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El desarrollo del sector turístico durante la Segunda República y el Primer Franquismo: La Federación Española de Sindicatos de Iniciativa y Turismo

Luque-Aranda, Marta

Abstract

Esta tesis se estructura en cuatro partes. La primera, que corresponde al capítulo primero, recoge las consideraciones generales, y en ella se establecen los objetivos y las hipótesis planteadas en el trabajo. Una segunda parte, que engloba los capítulos segundo y tercero, analiza detalladamente la Federación de Sindicatos de Iniciativa y Turismo, desde sus antecedentes y constitución hasta 1959, y la relación que mantuvo con el Estado y en particular con la organización turística. La tercera parte, es la más extensa del trabajo pues se desarrolla entre los capítulos cuarto y octavo, y en ella se exponen los principales factores determinantes del desarrollo del sector turístico español. Y por último la cuarta parte en la se presentan las conclusiones del trabajo y la bibliografía empleada. La motivación de la tesis es analizar el desarrollo del sector turístico en España antes del denominado boom desde un nuevo punto de vista: aquel que nos proporciona los trabajos realizados por la Fesit. Cuando el turismo era una actividad marginal, ya hubo quienes apostaron por este sector como importante generador de renta y divisas. Y algunos de ellos se agruparon en asociaciones, sin ánimo de lucro, de ámbito local o regional, para potenciar sus respectivas áreas de influencia cara al turismo. Posteriormente, en 1932, estas asociaciones se unieron a nivel nacional en la Federación Española de Sindicatos de Iniciativa y Turismo. A lo largo de la tesis se analiza en profundidad a la Fesit, sus antecedentes, sus inicios, su constitución, reunificación, sus miembros, su actividad, sus Juntas Directivas y su financiación. Una vez logrado un alto grado de conocimiento de este organismo analizamos sus relaciones con el Estado y en particular con su organización turística y, a través de la actividad que la citada federación fue desarrollando, nos adentramos en los factores determinantes de la realidad turística española durante la Segunda República y el Primer Franquismo, obteniendo como resultado que, aunque hubo un gran abanico de ellos, cuatro fueron los factores fundamentalmente: los transportes, la proyección de España en el extranjero y su imagen, las infraestructuras de acogida y las fronteras. Las conclusiones ponen de manifiesto que las hipótesis planteadas en el capítulo introductorio quedan verificadas. Pudiendo afirmar que: 1) a partir de un análisis de la Fesit se llega a conocer la realidad turística española desde un nuevo punto de vista; 2) la Fesit jugó un papel importante dentro del sector turístico español durante la II República y el Primer Franquismo; y 3) el papel desempeñado por la Fesit contribuyó en gran medida a sentar las bases de la política turística gubernamental, guiando, en muchos casos, a los responsables de la toma de decisiones políticas. Por último aunque se ha recurrido a una amplia bibliografía sobre la economía española durante los años estudiados y en particular sobre el sector turístico, la fuente básica de este estudio ha sido las Memorias Anuales de la Fesit, documentos que se encuentran depositados en el Instituto de Estudios Turísticos.

Full text

Universidad de Málaga Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales El desarrollo del sector turístico durante la Segunda República y el Primer Franquismo: La Federación Española de Sindicatos de Iniciativa y Turismo Tesis Doctoral presentada por Marta Luque Aranda Director: Doctor Carmelo Pellejero Martínez Departamento de Teoría e Historia Económica. Málaga, 2015 AUTOR: Marta Luque Aran da EDIT A: Publicac iones y D iv ulgación Científi ca. Univ ersidad de Má laga Esta obra es tá sujeta a una licen cia Creat ive Com m ons: Reconocim iento - N o com er cial - SinObraD erivada (cc- by - nc-nd): Http://crea tivecomm ons.org /licences/by- nc-nd/3.0/es Cualquier pa rte de esta obra se puede reprodu cir sin a utorización pero con el r econocim iento y atribució n de los auto res. No se puede ha cer uso comercial de la obra y no s e puede a lterar, tran sform ar o hacer obras deriv adas. Esta Tesis Doctor al es tá de positada en el Repositorio Institucional de la Univers idad de Málaga (RI U MA): riuma.um a.es A mis padres 5 ÍNDICE CAPÍTULO PRIMERO: CONSI DERACIONES GENERALES ................................. 9  1.1.  Objetivos y estructura. .......................................................................... 9  1.1.1.  Antecedentes y justificación. ................................................... 9  1.1.2.  Objetivos e hipótesis principales. .......................................... 13  1.1.3.  Estructura del trabajo. ............................................................ 14  1.2.  Marco teórico y metodológico. ........................................................... 16  1.2.1.  Marco teórico sobre la evolución del turismo. ...................... 16  1.2.2.  Marco general del turismo en la econom ía española. ............ 35  1.2.3.  Metodología y fuente s del trabajo. ........................................ 54  CAPÍTULO SEGUNDO: LA FEDERACI ÓN ESPAÑOLA DE SINDICATOS DE INICIATIVA Y TURISMO. ........................................................................................ 57  2.1.  Los primeros Sindicatos de Iniciativa y Turism o. .............................. 57  2.2.  La Federación. .................................................................................... 65  2.3.  Asociación de Utilidad Pública. ......................................................... 76  2.4.  La Reunificación. ............................................................................... 79  2.4.1.  