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TRABAJO DE FIN DE GRADO TEORÍA DE LA MENTE Y EMPATÍA. RELACIÓN CON LA ACEPTACIÓN ENTRE IGUALES Y CON LA PERCEPCIÓN SOCIOMÉTRICA AUTORA: VICTORIA EUGENIA GORDO DOMÍNGUEZ FACULTAD DE PSICOLOGÍA DE LA UNIVERSIDAD DE MÁLAGA 2015-2016 TUTORA ACADÉMICA: CARMEN BARAJAS ESTEBAN MODALIDAD: TRABAJO DE INVESTIGACIÓN
1 Índice 0. Resumen………………………………………………………………..2 1. Introducción…………………………………………………………....2 1.1 Teoría de la Mente y Empatía……………………………………...2 1.2 Teoría de la Mente y Aceptación entre Iguales…………………....5 1.3 Teoría de la Mente y Percepción Sociométrica………………….....9 2. Método…………………………………………………………………11 2.1 Participantes…………………………………………………….…11 2.2 Instrumentos…………………………………………………….…11 2.3 Procedimiento……………………………………………………...14 3. Resultados………………………………………………………….…..14 4. Discusión y Conclusiones……………………………………………...20 5. Referencias Bibliográficas…………………………………….……….23 6. Anexos…………………………………………………………….……27
2 0. RESUMEN La Teoría de la Mente es la capacidad de atribuir estados mentales, a los demás y a uno mismo; clásicamente ha sido considerada como un constructo unitario hasta que la neurociencia cognitiva manifestó su multidimensionalidad, con un componente cognitivo y otro afectivo, relacionado este último con la Empatía. Los objetivos de este estudio han sido indagar en la relación de ToM y Empatía con la Aceptación entre Iguales y con la Percepción de esa aceptación. Para ello se le ha administrado a 23 alumnos/as de 3º de Primaria una Batería de Teoría de la Mente, la Escala de Empatía Básica (BES) y la Técnica Sociométrica de Nominación de Iguales. Los resultados permiten observar cómo las tareas de Falsa Creencia de Localización de 2º Orden, Frase Hecha, Emociones contrarias, Doble Farol y Apariencia-Realidad están relacionados con la Aceptación entre Iguales y las de Fingir Emoción, Falsa Creencia de Localización, Doble Farol y Malentendido con la Percepción Sociométrica. Los resultados de este estudio contribuyen a profundizar en el conocimiento de las habilidades cognitivo-emocionales que tienen los niños/as para relacionarse adecuadamente en su medio social. PALABRAS CLAVES: Teoría de la Mente, Empatía, Aceptación entre iguales, Percepción Sociométrica. 1. INTRODUCCIÓN 1.1. Teoría de la Mente y Empatía La Teoría de la Mente y la Empatía son dos constructos que está íntimamente relacionado, ambos se refieren a habilidades cognitivo-emocionales que están presentes en la normal adaptación al medio social. El término ‘Teoría de la Mente’ (ToM) fue acuñado por Premack y Woodruff en 1978 para explicar los mecanismos por los cuales los chimpancés son capaces de entender los estados mentales del resto. Es decir, que son capaces de elaborar una teoría acerca de los pensamientos, que permitiría explicar y percibir la conducta de otros. Téllez-Vargas (2006) propone otra manera de definir el constructo, que sería la habilidad psíquica que poseemos para representar en nuestra mente los estados mentales de otras personas (pensamientos, deseos, creencias, intenciones, conocimientos), y de
3 este modo, poder explicar y predecir la conducta de los demás. En otras palabras, sería la habilidad que poseemos para percibir los estados mentales de quienes nos rodean y nos ayuda a entablar relaciones sociales con mayor facilidad. Tirapu-Ustárroza, Pérez-Sayesa, Erekatxo-Bilbaoa y Pelegrín-Valerob (2007) definen el concepto de ‘teoría de la mente’ como la habilidad para comprender y predecir la conducta de otras personas, sus conocimientos, sus intenciones y sus creencias. Es un sistema cognitivo que permite entender los contenidos de otras mentes diferentes de aquel con el que se lleva a cabo dicho conocimiento, este concepto se refiere a una habilidad ‘heterometacognitiva’. Se han mencionado diferentes conceptos para denominar este constructo, como ‘Teoría de la Mente’, ‘Cognición social’, ‘Metalización’, ‘Psicología Popular’ o ‘Psicología Intuitiva’. Según estudios de Adolphs (2001) es importante considerar que el desarrollo de la ToM, está influenciado por dos componentes: los genes y la cultura. En la actualidad, no