Gestión de la comunicación en los parques de ocio de España
Full text
Univ er sidad de Málag a
F acult ad de Ciencias de la Comunicación
Depart amen t o de Comunic ación Audiovisual y Publicidad
Ges tión de la comunic ación
en los par ques de ocio de España
T esis Doct or al
Doct or anda R ocío Chamiz o Sánchez
Dir ect or An tonio Cas tillo Espar cia
Pr ogr ama de doctor ado Cr eación,
Cultur a y E ducación en Comunic ación
Audiovisual y Publicidad
Málag a, 2015
R ocío Chamiz o Sánche z
Ges tión de la c omunic ación
en los par ques de ocio de España
AUTOR: Rocío Cham izo Sánchez
http ://o rcid.o rg / 0000- 0003-4426-8298
E DI T A: Publicac iones y Di vu lgación C ientífi ca. Un iv ersidad d e Málag a
Esta ob ra es tá bajo u na lic e ncia de Cr eative Com m ons Reconocim iento- N oCom ercial -
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Cualqu ier pa rte de e sta o bra se pu ede reprodu ci r sin a utoriz ación
pero con el reconocim iento y atribución de l os autores.
No se puede ha cer uso com ercial de la ob ra y no se pu ede a lterar, t ransfo rm ar o h acer
obras der iv adas.
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Esta T esis Do ctor al est á deposi tada en el Rep osi torio I nstitucion al de l a Univ ersid ad de
Málag a (RI U MA): riuma.u m a.es
UNIVERSIDAD DE MÁLAGA
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA CO MUNICACIÓN
DEPARTAMENTO DE COMU NICACIÓN AUDIOVISUAL
Y PUBLICIDAD
TESIS DOCTORAL
G e s t i ó n d e l a c o m u n i c a c i ó n e n l o s p a r q u e s d e o c i o d e E s p a ñ a
D I R E C T O R
D r . D . A n t o n i o C a s t i l l o E s p a r c i a
D O C T O R A N D A
R o c í o C h a m i z o S á n c h e z
M á l a g a , 2 0 1 5
Un iversidad de Má laga
Antonio Castillo Esparcia, profesor Titular de Universidad adscrito al Departamento de
Comunicación Audiovisual y Publicidad de la Universidad de Málaga
INFORMA:
Que Dña. Rocío Cham izo Sánchez ha realizado bajo m i supervisión la Tesis Doctoral titulada
Gestión de la comunicación en los parques de ocio de España .
Revisado el presente trabajo, AUTORIZO su present ación en la Universidad de Mál aga por
estimar que reúne todos los requisitos formales y científicos par a la obtención del título de
Doctor conforme a la legislación vigente.
Y para que así conste, firmo el presente informe y presto conformidad a la presentación de
dicha Tesis, en Málaga a 8 de noviembre de 2015.
Fdo. Antonio Castillo Esparcia
A m i h i j o , e l m o t o r d e m i v i d a
AGRADECIMIENTOS
Llevar a cabo una te sis doctoral supone un compromiso que requiere tiempo,
esfuerzo y ciertos sacr ificios. Un proceso en el que experimentas momentos de
enorme entusiasmo, en el que todo es posible, y momentos de debilidad emocional.
Un camino en el que, finalmente, implicas a muchas personas, que viven, casi con la
misma intensidad, la llegada a buen puerto del proyecto que un día se inició.
En mi camino han sido muchas las personas que me han acompañado y a las que me
gustaría agradecer de una manera especial.
En primer lugar, como no podía ser de otra manera, a mi director de tesis, Antonio
Castillo Esparcia. Mi maestro y mi amigo, de quien aprendo todos los días, como
persona y como profesional; que ha sabido, con su templanza y buen hacer , conducir
y llevar a buen término esta investigación. Gracias, Antonio, por implicarte y
empujarme en esta carrera (a veces, cuesta arriba)
A mis padres, siempr e ahí, siempre conmigo . Mamá, eres ejemplo de la entrega
absoluta, del amor incondicional. Sin tu respaldo , esta tesis, como otras muchas
cosas, no hu biese sido posible. Papá, aunque cocido a fuego lento, finalmente, se hizo
realidad. Os amo.
A Gonzalo, gracias por cruzarte en mi vida y quedarte a mi lado. Tu apoyo constante,
tu ternura, tu in finita paciencia , han hecho más fácil y divertida esta ex periencia.
Gracias por implicarte tanto y hacer tuyo este proyecto.
A Claudia, que tantas ta rdes de juego hemos perdido. Tu sonrisa, tu cariño y tus
divertidos mensa jes siempre han animado mis tardes d e tesis. Nos toca recuperar el
tiempo.
Ge stión de la comunic ación en los parque s de ocio de E spaña
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BLOQUE II. LA COMUNICACIÓN ORGANIZACIONAL: PRINCIPALES CONCEPTOS Y
CONSIDERACIONES EN LA GESTIÓN DE SERVICIOS DE OCIO
CAP. 4 LA COMUNICACIÓN ORGANIZACIONAL EN LA NUEVA ECONOMÍA …… . … …261
4.1 Hacia un modelo de comunicación global ………………………………….… . ……… . …… 261
4.2 Principales Escuelas y Teorías de Conducta Organizacional
Evolución histórica del management …… …………………………………………… …… . ….267
4.2.1 Teoría Clásica de la Administración …… …………………………………………………… ...... 268
4.2.2 Teoría Humanista. Escuela de las Relaciones Humanas …………………………………270
4.2.3 Teoría General de Sistemas …………………………………………………………………… …. …272
4.2.4 Teoría de la Contingen cia o S ituacional ………………………………………………... .. ……..273
4.3 Evolución histórica de la comunicación en las organizaciones … ………… …… … 276
4.3.1 La comunicación en las organizaciones: Estados Unidos ……………………… . ………276
4.3.2 La comunicación en las organizaciones: Europa Occidental ………………… ….…… ..281
4.3.3 La comunicación en las organizaciones: España ……………………………… . ……… . …..283
4.4 El órgano de gestión: la Dirección de Comunicación ……………………… …. …… . … 286
CAP. 5 LA COMUNICACIÓN DE LOS SERVICIOS DE OCIO: LA CALIDAD COMO
VALOR ………………………………………………………………………………………………………… .. … ... 289
5.1 Características de los parques de ocio como servicios de ocio
y sus implicaciones en la comun icación ………………………………………..……… .. ….289
5.1.1 La intangibilidad. ……………………………………………………………… …………… ………. ..291
5.1.2 La inseparabilidad………………………………….……………………………………………… ...297
5.1.3 L a heterogeneidad………………………………………… ………………………………… ... ……. 305
5.1.4 Carácter perecedero.. ………………………………………………………………… . …………….306
Ge stión de la comunic ación en los parque s de ocio de E spaña
15
5.1.5 Consideraciones finales sob re la comunicación de servicios de ocio …………… 307
5.2 Calidad del servicios y satisfacción del cliente de productos
de turismo y ocio: el caso de lo s parques de ocio ………………………………… . … ..309
5.2.1 Concepto de calidad ……………………………………………………………………… ………… . 309
5.2.1.1 El concepto de calidad en turismo según la OMT y su aplicación a los parques
de ocio ………… ……………………………………………………………………… ..................... 314
5.2.2 Medición de la calidad de los servicios ……………… …………………………… . ………… 319
5.2.2.1 La escala SERVQUAL …………………………………………………………………………… 321
5.2.2.2 Consideraciones en la medición d e la calidad de los parques de ocio ……. .. 327
5.2.2.3 Có mo detectar los fallos en la calidad del servicio ………………………………… 336
5.2.3 Modelos para la implantación de la gestión de la calidad en
parques de ocio. Marco normativo ……………………………………………………… …… ..342
5.2.3.1 AENOR. Modelos y certificaciones para parques de ocio ……………..………… 345
5.2.3.2 Sistema de Gestión de Calidad ISO 9000 ………………………………………………. 350
5.2.3.3 Modelo de Excelencia EFQM ………………………………………………………….…….. 354
5.2.3.4 Las normas de calidad tur ística: la marca “Q” de calidad………………… . ……. 356
5.2.3.5 Otros modelos y certificaciones relacionados con la
gestión ambiental y la responsabilidad corporativa ………………………………359
5.2.4 Satisfacción del cliente vs calidad del servicio ……………………………………… … . … 363
5.2.5 Comunicación y calidad ……………………………………………………………………………. 367
CAP. 6 LA GESTIÓN DE LA COMUNICACIÓN ORGANIZACIONAL I:
LA COMUNICACIÓN INTERNA ………………………………………………………………………… . …373
6.1 Tipos de comunicación interna …………………………………………………………………… 377
6.2 La cultura organizacional: cultura de servicio ……………………………………… . …… 381
6.3 Herramientas de comunicación interna …………………………………………………… ..382
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16
6.3.1 Código de conducta ………………………………………………………………………… … . ……….. 383
6.3.2 Manual de acogida …………………………………………………………………… …………………. 384
6.3.3 Manual de procedimie ntos o de funciones ………………………………………… …………. 385
6.3.4 Manual de normas de identidad visual y Libro de Estilo ……………………………….. 386
6.3.5 Revis ta Interna o periódico de empresa ……………………………………………………….. 386
6.3.6 Tablón de anuncios ……………………………………………………………………………………... 389
6.3.7 Línea directa ………………………………………………………………………………………………. 389
6.3.8 Buzón de sugere ncias ………………………………………………………………………… . ………. 390
6.3.9 Reuniones ………………………………………………………………………………………………….. 391
6.3.10 Jornadas de Puertas Abiertas …………………………………………………………………… .. 392
6.3.11 Cart a del presidente ……………………………………………… ………………………………….. 393
6.3.12 Entrevista …………………………………………………………………………………… …………… 393
6.3.13 Audiovisuales …………………………………………………………………………………………… 394
6.3.14 Mód ulos de formación, cu rsos o seminarios ………………………………………… . ……. 395
6.3.15 Intranet y el portal corporativo …………………………………………………………………. 395
6.3.16 Correo electrónico ………………………………………………………………………………… …. 396
6.3.17 Blogs corporativos o diarios de bitácora ……………………………………………………... 397
6.3.18 Otras herramientas de comunicación interna …………………………………………….. 398
CAP. 7 LA GESTIÓN DE LA COMUNICACIÓN ORGANIZACIONAL II:
LA COMUNICACIÓN EXTERNA ……………………………………………………………………… . …...401
7.1 Las relaciones informativas: la comunicación con la pre nsa …………………… .. 405
7.1.1 Herramientas de comunicación co n la prensa ……………………………………… . …… 410
7.1.1.1 Comunicado de prensa …………………………………………………………………… …... 411
7.1.1.2 Nota de prensa ……………………………………………………………………………… . …… 413
7.1.1.3 Dossier de prensa ………………………………………………………………………… …….. 414
7.1.1.4 Artículo pre-redactado …… …………………………………………………………… . …….. 415
7.1.1.5 Revista de prensa y press-book …………………………………………………………… 416
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7.1.1.6 Boletín informativo o rev ista ………………………………………………………… . ……. 417
7.1.1.7 Informe Anual …………………………………………………………………………………… .. 419
7.1.1.8 Informe o Memoria de RSC ………………………………………………………………….. 422
7.1.1.9 Rueda de prensa …………………………………………………………………………………. 424
7.1.1.10 La entrevista ………………………………………………………………………………… ……. 427
7.1.1.11 Los viajes y visitas de prensa o viajes de familiarización o famtrips ………. 429
7.1.1.12 Comidas y desayunos de prensa ……………………………………………………… . ….. 433
7.1.1.13 Encuentros informales ………………………………………………………………………... 433
7.2 Mark eting y publicid ad: la comunicación com ercial de la organización … …. 434
7.2.1 Los agentes intermediarios en la comercialización de productos turísticos
y de ocio ……………………………………………………………………………………………… . …. 435
7.2.2 La publicidad en los medios convencionales ……………………………………………… 444
7.2.2.1 La inversión publicitaria en los medios convencionales …………………… . ….. 449
7.2.3 Patrocinio y mecenazgo ……………………………………………………………………………. 454
7.2.4 Promoción de ventas ………………………………………………………………………………... 457
7.2.5 Folletos, catálo gos y otros materiales impresos…………………………………… … . … 461
7.2.6 Publicidad en el lugar de venta (PLV o PPV) ………………………………………… . …… 465
7.2.7 Ferias y exposiciones ……………………………………………………………………… ……….. 466
7.2.8 Workshops ……………………………………………………………………………………………… . 468
7.2.9 Herramientas de servicio de atención al cliente ………………………………… . ………. 469
7.2.10 La comunicación directa: el mailing …………………………………………………………. . 460
7.3 Las relaciones con la comunidad ………… …………………………………………… . ………. 472
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BLOQUE III. EXPOSICIÓN, ANÁLISIS Y DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS
DE LA INVESTIGACIÓN
CAP. 8 RESULTADOS DE LA INVESTIGACIÓN ………………………………...…………… . …….. 479
8.1 La comunicación en los parques de ocio. Datos generales ………………..……….. 479
8.1.1 Valora ción general de la actual demanda de ocio ……………………………………… . ….479
8.1.2 La función de la comunicación en los parques …………………………………………… ....481
8.1.2.1 La com unicación en el org anigrama de los parques de ocio …………………… . …. . 485
8.1.3 La gestión de la comunicación en los parques ………………………………………… . …… 489
8.2 La comunicación interna en los parques de ocio …………………………… ... ………... 517
8.2.1 Ubicación de la funci ón de comunicación interna y nivel de implicación del
responsable ………………………………………………………………………………………………………... 517
8.2.2 Dispositivos e instrumentos utilizados en la gestión de la
comunicación interna …………………………………………………………………………………. 518
8.2.3 Contratación de c onsultora externa ………………………………………………………… . ….. 531
8.2.4 Retroalimentación con los e mpleados …………………………………………………… . ……. 534
8.2.5 Conclusiones: balance ……………………………………………… …………………………… . …… 541
8.3 La comunicación externa en los parques de ocio: comunicación con el cliente
consumidor y con el distribuidor ………………………………………………………………………5 44
8.3.1 Ubicación de la fu nción de la comunicación con el consumidor y el mercado de
distribuidores …………………………………………………………………………………………………… .. 544
8.3.2 Gestión de la comunicación con el consumidor: planificación y
herramientas ……………………………………………………………………………..……………………….. 547
8.3.3 Respecto al uso de la publicidad y los medios empleados ………………………………. 556
8.3.4 La comunicación con el visitante del parque …………………………………………………. 565
8.3.5 Contratación de consultoras externas ………………………………………………………….. 570
Ge stión de la comunic ación en los parque s de ocio de E spaña
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8.3.6 Gestión de la comunicación con el público distribuidor o intermediario:
planificación y herramientas ……………………………………………………………………………… .. 575
8.3.7 Conclusiones y balance ……………………………………………………………………………….. 578
8.4 La comunicación exter na en los parqu es de ocio: relaciones con l a
prensa ……………………………………………………………………………………… . ………………… …… 580
8.4.1 Ubicación de la funci ón de la comunicación con la prensa o medios de
comunicación …………………………………………………………………………………………………… ... 580
8.4.2 Gestión de la com unicación con los medios: planificación y herramientas ……… 581
8.4.3 Contratación de agencia externa y servicios contratados ……………………………….. 595
8.4.4 Conclusiones: balance……………… …………………………………………………….……………599
8.5 La comunicación externa en los parques de ocio: comunicación con la
comunidad local y relaciones institucionales ………………………………………...………...600
8.5.1 Ubicación de la función de la comunicación con la comunidad y relaciones
institucionales ………………………………………………………………………………………………….… 600
8.5.2 Gesti ón de la comunicación con la comuni dad y las instituciones. Pl anificación y
herramientas ……………………………………………………………………………………………… . ……... 602
8.5.3 Responsabilidad Social Corporativa (RSC)………………………………………………. . ….. 605
8.5.4 Contratación de c onsultora externa y motivos de la contratación …………… … . …. 607
8.5.5 Conclusiones: balance……………………………………………… ……………………………… . … 610
CAP. 9 CONCLUSIONES Y CON TRASTACIÓN DE HIPÓTESIS ……………………… ... …......611
CAP. 10 PROPUESTAS Y LÍNEAS FUTURAS DE INVESTIGACIÓN ………………… ... ……623
FUENTES BIBLIOGRÁFICAS ………… ………………………………………………………………… .....625
Ge stión de la comunic ación en los parque s de ocio de E spaña
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ANEXOS ……………………………………………………………………………………………………… …… ..6 53
Anexo I. Universo de estudio ………………………………………………………………………………..655
Anexo II. Fichas técn icas de los parques de oc io de la mu estra …………………………… . …663
Anexo III . Fichas de recogida d e información d el trabajo de campo ………… …………….677
An exo IV. Modelo de entrevista a la dirección ……………………………………………………….679
Anexo V. Modelo de entrevista a la dirección adaptada a cuestionario …………………...685
Anexo VI. Modelo de cuestionario de comunicación interna ………………………………….695
Anexo VII. Modelo de cuestionario de comunicación externa ………………………………...710
Anexo VIII. Listado de los profesionales entrevistados………………………………………… . 740
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ÍNDICE DE TABLAS
INTRODUCCIÓN
Tabla 1. Número de parques de ocio por tipología …………………………………… .. …… 47
Tabla 2. Di stribución de los parques de ocio por zona geográfica
y tipología ………………………………………………………………………………… ... …. 48
Tabla 3. Evolución del número de visitantes y facturación de los
parques de ocio ……………………………………………………………………………… .. 49
Tabla 4. Número de visitas de los principales grupos y empresas
operadoras de parques 2009 y 2013 ……………………………………………… ... 50
Tabla 5. Relación de parques y empresas operadoras de la muestra
de estudio ……………………………………………………………………………………….. 54
Tabla 6. Clasificación de los parques del estudio según tamaño en
número de empleados ……………………………………………………………………... 55
Tabla 7. Características de la entrevista empleada como herramienta
del trabajo de campo ……………………………………………………………… . ……….. 67
Tabla 8. Guía para la revisión de un cuestionario ………………………………… . ………… 79
CAPÍTULO 1
Tabla 1.1. Percepción del ocio a lo largo d e la historia …………………………… . ……….. 123
Tabla 1.2. Formas de en tretenimiento ………………………………………………… . …… …… 154
Tabla 1.3. Fases en la evolución de la oferta turística y de ocio …………… . ………….. 160
CAPÍTULO 2
Tabla 2.1. Tipos de parqu es temáticos, según su demanda …… . ………………………… 177
Tabla 2.2. Principales mecanismos de apoyo de la administración en el desarrollo
de los parques temáticos españoles, 2002 ……………… . ………………………. 184
Ge stión de la comunic ación en los parque s de ocio de E spaña
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Tabla 2.3. Ficha técnica de parque PortAventura ………………………… . ………………… . 191
Tabla 2.4. Cronología PortAventura ……………………………………………………………….. 192
Tabla 2.5. Ficha té cnica de Isla Mágica ……………………………………………… … . ………… 195
Tabla 2.6. Cronología Isla Mágica ………………………………………………………… . ………... 196
Tabla 2.7. Ficha técnica de Terr a Mítica Benidorm …… ………………………… . …………. 200
Tabla 2.8. Cronología Terra Mítica Benidorm ………………………………………………… 201
Tabla 2.9. Ficha técnica de Parque Warner Madrid …………………………………………. 204
Tabla 2.10. Número de visitantes Parque Warner Madrid ……………………… . ………… 204
Tabla 2.11. Cronología Parque Warner Madrid …………………………………………… . …… 205
Tabla 2.12. Tarifas entradas parques temáticos, 2011 y 2014 ……… ……………………209
Tabla 2.13. Crecimiento cronológico de parques en Aspro Parks ………………… . ……. 214
Tabla 2.14. Atracciones de ocio del grupo Aspro por tipología ……………………… . ….. 215
Tabla 2.15. Atracciones de ocio del grupo Aspro según localización ……………… . ….. 216
Tabla 2.16. Atracciones de ocio del grupo Parq ues Reunidos según tipología … . …. 220
Tabla 2.17. Atracciones de ocio del grupo Pa rques Reunidos según localizaci ón.... 221
CAPÍTULO 3
Tabla 3.1. Top 25 de los parques temáti cos y de atracciones más visitados a nivel
mundial, año 2014 …… ……………………………………………………………… . …… 234
Tabla 3.2. Top 20 de los parques temático s y de atracciones más visitados de
Norteamérica, año 2014 ……… ………………………………………………………… 237
Tabla 3.3. Top 20 de los parques temático s y de atracciones más visitados de
Europa, año 2014 …… ……………………………………………………………… . …….. 242
Tabla 3.4. Impactos económicos de los parques europeos ………………………… . ……. 243
Tabla 3.5. Top 20 de los parques temáticos y de atraccio nes más visitados de Asia y
el Pacífico, año 2014 ………………………………………………………………… . …... .245
Tabla 3.6. Ranking de los grupos operado res de parqu es a nivel internacional,
2014 …… ……………………………………………………………………………… ………... 247
Ge stión de la comunic ación en los parque s de ocio de E spaña
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Tabla 3.7. Divisiones de negocio y principales activos de Walt Disney
Company ………………………………………………………………………………………. 251
Tabla 3.8. Divisiones de n egocio y principales activos de NBCUniversal ……… . ….. 253
Tabla 3.9. Atracciones del grupo Merlin Entertainments …………………………… . …… 2 55
Tabla 3.10. Parques de ocio de Six Flags, Inc …………………………………………………….. 256
Tabla 3.11. Ingresos percibidos de Six Flags, Inc ……………………………………………… . 258
CAPÍTULO 4
Tabla 4.1. Revolución tecnológica y cambio en las relaciones organizativas … . ….. 276
CAPÍTULO 5
Tabla 5.1. Las diez dimensiones de la calidad del servicio ………………………… . ……. 313
Tabla 5.2. Correspondencia entre los die z criterios in iciales de evaluación de la
calidad el servicio y las cinco dimensiones de SERVQUAL …………… . ….. 313
Tabla 5.3. Alcance del concepto de calidad ……………………………………………………... 317
Tabla 5.4. Escala SERVQUAL aplicada a un parque de atracciones …………………… 324
Tabla 5.5. Principales estudios so bre calidad del servicio en el sector turístico … 327
Tabla 5.6. Documentos de un sistema de calidad ………………………………………… . …. 354
Tabla 5.7. Subsectores turísticos normalizados en Gestión de Calidad
por el ICTE …………………………………… ………………………………………… . ……. 358
Tabla 5.8. Recomendaciones en com unicación ante posibles deficiencias en la
calidad del servicio prestado …………………………………………………… . ……. 372
CAPÍTULO 6
Tabla 6.1. Objetivos de la revista interna de empresa ………………………………… . … ...388
Tabla 6.2. Ventajas e inconvenientes del uso de la línea directa …………… . ……… . … .390
Ge stión de la comunic ación en los parque s de ocio de E spaña
30
Gráfico 8.40. Predisposición de los parques de ocio a la contratación de consultoras
externas en comunicación interna ………………………………………………… .. 533
Gráfico 8.41. Vías disponibles para el trabajador para presentar sugerencias ……… . 535
Gráfico 8.42. Vías dispon ibles para el trabajador para presentar reclamaciones …… 536
Gráfico 8.43. Conocimiento de los empleados de los parque s de los principios, fines y
valores de la organización ……………………………………………………………… 537
Gráfico 8.44. Conocimiento de los empleados de los parques de objetivos de nego cio y
de los resultados …………………………………………………… ……………………… .538
Gráfico 8.45. Parques de ocio que san cionan un comportamiento inapropiado del
empleado ……………………………………………………………………………………… 539
Gráfico 8.46. Parques de ocio que recompensan un comportamiento excelente del
empleado ……………………………………………………………………………………… 539
Gráfico 8.47. Conocimiento de los e mpleados de las sanciones o penalizaciones por
comportamiento indebido ………………………………………………………… …… 540
Gráfico 8.48. Conocimiento de los empleados de las compensaciones por un
comportamiento excelente …………………………………………………………… .. 540
Gráfico 8.4 9. Desarrollo en la gestión de la comunicación interna de l os parques …… 542
Gráfico 8.50. Factores para la mejora de la comunicación interna en los parques de
ocio ……………………………………………………………………………………………… . 542
Gráfico 8.51. Conformidad de los parques según planteamientos formulados en
materia de comunicación interna …………………………………………………… . 543
Gráfico 8.52. La función de la comunicación con el consumidor en los parques
de ocio ………………………………………………………………………………… ……… .. 544
Gráfico 8.53. La función de la comunicación con el distribuidor en los parques
de ocio ………………………………………………………………………………… ……… .. 545
Gráfico 8.54. La función de la comunicación con el consumidor en los parques de oc io,
según categoría …………………………………………………………………………… ... 546
Gráfico 8.55. La función de la comunicación co n el distribuidor en los parques de ocio,
según categoría …………………………………………………………………………… ... 546
Ge stión de la comunic ación en los parque s de ocio de E spaña
31
Gráfico 8.56. Gestión e stratégica de la comunicación con el consumidor de los parques
de ocio ………………………………………………………………………………… ……… .. 548
Gráfico 8.57. Gestión e stratégica de la comunicación con el consumidor de los parques
de ocio, según categoría …………………………………………………… …………… . 548
Gráfico 8.58. Herramientas y dispositivos empleados por los parques de ocio ……… 548
Gráfico 8.59. Frecuencia de uso de las herramientas y dispositivos empleados en la
comunicación con el cliente consumidor ………………………………………… 549
Gráfico 8.60. Parques de ocio con actividad en el extranjero ………………………………… 550
Gráfico 8.61. Parques de ocio con actividad en el extranjero, según categ oría ……… .550
Gráfico 8.62. Herramientas y dispositivos de comunicación empleados por los parques
de ocio en su comunicación con el mercado extranjero ………… ………… . 551
Gráfico 8.63. Frecuencia de uso de las herramientas y dispositivos de comunicación
empleados por los parques en su comunicación con el mercado
extranjero …………………………………………………………………………………… ... 552
Gráfico 8.64. Nuevas tecnologías aplicadas a la comunicación de los parques con el
mercado de consumo: empleo de herramientas y dispositivos ………… . 553
Gráfico 8.65. Frecuencia de uso de los parques de las herramientas adapta das a las
Nuevas Tecnologías ……………………………………………………………………… .. 554
Gráfico 8.66. Influencia de las distintas vías de información/comuni cación en la
decisión del consumidor de visitar el parque ……………………………… … .. 556
Gráfico 8.67. Alcance geográfico de la publicidad desarrollada por los
parques de ocio …………………………………………………………………………… ... 557
Gráfico 8.68. Frecuencia de uso de la pu blicidad según alcance geográfico …………… 557
Gráfico 8.69. Alcance geográfico de l a publicidad desarrollada por los parques de ocio,
según categoría …………………………………………………………………………… ... 558
Gráfico 8.70. Frecuencia de uso de la publicidad según alcance geográfico, por
categoría de parque ……………………………………………… ……………………… ..558
Gráfico 8.71. Medios y soportes empleados por los parques de ocio en las acciones
publicitarias desarrolladas en Espa ña …………………………………………… .. 560
Ge stión de la comunic ación en los parque s de ocio de E spaña
32
Gráfico 8.72. Frecuencia de uso de los medios y soportes empleados por los parques
de ocio n las acciones pu blicitarias desarrolladas en España …………… . 561
Gráfico 8.73. Medios y soportes empleados por los parques de oc io en las acciones
publicitarias desarrolladas en mercados extranjeros ……………………… . 563
Gráfico 8.74. Frecuencia de uso de los medios y soportes empleados por los parques
de ocio en las acciones publicitarias desarrolladas en mercados
extranjeros …………………………………………………………………………… ……… 564
Gráfico 8.75. Parques de ocio con estudios de la eficacia publicitaria de sus
Campañas …………………………………………………………………………………… ... 565
Gráfico 8.76. Herramientas y dispositivos de comunicación con el visitante empleados
por los parques ………… …………………………………………………………………… 567
Gráfico 8.77. Herramientas y dispositivos de comunicación con el visitante empleados
por los parques, según categoría ……… …………………………………………… .. 568
Gráfico 8.78. Parques de ocio que realizan encuestas de opinión a los visitantes de las
instalaciones ………………………………………………………………………………… . 570
Gráfico 8.79. Frecuencia de uso de las encuestas de opinión a los visitantes del
parque ………………………………………………………………………………………… .. 570
Gráfico 8.80. Parques de ocio que contratan consultoras ……………………………………… 571
Gráfico 8.81. Parques de ocio qu e contratan con sultoras, según categoría …………… . 571
Gráfico 8.82. Servicios contratados por los parques de ocio en la comunicación con el
mercado de consumo …………………………………………………………………… .. 572
Gráfico 8.83. Herramientas y dispositivos de comunicación con el mercado de
consumo para el que fueron contratadas las consultoras o agencias
especializadas ……………………………………………………………………………… .. 573
Gráfico 8.84. Disposición de los parques de ocio a la contratación de consultoras
externas ……………………………………………………………………………………… ... 574
Gráfico 8.85. Motivos para la contratación futura de consultoras externas en materia
de comunicación con el mercado de consumo ………………………………… 574
Gráfico 8.86. Parques de ocio que desarrollan acciones d e com unicación con el público
distribuidor ………………………………………………………………………………… ... 575
Ge stión de la comunic ación en los parque s de ocio de E spaña
33
Gráfico 8.87. Parques de ocio en los que la comunicación con el dist ribuidor responde
a planes estratégicos ……………………………………………………………………… 576
Gráfico 8.88. Parques de ocio en los que la comunicación con el dist ribuidor responde
a planes estratégicos, según categoría …………………………………………… .. 576
Gráfico 8.89. Dispositivos y herramientas empleadas en la comunicación con el
distribuidor ………………………………………………………………………………… ... 576
Gráfico 8.90. Dispositivos y herramientas empleadas en la comunicación con el
distribuidor, según categoría ………………………………………………………… . 577
Gráfico 8.91. Valoración de los parques de la comunicación desarrollada con los
distribuidores ……………………………………………………………………………… .. 578
Gráfico 8.92. Valoración de los parques de l a comunicación desarrollada con el
visitante ……………………………………………………………………………………… ... 578
Gráfico 8.93. Valoración de los parques de l a comunicación desarrollada con el
mercado de consumo …………………………………………………………………… .. 579
Gráfico 8.94. La función de la comunicación con la prensa en los parques de ocio … 580
Gráfico 8.95. Parques de ocio con planes estratégicos de acción en la comunicación con
la prensa ……………………………………………………………………………………… .. 582
Gráfico 8.96. Herramientas de com unicación escrito con la prensa empleadas por los
parques ………………………………………………………………………………………… 583
Gráfico 8.97. Frecuencia de uso de las herramientas de comunicación escri ta con la
prensa empleadas por los parques ………………………………………………… . 583
Gráfico 8.98. Recursos de comunicación con la prensa que fomentan la relación
personal ……………………………………………………………………………………… .. 584
Gráfico 8.99. Frecuencia de uso de recursos de comunicación con la prensa que
fomentan la rela ción personal ………………………………………………………… 585
Gráfico 8.100. Tipo de prensa, según alcance geográfico y temática del contenido,
destinataria de la comunicación de los parques ……………………………… . 586
Gráfico 8.101. Frecuencia de contacto con la prensa, s egún alcance geográfico y
temática ……………………………………………………………………………………… ... 586
Ge stión de la comunic ación en los parque s de ocio de E spaña
34
Gráfico 8.102. Valoración de los parques de la eficacia de las herramientas empleadas
en la comunicación con la prensa …………………………… ……………………… . 587
Gráfico 8.103. Seguimiento de la información aparecida en los medios por los parques
de ocio ………………………………………………………………………………… ……… ... 588
Gráfico 8.1 04. Disposit ivos empleados para el seguimiento de la información apar ecida
en los medios por los p arques de ocio ……………………………………………… 589
Gráfico 8.105. Temas abordados por los parques en la información emitida a los
medios ………………………………………………………………………………… ……… .. 589
Gráfico 8.106. Temas abordados po r los p arques en la información emitida a los medios,
según categoría ……………………………………………………………………… ……… 590
Gráfico 8.107. Regularidad en el envío de información a la prensa según temática … 590
Gráfico 8.108. Parques de ocio con fototeca ………………………………………………………… . 591
Gráfico 8.109. Dispositivos empleados por los parques de manera permanen te para la
realización y obtención de fotografías …………………………………………… ... 591
Gráfico 8.110. Dispositivos empleados por los parques para la realización y obtención
de fotografías, sólo en acontecimientos especiales …………………………… 592
Gráfico 8.111. Dispositivos empleados por los parques de manera permanente para la
realización y obtención de fot ografías, según cat egoría …………………… . 592
Gráfico 8.112. Dispositivos empleados por los parques, según categoría, para la
realización y obtención de fotografías en acontecimientos especiales ..593
Gráfico 8.113. Parques de ocio con fichero de prensa actualizado ………………………… . 593
Gráfico 8.114. Valoración por parte de los parques del tratamiento que recibe de la
prensa este sector de actividad ……………………………………………………… . 594
Gráfico 8.115. Tratamiento que reciben de la prensa las distintas categorías de p arques,
según la opinión de los parques de ocio de cada grupo …………………… . 594
Gráfico 8.116. Contratación de agencia especializada para la comunicación con la
prensa ………………………………………………………………………………… ………… 596
Gráfico 8.117. Contratación de agencia especializada para la comunicación con la
prensa, según categoría …… …………………………………………………………… .. 597
Ge stión de la comunic ación en los parque s de ocio de E spaña
35
Gráfico 8.118. Servicios contratados por los parques de ocio para el desa rrollo de la
comunicación con la pren sa …………………………………………………………… . 597
Gráfico 8.119. Predisposición de los parques de ocio a la contratación de agencia
externa especializada en medios …………………………………………………… .. 598
Gráfico 8.120. Motivos para la contratación futura de consultoras externas en materia
de comunicación con la prensa ………………………………………………… …… .. 598
Gráfico 8.121. Valoración realizada por los parques respecto al grado de desarrollo
alcanzado en materia de comunicación con los medios …………………… . 599
Gráfico 8.122. La función de la comunicación institucional (comunidad e instituciones)
en el organigrama ………………………………………………………………………… .. 601
Gráfico 8.123. La función de la comunicación institucional (comunidad e institucione s)
en el organigrama, según categoría …… …………………………………………… . 601
Gráfico 8.124. Parques de ocio con una planificación est ratégica anual de la
comunicación institucional …………………………………………………………… .. 603
Gráfico 8.125. Parques de ocio con una plani ficación estratégica anual de la
comunicación institucional, según categoría …………………………………… . 603
Gráfico 8.126. Dispositivos empleados por los parques de oc io en la comunicación
institucional ………………………………………………………………………………… .. 605
Gráfico 8.127. Parques de ocio que realiza acciones en Responsabilidad Social
Corporativa …………………………………………………………………………………… 606
Gráfico 8.128. Herramientas de comunicación empleadas para la difusión del
compromiso social de los parques de ocio ……………………………………… . 607
Gráfico 8.129. Contratación de agencia externa para el desarrollo de la comunicación
con la comunidad local …………………………………………………………………… 608
Gráfico 8.130. Contratación de agencia externa para el desarrollo de la comuni cación
con las instituciones ……………………………………………………………………… . 608
Gráfico 8.1 31. Predisp osición a la contr atación de agencia ex terna para el desarrollo de
la comunicación con la comunidad local ………………………………………… .. 609
Gráfico 8.1 32. Predisp osición a la contr atación de agencia externa para el desarrollo de
la comunicación con las instituciones ………………………………………… …… 609
Ge stión de la comunic ación en los parque s de ocio de E spaña
36
Gráfico 8.133. Predisposición a la contratación de servicios de comunicación con la
comunidad local de los parques de ocio …………………………………………… 609
Gráfico 8.134. Predisposición a la contratación de servicios de comunicación con las
instituciones de los parques de ocio …………………………………… …………… 610
Gráfico 8.135. Valoración de los parques de la comunicación desarrollada con la
comunidad local …………………………………………………………………………… .. 610
Gráfico 8.136. Valoración de los parques de la comunicación desarrollada con las
instituciones ………………………………………………………………………………… .. 610
Ge stión de la comunic ación en los parque s de ocio de E spaña
37
ÍNDICE DE CUADROS
CAPÍTULO 1
Cuadro 1.1. Evolución de la oferta y demanda en la industria del ocio …………………… 166
CAPÍTULO 3
Cuadro 3.1. Ingresos y beneficios operativos de Walt Disney Company ………………… . 251
CAPÍTULO 6
Cuadro 6.1. Batería de preguntas para el análisis de la comunicación interna ……… ... 376
Ge stión de la comunic ación en los parque s de ocio de E spaña
38
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
39
INTROD UCCIÓN
I. Introducción a la investigación
La investigación que presentamos pretende ser una aportación al m undo académico
y profesional en el cam po de la c omunicación y de los servicios de oc io . Son varias
las razones que justifican la elección de estos dos ejes de análisis.
