Full text
1 Del siglo XIX al XXI. Tendencias y debates XIV Congreso de la Asociación de Historia Contemporánea. Universidad de Alicante 20-22 de septiembre de 2018 Taller 15. CIRCULACIÓN DE CAPITAL, CONOCIMIENTO Y TECNOLOGÍA EN LA ESPAÑA CONTEMPORÁNEA Las empresas extranjeras de agua y gas en España (circa 1900-1923) Mariano Castro Valdivia [email protected] Mercedes Fernández-Paradas Universidad de Málaga [email protected] Juan Manuel Matés Barco Universidad de Jaén [email protected] Resumen: Esta comunicación analiza la presencia de las empresas extranjeras de agua y gas en España entre comienzos del siglo XX e inicios de los años 1920, periodo en el que fueron relevantes en el conjunto de sus respectivos sectores. A partir de entonces tuvieron una actividad muy reducida o desaparecieron. Para ello, ofrecemos una visión de conjunto y comparada entre ambas actividades, centrándonos en las dos grandes sociedades foráneas de cada sector, la Compañía des Eaux de Barcelona y la Compañía Lebon. También examinamos las causas de su salida de España, entre las que cabe considerar un marco legal que fue poniendo cada vez más cortapisas a su presencia en España, el impacto de la I Guerra Mundial y el avance de las grandes empresas españolas que fueron haciéndose con el control de sectores estratégicos de la economía, entre ellos el abastecimiento de agua y energía, de los que se preveía un aumento del consumo impulsado por las crecientes necesidades de recursos naturales y energéticos generadas por la II Revolución Tecnológica y la modernización de las ciudades que experimentaron un gran crecimiento demográfico durante el primer tercio del novecientos. Introducción 1 El objetivo de esta investigación es el estudio de las empresas extranjeras de gas y agua en España entre 1900 y 1923. El interés de este trabajo radica en dos aspectos. 1 Este texto forma parte de los resultados del Proyecto I+D de Excelencia HAR2017-82112-P (20182020): «La industria del Gas en España: desarrollo y trayectorias regionales (1842-2008)», financiado por el Ministerio de Industria, Economía y Competitividad de España y Fondos FEDER. Agradecemos la inestimable ayuda del I Plan Propio de Investigación y Transferencia de la la Universidad de Málaga.
2 En primer lugar, valorar la relevancia que tuvo en España el capital extranjero; en segundo lugar, analizar su salida los sectores del agua y gas, centrándonos en las dos principales empresas, Lebon et Cie y Aguas de Barcelona respectivamente. Para este estudio se han empleado diversas fuentes primarias y secundarias. Cabe reseñar la Estadística del Impuesto sobre el consumo de luz de gas, electricidad y carburo de calcio 2 , el Anuario Financiero y de Sociedades Anónimas 3 y la Gaceta de Madrid. El contexto se torna adverso para la inversión extranjera En el siglo XX, especialmente a partir de 1914, se aprecia un cambio de tendencia que interrumpe este proceso inversor. Los motivos son diversos. Por un lado, los problemas causados por el comienzo de la primera guerra mundial. Por otro, las nuevas orientaciones “nacionalizadoras” de los gobiernos españoles, facilitaron la entrada de mayores aportes propios y promovieron entre los empresarios nativos la adquisición de compañías extranjeras. Asimismo, cabe señalar la aparición de nuevos competidores en un contexto difícil, repleto de problemas generados por el conflicto bélico y la quiebra de algunas empresas emblemáticas, que provocaron un elevado nivel de prevención y recelo hacia los inversores foráneos 4 . De forma simultánea concurrieron factores vinculados a la paulatina diversificación y crecimiento de la economía española. La repatriación de capitales, originada por la pérdida de las últimas colonias, auspició la entrada de inversores en algunos de esos negocios. Además, el reforzamiento de la peseta con las reformas llevadas a cabo por el ministro Fernández Villaverde, generó una onda expansiva. La contienda mundial de 1914 aceleró este proceso y algunas compañías pasaron a manos de capital español 5 . A partir de 1918, la disminución de la presencia extranjera se debió a dos cuestiones básicas: por la tendencia a “nacionalizar” las compañías foráneas; y por el afán de fortalecer la economía española. Pero ese repliegue o reconversión de la inversión extranjera también se puede explicar desde la perspectiva del mercado. Algunas compañías decidieron abandonar el país por la aparición de nuevos competidores que limitaban sus beneficios. El sucesivo retraimiento de la banca gala - generado por quiebra de algunas entidades-, provocó el retroceso de buena parte de su conglomerado empresarial. En esta situación se produjo la incorporación de grupos de empresarios españoles, que comenzaron a adquirir diferentes compañías. Este período contempla la aparición de un proceso de nacionalización económica, que provocará la adquisición por empresarios españoles de un importante conjunto de compañías extranjeras. Entre 1915 y 1917, los gobiernos españoles impulsaron una legislación proclive a la repatriación de capitales y a la adquisición de industrias extranjeras. La Sociedad General de Aguas de Barcelona fue adquirida en junio de 1920. La compra la realizó un consorcio bancario encabezado por José Garí Gimeno, cabeza visible del grupo S.A. Arnús-Garí. 2 Dirección General de Propiedades e Impuestos, Estadística del Impuesto sobre el consumo de luz de gas, electricidad y carburo de calcio, Editada por Imprenta de la Sucesora de M. Minuesa de los Ríos para los años 1913-1916, Editada por la Imprenta Sobrinos de la Sucesora de M. Minuesa de los Rios para 1917-1918, Editada por la Imprenta de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre para 1919-1921. 3 D. Riu Yferiquet (dir.), Anuario Financiero y de Sociedades Anónimas 1919, Madrid. 4 Rafael CASTRO: «Historia de una reconversión silenciosa. El capital francés en España, c.1800-1936», Revista de Historia Industrial, 33 (2007), p. 108. 5 Gabriel TORTELLA: «El capital extranjero en la formación del capitalismo español», en Julio TASCÓN FERNÁNDEZ, La inversión extranjera en España, Minerva, Madrid, 2008, pp. 41-43.
