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Conservatorio de Música de Málaga: Proceso Pedagógico, Historia y género (1869-1959)

Flores Núñez, María del Pilar

Abstract

La investigación reconstruye la Historia del Conservatorio de Música de Málaga desde su inicio en el 1869 hasta el año 1959, momento que en su funcionamiento y dinámica tiene cierta analogía con el actual centro musical. En el trabajo confluyen tres vertientes de interés que se muestran convergentes y nos proporcionan una interesante visión y lectura de los hechos de: Historia, Pedagogía y Género, presentándose en tres bloques: 1. Historia y legislación: A lo largo de este periodo y partiendo de su correspondiente contextualización en la sociedad malagueña de la época, se tratan los elementos materiales, personales y funcionales, reconstruyendo datos de interés como las distintas ubicaciones, la financiación y base económica, los Directores que marcaron con su gobierno las diferentes etapas, las historias de los profesores que ejercieron en el centro, las circunstancias y características de los alumnos, los órganos de inspección, los reglamentos empleados, las oposiciones y procesos de acceso a la plantilla docente, las asignaturas que se impartieron, el material, el archivo musical, la biblioteca, los manuales en uso, las evaluaciones y exámenes, los resultados académicos, los títulos, la asociación de alumnos, las gratuidades y becas que se administraron, los actos más relevantes que se organizaron…. 2. Mujeres: Se sitúa al género femenino en el contexto educativo de la época, haciendo especial énfasis en el papel que tenía la música en dicha formación. A continuación se argumenta la desconocida relación profesional y cooperación que existía entre las docentes del Conservatorio malagueño y las de la Escuela Normal de Magisterio, entre las que se hallan profesoras de reconocida y estudiada trayectoria como Ana María Sólo de Zaldívar Hidalgo Chacón, María del Buen Suceso Luengo y de la Figuera, Elena Prieto Fernández de Segura, Clotilde Marín Alcalá, Emilia Miquel, María Luisa Soriano Alba, Victoria Montiel…. para terminar reconstruyendo la vida de cuatro profesoras destacadas de reconocido valor ligadas al Conservatorio: Julia Parody, Julia Torras, María Luisa Soriano Alba y Rosa Faria. Se observa en esta etapa del estudio la fuerte predominancia entre los alumnos del género femenino, aunque paradójicamente los profesionales que posteriormente se dedicaban a estos oficios eran fundamentalmente hombres. Se reflejan así los estándares que guiaban la sociedad patriarcal de entonces. Puede percibirse sin embargo un cambio sustancial con el transcurrir de los años, pues si en un inicio el Conservatorio se revela como un centro elitista que acoge sobre todo a Señoritas de la alta burguesía malagueña, de las cuales un alto porcentaje interrumpe sus estudios o los abandona para atender obligaciones maritales o familiares , poco a poco se va disolviendo ese carácter elitista y femenino de la institución, para acoger cada vez a más alumnos de clase media e incluso baja y de ambos sexos. 3. Causas y consecuencias de la labor pedagógica: se argumenta y prueba la influencia del Krausismo y la Masonería en la creación y desarrollo del centro musical, recuperando los nobles personajes que desde estas corrientes crearon y velaron por el desarrollo del centro musical custodiando y favoreciendo su evolución. Se revela cómo los premios y concursos programados por el Conservatorio supusieron la motivación y prestigio de toda una época que dejó a su paso una estela de grandes músicos. Las diferentes Metodologías empleadas no sólo utilizaban las teorías en tendencia de Maestros reputados como Hilarión Eslava, pues también se idearon y escribieron tratados propios e inéditos, sumergidos en el devenir de la historia que han sido rescatados. El Conservatorio se nutrirá del paso de magníficos profesores que dejaron su huella en prolíficas generaciones. De todos aquellos la investigación detiene la mirada en la Escuela Pianística, por ser la especialidad de preferencia del género femenino, para descubrir la línea metodológica heredada en el Piano y sus correspondientes derivaciones y ramificaciones de generación en generación, desde el profesor Ricardo Pascual a Barranco Borch, ramificándose posteriormente en Madrid con Julia Parody y reafirmándose en Málaga con Julia Torras hasta la generación de la familia Socías. Dicha Escuela Pianística dio fecundos frutos, encarnados en alumnos que destacarían en el panorama internacional como Manuel Carra o Esteban Sánchez.

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1 FACUL TAD DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN DE MÁ LAGA Tesis Doctoral Conserv atorio d e Música de Málag a: Proceso Pe d agógico , Hi storia y Géner o ( 1869 - 1959 ) Direct ora: Áng ela C aballero Cortés Doctorando: Pilar Flores Núñez AUTOR: María del P ilar F l ores Núñ ez http ://o rc id .org / 00 00- 0002- 5123-3678 E DI T A: Publicac iones y D iv ulg ación Cien tífica. U niv ersid ad de Má lag a Esta ob ra es tá bajo u na l ice ncia de C reativ e Comm ons Reconoc imiento- NoC omercia l - SinObraDer ivada 4.0 I nternacional: Cualqu ier pa rte de e sta obra se pu ede rep roduci r sin a utor izació n pero con el reconocim iento y atri bución de los autores. No se puede ha cer uso com ercial de la ob ra y no se pu ede a ltera r, tran sform ar o h acer obras der iv adas. http ://c re ativ ec om m o ns. org/l icen ses /b y - nc-nd/4.0/legalcode Esta T esis Do ctor al est á dep ositada en el R epo sito rio I nstitu cional d e la U niver sid ad de Málag a (RI U MA): riuma.u m a.es 2 Portada : Partitura inédi ta de José Cabas Quiles enco n t rada en el Arch ivo Hi st órico Pr ovincia l . Tít u l o: “Pr el udio Andaluz ”. 3 A mis padre s…. 4 5 Agrad ec i mientos 6 7 A mis padres… por inspirarme, po r creer en mí, po rque gracias a ellos cada día logro superarme, porq ue ha ce n de mí mejor persona. A mi madre por sus de sv el os, s i empre custodiando mis pasos , siempre gu a rdando mi s ombra, siempr e e ncendiéndome al mismo tiempo que ilumin ándome… gracias p o r c ont agiarme esta infinit a s ed que nun ca sac i a , es ta inquietud por s aber y conocer las mil y una hi storias que ha y detrás de la historia. A mi padr e, por tener s iemp re los bolsillos llenos de las palabra s precisas y jus ta s , por rev elármelas en tono gr a v e y po ético , por sa ber m oder a rme y c al mar mi a ngus tia. A Alejandro p or s us p a cien cias e impac iencias, porque este c amino qu e aquí acaba también no s sirv ió par a aprender . Y a la mamá de Alejan d ro, Vil li, que nos mira de sde el cielo y nos lanza de vez en cuando i de as, c omo estrellas fuga ces, para q ue las mu sas puedan encontrarme, pues seg uro me hallará n trabajando. A Emilio, por los debates tan interes antes en los que nos h emos v isto en vueltos, con los ojos enc endidos y el cor a zón agitado, divagando e n ecua ci ones que al final n o eran más que las fórmulas del entusiasmo. Mi may or gratitud a l Co nservatorio d e Málaga y s u ac tual Director Fr ancis co Martínez, q u e también fue a nteriormen te mi p rofesor de H isto ria y Estética de la Músic a, y qu ien también con tribu yó en c ier ta forma a encender la lla ma de esta loc ur a. Mi agradecimiento y mi d e seo de que gu arde con celo y mimo e ste trab ajo, que no es más q ue el recuerdo d e una gran ins titución, para lo cual aconsejo un sitio seg u ro, como algú n e sta nte de s u despacho, o m ejo r aún… en la memoria. Grac ias a la familia de Pedro Megía s, po r haberme c onf iado sus recuerdos. Por hacer de n uestro enc uentro un momento emocionante que s iempr e llevar é conmigo. Grac ias a Daniel Sede ño Fe r rer , familiar d e Julia Parod y , p or or ient arme c on las histo rias de su s antepas a dos y c on el deseo de qu e la investigación sig a llenando cad a día de su v i d a. Grac ias R osa rio Soriano P astor y su familia por ab r irm e las pue r tas d e su casa y c onfiarme tantas y tant as his torias. 8 Mi agra dec imiento a mi pa dr ino mus i cal Adalbe rto Martínez Solaesa y s u entr añable Ana Estrella, c on quienes se gestó la ide a de e sta intrépida emp resa q ue hoy ac aba . Gr acia s por tantos y tant os c ons ej os, por tantas y t antas ideas, por tantas y tantas sabias palabras…. Grac ias a mi tutora Ángela Caballero Cortés, por ens eñ ar me a ser tan estruc tur al, tan metódic a y tan práctica, pero sobre todo por dej arme robar su tiempo t a n gener osamente. Grac ias a Merc edes Vico, po rque fue un r egalo poder en cerrarnos horas infinitas a trabajar juntas como si e l tiempo se hub i e ra co n gelado , por com p artir conmigo su s ideas, pensamientos y amplias ex periencias… y por en señarme a po ner final a es as frases refle xiv a s qu e ella lanz aba al aire y se quedaban colgando ingrávida s, para que yo las cazara y las atra para entre p a labras. 15 Capítulo 4. La relación entre las profesoras d el Conservatorio y las de las Escuelas Normales. Abriendo puertas al futuro ........................................................................................ 607 1. La M ús ica en las E scuelas N ormales ........................................................................................................ 609 2. Rel aciones profesi onales ent r e la Normal fem enina y el Conser vatorio M ar ía C risti na de Mál aga . ..... 620 2.1. A na María Sól o de Zal dívar Hidalgo Chacón ................................................................................... 621 2.2. M ar ía del Buen Suceso Luengo y de l a F iguera. Las clases parti culares. ..................................... 623 2.3. Elena P rieto Fernández de Segura ................................................................................................... 630 2.4. Otras profesoras vincul adas a ambas inst it uciones ................................ ......................................... 631 Conclusiones .................................................................................................................................................... 632 Capítulo 5. P rofesora s destac adas ................................ ............................................................. 635 1. Juli a Parody Abad ....................................................................................................................................... 637 2. Juli a Torras Pasc ual ................................................................................................ .................................... 646 3. María Luisa Soriano Al ba ............................................................................................................................ 654 4. Rosa García Faria ....................................................................................................................................... 656 Conclusiones .................................................................................................................................................... 671 TERCER BLOQU E. CAU SA S Y CONSECUENCIAS D E LA LABOR PEDAGÓGICA Capítulo 6. Context ualización en el marco del krausi smo. E ncuentro con la masonería en Málaga. ............................................................................................................................................. 675 1. El soporte armóni co de la Masonería ................................................................ ......................................... 677 1.1. M as onería y educación ...................................................................................................................... 680 1.2. M as onería y música ........................................................................................................................... 682 1.3. El encuentro de la m asonería con la Sociedad F ilarmónica y el Conservatorio ............................ 683 1.4. M as ones .............................................................................................................................................. 684 1.5. El edi fi cio de l C onventico ................................................................................................................... 693 Conclusiones .................................................................................................................................................... 696 Capítulo 7. Programas Metodológicos ................................ ....................................................... 697 1. Mét odos de fact ura propia ................................ .......................................................................................... 699 1.1. Teorí a del Solfeo de José C abas G alván ......................................................................................... 699 1.2. Trat ado de So lf eo de Fernández Benít ez ................................ ......................................................... 701 1.3. La Pedagogía de l a Música de Leandro R ivera Pons ...................................................................... 701 1.4. El virtuoso de Luis Al onso ................................................................................................ .................. 716 1.5. El método inédito de Julia Torr as ...................................................................................................... 716 16 2. Los m étodos de f actura ext er na ................................ ................................................................................. 725 2.1. El método que venía de Madrid, P edro Albéniz ............................................................................... 725 2.2. El célebre Eslava ................................................................ ................................................................ 734 Conclusiones .................................................................................................................................................... 738 Capítulo 8. P rem ios y Concursos ................................................................................................ 741 1. Ant ecedentes. Los premi os: necesidad y prestigi o ................................................................................... 743 1.1. C ertamen de B andas Nacional es en e l Cuar to Cen tenario de l a R econquista .............................. 745 1.2. Inici ando l os premios en el Conservatorio ........................................................................................ 745 1.3. C ertamen de l a Soci edad de la propaganda del clim a y e mbell ecim ien to de Málaga ................... 746 2. Los premi os en el Conservatorio ................................................................................................ ................ 751 3. Los premi os a Mat rícula de Honor ............................................................................................................. 758 4. Creación de un nuevo premio extraordinario en 1957 .............................................................................. 768 5. Concursos externos al C onserv atorio ................................................................ ........................................ 768 5.1. P remio Iturbi ........................................................................................................................................ 768 5.2. P remio de Pi ano Club Alpino ................................................................ ............................................. 768 5.3. C oncurso de Vi olín de la Sección Femenina de l a Falange ............................................................ 769 Conclusiones .................................................................................................................................................... 769 Capítulo 9. Las líneas pedagógicas a travé s del profesora do ................................ ................ 771 Conclusiones .................................................................................................................................................... 780 CU ARTO BLOQUE. CONC LUSIONES GEN ERALES ................................................................ . 783 FUENTES Y MATERIALES ................................................................................................ ............ 799 Fuentes Prim arias ................................................................ .......................................................... 8 01 Otras fuentes ................................................................ .................................................................. 817 17 ÍNDICE DE LÁMINAS Lámi na 1: Sala m udéjar del Conservatorio María Crist ina . ................................ ............................................ 91 Lámi na 2: Las pint uras del Conservator io M aría C ristina. ................................ .............................................. 93 Lámi na 3: La Coronación de Dant e. Pintura de l a Sa la M aría Cristina. ......................................................... 95 Lámi na 4: Flores pint adas en el Salón de l os espejos por José Nogal es. ..................................................... 99 Lámi na 5: Maestro Eduardo O cón y Ri vas .................................................................................................... 129 Lámi na 6: Partida bautismal del Maest ro Eduardo Ocón .............................................................................. 130 Lámi na 7: Expediente académi co de Manuel Fernández Benítez. .............................................................. 139 Lámi na 8: Expediente académi co de María Fernández Benítez, herma na de M anuel Fernández Benít ez. ................................................................................................................................ ................................ 140 Lámi na 9: Andrés O liva Marr a -López , Di rector del Conservatorio. .............................................................. 147 Lámi na 10: Revista Gibralfaro fundada por Andrés Ol iva Marra- López ...................................................... 149 Lámi na 11: El músico local y archicofrade Juan Cansino, prof esor del Conservatorio. ............................. 151 Lámina 12: Revista de Andalucía. Crónica sobre el ambi ente musical de la ci udad de Málaga en el 1877. ................................................................................................................................ ................................ 160 Lámi na 13: Retrato del profesor Eduardo Sanchís Morel. ................................ ............................................ 211 Lámi na 14: Nombramient o de Julia Tor ras Pascual como Di r ec tora. ................................ .......................... 214 Lámi na 15: Dibujo retrato de l Padre Federico Sopeña Ibáñez. .................................................................... 230 Lámi na 16: Cuadro de profesores ofi cial es en octubre de 195 7, bajo la D irectiva de O liva M arr a -López. ................................................................................................................................ ................................ 235 Lámi na 17: nota en la que apunt aron la jubil ac ión de la profesora Andrea Rodríguez E sc ribano. ............ 236 Lámi na 18. E xpedien te académico de Isabel Boigas Agu i lar. ...................................................................... 239 Lámi na 19. Retrato de Francisco Boi gas Aguilar realizado por Pi casso. .................................................... 240 Lámi na 20. A nuncio de los profesores que im par tían docencia privada. ..................................................... 242 Lámi na 21. E xpedien te académ ico de Antonia Ruiz Mayorga ................................ ..................................... 245 Lámi na 22. Retrato de Elvira Hurtado de Mendoza ................................................................ ...................... 247 Lámi na 23. Retrato de María Laf uente Cuadra ............................................................................................. 248 Lámi na 24: Retrato de Regino M artí nez Bass o ................................................................ ............................. 252 Lámi na 25. Retrato de Pedro G u ti érr ez Lapuente ................................ ......................................................... 256 Lámi na 26. Retrato de José A ndreu Navarro ................................ ................................................................ 258 Lámi na 27. P ub licación en prensa anunci ando a los nuevos Directores de Conservatorios. .................... 259 Lámi na 28. P ortada de la composici ón “ La Virgen de los Dolo r es” de José A ndreu Navarro .................... 260 Lámi na 29. Retrato de Lui s Sánchez Fernández, profesor del Conservatorio de Músi ca de Mál aga ....... 260 Lámi na 30: Documento in formati vo de l a Filarmónica s obre un recit al de alumnos. .................................. 473 Lámi na 31: Cr ónica periodí s ti ca del concierto de R ubinst ein en Mál aga. ................................................... 477 Lámi na 32: Retrato del cantante Jul ián Gayarre ........................................................................................... 479 18 Lámi na 33: Cr ónica de las fi estas cel ebradas en l a ciudad de M álaga desde el 18 al 31 de agosto de 1887 con m oti vo del I V cent enario de la Reconquista. ................................................................................. 483 Lámi na 34: Retrato de Doña Trinidad Grund. ................................................................................................ 487 Lámi na 35: Retrato del cantante Tor res de Luna. ................................................................ ......................... 496 Lámi na 36: P ortada del libro de R amón Urbano con m o t ivo d e la visita de S. M. el R ey Alfonso XIII a la ciudad ..................................................................................................................................................... 497 Lámi na 37: Crónica periodíst ica a toda pági na de la ganadora del Premio Barranco, la Srta. B ustamante. ................................................................................................................................ ................................ 499 Lámi na 38: Fotografía de la cl avecinist a Wanda Landowska y el c omposit or Manuel de Falla en e l Carmen del Maest ro en G ranada. ................................................................ ........................................ 501 Lámi na 39: Retrato del violi n ista c atalán Francisco Cost a y C arr e ra. .......................................................... 502 Lámi na 40: Retrato de la piani s ta almeriense Rem edios M artínez Moreno. ............................................... 503 Lámi na 41: Retrato del gestor m usical Ern esto de Quesada, pr omotor de “ La Cultural ” . .......................... 506 Lámi na 42: carta de l a F ilarmónica enviada a los socios con motivo del concierto de l a Orquesta Si nfónica de M adrid di rigida por Arbós. ................................................................................................................ 508 Lámi na 43: Retrato del violi n ista c atalán Juan A lós. ..................................................................................... 511 Lámi na 44: Crónica del Cuartet o Dres de en la Filarmónica. ........................................................................ 512 Lámi na 45: Fotografía del pianist a chileno Ar rau. ......................................................................................... 513 Lámi na 46: Fotografía del pianist a Rock Ferris. ................................................................ ............................ 515 Lámi na 47: Crónica periodíst ica sobre la cantant e Magdal en a D´Avezzo. ................................................. 517 Lámi na 48: Fotografía de la pi anis ta Elena Rom ero ..................................................................................... 520 Lámi na 49: Fotografía del violonchel ist a Mi schel Cherniavsky tocando con sus hermanos cuando eran pequeños. ............................................................................................................................................... 521 Lámi na 50: Fotografía del poeta González Marín. ................................................................ ........................ 525 Lámi na 51: Crónica periodíst ica del concierto de Pierino Gamba con la Sinfónica. ................................... 534 Lámi na 52: A nuncio en prensa del concierto de la Orquesta d e Cámar a. ................................ .................. 535 Lámi na 53: Invit ación al recit a l de Jos é G onzález Marín. ............................................................................. 540 Lámi na 54: Fotografía del composit or Joaquín Rodr igo. .............................................................................. 542 Lámi na 55: Fotografía de la O rquesta de Cámara de Milán dir igida por Abbado en su gira. ..................... 546 Lámi na 56: Fotografía de las arti stas herman as Simone P ierrat al cello acom pañada de Fr ançois Pi err at al piano. ................................ ...................................................................................................................... 555 Lámi na 57: Fotografía del pianist a ali cantino Mira Figueroa. ....................................................................... 556 Lámi na 58: A rt ículo sobre la cantante Lesl ie Frick. ....................................................................................... 557 Lámi na 59: Fotografía del pianist a Rudolf Fi rkunsny. ................................................................................... 558 Lámi na 60: P or tada de las c élebres grabaciones del pianista americano Julius Kat chen. ........................ 559 Lámi na 61: Manuscrito con el Proyecto de obr as para ll evar a concierto por la Orquesta del Conservatorio. Curso 1958-1 959. ......................................................................................................... 569 Lámi na 62: Manuscrito con el esbozo de la pl ant illa de l a O rquesta del Conservatorio. ............................ 570 19 Lámi na 63: Clementina Albéni z en su aul a .................................................................................................... 590 Lámi na 64: Clementina Albéni z , aula de m aestras, 1930. ............................................................................ 591 Lámi na 65: Crónica periodíst ica de la pi anis ta Amparo G arrigu es . ............................................................. 597 Lámi na 66: Pianist a Juli a P arody ................................................................................................................... 598 Lámi na 67: Tribunal de oposiciones a l as plazas de Profesora auxi li ar de M úsica de la E s cuela N ormal de Maest ras. ................................ ................................................................................................................ 599 Lámi na 68: Concierto de J uli a Parody en el Lyceum Club fem enino. .......................................................... 604 Lámi na 69: Crónica periodíst ica de Ela Arbós ............................................................................................... 605 Lámi na 70: Retrato de la piani s ta Julia Parody . ........................................................................................... 637 Lámi na 71: E xpedien te académico de la pi anis ta Juli a Parody ................................................................ .... 638 Lámi na 72: Diario personal de l a pi anista Ju li a P arody. ................................ ............................................... 640 Lámi na 73: Retrato de la piani s ta Julia Parody. ............................................................................................ 642 Lámi na 74: Fotografía de la pi anis ta Juli a Parody con su alu mno Est eban Sánchez. ............................... 646 Lámi na 75: Nombramient o de la pianista Julia Torr as como Director a del C onservatorio de Mál aga. ..... 651 Lámi na 76: Dimisión de l a Di rectora Julia Tor ras y nombramiento de Ol iva M ar r a -López. ........................ 653 Lámi na 77: Retrato de Rosa García Faria. .................................................................................................... 657 Lámi na 78: Crónica periodíst ica de las nupcias de Rosa Fari a con Enrique Tol osa. ................................ . 661 Lámi na 79: Anunci o periodíst ico del Concierto de Rosa García Faria com o sol ist a . .................................. 662 Lámi na 80: Ilust ración del Di ccionario E nciclopédico de la Ma sonería. ...................................................... 681 Lámi na 81: Detall e del Manual de B en ito V i lá escrito para Bellas Artes. .................................................... 686 Lámi na 82: Retrato de Miguel Such M ar tín, padre de la profes ora Josefina Such. .................................... 688 Lámi na 83: Retrato de Miguel Such M ar tín. ................................ .................................................................. 689 Lámi na 84: Documento Pol icial sobre el int errogatorio a l a profesora Juli a P arody. .................................. 692 Lámi na 85: E d ifi c io del Convent ico. ............................................................................................................... 693 Lámi na 86: S o licitud al M ini s terio de un seguro de incendi os par a el Conservatorio de Málaga. ............. 695 Lámi na 87: Detall e de soli c it ud al Mini sterio para un seguro de incendios para el Conservatorio de Mál aga. ................................................................................................................................................... 695 Lámi na 88: Teoría de l Sol feo. Contestaci ones al programa of icial de d i cha asignat ura en el R eal Conservatorio de Músi ca de María Crist ina de Mál aga . ..................................................................... 700 Lámi na 89: Tratado de Pedagogía de l a M úsica de Leandro Ri vera Pons. ................................................ 701 Lámi na 90: P ortada del M é todo de V i olí n de Luis A lonso ............................................................................ 716 Lámi na 91: Retrato de Pedro A lbéni z y Basant a. .......................................................................................... 727 Lámi na 92: P ortada de la obra “Corona m usical de canciones populares españolas” de Pedr o Al béniz. 728 Lámi na 93: P ortada del M é todo de ens eñanza de P edro Albéniz. .............................................................. 729 Lámi na 94: Retrato de Hilarión Eslava ........................................................................................................... 734 Lámi na 95: Método Completo de Solf eo de Hilarión Esl ava ......................................................................... 736 Lámi na 96: Cuadro de las l íneas pedagógicas y l a escuela pianísti ca m a lagueña .................................... 773 20 21 ÍNDICE DE TABLA S Tabla 1 : Centr os educat ivos o sociales donde se impar tí an enseña nzas especiales ............................................... 72 Tabla 2 . Sue ldos tras la incorpo rac ión del Cons erv atorio al Estado , cur so de 1931 - 1932 ...................................... 123 Tabla 3 . Sue ldos en el cur so de 1934- 1935 ......................................................................................................... 124 Tabla 4 . Sue ldos an t es de la Guer ra Ci v i l ................................................................ ............................................ 124 Tabla 5 . Salar ios en el curs o 1937- 1938 .............................................................................................................. 125 Tabla 6 . Sue ldos de l person al en el cur so 1941- 1942 .......................................................................................... 125 Tabla 7 . Sue ldos en el cur so 1943- 1944 .............................................................................................................. 126 Tabla 8 . Sue ldo de l person al en el cur so de 1953- 1954 ....................................................................................... 127 Tabla 9 . Sue ldos de l person al en el cur so de 1956- 1957 ................................ ..................................................... 129 Tabla 10 : Cuadro de pro fesore s ba j o l a Dir ectiva de Eduard o Oc ón ..................................................................... 150 Tabla 11 : Cuadro de pro fesore s ba j o l a Dir ectiva de Eduard o Oc ón, inclus ión de la Made ra. ................................ 150 Tabla 12 : Cuadro de pro fesore s ba j o l a Dir ectiva de Eduard o Oc ón, con la inc lusión de nuevas as ignaturas . ....... 151 Tabla 13 : Cuadro de profeso res en 1880, recién inaugu rad o el Con serv atorio, bajo la Dir ectiva de Eduar do Ocón. ................................................................................................................................ ................................ 152 Tabla 14 : Cuadro de pro fesore s ba j o l a Dir ectiva de Pedro Adames . ................................................................... 164 Tabla 15 : Cuadro de pro fesore s auxi liares ba jo la Dir ectiva de Pedr o Adames . .................................................... 165 Tabla 16 : Cuadro del pers onal de Adm ini stración y Servic i os ba j o l a Direct iva de Pedro Ada mes. ........................ 165 Tabla 17 : Cuadro de pro fesore s ba j o l a Dir ectiva de Manu el Fernán dez Bení t ez. ................................................. 172 Tabla 18 : Cuadro de pro fe sore s ba j o l a Dir ectiva de Manuel Ferná ndez Benítez. ................................................. 188 Tabla 19 : Cuadro de pro fesore s auxi liares ba jo la Dir ectiva de Lu is L ópez M uñoz . ............................................... 189 Tabla 20 : Cuadro del pers onal de Adm ini stración y Servic i os ba j o l a Direct iva de Luis López M uñoz . ................... 189 Tabla 21 : Cuadro de pro fesore s ba j o l a Dir ectiva de Pedro M egías . ..................................................................... 209 Tabla 22 : Cuadro de pro fesore s ba j o l a Dir ección de Juli a Torr as P asc ual. .......................................................... 215 Tabla 23 : Cuadro de pro fesore s ba j o l a Dir ectiva de Oliva Marra -Lóp ez. .............................................................. 221 Tabla 25 : Cuadro resumen de l Reg lamen to de la Socieda d Filarmó nica de Málaga , 1871 . ................................... 357 Tabla 26 : Cuadro resumen de l Reg la mento de l Conser vator io de Mús ica de Málaga f undado el 15 de Ener o de 1880. ........................................................................................................................................................ 358 Tabla 27 : Cuadro resumen de l Reg lamen to de la Socieda d Filarmó nica de Málaga y de su Rea l Cons erv atorio de Música Mar í a Cr istina, año de 1898, Regla mento Re formado de l a Filar món i ca de Málaga ........................ 361 Tabla 28 : Cuadro resumen de los Es ta tutos de l a Sociedad Filar mó ni ca de Málaga , 1917 . ................................... 366 Tabla 29 : Cuadro resumen de l Reg lamen to de l Real Conser vator io de Música y Dec lamac ión apro bado por R.D. de 25 de agosto de 1917 y pub licado en la Gace ta de Madrid de 30 de l mismo mes y año .............................. 369 Tabla 30 : Cuadro resumen de l Reg lamen to para e l Gobierno y Rég imen de l Cons erv atorio de Mús ica María Cristina Prov incial de Má laga 1930 . ....................................................................................................................... 375 Tabla 31 : Cua dro resumen de l Decre to de 14 de Jun i o de 1942 sob re la organ ización de los Co nser vator ios de Música y Decla mación . ............................................................................................................................. 379 Tabla 32 : Cuadro resumen de l Reg lamen to de 5 de Sep tiembr e de 1953 . ............................................................ 382 Tabla 33 : Compos ic ión de los jura dos del primer concur so de los premios de l Con ser vatorio. .............................. 753 22 Tabla 34 : Compos ic ión de los Tr ibunales a Prem ios de l curso 1950 - 1951. ................................ ........................... 765 Tabla 35 : Compos ic ión de los Tr ibunales a Prem i os de l curso 195 1- 1952. ........................................................... 766 Tabla 36 : Compos ic ión de los Tr ibunales a Prem i os de l curso 1952- 1953. ........................................................... 767 23 ÍNDICE DE GRÁ FICOS Gráfico 1 : Númer o de alu mnos. ................................................................ ........................................................... 268 Gráfico 2 . Númer o de alu mnos por sex o .............................................................................................................. 274 Gráfico 3 : Cal i fi cac iones de l curso 1884 - 1885. .................................................................................................... 436 Gráfico 4 : Cal i fi cac iones de l cu rso 1885- 1886. .................................................................................................... 437 Gráfico 5 : Cal i fi cac iones de l curso 1886 - 1887 ..................................................................................................... 438 Gráfico 6 : Cal i fi cac iones de l curso 1887 - 1888 ..................................................................................................... 439 Gráfico 7 : Cal i fi cac iones de curs o 1888- 1889 ...................................................................................................... 