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La Escuela de Ingenieros en el recinto de la Universidad Industrial (1927)

Lusa Monforte, Guillermo

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LA ESCUELA DE INGENIEROS EN EL RECINTO DE LA UNIVERSillAD INDUSTRIAL (1927) Guillermo Lusa Monforte 1.- La Escuela en busca de edificio (1917-1923) El conflicto que enfrentó a la Escuela de Ingenieros Industriales de Barcelona [EIIB, en lo sucesivo] con la Diputación de Barcelona durante los años 1915-1917 suponía el fracaso del proyecto global de Escuela Industrial diseñado en 1904, al no producirse la integración de la EIIB como estadio superior del sistema de enseñanzas industriales l. A partir de la ruptura, los caminos de la EIIB y del sistema de enseñanzas de la Universidad Industrial divergieron. La Diputación procedió a suplir la ausencia de la EIlB mediante la creación de nuevas instituciones2. En 1916, ya en pleno conflicto, se había creado una Escola de Directors d 'Indústries Químiques (dirigida por Josep Agell), adjunta al Laboratorio de Estudios Superiores de Química inaugurado en enero de 19113. En el otoño de 1917 se inauguraba el Institut d'Electricitat Aplicada,.con la Escola de Directors d'Indústries Electriques, que en 1919 se convertiría en Institut d'Electricitat i Mecanica Aplicades, cuyos proyectos y dirección estuvieron a cargo de Esteve Terradas4. El nuevo Institut se instaló -simbólicamenteen el Edificio del Reloj, es decir, precisamente en el edificio que previamente había sido destinado para albergar a la EIIB. I El proyecto de IW4 Y el conflicto de 1915-1917 están descritos y analizados en LUSA, G. (2002) "Inquietudes y reformas de cambio de siglo. El proyecto de nueva Escuela Industrial (18991910)", Documemos de la Escuela de Ingenieros Industriales de Barcelona, núm. 12, 3-63, Y en LUSA, G. (2003) "El conflicto con la Diputación (1917). La plena incorporación de la Escuela al EstadO (1917)", Documentos de la Escuela de Ingenieros Industriales de Barcelona, núm. 13,3-50. 2 La figura I muestra un pl8IKI de la Universidad Industrial, en el que se describe el conjunto de instituciones que comprendía. La ilustración procede de MANCOMUNITAT DE CATALUNYA (1923) Obra realitzada 1914-1923. 3 El proyecto y la creación de estos laboratorios, así como la descripción de los mismos, están detallados en el folleto escrito por el catedrático de Análisis Químico y Química 1ndustrial inorgánica de la EIIB, FERRÁN DEGRIE, A. (1911) El Laboratorio de Estudios Superiores de Química de la Escuela Industrial de Barcelona, Barcelona, Imprenta de Pedro Ortega [el artículo había aparecido en la Revista Tecnol6gico-lndustrial, órgano de la Asociación de Ingenieros Industriales de Barcelona]. 4 Véase ESCUELA INDUSTRIAL DE BARCELONA (1920) Instituto de Electricidad y Mecánica Aplicadas, folleto de 87 páginas en el que figuran los objetivos y nOrDla5 de funcionamiento de la institución, así como la relación de profesores, los programas de las a.'Iignaturas y la descripción del material docente y de investigaciÓli de que disponía el Instituto. La obra de Terradas, y en particular su actividad al frente dellnstitut, ba sido estudiada en ROCA ROSELL, A.; SÁNCHFZ RON, J. M. (1990) Esteban Terradas. Ciencia y sociedad en la España comemporánea, Madrid, 1NTAtEI Serbal. Para la Escuela Industrial, véanse ROCA ROSELL, A. (2000) "L'Escola Industrial de Barcelona del1W4: un gran projecte per a la fonnació tecnica". En: MALUQUER DE MOTES, J. (dir.) Tecnícs í tecnología en el desenvoiupament de la Catalunya contemporania, Barcelona, Enciclopedia Catalana, 100-105, y ROCA ROSELL, A. (2001) "EI~ reptes .ecnics de la revolució industrial: l'Escola Industrial de Barcelona de lW4". En: GARRIGOS, L.; BLANES,G. (coord:) 150 anysde la consolidaci6 de l'ensenfalrlellt industrial a Alcoi, Universitat Politecnicade Valencia, 131-170.~ -4La Escuela de Ingenieros, por su parte, ahogada por las estrecheces de sus instalaciones en el recinto de la Universidad literaria, con gran parte de su material todavía embalado para el frustrado traslado, y con algunas de sus clases impartiéndose en la Universidad Industrial, presionaba constantemente a las autoridades ministeriales en demanda de solución para resolver dignamente el problema de su instalación. En el verano de 1918, vacante la plaza de Delegado Regio de la Escuela Industrial (por fallecimiento del Conde de Güell), el Director de la EIIB -Paulino Castellshizo llegar sus deseos y propuestas al gobierno de Madrid. En la carpeta de Salidas de 1918 he encontrado el borrador de un telegrama enviado el 20 de julio de 1918 a Santiago Alba (Ministro de Instrucción Pública en el llamado "gobierno nacional" de Antonio Maura), cuya transcripción es la siguiente: "En nombre compañeros Escuela de Ingenieros Industriales Barcelona pennítome anunciarle que recibirá carta relativa cargo Delegado Regio Escuela Industrial ahora vacante y ruégole encarecidamente apoye nuestros deseos". y un mes después, el 16 de agosto, enviaba al mismo Alba este otro telegrama: . " Al tener noticia nombramiento Conde de Caralt Delegado Regio Escuela Industrial expreso una vez más a V. E. profunda gratitud Escuela Ingenieros Industriales y salúdole con el mayor afecto en nombre Claustro y propio". y en ese mismo día 16 de agosto también envió al Conde de Caralt este otro telegrama: "Contentísimo por haberse logrado aspiración Escuela Ingenieros en asunto Delegación Regia Escuela Industrial le felicito efusivamente nombre propio y compañeros Claustro, ofreciéndonos todos incondicionalmente en cuanto podamos servirle". José de Caralt y Sala había sido profesor de Estereotomía de la Escuela entre 1893 y 1897 Y había presidido la Asociación de Ingenieros Industriales de Barcelona entre 1901 y 1903. En 1916, siendo presidente del Fomento del Trabajo Nacional (la gran patronal catalana) y miembro del Patronato de la Escuela Industrial, había intentado -inútilmentehacer de mediador en el conflicto que enfrentaba a la EIIB con la Diputación. No hace falta destacar -se deduce de la simple lectura de los tres telegramas que hemos reproducidoque Caralt (ennoblecido en 1916) era visto por Castells como persona próxima a sus posiciones. Más adelante veremos que no se equivocaba. E16 de noviembre de 1918 cayó el gobierno Maura, que fue sustituido por el breve gobierno liberal de Manuel García Prieto (9-XI-1918 a 5-XII-1918), que daría paso a uno algo más estable del también liberal conde de Romanones (5-XlI-1918 a 14-IV-1919). Había noticias de que el nuevo Ministro de -SInstrucción Pública, Julio Burell, estaba preparando un proyecto de ley de autonomía universitaria. El 23 de noviembre, Castells y Lluís Domenech Montaner (director de la Escuela de Arquitectura) enviaron al Ministro de Instrucción Pública el siguiente telegrama: "Claustros Escuelas Arquitectura e Ingenieros Industriales Barcelona al tener noticia prepara V. E. disposición general concediendo autonomía universitaria han acordado por unanimidad elevarle respetuosa súplica al objeto de que se implanten en dichas Escuelas análogas reformas en sentido verdadera autonomía docente. Recto criterio V. E. y protección ya demostrada nos inducen confiar que estimará existen iguales razones para conceder refonnas autonómicas a las Universidades que a las Escuelas Técnicas del grado superior de enseñanza, las cuales deberían continuar bajo la protección económica y alta inspección del Estado. Salúdanle respetuosamente Luis Domenech, Paulino Castells". Otros telegramas prácticamente idénticos al anterior fueron enviados ese mismo día a Manuel García Prieto (presidente del Consejo de Ministros), a Santiago Alba (Ministro de Hacienda), al conde de Romanones (Ministro de Estado) y a Josep Roig i Bergada (Ministro de Gracia y Justicia), pidiéndoles además su apoyo cerca del Ministro de Instrucción Pública para obtener respuesta positiva a su petición de autonomía. Dos días después, el 25 de noviembre de 1918, se recibieron telegramas de respuesta del Presidente del Consejo de Ministros y del Ministro de Hacienda, diciendo que transmitirían esa petición al de Instrucción Pública. Este último también contestó con un telegrama ese mismo día 25, precisando el alcance de las reformas en curso: "El primer proyecto autonomía será universitario pero con espíritu comprensivo y celebraré me envíen observaciones y planes relacionados con sus enseñanzas". Durante los primeros días de diciembre de 1918 se produjo la sustitución de García Prieto por Romanones en la presidencia del gobierno. DUrante el brevísimo paréntesis entre uno y otro gobierno, los dos directores, Castells y Domenech, debieron pensar -es una interpretación exclusivamente míaque después del liberal García Prieto le tocaría gobernar a un conservador, porque si no, no se entiende que el 7 de diciembre enviasen telegramas a Maura, Dato y La Cierva, en los que tras mencionar el deseo de que se aplicase a sus escuelas la autonomía docente, añadían: "Habiendo dirigido esta petición al anterior Gobierno y próximas a discutirse trascendentales cuestiones que afectan enseñanza oficial. nos atrevemos a solicitar valioso apoyo de V. E. para el logro de aquellas refonnas. continuando nuestras Escuelas dependiendo directamente del Estado y bajo la protección económica y alta inspección del mismo". -6De todos modos, uno de los primates de los conservadores respondió al mensaje. He encontrado una copia del telegrama que Antonio Maura envió el 18 de diciembre de 1918 a los dos directores. Maura -en la oposición, y además en minoría en su propio Partido Conservadorprometía apoyar la petición, con unas palabras no exentas de una cierta distante y amarga ironía: "Si el asunto llegara al tercer estado parlamentario, único modo de alcanzarme a mí alguna intervención en él, recordaría los deseos de V des. y me sería muy grato que hubiese posibilidad de verlos prosperar". Al saber, pues, por boca del propio ministro de Instrucción Pública, que la autonomía universitaria sólo se aplicaría a las facultades universitarias5, Castells y Domenech enviaron al rector de la Universidad de Barcelona el 5 de agoSto de 1919 una exposición en la que solicitaban la inclusión de ambas escuelas en la Universidad de Barcelona "en calidad de Facultades de carácter técnico". En la exposición también se mencionaba que "se habían iniciado gestiones para presentar a la superioridad un proyecto de reorganización y ampliación de dichas escuelas a base de un edificio común"6. Pero lo que más preocupaba a la Escuela era la cuestión del edificio. El 22 de junio de 1920 Castells entregaba al Subsecretario del Ministerio de Instrucción Pública un escrito, exponiendo las dificultades de la Escuela: "Parte de las clases vienen dándose en la Universidad literaria. Otra parte, en la Universidad Industrial a considerable distancia de la primera. Aquí, sin locales adecuados para atender al desarrollo, cada día más necesario, de las clases experimentales. En la UniverSidad Industrial, disponiendo sólo de locales muy dispersos, cedidos algunos con carácter interino, y 10 que es más grave, bajo la amenaza de tener que abandonar los pocos Laboratorios que, después de intensos y continuados esfuerzos, se ha logrado instalar en buenas condiciones". s El decreto sobre autonomía universitaria -promulgado el 21-V-1919 por Cesar Silió, Ministro de Instrucción Públicapermiúa a las universidades organizarse de manera autónoma, pero según unas bases que determinaban que el núcleo esencial de la enseñanza continuaría en manos del E.~tado. El proyecto de autonomía languideció cuando Silió abandonó el Ministerio, pero fue revitalizado cuando regresó al cargo, en 1922 (véase PUELLES, M. (1991) Educación e ideologfa en la España conlemporánea, Barcelona, LabOr, 267-269). Acerca de las repercusiones de este proyecto en la Universidad de Barcelona, véanse PUlO REIXACH, M. (ed.) (1977) Els congre.f.fos universitaris calalans, Barcelona, Undarius, 47-48, y BOSCH OIMPERA, P. (1971) LA Universital i Catal¡mya, Barcelona, Edicions 62, 47-52. 