pero que cuando los hijos se independizan, la vivienda puede segregarse en dos: una abajo, con acceso sin desniveles, adaptada para personas mayores y otra arriba, con acceso independiente, con capacidad de arrendamiento. Otra opción pasa por compartir vivienda con hijos o familiares cercanos. Ésta, aunque es una variable que les permite aumentar el contacto social y disponer de acompañamiento en sus actividades de la vida diaria, suele generar rechazo dado que, en muchos casos, un anciano en esta situación suele autocalificarse como una molestia hacia sus seres queridos. Página | 21 Dada esta dualidad, y frente a la necesidad de acompañamiento, el mercado inmobiliario pensó en aprovechar esta situación para crear complejos residenciales, en los que un adulto mayor pudiera residir en un apartamento con todos los servicios que pudiera necesitar. Esto, obviamente, sacando una rentabilidad económica bastante elevada. Aun así, este modelo no solventa la necesidad de cuidados especiales o sanitarios, por lo que está pensando, sobre todo, para mayores autónomos. En un nivel más alto encontramos las viviendas tuteladas, una tipología residencial muy limitada que únicamente toma sentido en los primeros episodios de pérdida de autonomía. Y es que, si bien se ofrece acompañamiento, la cobertura de necesidades especiales, en muchos casos, ya no queda cubierta. Más conocidos son los centros de día (o de noche), unas tipologías que se asemejan más a un centro cívico que a una vivienda. En estos casos, el adulto mayor pasa algunas horas del día (o de la noche) en estos centros, en los que obtiene una diversidad de servicios enfocados a mantener un envejecimiento activo o bien cuidados especiales enfocados a sus necesidades. El resto del día, cuando no están en estos centros, es común que compartan vivienda con familiares. Finalmente, para cubrir el grado más elevado de dependencia, al que acuden la gran mayoría de personas dependientes en nuestro país, son las residencias de ancianos. Éstas sí, ofrecen servicios enfocados a la dependencia, sobre todo de acompañamiento, con un alto nivel de cobertura sanitaria, y pensados para que pasen las 24 horas del día. Pero si bien, la gama de oferta residencial en España es bastante extensa, observamos que está limitada según el grado de dependencia de la persona, por lo que, a medida que va aumentando esta, deberíamos ir cambiando de opción residencial. Esto implica que, en muchos casos, durante la tercera edad, nuestro lugar de residencia cambie, al menos, una o dos veces. Frente a esta limitación, y dando respuesta a la voluntad de gran parte del colectivo de la tercera edad, de envejecer en su propia vivienda, aparece el cohousing en sus dos vertientes, intergeneracional o senior. Si bien ambas opciones son similares, cada una de ellas ofrece unas características diferenciadoras que hacen que cada usuario se decante por una u otra según sus necesidades y deseos. Página | 22 Adaptar la vivienda habitual y el edificio en el que se encuentra En su capítulo 12, el Libro Blanco del Envejecimiento Activo, trata la vivienda. En él, se otorga a todos los agentes responsables en la materia, la responsabilidad de construir viviendas accesibles teniendo en cuenta los cambios que suceden a lo largo de nuestras vidas desde el inicio del diseño, de forma que esto no implique costes añadidos. Según cifras informadas en este documento, tres de cada cuatro jubilados viven en edificaciones no accesibles. (Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO), 2011) Una de las recomendaciones, dado el alto volumen de viviendas en propiedad en esta franja de edad (83%) es la de invertir en la rehabilitación para mejorar la accesibilidad de las mismas. Para ello, deben estudiarse, en primer lugar, los factores de riesgo que pudieran ser causantes de accidentes en la vivienda y, seguidamente, los puntos clave sobre los que actuar para mejorar la accesibilidad, la seguridad, la comodidad y la funcionalidad para sus habitantes. Los factores de riesgo más comunes e importantes, a nivel de accesibilidad, son siempre los desniveles, acusando como primeras culpables, a las escaleras. Estos afectan sobre todo a los edificios, aunque en muchas viviendas es común encontrar desniveles en su interior. Si bien es cierto que, desde la llegada del CTE a España y su Documento Básico SUA (Seguridad de Utilización y Accesibilidad), la accesibilidad en los espacios comunes ha mejorado tanto en viviendas de nueva construcción como en edificios anteriores al Código Técnico, aún son muchos los edificios que no disponen de las necesidades mínimas de accesibilidad. (Escuerdo, Temperley, Yeannes, & Rearden, 2008) Otros factores de riesgo bastante comunes son la presencia de irregularidades u objetos que limitan la movilidad. Afectan, sobre todo, a espacios exteriores como terrazas o entradas de edificio, o bien en aquellos espacios interiores de dimensiones reducidas. (Escuerdo, Temperley, Yeannes, & Rearden, 2008) De entre los puntos clave a tener en cuenta para mejorar la seguridad en la vivienda destacan, de forma muy generalizada, los baños y la presencia de instalaciones anticuadas o mal ejecutadas. En los baños, debido a la presencia de humedad y a la vulnerabilidad causada por el hecho de estar Página | 23 descalzos y desnudos, es importante limitar los factores de riesgo, sustituyendo bañeras por duchas, dejando el máximo espacio libre posible para maniobrar e instalando asideros que permitan sujetarnos y apoyarnos. En el caso de las instalaciones, cabe destacar la línea eléctrica, sobre todo en viviendas antiguas donde la electricidad no tenía el peso que actualmente tiene y que, con el tiempo, se ha ido adaptando a las nuevas necesidades de forma desmañada. Es importante, por tanto, adaptar las instalaciones a las nuevas necesidades, siempre de forma segura y cumpliendo con la normativa aplicable. (Escuerdo, Temperley, Yeannes, & Rearden, 2008) Por otro lado, si enfocamos la atención hacia la comodidad, uno de los puntos clave sobre los que actuar son los pasillos y las zonas de paso, las cuales destacan, de manera muy común, por sus reducidas dimensiones que no permitirían el paso de una silla de ruedas y, mucho menos, una maniobra de giro. Finalmente, tratando la funcionalidad, cabe destacar la conexión física y visual de los espacios de uso común, como comedores, salas de estar y cocinas. Es por ello que se recomienda unir estos espacios en uno solo, al estilo americano. Vídeo núm. 1 – Fuente: Pelikano: Espacios habitables para el adulto mayor Página | 24 Actuaciones Protegidas y Rehabilitación Energética Volviendo al Libro Blanco del Envejecimiento Activo, cabe destacar que, en él, se citan lo que se conoce como Actuaciones Protegidas (aquellas realizadas en pos de la mejora de la accesibilidad en los edificios y las viviendas) y las Actuaciones de rehabilitación energética (aquellas realizadas para reducir la demanda energética y mejorar su producción). (Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO), 2011) Las primeras, podrían ser, por ejemplo, la instalación o adaptación de ascensores, la instalación o mejora de rampas o dispositivos de acceso a los edificios, la instalación de elementos