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Antonio Méndez Nieto Tesis doctoral El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy (2010) Directores Doctor D. Teodoro León Gross Doctor D. Francisco Javier Paniagua Rojano Departamento de Periodismo Facultad de Ciencias de la Comunicación UMA Málaga, 2015
AUTOR: Antonio Méndez Nieto http://orcid.org/0000-0003-1046-5867 EDITA: Publicaciones y Divulgación Científica. Universidad de Málaga Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercialSinObraDerivada 4.0 Internacional: Cualquier parte de esta obra se puede reproducir sin autorización pero con el reconocimiento y atribución de los autores. No se puede hacer uso comercial de la obra y no se puede alterar, transformar o hacer obras derivadas. http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/legalcode Esta Tesis Doctoral está depositada en el Repositorio Institucional de la Universidad de Málaga (RIUMA): riuma.uma.es
Tesis Doctoral El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy (2010) Doctorando: Antonio Méndez Nieto Directores: Teodoro León Gross y Francisco Javier Panagua Rojano Departamento de Periodismo Facultad de Ciencias de la Comunicación UNIVERSIDAD DE MÁLAGA
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN DEPARTAMENTO DE PERIODISMO Teodoro León Gross y Francisco Javier Paniagua Rojano, profesores de la Universidad de Málaga, adscritos al departamento de Periodismo. INFORMA que durante los últimos cuatro años han dirigido la tesis doctoral titulada “El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy (2010), realizada por Antonio Méndez Nieto, licenciado en Periodismo. Finalizada la investigación que ha llevado a cabo a la conclusión de la citada tesis, AUTORIZAN su presentación, por considerar que reúne los requisitos formales y científicos legalmente establecidos para su lectura y defensa, conducentes a la obtención de la condición de doctor en Periodismo. Para que conste y surta los efectos oportunos, expiden y firman el presente informe en Málaga a 5 de octubre de 2015. Fdo. Teodoro León Gross Fdo. Francisco Javier Paniagua Rojano
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Agradecimientos Quiero agradecer la inestimable ayuda que me han prestado muchas personas para realizar este trabajo. Primero a mi director de tesis, Teodoro León Groos que, con paciencia, ha aguantado incluso hasta mi aversión por las comas, y al codirector, Francisco Javier Paniagua, también con probada dosis de aguante, dada la ingente cantidad de horas que me ha dedicado para componer visualmente toda la arquitectura de este trabajo. A Bernardo Díaz Nosty, director del departamento de Periodismo de la Facultad de Málaga, que me hizo descubrir que las agendas guardaban secretos a veces inconfesables, y al que recurrí para conformar parte de este panel de expertos con los que ponerle voz a los, en esta ocasión, no tan fríos datos estadísticos de los estudios cuantitativos. Por esta última razón, también al decano de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Málaga, Juan Antonio García Galindo. A todos los directores de medios, académicos y expertos en comunicación que han colaborado y que tuvieron que soportar mi persistencia para que respondieran cuanto antes a mi solicitud de participación. A Pedro Farias, que fue comprensivo y me dio la oportunidad de publicar el avance de esta investigación en el Informe de la Profesión Periodística de 2011, con el título “El poder informativo de los Gobiernos”. El trabajo de campo inicial lo elaboré con el Grupo de Iniciación a la investigación de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad de Málaga, El peso de la comunicación de la administración en la prensa de calidad, del que formaron parte los alumnos Elisa Isabel Moreno Espejo y José Ignacio Noguera. Más adelante, corregimos y profundizamos sobre algunos aspectos no contemplados inicialmente en el proyecto, con el Grupo de Iniciación a la investigación, El peso de la información institucional en la prensa, con Blanca Muñoz Santos, Patricia Martínez Morcillo y Elisa Isabel Moreno Espejo como integrantes. Los resultados iniciales del estudio sirvieron para presentar una ponencia en el III Congreso Internacional Latina, celebrado en Tenerife del 5 al 9 de diciembre de 2011, con el título, El reflejo de las comunicaciones de las administraciones central, autonómica y local en España. Quiero agradecer especialmente a Elisa Moreno, hoy ya una prometedora periodista, el tesón y el esfuerzo durante aquellos meses de recopilación de datos y de repaso de las fichas, con continuas reuniones de supervisión. Aquel punto de partida alumbró la necesidad de comenzar ese largo camino para buscar las conclusiones que ahora queremos presentar.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 8 También a todos los que se ofrecieron a colaborar conmigo en el desbroce de la arquitectura teórica que sustenta cualquier labor de investigación, en especial a Sergio Roses, y a los que me dieron el acertado consejo para que, además de nebulosas, atisbara las luces intermitentes que te animan a no abandonar y ver cada vez más cerca la posibilidad de colocar la palabra fin. Y a mi familia.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 9 ÍNDICE BLOQUE I. PLANTEAMIENTO GENERAL DE LA INVESTIGACIÓN ........................ 13 1.1. INTRODUCCIÓN ...................................................................................................... 15 1.1.1. Objeto de la tesis ................................................................................................. 22 1.1.2. Objetivos ............................................................................................................. 29 1.2. JUSTIFICACIÓN........................................................................................................ 31 1.3. Metodología ................................................................................................................ 35 1.3.1. Consideraciones históricas .................................................................................. 35 1.3.2. La investigación científica................................................................................... 38 1.3.3. Validez y fiabilidad de los resultados .................................................................. 40 1.3.4. El Análisis de contenido ...................................................................................... 43 1.3.5. Trabajo de campo ................................................................................................ 54 1.3.6. Panel de expertos ................................................................................................. 58 1.3.7. La observación .................................................................................................... 59 1.3.8. Metodología aplicada al presente trabajo. ........................................................... 60 1.3.9. Trabajo de campo objeto de esta investigación ................................................... 69 1.3.10. Panel de expertos del presente trabajo ................................................................ 77 1.3.11. Preguntas de la investigación .............................................................................. 80 1.4. DELIMITACIÓN ........................................................................................................ 81 1.5. HIPÓTESIS ................................................................................................................. 81 1.6.1. Estructura del trabajo .......................................................................................... 85 Bloque II. MARCO TEÓRICO ............................................................................................... 89 2.1. Teoría del Periodismo ................................................................................................. 91 2.1.1. Agenda setting ..................................................................................................... 98 2.1.2 Influencias para determinar la agenda ...................................................................... 102 2.2. Comunicación política ............................................................................................... 106 2.2.1. Comunicación pública ....................................................................................... 112 2.3. Fuentes institucionales .............................................................................................. 114 BLOQUE III. EL ESTADO DE LA CUESTIÓN ................................................................ 129 3.1. TRABAJOS ANTERIORES RELACIONADOS CON LA PRESENTE INVESTIGACIÓN ................................................................................................................ 131 3.1.1. Contexto actual de la profesión y rutinas profesionales .................................... 142
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 16 agenda consistía en abarcar, todo lo posible, las convocatorias de prensa de la jornada y llegar con la antelación suficiente a la emisora para montar el informativo del mediodía, en una lucha diaria contra el reloj. O conseguir que se te pusieran los protagonistas por teléfono y personalizar las preguntas que, de otra manera, -sus respuestasquedaban al alcance de todos en las ruedas de prensa. Un ejercicio de diferenciación en la búsqueda de contenidos propios, pero desde la agenda oficial. De vez en cuando, un delegado de la Junta o algún concejal solicitaban una entrevista que tú comprendías de inmediato que se situaba próxima a la propaganda. Accedías, si en la relación habitual solías conseguir de esa fuente las primicias informativas. El peaje por mantener una relación privilegiada con el informante. Pero en términos generales, la información era sagrada, sin patentes de corso para nadie, un reducto, dentro de una radio eminentemente comercial, que se respetaba. Otra cosa era la relación con la estructura regional de la emisora y las dificultades que podíamos sufrir para que las noticias malagueñas tuvieran alcance andaluz. Mi impresión para justificar las trabas para colar un acontecimiento en Sevilla era doble pero sencilla: primero, la imposibilidad de conocer en profundidad la realidad del territorio local por parte del editor del espacio. Su reacción era lógica, dar paso a las informaciones más llamativas y fáciles de digerir por una audiencia muy extensa. Después, primar el protagonismo de las instituciones nacidas recientemente y sobre las que recaían la responsabilidad de construir ese ente común andaluz. Por tanto, podía ser asumible ese exceso de focalización en las llamadas instituciones de autogobierno. Aunque en este segundo aspecto desconocía si era una decisión del medio, como actor principal de esa integración andaluza -en una superación de su papel-, que se perseguía a través de la popularización del Ejecutivo y el Parlamento andaluz o, sencillamente, era la cesión a la persuasión o petición de ayuda por parte del Gobierno autonómico. Aparentemente, en El País tampoco era muy diferente el planteamiento. Las noticias andaluzas, si definimos aquéllas como las que afectaban a toda la comunidad, raramente se asomaban o era fabricadas de forma artificial por un método sencillo: si algo sucedía en alguna provincia, se investigaba si el fenómeno era extensivo al resto y, en caso afirmativo, se ofrecía una visión de conjunto del problema. Las respuestas parlamentarias
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 17 del Gobierno a preguntas de los partidos también constituían las pocas oportunidades para conocer cómo podían tener alcance en toda la región. La Cámara autonómica era la encargada de compilar la información sobre cualquier cuestión, territorio por territorio, para que luego se pudieran establecer comparaciones entre los mismos. Era práctica habitual solicitar a un grupo político que formulara alguna pregunta parlamentaria por escrito y solicitarle la exclusiva cuando recibiera la contestación. En la distribución de contenidos entre las provincias, Málaga ocupaba un lugar preponderante, incluso por encima en muchas ocasiones de Sevilla, cuyas noticias locales apenas se asomaban al diario. Daba la impresión de que la actualidad de las instituciones andaluzas se consideraba como parte de la actualidad de sevillana. La dicotomía MálagaSevilla era también un asunto atractivo para desmenuzarlo. La sensación de que, informativamente hablando, Andalucía era la Junta y la suma de noticias de sus principales ciudades, me llevó a ese primer intento de investigación que con los años devino en un proyecto diametralmente distinto en las formas, pero en el que Andalucía también tendría su protagonismo especial, y, por supuesto, su Gobierno. Pero al tiempo que me planteaba estas interrogantes, también asistía como espectador nada pasivo a una incipiente crisis de credibilidad en la prensa que realmente comenzó a inquietarme. A mi juicio, se inicia en la etapa que va de los años 1995 a 1999, con el intento del PP de crear de la mano de Telefónica un conglomerado de medios de comunicación afines, con Vía Digital, Antena 3 y Onda Cero a la cabeza, a imagen y semejanza del grupo Prisa, al que se le atribuía plena sintonía con el PSOE. Los fuertes intereses económicos por los grandes desembolsos en la compra de productos televisivos, y en especial el fútbol, desembocaron en la primera de las numerosas guerras que desde entonces se han sucedido. Los grupos mediáticos, sin reparar en precio y costes éticos y de credibilidad, no dudaron en utilizar sus plataformas para la defensa de sus intereses, o los de sus principales directivos, amenazados incluso por la posibilidad de acabar en prisión. Un periodo terrible en el que, prácticamente, la neutralidad era una quimera. El mejor exponente de ese ambiente fue durante muchos años la batalla abierta entre El País y El Mundo con trabajos periodísticos que se encargaban y publicaban para
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 18 desmontar las exclusivas del contrario. Una pugna que fue capaz de retroalimentarse durante varios lustros con todo tipo de casos, desde la corrupción al terrorismo, y que finalmente provocaron en muchos lectores la sensación de que la divulgación de noticias de grueso tamaño servía a intereses ocultos y ajenos al propio periodismo. El nuevo director de El Mundo, en su primer contacto con los lectores, publicó un artículo titulado Periodismo nada más. David Jiménez, el 31 de mayo de 2015, era contundente al analizar ese pasado que nos ha transportado a este presente. “Las causas de nuestra pérdida de credibilidad pueden encontrarse en las hemerotecas. O, mejor dicho: en lo que no se puede encontrar en ellas. Durante tres décadas, los medios de comunicación ofrecimos inmunidad informativa a la Monarquía, perjudicando en el camino a la institución que queríamos defender al enviar a sus miembros de moral más endeble la señal de que siempre miraríamos a otro lado. En otras ocasiones, pusimos nuestros intereses por encima de los de nuestros lectores, quizás nunca con tanto descaro como en los años de las conocidas como guerras mediáticas. Era cuestión de tiempo que nos durmiéramos en la garita de ese sistema que habíamos prometido vigilar y que lo hiciéramos en el peor de los momentos, en vísperas de la mayor crisis económica de la Democracia”. Pero esa pérdida de credibilidad ha sido tan perturbadora como la implantación inocua del llamado “periodismo de camiseta” en el terreno deportivo, según el cual los informadores confesaban ante la audiencia su simpatía e incluso su forofismo por un determinado equipo de fútbol, que le amparaba ante la evidente subjetividad de sus opiniones. El argumento esgrimido para este torpedo a la línea de flotación de la profesión defendía la tesis contraria. Sin falsas máscaras de neutralidad, con esa verdad de las preferencias periodísticas por determinado equipo, el oyente, el espectador o el lector disponían de todas las claves al consumir una información. No hay ocultación como tampoco existe la objetividad. Se han llegado a dar casos en la prensa nacional y local de secciones deportivas en las que las firmas de todos sus redactores han estado acompañadas de imágenes portando determinadas camisetas, ya fuera de un conjunto local o nacional, como preámbulo de sus crónicas.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 19 Con menos exhibicionismo formal pero con igual o peor resultado final, también hemos asistido en los últimos años a posicionamientos similares en ámbitos ajenos al deportivo y se sobreentiende que más perniciosos, como es el de la política. No es de extrañar que, con la llegada de la crisis, la prensa estuviera navegando como una chalupa por el océano en mitad de la borrasca. Fundamentalmente por el cambio de modelo de negocio que abruptamente hubo de plantearse al hundirse su principal fuente de ingresos y con unos desafíos desconocidos por el nuevo marco tecnológico. Y, además, sin poder mostrar la fortaleza de unos principios deontológicos profesionales, que en las dos últimas décadas habían resultado seriamente dañados. El edificio amenazaba derrumbe después de unos años en que los resultados económicos positivos de los principales grupos mediáticos causaban asombro e invitaban a una expansión sin control. Hay un problema de fondo. Y no sólo el causado por la revolución operada por Internet y la supuesta obsolescencia de algunos formatos pertenecientes a un exitoso pasado, que algunos editores también se decidieron a enterrar antes de tiempo, sin disponer de alternativas que los sustituyeran, como ha sido el caso de la prensa de pago en papel. En esta etapa han desaparecido numerosos medios y los que han subsistido lo han hecho con redacciones menguadas, en ocasiones hasta lo imposible. El declive ha venido acompañado de la eclosión de una fórmula para informar muy apetecible para los gobiernos y las grandes corporaciones: los gabinetes de comunicación. El fenómeno no surge en 2008. Hace años que las principales instituciones se valen de estos equipos para responder a las demandas informativas. Pero, en general, el supuesto propósito que auspiciaba su nacimiento quedó pervertido al prestar más servicio al poder que controla las instituciones que a los ciudadanos. Es impensable que a día de hoy una organización con una cierta relevancia en cualquier ámbito político, económico y social no disponga de un equipo con el que intentar canalizar las informaciones que le afectan y, de paso, verificar que lo que se publica de ellas es lo apropiado para sus intereses. ¿Quién habría aventurado hace un par de décadas que instituciones como el Ejército, o incluso dentro éste unidades de combate como la de La Legión, dispusieran de un gabinete de prensa propio? En mayo de 2015, en una comunicación por correo electrónico a los medios de comunicación y con ocasión de la
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 20 visita a la fuerzas legionarias desplegadas en Iraq de un general de Estados Unidos, el gabinete de prensa de este cuerpo militar solicitaba a la prensa que evitara la divulgación de imágenes en las que se pudiera apreciar el armamento que empleaban los soldados y se ofrecía para distribuir otras alternativas en caso de necesidad. Buenas tardes, En relación con la Nota de Prensa relativa a la visita del Command Sargeant Major Division (DCSGM), de la 1ª División del ejército de Estados Unido a los adiestradores españoles destacados en la Base Gran Capitán en Iraq les rogamos no publicar las fotografías en las que pueda apreciarse el armamento. Si necesitaran más fotografías para ilustrar sus noticias no duden en ponerse en contacto con esta oficina de comunicación. De antemano agradecemos su colaboración. Un cordial saludo. Las líneas rojas se han traspasado con claridad y, en algunos casos, los periodistas de
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 21 gabinetes gubernativos realizan su trabajo en las dos orillas, en la institución a la que deben servir y en el partido que las controla. La acción del gobierno y su reflejo en los medios de comunicación, el interés más creciente para determinar la agenda o directamente por construirla, completan un círculo cerrado que nos sitúa ante Un Periodismo débil, como reza el título del libro de Teodoro León Gross (2005), que ha terminado en demasiadas ocasiones por darle la espalda a la audiencia: “Los lectores ignoran casi todo sobre la propiedad de los medios y sus intereses, sobre los principios deontológicos que regulan la ética de la profesión y, en definitiva, sobre el sentido de las decisiones cotidianas adoptadas por esos medios con los que la sociedad nada menos que se informa” (2005:7) En este contexto resulta asequible bombardear con informaciones interesadas en la seguridad de que impactarán en el blanco. Pero la estrategia impulsada por el poder no ha funcionado y el principal perjudicado ha sido la prensa que se ha prestado a ejecutarla, en ocasiones porque entendía que era el último flotador para asirse a su subsistencia. Lo cierto es que el público ha percibido ese abuso de la información oficial, que ha contribuido a profundizar en la división en dos arquetipos de medios de comunicación: los que apoyan a los gobiernos y los que pretenden derribarlos para sustituirlos por otros más afines a su línea editorial. En definitiva, una vez más la credibilidad en el trasfondo. La profesión en la década de los 90 siempre gozó de un amplio respaldo popular en el que se destacaba su papel como mediador, pero como bien expone Xosé López “la crisis del periodismo y de los medios le ha pasado factura. El resultado son algunas de las últimas encuestas sobre la percepción que tienen los ciudadanos de la profesión de los periodistas. Los ciudadanos perciben la utilidad social de los médicos y de los profesores, pero a los periodistas sólo los sitúan en la parte media de la tabla con un aprobado raso” (2010:85). No era, por tanto, necesario que se publicara un artículo en The New York Times (5-112015) para que alertara de la gravedad de la situación. El periodista Miguel Ángel Aguilar, que realizó unas declaraciones críticas a este rotativo, también participa en la entrevista a la que hemos sometido a casi una treintena de profesionales y académicos de gran prestigio, como colofón al trabajo. Y sus palabras suenan a sentencia. “Mucho antes de que los lectores abandonara la compra de la prensa, fue la prensa la que dejó en el abandono a sus lectores”. El catedrático Bernardo Díaz Nosty, que como ya he resaltado, constituye una indiscutible referencia en el periodismo español no fue menos contundente
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 22 cuando se le preguntó: “El periodismo se ha evaporado”. Son reflexiones actuales y algunas parecidas gravitaron en mi interior durante años, hasta ir asentándose entre mis principales inquietudes, después de una larga experiencia profesional en diversos medios de comunicación. Lo cierto es que definitivamente me condicionaron a variar el objetivo de mi tesis inicial. Sin olvidarme de Andalucía y aquella construcción de la realidad autonómica con la que comencé este largo camino, y parte de la cual he podido abordar, al analizar el peso del gobierno autonómico en el único grupo de comunicación andaluz que sirve los mismos contenidos en las nueve cabeceras que edita y en otro de similar importancia. Pero el foco final persigue un fin más ambicioso, basado en la necesidad de formular preguntas sobre el futuro de esta profesión que ha jugado un papel determinante en mi vida. Y, como podremos comprobar con las opiniones de los expertos que hemos consultado para este trabajo, esta preocupación sobre lo que está sucediendo y lo que puede ocurrir en el futuro está más que extendida. Concluía su primer artículo como director de El Mundo David Jiménez (2015) con una de las citas más conocidas de Kapuscinski: “Tenía razón cuando decía que nuestra labor no consiste en pisar las cucarachas -no somos jueces ni policías-, sino ‘en prender la luz para que la gente vea cómo las cucarachas corren a ocultarse’ ". Tras las últimas advertencias de la OMS, sobre la bondad de sus proteínas, es posible que haya que incorporar todo tipo de insectos a nuestra dieta, para que ésta sea más equilibrada. Así que creo que hay una razón más para sumar cualquier esfuerzo que nos permita conocer mejor dónde les gusta cobijarse. 1.1.1. Objeto de la tesis Cobra ahora más importancia que nunca aquella sentencia de Thomas Jefferson (16 de enero 1787): "Were it left to me to decide whether we should have a government without newspapers or newspapers without a government, I should not hesitate for a moment to prefer the latter” (Si me permitieran a mí decidir si deberíamos tener un gobierno sin periódicos o periódicos sin gobierno, no vacilaría un instante en preferir lo último). ¿Pero,
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 23 qué sucede si todo se diluye y, en realidad, al primero que le interesa que exista la prensa es al gobierno, pero para convertirla directa o indirectamente en su instrumento? “La historia de la prensa en todo el mundo está ligada a la historia del poder. Incluso en los países más democráticos ha habido siempre una relación estrecha entre los gobiernos y las empresas. La mayoría de las veces hay una dependencia mutua. Por un lado los anuncios oficiales mueven millones de dólares para los conglomerados de los medios. Por otro, a los gobiernos les interesa una buena relación con esas empresas a fin de mantener una imagen positiva ante la opinión pública. Casamiento perfecto. Pero cuando se produce el divorcio las heridas son mortales”, sintetiza en su libro Teoría del Periodismo Felipe Pena de Olivera (2006:112) sobre ese binomio a veces indivisible entre periodismo y poder. Siempre se ha dicho que el periodismo de la prensa de pago es excesivamente institucional, pero hasta ahora “ya sea por falta de tradición académica, ya por la escasez de evidencia empírica, no abundan los estudios en este ámbito”, dice sobre las investigaciones realizadas en España sobre comunicación política Xabier Meilán (2010:9). Así que habrá que intentar demostrar si esas sensaciones responden a la realidad. Si se diera esa posibilidad, sería necesario bucear en los más variados motivos que permitan analizar esa deriva que le aleja del espíritu crítico que debe presidir este oficio. Y un buen punto de partida, es la debilidad que sufre uno de esos cónyuges del citado matrimonio de conveniencia, que ha terminado por desequilibrar la convivencia. Pero también será necesario revisar la nueva realidad de la comunicación, que en el caso de la prensa de pago arrastra una crisis estructural, hasta el punto de que muchos expertos abogan por su completa desaparición en cuestión de muy pocas décadas. Con la irrupción de las nuevas tecnologías y los cambios en la comunicación y las formas de acceso a la información, sería bueno determinar si algunos de los males de este tipo de periodismo no se deben tanto a su incapacidad para sacarle rentabilidad a los nuevos soportes, sino a un paulatino alejamiento de la audiencia, que habría que buscar en el olvido de las normas básicas del ejercicio de esta profesión, sustituidas por la necesidad
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 24 de atender a otros intereses, sea por voluntad propia o como consecuencia de los nuevos escenarios . Como defendieron los expertos en las teorías instrumentalistas, cuyos máximos representantes son Chomsky y Herman, (2013) en su conocido trabajo Los Guardianes de la Libertad, aunque publicado por primera vez en 1988, el periodismo nunca ha servido para cuestionar el sistema sino que forma parte de él. Stuart Hall (1996) de convicciones marxistas, fue incluso más allá y estaba convencido de que los medios, lo que en realidad hacen es perpetuar el statu quo. En el libro de Sibert, Peterson y Schramm, Cuatro Teorías sobre la Prensa (1956), de amplio eco académico en la época, en el que se relacionan sistemas políticos con sistemas de medios, se plantean cuatro modelos de prensa: el autoritario, el liberal, el comunistasoviético y el de responsabilidad social. Los autores intentaron crear un marco amplio para un análisis comparativo de los medios de prensa. La tesis de ese trabajo es que la prensa siempre asume la forma y el color de las estructuras sociales y políticas dentro de los cuales opera. Refleja, especialmente, el sistema de control social responsable de ajustar las relaciones entre individuos e instituciones. Aunque no es objeto de este trabajo, digno de análisis sería estudiar el comportamiento de los principales grupos de comunicación para determinar su influencia en el nacimiento de fuerzas políticas emergentes, como ha sido el caso de Podemos y su casi sincronización para actuar, al unísono, en una gran operación de derribo del fenómeno Todo ello cuando las encuestas lo convirtieron en una seria amenaza para la pervivencia del sistema político nacido de la Transición democrática. El binomio Política y Periodismo ha funcionado como vasos comunicantes y como contrapoderes que tratan de influirse e incluso derrotarse. Bueno será comprobar, en algunos de los campos de batalla, el resultado de la pugna, investigar las armas empleadas para la lucha y extraer después algunas de sus consecuencias. Dentro de la Comunicación Política que, si atendemos a la definición de María José Canel, es “el campo de estudio que comprende la actividad de determinadas personas e instituciones (políticos, comunicadores, periodistas y ciudadanos) en los que se produce
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 25 un intercambio de información, ideas y actitudes en torno a los asuntos públicos” (1999:23), sólo nos fijaremos en la que hace referencia a los gobiernos. “En el mundo de la política con el que nos la jugamos, nos queda fuera del alcance de la vista y de la mente”, sentencia Walter Lippman en su libro Opinión Pública, que cita Maxwell McCombs (2006:23). La capacidad para influir en la relevancia de las cuestiones del repertorio público, es lo que se ha dado en llamar la fijación de la agenda por parte de los medios informativos, asevera McCombs. Pero los actores políticos ejercen un evidente poder de persuasión que hay posibilidades de calibrar. Así pues, el presente trabajo pretende analizar la presencia informativa de los gobiernos Central, Autonómico y Local o Provincial en la prensa de pago nacional y provincial, tanto en volumen como en calidad informativa. Buscará el origen de esa penetración, los medios por los que se vale para intentar construir la agenda y establecerá datos comparativos en los dos ámbitos de difusión, para comprobar los márgenes en que se mueven las distintas variables. Así podremos averiguar qué porcentaje de las noticias difundidas por los diarios proceden o tienen su origen en comunicaciones de los ejecutivos por vías directas o indirectas. Si éste fuera elevado, denotaría que los gobiernos encuentran cauces fáciles para hacer llegar sus mensajes a la prensa de calidad. También podremos observar, a la vista de los resultados, si existe mayor debilidad en la prensa local y regional en relación con la nacional a la hora de atender las exigencias de las fuentes gubernamentales. Distinto, sin embargo, pueden ser las intenciones del resultado final de la publicación y las consecuencias negativas que, en el fondo, puedan acarrearle al informante por el tratamiento informativo que reciban del medio. Porque superar con regularidad la criba no significa siempre alcanzar el propósito de una comunicación política a demanda del suministrador. El interés por acentuar cada vez más la presencia sí denota que, independientemente del resultado cualitativo que puede derivarse de ésta a juicio del lector, y sobre el que podremos realizar una aproximación con la base de un análisis cuantitativo de informaciones, prima la necesidad de ocupar el espacio y evitar que haya hueco para que asuman el protagonismo otros actores de la actualidad.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 32 de los contenidos. Los medios que se dedican a la distribución de noticias no atraviesan por las mismas dificultades que los que, por ejemplo, podríamos integrar prácticamente en la industria del ocio. Siempre desde el punto de vista de los soportes publicitarios que los pueden sustentar. En ese sentido, la prensa de pago se ha convertido en la primera víctima propiciatoria de este escenario. Sólo en el periodo 2007-2008, los años del inicio de esa convulsión, los diarios sufrieron un descenso de la publicidad de un 20,4%, según refleja Infoadex 2009. Aunque no es la crisis económica la causa de ese profundo impacto, sino que, en todo caso, ha acelerado ese deterioro que ya venía padeciendo. El problema es un modelo de negocio que se ha revelado caduco ante la irrupción de nuevos soportes tecnológicos y los cambios estructurales que ha provocado en los modos de los comportamientos de las audiencias en el consumo de los contenidos. Farias y Roses (2009:15-32) ya señalaban algunas de las debilidades de estas marcas que no basan su negocio en la venta de lo que producen (contenidos), sino que comercian con las audiencias de esos contenidos con los anunciantes. Y, como conclusión, terminan por fabricar sólo aquello que puede lograr una audiencia determinada con la que se garantiza una salida publicitaria mínima, y el rigor, la calidad o la originalidad del producto se trasladan a un segundo plano. Otra debilidad que se señalaba en ese trabajo, corresponde a la reducida capacidad que dispone la prensa, la radio y la televisión con los soportes tradicionales que hasta hace poco venía utilizando para demostrarle a los anunciantes que llega al segmento de la audiencia que estos demandan para vender sus productos. No hay posibilidad de personalizar el producto y, por tanto, los impactos son generales y no parciales o incluso individualizados, como estos inversores exigen para justificar la eficacia de su elección. Algo que sí es mucho más factible en internet, las redes sociales o el móvil. Además, en esa teoría de la degustación gratuita ilimitada, que como estrategia implantaron inicialmente los medios de comunicación, después de algunos intentos fallidos en sentido contrario por parte de algunas grandes cabeceras, que culminaron con una drástica pérdida de audiencia y su migración a los diarios competidores, los ciudadanos han terminado por acostumbrarse a estas fórmulas libres de pago y será muy complejo ahora variar radicalmente la fórmula.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 33 También padecieron un problema similar las industrias con determinados contenidos de ocio, como la de la música y los vídeos, pero sí han experimentado opciones más eficaces para canalizar las costumbres de partida de las audiencias. Valga el ejemplo de Spotify. Desde mayo de 2014 a junio de 2015 sus usuarios de pago se duplicaron para pasar de 10 millones a 20 millones (ver Sur 30-8-2015:60 y 61). El cómputo global que alcanzaban con esas nuevas incorporaciones era de 75 millones de usuarios únicos. Además los ingresos en streaming crecieron un 39% en ese primer semestre del año. El éxito de la fórmula no solamente lo capitalizó Spotify, otras competidoras como Rhapsody/ Napster también cosecharon en ese periodo su mejor resultado en modelo de pago en 13 años. La prensa convencional, sin embargo, ha ido postergando su decisión definitiva a la espera de que el paso de la crisis le brinde un mar más apacible sobre el que navegar, aunque carezca de un puerto donde resguardarse con seguridad durante todo estos años de fuerte temporal. Hay pocas dudas de que la prensa atraviesa por un grave momento con un escenario incierto. Un informe sobre El estado de libertad de la prensa de España, del Instituto Internacional de Prensa (IPI por sus siglas en inglés) de marzo de 2015, tras la visita en diciembre de 2014 de una delegación compuesta por representantes de organizaciones internacionales como Access Info Europe (AIE), el Comité para la Protección de los Periodistas, la Federación Europea de Periodistas, Reporteros sin Fronteras) y la Fundación Open Society, apreció, entre otras conclusiones, “la posibilidad de una creciente presión política y económica sobre los medios de información que ya de por sí están lidiando con los efectos de la crisis y adaptándose a la nueva realidad digital” (2015:5) La Universidad es un buen ámbito para plantear una aproximación general a lo que sucede. En este sentido, confiamos en que esta tesis puede aportar elementos de reflexión académica en varios aspectos fundamentales para profundizar en esa relación de la prensa con la sociedad a la que debe prestar servicio. La institución universitaria está obligada a aportar investigaciones cuando el momento histórico, como es el actual, lo requiere, al objeto de intentar explicar, desde un punto de