En p rimer lugar, la imp ortancia de est udiar los servicios se hace evidente si
consideramos que es el sector de actividad dominante en la economía de la mayoría
de los países. Para la economía esp añola es el sector más importa nte y que ha
experimentado un mayor desarrollo en té rminos económicos y de empleo.
Atendiendo a los datos del año 2012, la cifra de negocio del sector alcanzó un total
de 419.202 millones de euros, según el In stituto Nacional de Esta dística (INE)
1
.
Desde el p unto de vista del empleo, a partir de los resultados del tercer trimestre del
1
Instituto N acional de E stadística.(2015). España en cifras 2015 . Recu perado el 2 de n oviembre de 2015,
de
http://www.ine. es/ss/Satellit e?L=0& c=INEPublicacion _C&c id=125992485641 6&p=12547 35110672&pag
ename=Producto sYServicios% 2FPYSLayo ut¶m1=PYSDe talleGratuitas
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
46
Por otra parte, con tal hipótesis asumimos que:
- el p roduc to parque de ocio es un servicio, un bien intangible, lo que implica,
entre otras cuestiones, modos de producir y co municar distintos a los b ienes
tangibles
- la na turaleza intangible de los parques de ocio hace que sea especialmente
importante la comunicación desarrollad a para acercar y tangibilizar el
producto al cliente
- el p roceso de servucción imp lica una comunicación interpersonal empleado-
cliente que supone: un emp leado en contacto que se convierte en f uente
emisora de los valores de la emp resa y en coprotagonista de la experiencia
del visitant e; un marco de la prestación del servicio que comunica la cultura
corporativa y un cliente que percibe una calidad del ser vicio prestado
V. Universo de estudio y muestra
5.1 Características y delimitación del universo
La industria de parques de ocio en España se caracteriza por el alto grado de
concentración existente de parques en un red ucido número de empresa s que operan
junto a un elevado número de entidades de reducido tamaño y de actuación
eminentemente local. Un mercado difícil de delimitar por el uso generalizado e
indebido, en muchas ocasione s, de los términos parque de ocio , parque temático y
parque de at racciones , emp leados para designar a in stalaciones con características
muy diferentes a las propias de estos recintos.
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
47
Atendiendo a las diferentes fuentes consultad as y referidas en la metod ología del
estudio, el mercado lo c onforma un total de 111 parques de ocio
7
de los cuales cuatro
son parques temáticos, sei s son parques d e atracciones, ci ncuenta y cuatro son
parques zoológicos y de la naturaleza y cuarenta y siete son parques acuáticos. En
las tablas 1 y 2, podemos observar el número de parques existentes por tipología y
zona geográfica para el territorio español:
7
El listado d e parques existentes se ha ido comproban do y actualizando d urante el tie mpo qu e ha
durado la investigación, con e l fin de identificar pos ibles cierres y a perturas de parq ues, así como la
entrada d e nuevos operadores, qu e resultasen vitales para el estudio y tenerlos en cuent a. E n el Anexo I
se ofrece el listad o completo de par ques de ocio q ue confo rman la indu stria, con inform ación ad icional
relativa a su localiza ción geog ráfica, propiedad y/o gestión y p ertenenc ia a asociacion es profesionales.
Igualmente, queda n con templados los cambios q ue se han ido sucediendo hasta la fecha de la última
revisión (14 de febrero de 201 4).
Tipos
Total de parqu es
Parques temáticos
4
Parques de atracc iones
6
Zoos y parques de la naturaleza
54
Parques acuáticos
47
Tabla 1: Núm ero de parques de ocio por tipología
Fuente: Elabora ción propia
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
48
Si observamos los datos, comprobamos que Andalucía es la comunid ad autónoma
con mayor número de parques d e ocio (28). Del cien por cien de la totalidad de
parques que operan en España, Andalucía tiene una representación del 25. 2%, y
considerando sólo el área pen insular, la representación asciende al 34.1%. L as
comunidades que le siguen son: Canarias (19), Cataluña (15), Valencia (15), Baleares
(10) y Madrid ( 8). Considerando estos datos, observ amos que And alucía, Valencia,
Cataluña y Madrid concentran el 80.5% de los pa rques de la p enínsula y que junto a
las islas alcanzan el 85. 6% de los parques españoles.
Respecto a la tipología de parque, And alucía también es la comunid ad au tónoma que,
con una clara ventaja, registra el mayor número de parques acuáticos. Igualmente,
Parques
temáticos
Parques de
atracciones
Parques
zoológicos y de
la naturaleza
Parques
acuáticos
Total
parques
Andalucía
1
1
14
12
28
Aragón
--
1
1
--
2
Asturias
--
--
1
--
1
Cantabria
--
--
2
--
2
Cataluña
1
1
5
8
15
Castilla La
Macha
--
--
1
1
2
Extremadura
--
--
--
1
1
Galicia
--
--
1
1
2
Madrid
1
1
4
2
8
Murcia
--
--
1
1
2
Navarra
--
--
1
--
1
País Vasco
--
1
2
--
3
Valencia
1
1
5
8
15
PENÍNSULA
4
6
38
34
82
Baleares
--
--
3
7
10
Canarias
--
--
13
6
19
ISLAS
--
--
16
13
29
Tabla 2: Distribuci ón de los parques de oci o por zona g eográfica y tipol ogía
Fuente: Elabora ción propia
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
49
Andalucía junto a Ca narias comparte el lideraz go en cuanto al número de
instalaciones zoológicas y de la naturaleza.
En cuanto a las comunidades que no registran parque alguno, ten emos: La Rioja,
Castilla y León, Ceuta y Melilla.
Son un total de ochenta y una empresas p rivadas y once entidades públicas -
ayuntamientos, diputaciones y emp resas o sociedades públicas, entre ellas- las que
explotan los 111 parqu es. Una industria que m ueve unos ni veles d e fa cturación en
torno a los 597 millone s de eur os anuales y registra unos niveles de asiste ncia de
aproximadamente 32 millones de visitant es, según los datos de los últimos años
presentados por la consultora DBK y que recogemos en la siguiente tabla:
Datos,
2007
Datos,
2008
Datos,
2009
Datos,
2010
Datos,
2011
Datos,
2012
Datos,
2013
Número total de
visitantes (mill ones)
33.2
32.7
32
32.1
32.2
32.6
31.9
Mercado (mill .
euros)
Temáticos
Zoológicos y
acuarios*
Acuáticos
Atracciones
646
259
209
128
50
633
239
217
129
48
595
207
209
129
50
586
203
200
137
45
555
172
207
131
45
594
190
222
136
46
575
179
215
143
38
Tabla 3: Evolución del núme ro de visitantes y factu ración de los pa rques de ocio
Fuente: Elabora ción propia a partir del Estudio Sectores de DBK: “ Parques de ocio”
(*) Los datos que presentam os en esta ta bla hay que co nsiderarlos de manera orient ativa da do
que este estudio, a diferenci a de la investiga ción que nos ocupa , contempla los acuarios como
parques de ocio.
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
50
Las principales empresas y grupos operadores de parques q ue registran las cuotas
de mercado más altas y con los parques más representativos del sector son las
siguientes:
Visitas año 20 09*
Visitas año 20 13
Parques Reunidos S.A.**:
Parque War ner Madrid
Parque de At racciones de Madrid
Zoo Aquari um de Madrid
aprox. 7.000.00 0
1.500.000
1.500.000
aprox. 7.800.00 0
1.200.000
1.500.000
1.100.000
Aspro Ocio S.A.
aprox . 4.000.000
aprox . 4.000.000
Port Aventura E ntertainment, S.A.:
PortAventura Pa rk
Costa Caribe Aqua tic Park
3.310.000
3.700.000
3.439.444
263.773
Loro Parque S.A.
Loro Parque
Siam Park
1.300.000***
2.100.000
1.300.000
800.000
Barcelona de Se rveis Municipa ls, S.A. (B:SM)
Parque de Atrac ciones de Ti bida bo
Zoo de Barcelona
1.489.400
440.000
1.049.422
1.670.424
556.700
1.113.724
Parque Isla Má gica S.A.
900.000
550.000
Terra Mítica , Parque Temáti co de Benidorm, S.A. ****
676.000
550.000
Tabla 4: Núm ero de visitas de lo s principales grupos y e mpresas operadora s de parques 2009 y 2013
Fuente: Elabora ción propia
(*) Las cifras pres entadas ha n sido obtenidas a pa rtir de estadísticas publica das por organismos
públicos, por r evistas especi aliza das en ocio y turismo y por declarac iones de l os propios par ques. No
obstante, consid erando el rec elo de la mayoría de las empresas o peradoras de estas instala ciones a
ofrecer este tipo d e informa ción, los datos que aquí pr esentamos, tant o del 2009 co mo del 2013 , d e
Parques Reunidos y Aspro O cio, pr incipalm ente, son estima tivos y puede n variar ligerament e de los
reales.
(**) El dato que ofrecemos p ara el grupo Parques R eunidos ha ce referencia a las visit as que ha
generado el conju nto de sus parques en Es paña. Además, recogemos la s visitas al canzadas por los tres
parques de ma yor demanda del grupo, el pa rque temático Wa rn er, el parque de atrac ciones de Madrid
y el Zoo Aquariu m.
(***) El dato qu e aparece, pa ra el año 200 9, se refiere a la s visitas qu e generó única mente el zoo Lor o
Parque, dado que ha sido i mposible cons eguir info rmación acerca de la s visitas cons eguidas por el
parque acuático d el grupo, S iam Park.
(****) En el año 2012, Aqual andia Espa ña S.A. adquie re el 70.76% del ac cionariado d el parque Terra
Mítica, un parqu e que venía gestio nando des de julio de 2 010, a través de su filial Ocio y Parques
Temáticos, S.L.U. La cifra de visitantes para el año 2013 e s estimativa, dado que, desd e la adquisición
del parque por el g rupo Aqu alandia, no s e publican estos datos.
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
51
Como podemos comprobar, est os siete grupo s y empresas operadoras de p arques
representan el 6 3.6%, según los datos del 2013 , de las visitas que genera la totalidad
del sector . Un d ato que revela la alta concent ración existent e, como ya
adelantábamos al inicio del epígrafe. En cuanto al número de parques que
representan respecto al total de la i ndustria, estas entidades explotan un total de 35
parques o de 32 parques, si q ueda excluido en el recuento el parque O´ceanografic
del grupo Parques Reu nidos y L ´Aqua rium de Barcelona del grupo Asp ro, dado que,
en nuestro estudio, no contemplamos los acuarios como parques de ocio.
El periodo que abarca la investigación ha estado marcado por una crisis económica
que ha p rovocad o una contracción de la demanda, una dismi nución del gasto medio
del visitante y una consecuente reduc ción en los ingresos de los parques, así como la
paralización d e proyectos de apertura de parques y el cierre de instala ciones,
principalmente en el segmento de parques zoológicos.
En un mercado que, de sde finales de los noventa, crecía año tras año, e n el año 200 8
comienza una etapa para el sector de retroceso que se alej a de los resultados
obtenidos en el año 2007.
5.2 Selección de la muestra
En cuanto a los parques seleccionados para formar parte de la muestra de estudio,
estos han sido elegid os de mane ra no ale atoria, con el propósito de contemplar los
parques más significativos en relación a los siguientes criterios estable cidos:
- Que la muestra reúna a las principale s empresas operadoras de parques de
ocio considerando s u participación en cuota de mercado y volumen de
negocio.
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
52
Para la identificación de estas empresas, hemos acudido a la fuente de
referencia en el sector, el infor me anual Estudio Sector es Parques de ocio
8
,
elaborado por la consultora DBK, y el ranking sectorial de empresas
Actividad d e los Parques de Atracciones y los Parques Temáticos, según
ventas, (CNAE 9321 )
9
, elaborado por eInforma, ambos de Informa D&B.
- Que la m uestra reúna a l os parques de ocio de m ayor demanda, consideran do
el número de visitas anuales.
Este criterio supuso el envío a todos los parques del universo de una ficha
técnica a cumplimentar con datos relativos al número de v isitas anuales
promedio, entre otros datos. Igualmente, consultamos las cuentas de
resultados o memorias de sostenibili dad de aquellas emp resas que lo te nían
disponible. Por otro lado, consultamos los rankings de p arques, según
asistencia, publicados por la Theme d Ent ertainment Association (TEA) y la
consultora AECOM
10
, que contempla el posicionamiento de parques de
atracciones, temáticos y acuáticos a nivel internacional y europeo. Otras
consultas realizadas pa ra la obtención de esto s datos fueron los espacios de
8
DBK (2014). Estud io Sec tores. Parques de Oc io . Recuperado el 4 d e junio d e 2014, de
https://www.in formadb.pt/id bweb/resource sRepository/ sectores -
espanha2013/mai _parques_d iversao.pdf
Considerando q ue la investiga ción se extiende de sde junio d e 2009 hasta octubre d e 2014 , la muestra
seleccionada a p artir de los dato s del E studio S ectores. Parques de Ocio, 2009 es revi sada con lo s datos
del informe pu blicado en ju nio de 2014, con el propósito d e identificar cambios r elevant es a tener en
cuenta.
9
Informa (2013). Ranking S ectorial de e mpresas Activi dad de los Parques de Atraccio nes y los Parques
Temáticos, seg ún ventas , (CNAE 9321) Recup erado el 16 d e enero de 2014, d e h ttp://ra nking -
empresas.elecono mista.es/se ctor -9321.html
10
TEA/AECOM ( 2014). 201 3 Th emed Ind ex & Museum Ind ex: Global Attractions Atte ndance Repo rt .
Recuperado el 18 d e febrero d e 2014, de
http://www.aeco m.ca/deploy edfiles/Internet/Cap abilities/ Economics/_docum ents/ThemeMu seumInd e
x_2013.pdf
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
53
información creados por comunidad es virtuale s de aficionados a e ste tipo de
instalaciones, como aparece especificado en el apartado d e metodología.
- Que la muestra contemple parques de diferent es tipologías.
- Que la muestra contemple parques de titularidad pública y privad a.
- Que la muestra contemple empresas operado ras de diferentes tamaños,
según el número de empleados
De tal forma, la muestra por conveniencia resultante abarca un total de 23 empresas
que explotan en el mercado españ ol 38 parques de ocio
11
, habiéndose considerado
para su análisis un total de 2 8 instalaciones
12
. En la tabla 5, recogemos la relación de
empresas y p arques objeto de estudio
13
. Cabe mencionar que se desesti mó para la
muestra el p arque de atracciones Monte Igueld o, del Pa ís Vasco, por la particular
gestión del mismo, ajena al propio operador y dep endiente de las distintas emp resas
arrendatarias de espacios en las instalaciones del p arque, que impedía realizar un
diagnóstico de su acción a nivel de comunicación.
11
Con fecha de 17 d e febrero d e 2014
12
Fichas técnica s de cada uno de los parqu es de ocio d e la muestra dispon ible en el an exo II
13
El grup o Parques Reunidos, q ue explota en E spaña un total de trece parques d e ocio, decl inó nuestra
invitación a p articipar en el es tudio, a tendiendo a su política de empresa, haciend o extensible e ste hecho
a todos los par ques de su port afolio. No o bstante , el p arque ZooAq uarium de Madrid , gestionad o a
través de la filial Zoo s Ibéricos S.A., aceptó n uestra invitació n y con stituye parte de n uestra muestra.
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
54
Tabla 5: Relación de parques y emp resas operadoras de la muestra de estudio
Entidad operador a
Parq ues
Port Avent ura Entertainm ent ,
S.A.U (PAESA)
PortAventura Pa rk
Costa Caribe Aqua tic Park
Aqualandia España S.A.
Aqualandia Benido rm
Mundomar Benid orm
Ocio y Parq ues Temát icos,
S.L.U., de Aqualand ia Espa ña
S.A.
Terra Mítica Ben idorm .
Loro Parque S.A.
Loro Parque
Siam Park
Grupo Aspr o Parks S.A.
Aqualand El Ar enal
Aqualeón Costa Dorada
Barcelona de Se rveis Municipa ls,
S.A. (B:SM)
Zoo de Barcelona
Parque de Atrac ciones de
Tibidabo, S.A.U., de B:SM
Parque de Atracc iones Tibidado
Terra Natura S.A. d el Gru po
Fuertes S.L.
Terra Natura B enidorm
Aqua Natura Be nidorm
Parque Isla Mági ca S.A.
(PIMSA)
Isla Má gica
Compañía Int ernacional d e
Parques y Atra ccione s, S.A.
(CIPASA)
Tivoli World Benalmáden a
Parque de Atra ccione s de
Zaragoza S.A.
Parque de Atracc iones de Za ragoza
Zoos Ibéric os S.A., del Gru po
Parques Reun idos S.A. U.
ZooAquarium d e Madrid
Rain Fore st S.L.
Bioparc Fuengirola
Ayuntamiento de Jerez
Zoo Botánico d e Jerez
Ayuntamiento de Córdob a
Zoo de Córdoba
Monkey Park S.L.
Monkey Park
Lobo Park S.L.
Lobo Park
Aquacenter S.L.
Aquacenter
Balear Park, S.L.
Aquapark Costa T eguise
Fundación Juan Luis Ma lpartida
Mundopark , parque z oológico y b otánico d e Sevill a
Organismo Aut ónomo
Municipal Parq ue de las
Ciencias Vigo-Zoo
Vigo Zoo
Sociedad Reg ional Cántab ra
de Promocione s Turísti ca,
S.A., CANTUR
Parque de la Natural eza de Ca bárceno
Río Safari S.L.
Río Safari Elche
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
55
Igualmente, considerando que prestaremos atención al t amaño de las empresas
operadoras y sus parques según el número de empleados, en la tabla 6 clasificamos
los parques atendiend o al número medio d e trabaj adores que conforman la
estructura org anizativa
14
:
Mi croempr esa
<10 empleado s
Pequeña emp resa
<50 empleado s
Mediana empre sa
<250 emplead os
Gran empresa
>=250
Monkey Park
Lobo Parque
Aquapark Costa
Teguise
Aqua Center
Zoo Córdoba
Vigo Zoo
Mundopark
Río Safari Elche
Isla Má gica
Tivoli Word
Parque de
Atracciones
Tibidabo
Costa Caribe
Aquatic Parc
Aqualandia
Benidorm
Aqualand El
Arenal
Aqua Natura
Bendorm
Terra Natura
Benidorm
Mundomar
Benidorm
ZooAquarium d e
Madrid
Zoo Barcelona
Parque de la
Natural eza de
Cabárceno
Parque de
Atracciones de
Zaragoza
Aqualeón Costa
Dorada
Bioparc Fuengi rola
Zoo Botánico d e
Jerez
PortAventura
Park
Terra Mítica
Benidorm
Loro Parque
Siam Park
14
Para la clasificación de las em presas hemos s eguido la Reco mendación 2003 /361/CE de l a Comisión
publicad a en el Diario Oficial de la Unión E uropea L 124, p.36-41, de 2 0 de mayo d e 2003
Tabla 6: Clas ificación de los pa rques del estudio s egún ta maño en núme ro de emplea dos
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
62
de aficionados a parques, que se convierten en fuentes de gran
valor, dado que no sólo publican directorios de parques, sino que,
en muchos casos, tambi én se hacen eco de lo publicado sobre el
sector en los distintos medios, recogiendo noticias, artículos,
reportajes y entrevistas . Las webs más completas y de interés para
nuestro análisis han sido:
www.achus.net
En activo desde 1999, se trata de una guía de
parques de ocio a nivel mundial que recoge la
ubicación de los mismos, una breve descripción y
fotografías.
www.infoparks.com
Se trata de un directorio de parques de ocio
europeos, disponible desde el año 200 0.
www.parquesdeatracciones.net
Directorio de parque de ocio a nivel mund ial.
www.capte.org
Es el espacio web del Club de Aficionados a los
Parques Temáticos (CAPTE), activo desde el año
2003. Ofrece in formación, principalmente, de los
cuatro parques temáticos que ope ran en el mercado
español (PortAventura Park, Parque Warner
Madrid, Terra M ítica e Isla Mágica); no obstante,
también ofrece información de los parques de
atracciones nacionale s e internacionales más
populares.
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
63
www.themeparkz one.es
Información de parques te máticos, en primera
instancia, y d e p arques de atracciones, nacionales e
internacionales.
www.pa-community.com
Es el sitio web de la comunidad de parques
temáticos y de atracciones PAC, creado en el año
2012. Se trata de un esp acio que recoge,
principalmente, información de los parques
temáticos que operan no sólo en E spaña, sino
también en mercados internaciona les. Igualmente,
ofrece información de otros tipos de parques de ocio
(parques de atracciones, en la mayoría de los casos,
pero también de zoológicos y parques acuáticos).
- Estudios publicados y otros documentos :
Estudio r ealizado p or la publicación Consumer
Eroski , en el año 2000, q ue muestra el estado de los
parques zoológicos e spañoles, a partir de una
muestra de zoos que queda esp ecificada, segú n: la
atención al cliente -visitante, la seguridad d el recinto
y las prestaciones lúdicas del centro; la lab or de
educación ambien tal; el biene star de los an imales y
la calidad de los esp acios en los que vi ven y, en
último lugar, la labor de investigación de cada
establecimiento y su grad o de relación con otros
centros e in stituciones, unos ín dices que re velan el
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
64
espíritu cie ntífico y el compromiso social de los
gestores
18
.
“Instalaciones zoológicas en España”, un documento
elaborado p or el Grupo de Aves Exóticas de
SEO/Bird Life y publicado en octubre de 2006. S e
trata de un directorio de núcleos z oológicos que
mantienen especies de aves exóticas en cautividad
19
.
Estudio realizado en 2006 por Consumer Eroski
sobre la seguridad e n los parques de ocio de
España
20
.
“Parques de ocio. Claroscuros en el negocio de la
diversión”
21
, reportaje publicado en la revista
Hosteltur. Se trata de un análisis de los principales
grupos operadores y sus parques, identificando las
características particulares de esta industria.
- Otras fuentes : Listines de teléfonos del territorio Español.
18
Estudio publicado en la revista Consumer Eroski , nº 34, j unio 2000. Recuperado el 8 d e ju lio de 2009,
de http://revista.con sumer.es/web/ es/20000601 /actualidad /tema_de_portada/
19
SEO/Bird Life (2006). Instalac iones zo ológicos en E spaña . Recuperado el 10 de ju lio de 2009, de
http://www.seo.org/ wp-cont ent/up loads/2009/07/doc gae_zoologico s_2006.pdf
SEO/Bird Lif e es la Sociedad E spañola de Orn itología, fund ada en 1954, p ara la con servación d e la
naturaleza p or la biod iversidad en Españ a. Es la organ ización representa nte de Bird Life I nternational en
España, u na federación q ue agrupa las a sociaciones dedica das a la con servación de las a ves de todo el
mundo.
20
Estudio publicado en Consumer Eroski, nº 101, ju lio/agosto 2006. R ecuperado el 10 d e julio de 2009,
de http://revista.con sumer.es/web/ es/20060701 /pdf/tema - de - portad a.pdf
21
Consumer Ero ski (2007, agost o) Parqu es de ocio. Claroscur os en el negocio de la diversió n. Consumer
Eroski, (162), pp. 6-17.
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
65
6.2 La entrevista
La entrevista es uno d e los procedimientos más utilizados para la obtención de
información en las c iencias sociales. Según la d efinición que recoge el Diccionario de
Sociología de Fairchild (1949, p . 159), la entrevista es en tendida como “ la obtención
de información mediante una conversación de naturaleza profesional con un
individuo para una in vestigación determinada”. Por su p arte, el Diccionario de
Sociología de Giner, Lamo de Espinosa & Torres (1998 , p p. 245 -246) profundiza algo
más en el concep to y difer encia la entrevista del pro ceso conversacional común “ en
que tien e una intencionalidad científica, puesto que va encaminada a la obtención de
datos para una investigación, y en que los actores desempeñan pap eles orientados
según el diseño de investigación establecido”
La en trevista es, en definitiva, “ una forma específica de conversación en la que se
genera conocimiento mediante la interacción entre un en trevistad or y un
entrevistado” (Kval e, 2 011, p. 19) Tal y como apunta Sierra (2001), esta interacción
social que se produce durante la entrevista entre los miembros participan tes, así
como su na turaleza d e observación indirecta, hace que esta técnica de recogida d e
información plant ee problemas y dificultades para lograr su objetivo, obtener
respuestas válidas y veraces. La en trevista implica un proceso de comunicación,
durante el cual, ambos actores, entrevistador y en trevistado, pueden influirse
mutuamente, de manera consciente o inconsciente (Ruiz Olabuénaga , 2009, p. 165)
Durante el encuentro, son muchos los elementos que particip an en el resultado
obtenido, desde las características personales (biológicas, culturales, sociales, etc.)
de los actores implicados y el escenario en el que tenga lugar la conversación, hasta
el modo de formular las p reguntas (tipo de pregu nta, orden en el que se exponen,
etc.)
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
66
El objetivo del investigad or a la hora de utiliz ar la entrevista en el trabajo de campo ,
como bien especifica Ruiz Olabuéna ga (20 09, p. 1 66), es el de “encontrar lo que es
importante y significat ivo en la mente de los info rmantes, sus significados,
perspectivas e interpretaciones, el modo en que ellos ven, clasifican y e xperimentan
su propio mundo”
Para nuestro estudio, y a partir de la ti pología adoptada por Gaitá n & Piñuel (1998 ,
pp. 94 -9 5), hemos optado por una entrevista “ semiestructurada ” . En este tipo de
entrevistas, la interacción se apoya en un cue stionario de preguntas abiertas que ,
según el devenir de la charla, puede verse modificado añadiendo nuevas cuestiones
o eliminando alguna o algunas de las existentes. S egún los au tores, “en la entrevista
semiestructurada han de especificarse las preguntas y su orden en el formato, no ya
de un g uión, sino de una plantilla o cuestiona rio más cerra do” ( p. 97) No obstante,
aunque deba especificarse el ord en de las preguntas, siempre prevalecerá el sentido
de oportunidad a la hora de for mularlas.
La entrevista semiestructurada se caracteriz a, además, por ser un tipo de entrevista
“ centrada ” o focalizada en el fenómeno o problema a estudiar y “ muy directiva ” , a
diferencia de la entrevista libre o en profundi dad. Por otra parte, Gaitán & Piñuel,
también advierten q ue la condición de semiestructurada permite ubicar a este tipo
de entrevistas entre las técnica s cualitati vas y cuantitativas de obtención de d atos,
dado que dan la posibilidad de cuantificar las respuestas.
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
67
Características de l a entrevista em pleada com o
herramienta del trabajo de campo
Tipo: semiestructu rada y personal (cara a c ara)
Proceso de re gistro: mediante grabadora y apuntes
Tiempo prom edio : h ora y media
Lugar : oficinas del entrevist ado
Perfil del entrevi stado: director/a ge neral
Las entrevistas personales ofrecen al investigad or la oportunidad, que p roporciona
el vis a vis , de una retroaliment ación constante que permita ajustar las p reguntas y
las respuestas dadas a lo largo del encuentro y de una información extra de gran
valor , proveniente de la obse rvación del comporta miento del interlocutor durante la
entrevista, a través del lenguaje verbal y no verbal. Por otro lado, el carácter directivo
de la entrevista semiestructurada va a impedir que existan áreas de interés p ara el
estudio que queden sin cubrir, por causa del olvido o por falta de tiempo. No
obstante, hay que ad vertir q ue el uso de este tipo de entrevistas sólo es aconsej able
cuando existe un conocimiento suficiente del tema objet o de estudio por parte del
investigador y un claro obj etivo r especto a la infor mación que se de sea obtener ,
porque sólo así se podrá formu lar una bat ería d e preguntas acertadas.
Aparte de las ventajas q ue nos proporcionó el uso de la entrevista en nuestra
investigación y que a cabamos de comentar , los objetivos que, en definitiva,
impulsaron el empleo de esta técnica fueron:
1. Buscar el compromiso de la alta dirección de las distintas empresas
operadoras de p arques y obten er su aprobación para el éxito del trab ajo de
campo.
Tabla 7: Carac terísticas de la entrevista empl eada como
herramienta del t rabajo de ca mpo.
Fuente: Elabora ción propia.
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
68
La in vestigación requ ería de la participación activa de directores de
comunicación interna y externa o áreas afines de las distintas entidades qu e
formaron parte de la muestr a. El hecho de contar con el consentimiento d e la
dirección, nos facilitó el trabajo a la hora de busca r la colaboración de los
distintos responsables de comunicación dentro de la empresa. La entrevista
nos d io la oportunidad de presentarnos, empatizar con el director/a y generar
confianza, así como, de obtener su compromiso d e participación.
2. Obtene r información de cómo se estructura la comunicación en la
organización partici pante. Una información necesaria para ela borar el
contenido de los cuestionarios a dirigir a los responsables de la comunicación
organizacional y para conocer el nombre y cargo que osten ta la persona o
personas destinatarias de d ichos cuestionarios. La entrevista nos
proporcionaba la primera toma de contacto con la entidad.
3. Valorar el compromiso de la alta dirección con el desarrollo de la
comunicación en su organización.
4. Obtene r una visión cualitativa respecto a determinados asp ectos de la
comunicación en la emp resa que complemente l os datos numéricos arrojados
por los cuestionarios.
6.2.1 Fases de la entrevista y com ponentes
Tal y como apunta Ruiz Olabuénaga (2009, p. 165), la entrev ista “lej os de consti tuir
un inte rcambio social espontáneo comprende un proceso, un ta nto artificial y
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
69
artificioso, a través del cual el entrevistador cre a una situación concreta que, lejos de
ser neutral, implica una situación única”.
La entrevista ha sido un proceso, en nuest ra investigación, que se ha desarrollado a
lo largo de tres etap as: la preparación, el desarrollo y la transcripción, análisis,
verificación e informe de los hallazgos obtenidos.
A. Preparación. Esta etapa consistió en el envío, a tra vés de correo electrónico, a la
dirección de los distintos parques de ocio y/o grupos operadores seleccionados
para la muestra, de la carta presentación del estudio y de la invitación a la
participación en el mi smo. Mediante llamada de teléfono, se confi rm aba la
colaboración y se concertaba la cita con la que se inici aba la p rimera fase de la
investigación, la entrevista, tras una planificación previa según los p arques
definitivos y su ubicación en el mapa.
El contacto preliminar con la persona a la q ue íb amos a entrevist ar, como
manifiestan Gaitán & Pi ñuel (1998, p. 95), fue conveniente no sólo para
planificar el encuentro, sin o también “para p redisponer favorablemente al
sujeto, para romper el hielo e iniciar la relación de mane ra informal” En est a
conversación telefónica, para que resulte más productiva la en trevist a y el
interlocutor puede of recernos la máxima inf ormación, se le informó, de una
manera general, de los temas a tratar y de la duración aproximada d e la misma.
Por su parte, el contenido de la carta de presentación del estudio reunió los
elementos claves que contempla Hook (1987) y que deben anteceder a una
entrevista con el objetivo de asentar las bases del en cuentro, elementos que
se hacen extensibles para cualquier tipo de participación que se requi er a por
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
70
parte de los integrantes de la muestra. En est e caso, la carta p resentaci ón del
estudio atendía a la siguiente in formación:
1. Descripción y justificación de la in vestigación que se está desarrollando y
la finalidad de la misma.
2. Ent idad responsable del estudio.
3. Justificación de la ne cesidad de la colabo ración de la entidad co mo parte
de la muestra seleccionada, mediante un texto sugerente que estimule al
destinatario y propicie su participación.
4. Referencia acerca de la naturaleza anónima de sus respuestas .
En es ta fase de preparación de la entrevista , tuvo lugar la elaboración del
cuestionario, instrumento que será exp licado más adelante y que adjun tamos
en el anexo III.
B. Desarrollo de la entrevista. El hecho de que el encuentro tuviese lugar en las
oficinas del entrevistado nos permitió no sólo conocer el lugar de trab ajo de
nuestro interlocutor, sino, además, en muchas ocasio nes, nos dio la
posibilidad de conocer a las personas responsables de la comunicación
(interna y externa) que debía n participar en la segunda fase de la
investigación. Ig ualmente, en todas las entrevistas se nos invitó a visitar las
instalaciones del parque de ocio en cuestión, siempre y cuando por horario o
calendario estuviesen, en ese momento, abiertas al público. Una visita en la
que p restamos especial atención a las característ icas del marco de la
prestación del servicio (tematización, limpieza, señalética, an imación, etc.) y
a la atención al cliente del personal en primera línea
22
.
22
La visita a las in stalaciones d el parq ue no pretendió convertirse en una observación rigurosa d el
producto de la que extraer d atos medibles y cuan tificables y uno s resultados representativos de l sector.
No obstan te, nos ayud ó a conocer el producto y a valo rar e interp retar las manifestacion es realizadas
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
71
Antes de comenzar con las preguntas de la entrev ista , se cumplimentaban
dos fichas
23
: una con dat os generales del parqu e, con información acerca de
su titularidad y accionariado, dimensiones del recinto, número de empleados
y promedio de visita s diarias, en tre otra información, cuyo propósito era
identificar el tipo de parque; y una segunda ficha con d atos sobre el
entrevistado, que pretendían recoger información relativa a la antigüedad en
el puesto que, en ese momento, ocupaba en el organigrama, así como su
antigüedad en la empresa; su exp eriencia profesional acumulada en la
industria del ocio y del turismo y su f ormación académica.
Aunque algunos investi gadores (Patton, 1988 y Gaitán & Piñuel, 1998 )
recomiendan realizar este tipo de pregun tas al final de la entrevista, pues
consideran q ue la brevedad y rapidez con la que son contesta das puede influir
en la forma de con testar el resto de cuestiones, para las que se precisa una
mayor reflexión por p arte del entrevistado; otros autores (Morse & F ield ,
1995) prefieren colocarlas al p rincipio, con el p ropósito de ir introduciendo
al interlocutor en la entrevista. Nosotr os hemos optado por formularlas al
inicio del encuentro n o sólo para i niciar el contacto con preguntas poco
comprometidas, sino también para conocer unos datos que serán de utilidad
a la hora de comprender y valorar las respuestas del interlocutor.
Una vez fina lizada la entrevista, explicábamos las siguientes etapas del
proceso de inv estigación iniciada, momento en el que manifest ábamos la
importancia de la colaboración de los responsables de la comunicación de la
empresa.
por los entrevistados en relación a la importa ncia que conceden a la comunicación , comproban do hasta
qué pun to se traslada al pro ducto/parque la p osible preocu pación qu e puedan mostrar por la
comunicación co n el cliente y p ersonal.
23
Disponibles en el An exo III
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
78
307) Tal y como apunta el autor , “ las p reguntas de un cuestionario son la expresión
en forma inte rrogativa d e las variables empíricas o indicado res r especto a los cu ales
interesa obtener información mediante la encuesta ”
Teniendo en cuenta que el objetivo pr incipal del cuestionario es la obtención de una
información que permita describir una población, una realidad, d e la manera más fiel
posible, la elaboración del mismo se hace complicada y laboriosa, precisando de una
revisión constante tant o d e las cuestiones planteadas, como de la formulación de las
preguntas y del orden de las mismas. En este sentido, aunque existen numerosas
guías y recomendaciones para tal revisión, hemos considerado para nuestro trabajo
la guía propuesta por Del Rincón et a l. (1995 , pp. 213 -214):
Sobre el con tenido
¿Es necesar ia esta pregunta?
¿Es el momento de plantearla ?
¿Son necesarias varias pregu ntas sobre esta cuestió n?
¿Es necesar io concretar más l a pregunta en relac ión al ent orno
personal de los sujetos?
¿Orienta en una determinada dirección? ¿H ay preguntas
compensatorias?
Sobre la re dacción
¿Podría expres arse de u n mo do más claro? ¿Contiene alguna palabra
o expresión de dif ícil compre nsión?
¿La pregunta p uede tener va rias interpretacio nes?
¿Contiene una ca rga emocio nal que or iente la respuesta?
¿Es mejor plantear est a cuest ión de u n mo do directo o in directo?
Sobre la res puesta
¿Puede contesta rse mejor co n un número, con una o varia s palabras
o con una resp uesta abierta?
En caso de resp uesta de elecc ión, ¿d e qué tipo : dicotó mica,
politómica, de elecci ón múltip le o de escala?
Si se utiliza una l ista de control (chec klist) , ¿se c ubren toda s las
posibilidades sin solapa mient os y con un or den lógico? ¿t ie ne una
longitud razo nable? ¿los ítems son imparciales y eq uilibrados? ¿t iene
sentido utilizar est e procedimiento e n función del prop ós ito del
cuestionario?
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
79
Sobre la ubicación
¿El conteni do de las pregunta s precedentes puede influir e n la
respuesta?