de información o las obras de adaptación de las viviendas a personas con diversidad funcional o mayores de 65 años. (Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO), 2011) Las actuaciones previstas en el marco de la rehabilitación de viviendas podrían ser la sustitución de bañeras por platos de ducha, la instalación de asideros y elementos para salvar desniveles, la instalación de inodoros adaptados, las modificaciones de anchos de paso para posibilitar su paso con silla de ruedas, arreglos en la instalación eléctrica o la instalación de dispositivos luminosos y de ampliación sonora. (Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO), 2011) También se deben tener en cuenta las mejoras a nivel energético, como son aquellas destinadas a reducir las necesidades energéticas de las viviendas (mejorando el aislamiento, colocando protecciones solares, pensando en posibilidades de ventilación cruzada o propiciando la luz natural), y aquellas destinadas a la autogeneración energética (con energía fotovoltaica, aerotermia, geotermia, etc.). Queda claro que España está aún, muy lejos de tener un parque edificado con viviendas que se puedan calificar, como en Holanda o Reino Unido, de “hogares para toda la vida”. Esto podría ser una buena excusa para, primeramente, ser conscientes de que todos acabaremos envejeciendo y que es importante pensar en la accesibilidad desde los inicios de la concepción del proyecto residencial. Y segundo, empezar a pensar en viviendas que sean capaces de suplir las necesidades de los adultos mayores, no solo en su vertiente más social (humanización, activación, correlación y concienciación) sino también en su vertiente más arquitectónica (accesibilidad, funcionalidad, comodidad o seguridad). Página | 31 Desde la visión histórica del Senior Cohousing “Desde el mismo momento en que entré por primera vez en una comunidad de Cohousing era evidente que estaba en un lugar especial.” — Charles Durrett (arquitecto, autor del término “cohousing”) Página | 32 Cohousing Si bien se han enumerado por encima las opciones residenciales más conocidas, adaptadas al sector de la tercera edad, el Senior Cohousing es sin duda alguna la más innovadora. Actualmente, la gran debilidad de la gran mayoría de las opciones exploradas es la limitación en cuanto a duración de su vida útil. En otras palabras, son opciones con baja o nula adaptabilidad arquitectónica en el tiempo. Gráfico núm. 7 – Fuente: Elaboración propia Eficacia de las tipologías residenciales en relación al grado de dependencia de un adulto mayor En el gráfico núm. 7, se relaciona cada tipo de opción residencial según su funcionalidad en relación al grado de dependencia de un adulto mayor. Cada una de las 8 tipologías se grafían en negro (óptimo), en gris (válido) o en blanco (ineficaz), en cada una de las 5 columnas que representan el abanico de necesidades de un usuario. Observamos entonces, que las distintas opciones tradicionales no son óptimas más que en uno o dos Página | 33 tramos del gráfico y dejan de ser válidas en, al menos, otros dos. Esto significa que, independientemente de la opción que elija cada persona, si quiere disfrutar de las mejores condiciones residenciales, en algún momento de su vejez deberá cambiar de vivienda. Cabe destacar por encima de las demás, las opciones de Cohousing, que como se verá a lo largo de este capítulo tercero, tienen una mayor capacidad de adaptación, ya que están diseñadas desde una perspectiva arquitectónica centrada en el usuario. Para aquellos que estan fuera del campo de la arquitectura contemporánea o no hayan tenido nunca contacto con un cohousing, podríamos definir este término como un concepto revolucionario, que desafía a la idea socialmente interiorizada de vivienda tradicional. Éste promueve la idea de comunidad, llevándola a un nivel perfeccionado, como entidad colaborativa que ofrece oportunidades de socialización, compartiendo recursos, espacios y servicios. Entendiendo que un bloque de viviendas genera una comunidad, en el sentido más administrativo de la palabra, un cohousing lo hace desde un significado más social, sin necesidad explícita de que los usuarios de la misma vivan en un mismo edificio. Para ello, el diseño arquitectónico de los espacios que componen un cohousing busca la proyección de espacios flexibles, transformables, accesibles y, además, sostenibles, generando un ambiente que propicie la actividad conjunta, la participación colectiva y la idea de pertenencia a un mismo grupo. Vídeo núm. 3 – Fuente: Vejez Creativa con Patricia Kelly: Cohousing Página | 34 Diferencias entre Cohousing y Coliving Para entender la diferencia entre un cohousing y un coliving, primero debemos entender que ambos conceptos forman parte de un mismo sector inmobiliario: el del sector living. (elEconomista.es, 2022) Este agrupa, actualmente, cinco tendencias de vivienda. Entre ellas, se incluyen los alojamientos de estudiantes o las viviendas compartidas, siempre desde un mismo punto en común: la idea de una vida en colectivo. De esta forma, se reducen costes de acceso y mantenimiento. (InmoDiario, 2021) Cabe destacar que, actualmente, la normativa nacional es un impedimento para el desarrollo de este tipo de viviendas. (elEconomista.es, 2022) Aunque ambas soluciones inmobiliarias sean muy similares, es importante diferenciarlas y entender los puntos que las diferencian. Desde un primer planteamiento, encontramos la primera divergencia: mientras que un coliving podríamos decir que es la evolución residencial de un coworking, pensada para disfrutarla de forma breve u ocasional, un cohousing es más bien una forma de vida, proyectada para configurar una residencia permanente. En un coliving, los usuarios suelen ser jóvenes, normalmente profesionales relacionados con el teletrabajo, por lo que suelen cubrir necesidades lúdicas, sociales o culturales enfocadas hacia un colectivo muy similar. En los cohousing, los residentes pueden ser muy diversos, por lo que cada cohousing será diferente dependiendo de las necesidades de cada colectivo. (Primer Grupo Inmobiliarias, 2021) Entre los distintos tipos de cohousing, encontramos los familiares, los intergeneracionales o aquellos enfocados al colectivo senior. (Arranz Pinto, 2022) También cabe destacar que la forma de vivir un cohousing y un coliving son ligeramente distintas. En el cohousing se favorece la vida en común, pero con un grado de privacidad hacia los individuos y las familias, que disponen cada una de su propia vivienda. En un coliving, en cambio, es característica una vida muy dirigida a ser compartida de forma temporal, en conjunto con el resto de usuarios, con un punto menos de privacidad, ya que, en muchos casos, los residentes no cuentan con los recursos para mantener una vivienda individual. De esta forma, el espacio privado de los usuarios se da en forma de habitaciones o dormitorios, en régimen de alquiler. En resumen, y para diferenciarlas de forma general, podríamos definir el coliving como el espacio residencial ‘donde compartir la vida con personas Página | 35 afines dentro de una misma vivienda’ y el cohousing aquel ‘donde compartir la vida con personas afines dentro de un mismo complejo residencial’. Gráfico núm. 