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La Arquitectura de Telefónica de España: El edificio de la Gran Vía

Hernández Muñoz, Fernando Jesús

Abstract

Se trata de un trabajo de investigación encaminado al estudio de las centrales telefónicas como edificios singulares y portadoras de unos valores arquitectonicos hasta ahora poco estudiados. Se hace especial enfasis en el edificio mas emblemático de la compañía telefónica de España, situado en la Gran Vía de Madrid, y que constituyó un hito histórico para la cultura arquitectónica española: En el año 1929 se levantó el primer rascacielos de Europa en nuestro país por la operadora de telefonía.

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LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA UNIVERSIDAD DE MÁLAGA Tesis doctoral Título: La Arquitectura de Telefónica de España: El edificio de la Gran Vía Autor: Fernando J. Hernández Muñoz Director: Dr. Eduardo Rojas Moyano Tutor: Dr. Isidro Ladrón de Guevara López Departamento: Expresión Gráfica, Diseño y Proyectos Centro: Escuela Superior de Ingeniería Industrial Fecha: Noviembre 2015 LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA TESIS DOCTORAL LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA AUTOR: Fernando Jesús Hernandez Muñoz http://orcid.org/0000-0002-9610-1791 EDITA: Publicaciones y Divulgación Científica. Universidad de Málaga Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercialSinObraDerivada 4.0 Internacional: http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/legalcode Cualquier parte de esta obra se puede reproducir sin autorización pero con el reconocimiento y atribución de los autores. No se puede hacer uso comercial de la obra y no se puede alterar, transformar o hacer obras derivadas. Esta Tesis Doctoral está depositada en el Repositorio Institucional de la Universidad de Málaga (RIUMA): riuma.uma.es LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA ÍNDICE: Introducción Posicionamiento en relación a la tesis ……….…………………………..………………….. 1. El edificio telefónico ……….…………………………………………………………......….. 2. Aproximación al proceso histórico de la construcción de edificios telefónicos en Europa y EEUU…………………..………………………………………………………………...………. 2.1 Observaciones sobre edificios telefónicos en EEUU…………………………………... Capítulo (I): El origen y desarrollo de las centrales telefónicas en EEUU y Europa. 1.0 Breve recorrido temporal sobre la arquitectura norteamericana desde los días de la invención del teléfono hasta el momento de la construcción del edificio telefónico de la Gran Vía madrileña……………………………………………………………………………….. 1.1 La primera arquitectura telefónica en América del norte………………………………. 1.2 Primeras centrales adecuadas al floreciente negocio de telefonía en EEUU………… 1.3 Las dos primeras décadas del Siglo XX …………………….……………………..…… 1.4 Historia y definición del edificio denominado rascacielos telefónico. Antecedentes americanos……………………………………………………………………………………….. 1.4.1 La aparición de los primeros rascacielos…………………………………………..... 1.4.2 Tecnología del rascacielos en relación a la ciudad y su forma…………………… 1.4.3 Condicionantes para la estructura portante……………………………………….. 1.4.4 La necesaria colaboración del ascensor y otras instalaciones interiores …..….. 1.5 Aspectos tectónicos del rascacielos telefónico………………………………………… 1.5.1 Morfología estructural: la estructura metálica de los rascacielos.……………….. 1.5.1.1 Los cimientos del rascacielos tipo……………………………………………… 1 3 5 7 10 13 15 22 28 32 35 38 42 45 47 49 LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 1.5.1.2 El esqueleto metálico que conformaba la estructura del rascacielos………. 1.5.1.3 Las instalaciones auxiliares de obra y su organización…………………….... 1.6 El problema de la definición formal……………………………………………………… 1.6.1 En busca de un lenguaje arquitectónico adecuado…………………………….... 1.6.2 De la Escuela de Chicago a la Escuela de New York ………………...…….….. 1.6.3 De cómo el rascacielos es ciudad y conforma la ciudad ………………………… 1.6.4 El legado de Sullivan a la cultura del rascacielos ………………………………… 1.7 La estela arquitectónica del concurso para el Chicago Tribune y sus consecuencias 1.8 Aparición de los rascacielos telefónicos ……………………………………….…….. 1.9 Los denominados Telephone Palace ………………………………………………….. 1.10 El Barclay-Vesey de Nueva York .…......………..………………………………….. 1.11 Los edificios telefónicos en EEUU. Características…………………………………. 1.12 Aspectos funcionales del rascacielos telefónico……………………………………. 1.13 Habitáculos de una central telefónica………………………………………………… 1.13.1 ¿Qué es una central telefónica actual? Programa de necesidades y distribución por tipos …………………………………………………………………………….…………... 1.13.1.1 Cámara de registro y galería de cables……………………………………… 1.13.1.2 Sala del repartidor …………………………………………………………….. 1.13.1.3 Sala de baterías, de transformación y generadores……………………….. 1.13.1.4 Salas de conmutación …………………………………………………………. 1.13.1.5 Otras salas y dependencias del edificio telefónico …………………………. 1.14 El Teléfono en Europa: Visión rápida del tipo de central telefónica a este lado del Atlántico ………………………………………………………………………………………….. 1.15 La primera arquitectura telefónica europea ………………………………..………. 1.16 Las centrales europeas en los años 20 y 30 del siglo XX …………………………. 1.17 El reflejo de la arquitectura americana en España: implantación del primer rascacielos por Telefónica en Europa, situado de la Gran Vía de Madrid ………………… 54 59 62 65 69 72 76 80 84 92 96 103 105 107 112 114 115 116 117 120 121 125 136 140 LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA Capitulo (II): El edificio de Telefónica de Gran Vía madrileña y su contexto 2.1 Consideraciones previas……………….………………………………………………… 2.2 El concepto de los Palaces madrileños ……………………………………………….. 2.3 Historia de un proceso ………………………………………………………………….. 2.3.1 La Gran Vía madrileña: contexto histórico y urbano donde se ubica nuestro edificio …………………………………………………………………………………………… 2.3.1.1 La operación urbanística de la Gran Vía en el Madrid del siglo XIX ……… 2.3.1.2 Los usos predominantes de la Gran Vía desde principio del siglo XX ..… 2.3.1.3 Motivaciones que indujeron a la apertura de la Gran Vía…………………… 2.3.2 La arquitectura de la Gran Vía que acompaña al edificio de Telefónica ……… 2.3.2.1 El lenguaje arquitectónico que asoma a la Gran Vía de Madrid ……….… 2.3.2.2 El segundo tramo de la Gran Vía…………………………………….………… 2.4 El solar de Gran Vía, 28 ………………….……………………………………………… 2.5 El contexto: la arquitectura contemporánea a la construcción del edificio de la Telefónica ………………………………………………………………………………………… 2.6 Aproximación a la arquitectura del edificio de Gran Vía ……….……………………. 2.6.1 En busca de una imagen impactante ……………………………………………… Capitulo (III): El Edificio de Gran Vía, 28: Un Edificio Americano en Madrid. 3.1 El primer rascacielos de Europa: Desarrollo formal y tecnológico: firmitas, utilitas y Venustas …………………………………………………………………………………………. 3.1.1 Firmitas. Carácter tectónico………………………………………………………….. 3.1.1.1 La cimentación del edificio………………………………………………………. 3.1.1.2 La estructura metálica emergente en el edificio ……………………………….. 147 150 153 155 156 159 160 163 166 171 173 180 186 188 194 196 198 202 LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 3.1.1.2.1 La resistencia al viento y resistencia pasiva al fuego del edificio ……… 3.1.1.2.2 Organización de los trabajos. Plazos de obra del rascacielos .……… 3.1.1.3 El proceso constructivo del rascacielos………..……………………………… 3.1.2 Utilitas. Organización………………………………………….…………………….. 3.1.2.1 Planos de planta del edificio de Gran Vía, en su distribución originaria …… 3.1.3 Venustas. La estética del edificio………………………………………………….. 3.1.3.1 La pugna entre lo moderno y lo tradicional en el ropaje arquitectónico de este rascacielos ………………………………………………………………………………… 3.1.3.2 Tratamiento interior de los espacios. Decoración diferenciada por funciones 3.2 Ampliaciones y modificaciones posteriores: de la posguerra a nuestros días .…… 3.2.1 El castigo sufrido en la Guerra Civil ……………………………………………….. 3.2.2 La construcción del edificio completo después de la Guerra Civil ………………. 3.2.3 La gran reforma interior. La actualización de 1992 ………………………………. 3.2.3.1. Renovación de instalaciones ………………………………………………….. 3.2.3.1.1 Red de cableado para voz y datos ……………….……………………… 3.2.3.1.2 Red de distribución de TV …………………………………………………. 3.2.3.1.3 Otras instalaciones …………………………………………………………. 3.2.3.1.4 Ascensores ………………………………………………………………….. 3.2.3.2 Acondicionamiento interior …………………………………………………….. 3.2.3.2.1 Las nuevas salas singulares y su zonificación ………………………….. 3.2.3.2.2 Las escaleras interiores………………………………………………......... 3.2.3.2.3 Espacios singulares y de representación ………………………………… 3.2.3.2.4 Las salas de exposiciones de arte ………………………………………… 3.2.3.2.5 La zona destinada anteriormente a la exposición histórico-tecnológica de Telefónica …………………………………………………………………………………….. 3.3 La reforma de la Tienda Telefónica y los Espacios de la Fundación……………… 208 209 211 217 224 227 239 241 244 246 249 252 256 257 257 257 258 260 263 265 266 269 271 273 LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 3.4 Laboratorio de ideas para una nueva empresa telefónica………………………….. Conclusiones y Líneas de investigación………………………………………..………… Bibliografía……………………………………………………………………………………… Fotografías……………………………………………………………………………………… 280 287 292 299 LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA Introducción LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 7 2.1 Observaciones sobre edificios telefónicos en EEUU. Es necesario para entender esta familia arquitectónica singular y su evolución remontarse en el tiempo, situándonos en el mismo año de la invención del teléfono y su puesta en funcionamiento, allá en el año 1876, en Estados Unidos, cuando apareció la patente del primer teléfono de Graham Bell. 7 Pero lo que supuso un gran impulso y su posterior desarrollo comercial como nuevo servicio público, fue la creación de la empresa A.T.T. 8 (En el manual Creating the Corporate Soul de 1994, el Profesor Roland Marchand le dedica un capítulo completo a la AT&T, bajo el título de “The vision of a loved monopoly “:…” En 1908 los líderes de la agencia de publicidad N.W. Ayer & Son….se embarcaron en una nueva tarea para una de las mayores empresas de la nación, América Telephone & Telegraph. Lanzar una campaña de anuncios que glosarán las virtudes de un monopolio privado parecía una aventura audaz y posiblemente temeraria. Pero la agencia Ayer estaba dispuesta a probar su valor, y el nuevo presidente de AT&T, Theodore Vail estaba afligido por la desfavorable imagen pública de su empresa. Los obstáculos formidables sólo reforzaron la determinación de Vail para financiar la forja de una identidad corporativa a una escala sin precedentes entre las empresas de América. Así empezó la primera, más tenaz y más celebrada de las grandes campañas de anuncios institucionales de principios del siglo XX. Su principal objetivo era político, proteger a una empresa con una reputación pública odiosa de las amenazas de nacionalización o regulación hostil….. Nunca una gran empresa se propuso de forma tan sistemática y decida crear una imagen corporativa de sí misma como AT&T en 1908. Y nunca una empresa logró cumplir su objetivo de forma tan triunfal, al menos ese fue el veredicto de los expertos tres décadas después.” Este impulso comercial y su carga emprendedora fue decisiva para el crecimiento y desarrollo empresarial de un servicio que era novedoso, y por tanto, también fue proyectado hacia las centrales, tal y como las conocemos hoy día. Las grandes operadoras norteamericanas buscaron unos equipos de arquitectos que consiguieran crear y dar forma a un tipo de edificación cuyos requerimientos de partida eran constantemente revisados, pues se necesitaba actualizar y crecer simultáneamente. En nuestro país, el avance del servicio telefónico dio pie a crear la llamada “ciudad telefónica”, compuesta por todas las centrales de primera generación ejecutadas en el primer tercio del siglo XX desde la nueva Compañía de teléfonos. (fig. 5). Figura 5. Izda. Representación ideal de la importancia de las centrales en el acortamiento de distancias y acercamiento de las personas con el Servicio Telefónico. La “Ciudad Telefónica”. Dcha. La “unión” de América y Europa a través del cable submarino que partía de España. Fuente: Fundación Telefónica (1994) 7 Javier García Algarra, tesis: “De Gran Vía al Distrito C”. UNED 2011, p. 16. 8 Marchand, Roland, Creating the Corporate Soul, 1998, p.2 LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 8 Estos edificios singulares se gestaron mediante el apoyo de una normativa interna muy rígida, de origen norteamericano, (de obligado cumplimiento para edificios telefónicos) 9 , ante la ausencia en nuestro país de textos normativos de referencia, que poco a poco se fue adaptando a las nuevas normativas de obligado cumplimiento 10 que se promulgaban en España, y como de todos es sabido, forma ahora parte de los proyectos de ejecución. Si a esto, le añadimos, las necesidades de estas infraestructuras dentro de la ciudad, buscando la optimización (sobre todo del cableado y/o canalizaciones de telefonía), entenderemos que incluso su ubicación no debe dejarse al azar. Si pensamos que la situación de la central telefónica ha de buscar el centro geográfico de la ciudad, por razones de economía de trazado y por táctica de negocio, y por ende, respetar las ordenanzas de edificación o las condiciones urbanísticas de cada zona, que a veces suponía la ubicación en los cascos antiguos, rodeadas de edificios históricos, incluso ocupando alguno de ellos, todo ello simultaneado con los requerimientos funcionales y tecnológicos del momento, se puede empezar a entender una parte de la complejidad en el diseño de las centrales. De la gran profusión de edificios telefónicos repartidos por toda nuestra geografía, realizados a lo largo de los más de noventa años de historia de Telefónica, solo nos centraremos como objeto de este trabajo de investigación, en su construcción más emblemática: El rascacielos de la Gran Vía de Madrid. Fue un verdadero laboratorio de ideas y experiencia para el resto de las centrales de la Compañía Telefónica, que también influyó en las técnicas constructivas del resto del país, importadas de EEUU. 11 (fig. 6). …”el edificio se ha convertido en un laboratorio, el último vehículo de la aventura emocional e intelectual.” 12 Figura 6. Fuente: Autor (2015). Vista de la Gran Vía y de la escala urbana del edificio. Duplicaba en altura a los edificios colindantes. 9 Manual de Edificios Telefónicos, 2ª Edición, diciembre de 1975, de la CTNE, Departamento de Ingeniería de Planes y Normas, de Telefónica. 10 Las normativas constructivas de aplicación general y que se emplean con el carácter de obligado cumplimiento, son posteriores a las normativas de origen norteamericano que ya empleaba Telefónica para sus edificios. 11 Antonio Gutiérrez Rico, “Él edificio más alto de Europa”, Ediciones La Librería, Revista Madrid Histórico No 15, Madrid 2008 Mayo-junio, p. 80. 12 Rem Koolhaas. Delirio de Nueva York. Barcelona 2004. Gustavo Gili. P. 91. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 9 Capítulo I LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 10 Capítulo (I): El origen y desarrollo de las centrales telefónicas en EEUU y Europa. 1.0 Breve recorrido temporal sobre la arquitectura norteamericana desde los días de la invención del teléfono hasta el momento de la construcción del edificio telefónico de la Gran Vía madrileña. En este capítulo introductorio pretendemos pasar brevemente por la situación y estado de la arquitectura de EEUU desde mediados del siglo XIX hasta la década de los años veinte del siglo XX, cuando se construyó nuestro primer rascacielos español y europeo para uso telefónico. De esta forma, podremos entender como la creación y desarrollo de las centrales telefónicas norteamericanas estaban condicionadas tanto a la evolución del servicio telefónico como al progreso de la arquitectura y el urbanismo en este país. Se tratará pues de repasar la historia simultanea de varios inventos norteamericanos como fueron el teléfono, los edificios telefónicos y los rascacielos. Estados Unidos desde la terminación de su guerra civil era una potencia de segundo nivel alejada del tablero de poder que suponía la Europa del siglo XIX, donde países como Inglaterra, Francia y Alemania marcaban el ritmo al resto del mundo. Fue precisamente la gran rivalidad de estos países y las dos guerras mundiales, como consecuencia de las tensiones existentes entre ellas, las que marcaron la decadencia de Europa y dieron paso a la nueva potencia emergente de Norteamérica. 13 Este proceso no fue una casualidad, y por supuesto no se produjo instantáneamente, sino que desde la lejanía del otro lado del atlántico, la nueva nación emergente ya estaba gestando un poder económico que le sirvió posteriormente para convertirse en potencia militar después de la segunda guerra mundial, hecho que le permitió conseguir la hegemonía internacional y extender su influencia tanto económica como cultural sobre todo el mundo. El sentido del pragmatismo 14 norteamericano permitió el gran desarrollo del país en todas las áreas y por supuesto en la arquitectura y el urbanismo, generándose modelos edificatorios y de desarrollo urbanístico que han sido exportados al resto del mundo. El origen de la arquitectura estadounidense tiene un referente claro en Europa. Los primeros colonizadores centroeuropeos y anglosajones llevaron consigo su cultura y su arquitectura al nuevo continente al instalarse en él 15 .Pero fue precisamente a mediados del siglo XIX cuando se toma cierta conciencia del hecho arquitectónico como fenómeno cultural autóctono, organizándose gremialmente los arquitectos americanos, algunos de ellos, ingenieros civiles 13 José Martínez Carreras, “Introducción a la Historia Contemporánea”. Ed. Istmo. Madrid 1996, 523p. 14 “La sociología estadounidense”, editado por Laura Pérez Díaz de León, Universidad Nacional Autónoma de México, 2003, 495 p. 15 Rem Koolhaas, “Delirio de Nueva York”, pp. 13 a 23. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 11 que completaron sus estudios en Europa, sobre todo en Paris, con el método Beaux Arts. 16 Quizás el ejemplo más claro de esta profesionalización lo podamos ver en el arquitecto e ingeniero norteamericano, Willian Le Baron Jenney que colaboró en la reconstrucción de Chicago después del gran incendio de 1871, y uno de los padres del rascacielos americano, al conseguir diseñar una estructura autoportante con perfiles metálicos en el Home Insurance Building (1885), considerado por algunos autores como el primer rascacielos del mundo. Su formación profesional fue mixta: trabajo como ingeniero en la guerra civil americana, completando sus estudios universitarios en la École Céntrale des Arts et Manufactures de Paris. Esta figura de la arquitectura americana es clave para entender el desarrollo y evolución tanto de la profesión de arquitecto norteamericano como de su forma de trabajar, organizándose en macroestudios multidisciplinares. Entre otros motivos para celebrar su figura, podemos citar que fue el precursor de la Escuela de Chicago, que generó a su vez otras figuras tan representativas de la arquitectura de la costa este americana como Henry Hobson Richardson, Burnham & Root, & Roche, William Holabird, Dankmar Adler, o Louis Sullivan, todos ellos de especial relevancia en el desarrollo del rascacielos norteamericano. En aquella época, tuvo lugar una búsqueda de un lenguaje estilístico para arropar al nuevo tipo edificatorio que se estaba fraguando y que no paraba de crecer en altura gracias al desarrollo tecnológico de los cálculos estructurales con perfiles metálicos y al invento del ascensor. Hubo un momento que se pensó asociar al rascacielos, sobre todo al tipo torre, con la columna clásica 17 . Este planteamiento estilístico aunque de forma tardía, fue el utilizado en nuestro rascacielos europeo de la Gran Vía, aunque en la década de los años veinte del siglo pasado en EEUU ya disponía el skyscraper de un lenguaje propio diferenciado del clasicismo. Fue el interés del propio Consejo de Administración de Telefónica, y especialmente del presidente de la ITT americana, los que motivaron que el edificio español tuviera un ropaje historicista apoyado en el orden clásico, a pesar de las reticencias de su autor, Ignacio de Cárdenas. 18 Pero de todo el desarrollo de la arquitectura norteamericana lo que más interesa para esta tesis es la evolución de la arquitectura telefónica, creada a partir de la necesidad de establecer un envoltorio para los equipos telefónicos, que hubo de adaptarse al rápido crecimiento de las ciudades de Estados Unidos, 16 Francisco J. García Algarra. “De Gran Vía al distrito C”. pp. 80 a 87. 17 “Como el propio Sullivan indicó, los criterios habían recomendado el uso de la columna clásica con basa, fuste y capitel, como modelo estético para los edificios altos, bastante antes de que se produjera su ensayo”. (Landau-Condit, 1996, “Rise of the New York skyscraper: 1865-1913”. New Haven: Yale University Press, 1996 p. 185). 18 Pedro Navascues, “El edificio de la Telefónica”, manuscritos de Cárdenas pp. 114 y 115. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 12 apoyándose incluso en el nuevo tipo arquitectónico genuino americano como es el rascacielos. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 13 1.1 La primera arquitectura telefónica en América del Norte Figura 7: Central telefónica de Lowell (Massachusetts), situada en la primera planta de la estación de ferrocarril de la compañía “Boston and Maine”. Se terminó de construir en 1876. Ha corrido mejor suerte que la central de New Haven, ya que recientemente fue restaurada. Fuente Autor (2003). “La primera central telefónica comercial americana se instaló en 1878 en la planta baja de un edificio de New Haven (Connecticut). Ese mismo año arrancó el servicio telefónico conmutado en San Francisco, Albany (Nueva York), Lowell 5 (Massachusetts), en la capital federal y en Hamilton (Ontario, Canadá) . Durante la primera década de desarrollo del negocio no fue necesario construir instalaciones de características especiales” 19 . (fig. 7) Este fue el inicial precedente que nos consta sobre la primera central telefónica entendida como tal, aunque no se trataba de un edificio destinado exclusivamente para este uso. Es importante recordar que Graham Bell patentó su invento en el año 1876. En menos de dos años ya estaba operativa la primera central telefónica. 20 “Al principio, los constructores de redes se contentaban con simples locales alquilados en los pisos superior es de inmuebles comerciales y de oficinas. Así, en una primera etapa, los equipos de conmutación manual se instalaron en los edificios existentes, la mayoría situados en los barrios de negocios donde se encontraba la mayoría de abonados. La central ocupaba a menudo el último piso de un edificio del que surgían los cables sujetos a estructuras fijadas a los techos.” 21 19 Francisco J. García Algarra. “De Gran Vía al distrito C”. p. 79. 20 Casson, Herbert Newton. “The History of the Telephone”. Chicago: A.C. McClurg & Co., 1910 , 315 p. 21 Poitras, Claire, “Exploiter, vendre et consommer un nouveau service publique. Le dévelopment du réseau de telephone á Montreal” 1996, p. 177 LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 14 “A mediados de los ochenta del siglo XIX el aumento del número de usuarios, sobre todo en los barrios con mayor densidad de negocios, hizo que las centrales pasasen de atender decenas de líneas a millares. La falta de espacio con características técnicas adecuadas solo podía solucionarse con la construcción de inmuebles dedicados en exclusiva para los equipos y trabajadores de la red. Nació así la arquitectura telefónica”. 22 Esto nos da una idea del gran dinamismo con el que nació el servicio telefónico en la sociedad norteamericana, mientras que en Europa y España no pasaba de ser una simple curiosidad científica, ya que las necesidades de telecomunicación estaban cubiertas por el telégrafo y otros sistemas. 23 Por tanto, el diseño original de las primeras centrales fue fruto de la necesidad que se ocasionó inicialmente es EEUU, al margen de cualquier influencia foránea. No cabe duda pues de que la vinculación del invento del teléfono con la necesidad de prestar el servicio telefónico a través de los nuevos edificios para este uso fueron dos fenómenos vinculados e íntimamente ligados a Norteamérica. 24 El empleo del rascacielos como tipo edificatorio para las centrales de las grandes megapolis americanas, surgió sobre todo en Nueva York, como consecuencia de la “cultura de la cogestión” urbana de la isla de Manhattan. Este fenómeno fue puesto de manifiesto por Reem Koolhaas en su libro sobre Manhattan. Las centrales telefónicas iniciales de la gran manzana se quedaron pequeñas o simplemente estaban infrautilizadas dado el gran auge de la demanda del nuevo servicio. Por otro lado, era antieconómico para las operadoras en telefonía, mantener en edificio pequeño o alquilar parte de los locales en otros inmuebles que ocupaban las primeras centrales, cuando se empezó a disparar el precio del suelo y el negocio empezó a crecer por la gran demanda. Lo razonable era lanzarse en la carrera inmobiliaria que desencadeno la posibilidad de crecer en altura mediante el empleo de rascacielos. La operadora ATT fue la precursora de este impulso. 25 22 Francisco J. García Algarra. “De Gran Vía al distrito C”. p. 79. 23 Cavo Calvo, Ángel. “El teléfono en España antes de Telefónica (1877-1924)”. Universidad de Barcelona. www.raco.cat/index.php/HistoriaIndustrial/article/download 24 Fundación Telefónica.” Historia de las Telecomunicaciones”. Colección Histórico-Tecnológica de Telefónica. 25 La American Telephone and Telegraph Corporation (Corporación Estadounidense de Teléfono y Telégrafo) comenzó con el propósito de manejar la última red telefónica a larga distancia de los Estados Unidos (3 de marzo de 1885). La ATT comenzó en Nueva York, la red que operaba se extendió a Chicago en 1892, y a San Francisco en 1915. Dejó de proveer servicios transatlánticos en 1927 utilizando radios, ya que el primer cable telefónico submarino transatlántico no llegó hasta 1956. La creación de la Bell Telephone Company fue consecuencia de un acuerdo entre Alexander Graham Bell y sus socios, entre ellos Gardiner G. Hubbard y Thomas Sanders. Su nombre fue cambiado en varias ocasiones, y ya para 1880 se la conocía como la American Bell Telephone Company. Para 1881, la American Bell había comprado de parte de Western Union un interés mayoritario de la compañía Western Electric. Como dato interesante, tres años antes de que esto ocurriera, Western Union había rechazado una oferta de Gardiner Hubbard, LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 15 1.2 Primeras centrales adecuadas al floreciente negocio de telefonía en EEUU “Los incunables de la arquitectura telefónica se encuentran en el centro de grandes ciudades. Tras su primera década de actividad el negocio necesitaba más operadoras y equipamiento. También habían crecido los departamentos administrativos y comerciales de las empresas propietarias” 26 . “La Metropolitan Telephone and Telegraph Company se constituyó en operadora única en Nueva York tras fusionarse las tres preexistentes en 1880 y encargó el primer edificio telefónico como tal a Cyrus Eidlitz”. 27 “El estudio de arquitectura, convertido a partir de la retirada de Eidlitz en 1910, en Mackenzie, Voorhees & Gmelin y más tarde en Voorhees, Gmelin & Walker tuvo una larga y fructífera relación con la operadora, trasformada a partir de 1896 en New York Telephone Company”. 28 Con la refundación de la gran operadora neoyorquina y a través de la intervención y forma de trabajar de los macroestudios de arquitectura que ya operaban en la gran manzana, se fraguaron los primeros modelos de edificios telefónicos metropolitanos, como el Metropolitan Telephone and Telegraph Company Building. (Fig. 8). en la cual les ofrecía los derechos sobre el teléfono por un coste de $100 000. (Page, Arthur W. “The Bell Telephone System”. Nueva York: Harper & Brothers, 1941, 248p.) La patente de Bell sobre el teléfono expiró en 1894, pero la compañía logró "controlar" a la competencia por medio de demandas y corte de precios. El 30 de diciembre de 1899, la American Telephone and Telegraph Corporation compró los activos de American Bell, creando así un monopolio telefónico en los Estados Unidos. Fue conocido como el Sistema Bell debido a que Bell había adquirido en años anteriores distintas compañías a las que había otorgado licencias para producir equipo telefónico. El mercado telefónico era competitivo en los comienzos del siglo 20. Durante este periodo, los ejecutivos de AT&T lanzaron varios rumores de que la compañía no se encontraba en buen estado; esto hizo que los inversores de las compañías contratadas por AT&T, por miedo a un colapso, vendieran sus acciones. Tras esto, AT&T compró estas acciones a un precio más barato, y pronto se convirtió, a nivel nacional, en el proveedor principal de servicios telefónicos. En el año 1907, Theodore Vail, presidente de AT&T, propuso que un monopolio formal sería lo más adecuado y eficiente.1 El gobierno de los Estados Unidos aceptó en un principio esta propuesta en 1913 por medio del llamado Compromiso Kingsbury. 26 Francisco J. García Algarra. “De Gran Vía al distrito C”. p. 88. 27 Wilson, Forrest “Vitrubius revisited” 1992, Blueprints, National Building Museum, vol. X, núm. 3, p. 2. Cyrus Eidlitz estudió en la Real Escuela Politécnica de Stuttgart. 28 “Este encargo dio comienzo a la larga asociación con la que había de ser la New York Telephone Company, una asociación que continúa hoy”. Página web del estudio Haines, Lundberg & Waehler (www.hlw.com). Por encima de los cambios de denominación y propiedad que han experimentado tanto la compañía telefónica como el estudio, la relación se mantiene siglo y cuarto después.( F. G. Algarra). LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 16 Figura 8: Metropolitan Telephone and Telegraph Company Building, Cortland Street, Primera central de la antecesora de la New York Telephone &Telegraph Company en Manhattan. 1885-1887, Cyrus L. Eidlitz. El dibujo de la derecha fue reproducido en Wilson, “Vitrubius Revisited”, 1992, National Building Museum por cortesía de Haines, Lundberg & Waehler (Nombre actual del estudio que fundó Eidlitz ). Estas centrales neoyorquinas seguían la corriente arquitectónica imperante a mediados de la década de 1880 en la ciudad. La primera de ellas, de ocho plantas, era un edificio de muro portante y estructura interior de hierro revestido a prueba de incendios. El arquitecto empleó el estilo richardsoniano, muy apreciado en aquel momento y afín al Rundbogentsil usado por el padre de Cyrus, (Leoplod Eidlitz) en obras como el Continental Bank entre 1856 y 1857. 