440 Gráfico 8 : Cal i fi cac iones de l curso 1889 - 1890. .................................................................................................... 441 Gráfico 9 : Cal i fi cac iones de l curso 1894 - 1895 ..................................................................................................... 442 Gráfico 10 : Cal ifi cac iones de l curso 190 1 - 1902. .................................................................................................. 443 Gráfico 11 : Calificac i ones de l curs o 1902- 1903. .................................................................................................. 444 Gráfico 12 Ca lificaciones del cur so 1931- 1932 ................................................................................................ .... 447 Gráfico 13 : Cal ifi cac iones de l curso 193 2 -1 933 ................................................................ ................................... 448 Gráfico 14 : Cal ifi cac iones de l curso 195 2 - 1953 ................................ ................................................................... 449 Gráfico 15 : Cal ifi cac iones de l curso 195 3 - 1954 ................................ ................................................................... 450 Gráfico 16 : Cal ifi cac iones de l curso 195 4 - 1955 ................................ ................................................................... 451 Gráfico 17 : Evoluc ión long itudina l de las calificac iones. ....................................................................................... 452 Gráfico 18 . Númer o de títulos exped idos por sexo ............................................................................................... 455 Gráfico 19 : Compar at iva de hombres y mujer es gana dor es de los p re mios de Ma t rícula de honor . ....................... 759 24 Siglas, a b re viatur as y estilo ACSM: Arc hivo Co nserva tori o S uper ior de Músi ca de Málaga. ADE: A rc hivo Díaz de Escovar. ADPM: Arc hivo Diputa ción Prov in cial de Málaga. AGA: Arc hivo Gene ral de la A dministrac ión, Alcalá de H e nares, Madrid. AHPM: Arc hiv o Histórico Pro v inc ial de Málaga. ALSF: Arc hivo Luis Sán c hez Fe rnández AMM: Arc hiv o Municipal de Málaga. AUG: Archiv o de la Universidad de Granada. BNE: Biblioteca Nacion al de E sp a ña. Cfr. Confróntes e. Cit. por: citado por. Ibidem: En la misma obra. JAE: J un ta de Ampliación de estudios . Loc . Cit: E n el lugar citado PMC: Archiv o del P alau de la Música Ca talana SF: Soc iedad Filarmónica. Sic: A sí. 31 dándose una alt a tasa de aband ono concent rada so bre todo en l os últim os años de car rera. - Debido a mi traye ctoria académica, dur a nte lar go t iempo de mi v ida , re cor rí infinitas oca siones los p a sillos d el Conservatorio Superior d e Músic a de Málaga . El miste rio de aquel los rótulo s que imper a ban s obre las puert as d e las aulas siempr e me sobrecogió. Cada v ez q ue cruzaba el umbral de dob le entrada de cada una de s us c lases , me res ultaba absolutamente inevitable c la var l a mirada en aquellas inscripciones, no mbres prop io s d e un pasado que na di e recordaba. Más de una v ez p regu nté llena d e curiosidad a mis pr ofesore s, qu e qued aban atónit os a mis c ue s tiones si n s aber qu é responder. Tenían d e algu na for ma que per tene cer a p ersonas s ignificativas en la v id a de l a institución, y que ahora en forma de c art el o bser va ba n el trasiego d e la estancia desde la altura . N o conoce r nuest r a historia no s sentencia a r epetir los mi s mos errore s. No con o cer la hi storia nos condena, metafóricament e, a una c oloniza ción . No c on o cer nues tra s raíces es co mo no c ono ce rse a uno mismo. - Es fundamental po r tanto , c onocer y re conocer n ues tr a historia, así c omo recupera r los modos y técni cas que puedan ser de utilidad en e l presente, intentando enc ontrar la lí nea educ ativa que genera l as dif ere ntes esc u elas y estilos musicale s, pr ofundizando esp e cialmente en la escuela pi anística que desemboc a en la actualidad . - A c olac ión con lo anterior , e s de interés indagar en los p untos de encuentro y des encuentr o qu e ex istie ron co n la e nseñanza musical r eglada, as í como con o tra s instituciones y pers onajes que intent aron re vitalizar la vi da cultural de la ciudad. - Ante la perplejidad d e la s e s casas concertistas, c om pos itora s y mujer es mús ico s que terminaban ejerciendo una prof es ión en la que s e for maban u n a mayoría d e ellas , e s ineludible el dese o de r astrear el pape l que jugó el género f emenino en aque l entonc es. - El Co nservatorio e s una institución d e gran interé s y t rasc end enci a a lo largo de la historia de la mús i ca, cuya vida sería bastante ilustrad ora de reconstruir. Sin emba rgo las inve stigacione s al r e spe cto son esc a sas, un dato s umam ente c ur io so e n el patrimonio de una c iuda d c omo Málaga , s obre todo teniendo en cuen ta que las ur bes con mayor proy ección cultura l y a c us todia n la m emoria es crita de sus entidade s mu sic ales. 32 - El Con servat orio de Mús i ca de Mála ga ha sido un factor trascendente y determinante en l a difusión d e la cultura europea “mod erna” en nuestra c iudad. 3. Ob jeti v os El objetivo general más inmediato de la prese nte inves tigac ión es apo rta r i nf ormac ión inédita de interés , a sí como relatar c on la mayor fidelidad posibl e y c o ntextualizada, la traye ctoria de un a institución tan destaca d a para la música c omo es el Co nse rvatorio, por lo que se t rata de analizar todos a q uellos elementos que a yuden a comprender s u p a pel c om o centro docente, social y cultura l. Nos cent rar emo s por t anto en la historia doc ument al y c ríti ca del Cons e rv atorio de Málag a, pa ra: 1. Conocer su H istoria, su evolu ción y desarrollo, así como s u repercusión en la sociedad malagueñ a, concretamente en los do centes y su proyección exterior. 2. I nves tigar el ni v el d e la en s eña nza así como las dis tintas metodologías utilizadas, deduc iendo l os n úc l e os de interés y valores que se d esp renden de las distintas leyes establec idas. 3. I dentificar e l p ape l de la mujer en la v ida mu sic al, ponien do especial énfasis en el Conservatorio, y analizándolo desde una per spectiva de género, ya que: Un as pecto p oco tratado hasta aho ra ha sido la labo r y pr ofesio nalidad de las p rof esoras en el C onse rv atori o. La Ins titución Libre de E nseñ anza p i onera e impul s ora d e la formación de las muje res , defendió el papel de é sta y s u de recho a acceder a todo s los niveles de enseña nz a. ¿Cómo fue el pap el de la mujer e n el Co n servatorio malagueño?, ¿Cómo des arrollaron y ejerc itaron s u profesión? ¿Cuál fue la función de dicho c entro en la sociedad de entonces y, espec ialment e, ¿Cómo rep ercutió en la vida femenina de aquella soc iedad? De manera e specífica c ad a uno de los bloq u es d e con tenidos , r es ponderá a los s iguientes objetivos específicos, que se presentarán articulados en la : 33 - Descr ip ción, a travé s de la recogida de da tos y el d esc ubrimiento de información q ue res ponda s atisfacto riamente a los núc l eos de int eré s q ue s e determin an e n los objetivos de esta categor ía. - Explicac ión, pues desde la Metodolog ía de la Fenome nología h ermenéutica, se pondrán dicho s da tos en correlación, y a tra vés de la asocia ción de unos y otro s se pro cede rá a la interpre tación q ue nos pe rmita recons trui r la histo ria d e la institución d e forma más fidedigna pos ible. - Predicc ión, p ues cono cer las di námicas internas que se e sconden tra s u n c e ntro musical de este tipo, nos facultará par a poder comprender el de s arrollo actual del mismo, a sí como seleccion ar aquello del pasado que debe ser res catado has ta el pre s e nte, en vistas a la optimización de la realida d educa tiv a vigente. De es ta f o rma los objetivos e specíficos considerados so n: Objetivos específico s históric os Desc ribi r 4. E studiar los motivos qu e impul sar on el na cimiento d el C ons ervatorio. Un a v is ión retros pectiva. 5. Diferenciar, analiz ar y secuenc i a r las dis tintas no rmas legis lativas que surgen dent ro del con texto so ciop olít ico. 6. Hacer una a p rox ima ción general de l a implan taci ón de l a mús ica en los diversos centros de enseñanza. 7. I ndagar en las asignatur as que s e impartí an, es pecial mente e n las qu e tenían c orrela ción con el Piano como ins trumento de estudio, así como el método empleado . 8. Revelar los as p ec tos má s des tacables del Conse rv ato rio en cuan to a s u funcionamiento interno: personal docente, alumnad o, espec ialidades instrumentales imp artidas , material didác tico en us o, or dena c ión d e la s en señan zas , estructuración de los planes de es tudio, cer támene s co n vocados, financ iación, prob lema s más cr ítico s , a ctivida des mus i cales program adas…. 34 Expli c ar 9. A nalizar el p eso de e s tas ens e ñanzas mu s icales de ntro de l contexto de la ed u cación general. 10. A naliza r las posibles re laciones co n la música en la Esc uela N ormal, al cons tatar que determinados profesores comparten s u doc encia en el Con servat orio y en és ta. 11. A nalizar las espec ialid ades in s trumentales c on mayor demanda: el Piano. 12. I nterpre tar el papel que asumieron las s ociedades cult urales en el impulso de la música, así como si pudo influir en ésta la co nsolidación política de la burgu e sía. 13. Reconocer la influenc i a del C onse rv atori o en el e ntor no social, as í c omo su pr oye cc ión extern a: modo e n qu e influía el c entro en las escuela s d e mús ica, implica ción en la v ida soc io cultural, par ticipación del cent ro o de algu no de su s miembros en la cr eación de otras entidades culturale s y forma c iones ins trumentales co mo orque stas , b andas, g rupos de cámar a… Predecir 14. P rede cir l a influencia de ese s is tema e n el tran sc u rs o de la historia a ctual y más r ec i e nte. Simil itudes y diferenc ias . Objetivos específico s pedagógico s Desc ribi r 15. Describir los n úcleos de interés y valor es que enfat izan l as diferentes ley es educativas. 16. Comparar las distintas met odolog ía s prac ticada s . 17. I nves tigar el niv el de la enseñanza a sí c omo la preparación de los mae stros y su con sidera ción dentro de lo s estamentos sociale s. Expli c ar 18. Relacionar el perfil doce nte co n sus c onocimientos y for mación en la materia. 35 Predecir 19. P rede cir la i nfluencia de los dis tint os es tilos d e e n señ a n za aprendizaje e n la pedagogía de nues tro s días . Objetivos específico s de género Desc ribi r 20. I dentificar el p apel de las mujer es en l a v i da mu sic al, y d e forma e specífica de ntro del Con servat orio: las catedráticas, las pro fe s or a s numerari as y las honorarias. 21. Discriminar, si la s hubies e, las difere n cias de gén ero existentes e ntre al umnos y alumna s, así como pro fesore s y pr ofe s ora s . A nalizar las “c la ses de Señor itas”. 22. Localizar figur as femeninas de imp o rtancia y tra s c endenci a pa ra la his toria del Con servat orio y su c ons igui en te repercusión. 23. Conocer el modelo y estilo pedagógico s eguido po r las p rofesoras más de s tacables. Expli c ar 24. I nterpre tar el va lor de la activid ad musical en el rol de la m ujer de su tiempo . 25. E stablec er una co mparat iva entre los modelos pedagógi c os f emeninos y masculinos. Predecir 26. Relac ionar la t ras cenden cia de es tas figuras f emeninas en la soc iedad musi cal actual. 4. C la sificació n y concate n ación de l c onte nido. El p lante amiento de l t ra bajo em p íric o Antec edente s El antece dente más inmed i a to que inspira e l presente trabajo d e Te sis , fue la precede nte Tesina que se present ó al Tribunal de Suficien c i a I nvestiga dora, ba sado en el E studio d e l p roce so 36 pedagógi co e n el C ons ervat orio de Málaga , y c entrad o en la c r eativi dad c omo indicado r de u n estilo doce nte innovador. E l t raba jo de Tesina es una inquietud que s u rgió ante llamat ivos datos como s on las el evadas t asa s de abandon o académico, el alto índic e de fracaso esc ol ar… por lo que s e trataba de ident ificar los elementos y transfor maciones necesarias que hicieran de la ens eñanza musical un contenido r ico y sensibiliza d o, al mis mo tiempo q ue cr eativo y a r tí stico. Dur ante la reali zac ión de di cho estudio y en el l argo ca mino que éste entrañaba, s e descubrieron interes antísimos materiale s que abrían atrac tiva s líneas de e studio al res pecto, entre ellos: - La inv es tiga ción del prof esor Manuel del Campo, qu e hi cier a so bre los años 7 0 y que versab a sobre el Conservatorio de Málaga, del que fue profeso r y secretario . - A es te estudio , el profesor Manuel del C ampo añadi ría tiempo más tarde la c o nferencia public ada por la Universidad “100 año s del Conservatori o de Má lag a”. - Anterior a e stas publicac i o nes e n con tramo s la d e Ángel C affarena d atad a del 19 65 : “L a Sociedad Filarmóni c a de Málaga y su R eal Conser vato rio de Músic a María Cri stina”. - A e llo s e añ a de la Te sis del pr ofesor Gonzalo Ma r tín Ten llado, so bre Edua rdo O có n y el Nac ionalismo Musical, encuadrado también en los lí mites de la prov incia de M álaga. - No se p ueden ignora r la s pr ime ras r eferencia s que se hacen a la in stitución, q ue parten de public a cion e s pronunc iadas por Ric ardo López Barro so e n la Sociedad Filar m óni ca el 14 de Octubre de 191 7, de tí tulo: “Elogio de Don Eduard o Ocón” . - Refere n cias similares encontramo s en la pluma de otro de los má s prestigiosos dire ctores del Con servatorio de l os a ñ os 30, Don L uis López Múñoz , quien en 1934 publi ca la memoria: “Home naje a Don Edua rdo Ocón y Rivas”. Fruto de las c onversacione s con Don Manuel del Ca mpo , y de la s enrique ced o ras e ntrev i s tas mantenidas co n el profesor D o n Adalberto Martí nez Solaes a , surgió la idea del estudi o de géner o en la historia del C o n servatorio, a lgo i nédito hasta el momen to y de su ma a ctualidad, que se con sideró idóneo po r c iertas figuras de mujer es ilustre s q ue a con te c iero n y v iv ie ron es te con texto, per o si empre con la distancia y la re serva que les impo nía la soc iedad d e aquel entonces. Conte nidos El c ontenido de la pre s en te in v es tiga ción es la historia doc umental y c rítica del Con servatorio d e Málaga, no sólo bajo e l o bjeto de clar ificar el pasado, s ino también, c omo punto de apo yo y 37 referencia e n el po rvenir d e la e nseñan za musical -cultural, as í como su influen cia en una soc iedad desarrolla da y avanzada como debe ser la malagueña , y por exten sión la anda lu za. Por ello s e pr eten de c onocer la traye ctoria, desarrollo y evolución d el Co n servatorio desde s u cr eación, anc lada en una s ociedad que busc a s u pro pia identidad mu s ic al a l a brigo del Nac ionalismo e spañ ol de la época , ha sta la a ctualidad, cen trándonos en ilu stres pe rsonajes y esp e cialmente en el p apel qu e de s empeñ a ron la s m ujer es de l momen to, insertándolo e n e l con texto soc i a l e ducativo d e la mujer . No se de b e ol vidar q ue dicho centro rep rese nta e l legado de músi cos ilu stres, fruto de a p ortac io nes que c onstit uyen e l s oporte de la v ida mu sical malagueñ a más inmediata y re ciente. Podríamos de esta f orma articular la Hi s toria del Conservatorio en tres áreas que convergen : 1. A ntecede ntes, creació n y trayectoria históri ca del Conservatorio de Málaga 2. Claves pedagógica s a trav é s de la organización y funcion amiento de l Conservat orio. Tray ectoria cu rricular en su evolución legislativa. P rofesorado y técnic as pe dagógica s. 3. La s mujer es en la músi ca. Prácticas m u sic al es en las p rofesoras del co n servatorio malagueñ o. Algunas líneas a desarro lla r serían: - Sit uac ión s oc io po lít ica de la España Cont emporá n ea. El Nac ionalis mo mus ica l, c una d e los Conservatorios - Socieda d cultural malagueña y ambiente m usical. - La Sociedad Filarmóni c a y sus clases de música. Los ant ece dentes del Conservatorio. - Fundac ión del Conservatorio: la figura de Eduardo Ocón. - Validez a c adémica y carácter estatal de lo s e s tudio s: la f igura de Manu el Fer n ández Benít ez. - Nor mativa legislativa en la orga nización y fun c ionamiento del C on serv ato rio. Sus Reg lamentos. - La mujer en la música, prác tic as musicales en la Socied ad malagueña . - Doc ent es en el Conservatorio de Málaga, figur a s relevant es, mencion e s a s us profe sor as: Julia Tor ras. 38 5. Proce so met o doló gico. Hi pót es i s . Metod ología Precis amos entonce s de un t rabajo v er d aderamente multidisciplina r: filosófico, histórico y music al. Se tra ta de una propuesta de inve stigac ión que con lle va un tratamiento s imilar al que se plantea en los es tudio s del área de la historia de la cult ur a y el pen samien to, par ticipando de un car ácter gl obalizador e integ r ador que no s obliga a manejar nue s tra e l ección metodol ógica integrand o todo s los ángu lo s y condicionantes . Hay que c omen zar por a náli sis sectoriales, pa ra lue go, llegar a un a náli sis “global”, q ue s erá el objeto del historiador, y así c omprender la rea l idad como un proceso dialéc tico y no c omo un hec ho e stático. El es tudio se e n marca de ntro de las lí neas de investiga c ió n históricas, ap oyado en la técnica de l Análisis de Contenidos, en un en foque metodológi co c ualitativo y e n c iertos aspec to s c on una apro ximación cuantitat iva. S in embargo se irá reali zando una adaptación personal de dicha técnic a c on el fin de q ue r es pond a mejor a nues tro objeto de es tudio, y con tal d e no forz ar la aplica ción metodológic a. La per spectiva en la q ue se e ncuadra s erá la fe nomen ología. E s ta t radic ió n c aracteriza actualmente un es tilo de filosofía en b a se a d e sc ripciones de v i ve n cias , y donde lo impor tante es la descripc ión de la p rese ncia del hombre en e l mun do, e n este caso la pr esencia del profes o rad o en el Conservator io, y a su v ez la p resencia del mundo en el h omb re, es dec i r la pres encia del Conservat orio e n el p rofesorado. Esta fe n omenol ogía eidé tica reclama la v u elta a la int uición reflexiva pa ra clar ific ar la ex periencia, para constit uir la c onc iencia, y de ahí s e deriv arán di stintos enfoques, entre ello s la he rm enéutica fenomenol ógica o enfoque interpre tativo, que es de tipo ontológi co . Es c omo si l a hermené utic a iluminara los modo s de estar en e l mundo. Ha y que especificar que la inves tigación fen o menológica difiere de la naturalis ta y de la etnografía en su énfasis sobre los individuos y sobre la experiencia subjetiva, es como s i s e tr atase de re memorar aquellas ex perie n cias a contecidas en a quella s clases . El valor d e ésta estriba en permit ir en trar en una c ompre ns ión de nosotro s mis mo s y d e aq uellos que consideramos respo ns a bles pe d agógicos. Hermenéutica si gnifica interpret ación . El sign ificado d e la e xperiencia cons tituye la ba se de algunas de las líneas de investigac i ón 39 actuales , t ales c omo el pensamiento d el p rofesor en r el ación a s us p r ác tic as docente s. Este tipo de inv e stigac ión se interesa por las form a s en las q ue los docentes e x perimentan s u mu ndo, q ué es lo significativo par a ellos y cómo comprenderlo. Formul ación del probl ema de investigación 2 : Ant e las carencia s q u e encontramos en el con o cimiento de la H istoria m us ical en Málag a, la decisiva inf luenc i a q ue tu v o pa r a é sta la co nforma ción d el Conservatori o, y el p apel que jugaron las muje res p rotagonistas de su tiempo, estamos por t anto e n el deb e r de m os tra r a la soc i edad malagueña y al c olectivo d ocente aquellos datos de especial relevan cia, para que de e sta m anera se tome co n c iencia de la importanc ia de nuestra his to ria, p ara emp ezar a valo rar la cultura mu sica l de nuestra ciudad como só lo ésta mere ce. Las aportaciones serán de especial interés para det erminad o s se gmentos de la co munidad educ ativa, s u poniendo un a ñadido a la i nforma ción y a existente ( dimensión creativa y acu mulativa ), y a su v ez contribuir án a la mejora y co n secuente revalor i z ación de la v ida musical malagueñ a (dim ens ió n de la toma de decisiones). Se trata por tanto, de un a p orte espe cialmente sign ificativo para la historia de la ciud ad y para la labor doc ente que en ella se de s empeña. Se se guir á e n su may or parte un enfoque purame nte des cr i ptivo, co mplementado c on la aso ciación, que nos pe rmitirá apr o ximarnos a la relaci ón que se e stablec e entre los fenómen o s que tengan lugar , permit iendo a su vez una ma yor com prens i ón de estos. La n e ces idad de recurrir a métod o s div ersos no es que se a, d e hecho, invenc ió n reciente. Una vez m á s descu brimos q ue y a Aristótele s recon oc ía esta multipl ic i dad m etodológica . P or tanto , la inv es tiga ción a dquiere forma s divers as, ya que p uede s er cualitativa, y en determinadas facetas s e apoyará en determinadas pinceladas cuantitativas. A mbos en foqu es, c omo se expon e anterior mente, no se presentan como exc luyente s, sino como complemen ta r io s. La inves tiga ción se rá: - Váli da , la e xac titud en la inter pre tabilidad de los re sult ados n o s pro p orc ionará va lide z interna, mientras que la gen eralizac i ó n de sus con clus iones facilitará la validez externa . 2 B UEN DÍA E ISM AN , Leonor Mé todos de Invest igación en Ps icoped ag ogía”. Madr id, Ed. McGr aw Hill, 2003 , pp. 10. 40 - Fiabl e , la fiabilidad es u na c aracterístic a nec esa ri a pero no suficien te. De u n es tudi o que car ezca de fiabilidad se rá difícil extraer u na int e rpr eta ción de los r es ultado s y gener ali zar lo s a o tra s poblaciones y a o tras con di ciones. La fiabilidad se c ent ra en la replic abilidad. - Si stemática , par a p oder c ons i de rar s u dimensión educativa d ebemos r e currir al método cien tí fico, con sistente en una s e cue ncia de paso s ac eptados y adoptados po r la comun idad científica. Se cr ee necesario, y así se aborda , la re alización d e la int erpretación histó ric a desde una perspec tiva multidi scipli nar , ac udien do al estudio de otras c ie n cias auxiliares que nos suminis tran de valios os datos en el c ampo temático, como p ueda ser el contexto sociopolí tico e ideológic o a partir de finales de l XIX, do nde s e cruzan áreas como la Hi storia, Política, Socieda d, His toria de la Educac ión, Metodolog ía, Filosofía, Sociolo gía, Estadística…. D e esta forma ve mos nec e sar io que el he cho se e s tudie en su globalidad real. Temporali za ción Las f ase s metodoló gicas serán: 1. Fase Externa: Catalogac ió n y locali z a ción de fuente s doc umentale s objeto de estudio para apoyar científ icamen te el trabajo. Son deos y sele c ción d e documentos en archivos loca les, p rovinciales y na cion ales, seguido de la elabo ración d e un catálog o bibliog ráfico que facilite la orden ación y e l mayor y mejor ac ceso a las obras en cuestión. 2. Fase Int erna : Se procederá al es tudio de la s principal es unida des temáticas p ara una pos terio r interpretac i ón cualitativa en rela ción co n nues t ro objeto de estudio. Dis tinguimos lo s siguien te s seg mento s tempo r ales : Fase A : Rev is ión de la li teratura bibliográfica a nivel his t ó rico : - Rev i sión de la lit eratur a exis tente acerca del Conservatorio de músic a de Málag a . - Rev i sión de la lit eratur a exis tente acerca de su P edagogía m usic al. - Progra ma s de conciertos. 47 Capítulo 1 . Cont e xt ua liz ació n hist óric a 1. Proceso socio pol ítico y cultural de Málaga en la con formación d e su Conser vatorio de música . 1.1. Br eve apr oxim ación al siste m a canov ista y su legado po lítico . 1.2. El contexto andaluz y malague ño a finales del sig lo XIX y com ie nzos del X X. 1.2.1 . A lgunos r asgos de la soc iedad malacitana : entre la opu l enci a y la m iseria 1.2.2 . E l ambien te cul tural y educat i vo Conclusion es 48 49 1. P ro ceso socio políti co y cultur a l de Málag a en la conf ormació n de s u Conserv atori o de músic a. 1.1. Bre v e a pr oxima c ión naci onal al s i stema c anovist a y s u l egado polític o. La t are a a la que nos enfr entamos en e s te e pígrafe n o está e xen ta de cie rta c omplej idad. Conseguir elabora r una s íntesi s qu e haga jus ticia a un per iodo tan c omplejo co mo el abordado, nos o bliga a omitir muchos aspectos que ten dríamos que tener en c u enta pa ra una c omprensión óptima de e stas décadas c r u ciales . Valorar globa lme n te la ex peri en cia de la Restaur ación , u no de los regímene s que propició la e stabilidad polí tica en nues tro país e n la época c o ntemporánea, sin rel acionar su e v olu ción , tanto con los añ o s prec edentes , como c on lo s a c ontecimientos pos terio res , s ería una solución poco sa tisfactori a; en este sentido, s e ha de in sis tir en sus cua lidades transformadoras y en lo s cambios detecta bles en el país tras la alternancia de lo s partidos dinás tic os. La acelera ción de l t iempo histór ico que caracterizó al siglo XI X, mar c ada por el proc eso ind ustrializador qu e en su s diferen tes ver tie n tes se produjo e n el mun do occi dental, y por lo s c ambios políticos der ivado s de las exp e riencias revoluc io narias, espec ialme nte la francesa, d ejan entrever lo deter minante que f u e esta ce nturia; nu e stro país no es un a exc epción, y fá cilmente s e podrán encontra r e n este siglo muchas de las c la ves que ayudan a entender el pre sente. También s e debe considerar objetar la ex pr esión «soci ocu ltural» y su relac ión c on los aspectos eco nómi cos , e n las pa labras del profes or Pedro C uesta Esc uder o, pu es nos abre a u na reflex ión de lo qu e s e va a ex poner en el e ncuadre del s ur gimi e nto de una ins titución do cente como el Conservatorio María Cristina , en la ciud ad de Málaga en la segu nda etapa del siglo XI X : “…por expresar de alguna maner a que la cu ltur a esté lo más e quitativamente repa rtida y no s e a patrimonio exclusivo de una minor ía; ya qu e o cur re lo mismo que con la r iqueza material, qu e s i es tá e n manos de un o s poco s, s u explotación y rend imiento son, a todas luces, def ici tarios…” 5 5 C U ESTA E SC UD ERO , Pedro. La escuela en l a reestru cturac ión de l a sociedad espa ñola (190 0 - 1923) . Madrid, Si glo XXI de España Editore s. S.A , 1994 , p. X I. 50 Por esta razón, al analizar el sur gimiento de l C onserv a torio de Música a parecen perspectivas soc iales, económicas y cultu rales , q u e a yud an a comprender y a e njui ciar l as dific ultades y el esfuerzo, que supusieron tanto la creac ió n, como e l echa r andar a di cha in stitución e n la soc iedad malagueñ a. La R estaura ción sup one e n España la he gemoní a de un or den leg al inspirado en el parlamen tari smo inglés , qu e surge como r eacción a las po lít icas del Sexen io, afianz ándose en el con servaduri smo, la op o sic ió n a la s corrientes d emo cráticas y al socialismo 6 De spués de se i s años de con fusión y tanteos político s entre monárquicos, co nstit u cion ale s, re publicanos unionis tas y federalistas, entramo s e n la e tapa den o minada R estaura ción 7 , con una nue va monarq uía inicia da por Alfonso XI I que co ntaría c on ministros d e g r an tale nto. D ice bien el profes o r Pabón , qu e en un periodo en q u e todo pa recía impos ible, se produce un gr an c ontraste con la etapa anterior. 8 Cánovas fue el constructor d el sistema polí tico d e la R estaur ación, en donde s e manejab an dos planos : de un lado , la monarquía instituciona lizada por la Con stitución de 18 76 y pactada por las Cor tes, que p ermitía go bern a r a dis tintos partidos en sus diferencias ; del otro lado, la a ctividad política en el turno d e pa rtidos . Un a “ri valida d organiza da”. Sin emba rgo , el p rimer pe riodo h a sta el 18 80 fue llamad o la “Dictadura d e C ánova s” al g o bern a r éste en so litario. El b ipartidismo realmente se co n so lidó t ras mori r prematuramente Alf onso XI I sin des cen dencia, estando la reina embarazada , fue entonces cuando acordaron el turno polít ico c onoc ido co n el nombre de “ El pac to del Pardo” . Los partidos no tenían que hace r una r evo lu ción par a alcan zar e l poder, Cán o vas del bando con servador y Saga sta de l ente liberal. El momento d e la demostración s e tiene cuando, como se ha indicado, fallec e e l nuevo rey y se produce di cho “Pac to de l Pardo ” , negocia ción que se brind a co n l a en trada de Sagasta, la opción libe ral, c oejecutor de l s i stema . Se puede decir que 6 G ÓMEZ O C H OA , F i del . «Ideo logí a y cultura política en el pensa mi e nto de An t onio Cánovas de l Cast illo», Revista de Estudios Pol íticos , 108 , 2000 , p. 148 . 7 C OM ELLAS , José Luis . Hist oria de España M oder na y Con te mp orá nea. Madrid . Ediciones Rialp, S.A. Concepto utilizado por Cánovas del Castill o para subr ayar la legiti midad diná sti ca. Una nueva monarq uía, aunqu e avalada por los derec hos dinás ti cos de l a antigu a, es de l “todo nueva” , 1975 , p . 323. 8 P ABÓN , Jesús. Cambó . Bar celona Editorial Alph a , Vol I , 195 2, p. 45 , Cf r . P ALAC IO A TARD , Vicen te. Edad Contemporá nea (1808-18 98) . Madrid . Espasa-Calpe , 1978 , p. 461 . 51 España entra en la monarqu ía más democrática de Europa . Aunque Cánov as estaba en u na situac ión agotad ora. 9 El XIX e s el s iglo en el que bur g ues ía eclo sion a definitivamente en España, ligad a a las nueva s activida des industriales, pero princi palmente al c omerci o y a la tenenc i a d e la tier ra, d enot ando el car ácter pec uliar de la modernización que tuvo lugar en el esc enario ibéri co. La R est auraci ón v enía, a o jos de muchos de sus contemporáneos, a poner orden en el caos que había signi ficado e l Sexenio Rev olucionari o (186 8- 1874), en e l que el tradi ciona l modelo d e Estado habí a s ido a mpliame nte cuestion ado p or lo s mov imiento s populares, el can tonalismo y los conflictos internos y e xternos de dis tinta índole. Con tra es te aparente des orden, es taba el r ecurso y a clás ico d el p ron unciami ento, y a sí lo entendieron militares como Pavía y Se rr ano, que pre tendi e ron ins tau rar l o qu e s e ha dado en llamar l a " R epública del orde n ", que desa p arecería co n la lleg ada del Rey y l a implan tación del sis tema c anovis ta. La princ ipal vir tud de es te n u ev o r égime n estribaba en la pr eferencia po r las s olu cion e s política s, que debían prevalecer a nte s que la s militares, ensayando u n equilibrio de fuerz as, c uyo objetivo era resistir e l paso d el tiempo y e vitar la s confrontaciones directas. Se tratab a, en p ala bras de Vicens Vives 10 , de un " ac to de f e en la c onvivencia", en una nación e n la que no habían abund ado ejemplos d e este tipo, salvo en contadas oca siones p r ovocadas po r la injer encia extern a, lo que hac ía in o por tun o el rec urso a la fuer za, a los ojos de la c la se p o lít ica que fue artíf ice del modelo. En palabras del profe s or La comba: “… La Esp aña de la Restauración e xp resa la hege mo n ía de la b urgu esía agraria y la o ligarqu ía, será en consecuencia, la fracción de la c la se de tentado ra del poder, lo que implica e l pr edominio del s ector más conser v ad or del espectro social español.” 11 En A ndalucía s e produ ce una separación entre lo s inte res es de la burguesía a graria y la urbana. Es dec i r, nos encontr amos antes el ca ciquismo y la oli garqu ía c omo c ontroladores de l pode r. … 9 R AYMON D C ARR , Alber t. España 1808-19 39 . Barce lona. Edicione s A riel, 1970 , pp . 346 -347 . 10 Vicens V ives ci tado por S AN CHID RIÁN B LANC O , Carmen . Po l ític a educativa y Enseñanza Pri maria en Málaga dur ante la Restaur ación (1874-190 2). Universida d de Málaga . 1986 , p . 39 . 11 L AC OMBA , Juan Anton io (Coor d) . Hi s t oria de Andaluc í a . Granada . Edi toria l Ágora, 1996, p.335 . 52 ni p arlamen to, ni p artido….solo oligarquía.. . En esa p reponderancia, el sistema de turno funcionó sin gr andes problemas , predominando en tre los cons er v adores la b urgue sía a gra ria, y entre lo s liberales la burguesía urbana ind ustrial. Por e n cima de quien go ber nara, estaba s u propio interés , d ueño de los r ecursos económicos y de los r e sortes polí ticos. En pocas pa labras , c omo indica Tusell: “ la polí tica es ese n cialmente el reino del favor” 12 . Dentro del pano rama nacional, las tierras de Málaga son un escenario importante pa ra el des arrollo de las prime ras ex perien cias indu s triales , que respondí an en muc hos c asos, a l a volun tad de alguna s grandes f amilias en po ses ión de capit al busc ando nuevas vías de ne gocio. Des de finales d el siglo XVIII el v ino malague ño, uv a s y p asa s s e extienden por e l mun do c omo prod u ctos de muy alta c alidad , conquistando u n rico m erc ado, sien do un r eclamo c omercial y un atractivo p a ra el asentamiento de ex tra njeros. Fue e l m otor de otras a ctividade s co mo: tonele ros , barr ileros, c aja s, s er rín p ara la ex portación de la u va, fabricación de sa queríos.. . Todo ello, unido a la li bera ción del come rc io con América en 1778, con l a cual se hac en buenos negocios a través de las Co mpañía s Marítimas, deja grand es e x pectativas para la entrada del nuevo s iglo 13 Málaga en e l siglo XIX pre sen ta u nas circunstancias c ontradic to ria s y parad ójicas , des envolviéndo s e en una situac i ón de industri a li z ac ión- desind ustrialización: “… de una economí a agr ar i a , y por tanto una es tru ctura so cial feud al, al r elev o en poc o tiempo, a un a economí a ba sa d a en el comercio, y po r tanto, c on u n c ambio fundamental en s u soc iedad. Igualmente inició pos terio rmente una des industrialización, más és ta desapare ce muy p ront o, de tal forma q ue tod o, o c a si todo, ha quedado borrado …” 14 Las etap as e con ómi c as se c aracteri zan de igual manera por , cr ecimientos y ca ídas, av ance s y regr esione s, as í es la s ituación del pr ime r ter cio d el s. XI X. En e l s eg undo periodo, e n una gran exp ansión e conómica, c uyo s momentos álgid o s se dan e ntre el 185 0 y el 18 6 0, ap arece e l L iceo y años de spu é s la Sociedad Filarmónica, de donde s ur ge el C onse rv atori o. Se abre un importante d es plie gue industrial, qu e transforma la c iudad y sitúa a Málaga en e l s egundo lugar 12 Tusell ci tado por : L ACOMBA , Juan Antonio (Coo rd) : Histor ia de And alucía . Granada . Ed i torial Ágora. 1996. p. 335. 13 M U Ñ OZ M ART ÍN , Manue l . Famil ias malagueñas del s. XI X para recor dar . Málaga. G ráfica San Pancra cio. S. L., 2006, pp . 14 a 16 . 14 M ORI LLA C RITZ , José . I n trodu cción al estud io de las f luctuac i on es de pre cios en Mál aga. 1878 - 1829. M álaga . Instituto de cu ltura de la Dipu t ación Provincia l, 1973, p. 383. 53 des pués d e Barcelona . Para v olver años d espués, a final es del s. XIX, a p ara lizar se e l c omercio, a c ausa de l hun dimiento agr í c ola por el problema de l a filoxera, que d e sa rticulará la econo mía agra ria desen cad e nando he chos difí c il de super ar 15 . La transformación de Málaga en los periodos f lorec ient es fue especta cular, el urb anis mo es uno de los elemen to s qu e mejor nos hab la de ello, desd e la ejec ución de los grandes p roye ctos urba nísticos c omo la Alameda o C alle Lario s, a las obras e fectuadas pa ra s ubsanar la insa lubridad, que desde antiguo aquejaba al nú cleo, la s c ondicione s higié ni cas y el suministro de agua 16 . La clas e e mpresarial as e ntada en la c iudad, liga da tradi c iona lmente al co me rcio de prod u ctos autóctonos c on el exterior, en con tr ó un co n side rable sosiego co n el r etorno de la monarq uía b o rbón i ca en la figu ra d e Alf o nso X II , as í c omo en e l s istema liberal do ctrinar i o insp irado en modelos angl osajones 17 . No obstante, esta vocación del sistema político se iría diluyendo ante la s distintas ev entualid ades con la s qu e hubo de e ncontrarse, mostrando as iduame nte su c ara más autoritaria e inflexible. El car ácter ce ntrali zado del Estad o derivó en las pr imeras brechas ab ierta s por lo s nacionali smos periféric os, y la fórmula es co gid a par a la o rga ni zación territorial, qu e su puso la s imbiosis e ntre el poder c entr al y las o ligarquías locales, ponía e n evidenc i a la validez de un si stema p re - democ rát ico poc o consi stente. El clientelismo q ue p odemos observar e n las esfer as locales, fue uno de los rasgos que con tribu yer on a la perduración d el modelo, pero el est rec ho espe ctro id eológ ico en el qu e se ubica ban los p artidos di n ás tico s dominantes en t odo el per io do, dejaba de lado las reiv indi cac iones de la s clases populares, c u ya luc ha social ven ía ya cristalizando a través del repu blicanismo, el an a rquismo y el s ocialismo 18 . Pes e a algu nas ini ciativas emprendidas po r e l ejec utivo co n la i ntención de r educir la c onflictividad social, co mo la C omisión de Re fo r mas Sociales , que e n cier to modo p er se guía la de sactiva ción d el mo v imiento ob rer o y campesino, éste ec lo siona a finale s del sigl o XI X y c omienzos del XX, d ejándo nos : las pr imer as grandes huelga s de carácte r industrial 19 , c omo la de la Ind ustria Malagueñ a S.A. y La Aurora, en la c apital de nuestra prov in cia en 1890; los movimientos d e o cupaciones de tierr a en alg una s zonas de 15 15 L ACOMBA , O p. C i t., pp . 332 a 339 . 16 M UÑOZ M ART ÍN , Manue l. O p. C i t., pp. 14 a 16. 17 C OM ELLAS G AR C ÍA L LERA , José Lu i s. El sis tema pol í ti co de Cá nova s . Ed iciones Rialp. Madrid , 1960 , p.109 . 18 Ibide m, p 105 . 19 M OR ALES M UÑOZ , Manue l . «La Glorios a en Málaga : del cla m or revo lucionar io al fracaso de las expe ctati vas popular es» Baet ica, 16. 1994, p. 402. 