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La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados: un análisis de los mecanismos adaptativos desarrollados por los refugiados saharauis

Ariza Núñez, Ángeles

Abstract

Darwin afirmaba que sólo los mejor adaptados conseguirían más rápidamente, descendencia y en la competición de la vida, se sobreviviría. Martin A. Nowak, profesor de biología y de matemáticas de Harvard mediante simulaciones como la del dilema del prisionero pone de manifiesto que junto a la competición, las actitudes cooperadoras son las artífices de la supervivencia. Identifica cinco mecanismos favorecedores de los comportamientos colaborativos y establece que el ser humano es ejemplo de especie supercooperadora. Se incorpora por tanto un nuevo dilema que trata de aportar la colaboración por la supervivencia como definitoria de individuos y comunidades. Esta tesis constituye una aportación a este desafío, al proponer un estudio de casos del pueblo saharaui refugiado. Desde 1975 afronta la vida en unos campamentos creados exprofeso, en una zona desértica de Argelia, esperando el prometido, por la legalidad internacional referéndum que no llega. Aportamos desde la perspectiva de los cinco mecanismos genéricos de Nowak, actuaciones de los refugiados en clave identitaria que justificaría las razones de haber sobrevivido cuarenta años en el desierto, en situación extrema, tras la invasión de su territorio. La investigación se nutre de las aproximaciones teóricas de la cooperación así como de los antecedentes históricos, políticos y antropológicos del pueblo saharaui, y de la revisión de experiencias relevantes en el ámbito de la educación en este contexto, que ha formado como propuesta estratégica a este pueblo para la cohesión y la conservación de los escasos recursos como apuesta de futuro para responder a la añorada independencia. A partir de una aproximación cualitativa, hemos conocido las características de este colectivo, sus variables constitutivas, su comportamiento en la realidad, las relaciones dinámicas que se dan entre ellas, la influencia del entorno, entre otros elementos, dando cuenta así de la integralidad y multidimensionalidad de nuestra propuesta. Desde la aproximación cuantitativa, un estudio estadístico a 500 saharauis refugiados corrobora aspectos del estudio cualitativo y se aportan datos sobre las estrategias sociales cooperadoras con información relevante sobre las acciones desarrolladas por el sistema educativo. Los resultados encontrados han servido de base para el reconocimiento de posibles líneas de acción para la supervivencia en situación extrema, respetuosas con la identidad de los pueblos, así como de propuestas y recomendaciones concretas para planes y programas de sociedades en situación extrema refugiada, porque lamentablemente, no fueron los saharauis los primeros en estar refugiados y no serán los últimos.

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La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados: un análisis de los mecanismos adaptativos desarrollados por los refugiados saharauis. Tesis doctoral presentada por: Ángeles Ariza Núñez Director: Marcos Ruiz Soler Programa Oficial de Doctorado Málaga, 2015 AUTOR: Ángeles Ariza Núñez http://orcid.org/0000-0002-8060-663X EDITA: Publicaciones y Divulgación Científica. Universidad de Málaga Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercialSinObraDerivada 4.0 Internacional: http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/legalcode Cualquier parte de esta obra se puede reproducir sin autorización pero con el reconocimiento y atribución de los autores. No se puede hacer uso comercial de la obra y no se puede alterar, transformar o hacer obras derivadas. Esta Tesis Doctoral está depositada en el Repositorio Institucional de la Universidad de Málaga (RIUMA): riuma.uma.es La tesis doctoral titulada «La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados: un análisis de los mecanismos adaptativos desarrollados por los refugiados saharauis», presentada por Ángeles Ariza Núñez ha sido supervisada por el profesor Marcos Ruiz Soler, del Departamento de Psicobiología y Metodología de las ciencias del comportamiento de la Universidad de Málaga, y cumple con los requisitos para la obtención del grado de Doctor. Málaga, noviembre de 2015 Fdo.: Marcos Ruiz Soler Dejemos hablar al viento Juan Carlos Onetti Agradecimientos Son muchas las personas que, de diferentes formas, en distintos momentos y circunstancias, han formado parte de mi vida durante la realización de esta tesis, y sin cuyo inconmensurable apoyo hubiera resultado muy difícil hacer esta travesía del desierto. Entre ellas quisiera destacar: A mi director Marcos Ruiz, por haber creído en este proyecto que intenta unir las abstractas explicaciones científicas con una realidad social tan concreta como es la cooperación entre los refugiados saharauis. A todos los informantes por compartir conmigo conocimientos y experiencias con calidez y comprensión. Especialmente a mis hijos, por saber hacer de la cooperación un arte y de la originalidad, vida. Un recuerdo especial a todos los que han colaborado en mi experiencia vital prosaharaui, especialmente a mis amistades hermanas, saharauis y nasaranis, encontradas desde aquel día en el que fui buscando a un niño por las jaimas del desierto. Reconozco aquí a Alejandro su paciencia y acompañamiento. No puedo ni quiero olvidar a mi abuela, a mis padres y a toda mi familia (afortunadamente extensa), con los que comparto o no genes, natural o adquirida y que nos hace ser de muy diferentes colores. Por último, a todos aquellos hombres y mujeres en el mundo que no lloran por un mundo que lucha sino que luchan por un mundo que llora. Introducción................................................................................................................................... Planteamiento general de la tesis................................................................................................. 1. Objeto de estudio......................................................................................................................... 2. Objetivo del estudio.................................................................................................................... 3. Pregunta iniciales e hipótesis de la investigación....................................................................... 4. Organización de la tesis............................................................................................................... 5 Alcance de la tesis........................................................................................................................ PARTE I: COOPERACIÓN, EDUCACIÓN Y PUEBLO SAHARAUI Capítulo 1: La cooperación como respuesta ante una situación hostil..................................... 1.1. La cooperación en la era de la globalización........................................................................... 1.2. Clarificaciones terminológicas: prosocialidad, cooperación y altruismo................................. 1.3. Cooperación e inteligencia colectiva. La evolución es un proceso colectivo o no es.............. 1.4. El encuentro con Supercooperadores....................................................................................... Capítulo 2: El pueblo saharaui, su identidad y modelo cooperativo........................................ 2.1. Los saharauis: entre el ordenamiento y la diseminación.......................................................... 2.2. La identidad nacional: producto colectivo local en un contexto global................................... 2.3. Buscando la independencia: La estructura político-administrativa del Estado Saharaui......... 2.3.1. El periplo hasta la Unidad Nacional...................................................................................... 2.3.2. La Unidad Nacional en el exilio............................................................................................ 2.3.3. Organización participativa desde las wilayas y las dairas en los campos de refugiados...... 19 19 21 22 24 24 31 31 32 43 50 55 55 77 71 72 79 81 15 ÍNDICE La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 16 que permitiera alfabetizar y desarrollar la formación, Tras la observación de la realidad presentada, participamos en la toma de decisiones e informábamos a quiénes nos la demandaban. Este proyecto se convirtió en acción real y tuvimos el honor de coordinarlo durante varios años con miembros de las Asociaciones de Amistad con el Pueblo Saharaui de Cádiz y su provincia, siendo subvencionado por la Diputación de Cádiz. Contó con el apoyo técnico de compañeros directores de centros de adultos de la provincia e incluso del servicio de inspección de la Delegación de Educación de Cádiz, junto a la Unión Nacional de Mujeres Saharauis. Con anterioridad, en una de esas reuniones intensas de las Asociaciones de Amistad con el Pueblo Saharaui de Andalucía, se nos propuso coordinar el programa de acogimientos de verano de los niños y niñas saharauis en dicha comunidad. Esto parecía que era para el año 2000 y poco más, porque estaba claro que volverían a su país. Dejaríamos de acoger a menores refugiados durante los veranos. Han pasado los años y seguimos coordinando el programa con la colaboración de tantos y tantos voluntarios entusiastas de parte y contraparte. El esfuerzo permanente con miles de menores y sus familias, tanto saharauis como de acogida, nos ha brindado una experiencia extraordinaria que recibió el Premio al Voluntariado de la Junta de Andalucía de 2008(1). La pretensión primera de aquella mujer en la gran jaima del desierto, sobre el desarrollo y progreso personal y grupal de su pueblo, suponía una convulsión a un concepto de crecimiento y progreso entendido generalmente, desde el aspecto económico. Sin duda, modificaba la tendencia de la cooperación destinada a aumentar los niveles de riqueza. Consideraba, que anexo a sus pretensiones, figuraba el estado del bienestar anhelado por todos y consolidado en Europa como una meta ya imposible de romper. Desconocía que las grandes crisis, como la que se vivió desde 2008, lo primero que destruyen son las ayudas sociales y en este caso, algunos de los objetivos superados entonces por la Europa adalid del progreso. La estrategia de desarrollo que se nos planteaba partía de la formación básica de las mujeres. Priorizaba la educación sobre otros aspectos de crecimiento no básicamente económicos. Sorprende aún más, cuando la propuesta en el contexto de acción se hablaba sin zapatos, con alfombras y entre lentejas enviadas por organizaciones de cooperación internacional. Estas estrategias de acción eran de dudosa solvencia, en los momentos de economía fluida, con planes directores para la cooperación muy encaminados al empleo y la riqueza a corto plazo, en los que nos encontrábamos. (1) En internet, www.saharaandalucia.org (consultado el 15 de agosto de 2015) 17 La recesión que hemos conocido después y el inmovilismo de las instituciones internacionales dieron la razón al camino elegido en su momento. Era un camino por el desarrollo en el que ser mujer analfabeta y refugiada permitía buscar en el otro la posibilidad de su propia formación. No se pretendía avanzar en la cooperación asumiendo un modelo económico y social prestado. Las circunstancias estaban y están en función de una causa común como es la independencia y no de un crecimiento aparente sin acercarse a su territorio. Es indudable que no todos los modelos de desarrollo pueden implementarse y son paradigmas para cualquier situación. Frecuentemente, hablamos de unos modelos de desarrollo que escogemos o asumimos como panacea. Puede que mantengan tasas de pobreza. Puede además que incumplan los objetivos del milenio y que generen mayores desigualdades en un mundo más global e interdependiente. Sobrevivir a lo global desde lo local es necesidad. El acercamiento a lo local para el crecimiento de los pueblos entroncará con el futuro. Aquello que es impuesto y dependiente, generará un falso desarrollo. Nuestra sociedad moderna se erige como referente por su apuesta decidida por el bienestar para todos. Las contraprestaciones de ese reto es lo que subyace y limita, coarta y oprime porque en nuestras concepciones de progreso siempre están unidos los intereses comerciales y financieros. De ahí, que “la expansión globalizadora tiene que ir arropada por las circunstancias de lo local para que no se generen en vez de países desarrollados, nuevas colonias o más ciudades globales”(Sassen, 1991). La experiencia en este sentido está fuertemente corroborada y hacemos nuestro, el lema de la Unesco: “Aprender a vivir juntos”.(2) El núcleo constitutivo del desarrollo humano local consiste según Dubois (2012:8), “en que cada sociedad tenga la capacidad de definir y llevar adelante su futuro, lo que comporta un proceso colectivo de funcionamiento, y que éste responda a objetivos comunes propios del desarrollo humano”. Razones no faltaban en la jaima, por tanto, para apostar por un desarrollo óptimo, local y coherente. La utilización de las circunstancias del pasado para diseñar el futuro para todos, de la forma más equitativa y justa es desarrollo y las herramientas, son la cooperación y la educación. En el desierto, se conocían históricamente formas de economía que mantenían como soporte la cooperación. El capitalismo trasladado por la colonización fomentó fórmulas basadas en economías Introducción (2) Es uno de los pilares de la educación según la UNESCO junto a : Aprender a conocer, aprender a hacer, y aprender a ser. (La educación encierra un tesoro). En internet, www.unesco.org/education/asp (consultado el 2 de agosto de 2015). La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 18 asentadas en los intereses particulares que no podían mantenerse tras la invasión marroquí. La lucha por el interés propio hablaría solo de pobreza y muerte garantizadas. “Fue necesario basar el nuevo ecosistema en fórmulas de gobernanza solidarias que se han seguido en la historia con auges de frecuencia intermitentes” (Pelayo, 2008). Trabajar en cooperación con los refugiados saharauis que han cronificado su situación nos ha permitido profundizar en sus estrategias de gobernanza solidarias, aportando análisis, recopilaciones, reflexiones, en una sociedad que carece de archivos completos y actualizados. Su transmisión cultural es básicamente oral. En la época colonial se iniciaron en la posibilidad de registrar, pero quedó sin continuación, tras la invasión marroquí. La experiencia de abandonar el propio contexto: familia, ocupación, amigos, paisajes, hogar... bajo violencia; tener energía, imaginación y fuerza para la recreación del entorno en unos campos de refugiados y además de todo eso, inculcar la ilusión del retorno hasta aportar la vida para ello, provoca curiosidad de estudio y de posterior divulgación. Desgraciadamente, este pueblo no será el último que viva el exilio en el refugio en los próximos años. El pueblo saharaui en la actualidad, exiliado, residente en su propio territorio ocupado o en la diáspora, es pueblo nómada por excelencia y con la tienda o jaima como vivienda tradicional perfectamente dispuesta para el traslado. La huida del Sáhara Occidental en el 1975 obligó al anclaje de la jaima en lo más inhóspito y vulnerable fuera de su territorio, en el sur de Argelia, en lhammda o infierno, así denominado por caracterizarse por su ecosistema, a todas luces, hostil para la vida. Su hospitalidad, como característica identitaria, se refleja en la atención al recién llegado, compartiendo lo mejor de lo escaso que se posee y permite y facilita la estancia tanto de los nasaranis (o visitantes extranjeros) como de los propios saharauis. De ello hay constancia desde hace siglos en los cuadernos de viajeros, no frecuentes pero sí clarificadores, que consiguieron adentrarse en el propio territorio. El Sáhara Occidental permaneció prácticamente invisible a nuestros ojos durante los siglos XVII, XVIII y gran parte del XIX. Las políticas europeas colonialistas del siglo XIX y primeros del XX le dieron protagonismo acabando el siglo con la invasión de la colonia o lo que sería una recolonización. En el XXI aún no se ha resuelto el conflicto. Queda por cumplirse la legalidad internacional marcada por la sentencia del Tribunal de la Haya y, mientras tanto, queda Marruecos ocupando ilegalmente el país. Esta sentencia queda apoyada por la establecida 19 por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea(10 de diciembre de 2015) en la que se expresa que el Sáhara Occidental no forma parte de Marruecos y se anulan los acuerdos sobre los recursos agrícolas o pesqueros vigentes, como primera consecuencia (Ruiz Miguel, 2015). Así, desde la reflexión sobre lo vivido, comenzamos esta tesis. Deseamos que la estructuración de vivencias y proyectos de tantos años de relación con la población saharaui y su causa, sirvan para reconocer estrategias por la paz en un mundo en guerra. Son ellos los protagonistas con los cuales, rescataremos las estrategias de inteligencia colectiva desarrolladas para facilitar la vida con la muerte tan próxima. Llegados a este punto, nos encontraremos con los mecanismos de cooperación que se han establecido en una sociedad educativa. En definitiva, buscando la explicación de cómo se ha llegado hasta aquí y no haber fracasado en el intento. 1. Objeto de estudio. El objeto de estudio de la presente tesis doctoral responde al título: La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados. Trataremos de establecer por tanto, los mecanismos de la cooperación como motores de la supervivencia y trasladar su estudio a un contexto determinado: población saharaui refugiada. En este sentido, conoceremos qué clases de estrategias cooperativas tradicionales y modernas, formales e informales, han utilizado y creado. Además, en nuestro acercamiento a la realidad refugiada examinaremos qué aspectos permiten reconocerse como identitarios. Conociendo sus necesidades e intereses reconoceremos las claves de las redes de cooperación creadas en función de la supervivencia, estableciendo como paradigma el acceso a la educación de sus miembros. La investigación etnográfica que hemos llevado a cabo ha indagado en los significados que forman parte de la vida cotidiana del grupo social estudiado. Un estudio de caso como el que aquí hemos desarrollado es un escaparate acerca de una situación compleja que se basa en un entendimiento comprehensivo, un reconocimiento de la situación en sí misma y en su conjunto. Consideramos ser más eficaces al trasladarnos a la práctica real porque reconocemos que las simulaciones no sustituyen a dicha práctica. Göptepe (1989) considera que “ las simulaciones son particularmente apropiadas cuando la experiencia real es muy costosa, difícil de obtener, repetir o también cuando están involucrados elementos de riesgo”. Planteamiento general de la tesis Introducción La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados Las experiencias de los refugiados saharauis y los datos obtenidos de la investigación están basados fuertemente en la realidad que nos va a permitir concretar en un aspecto más general y continuar en posteriores líneas de investigación. Incluso, de su estudio, se observarían propuestas de mejora que podrían ser tenidas en cuenta por lo que se podría incidir en el caso estudiado. En definitiva, “en la realidad todos los fenómenos son relevantes en sí mismos, justamente por ser parte de la realidad, unos pueden ser muy relevantes por ser reiterados en distintas situaciones, otros pueden ser muy relevantes por ser muy singulares”(Weber, 1985). “Se deduce que habrá propiedades de la realidad observada que no se dupliquen en el modelo, al menos potencialmente, y siempre es posible, que los modelos tengan propiedades que no se duplican en el mundo empírico”( Dougherty, 1993: 543). Los refugiados saharauis han sido activos actores sociales en el terreno de la cooperación y era nuestro propósito obtener la información oportuna, consistente y culturalmente pertinente que nos permitiera la visualización de sus condiciones de vida y especialmente los mecanismos de cooperación implementados. Estos mecanismos de la cooperación son revisados en la vida cotidiana refugiada. Hemos seleccionado para profundizar en ellos, varias estrategias clave en la organización social saharaui refugiada. Cada estrategia plasmada en nuestra investigación es una respuesta común, normalizada, coherente con la identidad saharaui y con sus circunstancias de vida. Todas ellas se basan en la cooperación y responden a objetivos comunes. No se trata, por una parte, exclusivamente de las relaciones individuales. El ser humano crea organizaciones para defender sus propósitos. La evolución de la humanidad está unida a acciones en conjunto que permite considerarse uno de los grandes logros de la humanidad. Nowak identifica los mecanismos básicos que permitirían que predominase la cooperación sobre la “deserción”, es decir, sobre la actitud egoísta de quien se mueve por la desconfianza y hace inviable la cooperación. Por despiadado que pueda ser el contexto, el pasado o el futuro, los hombres y mujeres construyen en sociedad, aprenden y avanzan como estrategia de supervivencia. En este caso, entre saharauis, en pleno refugio. Se presta una especial atención a las claves de identidad como pueblo y al marco político en el que se suceden. La coordinación y búsqueda de lo imprescindible, emprendidas por los refugiados saharauis es materia de estudio. Por otra parte, integrar la perspectiva de género en la evaluación supone reconocer que las desigualdades entre mujeres y hombres se apoyan en una construcción socio-cultural de los géneros que discrimina a las primeras frente a los segundos. 20 2. Objetivos del estudio Desde un comienzo, esta investigación tuvo tres objetivos generales. Los dos primeros estaban relacionados con la cooperación y más concretamente con los mecanismos establecidos por Nowak en cuanto a las sociedades cooperadoras. El tercero estaba referido a la educación y más concretamente, sobre los efectos que ha tenido la apuesta formativa en un contexto tan adverso. Por lo tanto, los objetivos generales explicitando además los específicos que tenían estricta relación con la investigación son los siguientes: (1) Profundizar en los mecanismos de cooperación que posibilitan la supervivencia. 1.1. Analizar los cinco mecanismos básicos de cooperación. 1.2. Presentar aportaciones científicas que expliquen por qué cooperamos. 1.3. Contrastar parcialmente las aportaciones de la teoría de los juegos en dilemas cooperativos. (2) Examinar de qué modo los mecanismos básicos de la cooperación han permitido la supervivencia de los refugiados saharauis. 2.1. Mecanismo de la reciprocidad directa. 2.2. Mecanismo de la reciprocidad indirecta. 2.3. Mecanismo de la selección espacial. 2.4. Mecanismo de la selección grupal 2.5. Mecanismo de la cooperación por parentesco. Introducción Fig. 0.1. Descripción del caso de estudio seleccionado: población saharaui refugiada. 21 La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 3. Preguntas iniciales e hipótesis de la investigación. Para responder adecuadamente a los objetivos anteriores, a lo largo del proceso de investigación, nos hemos planteado dos grandes preguntas como hipótesis que tendrán que ser respondidas, a su vez, en varias subpreguntas orientadas a obtener la información necesaria. Las hipótesis generales expuestas a continuación son expresión de la formación de la doctoranda, sus lecturas y su experiencia en la cooperación. Su formación siempre ha estado ligada a la educación, así como su experiencia laboral y ha estado vinculada desde 1994 en trabajos de cooperación con los refugiados saharauis, con distintos niveles de responsabilidad. Esas experiencias laborales y de formación han guiado las impresiones y percepciones iniciales que se tenían sobre el problema investigado. Por medio de esta tesis doctoral se ha querido comprobar si algunas de ellas pasan de ser simples impresiones e intuiciones a un conocimiento científico de la realidad de la población saharaui refugiada. Pregunta 1: ¿El Pueblo saharaui refugiado ha sobrevivido desde el refugio gracias al establecimiento de mecanismos de cooperación? Hipótesis 1 Se espera que los mecanismos de cooperación descritos por Nowak hayan sido estrategias cotidianas que han influido positivamente en la supervivencia de la población saharaui refugiada. Pregunta 2: ¿Qué condiciones se han dado para que se hayan desarrollado con éxito dichos mecanismos? Hipótesis 2 Se espera que se cumplan las condiciones marcadas por Nowak para que funcionen los mecanismos de cooperación. Estas condiciones son: (a) Una superposición de deseos humanos relacionados con la supervivencia y la reproducción. (b) Una probabilidad de futuros encuentros con el mismo individuo. Es posible que haya alguna posibilidad de reencuentro o de que tenga un (3) Valorar el importante papel desempeñado por la educación como fuente de cohesión social. 3.1. Analizar las acciones y compromisos de aquellos que tradicionalmente quedaron más relegados como es el caso de las mujeres. 3.2. Aportar un enfoque de género en el análisis del mecanismo de la cooperación en este contexto. 22 Fig. 0.2. Los cinco mecanismos de cooperación y sus correspondientes estrategias de cooperación desarrolladas por el pueblo saharaui y aquí investigadas Introducción encuentro del que se tenga noticia con alguien que es referencia; (c) Recuerdos positivos de anteriores encuentros con ese individuo. Satisfacción por la cooperación anterior; (d) Un valor asociado con futuros resultados. Metas comunes. Esta tesis contribuirá a conocer en términos amplios qué ha sucedido con los saharauis en el contexto de los campamentos de refugiados, cuáles han sido los mecanismos de cooperación establecidos y si han producido efectos encaminados a la supervivencia siendo útiles para enfrentar las situaciones extremas. Las preguntas específicas cuyas respuestas abordaremos en la investigación son: ¿Cooperar en situación extrema requiere más que la mera relación con los parientes? ¿Una identidad común propicia la cooperación? ¿La creación de estructuras sociales de participación y organización genera acciones cooperadoras? ¿El pueblo saharaui ha tenido para continuar integrado los mecanismos de cooperación como clave de identidad? ¿La inversión en educación con tan escasos recursos ha beneficiado la supervivencia? ¿La estructura organizativa y política puede promover la cooperación? ¿Podemos concluir que las mujeres saharauis estableciendo fórmulas cooperadoras contribuyeron a la supervivencia? Con respecto a la redacción, la tesis ha sido escrita en primera persona del plural, por seguir la tradición académica (aunque ésta sea cada vez más criticada). En el presente documento se ha cuidado con especial interés la redacción, utilizando un lenguaje no sexista. Sin embargo, para facilitar la comprensión al lector, se ha optado por el masculino genérico en aquellos casos en los que no ha sido posible sustituirlo por una alternativa inclusiva de ambos géneros. 23 La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 4. Organización de la tesis Esta tesis doctoral está estructurada en cinco partes bien diferenciadas, que responden al esquema siguiente: La parte I (capítulos uno, dos y tres) nos introduce en la problemática central de la cooperación y su aportación para la supervivencia. Se presenta una introducción a los principios identitarios del pueblo saharaui objeto de estudio y las circunstancias que han motivado la situación de refugio. Por último, se plantea la aportación del sistema educativo saharaui desarrollado en los campamentos de refugiados saharauis como iniciativa cooperadora en situación de emergencia. En una segunda parte (capítulo 4) se describe la metodología de la tesis ( enfoque,organización, ténicas de recogida de datos y dimensiones analizadas). En la parte II , (capítulos 5, 6, 7, 8 y 9) se desarrolla y analiza el modo en el que ha funcionado en cada mecanismo de la cooperación la experiencia saharaui refugiada. En la parte III (capítulo 10) se expone la investigación realizada in situ con un análisis estadístico descriptivo de la encuesta administrada a una muestra representativa de casi medio millar de saharauis. Los anexos tanto cartográficos como documentales o de imágenes y el glosario esperamos que faciliten la comprensión de las palabras que en el texto aparecen en hassanía y que pueden no quedar suficientemente definidas. 5. Alcance de la tesis Nuestra investigación espera contribuir al análisis de la problemática de la cooperación a partir de una aproximación innovadora, que integre todos los mecanismos científicamente estudiados concretándolos en el pueblo saharaui refugiado. Sería interesante que ayudase a la generación de políticas, planes y programas pertinentes, respetuosos con las diferencias y solucionadores de los conflictos que necesitan respuestas políticas. El proceso de gestión llevado a cabo por la sociedad saharaui presenta una serie de características que hacen de este estudio de caso un ejemplo para otras situaciones de refugio prolongado, y muy diferente de otras experiencias de aplicación de enfoques de desarrollo en contextos de refugio. Lo sorprendente de la apuesta que realizó el Frente Polisario durante las primeras décadas del conflicto radica en que, a pesar de ser una situación extrema, se miraba en perspectiva conjunta a medio y largo plazo. Así, se establecieron además de las emergencias algunos planteamientos de educación, salud o seguridad por encima de las necesidades primarias ya estudiadas. 24 Hemos profundizado en el enfoque teórico-científico de la cooperación. Sistematizar la información sobre una sociedad, sus antecedentes, claves identitarias y soluciones de vida ha sido tarea de esta investigación que nos ha permitido poder decir que verdaderamente existen sociedades de Supercooperación en el sentido dado por Nowak (2012), en determinados contextos y no de forma permanente. La identidad étnica y la lucha por el territorio se han convertido en los campos de refugiados en una fuerza transformadora de las condiciones de precariedad e invisibilidad a que han sido sometidos por una descolonización no resuelta ¿Se puede comprender el hecho sólo a partir de la afirmación del auge de los movimientos de los refugiados sin indagar en las razones del mismo? “La sociedad es un enorme tapiz de clubes, multidimensional y siempre en expansión” (Nowak, 2012). Aunque sí en esta situación y contexto espacial y temporal y no garantizado de por vida “la pertenencia a la misma organización se convierte en un buen motivo para que la amistad surja entre dos personas o para que se establezca un vínculo entre sus respectivas redes sociales” (Nowak, 2012). Esta Tesis realiza, de algún modo, aportaciones al conocimiento científico y contribuye no sólo a la literatura existente sobre relaciones de cooperación entre saharauis, sino también a aquella sobre género y educación en este contexto, y que resultan extrapolables a situaciones similares que puedan suceder. En primer lugar, confirmamos los estudios previos que señalan la importancia de conocer los mecanismos de cooperación para la supervivencia, analizarlos, conocer las aportaciones científicas que nos han parecido relevantes y aproximarnos a la Teoría de Juegos como posible explicación. Aportamos una extensión a los mismos, al reconocer las metas comunes como imprescindibles para la acción cooperadora, pero en este caso separando este tipo de metas en dos categorías distintas: las metas intrínsecas y las metas relacionadas con la consecución de la independencia. Hemos contextualizado en el entorno saharaui los cinco factores que Nowak y Highfield consideran básicos para la cooperación (a pesar de las tendencias egoístas de la selección natural). Es cierto que somos conjuntos de genes, pero también es más que evidente que no Introducción Miles y miles de ciudadanos del mundo vagan por territorios esperando ser acogidos e iniciar su proceso de refugiado-acogido. Esta circunstancia, lejos de abolirse en el mundo, parece que va en aumento. Los resultados de nuestra indagación están vistos a través del paso del tiempo y somos sensibles a la trascendencia de su actualidad. Con la distancia y la reflexión pertinentes, pueden aportar herramientas teóricas sólidas para el abordaje de estudios sobre análisis de los mecanismos de cooperación para otros pueblos, épocas o momentos. 25 La cooperación como respuesta ante una situación hostil El ciudadano, como el marinero, es miembro de una asociación. A bordo aunque cada cual tenga un empleo diferente, siendo uno remero, otro piloto, éste segundo, aquél el encargado de tal o cual función, está claro que, a pesar de las funciones o deberes que constituyen, propiamente hablando, una virtud especial para cada uno de ellos, todos, sin embargo, concurren a un fin común, es decir, a la salvación de la tripulación que todos tratan de asegurar, y a lo que todos aspiran igualmente. Los miembros de la ciudad se parecen exactamente a los marineros, no obstante la diferencia de sus destinos, la prosperidad de la asociación en su obra común, y la asociación en este caso es el Estado. Aristóteles, Política. Libro tercero, Cap. III. 1.1. La cooperación en la era de la globalización. Las comunidades humanas afrontan un nuevo milenio con transformaciones de fronteras, nacionalismos emergentes, desplazamientos masivos de población, cambio climático, crisis económica global y crecimiento de las diferencias entre mundo desarrollado y mundo subdesarrollado que ya conocimos en el siglo XX. En este contexto, la cooperación ocupa un lugar central y se incorpora como pilar básico explicativo de la evolución de la Humanidad desde la perspectiva de diferentes ciencias (Nöe,2006; Rilling, 2002). Su reconocimiento en las últimas décadas queda reflejado en la numerosa producción científica procedente básicamente del mundo anglosajón con autores como: Hardin, Hamilton, Ostrom , Churchland , Oakley, Levin , Walker, Helbing, Yu, Sigmund, Nowak y Highfield, por ejemplo. En la historia del pensamiento filosófico, social, y político, los conceptos de cooperación, altruismo y prosocialidad y sus antagónicos, están directamente relacionados con la concepción de naturaleza humana de la cual proceden y el papel fundamental en las transiciones evolutivas (Maynard & Szathmáry, 1995). CAPÍTULO 1 La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 34 La cooperación entre individuos no deja de ser una paradoja, más aún al conocer cómo la biología nos aporta sistemas adaptativos, que han evolucionado garantizando su estabilidad procreativa. Claro que nos encontramos con los impulsos observados en algunas especies, que conllevan que a la hora de escoger un estímulo a corto plazo y pequeño o mayor y a medio plazo, se opta, por el primer caso, más aún en situación extrema sin ser garante de la supervivencia. Esto trae consecuencias importantes para la vida cotidiana de nuestra civilización global. Son situaciones tan claras como los cambios climáticos globales provocados por la contaminación, que se presentan en la misma naturaleza con la modificación de las lluvias y posteriores inundaciones, que en construcciones de adobe, significa la destrucción. Para analizar la cooperación Nowak nos propone cinco mecanismos. Cada uno de ellos es una estructura de interacción que puede conducir a que los cooperadores superen a los no cooperadores, y por lo tanto ser favorecidos por la selección. Analizando a nivel teórico el Dilema del Prisionero (un “juego” simplificado para analizar la conducta de cooperación), la opción de cooperar se presenta como la más deseable para beneficio común. Si se coopera, el beneficio es mayor a nivel global (para todos) y verdaderamente parece ser la apuesta por la supervivencia. Podríamos encontrarnos con una tendencia a la deserción, optando por el beneficio particular o inmediato sobre el global o general, particularmente en una situación extrema. No se ha producido así en nuestro contexto seleccionado como objeto de analisis el caso de los refugiados saharauis. La literatura científica que analiza la cooperación, el altruismo y las conductas prosociales nos permitirá su concreción. 1.2 Clarificaciones terminológicas: prosocialidad, cooperación y altruismo. El punto de partida de nuestro análisis es la delimitación o acotación del término cooperación. Identificamos cooperar con ayudar, omo sinónimo y encontramos en este sentido multitud de definiciones. En primer lugar, se requiere definir desde distintos ámbitos qué es la cooperación, quiénes son los cooperadores y qué relaciones se establecen. Para esta tarea hemos tenido que abordar otros conceptos que resultan imprescindibles y cuya conceptualización facilitará el trabajo empírico y la concreción de los mecanismos de la cooperación, desarrollados y analizados a lo largo de la tesis. 