6 La exposición de Castells y Domenech está transcrita en este número de Documentos, en la sección A) Documentos relativos a la búsqueda de edificio y al traslado. La mayor parte de los documentos consultados, reproducidos o transcritos en el presente número forma parte del Archivo de la EI"SEIB, y pnx:eden de las cajas siguientes: "Asuntos varios 1914-1920", "Traslado Universidad a Urgel", "Varios. Documentos notariales", "Documentación varia muy antigua 1920-1929", "Inauguración Escuela 1927". También be consultado los legajos de correspondencia de Entrada y de Salida (estos últimos contienen los labOriosamente descifrables bOrradores de las cartas enviadas desde la Escuela) de los años 1917-1927. -fCastells se lamentaba de lo inaudito de la situación, ya que al mismo tiempo que se producían esos apuros en un Centro dependiente del Estado, "el Estado mismo es el que subvenciona espléndidamente a la Universidad Industrial de la que fonDa parte la Escuela de Ingenieros", que no estaba cumpliendo lo estipulado en relación a los locales que la EIIB debía ocupar, y que estaba destinando íntegramente a las demás enseñanzas aquellas subvenciones. De este modo -<;ontinuaba amargamente Castells- "resulta en defmitiva que el propio Estado, sin darse cuenta, favorece la obra que se está urdiendo para realzar y enriquecer las enseñanzas de la Diputación y para desprestigiar y destruir las que de él dependen". Castells instaba al Estado a "hacer valer sus derechos", obligando a la Universidad Industrial a cumplir con lo estipulado respecto a la instalación de la EllB, puesto que el Estado bien había cumplido aportando un millón y medio de pesetas al sostenimiento de la Universidad Industrial. Pero Castells DO estaba bien seguro de que el Estado actuara enérgicamente en la dirección apuntada, pues en la misma exposición proponía una alternativa diferente: "Pero si esta solución, que venimos reclamando hace años, aunque sea la más justa, ha de abandonarse, natural sería que el Estado dedicase de una vez atención preferente a la enseñanza técnica superior de Cataluña, y que se adoptasen los acuerdos necesarios para que pudiese construirse un nuevo edificio, que ~a sercomÚD a las Escuelas de Arquitectura y de lngeni~ros, y en el que habrían de instalarse, con la holgura y esplendidez que corresponde a la elevada misión de dichos Centros, Laboratorios para las clases prácticas y Labor~torios especializados, de investigación, de ensayos y comprobación de primeras materias, con el doble fm de perfeccionar la enseñanza y de establecer íntimo contacto entre la vida de dichas Escuelas y las necesidades de la construcción y de la industria". Como fruto de esas peticiones de la Escuela, el rector de la Universidad de Barcelona constituyó una Comisión de Catedráticos de las distintas Facultades, designada por el Claustro, "para practicar cuantas gestiones sean precisas respecto al acomodamiento de los servicios docentes en nuevos locáIes, por la falta de espacio que existe en el edificio universitario para las ense'" ñanzas allí instaladas". Casi inmediatamente -'el 19 de julio de 192~ llegaba la respuesta ministerial en forma de Real Orden: "S. M. el Rey de confonnidad con la propuesta del Claustro de la Universidad de Barcelona. y teniendo en cuenta la necesidad imprescindible de acometer directamente cuanto afecta a la habilitación de edificios en dicha capital, para dejar al exprcsado Centro docente con la amplitud necesaria para sus servicios, dando a la vez digno y respetable acomodamiento a otras enseñanzas que se hallan estrecha e indecorosamente instaladas, se ha servido disponer que la Comisión indicada se denomine de "~ificios de Instrucción Pública de Barcelona". -1Presidía la Comisión el rector, y la integraban cinco catedráticos de las Facultades de Ciencias, Medicina. Filosofía y Letras, Farmacia y Derecho, así como los directores del Instituto, Escuelas de Arquitectura, Ingenieros Industriales, Comercio, Artes y Oficios y Normales de Maestros y de Maestras. Esta Comisión podría acordar cuanto estimase, "conducente a la decorosa y apropiada instalación de los Establecimientos de enseñanza oficial de Barcelona, formulando cerca de las Corporaciones locales las reclamaciones a que ha lugar en ese punto, bien para trasladar a otros edificios los Centros docentes que no se hallen en las debidas condiciones o para obtener la cesión de terrenos destinados al emplazamiento de nuevas edificaciones". El 29 de noviembre de 1920 Castells envió una exposición al Presidente de la Subcomisión de Edificios de Instrucción Pública de Barcelona 7, acompañada de tres documentos impresos que ilustraban abundantemente el problema: el proyecto de nueva Escuela de Ingenieros Industriales publicado como separata de la Revista Tecnológico-Industrial en el verano de 1910 y los dos folletos de Castells, El traslado a la Escuela Industrial (de 1916) y La incorporación al Estado (de 1917)8. En su escrito, Castells insistía en la necesidad de contar la Escuela con edificio propio (aunque compartido con Arquitectura), y mencionaba que se había creado una Comisión específica en la EllB para ocuparse del asunto del nuevo edificio. Con motivo de la consulta efectuada por el ministro conservador Juan de La Cierva acerca de la posible incorporación de la EIffi al Ministerio de Fomento (las demás especialidades de la Ingeniería ya dependían de dicho ministerio), Castells respondió el4 de mayo de 1921 presentando una exposición en la que aceptaba la propuesta de que se incorporasen todas las escuelas de Industriales y "los demás organismos oficiales del ramo"9. Pero además Castells aprovechaba la ocasión para tratar del problema de la falta de edificio adecuado para la Escuela, enviándole los dos famosos folletos que escribió en 1916-1917, así como el "Proyecto de nueva Escuela de Ingenieros" (el presentado en 1910). Castells ya había enviado con anterioridad sus peticiones a diversas autoridades, acompañándolas de la documentación mencionada. Pero en la exposición de Castells a La Cierva aparecía un elemento nuevo: la petición de que en la nueva Escuela de Ingenieros Industriales se incluyese también una 7 Nótese el cambio de nombre, de Comisión a Subcomisión. Supongo que en el seno de la Comisión se crearía una Subcomisión específica para tratar acer\:a de los edificios universitarios, otra para las escuelas primarias. etc. La exposición está transcrita en este número de Documentos. . Los dos folletos escritos por Castells están ~producidos íntegramente en el número 13 de la colección Documentos de la Escuela de Ingenieros Industriales de Barcelona. Algunas ilustraciones del proyecto de nueva Escuela de Ingenieros están incluidas en el número 12 de Documentos. 9 La exposición del 4-V-I92 1 está reproducida en este número. La incorporación de las Escuelas de Ingenieros Industriales al Ministerio de Fomento se produjo en julio de 1921 (véase la "Gacetilla" incluida en la sección documental en este mismo número). ,...9nueva Escuela de Artes y Oficios para obreros. Como se recordará, la Escuela de Artes y Oficios agregada a la de Ingenieros Industriales, fundada en 1874 sobre la base de la Escuela Pública y Gratuita de la EIffi, se había convertido en 1913 en la Escola del Treball, independizándose de la EIffi y pasando a formar parte de la Universidad Industrial'o. Para recuperarla para la EIffi, Castells formulaba unos argumentos que sin duda esperaba que fueran muy bien recibidos por un conservador anticatalanista como La Cierva: "Habiendo sido suprimida por la Diputación, en 1913, la Escuela de Artes y Oficios agregada a la de Ingenieros, y sustituida aquella Escuela nacional por otra regional y de carácter partidista, ya que el idioma oficial ha quedado por completo excluido de sus enseñanzas, es indudable que no cuenta Barcelona, desde entonces, con ninguna Escuela especial para obreros que pueda considerarse equivalente a la suprimida. El inconveniente que ello representa para muchísimos obreros, no sólo para los de otras regiones, sino para todos los que, el día de mañana, necesiten ejercer su profesión fuera de Cataluña, es bien manifiesto; siendo más sensible que dicho inconveniente subsista dada la facilidad con que podría subsanarse, pues la realidad ha demostrado que los conocimientos más útiles a los obreros y a los que éstos demuestran predilección, son los científicos o artísticos que constituyen la base de sus profesiones y no las prácticas de aprendizaje que pretenden dar algunas Escuelas instalando talleres costosísimos que resultan, no obstante, inferiores a los de cualquier empresa industrial medianamente organizada, por lo que hemos podido observar que los propios alumnos los abandonan. Así pues, al efectuarse la incorporación de este Centro al Ministerio de Fomento, no sólo habría de tenderse a complementarIo poniéndolo en íntimo contacto con la industria por medio de Laboratorios de investigación, de ensayos y comprobaciones, sino que también habría de procurarse, con la implantación de enseñanzas para obreros, que pudiesen éstos adquirir, en la misma Escuela de Ingenieros, aquellos conocimientos, con lo que se efectuaría una labor docente muy necesaria y a la vez obra nacional y social". j y esto lo escribía Castells cuando él mismo continuaba siendo profesor de Matemáticas en la Sección de Electricistas de la Escola del Treball'l! Las gestiones continuaron. El Noticiero Universal de Barcelona, en su edición del miércoles 29 de junio de 1921, incluía la siguiente noticia, bajo el título "La Escuela de Ingenieros Industriales de Barcelona": "El director de la Escuela de Ingenieros Industriales de Barcelona don Paulino Castells, acompañado del catedrático de la misma don Cayetano Cor10 Véanse tUSA, G. (1997) "La difícil consolidación de las enseñanzas industriales (1855-1873)", Documentos de la Escuela de Ingenieros Industriales de Barcelona, núm. 7, 23-26; LUSA (~), 31-33. 11 Renunciaría voluntariamente a su plaza el31 de agosto de 1922. -10net, ha visitado al Ministro de Fomento para hablarle del nuevo edificio donde debe ser instalada la citada escuela. El señor La Cierva manifestó gran interés en resolver de un modo definitivo el asunto y tuvo palabras de gran consideración para los ingenieros industriales". Poco duraría la EIffi dependiendo del Ministerio de Fomento. Al año siguiente la Escuela dependía de otro ministerio, el de Trabajo, Comercio e Industria, que Dato había creado el 8 de mayo de 1920 para abordar específicamente la "cuesti6n social". El 7 de julio de 1922 Castells presentaba una exposici6n a Abilio Calder6n, Ministro de Trabajo, Comercio e Industria del gabinete conservador presidido por Sánchez Guerra. El texto de Castells contiene extensos párrafos idénticos a los de exposiciones anteriores, pero el tono es cada vez más cansado o desesperanzadol2: "Se ha dado conocimiento de la situación a sucesivos Gobiernos por medio de notas e instancias apoyadas en las Cortes por Diputados y Senadores; se han intentado toda clase de mediaciones y se llegó a nombrara instancia de las Facultades universitarias (igualmente interesadas en el asunto, por la insuficiencia de sus locales) una Comisión especial, con amplias facultades sin que se haya adelantado un solo paso en el camino de hacer cumplir a aquellaJunta[la del Patronato de la Universidad Industrial] los compromisos contraídos con el Gobierno y sus propios acuerdos". Pero el ~scrito de Castells recobraba su ardor beligerante -<ontra sus enernigosde la Lliga regionalista, que gobernaban la Diputación y la Mancomunitatal reivindicar el nuevo edificio; .. Asp~os a ello, Excmo. Sr., no sólo a que el Estado tenga en Barcelona, como le corresponde, una Escuela de Ingenieros dignamente instalada, sino a que sea ésta para el Gobierno, lo mismo que para muchas entidades y particulares, un Centro consultivo de verdadera eficacia para la resolución de cuestiones técnicas y sociales que se relacionen con la industria nacional; y quisiéramos también (claramente lo diremos) si encontrásemos en el Gobierno la debida protección, emprender intensa campaña para un fin queconsideramos provechoso: evitar qúe la enseñanza industrial, en sus diversos grados, vaya pasando en Cataluña de manos del Estado a la de sus constantes detractores; recabar para la enseñanza técnica oficial y sus laboratorios el primer lugar, de hecho y de derecho, entre las Escuelas y laboratorios de igual clase que determinado partido tiene interés en fomentar y dotar con largueza, más que con fines culturales para sus propagandas políticas". Piénsese que entre 1914 y 1923 bubo 17 gobiernos en España., -11Tras estas palabras se ocultaba sin duda la preocupación de Castells ante la noticia -aparecida unas cuantas semanas antesde que la Mancomunitat de Catalunya había aprobado la creación del Laboratorio General de Ensayos y Acondicionamiento! 