¿Está emplaza da en un lugar lógico? ¿Est á en el momento
psicológico adecua do?
¿Está en el lugar que exige la atención y motivac ión
necesarias?¿Puede influir la f atiga en su resp uesta?
Tabla 8: Guía para la revisión de u n cuestionario.
Fuente: Del Rincó n et al. (1995, pp. 213 - 214 )
En definiti va, partiendo de dos premisas fundamentales a las que alude Martínez
(2002, pp. 19 -20) qu e son el reconocimiento del tipo de información que
necesitamos para nuestro est udio, atendiendo a nuestra hipótesis de partida y a los
objetivos a alcanzar, y la identificación de las personas que puede n procurarnos
dicha in formación; para la elaboración de los distintos cuestionarios, hemos
considerado especialmente los siguientes aspectos mencionados por Gaitán & Piñuel
(199 8) :
- Un contenido estructurado en bloques temáticos o grupos
homogéneos de variables, de modo que cada uno de ellos tenga un
sentido reconocible para el encuestado. En este sentido, García ,
Ibáñez & Alvira (1986, p. 144) recomiendan tener en cuenta tres
aspectos en la organización del contenido del cuestionario: “ el
logro de una introducción apropiada, la transición fácil y ra zonable
de un tema a otro y la f ormulación de una adecuada conclusión al
cuestionario ”
- Una redacción q ue resulte clar a, sencilla y precisa, de tal forma que
no de lugar a in terpretaciones subjetivas que se alejen de lo
planteado y nos ofrezca respuestas equívoca s.
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
80
- La codificación de las respuestas para su posterior procesamiento
informático y extr acción de los resultados. Tal y como señalan
Hernández et al. (1991), siempre que se pretendan efectuar
análisis estadísticos es necesario codificar las respuestas de los
sujetos a las preguntas del cuestionario y, esto significa, asignarles
símbolos o valores numér icos con los que poder agrupar
fácilmente las respuestas, cruzar v ariables y extraer conclusiones.
La codificación puede realizarse tant o de manera previa a la
obtención de las respuestas de los sujetos encuestados como a
posteriori, sie mpre y cuando se traten de preguntas cerradas, dado
que las preguntas ab iertas no permiten u na precodificación
(Hernández et al., 1991). En nuestro caso, hemos optado por la
codificación posterior de todas las preguntas y r espuestas posibles.
En los siguientes ep ígrafes, pasamos a conocer los pasos seguidos en el p roceso de
planificación de los cu estionarios elaborados para nuestro est udio, así como la
estructura y el contenido de los mismos.
6.3.1 Proceso de planificación del cuestionario: fases y componentes
El estudio que nos ocupa ha requerido la ela boración de cuatro cuestionarios
distintos según la información precisada y el dest inatario de los mismos, cada uno
de ellos abarcando materias distintas aunque relacionadas entre sí, estas son:
comunicación inte rna; comunicación con el cliente consumidor y el distribuidor;
comunicación con la prensa y comunicación con la comunidad y relaciones
institucionales.
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
81
El proceso llevado a cabo en la elaboración y desarrollo de estos cuestiona rios ha
respondido, prácticamente en su totalidad, al esquema propuesto p or Del Rincón e t
al. (1995, p. 209) y adaptado de Davidson (1970):
Figura 2: Proceso d e planifica ción de u n cuestionario
Fuente: Del Rincón et al. (19 95, p. 209), ad aptado d e Davidson, 1970
Definir
Objetivos
Decidir la
información
precisada
Evaluar recursos:
personales,
tiempo, etc .
Decidir: datos a
recoger, análisis,
muestra
Revisión de
información
sobre el tema
Elección del
método de encuesta
Elección de la
muestra
Elección del
método de
recogida de datos
Diseño del
cuestionario
Estructura y
escritura de las
preguntas
Aplicación
piloto
Rectificar
cuestionario y
muestra
Carta de
presentación del
cuestionario
APLICACIÓN
Instrucciones
encuestadores
Enviar
recordatorios
Editar y codificar
datos
Tabular y
analizar
Escribir el
informe
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
82
Como podemos observar, el proceso se i nicia con la formulación de unos obj etivos
que determinarán el devenir de la investigaci ón. En nuestro caso, parti mos de un
propósito p rincipal, ya mencion ado en la introducción del est udio, qu e es conocer y
valorar la comunicación desarrollada p or los parques de ocio de España respecto a
la estructura q ue a dopta su gestión dentro de la organización e identificar la
tendencia de su desarrollo. Un obj etivo central que se conc ret a en un conjunt o de
ob jetivos específicos.
El uso de los cuestionarios, como técnica de recogida de datos, nos va a permitir
conocer la realidad que viven los parques en materia de com unicación de una forma
más p recisa y pormenorizada que la que nos pudo proporcionar l as entrevistas
personales a los directivos de parques. Si dichas entrevistas nos dieron una visión
general de la situación de la comunicación en las organizaciones encuestadas y nos
permitieron identificar element os de interés para ser ab ordados en la segunda fase
del trabaj o de campo; los cuestiona rios nos han p ermitido profundizar en cada uno
de los tipos de comunic ación organizacional según los distintos públicos de in terés,
de ta l forma qu e podamos hacernos una idea p recisa de la comunicación global
desarrollad a por los parques, identificando fortalezas y/o debilidad es en su gestión.
En cuanto a la ele cción de cuestionarios autoad ministrados distribuidos por correo
electrónico y/o postal como técnica a emplear, la decisión ha est ado motivada por
las posibilidades que nos ofrecía para la recogida de información:
- Por un lado, nos ha p ermitido alcanzar, de una forma rápida y
cómoda, a una població n amplia y dispersa, tan to geográficamente
co mo estructuralmente. Desde el punto de vista geográfico, el
estudio requería elementos en la muestra ubicados a lo largo del
territorio español (península e islas). Desde el punto de vista
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
83
estructural y organizativo, teniendo en cuenta el alcance de la
investigación, la respuesta a los cuest ionarios h a pod ido implicar a
varios profesionales de la org anización, según el caso.
- Por otro lado, este procedimiento le otorga al en cuestado una
flexibilidad y libertad a la hora de responder a las preguntas que no
le facilita la entrevista personal. La ausencia del en trevistador y la
posibilidad de disponer del tiempo como lo desee, tanto para
meditar y repasar las preguntas, como para considerar cuándo
cumplimentar los cuestionarios, ofrecen al destinat ario cier ta
tranquilidad y control.
Considerando, nuevamente, el esquema del proceso de planificación de un
cuestionario sugerido por Del Rincón et al., un paso q ue hemos omitido en nuestro
trabajo de campo ha sido la aplicación de un cue stionario d e prueba o encuesta piloto
como fase previa a la difusión final del cuestiona rio (o cuestionarios, en nuestro
caso) definiti vo. Aunque se trata de una práctica amp liamente recomendad a en la
bibliografía existente so bre la materia, dado que, tal y como apunt an Gaitán & Piñ uel
(1998, p. 162), “pueden estimarse varios aspectos relativos a la validez y eficacia
tanto del for mato y p r eguntas del cuestiona rio principal como de la estrategia de
aplicación”, en nuestro caso se hacía arriesgada, puesto q ue contábamos con una
muestra reducida que podría verse aún m ás limitada en el mo mento de su
participación en el cuestionario final. Por otr o lado, esta fase previa de p retest
hubiese ralentizado aún más un p roceso que, por el número de cuestionarios y
participantes, ha sido largo.
No obstante, la carencia del cuestionario de prueba se ha inte ntado supli r con las
entrevistas personales a los directivos de los parques y a uno de los principales
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
84
grupos operadores del sector, que han actuado, en cierta med ida, de p reencuestas,
una etapa previa a la co nstrucción y difusión de los cuestionarios, tal y como aconseja
Sierra (2 003, p. 315), que permite un acercamiento con la pobl ación objeto de
estudio para conocer la situación, ment alidad, problemas, etc. Por otro lado, el uso
en los cuesti onarios de preguntas categor izadas incluyendo la opción de “otros” con
la posibilidad de ampliar la respuesta, ha pretendido evitar la ausencia de alguna
opción posible a las cuestiones formuladas.
Como elementos accesor ios al cuestionario definitivo, se adjuntó una carta de
presentación y las instrucciones para cumplimentar debidamente el cu estion ario. En
la carta emitida se reco rdaba, nuevamente, el objetivo del estudio, la participación
del parque en cuestión en el mismo (participación ya inici ada con l as en trevistas
personales y los cuestionarios a los directivos) y los p lazos de entrega de los
cuestionarios cumplimentados.
Tras el envío a los componentes de la muestra de los cuestionarios, una fase
importante y ardua del proceso es el seguimiento de los mismos. Según S ierra (2003,
p. 3 20), en los cuestiona rios en viados p or co rreo el porcentaje d e los no conte stados
se eleva al 40%. En nuestro caso, el procedimiento que consideramos válido para
solucionar este problema y reducir al mínimo los cuestiona rios no cumplimentados,
fue el uso de recordatorios y el en vío de nuevos cuestionarios por correo –
electrónico- a los que n o lo habían devu elto. En este sentido, Del Rincón et al. (1995,
p. 216) recomiendan realizar hasta tres recordatorios para llegar apr oximadamente
al 75% de participación.
En nuest ro caso, el cien por cien de los participantes enviaron los cuestionarios
cumplimentados. Tan sólo uno de ellos se decantó por resolve r la en cuesta
telefónicamente con la ayuda del encuesta dor. Esta opción de respuesta es
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
85
contemplada por Piñuel & Gaitán (199 8, p. 158) como una de las posibles técnicas
para el tratamiento de la no respuesta de participantes rezagados.
Finalmente, a todos los parques particip antes se les envió una carta d e
agradecimiento por la colaboración prestada.
6.3.2 El cuestionario. Estructura y contenido
26
La recogida de información ha requerido de l a elaboración de un to tal de cuatro
cuestionarios para abar car el total de variables que d eseábamos investigar conforme
al objeto de análisis. Las entrevistas personales revelaron que la comunicación
podría estar, en muchos casos, descentralizada y gestionada por departamentos,
áreas y/o profesionales distintos dentro de la empresa. Por esto motiv o, se hizo más
apropiado desglosar las preguntas conforme al tip o de comunicación desarr olla da y
distribuirlas en cuestionarios distintos que pudiesen ser fácilmente derivados al
sujeto correspondiente. De tal forma, las preguntas quedaban estructuradas como se
indica a continuación:
- Un cuestionario con preguntas relacionadas con la comunicación
interna llevada a cabo por la org anización.
- Tres cuestionarios con p reguntas relacionadas con la
comunicación externa desarrollad a por la organi zación:
i. La comunicación mercadológica: comunicac ión con el
cliente consumidor y el distribuidor
ii. La comunicación con la pr ensa
26
Los cuestionario s empleados están disponible s en el anexo VI y VII
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
86
iii. La comunicación con la comunidad local y las relaciones
institucionales
Por otro lado, cabe señala r que algunas de las preguntas formuladas en los
cuestionarios tuvieron la función de verificar la s respuestas que, en su día, fueron
dadas por la d irección d e los parques encuestados en las entrevistas personales y así
comprobar la corr elación de los resultados de los distintos instrumentos emplea dos.
En cuanto a la estructur a interna que presen ta c ada uno d e los cuestionarios, ésta es
similar. Comienzan con preguntas de identificación que nos p ermitan obtener datos
básicos del encuestado (nombre y apellidos; edad; car go q ue ocupa en el
organigrama; antigüedad en el cargo actual; ant igüedad en la empr esa y formación)
y continúan con preguntas agrupadas, segú n ejes temáticos, que faciliten la
transición de las resp uestas. La batería de preguntas se inicia con cuestiones que
pretenden ubicar la función de la comunicación de la que se trate en e l organigrama
empresarial y finaliza con preguntas de balance a modo de conclusión y cierre d e los
temas tratados.
A continuación, anali za mos más detenidamente el conteni do y objet ivos que abarca
cada uno de los cuestionarios aplicados.
a. Cuestionario sobre comunicación interna . Contiene un total de veintiséis
preguntas
27
planteadas en torno a cinco ejes temáticos:
1. Ubicaci ón de la función de comunicación interna y nivel de imp licació n del
responsable. Se trata de unas preguntas introduc torias que pretenden
27
Aunqu e el total de pregunta s formuladas son veintiséis hay q ue tener en cuenta q ue existen pregunta s
tipo filtro qu e podrían r educir el número de pregun tas a co ntestar.
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
87
conocer desde qué departamento o departamentos se gestiona la
comunicación interna y el personal implicado en esta tarea.
2. Dispositi vos e instrumentos utilizados en la gestión de la comunicación
interna. Se trata de un total de ocho preguntas con el propósito de conocer los
siguientes aspectos:
los dispositivos e in strumentos que se utilizan en comunicación
interna, la frecuencia de uso de los mismos y el ti po de
comunicación que desarrollan (ascendente, descendente,
horizontal y/o tr ansversal)
los dispositi vos e instrumentos que se consid eran más difíciles
de implementar y el porqué
cómo valo ran los empleados los instru mentos utilizados por la
organización para la comunicación interna
la adaptación de la organización a las nuevas tecnologías
y, en último l ugar, el uso p or parte de la organización de
seminarios, cur sos y/o módulos de fo rmación, contenido de los
mismos y personal destinatario
3. Contratación de consultoras externas. Preguntas destinadas a conocer si han
contado, en alguna ocasión, con la colaboraci ón de consultoras exte rnas y
para qué servicio y, en caso de respuesta negativa, saber su predisposición a
contratarlas.
4. Retroalimentación con los empleados. El objet ivo d e este bloque es co nocer
hasta qué punto los empleados de la organización están informados y las
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
94
su interpretación. No obstante, nos han resultado tremendamente válidas p ara
matizar o complementar respuesta s a p reguntas cerradas o semicerradas,
ofreciendo al encuestado la oportunidad de expresar con sus p ropias palab ras las
razones o motivos de una respuesta d ada o la f orma particular o no de designar a un
determinado departamento, área, función y/o prof esional.
A continuaci ón, ofrecemo s dos ejemplos de preguntas ab iertas utilizadas en los
cuestionarios:
- En es te primer ejemplo, tomado del c uest ionario s obre comunicación i nter na,
solicitamo s al encuestado, en primer lugar, a travé s de una pregunta categorizada ,
semicerrada y no excluyente, que seleccione los instrumento s y dispositivos de
comunicaci ón inter na considerados, desde su prácti ca empres arial, más difíci les
de implementar. A continuac ión, mediante una preg unta abierta, interp elamos al
sujeto para q ue nos indiq ue los mot ivos de su con sideración.
Por favor, i ndíquenos de los siguient es i nstrumentos y dispositiv os de
comunica ción interna qu e, a co ntinuaci ón, le presentam os, cuál o cuáles
considera usted que resultan más difíciles de implementa r (utilice o no
estos instrume ntos)
Marque con un a cruz la opción elegida (u opciones) y esp ecifique, brevemente,
el porqué, en el espacio res ervado a ello a continua ción del cua dro
TABLÓN DE ANUNCIOS
CONVENCI ONAL
REVISTA O D OSSIER D E PRENS A
TABLÓN DE ANUNCIOS
ELECTRÓN ICO O PA NEL
LUMINOSO
CURSO DE FO RMACIÓ N INICIAL
DIRIGIDO A LOS NUEV OS EMPLE ADOS
MENSAJES D IFUNDIDOS POR
ALTAVOCES
SEMINARIOS, CURSOS Y/ O MÓDUL OS
DE FORMA CIÓN CON TINUA
MENSAJES Y/O
INFORMACI ONES DIFU NDIDAS
A TRAVÉS D E TELEVISI ÓN –
CIRCUITO INTERNO-
CAMPAÑAS INTERNAS DE
CONCIENC IACIÓN (an titabaco,
seguridad la boral, etc )
INTRANET : PORTAL DEL
EMPLEADO
VIDEOCO NFERENCI AS
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
95
Por favor, a continuación, manifieste, breveme nte, po r qué c onsidera
usted que las o pcione s indicada s son difícile s de imple menta r:
CORREO EL ECTRÓNI CO
AUDIOVISUA LES DE E MPRESA PA RA
USO INTER NO
BLOGS INT ERNOS
ENTREVIS TAS PERSO NALES
(EMPLEAD O Y DIREC TIVO)
BUZÓN ÚNI CO DE
SUGERENCI AS Y QU EJAS
REUNION ES FORMALES
DEPARTAM ENTALES
BUZÓN DE SUG ERENCIAS
REUNION ES FORMALES
INTERDEP ARTAMEN TALES
BUZÓN DE QU EJAS
REUNION ES FORMALES EN CASC ADA
REVISTA O P ERIÓDIC O DE
EMPRESA
DESAYUNOS O COMIDAS D E EMPR ESA
NOTAS INF ORMATIV AS
PROGRAM A DE INTEG RACIÓN D EL
EMPLEADO (actividad es recrea tivas
programada s por la e mpresa:
excursione s, juegos, c oncurso, etc.)
CIRCULAR ES
JORNADAS D E PUERTAS ABIERT AS
CARTA DE LA PRESID ENCIA AL
PERSONAL
GRANDES C ELEBRA CIONES
(convenci ones, aniv ersarios
significativo s, etc.)
MANUAL D E ACOGID A O
BIENVENID A
AUDITORÍAS D E CO MUNICACI ÓN
INTERNA
PROCEDIM IENTO D E ACOGIDA
A LOS NU EVOS EMPLEAD OS
ENCUESTAS D E CLIMA LABORAL
INFORM E / MEMORIA ANUAL
ENCUESTAS O SOND EOS DE OPI NIÓN
SOBRE TEMAS VARIOS
MANUAL D E PROCEDI MIENTOS
O FUNCION ES SEGÚ N ÁREA Y/O
ACTIVIDAD
“CHARLAS PO R LOS P ASILLOS” (el
director gen eral bus ca el encu entro c on
los miembr os de la emp resa pa ra poder
comentar, inf ormar y ser infor mado)
Otras. Defin ir:
………………………… ……………………… ………………………… ………………… ………………………
………………………… ……………………… ………………………… ………………… ………………………
………………………… ……………………… ………………………… ………………… ………………………
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
96
- En este segundo ejemplo, solicitamo s al encuestad o que nos indique el nombre del
departamento, área y/o figura responsable de las relacione s c on la prensa dentro de
la organizac ión.
Si su empresa dispone de un departament o, área y/o personal
responsabl e de gesti onar l as relaciones con los med ios de com unicación ,
por favor, ¿podría indica rnos el nombre de dicho departame nto, área y/o
figura responsabl e de di chas func iones?
Igualmente, se han empleado pregun tas cerradas en las que el en cuestado no puede
salirse de unas opciones o categorías impuesta s por el entrevistador. En est e caso,
tal y como señala la bibl iografía existe nte, aunque su uso tiene la ventaja de la mayor
rapidez y comodidad a la hora de recoger los dato s y elimina la ambi güedad de las
abiertas, existe el in co nveniente de que el listado de opciones a elegir no sea
exhaustivo y no contemple alguna opci ón de inte rés para el encuestado. Por este
motivo, hemos opt ado, tal y como aconsej an lo s distintos autore s cons ultados, por
incluir, en muchas d e las preguntas formu ladas, una categoría genérica que responda
a “ Otros. ¿Cuáles?” u “ Otros. Definir” En este caso, muchos autores hablan de
“ preguntas semicerradas ” , dado que dejan un espacio para am pliar libremente l a
respuesta (Gaitán & Piñ uel, 1998, p.168)
Aunque el uso de pregu ntas semicerrad as es ampliamente recomenda do para evitar
obviar alguna opci ón posible de resp uesta, su análisis posterior se ve ralentizado
dado que, tal y como ad vierte Az ofra (2000), las respuestas recog idas en la categoría
de “Otros, ¿Cuáles?” requerirán , a posteriori, un ejercicio d e agrupamiento, de la
misma manera que las preguntas abiertas.
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
97
Por otro lado, at endiendo al número de respuestas posibles y al tipo de análisis
estadístico de los datos, hemos empleado los siguientes tipos de preguntas:
Preguntas dicotómicas de respuest a única . S e trata de preguntas cerradas de
respuestas excluyentes en las que sólo se ofrecen dos opciones, la afi rmativa o la
negativa, y, en su caso, “no sabe, no contesta (N S/NC)”
¿Ha c ontrata do o contr ata la empresa los servici os de una o varias
consultora/ s externa/s e n materia de comuni cación inter na?
¿Un comporta miento ina propiado del e mpleado e n contact o con el
visitante del parque que da sancionado por l a or ganización?
Preguntas cate gorizada s de re spuesta única o m últiple . Tambié n denominadas, según
Sierra (2007 , p. 308), p reguntas “ cafetería ” , presentan una serie de cat egorías u
opciones entre las que el encuestado debe elegir, bie n de una sola respuesta o de
respuesta múltiple.
Atendiendo a l uso en c omunicació n interna de las nuevas t ecnol ogías,
¿podría indi carnos cuáles de l as siguiente s herra mientas t radicional es
tiene su versió n digital /on line en su em presa?
Por favor, marque todas aquellas opciones qu e consi dere oportunas.
Sí
No
NS/NC
Sí
No
NS/NC
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
98
Preguntas escalares . También conocidas como preguntas “ ordinales ” (Martínez ,
2002, p. 31). “ Las escalas son instrumentos que se utilizan para determinar
diferencias d e gr ado o intensidad r especto a algún objeto actitudinal ” (Del Rincón e t
al., 199 5, p. 179) Con la s escalas, pretendemos conocer cómo el sujeto encuestado
organiza el mundo o se relaciona con él, su predisposición afectiva (sentimientos
positivos o negativos, de agrado o desagrado), cognitiva (creencias, opiniones e ideas
acerca del objeto a valorar o enjuicia r) o comportamental (tendencia de acción,
intenciones conductuales).
Entre los tipos de escalares utilizados en los cuestionarios, encontramos:
1. Escala res estimativas gráficas. En est e tipo de escala “ el sujeto encuestado
ubica su resp uesta en un punto de un continuum ” (Gaitá n & Piñuel, 1998,
REVISTA O PERIÓDICO DE EMPRESA
NOTAS INFORMATIVAS
CIRCULARES
BUZÓN O FORMULARIO D E SU GERENCIAS Y/O COMENTARIOS
BUZÓN O FORMULARIO DE RECLAMACIONES O QU EJAS
INFORME O MEMORIA ANUAL
MANUAL DE ACOGIDA O BIENVENI DA A L EMPLEADO
ENCUESTAS DE OPINIÓN
REVISTA O DOSSIER DE PRENSA
MANUAL DE PROCEDIMIENT OS
NO DISPONEMOS DE VERSIÓN DIGITAL/ ON LINE D E NINGUNA DE LAS
HERRAMIENTAS O DISPOSITIVOS UTILIZ ADOS EN COMUNICACIÓN
INTERNA
Otras. Definir:
NS/NC
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
99
p. 221) Los sujetos eligen un punto a lo la rgo de una escala construida ,
previamente, a partir de una serie de números que representan una
gradación en la respuesta. Este tipo de escalas requiere indicar el significado
de los extremos.
De la siguiente relación de instrumentos o dispositivos de co municaci ón
interna, ¿podría indicarnos, p ar a aquell os instrument os utilizados por
su organización, cómo considera usted que son valorados por los
empleados de su entidad en c uanto a la información que reciben a través
de los mismos y/o la po sibilida d que les proporcionan de expresarse,
manifestars e o integrars e?
Marque de “muy poco valo rado” (1) a “muy valorado ” (5) , según considere sea
valorada cada herr amienta por e l personal.
1
2
3
4
5
TABLÓN DE ANUNCIOS CONVENCI ONAL
TABLÓN DE ANUNCIOS ELECTRÓNICO
REVISTA O PERIÓDICO DE EMPRESA
INTRANET: PORTAL DEL EMPLEADO
CORREO ELECTRÓNICO
BLOGS INTERNOS
MENSAJES DIFUNDIDOS POR ALTAVOCE S
MENSAJES Y/O INFORMACIONES DIFUNDIDAS A
TRAVÉS DE TELEVISI ÓN – CIRC UITO INTERNO-
NOTAS INFORMATIVAS
CIRCULARES
BUZÓN ÚNICO DE SUGERENCIAS Y QUEJAS
BUZÓN DE SUGERENCIAS
BUZÓN DE QUEJAS
INFORME/MEMORIA ANUAL
MANUAL DE ACOGIDA O BIENVENI DA
PROCEDIMIENTO DE ACOGIDA A LOS NUEVOS
EMPLEADOS
AUDITORIAS DE COMUNICACIÓN INTERNA
ENCUESTAS DE CLIMA LABORAL
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
100
ENCUESTAS O SONDEOS DE OPINI ÓN SOBRE TEMAS
VARIOS
JORNADAS DE PUERTAS ABIERTAS
CURSO DE FORMACIÓN INICIAL PARA LOS NUEVOS
EMPLEADOS
SEMINARIOS , CURSOS Y/O MÓDULOS DE
FORMACIÓN CONTINUA
CARTA AL PERSONAL DE LA PRESIDENCIA
VIDEOCONFERENCI AS
ENTREVISTAS PERSONALES (EMPLEADO Y
DIRECTIVO)
REVISTA O DOSSIER DE PRENSA
DESAYUNOS O COMIDAS DE EMPRESA
MANUAL DE PROCEDIMIENT OS (según áreas de la
compañía; grupos de tareas similares; etc.)
CAMPAÑAS INTERNAS DE CONCIENCIACI ÓN (anti -
tabaco; seguridad laboral; etc.)
AUDIOVISUALES DE EMPRESA PARA USO INTERNO
GRANDES CELEBRACIONES (convenciones, foros,
aniversarios significativos, etc.)
REUNIONES FORMALES DEPARTAMENT ALES
REUNIONES FORMALES INTERDEPARTAMENTALES
REUNIONES FORMALES EN CASCADA
PROGRAMA DE INTEGRACIÓN DEL EMPLEADO
(actividades recreativas programadas por la
empresa: excursiones, juegos, concu rsos, etc.)
“CHARLAS POR LOS PASILLOS” (el director general
busca el encuentro con los miembros de la empresa
para poder comentar, informar y ser informado)
Otras. Definir:
2. Escala res es timativas conceptuales . También conocidas, según Del Rincón e t
al. (19 95, p. 182 ), como “ escala s de cat egorías específicas ” . Consisten, tal y
como explican estos autores, en una relación de varias categorías definidas
previamente que guard an un orden progresivo. E l sujeto encuestado debe
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
101
elegir aquella categoría que mejor refleja la situación. A diferencia de la escala
gráfica, en éstas se especifica claramente cada una de las categorías de la
escala.
Atendiendo a la comunicación que desarrol la su empresa con lo s
públicos in ternos, ¿ cómo valorar ía, en la siguiente escala, el grado d e
desarrol lo actual alcanzado* en materia d e com unicació n interna?
(*) Para estimar el gra do d e desarrollo alcanza do, se considerará n las accio nes
llevadas a cabo, las herram ientas empleada s, los recursos económicos y
humanos destinados a este tipo de comunicación y el ti empo dedicado para su
gestión.
VII. Estructura de la tesis
El trabajo de investigación se inicia con una introd ucción que present a el objeto de
estudio y justifica la r elevancia del te ma elegi do, así como formula l os objetivos,
expone la hipótesis a contrastar y describe las té cnicas de investigación empleadas
y su ap licación en nuestro trabajo de campo. Igualmente, delimita el universo de
estudio y determina la muestra de análisis.
A continuación, el contenido se estructura en torno a tres b loques temáticos y un
total de diez capítulos . El primer y segundo bloque te mático recogen la
fu ndamentación teórica de nuestra investigación. Una base que reúne los principales
conceptos y teorías en materia de ocio y comunicación y, de mane ra más esp ecífica,
en materia de parque de ocio.
Muy poco o
nada
desarrollada
Poco
desarrollada
Suficientemente
desarrollada
Bastante
desarrollada
Muy
desarrollada
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
102
El primer bloque, dedicado al ocio y a la industria de parque s de ocio, lo conforman
un total de tres capítulos. E n el capítulo uno, a través de un r ecorrido histórico,
profundizamos en el c oncepto de ocio hasta alcan zar la concepción más actual e
identificar cómo exp erimenta la sociedad de hoy ese tiempo desocupad o.
Igualmente, con el pr opósito de conocer las característi cas d el mercado de consumo
al que debe dirigirse, con su comunicación, los p arques de ocio, describimos los
rasgos más significativos del consumidor de ocio actual e ide ntificamos las
particularidades de los nuevos escen arios de ocio, de los que los parques forman
parte.
En el capítulo dos, una vez definido el concep to parque de ocio y sus d iferentes tipos,
analizamos el desarr ollo que ha experimentado la industr ia d e los par ques d e ocio
en E spaña, prestando una esp ecial at ención a los parques te máticos como el
producto de ocio p or excelen cia, protagonista de est rategias de reestructu ración de
destinos maduros, en u n contexto de globalización, an te la necesidad de mejora de
la oferta en términos de diversidad y calidad. Igualmente, identificamos y
describimos a los dos principales operador es de la industria de parques de ocio, los
gru pos Aspro Parks y Parques Reunidos.
En el tercer capítulo , profundizamos en los pa rques temáticos y su desarrollo. De
esta forma, hacemos un recorrido desde el origen histórico de estos p ar ques , hasta
la situación más actual de la in dustria a nivel mu ndia l, diferenciando en tre los
mercados norteamericano, europeo y asiático e identificando la tendencia en su
evolución. Como en el capítulo anterior, concluimos con una descripción d e los
operadores de p arques de ocio mejores po sicionados, según la demanda qu e
registran sus parques.
Gestión de la comu nicación en l os parques de ocio de España
103
Con el capítulo cuatro, iniciamos el conte nido en mater ia de comunicación
organizacional y el segundo bloque temático, formado por un total de cuatro
capítulos . De tal forma, este primer capítulo del bloque recoge las p rincipales
aportaciones de las d iferentes Escuelas y Teo rías d e Conducta Organi zacional; la
evolución histórica de la comunicación en las emp resas e instituciones, así como
define el mod elo d e comunicación integral hacia el que avanz an las orga ni zaciones y
el papel q ue juega, en este modelo de gestión, la figura del D ircom . Se trata, en
definitiva, de un conte nido genérico e introductorio que p retende contextualizar la
investigación en materia de comunicación empresarial.
El capítulo cinco presta aten ción a las características particulares de los parques de
ocio, en su condición de servicios, que condicionan la comunicación a desarrollar por
las empresas operador as. De ta l forma, exa minamos como la intangibilidad, la
inseparabilidad, la heteroge neidad y el car ácter perecedero de l os servicios
ofrecidos p or los parqu es de ocio influyen en l a comunicación a desarrollar por los
operadores, e identificamos los elementos principales a tener en cuenta.
Por otra parte, reconocida la calidad como cual idad princip al que debe ser
comunicada, en un contexto en el que ésta se presenta como la característica m ás
valorada por la demanda y que supone el principio inspirador de las políticas
turísticas de los diferentes gobiernos centr al y autonómicos, d edicam os un
importante contenido de este capítulo a la medición de la calidad de los servicios y a
los modelos existentes para la implantación de la gestión de la calidad en los parques
de ocio, ident ificando l as certificaciones conseguidas por los d iferentes parques en
su proceso de mejora.
En los dos capítulos sigu ientes, nos aden tramos en los diferentes tipos de
comunicación, según los públicos destinatarios, y en las diferentes técnicas y
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
110
“Solemos decir que el mayor de los bienes es vivir de acuerdo con la
naturaleza; la naturalez a nos engen dró para ambas cosas: la contemplación y
la acción ” (p. 269)
“Es un bien imperfecto y débil la virtud que se aboca al ocio sin actuar, sin
mostrar nunca lo que ha aprendido” (p. 271)
De esta forma, Séneca (1986, pp. 263 -273) identifica dos estados: el “ estado ideal
universal ” , un estado de perfeccionamiento, de contemplación, para la consecución
del desarrollo pleno del espíritu; y el “ estado real ” , aquél a l que nos vemos abocados
por la imperfecta vida cotidiana.
El ocio en Roma era utilizado para el descanso y la recreación
28
. En este sentido, el
otium romano aparece como comp lemento del trabajo o ne c -otium. El ideal griego
se ha invertido, es decir, si para la civilización griega la scholè es un fin en sí misma;
en la época romana, el otium pasa a ser un medio y el trabajo un fin. El trabajo
adquiere un va lor importante y el ocio actúa como reconstituyente necesario para
reponer las fuerzas. Ambos, tanto el negocio como el ocio, se consideran partes
fundamentales en la constitución plena del hombre.
Roma introduce, por primera vez, el ocio de masas. De tal forma, tal y como recoge
Munné (1980), esta mane ra de vivir el tiempo de ocio junto a la consideración del
ocio como complemento al trabajo, son las dos aportaciones más persistentes de la
cultura romana a nuestro tema. Este ocio popular era alentado por el Estado con el
propósito de dist raer de los asuntos políticos al pueblo, con la intención de
despolitizar a la plebe. De esta forma, como instrument o de control de masas por
28
La meditación era otro de los modos de ocupar el tiemp o de ocio, no ob stante, es un uso dado
únicamente por los r omanos más cultiv ados.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
111
parte de la élite social, se ofrecían espectáculos públicos que ocupaban los día s de
fiesta. Como apunta Munné (1980) , “ el definitivo legado de Roma al patrimonio
histórico del ocio es contradictorio: un tiempo de libertad que a la par es un medio
para negar la libertad ” (p. 43)
1.1.3 Del ocio en el medievo al ocio puritano. Baja edad media y princip ios del
Renacimiento.
Durante los siglos del XI al XV (finales), hay que dist inguir dos tipos distintos de ocio:
el ocio del señor feudal y el ocio del pueblo llano. El ocio del pueblo llano es el ocio
de los campesin os. Un tiempo de ocio que, en la mayoría de las ocasione s, venía
impuesto por las inclemencias de l tiempo; por enfermedad o por el calendario
litúrgico establecido por la Iglesia que, junto al señor fe udal, representaba la máxima
autoridad. Según Sue (1982, pp. 18 - 19), “ese tiempo libre es más bien un tiempo
forzado, en la medida en que la inactividad no se elige sino que se sufre. Esta
inactividad forzada se vive como maldición más que como una fuente de
esparcimiento”. Del otro lado, nos encontramos con el ocio de la clase acomodada,
denominada por Munné (1980, p. 44) el “ ocio caballeresco ” . Se trata de un tiempo
vivido de manera ostentosa con la única finalidad de exhibir la riqueza y posición
social que e l sujeto posee. Una e xhibición que demanda el consumo desmesurado de
artículos y/o actividades que pueden dotar al individuo de prest igio social. A ese ocio
ostentoso hay que sumarle, además, el desprecio, por par te de la clase acomodada,
al trabajo productivo, quedando éste relegado a la plebe.
A partir del s. XVI, este ocio basado en el exhibicionismo debe enfrentarse a los
nuevos va lores éticos y reli giosos que surgen en la Europa Occidenta l con el
protestantismo y el puritanismo inglés. El ocio y el trabajo adquiere n una nueva
dimensión. Ambos se contr aponen de manera absoluta: mientras que el trabajo es
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
112
considerado un bien necesario, un tiempo de producción; el ocio es condenado por
tratarse de un ti empo totalmente improductivo, un tiempo muerto . Como señala
Gete-Alonso (1987, p. 200), “el trabajo es conditio sine qua non para alcanzar la
salvación y la vida eterna, conside rándose co mo deber sagrado por medio del cual
se llegaba a Dios . El puritanismo in cluye a la pereza en el catálogo de los siete
pe cados capitales; el ocio adquiere un sentido peyorativo, degrada y envilece,
mientras el trabajo y los ne gocios son considerados actividades nobles que permiten
la realización humana, revistiendo un valor religioso como medio de dignificación y
purificació n”.
El puritanismo alcan za su máximo impacto en la vida europea y americana en el s.
XVIII. Como proclamaba Max Weber (1985) en su famosa tesis sobre el origen
calvinista del capitalismo, esta virtud cristiana del trabajo unida al ahorro,
consecuente del estilo de vida modesto que caracterizaba a los protestantes y
puritanos, constituyeron los cimientos del naciente capitalismo.
1.1.4 La industrialización: conformación de la oposición trabajo-tiempo libre
La industrialización marca un punto de inflexión en la con cepción del tiempo de ocio.
Con la Revoluc ión Industrial, iniciada a finales del s. XVIII en Reino Unido y extendida
al rest o de paíse s europeos en el s. XIX, aparece la lucha social por la conquista del
tiempo libre. Como señala Weber (1969, p. 3), “ tiempo libre es una ex presión que
surge en estrecha corre lación con la industrialización avanzada y que no se empieza
a emplear de modo general hasta el s. XX” . El ti empo libre es el elemento sin el cual
sería inconcebible el tiempo de ocio, puesto que éste forma parte de aquél.