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 34 vista científico, una realidad. Todo ello desde una posición más neutral ante los intereses que puedan confluir en las empresas o los profesionales que la padecen o disfrutan. Por ello hemos elegido una ecuación a través del que pivotar todo el trabajo, como es la relación entre los periódicos y los gobiernos. Queremos conocer en qué medida estos consiguen condicionar la agenda de los medios o, incluso, si son las propias empresas periodísticas, sin más, las que aceptan esa penetración. Las causas de esta posible anomalía pueden ser diversas: la situación económica, las rutinas mal implementadas en los trabajos, ya sea por deficiencias en los controles o escasez de recursos, que obliga a abastecerse de un supermercado seguro de la actualidad. O, sencillamente, porque el propio periodismo considera que en su genética figura como cromosoma determinante de su naturaleza social, que todo lo que concierne a la Administración debe ocupar un espacio singular en los contenidos, por el interés que se presupone despierta entre los ciudadanos. Pero ese exceso de protagonismo de la información oficial, institucional o gubernativa, según los casos, puede también obedecer a un pacto mutuo pero por causas totalmente dispares. Este trabajo, por tanto, supondría una aproximación con datos objetivos para establecer una base académica de estudio para analizar las anteriores suposiciones con la intención de establecer distintas conclusiones que podrían ayudar al debate sobre la credibilidad de la prensa, las influencias de los poderes para intentar determinar la agenda, así como para verificar algunas prácticas profesionales que también pueden contribuir al desprestigio de la profesión. Desde el punto de vista profesional, consideramos, asimismo, atractivo someter a examen fortalezas y debilidades de la prensa en España, tanto desde el conocimiento empírico de algunas prácticas que se han extendido en los últimos años, como por la posibilidad de reunir a una variedad de expertos en la materia para suscitar una tormenta de ideas y de percepciones. Un intento de ir más allá de las recetas memorizadas cuando se pregunta por el futuro del ejercicio del periodismo y las defensas que cada protagonista puede realizar de su labor, si el debate lo trasladáramos a empresas con nombre propio. El hecho de que como objeto de los análisis se hayan tomado productos de referencia de la prensa de calidad, pero con algunas singularidades (un periódico joven pero en uno de
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 35 los grupos mediáticos con casi siglo y medio de antigüedad, otro con más de 75 años capaz de superar con éxito una transición desde la prensa del Movimiento a la prensa democrática, y dos rotativos que representan, para lo bueno y lo malo, el periodismo que nació en España tras concluir la dictadura y la evolución desde ese origen a la actualidad), permiten muy diversas lecturas tras la exploración de las distintas unidades de muestreo y registro que se han elegido. Después de más 35 años de ejercer la profesión, desde que comenzara con 18 años a realizar colaboraciones en algunos medios de escasa circulación y en publicaciones muy especializadas, también lógicamente me lleva el interés personal en este trabajo por intentar aportar mi grano de arena y mi visión profesional ante lo que afronto cada día, en muchas ocasiones en calidad de cómplice, pese a sospechar de las consecuencias perniciosas que suponen determinadas prácticas. Pero sin perder la esperanza de que los cambios alumbren mejores caminos que los que actualmente recorremos. 1.3. METODOLOGÍA 1.3.1. Consideraciones históricas “Las Ciencias Sociales quieren para sí el rigor de la ciencia. Y la ciencia exige método”, sentencian César G. Cantón y José A.Ruiz San Roman (2005:3), por lo que resulta lógico que los resultados de cualquier investigación que se pueda realizar se presenten a su vez con los métodos y fórmulas que se han aplicado para conseguirlos. Históricamente, las opciones del hombre de conocer la realidad se resumían en dos alternativas, las que defendían los escépticos que dudaban de la existencia de la misma, y, en todo caso, de las posibilidades de hallarla, y los realistas que sostienen lo contrario. Así pues, la decisión de investigar implícitamente significa tomar partido por este segundo grupo, ya que carecería de sentido invertir tiempo y esfuerzo en buscar aquello que de antemano se considera imposible. Más tarde, surgieron las alternativas defendidas por los inmanentes y los trascendentes; los primeros consideran que el conocimiento se
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 36 queda dentro y los segundos que irradia hacia el exterior, una dicotomía entre el idealismo y el realismo. En general, las líneas de investigación filosóficas han establecido que hasta la época moderna, sobre todo en las visiones del mundo griego y medieval, había coincidencia en que las personas habitaban una realidad abierta, si manejaban suficientes nociones para conocer la esencia de un elemento, aunque permanecieran ocultos la mayoría de los detalles del mismo. La época de la Modernidad se asocia con la de la sospecha, en palabras de Nietzsche, que citan Cantón y San Román. Ese escepticismo da lugar al racionalismo, que defiende que las certezas sólo se pueden alcanzar con ideas que nos lleguen por fuentes distintas a las de los sentidos, porque las percepciones pueden provocar confusión, uno de cuyos máximos exponentes fue Descartes (1596-1650) con su duda metódica, y por otro lado se presenta el empirismo, con Hume (1711-1776), para el que las ideas de las cosas deben construirse con datos. La síntesis de ambos pensamientos la representó Kant (1724-1804) y su idealismo crítico. En el siglo pasado, también se producen importantes aportaciones a estas teorías sobre el conocimiento humano, sobre todo la de Edmund Husserl (1859-1938) que intenta conseguir un procedimiento metodológico que conecte el pensamiento con lo pensado, “un procedimiento que respetara al ser del fenómeno” (Cantón y San Román: 2005: 11), de ahí el vocablo fenomenología que abarca sus tesis. El estudioso pretendía contrarrestar otras dos corrientes; la del historicismo, que entiende que cualquier producto procedente de la razón es necesario relativizarlo, y el citado empirismo. Fue Kuhm (1922-1996) el que propuso la teoría de la racionalidad pero se estimó que su pensamiento era insuficiente. El empirismo lógico que Husserl denostaba también fue decayendo y se llegó al cientifismo, con la convicción de que lo lógico y lo auténtico sólo pueden llegar de la mano de la ciencia. Con Karl R Popper (1902-1994) como impulsor de la llamada racionalidad científica y de la verdad, cuyo principal exponente fue Einstein. La clave no estaba tanto en buscar aquellos datos que sirven para confirmar una teoría, sino todos aquellos que la puedan contradecir, de tal forma que la ciencia se asiente en el método del ensayo, las pruebas-error y en el que una conjetura se puede contrastar
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 37 con la experiencia. En el primero, Popper defiende que no se puede demostrar la veracidad de un enunciado pero sí su falsedad Entonces se aplican dos métodos que tienen vigencia hoy en día, el inductivo y el deductivo. El primero va de lo particular a lo general: se acoge a una tesis y luego la intenta demostrar; en el segundo parte de una ley general y la aplica a un asunto concreto, planteando unas hipótesis para extraer las consecuencias de las mismas y comprobar si éstas se pueden producir o no. Los periodistas nunca han estado preocupados por sus métodos de trabajo sino por los principios. Desde la Segunda Guerra Mundial, el debate central ha sido si la objetividad en el ejercicio de la profesión es deseable o siquiera se puede alcanzar. Hay prácticas específicas que gravitan en el periodismo sobre las que se aplican los métodos científicos y las técnicas de investigación. Se trata del denominado periodismo de precisión que Meyer (1993) definió como “la aplicación de métodos científicos de investigación social y comportamental a la práctica del periodismo”, como recoge Carmen García Galera y Rosa Berganza (2005:20). Las autoras plantean que en primer lugar habría que establecer si las áreas académicas de la Comunicación Mediática, como el Periodismo, la Comunicación Audiovisual o las Relaciones Públicas y la Publicidad, pueden disponer de un estatuto científico. Algo sobre lo que no hay unanimidad. Park (Berganza 2000: 261-277) entiende la noticia como una forma de conocimiento que equidista del conocimiento científico y el común. Valbuena (1997:98-109) ya había compilado al final de la década anterior las distintas posturas. Así refleja que Spengler (1989: 539-540) niega que pueda adscribirse a la ciencia porque los periodistas no buscan la verdad de las cosas. Philips (1977:63) considera que el periodismo realmente proporciona un conocimiento intuitivo, basado en el sentido común que se conforma con la familiaridad de las cosas. Sartori (1998:79-81) defiende que no se puede aplicar el sentido heurístico a la información porque la misma no proporciona el conocimiento de las cosas, sino que sólo aporta nociones. En su opinión, hay subinformación y desinformación, porque se distorsiona. Por el contrario, desde Ortega Gasset a Fishman, algunos autores respaldan la legitimidad del Periodismo para acceder al conocimiento científico. El primero (1916:19), concluye que la realidad es compleja y abarca numerosas
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 38 perspectivas y la percepción de lo que sucede mediatiza la información. El segundo, diferencia las distintas perspectivas de la realidad, al punto que lo que para uno está en primer plano, para otro puede resultar secundario (1980:116-133). Una idea que se relaciona con la teoría del encuadre o framing. Finalmente McQuail (1991) unifica y sintetiza cuatro tipos de conocimientos: el que ejercitan los profesionales de los medios y las normas por las que funcionan; los conocimientos que todo el mundo adquiere sobre los medios, como los géneros o sus formatos; los fundamentos que determinan cómo se deben desempeñar los medios como instituciones sociales, y que incluye los códigos deontológicos que deben aplicar; y las teorías científicos-sociales que analizan de forma sistemática y con base científica el funcionamiento, la labor y las consecuencias de la comunicación mediática. 1.3.2. La investigación científica Para buscar un concepto para comprender qué se entiende por método científico aplicado a las Ciencias Sociales, podemos utilizar el empleado por Sierra Bravo (1983) que se refirió al mismo como el resultado de la operación de aplicar métodos y técnicas de índole científicas para afrontar situaciones y problemas teóricos y prácticos concretos dentro del área de la realidad social. El objetivo que persigue la utilización de estas herramientas no es otro que la búsqueda de respuestas a esos desafíos, en el empeño de obtener nuevos conocimientos que pueda ajustarse todo lo posible a la realidad. Son Wimmer y Dominick (1996) los que concluyen que la investigación científica es pública, objetiva, debe actuar con reglas explícitas y acatar los resultados. Es empírica, se fundamenta en la experimentación, y es sistemática y acumulativa, porque resulta lógico que cualquier nueva investigación se apoye en trabajos anteriores que hayan abordado cuestiones análogas. Y, finalmente, resulta predictiva por tanto puede anticipar futuros acontecimientos o comportamientos. Una de las claves para acercarse a la investigación científica de la comunicación mediática es la metodología a elegir. Si nos decantamos por la pluralidad que defiende
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 39 Beltrán (1985) hay cinco fórmulas de acceso a la realidad social: histórica, comparativa, crítico-racional, cualitativa y cuantitativa. Es necesario investigar el presente pero también los antecedentes para determinar un posible origen de la causa y aventurar, conforme a las experiencias anteriores posibles, comportamientos futuros. También resulta necesario comparar los resultados con cualquier otro ámbito similar; hay que proporcionar los medios para posibilitar una discusión; y emplear técnicas para medir con datos la realidad social, así como complementar con una profundización que nos puede facilitar diversas explicaciones. Son dos las técnicas en las que se fundamenta la investigación científica en esta área: las cuantitativas y cualitativas. Por lo común se han producido disparidad de criterios entre los que se decantan por unas u otras, incluso aquellos que las ven irreconciliables. Pero en muchas investigaciones sería imposible determinar cuáles se han utilizado o desechado. Determinar una clasificación a modo de compartimento estanco en la que fuera posible diferenciar claramente unas de las otras. En general, se denominan técnicas cuantitativas aquellas que tratan de resumir la realidad en números y son las encuestas y datos estadísticos las más utilizadas, como será el caso de la primera parte de la investigación que nos ocupa. En las cualitativas se pretende la interpretación de esos datos, en la continua búsqueda de la razón por la que aparecen, con elementos en el análisis que pueden considerarse subjetivos. Se persigue el conocimiento del significado de las acciones o la razón por la que se realiza una en concreta en relación al resto de veces que se repite. Las entrevistas, los análisis de discurso y la observación son las técnicas más habituales para aplicar. En nuestro caso hemos optado por entrevistas a expertos, En la metodología cualitativa es necesario, además, su contextualización ya que lo importante es conocer el significado que los actores quieren dar a su acción. Galera y Berganza (2005:32) aseguran que las conclusiones de un trabajo científico se obtendrán a partir de los métodos aplicados y se deben cotejar con las hipótesis formuladas al inicio de la investigación. Citan a Wallace cuando afirmó que “una hipótesis es altamente contrastable, en principio, cuando puede mostrarse que es falsa mediante uno cualquiera de un gran número de hallazgos empíricos, lógicamente posibles, y cuando solamente uno o unos pocos de tales hallazgos pueden confirmarla”.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 40 Cuando se produzca el contraste se podrá confirmar la teoría si ésta no queda refutada, y modificarla en el caso de que se produzcan alteraciones importantes en el razonamiento o desestimarla. Pero aún en la confirmación teórica, no se podrá hablar de que los resultados son concluyentes sino provisionales, ya que contendrán supuestos que no se podrán verificar completamente. También existirán casos en los que los datos que manejemos serán insuficientes para establecer esa verificación deseada. 1.3.3. Validez y fiabilidad de los resultados La validez es el término esencial para saber cómo la medición refleja adecuadamente el concepto sobre el que queremos investigar. Hay distintas variables; la validez externa, si el resultado se puede generalizar más allá del campo estudiado; interna, si el estudio que hemos desarrollado es capaz de responder a la pregunta principal que hemos formulado; y estadística, que hace referencia a la posibilidad de cometer errores en las cuestiones que servirán para reafirmar o desestimar las hipótesis. La fiabilidad es el segundo concepto que resulta determinante para que el trabajo consiga el objetivo perseguido inicialmente. Si los resultados son idénticos por más veces que repitamos la medición, independientemente del investigador que la realice, habremos alcanzado ese objetivo. José Javier Sánchez Aranda (2005:224) advierte incluso de que antes de dar por concluida la codificación de los datos que se puedan obtener, es aconsejable efectuar pruebas que confirmen esa fiabilidad y validez del trabajo efectuado, ya que solamente con la mera transcripción de los datos, cuando se cumplimentan las hojas estadísticas o en la codificación, los fallos suelen ser abundantes. Los emisores, los medios de comunicación, los contenidos, las audiencias y sus efectos son los cinco grandes ejes sobre lo que pivota una investigación en comunicación mediática. En nuestro caso, menos las audiencias, el trabajo abarca con distintos grados de profundidad todos los apartados Aunque justamente es el lector, la audiencia, el objetivo final de nuestra tarea, ya que es el que percibe o sufre los problemas del periodismo y el que también, en su caso, resta la credibilidad a los medios.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 41 Los emisores se entiende que son los profesionales de la comunicación en sus distintas áreas. Los medios son la prensa, la radio, televisión o aquellos surgidos de las nuevas tecnologías de la información. En el terreno de los contenidos se han analizado desde los textos a las imágenes o sonidos y como recoge Igartua y Humanes (2004:42) también se han diseccionado la programación, la realización, los géneros o los formatos. En cuanto a las audiencias se ha desentrañado qué medios consumen, que efectos provoca su consumo en el público o cómo influye la gente en el medio. Por último, los investigadores se han preguntado en no pocas ocasiones sobre el grado de influencia de los procesos de comunicación en los receptores. Una investigación en comunicación debe planificarse y seguir un proceso, según Giddens (1993: 695 y ss) que ha detallado el mismo como exponemos a continuación. En primer lugar, debe surgir la idea sobre la que investigar y a renglón seguido plantear el problema que queremos que sea objeto del estudio, los objetivos que perseguimos, las preguntas que nos formulamos y la justificación del porqué queremos conocer la respuestas. Los objetivos han de ser claros y asumibles y pueden responder a diferentes tendencias teóricas que se dan en el proceso de la comunicación, según Olga del Río y Teresa Vázquez (2005:43). Así ofreceremos una exposición detallada del estado de la cuestión sobre la que pretendemos profundizar. Esos objetivos serán generales, los que persiguen un mayor alcance del objeto en cuestión, y los específicos del trabajo que queremos desarrollar. El segundo elemento que nos irá permitiendo acotar el problema, y que será objeto del análisis, nos vendrá determinado por las preguntas que nos formulemos y a las que queremos encontrar respuesta en las conclusiones finales. Estas primeras cuestiones son meros interrogantes, no hipótesis de partida, y han de ser precisas para que cumplan la misión de facilitar los objetivos. En resumen, determinar cuál es el objeto o tema de análisis es lo mismo que presentar las principales incógnitas que aspiramos a desvelar. ¿Qué es lo que deseamos investigar?, ¿disponemos de bibliografía que nos permita acercarnos mejor al contexto o existen ya conocimientos previos o experiencias anteriores sobre el asunto en cuestión u otros similares que puedan ser aplicables al actual?, ¿qué teoría o marco teórico serviría para
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 48 de significados, definición de la situación, punto de vista del emisor, por citar algunos ejemplos. La llegada de los ordenadores y, sobre todo, la posibilidad de acceso con ellos al análisis literal, más bien que numérico, ha inclinado aún más la balanza hacia la técnica cualitativa. Un importante elemento para el desarrollo y el auge en los últimos años del análisis de contenido cualitativo -concluye Abreuha sido la incorporación de la Teoría Fundamental (Grounded Theory) y los métodos de comparación constante (MCC) de Glaser y Strauss a programas como Atlas.ti, Maxqda, Kwalitan..., y el decidido apoyo y consejo de Anselm Strauss a los desarrolladores de estos programas, Thomas Muhr, Udo Kuckartz, Vincent Peters..., en la utilización de la inducción analítica para la búsqueda de códigos y categorías en los textos. No obstante, los mejores análisis de contenido actuales utilizan, en realidad, la técnica de la “triangulación” en la que se combinan los métodos de estadística multivariante (análisis de correspondencias múltiples, análisis factoriales...) con las técnicas cualitativas más sutiles (análisis de redes semánticas, análisis de intensidad y árboles jerárquicos,..). De este modo, la tecnología del análisis de contenido combina diferentes métodos de análisis que hasta ese momento estaban considerados habitualmente como antitéticos. El análisis de contenido se basa en la lectura (textual o visual) como instrumento de recogida de información, lectura que a diferencia de la lectura normal debe realizarse de forma sistemática y objetiva y siguiendo un método científico. Así que los problemas que presenta son semejantes a los de cualquier otra técnica que sirva para recopilar datos para una investigación social, una observación, una entrevista, una encuesta o un experimento. Pero lo más importante, lo que le distingue de otras técnicas de investigación sociológica, es que, según Abreu (2002), se trata de una técnica que combina intrínsecamente, y de ahí su complejidad, la observación y producción de los datos, y la interpretación o análisis de los datos. Cualquiera de los contenidos a los que antes nos hemos referido tiene la capacidad de ser objeto de una interpretación directa o evidente o también de una manera más soterrada. Es decir, se puede detectar el contenido evidente de un texto y también el sentido que el
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 49 autor quiere comunicar a través de él. También se puede percibir el sentido indirecto que utiliza ese texto para transmitir una expresión oculta o indirecta que el autor quiere impregnar a su contenido. Unos datos y otros, los expresamente reflejados como los latentes, que se deducen sin que el autor lo pretenda, cobran sentido y pueden ser objeto de investigación dentro de un contexto. Ese espacio es un marco de referencias en el que está depositada toda aquella información que el lector puede saber o inferir. Así pues, el texto y su contexto son dos elementos vitales para desarrollar cualquier análisis de contenido. Como señalábamos al comienzo de este apartado, Berelson (1952:18) defendió que el análisis de contenido es “una técnica de investigación para la descripción objetiva, sistemática y cuantitativa del contenido manifiesto de la comunicación”. Estos dos elementos, objetiva y sistemática, como indicaba Krippendorff (1990) requieren que se cumpla el requisito de “reproductividad” de todo instrumento de investigación científica. Dicho de otra manera, que las reglas que se utilicen para procesar el trabajo sean objetivables y no haya dudas de que se puedan aplicar a toda la unidades sujetas al análisis. Si nos referimos a un análisis cuantitativo, es obligado que esa cuantificación se pueda calibrar numéricamente o codificar para establecer la suma de las unidades y los indicadores de lo que pretendemos enseñar. Pero como ya hemos señalado con anterioridad, aunque la cuantificación es algo muy importante, todo lo investigadores destacan que resulta insuficiente porque además de señalar los hechos será necesaria su interpretación. Por ejemplo, Hostil y Stone (1969:5) abogaron por una definición que añade varios aspectos muy destacables a la reflejada por Berelson. “El análisis de contenido es una técnica de investigación para formular inferencias identificando de manera sistemática y objetiva ciertas características específicas dentro de un texto”. Desaparecen por tanto los requisitos de que los análisis de contenido sean “cuantitativos” y “manifiestos”, y se admite de esta manera la posibilidad de que dichos análisis puedan ser “cualitativos”, en referencia al contenido “latente” de los textos”. Además se añade un nuevo elemento de notoriedad: la inferencia.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 50 El propósito fundamental del análisis de contenido es realizar “inferencias”. Éstas aluden especialmente a las comunicaciones simbólicas o mensaje de los datos, que tratan en general de fenómenos distintos de aquellos que son directamente observables. Esa cualidad la aprecia Krippendorff (1990: 28) al convenir que el análisis de contenido forma parte de “una técnica de investigación destinada a formular, a partir de ciertos datos, inferencias reproducibles y válidas que puedan aplicarse a su contexto”. Como conclusión, el investigador social puede reconocer el significado de un hecho cuando lo ubica dentro del contexto social del escenario en el que ha tenido lugar. Tal vez el concepto de análisis de contenido que aplica Laurence Bardin puede resumir buena parte de las definiciones anteriormente citadas al basarse en el “conjunto de técnicas de análisis de las comunicaciones tendentes a obtener indicadores (cuantitativos o no) por procedimientos sistemáticos y objetivos de descripción del contenido de los mensajes permitiendo la inferencia de conocimientos relativos a las condiciones de producción/recepción (contexto social) de estos mensajes” (1996:32). En este caso aglutina en este campo a cualquiera de las fórmulas que pretenden explicar y sistematizar el contenido de los mensajes en el ámbito de la comunicación de textos, sonidos e imágenes y para ello se ayudará de indicios sean estos cuantificables o no. Todo lo anterior con el propósito de realizar deducciones lógicas justificadas sobre el origen de estos productos, en referencia al emisor y al contexto y, por supuesto, si los hubiera, al efecto que han provocado. El analista contará para su trabajo con una serie de instrumentos adaptados en lo posible a la naturaleza del material y a los problemas que pretende afrontar para hallar una solución. Usará en ese objetivo todas aquellas herramientas que sean complementarias para presentar los resultados más completos posibles y conseguir, por último, deducir una interpretación de la que no quepan dudas de que está fundamentada científicamente. En cuanto a los elementos de un análisis de contenido, hay que precisar que cualquier proyecto de investigación que desea utilizar esta técnica debe de formular distintos pasos para concluir con éxito el proceso. A ellos ya nos referimos en el punto anterior. El objeto de la investigación, las reglas que se aplicarán y el sistema de categorías que, como ya también hemos destacado, servirán para comprobar la eficiencia y la fiabilidad del sistema
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 51 de codificación-categorización. Y, por último las inferencias que se extraerán, en la interpretación de los contenidos. Tanto Aranguren (1994) como Krippendorff (1990) establecen tres tipos de unidades de análisis: las de muestreo, las de registro y las de contexto. Las primeras quedan definidas como aquellas partes del universo seleccionado que serán objeto del análisis. El muestro no varía sustancialmente del que se emplea en otras técnicas de investigación para hacer cálculos de probabilidad, opináticos, estratégicos y teóricos o combinaciones de varios de estos. Cuando la selección de los elementos y la determinación de tamaño de la muestra no se hagan de forma objetiva en base a criterios técnicos, sino según la decisión, la intuición o la experiencia del investigador, el muestreo se denomina discrecional, intencional, estimativo u opinático, para diferenciarlo del aleatorio o el estadístico. Las unidades de registro pueden considerarse como la parte de la unidad de muestreo que es posible analizar de forma aislada. Hostil (1969:116) define una unidad de registro “como el segmento específico de contenido que se caracteriza al situarlo en una categoría dada”. Para otros autores las unidades de registro en un texto pueden ser palabras, temas (frases, conjunto de palabras), caracteres (personas o personajes), párrafos, conceptos (ideas o conjunto de ideas), símbolos semánticos (metáforas, figuras literarias). Hostil (1969) detalla que la codificación es el proceso por el que los datos brutos se convierten por sistema en unidades que facilitan una descripción precisa de las características de su contenido. Bardin (1996) detalla las reglas que deben aplicarse para elaborar un buen recuento: presencia, frecuencia, frecuencia ponderada, intensidad, dirección, orden y contingencia. La intensidad de una noticia también podría determinar un sistema de enumeración. Para enjuiciar el grado de intensidad de la codificación se pueden seguir los criterios establecidos por Osgood (1959) en el que, por ejemplo, sería factible conocer la carga semántica de los titulares conforme al tiempo verbal empleado (condicional, futuro, imperativos...), adverbios de modo, adjetivos calificativos y atributos, etc.... y así con una escala de 1 a 5 puntuar su intensidad. El orden viene establecido según la aparición
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 52 temporal, importancia o función de las unidades de registro, que por ejemplo nos podría permitir realizar un seguimiento de un tema a lo largo del tiempo y si el mismo varía su intensidad o la dirección durante los números de los ejemplares estudiados. La contingencia es la presencia simultánea en un momento dado de dos o más unidades de registro en diferentes niveles de códigos o de contextos. La categorización, según Bardin (1996: 90), “es una operación de clasificación de elementos constitutivos de un conjunto por diferenciación, tras la agrupación por analogía, a partir de criterios previamente definidos”. En un proceso de tipo estructuralista, la categorización comporta primero un inventario, es decir, aislar los elementos que pertenecen a esa categoría y luego clasificar los mismos según el criterio que decidamos establecer y que deberá tener como colofón que los mensajes estén sujetos a una cierta organización. La categorización debe llevarse a cabo respetando una serie de reglas básicas. Las categorías de cada serie han de ser mutuamente excluyentes. De forma que un dato solo pueda ser incluido en una categoría. Las categorías tienen que ser significativas. No tendría mucho sentido realizar una clasificación por el número de puntos y seguido que hay en cada párrafo. El analista siguiendo su propio sistema de clasificación no puede dudar dónde tiene que incluir cada unidad. Y también deben de ser replicables. Cualquier otro investigador tiene que ser capaz de analizar los contenidos según el plan de categorización que hemos propuesto. Los datos son fiables si permanecen de forma constante en todas las posibilidades que ofrece el proceso analítico. La fiabilidad exige, según recoge Abreu (2002), que dos codificadores, como mínimo, según indica Kripperdorf (1990), describan de forma independiente un conjunto posiblemente amplio de unidades de registro en los términos de un lenguaje común, por ejemplo, un esquema de clasificación de códigos y categorías. También Kripperdorf (1990) indica que las inferencias que se pueden extraer de un texto son innumerables. Como referencia el de sistemas: se pueden extraer conclusiones de varios de ellos, como por ejemplo de un sistema social que aporte la estructura de clase del individuo objeto del análisis, de un sistema de parentesco, de uno político, de un