3, La exposición finalizaba presentando una propuesta concreta de adquisición de terrenos para construir en ellos la nueva Escuela: "Y como de nada serviría arbitrar cuantiosos recursos para mejorar las enseñanzas y organizar nuevos servicios bajo estas orientaciones, si la Escuela tuviese que continuar en los locales mezquinos e inadecuados que ahora ocupa en un án~lo del edificio unive;rsitario y los restantes en la Universidad Industrial, expuesta a tener que desalojarlos, de aquí que nos permitamos suplicar a V. E. que. ya desde el primer momento, se digne examinar con toda atención e interés la propuesta de adquisición de terreno y construcción de edificio que tenemos el honor de adjuntarlo. La reciente incorporación de este Centro al nuevo Ministerio de Trabajo, Industria y Comercio, en cuyo programa encajan perfectamente nuestros deseos, bastaría para justificar esta tentativa, y las dotes y prestigios de V. E. que tan propicio se muestra a recoger y alentar nuestras aspiraciones, constituyen la mejor garantía de acierto; por lo que nos atrevemos a esperar con confianza la decisión de la Superioridad, en un asunto como el expuesto que lleva involucradas cuestiones de extraordinaria importancia para los intereses del Estado en esta región". La exposición venía acompañada de un plan económico para la realización del proyecto, así como de los planos de ubicación del nuevo edificiol4, que se proponía realizar en la avenida Diagonal, justo enfrente del Palacio Real: "Se ha elegido el emplazamiento que indica el plano n° 1, con-espondiente a unos ten-enos situados en el extremo Oeste de la Gran Vía Diagonal, con fachada a la misma y frente al Palacio que se destina a Residencia Real en la propia Vía. El Sr. Conde de Güell, propietario de dichos ten-enos, se ha brindado a cederlos al Estado, con destino a la obra proyectada, en condiciones muy ventajosas. [...]. Una de las grandes ventajas que se deriva del emplazamiento elegido es que su proximidad al Palacio Real, próximo a terminarse, y el estar enclavado en la vía más importante de Barcelona determinará un rápido crecimiento en el valor de la fmca, del cual podrá beneficiar el Estado en época oportuna". El coste del terreno (de 300.000 palmos) se fijaba en 750.000 pts. y el de construcción del edificio en 1.950.000 pts. Para financiar la operación se 13 En el anexo documental de este número se incluye una copia del recorte de periódico en que aparece esta noticia (El liberal, 24 de mayo de 1922). 14 La exposición del 7-Vll-1922, el plan económico y los planos están incluidos en el anexo documental, en la sección A) Documentos relativos a la búsqueda de edificio y al traslado. El edificio que se proponía constroir en la Diagonal era el mismo del proyecto presentado en 1910. -18Treball, recordándole el veredicto del Supremo, y reclamándole por lo tanto lo queJe había pedido en su carta deI12-1ll-19l8, es decir, toda la maquinaria del que fue taller de ajuste de la EIIB, que permanecía aún en la Escola del Treball. El segundo documento, mucho más interesante, se titula "Relación de material perteneciente a la 'Escola Elemental del Treball' que se halla en los locales de la Escuela de Ingenieros Industriales y cuya devolución se reclama". Es un listado de cinco páginas, al final del cual figura el siguiente párrafo: "L'Escola Elemental del Treball reb i troba conforme el material d'aque sta relació, exceptuant el que no s'ha trobat i d'acord amb la 'Escuela de Ingenieros Industriales' considera que dita perdua i la que ha sofert el material d' aquella Escola corresponent a la seva relaci6 del 23 de juny de 1921 queden compensades". Firmaba y rubricaba el escrito, fechado el mismo 23-VI-1921, Rafael Campalans, Director de la Escola del Treball. 3.- El golpe de Estado de Primo de Rivera (1923). Repercusiones en la Universidad Industrial 3.1.- Contexto socio-político (1914-1923) Hemos comentado, en un apartado anterior, que la Escuela se veía obligada cada muy poco tiempo a exponer sus problemas a los diversos ministros que se iban sucediendo a ritmo vertiginoso: entre 1914 y 1923 España tuvo 17 gobiernos. Esto era un reflejo de la inestabilidad política y social que caracterizaba al período que estamos considerando2X!. :al Para estudiar el ~texto histórico de estos años y redactar estas breves líneas he manejado las siguientes obras: TUNON DE LARA, M. (1992) Poder y sociedad en España, 19(X).1931, Madrid, Espasa Calpe; LACOMBA, J. A (1970) La crisis española de /917, Madrid, Ciencia Nueva; BALCELLS, A. (1974) Cataluña contemporánea /1 (19(X)-1936), Madrid, Siglo XXI; IZARD, M.; RIQUER, B. (1983) Coneixer la Historia de Catalunya. Del segle XIX fins a 1931, Barcelona, Vicens Vives; UCELAYDA CAL, E. (1987) "La Diputació i la Mancomunitat: 1914-1923" y "La Diputació durant la Dictadura: 1923-1930". En: RIQUER, B. (dir.) Historia de la Diputació de Barcelana, Barcelona, vol ll, 36-259; SOWEVILA, F. (dir.) (1961) Un segle de vida catalana, 18131930,2 vols., Barcelona, Alcides; TERMES, J. (1987) De la Revolució de Setembre a lafi de la guerra civil, /868-1939, vol VIde VlLAR, P. (dit.) Historia de Catalunya, Barcelona, Edicions 62; CARR, R. (1992) España, 1808-1975, Barcelona, Ariel; ARTOLA, M. (1974) Partidos y programas políticos, 1808-1936,2 vols., Madrid, Alianza Editorial; CUADRADO, M. M. (1969) Elecciones y partidos polfticos de España, 1868-1931,2 vols., Madrid, Taurus. También he consultado algunas obras escritas por personajes decisivos en este período: CONDE DE ROMANONES (s. f.) Las responsabilidades políticas del antiguo régimen, 1875-1923, Madrid, Renacimiento; CAMBÓ, F. (1986) Per la concordia, Barcelona, Enciclopedia Catalana [la primera edición ~ de 1930], así como las siempre jugosas Memories de Josep Maria de Sagarra y la curiosa obra de un futuro ministro franquista que también fue secretario del Fomento del Trabajo Nacional, GUAL VILLALB{, P. (1922) Memorias de un industrial de nuestro tiempo, Barcelona, Juventud. -:)9El sistema canovista (el turno pacífico entre conservadores y liberales que presidía una monarquía parlamentaria tras la que estaba el sistema de oligarquía y caciquismo) había entrado en crisis en los años de cambio de siglo, y más intensamente en Cataluña, donde los partidos del régimen iban siendo desplazados por regionalistas y republicanos. Las luchas sociales, consecuencia de una realidad en la que las diferencias sociales y las contradicciones eran enormes, habían alcanzado un grado de violencia muy elevado que culminó durante la explosión de la "semana trágica" de 1909. El estallido en 1914 de la Guerra Europea producirá en España un múltiple efecto. Por un lado, la división europea se trasladará al escenario político, dando lugar a una escisión entre aliadófilos y germanófilos21. Por otro, la guerra incrementó las diferencias en el seno de la sociedad española, produciendo pingües beneficios a las empresas y a los especuladores (aparición de los ostentosos "nuevos ricos", como consecuencia del boom económico de la neutralidad), pero también dio lugar a la consiguiente inflación, a la escasez de algunos productos y al descenso del poder de compra de los asalariados y de todos aquellos que vivían de un ingreso fijo (funcionarios y militares)22. Paralelamente al desarrollo de la industria española (que trabajaba intensivamente para la exportación) y al consiguiente aumento del número de obreros durante los años de la Guerra Europea, las organizaciones sindicales experimentaron un rápido crecimiento23. La Confederación Nacional del Trabajo (CNT), fundada en Barcelona en 1911, que sólo contaba en 1915 con unos 21 "La guerra servirá de pretexto para potenciar banderías políticas y para asimilar, con evidente reduccionismo, los lemas de los E..¡tados beligerantes a los de los partidos y corrientes de opinión en España" (TUÑÓN DE LARA (1992), 184). "Eran germanófilas, en general, las derechas, y aliadófilas las izquierdas. Desde el punto de vista social integraban el núcleo germanóftlo gran parte del Ejército, el alto clero, los terratenientes, la alta burguesía (la oligarquía cerealista y olivarera) yalgunos hombres de negocios. Eran aliadófilos (sobre todo, francófilos) la mayoría de la clase obrera, la pequeña burguesía, las clases medias intelectuales (profesores, médicos, abogados, escritores, etc.), algún sector del Ejército, el clero ilustrado, los financieros y la burguesía industrial de Cataluña y Bilbao. Al margen de este mundo, los sindicalistas, los socialistas (aunque inclinados a los aliados) permanecieron indiferentes. La propia Corte estuvo dividida" (LACOMBA (1970), 55-62). 22 El Instituto de Estadística y Política Social del Ayuntamiento de Barcelona publicaba en 1919 una Monografta estadlstica de la cla.fe obrera en la que se estudiaban tanto los gastos mínimos necesarios para una familia obrera como los salaóos en los diversos ramos. La inmensa mayoría de los jornales obreros no llegaba al mínimo de 10 pts. diaóas calculado para la supervivencia. Los datos los recoge BALCELLS, A. (1965) El.rindicalisnw en Barcelona (1916-1923), Barcelona, Nova Terca, 11-15. 23 Acerca del sindicalismo y de las luchas sociales durante el período considerado he manejaOO: MANENT, J. (1976) Recordf d'un sindicalista llibertari catala, 1916-1943, Paris, Edicions Catalanes de Paris; PESTAÑA, A. (1973) Lo que aprend( en la vida, 2 vols., Bilbao, Zero (la primera edición es de 1933]; CRUELLS,M. (1974) Salvador Segur, el Noi del Sucre, Barcelona, Ariel; PÉREZ BARÓ, A (1974) Els "felifos" anys vint. Membries d'un militant obrer 1918-/926, Palma de Mallorca, Moll; SOLA CAÑIZARES, F. (1970) Lucha.f .