35 Etimológicamente la palabra cooperación proviene del latín cooperatĭo, -ōnis que significa acción y efecto de trabajar juntos. Sus componentes léxicos son el prefijo coque quiere decir con, reunión, unión, operari que significa trabajar, operar y el sufijo -ción que se dice que es acción y efecto de. El vocablo original griego, que significa cooperación, proviene etimológicamente de la unión del prefijo sin- (con, junto) y ergon (trabajo). Según la Real Academia Española cooperación es “obrar juntamente con otro u otros para la consecución de un fin común.” Hoy en día la cooperación es señalada como uno de los caminos para el desarrollo de las personas y de los pueblos. Es, sin duda, una categoría que está en continuo movimiento por la incidencia de múltiples factores que constantemente la reconfiguran, y a la que se anexan nuevas perspectivas. “Tal vez el aspecto más destacable de la evolución es su capacidad de generar la cooperación en un mundo competitivo” (Nowak, 2006). Sin duda, es la única posibilidad de lograr determinadas acciones, que unilateralmente son difíciles de alcanzar en la Naturaleza donde surgen siempre además, la competencia y la adaptación. Los individuos compiten y muchas veces comparten esfuerzos en tareas cooperativas. “Los seres humanos no son ángeles prosociales - ni los niños ni los adultos - pero tienen fuertes tendencias prosociales que compiten con sus tendencias egoístas” (Tomasello, 2009). Fernández-Sánchez (1993:27) define la cooperación de la manera siguiente: Acuerdos entre dos o más partes independientes que, uniendo o compartiendo parte de sus capacidades y/o recursos, sin llegar a fusionarse, instauran un cierto grado de interrelación para realizar una o varias actividades que contribuyan a incrementar sus ventajas competitivas. Varios autores acuerdan que la reciprocidad juega un rol fundamental en las interacciones humanas (Berg ,1995). Desde Darwin, ya se consideraba la cooperación entre individuos una aparente paradoja en la teoría evolucionista. En su libro El origen de las especies (1859) notó que la cooperación observada en insectos generaba dudas que no parecían poder explicarse mediante la teoría evolutiva. La Teoría de la Aptitud Inclusiva revela que la cooperación puede ser favorecida por la selección natural. Esto se debe a cualquiera de los beneficios directos de la aptitud (cooperación de beneficio mutuo) o de los beneficios indirectos (cooperación altruista) (Gardner, Griffin, West, 2009). Estas definiciones se enclavan en el mundo animal y hacen referencia siempre a un beneficio a terceros (West, Moulden, y Gardner, 2011; Duda y Zrzavý, 2013). Así desde la biología llegamos a definir la cooperación como cualquier adaptación que se ha desarrollado, al menos en parte, para aumentar el éxito reproductivo de los interlocutores sociales del actor. Capítulo 1 - La cooperación como respuesta ante una situación hostil La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 36 Si esto es así, cooperar significa que “los replicadores egoístas renuncian a parte de su potencial reproductivo para ayudarse unos a otros. La selección natural implica competencia y, por tanto, se opone a la cooperación a menos que aparezca y regule dicha competencia un mecanismo específico” (Nowak, 2006). Estas ideas expuestas por Martin Nowak, siendo ya director del programa para la dinámica evolutiva de la Universidad de Harvard, canalizan nuestro estudio de las nuevas tendencias, en cuanto a la cooperación y a la competencia. Nos hemos acercado al esfuerzo del pueblo saharaui por la supervivencia en los capítulos siguientes, desde los mecanismos por él propuestos. El esfuerzo común que implica la cooperación nos acerca al concepto de sinergia de tal manera que varios elementos diferentes se esfuerzan por algo en común, enriqueciéndose de las diferencias. Es una expresión muy común, y casi siempre queda definida por el campo en el que se establecen esas relaciones y por los agentes, que las establecen. La Real Academia Española define la sinergia como “la acción de dos o más causas cuyo efecto es superior a la suma de los efectos individuales”. Si retrocedemos a los clásicos, la sinergia es la suma de las partes que provoca como resultado algo superior que excede a la suma de las partes y que obtendrá un producto que aprovecha las cualidades de cada uno de los elementos constituyentes. Ante el fluir de sinergias, cierto es que la unión de elementos no siempre resulta beneficioso. A la vista está que si unimos ciertos alimentos no siempre lo cocinado mejora el producto primero o si unimos ciertos medicamentos no siempre obtenemos un efecto mejor. Buckminster Fuller, el diseñador, arquitecto, visionario e inventor americano revitalizó el término. Así, describe el fenómeno por el cual “el efecto de la influencia o trabajo de dos o más agentes actuando en conjunto, es mayor al esperado considerando a la suma de las acciones de los agentes por separado” (Fuller, 1979). Es decir, se produce una sinergia cuando el examen de una o de alguna de las partes (incluso a cada una de las partes) en forma aislada, no puede explicar o predecir la conducta del todo teniendo como ejemplo los pasajeros de un autobús o un metro, formando un conjunto sin relación aparente entre ellos (Johansen, 1982). Nos aproximamos a una cooperación relacionada con la labor común que se lleva a cabo en equipo con posibles objetivos y métodos comunes. Las sinergias pueden influir en la potenciación del efecto o desarrollar aquellos efectos que se preveían por separado. Se trata de compartir un interés o propósito y mediante procedimientos acordados, conseguirlos. Las sinergias que se producen por la acción común difieren de las de los elementos. “Se trata de analizar las posturas a favor de la cohesión porque la sociedad humana rebosa cooperación” (Nowak, 2012). 37 Todas las teorías de gestión de empresas abogan por el acompañamiento de las acciones frente al individualismo laboral. Esto teniendo en cuenta la idea anterior de sinergia en cuanto comportamiento imprevisto de los sistemas enteros, por el comportamiento de sus partes por separado. Cualquier empresa que se inicia tiene como una de las tareas iniciales la relación con socios para aumentar las ganancias y disminuir los costes. Se trataría como en el funcionamiento de un automóvil cuyo movimiento no es cuestión de la acción de piezas sueltas sino del conjunto coordinado de ellas. No es cuestión de tamaño para poder circular. Sinergia empresarial, sinergia radio, sinergia inmobiliaria…son nombres que reciben aquellos proyectos que intentan del esfuerzo en común y de la riqueza de lo diferente, avanzar en su proyecto. El efecto sinérgico se produce y es posible que potencie las acciones de los integrantes. El beneficio o la mejora del proyecto en común se relaciona con un concepto de la cooperación que, como en las células primigenias de los experimentos efectuados en Harvard por Nowak, simples bacterias de estructura química organizada colaboran entre ellos por un objetivo (Nowak, 2004). “El hombre es un conjunto de células y el grupo es un conjunto de hombres” (Johansen, 1982:45). Distintos dilemas se abren tras cada definición o experimento. En este caso, si hablamos de apuesta común pueden aparecer equipos cooperadores que se observa que compiten con otros equipos cooperadores, si bien pueden no competir entre ellos mismos en el mismo equipo, al menos como tendencia con un beneficio conjunto. Los individuos cercanos a determinados valores compartidos y reconociendo la relación y su lugar como cooperadores reconocen que obtendrán conjuntamente el objetivo. El Homo sapiens llegó a tener estos “sentimientos morales” o valores compartidos porque nuestros antepasados vivían en ambientes, tanto natural como construido socialmente, en el que grupos de individuos que estaban predispuestos a cooperar y respetar las normas éticas tienden a sobrevivir y expandirse en relación con otros grupos, permitiendo de esta manera que estas motivaciones prosociales proliferen (Bowles, Gintis, 2012). Tom Tyler desafía la noción de décadas de antigüedad. Los individuos dentro de los grupos están motivados principalmente por su propio interés. En cambio, se demuestra que los comportamientos humanos son influenciados por las actitudes, valores e identidades que reflejan las conexiones sociales en lugar de los intereses materiales o por políticas de sanciones y recompensas (Tyler, 2013). Capítulo 1 - La cooperación como respuesta ante una situación hostil La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 38 Un proceso mutuo de apoyo y beneficio que se caracteriza por unas pretensiones que se dan gracias a las intenciones y a las creencias relevantes de las personas. En efecto, cuando hay agentes realizando conjuntamente una acción es porque existe una meta común intentada: comparten una importante intención de grupo, la cual no necesita ser formulada antes. El hecho de compartir esa intención da ya otro rasgo destacable de la acción social (Tuomela, 1995). El interés para cooperar, según vemos, tiene numerosos matices que van modificando nuestro concepto de cooperación. Frente al altruismo que esquiva el beneficio de alguna de las partes, el interés de la cooperación se manifiesta de muy diferentes maneras, sin ser siempre positivas. Empatizar favorece las conductas altruistas, que son voluntarias y sin beneficio inmediato aunque entrarían otro tipo de recompensas más emocionales o de autoestima. La empatía y la simpatía son emociones que facilitan la comunicación positiva entre los miembros de una especie y dan lugar a intercambios de cooperación que confieren una ventaja evolutiva a los socios de intercambio. Hemos aprendido de la biología y etología que factores tales como altruismo por parentesco y altruismo recíproco pueden fundamentar el comportamiento cooperativo en los animales (Tuomela, 1995). Así mismo, “se acepta que las respuestas empáticas preceden a numerosos pero no a todos los actos prosociales” (Hastings, Utendale, Sullivan, 2007). Tras sus trabajos para Naciones Unidas sobre los Objetivos del Milenio, Sachs (2004) define la cooperación como “una interacción entre individuos que beneficia al receptor y a veces, pero no siempre, también beneficia al dador” Define el comportamiento cooperador como un acto realizado por un individuo que aumenta la aptitud de otro. El no seguirlo puede conseguir la reprobación cuyo significado etimológico (del latín reprobare) consiste en no aprobar. En nuestro caso, considerariamos, que no se obtiene una calificación satisfactoria de forma contextual. Una noticia que provocó una notable zozobra social por no cooperar generalizadamente, con una elevada reprobación, ocurrió en Nueva York. Fue un hecho muy doloroso, activó la psicología social en los años noventa y adquirió una gran notoriedad por sus implicaciones sociocientíficas. Por ello, los principales factores para lograr la cooperación deberían ser los impulsos sociales, en lugar de los incentivos o sanciones. Debido a esto, las motivaciones sociales son fundamentales cuando las autoridades intentan asegurar la cooperación voluntaria de los miembros del grupo. Tuomela incorpora el concepto de las creencias comunes, al interés cooperativo al concepto de cooperación cuando caracteriza ésta diciendo que es: 39 Las diferentes opiniones sobre dilemas sociales que surgen y que están relacionadas con la ciencia, se convierten en un punto de partida y en un motor de aprendizaje como lo pueden ser las concepciones alternativas y los conflictos cognitivos (Díaz y Jiménez-Liso 2012). Por temor, por dificultades en la documentación, por especular erróneamente lo que estaba ocurriendo y muchos más motivos se dieron. Lo cierto es que treinta y ocho personas no atendieron los chillidos de una chica que fue asesinada en su vuelta a casa, después del trabajo. Todos los testigos reconocieron no haber hecho nada. Fue un periodista de The New York Times el que interrogó a los que aparecieron como testigos. Respondieron: “Pensé que se trataba de una pelea, puede que de novios”, “estaba cansado”, “no quería que mi marido se involucrara”; otros decían “no lo sé” y otros no abrieron la puerta. Frente a las conductas egoístas marcadas en este ejemplo tan ilustrativo que conmocionó como decimos, a la sociedad americana de la época, incorporamos las conductas prosociales o “aquellas acciones que benefician a otros y que aparentemente no ofrecen ningún o escaso beneficio a pesar del coste: altruismo, reciprocidad, cooperación y compensación” (Bar-Tal, 1976) que continuaremos abordando. El acto de cooperar se ha situado científicamente como un dilema de la Humanidad. Desde las paradojas darwinianas, las acciones cooperadoras se convierten en la estrategia para mantenerse y perpetuarse. La cooperación tiene una historicidad. Sus aportaciones nos brindan gran parte del éxito actual de las teorías sobre el concepto. Sabemos que esto ya preocupaba a Platón, y que ha ido reapareciendo a lo largo de la historia bajo las más diversas formas. Desde mediados del siglo XX por ejemplo, desde la Teoría de Juegos con distintos dilemas para las más diferentes simulaciones. El más conocido, el Dilema del Prisionero que relacionamos con nuestra tesis en apartados siguientes, nos ayuda a encontrar una respuesta sencilla y práctica: cuando todos buscamos el interés del grupo, obtenemos beneficios a largo plazo. Si bien es cierto que es una posibilidad entendida como más satisfactoria que el resultado estrictamente individual, siempre se puede encontrar el caso del que traiciona cuando el otro confia. Así, obtendría máximo beneficio de lo que se considera un acto desaprensivo o, popularmente, un timo. En pocas palabras, la mejor forma de conseguir lo mejor para cada uno es hacer lo que resulta mejor para todos. Parecían estar cerca de las actitudes colaborativas pero planteando como dinámica de continuidad, las competitivas. Capítulo 1 - La cooperación como respuesta ante una situación hostil La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 40 El naturalista británico Wallace, conocido por haber propuesto de forma independiente una teoría de la evolución por medio de selección natural que motivó a Charles Darwin a publicar su propia teoría, tuvo un gran papel como activista social durante el siglo XIX. Wallace fue naturalista, explorador, geógrafo, antropólogo y biólogo. Su pensamiento fue protagonista de una visión que reconoce la capacidad de adaptación de los organismos a los medios, frente a la idea central del corpus teórico de otro investigador como Malthus. Las ideas malthusianas expuestas en su ensayo sobre el principio de la población, más dogmáticas que las de anteriores autores, fueron sin duda las que protagonizaron el siglo XIX con sus controles positivos y negativos para hacer frente al desnivel en cuanto a crecimiento de la humanidad y los recursos y la depreciación del concepto de la cooperación. Malthus supuso que los medios de subsistencia, en el mejor de los casos, aumentan en progresión aritmética, es decir, presentan un crecimiento lineal. Su solución a este problema es buscar el camino del equilibrio mediante la muerte a gran escala, con sus diferentes formas de alcanzarla como son las epidemias, el hambre y las guerras (Malthus, 1798). “No cabemos todos” parecía trasladarnos. Nada más retirado del objetivo de nuestro estudio. Tanto Malthus como Wallace influyeron decisivamente en las teorías darwinianas. En nuestro país, Ortega y Gasset, cuando en 1929 publicó La rebelión de las masas se hacía eco de esa idea del gentío sin orden ni concierto cuyo sinónimo sería marabunta, que fue como se denominó a la operación llevada a cabo por el ejército español ante la Marcha Verde: Operación Marabunta (Mariño y Fuente, 2005). Con el crecimiento poblacional y el aumento vertiginoso de conflictos sin solución que en el mundo de las comunicaciones actual, tenemos presentes sigue estando este dilema como centro. En el 2011 y con el titular ¿Cabemos todos en el mundo?, Vicente Verdú publicaba en el diario El País: Que el mundo sea capaz o no de soportar 1.000 o 2.000 millones más de personas tiende a ser un planteamiento impertinente. El mundo, inherentemente, puede autorregularse ecológicamente, naturalmente, evolutivamente. El problema no lo tiene el mundo, sino los mejor establecidos en este mundo, los demógrafos malthusianos y algunos profesores eméritos que, nacidos en un planeta de 2.500 millones de habitantes, contemplan una humanidad que ya no entienden (Verdú,2011). Continuando con aportaciones históricas, el francés Auguste Comte, en pleno siglo XIX, logró construir un modelo teórico lógicamente coherente con intención de universaIidad. Comte pretendía analizar la sociedad en su totalidad y en sus partes, explicando su organización y transformación en una perspectiva evolutiva. Esta forma de abordar el conocimiento 41 de la sociedad fue similar al de otros pensadores de aquella época, como por ejemplo, Marx y Engels, contemporáneos de Comte y, que como él, fueron a un tiempo teóricos y reformadores (Tardel, 2005). Influirá de forma decisiva con la aportación del concepto altruismo o de cómo beneficiar a los demás a costa de uno mismo. Cree firmemente en las instituciones alejadas de las religiosas y desarrolla la idea de que conocer las leyes sociales permite al ser humano intervenir de manera libre y consciente en la marcha de la sociedad, aunque siempre dentro de los límites impuestos por la “necesidad” social. Es decir, voluntariamente “ayudas suponiendo más coste que recompensa”. Las opiniones contra el darwinismo social aportarán la cooperación como reacción ya que estas ideas filosóficas basadas en el racismo y en la lucha por la existencia aplicaban tendencias reaccionarias. Se trataba de valores imperialistas que se desarrollaron durante todo el siglo XX. Por ello, se enfrentaron teorías cuyos valores se relacionaban con: simpatía, justicia, generosidad, altruismo y la búsqueda de mecanismos que podamos reconocer en una teoría de la evolución. “El altruismo de una donación voluntaria se justifica como el mejor modo de elevar la propia utilidad del donante, en razón de las relaciones de simpatía que lo ligan con los donatarios” (Pena, Sánchez, 2006). Los modelos neodarwinistas parecen estar de acuerdo en que existen tendencias prosociales y altruismo en los seres humanos porque existen procesos fisiológicos y neurológicos con una base genética para actuar prosocialmente y porque los individuos altruistas tienen éxito evolutivo (Toro, 2012). Llegados a este punto abordaremos la aportación del noble geógrafo anarquista ruso Kropotkin, no oponiéndola totalmente a Darwin sino con aportaciones innovadoras y transformadoras. La lucha por la supervivencia en vez de conducirle al concepto del egoísmo, le conducía hacia el altruismo como factor evolutivo determinante. “Se esforzó Kropotkin en equilibrar esa competencia con el factor cooperativo e, incluso, darle predominancia” (Paniagua, 2009). Desde una perspectiva evolucionista, la supervivencia de los primeros humanos se basó en gran medida en los procesos de dar y ayudar. Las disposiciones prosociales fueron de este modo parte del éxito evolutivo (Penner, 2005). Piotr Kropotkin reconociendo la forma competitiva de lucha para la vida, defiende que la clave para la evolución de las especies está en la sociabilidad, frente a Darwin y su selección natural. Así las especies con más sociabilidad sobrevivirán más. El mecanismo clave frente a la competencia darwiniana, a la que no renuncia Kropotkin pero que no considera imprescindible, es la cooperación. Capítulo 1 - La cooperación como respuesta ante una situación hostil La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 48 Pensemos que si uno de los grandes descubrimientos del siglo pasado fue descubrir que la inteligencia individual es sobretodo inteligencia emocional, uno de los grandes descubrimientos de este siglo será descubrir que la inteligencia colectiva también es inteligencia emocional (Gallardo, 2012). La Inteligencia colectiva no es ni un nuevo concepto ni un descubrimiento pero si es un término acuñado y adaptado a los años actuales siendo una aportación que llega justo en el momento en el que los conflictos necesitan soluciones nuevas en una sociedad formada de otra manera y con conflictos de siempre. “El vínculo social, es el proceso de crear comunidades inteligentes y realzar al máximo la diversidad de habilidades humanas” (Levy, 2004). Es una forma de inteligencia que surge de la cooperación y participación de los individuos o seres vivos de una misma especie. Hoy es un término generalizado para el ciberespacio y que pretende monopolizar movimientos sociales y fórmulas de campaña como el crowdsourcing, de repercusión mediática impresionante. Nos sirve para mucho y en este caso de ejemplo la Wikipedia (Premio Príncipe de Asturias, 2015). Es modelo de interactuación y de cooperación en el saber. Observamos en su anuncio lo siguiente: “En cuanto a su significado, la palabra wikipedia se compone del prefijo wiki, la palabra hawaiana para designar “rápido”, y el término enciclopedia. Rápido, porque no sólo puedes leer los artículos alojados en la Wikipedia, sino que también pueden ser editados desde un navegador y, además, por múltiples usuarios”. La confluencia de lo personal y lo colectivo lo considera Goleman toda una revolución y apuesta por la educación emocional desde el esfuerzo colectivo porque son las personas las que lo llevarán a cabo. Goleman, en su combinación de la razón y de la emoción, implica a las personas, consideradas individualmente pero también a la sociedad en general. Será Lévy quien, con su concepto de inteligencia colectiva, nos facilite la conjunción del pensamiento y de la elaboración de redes de acción para la vida. El conocimiento no es patrimonio de un individuo y la posibilidad de aportar a la colectividad el bagaje social, de información, económico, científico, cultural de que dispongan los individuos cooperadores facilitará las situaciones que se van produciendo en la vida. En estos momentos, como en ningún otro momento de la historia, somos conscientes de que nadie sabe todo y de que los enseñantes han adquirido el rol de mediadores formadores en su acercamiento a la información. La facilidad de conexión de muchos para la creación de redes sociales desempeña una labor primordial en cuanto a facilitar la circulación de la información. Añadir, recomponer, aportar…es lo que entre todos vamos haciendo. 49 Estamos inmersos en la era de la información o también denominada era digital. El método de la cooperación generado por la inteligencia colectiva se justifica desde la comunicación. Su formulación necesita que las organizaciones sociales –grupos, tribus, compañías, equipos, gobiernos, naciones, gremios, etc. se agrupen para compartir y colaborar, para encontrar una ventaja individual y colectiva. Si cada participante hubiese permanecido solo e incomunicado sería menor el beneficio. “Se trataría de vincular más la idea de inteligencia colectiva con la de inteligencia organizacional u organización inteligente” (Goleman, 1996). En capítulos siguientes trataremos un desarrollo comunitario a partir de fórmulas de inteligencia organizativa. Sirvan de ejemplo también las palabras del innovador cocinero de prestigio internacional Ferrán Adriá, en un campo tan diferente al que estudiamos como es el de la gastronomía: “El cambio de paradigma de ocultar la información a compartirla ha supuesto la mayor revolución de los últimos 50 años en la historia de la gastronomía” Adriá, 2010.(3) Como muestra de la inteligencia conjunta, el filósofo Grice, al tratar la capacidad del lenguaje para afrontar las estrategias cooperadoras de la comunicación, manifiesta que es evidente que los hablantes pueden respetar o no las normas. “En el caso afirmativo, la conversación será conexa y en el caso de que no se respete será inconexa por lo que no se producirá el elemento comunicativo” (1975). “Las lenguas están hechas para comunicar dentro de pequeñas comunidades “a escala humana” y quizás para garantizar relaciones entre tales grupos. Gracias a la escritura, hemos atravesado una nueva etapa” (Lévy, 1994:11). Sobre un nivel estrictamente conductual y si excluimos el nivel simbólico de la cultura, la inteligencia colectiva de las comunidades no es una prerrogativa exclusivamente humana, es observada en muchas especies animales, desde el hormiguero a la manada de lobos pasando por el cardumen de peces, donde el nivel de emergencia es manifiestamente más inteligente que sus componentes individuales (Noubel, 2004:5). El filósofo Pierre Lévy (1994) en su libro Inteligencia colectiva. Por una antropología del ciberespacio propone que, aunque es imposible que todos seamos sabios en todo, sí podemos ser expertos en una pequeña área. La idea relaciona los microsaberes (o las microaportaciones de todos) con el saber común. La inteligencia colectiva está unida a formación y nuestro pensamiento a un lenguaje, de tal manera que la sociedad avanzará en cuanto participe, gracias a que se está (3) Cambio de paranigmas (2010). En internet http://www.apasmagazine.es (consultado 3 de septiembre de 2015). Capítulo 1 - La cooperación como respuesta ante una situación hostil La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 50 culturalmente informada y llamada a participar y colaborar. El movimiento de la sociedad desde la cooperación de las partes es parte de la revolución 2.0. Se utilizan lemas del tipo “Pensamos diferente”. Hablamos de una inteligencia colectiva y de la horizontalidad de la sabiduría, ya sean comunidades escuelas o empresas mediante redes de productores y usuarios de la información. Los propios medios de comunicación son sensibles a este nuevo tratamiento del saber. Se trata, en palabras del autor, de “una inteligencia repartida en todas partes, valorizada constantemente, coordinada y movilizada en tiempo real”. (Levy, 1994:10) Los conceptos de inteligencia desde la individualidad se transforman en el siglo XXI en los de la globalidad. Con las nuevas tecnologías de la información, se incrementa la aportación de todos porque el desfase del conocimiento individual es mayor aunque paradójicamente se esté más informado. Una especie de cerebro compartido es posible a partir de la suma de multitud de inteligencias individuales. Esta inteligencia colectiva que abordamos desde aquí es lo que nosotros calificamos como una economía de suma positiva. La inteligencia colectiva está unida a formación y nuestro pensamiento a un lenguaje, de tal manera que la sociedad avanzará en cuanto participe gracias a que se está culturalmente informado y llamado a participar y colaborar. El movimiento de la sociedad desde la cooperación con un fin común, sin un único camino sino una confluencia de caminos en plena integración. Las redes sociales vía internet saben mostrar lo que permanentemente se comparte y esa dimensión de la comunicación debe fluir en manos de todos. Varios autores acuerdan que la reciprocidad desempeña un rol fundamental en las interacciones humanas (Berg, 1995). “La inteligencia colectiva basada en la solución de problemas es la habilidad clave que se usará en el futuro” (Reynolds, 2007). “La reciprocidad en la comunicación es condición imprescindible. No obstante, su existencia en animales no humanos sigue despertando amplias controversias” (Schino y Aureli, 2010; Stevens y Hauser, 2004). Algunos investigadores sostienen que “los animales no humanos suelen carecer de las habilidades cognitivas necesarias para que se desarrolle la reciprocidad” (Stevens, Volstorf, Schooler, y Rieskamp, 2011), o de la capacidad de integrar dichas funciones cognitivas en los contextos cooperativos (Hauser, 2009). Esto en parte se debe a que se asume que el parentesco es un factor con mayor incidencia que la reciprocidad en la cooperación animal (Stevens y Hauser, 2004). Sin embargo, esto no siempre es así. Por ejemplo, en un reciente metaanálisis sobre los determinantes del acicalamiento mutuo en primates no humanos, Schino y Aureli (2010) encontraron que la reciprocidad directa parece jugar un rol más importante que el parentesco en 51 explicar la distribución y frecuencia de estas conductas (Freidin, 2013:82). Sentimos en infinidad de ocasiones cómo la inversión a nivel personal y comunitario que se realiza para la promoción y formación no tienen los frutos esperados con lo cual nos podemos sentir cómplices del desperdicio de experiencia, de competencias y de riqueza humana. No hablamos exclusivamente del mundo occidental sino que incluyo a la sociedad saharaui, objeto de nuestra tesis. El ideal de la inteligencia colectiva implica la valoración técnica, económica, jurídica y humana de una inteligencia repartida en todas partes con el fin de desencadenar una dinámica positiva del reconocimiento y de la movilización de las competencias. Para la mayoría de las grandes organizaciones la propiedad intelectual sigue siendo todavía el factor principal que las diferencia de sus competidores. Para muchas de ellas, hablar de inteligencia colectiva provoca incertidumbre y una tendencia casi obsesiva por controlar las ideas y el conocimiento. El viejo proverbio “Pienso, por consiguiente, existo” se generaliza como un proceso de inteligencia colectiva que conduce a la creación de un sentido preciso de comunidad (Levy, 2004). En el caso que nos ocupa, y sobre el que desarrollamos la tesis (los saharauis), el conocer su cultura organizativa y sus formas propias de cooperación nos darán las pautas para ver la efectividad de la acción prosocial. La identificación del siglo XXI con la globalización como peculiaridad es una realidad manifestada desde la propia introducción de esta tesis. En las ciencias sociales el valor de lo local es el eje del estudio. Ello no es óbice para atestiguar que problemas locales en este siglo acompañan a la responsabilidad global. De tal manera, podríamos entender que los conflictos en un entorno concreto no tienen siempre soluciones locales sino que el planeta tiene mucho que decir ante determinadas situaciones, fundamentalmente las relacionadas con la justicia (o, más correctamente, con la ausencia de ella dando paso a la injusticia). Son nuevas fórmulas de vínculos sociales en lo local y en lo global. “El valor de las cosas podría expresarse en términos de los mismos signos utilizados para la identidad individual (en vez de otra manera), que cada aspecto de nuestro medioambiente podría humanizarse, esta es la utopía dentro de la utopía” (Levy, 2004:21). Según se vislumbra por su efectividad la cooperación puede ser la solución para la defensa de los derechos humanos, al menos. Las denuncias mediante las redes con campañas más o menos organizadas que unen a millones de personas en su defensa se presentan como un fenómeno que ocurre y que mueve intereses y conciencias. Hablamos de individuos inteligentes creando sociedades inteligentes, cooperando desde la información y el conocimiento. En humanos (Fowler, 2009) y Capítulo 1 - La cooperación como respuesta ante una situación hostil La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 52 macacos rhesus (Brent, 2013) no sólo los componentes sociales de la personalidad son heredables, sino que también el grado al que los individuos se integran en sus redes sociales. Esta integración incluye conexiones de redes sociales mediadas por relaciones de agentes múltiples, una relación de amigo del amigo. Dichas conexiones sociales tan indirectas pueden ser propiedades emergentes de una red social o pueden reflejar aspectos significativos del modo en que los individuos se manejan dentro de grandes grupos. No obstante, los humanos explotan estas conexiones y nuestros actos (conscientes o no), son influenciados por la reputación, uno de los mecanismos principales que se cree que sirve de base para la evolución de la cooperación en humanos (Nowak 2006; Chang y otros, 2013). En esta revisión, hemos presentado las posibilidades y las limitaciones cognitivas sobre el despliegue de la cooperación de forma colectiva para la supervivencia. Las estrategias humanas desarrolladas para la comunicación y el fortalecimiento grupal en situación extrema se acrecientan y resulta la única posibilidad, la cooperación de resistir. Se presentan como variables el tamaño del grupo, la cultura, las relaciones de poder, las conexiones entre iguales etc. que pueden modificar el resultado y dejar de establecer las acciones cooperadoras según nuestra hipótesis y que concretaremos en capítulos posteriores en nuestro acercamiento a la sociedad saharaui tras la invasión a su territorio. 1.4 El encuentro con Supercooperadores. Hace algunos años, Martin Nowak logró utilizar las matemáticas para explicar cómo el virus VIH se enfrenta al sistema inmunitario, y también aplicar sus conocimientos matemáticos en aspectos tales como los organismos vivos más primitivos. No sería la única investigación innovadora y de prestigio científico. Desde su cátedra de la Universidad de Harvard, Martin Nowak plantea el origen de la vida desde las matemáticas aplicadas a la biología ampliando las teorías darwinistas convencionales y cree que la evolución en humanos está inexorablemente relacionada con la cooperación, hasta el punto de haber postulado que debería incluirse como un principio más para explicar la evolución de las especies. Desde la Universidad de Harvard, como director del programa de dinámica evolutiva, defiende que antes que la supervivencia individual prevalece la colaboración por la supervivencia. En este sentido, su investigación sobre las abejas buscando explicación al mantenimiento de una relación que excede la explicación genética tradicional para observar una conducta altruista y criar a las 53 crías de otros individuos. Multitud de experimentos con ciclos sucesivos de deserción y cooperación son el fundamento de su teoría relativa a los mecanismos de adaptación para la supervivencia o mecanismos de cooperación. Permanentemente se originan situaciones en la vida en las que hay respuestas de los individuos no desde la individualidad sino desde la base de la cooperación. Las aportaciones que se pueden realizar tienen que ver con las actitudes y aptitudes.“Todos somos genios”. Albert Einstein nos lo recordaba para aclararnos a continuación que “si juzgas a un pez por su capacidad de trepar árboles, vivirá toda su vida pensando que es un inútil”. Más allá de las posibilidades, nos encontramos con los motivos, con las razones. Nowak ha demostrado la existencia de cinco mecanismos para explicar la cooperación y que están relacionadas con la supervivencia (Nowak, 2006): (1) reciprocidad directa, (2) reciprocidad indirecta, (3) selección por parentesco, (4) selección grupal y (5) selección espacial. La Teoría de Juegos –una de las principales herramientas formales para el estudio del fenómenodesemboca con Nowak en aplicaciones con comunidades integradas en su mayoría por cooperadores. Las simulaciones computacionales confirman que la cooperación ha sido más beneficiosa que la competencia. Todos los mecanismos son relevantes para la evolución de la cooperación humana. El Dilema del Prisionero es un modelo de estudio de conflictos muy frecuentes en la sociedad que ha sido profusamente estudiado por la Teoría de Juegos y que consiste en lo siguiente: Dos delincuentes son detenidos y encerrados en celdas de aislamiento de forma que no pueden comunicarse entre ellos. El alguacil sospecha que han participado en el robo de un banco, delito cuya pena es diez años de cárcel, pero no tiene pruebas. Sólo tiene pruebas débiles y puede culparles de un delito menor, tenencia ilícita de armas, cuyo castigo es de dos años de cárcel. Promete a cada uno de ellos que reducirá su condena a la mitad si proporciona las pruebas para culpar al otro del robo del banco. Las alternativas para cada prisionero pueden representarse en forma de matriz de pagos. La estrategia de lealtad consiste en permanecer en silencio y no proporcionar pruebas para acusar al compañero. Llamaremos deserción a la estrategia alternativa. El Dilema del Prisionero, tal como lo hemos descrito, es un juego de suma no nula, bipersonal, biestratégico y simétrico. Fue formalizado y analizado por primera vez por A. W. Tucker en 1950. Es posiblemente el juego más conocido y estudiado en la teoría de juegos. Martin A. Nowak, en colaboración con el escritor científico Roger Highfield, publicó el divulgativo e innovador ensayo Supercooperadores en 2011 Capítulo 1 - La cooperación como respuesta ante una situación hostil La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 54 ! Fig. 1.2. Bajo la ausencia de mecanismos para la evolución de la cooperación. La selección natural favorece a los desertores y disminuye el ajuste promedio de la población. (Fuente: Nowak, 2006) y se suscitaron investigaciones, debates y cuestionamientos en la misma medida. En base al Dilema del Prisionero se han elaborado multitud de variaciones, basadas en la repetición del juego y en el diseño de estrategias reactivas. Es en esta obra, que ha concitado tanto interés, en la que se detienen a explicar importantes estudios sobre universo celular, el ARN o las hormigas. Previamente plantea el dilema de la cooperación en cuanto a la cooperación humana y su cuestionamiento entre el ser o no ser clásico entendido aquí como coopero o no coopero. El cooperador sería aquel que asume un coste para que otro reciba un beneficio. El desertor, no tiene coste y sí beneficio. Los costes están en función de la capacidad reproductiva (o concepto de “fitness”) en cuanto a los demás individuos. En principio, la población de desertores irá en aumento, aunque al final la de cooperadores tendrá una capacidad de supervivencia mayor. La cantidad de cooperadores repercutirá también en el “fitness” o adaptación.. Se necesitan mecanismos para el establecimiento de los comportamientos cooperativos. El Dilema del Prisionero que hemos descrito nos ha permitido avanzar en esta cuestión. Axelrod y Hamilton desarrollaron el dilema mediante sucesivos encuentros al que se le denomina el Dilema del Prisionero iterado para conducir la comprensión de las acciones cooperadoras. Ante sus investigaciones reconocen un mayor beneficio a largo plazo en condiciones de reciprocidad si bien se produce una devaluación de los beneficios a largo plazo para cooperar en los animales, por ejemplo. Es la búsqueda de las ventajas e inconvenientes de dar y recibir desde una postura científica. Se trata de reconocer los mecanismos que hacen que la evolución de la cooperación sea posible en un mundo donde prevalecen individuos egoístas. Nosotros lo hemos asumido como hilo conductor de la acción saharaui en su lucha por la supervivencia apostando como el profesor por las relaciones cooperativas frente a las meramente competitivas porque no ha sido esta la razón de la evolución 55 La naturaleza no es ese sistema bajo control que la ciencia llegó a plantear. Su funcionamiento actúa de forma sistémica por adaptación y aprendizaje permanente y tras la adaptación, la cooperación. En las comunidades, en los estados, esto tiene una indudable lectura política. La idea de que haya más de un sistema de verdad no implica, sin embargo, que cualquier verdad dé lo mismo (Maldonado, 2014:205). Son nuevas fórmulas de interacción de las ciencias. En las últimas décadas se ha mostrado que muy diversos y complejos problemas (demostrar teoremas, reconocer pautas de comportamiento, tratar situaciones complejas, operar con las probabilidades, etc.), que solamente eran tratables y resueltos por el ser humano también han sido tratados y resueltos por ordenadores (Lozares, 2004:167). Las simulaciones mediante la Teoría de Juegos en este caso concreto han permitido aportar nuevas escapadas al conocimiento, nuevos métodos que aportan perspectivas diferentes ante situaciones establecidas como los tótems del saber. “Con estas fórmulas de trabajo científico aparece una nueva estrategia de investigación: la modelización y simulación” (Axelrod, 1997; Maldonado y Gómez, 2010). En definitiva, de esa construcción surgen grandes obras humanas cuyos retos permanentemente aparecen y para los que los supercooperadores generan estrategias para afrontarlas. “En la lucha entre uno y el mundo, hay que estar de parte del mundo” decía Franz Kafka. La población saharaui, que a continuación vamos a estudiar, ha sido testigo de un cambio secular y de un cambio de condición vital. Vivieron refugiados el final del siglo XX y experimentaron los albores del XXI de la misma manera. Hasta aquí se ha llegado sin que primen el individualismo y las actitudes egoístas. Según lo expuesto, necesitamos más que un resultado o una demostración para corroborar que para obtener logros importantes se necesita colaboración, el intercambio de experiencias y la interacción de las instituciones. La clave debe sustentarse en el entendimiento de una actitud solidaria entre las personas, de compromiso, que permitan limar las distancias y las ideologías sectarias capaces de obstaculizar una verdadera red cooperadora. Esta consideración no es menor, pues algunas investigaciones que no han tomado en cuenta elementos culturales específicos Capítulo 1 - La cooperación como respuesta ante una situación hostil en este contexto. Estos autores han examinado comunidades de seres vivos simples y complejos y han establecido análisis cuantitativos sobre el mismo. Ya las religiones desde el mundo de las creencias lo asumieron como propio. La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 56 en sus aproximaciones ni características propias de los pueblos (independientemente de si estos se encuentran en las ciudades o en sus comunidades de origen) han proporcionado resultados controvertidos. Esta hipótesis, llevada a nuestro contexto de investigación, aporta que en situación extrema tanto los individuos como los países u organismos no podrán alcanzar sus objetivos unilateralmente y que será imprescindible la búsqueda de medios que permitan la complementación de competencias. “Es mejor un plan bueno hoy, que uno perfecto mañana”, decía el general George Patton que sabía de la vida y de la muerte. La vida necesita respuestas constantes para la supervivencia que las comunidades que sobreviven afrontan. La cooperación, el altruismo, las conductas sociales generan por su repercusión en la vida cotidiana, un debate científico apasionante sobre la naturaleza humana. Consideramos que esta exposición sirve como introducción general al interesante estudio de la población saharaui refugiada, en relación con sus mecanismos de cooperación. “¿Y por qué querer adaptarse (¿adaptarse a qué exactamente?) cuando se ha comprendido que la realidad no se planteaba ahí, exterior a nosotros, preexistente, sino cuál era el resultado transitorio de lo que hacíamos juntos?” (Levy, 1994) Se trata, pues, de una forma distinta de aproximarnos al dilema de cómo la selección natural puede conducir a comportamientos cooperativos adaptativos entre individuos, una de las más importantes paradojas que ha fascinado a los biólogos evolutivos durante décadas y cuyos resultados esperan ser corroborados en diferentes contextos. El pueblo saharaui: su identidad y modelo cooperativo Los saharauis, cómo Ulises, algún día tendrán que atarse al mástil de su futuro como pueblo soberano para no dejarse seducir por los cantos de sirena de tantos “amigos”, que a veces confunden nuestra hospitalidad y gratitud con otorgarles derecho de acampada ideológica. Y mientras tanto: que nadie ose silenciar la música. (Lehdía Mohamed Dafa, 2015). 