54 Cádiz y Córdoba ; o la g ran huelga g eneral de 1917, que de a lguna form a mar ca el oca so d el régimen. Algunas d e la s medidas moder nizado ras del per io do han d e s er d e stac a das , c omo : la introducción del sufragio univ e rs al, la libertad de imprenta, de as o ciac ión y la con ver sión de la citada Comis i ó n d e R eformas So ciales , en el Instituto de R eformas Sociales, precede nte de la actual Seguridad Social 20 . Se ent urb ia el balance histórico en su s últimos años, en los que se extiende el us o de la violen cia política, res pondié ndose con el fenóme no d el p istole rismo a la e strat egia de acción directa d e alguno s gr upos ra dicalizados. El periodo c ulmina co n la llegada de Primo de R iver a, c uy a con cepción po lít ica entra en c ontradicción directa con cua lquier tipo de plur alidad, pe ro p o ne a dispo sición de la s élites del paí s todos lo s resortes d el Estado, milit ariza ndo c ual quier tipo de con flicto soc ial. En el plano e co nómico, pueden c uantif ic ar se importantes a vances en e ste último cu arto del siglo XI X y p rimeras d écadas del XX, pero so n también notab les la s dimensiones en las que e l pa ís no había expe rimentado un prog res o satisfactorio. D onde más se a c usa es te hecho, es e n la des igualdad de las soluc iones que deseaban los pequeños pr oductor es y trab ajadores agrícolas, favoreciend o en la mayoría de los casos a los g rand e s ter ratenientes y a la burguesía, que enc ontró en la tier ra u n buen re fugio p ara s us in v ersiones y negocios 21 . Sobre las r epercusion es que trajo el modesto proceso industriali zador implantad o en España, podremo s profundiza r alg o más en los s iguientes e pígrafes, en los que nos t ras ladaremos a Andalucía, para compr ender el con texto más pró ximo a nues tr a s líneas de investiga ción. 1.2. El conte x to a ndaluz y ma l agueñ o a fi na le s del s igl o XI X y comie nzos d e l XX. A falta de u na revisió n más completa de l p eriodo a l qu e nos aproximamos, h em os de ins i stir en los rasgos p articulares que el siglo XIX y el primer tercio d el sigl o XX adquir i eron en nuestra 20 T U Ñ ÓN DE L A RA , Manuel . «La s élites de l poder en la España de l a Restaurac ión» , en F ERRER B ENIMELI , José . Antonio (coor d.), Masoner í a, política y socied ad . Un ivers idad de Zaragoz a. Centro de Estudios Hi s t óricos de la Masoner í a Españo la, (CEH ME) 1989 , p . 844 . 21 A este respec to, se puede consu l tar l a obra de Germán Prieto Escude ro de 1971, entre muchas otras que abor dan esta cues tión de l a burgu esía y la des amort i zación. 55 región , y en concreto en la pu jante c iudad de Málag a, que a travé s de s u puer to ya había exp eriment ado una época de considerable es plendor en el siglo XV II I. El ase ntamiento de comerciantes v enidos de diversas p artes de Europa y d el p r opio territorio nacional, s upuso u n con stante estímulo qu e dinamizó la v ida de la ur be, a unque ésta también h ub o de a cusar la ruptura d e l os circ uito s ultramar in os, que implicó la cas ca da de m ovimientos independentistas en América. Uno d e los r asgo s más d estacables e n l a fisonomí a urban a de es tos tiempos pr ei ndus trial es era n, c omo y a se ha dicho, las deplor ables condic io n es higiénicas c o n qu e c ont aba la c iuda d, hec ho que puede se r constatado observando la virulen c ia que aún en el siglo XI X, ca rac teriza a epidemias como el cólera 22 . Y e s és te un o de los planos en los que s e n ota la acción de las burg uesías locales, que trans fo rmaron Málaga y la librar on de algunos de s us problemas sec ulare s, como el citado abastecimiento de agu a. Con el desarrollo ind u strial de Mála ga a pa rtir de lo s a ños 3 0, s urgen los bar ri os obreros c on unas condiciones higiénica s ínfimas, ha cina mien tos y ca rencias de infrae structuras s an itaria s, cau sas más qu e suficientes p a ra qu e s e pued ieran desa rrollar brotes epidé mi c os . La ciud ad portuar ia y a tenía a nte cede nte s en el s. XVI II y co mienz os del s. XIX , en los az ote s de la fiebre amarilla. Es a me diados del s .XIX , c uando hubo c uatro gra ndes epidemias d e cólera, e n 1833, 1854, 1855 y 1860. Fuer on miles lo s fallecimientos y aunque reper cutió en los di ferente s grupos soc iales, fue el pr oletariado , por las condiciones vive nciales , s u víctima má s p ropi c i a. Estas situac iones ca si paralizan las actividades económi cas , e lev ándose las tensiones sociale s 23 . Sobre la incidencia rea l qu e la i ndus triali z ac i ón t uvo en la e sfera mala citana y anda lu za en gener al, se h an o riginad o gr andes debates, que no resulta n pe rtinentes d e a nalizar aq uí en detalle. Sin emba rgo, sí habría que apun ta r algunas d e las claves qu e pueden ayudar a entender este auge del sector s ecundario, como la presenc ia de gr andes oliga rcas que d ispo nían de importantes ca pitales , obteni d os pr in cipa l mente, a trav és del c omercio de exporta ción o por la coy unt ura fav orable que s uponen las Gu erra s Ca rlistas d esa rrolladas en el norte pen in sular . La pues ta en fun c ionamien to d e los a lto s ho rnos malague ños constit uye sin duda un o de los hito s de este r elato, aunque aún reste po r d i scutir la v erdadera nat uraleza d e estas iniciativa s 22 Alguno s autores consultados cifran los efectos de l a ep ide mia de cóler a sufrida por l a provincia en 188 5, en má s de 1.700 m uertos, da t o que reper cute en una t endenc ia demog ráf i ca decr eciente, sufrida hasta fina l es de siglo por la región, a lo que se añade un gran nú m ero de persona s qu e em igrar on. Argumen t o referido por Carmen Sanchidr ián. Pol ítica Educa t iva y Enseñanz a Primaria en Málaga d ur ante la Restaur ación . (18 74-1 902) . 1986 . 23 S AN CHID RIÁN B LAN CO , Car m en. Op . Cit., p. 60. 56 indus triale s, y la verd adera rele vancia que la ausente revoluc ión a grícola tiene en es te complejo fenóm eno 24 . Por otra pa rte, e ntr e la s razones que se han es grimido par a ex pli car la incontestable decadencia en la que esta s empresas caen en el ocaso decimonónico, s e en cue ntra la c ris i s desatada en el campo a raíz de la filoxe ra, que paradójicamente hab ía resultado un factor beneficioso en c u anto a s u e fecto pro ducido en tierr a s francesas, lo que había llev ado a los pr oductores anda lu ces a quer e r des bancar en m uch o s sen tido s a sus homólogos galos 25 . En c ualquier c aso, es te punto denota el carác te r s ingul ar de la in dus triali z ac ión andaluza, q u e en la ag roindu stria n o había dejado d e s er e l p rinc ipal motor e conómico 26 . Esta v i sión entra en con tradi cc ión con e l trad icional relato re gionalista, q ue hab ía que rido llamar la atención so b re las prefere n cias del poder central por el desarrollo industri al d el Norte, o bv iando en c ierto mod o las diferenc ias que separaban el modelo me ridio nal c o n los cánones indu s triales ingles es, que sitúan en la industria s id erúrgica y en la textil los principales focos moderni zadores . En es ta misma línea, habría que res alta r la distancia que se paraba, a l a c lase capitalista ingl esa , d e la que fue protagonista e n Málaga, que a pe sar d e haber ates orado import antes c apitales a costa de a ctivida d es comer ciale s, s e mostraba in cap a z de p rofundizar en e l afianzamiento de sus proy ectos, m anteniendo un a c onsider able diversific ació n en estos . Además d e es ta s disfun cion e s, s i s e pu e den consi d era r así las discrepanci as del mode l o malagueñ o respecto al p atrón clásico ang l osajón, no se pue de olvidar la importante carencia de rec ursos energéticos de la q ue adolecía el área. Este l ast re fue per man ente, puesto q ue en sus déc adas d e e xis ten cia, las indus tri as malag u eñas tu v ieron u na dependencia c asi total de l c arb ón inglés , y la s demanda s d e r ebajas aran celar ias que fu e ron efe ctuadas p or los e mpresarios, no fueron atendidas 27 . Además, la a tención pre stada a las deficiencias e n materia de infraes tructura fue e sc asa, hecho que se puede co mp robar al ob ser var la tard ía fecha e n que se enlazó por ferroc arril el foco indu strial malag ueño con el inter ior a ndaluz , que podía pr oporci onar recursos nec esarios. Además de lo tard ío, lo p o co rentable d e est a empr esa también qued ó p atente 28 . Por 24 A GU AD O S AN T OS , Julia. «Málaga en el si glo XIX. Co mercio e Indu strializac i ón» en Gibralfaro, 26 . U nivers idad de Málaga. 1974, p . 37. 25 Ibide m , p. 62. 26 G ON ZÁLEZ DE M OLIN A N AVARR O , M anue l, et P AR EJO B ARR A NC O , Jo sé Ant onio . La historia de Anda lucía a debate : Industrial ización y desindus t rializa ción de Andaluc í a, Granada, Ed itor i al An t hropo s, 2004 , p. 73. 27 C U EN CA T ORI BI O , José Manue l . E l colonia l ismo de la econo mí a an daluza contemporán ea: una vers ión heterodox a, Córd oba, Ed iciones Escu der o, 1976 , p. 11 . 28 S AN CHID RIÁN B LAN CO , Car m en.: Op. Cit., p. 68 . 63 Vais por un pase o y en con trái s una estatua del marqués de Lar ios. La calle principal de la ciudad e s la calle d e Larios; todas las c asas que forman es a calle per tenecen a los La rios; de los L arios s on también otras c uantas r egadas de la ciud ad. H ay do s gran des fábri cas de hilados c o n más de 8.000 trabaja dores y de má s está dec i ros que esa fábri ca e s de los L a rios . Hay diez fábr ica s y re finerías d e azúcar y pertenecen igual a la f amos a famil ia. ¿Y ese gran a silo? D e Larios. D esde Gi b ra ltar has ta Almería, como d i cen, todo e s de ellos . Málaga es la ciudad d e los Lar i os. ¿Y la Catedral? ¿También s erá de ellos? La Cated ral ¡NO! , pe ro el reloj de la Catedral ¡SÍ! Estas son andaluzadas en se rio ." 47 El ans ia de ennob l e cimiento de esta aut énti ca dinastí a, moder na puede c omproba rs e atendiendo a los numerosos t ít ulos acumulados duran te e s tas déca d as: Marquesado de Larios, de Guadiaro, de Gena l, d e Valle Umbro so, de Castrillo y C ondado de Lar io s, entre otros 48 . Lo que no pod em os dejar de con tra star con el escaso alcan ce de las mejo ras d e v ida exp erimentada s p or la c lase obre ra que nu tría sus fábri cas y c ontribuía a s u engrandecimiento. La br ec ha e ntr e los dos mundos era inmensa. A mediados de s iglo l a incomodi d ad que producía a los b urgu ese s la alta pres encia de me ndigos y pordioseros en la c iudad, llegó a mate rializarse en v arias e xpulsiones del núc l eo urbano, que demostraban la n ula sensibilidad de estas familias h a cia la pr oblemát ica soc ial que aquejaba a la comunidad 49 . No siempre se mantuv o e sta ac tit ud, o al men o s n o p or todos los representantes de la s grande s cas as d e Málag a. J . A. J iménez Quintero y M. V. Campo s Ro ja s citan, c omo ejemplo de una mayor aten c ión a los elementos ma r ginales y a la s con d iciones de vida d e la po b lación , a Jorge Enri que Loring Oyarz ábal , perteneciente a otro de lo s clan es dominantes en la región, artíf ice, entre otras obras, de l ex cepcional J ard ín Botánico de La C onc epción, qu e acompaña a la ciud a d des de el siglo XIX y es una de las más fieles mue stras del refinamiento c ultural de es tas élites. 50 Loring Oyarzábal, in ge niero de caminos y e mpresario par ticipó, ad emá s de, en algu nas de la s empresas más innovadora s del per io do, en la s ens i bilización de la alta s ociedad co n las grandes masas m alag ueñas, que se veían men guadas po r la s epidemias y las pésimas con di ciones 47 Cit. por J IM ÉNEZ Q UI NTERO , José Anton io et C AMPOS R OJ AS , María Victoria .: Op . C it., p.98 . 48 Ibide m, p. 98. 49 A GU ADO S AN TOS , Julia. : Op. Cit., p .46. 50 J I MÉN EZ Q UINT ERO , José Antonio et C AM POS R OJ AS , María V ictoria .: Op. Cit. , p .186. 64 vitales. Fue a demás uno de los promotores de la Academia d e Bella s Artes y otro s p royectos análog o s 51 . Res umiendo las a cc i ones empresariales d e e stas familias, p odríamos de sta ca r la sider urgia (con La Con cepción, L a Cons tancia y El Ángel co mo princ ipa les núcleos ir radiad ore s ), la indus tria textil (c on L a Au rora e Indu stria Malagueña S.A . c omo pr in cipa le s proyectos) , l as az ucarera s (ex tendidas por toda la cos ta malagueña y organi za das en torno al Ingenio de Nuestra Señora del C armen, en Torr e de l Mar ), los transportes e infra estruc tu ras , la s finan zas (con la c reación del Banco de Málaga, al frente del cual se e nco ntr aba Martín La rios H erre ros) y otros negocio s, relac ionado s en s u m a yor ía c on la produc ción y com erc ia liz ación de producto s ag rarios. El balanc e que se h a ce de e stas empresas está en r el ación con el plác ido c on texto en el que se des envolvieron, c arente de c ompetidores y basado en el lide raz go de los prohombre s d e es ta s familias 52 . Sin embarg o, en este último plan o, mu chos au tore s ha n ins i stido en l a escasa modern ización d el medio r u ral, que s e c aracterizaba p or un atras o téc ni co crónico , impidiend o que la moderniz ación aba rcara a este conte xto. 53 Para comprende r el profundo arr ai go q ue la s menc i onada s élites tuvier on en la capital, es indisp ensable tener e n cuent a la s ramif ic ac iones qu e d esa rrollar on e n el resto d e la provinc ia. Dur ante el per iod o ca novista, al que n os estamos refiri endo a lo lar go d el esc r ito, se d istinguen var io s nú cleos t erritoriales en los que s e concentran las min or ías dirigentes, encargada s d e coman dar la ac tividad económi ca y de cohesionar políticamente la r egión r e specto a los pod e res cen trale s. Así, pode mos d es tacar los gr upos hegemó n icos de la comarca a ntequerana, c uyo poder res idía bás icamente en la pose sión d e l a tierr a, y de los que tan insigne r epre sentante fue, Franc i sc o Romero R obledo, alias " el e lectorero", por s u gran influencia en l a confección d e la lista electoral y en la prác tic a generalizada del pu cherazo 54 . En la par te o cc id e ntal de la pr ovincia nos e ncon tr amo s también c on una burguesía lo c al que, teniendo base en Marbella, trab aja codo c on c odo co n los inve rsores extranjeros que la zona atrae, man teniendo el control político y estrechando víncu los a trav és d e uniones matri moniales entre s u s difere nte s miembros, a demás d e ampliar su patrimonio co n la s op o rtunidades que les ofrecían los pro cesos de samor tiz adores. 51 Ibide m, p. 197. 52 Ibide m, p.208 . 53 S ANC HI D RIÁN B LAN CO , Carmen .: O p . Cit., p. 42. Esta opin i ón es r ecogida por J IM ÉNEZ Q UI N TER O , José Anton io et C AMPOS R OJAS , Mar ía Victoria .: Op . Cit ., p, 98. 54 Ibide m, p. 74. 65 La alta p resencia de políticos de or igen andaluz e n lo s gobier nos c entra le s e s uno de lo s rasgo s más llamativos de l periodo, a unque n o por e llo pueda d educ i rs e que nue stra c omunidad s aliera bien pa rada. Ca rmen Sanchidrián considera la fuerte co nc iencia d e c l ase q u e poseían es tos grup o s, c uyo ideal e staría muy c ercano al de las aris tocracias de antaño, id entificándose asimis mo con lo s v alores religiosos tradicionales que ampara ba la Igles ia. Ésta er a omnipre sente, y sus postulado s inundaban la v ida pública, c ont ando además con importantes prer rogativa s en el ámbito ed ucativo y polít ico en gener al. La misma autora menc io nada, c ita un disc urso d el obis po de Málaga e n 1876, q ue atribuía los e fectos catastróficos de las epidemias, además de a los p roblemas de higiene y s anidad, a algo en su opinió n mucho más relevante: la "higie ne del alma". De es ta forma, las enfe rmedades e ran en tendid as c om o u na desgracia s o brevenida por castigo divino , deb ido al "común y c riminal ab a ndono d e la educac ió n y la ins titución religiosa” 55 . N o es de ex trañar que e stos pensamiento s s urtieran efecto ante el c asi a bso luto analfabetismo de l ciud adano medi o, y q ue uno de los pr imeros aspecto s señalados c omo males naciona le s por rege neraci onistas y k ra u sis ta s fuera la educación. María Do lores Ramos Palomo distingue también, entre l as altas esferas sociales que po blaban Málaga, una burguesía con un talan t e má s abier to, encarnada po r célebres p ersonajes como Eduardo Huelin, los her ma nos Scholtz, o José Ca rvajal Hué . El ambiente al que pe rtenec ían estos ind ividuos, entre otros much o s habitantes de la Málaga indus trial, estaba vertebrado por alguna s organizac iones de c arácter cultural, como El Liceo , el Círculo Mercantil o la Socied ad Económic a de Amigos del P aís, q ue seg uía reali zand o su modesta pero de cidida labor de sde el siglo XVI II. Res pecto a la situación de las mu jeres en esta época, exis te un a exclusi ón generalizada de éstas en d eterminados planos de la vida pública, aunq ue es to s e podrí a matizar si tenemo s e n cue nta las difere ntes posici ones económicas y sociale s de las que ella s di sfrutaban. Aun a sí, inclus o en las capas superio res , s e veían abocadas a una edu cación par cial, or ientad a bás icament e a sus funciones d omés ticas y a su sometimiento al género masculino. En 55 Ibide m, p. 76. 66 disc iplinas como la mús i ca o lo s idiomas, sí p odemos d i s tinguir importantes avance s, más a llá de la cons ideraci ón que socialmente obtuvier an 56 Debido a la gran polarización social, e s n otable la d e bi lidad qu e las c las es medias tienen en la ciud ad. En este g rup o s e podría n integrar empresario s de menor c alibre, c omo el republicano federal J osé d e Somodevilla, a quien Mar ía D olores Ramos Palomo es coge para ejemplificar la ambigüed ad ideológ i ca en que e staban inmersas e stas ge ntes. D e e s te malagueño, defensor d e ideas c onside rablemente progresista s, dado el periodo e n qu e n o s en con tram os , d e stac a la autora s u comportamiento intrans ig ente a nte u n conflict o q ue tuvo lugar e n su platerí a 57 . Por otro lado, s e pe rcibe el ascenso de cier to s pr ofe si onales lib erales , espec i almente los abogados, que pas an a me n udo a cod ea rse con lo s grand es pod e res, y los ingenieros, cuya labor cobra un a gran importan c ia ante la neces id ad de mejorar las infrae struc tur as. Descen die ndo en l a escala soc ial, encontramo s progre s iva mente una mayor variedad de oficios y ocupaciones, de sde los pequeñ os y medianos prop ietarios, pasando por la s c lase s media s "pr oletarizada s" como pr ofesores, mae stros y otros funcion arios 58 , y el c as i ex tinguido artesa nado, has ta las c lases q ue oc upab a n la b ase de la pirámide s oc ial, c om o jorn aleros, obre ros y toda u n a ex ten sa gama d e profesiones, que lejos q uedaban de la fastuosidad de lo s grup o s de la Alameda. Los con flictos eran inevitables en es te con te x to. E n las últimas décadas de la centu ria fue ron c analizados po r diferentes g rupos, como la Fede rac ión de Tr a bajadores d e la R egión Española y , más tar díamente, por el Partido Socialista Obrero Esp a ñ o l. La y a mencion ada Comisión de Reformas Sociales fue una de las respues ta s que dio el régimen ante estas reivindica cion e s, aunque los alt ísimos índices de criminalidad y mendicidad pr es ente s en la ciud ad de Málag a, denotaban la presencia de u n sustrato i dóneo para hacer s u aportación a la temida revoluc ión soc i al. 1.2.2 . El ambie nte cu ltur al y ed ucativ o Las trascendentales tra nsfor ma ciones e conómicas y s oc iales que su fre la capital malag ueña dura nte el lar go per io do q u e aq uí ab ordamos, no de ja de tener un clar o re flejo en la len ta pero inex orable re nova ción que s e exper ime nta a n ivel cult ural y edu cativo . Aun c on las mismas limit acion es con las que nos hemo s enfrentado en la co ntextualiza ción previa, se t ratará de hacer 56 Ibide m, p. 162. 57 R AM OS P ALOMO , María Do lores. : Op. Cit. , p .422. 58 Ibide m , p .424. 67 un somer o retrat o del panorama cultu r al exis tente, as í c omo de las circun stanc ia s en las que se aco gie ron las r eformas de l s is tema ed u cativo , que estaban llamadas a consolidar la e ns eñanza públic a. Algunas de las instit ucion es más influyentes e n e ste pla no tenían ya una la rga tradic i ón, y ha b ían sido f ruto de l as m a nifestaciones de c orte ilus tra do, a l as qu e un a ci udad c omo Málaga no p odía dejar d e s er s ensible. Es el caso d e la S o cied ad Económica de Amigo s del País, consolidada en la ciudad de sde el siglo X VI II ( s u f undac ión data d e 1789, tr as ladándose p osteriormente al edificio del C onsulado), aun que no por ello sus principales pr emi s as habían d ejado de tener sen tido; más b ien al c ontrar io, se trataba de un org an ismo dirigido por algu nas de las más brillantes mentes de la ép oca , qu e poní an e l contrapunto a algunas de la s ideas dominantes entre las clas es po d er o s as . Podemos r esumir sus a cc i ones en tres h e chos que tuvieron lugar a finales del s. X IX: 1. La fijación d e c omis iones para el fomento y pro tecció n de las a rtes, literatura, c ienc i as y pa ra la programación de las bases de nuestras riquezas . 2. La exis ten cia y u tiliza c ión de u na a mplia bibliote ca para es tudio y formac ión de los malagueñ o s. 3. La r eali zac ión de c er támen es pa ra es timular la f o rmac i ón, c on lo s que premiar las mejores compo sicione s d e interés , siemp re focaliz a dos para la localida d 59 . El suelo urbano malag ueño s e fu e liber ando a r a íz de las distint as de s amor tiz aciones efectuadas , que tra jeron grandes cambios al casco h i s tóric o. Desaparecían así un buen número de recintos c onventuales, junto con las h uertas d e los aledaños, p ara albergar algu nas de las ini ciativas culturales que lue go prolif erar ía n. El L iceo mala gueño f ue u na d e la s más importantes en es te s en tido. Concebido c omo lugar e n el que c ultivar los "ocios d el e spíritu de la cla se media, reunión de los amantes de la s c ie ncias literarias y las ar tes ", c onstit uía un e spacio de obligada v isit a par a l as alta s es fe ras . Por sus s ala s pas aron célebres malagueños d e l a talla de Cánova s del C a stillo, que muy jo v en f recuenta ba los ambiente s a los q ue ha cemos referencia 60 . Los soc ios d e El Lice o, qu e s obr epas aron los 700 en la seg unda mitad d el siglo XI X, r ealiz aban u n a aportación e conómica que nutría las a rca s de l a institución, con ella se hacía frente al pa go de pens iones a vi u das , s e ent r eg aban bonos de pa n a los pobres, y se empleaba 59 P AD RÓN R UIZ , José M aría. : Op. Ci t., p . 179 y 171 . 60 P EÑ A H IN OJ OSA , Baltasar. «El Liceo: medio siglo de vida cultur al malagueñ a.» G ibral f aro. Revis ta del i nst ituto de estudios malagueño s , Málaga , 1972 , pp . 163- 180. 68 también e n acc io nes ed ucativas. Entre las actividades que se c elebraban al amparo del orga ni smo, destacaban los juegos y certáme nes lit erar ios, las ex posici ones de pinturas, antigüedad e s y o tro s o bjetos, los juegos flora les, y su c atálogo b ibliotecario, ge stionado por un pers onaje polifacético ya menc ionado ant erior me nte, Jos é C arvajal Hué. Sin olvida r la importanc ia qu e t u vo la s ección de Mú sica. Aumentando el brillo d e la inaugu rac ió n de tan señ alada ins tituc ión, se entonó un himno por s eñoritas ac ompañadas al piano , composición de D. Fr ancis co Vivero con letr a de D. J uan Bautista Sand ov al, abriendo la orquesta la secc ió n d e la tarde co n u na br illante sinfonía, s egu ida de la ópera Lucía de Lammer moo r del Maestro Ga etano Donizzeti, c uy a introdu cc ión fue ca ntad a por los s eñore s Gr oss, Castillo y Ragg io. Con templamos en estos hechos e l an tecedente de la S ocied ad Filarmónica y Conser vator io 61 . La activida d del Liceo fue c ambiando conf orme av anzaba el siglo, con virt ién dose a finales de la cen turia en un cír culo de carácter recreativo y so cial. Aparec ie ron importantes publicaciones , c omo "El a vis a dor malagueño", "El domingo literario" o "La joven Málaga", qu e se hacían ec o de los acont ecimientos que ocur rían en la c iu d ad, con tribu yen do a forma r una opinió n públi ca a ctiva. Por e stas f e cha s s urgieron c ír culos c ulturales de v ariada naturale za, c omo el Círculo Malagueño , sit uado en uno de los mejores ed ificios, el de Co rtina del Muell e , dond e se da c ita la alta socieda d. F ormado en lo s años 40 de l s iglo XIX, estaba nutrido po r grandes figura s del c om erc io y la banc a. D e gra n éx ito también fue el C írculo Mercantil cr ead o en 18 62, instalado e n la c alle Marqués d e La rios , d e cor ado c on gran lujo, exh ibe las obra s de importantes art istas malagueños. Al ac aba r el siglo, era el que contaba c on un may or número de socio s, qu e s e reunían para es t ab lecer diversos tipo s de ter tulias 62 . Para culminar e ste es bozo, bas ta recordar otros campos en los que Málaga d io culturalmente gra ndes pas os adelante, c omo fue a través d e la creación d el Teatro Cervante s en 1870, llamado de la Merc ed en un p rinc ipio y má s tard e Príncipe Alf onso , dond e se ha admirado, a demás de sus obra s dr amáticas, un impor tante r epertorio de c onciert os mus ica le s, organizado s tanto por la Sociedad Filarmónica c omo por el mismo Cons ervatori o, con figuras del ámbito internaciona l y nac ional, c omo Bretón con la Socied ad de C oncierto s , Saras ate…. La Academia Malagueña de Ciencias fundada e n 1872 po r inic iativa de D. Domingo Oru et a y D. J uan J osé d e Sala s , o frecía por a quel entonces n otable s c onferencias, entre ellas , las de los médic os D . Luis Parody 63 y D. 61 Solem ne Inau gur ación del Liceo Ar t ístico cien t ífico Liter ario de la c iudad de Málaga : en el día 8 de enero de 1843 . Málaga Impre nta de l Co m erc io, 1843 , pp. 8 a 11 . En el Fondo antiguo de la Bi blioteca G ener al. Donación J. L. Estrada . 62 S AN CHID RIÁN B LAN CO , Car m en.: Op. Cit., pp. 81 y 8 2. 63 D. Luis Parod y ha sido confundido en ciertas publicacion es como el padre de la fam osa pianista y antigua alumna del Conser vatorio m a lagueño , Julia Parody Abad . 69 Antonio L inare s, o la d el ingeniero Horacio Bentab ol…. La Cámara de Comercio e s fundada en virtud de l R D d el 9 de ab ril de 188 6 , en e lla tenían un gr an pr otago nismo los prohombres de la indus tria, c omerciante s y na vegantes af incados e n la ciudad , que v elaban p or lo s int ereses loca les y general es del comercio, I ndus tria y Naveg ac ió n 64 . En e l plano t ecnológico , s e inicia p aralela mente la andadura d e la r ed eléctrica de la c apital en la déc a da de los 8 0, qu e modificará c ua litat ivamente el modo de v ida de todos los malagueño s. A e ste r es pecto, la p rofeso ra Fernánde z Paradas fija e n c inc o las gr andes c i udades and alu zas que en 1890 ya u tilizaban energía eléctrica en sus fá bricas y feria s: Algec iras, Alm ería, Cá diz, Sevilla y Málaga 65 . Se pro seguirá tra sladando esta re seña al plano educ ativo , d onde un análisis s uperficial de l a ciud ad d e Málaga a f inales del X IX y en lo s p rimeros d ecen io s del XX , no hace s ino c onfirmar la fractura social que se manife staba en o tro s ámbitos . D e h echo, g ran p arte de las iniciativas mencion adas más arriba, ade más de otras que por raz on e s de es pacio no s hem o s vis to obligado s a obviar, queda ban c ompletamente v ed ada s a la may oría de h abitantes de la c iudad, formada por masas analf abetas que po co interés p odían mostrar e n e stos as untos, cen tradas como estaban, en soportar los rigores económicos y las penurias de todo tipo y n aturaleza. En 1857 entró e n vigo r la Ley Ge neral de Instru cc i ón Públi ca promovida po r C laudio Mo y an o. Sus gran des líneas se mantuvier on has ta bien entrado el siglo XX, r ealiz ando múltiples añ adidos q ue vinier on a engrosar la co mpleja leg i s lac i ón en materi a de enseñan za. Para acercarse al estado de la ed u cac ión en la E spaña de esta ép o ca, es p recis o s eñ ala r las g ran d es p rerrogativas con cedida s a la Igle s ia como contrapunto a las pérdid as sufridas por las desamor tiz aciones 66 . Por otra parte, la ens eñanz a de car ácter público, organ izada p or los Ayu nt amientos , igualmente habr ía de ser apoyada por el Estado, y a q ue también estos habí an s ido despojados de importantes recursos. Es útil la ob servación de la Málaga e n es ta época, para ob servar la apar i ción de u n endeudamie nto cróni co en m uchos cabildo s, con el c ons iguiente perjuicio en la enseñ anza públic a. Es to ayuda a que s e pe rpetue un analf abetism o que abarcaba a la inmen s a mayoría de 64 M UÑOZ M ART ÍN , Manue l.: Op. Cit. , p. 22 . 65 F ERNÁN DEZ P ARADAS , M erc edes. «Los com i enzos de l a electr icida d en And a l ucía; el eje mplo de An t equer a (18 92 - 1912) », Baet ica 32 , 2010 , p. 510 . 66 O R TEGA B EREN GUER , Emil io. «Si t uación de l a enseñ anza en M ála ga antes del 14 de Abri l de 1931» Baetica 1, 1978, p . 437 . 70 la población de la ciudad, a la vez que llama la a te n ción el c ontraste con la magnificen cia exh ibida po r su alta sociedad , que fue incapaz de deten er la sangría presupuestari a 67 . Sin embar go, a p es ar de la de ficiente invers i ón rea lizad a po r los p oderes público s, s e per c i b e en las últimas décadas d el XIX u na mayor conciencia ción de las élites cultas res p ecto a la educ ación del pueblo, que pa ra a lgunos sectores pasa a s er la llav e que abrirá un mejor futuro para la nación. U n b uen testimonio de e llo nos l o o fre ce una de las más br illante s personalidade s de la Málaga co ntempo ráne a, N arci s o D íaz d e Escov ar: "Ayer los pueblo s se in mor taliz aban, princ ipalment e tenien do ilus tr es guerreros (...) h oy las nac iones s e enaltec e n es timulando a sus sab ios, creando Univer sida des, fomentando Bibliotecas y e xtendien do la semilla de la cu ltura y e l ver dadero p rogreso". Estas reflexiones ayudan a perfila r el crec ient e interés que existía s obre la cultura y la e ducación, y apuntan a l e nsalzamiento d e maestros y p rofesores como hér oes nac ionales, pe se a que s u realidad social se encontraba más cerca de las masas proletar izadas 68 . Entre las voces q u e se alz an para reclamar la e xtensión de e ste derecho a la educación , en relac ión a esta rev italiz ación cultural pretendida, la de Joaquín Cost a es una de la s que resuenan con más fuerza. Este ara gonés fue ins igne represe nt ante del Regen eracionismo. Su tesis instaba al Estado a implicars e en la enseñanza de su poblac ión, entendida como el p rincipal frente en el que e l país hab ría de re nov arse tras las s uc e sivas c atá strofes coloniales exp eriment adas 69 . Las respuestas gu bernamentales di staron de se r c on tund entes , pero sí sen taron las b a ses de las escuelas nacionales, al as u mir el pago d e los maestros y extender la esc olarización oblig atoria has ta los 13 años c on la r efo r ma d e Romano nes a c omienzo s del s iglo XX 70 . L as n uevas tendencia s peda g ógicas son a c og id a s en n ues tr o p aís en algunos ento r nos prog resista s, c omo es el caso de la " E s c uela Moder n a", inspir ada por Ferrer i Guardia con el ánimo de trans formar la anquilosa da es tructura d el sistema edu cativo e spa ñ ol. Algunos autore s des tacan la co rre la ción entre la es ca s a f orma ción que podían disfrut ar lo s ciudadanos y la sumis ión p olít ica que c o nv enía a lo s pod eres estableci do s, lo que e x plic a q ue la t err ible ta s a del 78% de a nalfabetos en la Málaga de 19 0 0, no fuera abordad a como un problema real , más que por algunos grup o s crít icos , q ue la asociaba a los a ltos índices d e me ndicidad y cr iminalida d pres ent es en la ciud ad. 67 Ibide m , p. 438. 68 S AN CHID RIÁN B LAN CO , Car men. : Op. Cit. , p . 158 . 69 O RT EGA B ER ENGU E R , Em ilio. : Op. Cit. , p . 438 . 70 Ibide m, p. 439. 71 El pape l p reponderante que las instit uciones r e ligio sas t enían e n la enseñanza, h a sido entendido p o r algunos estudio sos como parte de u n proceso de "r ecatoliza ción" , e n una alianza cad a v ez más estrecha c on la bu rgue s ía dir igente. Según la filosofía s eguida en las esc uel as, era esencial transmitir los valores propios de cada c lase social, c onstru y end o el a rmazón ideológic o en el que s e iba a s u stentar e l régimen. La permanencia de la c ensura y la c ond ena a cua lquier tipo de p ens amie nto divergente ahondaba en la idealización del ciudada no de orden, religios o y respetuoso ante D ios y sus r epresen tante s mundan os, c uyo per fil nutría los c uadro s del Go biern o central y loc al. En c on secuencia, los métodos emplead o s tampoco habrían de aportar ningu na novedad. Contra este e stanc amiento en el p lano edu cat ivo y social hubo una impor tante re acción, que cr istalizó en la c reación de la Ins tit ución Libre d e Enseñanza en 1875 , s e gún los parámetro s y a enunc iados por algu nos r egeneracionista s. Ésta habría de promover : metodologías d e ens eñanza activas, la liber tad d e cát edr a y de pens ami ento, la e duc ac ión femenina, la formación tolerante y c r ít ica… alumbr ando impo rtantes pr o y ectos co mo el Museo Pedagó gico, los Cong reso s Nac i onales de P edago gía o la Junta de Am pliación de Estudios. 71 La Restauración fue incapaz realmente d e re solver los problemas so ciales del país. P ron to llegará Alf on so XI II y con él el R ege nera cionismo, mov i miento ideo lógic o impulsado p or Joaquín Cos ta y los intelec tuale s d el 98, qu e ha bían beb ido d e l kr aus i smo y el historic i smo de c arácter nac ionali sta y r eformista de sarroll a do en Españ a a part ir de l 189 8. Este movimiento promov ido por la insatisfacción ge nera da en la Restaur ación , leva ntaba el auge de fuer zas c on tra rias c omo el obrerismo y e l re public a nismo, lo qu e provocó una c r isis c ompr e ndida en tre e l de sas tr e del 98 y el 19 31, a ño en que cae e l monarca Alfonso XII I a cau sa de l golpe d e Es tado d e Primo de Riv era. Retorn ando al plano lo cal, cabe des ta car la incidenc ia q ue el hundimiento económico de la prov incia malagueña iba a tener en la lamentabl e s ituación de la e nse ñ anza públic a. Exce ptuando algu nos pe r iodos concreto s, como el que va de 191 2 a 1915, e n el qu e la may oría repu blicana en el Ayu ntamiento de Mála ga c onsigui ó afianz ar e l s istema e duc ativo público, gratuito y obliga torio y re ducir el analfabetismo. L a situ ac ión no parece mejor ar hasta la llegada de la II Repú blica, c uan do s e retoma d e cidida men t e es ta tarea . Pero a ntes, la soc iedad malagueñ a, c omo la de o tra s par tes del pa ís, ha bía d e sufrir e l for talecimiento de la ens eñanza 71 S AN CHID RIÁN B LAN CO , Car m en .: Op. Cit., p. 87 . 72 católica y con ser vado ra de corte c las i s ta, que lleg ó a su apog eo durante la D i ctadura d el general Miguel Primo de Rive ra (1923- 1929) 72 . En el pr imer terc io de l siglo XX e s c uando nuestro Co nservatorio comienza a tomar estabilidad oficial, per iodo e n el que r etomamos, para finalizar es t e a par tado, las palabras d el prof eso r con las que co men za mo s, D. Pedro Cues ta E sc udero: “…En el prime r tercio del s. XX sur g e el brillante r ena c imiento literar io y a rtístico, enc arnado por lo s hombr e s d e la Re nai xen ca y de l M odern i s mo catalanes , p or lo s del Rexurdimento g alle go, po r la ge neraci ón de ensay i stas del 9 8, p or los unive rsitarios de l 1 4 y por los p oetas del 27. Verd adero «segundo siglo de Oro español » que, aunque perso nif icado por un a minor ía, generosamente hubie ra servido de paño pa ra cubrir las lacras cult urales de la m ay oría …” 73 Entre los cen tr os e d uca tiv os o Sociedade s donde s e impar tían e n señ anza s e speciales res eñamos los si guientes : Tabla 1 : Cen t ros edu cat ivos o sociales donde se impar tían ens eña nzas esp eciales CENTR OS AÑO DI RECTO R/A Sociedad Económi ca am igos del País 1789 D. Pedro G ómez Góm ez Inst it u to Provincial 1846 D. Ram ón Iváñez e Ivá ñez Escuela Superior Com ercio 1887 D. José B arés Mol ima Escuela Normal de Maestra 1860 Dª M ª Solo de Zaldívar Escuela Normal de Maestros 1860 D. Andrés M ancebo Sánchez Escuela Náuti c a 1787 D. Santiago Moreno R ey Escuela de Bellas A rtes 1851 Marqués de Paniagua Conservatorio de Músi ca M aría C ristina 1880 D. Eduardo O cón y Rivas Fuente: Tabla de e labor ación pro pia 1 , Cent ros educa ti vos o socia les dond e se impart ían enseña nzas especiales . Extraído de PADRÓ N R UIZ, José M aría . Málaga en nues t ros días . Málaga. Imp . Lit. de H ere der os de Fausto Muñoz. 1896 74 El Co nservatorio de Mú s ica d e María C ris tina fue fun dado en el año 186 9 . Es cre a ción de l a Sociedad Filar móni ca qu e tiene como d irec to r fac ultativ o a D . Antonio Jo sé C appa (d irector de la 72 O RT EGA B ER ENGU E R , Em ilio. : Op. Cit., p. 54 . 73 C U EST A E SCUD ERO , Pedro. : Op. Cit., p. XII. 74 P AD RÓN R UIZ , José M aría. : Op. Cit. , pp . 280 a 289 , 257 a 268 . 79 1. Overtur a: La Málaga cult ural y artísti ca , em puje musi ca l. Socieda d Fil a rmónic a . La Mála ga cultu ral y artístic a Los conciertos y sociedades aparecen ya e n Málaga en la segun d a mitad de l 1.800. E stos , depen die ndo del c lima y la estación se lle van a cabo en loc al cerrado o al ai re libre. Entre la s salas y locales del momento que of recían algún tip o de programación c ultural o art ística , des tacamos: - Teatro Principa l: que des a pareció, estando los últimos a ñ os y a dedi cado al cine. - Teatro del príncipe A lfonso, que se había construido en un principio pa ra dedicarlo al circo, y luego fue re forma do p a ra repre se nta c iones teatrales , con motivo de la vis ita a n ues tra ciud ad d e la r eina Is abel II en octubre del 1 862. F ue des truido por un incen dio la madrug ada del 20 de marzo de l 1869. S obre sus ruinas se levantó l uego el Teatro Cer vantes. - Salón de la Fond a de los Tr es R eye s, do nde toc ó el p iano Liszt e l 1 2 de marzo de 1 8 45. Se c itaba entre los mejores es table cimientos de la c iudad. Alguno s v ia jeros lo ca lifica ban como Fon da y otros c omo Po sad a, a u nque pr obable men te p udier a ser una mez cla d e ambas cosa s. Se tiene c onstancia que e l c ónsul inglés s e la r e comen d ara a Henry David Inglis en e l 1830. Un o d e s us ilustres visitantes fue el escritor fra n cés Teoph ile Ga utier, quien la describió c omo una c asa c ómoda, s ombread a p or una par ra, cuyo s p ámpanos s e enre daban en los h ierro s de los balcones. Su dueño era Diego d e Mo ntes y se e n con tra ba ubica da en la calle San Bernardo el V iejo, en la parte posterio r de Co rtina del Muelle 75 . - Jar dines del C oto (C ampos Elíseos) , qu e s egún fuente s es taba ubicado en u na parte de Gibralfaro 76 . - La Fon da de Or iente. Era un o de los primero s e stablecimientos c on v ocación de ofre cer calida d y buen s erv i cio. Es taba empla zad a en el n ú mero 11 d e l a Alameda, tr as ladándo se alguno s años má s tard e a l a a cer a de enfrente, al edif ic io que había ocupado a nte s la Comand ancia de Marina. Según la Guía de Benito Vilá 77 , estaba montado a la franc es a, rec ibiendo hu éspe des de e sta nación sob re tod o. Se sabe que en e l 1 862 es tuv o alojado el escritor dan és Han s C hr i s tian Andersen, d ejando u n a descripción del lug ar deli ciosa. El 75 H ER ED IA F LORES , Ví ctor Manuel . «La ar quitectura del t uris mo. Los orígen es de la of erta hotelera en Málaga (siglos XIX-XX)» Rev ist a Jábega nú mero 86 , Má laga, 2000, pp. 3 a 20. 