~ociales en Cataluña 1812-1934, Bilbao, Zero [la primera edición es de 1934]; rolx. P. (1978) Los archivos del terrorisnw blanco. E/fichero Lasarte 1910-1930, Madrid, Ediciones de La Piqueta [la primera edición es de 1931]; TUÑÓN DE LARA, M. (1972) El movimiento obrero en la historia de España, Madrid, Taurus; PEIRATS, J. (1971) lA CNT en la revolución española, 3 vols., París, Ruedo Ibérico. También son muy interesantes dos conferencias pronunciadas en Madrid el4-X-1919 por los dos líderes obreros más influyentes de la época. editadas en 1978 por la Pequeña Biblioteca Calamus Scriptorius: "El terrorismo en Barcelona",por Ángel Pestaña, y "El sindicalismo en Cataluña", por Angel Pestaña y Salvador Seguí (el Noi del Sucre). -2015.000 afiliados, agrupaba en 1919 a más de 700.000, de ellos 427.000 en Cataluña. La Unión General de Trabajadores (UGT) contaba en ese mismo año, en toda España, con 160.000. Todo ello suponía un gran índice de afiliación (el censo de 1920 daba 1.400.000 obreros industriales para toda España). Sin embargo, la neutralidad provocó solamente un esplendor momentáneo. Es cierto que se estabilizó la balanza de pagos, que pasó a presentar superávit, y que se obtuvieron extraordinarios beneficios en los ramos textil, naviero y metalúrgico. Pero estos beneficios no se reinvirtieron para la modernización del utillaje, ni sirvieron para aumentar el poder de compra del mercado interior, incapaz de absorber la producción española cuando se tenninó la Guerra y se perdió el mercado exterior. La crisis llegaría antes del fmal de la Guerra Europea, en 1917, empezando por la crisis agrícola que el bloqueo submarino alemán impidió paliar, prosiguiendo por la industria química y la construcción. La llamada "crisis de las subsistencias" (las dificultades de abastecimiento de unos productos alimenticios cada vez más escasos y más caros) daba lugar a disturbios de carácter espontáneo que cristalizarían ya eI18-XII-1916 en una huelga general contra el alza del coste de la vida, convocada conjuntamente por la CNT y la UGT, que paralizó completamente al país. En 1917 tuvieron lugar sucesivamente tres importantes crisis que de haberse producido simultáneamente hubiesen dado lugar, sin duda, al derrumbamiento de la monarquía. Pero aunque ésta resistió la prueba, el sistema constitucional quedaría herido de muerte. La primera de ellas fue debida a la irrupción en la vida política de las Juntas Militares de Defensa, especie de "sindicato" de oficiales que se gestó en 1909, tras el desastre del ejército de África en el Barranco del Lobo. Las Juntas se oponían al favoritismo en el seno del ejército, a los ascensos y premios que se concedían generosamente a los militares africanistas. Pero en 1917 las Juntas aspiraban a la mejora económica y social de los militares, y a su intervención política como fuerza cohesionada y potente. La ideología política de las Juntas era confusa, pues aunque declaraban su respeto al orden establecido y a su disciplina, sus escritos estaban fuertemente cargados de hostilidad hacia las oligarquías y la incompetencia de los sucesivos gobiernos parlamentarios24. Pero lo que empezó como un movimiento de purificación del ejército tenninó como una oligarquía precursora de la Dictadura militar. Extendidas por toda España, y especialmente fuertes en Barcelona, las Juntas fueron conminadas por el gobierno a disolverse el 24V -1917; en lugar de acatar la orden, la Junta Superior de Defensa (que coordinaba todo el movimiento) lanzó un ultimátum el 24 T8111;bién están documentadas sus relaciones con ciertos grupos republicanos e incluso con los anarcosindicalistas. Por ejemplo, el combativo sindicalista libertario Joan Manent las presenta así: "Els militars s'organitzaven coHectivament en Juntes de Defensa feien públic un rnanifest vibrant i energic en el qua! declaraven que a Espanya calia canviar moltes coses que s'havien cregut fonamentals i intocables i revisar les estroctures polítiques del país", y también menciona que el manifiesto de las Juntas de Defensa de I-VI-19l7 "va fer augmentar l'entusiasme i el fervor revolucionari de tot el poble" (MANENT (1976),23). -711 de junio en el que pedía la rehabilitación de los militares arrestados y el reconocimiento oficioso de las Juntas. El gobierno de García Prieto claudicó y dimitió casi inmediatamente; fue sucedido por el del conservador Eduardo Dato. Con este desenlace, se iniciaba un período de supeditación de la vida civil y política española a la exigencia militar. La segunda de las crisis de 1917 fue inspirada por el sector de la burguesía representádo por la Lliga regionalista, que -animado por la victoria en las elecciones provinciales de marzo, que le proporcionó el control total de la Mancomunitatechó un pulso al gobierno conservador de Dato intentando sentar las bases de un contrapoder, la Asamblea de Parlamentarios. Los prohombres de la Lliga, dirigidos por Cambó, redactaron un manifiesto eI14-VI-1917, que servía de convocatoria para una reunión de diputados y senadores catalanes, sin distinción de matices políticos, que precedería a otra de diputados y senadores de toda España. En sintonía con otro manifiesto del año anterior (Per Catalunya i l'Espanya Gran), el texto se pronunciaba por una profunda reforma del Estado, basada en "una organización federativa de los pueblos ibéricos", y solicitaba la reapertura del parlamento, cerrado desde el 26-11-1917. A la Asamblea de Parlamentarios catalanes celebrada en Barcelona el 5 de julio acudieron 39 diputados y 20 senadores, de todos los partidos (regionalistas, republicanos, carlistas, liberales y la mayor parte de los conservadores). La Asamblea aprobó una proposición reclamando un régimen de plena autonomía para Cataluña, y expresando la voluntad de transformar la organización del Estado basándola en un régimen de autonomías, para lo cual se demandaba la inmediata reunión de las Cortes "en funciones de constituyentes". La moción finalizaba diciendo que, si no se convocaban las Cortes, se invitaba a todos los senadores y diputados españoles a concurrir a una "asamblea extraoficial" en Barcelona el 19VII-1917. El gobierno de Dato recurrió a todos los medios y presiones para impedir esa Asamblea, suprimiendo las garantía... constitucionales, estableciendo una rigurosa censura de prensa y difundiendo la consigna de que se trataba de un movimiento separatista. Pero la Asamblea se celebró, aunque la escenografía de su disolución por parte del Gobernador Civil fuese pactada secretamente por Cambó con los militares y con un representante de Alfonso XIIF5. Con la asistencia de 68 parlamentarios (y la adhesión de otros 10)26, se aprobaron unos acuerdos en los que se condenaba al gobierno ("por su provocación a Cataluña y a España entera, 2S En LACOMBA (1970), 195, está descrito el encuentro celebrado en el Convento de Capuchinos de Pompeya entre CamM, los militares y el padre Planas (enviado de Alfonso XlII). 26 La Vanguardia del 2O-VIll-19l7 proporciona la relación nominal de los asistentes, reproducida en LACOMBA (1970), 476. Estuvieron representadas las principales fuerzas políticas españolas, salvo los mauristas y los conservadores de la fracción de Dato. Presidida por Abada! (Lliga regionalista), H. Giner de los Ríos (Partido republicano radical), Roig i Bergad~ (monárquico liberal autonomista) y Mila i Camps, asistieron entre otros Cam\x), MarceJolí Domingo (del Panit Republica Catal~), Lerroux, Francesc Macia, Melquiades Álvarez (del Partido RefOrDlista), Miguel Morayta (catedrático de la Universidad de Madrid, Gran Maestre de la masonería española) y Pablo Iglesias (el patriarca del PSOE). -22por su agravio al Parlamento y por ser un obstáculo a las ansias de renovación que siente el país") y se pedía la convocatoria de elecciones a Cortes constituyentes. Se fonnaron tres comisiones de trabajo para estudiar la reforma constitucional y la autonomía municipal; la defensa nacional, la organización de la enseñanza y la administración de justicia; los problemas económicos y sociales. La celebración de la Asamblea representó el enfrentamiento de la burguesía industrial y mercantil catalana (apoyada por la vizcaína y la asturiana) con la oligarquía latifundista de Castilla y Andalucía, detentadora del Gobierno desde la Restauración. Frente al poder agrícola se alzaba la euforia industrial y mercantil desatada por los negocios de la Guerra Europea. Era lo que Vicens Vives llamaría después "la rebelión de los privilegiados" contra las viejas formas caducas; la Asamblea quiso ser "una revolución burguesa dentro de la legalidad", pero en cuanto asomó la posibilidad de la verdadera revolución (la huelga general de agosto, de la que ahora hablaremos), la Lliga regionalista y los demás inspiradores de la Asamblea de Parlamentarios se pa.~aron al partido de la defensa del orden social establecido. La tercera crisis de 1917 reflejó la contradicción fundamental de la coyuntura, la social. El descenso real del nivel de vida de la población trabajadora había empujado a la CNT ya la UGT a fIrmar en marzo de 1917 un acuerdo para promover movilizaciones por reivindicaciones tanto políticas como económicas, en el que se contemplaba la huelga general como "el arma más poderosa para defender los derechos del proletariado"27. En el mes de julio, en plena crisis política desatada por la Asamblea de Parlamentarios, se acrecentó la ola de descontento social. Las huelgas de los metalúrgicos de Bilbao y de los ferroviarios de Valencia precipitaron el!3 de agosto el estallido de la huelga general. Parece probada la intervención del gobierno para impedir la solución negociada de la huelga ferroviaria, llevando así a un conflicto social insuficientemente preparado por los sindicatos, intentando con ello romper el frente de la Asamblea de Parlamentarios: al provocar la situación de desorden intentaba escindir el bloque político que la burguesía industrial y las fuerzas de izquierda habían fonnad028. 27 En el acuerdo se planeaba "una huelga general ilimitada, con el fin de obligar a las clases dominantes a aquellos cambios fundamentales del sistema que garanticen al pueblo el mí~i~o de las condiciones decorosa.'i de vida y de desarrollo de sus actividades emancipadoras"(TUNON DE LARA (1992),259). El manifiesto del 27-111-1917 está reproducido íntegramente en LACOMBA (1970), 406-408. 28 La mayor parte de los historiadores de estos acontecimientos, tanto los de izquierdas (Tuüón de Lara, Lacomba, David Ruiz, Morato...) como los de derechas (García Venero, Pabón...) consideran que Dato y Sánchez Guerra (el presidente del gobierno y su ministro de la Gobernación) actuaron provocadoramente para enconar esos conflictos, y así precipitar una movilización general todavía escasamente preparada. En LACOMBA (1970),228-233 Y 237-240, se describe con. cierto detalle la acción de los agentes provocadores del gobierno. El propio Cambó abundaba en esta opinión: "el Gobierno, para sostenerse en el poder, necesitaba una situación de violencia que pudiese sofocar... Y encontIú la ocasión en la huelga felTOviaria, huelga que se cuidó de hacer insoluble" (citado por PABÓN, J. (1952) Combó, Barcelona, Ediciones Alfa, 534). Recordemos, por nuestra parte, que Eduardo Dato, que presidía el gobierno, era también el presidente del consejo de administración de la Compañía Ferroviaria Madrid-Zaragoza-Alicante. -23La huelga general comenzó ellO de agosto, y tuvo una dirección bicéfala. El Comité Revolucionario de Madrid estaba integrado por la UGT y el PSOE, y su llamamiento era relativamente moderado, próx.imo a las tesis de la Asamblea de Parlamentarios, ya que planteaba la constitución de un Gobierno provisional que convocase unas Cortes constituyentes. El Comité de Barcelona, hegemonizado por la CNT, coordinado por Ángel Pestaña y del que formaban parte entre otros Salvador Seguí y Rafael Vidiella, dirigía formalmente una huelga que había brotado de la base, de la masa obrera impaciente que presionaba a sus dirigentes para lanzar la huelga general con la revolución social como meta. La huelga se extendió por España, siendo mayoritaria en las zonas industriales y en algunas zonas agrarias. Pronto adquirió un carácter violento; a pesar del llamamiento que los huelguistas hicieron a los militares para que no actuasen represivamente y se uniesen al movimiento revolucionario, el ejército obedeció las órdenes gubernamentales de reprimir duramente el movimiento, amparándose en el estado de guerra decretad029. La huelga duró alrededor de dos semanas, y acabó con la derrota de los huelguistas y la prisión seguida de fuertes condenas para sus dirigentes. Las Juntas Militares de Defensa, que algunos revolucionarios habían confiado en atraer a su causa, exigieron que se aplicase el fuero militar a los huelguistas, y presionaron para que fuese aplicada la última pena al Comité Revolucionario. Igualmente hostil hacia el movimiento revolucionario fue la actitud de los prohombre s de la Asamblea de Parlamentarios. La burguesía