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 53 medio de comunicación, etc. La forma de abordarlo es conseguir elementos de conocimiento de sus componentes, sobre las relaciones internas entre ellos o sobre las transformaciones de que han sido objeto en un periodo de tiempo. La fijación de estándares puede ir acompañada de la búsqueda de indicadores y síntomas para medir las realidades tales como la satisfacción o insatisfacción de los lectores de un periódico con los contenidos que éste publica. En estos casos se puede acudir a identificar para ese propósito unos índices que sirvan para comprobar la frecuencia del grado de desafecto o afecto, la intensidad del rechazo o la aceptación o la tendencia del lector en su proximidad o lejanía de la línea seguida por el rotativo. Cuando se dan ciertos síntomas, es posible inferir si hay informaciones con un destinatario concreto, si la información cumple las expectativas de los lectores o la importancia que el medio en cuestión da a un tema delicado y, en este caso, con qué grupo de personas está vinculado el asunto. Los intercambios de opinión y de información no tienen un acceso directo, pero se pueden inferir, a través de citas, alusiones, supuestos, actitudes, que aparecen en el texto analizado. También de todos los textos podemos extraer las posturas. Por lo que se refiere al análisis de contenido cualitativo, se ha ido desarrollando fundamentalmente a partir de los años ochenta en investigaciones como las de Ulich, Hausser y Mayring (1985), los cuales, en un estudio sobre las consecuencias sociales del desempleo, analizaron los resultados de 600 entrevistas abiertas, transcritas en 20.000 páginas. Krippendorff (1969:103) define el análisis de contenido cuantitativo “como un método valido y replicable a través de inferencias estadísticas desde el texto a sus fuentes y propiedades”. Mientras que el análisis de contenido cualitativo sería un nuevo marco de aproximación empírica, como un método de análisis más controlado y con un conjunto de reglas que evita posibles precipitaciones que se atribuyen al cuantitativo. En todo caso, la triangulación y comparación con otros estudios evita también los elementos de subjetividad que pueden afectar a los análisis puramente cualitativos. Por tanto, el tipo de muestreo en los diseños de análisis de contenido cualitativo suele ser el intencional, con lo que se evita el azar. Normalmente en esta modalidad de muestreo
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 54 no hay modo de estimar la probabilidad de los elementos que tienen que ser incluidos en la muestra y hay que contar con que un porcentaje no atenderá a las peticiones del entrevistador. El analista utiliza dos criterios: Opinático y teórico. En el muestreo opinático, el investigador selecciona a los informantes siguiendo criterios estratégicos personales: conocimiento de la situación, facilidad, voluntariedad, etc. El teórico se emplea para perfeccionar teorías con los datos que el analista almacena. Son tres los modelos básicos para codificar este tipo de análisis, a dos nos hemos referido al principio. El inductivo, en el que se disecciona un documento para identificar todos los asuntos que parezcan relevantes; el deductivo en el que el investigador recurre a una teoría e intenta aplicar sus elementos principales a las variables, y una solución mezcla de ambas, donde las dos alternativas se pueden utilizar con facilidad. La elección de la técnica de investigación más adecuada es clave para el resultado del trabajo. 1.3.5. Trabajo de campo El trabajo de campo consiste en la aplicación de los instrumentos que utilizaremos para intentar probar o descartar las hipótesis en una selección del universo elegido. Resulta evidente que cuando la población es infinita no pueden observarse todos sus integrantes. Pero también en la mayoría de las ocasiones es imposible realizar el trabajo con un universo finito, si éste resulta excesivamente grande o cuando el tiempo requerido para la observación es más largo del que se dispone, o si sus costes, de cualquier tipo, son superiores incluso a los recursos que se pueden emplear para desarrollar la labor. Así pues, se puede determinar que la observación podrá ser exhaustiva si atañe a todos los elementos o parcial. En este último caso, a la parte observada, según el método de selección, se le podrá denominar subpoblación o muestra (Barbancho, A. 1989). La investigación con subpoblaciones suele ser habitual y de mayor utilidad cuando los elementos de una población no tienen la misma importancia. Cuando la observación no es exhaustiva, es decir, abarca sólo una muestra pero de su estudio se persigue la finalidad de conocer, mediantes los resultados que obtengamos, las características de la población en general, el investigador se enfrenta a un proceso de
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 55 inducción, según el cual, “se aprovecha la información suministrada por la muestra para conocer, aunque sea aproximadamente, aquellas características” (Barbancho: 1989:25) La inferencia estadística presenta como principal función la de generalizar los resultados de la muestra para proceder luego a estimar su extensión al resto de la población. Así pues, en los resultados que se obtienen al analizar una muestra se puede describir el conjunto de las observaciones y además extraer inferencias de lo que sucede en la población. La muestra debe ser suficientemente representativa para que los resultados puedan aplicarse no sólo a la parte escogida sino, por elevación, al total de las unidades. En los análisis de contenido con técnicas cuantitativas se trabaja con un segmento de población seleccionado de forma aleatoria. Sierra Bravo (1982) explica, a la hora de determinar cómo se elige una muestra aleatoria, que la ley de los grandes números garantiza que se pueden extrapolar los resultados de un sondeo a todo el universo dentro de unos límites de error y probabilidad que se pueden determinar de forma estadística. Cuanto menor sea la población que estudiemos, también será más fácil profundizar en los resultados y reducir el margen de error de los mismos. Por tanto, cuanto mayor sea la muestra, menos posibilidades de equivocarnos. En la clasificación fundamental de los métodos de muestreos aleatorios, estos pueden ser simples, sistemáticos o estratificados. En ambos casos, “la muestra es independiente del juicio u opinión de cualquier persona”, (Barbancho,A 1989:377 a 385). Por esa razón se suele hablar de unidad muestral o unidad de muestreo, y pueden referirse tanto a elementos de la población o a grupos de ellos. El aleatorio simple, que sirve de base para el resto, se sustenta en el puro azar. El sistema más común consiste en que cada elemento de la población quede representado por una bola o tarjeta, idénticas en tamaño, forma y peso, para proceder a su extracción. Este principio aleatorio es muy sencillo de aplicar en la teoría, pero en la práctica presenta sus dificultades en razón directa al tamaño de la población que se quiere someter a la introspección. Para solventar este problema, los estadísticos han construido tablas de números aleatorios, en las que cada dígito representará una porción de los elementos que se obtienen a su vez por azar.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 56 En el muestreo aleatorio sistemático, el problema de coste que presentaba el punto anterior se resuelve con mayor facilidad si los elementos de la población están dispuestos en un orden o existe una lista o registro de ellos. En el caso de los periódicos, su orden natural son las fechas de publicación de cada ejemplar. Con este método, además de esa ventaja de limitación de los esfuerzos, se tiene la certeza de que en la muestra aparecerán elementos de población de todas las clases. En el caso de la prensa, de todos los días de una semana o de un periodo de tiempo que se quiera abarcar. El muestreo sistemático tiende a suministrar muestras más representativas que el aleatorio simple, siempre y cuando la disposición del orden de los elementos de la población no exista una periodicidad coincidente con la de la muestra, ya que entonces las estimaciones serán sesgadas. No sería una buena estimación analizar el peso del fútbol en la sección de deportes de un periódico, si como muestra sistemática se toma solo los lunes de cada semana, el día posterior al que se disputan la mayoría de los partidos de las competiciones. El muestreo aleatorio estratificado se utiliza para obtener datos sobre poblaciones que pueden dividirse en distintos estratos, de forma que cada uno de los elementos que lo integran se caractericen por su homogeneidad. Para diseñar la muestra deberemos tener en cuenta tres requisitos fundamentales que se han de condicionar de forma simultánea (Olabuénaga 2012; 50 y ss), el margen de error tolerado, el nivel de confianza exigido y la varianza del universo o población de estudio. La gran ventaja del muestreo probabilístico, cuando va unido a una investigación cuantitativa, estriba en que fijados el margen de error que puede aceptarse y el grado de confianza con el que se va a trabajar, determinaremos el tamaño “idóneo” de la muestra. En cuanto al margen de error, es el investigador el que debe establecerlo a priori. Olabuénaga advierte, sin embargo, que “ahora bien, hay que tener presente que una muestra extraída de un universo, nunca da la información exacta de ese universo, sólo nos da una cifra aproximada” (2012:50 y ss). En general, se suele considerar aceptable trabajar con un error máximo de un 5%. Respecto al tamaño de la muestra, éste será tanto mayor en cuanto más alto sea el nivel de confianza con que se quiera desarrollar la investigación. El propio analista será el más interesado en trabajar con el menor error y el mayor nivel de confianza posibles.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 57 La fórmula que utiliza el autor antes citado para estimar el tamaño de la muestra es n = N 1 + (M. E)2(N − 1) z20.25 n= tamaño de la muestra N= tamaño de la población o universo M.E= margen de error tolerado Z= puntuación tipificada que designa el nivel de confianza Si el universo fuera superior a 500.000 los estadísticos suelen considerarlo infinito. Una vez conocido el tamaño, el siguiente paso es determinar el proceso de selección de los individuos que actuarán en representación de ese universo. Las muestras pueden dividirse en dos grandes familias, la probabilística y la no probabilística. En la primera, podemos saber a priori la posibilidad de resultar seleccionado cada uno de los componentes de ese universo. En la segunda, los sujetos son elegidos al margen de las leyes del azar, es decir, de una forma controlada, bien de forma accidental, por cuotas o con carácter intencionado o sencillamente dirigido. Olabuénaga (2012; 55) reseña que hay muchos tipos y variedades de muestras probabilísticas, pero las más comunes son las que proceden del azar, las estratificadas, por conglomerados o racimos, polietápica y muestra de panel. Para confeccionar la primera, se usa la lotería, la selección sistemática o los números equiprobables. La selección sistemática es una variante de la lotería, en la que el primer individuo se elige por azar y el resto a intervalos fijos. En la actualidad hay diversos métodos de investigación muestrales que se utilizan para medir variables en los medios de comunicación, en especial la audiencia. Así figura el EGM, el Estudio General de Medios que pulsa esos datos de en tres oleadas anuales, mediante entrevistas presenciales y telefónicas. El sondeo Sofres, que sitúa audímetros para obtener resultados en hogares de municipios de distinta población. La Oficina de Justificación de la Difusión (OJD), que recoge información sobre la difusión y distribución de las publicaciones periódicas, y que controla las tiradas de los medios
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 64 cuando, por ejemplo, se pulse la frecuencia de la presencia de los gobiernos en estas páginas. Es evidente que la portada, también llamada primera página, especifica un valor añadido que la diferencia del resto de las secciones del diario. Su notoria visibilidad provoca que los criterios en la redacción para cribar entre todas las noticias, hasta seleccionar las que figurarán en este gran escaparate mediático, sean muy superiores respecto al resto de contenidos. Además, se caracteriza por ofrecer una variedad temática con el propósito - en generalde recoger como destacado lo más importante de las secciones más atractivas del rotativo. Se estará, por tanto, ante un enfoque cuantitativo pero muy específico. También sucederá al establecer las distintas categorizaciones de las secciones, una vez analizadas el conjunto de unidades de muestreo de las aperturas, ya que unas u otras son, por tradición y naturaleza, más proclives a las demandas de presencia de las noticias procedentes de la Administración. La presencia es una palabra a la que se acudira constantemente en este trabajo. Es la medida más utilizada generalmente, determinante en unos casos y en otros no. La importancia de una unidad de registro crece con su frecuencia de aparición. Y permitirá conocer los porcentajes de penetración de las acciones gubernamentales, independientemente de otras posteriores categorizaciones. También se avanzará en la frecuencia ponderada, porque se entiende que la aparición de los elementos en determinadas áreas del rotativo cobra una mayor importancia que la presencia bruta per sé. En este tipo de estudios se suele recurrir a establecer sistemas de ponderación. Por ejemplo, en este trabajo se ha decidido personalizarla en los presidentes de gobierno, alcaldes, a los que se miden por su aparición en los titulares. Ellos suponen el núcleo central del poder que se encuentra justamente ubicado en esta especie de jurisdicción gubernamental. También sería factible ligar esta frecuencia ponderada de la aparición en las noticias de los gobiernos, con otros elementos exógenos como la publicidad, pero esta posibilidad no ha sido objeto de la investigación.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 65 El criterio de clasificación para medir los pesos también pueda implicar establecer categorías temáticas. En el presente estudio, también resulta de interés saber qué tipo de gobierno, nacional, regional o local, es el que se alza con mayor protagonismo que los demás y en que páginas demuestra su indiscutible liderazgo. Con cada uno de ellos se puede establecer una categoría propia, independientemente del ámbito de difusión de los distintos rotativos. Clasificar elementos en categorías impone buscar lo que cada uno de ellos comparte con los otros. Lo que permite este agrupamiento es acotar el espacio común. Pero es posible que diferentes criterios insistan en otros aspectos por analogía, modificando quizás considerablemente la distribución anterior. Por ejemplo, no se puede valorar de la misma forma la aparición de un gobierno local en un diario nacional que en uno local. El propio sistema de establecimiento de agenda coloca barreras de selección muy complejas para que se puedan superar. Para que un gobierno local aparezca en un diario nacional, el lógico criterio de noticiabilidad impone que la información debe tener interés para toda la comunidad nacional. La cercanía y la proximidad serán, por otra parte, elementos de ayuda para que un Ejecutivo local se asome con profusión a los diarios locales, por lo que el criterio de valoración debe buscar segundas lecturas interpretativas o de influencia, A continuación, siguiendo el esquema de estas reglas expuesto por Olabuénaga (2012:205-206), podemos poner como ejemplo el sistema de categorización que hemos aplicado para elaborar nuestro análisis de contenido. El hecho de que la información esté directamente o indirectamente ligada a alguno de los gobiernos, la convierte en una unidad de Comunicación de la Administración (CA). Más tarde se distinguen las tres escalas, la Administración central, la regional o la local. Las unidades informativas procedentes de los ejecutivos se tienen en cuenta sólo a efectos de peso respecto al resto de las unidades que figuran en cada uno de los periódicos. El hecho de que no exista un trabajo anterior, que nosotros conozcamos, nos impide establecer un proceso de evolución negativo o positivo a la hora de elaborar el inventario. Pero sí nos aportará indicios e incluso evidencias para determinar si este peso es excesivo o peligroso, incluso para relacionarlo posteriormente con valores como la independencia o la credibilidad.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 66 El análisis de las aperturas de los gobiernos nos permitirá compararlas con las unidades informativas, para ver cómo crecen o disminuyen los porcentajes a medida que se cierra el foco sobre las secciones en las que en teoría, los ejecutivos muestran un mayor interés en influir. Un aumento sustancial en áreas de mayor cualificación, nos puede posibilitar apreciar algún grado de intencionalidad por parte de los actores que participan en el proceso de selección de la agenda. Con criterios parecidos a los que en su día propuso Osgood (1959) para determinar la intensidad de las noticias, analizaremos las aperturas con protagonismo de los gobiernos para clasificar cuántas son favorables o desfavorables. La intención es saber si, logrado el propósito de superar los criterios de selección de la agenda, el resultado que obtienen los ejecutivos es el apetecido o, por el contrario, la apuesta por distribuir un flujo abundante de contenidos sale malparada y en algún caso incluso podría volverse en su contra. Sí hemos aplicado en el presente trabajo la dirección, en el sentido de establecer un sistema de codificación para interpretar la intencionalidad de los textos en las aperturas. Las informaciones pueden ser positivas o negativas para sus emisores. En concreto, en este apartado las catalogaremos de favorables o desfavorables para los intereses gubernamentales. En algunos casos se puede aplicar las escalas de Cantril a la búsqueda de sus influencias. Se ha establecido una baremación, con una escala de 1 a 5, en la que 3 se considera un tratamiento neutro y el 1 muy desfavorable, en oposición al 5 que sería muy favorable. Las categorías también se diferencian según los niveles de análisis posteriores. Son nominales, cuando su única función es clasificar: por ejemplo, en el caso que nos ocupa las unidades informativas se diferencian entre las procedentes de la Comunicación de la Administración y las que no lo son. Luego se clasifican según la pertenencia a las cinco secciones que se estudian: Nacional, Economía, Cultura, Local y Andalucía. Las categorías son ordinales cuando se clasifican y además se determinan siguiendo un orden establecido. Mediante la elección de unidades de registro para la enumeración y clasificación de categorías se ha decidido establecer el siguiente sistema de
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 67 codificación/categorización en el presente análisis de contenido (Andréu 1988: 72-75): España, Economía, Cultura, Local, Andalucía. Como ya se ha repetido en otras ocasiones, la comprobación de la fiabilidad del sistema de codificación y categorización es importante, ya que será el que nos proporcione seguridad al ofrecer los datos que se han obtenido con independencia del analista o el instrumento que se ha elegido para la medición. De un periódico se podría inferir, al analizarlo, algunos de sus patrones de comportamiento y sus cambios de tendencia, incluso ideológica, si el periodo de estudio fuera suficientemente extenso. También es fácil determinar la importancia que dará a un tema sobre otro. Y más clarificador será si los datos se exponen, como es el caso que nos ocupa, en una comparativa con otros medios similares o antagónicos. También es posible evaluar la calidad, la neutralidad o la objetividad al abordar cualquier asunto y, por tanto, inferir sus defectos, ya sea por razones de proximidad o lejanía respecto a un determinado criterio con vigencia durante el proceso analítico. En este caso, permitirá concluir si alcanza o no el criterio por el que se somete a estudio. Son los llamados estándares. Resulta lógico contemplar en los resultados de los análisis cuantitativos algunos elementos de contextualización. Así, será más sencillo comprender su significado, independientemente de la cifra o el porcentaje que nos facilite la medición de la muestra. Por ejemplo, la presencia más abundante de informaciones con un determinado origen pueden puede llevar a una conclusión determinada. Pero ésta puede ser bien distinta si aplicamos elementos de contextualización correctores, como puede ser el de índole socioeconómico. Si Cataluña aparece como la primera comunidad autónoma con mayor presencia de las informaciones gubernamentales en 2010, nunca se puede obviar que ese año se celebraron elecciones autonómicas y que hubo un fallo del Tribunal Constitucional que acaparó la actualidad. Si el País Vasco no figura entre las tres principales comunidades de España con mayor peso de la Administración, tiene sentido relacionarlo con el descenso en la intensidad de la actividad terrorista que se registraba en las fechas del examen. Serán esos sesgos los que debemos ponderar para exponer los resultados, que cuantitativamente, por supuesto, no tienen contestación.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 68 Si la plantilla de un medio se ve reducida por los recortes para cuadrar los balances deteriorados por la pérdida de ingresos publicitarios y la caída de compradores del producto, en buena lógica deben aumentar los riesgos de publicar noticias más fáciles de conseguir, como son las procedentes de la Administración, o en general, de gabinetes y agencias. Porque, como consecuencia de los ajustes, queda menos personal que antes para dedicarlo a la información de producción propia. Esto no tiene por qué significar un cambio de la línea editorial del rotativo o una decisión consciente de volcarse en la agenda oficial, aunque el resultado para el lector no deje lugar a dudas en las consecuencias. También en el análisis de contenido cuantitativo de los cuatro periódicos se procederá a identificar en las aperturas, la procedencia de las fuentes con que se confeccionan las informaciones y el protagonismo (entre los diversos miembros de los gabinetes gubernamentales) para aproximarnos a parámetros que aporten detalles de cómo se configura esa agenda institucional. Serán elementos que suministren información para establecer las fórmulas de que se valen las fuentes que participan en ese proceso de comunicación con el emisor. Primero, para saber si están identificadas ante la audiencia o permanecerán anónimas a la vista de la misma. Segundo, para identificar en sus distintos niveles su procedencia y herramientas que emplean para ese sistema habitual de diálogo profesional. La nueva división permitirá realizar otro nuevo reagrupamiento con la procedencia de las fuentes, también en dos categorías: las que integran la agenda prevista y notificada con anterioridad a la noticia y la propia de medio. Un trabajo que facilitrá descubrir cómo construyen la realidad informativa los distintos gobiernos y de qué procedimientos se valen y, como consecuencia de lo anterior, analizar la posible resistencia o cesión de los periódicos ante el bombardeo de este tipo de noticias. Para ello, se ha hecho hincapié en determinadas variables que configuran lo que se denomina agenda oficial, como los comunicados, las ruedas de prensa, las convocatorias, etc., dejando el resto bajo el paraguas del epígrafe ‘otros’, ya que lo que se pretende medir son esos niveles de preagenda y las rutinas informativas que comportan. Antes ya se ha señalado que Berganza (2005) era partidaria de combinar los análisis de contenido con las encuestas en los trabajos sobre agenda setting y también los profesores
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 69 Humanes e Igartúa, (2004:75) se postulan a favor de emplear varios métodos para evitar el reduccionismo científico: “Muchos autores combinan los métodos cuantitativos y cualitativos en un mismo estudio con el objeto de lograr una ‘triangulación’ de los resultados”, indican. Por esta razón, como ya se ha apuntado, se ha optado por complementar los resultados del análisis cuantitativo con las opiniones de un panel de expertos, en un muestreo opinático en el que previamente se ha seleccionado a los participantes: 28 periodistas, directores de medios y académicos, casi a partes iguales. La intención es conocer el sentir de los profesionales y los profesores en el debate sobre los contenidos oficiales que publican los diarios; las rutinas de las redacciones y los impactos que se originan sobre la credibilidad de los medios. La muestra opinática es la que selecciona el analista, en este caso con la ayuda de varios expertos, entre la población óptima para despejar los interrogantes que se plantean. Todos los participantes respondieron un cuestionario idéntico, con preguntas cerradas, en unos casos, y abiertas, en otros, enviado por correo, excepto a dos de los participantes que desearon responder por teléfono. Tras tabular las contestaciones, la intención, dentro de lo posible, era cruzar las respuestas con los datos del análisis cuantitativo, para elaborar una serie de reflexiones generales sobre la situación actual de la profesión, con el objetivo de ofrecer un diagnóstico más preciso de esa realidad y elaborar con las conclusiones una prospección de cara al futuro. Pero, como se refería anteriormente, la observación fruto de la experiencia profesional es un elemento válido para aportar otros resultados científicos a los análisis. Y, en este caso, en algunos capítulos de la presente investigación, como el que aborda los gabinetes de prensa, la publicidad institucional o las consideraciones sobre el trabajo de campo en relación a los contenidos, junto con los métodos analíticos ya expuestos, también se han trasladado ejemplos y consideraciones que son fruto de mi ejercicio periodístico durante más de tres décadas. Entendiendo que pueden ser útiles para completar algunos enfoques. 1.3.9. Trabajo de campo objeto de esta investigación Para el trabajo de campo se han tomado como modelos las ediciones nacionales de El
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 70 País y El Mundo, los dos diarios de información general de ámbito estatal más importantes en España, con una audiencia superior a los 3,1 millones de lectores (EGM octubre 2010-mayo 2011). Los dos de difusión local y provincial son Sur y Málaga Hoy, con casi 170.000 lectores (EGM oleada octubre 2010-mayo 2011). El primero es líder en su circunscripción y pertenece al grupo nacional Vocento. El segundo es uno de los diarios en papel más jóvenes de España (2003) y está adscrito al Grupo Joly, de entero capital andaluz. La recogida de datos se ha realizado en una base Acces en la que figuraban todas los items y su división por fechas y periódicos. Para ello se conformaron dos fichas en la que estaban presentes todas las variables posibles, ligadas individualmente a cada uno de los cuatro periódicos analizados. La recopilación de las distintas unidades, realizada bajo mi dirección, correspondió al grupo de iniciación a la investigación de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Málaga El peso de la información institucional en la prensa, integrado por Elisa Isabel Moreno Espejo, Blanca Muñoz Santos y Patricia Martínez Morcillo. El vaciado de estos resultados se ha realizado sobre una hoja de cálculo Excel para estimar los porcentajes y agrupar todas las comparaciones posibles sobre las variables objeto de esta investigación. Los periódicos se han consultado en la biblioteca de la facultad de Ciencias de la Comunicación de la UMA, con un repaso posterior mediante muestreo con el sistema digital de búsqueda de noticias Mynews. Glosario de ítems Unidades informativas (U Inf): son las unidades para registrar los datos y pueden referirse al total de cada una de las noticias publicadas, independientemente de su tamaño o extensión en cada uno de los periódicos, o de las diferentes secciones o de la portada Sección: grupo de páginas agrupadas por criterio de ámbito territorial o temático. Aperturas (A): información que encabeza una sección, también llamada en algunos diarios portadilla.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 71 Comunicación de la Administración (CA): información procedente o que protagonizan las tres administraciones objeto del presente estudio, la central, la autonómica y la local. Portadas: primera página de los diarios. GC: Gobierno central GA: Gobierno autonómico GL: Gobierno local (incluye los ayuntamientos, las diputaciones y otros organismos locales, como las mancomunidades de municipios) C AUT: comunidad autonómica Valoración: estimación de favorable a desfavorable de las aperturas de la CA en razón a su carga semántica y el titular. Origen: inicio de la gestación de la portadilla, rueda de prensa, comunicados, entrevista, declaraciones, actos públicos, off the record, informes o estudios y otros. Procedencia: gobierno reflejado en la apertura Ficha 1. La primera ficha, tras la fecha y el medio, está dedicada a recopilar los datos de las unidades informativas, diferenciadas entre las que se denominan Comunicación de la Administración (CA) y las que no, en cada una de las secciones más importantes del diario. Aparecen como secciones Nacional, Mundo, Regional, Local, Economía y Cultura. Sur une Cultura y Sociedad en una misma sección y El Mundo carece de sección de Sociedad. El epígrafe ‘Otros’ incluye el resto de contenidos, en unos casos sociedad y secciones de ocio y entretenimiento y en otros, estas dos últimas. Finalmente, la ficha nos permite computar el total de esas unidades publicadas cada día por cada uno de los periódicos y el total de las unidades que corresponden al apartado CA. Y, además, separar esas unidades por gobierno, con lo cual determinaremos la importancia de cada ejecutivo en el diario analizado. Lógicamente cuando, por ejemplo, se trate de conflictos entre instituciones, en una misma unidad informativa pueden aparecer uno o más gobiernos. En el siguiente bloque se precisa la procedencia del total de esas unidades de CA según los distintos gobiernos, central, autonómico y local, con lo cual determinaremos la importancia de cada ejecutivo en el diario analizado. Y dentro de ellos se diferencian por ministerios, consejerías autonómicas o áreas de gobierno locales y provinciales presentes
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 72 en las informaciones. De esta forma podremos precisar los distintos pesos de las informaciones por áreas gubernamentales y conocer si éstas se concentran o están repartidas, y el papel que juegan las presidencias o alcaldías. En uno de los apartados, y sólo para los dos diarios nacionales, se detalla el número de unidades informativas de CA por gobierno autonómico y comunidad autónoma, con el fin de obtener datos sobre la presencia de las mismas en las informaciones publicadas por estos rotativos. Esto nos permitirá elaborar un listado con todas las comunidades de España y ordenarlas según su importancia informativa. Asimismo, podremos inferir algunas conclusiones sobre el grado de concentración de la actualidad en determinadas regiones. El último apartado de la ficha, sirve para reunir las cifras de las unidades informativas publicadas en las portadas de cada diario, cuántas de éstas corresponden a CA y diferenciarlas por gobiernos. Así, también podremos establecer cuál es la Administración que más protagonismo acapara en esas páginas. También se constatan el número de portadillas de sección en que incidirá el trabajo y, de ellas, cuántas son de CA.
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“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 80 1.3.11. Preguntas de la investigación ¿Guarda relación el volumen de la información oficial publicada con la reducción de las plantillas que sufren los periódicos en los últimos años debido a la crisis económica? ¿Se han acostumbrado los periódicos a un tipo de periodismo en el que prevalece la información oficial gracias al bombardeo a diario con noticias previamente cocinadas? ¿Resulta más cómodo que alguien externo marque la agenda, que invertir tiempo y medios en obtener información propia? ¿O es sencillamente la única fórmula de subsistencia a la espera de que amaine el temporal? ¿Hay diferencias sensibles entre el comportamiento entre la llamada prensa de Madrid y la de provincias, en este caso la de Málaga? ¿Hay temor a variar radicalmente los contenidos, después de acostumbrar a la audiencia a prescribirle durante décadas un determinado tipo de periodismo que ahora han podido ya dejar de interesar? ¿La proliferación de gabinetes que suministran información a demanda ha inoculado la relajación en las redacciones? ¿Hay algo de verdad cuando el público divide a los medios entre los que apoyan a los gobiernos y los que intentan cambiarlos por otros más afines ideológicamente o económicamente? ¿Estamos ante una crisis de contenidos por mera acomodación de los gestores? ¿El binomio política y periodismo ha completado una simbiosis al punto de desnaturalizar las obligaciones reales de los medios ante su audiencia? ¿Los esfuerzos en comunicación de los gobiernos se traducen en una rebaja de grado de crítica de los medios escritos al difundir las noticias?