29 “La composición es clásica con división tripartita en altura y simetría en la fachada principal con la calle central señalada por el arco colosal. La simetría se perdió con la ampliación posterior según se muestra en la fotografía. El uso de grandes arcos para enmarcar varios pisos se puso de moda en Nueva York hacia 1850, por influencia británica, y se convirtió en una de las marcas de su arquitectura comercial” 30 29 Richardson y Leopold Eidlitz colaboraron entre 1875 y 1883 en las obras del capitolio del estado de Nueva York en Albany. Se admiraron mutuamente y el primero llegó a decir del segundo: "I never met a man who had architecture so completel y at his fingers'ends. [. .] Architector not Architect, the ablestman Iever knew." Reproducido en el homenaje póstumo a Eidlitz de Montgomery Schuyler en “Architectural Record”, septiembre de 1908. 30 (Landau-Condit, “Rise of the New York Skyscraper: 1865-1913”. 1996, p. 11) LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 23 dependencias administrativas, el equipo de conmutación manual y las operadoras ocupaban las plantas superiores. La estructura es de acero 40 . La fachada principal, como puede verse en la figura, se divide en tres zonas claramente delimitadas , con una parte intermedia enmarcada por los robustos pilares de las esquinas y con columnas corintias pareadas colosales. Si reparamos en la fachada lateral, la zona intermedia es una retícula de ventanas que podría crecer en profundidad y en altura sin necesidad de alterar su esquema. Ya se pensaba en los crecimientos futuros de la central. “Las oficinas principales buscan transmitir una imagen de marca en sus fachadas y arquitectura, por lo que entre ellas se encuentran los mejores ejemplos del carácter moderno por el que las telecomunicaciones desean ser reconocidas. Las centrales son ante todo funcionales y mucho más modestas, con alguna perla arquitectónica ocasional (p. ej. Nueva York) que consigue transformar en un monumento lo que es, más que nada, una estructura sin ventanas con forma de caja”. 41 “[..] Las centrales de barrio, construidas antes de que Holabird & Roche trabajara para la compañía telefónica, eran siempre muy pequeñas, con dos o tres pisos y de dos a cinco crujías por regla general. Parece que la mayor parte de ellas estaban en las zonas de negocios [...] y tenían el mismo aspecto que otros edificios comerciales de esas calles. Cuando las centrales estaban dentro de los distritos residenciales, se parecían a pequeñas casas o edificios de apartamentos.” 42 Con la lectura de los párrafos anteriores se puede vislumbrar la filosofía que compartían las empresas de telecomunicación a la hora de planificar las nuevas centrales telefónicas norteamericanas de principios de siglo. Esta forma de concebir los edificios telefónicos fue la que se importó a nuestro país, de la mano de la multinacional ITT. En nuestro país, las primeras centrales compartían los mismos criterios de diseño y ejecución, en la medida de lo posible. Lógicamente las primeras centrales de la Compañía Telefónica Nacional de España se fueron adaptando a las condiciones urbanísticas, a los sistemas constructivos y a los materiales locales. Los lenguajes arquitectónicos que arropaban estos contenedores de equipos y al personal que los atendía, variaban según interesaba, adoptándose en principio la arquitectura regionalista o historicista del lugar, con la idea de transmitir proximidad, a diferencia de Estados Unidos, donde el estilo era más impersonal. Solo en el edificio de la Gran Vía madrileña se impuso la impronta americana, (especialmente buscando una imagen propia building, now a place to call hom”, San Francisco Chronicle, 11 de November de 2004. Marck Harbick: “Condos Breathe New Life into Old Offices”, ArchNewsNow, 29 de noviembre de 2005. 40 Al igual que había sucedido 35 años antes en Chicago, el incendio de 1906 despertó entre los habitantes de San Francisco la lógica y prudente preocupación por la construcción resistente al fuego, lo que favoreció las estructuras metálicas ignífugas y el uso del hormigón. 41 Chapuis, Robert “100 Year of Telephone Switching, 1878-1960” IOS Press, 2003, p. 35. 42 Bruegmann, Robert “The architects and the city. Holabrird&Roche of Chicago, 1880-1918”,The University of Chicago Press, Chicago 1977, p. 419) LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 24 de Manhattan), para marcar el efecto que se pretendía conseguir con la imagen del rascacielos. 43 En el caso norteamericano, las empresas empezaron a contar con los profesionales externos que le permitían definir sus centrales con criterios técnicos adecuados:(fig. 15). “El estudio parece que dio con el prototipo adecuado casi de inmediato y lo reprodujo con innumerables variaciones a lo largo de década. [..] En planta, casi todas las centrales eran estructuras rectangulares, con forma de L o forma de U. Las alas alargadas acogían el espacio grande, bien iluminado y sin divisiones de las salas de operadoras.” 44 Fi gura 15: Izquierda, planta de la central McKinley, 1916-1917, Holabird & Roche. La forma de “L” permitía disponer de iluminación directa por ambas fachadas en el ala larga, mientras que la corta se dedicaba a servicios auxiliares y escalera. Derecha, alzado con estudio de posible ampliación. Muestra con claridad la racionalidad modular del diseño; la decoración tenía tan sólo un p ro p ó s i to instrumental. Reproducidos en Bruegmann, 1997. “En estas centrales se generalizó el uso de estructura de hormigón armado. Se diseñaba siguiendo una retícula modular, definida por la distancia entre columnas que se acabó convirtiendo en un invariante de estos edificios. Para permitir posteriores ampliaciones en extensión y altura, la decoración de la parte superior y las esquinas se debía reducir al mínimo. La descripción que hace Bruegmann de su distribución es muy similar a la que adoptarían las centrales de CTNE: calderas y galería de cables en el sótano, locutorio y oficinas en la planta baja, repartidor y equipos en la primera y salas de operación en las superiores.” 45 Es curioso comprobar que este esquema de planificación inicial de las centrales norteamericanas de esta época planteado por el estudio de 43 Rem Koolhaas, “Delirio de Nueva York”, pp. 110 a 113. 44 (Bruegmann, 1997, p.420). 45 Francisco J. García Algarra. “De Gran Vía al distrito C”. p. 100. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 25 arquitectura de Holabird & Roche, es prácticamente asumido en la normativa interna de Telefónica. 46 Siguiendo con el planteamiento norteamericano a la hora de diseñar los edificios telefónicos, vemos que la función representativa de las centrales no se descuidó. El estudio Holabird & Roche se ciñó al principio de adecuar el aspecto exterior al de su entorno urbano, aunque elementos como puertas y ventanas eran sensiblemente mayores que los de las viviendas. Este parecido era sólo superficial, puesto que todas las centrales eran variaciones de un mismo modelo 47 . Lo principal era conseguir un aspecto monumental que recordase a los vecinos su importancia. (fig. 17). “No podía parecer una casa, un edificio de apartamentos o una simple oficina. Era preciso que tuviese un carácter más público, institucional. De hecho, en los edificios de Holabird & Roche, aunque bastante pequeños, se usó simetría axial y detalles arquitectónicos y de paisajismo para que parecieran monumentales. De esta manera, llegaron a asemejarse en gran medida a bibliotecas, oficinas de correo y otros edificios públicos del vecindario”. 48 “En línea con el gusto por la decoración historicista de <las dos primera décadas del siglo XX estas centrales escondían su interior funcional con estilos diversos. El hecho de que la mayor parte sean edificios exentos permite apreciar con facilidad el aspecto de caja del que habló Chapuis”. 49 Un ejemplo claro de mimetismo en edificios telefónicos es la central de Chinatown, en el típico barrio de San Francisco, en la costa oeste, cuya población mayoritariamente proviene de los descendientes de emigrantes chinos recalados en California. Dada las características y gustos de los habitantes del barrio, pero también con la intención de conseguir una integración con la arquitectura más próxima, la operadora del servicio telefónico toma la decisión de crear una especie de “central pagoda” al uso. (Véase figura 16). 46 “Manual para edificios telefónicos”, CTNE, Madrid diciembre 1975, 47 “En todas las centrales antiguas, la planta baja tenía que tener catorce pies de altura porque los repartidores a los que llegaba todo el cableado tenían diez pies y medio de altura, a lo que había que añadir pie y medio y además tenías que tener en cuenta la ventilación y la estructura por lo que cuando acababas te había salido una planta de dieciséis pies”. Memorial de John Augur Holabird Jr. (Benjamin, Susan, ”Oral History of John Augur Holabrird, 1993, p. 33). 48 (Bruegmann, 1997, p.428). 49 Francisco J. García Algarra. “De Gran Vía al distrito C”. p. 101. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 26 Un edificio singular de principios del siglo XX es la central de Chinatown en San Francisco. En la época de la c o n m u t a c i ó n manual, era indispensable que el abonad fuera atendido en su idioma. La comunidad china de San Francisco disponía ya de una cooperativa para explotar el servicio antes del terremoto de 1906, pero la c a t á s t r o f e destruyó las instalaciones. Tres a ñ o s después, una nueva central entró en servicio en el corazón del barrio chino y llegó a tener 2500 c l i e n t e s . Prestó servicio hasta 1947, se conserva en mu y buen estado, y actualmente es una oficina del Bank of Cantón. Figura 16: Fotografía del interior. Fuente: Cyclopedia of Telephony & Telegraph, 1919.El exotismo de esta “central pagoda” no se detenía en su e x t e r i o r . El mobiliario y el atuendo de los empleados eran también de tradición china. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 27 Figura 17: variaciones sobre un mismo tema: las centrales de Webster, Omaha (Nebraska), Bell Telephone Building, Philadelphia, Pryor Street, Atlanta, Cheyenne (Wyoming), respectivamente. Fuente: F. G. Algarra 2011. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 28 1.4 Historia y definición del edificio denominado rascacielos telefónico. Antecedentes americanos: Es inevitable en este apartado tratar la influencia americana de la Compañía Telefónica, y en concreto, lo que supuso la tipología genuina del otro lado del Atlántico como fue la edificación en altura, o como lo conocemos popularmente: los rascacielos. Entendidos tal y como se denominan a aquellos edificios que destacan por su altura sobre los de sus alrededores; esto último se fundamenta en la definición del Consejo de Edificios Altos y Hábitat Urbano (CTBUH) 50 . Cuando en 1925 comienzan las obras del edificio de la Telefónica, se desarrolla al otro lado del Atlántico uno de los procesos económicos más exultantes de la historia moderna reciente. Los Estados Unidos estaban viviendo un momento de recuperación acelerada en el que las ingentes posibilidades tanto económicas y materiales, como culturales y en particular creativas de la nación, buscan realizar de forma inmediata el modelo de ciudad que represente tan vigorosa expansión. 51 El antecedente arquitectónico más próximo a nuestro rascacielos madrileño fue el Barclay-Vesey de Nueva York 52 , que estuvo en obras durante la visita del arquitecto autor del edificio de Gran Vía, D. Ignacio de Cárdenas, a esa ciudad para ponerse al día en este tipo de edificaciones. Este precedente americano guarda muchas similitudes con nuestro rascacielos, ya que comparten tipo edificatorio y el mismo uso telefónico. En aquel tiempo la arquitectura americana conoce un proceso de protagonismo en la vida del país hasta entonces nunca alcanzado 53 . Este proceso surge de la coincidencia de una serie de fenómenos que en el último tercio del siglo XIX habían producido el desarrollo espectacular de varias ciudades norteamericanas, pero desarrollándose especialmente en Chicago y Nueva York. 54 Deriva este proceso por el conflicto bélico de 1914; el enorme potencial americano queda contenido durante aproximadamente una década. Tras este paréntesis, el ininterrumpido desarrollo de finales del siglo XIX encuentra 50 «La altura de los rascacielos es un término relativo, generalmente comparativo con el contexto. El primer edificio considerado como tal no tenía más que 5 alturas... y ahora se han alcanzado casi los 500 m de altura. No existe una medida internacional, aunque sí una definición dada por el Consejo de Edificios Altos y Hábitat Urbano (CTBUH) con base en Pensilvania que dice que un rascacielos “es un edificio en el que lo vertical tiene una consideración superlativa sobre cualquier otro de sus parámetros y el contexto en que se implanta”. Hoy en día el significado es mezcla de lo anterior». Instituto de Tecnología de Illinois de Chicago, Illinois, Estados Unidos, 51 Rem Koolhaas. Delirio de Nueva York. Barcelona 2004. Gustavo Gili. P. 89. 52 Tesis Doctoral de Francisco Javier García Algarra. De Gran Vía al Distrito C. Diciembre de 2011, pp. 127 a 136. 53 Koolhaas, R., Delirio de Nueva York, Barcelona, 2004, p. 82. 54 Matthew Wells, “Rascacielos: Las torres del siglo XXI”. Editorial: S.L. DISTRIBUIDORA INTERNACIONAL DE LIBROS Y REVITAS, A. ASPPAN, 2005, p. 192 LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 29 perfecta continuidad en los planteamientos que los nuevos emporios económicos que ahora surgidos se proponen para la ciudad. 55 Estos planteamientos pasan por la necesidad de buscar una imagen tanto individual como colectiva que exponga tanto el nivel de desarrollo alcanzado como las bases y relaciones intereconómicas que sustentan ese nivel. Se pretende buscar a través de la arquitectura la expresión de la pujanza y capacidad imaginativa de los cientos de entes industriales, económicos y financieros que componen e impulsan esta nueva sociedad. El rascacielos, cuyas experiencias iniciales provienen ya de los primeros momentos del desarrollo urbano tardodecimonónico, expresa como ningún otro modelo arquitectónico la idea del desarrollo individual, el éxito del progreso de competencias que establecen las leyes del libre mercado. La confrontación y el triunfo que plantea cada rascacielos sobre las arquitecturas más inmediatas son la mejor explicación de tal espiral desarrollista (Según Diane Agrest, “La importancia del rascacielos reside no solo en el desarrollo tecnológico que supone, sino en la nueva forma de manifestación de la ideología de la libre empresa, de la competencia y del consumo que propone a la arquitectura” 56 . Pero al mismo tiempo, las relaciones que se establecen en el paisaje urbano entre estas enormes construcciones comienzan a perfilar un nuevo tipo de ciudad, donde la pequeña escala de las antiguas edificaciones empieza a perder sentido a los ojos de quienes impulsan este imparable proceso. Se conforma una nueva ciudad en la que la importancia individual de cada una de ellas disminuye para subordinarse al diálogo que sus enormes y singularizadas masas establecen en el conjunto de la city. La imagen formal de la ciudad se estaba transformando con la aparición de estas edificaciones especialmente altas. Si el rascacielos es, pues, el símbolo de la imaginación y progreso individual de cada uno de los agentes económicos que intervienen en este renacer de la vitalidad productiva del país, a la búsqueda de una cierta identidad monumental, la ciudad deviene asimismo en monumento colectivo, otro homenaje de una sociedad orgullosa de sí misma que supedita cualquier consideración en orden a la calidad urbana, a la consecución de la imagen deseada. 57 Es a esta atractiva experiencia a la que los promotores de la sede de la Compañía Telefónica dirigen su mirada, cuando conciben la idea de construir un edificio que está destinado, mediante los servicios que va a promocionar, por un lado, a convertirse de forma directa o indirecta en el centro de buena parte de las relaciones que se establecen entre los habitantes de la ciudad y, por otra 55 Martínez Carreras, José, “Introducción a la historia contemporánea”, Ed. Istmo, Madrid 1996, 523 p. 56 Diane Agrest “El cielo es el límite”, L´architecture d´aujuordui, num. 78, marzo-abril, 1975, pp. 55 a 64. 57 “Historia de los Rascacielos de Nueva York: Manhattan "... historiadelosrascacielosdenuevayork.blogspot.com/.../manhattan- LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 30 parte, pasó a conformarse en la representación de una de las entidades económicas más poderosas del país. El emplazamiento y la cultura empresarial dan forma finalmente al edificio que así lo conforma. 58 (Fig.18) Figura 18: Precedente neoyorquino del rascacielos madrileño: el Barclay-Vesey. Fuente: A. Fernández (1984). Se aprecia por comparación entre las fotografías de los dos rascacielos, que el volumen edificatorio estaba sujeto al escalonamiento de las ordenanzas neoyorquinas, aunque el edificio español no tenía por qué someterse a ellas. En todo caso, le afectaba las ordenanzas urbanísticas de Madrid, que por otro lado, no las cumplía. 59 El revestimiento arquitectónico de los dos edificios es muy diferente, si tenemos en cuenta el estilo empleado en cada uno de ellos. El rascacielos de Manhattan presentaba un Art Decó incipiente, que fue pionero en su momento. 60 58 Se desprende de las declaraciones de Ignacio de Cárdenas Pastor, en su definición de “Edificio Anuncio”. Declaraciones a la Revista Telefónica. Madrid 1927. 59 La Ley de Zonificación de 1916 que adoptó la ciudad de Nueva York en ese mismo año, fue una medida adoptada principalmente para evitar que grandes edificios como el Equitable Building ocultaran la luz y el aire, impidiendo que estos elementos llegaran a las calles. Se establecieron límites en cuanto a la masificación de edificios de cierta altura, generalmente estableciendo una serie de retranqueos y, aunque no se establecieron límites de altura, sí se restringía a limitarse a un porcentaje de su tamaño. Wikipedia 60 (G. Algarra, 2011, p. 132) LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 31 El edificio de la Telefónica no llego a copiar este estilo novedoso, entre otros motivos, por la visión conservadora del consejo de administración de la operadora española. Pretendía con este edificio importar un rascacielos americano, pero suavizar el impacto, es decir, querían algo muy nuevo pero a la vez que fuera asumido por el gusto español de la época. Se llegó a una solución de compromiso, mediante el empleo de un neobarroco madrileño para la fachada. 61 61 ( P. Navascues, 1989, p. 121) LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 32 1.4.1 La aparición de los primeros rascacielos: Debemos realizar un pequeño bagaje histórico para podernos remontar a la época de la aparición de los primeros rascacielos. De esta forma nos aproximarnos después a las circunstancias que fomentaron las operadoras en telefonía, y que dieron pie al proceso evolutivo hacia el rascacielos telefónico. La fecha exacta de la aparición del primer edificio al que pueda adjudicarse tal denominación, no ha sido nunca unánimemente aceptada, pues si bien el nombre actual con el que denominamos a los edificios de gran altura es la traducción del skyscraper americano, palabra que definiría a estas construcciones tan sólo por su dimensión vertical. En los primeros momentos se les conoció como elevator buildíngs, 62 en una definición que hacía más bien referencia a la tecnología empleada para solucionar los problemas derivados de sus dimensiones y circulación interior. Fue igualmente decisiva la evolución de la tecnología de las estructuras que posibilitó, fundamentalmente con el uso del hierro y el acero, la construcción de tan elevadas arquitecturas. Éste último problema sería el que en realidad definiría los primeros tanteos de una arquitectura que, a través de la incorporación técnica de nuevos materiales, estudiará y definirá alguna de las soluciones formales que hicieran posible la resolución de la nueva escala de la de la ciudad. 63 Así, ya hacia el 1840 se habían comenzado a levantar en Nueva York edificios destinados al uso comercial o administrativo cuyas fachadas se resolvían a base de elementos de fundición, cast iron 64 , y que en su momento dieron lugar a una zona de la ciudad, el Cast Iron District, donde función y forma comenzaban a establecer un diálogo claramente diferenciado del resto de la ciudad, aunque no exento todavía de la retórica ecléctica que inundaba la arquitectura de la época. 65 Pero serán, sin embargo, motivaciones de orden más puramente económico y del mercado del suelo las que darán origen a esa perentoria necesidad de edificar en altura. El desarrollo durante el siglo XIX de las ciudades americanas provoca la aparición de las grandes compañías de negocios y financieras que van adquiriendo progresivamente una mayor necesidad de espacio y prestigio, necesidad que se plasma en la edificación de importantes construcciones en el centro de la ciudad. 62 Koolhaas, R., Delirio de Nueva York, Barcelona, 2004, p. 82. 63 García Estévez, Carolina, Pizza de Nanno, Antonio; Historia del arte y de la arquitectura moderna (18511933), Ed. UPC GRAU Barcelona 2015, 583 p. 64 Coincidente con el So-Ho de Nueva York. 65 Margot Gayle. “Cast-Iron Architecture in America: The Significance of James Bogardus “(Norton Books for Architects & Designers). Ed. Norton & Co (1998) .272 p. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 39 la que abundaban los edificios de revival medievalista, como bien ilustra el edificio de H. Richardson. El camino seguido por la arquitectura comercial americana pasó por la utilización del hierro primero y del acero después como medio de reducir el espesor de los puntos de apoyo. 75 La introducción del hierro en la arquitectura americana data de mediados del siglo XIX 76 , aunque se trataba sobre todo de la utilización de este material como soporte de obras de ingeniería y como entramado para viviendas prefabricadas. Algunas ciudades como San Francisco y sobre todo San Luis, tenían una importante tradición de arquitectura en hierro ya hacia el año 1870. Sin embargo, ni Chicago ni Nueva York, (a excepción del Cast Iron District), 77 conocían un desarrollo especial de este tipo de construcciones. La utilización del hierro como auxiliar de las construcciones en altura comienza tímidamente. Al principio se mantiene el muro de carga perimetral y se organiza un entramado metálico interior que libera una gran cantidad de espacio y permite, por añadidura, la libre disposición de la organización funcional. Posteriormente se procedió a liberar en muchos edificios la fachada principal, realizándola mediante una estructura de hierro, pero dejando las otras tres con la tradicional construcción masiva. Ello daba lugar a características plantas en “U”. Edificios de este tipo son algunos de los de Sullivan como el Rotschild Store (1880-81) y el Ryerson Building (1884). Existía, no obstante, en problema adicional para la expresión exterior de los edificios con las estructuras de hierro. Durante el incendio de 1881 de la ciudad de Chicago se descubre la escasa resistencia al fuego de estos elementos y ello provoca que el empleo de este material se condicione durante la reconstrucción en su revestimiento con materiales cerámicos adecuados. Se creará así un considerable obstáculo para la realización de fachadas en este material. El mismo problema de resistencia al fuego hizo que se rechazara sistemáticamente la realización de forjados de madera en edificios de varias plantas. 75 En 1885 se acaba la construcción del edificio considerado como el primer rascacielos que se construyó. Un edificio de 10 plantas llamado Home Insurance Building de Chicago (en Chicago). Este edificio fue también el primero que su estructura se hizo con acero con pilares y vigas entramadas para sujetar el edificio, en lugar de sustentar el edificio con paredes de ladrillo o piedra gruesa. La estructura de acero soportaba todo el peso del edificio y las paredes solo eran para la fachada (muros) y separar las habitaciones (tabiques). Antiguamente las paredes maestras eran las que soportaban el peso del edificio. Este fue el gran avance para poder construir edificios de grandes alturas. Si ingeniero fue William Le Baron Jenney. www.areatecnologia.com/historia-rascacielos.htm 76 Sigfried Giedion, “Espacio, tiempo y arquitectura”, editorial Reverte SA, 2009 Barcelona, pp. 186 a 202. 77 Cast-Iron District ('Distrito del hierro fundido'). Se hizo famoso como un vecindario de artistas durante los años 1960 y 1970, cuando los espacios eran baratos debido a que las antiguas fábricas eran convertidas en lofts y estudios. También conocido como SoHo de N Y. Wikipedia. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 40 Cuando el mismo año de 1871 se comienzan a fabricar las primeras bovedillas cerámicas 78 , son inmediatamente adoptadas como piezas de entrevigado y los ladrillos huecos como material de separación interior. Al tiempo que se garantiza así la menor combustibilidad del edificio y se disminuye sensiblemente las cargas del mismo. Figura 22.Home Insurance Building de Chicago. Fuente: http://www.jmhdezhdez.com Si se considera, pues, la tecnología del hierro como pilar fundamental en el desarrollo de la arquitectura de los rascacielos, 79 ha de adjudicarse al Home Insurance Building de William le Baron Jenney 80 la gloria de ser el primer edificio que desarrolla todas las posibilidades del material. Algunos autores lo consideran el primer rascacielos atendiendo a su sistema estructural autónomo del muro de carga. Edificado en el Chicago de 1884-85 y demolido en 1931, su estructura interior estaba compuesta por un esqueleto de fundición de hierro forjado hasta la sexta 78 Ángel Luis Fernández, “La telefónica: un americano en Madrid”, El edificio de la Telefónica, EspasaCalpe, Madrid 1984, pp. 77 a 106. 79 Iñaki Avalos y Juan Herreros, Técnica y arquitectura en la ciudad contemporánea, 1950-1990, Editorial NEREA, Guipúzcoa 1992, 285 p. 80 Ingeniero Civil y Arquitecto, según consta en la Tesis Doctoral de Francisco Javier García Algarra. De Gran Vía al Distrito C. Diciembre de 2011, p, 84. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 41 planta. A partir de aquí y hasta completar las cuatro restantes, la estructura se transformaba en el primer ejemplo de entramado de acero utilizado en la construcción de edificios, gracias al suministro de piezas de acero Bessemer que recibió Jenney en ese momento. (fig. 22). Las fachadas exteriores eran de granito en el cuerpo bajo y de ladrillo revestido de arenisca en los pisos altos. Pero estas fachadas no eran totalmente autoportantes, sino que incluían en su plano a las vigas más externas del sistema estructural interior, que de esta forma descargaba a través del mismo el 80% del peso real de la fachada. A partir de aquí sólo quedaba desarrollar este sistema, perfeccionarlo técnicamente y articularlo tanto mecánica como formalmente con todas las partes del edificio. La propia obra de Jenney demuestra la progresión en este sentido a través de su trabajo posterior. Véase si no su Second Leiter Building de 1889-90, (fig. 23) donde la ligereza de su estructura está claramente señalada en la imagen final del edificio gracias a la ordenada transparencia de sus fachadas. Aunque quizá los mejores ejemplos de esta utilización integral del hierro y acero en las construcciones en altura sean el Tacoma Building de Holabird y Roche (Chicago, 1888-89) y el posterior Reliance Building de Burham & Company (Chicago, 1894-95). Figura 23: Imagen de la época del Second Leiter Building de 1889-90. Fuente: buildingchicago.wordpress.com LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 42 1.4.4 La necesaria colaboración del ascensor y otras instalaciones interiores Otro problema cuya resolución aparecería como prioritaria para posibilitar la construcción en altura, era evidentemente el de la comunicación vertical del edificio. Las escaleras cambiaban radicalmente de función en la concepción global del edificio. De auténticos elementos de comunicación principal se transforman en vehículos de evacuación de emergencia o de circulación secundaria. Aunque ya desde mediados del siglo existían algunas experiencias, debe relacionarse con Elisha Otis 81 la difusión comercial del primer sistema de ascensor seguro. Accionados inicialmente por gas, energía hidráulica y energía eléctrica, los ascensores permiten inmediatamente la explotación comercial del edificio en altura, y su trascendencia para los mismos, hecho que condiciona a que popularmente comenzaran a denominarse a los edificios en altura con el nombre de la parte considerada más importante de los mismos: son los “Elevator Building”. 82 El primero y más bello es, sin duda, el Equitable Life Insurance Building. Es por ello que algunos autores lo consideran como el primero de los edificios que esbozan la tipología en altura 83 . A este primer rascacielos con ascensor siguieron otros donde el sistema se perfeccionó hasta nuestros días. Es sintomático de todas formas el tratamiento arquitectónico que se le da a estos productos, (ascensores), de tecnología evidentemente avanzada, pero que no encuentran aún la expresión formal de la revolución que en el diseño de los edificios están introduciendo. Interiormente los nuevos ascensores son prácticamente unas cuidadas salitas a medio camino entre el tocador y el hall, que aspiran a reproducir el ambiente refinado de cierta cultura europea. En el exterior se integra su volumen como parte de la fachada, pero disimulados en la apariencia ecléctica del momento, disfrazándolos con formas pertenecientes a otros elementos arquitectónicos. (Como ejemplo la torre coronada por un reloj que sirve para esconder la caja del ascensor, en el edificio de Hunt, el Tribune Building de Nueva York, 1823-75). (fig. 24). 81 Charles W. Carey, American Inventor, Entrepreneurs, and Business Visionaries, Facts on File, File, N.Y. 2002, p. 287. 82 Denominations preview a skyscraper. 83 Jeffrey Karl Ochsner, H. H. Richardson: Complete Architectural Works, MIT Massachusetts 1984, pp. 38 a 43. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 43 Figura 24. Fuente: A. Fernández (1984) Pero no sólo el desarrollo del ascensor hizo posible la creación de elevadísimas construcciones. La coincidencia en el tiempo con el perfeccionamiento de otras tecnologías permitió resolver los problemas más acuciantes de uso. Las instalaciones de fontanería conocen un avance importante con la aparición de modernos sistemas de acumulación y evacuación de aguas para los servicios centralizados. Las redes de acometida de agua a presión y de saneamiento colectivo resuelven el problema de la multiplicación de dotaciones sanitarias individuales. 