Reconocimiento de la Fesit y sus m iembros. ........................ 87  2.5.  Miembros federados. .......................................................................... 92  2.6.  Asambleas celebradas. ........................................................................ 99  2.7.  Juntas Directivas. .............................................................................. 104  2.8.  Financiación de la Fesit y sus miembros. ......................................... 109  CAPÍTULO TERCERO: LA FESIT Y EL ESTADO. .............................................. 121  3.1.  La Organización Turística del Estado. ............................................. 121  3.2.  Financiación del Sector Turístico. .................................................... 159  3.3.  Relaciones entre la Fesit y la Or ganización Turística Estatal. ......... 175  6 CAPÍTULO CUARTO: TRANSPORTES. ............................................................... 197  4.1.  Transporte por carretera. .................................................................. 198  4.2.  Ferrocarril. ........................................................................................ 230  4.3.  Transporte marítim o. ........................................................................ 253  4.4.  Transporte aéreo. .............................................................................. 264  CAPÍTULO QUINTO: DAR A CONOCER ESPAÑA. ............................................ 273  5.1.  Promoción Exterior, Propa ganda y Publicidad. ............................... 274  5.2.  Oficinas de Información y Turism o. ................................................ 302  5.3.  Guías e Intérpretes. ........................................................................... 308  5.4.  Imagen de España. ............................................................................ 312  5.5.  Relaciones con los medios de com unicación. .................................. 319  5.6.  Congresos y Exposiciones de Turismo. ............................................ 331  5.7.  Fomento del Turism o Nacional. ....................................................... 336  5.8.  Excursiones e itinerarios turísticos por España. ............................... 342  CAPÍTULO SEXTO: INFRAESTRUCTURAS DE ACOGIDA. ............................. 349  6.1.  Los alojamientos hoteleros. .............................................................. 349  6.2.  Camping. .......................................................................................... 382  6.3.  Servicios de restauración. ................................................................. 384  CAPITULO SÉPTIMO: LAS FRONTERAS ............................................................ 387  7.1.  Pasaportes y Visados. ....................................................................... 388  7.2.  Las aduanas. ..................................................................................... 404  7.3.  Importaciones tem porales. ................................................................ 410  CAPÍTULO OCTAVO: OTR OS FACTORES DETERMINANTES DE LA REALIDAD TURÍSTICA ESPAÑOLA. ................................................................... 417  8.1.  Las Divisas. ...................................................................................... 417  8.2.  El Racionamiento. ............................................................................ 425  8.3. Patrimonio Histórico-Artístico. ........................................................ 432  7 8.4.  Patrimonio Natural. .......................................................................... 440  8.4.1.  Parques Naturales. ............................................................... 440  8.4.2. Playas. ................................................................................. 444  8.4.3. Caza y Pesca. ....................................................................... 447  8.4.4. Desarrollo Urbanístico. ....................................................... 450  8.5.  Turismo Insular. ............................................................................... 453  8.6.  Impuestos y Tasas. ............................................................................ 458  8.8.  Turismo Religioso. ........................................................................... 462  8.9.  Estadísticas. ...................................................................................... 466  8.10.  Relaciones con Andorra y Portugal. ................................................. 468  8.11.  Escuelas de Turismo. ........................................................................ 472  8.12.  Idiomas. ............................................................................................ 474  8.13.  Agencias de viajes. ........................................................................... 476  8.14.  Deportes. ........................................................................................... 478  8.15.  Legalización del juego. ..................................................................... 480  8.16.  Intercambio de estudiantes. .............................................................. 481  8.17.  Telecomunicaciones. ........................................................................ 483  CAPÍTULO NOVENO: CONCLUSI ONES .............................................................. 485  ÍNDICE DE ABREVIATUR AS Y ANAGRAMAS. ................................................ 485  FUENTES Y B I B L I O G R A F Í A. ............................................................................... 501  9 CAPÍTULO PRIMERO: CONSIDERACIONES GENERALES 1.1. Objetivos y estructura. 