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 81 ¿Hasta qué punto la credibilidad informativa se resiente si los lectores pueden comprobar esa presencia abundante de las noticias de ámbito oficial? ¿Puede ser determinante esta fragilidad en la reputación para afrontar los cambios que hay que operar en el sector para adaptarse a la nueva sociedad de la información? 1.4. DELIMITACIÓN El estudio que presentamos no pretende someter a examen el problema de la credibilidad en la prensa de pago y todas las posibles razones por las que se viene registrando esa pérdida de confianza por parte de los lectores durante los últimos años. Tampoco abarcará un análisis completo sobre lo que se denomina información oficial y la confección de la agenda. Pero sí pretende incidir de una forma clara en esos dos aspectos a través de un punto inicial de partida, como es el peso de la presencia mediática de la Administración pública. El principal representante de lo que viene a denominarse poder político es el gobierno, en este caso, considerado como un todo, aunque se ramifique en sus variantes central, autonómica y local. Lógicamente esas administraciones pueden estar regidas por partidos políticos distintos y dispares. Pero partimos de la premisa de que si es su intención acaparar el protagonismo informativo, los métodos elegidos pueden ser similares o al menos así trataremos de verificarlo. Si esa presencia gubernamental alcanza unos niveles que merecen la reflexión, podremos plantear el debate sobre la configuración de la agenda y los actores que la determinan, las rutinas profesionales que facilitan esa penetración y, en definitiva, relacionarlo con un intangible determinante para el futuro del periodismo como es el de la credibilidad. 1.5. HIPÓTESIS H.1. La hipótesis principal es que en esta etapa de crisis económica y recortes en los medios, los gobiernos acaban por marcar la agenda informativa de los diarios de referencia gracias a la distribución de contenidos.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 82 H.1.1 Los gobiernos ocupan un notable peso en las informaciones que publican los periódicos, más acentuado en secciones como Nacional, Andalucía o Local. H.1.2 Las informaciones de cabecera en las secciones más cualificadas de los diarios proceden fundamentalmente de actos, convocatorias y comunicados o declaraciones de los emisores gubernamentales. H.2. El abuso de la información oficial en detrimento de la propia, debido a los recortes y a la capacidad de influencia de la instituciones, son factores determinantes en la pérdida de calidad que se observa en los medios y que, a su vez, menoscaba su credibilidad. 1.6. DESCRIPCIÓN DEL TRABAJO Como hemos reflejado con anterioridad para realizar el presente estudio hemos escogido dos diarios nacionales y dos locales, que podemos incluir dentro del ámbito de prensa de calidad e incluso como prensa de referencia en su espacio de difusión. En el caso de El País y El Mundo no caben las dudas ya que de esta manera han sido ya definidos por expertos e investigadores (Pérez Curiel 2005:293) como modelos informativos de especial significación para otros medios de comunicación, así como para los protagonistas del discurso político, económico y empresarial por el papel que desempeñan en la difusión de los mensajes a la sociedad de la información. Pero, de todas formas podemos recordar las funciones que Imbert y Vidal Beneyto (1986:19-20) atribuyen a los diarios de referencia, que podemos también aplicar a las otras dos cabeceras locales, lógicamente en un ámbito de influencia mucho menor que los anteriores y en un papel de intermediación con las autoridades y de proyección pública limitado a la provincia y en su caso a la comunidad. Pero también significativo dentro de esa demarcación territorial, sobre todo en el caso del diario Sur, con una antigüedad cercana a los 80 años. El otro rotativo, Málaga Hoy, mucho más joven (2003) está integrado en un grupo andaluz de comunicación con casi siglo y medio a sus espaldas en el periodismo andaluz. “Los diarios de referencia cumplen una serie de funciones con mayor plenitud y eficacia que los otros. Entre ellas hay que anotar pues: a) la de ser referencia imprescindible para
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 83 los otros medios de comunicación, tanto escritos como audiovisuales, que no producirán sus propias opiniones y juicios sobre un tema sin tener conocimiento de la de estos diarios…b) la de ser plataforma privilegiada para la presencia y expresión de los grandes líderes políticos, las grandes instituciones sociales, las asociaciones de carácter nacional, etc., cuando quieren dirigirse a los grupos receptores del país, c) la de servir a las chancillerías extranjeras de referencia prevalente sobre la realidad y problemas del propio país. El contenido y las características de estas funciones no ha llevado a calificar a este grupo de diarios como de referencia dominante”, exponen Imbert y Vidal Beneyto (1986). Hemos analizado especialmente cinco secciones: nacional, economía, sociedad-cultura, local y Andalucía. Estas dos últimas en los diarios locales. Lógicamente la sección nacional es la más importante de los diarios estatales, tanto por su ubicación como por los debates que generan y que marcan la importancia de los contenidos. Serán, en ese sentido, el expreso objeto de deseo de los gobiernos. También en un contexto de crisis económica, el área de Economía cobra mayor interés y la información de estas páginas, tradicionalmente destinadas a un público minoritario y específico, adquiere mayor relevancia para intentar acaparar la presencia. Finalmente las secciones de sociedad y cultura, son más abiertas y por tanto la incidencia de los gobiernos puede ser sensiblemente menor (aunque la mayoría de los centros de relevancia cultural del país e incluso de la provincia de Málaga están adscritos a instituciones dependientes de los distintos ejecutivos). Respecto a los diarios locales, la cercanía es el objetivo del interés del lector y por tanto la información que se difunda en las páginas que sigan esos criterios también cobran mayor notoriedad y como consecuencia están más expuestas a la interacción de los poderes institucionales que pretendan marcar los debates que se originan en las mismas, al objeto de crear una opinión pública más favorable a sus tesis. Prensa nacional y prensa de provincias. Es la división sesgada pero tradicional que siempre se ha establecido al dividir dos conceptos de afrontar el periodismo. En muchos casos con concepciones negativas hacia la segunda, tradicionalmente con menos medios y, por tanto, con calidad inferior. También el concepto de prensa nacional se ha asimilado a la fortaleza y capacidad de preservar la independencia y la actitud crítica del medio,
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 84 mientras que se estimaba más sensible y vulnerable a todo tipo de presiones a la prensa local. Bueno será medir con parámetros similares el comportamiento de estos medios, para sacar consecuencias. Si le es más fácil a un gobierno marcar la agenda en un diario nacional o por el contrario en uno local. O sencillamente el escenario es similar. Como determinamos al inicio de este punto, para el análisis hemos seleccionado a los diarios El País y El Mundo, los dos periódicos protagonistas del reciente periodo democrático en España, antagónicos en sus líneas editoriales y grandes competidores por hacerse con el liderazgo del mercado. En el caso de los medios provinciales, hemos tomado al líder de la provincia de Málaga, Sur, con 77 años de antigüedad, y a uno de los últimos diarios nacidos en España, que además forma parte de un grupo regional, el Grupo Joly, el más antiguo de Andalucía y que tiene la particularidad de que elabora las páginas andaluzas para que todos los rotativos dependientes de mismo editor las sirvan en común. Es decir, en el proceso de agenda y preagenda, el modelo es de oferta de noticias por parte de todos los diarios locales del grupo a un centro coordinador, que aplica un criterio de selección de las informaciones que recibe directamente, al margen de las que maneja por otras fuentes de suministro, y qué decide qué se publica en esas páginas comunes bajo el epígrafe que da nombre a la comunidad autónoma. El análisis particular de esas páginas también nos permitirá extraer otro tipo de conclusiones sobre las principales preguntas objeto de este trabajo. Se ha analizado una muestra significativa de las informaciones publicadas por los cuatro periódicos a la largo de un año. Para ello se ha tomado una semana de cada mes con un criterio aleatorio sistemático de enero a diciembre. El año elegido ha sido 2010, en plena crisis económica, aunque con la convicción de que era el año de salida de la misma. Con algunos escándalos políticos de corrupción ya en el horizonte, pero sin ocupar casi por completo la agenda nacional, como sucedió en los años posteriores. También es un año sin elecciones, que permite un análisis más sosegado de la actualidad política, que se vuelca totalmente en la preparación de esos comicios cuando existe la convocatoria.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 85 Aunque también es un año de extrema debilidad del Gobierno central, por lo que es posible determinar el cariz de las informaciones que hacen referencia a su protagonismo. Por último, es el periodo previo a la eclosión de un gran asunto que también ha capitalizado desde entonces y hasta la conclusión de este trabajo la agenda autonómica e incluso la nacional, como es el caso de Cataluña. Por todos estos elementos, 2010 de antoja como uno de los años menos sesgados para poder tomar una muestra que sirva de reflexión más general sobre el comportamiento del periodismo respecto a la influencia de determinadas informaciones oficiales y las consecuencia de ese impacto en la pérdida de credibilidad que desde la década anterior ya se venía observando. En total la muestra de este trabajo alcanza casi las 30.000 informaciones, aproximadamente algo más de quinta parte del total de las divulgadas por los medios seleccionados a lo largo de ese año. Aunque el estudio con más detalle abarcará a las portadillas de las secciones más determinantes de los rotativos. 1.6.1. Estructura del trabajo El presente trabajo parte de una introducción personal en la que señalamos el proceso intelectual desde el germen que alumbró la iniciativa de la presente tesis al resultado final del proyecto, que se decidió ejecutar a lo largo de una transición de casi tres lustros. El objetivo final de la investigación que se ha desarrollado, las preguntas generales que nos hemos formulado antes de buscar los métodos y la elección de las fórmulas específicas para darle respuestas y las cuestiones concretas que intentamos despejar, también conforman este preámbulo general en la que la justificación, académica, profesional y personal (aunque en el presente caso las dos últimas estén plenamente ligadas) son esenciales para comprender el interés por sacar adelante este estudio desde una óptica científica. Por tanto, la hipótesis formulada es fruto de un largo periodo de comprobación, en muchos casos empírica, como producto de la observación personal después de un cuarto de siglo con responsabilidades en medios de comunicación de Málaga y en la última década con la dirección de uno de sus periódicos de pago.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 86 Tras la exposición de la metodología que se puede aplicar en general a una investigación periodística y un breve repaso sobre su historia y su evolución también hemos desarrollado los aspectos teóricos sobre las reglas básicas de los estudios de campo, para luego inmediatamente relatar las aplicaciones metodológicas que hemos utilizado para afrontar esta investigación, así como el tipo de muestras que entendemos son apropiadas para realizar los distintos análisis de contenido que hemos desarrollado. Junto al marco metodológico, nos hemos también detenido en el teórico sobre la teoría general del Periodismo, el establecimiento de las agendas y la comunicación política y las fuentes, que sustentan la base de los estudios que puedan realizarse como los aspectos que queremos someter a escrutinio en la presente tesis. y Asimismo, hemos reunido y detallado los resultados de algunas de las tesis universitarias más destacadas que sirven de antecedentes a la presente, tanto para ver la evolución de los nuevos datos conseguidos como para contrastarlos, en el caso de que incidan en esos aspectos ya conocidos gracias a los estudios previos. En el Estado de la Cuestión, además de mantener los fundamentos teóricos en que se apoyan otras ramas derivadas de los grandes conceptos expuestos en el apartado anterior, hemos reunido y detallado los resultados de algunas de las tesis universitarias más destacadas que sirven de antecedentes a la presente, tanto para ver la evolución de los nuevos datos conseguidos como para contrastarlos, en el caso de que incidan en esos aspectos ya conocidos gracias a los estudios previos. Y se han complementado con algunos de los trabajos ya realizados y cuyos resultados tendremos en cuenta para contexualizar este estudio. Así hemos incidido en materias como el impacto de la crisis económica en las plantillas periodísticas, el debate sobre las rutinas profesionales, la fuerza de los gabinetes de comunicación institucionales, dentro del área gubernamental en que se acota la presente tesis, las funciones de los directores de los mismos, la evolución de la publicidad institucional en este escenario de ruptura de los modelos tradicionales que han imperado en la prensa escrita y los estudios sobre la credibilidad. Finalmente el cuarto bloque abarca todo los trabajos de campos con los que intentamos demostrar nuestra hipótesis de partida. Para ello se ha desarrollado un relato previo de contexualización informativa del año 2010 en los ámbitos territoriales que serán
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 87 sometidos a examen. Finalmente se presentan con la ayuda de cuadros y otros elementos visuales los distintos resultados de los estudios cuantitativos de los cuatro periódicos en que se centra este procedimiento inductivo. Como resumen se detallan y unifican todas las conclusiones obtenidas. Ante de dar a conocer la exposición resultante del análisis cualitativo que nos proporciona el panel de expertos, se presenta una biografía de los participantes con los datos de mayor interés para avalar las opiniones que a continuación expondrán y que se recogen cinco años después del trabajo de campo inicial que ha servido como hipótesis de partida de la presente tesis, con lo cual nos ratificará o refutará la vigencia de los resultados. Para terminar se aportar como anexos las fichas tipo del trabajo cuantitativo, los titulares de las aperturas informativas de las secciones determinantes del trabajo de campo del análisis cuantitativo; el detalle por Consejería y departamento de todos los periodistas que, oficialmente, en mayo de 2015 trabajaban para la Junta de Andalucía, en una recopilación realizada ex proceso para esta investigación por el Gobierno andaluz, los ejemplos de la publicación de algunas partidas de publicidad institucional por parte de una Consejería de la Junta y las respuestas en bruto de todos los participantes en el panel de expertos.
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Bloque II MARCO TEÓRICO
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 96 quedar aislados. Un comportamiento que ayuda a mantener el statu quo e impide el cambio de hábitos. La opción por el silencio la causa el miedo a la soledad, que se propaga en espiral y puede esconder deseos de cambio en la mayoría silenciosa que acaban sofocados por la citada espiral. “Los medios de comunicación tienden a priorizar las opiniones dominantes o, mejor dicho, las opiniones que parecen dominantes, consolidándolas y ayudando a acallar a las minorías (en realidad mayorías) aisladas”, estima Pena de Oliveira (2006:168), que se identifica de alguna manera con la visión marxista de la Teoría Instrumentalista. Vara (2001) también llega a esa Espiral de Silencio, pero por otro camino. Buena parte de las investigaciones daban por hecho que los medios tenían un papel muy relevante en la formación de la opinión pública y, por tanto, en el comportamiento electoral. Lippman (1922) indicó que aunque la persuasión no era algo nuevo, en referencia a los llamados predicadores o personajes populistas con evidente tirón social, el incremento de la prensa popular, el desarrollo de la publicidad y de los nuevos medios audiovisuales, radio y cine, permitían a los líderes políticos exhibir mejor sus habilidades para manipular al público. La idea dominante incide en que con las técnicas adecuadas se podía conseguir cualquier cambio de opinión del público. Es el llamado modelo de estímulo-respuesta, en el que el emisor emite un mensaje específico con el que pretende conseguir una determinada respuesta del receptor. El impacto directo que preconiza Darder (1990: 231). Vara señala que McQuail y Windhal ofrecen en este modelo una visión de los medios en la que responden a los intereses de grupos poderosos públicos y privados, que les exigen que desarrollen campañas para provocar cambios de comportamiento. Los destinatarios de los mensajes son las masas, no los individuos. Por tanto, no hay diferenciación alguna de la estructura social del posible destinatario y sólo importa el número. De este modelo surge la Teoría de la Aguja Hipodérmica y la Teoría de la Bala, si bien son más los ejemplos con los que abundar en esos impactos de los mensajes. Sobre la primera, se defiende que una opinión puede ser inoculada a determinada audiencia de la misma forma que una aguja hipodérmica inyecta un líquido en el organismo. El segundo, de tipo bélico, compara los efectos de un proyectil que atraviesa el objetivo, con las ideas
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 97 disparadas por los medios sobre las mentes de los destinatarios. Esta concepción de estos efectos aún mantiene una cierta vigencia, aunque sea una visión algo simplista, como sostiene Halloran (1969). En los años 40, y para corregir la idea anterior, surge la Teoría de los Efectos Limitados, en la que se reduce la influencia que los medios pueden tener en el gran público. Berelson, Merton o Lazarsfed figuran entre sus precursores. En este sentido, se considera que los medios no tienen tanta capacidad para determinar opiniones, sino, en todo caso, para reforzar las que sostienen los individuos que reciben los estímulos. Hay otros factores que influyen en ese refuerzo o en las modificaciones de las opiniones, sobre todo el entorno social en el que vive el individuo. Es el llamado Modelo de Influencia Social. Sí se considera que los medios pueden jugar un papel más determinante en la audiencia, pero no tiene una postura predeterminada sobre el objeto del debate. Más adelante se abriría paso otra teoría sobre la retención selectiva en la que, en base a un estudio de las elecciones de Estados Unidos de 1948, realizado por Berenson, Lazarsfed y MacPhee, se llega a la conclusión de que los votantes sólo escuchan aquellas opiniones que les interesan y consolidan las que ya tienen y, además, tratan de sustraerse a las que resultan contrarias a sus ideas. Y, si no pueden evitarlas, las eluden. Si bien Vara (2001) destaca que esta selección fue posible durante una época en la que predominaba la prensa, pero todo cambió con la irrupción de la televisión. Un medio de comunicación de masas con tal fuerza que provoca que sea imposible someterse a ese proceso de asilamiento de los debates que suscita, como se preconizaba en la teoría anterior. Finalmente, concluye este recorrido complementario al marco que ha desarrollado las principales teorías del periodismo con la de la Espiral de Silencio, que presenta como paso previo a la Teoría de las Influencias, dividida, esta última, en dos fases: la que se deriva del mensaje y el entorno social en que habita el receptor del mismo y el concepto de influencia moderada de las comunicaciones de los medios en sus audiencias.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 98 En resumen, si se decide realizar este repaso histórico por un camino u otro es posible hallar un punto de salida previo y una meta incuestionables. La pregunta de partida que siempre ha gravitado sobre los medios de comunicación es si son capaces de influir en los ciudadanos y hasta qué punto. En los años 40 parecía que esa afirmación era indiscutible. Una década después, en los 50, se entendía que los efectos de influencia eran limitados. Vara (2001) asegura que la aparición del concepto de agenda setting en 1972 disipó cualquier interrogante, al cambiar el enfoque de los estudios sobre los efectos y orientarlos desde las actitudes, y el comportamiento hacia el conocimiento. 2.1.1. Agenda setting Como se ha narrado antes, son muchas las teorías para sistematizar el periodismo y responder a las preguntas sobre qué elementos influye en la decisión de difundir una información. Pero todas confluyen, de alguna manera, en el establecimiento de la agenda o su construcción, en definitiva la agenda setting o su derivada la agenda bulding. El padre intelectual de la primera fue Walter Lippman con su Opinión Pública (1922) y, en concreto, el capítulo, “El mundo exterior y las imágenes que nos hacemos en la cabeza”. Maxwell McCombs (2006), uno de los investigadores más determinantes sobre esa teoría, cita que hay más de 400 estudios empíricos sobre agenda setting. Aunque los intentos académicos en las primeras décadas del siglo XX, tras la formulación de la teoría, no arrojaron frutos positivos para probar con datos esa hipótesis. Algo que sí sucedió con el famoso estudio sobre Chapel Hill, un pueblo de Carolina del Norte, en el que se realizó un sondeo a votantes indecisos en las elecciones presidenciales norteamericanas de 1968. El resultado corroboró esa transferencia de relevancia desde la agenda de los medios a la agenda del público (McCombs 2006: 29). En ese periplo por la búsqueda de certezas a los enunciados teóricos, figura, por ejemplo, el trabajo de investigación publicado en 1973 por Leon Sigal, Reportes and officials: The Organizations and Politics of Newsmakings, que a lo largo de veinte años indagó sobre las noticias publicadas por New York Times y Washington Post, para constatar que la mitad de las informaciones se sustentaban en notas de prensa y otras provisiones de
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 99 información directa. En concreto, de ese montante global, el 17,5% correspondía a notas de prensa y el 32% a ruedas de prensa y reuniones informativas. Unos datos que subrayaban el papel crucial que desempeñaban las previsiones de información en la construcción diaria de las agendas mediáticas (McCombs 2006:198). Otro estudio en Luisiana sobre la cobertura informativa durante ocho semanas de seis organismos dependientes del Gobierno, determinó que el 84% de las noticias de los gabinetes fueron utilizadas por los medios y el 57% de las informaciones publicadas sobre esos organismos gubernamentales, procedían de los citados gabinetes. En el 82% de los casos, la razón por la que los responsables de los medios justificaron su publicación fue por “el carácter noticioso”. (McCombs cita a Turk y Judi Van Slike y su Public relations influence on the news 1986:15 a 27 y Information subsidies and influence, 1985:10 a 25). En España, entre los primeros trabajos sobre agenda setting figura el realizado en Pamplona con motivo de las elecciones locales de 1995 y la comparativa entre los temas de preocupación de los ciudadanos con los reflejados por varios de los principales medios de comunicación, tanto en prensa como televisión, de la ciudad. El resultado final de esta investigación arrojó una elevada correspondencia entre ambas. (Canel, Llamas y Rey 1996:17 a 38) “El pensar sobre el origen de la agenda mediática trae a la mente otras muchas agendas, como la agenda de los temas y las cuestiones políticas consideradas por los cuerpos legislativos y otros organismos públicos que son cubiertos por la rutina periodística, las agendas que rivalizan entre sí o la agenda que lanzan rutinariamente los profesionales de las relaciones públicas”, señala MacCombs. (2006:190). Además, destaca el libro de Pamela Shoemaker y Stephen Reesse, Mediating the message, en el que los autores identifican hasta cinco capas de influencias que pesan en el proceso del establecimiento de la agenda, desde la ideología social dominante a la psicología del periodista. McCombs (2006) señala que las fuentes, las normas informativas y los otros medios son los tres pilares a los que atribuir la influencia en la configuración de la agenda mediática. El experto alerta de que hay profesionales que suministran sustanciales cantidades de información organizada, frecuentemente redactadas sobre la forma de notas de prensa en
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 100 el estilo exacto de las noticias de los medios, y cita el trabajo de Oscar Gandy y Beyond Agenda setting, Information subsidies and public policy (1982) Llama la atención el peso que Mcombs atribuye a los medios de comunicación de elite como definidores primarios, para ejercer una influencia sustancial sobre la agenda del resto. El resultado de esta rutina de observaciones continuas que se hacen los unos sobre los otros, vendría a concluir como resultado la configuración de una agenda informativa muy redundante (McCombs 2006:221) Una observación de vigente y plena actualidad con lo que sucede hoy en la prensa escrita de pago e incluso en la propia red, en la que uno de los objetivos es evitar que el competidor luzca el menor tiempo posible un tema de impacto que pueda considerarse propio, lo que ayuda a la homogenización de contenidos. Aunque McCombs anuncia que las nuevas tecnologías pueden suponer el final del establecimiento de agenda, a medida que las audiencias se fragmenten y todo el mundo tenga una agenda mediática exclusiva. En ésta primaría un compuesto altamente individualizado, construido a partir de esa enorme cantidad de fuentes de información que posibilitan ese nuevo marco tecnológico (McCombs 2006:276). Además, defiende varias fases para establecer la agenda. La primera, por la influencia de la agenda mediática y pública; la segunda, por la acción de los medios para reforzarla o reducir los efectos ante el público; la tercera, la agenda de los objetos y los atributos y la cuarta compete los orígenes de la agenda mediática. Entiende que son yacimientos de investigación activos en los que queda mucho por explorar. “La agenda setting dirige nuestra atención a las primeras etapas formativas de la opinión pública, una situación que confronta a los periodistas con una fuerte responsabilidad ética a la hora de seleccionar con cuidado los temas de agenda” (MacCombs 2006:53). Pero, lógicamente, en pleno siglo XXI, con las nuevas exigencias hacia el periodismo, tras el asentamiento de los soportes digitales, el proceso de construcción de las noticias han cambiado de forma radical, como ya apreció María José Canel (2006). Será necesario examinar, de nuevo, cómo se pueden aplicar ahora esos modelos de gatekeeping descritos, cuando la reacción a los hechos y su publicación es prácticamente instantánea. Y, además, uno de los elementos de diferenciación del competidor proviene de la capacidad para informar, prácticamente, en tiempo real de cualquier acontecimiento que se produzca.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 101 Como defienden Hill Kovach y Tom Rosentiel (1999), los rasgos que han cambiado son el ciclo noticioso, la competencia mediática, que se ha acrecentado en los últimos años y la espectacularización de la información, que hace que la noticia pierda seriedad en favor del drama, el espectáculo o el escándalo. Autores como Xosé López (2010) incluso atribuyen ese fenómeno a la respuesta de los medios para diferenciarse de sus competidores, ante ese círculo vicioso de la homogeneización de los contenidos que terminan por ofrecer. Si la descripción es correcta, se estaría ante un proceso de elaboración de la información que implica más funciones que la habitual de seleccionar, entre todas, las comunicaciones que conformarán la agenda del medio. Se podría afirmar, en ese caso, que el mensaje sufre una transformación al llegar a los medios de comunicación y, de una misma realidad, se pueden distribuir relatos distintos según el soporte y el medio que los publique. Un escenario que llevaría a contraponer la Teoría del Prisma a la Teoría del Espejo (Davis, 1992). El periodista no actúa como un espejo que pone delante la realidad para reflejarla tal cual es, sino que se comporta como un prisma que recibe informaciones de todas direcciones, todo tipo de luces que refracta, constriñe y expande. De esta forma, los medios encuadran, enfocan, transforman e, incluso, inventan la realidad que tratan de reflejar (Comstok, 1981). El hecho de la escasez de estudios que hasta ahora se realizado sobre las audiencias, impide conocer el proceso inverso que se deriva de la agenda setting. El que provoca los distintos grados de desconfianza, cuando el público duda de los criterios de selección de las informaciones o la forma de divulgarlas a través del prisma elegido. Sobre todo si existe la sospecha de que se debe a determinadas connivencias con los poderes. Algunos informes sobre la credibilidad de los medios anticipan las temidas respuestas.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 102 2.1.2 Influencias para determinar la agenda “Puede que la prensa no tenga mucho éxito en indicar a la gente qué pensar, pero tiene un éxito sorprendente en decirles a sus lectores sobre qué pensar”. Quizá sea esta la cita más repetida de Bernard Cohen (1969). Hace tres lustros, el profesor de la Universidad de Málaga, Bernardo Díaz Nosty (1995) comenzó a emplear el concepto de preagenda para definir el entramado de intereses que condicionan la construcción del catálogo de acontecimientos sobre los que a diario decidirán los medios. El paso previo para determinar qué acontecimientos se incluyen entre los contenidos que mostrarán a la audiencia y, en último término, el discurso de la comunicación masiva. La publicación de una primera encuesta a directores de diarios en España, sirvió para desvelar la entidad de los problemas diarios a los que se enfrentaban estos responsables directos de las redacciones en su trabajo cotidiano. Obstáculos externos y ajenos a la relación actualidad-audiencia que debe regir el derecho a la información. Se señalaba entonces, que existían valores de preagenda regulados por las leyes que establecen las reglas de juego de los medios, a través de criterios convenidos que afectan a su conjunto. Pero es otro tipo de preagenda la que adquiere un relieve preponderante, que hace referencia a los intereses que, tácita o expresamente, trascienden del emisor y su entorno al discurso de los medios. La preagenda estaba definida, en los períodos de matriz ideológica, fundamentalmente por los vectores de orientación política. En ese sentido, se hacía referencia a la apuesta por los valores ideológicos por encima de los mercantiles, incluso por la fuerte presencia de los emisores públicos. La transformación de los objetivos empresariales del sector de la comunicación y de los medios, así como el desarrollo de un modelo en el que priman las reglas del mercado, esto es, de matriz mercantil, cambia necesariamente el valor de la preagenda, a la vez que su ámbito se hace mucho más amplio y determinante. Según este planteamiento teórico expuesto por Nosty (1995), la preagenda es un espacio definido en gran medida por el emisor, al fijar, expresa o tácitamente, los espacios y líneas de interés preferente y los territorios vedados. Dicho de otro modo, es la sumisión del
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 103 derecho a la información, como valor de cultura democrática, a una modalidad privatizada de la libertad de expresión, de matriz mercantil, sujeta a intereses ajenos al referente político en el que se inspira la propia concepción de la libertad de expresión en los estados de derecho. Sin embargo, los emisores, al apelar al concepto de la libertad de expresión ante cualquier injerencia externa, reconocen expresamente un derecho público que no puede entrar en contradicción con el derecho a la información de los ciudadanos. Nosty (1995) ya lanzaba entonces la advertencia de que cada vez más se visualizaba la incorporación y el protagonismo, en el sistema de medios, de emisores cuyos intereses van más allá del específico ámbito de los medios. Estos, por tanto, pueden catalogarse como la expresión de un conglomerado de intereses que constituyen los núcleos duros de la economía o las corporaciones de referencia de un país. Intereses y entornos que pueden convertirse, por su grado de protagonismo, en fuentes interesadas e inductores potenciales del discurso mediático, cuando no de pautas sobre cómo los medios deben afrontar la construcción de la realidad. Todo ello, según Nosty (1995) se traduciría en acciones tanto en el plano de lo público, como en los mecanismos que se activan para que se forme la opinión. Esta acción potencial opera en una doble dirección: Fijando la identidad y el territorio de influencia del núcleo de poder al que atiende, incluso como instrumento de interlocución con las instituciones y otros núcleos de poder, al margen de la estricta finalidad social de aquél. Predeterminando los silencios, las ocultaciones o las zonas de sombra en la construcción simbólica de la realidad. En realidad, el citado autor expone que se trata de una limitación de la agenda, y no siempre por definiciones ideológicas legítimas en un marco de pluralidad democrática, sino por la contaminación en la utilización como beneficio de un espacio protegido público. La libertad de expresión, el derecho a la información que compromete al emisor con las audiencias, saldría malparado al prevalecer aquí intereses ajenos a esa relación, y que, en ocasiones, son exclusivos del emisor que facilita al medio los mensajes.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 104 Un debate que afecta al ejercicio adecuado del periodismo y sobre el que, en el fondo, planea un término, idolatrado por unos y denostado por otros, pero amasado comúnmente cuando se enumera el principal principio que debe regir en la profesión: la objetividad. En las dos posturas abunda Vázquez (2006: 258 a 264). Cuando los utópicos del profesionalismo la interpretan como ausencia de mediación. Una fórmula para proteger el carácter apolítico del periodista o, al menos, un modo demostrado para domesticar la posible subjetividad, que requiere una extrema moralidad y una autoexigencia de compromiso ante la actualidad que se transmite (Janowitz, 1975; Desantes, 1976; Martínez Albertos, 1978). Este postulado liga la profesionalidad con la información objetiva. El mensaje carece de intencionalidad y el informador se rige por ese ánimo de ser objetivo y de actuar con integridad. Su misión es transmitir unos datos que deben reflejar con fidelidad lo sucedido. Vázquez (2006) recuerda el viejo aforismo de los hechos son sagrados y los comentarios son libres. En las antípodas se situarían los defensores del periodismo de denuncia, los que preconizan la necesidad de vigilar al poder por parte de la prensa y defienden que el informador debe comprometerse con aquello de lo que informa, porque, además de profesional, también es ciudadano. Otras corrientes de pensamiento encuentran la objetividad como “un obstáculo para la comunicación” (Rodrigo Alsina, 1989), al cortar al periodista la posibilidad de ser intérprete de los acontecimientos. Así, el periodismo objetivo sería un mecanismo que permite a los gobernantes y las elites de la sociedad transmitir a través de los medios, y sin ningún tipo de filtro, su interpretación de la realidad (Eco, 1979; Chomsky y Herman, 1990; Ramonet, 1998). Vázquez (2006) asegura que “este tipo de actitud favorece el rol de la fuente y prima el pseudo-acontecimiento como constructor de la realidad social: el periodista no informa de un hecho, sino que traslada la noticia a su audiencia sin más comprobación que la supuesta legitimación social del informante. Se hace un mero periodismo de declaraciones que, aunque apuntala un cierto idealismo objetivo, tiene más de desinformación que de información, al situar al periodista como un intermediario mecánico y despojado de su papel de intérprete” (2006:258) El citado autor sí encuentra un término medio, y que entiende que puede obligar, desde un punto de vista teórico, a que el periodista adopte una postura neutral ante la