8 – Fuente: Elaboración propia Tabla comparativa entre Coliving y Cohousing en sus distintos enfoques. Quedando claramente explicado en la tabla, vemos que las dos tipologías centradas en la tercera edad son los cohousing intergeneracionales y los Senior Cohousing. Y aunque los primeros tienen, seguramente, muchos beneficios, cabe destacar que este trabajo se enfoca en el modelo Senior Cohousing, por lo que será en este en el que se entre más en detalle. Vídeo núm. 4 – Fuente: Caloryfrio.com: Cohousing y Coliving Vídeo núm. 5 – Fuente: Vida Sostenible Cohousing: Intergeneracional Cohousing (conferencia) Página | 36 Introducción al Cohousing: historia Cohousing es un término acuñado por el arquitecto Charles Durrett y su mujer, Kathryn McCammant en 1988. Viene de la fusión de los términos “Collaborative” “Housing” (en español, vivienda colaborativa o covivienda). Su origen se remonta al año 1969, en Dinamarca donde algunas familias insatisfechas con las viviendas de la época se formaron en comunidades intencionales con la voluntad de potenciar las relaciones sociales que se estaban perdiendo. 3 años más tarde crean “Sættedammen”, que el año pasado cumplía su 50 aniversario. Instalados en una urbanización rodeada de naturaleza, son lo que hoy llamaríamos un Cohousing Intergeneracional, formado por 70 integrantes de edades diversas. (de Martí, 2015) El modelo se extendió rápidamente por Dinamarca y de ahí hasta Holanda, Reino Unido y varios países nórdicos. En los años 80, el arquitecto estadounidense Charles Durrett y su mujer, Kathryn McCammant, en un viaje por Dinamarca en la búsqueda de una solución que mejorase el modelo obsoleto de vivienda unifamiliar moderna (un 67% de las viviendas en EEUU), acaban conociendo el modelo de cohousing. Tras visitar varias comunidades y aprender de las mismas, Durrett queda fascinado y exporta este modelo a Estados Unidos. (Durrett, 2015) Vídeo núm. 6 – Fuente: Ceapat, IMSERSO: Evolución del Cohousing en las últimas décadas Página | 37 Fotografía del Senior Cohousing Sættedammen – Fuente: Bofaellesskab (bofaellesskab.dk) El Cohousing fusiona la privacidad y la independencia de la vivienda tradicional con la colectividad y la fraternidad de la vida comunitaria. (Durrett, 2015) Vídeo núm. 7 – Fuente: TEDx Talks: Las comunidades de cuidados, el principio del Cohousing Página | 38 Senior Cohousing Este modelo de vivienda colaborativa se basa en el concepto explicado del Envejecimiento Activo, el cual promueve la participación de las personas mayores en asuntos sociales, económicos, culturales, espirituales y cívicos. De esta forma, nacen los Senior Cohousing, unos modelos arquitectónicos que, a diferencia de las tradicionales residencias de ancianos, dan prioridad a la interacción social y el apoyo mutuo para mejorar la salud de sus usuarios. El proyecto de un Senior Cohousing empieza desde la voluntad de querer vivir en comunidad de forma colaborativa. Una vez creado un equipo organizador se deberá identificar a aquellas personas interesadas en participar, formando así una entidad jurídica que aúne a todos los miembros: una cooperativa residencial o cooperativa de viviendas. Una vez establecido el grupo, se deberá buscar un equipo técnico que ayude a determinar las necesidades de la cooperativa y la acompañe durante todo el proyecto. Aunque el proceso de constitución de un Senior Cohousing se hace frente desde una perspectiva colaborativa con la participación de todos los integrantes de la comunidad, es importante contar con el asesoramiento de profesionales. Seguidamente, se procederá a realizar un estudio económico y se buscará la forma de poder hacer frente a los costos del proyecto. Una vez asegurado este punto, se procederá a la búsqueda de terrenos o edificios que se adapten a las necesidades futuras de la comunidad. Si bien es cierto que actualmente se está buscando la promoción de nuevos complejos, es posible que en un futuro próximo se deba estudiar la viabilidad de adquisición de edificios existentes con posibilidad de rehabilitar y adaptar a su nueva función, reduciendo el impacto ecológico del proyecto. Una vez adquiridos los recursos, empezará el proceso de proyección del cohousing, que se realizará de forma participativa asegurando que las necesidades de todos los usuarios queden cubiertas. Se podría decir, que un Senior Cohousing no es solo el resultado, sino todo el proceso, desde la formación de la cooperativa incluyendo su vida útil. Página | 39 Senior Cohousing en Europa Es importante conocer las raíces y las bases de un proyecto cuando pretendemos copiarlo. De otra forma, estaríamos cayendo en los errores en los que, seguramente, otros ya han caído. Como bien se dice en las facultades de arquitectura, “copia, pero copia bien”. Y en este caso, desgraciadamente, veremos que hemos copiado, pero no de forma óptima. La comparativa es necesaria. Si bien es cierto que las comunidades de Senior Cohousing en España están funcionando y están atrayendo cada día a más adultos mayores, la verdad es que, si se estuviese haciendo bien, seguramente este trabajo no tendría sentido en 2023. Pero, ¿en qué se diferencian los Senior Cohousing en España de los europeos? Para no adelantarnos, empezaremos explicando cuales son los parámetros arquitectónicos que definen uno de estos modelos residenciales en Dinamarca, para luego ver como se proyectan en nuestro país. Fotografía del Senior Cohousing Bodilhaven – Fuente: Bofaellesskab (bofaellesskab.dk ) Página | 40 PARÁMETROS DE DISEÑO DE UN SENIOR COHOUSING UBICACIÓN Y ORGANIZACIÓN Debe estar proyectado desde una perspectiva social, en la que el usuario pueda ser partícipe de todo lo que sucede en él. Debe estar proyectado desde una perspectiva sostenible, siendo el ahorro de energía y las energías renovables parámetros de gran importancia. Es importante que el complejo sea accesible en vehículo privado, con acceso prioritario a ambulancias y buena conexión con el transporte público. El área de aparcamiento debe estar diferenciada de las zonas de vivienda y uso común. Esto propicia encuentros, salud y menor contaminación. Un diseño de Senior Cohousing unido a otros cohousing, incluso a alguno intergeneracional, genera beneficios añadidos. La ubicación cerca de zonas naturales favorece la salud de los miembros de la comunidad, y propicia la actividad en el exterior. ZONAS COMUNES La “casa común” debe quedar centrada dentro del complejo. Esto propicia la reunión de todos los usuarios de forma igualitaria. La “casa común” suele contar con un comedor y una cocina de mayores dimensiones a las privadas, así como zonas de descanso y la lavandería. Es característico contar con un área para invitados, normalmente para familiares o cuidadores. ZONAS PRIVADAS En el interior de cada vivienda privada es característico contar con un espacio de salón, comedor y cocina abiertos. Los espacios interiores tendrán las dimensiones suficientes para que se puedan realizar maniobras de forma sencilla, incluso con silla de ruedas. Cada vivienda contará con, al menos, dos habitaciones: una a modo de dormitorio y otra a modo de sala de actividades. Es común encontrar 2 patios en cada vivienda, uno más pequeño detrás, más privado, y otro mayor