1.1.1. Antecedentes y justificación. Este trabajo es el resulta do de un largo periodo de de dicación y esfuerzo. Los primeros an tecedentes de esta investigaci ón se remontan veinte años atrás, cuando comencé m is estudios d e doctorado. Fue en t onces cuando de la mano del director de esta tesis, C armelo Pelle jero Martíne z, me decidí a iniciar un, com o se ha visto, m uy largo camino de estudio, en el que su obj eto versara sobre turism o, su historia y su influencia en la economía es pañola. Quiero dejar constanc ia que la d ilación de e sta investigación no se puede achacar en ningún cas o a mi director, con el que siem pre he podido contar, que siempre me ha brinda do su ayuda y apoyo, y al que estaré eternam ente agradecida por su confianza en m í, sus ánimos y su paciencia. Este retraso se debe a un cúmulo de circunstanc ias, la m ayoría de índole personal, que no me han permitido seguir un cam ino recto hacia la conclusión de este estudio. Por el contrario, me han llev ado por un se ndero con múltiples ro deos y obstáculos, qu e me han desviado y m e han hecho permanecer alej ada de esta investigación . He de decir que no me arrepiento de todas estas interr upciones, pues sin ellas no sería lo que soy ahora, ni tendría lo que tengo, una gran fa milia de la que esto y realmente orgullos a. La elección que me llevó a que el objeto de es ta investigación fuese en prim era instancia el turismo se basó en la circunstancia, por todos conocida, del peso que este sector tiene en la economía de nuestro p a ís. Circunstancia que a mi juicio no está suficientemente respaldada con trabajos cientí ficos sobre su análisis. Un análisis que, basándonos en el carácter multidis ciplinar d el turismo, se puede enfocar desde m uy diversos prismas: económ ico, históric o, geográfico, soci ológico, cultural o medioambiental. Si bien es cierto que de un tiem po a esta parte se ha ido incorporando Marta Luque Aranda __________________________________ 16 capítulo es una m iscelánea de factores que ya en menor m edida afectaron al sector turístico español. El trabajo concluye con la presentación de las principales conclusiones y con la bibliografía empleada. 1.2. Marco teórico y metodológico. 1.2.1. Marco teórico sobre la evolución del turismo. El turismo com o fenómeno económ ic o se fue construyendo poco a poco durante el siglo XIX, aunque bien es cierto que las primeras m anifestaciones turísticas son muy anteriores y determinar su origen supondría en prim er lugar determinar con exactitud qué se entiende por turismo. El interés por el viaje es tan viejo como la historia de la humanidad, aunque no será hasta el siglo XI X cuando en Inglaterra se utilice el término turismo para designar al viaje que se realizab a para conocer lugares por placer 4 , y en 1838, cuando el novelista Stendhal, en su obra Las Mèmories d’un touriste, utilice por prim era vez el neologismo turista 5 . Ya en la antigua civilización griega se hablaba de Las siete maravillas del mundo como los lugares que debían ser visitados, y su litera tura nos relata, en el libr o anónimo Vi aje en el mar de Eritrea datado entre el 110 y 95 a.C., el viaje realizado en busca de la cuna de la civilización. Podemos por tanto considerar estos viajes helenos como los primeros pasos en el desarrollo del turism o. Un segundo paso lo podemos establecer en las peregrinaciones de la Ed ad Media, y el siguiente en los viajes comerciales y de conquista. Con la llegada de la ilustración surge lo que se conoce 4 Fernánd ez Fuster (1991 a) p. 73. 5 Correyer o Ruiz ( 2002) p. 1. Capítulo Primero: Consideraciones Genera les __________________________________ 17 como el Grand Tour 6 , y desde la segunda m itad del siglo XVIII nace la costum bre de acudir a balnearios con fines médicos, surgiend o así las ciudades term ales 7 . El siglo XIX nos trajo el viaje romántico, que a diferencia del Grand Tour, exclusivam ente aristocrático, lo practicaba también la alta burguesía, y en él se abandona la formación como leitmotiv del viaje, pasando a buscar m ediante la observación visual el mero conocimiento de los monum entos, paisajes o lugares históricos de una determinada región o país 8 . El siglo XIX fue el siglo del ferro carril, y con él su aplicación al turismo, pues perm itió el desplazam iento de grandes colectivos y acer có distancias. También fue el siglo de las Exposiciones n acionales e inte rnacionales, en las que los países buscaban, además de compartir conocimientos, darse a conocer al m undo mostrando sus fortalezas 9 . No obstante, al tratarse el turismo de una actividad trasv ersal, el análisis tanto de su origen como de su desarrollo perm ite una aproxim ación m ultidisciplina r al mismo, pudiendo enfocarlo desde diferentes puntos de vista: económ ico, geográfico, demográfico, técnico, po lítico, sociológico o cultural. Esto favorece la discusión en torno al origen de la actividad, y propicia la existencia de diferentes teorías al respec to. Por una parte, algunos autores que han tr abajado sobre la historia del turismo defienden su origen socio-cultural así como una trayectoria continua, donde las principales fuerzas que guiaron su evolución fueron socia les y culturales: la ac tividad turística así entendida, es un fenómeno de c onstrucción de la identidad y de distinción social. Esta corriente sitúa el génesis del turismo en las primeras m anifestaciones de ocio de la Antigüedad, pasando por las peregrinacion es de la E dad Media y desembocando en el Grand Tour, el cual a su vez derivó en el viaje romántico y condujo a la consolidación del turismo m oderno de mediados del siglo XIX. E sta evolución term inaría con la aparición del tu rismo de masas a medi dos de la centuria 6 El Grand Tour , también llamado v iaje ilustrado: Viaje que realizaban m iembros de la aristocracia británica al finalizar su formación académ ica , a aquellos destin os cuna de la cul tura occidental, especialm ente Italia y Gracia, así como a las principales ciudades cult urales de Fra ncia y Alemania. Este viaje estaba m otivado por la necesid ad de instrucción de los jóvenes a ristócratas, que debían pre para rse para go bernar (Br odsky Porges, 1 981). 