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 105 información, que evite su implicación personal. También considera posibles la ausencia de partidismo y el compromiso con la búsqueda de la exactitud y de otros criterios con los que, por encima de todo, se persiga la veracidad. Y, desde luego, el rechazo a cualquier motivo que implique la servidumbre a un tercero. Unos objetivos que prácticamente consagran todos los libros de estilo publicados por la prensa de calidad en España. Pero Vázquez (2006), justamente resalta que en el sistema informativo español conviven dos tipos de conductas que en nada ayudan a la defensa del periodismo. Una de ellas deriva de la reproducción, sin más, de las manifestaciones de las fuentes, sin contraste ni contextualización. Las opiniones llegan a la audiencia sin filtro alguno, ante la pasividad del redactor. El segundo modelo está ligado a componentes ideológicos, que provocan que la noticia obedezca a intereses políticos o del medio y dejan de lado el criterio profesional y la propia deontología. “El mito de la objetividad se desvanece en virtud de los elementos endógenos y exógenos que condicionan la fabricación de la noticia. En primer lugar, los medios construyen una realidad que transmiten a sus audiencias como consecuencia de una serie de decisiones en cada una de las fases de la producción de la actualidad. Se opta por unos escenarios orillando otros, se apuesta por unos acontecimientos en detrimento de otros, unas fuentes reciben más atención que otras, unos detalles preponderan sobre otros, un enfoque desplaza a otros posibles, se escoge unas palabras en lugar de otras. En fin, la fabricación de la información conlleva una serie de determinaciones subjetivas que moldean el producto informativo desde la visión de los medios de comunicación”, expone Vázquez (2006:259). Y es en el marco de la comunicación política en el que más se visualiza que la noticia no es la reproducción literal de la realidad, sino el resultado de una construcción en la que participan muchos elementos subjetivos. Desde la concepción del mundo desde el punto de vista del informador, la línea editorial del medio y la estructura piramidal de las redacción, a la escasez de recursos para trabajar y la exigencia de un reducido tiempo para la producción de los productos. El resultado, la preponderancia del llamado periodismo de declaraciones, gracias al rol pasivo que adoptan los medios y, como más adelante se explicará en otro capítulo, a unas fuentes ávidas, interesadas porque determinados mensajes lleguen a las audiencias. “Cada día resulta más palmario el hecho de que algunos medios de comunicación actúan como
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 112 Política en distintas escalas”. Entiende por arenas “el conjunto de los dispositivos, las fórmulas, los marcos, las reglas y las estrategias que definen las situaciones de interacción en las que pueden confrontarse, difundirse públicamente y evaluarse los discursos de los actores políticos”. Los debates televisados, los tribunales de justicia y los procesos político mediáticos, los programas políticos de la televisión, el periodismo de opinión, la prensa comercial y los medios audiovisuales de masas así como las relaciones públicas generalizadas, las conferencias de prensa, las ceremonias políticas televisadas, etc. son otras tantas arenas en las que puede hallar su expresión la Comunicación Política. 2.2.1. Comunicación pública La comunicación política necesita para que ésta alcance la máxima expresión que se traduzca en acciones. En palabras de Pere-Oriol Costa (1991) podremos hablar de Comunicación Pública cuando el emisor y el mensaje sean públicos. Algunas empresas privadas buscan otorgar a su imagen un mayor arraigo social por medio del patrocinio de acciones de interés público. En este caso, los mensajes que emiten al difundir su acción son de tipo público, aunque el emisor es privado. En otros casos la Administración realiza acciones conjuntas con empresas privadas con lo cual nos encontramos con una comunicación de naturaleza mixta. El despliegue de los servicios de comunicación de una Administración concreta depende de la importancia que le atribuyan sus dirigentes, así como de las posibilidades económicas y, por tanto, del tamaño de la citada Administración. Los Ayuntamientos constituyen el grupo más numeroso de emisores públicos y el que más sensibilidad demuestra por encontrar sistemas de comunicación que generen interacciones con los ciudadanos. Sus recursos humanos y económicos acostumbran a ser menores que aquellos con los que cuentan los gobiernos de escala territorial superior, pero el ámbito local ha sido sin duda el que más ha impulsado las políticas de comunicación y uno de los mejores campos de experimentación de la comunicación pública como instrumento de optimización de la tarea de gobierno. La comunicación es una herramienta con la que se pretende el aval de la gestión. Hasta hace poco tiempo, la comunicación era considerada como una técnica adjunta o posterior
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 113 a la gestión. Hoy en día las empresas más avanzadas consideran que la comunicación forma parte de la misma y que, en algunos casos, es el mejor método para que el ciudadano conozca esa labor y le abra la posibilidad de lograr su respaldo. La introducción de la comunicación en la gestión política global de los ayuntamientos acostumbra a generar recelos entre los grupos de la oposición. En la actualidad casi nadie se atreve a negar la necesidad de que una gestión pública cuente con sistemas y medios de comunicación para relacionarse y mantener informados a los ciudadanos, pero no queda claro hasta dónde debe alcanzar el esfuerzo comunicativo en cuestiones como inversión económica y personal dedicado a ello. Tampoco existe una definición concreta de hasta dónde deben llegar los esfuerzos y compromisos económicos del ayuntamiento para dotar a la población de un sistema local de medios. Por parte de los que controlan, desde la oposición, al grupo que gobierna, tiende siempre a existir la sospecha de que la gestión comunicativa persigue la intención oculta de favorecer los intereses electorales del partido o de los partidos que dan soporte al gobierno. Nadie, según Pere-Oriol Costa (1991), plantea un problema cuando se trata de informar sobre las fechas de un asfaltado de calles o de la fecha límite en el pago de una contribución. Pero las susceptibilidades se desatan cuando se informa sobre inauguraciones, cuando se planifica una campaña de marketing de ciudad para la población o se lanza otra destinada a fomentar el sentido de pertenencia. Las susceptibilidades pueden llegar al máximo cuando la información sobre determinados actos se concentra en la alcaldesa o el alcalde, en detrimento de una difusión más plural de la gestión. Este tipo de consideraciones pueden contemplarse, en términos generales, como estrategias a definir en un ámbito más global por parte del emisor público. Estaremos ante unas decisiones sobre los medios a utilizar para poder llegar con efectividad a las audiencias señaladas, que son fundamentales en todo proyecto de comunicación. Si hablamos de comunicación estratégica, los medios de comunicación no deben ser considerados como fuente o emisores de la comunicación tal como hace la Estructura de la Comunicación de Masas, la Sociología o el Content Análisis, sino como los canales utilizados por el emisor o Comunicador Público para hacer llegar los mensajes a sus públicos.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 114 Para que la comunicación pública sea eficaz, agrega Pere-Oriol Costa (1991), será necesario también que su centro de decisión esté ubicado convenientemente en el organigrama, de forma que posea la suficiente información para definir correctamente sus estrategias en función de las políticas de gobierno La comunicación pública, finalmente, ha de servir como puente de relación entre administradores y ciudadanos. En este punto se basa, en realidad, su razón de ser, puesto que la relación comunicativa es palanca para aumentar la participación de los ciudadanos y ciudadanas, acercándolos a la política del día a día y facilitándoles la toma de conciencia de los intereses colectivos. Por su parte, Fernando Martín Martín (2006: 23-29) define la Comunicación Empresarial e Institucional como la “creación, coordinación, análisis, desarrollo, difusión y control de toda acción de gestión informativa interna y externa (noticiaactualidad), que diariamente se produce en una empresa o institución tanto a nivel de actividades, servicios o productos, que afecta a un determinado público o colectivo social, y que se transmite a través de los medios de comunicación propios y externos, para así potenciar su imagen corporativa/institucional”. 2.3. FUENTES INSTITUCIONALES Tradicionalmente el proceso comunicativo se ha sustanciado en tres autores principales: El que emite el mensaje, esto es, el periodista o comunicados, el medio a través del que se divulga y la audiencia. Emisor-medio-receptor, el triángulo que engloba la comunicación. Pero en este modelo, las fuentes carecen de función alguna, ya que la iniciativa que pone en marcha la maquinaria se le atribuye al primer destinatario del conocimiento del hecho informativo. Pero la fuente hoy en día está plenamente incorporada como elemento exógeno a la empresa de comunicación. No deja de ser precisamente el origen de la noticia. Como precisa Fontcuberta (1993:57), “la mayoría de los periodistas no han sido testigo presenciales de lo que informan”, así que no les quedan otra opción que acudir a las fuentes. Manuel López considera que “la fuente informativa es una persona, un grupo de personas, una institución, una empresa, un gobierno, una religión, una secta, un club deportivo y
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 115 quién sabe cuántas variables más, que han visto u oído algo, o que tienen documentos y están dispuestos a proporcionarlos a algún medio informativo, por interés público o porque conviene a sus propias estrategias”. (1995:31 a 32). En el análisis de la relación entre la fuente y el emisor, Fernández del Moral (2010:353 a 378) señala elementos de tensión entre ambos y zonas de interferencias para delimitar el papel de cada uno. Así, sobre la primera considera que el emisor pretende emplear en beneficio propio las informaciones que le facilita mientras el segundo sospecha que se le utiliza para enviar un determinado mensaje al receptor. La paulatina especialización periodística ha ido diluyendo esa área de desconfianza, sustituida por el esfuerzo común de los dos privilegiados interlocutores para ofrecer una información veraz y cualificada, en opinión de Del Moral (2010). Pero ese periodismo de fuentes cada vez más importante significa que los medios reciben gran número de informaciones a través de organismos especializados en la comunicación de las instituciones para las que prestan servicio. Aún así, la interrogante sigue vigente sobre qué función cumplen las fuentes en el proceso de fabricación de los contenidos de los medios, y si su misión es moldearlos para servir a sus intereses, y, por tanto, qué métodos aplican para decidir qué difunden y qué silencian. O si, de alguna manera, en esa transmisión de la información se alcanzan acuerdos de algún tipo con el emisor, también con el mismo propósito de canalizar o controlar los contenidos que verán la luz pública. Además, en este periodismo de ámbito especializado, como es la comunicación institucional, el objetivo del periodista es acceder a la fuente primaria. “La información llega de la mano de fuentes comunes o de información recibida, muy ligada a los pseudoacontecimientos como los gabinetes de prensa o los portavoces institucionales”, señala Pérez Curiel (2005:164), quién además se pregunta si este tipo de fuentes favorece la rutina periodística, y cuál es el comportamiento del informador cuando es objeto de filtraciones, globos sonda o sencillamente rumores. En este sentido, Ofa Bezunartea (2000) ya se había referido con anterioridad al “riesgo de convivencia” en todas aquellas noticias que se sustentan en declaraciones o hipótesis y que posteriormente no son ratificadas por los medios. Así como las erróneas, construidas con datos que se han dado a conocer como verdaderos pero que luego resultan
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 116 falsos, o las noticias basadas en la especulación. Noticias incluidas en lo que anteriormente establecíamos como el pseudo-acontecimiento. Cesareo (1986:68) consideró que las posibilidades de control que tiene la fuente sobre el emisor, corresponden a aquéllas que contribuyen al flujo de información de ámbito institucional y, en particular, que pertenecen a organismos gubernamentales, mientras que el resto se mantienen en un segundo plano, a distancia de la fuerza que ejercen los poderes establecidos. Los riesgos inherentes a esta situación son que la codificación del mensaje se realice en las alturas y que omita en la canalización del mismo las partes menos gratas. También, que el continuo contacto entre fuente y emisor provoque una familiaridad, que termine por lograr que el periodista baje la guardia en su papel de vigilante, para convertirse en un aliado de la fuente. Cornejo Paredes (2013) circunscribe el concepto de fuente institucional a aquéllas que representan al poder en sus variantes política, económica, religiosa y social. Incluye, por tanto, a los gobiernos de la administración pública, pero también a los bancos y las iglesias y todas las entidades de gran relevancia que disponen de gabinetes de comunicación, con el objetivo de que incluyan las noticias que fabrican en los medios de comunicación. A finales de la década de los 80, tuvo bastante eco un movimiento periodístico en Estados Unidos, conocido como periodismo cívico, que cuestionaba los métodos del periodismo de entonces y su deriva hace la información procedente de fuentes oficiales. En su opinión sólo hacía legitimar la posición de los poderosos. Como alternativa, plantearon que los medios situaran como eje central a los ciudadanos (Herrero, 2004:127) Del Moral (2010) estimó que, en el campo empresarial o institucional, se pueden distinguir entre fuentes primarias y secundarias. Aquéllas se corresponden con los especialistas máximos que ostentan la última responsabilidad de la actividad comunicativa de la entidad (en este grupo deberíamos situar a los directores de comunicación). Éstas, la desempeñan el resto de integrantes de los gabinetes. Con las reflexiones anteriores, el esquema de la comunicación se bifurca en externa e interna. En la externa, el protagonista es el periodista, que a través del medio difunde el mensaje con destino al emisor. En la interna, existe una coordinación entre las fuentes
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 117 primarias y secundarias para transmitir la información al emisor, en un terreno de sinergias mutuas, en el que todos los protagonistas tienen algo que decirse. La fuente informativa es uno de los elementos que más determina el proceso comunicativo, por lo cual su papel adquiere una relevancia capital. El denominado periodismo de fuente sería el que desarrollan los profesionales que generan información, con un comportamiento meramente profesional y alejados de aquellos otros más interesados en defender los intereses de la empresa que les ha contratado, que en atender las necesidades de las audiencias. “Podemos definir el periodismo de fuente como aquella actividad profesional relacionada con la comunicación en las empresas o la instituciones, que basa su actuación en la información periodística, con los criterios de interés transparencia y veracidad propio del periodismo de medios, basado en la misma profesionalidad, la misma deontología y las mismas habilidades” (Fernández del Moral 2010:356). El autor, por tanto, equipara a unos y otros profesionales, e incluso señala entre sus objetivos prioritarios lograr servir, como fin último, a la audiencia la mejor información posible, aunque ésta incluso puede interpretarse como perjudicial para los intereses de la entidad a la que presta su servicio. Bajo ese prisma ético y deontológico, se llegó a elaborar un código de conducta del DIRCOM (director de comunicación). Una teoría que en la práctica cuenta con importantes detractores. Desde luego el escepticismo es palpable, si consultamos las reflexiones de Mauro Wolf y Gans. El primero (1987:256) afirmó que “la capacidad de suministrar informaciones fiables es mayor para las instituciones, entes o aparatos que puedan programar sus actividades satisfaciendo la continua necesidad de los media de tener que cubrir acontecimientos programados con anterioridad". El segundo (1979), señaló que aquellos organismos que dispongan de un portavoz cuyas declaraciones se conviertan directamente en noticia, o que cuenten con fuentes capaces de suministrar a los medios, casi sin advertirles con antelación, las noticias que estos puedan demandar, dispondrán de mucha facilidad para conseguir su propósito de introducir su producto. "Las fuentes que responden a dichos requisitos organizativos de los media son obviamente -según Ganslas vinculadas a las instituciones, órganos oficiales, grupos de poder, etc" (1979:122). Los gabinetes cercanos al poder político y económico hacen más fuertes a las fuentes informativas oficiales y más débiles a las no oficiales, concluye Ramírez (1995).
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 118 Y el punto de vista es radicalmente distinto para Cornejo (2013), que desautoriza el trabajo como fuente de los gabinetes, el paradigma de la especialización, al considerar que su objetivo es silenciar los temas que considera peligrosos para los dirigentes y las noticias que suelen difundir se acercan más al terreno de la propaganda que a la información de interés general. Afirma que esos negociados de prensa suelen actuar a la defensiva y con el único objetivo de emitir material positivo para sus dependencias. Hay multitud de principios y criterios para catalogar las fuentes. Perez Curiel (2005) cita a Borrat, Esteve Ramírez, Fernández del Moral, Rodríguez, Bezunartea, Randal, Fagoaga, Diezhandino o Chimeno como algunos de los estudiosos que han abordado esa materia, con coincidencias y puntos diferenciales. Así, una fuente informativa, según el soporte, podría distinguirse entre orales o personales y escritas o documentales. En relación a la cercanía de los acontecimientos, se establecería otra división entre primarias, secundarias y terciarias. Explicó Cesareo (1986:68) que en muchas ocasiones estas dos últimas enturbian la relación. Son principalmente fuentes institucionales que logran que los medios se fijen en ellas y consiguen matizar o directamente desvirtuar el mensaje que se ha obtenido por fuentes de primera mano. Las nuevas posibilidades tecnológicas también provocan que cada vez se acudan a menos fuentes primarias, sustituidas por secundarias y terciarias. Pero si hay algo que defina la idoneidad de una fuente es su eficacia. Gans (1979) la midió por los antecedentes, que permiten saber si en base a otros contactos anteriores se puede confiar en la misma; si es productiva y facilita información abundante, si es fidedigna, porque lo que transmite es posible su comprobación; si es fiable y honesta, para poder inclinarnos hacia su versión, en caso de que sea muy difícil de comprobar el contenido o si tiene autoridad oficial, el rango por el que los periodistas se decantan cuando se produce un asunto controvertido. También Elena Blanco (2004: 99 a 122) señala que Gans, Gaye, Tuchman y Borrat coinciden en resaltar que elaborar las informaciones con un mayor número de fuentes fiables y de calidad, prestigian al profesional y al medio para el que trabaje. Al aumentar el número de fuentes, crece la posibilidad de obtener una mejor información y, por otra
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 119 parte, si se incrementa el número, pero también la calidad de las mismas, aumentará la credibilidad del medio y su influencia. Así, la riqueza y diversidad de fuentes fiables y de calidad sobre un hecho impide que la información se convierta en una simple trascripción del mismo, relatado por una fuente que puede ser interesada. Es importante que el periodista tenga siempre presente que la predisposición de la fuente va a influir notablemente en el mensaje que emita. Pero, desde luego, lo que nunca puede estar justificado en el trabajo de un periodista especializado es la escasez de fuentes. Los géneros informativos propios de la especialización obligan a profundizar en los hechos, lo que conlleva la consulta y verificación en fuentes diversas, especializadas o no. Las noticias no pueden llegar al público sin una paternidad, sin que se conozca su fuente. “Muchas son difundidas (por casualidad o voluntariamente) sin que el periodista sepa si está redistribuyendo un mensaje. Y de parte de quién” (Colombo, 1997, 57). En este sentido, Carlos Elías (2008) también acude al citado autor para denunciar que el periodismo actual padece muchas disfunciones, pero quizá una de las más graves sea la cada vez mayor dependencia de los medios de comunicación de unas pocas fuentes que, además, están revestidas de gran autoridad. La forma de actuar de la cultura mediática favorece, asimismo, que cuanto más aparezcan estas fuentes en los medios, más notoriedad adquieran. Pero lo peligroso es que también puedan conquistar una autoridad que tal vez no merezcan. No hablamos simplemente de periodismo inducido, sino de ese periodismo inducido en el que, además, el periodista toma como “verdad objetiva e incontrastable” lo que proviene de la fuente al considerar que, en principio, ésta no tiene motivos para mentir. Eso es, básicamente, lo que Furio Colombo ha denominado “noticia acatamiento” (Colombo, 1997). Este fenómeno, señala Colombo, se produce cuando “la noticia llega a las redacciones con un plus de seguridad tal que el periodista baja la guardia de la comprobación y, por tanto, son fácilmente objeto de instrumentación de intereses ocultos” (Elías 2008:80). Aunque el autor incidía sobre el periodismo científico, la reflexión también es válida para otros tipos de comunicaciones. Para evitar praxis inadecuadas, Blanco (2004) afirma que establecer la validez de una fuente especializada es fundamental. Para ello, no es suficiente con su identificación
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 120 nominal, además se deberá verificar el grado de confianza que pueda merecer su testimonio y la seguridad de los datos ofrecidos. Estas confirmaciones obligan al periodista a que elabore un análisis previo, en el que deberá considerar los conocimientos de la fuente, categoría y prestigio. El análisis se puede efectuar teniendo en cuenta el nivel de los siguientes valores: La fiabilidad, la imagen que suscita y el prestigio social (Chimeno Rabadillo 1979: 47). a) La fiabilidad. Se asienta en dos valores fundamentales: la credibilidad y la competencia (en el sentido de aptitud o idoneidad), que será más alta en las fuentes especializadas. La conjunción de ambos valores determinará el grado de fiabilidad atribuible a la fuente b) La imagen que suscita, en cuanto si resulta atractiva y, en consecuencia, lo será también su mensaje. c) El prestigio social, en cuanto a la posición alcanzada en su sistema social. La validez de la fuente será, en principio, más alta cuanto más importante sea su posición. Además de las tres variables citadas por Chileno Barbadillo, el periodista puede determinar, asimismo, la validez de una fuente tomando en consideración su relación habitual con ella y el comportamiento de ésta en experiencias anteriores (Blanco 2004). La autora describe que un emisor es la persona que enuncia un mensaje en lo que es un acto de comunicación, entretanto, un especialista es quien cultiva una rama de un determinado arte o ciencia. Los dos conceptos pueden aludir tanto a la fuente como al periodista especializado: al primero como suministrador de la información y al segundo en su función de intérprete de la realidad, codificador y trasmisor a la audiencia de la noticia. Pero cultivar una rama de determinado arte o ciencia y llegar a ser referente de ésta no es la misión del periodista. Bajo este concepto sólo se pueden considerar emisores especializados a las fuentes que dispongan de una alta cualificación. Éstas tendrán probada una capacidad contrastada para facilitar al informador, además de los hechos sobre un acontecimiento que pueda transformarse en noticia, las causas que lo generan y, especialmente, las consecuencias.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 121 Las fuentes altamente cualificadas o especializadas son tan diversas como permiten las posibilidades de las distintas ramas del saber. Así pues, la misión del periodista será conocer específicamente el campo informativo en el que trabajará y luego localizar, e incluso clasificar, las distintas fuentes con las que puede contar para elaborar su trabajo. En cuanto al trabajo con emisores especializados, Blanco (2004) advierte que reporta una serie de ventajas al informador, pero también algún riesgo. Entre las primeras, señala que el trabajo del periodista especializado en un campo informativo determinado le permite acotar sus fuentes de manera mucho más efectiva que un informador “generalista”. Si una redacción está organizada por áreas temáticas concretas, los periodistas responsables o asignados a cada una de ellas podrán localizar, establecer y clasificar con más facilidad sus fuentes. Con este modelo hay una mayor facilidad, por tanto, para la elaboración de una agenda o directorio completo y riguroso. Por último, el profesional que sabe que su dedicación a una determinada especialidad será estable y durante el tiempo suficiente como para dominar el campo informativo que se le exige, dispondrá de más garantías para mantener una relación estable y de confianza con sus fuentes. Pero en ocasiones esas ventajas pueden transformarse en riesgos evidentes. Si el periodista se fía únicamente de su fuente, es más que posible que la rutina le lleve a consultar siempre a la misma y cierre, por tanto, la oportunidad de asesorarse con otras ajenas a esa campo. Si se extreman los lazos de confianza también suponen un peligro ante la posibilidad de ceder ante las teóricas exigencias o enfoques, que en un momento determinado puedan convenir al informante. Son, además, diversos los factores de los emisores especializados que inciden en el mensaje. David Berlo (1969:34) se refirió esencialmente a cuatro: la habilidad en la comunicación, actitud, nivel de conocimiento y posición dentro del sistema socio cultural al que pertenezca. Será el periodista el que valore las circunstancias de estas posibilidades para comprender y determinar por qué una fuente actúa de una manera u otra. En general, una fuente especializada no debe distinguirse de otra en las motivaciones. Suelen irrumpir en el proceso informativo cuando tienen interés en que algo se conozca. Su preparación les permite determinar claramente qué se quiere decir, en qué momento conviene decirlo,
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BLOQUE III EL ESTADO DE LA CUESTIÓN
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“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 131 3.1. TRABAJOS ANTERIORES RELACIONADOS CON LA PRESENTE INVESTIGACIÓN Existen diversos trabajos de investigación, elaborados en los últimos años, sobre la agenda setting vinculada a instituciones y partidos políticos o sobre comunicación política. También los que profundizan en los comportamientos de los gabinetes de prensa y su impacto sobre las rutinas informativas de los medios, con las consecuencias que todo estos vectores inciden en la riqueza de los contenidos o en la propia credibilidad. Sin embargo, no hemos hallado tantos que se detengan a la vez en todos estos aspectos y que giren sobre un foco transversal: la actuación de los gobiernos y su reflejo en la prensa de referencia, en dos ámbitos: el nacional y el local. Todo ello en un momento de la historia en la que confluyen una gran crisis económica y otra sobre el modelo de negocio imperante en los periódicos de pago, tanto como por la caída de la publicidad y el consumo, como por la irresistible irrupción de las nuevas tecnologías. Además, tampoco hemos encontrado estudios que abarquen una muestra tan amplia como la del presente trabajo, con la que se persigue, a la vez, extraer conclusiones comparativas entre los máximos exponentes de la prensa nacional de calidad -con dos de los diarios a los que se atribuye un alto grado de polarización política-, y, al mismo tiempo, con dos periódicos del ámbito local o provincial. Esta última supuestamente más débil económicamente y, por tanto, susceptible de recibir más presión para condicionar sus contenidos por parte de los agentes gubernativos. Un modelo de ensayo de distancias y semejanzas que nos permitirá observar si los fenómenos se repiten independientemente del espacio territorial. En la confluencia con estos y otros objetivos de interés, sí queremos resaltar algunas tesis y trabajos anteriores que transitan por similares marcos de la investigación y, en algunos casos, con los mismos objetos de la muestra. Estudios en los que ya advertían de todos los problemas que finalmente han quedado más que constatados en estos últimos años. Uno de los grandes males que azotan a los medios en general y a la prensa en particular, es el llamado periodismo de declaraciones, con pseudo-noticias o pseudo-
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 132 acontecimientos creados en función de testimonios de personajes de impacto en el público, cuyas manifestaciones, supuestamente, se convierten directamente en noticia y que, en general, son consecuencia de la rutina de los medios. Miguel Ángel Vázquez (2005) analiza cuatro ejemplares en los tres diarios generalistas más importantes de España, El País, El Mundo y ABC, en mayo de 2004 en seis de sus secciones, incluida la de Andalucía. Con una media diaria superior al centenar de textos en El País, de entre 70 y 90 en El Mundo y 63 en ABC. Como método de trabajo emplea un análisis de contenido cuantitativo y cualitativo de los textos. Tras lo cual señala que ese tipo de prácticas en la que la actualidad se sustenta en las manifestaciones de determinados protagonistas de la agenda, es moneda de uso corriente y una materia indispensable para que los rotativos puedan construir día a día su temario. En el diario El País uno de cada dos textos escrutados se encuadra en esa modalidad. “Todas las secciones registran un porcentaje de periodismo de declaraciones superior al 50%, salvo las páginas de Internacional, que se sitúan ligeramente por debajo de ese umbral. En términos absolutos y relativos, la sección que más incurre en el periodismo de declaraciones es Andalucía, de acuerdo con la tabla anterior, seguida de cerca por la de Nacional”, señala Vázquez (2005:317). Así, resalta que se calcan comunicados, se reproducen ruedas de prensas, se transcriben los discursos de las autoridades, se ofrecen debates parlamentarios como mero contraste de opiniones polémicas y, fundamentalmente, se insertan sin apenas elaboración los despachos de agencias. Además, del total de documentos que han servido para la realización del trabajo de campo casi el 40% de estas informaciones ocupan el lugar más destacado en las páginas, esto es, se presentan como la información principal. Uno de cada tres textos informativos analizados de este rotativo posee un título de acto de habla, lo encabeza una cita entrecomillada o se compone de un verbo presentador y una proposición subordinada sustantiva de objeto directo introducida por la conjunción ‘que’. Sobre las informaciones, el estudio de la tipología de acontecimientos a los que da cobertura El País permite constatar con claridad el alto grado de subordinación de la agenda del periódico a la que marcan las fuentes y ofrece un dato demoledor: nueve de
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 133 cada diez textos informativos que se publican son producto de la rutina. De la totalidad de pseudo-acontecimientos que alimentan las páginas de este medio, entre un 75 y un 80% se corresponden con actuaciones organizadas por las fuentes. En cuanto a las fuentes, un 42,3% de informaciones tienen su origen en las autoridades de los distintos ámbitos de decisión (desde el local al supranacional) frente a casi un 50% que se suministra desde partidos políticos, sindicatos, tribunales de justicia, empresas, ONGs, asociaciones, universidades, otros medios de comunicación, etcétera. Menos en Cultura, el Gobierno es la fuente que consigue más informaciones publicadas. “Los gobiernos son los promotores de cada vez más extensos textos, una circunstancia lógica habida cuenta los enormes recursos de que disponen, y cualitativamente, también se jerarquizan en espacios relevantes y de mayor visibilidad”, refleja Vázquez (2005:329). En lo que respecta a la edición andaluza, la presencia de la Junta de Andalucía y el PSOE cuenta con una mayor y más favorable atención que el PP. En el análisis del diario El Mundo también se confirma que el periodismo de declaraciones tiene una evidente penetración en el temario de este medio de comunicación. Más del 56% de sus textos responde a ese fenómeno. Se comprueba una enorme fluctuación entre el registro de periodismo pasivo de las secciones de Nacional y Sociedad, 67,4% y 35,3%, casi el doble de la primera frente a la segunda. Otros dos espacios con exceso de declaraciones se divisan en las páginas económicas y de Andalucía. Los casos de primer grado, que son donde más nítidamente se visualiza la reproducción sin filtro de las palabras de las fuentes, sobresalen en las secciones de Andalucía y Nacional, con un 50% y un 46,6%, respectivamente. El peso de la información institucional hace mella en ambas ya que se sustentan primordialmente de la actualidad política. Un 55,6% del espacio analizado está invadido por el discurso sin filtrar de las fuentes. Una de cada dos páginas son presas de esta tendencia poco saludable de la tarea profesional. El 44,4% de los textos analizados se editan en la apertura de página, sin duda el lugar más visible y que realza el contenido del mismo. Es una constante que se da en todas las secciones al punto que el 56,7% de las páginas objeto de estudio tienen un texto
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 134 de declaraciones como apertura. Los llamados titulares de habla suponen un 28,2% sobre el total. Como sucedía antes con El País y prácticamente en idéntica proporción, la rutina marca la selección de acontecimientos que El Mundo pone en conocimiento de su audiencia. Nueve de cada diez textos tiene su origen en asuntos previsibles. Las fuentes aportan el 75% como mínimo del temario de este medio de comunicación impreso. La investigación advierte de dos casos en “los que se puede afirmar que se trata un no-acontecimiento construido sobre una noticia inventada en la que el medio ha picado en la añagaza de la fuente o ha participado en la mentira por motivos editoriales”, según Vázquez (2005:352-353). En resumen, “de acuerdo con el estudio estadístico se constata la hegemonía del pseudoacontecimiento en el periodismo de declaraciones, una forma de entender la profesión que se alimenta de ruedas de prensa, discursos, comunicados, informes preparados para ser difundidos por los medios, etcétera. Casi la totalidad de los textos catalogados como tal, un 98,4%, se adscriben a esta praxis pasiva y socialmente poco comprometida del ejercicio de la profesión”. Los criterios de selección de las declaraciones por parte de El Mundo responden a la imagen de periódico de denuncia que se ha construido. En cuanto a las fuentes, muestra que este medio necesita de las fuentes institucionales para poner diariamente en la calle su producto. Tres de cada cuatro textos (un 76,5%) reposan en los datos, informes o declaraciones suministrado por este tipo de contactos. Igualmente, en la consideración de los resultados se verifica una compensación entre las gubernamentales (37,5%) y las no gubernamentales (39%). La fuentes institucionales gubernamentales son las que más presencia tienen en el temario de este rotativo. En Andalucía, a diferencia de El País, se recurre más a las fuentes no gubernamentales públicas que a las gubernamentales. “Aflora a simple vista el uso de dos varas de medir: se jerarquizan las opiniones de los representantes del PP (primera página de la sección, páginas impares o parte superior de las pares) y se han relegado las de la Junta y el PSOE a emplazamientos de menor visibilidad, salvo en aquellos casos de