2.1. Los saharauis: entre el ordenamiento y la diseminación. Tras el abandono por parte de España en 1975 de su antigua colonia del Sáhara Occidental y la cesión del territorio a Marruecos y Mauritania, con la consiguiente invasión de sus ejércitos, se dio origen a la guerra de liberación iniciada entre el Frente Polisario y el reino de Marruecos (Mauritania firmó su retirada del territorio con F. Polisario), por la soberanía e independencia del Sáhara Occidental, por lo que la población saharaui que no reside en la diáspora, se encuentra separada en tres zonas diferentes: 1) Territorios ocupados: La mayor parte del territorio del Sáhara Occidental está ocupado por Marruecos desde el año 1975 y es donde se encuentran las principales ciudades: El Aaiún, Dajla, Smara, Bojador, La Güera, etc. La población saharaui está en esas zonas viviendo con la estructura política creada por Marruecos y en este caso, por los colonos. Es un régimen repetidamente denunciado por los organismos internacionales de defensa de los derechos humanos, el Parlamento Europeo y Naciones Unidas. Hasta la actualidad se contabilizan más de ochocientas desapariciones forzosas El objetivo de este capítulo es destacar los elementos sustantivos de la identidad y la cosmovisión saharaui. Su conocimiento nos permitirá ir comprendiendo los principios que articulan la ideología y las prácticas cooperadoras de su sociedad, específicamente en lo que respecta a los códigos éticos, culturales, económicos, morales y normativos. CAPÍTULO 2 La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 64 hablen de su experiencia en el desierto y del Sáhara de otro tiempo: “que cierren los ojos y recuperen la memoria de aquel tiempo en que eran niños y acompañaban por el desierto a sus padres y abuelos”. Son las estrategias de proyectos de recuperación que se han realizado y que algunos forman parte de los museos populares en los propios campamentos o de trabajos de investigación, dejando abiertas nuevas líneas de trabajo que afrontar con emergencia (Sáenz de Buruaga, 2013). El pueblo saharaui, por su condición tradicional nómada, tiene un conocimiento enciclopédico de los animales, plantas y hierbas autóctonas; sin olvidarnos de los vientos, el agua o las estrellas. El sedentarismo obligado ha dañado inexorablemente el mantenimiento del conocimiento de estas tradiciones. Valorarlas por la comunidad y por las instituciones impide su pérdida. La oralidad como legado corre el riesgo de perderse debido a la avanzada edad de quienes la poseen (De Juan, 2009:3). La atribución de una idiosincrasia unitaria e inmutable a todos los saharauis es algo que viene de lejos. A partir de unos hipotéticos rasgos particulares y de un conjunto de experiencias e impresiones personales, los viajeros pretenden generalizar acerca de una supuesta psicología de los saharauis. Percepción que generalmente obvia, sin embargo, ciertas condiciones reales, materiales, sociales e históricas y que pueden contribuir a los tópicos que ya en su momento iniciaron los primeros viajeros que indagaron por el Sáhara Occidental y que pasaban según las circunstancias en muchos casos, de las calificaciones de desaliñados a hospitalarios o de indolentes a sociables. “La población saharaui ha sido caracterizada ya en el tiempo como una entidad no sólo geográfica sino también «cultural», con personalidad propia” (Caratini, 2004). Según Dolores Juliano (1998:49), “la particular situación geográfica de los saharauis los constituye en bisagras o articuladores entre dos mundos africanos, el norte arabizado y el sur negro”. Parece, en consecuencia, que existen grados de percepción en función de las perspectivas que se adopten. Son rasgos que tienen existencia real y constatable que no parten de la metáfora o de la ilusión comunitaria. “Esta situación resulta visible en la indumentaria y en las costumbres, en las que según algunas interpretaciones, los habitantes del desierto han podido tomar lo mejor de ambos mundos” (Juliano 1998:49). El mantenimiento de las claves identitarias saharauis, en el Sáhara ocupado, supone un reto permanente de reivindicación saharaui y de supresión marroquí. Esta situación es denunciada en numerosos foros internacionales por política de extorsion y aniquilamiento. Pongamos por caso, la obligación de poner un nombre y un apellido al recién nacido. Mientras que para los saharauis, 65 siguiendo una costumbre anterior al Islam, el nombre completo viene constituido por el nombre del nacido (el del padre y el del abuelo), en el caso marroquí, no es así. Los propios colonizadores españoles respetaron esa costumbre. La actual ley del registro civil marroquí, aplicable en el Sáhara Occidental, impide a los padres saharauis dar a sus hijos, sus nombres. No existen suficientes estudios empírico-proxemiológicos sobre los significados culturales del espacioterritorio y acerca del sistema sociocultural en su articulación dialéctica con los subsistemas tecno-ecológico-económico, político-sociales, ideosimbólico y psicosocial,que aborde una teoría definitiva sobre la identidad saharaui. La lengua hassanía, el espacio geográfico ocupado denominado Sáhara Occidental, la cultura material y la forma de vida habitual acrecentaron en su momento la autoestima y de conciencia de identidad de los saharauis. Las instituciones creadas en el exilio y la creación ex novo de símbolos y de marcadores identitarios, como estrategia funcional de adaptación a la nueva realidad del estado saharaui, favorecen un sentimiento de autoafirmación política, absolutamente fortalecidos e interiorizados (Fuente Cobo, 2011). Nos intentaremos aproximar a reconocer la identidad saharaui con una clasificación que presentamos en esta tesis y que consideramos aglutina la información recogida a este respecto. En ella aparecen los siguientes rasgos reales que a continuación desarrollaremos y que son los siguientes: (a) la lengua, (b) el espacio y (c) vida cotidiana: la cultura material, los modos de vida y de subsistencia socio-económica. La lengua: La variante dialectal del árabe radicada en el Oeste del Sáhara de la que participan el Sáhara Occidental es la hassanía. Mauritania, la zona norte de Malí, el suroeste de Argelia y el sur de Marruecos son los lugares donde se utiliza este dialecto beduino. Es hablado por más de cinco millones de personas que habitan desde el Valle del Draa, sur de Marruecos, hasta Mauritania, en una franja de extensión que es dos veces y media la península ibérica, y cuyas características son distintas a las variedades dialectales de los países fronterizos. Más de un 90% del vocabulario de este dialecto, tiene un origen árabe .No obstante, constan préstamos léxicos de idiomas africanos, del castellano, del inglés y del francés en este dialecto. Para su escritura, utilizan el alfabeto árabe, aunque también se usa para su comunicación con el exterior por internet, una versión utilizando el alfabeto latino, cuya escritura se corresponde a una transcripción fonética de la hassanía, que se presenta como propuesta de investigación. El arabismo español se ha centrado exclusivamente en el estudio del dialecto árabe-marroquí sin apenas estudios sobre esta variedad dialectal. Capítulo 2 - El pueblo saharaui: su identidad y modelo cooperativo La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 66 La hassanía mantiene su carácter oral, con diferencias notables con cualquier otra forma dialectal del árabe clásico. Los estudios por su necesidad de escritura se hacen en árabe clásico. Esta situación dificulta aún más la formación. Ya en el periodo colonial, ésta era una de las profundas limitaciones que tenía el alumnado que hablaba con exclusividad la hassanía y se encontraba ante una escolaridad potenciada en español con la alternativa del árabe que, en verdad, es el medio utilizado por escritores y medios de comunicación. Los índices de fracaso en lectoescritura han estado relacionados con esta dificultad. Es cierto que los procedentes del entorno rural tenían dificultades añadidas a los criados en zonas urbanas. La enseñanza del Corán en árabe clásico, al tener un estudio exclusivamente memorístico, no facilita la comprensión, afianzamiento o mejora del procedimiento lectoescritor. Ya en el siglo XV, ante los compromisos tribales con los Reyes Católicos, podemos conocer el uso del español como lengua relacionada con el comercio y la cooperación. Los procesos históricos del siglo XIX y XX conformando un nuevo paisaje político, más aún al considerarse el Sáhara junto a Ifni provincia española aumentaron los niveles de su uso. Las escuelas, el ejército, la administración, el comercio fueron los sectores que más lo utilizaron. Las poblaciones rurales mantuvieron en exclusividad el uso dialectal del árabe o hassanía. El poeta Bachir Ahmed manifiesta: “Nadie entienda que denunciar en español es porque estamos renunciando al hassanía. No. Si nos dan a elegir entre español y hassanía, elegimos el hassanía” (2013). El español en la actualidad es la segunda lengua oficial en la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). Esta reivindicación del español entronca con la lucha por la identidad saharaui, contraria al entorno francófono impuesto por Marruecos. Por ello, en el Sahara Occidental se ha convertido, en una seria amenaza este hecho, para la conservación del patrimonio que aún pervive de la época española. Hecho que, unido al desinterés y a la desidia que las autoridades marroquíes muestran hacia todo lo que remita a épocas anteriores a su presencia en el Sáhara Occidental, puede provocar en un futuro no muy lejano la desaparición de la mayor parte de este patrimonio lingüístico. Como muestra del deterioro patrimonial, baste citar el ejemplo del desaparecido fuerte militar español, origen de la población de Villa Cisneros y actual Dajla (Sáhara Occidental), destruido y arrasado intencionadamente en 2005 para establecer en su solar una plaza de grandes dimensiones, sin referencia alguna hacia la emblemática edificación que allí existió. La inexistencia de la acción del Instituto Cervantes avala aún más como el desarrollo del español se ha convertido en postura heroica, unido siempre al independentismo por lo que fuertemente represaliado frente a la formación y amplia acción del francés. 67 El Instituto Cervantes en su informe de 2014 recoge cómo los economistas han distinguido, al menos, tres funciones económicas de la lengua. Estas nos pueden servir como argumentación para las potencialidades de desarrollo: (1) la lengua como mercado; (2) la lengua como base de la comunicación y de la creación; y (3) la lengua como idioma para el comercio. En la población saharaui, el español emerge además desde una faceta distinta y singular: como identidad. Para la adquisición del español, barajamos las edades entre ocho y doce años, aumentando a medida que los miembros jóvenes participan en los programas de acogimiento vacacionales e inician posteriormente seguimiento con dichas familias. Esto sugiere que la enseñanza de las familias saharauis junto con el reforzamiento de programas como Vacaciones en Paz son esenciales en la consolidación actualmente del español como segunda lengua. El espacio: El espacio reclamado por los saharauis como eje identitario no es lahmada argelina donde se ubican como refugiados sino que es el espacio perdido y a la espera de reencontrar como independiente, sin colonización ni ocupación, radicado en el Sáhara Occidental, junto a las rutas susceptibles de nomadismo y de comercio por el oeste del Gran Desierto. La población saharaui refugiada se encuentra al suroeste argelino en lahmada en la zona de la ciudad y wilaya de Tinduf (Argelia) también escrito Tindouf (en árabe: ‘’تندوف). Nosotros pasamos aquí a estudiar el espacio como elemento identitario no de la zona del refugio, sino el Sáhara perdido y añorado, el espacio del país Sáhara Occidental. Mientras que en capítulos próximos estudiaremos el espacio del refugio como el lugar donde se desarrollan las acciones cooperadoras, centro de nuestro estudio. Situado al noroeste de África, en la parte oeste del desierto del Sáhara en la costa del Océano Atlántico. Sáhara Occidental limita en sus fronteras con Marruecos, al norte, Mauritania al sur y este y con una pequeña zona fronteriza con Argelia en el noreste. Al oeste, se sitúa el Océano Atlántico. Sus fronteras quedaron concretadas en los acuerdos coloniales de 1900, 1904 y 1912. La principal ciudad ha sido siempre Laâyoune, o Aaiún, como la llamaron los colonizadores españoles. Ésta fue la capital de la colonia y luego del país, convirtiendo así a la provincia del norte y más cercana a Canarias, Saguía el Hamra, en la región más activa económicamente. Otras ciudades importantes son: Smara en el interior de Saguía el Hamra; Tichla, Bojador entre El Aaiún y Dajla con un gran número de población; Aguenit siendo Dajla o Dâkhla, (antiguo Villa Cisneros), al sur del país, la capital de la provincia de Río de Oro y un mayor puerto marítimo para la colonia. El clima es seco subtropical y con pronunciadas diferencias térmicas de invierno y verano Capítulo 2 - El pueblo saharaui: su identidad y modelo cooperativo La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 68 aunque suavizado por la influencia marítima. El viento procedente del desierto denominado siroco es frecuente en invierno y primavera. En el interior los inviernos son secos y los veranos extremadamente calurosos con temperaturas que alcanzan los 60º a la sombra, con ocasionales tormentas. También se observan estas diferencias entre la noche y el día, más aún en la zona de Tinduf, donde se encuentra la población refugiada. Por el contrario, en la costa, la humedad y las lloviznas provocan mejor vegetación. Los recursos naturales del Sáhara Occidental son principalmente yacimientos de fosfatos (utilizados para la producción comercial de fertilizantes, pero especialmente apreciados por su contenido de uranio), industrias pesqueras en la costa de 1110 kms y –algo que se ha reconocido más recientementepotenciales reservas de petróleo y gas en la plataforma marítima y que son negociadas para su uso por grandes petroleras (como, por ejemplo, con la empresa petrolífera norteamericana Kosmos Energy) por Marruecos sin ser reconocida internacionalmente como la potencia administradora. El Sáhara Occidental tiene un clima semidesértico o desértico aunque distinguimos tres grandes regiones por sus diferencias en cuanto a sus ecosistemas y éstas son: ● Saguía El Hamra o Canal Rojo. Este río da nombre a toda la zona y aunque la red fluvial es pobre caracteriza todo el paisaje dedicando zonas incluso al pasto. Sus aguas nunca verán el mar aun siendo ríos, por las elevadas temperaturas y así, antes de llegar, ya se han evaporado permaneciendo los cauces secos como única señal. Es la región más poblada. ● La zona nordeste que se extiende desde las montañas del Atlas hasta las colinas de Zemmour (Mauritania) que es un desierto rocoso (hamadas) con montañas abruptas y quebradas. ● El Río de Oro, es la región ubicada al sur del paralelo 26º y parte de su paisaje consiste en planicies y dunas de arena. El agua se acumula en el subsuelo formando numerosos pozos. La ciudad más importante, y antigua capital, es Villa Cisneros (Dajla). El Sáhara Occidental forma parte del África Septentrional, junto con Argelia, Egipto, Libia, Marruecos, Mauritania y Túnez. Siendo Marruecos, Mauritania y Argelia los más cercanos al Sáhara. “El viejo término del Magreb en el que se integra, de origen astronómico-geográfico, ha servido durante siglos, y aún hoy, para designar el Occidente, el lugar por donde se oculta el sol, en contraposición al Machrek, el Oriente” (Pinto Cebrián, 2012).(4) (4) Introducción al mundo árabe islámico contemporáneo y su aplicación a la educación secundaria. Curso impartido en Santander (2 de diciembre de 2013). 69 Marruecos, independiente desde 1956, fue colonia de Francia y también de España. Tiene 31,6 millones de habitantes. Desde el 1961, fecha en la que Hassan II subió al trono tras la muerte de su padre Mohamed V, inicia cambios estructurales en el país comenzando por una Constitución que le facilita la posición de máxima autoridad también religiosa como heredero directo de Mahoma. Su hijo, Mohamed VI ha realizado avances en la legislación en cuanto a la mujer pero es en el conflicto con el Sáhara donde no se observan variaciones de las políticas de antaño. Sus problemas sociales más conflictivos son: corrupción, desempleo y abandono de las zonas rurales. El analfabetismo es protagonista de compromisos internacionales, programas de cooperación y parece que está mejorando las cifras en cuanto a la formación. Para este indicador, la UNESCO proporciona datos para Marruecos desde 1982 a 2011. El porcentaje para Marruecos durante ese período fue de 50.41% de alfabetizados con un mínimo de 30.26 % en 1982 y un máximo de 67.08 % en 2011. Argelia es el país limítrofe con el Sáhara Occidental y desde el primer momento, tras la Marcha Verde, ofreció los territorios de la hamada cercanos a Tinduf (zona de beligerancia histórica con Marruecos para el establecimiento de los Campamentos). El reconocimiento y agradecimiento de los saharauis a Argelia es permanente y se pueden escuchar en cualquier acto en el que haya argelinos, a los saharauis presentes los gritos de: “one, two, three, Vive l´ Algerie!”. Este país tiene 34,6 millones de habitantes. Está gobernada por una república democrática. Tras una época de sangrientos conflictos internos en estos momentos, es una de las economías que ha salido de una crisis internacional siendo exportador de elementos energéticos como el gas. Los duros momentos de insolidaridad internacional para afrontar el terrorismo interno en este país, alargó y aumentó más tiempo del deseado la acción de los grupos islamistas armados en lo que se denomina Década Roja. Los niveles de bienestar han mejorado sustancialmente también en las clases más empobrecidas. El Sáhara Occidental, en el noroeste africano, entre el desierto del Sáhara y el océano Atlántico, abarca una extensión de aproximadamente 280.000 kilómetros cuadrados con extensas zonas desérticas y con puertos naturales en sus costas. Saguía El-Hamra, principal río, desemboca en el Atlántico que baña sus costas. Sáhara Occidental limita en sus fronteras con Marruecos, al norte, Mauritania al sur y este y con una pequeña zona fronteriza con Argelia en el noreste. Al oeste tiene el Océano Atlántico. El Sáhara Occidental no es sólo en definitiva un pedazo de desierto pedregoso donde pretenden asentarse los saharauis definitivamente. En su territorio se encuentran las minas de fosfatos más ricas del mundo, importantes yacimientos de petróleo y gas y, en sus costas, nutridos caladeros de pesca. Capítulo 2 - El pueblo saharaui: su identidad y modelo cooperativo La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 70 El territorio del Sáhara occidental tiene actualmente doble naturaleza jurídica internacional. Por un lado, la de ser Territorio no Autónomo según el art. 73 de la Carta de las Naciones Unidas y por otro, la de ser un territorio ocupado militarmente a resultas de la ocupación militar por Marruecos, y por ello sometido a los parámetros jurídicos del Derecho Internacional Humanitario y a la aplicación del art. 47 y siguientes del IV Convenio de Ginebra de 1949, Convenio del que Marruecos es parte desde 1957 (Briones, 2001:4). c) Vida cotidiana: la cultura material, los modos de vida y de subsistencia socio-económica: Consiste en el bagaje generalizado de producciones instrumentales, funcionales e intelectuales fruto de la tradición, de la adaptación al medio, de sus expresiones y formas de vida y de las influencias y transformaciones vinculadas a los avatares de la historia. La cultura material de un pueblo da visibilidad a los objetos y técnicas que cotidianamente, han satisfecho las necesidades de su comunidad. Asimismo reflejan su modo de vida y sus saberes del momento y de sus antepasados, junto a su forma de pensar aportando información clave sobre los medios de subsistencia. El hecho de trasladarse de su entorno y que de una situación nómada se pase a sedentaria en condición de refugiada, hace que los materiales pasen a ser de elementos cotidianos a elementos representativos de una cultura: armas, tejidos, collares, instrumentos para las matanzas, para el transporte con los camellos, materiales para el tabaco, cerámicas instrumentos musicales, tapices y alfombras. A pesar de tener una cultura material tradicional austera, los saharauis fabrican objetos técnicamente muy elaborados siendo muy respetuosos con el medio ambiente. Con la denominación de cultura del bidán, esta cultura milenaria comparte muchos rasgos con las costumbres, artes y tradiciones de Mauritania que va más allá del atuendo una túnica amplia llamada daraá y las mujeres, las alegres melhfas. Las prendas emblemáticas del vestuario son la daraá y turbante para los hombres y las melhfas para las mujeres. Básicamente de algodón, en los hombres se limita a los colores blanco y azul mientras que las mujeres gustan de mucho más colorido. Los hombres pueden llevar adornos relacionados con el tabaco, las llaves y poco más; esto se observará cuando se recojan la daráa hacia los hombros, que es un gesto habitual. Los niños pueden llevar algún tipo de amuleto de piel o conchas para evitar maldiciones. De forma cotidiana, por ser más práctica, se utiliza la harraguía que es una prenda hasta los pies con la abertura para cabeza y brazos y de diferentes colores. Las mujeres suelen llevar más adornos y en el cabello son muy reconocidos sus trenzados adornados de cuentas y abalorios que han quedado relegados ya prácticamente para momentos festivos. Las ajorcas o pulseras para los pies, de gran tamaño y pesadez prácticamente no se utilizan por la limitación que suponen para 71 caminar. El maquillaje tradicional es mezcla de khool y piedra rojiza para los labios junto a la henna y sus dibujos. Esta cultura nómada posee raíces marcadamente pastoriles, fundamentalmente ganado ovicaprino y más tarde camellar. El apego a la vida nómada y ganadera se observa en todos estos materiales, a los que se añaden los relacionados con el transporte (realizados tanto en cuero como en madera) y que encontramos en monturas, cojines o cuencos realizados de forma absolutamente artesanal. Ser nómada garantiza conocer el espacio. Su artesanía se basa en el metal y en el cuero aunque destacan las alfombras, tapices y los trabajos de hueso y madera. En cuanto a la jaima como situación común de vivienda, en su interior podemos encontrar los utensilios del té junto a las colchonetas, cojines y alfombras. Metal, madera, cuero y esteras responden a los materiales que se pueden encontrar en la vivienda como ajuar. El interés por la cultura material de la sociedad saharaui surgió por parte de la propia comunidad a partir de la añoranza y del descubrimiento, desde el refugio, de valorar lo que no se quería perder. La conservación de los materiales usados desde antaño tras la llegada a los campos se convirtió en necesidad y poco a poco exigencia para el recuerdo. El mantenimiento de lo que había era necesario y su cuidado, prioritario. Era la muestra de los materiales de una sociedad y representaba su relación con el mundo. Eran herramientas de investigación pero también de reencuentro y divulgación. En los mismos campos de refugiados la cultura material ha sido considerada durante largo tiempo que competía a los administradores de colecciones, en este caso, cooperativas de mujeres mayoritariamente, quienes organizaban exposiciones y museos. Aunque el análisis y estudio de colecciones etnográficas enriquece y amplia las preguntas teóricas de la antropología, no ha sido totalmente resuelto este asunto y se necesita un mayor apoyo. Sí se constata un aumento de proyectos destinados a la cooperación, en este sentido en los últimos años fomentados desde el Ministerio de Cultura de la RASD. La creación de entornos museísticos para mostrar lo que era de todos y de representarlos pronto fue una exigencia que si bien puede ser mejorable, sí hay una representación visitable en todos los campamentos. Del periodo colonial, varias colecciones provenientes de grupos nómadas se exponen en museos fundamentalmente de Madrid y no solían ser objetos de valor para los residentes españoles que no volvían habitualmente con materiales nativos saharauis. En el Museo Antropológico se encuentra actualmente después de un periplo por diferentes localizaciones museísticas una colección etnográfica junto con parte de los fondos del investigador Caro Baroja que realizó pioneras rutas viajeras por la zona. Capítulo 2 - El pueblo saharaui: su identidad y modelo cooperativo La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 72 La denominación Trab el-Bidán, en hassanía la Tierra de los blancos, corresponde a un espacio geográfico que ocupa la antigua provincia del Sáhara Español, Mauritania, el Norte de Mali, el extremo Sur de Marruecos y la parte del Oeste de Argelia, ocupando la franja del Sáhel Occidental que va desde Mauritania a la región del Azawad (para los Bidán prácticamente todo su territorio es sáhel). Un espacio que nunca ha constituido una entidad política, difícil de construir en una sociedad nómada (Pinto Cebrián, 2013). De todas formas, los habitantes de la Trab el-Bidán, a pesar de las diferencias surgidas a lo largo del tiempo, su lengua, forma de vivir, vestimenta, costumbres, hábitos cotidianos y religión siguen permaneciendo. Los saharauis, en principio separados de los bidán mauritanos por fronteras coloniales, viven hoy día, la mitad aproximadamente en los campamentos de refugiados de lhamada de Tinduf, al sur de Argelia, y la otra mitad en el Sáhara ocupado por Marruecos (a sumar una minoría que vive fuera del desierto entre Europa y países de América del Sur) separados por el denominado Muro de la Vergüenza; saharauis que siguen manteniendo muchas de las tradiciones de su cultura antes señaladas unidas por el nomadeo y fuertes antecedentes tribalistas. Se trata de una sociedad que posee los elementos de una tradición fuertemente organizada y enraizada con enseñanzas desde la familia a la escuela y a la colectividad. El control sobre el saber es fundamentalmente oral y sus traslados permanentes -según convenienciales han generado gran capacidad de adaptación y recursos, no sólo para sus medios de trabajo sino como por ejemplo para su dieta. La música, el cuento y la canción, transmitidos por una fuerte tradición oral con gran riqueza discursiva, son característicos. La poesía está representada por una generación de jóvenes renovadores de las tradiciones Generación de la Amistad y que recogen en sus poemas la lucha del pueblo saharaui, los valores de su cultura, la añoranza de la tierra robada y la esperanza en el futuro. No son abandonados los motivos tradicionales los temas de la belleza, el amor, la guerra, la devoción, la amistad, la libertad, el honor y la tierra. Si la música y la poesía están tan estrechamente vinculadas en todas las culturas es porque el canto se sostiene en la memoria y puede incorporar todas las expresiones de una sociedad que se abre a conocer y ser conocida. El esfuerzo de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) por la educación igualitaria de los niños y jóvenes, mujeres y varones (a nivel primario obligatorio en los campamentos y en la secundaria y de nivel universitario con el apoyo de los países amigos), se han generado las 73 Sus ceremonias, festividades y encuentros sociales desde el rito del té con tres momentos diferentes para beber tres vasos, el que recuerda que la vida es amarga, el que sostiene que el amor el dulce y el que descansa en la seguridad de que la muerte es suave; es fundamental para el establecimiento de las relaciones sociales hasta los encuentros tras la cena de intercambios de ideas, acontecimientos o sentimientos retratan una forma muy colectivizada de vida cotidiana. En las festividades o Idd se practican juegos y algunos otros son más cotidianos. Por ejemplo, el sig, las damas, el kruru, asbah, talbat, lauzar. Como podremos comprobar, los juegos y juguetes tradicionales del Sáhara se apoyan en los recursos naturales y biológicos que están a su alcance, piedras, tabas, palitos, conchas fósiles, excrementos de camello... y por supuesto la arena (como tablero o terreno de acción de los juegos, y maderas, trozos de pieles, huesos... para la confección de los juguetes (Luquero y Moya, 2010). Los bailes con manos de mujeres repletos de dibujos geométricos previamente pintados en colectividad con henna hacen participar a toda la comunidad. 2.3. Buscando la independencia: La estructura político-administrativa del Estado Saharaui. Podemos considerar, en definitiva, que este pueblo saharaui del que hacemos análisis con antecedentes originarios en Yemen, los hassan y otras tribus (como los saanhajas) ha generado una identidad común en cuanto a la religión, el idioma, estructura social y gestión política y económica. Esta mezcolanza social convivió hasta el año 1975, en el que la organización tribal que había acompañado incluso a la época colonial cae en favor de un nuevo estado y quedan derogados los poderes de los cheijs y su consejo en favor del Frente Polisario. Cierran el compromiso de unión hasta recuperar el territorio ocupado. En el momento de la firma, se enfrentaban a una invasión del territorio a indicación del gobierno marroquí. La reorganización social en los campamentos de refugiados como respuesta al exilio conviviendo con un conflicto bélico y un posterior alto el fuego son las notas que marcan la situación. En todo este extenso periodo en el que se pasa del nomadeo a la colonización y se acaba bombardeado y en el exilio, han sucedido importantes hechos que pasamos a relatar. condiciones para producir una nueva literatura, ahora escrita tanto en hassanía como en español, que explora tanto el pasado como el presente del pueblo saharaui. Literatura que está sirviendo como identidad de resistencia en la demostración de que son un pueblo independiente (Pinto Cebrián, 2012). Capítulo 2 - El pueblo saharaui: su identidad y modelo cooperativo La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 80 la misma manera que los países limítrofes. En esos momentos las promesas políticas de referéndum de autodeterminación se aseguran desde el gobierno central, haciéndose eco de la resolución del Tribunal penal Internacional. En los discursos de Hassan II de la época, en los mensajes de movilización de su pueblo, repetidos insaciablemente hasta la actualidad por el discurso oficial marroquí, se presentó aquella sentencia como un éxito de Marruecos, al reconocer el Tribunal vínculos entre el Sultán marroquí y ciertas tribus saharauis que indicaban cierta autoridad respecto a las tribus, pero se omitió –conscientemente, y se sigue omitiendo hasta hoy– la otra parte de la sentencia en la que el Tribunal negó que dichos vínculos fueran indicativos de lazos jurídicos de soberanía territorial del Sáhara Occidental con Marruecos, por lo que seguía siendo necesario aplicar el principio de autodeterminación de las poblaciones (López, 2014). Según Diego Camacho López Escobar, coronel de infantería: La Marcha Verde se organiza con dinero kuwaití por agentes de la CIA y con el visto bueno del Secretario de Estado H. Kissinger una vez que se ha obtenido la colaboración de Francia. España no presenta problemas puesto que el mayor obstáculo lo constituye Franco que cuando es informado por Arias Navarro, en uno de sus momentos de lucidez, llega a ordenar la declaración de guerra a Marruecos. A los pocos minutos vuelve a entrar en crisis y Arias con la colaboración de Carro y Solís incumplen la orden y se aprestan a seguir las instrucciones del amigo americano para abandonar el Sahara. Previamente Cortina Mauri, ministro de Asuntos Exteriores, había sido apartado oportunamente de este asunto y sustituido en la gestión del mismo por Solís Ruiz, que además de ministro en el último gobierno de la dictadura llevaba la representación de los intereses económicos del rey de Marruecos en España (2008). Desde la fecha señalada de 1975, gran parte del pueblo saharaui vive en campos de refugiados construidos en mitad del desierto argelino, en lahmada y a los que los distintos gobiernos marroquíes denominan Campamentos de saharauis secuestrados, pidiendo incluso desde Marruecos su liberación como publicaba el diario marroquí La Mañana del Sahara y del Magreb el 7 de julio de 2000. “La salida del Sáhara ha sido para España la principal causa de su desprestigio internacional durante el último tercio del siglo XX” (Camacho, 2015). En 1991 las partes firmaron un alto el fuego auspiciado por la ONU, que asumió la responsabilidad de buscar una salida pacífica al conflicto y estableció su Misión para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO). Se inició la identificación de los potenciales votantes y el secretario general y el Consejo de Seguridad fijaron la fecha de la celebración del referéndum para febrero de 1992. La consulta nunca se celebró. 81 Otra gran parte de los saharauis siguen en su territorio original, pero viven bajo la ocupación marroquí. Estos espacios descritos en el apartado anterior dejaron de ser el suelo donde vivir para ser el suelo por el que guerrear. La ONU no considera el Sáhara Occidental como territorio marroquí, quedando así como territorio por descolonizar. Los que no pudieron huir en 1975 permanecen en el territorio ocupado por Marruecos. Organizaciones como Human Rights Watch, Amnistía Internacional o la Organización Mundial contra la Tortura han denunciado repetidas veces la constante violación de los derechos humanos que sufre la población saharaui que vive bajo bandera marroquí. Detenciones arbitrarias, torturas y desapariciones son las principales muestras del hostigamiento. De la lectura de lo que precede, resulta evidente que las posibilidades de una solución definitiva de la cuestión del Sahara Occidental aparecen y desaparecen en un vaivén cíclico (Boukhari, 2004). 