76 AMM, Necr ópol i s de Ca mpos Elíseos (G ibralf aro, Málaga ), La : 8/2 98. 77 V I LÁ , Beni t o. Gu í a de l vi a j ero en M álaga , Málaga , La Ilustra ción es pañola, 1861 . 80 edificio presentaba u na fachada muy car acterística de la arq uitectura bur g ues a d el XI X, con una portad a de piedra 78 . - El Jar dín de Natera . - Hotel Londres . - San Telmo. - La Fonda de la Vict oria, situado en Puerta del Mar. - Cas ino Malagueño. - Círc ulo Me rc a ntil: nú mero 29 de calle Es pecería s, an tes C alle Carnicerías, que lue g o pasó a la P laza de Atarazan as y posteriorment e, en 18 91 a la Ca lle Marqués de La r ios . - Conventico: antiguo Convento de los Padre s Tr i nitar ios D escalzos, en la calle d e la Rope ría Vieja , Casas Quemadas núme r o 17. Ésta f ue la sede de la F ilarmónica. La extens ión del edif icio y su consiguien te reha bilitació n, per mitió qu e s e s imultaneas e n las activida des d e di v ersa s instituciones malagueñas qu e tuviero n a quí s u se de, como la mencion ada Socied ad Filar móni ca, el Círculo Lírico -Dramático, la logia La Bética, la Cámar a S indi cal y e l C írcu lo Re p ublicano Progres i s ta. Pero las a c tivid ades qu edaron interrumpidas cua ndo en la madrugada d el 19 de d i ci embre de 1901 , un vora z in cen dio redu jo a c enizas el edificio in c luso ocasionando p érdidas human as. En dic iembre aún s e estaban eje cu tand o las obras de d emolición del ed ificio , ins pecci o nado po r T omás Brioso ante la r ealiz ación de a c tuaciones ile gales . Así fue q ue s obre p a rte de su s olar s e le vantó en 1913 e l c ine Petit Palais , pr oye ctado por e l a rquitec t o Fer nando Guerr e ro Strachan c on elementos orname ntales moder nistas , sien d o adquiri d o par te de lo que qu edó por el comerciante malagueño P edro Tembou ry , q uien había sido arrendatario d e almacenes en el ed ificio 79 . Posterior mente en el 1938 c ambiar ía su nombre , convirtiéndose entonces Teatro cine Alcázar. - Algunas Igles ias , s o bre todo c oinci diendo co n la c ele bración de s olemnidade s y fiestas… como la Iglesia de San Telmo donde s e i nterpretó el St abat Mater de Rossini, fec undo compo sitor de ópera d e moda en aquellos años, el 21 de mar zo de 1856, dir igido p or el Maestro Sessé, t a mbién exc elen te violoncheli sta. 78 H ER ED IA F LORES , Víctor Manu el .: O p . C it., pp. 3 a 20 . 79 M ARÍ N R ODRÍGU EZ , Jo sé Franc isco. «El convento de Nues t ra Sra. de l a Purísim a Concepc içó n y de Nuestra Sra. de Gracia.» I s l a de Arriar án; revis t a cul tural y cien tífica , Málaga,19 97, pp . 101 - 124. 81 Entre las instituciones cul turales del momento, destacamos 80 : - Academia Prov in cial de D ec lamación: Calle Eduardo Oc ón 12, 13. N ac ía por ob ra de Nar c i s o D ía z de Escovar en el 1 8 86, s e s ostení a c o n don ativos d e par ticulares y u na sub vención es t atal, por lo que la s matrículas eran g ratu itas , s iendo considerado un c entro prov incial d ependiente de l Es tado. Aquí e xplic aban Ret óric a, Poética, His toria del Teatro, Franc és, Declamación, Lit erat ura dr amática, C anto y Baile. E ran nece sa rios c ursar 4 añ o s para ob tene r e l c ertificado d e ap tit ud. Además de enseñar c el ebra b an veladas litera rias , con cursos y dis ponía del Museo del director y f undador. - Socieda d Económica de Amigos del País. Su d irector e ra Emilio Baeza Medina. Funda da por Carlos III en 178 9, o cupaba parte del edificio del Consulado s ituado en la Plaza de la Cons titución, s iendo un elemen to fundamental en el des pegue e conómico de la ci udad. Allí s e ges taban las ideas más liberales e ilustradas que pudier on ar raigar en la noble soc iedad malagueñ a del moment o. - Sociedad Malag ueña de las C ienci as: Calle Rod ríguez R ubí. Su d irector era Enrique Laza Her rera. c reada en e l 1872 b ajo la pr eten sión i nicial de crear un museo donde q uedasen repr esentado s la flora, fauna y min erales de la pro vincia, ubicada en la Alamed a d e los Tristes , h oy Alamed a de Colón, d onde s e emp ezó c reando una biblioteca que fue de la s más importantes de Málaga en ese momento, pues n o exis tí an entonces ni U niver sida d es , ni lab ora to r ios ni museos… por lo que Biblioteca y Sociedad en s u totalidad se convir tió en refugio de aquellos que albergaban intereses y cur io sidades. Las bibli ot ecas d e entonce s er a n particulares, no públ ic as , por lo que só lo a ccedían a ellas un redu cido númer o de f amiliares o amigos de los dueños. Tenemos así por e jemplo : - Biblioteca de Narc i so Díaz Escovar. - Biblioteca de J uan Barro so L edesma, que desapareci ó co n el incendio del local de La Unión Mercantil . Estos desó rdenes e incendios p roliferaron en el 1936 . - Biblioteca del S eminario, también incendiada . - Biblioteca del Círculo Mercantil, también incendiada . 80 C ABALLERO C OR T ÉS , Ángela. «Instituciones cultur ales en M ála ga. Primera mitad del siglo XX» H o m enaje al pro fesor Doctor Don R icard o M arín I báñez , Ma drid, Univers idad Nacional de educa ción a distancia, 19 91, pp .345 a 342. 82 Las p úbli cas no empe z ar o n a organizarse has ta el 194 4, llegan do a existir e n el 19 50 apro ximadamente unas 13 , a lgunas rese rvadas a l o s socios de las So cied ades y de má s entidades , siendo 2 totalment e p úbli cas. Algunas de és ta s como la d e La Económica, exp eriment aron u n gran de sarrollo y s e hic ie ron absolutamente p ública s gracias a la inic iativa de Jor ge Lor in g, qu e fue q uien también consiguió el us o d e los s alones del Consulado. Luego más tarde, en 1927 se crearía s u Biblioteca Circulante. - Biblioteca Cervantes: creada más tarde. - Biblioteca del Ay untamiento, abierta más ta r de, ubicada e n el local ane jo al Archivo Municipa l. En el c ontexto q ue h emos relatado de Málag a, mucha s entidad es comenzaban iniciativas cultura le s , que ofr ecían algún tipo de forma ción. Así abr ían sus puertas instit ucion es c omo la Sociedad E conómica de Amigos del País, q ue diri gía desde la casa del Consulado las inquietudes c ome rc iale s, agrícolas, indu striales y lit er arias; ya se habl aba también de la fundación de una Escuela de Arte s y Oficios par a la ilu strac ión de la c lase o b rer a, qu e en 1849 se conv e rtiría en la E sc uela de San Telmo. Nacía también el Liceo, co n p ropósitos de no vivir d el pas ado n i crear u n a aris tocraci a de c un a. A los inic ios de dich a entidad ya as istía un jov en malagueñ o d e 20 años, q ue mese s después, tras la m u erte de su padre, marchar ía a Madrid al amparo de su tí o Estébanez C alderón. Era Antonio C ánov as del C as tillo. Bajo es tos auspicios, de tra n sformac ión ind ustrial, reno vac i ó n urbana, pre oc u pac iones cu ltural es y literaria s surg ió la Sociedad Filarmóni c a. Málaga aco gía en aquel enton c es los siguientes cent ro s de i nstrucción pública : - El Cons ulad o, que des de su crea ción pre staba apoyos a la educa ción of icial . - Academia Ná utica: q ue e mpe zó a func ionar en el 1 785 y ser ía el pr ecedente del Real Coleg io de S an Telmo. - Escu ela de Bellas A rtes. - Escu ela Normal. - Sociedad Eco nómica de amigos del País: donde ya se de tectaba u n especial inte rés y apoy o a la i nstrucción pú bli ca, así como un de seo por e leva r la cultura, organizando para ello clas e s gratuitas, exposicion e s, conferencias… que t uvier on lugar entre el 1900 y 1926, époc a d e grandes p roy ectos c omo el At eneo Co mercial , la B iblioteca popu lar y c i r cu la nte, 83 la construcción del Ba rrio Obre ro Améric a. Pedro Gó mez Ch ái x fue su director durante largo t iempo, y dejando co mo legad o la Fun dación educativa G ómez C hái x, cuya f inalidad ser ía la c reación de un p r emio, destina do a c ostear y promover los estudi os d e Magi s terio a alumnos que de s tacasen por sus aptit u des e spec i ales. - Cátedr a de extensión universitaria: Fundad a en el 1948 bajo e l n ombre de “Cursos de Inviern o pa ra extranjeros”, do nde n o sól o s e impa rtían diferentes s eminar ios , s in o que también s e d aban c onfe renc i as s o bre temas co ntemp o rán eo s de Arte y Literatura so bre asu ntos andaluces. El pr imer año se matricularon 20 alumno s y luego s e fue incr ementando la t asa s ucesivamente. - Instit uto d e E studios malague ños : fundado e n el 194 8 p retendía p r omov er, estudia r y difundir la cu ltura e inves tigación d e la p rov i ncia. Estab a integr ado como Delegación , en el Consejo Superior de Investigacion e s Cien tíf ic as . Su órgano de ex presi ón era l a revi s ta Gibralfaro . Su artí fice fue An drés Oliva Marra - L ópez, q ue oc upó la Dirección del Conservatorio simultáneame nt e. - La Acade mia Dramática L iter aria fundada e n 1851, vino a s us tit uir a la an tigua A c ademia Artí stico Literaria que f ue disue lta en 1852. - El Liceo artístico, científico y lit erar io, el mejor de Espa ña , según as eguraba Sine s io Delga do en el Madr i d C ómico 81 , qu e perd urará ha s ta principios de l s igl o XX. S e funda el 8 de ene ro de 1 843 b aj o la p residencia del Doctor en M e dicina y escr itor Ped ro Gó me z Sancho , natur al de Alhaurín, aunq ue abre sus puerta s en Málaga a finale s de 1842 82 . Tuvo por o bjeto la difusión , c onocimiento, y cultivo d e Cien cias, L iteratur a y Bellas Artes. Eran los años en que la I lus trac ión impuls aba los afan es d e nues tr os p olíticos y literatos , que trataba n de imit ar la vecina F rancia, a ello s e debe s u nombre, a ello y a la s re miniscencias a ris totélicas. El L ic eo no er a una s oci ed ad recreativa, s ino “… un lugar des tinado a los ocios de l espíritu de la c lase media…” , o tal como s e expresaba en sus estatutos e ra “… una r e unión de amant es de las ci encias liter arias y bella s art es , c u yo objeto es e l de adquirir y prot eger la ilustración.” El nú mero d e s o cios fue aumentando desde los 150 d e s u fundación hasta los 700 a los que llegó p oco tiempo des pués, s obre todo d espué s de habe r cambiad o de lo cal, pues mucho s socios se a bs tuvie ron al ser la sede a ntigua un co nvento. Se daba posesión a su s miembros de u na cur io sa form a: el c andida to entrab a en el sal ón precedido por do s 81 P EÑ A H IN OJOSA , Ba lt asar .: Op. C i t., pp . 163- 180. 82 Ibidem . 84 compr omi sar io s y acompañado del Canciller y Ma estresala, llegaba a l a mesa de la pres idencia en donde aseguraba estar enterado y c o nforme con lo que mandaba el reglamen to, y de esta forma e l pr e side nte le ex i gía su palabra de honor. Al contestar afirmativamente, el Preside nte a ñadía : “ en e ste concept o y mientras l o cumpl a, e l Liceo le cue nta entre s us individuo s” ; e ntonces acto seg uido s e le co l o caba una insignia en el cue llo y el maestre sala le ofrecía el diploma. En s u in auguración el prog rama recitó odas al canónigo an tequerano Don Salvador López, liberal de pur a c e pa, que e n 183 5 pro nuncia ra la oración s agrada en la s ex equ ia s de To rr ijos, también se lo p ermitió al Rec tor del Seminario y Vicepre sidente del L iceo Salvador L ac hica, as í c omo al historia dor Ildefons o Mar zo, a los d ramaturgos Ramón Franq uelo Juan Bautista Sandova l, y al poeta Modesto Escudero. Pronun ciar on discursos el granadino médico J osé Go n zález Zorrilla y Ant onio José Vela sco. C omo broche final u n grup o d e se ñorit as y una porción d e c aballeros ento naban un himno en h onor de la s cien cias y las artes , cuya letra era de Sandoval y Man escau, co n música del maes tro Vivero. Pero e n e l Lic e o d e los pr imeros años, fue ine vitabl e qu e las tertulia s adquiriesen un car ácter polí tico debido a la s erie de acontecimientos q ue se suce di eron a partir del mes de mayo, en que s e inicia en nuestra ciudad e l pr onu nc iamiento con tra e l D uque de la Victoria. A sí fue que el grito de “liber tad o muerte” qued ó graba do en nue stro escudo c omo el r ec uerdo p ermanente del liber alismo malague ñ o. Los años primeros fueron asc ensionales co n un acusado cará cter artístico y c ien tíf ico, s uce diéndose lo s conc u rs o s literarios , las conmemo raciones… Famoso s fuero n también sus concier to s y s u clase de C anto a cargo del m aes tro Eugenio Zambelli. Franc i sc o Bejar a no, habla en “Las calles d e Málag a” que un a tarde cuando ya dec linaba la vida de l a Soc ie dad, se fue escu chando el piano y allí se fue forman do la obra que luego s e llamó “ Rumores de la Calet a ” , y en ese atardecer, acompaña d o de u n direc tivo de j ose v er el músico misterioso, pecoso al mismo tiempo que ba rba do, de nombre Albéni z. Las e xp o sic iones también adquie re n s u interés en los año s 70 con Martínez d e la Vega, Simonet, N ogales … también s e reúnen en esta cas a a ntigüedades preh istó ricas entre la s que destacan las tabla s mala cit anas a parecidas en 1 851 y otras apor taciones de las familias mal agueñas c omo los Lar ios, Heredia, Marquesa de 85 Campon uevo, C ro o ke, Gá lvez, Mitjana, Oru eta, D isdier , Cen dra , Gir ó… En la déc ada de los 60 y 70 s e celebran a nualmente juegos f lorales y cer támene s de Ga ya C ienc i a , intervinie ndo persona je s t an ilustr e s co mo Jos efa U gar te, Tejón y Rodríguez, D ía z Esco var y Urbano… A partir de los 90 el Liceo comienza a desentenderse de las activida des a rtísticas adoptando carácter d e círculo recrea tivo y s ocial d onde s e suceden los bailes y festejos, fue as í q ue las jóvenes pers ig uie ron al ingen io s o Vit al Aza, a quien llam aban “ Vit alazo ” po r su exceso de estatura, para que e n su aba ni co o carnet de jara reflejado sus i ngeniosos v e rs os. De todos los salones del Lic eo, el de más a b olengo fue El Senado, donde se reunían en t e rtulias los so cios de má s ed ad , más asidu os y re spetados. Contaba co n cuatro secc i o nes : 1. Ciencias y Literatura . 2. Música, cuya sección fue c onstit uida e n un a r eorga nizac ión llevada a ca b o el 22 de sep tiembre del 56 bajo la pres id enc ia de Enrique Vid al y c on la s ec retarí a de Cris tóbal Barrionu e vo , y que desaparecería en los primeros años de l siglo XX . 3. Nobles A rtes . 4. Declamación. 2 . Creaci ó n y Des arrollo histó ri co de l C onser va t o rio 2.1. El ement o s materi ales 2.1.1 . Espacios Capp a c re ó u na ambiciosa Sociedad de C onciertos , fiel re flejo de las que habían nacido e n otras provin cias , donde incluyó la fundación de una orquesta sinfónica. El proyecto quer ía cumplir c on el objetivo de d a r a conocer e l r epertorio c l ás ico en todos sus g énero s, po r lo que no bajar ía d e 30 recitales como mínimo e n un p rinc ipio, a unque luego s e diese otra r ealidad p or l as sor prendent es co ndi c iones climatológicas. Pa rece que finalmente s e p udieron organizar cerca de unos 8, celebrados en la H uerta Natera , ap rovechando pa r a t a l fin, las apac i bles noc h es ver aniegas malagueñ as. Los concier tos se fijaron en un pr incipio en c u atro por semana, sien do los marte s, jueves, sá bados y domingo s. E es pacio s er ía el jar dín situado junto a la Hue rta 86 Natera , donde se constru yó un elegante Kiosko pa ra la o r questa, a cond i c iona do con s illas , sillones … habilitánd ose un loc al destinado a la venta de reposter ía y refre s cos. El gr av e inconveniente era el paso d el c a uce del Gu a dalmedina, lo que s e sa lvó, abriendo u na entrada en el paredón, dis pon i e ndo además de un ser v icio de ómnibus desde la Ala meda y la Plaza de Riego (Plaz a de la M erced). A med iados de agosto, tras u nos 10 ó 12 conciert os e mpezó a sent irse fresco y ha sta llovió el sáb ado 15, p ero c ontinuaron los c onciertos… tras no mejor ar el tiempo resolvieron tras lad arse al Teatro Príncipe A lfonso , para con tinua r allí, a condición de f ijar unos precios r educidísimo s Entonces sólo h abía do s teatro s en Málaga: el Principal y el Prínc ipe Alfonso . Suc edió que repe ntinamente v ol vió a c ambiar la temperatur a y el domingo 23 de a gos to, se tuv o que sop or ta r un hor rible calor , po r lo q ue la Soc iedad a cordó v ol ver a Na tera, d isponiendo s iem pre de la opc ión del teatro en c aso de nueva necesidad. Y nu evamente r efrescó después de tomar dicha determinac ión, por lo que allí t erminar on los conciertos. 83 Aunque la ave ntura resultó se r un f rac aso, tuvo algo de positivo, pues t odo ello gestó el ambiente nec e sar io para la funda ción de la Socied ad Filarmónic a de Málaga al año s iguiente. Y as í fue cr eada en el 1869, por la iniciativa de u n gr upo de afici ona dos a la mú s ic a, que s e reúnen c a si a diario para h acer t ertulia, a lgo b astante h abitual e n la Málaga de cimonón i c a. Se da ban c ita en el que era u n a lm acén de música de los s ucesores de A dolfo Monta rgón , regentado p or aquel entonces por D. Pablo Martí n, d epós ito de la s a creditad a s fábrica s de Bernareggi y C ompañía, y de Andrés Vidal y Reger de Ba rc elona, d onde s e alquila ban y vendían pianos, s e reparaban toda clas e de instrumentos y s e podí an a dquirir métod os, partituras y periódicos musicales. Sit u ad o en ca lle Los Má rtir es número dos , tercer pi so. Aque llos con ciertos, prolongación de las tertulia s y amigables reuniones, atraían ca da vez a más aficionad os , p or lo qu e urgió b u sc ar un local más amplio. El maes tro Capp a p ronto trasladaría s u re sidencia a Madrid (fallecería en París en el 1 88 6), y la Filarmónic a cambiar ía ent onces de loc al. Se trasladaría as í en el mes de may o de 1 8 69 debido a su éxito, al ant iguo C onve nto de los Padres Trinitarios Des calzos , e dificado e n el 17 00, en 83 DEL C AMPO D EL C AMPO , Manuel. «Cien años del Conser vatori o de Málaga. Con ferenc ia pro nunc iada en el Conser vatorio Superior de M úsica de M á l aga el 15 de ener o de 1980.» Cien años del Conse rva torio de Má l aga . Málaga, 1985. 1 - 47. 87 Calle de la Roper ía Vieja, o C alle C a sas Q uemadas número 17, co nocido c omo El Conventico, utilizado para cel ebrar representa cion e s teat r ales y vela das musicales. El 25 de diciembre del 18 84, s e ar ruinó part e de l edifi c io del Conventico, qu e quedó arr anca do por un terremoto, anu lándose los c oncier tos por unos mes es y a cordando la Socied ad c ambiar de loc al, para lo c ual se tomó e n alquiler l a planta alta del ant iguo Liceo , ce lebrá ndose muc has de las s es iones mu s icales de la Filarmóni ca , en lo q u e hoy es la Ca pilla del C onvento d e la s Repa rador as. “… En 1 885 la soc iedad y su ce ntro do ce nte ar rienda n la planta alt a del edificio del Liceo , en la plaza de San Francisco. No tardan en surgir r enc illa s en tr e Liceo y Filarmónic a. Se c apea e l temporal y a delant e. El Lice o es ya una típica entidad malagueñ a e n declive, y es la Filarmónica la que ha de tomar s u lámpar a, a pu nto de apagar se.” 84 Las cla ses quedaro n instaladas del t odo el 2 de ener o de 1886. El C onv entico s erí a destruido po r un in c end io años de spués , en p ar te de c uyo solar se en con tró edificado más tarde el Teatro Petit Palais, pos teriormente el Tea tro Cine Alkázar y luego los almacen e s Woo lw oor th. Al ex tinguirse luego e l Li ceo, por s er adquir i d o por el c onvento de las Reparadoras h u bo de hac erse traslado a los bajos de l edificio , ina ugur ándose con u n p rograma que se celebraría a las nu eve y media de la noche del 1 2 de agosto de 1906 85 , por los ins i gnes artistas, el violon chelista P ablo Casals y el pianista inglé s con as cendenc ia alema na Harold B auer . “… inaugur ándo s e co n un c onc ie rto por los insigne s arti s tas Casals y Bauer….” 86 Allí co ntinuó el C onservatorio hasta q ue e n el c urso de 1971 -1972 s e inic iaron la s c las e s e n El Ej ido , llevánd ose a cabo la inaug uración oficial el 25 de noviembr e de 1971. 84 A T ENC I A M OLIN A , Enrique . La restaur ación del antiguo Conserv ator io de Música María Cris tina de Má laga . Málaga : Editoria l Confede rac ión españo la de Ca jas de Ahor ros, 1976, p.12. 85 DEL C AMPO DEL C AMPO , Manuel. «Locales de conciertos para u na Filarmón i ca centenar i a.» Mál aga . Bolet í n de información mun icipa l . Málaga: San Andr és, S. A ., Terce r tri mestre de 1970 . 86 L ÓPEZ M UÑ OZ , Luis . «Ho m enaje a Don Eduar do O cón y Ri vas. Memoria leída en la velada del Conser vatorio Ofi c i al de M úsica.» 1934 . Málaga, 27 de enero de 1934 . 88 2.1.2 . Ed ifici o Proce so h ist ó rico artísti co d es de un a p er specti va de g éner o El ed ificio del antiguo R e al C ons e rv ato rio Ma r ía C ristin a tiene e l o rigen de s u as ent amiento en el des amo rtizado c onvento franciscano de San Lu is e l R eal, u no d e lo s que tuvo ma yores dimension es en nue s tra ciuda d. San Luis el R eal se c oncede por la R eina C atólica el 27 de oc tubre d e 148 9, fe ch a que marca la fundación del C onvento conocido co mo San F r anc i sco, y a que er an her ma nos franci sc anos sus monjes . En la rib e ra derecha del r ío Gu adalmedina, existía una huerta que al re c onquistar Málaga se le llamó “d e las Tres Cruces”. D ebido a la ins alubr id ad de s us tierr a s, o por que quer ían es tar más ce rca de la c iudad, el padre Antoni o Villafrén s olicitó s u tras lado, qu e le fue inmediatamente conc edido por R e al Cédula, a un lugar en el arrabal de l Comen dador Mayor. Para s u e dificación tuvieron notables priv ile gios , ent r e e llos e l poder utilizar mat er iale s d e ladrillos y a zulejos que había en la ciu dad, segú n consta en el R epar timiento. Iñigo Manrique de Lanu, Gobernador de la fortaleza de M álaga , hijo del primer alcalde d e la ciudad D. Ga rcí Ferná ndez d e Man rique, labró la Cap illa Mayor , donde obtuv o de rec ho de enterrarse é l y sus suc esores, los c ondes de Frigilian a 87 . Una gran par te de l convento fue edificada durante el s. XVI. Se des tacab a en és ta, la capilla de estilo mudé jar c on ar te s ona d o y c oro a los p ie s, s obre la qu e s e s ituaba u na tor re cúbica. Sus muros e staban conformados con cajones de tierra de baja ca lidad, en contraste c on l a p arte má s noble, la igle sia, q ue se c onservó e n m ejor e sta do. L os claustros, que p oseían arcadas s ob re columnas de piedr as, eran d e gran amplitud, a la d e recha del coro se encontraba el claustro princ ipal, que tenía dos plantas, realizado po r el arquite cto Felipe de Unz u rrú n zag a. E n su parte orien tal se e n con traban los claus tro s s ecundario s. Las huer ta s es taban en dirección al río Guada lmedina, eran de grande s extensiones, en ellas se cu ltivab an hortali zas , c uyo rie go era facilitado por una noria, con el agua tomada de la fuente de la calle del Cristo. 88 87 ADE. Caja 143(2-1 ) (2- 2) . 88 R ODRÍ GUEZ M AR ÍN , Franc isco José. Málaga conven tual. Estud io hi st órico, Artíst ico y Urb anís t ico de los Conve ntos Malagueños . Má laga Obra soc ia l y cu l tural Ca ja Sur y Editor ial Arg uval, 2000 , pp. 80 - 83. 95 aso ciada a la r epresentación del c omport amiento mor al, tanto d el v ic io y e l p ecado, c omo del car ácter de santida d. 102 Uno de los temas p r inc ip ales asociados c on la represent ación de la mujer, es el de snud o, s obre todo en las de car ácter mitológi co. Aunque las temáticas co n d e snu d o femenino por motivos religios os no a p arec en de ma siado e n la p intura es pañola, dur a nte e l R enacimiento el culto al des nudo c omo símbolo d e la belleza y la ve rdad , p rop i c ió este tipo de representación, ace ntuan do el carácter erótico en la s obras de tema mitológic o. En la pa rte central de l te c ho del Salón d e Conciertos, entre las dos pinturas de Den i s Belgrano, apar e ce repre sen tada La Coronac ión de Dant e , d e Martí nez d e la Vega. J unto con D e nis Belgrano y Nogales. Fue o tro de los máximos expo nent es de la escuela malagueña de pintu ra del XI X. Llegó a a lcan zar g ran fama y adm ir a ción en la s ociedad de la épo ca. Con una c lara influencia de M adrazo, d e s tacó por la pur e za en el d ibujo y su paleta de c olores viv os ase mejándose a los rom ánticos c lásicos 103 . Lámina 3: La Coron ación de Dant e . P intura de la Sala Mar ía C ris t in a. Fuente: Archivo Per sona l, Anton i o Jurad o Pérez. 102 Ibide m, pp. 75 a 89. 103 G ARC Í A H ERR ERA , Gustavo . Mar t ínez de l a Vega . Estampas de la vida de un pi n t or románt ico (1846 - 1905 ), Málaga, I ns t ituto de Cultur a de la Diputac ión Prov inc i al, 1962 . p . 35 . 96 La Cor onación de Da nte es la obra ce ntr al de grandes p r oporcion e s, donde Apolo, aco mpañando y presidiend o a las musas c iñe una c oro n a de laurele s a Dante, en tre e s c ri to res y artistas ya honr ados co n la inmortal c o rona , y otr os que es tán a la es p era, di stinguiéndose a Beetho v en, Miguel Ángel, Virgilio, Homer o, R afael, Cervantes, Calde rón de la Ba rc a y Murillo , todos con gregados a nte el t emplo de la inmortalidad. L as ninf as es maltan de f lores el s uelo y la Fama llena el espa cio co n sus glorioso s no mb res . A finale s de 188 7, se completó la decoración p or el artista José Blanco Corís . El pr ogr ama de corativo, e s una aleg oría a la c ultura aludiendo al ca rácter del Lic eo como c en tro artístico y literario. La ide a d e r epresent ar la c ultura a trav és de esta e sc ena, p udo toma rla d e la” Amoros a vis ione ” de Boccaccio, en la que se d esc ribe la Coronación de Dante por la Filo sofía, ante un numeroso cortejo de sabios y e sc ritor es que a s i s ten a la cer emonia. Martínez de la V ega reinterp reta y transfo rma la esc ena de Boccaccio, siend o el dios Apolo quien cor ona a Dan te an te el templo de la inmo rtalidad. En e l lienz o la c onfiguración de la escena se divide e n d o s par te s: e n la parte infer ior, s e representa el ámbito de lo humano con la c oron ación y los testigos históri cos ; en la parte superior se plasma el ámbito de lo divino c on figuras aladas femeninas, que p ort an guir naldas de flores e inst r umentos musicales. 104 C ercano a un romanticis mo hi stor i c is ta, encierra un do ble jueg o, e ntr e lo ir real c on la s figuras femeninas, y lo real co n los homb r es 105 . Ambos autores combin an la aleg oría con la mitología y la línea franc e sa: la de De nis, frente a la sob riedad académico-c la sic ista de Martí nez de la V ega en las pinturas de la Aurora y el Tocado de Venu s, muestra una c lara influencia del barro co itali an o, a ludiendo el mito, b ajo una v i sión de géner o a lo irrea l, a t rav és de esa s figuras femenina s flot antes y se mi desnudas 106 . Nos resulta c urioso, q ue entr e toda s las figuras e sbozadas en la parte inferior del lienzo, don de apar ece el ámbito r eal de la es cena que repre sen ta la cultura, no se halle ning una silue ta femenina, quedando limit ada és ta a la parte super io r. 104 S AU RET G U ERRERO , Teresa. «Antiguo Liceo Art ístico, c i entífico y Literar io de Málaga -Real conser vatorio de Música María Crist ina. Deco rac ión Pictór ica», Op. Cit . , p. 169. 105 S AU R ET G UERR ERO , Teres a. «El an t iguo Conserv atorio de M úsica María Crist ina y su decor ación p i ctórica» , Op. Cit., p. 26. 106 Ibide m , p. 27. 97 En M álaga dur ante el siglo X IX , el nivel d e analfabetismo era alto, s obr e todo en las mujeres , que a lo largo de la historia, salv and o la s diferenc ia s entre clases sociales, han vis to li mitado su papel soc i al a la cr ianza de los hijo s y el cuidado del hog a r. En la s ociedad malagueña d el siglo XIX, uno de los ce n tros más impo rtante s que fomentaron la cultura local fue precisament e el Li ceo C ientíf ico, L itera rio y Artístico. Se c reó con el o bjetivo de reun ir a los a ma ntes d e las c ienc ias literarias y bellas artes, p ara adquir i r y p roteger la Ilustrac ión 107 . L a bur guesía y concretamente las mujeres pertenec i entes a ella, asistí an también al Lic eo. De sde el p rincipio, e l c entro c ont ó c on clases gr atuitas de stinadas a la ens eñanza de los jóvenes s in r ecursos, en las q ue s e impartí an Fr ancés, Mús i c a, D ibuj o, Pintura o Geo grafí a entre otras mate rias . E n un pr in cipio n o estaba p ermit ida la as istenc ia d e mujere s a éstas, aunqu e las de famil ias importantes de la c iuda d tu vies en acceso e n la a lta esc ala d e la institución, como soc i as en la sección de música o pi ntu r a. Un e jemplo de la ne cesidad de pr eparación que acu ciab a la mujer e n una s ociedad re tr aída hac ia la e ducación del s ex o femenino, lo encontram os en la “ Asociaci ón Malagueña para la ens eñanza de la mujer” 108 , fundada el 3 0 de e nero de 18 87. El comité or g a niza do r e s taba formado por hombres que reconocían la nec esidad d e fomentar la ins trucción educativa en la prov incia de Málag a, s in limitaciones de p ueblo, se xo ni e dad. Aunque la exis ten cia de esta aso ciación fue de veinte a ños ap roximad amente, puede cons iderarse como uno de los primeros cen tro s doc ente s dedicados a la enseñanza profe s iona l de la mujer 109 . A r as gos g e nerales, se puede conocer cómo s e valora a la mujer y qué papel s e le ha a signa d o en la sociedad, por la forma en la q ue es represent ada en los dis tintos len guajes pl ásticos e icono g ráficos . Frente a la p oca presencia de mujeres artistas en la Hi storia del Arte, e l número de o bras cuy a temát ica s e c entra en la r epresentación de é stas es muy abundante, sobre todo las ve rsadas en temas mitológic o s. El orige n de muc hos d e es tos estereotipo s podemos enc ontrarlos en el mito grecolatino , que escondido tras estas f igu ras , ha eje rc ido una gran influencia a lo lar g o de los siglos en la cons trucción de la identidad femenina. Como señala Guil Bozal 110 , s on precisa mente estos mitos, los que s u stenta n la base de los a ctuales estereotipo s 107 P ALOM O D Í AZ , Francisco José . La sociedad ma lagueña en el siglo XIX . Má l aga, Ed it orial Arguv al. 1983 . p . 115 . 108 ADE. Caja 35(14.3) y 35(14.4) . 109 O RTE GA B EREN GU ER , Em ili o . La enseñan za en Málaga, 1833-19 33 . Edit. Secre tariado de Publica ciones de la Univers idad de Málag a. Má l aga, 1985. p.170 . 110 G UIL B OZ AL , Ana. «El pape l de l os arqu et ipos en los ac t uales es t ereotipos sob re l a mujer ». R evis t a Comun icar 11 , 1998, pp . 95 a 100 . 98 de género, los mismo s que han c umplido la mi s ión de hac ernos llegar modelo s an drocéntricos y patriarcales , así como características, cua lidad es y role s de un sex o y otro. A lo largo de la historia no s e ha cue stionado n i analiz ado e l trasfondo patriarc al que e stas narr acione s encierran. Es fácil encontrar imág enes de los v i c ios , la mor al, las alego ría s, las virtude s, o incluso la representación d e l a fe, pe rsonifica das en la ima gen femenina, ya sea como figu ra alegóri c a, o como representación de muje r es sa ntas. El pap el de és ta en las artes y en la soc iedad, ha s ido mu y limit ado a lo la rgo de la histor ia, aunq ue la figu r a femenina haya sido repr esentada para pe rsonificar las vi rtu des o c ualidades a rtística s, la realidad his tó r ica demues tra las re stri cc iones y las dific ultades a las que s e han tenido q u e hacer frente, para alcan zar el reconoc imie nto que se mere cen . No será hasta finales del siglo XIX y princ ipios del X X, cua ndo emp iece a c onsiderarse co mo err óneo el co ncepto de su misión s ocial, rec onociend o qu e han s ido la s gra n des ol vidadas y des atendidas p or la s so ciedade s a lo largo de lo s siglo s . El Conservatorio María C ri stina no só lo es un ejemplo de la riqueza de es tilo s arq uitectónicos, a rtísticos y de la m e moria histór i c a del esp lendor cultural y social, qu e vi vió la Málaga del XI X. También repr e se nta los principios del cambio de una sociedad q ue empie za a abrirle pa so, a la participa ción d e la mujer en la v ida cultura l, a r tística y social, invitándonos tanto a trav és d e su func ión c ultural, co mo de su dec oración, a re flexio nar s obre la re presentación y el p a pel de la mujer a lo lar go de l a his tori a y de las artes . El terremoto de la Na vida d d e 1884 , quiebra algunos e spejos que precedían al sa ló n principal de con ciertos. Para dis imular las g rietas ap arecidas en los mismos , el gran p intor J osé Nogales los dec oró con a rtísticas flores. Rosas e n un late r al y liri os en el otro, q ue cubr ían e l dete r ioro y llamaban la a tención por s u belle za y originalidad. En este recinto llamado e l s alón de los esp ejo s t enemos la composición de Cappa “ Alegorí a de la Músic a” cuyo ce ntro es e l pian o y s us instrumen tistas. D e figu ra clásica con co rona de la urel , es tán r odeados de pu teis qu e flotan s obre u n campo de nubes. L a ele cc ió n del motivo, pudo verse influido… ¿por J. A ntonio Cappa , catedr ático de la sección d e Mús ica? ¿O quiz á s por q ue la Socied ad Filarmónica c ompartí a y a esp a cio co n el Liceo? 99 Lámina 4: Flores pintada s en el Salón de los esp e j os por Jos é Nog ales. Fuente: Archivo Per sona l, Anton i o Jurad o . Pero esta riqueza pic tóri ca del Liceo, tu vo su d ecadencia y cierre en el 1900, lo que obligó a un traslad o d e bie nes al Cír culo Me rc a ntil, d es apareci endo muchas de l as a p reciadas o b ras artísticas. A c omienz os d el siglo XX, a l a br irse l a calle Marqué s de Lar io s c on s us nu evo s edificios, se prod u ce u n cambio o u n desplazamiento d el centro comercial y representativo de la ciudad. S e abre en esa c alle el C ír culo Mercantil y a él s e despl a za toda la v ida de la s oc ie dad. El Lic eo dec ae en s u auge, y m uchas de sus pintur a s so n tras ladadas a la s paredes del Nuevo Círcu l o . El paisa je magistral de Muñoz Degrai n “A or illas de l Tibe r” , los pr eciosos lienzos de Denis Belgrano “El c ur rutaco” y “la pr eciosa”, entre otros mu chos, fueron llev ados a llí donde s ucumben en la pira de julio de 36” 111 . Potenciado el ambien te musical malagueño es funda da en 18 69 la Sociedad Filarmónica en los altos de un almacén de músi ca en la calle de los Márt ires. Des pués s e es table cier o n en e l ed ificio del C onve ntico, an tiguo C onvento d e los Padre s Trinitarios descalzos. El edificio s ufre un incendio y se tras ladan a la parte alta del Lic eo en con diciones de alq uiler. 111 A T ENCIA M OLINA , Enr ique. : Op. Ci t. , p . 33 . 100 En 187 5 la Socieda d Filarmóni ca s e enco ntr aba ins tala d a en la planta baja de l an tiguo C onve nto de San Francisco. Las Madres Reparad oras t ambién ocupaban parte del Conv ent o. El 30 de diciembre se mandar on circulares a todos lo s socios an u ncian do la p retensión de fundar un c entro, que desarrollara la afición a la mú sica en Málaga: u n Conservatorio. Para ello se d a cue nta del r eglamento, y s e publica en los per iódi cos l a aper tura de matrícula p ara a lumnos d e ambos se xo s que des e en ingresar. El Rea l Conservatorio de Música María Cristina es fundado d e ntro de la So c ieda d Filar móni ca en 1880. La s itua ción que daba p ues de la s ig uiente forma: El Lic eo, la So c ieda d Filarmón i c a y el Conservatorio ocuparon el primer piso, el resto lo t enían la Madres Rep a rad o ras . 112 Los elementos de vida del C onservatorio co n sistí an en el patroc inio moral y material de la Sociedad Filarmóni ca que le con cede el local y subvenciona en la medid a de sus fuer zas lo s gas tos, junto c on la Di putación y el A yun tamiento. Pero las s ubvenciones n o fueron efectivas en su totalidad. En el c u rs o 1 884-18 85, ante las dificultades económicas, y a s e toma el a cue rdo de alquilar la planta alta del an tiguo L iceo, sito en la Plaza San Fr anc isco . Las clases quedaron ins taladas el 2 de enero d el 1886 y el loc al se inauguró el 1 de febrero co n un concie rto extraordinario, con interve n ción de la orqu e sta, alumnos y profesores. “… En 1885 la Soc iedad y s u cen tro docente arr ie ndan la planta alta d el e dificio del Liceo , en la plaza de San Francisco. No tardan en surgir r enc illa s en tr e Liceo y Filarmónic a. Se ca p ea el tempor al y ad ela nte. El Liceo es ya un a típica ent idad malagueñ a en declive, y es la Filarmón i c a la q ue ha de tomar su lámpa ra, a pun to de apagar se…”. 113 El 20 de nov iembr e de 1887 se re chaza la prop u esta de Nar ciso Díaz Esc o v ar de integrar la Acade mia de D eclamación fundada por él dentro de la Filarmónic a. Se da ne gativa b ásicamente 112 L AC OUR J IMÉN EZ . “Reha bi litación del Conserv atorio María Cristin a. Málaga” Arq uitec tura contempor ánea en el patrimonio his tórico , W U LFF , Feder ico (coor d.), Univer sidad de Gra nada, 2013 , pp . 2, 3 . 113 A T ENCIA M OLINA , Enr ique. : Op. Ci t., p . 12 . 