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Un análisis del papel actual de la Biblioteca Popular en Argentina como agente promotor de transformación social

Castillo Atienza, María José

Abstract

Las Bibliotecas Populares argentinas son creadas, gestionadas y mantenidas por los propios ciudadanos y ocupan el lugar que les correspondería a las Bibliotecas públicas en otros países. En algunos casos cuentan con el apoyo de los Gobiernos Provinciales, Municipales y del Gobiernos Nacional a través de la CONABIP. Desde la autonomía en su gestión y su imbricación con la comunidad, adaptan sus servicios a las necesidades de sus usuarios. Este trabajo presenta un breve repaso por el contexto sociopolítico en el que se crean y desarrollan estas Bibliotecas y algunas pinceladas de su historia, muestra cómo se gestionan y financian, qué organizaciones e instituciones les dan soporte y qué leyes las regulan.Por último, y como objetivo principal, se realiza un estudio cuantitativo, en el que han participado 140 Bibliotecas, que se complementa con un estudio de casos concretos, que nos aporta información para analizar qué servicios prestan y qué actividades realizan en la actualidad las Bibliotecas populares para contribuir a transformar la sociedad en una más justa, igualitaria e inclusiva.

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Un análisis del papel actual de la Biblioteca Popular en Argentina como agente promotor de transformación social Proyecto Final de Carrera MARÍA JOSÉ CASTILLO ATIENZA DIRECTORA: Mg. Claudia Nora Laudano Universidad Nacional de la Plata (Argentina) CODIRECTORA: Antonia Ferrer Sapena Universidad Politécnica de Valencia (España) La Plata, Buenos Aires (Argentina), Diciembre 2011 Valencia, febrero, 2012 Este Proyecto ha sido realizado durante los meses de julio a diciembre de 2011, en la Universidad Nacional de La Plata (Argentina), gracias a una beca PROMOE concedida por la Universidad Politécnica de Valencia, que ha posibilitado el intercambio académico entre ambas universidades, y también gracias a la “Licencia por estudios” concedida por la Dirección de Bibliotecas de la Universidad Miguel Hernández de Elche (Alicante, España), en cual desempeño mi labor profesional. En principio, el tema de investigación pensado para este Proyecto estaba relacionado con la usabilidad y los catálogos de Bibliotecas universitarias. El tema de las Bibliotecas Populares surge una vez que llego a Argentina y asisto, invitada por unos amigos, a una celebración, en la “Biblioteca Popular y Museo Indoamericano Inti Huasi” (San Miguel, Buenos Aires), donde conozco a Pedro Moreira, responsable de la biblioteca. Desde “Inti Huasi” como lugar de encuentro y observando el accionar de Pedro, me planteo cuál es la labor que están haciendo este tipo de Bibliotecas o sus bibliotecarios, y si su forma de pensarse, su “cosmovisión”, y su accionar puede contribuir de algún modo a transformar la sociedad en una más justa e inclusiva, donde se respeten los derechos de las personas y de la tierra. El contacto con otros bibliotecarios de Argentina, como Susana Fiorito, Edgardo Civallero, los chicos de “Las vueltas del Caracol”, Carlos Alberto Miner, Alfredo Conell, Hugo Yapura, y tantos otros me han ido indicando el camino. Agradezco a todos la lección de vida que me han dado, principalmente a Pedro Moreira, que ahora ya es más que un amigo, y que me enseñó, entre otras muchas cosas, que en la Biblioteca Popular se come locro y se canta. RESUMEN Las Bibliotecas Populares argentinas son creadas, gestionadas y mantenidas por los propios ciudadanos y ocupan el lugar que les correspondería a las Bibliotecas públicas en otros países. En algunos casos cuentan con el apoyo de los Gobiernos Provinciales, Municipales y del Gobiernos Nacional a través de la CONABIP. Desde la autonomía en su gestión y su imbricación con la comunidad, adaptan sus servicios a las necesidades de sus usuarios. Este trabajo presenta un breve repaso por el contexto sociopolítico en el que se crean y desarrollan estas Bibliotecas y algunas pinceladas de su historia, muestra cómo se gestionan y financian, qué organizaciones e instituciones les dan soporte y qué leyes las regulan. Por último, y como objetivo principal, se realiza un estudio cuantitativo, en el que han participado 140 Bibliotecas, que se complementa con un estudio de casos concretos, que nos aporta información para analizar qué servicios prestan y qué actividades realizan en la actualidad las Bibliotecas populares para contribuir a transformar la sociedad en una más justa, igualitaria e inclusiva. Palabras clave: Bibliotecas Populares – Servicios de extensión bibliotecaria – Cambio social – Transformación social – Argentina ÍNDICE Pág. 1. INTRODUCCIÓN……………………………………………………………………………………………………….……. 8 2. JUSTIFICACIÓN Y OBJETIVOS …….…………………………………………………………..………………….…… 14 2.1. Justificación …….…………………………………………………………………..………………….……... 14 2.2. Objetivos …….…………………………………………………………………..………………………...….. 18 3. CONTEXTO: HISTORIA Y SITUACIÓN ACTUAL DE ARGENTNA …………………………………….….. 19 4. MARCO TEÓRICO …….……………………………………………………………………………………………….…… 28 4.1. Delimitación conceptual de “Biblioteca Popular” y “Transformación social”…... 28 4.1.1. La Biblioteca pública en Latinoamérica ………………………………………...….. 28 4.1.2. ¿Qué es una Biblioteca Popular? ………………………………………………….….. 29 4.1.3 ¿Es la Biblioteca Popular una Biblioteca Pública? …………………….…….….. 33 4.1.4 ¿Qué entendemos por “Transformación social”? ………………………………. 35 4.2. Historia de las Bibliotecas Populares en Argentina ………………….……………………... 37 4.3. El sistema Bibliotecario en Argentina …….…………………………….……….…….…..……… 54 4.3.1. Biblioteca Nacional Argentina …….…………………………………………….……… 56 4.3.2. Biblioteca del Congreso de la Nación …….…………………………………….…... 59 4.3.3. Biblioteca Nacional de Maestros …………………………………………….…….….. 61 4.3.4. Bibliotecas Universitarias …….…………………………………………………………... 63 4.3.5. Bibliotecas Especializadas ………………………………………………………….…….. 64 4.3.6. Bibliotecas Escolares …….…………………………………………………………….……. 65 4.3.7. Bibliotecas Públicas ……………………………………………….………………….……... 70 4.3.8. Bibliotecas Populares ……………………………………………………………….………. 75 4.4. Instituciones y organizaciones que dan soporte a las Bibliotecas Populares …... 84 4.4.1. La CONABIP y su función …….…………………………………………….………….….. 84 4.4.2. Asociaciones y Federaciones …….…………………………………………….……….. 86 4.5. Gestión y Financiación de las Bibliotecas Populares …….…………….…………….…….. 90 4.5.1. Gestión de la Biblioteca Popular como Asociación civil ………….….…….. 90 4.5.2. Financiación de las Bibliotecas populares ………………………………….…….. 93 ÍNDICE Pág. 5. MARCO LEGISLATIVO …….……………………………………..…………………………………………….…….… 104 5.1. Legislación de ámbito nacional …….……………………………………………………. 104 5.2. Legislación de ámbito provincial …….…………………………………………….…… 106 6. ESTADO DE LA CUESTIÓN: Biblioteca Popular y Transformación social …………………….…. 111 6.1. Actividades de la Biblioteca Popular para la transformación social .................. 122 7. MATERIAL Y MÉTODOS: ….…………………………………………………………………..………………..….… 125 7.1. Estudio cuantitativo ….…………………………………………………………..………………..….… 126 7.1.1. Población y muestra ……………………..…………….……..………………………….. 126 7.1.2. Relevamiento de datos: el cuestionario ……………..…....……………..…….. 131 7.1.3. Procedimiento en el estudio cuantitativo …………………………….….…….. 134 7.2. Estudio de casos ………..………………………………………………..………………..……….…….. 138 7.2.1. Selección de casos ………………………..…………….……..………………………….. 138 7.2.2. Procedimiento en el estudio de casos ……………………………..….…..…….. 141 8. RESULTADOS Y DISCUSIÓN ………………………………………………..……….………………….…………... 143 8.1. Resultados del estudio cuantitativo ………………………………………………….………….. 143 8.2. Resultados del estudio de casos …………………………………………………………………... 163 8.3. Discusión …………………….…………………………………………………………….……………….… 175 9. CONCLUSIONES …………………….………………………………………………………….…..……………………. 176 9.1 Reflexiones y propuestas ……………………………………………………………………………….. 184 10. BIBLIOGRAFÍA …………………….…………………………………………………………………………………….. 185 11. ANEXOS…………………….……………………………………………………………………………………………….. 199 Anexo 1. Ley 419 de 1870 de Bibliotecas Populares……………………………………………... 200 Anexo 2. Ley 23.351 de 1989, sustituye a la Ley 419…………………..………..……………... 201 Anexo 3. Cuestionario utilizado en el estudio cuantitativo …………………..……………... 202 Anexo 4. Mensaje enviado a las Delegaciones Federativas Provinciales de Bibliotecas Populares……………………….……………………..................................... 208 Anexo 5. Direcciones de correo electrónico de las Federaciones Provinciales de Bibliotecas Populares……………………….…………………................................... 209 ÍNDICE DE TABLAS Tabla 1:Índice de Desarrollo Humano en Argentina (Naciones Unidas)..………….…. pág. 26 Tabla 2: Evolución del número de Bibliotecas desde 1870 hasta 2011……………........ pág. 50 Tabla 3: Número de Bibliotecas públicas de Argentina por provincia (2011)….…..…. pág. 73 Tabla 4: Nº de Bibliotecas públicas/municipales y de bibliotecas populares por provincia (2011)…………............................................................................ pág. 74 Tabla 5: Número de Bibliotecas populares por provincia y cada 100.000 habitantes (2011) …………………………............................................ pág. 78 Tabla 6: Distribución de las Bibliotecas por zonas (1996 y 2010)............................... pág. 79 Tabla 7: Distribución de Bibliotecas populares por provincias................................... pág. 128 Tabla 8: Antigüedad de las Bibliotecas encuestadas.................................................... pág. 144 Tabla 9: Porcentaje de Bibliotecas existentes por provincia y porcentaje de respuestas…………………………………………………………………..…….. pág. 145 Tabla 10: Bibliotecas según el tamaño de la población dónde están ubicadas........... pág. 146 Tabla 11: Bibliotecas según el nº de horas de apertura semanales……………............ pág. 147 Tabla 12: Formas de financiación de las bibliotecas................................................... pág. 150 Tabla 13: Actividades que realizan las bibliotecas...................................................... pág. 155 Tabla 14: Número de socios de las Bibliotecas............................................................ pág. 156 Tabla 15: Direcciones de las Delegaciones Federativas Provinciales de Bibliotecas Populares.................................................................................................... pág. 209 ÍNDICE DE GRÁFICOS Gráfico 1: Evolución del número de Bibliotecas populares en Argentina: 1870-2011…………………………………………………………….... pág. 51 Gráfico 2: Población de Argentina desde 1869 a 2010............................................... pág. 51 Gráfico 3: Articulación política, técnica y administrativa del programa BERA......... pág. 68 Gráfico 4: Organigrama de la “Biblioteca Pública Municipal y Popular Dr. Ermes Desio”.............................................................................. pág. 72 Gráfico 5: Relaciones entre diferentes organismos en materia bibliotecaria en la Provincia de Santa Fe............................................................................. pág. 89 Gráfico 6: Evolución presupuestaria de la CONABIP de 2003 a 2010…………….... pág. 102 Gráfico 7: Distribución de Bibliotecas por provincia................................................. pág. 144 Gráfico 8: Bibliotecas según el tamaño de la población dónde están ubicadas......... pág. 146 Gráfico 9: Bibliotecas según número de horas de apertura semanales...................... pág. 147 Gráfico 10: Bibliotecas según los objetivos principales del servicio ofrecido…........ pág. 148 Gráfico 11: Bibliotecas que poseen “Personería Jurídica”....................................... pág. 149 Grafico 12: Bibliotecas registradas en CONABIP...................................................... pág. 149 Gráfico 13: Formas de financiación de las bibliotecas............................................... pág. 150 Gráfico 14: Tipo de organización o dependencia de la Biblioteca............................. pág. 151 Gráfico 15: Relaciones de las Bibliotecas Populares con otras Bibliotecas.............. pág. 152 Gráfico 16: Objetivos de las relaciones con otras Bibliotecas................................... pág. 152 Gráfico 17: Bibliotecas según sus relaciones con otras instituciones........................ pág. 153 Gráfico 18: Tipo de organizaciones o instituciones con las que colaboran las Bibliotecas................................................................................ pág. 154 Gráfico 19: Idea General sobre los servicios que presta la Biblioteca...................... pág. 155 Gráfico 20: Adaptación de las actividades a las necesidades de la comunidad......... pág. 156 Gráfico 21: Usuarios de las Bibliotecas según sus edad............................................ pág. 157 Gráfico 22: Grupo mayoritario de usuarios según el género..................................... pág. 157 Gráfico 23: Atención a usuarios con necesidades específicas.................................... pág. 158 Gráfico 24: Para que se utilizan la/s computadora/s que hay en la Biblioteca.......... pág. 159 Gráfico 25: Bibliotecas que disponen de conexión a Internet..................................... pág. 160 Gráfico 26: Bibliotecas que imparten talleres de computación.................................. pág. 160 Gráfico 27: Utilidades y contenidos de los sitios en Internet de las Bibliotecas........ pág. 161 Gráfico 28: Opinión del Bibliotecario sobre la necesidad de la computadora.......... pág. 162 Introducción 8 1. INTRODUCCIÓN Actualmente vivimos un contexto de crisis mundial del sistema capitalista, con un ejemplo claro de sus consecuencias en los ajustes económicos llevados a cabo por muchos gobiernos europeos, principalmente en las áreas sociales y culturales, que en el caso de España comienzan a sentirse de manera flagrante (Gómez-Hernández, J.A., 2011). Dentro de este marco, por el contrario, algunos países de América Latina consolidan en formas diversas Estados más sólidos, con un fortalecimiento de la economía social. En el caso de Argentina, tras la crisis del 2001. En ambas latitudes la transformación social se está dando (aunque no en el mismo sentido), y el acceso al conocimiento se presenta no solo como un factor clave en este proceso sino como la transformación en sí misma, ya que estamos inmersos en la denominada “Sociedad del conocimiento” (Castells, 1997, Chaparro, 2001, Valenti López, 2002), dónde la información representa poder, para entender el pasado y reconstruir identidades, para entender el presente, para solucionar problemas y en definitiva para generar bienestar y desarrollo, siendo la base de la educación, el conocimiento y la formación y constituyendo los cimientos de la igualdad, la libertad, la solidaridad y la comprensión (Civallero, 2006) Es por ello que la Biblioteca pública como “lugar” de acceso al conocimiento de todos los ciudadanos sin exclusión alguna, ha sido desde siempre gestora de esa fuerza transformadora y se concibe como uno de los pilares principales de sostenimiento del nuevo paradigma social, representando el papel de mediación entre la comunidad y su saber. El rol social de la Biblioteca y el interés por este aspecto en la Bibliotecología se ve reflejado desde hace unos años en los documentos emanados de organizaciones bibliotecarias internacionales (IFLA, 1998; 2000; 2001; 2002; 2005; UNESCO, 1985; 1994). Introducción 9 La tercera versión del “Manifiesto de la Biblioteca Pública” publicada por UNESCO en 1994, recalca el principio de que la Biblioteca esté abierta a todos; rechaza cualquier forma de discriminación social; hace recaer en la Biblioteca Pública una relevante función legal y social en la promoción de la igualdad de oportunidades. (http://www.unesco.org/webworld/libraries/manifestos/libraman_es.html) El “Manifiesto de Alejandría” (IFLA, 2005) adoptado en la Biblioteca de Alejandría, Egipto, el 11 de Noviembre de 2005, expresa lo siguiente: “Las bibliotecas y los servicios de información contribuyen a la adecuada puesta en práctica de una Sociedad de la Información incluyente. Capacitan para la libertad intelectual dando acceso a información, ideas y obras de imaginación en cualquier medio y por encima de fronteras. Ayudan a conservar los valores democráticos y los derechos civiles universales con imparcialidad y oponiéndose a cualquier forma de censura. La función exclusiva de las bibliotecas y servicios de información consiste en responder a las cuestiones y necesidades de las personas. Esto […] hace que las bibliotecas y servicios de información resulten vitales para una Sociedad de la Información abierta y democrática. Las bibliotecas son esenciales para una ciudadanía bien informada y un gobierno transparente, así como para la implantación del gobierno electrónico. También crean capacidad entre los ciudadanos con la promoción de la alfabetización informacional y dando apoyo y formación en el uso eficaz de los recursos de información, incluidas las tecnologías de la información y comunicación. Esto resulta especialmente crítico para la promoción de la agenda para el desarrollo, porque los recursos humanos son fundamentales para el progreso económico. De esta forma las bibliotecas contribuyen de manera significativa a afrontar la brecha digital y las desigualdades de información resultantes. Ayudan a hacer realidad las Metas de Desarrollo para el Milenio, incluyendo la reducción de la pobreza. Las bibliotecas harán muchas más cosas con inversiones modestas. […] Justificación y Objetivos 16 Las Bibliotecas populares en Argentina desarrollan su labor actualmente bajo estas condiciones y posiblemente son estas mismas condiciones las que han posibilitado su conservación durante 140 años y las que han marcado su carácter y han definido sus servicios, y desde esta realidad surge nuestra inquietud de analizar cómo se han adaptado, qué servicios prestan y qué actividades realizan actualmente que puedan contribuir a salvar la brecha social y así también la brecha digital. Las Bibliotecas Populares al estar financiadas fundamentalmente con recursos propios de las personas que las crean, las mantienen y las utilizan deben estar continuamente modificándose y adaptándose a la situación personal y económica de su sustento, sin olvidar además que desde su creación han estado expuestas a los vaivenes políticos, económicos y sociales del país, lo que ha llevado a muchas de ellas a su desaparición o cierre, mientras que otras han logrado adaptarse y sobrevivir. El proceso de adaptación ha tenido en algunos casos resultados más “ortodoxos”, desde el punto de vista técnico y profesional, y en otros la Biblioteca ha adaptado sus servicios a las necesidades básicas de la población, convirtiéndose en centros comunitarios que, aunque conservan el nombre de Biblioteca Popular, posiblemente desde la óptica bibliotecaria más “purista”, podrían considerarse más cercanos a otro tipo de organizaciones dedicadas a los Servicios Sociales, lúdicos o a una ONG. Es desde estos últimos casos dónde surge la necesidad de análisis, dado que desde la teoría se muestran como verdaderos referentes de la democratización del acceso a la información, al conocimiento y a la cultura y estandartes de la lucha contra la desigualdad y la exclusión. Para llevar a cabo este análisis se hace necesario un estudio de campo que nos aporte información para contrastar lo que se intuye, que las Bibliotecas Populares son instrumentos sustanciales en la vida diaria de las comunidades, y que en ellas no sólo se accede a la información, sino que también en muchas ocasiones se accede a los recursos esenciales para la vida, y en su espacio los integrantes de la comunidad interactúan poniendo de manifiesto lazos de integración, armonía y compromiso social. Justificación y Objetivos 17 Y por último, estudiar el papel actual de las Bibliotecas Populares como agentes promotores de transformación social, cuando conoces algunos casos concretos, es una deuda profesional y personal con estas organizaciones y con sus Bibliotecarios. Más allá de los estudios que se hayan hecho sobre sus colecciones, su nivel de informatización, su financiación, etc., se hace necesario realizar un análisis desde el punto de vista social, para mostrar la importante labor que realizan estas Bibliotecas y sus Bibliotecarios para transformar la sociedad excluyente en una inclusiva, y para promover el desarrollo social y cultural de toda la comunidad y contribuir así a mejorar la calidad de vida de las personas. Esta labor no se hace, en muchas ocasiones, desde la colección y los servicios propios de una Biblioteca, sino desde el compromiso y la solidaridad con la comunidad y sus problemas, adaptándose siempre a sus necesidades y al contexto. Considerándose que este aspecto no ha sido puesto de manifiesto en otros estudios anteriores, en toda su amplitud, surge la inquietud de realizar este estudio, para mostrar que detrás de la expresión “Biblioteca Popular” hay una labor encomiable de todas las personas que las crean y las atienden y que están en la “trinchera”, como indica Civallero (2006). Justificación y Objetivos 18 2.2. Objetivos Objetivo general El objetivo del presente trabajo es conocer los servicios de carácter social y cultural que prestan en la