delante, buscando mayor conexión social. Página | 47 PROYECTO AÑO CC.AA. Provincia Santa Clara 2000 Andalucía Málaga Puerto de la Luz 2010 Andalucía Málaga Trabensol 2014 Comunidad de Madrid Madrid La Muralleta 2015 Cataluña Tarragona Convivir 2016 Castilla la Mancha Cuenca Antequera 51 2023 Andalucía Málaga Gráfico núm. 9 – Fuente: Elaboración propia a partir del cruce de datos de MOVICOMA y Cohousingcoop, tras una valoración propia Tabla de Senior Cohousing en funcionamiento. Gráfico núm. 10 – Fuente: Elaboración propia a partir del cruce de datos de MOVICOMA y Cohousingcoop, tras una valoración propia Mapa de proyectos Senior Cohousing y similares, en funcionamiento. Página | 48 Análisis de tipologías de alojamiento Desde una perspectiva menos social y más arquitectónica, es importante analizar las dimensiones de estos complejos en funcionamiento, lo que nos dará una idea de las características que tendrán estos modelos residenciales. Los datos incluidos en la tabla núm. 11 muestran, para cada uno de los seis proyectos, cuáles son las tipologías de vivienda que encontramos. En la tabla núm. 12, se analizan los mismos datos, corroborando así, en varios casos, que se está realizando una discriminación justificada de los seis proyectos citados en el capítulo anterior. En esta tabla también se incluye el Senior Cohousing Vitápolis Toledo que, aunque se hace llamar así, también es un proyecto de promoción privada y no cumpliría al 100% los requisitos para ser una vivienda colaborativa para adultos mayores. En una comparativa directa entre ambas tablas observamos que, excepto en el caso de la Residencia Pi i Sunyer, en el que ya se habla de “plazas” en vez de viviendas o apartamentos, el resto de proyectos siguen una misma línea en cuanto a dimensiones de apartamento: entre mínimos (25-36 m²) hasta un máximo de 60-70 m², todos en formatos de una, máximo 2 habitaciones, pensados para una, dos o tres personas. Donde sí vemos una diferencia es en la cantidad de apartamentos entre los que sí consideramos Senior Cohousing y los que afirmamos que no tienen las características necesarias para serlo. Y es que, mientras que en la tabla núm. 7 nos movemos en rangos de entre 40 y 80 viviendas (e incluso en la catalana “La Muralleta” únicamente encontramos 16), en la tabla núm. 12 los rangos son más amplios, de 80 a 140 viviendas, (o como en el caso de Valle del Azahar, 204 unidades residenciales). Únicamente situaríamos en el mismo rango que el de los Senior Cohousing a ServiMayor y a Vitápolis Toledo, que claramente han buscado un enfoque más centrado en el adulto mayor y no tanto en el negocio residencial asistencial. Esta disparidad en el número de viviendas viene dada claramente por la diferencia entre quien gestiona un Senior Cohousing (propietarios agrupados en cooperativa) y quien gestiona una residencia (empresas y profesionales). Página | 49 PROYECTO TIPOLOGÍAS DE ALOJAMIENTO (Superficie, en m² redondeados a 5 unidades) Santa Clara 76 apartamentos de 50-60 m² + 5 habitaciones para enfermos Puerto de la Luz 60 apartamentos de 50 m² Trabensol 54 apartamentos de 50 m² La Muralleta 16 viviendas de 60 m² Convivir 66 apartamentos de entre 25 y 50 m² Antequera 51 40 viviendas de 50-70 m² Gráfico núm. 11 – Fuente: Elaboración propia, a partir de los datos de la web de cada proyecto Tabla de tipologías de alojamiento en los Senior Cohousing en funcionamiento. PROYECTO TIPOLOGÍAS DE ALOJAMIENTO (Superficie, en m² redondeados a 5 unidades) Pi i Sunyer 112 plazas de residencia asistida y 25 de centro de día Fuente de la Peña 96 apartamentos de 50 m² ServiMayor 50 apartamentos de 50 m² + 11 habitaciones hospitalarias Profuturo Valladolid 90 apartamentos de 50 m² y 37 apartamentos de 40 m² Valle del Azahar 204 viviendas de 50 m² SH Teruel 81 apartamentos de 35 m² y 3 apartamentos de 55 m² Vitápolis Toledo 35 apartamentos de 40 m² Gráfico núm. 12 – Fuente: Elaboración propia, a partir de los datos de la web de cada proyecto Tabla de tipologías de alojamiento en los proyectos descartados como Senior Cohousing. Página | 50 Parámetros relativos al entorno urbanístico Por estadística, un proyecto Senior Cohousing, suele instalarse sobre un entorno periférico a la ciudad o rural (en municipios), alejándose del bullicio del centro urbano. El motivo es obvio, pero la solución no siempre es la idónea. Atendiendo a las necesidades de una persona que está a punto de retirarse o que ya está jubilada, sería más interesante la elección de un espacio tranquilo, pero la relación con los servicios, sobre todo los asistenciales e infraestructuras de transporte, no siempre es la mejor. Teniendo en cuenta que la elección del terreno depende de muchos factores, se recomienda que, para este proceso, se siga el método de puntuación ponderada. Éste consiste en asignar un peso relativo a cada tema que se considere relevante para tomar la decisión final. Una vez valorados todos los criterios, se considerará favorable la opción que cuente con la puntuación más alta. Si bien la importancia que se le da a cada aspecto es relativa, a continuación, se enumeran algunos factores que influenciarán en la decisión final. Tamaño Que la comunidad sea demasiado pequeña puede degenerar a un modelo familiar, que distará del modelo Senior Cohousing al generarse una comunidad demasiado pequeña incapaz de autogestionarse o de asumir los costes devenidos con el tiempo. Que sea demasiado grande, por el contrario, puede provocar problemas como el exceso de gestión o la falta de relación entre vecinos, degenerando hacia un modelo institucional. Según indica Charles Durrett, el número óptimo de viviendas está entre 20 y 30. (14) Realizando una primera comparativa, mientas que en Dinamarca un Senior Cohousing acostumbra a contar con un rango de entre 15 a 25 viviendas, en España hemos podido observar que el modelo va más encaminado hacia uno de entre 40 y 80 viviendas por proyecto, por lo que, fácilmente encontraremos problemas como los citados. Página | 51 El tamaño del terreno o edificio debe ser elegido acorde a las dimensiones de la comunidad. Será elección de los miembros seguir el que parece el camino más correcto o el que parece el camino más económico. Veremos, en cualquier caso, que para aquellos cohousing que decidan instaurarse en la ciudad, encontraremos terrenos más pequeños con precios más altos, mientras que, al alejarnos del mismo, encontraremos terrenos más grandes y más baratos. Relación urbana I: Transporte Aunque es probable que al iniciar un proyecto Senior Cohousing, los integrantes aún dispongan de permiso de circulación y vehículo, y para ello necesiten disponer a veces de aparcamiento privado, a medida que la edad de la comunidad avance, la capacidad de movilidad autosuficiente se irá perdiendo, por lo que será previsible que sea necesario una buena conexión con el transporte público para poder suplir esta necesidad. En los casos en los que la situación sea integrada en una ciudad, este transporte suele estar bastante bien cubierto, pero en entornos suburbanos y rurales muchas veces el transporte público es insuficiente, bien por cuestión de horarios o, a veces, por las rutas del mismo. Relación urbana II: Servicios Sanitarios y Asistenciales En