sólo se destaca la importancia de los factores innatos y biológicos, sino que también se hace hincapié en el contexto social, cultural y las experiencias vividas por cada individuo. Se ha podido corroborar que el desarrollo de las habilidades sociales y cognitivas está estrechamente relacionado con la emoción y comunicación entre el niño y su madre. Los estudios neurobiológicos recientes han demostrado que el comportamiento materno influye directamente en el desarrollo social del pequeño. Brüne y Brüne-Cohrs (2006) destacan que los seres humanos pasamos por una serie de procesos de aprendizaje, en este caso relacionado con la teoría de la mente, y según la distinta edad en la que se encuentre el niño avanzará un poco más en esta función. Algunos ejemplos son: a partir de los 14 meses, los bebés son capaces de girar la cabeza en dirección de un objeto o persona, aquí se puede observar cómo el niño comienza a entender los estados emocionales, como por ejemplo el deseo; entre los 18 y 24 meses los niños descubren la diferencia entre realidad y simulación; a esto se le denomina ‘disociación’; es decir, entre un evento real y un estado hipotético (cómo un pensamiento). No es hasta los 3 o 4 años de edad cuando un niño/a es capaz de distinguir entre sus propias creencias y las de otros. Entre los 5 y 6 años ya podrán entender que alguien tenga creencias sobre las creencias de otra persona. Sin embargo, hay estudios que muestra la inestabilidad de las falsas creencias a los 5 años de edad. Un ejemplo de ello es que la metáfora y la comprensión de la ironía implican ir más allá
4 del significado literal de la palabra; a los niños de 6 y 7 años de edad les resultará algo más difícil entenderlo. Del mismo modo, no es hasta esta edad cuando los niños comienzan a diferenciar entre el chiste y la mentira. La capacidad de reconocer errores, entender y percibir cuando una persona dice algo inapropiado, no suele estar completamente desarrollada hasta los 9 u 11 años de edad. Tradicionalmente, la Teoría de la Mente se relacionaba únicamente con la atribución de estados cognitivos. Con las nuevas investigaciones de principios del S. XXI y el nacimiento de la neurociencia social se ha demostrado que la Teoría de la Mente es multidimensional, destacando un área cognitiva y otra afectiva, estando relacionada con ésta última, también la Empatía. Dvash y Shamay-Tsoory (2014) destacan que las bases biológicas, neuroanatómicas y neuropsicológicas muestran que la ToM es un constructo multidimensional con dos variantes, que como se ha destacado anteriormente, una cognitiva y otra afectiva. Con respecto a la ToM Cognitiva es un proceso explícito y se refiere a la capacidad de atribuir creencias, pensamientos o intenciones en otros, pero también es la habilidad de entender los nuestros propios. La ToM Afectiva es entender los estados emocionales de uno mismo y de los demás; Dentro de éste área se encuentran, por un lado, la ToM Cognitivo-Afectiva (o Empatía Cognitiva) que es la capacidad de percibir las emociones de manera consciente y, por tanto, es un proceso explícito; y por otro la Empatía Afectiva que consiste en la habilidad inconsciente y automática de responder a las emociones de otros, y por ello, es un proceso implícito. Según Merino-Soto, y Grimaldo-Muchotrigo (2015) la Empatía constituye una emoción moral y es considerada como una respuesta afectiva que hace posible que las personas comprendan a otras cuándo se encuentran pasando por algún estado emocional concreto. La empatía es un aspecto del ser humano que favorece el desarrollo del bienestar, la resolución positiva de los problemas y la prosocialidad hacia las personas. Es una capacidad que se puede ir observando desde la infancia. Dicho constructo puede llevar a las personas a ayudar a otros y evitar que sean lastimados, pero esta situación ocurre especialmente cuando la persona es altruista; es decir, cuando la persona se preocupa realmente por el bienestar de los demás. La empatía incluye diversos elementos tanto cognitivos (el darse cuenta de algo) cómo emocionales (sentir los mismos sentimientos que la otra persona).