actualidad las Bibliotecas Populares Argentinas con el fin de analizar el papel que desempeñan junto a otras instituciones en pos de transformar la sociedad hacia una más justa, igualitaria e inclusiva. Objetivos específicos o Describir el contexto socio-político y económico en el que se crean y se desarrollan las Bibliotecas populares en Argentina. o Conocer las características específicas de las Bibliotecas populares, su gestión y financiación como asociación civil, las instituciones y organizaciones que les dan soporte y la legislación y normas que les afectan. o Ubicar el lugar que ocupan las Bibliotecas Populares dentro del sistema Bibliotecario en Argentina. o Identificar los grupos de población que se benefician de sus servicios. o Analizar los servicios que prestan a usuarios con características especiales (discapacitados, con problemas socioeconómicos, internados en instituciones, que viven en zonas alejadas, marginados, pertenecientes a grupos culturales, étnicos o lingüísticos minoritarios, etc.). o Conocer las actividades de índole cultural, artística o lúdica que realizan. o Obtener información sobre los cursos y talleres de capacitación laboral que realizan. o Comprobar si realizan actividades relacionadas con la salud y el medio ambiente. Contexto: historia y situación actual de Argentina 19 3. CONTEXTO: HISTORIA Y SITUACIÓN ACTUAL DE ARGENTINA Se puede considerar que el papel que desempeñan las Bibliotecas es el resultado de las condiciones específicas de cada contexto histórico y social en el que surgen y con el que conviven, donde las necesidades sociales de esos contextos están latentes dentro de los propios documentos y dentro de la Biblioteca como organización, de tal modo que sirvan al mismo tiempo para construir ese mismo modelo histórico y social, así como para entender esta sociedad y su historia. (Fernández Abad, 2006). Es por ello que rastrear los orígenes de las Bibliotecas Populares en Argentina y analizar su función social nos obliga indefectiblemente a considerar el proceso de conformación del Estado Argentino y a conocer la situación actual del país, ya que las Bibliotecas como instituciones de la sociedad han ido adaptándose y modificado su quehacer respecto a las necesidades de la sociedad en cada momento histórico. HISTORIA A continuación repasamos las etapas más transcendentales en la conformación del Estado Argentino: CRONOLOGÍA Primeros pobladores Hace más de 12.000 años que los primeros grupos humanos ocuparon el actual territorio Argentino, estos pobladores procedían de Asia. A principios del siglo XVI, a la llegada de los españoles, la población de argentina estaba formada por más de 300.000 personas de diferentes culturas indígenas. Muchos de estos pueblos fueron exterminados casi en su totalidad, y los que resistieron la colonización (Guaraníes, Tobas, Wichís, Mapuches, etc.) hoy día continúan luchando por sus derechos, ya que desde la mitad del siglo XIX han sido sometidos por parte del Estado a un deliberado proceso de invisibilización. (Bartolomé, 2004). Contexto: historia y situación actual de Argentina 20 1536-1580 Fundación la ciudad de Santa María de los Buenos Ayres: en 1536 por Don Pedro de Mendoza y en 1580 por Juan de Garay. La ciudad formó parte del Virreinato del Perú como el resto de ciudades de lo que hoy es Argentina. 1776-1807 En 1776 Argentina dejó de pertenecer al Virreinato del Perú y pasó al recién creado Virreinato del Río de la Plata. Buenos Aires se convirtió en un gran puerto comercial por sus exportaciones, a pesar de las prohibiciones de España. En 1806 y 1807 se produjeron dos invasiones inglesas, que fueron rechazadas por milicias de criollos y españoles. Las milicias se transformaron en centros de discusión política. 1808-1810 Con una España muy debilitada, el 25 de mayo de 1810 se forma la Primera Junta de gobierno, que puso fin al período virreinal. Mariano Moreno, secretario de la Junta sentó las bases de la independencia. Bajo su gobierno se crea la primera Biblioteca Pública que se convertiría años más tarde en la Biblioteca Nacional. 1810-1819 Entre 1810 y 1819 se vive un clima de gran inestabilidad política. Se suceden varios gobiernos y se debe hacer frente a la guerra contra España. El 9 de julio de 1816 se proclamó la independencia y se rompían definitivamente los vínculos con la monarquía española. En 1819 se dictó una constitución centralista. 1819-1829 A partir de 1819 se definen dos tendencias políticas: los partidarios de las autonomías provinciales, y los partidarios del poder central de Buenos Aires. Las disputas desembocaron en una larga guerra civil. A partir de 1820, cada provincia se gobernará por su cuenta. La principal beneficiada por la situación será Buenos Aires, al ser la provincia más rica por su puerto comercial. Contexto: historia y situación actual de Argentina 21 1829-1852 En 1829 Juan Manuel de Rosas asumió la gobernación de Buenos Aires ejerciendo una enorme influencia sobre todo el país. A partir de entonces y hasta su caída en 1852, retendrá el poder en forma autoritaria, persiguiendo duramente a sus opositores y censurando a la prensa, aunque contando con bastante apoyo de algunos sectores. 1852-1880 En 1852, Justo José de Urquiza derrotó a Rosas, y en Mayo de 1853 sancionó la Constitución Nacional. El golpe de estado, conocido como la "Revolución del 11 de Septiembre de 1852” dejó al país dividido en dos durante casi diez años: por un lado el Estado de Buenos Aires, y por otro la Confederación, (conformada por el resto de las provincias con capital en Paraná). En septiembre de 1861 Bartolomé Mitre derrotó a Urquiza y unificó al país bajo la tutela de Buenos Aires, y gobernó el país hasta 1868. A este Gobierno le sucedió el de Domingo F. Sarmiento (1868-1874) y Nicolás Avellaneda (18741880), quienes concretaron la organización institucional del país fomentando la educación, la agricultura, las comunicaciones, los transportes, la inmigración y la incorporación de la Argentina al mercado mundial como proveedora de materias primas y compradora de manufacturas. Es importante, en esta etapa histórica, la figura de Domingo F. Sarmiento, respecto de la educación y las bibliotecas populares. 1880-1890 En 1880 llegó al poder el general Julio A. Roca, consolidando el modelo económico agroexportador y el modelo político conservador que excluía a la mayoría de la población de la vida política. Se incrementaron notablemente las inversiones inglesas y creció la deuda externa. A partir de la crisis de 1890 surgieron las oposiciones al régimen. Por el lado político, la Unión Cívica Radical luchaba por la limpieza electoral y contra la corrupción, mientras que, por el lado social, el movimiento obrero peleaba por la dignidad de los trabajadores desde los gremios socialista y anarquista. Contexto: historia y situación actual de Argentina 22 1890-1915 La lucha radical, expresada en las revoluciones de 1893 y 1905, y el creciente descontento social, llevarán a un sector de la clase dominante a impulsar una reforma electoral. En 1912, el presidente Roque Sáenz Peña logró la sanción de la ley que lleva su nombre y que establece el voto secreto y obligatorio, aunque con notables exclusiones (como las mujeres). 1916-1930 La aplicación de Ley Sáenz Peña significó la llegada del radicalismo al gobierno. Los radicales gobernarán el país entre 1916 y 1930 con diferentes presidentes que impulsarán importantes cambios tendientes a la ampliación de la participación ciudadana, la democratización de la sociedad, la nacionalización del petróleo y la difusión de la enseñanza universitaria. El período no estuvo exento de conflictos sociales por parte de los trabajadores. Algunas de sus protestas, como la de la Semana Trágica y la de la Patagonia, fueron duramente reprimidas con miles de trabajadores detenidos y centenares de muertos. 1930-1942 El 6 de septiembre de 1930 los generales José Félix Uriburu y Agustín P. Justo encabezaron un golpe de estado, y expulsaron del gobierno a Yrigoyen inaugurando un período caracterizado por la exclusión política de las mayorías. En 1933 se firmó el Pacto Roca-Runciman con Inglaterra, que aumentó enormemente la dependencia Argentina con ese país. En este periodo se sucedieron los gobiernos conservadores que beneficiaron con sus políticas a los grupos y familias más poderosas del país. 1943-1955 En 1943 un grupo de militares dio un golpe de estado y derrocó al presidente Castillo. Dentro de este grupo de militares estaba el coronel Juan Domingo Perón. El apoyo popular a Perón lo llevará al gobierno en las elecciones de 1946, y se mantuvo en el poder hasta 1955. Perón impulsará una política que combinaba el impulso del desarrollo económico con el desarrollo social. Contexto: historia y situación actual de Argentina 23 1955-1973 En 1955 un nuevo golpe militar derrocó a Perón, quien marchó al exilio. A partir de entonces y hasta 1973, los peronistas no podrán votar por su partido. En ese período habrá dos presidentes civiles que intentarán impulsar el desarrollo nacional y poner fin a la proscripción del peronismo, pero ambos serán derrocados por golpes militares. El golpe del 1966, llamado “Revolución Argentina”, se prolongó en el poder por siete años hasta que la presión popular expresada en violentas protestas y la aparición de grupos guerrilleros, obligó a los militares a llamar a elecciones el 11 de marzo de 1973, en las que el candidato peronista, resultó electo. 1973-1976 Entre 1973 y 1976 gobernó nuevamente el peronismo con cuatro presidentes diferentes, quienes intentaron retomar algunas de las medidas sociales del primer peronismo. Los conflictos internos del movimiento peronista y la guerrilla, sumados a la crisis económica mundial de 1973 y la muerte de Perón en 1974, terminaron con un nuevo golpe militar. 1976-1983 La dictadura militar gobernó el país de 1976 a 1983, con el respaldo de grandes grupos económicos nacionales, bancos internacionales y organismos como el Banco Mundial y el FMI. La dictadura militar dejó miles de muertos y desaparecidos, centenares de miles de exiliados, la derrota del ejército argentino en Malvinas, la multiplicación de la deuda externa por cinco, la destrucción de gran parte del aparato productivo nacional y de la infraestructura social y cultural, así como la quiebra de la totalidad de las empresas públicas, principalmente debido a la corrupción de sus directivos. 1983-1989 Desde 1983, el país vive en democracia. De 1983 a 1989 el País está regido por el Gobierno de Raúl Alfonsín. La gestión de Alfonsín es conocida principalmente por la realización del Juicio a las Juntas, así como también por la formación del MERCOSUR. Contexto: historia y situación actual de Argentina 24 1989-1999 En 1989, Alfonsín entregó el mando a Carlos Saúl Menem de forma anticipada, en medio de un proceso hiperinflacionario. Carlos Menem que gobernó desde mayo 1989 a 1999, desarrolló una política de privatizaciones. Esta política generó una breve etapa de bienestar (19911995), pero concluyó con una profunda crisis que generó desocupación y aumentó notablemente la deuda externa. En 1999 fue sucedido por Fernando de la Rúa. 1999-2003 La crisis El mandato de Fernando de la Rúa debía finalizar en 2003, pero de la Rúa renunció al cargo el 20 de diciembre de 2001, debido a las numerosas protestas sociales originadas por la grave crisis económica que padecía Argentina en ese momento. Los episodios de los últimos días de diciembre de 2001 dejaron varios muertos y muchos heridos. La crisis económica dejó un alto porcentaje de la población en situación de pobreza y sin hogar. La sociedad dejó de creer en la clase política y se organizó a través de Asambleas Ciudadanas en las que se tomaban decisiones y se organizaban para afrontar los problemas más inminentes de abastecimiento y supervivencia. La sociedad establece y pone en circulación una nueva moneda para hacer transacciones por medio de trueque. Desde que Fernando de la Rúa renunció al cago el 20 de diciembre fue reemplazado por diversos presidentes hasta que finalmente Eduardo Duhalde asumió la presidencia en 2002 2002-2011 El mandato de Eduardo Duhalde finalizó con las elecciones de 2003, ganadas por Néstor Carlos Kirchner y cuyo mandato se extendió desde el 25 de mayo de 2003 hasta el 10 de diciembre de 2007, al que sucedió su esposa Cristina Fernández de Kirchner, quien gobierna actualmente, ganando las elecciones de 2011 con una amplía mayoría. Muchas de las consecuencias de la grave crisis del 2001 se siguen sufriendo hoy día, las asambleas ciudadanas creadas en ese tiempo, siguen manteniendo lazos y compartiendo problemas. Contexto: historia y situación actual de Argentina 25 SITUACIÓN ACTUAL DE ARGENTINA Territorio y población TERRITORIO: De acuerdo al Censo 2010, elaborado por INDEC y presentado el 27 de octubre de 2010 (http://www.censo2010.indec.gov.ar/), Argentina ocupa una extensión de 2.780.400 Km2 (excluyendo los territorios de Islas Malvinas, Islas Orcadas del Sur, e Islas Australes). El territorio de Argentina está dividido en 24 jurisdicciones (23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires): Buenos aires, Catamarca, Chaco, Chubut, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, La Pampa, La Rioja, Mendoza, Misiones, Neuquén, Río Negro, Salta, San Juan, San Luís, Santa Cruz, Santa Fe, Santiago del Estero, Tierra del Fuego, Tucumán y Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). POBLACIÓN: En las 23 provincias y CABA reside una población total de 40.117.096 habitantes (20.593.330 mujeres y 19.523.766 varones). Buenos Aires es la provincia más poblada con 18.515.235 habitantes, divididos entre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (2.890.151 habitantes), los 24 partidos del Gran Buenos Aires (9.916.715 habitantes) y el interior de la Provincia de Buenos Aires (5.708.369 habitantes). La densidad media de población es de 14,4 habitantes/Km2. No obstante podemos encontrar diferencias extremas, como la provincia de Tierra de Fuego que tiene una densidad media de población de 5,9 habitantes/Km2, mientras que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires es de 14.450,8 habitantes/Km2 y de 2.694,8 habitantes/Km2 en los partidos del Gran Buenos Aires. Las provincias con más densidad de población, a excepción de Buenos Aires, son Córdoba (20 habitantes/Km2), Misiones (37 habitantes/Km2), Santa Fe (24 habitantes/Km2) y Tucumán (64,3 habitantes/Km2). En todos los casos la mayor parte de la población reside en las áreas urbanas y concretamente en las capitales de provincia. Marco teórico: delimitación conceptual de “Biblioteca Popular” y “Transformación social” 32 protección y fomento del Estado. Las bibliotecas populares son fruto de la libre iniciativa privada que las sostiene con las cuotas de sus adherentes, se gobiernan con autonomía, debiendo únicamente rendir cuentas de los subsidios percibidos y someterse a la fiscalización técnica y vigilancia de la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares, Organismo creado por la ley 419 de 1870” (Buonocore, 1976, p. 83). Por su parte la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP, 2011) la define del siguiente modo: “Una biblioteca popular es una asociación civil autónoma creada por la iniciativa de un grupo de vecinos de una comunidad. Ofrece servicios y espacios de consulta, expresión y desarrollo de actividades culturales, de la lectura y de extensión bibliotecaria en forma amplia, libre y pluralista. Las bibliotecas populares son dirigidas y sostenidas principalmente por sus socios y brindan información, educación, recreación y animación socio-cultural, por medio de una colección bibliográfica y multimedial general y abierta al público.” En la Wikipedia (http://es.wikipedia.org/wiki/Biblioteca_popular) encontramos la siguiente definición: “Biblioteca Popular es el término oficialmente utilizado en Argentina para designar a una asociación civil autónoma cuyo nombre es equivalente a la expresión inglesa "public library" que se utiliza para los países anglosajones. La diferencia, en el caso de Argentina, es que la biblioteca popular es administrada por una Comisión Directiva cuyos miembros son civiles autoconvocados, mientras que la biblioteca pública es solventada por el Estado.” Marco teórico: delimitación conceptual de “Biblioteca Popular” y “Transformación social” 33 4.1.3. ¿Es la Biblioteca Popular una Biblioteca Pública?: Con lo expresado hasta el momento estamos en condiciones de responder a esta pregunta en términos generales, indicando que la diferencia clara entre una Biblioteca Pública y una Popular radica principalmente en quién decide su creación y en quién recae la responsabilidad de su financiación y su gestión. Esto se puede ver con más claridad en el Manifiesto de la UNESCO sobre la Biblioteca pública (UNESCO, 1994) El manifiesto de la IFLA y la UNESCO en su apartado “Financiación, legislación y redes” indica que: “La Biblioteca pública ha de ser, por principio, gratuita. La biblioteca pública es responsabilidad de las autoridades local y nacional. Debe regirse por una legislación específica y estar financiada por los gobiernos nacional y local. Ha de ser un componente esencial de cualquier estrategia a largo plazo para la cultura, la provisión de información, la alfabetización y la educación.” Según lo expuesto en este Manifiesto, la Biblioteca Popular no sería una Biblioteca Pública en cuanto que no es responsabilidad de las autoridades local o nacional, sino de las comunidades o asociaciones de vecinos que deciden su creación, se responsabilizan de su financiación y establecen su política y funciones. Estas Bibliotecas no están regidas por una legislación específica, en cuanto que sus promotores tienen potestad para estar o no bajo el amparo de la legislación o para beneficiarse del apoyo técnico y material de la Comisión Protectora y tampoco están financiadas por los gobiernos nacional o local, aunque reciban de estos apoyo o subvenciones, ya que su principal fuente de financiación se genera en la propia comunidad, y por lo tanto no dependen del Estado como en el caso de las Bibliotecas Públicas. Marco teórico: delimitación conceptual de “Biblioteca Popular” y “Transformación social” 34 Lo que tienen en común las Bibliotecas Populares con las Bibliotecas Públicas es que ambas ofrecen colecciones de carácter general y que están abiertas a todo público, sin exclusión alguna. Aunque las funciones de ambas son prácticamente idénticas, se diferencian entre sí en el tipo de administración, que es privada en las populares y estatal u oficial en las públicas. (Dobra, 1995). Asimismo, las Bibliotecas Populares nunca son creadas por iniciativa oficial, como lo son las públicas, sino que son creadas por un conjunto de habitantes de determinada localidad, por lo tanto están muy arraigadas a las características de la comunidad y sus necesidades. A modo de resumen sobre la diferencia entre las bibliotecas populares y las bibliotecas públicas, aportan gran claridad las palabras de Claudia Laudano (2008, p.65), que lo expresa del siguiente modo: “ […] cabría explicar la distinción realizada entre bibliotecas «populares» y «públicas». Si bien ambas serían consideradas «públicas» por la condición de accesibilidad, en tanto que abiertas al público en general; existen diferencias en cuanto a los modos de financiamiento y administración de las instituciones. Por un lado, las bibliotecas públicas son de exclusiva responsabilidad del Estado en su funcionamiento y administración. Esto implica, entre otras cuestiones, que tienen garantizada una partida presupuestaria del Estado (nacional, provincial o municipal), que las decisiones son tomadas por funcionarios designados dentro del sistema de la administración pública y que éstos siguen sus lineamientos y reglamentaciones. En cambio, las denominadas bibliotecas «populares» son autónomas, sostenidas y administradas por vecinos/as de un barrio o localidad, mediante una comisión directiva elegida en asamblea de socios/as, que define lineamientos y prioridades. Respecto del financiamiento, conviven diferentes formas: algunas reciben uno o más subsidios de los organismos responsables a nivel nacional, provincial y/o municipal (…); mientras que otras dependen Marco teórico: delimitación conceptual de “Biblioteca Popular” y “Transformación social” 35 exclusivamente del sistema de aportes de socios-as y de recursos obtenidos por servicios brindados.” 