las comunidades de Senior Cohousing es común que la salud de sus miembros, en comparación con otros adultos mayores, sea de mayor calidad. El factor distintivo más importante es, sin duda, el envejecimiento activo. Pero podemos encontrar otros factores que también favorecen esta mejoría, como son el acceso a servicios asistenciales compartidos en la comunidad y aquellos derivados de la relación humana. Aún así, las necesidades sanitarias, aunque menos frecuentes, también son necesarias, por lo que, ubicarse cerca de un Centro de Atención Primaria o de un Hospital (o en su defecto, en una zona conectada con una línea de transporte público de patrón frecuente) debe tenerse muy en cuenta. Página | 52 Relación urbana III: Otros servicios y equipamientos Las comunidades de covivienda sénior tienen la fama de ser autosuficientes, y aunque en gran parte de las actividades de la vida diaria esto es totalmente cierto, la conjunción de éstas con los servicios públicos puede dar cabida a nuevas relaciones e interacciones con el entorno urbano y con otros colectivos, además de mejorar la calidad de vida de sus residentes. En este ámbito, se deben tener en cuenta servicios y equipamientos muy diversos. En cuanto a servicios, destacan aquellos relacionados con el cuidado personal (peluquerías, centros de fisioterapia, masaje terapéutico o podología) y la compra (supermercados, tiendas de ropa y calzado, farmacias, etc.), aunque también podrían ser importantes servicios de apoyo administrativo y legal, programas de formación o actividades culturales. Los equipamientos más destacados, serán los sociales y culturales, como casales para gente mayor o bibliotecas, así como parques y plazas adaptadas, con senderos accesibles, áreas de descanso y conexión con la naturaleza. De nuevo, encontramos parámetros fácilmente accesibles en una ciudad, pero que van perdiendo presencia en entornos rurales o periféricos. UBICACIÓN BENEFICIOS PERJUCIOS Céntrico, integrado en una ciudad Mejores conexiones y transporte Muy costoso y muy difícil de ubicar Muchos servicios y equipamientos Menos tranquilidad y peor conexión con la naturaleza Periférico, suburbano Muy fácil de ubicar Menos conexiones y transporte Más tranquilidad Menos servicios y equipamientos Rural, integrado en un pueblo Más económico y muy fácil de ubicar Conexiones y transporte precarios Más tranquilidad y mejor conexión con la naturaleza Pocos servicios y equipamientos Gráfico núm. 13 – Fuente: Elaboración propia. Tabla comparativa entre las distintas posibilidades de ubicación relativa de un Senior Cohousing. Página | 53 Otros factores En cuanto a los factores que facilitarán o dificultarán el proceso de construcción de un Senior Cohousing, se encuentran la accesibilidad, el tiempo de gestión y obtención de permisos, la economía y la toma de decisiones proyectuales. Es característico que, en proyectos de este tipo, sea necesario de créditos que apoyen el proceso de construcción mientras la cooperativa no pueda vender su vivienda anterior. El acceso a hipotecas en edades avanzadas suele estar bastante restringida y no todo el mundo puede permitirse el lujo de autopromocionar su nueva vivienda con ahorros. Por lo general, esto podrá ser soportado por una empresa promotora o un banco, aunque ambas entidades buscaran una rentabilización de la inversión, lo que aumentará los costes finales del proyecto. Habrá que tener en cuenta que, para proyectos menos pretenciosos o para aquellos que prefieran transformar edificios existentes en vez de construir uno nuevo, este problema podría reducirse e incluso desaparecer. La elección del lugar donde se implantará el proyecto de covivienda sénior tendrá otras consecuencias, como pueden ser las relativas a licencias urbanísticas. No sería el primer caso en el que, tras la compra de un terreno en zonas rurales o periféricas sin el correspondiente asesoramiento técnico, la comunidad se encontrase con el caso de haber adquirido un terreno a coste reducido, pero en una zona no urbanizable. Esto le pasó a la cooperativa los Milagros, según explica Aurora, socia fundadora. (20, 8:30) También podría pasar que un cambio de uso de un edificio existente a Senior Cohousing, quedase sujeto o limitaciones patrimoniales. Y aunque ambos casos tendrían solución, esto pasaría por un importante retraso en la ejecución del proyecto. De forma sintetizada, en el gráfico núm. 13, se muestra una comparativa de beneficios y perjuicios característicos de la ubicación relativa del proyecto, relacionada con los distintos apartados expuestos en este punto. Página | 54 Análisis de entornos urbanísticos Desde la visión urbanística, se analizan, en este punto, los 6 cohousing que se encuentran actualmente en funcionamiento en España (gráfico 14) y algunos cohousing en desarrollo que nos servirá también para entender la tendencia hacia la que se mueve el Senior Cohousing (gráfico núm. 15). Una de las ideas que llama la atención al analizar las tablas es la presencia de nuevos proyectos de covivienda sénior en fase de desarrollo que están pensando en ocupar un edificio existente, en vez de construirlo desde cero, reformándolo según las nuevas necesidades, para la formalización e implementación del proyecto (grafiado en la tabla 15 con un asterisco). Otro de los temas que llaman la atención es que, como se había comentado anteriormente, es muy raro encontrar proyectos de senior cohousing proyectados en las grandes ciudades y casi imposible encontrarlos de forma integrada en la misma. Seguramente, el Senior Cohousing ‘Can 70’ en Barcelona, sea el primero, aunque cabe matizar que no solo será la primera vivienda cooperativa sénior de Barcelona, sino que también será el primer en instalarse en suelo público, tanto en la Comunidad Autónoma de Cataluña, como en todo el territorio español. (Sostre Cívic, 2023) Imagen del proyecto Can 70 dels arquitectes Peris+Toral – Fuente: Sostre Cívic (sostrecivic.coop) Página | 55 PROYECTO UBICACIÓN RELATIVA Santa Clara Periférica, al noreste de la ciudad de Málaga Puerto de la Luz Periférica, al noroeste de la ciudad de Málaga Trabensol Rural, en el municipio madrileño de Torremocha del Jarama La Muralleta Rural, en la periferia del municipio catalán de Santa Oliva Convivir Rural, en la periferia del municipio de Horcajo de Santiago Antequera 51 Periférica, al oeste de la ciudad malagueña de Antequera Gráfico núm. 14 – Fuente: Elaboración propia. Tabla comparativa entre las distintas ubicaciones relativas de Senior Cohousing en funcionamiento. PROYECTO UBICACIÓN RELATIVA * Can 70 Integrada, al noroeste de la ciudad de Barcelona Walden XXI Rural integrada en el municipio de Sant Feliu de Guíxols * Olivar Plaza Rural, en el municipio sevillano de Gines SC. Huelva Periférica, al suroeste de la ciudad de Huelva * La Manga Club Rural, al este del municipio murciano de Atamaría Abante (Jubilar) Rural, al oeste del municipio sevillano Mairena del Aljarafe Villa Rosita (Jubilar) Rural, en la periferia del municipio madrileño Torrelodones Entrecantos Rural, en la periferia del municipio madrileño Tres Cantos Gráfico núm. 15 – Fuente: Elaboración propia. Tabla comparativa entre las distintas ubicaciones relativas de Senior Cohousing en