La industrialización trae consigo el éxodo rural, provocando una importante
concentración urbana de campesinos en busca de trabajo en las fábricas y la ru ptura
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
113
del equilibrio tr adicional que comprimía el tiempo libre en la trama continua de la
vida de labor, de obligaciones sociales y comunitarias y de ritos religi osos
(Domenach, 1971, p. 211) Ahora el trabajo se cuantifica en horas y es medido a través
de un reloj, perdiéndose, de esta manera, la vivencia del tiempo de épocas anteriores
que venía determinado según el ritmo marcado por la naturaleza.
La tecnificación lejos de reducir las horas de trabajo las amplía hasta a jornadas de
dieciséis horas diarias. El empresario capitalista , ante el deseo de una producción
cada vez mayor, somete al proletariado, a cambio de un salario indigno, a largas y
penosas jornadas de trabajo. Hombres, mujeres y niños se ven abocados a esas
deplorables condiciones laborales. Esta situaci ón excluye toda posibilidad de hablar
de ocio, pues el escaso ti empo libre del que disponen, apen as es suficiente para
descansar y reponer fuerzas.
Desde la burguesía industri al se fomenta el trabajo como valor fundamental del
sistema social y se condena a los ociosos. Gete -Alonso (1987), respecto a est e tema,
recoge: “las instituciones ministeriales francesas recomendaban que se despreciase
a los ociosos, incluyendo entre ellos a los aristócratas, los art istas, los vagabundos y
los mendigos; en los colegios se enseñaba la versificada fábula de La Cigarra y la
hormiga , mientras la Iglesia reconocía también la importancia del trabajo feste jando
a San José Carpintero, Jesús Artesano y, más tarde (desde 1925), San José Obrero” ( p.
202)
Por otro lado, los eco nomistas del s. XIX defendían la Teoría de la acumulación,
basada en el ahorro para la formación del capit al suficiente para el despegue
económico y el progreso industrial. De esta forma, tal y como señala Sue (1982, pp.
20 - 21) el ocio era criticado desde una doble perspe ctiva: desde el punto de vista
económico, porque el ti empo de ocio era un tiempo improductivo que no aportaba
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114
nada a un país en cr ecimiento y que, por el co ntrario, fomentaba el consumo, el gasto;
y, desde el punto de vista moral, porque predispone a la ociosidad y a las costumbres
relajadas, generando, con ello, comporta mientos desviadas de una moral ríg ida del
trabajo.
No obstante, si la burguesía, en un principio, reprueba el ocio en una sociedad de
producción en crec imiento; más tarde, en el estado avanzado de la industrialización,
ante los excesos de mercancía producida, promueve el ocio acuciada por el interés
económico. Esta concepción burguesa del ocio, como señala Munné (1980, p. 1 2),
“ surge de una contradictoria base moral y política: las tradicio nes purit anas y
liberal .”
Frente a la sit uación precaria del proletariado y la posición , cada vez más ventajosa,
de la burguesí a, surgen, desde el socialismo utópico y el socialismo científico de Karl
Marx, fuertes críticas y fórmulas para co mbatir el sistema. Desde estas dos
corrientes, el ocio no ocupa una posición muy destacada . El utópico Saint Simon,
referido por Munné (1980, p. 13), aunque en desacuerdo con las condiciones
laborales surgidas con el capitalismo vigente, condena el ocio, no desde una
perspectiva moral, sino desde el racionalismo económico. Defiende la ne cesidad de
la acumulación para garantizar un capital que permit a nuevas inversiones
productivas que generen riqueza suficiente para el reparto equitat ivo. En definitiva ,
la abstención al consumo inmedia to asentará las bases pa ra alcanzar la deseada
sociedad igualitaria.
El marxi sta Paul Lafargue escribe “Le droit à la parece” (El derecho a la pereza), un
ensayo concebido para ser publicado en el semanario L´Egalitè, en 1880. Más tarde,
en 1883, es dist ribuido como panfleto en Francia. Un texto provocador que denuncia
el sistema económico social nacido del capitalismo. En un tiempo en el que el ocio
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115
era considerado un tiempo improductivo, tiemp o de vagancia, Lafargue (1977), en
su indignación por la situación de explotación que padece el proleta riado, reivindica,
desde el sarcasmo, el derecho a la pereza de la clase obrera, es dec ir, el derecho al
descanso y al disfrute de la mercancía producida, ante el exceso de producción
existente.
En realidad, y como señala Sue (1982, p. 22) lo que Lafargue reclama no es el disfrute
o las distracciones para los trabajadores sino un tiempo de no -trabajo. El maxi sta
francés revaloriza el tiempo libre y ataca la doble moral de la burguesía capitalista
que proclama el valor absoluto del trabajo para la dignificación del hombre y la
abstinencia en pro del desarrollo económico del país , mientras disfruta de su tiempo
de ocio, mediante el consumo y el gasto desmesurado.
Karl Marx concibe el tiempo libre desde la óptica del trabajo. Para el padre d el
comunismo, “el trabajo es la esencia del hombre” (Dumazedier, 1971, p. 13) Com o
re coge Quintana (2004, p. 15), “según Marx, el tr abajo no sólo es la esclavitud más
excelsa que puede rea lizar el hombre, sino que, además, tiene un valor
antropogenético in trínseco, por cuanto es aquella actividad qu e, al realizarla y por el
hecho de realizarla, el ser humano – en su evolución- llegó a superar el nivel animal
y a constituir la espec ie humana, el homo sapiens”. Marx aboga por la reducción de
la jornada laboral y por unas condiciones dignas en el trab ajo, alegando que, solo así ,
el trabajador estará dispuesto para producir más y mejor. De est a forma, Marx
entiende el tiempo libre como el espacio de tiempo que el hombre ne cesita para
descansar y reponer fuerzas que le permitan continuar con una óptima producción:
“Marx concibe la enajenación del hombre por el trabajo de tal manera qu e el ocio no
puede escapar a esa en ajenación y representar una esfera particular de su
existencia” ( Sue, 1982, p. 22)
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116
La situación de explotación laboral que vie ne siendo denunciada desde el socialismo,
da lugar a importantes movimientos sociales a nivel internacional que reclaman la
reducción de la jornada laboral y una subida de los salarios. Las conquistas sociales ,
en este terreno, se han dado de una mane ra lenta y progresiva. C onquistas de la clase
obrera que han permitido qu e hoy, en los países d esarrollados, disfrutemos de
jornadas laborales de cuarenta y de hasta treinta y cinco horas semanales. El 1 de
mayo de 1890 tuvo lugar la primera mani festación internacional para la reducció n
de la jornada laboral a un máximo de ocho horas diarias, en un contexto en el que se
trabajaba e ntre doce y catorce horas. El 30 de marzo de 1900, Francia, a través de
una ley, limita la jornada de trabajo a diez horas diarias y sesenta horas semanales;
en Estados Unidos, por su parte, ya se disfrutaba de esta jornada desde 1860. Con la
Ley del 20 de junio de 1936, el Gobierno galo instituyó la seman a de cuarenta horas
y un permiso anual ret ribuido co n sueldo íntegro, una ley que queda derogada dos
años más tarde con la Ley del 1 de septiembre de 1939, que aumenta, nuevamente,
la jornada hasta sesenta horas semanales. Hasta el 10 de marzo de 1948 no aparece
una nueva ley, en Francia, que implanta la se mana de cuarenta horas. En este mismo
año, la Asamblea General d e las Nacione s Unidas aprueba, el 10 de diciemb re, la
Declaración Universal de los Derecho Humanos, cuyo artículo 24 recoge: “toda
persona tiene derecho al descanso, al dis frute del tiempo lib re, a una l imitación
razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas”
Estas son algunas fechas claves en la progresiva evolución en la conquista del ti empo
libre. Logros del país francés que, paulati namente, son alcanzados por el re sto de
países europeos continentales.
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117
1.1.5 La sociedad del tiempo libre
A partir de los años 50, se produce un importante cambio en la consideración social
del tiempo libre que se traduce en la proliferación de estudios desde la corriente
empírica, teórica y crítica del ocio.
Weber (1969, p. 21), haciéndose eco de lo referido en la bibliografía sociológica
alemana del momento y, más concretamente, de los textos del sociól ogo H. Schelsky,
denomina a la sociedad alemana de mediados del s. XX, la “ socieda d del tiempo libre ” .
El norteamericano Riesman (1961), en su rev eladora obra “The Loney Crowd . A
Study of changing American character ”, apela a la transformación q ue, en los años
cincuenta, está teniendo lugar en la sociedad ameri cana, donde la anter ior sociedad
de producción y de trabajo se está convi rtiendo en una s ociedad de consumo y de
tiempo libre. Por su parte, Wolf enstein (1951) hace referencia al surgimie nto de una
nueva moral: la fun morality .
Esta nueva sociedad que nace en los países del centro y norte de Europa y en la
mayoría de los Estados Unidos, presenta una serie de rasgos que la definen y
caracterizan, tal y como recoge Weber (1969, pp. 11 -28):
- En primer lugar, la sociedad aparece caracterizada por su conquista del
tiempo libre. La jornada laboral de 16 horas del capitalismo pri mitivo ha
sido sustituida por la jorna da de 8 horas. Además, en el caso europeo, las
vacaciones pagadas, de varias semanas consecutivas, impulsa el
desarrollo del turismo de masas, como una de las prácticas de ocio po r
excelencia.
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118
- En segundo lugar, el tiempo libre ha dejad o de ser privativo para una
determina clase social y se convierte en un derecho de todo ciudadano.
- Y, en tercer lugar, el valor absoluto otorgado al trabajo en la sociedad
industrial está siendo restituido por el ocio y el tiempo libre. Para Shelsky,
citado por Weber (1969, p. 27), “el sentido y el ritmo de la existencia
cotidiana estarán determinados cada vez más por aquellas zonas que se
encuentran fuera del trabajo”. Según Weber, el tiempo libre constituye el
más importante ámbito de integración y de asimilación de la sociedad en
su conjunto. Pa ra mucho hombres, sobre todo para aquellos cuya
profesión no permite ya una realización humana, el núcleo de su
existencia s e desplaza a l tiempo libre, y de éste se espera que de sentido a
la vida.
Como podemos observar, el tiempo libre ha dejado de concebirse, únicamente, como
un tiempo para el descanso y la regeneración del cuerpo. Con la consolidación de las
clases medias y su poder adquisitivo en el mu nd o occidental, surge, como señala
Martínez (2006), una nueva cultura de ocio que potencia el desarrollo y disfrute de
actividades recreativas.
J. Dumazedier, a través de la obra “Vers une civilisation du loisir ?” – ¿Hacia una
civilización del ocio?-, publicada en el año 1962, hizo famosas tres funciones del ocio,
que, más ta rde, fueron conocidas como las tres d de Dumazedier: descanso, diversión
y desarrollo de la personalidad.
Según el sociólogo francés, el descanso se impone como la función más ne cesaria,
considerando que ésta se hace para que puedan cumplirse las otras f unciones. Para
Dumazedier (1971, p. 20), “el descanso libra de la fatiga”, de la fatiga física y nerviosa
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119
provocada por las tensiones derivadas de las obligaciones cotidianas y, en particular,
del trabajo.
Respecto a la diversión, ésta , según el autor, libera al hombre del aburrimiento.
Haciéndose eco de lo referido por G. Friedman en “Le travail en miettes” (1957),
apela al “efecto nefasto de la monotonía de las tareas parcelarias sobre la
personalidad del trabajador” (p. 20). Existe una necesidad de ruptura con el universo
cotidiano, provocada por las alienaciones que pade ce, en diferentes ámbitos de su
vida, el hombre actual. Una ruptura que, como apunta Dumazedier (1971:21) ,
“ puede ser un factor de equilibrio, un medio de soportar la disciplina y las violencias
necesarias a la vida social. De ahí est a búsqueda de una vida de complemento, de
compensación o de huida por el entr etenimiento, la diversión, la evasión hacia un
mundo contrario, al mundo de todos los días. ”
En cuanto a la tercera función, el desarrollo de la personal idad, menos frecuente que
la anterior pero, como señala Dumazedi er, de capit al importancia para la cultura,
permite completar libremente los conocimientos intelectuales y afectivos de l
individuo. A través de esta función del ocio, el hombre consigue la expansión
completa de la personalidad mediante disciplinas y/o actividades libremente
escogidas.
Son funciones estrechamente unidas la una a la otra que se manifiestan a menudo
sucesiva o simultáneamente, en una misma situación de ocio. Esta s funciones existen
en grados variables en todas las situaciones
29
.
29
Frederic Munné en un an álisis exhaustivo de las aportaciones de J. Dum azedier a la soci ología del ocio
en “Psicosociología del tiempo libre. Un enf oque crítico” (1980), recoge l os cambios y/o matizaciones en
el modo de concebir el ocio por parte del sociólogo fr ancés. Así pues, mientras q ue en 1962, hacía un
fuerte hincapié en las tres funciones del o cio (descanso, divers ión y desarrollo de la personalidad ), con la
publicación de la obra “Vers une civilisation du loisir?”, doce años más tarde, en 19 74, con la publicación
“Sociologie empiri que du loisir. Cri tique et contracritique d e la civilisation du loi sir?”, éstas quedan
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126
- Fuerte desarrollo de vuelos chárter que permite el traslado de millones de
turistas hacia el sur a un precio más económico.
b. En el caso norteamericano
Varios fueron los factores que impulsaron el desarrollo de la industria del
entretenimiento entre los años cincuenta y sesenta y que marcaron la diferencia con
los países de Europa Occidental:
- La inexistencia de un mes de vacaciones pagadas que legalment e establece
Europa. Esta sit uación laboral genera el disfrute de vacaciones cortas y
desestacionalizadas por parte de los nortea mericanos, evitando la aparición
de un turismo masivo y estacional circunscrito al periodo veraniego.
- En Estados Unidos, los to ur operadores care cen de la fuerza de la que gozan
en Europa, en tre los años 50 y 60, como intermediarios organiz adores de
“paquetes vacacionales”, destacando, en el país americano, el porcentaje
elevado de viajes organizados por el propio consumidor turístico.
- Finalmente, y como señala n Valls & Mitjans (2002) , “la falta de una dilatada
historia y cultura propias, como ocurre en Europa, convierte la tematización
en un elemento de identidad, im itando el cine y el espectáculo” (p. 261)
Como describen los autores, la tematización hace referencia a la “creación de
entornos agradables, activos, innovadores y artifi ciales para el disfrute del
tiem po libre, utilizando element os ex óticos de mayor o menor inte nsidad
ordenados en una misma dimensión, de manera que provoquen
entr etenimiento y relación” (p. 255) .
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
127
De esta forma, desde 1950 hasta la década de los noventa, pasando por un momento
de recesión económica que afecta a la act ividad turística y al consumo de productos
de ocio y cultura, entre 1973 y 1978, se desarrrolla en Europa un turismo pasivo,
estacional, poco exigente y nada especializa do, para el que se ofre ce productos
turísticos estandari zados, sin criterios estables y extensivos de calidad, basados en
el “sol y playa” como único atractivo. Como señ a la Antón Clavé (2005, p. 2 16),
citando a Cuvelier (2000)
30
, no es hasta la década de los no venta cuando se asiste “al
advenimiento del turismo autoorganizado que, en lo esencial, significa el fin del
modelo fordista”
Pero a qué se refiere al autor con el fin del mo delo fordista. La literatura centrada en
el fenómeno del fordismo y el post-fordismo coincide en situar el inici o de la
transición entre ambas et apas en la década de los añ os setenta
31
. Si con el fordi smo
se hace re ferencia a la “producción en masa” o “en serie”, con el postfordismo se
alude a una “producción de calidad diversificada” (Hyman & Streeck, 1993).
Siguiendo a Hirst & Zeitlin (19 91 ), el fordismo es un concepto utilizado para r esumir
una serie de innovaciones en la fabricación , fundamentalmente provenientes, como
apuntan los autores, de la forma de producción y organización del trabajo taylorista,
que tienen lugar en las dos primeras décadas del siglo XX en Estados Unidos y que, a
partir de entonces, se ge neralizan a nivel mundial. Atendiendo a la descripción del
modelo de producción industrial que rea lizan los autores, nos encontramos un
mercado de grandes empresas monoproducto in tegradas verticalmente y una
demanda creciente, en volumen, y estable en cuanto a la calidad y característi cas de
los productos demandados. En definitiva, el modelo for dista de organización de la
producción que impera ba en la industria d e aquellos años y que describía las
30
Cuvelier, P. (2000). La fin du tourisme fordi ste. Espaces 177, 32- 37
31
Véase Boyer, R. (1994 ), Piore, M.J. & Sabel , C.F. (1984), Hirst, P. (19 94) y Zeitlin, J. (1986)
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
128
características del consumidor del momento, podríamos entenderlo a tr avés de los
siguientes rasgos generales:
- Producción masiva de productos estandarizados
- Trabajadores poco cualificados que asumen en la cadena de producción una
única competencia.
- Adopción de procedimientos laborales rutinarios.
- Grandes corporaciones que responden a rígidos mecanismos de producción.
- Control de calidad posterior a la fabricación.
Durante la década de los setenta, tiene lugar la crisis del sistema de producció n
fordista. U na demanda más exigente que otorga cada vez menos valor a los prod uctos
homogéneos en calidades y servicios ofertados desde las grandes co mpañías y la
evolución y expan sión de las peque ñas y medianas empresas, entre otros aspectos,
provocan la crisis de la producción en serie ante la necesidad de caminar h acia la
diferenciación y la “especialización flexible” (Piore, M.J. & Sabel, C.F., 1984, p. 17)
32
De esta forma, asistimos al inicio de una nueva etapa que se ha v enido a denominar
postfordista
33
y que se caracteriza por los siguientes rasgos (Hirst & Zeitlin, 1991):
- Producción descentralizada y flexibilización del proceso productivo
32
Piore y Sabel, en su obra “The Second Industrial Divide” , publicada en el año 1984, utilizan el
término “especialización flexible” pa ra hacer referencia al nuevo modelo de organización industrial
que surge en los años setenta y que está basado, según los autores, “en una elevada difere nciación de
los productos, en una fuerza de trabajo c ualificada y polivalente, en plantas y maquinarias
escasamente espe cializad as y series pr oductivas breves” (p. 17)
33
Algunos autore s como Kotler (1989 ) o Kotha (1995) prefie ren referirse a la nueva etapa de la
producción y organiza ción industrial como e l neofordis mo puesto que defien den que más que una
ruptura con el sistem a fordista se pr oduce una evoluci ón del mismo; es decir, en e l neofordismo
queda superada la pro ducción masiva de produ ctos estandarizados en pro de un desarrollo de la
producción diversificada, gracias a la incorpor ación de la automatiz ación flexible, pero sobre las
bases de las mismas p autas de regulación definidas en la era fordis ta.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
129
- Producción variable que atiende a las exigencias de l a demanda en tipologías
y calidades de los productos, en tamaño de las series, etc.
- Trabajadores cualificados con múltiples competencias de los que se requie re
más creatividad y compromiso
- Control de calidad como parte del proceso de producción
Esta tr ansición del fordismo al pos tfordismo se traduce en la in dustria del ocioy de l
turismo, en particular, en el declive progresivo de los viajes organ izados altamente
estandarizados; en la demanda c reciente de productos turísticos y de ocio, en
general, más especializados y de mayor calida d; en una mayor diversidad en la oferta
y en una mayor participación del consumidor en los procesos de organización y de
producción de los servicios, gracias al desarrollo de las Nuevas Tecnolo gías.
Esta transición en la industria del ocio, iniciada en los años och enta , permite acceder,
en la década de los noventa, a la que se ha venido a denom inar la era del ocio o la
civilización del ocio .
Según Valls & Mitjans (2002, pp. 259-260), los nuevos ocistas reclaman:
- “ Un concepto de satisfacción integral de uso gratificante del tiempo libre ” . Es
decir, la satisf acción que buscan los nuevos consumidores es el resultado de
la satisfacción obtenida en cada uno de los momentos del proceso (Valls J.F.,
2000).
- “ Un modelo de desarrollo medioambiental del dest ino, frente al desinterés
histórico por el medio natural .”
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
130
- “ Una gama amplia de productos y de actividades de calidad entre las que
componer la propia satisfacción frente al monocultivo del sol y playa .” Nos
encontramos ante una deman da experimentada y exigente que reclama
nuevos espacios de calidad para el disfrute del tiempo de ocio.
- “ Una oferta ada ptada a est ancias más cortas, frente al paquete vacacional de
varias semanas consecutivas, principalmente en verano, a algún destino de
sol y playa ” . Ante la fl exibilidad que caracteriza la transición a los nuevos
modelos de producción, de organización y de empleo, asistimos al paso de
una única vacación concentrada en una determinada época del año , al reparto
de las vacaciones en varios tiempos distintos a lo largo del año. En este
sentido, atendiendo a la práctica habitual , los días de vacaciones quedarían
distribuidos, según los siguientes criterios, según los autores:
a) Un periodo principal de vacaciones con una duración aproximada
de diez a quince días consecutivos y localizado, preferentemente,
en los meses de verano.
b) Vacaciones cortas y espaciadas a lo larg o del año, de tres o cin co
días, destinadas, principalmente, al disfrute de las siguientes
fechas: navidad, semana santa o fiestas estatales o locales.
Ante esta demanda, los países europeos, a partir de los años noventa, se ven
obligados a mejorar y ampliar su oferta de ocio y de turismo. De esta forma, los países
que , tradicionalmente, habían basado su atractivo turístico en el “sol y playa”, como
es el caso de España, se ven inmersos en planes de calidad y de dinamización.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
131
1.2.2 De la concepción actual del ocio y de sus funciones . El avance hacia el
postmaterialismo
El tiempo de ocio, en pleno s. XXI, ha pasado a ser tan fundamental como la había
previsto Dumazedier a principios de los años sese nta. “Nuevas conc epciones de las
cosas, nuevos usos y nuevas formas de estar en el mu ndo conducen a lo que
pudiéramos llamar, de un modo genérico y global, una nueva ciudadanía” (Cuenca
Cabeza M., 2001)
Las sociedades económicamente más desarrolladas avanzan hacia el
postmaterialismo, es decir, hacia la difusión de aquellos valores qu e fomentan el
desarrollo y la autorrealización personal, la libertad de expresión, la participación y
la autonomía, entre otros. En la nueva sociedad, la sociedad del bienestar, d ecrece la
importancia del nivel de vida frente a la cali dad de vida; apostándose, cada vez má s,
por un disfrute mayor del tiempo libre, aún en detrimento de los ingresos percibidos
o a percibir (Veira & Muñoz, 2004)
El trabajo, que durante el modelo productivista de desarrollo nacido de la revolución
industrial alcanzó la más alta valoración social considerándose fuente de éxito
personal y bienestar social, en la nuev a sociedad de consumo, pierde centralidad, es
decir, como apunta Veira & Muñoz (2004, p. 52 ) “el tr abajo sigue siendo un valor
importante, junto a la familia y la amistad, pero ya no genera un compromiso moral
tan fuerte; el trabajo deja de ser un va lor inmanente para convertirse en un valor
instrumental” Esto quiere deci r que el trabajo se presenta como el instrumento que
nos aporta los recursos ne cesarios para disfrutar de otras actividades o parcelas de
nuestra vida que están aumentando en importancia, como es el tiempo de ocio.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
132
Evidentemente, esta pérdida de la centralidad del tr abajo sólo puede dar se cuando
quedan perfectamente cu biertas y superadas las necesidades básicas de seguridad y
subsistencia. En este sentido, Inglehart (1977) explica este cambio en la ori entación
valorativa de las sociedades partiendo de la teoría de las necesidades de Masl ow
34
.
De tal forma, ta l y como espe ci fica Díez Nicolás (2000, p. 292 ), “ la tendencia hacia el
postmaterialismo en el largo plazo es compati ble con reducciones coyunturales del
pos tmaterialismo en el corto plazo” , de tal manera, el proceso hacia el
postmaterialismo puede verse en su evolución ralentizado, detenido e in cluso
invertido temporalmente.
Veira & Muñoz (2004, pp. 54 - 61 ), en un análi sis que pretende establecer las
relaciones entre los valores, las actitudes hacia el trabajo y el desarrollo económico,
en nueve países de l a Un ión Europea (Francia, Italia, Holanda, República Federal de
Alemania, Dinamarca, Reino Unido, España, Portugal y Suecia) confirman las
siguientes hipótesis
35
:
- H1: “A mayor nivel de desarrollo económico mayor postmaterialismo” . Como
apuntan los autores, esta es una hi pótesis que se ha venido confirmando en
los estudios de Inglehart (1977, 1991 y 1998) a nivel mundial.
Aunque la mayoría de los países se encuentran en una posición mixta en el
índice de mate rialismo-postmaterialismo, el estudio mani fiesta una mayor
34
La hipótesis principal de Inglehart que viene siendo refutada posteri ormente desde su pl anteamient o
en 1977 a través de la publicación de su obra The Silent Revolution , hac e referencia a que el avanc e hacia
valores postmateri alistas (los valores de a utoexpresión) está co ndicionada a que las pobl aciones
adquieran may ores grados de segurida d personal (ausencia de guerras y baja delicuencia) y ec onómicas
(estado del bienestar)
35
A partir de la encuesta Work Orientations d el International Social Survey Programm e (ISSP) para el a ño
1997
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
133
difusión de los valores postmaterialistas en los países con mayores niveles de
renta per cápita
36
.
En este sentido, los estudios de Inglehart, ta l y como apunta Díez Nicolás
(2000), confirman la hipótesis de la “esca sez”. De acuerdo con esta hipótesis,
“el postmaterialismo debería estar directamente relacionado, a nivel
macrosocial, con el desarrollo económico, y a nivel microsocial, individual,
con el estatus socioeconómico, puesto que el postmaterialismo surgiría como
consecuencia del disfrute de mayores niveles de seguridad económica por
pro porciones cada vez mayores de la población”( p. 292)
37
- H2: “ A mayor niv el de desarrollo económico mayor expresividad” . A partir de
la valoración por parte de los encuestados de una relación de aspectos
relacionados intrínseca o extrínsecamente c on el trabajo, se observa una
relación positiva entre actitudes expresivas y grado de desarrollo económico.
De tal forma, “en aque llos países en los que el producto interior bruto es más
elevado, se observa u na tendencia a que la valoración de los aspectos
intrín secos del tr abajo sea superior a la de los aspectos ex trínsecos” ( p. 57 )
38
36
La escala de materiali smo-postmaterialismo me diante cuatr o ítemas fue propues ta por Inglehart
y utilizada, por primera vez , por el sociólogo en 197 0. Más tarde, en el año 1973, Ingleh art aumenta
la escala a ocho ítem s más. La escal a responde a los sigui entes ítems: 1) mantener el orden en el país
2) luchar contra la subid a de precios 3) dar a la gente más opor tunidades de parti cipar en las
decisiones políticas imp ortantes y 4) prote ger la libertad de expresió n. De estos cuatro ítem s, los
dos primeros, que apelan a la segurid ad física y económica, pre tenden medir la orientación
materialista de los entrev istados y los d os restantes (valores de pertenencia y de li bertad
intelectual), la orient ación postmaterialis ta.
37
Existe una segunda hip ótesis verificada ta m bién, por Inglehart, la hipótesis de la “sociali zación”, que
encuentra en el cambio generacional una se gunda componente del cam bio hacia los valores
postmaterilistas (Díez Nicolás, 2000, pp. 292-293)
38
La relación d e variables considera das por Veira & Muñ oz en el es tudio fueron las si guientes:
“seguridad del empleo”, “sal ario alto” y “bue nas oportunidades de ascender” como aspectos
extrínsecos de l trabajo; “ trabajo interes ante ” , “ trabajo que permi te trabajar con indepe ndencia ” y
“ trabajo que p ermite decidir horarios ”, co mo aspectos intrínsec os (2004, p. 55 )
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
134
No obstante, los autores advierten de dos importantes limitaciones para el
desarrollo y expansión de las actitudes expresivas, una relacionada con la
propia tarea a desempeñar – no todos los tr abajos permiten el desarrollo de
la autorrealización y la ex presividad- y otr a referida a la estructura del
mercado laboral del momento.
- H3: “ A mayor nivel de postmaterialismo mayor expresivid ad” . En este sentido,
los estudios revelan una mayor conexión entre el mundo de los valores y las
actitudes, que entre el mundo económico y las actitudes.
- H4: “A mayor nivel de desa rrollo económico meno r centralidad” . Se confirma
que en los paí ses más ricos se suele estar menos de acuerdo con que el trabajo
sea la actividad más importante en la vida de una persona, mientras que e l
grado de acuerdo es mayor en los países c on menores niveles de renta per
cápita.
En def initiva, a medida que las soci edades evolucionan y crecen económicamente,
av anzan hacia el postmaterialismo y, en consecuencia, hacia la pérdida de
centralidad del trabajo, adquiriendo una importancia cada ve z mayor aquellas
parcelas de la vida que permiten al indiv iduo ex presarse según los valores en alza,
ocupando, de esta forma, el tiempo de ocio un lugar, progresivamente, más
destacado.
Por otro lado, Díez Nicolás (2011), en un nueva revisión de la evolución del
materialismo al postmaterialismo de las socieda des europeas y de E spaña en
particular, a partir de los datos disponibles de los estudios de va lores, la Encuesta
Mundial de Valores (WVS) y el Estudio Europeo de Valores (EVS), en sus distintas
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
135
olas
39
, advierte de la paralización e, incluso, retroceso de dicha evolución para
algunos países económicamente desarrollado s, confirmándose, nuevamente, tal y
como señala el autor, los supuestos de Inglehart:
si se producen ca mbios significativos en el c ontexto social, económico y polític o de
las soci edades desarroll adas que han alcanzado altos niveles de seguridad, en el
sentido de que aument en los ni veles de inseguri dad person al (…) y de inseguridad
económica (…), entonces habría qu e esperar que s e produzca una disminución de los
valores posmaterialistas, de autoexp resión y un incremento subsiguiente de los
valores de seguridad . (p. 30)
En este caso, la situación de inestabilidad e inseguridad que desde e l año 2008 viven
muchos p aíses, entre ellos España, provoca esa pérdida de los valores
po stm at erialistas en pro de los mate rialistas. No obstante, tal y como ap unta el
autor, más de la mitad de los 43 países que participan en el estudio siguen la pauta
de incremento más o menos continuado de los valores postmaterialistas, siendo la
gran mayoría de ellos económicamente desa rrollados o en vías de desarrollo rápi do,
situándose la media europea en niveles intermedios en el progreso hacia el
postmaterialismo, conf irmándose que los países más desarrollados han accedido a
los valores postmaterialistas antes y en mayor medida que los menos desarrollados.
En definitiva, y haciéndonos eco de las conclusiones alcanzadas por Aristegui &
Silvestre (2010) en su an álisis de la Encuesta Europea de Valores en su aplicación en
Europa, España y País Vasco atendiendo a la importancia atribuida al ocio , “ en la
sociedad actual, el tiempo libre/de ocio ha pasado a ser una esfera cada vez más
39
Las distintas olas contempladas para el e studio de la evolución h an sido: de los Estudi os
Europeos de Valore s (EVS) los años 19 81, 1990 , 1999 y 2008 y de la Encue sta Mundial de Valores,
los años 1990, 19 95, 2000 y 200 5
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
142
Veamos lo que nos dice Dumazedier. Según el autor, “el ocio es un conjunto de
ocupaciones a las que e l individuo puede entregarse de manera completamente
voluntaria, sea para descansar, sea para divertirse, sea para desarrollar su
información o su formación desinteresada, su participación social voluntaria, tras
haberse liberado de sus obligaciones profesionales, familiares y sociales”
(Dumazedier, 1971, p. 20)
De esta definición, aplicada por la mayoría de los estudiosos en la materia, se
desprende l as tres funciones princi pales del ocio a las que ya hemos hecho mención,
conocidas como las tres “d” de Dumazedier: descanso , diversión y desarrollo
42
. Éstas
quedan descritas por el autor de la siguiente manera (pp. 20 -21):
- E l descanso libra de la fatiga. En este sentido, el ocio actúa com o reparador de
“los deterioros físicos o nerviosos provocados por las tensiones cons ecutivas
al ejercicio de las obl igaciones y particularmente del trabajo”
- Respecto a la diversión, y como señ ala el autor, ésta libera sobre todo del
tedio. En este sentido, Dumazedier hace referencia a la necesidad de “ruptura
con e l universo cotidiano” a través de “ la huida por el entretenimiento, l a
diversión, la evasión hacia un mundo contrario al mundo de todos los días”
42
Sue (1982, pp. 75 -1 07), partiendo de las aportaci ones de Dumazedier, i dentifica las siguientes
funciones en toda práctic a del ocio: la función “p sicosociológica”, la fu nción social y la fun ción
“económica”. La funci ón “psicosociológica” englob a las tres “d” de Dumazedier y hace referencia al
equilibrio psicológi co que aporta en el in dividuo las compensaciones par ciales a las obligacione s
diarias obtenidas a p artir del descanso, de la diversión y del desarrollo de la per sonalidad. Las
funciones “sociales” , entre las qu e contempla: la función de sociabilidad, que relaciona el ocio con el
impulso de las rel aciones sociales, la funci ón simbólica, por la que el o cio no sólo se postula c omo
símbolo de clase, según l a teoría de Veblen a lo largo del XIX , sino como símbolo de afirmación
personal del indivi duo respecto a las demás y la función terapéutica, aún descuidada, que deter mina
la contribución del o cio a un buen estado de salud física y ment al. Finalmente, Sue destaca la función
“económica” del ocio, subray ando el impor tante papel que jue ga la industria de las di versiones en el
proceso de desarr ollo y crecimiento de las economías occidentale s, considerando, además, que el
ocio es, ante todo, una activ idad de consu mo
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
143
- En cuanto a la tercera funci ón, la función de desarrollo de la personalidad,
ésta “permite una participación social más amplia, más libre y una cultura
general del cuerpo, de la sensibilidad, de la razón, más allá de la formación
práctica y técnica. (…) Permit e completar libremente los conocimientos
intelectuales y afectivos, y cultivar libremente las aptitudes adquiridas en la
escuela, pero superadas sin cesar por la evolución continua y compleja de la
sociedad” Una función que, como bien señala el autor, es menos frecuente que
la anterior, puesto que requie re de un uso serio , como Dumazedier apunta,
del tiempo libre disponible.
Munné (1980, pp. 107 - 125) , con el objeto de c oncretar el contenido fáctico del ocio
como tiem po libre, a naliza las prácticas de ocio, a partir de las tres funciones
establecidas por Dumazedier, tomando en consideración la doble dimensión del
tiempo libre: como tiempo “ liberador ” y tiempo “ liberado ” . De tal forma, tal y como
manifiesta Munné, si para Dumazedier el ocio hace referencia a aquellas activi dades
en las que predomina la libertad sobre l a necesidad, en las que domina el
autocondicionamiento del individuo, las funciones de d escanso y divers ión deben
ser replanteadas, puesto que contradicen la concepción de ocio que él mismo
propone.
Para Dumazedier el descanso, está tomado principalmente en el sentido de
recuperación. En este caso, el descanso viene a satisfacer una necesidad fisiológic a
que coarta la libertad de ele cción. Tal y como indica Munné, n os encontramos ante
un descanso liberador (de la fatiga) pero no liberado (de los condi ci onantes
externos). De igual forma, la función de diversión que propone el sociólogo francés
para el ocio queda limitada a una o cupación lib eradora pero no liberada, pu esto qu e
tal función está pensada para huir de manera temporal de l hastío que provoca lo
cotidiano. Es decir, tal diversión bu sca liberar al hombre del aburrimiento que
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
144
ocasiona la rutina diaria y por tanto aparece condi ci onada por agentes externos.
Munné habla de la “ diversión recreadora ” para referirse a aquélla que es vivida en
un tiempo li berado y que “consiste en la ple na y consciente entrega a algo por sí
mismo y no por necesidad, lo que autoafirma en diversos aspectos a las personas en
cuanto sujeto recreador de sí mismo y de lo que le rodea” (p. 121)
Respecto a la tercera d , la referida al desarrollo de la personalidad, Munné advierte
de lo in apropiado de la expresión elegida por Dumazedier par a designar a esta nueva
función del ocio, dado que, como el autor afi rma, la recreación puede tambié n
desarrollar la personalidad. Partiendo de esta apreciaci ón del autor , éste prefiere
hablar de un tie mpo destinado a la “creación” que consis te “en la realización de
activida de s por las que la persona autocondionadamente produce algo nuevo suyo;
liberándose de lo impersonal” (p. 122 )
Como ponemos observar, Munné se refiere al ocio como aquella práctica que tiene
lugar en un tiempo liberado de cualquier obligación externa. No obstante, y a este
respecto, autores como Marcuse (1969) o Leif (1991) cuestionan este ideal de
libertad, da da la dificultad qu e su pone abstraerse de toda influencia o pre sión:
“predeterminado y l imitado por todos lados, el hombre no llega jamás, o sólo de
manera esporádica, a disponer y organizar po r su cuenta, personalmente, su tiempo
libre, según sus propias determinaciones” (Leif , 1991, p. 34 )
En definitiva, y resumiendo con las conside raciones de Munné (1980, p. 135)
respecto al tiempo libre:
1. El tiempo lib re consiste, en su práctica, en la sustracc ión por la persona de una
“parte” de su t iempo al het erocondicionamiento.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
145
2. Ese tiempo es sentido y sobre todo vivido libremente por él, po r cuanto lo dedica
de un m odo efectivo a actividades realmente autocondicio nadas; o sea que
man ifiestan la libert ad.