4.1.4. ¿Qué entendemos por “Transformación social”? No existe una definición universalmente aceptada de “transformación social”, y esta puede entenderse desde dos puntos de vista muy diferentes. Padrón Guillén (2004) en un trabajo sobre Investigación y transformación social, nos ofrece algunas claves para delimitar el concepto, y así poder determinar el sentido en el que se utiliza en este trabajo. Sus palabras al respecto son: “Desde un lado puede decirse que ‘Transformación Social’ equivale al logro de los objetivos de la clase de los privilegiados, de las oligarquías, de los monopolios y oligopolios económico-comerciales y de quienes, aun no perteneciendo a esas clases, las admiran, las apoyan y las defienden, bajo la firme esperanza de alguna vez llegar a pertenecer a ellas.” […]. “Por otro lado podríamos decir que ‘Transformación Social’ equivale a la reducción de las desigualdades y exclusiones, al incremento de la justicia social y a la redistribución de la riqueza y de las experticias, en cuyo caso entenderíamos la “Investigación” como un proceso de producción de conocimientos y de tecnologías que comienza en las necesidades de las grandes masas desposeídas y termina en soluciones teóricas y aplicativas que puedan ser aprovechadas por los núcleos de decisión a favor del mejoramiento de los estándares de vida de esas mismas clases desposeídas.” (Padrón Guillén, 2004) Desde cualquiera de las dos visiones creemos que la Biblioteca al igual que la investigación, tiene un papel en el proceso de transformación social, siempre que hablemos de Biblioteca en general como lugar de acceso al conocimiento. Marco teórico: delimitación conceptual de “Biblioteca Popular” y “Transformación social” 36 No obstante, en la primera definición de “Transformación social”, la Biblioteca Pública no es imprescindible en el proceso, ya que los sectores de población acomodados y con estudios medios o superiores suelen poseer “capital cultural”, al tener garantizado el acceso a la educación y además su posición les proporciona, a lo largo de la vida, una relación constante con las fuentes de información y la cultura; ya sea desde las instituciones públicas, o desde el ámbito privado, al tener la posibilidad de adquirir bienes y servicios informativos y culturales (libros, acceso a Internet, cine, televisión por cable, etc.), para cubrir sus necesidades en estos aspectos. (Gómez Hernández, 2007). Por tanto, es desde la segunda definición de “Transformación social” donde la Biblioteca Pública, al igual que la investigación, juega un papel importante, ya que permite el acceso de todas las personas al conocimiento, independientemente de su raza, edad, sexo, religión, nacionalidad, idioma o condición social (UNESCO, 1994); prestando un servicio esencial para aquellos grupos que no tienen posibilidad de adquirir, o acceder por otras vías a la información, educación, cultura u ocio. Esta doble dimensión del concepto “Transformación social” dificulta el análisis de la función de la Biblioteca Popular como agente promotor de “transformación social”, ya que previamente debemos plantearnos cuál es el modelo de sociedad que se transforma y cuál es el modelo resultante que imaginamos, cuáles son los valores fundamentales que están cuestionados en la sociedad actual, y cuáles serán las nuevas formas de concebir la vida y de producir, distribuir y consumir los bienes económicos (Carrizo, 1995, p.7). Una vez establecidos los puntos, inicial y final del proceso, es cuando se analiza en qué medida la Biblioteca Popular participa o puede participar en este asunto. Se considera que la Biblioteca participará más activamente del proceso de transformación social a través de las actividades tradicionales de extensión cultural y extensión bibliotecaria, ya que son por esencia las actividades en las que Comunidad y Biblioteca interactúan más activamente y desde las que se puede observar mejor como la Biblioteca contribuye a mejorar o enriquecer vida de la comunidad. Sin olvidar, por supuesto, su labor desde los servicios relacionados estrictamente con la lectura. Marco teórico: historia de las Bibliotecas Populares en Argentina 37 4.2 Historia de las Bibliotecas Populares en Argentina El origen de las Bibliotecas Populares está ligado al nombre de Domingo Faustino Sarmiento, que fue presidente de la nación de 1868 a 1874. Sarmiento pensaba que la evolución de la sociedad argentina hacia estilos de vida semejantes a los de los países del Norte dependía de la implantación de un sistema de educación popular. Del mismo modo pensaba que no podía haber una educación popular y permanente sin un programa de Bibliotecas populares que difundieran el libro y la lectura en todo el país (Ríos, 1995). El proceso civilizatorio del país debía tener sus pilares en una cultura basada en la escuela y el libro como dispositivos universales (Caneva, 2010). En el mes de julio de 1870 el entonces Presidente de la Nación, Domingo Faustino Sarmiento y su Ministro de Instrucción, el Dr. Nicolás Avellaneda, enviaron al Congreso de la Nación el proyecto de creación de la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares. El 23 de septiembre de 1870 se sanciona la Ley 419 (Anexo 1) que crea la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares para que fuera la “responsable del fomento, la inspección y la inversión de los fondos destinados a las bibliotecas populares a establecerse bajo su amparo como asociaciones de particulares, en ciudades, villas y demás centros de población de la República”. (Ríos, 1995) La Ley 419 fue reglamentada el 29 de octubre de 1872, esta reglamentación completó el espíritu del proyecto y designó las primeras autoridades de la Comisión (Ríos, 1995). De este modo, el sistema educativo diseñado por Sarmiento quedó conformado por todas las instituciones que se ocupaban de la instrucción básica y primaria de la población, incluyendo casas cuna, asilos, escuelas de artes y oficios, escuelas normales y Bibliotecas Populares. Marco teórico: historia de las Bibliotecas Populares en Argentina 38 El General Domingo Faustino Sarmiento A pesar de la incuestionable labor del Presidente Sarmiento en pro de la educación popular a través de la creación de instituciones educativas y Bibliotecas populares, cuyos ideales permanecen en la mente y el imaginario de los argentinos, las ideas de Sarmiento difieren de la idea de educación para todos que tenemos hoy en día. Como se puede apreciar en su obra, Conflicto y armonías de las razas en América, Sarmiento mostraba ciertas actitudes xenófobas hacia algunos sectores de la población, a los que posiblemente no estaban dirigidos sus planes de educación para todos, en la obra anteriormente mencionada, afirma que los males de la época se derivan de la herencia española y de la mestización indígena: “la ignorancia de nuestras masas y la anarquía política, con sus secuelas de corrupción de las instituciones democráticas, el lento desarrollo económico y la penuria cultural, se derivaban de dos factores: la herencia española y la mestización indígena.” (Bravo, 1993) En la segunda parte, de la misma obra, expresa su idea de superioridad de los protestantes frente a los católicos: “[…] superioridad moral del mundo protestante sobre el mundo católico, superioridad que caracteriza el hábito del libre examen y un mayor cultivo de la dignidad personal, ofreciendo las condiciones necesarias para la práctica de las instituciones libres y del régimen democrático” (Bravo, 1993). No por ello, se ha de quitar mérito o credibilidad a la gran obra de Sarmiento en pro de la educación popular, ya que sus ideas expuestas anteriormente han sido expulsadas de la misión y visión de las Bibliotecas Populares hoy en día y prueba de ellos son las experiencias y puesta en marcha de Bibliotecas Populares dedicadas al rescate de las culturas originarías (Canosa, 2005y 2008; Civallero, 2004a, 2004b y 2004c). Marco teórico: historia de las Bibliotecas Populares en Argentina 39 Cronología de la formación de un sistema bibliotecario para las clases populares (CONABIP, 2011; Gutiérrez y Romero, 1989; Ríos, 1995; Romero, 2006; Sabor Riera, 1990) 1866 – 15 de abril Se funda en San Juan, ciudad natal de Domingo Faustino Sarmiento, la primera Biblioteca Popular bajo la denominación de “Biblioteca Popular Sociedad Franklin”. En 1865 un grupo de jóvenes intelectuales, amantes de los libros, se reunió y formó la “Sociedad Bibliófila de San Juan”. Uno de los precursores de la sociedad fue el joven Pedro D. Quiroga (quién fue posteriormente, en 1872 el Secretario y autoridad máxima de la primera Comisión Protectora de Bibliotecas Populares). El principal objetivo de la creación de la sociedad era la fundación de una biblioteca popular. La formación de la sociedad bibliófila, y su proyecto generó un importante compromiso y movimiento cultural en la provincia, que llegó incluso a los sanjuaninos residentes en la capital (Buenos Aires), que comenzaron a movilizarse para apoyar la iniciativa, y cuyo propósito les llevó a formar en 1866, la “Sociedad Auxiliar de la Biblioteca Pública de San Juan”. Gracias a la acción de la “Sociedad Bibliófila de San Juan” y al apoyo de la Sociedad Auxiliar, el 4 de mayo de 1866, el gobernador Camilo Rojo firmó el decreto que nombraba la Comisión Directiva para la formación de una biblioteca popular. Por la misma disposición el gobierno se comprometía a destinar una pequeña subvención a la institución sin intentar ningún otro tipo de injerencia. De esta manera, el 17 de junio del mismo año abrió sus puertas la Biblioteca de San Juan, que es considerada la primera institución de estas características en Argentina e incluso la primera biblioteca pública de Latinoamérica. Actualmente la Biblioteca se encuentra en pleno funcionamiento como se puede observar en la imagen. Marco teórico: historia de las Bibliotecas Populares en Argentina 40 1870 – Julio El Presidente de la Nación, Domingo Faustino Sarmiento y su Ministro de Instrucción, el Dr. Nicolás Avellaneda, envían al Congreso de la Nación el proyecto de creación de la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares. (Ley 419). 1870 - 23 de septiembre El 23 de septiembre de 1870 se sanciona la Ley 419 promovida por el Presidente Domingo Faustino Sarmiento, estableciéndose la creación de la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares, como organismo responsable del fomento y desarrollo de estas instituciones, así como de la inspección y la inversión de los fondos destinados a las bibliotecas populares que se establezcan bajo su amparo, constituidas como asociaciones de particulares en ciudades, villas y demás centros de población de la República con la finalidad de difundir el libro y la cultura en todo el País. Hoy día el 23 de septiembre se celebra en todo el país el día de las Bibliotecas Populares. 1872 Se reglamenta la Ley 419, publicado el 29 de octubre. En este año hay 106 Bibliotecas populares en todo el País. 1876 Se sanciona la Ley 800, firmada por Nicolás Avellaneda, que suprime la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares; asumiendo sus funciones y facultades la Comisión Nacional de Escuelas. Hasta 1908 no volverá a entrar en vigor de nuevo la Ley 419. En el año 1876 hay unas 200 bibliotecas populares en todo el país según Ríos (1995, p.14), aunque Sabor Riera (1974) las fija en 182. Esta rápida expansión, que se da hasta 1876, va seguida de un periodo marcado por un fuerte declive, llevando a muchas Bibliotecas Populares a cerrar sus puertas. En 1894 sólo subsistían 16, según Ríos (1995) esto es debido a que “se incurrió en el error fundamental: su dirección fue entregada a sociedades exclusivamente populares sin una acción constante de los poderes públicos”. Marco teórico: historia de las Bibliotecas Populares en Argentina 41 1884 Sanción de la Ley Nº 1420 de Educación Común, Laica y Obligatoria, en la que se le atribuyen al Consejo Nacional de Educación, funciones relativas a Bibliotecas Populares (v. el apartado 5. Marco legislativo > 5.1 Legislación de ámbito Nacional) 1894 Se reduce considerablemente el número de Bibliotecas Populares. Debido a diversas vicisitudes que sufrieron muchas de ellas, el número de Bibliotecas Populares llega sólo a dieciséis: cuatro en la provincia de Buenos Aires, una en Santa Fe, cinco en Entre Ríos, una en Corrientes, dos en San Luis, una en Catamarca y dos en Salta. (Ríos, 1995) 1908 Por la intervención del entonces Ministro de Instrucción Pública, Dr. Rómulo S. Naón, y la decisión del Presidente José Figueroa Alcorta, se restablece la Ley 419: “En cumplimiento de la Ley 419 de 23 de septiembre de 1870 créase una Comisión Protectora de Bibliotecas Populares nombrándose para constituirla a los señores doctores [...]” (Ríos 1995). El cambio de siglo renueva el movimiento bibliotecario de la mano de la organización obrera. 1910 Auge de las Bibliotecas Obreras, de origen socialista, anarquista y los círculos obreros católicos. Ese año existían en el país 191 Bibliotecas Populares (Ríos, 1995). 1911 La ley de Presupuestos establece los recursos de la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares, según la cual el prepuesto de la Comisión será el 5% del total de los subsidios y el importe de los premios de la Lotería Nacional no pagados. Posteriormente y de forma paulatina, estos recursos fueron cercenados y sus facultades limitadas por disposiciones sucesivas. Marco teórico: historia de las Bibliotecas Populares en Argentina 48 “La recuperación material y simbólica de la Biblioteca Vigil en Rosario sigue siendo una deuda pendiente del actual gobierno provincial, como de las anteriores administraciones. Al día de hoy, no existe voluntad política para devolver los bienes materiales y la actividad cultural y educativa que supo tener la Vigil en la década del 60 y 70.” (Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, 2011a) 1980 La Policía de Buenos Aires quema 24 toneladas de libros del Centro Editor de America Latina (CEAL). Esto representa la quema de más de un millón de libros. Camiones militares se llevan de la Editorial Universitaria de Buenos Aires (EUDEBA) 90.000 libros que nunca más aparecerán. 1986 - 7 de agosto Bajo el gobierno democrático de Raúl Alfonsín, el Poder Ejecutivo promulga la Ley 23.351 de Bibliotecas Populares (Anexo 2), que es sancionada por unanimidad de todos los legisladores y que sustituye a la Ley 419. Esta nueva Ley es la que otorga la denominación de Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Populares (CONABIP), que estará bajo la jurisdicción de la Secretaría de Cultura del entonces Ministerio de Justicia y Educación. 1989 Se reglamenta la Ley Nº 23.351 de bibliotecas populares, por Decreto Nº 1078/89 del Poder Ejecutivo Nacional. Ese año se contabilizan en todo el país 971 Bibliotecas Populares. 1990 Por el decreto 1932/90 se estableció el 23 de septiembre como Día de las Bibliotecas Populares, en recuerdo del día de promulgación de la Ley 419 en el año 1870. 1996 Se contabilizan 1.863 Bibliotecas Populares en todo el país. Marco teórico: historia de las Bibliotecas Populares en Argentina 49 1999 Más de 1.800 bibliotecas populares funcionan en forma activa en la Argentina (Dobra y Ríos, 1999, p.39). 2000 Hay 1921 Bibliotecas en todo el país. 2002 Se alcanza la cifra de 2000 bibliotecas. 2004 Hay 2.003 bibliotecas populares en todo el país. Desde el 2004 la CONABP recibe aportes adicionales por parte del Poder Ejecutivo Nacional 2006 Desde 2006 la inclusión de la CONABIP en el Presupuesto Nacional implicó por primera vez en su historia, una mayor distribución de sus recursos y su impacto en las Bibliotecas Populares. 2010 El número de Bibliotecas populares casi no ha crecido en los últimos 10 años. Se han ido creando nuevas bibliotecas, otras han ido desaparecido, contabilizándose en el año 2010 la cifra de 2010 Bibliotecas Populares en todo el país. 2011 A finales de 2011, el número total de Bibliotecas es de 2029. En diciembre de 2011, fecha en que se finaliza este trabajo, la actual presidenta de la CONABIP, María del Carmen Bianchi, que ejerce el cargo desde 2003, es elegida como diputada nacional, asumiendo este nuevo cargo el 10 de diciembre, fecha tras la cual el Poder Ejecutivo Nacional designará de acuerdo a la Ley 23351, una nueva autoridad que dirija la CONABIP durante los próximos dos años, con posibilidad de reelección. Marco teórico: historia de las Bibliotecas Populares en Argentina 50 A continuación resumimos en una tabla le evolución del número de Bibliotecas desde su creación hasta hoy día. Tabla 2: Evolución del número de Bibliotecas desde 1870 hasta 2011 Año Nº de Bibliotecas 1870 10 1872 106 1874 156 1876 200 1894 16 1895 34 1910 191 1914 170 1925 1012 1926 1177 1936 1477 1947 1508 1949 2406 1954 1623 1990 971 1992 1000 1995 1652 1996 1605 1998 1750 2000 1921 2002 2000 2004 2003 2010 2010 2011 2029 Fuente: Elaboración propia Datos tomados de: Dobra y Ríos (1999), CONABIP (1997 y 2011), Marcellini (1997); Ríos (1995), Sabor Riera (1974) Marco teórico: historia de las Bibliotecas Populares en Argentina 51 Con el objeto de comprobar si el desarrollo de las Bibliotecas Populares ha sido paralelo al incremento de población, en el mismo periodo, mostramos a continuación ambos gráficos: Gráfico 1: Evolución del número de Bibliotecas populares en Argentina: 1870-2011 Evolución Nº Bibliotecas 1870-2011 10 106 156 200 16 34 191 170 1605 1750 1921 2000 2003 2010 2029 1012 1177 1477 1508 2406 1652 1000 971 1623 0 500 1000 1500 2000 2500 3000 1870 1872 1874 1876 1894 1895 1910 1914 1925 1926 1936 1947 1949 1954 1990 1992 1995 1996 1998 2000 2002 2004 2010 2011 Año Nº Bibliotecas Fuente: Elaboración propia. Datos tomados de la tabla Gráfico 2: Población de Argentina desde 1869 a 2010 Fuente INDEC. Censo 2010 (http://www.censo2010.indec.gov.ar/) Marco teórico: historia de las Bibliotecas Populares en Argentina 52 Si comparamos el gráfico 1 de la evolución del número de Bibliotecas populares en Argentina, desde su creación hasta 2011, con el gráfico 2 que muestra la evolución del incremento de población desde 1869 hasta 2010, podemos observar que la línea de evolución del número de bibliotecas desde 1870 hasta 2011, no es paralela al incremento de población para el mismo periodo. Mientras que la población ha seguido un incremento regular, en el caso de las Bibliotecas no ha ocurrido lo mismo. Se observan periodos de decrecimiento muy marcados en la primera etapa de su historia (1876-1910) y en los años 1990-1992, así como un estancamiento en su desarrollo 2000 hasta 2011. Uno de los datos que más destaca son las 2.406 Bibliotecas Populares que había en el país en el año 1949, según Ríos (1995, p.20), si esto es así, significa que hace más de 60 años, había casi un 20% más de Bibliotecas Populares de las que hay hoy día, a finales de 2011. También podemos observar que desde el año 1876 hasta el año 1910 las Bibliotecas sufren un periodo de recesión, en este periodo se reduce considerablemente el número de Bibliotecas Populares, debido a las diversas vicisitudes que sufren muchas de ellas, llegando casi a desaparecer en 1894, cuando sólo existían 16 en todo el país. Otro dato a destacar es que en los 10 años que van desde el año 1990 al año 2000, las bibliotecas se duplican, pasando de 971 a 1921, en esos 10 años se crean casi 1000 Bibliotecas Populares en el país, mientras que desde el año 2000 al 2010 no hay un incremento apreciable, en estos 10 años únicamente se crean 89 Bibliotecas. Las razones para explicarnos este gran declive de las Bibliotecas Populares en los últimos 10 años, pueden ser muchas, pero algunas podrían estar relacionadas con factores como los siguientes: - Las consecuencias de la grave crisis económica sufrida en Argentina en 2001 Marco teórico: historia de las Bibliotecas Populares en Argentina 53 - Las diferentes formas de gestionar los recursos por parte de diferentes presidencias de la CONABIP (el periodo de 1993 a 2001 la CONABIP tuvo el mismo equipo directivo y de 2003 a 2011 otro distinto) - Por ser un modelo de Biblioteca en decadencia. - Por que las políticas públicas no les prestan la atención que deberían ya que no las consideran de su responsabilidad. No es el objetivo de este trabajo analizar las razones que llevan a la situación actual por la que atraviesan las Bibliotecas Populares, sino más bien poner de manifiesto lo importante de su función para alentar a los organismos, instituciones y a cualquier persona a colaborar en su fortalecimiento y desarrollo. Con respecto a si son o no un modelo en decadencia, tendríamos que hablar de los diferentes modelos de gestión que se dan en estas Bibliotecas, ya que al estar dirigidas por un grupo de personas y depender de su voluntad e iniciativa, no podemos hablar de un solo modelo de Bibliotecas, sino de tantos como opiniones y formas de pensar tienen las personas que las dirigen y las gestionan. Marco teórico: el sistema bibliotecario en Argentina 54 4.3. El sistema Bibliotecario en Argentina A pesar de los intentos realizados por muchos profesionales argentinos de la Bibliotecología para crear un “Sistema Federal de Servicios de Bibliotecas e información en Argentina”, en la actualidad no se dispone de legislación que ampare dicho sistema. Desde que en 1945 el Bibliotecario Carlos Víctor Penna señaló la necesidad de crear un “Sistema Federal de Servicios de Bibliotecas e Información” (Penna, 1945), los profesionales de la Bibliotecología en Argentina han realizado muchos esfuerzos por definir esta estructura Bibliotecaria a nivel Nacional, pero fue hasta 1995 cuando logró concretarse. En 1995, Carlos Víctor Penna junto a Josefa Emilia Sabor y otros profesionales del sector, sintieron la necesidad de impulsar un nuevo intento para que la República argentina contara con un Sistema de Información de cobertura nacional. Para hacer realidad este empeño y lograr que el proyecto llegara a los legisladores nacionales, muchos profesionales realizaron una importante labor de redacción del texto legislativo, que fue consensuado en tres mesas redondas y cuyo trabajo dio lugar a la versión final del “Anteproyecto de Ley sobre Creación del Sistema Federal de Servicios de Bibliotecas e Información” que se presentó y entregó a la Diputada Nacional, Señora Patricia Bullrich el 19 de abril de 1996, la cual se comprometió a llevarlo al Congreso de la Nación con le fin de convertirlo en Ley, lo antes posible (Penna, 1997; Fernández y Parada, 1998). Lo que se pretendía con este intento se resume con claridad en el artículo 2 de dicho Anteproyecto: “Art. 2) Para que la comunidad nacional esté adecuadamente informada, es obligación del Estado asegurar a todos los habitantes del país, independientemente de su grado de escolaridad, de su nivel de alfabetización, de su ubicación en el territorio nacional; de su profesión, actividad o intereses, Marco teórico: el sistema bibliotecario en Argentina 55 el acceso y usufructo de los recursos bibliográficos y documentales registrados en cualquier soporte, disponibles en la Nación y aquellos del exterior que, gracias a los beneficios que se deriven de las modernas tecnologías y de la transferencia de información, pueden ponerse a disposición de los usuarios de la Argentina.” En las fechas en que se presentó este Anteproyecto, también estaba en el Congreso para su discusión y aprobación la “Ley de Fomento del Libro y la Lectura”, que además de pretender impulsar la producción de libros también consideraba fundamental difundir la lectura (Morales, 1999). Hasta el momento (2011), ninguna de estas dos leyes ha salido del Congreso, por tanto actualmente no podemos hablar del sistema Bibliotecario Argentino como un ente reconocido a nivel legal y formalmente constituido, aunque sí podemos hacerlo a través de sus diferentes tipos de Bibliotecas, de redes o consorcios, de sistemas de información y de asociaciones y federaciones de Profesionales. Según las funciones que realizan y el tipo de usuarios que atienden nos encontramos con un sistema Bibliotecario conformado principalmente por: - La Biblioteca Nacional Argentina - La Biblioteca del Congreso de la Nación - La Biblioteca Nacional de Maestros - Las Bibliotecas Universitarias - Las Bibliotecas especializadas - Las Bibliotecas escolares - Las Bibliotecas Públicas - Las Bibliotecas Populares A continuación describimos brevemente historia, misión, y funciones de cada una de ellas: Marco teórico: el sistema bibliotecario en Argentina 56 4.3.1. Biblioteca Nacional Argentina En septiembre de 1810 la Junta de Gobierno crea la Biblioteca Pública de Buenos Aires, nombrando al Secretario de Gobierno, Mariano Moreno, protector de la misma. El decreto o resolución de fundación o se ha extraviado o no fue datado (Fernández y Parada, 1998). La población toma conocimiento de la resolución por un artículo de Mariano Moreno aparecido en la Gaceta el 13 de septiembre de 1810. Según indica Marcellini (1997), todo lo necesario para poner en marcha la Biblioteca lo consiguió Moreno: el local para la Biblioteca, libros, donativos en dinero para estantes, el sueldo de Bibliotecarios y otros gastos. En el artículo de Mariano Moreno aparecido en la Gaceta se indica: “La Junta ha resuelto fomentar este establecimiento, y esperando que los buenos patriotas propenderán a que se realice un pensamiento de tanta utilidad, abre una suscripción patriótica para los gastos de estantes y demás costos inevitables, la cual se recibirá en la Secretaría de Gobierno”. A continuación se justifica la creación de la Biblioteca Pública del siguiente modo: “Toda casa de libros atrae a los literatos con una fuerza irresistible, la curiosidad incita a los que no han nacido con positiva resistencia a las letras, y la concurrencia de los sabios con los que desean serlo produce una manifestación recíproca de luces y conocimientos, que se aumentan con la discusión, y se afirman con el registro de los libros, que están a mano para dirimir las disputas.” Se diferenciaba así la Biblioteca Pública recién creada de las Bibliotecas privadas existentes, definiendo estas últimas como “monumentos de vanidad de que los pueblos no habían sacado ningún provecho”. La Biblioteca abrió sus instalaciones al pueblo el 16 de marzo de 1812, en la que se denominaba la “Manzana de las Luces”, concretamente en la intersección de las Marco teórico: el sistema bibliotecario en Argentina 57 actuales calles Moreno y Perú, en los fondos del colegio de San Carlos (en el barrio de San Telmo). La nacionalización del establecimiento se produjo el 19 de septiembre de 1884, como consecuencia de la Ley que convierte la Ciudad de Buenos Aires en Capital de la República. Pasando de este modo a ser la Biblioteca Nacional de la República Argentina. El 27 de diciembre de 1901 se inaugura un nuevo edificio en la calle México al 564, ya que el anterior se había quedado pequeño debido al crecimiento de la colección (62.707 volúmenes en 1893). Posteriormente, hacia 1960, y ante nuevas necesidades de expansión, se decidió un nuevo traslado al edificio que actualmente ocupa, en las calles Agüero y Austria y las avenidas Las Heras y Libertador. El nuevo edificio comenzó a construirse en 1971 y se inauguró la primera etapa en 1991 con la Escuela de Bibliotecarios y en 1992 la segunda etapa con la inauguración y apertura al público de la Biblioteca Nacional. (Fernández y Parada, 1998). Solucionados los problemas del edificio, fue necesario dar respuesta a los problemas derivados del traslado de fondos y de la puesta en marcha de la Biblioteca, para lo cual el Ministerio de cultura y Educación solicitó y obtuvo colaboración del Consejo empresarial Argentino, constituyéndose un equipo de trabajo formado por Bibliotecarios, ingenieros, administrativos, etc. Este grupo de trabajo elaboró lo que se denominó el “Masterplan”, desde donde se analizaba la situación para proponer las medidas adecuadas, y se definía lo que debía ser la misión y funciones de la Biblioteca Nacional: “Es misión de la Biblioteca Nacional hacerse cargo de la memoria impresa de la cultura, recogida sobre cualquier soporte permanente de información (impreso, audio, video, cinta magnética, etc.), y de la prestación del servicio público de lectura, consulta del acervo bibliográfico y hemerográfico de la Nación, actuando como centro comunicacional del conocimiento” .(Fernández y Parada, 1998). Marco teórico: el sistema bibliotecario en Argentina 64 es el caso de la Universidad Nacional General Sarmiento, que desde el año 2001, viene realizando un Encuentro Anual entre las Bibliotecas del Noroeste del Conurbano Bonaerese, en el que se dan cita los bibliotecarios de bibliotecas escolares, populares, públicas y universitarias de la zona. Estos encuentros comenzaron en plena crisis económica, momento en que las Bibliotecas se encontraban en una verdadera trinchera social, y continúan en la actualidad (Rinesi y Molina, 2011, p. 9-12). 4.3.5. Bibliotecas Especializadas Según el Directorio de Bibliotecas publicado por ABGRA (2011), consultado el 25 de septiembre de 2011, existen en Argentina 1407 Bibliotecas Especializadas, de las cuales casi 400 son Bibliotecas universitarias especializadas en las diferentes materias que se imparten en las facultades dónde se ubican. Muchas de ellas están integradas en redes o asociaciones que les dan soporte. Las principales redes en las que se agrupan son: ABBA – Asociación de Bibliotecas Biomédicas Argentinas CAICYT – Centro Argentina de Información científica y Tecnológica (CONICET) JURIRED – Red de Bibliotecas Especializadas en Trabajo y Seguridad Social REBIFA – Red de Bibliotecas de las Fuerzas Armadas RENDIAP – Red Nacional de Documentación e Información sobre Administración Pública. RENICS – Red Nacional de Información en Ciencias de la Salud SIDINTA – Sistema de Información y Documentación Agropecuaria del INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) UNIRED – Red de Redes de Información Económica y Social. Desde UNIRED se impulsó la creación de RECIARIA, que agrupa a 28 redes de Bibliotecas universitarias o especializadas VITRUVIO – Red de Bibliotecas de Arquitectura, Arte, Diseño y Urbanismo Muchas de estas redes forman parte de una red de redes más amplia denominada RECIARIA. Red destinada a optimizar el acceso a la información disponible en el país y Marco teórico: el sistema bibliotecario en Argentina 65 en el exterior para que los diferentes sectores del quehacer social, económico, educativo y cultural del país cuenten con los recursos informativos que demandan sus actividades. RECIARIA agrupa a 28 redes de bibliotecas y nació por iniciativa del UNIRED en 1999. Son escasas los proyectos o situaciones en que las Bibliotecas Populares interaccionan con las Bibliotecas especializadas, tanto es así, que sólo se han encontrado 4 Bibliotecas Populares que formen parte de estas redes, que son las siguientes: - Biblioteca Obrera Héctor Basteiro, que forma parte de UNIRED - Biblioteca Pública “Vicente P. Cacuri” del Sindicato Empleados de Comercio de Tres Arroyos, que forma parte de REBIP. - Biblioteca Pública provincial “Prof. Leopoldo Herrera”, que forma parte de VITRUVIO - Biblioteca “Domingo Faustino Sarmiento”, que forma parte de las redes CNIE, REMO y REBIP. 4.3.6. Bibliotecas escolares La Ley 1420 de 1884, destacaba que “las Bibliotecas Escolares (BE) son actores fundamentales en la formación de alumnos y docentes y son recintos de valoración del libro y la lectura”. Transcurrido el periodo de vigencia de dicha Ley, las Bibliotecas Escolares no han sido incluidas en la legislación de las posteriores políticas educativas del país. Una de las pocas menciones que se encuentran es en la Ley 26.206 de Educación Nacional de 2007, que en su artículo 91 expresa lo siguiente: “se fortalecerá las bibliotecas escolares existentes y asegurará su creación y adecuado funcionamiento en aquellos establecimientos que carezcan de las mismas. Asimismo, se implementarán planes y programas permanentes de promoción del libro y la lectura”. Este vacío legal, ha tenido como consecuencia que muchas escuelas no tuvieran el apoyo necesario para crear sus bibliotecas o para mejorar las ya existentes. Marco teórico: el sistema bibliotecario en Argentina 66 Respecto al asunto, y en un intento de paliar esta situación, este mismo año, el Senador Nacional por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Daniel Fernando Filmus (del Bloque Pj Frente Para la Victoria), presentó el 21 de julio de 2011, un proyecto de Ley (expediente 1686/11), para la creación del Sistema Nacional de Bibliotecas Escolares y Unidades de Información Educativas, que se puede consultar en: http://www.senado.gov.ar/web/proyectos/verExpe.php?origen=S&numexp=1686/11 &tipo=PL&tConsulta=1. En el texto original de este proyecto de Ley, en su artículo 4º, se expresa lo siguiente: “Artículo 4º: La finalidad del Sistema es generar acciones para la integración de las unidades de información en redes gestionadas adecuadamente en un marco de trabajo cooperativo, para garantizar a los actores de la comunidad educativa la igualdad de oportunidades y posibilidades de acceso a la información y a la producción de conocimiento, en consenso con las políticas educativas jurisdiccionales”. Hasta el momento, en noviembre de 2011, esta Ley no ha sido sancionada. Las Bibliotecas escolares, aunque existentes y numerosas, se mantienen en un vacío legal. Respecto a la provincia de Buenos Aires la situación es similar. En 1990 el proyecto “Afianzamiento de las Bibliotecas escolares en el Sistema Educativo Provincial” proponía organizar los servicios Bibliotecarios escolares agrupándolos en cuatro niveles: ASBE. A cargo de un Asesor para Bibliotecarios Escolares ERBE. A cargo de un Inspector de Bibliotecarios Escolares, un Coordinador Regional y un referente distrital. NUBE. A cargo de coordinadores distritales de Núcleos de Bibliotecas Escolares BASE. Integrado por los Bibliotecarios Escolares. Este sistema proponía coordinar el funcionamiento de las Bibliotecas Escolares (BE) de las escuelas dependientes de la Dirección de Educación Primaria de la Provincia de Marco teórico: el sistema bibliotecario en Argentina 67 Buenos Aires, establecer un vínculo permanente con los maestros bibliotecarios, organizar el perfeccionamiento y la asistencia técnica del personal, promover encuentros, etc. Sin embargo a finales de 1991 el proyecto no puedo continuar desarrollándose, debido a cambios en la Dirección General de Escuelas. Las reuniones de NUBE siguieron pero perdieron continuidad hasta casi su desaparición. Ante este panorama, en 1999, un grupo de maestros Bibliotecarios decidió reunirse en San Miguel (Buenos Aires), para crear una asociación de maestros bibliotecarios, que logró reunir a más de 50 socios del antiguo municipio de General Sarmiento. Pero el proyecto no logró consolidarse debido a la deserción paulatina de sus miembros. A partir de 2005 se consiguió reactivar el proyecto, se nombró un Referente Regional y Distrital y en 2006 se desarrolló el Programa de Fortalecimiento y actualización de Bibliotecas Escolares y Especial. A través de estas acciones se logró poner en marcha en el distrito varios proyectos. Respecto a los Bibliotecarios escolares son considerados docentes, según lo que se indica en la Ley 13.469 sancionada el 23 de mayo de 2006, en su artículo primero: “Articulo 1°: Todos los docentes que se desempeñan en los servicios educativos de los diferentes niveles y modalidades que integran el sistema educativo provincial previsto en la Ley Provincial de Educación 11612 […], participando activamente en el proyecto institucional, inclusive los que se desempeñan en los cargos de preceptor y bibliotecario serán considerados docentes al frente directo de alumnos, dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje” La Biblioteca Nacional de Maestros (BNM) realiza desde 1998 un trabajo para el desarrollo integral de las Bibliotecas Escolares, el cual está reconocido y legitimado a partir de la Resolución Ministerial 432 de 2006, con el denominado Programa Nacional BERA (Programa Bibliotecas Escolares y Especializadas de la República Argentina), mencionado anteriormente, en este trabajo cuando se describe la Biblioteca Nacional de Maestros. Marco teórico: el sistema bibliotecario en Argentina 68 La articulación política, técnica y administrativa del programa BERA, se muestra en el siguiente gráfico: Gráfico 3: Articulación política, técnica y administrativa del programa BERA Fuente: Perrone (2011, p.132) El programa BERA se estructura a partir de las posibilidades político-educativas planteadas en cada jurisdicción y todo su accionar se adapta a la situación de las Bibliotecas en las escuelas de cada provincia, para ello se constituyen equipos de “Referentes Jurisdiccionales que dependen de las autoridades educativas”, cada uno de estos equipos trabaja articuladamente con el equipo BERA Nacional. Desde el programa BERA se participa activamente en la investigación sobre las Bibliotecas Escolares del país, destacando su colaboración desde el 2008, en el “Relevamiento Institucional de Bibliotecas Escolares Argentinas”, y también en el estudio “Las Bibliotecas Escolares en la Argentina 2008/2009”, realizado por el Ministerio de Educción de la Nación y la Organización de Estados Iberoamericanos. Del Informe de resultados de la primera etapa del “Relevamiento Institucional de Bibliotecas Escolares Argentinas” referido a 2008/2009 (Biblioteca Nacional de Maestros, 2010), destacamos los siguientes datos: Ministerio de Educación Secretaría de Educación Autoridades del Sistema Educativo Jurisdiccional Dirección Biblioteca Nacional de Maestros Coordinación Programa BERA Equipo BERA Nacional TécnicoBibliotecológico Equipo BERA Nacional Pedagógico Equipo BERA Nacional Gestión de Calidad Institucional Equipos de Referentes Jurisdiccionales (Político, Tecnológico-Bibliotecológico, informático y Pedagógico) Bibliotecas Escolares Bibliotecas Escolares Bibliotecas Escolares Bibliotecas Escolares Marco teórico: el sistema bibliotecario en Argentina 69 - Se contabilizan 54.513 escuelas repartidas por todo el país, pertenecientes a todos los niveles y sectores posean o no biblioteca (inicial, primario, secundario, terciario, público y privado) - Las escuelas participantes en el relevamiento han sido 10.321. - De las escuelas participantes, 8.333 poseen una Biblioteca Escolar. - De las 8.333 escuelas con Biblioteca que han participado, casi 3.000 pertenecen a la provincia de Buenos Aires. - De las 8.333 Bibliotecas Escolares, 6.706 pertenecen a escuelas de gestión pública (70%) y 1627 a escuelas de gestión privada. - El 70% cuenta con espacios para uso exclusivo de su funcionamiento. - Poco más del 16% de Bibliotecas Escolares realizan actividades de extensión a la Comunidad. Destacando favorablemente la provincia de Chaco dónde un 40% realizan este tipo de actividades y encontrando en el otro extremo la provincia de Buenos Aires, dónde sólo el 7% declara tener esta actividad como una de sus prioridades. Quizás la explicación a este último dato, pueda venir del número de Bibliotecas Populares o Públicas existentes en cada provincia, ya que si no existe una red de lectura pública adecuada, las Bibliotecas Escolares se ven obligadas a prestar algunos servicios propios de Bibliotecas Populares o incluso a funcionar al mismo tiempo como Escolar y Popular. En el Relevamiento se incluye una cuestión sobre este aspecto concreto, (¿Su Biblioteca es también popular?), aunque en el informe final no aparece información sobre esta cuestión. En referencia a la situación de las Bibliotecas Escolares y su relación con las redes de información, los resultados del relevamiento indican que “sólo el 5,1% de ellas forma parte de una red y participa de alguna manera en su desarrollo". En este sentido, hay algunos ejemplos de municipios en los que las universidades han favorecido el encuentro entre las Bibliotecas escolares, las populares y el resto de Bibliotecas del sistema, como el caso de la Universidad Nacional General Sarmiento, mencionado anteriormente, cuando tratamos las Bibliotecas universitarias. Marco teórico: el sistema bibliotecario en Argentina 70 4.3.7. Bibliotecas Públicas La gobiernos provinciales y municipales han seguido los pasos de la asociaciones civiles respecto a la creación de Bibliotecas, pero más lentamente y sólo en algunas provincias, de modo que existen algunas Bibliotecas públicas o provinciales pero en menor número y su origen es posterior. En la ciudad de Buenos Aires, por Ordenanza 1656 de 1926, se crea la Comisión Honoraria para organizar, dirigir y reglamentar las Bibliotecas Municipales Públicas. A finales de 1927 se inaugura la primera Biblioteca Municipal Pública denominada Miguel Cané. En 1944 por Decreto 4.792, se crea la Dirección de Bibliotecas Municipales, dependiente de la Secretaría de Cultura, Moralidad y Política Municipal, que tiene bajo su dirección 10 bibliotecas, entre las que está la biblioteca de Belgrano, fundada en 1907 como Biblioteca Popular y que en 1941 pasó a depender de la Municipalidad. La mayor parte de los gobiernos municipales no han elaborado una política bibliotecaria explícita que integre a las Bibliotecas Municipales en el ámbito de la cultura barrial, que superen el elemental servicio de préstamo de libros, y que definan un camino más allá de la genérica expresión de la “difusión del conocimiento” (Marcellini, 1997). En las Directrices IFLA/UNESCO para el desarrollo del servicio de bibliotecas públicas (IFLA y UNESCO, 2001), en el capítulo 2, apartado 2.2.1 sobre “Estructuras alternativas” se menciona expresamente el caso de Argentina, como ejemplo de país dónde la responsabilidad de la Biblioteca Pública no recae sobre el Estado, sino que está en manos de Organizaciones no gubernamentales o Fundaciones privadas. Esto queda expresado del siguiente modo: Marco teórico: el sistema bibliotecario en Argentina 71 “En algunos países, si bien la autoridad local tiene la responsabilidad teórica de la biblioteca pública, no cuenta con los fondos necesarios, por lo que organizaciones no gubernamentales o fundaciones privadas se encargan de los aspectos prácticos de los servicios de bibliotecas. Sin embargo, para gozar de un desarrollo sostenido y desempeñar su papel en la red de la información, la biblioteca pública debe tener una relación muy estrecha con el nivel gubernamental adecuado y recibir financiación de éste. El objetivo final debería ser inscribir las bibliotecas públicas en la estructura estatal formal para que se desenvuelvan con arreglo a una legislación nacional y con los niveles de financiación adecuados. * En la Argentina hay 1.600 bibliotecas populares a cargo de organizaciones no gubernamentales o comunidades organizadas y regidas por una legislación nacional.” (IFLA y UNESCO, 2001, p.17-18) Es difícil establecer con rigurosidad el número de Bibliotecas Públicas, que existen en Argentina, creadas y mantenidas exclusivamente por el estado. Los relevamientos que se han realizado, por parte de organismos oficiales (SInCA, INDEC, Observatorio Cultural, etc.), no aportan datos concluyentes al respecto, ya sea porque los estudios se refieren sólo al ámbito de Buenos Aires (ciudad o provincia) o porque no hacen distinción entre Bibliotecas públicas y populares, al compartir en algunos casos ambas denominaciones. Esto se puede entender muy