5 La comprensión de la mente es una habilidad fundamental para el ser humano y que juega un papel importante para un buen desarrollo de las relaciones sociales, tanto en la aceptación por sus iguales como en la percepción de esa aceptación. 1.2. Teoría de la Mente y Aceptación entre Iguales En tanto que la adquisición de la Teoría de la Mente refleja la comprensión infantil de los estados mentales y las respuesta emocionales de otros, y está relacionada con la toma de perspectiva y la Empatía, se ha hipotetizado que la habilidad de ToM individual de los niños estará relacionada con los niveles de aceptación por sus iguales. Esta relación sería bidireccional. Por un parte, los niños que son relativamente avanzados en medidas de habilidad de la comprensión de la mente pueden ser relativamente populares, en tanto que sus habilidades de ToM les permitirían reconocer y apreciar deseos, perspectivas, emociones y pensamientos de sus iguales, y este nivel de sensibilidad interpersonal les conduciría a ser preferidos dentro de su grupo de iguales. Por otra parte, se hipotetiza que unas relaciones con los iguales adecuadas constituyen un importante contexto social dentro del cual los niños adquieren la mayoría de sus habilidades de competencia social, incluyendo la ToM. Los niños que son populares en sus grupos de iguales disfrutan de más oportunidades para interactuar con sus iguales, y por tanto para desarrollar su comprensión de otras mentes. La ToM se ha relacionado con la aceptación o rechazo que un niño/a recibe por parte de sus iguales, es decir, por el grupo de niños/as que tienen aproximadamente la misma edad, con los que comparten tiempo y actividades (Bacete, García y Casares, 2010). Los iguales se proporcionan entre ellos, ayuda, relación de igualdad, comparten valores y apoyo emocional mutuo. De este modo, los niños/as que no tienen buena relaciones con sus iguales suelen tener mayores problemas emocionales a lo largo de su evolución y de adaptación en su vida. Las relaciones entre iguales marcan la vida de todas las personas, y suelen ser de gran importancia dentro del contexto escolar, ya que las relaciones de amistad condicionan el desarrollo socioemocional y académico. Las buenas relaciones en éste ámbito provocan bienestar personal, buen rendimiento escolar, alta autoestima y sentimientos positivos junto con su grupo de iguales. Por ello, las aulas de los colegios son las principales áreas donde se promueven diversas interacciones entre los niños/as lo que conlleva a que se crean amistades o enemistades entre los alumnos/as (Gifford - Smith y Brownell, 2003). Una relación entre dos niños podría describirse como real cuando hay ‘sentimientos positivos recíprocos’ (Bukowski
6 y Hoza, 1989). Los niños/as tienden a relacionarse más con aquellos compañeros/as que estén espacial o socialmente más próximos. Por otro lado, también se ha observado que los niños/as prefieren relacionarse con aquellos compañeros/as del mismo sexo. Muchas veces es difícil observar los motivos por lo que los niños/as se relacionan. La similitud en el sexo o la proximidad en los asientos del aula son características fácilmente observables; en cambio, el comportamiento, pensamientos o tener iguales o diferentes gustos es más complejo de apreciar. La sociometría es un procedimiento que se utiliza para obtener información sobre la relaciones entre iguales, la competencia social y la posición que ocupan los niños/as en su grupos sociales. El procedimiento sociométrico más utilizado es el de Nominación de Iguales, que consiste en pedir a los niños/as que nombren a tres compañeros/as con los que más les guste jugar, y a los tres que con los que menos les guste. La técnica de Nominación de Iguales ofrece cuatro indicadores sociométricos: Nominaciones Positivas: número de nominaciones de aceptación que obtiene un niño/a por parte de sus iguales. Nominaciones Negativas: número de nominaciones de rechazo que obtiene un niño/a por parte de sus iguales. Preferencia Social: número de nominaciones positivas menos el número de nominaciones negativas. Impacto Social: número de nominaciones positivas más el número de nominaciones negativas. De la combinación de estos cuatro indicadores se establecen cinco tipos de estatus sociométricos: Populares: tienen una puntuación alta tanto en impacto como en preferencia social, obteniendo gran puntuación en nominaciones positivas y muy pocas nominaciones negativas. Rechazados: puntúan alto en impacto social y bajo en preferencia social, recibiendo muchas nominaciones negativas y muy pocas positivas.