2.3.2. La unidad nacional en el exilio. Se reconocían los saharauis buscando la independencia en la colonia española relacionada ampliamente con la metrópoli y de forma violenta se reconocieron refugiados u ocupados, por tener el territorio invadido. Conformaron una reacción comunitaria ante el desastre que se les avecinó y provocaron la búsqueda de una nueva relación social marcada por sus raíces beduinas. El 12 de octubre de 1975 se proclamaba en la región de Ain Bentili el día de la Unidad Nacional y donde todos los poderes saharauis anunciaron su adhesión a los principios del frente Polisario y su total compromiso con la lucha por la liberación y la independencia. La constitución y la proclamación del estado saharaui en Bir Lehlu son los más claros ejemplos. Los refugiados saharauis no dudaron desde el primer momento en promover la constitución de un Estado, a pesar de encontrarse masivamente su población como refugiada. Se proclamó como república, siendo la máxima autoridad el Comité Ejecutivo del Frente Polisario o Consejo de Mando de la revolución formado por siete miembros. La República Árabe Saharaui Democrática (RASD) iniciaba así su andadura como estado desde el exilio. Desde ahí, se dirigió el conflicto bélico durante dieciséis años. Con la salida de España del territorio comenzó a librarse una guerra que enfrentó al Frente Polisario con sus vecinos del norte y el sur: Marruecos -que invadía el territorio por el norte,- y Mauritania -que hacía lo propio desde el sur-. En 1979, Mauritania, al borde de la quiebra, firma la paz con el Frente Polisario y renuncia a sus pretensiones sobre el territorio. Era evidente que a diferentes ocupaciones, distinta estructura bajo el prisma de sobrevivir. Lo existente hasta el momento servía de apoyo para el recuerdo y como formación para la reacción. Capítulo 2 - El pueblo saharaui: su identidad y modelo cooperativo La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 82 Las actuaciones en cuanto a la mujer, la infancia, la educación y la salud se han convertido en ejes de reconocimiento internacional superando las cifras de mejora de la zona. El rol activista de la mujer saharaui queda marcado también por estas variables de acción y unidad, sin salir de su contexto árabe y musulmán. Marcando la frontera, un muro de más de 2000 kms. de separación en todo el desierto que tiene, en la otra parte, una franja de territorio liberado en los tiempos del conflicto bélico por el Frente Polisario. Las minas antipersona se encuentran junto al muro.(6) Los proyectos de cooperación para la retirada de las minas se han seguido produciendo y los heridos y mutilados en una zona de nómadas con una arena que desplaza las minas es una de tantas situaciones que conforman la lucha por la supervivencia. Mientras, el referéndum de independencia no se produce y la MINURSO continúa en el territorio. Los años que la MINURSO necesitó para la elaboración del censo fueron ocho, si bien, a la finalización Marruecos, no lo aceptó. Tal y como aparece en la portada de su web, la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO) se estableció por la Resolución 690 del Consejo de Seguridad, de acuerdo con las propuestas de arreglo aceptadas el 30 de agosto de 1988 por Marruecos y el Frente Popular para la Liberación de Saguía el-Hamra y de Río de Oro (Frente Polisario). Desde los recién creados campamentos, y reconociendo la necesidad meramente provisional (por desconfiar de quienes auguraban largos años para la solución del conflicto), se estableció una propuesta de respuesta a las necesidades urgentes que con algunos retoques aún permanecen y sin responsabilidad sobre la salvaguarda de los derechos humanos que se ha convertido verdaderamente en una gran batalla en el Sáhara ocupado por las detenciones, condenas, desapariciones y fallecidos. “La realidad es que en este momento es la defensa de los derechos humanos la que ha permitido que el pueblo saharaui lleve la iniciativa del conflicto” afirma el catedrático Ruíz Miguel y esto no sólo en los campamentos sino “además, de forma convergente a uno y otro lado del muro” (2010). En la actualidad, la población saharaui dispersa podemos decir que está en los Territorios Ocupados. Es indudable que una gran cantidad de población se encuentra en distintos puntos del mundo como diáspora saharaui. Estos datos fluctúan constantemente y es complicado establecer cantidades exactas. Así, recogemos datos en la prensa que nos indican aumentos o disminuciones permanentemente. Alrededor de setenta y cinco mil han solicitado la nacionalidad española; cuarenta mil la han logrado y el resto está en trámites. La apatridia es otra fórmula para regularizar actualmente la documentación en España. (6) Comprar una mina antipersona cuesta tres dólares mientras que quitarla, unos doscientos (Muro del Sáhara. Pastrana, 2014) En internet www.abc.es (consultado 10 de octubre de 2015). 83 El conflicto del Sáhara se alarga ya demasiadas décadas que se saldan con una guerra sin cerrar, un pueblo dividido entre el exilio y la ocupación y una situación de inestabilidad que afecta a todo el Magreb. Las posturas irreconciliables de las partes, la poca efectividad de la ONU para llevar a cabo sus resoluciones y la pasividad de la comunidad internacional ante el conflicto son algunas de las razones que explican el enquistamiento del problema (Fuerte Cobo, 2011). 2.3.3. Organización participativa desde las wilayas y las dairas en los campos de refugiados De los campamentos del desierto surgió una sociedad sin clases, ya que la propiedad individual era mínima, apenas lo que cada uno pudo salvar del desastre, y porque los escasos medios de producción que se fueron generando se pusieron totalmente al servicio de la comunidad. La realidad señala que se produjo una carencia de medios, y que se mantuvo un duro espíritu de combate y sacrificio durante años. La preocupación por los propios intereses hubiera desvirtuado el objetivo único de la libertad del territorio. La búsqueda de soluciones de apoyo se fue implementando en los hermanamientos con instituciones de todo tipo, en sustitución de los apadrinamientos. La base ideológica de los hermanamientos obtiene mayor repercusión en contextos de búsqueda de procedimientos de equidad, solidaridad y movimiento cooperativo, según las autoridades saharauis. Resulta una propuesta muy interesante y está en consonancia con un concepto de desarrollo marcado por unas circunstancias políticas, sociales e históricas en un marco como el saharaui y en un entorno calificado de situación extrema como son los campamentos de refugiados saharauis. Es en este contexto donde podemos encontrarnos con las razones, motivos e impulsos suficientes para reconocer la cooperación como fundamento para el sostenimiento de la construcción de futuro. Es indudable que no es una sociedad ajena a la competencia, pero desde los momentos de la huida, de la guerra o del alto el fuego la búsqueda permanente de organizaciones de todo ámbito con los que coordinar, negociar, cooperar ha sido la dinámica habitual. En 1991, auspiciado por la ONU, se firma un plan de paz entre Marruecos y el gobierno de la RASD quedando bajo control de Marruecos la práctica totalidad del territorio y las zonas de costa y las productoras de fosfatos. Las políticas de incentivos para nuevos colonos marroquíes en el Sáhara ocupado han sido las protagonistas de la política en el territorio ocupado. Desde 1976, Marruecos ha poblado el Sáhara Occidental con oriundos del norte. Por cada saharaui conviven tres colonos marroquíes. Canarias dispone de tres vuelos diarios con El Aaiún, por lo que Capítulo 2 - El pueblo saharaui: su identidad y modelo cooperativo La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 84 el contacto parece ser fluido salvo para la prensa o los medios de comunicación, pues no a todos permiten la entrada. En la actualidad, en las Islas Canarias viven alrededor de 20.000 marroquíes de procedencia tanto de la zona del Rif como de la zona del Sáhara occidental. Pasamos a describir la estructura del estado saharaui en el exilio y que da sentido y coherencia a la organización de los saharauis a pesar de su diseminación. La autoridad política suprema de la República es el Comité Ejecutivo del Frente Polisario, también denominado, Consejo de Mando de la Revolución. Este órgano tiene siete miembros, uno de los cuales es Secretario General del Frente Polisario y Presidente de la República. Adjunto al Comité Ejecutivo está el Buró Político compuesto por veintiún miembros. Para dar respuestas a las demandas de los refugiados la población estaba coordinada en comités. La población que conforma la daira o localidad desde los inicios se organizó en cinco comités: (1) Comité de Salud: integrado por dos subcomités, uno de profesionales con función asistencial y otro de salud que se encarga de temas relacionados con el agua de consumo, el medio ambiente, etc.; (2) Comité de Educación: integrado por dos subcomités, uno dedicado a las guarderías y escuelas primarias y otro se encarga del bienestar de los niños y la alfabetización de los mayores; (3) Comité de servicios o suministros: distribuye los alimentos, ropa, tiendas de campaña, equipamientos, gas, etc.; (4) Comité de Desarrollo Económico y Producción: encargado de la producción en general de la artesanía, agricultura y ganadería y (5) Comité de Justicia y Asuntos Sociales: se ocupa de los asuntos sociales en la daira, matrimonio, divorcio, asistencia a mayores, discapacitados, etc. Además, existe un consejo local por daira dirigido por un alcalde, elegido por la población, que administra la vida diaria en cada localidad y un consejo provincial o de wilaya formado por responsables de los comité, directores regionales, y el gobernador de la wilaya, que trazan las metas, actuaciones y programas. Esto es una buena muestra de la respuesta organizativa local. También existe un consejo popular de cada wilaya, además de un comité nacional. El congreso popular general del Frente Polisario,es la máxima representación saharaui, y se encargan de elaborar el manifiesto político y el programa de acción nacional. Como todo Estado republicano, la RASD cuenta con los tres Poderes: ejecutivo, legislativo y judicial: (a) el poder ejecutivo está representado por el Gobierno Nacional o sea, por el Presidente de la República y su Consejo de Ministros; (b) el poder legislativo está representado por el Consejo Nacional Saharaui, constituido por cuarenta y un miembros, veintiuno de los cuales forman parte del Buró Político del Frente Polisario y los veinte restantes son elegidos por los 85 Congresos Populares de Base. Esto significa que los veintiún representantes que están en el Buró Político, son electos cada tres años por el Congreso Popular General, mientras que los veinte restantes son renovados todos los años por los Congresos Populares de Base; (c) el Poder Judicial está representado por el Consejo Judicial del cual depende la Corte Suprema del Pueblo y el Tribunal de Apelación. De acuerdo con la Constitución, la “sharia” es la fuente de las leyes en la RASD. La administración de la República consta de tres niveles: nacional, wilaya (provincia) y daira (municipio). Actualmente existen cinco wilayas: El Aaiún, Dajla, Smara, Auserd y Bojador. Topónimos que se corresponden con las ciudades de origen. Es decir, se corresponden con otras tantas ciudades del Sáhara Occidental ocupadas por Marruecos. Cada wilaya se compone de varias dairas y su administración es ejercida por el Consejo popular de wilaya, presidido por el wali (gobernador) e integrado por los presidentes de los Consejos populares de daira. Las dairas agrupan a varios miles de ciudadanos y su administración está a cargo del consejo popular de daira. Está compuesto por el presidente y los responsables de los cinco comités populares de base que integran el municipio. Los comités populares de base atienden sus respectivas áreas de actividad fundamentalmente educación, alimentación, sanidad. La actividad de las dairas se analiza en los congresos populares de base que se celebran anualmente. En ellos se eligen a los veinte miembros del Consejo Nacional Saharaui que representarán en el Parlamento, a las bases durante un año. El Congreso Popular General es la máxima asamblea del pueblo saharaui. Se reúne cada tres años y elige al comité ejecutivo, al buró político y al secretario general del Frente Polisario. Elabora el programa de acción general y puede introducir cambios en la Constitución de la República. Las instituciones desde los inicios fueron creadas para facilitar la participación cívica. La naturaleza de la comunidad y sus formas de gestión han ido evolucionando con el propósito de involucrar a la población de la forma más directa posible más aún en sus inicios cuando quedaba todo por hacer. Eran momentos verdaderamente de economía de subsistencia solidaria y, por tanto, debía desarrollarse un contexto de toma de decisiones conjuntas (con responsabilidades y esfuerzos comunes y repartidos) y, lo más importante, conjugar la horizontalidad del proceso con la autonomía o independencia de las partes. Estos procesos quedaron en el discurrir de las relaciones locales, extralocales e incluso fuera de los campamentos, teniendo en cuenta que la población se encuentra dispersa, el reto era mayor. Capítulo 2 - El pueblo saharaui: su identidad y modelo cooperativo La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 86 En definitiva, la apuesta de esta estructura de estado liderado desde el refugio apostó desde los primeros momentos por la preservación de su propia cultura, promoviendo un modelo de redes horizontales, participativas, democráticas, de confianza. La manifestación más evidente es la socialización de la información con un discurso permanente entre organizaciones, dairas, familia. De gran valor, los medios locales de información que aportan lo que en las redes cercanas no se conoce. Se trata de compartir el esfuerzo, los espacios físicos, la información y formación. Si eso se genera como dinámica se crea la costumbre de las relaciones de la cercanía y de la representatividad entre iguales se hace más visible. Una sociedad como la que protagoniza nuestro estudio, con la opción elegida de desarrollo por cooperación, responde a una meta superior y da forma a un sistema de organización y gestión, marcando sus políticas para llegar a conseguirla. “Pasados más de cuarenta años del abandono, los nómadas no han logrado todavía culminar el proceso de autodeterminación, al que según las leyes internacionales tienen derecho” (Camacho, 2015).(7) Es el concepto de red por el crecimiento mutuo o más bien por la supervivencia lo que parece que sí desarrollaron. En este apartado hemos pretendido acercarnos a la población refugiada saharaui desde sus antecedentes históricos y políticos cercanos, así como a las aportaciones de la organización y gestión que nos permita comprender mejor el análisis de las estrategias utilizadas para sobrevivir. El modelo de sociedad es construcción conjunta, sin creación individual autosuficiente. Esa lección como refugiado o refugiada se aprende rápidamente; como colectivo, también. (7)El Tribunal de Justicia de la Unión Europea en una histórica sentencia de 10 de diciembre de 2015 rechaza el acuerdo europeo agrícola con Marruecos ya que los productos agrícolas o pesqueros facturados en el Sáhara Occidental no pueden considerarse como productos de Marruecos (Ruiz Miguel, 2015) La educación como catalizador del cambio Este apartado expondrá los procesos educativos del pueblo saharaui refugiado, ubicado en lahmada argelina desde su constitución como Estado. En este emplazamiento se ha llevado a cabo una intensa acción educativa por parte, fundamentalmente, de los propios saharauis. El objetivo es conocer la educación sistematizada como estrategia de supervivencia en un contexto de conflicto bélico, como es el que se vive en un entorno de refugiados aun cuando se esté en situación de alto el fuego. En manos de una solución internacional que no llega, la educación es clave para mejorar la trayectoria vital de toda la población. Reconocer con los propios saharauis un cuerpo teórico de las acciones que emprendieron, conocer algunos de los antecedentes y detallar algunas de las acciones es objetivo de estas páginas, además de presentarse como líneas futuras de investigación. Para conocer las acciones educativas cooperadoras partiremos de documentación bibliográfica y trabajo de campo con docentes y con responsables educativos en los propios campos de refugiados. Pretendemos reconocer las bases cooperadoras que se han logrado y que son las únicas que hacen viables apuestas como la de la educación en una comunidad en la que todos los actores han estado implicados. 3.1 Aproximación teórica. 3.1.1. La educación como emergencia global. Las instituciones internacionales apuestan por la educación, pero cuando no es por los conflictos o por las crisis o por los intereses comerciales aparece otra variable que actúa como dique en esta gran batalla de la humanidad que es la educación. Tal y como hemos anunciado, pretendemos CAPÍTULO 3 La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 88 reconocer las fórmulas pedagógicas que se utilizaron para que la población saharaui superase las tasas desmedidas de analfabetismo, que como colonia española tenía. Giraba en torno al 90% el analfabetismo de las mujeres, aunque sin poderse corroborar el dato y con dudas entre las autoridades saharauis si podía rebajarse en algo tan alarmante cifra. Nos sirve de objeto de investigación en un medio hostil y de experiencia exportable a otros entornos donde la educación es igual o más frágil y necesaria. No ya solo por comunidad en cuanto a la finalidad o meta propuesta, sino por objetivos generales y específicos conseguidos por los distintos miembros de dicha comunidad. Los esfuerzos para acceder a una formación mínima es, a pesar de los niveles alcanzados por la comunicación en el s. XXI, todo un reto. Se trata de los refugiados saharauis en este caso, pero bien sabemos de cientos de comunidades en el mundo que luchan denodadamente para atender la educación de sus conciudadanos. Somos conscientes también de que lamentablemente en otros lugares se propone no ya construir sino destruir. Recordemos que en el inicio del milenio, según el informe de Unicef (2001), alrededor de ciento quince millones de niños en edad escolar primaria (y entre ellos mayoritariamente niñas) no asistían a la escuela. Tal como refiere la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la necesidad de promover en todos los países la enseñanza y la educación, intentando el desarrollo personal y social aún en pleno siglo XXI se convierte en asignatura pendiente. Los países desarrollados discuten las maneras de acceder y de colaborar (o no), en las políticas de aquellos que distan mucho de alcanzarlo. La UNESCO calculaba a fines del siglo XX que la población mundial de adultos analfabetos era de 880 millones distribuida en un 98% en los denominados «países en desarrollo» y en un 2% en los países industrializados. UNICEF en 2015 se ratifica y marca objetivos y estrategias: “Las políticas y estrategias mundiales en el futuro tendrán que ayudar a los países a lograr un crecimiento exponencial de la tasa media anual de aumento por medio de una serie de incrementos sustanciales en sus tasas de escolarización” (www.unicef.org). Los gobiernos, agencias de cooperación, instituciones y organizaciones del sector civil debaten cómo lograr cada una de las diecisiete metas de los denominados Objetivos de Desarrollo Sostenible. El objetivo del milenio, con el 2015 en el horizonte desde hace años, es el siguiente: “Asegurar que todos los niños y las niñas terminen un curso completo de enseñanza primaria.” En septiembre de 2014 tuvo lugar el 69º periodo de sesiones de la Asamblea de Naciones Unidas donde se revisaron el estado de los ODM y se analizaron los nuevos retos. Ban Kimoon alertó de que algunos ODM están lejos de lograrse por el recorte de la ayuda (Mateos, 2014). 89 El camino que marcan las Naciones Unidas y la UNESCO para la educación, pasa por la construcción de la paz, la ciudadanía, el cuidado del medio ambiente, la lucha contra la pobreza y el hambre, el respeto de los derechos humanos, la diversidad, la no discriminación y la potenciación de los valores que sustentan la solidaridad (Martínez-Salanova, 2009). Se trata de la recuperación de la pedagogía inclusiva y no excluyente. En esta problemática mundial, a la que no son ajenos los saharauis, se añade la necesidad de la formación adulta. El aprendizaje de adultos cuenta más que nunca en la era de la globalización, caracterizada por el cambio rápido, la integración y los avances tecnológicos. Son tiempos de educación permanente y más para los que en su momento no pudieron acceder a ella. En el Informe mundial de la UNESCO (2010) se reconocen las dificultades sobre el aprendizaje y la educación de adultos, los esfuerzos e imperativo que resultan para muchas personas, si no para todas. Plantea el informe que el campo de la educación de adultos es muy heterogéneo, pero que desempeña un papel importante en la lucha contra la pobreza, la mejora de la salud y la nutrición, así como la promoción de prácticas sostenibles del medio ambiente. Ya en Nairobi, en 1976, año clave en el conflicto saharaui, en la Conferencia General de la UNESCO se delimitó el concepto de educación de adultos designando: La totalidad de los procesos organizados de educación, sea cual sea el contenido, el nivel o el método, sean formales o no formales…gracias a los cuales las personas consideradas como adultos por la sociedad a que pertenecen desarrollan sus aptitudes, enriquecen sus conocimientos, mejoran sus competencias técnicas o profesionales o les dan una nueva orientación, hacen evolucionar sus aptitudes o sucomportamiento. Del concepto de 1976 pasamos al lema de 2014: “La alfabetización para un desarrollo sostenible”.(6) Desde finales del siglo XX, la alfabetización y sus herramientas han evolucionado soberanamente y ya en el XXI, con las nuevas tecnologías, se reinventa. Nuevas oportunidades en la educación para el desarrollo por la que nos decantamos en el sentido de que alfabetizar no se circunscribe sólo a la lectoescritura y a las reglas elementales de cálculo. Bien es verdad que puestos a comenzar, enseñar a leer y a escribir ha sido desde el siglo XIX el afán de las corrientes pedagógicas conocidas por considerar que éste era el vehículo para el conocimiento cultural. De ahí que se estableciese desde los organismos educativos internacionales, la alfabetización como (6) Robinson-Pant, 2014. Informe publicado por el Instituto de la UNESCO para el Aprendizaje a lo largo de toda la vida. Los programas de la UNESCO son establecidos de acuerdo a las orientaciones formuladas por la Conferencia General de la UNESCO. Capítulo 3 - La educación como catalizador del cambio La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 96 La actuación de ambas instituciones (la Sección Femenina y el Frente de Juventudes) en el Sáhara fue un revulsivo que despertó la conciencia política de jóvenes de uno y otro sexo de tal modo que, cuando llegó el fermento nacionalista (lo) recibieron con naturalidad (Bengoechea, 2012:159). Hasta ese momento de los inicios del 1975, la formación en la colonia había sido muy diferente dependiendo de si tratamos las zonas urbanas o las rurales (donde el nomadismo y las condiciones sociales y políticas mantenían una escuela beduina y coránica). Desde 1970 se había incluido el estudio del árabe. Las zonas urbanas básicas se componían de una mezquita, un mercado, la escuela y el frig (conjunto de jaimas agrupadas). Hasta el curso 1944-1945 no se fundó la primera escuela en El Aaiún. En los primeros años de la metrópoli sólo se estudiaba en español (Mahmud y Moya, y, especialmente entre los jóvenes, malestar pues el índice de paro era muy elevado y la única posibilidad de trabajo era alistarse en las tropas nómadas o en la policía territorial, de muy difícil acceso. También se contemplaba en pequeñas empresas que se dedicaban al asfaltado de carreteras y cubiertas que, por lo general, solo ofrecían trabajos temporales. Se consideraban más continuados los trabajos en los fosfatos de Bucrá, donde había una minoría de saharauis que prestaban sus servicios. En todas estas ocupaciones los salarios eran insuficientes, no cubriendo las necesidades de las familias saharauis cuyas viviendas eran en su mayoría jaimas y barracas de madera y hojalata. En los momentos de la desaparición del líder Basiri, el censo de la colonia contabilizaba 60126 nativos y 16.299 europeos, en su mayoría canarios o peninsulares (Antequera, 2012). “Cuando terminó la época colonial, en 1976, los universitarios saharauis no pasaban de veinte y sólo uno, era mujer. Ninguno había acabado entonces sus estudios y el índice de analfabetismo alcanzaba el 96% de nuestra sociedad” (Alí Mahamut, exministro de educación saharaui). Los esfuerzos de campañas y acciones por parte de las organizaciones españolas de la época, como la Sección Femenina o la Organización de Juventudes (OJE), no parecían suficientes. Evidentemente, basar la formación de las mujeres en la labor de la Sección Femenina, por ejemplo, no podía cubrir las expectativas saharauis si bien según algunas opiniones sí favorecieron el empoderamiento, al menos en la organización y estructuras posteriores. Se reconocen casos de mujeres que se formaron en esta organización y actualmente han sido o son directivas de la Unión Nacional de Mujeres Saharauis en el exterior. Aunque afecta a un número importante, no es generalizable. Más optimista en su opinión es la de Pablo de Dalmases, exdirector de Radio Sáhara y del diario La Realidad, que afirmó: 97 (8) La escuela ubicada en la Avda. del Ejercito s/n. en un solar de 452 m2, tenía una superficie edificada de 223 m2 y tuvo un presupuesto de 54.000 pesetas, según consta en la memoria del proyecto, realizado por el Comandante de Ingenieros Manuel Moreno de Tapia. A partir del curso 1946-47, funcionó la escuela con treinta y siete alumnos (ocho de ellos nativos) y también una escuela para niñas, situada en la entonces denominada Plaza Representativa (futura Plaza de África) sin nº. Era un edificio de una planta, con porche cubierto y techo plano. Constaba de un aula, despacho, aseos, roperos y galería cubierta. Así, se conseguía al final de la década, atender a un total de ciento cuarenta y tres alumnos (ciento ocho de ellos nativos) y extender el nivel de enseñanza a la población adulta (cincuenta y tres alumnos) (Meana, 2006). 2009). Dicha escuela cubría las necesidades primarias aunque tenía una capacidad prevista para setenta y cinco alumnos y estaba dotada con una plaza de maestro. Según refleja Meana (2006), “la escuela para niños y pabellón para el maestro es otro buen ejemplo, que solucionaba de momento las necesidades educativas”. Desde la perspectiva de atención a la colonia es posible, pero si atendemos a los resultados finales queda a todas luces insuficiente.(8) Algunos saharauis, de manera informal, cuentan anécdotas y relatan cómo el primer impacto para algunos de ellos fue la imposición de esta forma de educación en espacios cerrados, lejos de su cotidianidad, con horarios rígidos y en idioma español. La enseñanza para los hijos de militares o comerciantes era primordial, a la que se fueron sumando constantemente nacionales saharauis o nativos, que era como se les denominaba en los archivos educativos de la época, si bien no de forma generalizada, convirtiéndose el derecho a la educación en uno de los ejes de la lucha independentista. Hasta 1967 el personal docente destinado al Sáhara estaba compuesto por cincuenta y siete maestros nacionales en lengua española y alrededor de veintinueve maestros en lengua hassanía. A mediados de los años setenta, había ciento cinco escuelas de EGB y un censo escolar de 2.959 alumnos (Awah y Moya, 2009). En ciudades como El Aaiún, en la Escuela de la Paz los niños y niñas que asistían en 1975 trabajaban con los consultores de las editoriales Santillana o Anaya de la época, con sus fichas incluidas (como en la España de esos momentos). Existen foros en internet en los que antiguos alumnos/ as saharauis recuerdan a sus maestros/as españoles/as con respeto y consideración: http://www. buscocolegio.com; http://milisahara.wordpress.com; http://caminodelaaium.blogspot.com. El profesorado desplazado mantenía la similitud del sistema adaptado en lo posible a las condiciones del medio, combinando la formación para los hijos de españoles y de algunos nativos. Su implicación en el contexto ha dejado muestras palpables en los documentos de la época e incluso el Nodo recogió la marcha de algunos docentes tras la invasión y sus manifestaciones de desolación junto a la salida de los ejércitos en la denominada Operación Golondrina. Capítulo 3 - La educación como catalizador del cambio La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 98 La proximidad geográfica de Canarias y el Sahara ha contribuido a mantener cierto nivel de contacto entre ambas comunidades con posterioridad a aquellos años cruciales para nuestra historia contemporánea. Pero la francofonía marroquí y la inevitable distancia entre España y la que fuera formalmente una de sus provincias ha hecho que nuestro idioma y nuestra cultura hayan ido retrocediendo paulatinamente tanto en lo que hoy es territorio alauí como en los campos de refugiados de Tinduf. Las nuevas generaciones saharauis no hablan español, salvo excepciones. Esto, desde mi punto de vista, nos hace un daño irreparable especialmente a los canarios por nuestra vecindad y nuestros vínculos históricos (Estupiñán, 2014). Tras estos apuntes de la época colonial, que nos sitúan en la historia educativa previa al conflicto, continuaremos con las primeras reacciones tras iniciar el éxodo y asentarse en lahmada. Según nuestro cuaderno de campo, el dirigente saharaui apodado Bazoca, en 1994, en nuestra primera visita a los campamentos de refugiados y al no encontrar al niño que había sido acogido ese verano, nos invitaba a ver no a un niño sino a todos. Nos relataba cómo desde los primeros días había unas necesidades extremas de atención y cuidado de los menores no sólo en cuanto a la atención de la manutención y de la salud sino también de atención psicológica. Contaba historias del éxodo que dejaremos para otra investigación, pero sí reflejamos que muchos de los menores habían llegado dejando a gran parte de sus familiares cercanos y que otros muchos habían quedado, al cuidado de todos. Por supuesto, algunos sufrieron el fallecimiento de sus familiares por el camino y otros llegaron acompañados a base de agua con un debilitamiento extremo. Desde que se iniciaron estos servicios de protección se iniciaron los esbozos de lo que sería la apuesta educativa saharaui. En los campamentos saharauis, la responsabilidad de sistematizar la educación recayó en las mujeres, pues con la marcha de los maridos son las que gestionan todo, más allá de la vida cotidiana. El analfabetismo no fue excusa para ocuparse de la educación. Los hombres hasta el momento del alto el fuego se encontraban militarizados, generalmente en el frente. Contaron, sin duda, con las subvenciones de la ayuda humanitaria internacional mediante campañas de muy distintos resultados. En esta labor de los profesionales de la educación merecen un reconocimiento algunas experiencias tan atractivas como la Radio Ecca. Según publicó ABC, Fco. Estupiñán califica de entrañable una labor educativa que, también fue partícipe de la acción educativa hasta la descolonización y que según nos cuenta, llegó a tener 2.000 alumnos atendidos por cuatro profesores. Ante el estupor del abandono educativo, Estupiñán, publica: 99 El sistema educativo saharaui pretendió, ante las dificultades impuestas por el medio, basarse en lo que denominamos en esta investigación “la coordinación de lo imprescindible”, atendiendo a las necesidades básicas individuales y colectivas. A pesar de sus carencias materiales, se propone mantener el nivel educativo como un desafío que sirva de cohesión y que prepare para el rol de ciudadano y, en ese contexto, es evidente que no podemos hablar de formación de las materias tipo, en exclusividad. Se trata, sin duda, de una formación personalizada para la superación de las contingencias y frustraciones extremas y de una formación social que permita el mantenimiento y la participación cohesionada para poder cooperar y resistir. De forma paralela, había que garantizar que la población tiene futuro, para no descartar nunca, que la meta es la independencia y la crianza de las nuevas generaciones en paz. En el Congreso del Polisario de 2003 el responsable de Educación manifestó: “Con la nueva situación que se presentó con la ocupación marroquí, una de las prioridades que se marcó el Frente Polisario, pese a la falta de medios, fue proporcionar educación a todo el pueblo” (Alí Mahamut, ex ministro de educación, 2003). En 1976, en el exilio, se creó el Ministerio de Enseñanza, Salud y Asuntos Sociales de la RASD que después se dividió en tres ministerios atendiendo en particular a cada área de trabajo. El Ministerio abogaba en los inicios porque la enseñanza, la literatura y el arte fueran los tres pilares de la cultura saharaui. En los primeros momentos tan duros, se inicia la enseñanza en los campamentos con varios maestros y universitarios al frente de enseñar e incluso con alumnos de secundaria de la colonia (Velloso, 2005). En los primeros años la falta de materiales era uno de los mayores problemas, pero ante tanto conflicto inmediatamente se convertía en lo de menos. Hacían falta, medicinas y alimento. Con los carboncillos, siguiendo con lo que hemos denominado la economía de lo imprescindible, se escribía. Los libros que se conocían eran los que se habían utilizado en el Sáhara Occidental y alguno había llegado a los campamentos más por cúmulo de circunstancias que de forma decidida. En los campamentos, mientras eso se organizaba, los maestros buscaban a los niños y los niños buscaban a los maestros hasta encontrarse y generar una dinámica más o menos constante de trabajo. Las clases podemos decir que se hacían al aire libre, entre jaimas y cobertizos. Entre bombardeos y con cartones, como los que después se dejarían para las cabras, se iniciaron las clases en el refugio en 1976, incluso antes de que las jaimas se asentaran básicamente entre trincheras y arena. Se crearon aulas de formación al aire libre y como meta -como ya hemos apuntadola Capítulo 3 - La educación como catalizador del cambio La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 100 garantía de la escolarización primaria. Así los encuentros para enseñar en Rabuni, centro del primer asentamiento y donde en la actualidad se encuentra el gobierno, los ministerios y organizaciones. O la primera escuela que se construyó con ladrillos y respetando patio y aulas al modo de las que vendrían posteriormente y a la que se llamó Bol-la Ahmed Zein, en la zona de Smara. Su construcción fue mayoritariamente resonsabilidad de las mujeres. Este derecho a la formación se asienta en la población. Así, una vez que se constituye el Estado saharaui en el exilio, las campañas de formación y el objetivo de la educación se convierten en bandera del Frente Polisario. La cohesión social y, más concretamente, la unidad frente al tribalismo marcado por el Frente Polisario se hace protagonista del mundo de los valores de la educación para el futuro saharaui. Tras la decisión de formarse desde el minuto primero por el bien de todos, por la supervivencia del grupo y con la idea clave de poder llevar la gobernanza de su país, había que establecer pautas de acción. Son momentos en los campamentos que -denominamos y así lo reflejamos en el cuaderno de campo en multitud de ocasionesla organización de la improvisación de una sociedad educativa, según Velloso (2005). Todo en ella colabora en pro de la enseñanza. En algunos casos, y en el que nos encontramos estudiando así era, la sociedad afronta los obstáculos con maestros y maestras cuyas condiciones de vida pueden ser peores que las de sus alumnos, niños que recorren con hermanos y bártulos kilómetros para estudiar y padres comprometidos en que esa relación educativa se produzca. Para muestra de esta situación, las escenas reflejadas en la película iraní de Samira Makhmalbaf, La Pizarra (Takhté siah/Blackboards), en la que los maestros utilizaban las pizarras para poder enseñar allá donde encontraban alumnos y, además, para la increíble tarea de defenderse de las balas (Makhmalbaf, 1999). A la vista de la situación, el ministerio elaboró un plan que incluía tres líneas principales de actuación: (1) Solicitar a los países que apoyaban al Frente Polisario que acogieran al mayor número posible de niños y jóvenes en edad escolar. (2) Conseguir becas para la formación de maestros en el extranjero. (3) Crear y organizar escuelas dentro de los campamentos. (Velloso, 2004) Con aportaciones diferentes y colaboraciones de determinados países, no se cubrieron las necesidades entonces ni posteriormente, llegando a no superar nunca, según datos del Ministerio de Educación de la RASD ,el 30%. “La construcción de un sistema educativo a partir de los recursos propios y de la cooperación de los países amigos era una pieza clave en el proceso de construcción de una sociedad igualitaria” (Gimeno, 2007:27). 