84 El desarrollo del teléfono en los años 70 permite la comunicación por cable de los usuarios de los enormes inmuebles. Ello facilita la interrelación funcional entre las diferentes plantas del edificio, evitando así la saturación de los ascensores que con su aún incipiente desarrollo no habían podido hacer frente 84 TROCME, H.: Los americanos y su arquitectura, Madrid, 1983. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 44 a tal afluencia. Pero es, sobre todo, la evolución de las técnicas de ventilación e iluminación las que posibilitará un disfrute adecuado de los nuevos edificios. 85 La iluminación eléctrica sólo fue posible mediante la superación de dos problemas fundamentales: la consecución de lámparas de larga duración y la realización de instalaciones eficaces en su uso; pero, sobre todo, seguras y sencillas en su mantenimiento. Ambos problemas se hallaban resueltos a comienzos de los años 80 gracias a los trabajos de Swan y Edison. La calefacción de los edificios no ocasionaba graves inconvenientes. Utilizando el vapor como fuente de calor primario, la tecnología propia de este elemento era ya suficientemente conocida. La variación introducida por la edificación de los grandes rascacielos consistió en la producción centralizada del vapor para grandes áreas, que luego era llevado a cada parte del edificio mediante una red de distribución y desde allí, a los calefactores individuales de cada habitáculo. En la época de construcción del Edificio de la Telefónica 86 , las instalaciones de seguridad contra incendios presentaban solamente un carácter pasivo frente al fuego y su principal objeto era garantizar un tiempo de evacuación adecuado y a los medios necesarios para llevarla a cabo. Aparte, pues, de unas elementales redes de alimentación de agua para mangueras, (alimentadas desde el depósito colocado en el torreón), las precauciones fundamentales consistían en la ejecución de una estructura claramente incombustible y la colocación de escaleras exteriores fijas y móviles para formar una vía de escape rápida. Figura 25 Vista de las obras del Rockefeller Center. Fuente: www.elconfidencial.com/.../el-hombre-que-hizo-la-mejorfoto-de-nuevayork. 85 El empleo del teléfono también influyo en el desarrollo del rascacielos. Las comunicaciones internas necesitaban de intercomunicadores, dadas las distancias dentro del edificio de ese tamaño. Se empleaba incluso en la fase de obras. 86 Ángel Luis Fernández, “La telefónica: un americano en Madrid” El edificio de la Telefónica, EspasaCalpe, Madrid 1984, p. 87. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 45 1.5 Aspectos tectónicos del rascacielos telefónico La introducción del hierro como material estructural supone un acontecimiento revolucionario en la construcción de edificios durante los siglos XIX y XX. Esta innovación se traduce en un cambio radical de las limitaciones constructivas que determinaban la forma y tamaño de los edificios y del propio cuerpo de conocimientos en que se basaba la práctica del constructor: la construcción como práctica empírica se convierte en tecnologías de carácter científico, apoyada en la investigación sobre los nuevos materiales y su aplicación a la edificación. (Véase figura 25) El rascacielos telefónico, como parte de la familia de los skyscrapers, no fue ajeno a ello, aunque esa estructura metálica para el esqueleto portante, tenía unos requerimientos especiales para el uso telefónico, sobre todo pensando en la resistencia al fuego, las grandes tensiones que se originaban por las cargas de los equipos electromecánicos, y sobre todo, se debía tener en cuenta una previsión de crecimiento futuro. Las cuestiones de mantenimiento y durabilidad eran otros aspectos a contemplar. La introducción del hierro en la edificación tiene lugar con el primer desarrollo de las técnicas de fundición, teniendo dos grandes referentes en Europa como fueron el Palacio de Cristal de Londres, (1851) 87 , o la Torre Eiffel de Paris (1889). 88 Este material novedoso fue empleado en proyectos y obras de ingeniería civil, sobre todo en puentes ligeros y alguna otra estructura del ámbito de la ingeniería. En arquitectura tardo un tiempo en ser digerido por el colectivo de arquitectos, condicionados por su mentalidad clásica e historicista, ya que el nuevo material implicaba nuevas formas ajenas al lenguaje arquitectónico. Fueron precisamente los arquitectos americanos, de la mano de los ingenieros, los que apreciaron las bondades y posibilidades que le brindaba la tecnología de la fundición de hierro y posteriormente, la del acero. Gracias a esta visión, se pudo desarrollar la tipología del rascacielos. 89 En nuestro país llegó algo tarde con respecto a los países más avanzados en esta materia, introduciéndose la tecnología del hierro principalmente en la obra civil e ingeniería. Fue precisamente el edificio de Gran Vía, donde se aplicó de 87 Rem Koolhaas. “Delirio de Nueva York”, “El inspirador ejemplo de la Gran Exposición de Londres, celebrada en 1851 en el Crystal Palace, desata la ambición de Manhattan…El observatorio de Latting, de 350 pies (107m) de altura. Si exceptuamos la Torre de Babel, tal vez podía decirse que este es el primer rascacielos del mundo.” p. 23. 88 Manuel Antonio López Villa, “Arquitectura e historia: curso de historia de la arquitectura”, Ed. Universidad Central de Venezuela, 2003, pp. 34 a 36. 89 Rem Koolhaas. “Delirio de Nueva York”, “A principios de la década de 1880, el ascensor se encuentra con la estructura de acero, capaz de sostener los territorios recién descubiertos sin que la misma ocupe espacio. Gracias al refuerzo mutuo de estos dos adelantos, cualquier solar dado puede entonces multiplicarse indefinidamente para producir esa proliferación de superficie útil que llamamos rascacielos” p. 82. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 46 forma contundente por primera vez la tecnología del acero en edificación de manos de arquitectos. 90 Precisamente en el capítulo tercero de esta tesis, podremos aportar los grandes avances en materia de sistemas constructivos y nuevos materiales que supuso la ejecución de este rascacielos de referencia para toda España. No obstante, conviene comentar de forma genérica las implicaciones que este material y su tecnología ha contribuido al mundo de la construcción, que junto con el desarrollo de otra tecnología también incipiente en aquella época, como es el hormigón armado, dieron pie a un avance muy importante en los sistemas constructivos de nuestro país. 91 90 (P. Navascues pp. 132-141) 91 Luis Mª Ortega Basagoiti, Rafael López Palanco, “Hormigón y Acero”: una crónica de la ingeniería estructural española en los últimos 60 años. ETSA Sevilla 2008. Informes de la Construcción LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 47 1.5.1 Morfología estructural: la estructura metálica de los rascacielos. La construcción de entramados metálicos en altura permite, entre otras ventajas, la diafanidad de las plantas y el crecimiento en altura de los edificios. La estructura y el muro de cerramiento se independizan progresivamente en sus respectivas funciones de soporte y transmisión de cargas, por una parte, y revestimiento exterior de aislamiento y protección de otra. Otras razones contribuyen a este proceso: el peso de las fábricas de muros debe aligerarse en la medida de lo posible para reducir las cargas que han de actuar sobre el terreno; los muros deben ser de menor espesor para reducir la superficie que ocupan en los pisos inferiores del edificio, con soluciones tradicionales de muro de carga. Por último, la rapidez alcanzada en la construcción de los entramados metálicos llegaría a hacerse incompatible con el ritmo normal con que se levantaban las fábricas tradicionales de muro de mampostería, de piedra o de ladrillo. Estas contradicciones, sin embargo, no se resuelven de forma brusca con la aparición de las nuevas técnicas estructurales; coexisten con ellas en los primeros edificios construidos, y sólo se irán depurando conforme el progreso tecnológico vaya forzando cada vez más la adaptación de las técnicas del cerramiento exterior a los logros alcanzados en su esqueleto estructural. 92 Será así como la piel exterior del edificio se hará cada vez más liviana, los materiales más ligeros y las superficies acristaladas mayores; el sistema constructivo del muro y el tabique levantados a base de pequeñas piezas macizas se irá sustituyendo por métodos industrializados de montaje a base de paneles ligeros de mayores dimensiones, con medios de unión donde el tornillo y la tuerca, la soldadura y el remache toman el lugar del cemento y de los morteros. Y ello es aplicable no sólo para las fachadas de los edificios, donde la evolución es bien patente, sino también para las subdivisiones de la tabiquería interior, donde las nuevas tendencias de ligereza y transparencia fuerzan a una nueva concepción del espacio arquitectónico. La revolución estructural que supone el edificio en altura desborda la concepción arquitectónica tradicional y se es tiende a otras tecnologías de la edificación: los sistemas mecánicos de comunicación vertical adquieren una tremenda importancia, reduciendo el papel de las escaleras al de meros elementos de evacuación en caso de emergencia. 93 92 Agustí Portales i Pons, “Analizando la construcción”, Ed. UPC Barcelona 2013, 513 p. 93 Rem Koolhaas. “Delirio de Nueva York”. pp. 24-24. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 48 Las instalaciones de acondicionamiento ambiental alcanzan un elevado grado de sofisticación, al tener que servir a un gran número de personas en edificios sometidos a exigencias climáticas y de confort, muy distintas a las que se planteaban en la construcción tradicional. La propia estructura, en suma plantea exigencias nuevas como la protección contra fuego, la resistencia a la acción del viento o la misma organización del montaje y ejecución en obra, que no se había planteado en un momento anterior. Cabe imaginar la complejidad que la suma de toda esta serie de innovaciones introdujo en el proceso constructivo: las distintas funciones se diversifican y especializan, tanto en la fase de proyecto como en la de obra; intervendrán arquitectos, ingenieros, instaladores y consultores de una parte, constructores, contratistas, subcontratistas, oficios especializados de otra, y todo el elemento humano habrá de coordinarse, en el proyecto y en la obra, para alcanzar ritmos de construcción inimaginables hasta la fecha. 94 Esta metodología del trabajo solo fue posible bajo la mentalidad norteamericana del reparto de funciones dentro de los macroestudios de arquitectura de la época. Durante el proceso constructivo se planificaba todo y no se dejaba nada al azar. 95 “Como decía el arquitecto Shreve, era algo similar a una línea de montaje, en la que se iban colocando los mismos materiales en las mismas posiciones una y otra vez… La planificación era tan perfecta, tan exacto el cumplimiento del calendario, que los obreros apenas tenían que alargar el brazo para encontrar lo que necesitaban a continuación”. 96 Pasemos a analizar pormenorizadamente estos elementos constructivos por fases de obra: 94 Estructura de Rascacielos - Monografias.com. www.monografias.com/trabajos6/esra/esra.shtm 95 Tesis del Dr. G. Algarra. “De Gran Vía al distrito C”, p. 83. 96 Rem Koolhaas. “Delirio de Nueva York”. p. 139. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 55 Figura 29. Fuente: Fundación Telefónica (2005). Véase los detalles de los pilares de perfiles compuestos roblonados de nuestro rascacielos. Los elementos horizontales del sistema jácenas y vigas se realizan con perfiles laminados de sección doble “T” de mediana o gran longitud, y rara vez se utilizan combinaciones de perfiles como en el caso de los soportes. (fig. 29). Para el apoyo de los elementos de cerramiento en fachada 104 , cuando se quería evitar que los pilares y las jácenas las principales se manifestaran al exterior, se utilizaba una segunda viga fijada a la parte externa de los pilares, que discurría horizontalmente por todo el perímetro de la fachada. Ello permitía ocultar la estructura y protegerla adecuadamente contra la corrosión, al quedar embutida en la fábrica del muro por detrás del plano de fachada. Al estudiar el tema de las uniones longitudinales de continuidad entre los distintos elementos, cabe distinguir nuevamente entre soportes y vigas. Los soportes principales se fabricaban normalmente con una altura de dos plantas. Se conseguía de ese modo acelerar el ritmo de los trabajos y reducir a la mitad el número de uniones necesarias. Éstas se ejecutaban con gruesas chapas en la base de apoyo, unidas a los perfiles del soporte con cartelas triangulares o perfiles angulares remachados a las dos piezas. (fig. 30). 104 Con la tecnología constructiva de estructura metálica autopòrtante, los cerramientos son soportados por esta, subvirtiendo el orden histórico de que el muro soporta a la estructura. Con la llegada a España de este rascacielos, se empezó a utilizar este sistema. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 56 Figura 30. Fuente: Fundación Telefónica (2005). Los pilares metálicos empleados en el edificio de Telefónica tenían una longitud de dos plantas, facilitando el montaje. Los apoyos de jácenas principales sobre soportes se resolvían mediante ménsulas cortas de perfiles de canto unidos al alma o a las caras del soporte, a modo de aletas. La técnica de unión a estas ménsulas podría ser mediante dos chapas horizontales de apoyo, que enlazaban con el ala superior e inferior de la viga, todo mediante perfiles angulares que cosían el alma de la viga a la de la ménsula. En ambos casos hay que señalar que las soluciones de continuidad de la viga a ambos lados del soporte se dan en raras ocasiones en la época que estamos analizando y que, por tanto, la estructura trabajaba isostáticamente como un conjunto de piezas independientes sustentadas por apoyos simples. Para la formación del piso se comenzó utilizando soluciones tradicionales de viguetas de madera apoyadas directamente sobre la estructura metálica; posteriormente se utilizaron perfiles metálicos y, en cuanto el progreso de la LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 57 técnica lo permitió, se emplearon ya soluciones de forjado de hormigón in situ armado con varillas lisas de hierro. Este sistema permitía además dejar incorporados por debajo del pavimento, en el espesor del forjado, todas las conducciones y tubos de los sistemas eléctricos y telefónicos propios de los edificios de oficinas de esta envergadura. El entramado estructural así construido debía ahora ser reforzado lateralmente para resistir la acción del viento. La solución habitual consistía en unir entre sí las columnas con arcos metálicos entre todos los pisos, consiguiendo así dar una cierta rigidez a todo el conjunto. (fig. 31). Figura 31. Fuente: Fundación Telefónica (2005). Véase el entramado metálico de la estructura con sus nudos de unión. Otras soluciones fueron las de rigidizar las esquinas de cada recuadro formado por vigas y pilares por medio de barras inclinadas, a modo de tornapuntas; pero esta solución sobrecargaba el trabajo de la estructura al exigir la colocación de las jácenas horizontales, a diferencia de los sistemas de triangulación completada con tirantes diagonales. (fig. 32). Para lograr que la estructura horizontal en cada piso fuera también rígida en su propio plano, se colocaban igualmente tirantes diagonales uniendo las cabezas opuestas de las jácenas. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 58 Figura 32. Fuente: Fundación Telefónica (2005). Distintas fases de la realización de la estructura de Gran Vía 28 de Madrid. Este rascacielos fue montado en un tiempo record gracias a la organización “a la americana” de sus obras LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 59 1.5.1.3 Las instalaciones auxiliares de obra y su organización Para proteger a los peatones contra la posible caída de escombros, se disponían de una estructura provisional tipo túnel en todo el perímetro del edificio, formando una plataforma por encima de las aceras a base de un techo de madera gruesa apoyado en dos filas de columnas de acero. Cuando la excavación de tierras para alcanzar el nivel de los cimientos era de grandes dimensiones se construía una segunda pasarela a lo largo del perímetro interior de la excavación o se disponían pasarelas cruzadas que dividían la planta en cuatro secciones. En estas pasarelas interiores se podía disponer rieles para la circulación de las vagonetas de acarreo de los materiales de obra y de los escombros. 105 Como medios de elevación se comenzarían utilizando las cabrias atirantadas por vientos. Cada cabría se componía de un mástil vertical y de una pluma. La base del mástil se fijaba a un punto de la propia estructura del edificio y su extremo superior se sujetaba por cables o por tornapuntas rígidos de celosía de acero. La pluma se articulaba en su base a la del mástil y se sujetaba en su extremo superior por cables y poleas anclados a la punta del mismo. De esta forma, el mástil quedaba fijado en posición vertical mientras la pluma podía subirse o bajarse o girar alrededor de su base para servir a una sección completa de la obra. Posteriormente, cuando el edificio comienza a ganar en altura, la cabría se sustituye por una grúa trepadora que iría subiendo con el propio edificio. Se utilizaron dos tipos de grúas: la de pluma de inclinación variable y la de brazo horizontal rígido giratorio. (Fig. 33 y 34). La primera se componía de un mástil vertical al igual que la cabía, pero se diferenciaba de aquella en la posición de la pluma o pescante, sujeta en este caso en la zona superior del mástil. La pluma se equilibraba por un conjunto de tirantes que, pasando por la punta del mástil, se anclan diagonalmente a un contrapeso inferior. Eficientemente, esta solución de elevar el punto de apoyo de la pluma muy por encima de la base del mástil permitía utilizar la grúa durante la elevación de un grupo de varias plantas y evitaba así tener que subir la cabría con cada planta. 105 Planos, fotografías y videos facilitados por Fundación Telefónica (2005). LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 60 Figura 33. Fuente: Fundación Telefónica (2005). Sistema mecánico colocado en el subsótano para mover las grúas de las obras de Gran Vía. Figura 34. Fuente: Fundación Telefónica (2005). Véase en estas imágenes los sistemas de izado y colocación de los diversos elementos de la estructura y del resto de materiales. La pluma de brazo horizontal rígido giratorio es el modelo más difundido hasta nuestros días. Consta de dos brazos horizontales que se equilibran mutuamente por medio de tirantes anclados al extremo del mástil. El conjunto del brazo LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 61 horizontal puede girar alrededor de una rótula para alcanzar a las distintas secciones de la obra. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 62 1.6 El problema de la definición formal En cuanto al problema de la definición formal de estos edificios de escala colosal, una vez superadas las cuestiones técnicas y de funcionalidad, se imponía otras soluciones con la nueva dimensión que estas construcciones forzaban a los tradicionales esquemas formales eclécticos al uso, produciéndose un debate oscilante en el que las soluciones de compromiso con los condicionantes técnicos, alternaron sucesivamente con una nueva definición formal con personalidad propia. 106 La serie de edificios comerciales que en varias ciudades americanas comienzan a edificarse en torno a 1840, suponen la elaboración de un lenguaje formal que permitía la introducción de las nuevas piezas de hierro en el interior de organizaciones vivamente eclécticas. El diálogo entre lo nuevo, el hierro, y lo antiguo, el ladrillo o la piedra, se establece mediante la expresión de las posibilidades del nuevo material a través de la mayor diafanidad de los huecos exteriores. Ya se ha dicho antes para algunas edificaciones destinadas a centrales telefónicas, que muchos de estos edificios mantienen una estructura mural portante en “U”, liberando para su realización según los nuevos principios, la fachada principal; esta organización queda claramente expresada a través de la voluntad inmaterial que estas fachadas expresan al ser visualmente y materialmente más ligeras. Algunos ejemplos del “Distrito de Acero” de Nueva York, realizan esta operación mediante el uso en diferentes escalas de órdenes clásicos tradicionales. Reservan el orden gigante para la decoración de los machones de ladrillo o piedra que recogen todo el cuerpo inmediato de un planteamiento clásico de tres, y proponen el orden menor para las columnas de fundición que soportan los forjados y que subdivide el abarcado por el orden mayor. De esta forma los elementos de fundición actúan casi como meras piezas de la retícula que constituye el cerramiento ligero de los pisos intermedios. El entendimiento de la estructura auxiliar de hierro como parte del cerramiento se confirma al constituirse el basamento del edificio tan sólo por la prolongación de los elementos más robustos de fábrica tradicional. Este primer uso epitelial de las estructuras de fundición está más claramente expresado aún por las referencias eclécticas que la disposición de las fachadas adopta en algún otro caso. “El Jayne Granite Building (Filadelfia, 1829-1852) de William L. Johnson, incorpora una disposición de tipo veneciano en fachada que trata de sugerir la misma impresión de transparencia y ausencia de función portante de las tradicionales fachadas de los palacios de esta ciudad. El recurso de las galerías exteriores está presente en una disposición en la que la ausencia de un elemento de remate (el antepecho y la torre parecen claramente desvinculados de la 106 Rem Koolhaas. “Delirio en Nueva York”. Barcelona 2004. Gustavo Gili, p. 100. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 63 retícula veneciana) y la falta de una correspondencia formal clara entre la fachada y su apoyo basamental, indican además el carácter autónomo de la misma”. 107 Los tres edificios más famosos del periodo de los Elevador Building, ya mencionados, ilustran sin embargo y a pesar de la fundamental innovación técnica que introducen, las dificultades del sistema formal arquitectónico ecléctico para incorporar la nueva imagen que la realidad técnico-constructiva está exigiendo. 108 Existe en ellos un cierto deseo de expresar la modernidad que su interior contiene a través del prestigio homologado que la ciudad del buen gusto por excelencia, según la mentalidad americana, (París), concede a un determinado sistema compositivo. En esos días todavía no se había conseguido una imagen autóctona para estas edificaciones en altura. Este sistema, repetido en la arquitectura de estos edificios y en varios otros entre los más representativos de la época, está formado por elementos de la arquitectura renacentista francesa: cubiertas amansardadas y torres campanario coronando el alzado principal. La abundancia de estos elementos en la arquitectura propia del París de Husman consagra a los ojos de los neoyorquinos este aparato formal, no sólo como síntoma de una interpretación exacta de los cánones de corrección académica del Beaux Arts, sino como algo capaz de transformar la ciudad, cualquier ciudad, en la moderna urbe de la que París era emblema. En la permanente tendencia de la arquitectura americana a introducir los modelos y tipologías consagrados en la larga historia del Viejo Continente, aparece una tendencia que reconoce capítulos historicistas como Tudor, Victorianos, Palladianos, Neorrománticos, Neogóticos, y un largo etcétera 109 . Esto fue así hasta que los arquitectos norteamericanos tomaron conciencia de que el rascacielos debía tener un ropaje arquitectónico propio, acorde a las nuevas formas que este generaba. Algunos críticos han entendido sin embargo la operación que Hunt realiza en su edificio, el Tribune Building, donde introduce la caja del ascensor en el interior de la torre de la fachada, no tanto como un proceso de enmascaramiento, si no, por el contrario, como la voluntad de ir ganando terreno a las permanencias historicistas mediante la subversión de los contenidos de algunas partes de la arquitectura. 110 107 Ángel Luis Fernández, “La telefónica: un americano en Madrid”. 108 Texto comentado ídem anterior. 109 Rob Kroes, Sofía Bengoa, “Ciudadanía y globalización: Europa frente a Norteamérica”, Ediciones Catedra, Madrid 2002 ,p. 42 110 Francesco dal Co, “Arquitectura y ciudad en Estados Unidos, 1870-1910”, Parte primera, Capitulo IV, de Arquitectura Contemporánea, Madrid, 1978, p.63) LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 64 En esta línea de evolución de los rascacielos, uno de los arquitectos más innovadores del momento como, ya se ha comentado en apartados anteriores, William le Baron Jenney (1832-1907), define en su Manhattan Building de 188991 (Chicago), varios de los temas formales más recurridos por la posterior evolución del edificio en altura. (fig. 35). La edificación de un número elevado de plantas llevará aparejada, en un primer momento, el descubrimiento de diversos mecanismos formales capaces de adaptar la escala gigante en la que se había de definir finalmente el edificio, a la dimensión que había prevalecido en la arquitectura americana del siglo XIX. Se trataba de romper la monotonía y el énfasis ascensional mediante elementos que fraccionaran la imagen. 111 Figura 35: Fuente: A. Fernández (1984) 111 Theodore Turak, “William Le Baron Jenney: A Pioneer of Modern Architecture”, Umi Research Press, 1986 - 374 p. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 71 sugerida en la disposición de los rascacielos tipo torre de Post, evolucionaría hasta adjudicar a las grandes construcciones el papel de signos en la ciudad. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 72 1.6.3 De cómo el rascacielos es ciudad y conforma la ciudad La vieja idea del rascacielos como ciudad dentro de la ciudad comienza a tener sentido conforme se acentúa esta tendencia al aislamiento del edificio. 119 (Esta visión está recogida en el libro de Koolhaas sobre Nueva York). Su papel protagonista le lleva a querer asumir en muchos casos papeles reservados sólo a lo urbano como medio de atraer hacia sí la atención de la ciudad y como último eslabón de la tendencia a confundir la ciudad-rascacielos con el rascacielos-ciudad. El hall del edificio deviene así en plaza pública incorporando a la zona basamental el papel de lugar de encuentro y relaciones. El rascacielos contiene toda la gama de servicios que la propia ciudad puede ofertar al individuo, y las comunicaciones verticales se transforman en las virtuales calles de esa ciudad vertical. Todo esto queda de manifiesto con la construcción del Rookery Building (Chicago, 1886), obra de la firma Burnham & Root. Emparentado directamente con las galerías comerciales acristaladas que la expansión de la alta burguesía había introducido en las ciudades europeas, en el hall del Rookery se configuran con la misma ambigüedad con la que se disponían las relaciones exteriorinteriores de sus ambientes gemelos europeos. La cubrición del espacio del hall con una estructura de hierro y cristal define el lugar como un espacio virtualmente abierto, que en la dignidad de sus “fachadas” a base de elementos de hierro forjado, le confiere el carácter singular propio de los grandes ámbitos públicos. La adaptación de locales comerciales y lugares de encuentro equiparara definitivamente el hall del edificio con las cualidades del espacio urbano exterior. Refiriéndose a este problema de la transformación del significado de la base del edificio, Diane Agrest reconoce dos tendencias: “La primera que consiste, por medio de una plaza, en desplazar la base, en expulsar fuera del edificio el espacio público, que es, además, el instrumento de colocación perspectiva del inmueble. La segunda que incluye el espacio público en la base y aportar un umbral, una perforación “ 120 . Son los propios Burnham & Root quienes, de alguna forma, sintetizan en su trabajo las dos corrientes establecidas en la arquitectura americana de rascacielos hasta comienzos del siglo XX. Dos de sus mejores obras son dos claras investigaciones acerca de la apariencia exterior del edificio en altura, dos 119 Rem Koolhaas. “Delirio de Nueva York”…”si las 39 plantas del Equitable constituyen una “ciudad en si”, el edificio de 100 pisos es una metrópolis propiamente dicha, “ una gigantesca construcción que se eleva entre las nubes y que contiene dentro de sus muros las actividades culturales, comerciales e industriales de una gran ciudad”. P. 88-89. 120 Diane Agrest,”El cielo es el límite” en L´architecture d´aujourd´hui, núm. 178, Marzo-Abril (1975). LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 73 experiencias con leyes de composición semejantes, pero con contenidos opuestos. El Monadok Building (Chicago, 1889-1892) propone la aceptación de la estructura formal de organización de alzado en tres partes. Pero estas partes tienen más que ver con un entendimiento tectónico o constructivo del edificio que con la traslación directa del sistema académico clásico de basa, fuste y capitel. Mejor hablaríamos aquí de un edificio contenido entre su plataforma de apoyo y su elemento de remate. Nada queda aquí de la capacidad “parlante” que adjudicaba al rascacielos su configuración como columna. En realidad, el edificio pretende recuperar las imágenes masivas que eran propias de los primeros momentos de la evolución de las grandes construcciones. El exterior se define como una inmensa superficie mural en la que la resolución de los huecos se supedita al efecto “continuo” principal. Así, mientras que los huecos se configuran como simples aberturas en la pared y el bowwindows es solamente una proyección exterior de la misma, la ausencia de cualquier elemento decorativo impide el debilitamiento de la imagen general. El efecto de pesadez que se persigue, y que queda acentuado por la proyección exterior del ensanchamiento del muro de planta baja, está compensado por la acentuada verticalidad que impone las bandas de ventanas alargadas y los miradores levemente apuntados. Esta verticalidad es apenas contestada por el elemento del remate, una simple hilera de ventanas y una débil cornisa perimetral que se une al resto de la fábrica con una superficie curva semejante a la que recorre el zócalo en su parte superior, acentuándose así la continuidad y, por tanto, la indiferenciación de los tres niveles de la fachada. Lo interesante es observar cómo el mismo sistema formal es empleado en la definición de otro edificio completamente opuesto en imagen al anterior, el Reliance Building (Chicago, 1894-95). La misma continuidad superficial define su alzado, igualmente continuo. La articulación de la gran superficie de hierro y cristal es idénticamente producida por la aparición de volúmenes proyectados que, sin embargo, no rompen la continuidad de la trama. La definición de un apoyo fuerte se hace aquí a través del revestimiento de la estructura de la planta baja. La misma debilidad que en el Monadok se aprecia en el remate superior, entendido aquí como una sencilla placa. Debe comprenderse, pues, la similitud de ambos edificios como un intento de sus autores de definir finalmente una tipología de rascacielos que otro obtenga su éxito a partir de su adaptación a imágenes diversas: la arquitectura tradicional americana en el caso del Monadok, la construcción con estructuras de acero y muros-cortina en el caso del Reliance. La similitud de este último con el Tacoma Building no hace sino confirmar su condición de punto final de un largo proceso. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 74 Iniciando el nuevo siglo y definidas ya las alternativas tipológicas existente, el rascacielos se plantea como un elemento capaz de actuar a mayor escala y generar, en parte, la propia forma de la ciudad que lo acoge. Figura 38. Fuente: Autor (2005) Vista del “edificio plancha” en su contexto urbano de Nueva York. Situado en un solar de forma triangular, conformado por la esquina entre la Quinta Avenida y Broadway, se levanta en 1902 el Fuller Building, más conocido como el “Flatiron” Building (“Edificio Plancha”) 121 debido a su forma. (Fig. 38). La oportunidad que se le brinda a su autor, el propio Daniel Burham, de realizar un rascacielos que se adapte a la definición geométrica novedosa que para este tipo de estructuras representa la planta triangular, es transformada por él en la definición de un trozo de la ciudad a través del nuevo edificio, de la manifestación de la presencia de las grandes construcciones y de su papel de impulsoras de la nueva metrópolis. La organización formal escogida es mucho más conservadora que lo que las experiencias del Monadok y del Reliance hacían suponer. Ello viene justificado por la voluntad del edificio de persuadir, de demostrar que la nueva arquitectura tiene la capacidad de engendrar ciudad. Si la organización externa del muro es reconocible de manera lejana con la del Monadok, lo abundante de su 121 Joseph J. Korom, “The American Skyscraper, 1850-1940: A Celebration of Height, Ed. Braden Book”, Boston 2008, p.253 LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 75 decoración y lo retórico de su remate buscan encontrar una imagen relacionada con la arquitectura tradicional de la ciudad y conseguir de esta forma el parentesco necesario para la identificación rascacielos-ciudad que se persigue. En el caso español, la construcción del rascacielos en la Gran Vía, en el casco histórico de Madrid, rodeado de un caserío de origen medieval, constituye un caso aislado y diferenciado de la experiencia americana. En Europa, el urbanismo no ha permitido el progreso del rascacielos tal y como se desarrolló en EEUU, entre otros motivos, como medida proteccionista a la arquitectura ya existente. Aunque nuestro rascacielos madrileño fue la primera construida en Europa, hubo otro intento fallido de trasladar esta tipología norteamericana al Viejo Continente. Se trataba de la propuesta de Le Corbusier para el crecimiento de Paris, con su denominada Ville Radieuse. 122 , sustentada en sus rascacielos cartesianos, como respuesta y solución para el Plan Voisin. (fig.39) “Durante la década de 1920, mientras Manhattan está “desmontando piedra a piedra la Alhambra, el Kremlin y el Louvre” para “construirlos de nuevo a orillas del Hudson”, Le Corbusier desmantela Nueva York, lo lleva a escondidas a Europa, lo vuelve irreconocible y lo almacena para una futura reconstrucción. “En 1925, el primer intento de injerencia sobre la faz de la tierra se hace “en nombre de la belleza y el destino de Paris.” 123 Figura 39: Fotograma de la maqueta de la Ville Radieuse. Fuente R. Koolhaas.1978 122 La Ville Radieuse, propuesta por Le Corbusier para el centro de París es un mito en la historia contemporánea de la planificación urbana. La propuesta, de acuerdo a Le Corbusier, podría aumentar la capacidad de las zonas urbanas y, al mismo tiempo, mejorar el medio ambiente urbano y la eficiencia de la ciudad. Los pensamientos y principios de diseño incorporados en la propuesta de La Ville Radieuse rápidamente se convirtieron en modelo para los arquitectos de la posguerra. Le Corbusier era ambicioso con la propuesta, incluso propuso demoler toda la parte del centro de París, a fin de poder llevarla a cabo; por supuesto, acarreó varias objeciones. Aunque la propuesta no ha sido nunca realizada, ha atraído a un gran número de discusiones. Wikipedia. 123 Rem Koolhaas. “Delirio de Nueva York”, p. 257. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 76 1.6.4 El legado de Sullivan a la cultura del rascacielos Figura 40. Reliance Building de Burham & Root. Fuente: http://www.arquitecturaenacero.org. Louis Sullivan representa en todo este proceso no la continuidad de las formas de la arquitectura urbana americana tradicional, sino la afirmación de los mecanismos figurativos propios de tal arquitectura, para hacer frente a los nuevos desafíos que la evolución tecnológica está imponiendo. Si en los aspectos puramente plásticos la arquitectura del Sullivan representa una posición aislada y en cierto modo retrasada respecto de la de otros profesionales como Burham y Root, (fig. 40) los planteamientos que para la renovación de los procesos de diseño plantea sus escritos, le convierte en un auténtico pionero de los postulados del Movimiento Moderno: “… La vida se reconoce por su expresión, que la forma siempre sigue a la función.” 124 Su obra oscilará entre la consecución de resultados en los que sus renovadoras teorías y su romántico lenguaje arquitectónico se funden en una perfecta armonía, y la contradicción más aparente entre ambos que en otras ocasiones. Fiel a los postulados y formas de Jenney en sus comienzos, el Auditórium de Chicago es el edificio que le proporciona su primera gran oportunidad de realizar una construcción de ciertas dimensiones, ocasión que 124 Louis Sullivan: Autobiográphy of an Idea, Chicago, 1926. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 77 será resuelta por el tradicional sistema tripartito como medio de unificar la pluralidad de funciones que alberga el interior. El primer edificio en altura realizado por Sullivan, en combinación con su socio Dankmar Alder, es el Wainwright Building (en St. Louis, 1890-91). Fija un modelo utilizado por estos arquitectos en varias ocasiones y que se organiza mediante una planta en forma de “U”, siguiendo los esquemas impuestos por los primeros rascacielos, pero donde su imagen urbana pretende responder más a la tipología de torre. Su distribución es clara y expresiva de las posiciones jerárquicas de los diversos elementos funcionales de servicios y de estancia que componen el rascacielos comercial. En el exterior se busca, sin embargo, una mayor ambigüedad respecto a la expresión del contenido. La fachada está formada por las bandas de huecos que quedan entre las líneas verticales de la estructura de acero revestida de ladrillo y las de una segunda serie de pilastras enteramente de ladrillo que se sitúan entre las anteriores con un acabado idéntico a estas. La realidad constructiva de la edificación sólo queda así patente en la planta baja donde los únicos pilares que la componen son las prolongaciones de las líneas verticales de la estructura metálica. El uso que Sullivan hace de la decoración queda bien aclarado en estas fachadas, donde su papel está reducido al ornato de paneles y zonas controladas por el sistema reticular que genera toda la composición. La intención del autor parece haber sido la de expresar a través de la acentuación de la componente vertical, la propia naturaleza del edificio, de ahí la duplicación de las pilastras del cuerpo principal. Sin embargo, el mejor acuerdo entre la forma y el contenido de la arquitectura de Sullivan tiene lugar en el Guaranty Building (Buffalo, 1894-95) (fig. 38). Siguiendo una fórmula semejante al Wainwright en planta y alzado; su creador desarrolla aquí su mejor síntesis de cómo el entiende que la forma debe seguir a la función. 125 El cuerpo bajo se dispone mediante grandes columnas que por efecto del tratamiento volumétrico de los cerramientos de cristal se convierten en auténticos predecesores del apoyo sobre pies derechos característico de los edificios del Movimiento Moderno. 125 La arquitectura telefónica se caracteriza por su componente funcional. Cuando se impuso el Movimiento Moderno como tendencia arquitectónica, dio buenos ejemplares. En España Julio Cano Lasso, contratado por Telefónica, fue uno de sus mejores exponentes. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 78 Figura 41. Fuente: A. Fernández (1984) La transparencia así lograda expresa claramente el carácter público que se adjudica al curso en planta baja. La disposición “celular” que adquiere el cuerpo principal del edificio, refiere de manera explícita a su contenido, el de plantas subdivididas en múltiples “células” u oficinas. La parte alta, de carácter menos individualizado y tratada como una banda perforada, indica la existencia de una planta dedicada a los servicios generales. La expresión vertical del edificio se logra, pues, de modo idéntico al Wainwrigth, es decir, mediante la multiplicación de pilastras, pero estas se hayan formadas por grandes bandas de terracota ornamentada, que corresponden a la protección de los elementos estructurales de acero y no constituyen elementos portantes como ocurría en el edificio anterior. Pero, sin duda, la gran síntesis en un sólo edificio de las corrientes defensoras de la expresión estructural y de las que propugnan un entendimiento más plástico de la fachada del rascacielos, la realiza el propio Sullivan en una obra tardía y que, en realidad, está ajena a la expresión de sus propias ideas tal y como éstas habían sido manifestadas en el Guaranty Building. 126 (Fig. 41). Los almacenes Carson, Pirie & Scout (Chicago, 1809-1901, 1903-04) señalan la integración conjunta, pero diferenciada, de ambas tendencias en una sola 126 El Edificio Guaranty, completado en el año 1895, es reconocido internacionalmente como una de las obras maestras de Louis Sullivan, probablemente uno de los arquitectos americanos más importantes del siglo 19 y conocido a día de hoy como “El padre de los rascacielos”. wikiarquitectura.com LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 79 imagen. Mientras que el zócalo del edificio alberga los tradicionales locales comerciales, sumergidos ahora en la exuberante atmósfera que Sullivan impone con la recarga adicional con la ornamentación de los marcos de los escaparates, 127 , la parte alta se configura como una red mediante una geometría que expresa ya sin ambages el sistema estructural subyacente. La sencilla apariencia de los locales de trabajo se diferencia así de la atractiva presencia de la zona comercial, enfatizando los papeles que uno y otro mundo juegan en la sociedad mercantilista americana del momento. La imagen global del edificio es de una acusada horizontalidad, a la que contribuye no poco la utilización de tradicionales ventanas tipo Chicago (huecos divididos en tres partes con el centro fijo y de mayor tamaño y los dos laterales abatibles) especialmente alargados. Esta dominante horizontal sólo es rota por el volumen cilíndrico de la esquina, configurando como elemento independiente y en parte relacionado con aquella otra tendencia que adjudicaba al rascacielos la capacidad de generar ciudad. 127 Según Hitchcock esta ornamentación está emparentada con el contemporáneo desarrollo del Art Nouveau en Europa. Henry-Russell Hitchcock, Arquitectura de los siglos XIX y XX, Madrid, 1981, pp.372 y 373. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 80 1.7 La estela arquitectónica del concurso para el Chicago Tribune y sus consecuencias Cuando en 1922 el periódico Chicago Tribune convoca un concurso para la elección del proyecto del edificio que debería albergar su futura sede, la cantidad de proyectos que se presentan no sólo de profesionales americanos, sino también europeos, indica el interés que despierta este evento, y por tanto, que ya es considerado universalmente el desarrollo de los grandes rascacielos como parte de la cultura arquitectónica. Pero este fundamental acontecimiento señala también la crisis definitiva de las propuestas elaboradas por la Escuela de Chicago. La adopción de la postura abierta hacia las diferentes opciones que puedan presentarse para la formulación de las grandes construcciones, es la mejor enseñanza que puede extraerse de la disparidad de soluciones presentadas. La propuesta ganadora, presentada por Raymon Hood y John Mead Howells, (por cierto, arquitectos de Nueva York), 128 confirma la tendencia a menospreciar la resolución de los problemas más específicamente formales del rascacielos, para hacer primar por encima de cualquier consideración la imagen urbana de este tipo de edificios. El hecho de que Raymon Hood ganara el concurso para el periódico de Chicago, le dio a este arquitecto neoyorquino la posibilidad de proyectarse en su ciudad. Los trabajos desde ese momento fueron de grandes dimensiones, pero sobre todo, le permitió imponer sus ideas sobre Manhattan. El aparato neogótico de Hood y Howells triunfa por su capacidad de expresar la dimensión monumental de las grandes construcciones. Su éxito está apoyado 128 En 1922 el periódico Chicago Tribune convocó a un concurso para su nueva sede en la metrópoli norteamericana. Las pretensiones de la nueva construcción no eran precisamente modestas. Según las condiciones de la convocatoria debía ser uno de los más bellos edificios del mundo y, obviamente, tenía que ser un rascacielos. Al concurso se presentaron 260 arquitectos de 32 países. Sorprendentemente tomaron parte arquitectos europeos. En efecto, también en Europa, donde en muchos casos las estructuras urbanas de origen medieval impedían la construcción de rascacielos, tras la I Guerra Mundial se despertó el afán por los rascacielos. Fueron muchos los representantes de la nueva construcción que vieron en el concurso norteamericano una ocasión de aprovechar en la construcción de un rascacielos el lenguaje formal de la modernidad europea. El finlandés ELIEL SAARINEN, la sociedad de arquitectos de Walter Gropius y Adolf Meyes, Adolf Loos, Bruno y Max Taut y finalmente Hugo Häring fueron algunos de los arquitectos más conocidos que concibieron un proyecto para la sede del periódico. Sin embargo, aunque las aportaciones de los arquitectos europeos modernos hiciesen época, se discutieran en muchas publicaciones especializadas y sirvieran a otros arquitectos como propuestas para sus obras, los norteamericanos se decidieron por un proyecto absolutamente conservador. Raymond Hood y John Mead Howells construyeron en 1925 un rascacielos con reminiscencias góticas cuya ornamentación de tracería lanzada hacia las alturas parecía un insulto a la evolución de la arquitectura europea. Con todo, el segundo premio concebido al proyecto de SAARINEN significaba el reconocimiento de un representante de la arquitectura europea. Sin embargo no olvidemos las palabras de Loos al conocer el veredicto del jurado: “La gran columna de estilo griego, dórico, será construida. Si no en Chicago, en cualquier otra ciudad. Si no para el Chicago Tribune, para cualquier otra entidad. Si no por mí, por cualquier otro arquitecto.”. es.wikiarquitectura.com/index.php/Chicago_Tribune. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 87 “En opinión de Landau y Condit, Gilbert alumbró con Chambers el prototipo de rascacielos columna Beaux Arts. La división tripartita de este edificio es muy marcada. Las tres primeras plantas, de aparejo rústico de granito, son la basa. El fuste, que planteaba los mayores problemas compositivos, es una retícula simple revestida con ladrillo rojo. Las fachadas reflejan el módulo estructural básico con ventanas pareadas en cada crujía y unos gruesos pilares marcando las cuatro esquinas. El capitel se corresponde con las cuatro plantas superiores, con cerramiento de terracota y decoración típica de los edificios Beaux Arts. Los pisos 16 y 17 se diseñaron como una loggia que atrae la atención visual, un efecto que refuerza la cornisa de bronce con adornos en antemio. La construcción de este rascacielos se hizo en tan solo un año. Lo que marcó un hito gracias al genio organizativo de Gilbert.” 147 Figura 44: Chambers Building (18991900). Fuente: http://larryspeck.com “Las compañías telefónicas se adhirieron a la fórmula estética del edificio Chambers. Aunque diseñada para un rascacielos columna era muy versátil y adaptable a las plantas en “L” y en “U”, las más habituales entonces en la telefonía 148 . George Hill, que estudió la distribución óptima de las oficinas a finales del siglo XIX, la recomendaba por ser la que más iluminación proporciona a lo largo del año. Para ello, el patio debía disponerse en sentido norte-sur, con las fachadas de los cuerpos principales orientadas a este y oeste, quedando el patio abierto al sur y cerrado por el norte”. 149 Este fue un paso decisivo en la evolución de la central telefónica americana. Se consiguió inicialmente un esquema modular para las plantas que facilitaba 147 Francisco J. García Algarra. “De Gran Vía al distrito C”. p. 104 148 George B. Post fue e l pri mer o en usar l a planta en “U” en la arquitectura comerci al ha ci a 188 0. 149 Francisco J. García Algarra. “De Gran Vía al distrito C”. p. 104 LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 88 el diseño preliminar de la distribución de los equipos, y por otro lado, también se empezaba a conseguir un cierto esquema compositivo en los alzados que hicieran compatible el aspecto funcional del edificio telefónico con la estética que se le pretendía imponer a los nuevos rascacielos. De esta manera, las operadoras de telefonía en las grandes ciudades, empezaron a utilizar al rascacielos como tipo arquitectónico adaptado al uso telefónico, no sin antes incorporar otros aspectos que nada tenían que ver con las cuestiones funcionales de la central telefónica., sino más bien con la imagen de empresa dinámica y triunfadora que pretendían proyectar en la población. Este planteamiento, en su máxima expresión, llego a cristalizar más adelante en los llamados Telephone Palace, en donde se volcaba toda la imaginería telefónica con todo lujo de detalles tanto en el diseño del edificio como en su decoración exterior e interior. Pero antes de llegar a su máxima expresión del rascacielos telefónico denominado Telephone Palace, hubo una serie de precedentes repartidos por la geografía norteamericana en donde el tipo edificatorio nuevo fue adaptándose a las necesidades de las compañías telefónica, pero sobre todo a los nuevos requerimiento que el uso telefónico imponía, especialmente en materia de tecnología telefónica, seguridad estructura y resistencia al fuego, sistemas de evacuación, instalaciones especiales eléctricas para los equipos, y como no, conseguir un cierto grado de confort para las personas que trabajaban para las operadoras.( Pasemos a mostrar algunos ejemplos a través de las siguientes figuras 45,46, 47 y 48). Figura 45 (izquierda): Sede central de la Cincinnati and Suburban Bell, 1913, Harry Hake. Figura 46 (derecha): Bell Building, Chicago, 1912, Holabird& Root. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 89 Figura 47 (Izquierda): Wisconsin, Alexander Eschweiler, 1905-1907. Figura 48 (derecha): Seattle (Washington), 1920, Bebb & Gould 1920. Fuente: Museum of History & Industry Photograph Collection En las figuras aparecen cuatro ejemplos del periodo considerado. El edificio de Chicago se construyó en el solar adyacente a la vieja sede de la Chicago Telephone Company y no contenía equipos, sólo oficinas. La planta tiene forma de “L”, y su parecido compositivo con el Chambers es notable. También se inspiró en ese modelo el edificio de Cincinnati, aunque Harry Hake empleó líneas de imposta decorativas que segmentan el fuste. En el más antiguo, (Telephone Co., Milwaukee), se usó la organización tripartita básica aunque se aleja más que los dos anteriores de la imagen del Chambers Building. En la postal puede distinguirse el patio central de la planta en “U”. En Seattle se puede ver el edificio aun inconcluso. La decoración es más sobria y recuerda a los edificios de la Escuela de Chicago, construidos tres décadas antes, lo cual es lógico dada la experiencia profesional Charles Bebb. Este esquema se encuentra por toda la geografía telefónica norteamericana. Nada en él suponía una innovación con respecto a otros edificios de oficinas coetáneos. Su empleo durante dos décadas indica que resultaba idóneo para las necesidades del negocio. La repetición contribuía también a que el público identificara con facilidad el Bell Building de su ciudad y ayudaba a consolidar la imagen de la marca. “Según la clasificación de Ada Huxtable, estos primeros rascacielos del siglo XX conforman el periodo llamado “ecléctico”, caracterizado por el empleo en las sus fachadas de ropajes de pasado, y las referencias a construcciones de LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 90 la antigüedad, como las torres góticas, el campanile de San Marcos de Venecia o los templos helenísticos “. 150 “El Movimiento Moderno fue muy crítico con estos rascacielos. El principal defecto que les achacaban era la renuncia a encontrar una expresión propia que aprovechase la libertad del muro cortina. Esta valoración casi despectiva contribuyó a que se cerraran los ojos ante la demolición o alteración grave de algunos de los mejores ejemplares”. 151 Pero quizás el edificio más interesante de la primera época de los rascacielos telefónicos fuera la sede de la ATT en Nueva York, por la carga simbólica que ello implica. Nos referimos al América Telephone & Telegraph Building, diseñado por el arquitecto William Welles Brasworth en 1912, en un estilo neoclásico, al gusto que imperaba en aquel momento, cuando se puso de moda todo lo relacionado con el mundo griego. (fig. 49). “Surge la duda de por qué el encargo no fue a parar a Mc Kenzie, Voorhees & Gmelin, (el estudio de arquitectura “oficial” de la compañía telefónica). Una razón puede ser de índole práctica, puesto que, además de la oficina central, la operación incluía la construcción de otra sede que sí se confió al estudio. Es probable, sin embargo, que AT&T y en especial su presidente Vail buscaran otro tipo de arquitecto para dar forma a sus sueños de grandeza”. 152 Figura 49: American Telephone & Telegraph, 1912-1922, William Welles Bosworth. Fuente: http://www.mcmahanphoto.com 150 (Huxtable, Ada “WTC Events Didn´t Cloud Skyscraper Construction” 1988, p. 25) 151 Francisco J. García Algarra. “De Gran Vía al distrito C”. p. 106 152 Francisco J. García Algarra. “De Gran Vía al distrito C”. p. 110. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 91 “Bosworth creó un edifico único, concebido como una gran operación de imagen. Su exterior arcaizante y su vestíbulo 153 fueron considerados como una abominación y un ejemplo de lo que no debía ser la arquitectura poco tiempo después. Sólo en abril de 2006 la ciudad de Nueva York ha reconocido como historical landmark este inmueble, desde el que se dirigió durante siete décadas la empresa más grande y poderos a del siglo XX. Se podrá achacar al autor haber seguido al dictado los deseos de Theodore Vail, (Presidente de ATT), pero como plasmación de los requisitos del cliente, el resultado fue grandioso. Este rascacielos no abrió ninguna línea de progreso de la arquitectura, era el canto del cisne de un siglo XIX prolongado en estética e ideas hasta la Primera Guerra Mundial. 154 Bosworth se exilió en Francia, donde sus profundos conocimientos históricos condujeron sus pasos hacia la restauración. En la actualidad el edificio del número 195 de Broadway se explota en alquiler de oficinas y apartamentos de lujo, en una de las zonas más caras de la ciudad. La propiedad ha respetado el programa original y algunos de los elementos decorativos que AT&T retiró, como los bronces de Manship, han sido repuestos con copias. La instalación de una copia del Golden Boy sobre la esfera que remata el templo de la torre, recuperaría el aspecto del rascacielos en sus días de gloria. El abandono en 1983 de estas históricas oficinas, que coincidió con la decisión judicial de desmembrar AT&T, fue un símbolo del final de una era. Tal vez no se percibió así en su momento, pero con esa enajenación AT&T renunciaba a un legado sentimental e icónico instalado en el inconsciente colectivo americano. Las empresas deberían saber valorar esos intangibles que no se reflejan en los estados de cuentas a la hora de tomar decisiones sobre patrimonio.” 155 Este edificio no marco tendencia en el mundo de la arquitectura ni en el estilismo de los rascacielos en general. Sin embargo tiene un alto valor desde la óptica del edificio telefónico, ya que fue uno de los precursores del Telephone Palace, grupo al cual pertenece el rascacielos madrileño de la Telefónica. 153 En la película de 1987 “Wall Street”, dirigida por Oliver Stone , se rodó en él una escena en la que figuraba ser el vestíbulo del edificio de oficinas donde trabajaba el ambicioso agente de bolsa protagonista Bud Fox (Charlie Sheen). Es ilustrativo este hecho de la importancia visual del edificio, con posibilidad de rememorarlo a través del film. 154 El juicio crítico de Gail Fenske sobre el Woolworth Building puede aplicarse con mayor motivo a la obra de Bosworth: “Contemplar el Woolworth Building como un ejemplar de la familia de rascacielos de los años veinte, es confundir su status como edificio anterior a la guerra . [. . ] Miraba hacia los días felices de la América victoriana del siglo XIX. Representaba los aspectos de la cultura de preguerra contra los que los arquitectos se rebelarían más tarde. A medida que las ideas del mundo moderno se fueron asentando, el Woolworth Building parecía cada vez más pasado de moda”. (Fenske, Gail” The skyscraper problem and the city beautiful” 1988, p. xii). Las contradicciones del Woolworth eran mucho más patentes en el edificio de AT&T en Broadway. 155 Francisco J. García Algarra. “De Gran Vía al distrito C”. p. 113. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 92 1.9 Los denominados Telephone Palace Una evolución natural del rascacielos de uso telefónico hacia el sobrenombre presuntuoso de Telephone Palace, trajo como consecuencia un giro de tuerca al proceso de desarrollo de este modelo, que no solo tenía connotaciones propagandísticas para arropar una estrategia de marketing empresarial, sino que obligaba a los creadores que intervenían en su elaboración a potenciar determinados aspectos arquitectónicos que lo diferenciaban del resto de las centrales telefónicas. “La arquitectura telefónica alcanzó su madurez en América del Norte en los años veinte cuando se construyeron algunos de los mejores edificios de toda la historia de esta industria. La política de imagen de AT&T impulsó la aparición de los Telephone Palaces en las principales ciudades del país. Cada uno de ellos era un rascacielos, que servía como central y oficinas de la operadora regional correspondiente y, sobre todo, como anuncio. En todos se empleó una decoración ostentosa de forma calculada. El primero se empezó a construir en 1923 y el último se completó en 1932, en plena Gran Depresión.” 156 Estos años son de máximo interés para esta investigación por que coinciden con la creación de la CTNE. No es ninguna casualidad que el primer rascacielos de estilo americano en Europa fuese la sede de Telefónica en Gran Vía; el negocio así lo exigía por motivos técnicos e ideológicos. Hasta se intentó implantar, sin éxito, la expresión “Palacio del Teléfono” en nuestro “Edificio de la Telefónica”, como se conoce popularmente. A principios de los años ochenta Robert Chapuis describió la admiración que le causaban estos gigantes. Resaltó una característica destacada de la época, la febril actividad constructiva para poder atender la demanda. “Las centrales telefónicas adquirieron unas dimensiones considerables, en especial durante los años 20 y 30. [..] Es posible que el prestigio desempeñase un papel considerable en la construcción de unos edificios tan grandes. Fuese o no a causa de la euforia financiera de los años 20, algunos de los edificios erigidos en aquel tiempo son auténticos monumentos de proporciones majestuosas. En los años anteriores a la Segunda Guerra Mundial, el equipo requería mucho espacio. Además se necesitaba alojamiento para batallones de operadoras en un momento en que el servicio local era sólo parcialmente automático y las comunicaciones de larga distancia manuales por completo. Hubo una fuerte inversión en inmuebles y, en comparación con las cantidades dedicadas a equipamiento, el gasto en edificios fue mucho mayor que en la actualidad.” 157 156 Francisco J. García Algarra. “De Gran Vía al distrito C”. p. 127. 157 (Chapuis, 2003, p. 31) LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 93 En este ambiente de euforia previo a la Gran Depresión del 29, las grandes operadoras de telefonía tenían que mostrar sus mejores galas a través de una arquitectura muy reconocible. Pero quizás es párrafo de Gherardi sea lo suficientemente clarificador para entender lo que estaba pasando en esa época: “[El objetivo] es proporcionar edificios que puedan alojar los equipos y el personal de forma adecuada, económica y cómoda, tanto al principio como a lo largo de toda su vida útil, y que, al mismo tiempo sean destacados y atractivos, adecuados a su entorno y una continua fuente de satisfacción para las comunidades en las que se construyen.” 158 Cuando este nuevo tipo de edificio telefónico ocupaba un lugar destacado dentro de la ciudad, o simplemente se trataba de la sede de la compañía telefónica concesionaria de determinada zona de EEUU, se le dotaba de una carga simbólica especial. No era una simple central telefónica y/o un edificio de oficinas cualquiera. Se trataba de mostrar tanto al futuro demandante del servicio telefónico, como al inversor interesado de la compra de acciones de una determinada operadora, las bondades de la empresa cuya sede estaba visitando. Este edificio así concebido no surgió por generación espontánea. Lógicamente hubo un proceso y detrás del mismo una voluntad empresarial, pero también había del lado de la arquitectura sus creadores protagonistas. El personaje imprescindible en esta historia fue Ralph Thomas Walker, que por avatares profesionales pudo incorporarse al macro estudio de arquitectura que recibía entre otros los encargos de la operadora New York Telephone Company. Pero quizá sería conveniente transcribir de la tesis de D. Francisco Javier García Algarra 159 la parte más interesante relacionada con Walker y su incorporación al diseño de rascacielos telefónicos. “En 1919 el estudio McKenzie, Voorhees & Gmeli contrató a un arquitecto recién licenciado del ejército, Ralph Thomas Walker (1889 -1973) 160 .En aquel momento era un desconocido. Se habia formado al modo tradicional, como aprendiz en la adolescencia y trabajando para distintos estudios, el más prestigioso, justo antes de la guerra, el Cram, Goodhue & Ferguson . Su paso por el MIT fue breve, abandonó desencantado al cabo de un año. Pese a la escasez de su obra, su talento le había permitido ganar la prestigiosa Rotch Travel Scholarship y había recibido ofertas de otras firmas de primera fila como Holabird & Roche” . Fue uno de los arquitectos más influyentes del periodo de entreguerras, por sus proyectos, su obra escrita y su papel en el AIA. En 1957 el Instituto, en una decisión controvertida, le concedió el título de “arquitecto del siglo”. El paso del tiempo revela que dicha distinción fue exagerada y que debía 158 (Gherardi, Bancroft. “Telephone Communications System of the United States” 1930, p. 32) 159 Francisco J. García Algarra. “De Gran Vía al distrito C”. p. 128. 