7 Larrin aga y Vallejo Pousad a (2013) p . 14. 8 Adler (1989) . 9 Correyero y Cal ( 2008) pp.41-44 . Marta Luque Aranda __________________________________ 18 pasada. Para esta interpretación tiene fundamental importanc ia la aparición de nuevas clases sociales, y consid era eje de la evoluc ión del tu rismo la sociedad: su desar rollo, su identidad y la cultura. Otros autores, sin embargo, ven im pr obable que exista relación entre el fenómeno que se desarrolló en el siglo XIX y las manifestacion es anteriores. Defienden en este caso que el turismo fue fruto del progreso económico y tecnológico, manifestado principalm ente en el ferrocarril y el barco de vapor, elementos que a todas luces revolucionaron los viajes . Los defensores de esta te oría sostienen por tanto que las causas del origen y desarrollo del turismo son exógenas al mismo, como es el caso de Arthur John Burkart y S. Medlik 10 , quienes presentan los orígenes y la historia del turismo a partir del desarrollo de los m edios de trasporte, distingui endo tres etapas en este proceso: una prim era que corresponde a la s décadas de los años trein ta y cuarenta del siglo XIX, coincidiendo con los primer os años del ferrocarri l; una segunda época que iría aproximadamente desde mediados del siglo XIX hasta el fi nal de la I Guerra Mundial 11 , coincid iendo ahora, con el gran desa rrollo del ferro carril; y por últim o una tercera etapa que se subdivide en dos: la primera, el periodo de entreguerras y la segunda, a partir del final de la II Guerra Mundial 12 , etapa en la que se produce la fuerte expansión del automóvil y la aviación. Otra corriente de pensamiento sobre la historia y desarrollo del turism o relaciona el origen del turismo m oderno c on los cambios económ icos, estando en este caso el progreso económico por encim a del progreso social en cuanto a la importancia en el desarrollo de la actividad turístic a. Esta idea se sostien e en dos axiomas económico básicos: uno, la necesidad de de sp lazarse de forma libre y m asiva sólo aparece cuando los países alcanzan un determ inado nivel de renta; y dos, cuando esta renta se reparte de manera m ás equitativa. Aquí los condicionant es socioculturales y tecnológicos son tenidos en cuenta, pero son los requisitos económicos lo imprescindible. Y no sólo el aum ento de la renta disponible. Otros fenómenos 10 Burkar t y Medlik (1981) . 11 I Guerra Mundia l: 28 de juli o de 1914 a 11 de novi embre de 19 18. 12 II Guerr a Mundial: 1 de septie mbre de 1939 a 2 de septiemb re de 1945. Capítulo Primero: Consideraciones Genera les __________________________________ 19 vinculados al crecimiento económ ico también influirían en este proceso, entre ellos la concentración en los grandes núcleos urbanos de las m asas rurales y su proletización, con sus correspondientes c onsecuencias: hacinamiento, insalubridad y tensiones laborales. Estas provocan que en cuanto la s m asas proletarias pueden, aprovechan su tiempo libre para satisfacer sus necesidades d e evasión, regresando a sus lugares de origen o simplemente buscando un acercam iento a la naturaleza. Otro factor económico que para algunos autores determ i nó la aparición y de sarrollo del turismo fue el surgimiento de la em presa turística, momento a partir del cual el turism o se convirtió en una industria 13 . Independientemente de la corriente a seguir, se puede afirm ar que en la segunda mitad del siglo XIX se dieron una serie de condicionan tes que provocaron la aparición del turismo moderno, y que en el siglo XX adquirió ta l dimensión que lo convirtió en un sector determinante para la sociedad en su conjun to. El turismo experimentó una profunda evol ución que lo llevó prim ero a pasar de ser una activid ad practicada exclusivam ente por la aristocracia y la alta bur guesía, a serlo por más capas sociales, y posteriormente, en la segunda m itad del siglo a convertirlo en un fenómeno de masas, del que ya participan casi to das las capas sociales. De ahí la idea generalizada que resume el cambio: del turism o de élite al turismo de m asas. Los factores que contribuyeron a esta última tr ansform ación también fueron de diferente índole: la expansión del automóvil en un primer momento, y de la aviación con los vuelos chárter después; un crecimiento ec onóm ico acompañado de un aum ento de la renta disponible que perm itió dedicar m ayor parte de la mism a al ocio; y las m ejoras sociales que contribuyeron a una conquista del tiempo libre : fijación de una jornada laboral de duración máxim a, semana laboral con al menos día y m edio de descanso, jubilación, y la generalización de las vacaciones pagadas, esto últim o sobre todo, clave del proceso. 13 Garay Tama jón (2007 ) pp. 5-10 . Marta Luque Aranda __________________________________ 20 Durante el siglo XX la e volución del turismo estuvo altam ente condicionada por las distintas coyunturas económicas y políticas, que s e fueron sucediendo. Está generalmente aceptado distingu ir en dicha e volución una serie de etap as. La primera se establece desde el com ienzo de siglo hast a el inicio de la Prim era Guerra Mundia l, etapa que corresponde a lo que se conoce como la “belle ép oque”. Durante estos años, aunque la agitación social e incluso alguna s guerras formaron part e de la realidad social, el optimismo, los grandes inventos , el progreso económi co y una concepción hedonista de la vida, fueron sus principales características. La cl ase burguesa europea y americana alcanzó un alto n ivel de bienes tar económ ico, lo que determinó sus gustos y costumbres. Entre estos gustos se encontra ba el turismo, y el número de personas