101 De las circunstancias de emergencia primeras, se pasa ya en los ochenta a la estructuración organizativa. En 1984 se reestructuró el Ministerio de Enseñanza y Educación y se crearon nuevas Direcciones Centrales para poder atender el crecimiento de la población escolar. En la Conferencia Nacional de Educación celebrada en los campos de refugiados de 1987 se revisó la planificación y programación de las actividades docentes. El departamento de interior pretendía garantizar la escolaridad con todas las dificultades que se suponían y que iban desde el transporte, materiales comunes, esto hasta la secundaria que mayoritariamente se inició a cursarse en Argelia. Con los años se ha mantenido la precariedad y la búsqueda de soluciones asequibles cada vez han sido más complejas. De esos primeros años queda, en la memoria general, los compromisos en el día libre de las escuelas o las clases de los mayores a los combatientes y a los nómadas o los primeros viajes al exterior de los niños sin saber la fecha de regreso. Destacan, por su compromiso y esfuerzo, los recorridos que hacían por la tarde-noche en los campamentos las maestras y maestros por las jaimas de sus alumnos para ver si habían podido hacer los deberes, teniendo en cuenta que los padres no sabían o no podían ayudarles. Las denominadas revisiones nocturnas fue una experiencia que se desarrolló hasta finales de los años ochenta. La dirección de la escuela y la comisión popular local de la educación en la daira tenían la responsabilidad del seguimiento de los estudios de los niños. Dos horas adicionales de trabajo para los maestros en el horario de noche, de forma verdaderamente generosa. La imposibilidad de atender todos los frentes plantea la necesidad de servirse de utilizar a los países colaboradores para poder dar salida a los adolescentes, fundamentalmente a los que era imposible formar. Es en esos primeros momentos de su constitución cuando el gobierno saharaui en el exilio tuvo que afrontar en su organización la diáspora de los menores a puntos tan distantes y diferentes como Argelia, Libia o Cuba y ,en muchos casos también, a España para garantizarles la formación. Viajar a los internados de Argelia se convierte casi en trayecto obligado, por no haber podido superar el escollo de ofrecer la enseñanza secundaria para todos. La que se brinda en los campamentos no se considera con un nivel adecuado para después tener nivel para optar a una beca en el extranjero. Por eso, desde la finalización de la primaria se hace el viaje a los internados de Argelia. Desde el departamento del Ministerio de la RASD, dedicado a la formación en el exterior, se les garantizaba en mayor o menor medida, dependiendo de las condiciones del acogimiento o beca, bien de transporte o materiales o alimento. Capítulo 3 - La educación como catalizador del cambio La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 102 La marcha de los chicos y chicas supone un esfuerzo de todo el entorno, por querer atender necesidades muy básicas que si bien se suponen cubiertas, no lo son del todo como aquellas relacionadas con la ropa, medicamentos, calzado que si los llevan se convierten en una mejora sustancial para los muy jóvenes en su vida cotidiana. Esto se inició como una dinámica extraordinaria para aquellos momentos y se convirtió con el tiempo si no en una dinámica general para todos, si muy habitual, no solo con Argelia sino con otros países colaboradores. El hecho de que la población desplazada a los campamentos tuviera un contingente importante de saharauis venidos de las zonas industriales del Sáhara Occidental, que utilizaban el español como lengua para la formación, facilitó la labor que posteriormente desarrollaría también Cuba. Su apuesta de cooperación se concretaba en cuanto a la formación, no sólo in situ en los campamentos de refugiados saharauis sino como país anfitrión de alumnado que aguardaría en Cuba desde la secundaria hasta la licenciatura, en la denominada Isla de la Juventud. Fue factible también para los universitarios, que tras la secundaria, en países como Argelia o Libia quisieron finalizar en España sus estudios. En los momentos en los que se prioriza la comida, la seguridad y la compañía es complicado detenerse en leer. Dedicarse a la educación como objetivo en esas circunstancias distingue y permite progresar a una comunidad. Son las situaciones extremas en las que plantearse que la educación puede variar ese círculo de conflicto permite verdaderamente estar preparados para salir de él. Es lo que ocurrió en ésta y no en tantas otras guerras. 3.3. La organización educativa en el refugio. La población saharaui refugiada se puso en marcha con objetivos concretos en su sistema educativo, para que la escolarización fuera gratuita y garantizada para todos los niños desde los tres años de edad. Las expectativas y deseos de logros académicos, aún con los bombardeos, contaban con el consenso de las ambiciones colectivas, los anhelos familiares y los planes de las autoridades saharauis. La educación de las escuelas no puede abrir una brecha entre lo que plantean los saharauis y lo que formaliza el Estado para sistematizarlo. Primeramente las mujeres iniciaron la sistematización para llevar a cabo lo que parecían los primeros impulsos y resultó que todo era más que eso, era un fuerte reconocimiento a la labor de la educación como supervivencia. Aunque nos limitemos a la zona de los campos de refugiados, el hecho en la guerra de haber liberado territorio del Sáhara occidental ha provocado su necesidad de atención por el gobierno de la RASD. Son las poblaciones de los que denominamos territorios liberados con una población mayoritariamente nómadas. Los refugiados saharauis acostumbran a llevar a sus mayores en las 103 épocas de temperaturas más suaves a pasar temporadas viviendo de la manera y forma que recuerdan previo al conflicto. Con el tiempo se ha ido poblando esa zona y, aunque aún los asentamientos no son muy numerosos, es cierto que va aumentando. En la mayoría de esos enclaves se produjeron batallas. Tras el alto el fuego, se inician los asentamientos en dichas zonas con una importante población formada en general por nómadas que tienen derechos como todos, a los servicios proporcionados por el estado saharaui como la sanidad, la educación o la protección. En este marco se han construido las escuelas primarias en los siguientes núcleos: Bir lehlú, Tifariti, Bir Tighisit, M´heiris, Miyec, Aghuenit y Zug donde los alumnos pueden continuar sus estudios de primaria. La presencia militar o de las consecuencias de una situación de alto el fuego como la que se vive, se puede observar en el día a día de las escuelas. Desde el tipo de juegos con escasos recursos, a batallas o de forma más oficial, la entrada en formación al aula o el izado a primeras horas del día, de la bandera de grandes dimensiones que suelen presidir las madrassas, son escenas propias de la situación de refugio. Las banderas que se arrían a la tarde se ubican en el patio central, quedando alrededor las aulas construidas en un principio con adobe y a las que con el tiempo se les fue añadiendo cemento. Las producciones pictóricas ,o los relatos escritos u orales, hacen mención permanentemente a la lucha y la guerra. La observación de la entrada a la escuela muestra en formación los alumnos y con el profesorado esperando y revisando a los que no traen el material, no están presentables en su aseo o vestimenta o se encuentren enfermos. Se trata de un trabajo diario que intenta concienciar en los hábitos saludables. Cada día, durante cuatro horas por la mañana y tres por la tarde, los niños desde los seis hasta los once o doce años están insertos en el sistema escolar de los campamentos y hay que aprovechar para la formación también de todos los aspectos transversales necesarios para la vida en situación tan extrema. Es frecuente que ante la visita de extranjeros a las escuelas se fomenten e intensifiquen rituales a los que los niños están muy acostumbrados y que realizan a la perfección, siendo así protagonistas de imágenes que dan visibilidad al conflicto saharaui actual. Cada centro tiene autonomía para organizar actos y difiere según el profesorado y dirección de la escuela. La población ha ido aumentando en estos años de forma considerable llegando en 2014 la población infantil de preescolar y escolar a 65.096 niños escolarizados en veintisiete escuelas de primaria y dos internados de secundaria. De estos, un total de 25.749 alumnos estudiaban español. El español se imparte desde segundo de primaria. La asignatura de español, según las instrucciones, se debe dar íntegramente en español. Desde 2011 se ha iniciado una experiencia en la escuela Capítulo 3 - La educación como catalizador del cambio La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 104 Simón Bolívar, netamente en español, con la colaboración de Cuba y Venezuela. Es una escuela de secundaria que ya imparte bachillerato, teniendo la necesidad de la aportación de los profesores cubanos que han iniciado en los campamentos su labor.No podemos nada más que trabajar sobre la violencia porque morimos todos. Trabajar para cuando sea la paz, es el camino (Salek, 2015). Si las palabras que componen el vocabulario básico desde la semántica nos acercan a las circunstancias sociales en este caso estos niños y niñas tienen en su habla cotidiana palabras como: lealtad, fidelidad, mártires, causa, esfuerzo común, compromiso, justicia, lucha, independencia, ocupación, derechos humanos, Naciones Unidas…y se convierten en palabras cotidianas que acompañan estos actos y que los menores no sólo entienden sino que utilizan. La cuestión es sí esa necesidad vital de paz, tal como nos decía Marcuse “se distingue de una necesidad vital como, por ejemplo, la de calmar el hambre, que tiene, por así decirlo, una estructura más biológica, más material que la necesidad vital de paz” (1967). Salvaguardar a la infancia de la violencia como forma interiorizada de vida es la tesis del proyecto de formación de la RASD pero no exime del conocimiento de la realidad. Programas como Vacaciones en Paz confluyen en esa dinámica de conocimiento y solidez de contextos en paz por los que seguir trabajando. Los programas de estudio apoyaron la consolidación del Estado en el exilio. La educación encierra un tesoro titulaba Jacques Délors el informe que realizó para la Unesco en el 1996 y ese título se relaciona con las perspectivas saharauis en su vertiente de formación para el individuo y para la comunidad. El descubrimiento del tesoro o cómo se ha afrontado o se afrontará es tarea de los saharauis y de los diferentes momentos políticos que encuentren. Las etapas escolares quedan establecidas según la estructura siguiente: ● Preescuela (guarderías/tarbías): Incluye a los menores de tres años a seis años y encontramos una o dos guarderías en cada daira. ● Primaria (Madrassa): Incluye a los menores de seis años a once años y encontramos una o dos escuelas en cada Daira. ● Secundaria: Incluye a los menores de doce a quince años y encontramos dos escuelas en cada wilaya menos en la de Bojador y una escuela nacional que es la que recibe por nombre 12 Octubre. Respondiendo a una exigencia social se ha promovido la formación profesional y para ello se han desarrollado los siguientes Institutos Profesionales: • Instituto Pedagógico, destinado a la formación de docentes. Forma parte del Ministerio 105 de Educación. Las especialidades son para maestros de primaria, educadora de infancia, maestro especializado de asignatura o materia de escuela intermedia, maestro de lengua extranjera, maestro de educación especial. Está ubicada en la escuela 9 de Junio. • Escuela de Administración: Incorporada y responsabilidad del Primer Ministerio. • Escuela de Enfermería: Incorporada y responsabilidad del Ministerio de Salud pública. • Escuela de Informática: Incorporada y responsabilidad del Ministerio de Función pública. • Escuelas de Artes, Música y Cine: Incorporadas y responsabilidad del Ministerio de Cultura. • Instituto de Información: Incorporado y responsabilidad del Ministerio de Información. • La escuela 27 de Febrero, a cargo de la Unión de Mujeres, se han formado cientos de maestras y puericultoras desde los primeros años, siendo un centro de gran respeto y consideración. Casi todos estos centros forman partes de la Universidad de Tifariti. • Formación profesional técnica: Tres centros nacionales para el desarrollo de las especialidades siguientes: informática, audiovisual, construcción, soldadura, carpintería, tejeduría también tejido de punto y secretariado. Las clases de religión son seguidas por todo el alumnado y, como marca la tradición, incluye el estudio del Corán y la historia islámica. En los campamentos no ha sido habitual, como en los entornos musulmanes, la mezquita como centro de la escuela tradicional musulmana. La familia en la jaima ha enseñado oralmente y por escrito los versículos del Corán. En la actualidad, ya se han habilitado mezquitas como lugares de culto y debate para las enseñanzas coránicas. No depende del Ministerio de Educación ni está sistematizada. Los maestros/as en su totalidad son saharauis en todas las escuelas en los campamentos. La estructura organizativa permite que en la educación infantil y primaria quede garantizada la sostenibilidad y coherencia entre wilayas y dairas para la unidad en cuanto a los recursos y objetivos mínimos de formación común. Desde el Ministerio de Educación y a través de sus direcciones centrales se establecen las pautas a seguir en cuanto a líneas metodológicas, contenido, profesorado y ciertos recursos. La misión de trasladar toda esta información a los centros escolares y que se cumpla, así como de trasladar respuesta de dicha acción es tarea de la dirección de educación de la wilaya. En esta tarea clave de coordinación está la de garantizar la escolaridad obligatoria de la primaria y para ello distribuirá con los centros de las dairas a todos los niños y niñas, con su respectivo número escolar cuya identificación después será utilizada para el programa Vacaciones en Paz. Campañas, actos, proclamaciones, etc. son gestionados también desde dicha coordinación. Capítulo 3 - La educación como catalizador del cambio La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 112 4°. Obrar por asegurar la autosuficiencia cuantitativa y cualitativa en materia de personal docente en los niveles primario y medio. 5°. Intensificar las campañas para elevar el nivel cultural del conjunto del pueblo Por otra parte, incluye una serie de apartados relacionados con el régimen general de las instituciones para regular * Tipo y uso de instituciones educativas * Términos de construcción de edificios escolares * Organismo tutor * Régimen interno Establece la estructura y las funciones por lo que plantea: * Organización estructural del ministerio y sus organismos regionales y locales.(9) * Funciones y poderes (competencias). Además de establecer las pautas para los distintos comités a los que denomina consejos: (a) Consejos de disciplina, (b) Consejos de asignaturas, (c) Consejos de aulas, (d) Consejos de niveles. Se marca el reconocimiento al profesorado estableciendo los requisitos y compromisos: (a) Provisiones Generales, (b) Las condiciones de empleo con las necesidades, certificados profesionales, grados académicos, experiencia. (c)Privilegios y sanciones, capacitación y formación, promoción, despido, descenso de categoría. (d) Estados y posiciones del empleado. Se regulan asimismo con unas disposiciones especiales lo relacionado con los estudiantes: Enseñanza General. Condiciones de la escolarización. Comportamiento en la institución. Enmarcado. El itinerario académico. Accidentes escolares. Se establecen los programas y horarios adaptados a la población. La información que hemos trasladado parte de estos primeros esfuerzos hasta el año 2001, que es la que nos hemos marcado en esta investigación aunque algunos datos son actuales, para mejorar la información. Por ello, prsentamos como muestra tras una acción de recuperación de rescate de documentación pedagógica lo que es muestra de programación de1985. (9) Desde los primeros momentos la educación especial fue un reto que parecía insalvable. La idea de precariedad unida a la dificultad de diagnosticar por parte de los profesionales y como no, a la dificultad por parte de las familias de aceptar la discapacidad han impedido dar mayor viabilidad a proyectos de educación especial. Se reconoce como pionero el centro de Castro en Smara o Mamia en Dajla o Fatma en Auserd (Julio, J. 2015). Escuelas en el desierto. En internet, www.elpais.com (consultado 9 de noviembre de 2015). 113 Capítulo 3 - La educación como catalizador del cambio Fig. 3.1. Estructura de coordinación del programa Vacaciones en Paz. Fuente: Ministerio de la Juventud y el Deporte. La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 114 Fig. 3.2. Distribución de asignaturas y actividades de 4 a 6 años. Ministerio de Información y Cultura (mayo de 1985) Fig. 3.3. Distribución de asignaturas y actividades de 3 a 4 años. Ministerio de Información y Cultura (mayo de 1985) A pesar de que nos gustaría confirmar que la alfabetización de adultos se completó al 100%, tanto en hombres como en mujeres, no se puede decir así a pesar de los esfuerzos. De forma más incisiva en este último grupo, lamentablemente a pesar de la ocupación desmedida por la comunidad que muchas mujeres han mantenido durante todos estos años. 115 Capítulo 3 - La educación como catalizador del cambio 3.3.2.- Registro de entrevista a un promotor de la apuesta educativa. Entrevista realizada a uno de los artífices de la construcción de la red de cooperación educativa que se gestó en los primeros años de la condición de refugiados saharauis: Baba Hadch. Se trata de una entrevista exploratoria que busca resolver interrogantes sobre las prácticas docentes y sus antecedentes. Era importante dar la palabra silenciada y rencontrarnos con la palabra hazaña, reseñada al inicio de nuestra tesis y que alcanza sentido más aún, ante la carencia de documentación escrita. De forma previa a la entrevista, hubo todo un proceso de búsqueda y una vez localizado, se produjeron conversaciones por teléfono y correo electrónico hasta concretarlo en la entrevista que aquí se recoge. No fue necesario un traductor porque domina el español. ENCUADRE DE ENTREVISTA POR SKYPE. 1.- Lugar: Nouakchok (Mauritania) - Los Barrios (Cádiz). 2.- Fecha 20/09/2014 3.- Situación: En la vivienda habitual. REFERENCIAS DEL INFORMANTE 1.- Nombre: Baba Hacg 2.- Edad: 59 años 3.- Estado civil: Casado 4.- Hijos: Dos 5.- Nacido en: En las afueras de El Aaiún 6.- Residente actualmente en: Mauritania/España 7.- Con quien/es vive: Con su familia. 8.- Escolaridad: Superior Doctoranda: Salamalekum, ¿cómo te llamas? Baba: Mi nombre es Baba Ahmed Hadch Baba Ahmed, conocido con la abreviación de Baba Hadch. Nací en la zona de Amserdad, a unos 40 kilómetros al sur del Aaiún actual. D: ¿De allí es tu familia? B: Mi familia es de la zona del Aaiún. En los años veinte al entrar España en Tarfaya, ciudad que En definitiva, de la escasa formación en su país en situación de colonia se pasó a un esfuerzo educativo comunitario sin medios y en situación de refugio. En los campos de refugiados saharauis, la educación para la población refugiada ha afrontado grandes retos . La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 116 está en el norte del Sáhara, y después de firmar el tratado con los saharauis de la zona, formó una unidad militar que en su mayoría eran nativos, y mi padre era parte de esa unidad con el grado de sargento, y estuvo sirviendo bajo la bandera española desde los años veinte hasta mitades de los años cincuenta, cuando fue culpado de rebeldía y sublevación, así lo encarcelaron en la cárcel de Fuerte Ventura durante un tiempo. Una vez suelto y como venganza se juntó con la resistencia y participó en la guerra de Ifni donde cayó en el campo de batalla. Unos meses después nací yo y me dieron el nombre de mi padre. D: ¿Vivisteis allí? B: Los primeros años de mi infancia los he vivido con mi madre y mi tíos paternos, entre el pueblo de la Playa y el Aaiún. Vivíamos en tiendas como la mayoría de la gente nativa. Allí aprendí el alfabeto árabe y un poco del Corán. D. ¿Ibas a la escuela? B: Al tener seis años me fui con mi madre a la zona de Wad Nun, en el norte del Sahara, parte anexionada por Marruecos, donde vivían mis abuelos maternos y allí empecé mi educación en escuelas árabes, donde estudié primaria y secundaria. En las vacaciones del verano a menudo volvía al Aaiún para estar con mi familia paterna. Me acuerdo que esperaba con ganas la llegada de las vacaciones de verano para volver al Aaiún, porque el ambiente era diferente, la ciudad era más moderna y había más medios, piscina, playa, campos de deporte, cine y parques de atracciones… cosas que un niño de mi edad no las cambiaria para nada, y también tenía amigos de origen español. Así aprovechaba las vacaciones para estar con ellos y hablar el español. D: ¿Qué aprendiste? B: Desde pequeño me gustaba la lectura, y me acuerdo que con la edad de catorce años ya había leído Yubran Jalil Yubran, Mustafa El Manfaloti, Najib Mahafud, Shiksper, Lamartin y Víctor Hugo. D: ¿Qué recuerdas? B: A finales de 1973, y al volver al Aaiún de vacaciones, vi que en el seno de mi familia paterna ya se hablaba de la revolución, pero de una forma clandestina. Después de tanto insistir uno de mis hermanos me informó de que se estaba preparando una revolución para la liberación del Sahara, Así me abrí sobre el ideal revolucionario, y el Che era mi ídolo. Su diario en Bolivia lo he leído una y otra vez, más todo lo que tenía tendencia progresista, Maotsetung, Marx, Lenin, Troski etc. Más el ideal del Polisario que empezaba a circular en folletos, y oralmente en forma de poesías en hassanía que sensibilizan sobre el derecho de las personas en una vida libre y digna. Eso sí yo seguía estudiando y con más ganas para ser útil en el futuro. 117 D: ¿Qué ocurrió en el 1975? B: Años que conocieron una gran agitación y se aceleraron los acontecimientos, la llegada de la comisión de Naciones Unidas, la Marcha Verde, el acuerdo tripartito, la retirada de España y la expansión militar marroco-mauritana. Aquel año yo estaba empezando el curso escolar pero con la llegada de la Marcha Verde tuve que dejar los estudios y volver al Sáhara, fue aquello a finales de diciembre de 1975. D: ¿Dónde estabas en el 1975? B: Cuando volví, el Aaiún no era la ciudad que yo conocía sino una ciudad fantasma, casi todos los colonos se habían marchado. Mis amigos se fueron, no quedaban más que militares y la administración conjunta de España y Marruecos. La mayoría de los saharauis abandonaron la ciudad y se incorporaron a las filas del Polisario o se fueron al desierto como rechazo al acuerdo tripartito. También me encontré con la noticia de que uno de mis hermanos estaba encarcelado por los marroquíes, y después de veinte días fue sueltado con la obligación de volver a presentarse cada quince días. Salió con secuelas de la tortura y gracias a unos amigos españoles, con la ayuda de la doctora gerente del hospital del Aaiún, logró salir como enfermo mental hacia Las Palmas. D: ¿Cuándo iniciaste el exilio? B: Pocos días después salí del Aaiún hacia Guelta. Me acuerdo que aquello fue el día 20 de febrero de 1976 a las nueve de la mañana. Subí en el Land Rover, que me estaba esperando en la parte del Aaiún que se llamaba Um Essad. Había cuatro personas, todos disfrazados de beduinos excepto yo, que vestía ropa larga. De allí nos dirigimos a la playa y de la playa salimos de debajo de la cinta exportadora de fosfato hacía el puerto. Allí había un control de gendarmería marroquí, preguntaron al conductor hacía dónde se dirigía, el cual les respondió que nos dirigíamos a Cabo Bojador, preguntaron por los carnés de identidad; todos tenían sus carnés excepto yo, pero al ver que soy joven no nos pusieron pegas. Después de adentrarnos en el desierto, los compañeros se quitaron la ropa de beduinos que llevaban, y tiraron unas cuerdas y bastones de las que suelen tener los pastores. Después de unos treinta kilómetros, no encontramos con un coche del Polisario, que nos llevó hasta el lugar donde se encuentra el refugio, allí pasamos lo que quedaba del día y también la noche. De madrugada seguimos el viaje en otro coche que nos llevó hasta Guelta, la cual estaba bajo control del Polisario y donde se había instalado dentro del rio seco de Wad El Faida uno de los campamentos más grandes. Allí me encontré con muchos familiares y gente del Aaiún y de otras partes del Sáhara, llenos de entusiasmo y desafío para frenar la expansión de los invasores. Capítulo 3 - La educación como catalizador del cambio La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 118 Era el fervor revolucionario que ardía por todo el entorno. Todos estaban con ganas de aprender a manejar un fusil, para defender a los suyos y a su patria. Todos los hombres y mujeres se ofrecían voluntarios para repartir alimentos, agua, leña o coser jaimas... El mismo día de mi llegada ocurrió lo que sospechábamos: un bombardeo del campamento por los aviones marroquíes. Un bombardeo que nos cogió de sorpresa y fue aquello en la tarde del día 21 de febrero de 1976. Yo estaba encima de una de las colina que protegían el cauce del río, contemplando el panorama del campamento y, de repente, apareció un avión de combate seguido de otro que casi arrasaban las cimas de las tiendas. Uno de los aviones un poco más allá del lugar del campamento, dejó caer una bomba enorme, que al impactar con el suelo del río se escuchó provocó un ruido estremecedor, envuelto en una gigantesca nube de fuego y humo. En aquellos momentos toda la gente que estaba en el campamento empezó a correr hacia las colinas cercanas al río: mujeres, niños y ancianos, todos aterrorizados, pero por suerte la bomba que era de napalm no dejó víctimas, y la puesta del sol y la oscuridad fueron los grandes protectores. Aquella misma noche se dio la orden de que todo el mundo debía cavar trincheras cerca de las tiendas. Pero cuando era media noche hubo una nueva orden: abandonar el campamento dejando las tiendas levantadas. Todo el mundo caminó rumbo arriba siguiendo el río hasta una distancia de unos seis kilómetros, donde se aglomeraban talhas. Cada familia escogió un árbol para hacer su cobijo. El día siguiente volvieron los aviones a bombardear el campamento desde la mañana hasta el atardecer, dejando todo el campamento en cenizas y así siguieron durante tres días. Gracias a la táctica de dejar el campamento deshabitado se salvó la gente, pero no fueron los únicos que sufrieron el bombardeo, sino casi todos los campamentos bajo control del Polisario, en Tifariti y en el sur en Um Draiga fueron sorprendidos y masacrados. Familias enteras fueron exterminadas bajo las bombas de napalm. D: ¿Cuándo saliste para Tinduf? B: Ante situación la gente no tuvo más remedio que exiliarse en el territorio argelino. Yo salí de allí en el tercer y último convoy. De las cosas que no olvido es que el siguiente día del bombardeo estuve con otros dos compañeros en el campamento para coger algunos accesorios y nos sorprendió uno de los aviones. Tuvimos tiempo de meternos en una de las trincheras que había sido cavada la noche anterior cerca de una pequeña duna. No tardamos en escuchar el ruido de las bombas que caían, una alcanzó la duna, la cual nos enterró con su arena. Al salir 119 de la trinchera, después del gran y terrible impacto, la duna ya no existía y en su lugar una gran fosa, y todo el entorno estaba en cenizas. D: Muchos recuerdos… B: También recuerdo, como si fuera ayer, la imagen de los heridos de Um Edriaga, que llegaron aglomerados en un camión, la mayoría mujeres y niños. Había entre ellos una niña de aproximadamente seis años, con el brazo cortado, con los ojos aterrorizados, fue la única que quedó superviviente de su familia. D: ¿Emprendisteis otra vez el camino? B: Después de dos días y tres noches de viaje por caminos rocosos y arenosos, llenos de amenazas por los aviones, llegamos a las fronteras argelinas, donde respiramos un poco de paz, pensando que los aviones marroquíes ya no nos podían alcanzar y hacernos daño. D: ¿Qué os encontrasteis? B: Procedemos del desierto, pero nos encontramos con otro más desierto e inhóspito que el nuestro. Había en Rabuni ya instaladas centenas de tiendas, pero al adentrarnos en el campamentos constatamos que muchas no eran tiendas solo melhfas cosidas para protegerse del sol. La gente llegaba para saludarnos y darnos la enhorabuena por haber sobrevivido; algunos preguntaban por sus familiares. D: ¿Cómo era el día a día? B: Los primeros días del refugio eran duros, por el día hacía muchísimo calor y por la noche hacía frio. No había suficientes mantas, ni abrigos, ni suficiente comida, y la mayoría de la gente tuvo golpes de sol, diarreas, fiebres y muchos niños y ancianos fallecieron. Pero el amor nato a la supervivencia y el desafío a la adversidad fue un factor decisivo. No tardamos en recibir ayuda de la Media Luna argelina y de la Cruz Roja española y de otros países, pero no era suficiente. D: ¿Cómo te hiciste maestro? B: Todos los hombres, y sobre todo los jóvenes, querían ser combatientes. A mí y a otros quería la organización meternos en la enseñanza, pero rechazamos la idea. Después de muchas discusiones, lograron convencernos de que el mejor trabajo que podíamos ofrecer al pueblo es educar a sus niños, y nos convencieron con argumentos palpables (como, por ejemplo, que había muchos jóvenes de nuestra edad que eran analfabetos). Así que, después de una semana, fui designado a formar parte de la escuela del campamento de Tawlat, que estaba en la zona de Tinduf, a unos veinticinco kilómetros al oeste de Rabuni. Capítulo 3 - La educación como catalizador del cambio La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 120 La mayoría de sus habitantes eran, hasta hace poco, nómadas que habitaban las zonas de Eyderia, Hawza, Tifariti y Amgala, y otros que son del sur y pocos del Aaiún. D: ¿Cómo era la escuela? B: La escuela estaba formada por siete tiendas, tres pequeñas y cuatro grandes, más la tienda que servía de almacén. Las tres tiendas pequeñas servían por la noche de dormitorios para los profesores. Éramos siete profesores, cuatro de español y tres de árabe, con la ayuda del programa español Anaya, que fue recogido en la escuela del pueblo de Mahbés, de primaria y el programa argelino, preparamos las lecciones según los niveles que había. Tuvimos primero que dividirlos según los niveles, después del examen logramos tres cursos de primero, tres de segundo y uno de tercero. Los cursos de primero contaban con dos clases cuyos alumnos tenían entre diez y quince años y solo uno que eran entre seis y siete años y lo mismo pasaba con los de segundo, y los de tercero casi todos eran adolescentes. En general, nos encontramos que la mayoría de los niños eran analfabetos. El material era escaso y, para que os hagáis una idea, un lápiz se dividía entre dos alumnos, y cada alumno tenía solo dos cuadernos: uno para el árabe y otro para el español. D: ¿Era mucha responsabilidad? B: En aquel entonces, yo tenía diecisiete años y daba clases a alumnos de mi misma edad, ya fuese en el curso de primero o en el curso de tercero. Eso os daba una idea de cómo era el nivel de la enseñanza en el Sáhara, en aquel entonces. Los profesores de español casi todos tenían el bachiller terminado, y los de árabe eran de nivel medio, pero todos contaban con una base suficiente para enseñar. Las ganas de ayudar y enseñar sacaban de cada uno lo mejor que tenía. También las familias nos mostraban su consideración y agradecían nuestra labor, y los niños tenían ganas de aprender (sobre todo los mayores). Con el tiempo algunos de esos adolescentes que estudiaban en nuestra escuela en primero terminaron en universidades, un poco mayores, pero graduados. Las mujeres del campamento se ocupaban de ayudarnos a coser las tiendas y rehabilitarlas porque a cada momento pasaban por la zona tempestades de arena, cosa que era frecuente en esa zona del desierto. …Y aunque no contábamos con parientes cercanos en aquel campamento, todas las familias del campamento eran nuestras familias. Al terminar por la tarde las clases, podemos fijar cualquier tienda y dirigirnos a ella, donde eramos bien recibidos, como si se tratara de nuestra propia familia. 121 Compartían con nosotros su comida, su té, sus mantas, y nos lavaban la ropa, encantados. D: ¿Cómo organizabas el trabajo? B: El profesor hacía de todo. Si un día laboral en la escuela al profesor le tocaba ser el jefe de día, era el primero que se levantaba, preparaba el desayuno a los demás, se ocupaba de que todos los profesores se levantaran a la hora y recogiesen las tiendas para convertirlas en clases, recibía a los alumnos. Después del saludo de la bandera, cada profesor recogía a sus alumnos. El jefe de día se ocupaba también de su clase, del recreo, de la limpieza de la escuela con la ayuda de los alumnos y de la salida de los alumnos al medio día. También recogía la lista de los alumnos ausentes y supervisaba la preparación de la comida de los profesores, que tocaba a otro profesor hacerla. Por la tarde hacía casi lo mismo, cuando los alumnos se iban al campamento, se dedicaba a corregir los deberes de sus alumnos y con los demás profesores preparaba las clases para el siguiente día. Luego salía con los demás profesores al campamento para visitar a los niños enfermos, y supervisar los repasos y deberes que hacían los alumnos en sus jaimas. En el fin de semana es cuando se ocupaba de sus cosas personales, y también ayudaba en las labores del campamento: en recoger leña, descargar los camiones que traían alimentos al campamento, etc. Cada profesor también se preocupaba en saber las carencias de cada alumno e intentaba reforzarle. En resumen, no llegó a terminar ese curso cuando ya los alumnos que empezaron primero, ya tenían nivel para saltar hacia el tercero y otros podían seguir en cuarto sin problemas. D: ¿Qué tal era el nivel? B: Me acuerdo que en 1981 mis alumnos de cuarto, con otro grupo, fueron designados para terminar sus estudios en Libia. Una vez allí, en vez de ponerles en quinto, pusieron a la mayoría de ellos a estudiar en sexto; eso demostraba el buen nivel que tenían. D: ¿Con los compañeros y compañeras, se hacía equipo? B: Todos los compañeros que siguieron en el campo de la enseñanza colaboraron de una manera u otra en construir una base sólida para la educación en los campamentos. Y no llegó a terminar el año 1981 cuando ya contábamos con un programa educativo nacional de primaria y secundaria. La mayoría de los profesores han sido autodidactas, y gracias a los cursos acelerados que se hacían en verano, se logró perfeccionar su formación pedagógica y didáctica. D: ¿Te gustaría comentarme algo? B: No olvides mencionar la gran labor de la mujer saharaui, su gran sacrificio fue la base sobre la cual se ha sostenido y se sigue sosteniendo nuestra revolución. Fue el motor que generó y genera Capítulo 3 - La educación como catalizador del cambio La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 128 durante los años en los que se realizó el trabajo de campo. Entendemos, como Taylor y Bogdan (1998: 34), que éste es ante todo “un proceso artesanal, dinámico, cambiante y bastante particular y, como tal, debe ser reajustado en el transcurso de la investigación”. Por otra parte,“cabe destacar que la investigación cualitativa tiende a centrarse en la exploración, tan detallada como sea posible, de pocos casos o ejemplos que se consideren interesantes o esclarecedores, siendo su objetivo lograr la profundidad en lugar de la amplitud” (Blaxter, Huhgues y Tight 2008:78). Partiendo de estas premisas y de los objetivos de la presente tesis doctoral, se puede decir que dicho enfoque es el que mejor se ajusta a ella. La estrategia metodológica buscó entre las distintas dimensiones cualitativas del objeto de estudio, considerar los aspectos macrosociales pero así mismo dando visibilidad a los aspectos microsociales. Los inconvenientes que se derivan de la presencia discontinua en el terreno fueron menores que las ventajas; a la larga, esta forma de realizar el trabajo contribuyó a reforzar nuestra posición en el campo y a estrechar relaciones con la comunidad saharaui con la que trabajamos, ya que las idas y venidas durante varios años ayudaron a fidelizar y renovar los lazos de confianza, cimentando relaciones duraderas en el tiempo. Por otra parte, internet resultó un instrumento fundamental para el empleo de esta estrategia, porque durante los períodos de ausencia del territorio pudimos seguir virtualmente conectados en acontecimientos que nos interesaban y con algunos de nuestros colaboradores. La reflexividad en la práctica etnográfica resulta clave para sopesar y analizar los datos de la investigación (Hammersley y Atkinson, 1994 [1983]: 30-31), acercando o alejando el zoom del objeto de estudio, y para dar cuenta de la complejidad, el dinamismo, la flexibilidad, la creatividad y la movilidad que caracteriza al mundo saharaui, más allá de la experiencia directa que ofrece el mundo social observado en el terreno. Como suele ser habitual, en el éxito de esta estrategia fueron determinantes las relaciones personales, por lo que gracias a la generosidad de diversas personas saharauis pudimos acceder y hacer crecer la red que nos llevó a relacionarnos con distintos grupos familiares, comunidades y organizaciones saharauis y pro-saharauis. Somos conscientes, por tanto, de que nuestros informantes no agotan el universo de opciones y versiones disponibles para abordar el objeto de estudio pero, al mantener cierta independencia respecto a las tensiones que enfrentan las diferentes organizaciones y sectores, sí pudimos participar en suficientes eventos y actividades para obtener una visión plural de los saharauis refugiados. 