fácilmente en el caso de la “Biblioteca Pública Municipal y Popular Dr. Ermes Desio”, que se fundó por la fusión de dos Bibliotecas Populares y una Municipal, y que explica en su sitio Web (http://www.corraldebustos.gov.ar/municipalidad.asp?id=5&idl=144) el porqué de su denominación en los siguientes términos: “El nombre de Biblioteca Pública Municipal y Popular se debe a que esta Biblioteca es: Pública porque un órgano de la administración local la fundó y contribuye a su sostenimiento y es accesible, sin prejuicios ni discriminación alguna, a cuantos usuarios deseen utilizarla. Marco teórico: el sistema bibliotecario en Argentina 72 Municipal, porque depende del Municipio a través de la Dirección de Cultura y la Secretaría Municipal de Cultura, Deportes, Educación y Turismo Popular, porque tiene una Institución de apoyo denominada “Asociación Amigos de la Biblioteca Pública Municipal y Popular” surgida de distintos sectores del pueblo que promueve la organización de personas, para aunar esfuerzos dirigidos a colaborar de manera cultural, social, personal y económicamente con la Biblioteca garantizando el pluralismo ideológico y el derecho a la información, fomentando la lectura y demás técnicas aptas para la investigación, la consulta y la recreación, promoviendo así la creación y difusión de la cultura y la educación permanente del pueblo.” Representado en el siguiente organigrama su doble dependencia, Municipal y Popular: Gráfico 4: Organigrama de la “Biblioteca Pública Municipal y Popular Dr. Ermes Desio” Fuente: Página Web Municipalidad de Corral de Bustos-Ifflinger (http://www.corraldebustos.gov.ar/municipalidad.asp?id=5&idl=144) También, en muchos casos las Bibliotecas Universitarias o de otras instituciones académicas prestan servicios al público en general y por tanto se consideran a efectos de cómputo, bibliotecas públicas. Marco teórico: el sistema bibliotecario en Argentina 73 Ante esta situación es complicado establecer el número de Bibliotecas públicas existentes en el país. La siguiente tabla muestra los datos según el directorio de ABGRA consultado el 20 octubre de 2011, realizando una búsqueda por provincias y por tipo de Biblioteca “Pública” y excluyendo de los resultados aquellas que no son puramente populares. Tabla 3: Número de Bibliotecas públicas de Argentina por provincia Provincia Bibliotecas Públicas / Municipales Bs. As. – Ciudad Autónoma + Gran buenos Aires 21 Bs. As. – Provincia 52 Catamarca 0 Chaco 12 Chubut 3 Córdoba 9 Corrientes 1 Entre Ríos 2 Formosa 2 Jujuy 0 La Pampa 0 La Rioja 0 Mendoza 0 Misiones 0 Neuquén 0 Río Negro 0 Salta 0 San Juan 0 San Luís 0 Santa Cruz 2 Santa Fe 10 Santiago del Estero 0 Tierra del Fuego 1 Tucumán 0 Total 70 Fuente: Elaboración propia según datos Directorio de ABGRA, octubre 2011 Como se observa en la tabla anterior, son muchas las provincias que no cuentan con una Biblioteca pública o municipal. Estos datos demuestran que la responsabilidad, en lo referente al sistema de lectura pública en Argentina, recae principalmente sobre las Marco teórico: el sistema bibliotecario en Argentina 80 - Pasantes. Forman parte de una práctica formativa que incluye a estudiantes de las titulaciones afines. - Personas provenientes de diversos planes sociales. Como los destinados a las personas sin empleo, que reciben un subsidio y a cambio trabajan para el Estado, en las bibliotecas o en otros lugares. - Personal en comisión de servicio. Personas que forman parte de las plantillas permanentes de algún sector del estado, pero que desempaña sus funciones temporalmente en alguna de las Bibliotecas Populares. Las Bibliotecas que cuentan con subsidios de los gobiernos nacionales, provinciales o municipales, son principalmente las que pueden permitirse tener personal rentado; las que no cuentan con subsidios mantienen el personal rentado obteniendo financiación de diversas fuentes como la venta de alguno de sus servicios, el apoyo de empresas o fundaciones o la realización de eventos, por los que cobran un “bono contribución”. Según Bianchi (2011), en la red de Bibliotecas Populares colaboran más de 30.000 voluntarios y 10.000 trabajadores como personal rentado, que desempeñan su labor como bibliotecarios, realizan actividades de animación a la lectura, de promoción cultural, etc. En definitiva, estas personas atienden las demandas y necesidades de la comunidad y hacen en muchos casos funciones de maestro, psicólogo, asesor y consejero en materia laboral, sanitaria, etc. Si traducimos en términos monetarios las horas de trabajo de todos los voluntarios que desempeñan su labor en las Bibliotecas Populares, obtendríamos una cantidad de más de 6.758.878 de dólares mensuales (Guía 2006 de Bibliotecas Populares Argentinas, citado por Caneva, 2010, p.80). Usuarios Entre todas las Bibliotecas populares del país se atiende a 15 millones de usuarios, si tenemos en cuenta que la población es de unos 40 millones, se atiende a un 38% de la población (Bianchi, 2011, p.43). Marco teórico: el sistema bibliotecario en Argentina 81 Sobre las características de los usuarios que acuden a la Biblioteca, algunos autores (Bianchi, 2011, p.43; Gutiérrez y Romero, 1989, p. 54; Laudano y Planas, 2009; Planas, 2005; Planas, 2006) han señalado que el porcentaje mayoritario de usuarios son los niños y adolescentes en edad escolar y las mujeres adultas. Por lo general, el material más consultado por estos usuarios lo constituyen los libros escolares y las novelas, respectivamente (Laudano y Planas, 2009). En los trabajos de Planas (2005 y 2006) encontramos algunas de las categorías con las que los Bibliotecarios, de la casi totalidad de las Bibliotecas de la Plata - Buenos Aires, Argentina, identifican al público que acude a las Bibliotecas Populares. Algunas de estas categorías son: “lectores de literatura”, “gente de la calle”, “adultos”, “adolescentes”, “escolares”, “jubilados”, “gente de los cursos”, “gente del club”, “gente de la tercera edad”, “universitarios”. En el estudio de Laudano (2007), sobre la información de prensa en las Bibliotecas Populares de La Plata, indica que el grupo predominante que consulta los “recortes de prensa” que se conservan en muchas bibliotecas populares, son los escolares. Hecho que también pone de manifiesto la importancia de este grupo de usuarios en las Bibliotecas populares y que cómo marcan los quehaceres de las Bibliotecas y sus colecciones. Celia Molina (2011), que durante años ha participado desde la Universidad Nacional de General Sarmiento en la organización de los “Encuentros de Bibliotecas del Noroeste del Conurbano Bonaerense”, nos ofrece en la información que ha recogido en estos Encuentros, algunos problemas de las bibliotecas populares y públicas de la zona, que en muchos casos se relacionan con los escolares como usuarios. Molina indica: “Las Bibliotecas populares y públicas, que tienen actividades y espacios de influencia propios, bien definidos y distintos a los de la Biblioteca escolar, ven recargada y distorsionada su labor al tener que asumir algunas de las actividades de la biblioteca escolar. Por ejemplo, deben dar respuesta a las Marco teórico: el sistema bibliotecario en Argentina 82 necesidades específicas de los estudiantes que les piden apoyo escolar, bibliografía escolar y usan sus locales para estudiar. Esto, en sí mismo, no es negativo; pero, en muchos casos la demanda estudiantil absorbe gran parte de los recursos de las bibliotecas populares […]” (Molina, C., 2011, p. 28). Colección y catálogo El fondo bibliográfico total de todas las Bibliotecas populares del país asciende a 25 millones de libros (Bianchi, 2011, p.43). Esta colección está recogida en el catálogo colectivo que mantiene la CONABIP y que está disponible para su consulta desde su página Web: http://www.conabip.gob.ar/cons_ccbp. Las colecciones están compuestas principalmente por material librario y en menor medida por materiales especiales, entre los que se encuentran los “recortes de prensa y revistas” (como ya se ha indicado anteriormente al hablar de los usuarios). Los “recortes de prensa” forman parte de las colecciones de muchas Bibliotecas Populares. La diarios o revistas que se recortan se obtienen por donación (de los propios diarios, vecinos o familiares), por adquisición (en la actualidad o en un tiempo pasado) o por la impresión de fragmentos de sus versiones digitales en Internet. Este material puede complementar, en ocasiones, aquellos contenidos que por motivos económicos no se pueden adquirir como Bibliografía o por otros medios (Laudano, 2007). La CONABIP, envía habitualmente a las bibliotecas, publicaciones de instituciones u organismos públicos. Estos lotes, suelen encontrarse idénticos en las colecciones de muchas bibliotecas populares (como la colección de vídeos, etc.), según algunos testimonios de bibliotecarios, estos materiales no siempre responden a las necesidades de los usuarios de la Biblioteca e incluso acaban siendo un problema a resolver, ya que en las Bibliotecas no se dispone de los recursos ni el espacio para hacer frente a esta labor de conservación, más propia de la Biblioteca Nacional o Municipal. Marco teórico: el sistema bibliotecario en Argentina 83 Edificio e instalaciones No todas las Bibliotecas populares cuentan con edificios propios, según el estudio realizado por CONABIP en 1996 y extractado por Fernández (2007), la situación sería la siguiente: el 48% cuentan con un espacio o edificio de su propiedad, el 36% están en edificios prestados, el 10% están en edificios dados en comodato, el 3% cuenta con locales alquilados y el 3% presta sus servicios en locales cedidos. En referencia a este asunto, en un artículo publicado en el diario “Los Andes” el 23 de septiembre de 2010 (http://www.losandes.com.ar/notas/2010/9/23/agonizanbibliotecas-populares-516565.asp), que trata sobre la delicada situación que atraviesan las Bibliotecas Populares de la provincia de Mendoza, se indica lo siguiente: “[…] en Mendoza el 60% de las bibliotecas populares no pueden garantizar su funcionamiento debido a que no tienen edificio propio y atienden a la gente en salones prestados o locales alquilados […]” En muchas ocasiones las Bibliotecas comparten espacio, con las Asociaciones vecinales, sociedades de fomento o Club deportivos dónde están insertas. Equipamiento tecnológico Los datos que aporta Bianchi como presidenta de CONABIP (2011, p.46), son los siguientes: - El 92% de las Bibliotecas Populares tienen al menos una computadora. - El 94% tiene al menos una impresora - El 20% posee accesorios multimedia (retroproyector, cámara para video conferencia, etc.). - El 75% de las Bibliotecas tiene acceso a Internet, y las cuales el 68% es una conexión de banda ancha. Marco teórico: instituciones y organizaciones que dan soporte a las Bibliotecas Populares 84 4.4. Instituciones y organizaciones que dan soporte a las Bibliotecas Populares 4.4.1. La CONABIP y su función La ley 419 de 1870 (ANEXO 1), crea la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares, entidad que tiene como misión brindar apoyo a las Bibliotecas vecinales ya establecidas y estimular la fundación de otras nuevas. En la Web de CONABIP (www.conabip.gob.ar/) consultada el 23 de julio de 2011, en el apartado “Acerca de la CONABIP”, encontramos la siguiente definición: “La Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP) es el organismo dependiente de la Secretaría de Cultura de la Nación que fomenta el fortalecimiento de las bibliotecas populares en tanto organizaciones de la sociedad civil e impulsa su valoración pública como espacios físicos y sociales relevantes para el desarrollo comunitario y la construcción de ciudadanía” La CONABIP está compuesta por una Comisión Ejecutiva, de la que forman parte un presidente y un secretario designado por el poder ejecutivo, cinco vocales (de los cuales por lo menos uno representa a los dirigentes de bibliotecas populares) y una Junta Representativa que está integrada por 24 delegados Gubernamentales correspondientes a los gobiernos de cada provincia y 24 delegados de las federaciones provinciales de Bibliotecas populares. La función de la CONABIP es orientar y ejecutar la política gubernamental en materia de Bibliotecas, y no tiene responsabilidad sobre la creación, gestión y mantenimiento de las Bibliotecas ya que estas son autónomas. La CONABIP no crea Bibliotecas, solo apoya las ya existentes, por lo que la Biblioteca ya esté creada es un requisito imprescindible para ejercer su “protección”. Marco teórico: instituciones y organizaciones que dan soporte a las Bibliotecas Populares 85 Las principales acciones en sus programas y planes se pueden resumir en los siguientes: - Entrega de subsidios para los gastos de funcionamiento de las Bibliotecas Populares., según los criterios establecidos (explicados detalladamente el apartado de financiación de este trabajo) - Distribución de los libros que destina como lotes iniciales a cada nueva biblioteca bajo su protección o lo envío periódicos con publicaciones del país. - Distribución de los fondos económicos para la adquisición bonificada y consorciada con editoriales en la feria anual del libro, que sirve también como encuentro anual para los responsables de las Bibliotecas Populares del país. - Cursos de capacitación para bibliotecarios y voluntarios - Concesión de Bibliomóviles y participación en la confección de sus circuitos. - Promoción de las Bibliotecas a través de publicaciones, la revista “BePe” o la Radio “BePe” programa de Radio Generalmente la primera de las acciones es la que despierta más interés en la mayor parte de las Bibliotecas Populares, principalmente porque muchas de ellas dependen del subsidio para poder pagar el sueldo de algún Bibliotecario. El resto de las acciones quedan alejadas de las necesidades reales de un porcentaje alto de Bibliotecas, ya que la realidad de cada una de ellas es muy distinta y por tanto las políticas generalistas de la CONABIP, si bien tienen una intención y un propósito loable, dificultan a estas bibliotecas seguir su línea de gestión y las aleja de su objetivo principal. Para el periodo 2008-2012 La CONABIP ha definido como objetivo central: “fortalecer las potencialidades de las Bibliotecas Populares para afrontar los desafíos del siglo XXI, dándose prioridad a la inversión en equipamiento y conocimiento tecnológico y de prestación de servicios, para ello se pone en marcha el Plan Nacional de Inclusión Digital” (Bianchi, 2011, p.47) A fecha de noviembre 2011, muchas bibliotecas siguen sin tener Internet y algunas no cuentan con ninguna computadora. Marco teórico: instituciones y organizaciones que dan soporte a las Bibliotecas Populares 86 4.4.2. Asociaciones y Federaciones ABGRA – Asociación de Bibliotecarios Graduados de la República Argentina. La actual Asociación de Bibliotecarios de la República Argentina, fue fundada el 5 de noviembre de 1953, bajo el nombre de Asociación de Bibliotecarios Graduados de la Capital Federal, y esta a su vez era la continuación del Centro de Estudios Bibliotecológicos del Museo Social Argentino (CEB/MSA), fundado el 12 de octubre de 1943. Por un acuerdo entre ambas partes CEB/MSA cancela sus actividades y ABGRA se hace cargo de la defensa de los intereses profesionales de los bibliotecarios. En la actualidad la sede de ABGRA se encuentra en la Ciudad de Buenos Aires (Argentina), calle Paraná 918, 2º piso. La asociación mantiene una relación constante con los Bibliotecarios de las Bibliotecas Populares, a través de la lista de correo o de los diferentes actividades que realiza (Jornadas, Reuniones, Encuentros, Visitas, Concursos, etc.). Es importante destacar el directorio que realizó en 1997 de todas las bibliotecas del país y que mantiene actualizado y accesible desde su página WEB. Esto permite la consulta y localización de cualquier tipo de Biblioteca por diversos campos. (El directorio de bibliotecas de BIBGRA se puede consultar en: http://www.abgra.org.ar/wwwisis/BASE-2/form.htm Marco teórico: instituciones y organizaciones que dan soporte a las Bibliotecas Populares 87 BIBGRA - Asociación de Bibliotecarios Graduados de Buenos Aires La Asociación de Bibliotecarios Graduados de Buenos Aires es una entidad que agrupa a los bibliotecarios que trabajen o residan en la provincia de Buenos Aires y en el resto de país, con el propósito de promover el debate acerca del quehacer de la profesión bibliotecológica. Organiza Encuentros, Jornadas y Talleres para la formación permanente de los Bibliotecarios. Mantiene un blog y una página Web dónde informa de sus actividades (http://bibliotecarios-bibgra.blogspot.com, http://www.bibgra.com.ar/index.htm) y una lista de correo (http://ar.groups.yahoo.com/group/bibgrazonasur/) para mantener informado y en continúo contacto a sus asociados. Federaciones provinciales Actualmente todas las Bibliotecas Populares de Argentina, están agrupadas en Federaciones que se corresponden con las demarcaciones provinciales, a excepción de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que tiene su propia Federación. Las provincias de Catamarca y Formosa, a fecha de hoy, no han constituido su federación. Estas federaciones ejercen como órganos de representación, de las Bibliotecas Populares de cada una de las provincias, frente a la CONABIP y a las diversas instituciones con las que estas se relacionan. Le federaciones constituidas actualmente son las siguientes: - Provincia de Buenos Aires. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Chaco - Chubut - Córdoba (Con 3 delegaciones) - Corrientes - Entere Riose Marco teórico: instituciones y organizaciones que dan soporte a las Bibliotecas Populares 88 - Jujuy (Con 2 delegaciones) - La Pampa - La Rioja - Mendoza (Con 2 delegaciones) - Misiones - Neuquén - Río Negro - Salta - San Juan - San Luís - Santa Cruz - Santa Fe - Santiago del Estero - Tierra del Fuego - Tucumán Todas estas federaciones se agrupan en la Confederación Argentina de Bibliotecas Populares (CABIP). CABIP La Confederación Argentina de bibliotecas Populares (CABIP), agrupa a todas las Federaciones provinciales de Bibliotecas Populares de toda Argentina. Mantiene una lista de correo (http://es.groups.yahoo.com/group/CABIP/) dirigida a bibliotecas populares, bibliotecarios y dirigentes de las mismas, que tiene como objetivo comunicar a las bibliotecas populares argentinas entre sí. Comisiones Protectoras Provinciales Algunas provincias cuentan con una Comisión Protectora Provincial de Bibliotecas Populares, con funciones similares a la CONABIP pero a nivel provincial. Como ejemplo la Comisión Provincial Protectora de Bibliotecas Populares de Mendoza (COPROBIP), define su organización y funciones del siguiente modo: “Esta comisión es el ámbito gubernamental encargado de fomentar el desarrollo de actividades culturales y de manejar el destino del fondo destinado a las bibliotecas populares. Está constituida por un Presidente y Secretario, designados por el Poder Ejecutivo Provincial, y por siete vocales: tres en Marco teórico: instituciones y organizaciones que dan soporte a las Bibliotecas Populares 89 representación de la Federación Mendocina de Bibliotecas Populares Fe.Me.Bi.P., y cuatro en representación de las distintas regiones de la provincia, en la persona de sus Directores de Cultura o dirigentes de Bibliotecas Populares designados por los mismos. Los miembros de la Comisión Provincial Protectora duran dos años en sus funciones y pueden ser reelectos. Se desempeñan adhonorem y deben cumplir con el requisito indispensable de acreditar una estrecha vinculación al quehacer bibliotecario y/o experiencia en el ámbito de la cultura popular.” Para entender mejor las relaciones entre estos organismos (CONABIP, Federaciones provinciales, CABIP, Comisiones Protectoras provinciales, etc.) mostramos a continuación un gráfico del caso de la Provincia de Santa Fe: Gráfico 5: Relaciones entre diferentes organismos en materia bibliotecaria en la Provincia de Santa Fe Fuente: Federación de Bibliotecas Populares Provincia de San Fe. Disponible en: http://www.febipostafe.com.ar/legislacion.swf [Consultado el 28 de septiembre 2011] Marco teórico: Gestión y financiación de las Bibliotecas Populares 96 Art. 7º Se exime de la tarifa de servicios que prestan las empresas del estado, Obras Sanitarias Sociedad del Estado (OSSE) y Servicios Eléctricos Sanjuaninos (SES), a toda Biblioteca Popular adherida a la presente ley, debiendo pagar el mínimo por el mantenimiento del medidor. Art. 8º Las asignaciones de los beneficios que otorgue esta Ley de protección y fomento, serán entregadas a las Bibliotecas Populares adheridas en forma equitativa, sin tener en cuenta la categoría, ambigüedad o cantidad de material bibliográfico. A pesar de estar estipulado en la leyes provinciales, el apoyo de los gobiernos Municipales y Provinciales a las Bibliotecas Populares, muchas de ellas tienen problemas a la hora de recibir las partidas presupuestarias correspondientes. Este tema está presente en las listas de correo de Bibliotecas y Bibliotecarios y las secciones de noticias de las páginas Web de las bibliotecas. Como ejemplo de ello extractamos a continuación, parte del contenido de un COMUNICADO DE PRENSA remitido el 14 de octubre de 2011, a la lista de correo Bibliotecario[email