101 por d o s razones: una la falt a de local , y otra la ne ces idad de fomentar e n p rimer lugar la ens eñanza de la músi c a. Al extinguirse el Lic eo, la s Madres Re paradoras adqu ier en el Convento lo qu e obliga a la Sociedad Filarmónica a h a cer el tras lado a los baj os del ed ificio, ina ugurándose el es pacio c on un conc ie rto que se ce l e braría el 12 de agosto de 1906 114 . Litigio s en el arr en damie n to y gastos Entre los a cuerdos con el ar r endatario, el Ma r qués de Valdec añas , se ha de señalar el tomado en la reunión d el 2 0 de j ulio 1896 115 , en la q ue se dec i de b ajar la renta del alquiler a 2.000 pes etas anuales. E n agradecimiento, la Junta nombra al Marqués so cio honorario. La Jun ta D irectiv a e n reunión d el 3 de n ov iembre de 1 89 7, calificando de es tado p róspero el del Conservatorio en aquel pun tual momento, s e ac ept a la s uge rencia h echa po r la Sociedad, de con tribuir aproxima damente con el 50 % a los ga s tos de arre ndamiento, alumbrado y perso nal. El 9 de mayo de 1890 se parlamenta con el Ma rqués d e Valdec añas para que ceda u na parte del cor ralón del Liceo, contan do con nueva s co ndi cion e s de arre ndamiento. En la J unta del 3 de agos to d e 1927 116 , se determina qu e los g astos d e alquiler , limpieza … por ser más utiliza do el espacio por el C onservatorio que por la So c iedad, a partir de a gos to deber ían ser abonados en un 67 % y 33 % , en v ez de p or mitades. En el 1930 , tras la validez de los es tudio s superiores de Piano y Violín, s e d ecidió re fo r mar el Reg lamento, fue entonc e s cu ando s urg i e ron diferenci as en tr e Filarmó nica y Conservatorio, y a que la So c iedad observaba en peligr o de desaparició n e l centro mu sical, al no p oder s ubsistir sep arado d e ella, ni aún con la s subvenciones d e A yuntamiento y Diputa c ión. Era opinión d el pres idente de la Sociedad, Lópe z Ló pez, que s i e l Con se rvatorio se seguía sos tenien do con lo s 114 DEL C AMPO DEL C AMPO , Manuel. «Lo cales de concier tos para una Filarmónica centenaria .» Op. Cit.: pp . 26 a 30 . 115 ACSM, Actas del 20 de julio de 1896 . P . 71 . 116 ACSM Ac tas de l 3 de ago s t o de 1927. P. 259 , 260 . 102 rec ursos qu e ellos p ropo rciona ban, el re gl amento se debía c on fe c c io nar armonizando los interes e s de ambas entidade s 117 . Pronto la Sociedad Filarmónica supo qu e el Conserv atorio ya había mandado s u proyecto al Ministerio sin c ontar c on ellos. La Jun ta, reun i da el 20 de septiembre 118 , co noc ió p or not icias particu lares el h ec ho, y acordó eleva r a l Ministro la s úplica de s er oído, ante s de aproba rs e e l Proye cto, finalizando la reunión con el convenio de no car gar ningún a l quiler, ya que ese centro quer ía ser ind epend ie nte. La Socied ad acordó poner un oficio al mar q ués d e Valdeca ñas, co mo a dministrador de la finca, exp licándole el ca so y solicitando que el local fuera ar rendado al Co nser vator io en s u totalidad. Esta ac tit ud d e ind ependen cia adoptada por el prof esorado con respecto a lo s propietarios del edificio, pr opic i ó que desde el 1 de octubre se empezase n a cobrar 200 p e setas men suales por el alquiler de mobiliario e instrumentos ,que el Conservat o rio ven ía ut ilizando gr atuit amente, hasta que disp u sier a de s us pro pios medio s eco n ómicos para a dquir ir su material. Al final del a ño 1930, gr a cias a la interv ención d e un Patronato, organismo creado p ara interce der entre la Sociedad Fila rmónica y el Conserv a torio, s e tomaron las medidas sigu ientes: la Socieda d subvencionará al Conservatorio co n una c antidad fija de 1.000 p e setas a nuales, otorgánd ole el u so del mobiliar io e in strumentos , e l C onservatorio pag ará la mitad d e lo s gastos gener ales c omu nes , menos la luz, de la que pa g ará las dos t erceras p artes. La Sociedad con tinuará s iendo la arrendataria de l os loca le s, donde po drá c eleb rar actos públi co s y gratuit os en los que tomen parte los alumnos. Una v ez independizada s ambas e ntidade s, y c on l a s e nsa ción d e s er lo s dueño s del es pac io, s e determinan re alizar a lgunos cambios, por lo qu e en l a reunión de l 24 d e ab ril del 1 932 119 , se informa de la aprobación recibida por el a rqu ite c to del Estado, pa ra el proyect o de reforma d el Salón de actos, para el cual el M inisterio y a había pr ocedido para el libramiento de los ga s tos. También era neces a rio ca mbiar la e struc tur a admini str ativa y el funcionamiento del cen tro. En una reunión de L uis López con la direc tiv a de la Filarmó nic a, se acordó efe ctuar dos c ont ratos de arr iendo, uno por cada en tidad. S in emba rgo c uando fue co municado a l c laustro, Megías ex puso 117 ACSM. Actas del 19 de sept iembre de 1930, pp. 15, 16, 17. 118 ACSM. Actas del 20 de sept iem bre de 1930, pp. 17 y 18. 119 ACSM. Actas del claus tro del 24 de abril de 1932 , p . 67 . 103 que s i el Conservatorio tenía v ida p ropia como ins tit ución a valad a por e l Estado , también deb ía tener casa propia , y a que el Estado la pagaba, por lo que e l c ontrato de arr endamiento debía ser sólo a no mbre d el Con ser vatorio. Al tras ladar la propu es ta al dueño de la finca, el Marq ués de Valdecañ a s sug irió que l e dejasen el lo cal a su disposi c ión tres o cua tr o d omingo s, ya que e ran festivos y no ha bía c lases, pero fue c onside rado improcedente por el pr ofe sor ado y a que er a el Estado el q ue lo pagaba. Des de es te moment o y a partir de julio de 193 2 el Conser va torio q uedó como dueño ab soluto d el local, r espondiendo a un c o ntra to de a rrend amiento de 5 1 5 pesetas mensu ale s. A la Socied ad Filar móni ca le fue ce did o el s alón para sus actos de c ultura y prop aganda mu s ical. Tras c ada u n o de l os co n cier tos comunicab a las gracias “po r oficio ”, lo qu e el Conservatorio le t enía muy e n c uenta, de manera, que llegado el c oncierto del 4 de dici embre en el q u e no f ue recibido el a gradecimiento, el c laustro lo hiz o constar e n la s a ctas d e la r eunión del 25 de ener o del 1933 120 , expresando s u mayor desagr ad o al respecto. Por parte de la D irec c ión del Conservatorio se hacen ge stiones para la compra del edificio , con el fin de evitar que sigu iera alquilá ndolo el Estado. El Cons ervatori o com o únic o arre ndat a rio d el loc al. Los al q uil e res y el Est ado Ante el interés del Co nser vator io e n qu e s e les e x tienda un n u evo co ntrato de alqu iler al ma rge n de la Socieda d Filarmónica, l a Administrac ión Gen eral de la Co ndesa del Peñón de la Vega, que era la enc a rgad a de e stos menes te res , r uega s e busque una soluc ión que no sea violenta en tre las dos instituciones. 121 Para mayo de 1935 se le ha soli c itado al arrendatario d el loca l, que es pr opiedad de M ateo María Cabeza de Vaca y Ruiz Soldado, redacta r un nuevo contrato para el Es tado, a lo cua l responde con gran reticencia, in clus o dirigié ndose personalme nte po r ca r ta en vari as ocasiones a la Dire cción, para que s e an pagados los mes es r etrasa dos y s e s iga con las cláusulas con q ue ven ían func i onando h asta el mome n to. El Ministerio ante la situación , insta al Director que en cas o de no po der s al var la s diferencias, se bus que un n uev o espacio. 122 . 120 ACSM. Actas del 25 de ener o de 1933 . 121 AHPM. 75106. 122 AHPM. 75106. 104 Del 25 de octubr e de 19 37 s e conserva la corresponde nc ia entre el Rec to r ado, el Conservatorio y la Deleg a ción de Hacienda, c o n motivo s del alquiler, soli c itando se mande a l a apoderada de la viud a d el Marqués de Valdecañ as, Merc e des Bresca P arod i, una c o pia del co ntr ato, y que se le informe de la ent idad que abon a el dinero. En los año s 40 s e plantea un n u evo problema en torno al loc al, las nue vas propietarias s on las Her manas N azarenas, una c omunidad femenina que cobraba 6.180 p esetas a nua le s po r el alquiler, b ajo pr eten sión d e s ubirle el precio, as í co mo de que se le s cediese una p a rte de l rec into par a uso de ellas. El 26 de marzo d e 1941 e l Minis terio de Educación Naciona l, acuerda pr o rro g ar por e se año en curso el contrato de ar rendamiento con el alquiler ac ordado de 6.180 pts., que se abon ará en la Deleg a ción de Ha ciend a de Málaga. Con vistas a las c ircunstancias, s e re solvió que habie n do c omprado e l Es tado en Mála ga un os amplios terrenos de cerca de 30.000 metros c uad rad o s en El Ejido, uno de es tos fuera par a el cen tro. Allí y a s e alza ban la Esc uela de la No rmal de Magis terio, Esc uela de Per ito s Industriales, Escu ela de Artes Aplic adas y Oficios Artísticos, y la Fac ultad de C iencias Polít icas y Económic a s. Las Herm anas Nazarenas, presentan dos po sibles solu c iones a la cuestión: Una e ra l ca mbio total al edific io de la plaz a de José A ntonio q ue han dejado la s No rmal es y la Academia de Bellas Artes , así como un a u xilio por pa rt e d el Es tado p ara hac er frente a las obras adec uadas a sus necesidades. La otra era l a v ent a por una c ant idad no inferior a 6 millone s de pesetas. Una cifra excesiva, ya que estaba valo rad o po r los técnicos, en una cantida d no super io r a los cuatro millone s. El dev enir de la his toria, los lle vará finalmente a e se edi ficio de El Ejido, q ue ya e n aquellos a ños cua rent a se e mp ezó a tantea r, c uando a ún ningun o de ellos sabía, n i tan siqu iera imaginaba q ue era el camino que se de bía t o mar. 111 Si bien du r ante el c urso 188 2-1 8 83 el Conservatorio tiene la gra n fortuna de t ener e n s us esc enario s y v isitando la sede a los a rtistas más reputados y eminente s de todo el territorio esp añol, se trata sólo del barniz qu e b rilla en la s uperfic ie. La Socied ad c ontinúa pasando g raves apur o s económic o s qu e amenazan su existencia, p or l o que, a la vuelta de un a s v a caciones no cos teadas, tiene q ue r efun dir nuevamente las clas es, reduc iendo otra vez e l salario d el claustro, y avis ando de que los atra s os se pagarían cua ndo la economí a se hubier a s ane ado. En el c ur so 188 4-1885 , a las ay udas s ubvencion es pro ced ente s del Ayu ntamiento y la Diputac ión , que siguen s in cumplir con exactitud los pagos , se s uman las ayudas del Li ceo de Málaga y d el C írculo Mal a gueño. Ambas en tidades co steaban la formación de 6 alumno s, ingre sando cada una por e s te concepto, unos 240 reale s mens uales. A pe sa r de es tas nuevas ayud as, los re cursos cont inúan s iendo in s uficientes y el Co n servatorio, que había fijado en un pr i n cipio la gr atuidad de su e nseñanz a, se ve ob ligado , par a procurar su sub sistencia, a e mpe zar a re alizar algu n os cobros. Este se rá el pr ime r p as o de una tendencia que se mantendrá h asta que el Conservatorio pueda depender de los fondos del Es tado. De esta forma se de termina en J unta, q u e lo s profeso res de Piano, Ric ardo Pa scual y Ana Beltrán, salvo la obligac i ón de impartir c las es gr atuitas a 4 alumno s, perc ibi rían sus remuneraciones de lo que les ab onaran los d isc ípul o s, quiene s de bían pagar unos 30 reales, e l equivalente a 7.5 pesetas por alum no y c urso. De l mismo modo, para las c lases impartidas por el resto de profesores, se empiez a a cob rar un du ro de matrí cula, p ero en es te ca so só lo a quiene s puedan sufragarlo. Dos años más tarde, en el c urso 1886 - 1887 , se esta b leció el pag o de 1 duro p o r der e cho a exa men. Ese añ o los ex áme nes s e ce le braron d el 2 0 al 26 de ju n io . D e 235 mat ri culad o s, tomaron parte, o q ui zá aprobaron , 1 67 129 , a los que se su man 5 d e libr e elección. Esto regis tr aría un t otal de 860 pes etas. En el c urso 18 87 -1888, en actas d el 30 130 d e s eptiembre , s e ac ordó que la enseñanza mus ical con tinuase siend o gratuita salv o pa ra los a lumnos de Piano – s i bien pr onto empezaría a cob rarse también por el resto de asignatu ras -, de los que s ólo 4 por cada pr ofesor e s tán libres de car go. A los que deb ían pagar, se les exigían 60 reale s al año, distribuido s en tres plaz os: 20 al matricularse, 20 a p rimeros de febr ero y 20 por la papel eta de e xamen. Sin embargo, e s to no e s 129 Cfr. epígra fe 2.3.8 . Resu lt ados académ icos . 130 ACSM, Actas del 30 de sept iembre de 1888. 112 lo qu e finalmente s e a plicó. N o s ab em os s i tuv o a lgo q ue ver la donación q ue , c omo v eremos más ad elante, hiz o Gustavo Birskamp , pero p or la memoria d el curso cono cemos que las cifras aplica das fue ron otras : r ec i b iendo p or cada matrícula l a cantidad de 15 pesetas pagadas a tres plaz os, con el añadido de c onceder gr atuidad a todos l os a spir a ntes c uyos medios de fo rtuna n o les per mitiese hacer ese pe q ueño des emb olso. La s um a d e la c uant ía que se re cibe por cada alumno s e destina a ali v iar la ap orta ción de la Fila r mónic a, de los muchos gastos que el Conservatorio le proporciona 131 . Este mismo c urso, e l 2 0 de octubre de 18 87, tien e lugar la do nación a la Soc iedad Filarm óni ca en el testamento de Gus tavo Birskamp y Call mann d e 6.000 d uros , e s decir, 30 .000 pe setas , motivo é ste p or el que s e acor d ó ex poner el c ons i gui ente agr adecimiento y nombrar a l difunto bienhe chor espec ial y s ocio ho norario p e rpetuo. En s u hono r, y da da la importanc ia que tenía este s u bsidio para la su per v ive n cia económi ca del c ent r o mus i c al , se o fr eció un concierto en su memoria el día 29 d e ab ril. Además, el art ista Adolfo Oc ón pintaría e n r e cu erdo del finado, u n retrato suyo 132 . Poco después , Martín L a rios , pr ime r Marqués de la Casa Larios, s e su ma ba a es ta c ausa de bene ficencia y dona ba a la Sociedad 50 0 p esetas. El 23 de enero de 1 888 133 s e c elebra b a la Jun ta, donde tenía lugar el consiguiente agra dec imiento . Pese a mant ener las subvencione s d e Diputación y Ayun tamiento, és ta s continúan s iendo irreg ulares, y en ocasiones acaba teniendo mayor peso el a uxilio que debe mandar su la Corona. Así, en el cu rs o 1888 - 1889 , el Go bi erno decide e nv i a r a un delegado inspector 134 , e l Señor Benito Vilá, Direc tor de la A cade mia de Bellas Artes, para que sup ervise el cent ro. Como Eduard o Ocón, el Direc tor, d ispon ía de una ag enda d e buenos y amplios c o ntactos, a l igual que los tenían muchos nobles miembr os de la Fila rmónic a, muy probablemente se tuvo que tirar de algún hilo, pu es se conserva una carta f echad a e l 12 de abr il de Hermeneg ild o de Mont es ace rca de las ge stiones qu e es tá r eali zan do con el Minis terio d e Fome nto par a consegu i r u na sub vención para e l C onservatorio. Por lo que s a bem os, Hermenegildo Mon te s Fernández 135 131 AHPM Ca ja 74659. 132 AHPM, Ca j a 74659 . 133 ACSM, Actas del 23 de ener o de 1888 . 134 Cfr. epígra fe 2.2.4 . Órg anos de inspecc ión. 135 C H EC A G ODOY , An t onio . Histor ia de la pr ensa ped agógica en Espa ña , Sevilla , Secr etariado de Pub licac iones de l a Univers idad de Sevi lla, 2002 , p . 59 . 113 estuv o en la Jefatura de N eg o ciad o d e Prime r a En señanza y t ambién fue el d i r ec tor d e la Gaceta de Instru cc ión Pública . En cualquie r caso, se trataba de un militar q u e tenía b a stante relación con los patrocinios y mecenazgos . Inclus o el propio Picas s o en agradec imient o p or algú n as u nto de e ste tipo, le dedica un cuadr o tit ulado “ Montes de Málaga” . Sin e mba rgo, n o ha y c onstancia de que esta subvención se llega ra a conseguir . En las ac tas del 21 de Septiembre d el c urso 1890- 189 1 136 se p rese ntan las cu enta s de e nero a junio de 1890, con los correspondien te s ingresos y el saldo restante , h ac iéndose una copia par a el Gob e rnad o r Civ il seg ún la l ey de a sociac ió n del 30 de Junio de 1890. Es te pr ocedimiento s e con vertiría en una costumbre habitual en cad a princ i pio de curso. Como la s ituación económica cont inúa siend o ins ostenible, el C o nserva to r io int enta c uadrar ingre sos y gastos d e todas las f o rmas imagin a bles . Así, apr ovechando l a lax itud de l pr ofesorado con el cumplimiento de clases y horas de trabajo, en la reunión del 2 de ago sto de 1891, se rueg a a los doce ntes respetar y cumplir los horar ios , estableciend o multas en c a so de incu mplimiento. Rec ogiéndose además: “… Aquellos que con per miso se au sentaban de la ciudad perdían su s ueldo dura nte la ausenc ia y este era perci bido p or el sustitut o que se le designara; pero s i la ausen cia llegaba a dos meses, per día el de recho al s ueldo en vac aciones…. 137 Finalmente, las pena lizacion es y multas q u edan establ ec idas o ficialmente en un acuerdo d e la Jun ta de se ptiembr e del curso 18 91- 1892 , redactado en los siguien tes término s: “Todo profesor q ue deje de asistir u n día a c las e s in causa q ue lo ju s tifique, c omo enfermedad o au sencia c onsentida, pagará la multa d e un a pe seta. Todo prof esor que deje de as istir a las clases a las horas m arcadas anter iormente, p agar á una multa de v einte y cinco céntimos d e peseta, por c ad a un c uart o de hor a q ue se empiec e de spués de las fijadas….” 138 136 ACSM, Actas del 21 de sept iembre de 1890. Libr o I, p. 43. 137 ACSM, Actas de la Jun t a d e l 2 de agos t o de 1891. 138 ACSM, Actas del 4 de octubre de 1891, p. 51. 114 También s e tratan e n es ta J unta temas r ela cion a dos c on la matrícula, e stablecien do que los padr e s co n dificul tade s económicas que quisieran ins cr ibir a más de un hijo p agarían t an solo el equiv alente a una mat rícula y media po r cada dos hijos, o dos matrículas por cada t res . Las ayudas recibidas de d iferentes fuentes, junto a las med idas de r ecaudación y ahorro adop tada s por el C onser va torio, permit en q u e las c ue ntas del centro arrojen e n el curso 1 892- 1893 un sa ldo po sitivo de más de 500 pe se tas. No o bstante, p ara tratar de afianz ar en lo pos ible es ta s ituación y asegurar la su pervi vencia eco nómi ca, en el curso 1 893 - 1894 s e s iguieron i ncrementando lo s precios de las matríc u las , lo que unido al mayor nú me ro de alumnos, implicó un nu e vo s uperá vit , motivo po r el q ue s e acordó con tribuir a su fr agar los gastos d e funcionamiento, que has ta e ntonces dependían s ólo de la Filarmónic a. C on e s ta resolución y rec i ente compromiso no se tardaría mucho en llegar nuev ament e al estado deficitario. En el cu rs o 18 94- 1895 se s ientan nuevas b ases d e ins c ri p ción de matrícula, par a pro cur ar nuev os recurso s financieros c on los que poder c ubr ir e l déficit ec onómico. A pa rtir de aho ra s e abona rán c uotas enteras de matrícula , cobrándose una po r ca d a instrumento aparte de la de Solf eo, s alv o el Piano c uando s e e sté pagando ya por otra espec i alidad instrumental. S e decide además que el importe de las matrículas se cob re en dos p la zos, en v ez de tres, s iendo uno en la inscripción, y e l o tr o d el 1 al 31 de en ero, modificándose por tanto los artículos 36 y 3 7 sobre el cobr o de las matrí cu la s. Nuevas ayudas lleg an del exterior d u rante el curso 189 6 - 1897. En la reunión de l a J unta d el 3 de abril del curso 1897 139 q ueda recogido el acuerdo del Cí rcu lo mercantil de contribuir con 100 pes etas mensuales , ante lo c ual la Junta Directiva, par a d emostrar su satisfacción , ofrece 5 matrículas g ratis para niño s pobres, así como un conci erto an ual por los profesores y a lumn os, en los salon es de aquella s ociedad. No obs tante, poc o después, en la r eunión del 16 de abr il 140 d e ese mis mo año, s e toman nuev as medidas re specto del coste de las matrícula s y derechos de exa men , ac o rdando: 139 ACSM Ac ta del 3 de abri l de 1897, p . 75. 140 ACSM, Actas del 16 de abril de 1897 . 115 - En lo s iguiente los alumnos abonarán por derecho de exa men 2.50 p es eta s por c ada año. La regu lariza c ión del pr e cio de las matrícul as h abía implicado la c ontabilización con junta de mat rícula y derecho a exa men, que en es te curso vu el ven a in dependizarse. - A par tir d e este m omento la as ignatura de Armon ía s erá de pago obligado, incluso para los de enseñanza s gratuit as. Desconocemos s i e sta de terminación t enía algu na relación con que f ues e la mat eria que en ese m omento desempeñaba el Director. - Será obligatorio pa ra todos los alumnos, adq ui rir el programa oficial de la as ignat ura qu e se c urse, ba jo precio d e 1 p ese ta. Poco a p o co, ob servare mo s qu e s e irá poniendo prec io a todos los docum e ntos. Dadas las dificultades económicas qu e continúa enfrent ado el Conservatorio durante e l curso 1897 -1898, llama nue stra atención que en la r eun ión el día 2 de may o 141 de 1898 , s e ac orda se con tribuir c on 50 pesetas de los fondos de la Filarmón ica, a las que luego se añadirían 85 q ue apor taba el mismo Director, má s 25 d el p rof esor José Barra nco, c on el fin de librar del s ervicio milit ar a Jos é Cabas Quiles, f uturo profes o r del centro, e hijo del doce nte José Caba s Galvá n. En el cur so 1899-1900 s e toman nuevas medidas relaci o nada c o n las matrículas: - En la s esión del 3 1 de o ctubre d e 1899 , al informars e del estado de las cue nta s del seg undo s emes tr e y perc i bir claramente el a umento de las matrículas gratuitas 142 , s e acu erda c onceder sólo c inc o, a los estudiant es q ue mejores condiciones reuniesen. Posterior mente s e suspend en dic has in s cr ip cion e s, de cidiendo sin embargo mantener la solic itud de la Señorita Tor ras Pas cu al, en memor ia d e s u tí o fallec ido, el pro fesor del Conservatorio Ric a rdo Pascual. - El 1 de junio 143 d e 1900 el Presidente de la So cieda d Fila r mónica ya reintegrado, Plácido Gómez de Cádiz, p ropone elevar la c antidad de matrícula a 1 7,50, c ob rándo se e n dos plaz os, un o durante la inscripción y o tr o en enero. También se pla ntea el p ago por ot ros con ceptos como : der echo s de d iplomas, cer tif icad o s y soli c itudes para m atrícul as 141 ACSM, Actas del 2 de mayo de 1898 . 142 ACSM Ac tas de l 31 de dicie mbre, p. 141 . 143 ACSM, Actas del 1 de j un io de 1900. 116 gratuitas; és ta era una su til forma d e ob ligar a un ab ono mínimo y s imbólico , a sí c omo de contribu ir al si s tema, incluso aque lla s familias que pr esen tara n dificultades. En la reunión de la Junta d el 31 de dic iemb re del c urso 1900 -1901, tras expres a r el e stado de las cue ntas, se a cuerda fijar los derech os a diplomas en 5 pese tas, e l derecho a c er tif icado en 2.50 pes etas y la soli citud de mat rícula gr atuita en 0.25 peset as. En la Junta de l 31 de diciembre del c urso 1901-1902 , se produce un nuevo i n c remento d el p recio de la matrícula q ue queda fij ado en 20 pesetas a pag a r en d os plazo s, uno en la inscripción y otro en enero. Esta dec isión s e ra tif ica en la Jun ta del 28 de junio de 1902 144 . En e l curso 1918 -1919 la s itua c ión de los pr ofe sor es d el Conser vatorio c o ntinúa s ie ndo muy prec aria. C on fre cuencia éstos debían recurrir a otra s o cup a cion e s que les p rocuraran aume ntar sus ing r esos. Tal es la ne cesidad que s e re s uelve distribuir entr e pr ofesore s numer arios y aux iliares lo recaudado por de rechos de e x amen ha sta junio, segú n el artí culo 1 6 del Reglamen to, med id a que s e man ten drá hasta que e n l a J unt a del 20 d e noviembre d e 1920 s e fijen su s s ueldos con carácter definit iv o . Con trariamente a la política d e incremento en lo s pr ecios , en el curso 1 919 - 1920 se suprimiero n las c uotas mensu al es p a ra la ens e ñanza del C anto, aun que se aumen taron a 5 pe se ta s los dere chos a ex amen . Es durante el curso 1920-19 2 1 cuando se pr oduce un cambio importante en la r etribución d el profes o rad o. El R eglamen to d e 1917 es taba re lativame nte r ec iente y había que ir per filándolo y adoptando sus dis posici ones en la med i d a que lo permit ier a el funcion amie nto de l centro. Así, en la J un ta del 20 de noviembre d e 1920 145 , s e pr oc ede a la ref orma interna de los artículos 16 y 18 y se fijan los sueldo s con c a rác te r de finit iv o, po r lo que a p art ir d e ahora el impor te de l os dere chos de e xamen n o s ería necesario repartirlo e ntr e D irec to r y profesorado . A c am bio de ello, cob rarán s us habere s n ominales todo el año y n o e xc lu siv ament e los 9 meses d el c u rs o , asc endiendo el sueldo a nual a un total de 725 peset as. En el c as o de l a profeso ra d e Piano Ros ario Delgado, que no tiene der echo a nómina alguna, s e a cuerda u na c om pensación de 20 pes etas dura nte los mes es d e curso, po r lo que venía correspond i én dole por dichos dere chos de exa men. 144 ACSM Ac tas de l 28 de junio de 1902 , pp . 11 y 12 . 145 ACSM Ac tas de l 20 de nov i embre de 1920. Pp . 129 , 130 . 117 Por otro lad o, e n la J unta de l 14 de febrer o de 1 921 146 , se ac uerd a elevar los derechos d e matrícula a 30 pesetas, tanto p a ra libre s como p a ra oficiales , q u e deben ser a bonado s en 3 pagos , restableciendo nuevamente los pl az os q u e e x istiero n t iempo a trás, en los me s es de sep tiembre, ener o y abril. Dur ante el curso 1921 - 1922 el precio de los derechos de matríc ula continúa s iendo d e 30 pes etas, si bien el abono pasa a s er en dos pla zos, con la excepción d e los alumno s oficial es que mantienen los abonos parciale s en sep tiembre, ene r o y abril. En el curso 1923-1924 tiene n lugar dos hechos en relación c on la remunerac i ó n del cuadro doc ente y de la Dire cc ió n del Conser vatorio. - Por un lado, en la re unión del 14 de diciembre 147 el p ro fesorado solic itó el abon o de u n a paga ex traordin aria en c oncepto de grat ificación , ac ord ando la Junta conceder única mente la mitad, s ólo por esa vez y sin que sirvie ra de prec edente. - En lo re ferente a la r emuneraci ón del Director, el 1 d e ener o de 1 924, c on v is tas a i r poc o a p oc o r e gular i z and o la vida administr ativa d el C onservatorio a lo estipulado desde Madrid, qu e dó s up rimid o el sueldo que c orrespondía al Director fa cultativo, puesto que en e se momen to ejercía e l p rofesor Fernández Benítez. L a determin ac i ón, por parte de Eduardo Ocón y la J unta de la Filarmónica en el momento de c ons tituirse el Conservatorio, de que el D irec tor tuviera un sueldo independiente del res to d e do cen tes con tra viene , en un momento en el que se bu sc a la an siad a o ficialidad , lo es table cido des de Madrid, que d etermina que la r emuneración del Dir ector de be ser el sueldo base del profesor numerar i o más una serie de supleme ntos. Así, s eguida mente, en la J unta d el 26 de enero de 1924 148 s e determina asignar al Dire cto r fac ultativo un s ueldo base, que se suplementaría c on 100 pesetas men suales, añadién dole la gratificación de 7.50 pe s etas por alumno 149 y d escontando lo que le cor respondería al profesor au xiliar que debía asi stirle en la doc enc ia. 146 ACSM Ac tas de l 14 de febr er o de 1921 , p . 131 . 147 ACSM Ac tas de l 14 de d ici e m bre de 192 3 , p . 170 . 148 ACSM Ac tas de l 26 de enero de 1924, p. 172. 149 ACSM Ac tas de l 29 de enero de 1924, p. 173. 118 Pese a la y a comentada poca regularidad, en tiempo e importe, d e las ayu d as p rove nientes de l Ayuntamiento, éste impone s u s cond i c ione s. Así, en la reun i ón del 9 de enero del curso 1 924 - 1925 150 , se pone en conocimiento el oficio r ec ibi do po r la Alcaldía reclamando s e amplíen la s matrículas gr atuitas para los alumnos de escuelas pú blicas , llegando a la cif ra de 20. Por otro lado, es te cu rso se decide qu e el derecho de matrícula e n las c lase s d e P iano se incr emente en 10 p e setas , elev á ndose a 40 en total. Se c oncede además a cada p rofesor la can tidad de 50 p esetas anuales para gastos de mat erial de clase, 5 0 pesetas al oficial de secretaría y al conserje, y un so corro de 30 pese ta s al portero. La oficialidad de los estudios Elementales es inminente. El p res upue sto que se pr e sen ta en 1925 para gestiona r que Ayu ntamiento o D iput ación tomen a su cargo el Co n servatorio de c ara a la oficialidad es de 24.000 pesetas. Sin emba rgo en la re unión del 16 de jun io 151 se d a cuenta de l pres upue sto real que aporta la Diputaci ón, con una cifra tot al de 12.000 pesetas anua le s. Con la llega da de la oficialidad d e los es tudios Elementales en 1 926 , se abre un peculiar periodo de trans ición, y a que el Co n servatorio d eberá ajus tar se a lo es table cido desde Madr id en lo relativo a l a remuneración d el prof eso rado, pero s in embargo n o será hasta 4 añ os después, cua ndo adquier an la validez los estudios Supe riores, q ue el c en tro entre administrat ivamente en los fondos d el Estad o . H a sta entonce s, el C onservato r io deberá mantene rse c on los rec urso s con que venía con tando . Así, e n el mismo documento en el qu e Eduardo C a llejo, D irector Gener al de Bellas Arte s, de clara la oficialida d de lo s es tudio s Elementale s , es confirmado todo e l personal d ocen te, dando prefere n cia en presu p ues to y pla ntilla a los p rof eso res p ropu e stos e n lo s informe s, con el sue ldo anual de 2.00 0 peset as . C ont inuar ían s iendo profe s ores pe ro sin va lide z oficial: Eduardo Santaolalla para Solfeo, J oaquín Gonzále z Palomares y Francisco C ruz para Violín, es tos c on e l sue lo anual de 1.200 pe se tas. La mentabl emente qu e da exc l uida Isabe l Boigas por no cu mplir con el tí tulo de suficienc ia. Sin embarg o, p ara h a cer frente a todo ello la J unta de la Filarmónic a d ispondrá única m e nte de los ingr e sos de matrícula y s ubvenciones, administra ndo todo ello bajo su particular criterio. 150 ACSM Ac tas de l 9 de ene ro de 1925, p 188 . 151 ACSM Ac tas de l 16 de junio de 1925 , p . 200 . 119 El cur s o 1926-1927, se abr e con los recién inaugurad os s ue ld os de 2.000 pesetas a n uales , si bien aún e staban p endientes d e e ntregar lo s r espectivos tí tulos que ve rificaban la su ficiencia d el profes o rad o. El c urso si guiente, p ensan do en conseguir una plaza más en la plant illa d ocente, se elev a al Ministerio un estudio del p resupuesto necesario p ara el pr oy e cto, que es d e 4.000 peseta s. Existiendo una pa r tida de 3.600 pes etas, a las que se podrían añ adi r 400, que qued arían sufrag adas con las n uevas matrículas. D e las 4 .00 0, 2.000 serían para el pr ofe sor d e Armonía, Estética e h istoria, y las otras 2.000 para la s ens eñanz as de Mús ica de s alón, Acompañamiento y Transpor te. Conte xto económic o de l o s sue l d os del profe sor ado hast a la décad a de 1 920 Para un mejor entendimiento de la remunera ción d el profes orado has ta l a c once sión de la oficialidad , procederemos a realizar u na comparativa con la e nse ñ anza en Primaria, po r ser la categor ía profe sional más apr ox imada a la del Cons ervat orio. Los profesores de finales del s i g lo XIX y p rinc ipios d el XX tuvier on muc hos frentes abiertos. Sobre lo s que impartí an en enseñanza Primar ia, Ruiz Berrio 152 s eñala q ue arrastraban c uatro deficienc ias desde largo tiempo atrás: la inex i stencia de un a preparación espe cífica tanto cu ltural como p ro fe sional, los s alarios baj os, el escaso prestigi o y la mala opinión que la sociedad tenía de ellos, y como c onsecuencia la pérdida de vocación por la enseñ anza. Esta situación s erí a fácilmente e xtens i ble a los docentes del C onse rv atori o, q ue tenían una rem u neraci ón incluso inferior a la ex i stente en el c u erpo d e Primaria, p ues la c uantía qu e recibían es to s últimos en el XI X os cilaba entre los 1.000 y 3. 000 rea le s anuales. Es impor tante se ñalar que en ese tiempo todas las c a ntidades po r d ebajo de los 5.000 rea le s roz aban lo de le zna bl e. La legislación anteri or a la le y Moy an o e stablec ió u n sueldo mí nimo, c as i misera ble que variaba e ntre lo s 2.000 y 3.000 re ale s . Inclus o exi stían poblac i ones en la s que n o se paga ba a los mae stros , o en las que se le s apor taba una cantidad simbóli ca, muy inferior a los 152 R UIZ B ERRIO , Julio. Política esc olar en Españ a en el siglo XI X (180 8 - 1833 ), I nstit u to San José de Calasanz- CS I C , Madrid, 1970, p. 41. 120 100 rea le s. En la ense ñanz a apenas se c onocían inc rementos salar iale s acordes al coste de vida , como oc u rr ía en otras pr ofesiones. Además de lo s pagos que re alizaban la s dotacion es municipa le s, en l a enseñanza e ra co mún que los pr opios alumnos agasajaran a l profesor con alg una r emu neración o elemento mate r ial de valor . Por ejemplo s e tiene constancia de q ue con a nter iorida d al 1 850 era frec uente el pago c on prod u ctos agríc olas o gana deros. Por todos es to s motivos, los docentes se veían avocados s iempre a otro segundo empleo qu e les ay udara a sob rev i vir. Los c ongresos edu cativos que s e realizan a f inales del XIX , de jan una clar a co nstancia d e dicha reiv indi cac ión soc i al 153 . Por este y otro s muchos motivos en e l s iglo XX las au t or idades e statales se plantean elevar los sue ldos de los maes tr os y c onvertirlos en fun c ionarios d el Estado, lo q ue supon d ría: u na c ierta estabilización económica, una independe ncia de otro s org ani smos oficiales, una subida sa larial gara ntizada c ada c ierto tiempo, un a sc enso de l es tatus y un puesto fijo. Aunque en con traposición el E stado ejer ciera un control absoluto. Esta inic iativa , p l asmada por el Minis tro R omanone s en el Real Decreto de 26 de octubre de 1901 154 , a ún a pes ar de la protes ta de lo s par tidos más c onse rv adore s, fue ac ogida con entusias mo por e l s ector dedicado a la educación. U na ve z r e sue lto es te p roblema, el s iguient e objetivo lo c onstit uía la may or dign ifica ción de las c ua ntías para ho mogeneizar las nu me ros as categor ía s del escala fón. Esto qu edó recogido en el Real De creto de l 2 5 de febrero d e 1911 155 , el c ual fijaba el sueldo más infe rior en 1 .00 0 pesetas y el más superior en 4.000. El Re al D ecreto del 19 de octubre de 1918 156 fijó el sueldo mínimo en 1.50 0 pe se ta s . El R eal Dec reto de l 4 d e junio de 1920 157 , a bar caba el r ango d esde las 2.00 0 peset as a las 8.000. Con la R eal Orden d el 153 Actas del Cong res o Nac i onal Pe dagóg ico de 1882. Fo mento de la s Artes, Madrid , 1882 , pp . 245 a 30 0 . 154 Real Decreto de 26 de octubre de 19 01 por el que se incorpo ra el pag o del per sonal de l as escuelas públ icas al Pres upues to del Est ado , reor gan izando así l a En señan za Pr imar i a; G ace ta d e Mad rid n úmero 303 , de l 30 de octubr e de 1901 , pp . 498 y 499. 155 Real Decr eto del 25 de f ebre ro de 1911 , sobr e los sa l arios del prof esorad o. 156 Real Decr eto del 19 de octubre de 1918, sobr e los sa lario s de l pro fesora do. 157 Real Decr eto del 4 de junio de 1920 , sobre l os sa l arios del pr ofeso rado. 127 Como hemos coment ado, de sde que el Co nservatorio obtuv o carácter estatal, los ingr e sos de las matrículas, derechos d e e xamen , doc umentos e xpedi d os… pasa ron a mano s del Estado. Los incr emento s qu e se produje ran en estas c ifra s ya no eran p or tanto incumbe ncia ni decisión d e lo s directivos ni del c laustro . Como consecuencia no s e vuelve a pl antear ningún a sun to referen te a las tas as de matríc ulas , h a sta q ue e n el cur so de 1954- 1955 e l Di r ec tor Andr és Oliva Marra trata d e idear algu na fórmula con la qu e ret ribuir a los numerosos pr ofe sores gr atuitos que trabajab an en la sombra d e la instit u ción , pero que per mití an q ue su día a día s iguier a des arrollánd os e con ci erta normalidad. En el clau stro del 6 de octubre de 195 4 165 se autoriz a u n incr emento en la matrícula p ara s acar fondos con los que g ratificar a los do c entes g ratuitos. L a prop uesta de Lui s Cavanilla s al respecto e s nombrar p ara ello una co misión de t res ca tedr áticos que estudien con detenimiento el asun to. Por fin a princ ipios del c urso, en un a car ta d e Andrés Oliva a l Rev erendo Sopeña, tras inves tigar la man era d e grat ificar al personal interino y gratuito, se autor izaba a l a um ento de matrícula p ara tal fin, c obr ando 10 pesetas más por alumno y a signatura, y 75 pe setas e n total pa ra los d e perfecciona miento del Piano. Tabla 8 . Sue l do de l perso nal en el cur so de 1953- 1954 Catedr ático s 12.000 pes eta s Profesor e s es peciale s 9.600 pes etas Profesor e s aux ilia res 7.200 pes etas Fuente: Elabor ación propia, extraído de AGA , Caja 38777 . Andrés Oliv a sigu e buscando fórmula s magis trale s c on las que r e vitalizar el d inero n ecesario para la realización de las actividades q ue programa el centro, y a fueran c oncie rtos, c onferencias, vis itas culturales, r epresent ac ion es d e Teatro… El 15 de oc tubre de l c urso 1957 - 1958 e l D irector Gener al de Cinematog r afía y Teatro admite la in scripc i ó n en el Registro Nac i ona l de Tea tro s de cámar a y ensayo de la ag rupación de Amigo s del Te atro, s iendo por tanto inc luida como una entidad de teatro no pr ofe s iona l, su b vencionando un porcentaje el Estado. Sabemos p or alguno s doc umento s que ello conllevaba un a gratif icación po r parte del Ministerio de Información y Turis mo, que en esos años se corr espo ndía con la cant idad de 5 .000 pesetas 166 que pagaba la Teso rería de Delegación de Hacienda de Málaga. 165 ACSM, Actas del claus tro del 6 de octubre de 1954, p. 72. 166 AHPM, Ca ja 75108 . 