que abandonaban sus lugares de residencia para conocer otros nuevos fue cada vez mayor. Los principales destinos eran aquello s q ue ofrecían estaciones termales, play as, macizos m ontañosos o contaban c on un rico patrimonio artístico. España comenzó esta etapa en una posic ión muy atrasada en lo que a turism o se refiere, muy por detrás de Suiza, Italia o Francia, donde la llegada de divisas a través de esta vía era ya notable, a pesar de contar con las riquezas naturales y artísticas buscadas por los turistas. Las causas que provocaron este retraso fueron de diferente ín dole: la inestabilidad po lítica, m ilitar y soc ial; el m al estado de nuestros trasportes; la escasa y d eficiente oferta hot elera; y el desconocimiento que de nuestra nación se tenía en el extranjero. Y aunque a nuestro país habían llegado siglos atrás visitantes que permitieron intercambios cultu rales y enriquecim iento económico, su número había sido m uy marginal. Las m otivacion es de estos visitantes fueron variando a lo largo del tiempo: durante los siglos X, XI y XII razon es religiosas; en el sig lo XVIII, viajeros elitistas e ilust rados, movidos por el inte rés por lo diferen te, lo exótico; y durante el siglo XIX, motivados por una serie de nuevos inte reses, como exposiciones industriales y cu lturales o de salud, donde jugaron un papel protagonista los balnearios, el montañism o, las excurs iones de velocí pedos y el i ncipie nte automovilismo 14 . 14 Correyero y Cal ( 2008). Capítulo Primero: Consideraciones Genera les __________________________________ 21 A pesar de este retraso, desde media dos del siglo XIX ya había en España quienes veían en el turismo una oportunidad para generar riqueza, com o es el caso del ensayista Mesonero Romano 15 quien a principio de la década de 1840, y tras haber estado viajando por Bélgica y contrastar ambos países, escribió lo siguiente 16 : Si algún día la mejora de nuestro s ca minos, la multitud y la facilidad de las comunicaciones, la seguridad personal, el establecimiento de buenas fondas y paradores, la tolerancia y buenos modales en los paisanos, y el inte rés, en fin, bien entendido del pueblo en general, lle gan a hacer accesible nuestra España a los viajeros “touristas” [sic], especialmente a los ingleses, para quienes es insoportable la idea de privaciones, de inseguridad y de desaseo, ¡que manantial tan inagotable de riquezas no abrirían a nuestro país centenar es, miles de aquellos ricos huéspedes! Esta idea se fue extendiendo, y cada vez má s eran los que veían en el turismo una importante fuente de riqueza: aum entab a el consum o, y por tanto la producción agraria e industrial; hacía necesaria la c onstrucción de establec im ientos hoteleros; proporcionaba beneficios a las empresas de transporte de viajeros; favorecía el comercio; y perm itía una fuerte entrada de d ivisas, las cuales darían s olvencia a la moneda nacional. De este modo, ya en la dé cada de 1870 se edita ron diversos libros y las primeras publicaciones periódicas español as dedicadas a los viajes; aprovechando la cercanía de Gibraltar se construyeron hoteles de lujo en Algeciras y Ronda; y en 1877 un manual de promotores turísticos hablaba de la urgencia de rodear al viajero de comodidades, de placere s, de distracciones, y, en general, d e todas las facilid ades que le hicieran agradable el sitio que fuese a recorrer. En 1898 se publicó la prim era guía Baederker sobre España. En ella se seguía recomendando hoteles dirigidos y atendidos por extranjeros, y se advertía sobre las posadas autócton as y los restauran tes no 15 Ramón de Mesoner o Rom ano (Madri d, 1803-1 882). Escritor espa ñol. Sus princi pales escritos fuero n estudios hi stóricos y artículos sobre la capita l de España, lo que l e hicieron posee dor del título de cronista y bi bliotecario perpetuo de la villa de Madrid. Realizó una serie de viajes por Europa , principalmente por Francia y Bélgica, que queda ron pla sm ados en su o bra Recuerdos de viaje por Francia y Bélgica , Fra gmentos de u n diario de viaje y Trabaj os no coleccionados . 16 Pack (200 9) p.45 . Marta Luque Aranda __________________________________ 22 situados en grandes ciudades 17 , pues la calidad que para los turistas ofrecía nuestra industria seguía siendo muy deficiente. Cuando surgió el movimiento regeneracionista 18 , el turismo encontró en sus miembros grandes defensores, pues esto s intelectua les pront o vieron el papel fundamental que como generador de progres o el turism o podía tene r, y el potencial que España tenía como país receptor de turism o, y por consiguiente las enormes ventajas que el desarrollo de l turismo proporcionaría a nues tro país, entre ellas: la creación y mejora de las infraestructuras, re form as aduaneras, creación de puestos de trabajo, atracción de inversión extranjera e integración de España en círculos internacionales. Esto último fu e fundamental para el pensam iento regeneracionista, al ser un fuerte defensor del movimiento europe ísta. Dentro de estas voces se encontraba Bartolomé Armengual 19 , quien en 1903 publicó la obra La In dustria de los forastero s , en la que proponía incorporar a España a la s corrientes del turi sm o internacional, atendiendo a sus potencialidades para el pr ogreso económico de la nación, ya que la llegada de extranjeros beneficiaría ta nto al Estado, en sus distintos niveles administrativos com o a los ciudadanos, al au mentar la riqueza públ ica y privada. E n esta obra afirmaba que los ingresos del turismo estaban teniendo un im pacto considerable en la econom ía de Suiza, Italia y Francia, y que tal cosa p odría suceder del mismo modo en España. Otra figura clave en la defensa del turi sm o a principios del siglo XX fue Carlos Arcos y Cuadra, Marqués de Bailén 20 , quien en 1909 publicó su obra De las grandes ventajas económicas que produciría el desarrollo del turismo en España. En esta obra 17 Pack (200 9) p.40 . 