desarrollo. Página | 56 Análisis de los edificios y los servicios compartidos La evidente tipología de los primeros Senior Cohousing en Dinamarca y otros países nórdicos de “casitas unifamiliares adosadas” que formaban un pequeño pueblecito residencial al más puro estilo de las aldeas tradicionales se vio modificada al llegar a España y se transformó en lo que hoy conocemos como Senior Cohousing en nuestro país. Claros ejemplos de estas tipologías las vemos en los siguientes esquemas, que representan las formas de cuatro proyectos existentes (gráficos 16 a 19). Las formas que podemos observar son claramente de bloques longitudinales que se van adaptando a la zona donde se ubican (topología, forma del terreno, etc.), a la orientación que buscan (en estos cuatro casos, una orientación Norte-Sur), al número de viviendas que tienen que proyectar y a la distribución interior de los servicios y espacios comunes. Gráfico núm. 16– Fuente: Elaboración propia a partir de Catastro. Planta del edificio del Senior Cohousing Puerto de la Luz (Málaga) Escala: 1:2.000 Gráfico núm. 17– Fuente: Elaboración propia a partir de Catastro. Planta del edificio del Senior Cohousing Convivir (Cuenca) Escala: 1:2.000 Página | 63 Página | 63 Página | 64 Senior Cohousing La Manga Club (Sevilla) Página | 64 Página | 65 Página | 65 Página | 66 Senior Cohousing Antequera 51 (Málaga) Página | 66 Página | 67 Página | 67 Página | 68 Senior Cohousing Santa Clara (Málaga) Apartamento tipo Estudio Página | 68 Página | 69 Página | 69 Página | 70 Senior Cohousing Santa Clara (Málaga) Apartamento de 1 dormitorio Página | 70 Página | 71 Página | 71 Página | 72 Senior Cohousing Santa Clara (Málaga) Apartamento de 2 dormitorios Página | 72 Página | 79 Senior Cohousing La Manga Club (Sevilla) Vista renderizada del apartamento completo – Fuente: Web de Artefacto Arquitectos Senior Cohousing Antequera 51 (Málaga) Vista renderizada del apartamento completo – Fuente: Web de Antequera 51 Página | 80 Senior Cohousing Santa Clara (Málaga) Fotografías del salón y la cocina – Fuente: Web oficial del Residencial Santa Clara Página | 81 Senior Cohousing Trabensol (Madrid) Fotografías del baño y el balcón– Fuente: Web oficial del Trabensol Página | 82 Vitápolis Toledo (Toledo) Fotografías del baño y el salón– Fuente: Web oficial del Vitápolis Toledo Página | 83 Fotografías de la cocina y el acceso– Fuente: Web oficial de Vitápolis Toledo Página | 84 PARTE QUINTA Página | 85 Desde una nueva perspectiva “la finalidad de una casa es la de proporcionar una vida buena y cómoda, […]” Lina Bo Bardi (Arquitecta) Página | 86 Bases del Senior Cohousing: Propuesta estratégica Estas páginas intentan ser una guía para el diseño de un Senior Cohousing, una propuesta estratégica para evitar caer en errores comunes y fallos que otros ya han cometido. De la misma manera, busca recordar puntos que son importantes y que a veces se pasan por alto, siempre sin dar una solución estandarizada, ya que la idea misma del Senior Cohousing es la de un modelo adaptado a cada comunidad, donde cada cooperativa y cada miembro de la misma determina sus necesidades, sus gustos y sus preferencias individuales. I. Las dimensiones de la cooperativa dictarán las dimensiones del proyecto. Un grupo demasiado pequeño puede ser difícil de gestionar y caro de mantener, puesto que los servicios que se comparten se reparten entre pocos usuarios. Un grupo demasiado grande puede dar problemas en cuanto al exceso de gestión, pero el problema más importante es que llegue a ser tan grande que los usuarios no se conozcan entre ellos y se vuelva un modelo imposible de autogestionar. Se recomienda que la cooperativa ronde las 20-30 viviendas o los 25-40 miembros. En caso de ser menos, se recomienda ampliar la cooperativa, y en caso de ser más, dividir los cohousing en subgrupos. Página | 87 II. Construir un cohousing no tiene por qué ser más caro que construir una vivienda tradicional. Cada apartamento es una vivienda completa, pero más pequeña que una tradicional. A cambio, estas superficies “perdidas” se invierten en zonas comunes, de forma que cinco viviendas independientes de 70 m² podrían resultar en un conjunto de 5 apartamentos de 46 m² más 120 m² de zonas comunes, resultando en apartamentos de 166 m². III. De la misma forma que con las viviendas, en los terrenos tenemos un efecto similar al unirlos. En este ejemplo, 5 terrenos de 180 m², sumarían al unirse un terreno de 900 m². En el caso de las 5 viviendas independientes los espacios libres dan apenas para rodear la vivienda con un paso de 2,5 metros, pero al unirlos, se dispone de 3 espacios abiertos, un patio central y dos laterales que pueden tener múltiples usos. Página | 88 III. De las posibles disposiciones de viviendas y zonas comunes se recomiendan siempre aquellas que se concentran alrededor de un patio a aquellas que se distribuyen de forma lineal, dado que las relaciones aumentan cuando todo está más compactado. La misma estrategia sirve para la distribución de las zonas comunes: aumentan los encuentros, relaciones y actividades cuando estan, en su mayoría, unificadas en una misma zona. Se recomienda que los servicios que se encuentren más alejados sean los de lavandería y los auxiliares (bancos, zonas de descanso, etc.), que podrían estar más cerca de las viviendas y distribuidas de forma equitativa. Página | 95 Desde una historia inmersiva sobre Senior Cohousing “Para mis amigos y mi familia, yo quiero hacer algo distinto.” Aurora Moreno (Fundadora de la Residencia Santa Clara) Página | 96 Una historia sobre Senior Cohousing Voy sentado en uno de los asientos de la parte trasera del autobús de la línea M19. Vengo del Hospital, una revisión rutinaria de esas que crees que no sirven para nada. Nunca he sido mucho de transporte público, pero es que la verdad, que merece la pena. El recorrido entre el Hospital y mi parada es de apenas de tres minutos, y el autobús tiene salidas cada diez. La conductora, Marta, se despide de mi sin girar la cabeza. Bajo en Diagonal Costa Brava, la parada que queda justo delante del Senior Cohousing en el que he estado trabajando junto con mi nueva familia durante estos últimos cuatro años. Vivo en él desde, ya casi, un año, y creo que ha sido la mejor elección que he tomado desde que falleció mi pareja, hace ya seis años. Para mí, la muerte de Clara fue un golpe terrible, ya que fue mi compañera de vida durante más de treinta años. Se dice pronto. * * * * * Apenas pudimos disfrutar de la jubilación, juntos, por un mes y medio. La soledad y la nostalgia no me dejaban avanzar. Los días se me pasaban encerrado en mi dormitorio, en una casa que se me hacía demasiado grande para mí solo. Mucho mantenimiento incluso para alguien jubilado, con todo el tiempo del día a su disposición. Mis hijos se turnaban para venir a verme una vez a la semana. Ambos viven lejos, pero les daba miedo que me pasara algo sin que nadie se enterase. Yo no quería ser una carga para ellos, pero tampoco quería acabar en una residencia, como le pasó a mi madre. Una tarde, hace ya un tiempo, me llamó por teléfono mi amigo Héctor. El patillas, le llamamos. Por su calvicie, claro. Me propuso asistir a una conferencia con él, en Barcelona. Se le notaba