128 En e l año 195 7 tiene luga r la gran riad a de Valenc ia, un d es astre natural que tuvo terr ibles con secuencia s, de man er a que s e a c uerda a nive l Ministerial re caudar fondos para los damnificados , proponie ndo a l prof eso rado su c olabor ación co n u n día de su hab e r. Por es te motivo, e l día 20 de dic iembre se e leva al De legado a dministrativo del M inisterio d e Educación Nac ional u n a lista c on todos los suscr itos c omo “Pro - damnificados Valenc ia ”. Es ta acción r efleja el marav illoso humanismo que siempre ha ca racteri z ado a este colec tivo, pues si n tener una situac ión ec onómica boyante, s iempre había un mome nto en el q u e p oder ayudar a otros más nec e sitados . El 13 de mar zo po r Orde n Ministe rial s e pr o ced e a la di stribuc ión de una gr atificación anu al a los catedr áticos numer arios de C onservatorios 167 . El 8 de abril el Fi s ca l de la Audiencia d e Málaga s e i nteres a po r el c aso del pr ofesor Alfonso Pérez , funcion ario d el c uerpo de fiscales mun i c ipales y c omarcales , p idiendo informe s uy o que detalle s i obtuvo la c átedra por oposición, concurso libre o des ignación y el concepto por e l q ue perc ibe s u s emolumentos 168 . No es éste el primer c as o, ni s erá el último de e ste tipo. Ya s e puede q ue estos profeso res forman par te d e un sis tem a llamado funcion a riado , en e l q ue estas acc iones s on p enaliz a das s in r éplica. D el mismo modo también será aperc ibi do Manuel del Campo del Campo, cuando saque su plaza en la Escuela Normal, pues la s imultaneid ad con s u pues to del Con servatorio no era t an senc illa como él se gura mente creí a 169 . Pero el Ministerio también c ometía s us erro res, equiv ocaciones… y también s e a cu mula ban los retras os. C omo ejemplo e ntre otros mu chos, se conse rva la minuta con fecha de l 10 de a br il del 1958 ordenando el p a go d e unas nóminas no percibidas po r los jueces de las oposiciones a la aux iliaría de Violí n que tuvieron lugar en el 195 3 170 . A trav és de las últimas nómina s c onsultadas o bserva mo s c ómo el profesorado h a ido prog resivament e igualando sus s alar io s con re spect o al r esto de pr ofe sores del Estado, queda ndo de la siguiente manera: 167 AHPM, Ca ja 75108 . 168 AHPM, Ca ja 75108 . 169 AHPM, Ca ja 75108 . 170 AHPM, Ca ja 75108 . 129 Tabla 9 . Sue l dos de l perso nal en el cur so de 1956- 1957 Catedr ático s numer a rios 35.700 pes eta s , 31.220 peset as Profesor e s es peciale s 14.980 pes eta s Profesor e s aux ilia res 12.600 pes eta s Subalternos 10.500 pes eta s Fuente: Elaborac ión prop ia, extraído de AHP M , Caja 75119. 2.2. El ement o s per s onal es 2.2.1 . Ór ganos d irecti v os Eduar do Oc ón y Ri vas , el Dire c tor fu n dador Lámina 5: Maestro Eduardo Ocón y Rivas Fue nte: Ar chi vo Person al, An tonio J ura do . El que fue mús ico, pianis ta y compos itor, Académico de Bellas Artes en San Telmo y profesor en el Conservatorio, nació u n 1 2 de enero de 1834 en Bena mocarra, Mála g a, en el seno d e u na familia pobre , aunque por cie rtas co nfu siones se piensa que f ue realmente en el 1833. El hijo de F r ancis co Ocón López y Dolor e s Riv as Rom á n (Ribas, tal y como figura en su par tida de n atalicio), fue bautizado al día sigu iente de su lleg ada al mundo en la Iglesia Pa rro quial de Santa Ana. La c onfusión con la fecha d e natalicio de 1834, se de b e a que no exis tí a aún el Regis tro Ci vil, por lo que el docu mento of icial de nac imi ento fue escr ito en el 1 843. 130 Lámina 6: Partida baut isma l del Maes t ro Eduar do Ocón Fuente: Archivo Pers onal , Anton io Jura do. Eran s eis los hijos del matrimonio: Manuel, Francisco, Eduard o, Antonio, Emilio, q uien fuera céleb re marinis ta, y Ant onia. Su h erman o Emil io na ció en ca mbio el 2 6 de octubre de 184 5 e n la c osta d el Riff de Marr uecos, luego s e convertiría en n otable pinto r y profeso r en l a Escuela de Artes y Oficios de Málag a, afición suya que fuera posterio rmente continuada por su hija Emilia y sus s obrino s Adolfo y Serafín. D e igua l for ma e n el mund o de l a Música, Edu ardo O cón Borc hardt, llamado por todos, Eduardo hijo, continuar ía el legado de su padr e. Muy de niño lo trasladaron a Málaga entrando de s ei se , también llamado infante d e Co ro, e n la Catedr al, convirtiéndose e n d i s c ípulo de l Maestro de cap illa Marian o Reig y el or ganista Sr. Murguía, q uien lo inició e n la t écnica d el piano y lo s órganos. En a q u ella p rimera ju ventud cua ndo toda vía era s ei se, compone s u cé le bre Miser ere a cua tro v oc e s sin acompaña mie n to, que fue mot ivo de a d mirac ió n y que fue c ant ado largo ti empo en la cated ral de Málaga tod os los vier nes S antos sin interr u pción : 131 “… José Cabas Gal ván d ecía en un periódico local, allá por e l a ñ o 1907, que el Misere re de Don Edua rdo era el mejor que s e cant a ba en España dur ante la Semana Santa… Por e so y o ruego, pid o, s upli co al E xcmo. Cabild o de la Catedr al… que restablezca las audiciones del Misere re de n ues tr a h ermosa iglesia Catedr al la s tard es del Miércoles y Ju e ves Santo e igu almente las d el D iálogo d e l a Anunciac ión, e l d ía de la Encarn a ción , 25 de mar zo, fiesta p ara la que exp resamente fué (sic) escrito… en la C ated ral de Sevil la s e ca nta todo s los años el Misere re de Es lava , que p or haber s ido e scrito en época en que p red omin aba en España el arte lírico it aliano está en un todo t acha do de p rofano o teatral” 171 Al mor ir e l organista Murguía, Oc ón o btiene la plaza como s egundo organi sta, “ … segund o po r aquello de qu e era para or ganista seg l a r… “ 172 , po r oposición en 1853 cuando aún cont aba 18 años , au nque o tras fuentes s eñalan el 18 52: “… en 1852 fue n ombrad o organis ta de la misma iglesia…” - 173 . D es de e sa fech a hasta el a ño 1867 ocupa el pue sto a la v ez que da leccion es de Piano, ya que era pobre y c on su trabajo tenía que atender al p ropio sustento y al de toda su familia. En el ó rgan o e s dond e luc ió su mayo r talento, s iendo además u n g ran improvisador. Por e ste motivo también c uen ta c on notables dis c ípulo s de e ste instrumento que lle van s u sello, como es el cas o de otr o ilustre músi co malagu e ño Luis López M u ñoz , q uien también s ería luego profeso r y Dire cto r del Conservatorio, y le suc edería en su pla z a de la B asílica a su muerte. Por es a é poca llega a s aborear e l éxito tan a plaudido por el p úblico del teatro Real d e Madrid, por la can tata qu e compuso con ocasión d el natalicio d e Alf o nso XII , acompa ñada de la letra de la poetisa Jos efa U garte Barriento s. Siendo organista s eg lar de la Ba sílica marchó al París de N apo le ón II I en 1867, meta de las asp iraciones de c ualqu ie r artista de la época, con g r andes anhel os de lib er tad y ans ia s de disimular la inev itable r ui na. Allí v a a pe rfecc ionarse en calidad de oyente en el co n servatorio, rec ibiendo consejos y e nseñanza s de ilu stres personalidades, como de Ben o it en la clase de Órga no. Ingresa en la A cade mia de Contrapunto y Fuga qu e lleva el célebre Ambr osio Tho ma s, 171 L ÓPEZ M UÑOZ , Lu is.: Op. Cit . 172 DEL C AM PO D EL C AMPO , M anuel . «D . Eduar do Ocón Ri vas. Organi st a y composi t or ma lagueño .» M álaga . Bo l etín de In formacióin mun icipa l , 1968, pp. 39 a 46. 173 L ÓPEZ M UÑOZ , Lu is.: Op. Cit . 132 el autor de “Mignon ” y “ Hamlet ”. También rec ibe alient os de Auber , qu e es en ese momento direc tor del conservatorio paris i no, as í como d e Feli ciano César David, compositor que se identifica en tonces c omo el “creador del o rientalismo o la música e xó tica ”. Hiz o u n viaje a Bruse la s para conocer al historiógrafo, mus i có logo, pe da gogo, musicógra fo y c ompositor belga que dirigía en es os momento s el c ons e rv ato rio de allí, Fét is. Rec ibe también ense ñanza s de Gouno d, inmor tal a utor d e “Fausto” y “Romeo y Juliet a” entre otras óperas, c onsigui endo por mediac ión de é ste último, q ue una de sus mis a s fuese cantada e n la Igles i a de San Eustaquio de París con gr an é xito. Qu izá por es te triunfo fue n omb rado organista de una de la s principales iglesias de la c apit al franc esa, y mes es más tarde o btu v o po r oposición una p laza como pr ofe sor de Canto e n las e scuelas c omunale s , también lla madas escuelas muni c ipales, entre u n a treintena de aspirantes, obt eniend o el númer o seis. Cuan do apenas lleva ba p o co más d e tres años , s iendo e l año de 1870 , tuvo qu e r egresar a la pequeña Mála ga llen o d e nostalgia. Ric ardo López Ba r ro so afir ma q ue la v ida de Oc ón ofrece dos periodos artic ulados por el m ay or a con tecimiento d e su vida, que fue su v iaje a P arís. “… Oc ón se d io a conocer en Alemania y Franc ia y seguro h ubiese s ido s u porvenir a no t ener que regresar a España… “ 174 Una vez de r egre so en la ciudad frecuentaba la c a sa de u na di stinguida familia malagueña, la familia de Ut rer a, don de pasaba una temporada la Srta. Ida B orc hard t, nacida en Co lonia, Alemania. La muc hacha sa b e idioma s y toca el piano y aun que no cono ce nuestra len gua, él tampoco la de ella, graci as al francés de e s os año s d e París, s e r ealizan los prime ros c ontactos, res ultando al poco tiempo bo da e n Málaga. E l lat ín s e c onv ierte en la len gua en la que amba s familias median. Fruto del mat rimonio ser án sus tre s hijos Eduardo , I da y Cec ilio. El 14 de marzo del 1869 s e había funda do en Málaga la Sociedad Filarmónica que dirigía el ingenier o Antonio P ala cios, c uyo objeto e ra da r sesiones musi cales par a recreo de los socios, lo cua les intervienían como intér pretes y autores. Pasad o u n tiempo ac epta la dir e cc ión de és ta en sustitución d e Antonio Cappa, su fun dador y direc tor facultativo, bajo la condición de c rear un c ons e rvatorio q ue igualmente dirigirí a él. 174 ADE, Rec ortes de prensa . D íaz Es covar, Narciso : Hijos ilustres de Málaga . Eduar do Ocón Rivas . 133 Capp a marc ha a Madr id, y a l irs e és te, la S ocied a d cambia de lo c al d e lo s altos d e a qu el almacén d e música donde se realizaron las primeras sesiones, al Co n ven tico. Allí es tuvo desde mayo de 1 8 69 y allí la encuentra a su r egreso Ocón, aunque ya no es p residente Palac ios, sino Pedro A. de Orueta y S ch oltz, es entonces cuando se le pr opone la dire c c ión. Tras ello no tardaría en re tomar su p ues to c omo organista d e la C atedral, al q uedar v ac ante l a plaz a de segundo organista de la Ba s ílica que gana por oposición. Volvió a sí nuevamente a des empeñar dicho cargo haciendo sonar e l órg ano que construye ra en s u d ía Julián de la Orden, has ta el 1894, año en que se jubila con 60 añ os “… Para lelamente a todo este movimiento Ocón, no es taba s atisfecho, echaba algo de menos p a ra rec rear s u espíritu -c omo e scribe D. Narc i so D ía z Escovar - y n o ces ó has ta c onsegui r oc upar nuevamente la pl a za d e segundo organi sta de la Catedr al…” 175 . Cond e co rado c on la Cr uz sencilla d e Isabel la Católi ca y la Enc omienda de la misma orden , cuy os d erechos s ufragó e l mun icipio malagueño , y cuya propuesta se cur só en unión a la de otros v arios artista s de la localidad cuando tuvo luga r la visita del rey Alf onso XI I a Málaga. En 1879 fue n ombrado académico de la R eal Ac ademia d e San Fern ando cuya s ección de músic a había sid o creada en el añ o de 18 70. El per iódic o “ Galería N acional” le identifica como un músico mode sto r etirado a Málaga, don de gus ta acompañar los s almos e himnos de su Santa I g lesia C atedral: “… un r ar o ejemplo d e mode s tia musical en e stos tiempos que c orremos… es nec e sar io para conocer sus obras, qu e G ou nod y Th o mas en París, y Bretón e n Madrid, s e tomen el trab ajo de orquestarlas y h acerlas toc ar en púb li c o… las mejores o b ras de Ocón s on la s d e c arácter r eligi oso … su ced ió en la d irección d el Conservatorio de Málaga a su paisano Antonio C appa … Oc ón su be c on frecuencia al coro alto d e la Ca tedral de Málag a… acompaña los s almos y los himno s de la iglesia. Tras de sus largos estudios en París y e n varia s c iudades de Alemania, se 175 DEL C AMPO DEL C AMPO , Manuel. «D . Edu ard o Ocón Rivas . O rgan ista y compos i tor malagu eño .», Op. Ci. , 39 a 46 . 134 ha enc errado en Málaga… con su carácter sencillo y af ectuos o y su cons tante buen humor, se empeña en buscar la felicidad en las oscuridades de su v i d a….” 176 . Se jub ila como orga ni sta con 60 años en el 1894 , pero solic ita p or co nce s ión espec ial al cabildo malagueñ o que le c ediera u na habit ación en la torre d e la catedral para aca b ar allí s us día s , cerca d e su órgano. Esc ribe e nton ces el Diálo go titulado “La Anuncia c ión” , o bra de un va lor extrao rdinario aunque de pequeñas dimensiones, fue la últ ima que escr ibi ó, no t e niendo la satisfac ción natural, por traidora enfermedad , de dir igirla en s u es treno el 25 de mar zo de 19 0 1 . Murió e n la tarde de l 2 8 de febrero del 1901 a la s 17 h oras de la tarde, aun que alguno s diar io s afirman que fuera las 19.15 hora s, v íctima d e u na pulmoní a gripa l. Al d ía s iguient e tuvo lugar el entierro e n el C ement erio de San Migue l, rec ibiendo s epult ura en u na z a nja del tercer patio d e la nec rópolis. Desde la capilla hasta la fos a fue conduc i d o el fér etro a h ombros p or lo s hijos de l finado, Eduar do y Cecilio, s u hermano el ilustre pintor de marinas Emilio Oc ón , y los señ ores Eugenio Zambelli, Fra n cisco Damas y Jos é Cabezas. El maus oleo plane a do por el Ayuntamient o quedó s ólo en pr o yec to, por lo q u e una noche pr i vada m e nte, los hijos del co mposit or tras la daron el féretro a un pa nteón famil iar, hoy de la familia Lam othe, en e l p rimer patio. Pos terio rmente pas aron a oc upar s u s restos, u n nicho en el tercer p a tio de la necró p olis, don de se hallan en unión co n los de su mujer, su hijo E duard o y su hija polí tica Julia Rod ríguez S piteri. Se r eunió la Jun ta Dire ctiva del Con servat or io y se hizo manifestac ió n de aprecio en el acta. Se mandó cerrar el Conservatorio dur ante 7 días pon ien do la bandera a media a s ta con c respón en señ al de luto. S e mand ó una corona mo rtuoria y s e pr opus o un funeral por e l alma de l d ifunto, dando a conocer en el acta qu e también el c abildo de la c atedral pens aba honra r s u memo ria con solemnes ex equias. Sin embar go queda rá en el Con se rvatorio algún tiempo más s u viud a Ida B orc hardt como profes o ra de Piano, y también su hijo Eduardo, a quien s e le increparon l as a usencias de la cátedr a en múltiples ocasiones sin se r éstas s olicit adas. El s uso dich o respondió co n su d imisi ón, por causas de inc ompatibili dad con s u o tro empleo , com o ins pec to r de legado de C orreos de la región . La Junt a lament ándolo no le admit e la r etira da, manteniénd ole en el claus tr o como sup ernumerario sin su eldo, y dándole siempre la posibili d ad de volv er si quisiera. 176 ADE, Rec ortes de prensa de la Ga l ería Naciona l . 135 Rafael Salgue ro fue nombra do e nton ces maes tro de capilla de la c atedral. Que dará as í mismo como dir e ctor de la filarmóni ca J osé Ca bas Quiles y al frente d el centro musical le sucederá Pedro Adames . La producción musical de Oc ón e s extensa , “ … comp arables y algún caso superiore s, a las d e Hilarión Eslava…” 177 . Fran cisco Pacheco Ru i z, pr ofund o conocedo r de la obra, publicó un a relac ión de las pr inc ip ales, y más tarde José Cab a s Galv án, conocido pero también o lvidad o músic o que s ólo le s obrevivió 8 años , informó s obre ellas. A e stos trab ajos podemos sumar los de Ri c ardo López Barroso y L uis López Muñoz. Ent re s us co mpo sic io nes se da verdade ra relev ancia a la pr ime ra y la ú ltima, las d os q ue cier ran e l ciclo v ital de l g r an mú sic o, “ El Miserere y el Diálogo de la “Anun c iac i ón”, siendo justo e s as d os , las que no qu iso la Ju nta que falt aran el día de su homenaje, al cumplirs e el primer centenari o desde s u na cimiento. “… no b u sq u éis co mplicaciones de ning una es pecie … s e de sarrollan d entro d e unos moldes tan se n cillos q ue únicame nte Moz art y Ha y dn , los d o s gen io s que más se dis tinguieron p or la s encillez de sus co mpo sic iones, pudier on hacer u n a ob ra tan gran de e n unos mold e s tan pe q ueños… de un c orte c lás ico pu ro… p recisar el número exacto de las co mpo sic iones de Ocón, e s c as i imposible… pasan d e dos cientas; solamen te a un c or o d e s eño rita s q ue él dir igió d uran te muchos años teníale de dicados más d e sese nta…Otra her m o sa Mi s a es la dedicada al Ilus tr e malagueñ o el Ex cm o. Sr. D . J osé Mor eno Mazón, arzobispo que fue de Granada, e l que qui so q u e el mismo autor la estrenara y el qu e venciend o la mod e stia de Don Eduardo , le llevó allí a tal objeto en 1887 . La prensa gr an adina de aquellos días dijo el éxito que obtuvo Ocón con dicha obra…” 178 La músic a sagrada par e ció s er en pr ime r término su pred ilecta. Sus composiciones pa san de 200, co n m ención es pecial d e s us s i ete mis a s, del Miser ere, el R es pons orio, la s Salv es, el Bolero, la Ra p sod ia Andal uza , las “Cantatas” para el ce ntena rio d e Calde rón de la Barca , la Cantata en honor a l n atalicio de Alf ons o XI I co n letra de la p oetisa Josefa Ugar te Barriento s, estren ada en el Teatro Real de Madrid dirigid a por el mae stro Skodopole. 177 Ibidem . 178 L ÓPEZ M UÑOZ , Luis. : Op. C i t. 136 Entre s us trabajos como folklorista, cabe c itar s u colección de C anto s Esp añoles, donde demos tró a todo s un a gran e rudición. C ompuestos en 187 4 co n n otas explicativas y b iog ráficas en texto bilingüe, esp añol y alemán: “… edición agotad a du r ante muchos añ os y q ue rec ient emente la “ Unión Musical Españo la” ha vu elto a impr imir, p or co n siderarla de un v alor pos itiv o, ho y que tanto se atiende al Folklore e s pañ ol… ” 179 . En c ua nto a la mús ica de es cena, s ólo se sabe q ue escribió con el p eriod ista Ra món Franquelo un libreto tit ulado “ El grito es pañol”, compu e sto par a el teatro en los día s que España lanzaba su grito d e guerra con tra e l audaz marroquí . Se r epr esentó en Málag a en el Te atro Principal c uando pas aron las tropas d el General Ros de Olan o, pe ro n o tuvo much o aforo, p or lo que no v olvió a prob a r sus fuer zas en la músi c a dramática . En una carta de Ramón Noguera a Luis Seco de Lu cena escr ita en Málaga el 9 de septiembre de 1899, se menciona sobre Ocón: “… D on Eduardo O cón, a quien siento no recib ir en Granada cuando llegu e a ella dentro de breves días… voy a ap untar razones pa ra demostrar a us ted es, au nque ya lo s aben, que Oc ón cual Fetis es una gr an figura, que s olo pu e de s e r s uperada por s u moles tia… tiene e jecutadas con é xito Misas y ot ras obr a s religiosas en San Eustaquio de París; Gounod y Ambrosio Tho ma s le ha n dis tinguido y dedicado sus retratos … es e l crea dor de ese bole ro… co mpendio de todo lo bu eno, de todo lo andaluz … t iene estudios de p iano que no desmerecen de los de C hopin y Rubins tei n…. O cón puede y debe s er e l mú s ico popula r, p ues man e ja la mú s ica de nues tro pueblo, s u s genuinos c antos… Oc ón no s er á maes tro de ca rtel. Eso le honr a, pues es maestro de verdad… peor par a E spaña qu e su ele c asi siempre equiv o ca rse en el que debe r etrib uir … ¿Qu é muc ho que y o q ui sier a cor responderl es, y les ruegue que atiendan al que simboliza en mús i ca a Málaga entera, c uando vis ite la be lla Granada?. .. Do n Eduar do Ocón, qu e tanto ama Málaga, que por vo lverla a v er, renunció a un br illante p orv enir e n el e x tranjero que 179 Ide m. 143 Fue nominado tesorero y contador del Con servatorio. M ás tarde sería Dire ctor accidental durante la e nfermedad d e Fernández Benítez, has ta q ue, el 11 d e mayo de 1 931 tras s u defunción, s e ría con firmado Director po r el Ministerio de I nstrucción P ública . Su go bierno estaría caracteri zad o por el tiempo conv ul so que se atravesaba en aq u el entonce s, pas ando por una Re pública, una con tienda bélica y una Dictadura. Pedro M e gías Martín e z, el Dire c tor ef e cti vo 184 Nac e el 1 4 de ma yo de 1901 en Beas de Segura, Jaé n. Este pueblo es uno de los pocos d e esta zon a que cuenta has ta con do s Bandas de Mús ica desde finales del siglo XI X. Al tratarse de la époc a del tur no bip artidista, c ada agrupación s e c o rrespon día c on uno de lo s partidos, sien do una del C onservador y otra de l Liber al, gozando p o r t anto del respa ld o ins titucional c uando s u partid o gober naba. Pedro Megías empe zó sus estudios de Música en una de estas dos Ban das, traslad ándose pos terio rmente a Madrid. Allí la familia rege ntab a una tienda de tejidos de no mbre “L a Madrileña ”, p e ro er a tal la pasión de e ste músico, que dec idió v ender e l negocio y u bicar su nuev a residencia en M álaga. A pesar de ello son muchos l os do cumentos oficiales qu e lo aso cian co n la capital española, inc lus o sit uando allí su or igen y nacimiento . Sin embargo realmente el ar tista v iviría en Málaga , acu diendo a la g ran c iudad únic amente pa ra rec ibi r s us clas es de música de l os mejores do centes que allí se enc ontraban. Su excel ente c apacid ad le permitió sac ar s u plaza como c atedrático de Armonía con gra n facilidad, allá por e l c urso 1 928- 1929. Se le rec onoce en el C o nserva tori o c omo un homb re r ecto en sus pr i ncipios, diplomático, agra dable y s iempre adecuado en e l trato. Estuv o lar go tiempo tut elando la c lase de s eñoritas, donde no gu staba s u spender a ning una de ella s , pues tan c onscie nte era de la situa c ión de esa clas e acomodada de muc hachas b u rguesas que se inic iaban e n lo s estudios d e música cor respondiend o al c ano n d e feminidad , q ue a la q ue no mostrab a virtudes, la apr obaba ba jo con dición de no volver a matricularse al curso s iguiente 185 . 184 G ran par te de l o documen tado se debe al t est imon io oral de l a f a m ilia de l músico, en concr eto de su h i jo Pedr o Megías. 185 Fuente oral: Test i mon io de la fa milia de l músico, de su hijo Pedr o Megías. 144 En una de es as clas e s de Señor ita s , se en contrab a Arac eli González Torrejón, distinguid a alumna, disc ípula también d e J ulia Torr a s. La chic a, gozab a de destacadas vi rtudes , no sólo como músi co , s u s emblant e tierno y su c aut ivad o ra so nris a le valier o n uno de l os títulos de l o s con cursos de Mise s del Conser va torio. Tras los e xámen e s, al t érmino de los es tudio s allá por el mes de junio, el c laus tro de profesores junto con el alumna do festejaban la llegada d e las v aca c ione s toman do algo, c uando el pro fe sor Pedro Megía s se acercó a la Miss y le pregunt ó - ¿ Y ah or a qué haremo s Torrejón ?... era evidente que no entendió bien aquell a pre gunta … “ pues lo que U sted diga Señor Meg ías”… y el p r ofes or en un ac to de biz arría, no tit ubeó ni un i nstante al p roponerle q ue p o drían casarse. Atónita y enc antad a a su mis ma vez , debió q uedar se la alumna. Megías, p untualizó al final: “ Pues di a tu padr e que maña na voy a hablar con él”. 186 La ped id a fue en e l mes d e junio, y la s nu p cias tuviero n lug ar en el agosto inmed iato. Ella tenía 18 año s, él 33. For maron una e nca ntad ora p areja, c ompenetrad a, feliz y p lena, que p arec ía entenderse a la pe rfección. Fruto de aquel e nl ace fue s u hijo, al que llamaron también Ped r o. La familia segu ía hac iendo vida en los pasillos de aquell a Socied ad Filarmónica, a sistiendo a sus con ciertos, cod e ándose con la s elec ta s ocieda d malag ueña , y manteniendo relac ión con los músic o s más importantes del territorio nacional e internacional. Muestra de e llo son las fotos que con tanto c ariño les ded i caban aque llas bu enas amistades : Iturbi, Cas saux, Wa nda Landow ska…. Aquel h ombre , de grandes valores y bondado sa n atur a leza , es taba totalmente co n sagrado a su profes ión y a su trabajo, involucrán d ose c on sus alu mnos has ta el punto de a tenderlos en su prop io do micilio con frecuencia, de forma abs olutament e de sintere sada. Amaba su trabajo c on des mesura, intentado co ntagia r esa pasión contenida ent re las línea s de l pentagram a a todo su entorno. C erca d e s u d omicilio, en una Iglesia de Ped regalejo , qui so montar un coro d e v oces mixtas, que die ra otro c olor a las lit u rgias . Tal fue el entusias mo de aquellas vo ces e n tan fresco proy ecto, que el mismo Obi spa do desco nfió de la labor mus ical, ac abando co n las ilu sion e s de los c oristas en menos d e tres mese s. Aquel h ombre ínteg r o y hon o rable, prudente, nunca quis o ser s eñalado, por miedo a ser ap artado de la familia qu e a doraba, en un tiempo en el q ue s e numera ba a las personas con f recuencia y el “p a seíll o” e ra cuestión de tres pasos. Aquel hombre , fiel a s us ideas , q ue quis o m antener el equilibrio s obr e la delga d a línea neutral, donde 186 Testimonio de la f amil ia, del hij o Pedro M egías . 145 no habita el color, fue ap a rtado en o casiones y o bstaculizado en muchas otras . La v ida no le res ultó expre s amen te fác il, per o supo luchar con dig nid ad y hono r, en lo s tiempos en los que s e aco stumbraba a mirar ha cia otro lado. En el cur so 193 5-1936 , Luis Ló p ez lo nombr a su Secret ario dur ante un t iempo. En el c urso 1 946- 1947, con fech a d el 2 de octubre el D i rec tor L uis Ló p ez co munica s u e stado de salud , y su dificultad p a ra l levar la direc ción del c entro. D e esta forma tan incisi va, despojada de más palab ras o a dor n os, deja el pue sto d espués de u n g obier no espa ciad o en el tiempo y dimite por delicada ind i sposición . Al c laustro no le q ueda más remed i o qu e admit ir la re nuncia , prop oniendo entonces a l c atedrát ico nume rar io Pedro Meg ías, h omb re de d otes personales, simpatía e induda ble capacidad para conven cer de lo ju s to y necesario de sus peticion es. La mano dere ch a de Luis López, Fer mín Pérez Zunzarren, cesa casi al mismo tiempo, justificando también m otivos de salud y otra s “ obligaci ones inelud ibl es de su pr ofe s ión”, lo cua l podr ía s onar a subterfugio de una lealtad ex acer bada, o podría sugerirnos un binomio inqueb rant able, d onde c ualquiera d e la s piezas, sería arras tr a da por el mov imiento de la otra. Se nombra e ntonces para el ca rgo a Pe dro Gutiérr ez L ap uent e, e l joven recién llega do que y a anda preg untan do a todos, por qué el Con servatorio no tiene aún una orquesta propi a. El r elev o se prod uce en el c urso 1946 -19 47, la no ticia sobr eviene a todo s , el d ilatado mando de Luis Ló pez , lleg a a su fin. Megías ya tiene experie ncia en c a rgos dir ectivo s y mantiene la situac ión a la altura , per o Lapue nte n o. S in e mbargo , lo cier to e s qu e los nu evos nombr amie ntos res ultarán de gran efectividad, p ues en menos de tr e s años, que s erá e l tiempo de gobierno, con seguirán nuevas en s eña n zas, aqu ellas de las qu e y a se hablaron en 19 36, y c on ellas también log ra rá n acrecentar la p lantilla c on más p rofesores , empezando a ha cer r ealidad u n a de las pre o cup a cion e s que llenar o n la cab e za de todos los qu e fueron cargo s direc tivos. Su g obier n o al f rente del Conservatorio fue exc es ivament e corto, pero muy efectivo. Descon o cemos lo s mot ivos por los que Megía s podr ía h abe r dimitido, pero co nociendo la rectitud que guiaba sus p rinc ipios, probablemente algo sucedies e q ue no fue se de su agrado, de hecho a partir de ese mome nto su participación en el claustro se rá bastante más exigua. 146 Ju lia To rr as , l a úni ca mujer Dir e ct ora En e l clau stro 187 del 14 de febrero de 1949, Lu is Sánc hez renuncia al c argo d e Subdi rec to r, cier tamente n o ha p as a do muc ho tiempo de sde q ue lo tomara, per o s u inv olucración c on la Orqu e sta le va restando cada ve z más tiempo, por lo que ac c ede en su lug ar por Or de n Ministerial de 26 de a b ril del 49, J ulia Torra s Pasc ual. Es l a primer a vez que una mujer opta a un car go dir ectivo de poder y relevan cia en u na ins titución mus ical así. Aunque Julia y a ha de mostrado e n su vida p rofesional s u gran c ompetencia p ara el trabajo 188 , e s una mujer , aún todo está por ver . Meses más ta r de, el 5 de oc tubre de l c urso 1949 - 1950, presentaron la dimisión de s us c ar gos el Dire cto r Pedro Meg ías y el secre tario Pedr o Gutiérrez Lap uente, ap robánd ose por t anto los nombra mientos de Ju lia Tor ras, catedr ática de Piano pa ra D ir ección , y J orge Lindell par a se c retario. Ten drán co ntinuidad e n su s cargo s hasta mayo de 1952. S e ini cia enton ces un a nuev a etapa en la que s e f inaliza n todas las gestiones q ue ya comenzara Megía s tiempo atrás. En el c laus tro extrao rdinario del 29 de dic iem bre de 195 1, p res idido por P. Fede ric o Sopeña Ibáñez, De le gado de los conservatorios y que se encuentra a l frente del de Mad rid, s e expone n los puntos de la re forma de la ens eñanza, dedic ando un enc end i do elog io a la org anización y funciona miento del c entro. Deja d e esta forma p atente que una mujer n o sólo pue de os tentar un pues to de man do , s ino que a demás p uede h acerlo de f orma c ompetente y digna, ha sta el punto de rec ibir elogi os por pa rte del Delegado de los co n servat orios . El 26 de may o Ju lia Tor r as pide dimisió n de su c arg o , es tá e n ferma 189 . Su go biern o ha sido cor to, per o h a sab id o d emos tr a r a sus compañeros, que la his toria luce ah ora un nu e vo pu nto d e inflexión en el que el género acabado en “a”, es tan capaz c omo el acabado en “o”. Ahora debe con vocarse una re unión ur gent e p ara nombrar un nuev o Direc to r. D e es ta forma e l 2 9 de mayo hay reu nió n de c laus tro ex traordinario, y que a l igual que la reu nión de diciembr e d el 19 51, también preside P. Fed er i c o Sopeña. El objeto es d a r posesión a Andr és Oli va Marra López, delega do de la Dirección G eneral d e Bella s Artes , como di r ec tor. É ste perma necerá en la 187 ACS M Actas de l c laustro del 14 de febrer o de 1949, p. 1 . 188 Cfr. el capí tulo 5: “Pro fesora s destacada s” . 189 B. O. de l E. nú m ero 168, del 16 de jun io de 1952, p. 2695 . 147 dirección d el 19 52 a l 19 62 , compu tand o un total de 10 añ os . El s ec retario qu e le a co m p añará en el equipo direc tiv o será J osé A ndreu Navar ro, quien luego le suce dería en el gobiern o. André s Oliva M a rra-Lóp ez, el Dir ector y la m oderniza c ión Lámina 9: Andr és O liva Marr a -Lóp ez, Di rec t or del Conser vatorio. Fuente: AHPM Caja 75102/02 . Perteneció a una importante familia de Málag a, c una de ab ogados, méd icos y polí ticos, aun que se c ree que su apell ido , Oliva, t iene ascendencia it alian a, en c on creto s e le enlaza co n la ciud ad de Oliva, en Cerdeña. Nac e en Málaga un 1 9 de nov iemb re de 19 14, siendo hijo de H ora c io Oliv a Prolongo y T rinidad Marra -López Zulue ta. Su p adre , homb re muy reputa do, de se mpeñó du rante largo tiempo el car go de Dir e ctor del Banco d e Es paña en Málaga, lo que le pe rmitió un a vida acomodada y favora blement e relac ion ada en sociedad. Estudió la Lic enciatura de Derecho e n la ciuda d de Granada, s ie ndo ya un al umno d i stinguido que además militó y lider ó los movimientos estu diantiles c atólicos, pues os tentab a un c arácter dev oto y religioso. Al es tallar la Guerra Civ il, c ombat e en ella como Alf érez provi siona l en el bando Na cion al, llegando a af iliarse a la Falang e. 148 Perteneció a la v ida co fr ade y llegó a s er presidente de la C omisi ón de P ropa g anda de la J unta de Gobier no de la A grup a ción de Cofr a días de Málaga. Se casa en el 1940 con María Dolore s Garc ía Gra na, co n quien tiene 6 hijos . En el 1 939 e ntra a formar p ar te d el Consistorio municipal malag u eño en calidad de “ G estor Municipa l”, o c upando c omo pr ime r destino la D eleg ac ión de Abas tos. Pos teriormente tomaría pos e sión en la Delegación de C ultura d e sde el 19 39 ha sta el 19 51 , sustit uye ndo a Juan Tembour y Álva rez , quien ha sta entonces había realizado una labor encomiable. Cuan do Oliva ac cede a la dire cción tiene 37 añ os, es un pr es tigio s o ab ogado en ejerc i cio, y y a ha pasado por la concejalía d el Ay untamiento. Está condecorado co n l as Órdenes d e Alf onso X el S abio y el M érito Civil. En e l 1951 entra c omo D ire ctor en el C onservatorio d e Málaga hasta el 1962. Aunque h a es tado ejerc iendo c omo pr ofe s or es pec ial de c ultur a, in terino y gratuito desde el 194 9, al n o s er músi c o, su acceso al carg o pr odujo c iert a resistencia en alg u n os s ectore s de la in s titución. D urante el tiempo de su go bierno, obtuvo s u cátedra de la asign a tura d e D icción y Lectura expresiva por opos ición. En la Direc c ión del c entro, puso en marcha muchos y gr andes proye ctos co mo: - La cre a ción del Grup o de Amigos del Teatro. - La cátedra de e x tens ión u niversitaria Don Vicente Espinel, en la que se impar tían unos cursos de invi erno pa ra extran j e ros. - La c reación del Instituto de Estudio s Malag ueño s en 1 948, donde nació la famosa re vista Gibralfaro . Además de la s mencion adas c onde cor a cion e s que reci bió de la Orden de Alfonso X el Sabi o, as í como el Mér ito Civ il, tuvo el gr an honor de ser n om brado Académico numerario de la Real Academia de San Telmo. Fue D elegado de la Dir e cc ión Ge neral de Bella s Art es , Director d e l Conservatorio Oficial de Músic a y Escuela de A rte Dramático y abogado del Col e gio de Málaga. 149 Era un gran aficionad o a la fotografía y gracias a ell a, obtend ría también gr andes pre mio s y galar dones. Era un apas ionado d e los viajes, p or lo que en el vera no d e 1962 marc hó a Ginebra para entrar como pr ofe s or de Español dentro de una organi zación internac ional de traba jo, y allí se jub iló. Fue e ntonces cuando d ecidió regresar a Esp aña p a ra ing resar en el c uerpo de c atedráticos de Conservatorios , af incándose en Valen cia, donde muere el 12 de marzo de 2004. Lámina 10 : Rev is ta Gibr alfaro fundada por Andrés Oliva Marr a - López Fuente: Biblio t eca V irtual Málaga. 150 2.2.2 . Profes ores y p r o fe so r a s El prof e sora do ba j o la b atut a de E duar d o Oc ó n , “el p adre fund ador” Cuan do la Soci edad Fila rmónica se plantea la posibili dad de impartir e nseñanzas e n s u se de, rond a el año de 1871. Hasta ese mom ento, sólo habían ofrecido veladas musicales, pero llegados a este p unto, e mpieza n a idear la forma d e ir c rea ndo u na c ant era que ab astec ie se a Málaga de posibles ins trumentistas de cue rda, con l os que su rtir las orquestas y a l mis mo tiempo, de ca ndidatos con los qu e nutrir sus propios c onc iert os . Su propósito inic ial no es en exc eso a mbicioso ni complejo, p u es tan sólo se in staura la docencia de Solfeo, asignatu ra base en la carr e ra musical, y Violín. S iendo s us maes tro s: Tabla 10 : Cuadr o de profesor es bajo la D irectiva de Eduard o Ocón Solf eo Eduardo Ocón Violí n Regino Martí nez Fuente: Tabla de e labora ción prop ia . Ex t raído de las actas . AHPM , Caja 2400 1. Dur ante e l año de 1872, no se p roducen cambios significativos. Será ya llega ndo el 1873 cua ndo, s iguien do la misma idea d e generar u n colectivo de mú s icos, s e propongan a mpliar su s ens eñanzas a los ins trumen to s de v iento, c ontando co n la c olab oración de Pedr o Adames p a ra la c onsecución de sus fines. De esta forma trab aja rán los tres juntos durante largos años, alimentando sus p retensiones a cada paso… Tabla 11 : Cuadro de profesor es ba jo la Dir ectiva de Eduard o Ocón, inclus ión de la Mader a. Solf eo Eduardo Ocón Violí n Regino Martí nez Madera : oboe, fagot, clarinete y flauta. Pedro Adames Fuente: Tabla de e labor ación pro pia . Extr aído de las actas . Con el trans cur rir de los a ñ os, van gestando una idea m ás firme de conver tir s e en una instit ución de ens eñan z a mus i cal, y así deciden ampliar lo s es tudi os ofrecidos , de modo que a pr incipios d e nov iembre del 18 76 se c rea la segunda clas e de Solfeo, ingr es ando c omo profesor de lenguaje music al Jos é Cabas Gal ván . Igualmente e l 1 de diciem bre s e crean d o s c la ses más de violín c o n Emil io R odríguez Lóp e z, c o noc id o c omo Emilio Sot o, hijo de un mú sic o del R egimiento, y 151 Antonio Pérez , ambo s dos, has ta ese e nton ces d isc ípul o s de l c en tr o . Este ú ltimo además , c on el fin de completar los estudios de c uerda decide hacerse c argo también de los de Viola. Tabla 12 : Cuadr o de profesor es bajo la D irectiva de Eduard o Ocón, con la i nc lusión de nue vas as ignaturas . Solf eo Eduardo Ocón Solf eo Jos é Caba s Galván Violí n Regino Martí nez Violí n Emil io Soto Violí n y Viola Antonio P érez Madera : oboe, fagot, clarinete y flauta. Pedro Adames Fuente: Tabla de e labor ación pro pia . Extr aído de las actas . En el a ño d e 18 79 y a se ha es bozado en sus ca beza s la s ilu eta de una verdadera instit ución. Queda ron atrá s aqu ello s tiempos en lo s que ellos cinc o c ompar tían las es tan cias de a quel lo cal; ahor a aqu ellas c harlas, inquietude s y deseos habían to mado forma y cuerpo , ahora su aspiración ca si roza ba lo utópi co: la fundac i ón d e un C o nser vatorio de M úsica. Y bajo ese anh elo, disc urrieron sobre a quellos co n los q ue p odían compa rtir tal empeñ o, entonc es pens aron en el músic o local y a rchicofrade Juan C ansino, para que se hicier a cargo de Solfeo y Can to, quien con toda probabilidad, fue r ec ome ndado por s u c ompañero organista de la Santa Iglesia Catedr al, Ocón, per o quien no tardaría mucho tiempo en aban d onar lo s sue ños, por el órgano d e la Sant a Basílica. Lámina 11 : El músico loca l y ar chicofra de Juan Cansino , pro fesor d el Conser vator io . Fuente: Prens a Málaga Hoy . En diciembr e se va preparando la buena nueva, se manda n c irc ul ares a todos los s ocios y s e public ita en la p rensa local. Y por fin, c on la llegada del 1880 s e cumple u na d e las ma yores 152 ilusione s d e l a Soc iedad y se funda po r fin el Conservatorio de Mú s ica, ba jo el s encillo nombre de “C o ns e rv ato rio”, o cupando par te del edificio del Conventico. Inician su andadura para el curso de 1880 -1881, con una plantilla m uch o má s completa e n tonces : Tabla 13 : Cuadr o de profesor es en 188 0, recién inaugur ado el Con serva torio, bajo la Dir ectiva de Eduard o Ocón. Dire cto r Solf eo Armonía Eduardo Ocón Solf eo Jos é Caba s Galván Piano (des de el 1 de octubre) Ri cardo P asc ual Piano (des de el 1 de nov i e mbre) Ana B eltrán Violí n Regino Martí nez Violí n Emil io Soto Violí n y Viola Antonio P érez Violonche lo Rafael Corzanego Madera : oboe, fagot, clarinete y flauta. Pedro Adames Trompa Manuel Delv o nx Cor netín Jos é Fernández Niños ciegos Franc i sc o Bandín Fuente: Tabla de e labor ación pro pia . Extr aído de los libro s de acta s. Es e n es te tiempo, que s e no mb ra un inspe ctor para vigil ar la doc encia, de n omb re José Beltrán. Poco tiempo después, el 1 de octubre de 18 80, se incorp ora la espec ialid ad de piano, que será en un futur o muy próximo d e la s más reclamadas y numer o sas , c on el profesor Do n Ri car d o Pasc ual, y el 1 de noviembre c on la profeso ra Ana Beltrán, quien será la primera mujer docente del c entro, y cuyo a pellido c oincide c on el del inspector, lo qu e no s hace pe nsar, que muy prob ablem ente el Señor , viera la necesidad de cont ar c on una profesora que atendiera la demanda femeni na, por ser má s deco rosa y apropiada la aten ción d e u na muje r. Ambos dos pianis tas tienen un sueldo de 30 reales cada uno, de lo que se saq ue de los estudiantes, c on la obligac ión de enseñar a 4 de ellos, de forma gratuita. Eran los s ueldos m ás bajos qu e ha bía has ta el momento. Para el curso de 1881 -1882 se puede avistar la prosp eridad d e es to s estudios. El auge que v a tomando el c entro, provoc a l a c reació n de un a cátedr a de Violonc h elo el 1 d e en ero de 1 882 255 A Bueno s Aires co n letra de Es covar y Alt o laguirr e s e e s trenó en el Teatro C erva ntes de Málaga más de un centenar de noches seguidas. A esta compo sic ión siguieron otra s más, como: - Cons ideran do , con letra de Ruiz del Vall e; - De Sevilla a Málaga , con letra de Narc i so Dí az de Es c ovar; - El muerto soy yo, con letra de Ruiz del V alle; - Viva España , con letra de Ruiz del V alle; - La boda de Cama cho , con letra de Rui z del V alle y Martínez; - Des echo s de tienta , con letra de Navas y R uiz del Valle. Su a ctividad p or esta é poca fue rea lmente portentos a. Al mismo tiempo que e scribía para e l teatro, compu so una Serenata y una Ov ertu ra que se e strena ron en el C onservatorio. Se le atribuy en nu me ros as z arzuelas. Entre su o bra sinfónica destaca Táng e r por s u gran riqueza rítmica y melódica, figurando largo tiempo en el reper to r io de la Orqu esta. Tomó pa rte c o n gr an dis posición e n cu antos ac tos y conc ierto s se c elebraron en Málaga, u nas vec es como s oli sta, y otras tantas c omo D irec to r 342 . P e ro su labor docente fue interrumpida repe tidamente por s us giras a r tí sticas y s u agit ada y b o hemia vida en los esce narios. Sin embarg o la at racción de Málaga le hac ía re g resar siempre a la ciuda d y al aula. Estos paréntesi s a cadé micos l e impu s ier on la p rórroga de servicio a c tivo, po r no habe r cu mplido los 20 a ños de s ervic io s n ecesar io s pa ra o btener p e nsión por la jub ila ción . La defunción de Joa quín Gon zález Palomar e s t uvo luga r el 15 de f e bre ro de 1951. Francisco Javier Utrera Figueroa Nac e en Málaga el 30 de no v iembre de 19 1 2. En la qu inta de 1 933 e s Sar gent o de C omplem ento de Inf antería. D urante la dominación marx ista n o acudió al llamamiento que lo s ro jo s hicieron de los Complementos, lo qu e agregará en s u concurso de op o sic ió n años más tarde, pon i en do a dis posición su c ar tilla militar como gara ntía. 342 ADE 166 (40 ). 