18 El regene racionism o fue un movim iento in telectual que e ntre los si glos XI X y XX m edit aba objetiva y científicamente sobre la decadencia de Es pa ña com o nación, y pretendía ofrecer una s erie de medidas que solucio naran los problem as nacionales. 19 Bartolom é Amengual Andr eu (Felanit x, Mall orca 1866-19 61). Perio dista, econom ista y abogado, au tor en 1903 de La industri a de los forasteros , vi vió la m ayor parte de su vi da en Barcelo na, ciudad a la que ll egó en 1894 y donde desarrol ló su carrera profesi onal. Fu e Secretario de la Cám ara de Come rcio de la Ci udad C ondal, im pulsor de la zona Fra nca de Ba rcelona y cofundad or de la S ociedad de Atracción de Forasteros. 20 Carlos Arco s y Cuadra (París, 18 81- Madrid, 1964 ). Diplomático y autor de obras donde se analizan las ventajas económ icas del turism o. Como De las gran des ventajas econó micas que produciría el desarrollo del turismo en España (1909) y La Industria del turismo en España (1918) . Capítulo Primero: Consideraciones Genera les __________________________________ 23 afirmaba que el tu rismo recep tivo era una ve rdadera fuente de riqueza pecuniaria, y que si un país como España quería ocupar un puesto entre las grandes naciones europeas, debía disponer de todos los elemento s que constituían la vida moderna, entre los que se encontraba el turismo. Para ello debía facilitar los viajes, mejorando las industrias relacionadas y publi cando descripciones de los luga res a visitar. A juicio de Arcos, cuando eso se llevara a cabo, España se convertiría en el centro del turismo europeo. En esta obra Arcos analizó de talladamente los elem entos básicos que conformaban la industria turí stica: transportes, hoteles y propaganda; e indicó las debilidades y fortalezas que presentaba la española 21 . En general, las voces que se fueron alza ndo en este sentido pr etendían copiar a aquellas naciones que habían logrado una im portante indu stria turística e implantar su modelo. Fue concretamente el m odelo turístic o francés el que se asimiló en España, un modelo desarrollado p or la inicia tiva privada y que se basaba en tres pilare s: Sindicatos de Iniciativa Turística, Soci edades Deportivas de Velocipedistas y Automovilistas y Clubes de Montaña y Excursionistas 22 . No obstante, incluso entrados ya en el siglo XX, los beneficios que pa ra la economía estaba produciendo el turismo en países de nuestro entorno seguían sie ndo ignorados por la mayoría de la población española. En esta etapa fue cuando se crearon en España los primeros organism os públicos encargados del turismo: la Co misión Nacional, en 1905, y la Com isaría Regia, en 1911, y cuando desde el Parlam ento se comenzaron a lanzar propuestas para mejorar la industria tu rística, pues ya era considerada para muchos fundamental en el desarrollo económico del país. Una de estas pr opuestas fue la del diputado Prieto Mera en 1910 23 . En ella se insistían como prim era pr ioridad del turismo, su fomento, para lo que solicitaba que se declarase de interé s y utilidad pública todo proyecto que tendiera a fomentar el turism o. También reconocía la labor desarrollada por las asociaciones 21 Arcos y Cu adra (1974, ed . or. 1909) . 22 Moreno Garr ido (2007 a) p. 21. 23 Este proyect o presentad o a las Cortes el 30 de no viembre de 1 910 se conserva e n el Arc hivo del Congre so de los Diputados (Correyer o y Cal 2008, pp. 69-70). Marta Luque Aranda __________________________________ 24 privadas provinciales, y proponía su extensi ón a todas las provincia s atractivas cara al turista, e instaba al Estado a colabo rar con ellas. Las graves carencias que afecta ron al tu rism o en España durante los primeros años del siglo XX no impidieron que cada ve z más extranjeros fueran viniendo, y que un número creciente, aunque aún m inoritario, de españoles disfrutaran del veraneo en los principales centros turísticos del mo mento: Madrid, Barcelona, San Sebastián, Santander, Málaga, los dos archipiélagos y en general, las playas m editerráneas 24 . La segunda etapa de la evolución de l turismo en el siglo XX se puede circunscribir a los años de la Primera Gu erra Mundial, cuando lo s cuatro años de muerte y destrucción paralizaron cualquier act iv idad turística. Esta lógica retracc ión del turism o internacio nal, al romperse la s principales corrientes turísticas que procedían de Alemania, Francia y Gran Bret añ a, afectó negativamente al turism o en España. Además, la Gran Guerra condicionó ta mbién el turismo interior y su posterior desarrollo: la gran inflación que se desató tuvo com o consecuencia una caía en los salarios reales y por ende en el nivel de vida de la mayor parte de la población, lo que influyó negativamente en la práctica del turism o. La tercera etapa co rresponde con los años trascurr idos desde el fin de la Primera Guerra Mundial a la Gran Depr esión. Aquí, y sobre todo a partir de 1924, cuando la economía m undial comenzó a recupe rarse, el número de turistas aum entó considerablemente. A ello contribuyó ta mbién el auge del au tomovilism o, que permitió qu e el turismo lleg ase a un mayor núm ero de capas sociales. El der echo internacional, surgido tras el fin de la Gran Gue rra, condicionó un m arco básico que regulaba las relaciones y los tr ánsitos fronterizos, lo que facilitó también el desarrollo del turismo internacional. Entre las medidas tomadas al respecto, a las que España se fue adhiriendo con cierto retraso, cabe destacar: a) la aparición, el 21 de octubre de 1920, de un pasaporte tipo, el cual debía ser ad optado por los países que se sumasen al 24 Pellejero Martín ez (1999a) p. 69. Capítulo Primero: Consideraciones Genera les __________________________________ 25 