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 135 noticias desfavorables o que permiten la crítica”, saca como conclusión Vázquez (2005:368). Y en cuanto a la cobertura en general en el periódico, se cubre más y mejor a los representantes del Partido Popular. También en ABC el periodismo de declaraciones deja una huella profunda en el temario con seis de cada diez textos en términos relativos y se cuela por todas las secciones y todas las ediciones examinadas y en tres de ellas, Economía, Nacional y Cultura, dos de cada tres relatos son de este tipo. Los niveles de adicción a los discursos de los personajes públicos alcanzan cotas inquietantes. Hay picos en todas las secciones por encima del 60% en alguna de las ediciones. Los dígitos que exhibe ese periodismo pasivo de primer grado evidencian que los discursos, ideas o proyectos de las fuentes no encuentran barreras analíticas para llegar a los lectores de ABC incluso se llegan a publicar noticias en las que ni siquiera se da cuenta al lector de dónde se producen las manifestaciones del protagonista. En Andalucía tres de cada cuatro textos de declaraciones se ven afectados por esta forma menos exigente de trasladar la información al lector. “En ABC se certifica, con un carácter mucho más acentuado, una tendencia ya observada tanto en El País como en El Mundo: el seguidismo de ruedas de prensa, comunicados y otras variantes de actividad organizada por las fuentes, la utilización de despachos de agencia sin depurar su edición, la reproducción de debates parlamentarios siguiendo la teoría de las dos campanas, etcétera”, describe Vázquez (2005:374). Casi la mitad de los textos que pueden atribuirse a este fenómeno, (48%), conquistan el lugar de mayor visibilidad de la página. En todas las secciones estos documentos de declaraciones suelen ir en la apertura. Uno de cada tres textos analizados en ABC llega al lector encabezado por un título de acto de habla. Nacional es la sección que más propende a utilizar estos títulos que reproducen fragmentos de los discursos de las fuentes. En cuanto a las rutinas, no hay diferencia en el comportamiento de este tercer periódico objeto de esta tesis, la información de ABC se nutre esencialmente del pseudo-acontecimiento. La actuación rutinaria de la redacción de este diario se pone en evidencia en el hecho de que nueve de cada diez textos se basan en hechos organizados con antelación.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 136 El trabajo también advierte de un caso de no acontecimiento. En los textos de declaraciones, el 98% de los relatos se construye sobre pseudo-acontecimientos. . La visión de la cabecera sobre lo que acontece en el mundo se encauza hacia el temario del periódico a través de un sistemático bombardeo de ruedas de prensa, comunicados, discursos, informes convenientemente distribuidos por los gabinetes de comunicación, así como debates que se recogen como una catarata de palabras textuales insertadas entre comillas, destaca la tesis. En cuanto a las fuentes, las conclusiones de esta investigación recogen que de acuerdo con los resultados obtenidos a través de la disección del contenido se podría concluir que es un periódico muy institucional e, incluso, excesivamente dependiente de las fuentes gubernamentales. La primera de estas apreciaciones no admite discusión: en el 80% de los casos la información mana de surtidores institucionales en cualquiera de sus tres posibilidades”, dice Vázquez (2005:385). La fuente gubernamental se erige así en el proveedor predilecto de este periódico. En cuanto a su posicionamiento, se puede inferir un determinado sesgo favorable en visibilidad y extensión del PP sobre el PSOE. En el análisis comparativo entre los tres medios se destaca que los textos representativos del periodismo de declaraciones conquistan una porción vasta de los temarios de los tres medios. El Mundo y ABC dispensan una cobertura cualitativamente mejor al periodismo de declaraciones que El País, aunque ciertamente con un escaso margen de diferencia. El País es el periódico de los tres que, tanto en términos absolutos como relativos, presenta más titulares discursivos. Sólo el 28,2% de los titulares de El Mundo se fundamentan en una cita, cuando los textos que se han definido como exponentes del periodismo declaraciones representan proporcionalmente casi el doble. En ABC se certifica una relación similar a la del medio escrito anterior. El pseudo-acontecimiento acapara más del 89% de las informaciones publicadas por El País y ABC y casi el 91% en El Mundo. Esto quiere decir que nueve de cada diez relatos difundidos por estos diarios en la última semana de mayo están inspirados en la rutina. Ruedas de prensa, declaraciones de actualidad y discursos en el marco de actividades programadas constituyen los pseudo-acontecimientos discursivos más recurrentes para los medios de comunicación, y los tres periódicos de mayor tirada no son una excepción.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 137 Aunque Vázquez (2005:406) también advierte, para evitar trasladar la impresión de que el verdadero periodismo debe estar ajeno a las agendas: “Conviene precisar que no todo acto convocado es rechazable per se, antes al contrario hay una serie de actividades como decisiones del poder ejecutivo, debates parlamentarios o iniciativas empresariales que requieren la atención de los medios por la trascendencia que podrían tener en la vida cotidiana de la ciudadanía. Lo preocupante no es que se cubran estos hechos previstos, sino la forma pasiva y vicaria con que se da cuenta de ellos”. Las fuentes institucionales marcan el camino a los medios de comunicación. La información política de ámbito nacional y autonómico se abastece de fuentes gubernamentales y no gubernamentales públicas. Los gobiernos en sus distintas áreas de influencia compiten con los partidos de la oposición por ocupar espacio mediático. También se confirma que la línea editorial de cada medio influye, en algunos casos decisivamente, en la selección de las declaraciones y en la jerarquización de los relatos. En este sentido, Laura Teruel (2006) profundiza en esos rasgos que aparecen reflejados en el diario El Mundo, al que compara en este caso exclusivamente con El País, para coincidir con Vázquez en que la información que genera y mueve el Gobierno para este rotativo “se basa más en declaraciones que en acciones. Lo que, sin duda, permite una mayor mediación periodística en la construcción de la agenda a través de la selección de fuentes” y expone el ejemplo del entonces presidente Felipe González, principal protagonista de informaciones y opiniones, pero en las que apenas aparece como fuente directa en el 1,1% de los casos (Teruel 2006: 169). Un trabajo que nos permite verificar, de nuevo, la existencia de ese sistema polarizado en la prensa mediterránea al que aludían Hallín y Manchini (2008) y que afecta a los dos periódicos objeto de análisis en el presente trabajo. Para ello realiza un muestreo sistemático del periodo 1993 a 1996 de El Mundo e investiga el papel político que socialmente intenta jugar este rotativo, más allá de sus funciones periodísticas, a través de un análisis de contenido de unas 500 unidades de registro de la sección de Nacional del periódico, en total cuatro semanas completas. También estudia los editoriales las portadas de los ejemplares seleccionados. Para establecer posteriormente una comparación, con los mismos criterios de pertenencia a las unidades de registro de El
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 144 medio son determinantes a la hora de establecer esos criterios de noticiabilidad por los cuales se prima a unas informaciones sobre otras. Estos elementos comunes que marcan cómo los medios afrontan su trabajo diario, devienen en una serie de prácticas habituales, con las ventajas y los riesgos que su aplicación conllevan en un ámbito tan cambiante y, por definición, poco previsible como es el de la actualidad. Además, en el caso específico de la que atañe a la política, objeto fundamental de esta tesis que trata sobre el peso de gobierno en la información que se refleja en la prensa, también ya se ha apuntado que la principal característica que determina el tratamiento informativo es la controversia de los temas. Por tanto, las condiciones técnicas y humanas pueden clarificar algunas formas comunes de trabajo. La falta de personal suficiente para realizar la labor informativa facilita que se incremente el uso de la información mecanizada procedente de agencias y fuentes institucionales y que se supriman labores de contraste o de aportación propia de diferenciación de los contenidos. Pero incluso también puede ser útil para el análisis, y la posterior explicación de algunos comportamientos, si el simple hecho de ejercer la profesión periodística provoca de antemano la cercanía con algunos posicionamientos ideológicos o sociales, que luego pueden influir en los enfoques de los contenidos por parte de los profesionales. Más allá de las líneas estratégicas que puedan marcar las empresas informativas. El Informe de la profesión periodística de 2011 revelaba, tras una encuesta elaborada por Demométrica para la Asociación de la Prensa de Madrid, que el 78,3% de los profesionales que trabajaban en los medios de comunicación eran licenciados en periodismo. Quedaba por tanto un 20% de los trabajadores que, en teoría, se han incorporado a los medios sin recibir la formación teórica y ética que proporcionan las facultades. De ese resto, un 11% eran licenciados en otras ramas de esta carrera, un 5% en otra licenciatura universitaria y los demás carecían de titulación. Del total de los periodistas consultados, más de la mitad se situaban ideológicamente en una posición de izquierda o centro-izquierda. Los problemas de naturaleza ética aparecían en las respuestas de la muestra, pero el principal problema de preocupación era la precariedad laboral, algo que resaltaban el 96% de los encuestados.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 145 Además, seis de cada diez informadores admitían que durante el ejercicio de su actividad habían recibido presiones de algún tipo. En cuanto al origen de esas influencias, la escala de las mismas la ocupaba, en primer término, las instituciones políticas y los representantes público, con un 25% del total de las respuestas que se inclinaron por esta opción, y con un 10% aparecían los anunciantes. Más de la mitad de esas presiones tenían, sin embargo, un origen interno directo, al protagonizarlas las empresas en las que los redactores prestan su servicio y, en concreto, sus jefes. En aquellas fechas, que se corresponden con el periodo del trabajo de campo del análisis cuantitativo de las informaciones periodísticas ligadas a las instituciones gubernamentales de esta tesis doctoral, los periodistas consultados manifestaban su percepción de que su nivel de independencia había bajado en los últimos años. En una escala de 1 a 10, habían pasado de un 4,9 en 2005 a un 4,6 en 2011. Por lo que respecta a la relación con las fuentes, los preguntados señalaban sobre las formas habituales de acceso a las mismas, que la entrevista personal era la más habitual, (48,2%), y la consideraban como la de mayor credibilidad; en segundo lugar, la rueda de prensa (36,4%), la nota de prensa (26,8%) y la conversación telefónica (15,9%). Es decir, el sondeo ya significaba que en un 62% de los casos, los contactos habituales de los informadores con sus fuentes se desarrollaban mediante las convocatorias de la agenda programada y los suministros procedentes de gabinetes. Pese a ello, los citados gabinetes gozaban de credibilidad entre los periodistas, aunque estos manifestaban sus preferencias por el contacto directo con los directivos y portavoces de la empresa, por la sencilla razón de que les permitía una comunicación más bidireccional. Lógicamente, al ser fuentes primarias de la información que les aportaban o pretendían recabar. La realidad de la profesión también se puede observar desde otros ángulos fundamentales para entender las rutinas. Si la precariedad laboral es una constante que se denuncia desde dentro, la descapitalización paulatina de las redacciones de los medios de comunicación, y en su caso los continuos cierres, también han sido una constante en estos últimos años. El Informe Anual de la Profesión Periodística 2012 es un buen termómetro para situarnos en el contexto que se arrastra hasta hoy. La publicación consignó que, según los datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), en septiembre de ese año, un total de 13.383
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 146 personas demandaban un empleo como periodista en primera opción, 2.314 más que en ese mismo mes del año anterior. En cuanto a los informadores desocupados la cifra alcanzaba los 10.549, con una variación interanual de 2.029 en relación a 2011. En ambos casos, el aumento consignado por esas estadísticas oficiales era superior al 20%. En cuanto a destrucción de empleo, en el periodo entre 2008 y hasta el último trimestre 2012, fueron casi 6.400 los empleos destruidos en el sector. Es decir, no sólo de periodistas sino de trabajadores de los medios en general. El informe ya preveía que otros 3.000 puestos laborales estaban también amenazados de desaparición. El director del trabajo, Luis Palacio, explicaba: “son cifras mínimas y contrastadas no nos cabe duda de que algunos despidos no trascienden”. Ni lo formatos ni las zonas geográficas se libraron de la extensión de esta epidemia que también llevó al cierre en menos de cuatro años a casi 200 medios de comunicación. Curiosamente, los nichos de mercado que experimentaban crecimientos incluían a los gabinetes de comunicación y también se registraba un incremento de periodistas autónomos. En otras palabras, la información corporativa tomaba el relevo progresivo para transmitir directamente la actualidad a la sociedad, una vez que iban desapareciendo los intermediarios que hasta entonces ocupaban ese papel. Un hecho que, en opinión de los autores de este estudio, debería provocar una profunda reflexión sobre el futuro de la profesión. El trabajo autónomo significa la sustitución de las plantillas propias por un “periodismo de piezas”, en el que los informadores venden sus productos pero sin relación contractual con el medio o muy debilitada y sin compromiso de futuro por parte de la empresa de comunicación. En esas circunstancias de precariedad es presumible que la información de calidad no se viera especialmente beneficiada. Uno de los principales problemas que se consignaban entonces para conseguir una panorámica de primera mano sobre la profesión periodística, y el alcance de la crisis que se ha instalado en la misma desde 2008, era que resultaba excesivamente complejo conocer con exactitud cuántos periodistas trabajaban en España. No había censos actualizados, como se indicaba en el citado informe de 2012. Sin embargo, el profesor Bernardo Díaz Nosty llegó a algunas conclusiones, a partir de datos del SEPE, como, por
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 147 ejemplo, que el número de periodistas ocupados en España en medios de comunicación se aproximaba a los 20.500 y casi 4.000 más en otras empresas o entidades. A ello se unió que en el periodo (2007-2011), se dejaron de vender en los quioscos casi uno de cada cuatro ejemplares de diarios de pago (-23 %) y la circulación de la prensa gratuita directamente se desplomó. Los diarios de pago sufrieron la pérdida por despidos y distintos ERE de 1.805 empleos de los casi 6.400 destruidos en total. Más recientemente, la encuesta de población activa (EPA) correspondiente al segundo trimestre de 2015 ofrecía la cifra de 28.300 profesionales de la comunicación en paro. Durante los peores años de la crisis, la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) sí ha mantenido vivo un Observatorio del Empleo para medir la incidencia del paro en la profesión, con datos pormenorizados en número y medios alcanzados por el impacto del problema. Los datos del Observatorio del Empleo de la FAPE de julio de 2015 indicaban que desde 2008 el número de despidos alcanzaba ya la cifra de 11.228 profesionales. La prospección que realizó en su día el Informe de la Profesión Periodística de 2012 se quedó incluso corta y en el periodo que estimaba, fueron a la calle unos 2.000 trabajadores más de los que entonces se calculaba (Prnoticias abril 2015). Los ERE, los ajustes de plantilla, los despidos selectivos y las bajas incentivadas han afectado a la práctica totalidad de los medios de España, según recogía Prnoticias, conforme al trabajo elaborado por la FAPE. El medio digital especializado en la actualidad de los medios de comunicación advertía que la estadística sólo incluía despedidos, es decir, no reflejaba si estos profesionales habían podido encontrar posteriormente trabajo en otra empresa periodística ni tampoco aludía a quienes no han logrado colocarse por primera vez después de culminar sus estudios en las distintas facultades de las universidades españolas. Asimismo, la FAPE tampoco dispone de un registro sobre movimiento de becarios o profesionales autónomos en los medios de comunicación, una alternativa que se ha ido consolidando como salida profesional a raíz de la crisis económica.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 148 También es posible obtener una foto más cercana y exacta del fenómeno del desempleo en la profesión con la Encuesta de Población Activa (EPA). La del segundo trimestre de 2015 registró que un total de 28.300 periodistas o profesionales del mundo de la Comunicación se hallaban en el desempleo. El dato supuso un importante descenso respecto a las cifras registradas un año antes cuando la EPA computaba 45.400 parados en el sector de actividad “Información y Comunicaciones”. De esta manera, la reducción del número de profesionales de la comunicación sin un puesto relacionado con su actividad en términos interanuales fue del 37,7% y supuso un retroceso de 17.100 personas. Un dato importante, pero que probablemente no refleje la realidad del sector, según advertía el 23 de agosto de 2015 Prnoticias. Y es que la Encuesta de Población Activa, que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE), registra las respuestas de un macro sondeo que periódicamente se desarrolla en diferentes sectores productivos. Se trata, por tanto, de una estimación no de un recuento real del estado actual de la profesión. Pero si la paulatina pérdida de puestos laborales en las empresas periodísticas puede ser considerada un elemento clave de incidencia en las rutinas profesionales, Benito Berceruelo (2006) también es autor de otro estudio que nos proporciona otros factores relacionados con las costumbres instaladas en las redacciones y que se deben considerar al abordar en profundidad esta materia. Su investigación abordó aspectos funcionales en la producción de la información. La mayoría de los profesionales que consultó admitió que pasaba la mayor parte de su estancia laboral trabajando con el ordenador (38,7%) o hablando por teléfono (22,9%). Las entrevistas y la actividad en la calle ocupaban el 17,3% del espacio dedicado a la producción informativa, mientras que el tiempo dedicado a la cobertura de ruedas de prensa alcanzaba el 14%. Los porcentajes era superiores en el caso de los profesionales de los medios audiovisuales, que deben buscar para la confección de sus noticias recursos de audio y/o vídeo para implementar los textos. Sobre la actividad que desarrollan en la calle, los consultados prefieren pisarla por la mañana para luego tener más tiempo para desarrollar su trabajo. Además, estimó que uno
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 149 de cada tres actos que forman parte de la agenda de convocatorias no resultó útil para su labor. En este sentido, defiende que cuando acuden a un acto informativo, los periodistas esperan obtener información de calidad de los protagonistas o, en su caso, conseguir un relato con el que poder diferenciarse del que van a publicar el resto de medios que acuden a su misma convocatoria. Un 63,6% de los periodistas opina que debería asistir a un acto informativo sólo cuando la información lo merece. ¿Hasta qué punto las nuevas rutinas profesionales vician la verificación de las informaciones? La pregunta se la formuló Ignacio Muro, que cita el nuevo fenómeno del “corta y pega” y el abandono de la calle por parte de las redacciones, todo ello conectado con las redes sociales que “aligeran la disciplina de la verificación”. Alex Grijelmo señala que la gente sale menos a la calle porque es más fácil el acceso de la información a través del ordenador, mientras que Alfonso Vara afirma que conseguir noticias se queda por los reporteros de sucesos locales, los enviados especiales y los corresponsales (Muro, 2012:37) En este sentido, Fontcuberta (1993:60) advirtió mucho antes de la paulatina tendencia del periodismo hacia la elaboración de noticias desde la mesa de redacción y la utilización de recursos como el teléfono o el fax, los brindados por la tecnología como los correos electrónico o los derivados de internet para acceder a las fuentes y, por tanto, elaborar la noticia desde un plano bastante lejano de la propia actualidad. Informaciones frías, sin corazón ni alma. El triunfo de la comodidad sobre uno de los valores fundamentales de la profesión periodística, la curiosidad. Un fenómeno que se ha ido detectando desde hace un cuarto de siglo. 3.1.2. El papel actual de los gabinetes de prensa (GP) En el intercambio de información hay una figura determinante que se puede definir como portavoz. Un elemento que en el periodismo moderno podría asimilarse a las funciones que presta el director o jefe de gabinete de prensa, el DIRCOM. Afirma Chema Ramírez (1995) en su artículo Las rutinas periodísticas al servicio del poder, la influencia de los gabinetes de prensa que “se entiende por gabinetes de prensa
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 150 aquellas fuentes activas, organizadas y habitualmente estables de información que cubren las necesidades informativas de aquellas organizaciones del ámbito cultural, social, político o económico que aspiran a tener influencia ante la opinión pública”. Y agrega que el fenómeno de los Gabinetes de Prensa (GP) no está prácticamente investigado en la actualidad, ni mucho menos las evidentes consecuencias que de su actividad se derivan hacia el proceso de comunicación”. En los últimos años, pese al periodo de crisis económica que ha afectado de forma casi mortífera a buena parte de los medios de comunicación, las llamadas oficinas de prensa no se han reducido sino que se han multiplicado en lo que los expertos han definido como "fenómeno de los nuevos emisores" (Costa i Badia, 1991;222). Ya se ha visto además, como algunos estudios reflejan que, aunque los periodistas admiten esa presencia cada vez más acentuada en su labor cotidiana de los gabinetes, estos no han perdido credibilidad ante ellos como órganos transmisores de la información. Aunque, lógicamente, si pudieran elegir, optarían por las fuentes directas o primarias que pueden proporcionar la misma. Mauro Wolf (1987), lamenta que ha habido poquísimos intentos sistemáticos de estudiar a estos nuevos emisores, y cita el artículo de J. Halloran (1969; 5 a 21) The communicator in mass communication research, en el que se cuestiona por ese vacío “a pesar de que ocupa (lo gabinetes) una posición crucial en una red social, con la posibilidad de rechazar y de seleccionar la información en consonancia con la gama de presiones que se ejercen en un determinado sistema social". Tanto Wolf (1987) como Gans (1979) se mostraron muy preocupados por la notable capacidad de las instituciones para suministrar informaciones a los medios, de tal manera que incluso se anticipen a sus posibles demandas con un escenario en el que al periodista le llegan las noticias de esas fuentes oficiales sin necesidad de esforzarse para conseguirlas. En este sentido, cuanto más poderosa sea la fuente, con más facilitad cumplirá su objetivo previamente programado. Primitivo Carbajo (1993: 17) advierte incluso de que estamos en la antesala de un periodismo de "servicio indiscriminado al poder" y Chema Ramírez (1995) concluye que “la concentración de medios que caracteriza al actual sistema informativo junto a la preponderancia de las fuentes oficiales, hace que el mensaje se vaya uniformizando cada vez más”.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 151 No ha cambiado mucho la percepción que desde hace varias décadas se visualiza en ese suministro constante de informaciones interesadas por parte de un conglomerado de fuentes que transitan por carriles libres de otros tráficos para emitir sus contenidos. Xosé López (2010) estima que otra de las cosas que han desparecido de muchos medios es la exclusiva, la información diferenciada. El déficit de producción propia, en opinión de este autor, se sustituye por la polarización o la espectacularización en los contenidos, palabro que ya ha aparecido y reaparecerá en diversas ocasiones a lo largo de este trabajo, con la intención de marcar la diferenciación entre unos y otros y así mantener la tensión informativa. En definitiva, más facilidad de penetración para el poder, sobre todo el económico y el político, menos esfuerzo del informador para buscar noticias alternativas al disponer de abundante suministro oficial y, como consecuencia final, una teórica actualidad casi uniforme en todos aquellos medios a los que se extiende el campo de influencia de la fuente. Van Dijk se cuestionó por la naturaleza de los diferentes textos inputs o fuentes que intervienen en el proceso productivo de la noticia. Este teórico consideró imperioso para desarrollar una investigación rigurosa plantearse estas preguntas (1990: 142): “¿Qué información procedente de los textos fuente se enfoca, selecciona, resume o procesa para su posible uso en los procesos de producción de un texto periodístico? ¿Cómo ocurre esto? ¿Quiénes están implicados en los muchos tipos de interacción verbal a través de los cuales estos textos fuente llegan a ser asequibles: las entrevistas, las llamadas telefónicas, las conferencias de prensa o hechos similares en los que los periodistas salen al encuentro de posibles fuentes informativas y personajes de la noticia? ¿Cuáles son las diferentes reglas y limitaciones de este tipo de encuentros y en qué situaciones tienen lugar?" Ramírez (1995) recogió diferentes estudios que sirven para dar respuesta a todos esos interrogantes. En uno de ellos, se tomó como referente la información que se facilitaba desde el Consejo de Ministros para conocer hasta qué punto los GP oficiales inclinaban la producción periodística de esos días. El trabajo se concentró en las reseñas de prensa servidas con la información facilitada por esos organismos a las agencias de noticia, con
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 152 la intención de comprobar si luego se reflejaban en los principales medios de comunicación. Por su parte, la firma Consulting Inforpress elaboró en siete países europeos una encuesta para conocer el grado de aceptación de los GP. Un tercer trabajo consistió en el análisis de la procedencia de las noticias de ámbito político publicadas en la prensa, a lo largo de un periodo comparativo desde 1978 a 1992. Finalmente se preguntó directamente por la figura de los gabinetes a 70 directores y redactores-jefe de los principales medios de comunicación en España (Ramírez 1995). En determinadas ocasiones, los GP pueden actuar como auténticos poderes fácticos. La mayoría de los/as periodistas encuestados -el 70%- manifestaba haber recibido presiones por parte de estos gabinetes. Otro sector nada despreciable -el 28,8%- admitía incluso conocer algún caso de soborno ejercido por responsables de GP hacia compañeros de profesión En la investigación comparativa 1978/1992 sobre la presencia de los GP la evolución sobre la capacidad de persuasión de estos organismos también fue notoria. Mientras que en 1992 el 52% de las informaciones políticas llegaban a través de GP; catorce años antes, en 1978, este porcentaje apenas representaba el 30%. La extensión de los tentáculos casi es similar a la reducción del trabajo productivo en las redacciones, que en la etapa analizada pasó del 44% en 1978 a tan solo un 22% en 1992 (Ramírez 1995). La eficacia en los resultados conseguido por estos gabinetes se aprecia de forma más palpables en aquellos temas genéricamente denominados como "administrativos". Así se pueden englobar aquellas noticias que -por su naturaleza administrativa-raramente generan polémicas, aunque sí pueden ocupar espacios destacados en la prensa. Ramírez (1995) cita informaciones como las que periódicamente aparecen sobre planes ordinarios de inversiones por parte del Ejecutivo, o sobre plazos para la declaración de la renta, u otras sobre medidas decretadas por el Gobierno para combatir la sequía o las inundaciones. Dichas informaciones tienen un tratamiento destacado y normalmente bastante aséptico en casi todos los medios. Aunque en todo caso, recuerda, que a través de dichas noticias, la Administración trata, indudablemente, de dar imagen de eficacia y buena gestión.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 153 Los GP condicionan, asimismo, las agendas de los medios disminuyendo el factor sorpresa e incrementando de forma notable su índice de previsión. La encuesta realizada entre la elite de la profesión periodística así lo defendía. El 56% de los consultados, se decantaba por la tesis de que los GP condicionan la agenda ya sea de forma determinante o en una proporción destacable. Aquellos que reducían su influencia al mínimo representaban el 12% de los preguntados, mientras que casi un tercio respondía con evasivas al ligar los resultados a según qué caso. Unos resultados que incidían en la línea de un anterior trabajo de investigación realizado por los profesores Villafañe, Bustamante y Prado (1985) y llegaba a similares conclusiones. En este caso, el 83% de las noticias analizadas en los medios estaban previamente anunciadas. Emili Prado apunta incluso que el control de la noticia ya no radica tanto en la propiedad de los medios como en la red de fuentes (Cesareo, 86: 11). En opinión del profesor catalán, "la propiedad de los medios es importante, pero no es el único elemento estructural y, por lo tanto, el control no depende sólo de ella". Ramirez (1995) destacó que hace tiempo que los estudiosos se muestran preocupados por los perjuicios que a medio y largo plazo pueden ocasionar el hecho de que los periodistas a la hora de elaborar sus informaciones se inclinen por abastecerse principalmente de las fuentes oficiales. Y resumió que en el campo de la política, las investigaciones que él conocía llegaban a una misma conclusión: “existe una tendencia a prestar una mayor y más destacada atención a las declaraciones o los comunicados de prensa de funcionarios estatales o municipales, de agencias o instituciones nacionales, en detrimento de los informes o declaraciones de los grupos u organizaciones de gente común implicada en discusiones o decisiones oficiales. Antes, al tratar las fuentes oficiales quedaron en el aire algunas cuestiones que suscitaron la controversia entre los que entienden que, en el marco de la especialización, deben contemplarse a los profesionales de los gabinetes en igualdad de condiciones que los que desempeñan su trabajo en los medios. Una equiparación desde el punto de vista ético y de compromiso con la audiencia. Pero las preguntas que suscitan y las respuestas se antojan complicadas: ¿qué ocurre con los periodistas de los gabinetes de comunicación,
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 256 española. En los rotativos provinciales, la sección de Local y Regional son las más proclives a esa capilaridad gubernativa, sobre todo por el grado de proximidad a la hora de determinar la construcción de la actualidad. Los resultados arrojan pocas dudas sobre el peso de los gobiernos en estas secciones determinantes para los públicos objetivo de los diarios de referencia. Un 62% y un 63% de las aperturas de Nacional tienen como origen las administraciones públicas (CA). La primera cifra corresponde a El Mundo y la segunda al diario El País. El comportamiento de los dos periódicos es similar durante el periodo analizado en este trabajo y determina hasta qué punto la información oficial se abre hueco en los dos grandes diarios de referencia en España, los estandartes de la prensa de calidad. La penetración gubernativa es inferior, pero también destacada al abordar la sección económica. En este caso, El Mundo, con un 38% de sus aperturas, y El País, con un 32%, conforman los porcentajes. Es necesario señalar que este periodo de convulsión propicia ese incremento de la presencia que nos ocupa, en unas páginas tradicionalmente especializadas en la actualidad empresarial y, sobre todo, de las grandes corporaciones. . Al diseccionar los dos diarios provinciales, llama poderosamente la atención cómo la sección de Andalucía, al menos en esa primera página de referencia que lleva el nombre de la Comunidad Autónoma, está plenamente dominada por los gobiernos. En este caso por la Junta. El 72% de las aperturas de Sur y el 69% de las de Málaga Hoy proceden en origen de una comunicación por vía directa o indirecta de GA. El dato refleja que las posibilidades de protagonismo del resto de los posibles actores de la escena informativa, quedarán muy reducidas. Y hay que recordar que en este trabajo se han separado del análisis otros grupos de influencia, que podrían perfectamente integrar la llamada información oficial o institucional, como por ejemplo los partidos políticos. La confección de la edición andaluza de los dos diarios representativos de la segunda provincia de la región, no deja lugar a dudas de que gira en torno a la agenda gubernativa. Sin embargo, la sección que determina el sentido del producto informativo de una prensa provincial de referencia, es la Local. Aquí, donde las comunicaciones de los GL son las