industrial, ante el temor de que la revolución no se detuviese una vez iniciada, dio marcha atrás y abandonó a los obreros; lo mismo hizo la pequeña burguesía republicana. El 14 de agosto los parlamentarios publicaron un manifiesto desentendiéndose del movimiento huelguístico; a partir de ese momento sus planteamientos fueron mucho más moderados. Finalmente la Asamblea se desinflaría cuando los regionalistas de la L1iga, en noviembre de ese mismo año 1917, entraron a formar parte del gobierno de concentración presidido por García Prieto. Este hecho sería visto como una traición por parte de los republicanos y de los catalanistas de izquierda; a partir de este momento la Lliga, cada vez más integrada en el sistema, iría perdiendo su hegemonía en el campo del catalanismo político, en beneficio de los grupos situados a su izquierda (Acció Catalana, Partit Republica Catala y, más adelante, Esquerra Republicana de Catalunya). El fracaso del intento revolucionario -nos dice Balcellsconvenció a los cenetistas de que, por el camino político, no conseguirían ninguno de sus objetivos, les distanció de los socialistas de Madrid, aumentó su indiferencia respecto a los republicanos catalanistas y exacerbó su hostilidad hacia la Lliga. El fracaso de 1917 apartó durante mucho tiempo a los obreros de Cata29 Las cifras de bajas por uno y otro bando no son coincidentes. Suele aceptarse que hubo 71 mu~- tos (de ellos 37 en la provincia de Barcelona) e innumerables heridos. En LACOMBA (1970), 515-516, hay una relación de las bajas admitidas oficialmente. -24luña de la actuación política, reforzando su actitud anarcosindicalista y apolítica, que se tradujo en un creciente abstencionismo electoral30. Finalizada la Guerra Europea -nos dice Vicens Vivessus consecuencias "afectaron doblemente a la crisis social española. En primer lugar, se desarrolló una nueva mística revolucionaria, basada en el triunfo de la revolución bolchevique; en segundo lugar, sobrevino el desencadenamiento del sistema terrorista como residuo de la lucha de espionaje y contraespionaje de los beligerantes en España"3'. Pero la principal consecuencia de la triple crisis de 1917 fue que a partir de ese momento el poder político real residía en el ejército. En particular, esto sería así en Barcelona, donde la Capitanía General se convertiría en el auténtico poder local, que tiraba de los hilos de los gobernadores militar y civil, sobre todo a partir de la toma de posesión de Joaquín Milans del Bosch en septiembre de 1918. Milans montó en Capitanía una fuerza parapolicial de pistoleros, al mando de un ex-policía, Bravo Portillo, que había sido expulsado del cuerpo por haberse probado que era un espía al servicio de Alemania durante la Guerra Europea32. Bravo formaba parte de la banda de pistoleros dirigida Rudolf Stallman, llamado barón de Konig, a la que se atribuye el asesinato el 18 de enero de 1918 del ingeniero industrial Josep Albert Barret, director de la Escola del Treball. Aunque se intentó presentar su muerte como un atentado de origen sindicalista, está probado que fue asesinado porque la empresa de la que era propietario producía material de guerra que era enviado a los aliados33. Los pistoleros de Capitanía -y los que después organizó la Federación Patronal con la creación de los llamados Sindicatos Libresconvirtieron la lucha de clases en lucha a tiros, especialmente en la época en que el gobierno civil de Barcelona estaba dirigido por el general Martínez Anido, el inventor de la "ley de fugas" que supuso el asesinato de numerosos sindicaliStas34. Aunque los principales dirigentes sindicalistas se opusieron a devolver los golpes a tiros, fueron desbordados por ciertos grupos de activistas a los que debe atribuirse el asesinato de algunos patronos, y sobre todo de pistoleros del Libre y de confidentes35. :J) BALCEu..5 (1965),49. 31 VICENS VIVES, J. (1959) Historia social y económica de España Y América, tomo IV, vol. ll, 231. 32 Bravo Portillo avisaba a los alemanes de la salida de los barcos que llevaban mercancías para los aliados; los barcos eran toipedeados por los submarinos alemanes. Fue el sindicalista Angel Pestaña quien denunció públicamente a Bravo Portillo en junio de 1918 desde las páginas de Solidaridad Obrera, presentando las pruebas documentales determinantes. 33 Del asesinato de BarTet por parte de los pistoleros al servicio de los alemanes hablan PESTAÑA (1973), vol. 2, 68-71; FOIX (1978), 59-60; BALCFLLS (1965), 64; PABÓN (1952), vol. U, 142143. Existe también una versión noveiada. escrita con pro~itos didácticos: PARDO, F. X.; FONT, J. (1994) Assassinat a l'Escola del Treball, Vic, Eumo. 34 MANENT (1976), ro-63, da una lista de 132 militantes cenetistas asesinados por las bandas patronales. También da otra lista de los más conocidos pistoleros del Sindicato Libre, así como de los empresarios a los que acusa de financiar esos crímenes (MANENT (1976), 57-00). Otras listas de víctimas en FOIX (1978), 119-121. 35 PESTAÑA (1973), vol. 1,75-104 Y vol. 2, 57-65, trata del terrorismo de origen sindicalista, y reconoce la falta de energía de los dirigentes sindicales para eliminarlo. -25La situación social se agravó después de la victoria obrera en la famosa huelga de "La Canadenca", en febrero-marzo de 1919. La gran productora de energía eléctrica había rebajado los salarios de algunos empleados, que recurrieron al sindicato. A partir de este problema concreto, la solidaridad de los demás trabajadores convirtió el conflicto en la lucha por el reconocimiento de los sindicatos por parte de las empresas, así como en una lucha por la jornada de ocho horas. La incorporación a la huelga de todo el sector de producción de energía eléctrica dio lugar a la paralización de los tranvías, y la incorporación de otros sectores, como el textil, dio al conflicto un carácter de huelga general. Aunque las presiones del Capitán General obligaron al gobierno de Romanones a declarar el estado de guerra, el nombramiento como gobernador civil de Barcelona del diputado e ingeniero industrial Carlos E. Montañés36, de talante negociador, facilitó que sind,icalistas y empresarios pudieran sentarse a discutir las condiciones para el final de la huelga. Éste se produjo cuando los sindicalistas obtuvieron la promesa de la puesta en libertad de los detenidos, un aumento general y proporcional de salarios, la jornada de ocho horas y el pago de la mitad del mes que había durado la huelga. Era un éxito sindical en la mayor y más larga huelga (44 días) de la época. Los trabajadores habían conseguido todas las reivindicaciones que exigían, los sindicatos se habían impuesto, las clases dirigentes habían tenido que ceder37. Pero la alegría fue efímera. Pocos días después, el 24 de marzo, se volvió a declarar la huelga general porque no se habían puesto en libertad a algunos detenidos. Inmediatamente se declaró el estado de guerra (que duraría cuatro meses) y salieron las tropas a la calle, auxiliadas por el Somatén, milicia creada por la patronal y el gobierno inspirándose en el antiguo Sometent rural. El Somatén, dirigido por un estrecho colaborador de Camhó, el regionalista Josep Bertran i Musitu, puso en la calle a 8.(xx) burgueses armados, que patrullaban deteniendo sindicalistas y obligaban a abrir los comercios. La pujanza del movimiento obrero había provocado la alianza de los militares y de la burguesía catalana38. Quince días de represión antisindicallograron el [mal de la huelga general. El 14 de abril, cuando la huelga ya remitía, el Capitán General Milans del Bosch, a instancias de las Juntas Militares y de la Federación Patro36 Montañés -personaje fundamental en la electrificación de Cataluña que tuvo lugar durante las primeras décadas del siglo XXhabía sido gerente de "La Canadenca"; también había presidido la Asociación de Ingenieros Industriales de Barcelona entre 1914y 1918. En su calidad de diputado por el partido liberal había interpelado el 7VII-1916 al Ministro de Instrucción Pública acerca de la situación de la Escuela de Ingenieros Industriales de Barcelona, durante el conflicto que la enfrentó a la Diputación. Véase LUSA (2003),29 Y 139-140. 37 La huelga está estudiada con detalle en BALCELLS (1965), 73-84, Y en CRUELLS (1974),116126. Véase también el catálogo de la exposición "La vaga de la Canadenca i la jornada de 8 hores", editado en 1995 por el Ayuntamiento de Barcelona en colaboración con la Fundació Arxiu HislOric de CCOO, que contiene el texto de las conferencias pronunciadas por Francesc Bonamusa y Vicen", Casals. 38 "La vaga de la Canadenca marca el punt de ruptura d'una possible entesa de les forces polítiques i socials de Catalunya. A partir d'aquest moment la dreta, des de la Lliga a les organitzacions patronals, adoptara una actitud d'intransigencia total en front de les reivindicacions obreres i exigira governs més autoritaris i forts" (IZARD, M.; RlQUER, B. (1983), 214). -'26nal, obligó a dimitir al gobernador Montañés y al jefe de policía Gerardo Doval, conciliadores, que eran puestos sin contemplaciones en el tren que les llevó a Madrid. Al día siguiente Romanones presentaba la dimisión de su gobierno, en lo que realmente había sido un encubierto golpe de Estado militar. El estado de guerra y la represión antisindical se mantuvieron durante cuatro meses, lo cual empujó a ciertos grupos anarcosindicalistas hacia el terrorism039. Paralelamente, en octubre de 1919 se celebraba en Barcelona el Congreso de la Confederación Patronal Española, en el que triunfaron las posturas más intransigentes, partidarias de responder a las huelgas con represión y cierre patronal (lock out) y de subvencionar al pistolerismo antisindical40. El endurecimiento de las relaciones político-sociales durante estos años dio lugar a numerosos atentados, de los cuales los que causaron mayor impacto por la significación de las víctimas fueron el asesinato del abogado laboralista republicano Francesc Layret, el 30-XI-1920, el del presidente del gobierno Eduardo Dato el 8-1lI-1921 y el del líder máximo de la CNT, Salvador Seguí, el 10-111-192341. La violencia de las luchas sociales, y la incapacidad de los sucesivos gobiernos para evitarlas, fue uno de los argumentos esgrimidos por el Capitán General de Cataluña, Miguel Primo de Rivera, cuando dio su golpe de Estado el 13 de septiembre de 1923. 3.2.- El golpe de Estado de Primo de Rivera (1923). Repercusiones en la Universidad Industrial La intensa conflictividad social de estos años venía acompañada de la desastrosa aventura colonial en el norte de África. En julio de 1921 tuvo lugar 39 El historiador del movimiento obrero Manuel Buenacasa dice que "de la prensa burguesa entresacamos datos y estadísticas que anojan la cifra de más de cuatrocientos patronos, encargados, policías y esquiroles muertos entre 1918 y 1921" (BUENACASA, M. (1928) El movimiento obrero español, 1886-1926, Barcelona, 296-297. Citado en BALCELLS (1965), 98). 40 Julio Amado, que fue gobernador de Barcelona en 1919, informaba al ministro de la Gobernación que el jefe de la policía patronal era el ex-policía Bravo Portillo, y que las oficinas de la banda estaban en la calle Septembrina, 11, y que la banda recibía seis mil duros mensuales de la Federación Patronal (BALCELLS (1965),113). Por su parte, Manuel Burgos Mazo -que fue Ministro de la Gobernación en el breve gobierno conservador de talante conciliador presidido por Sáncbez Guerra en 1919escribió a propósito de este clima de guerra social: "Hay que decirlo con toda claridad, sin temor alguno, como debido tributo a la verdad: la clase patronal y otros directivos de Barcelona son los principales culpables de ese horrible estado social que allí existe hoy... Esa generación proletaria que hoy se presenta ante ellos como su verdugo, es la que ellos inconscientemente han formado, la que constituye la expiación de un ~cado colectivo social semejante a otros que de vez en cuando registra la Historia" (citado por PABÓN (1952), vol. 11, 18 parte, 155). 