acuerdo llegado por la Soci edad de Naciones; b) un C onvenio Internacional relativo a la libertad d e tránsito de personas, equipajes y mercancías , del 31 de octubre de 1922 y que España ratificó el 17 de diciembre de 1929; c) el Convenio de Ginebra del 9 de diciembre de 1923, por el que se regulaba el régim en internacional de las vías férreas y reglamentaba las form alidades de Aduana y Policía. Este Conveni o entró en vigor en España en marzo de 1930. Este renacer del turismo vivió en España su m ayor apogeo durante la Dictadura de Primo de Rivera 25 . En los años previos la inestabilidad política y social fue la nota predominante. Los graves problem as a los que se enfrentó el país: la guerra con Marruecos, las tensiones derivadas de l nacionalismo catalán y vasco, las reivindicaciones obreras y la resistencia pa tronal, disuadían a lo s posibles visitantes. Sin embargo, el golpe de Estado del General Primo de Rivera forzó el restablecim iento de la paz social, finalizó la guerra con Marruecos y la economía experim entó un notable crecimiento. La política económ ica de la Dictadu ra se caracterizó por su intervencionism o y por la planificación de la misma, que implicó la creación de importantes monopolios estatale s y la realización de grandes obras públicas, lo que a su vez tuvo una gran repercusión en el turismo. Hubo durante estos años dos organismos estatales dedicados a fom entar el turismo: hasta 1928, la Com isaría Regia (heredada del Régimen anterior), y a partir de ese m ismo año, el Patronato Nacional de Turismo (PNT). Siendo este últim o organism o el que sentó las bases del desarrollo turístico de España. Al finalizar esta et apa nuestro país había logrado mejorar su posición relativa dentro del turismo intern acional (aunque seguía muy por debajo, en lo relativo al aporte de divisas por esta vía, de Alem ania, Francia, Italia, Suiza o Austria). Mejoría que como hem os visto no fue fruto de l azar, sino de una serie de hechos empresariales, p olíticos y sociales que contribuyeron a e lla: una len ta mejo ra de las infraestructuras de trasportes y acogida 26 ; iniciativas legisladoras en pro del turismo; la apar ición de lo s sucesivos organism os oficia les de turismo; 25 Dictadura de Prim o de River a: 192 3-1930. 26 Se mejoró la red ferr oviaria, se llevó a cabo el Circuito Nacional de Firmes Especiales, se inaugur ó la Re d de Para dores y Albergues de Ca rretera y se creó una c ompañía aérea estatal. Marta Luque Aranda __________________________________ 32 turistas extranjeros venía a dem ostrar la aceptación del Régimen por parte d e los demás países, y a reforzar la legitim idad del modelo económ ico español” 40 . Esto influyó en la aceptación del fenó meno turístico por parte de aquellos miembros del Gobierno de corte más ultr aconservador, los cuales tuvieron que ceder ante la evidencia. Así Gabriel A rias Sa lgado, prim er titular del Minis terio de Información y Turism o (MIT), el cual hab ía m enospreciado la parte de su cartera que afectaba a este sector, declaró en 1956, con motivo del XX Aniversario del Alzamiento del 18 de julio, lo siguiente 41 : Además de haber alcanzado el turismo un volumen anual de divisas de cerca de cuatro mil millones de peseta s, puede decirse que la campaña de insidias y falsedades contra nuestra Patria, que era pr ácticamente indestruc tible con los medios que podíamos dedicar a contrarrestarla, ha venido sufriendo golpes de muerte a medida que los extranjeros circulaban libreme nte por nuestras tierras y veían con sus ojos nuestra verdad. Por eso el turismo figura en primera línea entre los medios de información de este siglo. De este modo el turismo se convirtió en uno de los pilares donde se iba a apoyar el desarrollo económico del país, una actividad que ha bía que cuidar con mimo. Poco a poco se fueron sentando las ba ses del boom turístico que tendría lugar en la segunda mitad del siglo XX, cuando Es paña se convirtió en uno de los líderes europeos y mundiales del turismo de m asas. Pero como hemos visto este proceso de conversión de España en un gran centro receptor del turismo de masas mundial no fue fácil, sino que por el contrario se tuvo que enfrentar con multitud de dificultad es: el siglo XX lo inicia con un retraso considerable respecto a otra s naciones occidentales; las p rimeras décadas coincid en con una situaciones políti cas-económ icas, nacionales e internacio nales, m uy 40 Pack (200 9) p. 1 2. 41 Íbidem , pp. 13 5-136. Capítulo Primero: Consideraciones Genera les __________________________________ 33 difíciles 42 ; la Guerra Civil esp añola; los pr im eros años de nuestra postguerra coincidentes con la II Guerra Mun dial; el aislamiento intern acional a la que quedó sometida España, pues sus alianzas con los dictadores fascistas y su desprecio por la democracia liberal situó a nuestro país en la antítesis de la Europa occidental reconstruida; y la actitud contraria de no pocos dirigentes del Régimen hacia un turismo que levan taba recelos y suponía un problem a para la política establecida, basada en un nacionalismo económico y en la imposición de una m oral estricta que condicionaba la conducta de los españoles. A la hora de respaldar las afirm acione s anteriores sobre la evolución del turismo con datos, nos encontram os con una importante dificultad inherente a este trabajo: la carencia de series estadísti cas oficiales que abarquen todo el periodo estudiado. No obstante, existen unas estim aciones recogidas por Antonio Tena 43 sobre el número de turistas llegados a España a lo largo del siglo XX, y con ellas vam os a trabajar. En el gráfico que se m uestra a co ntinuación se recoge esta serie, la cu al corresponde a extranjeros provistos de pasapo rte (excluye a los es pañoles residentes en el extranjero) en trán sito con permiso de m ás de 24 horas 44 . 