3. Su contenido fáctico está concretamen te constituido por prácticas de descanso,
recreación y creación que si se maximizan funcionalm ente entran en
contradicción con la reali dad, transformándola.
4. Esas actividades están dirigidas a compensar y autoafirmar la p ersonalidad t anto
individual como socialmente .
Expuestos los aspectos a considerar a la hora de conceptualizar el ocio, y conocidas
las avenencias y desavenencias entre los autores, concluimos este apartado
estableciendo la relación de elementos a partir de cuales concebir el ocio:
1. El ocio es una experiencia personal que proporciona bienestar y placer, como
tal experiencia el ocio actúa en el plano subjetivo del individuo.
2. El ocio no tien e una finalidad utilitari a en cuanto a experiencia humana cuyo
fin está en ella misma.
3. El ocio se experimenta a través de actividades elegidas libremente que tienen
lugar en un tiempo “liberador” y “liberado” de cual quier tipo de obligación
y/o necesidad, sean profesionales o de carácter familiar, social o fisiológico.
En la elección de la actividad a desarrollar, como práctica del ocio, debe
primar la libertad sobre la necesidad.
4. El ocio permite la recuperación y regeneración del cuerpo y de la mente y el
desarrollo de la personalidad y la autorrealización, explotando las
potencialidades y aspiraciones del in dividuo, limitadas por las distintas
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
146
obligaciones diarias. En definidita, el ocio está dirigido a compensar y a
autoafirmar la personalidad tanto individual como socialmente.
1.3 El consumidor de ocio del siglo XXI
Los cambios socieconómicos y culturales que están experimentando las sociedades
industrializadas transforman al individuo como consumidor, generando un
comportamiento distinto al de los años noventa.
La actual conducta de consumo responde a las tendencias descritas por Quintanilla
(2002, pp. 124 -126) para el s. XXI:
- Conti nu a evolución ha cia una sociedad más individualizada que supone la
regresión de los mercados de masas y el incre mento de micromercados
especializados.
A nivel de seg mentación de mercados, se identifica un aument o de la
importancia del uso de variables p sicosociales en detrimento de las variables
clásicas cuantitativas empleados (demográficas, geográficas y económicas)
- Ante sociedades pluriétnicas prolifera los productos adaptados a los nuevos
gustos y costumbres.
- Tendencia hacia la intangi bilidad de todos los productos. El consumidor,
tanto de bienes como de servicios, a la hora de adquirir un producto, dará
preferencia, en el plano subjetivo y más persona l, que éste le pueda generar ,
antes que a las características más inmediatas del mismo.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
147
- La calida d percibida por los consumidores se presenta como un elemento
clave en la decisión de compra, en su repetición y en la frecuencia de la misma.
Igualmente, se valorará positivamente la multiutilidad del producto.
- Las empresas, para su su bsistencia, se ven abocadas a la actua lización
constante de su oferta. El consumidor, cada vez más exige nte e informado
respecto a la calida d, servicios y usos de los productos , requerirá acciones
más arriesgadas, elaboradas y sofisticadas por parte de las empresas.
Quintanilla (2006, pp. 208 - 212), además, de staca el “sho pping” c omo “conducta
social específica que cara cteriza sobremanera nuestra sociedad”. El ir de compras
que define, según los a utores Darden y Dorsh (1990) , como “las actividades
desarrolladas por los individuos al examinar o comprar productos o servicios”,
adquiere una dimensión lúdica tal que se convierte en una actividad de ocio más .
Quintanilla, conforme a los est udios de Babin, Darden y Griffin (1994) y
Tauber(1972), alude a la doble ve rtiente motivacional del shopping: la hedónica,
referida a la “sat isfacción o compensación de procesos psicológicos indiferentes al
mero hecho de comprar”; y la utilitaria, referida a la adquisición de un producto
determinado.
Igualmente, en este intento por identificar las característica s del actual consumidor
y describir el panorama en el que avanzamos en pleno s. XXI, acudimos al estudio
elaborado por el Instituto Nacional de Consumo a comienzos de este siglo
43
.
43
Instituto Nacional de Consumo (2000). Las tendencias del consumo y d el consumidor en el sigl o XXI .
Recuperado el 8 de octubre de 2010, de http:// consumo-
inc.gob.es/inform es/docs/CONSUMO_Y_C ONSUMIDOR_S_XXI.PD F. Se trata de un estudio elaborado
por el INC sobre una muestr a de 1200 entre vistas, de individuos de más de 18 años de e dad hasta los 65
y en municipios superi ores a 25.000 habitantes del terri torio español. Asi mismo, el estudio cuenta con
un total de veinte entrev istas en profundidad a ex pertos en la materia.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
148
En líneas generales, los resultados que se desprenden del mismo y más interesan a
nuestro objetivo son:
- La sociedad de consumo avan za hacia un consumidor más escéptico y deslea l.
Cada vez será más difícil convencer al individuo de las ventajas de la oferta y
de conseguir su fidelidad y apoyo frente a otras marcas.
Las empresa s deben ofertar productos con un valor añadido elevado y buscar,
de manera constante, la identificación de la marca con el cliente.
- Preferencia a la compra en puntos de venta con imagen de calidad. La no
calidad tendrá cada vez menos cabida en el mercado. Un claro exponente de
la calidad exigida es el reclamo del consumidor de etiquetas de información
en los envases del producto. Las exigencias del consumidor aumentan ante
las primeras marcas de las que se espera calidad, innovación, liderazgo y
estilo, amplia aceptación social y un precio adecuado y competitivo.
- Se espera un papel más activo de las organizaciones de defensa de los
consumidores y de la Administraci ón como garante del cumplimient o de las
normas de calidad, seguridad e higiene de los productos.
- Búsqueda constante por la calidad de vida que se traduce, entre otros
aspectos, en una mayor disposición de tiempo libre y liberado de
obligaciones. En este sentido, se dedicará cada vez menos tiempo a la compra
y a la elaboración de alimentos.
- El consumidor del s. XXI valora de forma especial el ocio. Viajes, vacaciones y
ocio son, por este orden, los apar tados donde se espera que se in cremente
más el gasto en los hogares españoles. Por otro lado, son los colectiv os más
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
149
jóvenes los que valoran más los productos o servicios relacionado s con el
ocio. Igualmen te, existe la tendencia a distribuir las vacaciones a lo largo de
todo el año, evitando concentrarlas en un único periodo.
Contempladas las características ge néricas que descri ben el tipo de consumo y de
consumidor hacia el q ue avanzamos, pasamos a describir, de manera específica y
detallada, los rasgos que caracterizan al consumidor de hoy de productos de o cio. El
hecho de identificar estas características y establecer un perfil del consumidor de
ocio, nos ay udará a conocer y comprender las ex igencias a las que se enfrenta la
oferta para subsistir en esta industria. De ta l forma, a partir de las aportaciones en
esta materia de Montane r (1996) y de Borja, Casanova & Ca mprubí (2002) que
describen el comportamiento de los consumidores turístico y, de manera más
específica, de Valls (2000) y Seoane (1999), más centradas en el ocio, los rasgos a
destacar son los siguientes:
a) El nuevo consumidor o usuario de bienes y servicios de o cio busca la
satisfacción plena en su consumo, es decir, la “total leisure experience”
(Seone, 199, p. 786). La satisfacción que buscan los consumidores de hoy es
el resultado de la satisfacción obtenido en cada uno de los momentos del
proceso. Como nos indica Valls (2000, p. 17), “la s atisfacción que el
consumidor busca actualmente ha dejado de ser genérica, estandarizada y
general, y ha pasad o a ser específica, segmentada y personalizada; es
intensiva para cada momento y no es vaga; es multitemática e inc luso
multimediática, compleja y diversa, porque se basa en mucho productos que
puede ir “picoteando” e intercambiando a su gusto”
Una de las primeras propuestas para explicar la sat isfacción del consumid o r
ha sido el “modelo de la no confirmación”, referido por Quintanilla (2002, p.
55). At endiendo a este modelo, el consumidor establece unas expectativas
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
150
antes del consumo, genera percepciones de confirmación o de negaci ón,
combina estas percepciones con los niveles de expectativas y asienta u n juicio
sobre su grado de satisfacción. Las expectativas ge neradas en el sujeto serán
el resultado de experiencias pre vias, de las acciones publicitarias, de las
referencias de terceras personas, entre otros aspectos.
A la hora de medir el nivel o índice de satisfacción alcanzado, Quintanilla
(2002, p. 56) alude a la necesidad de contemplar el produ cto desde una doble
vertiente: atendiendo a la capacidad instrumental o utilitaria del mismo y,
desde un plano más subjetivo, a su dimen sión hedónica, aspecto este último
cada vez más valorado por el consumidor como ya adelantábamos al
comienza. En definitiva, p odríamos definir la satisfacción, seg ún el autor,
como “un juicio ev aluativo posterior a la el ección y qu e tiene que ver con la
selección de una compra específica” ( p. 57)
Por otro lado, los autores Tse , Nicosia y Wilton, referidos por Quintanilla
(2002, pp. 57 - 58), entienden la satisfacción del consumidor como “un proces o
subjetivo multidimensional y din ámico que sigue al acto de compra”. Es decir,
el proceso de compra continú a a lo largo del tiempo, cobrando una gran
relevancia los agentes que in tervienen después de la compra y/o consumo .
Con esta línea de pensamiento, queda superada la te oría de la no
confirmación, que hace depender la satisfacción de las expectativas previas
de la compra y de si son o no confirmadas durante el uso /consumo.
b) El consumidor de ocio busca ex periencias y emociones. El producto fi nal no
son instalaciones, ni dest inos, sin o experiencias. Asistimos, co mo ya
adelantábamos, a una tendencia hacia la intangibilidad de todos los
productos. Seoane (1999, p. 783) se refiere al nuevo cliente de la industria del
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
151
ocio y del turismo como el “aventurero emocional”. En este sentido, en las
previsiones turísticas para el 2020 de l a Organización Mundial del Turismo
(1999), en adelante la OMT, se identific a , como uno de los factores
determinantes en relación con la actividad turística inte rnacional, el cambio
de la economía de “servicios” a la economía de “experienci as”. Según la OMT ,
“la clave en la nueva estructura socioeconómica estará en proporcionar
experiencias únicas que interesen al consumidor personalmente” (p. 9).
c) Nos encontramos ante un clien te más ex perto y exigente en cuanto a la
planificación y a l disfrute de las distintas ofertas de ocio. Su creciente
experiencia en la compra y consumo de servicios de ocio, su may or nivel
cultura, la variedad de ofertas de la que goza y la mayor facilidad para buscar
y obtener información , gra cias al desarrollo de las nuevas tecnologías, hacen
que el cliente reclame productos cada vez más especializados y alt os
estándares de calidad en la oferta. La calidad se presenta como elemento
indispensable para la compra.
d) Los nuevos clientes de productos de ocio son multiconsumid ores. Buscan
respuesta simultánea a distintas necesidades de ocio. De est a forma, aunque
la motivación principal para visitar España siga siendo el “sol y playa”, las
motivaciones secundarias ganan en importancia: cultura, salud, na turaleza,
ocio y esparcimiento, compras, aventura, etc.
Esta sit uación implica que la industria del ocio se ve a obligada a buscar de
forma constante nuevas fórmulas en la oferta que abarquen cada ve z más
componentes. En este sen tido, comprobamos la gran acept ación de los
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de E spaña
254
Dinamarca, Reino Unido, California y Alemania. Más adelante, en el año 2007, amplía
su cartera de negocio c on los activos de Tussauds, uno de los principales opera dores
de atracciones recreativas del mundo, cuyo nombre se ha asociado a los conoci dos
museos de cera. De tal forma, la adquisición añade a la lis ta los equipamientos Alton
Towers, Thorpe Park, The London Eye, Chessington World of Adventures, Heidi Park
Resort y los museos Madame Tussauds.
Atendiendo a su estrategia de expansión y consolidación, Merlin Entertainments ha
convertido en los últimos años todos sus parques temáticos Legoland en parques
destino, a través de la incorporación de hoteles y de otros atractivos como parques
acuáticos. Hoy por hoy, su crecimiento pasa por la creación de nuevos parques
destino de la marca Legoland en Dubai, Japón y Corea del Sur, los dos últimos
prevista su apertura para el año 2017.
En la siguiente tabla, recogemos las atracciones de las que dispone el grupo y el
porcentaje que representan estos activos en los resultados de la compañía:
Parques Temáticos Leg oland (31%)
- Legoland Billund R esort , Dinamarca
- Legoland Windsor Re sort , Reino Unido
- Legoland Cal ifornia Resort , Estados Uni dos
- Legoland Deutsc hland Resort , Alemania
- Legoland Flo rida Resort , Estados Unidos
- Legoland Mala sia Resort , Malasia
- Legoland Dubai , Emiratos Árabes (en construcción, prevista su apertura
para el año 201 6)
Otros parques y resorts de l grupo (27%)
- Alton Towers Re sort , Reino Unido
- Gardaland Resort , Italida
- Heidi Park Resort , Ale mania
- Chessington Word of Adventure Resor t , Reino Unido
- Thorpe Park R esort , Reino Unido
- Warkick Castle , Rei no Unido
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de E spaña
255
Otros equipamientos de ocio ( Midway Attraction s ) (42%)
- The Dungeons
- Madame Tussaud s
- Sea Life
- The Eye Brand
- Legoland Discove ry Centre
3.3.3 OCT Parks China
OCT Enterprises, entidad fundada en el año 1985, es el operador de parques más
importante de la Bahía de Shenzhen. La compañía opera en tres in dustrias a través
de tres empresas subsidiarias:
- En el sector inmobiliario y la industria de la cultura y el turismo, a través
de Shenzhen OCT Holding Company . En la actualidad la compañía opera
seis parques temáticos, los parques Happy Va lley localizados en Shenzhen
(desde 2002); Beijing (d esde 2006 ); Chengdu (desde 2009 ); Shangai (desde
2009); Wuham (desde 2012) y Tianjin (2013)
- En la electrónica, a través de Konka
- Y en la fabricación de envases, mediante OCT Holdings Limited
3.3.4 Six Flags
Six Flags Inc es la mayor compañía de parques regiona les del mundo. Actualmente,
opera un total de 18 parques de ocio, entre ellos parques temáticos y acuáticos,
repartidos en tre Estados Unidos (16 parques), México ( 1 parque) y Cana dá (1
parque). En su política de expansión, contempla la construcción de un parque
Tabla 3.9: Atrac ciones del grupo Merlin E ntertainments
Fuente: Elaboración propia a partir de la información pu blicada en Annual Report and
Accounts 2014 (op. cit.) y we b corporativa http://ww w.merlinentertain ments.biz/
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de E spaña
256
temático en los Emiratos Árabes. A continuación, presentamos los par ques que, en la
actualidad, posee la compañía
92
:
California
Six Flags Discovery King dom, Vallejo
Six Flags Magic Moun tain, Los Ángeles
Six Flags Hurricane H arbor, Los Án geles
Georgia
Six Flags Over Georgi a, Atlanta
Six Flags White Water, Atlanta
Illinois
Six Flags Great Ameri ca, Chicago
Maryland
Six Flags America, Baltim ore/Washington DC
Massachusetts
Six Flags New Englan d
Missouri
Six Flags St. Luois
New Jersey
Six Flags Great A dventure, Jackson
Six Flags Hurricane H arbor, Jackson
New York
The Great Escape & Splashwater Kingd om, Lake George
Six Flags Great Esc ape Lodge & Indoor Waterpark, Lake Ge orge
Texas
Six Flags Fiesta Tex as, San Antonio
Six Flags Over Texas, Arl ington
Six Flags Hurricane H arbor, Arlintong
Canada
La Ronde, Montreal
México
Six Flags México, Méxi co City
Los parques Six Flags han pasad o por distintos propietarios desde que, en 1961,
Angus G. Wyne construyese en Texas el primer parque, Six Flags Over Texas. En
92
Six Flags. Annual Report 20 14 . Recuperado el 16 de febr ero de 2015, de
http://investors.six flags.com/phoenix.zhtml? c=61629&p=irol-repor tsOther
Tabla 3.10: Parqu es de ocio de Six Flags, Inc,
Fuente: Elaboración propia a partir de la información pu blicada
en Annual Report 2014 (op. c it.) y web corporativa
https://www.sixflags.c om/
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de E spaña
257
1991, los parques Six Flags fueron adquiridos por Warner Brothers Entertainment
(actualmente parte de AOL Time Warner). Años más tarde, en el año 1995, Time
Warner vende los parques a la financiera Boston Ve ntures. En 1998 los parques Six
Flags son adquiridos por Premier Parks que, en el año 2000 , decide cambiar su
nombre por Six Flags, Inc., en consider ación al reconocimiento intern acional de esta
marca en el negocio de los parques.
Six Fl ags, Inc . tiene li cencias exclusivas d e larga duración (hasta el año 2023) con DC
Comics y Warner Bros. para el uso de los personajes de Looney Tunes, Cartoon
Network o superhéroes como Batman o Superman, entre otros, en los parques
temáticos de Estados Unidos (a excepción del área metropolitana de las Vegas),
Canadá, México y otros países. Estas licencias incluyen los siguientes derechos:
- Vender merchandising de estos personajes en los p arques
- Utilizar los personajes como reclamo en la publicidad
- Utilizar los persona jes en la tematización de las atracciones y áreas del
parque en cuestión
- Utilizar los personajes en la animación de los paseos del parques
Según manifiesta la compañía en el informe económico del 2008
93
, el uso de estos
personajes conocidos en los parques aumenta la asistencia, justifica los altos precios
de las entradas, prolonga la permanencia en las in stalaciones y aumenta el gasto en
el parque.
93
Six Flags. Annual Report 2 008. Recuperado el 10 de abril de 20 13, de
http://investors.six flags.com/phoenix.zhtml? c=61629&p=irol-repor tsOther
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de E spaña
258
En la siguiente tabla, extra emos del informe anual de la compañía par a el año 2014
94
un resumen evolutivo de los ingresos percibidos por la entidad respecto al negocio
de los parques:
94
Six Flags, op. cit., p.44
Tabla 3.11: Ingre sos percibidos de Six Flags, Inc.
Fuente: Six Flags. Annual Report 2014
BL OQUE II
LA COMUNICACIÓN ORGAN IZACIONAL: PRINCIPALES CONC EPTOS Y
COSIDERACIONES EN LA GES TIÓN DE SERVICIOS DE OC IO
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
261
CAPÍTULO 4
LA COMUNICACIÓN ORGAN IZACIONAL EN LA NUEV A ECONOMÍA
4.1 Hacia un modelo de comunicación gl obal
El gran cambio ti ene lugar a mediamos del siglo pasado con el declive de la economía
industrial, iniciada ésta a principios del siglo XX, y el surgimiento de la economía de
servicios, una economía caracterizada por la cultura de los intangibles, la
desmaterialización y el boom de l os servicios en el seno de la civilizaci ón de la
información. (Costa, 1999, p. 87)
La nueva economía viene a transformar los principios del management
productivista, que nació en pleno auge del industrialismo basados en la gestión del
producto y su comercialización, en un concepto radicalmente distinto en el que son
los servicios, los va lores intangibles y la comunicación global los nuevos elementos
a administrar.
Costa (2010, pp.19- 26 ) en umera los diez fenómenos prin cipales que han
transformado el contexto socioeconómico, político y cultual y que han dado lugar a
los nuevos modelos de gestión:
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
262
1. “ La economía de la información ” . Destaca en este apartado tres
acontecimientos trascendentes a nivel cient ífico y tecnológico que impulsan
la comunicación y la gestión de la información en las organizaciones:
a. La cien cia de la Ciberné tica que nace e n la década de los años cuarenta
y la publicación en 1948 de los principales postulados de la mis m a en
la obra de Nobert Wiener , Cibernética: control y comunicación en el
Animal y en la Máquina.
b. La apa rición, a finales de los años cuarenta, de las primeras máquinas
de manipular la información ( data processing ) concebidas por Norbert
Wiener y su equipo de colaboradores y com ercializadas por la
sociedad IBM bajo el nombre de computer machines.
c. La Teoría de la Información desarrollada, inicialmente, por el
ingeniero eléctrico estadounidense Claude E. Shannon, quien en 1948,
en el artículo A Mathematical Theory of Com municacion , recoge los
principales fundamentos. En líneas generales, la Teoría de la
Información se ocupa de la medición de la informaci ón y de la
representación de la misma a través de su codificación, así como de la
capacidad de los sistemas de información para transmitir y procesar
información.
2. “ La concepc ión global de la est rategia y la gestión ” . La organización se c oncibe
como un s istema abierto, como un organ ismo vivo que se transforma
atendiendo a las variaciones que experimentan ta nto los elementos internos
que lo conforman, como los elementos extern os que lo rodean. En esta visión
sistémica de la org anización, en la que las relaciones y las interacciones entre
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
263
todos los actores que participan adquieren especial relevancia , existe una
gestión global e integrada de las comunicaciones que se desa rrollan en la
empresa o institución.
3. “ El ascenso del sentido institucional o corporati vo ” . La imagen corporativa y
la reputación se sit úan en primer plano. La noción de “institución” implica la
empresa en tanto que “ proyecto constante y de vocación perdurable; qu e está
por en cima de las activi dades de producción y comercialización y que
representa la inteligencia estratégica de toda la organización (Costa, 1999, p.
101)
4. “ La revoluci ón de los s ervicios ” . La nueva cultura de servicio ha hecho ver los
productos industriales más allá de su condición de objetos materiales, es
decir, como “servidores”, rea lizadores de funciones al servi cio de las personas
(Costa, 1999, p. 103). Como apunt a Costa, los servicios fidelizan más que los
productos.
En la cultura de servicio que se impone en los actuales modelos
organizacionales, las persona s adqu ieren un papel fundamental. De esta
forma, las empresas redescubren los Recursos Humanos y se revaloriza a
nivel interno la formación e información, los programas de calidad, la cultura
organizacional y la comunicación interna como vehícu lo in tegrador y
propulsor.
5. “ El progreso tecnocientífico ” . Los continuos avances tecnológicos modifican
los escenarios de la comunicación y de la información transformando las
relaciones personales y de empresas, originando sistemas cada vez más
complejos.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
270
fragmentación del trabajo pulveriza las interacciones e instala la incomunicación”
(Costa, 1999, p.96)
Será a partir de esta década cuando se cuestione el excesivo racionalismo del hombre
en la empresa y el redu ccionismo economicista y tecnicista de la escuela clásica. La
dimensión humana y social que caracteriza a todo individuo será el o bjeto de es tudio
de la escuela de relaciones humanas que tanto influirá en la nueva concepción del
management.
4.2.2 Teoría Humanista. Escuela de las Relaciones Humanas
El Movimient o de las Relaciones Hum anas surge a final es de los años tr einta, a partir
de los resultados alcanzados en los experimentos que el psicólogo Elton Mayo lleva
a cabo entre 1927 y 1932. Durante estos años, Elton Mayo , director del
departamento de Ind ustrial Research de la Harvard Graduate Schoo l of Bus iness
Administration , desarrolla una investiga ción que tiene por objeto conocer los
elementos que mejoran la productividad en la empresa. La plant a Hawthone de la
Western El ectric Company se convierte en el lugar de ensayo para el trabajo de
campo. Tras el estudio, Elton Mayo descubre la importan cia de las relaciones
humanas para el rendimiento del trabajo: “las relaciones humanas establecidas entre
los trabajadores, el sent irse formando parte de un grupo y la com unicación entre los
operarios, favorecería el rendimiento del tr abajo hasta el punto de elevar los niveles
de productividad a ritmos insospechados” (Del Pozo, 1997, p. 95)
En resumen, las conclusiones más importantes que se derivan de los experimentos
de E. Mayo es que el tr abajo es una act ividad social en la que los trabajadores forman
parte de un grupo y no se integran a la empresa como individuos aislados. Por ello,
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
271
el en torno social de los trabajadore s ejerce una gran influencia sobre la
productividad.
La corriente de las relaciones humanas surge de la necesidad de contrarrestar la
fuerte tendencia a la deshumanización d el trabajo que emana del modelo de gestión
hermético del management científico. Un movimiento que nace, como expresa Costa
(1999, p. 96 ), como forma de “lubricar la maquinaria humana” prestando especi al
atención al in dividuo como miembro de un equipo, al factor afectivo y a la
comunicación entre mandos y trabajadores.
En definitiva, las principales aportaciones de la escuela humanista son (Del Pozo,
1997, p. 97):
- Las motivaciones de l as personas en el trabajo se produce, en gran p arte, cuando sus
necesidades sociales han sid o cubiertas.
- Las p ersonas obtienen un sentido de identidad cuando se sienten formando p arte d e
un grupo con una serie de objetivos comunes, y pueden comunicarse y establecer
relaciones humanas entr e los componentes del grupo
- Cuando se produce una mejora en la comunicación entre mandos y trab ajadores, los
empleados responden posit ivamente ante los esfuerzos e inter eses demostrados por
los mandos para satisfac er las necesidades socia les
No obstante, dichas aportaciones no se tendrán en cuenta para su aplicación hasta
los años sesenta.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
272
4.2.3 Teoría General de Sistemas
La Teoría General de Sistemas , en adelante TGS, surge con los tr abajos del biólogo
austriaco Ludwig von Bertalanffy pu blicados a partir de la Segunda Guerra Mundial,
destacando su obra culmina nte General Sytems Theory: Foundations, Development,
Applications , de 1968.
El desa rrollo de la TGS ha sido simultáneo al de la Teoría de las Comunicaciones, l a
Teoría de la Inf ormación, de Shannon y Weaver y la Cibernética, de Wiener, entre
otras, existiendo una intensa interacción entre ellas. En este sentido, W.R. Ashby ha
contribuido decisivamente al hermanamie nto de estas teorías. (Voltes, 1978 , p. 10-
11 )
Los postula dos del pensamiento sistémico dieron un nuevo enfoque a la
administración de emp resas. Así pues, según la TGS un sistema es un conjunto de
partes interrelacionadas que formando una unida d compleja actúan para alcanzar
unos objetivos comunes. Considerando esta definición, las organizaciones
comienzan a en tenderse como sistemas y, más concretamente, como sistemas
abiertos . Un sistema abierto, atendiendo a la TGS, es aquél que interactúa con su
medio ambiente y es inf luenciado por él, aspecto éste que deriva en la necesidad d el
sistema de adaptación continua. (Voltes, 1978)
La empresa, como ya h emos dicho, es un sistema abierto, ig ual que los subsistemas
que lo forman y que podemos trad ucir por direcc iones o depart amentos. Como
sistema abierto interactúa con un sist ema aún mayor que es el entorno (social,
material, económico, cultural) que a su vez contienen individuos, grupos,
instituciones, empresas, mercados, etc. Entre el “sistema - empresa” y el “si ste ma-
entorno” existe una relación de interdependencia (Costa, 2010 , p. 48- 49 ).
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
273
4.2.4 Teoría de la Contingencia o Situacional
La Teoría de la Contingencia , que nace de las investigaciones empíricas llevadas a
cabo para identificar los modelos de estructuras organizacionale s más eficaces en
determinados tipos de industria , determina que no existe una ún ica y mejor forma
de organizarse y que todo depende de las circunstancias concretas que rodeen a cada
tipo de organización (Díez de Ca stro & Redondo, 1996) Según este en foque, todo es
relativo y no ex isten principios universales que puedan ser aplicables a todas las
situaciones. En este se ntido, según recoge Viedma (1992 , p. 15), los tr es factores
fundamentales que, según la te oría sit uacional, condi cionan la ele cción de principios
y técnicas de gestión para la consecución del éxito en la empresa son:
- El entorno o ambiente, todo aqu ello que rodea externamente a una
organización. Existe una relación funcional entre las condiciones del
ambiente y las técnicas administrativas apropiadas para el alcance de los
objetivos.
- La motivación y la preparación de los r ecursos humanos de la que dispone la
organización.
- La tecnología empleada.
4.2.5 Los principios del management actual y los nuevos modelos organizativos
Peter F. Drucker es una de las figuras que más ha contribuido con sus aportaciones
al desarrollo del management actual. En los años sesenta, empezó a transmitir el
valor del trabajador en la empresa y el desarrollo de una administración basa da en
el establecimiento de objetivos: “toda empresa comercial debe preparar un
verdadero equipo y amalgamar los esfuerzos individuales en un esfuerzo común.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
274
Cada integrante de la empresa contribuye con algo diferente, pero todos deben
contribuir a una met a común” (Drucker, 1966, p. 1 67)
Destacamos, igualmente , la figura de Karl Weick entre los estudiosos de las nuevas
tendencias del management, durante los años setenta y principios de los ochenta. K.
Weick, citado por Del Pozo (1997, p. 109), subra ya la importancia de la comunicación
e información en la nueva gestión empresarial: “los flujos o redes de comunicación
que se producen dentro y fuera de la empresa son los que hacen qu e la organizac ión
se mantenga y será a través de estos procesos y actividades comunicativas donde los
individuos desarrollarán sus funciones ”
En la actualidad, los principios que transforma n el mundo empresarial en su gestión
son, según Costa (2010, pp. 17- 18 ):
- La cultura de servicio
- El redescubrimiento de los recursos humanos y con ello la promoción del
talento y el conocimiento
- La implicación de todos los actores de la organización en el proyecto
empresarial
- Las relaciones interpersonales en la descentralización y en el tra bajo en
equipo
- La relevancia de la cultura organizacional y las comunicaciones internas
- La cultura corporativa como el valor intangible más distintivo y sostenible
- El compromiso con la calidad generalizada
- El retorno a una estructura institucional fuerte
- La responsabilidad social
- La conducta ética
- La construcción de una imagen pública notoria y valorada
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
275
- Una sólida reputación institucional
En el siguiente cuadro, a modo de conclusión, recogemos, a partir de Infestas (2001),
los aspectos que cara cterizan y enfrentan el modelo de organización tradi cional y el
modelo de organización emergente:
Organización tradicional
Organización emergen te
Organización ve rtical con estructuras
fraccionadas y much as líneas jerárquicas c on la
gestión centrada en el li derazgo y el contr ol
Estructuras más planas, con menos niveles
directivos
Compartimentalización y separación de
funciones
(gestión/dise ño/producción/mer cado)
Integración, I+D, diseñ o, producción y
necesidades del consumidor
División orgánica del trabajo
División profesionaliz ada del trabajo, com o
énfasis en la flexi bilidad, adaptabilidad y
ajuste compar tido
División y especi alización de tareas de
producción para gan ar productivid ad
Desarrollo de grup os autónomos.
Integración de produ cción, mantenimi ento y
gestión
Gestión centralizada
Gestión más funcional, b asada en proye ctos y
en más poder decisori o en los niveles
inferiores
Trabajo comple tamente definido, c on horas fijas
y programas de tr abajo
Modelos de empleo nue vos y flexibles
Estabilidad de tares y trabajos
Rotación y movilidad
Estructuras or ientadas al producto y al proces o
con predomin io de los activos tan gibles
(“hardware”)
Estructuras basadas en conocimientos, con
predominio de activos int angibles (el
personal, la inve stigación, las patentes, las
licencias)
Gestión de flujos de pr oducción y de recur sos
productivos por rea signación
Gestión de flujos de in formación y de re cursos
humanos cualificados
Aceptación de defecto s, dentro de una es trategia
de bajos costes
La calidad es lo primer o
Control de cal idad “a posteri”
Estrategia de calidad interna total, con
controles a lo larg o de toda la línea de
producción
Racionalización por me canización o
automatizació n de tareas
Optimización to tal del proceso y del fluj o de
producción
Muchas máquin as idénticas
Equipo multiuso y adapt able
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
276
Puestos de trabajo con equ ipo especializado y
apto para una sola tarea
Los puestos d e trabajo son fle xibles y
contienen un abanic o completo de difere ntes
equipos
Producción en masa p ara la demanda estab le y
programas extraordin arios para las demandas
esporádicas
Respuesta rápida y flexib le a cualquier
demanda
Importancia de las exis tencias y del transporte
Bajo nivel de existencia s. El trasporte es parte
del proceso produ ctivo
Las ganancias de pro ductividad se l ogran y
desarrollan a grandes saltos
Mejoras tecnológicas c ontinuas y numero sas.
Nuevas formas de transferencia tecnol ógica.
4.3 Evolución histórica de la comunicación en las organizaciones
El desarrollo y evolución de la comunicación en las organizaciones depende de las
estructuras sociopolíticas y económicas del país en cuestión. Mientras que en
Estados Unidos, país pionero e n el desarrollo de la comunicación organizacional,
comienza a aplicarse esta actividad a principios del s. XX; en Europa occidental no
empieza a desarrollarse hasta después de la Segunda Guerra Mundial , y en España,
en particular, no es conocida la comunicación en la empresa o institucional com o tal,
hasta finales de los años sesenta y comienzos de los setenta. (Martín, 1995)
Veamos a continuación la evolución que ha experimentado esta actividad atendiendo
a las distintas zonas referidas.
4.3.1 La comunicación en las organizaciones: Estados Unidos
Está generalmente aceptado que después de 1945 la comunicación organ izacional
en Esta dos Unidos se consolida como actividad profesional con el desarrollo y
crecimiento de los gabinetes internos en el sector empresarial y las consultorías,
como estructuras organizadas y le gítimas, con funciones específicas y bien definidas.
Tabla 4.1. Revolución tecnológica y cambi o en las relaciones org anizativas
Fuente: Cámaras de C omercio, Industria y Navegación de Españ a (2000), en A. Infestas (2 001, p. 254)
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
277
No obstant e, desde comienzos del s. XX, como y a adelantamos, aparecen los primeros
gabinetes de pren sa y consejeros de relaciones pública s en la sociedad
norteamericana. Ramírez (1995), al hablar del origen de los gabinetes de
comunicación, alude a la existencia de opiniones encontradas. De tal forma, entre los
detractores, se considera que fue la mala imagen de determinados sectores
pudientes la que provocó el na cimiento de estos órganos
96
. En este sentido, Ibáñez,
referido por Ramírez (1995, p. 29), recoge el caso de lo s Kennedy y Rockefeller,
familias que se enriquecieron de forma ilegal durante la Ley Seca que imperó entre
1919 y 1933. La necesidad de un lavado de imagen ante la opinión pública hizo que
ambas familias precisasen los servicios de profesionales de las relaciones públicas.
No obstante, tal y como especi fica Martín (1995), ya en 1906, John D. Rockefeller
utiliza los servicios del célebre periodista Iv y Lee para crear una determinada
imagen pública de su grupo de empresas.
Ibáñez sitúa el origen de los gabinetes de comunicación en el ámbito de las relaciones
públicas, disciplina ésta de la que Edward L. Bernays es el máximo exp onente como
precursor de la misma. Bernays es quien define, lidera y da sentido a las rela ciones
públicas como actividad profesional dentro de la organización. Fue el primero en
obtener cátedra de RRPP en la Universidad de Nueva York para , posteriormente, en
1923 , escribir el primer libro en esta materia Crystallizing Public Opinion , en el que
se define, por primera vez , de forma profesional, las relaciones públicas. (Barquero,
2005)
Por otro lado, también tiene lugar en la primera mitad del s. XX, las pr ácticas
desarrolladas en materia de comunicación institucional por el Gobierno de los
96
Entre los defensores de la aparición y desar rollo de los gabinetes de comunicación se sostiene que el
surgimiento y florecim iento de estas oficina s viene impulsada por l a demanda social y la necesidad de
ésta de conocer la activida d que desarrolla c ualquier organización, máxi me cuando se trate de
corporaciones u organism os públicos (Ramí rez, 1995, pp. 29- 30 )
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
278
Estados Unidos, con motivo de las dos guerras mundiales. En los primeros años del
siglo, el Gobierno se ve ante la necesidad de explicar a la sociedad americana las
razones de la part icipación norteamericana en la contienda , con el objetivo de
conseguir l a implicación de ésta en la misma. De tal forma, con la finalidad de
centralizar la información, el Gobier no crea la Office of War Information (OWI),
oficina que gestiona toda la información oficial a emitir en asuntos de guerra, tanto
en el interior como en el exterior del país. (Sotelo, 2001, p. 32)
A esta primera etapa, desde comienzos del s. XX hasta la década de los años cuarenta,
es a la qu e Redding & Tompkins (1988, p. 7) denominan la “era de l a preparación”
en la evolución histórica de la comunicación organizacional. Así pues, estos autores
determinan tres periodos en el desarrollo que experimenta la comunicación a nivel
científico, académico y profesional:
Primera etapa : “La Era de la Preparación”, desde 1900 hasta 1940 .