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 257 más determinantes en la generación de noticias de esta índole, nos encontramos con que los porcentajes superan, en los dos casos, más del 40%. Sur aventaja en dos puntos a su competidor, Málaga Hoy, frente a los tres de diferencia que se registraban en el apartado anterior. El diario más veterano es, en este aspecto, más proclive a estas apuestas, aunque el saldo no es significativo. La presencia de las fuentes gubernamentales, a la vista de estos resultados, es extremadamente alta e incluso, como se ha reseñado anteriormente, abrumadora. Para terminar, en el análisis de la sección económica es donde más diferencias presentan ambos medios locales, un 41% del total de las aperturas son gubernamentales en el diario Sur, frente al 34% en Málaga Hoy. Las páginas económicas de Sur están elaboradas desde Málaga y las de Málaga Hoy desde la redacción central en Sevilla, como sucede también con las de Nacional y Andalucía. Conclusión. Más de un tercio de las aperturas de las secciones objeto de análisis en los diarios nacionales se pueden atribuir a la Comunicación de la Administración. En los rotativos provinciales, el porcentaje se dispara en diez puntos. La prensa local se perfila como más oficialista que la nacional, dando la razón así a los que sostienen que se encuentra en una situación más débil para soportar las presiones de los gobiernos. Si el ámbito del estudio lo reducimos a las secciones donde tradicionalmente la política cobra mayor protagonismo, apenas hay diferencia entre los periódicos de una u otra zona de influencia, ya que siempre nos encontraremos que una de cada dos aperturas se le puede consignar a un gobierno. En cuanto a la sección de Nacional, que da nombre a los diarios de difusión estatal, el 61% del total de las portadillas tiene su origen en el CA. En los rotativos provinciales, el ejemplo de la sección de Andalucía resulta aún más demoledor, siete de cada diez aperturas hay que incluirlas en ese apartado. También en el cómputo medio de los citados periódicos de Málaga, su sección de información de Nacional supone que en el 55% de los días estudiados, la noticia de cabecera de la sección tenía su origen en el gobierno. El Ejecutivo central es el que logra ejercer más influencia para ‘colocar’ sus informaciones en el centro de la actualidad informativa.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 258 T15. Valoración de las Aperturas de la CA Medio Total de Apertura de sección CA Desfavorable Favorable Neutra El Mundo 85 50 4 31 El País 94 46 4 44 Málaga Hoy 184 66 20 98 Sur 195 78 24 93 Total 558 240 52 266 Fuente: Grupo de Iniciación a la Investigación El peso de la información institucional en la prensa T16. Porcentaje de valoración de las aperturas de sección CA Medio Total de Apertura de sección CA % Desfavorable % Favorable % Neutro El Mundo 85 58,8 4,7 36,5 El País 94 48,9 4,3 46,8 Málaga Hoy 184 35,9 10,9 53,3 Sur 195 40,0 12,3 47,7 Fuente: Grupo de Iniciación a la Investigación El peso de la información institucional en la prensa. Elaboración propia T16.1. Porcentaje de valoración de las aperturas de sección CA Valoración Medios nacionales Medios locales Desfavorable 53,9 37,9 Favorable 4,5 11,6 Neutra 41,6 50,5 Fuente: Grupo de Iniciación a la Investigación El peso de la información institucional en la prensa. Elaboración propia
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 259 Fuente: Grupo de Iniciación a la Investigación El peso de la información institucional en la prensa. Elaboración propia Qué se hable, aunque sea mal, refleja algún dicho popular. También existe el aserto periodístico de que una buena noticia no es noticia. Dos posibles respuestas para explicar fenómenos aparentemente contradictorios. Si hemos comprobado el interés de los gobiernos por ocupar la agenda pública, esfuerzo banal si el resultado se vuelve en su contra como en algún caso da la impresión que sucede. Porque, si preocupante es el elevado protagonismo de las Comunicaciones de la Administración, con algunos porcentajes superiores incluso al 70%, que cercena la presencia de otros actores de la actualidad, al menos, en el cómputo global, los diarios no se comportan como palmeros de presidentes, ministros, consejeros y alcaldes. En definitiva del poder. El resultado final tras la selección y el enfoque de las noticias de apertura objeto de esta indagación, es que la crítica es muy superior al aplauso, que resulta en general escaso. O, por situarlo en términos más precisos, a juicio del analista, son muchas más las informaciones cuya redacción contiene una carga semántica que resultará perjudicial para el Gobierno, que las que le benefician. Desfavorable Favorable Neutra 53,9 4,5 41,6 37,9 11,6 50,5 G12. Valoración de las aperturas CA por medios nacionales y medios locales (media) Medis nacionales Medios locales
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 260 Aunque predomina la neutralidad, un término que empleamos para darle como significado el más próximo al que en teoría debe presidir al informar sobre una noticia: el relato de unos hechos, sin que se aprecien sesgos para intentar inclinar el posicionamiento de la audiencia en un sentido u otro. Así que, en ese sentido, el objetivo de acaparar la agenda mediática sería rentable. Para extraer como conclusión que una información está posicionada en una línea negativa o positiva para el Gobierno, se han utilizado las palabras empleadas para configurar su titular principal y también la orientación en la elaboración de los textos. Estamos, por tanto, ante la interpretación del analista, incluso en el contexto de la actualidad en que se difunde el acontecimiento. En este apartado, se han dejado los resultados tal como fueron recopilados en su día durante el trabajo de campo (sin someterlos a posterior revisión), ya que entendíamos de más valor, reflejar las impresiones directas que suscitaban cada lectura por primera vez. En los titulares de personalización estudiados de la totalidad de la aperturas, el presidente del gobierno es la figura con mayor protagonismo y prácticamente triplica las menciones que aparecen en ese encabezamiento de la información a los presidentes de autonomías, en ese caso, dado el ámbito de difusión de las dos cabeceras locales, equivale a decir presidente de la Junta de Andalucía. Si sumamos los resultados totales de los cuatro rotativos que han sido objeto de este bisturí sobre sus contenidos, los coeficientes finales arrojan un 45,9% de aperturas desfavorables de los acontecimientos ligados a los distintos ejecutivos, frente a sólo un 8,5% en el que los gabinetes de prensa de esas instituciones se sentirían encantados con el resultado de la publicación. El porcentaje mayor corresponde a los que se ha denominado neutros, con un 46,5%. Pero tras un análisis más detallado, y más adecuado a los objetivos que persigue la presente tesis, se puede concluir que los diarios nacionales son los más críticos con el gobierno o, también, los más polarizados. O ambas cosas. Más de un 53% de las aperturas
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 261 referentes a CA son desfavorables frente al 37% que reflejan en ese apartado los porcentajes de los diarios locales. El territorio de las aperturas de la prensa nacional se ciñe preferentemente, en 2010, al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. En este sentido resulta interesante resaltar la diferencia de comportamiento entre El País y El Mundo. En este último periódico, de línea ideológica más alejada al partido socialista, las informaciones desfavorables superan en prácticamente diez puntos a las que ofrece El País, más próximo a las tesis denominadas progresistas. Una diferencia que se registra pese a que el rotativo de Prisa es más proclive que su competidor a divulgar de forma destacada las decisiones del ámbito gubernamental. Es decir, ofrece más portadillas del Ejecutivo central y es a la vez menos crítico. En el lado opuesto de las valoraciones, también El Mundo, en comparación con su competidor, difunde mayor número de informaciones que pueden catalogarse como beneficiosas. Pero estos datos hay que encuadrarlos casi en el terreno de lo anecdótico, ya que el porcentaje de la muestra que determina esa inclinación es inferior al 5% y la diferencia de “favorables” entre las dos cabeceras apenas representa tres décimas. Eso sí, la distancia en la selección y tratamiento se traslada casi en idéntica magnitud a la categoría definida como neutra. El País supera en casi diez puntos al periódico de Unidad Editorial en esa categoría que se podría interpretar como ecuanimidad. Como antes se indicaba, la prensa local en este apartado de neutralidad interpretativa u opinativa destaca en comparación con la nacional en sus informaciones de la CA. Más de la mitad de sus aperturas pueden incluirse bajo ese parámetro de medición. Por tanto, es menos crítica con la Administración o más complaciente, si queremos buscarle la vuelta al concepto, si se atiende a ese porcentaje del 11% de informaciones favorables que casi triplica el que reflejaba la prensa estatal. En el marco comparativo entre Sur y Málaga Hoy, el porcentaje de neutralidad de éste supera en ocho puntos al primero, que es a la vez más crítico, pero también algo más entusiasta con este tipo de informaciones que su oponente en los quioscos. Conclusión. La prensa de pago es más crítica que complaciente hacia el gobierno en el tratamiento de las informaciones. Más la prensa nacional que la local. Y en la primera se observa una
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 262 notable diferencia entre El País y El Mundo, medio éste último que supera en diez puntos al primero en sus informaciones con evidencias de censura. A raíz de estos resultados, se aprecian signos evidentes de esa denominada polarización política o de posicionamiento ideológico. Los diarios locales están más alejados en comparación con los anteriores, en sus textos sobre los ejecutivos prima la neutralidad. 4.7. LA PROCEDENCIA DE LAS INFORMACIONES DE LAS APERTURAS T17. Procedencia de aperturas CA (una por apertura) Origen de aperturas CA (uno por apertura) Nº Acto público: plenos, consejos, reuniones 134 Comunicado 8 Declaraciones 122 Entrevista 16 Off the record 5 Informes, estudios, encuestas 74 Otras 90 Rueda de Prensa 79 Total 528 Origen sin identificar con claridad 30 Total con origen identificado y no identificado 558 Fuente: Grupo de Iniciación a la Investigación El peso de la información institucional en la prensa
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 263 Fuente: Grupo de Iniciación a la Investigación El peso de la información institucional en la prensa. Elaboración propia En el presente trabajo también se han analizado las distintas fuentes que se han utilizado para confeccionar las 558 aperturas que pueden atribuirse al marchamo de origen o procedencia de la Comunicación de la Administración. Para ello, se ha realizado una primera división para cribar las informaciones que se encuentran plenamente identificadas de las que no. Así, únicamente en un 5% de los casos, el lector desconoce en qué fuentes se sustenta la información que se ha publicado. En cuanto a las informaciones en las que la fuente está identificada, en sólo 5 de los 528 casos podemos interpretar que ésta es anónima o que se trata de un off the record, ya que aunque se reseña que el interlocutor que actúa de portavoz, corresponde al ámbito de la Administración, se desconoce quién es la persona que narra los hechos u ofrece las opiniones. El número total de este capítulo es casi testimonial, lo que demuestra un buen ejercicio del periodismo por parte de los cuatro rotativos analizados. En más del 40% de los casos, el origen que ha dado lugar a esa noticia principal han sido actos públicos, ya sean por motivos de ruedas de prensa o por la celebración de algún tipo Acto público: plenos, consejos, reuniones 25% Comunicado 2% Declaraciones 23% Entrevista 3% Off the record 1% Informes, estudios, encuestas 14% Otras 17% Rueda de Prensa 15% G 13. Procedencia de las aperturas
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 264 de evento institucional, a los que generalmente pueden acceder los informadores. El segundo apartado en importancia son las declaraciones, bien porque provengan de testimonios de los protagonistas que se transcriben o por entrevistas más largas. A este capítulo pertenece el 26% de las aperturas que se han consignado a la CA. Si le sumamos el 1,5% que deviene de comunicados, o incluso el 1% de los off the records (instrumento muy utilizado por los gabinetes para la comunicación política), la cifra total de aperturas que se pueden atribuir al periodismo de convocatoria, es decir, al de la agenda prevista con anticipación, más el de declaraciones supone casi de siete de cada diez aperturas. Un porcentaje realmente alto que denota que esa fabricación previa de las noticias para colocarlas en el mercado de la actualidad de los diarios por parte de los gobiernos, arroja buenos resultados en bruto. El trabajo propio de las redacciones, si descontamos ese 69% del porcentaje anterior, queda muy limitado. De alguna manera, esto significa que la gran mayoría de los contenidos referidos a la Administración, y que se alzan como los grandes protagonistas de las páginas de referencia para el público, se elaboran con material al que tienen acceso todos los medios. Otra cosa es, como ya hemos abordado, cómo lo reflejan y qué tratamiento crítico le otorgan. Hay que insistir, para no llevar a equivocación y evitar extraer conclusiones generalizadas, que esta parte del trabajo se refiere únicamente a las portadillas de las secciones, no al conjunto de las informaciones que componen la misma. Pero es posible suponer que si el esmero y las propias rutinas obligan a una mayor atención en la elección de esos contenidos que marcan los arranques de las secciones, el resto de la actualidad, que no es objeto de esa vigilancia tan selectiva, no estará exenta de similares comportamientos e incluso es probable que estén más acentuados. Queda demostrada la evidencia de que las portadillas con protagonismo de la CA están alimentadas en casi un 70% por las informaciones que suministra la Administración a través de sus canales habituales. Es decir, se convierten en el episodio de la actualidad más destacado del día en su ámbito de influencia territorial, gracias al denominado, como hemos visto, entre otros, en Vázquez (2005), pseudo-acontecimiento, que incluye el periodismo de declaraciones.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 265 Como resumen, en las fechas en la que se elaboró este trabajo de campo, los cuatro diarios objeto de la investigación utilizaban la agenda previa para confeccionar buena parte de sus contenidos más destacados. Además, hay que atribuir esa labor de preagenda a los gabinetes de comunicación de los gobiernos, en cuyas funciones figura, desde facilitar el contacto con la fuente primaria para recoger las opiniones de los protagonistas, la preparación de los actos púbicos y convocatorias, así como el control de lo que se difunde en los eventos ordinarios y extraordinarios. También la preparación de los plenos, comisiones o las diversas reuniones de los órganos de dirección gubernamentales, por citar algunos ejemplos en los que se contempla la presencia en directo de los medios para su cobertura. El material informativo que saldrá de estos encuentros, conocidos con anterioridad, puede prepararse con anticipación e incluso es probable calcular los posibles impactos o alcances que lleguen a la opinión pública de los testimonios que allí se recojan. Al menos en buena parte de las ocasiones. La agenda de temas gubernamentales que pueden escaparse a ese control es apenas de un 31%, pero con matices. En ese porcentaje se incluye el apartado “Otros”, con un 17%, que hace referencia, principalmente, a informaciones propias del medio, pero también a sentencias judiciales e incluso hay algún caso de escuchas telefónicas. También se suman aquellas informaciones que, pese a que la fuente sí aparece identificada, el origen de la información no aparece claro o no se especifica. En esas ocasiones, se ha decidido para evitar confusiones adjuntarla a esa opción. Pero también se han incluido en este apartado los informes, que a veces proporcionan organismos dependientes de los ejecutivos, que supuestamente trabajan con independencia de estos, pero que tienen la exclusividad en la recopilación y la cocina de los datos que proporcionan. Sin embargo, también se elaboran estudios ajenos a la influencia gubernamental.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 272 ambos, no permiten aseverar que la rutinas al encarar la producción sean esencialmente distintas entre la prensa nacional y la de provincias. 4.8. EVIDENCIAS TRAS ANÁLISIS DEL PESO INFORMATIVO 1º El Gobierno central es el primero en presencia informativa en el cómputo general del trabajo, pero sobre todo por la fuerza de penetración que consigue en los diarios nacionales, con porcentajes incluso superiores al 70% en algunos de ellos del total de las noticias que se refieren a la CA. Las informaciones que suministran los ayuntamientos suponen un porcentaje casi testimonial, en comparación, en las ediciones nacionales de los dos periódicos analizados. Los diarios locales son ciertamente más equilibrados en esa distribución de procedencia de los gobiernos y el mayor peso informativo corresponde al ámbito de los GL, los más cercanos para sus lectores. 2º La Presidencia del Gobierno central, en relación al resto de los ministerios, es la que más condiciona la agenda informativa de los medios de comunicación impresos de referencia analizados. 3º También la Presidencia de los distintos gobiernos autonómicos acapara el principal protagonismo en el ámbito regional, pero éste es incluso mayor que el de su homólogo del Ejecutivo central. Mientras en los diarios nacionales el jefe de gobierno es el elemento determinante para interpretar las noticias procedentes del gabinete de los ministerios, en los diarios locales baja esa presencia del cabeza de gobierno en favor de la del resto de los miembros del consejo gubernamental. 4º Cataluña, Valencia, Madrid, País Vasco y Andalucía son las comunidades con mayor presencia en los dos diarios nacionales y suman, en conjunto, más de un 82% de las referencias publicadas durante un año en esos rotativos con origen en la administración. 5º El papel de ocho comunidades autónomas es meramente testimonial o nulo en el
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 273 periodo del trabajo analizado y en los dos citados rotativos de ámbito estatal, lo que muestra las dificultades de ocupar el espacio informativo, con los criterios de selección de noticias que se aplican en la prensa de difusión nacional y que en ocasiones limita sus posibilidades a que tengan visibilidad sólo cuando se produce algún suceso destacado. 6º La política es el elemento determinante para explicar el protagonismo o no de las diferentes comunidades autonómicas. 7º El peso de la información local en los periódicos nacionales es muy limitado. 8º El alcalde, con sólo un 14% del total de las apariciones de la Administración local es, de los tres mandatarios de los ejecutivos analizados, el que menos protagonismo acapara. 9º Las diputaciones no pueden hacer sombra a la actualidad que emana de los ayuntamientos. 10º Un tercio de las noticias que se recogen en la sección de nacional de los diarios proceden o tienen su origen en los gobiernos. No hay diferencias significativas entre los diarios de ámbito estatal y los provinciales al analizar su comportamiento. 11º Menos poder de penetración tiene la CA en la sección económica frente a los datos comparativos con la Nacional. 12º Más de un 30% de las unidades informativas de las secciones de mayor proximidad para la audiencia de los diarios provinciales, proceden de informaciones de los gobiernos, especialmente los autonómicos y los locales. 13º La proximidad a los centros de decisión del poder, se antoja como un factor determinante para verificar el grado de influencia sobre la prensa de referencia de pago por parte de los ejecutivos. 15º En una comparativa entre los dos diarios provinciales, aquél que dispone de menor
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 274 plantilla abusa más de la denominada información oficial, dentro del apartado al que se refiere el presente trabajo. 16º Una de cada cinco noticias que se publican en la portada de los periódicos tienen su origen en los gobiernos. 17º Aunque Málaga Hoy es un diario provincial, el hecho de pertenecer a un grupo editorial andaluz, condiciona sus portadas al punto que destaca más que su principal competidor por las informaciones con procedencia del Ejecutivo autonómico. 18º Más de un tercio de las aperturas de las secciones objeto de análisis en los diarios nacionales se pueden atribuir a la CA. En los rotativos provinciales el porcentaje se dispara en diez puntos. 19ª. La prensa local en este análisis cuantitativo se perfila como más oficialista que la nacional, un elemento a valorar ante quienes sostienen que estas empresas se encuentran en una situación más débil para soportar las presiones de los gobiernos. 20º Si en el cómputo de las informaciones, en la comparativa de los dos diarios locales, se apreciaba que el periódico más moderno ofrecía mayor número de informaciones institucionales, si hay que ceñirse al ámbito de este estudio, el diario más antiguo es el que supera a su competidor en oficialismo cuando se trata de la cualificación de las noticias de apertura. 21º Si sólo se tienen en cuenta las secciones de mayor calado político, el resultado final es que una de cada dos aperturas de sección corresponde al ámbito de la CA, independientemente de que el periódico sea nacional o provincial. En el caso de los rotativos nacionales, el porcentaje supera el 60% en la sección de España o Nacional y en los locales, la de Andalucía se sitúa, como término medio, en un 70%. 22º El Gobierno andaluz casi polariza la actualidad más destacada de la autonomía en los diarios provinciales de su ámbito de influencia.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 275 23º El Gobierno central es el más influyente para decantar la agenda informativa de las principales páginas de los periódicos, tanto nacionales, donde su dominio es abrumador, como en la prensa provincial, donde el reparto se halla mucho más equilibrado entre la presencia de las tres administraciones. 24º El posible exceso de información oficial procedente de los ejecutivos no implica un tratamiento benévolo de la actualidad que generan. Aunque predomina la neutralidad, el porcentaje de las informaciones que contienen aspectos que pueden estimarse como perjudiciales es de un 45,9% frente a sólo el 8,5% beneficiosas. 25º Los diarios nacionales son, en general, más críticos o se encuentran más polarizados a la hora de narrar los acontecimientos de los ejecutivos, mientras los locales pueden considerarse más neutros en sus enfoques 26º Una comparativa entre El País y El Mundo muestra una diferencia de diez puntos en el porcentaje respecto al tratamiento crítico, o que puede traducirse como perjudicial para los intereses del Gobierno central, por parte de segundo respecto al primero. 27º La simple convocatoria de ruedas de prensa o de actos públicos con presencia de informadores, permite a los gobiernos protagonizar espacios privilegiados en la prensa de calidad de pago. 28º Los gabinetes de comunicación institucionales se perfilan como los impulsores de siete de cada diez de las informaciones que atañen a los ejecutivos y que se publican en lugar preeminente en los rotativos. De otra manera, el pseudo-acontecimiento o el periodismo de previsión y declaraciones está presente en la procedencia de casi un 70% de los casos de las portadillas que giran en torno a la actividad de la CA. 29º Sólo el denominado periodismo de declaraciones cobra protagonismo, como mínimo, como fuente principal en más de un 30% de las noticias de referencia que se divulgan en los rotativos.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 276 30º Los gabinetes de la Administración pueden marcar la agenda de casi el 75% de las informaciones de mayor relevancia que se publican de los gobiernos. 31º En cuanto a las rutinas y la agenda, hay algunos aspectos importantes a analizar después de comprobar que hay homogeneidad de resultados en la prensa nacional y local, en cuanto a la presencia del Gobierno en las respectivas secciones de Nacional o España. En los diarios nacionales, la redacción da prioridad a la cobertura de ese espacio de actualidad, es decir, suelen ser sus redactores los que se encargan de la elaboración. En los diarios locales, excepto en algunos casos, suele nutrirse de la información que le suministran las agencias. Hay coincidencia, con los datos porcentuales, en los criterios de selección de las informaciones, aunque el poder de decisión por parte de las redacciones se encuentre en Madrid, Sevilla o Málaga, como son los casos de los cuatro periódicos analizados. 32º La gran mayoría de los contenidos referidos a la Administración, y que protagonizan las principales páginas de los diarios, se elaboran con material al que tienen acceso todos los medios. La diferencia entre unos y otros ante esta previsible homogeneización sólo puede reflejarse en los tratamientos. 33º. Los gabinetes de comunicación de los gobiernos encuentran más facilidad para colocar las noticias que fabrican en los medios locales que los nacionales, aunque los márgenes en que se mueven ambos, no permiten aseverar que las rutinas, al encarar la producción periodística, sean esencialmente distintas entre la prensa nacional y la de provincias.
Bloque V CONSIDERACIONES SOBRE LAS RUTINAS PROFESIONALES, LA CREDIBILIDAD ACTUAL DE LA PRENSA DE CALIDAD Y SU ADAPTACIÓN A LOS RETOS DE LA ERA DIGITAL
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 278 5.1. PANEL DE EXPERTOS Y TRIANGULACIÓN DE LOS DATOS En el presente panel de expertos participan un total de 28 personas, ligadas de una forma u otra a los medios de comunicación en España. Entre éstas figuran 15 directores de periódicos en la fecha en la que contestaron el cuestionario, tres de ellos los más representativos de la prensa nacional de calidad; otros dos de los más importantes medios nativos digitales con modelos de negocio distintos, y el resto responsables de cabeceras en papel de las provincias andaluzas, objeto de una de las partes más importantes de este trabajo. Asimismo, ha respondido al cuestionario uno de los profesionales más acreditados del periodismo en España y editor del primer proyecto que pretende combinar el formato papel y digital a través de un semanario. Además, contestan a las preguntas seis decanos y vicedecanos de otras tantas facultades de Periodismo o Comunicación de España, entre ellos el presidente de la entidad que las agrupa. Finalmente, han aceptado colaborar con la iniciativa otra media docena de expertos en materias como la credibilidad, las rutinas o los nuevos escenarios de la información. En total, los analistas seleccionados han publicado en trabajos en solitario o dentro de algún colectivo más de un centenar de libros y decenas de artículos especializados. Aguilar, Miguel Ángel. Periodista y editor. Columnista en el momento de su participación de los diarios El País, La Vanguardia y Cinco Días. Físico y Periodista trabajó en el diario Madrid hasta su cierre por el franquismo. Fue corresponsal en Bruselas de la revista Cambio 16 y dirigió Diario 16. Fundador de la Asociación de Periodistas Europeos, también dirigió la Agencia EFE durante cuatro años. Ha sido director del Diario El Sol y columnista en la revista Tiempo. Ha publicado varios libros como Las últimas Cortes del Franquismo, El Golpe, anatomía y claves del asalto al Congreso, El vértigo de la Prensa, Terrorismo y Sociedad Democrática, Sobre las leyes de la Física y la información. En la actualidad edita un semanario en papel, Ahora, con versión digital. Campos Freire, Francisco. Periodista y profesor de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Santiago de Compostela. Acreditado como catedrático. En el ámbito periodístico empezó su actividad profesional como delegado de La Voz de Galicia en Lugo, subdirector y director de La Región de Ourense, director-
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 279 gerente de Agencia Gallega de Noticias (AGN), director general de la Compañía de Radio Televisión de Galicia y presidente de FORTA. Tiene varios libros editados, los tres últimos sobre El cambio mediático, El nuevo escenario mediático y Gobernanza y comunicación en Europa. Caño, Antonio. Director de El País. Es licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Tras su paso por la agencia Efe, se incorporó a El País en 1982, donde ha sido corresponsal en México y Centroamérica y delegado de la corresponsalía de Washington, puesto que ha ocupado durante más de 10 años. Caño es el quinto director de El País desde su fundación en 1976. Cardero, Ignacio. Director de El Confidencial Dirige el periódico digital desde marzo de 2011. En este tiempo, el diario ha registrado sus mayores cuotas de audiencia y se ha consolidado como referente de los medios nacionales nativos. Con un modelo de negocio en el que prima la publicidad. Antes había ocupado los cargos de subdirector y redactor jefe. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid, también ha pasado por las redacciones del diario El Mundo y la revista La Clave. Ha publicado varios libros. El último de ellos exclusivamente por Internet: Los señores del ladrillo (Bubok, 2011). Carrizosa, Jose Antonio. Director de Diario de Sevilla y director de Publicaciones del grupo Joly. Licenciado en Ciencias de la Información por la Complutense de Madrid y diplomado en Dirección de Empresas por el Instituto Internacional San Telmo. Desde 1986 y hasta 2004 trabajó en El País donde fue redactor en la delegación de Andalucía y posteriormente, en Madrid, redactor jefe de Nacional y redactor jefe de Coordinación y Cierre. Con anterioridad había trabajado durante cinco años en la redacción de ABC de Sevilla y durante un año en el Centro Territorial de TVE en Andalucía. Chaparro, Javier. Director de Huelva Información. Ha sido sucesivamente jefe de área, jefe de sección y redactor jefe de la sección de Andalucía del grupo Joly, y redactor jefe en la redacción central del grupo. Inició su carrera profesional como redactor de los servicios informativos de la histórica Radio Aljarafe y luego pasó a Canal Sur Radio y a Radio Sevilla (Cadena Ser). Posteriormente se incorporó como redactor especializado en
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 280 información política y parlamentaria a El Correo de Andalucía. Ha sido también profesor del también profesor del Máster de Periodismo del grupo Joly como especialista en información política y parlamentaria. Castillo, Manuel. Director de Sur. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de Málaga. Ha sido director de la agencia Colpisa y de la redacción central de medios regionales de Vocento, convirtiéndola en una factoría de contenidos multimedia para los 12 periódicos regionales de Vocento y otros seis diarios de referencia autonómica, así como para sus portales de Internet. También se incorporó al equipo fundador de La Voz de Cádiz, del que fue subdirector y fue entrenador ayudante del Unicaja en la temporada 1995-96, en la que el conjunto malagueño conquistó el subcampeonato de Liga ACB. Díaz Nosty, Bernardo. Director de la Cátedra Unesco y Catedrático de Periodismo de la Universidad de Málaga. Doctor en Ciencias Políticas. Periodista y profesor de Periodismo en las universidades Complutense y Málaga. Autor de unos 30 libros, entre ellos La nueva identidad de la prensa, El déficit mediático, El libro negro del periodismo en España y La prensa en el nuevo ecosistema informativo. Ha dirigido numerosos trabajos sobre el sistema de medios en España y en América Latina. Diezhandino Nieto, María del Pilar. Catedrática de Periodismo de la Universidad Carlos III de Madrid. Antes lo fue de la Universidad de País Vasco. Dirige el Grupo de Investigación PASEET (Periodismo y Análisis Social. Evolución, Efectos y Tendencias). Bajo su responsabilidad se han publicado trabajos como Periodismo en la era de Internet. Periodismo digital en tiempos de crisis, El periodista en la encrucijada y publicaciones suyas como Periodismo y Poder; Josefina Carabias, Criterio Noticioso, El quehacer informativo ante el desafío digital. Fue Visiting Scholar en la Universidad de MissouriColumbia, Directora Asociada de Conexiones, Revista Iberoamericana de Comunicación. Es Codirectora Máster Comunicación Corporativa e Institucional. Universidad Carlos III de Madrid, El Mundo Durán de Porras, Elías. Decano Humanidades y Ciencias de la Comunicación de Valencia. Es profesor colaborador doctor de la Universidad CEU Cardenal Herrera. Ha
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 281 trabajado en la agencia Servimedia, RNE, Agencia EFE y El País Internacional. Especializado en la Historia del Periodismo, tiene publicadas las obras, Galicia, The Times y la Guerra de la Independencia. Henry Crabb Robinson y la corresponsalía de The Times y un total de 20 aportaciones científicas entre capítulos de libros, artículos en revistas y actas de comunicaciones y ponencias en congresos. Fernández Mejías, David. Director del Diario de Cádiz. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de Sevilla, lleva las riendas del periódico matriz del grupo Joly, fundado un 16 de junio de 1867 gracias al editor Federico Joly Velasco, primero de una saga familiar que ha mantenido hasta nuestros días este periódico. Cobró relevancia a fines del XIX por su información sobre la Guerra de Cuba. Fernández trabajó en la delegación de El Puerto del Diario de Cádiz para pasar al Diario de Jerez donde fue subdirector y finalmente director. Es experto en Flamenco Escolar, Ignacio. Director y fundador de El Diario.es. El rotativo busca combinar la publicidad con los suscriptores como modelo de negocio y ha alcanzado la cifra de 13.000. Colabora en El Periódico y es analista político en varios programas de televisión y tertulias radiofónicas. Primer director del diario es socio fundador de Bitban, una consultora de tecnología y diseño para medios de comunicación en Interne. Entre los medios que funcionan con su CMS están Lance y A Crítica, en Brasil; Clarín, Olé y Eco en Argentina; Adevarul y Click, en Rumanía; Prensa Libre, en Guatemala; o Estrella Digital, Ara y Telecinco en España. Autor de varios ensayos, publicó La Nación inventada, una historia diferente de Castilla, El Justiciero Cruel, una historia diferente de Castilla II, ambos libros escritos junto con su padre, Arsenio Escolar y El Rescate, junto al economista Emilio Ontiveros. Fernández de BeamontFernández, José. Profesor titular de Periodismo de la Universidad Carlos III de Madrid. Ha combinado la labor académica-docente e investigadora con la profesional. Ejerció el periodismo especializado en comunicación, tecnologías de la comunicación y en industria de los medios durante 22 años en el diario El País y fue profesor asociado de Periodismo en la Universidad Complutense durante 16 años. Trabajó también durante cuatro años en el organismo público regulador español de
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 288 Hay autores que recuerdan el papel que jugó la prensa en España durante el periodo de la Transición política y cómo en las dos últimas décadas han surgido las dudas incluso sobre las labores básicas que deben predominar en las rutinas de las empresas, como son los trabajos de investigación. Montserrat Quesada, en el prólogo del libro del profesor Ramón Reig, Periodismo de investigación y Pseudoperiodismo, reflexiona: “….la instauración de la democracia en España propició que los medios de comunicación más potentes apostaran con firmeza por esta práctica profesional y ello dio lugar a una década de los ochenta repleta de reportajes que denunciaron desde las prácticas corruptas de destacados miembros de la judicatura hasta la existencia de numerosas secta destructivas…Parecía entonces que el periodismo de investigación iba a ser ya para el futuro una práctica inseparable del ejercicio periodístico (…) pero la corta historia de esta modalidad periodística no narra una evolución distinta a la prevista. Tras la euforia investigadora de los primeros años, lo propietarios de los medios cayeron en la cuenta de que el periodismo de investigación también podía servir a los intereses generales de los ciudadanos. Y así se fueron guardando en los cajones investigaciones que probablemente fueron útiles para negociar ventajas, pero de las que la opinión pública jamás tuvo conocimiento. A esa práctica detestable, se unió más tarde una nueva deformación de la modalidad. El conflictivo contexto político y social que vivía el país en los primeros años noventa llevó al periodismo de investigación a reformularse como un periodismo de filtraciones. No hubo semana sin que algún medio publicase documentos que comprometían a altos dirigentes del país o declaraciones acusatorias que acabaron convirtiendo al periodismo en una extraña actividad de la que quedaron excluidos los usuarios de los medios. Fue lo que el autor de este libro llama, sin que le falte razón, pseudoperiodimo”. (Reig 2011:13,14). ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? es el título de una dura reflexión que formuló en su día Gumersindo Lafuente (2012:6) en la que afirma que ni mucho menos se pude culpar a la era digital de estos males de la prensa. “Editores, periódicos y periodistas veníamos arrastrando un periodo triste en el desarrollo de nuestro trabajo. Las luchas ideológicas y comerciales, las pugnas por el control de la televisión de pago, las guerras por los