7 Ignorados: puntúan bajo en preferencia social y con respecto a la preferencia tienen una puntuación intermedia. Estos niños/as muestras pocas nominaciones tanto positivas como negativas. Controvertidos: obtienen bastantes nominaciones tanto positivas como negativas. Tienen un impacto social alto y de manera intermedia la preferencia social. Promedio: obtienen un número moderado tanto de nominaciones positivas como negativas. Éste grupo corresponde con la gran mayoría de niños/as de un aula. Estudios como el de Martín, y De Bustillo (2009) muestran que los niños/as aceptados y populares son descritos como cooperadores, serviciales y atentos. Además, suelen tener atractivo físico, se comportan siguiendo las reglas y tienen conductas prosociales. Con respecto a los niños/as rechazados se describen como más agresivos, o ‘no queridos’ por sus compañeros/as debido a diferentes motivos físicos y/o de comportamiento (Bacete, García y Casares, 2010). Por otro lado, los ignorados no despiertan gran interés en sus compañeros/as, se caracterizan por ser tímidos y retraídos. Suelen ser pacíficos, siguen las normas, son reservados y suelen jugar en solitario. Los niños/as controvertidos se caracterizan por implicarse activamente tanto en situaciones antisociales como en interacciones positivas. Y en último lugar, los niños/as promedio se caracterizan por no sobresalir en sus comportamientos por nada en especial, no tienen características que los hagan especiales, queridos, rechazados o ignorados por sus compañeros/as, en general, pero sí tienen un reducido grupo de amigos, como destaca los estudios de (García, García-Bacete 2007). Las investigaciones de Mizokawa y Koyasu (2011) sugieren una relación positiva entre Teoría de la Mente y las relaciones sociales. Por ejemplo, los niños/as que tienen mayores habilidades en Teoría de la Mente perciben positivamente las relaciones con sus iguales y la popularidad entre iguales, tienen un mayor compromiso prosocial y un comportamiento más empático. Sin embargo, es necesario destacar el impacto de las habilidades en Teoría de la Mente en las relaciones entre iguales a consecuencia de los cambios propios de cada edad evolutiva. Por ejemplo, Slaughter, Dennis y Pritchard (2002) encontraron que la habilidad en la ToM era el mejor predictor de la aceptación de iguales en niños/as de 5 años, pero no en jóvenes.
8 La Teoría de la Mente a los 5 años es a la vez un potente predictor de la amistad. Es decir, se confirma que las diferencias individuales de los niños/as en dominar la comprensión de la mente de otros tienen una gran relevancia, no sólo para las relaciones entre iguales, sino también para otros muchos aspectos de su vida social y de su desarrollo académico más allá de la educación infantil. Se puede afirmar que existe una relación bidireccional entre la ToM y la amistad. Al igual que la amistad favorece un buen desarrollo de la Teoría de la Mente, también se ha observado que aquellos niños/as que llegan al colegio con una buena comprensión de la ToM serán más propensos a forjar y mantener amistades entre su grupos de iguales. Del mismo modo, se advierte que una comprensión temprana de la ToM podría ser esencial para reforzar las amistades en situaciones de conflictos. Como muestra la investigación de Bagwell, Newcomb y Bukowski (1998) los niños/as que se encuentren sin amigos en la infancia media tendrán mayores problemas emocionales, académicos incluso psiquiátricos, no sólo en la infancia sino a lo largo de su vida. El hecho de que los niños/as no tengan amistades no favorece un buen desarrollo de la Teoría de la Mente. Los resultados de los niños/as rechazados en pruebas del ToM indican que suelen tener un estilo atribucional erróneo a la hora de captar las interacciones sociales. Esto provoca una mala interpretación de los que sucede a su alrededor, también llamados ‘malentendidos o sesgos hostiles’ (Crick y Dodge, 1994) y que consiste en atribuir una intención negativa de sus compañeros/as hacia ellos, cuando realmente su intención es neutra o ambigua. Los niños/as rechazados pueden llegar a comprender la creencia falsa, pero no son tan hábiles para entender ciertos