160 La obra de referencia sobre Walker es la tesis doctoral de Meredith Arms Bzdak “ The Architecture of Ralph Thomas Walker: 19191939 ”, Rutgers University , 1995. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 94 de haber ido a parar a Frank Lloyd Wright pero es una muestra de la alta estima que despertó en vida. Walker y Wright fueron rivales que se admiraban, el segundo llegó a decir del primero: “Es el único arquitecto que conozco”. La crítica de la segunda mitad del siglo XX ha dejado en el olvido a Walker. Su concepción romántica de la arquitectura, con atención a los aspectos emotivos y la decoración, hacen que se le incluya en ese cajón de sastre que es el “tradicionalismo” 161 . No evolucionó conforme a los tiempos como Wright y fue apartándolos e de la escena después de la Segunda Guerra Mundial. En 1922 Walker presentó una propuesta para el concurso del Chicago Tribune, un rascacielos neogótico que mereció una mención de honor 162 . El encargo que había de cambiar su vida ya estaba sobre la mesa del estudio. La New York Telephone Company necesitaba un edificio de grandes dimensiones para acoger las oficinas centrales, los nuevos equipos de conmutación automática que iban a dar servicio a la zona de Wall Street y un total de seis mil trabajadores. 163 Un trabajo de esta envergadura debería de haber sido dirigido por Paul Gmelin, el arquitecto jefe del estudio. Sin embargo el escogido fue Walker; la New York Telephone Company había confiado su proyecto más importante a un inexperto en arquitectura comercial. Esta circunstancia se repitió casi exactamente cuatro años después en España cuando ITT confió el diseño de Gran Vía a Ignacio de Cárdenas, un recién titulado. La coincidencia puede no ser circunstancial. La elección de un arquitecto brillante pero sin historia era una opción conveniente si lo que las empresas pretendían era controlar del resultado final. El propio Walker reconoció que el presidente de la NYTC, Howard Thurber, y el ingeniero jefe, Henry Carpenter, estuvieron presentes en todo el proceso de toma de decisiones, con especial atención a las cuestiones estructurales y de control presupuestario. 164 Pero de toda su obra, lo que nos interesa para esta investigación es un edificio concreto, por su importancia intrínseca y por su influencia posterior en la arquitectura telefónica. Nos referimos concretamente al rascacielos telefónico Barclay-Vesey de Nueva York, ubicado en el corazón del distrito financiero. Este fue el referente más claro de nuestro primer rascacielos europeo, que comparte con él una serie de circunstancias comunes, no solo su uso telefónico. (fig. 50). 161 Así lo hizo, por ejemplo, Henry Rusell Hitchcock. 162 (Arms Bzdak, “The architecture of Ralph Thomas Walker: 1919-1939”. 1995, p. 66) 163 “El lugar se encuentra en West Street, que es una amplia zona de almacenes y muelles, entre las calles Barclay y Vesey que dan su nombre al edificio. En realidad, el edificio está a medio camino entre el Lower y el MidManhattan, en otras palabras, entre los distritos en los que se gana y se gasta el dinero. El servicio telefónico, que es la raison d'être del edificio, es el nexo entre ambas actividades. ” (Robertson, Howard, The Barclay Vesey Telephone Building, New York”, 1927, p.24). 164 (Arms Bzdak, 1995, p. 71) LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 95 Figura 50: Edificio Barclay-Vesey, Fuente: http://www.skyscraper.org LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 96 1.10 El Barclay-Vesey de Nueva York. Figura 51: Este dibujo original realza la verticalidad creada por los pilares de ladrillo que recorren sin interrupción las fachadas del Barclay-Vesey. (Hoak, 2002). Este ejemplar de arquitectura propiamente telefónica marcó un hito en la forma de entender los edificios telefónicos, rompiendo con la tendencia del resto. Era el padre los Telephone Palace. (fig. 51). Se concibió expresamente con la intencionalidad clara de que cumpliera con creces los requerimientos de central telefónica, y por ello desde el principio se marcaron una serie de condicionantes internos muy exigentes en lo concerniente a la solidez estructural, su durabilidad, su resistencia al fuego, y al dotar todas las instalaciones internas de última generación que facilitaran el mantenimiento de los equipos y las condiciones de trabajo de sus operarios. La ATT no escatimó en medios. La ubicación y sus clientes potenciales, Wall Street y el distrito financiero neoyorquino, amortizarían rápidamente la inversión y sería de las centrales más rentables. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 103 1.11 Los edificios telefónicos en EEUU. Características. Aunque las operadoras de telefonía en EEUU no tenían establecido unos cánones ni normativa compartida de como levantar un edificio telefónico, lo cierto y verdad es que las centrales telefónicas norteamericanas compartían una serie de características comunes, independientemente de la compañía a la que pertenecieran. Es revelador al respecto las declaraciones de Richard Storrs Coe 181 , donde se recogen conceptos y experiencias muy interesantes al respecto. En 1929, Richard Storrs Coe, jefe del gabinete estadístico de AT&T y editor adjunto de The Bell Telephone Quartely, publicó un artículo titulado Bell System Buildíngs: an Interpretation. Este escrito de 18 páginas, redactado en el momento cumbre de la producción arquitectónica del Bell System tiene un valor extraordinario, como se puede apreciar por su aportación. Su autor no era arquitecto, sin un cargo técnico con visión de todo el sistema y una importante responsabilidad en el área de creación de imagen. Disponía de datos de la extraordinaria actividad constructiva de edificios telefónicos en Estados Unidos y Canadá y tenía interés en explicar el programa ideológico en que se apoyaba. Con estos ingredientes, presentó una exposición sistemática del modelo americano cuyos puntos principales eran en sus propias palabras: Utilidad:”Es la primera consideración al proyectar centrales telefónicas…. Se han elaborado planos tipo para la distribución del equipo de acuerdo a su naturaleza y al espacio disponible. La economía y la eficacia en la instalación, operación, mantenimiento, ampliación y sustitución de los equipos se ven mejoradas por el empleo de estos planos uniformes”. Belleza: “La siguiente consideración que sigue muy de cerca a la utilidad es la belleza… De línea, de forma, de detalle…Belleza exterior y belleza interior… Los arquitectos más innovadores de hoy buscan un estilo que armonice con su entorno y se ha apropiado al clima y quizá a la historia de la población. Nuestros arquitectos están trabajando en la creación de una escuela americana que encuentra su expresión en el llamado “América Perpendicular”. Puede afirmarse con justicia que el Bell System ha realizado una aportación sobresaliente al desarrollo de las tendencias más esperanzadoras de la arquitectura americana.” Propósito definido: “[Belleza y utilidad de los edificios] provienen también de su adaptación para el propósito con que se diseñan, [sean centrales de barrio o rascacielos] y son manifestaciones diferentes de un mismo estilo.” 181 Richard Storrs Coe. "Bell System Buildings - an Interpretation", The Bell Telephone Quarterly , vol . VIII, Julio de 1929, p. 201-217. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 104 Modernidad: “En aspectos como protección contraincendios, ventilación, instalaciones sanitarias y comodidad para clientes y empleados los edificios telefónicos son de una absoluta modernidad. [..] Las lámparas del lobby del New York Telephone Building [Barclay-Vesey], el asombroso techo con lujosos motivos chinos del edificio de San Francisco, las lámparas y mobiliario de la sala del consejo de Newark, pueden mencionarse como ejemplos de una discreta modernidad decorativa.” Solidez: “[...] La perdurabilidad es una característica básica de los edificios del Bell System. Solidez y perdurabilidad son requisitos esenciales que se exigen con toda firmeza.” Previsión: “la mayoría de las centrales, excepto las muy grandes o muy pequeñas, se construyen para qué admitan ampliaciones en altura. Los cimientos y la estructura se diseñan para soportar más pisos si fuese necesario. En los edificios mayores se prevé la construcción de cuerpos adicionales en solares adyacentes.” Representación: “Los edificios no sólo representan las obligaciones del Bell System hacia sus clientes, empleados y accionistas, sino que en una mayor escala expresan el cumplimiento de las obligaciones con el país como un todo…. porque el Bell System es una institución…. Los edificios son objeto de orgullo ciudadano.” Junto a estos principios teóricos, Richard Storrs Coe aporta datos precisos como el número de centrales en servicio y otra serie de datos estadísticos para entender el funcionamiento de la operadora ATT, mayoritaria en aquella época. Podemos entender que este era el manifiesto de partida de las operadoras americanas a la hora de planificar su parque inmobiliario. Esta forma de entender la arquitectura telefónica llegó tarde a Europa. Solo el caso español se acercó a este modelo empresarial a partir de 1924. Posteriormente, se fue imponiendo en Europa, sobre todo después de la II Guerra Mundial. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 105 1.12. Aspectos funcionales del rascacielos telefónico El edificio de la Gran Vía puede definirse como un rascacielos con uso telefónico, (uno más de los ya realizados en EEUU), en el que los aspectos funcionales condicionan y pesan bastante sobre esta edificación. En los apartados anteriores se ha tratado los aspectos formales y estéticos del rascacielos americano hasta llegar prácticamente a las fechas de construcción de nuestro ejemplar madrileño. Conviene ahora tratar las cuestiones relacionadas con la funcionalidad y el programa de necesidades concretas del rascacielos telefónico. Es aquí donde empieza a tener sentida la aseveración de Louis Sullivan de que “la forma sigue a la función”. 182 En España, como en toda Europa, la tipología del rascacielos no se implantó hasta bien entrados en siglo XX, a duras penas y con la resistencia desde el Viejo Continente, por tratarse de un tipo ajeno a su cultura arquitectura, y a un urbanismo que pretendía mantener la concepción de ciudad histórica. Fue el precedente de nuestro edificio en la Gran Vía madrileña, el que cambió esa resistencia a incorporar la influencia foránea americana en este lado del Atlántico, no sin recibir críticas desde la propia Administración y de algunos sectores sociales. Pero al final se sucumbió al encanto de lo moderno, de lo americano. Pero este hecho fue solo puntual. El rascacielos de la Telefónica fue una experiencia enriquecedora para nuestro país, que revoluciono, entre otras cosas, las técnicas constructivas de aquel momento, por la incorporación de la tecnología americana para realizar tamaña obra. No se hicieron más rascacielos desde ese momento por la Compañía de teléfonos. Lo que si se mantuvo como invariante por parte de la CNTE, fue la adaptación del tipo de centrales americanas, en las que el rascacielos era su soporte y modelo, consiguiendo un nuevo tipo “made in spain” de centrales o edificios telefónicos. Se cambiaba el rascacielos telefónico americano ‘por la central telefónica española”, pero manteniendo el mismo espíritu, sobre todo en lo referente a la funcionalidad y aspectos constructivos. Esta adaptación consistió esencialmente, en adecuar el tipo americano a las normas urbanísticas españolas, especialmente en lo relativo a la altura y adaptación al contexto urbano, sin renunciar a los requerimientos tecnológicos 182 “La forma sigue a la función “(en inglés, form follows function), es un principio de diseño funcionalista asociado a la arquitectura y diseño moderno del siglo XX. El principio es que la forma de un edificio u objeto debiera estar basada primordialmente en su función o finalidad. También es una frase célebre pronunciada por el arquitecto proto-moderno Louis Sullivan, cuya influencia en la arquitectura moderna fue considerable. Acuñó la frase en su artículo “The Tall Office Building Artistically Considered “en 1896. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 106 que los modernos equipos de telefonía les imponían, en especial la altura de entreplantas, especialmente grande en comparación con el uso residencial. Estamos tratando alturas en torno a los 4,5 m por planta para albergar los equipos telefónicos y sus instalaciones auxiliares. Este nuevo tipo de centrales telefónicas tuvo su máximo exponente en “la ciudad telefónica”, una representación ideal y simultanea de las primeras centrales españolas elaborada por el Departamento Inmobiliario o de Edificios la Compañía Telefónica, en cuya cabeza estaba el arquitecto D. Ignacio de Cárdenas Pastor, y varios colaboradores tanto internos como externos a la empresa. 183 Fue copiada de la operadora de teléfonos de Chicago, la Michigan Bell. 184 (fig. 54). Este esfuerzo de adaptación tipológica a partir del conocimiento adquirido en la construcción del rascacielos de Madrid, trajo consigo el desarrollo morfológico de las centrales telefónicas tal y como las conocemos hoy en día. Figura 54. Fuente: P. Navascues (1983) 183 Véase en la figura el esquema de los edificios en perspectiva y en altura de esta ciudad telefónica. 184 Dr. G. Algarra, “De Gran Vía al distrito C”. p. 143. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 107 1.13 Habitáculos de una central telefónica Las centrales telefónicas tienen una distribución muy definida que las hace morfológicamente diferentes de cualquier otra tipología edificatoria. 185 Aunque en un primer momento, es en los albores del servicio telefónico, la central era una simple caja que contenía a los equipos telefónicos, con el paso del tiempo, esta actividad fue adquiriendo más complejidad como consecuencia de la gran demanda de este servicio, y sobre todo, por el desarrollo tecnológico de la telefonía. Con la implantación del teléfono y su tecnología, se hizo imprescindible una distribución básica que fue adaptándose puntualmente a las necesidades concretas de cada central y su ubicación. Esto se ha podido comprobar en el capítulo anterior de esta tesis, en donde se sigue el proceso histórico y evolutivo de las centrales telefónicas. Pero quizás el documento más clarificador de consulta para obtener los requerimientos espaciales que necesita una central de Telefónica lo encontramos en el “Manual para edificios telefónicos”, de diciembre de 1975, editado por el Departamento de Ingeniería, Planes y Normas, de la Compañía Telefónica Nacional de España. 186 En este extenso manual encontramos una serie de normativa interna para poder diseñar, e incluso ejecutar, las centrales de la Compañía. Este ejemplar editado por la propia Telefónica, sirvió de base para los proyectos arquitectónicos previos a la ejecución de cualquier central. Su valor no sólo hay que encontrarlo en que posibilitaba la definición formal del edificio telefónico, sino también, aportaba una serie de criterios normativos que suplían en aquella época la carencia de normativa externa de obligado cumplimiento. Pues bien, siguiendo las pautas de este manual de consulta obligada, una central o edificio telefónico debe disponer como mínimo de los siguientes espacios o estancias: - Galería de cables (fig. 55 y 63). - Sala de repartidor (fig. 56). - Sala de equipo automático (figs. 57 y 58). - Sala de contadores de conversación (fig. 57). - Sala de control del equipo de conmutación (fig. 62). 185 Es un caso claro de pensamiento de Sullivan y del Movimiento Moderno, “la forma sigue a la función“. El funcionalismo propició buenos ejemplos de la arquitectura española a través de edificios telefónicos, después de la guerra civil. 186 La CTNE disponía de un departamento específico de normalización. Con este departamento se controlaba y normalizaba todo proceso de diseño dentro de la Compañía. En lo referente a la arquitectura telefónica, cumplía la doble misión de crear normativa “interna” y otra “externa” ante la ausencia de legislación y normativa administrativa de obligado cumplimiento. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 108 - Centros de información y gestión (fig. 62). - Sala de observación del servicio automático de abonados (fig.62) - Sala de transmisión y antenas de cubierta (figs. 61 y 59). - Sala de radio - Sala de cuadros - Sala de observación del tráfico - Sala de descanso de operadoras - Sala de instrucción de operadoras - Previsión del espacio necesario para posiciones - Sala de transformadores - Sala de grupos electrógenos y cuadro de acometida sala de baterías - Sala de rectificadores - Almacenes y garajes - Oficina comercial - Salas de personal - Servicios para el personal - Sala de acondicionamiento del aire. - (Estas salas e instancias se apreciaran en las fotografías aportadas en el capítulo tercero de esta tesis, dedicado al edificio de la Gran Vía de Madrid). A continuación mostramos varias imágenes del interior de las centrales donde se aprecian estos espacios, donde predomina la funcionalidad: Figura 55. Galería de cables Figura 56. Sala del repartidor . LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 109 Figura 57. Sala de equipos Figura 58. Sala de equipos digital Figura 59. Equipos de trasmisión en cubierta Figura 60.Sala de control de quipos de conmutación Figura 61. Sala de equipos de trasmisión Figura 62. Oficinas para el personal telefónico Figura 63. Sala del grupo de presión Las instalaciones pesadas y de gran calado, se suelen implantar en las plantas sótano y parte de la primera planta, evitando que las grandes cargas estructurales sean soportadas en otros niveles de la central telefónica. Otro motivo para esta ubicación dentro del edificio telefónico es su fácil accesibilidad tanto de personas como de las instalaciones urbanas, evitándose también ruidos y vibraciones molestas al resto del inmueble. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 110 Las cubiertas también son aprovechadas para otro tipo de instalaciones, como la maquinaria del aire acondicionado y la colocación de antenas de telefonía si procede. El resto del edificio es aprovechado para el equipo telefónico y sus servicios complementarios, así como oficinas y diversos servicios para el personal de la Compañía. Figura 64. Hall de ascensores Figura 65. Acceso histórico a la central de Gran Vía Figura 66. Artesonados de la zona comercial de la central de Gran Vía Figura6 8. Zona de pasillo de oficinas Figura 67. Despacho de reuniones del edificio de Telefónica. Fuente de las imágenes anteriores: Autor. Imágenes de la central telefónica de la Gran Vía, Madrid. (2014) LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 111 Pero la descripción funcional del edificio de Telefónica quedo reflejado por D. José Mª Romeo López, así como sus implicaciones con el resto de la red telefónica de manera meridianamente clara en su aportación al libro “El Edificio de la Telefónica”. 187 (figs. 65, 66, 67 y 68). Hay que aclarar que no todas las centrales disponen de todas y cada una de estas estancias. Dependiendo de su tamaño y capacidad, así como del servicio que debe prestar el edificio telefónico, contarán con más salas y servicios adecuados a su misión. (fig. 69). Desde la central más humilde, consistente en una caseta rural que atienda a un número pequeño de población, hasta la central más compleja o representativa, como pudiera ser la central de la Gran Vía madrileña, estos edificios están obligados a disponer de lo básico para dar cabida al servicio telefónico. Lógicamente, la flexibilidad del edificio telefónico permite adaptarse a los requerimientos solicitados, permitiéndose incluso la fusión o eliminación de parte de estos espacios ya enunciados. Figura 69. Sala de operadoras. Fuente: Fundación Telefónica (1994) 187 José Mª Romero López, “El edificio como central Telefónica”, El Edificio de la Telefónica. EspasaCalpe. Madrid 1984, pp. 207 a 245. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 112 1.13.1. ¿Qué es una central telefónica actual? Programa de necesidades y distribución tipo. Se puede definir la central telefónica como un contenedor de equipos telefónicos. Este planteamiento simplista e inmediato ha sufrido a lo largo de su evolución histórica un proceso de adaptación a la tecnología del teléfono. La arquitectura telefónica, por tanto, ha realizado una labor importante, dando respuesta adecuada en cada momento. Del simple local consistente en un espacio único, o en el mejor de los casos, de dos salas diferenciadas, (una para el personal y operadoras de conmutación, y otra zona para los equipos eléctricos y cableado), se ha ido pasando a lo largo del tiempo a un edificio muy complejo que tenía que atender no sólo a su principal función, la de albergar a los equipos telefónicos, sino también y simultáneamente, cuidar aspectos de índole estructural, estéticos, de representación, de zona de trabajo del personal que atendía a la central y sus oficinas, y por supuesto, las imposiciones urbanísticas y administrativas del momento. Cuando ya el tipo de central telefónica se estabilizó a partir del gran desarrollo que supuso los equipos telefónicos automáticos, junto con las salas complementarias y necesarias para la alimentación eléctrica, y como no, los accesos subterráneos del cableado telefónico, las grandes operadoras norteamericanas de principios del siglo XX, con sus equipos técnicos de arquitectos e ingenieros, desarrollaron unos esquemas básicos y una distribución tipo en función del número de líneas que la central tenía que atender. Lógicamente era un esquema de partida que había que adaptarlo al solar y al entorno. En el caso español, con la llegada de la Compañía Telefónica actual, que empezó siendo filial de una multinacional americana, las centrales telefónicas parten de un esquema de funcionamiento controlado por un departamento concreto de ingeniería dentro de la empresa. 188 En esencia a la hora de diseñar una central, se parte de un esquema basado en los requerimientos técnicos de la telefonía y sus necesidades complementarias básicas, que se intenta encajar en un solar concreto. Durante la realización del proyecto, se corrige y supervisa en varios momentos por la compañía de teléfonos y sus diversos departamentos, ya que el nuevo inmueble debe cumplir con una serie de requerimientos internos y las normativas de cada área de la empresa. Este proceso suele ser complicado, ya que se puede dar el caso que en determinados departamentos no exista una visión arquitectónica del proceso y solo se centran en aspectos concretos y puntuales que pueden desvirtuar la concepción unitaria del edificio a diseñar. Llegado a este punto, y en el caso 188 Departamento de ingeniería de planes y normas de la CTNE. ”Manual para edificios telefónicos” Madrid 1975. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 119 del personal de la operadora, el inmueble telefónico se complica sensiblemente, hasta llegar a la experiencia de los Telephone Palace, donde cohabitaban de forma simbiótica determinados usos complementarios al telefónico. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 120 1.13.1.5 Otras salas y dependencias del edificio telefónico. Como complementarias de las anteriormente descritas, también podemos encontrar dentro de una central las siguientes salas y dependencias: 0. Sala de conmutación: Cuando una central simultáneamente, y por su importancia estratégica dentro de la red presta los servicios de transmisión, se le dota de la correspondiente sala. Los equipos de trasmisión permiten la interconexión entre centrales distantes, y generalmente se realiza por radio y/o vía satélite. Los requerimientos de esta sala son similares a las de conmutación, puesto que los bastidores de los equipos son también parecidos. 1. Sala de operadoras: son espacios dentro de las centrales donde los empleados, generalmente del género femenino, prestan sus servicios directos a través del teléfono, para atender determinadas actividades que requieran la atención directa al cliente. Suelen estar acompañadas de otras salas, denominadas de descanso, diferenciadas del anterior, y que se utilizan, como su propio nombre indica para recuperar fuerzas. 2. Dentro del ámbito de las oficinas, podemos diferenciar dos tipos básicos. Las oficinas donde se desarrollan actividades administrativas relacionadas con la explotación exclusivamente de la central. Éste tipo de oficinas está actualmente en desuso. Otro grupo de oficinas que pueden enclavarse dentro del edificio telefónico, pero desarrollan actividades administrativas de otro ámbito diferente a la central que las alberga, como por ejemplo los diversos departamentos de la compañía. 3. Salas o locales de atención al público: generalmente son oficinas especializadas en actividades comerciales o de relaciones públicas de las operadoras en telefonía. Sus requerimientos son similares a las oficinas de carácter interno, mejorando la parte de atención al público directamente con una decoración algo más cuidada y lujosa. En el capítulo correspondiente al edificio telefónico de la Gran Vía madrileña se podrán apreciar los interiores de las diversas salas del inmueble. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 121 1.14 El Teléfono en Europa: Visión rápida del tipo de central telefónica a este lado del Atlántico. El desarrollo de la implantación del teléfono en Europa fue desigual que en Estados Unidos. Tuvo inicialmente más arraigo en su país de origen, por tanto, el crecimiento de este nuevo servicio fue más espectacular. Curiosamente su inventor, Alexander Graham Bell, era de origen europeo, concretamente de Edimburgo. Tampoco fue uniforme su implantación por los diversos países del Viejo Continente. En la Europa del centro y del norte tuvo más aceptación entre la población, siendo Alemania, Austria, Inglaterra o Suecia los más interesados por el nuevo invento americano. P A Í S L ín e a s d e l g o b i e r n o L ín eas d e e m p r es a s p r i va da s T o t a l teléfonos % s o b re e l t o t a l mun dia l Ln/ 100 ht. NORTEAM É RIC A E s ta dos U ni d o s 0 9 .5 4 2 . 01 7 9 .54 2 . 0 17 6 4 , 1 9 , 7 C ana d á 1 0 6 .1 83 3 9 3 . 59 1 4 9 9 . 77 4 3 , 4 6 , 5 EURO P A Al emania 1 . 4 2 0 .1 00 0 1 .42 0 . 1 00 9 , 5 2 , 1 A u s t r i a 1 7 2 .3 44 0 1 7 2 . 34 4 1 , 2 0 , 6 B é l g i ca 6 5.0 00 0 6 5 . 00 0 0 , 4 0 , 9 Bul g a ri a 3.6 08 0 3 . 6 0 8 0 , 0 0 , 1 Din a m a r ca 1.5 86 1 2 7 . 69 1 1 2 9 . 27 7 0 , 9 4 , 5 E s pañ a 2.7 22 3 1 . 27 8 3 4 . 00 0 0 , 2 0 , 2 Inlandi a 0 4 0 . 00 0 4 0 . 00 0 0 , 3 1 , 2 Fra n c i a 3 3 0 .0 00 0 3 3 0 . 00 0 2 , 2 0 , 8 G ra n B re ta ña 7 8 0 .5 12 0 7 8 0 . 51 2 5 , 2 1 , 7 G r e c i a 3.2 00 0 3 . 2 0 0 0 , 0 0 , 1 H o l a n d a 7 6.2 67 1 0 . 22 3 8 6 . 49 0 0 , 6 1 , 4 Hungr í a 8 4.0 40 0 8 4 . 04 0 0 , 6 0 , 4 I t a l i a 6 1.9 78 2 9 . 74 2 9 1 . 72 0 0 , 6 0 , 3 Lu xe m b u r go 4.2 39 0 4 . 2 3 9 0 , 0 1 , 6 Noru e g a 4 0.1 20 4 2 . 43 0 8 2 . 55 0 0 , 6 3 , 4 P o r tugal 1.2 03 7 . 64 7 8 . 8 5 0 0 , 1 0 , 2 Rum a ní a 2 0.0 00 0 2 0 . 00 0 0 , 1 0 , 3 R u s i a 1 5 7 .7 10 1 6 2 . 14 8 3 1 9 . 85 8 2 , 2 0 , 2 S e r bi a 3.7 00 0 3 . 7 0 0 0 , 0 0 , 1 Suec i a 1 5 8 .1 71 7 4 . 83 7 2 3 3 . 00 8 1 , 5 4 , 1 Suiz a 9 6.6 24 0 9 6 . 62 4 0 , 7 2 , 5 TOTAL M U ND I A L 4 . 128 . 278 10 . 760 . 272 14 . 888 . 550 0 , 9 Tabla 1: I nd i c a d or e s de desarrollo t e l e f ó n i c o en A m é r i c a d e l Norte y E u r opa en e nero de 1914. D a t o s publicados en ( K i ng s bu r y, 1915, 530 - 531 ) . De la simple visión de esta tabla podemos extraer el grado de implantación y desarrollo del teléfono en Europa y en América, y especialmente, en España, LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 122 en una época, casi al comienzo de la Primera Guerra Mundial, en la cual el Estado no había concedido todavía el servicio telefónico a la CTNE. (Tabla 1). “El 1 de mayo de 1876, menos de dos meses después de que Bell registrara su patente, la reina Victoria fue coronada Emperatriz de la India. Francia se recuperaba de una derrota humillante ante otro imperio en alza, el alemán. Estos tres grandes poderes europeos encabezaban la producción científica y cultural del momento. En comparación los Estados Unidos eran una república alejada del centro de decisiones mundial y provinciana en sus gustos artísticos. Las potencias europeas disponían de redes telegráficas extensas y eficaces, contaban con científicos e ingenieros brillantes que hacían avanzar la tecnología electromagnética (Heinrich Hertz, Oliver Heaviside, León Charles Thévenin) y su capacidad industrial era superior a la de Estados Unidos. Una novedad como el teléfono debería de haber despertado el interés de los comerciantes, de la burguesía y de los ejércitos. Sin embargo, el desarrollo temprano de la telefonía en Europa fue frustrante. La historia del negocio telefónico en el continente es muy compleja. Cada país presenta particularidades que complican el análisis global. La disparidad de normas legales y condiciones de explotación, las diferencias de desarrollo económico y técnico y la dispersión de las fuentes, han impedido hasta la fecha la aparición de estudios de conjunto. Pese a esta dificultad se puede enumerar una serie de características que explican las diferencias entre la telefonía europea y la norte americana.” 