protected] (Bibliotecarios de la Provincia de Neuquén), por Lucio Mansilla, Secretario de la Federación provincial de Bibliotecas Populares de Neuquén: “La Comisión Directiva de la Federación de Bibliotecas Populares de la Provincia de Neuquén se dirige a la comunidad toda para aclarar una situación generada desde el Gobierno Provincial al difundir en los medios de comunicación de la zona, una información por lo menos errónea. Dice la publicidad que el Gobierno Destinará 800.000 pesos a la red de Bibliotecas Populares de la Provincia. Nosotros aclaramos: Por inacción y falta de políticas concretas en la provincia de Neuquén NO existe una red de Bibliotecas Populares; las bibliotecas que se interconectan lo hacen por propia voluntad y mediando esfuerzos individuales. NO se ha cumplido aún con la deuda que se mantiene con las Bibliotecas Populares con respecto al pago del subsidio que marca la Ley 1628 adeudando las sumas correspondientes a 2009 / 2010 / 2011. NO se ha cumplido con el pago del subsidio destinado a la compra de libros adeudando a la fecha el 2008/ 2009 y 2011, ni se han actualizado esos montos en mas de 6 años, como también indica la Ley. Marco teórico: Gestión y financiación de las Bibliotecas Populares 97 NO se brinda ningún tipo de apoyatura, política de fortalecimiento, acompañamiento o similar desde el Estado Provincial. NO ha conformado la Dirección Provincial de Bibliotecas Populares como la ley lo indica, destinando su personal a otras dependencias del Estado que desconocemos. NO hay cursos, talleres, capacitaciones específicas, encuentros. NO se brinda apoyo al Bibliomóvil que debería estar recorriendo la Provincia llevando la lectura hasta los parajes mas alejados de los centros urbanos. NO brinda apoyo para la obtención de becas de estudios al personal Bibliotecario El Gobierno provincial, haciendo uso de su obligación de dar publicidad los actos de gobierno MIENTE. No cumple con las Bibliotecas Populares condenándolas a un deterioro paulatino, a un agotamiento de sus voluntarios quienes en lugar de ocupar sus esfuerzos en trabajar con la comunidad asegurando el acceso democrático a la cultura y la información tiene que gastar ese tiempo en recordarle al gobierno que las leyes que nos rigen a todos están para ser cumplidas. Manipular la información es una forma más de engaño. Desde esta Federación y respondiendo al pedido de las Bibliotecas Populares que la conforman en toda la Provincia, no hacemos mas que reflejar la realidad claramente documentable […]” Una situación similar sufren las Bibliotecas Populares de la Provincia de Río Negro, situación de la que se hacen eco en sus sitios Web. Este es el caso de la “Biblioteca Popular Timoteo”, ubicada en el barrio de Frutilla, de la ciudad de San Carlos de Bariloche en Río Negro, que en la sección de noticias de su página Web (http://www.actiweb.es/bibliotecapopulartimoteo/pagina7.html), todas las entradas incluidas en Octubre de 2011, hacen referencia a noticias aparecidas en los medios de comunicación sobre el reclamo de las Bibliotecas por el cumplimiento de la legislación en el apartado de financiación. Alguna de estas noticias hacen referencia a las denuncias efectuadas por presuntos desvíos de dinero de la subsecretaría de cultura, habiendo destinado los fondos de las Bibliotecas Populares a viajes o comidas de eventos de dicha subsecretaría. Marco teórico: Gestión y financiación de las Bibliotecas Populares 98 Las Bibliotecas de Corrientes, corren igual suerte. La provincia dispone de una Ley sobre las Bibliotecas Populares, pero hace 17 años que se espera su reglamentación, por lo que las 71 Bibliotecas populares de Corrientes funcionan sin presupuesto propio. Tal y como se puede leer en el artículo publicado en el diario de Corrientes “El Litoral” (http://www.el-litoral.com.ar/leer_noticia.asp?IdNoticia=95632) el 29 de septiembre de 2008: “Desde la Federación Correntina de Bibliotecas Populares (Fecobip) confirmaron que estos centros de lectura y capacitación sufren serias carencias. Subsisten mayormente con la cuota de los socios y la colaboración de vecinos. Desde hace varios años la Fecobip trabaja en la recuperación de bibliotecas que fueron cerradas años atrás por falta de presupuesto. Por no contar con presupuesto propio, más de 70 bibliotecas populares están obligadas a sostenerse hoy en Corrientes con el aporte de socios y la buena voluntad de vecinos que prestan servicios ad honorem. Se trata de instituciones sin fines de lucro que poseen desde 1870 una ley nacional de protección, y a nivel provincial cuentan con una normativa sancionada en 1991, pero que no se cumple debido a que aún no está reglamentada.[…]” Además de ser un lugar de lectura las bibliotecas populares frecen distintas capacitaciones, estas van de cursos de computación, […] hasta talabartería y reciclado en botellas de plástico entre otros. En la mayoría de los casos, se trata de capacitaciones dictadas por los propios pobladores de la zona “se cobra una cuota de 5 pesos mensuales a quienes se van a capacitar” Muchas Bibliotecas Populares, aunque suelen cobrar los subsidios de los gobiernos provinciales sufren muchos retrasos en los pagos, lo cual dificulta su gestión. Este hecho se puede comprobar por algunos mensajes de correo enviados a las listas. Un ejemplo de ello, es el siguiente mensaje enviado por la “Biblioteca Popular Julio Cortázar” a la Lista BIPOCOR (Foro de Bibliotecas Populares de Córdoba), el 31 de octubre de 2011: Marco teórico: Gestión y financiación de las Bibliotecas Populares 99 “Hola a todas las bibliotecas populares! les escribe el equipo de la Cortazar para consultarle si tienen alguna novedad sobre el cobro del subsidio de COPROBIP. La última noticia que nos llegó fue el boletín número 4 de la subdirección de bibliotecas populares. A nosotrxs en particular ya nos urge el cobro del subsidio. y a ustedes? por todo ello también pensamos, qué podríamos hacer en conjunto para que todas cobremos antes de fin de año. [...]” Recursos del Gobierno Nacional a través de la CONABIP Las Bibliotecas populares también cuentan con la protección, asistencia y aportes del estado nacional, previstos por la ya mencionada Ley 23.351, la cual en su artículo 14° establece un Fondo Especial de recursos específicos -provenientes del gravamen del 5 % a los principales premios de los juegos de azarque aplica y ejecuta la Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Populares (CONABIP). La ley 23.351 que reemplaza a la Ley 419, en 1989 , modificó la categorización anterior que se hacía, por la cual las bibliotecas populares se agrupaban, según su importancia, en: 1Bibliotecas populares de capitales y ciudades Importantes 2Capitales y poblaciones de regular importancia 3Bibliotecas en formación de ciudades y de poblaciones pequeñas; dividiéndolas, posteriormente, por contenido en generales o especiales. La reforma que se hizo al respecto en la nueva Ley 23.351 en su artículo 9, proponía las siguientes 5 nuevas categorías: 1. Biblioteca Popular Piloto (creadas con el fin de introducir innovaciones tecnológicas y culturales, coordinar pautas nacionales y provinciales e investigar diversas realidades concretas en su jurisdicción) 2. Biblioteca Popular de Primera Categoría (Categoría A) 3. Biblioteca Popular de Segunda Categoría (Categoría B) Marco teórico: Gestión y financiación de las Bibliotecas Populares 100 4. Biblioteca Popular de Tercera Categoría (Categoría C) 5. Biblioteca Popular en régimen Provisorio Se estableció también una revisión bianual para posibilitar a las Bibliotecas su recategorización y el ascenso en las categorías propuestas, en función de los cambios o desarrollos producidos, de modo que se ofrecía la posibilidad de obtener un aumento en el monto del subsidio y las donaciones que cada biblioteca recibiría de la Comisión. Condicionando a los resultados obtenidos, el poder obtener mayores recursos económicos y bibliográficos. Entre los elementos que se consideraron para la reconsideración de la posición de cada institución, pueden mencionarse: 1. Fecha de fundación. 2. Años de funcionamiento. 3. Superficie cubierta del edificio o local. 4. Edificio propio o cedido o alquilado 5. Cantidad de filiales en actividad. 6. Cantidad de libros 7. Circulación anual de libros a domicilio. 8. Horas / semana de atención al público. 9. Cantidad total de socios (lectores regulares último año) 10. Personal bibliotecario profesional. 11. Personal bibliotecario no profesional. 12. Personal auxiliar. 13. Personal docente. 14. Personal de servicios generales. 15. Calidad de las instalaciones y del equipamiento. 16. Métodos de procesamiento de libros y otros materiales. 17. Actividades culturales. Marco teórico: Gestión y financiación de las Bibliotecas Populares 101 Como ejemplo del número de Bibliotecas que podrían pertenecer a cada categoría y del monto anual del subsidio que representaba esto, Dobra y Ríos (1999) indican que en 1997, bajo este sistema se agrupaban 117 bibliotecas categoría A, 831 de categoría B y 875 de categoría C; que en diciembre del año 2000 cobraban 8.500, 5.000 y 3.500 pesos anuales respectivamente. Otro factor, de vital importancia, introducido en la Ley 23.351, fue la creación de un fondo especial para las Bibliotecas Populares. Esto queda expresado del siguiente modo en su artículo 14: “Además de las partidas que sean asignadas por el presupuesto General de Gastos de la Nación, créase el Fondo Especial para Bibliotecas Populares. Ese Fondo se destinará exclusivamente para el otorgamiento de beneficios directos a las Bibliotecas Populares.” Este fondo especial provenía del 31% que el Estado Nacional retenía en impuestos a los principales premios de juegos de azar, del cual se establecía destinar el 5% a las bibliotecas populares a través de la CONABIP. Esta asignación representó un presupuesto de aproximadamente 16 millones de pesos anuales, que hasta 1998 se utilizaban en: 1) Pago de subvenciones anuales. Las bibliotecas recibían un pago anual cuyo monto variaba según la categoría de la misma. 2) Donaciones de libros. La CONABIP destinaba parte de su presupuesto para realizar donaciones de material bibliográfico a las bibliotecas populares bajo su protección. 3) Becas. Se otorgaron becas de perfeccionamiento y capacitación, abriendo de este modo la posibilidad de contar con personal capacitado. 4) Proyectos Especiales, como los Circuitos Culturales Populares, Juegos Nacionales de Lectura, Promoción de Rincones y Salas Infantiles. 5) Subsidios especiales asignados para fines concretos. Marco teórico: Gestión y financiación de las Bibliotecas Populares 102 De este fondo especial, se retuvieron o destinaron varias partidas a otras entidades, como la Biblioteca Nacional, el Teatro Cervantes, etc. De modo que las bibliotecas populares vieron reducidos los recursos económicos que le habían sido asignados por ley y que necesitaban para poder seguir prestando servicios. A pesar de la crisis sufrida en Argentina en 2001, en las Sesiones Ordinarias de la Cámara de Diputados de la Nación del 19 de abril del 2001 una vez leído el informe de la Secretaría de Cultura y Comunicación de la Nación sobre el presupuesto asignado a la CONABIP desde 1994, se aconsejaba que no se disminuyera el monto fijado para el ejercicio 2001. En esta Sesión la exposición presentada por Gustavo Galland en 2001 (http://www.hcdn.gov.ar/dependencias/dcomisiones/periodo-118/118-1821.pdf) sostenía que el cambio que habían sufrido las bibliotecas en los últimos años, modernizándose y adaptándose a las nuevas necesidades de la sociedad, requería un mayor aporte del Estado o por lo menos, el mantenimiento anual de los fondos asignados, lo que no ocurría desde 1994 ya que se habían aplicado ajustes y transferencias hacia otras instituciones como la Biblioteca Nacional o el Teatro Cervantes. Gráfico 6: Evolución presupuestaria de la CONABIP de 2003 a 2010 Fuente: CONABIP (http://www.conabip.gob.ar/hoja/209) [Consultado 18 agosto 2011] A pesar de este incremento en el presupuesto durante la gestión 2003-2010, las bibliotecas han seguido teniendo dificultades para su financiación, en algunos casos Marco teórico: Gestión y financiación de las Bibliotecas Populares 103 debido a la pérdida del subsidio de CONABIP por diferentes causas. Algunas Bibliotecas así lo ponen de manifiesto1: - La Biblioteca Popular Sarmiento, de Jesús María manifiesta que hace 3 años que no recibe subsidios de CONABIP. (Comunicado recibido en la lista BIBPOP) - La Biblioteca Popular Bernardino Rivadavia, de Corrientes (capital), manifiesta que CONABIP le retiró la Protección hace 3 años. - La Biblioteca Popular del Barrio de Bellavista (Córdoba), con una gran actividad desde hace más de 30 años y modelo de Biblioteca, ha ganado recientemente el juicio a la CONABIP por haberle retirado su protección en 2005, en este caso por no tener personería jurídica propia ya que la Biblioteca se enmarca en la Fundación Pedro Milesi. Algunas Bibliotecas a pesar de recibir los subsidios o el equipamiento por parte de la CONABIP, no pueden prestar algunos servicios esenciales por no tener el apoyo correspondiente del gobierno municipal o provincial y por carecer de escasos recursos propios. Como ejemplo de ello, tenemos las declaraciones de María del Carmen Bianchi, presidenta de la CONABIP2, en las que mostraba este asunto mediante el ejemplo de lo ocurrido con los Bibliomóviles, indicando que: “muchos de los Bibliomóviles adquiridos estaban en la casa de algún ex miembro de la comisión directiva de la Biblioteca Popular, porque la Biblioteca no podía hacerse cargo de los seguros, el sueldo del chófer, el seguro del chófer, la nafta, etc.; es decir, el Bibliomóvil suponía además de un programa de actividades anuales otro de recursos para sustentar los que deberían ser aportados por el gobiernos provincial o local.” (Fernández, 2007). 1 Datos extraídos del comunicado enviado el 19 de agosto de 2010, por la presidenta de la Biblioteca Popular de Bella Vista (Córdoba), Susana Fiorito, a la lista correo de Bibliotecas populares cordobesas. (http://ar.groups.yahoo.com/group/CBA2006AR/message/1) 2 Declaraciones efectuadas en el 2005 en el transcurso de una Jornada auspiciada por la Dirección de Bibliotecas Públicas de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires. Marco legislativo 104 5. Marco legislativo 5.1. Legislación de ámbito nacional Ley 419 Sarmiento Esta ley sancionada el 21 de septiembre de 1870 expresa que las bibliotecas populares establecidas o a establecerse en el ámbito nacional, deben estar subvencionadas por el Tesoro Nacional. Especifica también la creación de la Comisión protectora de bibliotecas populares. Ley 1420 de Educación Común La Ley 1420 de Educación Común, sancionada el 8 de julio de 1884, significó un enorme progreso en materia educativa en el país así como un medio de lucha contra el analfabetismo. Era la primera ley de educación universal, obligatoria, gratuita y aunque no totalmente laica sí que era optativa en materia religiosa. Esta Ley regulaba aspectos relativos a las Bibliotecas Escolares, Populares y de Maestros. En el artículo 57 sobre las atribuciones y deberes del Consejo Nacional de Educación, establece en los apartados 18º y 26º lo siguiente: “18º. Promover y auxiliar la formación de bibliotecas populares y de maestros, lo mismo que la de asociaciones y publicaciones cooperativas de la educación común” […] “26º. Atender y promover, por lo relativo a las Provincias, a la ejecución de las leyes de 23 de septiembre de 1870, sobre “Bibliotecas Populares” y, de 25 de septiembre de 1871 sobre “Subvenciones a la educación común”, solicitando del Poder Ejecutivo los recursos necesarios para tal objeto y dictando las medidas que creyese convenientes para asegurar el empleo de dicho recursos”. En el capítulo VII, artículos 67 y 68 establecía las formas de financiación de las Bibliotecas “Artículo 67Toda biblioteca popular fundada en la Capital, territorios y colonias nacionales, por particulares o asociaciones permanentes, tendrá Marco legislativo 105 derecho a recibir el tesoro de las escuelas la quinta parte del valor que sus directores comprobasen necesitar o haber empleado en la adquisición de libros morales y útiles, con tal que se obliguen a observar las prescripciones siguientes: 1º A instalar la biblioteca en un paraje central y en edificios con capacidad suficiente para cincuenta lectores, por lo menos. 2º A prestar gratuitamente los libros al vecindario, mediante garantías suficientes, o facilitar su adquisición a precios razonables. 3º A llevar en debida forma sus catálogos y los registros de estadísticas necesarios, proporcionando en períodos determinados, a la autoridad escolar respectiva, los datos que les fueren solicitados sobre el movimiento de la biblioteca. Artículo 68Para obtener la subvención establecida en el artículo anterior, el director de la biblioteca presentará al Consejo Nacional de Educación una relación del edificio destinado para la biblioteca, con indicación de calle y número, y el certificado de depósito en un Banco, de la suma que se propone emplear en libros.” Esta Ley rigió la educación argentina hasta que el desarrollo y el progreso hicieron necesaria una revisión de sus contenidos. Así, durante el gobierno de Hipólito Yrigoyen, en 1918, se presentó un proyecto de Ley Orgánica de Educación por parte del ministro Salinas, que no prosperó, al igual que otras iniciativas posteriores que no prosperaron. Durante el mandato del presidente Menem (1993) se sancionó una Ley Federal de Educación, a la que se le atribuye el empeoramiento de la calidad del sistema educativo, una de las razones por lo que fue sustituida por La Ley de Educación Nacional sancionada en 2006 y vigente hoy día. Todas las funciones referentes a las Bibliotecas que la Ley 1420 establece para el Consejo Nacional de Educción, habían dejado de ser propias de la CONABIP en 1876, ESTADO DE LA CUESTIÓN: Biblioteca Popular y transformación Social 112 Szelubsky (2006) también estudia las actividades artísticas y culturales que realiza la Biblioteca Popular “José Murillo”, prestando especial atención al “Taller Literario” y a la relación de los vecinos con la materia literaria en sí misma. También analiza las relaciones que mantiene la Biblioteca con otros espacios culturales de la zona, surgidos de la participación popular. El hecho de asociar la función social de la Biblioteca con las actividades entendidas tradicionalmente como de extensión bibliotecaria o cultural, como en el caso Szelubsky (2006) se repite en otros trabajos que versan sobre el rol social de la Biblioteca, cualquiera que sea su tipología o denominación. En el caso de Civallero (2010), en su trabajo: “Competencias básicas, aprendizaje continuo y bibliotecas públicas: experiencias en América Latina”, describe algunos ejemplos de Argentina sobre el quehacer de las Bibliotecas Populares respecto a la acción social de los desfavorecidos, y lo hace a través de las actividades de índole sociocultural que estas realizan. En el caso de Argentina, menciona el programa “Mujeres en Bibliotecas Populares y Espacios comunitarios” del Ministerio de Cultura y el caso de la “Biblioteca de la Mujer Campesina e Indígena “Rosita Quinteros”, que depende de la Subsecretaría de Agricultura Familiar y está gestionada desde la Coordinación del proyecto “Mujer Campesina. En la presentación que se hace del trabajo de Civallero (2010), en la obra de la que forma parte, “La Biblioteca pública frente a la recesión: acción social y educativa”, se dice de las Bibliotecas populares lo siguiente: “[...] el carácter comunitario de las bibliotecas populares ha producido ejemplos emocionantes de cómo las Bibliotecas rescatan y ayudan a personas sin recursos en diversas circunstancias: desde niños en la calle a poblaciones indígenas con sus propias culturas en riesgo” ESTADO DE LA CUESTIÓN: Biblioteca Popular y transformación Social 113 Por otro lado, el trabajo de Ernesto Oscar Carrizo publicado en 1997 bajo el título “Biblioteca y sociedad”, analiza la relación “Biblioteca” y “sociedad”, centrando su atención en la Biblioteca pública, popular o escolar. Carrizo (1997) analiza la acción social de la Biblioteca desde sus acciones más destacadas o significativas, indicando que son las siguientes: - Acción socializadora - Acción dinámica cultural - Acción económica productiva La acción socializadora, la relaciona con el apoyo a la familia y al individuo con respecto a la construcción de su propio conocimiento y personalidad, así como con las relaciones interpersonales. También la relaciona con la “conservación y transmisión generacional de la Identidad cultural”, a la que hace referencia también en su trabajo de 1995, “Biblioteca y Sociedad o Biblioteca-sociedad?, en este último trabajo contraponiendo la expresión “identidad cultural” frente a “globalización”. Sobre la dinamización cultural, remite al trabajo de Secondi (1997), publicado en el capítulo siguiente de la misma obra, y en el que Secondi analiza la dimensión cultural de la Biblioteca Popular argentina desde la perspectiva de lo que se conoce como actividades de extensión cultural. En las conclusiones de este trabajo, se expresan ideas como la capacidad de la Biblioteca en la democratización