41 Los asesinatos de Layret y del Noi del Sucre están estudiados en MANENT (1916), 229-241 y 252-277, así como en CRUELLS (1974), 190-194 Y PESTAÑA (1913), vol. 1,81. Estas fuentes mencionan a los ejecutores directos, así como a sus inspiradores intelectuales ~iertos industriales de renombreque financiaron a los pistoleros. En cuanto a Dato, cayó bajo las balas de tres cenetistas desplazados a Madrid, uno de los cuales declaró al ser detenido: "Yo no disparé contra Dato, sino contra el gobernante que autorizó la ley de fugas". -27el llamado "desastre de Annual", una de las mayores derrotas militares españolas de todos los tiempos, que costó la vida a 13.000 soldados españoles. El clamor de exigencia de responsabilidades obligó al gobierno a abrir un expediente, instruido por el general Picasso, en el que al parecer quedaba establecida la responsabilidad del alto mando militar, e incluso del rey, que había jaleado y animado al principal culpable de la torpe operación estratégica. El gobierno del conservador Sánchez Guerra, embarcado en reprimir con dureza (agosto de 1922) una huelga de Correos y Telégrafos en la que llegó a disolver el cuerpo, no pudo resistir el escándalo que produjo el debate parlamentario que sobre las responsabilidades de la masacre de Annual se produjo en diciembre de 1922. Fue sustituido por un todavía más débil gobierno liberal que no fue capaz de afrontar el cúmulo de problemas de la coyuntura: la guerra colonial en Marruecos, el terrorismo patronal enfrentado a la guerrilla pistolera anarquista, la descomposición de los aparatos del Estado. El bloque de poder económico-político, que no había sido capaz de asumir los intentos de reforma desde dentro (la famosa "revolución desde arriba" de Maura o los intentos modernizadores de los regionalistas), intentó la perpetuación del sistema por otro camino: el golpe militar. Primo de Rivera contó para ello con las guarniciones de Barcelona, Zaragoza y Madrid. En la capital de España contaba con el grupo de generales que los círculos enterados relacionaban con Alfonso Xill. Pero existía, además, una "trama civil" del golpe, urdida en Barcelona. Los animadores eran los monárquicos de la Federación Monárquica Autonomista constituida en marzo de 1919, los de la Unión Monárquica Nacional dirigida por el cacique tarrasense Alfonso Sala, y los antiguos mauristas que querían un pacto con la Lliga42. Y también, por descontado, el cuerpo del Somatén inspirado por la Lliga. El golpe militar partía de un acuerdo institucional entre la autoridad regionalista (el gobierno de la Mancomunitat) y la autoridad militar (Capitanía), y era aceptado por los monárquicos unionistas y por el sector industrial más especulador y aventurero, representado por el entonces presidente de la principal patronal, el Fomento del Trabajo Nacional. La Lliga regionalista aprobó el golpe; entre las primeras personas que visitaron a Primo de Rivera al día siguiente del golpe estaba el Presidente de la Mancomunitat de Catalunya, Josep Puig i Cadafalch. Una nota oficiosa aparecida el día 15 en La Veu de Cata/unJa reflejaba el mensaje de Puig a Primo de Rivera, en el que señalaba "la coincidencia en la crítica en l'estat actual d'Espanya feta en el manifest [de Primo de Rivera], en el qual estat viu una ficció de vida constitucional, i el desig de remei que permeti a Catalunya, i a les regions d'Espanya que ho desitgin, de viure en llibertat". El Directorio militar instaurado por Primo de Rivera suspendió los derechos políticos de la ciudadanía, prohibió los partidos políticos e instauró la 42 UCELAY DA CAL (1987). 187. -34El 17 de febrero de 1925 el responsable de la Jefatura Superior de Industria del Ministerio -el ingeniero A. Flórez Posadacomunicaba al Director de la Escuela una nueva Real Orden según la cual se concedía a la Escuela un nuevo plazo de tres meses para verificar el traslado, "pero a contar de la fecha en que disponga de los medios económicos para poderlo realizar". Todo quedaba, pues, pendiente de la consecución de los recursos económicos necesarios para el traslado y acondicionamiento de los edificios destinados a la EllB en la Universidad Industrial. Mientra... tanto, fueron realizándose otras gestiones para la integración de la EIIB en su nuevo destino. El 21-IX-1925 Castells escribía al Presidente de la Diputación de Barcelona, agradeciéndole las facilidades concedidas por la corporación para el traslado de la Escuela, pero recordándole que por orden de la Presidencia del Directorio Militar "el material existente en la planta baja del edificio denominado del Reloj había de ser utilizado para las prácticas y ensayos de la Escuela de Ingenieros según el plan de acomodación de servicios" que al efecto debía formularse, por lo que Castells le señalaba "la conveniencia de preparar dicho Reglamento de adaptación, al objeto de que el Profesorado de la Escuela pudiese contar con elementos tan valiosos para completar y mejorar las enseñanzas". Unas cuantas semanas más tarde, el 10XI-1925, la Comisión Provincial Permanente de la Diputación autorizaba "a las Direcciones de la Escuela de Ingenieros Industriales y Escuela Superior de Arquitectura y a las de las Escuelas que dependieron del disuelto Patronato de la Escuela Industrial de Barcelona para que puedan sus alumnos efectuar las correspondientes prácticas en el Laboratorio General de Ensayos y Acondicionamiento y en los talleres de la Escuela del Trabajo". 5.- Vida de la Escuela (1917-1927) Es evidente que la vida de la Escuela durante tO<k>s estos años estuvo profundamente marcada por el problema del edificio, y que la mayor parte de sus energías e inquietudes fueron absorbidas por esta cuestión. Pero la marcha del centrO continuó su curso, del que vamos a reseñar algunos aspectos, desde los de más honda repercusión, como los cambios de plan de estudios, hasta los más de detalle -aunque muy simbólicoscomo el cambio del sello de la Escuela. Empezaremos por este asunto48. Durante los primeros años la Escuela utilizaba en sus documentos (en las actas, en los membretes de carta.'i y para marcar los libros de la biblioteca) el sello de Escuela Industrial Barcelonesa que precisamente utilizo como distintivo en la cubierta de esta colección de ~ Los símbolos y distintivos han jugado siempre un importante papel en la consolidación y cohesión de ~ gnIpos sociales y profes1onales.p>r ejemplo de los ingenieros. Véase SILVA. M. (1999) Uniformes y emblemas de la Ingeniería Civil española, Zaragoza, Institución "Fernando el Católico" (CSIC). Los sellos de la Escuela de Ingenieros Industriales de Barcelona están reproducidos en la obra de Silva, en \as páginas 102, 103 Y 118. -35Documentos. Más adelante -no he determinado con precisión el momento exacto, pero seguro que fue después de 1867se utilizaba un segundo sello, el que lleva en el centro el escudo de la Diputación, además de incluir las habituales símbolos de laboriosidad, ciencia e industria (el panal con las abejas, la locomotora, la rueda dentada, el yunque...)49. Pero después de que se produjese la ruptura de la EIIB con la Diputación y su incorporación plena al Estado, la Junta de Profesores acordó solicitar el cambio de sello. He encontrado el borrador de la carta dirigida por el Director de la Escuela al Subsecretario del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, fechada el 25 de febrero de 1919, que acompañaba a la propuesta de nuevo sello: "Por acuerdo de la Junta de Profesores tengo el honor de someter a la aprobación de la Superioridad el adjunto proyecto de sello para esta Escuela, en sustitución del que veníamos utilizando desde la época en que estaba sometida al régimen provincial". El 13 de marzo de 1919 llegaba la respuesta del Ministerio, dando su conformidad al nuevo sello propuesto, que se utilizaría en lo sucesivo, aunque en muchos documentos de fecha posterior aún pueda encontrarse algunas veces el sello anterior50. He agrupado en unos pocos epígrafes algunos de los acontecimientos más notables o significativos por los que pasó la Escuela durante esta década 1917-1927: 5.1.- Las enseñanzas Al comienzo del período que estamos analizando estaba vigente el Plan de Estudios de 190751, pero se debatía acerca de las modificaciones que se juzgaban necesarias. En abril de 1917 las tres escuelas de Ingenieros Industriales (Barcelona, Bilbao, Madrid) y las respectivas asociaciones discutían acerca de una cuestión importante en la posible reforma del plan de estudios, la de la unicidad o bien especialización del título. También era objeto de discusión la reválida. que había sido suprimida del Plan de 1907, pero cuya recuperación estaba siendo estudiada por los claustros de las escuelas. Antes de 49 En algún documento de este mismo número puede aún verse este sello. Está nítidamente reproducido en otros números de esta colección. por ejemplo en la página 85 del número 9. en la 116 del número 10 y en las 132. 141. 142 Y 164 del número 12. La figura 3 reproduce los tres primeros sellos que utilizó la Escuela. 50 En este mismo número 14 de Documento.o¡ aún puede encontrarse alguna marca del sello anterior y. por supuesto. varias del nuevo. 51 La carrera constaba de un examen de ingreso y de seis cursos. ya dentro de la Escuela. No había especialidades. como durante los primeros años (ingenieros mecánicos e ingenieros químicos). Para obtener el título había que efectuar una reválida. pero este requisito ya no existía en 1917. Puede verse el contenido detallado de ese plan en un folleto editado por la Escuela, que está reproducido en LUSA (2002). 152-155. -36que éstas se pronunciasen, lo hicieron los estudiantes, naturalmente en contra. En el archivo he encontrado un recorte del diario Las Noticias del 25-XI-l9l7, que contiene la declaración de los alumnos de las Escuelas de Arquitectura y de Ingenieros Industriales de Barcelona, argumentando en contra del restablecimiento de la reválida. Los estudiantes consideraban que la reválida no era sino la repetición de alguno de los proyectos realizados durante los últimos años de la carrera, que no constituía una enseñanza (pues los profesores sólo juzgaban, pero les estaba vedado dar orientaciones y ampliar criterios), y además que no era considerada por los industriales y propietarios como una garantía de suficiencia del ingeniero o arquitecto. Por ello, los alumnos se manifestaban en favor de la supresión del "arcáico trámite de la reválida", añadiendo unas frases relativas a otra discusión que se avivaría en los años siguientes52: "No es extraño que en el mismo país los ingenieros militares y los artilleros puedan sin Reválida y con menos años de estudio hacemos la competencia al amparo del título que se les confiere". Unos días más tarde. eI17-XII-19l7.los profesores de la Escuela de Barcelona enviaban al Rector de la Universidad Central [la de Madrid] un escrito, cuyo borrador he encontrado y transcribo: "La Junta de Profesores de esta Escuela en sesión del día 14 del corriente acordó adherirse a las gestiones que V. E. realiza cerca de los Poderes públicos para el restablecimiento de los ejercicios de reválida u otros equivalentes que pudieran representar, por lo que se refiere a la Escuela de Ingenieros Industriales, una transfonnación más o menos radical de los que se venían efectuando, pero siempre en el sentido de perfeccionarlos para que ofrezcan mayor y más adecuada garantía". La re válida fue restablecida. Otro asunto que cobró importancia durante estos años fue el del viaje de prácticas de fin de carrera. Desde comienzos de siglo la Escuela había hecho gestiones para obtener recursos económicos con los que financiar dicho viaje. Ya explicamos53 que en 1906 la Escuela consiguió que la Diputación concediera 4.000 pesetas para el viaje, pero que debía sacar ese dinero de una partida... que ya estaba agotada. De modo que los viajes se realizaban cuando había recursos, y si no, no se hacían. En la biblioteca y los archivos de la Escuela existen folletos relativos a los viajes de fin de carrera que empiezan alrededor de 1917. El más antiguo que he encontrado es precisamente el correspondiente a 1917: más que un folleto, es un libro de 123 páginas, editado con cierto lujo (contiene 39 fotografías) en 1918. El librito se envió a muchas instituciones y empresas, cuyos acuses de recibo 52 El recorte con el pronunciamiento de los estudiantes está reproducido en este número -el igual que todos los que se mencionan en este apartadoen la sección C) Vida de la Escuela ( 1917-1927). 