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 289 derechos del fútbol, han desgastado las cuentas y el prestigio de muchos. Estamos al borde de un precipicio. Los agobios económicos nos atenazan de tal manera que casi nadie es capaz de escapar al vértigo. El pensamiento negativo se ha apoderado de nosotros y cada vez nos cuesta más comprender el futuro. La industria de los medios, las estructuras que hasta hoy han sostenido al periodismo de calidad se han convertido en una maquinaria tan pesada que se está hundiendo en el fango del cambio y la incertidumbre”, se mostraba pesimista el entonces adjunto a la dirección de El País. Y todo ello en el marco de unos fuertes cambios tecnológicos que como algunos autores advierten, de forma paradójica, amenaza la especialización periodística de los informadores justo cuando internet propicia lo contrario, convertidos en agentes multitareas para dominar los nuevos soportes en detrimento de la búsqueda de mejores contenidos. “La exigencia del periodista polivalente, no debería significar, y sería un peligro para el periodismo si sucediera, la desaparición del periodista especializado ni el regreso del periodista “todoterreno”. El peligro radica en que la situación actual se caracteriza porque la reconversión de las redacciones dedica demasiado tiempo a asimilar la importancia de la edición digital y a aprender el uso de las nuevas herramientas, en vez de profundizar en los contenidos”, refleja Elena Blanco (2009:93). La polémica lleva, por tanto, muchos años abierta y amenaza con convertirse en un clamor ante el cúmulo de problemas que son necesarios afrontar. Cuatro han sido las grandes cuestiones a las que se ha sometido al panel de expertos, conformado para este trabajo, como antes se ha reseñado, por directores de periódicos de referencia que mantienen ediciones en papel y también otros nativos digitales. Asimismo, han participado decanos de las facultades de Ciencias de la Información o de la Comunicación en España, académicos y estudiosos del devenir de periodismo en muy diversas facetas. Algunos de ellos, autores de referencia en materias como la agenda o las rutinas y la credibilidad informativa. Además, los analistas seleccionados, en una u otra medida, también son profesionales o colaboradores habituales de varias de las principales empresas editoriales españolas. La primera cuestión planteada se refería al peso de la información oficial en los medios de referencia y a las razones de esa presencia, en el caso de que se considerara abusiva o
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 290 excesiva. Con la segunda pregunta intentamos profundizar en las consecuencias de los fuertes ajustes que han sufrido las plantillas de las empresas informativas, de los que ya hemos hecho balance con anterioridad. Una evidencia con paradoja porque se produce a la vez que los nuevos contextos digitales obligan a distribuir contenidos, cada uno con su lenguaje propio, en una gama más amplia de soportes, por lo que las rutinas se ven afectadas. El círculo se cerraría si comparamos ese incremento laboral al que se ven sometidos los informadores en la actualidad, con la reducción de los esfuerzos por difundir productos propios, distintos a los que suministran el resto de competidores y ajenos a los que marca la agenda preestablecida. Pero la contestación no es tan simple ni las consecuencias tan directas. Tras intentar despejar las principales interrogantes sobre ese establecimiento de agenda, también solicitamos respuestas sobre el gran dilema que ensombrece un panorama que recogen las periódicas encuestas, y del que han alertado algunos reiterados informes y análisis, como es la pérdida de credibilidad y las causas sociales, económicas o profesionales que la han provocado. En el caso de que una mayoría de participantes en este trabajo comparta ese preocupante diagnóstico, finalmente quisimos conocer también, a través de una última cuestión, si el panorama es reversible y en qué plazos. Y, asimismo, qué opciones se pueden manejar para despejar cuanto antes las incógnitas que se ciernen sobre el futuro de la prensa en esta nueva era digital. 5.4. EL EXCESO DE INFORMACIÓN OFICIAL Pues bien, la gran mayoría de los expertos encuestados coinciden en que hay un exceso de protagonismo de la información oficial en la prensa de referencia en papel. En concreto, un 90% de los integrantes de este panel contestan afirmativamente a esa pregunta, aunque luego modulan sus argumentaciones. En general, son tres las razones que se imponen por encima del resto de otras causas que figuran en las contestaciones afirmativas: la primera, la reducción de plantillas y las condiciones de precariedad laboral en la que trabajan, como consecuencia de la crisis económica. La segunda, el fenómeno
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 291 en paralelo del crecimiento exponencial de los gabinetes de prensa institucionales, que realizan un bombardeo constante de informaciones con el que habitualmente aciertan en un blanco más desprotegido. “Hay más periodistas en la orilla de los gabinetes que en la de los medios” detalla Bernardo Díaz Nosty. La tercera, la dependencia obligada, por los pagos publicitarios, de los gobiernos y otras instituciones con los que incluso se suscriben innumerables convenios económicos que dan aire a un negocio sumido en la incertidumbre y que permiten unos ingresos vitales en esta etapa convulsa. “Creo que ese exceso trae causa de la deferencia debida a un gobierno que ha hecho una gestión de buenos oficios para que los acreedores tuvieran todas las consideraciones que necesitaban los deudores”, significa con su peculiar estilo irónico Miguel Ángel Aguilar. De sus palabras se deduce que, en todo caso, la involucion se habría agravado en la etapa de la gestión 2011-2015. El panel refleja en casi todos sus participantes una honda preocupación por las consecuencias futuras de estas fórmulas de subsistencia que han atrapado a la profesión, en general, y que en la actualidad la condiciona de forma muy negativa. “El problema del periodismo tradicional actual es la influencia y su promiscuidad”, afirma de forma tajante Francisco Campos Freire. “La influencia que tienen el Gobierno, las instituciones y la empresa sobre el contenido en los periódicos es demasiado importante y debería ser menor”, constata David Jiménez. Claves para comprender esa sobreabundancia de la información oficial. Para José María Sanmartí son muy claras y concretas: “Es barata, sencilla de obtener y tratar” pero también entiende que triunfa “por seguidismo o sectarismo”. Estas dos últimas aseveraciones esconden elementos de análisis por sí solos. Por una parte, esa homogeneización de contenidos, que ha quedado patente en el trabajo de campo de la presente tesis sobre el año 2010, no se debería únicamente a la pérdida de efectivos de las redacciones sino a ese objetivo de dar cobertura a los temas que se sospecha también ofrecerán los competidores. El sectarismo, la politización o la polarización son déficit presentes desde hace años al enjuiciar la prensa en España y que, además de en numerosas investigaciones anteriores, también han quedado reflejados, de alguna manera, en esta
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 292 tesis. Por ejemplo, en la valoración del tratamiento informativo de las aperturas de determinadas secciones de los dos diarios nacionales, El País y el Mundo. Sus dos directores al cierre de este trabajo, y tras un año de cambio en las cúpulas de los respectivos rotativos, participan en este sondeo de expertos. El director de Publicaciones del grupo Joly, que marca las pautas de las secciones comunes por las que se rigen los directores de todos los rotativos del mismo, José Antonio Carrizosa, establece un silogismo para llegar a la aseveración de partida: el periodismo es caro, requiere profesionales muy cualificados y, desde una perspectiva empresarial, comporta riesgos. Mientras que la comunicación institucional “no sólo es barata sino que reporta ingresos y no conlleva riesgos, sino todo lo contrario”. “Bueno sí conlleva un riesgo letal si no se administra (la información institucional) con prudencia: la pérdida de credibilidad y, por tanto, la falta de sintonía con el lector”, advierte Carrizosa. ¿Qué entendemos por información oficial? Magdalena Trillo prefiere integrar ese término en el concepto más genérico “información prefabricada” en gabinetes de prensa. David Jiménez acota los grandes poderes que la protagonizan: “Creo que la prensa en papel, especialmente, se deja marcar mucho por la agenda de instituciones, partidos políticos e incluso de empresas, especialmente empresas importantes del ÍBEX”, razona. Comparte ese postulado Carrizosa quien incide en que, en todo caso, se trata de información “preelaborada por los gabinetes de comunicación institucionales” Desde el mundo nativo digital y el académico, Ignacio Escolar y José Juan Videla interpretan que no hay diferencia entre información oficial y gubernamental. Pero para explicar el porqué, a veces hay que hurgar incluso en las razones psicológicas. María del Rosario Lacalle Zalduendo percibe “una especie de obsesión por la política oficial”, como consecuencia de la crisis y habla de un caldo de cultivo que favorece el protagonismo de las “fuentes activas” que los diferentes gobiernos, estatal, autonómicos y locales, aprovechan “sin ningún tipo de complejos”. En este punto podemos incorporar otro término mucho más abierto, el que emplea María Pilar Diezhandino al entender que ese exceso de protagonismo se debe a lo que se podría denominar como “agendas externas”.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 293 Por tanto, los participantes aprecian como un obstáculo el exceso de información oficial en la prensa, aunque se pueden seguir añadiendo matices. En especial, los que emplea Francisco Campos Freire para precisar que la auténtica cuestión no gira tanto sobre ese abuso de los contenidos de esa procedencia, “sino más bien de la información influenciada”. Que pueden ser cuestiones antagónicas. Sobre la primera opina que, si es importante, puede ser de interés para la ciudadanía, pero si el resultado provoca la llegada a ese peligroso segundo escalón, habría que sustituir la definición de información periodística por comunicación periodística. Ésta última, razona, resulta de un híbrido entre el ejercicio del periodismo y “la comunicación corporativa tradicional”. Un debate sobre elementos de la etimología periodística. Pero llegados a esta cuestión, es necesario cuestionar si los males pueden trasladarse por igual a toda la prensa de pago o pueden establecerse distinciones entre la nacional y la local. Una discusión que saldrá en más ocasiones en este panel. En el apartado anterior se ofrecieron unos datos que reflejaban que los diarios provinciales eran más susceptibles que los nacionales a la información que fabrican los gabinetes. Pero en ambos casos, en las cabeceras de las secciones de mayor peso, el volumen de información procedente de previsiones y declaraciones alcanzaba a casi el 70% de las informaciones gubernamentales. Hay una tercera vía entre ambos términos nacional y local, la que explora Fernando Martínez Vallvey al distinguir dos tipos de prensa de referencia: la de las grandes capitales, “en las que el peso de la información oficial es mucho menor”, y la de las ciudades más pequeñas, en las que “cambia algo más”, y a las que considera, por su relación cercana con el poder, “menos independiente de la red clientelar de las instituciones”. Pero de vuelta a la división tradicional, Javier Marzai considera necesario diferenciar entre la prensa de ámbito local y la nacional y opina que es en la primera en la que se ha notado un “paulatino” incremento de la información gubernamental en la última década. En este sentido, aunque no sea un volumen significativo, el gap que nuestro estudio otorga a favor de la nacional sobre la local, en la menor utilización de ese tipo de contenidos, es de tres puntos.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 294 El director de Sur, Manuel Castillo, sin embargo, opina que la prensa regional “por su transversalidad política y su mayor cercanía a los lectores” ha quedado a salvo de un problema sobre el que más adelante profundizaremos, como es el de la pérdida de credibilidad. Uno de los últimos estudios elaborados sobre esta materia (Roses y Gómez, 2015:437)) concluía que el grado de escepticismo de las audiencias ante el comportamiento de las empresas informativas era mayor en las grandes ciudades que en las pequeñas. “Vivir en poblaciones grandes predispone a ser más crítico, quizá porque la agenda de los medios dominantes se centra en los municipios importantes, careciendo los habitantes de poblaciones más pequeñas de información de primera mano con la que enjuiciar la construcción periodística de la realidad”. Asimismo, estimaba que como los hábitos mediático-culturales son más ricos en el Norte que en el Sur, las personas residentes en zonas meridionales muestran una actitud menos escéptica hacia los medios que las del resto del país. Aplicado a nuestra tesis, eso significará que los lectores en Málaga de Sur y Málaga Hoy están más conformes con el producto que se le ofrece que los de Madrid cuando enjuician a El País o El Mundo. Si diéramos por totalmente cierto ese discurso, también podríamos explicar en esa línea argumental las consideraciones de Castillo, e incluso Peralta, que entienden que la prensa de provincias está a salvo de ese problema de mala reputación. Sin embargo, Antonio Caño y Bieito Rubido, dos de los tres directores más importantes de la también llamada prensa de Madrid, rechazan que exista ese déficit en los productos que ofrecen esas cabeceras asentadas en la capital de España. Pero a vueltas con esa digresión de partida, Carrizosa avisa de que el abuso de la información oficial no es un fenómeno que afecte más a la prensa de referencia en papel que a los medios audiovisuales o, “lógicamente, a las versiones digitales de esos periódicos de referencia”. En ese mismo sentido, Castillo sostiene que esa “sobreabundancia” también se da en la radio y la televisión. Y Carrizosa expone su convicción: “Sí se podría pensar que ese tipo de información está menos consolidada en los medios nativos digitales, entre otros factores que habría que considerar, también porque no están en los objetivos prioritario de los emisores institucionales. Es decir, el mundo oficial no concede a esos nuevos medios la misma capacidad de influencia que a
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 295 las marcas tradicionales”. No comparte ese criterio Ignacio Escolar, uno de los dos periodistas que dirigen un periódico nativo digital que participan en este trabajo, y que divide entre prensa de papel y prensa escrita, para aseverar que sólo es la primera la que sufre “una extrema dependencia” de las fuentes de “financiación públicas y oficiales” que causa buena parte de sus males. Escolar en el Diario.es ha conseguido 13.000 suscriptores, en una apuesta por evitar la exclusiva dependencia de la publicidad. Concluyentes resultan las palabras del responsable del actual periódico digital de más éxito hasta ahora en el mercado. Ignacio Cardero, director de El Confidencial. Es taxativo al afirmar que el periodismo sólo abarca al “de investigación y el que sirve para ejercer de contrapoder; lo demás son notas de prensa” y, en su opinión, éstas últimamente “abundan”. José Fernández de Beamont también comparte ese exceso de protagonismo de la información oficial en la prensa escrita, pero halla una causa que justifica ese comportamiento como el rol de “función pública” que se atribuye a los medios y que “les induce a estar pendientes de las informaciones que emanan de las fuentes oficiales”. Ya no serían el sectarismo o el seguidismo los motivos, sino una razón de origen que emana de la propia naturaleza de los medios de comunicación. Estima que esa vocación no debe perderse, pero anima a ejercerla de una forma “crítica y aquilatada”. En ese aspecto, viene a darle la razón a las cifras de nuestro análisis de contenido, que determina que, si bien puede interpretarse que los cuatro periódicos investigados abusaron de la publicación de informaciones institucionales en las secciones más políticas, las noticias finales resultaron más críticas que beneficiosas para los intereses de los gobiernos que las difundieron. El recuerdo del protagonismo que jugó no hace tanto la prensa de papel está presente en la reflexión de Castillo, al rememorar el imaginario que ésta representaba ante la sociedad antes de la irrupción de la era digital. Y alude al viejo adagio que establece que era “notario de la actualidad, una especie de tablón oficial de la sociedad en la trabajaban” y que, como conclusión, determinaba que una noticia o salía en el periódico o no podía catalogarse como tal. El periódico como único constructor de la agenda informativa. En este sentido, Xosé López también comparte que los medios sienten necesidad de ofrecer información de la
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 296 gestión pública, lo que provoca que queden expuestos a “la capacidad de influencia” de estos actores que proporcionan la actualidad oficial para determinar la agenda. De los pocos que no se atreven a pronunciarse sobre si hay un problema de exceso de información oficial, Javier Chaparro. Aprecia que, normalmente, cuanto más importante es el medio, menos dependencia. En sintonía, por tanto, con los que sitúan ese riesgo en las empresas periodísticas regionales frente a las nacionales. El presidente de los decanos de las facultades de Ciencias de la Comunicación en España realiza una breve introducción para despejar su dudas: “Habría que precisar, en primer lugar, a qué nos referimos cuando hablamos de información oficial. ¿La proporcionada por fuentes institucionales de carácter público? Si es ésa la cuestión, en mi opinión no existe, afortunadamente, demasiado protagonismo de ese tipo de información en la prensa de referencia”, expone Juan Antonio García Galindo. Quienes discrepan con rotundidad de los que defienden la existencia de un exceso de contenidos oficiales son los directores de El País, Antonio Caño, y ABC, Bieito Rubido, dos diarios, como ha quedado demostrado en algunos trabajos de investigación anteriores (ver Vázquez:2006) con líneas editoriales contrapuestas, pero que en este apartado son coincidentes en su valoración. “No creo que haya demasiado protagonismo de la información oficial”, opina Caño, y apela a que los medios de información tampoco se van a conformar con ésta y “siempre intentarán ir más allá, porque es lo que quieren los ciudadanos”. Rubido da incluso un paso más al respecto del comportamiento en este apartado de la prensa de referencia y afirma que más bien se produce todo lo contrario. A su juicio, hay poca información oficial. “Desde hace tiempo, pero sobre todo en los últimos meses, se aprecia cierto afán de los medios no solo por alejarse de la información oficial, sino por denostar o criticar todo aquello que lleva sello de oficial y, en concreto, de las instituciones del Estado. Por ejemplo, es notoria la resistencia de los medios a reconocer los síntomas de recuperación de nuestra economía. También el empeño por mostrar el sistema de partidos tradicional como desfasado, frente a la fascinación que suscitan nuevas opciones políticas de experiencia aún no demostrada. Es lo que se lleva. Puede que haya alguna excepción de
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 297 medios de segundo nivel, pero en los grandes diarios no se peca hoy de oficialismo”, resalta Rubido. Pareceres que contradicen nuestra observación cuantificada en el periodo analizado durante esta investigación. En este último aspecto, Castillo, que mantiene una postura intermedia entre los que son contundentes al sentir esa presencia excesiva del oficialismo y los que directamente niegan que exista ese problema en la actualidad, afirma que diariamente se trabaja con esa “tensión de la diferenciación y de dotar de sentido periodístico a esa actualidad oficial”. En esa misma línea de argumentaciones, que se queda a mitad de camino entre las dos posturas, Eduardo Peralta incide en que el periódico que dirige lleva tiempo en pro de la consecución del objetivo de ofrecer temas propios que resulten interesantes para los lectores y en marcar la agenda informativa. Una intención con la que quiere evitar “que nos la hagan los políticos y las instituciones”. No precisa si la decisión obedece a un cambio de rumbo al observar que el camino hasta ahora era el equivocado. Qué mejor que como transición al siguiente apartado recordar cuáles son los principales mandamientos que deben cumplirse en el ejercicio de esta profesión, como resume el presidente de los decanos de las facultades de Ciencias de la Información o Comunicación de España: “El periodismo, fundamentalmente, ha de gestionar la información que publica a partir de la producción propia, elaborada a través de la mayor diversidad de fuentes, y con criterios de responsabilidad e independencia. En ello radica su autoridad como institución social”, teoriza García Galindo. 5.5. RECORTES, RUTINAS Y LA AGENDA El 93% de los expertos consultados se muestra seguro de que la reducción de las plantillas en las redacciones de los periódicos afecta negativamente a la producción de contenidos propios para diferenciarse de esa información oficial. Un propósito que la gran mayoría defiende como uno de los objetivos en los que es necesario poner el acento para afrontar
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 304 demoras de plantearse modelos alternativos de convivencia entre la edición digital y la impresa de una misma cabecera. De tal forma que la analógica vire hacia un ejercicio más reflexivo y de análisis donde, como es obvio, las notas de prensa pierden su protagonismo. Lacalle, no obstante, no observa que la prensa haya encontrado a estas alturas una fórmula específica para la web, “más allá de la mera remediación de los diarios en papel”. La réplica de los mismos contenidos en los dos soportes con una diferencia, unos los cobra y los otros los sirve gratis. Es más, en las extensiones digitales de los diarios de referencia, Moreno Sardá precisa que la comunicación ha reproducido también el modelo de “copiar y pegar”, y, desde luego, no ha buscado alternativas para “elaborar información de acuerdo con nuevos paradigmas más adecuados a las nuevas necesidades sociales y políticas”. Todavía sin abandonar la lectura positiva que varios de los expertos consultados extraen de esta etapa de duro ajuste, Trillo asegura que la crisis ha ayudado a eliminar duplicidades de tareas y a ser más “eficientes y resolutivos”. Castillo recapitula y admite que las redacciones de los medios impresos “estaban sobredimensionadas”. Describe que con la irrupción de la autoedición y posteriormente de la digitalización, las redacciones debieron adaptarse a las nuevas tareas y necesidades profesionales, “pero al coincidir con una época de enorme crecimiento económico esa renovación no se llevó a cabo”, recapacita el también director de Sur. “Con el impacto de las crisis (la económica y al estructural de la prensa) se afrontaron ajustes importantes, pero no tanto bajo un criterio productivo, de perfiles profesionales o editorial, sino puramente económico. Ahora las redacciones están más adaptadas a las necesidades informativas, tienen un alto nivel de productividad, aunque aún no han afrontado la renovación o incorporación de perfiles digitales”, resume Castillo. Rubido, por el contrario, sí opina que esas incorporaciones de los nuevos perfiles ya se han producido. Explica que se trata de personal joven y “adaptado a las nuevas tecnologías, cuyo dinamismo y destrezas digitales ayudan a reciclarse también a los veteranos, cuyo papel en el periodismo sigue siendo imprescindible y en ningún caso despreciable”, aboga en favor de este último grupo laboral, que ha sido de los más castigados por la decisión de las empresas de ajustar los costes laborales con los sueldos más altos.
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 305 Imposible cuando se abordan ideas generales sustraerse a la experiencia propia. Castillo se refiere al periódico que dirige, Sur, y señala sobre los cambios operados que “en nuestro caso nos ha permitido adaptar la redacción a nuevos modelos y sistemas de trabajo y edición, gracias sobre todo a una racionalización de esos sistemas, con un enfoque de los recursos técnicos y humanos hacia la elaboración de los contenidos y no tanto a los laboriosos y complejos procesos de edición de páginas de otros tiempos”. En este caso, con otras palabras, Rubido coincide con su compañero del grupo Vocento en lo sustancial de la síntesis anterior: “La crisis ha obligado a tomar medidas duras en cuanto a personal, pero a la vez ha servido para eliminar determinadas inercias, acomodamientos y rutinas en las redacciones, que éstas sí que afectan al pulso, nervio y espíritu del producto. Los periódicos hemos sufrido con gran intensidad la crisis, precisamente porque las estructuras salidas de los años de bonanza no eran realistas, las redacciones y todo lo que las rodea se encontraban en muchos casos sobredimensionadas y las responsabilidades, diluidas” razona. En este mismo capítulo de confesiones personales, el director de El Mundo alaba el “esfuerzo importante” de los componentes de la plantilla de su medio porque, aunque se encuentran más atareados, “intentan salir y hacer historias. Pero yo creo que lo que ha supuesto es que la gente tenga que trabajar más”, afirma sin ambages como conclusión de lo sucedido en estos últimos años Jiménez. Así pues, si recapitulamos lo anterior, la crisis habría servido para que afloraran algunos excesos en la confección de las plantillas al socaire de una época dorada con cifras extremadamente buenas para las cuentas de resultado de las empresas periodísticas. También ha sido excusa, e incluso punto de partida, para plantear cambios en las rutinas de unos medios que tenían asegurado los ingresos independientemente de la calidad de sus contenidos. Los avances tecnológicos han significado mejoras de algunos procesos de producción pero con graves costes de personal. También en este contexto de apuro económico se ha planteado, hasta ahora sin éxito, la necesidad de variar los productos y ajustarlos a lo que requiere cada soporte, en la seguridad de que ese camino carece de vuelta atrás. Pero nadie puede refutar que con menos integrantes en las redacciones las tareas se han
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 306 incrementado. Por ejemplo. Es cierto que Málaga Hoy nació en 2004 con una plantilla de 65 periodistas, desde la óptica actual, totalmente excesiva. Sus competidores entonces, La Opinión de Málaga, anunciaba que su redacción la conformaban 70 informadores y en Sur se contabilizaban más de 80. El rotativo malagueño del grupo Joly funcionó en 2015 con una plantilla fija de 14 periodistas y los otros dos periódicos también han ejecutado varios ajustes de personal. Los dos extremos en una década. Si el periodismo es una profesión en la que la crítica es parte fundamental de su ADN, sería artificial que esa visión interna estuviera exenta de esa mirada de inconformidad. Sanmartí, como leíamos antes, no es el único del que de sus palabras se deduce una censura hacia los comportamientos de la sala de máquinas de las cabeceras que plasman a diario los acontecimientos que suministra la realidad. Otro de los expertos consultados para este panel tampoco emplea los paños calientes ni opta por buscar enemigos en el exterior para hallar las razones que explicitan a dónde se ha llegado. Le basta con enjuiciar las formas de gestionar de algunos directivos y jefes. Moreno Sardá atribuye un papel decisivo y negativo a los responsables jerárquicos, a los que también culpa de condicionar el proceso de incorporación y aprendizaje de los más jóvenes, “incluso con amenazas, con frecuencia hechas, realidad de dejarlos fuera de la profesión”. Por esa misma línea de responsabilidades transita Mellado. Aunque aprecia importantes atenuantes para aplicarles con similar contundencia la pena. Los directivos, redactores jefes y jefes cometen esos errores, desde su punto de vista, casi por mera cuestión de supervivencia, porque “salvan el día como pueden” ante la escasez de medios humanos. El razonamiento, que no se sabe si persigue la absolución ante las pruebas de culpabilidad que se acumulan, comienza a ser recurrente. Y, por si hay dudas, reta a tirar esa primera piedra en el periodismo actual: “¿Qué jefe de redacción no hace palmas con las orejas cuando un lunes o un sábado, con poco personal en la plantilla y páginas abiertas le llega una nota de prensa bien redactada, con abundancia de datos? Lo compra inmediatamente”, remacha Mellado. Sí la crisis económica ha sido general, pero con elementos nacionales identificados como
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 307 endógenos, en la que ha sufrido la prensa también se pueden encontrar semejanzas. Hay una revolución tecnológica que ha alcanzado a las terminales de las empresas periodísticas de todo el mundo, pero en el contexto nacional se vislumbran otros sesgos que la han agravado. David Jiménez aprecia un problema más de concepto, que facilita que cuaje con más facilidad esa información al alcance de todos en detrimento de la propia. A su entender, en España, a diferencia de lo que sucede con el periodismo anglosajón, “muchas veces te encuentras con redactores jefes que priman el día a día y la agenda, por encima de esas historias que pueden aportar un valor diferencial a sus medios”, expone. “Los periodistas de los staff, apoyándose en planteamientos académicos, han incurrido en una visión del periodismo de referencia vinculado a la agenda oficial, olvidando que han de estar al servicio de las ciudadanas y ciudadanos como sujetos agentes del funcionamiento democrático”, abunda sobre lo ya descrito Moreno Sardá. El relevo generacional, por tanto, también se ha convertido en un desafío que recalcan estos analistas desde diversos ángulos y que se deriva de la nueva realidad, nacida como consecuencia de los impactos sobre las plantillas. Un ámbito que ha alumbrado nuevas redacciones jóvenes, con las que presumiblemente se intentaba insuflar renovados bríos al producto, pero en las que no se ha considerado que los operarios con la responsabilidad de manufacturar la materia prima carecen de la suficiente experiencia para hacerlo. Nóveles o experimentados, la dicotomía, como si no hubiera lugar a la compatibilidad. “Los EREs han afectado significativamente a los redactores más veteranos”, afirma Videla y Durán añade que, además, también ese personal se ha visto inmerso en las prejubilaciones “que han impedido que toda una generación de veteranos periodistas pasen el testigo a los jóvenes que se incorporan”, añade. Para él se ha roto uno de los núcleos centrales en la transmisión de este oficio a través de la relación entre “el aprendiz y el maestro”, algo que, en su opinión, no se puede enseñar en las facultades. Para Carrizosa, los medios, en general, han prescindido “de periodistas caros y con currículo” y en las redacciones se han quedado los “periodistas novatos”. Y todo ello en un escenario en el que a la vez que se reducían las redacciones de las
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 308 empresas crecían las de los gabinetes de comunicación de los gobiernos y las grandes corporaciones, con el objetivo de suministrar contenidos casi a demanda. “La abundancia de fuentes informativas (casi todas en manos de las instituciones) hace que los periodistas más jóvenes se documenten a base de notas de prensa, páginas web, comunicados, agencias y redes sociales”, expone Juan de Dios Mellado que, como consecuencia, resume que se ha perdido la necesidad de salir a la calle a la búsqueda de información, porque ésta llega a la “mesa de información” y el redactor la despacha como si estuviera en “un puesto de fruta”. Un mundo sin móvil o sin Internet, la prueba del nueve para los periodistas actuales. “Hoy hemos perdido las referencias y casi nadie sabe dónde acudir. Si una redacción se queda sin Internet, la mayoría de los periodistas no sabrá qué hacer”, describe David Fernández. Por su parte, Fernández Beamont considera que otro elemento que influye es “la falta de curiosidad y profesionalidad de los periodistas para transmitir informaciones interesadas”. Trillo habla de un abuso “tanto de los contratos temporales y parciales como de periodistas en prácticas y becados”. “Hay muchos becarios bisoños que están asumiendo tareas que igual no les corresponden y no tienen de quién aprender el oficio”, resalta Durán de Porras. Quizá si sumamos toda esta casuística sea más fácil determinar qué está pasando. Pero incluso es posible situar el obstáculo en un escalón anterior. Para Pérez Bustamante, el exceso de titulados “también ha influido decisivamente en el empobrecimiento de las condiciones y el pésimo enfoque del propio grado de periodismo”, lo que en su opinión provoca que los estudiantes acaben su formación sin comprender el mundo al que se han de enfrentar. El propio catedrático Diaz Nosty (2005:209), conocedor perfectamente de la realidad de las facultades de Periodismo en España, una década antes, en su libro El déficit mediático, advertía que sobre el mercado, entonces en expansión, “también presiona la sobreoferta de estudiantes y titulados superiores en busca de trabajo o de prácticas gratuitas o semigratuitas, que son hoy causa de uno de los mayores males para la cohesión y el prestigio profesionales”. Como se ha narrado anteriormente, mientras se producían los importantes ajustes
“El peso de la información de los gobiernos en la prensa española de referencia nacional y local. Análisis de casos de los diarios El País, El Mundo, Sur y Málaga Hoy” Antonio Méndez Nieto 309 laborales que han soportado la casi totalidad de medios impresos en España, una figura se agigantaba y hacía valer su peso a la hora de suministrar sus productos y perfilar su influencia para condicionar las agendas: los gabinetes. Trillo comparte esa visión extendida de que hay más profesionales produciendo información en los gabinetes de prensa, “al dictado de la entidad público o privada de turno y en respuesta a sus intereses directos, que en los propios medios de comunicación, con independencia del soporte”. Y analiza que la profesionalización de la información corporativa, algo que considera era necesaria, se ha producido justo cuando las empresas informativas afrontaban su mayor desafío en décadas. Durán de Porras concluye que la precariedad laboral provoca que muchos profesionales abandonen los medios tradicionales y se integren en estos nuevos cuerpos informativos. Carles Singla cree que los gabinetes y departamentos de comunicación no sólo facilitan información, “sino que presionan para que sea publicada”. Casi en término bélicos se expresa Navas al describir que estos organismos “bombardean diariamente los buzones de los periódicos, ejercen presión a los profesionales de estos medios y tratan de marcar la agenda diaria”. Y considera “un mayúsculo error” recurrir a “a la información oficial por necesidades de personal”. A esa tesis de guerra se apunta también David Fernández, que habla de “ejército” de asesores, periodistas y directores de comunicación con el que cuentan los partidos políticos y la distintas administraciones para lanzar sobre los medios todo tipo de información “más o menos útil y, por supuesto, propaganda”. Diezhandino prefiere otra comparación igual de visual, al exponer que las notas, avisos, convocatorias e informes “inundan las redacciones y terminan, lamentablemente, haciéndole el trabajo a los periodistas”. Pero en este caso el resultado de esta riada no obedece a un fenómeno meteorológico ni a una catástrofe natural. Sea por el ingente número de proyectiles o por el exceso de caudal, los diques se han visto desbordado. Si hablamos, por tanto, de cómo se configura la agenda de los diarios, Díaz Nosty cree que las consecuencias de la crisis económica inciden en el aumento de la dependencia de esas fuentes oficiales, que “son determinantes” para el establecimiento de la misma.
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