de la información y de la comunicación humana, y respecto a la Biblioteca popular se dice que al ofrecer una política cultura y un soporte educativo, acompaña los vacíos y carencias del sistema formal (entendiendo este como institucional), y da respuesta a necesidades concretas individuales o grupales, de tal modo que legitima una nueva escala de oportunidades sociales, penetrando objetivamente, con la educación permanente y con los servicios de información en la dimensión cultural de desarrollo. ESTADO DE LA CUESTIÓN: Biblioteca Popular y transformación Social 114 Respecto a la acción económica productiva, Carrizo (1997) habla de la función que debe cumplir la biblioteca en la capacitación y actualización de los recursos humanos que participan en los procesos productivos. En resumen podemos decir que Carrizo (1997) en este trabajo, considera la acción social a la Biblioteca Popular desde tres perspectivas distintas: - Como lugar de encuentro para las personas - A través de las actividades culturales - A través de los talleres de capacitación En el trabajo de Arias y Carrizo (2007), sobre “La Biblioteca como espacio de construcción cultural” los autores comienzan con la siguiente afirmación: “Una Biblioteca que posibilite la formación de ciudadanos dueños de si mismos, con capacidad para conocer, comprender, enriquecer y transformar la sociedad con su aporte inteligente, creativo y en cooperación con los demás durante toda la vida. Una biblioteca facilitadora de la construcción de PROYECTOS DE VIDA EN SOCIEDAD. Al referirnos a la Biblioteca, en particular a la públicas y populares, estamos haciendo referencia a un activo espacio sociocultural de formación y construcción de la persona” Otro de los trabajos analizados sobre las Bibliotecas populares y su función social, es el de Ghiso (2001), que presenta una serie de reflexiones basadas en algunas experiencias relacionadas con Bibliotecas Populares y servicios de información comunitarios en países de Centro y Sudamérica, una de estas reflexiones tienen que ver con la biblioteca comunitaria como espacio social. Al respecto señala que: “una biblioteca popular, habitualmente, reproduce relaciones subalternas en las personas marginadas y excluidas con el saber, al tener y brindar información desactualizada, al manejar bases de datos pobres para pobre […] o porque aunque se disponga de información actualizada y adecuada, los usuarios no ESTADO DE LA CUESTIÓN: Biblioteca Popular y transformación Social 115 están en condiciones de apropiarla, debido a sus deficiencias en los procesos de aprendizaje” Ghiso (2001), nos señala que para ver las Bibliotecas populares como espacios sociales se requiere la presencia y participación de todos los sujetos implicados, para que juntos construyan tejidos sociales o redes, puedan promover y afianzar el intercambio , la colaboración y la interacción entre individuos, grupos e instituciones. Será en este encuentro dónde los sujetos sociales acuerdan que la biblioteca no solo sirve para diseminar y apropiar conocimientos, sino que también puede ser ambiente de ocio, descanso, juego, amistad, un lugar dónde encontrarse con el “otro” y aprender a reconocer conflictos y necesidades para gestionarlos juntos. b) Respecto a los trabajos sobre las Bibliotecas populares en general, que versan sobre distintos aspectos, pero que en ellos se les asignan a las estas bibliotecas, una función social intrínseca, con capacidad para transformar la sociedad e identificándolas con un espacio de democratización, integración y cohesión social, contención familiar, etc.; se han encontrado varios trabajos entre los que podemos destacar: Dobra (1995 y 1999), Jornadas sobre Bibliotecas de San Juan (1981), Gutiérrez y Romero (1989), Caneva (2010) y Bianchi (2011). Dobra (1995, p. 29) indica: “[…] los dirigentes y los bibliotecarios de las Bibliotecas populares de hoy, al igual que sus pioneros de antaño, dan testimonio diario de su plena convicción, de que sólo aquellos que pueden acceder al mundo de los libros encuentran condiciones favorables al desarrollo humano, económico y social y que no hay crecimiento ni progreso posibles para un pueblo sin suficientes y efectivas bibliotecas públicas o populares de todos y abiertas a todos. Esa fe social en que la gente pueda mejorar su calidad de vida y modificarla, progresar, reducir el analfabetismo, romper cadenas, recrearse, ha llevado a que durante más de un siglo, […] grupos de vecinos se preocuparan y tomaran ESTADO DE LA CUESTIÓN: Biblioteca Popular y transformación Social 116 la iniciativa de crear y sostener bibliotecas populares (asociaciones civiles autónomas) […].” En otro trabajo de Dobra sobre las Bibliotecas Populares Argentinas (Dobra, 1999, p.46), indica el grado de responsabilidad que tienen estas organizaciones respecto a la comunidad: “[…] el grado de responsabilidad que les cabe a estas instituciones multiculturales en la lucha contra el analfabetismo, el desempleo, la pobreza, la violencia… y en pro de la educación permanente y de la cultura popular”. Ernesto Oscar Carrizo, en el “Discurso de apertura”, de las II Jornadas sobre Bibliotecas de San Juan (Argentina), celebradas del 27 al 29 de agosto de 1981 bajo el lema “La Biblioteca como factor dinamizador de los procesos de desarrollo” (Jornadas sobre Bibliotecas de San Juan, 1981) indica lo siguiente: “La Biblioteca, como institución social, tiene gran trascendencia por ser la entidad educativa que permite la actualización y difusión de los nuevos conocimientos, que la civilización brinda, ofreciendo su contribución a todos los sectores de la población” En el informe de la “Mesa de Trabajo Nº 2” organizada en el marco de las mismas Jornadas, mencionadas en el párrafo anterior, se definen los objetivos de cada tipo de Biblioteca, y en lo que respecta a la Biblioteca Popular, se indica que “cumple una importantísima función social, ya que es una institución complementaría de la escuela y una fuente generadora de educación y cultura” (Jornadas sobre Bibliotecas de San Juan, 1981). Gutiérrez y Romero (1989) en su estudio sobre “Sociedades barriales, bibliotecas populares y cultura de los sectores populares en Buenos Aires de 1920 a 1945”, nos ESTADO DE LA CUESTIÓN: Biblioteca Popular y transformación Social 117 ofrecen un análisis de la posición de las Bibliotecas populares en la formación de la sociedad barrial; la relación entre las bibliotecas y el nuevo tipo de vida y organización familiar, con la nueva posición de la mujer, la cual constituye el público principal de las Bibliotecas Populares en esa época; y también nos ofrecen una visión sobre la función de las bibliotecas en la utilización del tiempo libre, su papel como intermediarias, respecto al mundo de la cultura, actuando como lugar de intersección entre la cultura erudita y letrada y las experiencias de la nueva sociedad barrial, en definitiva, Gutiérrez y Romero, le asignan a la Biblioteca Popular de la época, un papel fundamental en la organización de las nuevas sociedades y en la conformación de sus redes y jerarquías. Por su parte Caneva3 (2010, p.77), indica que las tareas de las Bibliotecas Populares no se restringen a la difusión del libro y la cultura, sino que también configuran un lugar privilegiado para la inclusión socio cultural, y ligado a la promoción de la lectura y al ejercicio de los derechos ciudadanos. En la misma línea se expresa Bianchi4 (2011, p.41), indicando lo siguiente: “El movimiento de Bibliotecas Populares es el resultado de la articulación entre el Estado y las organizaciones sociales que, a lo largo de ciento cuarenta años, construyeron un espacio público de encuentro, creación y transmisión de cultura, transcendiendo su objetivo fundacional de difundir el acceso a la lectura para erigirse en un formidable motor de inclusión social y construcción de identidad” Bianchi (2011, p.43-44) también nos habla de la incapacidad para medir las intervenciones de las Bibliotecas Populares en las biografías particulares de los ciudadanos, siendo sólo posible, por el momento, la valoración general de autores, 3 Secretario General de la CONABIP 4 Presidenta de CONABIP de 2003 hasta el 10 de diciembre de 2011 ESTADO DE LA CUESTIÓN: Biblioteca Popular y transformación Social 118 periodistas y artistas al recordar con afecto y agradecimiento la oportunidad que alguna vez una Biblioteca Popular les dio. c) Por último, encontraríamos los trabajos sobre el rol social de las Bibliotecas Públicas en general, en los que entendemos, por lo expresado en el marco teórico de este trabajo, que estarían incluidas las Bibliotecas Populares, como un tipo particular de Biblioteca pública. En este grupo, autores como Gómez-Hernández (2007, 2011), Civallero (2006) o Suaiden (2002), ponen de manifiesto, de un modo u otro, la función que desempeña la Biblioteca como motor de transformación social. Gómez-Hernández (2007), en su trabajo sobre “Biblioteca e integración”, analiza cómo la biblioteca ha ido adaptando sus servicios de extensión bibliotecaria, para contribuir a la inclusión social y cultural de determinados colectivos o grupos sociales. De modo que identifica la labor de “inclusión social” con los servicios tradicionales de extensión bibliotecaria. Gómez Hernández presta especial atención a las acciones, que se están llevando a cabo desde las Bibliotecas, para mitigar la nueva forma de exclusión denominada “brecha digital”, que hace referencia a la que aparece con las nuevas formas de informarse, aprender, etc., mediadas por las tecnologías e Internet Desde otro punto de vista, Gómez-Hernández (2011) hace un análisis de cómo la crisis económica mundial está afectando a las Bibliotecas y a los servicios que estas prestan, y a la situación socio económica de las personas; por lo que ahora más que nunca las bibliotecas deben cumplir su función social. En las conclusiones nos ofrece alguna recomendación al respecto: “debemos tener la capacidad de adaptarnos al contexto, lo que nos obliga a enfoques flexibles de la gestión, a contar con todos los apoyos y colaboraciones que se nos ofrezcan, colaborar con otros servicios, y visibilizar muchísimo nuestra utilidad, pues si no la demostramos será fácil que otros capten la mayor parte de los recursos a nuestro alcance.” ESTADO DE LA CUESTIÓN: Biblioteca Popular y transformación Social 119 Por su parte Civallero (2006), en su trabajo sobre el rol social de las Bibliotecas públicas en Latinoamérica, nos habla del poder de la información para mejorar las condiciones de vida de las personas y de cómo las Bibliotecas han sido, a lo largo de su historia, gestoras de esta fuerza transformadora y revitalizadora, y cómo hoy día la información, y el poder que esta representa, está en manos de unos pocos, estando la posibilidad de gestionarlo correctamente en manos del Bibliotecario. Por lo que estaríamos hablando, del rol social del bibliotecario. Siguiendo con la línea de Civallero (2006), sobre la responsabilidad del bibliotecario, también Suaiden (2002), en su trabajo sobre “El impacto social de las Bibliotecas Públicas”, pone de manifiesto como el profesional de la información no está preparado para ser un instrumento de inclusión social. Esta afirmación la hace tras analizar una noticia sobre exclusión social, que Suaiden relaciona con la función que podría haber desempeñado la Biblioteca para mejorar esta situación. Se extracta a continuación la noticia y su análisis, para dar una idea de lo que nos indica Suaiden (2002): Silvana, una chica de 17 años, abandonada desde los 5 años en la Plaza de la Sé, Sao Paulo, falleció de SIDA en un hospital público. Entrevistada con anterioridad a su fallecimiento, había respondido que desconocía la utilidad de los preservativos. Este ejemplo puede representar el más alto grado de desinformación, a pesar de la cantidad de recursos que el Ministerio de Salud había invertido en la campaña de información sobre esta enfermedad. Este caso es utilizado por Suaiden para que sus alumnos, en la Universidad de Brasilia, lo analicen y observen la cuestión de la inclusión social y los aspectos de la Biblioteca que pueden llevar a determinadas personas a estar excluidas de los espacios públicos de información y aprendizaje y de la posibilidad de beneficiarse de sus recursos. Suaiden analiza que hubiera ocurrido si Silvana hubiera intentado acercarse a una Biblioteca Pública que había próxima a la Plaza dónde “vivía”. Sobre esto, los alumnos montan una pieza teatral que finaliza con Silvana dentro de la Biblioteca intentando saludar al bibliotecario. El trabajo de Suaiden nos conduce a una reflexión y es que si la Biblioteca Pública desempeñara realmente esa función social que le presuponemos, ESTADO DE LA CUESTIÓN: Biblioteca Popular y transformación Social 120 Silvana no debería haber encontrado “barreras” para entrar en la Biblioteca (la seriedad del edificio, seguridad en la puerta, la mirada de otros usuarios y del personal, etc.) y existiría alguna posibilidad de que la Biblioteca hubiera cambiado su destino. Sobre políticas de información, Bibliotecas públicas y desarrollo local y regional, Bruno Revesz (2001), nos ofrece en su trabajo un análisis sobre el rol de la Biblioteca pública para brindar el acceso universal a las autopistas de la información, y también analiza las cualidades y capacidad técnica de los bibliotecarios como mediadores en la implementación y el éxito de las Bibliotecas públicas. Revesz (2001), al igual que Civallero (2006), hace descansar sobre los hombros del Bibliotecario, la responsabilidad de que la Biblioteca cumpla realmente la función social que se le presupone. Como se puede ver la función social de la Biblioteca pública, es un tema que suele formar parte de los discursos de profesionales y políticos y que es axioma en muchos trabajos de investigación sobre Bibliotecas públicas. En esta línea se encuentran casos como los siguientes: En un Seminario celebrado en México en junio de 2008, con el título “La biblioteca Pública y la Formación de lectores en la Sociedad de la Información” (http://www.agenciamn.com/index.php?option=com_content&task=view&id=347&Ite mid=7) en el marco de la inauguración, la doctora Elsa M. Ramírez Leyva5 declaró: “Quienes estamos relacionados con los libros y la lectura debemos abordar el tema con un enfoque que resulte atractivo para el lector, nunca de manera arrogante, y hacer de las bibliotecas un factor de transformación social. […] Todos sabemos y tenemos muy presentes los números sobre los bajos índices de lectura en la región, por lo que debemos redoblar esfuerzos para impulsar 5 Investigadora del Centro Universitario de Investigaciones Bibliotecológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). ESTADO DE LA CUESTIÓN: Biblioteca Popular y transformación Social 121 las bibliotecas como vehículos que coadyuven en la formación de mejores sociedades” García (1996), en su trabajo “Las Bibliotecas especializadas y su incidencia en el contexto económico y social de América Latina” considera que la Biblioteca ha cumplido una función social desde sus inicios, y lo expresa del siguiente modo: “Desde sus más remotos inicios a la biblioteca se le ha considerado un instrumento social, a manera de ejemplo se puede señalar que las tablillas de arcilla y de madera encerada de la biblioteca de Marí y de la Biblioteca Real de Asurbanipal, los rollos de papiro de Egipto y los códices de Pérgamo, fueron organizados y preservados porque esas sociedades necesitaban consignar y registrar la información para el mantenimiento del estado, la conservación y comunicación de las creencias religiosas, la practica del comercio, la educación y la transmisión de la cultura a las nuevas generaciones, entre otras funciones.” Como podemos observar en la mayor parte de los trabajos reseñados, el análisis de la función social de la Biblioteca Popular o pública se hace desde la reflexión, más que desde la intención de mostrar que actividades o servicios se prestan en la biblioteca que pongan de manifiesto esta función. Nuestro trabajo, intenta aportar información sobre el efecto que pueden ejercer las intervenciones de la Biblioteca Popular sobre la biografía de las personas y sobre la comunidad, aunque reconociendo la incapacidad para medir este hecho, que también señala Bianchi (2011, p.43-44). Para ello, siguiendo la línea de algunos de los autores reseñados anteriormente, se estudian los servicios de carácter social y cultural que prestan, en la actualidad, las Bibliotecas Populares Argentinas y los objetivos que persiguen con estos servicios; con el fin último de analizar el papel que desempeñan junto a otras instituciones en pos de transformar la sociedad hacia una más justa, igualitaria e inclusiva. Material y métodos: población y muestra 128 Este directorio (CONABIP, 2011) arroja actualmente (septiembre 2011) una cifra de 2029 Bibliotecas Populares existentes en todo el país, que se distribuyen por provincias como muestra la tabla siguiente: Tabla 7: Distribución de Bibliotecas populares por provincias Provincia Nº Bibliotecas populares Porcentaje del total Bs. As. – Ciudad Autónoma 52 2,56% Bs. As. – Provincia 550 27,10% Catamarca 47 2,32% Chaco 71 3,50% Chubut 47 2,32% Córdoba 184 9,07% Corrientes 59 2,91% Entre Ríos 58 2,86% Formosa 26 1,28% Jujuy 42 2,07% La Pampa 68 3,35% La Rioja 25 1,23% Mendoza 61 3,01% Misiones 41 2,02% Neuquén 67 3,30% Río Negro 64 3,15% Salta 62 3,06% San Juan 51 2,51% San Luís 46 2,27% Santa Cruz 23 1,13% Santa Fe 279 13,75% Santiago del Estero 63 3,10% Tierra del Fuego 9 0,44% Tucumán 34 1,68% Total 2.029 100,00% Fuente: Elaboración propia. Datos extraídos del Directorio CONABIP (consulta Octubre 2011) A la pregunta sobre cuántas Bibliotecas populares existen en Argentina y no están registradas en la CONABIP es imposible responder. Por lo que este trabajo adolece de un gran defecto metodológico que es la imposibilidad de establecer la población objeto de estudio, hecho que nos obliga a pensar la necesidad acuciante de que los organismos públicos adecuados llevan a cabo un relevamiento sobre las Biblioteca Material y métodos: población y muestra 129 Populares que existen en el país, independientemente de sus fuentes de financiación, de su ubicación geográfica o de su dependencia institucional o de cualquier otra organización o asociación. SELECCIÓN DE LA MUESTRA Para la selección de la muestra, se realizó un pre-test, con la finalidad de probar la fiabilidad de cuestionario y de comprobar el porcentaje de respuestas obtenidas para poder utilizar estos resultados a la hora de calcular el tamaño de la muestra definitiva, y que esta pudiera tener un mayor grado de representatividad. El pre-test consistió en hacer el envío del cuestionario a diez bibliotecas con las que ya se había mantenido algún contacto, y a pesar de ello, solo se recibió una respuesta. A la vista de este resultado, se decidió que la muestra estuviera constituida por toda la población objeto de estudio. Al no contar con información de contacto sobre toda la población, se envió el cuestionario a todas los delegados de las federaciones provinciales de Bibliotecas Populares, a las asociaciones y a las listas de correo electrónico existentes relacionadas con las Bibliotecas Populares, también se invitó a todos los participantes, a los que se les había enviado el cuestionario, a remitirlo ellos mismos a todas las Bibliotecas Populares que conocieran o con las que mantuvieran alguna relación, intentando de este modo que finalmente el número de resultados obtenidos pudiera constituir una muestra lo más representativa posible de la población. Los cuestionarios “entregados” se considerarían así una muestra seleccionada aleatoriamente. Siendo los “entregados” aquellos que se tiene constancia que los participantes han recibido y abierto aunque no hayan contestado. Esta información está disponible en la aplicación Web dónde se ha diseñado el cuestionario (EncuestaFacil). Material y métodos: población y muestra 130 Finalmente, se han entregado y abierto 422 cuestionarios, que se considera el tamaño de la muestra. Las muestra de 422 bibliotecas que han recibido el cuestionario, representan un 21% de la población total de Bibliotecas, si tomamos como población las 2029 bibliotecas que señala el directorio de CONABIP (2001). Fijando el error de estimación en el 5%, a un nivel de confianza del 95,5%, necesitaríamos 333 encuestas para poder garantizar que la diferencia entre el estimador obtenido en la muestra y el verdadero valor en la población no difiere en más del 5%. Como el número de encuestas entregadas es de 422, obviamente la representatividad de la muestra es un poco mayor, y el error real es menor del 5% a nivel global. Una vez recibidas las respuestas del cuestionario, se analizará la representatividad final de los resultados respecto a la población. Material y métodos: el cuestionario 131 7.1.2. Relevamiento de datos: el cuestionario Para realizar el relevamiento de datos se utilizó un cuestionario (ANEXO 3) diseñado ad hoc para obtener conocimiento sobre los siguientes ítems: 1. Sobre la Biblioteca como organización: - Identificación: localización, año de apertura, localidad y habitantes, - Objetivos, formas de organización, gestión y financiación - Relaciones con otras Bibliotecas y/o instituciones y los fines 2. Sobre los servicios y actividades: Servicios que presta la Biblioteca y actividades que realiza con una función claramente social. No se incluían cuestiones sobre actividades o procesos habituales que se realizan en la Biblioteca, asociados principalmente al libro y la lectura, sólo se incluían preguntas referidas principalmente a la prestación de los siguientes servicios o actividades: - Servicios compensatorios para salvar las barreras por discapacidad física o psíquica. - Servicios que acerquen la Biblioteca a usuarios que viven en zonas alejadas, aisladas o poco comunicadas (Bibliomóviles, maletas viajeras, etc.) - Servicios y actividades para usuarios internados en hospitales, centros sociales, cárceles, etc. - Servicios de atención a la diversidad étnica, cultural o lingüística (inmigrantes, pueblos originarios, etc.) - Servicios a grupos en riesgo de exclusión social y cultural (desempleados, personas sin hogar, prostitutas, drogodependientes, etc.) - Apoyo escolar y al proceso de aprendizaje a lo largo de la vida. - Acciones encaminadas a preservar la identidad cultural de la comunidad, a nivel local, regional o nacional y dando a conocer otras culturas a nivel global. - Servicios para la promoción de derechos y participación ciudadana. Material y métodos: el cuestionario 132 - Acciones que permitir y faciliten la participación de la comunidad con voz y voto en la toma de decisiones sobre el devenir de la Biblioteca y promoviendo estas prácticas en otras ámbitos (asociaciones barriales, Asambleas ciudadanas, - Actividades culturales o recreativas: teatro, cine, conciertos, recitales, etc. - Actividades relacionadas con el medio ambiente: permacultura, huerta orgánica, etc. - Actividades relacionadas con el bienestar físico y mental: charlas o cursos sobre salud, ejercicio físico, campañas de información sobre epidemias, enfermedades infecciosas, etc. - Cursos y talleres de capacitación laboral: serigrafía, corte y confección, etc. - Cursos y talleres sobre actividades artísticas: pintura, música, teatro, etc. 3. Sobre los socios y usuarios: Las cuestiones sobre este tema se centraron en las obtener información sobre las siguientes características: - Grupos de Edad: con el fin de detectar si se da o se potencia el encuentro intergeneracional, en la Biblioteca - Sexo: Principalmente se trataba de conocer si las mujeres, al estar muchas de ellas relegadas al hogar, acudían en menor o mayor número que los hombres a la biblioteca; ya sea para buscar información para ellas o para sus hijos. - Nº de socios (los socios son las personas que mantienen la Biblioteca, pueden ser o no usuarios, pero el número de socios que mantiene una Biblioteca da idea del grado de inserción y aceptación que tiene la Biblioteca en la Comunidad y el grado de participación de la comunidad en la Biblioteca). 