estados mentales que se producen en ciertas situaciones de las relaciones sociales. Este hecho provoca en estos alumnos/as menos participación y un menor uso de argumentos correctos. Pérez-Pereira, Fernández, Gómez-Taibo y Resches (2014) muestran que aquellos niños/as que tienen mejores puntuaciones en la ToM son capaces de observar los errores que tiene el oyente y, a la vez, repararla, añadiendo nueva información. Según los diferentes estudios, los niños/as rechazados no tendrían problemas para captar los estados mentales, como por ejemplo la creencia falsa, ni limitaciones para formular argumentos, pero sí tienen dificultades para adaptar esos argumentos a sus compañeros/as. Estos problemas, unidos a los sesgos negativos como la elaboración
15 Relación entre la Puntuación total del Tom y Estatus Sociométrico En primer lugar, se ha comprobado si había relación entre el Estatus Sociométrico y la puntuación total de la Teoría de la Mente; para ello se ha aplicado la prueba estadística Kruskal-Wallis. A pesar de que la prueba no muestra que haya diferencias estadísticamente significativas, en los datos descriptivos se puede apreciar diferencias interesantes. Así, por ejemplo, los alumnos/as Controvertidos realizan correctamente un mayor número de la gran mayoría de tareas en Teoría de la Mente, seguido de los Promedio (Figura 1). Figura 1. Estatus Sociométrico y puntuación total de Teoría de la Mente Relación entre las diversas tareas del ToM y el Estatus Sociométrico Para indagar en qué tareas de ToM son las que introducen diferencias se ha utilizado la prueba chi-cuadrado para analizar la relación entre el rendimiento en cada una de las tareas de la Teoría de la Mente y el Estatus Sociométrico. Se han comprobado que hay diferencias significativas entre el Estatus Sociométrico y el rendimiento en la tarea de Falsa Creencia de Localización (χ2˂0.05). Además, se han encontrado diferencias significativas en niños/as con diferentes Estatus Sociométrico y algunas tareas de sentido no literal. Algunas de ellas son: Doble Farol (χ2=0.14); Frase Hecha (χ2˂ 0.05); Emociones contrarias (χ2= 0.62), en este 0 5 10 15 20 25 30 Controvertido Promedio
16 caso el resultado no es significativo pero hay tendencia a la significación, y en último lugar, Apariencia-Realidad (χ2˂0.05). Relación entre ToM y Aceptación entre Iguales Se ha intentado comprobar las diferencias que puedan existir en los participantes con respecto al desarrollo de su Teoría de la Mente en función de las Nominaciones, tanto positivas como negativas, que hayan recibido por parte de sus iguales. Para evaluar estos constructos se ha utilizado la prueba no paramétrica U de Mann-Whitney. Este estadístico es la mejor alternativa a la prueba t sobre diferencias de medias cuando no se cumplen los supuestos en los que se basa la prueba t (normalidad y homocedasticidad), en este caso en concreto se ha utilizado este procedimiento debido al reducido número de participantes. En primer lugar, los resultados indican que hay diferencias estadísticamente significativas (U=2,5; p=0,040; r = 0,428). Los alumnos/as que tienen mayores puntuaciones positivas realizan correctamente la tarea de Fingir Emoción (Figura 2). Figura 2. Rendimiento en la tarea de Fingir Emoción en función de las nominaciones positivas entre iguales En segundo lugar, los niños/as que realizan correctamente la tarea de Falsa Creencia de Localización 2º Orden difieren significativamente en el número de nominaciones positivas recibidas (U=18,5; p=0,044; r = 0,419) (Figura 3). 0 5 10 15 20 NO SUPERA SÍ SUPERA
17 Figura 3. Rendimiento en la tarea de Falsa creencia de Localización de 2º orden en función de las nominaciones positivas recibidas por sus iguales En tercer lugar, los niños/as que realizan correctamente la tarea de Falsa Creencia de Localización 2º Orden reciben mayores puntuaciones negativas (U=19,0; p=0,046; r =0,415) (Figura 4). Figura 4. Rendimiento en la tarea de Falsa creencia de Localización de 2º orden en función de las nominaciones negativas recibidas por sus iguales Por último, aquellos alumnos/as que realizan correctamente la tarea de Persuasión obtienen mayores nominaciones positivas (U=26,0; p=0,041; r = 0,425) (Figura 5). 0 5 10 15 20 NO SUPERA SÍ SUPERA 0 5 10 15 20 NO SUPERA SÍ SUPERA