Caracterizada por las escasas prácticas en mate ria comunicacional en el
mundo de los negocios y los insuficientes trabajos desarrollados a nivel
académico.
Segunda etapa : “La Era de la Identificación y Consolidación”, desde 1940
hasta 1970. Se establecen los límites y contornos de una nueva materia
generalmente denominada “Business and Industrial Communication”
Tercera etapa : “La Era de la Madurez e Innovación”, a partir de los añ os
setenta. Tiene lugar un a gran prolifer ación de investigacio nes empíricas y un
esfuerzo constante en la innovación y el desarrollo de nuevos conceptos,
nuevos modelos de comunicación.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
279
A partir de 1945, es decir, tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial, como ya
hemos indicado, es cuando la comunicación organizacional se consolida. Prolifer a la
creación de departamentos de comunicación o gabinetes internos en las empresas
estadounidenses, ante la necesidad de mostrar al ciudadano americano el
importante papel del país tras las dos guerras mundiales. Según el sector privado,
“entre la opinión pública parecía asentarse la idea de que los logros de la economía
de guerra se debían más a las medidas planificadoras del Gobierno que al espíritu
competitivo e innovado r exhibido s iempre por la industria norteamericana” (S otelo,
2001, pp. 36- 37)
Finalizado el conflicto, y ante el tem or por part e del sector empresarial del posible
intento del Gobierno de realizar una planificación central de la economía dando lugar
al recorte de la in iciativa privada y a la supervisión estatal, las empresas se
preocupan en buscar el apoyo de la opini ón pública y su confianza, desarrollando
una comunicación que persigue convencer a la sociedad de ser el sector priva do el
artífice de la prosperidad.
La década de los cincuenta y sesenta supuso la implantación definitiva de la
comunicación como pr áctica imprescindible y como discipli na de estudio. Duran te
este periodo, la comunicación organizacional entró en los planes de estudio de la s
universidades norteamericanas y fue objeto de numerosos estudios
97
.
Por otro lado, aparecen asociaciones profesionales con el objetivo de impulsar el
desarrollo de esta actividad, tales como la Public Relations Sociaty of America (PRSA),
97
En estos años, los inves tigadores empiezan a co nsiderar la importancia de estudiar la conducta de las
organizaciones en tanto que sistemas abiertos . Si consi deramos a las organizacio nes como sistemas
abiertos existe una relación dinámica entre l a organización mis ma, entendida como sistem a, y el entorno
en el que opera prod uciéndose una transformación constante fruto de esa interrelació n. (Del Pozo, 19 97 ,
p. 31)
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
286
- Una estrategia de comunicación que se alinea con la estrategia general de la
organización, pero sin aparecer, en la mitad de los casos estudiados,
formalmente escrita.
4.4. El órgano de gestión: la Dirección de Comunicación
La figura del Dircom ha evoluciona do con el tiempo como consecuencia de su
consolidación progresiva y del mayor entendimiento de sus posibilidades. En los
comienzos, el Director de Comunicación era considerado un especialista, un técnico
encargado de gestionar las herram ientas de comunicación, una especie, tal y como
lo def ine Costa (1995, p. 49), en un principio, de director de or questa , “ el responsable
de coordinar y armonizar los instrumentos de comunicación disponi bles que de otro
modo actuarían en dispersión”. Una visión ésta reduccionista del verdadero papel
que debe atribuirse al Dircom en la organización.
Con el tiempo, la fi gura del Dircom ha ido posicionándos e en la empresa y perfilando
sus funciones, variando así su con cepción inicial. De esta forma, Costa recoge, en
publicaciones poste riores, una nueva definición: “es el estratega y gestor de la
política y la acción comunicativas; de los activos intangibles transf ormados en
valores competitivos” (2010, pp. 16 - 17) . De est a forma, Costa define al Dircom como
un estratega, “ generalista ” y “ polifuncional ” (p. 86), que debe asumir los siguie ntes
roles:
- Estratega en tanto que responsable de diseñar la estrategia general de
comunicación según los objetivos de negocio
- Asesor directo de la Presidencia, del Conse jo de Administración y de la
Vicepresidencia o Directores.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
287
- Político por su dependencia directa con el máximo representante de la
organización y su función de portavoz institucional
- Defensor de la conducta ética y socialmente responsable como “guardián ” de
la imagen pública y reputación de la organización
- Abogado de los públicos ante la empresa
- Ingeniero de emociones en tanto que gestor de vínculos de la empresa con
sus públicos
Por su parte, Villafañe (1993, p. 202 ) destaca tres funciones del Dircom que
considera específicas e intransferibles:
1. La elaboración del Manual de Gestión Comunicativa que entiende como “el
instrumento que sinte tiza, explícitamente, la est rategia de comunicación de
la compañía y que define los parámetros de la organización y gestió n de su
función comunicativa” (p. 197)
2. La portavocía de la entidad a la que representa tanto hacia el exterior como
hacía el seno de ésta. Se trata de una función que compart e con el presi dente
o el máximo ejecutivo de la organización y que conlleva un importante
reconocimiento de la propia figura del Dircom que debe traducirse
convenientemente en el organigrama.
3. La dirección personal del programa de comunicación del Presidente como
responsable de gestionar su liderazgo e imagen pública
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
288
Otras funciones reconocidas al Dircom en la literatura relacionada son:
- Fomentar la cultura de la comunicación en la organización
- Gestionar intangibles: las relaciones con los públicos, la cultura corpora tiva,
la reputación y la imagen
- Ser consultor interno para las direcciones generales y en especial para las tres
“esferas” que identifica Costa (2010 , p. 69 ) que son Presidencia, Recursos
Humanos y Mercadotecnia. Como consultor interpretará las neces idades
comunicativas de cada departamento y supervisará las acciones que lleven a
cabo
103
.
- Integrar las comunicaciones interna y externa, comercial e institucional
103
El modelo de las tres es feras de la comunica ción que propone Costa, está conce bido con el objetivo
de implantar una única im agen y un discurso único en su dive rsidad y continuidad. El modelo reconoce la
posición estratégica que ocupa la dirección de comunicación y su máxim o responsable en el org anigrama
empresarial.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
289
CAPÍTULO 5
LA COM UNICACIÓN DE LOS SERVICIOS DE OCIO: LA CALIDAD
COMO VALOR
5.1 Características de los parques como servicios de ocio y sus
implicaciones en la comunicación
Las empresas operadoras de parques de ocio son, en esencia, empresas de
servicio cuya actividad se enmarca dentro del sector terciario.
Los servicios, según la definición ofrecida por Lovelock & Wirtz (2009, p. 15), so n
actividades económicas que se ofrecen de una p arte a otra, las cuales
generalmente utilizan dese mpeños basados en el tiempo para obtener los
resultados de seados en los propios receptores, en objetos o en otros bienes de l os
que los compradore s son responsables. A cambio de su diner o, tiempo y esfuerzo,
los clientes de servicios esper an obtener valor al acceder a bienes, trabajo,
habilidades profesi onales, instalaciones, re des y sistemas; sin e mbargo, por l o
general no adquieren la propiedad de cualqui era de los elementos físicos
involucrados.
En este sentido, los autores señalan que la diferencia entre los bienes y servicios
está, precisamente, en la propiedad, que implica la posesión tangible de un objeto
que ha sido adquirido a tr avés de la compra (p. 12). De tal forma, Lovelock &
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
290
Wirtz interpretan que los servicios implican un tipo de arrendamiento que otorga
al cliente unos derechos de uso y disfrute.
No obstante, la diferencia entre los bienes y los servici os no siempre es del todo
clara y dependerá del predominio de lo tangible o intangible en la ad quisición del
producto. Todos los pr oductos, en definitiva, y de ahí la ambigüedad en ocasiones,
cuentan con elementos tangibles e intangibles qu e lo sustentan . Tal y como
apunta Cos ta (1995, p. 157) a est e respe cto, los bien es y servicios son de algún
modo inseparables dado que “ los servicios requieren algún tipo de objetos
materiales y los product os (entendidos estos como bienes) son cada vez más
valorados por sus condiciones como servicios ”
De tal forma, con el crecimiento de la economía de servicios y el esfuerzo en
añadir valor a los productos manufacturados a través, precisamente, d e los
servicios agregados, la línea que separa ambos tipos de producto (biene s y
servicios) se vuelve cada vez más difusa. En la bibliografía sobre marketing de
servicios es común la referencia constante a la escala sugeri da por G. Ly n n
Shostack. Una escala qu e muestra un continuum que va de lo tangible-dominante
a lo intangible-dominante y que revela la ambigüedad existente en los productos
ubicados en la zona intermedia:
Figura 5.1: Escal a de entidades del mercado de Shostac k
Fuente: Hoffman & Bates on (2002 , p. 5) Adaptado de G.Lynn Shostac k
(1977)
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
291
Los parque s, como instalaciones de ocio, son servicios que pretenden
proporcionar al cliente comprador una experiencia plena y gratificante, en donde
la infraestructura y el equipamiento se convierten en elementos funda mentales
para tal propósito. De esta forma, el ocio de la sociedad actual se entiende, según
afirma Setién (2000), como un a experiencia de libertad personal, goce,
creatividad y autorrealización, y, en este sentido, deben orientarse lo s productos
destinados a la recreación.
Los servicios son acciones o una secue ncia de relaciones (Costa, 1995, p. 157)
entre el personal de la organización (o sistema) y el cliente consumidor. El
servicio, tal y como qu eda recogido en la literatura, por autores tales como
Zeithmal, Para suraman & Berry (1985); Lovelock ( 1997 ) Kotler, Bowen &
Makens (1997) ; Hoffman & Bateson (2002) o Grande (1999), se caracteriza por
su intangibilidad, la simultaneidad entre el acto de producción y el acto de
consumo, la heterogeneidad del mismo y su carácter perecedero. Estas
características definen a los parques de ocio en su condición de servicio destinado
al disfrute del tiempo libre y conllevan consideraciones especiales en materia de
comunicación.
A conti nuación, describimos cada una de est as características, las implicacione s
a nivel de comunicación que suponen y la mane ra de reducir los rie sgos
percibidos por el comprador y que derivan de estas particularidades.
5.1.1 La intangibilidad
Se trata de la característica que diferencia a los bienes de los servicios y que da
origen a las otras tres part icularidades mencionadas. Vender un servicio de ocio
es ve nder una promesa, de tal manera que la comunicación publicitaria de este
tipo de productos y el convencimiento de la idoneidad del mismo por parte del
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
292
potencial consumidor se convierten en un ret o para los profesionales que
trabajan en esta industria.
El público destinatario percibe una serie de riesgos en la compra de servicios de
ocio derivados del carácter intangible de los mismos:
- Por un lado, la imposibilidad de poder apreciar con los sentidos el servicio
comercializado no permite una evaluación previa de la calidad del
producto que se va a adquirir. El servicio no existe hasta el mis mo
momento en el que se consume y hasta ese instante el cliente no sabrá si
lo comprado responde a la calidad esperada.
- Por otro lado, los servicios destinados al ocio, salvo alguna excepción,
como podría ser el caso de la restauración, deben pagarse ante s de ser
consumidos, sin conocer el beneficio real que aportan.
Hoffman & Bateson (2002) recogen una serie de propuestas pa ra r educir la
incertidumbre que genera en el potencial consumidor la adquisición de este tipo
de productos. De tal manera, y considerando las aportaciones de estos autores,
las estrategias de comunicación deben ir orientadas a:
- Tangibilizar lo máxi mo posible el servicio o fertado con el objetivo de
acercar el producto al c onsumidor y hacerlo, en alguna medida , accesible
a los sentidos. Con tal propósito, desde la comunicación, contamos con
herramientas tales como los vídeos promocionale s; los catálogos, folletos
o similares; la publicidad en el lugar de venta; el empleo de técnicas de
realidad virtual; etc.
- Prestar especial atención a las fuentes personales de información. Tal y
como apuntan Hoffman & Bateson (2002, p. 30), “ las fuentes personales
de información resultan más importantes para los consumidores que las
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
293
fuentes no personales, como los medios masivos ” . Los canales de
comunicación personal se concretan en los grupos de convivencia
(familiares, amigos y compañeros de trabajo); en los expertos
independientes (escritores de ocio, periodistas, etc.) y en los agentes de
venta.
Las fuentes persona les funcionan mejor a la hora de influir en la decisión
de compra dado que la información que aportan del producto se basa en
las características de experiencia. Para entender la importancia de estas
características a la hora de adquirir servicios de ocio, turísticos o de otra
índole, es necesario conocer los rasgos que definen cualquier tipo de
producto.
Según autores como Grande (1999 pp. 142-143) y Lovelock & Wirtz (2009,
pp. 42 -43), podemos distinguir en todo producto, sea bien o servicio, tres
tipos de características, que son
104
:
a) Características de búsqueda . Hace referencia a aquella información
basada en las características tangibles que el cliente puede exigir
conocer antes de efectuar la compra. De esta forma, cuanto más
intangible sea el producto a a dquirir, menos datos objetivos podemos
obtener de éste.
En este sentido, la intangibilidad del serv icio turístico y de ocio que se
presta y la simultaneidad del acto de producción y consumo que
caracteriza a estos productos impide n obtener una información más
consistente y certera que garantice la compra.
104
Se tratan de cualidade s identificadas por Va larie A. Zeitham l y expuestas en los años ochenta, en
su análisis del proceso de e valuación de la c alidad de los servicios .
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
294
b) Características de experiencia . Se trata de aquella información que
podemos conseguir una vez consumido el producto en cuestió n. Es
decir, si el cliente ha consumido en anteriores ocasiones el
producto que se dispone a adquirir, basar á su decisión de compra
en la experiencia acumulada. No obstante, si éste aún no ha tenido
la oportunidad de probar el producto, podrá obtener información
del mismo a travé s de la experiencia de terceras personas q ue sí lo
hayan consumido.
Ante la in suficiente información procedente de las caracterí sticas
de búsqueda que obtiene el consu midor de productos de turismo y
ocio, ést e basa principalmente su decisión en las características de
experiencia y credo, que come ntaremos a continuación. En est e
sentido, es necesario advertir el riesgo que conlleva la
heterogeneidad de estos productos, teniendo en cuenta que son
servicios. Es decir , podría ocurrir que de un mismo producto
existiesen opiniones (basadas en experienci as propias) muy
dispares, creándose en torno al mismo un halo de controversia y
desconfianza.
Cada experiencia es única e irrepetible como lo es el consumidor
que recibe el servicio, el empleado que lo pr esta y la situación que
acontece d urante la prestación. De este modo, uno de los grandes
desafíos para la empresa de este sector es ofrecer un servicio
estandarizado con el objeto de proyectar una imagen única de
calidad que evite este conflicto de opiniones.
c) Características de credo . Hace referencia a l a información que
emana de la credibilidad y confianza que transmita una
determinada organización. En este caso, la imagen con la qu e se
posiciona una empresa en el mercado y en la sociedad, fruto ésta de
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
295
su trayectoria prof esional y d e su actividad comuni cacional,
proporcionará al cliente datos que le ayudarán a prever el posible
resultado de una transacción con la entidad en cuestión.
Atendiendo a las características de scritas y al valor de cada una de ellas en
la compra de productos turísticos y de ocio, es fácil en tender el
comportamiento del consumidor de ocio en la fase de búsqueda de
información.
De esta forma, es conveniente q ue las empresas dedicadas a ofrecer
servicios de ocio, como es el c aso de los parques, estén atentas a los
canales de comunicación personal que emplean sus potenciales usu arios
y trabajen estrategias que les permitan controlar la información que se
transfiere. Algunos de los aspectos a considerar desde est a perspectiva
son:
Conseguir la satisfacción de cada cliente que entre en contacto con
la organización, sea para adquirir un servicio o sea para realizar
una consulta. Cada cliente se convierte en prescri ptor de la
empresa y/o del producto comercializado.
Controlar la publicidad boca-oreja media nte cuestiona rios que
permitan a la dirección de la empresa conocer las impresiones de
sus consumidores respecto a los servicios rec ibidos, con el objeto
de planificar acciones comunicativas que refuercen las actitudes
positivas hacia la organización y corrijan las actitudes negativ as
desarrolladas.
Hacer especial hinca pié en conseguir el consumo del producto por
parte de personas destacadas y empresas reconocidas que puedan
actuar como líderes de opinión sobre el mercado destinatario.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
302
Reconocido el papel relev ante que juega el marco del servicio a la hora de generar
satisfacción y provocar emociones en el público consumidor, se ha generalizado
el uso de la tematización en las instalaciones destinadas al disf rute del tiempo
libre. “ Walt Disne y originó la idea de que una ex periencia de cliente puede
unificarse y mejorarse si se basa en un tema ” (Ford & Heaton, 2001, p. 101)
Finalmente, un último aspecto conside rado por Lovelock ( 1997 , p. 18 ),
consecuencia del carácter de inseparabilidad de los servicios, es el factor tiempo.
Los clientes, cada vez más apre surados, son bastante críticos con los tiempos de
espera. En est e senti do, se trata de ofrecer un servicio de calidad en el menor
tiempo posible. La gestión de colas, en los parques de ocio, se convierte en una de
las cuestiones básicas a considerar desde el marketing.
En definitiva, la característica de inseparabilidad que define a los parques de ocio
como servicios supone:
- Que el personal en contacto colabore activamente en la creación de la
imagen de la empresa, proyectando, con su conducta , unos valores que
corresponderán a la organización a la que representa.
- Que el empleado que participa en la prestación del servicio forma parte de
la experiencia del cliente, convirtiéndose en una pieza fundamental de la
satisfacción que resulte.
- Que el consumidor colabora en el diseño de la prestación y, como tal, junto
al empleado, es responsable del éxito del servicio.
- Que se trata de una experiencia compartida por la presencia de otros
consumidores que in fluyen, en mayor o menor medida, en el proceso y
resultado.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
303
- Que el en torno donde tiene lugar la prestación se convierte en un espaci o
semántico en el que los elementos que lo configuran tienen un signifi cado
para el cliente y, en su conjunto, emiten una informació n de la empresa y
su modo de hacer. La aten ción al detalle en el marco físico aumenta
claramente el valor de la experiencia.
Considerando lo ex puesto, y partiendo de las sugerencias de Hoffman & Bateson
(2002) y Lo velock & Wirt z (2009), las estrategias de comunicación a a doptar por
las instalaciones de ocio son:
1. Hacer hinca pié en la selección y la capacitación del personal que ti ene
contacto con el público.
La comunicación interna desempeña un papel funda mental a la hora de
capacitar al persona l para entregar el servicio conforme a l os valores de la
organización a la que representa. La comunicación interna debe foment ar,
a travé s de sus programas, la cultura de servi cio y la cultura del detalle
entre todos los miembros de la organización y, principalmente, entre los
empleados que entran en contacto con el cliente. Tal y como señalan
Lovelock & Wirtz (2009, p. 20), además de poseer las hab ilidades téc nicas
que requiere el trabajo, el personal en contacto también necesita tener
buenas habilidades interpersonales y exhibir actitudes positivas.
La importancia del empleado en la in dustria de servicios de ocio y turismo
es tal que algunos autores lo consideran como una 5P en el marke ting de
servicios (Serra, 2002, p. 65): “ product ” , “ place ” , “promoción” , “price” y
“ people ” . Otros autores extienden la mezcla promocional a 7P ´s. En este
sentido, Booms & Bitner (1981, pp. 47 -51) fu eron los primeros en añadir
tres nuevos instrumentos básicos al mix de marketing de servicios frente
a las clásicas “4P´s” del marketing de la in dustria de bienes
manufacturados, evidenciándo se , de esta forma, no sólo la importancia del
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
304
componente humano en el proc eso, sino, además, la relevancia de la
prestación y de los elementos mate riales sobre los que se susten te el
servicio. En definitiva, las 7P´s a las que hacen referencia son: “ product ” ,
“ place ” , “ promotion ” , “price” , “ people ” , “ process ” y “ physical evidence ” .
Por su parte, Lovelock & Wright (1999, p. 51 ) añaden una octava p referida
a la producción y calidad ( “ productivity and quality ” ).
2. Entrenar a los clientes. Si el cliente coproduce el servicio éste debe de est ar
informado de lo que la organiza ción puede proporcionarle. Se trata de
ofrecer información del serv icio, en el lugar de la prest ación, que facilit e
la labor del personal en contacto, así como la prestación.
En el caso de los p arques de ocio, existe una gran variedad de
herramientas para comunicarse con el visita nte, tales como: folleto
informativo con el horario de los espectáculos; plano del parque; cartel
informativo con las normas de funcionamiento, en el que se incluyen los
derechos y deberes del cliente en su visita al parque, así como los propios
de la organización; panel informativo con la de scripción de cada una de las
atracciones y las restriccion es de acceso; panel informativo con los
tiempos de espera; etc.
3. Administración de los consumidores. Considerando que se trata de una
experiencia compartida con otros consumidores que se encuentran en las
instalaciones, es necesario, tal y como apunta Serra (2002, p. 65),
garantizar l a com patibilidad de los distintos seg mentos de población n
que entr an en juego. En los parques de ocio ést a se convierte en una
necesidad básica, considerando que, en su condición de oferta turística
familiar, puede albergar personas de características muy diferentes en
cuanto a la edad, la cultura, las costumbres, la nacionalidad, etc.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
305
A través de técnicas de comunicación interpersonal, el empleado en
contacto debe animar a los visitantes a colaborar con el servicio . En los
parques de ocio, la presencia de otros clientes intensifica la experiencia.
5.1.3 La heterogeneidad
Otro de los desa fíos a los que se enfrenta el operador de serv icios de ocio es a l a
heterogeneidad del producto que comercializa. Atendiendo al peso del
componente humano en la prestación del servicio, no existen dos experiencias
iguales, incluso habién dose dado las mimas condiciones. El resultado del servicio
ofrecido dependerá del prestat ario y del consumidor . Tal y como apunta Serra
(2002, p. 66), “ los servicios pueden ser altamente variables, ya que dependen de
la persona qu e los suministra, de la persona que los recibe o cliente y de la s
circunstancias del momento .”
La variabilidad del s ervicio supone un riesgo tanto para la empresa, como para el
potencial consumidor, que cuenta como principal fuente de información, a la hora
de adquirir el producto, con las referencias de terceras personas.
De tal forma, Douglas Hoffman & Bateson (2002) proponen la estandarización del
servicio para reducir el riesgo de la hete rogeneidad. Tal y como explican los
autores, s e trata, en definitiva, de estandarizar a través de la capacitación intensa
del personal en contacto, no sólo respecto a cómo fabricar el servicio sino,
además, a cómo hacerlo en presencia del cliente. No obstante, los autore s
advierten que la variación seguiría estando presente, considerando el peso del
componente humano. En est e sentido, proponen, como posible solución, la
personalización del servicio.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
306
Por su parte, Lovelock & Wirtz (2009) añaden:
La capacitación del empleado en procedimientos de recuperación de
servicios, en circunstancias negativas.
Medir sistemáticamente la satisfacción del clien te mediante sistemas de
sugerencias, quejas, cuestionarios, etc.
Establecer estándares de calidad basados en las expectativas de los
clientes.
5.1.4 Carácter perecedero
Los servicios de ocio no son susceptibles de ser almacenados. Un servicio no
consumido en el momento programado, se pierde irremediablemente. Los
servicios de instalaciones de ocio que funcionan, además, como oferta turística
complementaria se enfrentan al reto constante de combatir la enorme
irregularidad de la demanda. Los parques de ocio, además, tienen la dificultad de
sus alt os costes fijos en comparación con los costes variables. El mant enimiento,
puesta a punto y mejora de sus instalaciones suponen fuertes desemb olsos
económicos para la empresa.
Entre las posibles estrategias para administrar la demanda qu e señalan Hoffman
& Bateson (2002), encontramos:
1. Precios creativos para hacer fren te a las fluctuaciones de la demanda. Con
el propósito de trasladar la demanda de periodos de máxima af luencia (en
el caso de l os parques de ocio) a periodos de poca actividad, se considera
la aplicación de precios diferenciales según día de la semana, franja
horaria y/o temporada del año. Igualmente , es habitual el uso de
promociones que estimulen las ve ntas o visi tas (en el caso de las
instalaciones).
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
307
2. Generar de manda en momentos de escasa a ctividad. Se trata de dirigir las
acciones de marketing y de comunicación a nuevos segmentos de
población con patrones distintos a los del cliente tradicional de la
empresa.
Respecto a las estrategias para administrar la ofer ta, los autores señalan la
necesidad de adaptar la plantilla de empleados a los requerimientos de cada
momento, de tal forma que la demanda y la oferta se sitúen en unos ni veles
óptimos que garanticen la calidad del servicio prestado.
En definitiva, las est rategias de c omunicación, en consonancia con el resto de
acciones del marketing, persiguen superar la estacionalidad de la demanda y
evitar las pérdidas provocadas por el cará cter perecedero de los servicios de ocio.
Un elemento importante, en este sentido, es la acción pro mocional que desarrolla
la administración pública, a tr avés del órgano competente, a la hora de
desestacionalizar el destino e impulsar la oferta complementaria de la zona.
5.1.5 Consideraciones finales sobre la comunicación de servicios de o cio
Tal y como apunta Costa (1995, pp. 130 -134), los aspectos que caracterizan la
comunicación en la era de los servicios, basada en la cu ltura de lo inmaterial, son
la “venta” de la confianza, la credibilid ad y la f iabilidad generada con la conducta
global de la organización.
En las empresa s destinadas al ocio, a través de una gestión holista de la
comunicación organizacional, se debe fomentar una cultura de servicio en la que
se reconozca al cliente como principio y fin de toda acción. Conseguir una
conducta de hospitalidad en el trato diario con el cliente es lo que , a opini ón de
Valls (2000, p. 114) , garantizará parte del éxito del serv icio. Desde este punto de
vista, la comunicación in terna junto a la g estión de los RRHH adquieren una
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
308
especial relevancia: desde la captación y reclutamiento del personal , hasta los
sistemas de recompensa y la formación en los valores corporativos.
Igualmente, considerando que el resultado de la prestación es una experienc ia,
que el consumidor actual es cada ve z más crítico y exigente en el disf rute del
tiempo libre y que las empresas necesitan diferenciarse a través de la calidad, la
comunicación debe fomentar la cultura del d etalle en sus políticas de actuación,
de tal manera que el visitante de las instalaciones de ocio perciba, en el trato con
el personal en contacto y en el marco de la prestación, la preocupación de la
organización por ofrecer un servicio excelente.
La imagen se convierte en el primer elemento diferenciador de las empresas de
servicios y debe fundamentarse en la calidad gene ralizada del mismo (Costa ,
1995, p. 134). La calidad se presenta como elemento indis pensable para aquellas
organizaciones que deseen mantenerse en el mercado con un a posición
competitiva y hay que saber comunicar dich a calidad. En este sentido, V alls
(2000, pp. 116 -117) identifica tres aspectos claves a considerar de la calidad de
los productos de ocio, que son:
- La calidad final la determina el cliente.
- La calidad se basa en desarrollar todo el proceso bien a la primera.
- La rapidez de respuesta en el servicio prestado se convierte en elemento
esencial de la calidad percibida.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
309
5.2 Calidad del servicio y satisfacción del client e de productos de turismo y
ocio: el caso de los parques de ocio
5.2.1 Concepto de calidad
En los diez últimos años la noción de calidad se ha convertido en un tema central
para cualquier tipo de organ ización, bien sea de bienes o de servicios, pública o
privada, e inclusive para organizaciones no lucrativas. Uno de los hechos más
evidentes de la importan cia que está adq uiriendo el concepto de calidad en el
marco empresa rial es el incremento, en los últimos añ os, de empresas con
sistemas de gestión de calidad certificados.
La calidad se presenta como requisito indispensable para aquellas
organizaciones que deseen mantenerse en el mercado con un a posición
competitiva. Como señalan las autoras Zeithaml & Bitner (2002, p. 9), “ofrecer
servicios de calidad ha dejado de ser opcional”. La actual situación de
competencia y las ex igencias crecientes y severas de la demanda obligan a las
organizaciones a adaptar sus proc esos y productos, sean bienes o serv icios, a
normas de calidad que garanticen la satisfacción del cliente.
Tal y como subraya la literatura existente, definir el concepto de calida d no es una
tarea sencilla, máxime cuando es el consumidor quien determina qué es la calidad
(Cobra, 2000, p. 141). Se trata de un concepto por naturaleza abstracto que se ve
afectado por una gran cantidad de factores de carácter subjetivo.
Según Pa rra & Calero (2006, pp. 198 -199), la mayor parte de las múltiples
definiciones que existen de calidad las podemos agrupar dentro de alguna de las
cuatro categorías siguientes:
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
310
a) “ Calidad entendida como conformidad con unas especificaciones ” . Bajo
este en foque la calidad significa “conformidad de los productos con las
especificaciones diseñadas” (p. 198), especificaciones que deben ser
definidas en función de los requerimientos del cliente.
Esta forma de entender la calidad surge a finales del s. XIX, en el ámbito de
empresas de productos manufacturados que presentan una producción en
serie de bienes estandarizados y para las que la calidad equivalía a la no
variabilidad de procesos y productos. Como señalan los autores, e sta
forma de concebir la cal idad es út il en mercados de produc tos industriales,
en los que es fácil de implantar, administrar y controlar con exactitud.
La aplicación de est e concepto de calidad supone como vent aja un
incremento de la eficiencia en el proceso de p roducción y el resultado, sin
embargo, impide que dicho proceso sea flexi ble y se adapte a las
necesidades particulares de clientes individuales.
b) “ Calidad como satisfacción de las expectativas del cliente ” . Se trata de un
enfoque orientado a la demanda. Desde esta perspectiva, se entiende que
un producto será de calidad cuando satisfaga o exced a las expectativas del
cliente.
De esta forma, la concepción de calidad ha evolucionado de una
perspectiva centrada en la producción a una perspectiva más centrada en
el mercado. La ventaja principal de este nuevo plant eamiento es que tanto
el proceso como el resultado son más sensibles a los cambios de la
demanda. No obstant e, implantar y medir la calidad se convierte en tarea s
complejas, considerando la dificultad que entraña identificar, medir y
ponderar las expectativas del consumidor.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
311
c) “ Calidad como va lor con rela ción al preci o ” . La calida d se entien de como
un concepto subordinado y relativo que implica obtener la mejor calidad
posible en función al precio del producto.
d) “ Calidad como excelencia ” . Es el concepto más genérico e integrador de
todas las formas de entender la calida d. Como explican los autores Parra
& Calero, desde est e enfoque, se considera la calidad desde una doble
vertiente, la interna y la externa. Desde el punto de vista externo, la calidad
haría refe rencia a la satisfacción de las ex pectativas del cliente. Desde e l
punto de vist a interno, la calidad contemplaría el compromiso de todos los
miembros de la organización y el arraigo de una cultura de la calidad,
poniendo énfasis en la eficiencia de la producción y en lo s costes.
Como hemos podido observa r, existen dis tintas formas de en tender el concepto
de calidad. Unas en las que prima una visión internalista de la calidad , donde se
ha in sistido en la consecución de unos est ándares o criterios objetivos y
cuantificables con los que poder funcionar internamente en las organizaciones, y
otras, con una visión más externalista , donde se consideran variables como las
expectativas y las percepcione s de los consumidore s y usuarios. Esta segunda
visión es la que se asocia al sector de los servicios, considerando la implicació n
del consumidor durante la prestación. Como se ha señalado en el epígrafe
anterior, uno de los aspectos que diferenc ian los servicios de los bienes es la
simultaneidad del acto de producción y de consumo.
Como ya hemos ade lantado, la calidad la define el cliente. En este sentido,
recogemos las definiciones de Buzzell & Gale (1987, p. 111) quienes afirman que
“ ( … )la calidad es lo que los clientes dicen que es, y la calidad de un producto o
servicio determinado es lo que el cliente percibe que es”; o bien, en esta misma
línea, las consideracion es de Staton, Etze l & Walter (2004, p. 350) que identifican
dos atributos a considerar por parte de los proveedores de servicios para adoptar
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
318
Accesibilidad : se trata de hacer accesible el disfrute de cualquier actividad
turística a la población, eliminando barreras físicas o de comunicación que
puedan impedir a personas con alguna discapacidad acceder a ellas.
Transparencia : se refiere a la veracidad y claridad en la in formación
suministrada por la organización al público , en relación a las
características del producto ofertado, la cobertura y el precio total del
mismo. En definitiva, se trata de garantizar la legitimidad de las
expectativas y de proteger al consumidor.
Autenticidad : lo auténtico es un factor cada vez más valorado por el turista
y se ut iliza, desde el ma rketing, co mo un elemento d e d iferenciación. Cada
vez toman un mayor impulso modalida des turísticas como el ecoturismo,
etnoturismo o el agroturismo, considerando el atractivo que supone la
experiencia dir ecta en entornos rurales y el encuentro con pueblos
indígenas.
En este sentido, los parques te máticos, partiendo del hecho de que son
productos artificiales, pueden c rear una imagen de aute nticidad de
aquellos espacios que recrea. Así pues, el parque temático Port Aventura,
con el propósito de acercar al visitante lo máximo posible al l ugar
recreado, utiliza en la tematización del espacio elementos auténticos
como, por ejemplo, algunos de los tótems ubic ados en el área de la
Polynesia, que fueron importados directamente de las islas del Pacífico , o
los espectáculos que tienen lugar en el parque y que m uestran el folklore
polinesio de la mano de bailarines y músicos nativos de las islas.
Armonía : como subraya la OMT, no puede existir calidad sin sostenibilidad
y viceversa. La armonía hace referencia al equilibrio del turismo con el
entorno humano y natural.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
319
Como hemos podido observar, la calidad es un concepto complejo que requiere
ser an alizado desde dife rentes dimensiones. La calidad en turismo resulta una
condición indispensable para que cualquier empresa, país, región o ciudad pued a
posicionarse de una manera competitiva y sólida en el mercado. En es te sector, la
calidad se vuelve aún más difícil de g estionar, considerando el elevado número
de agentes que intervienen en el proceso turístico. De esta forma, para cualquier
turista que visi ta una determinada ciudad, la calida d que perciba va a depender,
entre otros aspect os, de su estancia en el hotel, de los establecimie ntos de ocio
visitados, de los restaurantes a los que haya acudido, de la limpieza de las calles,
de los parques y playas, del trato r ecibido por el personal de los distintos
establecimientos, etc. En este sentido, la OMT, tal y como hemo s analizado,
desarrolla un marco conceptual de referencia en materia de calidad e insta tanto
a administraciones públicas como a empresa s privadas del sector a trabaja r
conjuntamente esta materia y a desarrollar sistemas de gestión de la calidad que
garanticen la satisfacción del visitante.
5.2.2 Medición de la calidad de los servicios
No existe una manera única de concebir y medir la calidad de servicio. En este
sentido, son dos las corrientes que destacan, la nort eamericana y la europea. La
corriente norteamericana, a la que se asocian los trabajos de Pa rasuraman,
Zeithaml y Berry, iniciados en la década de los ochenta en Estados Unidos al
amparo del Marketing Scien ce Institute, es la más conocida y desarrollada, y
presta especial atención a la interac ción soci al en tre cliente y empleado. Por su
parte, la corriente europea, cronológicamente anterior a la corriente
norteamericana, pero menos popu lar que ésta, impulsada por los estudios de
Grönroos, propone que tanto la interacción social como los aspecto s físicos del
servicio deben considerarse por igual en la gestión de la calidad.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
320
De esta forma, Grönroos coincide con la escuela norteamericana en la concepción
de calidad como resultado de la comparación entre expectativas y percepción
110
,
así como e n la consideración de dos fa ctores a la hora de def inir y evaluar la
calidad, estos son, el r esultado o lo tangible y el proceso o lo intangible. No
obstante, mientras que los est udios de Parasuraman, Zeithaml y Berry otorgan
más importancia a lo intangible, Grönroos destaca el interés y el valor de ambas
dimensiones por igual. (Martínez-Tur, Peiró & Ramos, 2001)
Igualmente, destacamos , dado el interés que tiene para nuestro campo de estudio,
la atención que prest a Grönroos (1994), en s u modelo, a la imag en corporativa
del proveedor del servicio como elemento que influye ta nto en la calidad
esperada, como en la calidad experimentada. (Véase la figura 5.3)
Figura 5.3: Modelo de calidad de servicio de Grönro os
Fuente: Grönroos (1 994, p. 41)
110
Se entiende por expectati vas las “predicciones hec has por los consum idores sobre lo que es
probable que ocurra durante una transacci ón inminente” (Pa rasuraman, Zeitham l & Berry, 1988, p.