3 La adquisición de Aguas de Barcelona por este grupo de bancos responde a una serie de intereses mutuos, especialmente del Banco Hispano Colonial y al liderazgo de la sociedad Arnús Garí. Estas entidades financieras estuvieron presentes en la compra de varias empresas extranjeras relacionadas con los servicios públicos. Por ejemplo, Tranvías de Barcelona, propiedad de la compañía belga Tramways de Barcelone 6 . La venta de Aguas de Barcelona vino determinada por los beneficios obtenidos por las empresas en esta fase expansiva de la economía española, hasta el punto que los bancos alcanzaron cotas de crecimiento bastante considerables. En 1923, tras varios años de negociación, el ayuntamiento desistió de la compra de la compañía. En el caso de Lebon et Cie el contexto era adverso porque no podía competir con las grandes hidroeléctricas ya que el Gobierno le impedía tener actividad en ese ámbito, su equipamiento eléctrico era obsoleto e insuficiente, la fiscalidad “castigaba” especialmente a las empresas extranjeras y los ayuntamientos habían mostrado su interés por una mayor intervención que se habían manifestado en intentos de municipalizar el servicio de alumbrado público de gas en algunas de sus explotaciones. Y, lo más importante, su actividad en España le reportaba escasos ingresos 7 . Es decir, sus ingresos por gas habían caído y los de electricidad apenas habían crecido en 20 años. Por el contrario, había perspectivas de crecimiento de su actividad en Francia, Argelia y Egipto. En 1921 vendió la central eléctrica de Valencia a Electra Valenciana e Hidroeléctrica Española y las fábricas de gas y electricidad de Almería a Fuerzas Motrices del Valle del Lecrín. Ese mismo año propuso a Catalana de Gas y Electricidad la opción de compra y contrato de arrendamiento de sus factorías de gas de Barcelona, que ejecutó en 1923. La central de electricidad de Granada fue adquirida por la Compañía General de Electricidad. Lebon et Cie quería traspasar el resto del patrimonio a Catalana de Gas y Electricidad. Pero, esta operación no se realizó porque finalmente lo transfirió a un grupo de banqueros liderados por la banca Arnús-Garíque, como hemos explicado, en 1920 se hizo con el control de la Sociedad General de Aguas de Barcelona. El 31 de diciembre de 1923 ese grupo fundó la Compañía Española de Electricidad y Gas Lebon, con un capital desembolsado de 24 millones de pesetas para hacerse con las factorías de gas de Granada, Puerto de Santa María y Valencia, y las de gas y electricidad de Cádiz, Santander y Murcia 8 . Ese mismo año, Aguas de Barcelona también adquirió la fábrica de gas de Málaga al grupo Vautier la Société pour l’Éclairage de Málaga 9 . En definitiva, logró una posición privilegiada en los sectores del gas y el agua. Conclusiones La gestión del suministro de agua potable se fue convirtiendo en un negocio rentable en las primeras décadas del siglo XX. La Sociedad General de Aguas de Barcelona se fue haciendo con el dominio del mercado desde las últimas décadas del 6 José Manuel MARTÍN PASCUAL: Aigua i societat a Barcelona entre les dues exposicions (18881929), Tesis Doctoral, Barcelona, Universidad Autónoma de Barcelona, 2007, p. 526. 7 Cuadro 3 y Estadística del Impuesto… Años 1919-1920. 8 En los siguientes años la Compañía Española de Electricidad y Gas Lebon continuó incrementando sus activos gasistas y eléctricos. Pere A. FÀBREGAS, La Globalización del siglo XIX: Málaga y el gas, Sevilla, Ateneo de Sevilla, 2003, p. 139. 9 La salida de Lebon et Cie formó parte de un proceso mayor de españolización del sector gasista, de tal magnitud que a finales de los años 1920 el capital extranjero solo estaba presente en Santa Cruz de Tenerife.
4 siglo XIX. A pesar de los intentos de municipalización del servicio, la compañía francobelga supo resistir los embates del Ayuntamiento. La crisis de 1914 tuvo un doble efecto. En primer lugar, la guerra mundial provocó un distanciamiento de los inversores foráneos hacia los negocios existentes en España. En segundo, la coyuntura económica fue bastante beneficiosa para las empresas españolas que aprovecharon la situación para adquirir buena parte de esas compañías extranjeras asentadas en nuestro país. En este escenario diversos bancos se lanzaron a la compra de la compañía de aguas. Los vientos “nacionalistas” impulsados desde los sucesivos gobiernos de la época fueron el contexto adecuado para culminar la operación. Junto a estos elementos, la epidemia de tifus padecida por la ciudad de Barcelona –detectada en las fuentes gestionadas por el Ayuntamiento-, facilitó la preeminencia de la compañía en la ciudad de Barcelona, La industria gasista española se fue españolizando progresivamente, de suerte que a mediados de los años treinta sólo una empresa extranjera tenía actividad. Merced a dicho proceso experimentó un proceso de concentración empresarial, que afectó a la Compañía Española de Electricidad y Gas Lebon y Catalana. Esa empresa fue el resultado del “clima” nacionalista adverso al que tuvo que enfrentarse Lebon et Cie, las consecuencias de la I Guerra Mundial y el hecho de que esta tuviese mayores perspectivas de crecimiento, sobre todo en el norte de África.