18 Figura 5. Rendimiento en la tarea de Persuasión en función de las nominaciones recibidas por sus iguales 3.1.2. Empatía y Aceptación de Iguales Para analizar la relación entre la Empatía y la Aceptación de Iguales se ha utilizado la Correlación de Pearson. Los resultados han mostrado que existe relación entre las nominaciones que obtienen los alumnos/as por parte de sus iguales y la Empatía (r= 0.403; p= 0.056). 3.2. Relación entre Teoría de la Mente y Empatía con la Percepción Sociométrica 3.2.1. Teoría de la Mente y Percepción Sociométrica Para observar si la Teoría de la Mente está relacionada la Percepción Sociométrica de los participantes se ha utilizado la prueba U de Mann-Whitney y los resultados son los siguientes: En primer lugar, aquellos alumnos/as que suelen tener una mejor Percepción Sociométrica realizan correctamente la tarea de Fingir Emoción (U= 4.000; p= 0.050; r= 0.408) (Figura 6). En segundo lugar, aquellos alumnos/as que tienen una mejor Percepción Sociométrica realizan correctamente la tarea de Falsa Creencia de Localización 2º Orden (U = 17,00; p = 0,027; r =0,459) (Figura 6). En tercer lugar, los alumnos que tienen una mejor Percepción Sociométrica realizan correctamente la tarea de Doble Farol (U= 17.000; p= 0.072; r= 0.375) (Figura 6). 0 5 10 15 20 NO SUPERA SÍ SUPERA
19 En cuarto lugar, aquellos alumnos/as que tienen una mejor Percepción Sociométrica realizan correctamente la tarea de Malentendido (U= 32.500; p= 0.061; r= 0.391) (Figura 6). Figura 6. Rendimiento en algunas tareas de Teoría de la Mente y Ajuste Perceptivo En último lugar, aquellos alumnos/as que perciben mejor el rechazo de sus compañeros/as tienen mayor dificultad para realizar la tarea de Ironía (U= 25.000; p= 0.092; r= 0.351) (Figura 7). Figura 7. Rendimiento en la tarea de Ironía en relación a la Percepción Sociométrica 0 5 10 15 20 Fingir Emoción Falsa Creencia Localización 2º Orden Doble Farol Malentendido NO SUPERA SÍ SUPERA 0 5 10 15 20 NO SUPERA SÍ SUPERA
20 3.2.2. Empatía y Percepción Sociométrica Para conocer si hay relación entre Empatía y Ajuste Perceptivo se ha utilizado el Coeficiente de Correlación de Pearson. El resultado obtenido muestra una relación significativa entre empatía y ajuste perceptivo (r = -0,498; p < 0,05). 4. DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES 4.1. Teoría de la Mente y Empatía en relación a la Aceptación entre Iguales Al estudiar la relación entre las habilidades de Teoría de la Mente y de Empatía y la aceptación o el rechazo que tiene un niño/a por parte de sus compañeros, se han observado resultados interesantes que pueden ayudar a conocer mejor el desarrollo cognitivo-emocional de los niños/as y cómo influye en sus relaciones sociales. Aunque no se han obtenido resultados significativos en los análisis de relación entre ToM y Estatus Sociométrico, sí ha sido interesante comprobar que aquellos alumnos/as Controvertidos consiguen mejores resultados en las tareas de ToM, demostrando que tienen una comprensión social algo más desarrollada que los alumnos/as Promedio. Con respecto a la relación entre Estatus Sociométrico y cada una de las tareas de ToM sí que se han obtenido resultados significativos. Como ha mostrado el estudio realizado, los niño/as Rechazados por sus iguales tienen una mayor dificultad para realizar ciertas tareas de la ToM, entre ellas se encuentran: Falsa Creencia de Localización, Doble Farol, Frase Hecha, Emociones-Contrarias y Apariencia-Realidad. Los niños/as Ignorados tienen mayor dificultad en entender la tarea de Doble Farol. Los niños/as Promedio les resulta más difícil entender las tareas de Doble Farol y Emociones-Contrarias. En última instancia, se comprueba de nuevo que los niños/as Controvertidos son los que comprenden mejor las tareas de ToM. Se puede destacar que los niños/as que se encuentran Rechazados por parte de sus iguales no comprenden eficientemente ciertos estados mentales, lo cual, muy probablemente para su edad, ya deberían haber desarrollado. Las diversas investigaciones como la de Crick y Dodge (1994) también indican que los niños Rechazados tienen peores puntuaciones en la ToM, destacando que,