17) El cliente e s consciente de que el servici o que recibirá no siem pre va a coincidi r con el servicio
que desearía. É ste sabe que este hecho e s normal y lo asum e y por ello establece u n nivel de servicio
“adecuado” que aú n siendo distinto del deseado es igualm ente aceptable. En este sentid o, el cliente, a
la hora de valorar la cali dad del servicio, con sidera dos nivele s distintos: lo que desea y l o que
considera acept able. Entre el servicio de seado y el servici o adecuado existe lo que Zeithaml,
Parasuraman & Ber ry (1993, pp. 1-12) deno minan “zona de t olerancia”, que refleja la diferencia entre
ambas m agnitudes.
Comunicación de m arketing
Imagen
Comunicación “boca a boca”
Necesidades de los clientes Calidad
té cnica: qué
Calidad
funcional: cómo
Calidad total percibida
Imagen
Calidad
esperada
Calidad
experimentada
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
321
5.2.2.1 La escala SERVQUAL
La escala SERVQUAL
111
es un in strumento de medida de la calidad d el servicio
id eada por Zeithaml, Parasuraman & Berry, a partir de la concepción de calidad
que manejan. Para estos autores la calidad se define en función de la discrepancia
entre las expectativas de los consumidores que van a recibir el servicio y sus
percepciones sobre el servicio efectivamente prestado po r la empresa (Zeithaml,
Parasuraman & Berry, 1993, p. 21).
Desde que se desarrolló la esc ala SERVQUAL ha sido objeto de bas tantes críticas.
Entre ellas destacan las vertidas por Cronin & Taylor (1992; 1994) basadas en la
propia concepción de calida d que defienden Zeithaml , Parasuraman & Berry.
Para Cronin & Taylor la calidad debe en tenderse sólo a part ir de las percepciones
por part e de los consumidores de las distintas dimensiones del servicio y no a
partir de la discrepancia entre expectativas y percepciones, una relación ésta qu e,
según los autores, sólo genera ambigüedad y confusión respecto a las definiciones
clásicas de satisfacción. A partir de este pla nteamiento, desarrollan la escala
SERVPERF, como instrumento de medición de la calidad.
En realidad se trata de dos enfoques distintos, válidos según el campo en el q ue
nos movamos. De ta l forma, estudios posteriores han demostrado que mien tras
la escala SERVQUAL es más válida como instrumento de diagnóstico, es decir, nos
permite obtener información para conocer si las percepciones de los cliente s se
sitúan por en cima o por debajo de los deseos de est os y así detectar posibles
deficiencias en el servicio; la escala SERVPERF resulta m ás adecuada cuando se
trata de seguir crit erios psicométricos o predictivos, es decir, cuando lo que
interesa es la predi cción de otros co nstructos relevantes. (Martínez -Tur, Peiró &
Ramos, 2001, pp. 59 - 60)
111
Acrónimo de Service Quality
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
322
Otra de las críticas que recibe la escala SERVQUAL gira en torno a la validez de las
cinco dimensiones que propone a la hora de medir la calidad. Según los autores,
Zeithaml, Parasuraman & Berry (1993), las cinco dimensiones - elementos
tangibles, fiabilidad, capacidad de respuesta, s eguridad y empatía- son válidas en
cualquier tipo de servicio que se considere. En este sentido, distintos estudios
empíricos, entre los que destacan los trabajos de Carman (1990), discrepan
respecto a la universalidad de estos cinco factores , dado que, atendiendo al ti po
de servicio y complejidad del mismo, así como al tipo de cliente y a la mayor o
menor complejidad en el procesamiento de la información, el número de
dimensiones puede variar considerablemente. Igual mente, se cuestiona el
solapamiento que existe entre las distintas dimensiones.
En definitiva, y retomando la descri pción de la escala SERVQUAL, en líneas
generales, p odríamos decir qu e se trata de una escala de un total de 4 4 ítems qu e
mide las expectativas y las percepciones d e los clientes respecto a las cinco
dimensiones de la calidad del servicio prop uestas por sus creadores y que
comentaremos más adelante. Estos 44 ítems quedan repartidos de manera
equitativa entre dos secciones: una rela cionada con las expectativas del cliente ,
en relación a empresas excelentes de una determinada industria, es decir, “qu é
debería ofrecerse al cliente”; y otra que mide las percepciones del consumidor
respecto a la empresa que se está evaluando, es decir, “qué está recibiendo el
cliente”. A continuación, se comparan los resultados de las dos secciones para
obtener las discrepancias. Cuando las calificaciones del desempeño percibido son
menores que las ex pectativas, es una señal de mala calidad , y a la inversa.
(Parasuraman, Berry & Zeithaml, 1988)
En la tabla 5.4, podemos ver la escala SERVQUAL tomando como ejemplo un
parque de atracciones:
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
323
E XPECTATIVAS
P ERCEPCIONES
E LEMENTOS TANGIBLES
1. Deberían contar con
equipamiento modern o
2. El parque de atracciones XYZ
cuenta con equi pamiento
moderno
2. Sus instalaciones físic as
deberían ser visualme nte
atractivas
2. Las instalacione s físicas del
parque de atracciones XY Z son
visualmente atractiv as
3. Sus empleados deber ían estar
bien vestidos y con apariencia
pulcra
3. Los empleados del parque de
atracciones XYZ están bi en
vestidos y tie nen apariencia
pulcra
4. Los elemento s materiales
relacionados c on el servicio que
ofrecen estas empresa s deberían
ser visualmente atr activos
4. Los elemento s materiales
relacionados c on el servicio que
ofrece el parque de atraccione s
XYZ son visualmente atracti vos
F IABILIDAD
5. Cuando estas em presas
prometen hacer algo en cierto
tiempo, deberían ha cerlo
5. Cuando el parque de
atracciones XYZ pr omete hacer
algo en cierto tiempo, l o hace
6. Cuando los clie ntes tienen
problemas, estas empres as
deberían mostrar un sincero
interés en solucionarl o
6. Cuando los clie ntes tienen
problemas, el parque de
atracciones XYZ mues tra un
interés sincer o en solucionarlo.
7. Estas empresas de berían
prestar habitualme nte un buen
servicio
7. El parque de atracciones XYZ
presta habitualme nte un buen
servicio
8. Deberían prestar sus servicios
en el momento en que
prometieron hacerlo
8. El parque de atracciones XYZ
presta sus servi cios en el
momento en que prometi ó
hacerlo
9. Deberían mantene r sus
registros sin errore s
8. El parque de atracciones XYZ
mantiene sus re gistros sin
errores
C APACIDAD DE RESPUESTA
10. Deberían inform ar con
exactitud sobre cuán do recibirán
los clientes el servicio
10. El parque de atrac ciones XYZ
informa con exactitu d sobre
cuándo recibirán los clie ntes el
servicio
11. Los empleados de estas
empresas deber ían ofrecer un
servicio rápido a los
consumidores
11. Los empleados del parque de
atracciones XYZ ofrecen un
servicio rápido a los
consumidores
12. Los empleados deberían
estar siempre dispues tos a
ayudar al cliente
12. Los empleados del parque de
atracciones XYZ están siempre
dispuestos a ayudar al cliente
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
324
13. Los empleados nun ca
deberían estar dem asiado
ocupados para resp onder
rápidamente a las preguntas de
sus clientes
13. Los empleados del parque de
atracciones XYZ nunc a están
demasiado ocupados p ara
responder ráp idamente a las
preguntas del clie nte.
S EGURIDAD
14. Los empleados de estas
empresas deber ían inspirar
confianza a sus clientes
14. Los empleados del parque de
atracciones XYZ le inspir an
confianza
15.Los consumidores de estas
empresas deber ían sentirse
seguros de sus trans acciones
15. Usted se si ente seguro de sus
transacciones
16. Sus empleados deb erían ser
educados
16. Los empleados del parque de
atracciones XYZ son edu cados
17. Sus empleados deb erían
tener los conocimie ntos y el
material adecuados par a
desarrollar bien su trabajo
17. Los empleados del parque de
atracciones XYZ tiene n los
conocimiento s y el material
adecuados para desarrollar bien
su trabajo
E MPATÍA
18. Estas empresas deb erían
brindar una atención
personalizada a cad a cliente
18. El parque de atrac ciones XYZ
brinda una atención
personalizada
19. Los empleados de estas
empresas deber ían ofrecer
atención personalizad a a los
clientes
19. Los empleados del parque de
atracciones XYZ ofrecen atención
personalizada
20. Los empleados deberían
conocer las necesida des
específicas de cada clie nte
20. Los empleados del parque de
atracciones XYZ sabe n cuáles son
mis necesidades
21. Estas empresas deb erían
preocuparse, en e l fondo, en los
intereses del clie nte
21. El parque de atrac ciones XYZ
se preocupa en los in tereses del
cliente.
22. Estas empresas deb erían
tener un horario de actividad
adecuado para todos su s
clientes.
22. El parque de atrac ciones XYZ
dispone de un hor ario de
actividad adec uado para todos
sus clientes.
Tabla 5.4 : Escala SERVQUA L aplicada a un parqu e de atracciones.
Fuente: Adaptado de P arasuraman, A. et al. (19 88, pp. 38 - 40)
La escala SERVQUAL incluy e cinco dimensiones. Dentro de cada una se miden varios
ítems en una escala de 7 puntos, desde totalmente de acuerdo hasta totalmente en
desacuerdo .
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
325
En cuanto a las dimensiones propuestas en la escala SERVQUAL, haremos una
breve descripción de las mismas a partir de Hoffman & Bateson (2002, pp. 334 -
338):
- La dimen sión de los el ementos tangibles . Dado el carácter intangible de los
servicios, los consumidores recurren a las evidencias ta ngibles para
evaluar la calidad del producto. La escala SERVQUAL, como podemos
observar en la tabla anterior, mide la capacidad del proveedor del servicio
para admin istrar sus elementos ta ngibles d esde el punto de vista del
consumidor. La escala permite evaluar dos dimensiones de los tangibles:
una centrada en las in stalaciones y el equipamiento y la otra en el personal
y los materiales utilizados en la prestación del servicio.
- La dimensión de la fiabilidad . Según los autores, la fiabilida d es la
dimensión más importante para los consumidores. Ésta refleja la
consistencia del desempeño de la empresa.
- La dimensión de la capacidad de respuesta . Se refiere a la voluntad y/o
disposición de los empleados a prest ar el servicio. Igualmen te, refleja el
compromiso de la entidad por brindar el servicio correctamente en el
tiempo establecido, así como si está preparada para hacerlo.
- La dimensión de la seguridad : Esta dimensión hace referencia a la garantía
que ofrecen las operaciones de la empresa al cliente. Alude a la
competencia del proveedor del servicio en relación a los conocimientos
que posee y a la habilidad para desarrollar correctamente su trabajo. L a
seguridad que debe percibir el cliente debe ser no sólo física y emocional
sino también en relac ión a la co nfidencialidad de sus datos y riesgos
financieros.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
326
- La dimensión de la empatía . Las empresas que ti enen empatía entienden
las necesidades de sus clientes y procuran adaptar sus servicios a ellos. En
definitiva, la escala evalúa la capacidad de la empresa y de sus empleados
de ponerse en el lugar del cliente y ofrecer un servicio personalizad o.
Aunque hemos ofre cido un ejemplo de escala SERVQUAL adaptado a un parq ue
de atracciones (véase tabla 5.4), el uso de este instrumento en cualquier parque
de ocio requeriría de un estudio detallado de las particularidades del producto en
cuestión y de una revisión de la escala , para comprobar la validez de las
dimensiones y de cada uno de los ítems que c ontempla, así como, si se estimase
oportuno, la construcción de un nuevo modelo de medición a partir de la escala
SERVQUAL.
En la siguiente tabla, a partir de la revisión bibliográfica efectuada, recogemos
las aporta ciones de los estudios más destacados en la medición de la calidad en
el sector turístico tomando como modelo de partida la escala SERVQUAL.
AUTORES DE LA
INVESTIGACIÓN
MODELO DE
PARTIDA
SECTOR
ATRIBUTOS DE
CALIDAD
CONSIDERADOS
PRINCIPALES
RESULTADOS
Knutson et al.
(1990)
SERVQUAL
Hoteles
1. Fiabilidad
2. Seguridad
3. Capacidad de
respuesta
4. Elementos
tangibles
5. Empatía
Confirmación de
las cinco
dimensiones y
propuesta de
nueva escala de
medida:
Escala LODGSERV
Fick y Ritchie
(1991)
SERVQUAL
Líneas aéreas,
hoteles,
restaurantes y
estaciones de
esquí
1. Fiabilidad
2. Seguridad
3. Elementos
tangibles
4. Capacidad de
respuesta
5. Empatía
Confirmación de
los atributos del
modelo
SERVQUAL
Saleh y Ryan (1 991)
SERVQUAL
Hoteles
1. Sociabilidad
2. Elementos
tangibles
No se confirman
las cinco
dimensiones de la
escala SERVQUAL
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
327
Getty y Thompson
(1994)
SERVQUAL
Hoteles
1. Fiabilidad
2. Elementos
tangibles
3. Contacto (incluye
los atributos
capacidad de
respuesta, segu ridad
y empatía)
Propuesta de
nueva escala de
medida: Escala
LODGQUAL
Falces et al. (199 9)
SERVQUAL
Hoteles
1. Personal
2. Elementos
tangibles
3. Organizació n del
servicio
No se confirman
las cinco
dimensiones de la
escala
SERVQUAL.
Nueva propuesta:
Escala
HOTELQUAL
Mei et al. (1999)
SERVQUAL
Hoteles
1. Empleados
2. Elementos
tangibles
3. Fiabilidad
No se confirman
las cinco
dimensiones de la
escala SEVQUAL.
Propuesta: escala
HOLSERV
Tabla 5 .5 : Principales estud ios sobre la calidad del servi cio en el secto r turístico
Fuente: Elaboración propia a partir de la bi bliografía de referen cia
5.2.2.2 Consideraciones en la medición de la calidad de los parques de ocio
A la hora de medir la calidad del producto “ parque de ocio ” en sus diferentes
categorías es necesario comprender la complejidad de esta evaluación
considerando la variedad de elementos que entran en juego.
El product o parque de ocio es esencialmente un servicio, dado que es una
experiencia lo que el consumidor obtiene como beneficio de la tr ansacción. No
obstante, el componente tangible adquiere un papel fundamental durante la
prestación.
Si aplicamos, de manera simplificada, el “modelo molecular” de Shostack
(1977)
112
para identificar los elementos tangibles e intangibles del producto
112
Partiendo de la idea de que todo prod ucto contiene elem entos tangibles e intangi bles y con el
objetivo de ayuda r a diferencia r entre los bienes y los se rvicios, Shostack (1977) propone el Modelo
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
334
La OMT , igualmente, contempla los problemas de comunicación de los
visitantes en el lugar de destino. Un parque temático es visitado
diariamente por miles de turistas de diferentes nacionalidades. En estas
instalaciones, es fundamental que el cliente no se sienta desorientado por
sus limitaciones con el idioma y la cultura del país anfitrión. De esta forma,
la OMT advierte que “los programas encaminados a informar a los turistas
sobre cuestiones de seguridad deben diseñarse teniendo prese ntes su
idioma y su cultura” ( p. 99) Un aspecto éste, desde nuestro punto de vista,
extensible al resto de información que se emit a al turista. La OMT también
alude a la necesidad de que los empleados de estas instalaciones estén
especialmente capacitados para at ender convenientemente a los
visitantes q ue hablen otros idioma s y tenga una base cultural y relig iosa
diferente. En este sentido, señala la conveniencia, en aquellos espacios
donde se concentra un gran número de turistas internacionales, de
emplear los idiomas hablados por la mayoría de los visitantes.
La señalización y los s ímbolos de i nformación al público es otro de los
epígrafes a los que prest a e special atención la OMT en sus
recomendaciones para una buena comunicación con los usuarios de
instalaciones turísticas. En este sentido, subraya la necesidad de utilizar
señales y símbolos de entendimiento universal, lo que supone , en el uso de
estos elementos, ajustarse a las normas internacionales establecidas.
Algunas de las normas referidas por la OMT para su aplicación en el
empleo de signos gráficos en el sector turístico son:
ISO 3864:1984 - Colores y señales de seguridad
ISO 4196:1984 – Utilización de flechas indicativas
ISO 6309:1987 – Señales de seguridad y protección contra
incendios
ISO 7001 :1990 – Símbolos de información al público (modif icada
en 1993)
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
335
ISO/TR 72 39 – 1984 – Establecimiento y principios de la aplicación
de símbolos de información al público.
ISO 9186:1989 – Procedimientos, desarrollo y verificación de
símbolos de información al público.
Por otro lado, dada la complejidad del producto parque de ocio, medir la
calidad de este producto supone considerar, igualm ente, todos los
establecimientos que estén ubicados dentro del parque. En este senti do, a
la hora de evaluar la dimensión de segurida d, ocupan un lugar destacado
los restaurantes, los puestos ambulantes de comida, frutas y refrescos y
los autoservicios, establecimientos que deben cumplir la normativa sobre
seguridad alimentaria relativa a la higiene personal de los trabajadores, a
la manipulación de lo s alimentos y a los utensilios e insta laciones de
cocina.
d) Dimensión de la empatía. Respecto a los parques de ocio, esta dimensión
haría referencia a aspect os tales como: horarios de act ividades
convenientes para todos los visitantes, de tal forma que puedan disfrutar
de todos los espectáculos y atracciones; empleados que brindan una
atención personal a los usuarios de las instalaciones y la disponibilidad de
servicios extras que faciliten y potencien la estancia del visitante en el
parque (servicio de recogida de compras, guardería para animales
domésticos, etc.)
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
336
5.2.2.3 Có mo detectar los fallos en la calidad del servicio
Los estudios de Zeithaml, Parasuraman & Berry (1993; 1985) sobre la calida d del
servicio y su medición han identificado un total de cin co deficiencias o
discrepancias que pueden tener lugar durante la prestación del servicio y que
conducirían a un fallo del sistema. A continuación, pasamos a analizar cada una
de estas deficiencias
114
que introducimos con la siguiente figura:
114
La descripción de ca da uno de los gaps que, a c ontinuación, rec ogemos, se apoya en los trabajos de
Zeithaml, Parasuram an & Berry (1993; 19 85), así como en las ap ortaciones de Hoffm an & Bateson
(2002)
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
337
USUARIO
Comunicación Necesidades Experiencia
“Boca-Oreja” Personales Pasada
SERVICIO ESPER ADO
G AP 5
SERVICIO P ERCIBIDO
EMPRESA
Entrega del servicio (incl uyendo GAP 4 Com unicaciones
C ontactos anteriores y posteriores) Externas
GAP 3
Conversión de Perce pciones en
Especificaciones de la calidad de
Servicio
GAP 1 GAP 2
Percepción de los Directi vos
sobre las expectativas de los
consumidores
Figura 5.5: Modelo concep tual de calidad de se rvicio
Fuente: Parasuraman, et al. (1985, p. 44)
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
338
GAP 1: DISCREPANCIA ENTRE LAS EXPECTATIVAS DE LOS USUARIOS Y LAS
PERCEPCIONES DE LOS DIRECTIVOS
Esta discrepancia denominada por Hoffman & Bateson (2002, p. 32 6) y Lovelock
& Wirtz (2009, p. 424) como “Br echa del conocimiento”, hace referencia a la
diferencia que existe en tre lo que los consumidores esperan de u n servicio y lo
que la dirección cree que éstos esperan de él. Una de las principales razones por
las que la calidad del serv icio puede ser percibida como deficiente es que la
dirección no conozca las características que los clien tes valoran especialmente en
la prestación del servicio.
El primer paso, e imprescindible, para el perfeccionamiento de la calidad del
servicio es que la dir ección de la empresa obtenga la información suficiente
acerca de lo que espera el cliente y así disminuir las posibles discrepancias.
Según Hoffman & Bateson (2002, p. 328), los factores que in fluyen en la
discrepancia entre las expectativas de los usuario s y las percepciones de la
dirección son:
- Una escasa orientac ión a la investigación de mercado por parte de la
empresa proveedora del servicio
- Una deficiente comunicación ascendente entendida ésta como la
información que fluye desde el personal de primera línea a los niveles más
altos de la organización.
- Demasiados niveles en el organigrama de l a empresa . Como subraya
Grande (1999, p. 341) “ una empresa de servicios no debe te ner
demasiados niveles en la organización, debe adoptar un modelo orgánico,
no jerárquico, y debe adoptar los principios del marketing interno,
especialmente con los empleados en contacto con el público y los del
marketing de relaciones. ”
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
339
GAP 2: DISCREPANCIA ENTRE LAS PERCEPCIONES DE LOS DIRECTIVOS SOBRE
LAS EXPECTATIVAS DE LOS CLIENTES Y LAS ESPECIFICACIONES O NORMAS DE
CALIDAD
Denominado est e gap p or Hoffman & Bateson (2002, p. 326) como Brecha de las
normas y por Lovelock & Wirtz (2009, p. 424) como Brecha de los estándares .
En definitiva, esta deficiencia hace referencia a la d ifer encia que existe entre lo
que la dirección percibe que espera el cliente y las especificaciones de calidad que
establece p ara la prestación del servicio. Es decir, que las percepciones no se
traducen en las normas de calidad que se adoptan. Como subrayan Zeithaml et al.
(1993, p. 46), “ las normas le señalan al personal de contacto cu áles son las
prioridades de la dirección y cuál es el tipo de prest ación que realmente cuenta ” .
De tal form a, si e n las normas no se trasladan convenientemente las expectativas
de los clientes se produce un fallo en el sistema.
Según Hoffman & Bateson (2002: pp. 329 -331), los factores que influyen en la
brecha de las normas son:
- La ausencia de una Dirección General realmente comprometida con la
calidad del servicio.
- La dificultad para la empresa de establecer los est ándares exigidos por el
cliente por no considerarse factible.
GAP 3: DISCREPANCIA ENTRE L AS ESPECIFICACIONES DE LA CALIDAD DEL
SERVICIO Y LA PRESTACIÓN DEL SERVICIO
Diferencia entre los e stándares de entreg a especificados y el desempeño real del
proveedor del servicio con respecto a esos es tándares. Como señalan Hoffman &
Bateson (2002, p. 331), “ est a brecha depende de la voluntad y la capacidad de los
empleados para ofrecer el servicio de acuerdo con las especificaciones. ”
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
340
Los factores qu e influyen en esta discrepancia son (H offman & Bateson, 2002, pp.
331 -332):
- Falta de voluntad del empleado para act uar conforme a las normas
establecidas. Se trata de un factor relacionado directamente con la
motivación del personal.
- Empleados no suficientemente capacita dos para el servicio que tien en que
ofrecer. El origen de esta falta de capacitación se en cuentra , bien en una
mala selección del personal o bien en la falta de formación.
- Apoyo inadecuado. Sistemas inte rnos incapaces de dar el apoyo necesario
al empleado en contacto, tanto a nivel tecnológico y de equipamiento
como de personal.
- Conflicto del rol. Este factor consiste en la incongruencia que
experimentan los prestadores del servicio entre lo que el administrador
espera y les exige que brinden y lo que pie nsan que el cliente realmente
quiere.
- Ambigüedad de los roles. Los empleados no en tienden la función que
tienen que desempeñar, ni el objetivo de la misma.
- Dispersión del control. Los empleados, en muchas ocasiones, se sienten
alienados al servicio al no te ner la capacidad de tomar decis iones , ante
situaciones concretas durante la prestación. Una situación que provoca la
pérdida de control del servicio al empleado.
GAP 4: DISCREPANCIA ENTRE LA PRES TACIÓN DEL SERVICIO Y LA
COMUNICACIÓN EXTERNA
Como manifiestan los autores Zeithaml et al. (1993, p. 49), “ un factor clave y
determinante en la formación de las expectativas del consumidor es la
comunicación externa de los proveedores del servicio. ”
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
341
Esta defi ciencia en la prestación del servicio hace referencia a la diferencia que
existe entre la calidad real brin dada al cliente y la prometida por la empresa a
través de su comunicación externa. “ Cuan do la brecha de la comunicación es
ancha, la empresa ha faltado a sus promesas y ello produce la falta de confianza
de los clientes en el futuro. ” (Hoffman & Bateson, 2002, p. 332)
Continuando con los fa ctores que identifican Hoffman & Bateson (2002, p. 332)
como generadores de las discrepancias que estamos descr ibiendo, en esta
ocasión señalan las siguientes:
- Promesas excesivas de la empresa al clien te, sobre todo en en tornos
altamente competitivos en los qu e se pretende llamar la atenc ión del
consumidor y aumentar la cartera de clientes.
- Falta de comunicación horizontal. Se trata de una mala gestión de la
comunicación in terna cuyas consecuencias alcanzan las operaciones
externas. En ocasiones, la oficina matriz de u na organiza ción da a conocer
una nueva ofer ta al consumidor sin que sus oficinas filiales estén aú n
informadas de su existencia o lanzamiento. Esto provoca que cuando el
cliente acuda al establecimiento oportuno y solicite el producto ofertado
o in formación sobre el mismo, se encuentre con el desconocimiento del
prestador del servicio.
- Falta de una comunicación externa que informe al usuario de cómo utilizar
mejor el servicio y de cómo funciona el proceso de prestación.
GAP 5: DISCREPANCIA ENTRE LAS PERCEPCIONES Y LAS EXPECTATIVAS DE
CALIDAD DE SERVICIO DE LOS CLIENTES
Ésta sería la deficiencia más importante y a la que con ducen las o tras cuatro
anteriormente explicadas. Zeit haml, Parasuraman & Berry (1993) sugieren que
reducir o eliminar la diferencia en tre lo que el cliente espera y lo que
efectivamente recibe, que es la finalidad de cualquier organización con una visión
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
342
orientada a la satisfacción del consumidor, depende a su vez de la gestión
eficiente por parte de la empresa de las otras cuatro discrepancias.
Este modelo de las cinco discrepancias es ampliado por Laurent Wright
incorporando dos nuevas brechas (Lovelock & Wirtz, 2009, p. 425):
- Brecha de las percepciones: dada la subjetividad a la hora de evaluar la
calidad, esta deficiencia hace referencia a la diferencia entre el servicio
que la empresa realmente entrega y el servicio que el clien te percibe haber
recibido.
- Brecha de la interpretación: cons iste en la diferencia entre las promesas
realizadas por el pro veedor del servicio a través de su comunicación
externa y lo que el cliente cree que esas comunicaciones prometieron.
5.2.3 Modelos para la implant ación de la gestión de la calidad en parques de
ocio. Marco normativo
115
La gestión de la calida d supone el est ablecimiento, puesta en marcha y control de
acciones re lacionadas con la calida d dentro de la organización. Las dif erentes
formas de gesti onar la calidad p or parte de la empresa han dado lugar a la
existencia de diferentes en foques que se han ido sucediendo a lo largo del tiempo.
La literatur a relacionada hace referencia a cuatro enfoques de gestión d e la
calidad, estos son: inspección, control de la calidad, aseguramiento de la calidad
y gestión de la calidad total. Como podemos observar en la figura 5.6 , en su
115
La informaci ón recogida en este aparta do, salvo en el caso de indicarse otra fuente, proc ede de las
webs corporativas de la Asociación Española de Normalización y Ce rtificación, AENOR,
www.aenor.es , de la I nternational Standard Orga nization (ISO), www.iso.org . de la European
Foundation for Quali ty Management (EFQM ), www.efqm.org y del Instituto pa ra la Calidad
Turística Española , www.icte.es y www.c alidadturistica.es
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
343
evolución, av anzamos de enfoques con orientación reactiva, basados
fundamentalmente en la detección de errores, a en foques con orientación
proactiva, que procuran la prevención de posibles fallos.
Figura 5.6: Evolución de los enfoques de gestión de calidad
Fuente: Adaptación de Parra & Calero (200 6, p. 200)
a partir de D ale, Boaden & Lascelles (1994)
Hoy por hoy, como s eñalan Parra & Calero (2006, p. 201), el inte rés, tanto
académico como profesional, consider ando, además , el carácter acumulativo de
los dist intos en foques, se centra en los dos m ás recientes, es decir, en el enfoque
de Asegura miento d e la Ca lidad y en el e nfoque de Gestión de Calidad Total. Bajo
estos dos enfoques se definen los sistemas de gestión de calida d que adoptan las
organizaciones que pretenden alcanzar y mantener una posición competitiva en
la actual situación de mercado.
- PREVENCIÓN DE ERRORES
- VISIÓN PROACTIVA
- DESARROLLO DE SISTEMAS
- INVOLUCRACIÓN DE LAS
PERSONAS
- DETECCIÓN DE ERRORES
- VISIÓN REACTIVA
- ASPECTOS TÉCNICOS Y
OPERATIVOS
- ORIENTACIÓN EXCLUSIVA
AL PRODUCTO
GCT
AC
CC
I
GESTIÓN
CALIDAD
TOTAL
ASEGURAMIENTO
CA LIDAD
CONTROL
DE CALIDAD
INSPECCIÓN
- Búsqueda de la satisf acción de
los clientes
- Liderazgo de la Dirección
- Cooperación interna y trabajo en
equipo
- Cooperación con clientes y
proveedores
- Implicación y compro miso con
los empleados
- Formación y aprendizaje
- Mejora continua
- Búsqueda de la confor midad en
productos y procesos
- Sistemas de calidad
- Prevención de errores
- Documentación de
procedimientos de trabajo
- Énfasis en el diseño de
productos.
- Búsqueda ex – po st de no
conformidades
- No hay prevención
- Detección de errores en bas e a
métodos estadísticos
- Mejora de eficiencia respecto a
la Inspección
- Búsqueda ex – po st de no
conformidades
- No hay prevención
- No hay plan de mejora
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
350
aplicar normativas en materia de responsabilidad ambiental má s allá de las
estrictamente requeridas por la legislación vigente, en este caso, destacan las
normas ISO 14001 y el Regla mento EMAS, ambas con certificaci ón AENOR. Por
otra parte, nos en contramos con la certificación “Biosphere Pa rk”, otorgada por
el Instituto de Turismo Responsable (ITR), organismo vinculado a la UNESCO, que
persigue un compromiso no sólo de conservación y mejora medioa mbiental, sino
de sostenibilidad social, cultural y económica con el entorno, es decir, se trat a de
un reconocimiento a la actuación responsable de la organización en los diferentes
ámbitos mencionados. Los parques de oc io que disponen a fecha de hoy de
certificaciones en materia de gestión ambiental y de responsabilida d social
corporativa son:
- Los dos parques del complejo Port Aventura, es decir, el parque temático
Port Aventura Park y el parque acuático Costa Caribe Aquatic Park, con la
Certificación Europea EMAS y la certificación de la norma ISO 14001
- El parque zoológico de Tenerife Loro Parque, con la certifi cación EMAS, la
certificación ISO 14001 y el certificado Biosphere Park-Animal Embassy.
- El parque zoológico Senda Vi va, situado en Arg uedas, Navarra, con la
certificación Biosphere Park-Animal Embassy.
En los epígrafes siguientes, profundizaremos en algunos de estos modelos de
gestión.
5.2.3.2 Sistema de Gestión de Calidad ISO 9000
Las normas ISO 9000 son elaboradas y difundidas por la Int ernational Standard
Organization (ISO) y actúan de marco de referencia de cualquie r tipo de
organización, independiente del tamaño y sector de actividad al que pertenezca,
en la implantación de un sistema de gestión de calidad.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
351
Estas nor mas se publican por primera vez en 19 87, estando orientadas
principalmente a las empresas de bienes manufacturados. Dado los
inconvenientes que suponía la implantación de un SGC conforme a estas normas
en una empresa de servicios, en el año 2000 se som eten a revisión y con ello a
una reforma importante que validaba la ISO 9000 para cualquier tipo de
organización, sea de bienes o de servicios e incluso para su aplicaci ón en
Ad ministraciones Públicas.
Las normas ISO están compuestas por tres documentos (consideramos las
últimas versiones de cada uno
122
):
ISO 9000:2005. Sistemas de gestión de la calidad – Fundamentos y vocabulario.
En este documento se est ablece la te rminología y las definiciones utilizadas en
las normas. No es certificable.
ISO 9001:2008. Sistemas de gestión de la calidad – Requisitos.
Esta norma, la única cer tificable de la serie 9000, especifica los requisitos para un
buen sistema de gestión de la calidad. La versión actual dat a de noviembre de
2008 y modifica y anula la anterior, la ISO 9001:2000.
La norma contiene especificaciones respecto a:
1. Los requisitos generales para la implantación de un sistema de gestión de
la calida d y los requisitos para gestionar adecuadamente la
documentación requerida (véase la tabla 5. 6).
La norma establece que para implantar y demostrar la existencia de un
sistema de calidad en la empresa, debe definirse y ponerse de manifiesto
por escrito aspectos ta les como su organizaci ón (organi grama, funciones
122
Última revisión: 31 de octubre de 2013
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
352
y responsabilidades), así com o, las actividades desarrolladas y la forma de
llevarlas a cabo. Esta información debe recogerse formalmente en lo que
se denomina “documentos de un sistema de calidad”. La finalidad de esta
documentación es ev itar la fa lta de uniformidad en el desempeño,
delimitando responsabilidades y formas de hacer.
2. La responsabilidad de la Alta Dirección. La norma determina que es
responsabilidad de la dirección est ablecer la política de calidad y
asegurarse de que ésta sea adecuada al propósito de la organización y de
que los objetivos de calidad sean medibles y coherentes con la política
definida. Igualmente, especifica que es la alta dir ección la responsable de
que las responsabilidades estén b ien definidas y sean conve nientemente
comunicadas dentro de la organización, así como de la revisión planificada
del sistema de gestión de calidad implantado.
3. La gestión de los recursos. La organización debe determinar y
proporcionar los recursos necesarios para implementar y mantener el
sistema de gestión de la calidad y mejorar conti nuamente. La norma
distingue tres tipos de recursos sobre los que hay que actuar: recursos
humanos, infraestructura y ambiente de trabajo.
4. La realización del producto. Contiene los aspectos a considerar en la
planificación y control del diseño y desarrollo del producto, desde la
asignación de responsabilidades hasta la entr ega del producto y la
atención al cliente.
5. Medición, análisis y mejora. Se establecen los aspectos a considerar en la
planificación e implementación de procesos de seguimiento, medición,
análisis y mejora del sistema.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
353
ISO 9004:2009. Sistema de g estión de la calida d – Recomendaciones para llevar a
cabo la mejora.
La norma ISO 9004 supone una herramienta de mejora para aquellas
organizaciones que desean avanzar en materia de calidad hacia la excelen cia.
Viene a satisfacer la necesidad de aquellas empresas cuya gestión de la calidad
evoluciona y sobrepasa los criteri os que establece la ISO 9001, proporcionando
un enfoque más amplio orientado hacia la eficiencia y la satisfacción de todas las
partes interesadas de una organización.
La norma ISO 9004 provee de un a guía para la mejora continua del desempeño
de una entidad y permite la autoevaluación de la empresa.
Aunque se trata de una norma no certificable, a través de AEN OR se puede
obtener la certificación en “Gestión Avanzada 9004” conforme a la norma UNE
66174:2010 “Guía para la evaluación del sistema de gestión p ara el éx ito
sostenido de una organización según la norma UNE- EN ISO 9004:2009”.
Documentos de calidad
Descripción
Manual de calidad
Este documento de scribe el sistema de calidad
implantado por la or ganización. Debe especificar la
misión y la visión c on respecto a la calidad así c omo la
política de calidad y los objetivos establecidos.
Manual de procedi mientos
Contiene una descrip ción precisa de c ómo deben
desarrollarse las actividades que tengan l ugar en la
empresa: los ele mentos técnicos a emple ar, las
condiciones r equeridas, el número y formaci ón de las
personas que desarr ollan cada activid ad, los resultados
a alcanzar, etc.
Instrucciones de traba jo
Se trata de un document o complementario al Manual
de procedimie ntos, en el que se describ e de manera
má s detallada algun a de las tareas que componen un
procedimiento
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
354
Documentos de traba jo o
registros de calidad
Son documentos que pr oporcionan pruebas de que se
ha realizado u na actividad o de lo s resultados
obtenidos. Se consi deran un elemento fun damental
para la comprobaci ón, en las auditorías de calid ad, del
funcionamento del sistem a.
Tabla 5.6: Documentos de u n sistema de calidad
Fuente: Elaboración pr opia a partir de Parra & Calero (2006, p. 208)
5.2.3.3 Modelo de Excelencia EFQM
El modelo EFQM ha sido creado para aquellas organizaciones que desean
implantar un sistema de gesti ón de la calidad bajo el enfoque de Gestión de
Calidad Total (GCT). El Modelo está concebido para proporcionar a cualquier
organización una herramienta de diagnóstico que pe rmita, a través de la
autoevaluación, identificar los puntos fuertes y débiles de la en tidad, así como las
áreas de mejora sobre las que actuar.