195 En este planteamiento inicial existieron dos periodos perfectamente diferenciados: del invento del teléfono (1876) hasta la Gran Guerra, y el segundo periodo, de postguerra hasta la otra gran contienda mundial, donde se empezó a ver sus gran utilidad. En la tesis del Dr. G. Algarra se recogen otros hechos históricos de interés para entender el gran desfase inicial entre América y Europa en el desarrollo del servicio telefónico. “El retraso de la telefonía europea con respecto a la de América del Norte fue un hecho notorio desde los años ochenta del siglo XIX. El fenómeno animó la reflexión de un puñado autores que han dejado testimonios valiosos para conocer su implantación. El texto más antiguo es el del americano George B. Prescott, que en su tratado divulgativo de 1884 incluyó noticias sobre la expansión del teléfono fuera de Estados Unidos en su primer lustro de existencia 196 .Alfred Rosling Bennett (1850 - 1925) fue un ingeniero inglés que ocupó cargos directivos en las principales compañías privadas de las islas 197 .En 1895 publicó “The Telephone Systems of the Continent of Europe”, una monografía sobresaliente en la que describe las redes de todos los países, desde una posición favorable a la libre competencia. Otro ingeniero, Herbert Laws Webb, escribió quince años después “The Dévelopment of the Telephone in Europe”, poco antes de 195 Francisco J. García Algarra. “De Gran Vía al distrito C”. p. 167. 196 George B. Prescott B. "Bells Electric Speaking Telephone: Its Invention, Construction, Application, Modification and History”. Nueva York, 1884. 197 Bennett se interesó también por el ferrocarril y sus escritos sobre las locomotoras primitivas son un clásico de esa especialidad de la historia de la tecnología. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 123 la nacionalización de la red británica. Es un libro más breve que el de Bennett y se sitúa en una posición más radical en la crítica la ineficacia de la titularidad pública. Del mismo año es el clásico “History of the Telephone” de Herbert N. Casson, que dedicó un capítulo a la telefonía fuera de Estados Unidos. En 1915 apareció “The Telephone and Telephone Exchanges” de J. E. Kingsbury, con un apartado sobre la relación de los gobiernos con el teléfono. El profesor de Harvard Arthur N. Holcombe escribió varios artículos sobre la creación de los monopolios europeos con una perspectiva académica mucho menos apasionada que las de Bennett, Webb o Casson. Centrándose en el debate sobre la titularidad pública o privada del servicio, Ktherine B. Judson compiló un librito con escritos a favor y en contra.” 198 El caso es que en los diversos países europeos se decidió, en su gran mayoría, considerar el servicio telefónico como monopolio estatal, concediendo algunas concesiones parciales y temporales a la iniciativa privada, pero siempre bajo su control administrativo. Podemos decir que inicialmente el teléfono en Europa pasó de curiosidad científica a monopolio estatal. Este modelo de explotación, a diferencia de Estados Unidos, condicionó su desarrollo inicial, puesto que en el otro lado del Atlántico la libre competencia y el protagonismo del sector privado era la moneda de cambio en esa época. Este planteamiento también fue llevado a la arquitectura telefónica. Esta realidad queda plasmada en el comentario de Herbert Laws Webb, en su libro “The Dévelopment oh the Telephone in Europe” de 1910, 199 donde dice textualmente: “Todas mis observaciones y estudios sobre el asunto, durante una permanente relación con la telefonía en América y en Europa, que se extiende ya por veinte años [...] conducen irremisiblemente a una conclusión, que el monopolio del Gobierno ha estrangulado el teléfono en Europa, obstruyó su desarrollo, disminuyó su eficiencia y limitó su utilidad para la gente. [..]Calcular las pérdidas que los pueblos de Europa han sufrido y siguen sufriendo al estar privados [...] del más rápido de los medios de comunicación, sería imposible; es una pérdida inmensa, incalculable.” España, como parte del continente Europeo, compartía al principio el mismo posicionamiento con respecto a la explotación del teléfono, hasta que viendo la desastrosa situación del servicio, se decidió en la época de Primo de Rivera, conceder a la CTNE, filial de la ITT americana, la concesión del servicio telefónico. Así pues, desde el año 1924, España se incorpora a la nueva forma de entender la explotación del teléfono, alejándose de los modelos europeos y copiando al norteamericano. Esto fue un hecho aislado en el continente, que 198 Francisco J. García Algarra. “De Gran Vía al distrito C”. pp. 168 a 170. 199 Herbert Laws Webb, “The Development oh the Telephone in Europe” de 1910, London. Electrical Press, 78 p. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 124 ocasionó un desarrollo diferente de nuestra actual Telefónica con respecto al resto de países europeos. Las primeras centrales europeas nacieron con la misma precariedad que en Estados Unidos, en albergues de cierta provisionalidad, con un cableado aéreo. Solo cuando el Estado incorporó este servicio como complementario a otros existentes como el telégrafo y correos, se dispusieron las centrales en edificios más dignos, pero con un uso administrativo acompañado del resto de servicios estatales. (fig. 75). Figura 75: Grabado que representa e l i n t e r i o r de la c e n t r a l de Milán ( Italia ) , La I l u s t r a ción Espa ñola y American a”, núm. V, 8 de febrero de 1882, p. 85 200 . F u e n t e : Biblioteca Virtual Migue l de C e r v a n t e s . 200 “Nuestro grabado representa la sala de la oficina telefónica, llamada Sala de Conmutación. El servicio está confiado, como en París, a jóvenes señoritas. [. . ] Los comerciantes, los industriales y todo lo que representa el elemento activo de una gran ciudad, han adoptado el teléfono con verdadero entusiasmo, porque todo aquello que tiende a abreviar el tiempo responde a una necesidad de la vid a moderna. Por la misma razón, sería muy de desear que la capi tal de España siguiera el ejemplo de otras ciudades de su cl ase , estableciendo su red telefónica .“ LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 125 1.15 La primera arquitectura telefónica europea. En esta parte de la investigación nos centraremos en algunos ejemplos de edificios con uso telefónico de diversos países europeos, para que nos sirvan de referente de lo que se creaba de arquitectura telefónica en aquella época, mientras que en España, de la mano de la multinacional norteamericana ITT, se estaba levantando el primer rascacielos del continente. Para ello, resulta interesante como visión panorámica de partida, lo recogido al respecto por el Dr. G. Algarra en su tesis: 201 “La debilidad del negocio telefónico en Europa se descubre en su arquitectura. La razón de ser de las centrales es albergar el equipo y las operadoras que prestan el servicio; con pocos clientes, el espacio necesario era reducido. Las compañías concesionarias no pasaron de la fase de subsistencia. No tuvieron tiempo ni dimensión para desarrollar un programa de relaciones públicas como el de AT&T que, recuérdese, nació para alejar la amenaza de una intervención estatal. Tampoco hubo ocasión para construir grandes sedes que mostraran un poder financiero inexistente. Los criterios de explotación de la red eran muy distintos para los monopolios estatales que para AT&T. En la mayoría de los países el teléfono era responsabilidad de la correspondiente PTT. No parecía necesario crear edificios nuevos pudiéndose aprovechar para la función las oficinas de correos y telégrafos. Las administraciones públicas siempre han prestado atención a la arquitectura como representación del Estado. Una central telefónica de la PTT francesa, del Reichspostalemán o del GPO británico se parecía mucho más a una comisaría de sus respectivos países que a una central americana. En Estados Unidos, las operadoras regionales del Bell System mantuvieron una relación estable con algunos de los mejores estudios de arquitectos. En Europa los Estados no prestaban un tratamiento diferenciado a los edificios telefónicos que eran sólo un tipo más de establecimiento público. De su proyecto y construcción se encargaba el Ministerio de Obras Públicas o departamento equivalente. Éste aplicaba una planificación, criterios de diseño y proceso de contratación que muy poco tenían que ver con los de Holabird & Root o Voorhees, Gmelin & Walker. Los Estados tienden a ser conservadores en sus gustos y en el tránsito del siglo XIX al XX el inmovilismo era muy acusado. No había terreno abonado para la experimentación, ni para la adopción de los lenguajes modernos.” Por otro lado, Robert Chapuis también aporta otra visión esclarecedora del tipo edificatorio europeo destinado a central telefónica: 202 “Fuera de Norteamérica, el enfoque de los edificios telefónicos fue mucho más conservador y modesto en los años que precedieron a la Segunda Guerra Mundial. Las centrales se instalaron a menudo en inmuebles del siglo anterior 201 Francisco J. García Algarra. “De Gran Vía al distrito C”. p. 176. 202 Chapuis, Robert. “100 Year of telephone switching, 1878-1960´s”. IOS Press, 2003. P. 33-34. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 126 o en nuevos edificios sin pretensiones construidos en medio de otros de parecido tamaño. [..] Las oficinas centrales de las administraciones telefónicas nacionales europeas se alojaban, por regla general, en edificios viejos, que databan en el caso de Inglaterra de la época victoriana. Aunque algo más elaborados en estilo, las oficinas telefónicas europeas parecían más cuarteles que palacios. Sus muros y fachadas estaban desgastados y oscurecidos por el paso de los años y de la polución atmosférica que los había roído largo tiempo.” Figura 76: Izquierda, The Graphic Magazine, 1883. En la parte inferior izquierda aparece la central de Coleman Street, la primera abierta por la United Telephone Co. en Londres, en 1878. Fuente: Victoria and Albert Museum. Derecha, grabado que muestra el interior de la central de Liverpool en 1884. Nótese como el cableado entra por el tejado. (Kingsbury, 1915, p. 237). En la primera época de la arquitectura telefónica, la última planta de la central tenía un especial interés dentro del conjunto del edificio, pues era por la cubierta por donde entraba el cableado. Esto condicionaba la distribución interior del resto del inmueble. (fig. 76). A partir de que en Norteamérica el servicio telefónico tuvo un crecimiento rápido, y por tanto el cableado aéreo empezó a ser un problema por la gran densidad, junto a que la arquitectura de las grandes ciudades empezaba a cambiar de escala y desarrollarse en altura, se adoptó la solución técnica de acometer por el subsuelo las canalizaciones subterráneas. Esto obligó a cambiar el modelo de central, puesto que esta contingencia alteraba sustancialmente el programa y distribución tipo del edificio telefónico. En Europa este problema no era tan acuciante. Ni el uso del teléfono era tan asumido por la población, ni las grandes ciudades crecían en altura pues nuestro urbanismo se diferenciaba del norteamericano 203 . No obstante, y 203 Rem Koolhaas, “Delirio de Nueva York”, Ley de Zonificación pp. 20-21. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 127 viendo la problemática del cableado aéreo que se le avecinaba, se decidió cambiar de modelo de central, que permitiera la canalización subterránea. Figura 77: Izquierda, corte del cuerpo principal de la central Gutenberg, de París, de Jean Marie Boussard, según un grabado de Le Journal Ilustré del 3 de septiembre de 1893. El cableado llegaba por el sótano, situado al mismo nivel que las cloacas. La planta baja era un pasaje de servicio hacia el resto del edificio. En los tres pisos se observa la gran superficie acristalada que facilitaba el trabajo de las operadoras. A la derecha, dos fotografías del interior a principios del siglo XX y una actual. Todas las imágenes son de la colección de Jean Godi, excepto la actual, publicada en 20minutes.fr. En ciudades como Paris, las canalizaciones telefónicas subterráneas no crearon un problema importante, ya que aprovecharon la red de alcantarillado y cloacas para su desarrollo y extensión urbana. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 128 En el caso español, en grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, etc., hubo que esperar a la constitución de Telefónica para ver las canalizaciones por nuestro suelo, ya que las empresas del sector anteriores a la CTNE, no realizaron estos trabajos por antieconómicos. El modelo importado de EEUU de central americana ya contemplaba en esas fechas, (1924), las galerías de cables subterráneas. Siguiendo con la evolución de la primera arquitectura telefónica en nuestro continente, conviene apoyarnos en la investigación del Dr. G. Algarra, como estudioso de este tema. 204 “Se pueden reconocer dos fases de evolución paralelas a las de América del Norte. La más temprana comprende la instalación de equipos primitivos en locales construidos originalmente para otro fin. La única característica destacable es la permanencia en el tiempo del uso del cableado aéreo, en contraste con lo que había pasado en las ciudades de Estados Unidos y Canadá. Salvo en París, cuyas cloacas se usaron para el tendido de las líneas telefónicas (fig.77), los templetes se convirtieron en seña de identidad de las centrales europeas. No había suficientes abonados para producir un impacto estético negativo y los gobiernos municipales no obligaron a soterrar los conductores hasta fecha avanzada. En los países con mayor desarrollo, siguió un periodo de edificios de dimensiones modestas, encargados por las empresas concesionarias. Esta época e coetánea de las centrales “richardsonianas” y Beaux -Arts en América. En la arquitectura europea de finales del siglo XIX, predominaban las corrientes conservadoras como el historicismo, el eclecticismo y los nacionalismos. En paralelo se estaban desarrollando otros fenómenos precursores de la modernidad. El Art Nouveau, aun con su raíces tradicionales, y la arquitectura industrial anunciaban los cambios que iban a agitar un escenario que había oscilado “entre los extremos de la servidumbre arqueológica y un eclecticismo irracional.” 205 La telefonía no actuó como promotora de esta transformación. A pesar de ser una actividad tecnológica de vanguardia, en materia arquitectónica se aferró a la seguridad de lo comúnmente aceptado como de buen gusto por los posibles accionistas.” Un ejemplo europeo que plasma esta visión de la arquitectura telefónica del momento en Inglaterra es el edificio completado en 1896 en Birmingham por el arquitecto local Frederick Martin para la operadora National Telephone Company en esta ciudad. 206 (fig. 78). 204 Francisco J. García Algarra. “De Gran Vía al distrito C”. p. 177-178. 205 (Kimball, 1918, p. 379). 206 Nicola Coxon: “Birmingham Terracotta”. Birmingham City Council, 2001. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 135 uno de los edificios telefónicos más grandiosos que se han construido nunca, pero no aportó ninguna novedad a la arquitectura del negocio. Muestra la tendencia de las centrales europeas a ocupar una gran superficie en lugar de desarrollar la construcción en altura como observó Robert Chapuis. (fig. 83). La sede de la PTT suiza de Berna se completó en 1893, en estilo renacimiento francés. Podría haber pasado por una de las Maisons des Postes departamentales de su país vecino. En otras localidades se emplearon variantes pintorescas del gótico, como en Basilea. 217 (fig. 82). 217 Francisco J. García Algarra. “De Gran Vía al distrito C”. p. 190. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 136 1.16 Las centrales europeas en los años 20 y 30 del siglo XX. Al comienzo de esta década se había producido previamente un acontecimiento de escala mundial. La primera Guerra Mundial había terminado y el mundo occidental tenía que reconstruirse a partir de un nuevo punto de vista político y económico. 218 La contienda mundial trajo consigo un desarrollo tecnológico importante que llegó al mundo de las telecomunicaciones. Hubo también un intercambio cultural entre vencedores y vencidos que posibilitó la permuta de ideas y de formas de entender la economía. Pero sobre todo permitió que Estados Unidos se incorporara como potencia a tener en cuenta por Europa. Esto le permitió influir en las diversas áreas de relaciones internacionales. 219 En el caso concreto de la explotación telefónica, se dio un paso de gigante con el desarrollo de los equipos automáticos que hacían obsoletos los viejos equipos manuales. Los nuevos equipos telefónicos automáticos revolucionaron todo el negocio de las operadoras norteamericanas. En lo que concierne a la arquitectura telefónica, esta nueva tecnología implicaba cambios drásticos en los edificios telefónicos ya que se alteraban las salas interiores de las centrales. Ya no era necesario un gran número de operarios que atendieran al equipo, pues éste era automático. Sólo era necesario un número mínimo de personas que cuidaran de su mantenimiento. 220 Por otro lado, los nuevos equipos obligaban a otros requerimientos a los inmuebles destinados al uso telefónico. Principalmente las nuevas centrales tenían que diseñarse pensando en una altura sensiblemente más pronunciada que para otros usos, como por ejemplo el residencial. La estructura portante del edificio telefónico debía ser especialmente sólida y resistente, puesto que los nuevos equipos automáticos, de carácter electromecánico, obligaba a soportar grandes pesos y a veces cargas puntuales importantes. Europa tenía que reconstruirse. Después de la guerra vino un florecimiento económico a todos los niveles. El crecimiento del negocio produjo un auge en la construcción de centrales. La automatización de las redes adaptadas a la nueva maquinaria exigía también en el viejo continente un nuevo tipo de edificios. Los nuevos requisitos y el ritmo acelerado de construcción llevaron a la industrialización del diseño como había corrido antes en América. Pese a ello, 218 Martínez Carreras, José, “Introducción a la historia contemporánea”, Ed. Istmo, Madrid 1996 pp. 503519 219 (Martínez Carreras, José, 1996, pp. 503-519). 220 José María Romeo López, Profesor Ad Honorem de la Universidad, 2008 Politécnica de Madrid, “Evolución en el diseño de los aparatos telefónicos; 1937, el Teléfono Universal” LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 137 las diferencias con respecto a la arquitectura americana continuaban siendo estéticas e ideológicas. Esta disparidad es patente en los inmuebles más importantes. Los lujosos Telephone Palace americanos no tuvieron réplica europea, con excepción de los de las filiales de la multinacional ITT americana. Los grandes complejos telefónicos que crecieron por adicción de cuerpos en extensión se asemejaba más a cuarteles que ha palacios, según ya apuntaba Chapuis. 221 Aunque fuesen tan distintas en su aspecto exterior, el interior de una central automática norteamericana era muy parecido al de una francesa o británica, por imperativos técnicos, pero los dueños de las redes europeas eran los gobiernos, poco dados a la innovación en sus edificios públicos. Durante el periodo de entreguerras predominan los inmuebles con ropajes históricos o tradicionales, aunque a medida que avanzan los años 30 la arquitectura moderna se abrió paso tímidamente. La influencia norteamericana llegó por la vía del Art Decó, un estilo que tuvo éxito entre los funcionarios británicos y franceses que diseñaban las centrales. 222 “los arquitectos que durante esas dos décadas cruciales estaban dando a luz el Movimiento Moderno están ausentes casi por completo de la historia de la telefonía europea. Salvo algunos ejemplares contados, estar tipología no atrajo la atención de los vanguardistas o, dicho con más propiedad, no entró nunca en su campo de actividad. Especialistas en arquitectura industrial como Behrens podrían haber alumbrado un estilo europeo propio pero nunca recibieron encargos de las administraciones. Al final de la década, la arquitectura moderna había ganado prestigio como opción monumental. La central Erzsebet, completada en 1939 según diseño de Gyula Rimanóczy es un ejemplo. Se construyó para ser la más importante de Budapest y dar cabida a algunos departamentos de la administración postal, incluido el museo. El edificio es un ejercicio de simplificación geométrica dentro de la ortodoxia del Movimiento Moderno. (fig. 81). La telefonía en Europa estaba descubriendo un nuevo lenguaje para sus construcciones que, de no haber sido por la guerra, habría sustituido al tradicionalismo por completo. Sin embargo, mantenía la principal diferencia con América del Norte y los países que seguían el modelo americano, aún no habían logrado librarse de la servidumbre de ser una rama secundaria de los históricos servicios de correos y telégrafos, con los que tenía que compartir espacio.” (Figs. 84, 85, 86 y 87). 221 (Chapuis, 2003, p. 255-256). 222 Francisco J. García Algarra. “De Gran Vía al distrito C”. p. 204 LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 138 Figura 84: central de Erzsebet, completada en 1939 según diseño de Gyula Rimanóczy. Posta muzeum, Hungría. Figura 85: Arriba, segunda planta de la central Centrum de Oslo, diseñada para contener el equipo automático. En la parte inferior están los bastidores necesarios para atender 4. 500 líneas. Se disponen de forma perpendicular a las ventanas para facilitar la iluminación de los pasillos. El edificio es de muro portante, la distribución reticular es menos clara que en las centrales americanas contemporáneas. Abajo, central Hoofstrat de La Haya. En este caso el equipo automático se instaló en una central antigua de planta en “L”, con grandes dificultades porque la altura era de solo 3 metros y eso obligó a un diseño especial de los bastidores. (Kristiansen, 1925, p. 238) y (Turkhud, 1926, p. 232). LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 139 Presentamos varios ejemplos de edificios telefónicos europeos de la época. Figura 86: Central Winterfeldtstrasse, Berlin (Alemania), 1926-1931, Fritz Nissle. Fuente: www.berlinerTelekom-senior en.de Figura 87: Hotel des Postes, Vichi (Francia), 1935, León Azema. Fuente: Wikipedia Commons. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 140 1.17 El reflejo de la arquitectura americana en España: implantación del primer rascacielos por Telefónica en Europa, situado de la Gran Vía de Madrid En España el desarrollo telefónico fue diferente al resto de Europa a partir de 1924, año en el cual el Estado permite la creación de la CTNE, como una especie de filial de la americana ITT, (para mejorar y ampliar el servicio telefónico), tutelada por la Administración española. 223 Por tanto, la experiencia en arquitectura telefónica que a partir de esa fecha se empezó a adquirir en nuestro territorio tenía un referente claro en Norteamérica, alejándose y diferenciándose de los planteamientos del resto de Europa, que perdía en nuestro país su influencia a favor de EEUU. La actuación de Telefónica no fue un caso aislado en la introducción de influencias americanas en arquitectura, aunque quizás fue la más rotunda por importar algo tan novedoso como un rascacielos adaptado a nuestra escala. Seria pretencioso decir que la construcción del primer rascacielos europeo en nuestro país marcó el inicio claro de estas influencias estadounidenses en detrimento de las que provenían de nuestro continente, pero tampoco sería justo no considerar este hecho y su importancia. Si estas experiencias americanas, las reflejamos en la arquitectura española, 224 podemos considerar que en la arquitectura comercial de nuestro país se inicia desde los primeros años del siglo XX un proceso de adaptación a las nuevas dimensiones que tanto las intervenciones en el tejido de la ciudad, como las demandas de los grandes emporios financieros estaban reclamando. Si la apertura de importantes avenidas, contenedores de los nuevos centros comerciales, va a estar más ligada en general a similares actuaciones europeas, la imagen de la nueva arquitectura tiene igualmente un enorme parecido con los grandes palacios comerciales que se levantan en el viejo continente. (fig. 85). La presencia de edificios en altura tiende a seguir en general los modelos eclecticistas centroeuropeos, tanto en su forma como en su moderada dimensión vertical. Lo que muchos llaman aquí rascacielos, en general ligados a la operación de Gran Vía de Madrid, son sólo modestas intervenciones si se los compara con los edificios que tanto en Europa como en América participan en el debate de la construcción en altura. 223 Un Real Decreto de 1884 establece en España el monopolio del servicio telefónico a favor del Estado. En 1886 se autoriza su explotación a particulares, pero la falta de coordinación y homogeneidad por parte de las diversas empresas concesionarias planteó la necesidad de unificar criterios en la prestación del servicio, que daría lugar al nacimiento de la compañía Telefónica. enciclopedia.us.es/index.php/Telefónica 224 José Manuel Pozo Municio, Javier Martínez González, “La arquitectura norteamericana, motor y espejo de la arquitectura española”, ETSA Navarra, 2006 LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 141 Hay que recordar a este respecto la diferente concepción que los futuros maestros del Movimiento Moderno europeo manifiestan en el concurso del Chicago Tribune de 1922 sobre lo que debe ser el rascacielos. Los proyectos de los arquitectos europeos, excepto los de los países nórdicos, representa mucho más una actitud culta que la voluntad de trasladar a imágenes la expresión social y económica americana presente en las ideas de los arquitectos del otro lado del Atlántico. La concepción del edificio en altura europeo se enfoca así en dos sentidos. La posición de los arquitectos más académicos que intentan controlar con los mecanismos formales del lenguaje histórico la proyección vertical del edificio, de manera que ésta se traduzca sólo en un aumento de escala. Y la de los maestros modernos que buscan emparentar las nuevas construcciones con el progreso industrial europeo y los procesos de las artes plásticas surgidos a partir de la “nueva objetividad”. En estos últimos se confirma también la tendencia a una definición horizontal, o al menos estratificada, de la construcción en altura. La consecuencia que del concurso de Chicago se extrae para Europa es la de la imposibilidad, luego comprobada, de la repetición en nuestro Continente de los esquemas formales americanos. De hecho estos sólo harían aquí su aparición de una forma generalizada, con el cambio de la situación social y económica mundial operado tras la Segunda Guerra Mundial. La conciencia de nuestra vinculación al mismo fenómeno de inadaptación de los modelos americanos está presente en los comentarios aparecidos en publicaciones de la época. Baste citar la aparición en 1927 del famoso artículo de Fernando García Mercadal “Horizontalismo o verticalismo”, donde se hace una apuesta definitiva por la definición estratificada de la arquitectura como elemento de control de los excesos decorativos de las alternativas desean suprimir 225 . La arquitectura de Frank Lloyd White aparece a los ojos de García Mercadal y sus compañeros de aventura racionalista como un lugar de encuentros comunes que permitan enlazar los postulados modernos a uno y otro lado del océano, a través de una idéntica concepción “horizontal”. También aparece la misma sensación de incapacidad para dotar los modelos americanos en Europa en un interesante artículo publicado en nuestro país por el arquitecto alemán Paul Linder 226 . En él se aducen desde el razonamiento de la mejor calidad del terreno de ciudades como Nueva York, hasta la imposibilidad de hacer partícipes a los ciudadanos europeos de las inconveniencias en cuanto a la calidad urbana ambiental que la aparición de los rascacielos implica. Se apuesta por poner el acento en la consecución de un mejor disfrute de la ciudad, racionalizando y 225 Fernando García Mercadal, “Horizontalismo o Verticalismo”. Arquitectura, año IX, num. 93, 1927, pp.19 a 22. 226 Paul Linder, “La construcción de rascacielos en Alemania”, Arquitectura, año VI, num. 67,1924, pp.310 a 313. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 142 mejorando su uso y relegando al rascacielos a un emplazamiento singular y diferenciado de la arquitectura horizontal que debe constituir la realidad física dominante. Por todo ello resulta tanto más interesante y singular la aparición de un edificio de connotaciones absolutamente americanas en pleno corazón de Madrid y como eje de la gran operación de reforma interior emprendida a comienzos de siglo XX. El edificio de la Telefónica participa sino de la comprensión, si de la admiración hacia los grandes arquitectos americanos, que en estos años se hacían patente en España. En la lúcida memoria que el arquitecto Fernández Balbuena presenta en 1922 al final de su estancia como pensionado de la Academia Española de Roma, se hace patente, sin embargo, un esfuerzo por analizar todo el fenómeno de los rascacielos en toda su extensión, aunque tal análisis resulta un hecho aislado frente a la negación superficial e iconográfica de sus contemporáneos. Fernández Balbuena parece adivinar la especial situación americana que se halla en el origen de estos grandes edificios, cuando define como caracteres propios de los americanos”… El positivismo, el espíritu comercial, la inquietud egoísta….” 227 . Algunas citas directas de la memoria del ex pensionado pueden dar cierta idea de cómo entiende una parte de los profesionales españoles las figuras del rascacielos en la época en que empieza a gestarse el edificio de Telefónica: “En la parte baja de Nueva York se empiezan a acumular los centros comerciales: esto hace que todo el mundo busque un sitio allí; las superficies se agotan rápidamente, adquiriendo al mismo tiempo precios inverosímiles…. ¿Qué material más ligero encontrar? ¿Qué principios de construcción? El acero, para las estructuras. La repartición de cargas en puntos determinados para llevarlas a los cimientos… El rascacielos es una inmensa viga armada, clavada en el terreno… Al tratar de atenuar la imponente sensación de altura, se inician las impostas y nace el sistema de composición bautizado con el nombre de “base, shaft and capital style”… Estos edificios son de índole comercial y, sin embargo les falta el “Bussines-like”. 228 Posteriormente indica como los arquitectos americanos han sentido la necesidad de resolver el problema del “estilo” y como, tras barajar diversas soluciones historicistas aplicadas a los nuevos materiales, “... Han llegado a reconocer el anacronismo que tales soluciones encerraban”. Indicando claramente cuál es la identidad formal que le parece adecuada a estos edificios, llega a identificar los resultados de la escuela de Chicago e incluso a la figura de Sullivan con el modelo por este último definido en el Carson, Pirie & Scott. 227 Roberto Fernández Balbuena, “Los rascacielos americanos”, Arquitectura, año IV, num. 34, 1922, pp. 41 a 64. 228 Ídem anterior. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 143 Y para ya decididamente alinearse con las posturas antiacadémicas que más adelante desarrolla, afirma; “La evolución no debe ser exclusivamente formal, ha de ser acorde con la del concepto; que no podemos olvidar que es la forma una consecuencia, nunca un punto de partida. Cuando nos hallamos frente a hechos novísimos, tales como las modernas estructuras metálicas y de hormigón armado, no debemos pretender aplastarlas, disimularlas debajo de pilastras, columnas, cornisas, por más que nada tienen que ver con la razón de ser de aquellas ni con su vida mecánica” 229 . El problema del “estilo” aparece también en otros lugares: “Su coincidencia con el pasado no indica débil nostalgia, sensiblero apego a lo histórico, sino atención a las necesidades”, en una referencia a las formas apuntadas y escalonadas originadas por la Zoning Code neoyorquina 230 . También merece la pena observar cómo se entiende en la operación antihistoricista que se realiza en algunos rascacielos por arquitectos de formación académica como Eduardo Figueroa: ”Esta arquitectura está basada principalmente en la supresión total del detalle decorativo, ya fuera de escala dentro de estas proporciones; sin que con esto quiera decir que no se traten de decorar. No! Lo que hacen es sustituir el detalle decorativo por la declaración con masas, con volúmenes geométricos que producen contrastes de claroscuro, y sin que ellos tengan que buscar la belleza de la guirnalda o de la voluta. Pudiéramos decir que en esta arquitectura la calidad estética suprema se debe al juego de la luz con los caprichos más nítidos de la superficie de la línea” 231 . También se conoce perfectamente el origen de la forma piramidal que se reflejará luego en el edificio de Telefónica:” El rascacielos podría levantar sus 50 pisos en línea recta injertando en el suelo metros y metros de hierro. Si recurre a la forma regresiva, retráctil y de escalones es por no convertir las calles en cañones, y en calabozos los cuartos de vivir. Al llegar a cierta altura (piso 15 o 20) es necesario remeterse (dada la altura de la calle) para ofrecer paso a la luz; y al remeterse, horizontal o verticalmente, se forman azoteas, plataformas y ojos de patio. La gran colmena del rascacielos resulta, pues, piramidal, por razones muy diferentes que los conjuntos urbanos medievales, y gótica también por otros motivos”. 232 La descripción detallada, que en muchos lugares se hace de los aspectos constructivos o tecnológicos de los rascacielos americanos, influirá también en el diseño final del edificio. Así, el conocimiento del abundante uso de 229 Roberto Fernández Balbuena, “Los rascacielos americanos”, Arquitectura, año IV, num.34, 1922, pp.41 a 64. 230 “Nuevos Rascacielos en Nueva York”, Arquitectura, año IX, num.101, 1927, p. 32. 231 “Una conferencia del Conde de Yebes”, La Esfera, 26 de enero de 1929, p.28 232 “Nuevos Rascacielos en Nueva York”, Arquitectura, año IX, num. 101, 1927, p. 327 LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 144 revestimientos pétreos en los grandes edificios neoyorquinos debió influir sin duda el acabado de los paramentos exteriores. 233 . También la importancia de los servicios generales y su relación con la elección de una planta adecuada no ha de ser ajena a relatos detallados de estos particulares. 234 . La intención de enlazar la tipología de edificios en altura con preexistencias nacionales no deja de ser sugerida por otros autores, como D. Leopoldo Torres Balbás: “Hace doscientos o trescientos años dos villas españolas ya habían construido viviendas que, para su época eran audazmente elevadas. Cuenca y Albarracín, en una situación geográfica muy semejante, ocupan posiciones estratégicas enraizadas en lo alto de cerros de abrupta pendiente…. La aglomeración urbana en escaso terreno obligó, pues, a Cuenca y Albarracín a aumentar verticalmente, apiñándose las casas viejas; análoga causa aunque sentida con intensidad incomparablemente mayor, ha producido los rascacielos americanos”. 235 La revista Arquitectura (Montevideo) publica en 1923 236 las ideas básicas que habían regido en el concurso del Chicago Tribune. Entre ellas la tercera era especialmente sugerente: ”3.- Manifestar el crecimiento rápido de su capacidad financiera que permite dar impulso y contribuir al desarrollo y progreso de los grandes edificios de índole comercial en América…” Figura 88. Vista comparativa y coetánea del paisaje urbano de Madrid y Manhattan al final de los años 20. Fuente: A. Fernández (1984). 233 Enrique Charnoudie, “La arquitectura Yankee”, Arquitectura y Construcción, tomo IX, num. 160, noviembre 1905, pp. 340 a 349. 234 Enrique Charnoudie, op. cit. G. Courtois, “Las grandes construcciones Yankees”, Arquitectura y Construcción, tomo X, num. 167, junio de 1906, pp. 173 a 187. C. B. y P., “Los servicios de un rascacielos”, La Construcción Moderna, año XVII, num. 16, 30 de agosto de 1929, pp.244 a 248. 235 Leopoldo Torres Balbás, “Arquitectura española contemporánea….”, Arquitectura, año IV, num. 37, mayo, 1922, pp. 210 a 219. 236 “El concurso de proyectos para el diario The Tribune Chicago”, Revista Arquitectura, Montevideo, tomo IX, 1923, pp. 22 a 24. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 247 Terminada la guerra y exiliado Ignacio de Cárdenas Pastor en París, se atendieron los daños sufridos en la contienda; y hasta que ya entrados los años 50, se decidió acometer la llamada impropiamente ampliación del edificio de la Telefónica. (figs. 164 y 165). Figura 164. Fuente: I. de Cárdenas (1936). Plano con las marcas de los daños en la fachada por explosiones de obuses. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 248 Figura 165. Fuente: I. Cárdenas (1936). A pesar de los reiterados bombardeos, el edificio resistió sin grandes daños. Planos originales con la anotación de Cárdenas de los impactos de la Guerra Civil. Esta corrió a cargo de otros arquitectos diferentes de su autor, ya que Cárdenas no pudo reincorporarse a la Compañía por su compromiso como empleado de la Telefónica con el Gobierno de la República. 350 350 Se exilió por temor a represalias políticas. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 249 3.2.2 La construcción del edificio completo después de la Guerra Civil No obstante, aquella ampliación que no era sino la consecución del proyecto inicial una vez derribada la Central Provisional que en ulteriores años albergó la escuela de instrucción de la Compañía, se ajustaba en su totalidad al proyecto básico de Cárdenas, tanto en su fachada como en su distribución interior. (fig. 167) Ello era lógico, pues vestíbulos, pasillos, oficinas, y demás dependencias debían coincidir en su totalidad en un perfecto encaje con la distribución del edificio nodriza. Figura 167. Fuente: Departamento Inmobiliario de Telefónica (2012), Planos de ampliación de las Plantas 4ª y 5ª cuando se desmontó la central telefónica provisional. La estructura misma está concebida de igual forma, de tal modo que aunque los planos de la misma están fechados en agosto de 1951 y fueron firmados por F. del Amo, no es sino el remate del edificio con un proyecto de Cárdenas que tenía ya más de un cuarto de siglo. 351 La obra se puede dar por concluida en 1955, año en la que se hizo la escritura de declaración de obra nueva. 352 La creación añadía una superficie edificada de 571 m² con 48 dm², ocupando no sólo el solar de la antigua escuela, sino también parte de uno de los patios posteriores del edificio viejo. Como este, constaba también con su sótano, sótano, planta baja y un total de 13 pisos más sobre aquella, llegando su altura hasta igualar el volumen principal del edificio, excepto el Torreón de la fachada a Gran Vía. El uso de sus distintas plantas venía a coincidir con el que tenía su homólogo en el edificio grande, esto es, la planta sótano y su sótano se destinaron a 351 Archivos de Telefónica y planos del proyecto de ejecución. 352 Escritura de obra nueva y constitución de servidumbres por la Compañía Telefónica Nacional de España, ante don Francisco Núñez Lagos, Notario del Ilustre Colegio de Madrid. Año 1955, protocolo número 444. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 250 servicios generales, la baja y principal a servicios del departamento comercial, la segunda, tercera y cuarta plantas a la ampliación de los equipos automáticos, la quinta para ampliar los servicios interurbanos y el resto hasta la planta crece para ampliación de oficinas y otros servicios. En cuanto a la fachada, materiales y diseño, en nada se apartaron de lo ejecutado anteriormente, de tal modo que de no saberlo hoy, nadie advertiría este añadido tardío. Quedan por reseñar otros aspectos complementarios que forman parte de lo que podíamos llamar la fortuna crítica del edificio, el cual desde los días mismos de su construcción encontró siempre un gran número de pruebas a sortear. Algunas de ellas, las primeras de tipo ordenancista, ya que la Telefónica no sólo excedía de cuanto se había hecho en Madrid hasta entonces, sino que la propia concepción del edificio, como ejemplo español de rascacielos americano, obedecía a tipologías y conceptos no contemplados en las ordenanzas municipales. Así, ante la negativa del arquitecto López Sallaberry, como facultativo municipal que debía velar por el cumplimiento no sólo de la ordenanza general, sino de la que especialmente se aprobó en 1909 para la Gran Vía, la Telefónica recurrió primero ante el Ayuntamiento y luego ante el propio Ministro de Gobernación. La compañía argumentaba, en favor de la extensión del cumplimiento de determinadas normas, lo siguiente: “Primero el edificio proyectado tiene carácter monumental y artístico, y de contribuir por ello al embellecimiento de la capital…. Segundo está destinado a un servicio público, de cuyos beneficios es participe el Estado con arreglo al real decreto de concesión de 25 de agosto de 1224…. Tercero la expresada obra está declarada de utilidad pública, como todas las que realiza la compañía”… 353 Esta manifestación escrita hacían ver asimismo que el Ayuntamiento había concedido licencia a edificios como el Palacio de la Prensa y Círculo de Bellas Artes, con alturas superiores a las normalizadas que sin embargo, no llegaban a la alcanzada por la Telefónica, como hizo ver López Sallaberry, quien además señalaba que la superficie destinada a patios era también inferior a lo establecido en las ordenanzas municipales. Era, en suma, el choque frontal de un modelo americano contra una ordenanza media europea. Ello se produce además cuando nuestras revistas ilustradas, ya sea la Esfera o Blanco y Negro, publicaba noticias sobre las modernas y gigantescas construcciones de Norteamérica 354 . O bien se daba 353 Archivo de la Secretaría del ayuntamiento de Madrid, sign. 14-425-13: “solicitud de licencia de construcción presentada por don Gumersindo Rico González, en nombre y representación de la Compañía Telefónica Nacional de España…”( 4-VIII-1929) 354 “las modernas y gigantescas construcciones de Norteamérica”, en la Esfera, 26-11-1927, p. 21 y “las impresionantes perspectivas de las modernas ciudades norteamericanas”. La Esfera, 30-6-1928, p. 28 LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 251 cumplida cuenta de la exposición en Madrid de las litografías de Vernon Howe Bailey sobre los rascacielos neoyorquinos. 355 . Al final los argumentos de la Telefónica acabaron imponiéndose y se le concedió la licencia. No por ello cesaron las críticas, de tal modo que en 1927, y estando prácticamente terminada la estructura metálica, Eduardo Gallego escribía: …“no se concibe como el Ayuntamiento de Madrid, saltando las ordenanzas municipales y los preceptos higiénicos más elementales, ha permitido que la conclusión del inmueble de tan considerable altura, que priva de la benéfica influencia de los rayos solares a cuantos edificios le rodean y los de enfrente, así como a una parte de la vía, produciendo además deplorable efecto estético por su desproporción con todos los inmediatos, aun teniendo estos 7 o 8 plantas”. 356 Este edificio así ejecutado, fue la construcción más alta de Europa al finalizar el primer tercio de nuestro siglo. Muy poco duro, sin embargo, aquel récord, ya que en julio de 1929 se iniciaba en Amberes, frente a la Catedral, un edificio de 23 plantas con una altura total de 100 m:… “Sin embargo, España debe reclamar la gloria de haber levantado el primer rascacielos europeo; pues el edificio de la compañía Telefónica es anterior al de Amberes”, como se recogía en el boletín de la Sociedad Central de Arquitectos. 357 A su vez, en 1931, la Tournée Industrielle publicaba una relación de los 11 rascacielos europeos más altos, entre los cuales figura del edificio de la Compañía Telefónica Nacional de España de Madrid 358 . En aquel ambiente competitivo en el que se valora las magnitudes y cantidades tales como la altura total del edificio o los 4 millones de kilos de hierro empleados en la conclusión de la Telefónica madrileña 359 . 355 .“Aspectos callejeros de New York City”. La Esfera, 2-2-1928, p. 23 356 E. Gallego,” la construcción en España durante el año de 1927”, la construcción moderna, 1928, número uno, pp.1-7 357 ” El primer Rascacielos de Europa”, Boletín de la Sociedad Central de Arquitectos, 1931, número tres, p.15 358 “Una revista de rascacielos de Europa”, reproducido por la revista en el año y número citado en la nota anterior. 359 H. R. de la Peña,” El Rascacielos de la Telefónica”, Nuevo Mundo, 2-1-1929. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 252 3.2.3 La gran reforma interior. La actualización de 1992 Figura 167. Fuente: Departamento Inmobiliario de Telefónica (2012). Planos del Proyecto de Reforma de J. López-Amor. Pasado el tiempo, la otra intervención de calado consistente en una rehabilitación integral del edificio, que incluía incluso algunas modificaciones internas de gran importancia, (convirtiéndolo en edificio inteligente al incorporarle LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 253 las últimas tecnologías. (fig. 167), se produjo en el año emblemático para España de 1992. 360 Figura 168. Fuente: Rehabilitación del Edificio de la Telefónica en la Gran Vía de Madrid, Dragados (1992.) Pasillo reformado de la zona de oficinas El abordar este tipo de obras desde el punto de vista de su ejecución, obligó por tanto al proyectista (López-Amor y Asociados) como al constructor (Dragados) a hacer un importante esfuerzo a la hora de adecuar los métodos usuales de ejecución a una obra tan singular. (fig. 168). Sin embargo, no es sólo su singularidad, y en la mayoría de los casos su carácter irrepetible, lo que plantea más problemas en la organización de este tipo de obras, sino las condiciones de trabajo, haciendo compatible obra y funcionamiento de las actividades del edificio. “Si la planificación, programación y consecuentemente el control pueden ser considerados como la mejor expresión de la organización, veremos a continuación los factores que más incidieron en ellos durante los trabajos de remodelación del edificio de la antigua sede social de Telefónica”. 361 Dada la importancia estratégica de este edificio para Telefónica de España, no sólo por abarcar su antigua sede social 362 y consecuentemente a toda su alta dirección y gabinetes respectivos, sino por sus instalaciones con servicios en uso, entre los que merece la pena destacar una central de 40.000 abonados de la zona centro de Madrid, se planteó la necesidad de que las obras para su total remodelación se efectuarán sin evacuar el edificio, coexistiendo los trabajos de 360 Reforma de Dragados 1992. Jaime López-Amor Arquitecto, “Rehabilitación del Edificio de la Telefónica de la Gran Vía de Madrid”. Editado por Dragados, Madrid 1992. 361 “Rehabilitación del Edificio de la Telefónica en la Gran Vía de Madrid”. Dragados 1992. 362 Hoy día se han trasladado gran parte de los departamentos centrales y la dirección de Telefónica al “Distrito C” madrileño. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 254 construcción con la actividad casi normal del edificio.(Pensemos en la dificultad que esto entraña, en el corazón de un vitalista Madrid). 363 Llegados a este punto conviene recalcar lo que supone trabajar habitualmente en cualquier edificio telefónico en pleno funcionamiento, en el cual el servicio telefónico no se puede interrumpir, pues se dejaría de prestar un inestimable e imprescindible servicio. La sociedad y la población no entendería que durante un periodo de tiempo su teléfono dejase de funcionar, o lo que es más grave, todos los paquetes de datos que circulan por las redes a través de las centrales se quedarán bloqueados. Había entonces que conjugar una mínima continuidad de los trabajos con la diaria actividad de los usuarios y los imprevistos que en la misma fueran surgiendo. Los factores como el ruido, suciedad, polvo, (muy nocivos para los equipos telefónicos), o especial prioridad de algunos trabajos, podrían hacer variable en muchos casos la actividad a desarrollar por los ocupantes del edificio. El problema se abordó gradualmente con dos tipos de medidas diferentes, la apertura simultánea de varios frentes de obra que permitieran el trasvase del personal de unas zonas a otras según las necesidades de los usuarios, y la utilización de turnos nocturnos y festivos tanto para las tareas más insalubres y peligrosas como a modo de holguras o colchón para la finalización de trabajos necesariamente interrumpidos durante la jornada normal. En cualquier edificio con obras de 89,30 m de altura, el movimiento vertical, tanto de operarios, (muchos meses se superaban los 300), como los materiales y medios de la obra necesarios para el trabajo de los mismos, así como la salida de escombros, supone un importante problema que normalmente se resuelve mediante la instalación de grúas torre de ascensores en fachadas y/o interiores. Pero para este tipo de instalaciones se necesita un mínimo de espacio en las fachadas sin cornisas ni resaltos que imposibiliten la colocación de mástiles o carriles de elevación. “En este caso concreto, tanto la falta de espacio interior o exterior como la geometría del edificio hacían imposible la instalación de los citados medios. Sólo quedaba entonces utilizar parte de los ascensores del edificio al servicio de la obra. La difícil asignación del número de ascensores para cada uso se efectuó en cada periodo de obra teniendo en cuenta tanto las necesidades de los usuarios, atendiendo a su número y la altura de plantas en las que en ese momento se encontraban trabajando, como el nivel de actividad de la obra y altura de sus trabajos”. 364 Esta situación se complicó en extremo, cuando llegara la hora de remodelar los ascensores, hubo de procederse a la inmovilización de parte de ellos. 363 Prácticamente en todas las obras de reforma y/o ampliación de edificios telefónicos el servicio telefónico no se interrumpe, obligando a plantear los trabajos con una gran dificultad añadida. 364 Son oportunísimas las aportaciones del constructor recogidas en el libro sobre la obra de Dragados. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 255 La salida de escombros se realizó en parte mediante tolvas colocadas, tanto dentro como fuera del edificio, por fachada que vertían en contenedores movidos por un puente grúa instalado al efecto en la calle Valverde. No obstante, dada la cantidad de materiales a entrar y salir en la obra a diario, secos que incluyó un fuerte equipo de movimiento de los mismos que, a las órdenes de un encargado, efectuó a parte de estas tareas en un turno nocturno. Cabe también reseñar la importancia que tuvo, por su dificultad, la entrada a la obra de toda la maquinaria necesaria para el cambio total de las instalaciones. La mayoría de esta maquinaria, por su peso y dimensiones no podía ser introducida por el edificio, hubo de ser izada a cubierta en sucesivas operaciones especiales de fin de semana mediante el uso de una aguda capaz de subir 500 kilos a 100 m de altura. (fig. 169). Todo este complejo montaje y organización de la obra se tuvo que realizar en un entorno tan complicado como es el centro de Madrid, y concretamente el punto más emblemático de la Gran Vía. 365 Figura 169. Fuente: Rehabilitación del Edificio de la Telefónica en la Gran Vía de Madrid, Dragados (1992). Maquinaria de Aire Acondicionado en las cubiertas del inmueble. 365 Estamos tratando una obra de esta envergadura y dificultad intrínseca en pleno corazón de Madrid LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 256 3.2.3.1 Renovación de instalaciones Pero quizá lo que interesa es saber en qué consistió esta compleja obra de rehabilitación y remodelación que en definitiva, supuso en el campo de las instalaciones y de la renovación completa de las ya existentes, y obsoletas por el paso del tiempo aunque sí en buen estado de funcionamiento. 366 Concretamente se realizó una red de cableado estructurado para voz y datos, una red de distribución de televisión, otra de megafonía, y por supuesto una de detección de incendios que garantizarán la seguridad máxima contra esta posible catástrofe. El esfuerzo realizado en la renovación de todas las infraestructuras del edificio quedaría incompleto si la aportación de las actuales técnicas desarrolladas alrededor de las telecomunicaciones y la informática, en aras de transformar el edificio de telefónica en un edificio inteligente. 367 Para la reconversión en un edificio inteligente, ha sido fundamental en el terreno de las instalaciones, dotar a este inmueble para su puesta al día en óptimas condiciones de utilización, de unas infraestructuras internas adecuadas, las cuales debían integrarse, además, en un sistema global de estructura inteligente. En las exigencias dimensionales y de trazado de dichas instalaciones, principalmente las de climatización, y las limitaciones que imponían los elementos estructurales en relación con las distintas alturas de plantas y de dinteles de ventanas, ha supuesto una continua revisión de cada caso con objeto de conseguir el resultado arquitectónico y de confort deseado. Por tanto, la coordinación casi a diario entre el equipo arquitectónico y el consulting de ingeniería fueron determinantes en el resultado final. 368 Por otro lado, el carácter cualitativo de la ejecución ha traído consigo un riguroso análisis de los sistemas adoptados, y una cuidada selección de los elementos vistos para lograr su integración en la estética del edificio. 366 Telefónica dispone de un departamento expreso para el buen mantenimiento de sus edificios. 367 Se le asignaron nuevas funciones apoyándose en las nuevas tecnologías. En estas fechas no se reconocen en España antecedentes de edificaciones inteligentes, por lo menos de esta envergadura y en un edificio rehabilitado. 368 Se trata de un edificio singular, donde la estructura, altura entreplantas, y otros conceptos arquitectónicos no son los usuales en cualquier otra edificación. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 263 3.2.3.2.1 Las nuevas salas singulares y su zonificación Con las nuevas salas y su zonificación, el principio de funcionalidad perseguido en todo el proyecto, encuentra en estos espacios su expresión más clara. Se ha pretendido dotar a las mismas de las máximas prestaciones, con la máxima flexibilidad para su adaptación en el tiempo, de manera que sus variaciones influyan mínimamente en su estética, funcionalidad, construcción y mantenimiento. Para conseguir estos objetivos, se las ha dotado, en primer lugar, de un falso suelo uniforme, por el que discurre en las excavaciones de toma de corriente y voz-datos, a costa de elevar el nivel de estas plantas 15 cm. Sobre la cota primitiva. En cuanto a los techos, se han dividido en módulos según una retícula resultante de las alineaciones de pilares, fachadas y pasillo. Cada uno de estos módulos, enmarcado con bandeja de escayola, aloja un sistema de placas de falso techo, en el que a su vez se integran los difusores de aire acondicionado y las luminarias de alumbrado. El módulo del falso techo queda, además de cercado por un perfil en omega para anclaje superior de posibles mamparas de división. Mediante este sistema, cada módulo es autónomo en cuanto a su posible segregación y a la regulación de sus instalaciones, permitiéndose un perfecto registro de las mismas, liberando de servidumbre a los pasillos, cuyo falso techo actúa como plenum de retorno de aire. El falso suelo de las salas más acabado en formica, y sus paredes, en pintura pétrea picada fina. En la planta 10ª, al igual que la séptima, que aun teniendo uso de oficinas, representa una singularidad dentro del edificio por haber sido objeto de una remodelación anterior, (en la época del presidente Luis Solana), se apartan de los criterios establecidos en las plantas tipo, por tener que responder a la necesidad de ser una ampliación del área destinada a la alta dirección. Ahora encuadrada exclusivamente en la planta novena del edificio. En ella se disponen, y ya de acuerdo con un programa más determinado y menos flexible, los despachos, secretarías y salas de reuniones correspondientes a cuatro direcciones generales, así como una sala principal de reuniones para uso de la dirección, a la que se dota de la más alta tecnología a efectos de conseguir la máxima eficiencia en su utilización. Los criterios de diseño de los elementos comunes, vestíbulo ascensores, pasillos, etc. Se basan en la conjunción de los expuestos al tratar de las plantas tipo oficinas, y los que rigen en la planta novena. La justificación de esta postura se soporta en el hecho de que esta planta debe ser una continuidad de la inmediatamente inferior de cuyo uso es ampliación. Por ello se estima que el mejor camino a seguir, el de elevar, sin dar lugar a la ostentación, los principios que guiaban el diseño de las plantas tipo. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 264 Ello se traduce en un tratamiento de suelos en el mármol blanco, pero con simple o doble cenefa con mármol verde, presente en la planta novena y 13ª. En las paredes se mantiene el mismo zócalo con idéntica calidad en la piedra, y se incorpora, sobre el paño de la cara, una cornisa de la misma piedra, la cual sirve de punto de arranque de las escayola las de los techos. Zócalo y cornisa se enlazan a ambos lados de las puertas, sirviendo de fondo para su enjambado, realizado en mármol verde. Los techos mantienen el mismo lenguaje de los de las plantas tipo, desempeñando el video el papel predominante, enmarcado este entre bandejas de escayola, que situadas en dos niveles, alojarán entre ellas una candileja denominación de dimensiones variables según los espacios. Los despachos y salas de reuniones, ajenos ya al carácter de las oficinas generales, se tratan con suelos de tarima flotante de madera de roble. Todo ello, pies y cornisa en madera, así como las paredes, pintadas a la laca y los falsos techos de escayola a base de grandes bandejas, con igual acabado. (fig. 162). Figura 173. Fuente: Rehabilitación del Edificio de la telefónica en la Gran Vía de Madrid, Dragados (1992) Interior de los despachos LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 265 3.2.3.2.2 Las escaleras interiores Con respecto a las escaleras, el edificio ha contado desde su origen con dos zonas para elementos de comunicación vertical, la denominada A, próxima a la calle Valverde, y la B, adosada al patio central. 376 La primera, arrancaba desde la planta subsótano hasta la primera, cambiando en este ámbito, y continuando hasta la planta 14ª, siendo interior hasta la novena, a partir de la cual tenía ventilación e iluminación natural. Esta escalera tipo A ha sido demolida totalmente en esta reforma, con objeto de poder cumplir la normativa actual, 377 de forma que exista ventilación directa en todas sus plantas sobre rasante, y se comunique con las plantas a través de vestíbulos estancos y sus dimensiones sean suficientes para atender las necesidades de evacuación del edificio. “Al ser, de esta forma, un tema de nuevo trazado y diseño, se ha tratado de conformar realmente un espacio con su propia identidad, valorando los volúmenes que en las distintas plantas se manejan, y dándole una dignidad independiente que la signifique como escalera principal del edificio.” 378 Todo el solado es de mármol blanco, la barandilla es metálica con pasamanos de latón, las paredes son acabadas con pintura pétrea picada fina y la iluminación es indirecta mediante apliques de pared. La otra escalera, denominada B, pasa a ser la escalera de emergencia, y su trazado se ha variado únicamente entre las plantas subsótano y segunda, para poder dar servicio al nuevo nivel de planta sótano-garaje creado y para poder establecer en planta baja la apertura del eje acceso calle Valverde-acceso calle Fuencarral. Sus acabados se han mantenido, así como el diseño de su barandilla, habiéndose cuidado su iluminación con objeto de valorar las sucesivas bóvedas a la catalana que van formando los tramos de la misma. 376 Coincidiendo también con las zonas de servicios generales para cada planta. 377 Tanto las normas de habitabilidad, contraincendios y seguridad e higiene en el trabajo. 378 Declaraciones del autor del proyecto. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 266 3.2.3.2.3 Espacios singulares y de representación Figura 174. Fuente: Rehabilitación del Edificio de la telefónica en la Gran Vía de Madrid, Dragados (1992). Espacio destinado a la cafetería. Entrando en los espacios de representación, y dentro de la completa remodelación de la sede de la compañía, adquiere especial importancia el diseño de estos espacios, destinado a albergar los distintos ámbitos de relación de la operadora de telefonía. Ámbitos que abarca desde las relaciones internas de la propia empresa como tal, (entre sus distintos estamentos y con otras empresas e instituciones a su nivel), hasta las relaciones con el conjunto de la sociedad en cuanto empresa de servicios públicos responsable de una determinada actitud social. Entre los primeros se encuadran, por un lado, los comedores y la cafetería situados en la planta 13ª, y por otro, la sala de conferencias, las salas de reuniones y la cafetería de la planta segunda. (figs. 174 y 175). LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 267 Figura 175. Fuente: Rehabilitación del Edificio de la telefónica en la Gran Vía de Madrid, Dragados (1992). Sala de Conferencias protagonista de la segunda planta. Al segundo ámbito corresponden las actividades tuteladas por la Fundación Arte y Tecnología, que se desarrollan en la salas de exposiciones de arte de las plantas baja y entreplanta, en la exposición histórico-tecnológica de telefónica instalada en planta primera. (En la actualidad, estos espacios de las plantas bajas ha sido tratado y convertidos en una gran tienda de productos tecnológicos de telefonía). 