21 aunque pueden llegar a comprender la ‘creencia falsa’ tienen dificultades para entender ciertos estados mentales y situaciones sociales. Éste estudio corrobora una vez más la relación entre la posición que ocupa un niño/a con respecto a sus iguales y el buen desarrollo cognitivo-emocional. Por otro lado, se ha comprobado la relación que tiene el número de nominaciones, positivas o negativas, que obtiene un niño/a de sus iguales y la comprensión de estados mentales. A diferencia de la variable de estatus sociométrico, las nominaciones entre iguales no especifican en qué posición con respecto a sus compañeros se encuentra el niño/a, ya que tanto los niños/as Populares como Controvertidos reciben una mayor cantidad de nominaciones positivas; igual ocurre con los niños/as Rechazados o Controvertidos que reciben una mayor cantidad de nominaciones negativas. De éste modo, los niños/as que reciben mayor cantidad de nominaciones positivas (Populares y Controvertidos), son capaces de percibir mejor los estados emocionales de las personas, incluso percatarse de si alguien tiene un sentimiento (tristeza) pero manifiesta externamente otro totalmente contradictorio (alegría). Estos niños/as también tienen mayores habilidades de comprensión de la persuasión, siendo capaces de percibir mejor que sus compañeros cómo otras personas persuaden con sutileza. Con respecto a la tarea de Falsa Creencia de Localización de 2º Orden los niños/as con mayores nominaciones positivas son capaces de realizarlo correctamente, en cambio los niños/as con mayores nominaciones negativas (Rechazados y Controvertidos) muestran mayores dificultades. Por lo tanto, se demuestra que aquellos niños/as aceptados por sus iguales son capaces de intuir mejor los pensamientos que, en un momento dado, puede tener una persona sobre las intenciones y/o creencias de otra, todo lo contrario que aquellos niños/as con mayores nominaciones negativas, a los que les resulta más complicado de percibir. Se observa que hay una relación entre Empatía y Aceptación entre Iguales; los niños/as que tienen un mayor número de nominaciones negativas por parte de sus compañeros muestran una mayor Empatía Cognitiva pero no una mayor Empatía Afectiva; es decir, que aquellos niños/as Rechazados o Controvertidos son capaces de identificar y comprender mejor las emociones de los demás pero no sentirlas.
22 4.2. Teoría de la Mente y Empatía en relación a la Percepción Sociométrica La relación entre la Teoría de la Mente y la Empatía con la Percepción Sociométrica ha mostrado resultados interesantes en este estudio. Se ha observado que aquellos alumnos/as que se perciben como Aceptados por parte de sus iguales son capaces de percibir mejor las emociones de los demás y saber si tienen un determinado sentimiento pero muestran externamente otro contradictorio. Estos niños/as comprenden mejor la tarea de Doble Farol y cuándo se ha producido un malentendido. Además, también son capaces de entender cuándo una persona cree conocer los pensamientos, creencias e intenciones de otra. Por otro lado, los alumnos que son hábiles para percibir su rechazo suelen comprender mejor un comentario irónico. Con respecto a la relación entre la Empatía y la Percepción Sociométrica se ha observado que aquellos niños/as que se perciben como Rechazados por parte de sus iguales suelen tener mayor Empatía Afectiva, es decir, son capaces de sentir las emociones de los demás. En el proceso de éste estudio se ha observado cómo la relación entre los factores cognitivos-emocionales con la aceptación entre iguales y con la percepción sociométrica puede indicar si un niño/a evoluciona adecuadamente a la hora de relacionarse con sus compañeros/as. Además, puede servir de ayuda para futuras investigaciones con el propósito de prevenir situaciones de acoso escolar, integrar a niños/as que por diversas razones no se relacionan adecuadamente con sus iguales y, en definitiva, conocer mejor a los alumnos/as para guiarles y ayudarles en el desarrollo de sus habilidades sociales.
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