256 Con 2 8 a ños de edad y ya casado, es c atedrático in terino de Solfeo en el Co nse r v atorio de Músic a y Dec lamación d e Málaga por O. M. de 27 d e m a rz o de 1941, según el Boletín c on fecha de 5 d e ma y o. Eleva e se mism o año in stancia al Minist erio para que l e per mitan c o ncursar e n la plaz a anun ciad a en el Boletín co n fecha 1 de s e ptiembre, s egún Orden M ini s terial d el 4 de agos to, ce rtificando su s estudios de Solfeo, Piano y C anto, de é ste último ac re dita ad emás dos diplomas de primer a clas e. Actúa en var i a s compañías de Ó p era y Zar zue la como barít ono, habiéndolo hecho con prefere n cia e n la co m p añía de Federico Moreno Torroba, en los princ i pales teatro s de Mad ri d y de t oda España. En su instan cia p ara el concu rs o se c ompromete, de s erle concedida la plaza, aten der la ens eñanza d el Can to al mismo tiempo q ue atiende el Solfeo, ya que en el C onservatorio malagueñ o n o existe tal a sign atu ra y se ría mu y conveniente p ara el centro, de forma que s e podr ía abrir matrí cu la si n aumentar los presup ues to s . Pero al poco tiempo s e c onvocan oposi c iones en la institución , n o permitiéndole c oncursar a ellas. Gutiérrez Lapuente Lámina 25 . Retrato de Ped ro Gu t iérre z Lapuen te Fuente: Prens a. Diario Sur. Servicios. 1946. Nac e en Madrid un 21 d e julio de 19 15, c ursa allí s us es tudios de Piano, Violín y Compo sic ió n. Se traslad a a Málag a e l 18 de septiembre de 19 45 o bteniendo por Oposic i ó n u na pla za c omo 257 profes o r de Solfeo. A los pocos meses empieza a ent rev istarse c on otros pr ofe sor es c on el objeto de fundar una orquesta, r euniendo finalment e un grupo que se manten dría c on la sub vención de las autoridades. Nac e en ton c es la Orquesta Sinfónica de Málag a, form ada por músicos nacido s o residente s e n la ciudad e n un principio, alguno s profesores del propio C onservatorio, ot ros c omponentes d e la Banda Munic ipal, o tro s e ran músicos que formab an par te d e orquestas de baile, o que eran miembros de la Or questa del Tea tro Cervant es par a representaciones de zarzuelas, ó peras o rev istas…. C ongregar ía en total a u nos 40 pr ofe sores, en aquel momento 38 hombres y 2 mujeres , b ajo su au daz mira da y e xacta b atuta, y los m antuvo f uertement e unid os ba jo el mismo entusias mo, bajo la mis ma ilusión , a pes ar de q ue las s ubvenciones n o llegab an o llegaban tarde. Era s u orquesta, la que lo revelaría a ojo s del mundo, c omo un magnífico d ir ector y a ún mejor gestor, que s upo con tan poco s re c ursos h acers e d e una a g rupación t an ac eptable. Aunque nada h abrí a sido posible sin la inestimable ay uda de s u amigo y c ompañero Luis Sánche z Fernández, quien pronto tomó fun ción como s egundo d irector, alternándo se co n Lapue nte en el atril. Dur ante largos añ os esa Orqu e sta dio co n cier to s en el pro pio Conservatorio, matinales en el Albéniz, y se desplazó a todos los r in con e s de la geogr a fía que se pusier o n a su alcance. I nc luso llegó a co ntratar a s olistas y d irec to res que d iero n lustre a s u c arrera, enc o ntrando también colab oraciones in esperadas en mús ic os extranjeros q ue eleg ían la Costa de l S o l como lug a r para su jubila ción y s e in c or por aban al grupo por amo r al arte . Fue también ases o r de Radio Nacional de España en n ues tra ciudad. Sobre lo s años c uarenta c ompuso una c anc ió n lige ra, q ue interpretó una de las canz onet istas más populares, María Lui sa Gerona. El disco d e pi zarra andaba p or la discoteca de la Ra di o Nac ional y el r esponsable de la pro gramación, de vez e n cuan d o lo radiaba s in conocimiento de su autor. El he cho fue descubierto cua n do la Soc iedad de Autores le dio un dinero p or lo s dere chos a cumulad o s por emisió n . Fue autor , ade más de la menc ionada c anción, de multit ud de obr a s qu e fuer on es tr enadas en su mayor ía con su orquesta. 258 José Andreu Nav arro Lámina 26 . Retrato de José Andr eu Navar ro Fuente: Archivo per sonal de An t onio Jura do. Nac ió e n el 1908 en To rre nt, Valen c ia . Se sabe q ue f ue de u na h umilde familia labr iega y q u e trabajó un tiempo en el c ampo. Hi z o s us p rime ros es tu d ios de Mús i ca en su pu eblo a la edad d e 13 años , inc luso p udo entrar en u na Banda tocando el clar inete. Pero s u forma ción acadé mi c a la rec ibió en el Con servator io S uperior de B arcelona, conti n uándo lo s posteri ormente e n Madrid. Sorpre ndent emente a los 19 a ñ os in gr esa en el e jército por oposición , y pasa lue g o a la Mar ina. Tras reñido c oncurso obtiene plaza en la Banda de Inf antería de la Marina del Ferrol. Más tar de ingre sa en la Ag rupación Musical de la Guardia Civ il. En 19 33 ingre sa por op o sic ió n en el c uerpo de Mad rid. En 194 6 ing res a e n el cuerpo de D irectore s mús ic o s del Ejérc ito, c on e l empleo de Teniente. En e l 1948 ganó o pos i c iones para la c átedra de Co ntr ap unto y Fu ga del Co nser vator io. E n 1951 sac aría la de C omposición y Forma s M us i c ales . Tuvo un a amplia e xperienc ia en el centr o malagueñ o, hasta el p unto de desempeñar cargos c omo Sec re tario, S ubdirector y D irector. Paralelamente en el 1956 es ascendi do a c apitán. 343 343 www. patrimon io musical .com. Cons ultado por úl tima vez en junio d e 2015. 25 9 Lámina 27 . Publica ción en prens a anunc iando a los nuevos Di recto res de Conse rva torios . Fuente: Prens a R. «N uevos dir ec tore s de Con s ervator io s de Mús i ca» ABC Martes 4 de f ebr er o de 196 9. Sería Direc tor de sde el 1962 hasta el 1975. Parte de s u prolíf ica obra e stá rec o gida por el jesuita P. Tena en una r ecopila ción que hiz o sobre los músic os valenciano s . Dejar á p ara la p oster id ad la “Suit e de la C ueva de N erja” e “Im presiones Sinf ónicas de la C ueva de N erja”, q ue s erían estrenadas en un co n cier to el 20 de oc tubre d e 1961. Esas obras no volv ieron a interpretarse nunca más des de a q uel co n cier to, permanecieron iné ditas s us partituras , ha sta que hace relativ ame nte poc o fueron recuperadas. Al d ía de hoy c onforman la sintonía qu e se escucha en la me gafonía , mientras el visitante realiza el recorrido p or el interio r de la c ueva que le da n ombre. D ejó otro leg a do más, un pre mio de Composición que lle va su nombre . De igu al forma la Banda Muni cipa l d e Sevilla recuperó hace poco una ma rc h a que compus o en el 1953, de un a ri ca ins trumentación. És ta fue e ntregada p or el propio c omp ositor a la cofradía, con el tí t ulo: “La Virgen de los Dolor e s” . 260 Lámina 28 . Portada de la compos i ción “La Vi rge n de los Dolores” d e José Andr eu Nava rr o Fuente: www. patri monio musical .com . Consu ltado `por últi ma vez e n mayo de 2015. Luis Sánchez Fernández Lámina 29 . Retrato de Lu is Sánchez Fernán dez, pro fesor del Cons ervatorio de M úsica de Málag a Fuente: Ar chivo de Luis Sánchez Fernán dez en Val enc ia, ALSF. Luis S ánche z siempre estuvo a medio camino ent r e d os mu ndos que pudi eran parecer antagónic os, pe ro q ue él c omplemen tab a c on g ran i n genio: e l ar te y la c ie ncia; pues era al mismo tiempo músic o y médico. 261 Fue discípulo fiel de Manuel Palau Boi x, José Bellv er Abella y Eduardo Lóp e z Chávarr i -Marco. Con es te últ imo además mantendría una lar ga relación epistolar que s e conserva en su ar chivo. En la Músic a desa rrolló va rias f ace ta s : como co mpo sitor, director, piani s ta y crítico. Su p resentación c o mo c ompositor fue a s us 1 8 años con el estreno de s u obr a “Ecos de la Alhambra” , a car go de la Banda Municip al de V alenc ia , d irigida por Lui s Ayllón Portil lo. Se lic enc ió en Medicina en Valencia, ing resando al po co tiempo e n el Cuerpo Nacion al de Médicos Fo r enses, ocupando plaza en di v ersos juz g ados , s iemp re c ercanos en distan cia a donde ejer cía como músico. En el 19 34 fue miemb ro fundador del grupo d e jóvenes c onocido como el “Gr upo de los Cinco”, bajo el objetivo de r enova r el ambie nte musi c al valenciano, junto a Emilio Vladés Perlasia, Ric ardo Olm os, Vicent A senc io y Vicent Garcés. La vida d e Luis Sánche z en Málaga s e ini cia un 20 d e j u lio d e 1947, cuando toma posesión d e la cátedr a de Estét ica e Historia de la Músi ca en e l Conser vator io. El valenc iano s e integró ráp id amente en e l ambient e del c entro y de la ciudad. El 24 de nov iembre ya estaba dirigiendo un c o ncierto de la Orques ta Sinfónica d e Málag a, donde se interpre taba un a d e sus ob ras : “ Amane ce” . Ésta tuvo muy buena ac ogida en la crítica del momento, en la que s e le elogió n o sólo s u magnífica c apa cidad de componer, s ino también por sus dotes a la b atuta. La prensa enfatizaba s u sobrie dad, delicadeza y templanza, dando la s entradas oportunamente, c on c alma, como si f u es e leyendo a los músicos un poema. Muy pronto Málaga de scubría ot ra de sus di stinguidas virtudes co mo or ador y c on fer enciante, por lo que se c ontó c on él d e sde el princ ipio, p ara dar forma y cue rpo a la o bra de ex ten sión cultura l de Oliva Marra-López, quien era D irec to r del Co nservatorio en aquel m omento. Acompañó a gr andes y destacados ar tistas, c omo a su c ompañera Rosa Faria. D io c onferencias por radio, ofreció cha rl as en salas de c onciertos… y no des a provec h ó n i una s ola oportunidad para hacer lo que rea lmente le apa sionaba. 262 A finales del 1947 s e le con oce la c onferencia c on c ierto s obre música his pano argen tina, impartida por Sal v ador Rueda en el Conservatorio, qu e t erminó c on la interpretación de di versas compo sicione s argentina s, a las que p u so v oz Ma ría Isabel Nogués Moren o, p rofesor a d e Cant o en ese ins tante en el centro, mientras él se s entaba al piano. Participó en el curso par a extran j eros c elebrado entre el 15 d e enero y el 20 de febrero d el 1 9 48, orga ni zado por el C onsejo Superior de Investigaci ones C ient íf icas , en c olaborac i ó n c on el Ayuntamiento. Fue nombrado s ubdire ctor de la Orquesta Sinfónica, cuya pr esentación oficial tuvo lug ar en el con cierto ofrecido e l 18 de enero de 19 48, don de se inter pre taro n o bras s uyas, junto a las de otros compositores v alencianos, pues sigue en c ontacto con su tierr a na tal a la qu e pide materiales c ontinu amente. N o deja de mantener corre spondencia con su ciud ad de o rigen y con los c ompositores d e allí, a los que expresa la pr ecari edad q ue hay en Málaga de material y arc hi vo: “… D esde luego, no s é cómo ag radecer a la providencia e l ma gnífico ins tr umento que, g racia s al t esó n de mi c ompañero Maestro Gutiérre z de la P ue nte, va adquir iendo v ida en es ta be lla c iuda d meridional. L levamos dos años y a ndamos muy pr e car ios de material. N adie nos deja nada (de arc hivos me refiero) y gr acias a nues tra s partit uras de bols illo (pa ra lo moderno) y al m uy escaso del Conservatorio (en lo clás i co) nos vamos defendiend o, ga stando u n dine ral en c op ia s de materiales…” 344 Por a quel tiempo el director de la Orquesta, Pedro Guti érr e z Lapuente, tenía una débil salud, que le man tenía indis pues to con frecuenc i a, por lo que Luis Sánch ez tuvo q ue dirigir la Orque s ta c on más asidu idad de la que posiblemen te él hubiese preferido. El 2 de febr ero de 1 949, fue n ombrado médi c o f orens e en la loc alidad d e Campil los, manifestándose n uevamente la es tr ec h ez económica que c aracterizaba la vida de estos mú sic os de C onservatorio, qu e al final s e v eían obligados siempre a compatibilizar v arios puestos de trabajo . 344 ALSF, Carta manuscr ita env iada por Lu is Sánc hez a Eduardo Lóp ez Chavar ri M arc o, f echada en Má laga el 2 de abr il del 1948. 263 A pa rtir de e ste momento, e mpezó a r ealizar co nferencias -c oncierto divulgativas, que hac ían referencia a la Medicina en s u relación con la M úsi ca. La pr imera de és ta s fue e l 4 de n ov iembre de 1949, t itulada En memoria de Chopin , luego vend ría n muchas más . Pero no sólo fue subdirector de la Orqu es ta, s ino también del propio Conservatorio. A pr incipio s del 195 0, c olaboró en el Primer Congreso Méd ico del Sur c elebr a do en Málaga, tanto e n face ta de c onferenciante co mo de mús i co , o b seq uiando a su público co n una de esas con ferencia s qu e é l acostumbraba a dar, de nombr e Músicos- Mé dicos, e n la c ual él mismo tocaba al piano algunas piezas de Borodin, qu ien también c orr espondió a esta dualidad profes ional. Semanas más tarde , dentro del t e rcer c urso para extranje ros celebrado en M á laga baj o el patroc inio del CSIC, impar tió otra c onfer e ncia bajo el tí tulo : “L os músic o s ro mánticos v i stos po r un médico” . La vida musical de Málaga o frecía mu cho s altibajo s, tanto por d eficiencias de or ganiza ción c om o de púb lico. Sin em ba rgo, es tas dificultades no afectaron a su e ntusias mo, c olaborando también con la Banda Municipal de Málaga en un concie rto cele br ado el 25 de febrero del 1951, en e l que se interpretó su po ema orquestal arreglado para la banda. Continúan sus ac tivi dades intelec tuale s, destacando la c onferencia que dio el 1 4 de o ctubre de 1951 en la Filarmónica, en homenaje al psiquiatra po rtugués premio nobel d e Me dicina Egaz Moniz, bajo el t í tulo: “Lo s gra ndes compositores a la luz de la P siquiatría” . Entre co ncierto y concierto de l a Or questa Sinfó nic a, s igui ó man tenien do una intensa cor responden cia co n Valen c ia. A par tir del cur so 1952 -1953 se h izo cargo de la ens eñanz a de Ór gano en el Co n se rvatorio, apro vechando la ex perien cia que tuvo d urante 20 años d e s u juv ent ud en u na Igles ia de Valencia . A causa de es te n u evo p uesto tomó c onta cto c on J esús Gu ridi, p r ofesor de Ór gano en Madrid, qu ien le estuvo aconsejando s obre Metodol ogía y Programación Didáctica par a la asign atura. Murió en Málaga el 17 de octubre de 195 7. 264 2.2.3 . Alu m nos y alumn as Ingres o Nor malmente, la mayor ía de Reglamentos po nen pautas para el ingr e so de los alum nos . S in embarg o co mo podremos obse rv a r a c ontinuación, las c ond iciones de la ed ad para el inic io de los es tudios van cambiando con el trascurso de l os añ os, sujetas a las distintas n ormativas q ue aco ntecen en el Conservatori o. En el 1 917 se estipulan además n u evos c riterios n o con templado s hasta el momento: los exámenes de ingr es o y la exigencia de gozar de una b uena salud , requi sitos que perdurarán e n el tiempo hasta la actualidad . - En el R eglamen to del 1880 345 , no h ay c ondic iones de edad, sólo s e e xige un d esarrollo madura tivo mí nimo. - En una dispos ici ón interna marcada en la reunión del 2 8 de julio de 1890 346 , se acuer da no admitir a lumnos de más de 1 2 añ o s d e ed ad para iniciarse e n Violí n, aun q ue como s e puede ob servar en las a c tas, no t ermina por cumplirse. - Se impone un co ndicion ante e n los años de admi si ón en el Re glamento d e l 1 898 347 , donde para el estudio d el Solfeo, qu e es antecedente al ins trumento, s e debe ser may or de 7 año s y meno r d e 12. Para estudiar el instrument o s e d ebe tener ap robado el 2 º de Solf eo con s obre saliente , o el 3º con notable. Es c ond ición indispen sable tener un instrumen to. - Nuevamente en el Reglamento del 1917 348 , s e elimina el límite de edad , c on la c ondición de q ue e l s ujeto posea e l d e s arrollo mad u rativo s uficient e; pa ra Declama c ión en c ambio, sí se debe n tener y a los 1 5. En es ta n ormativa y a aparec e por v ez p rimera, que s e deba ver ificar un a pru e ba d e co nocimientos bás i cos y q ue se g oce de buena s alud. Estas d os últimas f ormalidad es se mantend r án en el resto de no rm ativas . - En el Reglamento d el 19 3 0 349 , s e vuelven a suprimir los r equisitos de edad, únicamente se exige un desarrollo madurativo s uficiente. Para l os e studios de Declama c i ón se r equiere 345 Reglamento del Conser vator io de Mús ica de Málaga fund ado e l 15 de enero de 1880, apar tado IX. 346 ACSM, Actas del 28 de julio de 1890 , Libro I, p . 26. 347 Reglamento espe c i al del Real Conservatorio de Música María Cris tina, adici onal a l de la Soc i edad F i larmón i ca de Málaga, 1898. 348 Reglamen to del Real Conser vatorio de M úsica y Declamac ión ap rob ado por R. D. de 25 de agosto de 1917 y publicado en l a Gaceta de Madrid de 30 del mis m o mes y año, Títu l o III, cap í tulo pri m ero , ar tí culo 41. 349 Reglamento del Conser vatorio de Mús i ca y Declamac i ón María Cr istina de Má laga, aproba do por R. O. del 22 de diciembre de 1930, Gace ta de l 20 de d iciembre . 271 La obligada as i stenc ia y participa ción en los actos del Conservatorio, y por tanto e n la s clases en las qu e se ensayaba el repertorio, se tendrá s iem pre bajo e stric ta observanc ia. Una muestra de ello es que en el c urso de 19 51 -1 952 algo e xtraño sucede con los alumnos de cua rto y quinto curso de Piano, a los q ue se reprende el día 26 d e enero, a vis ándole s que a partir del martes 27, deber án as istir ob ligatori amente todos los m ar tes y viernes de 18 a 19 h oras, a la c lase de Conjun to voca l, advirtiéndoles q ue no s e podrá ap roba r el resto del año s in dicha a sistencia, de forma que cuando no puedan a cud ir bajo c ausa justif icad a, eleven su caso a la Dire cc ión Simult aneid ad d e l os es t u di os Era bastante hab itual en ese momento, q ue el Conservatorio compartier a par te de su alum nado con otros cent ros s emejantes , c omo la Acad emia d e D íaz Escovar, e l Lic eo… el mundo de la Mú s ica, siempre ha sid o bas tante com p etitivo, y los alumnos no de sde ña b an esfuerzos e n estar prepar ados lo mejor posible. Estu diar e ra un lujo que no tod os se p odían permitir, y me nos aún e s te tipo d e carrera s cuyo requisito d e entrada era disp oner de un instrumen to, un elemento bastante valioso y poc o v iable en aquel tiem po. En la reun ión qu e tuv o lug a r el 5 de feb r ero del 18 88, s e toma el acuerdo d e prohibi r la sim ultaneidad de los alumno s oficiales con otros c ent ros similares. Como era d e e spe rar, se leva ntó una eno rme polémica entre el Conservatorio y el Liceo 361 362 . Figur a en las ac ta s del 6 de octubre d el 1888 363 la peti ción de l Lic eo para qu e se re tira se la dispo sición. Esta medida molestó a la a c ade mia, que fue a dialogar con la J unta del Conservatorio atendiendo a la s reclamaciones de la s madres de algunas alumnas . L a So c iedad Filarmónic a y el C onser va torio s e rat ifican en el ac uer d o, pe ro co n la intenc ión de lleg ar a u n buen ent endimiento s e t ermina c oncediendo la simul t aneidad en c aso de complem entar una formación no ex istente en una de las dos in stituciones . L o que no s e consentirí a de modo alguno , ser ía asi stir a una misma as ignatura en dos cen tros con prof eso res distintos. 360 Posteriormen te será ap licado a todo e l per sonal . 361 ACSM, Actas , libro I. 362 DEL C AMPO DEL C AMPO , Manuel. H istoria del Conser vatorio de Mús ica de Má laga ., Op. Cit ., p. 20. 363 ACSM, Actas , de l 6 de oc tubre de 1888 , libro I. 272 Cur io samen te Enrique Scholtz durante los días qu e duró el co nflicto s e enc ontraba ausente, por lo que se comunicaba c on ello s mediante c artas . Fina l mente llega ron a este cons en so, reu nidos el Cons e rv atori o con la Junta de la Fil armónic a baj o la prese n cia del inspector Benito Vilá. Obs ervan lo s profesores que la juv ent ud mues tr a un a energía incontenible en lo que se r efiere al des eo d e c o nocimiento, y así se manifiesta en el c ons iderabl e nú me ro d e alumnos que sim ultanean los est udios de B achiller, Norma les, Comercio … c on los d e M ús ica , dando lugar a un a difí cil c oordina ción en las ho ras de sus dist intos es tudio s. P ara evitar tal c osa, en el curso 19 32-1933, se acuerda or ganiza r unas clases qu e s ea n compatibles p ara este a lumnado, dando como r esu ltado un aume n to de la matrí cula s obre la del cur so anterior 364 . Géner o La enseñanza en el Conservatorio empez ó diferenciando el géne ro masculino del femenino , pue s las clase s es tab an separada s, e xis tiend o muy pocas que fuer an mixtas . C on el trans curso de los año s esta s itua ción cambiaría. El primer Reglamento donde a p arece of icialmente exp resado que las clases serán para ambos sexos, s erá el de 1917 365 . Los índices d e género s iempre s e e n con tra ron bas tante desc ompensados, existiendo una mayoría de muj eres , en contras te c on u na porción m uy pequeña de homb res . Ellas tendían a estudiar Piano, Solf eo y Ca nto s obr e tod o, enc on tra n do algun a que o tra violinista o ch eli sta, co mo la e xcepción de Franci sca Guerrero e n la e specialidad de Violonc helo , y que luego se ría profes o ra en el Liceo d e Bar celon a 366 . C ada v ez ir ían e nt r ando má s mujer e s en la cuerda, p ero muy rar ame nte aparecían en viento y mucho meno s, en percusión. Pero quizá lo más c urioso, es que a p esar de ser e l p orcentaje de mujeres mu cho más elevado que e l de los hombres, los q ue luego term inaban e jerciendo la profesión, eran mayoritariam ente hombres . Esto era u n reflejo de las car acterística s so ciales del momento. En el modelo d e f eminidad aceptado, la f unc ión de la mujer estaba sup editada a ser ma d re y esp o sa, y por extensión a e stas c omp etencias de cu s todia y aten ción a ter c er os, también se admití an ocu pac iones, como la docencia o la enfermerí a. 364 AHPM, Ca j a 74659 . 365 Reglamen to del Real Conser vatorio de M úsica y Declamac ión ap rob ado por R. D. de 25 de agosto de 1917 y publicado en l a Gaceta de Madrid de 30 del mis m o mes y año. 366 C AF FAR ENA , Ángel. La Sociedad F ilarmón i ca de Málaga y su Rea l Conservatorio de Música de Mar ía Crist ina . , Op. Ci t., , p. 63, 64. 273 Las a lumnas que inic ia ban e stos estudios, pe rtenecí an a familias bur guesas que pretendían darles una fo rmac ión a corde con el canon femenin o. Posterior mente a s u instrucción, e ran pocas las que terminaban ejer ciendo, s in tener en cu enta la s que aba n donaban los estudios en los cu r sos finales de e stas largas carreras, para contraer n upcias a atende r deberes familiares. En la J unta d el 1 de se ptiembre del c urs o 1937 -1938 367 , tr as la co ntienda bélica, de ac uer d o con la or den del 4 de sep tiembr e, se con stituyen nuev a mente los c l aus tro s p a ra e studiar las nec e sida des e informar al r espe cto al R ec tor ado. A poco tiempo de d icha r eanuda ción, se r ecibe car ta d el Rec tor al D irector d el Conservatorio fechada el 12 de febrero, llamando la aten ción de que no podrá ex pedir título ac adémic o ni univ ersitario a las mujeres co mprendida s en los casos prev i stos p or las dis posi ciones referentes al Servicio S ocial , se gún el Decreto del 7 de oc tub re de 1937 B . O. n úmero 346, y r eglamen to de 28 de noviembre B . O. número 4 0 6. Estudiar s e complic aba aún más par a el género terminado en “a”. El 31 de mayo d e 1941 se per filaba la ley : la Sección F emenina de la Falange impone el Servicio Social para las mujeres españolas que cumpla n la e dad de lo s 17, o se e ncuentren entre los 17 y los 35 años , entrand o en vigor a p a r tir del 1 de enero del 41. 367 ACSM Ac tas de l c laust ro de l 1 de sept iembre de 1937 , p. 178 . 274 Gráfico 2 . Número de alumnos por sex o Fuente: Fuentes documen tal es d i vers as, tal y co m o se puede cons ul t ar en el apénd i ce docu mental. La prefere nte para l a rec opilación ha sido el I N E, Inst ituto Nacional de E stad ística 368 por ofr ecer las cifras más fiables. 368 El I NE no conser va datos de todos los años. El resto de l os doc umentos encon trados en l os distintos ar chivos se contra dicen en sus reg ist ros , no apor tando fiab ilidad suf i cien te en la invest i gación, por lo que es t os se ha descar t ado del estud io. 275 Más q ue m úsicos En el c urs o de 194 8-1 949, se lleva a cabo un progra ma de extens ión cu ltur al, re cog iendo el Conservatorio la iniciativa del Ex cmo. Obi s po de la D ió ces i s Ángel H errera Or ia, d e ini ciar e n lo s con o ci mientos musicale s a la juve ntud al tiempo q ue se fomenta la difusión y afici ó n al Arte, elev ando de e sta forma la c ultur a. C onsiderando que t od o es to es fiel interpretación de l anhelo de nuestro Es tado, pr o po nen c on fe c ha 24 d e di ciem bre el Curs illo de Inic iación Mus i cal, q ue ser á llevado prácticamente por el C l austro d e profesor e s del C entro bajo la direcci ón de Pedro Megías, D irector de l mismo en e se momento, y con la c olaboración de c uantas personalidades ajenas se estim en op o rtunas . Es tos alumnos s e e n co ntra rían sujeto s a la mi sma r egla de esc olaridad qu e los oficiales. En el c urso de l 1951 -1952, lleg a Andrés Oliva c omo n uevo D i r ec to r . E ntre s us p retensiones se enc uentra la celebración de cursos monográfic os q ue instauren un ambien te am p liamente cultura l entre el a lumn ado interno y e xte rno del c entro, que lle gue a impregnar toda la c iudad. Muestra de ello es su interés en acercar a los un i versi tarios y adultos a la mú s ic a, s iguien d o la iniciativa y a comenza da por Gutiérrez Lapuente. El Padr e Sope ña escribe al D irector del C onservatorio e l 4 d e octubre po r los inicios del nuevo curso, dán dose por s atisfecho an te la ini ciativ a de e x tensión c ultural p rop uesta por Oliva, e inclus o deseando que esta se a im itada por otros ce ntr o s: “… E l Conserv ato rio d e Málag a ha tomado una inic i ativa que de seo sea imit ada: pre ocu p arse de qu e lo s a lumnos del Conservatorio c onozcan perfec tamente todos lo s matice s artí sticos de la pr ovi n cia mediante clases, vis itas, excursi ones que , ademá s d e servir a la for mación cultural de los alumnos , f omenten el esp íritu de compa ñerismo….” 369 Sopeña ter mina s u carta da ndo un plazo de dos meses para que ca da Co n servatorio envíe u n informe de tallado s obre la ref orma que a s u juic i o de b e s er implantada e n la enseñanza, pues servirá de base para la re u nión que , sobre dicha empresa, tendrá lug ar en Madrid entre los Dire cto res . 369 AHPM, Ca ja 75108 . 276 Los ac to s tradic ionales del centro c omo la ap e rtura de l c ur so , Santa C ec ilia, N a vida d y final del año a cadé mi c o, q ue son aprovechado s p ara que los alumno s muest re n s us c apacidades al públic o, se amplí an a sí a o tro t ipo d e a ctos c omo : c onfere n cias, v isita s de ar te, audiciones music ales, c ampañas d e e xtens ió n cultural por la provincia, ac tividades del g r upo de Amigos del Teatro y c onciertos de la Orquesta. Es así c omo por iniciativa de Oliva y Gutiérrez Lapu ente s e intenta cre ar a se meja nza de la Univ ersidad de G ranada el Secretariado de E xtens ión Cultural. Fueron designado s esp e cíficamente pa ra su organización: Andrés Oliva y Luis Sánchez, con la c olaboración de Al fons o Can ales como enc argado de la L iteratu ra D ramática y Guillermo Bolín como a uxiliar de Dec lamación, ambos interino s y gra tuit os. Alumn o s de stacad o s Toca remos e n e ste a partado los aventajado s di scípulos del honor able ce ntro musical malagueñ o, en el tram o comprendido entre el 1869 y e l 1 959. Alguno s de ello s se ded i car ían pos terio rmente al tramo ab arcado e n nuestro estudio a la enseñanza, pe ro lo s h emos r e cog id o en este epígrafe por que: - Porque la d oce n cia q ue luego desarrollaro n tendría lugar en otros c en tr os s imilares al de Málaga. - Porque en los año s comprendido s en nue stro e s tudio figuran aún como estudiante s , enc ontrándo s e unos poco s de ellos en calidad de ayuda ntes gra tuitos. Algo q ue s e puede c omprobar a lo largo de la hi s toria del Co n servatorio, es q ue mu chos de l os alumnos más d estacados de la ins titución terminan impartiendo doc encia e n sus a ulas, o en las aulas d e otros c ent ros análogos al nuestro. De hecho incluso en la r eunión del 16 de ag o sto de 1890 se acuerda refor m a r y a clarar el ac ta del 2 8 de j ulio de l mismo año, ex pre s an do q ue los alumnos podrán aspirar a pertenecer al pr ofe sor ado honorario s iempre que lo s oliciten. Se podr á compr obar, sin embar g o que sólo lo harán los mejore s. 277 Los mis mo s profesores h a cen c ons ta r en un acta, los a lumnos dis tinguido s. Aso mbra la cor relación detallad a de algunos de ellos, junto a la asign atura en la que destacaba n: 370 - Luis Alon s o en Violí n y Armonía, gana d or del p rime r premio en el C onservatorio de Bruse la s, después p rofesor del m ismo cent ro que l o premiaría. Au tor d e uno d e lo s métodos de Violín que se usaba n en nu estro centro y e n otros análogos del país. - Emil io Soto en Violí n y Armonía, ser ía profesor de V iolín. - Joa quín Gon zález en Violín y Armonía, ejerc ería como profes o r de Violí n. - Antonio P érez en Violín, ser ía profesor de Viola. - Luis Medina en Violín y Armonía, quien en el fut uro se ría direc tor d e la Or questa de Buenos A ires . - Enrique Pino en Violín, otro de los brillantes a lumnos d e Regino Martínez que marc haría a Barce lona, dond e se conver tiría en director de la Orquesta del Liceo . - Jos é Luna e n Violín, quien terminar ía s iendo profesor de la Orquesta del Tea tr o R eal de Madrid. - Rafael Cabas en Violín y Solfeo, profeso r de la Orquesta de Málaga. - Enrique Pérez en Violín, profesor de la Orqu e sta de Málaga. - Fermín Cans e co en Violí n, profesor de la Orquesta de M álaga. - Manuel Devol x en Violín, pr ofesor de la Orquesta de Málag a, a q uien luego v ere mo s e n las nóminas ejerciendo como docente de Trompa. - Emil io Roc a en Violí n, profesor de la Orques ta de Málag a. - Antonio V alero en Violí n y Solfeo, profesor de la Orquesta de M álaga. - Julio Alonso en Violí n, profes or de la Orquesta de M álaga. - Humbelina Torras en Piano. Será la p rimera al umn a a la que s e le di stinga c on la calificac ión de “ Sobre saliente con distin ción” por sus brillantes ejercicios. - Salvador C rossa en Piano. - Dolor es P érez en Piano y S olfeo. - Car men Bueno en P iano. - Car men Martín en Piano. - Isabel Carrión en Piano y S olfeo. - Jos é Barranco en Piano y Solfeo, más tarde gan a ría el primer premio del Conserv atorio de Madrid. Sería pr ofesor en el c ent ro y generarí a la mejor escuela de pia nistas q ue haya dado Málaga. 370 ACSM Ac tas de l 1888 que rec api tulan los acon t eci mientos y decision es más importan t es de los últimos años. 278 - María del Carmen Fuentes, en Canto. - Dolor es P érez en Ca nto. - Purificación Feijóo en Canto y S olfeo. - Amalia Bermúdez en Canto. - Matilde Palencia No rr o, que po s teri o rmente e studiaría e n el Conservatorio de Madrid. - Baldomero Ruiz, profesor de Violonchelo que también de stac ó en e l Co ntrabajo. Fo rmaría parte de la plantilla del centro. - Buenav entu ra Barranco en Violonchelo y Solfeo. - Enrique Pérez en V iolonchelo. - Franc i sc o Gue rrero, profesor de la Orquesta del Liceo d e B arc elona . - Greg orio Soria en Violonche lo. - Joa quín Bueno en el Contrabajo. - Manuel Soto en Oboe. - Jos é Muñoz Maqued a, pro fesor de la Orquesta de M álaga. - Enrique Fern ández en Flauta. - Jua n Lou ber e en Flauta. - Antonio Ocón en Flauta. - Jua n de Dio s Ortigos a en Flauta. - Manuel Muñoz en Cla r inete. - Ramón Bueno en Clar in ete. - Enrique Rob le s en Fagot, profes or de la Orquesta de Málaga. - Eduardo V alle en Fagot, profesor de la Orquesta de Málaga. - Diego Gon zález en Tromp a, profe so r de la Orq uesta de Málag a. - Luis Re guero en Co rnetín, profeso r de la Orq ues ta de Málag a. - Julia Rasch en S olfeo - María Martí nez en S olfeo. - Car lota León en S olfeo. - Clotilde Pérez Cr e spo en S olfeo. - Antonio B arra nco en S olfeo. - Lore n zo Barra n co en S olfeo. - Fran cisco Ruiz en S olfeo. - Antonio Ruiz en Solf eo. - Diego P ino en Armonía, profesor de la Orquesta de Málaga. 279 - Jos é C abas Galv án en Armonía, profesor d e Solfeo, más tard e ga naría el primer premio del Cons ervato rio de Madrid y posteriormen te s ería pr of esor en el c entro. He aqu í un o de los alumnos que des ta c aba n con diferencia sobre los d emás y que luego, se c onve rtiría en profes o r de la misma instit ución que le vio crecer. El 3 de julio de 18 91 s e c elebra el concierto-exam en de alumnos donde destacan v ar ia s intérpr etes femeninas. Entre éstas nos llama es pecialm e nte la atenc ión la Srta . de Ferra ndo en la ejecución de lo s e studios p ara Violín de Alard, pue s tampoco había mu chas d amas que se dedic a ran al e studi o de este in s trumento en aquellos a ñ os , au nque posteriormente el tran s c urso de la historia cambiar ía. Juli a María del Pilar Á lvarez de Toledo Gross y Pil a r Álvarez de Toledo Gross , procedí an de una familia d e alto linaje. Su padre era José Ignacio Ál v arez de Toledo y M encos, VII Con de de Villapaterna, del C ondado de l mismo n ombre, cuyo tí tulo nobiliario fue creado p or e l Rey Ferna ndo VI. Es te C oro n el de Inf antería nacido e n San Sebas tián, c ontrajo nupcias c on J ulia Gross y Loring, V Marqu e sa d e l a C asa L o ring, domicili ados en l a C alle Císter número 1 , aun q ue pos teriormente trasladarían s u R esiden cia a Santa T ecla, en Torremolinos. Tuvieron 7 hijos: Jos é C., R icardo, J ulia, Pilar, Mar ía Soled ad, Fr ancis co J av ie r y En r ique. Julia Ma ría del Pilar nac ió el 29 de mayo de 1932, y s u hermana Pil ar, e l 16 d e ag osto de 1933, ambas s e ded i c ar on al estudio del Piano, h asta completar los cu rsos de p erfec cionamiento, des tacando p or su s aptitudes, t omando par te en los co n cier tos y en lo s premios. La Señorita María Eulalia Martín Serrano 371 , nac ida e l 1 2 de s eptiembre d e 1935 , domic i liad a en Ca lle D os Aceras número 3, tiene un a traye ctoria más que br illante, co mpletando su c arrera has ta los cursos de p erfeccionamiento con un expedient e r ealmente ad mirable. Participó en la Asoc iación de estudian te s , as í co mo en numerosos concier to s y p r emio s en los q ue obtu vo el Diplo ma de Primer a Clase por mayoría en oc ta vo de P ian o, y el Diplo ma de Primera C lase p or mayor ía en perfeccionamient o de Piano al tér mino del curs o 1952 -19 53. A ños después entrarí a a formar par te en la plan tilla de pr ofesore s de l C onservatori o, s iendo mu y querida, r espetad a y admirada entre sus alumno s. José Cabezas , q uien luego s er ía eminente v iolinis ta, concer tino d e la O rquesta, fue también u n magnífico e studiant e que d es ta c ó p o r sus c ualidad es. P articipó en nume ro sos con cie rto s 371 AHPM, Ca ja 74612 . 