53 LUSA (2002). 25-26. -"J7están en las carpetas de correspondencia del Archivo de la Escuela. El viaje se realizó a principios de noviembre de 1917, cuando el curso siguiente ya había comenzado, "y como algunos de los nuevos ingenieros se habían ya colocado en diversos talleres y fábricas, sólo pudieron hacerlo nueve de ellos", acompañados por dos profesores. A lo largo de 26 días los expedicionarios visitaron diversas fábricas en Zaragoza, Pamplona, San Sebastián, Beasain, Bilbao, Santander, Trubia, Oviedo y Madrid. Mi opinión personal es que tanto la realización del viaje como la edición de la monografía que lo explica fueron realizados por Castells para probar (a la opinión pública y especialmente a los ingenieros industriales) que la Escuela -y la profesiónhabían hecho un buen negocio con la plena incorporación al Estado. Y esto es algo que había que afinnar, pues -y sigue siendo una opinión personalalgunos hechos objetivos [bien documentados, más adelante hablaré de ello] desmentían ese hecho, por ejemplo en lo que se refiere a la plantilla del personal de administración y servicios, que con la incorporación al Estado se vio disminuida. Los viajes continuarían durante los cursos siguientes. En 1918 fueron 15 los estudiantes que "en viaje costeado por el Estado" visitaron Sitges, Madrid, Toledo, Santander, Bilbao, San Sebastián y Pamplona. Al año siguiente (también "a cargo de la consignación que figuraba en el Presupuesto del Estado") fueron 8 los alumnos que recorrieron prácticamente el mismo itinerario, aunque la Memoria de 1918-19 y 1919-20 ya anunciaba que para el curso siguiente se estaba organizando "un viaje muy importante a Suiza, para el que se había concedido por Real Orden un crédito de 10.000 pesetas". En el curso 1924-1925 se proyectaba un viaje a Inglaterra. pero se sustituyó por otro que recorría las principales zonas industriales de Francia, Alemania y Bélgica. La figura 4 muestra una fotografía tomada durante ese viaje, cuyo itinerario fue el siguiente: Barcelona, Lyon, Creusot, Mulhouse, Manheim, Colonia, Essen, Liege, Charleroy, Lille y París. La expedición la fonnaron 10 alumnos y dos profesores (Bernardo Lassaletta y Antonio Robert), y el presupuesto ascendió a 15.000 pesetas, des glosadas así: * 12 billetes de 1 a clase para el itinerario indicado, a ~ pts. cada uno, 7.200 pts. * 20 días de hospedaje de 12 personas a 30 pts. diarias, 7.200 pts. * Gastos de locomoción imprevistos, ~ pts. El acontecimiento más importante del período que estamos considerando, en lo que se refiere a las enseñanzas, lo constituyó sin duda la promulgación en 1924 del Estatuto de Enseñanza Industrial. Previamente, el 7-1-1924, el Ministerio de Trabajo, Comercio e Industria (de quien entonces dependía la EIlB) escribió a la Escuela para consultarle acerca de la inminente reforma. En concreto se le preguntaba a la Escuela acerca de los siguientes aspectos: 10 Materias que deben comprender los estudios de preparación, y fonDa de efectuar las pruebas de capacidad correspondiente. -382° Materias que deben comprender los estudios que han de efectuarse en la Escuela, y forma en que esas enseñanzas deben darse. 3° Viajes de prácticas y modo de organizarlos para su máxima eficacia. 4° Pluralidad o unidad del título de Ingeniero Industrial y, en el último caso, conveniencia de una organización que conservando la unidad del título permita la especialización orientada hacia las disciplinas más convenientes para el país. 5° Forma de elección del profesorado. 6° Intervención posible y conveniente de los alumnos en algunos aspectos de la organización y administración escolar. ~ Manera de lograr que los alumnos, al terminar sus estudios, posean una cultura general en armonía con la posición y el cometido sociales que están llamados a ocupar y cumplir sin que por ello se prolongue la duración de los estudios en la Escuela". El Director pasó copia del comunicado ministerial a todo el profesorado, solicitándoles que "meditaran acerca de los extremos consignados", y que le hiciesen llegar por escrito sus opiniones antes del día 24-1-1924, pues había que contestar al Ministerio antes de final del mes de enero. En el anexo documental están íntegras las respuestas dadas por la Junta de Profesores, que no voy a resumir. Diré únicamente que uno de los documentos que se enviaban era un texto de 1918, escrito cuando se dieron algunos pasos para reformar el plan de estudios, aunque no llegara a ponerse en práctica. Los profesores de la Escuela se pronunciaban por orientar la carrera hacia una mayor especialización (Mecánica, Química y Eléctrica), aunque con la subsistencia del título único de Ingeniero Industrial. También se opinaba que aunque el plan de estudios fuese el mismo para las tres escuelas, cada una de ellas podría dar mayor importancia o realce "a la parte que sea de mayor interés para la respectiva región". Un Real Decreto fechado el 15-111-1924 creaba una comisión organizadora de la enseñanza técnica, que en tres meses debía redactar el Estatuto de la Enseñanza Industrial, elevando su proyecto al ministro de Trabajo, Comercio e Industria. El Estatuto fue promulgado el 21 de octubre de 1924, y también clasificaba la enseñanza industrial en tres grados, que se impartían respectivamente en Escuelas del Trabajo, Escuelas Industriales y Escuelas de Ingenieros Industriales. En las Escuelas Industriales (es decir, en las de segundo grado) se impartían dos tipos de enseñanza: la de perfeccionamiento obrero para la formación de contramaestres y obreros cualificados, y la de formación de peritos industriales. El 4VII-1925 se nombró una Junta Regional de Enseñanza Industrial, bajo la presidencia del ex-delegado regio del Patronato, el Conde de Caralt. Esta Junta, que sustituyó al Patronato de la Escue\a Industrial en todas sus funciones, tenía bajo su jurisdicción a todas las escuelas de enseñanza técnica de la provincia, tanto a las sostenidas por el Estado como a las de las corporaciones públicas provinciales y locales. El plan de estudios de la Escuela de Ingenieros Industriales fue modificado de acuerdo con el Estatuto de Enseñanza Industrial, aunque seguía habien- -39do un ingreso, seis cursos de carrera y una reválida. En el anexo se incluye un documento con el listado de las asignaturas de cada curso. 5.2.- El personal En el anexo documental he incluido el listado de las 48 asignaturas y de los 25 profesores que las impartían durante el curso 1919-192054. Durante los años que estamos considerando fallecieron varios profesores: Jaime Prats Casañas (5-VllI-1917), José Mestres Gómez (27-XII-1917), el conservador de Museos y Gabinetes Ramón Ma Pons y Bas (20VIII-1918), Antonio Ribas Parés (24-1-1919), Félix Cardellach (28-11-1919), así como Ramón de Manjarrés (9-111-1918), que fue director de la Escuela entre 1868 y 1891. Las fotografías de los profesores que componían el Claustro de la Escuela en 1927 pueden verse en las páginas 378-379 del facsímil de la revista Técnica incluido en este número de Documentos. En el personal no docente (escribientes, mozos, bedeles y maestros prácticos} hubo que lamentar el fallecimiento de los escribientes José Grau (marzo de 1924) y Antonio Parera (octubre de 1925), así como la trágica muerte del mozo-bedel Pedro Martínez (10VlII-1920), que apareció muerto en la biblioteca, víctima de un ataque cardíaco. Como ya he dicho antes, al incorporarse la Escuela al Estado hubo problemas de adaptación del personal administrativo y subalterno, pues las plantillas que existían en la época de la triple dependencia eran, por lo visto, más amplias que las previstas en los Presupuestos generales del Estad055. También los sueldos del Estado resultaron ser más bajos. En el archivo he encontrado el borrador de la carta enviada por Castells al Ministro de Instrucción Pública eI15-XI-1920, en la que solicitaba que se ampliase la plantilla del personal subalterno, que entonces constaba tan solo de tres mozos bedeles, además del Portero y el Conserje56: "Con tan reducido personal es completamente imposible que puedan quedar atendidos, en forma aceptable, los servicios de limpieza. vigilancia, etc., en un Centro de enseñanza técnica en el que se dan diariamente 25 clases, entre orales y prácticas, y cuyos locales están distribuidos entre la Universidad y la Escuela Industrial, en esta última distantes unos de ouos, y que 54 He ido reproduciendo, en los números anteriores de la colección Documentos, cuadros análogos. Por ejemplo, en LUSA (2002),92, se incluye el listado de los 14 profesores y de las 24 asignaturas que impartían durante el curso 1902-1903 (téngase en cuenta que en esa época se cursaban bastantes asignaturas en la Facultad de Ciencias, antes de entrar propiamente a la carrera). ss En el anexo documental he transcrito la exposición enviada por Castells al Ministro de Instrucción Pública en junio de 1917, en la que explica el problema surgido con la adaptación de la plantilla de este personal a lo prescrito en los Presupuestos. S6 Durante el curso 1919-1920 el Conserje era Pedro TobaJ Pulido, el Ponero Claudio Carmona González y los bedeles Pedro Martínez Tejero, Francisco Ichazo Gómez y Bonifacio Tejero Almán. Además había personal administrativo, que en ese mismo curso estaba integrado por el Oficial de Secretaría Francisco Sauras Ciércoles y el Escribiente Antonio Parera Nin. -40cuenta además con un buen número de Laboratorios, Gabinetes, Museos, etc., de considerable extensión; derivándose de aquí continua." quejas y dificultades en los servicios subalternos que urge subsanar". Castells pedía que se recuperase la plaza de mozo-bedel que se había perdido al incorporarse la Escuela al Estado, y que se incluyesen además en la plantilla "tres plazas de moros de Laboratorio, tanto o más necesarias que aquellas para las clases prácticas, señalando a estas últimas plazas por lo menos la misma retribución que a las primeras y aumentando cuanto sea posible estos haberes para que guarden la debida proporción con el notable encarecimiento de la vida en todos los órdenes". El coste de la vida continuó sin duda subiendo, pues también existe en el archivo la copia de una instancia enviada el 11-1-1923 al Ministro de Trabajo, Comercio e Industria por los cinco maestros prácticos (José Serradell, carpintero-ebanista; Antonio Galcerán, mecánico-electricista; Francisco Mirambell, mecánico-tejedor; Rafael Cucurella, químico-tintorero y Antonio Portusach, cerrajero-químico), en solicitud de aumento de sueldo y de creación de un escalafón de plantilla para este tipo de personal. En el anexo incluyo esta instancia completa. En tomo a este mismo asunto, también incluyo en el anexo documental la copia de un telegrama que envió a la Escuela el Subsecretario del Ministerio de Trabajo el19-IV-1924, pidiendo "comunique a la mayor brevedad a este departamento el número indispensable de subalternos necesario para el servicio de ese Centro". En el mismo telegrama, escrito debajo por Castells, figura el borrador de la respuesta que fue enviada telegráficamente el 22-IV-1924: "En contestación telegrama V. l. tengo honor comunicarle que considero indispensables seis subalternos para servicios aulas, Biblioteca, Dirección, Secretaría y Pagaduría, y tres más para limpieza y servicios auxiliares diversos Laboratorios clases prácticas, o sea en total nueve. Siendo cinco los actuales y habiendo sido declarado cesante últimamente uno de ellos, suplico sean adscritas cinco más para completar número antedicho". No nos consta que la petición de Castells fuese atendida. Las Memorias de la Escuela de los años posteriores no registran el deseado aumento de personal. 