4. Sobre el nivel de acceso a las tecnologías de la información: Sobre este asunto, nos interesaba conocer que nivel de acceso a las tecnologías de la información tienen las bibliotecas, para poder analizar hasta que punto cuentan con los recursos para trabajar en pos de cerrar la brecha digital. También nos interesaba conocer la opinión del Bibliotecario sobre el papel de la computadora e su labor diaria. Material y métodos: el cuestionario 133 En el diseño del cuestionario, que incluye todos los aspectos mencionados anteriormente, se han seguido las siguientes pautas: - Que fuera lo más breve posible en cuanto al número de preguntas, intentado eliminar preguntas que no fuéramos a analizar. - No realizar preguntas comprometidas o con las que los Bibliotecarios pudieran sentirse agredidos o intimidados, debido a que algunas de estas bibliotecas subsisten gracias a los subsidios y estos se otorgan en ocasiones en base a datos estadísticos, por lo que responder algunas preguntas puede ocasionar temor a que vaya a influir en la pérdida de un subsidio o ayuda de otro tipo. - Ordenar las preguntas de mayor a menor nivel de complicación y dividirlas por secciones en 6 páginas distintas. - Que el encuestado tuviera que escribir lo menos posible, para ello se intentó que el mayor número posible de preguntas fueran menúes desplegables u opciones para marcar, para agilizar y minimizar el tiempo de respuesta. Se realizó una versión en Word del cuestionario, para aquellas bibliotecas que prefirieran imprimirlo y contestarlo de este modo. En el “ANEXO 3” de este trabajo se adjunta esta versión del cuestionario. Material y métodos: procedimiento 134 7.1.3. Procedimiento en el estudio cuantitativo Para llevar a cabo el estudio cuantitativo se diseñó un cuestionario utilizando la aplicación Web “Encuestafacil” (www.encuestafacil.com) disponible en Internet para el diseño y envío de cuestionarios. La versión gratuita de este programa sólo permite la recepción de 100 respuestas, y la versión ampliada de pago permite el envío y recepción ilimitada de cuestionarios y respuestas. Esta compañía mantiene acuerdos con la plataforma “Universia”, para que pueda ser utilizada la versión ampliada de forma totalmente gratuita, por los docentes, investigadores y estudiantes de las Universidades asociadas a “Universia. Gracias a este acuerdo, se ha podido utilizar para el estudio la versión ampliada de la aplicación. El envío del cuestionario se realizó a través del correo electrónico, con un mensaje de presentación y breve explicación del estudio (v. ANEXO 4), en el que se incluía el enlace al cuestionario alojado en el servidor de “Encuestafacil” La dificultad para obtener las direcciones de correo de todas las Bibliotecas nos obligó a tomar la decisión de enviarlo a todas las agrupaciones, asociaciones, federaciones, listas de correo, etc., de las que teníamos conocimiento, para que fuera desde estos lugares desde donde se distribuyera. Con esto se perseguían varios objetivos: - Reducir el número de envíos, ya que de otro modo hubieran sido necesario enviar más de 2000 mensajes de correo electrónico, ya que toda la población constituía la muestra. - Al realizar la distribución los propios bibliotecarios, infundía más confianza y podría aumentar el número de respuestas. - El contacto con asociaciones, federaciones, y la participación en listas de correo podría reportarnos mucha información sobre el funcionamiento de estas bibliotecas, sus actividades y usuarios. Material y métodos: procedimiento 135 De tal modo que los envíos realizados han tenido los siguientes destinatarios: a) Delegados de las Federaciones provinciales, que aglutinan y mantienen contacto con todas las Bibliotecas de cada provincia. b) Lista de correo específicas de bibliotecas populares o de Bibliotecas en general. c) Asociaciones de Bibliotecarios del país a) Envío a los Delegados de las Federaciones provinciales El listado de las direcciones de correo electrónico de las Federaciones fue facilitado por la CONABIP, gracias a esta información fue posible realizar este envío, ya que la mayor parte de las federaciones no figuran en los directorios disponibles. Las direcciones de correo electrónico de las Federaciones provinciales a las que se envió el cuestionario pueden consultarse en el “ANEXO 5” de este trabajo. El envío a las Federaciones se realiza del 17 al 20 de septiembre de 2011. A partir de este envío se reciben muchas respuestas, algunas de ellas son de los delegados de las federaciones provinciales confirmando la distribución del cuestionario, otras muchas respuestas son de los bibliotecarios, y los motivos principales de sus mensajes son mostrar interés y agradecimiento por el estudio y solicitar que se les envíe el trabajo una vez concluido. A todos estos bibliotecarios que contactaron tras el envío se les solicitó que remitieran vía email las actividades o experiencias que realizaban y que ellos consideraban importantes para el bienestar de la comunidad. De tal modo que esa información pudiera ser utilizada en el estudio de casos. b) Envío a las listas de correo y Foros de discusión electrónicos Tras el envío a las federaciones se comenzó la distribución del cuestionario en todas las listas de correo relativas a: - Bibliotecas populares - Bibliotecas y cambio social - Bibliotecas en general Material y métodos: procedimiento 136 Algunas listas no aceptaron mi suscripción, pero los bibliotecarios que habían contactado conmigo y estaban suscritos a las listas se encargaron de distribuirlo. Tal es el caso de la lista de CABIP (Confederación de Bibliotecas Populares), cuyo mensaje fue remitido por Mariana Lagar el 8 de octubre de 2011 y la lista de ABGRA (Asociación de Bibliotecarios Graduados de la República Argentina) y Col-biblio-pba (Colegio de Bibliotecarios de la Provincia de Buenos Aires), en las que el mensaje y el acceso al cuestionario fue enviado por Daniel Díaz el 9 de octubre de 2011. Gracias a estas colaboraciones y otras se ha conseguido que el cuestionario llegue a todas los rincones de Argentina. Las listas de correo electrónico a las que se remitió el cuestionario son las siguientes: - Trabajadores en Bibliotecas por el cambio social. [email protected] http://ar.groups.yahoo.com/group/trabajadoresenbibliotecas/ Grupo de discusión sobre políticas culturales y bibliotecas, los desafíos, derechos y responsabilidades de los trabajadores en bibliotecas como sujetos activos en el devenir cultural. - Bibgrazonasur: Bibliotecarios de la Provincia de buenos Aires, Lista mantenida por BIBGRA (Asociación de Bibliotecarios Graduados de la Provincia de Buenos Aires) - Bibliotecarios en el cambio. http://ar.groups.yahoo.com/group/bibliotecariosenelcambio/ - ABGRA: Asociación de Bibliotecarios Graduados de la República Argentina - Biblio-progresistas - http://mx.groups.yahoo.com/group/biblio-progresistas/ - BIPOCOR – Foro de Bibliotecas Populares de la Provincia de Córdoba. http://ar.groups.yahoo.com/group/bipocor/ - ABDAM - http://ar.groups.yahoo.com/group/abdam/ - Cdbibgra - Comision Directiva de la Asociación de Bibliotecarios Graduados de Buenos Aires. - Richarddebury: Identidad Bibliotecaria - http://ar.groups.yahoo.com/group/richardebur Material y métodos: procedimiento 137 - Col-biblio-pba – Colegio de Bibliotecarios Provincia de Buenos Aires - http://ar.groups.yahoo.com/group/col-biblio-pba/ - Bibliotecarios de Neuquén - http://ar.groups.yahoo.com/group/bibliotecariosNqn/ c) Envío a las Asociaciones de Bibliotecarios - CABIP – Confederación Argentina de Bibliotecas Populares - ABGRA – Asociación de Bibliotecarios Graduados de la República Argentina - ABDAM - Asociación de Bibliotecarios, Documentalistas, Archiveros y Museólogos de Mar del Plata (Argentina) - AbprBoletin – Asociación de Bibliotecarios de Rosario (Santa Fe) - BIBGRA – Asociación de Bibliotecarios Graduados de Buenos Aires - Asociación de Bibliotecas Populares de Rosario - Núcleo Regional de Bibliotecas Populares Zona Centro Noroeste de la Provincia de Santa Fe Tras los envíos, los cuestionarios contestados se revisaron diariamente. A un mes de comenzada la investigación, se realizo un nuevo envío personalizado a las provincias de las que no se había obtenido respuesta alguna: Catamarca, Jujuy, Santiago del Estero, Salta, y Tucumán. Resultados y discusión 144 Pregunta Nº 2 - Antigüedad de la Bibliotecas – 140 respuestas obtenidas Tabla 8: Antigüedad de las Bibliotecas encuestadas Año de apertura Nº Bibliotecas Porcentaje Respuestas Anterior a 1900 3 2,14% 1901-1915 11 7,86% 1916-1930 9 6,43% 1931-1945 15 10,71% 1946-1960 7 5,00% 1961-1975 8 5,71% 1976-1990 22 15,71% 1990-2005 55 39,29% 2005-2011 10 7,14% Total 140 100,00 Pregunta Nº 3 - Resultados por provincias – 140 respuestas obtenidas Gráfico 7: Distribución de Bibliotecas por provincia Provincia donde radica la Biblioteca: 4 35 243 12 2342 5 1 89 2 22 2312 9 31 1 0 5 10 15 20 25 30 35 40 Buenos Aires - ciudad Buenos Aires - provincia Catamarca Chaco Chubut Córdoba Corrientes Entre Ríos Formosa Jujuy La Pampa La Rioja Mendoza Misiones Neuquén Río Negro Salta San Juan San Luis Santa Cruz Santa Fe Santiago del Estero Tierra del Fuego Tucumán Resultados y discusión 145 Comparamos el porcentaje de Bibliotecas existentes en cada provincia con las respuestas obtenidas por provincia, para comprobar si hay una representación proporcional. Tabla 9: Porcentaje de Bibliotecas por provincia y porcentaje de respuestas Provincia % Bibliotecas existentes % de respuestas Bs. As. – Ciudad Autónoma 2,56% 2,86% Bs. As. – Provincia 27,10% 25,00% Catamarca 2,32% 1,43% Chaco 3,50% 2,86% Chubut 2,32% 2,14% Córdoba 9,07% 8,57% Corrientes 2,91% 1,43% Entre Ríos 2,86% 2,14% Formosa 1,28% 2,86% Jujuy 2,07% 1,43% La Pampa 3,35% 3,57% La Rioja 1,23% 0,71% Mendoza 3,01% 5,71% Misiones 2,02% 6,43% Neuquén 3,30% 1,43% Río Negro 3,15% 15,71% Salta 3,06% 1,43% San Juan 2,51% 2,14% San Luís 2,27% 0,71% Santa Cruz 1,13% 1,43% Santa Fe 13,75% 6,43% Santiago del Estero 3,10% 2,14% Tierra del Fuego 0,44% 0,71% Tucumán 1,68% 0,71% Total 100,00% 100,00% Pregunta Nº 5 – Bibliotecas según el tamaño de la población dónde se ubican De los cuestionarios contestados, se han obtenido 139 respuestas a esta pregunta. Distribuidas del siguiente modo: Resultados y discusión 146 Tabla 10: Bibliotecas según el tamaño de la población dónde están ubicadas Nº de Habitantes localidad Bibliotecas Nº Respuestas % Respuestas Menos de 50.000 habitantes 72 51,4% Entre 50.001 y 100.000 habitantes 26 18,6% Entre 100.001 y 500.000 habitantes 22 15,7% Más de 500.000 habitantes 19 13,6% N/C 1 0,7% 140 100% Gráfico 8: Bibliotecas según el tamaño de la población dónde están ubicadas Nº de Bibliotecas según el tamaño de la población donde está ubicada 72 26 22 19 1 0 10 20 30 40 50 60 70 80 Menos de 50.000 habitantes Entre 50.001 y 100.000 habitantes Entre 100.001 y 500.000 habitantes Más de 500.000 habitantes N/C Más de la mitad de las Bibliotecas se localizan en municipios de menos de 50.000 habitantes. Resultados y discusión 147 APARTADO 2: SOBRE LA ORGANIZACIÓN Pregunta Nº 6 – Número de horas de apertura - Respuestas obtenidas 138 Tabla 11: Bibliotecas según nº de horas de apertura semanales Horas de apertura Nº Respuestas % Respuestas Hasta 25 horas por semana 43 31% Entre 26 y 35 horas semanales 39 28% Entre 36 y 45 horas semanales 27 19% Más de 45 horas semanales 29 21% N/C 2 1% Total 140 100% Gráfico 9: Bibliotecas según número de horas de apertura semanales Número de horas de apertura semanales 43 39 27 29 2 0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50 Hasta 25 horas por semana Entre 26 y 35 horas semanales Entre 36 y 45 horas semanales Más de 45 horas semanales N/C Resultados y discusión 148 Pregunta Nº 7 – Los 3 objetivos más importantes para la Biblioteca Las bibliotecas podían seleccionar todas las respuestas que consideraran respondían a los objetivos de la Biblioteca, aunque se les pedía que marcaran sólo 3, para determinar la prioridad. Un 76% de bibliotecas respondieron que uno de sus objetivos principales era la “integración y cohesión social de la comunidad”, seguido de un 63% de bibliotecas que marcaron entre sus objetivos principales: “Ofrecer información con los materiales disponibles” y “Ofrecer apoyo escolar a la educación de niños y adultos”. Gráfico 10: Bibliotecas según los objetivos principales del servicio ofrecido OBJETIVOS principales que tiene la Biblioteca 87 61 105 52 60 88 10 0 20 40 60 80 100 120 Ofrecer información con los materiales disponibles. Mantener ordenada la colección siguiendo las normas y ofrecer los servicios propios de una Biblioteca (referencia, préstamo a domicilio, préstamo interbibliotecario, etc.) La Integración y cohesión social de la comunidad, independientemente de su cultura, origen, raza, sexo, religión, etc. La formación y capacitación a través de cursos y talleres. Ofrecer ocio y recreo a través de la lectura y las actividades Realizar apoyo a la Educación de los chicos y de las personas de cualquier edad que no han tenido acceso a ella. Otro (Por favor especifique) La pregunta sobre los objetivos de la Biblioteca era una pregunta semiabierta, y los comentarios mas relevantes recogidos son: - Lucha ideológica contra los sentidos dominantes - Contención social en la comunidad - Gestión de Programas sociales para los niños vulnerables - Talleres integradores (plástica música teatro lectura restauración) - Proyecto para asistir en comedores sociales y plazas con libros de cuentos - Fortalecer el vínculo del Parque Nacional Los Glaciares con la comunidad, a través de la valoración y cuidado de la naturaleza y de los aspectos culturales - Talleres de lectoescritura y alfabetización para adultos Resultados y discusión 149 Pregunta Nº 8 – Posee la Biblioteca “Personería Jurídica” – 136 respuestas obtenidas El 87% de las bibliotecas que han contestado el cuestionario poseen “Personería Jurídica” Gráfico 11: Bibliotecas que poseen “Personería Jurídica” ¿Posee su Biblioteca personería jurídica? N/C 3% No 10% Sí 87% Pregunta Nº 9 – Está reconocida por la CONABIP - 138 respuestas obtenidas El 88% de las Bibliotecas están bajo la protección de la CONABIP Grafico 12: Bibliotecas registradas en CONABIP ¿Está la Biblioteca registrada en la CONABIP? N/C 1% No 11% Sí 88% Resultados y discusión 150 Pregunta Nº 10 – Formas de financiación de la Biblioteca – 137 respuestas obtenidas Gráfico 13: Formas de financiación de las bibliotecas Formas de financiación de las bibliotecas 132 107 71 52 21 14 3 0 20 40 60 80 100 120 140 Cuotas de los socios Subsidio CONABIP Subsidio del Gobierno Municipal, Provincial o Nacional Donaciones de particulares, empresas o Fundaciones Otras fuentes (Por favor especifique) Asociación de Amigos de la Biblioteca N/C Tabla 12: Formas de financiación de las bibliotecas Fuente de financiación Nº Respuestas % total de respuestas Cuotas de los socios 132 96% Asociación de Amigos de la Biblioteca 14 10% Subsidio CONABIP 107 78% Subsidio del Gobierno Municipal, Provincial o Nacional 71 52% Donaciones de particulares, empresas o Fundaciones 52 38% Otras fuentes 21 15% N/C 3 2% El 15% de encuestados han indicado que tenían “Otras fuentes” de financiación. Las respuestas recogidas en este apartado, se pueden agrupar en las siguientes:  Bono colaboración en eventos (fiestas, bailes, recitales, etc.) y rifas, bingo, etc.  Inscripciones en talleres y actividades  Subsidio del Gobierno provincial para el sueldo del Bibliotecario Resultados y discusión 151  Alquiler de salones o instalaciones para usos diversos (conferencias, bodas, etc.)  Emprendimientos particulares (fotocopiadora, librería, papelería, Kiosco, venta de alimentos y bebidas, etc.) Pregunta Nº 11 – Tipo de organización - 138 respuestas obtenidas Un 86% de las Bibliotecas son Asociaciones civiles sin fines de lucro. Gráfico 14: Tipo de organización o dependencia de la Biblioteca Tipo de organización o dependencia de la Biblitoeca 1% 1% 3% 4% 5% 86% Es una Asociación civil sin fines de lucro Depende de un organismo Municipal, Provincial o Nacional Forma parte de una Sociedad de Fomento u otra organización social Forma parte de una institución educativa de cualquier nivel Forma parte de un Club Deportivo N/C APARTADO 3: RELACIONES CON OTRAS INSTITUCIONES Pregunta Nº 12 – Relaciones con otras bibliotecas – 136 respuestas obtenidas. Les preguntamos a las Bibliotecas si se relacionan con otras Bibliotecas. Resultados y discusión 152 Gráfico 15: Relaciones de las Bibliotecas Populares con otras Bibliotecas ¿Se relaciona la Biblioteca con otras Bibliotecas ? N/C 3% No 21% Sí 76% El 76% de las Bibliotecas afirma relacionarse con otras Bibliotecas. Indican hacerlo por los siguientes fines: Pregunta Nº 12a – Objetivos de las relaciones con otras relaciones Gráfico 16: Objetivos de las relaciones con otras Bibliotecas Nº de respuestas según los objetivos que tienen las relaciones con otras Bibliotecas 5 38 56 56 56 76 Compartir experiencias y prácticas Compartir materiales (documentos, equipamiento, etc.) Realizar actividades de ocio o culturales Formar parte de una Asociación o Federación Realizar talleres de capacitación Otro (Por favor especifique) Resultados y discusión 153 El 54% de las Bibliotecas afirman que estas relaciones son para compartir experiencias y prácticas, mientras que un 40% es el porcentaje de respuestas que coincide para las tres opciones “Compartir materiales”, “Realizar actividades de de ocio” y “Formar parte de la misma asociación o Federación”. Las Bibliotecas que han contestado “otros” han incluido información complementaria a las opciones de respuesta, pero estas indicaciones se podrían incluir en la opción de “Compartir experiencias”. Pregunta Nº 13 – Relaciones con otras instituciones – Respuestas obtenidas 133 El 59% de las Bibliotecas afirman tener relaciones con otras instituciones Gráfico 17: Bibliotecas según sus relaciones con otras instituciones ¿Tiene relación con alguna institución, fundación, Universidad u otro tipo de organización que apoye a la Biblioteca y sus actividades? N/C 5% No 36% Sí 59% Pregunta Nº 13a – Cuales es el tipo de instituciones con las que se colabora Del 62% que afirma tener relaciones con otras instituciones. Indican porcentajes similares para las distintas instituciones, que son los siguientes:  Universidad - 37%  Fundación - 33%  Asociación de vecinos - 41%  Centro cultural - 34%  Otros - 33%