280 colab orando es tre cha mente c on la Orque sta, por l o qu e el claustro de p rofesores co n fecha 26 de s eptiembre de 1958, le propone com o ayudan te a la clase de Viola, el 27 de s eptiembr e la Dire cción del Con servator io ele v a su nomb ramiento com o ayuda nte in terino gratuito. Manuel del C ampo del C ampo c on s u buena trayectoria ac adémica ent ró también en la plantilla del C ons ervato rio, as í como en las E sc uelas de Magisterio, per o s in emba r go, terminó inclinán dose a pasionadamente por el e studio his t ór ico y la inv e stigac ión, d emostrando reiterad amente s u vocación de musicólogo. Carlota Hurt ado de Mendoza , consagró s u vida enter a al estudio de la Música. Se la rec ono ce en premios y multitud de conc ierto s. Su her mana Elvir a, magnífica violinista, entrar á en la plantilla del Conse rvatorio ante s que ella. De es to s c onciertos que solían darse e n la Filarmónic a, y de los rec itale s q ue s e ofrecían con motivo de los pr emios Barr anco, el jov en alumno malagu eño, el v iolinis ta Miguel Moreno y a empez aba a llamar la atención en el año 1925 - 1926. Luis Alonso Pér ez d estac ó muy pr onto e n e l Violín laur eándose c o n n umerosos pr emio s y galar dones. Pr onto s e fue a estudia r para pe rfe cc ionar su técnica a los conservato rios d e Parí s y Bruse la s, obteniendo en e ste últi mo e l premio extrao rdinario d e Violín e n el a ño 1885. Su lab or con certí stica la simultaneó con la de concertino de teatr o d e ópera en el extranjero, así como con la C ompo sic i ón. D ejó escrita una ópe ra tit ulada “ Don J uan y la e statua d el comen dador” sobre el libreto del Teno rio . Esta c ompos ición d esconocida en Españ a, s e hiz o v al edora de las pa labras de Mitjana: “ la orquesta d e la tetralogía wag n erian a era un juego de niños a l lado…”, p ues la ejec ución necesitaba n ada menos qu e 32 instr umentos de metal… aquello p arecía la ob ra d e un loco . La crítica ver tió so bre s u obra abun dantes elo gios. El pro pio Berilos le escribió una c rónica con t odo detalle y la calificó “de grandes vuelos ”: “… e ra de gran d es v ue lo s, en la que su a utor hace al a rde de imaginación po tente cr eadora, de pereg r ina y há bil in strumentac ió n y d e todos lo s c onocimiento s, en suma, que abarca la dif ícil ciencia del maes tro comp os it or….” Repe tidamente laure ado el Gobierno f ranc és lo con dec o ró con La s Palmas Académicas. 287 de 1928 , lo q ue moles tó al Señor D irector por consid erar el escrito inju rioso. Sin embargo la Jun ta no quis o eliminarlo, p ues en caso d e aparecer los autores, podría fac ilitar e lemento s para que pudier an ejerc itar se las a c ciones procedentes. Los últim os días de a b ril y pr ime ros d e m ayo d e 1929 fue denun ciad o por e l o bispo Man uel Gonz ález García, a l pr e side nte de la Sociedad, el alu mno de s egundo añ o d e s olfeo Antonio Díaz Gonzá lez por haber hec ho propagand a de sus creencias protestantes en la puer ta d el Con servat orio colindante al C onvento de las Madr es Rep a radoras , y d o nde el chófer que esp eraba al obispo jun to con un señor que pasaba por la c alle , le sorprendieron entregando unos libritos a unas d iscípulas de l centro, y que terminaron romp iend o por indica ción d e ello s. D ich as alumnas eran: Carmen Mata Almar za, Re medio s Mat a Almarza , Elisa Hernández Hombría, Dulc e nombre d e María Giménez Gonzále z y Ca rmen Baena Je rez. En la de clar ac ión de di ch as alumnas el mu c ha cho se pe rmitió h ablar c ontra e l clero y el catolicismo, hac iendo propagan da a favor de l protestantismo. C o n fecha del 29 de abr il 387 s e le abrió expedien te para ser juzgado por el Cons ejo de Di sc iplina. Llamad o el alumno a dec la rar , manife stó no haber co metido estos actos en el c entro s ino fuera del loc al , donde una de las a lumnas a la s alida de las aulas , le arr e bató uno de los ensayos que iba le y endo, y a la s iguiente clase hubo de c omplacerlas facilitándoles va rio s libritos. Su profesor del Cons ervato rio Lu is López Muñoz manife stó qu e s u c onducta era exc elente, p or lo q ue se ac ordó que úni camente se le amones tara severamente, adv irtién d ole que de repe tir s e los hechos s ería expulsado. El alum no Manuel Mena Muñoz pro ce d en te d e u na bu ena fa milia as entada en Melilla que realiz ó grandes esfuerzos p o r costearle su edu cac ión e n Málaga, e ra tutelado personalmente por el pr ofe sor del centro Jorge L indell, quien mantenía una ininterrumpida co rre s po ndencia c on el padr e del ch i c o, Don Nemesio Mena . El niño dio q uebr ader os bas tantes en el C onse rv atorio, p or lo que aq uella relación e pistolar fue abundante a c ausa de lo s suc eso s que l e acontecían, su falt a de madurez y sus c ontinuas t rav esuras. Esta falta de responsabili dad propia de la juvent ud, s olía expresarse en m uc has oca sion e s olvida ndo los p lazos per tinente s . Como ejemplo de ello, e n s eptiembre el padr e so li c ita a Jor ge Lindell qu e examine a su hijo fuera de l plazo de los e xámen e s y le ru ega que hable c on el Coleg io donde está interna do, ya que por algú n extraño motivo ha bía s ido expul sad o. Lind ell con fecha del 20 d e s ept iembre le co menta que ha interc e dido para que lo read mitan, p ero que le 387 ACSM Ac tas de l Cons ejo de disc i plina, pp . 5 a 11 . 288 sub en la pe nsión a 1.200 peset as como s anción, de la s que la be ca podrá aport ar una parte de l total d e la cuan tí a. Sin embar go en cu anto a los exá me nes le informa que es imposible lleva rlo s a cabo una vez vencido el perio do , y menos a un solo al u mno. Algún tiempo des pués el n iño escribe a s u padr e explic ando su deseo de c ambiar de alojamiento a la c as a de Jo sé Cab e zas, h ijo único, que es c ompañero suyo en la o rquesta y di c e v i v ir en un ca sa tan g rand e como un palacio. Ex plica en la c orr e spo ndencia, q ue los padres de és te le puede n alquila r un cu arto para él , s olo po r el buen precio de 800 pesetas c on el alicient e de tener c erca a su compañero de c lase, es tupendo c onc ertino de la Orques ta, que le es timularía en su es tudio y traba jo. Le cuent a en el mismo es cr ito que ha tenido un ac c id ente en el Conservatorio, pues acaban de encerar el s ue lo d e ma dera, lo que le h a he cho resbalar y en s u caída r omper el v iolín, por lo que lo ha llev ad o a ar regl ar , ex igiendo que se le env íen 3 0 duros, prometiendo la vuelta en caso de exi stir res tante. Nemes io escribe muy extrañado y des con fiado a Jo r ge Lin de ll para que s e cercior e d e tal situac ión, adju n tando e n el mis mo sobre la s letras de su hijo , y comentando qu e p or lo s aprietos eco nómicos que atrav ie san y las f uturas bodas de sus do s hija s se pla ntean seriamente lo pos itivo d e tal c ambio de residencia. Pero otra c ar ta de Linde ll pa rece c r u zarse al mismo tiempo, donde c on fecha d el 2 6 de noviembre hac e saber la intenc ión de Man u el d e mar char d el Colegi o a casa de Jo sé C abezas. Ello implic a una conducta de d es obedienci a que no c oncuerda c on la s normas e stab lecidas, de forma q ue per manece r etenido en e l Co legio has ta que alguien autoriz ado lo re stituya a Melilla, comunicando a cto se g uido a la C omi sar ía d e Prote c ción e scolar de Granada le s ea retirada la beca de l a qu e g oza. El dire ctor del internado no q uiere y a de ningun a de las maneras qu e permanezca allí. La s ig uiente carta es fech ada el 9 d e enero infor mando que M a nolo no asiste a clas e s y que es motivo de per der la bec a de la q ue goza, igu almente le h ac e sa ber a D on N eme sio qu e su hijo no puede examinarse en junio de libre s i t i ene rea lizada la matrícula oficial de la asigna tura, p or lo q ue s i el pr obl ema es tá en el alojamien to no hay dud a qu e en una ciud ad co mo Málag a pueda enc ontrar ot ro 388 . 388 AHP, Caja 75108. 289 Aunque las d ivertidas hi storias e h istorietas de Mano lo Mena p udieran s ugerir el perfil d e u n niño impulsiv o y con in clina ción al desastre, lo cierto es que era un d es ta c ado v iolinis ta a l que ver emos como miembro de la Orquesta y colaborando e n mucho s otros actos del cent ro musical. Los alumnos del Conser vatorio : Fran cisco M art í n Pino a l v iolí n, Em il ia Reyes a l piano y pasando las páginas Manue l Mena. Exámenes de 1959 . Fuente: www.gua teque.ne t . Consul t ado por ú ltima vez en jun io de 2 015. 2.2.4 . Ór gan os de in spe cc i ó n Des de los comienzos d el Conse rv atori o la Junta D irectiva nomb ra a u no de lo s profeso res como insp ector, c u ya obligación c onsiste en c ontrolar el régimen inter no y vigilar q ue s ean c umplidas las órd enes. Se designa entonces para t al f unción a José Beltrán . Ya s abemos que el C onse rva to r io s e mantien e co n la s su bvenciones Provincial y Munic ipal, s in embarg o és tas c on fr e cu e ncia no pu e den realizar su bue n propósito po r n o permitirlo las circ unstancias. Es e n es as ocas io nes que el Go bierno de S. M . suele aux iliar c on c ierta regu laridad an u al a la Socied ad Filarmónica para sos tén del c entr o. Por e ste motivo a p a rtir del curso de 1884 -1885, nombran como inspector del egado del Ministerio de Fomento a Benito Vilá , un eru dito del si glo XI X dotado de una ampli a f o rm ación y r e conocimiento científ ico, c omo Rege nte e n Mat emáticas , Catedrático pr op ietar io de dic ha materia en la Escuela de Bellas Artes de Málaga, institución de la que a d emás f ue di rec tor. T ambién fue miembro de la Re al Ac a de mia de Buenas Letras de S evilla y de la Filarmónica de Barcelona. 290 De e sta forma po demos inter pretar que el C on servatorio tenía un inspector interno par a la obs ervancia de la ru tina d i a ria, al mi smo tiempo q u e u n inspector externo a nive l ministerial, que s iempr e estuvo desde su s inic ios, pue s a u nque aú n no tuv ieran sus estudios o f ic ialidad como se h a e x pli cad o, S. M. de algun a forma p atr oc inab a la a ctividad des a rro llad a en la institución 389 . Sin embarg o es a rdua y delicada la tare a de un in spector, pu es la existencia d e esta figura no siempr e ga ran tiza que el per sona l a c ate las normas. Sabem os que en el curso de 1891- 1892 hay una cie rta lax itud en cuanto a los h orar i o s y las cl as es . Ante la dif i cu ltad que conlleva su enmienda se d etermina imponer sanc iones e con ómi cas . Por es te motivo se nombr a al Señor Tejada C árdenas inspector, con la facultad de imponer mul tas a los profe sores que no acu dan a s u aula. C on el r eca u do d e és ta s, se compraría n o bras de mús ica para el c entro. Las multa s ser ía n: - De 1 pese ta para el prof esor qu e no asista un día a clase injustificadamente. - De 25 cén timos de pe s eta por cada cuart o de hora, s i s e falt ase en fracc iones horarias. “… Aquellos que con per miso se au sentaban de la ciudad perdían su s ueldo dura nte la ausenc ia y este era percibido por el sustituto que se le des ig nara ; pero s i la ausen cia llegaba a dos meses, per día el de recho al s ueld o en vac aciones…. se establece un a cuerdo a l inicio del c urso 91 -92 que está reda ctado en los sigu ientes términos: “Todo profesor que dej e d e a s is tir un día a clas e sin c a usa q ue lo jus tifique, como enfermedad o a usen cia con sentida, pagará la multa de una peseta. Todo p r ofe sor qu e deje de asis tir a las clases a las ho ras mar c adas ante riormen te, pagar á una multa de v einte y cinc o céntimos de pes eta p or cada un c uarto d e ho ra que s e e mpie ce des pués de las f ijadas” 390 En la r eun ión d el 2 d e a gosto de 189 1 s e r eitera el r uego d e respetar y cumplir los h orarios ba jo multa. 391 . Con el paso de los años y ante los aconte cimient os, se ultima un sistema de firmas. 389 Tras ser incorpor ados sus estud i os a l Estado , única mente hab ría un inspector . 390 ACSM, Actas de la Jun t a de l 2 de agos t o de 1 891. 391 ACSM. 291 En la reunión de l 15 de septiembre de 189 4 se mantiene el n ombramiento de inspector a Tejada Cárdenas , al cua l s e le res erva además el d e recho de entrar en c ualquier c lase cuando lo crea convenie nte. Con motivo de estas últimas medidas ve nía mos tr an do e l pr ofesor Pe t tenghi una ac titud de rebe ldía no r ubricando la papele t a a s u entrada al aula. Esta actitud la ma ntuvo c on pers eve ranc ia dur ant e los a ños de 1 898 y 1899, inc l uso d evolvi endo por med io del c o nserje has ta 5 pape leta s con la antef irma “ Subdirector y p rofes o res d e C anto”, acción que fue con siderada una osadía so bre todo t ras ha berle sido retirado el tí tul o de la subdire cc ión. Quizá a c ausa del altercado pro tago nizado po r Pett e nghi y l as restricc io nes d e la Inspección, lo s profes o res se empiezan a preocupar d e su estabilidad do cen te y s e interesan por la refo rma del Reglamen to referid a a su inmovilidad. Es a sí como se e nmienda el artículo vigés imo o c tavo : “… Sólo podrán ser separados los profesore s numera rios de sus c áted ras por falt as graves y r epetidas cometidas e n el desempeño de s us cargos, debien do e l s r . (s ic) director participarlo a ju n ta dir ectiva y a los pro fe s or e s para q ue oig an al p rofesor y a cuerden en pleno la determinac ión q ue justamente proc eda. ” 392 . En e l curs o de 1900 -1901, al rep etirse nuevamente los mismos inco n ven iente s con los horario s, se ac uerda instala r tim bres en las distintas dependen c ias. Cuan do en el curso 1 901- 1902 , lleg a Pedro Ad ames a la Di rección del Conservatorio, ent re la s medidas que propone p ara o ptimizar la v ida y el funcionamiento del centro se c ontemplan : insp eccionar el es tado d e la s clase s y de la enseñanza, c uida r de la observancia del reglamento y poner en c onocimiento de la Junta las faltas cometidas por profesores, tanto de as i stencia como otras , inf ormando de s us respectivas caus as. En la J u nta d el 1 de mayo 393 del curso de 1904- 1905 se fijan las fec has de lo s exámenes de junio, c omun i c ándoselas como es costumbre al inspec t o r Benito Vilá . En e sta reunión se lamenta que las c l a ses d e ins trument os de madera no hay an fun ciona d o c omo se esperaba, 392 DEL C AMPO D EL C AMPO , Manuel . «Cien años del Con ser vatori o de Mál aga. Conferen cia pron unciada en e l Conser vatorio Superior de Mús ica de Málaga el 15 de enero de 19 80», pp. 1 a 47. 393 AC S M Actas de l 1 de may o de 1905, p. 49 y 50. 292 establec iendo u n número de matrícula gratuita q ue pudiera es timular a su inscri pción. Algo pare cido ha s ucedido en las c la ses de Canto, do nde la inex istenc ia de alumna do ha o blig ado a que perman e zcan cerradas las aula s has ta ene ro. Tras los desas tr es de la guerra s e multiplican las medidas d e ins pección, el a mbiente s e torn a tan tens o q ue la v igilanc ia s e inicia desde diferen te s focos . A pa rtir de e ste momento s er án mucho s los filtros q ue deb a pas ar el C ons e rv atori o c ada v ez que s e desee tomar una decisión. Como muestra de ello, d e ah ora en adelante c ualquie r deter min ación o ac u erdo d eberá pa sar antes por el Re ctorado d e Gr anada . En el claustro d el 1 3 de octub re de 1937 394 se informa de la vis ita rec ibi da por el propio Rector, c on o bjeto de ver c ómo se desarrolla la matrícula y si hay nec e sida d de limit a r la enseña nza a causa de la circu n st ancia que atrav iesa el país. Además del Rectorado se multiplicarán los órganos d e contro l y sup e rv i s ión. Un ejemplo de otras de las nuevas e ntidades c readas para tal fin, es el Sindica to Español Un ivers ita r io “Estudio y acc ión”. Co n e l Jefe Prov incial de dicho o rganismo s e tuvo un m a lentendido en noviembre de 1938, pue s a l C onservatorio le e xasper a tener q ue ex plic a r y detallar todo lo re feren te a su ges tión y o rganización , por lo que la Directiva llega a poner en duda el funcionamie nto d e dicha extens ión s indic al 395 . Son muc hos los documentos y r az o nes que deben proporc io narse c on motivo de los inc i dentes aco ntecidos durante la gu err a. U na muestra de el lo es la s olicitud por par te de Eladio Gare ss e, Inspec tor Na ciona l del SEU, Sindic ato Español Universit ario, de la rel ación del per son al san cionado durante la gue rra , detallando las asignatura s , ca rgo y sa n ción impuesta d e cad a uno de e llos. T an s ólo dos días d espué s , de form a inmediata dan r espuesta a es ta petición , informando q ue el único depurado fue e l ca ted rático numerario de S olfeo Leandro Rivera Pons, condenado a una pena de 12 años y u n dí a, r ecaí da en el 7 de junio de 1937, pero que lamentablemente falleció en el hos pital P rov incial el día 8 de noviembr e de 19 37. Las me didas de c ont rol se sigu en ex tendien do. En D ec r eto de junio se ob liga a l funcionariado a la identif icac ión c o nve ni ente, que ac redite su condic ió n y s irva de sal voconducto pa ra viajes y otros us os. 394 ACSM Ac tas de l c l austro de l 13 de octubre de 1937 , p. 178 . 395 AHPM, Ca ja 75106 . 293 En nov iemb re de 1947 e ra Jefe de la Sección de Ense ñanzas Artí sticas de l Ministe rio d e Educac ión Nacional, e l catedrático de Dec lamación del conservatorio d e Mad rid, Fernando José de Larra , a quien co rrespondía la ins pec ción del C ons e rv atori o. A éste se le i nv itó en calid ad d e ponen te a un ciclo de conciertos y conferencias celebra do ese año , p a ra pronunciar una charla e l 21 de no viembre so bre el tema: “Interpr etacion es de Don J uan Tenorio”, ap rovechando de esta forma s u visita de inspección a l centro. D urante su es t anc ia en el C onservatorio, que tu v o lug a r el día 11 de noviembr e, f ue nombrad o catedrático hon orario, justo 10 días antes de su ponencia. En el informe elevado a la su p erior idad por Lar ra, come nta c ómo el autor se tra sladó de Gra n ada a Málaga para la respectiva super vis ión. Él tení a entendido que la instit ución “a rrastraba una vid a lánguida ”, y a que er a un Conservatorio c hapado “ a la antigua ” en el que no había muc ho que seleccion ar, ni muc ho par a elegir … “ faltaba la iniciati va y el entusiasmo ”. Pero desd e que se enc argara d e su dir ección Pedr o Megías y gra cias a su es fuerzo y do te s de or ganizador, se ha dado una total trans formación. “…En el Conservatorio de Mál aga hay una efer vescencia, un afán de trabajo y de cultura que es p rec i s o fomentar y proteger…” 396 El ins pec tor co nfirma q ue el Conservatorio es tá convertido en e l c entro d e todas las ape ten cias music ales de Málaga, participando de la c iu dad. Comen ta también que acaba de cons tituirse una orqu e sta sinfóni ca que e n luga r de ser, como ocurre e n todas partes, una e ntidad qu e se separa de la obr a pedagógi ca , es por el c ont rario en el Conse rv atorio donde tiene su s ede y d e sarrolla sus a c tividades. C ont inúa habla ndo s obre Ped r o M egías, expli cand o que e s un profesor madrileño muy joven que lleva pocos añ os en Málag a. De la misma for ma también ex pr es a s u opinión s obre L ui s Sánch e z a quien iden tif ica co mo el p rofeso r va lenciano que ha gan ado la cá tedra de E stética y se h a s umado al grupo d ando mues tras de s u in spiración… Y s igue dicien do: “… Y es te g rupo d e hombre s beneméritos, este C o n servatorio… n o ha ob tenido nada del Estado, mient ras los demás de la región… h an logr ado mejoras… Porque el cons ervatori o de Málaga es sólo una gran sal ón de a ctos. E l resto no exis te. Se trata de u n loc al alqu ilado que perteneció al Lic eo, s ociedad ar tístico - aris tocrática que de sa pareci ó hac e tiempo. Los a c tual e s propietarios p e rtenec en a 396 AHPM, Ca ja 75108 . I nforme del I nspec t or Lar ra sob re el Conser vator io de Música de Málaga . 294 una congregaci ón religiosa y dividieron e l antiguo edificio d el Lic e o e n dos partes, una que c omprende las h a bitaciones y las s alas a la izquierda y otra que s e redu ce al salón y sus acce sos a la der e cha . Aquella l a alquiló a un c olegio pa rticular y ésta última al Cons ervatorio. Y e l sa lón del Conservatori o no es s ólo el salón del Cons ervatorio, es toda la v ida cultura l de M álaga…. Cabe n en él más de 500 es pectado res , posee un es cenario p e queño per o d e gran des c ond i c iones a c ústic as y salones de acc eso bellamente ad o rnad os. Sería imposible enc ont rar , ni en Málag a ni fuera de ella, u n loc al semejan te par a los con cursos y p ara los ejercicios. En su torno es tán las cla se s que son unas mazmor ras, s in luz n i v entilación; pequ eñas, h úmedas , atentatorias a la s alud, a la vis ta, a la vida del pr ofe sorado benemérito y de los alumnos que s ienten m u cha voc ación y son unos g randes atrevidos pa ra enc e rr a rs e allí horas y más horas. Los d o s magníficos pianos, u no del Conservato rio y otr o de l a Soc ie dad Filarmónica se amontonan en el esc e nario… en el mismo local… es tab a la Soc iedad Filarmónic a q ue antes ocupaba la ca sa y q ue ha dejado en ella mue bl es y ens eres viejos y p oco útiles, pe ro que s i fueran ec hados habría d e ce rrarse el c entro oficial por falta de otros…. Hac e falta muc h o patriotismo y mucho espíritu para q ue… se dé u na enseñanza eficaz . Es urg e nte, es inapla za ble buscar s oluc io nes: u nas inmediat as y otras próx ima s. Las inmediatas s on: a probar s in pérdida de momento el pr oyecto d e a co m odaci ón… con ella se realizarían obra s en un edificio de p a rticulares… La so lución def initiva e s la de adquirir a los propietarios el tot al de la finca… Para qu e la lab or p edagógica s ea c om pleta deb e n crearse as imismo, con car ácter definitivo, las plaz as de c atedrá tic os y profesores que los h an s ido con c a rác te r prov i sion al…. Debe resaltarse el des e o… de que se recoja… la en s eñanza de la de clamac ión, que tiene en la bella capital andaluz a glo rios a tradi ción. La Academia de Declamac i ó n de Málag a es u n centro particular subvencionado, dirigido por los notables escr itores don J uan Borrego y don Narci so D ía z Esc ova r …. De él s alieron ar tista s de l a impor tan cia de Rosario Pino, Emilio Thuiller, J osé Tallaví, J os é S antiago, Ana Adamuz…. La muer te de los citados d i r ec to r es f ue 295 motivo de la d ec adencia de la es cue la y de la necesidad d e que, t radic ión y solera, se recojan por el Conservatorio e stablec iendo en él… la cátedra de dec lam a ción 397 . Res pondiendo a la idea surgida e n el infor me Larra, en el 194 8 el claustro eleva a l Minis terio l a solic itud de c ompra de l inmueble. El Direc tor vi s ita al obispo Ángel Herrera Oria pa ra que interce da, jun to c on el reverendo Manuel González R ui z, an te las her manas N azarenas, per o sin obtener resultado. A finales d e los años 4 0 del s ig lo XX, se re forma n uevamente e l antiguo edificio, debido a su deterior o y la falt a de espacio p ar a n uevas aulas. De es ta forma en el curso de 1949 -1950 por fin lugar la gran rehabilitación . C onc luidas las obra s de acondic ionamiento se o btuvo en Madr id un pre supue sto para la instalac ión de lu z en el salón de act os, así como de mobiliario nuevo. El siguien te inspec tor cuyo ra stro se ha resca tad o a t ravés de los diferentes documento s es José Moreno B ascuñana . El 25 de may o 1954 , el Dire ctor traslada al pro fe s o rado u n oficio del Padre Sopeña, felicitándole s p o r su espléndi do funci onamie nto co n motivo de la v isita del in sp ector Moreno Bascuña n a. Este madrileño h izo s us es tudio s en el Co nserva torio d e Madrid. Al terminar su c arrera obtuv o el premio extraordinario de C omposición. Finalizada la gu erra consiguió su cátedr a de Armonía en el mismo C onservatorio en el que s e formó. En el 19 5 2, hac e tan só l o dos años, l e fue co n ced ida la encomienda de Alfonso X el Sabio, obteniendo el nombramiento de Deleg ado del Minister io en e l Tea tro Real. En el 19 53 fue nominad o como Subdire ctor del Conservatorio de la capital 398 . Feder ico Sope ña, cr ítico music al y ge stor cultural de varias ins titucion es musicales qu e inc lus o ocu pó la D irección de algu n os c onservatorios, se imp uso como s u propia c ruzada per sonal el defender l a enseñanza de la música a todos los ni v eles , p or lo que su puso una ab soluta satisfac ción poder comunicar al centro malag ueño tan g r ata noticia. Como puede obs ervarse, s on varios lo s ins pec tor es que lleg an ha sta la in stitución mu sica l, rec apitulando t o dos , palab ras de ex celencia sobre el exce lente funciona miento y vital entusia smo que s e e n cerraba en ese pequeño r in cón d e la Plaza de San Fran cisco. Pero también todos de 397 AHPM, Ca j a 75108 . I nforme del inspector Larra . 398 A R ÁMBAR R I , Je sús. «Ha s ido nombrad o subdire cto r de l Real Cons ervator io de Música de Madr id, e l catedrá t ico D. José Moreno Bascu ñana» ABC dom ingo 9 de agos to de 1953. 296 alguna forma enf atizan e n sus informes la escasez d e re cur sos con que cuenta el centro malagueñ o, obt eniend o de t an poco, tan m agnífico res ul tado. 2.3. El ement o s fun cional e s 2.3.1 . Legisl ac i ó n y n o rmati v a A c ontinuac ión s e expo ndrá una s ínte s is d e tod a la legislación r eferente al C onse rva tori o de Músic a de Málaga, d es tac ando los p rincipale s element os, interpre tando la r ealidad académica del m omento r elac ionando unas leye s con ot ras, y poniéndolas e n s u situación y contexto históric o social. Regla mento de l a S ocie dad F ilarm ó ni ca de M ál aga. A prob a do e n Junta Ge ner al extr aor dinaria el dí a 8 d e ago sto de 1 871 Def ini ción de la Sociedad : …”pr oporcionar elemen tos de educación a todo s a quellos q ue con facultade s adec uadas quie ran dedi c arse a su estudio. Dos secciones, un a de enseñanza, otra de recreo , desenvuelve n e ste be néfico y artístico pens amiento….” 399 . La sec ción de e nseñanz a c ons ta de c lases g ratuitas y d e p ago , so stenidas con fondo s de la Sociedad y s uscripciones, cuy a c o ntabilidad se lle v ará a parte de la Filarmónica. C on las c la ses de p ago se r etribuirá al profes o r r es pectivo. La J unt a , a p rop ues ta del D irec tor , hará los nombra mientos d e los profesores que han de desem peñar las c átedras y fijará los su eld os, pudien do también s u sp ender de s u de stino a c ualquier emplea do , p a ra lu e go dar c uent a al Preside nte y la Junta, que deter minarán lo siguien te. El cu rs o e mpe zará el 1 5 de s eptiembre y terminará e l 3 0 de junio, teniendo a ntes de s u finalizac ión los e xámenes públic os en los que s e 399 Obj eto de l Regla m ento de la Sociedad Filarmón ica de Mál aga , ap ro bado en Jun ta G ener al extraor dinar ia el día 8 de agosto de 1871. 303 - Preside nte, q ue repre sen tar á a la Sociedad en todo s los ac tos, presidi rá las Jun ta s y guar dará una de las dos llaves q ue tendr á la caja de fondo s. Podrá resol ve r los as untos urge ntes, dando cuenta en sesión de l a Junta Di r ectiva. Podrá expedir billete s llamados de Preside n cia para aquellos q ue n o s iendo so cios ni loc ales , en caso s exc epc io nales también a locales, sean presentados p or un socio p ara as istir a un co nc i e rto u na s ola v ez. También podr á hacer cambio de billetes c on los demá s círcu lo s de recreo. - Vicepresidente, sustituirá al Pres iden te en su ausencia. - Teso rero, hará las re caudaciones guardando una de las do s llaves de la caja de fondo s. - Secre tario, reda ctará las actas, acuerdos y demás d o cumentos, dándo se por v álidos todo s los escritos que expida. Éste, junto al tesorero tendrán como au x iliar a un oficial d e secretaría. - Cua tro v oc al es , qu e aux ilia rán c on sus c onocimientos a la Jun ta. Entrarán a sustit u ir a los car gos c on pr evia autorización d el Presidente, y en ca so d e tene r q ue sus titui r le a él, s erá autoriz ado por la totalidad de la Junta. - Dire cto r facu ltativo, nombr ado por la Directiva. Asistirá a las J untas par a ilustrarlas e n cas os de su com petencia . La J u nta D irectiva s erá ele gida entre los socio s de número , que deb e rán ocupar su ca rgo antes de los 30 días siguien te s . De terminarán los sue ldos. Se re unirá una v e z al mes y tomarán los acu erdos con la asistencia de al meno s cu a tro individu os, res olviendo el P r e side nte e n caso de empate. La Junta General se celebrar á s iempr e q ue la D irec t i v a lo estime, o lo solic iten al m e nos 1 0 soc ios d e número. H abrá como mínimo un a todos los año s en dic iembre par a dar c uenta del estado de la Sociedad y n ombrar a la Dire ctiva, és ta s erá permanente s al vo que do s ter cer as partes de socios d e n úmero y hono rario s reclamara n la renov ación. Para ll egar a acuerdo bas tará c on la asistenc i a de 10 soci o s s al vo c aso d e r enov ación de D irectiva. Sólo se tratará el orde n del día anticipa do , o a lguna c uestión acciden tal s iempr e que 5 soc io s lo exigie ran. Las votac iones q ue se hagan s obre personas o carg o s s e har án en papeletas ce rrada s, en e l resto de c asos podrá ser nomina l. Si s e qu isier an c ubrir las v ac ant es de los s ocios de número entre los trans eúnt es o concurrentes, se ha rá previo pago de 25 pes etas po r cuota de entrada. La Soc iedad celebrará mensualm e nte un conciert o en la noc he, sa l v o e n los meses de vac aciones. También se ce leb rarán conciertos ext r aor dinarios atendiendo a: 304 - Al anive rs a rio de la Sociedad. - Cua ndo lo soli citen las corporaciones que s ubven cion a n al Cons ervatorio. - Que se dé un o anual de pa go para beneficio del Con servatorio. Tanto p rofes o res del Conservatorio c omo a lumnos te ndrá n la obligación d e asistir y tr abajar gratuitamente en todos ellos , y s e in vitará por es crito cu ando se requieran a s ocios de mérito, profes o res , ar tista s y a ficion ados. La direcc ión y preparación compete exclus i vamen te al Director Facu ltat ivo. Si alguien ajen o q ui siera as i stir deberá a bonar 10 pesetas, p udi endo t ambién hace rs e s o cio con current e o t ra n seúnte e l mismo día del eve nto abonando el importe de 15 pesetas, que es lo que c orre spo nde a un trimestr e. N o se podrá a sis tir con niños mayores d e 15 años qu e no h a yan hec ho inscripción. El C ons ervatorio s e re girá po r un reglamento espe cial ad iciona l a l presente. Su sostenim iento se deb e rá a la Soci edad Filarmónica jun to c on otra s co rpora cion es oficiales y par tic ulares. La Sociedad a dmitirá o no a ux ilios y do nativos, obligan do dicha a dmisión a da r cuenta de la g estión eco nómi ca del centro . El dom icilio l egal s erá en calle d e San F ra n cisco número 6, donde la J u nta celebr e sus ses iones. El a rchivo de mús ica d e la Soc iedad Filar móni ca tend r á u n inventario d uplicado firmado p o r e l Preside nte y el Director, guardado uno por este último y o tro en la So ciedad . Los documento s ser án respons a bilidad del Director no permitiendo la salida de ellos de la s ede . Los muebles , instrumen tos y demás efec tos ten drán otro inv e ntario d uplica do firma d o por el Presidente y el con serje, que d ando uno de e llos bajo pod e r del pr ime ro y otro en la Sociedad. El c ons erje, quien además vivirá allí, s e es tima re spo nsable d e todo ello, n o permitiendo nun ca s u salida d el c en tro salv o e sc rito del P res id ente, que a su ve z debe ser a ceptado por la Junta Directiva. En c as o de dis olución de la Sociedad s e entenderá disuelto también el C ons ervatorio, por lo qu e muebles , ins trum entos, útiles y enseres vario s s on pr o piedad de la Sociedad. Al dis olverse és ta se pr o ced e ría a su ven ta públi c a y extrajudi cial subasta , c onc ediendo el d e recho de tanteo a lo s soc ios. Con d i c ha v enta se s atisfa rán en primer lu gar los c réditos , y el res to se d ividiría entre sus 305 soc ios de n úme ro. Todo ello se a probaría en Junta Gener al, la c ual nomb rar ía una Comisión Liquidad o ra. Aprobad o e n sesión del día 2 9 d e diciembre de 1897 . Fir mado por el Sec ret a rio Constantino Grun d, y Plácido Gómez de Cádiz. R. D. d e 16 d e juni o de 1 905 405 Artí culo 1º: Las Co rpora cion e s Provinciale s y Munic ipales que sostengan Conse rv atorios y Escu ela s de Músic a y de see n qu e sus e s tudios académ ic os elementales t engan validez of ici al , lo solic itarán al Ministerio qu e resolverá en R eal Orde n. Artí culo 2º: P ara conc eder v alidez a cadé mi c a a tales es tudios se rán nec esarios: - Un cuadro de p r ofesores a uxiliares y un a memoria e xp l ic ativa con el extracto del personal de cada uno. - Que el p rofes orado en cargado del Solfeo, Piano y Violí n, y a se an numerarios o aux iliares, tengan aprobad os en Madrid todos los estudios de l a es pecialidad , o haya n de mo strado su capa cida d en oposi ción espe cial o po r los pr emio s obtenidos en lo s conciertos del Conser vatorio Na ciona l. - Habr án d e s omete rse a lo s p lanes, p rog r amas y condi c iones que formule el C la ustro d el Conservatorio de Madrid y apruebe el Con se jo de I nstrucción Pública. - Que s e de n en los ce ntros e lementales la s en señan zas completas de Solfeo, Piano y Violí n. Artí culo 3º: Los derechos y deberes del pr ofe sorado, s e reg i rán por los respec tiv os Estatutos establec idos p or l as c orporacione s lo cales qu e sosteng an esta s escuelas, c on in dependen cia de la Adminis tración General del Estado. P ero s erá a trav és de l as Diputaciones y Ayuntamiento s quiene s se c omu nicarán con el Ministerio de Instruc ción Pública y Bellas Arte s , so b re todo lo que res pecta al pers onal doc e nte. Artí culo 4º El Minis terio de Instrucción Públi c a y Bellas A rtes dic tará las dis posi c iones necesa r ias para el cu mplimiento del Decreto. 405 ADPM, Leg ajo 754: 54. 306 Regla mento especi al del Real Con serv a torio de Músi ca M aría Cristin a de 1 917 El Con servator io es tá sost enido a exp ens a s de: - L a Socied ad Fila rmónica , que tiene la obligación de ate nder sus necesidades y p rocurar e l des arrollo de sus clases , por dicho motivo el C onserva torio e s tará obligado a presta r a la Filarmónic a toda la ayuda que solic ite . - Las respectiva s corpo rac io nes pr o vinc iales y municipales, que p or sus su b venciones apor tada s contarán c on do s r e pr e sen tante s en s u Junta. En c aso de no pagar sus mensu alidades perderán su intervención. - L os llamados “So c ios de Es c uela” , que e s tá acor dado d ebe n extinguirse. - Los donativos de S ocied a d y particulares. El C ons ervatorio se compondrá de una Junta de Gobi erno , u n Director f ac ultativo y un claustro de profes o res . Habr á tres clases de profesores : 1. De número: con nomb ramiento oficial de la Ju nta y suel do determinado por ella. 2. A uxiliar es: ayudan a los de n úmero en e l d e sempeño de su s clases, tienen nombramiento oficial pero no tienen su eldo. 3. Honorario s: nombra dos p o r la J u nta p or sus c onocimie ntos o por h aber prestado s ervi cios al Cons e rv atori o. La Junta Directiva será la misma de la S ocied ad Filar mónica , compuesta por tanto de: - Preside nte: debe repres e ntar al C onservatorio en t odos s us a ctos, presidir l a Junta, firmar doc umento s, exped ir nom bramientos, ord enar p agos , guardar una de las llaves de la c aja de la Filarmónic a y C onservatorio, ejecutar los acuerd os y hacer cu mplir el r egl amento, des ignar a los vocales a d e sign a r algún c ometido com o insp e cc ión…, c onceder e n casos muy ur gentes, y c ua n do no dé lugar a reunirse la J un ta, el permiso al p r ofesor que nec e site ausen tar se siempre que se haya he cho por e scr ito y deje un sup le nte. 307 - Vicepresidente : r eemplazará al p r imero en a us e nci a s, enfermedades y cuando éste delegu e. - Teso rero: lleva rá los libros de cu enta s p or separ ado de l Co nservatorio y d e la So c iedad . Con servará un a de la s llaves de la ca ja, p agará los documentos a pro b ados , pres e ntará el estado s eme stral de cuen ta s y cumplirá la Ley de Asoc i acion e s. - Secre tario: l levará lo s libros de a ctas, los d e matrícul a , los de registro de r elacione s de estudios o histori al de alumnos… firmará las a ctas, oficios, exped ir á cer tif icac i ones …. - Vocales : auxiliarán con s us conocimientos a la Junta . - Dire cto r: ins peccionará el estado de las enseñanzas y las c lases pro p oniendo pa ra ello las mejoras opo rtun as, cu idará que s e c um pla el r eglament o, ejerc erá sob re los alumnos las medidas n e cesarias en v irtud d el bue n orden y c om pos tura, aprobará los tex to s y prog ramas, pon drá e n conocimiento de la J unta las falt as cometidas por profesore s, con cediéndol es a los mismos lic encia por t res d ía s t ras info rmar a la J unta, da rá los hora rios, pr esidirá los diferent es tribu nales jun to al Presidente, dar á c ue nta por es crito cua ndo deba ser sus tit uido en su c a rgo, para lo cua l s e nombrar á entre lo s profes ore s de número el que se c rea conven i e nte. La J unt a se r eunirá p revia citación , 15 d ías antes de la apertura del curso, 8 día s antes del primero de los exámene s en jun io , y siempr e que a petición de cua lqui e r individuo d e la Junta o del Dire ctor, lo estime el P res idente. Sobre el claustro : - Las cáted ras serán de sempeñada s por profe sor e s de n úmero y aux ilia res . - Las pla zas de pr ofeso r es se fij arán por nom bramiento, c onc ur so u oposición . P ara es te último c as o s e r edactarán y anun c iar án la s bases, t eniend o en pref erencia entonces a los aux iliares, o quedando a juicio de la Junta Dire ctiva. - Los sueldos se fij ará n po r la Junta. - Los profesores deb e rán toma r parte gratuitamente en todo s lo s c onciertos y fiestas de la Sociedad Filarmón i c a , no pud iéndose eximir s alvo por enfermedad, puesto que la aus encia se rá considerada una falt a grav e. - Los numerario s serán s eparad os o suspensos de sus car gos cuando : hay an recibido tres amones tac i ones por falt as gr av e s , en cuy o c a so no volverán a oc upar má s su pues to; 308 cua ndo se a considerada u n a clase desierta; o p o r motiv os económic o s. En los d os últimos cas os podrá volver a ocupar su puesto cua n do cambien los hechos que lo justif icaro n. La enseñanza se dividirá en do s parte s: 1. TE ORÍA: - Conocimientos elementales . - Armonía, Contrapunto y F uga. - His toria de la M úsic a y Estét ica. 2. P RÁCTICA: - Solf eo, V oca lizac ión y Can to. - Estudio instrumental. - Piano en t oda su ex tensión . - Órga no, una cla se, Música re ligi o sa. - Violí n en t oda su extensión . - Viola. - Violonche lo. - Contra bajo. - Flautín y Flauta. - Oboe. - Clar inete. - Fagot. - Trompa. - Cor netín. - Bajos de cobre. - Arpa. - Clas e de conjunto. Hay dos clases de al umnos : 1. A lumnos del Conservatorio: deben asistir a clas es. Es tos puede n ser de tres tipos: [Document text truncated for crawler view.]