5.3.- Actividades e inquietudes estudiantiles Entre el? y el 14 de abril de 1918 se desarrolló en la Universidad de Barcelona el n Congrés Universitari Catala57, Algunos estudiantes de la Escuela 57 Elllamamiento de convocatoria y las conclusiones pueden verse en PUIG RElXACH (1977). 75120. Las conclusiones relativas a los esttxlios de la Escuela de Ingenieros Industriales, en 110.114. -,'41participaron activamente en el mismo: Josep 19nasi Mirabet fue uno de los secretarios del Directori del Congrés, mientras que Josep Bartomeu presentó la ponencia "Organització deIs estudis d'Enginyers lndustrials". No he encontrado mención alguna de la participación de los profesores de la Escuela, tan sólo de un ingeniero industrial que años después jugaría un papel político importante en la Generalitat republicana durante la guerra civil, Estanislau Ruiz Ponseti. De esta época, al parecer, proceden las gestiones que los estudiantes hicieron para conseguir más tiempo libre para preparar los exámenes, porque el 14-V-1918llegaba a la Escuela un telegrama del Subsecretario de Instrucción Pública que decía: "Una comisión de alumnos de la Escuela de Madrid ha solicitado se suspendan las clases para poder entregarse con más asiduidad al estudio. El Sr. Ministro no tiene inconveniente en acoger a esa solicitud siempre que el Oaustro encuentre conforme a razón y justicia la petición. Siendo así queda autorizado V. S. para suspender las clases". Al año siguiente, e15-V-1919, seis portavoces de los estudiantes de laEllB dirigían al Director el siguiente escrito: "Que habiéndose aplazado hasta el día veinte de junio el cierre de las clases y teniendo que proceder seguidamente a los exámenes, no quedando por tanto a los alumnos un intervalo de algunos días para repasar las asignaturas, como se hizo en años anteriores y considerando que este curso por lo anormal58 es cuando hay más necesidad de dicho intervalo, a V. S. suplican se digne autorizar la supresión de las clases en la Escuela de Ingenieros a partir del día diez de junio". Pero por lo visto hubo interferencia con las disposiciones del Ministerio, porque una semana después (el12-V-1919) eran 37 los estudiantes que rubricaban un escrito en el que exponían: "Que siendo necesario, para preparar los exámenes, un plazo mínimo de diez días después de terminadas las clases, y habiéndose dictado. por el Ministerio de Instrucción Pública una Real Orden que fija el principio de los exámenes de los alumnos oficiales el día 10 de junio, a V. S. humildemente suplican se digne dar por terminadas las clases el día treinta y uno de mayo, para que los alumnos oficiales puedan disponer del plazo arriba mencionado". Por supuesto que también durante estos años siguió habiendo alborotos estudiantiles, especialmente cuando se acercaban las vacaciones navideñas, ss Seguramente se refiere a la paralización de la ciudad durante semanas, a consecuencia de la huelga general ocasionada durante el conflicto de La Canadenca, que ya hemos mencionado en un apartado an~or. -42que los estudiantes querían adelantar. También está registrado en el archivo algún otro conflicto que hizo necesario poner en marcha el Consejo de Disciplina, como el que surgió durante los exámenes de Inglés en junio de 1920, cuando unos alumnos "profIrieron palabras ofensivas e insultos contra los señores del Tribunal" y otro "echó piedras contra los mismos señores". Más curioso es el Consejo de Disciplina celebrado contra dos alumnos el 10-X-1924, acusados de haber sustraído una bola de la urna que iba a ser utilizada en el examen de Análisis matemático. El examen era oral, y cada alumno había de extraer una bola correspondiente a una de las lecciones del temario. Los jóvenes infractores pensaron que podían sustraer la bola correspondiente a una determinada lección, y luego durante el examen simularían que la sacaban de la urna. Pero fueron descubiertos59. Aunque los mayores incidentes estudiantiles que hemos registrado correspondientes a este período no tuvieron lugar en Barcelona, sino en Madrid. En noviembre de 1922 el presidente de la Asociación de Alumnos de la Escuela de Ingenieros Industriales (de la que hablaremos enseguida) enviaba una carta al Director de la Escuela transmitiéndole la resolución de una Asamblea extraordinaria. La Asociación "protestaba enérgicamente del atropello cometido en Madrid por la policía con los estudiantes" y "pedía al Claustro que se solidarizara con dicha protesta, y tomase las medidas convenientes para la mayor efectividad de la misma". El Claustro se hizo eco de la propuesta de la Asamblea, pues el 21-XI-1922 envió al Ministro de Trabajo el siguiente telegrama: "Interpretando sentir general Profesorado Escuela Ingenieros Industriales Barcelona perrnítome transmitir a Gobierno por conducto V. E. nuestro sentimiento y respetuosa protesta por numerosas víctimas clase escolar motivadas por represiones excesivamente severas en relación con algaradas estudiantiles, por lo que estimamos necesario disponga Gobierno medida eficaz para evitar que puedan repetirse tan lamentables sucesos". La Asociación de Alumnos de Ingenieros y Arquitectos se constituyó primero en Madrid, el 6-11-1920. Al año siguiente, el12-IV-1921, el estudiante Carlos Folch enviaba al Director de la EIIB una carta en la que le comunicaba la constitución oficial de la Asociación de Alumnos de las Escuelas Especiales de Ingenieros y Arquitectura, cuyo domicilio social estaba en la calle Pelayo, 16. Uno de los primeros actos organizados por esta Asociación fue una conferencia pronunciada (e17-ll-1921, o sea antes de la comunicación de la constitución de la Asociación) por el estudiante Ángel Sanz sobre "La preparación económico-financiera del Ingeniero", en los salones del Fomento del Trabajo Nacional. No debió durar mucho esta Asociación conjunta de ingenieros y arquitectos, puesto que -como he dicho arribauna flamante Asociación de Alumnos de la Escuela de Ingenieros Industriales de Barcelona fue quien envió al Director de la EIIB una carta con las peticiones de la Asamblea ",-, C¡~)".'., B El acta del Consejo de Disciplina está incluida en el anexo de documentos transcritos. -43relativas a la represión anti-estudiantil de Madrid, carta encabezada por un artístico membrete en el que aparecía, encima del nombre de la Asociación, una laboriosa abeja con la divisa Labor omnia vincit60. Durante los años siguientes la Asociación organizó conferencias y cursillos, especialmente clases de idiomas "de asistencia voluntaria y gratuita", Durante los días 24 al 28 de enero de 1923 se celebro en Zaragoza el Primer Congreso Nacional de Estudiantes. En el archivo de la Escuela he encontrado una carta enviada por el Subsecretario del Ministerio de Trabajo a Castells, diciéndole que había recibido una petición del Presidente de la Asociación de Alumnos de Ingenieros y Arquitectos de España. Antoni Ma Sbert y Massanet, solicitando que a los congresistas de las escuelas de ingeniería y arquitectura se les dispensase de la asistencia a clase durante los días del Congreso. El problema radicaba en que los estudiantes universitarios, que dependían del Ministerio de Instrucción Pública, tenían ya concedida esa dispensa, pero no ocurría lo mismo con quienes dependían (como la EIIB) del Ministerio de Trabajo, Comercio e Industria, El permiso fue concedido. Digamos, para ir finalizando este subapartado, que he encontrado una muestra más de la preocupación de los estudiantes por su formación, la copia de una instancia (firmada por 48 estudiantes) dirigida eI19-V-1919 al Ministro de Instrucción Pública, en la que señalaban el encarecimiento sufrido por los productos utilizados en las clases prácticas, así como el de la energía. Los alumnos señalaban la insuficiencia de la consignación concedida para atender esos gastos, y terminaban solicitando que el Estado aumentase esa subvención a las Escuelas de Ingenieros Industriales, "para que en ellas puedan hacerse con toda amplitud los estudios prácticos en que se forman los ingenieros útiles para el progreso de la industria y el engrandecimiento de la Patria". Traigo aquí el último testimonio de la vida estudiantil que he considerado curioso, porque es la primera vez en la que, al escudriñar las carpetas de la correspondencia de entrada, me encuentro con una carta cuyo membrete no es de un Ministerio u otra institución educativa o industrial, sino de un restaurante. Se trata de una carta enviada el 25-VI-19l9 al Director de la Escuela por los 17 asistentes a la cena de fin de carrera, escrita durante esa celebración en papel suministrado por el restaurante. Reproduzco la carta -e incluyo la copia en el anexo documentalpara que se vea el tono (hoy no habitual61) con el que estaba escrita: "Reunidos los alumnos de la última promoción en cordial banquete para celebrar el final de nuestra carrera, creemos deber de testimoniar nuestra gratitud al dignísimo Claustro de Profesores de la Escuela, que con tanto celo 81 Esta carta está Iq)roducida en el anexo, en la sección C) Vida de la Escuela (1917-1927). 61 Quienes tenemos oponunid.s de disfiular de la visita matutina que hacen en la actualidad k>s estudiantes que vienen de la cena de rmal de carrera de la víspera, no dejaremos de apreciar el tono de la carta. Y no digo más, para que los estudiosos que durante los proximos siglos investiguen cómo era la vida de la EIIB en los años del tránsito del siglo XX al XXI tengan una cosa más que averiguar. -50ILUSTRACIONES * La figura 1 es un dibujo de la Universidad Industrial, en el que se detalla el conjunto de instituciones que comprendía, antes del golpe de Estado del general Primo de Rivera en 1923. La ilustración procede de MANCOMUNITAT DE CATALUNYA (1923) Obra realitzada 1914-1923. * La figura 2 es una copia del plano de las instalaciones destinadas a la Escuela en el recinto de la Universidad Industrial, reflejando la decisión adoptada el 28 de mayo de 1924 por la Comisión nombrada por el Gobierno para ese cometido. El plano original, flrlnado por los componentes de dicha Comisión, se encuentra en el Archivo de la ETSEIB. * La figura 3 muestra los tres primeros sellos utilizados por la Escuela. El primero fue utilizado desde 1851 hasta que fue reemplazado por el segundo, en una fecha que puede ir desde 1867 a 1872. El tercero es el que fue adoptado en 1919, después de la ruptura de la Escuela con la Diputación de Barcelona. * La figura 4 es una fotografía del viaje fin de carrera de 1924-1925, cuyo itinerario fue el siguiente: Barcelona, Lyon, Mulhouse, Manheim, Colonia, Essen, Liege, Charleroy, Lille y París. Creo que la foto está tomada en Liege; los profesores que formaban parte de la expedición eran Bernardo Lassaletta y Antonio Robert. El lector puede intentar identificarlos, con ayuda de las fotos del Claustro de Profesores que figuran en el facsímil de la revista Técnica que está incluido en este número de Documentos. Figura 1 51 .. i i. . .1 4 ;: I ¡ I I 4 fi~!ljl ~.h~¡:-:~ t11" ;;~ 'aidJ~t ~11..~I~ P~~ l ij~ -.: .l-- .3. ~ ~1~1 1-1 ... i.l;.! =-. ~ jljjn;t .; .~.~. .8. .'":: :j~~.;:::J H J ~ ~ '; j! -' ... . I ~~ .3 ..~ ~ ~ 11 ;1.; -: ~ I ': .~s¡ t ,3 .Jt..~~ '" !.1i¡~~~ ~ ..~. 4..- '" i~...:¡i);I ;.. '1ij~~" ;. jJ~r;1.; . gW ..~§I. ,.) ;i~~¡_I" .,. ;~~;;'"..!. ..: t .~~;:"; ¡¡ ~ I "". 1~ ~i~~J..1 .:. ~¡.l m J ;. ,.I ( ~ ... i . ~ sI . ~ti ~ t" ~~ ~u o:.: 5'i3j.i~J. ... !.fZ, .;11. ~S!~:!"I': !.:~1~~i! rrl~~4i -.:i'i.l"¡ ~:o~- -;. -~~~..;.~ -52Figura 2