129 4.2. Organización y participación Desde un punto de vista técnico, podríamos decir que adoptamos un tipo de rol que Vallés denomina “observador como participante” 106 (1999: 152-153) ya que, a nuestro juicio, ofrecía mayor libertad para seguir las actividades promovidas por las comunidades y organizaciones implantadas en la zona o en la diáspora. La organización del trabajo de campo depende al final de: (a) El análisis y la valoración de los textos y producciones escritas en relación con los saharauis y sus conflictos, sus modos y expresiones de vida; (b) La recopilación y el conocimiento de la cultura material (registro instrumental, indumentaria, vivienda,...): por la observación sobre el terreno y por el rastreo de la documentación de las fuentes etnohistóricas y etnográficas; (c) La percepción y definición de las estructuras socio-culturales y cooperativas; (d) El registro de la memoria histórica: por medio de la práctica de entrevistas, con cuestiones abiertas y cerradas a saharauis. La primera decisión metodológica importante fue la de atender en nuestro estudio a la población saharaui refugiada, aunque le dimos la palabra a los saharauis que se encontraban en cualquier lugar para informarnos. Por ello, la visita al Sáhara ocupado en 2013. Las dificultades para entrar y salir del país con imágenes (y estando allí encontrarse con los saharauis) es extremadamente compleja. La persecución por parte de la instituciones marroquíes allí presentes resulta una complicación para cualquier investigación en este sentido. La gestión organizativa y cultural en este territorio abre otra línea de investigación con la documentación que allí recogimos, al entrar en el país y residir esos días de incógnito. En definitiva, la etnografía de las comunidades saharauis se hizo a partir de la combinación sistemática de observación participante y realización de entrevistas en profundidad en los campamentos, en España y en Mauritania. De forma concreta, se realizó observación participante interactuando con el Ministerio de Educación de la RASD. Por otra parte, mediante la combinación de una etnografía de tipo intensivo y extensivo, se realizaron entrevistas en relación a casos y problemas concretos en las sedes de las organizaciones de base. Procuramos estar presentes o seguir los acontecimientos en las situaciones y eventos en que apareciera la cooperación, explícita o implícitamente, relacionados con los saharauis o con aspectos colaterales a ellos situando el foco de observación en los procesos de disputa, en el contenido y el desarrollo del proceso mismo, así como en el significado de las acciones y el rol de las actividades de las personas involucradas. Capítulo 4 - Aspectos metodológicos del estudio de caso: población saharaui en el refugio La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 130 La información etnográfica más relevante se obtuvo a través del seguimiento de varias familias en sus propias jaimas, conviviendo y acompañando a sus niños a la escuela (incluyendo, la estancia con una familia nómada en los territorios liberados que cooperaba en un proyecto destinado a potenciar la producción de leche de camella). Para ello, la observación participante se hizo de manera extensiva, sistemática y móvil, y se orientó a seguir las actividades de los dirigentes y organizaciones que operaban en torno a la defensa, la cooperación, la salud, la juventud o en celebraciones con los novios, por ejemplo, (en la línea que sugiere Marcus (2001: 118) de “seguir a las personas”). La participación en los Congresos del Polisario o de la Unión Nacional de Mujeres Saharauis, fueron decisivos. Además, trabajamos simultáneamente de forma intensiva con organizaciones saharauis defensoras de los derechos saharauis y agrupaciones, a las cuales acompañamos en sus actividades siguiendo la estrategia de “seguir los objetos” o los discursos. De esta manera observamos las posibilidades y dificultades del discurso de la organización local y el estado de las relaciones interétnicas en torno a esta temática. A partir del seguimiento intensivo de este conflicto emergieron una serie de temas que aparecían sistemáticamente en el discurso de las comunidades; es el caso de la mujer, la educación y la juventud formada sin empleo. En los viajes, tratamos de esquivar los alojamientos para las delegaciones extranjeras o cooperantes para poder conocer los planos y ámbitos de la vida y de la cultura saharaui en los que hallar categorías o conjuntos de ideas que nos aproximaran al sustrato ideológico con el que se respondía, desde la perspectiva saharaui, a la cooperación en la práctica diaria de la lucha por la supervivencia. Exploramos una organización social compleja refugiada y conocimos el proceso desde el punto de vista de los y las participantes y no como un experto externo que juzga el comportamiento. En este sentido, mantuvimos entrevistas selectivas y puntuales con personas que protagonizaron o desempeñan un rol importante en algunos de los conflictos registrados y que residían en sectores alejados de nuestra área de trabajo (como fue el caso de Baba Gagh, que ofreció un valioso análisis retrospectivo del proceso que lleva a los saharauis a recurrir a la educación para formar en la resistencia). En otro orden de cosas, a lo largo de varios años sometimos a seguimiento las actividades y la producción intelectual de aquellos dirigentes saharauis que, a nuestro juicio, ofrecían los discursos más relevantes para nuestro trabajo (como, por ejemplo, Ahmed Boukhari, Beissat, Sidati, Yahía Buhabeini, Brahim Daham, Alisalem Tamek, Aminetu Haidar, Omar Mansur, Fatma Mehdi, etc.). 131 Al ser esta tesis resultado de un largo proceso vital de cooperación con el pueblo saharaui, la situación de acercamiento, proximidad y confianza para intervenir en el grupo y realizar la investigación no ha sido una dificultad sino más bien todo lo contrario. Los años de colaboración han beneficiado de manera muy notoria la observación indirecta como fórmula complementaria. Se trata, en muchos casos, de documentos sin sistematizar, cuales hemos buscado primero y, tras encontrarlos, extrayendo información válida y consistente; documentos que pueden tener un alto valor sentimental, afectivo, histórico, formativo e informativo, pero que formalmente requieren de una preparación que los adecúen para alcanzar la necesaria sistematización. Entendemos que la observación indirecta ha resultado imprescindible al no poder obtener todos los datos directamente, necesitando así contactar directamente con los protagonistas o con aquellos que poseían con posibilidad de poseer documentos necesarios para la investigación. De esta manera, procuramos asistir a sus intervenciones públicas, conseguir sus documentos y analizar los informes elaborados por ellos en relación con la problemática o con la cultura saharaui, además de la comunicación con ellos en persona o a través del correo electrónico y diversas redes de noticias. Establecimos varios niveles de observación de la problemática global saharaui en cuanto a la distribución administrativa: la jaima, el entorno, el barrio, la daira, la wilaya y los campamentos en general. Virtual o físicamente, seguimos los acontecimientos y eventos relacionados con los saharauis y su problemática dentro y fuera de los campamentos, ya que tuvimos la oportunidad de asistir y de encontrarnos con las personas que fueron aportándonos los datos que hemos ido luego trabajando. Para conocer a fondo esta realidad, hemos contado con la contribución de un bien tan apreciado para nosotros como es el tiempo de la población saharaui. Ha sido un don de excelente significado para nuestro trabajo antes de la investigación y ahora, por supuesto. El mundo del refugio ha dilatado la posibilidad del ocio del que disponen y consagran los saharauis, lo mejor del tiempo, como un obsequio para los demás: al rito del té y a la conversación. En este caso, nosotros hemos sido grandes beneficiarios. La expresión saharaui a los que vienen de fuera, deseando apresurar los momentos, es aclaratoria: “Ustedes tienen relojes, pero nosotros tenemos tiempo”. Se trata de “otra relación con el pasado y el presente sin importar ni los aniversarios ni el recuento de la edad a no ser por fenómenos relacionados con la naturaleza, con conflictos bélicos o por ramadanes cumplidos” (Caro Baroja, 1990). Ya los jóvenes, en este sentido, han incorporado nuevas costumbres como alguna celebración de cumpleaños tras sus estancias en el extranjero, hasta hace poco sin ninguna relevancia en las celebraciones familiares o sociales. Capítulo 4 - Aspectos metodológicos del estudio de caso: población saharaui en el refugio La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 132 En consecuencia, el estudio no consiste exclusivamente en describir las prácticas ensayadas por los saharauis facilitadoras de la vida en los campos de refugiados, sino que también razonamos sobre sus biografías en el contexto comunitario que las enmarca. De este modo, continuamos con la opción del método participante, involucrándonos en la vida cotidiana y en todo lo relativo a cualquiera de los cinco campamentos. Conversamos con niños y adolescentes, ancianos y sus familias, entrevistamos a expertos políticos, entes civiles y estatales responsables, trabajamos la historia oral de un pueblo antes nómada, observamos in situ la actividad comercial del campamento, documentamos fotográficamente y tomamos notas en diarios de campo desde el primer viaje en el año 1994. 4.3. Técnicas de recogida de datos Esta investigación supone la utilización de varias técnicas de recogida de información simultáneamente. Consideramos una aportación de la investigación el variado conjunto de técnicas de recogida de datos utilizadas, ya que no es frecuente encontrarlas en torno a los refugiados y sus acciones cooperadoras y que pasamos a concretar: (a) entrevistas, (b) relatos, (c) grupos de discusión, (d) documentos escritos y audiovisuales, (e) cuadernos de campo, (f) encuestas. Los medios empleados para llevar a cabo estas técnicas son las siguientes: (a) La comunicación oral. Resulta un útil medio de acceso a la memoria; si bien no todo queda Fig. 4.1. Estudio de caso: esquema general. Fuente: Elaboración propia. 133 registrado, sí supone un magnífico mecanismo de transmisión de conocimientos. La posibilidad de que los encuentros se hiciesen en español por parte de gran cantidad de saharauis, y no estar así a expensas de traductores, permitió a la investigadora acceder a las manifestaciones orales de forma más improvisada y sin tener previsto que lo que se dice se archiva. La tradición oral saharaui es rica y en ella están codificados conocimientos que evidencian la adaptación al medio: conocimientos sobre el frente de batalla, remedios naturales contra las enfermedades, ritos religiosos, datos históricos de pertenencia tribales, creaciones literarias,… La memoria se ha convertido en un archivo inmenso en una sociedad que aún no ha registrado su cosmovisión y que nunca tuvo ese objetivo en su mecanismo de transmisión de conocimientos. El acercamiento a estos conocimientos se realiza en encuentros fundamentalmente acompañados de un té y dentro de la jaima (en la cual tienen en ese momento, varias conversaciones de forma paralela según costumbre). La memoria colectiva funciona más aún entre los de más edad, es como la biblioteca de tradición escrita que todo pueblo valora y conserva con mimo por ser el banco de su historia. La gran aportación, sin duda, de este medio es que permite acceder a un tipo de información que si no sería imposible recoger. Brinda a la investigadora la oralidad, la oportunidad de recoger dicha información en persona y que gracias a la familiarización y empatía que ha desarrollado a lo largo de los años, se ha producido con éxito. (b) La observación documental. Tras haber trabajado la investigadora de este trabajo en la organización de programas y proyectos desde el año 1994, con acciones de gestión y organización o también de voluntariado, fue posible aportar a la tesis muestras de observación indirecta basadas en el análisis de documentos, en los cuales han dejado huella los hechos sociales y se desvelan los valores que se les atribuyen (en forma de discursos, debates, actas, ficheros, prensa, estadísticas, documentación fonética, pero también de análisis de recuerdos de bisutería, baúles, jaimas, tapicerías, monturas, vehículos, etc.). 4.4. Dimensiones analizadas Para el desarrollo de los asuntos expuestos hemos analizado los documentos mediante técnicas de análisis interno, examinando su base racional y su carácter subjetivo, o bien análisis externo, reponiendo el documento en el contexto del que procede a fin de precisar su grado de veracidad y su resonancia (el efecto que pretendía causar). Se trataba ante todo de trabajar con materiales absolutamente auténticos. Capítulo 4 - Aspectos metodológicos del estudio de caso: población saharaui en el refugio La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 134 La sociedad saharaui estudiada aparece en la investigación desde cuatro dimensiones diferentes: 1.- La dimensión temporal diacrónica: Teniendo en cuenta 1975 como fecha clave de la opción para el estudio de los saharauis refugiados. 2.- La dimensión espacial: Distribución por zonas de los saharauis tras la ocupación: Campos de refugiados, zonas liberadas, territorios ocupados y diáspora. 3.- La dimensión organizativa: Encontramos los objetivos, planes, estructuras. 4.- La dimensión de la identidad común: Desde la lengua a la poesía o desde la alimentación al peinado.. La acotación de la investigación al período 1975-2001 persigue posibilitar de forma más determinante las respuestas a nuestras hipótesis. El trabajo que aquí desarrollamos, salvo la encuesta que queda fechada en el invierno de 2015, muestra nuestro recorrido por las circunstancias de los refugiados y sus acciones cooperadoras hasta 2001, coincidente con la 27ª Conferencia europea de apoyo al pueblo saharaui (EUCOCO), celebrada en Sevilla en el mes de mayo. Este marco temporal de veintiséis años se muestra suficientemente amplio para valorar las transformaciones y estrategias cooperadoras de interés. Hemos estudiado que el pueblo saharaui se dotó de una organización que le permitió afrontar las múltiples actividades de la vida diaria en los campamentos. En este entorno hostil, la solidaridad y la participación en la colectividad resultaron imprescindibles para sobrevivir, por lo que cada individuo asume un compromiso activo con respecto a sus responsabilidades con el resto de la comunidad. Consideramos que algunos factores, como la crisis económica internacional, la entrada de internet y la telefonía móvil como medios de comunicación en los campos de refugiados, el nuevo orden internacional, la intifada en el Sáhara Occidental, la perversa demora en el tiempo de la condición de refugiados, la lentitud de las instituciones de la RASD para hacer frente, la conflictividad en el Magreb o la inmovilidad, son variables que necesitarían ampliar la investigación como una época nueva a añadir a la clasificación temporal realizada. Pese a sus bondades, los estudios de caso también han sido objeto de críticas, especialmente desde la investigación cuantitativa, que observa en ellos un conjunto de limitaciones. Por ello hemos querido complementar esta investigación con un estudio estadístico in situ, desarrollado en un capítulo posterior. Autores como Yin (1989) enfatizan la contextualización del objeto de investigación, al entender que un estudio de caso es una investigación empírica dirigida a investigar un fenómeno contemporáneo dentro de su contexto real por la imposibilidad de separar las variables 135 de estudio de su contexto. Walker (1983:45) viene a reforzar esta idea dinámica cuando apunta que un estudio de casos “es el examen de un ejemplo en acción”. La metodología del estudio de caso aplicada a la investigación social remite inevitablemente a la etnografía. Para garantizar la calidad de los datos hemos desarrollado varias estrategias (Alvarez, y San Fabián, 2012): (a) La contextualización, considerando que la unidad de análisis debe examinarse en su entorno social y cultural; (b) la saturación, la justificación de una afirmación apoyándose en múltiples pruebas; (c) la negociación con los implicados, la cual guarda relación con el encuentro entre los fines, los métodos y los resultados del investigador y la opinión de los implicados, con el objeto de saber si hay acuerdo entre ellos, especialmente en lo que se refiere a la elaboración final del informe; (d) la triangulación: puesta en relación de las perspectivas de los diferentes agentes implicados en la investigación, incluida la investigadora. A diferencia de lo que sucede en los estudios cuantitativos, en los que la calidad de los datos recogidos resultan más fáciles de comprobación, los estudios cualitativos utilizan heramientas como las anteriormente citadas. Se trata, en definitiva, de enriquecer una investigación desde la validación. Las estrategias anteriores resultan de gran ayuda al aumentar la certeza de los elementos de un fenómeno humano estudiado. Creemos haber sido muy cuidadosos en garantizar la fiabilidad de los resultados al no conformarnos con ninguna estrategia de forma única y, además, buscando que el caso estudiado fuese comprensible. No podemos reducir la fiabilidad de nuestra investigación cualitativa a relacionar estrategias que nos validen la información obtenida sino que consideramos Fig. 4.2. Proceso metodológico de la investigación. Fuente: Elaboración propia. Capítulo 4 - Aspectos metodológicos del estudio de caso: población saharaui en el refugio La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados que debemos, desde el mismo momento de la recogida de la información, ser extremadamente rigurosos para luego enfocar con calidad el análisis de datos. Sin embargo, nos preguntamos ¿este movimiento no reclama de nosotros alguna adaptación racional y óptima? ¿Pero cómo saber que una respuesta conviene a una configuración que se presenta por primera vez y que nadie ha programado? (Levy, 1994). La investigación etnográfica que hemos llevado a cabo ha indagado en los significados que forman parte de la vida cotidiana del grupo social estudiado. La investigación sigue una constante evaluación conforme a criterios específicos en función del paradigma y del proceso metodológico utilizado. Un estudio de caso como el que aquí hemos abordado es un escaparate acerca de una situación compleja que se basa en un entendimiento comprehensivo, un reconocimiento de la situación en sí misma y en su conjunto. Consideramos ser más eficaces al trasladarnos a la situación real (10) porque reconocemos que las simulaciones no sustituyen completamente a la situación. Göptepe (1989) considera que “ las simulaciones son particularmente apropiadas cuando la experiencia real es muy costosa, difícil de obtener, repetir o también cuando están involucrados elementos de riesgo”. Las experiencias de los refugiados saharauis y los datos obtenidos de la investigación están totalmente enraizados en la realidad, una realidad que nos va a permitir concretar en un aspecto más general y continuar en posteriores líneas de investigación. De su estudio podrían incluso, derivarse propuestas de mejora. En definitiva, “en la realidad todos los fenómenos son relevantes en sí mismos, justamente por ser parte de la realidad, unos pueden ser muy relevantes por ser reiterados en distintas situaciones, otros pueden ser muy relevantes por ser muy singulares”(Weber, 1985). (10) “Se deduce que habrá propiedades de la realidad observada que no se dupliquen en el modelo, al menos potencialmente, y siempre es posible, que los modelos tengan propiedades que no se duplican en el mundo empírico” ( Dougherty, 1993: 543). 136 El mecanismo de la reciprocidad directa Te doy una canción y digo patria y sigo hablando para ti. Te doy una canción como un disparo, como un grito, una palabra, una guerrilla, como doy el amor... (Silvio Rodriguez, 1970) El interés de nuestra investigación se centra en detectar en las situaciones cotidianas saharauis aquellos mecanismos de cooperación que Nowak expone como característicos. Iniciamos el estudio con el mecanismo de la reciprocidad directa. Nos planteábamos si los saharauis contemplaban en sus relaciones internas, de algún modo, dicho mecanismo y si podíamos concretarlos en su contexto. Como se señaló en páginas anteriores, la supervivencia y el desarrollo alcanzados, tras más de cuatro décadas en el entorno inhóspito del desierto, refleja razones de reciprocidad que debíamos investigar. La estabilización durante años de las conductas cooperativas bajo determinadas acciones, defendiendo su identidad y causa común parecía que les había ocasionado inmunidad ante la acción de los elementos no cooperadores. Intentamos adaptarnos a los modelos de investigación que hemos seleccionado en el capítulo anterior. “El nomadismo de este tiempo tiene que ver ante todo con la transformación continua y rápida de los paisajes científico, técnico, profesional y mental. Incluso si no nos moviésemos, el mundo cambiaría alrededor de nosotros. Pero nosotros nos movemos” (Levy, 1994) Como se recoge en la investigación, el conocimiento de los individuos protagonistas adquiere un papel trascendente, apoyándonos en la idea-fuerza que Manheim explicaba como “la valía de la multiplicidad de sujetos pensantes”. Desde la ciudadanía saharaui con la aportación de su conocimiento tradicional, va cobrando importancia la relación que se establece con su realidad CAPÍTULO 5 La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 144 Los intercambios cooperativos de todo tipo han constituido desde siempre –y constituyenel fundamento de la vida social. Comunidades campesinas tradicionales han desarrollado durante toda la vida desde las Américas, al África y por todos los confines, formas de gestión cooperativa y comunal de los recursos. Los trabajos de investigación de la Nobel, Ostrom, avalan la hipótesis de las fórmulas de gobernanza exitosas basadas en la reciprocidad. Una acción colectiva para Ostrom es “aquella acción por la cual la búsqueda de objetivos se lleva a cabo por más de una persona”. Es un término que tiene formulaciones y teorías en muchas áreas de las ciencias sociales. Su investigación se centró en las formas en que los individuos generan normas y estructuras para gestionar los recursos. Siguiendo en la repercusión de la reciprocidad como opción colectiva, las aportaciones de Hardin (1968:162), son muy relevantes. Una aldea en la que cada familia es propietaria de su ganado, comparte en común los pastos. Todas las familias llevan sus animales a pastar a los terrenos comunes. Puede ser que ninguna familia esté motivada a cuidar los pastos, a procurar que no se agoten o se estropeen, a controlar o reducir el uso que hace su ganado de esos bienes comunales. Esquematizadas las respuestas, según Hardin nos quedarían distintas reacciones: 1º (Lo más preferido) Que los demás sean cuidadosos con las propiedades comunes y yo no. 2º Que todos seamos cuidadosos. 3º Que ninguno cuidemos de las propiedades comunes. 4º (Lo menos preferido) Que yo sea cuidadoso y los demás no. El problema es el mismo de los “bienes públicos” o “los recursos naturales de propiedad común” y formalmente puede ser descrito con el modelo del “Dilema del Prisionero”. Hay dos estrategias posibles, cuidar los comunes o no cuidarlos. La sostenibilidad y la equidad aparecían como idea clave de gestión en unas investigaciones que disentían de que solo la propiedad privada o la regulación verticalista solucionaban las complejas y difíciles situaciones de los ciudadanos en la llamada Tragedia de los Comunes de Hardin. Ante el mismo tipo de recurso es posible que en un país sea más eficaz una solución y en otro país lo sea la otra. E incluso, es posible que el mismo recurso en el mismo país sea explotado con más eficacia en un momento de la historia de una forma y en otro momento de otra forma diferente. Así, vamos conduciendo nuestro recorrido teórico a la fundamental preocupación por la sobreexplotación de los recursos escasos. Tras ello, aparece la confianza en la ciudadanía 145 “Además, dondequiera que alcanzaba a ver la vida animal abundante y bullente como, por ejemplo, en los lagos, donde, en primavera decenas de especies de aves y millones de individuos se reúnen para empollar sus crías o en las populosas colonias de roedores, o bien durante la migración de las aves que se producía, entonces, en proporciones puramente “americanas” a lo largo del valle del Usuri, o durante una enorme emigración de gamos que tuve oportunidad de ver en el Amur, en que decenas de millares de estos inteligentes animales huían en grandes tropeles de un territorio inmenso, buscando salvarse de las abundantes nieves caídas, y se reunían en grandes rebaños para atravesar el Amur en el punto más estrecho, en el Pequeño Jingan; en todas estas escenas de la vida animal que se desarrollaba ante mis ojos, veía yo la ayuda y el apoyo mutuo llevado a tales proporciones que involuntariamente me hizo pensar, en la enorme importancia que debe tener en la economía de la naturaleza, para el mantenimiento de la existencia de cada especie, su conservación y su desarrollo futuro.” “Recibir hoy, es dar mañana” dice un proverbio árabe. En principio, esta devolución y donación las hemos tratado en forma positiva, pero la posibilidad de que se realice de forma negativa también es real. Algunas intervenciones de nuestras entrevistadas trasladaban precisamente la reciprocidad negativa, que en principio cumpliría todos los caracteres de la positiva. En este sentido, nos encontramos con un amplio historial de anécdotas referidas al mundo de las maldiciones a los bebés como un universo de odios y rencores que se mantienen y devuelven y que se heredan las deudas, La importancia de la confianza en las ventajas de las relaciones recíprocas, aparece cuando se inicia la convivencia estable en el mismo territorio de distintos grupos cohesionados. Richard B. Lee (1979) reflexiona a este respecto, cuando analiza los métodos de subsistencia de los bosquimanos Kung, basándose en otros muchos estudios etnográficos. Las mujeres y la comida fueron probablemente los primeros bienes escasos y medios de intercambio que se conocen en la historia de la humanidad considera Lee. Desarrolla la universalidad del reparto entre los bosquimanos estableciendo que “la avaricia y la desmedida codicia en la consecución de algunos intereses personales, son características de la vida pero no de la inmensa generalidad de colectivos e individualidades frente a la ayuda y apoyo mutuos” (1979). Ya Kropotkin en sus viajes e investigaciones por la Siberia y en su libro El apoyo mutuo nos refería: por su capacidad para administrar los recursos comunitarios, resultando más ventajoso que opten por la cooperación que por el individualismo. En cuanto a cooperar/no cooperar en el dilema del prisionero, entiende que es la opción más ventajosa para ambos, pero “la imposibilidad de generar una confianza suficiente hace que finalmente los jugadores opten por un beneficio menor” (Ostrom, 2003: 23). Capítulo 5 - El mecanismo de la reciprocidad directa La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 146 con graves dificultades para superar los desencuentros ante las culpabilidades que se añaden tras el acto de la maldición que permanentemente se va agrandando. Es un ejemplo de construcción de la venganza (reciprocidad negativa). Nosotros avanzaremos por aquellas relaciones de reciprocidad que se basen en la ayuda o satisfacción mutua. Concluimos con Nowak que “la reciprocidad funciona” y lo que es clave:”está claro que vivimos en un mundo que funciona por reciprocidad”. La reciprocidad directa precisa de habilidades cognitivas para valorar si un individuo es digno de confianza y adaptar su comportamiento a las circunstancias. En otras palabras, requiere de habilidades cognitivas razonablemente avanzadas. El mecanismo de la reciprocidad directa como motor cooperador sostiene que una y otra parte tienen que estar en contacto, garantizando así la recompensa. Como ejemplo en el mundo animal cita a los murciélagos. En este sentido, la estrategia ganadora resulta ser gano-permanezco/pierdocambio “como el destino fundamental de la evolución, debido a que en los ciclos de deserción que han catalizado la evolución (estrategia Tit for Tat) los cooperadores incondicionales siguen “mostrándose amables frente a la maldad”. A partir de los experimentos realizados por Axerold, fundamentalmente en cuanto al Dilema del prisionero iterado, la estrategia ganadora era “toma y daca” (Tit fot Tat). En el contexto de estudio de esta tesis podría ser que queremos cambiar combustible por dátiles. Vamos a seguir residiendo en el mismo entorno y posiblemente nos surgirán otras transacciones por lo cual nos planteamos no engañar al poseedor de dátiles. Es cierto que ambos podrían colaborar, que solo uno colabore o que ninguno colabore. En el dilema del prisionero iterado se darían estas opciones, pero además una sucesión de opciones alternando colaboraciones y deserciones. Para Nowak, la evolución de la cooperación mediante la reciprocidad directa requiere que los jugadores reconozcan a su pareja actual y que recuerden el resultado de encuentros previos con él o con ella. Anxo Sánchez, desde la Universidad Carlos III, continúa la dimensión actual de la investigación sobre la cooperación que venimos ejemplificando con modelos matemáticos, simulaciones y experimentos para entender uno de los rasgos más enigmáticos de nuestra especie. Aunque muy variados y en buena parte desconocidos, los mecanismos que se han propuesto para explicar la emergencia del comportamiento altruista suelen implicar siempre algún tipo de reciprocidad: en general, un individuo puede optar por no aprovecharse del grupo al que pertenece si cuenta con alguna garantía de que los demás harán lo mismo. De esta manera, el resultado será beneficioso para la comunidad y, por tanto, también para cada uno de sus integrantes. 147 5.3. Contextos de reciprocidad directa entre los refugiados saharauis “Cuando se trata del pan nuestro de cada día, los ejemplos de reciprocidad directa se encuentran por todas partes”, nos recuerda Nowak y recogemos sus palabras para acercar su mecanismo al contexto saharaui que es el objeto de nuestro estudio. Esta investigación se desarrolla en un entorno geográfico hostil como es lahmada argelina “con sus temperaturas desmedidas, sequías y vientos de siroco, conformando un frágil ecosistema, en los que la lucha por la vida de las especies naturales existentes es tan exigente que como prueba, su escasez” (Malagnoux, 2007:19-21). A pesar de ello, al conocer la realidad refugiada saharaui en el terreno, no es la lucha salvaje por los medios de subsistencia, sino la adecuación, el rasgo que sobresale de la observación. “Puede esto parecer contradictorio con lo esperado de un pueblo que está resistiendo en esa dureza del ecosistema y que se plantea la ordenación de los recursos de forma sensata como la única solución como recomiendan siempre los expertos”, (Malagnoux, 2007) hasta el retorno al Sáhara Occidental. Nos preguntamos cómo una fórmula de individuo a individuo tiene consecuencias grupales; cómo la economía puede aislarse del contexto o, por el contrario, imbricarse como es el caso; cómo existen estas interdonaciones en la vida cotidiana; de no existir las interdonaciones cómo se Capítulo 5 - El mecanismo de la reciprocidad directa Continuando en sus simulaciones, junto a investigadores de la Universidad Carlos III de Madrid y la Universidad de Zaragoza, han determinado que, a la hora de decidir cooperar con otras personas, la gente no actúa pensando en su beneficio propio, tal y como sostenían algunas tesis previas, sino que influye más el estado de ánimo y la cantidad de individuos con los que han cooperado anteriormente (Sánchez y Cuesta 2014). Queda manifiestamente comprobado que el grupo de encuentros posibles es necesario. La importancia del mecanismo estriba en que la opción de que se repita en el contexto es más que probable. Así, Hauser y sus colaboradores observaron que, cuando cada jugador obraba de manera individual, el fondo se agotaba en muy pocas generaciones. Sin embargo, cuando el resultado se decidía de manera democrática (cada participante votaba cuánto debería llevarse cada uno y el resultado mediano se aplicaba a todos por igual), el fondo sobrevivía durante muchas generaciones más. En todos los casos, la trascendencia del mecanismo radica en que siempre había una mayoría de individuos dispuestos a que el fondo sobreviviese; no obstante, si no se aplicaba ningún mecanismo regulador, una minoría de participantes egoístas bastaba para agotar el recurso común. La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 148 5.4. El mecanismo de la reciprocidad directa entre saharauis: La solidaridad formal. Para explicar esta realidad, la presente investigación ha procurado un conocimiento global de las condiciones y formas de vida que moldean la vida cotidiana entre casas de adobe y jaimas frágiles al siroco. En función de ello, se ha recabado una ingente cantidad de datos etnográficos sobre la población saharaui que allí reside o que se encuentra fuera por tantos y tantos motivos. podría acceder al mercado exclusivamente ante precios sin salarios y cuáles son los criterios comunes observados en cuanto a que la reciprocidad como principio de organización social se refuerza en la situación extrema como fórmula de supervivencia. Darwin nos acercaba a la supervivencia desde esferas competitivas sobre todo porque condujo a la simplificación de asimilarlo con la frase popular de “supervivencia de los más aptos”, lo que ha traído negativas consecuencias en términos morales y éticos, al aplicarse ideológicamente en el ámbito socio-político, dando origen al calificativo de “darwinismo salvaje” (Muñoz Emilio, 2013). La cruda realidad de los primeros viajes, para otros trabajos de cooperación, fueron suavizándose al conocer a la población saharaui residente en los campamentos. Compartimos su vida con la máxima normalidad y su manifestación permanente del orgullo de haber conseguido resistir gracias al esfuerzo general. Fuimos testigos de la indignación cuando se habla de futuro. Lo escrito difícilmente puede describir todo lo observado. No sentirse solo es vital en una guerra y, más aún, en un alto el fuego de años y con una apuesta cada vez menos decidida por la diplomacia internacional. Saben que perderán el día que entre ellos se abandonen. Nuestro amigo saharaui y delegado del Polisario en Andalucía nos decía siempre que “cooperar tiene dos`oes´, la tuya y la mía y no hay más”. Es el sentimiento de identidad comunitaria uniendo a los individuos en lucha por la pérdida de un territorio, en definitiva, lo que reactiva las estructuras de reciprocidad tradicionales de las cuales ya Caro Baroja, en su “Estudios Saharianos”, se hizo eco. Distinguía según las distintas tareas, las uniones y fortalezas creadas: Tuiza para hilar, tuiza para esquilar, tuiza de la cebada siendo una de siembra y otra de cosecha… (Caro Baroja, 1990). Se ha optado en el exilio por interactuar, no mediante la oposición, sino mediante la unión y como ejemplo estos modelos de tuiza tradicionales ya reseñados, ahora en el cambio de contexto, renovados. Ha sido imprescindible que se adaptaran a las nuevas necesidades. La interdependencia era básica para la vida. La prolongación en el tiempo y en el espacio de esta situación ha mantenido esta tendencia a la reciprocidad de los individuos. 149 El sedentarismo ha dado un cariz diferente al que estaba acostumbrada esta sociedad nómada, en cuanto a la cooperación entendida en esta nueva situación como: “Yo sí que coopero contigo porque mañana también te veo”. La inserción plena en la comunidad está marcada por directrices de socialización que reflejan condiciones extremas de pobreza y tradiciones familiares de pueblo en el exilio, que en su día fue nómada, colonia y ahora sedentarizado. La reciprocidad de individuo a individuo se transforma no en una pauta exclusivamente singular sino que queda sistematizada. Se trata de una red amplia que no impide la acción recíproca individual sino todo lo contrario, lo necesita, fomenta y consolida. La acción de colaboración con el otro/ otra está enclavada en el sistema así definido, necesario para su cumplimiento y también por si se produce incumplimiento siendo lo más parecido a la palabra que nunca se quiere nombrar que es la traición. Debemos remontarnos a los inicios de la construcción de los campamentos de refugiados, reconociendo que las expectativas de interacción entre los propios refugiados eran la única manera de sobrevivir. Huidos con un duelo imponente por los muertos, desaparecidos y separados buscaban algo más que refugio miles de personas. “Cooperar más porque te conozco y podemos reencontrarnos”, fue la hipótesis de investigación de Axelrod mediante simulaciones informáticas (Axelrod, 1984) y resulta clave para entender la situación actual contextual. Cierto que la fórmula citada en el párrafo anterior, no excluye la de: “No te veré más en situación tan hostil, pero te ayudo porque en otro momento puede que alguien a mí me favorezca también” que estudiaremos en capítulo siguiente. Y es que tener suelo común genera expectativas comunes y más posibilidades de cooperar en el día a día. En el contexto que se dan estas situaciones de reciprocidad en los campamentos de refugiados existe la variable de estabilidad no deseada pero obligada, de elementos identitarios clavados en una memoria común y de una causa no individual como es la vuelta a su territorio. Si pudieran parecer que eran requisitos para no cooperar, no estarían aún después de cuarenta años como refugiados. Queda comprobado así, por el tiempo transcurrido y los niveles de ajustado bienestar conseguido. Al reconocer la reciprocidad como engranaje general, vemos cómo actúa como antídoto ante la presión por la compra y venta como acción básica de nuestros entornos capitalistas, sabiéndose sin medios. El perfil social de la sociedad está por encima de la cuestión económica. Si bien en nuestra sociedad occidental existe esa subordinación del perfil social al progreso económico y, tal como Karl Polanyi propuso, se podría invertir el planteamiento: Capítulo 5 - El mecanismo de la reciprocidad directa La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 150 En este contexto saharaui la economía está imbricada, sumergida en la sociedad, íntimamente vinculada con las relaciones sociales, políticas y religiosas. Esta propia economía de la escasez provoca reacciones diarias en la vida cotidiana de las personas que buscan el “yo te ayudo, tú me ayudas”, como única forma de solución ante los conflictos de la vida o el más popular “hoy por ti, mañana por mí.” Este sistema se beneficia también desde las escuelas en el proceso de reproducción social de la economía de la resistencia. La educación en su poder de afianzamiento de las interrelaciones entre los distintos sectores juega un papel clave para legitimar la cultura dominante. En este caso, la vida en alto el fuego, en el refugio, con unas relaciones potentes en cuanto a la colaboración directa se vislumbra más aún desde el currículum oculto: reacciones ante el frío, el hambre, el acompañamiento andando tras la escuela, la falta de materiales escolares, problemas de salud… Desde pequeños se les involucra en las actividades de supervivencia. No sólo con la infancia hay un compromiso de manutención, sino que fundamentalmente es un compromiso moral, entendido así por toda la sociedad saharaui (aunque, en última instancia, sea la familia la máxima responsable). Es un hecho repetido en las conversaciones rememorar a los niños que murieron en el éxodo. La investigación antropológica indica que, entre la población saharaui, la infancia a cierta edad ya conoce las circunstancias políticas e históricas. Se establecen así para los más pequeños canales de reivindicación que cuando son ya jóvenes pelean por integrar en el universo adulto. La economía, más aún cuando se conceptualiza como resistencia, abandona el rol de eje independiente de caracterización social para formar parte de las relaciones sociales y culturales que se mantienen incluso de forma subordinada a dichas relaciones. En un entorno marcadamente capitalista podríamos desarrollar el análisis económico de forma desgajada. En una colectividad como la saharaui es imposible, sin reconocer la realidad de alto el fuego, ocupación y refugio junto a las cuestiones religiosas y culturales que crean el sistema de la reciprocidad del que hablamos. ”Los pueblos, las clases, las familias y los individuos podrán enriquecerse, pero sólo serán felices cuando sepan sentarse, como caballeros, en torno a la riqueza común” (Mauss, 1925:258). Encontrar primero la esencia de la convivencia histórica a través de una plena reorganización internacional de las instituciones sociales, antes de que el pragmatismo económico anule los valores esenciales de la vida humana que tan trabajosamente sobreviven en este siglo. Sólo con el capitalismo moderno es posible separar la esfera económica de las demás actividades de la sociedad (1957). 