entusiasmado por algún motivo. Le pregunté, pero no soltó palabra. Solamente me dijo que me recogería a las cinco menos cuarto en la puerta de mi casa. Yo no estaba muy abierto a hacer cosas, pero Héctor siempre ha conseguido sacarme una sonrisa incluso en los peores momentos. ¿Cómo podía negarle mi compañía? Página | 97 Llegamos un poco justos, para variar. Por suerte aún quedaban algunas sillas libres en la zona central de la sala, donde nos sentamos. Las sillas de detrás nunca se llenaron. En la tribuna, estaban sentados dos hombres y una mujer hablando entre ellos, con los micrófonos apagados. Se oyó un ¡clic!, la gente se calló de repente y se apagaron la mitad de las luces de golpe, dejando un ambiente idóneo para echarse una siesta. Sobre la gran pantalla blanca del fondo se empezó a proyectar algo. Sobre un fondo rosa chicle, un titular: Cohousing Senior. Debajo, unas etiquetas serpenteantes con la frase “Pienso, luego actúo” y en el borde superior, dos logos: El País y Yoigo. Me giré hacia Héctor. ¿Cómo me iba a imaginar que el chalado de mi amigo me iba a traer a una conferencia sobre viviendas para hippies? Él me miró como un niño miraría un aparador lleno de chucherías y juguetes molones. Hice una mueca y volví mi cabeza hacia los conferenciantes. A ver qué patraña me iban a contar. Tras una hora y media de charla, un par de vídeos y decenas de preguntas planteadas, terminó la conferencia. Os dejaré el video para que lo veáis. A mí, que no conocía eso del Cohousing por entonces, me llamó mucho la atención. La frase de Aurora se me grabó en la mente: «Para mis amigos y mi familia, yo quiero hacer algo distinto.» Me giré de nuevo hacia mi amigo. Él también se giró hacia mí. Ahora era yo quien sonreía de oreja a oreja, con una lágrima de emoción en mi mejilla. Nos echamos una mirada de complicidad y ahí empezó todo. No os explicaré cómo fue el proceso, solo diré que fue largo y difícil. Una compañera del Senior Cohousing me dijo una vez: «Si llego a saber que iba a costar tanto, no me habría apuntado. Pero menos mal que nadie me avisó, porque no me arrepiento de nada.» Fueron unos años intensos. Con las reuniones que fuimos realizando, las tablas redondas que generábamos para debatir y las conferencias y excursiones que organizamos no nos quedaba tiempo para aburrirnos ni para estar deprimidos. Ahora entiendo eso del Envejecimiento Activo. * * * * * Página | 98 Clara, ojalá estuvieras aquí para ver esto, sé que te habría encantado. Te echo mucho de menos, pero al menos tendré miles de historias para contarte cuando nos volvamos a ver. Miro a ambos lados. El semáforo ya está en verde, pero nunca se sabe. Sabe más el diablo por viejo, que por diablo. No viene nadie. Cruzo y me dirijo a la rampa de acceso principal. Podría haber ido por las escaleras, pero me gustan la comodidad y las cosas simples. Levanto la mirada y veo mi hogar: un edificio de dos plantas que se abre hacia un patio central. Sí, para mi todo el edificio es mi hogar. Desde fuera, la fachada principal me recuerda a la de un museo, un centro cívico o algun otro equipamiento municipal. Su fachada blanca prefabricada, sinuosa y elegante me alienta a entrar. En el banquito de la entrada estan Carlos y su mujer, no recuerdo su nombre. Son los más mayores del grupo, con 79 y 81 años respectivamente, pero me atrevería a decir que son los más activos de todos. Les saludo y entro en el edificio. Una majestuosa escalera de las de los palacios preside la recepción. Muchos dirán que las escaleras son el peor enemigo de la gente mayor, pero cuando te encuentras frente a ella, te dan ganas de subir a pie. En cualquier caso, para aquellos a los que les fallen las fuerzas, siempre les quedaran los ascensores, distribuidos de forma equitativa por todo el edificio. Diría que hay tres o cuatro, pero yo siempre voy por las escaleras. En el hall hay una foto grupal que nos hicimos cuando se inauguró el edificio. Para los más curiosos, podéis ir a la cafetería a ver más fotos de la obra, de las reuniones, y hasta de una escapada que hicimos a Dinamarca, a ver como se hacían allí los Senior Cohousing. Fue toda una experiencia, todo muy verde, muy bonito. Se nota que son los precursores de este movimiento. Cruzo en diagonal y abro la puerta que da al patio. Cuando llueve, hay recorridos internos que te llevan a cualquier parte sin tener que mojarte, pero hoy hace buen día y me apetece cruzar el patio para ir a mi apartamento. Por el camino me voy encontrando a varios del grupo. En total somos casi 50 miembros, repartidos en unos “treintaipocos” apartamentos. Página | 99 En una de las mesas del patio se han juntado cuatro amigos a jugar a las cartas. En la terraza de la cafetería, un espacio abierto pero protegido de la lluvia con una cubierta a doble altura otros tantos estan desayunando. Han juntado las mesas y han formado una tertulia que podría, fácilmente, empalmar con la hora de la comida. A todos nos gusta esa terraza con estructura de madera y tarima. Además, el mobiliario nos lo diseñó el nieto de Héctor, que es estudiante de arquitectura y le gustan estas cosas de la ergonomía. El patio que tenemos no tiene nada que envidiar de los parajes verdes que vimos en Dinamarca. Claro está que su césped no es el nuestro, aquí el verde es menos verde, pero nos lo hemos montado tan bien, que otras cooperativas nos han venido a visitar y ya nos han avisado de que nos pedirán ayuda cuando llegue el momento de diseñar su jardín. Bueno, según nos explicaron los arquitectos, merecía la pena la inversión, ya que este espacio le da alegría a todo el conjunto del edificio. Lo podemos ver desde, casi, cualquier apartamento o zona común. Al fondo también tenemos un huerto, pero está un poco más apartado, porque cuando toca fertilizar y huele a estiércol, mejor que los olores queden apartados. Desde la zona central, la arquitectura me recuerda a una casa patio japonesa, pero a lo grande. En cierto modo es así como queríamos que fuera nuestra casa, y hemos sido capaces de hacerla realidad. ¿Os imagináis vivir en un lugar proyectado por vosotros, en el que habéis participado desde la idea inicial y el cual habéis diseñado vosotros mismos? ¡Sí claro, vosotros sí, que sois arquitectos! ¡Pero yo no, yo era bibliotecario e historiador! Bueno, me voy para casa, que entre que me voy encontrando con unos y con otros, que me paro a hablar, que me ofrecen un café o que me paro a mirar si ya han salido los tomates, se me ha pasado ya media mañana. * * * * * Página | 100 Termino de cruzar el paseo adoquinado, bordeado por varios bancos orientados quién sabe a dónde, la mayoría a la sombra de los verdes chopos. Al acercarme se abre la puerta automática, centrada sobre una larga cristalera que recorre la planta baja del edificio y que da luz y permeabilidad visual entre las zonas comunes del interior y los jardines. Antes de subir, me asomo a la biblioteca. A estas horas aún está vacía. Si algún día os vais a vivir a un cohousing, no tengáis miedo de compartir vuestras cosas. Os sorprenderíais de la cantidad de libros que conseguimos recolectar entre todos los socios para nuestra biblioteca. Aquí, cada uno coge la obra que le apetece, se la lleva a su apartamento, o la lee en