379 La planta trece del edificio, planteada en continuidad con las plantas novenas y décima del edificio, ocupadas por la alta dirección de la compañía, no deja de ser una planta de servicio subsidiaria de las anteriores, con carácter de uso público, aunque restringido. El autor defiende así su actuación: “Esta pretendida continuidad con dichas plantas, nos llevó al mantenimiento de elementos de diseño de la planta novena, repitiendo las embocaduras de mármol verde en los ascensores de su vestíbulo de acceso y siguiendo esta referencia en las entradas de los comedores de la nueva planta.” 380 “Ante una figura geométrica con una gran carga formal que había quedado ya establecida por el primer proyecto de remodelación del edificio, para esta planta, nos planteamos asimilar con su tratamiento las razones de la misma. Es por ello que se trata el paramento interior de la curva del pasillo con un aplacado de 379 En la última gran reforma reciente. 380 Comentario del autor de la reforma. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 268 piedra de Bateig en todo su recorrido, buscando aportar al mismo una homogeneidad en color y textura eliminando valoraciones innecesarias y así contrastar con lo que tendría que ocurrir en el testero que configura la otra cara del pasillo.” En efecto, en el paramento puesto se sitúan las entradas a los comedores, con embocaduras de mármol verde enmarcados sobre piedra de Bateig, sobre un tratamiento general de pintura a la laca, disponiendo además, la iluminación general del pasillo adosada a este paramento. La coronación de ambos se realiza con la presencia de un orden arquitectónico, realizado también en la misma piedra, interpretación de un posible toscano que ya fue insinuado por el arquitecto Ignacio de Cárdenas, 381 del cual arranca una bóveda rebajada de escayola que cierra el cielo del pasillo. Su suelo se diseñó como una alfombra de mármol blanco, encintada en verde, que adapta su despiece a la curva que recorre. Los comedores interiores mantienen en sus acabados la dignidad y especial cualidad que la función de los mismos le confiere. 381 Uno de los posibles estilos históricos que se barajaban para el revestimiento arquitectónico del edificio. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 269 3.2.3.2.4 Las salas de exposiciones de arte Entrando ya en las áreas destinadas claramente al público, las salas de exposiciones de arte, espacios que conllevan la aportación e integración del edificio, y por lo tanto de la Compañía, en el entorno urbano y social. Para dar cabida a las mismas, se habilita una entrada exclusiva por la calle Fuencarral, aprovechando la que en su momento sirvió para acceder a unos locutorios 382 , y que hoy da paso a un espacio de nueva creación dentro de la planta baja del edificio, desdoblando parcialmente mediante la creación de una entreplanta con objeto de obtener una mayor superficie de utilización. Desde la misma entrada, mediante un cortavientos proyectado como un muro cortina que recoge los dos niveles resultantes, se provoca un diálogo entre espacios a simple o doble altura dentro de en un único ambiente al que se abren dos salas de exposiciones que se desarrollan de manera lineal y perpendiculares a la calle Fuencarral. (Actualmente estas salas se han transformado en gran parte a través de la última reforma del edificio, en una gran tienda de venta de productos telefónicos). 383 La transformación realizada, y el carácter de su nuevo uso, ha llevado a prescindir por completo de toda referencia al edificio original, introduciéndose nuevos materiales, como son el mármol travertino en las paredes, el granito, el mármol color albero en los suelos y el acero inoxidable en los nuevos elementos estructurales y las barandillas de protección, empleados con la intención de potenciar las formas y volúmenes geométricos que componen el espacio. Para la comunicación vertical se crea una nueva escalera que enlaza las plantas baja, entreplanta y primera, y se instala un ascensor que permita la utilización de las salas a personas incapacitadas, aun siendo conscientes de que los condicionantes ya fijos del edificio no permiten la libre movilidad de los usuarios. 384 Siguiendo a nivel de planta baja, el área descrita se ha comunicado a través de un nuevo paso con las existentes en la fachada de Gran Vía, el gran vestíbulo principal y las dos salas laterales, dentro de las cuales se expone de forma permanente, la colección de arte de la compañía. En el vestíbulo y en la sala situada en la esquina con la calle Fuencarral, el criterio ha sido de un respeto escrupuloso por la arquitectura existente, alterando únicamente aquellos aspectos necesarios para el desarrollo de la nueva actividad. 382 Los locutorios de antaño prácticamente desaparecieron con el uso de las cabinas telefónicas y la total automatización del servicio telefónico. Sus espacios se utilizaron para nuevos usos, generalmente públicos, ya que se encontraban en zonas próximas a los viales de acceso a las centrales. 383 No existen desde el año 2008, cuando se aprovecharon estos espacios para la Tienda Telefónica. 384 Se incorpora en esta reforma los planteamientos de la normativa de accesibilidad para discapacitados. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 270 En el primero, se han eliminado los antiguos mostradores, existentes, con objeto de conseguir una única sala, reconocible en su totalidad. En los cuadrantes de los ángulos se ha completado el paramento de mármol, sustituyendo a la moqueta existente, y se ha rebajado la altura de los zócalos de piedra de las paredes, para poder exponer en ellas los cuatros. Se han restaurado todos los artesonados del techo, complementando la iluminación existente con unos carriles para fijación de focos en los techos a simple altura, y con unos proyectores de techo en el central de doble altura. El alzado lateral que da a la calle Fuencarral se han realizado las mismas operaciones, no así en la opuesta, cuyos acabados no tenían ninguna calidad, lo que ha permitido intervenir de forma diferente, creando una sala nueva, dentro de un concepto más actual y acomodado a la exposición de las obras de arte. En dicha sala se ha traspasado la fachada con una tabiquería que oculta sus ventanales, se ha colocado un pavimento de granito apomazado, acabándose sus paredes con pintura al temple y su techo con bandejas de escayola y candileja perimetral. En toda esta planta baja se ha introducido una instalación de climatización, en la cual se ha cuidado especialmente su incidencia visual en las áreas conservadas, se han sustituido los ventanales y acristalamiento, y se han abierto dos nuevas puertas laterales al molinillo principal de la Gran Vía, para que, gracias a su altura de 4,5 m, permitan la entrada de obras de gran formato. En su día se contempló en esta zona de la reforma una exposición históricotecnológica de Telefónica, pero la reforma posterior en años recientes, dio paso a la actual tienda de productos telefónicos de última generación. (fig. 176). Figura 176. Fuente: Rehabilitación del Edificio de la telefónica en la Gran Vía de Madrid, Dragados (1992).Exposición Histórico-Tecnológica. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 271 3.2.3.2.5 La zona destinada anteriormente a la exposición históricotecnológica de Telefónica. No obstante si conviene comentar que en la planta primera del edificio pasó a albergar la exposición retrospectiva de la compañía, que iba ligada, en cuanto a uso y conservación, con las salas de exposiciones inmediatamente inferiores. Por ello, el acceso a la misma se realizaba desde la entrada de la calle Fuencarral, a través de la nueva escalera creada, aun manteniendo las salidas de emergencia y servicio a través de las escaleras generales del edificio. Dentro de su superficie incluye dos áreas ligadas al vestíbulo principal de la planta baja de Gran Vía, que son las balconadas que sobre el mismo abren. Esta comunicación visual y ambiental se ha mantenido, actuando en estas áreas con idénticos criterios de restauración de techos, pavimento de mármol en consonancia, incorporando en este caso una canaleta perimetral de instalaciones, y manteniendo la piedra existente en paredes y pilares. La sala existente en la esquina de la calle Valverde con Gran Vía, acogía una ambientación de época de una sala de operadoras, acomodándose su solución a las características de las mismas. El resto de la exposición se resolvía de una manera mucho más flexible, que permite la implantación de elementos muy variados y, sobre todo cambiantes en el tiempo. Por ello se ha optado por la modulación de suelo a base de disponer canaletas cada 2 m, por donde se va la alimentación eléctrica a expositores y aparatos, instalándose entre canaletas un pavimento continuo de linóleo. El techo, análogamente, está formado por bandas modulares de planchas metálicas perforadas, en las que están alojadas una iluminación ambiental mínima y las salidas de climatización y detección de incendios. Cada cierto número de placas, un carril electrificado alimenta los elementos móviles de iluminación. Las paredes, que en general aparecerán recubiertas por expositores y objetos, se acaban con una pintura pétrea picada fina, armonizándose los colores del suelo, paredes y techo dentro de una misma gama de grises, pretendidamente neutra. “Para conseguir un mejor recorrido continuo de la exposición, y a la vez dotarla de un espacio de desahogo, surgió la idea de cubrir el patio central del edificio, abriéndolo por un lado a las balconadas y por otro a la parte posterior de la exposición. El resultado buscaba una intención añadida, que era valorar dicho patio a través de un escenario acristalado, trasladando al público visitante de la exposición la visión y comprensión del conjunto del edificio de telefónica. Dicho patio, que en el proceso de remodelación del edificio, ha sido despojado de todos los apósitos que a lo largo del tiempo había ido recibiendo, aparece así imponente en toda su altura, recuperando una imagen que hasta ahora no había tenido. El tratamiento de sus paredes en esta planta, mediante un chapado con la piedra dominante en todo el edificio, y de su techo con una solución transparente de su estructura de cubrición, lo dotan de valor en sí mismo, sin LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 272 que su uso sea otro que el desahogo de la exposición y contemplación de la perspectiva fugada del resto del edificio.” 385 385 Comentarios del director de las obras. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 279 Figura 182. Fuente: Autor (2015).Vista nocturna del Edificio y de la Tienda Telefónica situada en Planta Principal. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 280 3.4 Laboratorio de ideas para una nueva empresa telefónica Aunque ya existía en España una cierta arquitectura telefónica de las empresas concesionarias del servicio telefónico previas a Telefónica 389 , la Compañía Telefónica Nacional de España se presentó en el panorama nacional con un planteamiento totalmente novedoso y rompedor. Desde un principio se hizo cargo de las infraestructuras telefónicas que heredaba de la época anterior, y que el nuevo Contrato con el Estado le permitía acceder a ellas. 390 Pero como se trataba de mejorar y modernizar estas infraestructuras, que ya presentaban problemas de descoordinación entre las diversas empresas concesionarias, la nueva compañía telefónica partió con fuerza imponiendo un nuevo modelo empresarial de corte norteamericano, que en la parte que nos afecta, se reflejó en una arquitectura muy concreta, muy definida. Los nuevos embajadores telefónicos necesitaban unas sedes adecuadas al espíritu emprendedor que la nueva compañía quería implantar en nuestro país. Se importó un modelo de trabajo, que estaba sustentado en un tipo muy concreto y definido de edificio telefónico. Al principio de la singladura de Telefónica en España, no tuvo más remedio que apoyarse en el parque inmobiliario heredado, pero su matriz la ITT norteamericana, para poder desarrollar la calidad de servicio que preconizaba, necesitaba incorporar a nuestro territorio su modelo de central telefónica. Aunque el edificio de Gran Vía no fue el primer edificio construido, si fue el más importante no sólo por su tamaño y situación, sobre todo por la experiencia que supondría su ejecución, tanto en la importación de una tipología nueva, la utilización de nuevos materiales, como por la forma de organizar una obra para conseguir unas calidades constructivas óptimas en un tiempo de ejecución récord. La experiencia obtenida durante el desarrollo constructivo de este rascacielos español fue rápidamente empleada y desarrollada en los edificios que siguieron posteriormente ejecutándose por la compañía telefónica. No se trataba solo de crear un edificio espectacular en el corazón de Madrid que diera un servicio telefónico adecuado sólo en la capital. El compromiso empresarial iba a mucho más allá: se tenía que extender a todo el territorio nacional y esto obligaba a la creación de una planta inmobiliaria de primer orden sin más dilación. 389 F. García Algarra. “Los orígenes de la arquitectura telefónica en España: las centrales madrileñas del Grupo Peninsular”. 2012 UNED. 20 p. 390 “Historia de Telefónica: 1924-1975. Primeras décadas: tecnología, economía y política”. Ángel Calvo. Colección Fundación Telefónica / Ariel Barcelona, 2010, 576 p. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 281 La imagen de la ciudad telefónica, 391 que nos recuerda a un concepto actual similar, la aldea global, fue un esquema presentado por la Telefónica para dar cuenta de las futuras centrales que se iban a crear en un primer momento y casi simultáneamente en las principales capitales de provincia, reforzando la idea de interconexión y eliminación de distancias en la comunicación de las personas. Estas centrales de nuevo cuño no eran rascacielos. No presentaban una altura exacerbada ni se tienen en cuenta a las ordenanzas neoyorquinas que regulan el volumen edificatorio en la gran manzana como fue el caso madrileño. Sólo tenían que adaptarse a las ordenanzas municipales de cada población, previa negociación con el poder local, ocupando unos solares estratégicamente elegidos para que la sede de la compañía a nivel provincial fuera lo más representativa posible. Aunque no eran rascacielos estas primeras centrales telefónicas, si compartían con su hermana mayor muchos de sus rasgos característicos: -imagen de empresa fuerte con unos ropajes arquitectónicos apartados a la cultura local, en el contexto urbano más inmediato. -Una distribución y adaptación al solar elegido a través de un esquema donde la funcionalidad primaba. Se trataba inicialmente de dar un servicio telefónico y los espacios interiores tenían que cumplir perfectamente esta misión. Tampoco se descuidaba las condiciones de trabajo de los operarios de la Compañía. Todo ello se plasmaba en los planos iniciales que daba pie a un anteproyecto que rápidamente se convertiría en un proyecto arquitectónico para la puesta en marcha de una obra en la que la improvisación no debía tener cabida. -La estructura portante del nuevo edificio cumplía una serie de requisitos estructurales que superaban con creces las normas que en aquella época existían en España, pensando sobre todo en las cargas que iban a soportar sus forjados, la posibilidad de crecer con el tiempo, la durabilidad y un mantenimiento adecuado a lo largo de su vida útil, así como una resistencia al fuego que garantizarse la supervivencia del edificio ante esta contingencia. Ante estos planteamientos de imagen y funcionalidad de empresa, que se organizaba en una época donde el hecho edificatorio no estaba tan regulado y normalizado por las Administraciones, la Telefónica tuvo que contar con una serie de normativa interna que en algunos casos se adelantaron a su tiempo, si la comparamos con la posterior evolución y regulación del sector de la construcción y la edificación hasta nuestros días. Existía un cuerpo de normativas variopintas, todas ellas de corte americano, que regulaban todo el proceso del servicio telefónico. En el caso que nos ocupa, la compañía contaba con un Manual para Edificios Telefónicos, que fue adaptándose en el tiempo a lo largo de distintas versiones. En concreto, si se analiza parte de esta normativa edificatoria, podemos apreciar el espíritu uniformador que regulaba el tipo arquitectónico de central telefónica. 392 391 Ciudad telefónica ideal, representación abstracta de todos los edificios telefónicos de primera generación. Pedro Navascues Palacio. El Edificio de la Telefónica. Espasa-Calpe. Madrid, pp. 118 a 119. 392 Véase la segunda edición de diciembre de 1975, del “manual para edificios telefónicos” de carácter interno, emitido por el Departamento de ingeniería de planes y normas de la C.T.N.E. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 282 En este manual se recogen todas y cada una de las características que cualquier edificio telefónico debe contar. Aunque es una versión concreta de un año concreto, los criterios de todas las versiones son invariantes. Lo único que se actualizaba era las posibles normas externas que podían influir, y sobre todo, los cambios tecnológicos que pueden afectar a los equipos telefónicos. Por lo demás se mantenía prácticamente los mismos criterios de diseño y construcción de los edificios de la Compañía. Lo cierto y verdad es que en el primer tercio del siglo XX no existía en España, y posiblemente en el resto de Europa, la tecnología constructiva y los materiales necesarios para realizar unos edificios tan singulares como las centrales telefónicas del tipo rascacielos. Lógico, no se había diseñado ni ejecutado todavía ninguno de ellos en el Viejo Continente. Prueba de ello es que se tuvieron que importar de Estados Unidos algunos materiales para la construcción como determinados perfiles metálicos estructurales, ventanas y ascensores, así como piezas de instalaciones, para acabar nuestro edificio. 393 Pero quizás lo más interesante, por lo que aporta de novedoso este trabajo de investigación, es plantear que fue este edificio la causa principal de que no solo se importaran diversos elementos y materiales constructivos, sino también una filosofía concreta de construir, hasta ahora desconocida en nuestro país. Pensemos que en torno a 1924 no existía en España el cuerpo normativo para el sector de la construcción tal y como lo conocemos hoy. 394 En todo caso, se disponía de ordenanzas municipales de cierto carácter urbanístico, y se confiaba en el buen hacer y en el arte del arquitecto para solventar los problemas de diseño y ejecución de los edificios y sus requerimientos. Figura 183. Fuente: Autor (2010).Central de Telefónica de Sevilla. 393 Véase manuscritos de Cárdenas del proceso constructivo. Fundación Telefónica. 394 José Manuel Pozo Municio, Javier Martínez González, La arquitectura norteamericana, motor y espejo de la arquitectura española, Ed. T6 Ediciones SL, Pamplona 2006, 227p. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 283 De la consulta a profesionales y profesores en materia de construcción, y de las investigaciones llevadas a cabo al respecto, (no existe normativas específicas de esa fecha y no hay precedentes bibliográficos) 395 , se ha podido observar que en esas fechas no se conocía ni se trabajaba en el ámbito de la edificación con conceptos como la resistencia al fuego de la estructura metálica, cálculo de estructuras por métodos hiperestáticos y cimentación en profundidad para rascacielos, instalaciones de edificios en altura, evacuaciones en caso de catástrofe, etc. Por tanto, fue la Compañía Telefónica, quien importó determinados procesos constructivos novedosos para la ejecución de sus centrales, que fueron puestos en práctica por sus profesionales en arquitectura e ingeniería. Estos nuevos procedimientos, se extendieron por toda España al completarse el programa nacional de implantación de centrales telefónicas, y poco a poco, trascendieron del ámbito de esta empresa y se extendieron por todo el país. Hoy día a nadie le resulta extraño estas tecnologías constructivas, pero pensemos, por poner un ejemplo, que en la ciudad de Salamanca, el primer edificio en el que se empleó el hormigón armado fue en la central telefónica sita en Palacio de Solís, de estilo neoplateresco en el año 1930 . 396 Figura 184. Fuente: Autor (2009).Edificio Plateresco de la Central de Telefónica de Salamanca Es especialmente clarificadora la manifestación de Ignacio de Cárdenas en la Revista Telefónica 397 sobre el planteamiento constructivo de la empresa Telefónica: “La idea nacional de nuestra Compañía se afirmará en las fachadas de sus edificios, los cuales pretendemos siempre que armonicen con el carácter peculiar de cada población, y así se levantó en Santander la primera Central de un 395 En España no existía en la década de los años veinte y treinta ninguna normativa al respecto, simplemente porque no era necesaria. No se construían rascacielos. Este fue la única excepción. 396 Pedro Navascues Palacio. El Edificio de la Telefónica. Espasa-Calpe. Madrid 1984. 248 p. 397 I. de Cárdenas, “El Departamento de Edificios. Notas de su varia y acertada actuación”, Revista Telefónica Española, 1927, nº 8, pp. 12 a 21. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 284 marcado estilo montañés. Los edificios de Barcelona, Zaragoza y Bilbao son sobrios, clásicos y fuertes. Alegres y luminosos, el de Valencia y la sucursal de El Grao. En el de Sevilla se empleará toda la belleza decorativa del arte antiguo y moderno sevillano. En Las Arenas, en Vizcaya, haremos una central que se asemejará a un pintoresco caserío vasco, y el de la Gran Vía, de Madrid, imponente, fuerte, majestuoso y muy español y madrileño, edificio que será el cerebro y el corazón de la vasta organización en que trabajamos…” (Fig. 183 y 184). Este, que puede considerarse como un auténtico manifiesto de la imagen arquitectónica que la Telefónica perseguía, resume el espíritu de las obras emprendidas en estos años iniciales de la singladura de la empresa de teléfonos. Actualmente la estrategia empresarial es otra. De ese ímpetu inicial de crecimiento y desarrollo en España del servicio telefónico a través de la creación de un vasto parque inmobiliario, hemos asistido a la conclusión de un programa ya realizado, es decir, el servicio telefónico ya es universal en nuestro país y se cuenta con las últimas tecnologías del sector para dar asistencia a una población que lo demanda. Por otro lado, la entrada de competencia y la pérdida del monopolio por Telefónica, así como el avance de las nuevas tecnologías, que exigen equipos telefónicos más sofisticados, pero también más pequeños y con menos requerimientos, ha conducido a esta empresa de telecomunicaciones a replantearse su política con respecto a sus edificios ya construidos. Si a estas circunstancias le añadimos otra no menos desdeñable como es que actualmente Telefónica es una de las principales multinacionales del sector, y por tanto, debe diversificar sus recursos, entenderemos que estamos asistiendo a un planteamiento nuevo de empresa que, lógicamente, está afectando a su idea inicial sobre el edificio telefónico. Se impone pues una serie de cambios sobre el planteamiento inicial de la concepción de la central telefónica, que pasó de ser importada directamente de Estados Unidos, adaptarse posteriormente a las condiciones e idiosincrasia española, para llegar a nuestros días, con unos sistemas constructivos nuevos y unos requerimientos para los equipos telefónicos muy diferentes de los iniciales. El futuro está por escribirse en la evolución de la tipología arquitectónica del edificio telefónico, pero si podemos apuntar algunos elementos que nos permiten adelantar acontecimientos: -El parque inmobiliario actual permite prácticamente cualquier adaptación, dada su naturaleza y versatilidad. -Se impone la racionalidad en la gestión de dicho parque inmobiliario. Ante el gran número de inmuebles, se está planteando una reorganización de los mismos, manteniéndose e incluso mejorando el servicio telefónico, permitiendo la posibilidad de transformar alguno de ellos para otro uso distinto, e incluso sacarlo al mercado inmobiliario. De un tiro se mata dos pájaros, se hace caja y se ahorra en mantenimiento y gestión de los edificios que no son realmente necesarios. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 285 En los años venideros se apreciará la evolución de los edificios telefónicos. Pero eso será objeto de otro trabajo de investigación. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 286 Conclusiones y líneas de investigación LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 287 Conclusiones y líneas de investigación Llegados a este apartado final, queremos recordar nuestro posicionamiento inicial en esta Tesis, que en definitiva pretendía efectuar un recorrido con este trabajo de investigación ya realizado, a lo largo del estudio de la arquitectura telefónica en general, y especialmente del edificio de Telefónica de España más emblemático sito en la Gran Vía madrileña. Las conclusiones obtenidas en este trabajo las podemos condensar en los siguientes puntos: 1. De partida podíamos preguntarnos a la vista del desarrollo histórico y características arquitectónicas comunes de este patrón de edificios, lo siguiente: ¿son las centrales telefónicas una nueva tipología dentro de la cultura arquitectónica? Para Aldo Rossi el concepto abierto de “tipo” difiere de la idea cerrada del “modelo”, que lo considera una estructura más “rígida”. Según sus palabras, 398 “El tipo se va construyendo, pues, según la necesidad y según la aspiración de belleza; único y sin embargo variadísimo en sociedades diferentes y unido a la forma y al modo de vida”. Sigue comentando Rossi al respecto en otro párrafo del mismo texto: “el tipo es algo permanente y complejo, un enunciado lógico que se antepone a la forma y que la constituye”. También es clarificadora la siguiente cita de su visión de la ciudad: “El tipo es, pues, constante y se presenta con caracteres de necesidad; pero aun siendo determinados, éstos reaccionan dialécticamente con la técnica, con las funciones, con el estilo, con el carácter colectivo y el momento individual del hecho arquitectónico”. Ante esta cuestión así planteada, nos surge la siguiente reflexión: 1.1 La importación del edificio de telefonía a Europa es bastante más que el trasvase de un modelo de arquitectura e infraestructura. Por su entidad verificada en esta tesis en diferentes aspectos, creemos que nos corresponde ubicarlo adecuadamente dentro de la cultura arquitectónica. 1.2 Reconocemos que en la arquitectura contemporánea no se habla de “tipos” por el carácter globalizador de la misma, superando la vision rossiana de la ciudad. Por tanto, queda abierta la posibilidad de una actualización del concepto “tipología” en la arquitectura; que podría abrir líneas de investigación para intentar incorporar adecuadamente a los edificios de Telefónica, como “objetos singulares”, dentro del ámbito de la arquitectura. 398 Rossi, Aldo “La arquitectura de la ciudad”, Ed. G G SA: Barcelona 1982, p. 78 ,79 y 80. LA ARQUITECTURA DE TELEFONICA DE ESPAÑA: EL EDIFICIO DE LA GRAN VÍA 288 2. Sobre el lenguaje arquitectónico del rascacielos de la Telefónica en la Gran Vía de Madrid, y como observador de la arquitectura de este edificio, podemos concluir que se nos presenta con un lenguaje ecléctico, ya que en él se aprecian tres partes perfectamente diferenciadas: El basamento, de claro estilo “historicista” apoyado en el barroco madrileño, con toda su carga decorativa aplicada sin paliativos, impuesta por el gusto burgués de la época por la arquitectura histórica española, que el consejo de administración de la operadora no dudó en exigir. El fuste, o parte central, de gran desarrollo longitudinal de forma escalonada, en donde el lenguaje cambia bruscamente hacia una limpieza decorativa de los planos que conforman las fachadas, que recuerdan los postulados del arquitecto de la escuela austriaca Adolf Loos 399 , recogidos en su obra “Ornamento y Delito”, con un claro sabor racionalista, y que de alguna forma refleja el funcionalismo de su interior. Esta parte del rascacielos es la más significativa por lo que aporta a la arquitectura de la Gran Vía. Se trataba de un lenguaje claramente nuevo, coincidiendo prácticamente con las tendencias que el Movimiento Moderno trajo a España posteriormente. Por último, en la coronación del edificio, en el torreón que culmina el rascacielos, vemos un nuevo cambio de lenguaje arquitectónico, volviendo esta vez a otro estilismo histórico como es el neogótico. Se trataba de emular en esta pieza final a otra edificación próxima y de gran impacto en el Madrid de principios del siglo XX: nos referimos al Palacio de Correos y Telégrafos, frente a la plaza de la Cibeles, hoy día reconvertido en la sede del Ayuntamiento de La Villa. También aquí se nos abre otro interrogante como línea de investigación: ¿Es este edificio un signo de lo que sucedería 50 años más tarde con la corriente postmoderna? 400 , y consecuentemente, ¿La cultura arquitectónica genera, como en la moda, corrientes estilísticas temporales? 3. Ante dos de sus cualidades más sobresalientes, como son su marcada funcionalidad y una cuidada aplicación de la tecnología de la construcción específica para su uso, cabría preguntarse: ¿Son los edificios telefónicos piezas funcionales que deben comportarse como relojes y limitar sus cualidades arquitectónicas, espaciales y de escala, como fueron en su inicio los primeros rascacielos de Manhattan? 399 Adolf Loos, "Ornamento y Delito" en 1908, en el que crítica el uso del ornamento, defendiendo que no es propio de la época. 400 Nos referimos al trabajo de arquitectos postmodernos de los años 80, como James Stirling, Michel Graves, Robert Venturi, Léon Krier, Philip Johnson, Charles Willard Moore, Peter Eisenman, Aldo Rossi, que consiguieron utilizar signos formales de estilos históricos e incluirlos en la estética del Movimiento Moderno. 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Para ello he contado con la ayuda inestimable de esta Escuela que me han aportado sus conocimientos y su buen hacer, pero sobre todo, y sin menospreciar la labor de nadie, quiero hacer énfasis en el trabajo de apoyo y la infinita paciencia que ha tenido el profesor que me ha dirigido, el Dr. Eduardo Rojas Moyano para que este trabajo llegue a puerto con un mínimo de calidad y rigor académico. Es de justicia agradecer también a la empresa Telefónica y a las personas que trabajan en su Departamento Inmobiliario, así como a la Fundación Telefónica por su interés en facilitarme la información sobre el tema que nos ocupa. Por último y no menos importante, quiero mostrar mi más sincero agradecimiento a compañeros, amigos y familiares, de entre ellos, a mi querido y admirado hijo Fernando, que han aportado lo que le he solicitado, para poder terminar este trabajo que a veces se me ha hecho cuesta arriba. Gracias a todos y cada uno de ellos por su humanidad y aprecio personal.