151 Es una realidad y lo aportábamos en el concepto, que el que da y el que recibe y que posteriormente da y el que posteriormente recibe, establecen una relación que podríamos calificar incluso de afecto y que como mínimo es de compromiso. Esa cercanía del compromiso se llama en hassanía uayib. Más relacionada con el deber de cumplir. No genera la misma relación que ante un intercambio o trueque en el que se establece un acto de compra o venta con o sin dinero. En ese caso, no aparece necesariamente la implicación que aparece en lo que hemos venido a denominar esa cercanía del compromiso y que mezcla para su superación en conjunto lo económico, los valores sociales y los valores afectivos. En un acto del té en el que uno lo realiza para los demás generosamente, otros conversan, otros reparten, otros preparan cena… y puede visualizarse un ritual de participación en el que preparar el té individualmente escuchando el hervir del agua sin compañía, puede causar malestar y zozobra para quienes siempre ha sido éste un acto de participación y de consolidación de las relaciones en principales grupos. El hecho de donar, de aportar, de propiciar ya sean bienes materiales o no, genera un reconocimiento por encima del económico en una sociedad que ha impuesto e insertado este modelo entre los refugiados. Resulta trascendente, en esta situación poco monetarizada que sepamos cuales son los límites cuando vayamos a demandar ayuda o colaboración. Dice un proverbio saharaui que “el que está mordiendo el palo de una jaima no puede coger nada con las manos”, en el sentido de que si pudiera usar las manos no estaría usando la boca para sujetar el palo tan pesado. Así que antes de acudir a alguien para solicitar colaboración, reconozcamos sus limitaciones. Esto se presenta fundamental para la continuidad del sistema de la reciprocidad. Seguidamente, la persona que recibe queda a la espera en ese mundo del reconocimiento hasta que en su momento, sin precipitación sino cuando es considerado y necesario se convierte en donador y recibe las muestras de prestigio por haber formado parte de este reconocimiento. De la misma manera que si, llegado el caso, no responde, está claro que recibe el descrédito en el grupo y se considerará una vergüenza. Si en una situación extrema, como la que describimos, es posible que haya puesto en juego su vida para la donación, es aún más difícil de ser superado socialmente si olvida a los parientes del fallecido. No se trata de pago con dinero, ya que no existe moneda para poder retribuir. La donación y la contradonación no son cuantificables económicamente de forma dineraria en el refugio. De forma presencial, se ha observado cómo en situación extrema el arreglo de unas gafas, las gotas para el oído de un bebé, un móvil con cobertura, el cuidado de unos hijos y `cómo no´ el agua, se convierten en donaciones que no tienen precio sino que establecen un conducto Capítulo 5 - El mecanismo de la reciprocidad directa La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 152 5.4.1. Aspectos económicos carenciales: la visita imposible al marsa (mercado). Vamos a detenernos ahora en los aspectos económicos básicamente carenciales del contexto para aproximarnos al sistema de cooperación directa. La visita al mercado para una población que hace de ese momento algo extraordinario genera que el día a día deba tener una subsistencia garantizada de alguna otra forma. Si no fuera por estas estrategias cooperadoras, la resistencia no tendría sentido porque habría desaparecido. La mercantilización de los últimos años en los campamentos de refugiados saharauis, considerada como práctica económica más cercana a la del capitalismo moderno, dificulta plasmar los ejemplos de lo que fue durante años la economía puramente de reciprocidad y que ha dado paso a un mayor predominio en la actualidad de la economía de intercambio. Aún es materia dominante la reciprocidad, mientras vislumbramos un futuro aún incierto y de espera en lhamada al referéndum o la guerra como únicas posibilidades planteadas. Solución o desastre parecen las alternativas. La economía está determinada en los campamentos por la inflación en los últimos años: el abastecimiento y sus formas, la subida salarial en Argelia, la reducción de ayuda humanitaria, la situación fronteriza, la situación de Mali y Mauritania, etc. La caída del petróleo y, con ello, la devaluación de la moneda utilizada (dinar argelino) provoca que con el dinero escaso y menos posibilidades de comprar, todo sea más caro que lo que uno tiene para pagar. El ciudadano saharaui no puede basar su necesidad doméstica básicaen la ayuda internacional y debe conseguirla de forma imposible en el mercado. Esta es la imagen cotidiana de una realidad a las que las organizaciones donantes no han sabido responder, de tal manera que el poder adquisitivo se hace prácticamente insostenible en productos incluso tan básicos como un litro de leche, un kilo de harina o un kilo de arroz. La Media Luna Roja saharaui alerta del riesgo de catástrofe humanitaria en los campamentos de Tinduf y ha difundido por Europa Press en mayo de 2015: “Pedimos a la comunidad internacional de satisfacción cuya repercusión excede en múltiples casos el esfuerzo de la donación por lo que la parte beneficiaria reconoce la satisfacción pero reconoce, que llegado el momento, devolverá según necesidad, lo aportado. “Los dones que no se devuelven siguen transformando en inferior a quien los aceptó, sobre todo cuando se recibieron sin ánimo de devolverlos” (Mauss, 1925:246). Se trata de una retirada del concepto de limosna impuesto en los años de la colonia por la burguesía fundamentalmente española, que no traspasó los límites de los propios colonos y que va más allá también del precepto musulmán de aportar parte de lo que ganas a los demás que lo necesiten. 153 Tabla 5.1. Precios en productos básicos de la cesta alimentaria. Mercado de Smara. (Campamentos de refugiados saharauis, junio de 2015) Fuente: Elaboración propia. Los precios y las cantidades aquí expresadas pueden variar según estocaje y cambio de la moneda. Abrir un comercio con lo que se puede se ha convertido en una práctica generalizada. Muchas de las pequeñas tiendas irrumpen en el mercado con nombres tan rimbombantes como Corte Inglés o Carrefour en un habitáculo de adobe de 6x6, con productos básicos y en otros casos con las mercancías que los familiares y amigos envían desde el exterior. Ejemplos como la venta de ropa de bebé de segunda mano o calzado o teléfonos móviles de segunda o tercera mano protagonizan un mercado puntual que en ocasiones prospera y genera estabilidad económica en el entorno familiar. Algunas medidas en este sentido son analizadas por los propios expertos saharauis con recomendaciones que propugnan recaudación fiscal y cobro de tasas, microcréditos con un bajo interés del 2,3%, subvenciones para la carne de camello, etc. (Salama Machnan, 2015). Quedan alejados de los conceptos tributarios precoloniales. Las alternativas económicas que proponen rehumanizar la economía, insuflando nuevos valores éticos a través del comercio justo, por ejemplo, de los microcréditos son tratadas por ONGs pero no se han consolidado. Desde el Congreso del Frente Polisario, en las reuniones de gobierno, en las conversaciones con los walis o gobernadores, las acciones apuestan por la reconstrucción del sistema económico en el Capítulo 5 - El mecanismo de la reciprocidad directa en general y a los donantes en particular que actúen con rapidez para enviar ayuda de urgencia para los refugiados saharauis estimada por el Programa Mundial de Alimentos (PAM) en 10 millones de dólares para evitar una catástrofe humanitaria sin precedentes”, según solicitaba el presidente de la MLRS, Yahya Buhobeini, en declaraciones recogidas por la agencia de noticias saharaui SPS. Para hacernos una idea de lo que supone poder acceder al mundo del mercado, invitamos a un amigo saharaui Malainín Paquito, que nos comprobara en el mes de junio de 2015, los siguientes precios en productos básicos de la cesta alimentaria. Son productos que una vez que se reparte la proporción básica, siempre escasa si la alternativa es la compra en el mercado, los precios son los siguientes: La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 256 No todos los que no conforman la familia son considerados como competidores. El concepto de familia en el refugio se entiende no como ghettos, en el concepto de urbe norteamericana, sino como facilitadores de la interrelación cívica. En este sentido, ha venido actuando de manera convergente con el gobierno de la RASD la cooperación al desarrollo y la ayuda humanitaria. Esto ha permitido el flujo de personas, ideas y bienes, con las limitaciones de la situación, conectando de manera estrecha los campamentos con el mundo que le rodea, como estrategia para frenar el aislamiento. Ha sido un proceso complejo con la consecuente transformación social. En un té entre amigos, escuchamos las vivencias que se sucedieron en el campus universitario madrileño, cuando los estudiantes universitarios saharauis de 1975 se postulaban contra el tribalismo para no retroceder y como fórmula para vencer como pueblo con fórmulas y estructuras más inclusivas. Era más que una postura acorde a la época que se vivía en Madrid de bullicio político, provocado por las expectativas del fin de la dictadura. Era una reflexión ya en la colonia de quienes pretendían la independencia y el fortalecimiento de un estado soberano. Se trataba, por parte de los saharauis, de conformar un proyecto político tras la ocupación de Marruecos rompiendo con el orden tribal. Su plena cristalización tiene lugar en el movimiento anticolonial e independentista, contribuyendo a ello de manera definitiva la guerra, el exilio y finalmente la experiencia estatal de la RASD. Los saharauis han conformado durante años una sociedad tribal que optó por la transformación por un proyecto político tras la ocupación por parte de Marruecos. La sociedad saharaui tradicionalmente se organizaba en torno a dos aspectos, por el parentesco y la actividad, y se dividía horizontal y verticalmente, en tribus y castas. “Los saharauis de procedencia árabe-bereber ya convertidos al Islam con carácter seminómada mantenían una estructura social tribalista. Algo similar a un sistema feudal con sus caballeros, vasallos y esclavos” (García López, 2005). En líneas generales, en cuanto a la filiación o estructura familiar, podemos entender el parentesco ubicado en un determinado contexto y el parentesco unilineal que aglutina generaciones. En el segundo caso, las dificultades de una economía nómada habían provocado durante siglos el poder de la familia extensa como conjunto de filias y fobias. Era imprescindible mantener las relaciones de grupo numeroso para las tareas diarias buscando recursos. Por otro lado, la unión por el prestigio común y los recursos sociales, dado fundamentalmente por la ocupación que desempeñaba la familia extensa. Es indudable que genera una responsabilidad y que ésta se mantiene de forma equilibrada porque si no, pueden darse deserciones que confluyen en los no parientes. 257 La delimitación geográfica colonial no modificó sino que consintió, sustancialmente, el orden tribal de este pueblo representado por las siguientes cabilas: (a) Cabilas de los arab. De carácter guerrero y combativo; (b) Cabilas de los chorfa. Descendientes de Mahoma por lo tanto, de origen religioso y actividades guerreras. Incluidos en esta cabila, los erguibat es la cabila más numerosa en el Sáhara. El líder del Polisario, Luali, pertenecía a esta tribu; (c) Cabilas Zuaia. Jurisconsultos estudiosos del Corán; (d) Cabilas Znaga. Establecidas bajo relaciones tributarias por haber sido vencidos en conflictos tribales; (e) Cabilas Malemin. Artesanos y conocidos por los españoles en la época colonial como majarreros; (f) Cabilas Teqna. Sin ser concretamente cabila en el más puro sentido si recoge a una zona de origen geográfico determinado, dominando la etnia bereber; (g) Cabila Iggawen. Poetas – Cantantes a los que se les paga por su participación en actos y celebraciones; (h) Cabila Abib. Esclavos negros; (i) Cabila Haratim. Libertos. Las descripciones de este sistema más cercano a nuestras estructuras medievales fueron descritas por Caro Baroja (1955) y ha servido con posterioridad para todos los análisis en las relaciones tribales saharauis (Aguirre, 2004; González Ferrín, 2000). La cabila está dividida en fracciones (o fahed) que a su vez se dividen en subfracciones, dependiendo genealógicamente de un antepasado común. Así todas las familias (o ahel) saben por el árbol genealógico del padre de la familia a que subfracción o fracción se pertenece y de ahí a la cabila de sus antepasados. La organización dependía no tanto de la distribución por riquezas sino por ocupaciones y roles. Cierto es que las diferentes ocupaciones generaban una mejor o peor situación económica con la consiguiente desigualdad y orden jerárquico. El honor, prestigio y dignidad son valores que defienden la línea alcanzada en la estratificación. La resistencia contra los invasores marroquís ha curtido la conciencia nacional saharaui y aparentemente relegado a un segundo plano esas distinciones que siempre jugaron en contra del interés general de la población (Camacho, 2011). Esta estructura social basada en un consenso distribuía las funciones sociales por su reconocimiento en distintos grupos. España respetó tal estratificación social reconociendo incluso la autoridad del cheij (Aguirre, 2004), tras ser elegido por su propia tribu. Durante el tiempo colonial, no se habían modificado y la Administración española reaccionaba tan sólo con aquellas situaciones que no eran asumibles, aunque bastaba con renombrar eufemísticamente pero sin entrar en disquisiciones profundas. Desde la época colonial se activó la conciencia identitaria en la construcción Capítulo 9 - El mecanismo de la cooperación por parentesco La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 258 de nuevas estructuras políticas saharauis centralizadas. La tarea no se retoma desde el gobierno central colonial sino que se afronta, desde grupos de distintos orígenes sociales y tribales. “La población asumía un orden social y político crecientemente centralizado, que iba relegando la tradicional segmentación tribal y el ejercicio difuso del poder político en el territorio aún representado por la Asamblea tribal” (Robles, Gimeno, Mahmud Awah y Laman, 2015.) “Toda la zona costera del Sáhara Occidental por este acercamiento a la explotación y su comercio potenciado con las Canarias acrecienta el sedentarismo en esta zona frente a las costumbres más tradicionales en el interior” (Gonzalez Ferrín, 2000). El factor de la sedentarización y urbanización en ese encuentro con la industrialización queda representado por la explotación, fundamentalmente, de los fosfatos. En este proceso hay dos líneas de desarrollo de la estructuración social. En primer lugar, el fortalecimiento de los vínculos sobre los bienes del territorio, que generaron un interés anticolonialista. En segundo lugar, la mejora de las condiciones de vida de los que se iban acercando al desarrollo urbano, con sus implícitas expectativas, “Si bien España no iba a avanzar en unos modelos políticos que no tenía en su propio Estado” (González Ferrín, 2000). En definitiva, podemos afirmar que estas tribus saharauis ya tenían su propio dialecto hassanía y su forma de nomadeo, a la llegada de los europeos en el siglo XV. Además de que durante años no fueron foco de atención de estos europeos hasta el siglo XIX ni se había generado la necesidad de gobierno centralizado ni por parte de la población saharaui ni de los países con los que mantenían relaciones. Esto dista de pensar que no tenían fórmulas de representación, justicia y gobernanza porque fueron utilizadas suficientemente, incluso en el periodo colonial. Cierto es que el aprendizaje y contacto con los modelos europeos reavivaron los modelos propios buscando fórmulas de reivindicación y de estructuración más actualizados. La movilidad social es una realidad desde hace años en la sociedad saharaui y las señales de visibilidad de pertenencia a una u otra tribu no son rígidas, ni se cumplen como antaño (es más incluso puede observarse un desprecio hacia alardeos y muestras de pertenencia a una tribu). De hecho, conocer la tribu a la que pertenece tu interlocutor saharaui, sólo se traslada en momentos de intimidad, porque se guarda el conocimiento con discreción ante el compromiso y la nueva organización social. Indudablemente la cultura tribal existe pero se transforma bajo la idea de conciencia nacional, por otros niveles de redes de preeminencia social en pos de un Estado nacional con la constitución de la RASD de forma global. El estado que se instaura en el exilio, el 27 de febrero de 1976, acoge a todos 259 los saharauis de heterogénea procedencia unidos en una causa común buscando en el retorno a su territorio fundamento para su supervivencia. Queda instaurado así en el nuevo orden político el valor familiar y no el valor clánico. Las batallas tribales han conformado notables capítulos de la historia en la zona. No se podía ceder a luchas tribales, y por ello, se transforma el eje de la organización social frente a la tribu, sin perder a la familia, núcleo fundamental de cohesión. Como primera consecuencia, la natalidad será potenciada con el fin de no exterminarse sino crecer con jóvenes generaciones. De tal manera que cada familia tiene de media tres o cuatro hijos en los primeros años como refugiados, a pesar de los elevados índices de mortalidad (que luego pudieron irse solucionando). Es evidente que un nuevo concepto de unidad familiar se empezó a gestar con roles adaptados a la nueva etapa. Quedaba atrás, pues, el poder de la cabila entendida como el gran grupo unido por lazos de parentesco (de línea paterna a partir de un hombre de gran prestigio o gran santo, como fundador). Tradicionalmente, el núcleo familiar saharaui no se entendía exclusivamente por el modelo familiar occidental, formado por el padre, la madre y los hijos. Si bien en los últimos tiempos se considera que ha existido una importante evolución y el concepto de familia extensa se ha visto sensiblemente reducido por motivos económicos, de autoridad o de espacio. El carácter nómada del pueblo saharaui concibe el hogar como un lugar abierto temporalmente al pariente que incluso, sin ser muy cercano, tiene distintas ocupaciones que realizar en un determinado lugar y decide quedarse. Es evidente que convivirá mientras tenga que quedarse, sin ninguna explicación, siempre y cuando respete el orden establecido en la familia. En definitiva, la pujanza del nacionalismo, que relegaba al pasado las estructuras de la tribu y fracción, potenció una aproximación al concepto de familia nuclear tipo occidental, considerándola como la célula fundamental de la sociedad, estimulando una alta tasa de natalidad como un arma básica para la supervivencia nacional. Sin llegar a los extremos occidentales de reducción al mínimo de la familia nuclear, la sociedad saharaui ha sufrido en el exilio una transformación aún no estudiada y de la que nos vamos haciendo eco en este trabajo. A partir de todos estos valores compartidos, que no han evitado empero las desigualdades sociales y las distintas maneras de acceder a los recursos, se ha generado una nueva ideología nacionalista de lucha y de pertenencia. “Lo tribal se difumina y pasa a tener un papel más relevante la familia y el hecho de poder extender las relaciones familiares y de amistad, como muestra el modo en que las remesas de dinero, las jubilaciones, las familias españolas o los fondos de cooperación mantienen a muchas de esas familias y mejoran su vida” (De Juan Canales, 2009:5-6). Capítulo 9 - El mecanismo de la cooperación por parentesco La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 260 Cada pareja recibía de la organización de los campos de refugiados una jaima para establecerse y unos pocos enseres y las relaciones matrimoniales experimentaron ante las nuevas circunstancias una transformación. La familia se convierte en unidad de solidaridad para el trabajo, el reparto de ocupaciones, de víveres. Se trata de una familia extensa y, si bien lo tribal no es bien aceptado, es el grupo familiar el que acoge en el refugio, en los territorios ocupados o en la diáspora, los compromisos sociales básicos como grupo. El Estado Saharaui desde su constitución transforma la estructura social tribal por la necesidad de unión ante la lucha y batalla única por la independencia a fórmulas de carácter más igualitario. Se convierte en el referente de los valores identitarios saharauis y necesita de la familia extensa para su difusión y mantenimiento. Son valores sociales individuales y de grupo que toda sociedad posee pero que en las circunstancias en las que la identidad es lo que une al haberles sido arrebatado el territorio se debe asegurar el sostenimiento. De los campamentos del desierto surgió una sociedad sin clases, ya que la propiedad individual era mínima, apenas lo que cada uno pudo salvar del desastre, y porque los escasos medios de producción que se fueron generando se pusieron totalmente al servicio de la comunidad. De no haberse producido esta carencia de medios, no se hubiera podido mantener un duro espíritu de resistencia y sacrificio durante tantos años, puesto que la preocupación por propios intereses hubiera desvirtuado el objetivo único de la libertad del territorio. Las relaciones en la búsqueda de soluciones de apoyo se fueron gestando implementando los hermanamientos en sustitución de los apadrinamientos. La base ideológica de los hermanamientos obtiene mayor repercusión en contextos de búsqueda de procedimientos de equidad, solidaridad y del movimiento cooperativo. Atrás quedaron muchas fórmulas de economía saharauis y coloniales para transformarse, por la supervivencia como refugiados, en absoluta dependencia del exterior y de la ayuda humanitaria. Soluciones como la del comercio al detalle y directo, desde cualquier construcción de adobe o ya sea con Mauritania, han abierto un camino de ocupación y de entrada de recursos entre la población. Aún no se han establecido políticas de recursos propios para gestionarlos de cara al exterior. Podrían ser aquellos que se encuentran en los territorios liberados en la frontera con la zona ocupada en los que podemos encontrar plantas medicinales, ganados o artesanía, que no deja de ser lo que consumen los propios saharauis y aunque algunas apuestas aportan calidad en el entendimiento de poder secar recursos, esto no se ha desarrollado. La apuesta por unir cultura, tradición, empleo y exportación aún está pendiente. Los saharauis que están fuera del Sáhara Occidental, ya sea en el refugio o en la diáspora, por razones de salud, económicas o familiares mantienen 261 interiorizado el hecho de ser saharaui, de pertenecer a una familia y a una causa común, lo que da al conflicto una dimensión de visibilidad fuerte, permanente e importante. En definitiva, la reunificación saharaui apostó por la unidad supratribal en detrimento de la organización tribal precolonial. Los discursos adquieren un tono más liberador y progresista. Esta revolución se ha ido asentando sin provocar una ruptura más compleja que la de la propia guerra sino que se ha respetado la etnicidad, la pluralidad étnica, su historia, sus orígenes, su cultura, su idiosincrasia, ya que podía haber generado otra guerra interna y con ello su aniquilación definitiva como pueblo. “En esta sociedad sin clases, una de las primeras preocupaciones fue proceder a la desaparición de viejas instituciones y situaciones; fue abolida la esclavitud, la institución del chej como jefe de una fracción, la calificación de majarreros y libertos” (Serrano Borrull, 1999; s.XX). En los últimos años, la estructura familiar ante las necesidades no cubiertas por la propia organización del Polisario tiende a agrandar los lazos de la familia. Desde la familia en cooperación se puede romper la dinámica de economía basada en la ayuda humanitaria porque con el reparto de roles aquellos que optan por el comercio o el trabajo en el exterior o en los proyectos de cooperación aportan a la familia, mientras que otros se encargan de sus mayores, de los pequeños, del ganado, de las tareas domésticas, de las responsabilidades comunitarias, etc. Es una lucha por no ser permanentemente subsidiados. La economía de lo imprescindible resulta compleja, sin embargo, en muchos casos. Este modelo de economía familiar no resulta suficiente y efectivo. Esta situación está siendo utilizada como protesta ante el gobierno del Frente Polisario por no cubrir, lo necesario. Esto forma parte de la crítica diaria y del debate político en todas las instituciones saharauis. Los jóvenes no tienen suficiente con el debate y buscan respuestas más arriesgadas que el Polisario, ante el temor permanente de desequilibrio interior, no va a darles con decisiones rompedoras como transformaciones de estructuras y personas y, en definitiva, de familias también. En los distintos congresos del Frente Polisario se aboga por la democratización, la participación y la actualización del sistema que demanda la juventud y amplios sectores sociales que desean cambios más radicales, que considera beneficiosos para el sostenimiento interior y la lucha exterior. Algunos siguen apostando por algunas estructuras saharauis del pasado como las asambleas que podrían ser incorporadas a la organización actual. 9.4. El mecanismo de la cooperación por parentesco entre saharauis: género, matrilocalidad y matrimonio Hemos avanzado anteriormente la vertebración del sistema de supervivencia anclado en el rol de la mujer saharaui, con repercusión clara tanto en la estructura familiar como en la social de los Capítulo 9 - El mecanismo de la cooperación por parentesco La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 262 9.4.1. Género y equidad en el refugio. Del primer periodo tras la invasión marroquí, es necesario recordar los niveles de formación de las mujeres que protagonizaron la construcción del refugio. El analfabetismo en los tiempos coloniales está contabilizado y sorprende el dato tan elevado y sin políticas de formación innovadoras en ese sentido que ya ha sido tratado en el capítulo educativo. Queda reflejado en la hemeroteca, que se continuaron desde el gobierno colonial, todas las acciones para fomentar los valores en la mujer como eran la perpetuación de la especie y costumbres desde el entorno doméstico y su participación comunitaria. Eran los mismos valores impuestos que para todo el Estado español. Desde ese parapeto social sí podían observar cómo los hombres iban, cada vez más, aproximándose a nuevas corrientes y formas sobrevenidas por la colonización y por la evolución de los tiempos. Situación a la que parecía solo podían disfrutar las mujeres en cuanto se mejorase la calidad de vida en general y las aportaciones que cada hombre trajese a la casa. Resulta necesario reflejar los informes emitidos en la época colonial por Concha Mateos, la responsable entonces de la Sección Femenina en el territorio. Son valoraciones sobre el modelo de mujer saharaui realizado desde la perspectiva de la Sección Femenina: “parece ser el del ángel del hogar, éste define a la mujer respecto al ámbito familiar en tanto que madre de sus hijos y esposa de su marido”. Para que este modelo pudiese resultar efectivo hacía falta habilitar una serie de espacios e instituciones sociales que no se daban en la sociedad saharaui. Un ejemplo sería el de las casas, espacio definitorio de las actividades femeninas, las cuales no eran habituales en el campamentos. Por ello, vamos a detenernos ahora en este aspecto, por la importancia que posee la perspectiva de género para comprender la cohesión social y sus consecuencias en los mecanismos de la cooperación. Desde 1976 hasta nuestros días las propuestas de género que se han ido configurando son muy diversas. Hasta el año 1991 podemos decir que fue un periodo de levantamiento constante, de empoderamiento y de superación de la adversidad. Con el alto el fuego, la sociedad saharaui refugiada inicia un periodo de asentamiento y acercamiento a las nuevas realidades desde los roles que se venían desempeñando para intentar manejarse en la equidad. En los últimos años, la crisis económica internacional, la intifada en el Sáhara Occidental y su repercusión en el hartazgo, ha generado una tercera época aún por vislumbrar. La mujer saharaui por tradición y por efecto directo de las exigencias inherentes a una lucha por la independencia en pleno siglo XXI, adquirió una responsabilidad que mediante fórmulas de cooperación, consiguió convertirlas en modelo de gestión ejemplar. 263 territorio antes de su conversión en provincia. El gobierno colonial se encargó de construir algunas viviendas en las ciudades más importantes para la población saharaui. En varios informes podemos leer referencias al hecho, por ejemplo: “se van aclimatando a vivir en casas que les construye el Gobierno”. Al definir a las mujeres saharauis como infantilizadas y oprimidas, simultaneamente definen la necesidad de que alguien las eduque y libere, y ahí se inserta la labor de la organización falangista. “Podemos ver como ligan su labor al concepto de entrega, es la entrega de las falangistas la que permitirá la liberación de las saharauis y esto se refleja bien en su discurso público.” Si bien no existe continuidad entre la Sección Femenina y la UNMS (Unión Nacional de Mujeres Saharauis), sí que es cierto que muchas de las mujeres que participaron en la organización aprendieron a manejarse en la esfera pública y formaron posteriormente parte de los cuadros y de la organización nacionalista saharaui. “La organización falangista organizaba varios tipos de actividades para las mujeres saharauis. Cursos de promoción para mujeres adultas, cátedras ambulantes (una especie de escuelas temporales) para las zonas menos accesibles, excursiones a albergues en la península en verano y un internado en Aaiún con una capacidad que se fue aumentando con el tiempo. Estas actividades empezaron en 1964 y, a medida que iba pasando el tiempo fueron llegando a más población pudiendo darse casos de niñas formadas totalmente en esta institución, creciendo en el internado y participando posteriormente de las demás actividades dirigidas a las mayores, incluso una, llegó a la universidad (Bengochea, 2012) En una carta del periodista Bartolomé Mostaza, a Pilar Primo de Rivera, remarcando el papel activo que debería tener la Sección Femenina, manifiesta lo siguiente: “insisto en que si el Sáhara llega a incorporarse plenamente como provincia española, será solamente si prevalecen los criterios de Concha Mateos y los médicos y maestros que prestan allí servicio y conviven con pleno sentido humano con la población indígena. Los que van sólo por los fosfatos o por los minerales, a esos, creo que hay que tenerles a raya, porque, si no, darán pretexto para que el pequeño número de separatistas que hay en el territorio acudan a la ONU y todo se nos venga abajo” Podríamos afirmar que, a través de la participación en el proceso colonial, la Sección Femenina se dotará de herramientas para empoderar a sus militantes (Bengoechea, 2012). El conocimiento de otras formas de hacer y vivir generaron en la mujer saharaui dos procesos de lucha que se materializaron en la organización y gestión de los campamentos: la lucha patriarcal y la lucha colonial. Ya nada iba a ser como antes. Mujeres del interior, de las ciudades sobresalientes Capítulo 9 - El mecanismo de la cooperación por parentesco La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 264 en las organizaciones franquistas, iniciaron las semillas de organizaciones fuertes cohesionadas y de revolución, como luego sería la UNMS. Quedan cercanas las luchas de liberación anticoloniales en otros países como Argelia, con quiénes se mantienen relaciones profundas. Las mujeres tuvieron un papel predominante desde el punto de vista profesional como doctoras, enfermeras, conductoras o administrativas o en la resistencia desde la clandestinidad haciendo acopio de víveres, donaciones, buscando escondites o directamente en el frente de batalla. La consecuencia una vez finalizado el conflicto, en cuanto a la emancipación femenina, no está en relación con el esfuerzo de las mujeres en el periodo de contienda. La guerra civil española es un ejemplo indiscutible de erradicación de los roles de poder desde 1939. Tras una convulsión se produjo un retroceso condenando a la sumisión como forma de agradecimiento, poco racional. A pesar de ello, algunas consecuencias siempre podemos decir que no tienen marcha atrás, al menos, haber conocido la liberación de políticas opresivas y discriminatorias. La mujer en contextos de guerra o de conflictos establece actitudes y mecanismos diferentes relacionados con la superación de la discriminación. Más interesante aún si la sociedad de la que se parte tiene dificultades de muy distinta índole para superar contextos excluyentes para la mujer. En España, somos testigos de muy diferentes experiencias relacionadas con nuestra guerra civil. Con la recuperación de la memoria histórica, por ejemplo, la de “mujeres del 36” que, con casi noventa años las mismas protagonistas recorriesen institutos y centros de adultos venciendo al olvido y reivindicando la reconciliación desde la recuperación de la memoria histórica. Conviene analizar los aportes que pueden realizar las mujeres a los procesos de democratización a partir de la formación y de la participación sobre todo si, como en la sociedad saharaui, goza de un peso asignado tradicionalmente. Curiosamente, destaca la escasa presencia en los análisis académicos de la perspectiva de género en el entorno saharaui a pesar de su ruptura con los estereotipos creados. Tras una guerra que afecta a todos los sectores una sociedad no es la misma. Para empezar hay que hacer frente a la desorganización extrema. Es más, algunas consecuencias formarán parte inherentes a dicha sociedad. La lucha armada dejó a su suerte a las mujeres saharauis y fueron ellas las que comenzaron a levantar esta sociedad, gracias a una esmerada organización desde el primer momento, que incluyó elementos tan significativos como las ya estudiadas tarbías. En esta situación, se gozaba de la ventaja de tener un terreno propio, donde actuaban sus fuerzas combatientes, y de otro situado en Argelia donde se encontraban sus bases de aprovisionamiento, de recuperación y de descanso, así como una gran parte de la población civil. Los miles de hombres en la 265 “El Corán se dirige sin discriminaciones a ambos sexos y reconoce a las mujeres derechos civiles, políticos, económicos y sociales. ¿Por qué se produce entonces una involución de la mujer musulmana en la sociedad real respecto a los derechos expresados en el Corán? Fundamentalmente por dos motivos; la superposición de las costumbres regionales atribuyéndolas erróneamente al islam o la interpretación del Islam por hombres de cultura misógina”. zona de batalla y las mujeres en las bases de aprovisionamiento configuran el marco cooperativo de la confrontación con Marruecos. En una primera visión queda constancia de la mayor visibilidad de la mujer saharaui en su nueva ocupación, mucho mayor a la que estaba acostumbrada. Aunque existen casos de milicianas, mayoritariamente las mujeres se mantuvieron en el levantamiento de los campos. Indudablemente, en los primeros momentos nadie imaginaba la cronificación del conflicto y la continuidad de los nuevos roles que se iban desempeñando. A las dificultades primeras se fueron añadiendo los retornados del conflicto en situaciones de discapacidad (leve o severa), las pérdidas humanas (los mártires), los hombres movilizados permanentemente, elementos que fueron conformando aún más el empoderamiento y la fortaleza de la nueva estructura social. La religión común nunca fue un obstáculo para las acciones que se habían iniciado sino que se insertaba perfectamente en su concepto de religión no discriminatoria de sexos y no como interpretaciones culturales humanas que no recogen el espríritu universal. Según se recoge en la página web de la Asociación de las mujeres saharauis en España (AMSE): Caratini (2006) ha estudiado en los campamentos cómo un proyecto sociopolítico como el allí defendido por el Polisario, en el que se niega la prevalencia de la tribu, tuvo como consecuencia la trascendencia de la pertenencia étnica y el afianzamiento de la matrilocalidad que duraría durante los primeros años de matrimonio o al menos, hasta la llegada del primer hijo. Al darse un número elevado de divorcios esta práctica ha cogido más fuerza. Más aún, si tenemos en cuenta que la práctica del matrimonio entre primos, por pertenencia y afianzamiento de la tribu, ya ha perdido trascendencia por lo que urge más la protección de mantener la mujer, bajo el control de su linaje. A pesar de darse circunstancias tan complicadas como el no poder coincidir suegra y yerno según las costumbres tradicionales. Al vivir en el mismo entorno de escasos metros cuadrados, la actitud de esquivar el encuentro entre suegra y yerno, se convierte en una acción permanente que parece no ser hándicap