Este modelo establece un tot al de nueve criterios repartidos claramente en dos
partes: por un lado, el grupo formado por l os llamados “Agentes facilitadores”,
que hace referencia a lo que hace la organización y a cómo lo hace, y, por otro
lado, el grupo de criterios denominado “Resultados”, que contempla los éxitos
logrados por la organización respecto a los distintos grupos de interés, es decir,
respecto a los clientes, accionistas, empleados y sociedad, y en relación al
cumplimiento del plan estratégico. En l a siguiente figura, recogemos
gráficamente el modelo descrito:
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
355
Figura 5.7: Modelo de Ex celencia EFQM
Fuente: www.efqm. org
Una vez que la empresa demuestre la existencia y madurez de su sistema de
gestión de calidad conforme a los criterios recogidos en el Modelo EFQM , podrá
optar a solicitar la concesión de los Sellos de Ex celencia Europea
123
en alguno de
sus diferentes niveles así como optar a presentarse a l Premio Europeo a la
Calidad
124
. Estos reconocimientos otorgan a la organización que los recibe
prestigio y credi bilidad ante sus públicos ya que sólo se les concede a aquel l as
entidades realmente excelentes en su gestión.
123
El procedim iento de obtención de los Sell os de Calidad requie re de la autoevaluación p or parte de
la propia em presa de su sistema de gestión de la calidad conform e a los criterios del M odelo EFQM y
que ésta sea va lidada por el Club Excele ncia en Gestión (C EG) o una entidad acreditada como, por
ejemplo, AENOR.
124
El Premio Europeo a la Calidad ha si do creado por la European F oundation for Qualit y
Management (EFQM) con el objetivo de im pulsar el proceso de aceptación de la calidad com o una
estrategia para la venta ja competitiva gl obal, así como para valorar y e stimular el desarrol lo de
actividades dirigidas a la mejora de la cali dad por parte de la s organizacion es europeas. (Parra &
Calero 2006, p. 210)
Liderazgo
Personas
Política y
estrategia
Alianzas y
recursos
Procesos
AGENTES
APRENDIZAJE. CREA TIVIDAD E INNOVAC IÓN
Resultados
en las
personas
Resultados
en los
clientes
Resultados
en la
sociedad
Resultados
clave
RESULTADOS
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356
5.2.3.4 Las normas de calidad turística: la marca “Q” d e calidad
Las Normas de Ca lidad Turística son normas de carácter na cional, creadas
específicamente para el sector turístico y se sitúan en un nivel interm edio entre
la ISO 9000 y el Modelo de Excelencia Europeo EFQM.
El desarrollo de estas normas tuvo su inici o a mediados de los años noventa
dentro del macroproyecto conocido como Sistema de Calidad Turística Española
(SCTE) creado a iniciativa del sector empresar ial y con el apoyo de la
Administración Turística del Estado.
El SCTE está orientado a facilitar a las empresas del sector turístico español una
herramienta metodológica que les permita mantener su posición competitiva en
el mercado e impulsar la mejora continua en materia de calida d. De tal forma, la
concepción de este proyecto descansa en principios tales como la calidad, la
competitividad, la rentabilidad y la sostenibilidad.
Bajo este enfoque, a mediados de la década de los nov enta, se desarro llaron
sistemas de calidad específicos para diversos subsectores como hoteles y
apartamentos turísticos, rest aurantes, estaciones de esquí, agen cias de via jes,
campings y alojamie ntos de turismo rural. Cada uno de estos subsectores era
coordinado por un órgano gestor del sistema que tenía como objet ivo básico
trabajar en la mejora de la calidad de su propio sector.
No obstante, en abril de año 2000, ante la conveniencia de que sea una única
entidad, con cará cter intersectorial, la que gestione los sist ema s de calidad en
virtud de la consecución de unos objetivos comunes, se constituye el Instituto
para la Calidad Turística Española , el ICTE, promovido por las Asociaciones y
Federaciones Empresariales.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
357
El ICT E es un organismo privado, independiente, sin ánimo de lucro y reconocido
en todo el ámbito español. Las funciones del Instituto son:
- La Normalización. Creación, d esarrollo, actualización y revisión d e las
Normas de Calidad Turísticas y asi stencia al sector turíst ico en el
desarrollo de normas ISO.
- La Ce rtificación. Reconocimiento a aquellas organizaciones que
garanticen un sistema de gestión de la calidad conforme a las Normas de
Calidad Turística. Este reconocimiento supone la concesión del sello de
Calidad Turística Española y su Marca “Q”, el elemen to más visible de todo
el Sistema. El ICTE es el responsable único de administrar y gestionar
dicha marca.
Las normas de Calidad Turística, que son de carácter voluntario, se
vuelven de obligado cumplimiento para aquellas empresas que quieran
obtener la certificación.
- La Promoci ón. Otra de las funcio nes es la p romoción, a través d e la
publicidad, de la presencia en ferias, de ponencias, publicaciones, etc., del
Sistema de Calidad Turístico Español así como de la Marca “Q” y de todas
aquellas organizaciones que han obtenido la certificación.
- La Formación. Organización de cursos y seminarios, ta nto presenciales
como on-line , dirigidos a auditores, técnicos, deleg ados del ICTE,
profesionales del sector, expertos en calidad turística y estudiantes
universitarios.
Hasta el m omento, se han desarrollado las Normas de Calidad d e veinte dós
subsectores turísticos (véase la tabla 5. 7), entre los que no se encuentra ninguna
categoría relacionada con el sector de Parques de Ocio. Esto quiere decir que, hoy
por hoy, es tos establecimientos no pueden ostentar a la Marca “Q” de Ca lidad
Turística, dado que no está normalizada su actividad en gestión de calidad.
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35 8
SUBSECTORES TURÍ STICOS NORMALIZADOS
EN GESTIÓN DE CALIDA D POR EL ICTE
Alojamientos Rurales
Balnearios
Camping
Campos de Golf
Convention Bure aux
Empresas de Tie mpo Comparti do
Espacios Naturales Pr otegidos
Estaciones de Esquí y Montaña
Guías de Turismo, Pr ogramas de Formaci ón
Hoteles y Apartame ntos Turísticos
Instalaciones Náutic o Deportivas
Ocio Nocturno
Oficinas de Inform ación Turística
Palacios de Congreso
Patronatos de Turi smo
Playas
Restaurantes
Servicios turístico s de Intermediación
Transporte Turí stico
Turismo Activ o
Turismo de Salud
Turismo industrial
Tabla 5. 7: Subsectores Turís ticos Normalizad os en Gestión de Calid ad por el ICTE
Fuente: ICTE, octubre 2013
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359
5.1.4.1 Otros modelos y certificaciones relacionados con la gestión ambiental
y la responsabilidad corporativa
De manera progresiva, las organizaciones, independiente de su activi dad y
tamaño, deben responde r a un mayor número de exigencias ambientales
provenientes de la Administración, de los clientes y de l a sociedad en general. De
esta forma, cada vez son más las empresas que desarrollan un Sistema de Gestión
Ambiental que garantice una actuación responsable y sostenible con el medio
ambiente.
Para la implantación de un Sistema de Gestión Ambiental existen dos modelos de
referencia internacional: la norma ISO 14 001
125
y el Reglamento Europeo
EMAS
126
, ambos de carácter voluntario y dirigido a cualquier tipo de
organización.
La adopción de cualquiera de estas normas supone para la organización un
refuerzo y mejora de la imagen empresarial dado que la posiciona como
socialmente responsable, otorgando una mayor credibilidad y confianza a su
labor frente a las partes interesadas, es decir, autoridades públicas, ciudadanos,
accionistas, empleados y consumidores.
Tanto la ISO 14001 como el Sistema Comunitario de Gestión y Auditoría
Ambiental EMAS, proponen la posibilidad de sistematizar los aspectos
ambientales que se generan en cada una de las actividades que se desarrollan en
la organ ización, así como de p romover la protección ambiental entre los
diferentes públicos y de prevenir la contamina ción del entorno. De tal formal,
125
A fecha de 11 de octu bre de 2013, vigente la Tercera Edición, corres pondiente a la revisión del
2004.
126
Acrónimo de Eco -Ma nagement and Audit . Scheme, regulado por el Regla mento (CE) nº 122/2 009
del Parlam ento Europeo y del Consejo de 25 de noviem bre de 2009, relativo a la participa ci ón
voluntaria de orga nizaciones en un Sistem a Comunitario de Gestió n y Auditorías Me dioambientales
(EMAS), y por el que se de rogan el Reglamento (CE) nº 761/2001 y las Decisi ones 2001/681/CE y
2006/193/CE de la Com isión.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
366
quienes, en el uso que hacen de los términos no establecen diferencias entre
ambos conceptos, éstos no pueden entenderse como sin ónimos y defienden la
utilidad, a nivel pro fesional, de considerar tal distinció n. De tal forma, estos
autores definen la satisfacción como “una evaluación post -consumo y /o post-uso,
susceptible de cambio en cada transacción, fuente de desarrollo y cambio de las
actitudes hacia el objeto de consumo y/o uso, y que es el resultado de proce sos
psicosociales de cará cter cognitivo y afectivo”. En cuanto a la calidad de servicio,
ésta la entienden como “la evaluación actitudinal hacia el servicio en cuestión –
relacionada con que dicho servicio cumple con los fines qu e tiene encomendados
(es útil) y con que tiene asociadas propiedades placenteras para el individuo- que
se puede actualizar en cada transacción (rendimiento percibido) influyendo
sobre la satisfacción experimentada por el usuario” ( pp. 44 - 45)
En definitiva, Martínez-Tur, Peiró & Ramos (2001) identifican los aspectos que
diferencian ambas realidades:
- La calida d de servicio percibida por el cliente hace referencia a la actitud
que el cons umidor adopta hacia el serv icio en cuestión. Mie ntras que la
calidad de servicio es una actitud duradera en el tiempo, la satisfacción es
un juicio transitorio posterior a un servicio específico.
132
- Los juicios de sat isfacción requieren necesariamente de la experiencia del
individuo con el producto; mientras que los juicios de calidad del servicio
no necesitan que la experiencia tenga lugar previamente, dado que las
actitudes hacia el producto conc reto pueden desarrollarse antes de su
consumo y generar unas expectativas de calidad del servicio.
132
Tal y como apuntan Ma rtínez-Tur et al., a utores como Bitner, 1990; Carm an, 1990; Bolton &
Drew, 1991; Fiore & Dam horst, 1992; Hausknecht, 1 990; Mentzer, Bie nstock & Kahn, 1993 y Re eves
& Bednar, 1994, res paldan esta diferenciaci ón entre am bos constructos.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
367
- Las expectativas en las que se fundamentan los juicios de calidad se basan
en un servicio “excelente”, mientras que los juicios de satisfacción
respecto al producto en cuestión consideran o tros aspectos tales como las
necesidades y la equidad.
- La calidad de servicio percibida es tanto un antecedente como un
con secuente de la satisfacción.
5.2.5 Comunicación y calidad
Partiendo de lo expuesto en este capítulo, a tr avés del cual hemos in tentado
delimitar, a partir de las diferentes contribucione s científicas que se han dado a
lo largo de la historia, el concepto de ca lidad de servicio y su medici ón,
observamos el importante papel que juega la comunicación de la org anización en
la determinación de la calida d final de la prestación , así como en la sat isfacción
que experimenta el consumidor.
Como ya hemos ex plicado ampli amente, la calidad final que percibe el cliente es
el resultado de la comparación en tre la calidad esperada y la calidad
experimentada. De los fa ctores que influyen en la generación de expectativas en
el cliente consumidor, existen dos referi dos a la comun icación, la comunicación
boca a boca y la comunicación externa de la organización prestadora del servicio
(Parasuraman, Zeithaml & Berry, 1993 y Grönroos, 1994).
La comunicación boca a boca “es el mensaje oral sobre la organización, su
credibilidad y formalidad, su forma de opera r, sus servicios, etcétera, que una
persona, un cliente o prácticamente cualquiera, c omunica a otra” (Grönroos,
1994, p. 154) Las recomendaciones procedentes del boca-boca desempeñan un
papel más importante en la compra de servicios que en la compra de bienes
tangibles (Parasuraman, Zeithaml & Berry, 1993, p. 36), sin olvidarnos del efecto
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
368
multiplicador de este tipo de comunicación
133
. Esto conlleva que las empresas
que operan en el sector del ocio y del turismo, como es el caso que nos ocupa,
deban controlar este tipo de comunicación, aunque sea de forma indirecta.
En cuanto a la comunicación externa que desa rrolla la organización con el
consumidor potencial, de la que hablamos en profundidad en el capítulo 7,
Grönroos & Rubinstein (1986), citados en Grönroos (1994, pp. 152 -154),
distinguen cuatro categorías:
- la comunicación personal que tenga lugar en el proceso de
comercialización y promoción del servici o En este caso, los autores
excluyen la comunicación derivada del encuentro e ntre el prestador del
servicio y el consumidor en el marco de producción y cons umo.
- la comunicación impersonal masiva, incluye, por ejemplo, la publicidad
emitida a través de los medios de comunicación de masas tales como la
televisión, la radio, exterior, prensa, etc.
- la comunicación directa, es decir, aquella cuyo individuo destinatario
aparece identificado con nombre y apellidos. Un ejemplo de este tipo de
comunicación son las c artas de ventas dirigidas, personalmente, al cliente
potencial.
- la comunicación interactiva que hace referencia a la comunicación que
tiene lugar en la interrelación prest ador-consumidor durante la
producción del servicio. En este sentido, los autores subrayan el
133
El efecto m ultiplicador de la comunicaci ón boca a boca varía dependie ndo del sector y de las
situaciones que se presenten. Un m ultiplicador que se cita c on frecuencia en el ám bito de los servicios
es el doce, es deci r, las malas experiencias se comunican, al menos, a otras doce pe rsonas. Las
experiencias sati sfactorias, en cam bio, suelen propagarse ent re un número m enor de personas.
(Grönroos, 1994, p p. 155-156)
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
369
importante papel del personal en c ontacto con el cliente y del marco en el
que tiene lugar la prestación.
Si observamos la escala SERVQUAL que pro ponen Zeithaml, Parasuraman &
Berry (1993) como in strumento de medición de la calidad del servicio, descrita
anteriormente, comprobamos que, de las cinco dimensione s que abarca para
detectar la calidad percibida por el cliente consumidor, tres hacen referencia
directa al personal que ofrece el servicio y, por consiguiente, a la c omunicación
que emana de su comportamiento, éstas son: la capacidad de respuesta, la
empatía y la segurida d o garan tía. Partiendo del papel estratégico que tiene el
empleado en la transmisión de los valores de la en tidad a la que representa
durante la prestación del serv icio, la comuni cación interna de la organización se
convierte en una herramienta clave en la gestión de la calidad del servicio.
Además de la influencia que pueda tener la comunicación externa y la
comunicación boca a boca en l as expectativas del consumidor (extensible,
igualmente, al resto de públicos ex ternos de la organizaci ón), Grönroos (1994),
en el modelo de calidad de servicio que p ropone, co nsidera, igualmente, la
influencia q ue ejerce la imagen cor porativa tanto en la concepción in icial de la
calidad del servicio antes de la prestación, como en la calidad que, fina lmen te,
recibe el consumidor (Véase la figura 5.3 ). En este sentido, seg ún el autor, la
imagen interviene como filtro en el servicio ex perimentado, potenciando la
experiencia, si la imagen es positiva, o deteriorándola, si ésta es negativa o
desfavorable. De ta l forma, tal y como su braya Grönro os, “la imagen desempeña
un papel central en la percepción que el cliente tiene de la calidad de los serv icios,
(…), así que resulta imperativo poder dirigir la imag en de una manera apropiada”
(p. 42). Por otro lado, Grö nroos apunta que la calida d de los servicios percibida
resultante de la prestación actúa sobre la imagen corporativa reforzándola,
mejorándola o mermándola (p. 166). Esto quiere decir que en tre la imagen de la
entidad y el servicio prestado por ésta e xiste una relación de influencia mutua en
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
370
donde la imagen actúa como factor “valedor” de la calidad del servicio ofertado y
el servicio dado se convierte en elemento decisivo en la formación de imagen.
Por otro lado, al comienzo de este epígrafe, hemos adverti do no sólo del
importante papel que juega la comunicación en la determinación de la calidad
final percibida, sino también en la satisfacción que experimenta el cli ente. Bigné
& Andreu (2 004), en las conclusiones de su est udio sobre la satisfacción del
consumidor de servicios hedónicos a partir del modelo cognit ivo-afectivo ,
descrito en el apartado inmediatamente anterior, subrayan la conveniencia de
conocer el papel que juegan las campañas de com unicación en la generación de
emociones, bajo la óptica del afecto com o vivencia pos t-cognitiva. Según los
autores, “las campañas de comunicación influyen en las ex pectativas del
consumidor, in cidiendo en la disconf irmación de las expectativas y, a su vez, en
la generación de emociones” (p. 110)
La disconfirmación de las ex pectativas puede rev elar deficiencias en la calidad
del servicio. Entre los factores que influyen en estas deficiencias, encontramos,
nuevamente, cuestiones rela cionadas directamente con la comunica ción de la
organización. En la siguiente tabla, identificamos cada una de las defic iencias que
pueden tener lugar en la prestación del servicio y plant eamos, a partir de las
lecturas realizadas, soluciones, desde la gestión de la comunicación, que puedan
prevenir o solventar tales carencias o fallos en el sistema:
GAP 1: DISCREPANCIA ENTRE LAS EXPECTATIVAS DE LO S USUARIOS Y LAS
PERCEPCIONES DE LO S DIRECTIVOS
- Implementar un sistema efectivo de retroalimentación del cliente que incluya
investigación de la satisfacción, análisis del contenido de las quejas y paneles de
clientes.
- Facilitar y fomentar la comunicación entre los empleados en co ntacto o en primera
línea y la gerencia.
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371
GAP 2: DISCREP ANCIA ENTRE LAS PERCEPCIONES DE LOS DIRECTIVOS SOBRE LAS
EXPECTATIVAS DE LOS CLIENTE S Y LAS ESPECIFICACI ONES O NORMAS DE CALIDAD
- Establecer y comunicar para cada paso de la prestación del servicio, un conjunto claro
de metas de calidad que sean desafiantes, realistas y explícitamente diseñadas para
satisfacer las expectativas de los clientes.
- Asegurarse de que los empleados entiendan y acepten las metas, los estándares y las
prioridades es tablecidas,en materia de cali dad.
GAP 3: DISCREP ANCIA ENTRE LAS ESPECIFICACION ES DE LA CALIDAD DEL SERVICIO Y
LA PRESTACIÓN DEL SERVICIO
- Asegurarse de que los equipos de servicio al cliente estén mot ivados y sean capaces
de cubrir los estándares de calidad. Reconocer públicamente y recompensar el
trabajo bien hecho.
- Capacitar al empleado p ara que sepa ofrecer el servicio en condi ciones estres antes e
interactuando con el cli ente.
- Educar (con información) a los clientes para que desempeñen de manera efectiva su
papel y asuman la resp onsabilidad que tie nen en la transacción.
- Uso de símbolos y signos de entendimiento universal en el marc o de la prestación del
servicio.
GAP 4: DISCREPANCIA ENTR E LA PRESTACIÓN DEL SERVICIO Y LA COMUNICACIÓN
EXTERNA
- Asegurarse de que los mensajes emitidos en la comunicación externa de la
organización establezc an expectativas re alistas a los clientes.
- Comunicar previamente a los em pleados cualquier anuncio o contenido que vaya a
lanzarse a los clientes sobr e la organización y sus productos, es decir, coordinar l a
comunicación interna y externa de la entidad, así como la comunicación horizontal
dentro de la o rganización.
GAP 5: DISCREPANCIA ENTRE LAS PERCEPCIONES Y LAS EXPECTATIVAS DE CALIDA D DE
SERVICIO DE LOS CLIE NTES
Se trata de una deficiencia que resulta de las cuatro anteriormente mencionadas. De esta
forma, entre las soluciones que deben considerarse en materia de comunicación tendríamos
que contemplar las ya citad as.
GAP 6: BRECHA DE L AS PERCEP CIONES DEL CONSUMI DOR
- Comunicar y hacer tangible la calidad del servicio prestad o:
1. Crear ambientes de servicio e indicios físicos que sean congruentes con el nivel
de servicio pr estado.
2. En el caso de servicios complejos y basados en la credibilidad, se debe mantener
informados a los clientes sobre lo que se está haciendo y presentar informes
después del servi cio para que puedan apreci ar la calidad.
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372
GAP 7: BRECHA DE L A INTERPRETACIÓN DEL C ONSUMIDOR
- Probar, antes de su lanzamien to, el con tenido publicitario sobre la organiz ación y s us
productos emitido a través de los dist intos medios (televisión, radio, cartelería,
Internet, etc.) para determinar si el públ ico obje tivo lo interpreta como la empresa
desea.
- Asegurarse que el contenido de la publicidad recoja con exactitud las características
del servicio m ás importante par a los clientes.
- Identificar y explicar en tiempo real las razones de las deficiencias e n la pres tación
del servicio, destacan do aquellas que la empresa no puede contr olar.
- Si se ofrece servi cios distintos a precios diferentes, la empresa debe explicar esas
diferencias al cliente.
- Documentar co n precisión y de manera anticipada, las tareas y garantías de
desempeño que están incluidas en un acuerdo, con trato o compra.
Tabla 5 .8: Recomendaciones en comunicación ante posibles deficiencias en la calidad del servicio
prestado.
Fuente: Elabo ración pro pia a partir de Zeitha ml & Bitner (2002), Zeithaml, Parasuraman & Be rry
(1990) y Lovelock & Wirtz (2009 )
Como hemos podido observar, considerando que la calidad se ha convertido, en
la actualidad, en una condición indispensable para que una organización se
posicione en el mercado de una manera competitiva, de tal forma que le permita
diferenciarse y le de continuidad a su act ividad; la comunicación y su gestión
controlada por part e de la empresa adquieren un papel relevante en la
consecución de la calidad total. En definitiva, se trata de trabajar la comunicación
de la entidad de una manera global, qu e abarque la comunicación interna y
externa y permita dotar a la organización de una imagen favorable entre sus
públicos.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
373
CAPÍTULO 6
LA GE STIÓN DE LA COMUNICACIÓN ORGANIZACIONAL I: LA
COMUNICACIÓN INTERNA
La Te oría de las Relaciones Sociales considera a las organ izaciones como
colectividades sociales en las que tienen lugar una serie de relaciones formales e
informales entre sus miembros y en donde los gra dos de satisfacción y
participación en el trabajo afectan a la moral de los empleados. (Del Pozo, 1997)
En las organizaciones, la comunicación interna se con vierte en un element o
indispensable para garantizar parte del éxito del funci onamiento de la en tidad.
Ta l y como apunta Vi llafañe (1999, p. 301), “ l as barreras que existen entre los
diversos niveles jerárquicos, funcionales y geográficos pueden explicarse, sin
duda, en función de múltiples causas, pero normalmente entre éstas siempre
emerge por en cima de cualesquiera otras: la incomunicación o, al menos, un
cierto déficit de comunicación ” .
Andrade (2005, p. 17) def ine la comunicación interna como “ el con junto de
actividades efectuadas por la organización para la crea ción y mantenimiento de
buenas relaciones con y entre sus miembros, a tr avés del uso de diferentes
medios de comunicación que los mantenga informados, in tegrados y motivados
para contribuir con su trabajo al logro de los objetivos organizaciona les ” . Una
adecuada gestión de la comunicación interna permitirá involucrar al personal de
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374
la compañía en el proyecto empresarial, mediante la educación en los valores
corporativos; la información sobre los objetivos, logros y estrategias; la
orientación, que permitirá la autonomía del empleado y la motivación.
En definitiva, la comunicación interna es aquella dirigida a aquellas personas que
forman parte de los procesos de gestión, elaboración y ejecución de los productos
de la empresa (Del Pozo, 1997 ). Morales (2001, p.220) identifica como públicos
internos a los empleados , tanto directivos como técnicos, mandos intermedios y,
tal y como l os denomina la autora , los trabajadores de “ cuello blanco ” (aquellos
cuya labor se enmarca dentro del trabajo intelectual) y los trabajadore s de “ cuello
azul ” (aquellos que realizan trabajos manuales); los propietarios; los
representantes de los trabajadores; los sindicatos y los comités de empresa.
En la actualidad, la comunicación interna se posiciona como factor dist i ntivo de
una empresa competitiva. La calidad del s ervicio que se exige hoy en día obliga a
las organizaciones a contar con un personal preparado, cualificado y
comprometido, máxime cuando el empleado forma parte de la experiencia del
cliente, como sucede en el caso de las instalaciones que ofrecen servicios
destinados al ocio y di sfrute del tiempo libre. En este sentido, el Ministerio de
Industria, Turismo y Comercio (ahora, Ministerio de Industria, Ene rgía y
Turismo), a través del Instituto de Turismo de España (TURESPAÑA), elabora la
primera “Guía práctic a de gestión de personas para PYMES turísticas” , en el
marco del programa “Atrayendo Talent o” del Plan de Turismo Español Horizonte
2020 – Plan 2008 -2012 . El Pla n Turis mo 2020 presta especial atención a la
gestión del componente humano como factor clave de éxito, con acciones
dirigidas a: promover y desa rrollar productos experienciales innovadores;
impulsar una cultura del detalle y atención al cliente; captar el ta lento y retener
a profesionales y concienciar al sector del valor estratégico de los RRHH.
Tal y como apunta Del Pozo (1997, p.127), el factor humano ha ido adquiriendo
relevancia en la empresa y convirtiéndose en uno de los aspectos más
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
375
importantes a tener en cuenta , por razones tales como “ la restructuración de la
industria europea hacia servicios de valor añadido, la divi sión del trabajo dando
lugar a la especialización cualifi cada de los trabajadores y los cambios
tecnológicos junto a la creciente sofisticación de la mano de obra ” .
A esta importancia creciente del factor humano debe unirse la puesta en valor de
la comunicación interna, cuyos o bjetivos, recogidos por Villafañe (1999, pp.303-
304), son los siguientes:
1. “ Implicar a la organización en el desarrollo de su visión estratégica ” ,
interiorizando el sentido de pertenencia a la corporación y compartiendo
unos mismos valores y cultura corporativa.
2. “ Proyectar una imagen positiva ” . Los empleados se convierten en los
principales prescriptores de la organización de la que f orman parte. La
imagen positiva o ne gativa que proyecten entre sus círculos de influencia
dependerá de la propia “autoimagen” , es aquí donde, según el autor, la
comunicación interna es decisiva.
3. “ Equilibrar la información descendente, ascendente y transv ersal ” , de tal
forma que la comunicación fluya en todos los sentidos de manera eficaz.
4. “ Im plicar al personal en el proy ecto de empresa a partir d e su integrac ión
en el mismo ” . En este sentido, F ord & Heaton (2001, p. 139) , al hacer
referencia a la atención al cliente en los servicios de ocio, dest acan la
importancia de contar con emple ados motiv ados para la obtención , por
parte del consumidor, de una experiencia plena.
5. “ Consolidar un estilo de dirección basado en el trabajo en equipo, en la
participación y en el compromiso de los empleados ” , de tal manera que
armonice con la cultura corporativa de la organización.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
382
A la hora de definir y fortalecer la cultura de la organización, Shein (1985, pp. 224 -
225) sugiere el planteamiento de las siguientes cuestiones por parte de la
dirección:
- A qué le presta atención el líd er, qué mide y qué controla
- Cuáles son las reacciones del líder ante incidentes críticos y crisis de la propia
organización
- Cuál es la manera de enseñar su p apel
- Cuáles son los criterios para la asi gnación de recompensas
- Cuáles son los criterios para la contratación, selección, promoción, jubil ación y
despido
6.3 Herramientas de comunicación interna
Atendiendo al último estudio publicado por la agencia de Comunicación y
Relaciones Públicas Atrevia (antes Inf orpress), el IE Busine ss School y la revista
Capital Humano, del grupo Wolters Klower, V Estudio sobre la comunicación
interna y la Gestión del Cambio en las empresas privadas y en las Administraciones
Públicas españolas
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, a través del Observatorio de Comunicación Interna e
Identidad Corporativa, las herramien tas de comunicación más asentadas en
cuanto a su empleo son el manual de bienvenida (utilizado en el 86.1% de los
casos estudiados), el tablón de anuncios (en un 82.5%), el portal del empleado
(en un 80.1%) y las reuniones aleatorias con la Dirección (en un 78.3%).
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Observatorio de Com unicación Interna e Identidad Corpora tiva (2010). V Estudio sobre la
comunicación intern a y la Gestión del Camb io en las empresas privadas y en las Administracione s
Públicas españolas . Recuper ado el 3 de fe brero de 2013 , de
http://observatorio comunicacionintern a.es/estudios/v-estudio- de -comunicacion-i nterna-
gestion-del-cambio- en -las-empresas-privadas-y- en -las-administraciones-publ icas-espanolas
Se trata de un est udio de ámbito nacional que recoge una m uestra de 166 cuestio narios distribuidos
entre empresas pe rtenecientes a las 500 compañías de m ayor facturación en España e I nstituciones y
contempla, a nivel cualita tivo, 32 entrevistas en profundidad a resi dentes, consejeros delegados,
directores generales de Comunicación y de Recursos Humanos y directores generales . La recogida de
datos tiene lugar e ntre los meses de julio de 2008 y agosto de 2009.
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Respecto a los instrumentos menos consolidados y de los que más carecen las
empresas seleccionadas son el blog corporativo, tan sólo el 28.3% manifiesta
disponer de este recurso en su comunicación y la televisión interna, con un
29.5%. Otros dispositivos poco empleados son las jornadas de puertas abiertas
(en un 41.0%) y la revista digital (con un 46.4%), en este caso , observamos una
presencia todavía mayor de la edición impresa, que alc anza el 70,5% de las
empresas encuestadas. No obstante, tal y como queda reflejado en los distintos
estudios emitidos por el Observatorio, se observa una clara tendencia a la
digitalización de este soporte.
A continuación, definimos las distintas herramientas de comunicación interna,
destacando sus principales utilidades en la gestión empresarial.
6.3.1 Código de conducta
El compromiso, cada vez mayor, de las empresas en materia de condiciones
laborales, medioambientales y cuestiones sociales es la respuesta a las presiones
de ONGs y de grupos de consumidores, así como a una creciente conciencia
colectiva que defiende unos derechos y unas obligaciones por parte de la sociedad
y de todos los agentes que en ella intervienen.
Los códigos de conducta son, según la definición que recoge el Libro Verde de la
UE
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,
una decl aración formal de los valores y prácticas comerciales de una empresa y,
algunas veces, de sus proveedores. Un código enuncia normas mínimas y el
compromiso de la empr esa de cumpl irlas y de exigir su cu mplimiento a sus
contratistas, subcontrati stas, proveedores y concesionarios . Puede ser un
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Comisión de las Com unidades Europeas . (2001). Fomentar un marco europeo para la
responsabilidad social d e las empresas . Recupe rado el 8 de noviembre de 2013, de
http://www.mas-
business.com/docs /Libro%20ve rde%20de%20la%20R SE%20CCE%20 2001.pdf
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documento complejo que requiera el cumplimiento de normas precisas y prevea
un mecanismo coercitivo complicad o. (2001, p. 2 7)
Los códigos de conducta responden a iniciativas voluntarias por parte de las
empresas, en una intención de ir más allá, en su actuación, a lo ex igido por ley, a
la que nunca sustituyen.
6.3.2 Manual de acogida
Se trata de un documento, que puede adoptar diferentes formas de presentación
(audiovisual, impreso o en versión digital para su difusión a través del porta l del
empleado), dirigido a lo s empleados de nueva incorporación, con el propósito de
“crear un contexto inicial positivo”, tal y como señala Villafañe (1999, p. 311).
El manual de acogi da o de bienve nida al empleado debe contemplar una
estructura y un contenido que permita que se convierta en instrumento de
consulta para el trabajador. En este senti do, Álvarez y Cabal lero (1997)
especifican las partes de las que debe constar:
- Una presentación de la entidad que explique su historia, los valores y la
filosofía que defiende, l a estructura interna y su funcionamiento, así como
las actividades en las que desarrolla su trabajo.
- Una contextualización de la organización en su entorno, tanto a nivel
profesional, indicándose aspectos tales como el sector productivo en el
que actúa, su mercado, los proveedores, etc., como a nivel social,
haciéndose referencia a la participación de la organización con la vida
comunitaria.
- La definición de la política social de la empresa en relación a la estructura
salarial, el estatuto de los trabajadores, las normas de seguridad e higiene
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
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en el tr abajo, el sistema de promoción interna, el régimen de vacaciones,
etc.
El manual de bienvenida es un documento que forma parte de un plan de acogida
que puede contemplar también, como señalan algunos autores, la asignación de
un tutor o padrino que ayude y oriente al nuevo empleado en su proceso de
integración y en el aprendizaje de los procedimientos y fu nciones a desempeñar.
Tal y como apuntan Westphalen y Piñuel (1993), el rol de tutor lo asu me “alguien
más antiguo, del mismo nivel jerárquico o en un puesto de r esponsabilidad
superior” (p. 205)
Por su parte, Johnsson (1991 , p. 36) aconseja que estos programas de
introducción se prolonguen entre tres y seis meses, de tal forma, que el empleado
reciba el contenido “en pequeñas dosis asimilables”
6.3.3 Manual de procedimientos o de funciones
Tal y como preci sa Martín (1995, p. 64), “cualquier comunicación inte rna que
busque tener eficac ia ha de basarse en una definición precisa y cualitativa de
puestos y funciones”, de tal manera que el empleado conozca con exactitud las
tareas a desempeñar y el modo de ejecutarlas . En este sentido, el autor recoge el
contenido a contemplar en este tipo de manual: título del puesto; categoría
jerárquico-laboral; relaciones jerárquicas; susti tuciones; fines del puesto;
funciones directivas y ejecutivas; funciones ante su personal; fa cultades hacia su
personal, organización del mismo, gastos, planificación de objetivos, et c. y
responsabilidad ante la presidencia y dirección general.
Gestión de la comunic ación en los parque s de ocio de España
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6.3.4 Manual de normas de identidad visual y Libro de Estilo
Ambos documentos internos persiguen la uniformidad de todos los elementos
producidos por la empresa. El man ual de normas de identidad visual pretende la
armonía en el uso de colores, formas, símbolos que proyectan los valores de la
organización. Tal y como señala Villafañe (1999), el manual de normas de
identidad visua l “recoge la forma física o simbólica que adquiere la identidad
corporativa y las normas de aplicación en los distintos soportes” (p. 91)
Por su parte, el Libro de Estilo unifica todos los crit erios escritos de la
organización, convirtiéndose en “un auxiliar de los empleados, para todas las
cuestiones lingüísticas y técnicas más habituales, en donde aparecen redactados
y presentados todo tipo de documentos impresos necesarios de utilizar en la
organización” (Martín, 1999, p. 75)
6.3.5 Revista interna o periódico de empresa
La revista interna, también conocida por su denominación anglosajona House
Organ , es u na publicación gratuita distribuida en tre los públicos in ternos de la
organización, que adquiere especial importancia y sentido en aquellas compañías
con más de 200 empleados o en aquellas otras cuya actividad se extiende a través
de instalaciones, empleados y/o filiales dispersas geográficamente. (Joh nsson,
1997) Una publicación que, por cuestiones estratégicas, puede ser , ig ualmente,
distribuida entre públicos externos de la organización, tales como clientes ,
proveedores, etc.
Tal y como señala Ramírez (1995), para que la revista interna pueda e nt enderse
como un verdadero canal de comunicación, debe implicar a todos los miembros
de la organización. En este sentido,
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para que este tipo de publi caciones se an efectivamente vehículos de
comunicación interna, ha ce falta q ue exista interacción constan te entre emis ores
y receptores y que sus fuentes infor mativas no sean ú nicamente los órganos
situados en l o más alto de la pir ámide jerárquica, sino también aquellos a los que
teóricamente se desea informar (p. 80)
La finalidad, en definitiva, de este tip o de publicación es “servir de lazo entre los
miembros del personal, y crea r el sentimiento de pertene cer a una empresa
informándoles de las cuestiones técnicas, económicas y sociales que inciden
sobre la empresa” (R ico y Lorente, 2004 , p. 312). Por su parte , Piñuel identifica
como grandes cometidos de la revista, informar, mo tivar e integrar al personal.
(1997, p. 110)
De manera más específica, Andrade (2005, pp. 60 -61) identifica los siguientes
objetivos, recogidos en la tabla 6.1, en el empleo de la revista como herramienta
de comunicación interna:
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