la cafetería, en la lavandería mientras hace la colada o la descubre en el jardín mientras toma el sol. Y cuando acaba, la devuelve y coge otra, sin presión a devolverla sin haberla terminado y sin tenerla que comprar antes. Llego a la primera planta, cruzo el ancho distribuidor hacia mi apartamento y abro la puerta. Un elegante apartamento de unos 45 metros cuadrados se presenta ante mí, dándome la bienvenida con los rayos de sol que se cuelan entre las lamas de la terraza. Subo el estor de la cocina y dejo abatida la ventana para ver las zonas comunes desde dentro. Una gran sala de estar con cocina integrada preside la vivienda. Los materiales nobles, como la madera natural, el acero inoxidable y el mármol le dan un toque sofisticado al espacio. Todo y ser ligeramente alargado, la luz del sol es suficiente para iluminar toda la zona. De primeras, destaca que no haya mesa de comedor. Casi siempre como en la barra de desayuno, suficiente para hasta 3 personas a la vez. Cuando quiero comer acompañado lo hago en el comedor común. Y si quiero comer fuera, tengo la mesa de la terraza. Eso me da la posibilidad de ganar ese espacio e invertirlo en una mayor comodidad y flexibilidad de movimiento. Mientras pongo a hervir un poco de agua saco unas pocas patatas de nuestro huerto de la despensa. Todos tenemos vitrocerámica, ya que generamos nuestra propia electricidad con las placas fotovoltaicas de la cubierta. Sin, apenas, necesidad de agacharme, abro un cacerolero y saco un colador. Del cajón interior saco un pelador y lo dejo todo sobre la península de mármol blanco. Me gusta cocinar mirando la televisión, así que la enciendo, Página | 101 y con el brazo giratorio instalado en la pared la hago girar sin esfuerzo hacia la cocina. Al girarme de nuevo, veo pasar por detrás de la ventana de la cocina a Ricardo, un informático de unos “cincuentaitantos” que aún sigue en activo, pero que ya vive con nosotros. Según comenta, prefería hacer la inversión ahora, siendo joven, que cuando fuese suficiente mayor como para no poderse hacer él mismo la mudanza. Al igual que yo, también vive solo. Por cierto, él es quien nos ha gestionado la página web y nos da clases de informática todos los sábados en la biblioteca. – ¡Ricardo espera! – le grito desde el salón. Él se gira y me saluda desde la ventana de la cocina, sonriendo. Me apresuro hacia la puerta de la entrada y le abro. – ¡Espera un momento! Ayer noche hice tarta de queso. Quería brindarte una porción para darte las gracias por haberme reparado el portátil el otro día – le dije mientras me acercaba a la nevera –. Ayer noche cené con Gloria en su apartamento y llevé un trozo para el postre. Dijo que me había quedado muy buena. Ya me dirás si a ti también te gusta. Era la receta de Clara. Estuvimos conversando unos minutos, hasta que Ricardo me dio las gracias y se fue. Yo terminé de hacer la tortilla, me comí una buena ración y dejé el resto en el frigorífico. Como cada día después de comer, apagué la televisión, abrí un poco la cristalera que da a la terraza, para que ventile la casa y abrí la puerta corredera que da al dormitorio para la intención de echar una buena siesta. Pero no sin antes pasar por el baño. En mi caso, creo que es la sala que más utilizo de toda la casa. Cada mañana, cuando me levanto, me pongo las gafas, cojo el periódico del día anterior, el cual nos traen cada mañana con una suscripción conjunta que tenemos los de la cooperativa, y me siento en mi inodoro suspendido por más de 20 minutos. Es por ello que el aspecto que presenta el baño es para mí un punto tan importante. Yo elegí los azulejos en color arena y el armario del lavabo a juego con los muebles de la cocina. Página | 102 Sobre el murete del baño que llega hasta la ducha tengo algunas flores de interior que le dan un toque fresco al baño. Esa es prácticamente toda la decoración que tengo: algunas flores repartidas por el apartamento, un cuadro con una de las fotos de mi boda con Clara en el salón y un par de velas aromáticas en el dormitorio. Cuanto menos tenga, menos hay que limpiar. Y total, ¿para qué necesito más? No os contaré lo que hice en el baño, porque sé que lo que estáis esperando es que os explique también como es la habitación-dormitorio. A mí me gusta llamarla así porque no es ni una cosa ni la otra, sino ambas. En sí es un espacio más grande incluso que la sala de estar, pero tiene la capacidad de separarse en dos cuando es necesario, cerrando el “espacio dormitorio” y apareciendo una pequeña sala totalmente independiente, de casi siete metros cuadrados, para actividades variables. Y es que, cada cual usa su salita para lo que quiere. Unos cosen o hacen ganchillo, otros tienen sus ordenadores, un escritorio o una bici estática. Algunos lo usan para hacer manualidades, otros pintan y otros se han montando una salita con un sofá cama para que los nietos se queden a dormir en su apartamento en vez de quedarse en las habitaciones comunes que tenemos para invitados. Además, quien no la necesita no la cierra, y entonces tiene un dormitorio más grande, e incluso sabría decirte de un par que se han montado un vestidor abierto que ni el Zara. Pero lo mejor de esa sala, es que está unida al salón por una puerta corredera de casi dos metros que, en caso de ser necesario, se convierte en una extensión del mismo, generando un espacio que además se puede abrir a la terraza y parece que nunca se te acaba el espacio. Una barbaridad, de verdad os lo digo. Según decía el arquitecto Charles Durrett, “cuanto más fácil sea dar un paso fuera, más se utiliza el espacio exterior”. En nuestro caso, tiene doble acceso. Además, está muy bien, porque tiene ancho suficiente como para salir a cenar fuera. Muchas veces abrimos los cerramientos de acordeón que separan las terrazas y cenamos tres o cuatro juntos y sin tener que salir cada uno de su apartamento. * * * * * Página | 103 Cómo sé que os habéis quedado con ganas de más, le he pedido al arquitecto que me envié un plano de los apartamentos. Se ha graduado hace poco tiempo, pero se nota que el tema le apasiona. En cualquier caso, os dejo por aquí alguna cosita que os puede interesar. ¡Ah sí! ¡Se me olvidaba! Os dejaré también el enlace al vídeo ese que os comentaba, ese que tanto me emocionó y que me motivó a hacer algo distinto: a crear mi propio Senior Cohousing. ¡Un saludo y hasta la próxima! Vídeo núm. 8 – Fuente: EL PAÍS y Yoigo: Pienso, luego actúo - 19 ene, 2021 Así nació el primer ‘cohousing senior’ en España Podcast núm. 1 – Fuente: Yoigo: Pienso, luego actúo – E28 Aurora Moreno, la mujer que soñó con el primer cohousing senior de España Página | 104 Análisis Residencial Canyet Badalona – Propuesta arquitectónica Página | 104 Página | 111 https://www.immedicohospitalario.es/noticia/38059/los-contagios-ymuertes-por-covid19-se-mantienen-en-descenso-en-todo.html InmoDiario . (14 de junio de 2021). 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Página | 114 SENIOR COHOUSING Arquitectura residencial para la tercera edad CARLES CUGAT BARROSO TRABAJO DE FIN DE GRADO – Junio 2023 GRADO EN ESTUDIOS DE ARQUITECTURA Tutor: Marc Camallonga UNIVERSITAT POLITÈCNICA DE CATALUNYA Escola Tècnica Superior d’Arquitectura del Vallès Página | 115