para que se desarrolle la convivencia equilibrada. Entendemos el término matrilocalidad en el entorno saharaui como la residencia de la nueva pareja junto a la jaima de la madre de la esposa y las hermanas o en su entorno, ya que la autoridad Capítulo 9 - El mecanismo de la cooperación por parentesco La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 272 animadores según la opción y opinión que se mantenga. Las cantidades de dinero de las que podemos hablar para reunir como costes necesarios pueden resultar mínimas para otros contextos como tres, cuatro o cinco mil euros pero es que estamos hablando de unos campamentos de refugiados donde las carencias de todo, es lo cotidiano. El Estado que no posee un sistema redistributivo e impositivo estructurado, lo único que puede es intentar limitar acciones que puedan ser ruinosas a su entender por los ciudadanos por lo demás son las familias las que cooperan en estos eventos que de alguna manera marcan también la posición de estabilidad del grupo familiar. En los primeros momentos de los campamentos, los enseres básicos incluída la jaima se repartían como donación para la recién creada pareja. Era todo lo que se poseía. En estos momentos, las necesidades parecen ser diferentes. Los tradicionales matrimonios de conveniencia que antiguamente resultaban tan frecuentes sí que están prácticamente descartados de las costumbres actuales. Ello no es óbice para que se establezcan las expectativas económicas reconociendo las desigualdades sociales que esto genera. Ante esto ya hemos tratado anteriormente que la cronificación refugiada provoca que el Estado quede abrumado por la situación y que no pueda reaccionar ante una Hacienda a todas luces insuficiente. Se le exige establezca ya cargos impositivos mientras la inflación va generando todos los sinsabores para las familias y que ante el rito matrimonial como en otros eventos en los que la familia coopera, recurren a las fórmulas de entrada de dinero que se ha ido estableciendo en estos años. Dista mucho la familia que depende de un asalariado de una ONG, de un militar pensionista, de comerciantes… La vida cotidiana se va resituando en función de la supervivencia económica. Hay que constatar la juventud de la casada, que si bien en generaciones anteriores se daba, en la actualidad, el emparejamiento primero, se hace de forma más tardía. En la época colonial y precolonial lo usual era la práctica del matrimonio precoz arreglado por la familia entre miembros de la propia tribu, normalmente, y el posterior engorde de la niña previo al casamiento para estar hermosa bebiendo leche, proceso denominado gavage. Las mujeres se casaban antes de la primera menstruación siendo niñas. Lo importante es que supiera cuidar la casa, no importaba si todavía no era adulta. Las costumbres de engorde las mantendrán mujeres actualmente para acercarse a los patrones de belleza determinados por la blancura de la piel y la gordura de abdomen y nalgas. Estos ideales de belleza son cuestionados desde el punto de vista de la salud. Otras como las relacionadas con el engorde con los consiguientes tratamientos propios de animales han causado destrozos personales importantes. Las costumbres relacionadas con la belleza y la cosmética natural son vistas con curiosidad por los occidentales que visitan por recibir a los invitados en múltiples ocasiones con una mascarilla 273 espesa sobre el rostro en tono grisáceo o frotada con el tejido de nila, tan valorado por los saharauis o con la disposición y amabilidad saharaui característica para realizar tatuajes de henna. Estos actos se convierten en momentos de socialización y de afianzamiento de redes íntimas. “El cuerpo es el recinto objetivo del ego” (Le Breton, 2002). La piel más clara es uno de los rasgos más apreciados entre los saharauis. Esta es una de las razones por las que las mujeres saharauis salen de la casa con guantes de lana, bufandas entorno a las mejillas y al mentón y lentes grandes para evitar la exposición al sol. En el inconsciente colectivo además de las circunstancias que rodean el rito matrimonial, el ideal de belleza globalizado va haciéndose notar si bien, aún están muy marcado los estereotipos marcadamente saharauis. “La sociedad de consumo actual crea, entre otras, la mercancía signo: cuerpo” (De Castro, 2007). “Como fenómeno subjetivo, se trata de una estética que individualiza, pero que a la vez se construye para la mirada del otro”(Schwarz, P. 2012). Gran parte del mantenimiento de esta información tradicional se basa en la transmisión básicamente oral de las costumbres y valores de la identidad saharaui. De ahí la necesidad como herramienta básica de transmisión de la narrativa. Si bien, la poesía está más relacionada con los sentimientos y con la lucha de liberación, los cuentos con innumerables proverbios fundamentan conversaciones ante un té con todo su tiempo para mantener los sabores y repetida costumbre por tres veces en diferentes sensaciones de amargo, dulce y suave. La poesía de improvisación ha sido un arte estimado y con importantes aportaciones que hacen las delicias de jóvenes y mayores. Contar historias y contarlas bien tiene un prestigio en la comunidad. En muchos discursos, transacciones, galanteos, etc. se recurre a las historias como justificación de la norma y de la buena conducta. La figura retórica de la personificación atribuyendo a animales y sus intervenciones el protagonismo del cuento es frecuente. El más conocido es el shertat con su permanente enseñanza de lo que no se debe hacer. Los cuentos en la sociedad saharaui se han transmitido durante años de manera oral y en familia, fundamentalmente de abuelos a nietos. Sin embargo, en esta cultura apenas se puede encontrar nada escrito. Los conocimientos sobre la vida matrimonial y las circunstancias, roles y demás, encuentran hueco si no directamente sí en dichos cuentos o en historias y proverbios. Capítulo 9 - El mecanismo de la cooperación por parentesco La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 274 9.5. Conclusiones “Todas las sociedades humanas generan familias, a través de reglas de intercambio y, mediante éstas, se regenera o reproduce la propia sociedad” (Gomez, 2011). La familia, como grupo da cobertura a las necesidades básicas afectivas y materiales de todo orden. Cuando un miembro de la familia tiene dificultades personales o sociales, toda la familia se ve implicada. De ahí la importancia del trabajo familiar, de tal forma que no se trata sólo de eliminar las dificultades del individuo, sino de corregir, restaurar y reforzar las capacidades familiares para modificar las dificultades de sus miembros. “La cooperación puede surgir más fácilmente entre individuos estrechamente relacionados” (Nowak, 2012, pXX). Tal y como se refleja en el contexto saharaui, para sobrevivir es muy potente la cooperación mediante el mecanismo de selección de grupo (selección), pero las relaciones de parentesco adquieren una dimensión diferente que dan coherencia a la convivencia. Las fórmulas inclusivas funcionan, pero no siempre en el mismo grado, como origen del comportamiento social avanzado. La reproducción para pervivir es tarea básica, más aún en un entorno en que hacen falta más miembros para mantenerse en el conflicto. Las altas tasas de natalidad han reforzado y creado estructuras de seguridad a las mujeres para mantener un rol de empoderamiento básico que compusieron en la guerra. Sus asentamientos basados en la matrilocalidad son redes, preferentemente, familiares de cooperación. Reconocemos que la situación de emergencia distorsiona comportamientos, pero la importancia de la familia, en cualquier forma de actuación social, es evidente en el contexto refugiado saharaui. Esta estructura familiar responde a un conjunto invisible de demandas funcionales que organizan los modos en que interactúan los miembros de la familia. En el comportamiento social humano la relación de familiaridad es un hecho que ante la emergencia se difumina, aunque no deja de ser trascendente,para la supervivencia. Se sostiene que la disposición a confiar en los demás está en el origen de la actitud típicamente nómada para establecer relaciones sociales con desconocidos, que se expresa en la fortaleza de sus relaciones de vecindad, amistad y asociatividad. Ello no resta fortaleza a las relaciones entre conocidos, cuyo fundamento se encuentra en el espacio de las relaciones familiares que delimita el espacio de sociabilidad propio de la sociedad saharaui. La tradicional sociedad saharaui tribalista pasó en las circunstancias de refugiados a un nuevo concepto de familiaridad. Los vínculos de la familiaridad en el contexto saharaui refugiado están frecuentemente alterados y responden a situaciones de hermandad que generan toda una relación de cooperación. Sirvan de 275 ejemplo las relaciones que se establecen con las mujeres que amamantan a quienes no son sus hijos (las conocidas como madres de leche). Su relación no es como la de la nodriza tradicional sino que, entran en relación familiar tanto los implicados directamente como sus familiares próximos. Otro ejemplo se da en las relaciones con las familias de acogida de España, a las que se puede denominar “padre” o “madre”. Recordamos cómo un padre de uno de los niños acogidos por la doctoranda pasaba a presentarle a su familia como la “madre de mi hijo”. En el cuaderno de campo, aparece anotada la palabra “postizo” como adjetivo añadido a padre, madre y hermanos de familias de acogida de los veranos. Existe en los campamentos una rica experiencia en organizaciones familiares y de desarrollo comunitario, con caracteres que les han permitido percibir a través del tiempo y a pesar de la dureza de situaciones que han soportado. Esos caracteres son, entre otros, la homogeneidad de meta política, étnica y cultural, el trabajo en común, la ayuda mutua y el empleo de tecnologías vernáculas. El hecho de haber mantenido la participación de estas familias en redes familiares, de amistad y de trabajo, permitió perpetuar la participación en numerosas ceremonias de carácter estrictamente familiar y en otras que trascienden los límites estrictos de la parentela. Esto se observa en la costumbre que tienen las familias de reunirse. Las reuniones más extraordinarias, como el matrimonio que acabamos de describir, resultan un espacio privilegiado pues ahí se comparte y transmite información relevante para todos los presentes. Algunos de los miembros aparecen como los concentradores de la información y en torno a estas personas se reúnen los demás, contribuyendo de esta manera a la conformación de liderazgos y lealtades. Además, dichas reuniones sirven como una oportunidad para continuar reforzando el ideal de la continuidad de la gran familia solidaria. En ellas se transmite información sobre la situación y las problemáticas que enfrentan los parientes. Y, lo más importante, ahí mismo se construyen, se planean y se toman decisiones que buscan resolver la situación de aquellos miembros de la parentela que enfrentan alguna necesidad o algún problema en particular. Además, sirven para que entre los miembros se transmitan valores y lo más importante: información valiosa para el bienestar de las familias. Las familias saharauis difieren según sus características culturales, ecológicas, históricas, pero todas se caracterizan por tener escasez de recursos (basados en la ayuda humanitaria o en recompensas de algún miembro familiar). Las necesidades familiares son atendidas por instituciones y organizaciones que no pueden responder a todas las demandas básicas. Ha sido necesaria, desde Capítulo 9 - El mecanismo de la cooperación por parentesco La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 276 los primeros momentos, la cooperación de la familia para dar el salto hacia la madurez, teniendo en cuenta la situación extrema del proyecto en común que consiste en casarse sin un futuro halagüeño para el hogar incluidos los hijos que se prevén. En los tiempos que estudiamos tras el conflicto, el matrimonio era señal de compromiso común y de procreación y cuidado de los hijos. En estos momentos, el matrimonio se ha convertido en una muestra por parte del hombre saharaui de que va a poder garantizar esa estabilidad económica, o al menos, para garantizar que vale aquello a lo que no llega la ayuda humanitaria. De ahí que se considere la necesidad de un ajuar más completo del que usaron sus padres o abuelos, alguna construcción más, garante de seguridad e intimidad, algunos muebles que superan el tradicional baúl donde todo cabía (y así podemos ir estirando hasta banquetes, coros, vestidos, etc.). La grabación de horas en vídeo del evento, sin cortes, después es visto y seguido por cientos de saharauis que no pueden asistir a los actos de ceremonia, siendo un documento claro de confianza en la pervivencia mediante acción de reproducción y como fortaleza de identidad cultural. En definitiva, la familia dentro de la comunidad refugiada en la situación actual establece permanentes acciones cooperadoras que provocan un equilibrio ecológico mediante un intercambio ininterrumpido de funciones. Las funciones del sistema familiar deben satisfacer las necesidades de la familia, sin descuidar las necesidades de la sociedad para que la familia sea realmente parte de la estructura. PARTE III ESTUDIO EMPÍRICO SOBRE COOPERACIÓN ENTRE SAHARAUIS Un análisis de la conducta cooperativa entre refugiados saharauis 10. 1. Altruismo como cooperación superior. Es evidente que el altruismo constituye una realidad y que en nuestro mundo siempre hay alguien diespuesto a ayudar a otro a cruzar la calle si no ve o a levantarnos si nos caemos (y esto se produce tanto entre parientes como entre desconocidos). Es necesario saber cómo conjugar estas realidades con otros mundos competitivos y qué fórmulas encontramos para predominar como cooperadores. Algunos investigadores han desafiado la idea del parentesco como condición sine qua non para la evolución del altruismo. Martin Nowak ha defendido una postura más general e incluyente, ya que considera el parentesco pero no excluye otros mecanismos y relaciones influyentes ¿Qué conduce a un individuo a poner en riesgo su propia vida para proteger y beneficiar a otros miembros de su misma especie? La necesidad básica de alimentación es un claro ejemplo de elemento que provoca conductas altruistas. No es exclusivo de la especie humana y lo encontramos en simios, pero también en murciélagos y hormigas. La alimentación está unida a la supervivencia y cohesionarse por el alimento es una estrategia repetida en distintas especies animales. Entre los humanos, compartir la comida se considera un importante elemento de cohesión social y una estrategia decisiva para sobrevivir ya no sólo en el pasado sino probablemente en la actualidad. Los humanos tendemos a crear fórmulas cooperativas, a partir de los alimentos, más aún en situación extrema como es el caso que nos ocupa. En un sentido biológico supone un coste para el benefactor, dado que disminuye su aptitud biológica o fitness. Se trata de descubrir las paradojas de la búsqueda de la supervivencia manteniendo patrones altruistas en la naturaleza, aun poniendo en riesgo su propia vida para proteger y beneficiar. Como ha señalado Penner (2005), mientras que los psicólogos sociales definen el altruismo en términos de motivación, los teóricos evolucionistas lo definen en términos de consecuencias. Los CAPÍTULO 10 La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 280 antropólogos, junto con los biólogos evolutivos, los ecólogos del comportamiento y los economistas, han tratado de explicar los mecanismos que han podido favorecer los comportamientos altruistas. Sin embargo, de forma natural, el ser humano tiende a ser cooperador y altruista (aunque los motivos que puedan subyacer a este comportamiento sean, en ocasiones, egoístas). Es posible considerar que el altruismo y la reciprocidad en los seres humanos son algo diferentes a nivel cualitativo de los observados en otros seres vivos. La biología evolutiva contemporánea no se queda indiferente ante esta paradoja. A lo largo de la tesis hemos citado a investigadores que han realizado simulaciones o experimentos para comprender mejor las acciones altruistas. Retomando la lectura de Supercooperadores, consideramos que sus planteamientos enriquecen sustancialmente el vacío que nos dejaba Dawkins, para quien todo se explica por genes egoístas. Nos hemos adentrado en una situación extrema, como son los campos de refugiados, y observando el mundo de relaciones sociales intentamos aplicar lo que nos dice la ciencia. El Dilema del Prisionero puede ser una opción perversa o descubridora de nuevas luces ante la complejidad del ser humano. Seguir los cinco caminos convertidos en mecanismos para la cooperación (frente a la competencia como senda excluyente) es una “apuesta” de esta tesis. Esos caminos o líneas ya los conocemos: (a) la reciprocidad directa, (b) la reciprocidad indirecta, (c) la selección espacial, (d) la selección grupal y (e) la selección por parentesco. Estos mecanismos de la cooperación permiten que la estrategia vital fundamental no sea precisamente la competencia. Los seres humanos son los supercooperadores de este mundo. De esta manera, existe una alternativa para no ser eliminado por los de mayor aptitud. Desde nuestra investigación empírica queremos acceder al reconocimiento de realidades extremas, de cohesión y muestras de la acción cooperativa teniendo en cuenta la relación de (parentesco o no) en los campos de refugiados saharauis. 10.2. Método En este apartado explicamos propiamente el proceso de la investigación empírica que se desarrolló, con sus objetivos, diseño y metodología bajo la denominación de: “Cooperación entre refugiados saharauis”. Se sustenta epistemológicamente en el paradigma interpretativo de investigación que busca describir, comprender e interpretar la realidad en profundidad. Dicha interpretación de la realidad, considera un contexto y tiempo determinado y es de tipo descriptivo comparativo por comparar en función del género y/o la edad: saber leer, formación en el extranjero, hablar español y tener algún cargo de 281 10.2.1. Objetivos de la investigación El objetivo general de esta investigación fue estudiar algunos aspectos propios de la educación y la cooperación en el entorno refugiado saharaui que han favorecido la supervivencia en un entorno hostil, con recursos muy limitados. Para ello, planteamos una parte de investigación cualitativa (ya expuesta) y una cuantitativa que está fundamentada en el cuestionario que se adjunta (véase Anexo final). El objetivo específico de esta investigación empírica consiste en la obtención de datos reales acerca de conductas de cooperación altruistas considerando la relación de parentesco y la proximidad emocional así como el beneficio y el coste asociadas a las mismas. Con estos datos se intentaba ver hasta qué punto se sostiene la conocida Regla de Hamilton. Por otra parte, también se quiso obtener información sobre algunas variables sociodemográficas de la población saharaui. Tratamos de reconocer e identificar situaciones relacionadas con la cohesión social y con la situación extrema en los campos de refugiados. 10.2.2. Participantes Participaron en el estudio 495 residentes saharauis en los campamentos de refugiados en la zona de Tinduf (Argelia), nacidos ya en el refugio (los más jóvenes) o en el Sáhara Occidental (los mayores). Del total había 218 mujeres y 275 hombres (véase Fig. 10.1). Se empleó un muestreo estratificado por wilayas proporcional al tamaño de las mismas y que relacionamos a continuación: Dajla (8.5%), Bojador (10.2%), Auserd (22.8%), Smara (28.5%) y El Aaiún (30%). responsabilidad. Se ha sistematizado el estudio a través de descripciones y registros rigurosos, que luego en virtud de los antecedentes y hallazgos encontrados, nos ha permitido la posterior toma de decisiones y propuestas de mejora. Capítulo 10 - Un análisis de la conducta cooperativa entre refugiados saharauis Fig. 10.1 Distribución por sexo y edad de la muestra. La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 288 f) ¿Habla español? Con objeto de saber si existía una relación entre el conocimiento de la lengua española y ser hombre o mujer, se realizó un análisis descriptivo que queda reflejado en la tabla de contingencia (véase tabla 10.7) cuyo resultado x2 (1)=0.680, p > 0.05 nos indica que la relación no es significativa. De forma indistinta la lengua española es un vehículo de comunicación utilizado desde la época colonial y que se ha mantenido en la comunidad refugiada a pesar del escaso reconocimiento por parte de ls instituciones españolas encargadas del reforzamiento del español en el mundo. Pretendimos profundizar en cuanto a establecer la relación entre la participación en la guerra y saber español (véase Fig. 10.9) y hemos obtenido los resultados que se observan que nos indican que no es criterio diferenciador. Por el contrario, al establecer la relación entre saber leer y saber español sí hemos podido comprobar que los saharauis encuestados que conocen el español podemos decir, saben leer y escribir. Las dificultades de la alfabetización escrita utilizando el árabe clásico es un hándicap para una población que utiliza un dialecto oral como es hassanía. Puede estar influenciado también por las campañas de alfabetización en español llevadas a cabo permanentemente no solo por los cooperantes españoles sino cubanos o venezolanos, por ejemplo y las estancias prolongadas de los niños y niñas de Vacaciones en Paz. Hemos planteado también la relación entre la formación en el extranjero y saber español. En este sentido los resultados (véase Fig. 10.10) nos reflejan que ser como mínimo bilingüe y en este caso, el conocimiento del español ha facilitado poder realizar estudios en los paises donantes mayoritariamente con el español como lengua oficial. Hemos tratado de conocer la relación entre saber español y ser hombre o mujer (an)alfabetizado (véase Tabla 10.8). Los resultados, como hemos podido comprobar, han corroborado los obtenidos Fig. 10.7. Distribución de frecuencias según formación en el exterior y participación en la guerra. 289 Capítulo 10 - Un análisis de la conducta cooperativa entre refugiados saharauis Tabla 10.7 Tabla de contingencia entre sexo y hablar español. x2 (1) = 0.680, p > 0.05 Fig. 10.8. Distribución de frecuencias según saber español y sexo. Fig. 10.9. Distribución de frecuencias según saber español y participación en la guerra. Fig. 10.10. Distribución de frecuencias según saber español y formación en el exterior. Fig. 10.11. Distribución por saber leer y saber español. Tabla 10.8. Relación entre saber leer, sexo y saber español. en la línea de investigación llegando incluso al 100% de los hombres que saben español y saben leer y escribir y en la misma situación, las mujeres, obtenemos el 90%. La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 290 g) ¿Tiene cargo de responsabilidad en la Comunidad? Con objeto de saber si existía una relación entre cargo de responsabilidad, sexo y edad hemos distribuido la poblacion en dos franjas de edad, de más de cuarenta años y de menos de cuarenta años. Entendiendo que los de cuarenta años y menores han nacido ya como refugiados. Los resultados de la distribución de cargos por franja de edad se observa (véase Fig. 10.12) el mismo número de hombres y mujeres mayores de cuarenta años. De la misma manera que podemos comprobar como aumenta las responsabilidades comunitarias en las mujeres en la franja de edad de menos de cuarenta años. En la muestra un total de 281 encuestados tienen cargo de responsabilidad, de los cuales 178 son mujeres y 103 son hombres. El 53.73% de los cargos encuestados son menores de 40 años y el 46.33% de los cargos son mayores de 40 años. Por otra parte, destacar que dentro del total de cargos el 40.2% son mujeres menores de 40 años frente al 13.52% de hombres menores de 40 años. El análisis de una asociación entre variables no permitió encontrar una relación estadísticamente significativa entre género, edad y cargo ocupado (véase Tabla 10.9). Consideramos como relevante el número de mujeres jóvenes con cargos comunitarios. Esta situación, que ya habíamos constatado en los propios campamentos, se ha corroborado con los datos. En la tabla de contingencia que relaciona cargo, sexo y edad corroboramos como resultado: x2 (1)= 15.158, p < 0.0001 por lo que encontramos una relación significativa entre ser mujer menor de cuarenta años y tener cargo (véase Tabla 10.9). La población masculina menor de cuarenta años interpretamos parece que está más implicada en la búsqueda de trabajos remunerados que garanticen la estabilidad del núcleo familiar aunque es una línea de investigación que no hemos continuado. Hacemos notar que estos cargos de responsabilidad son puestos en su mayoría sin retribución alguna y con una gran carga de compromiso en la organización social. Hemos echado en falta que el dato no da información sobre el grado de responsabilidad y competencia. Probablemente al ascender en la relevancia del cargo aumenta el número de hombres y disminuye el de mujeres. Podemos decir, en definitiva, que las mujeres han retomado el papel organizativo de base en los campamentos de refugiados saharauis. Sin embargo, sería necesario llevar a cabo estudios adicionales para confirmarlo (lo cual dejamos reflejado como futura hipótesis de trabajo). Los cargos en la comunidad permiten a las mujeres en líneas generales la conciliación familiar aunque es línea por investigar. 291 Capítulo 10 - Un análisis de la conducta cooperativa entre refugiados saharauis Hemos querido relacionar la participación en la guerra con desempeñar un cargo actualmente y hemos podido comprobar que existe una relación significativa entre participar en la guerra y no tener cargo en la actualidad (véase Fig. 10.14) Entendemos que la edad, los problemas de salud y la incorporación notoria de las mujeres a los cargos disminuyen las posibilidades actuales de los excombatientes al acceso a los cargos comunitarios. Continuando con nuestra investigación hemos pretendido reconocer la relación entre saber español y el acceso a los cargos quedando demostrado que no existe relación significativa entre ellas (véase Fig. 10.13) mientras que cuando hemos propuesto la relación entre cargo y formación en el exterior sí se establece una relación significativa que mostramos en la tabla de contingencia x2 (1)=8.254 p < 0.00040 (ver Tabla 10.10). Se vuelve por tanto a la apuesta generalizada por la formación y en este caso se dan las dos opciones por tener un cargo tienes una opción a mejorar la formación y a la inversa como has tenido formación repercute en la comunidad con el compromiso con un cargo. La relación que cuadra los resultados que en este apartado encontramos se da entre saber leer y desempeñar un cargo. No es sorpresa si comprobamos que mayoritariamente los que desempeñan un cargo saben leer y escribir (véase Fig. 10.17 ) Para finalizar hemos considerado relacionar la formación en el exterior con las variables sexo y cargo en la comunidad (véase Tabla 10.11). Se han obtenido como resultados que los hombres que no han tenido formación en el extranjero, no desempeñan cargo en la actualidad en un 69.6% mientras las mujeres en la misma circunstancia es un 48%. Las mujeres que tienen cargo y han disfrutado de formación en el exterior alcanza a un 55.4% y los hombres un 50%. Solo un 30% de los hombres que ocupan cargo actualmente no han tenido formación en el exterior frente al 51,4% de las mujeres en la misma situación. Lo que podemos interpretar en la línea de los que hemos venido observando en cuanto a la acción formativa generalizada como medio reputado comunitariamente y que genera fortaleza para la asunción de cargo así como las mujeres como la población mayoritaria que los ejerce. Necesitábamos reunir datos para decodificar la información que habiamos obtenido por diversos medios. Consideramos que lo aquí plasmado nos permite una correcta comprensión de la investigación y que los individuos analizados en la muestra nos han permitido ver las variaciones en una población tan peculiar como la saharaui refugiada. La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 292 ! Tabla 10.9. Tabla de contingencia de edad y cargo x2 (1) = 15,158, p < 0.0001 Fig. 10.13. Distribución de frecuencias según desempeñar un cargo y saber español. Fig. 10.14. Distribución por participar en la guerra y desempeñar un cargo. Fig. 10.12. Distribución de cargos en la comunidad por franja de edad Fig. 10.15. Distribución de frecuencias según desempeñar un cargo y formación en el exterior x2 (1) = 8.254 p < 0.0040 Tabla 10.10 Relación de cargo y formación 293 Fig. 10.16. Distribución de frecuencias según desempeñar un cargo y sexo Fig. 10.17. Distribución de frecuencias según desempeñar un cargo saber leer. Tabla 10.11. Relación entre formación en el exterior, sexo y cargo en la comunidad. Capítulo 10 - Un análisis de la conducta cooperativa entre refugiados saharauis 10.3.2. Datos de la cooperación en función de la relación genética, la proximidad emocional, el beneficio y el coste. Continuamos con los resultados descriptivos siguientes, respondiendo al objetivo de nuestra investigación empírica. Comenzamos por los estadísticos descriptivos de los ítems 3, 4, 5, 8, 9 y 10 del cuestionario y que aparecen en la Tabla 10.12. Tabla 10. 12. Estadísticos descriptivos de algunos ítems La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 294 Aunque en la encuesta original se incluyeron muy diversas relaciones de parentesco, tanto próximas como lejanas, así como directas (por consanguinidad) e indirectas (familia política), un preanálisis con todos ellos nos llevó a seleccionar un subconjunto de los mismos con el fin de realizar un análisis preciso de la Regla de Hamilton. Seguidamente concretamos los motivos que justificaron la eliminación de algunos de los niveles de la variable parentesco (en los ítems 2 y 7). Por una parte, todos los familiares sin relación genética alguna (cuñados, yernos, nueras y suegros, así como el propio cónyuge) dan lugar a un error estándar muy elevado (cuadriplicando en todos los casos, como mínimo, el de los otros niveles de la variable), lo cual los convierte en difícilmente comparables con los niveles de la variable parentesco con relación genética. Particularmente sorprendente resulta el caso del cónyuge, pues con él/ ella se dan valores de afecto que hacen que el intervalo de confianza de la media aritmética varíe tan ampliamente que resulta muy poco informativo (desde el valor 4 hasta 9, el máximo). Además de este motivo, se añade el hecho de que la cantidad de casos de estos niveles de parentesco es muy escasa (esposo/a = 3; cuñado/a = 4; yernos / nueras: 3), mientras que en el resto de niveles el Tabla 10.13. Análisis de correlación de Spearman entre los items del cuestionario 3, 4, 5, 8, 9, 10 P3 P4 P5 P8 P9 P10 P3 P4 0.45* P5 0.17 0.42 P8 0.16 0.12 0.13 P9 0.06 0.25 0.33 0.34 P10 0.00 0.22 0.34 0.25 0.44* * Nota: La correlación fue significativa. (p <.05) La tabla que a continuación presentamos es una matriz de correlaciones de las preguntas 3, 4, 5, 8, 9, 10 (véase Tabla 10.13). Para su cálculo se aplicó una correlación de Spearman. La relación de parentesco no se encuentra aseverada suficientemente con la acción altruista y quedaría mediatizada por lo que podemos denominar proximidad emocional. Conviene destacar que dos de las correlaciones encontradas resultan ser significativas: (a) relación afectiva y beneficio obtenido en la acción altruista y (b) beneficio y esfuerzo en la acción no altruista. La proximidad emocional es relevante a la hora de la acción altruista y no altruista. La relación de parentesco no se encuentra avalada suficientemente por la acción altruista. 295 Capítulo 10 - Un análisis de la conducta cooperativa entre refugiados saharauis número de casos se encuentra en torno a cuarenta y en algunos incluso supera los 100 casos (como sucede con padres e hijos como receptores de la conducta altruista). En consecuencia, se procedió a una recodificación de los niveles de la variable parentesco, donde un valor menor indicaría mayor relación de parentesco (kinship): 1 = hijo/a 2 = padre / madre 3 = nieto/a 4 = abuelo/a 5 = biznietos 6 = primos /as 7 = sobrinos / tíos 8 = ninguna En esta recodificación de la variable parentesco (proveniente de los ítems 2 y 7) se da prioridad al parentesco directo (padres, hijos, abuelos, nietos) sobre el parentesco colateral (hermanos, primos, etc.). El último nivel sirve como valor de referencia, una especie de línea base, para determinar el nivel de ayuda esperable sin relación alguna de parentesco, dado que dispone de un número de casos suficientemente representativo (n = 58; un 11.7% del total de las conductas de ayuda). Según la Regla de Hamilton, una conducta altruista evolucionará si br — c > 0, donde c es el coste del altruismo, b la ganancia del beneficiario y r el coeficiente de relación genetica. Cuando se cumple la inecuación, el acto altruista se producirá. En humanos la relación genética no es el factor más importante. Siguiendo los análisis estadísticos realizados consideramos que la aportación más notable es la proximidad emocional, en cuanto que se ha convertido en una situación de peso a la hora de entender los resultados de la prueba. Al realizar los análisis se ve confirmada la aportación cualitativa en cuanto a que existen las relaciones equitativas que se mantienen con los que no son familia (en gran medida, vecinos). Sin embargo, aparecen también las relaciones con los otros familiares, los amigos, los hijos y el cónyuge (en ese orden), de tal manera que las relaciones de ayuda con los parientes se muestran más equitativas de lo esperado. La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 296 Se observa una tendencia lineal muy buena entre nivel de parentesco y proximidad emocional (afecto), siendo el coeficiente de determinación R2 = 96% (véase Fig. 10.18). Fig. 10.19. Relación del beneficio del acto altruista en función del parentesco. Los datos avalan que el peso porcentual de las estrategias de cooperación y, en particular, el beneficio que obtiene la persona que recibe se entiende como elevado, particularmente si es miembro del entorno familiar más cercano. Se reconoce, además, que los mayores reciben apoyos de parte de sus hijos o descendientes; sin embargo, coinciden en señalar que los hijos Fig.10.18. Relación de afecto y parentesco. 297 Capítulo 10 - Un análisis de la conducta cooperativa entre refugiados saharauis Fig. 10.20. Relación del coste del acto altruista en función del parentesco. Al igual que en el caso anterior, el coste estimado (salvo para biznietos) es prácticamente el mismo (M = 4.9). La estimación de un menor coste por parte de los bisabuelos (respecto a la ayuda prestada a los biznietos) puede ser el resultado de conductas altruistas de menor importancia (coste objetivo) o bien a una percepción de que cualquier conducta en favor de ellos, no resulta realmente costosa (coste subjetivo) (véase Fig. 10.20). también son receptores del apoyo proporcionado por las personas de edad avanzada, estableciéndose cierta relación de reciprocidad. La organización social basada en las relaciones de parentesco, centrada alrededor de la pareja de ancianos, con la madre/suegra en el rol dominante, en relación con los hijos e hijas y sus cónyuges puede parecer también como una exitosa estrategia de adaptación, culturalmente transmitida y llevada a cabo según el medio y las circunstancias, que ha demostrado tener un elevado valor de supervivencia.A todo ello, hay que destacar que los resultados ponen de manifiesto que por razón de género no difieren significativamente en cuanto a la capacidad de afrontamiento proactivo. En la Figura 10.19 pese a las aparentes diferencias (dado que el eje de ordenadas sólo contiene una diferencia de 1.5 puntos), puede afirmarse que el beneficio estimado en el receptor es prácticamente constante (M = 5.9; SD = 1.8), independientemente de la proximidad genética o parentesco. La cooperación y la educación como estrategias de supervivencia colectiva con recursos limitados 304 En definitiva, los datos tanto cualitativos como cuantitativos obtenidos en esta investigación muestran claramente la existencia de formas cooperadoras en la organización social saharaui que permiten la supervivencia en un medio tan hostil como es el desierto aún con unos recursos muy limitados. Si bien la competición permite la ganancia a corto plazo de unos pocos, la cooperación permite la ganancia de todos a largo plazo y, de este modo, la supervivencia del grupo. Podríamos afirmar que el acto altruista queda más vinculado al proceso adaptativo de la población saharaui. La Regla de Hamilton explica los comportamientos altruistas emparentados y en nuestro caso, según los resultados obtenidos se confirma la importancia de las relaciones de parentesco en las conductas cooperativas, pero con importantes matices que conviene tener presentes. Se producen actos altruistas entre individuos que no guardan relación de parentesco. Uno de los condicionantes es que debe existir una elevada proximidad emocional (y, por lo general, existe, aunque no siempre) para observar la conducta cooperativa/altruista. Según los resultados obtenidos, otro de los condicionantes es que con la familia con la que no se comparte genes sino alianzas (cónyuge, cuñados, nuera, yerno, suegros) se da conducta cooperativa, pero con una gran variabilidad. Por ejemplo, con el cónyuge se dan desde los niveles más elevados hasta niveles a veces sorprendentemente bajos. Con otros miembros de la familia política se dan (globalmente) niveles más bajos de cooperación, pero también con una enorme variabilidad. En definitiva, esto parece indicar que para explicar el comportamiento altruista entre la población saharaui refugiada existe una correlación entre las variables de parentesco y proximidad emocional, aunque al final, es más determinante la proximidad emocional que el parentesco genético . d) Profundizar en las correlaciones altruistas y no altruistas entre vecinos, amigos, conocidos y desconocidos. e) Profundizar en las correlaciones altruistas y no altruistas con la familia política. f) Profundizar en la selección de criterios para cooperar o no cooperar. [Document text truncated for crawler view.]