42 La I Guerra Mundial y la profunda crisis econ ómica iniciada con el crack del 29. 43 Tena (2005). 44 Entre 1901 y 1928 Te na estim ó el núm ero toma ndo com o base los dat os del PNT de 1929 y como índi ce la serie de pas ajeros de e ntrada de n aci onalidad extranjera ofreci da por el INE en sus Anuarios Est adísti cos. Entre 1929 y 19 34: los dat os de visi tantes que pernoctaro n, ofrecid os en las memorias del PN T. Para 1935 y 1940-194 5, los recog idos por Chamorro y Mor ales, en su artículo “Las balanzas de pa gos de Francis co Jáinaga”, p ublicado e n la revista Información Comercial Española , en marzo de 1976 (pá g.: 107 -118) y c omo índi ce la seri e del núm ero tot al de pasa jeros ext ranjero s entrados por los puert os españoles, INE , Anuari o Estadís tico de Esp aña (1950). Entre 1 936-1939, el número de ext ranjeros t uristas re gistra dos e n cada provincia. Fuente el INE, A nuario Est adístico de España (1943). Y a p artir de 1945 ha utilizado las series elab oradas por el INE: Estadísticas de Turismo. Marta Luque Aranda __________________________________ 34 Fuente: Tena (2005) Del análisis de los datos a partir de los cuales se ha elaborado el gráfico anterior, obtenemos las tasas de crecim iento del número de turistas 45 . Estas tasas medias de crecim iento se recogen en el cuadro 1, y corresponden aproximadamente a los diferentes periodos que hemos estableci do en la evolución del turism o a lo largo del siglo XX. Cuadro 1: Tasa media de crecimiento del número de turistas. 1901-1913 5,97 1936-1939 -7,82 1914-1918 -12,43 1940-1945 24,69 1919-1930 13,23 1946-1949 66,72 1930-1935 -8,16 1950-1959 26,98 Fuente: Tena (2005). Elabo ración propia. 45 Extranjeros provistos de pasapo rte, excluye a los españoles resi dentes en el extranje ro, en tránsito c on pe rmi so de más de 2 4 horas. 0,0 500,0 1.000, 0 1.500, 0 2.000, 0 2.500, 0 3.000, 0 1901 1902 1903 1904 1905 1906 1907 1908 1909 1910 1911 1912 1913 1914 1915 1916 1917 1918 1919 1920 1921 1922 1923 1924 1925 1926 1927 1928 1929 1930 1931 1932 1933 1934 1935 1936 1937 1938 1939 1940 1941 1942 1943 1944 1945 1946 1947 1948 1949 1950 1951 1952 1953 1954 1955 1956 1957 1958 1959 Gr áfico  1:  Número  de  turist as  (miles) Capítulo Primero: Consideraciones Genera les __________________________________ 35 Vemos como en cada periodo el turismo en España se comporta tal y com o hemos ido señalando. L as tasas medias de cr ecim iento calculadas son negativas en el periodo de la I Guerra Mundial , durante la crisis de los años treinta, y durante la Guerra Civil. En el resto de los periodos, es tas tasas son positivas, llamando la atención que lo sean durante la II Guerra Mundial, aunque la explicación se puede encontrar en la alta tasa de crecimiento de 1945, y en el hecho de que la situación de partida fuese muy baja. Vem os, adem ás, como el crecim iento durante los años de la autarquía fue m uy elevado 46 , otro motivo m ás que suficiente que justifica el es tudio de este fenómeno en una etapa tan concre ta de la historia de España. 1.2.2. Marco general del turismo en la economía española. España no fue ajena a la trasformación que el turism o experimentó durante la segunda mitad del siglo pasado, cuando esta ac tividad vivió una verdadera revolución. Revolución que ha llevado a nuestro país a liderar los ránquines de las naciones receptoras d e turismo. En lo que se refiere a la llegada de turistas internacionales España logró en 2013 el tercer puesto mu ndial, con 60,7 m illones, por detrás únicamente de Francia y EEUU, y adelanta ndo a China, país que había ocupado el tercer puesto en 2012. Además de estos pa íses líderes España fue quien en 2013 experimentó una tasa de variación interanual mayor (5,6%). 46 Hay que tener en cuanta en algun os peri odos las cifras de partida son ext remadamente bajas. Marta Luque Aranda __________________________________ 36 Cuadro 2: Llegadas de turistas internacionales. 2013* Millones Variación interanual % Francia 84,7 2,0 Estados Unidos 69,8 4,7 España 60,7 5,6 China 55,7 -3,5 Italia 47,7 2,9 Fuente: OMT ( 2014) * Datos Pr ovisional es a dici embre de 2014 En cuanto a los ingresos por turismo in ternacional, en el 2013 España ocupó el segundo lugar del ranking mundial, sólo por detr ás de EEUU, lo que implica estar a la cabeza de los países europeos. En cuanto a la tasa de variación interanual alcanzó u n 4,1%, tres puntos más que la tasa de vari ación interanual del 2012, la cual ascendió a 1,2%. Los datos adelantados por la OMT para 2014 revelan unos ingresos por turismo de 65,0 millones de dólares, lo que supone una tasa de variación interanual del 7,1% 47 . Cuadro 3: Ingresos por turismo internacional. 2013* Dólares EE.UU. Miles de Millones Variación Interanual % Estados Unidos 173,1 7,4 España 62,6 4,1 Francia 56,7 2,1 China 51,7 3,3 Macao (China) 51,6 18,1 F uente: OM T (2 014) *D atos Pro visionale s a dici embre de 2014. 47 Datos reco gidos del Baróm etro de la OMT , enero 2015. Capítulo Primero: Consideraciones Genera les __________________________________ 37 El turismo en España es hoy en día una pieza clave del engranaje económ ico. En 2012, el peso de la activid ad turística en España, medido a través de la dem anda final turística, se situó en el 10,9% del PIB, según el INE. El em pleo en las ramas turísticas, según esta m isma fuente, superó los 2,1 millones de pers onas, cifra que representa el 11,9% del empleo total. Fuente: IN E (2014); (P): p rovisional (A) avanzado Esta posición de liderazgo se fue labra ndo a lo largo del siglo XX gracias a una serie de factores: un cúmulo de circunsta ncias y la labor desempeñada desde la Administración Públic a y desde la iniciativa p riv ada. Pero como ya se ha visto, esto no fue siempre así. España com enzó el siglo pasa do retrasada en materia tu rística, por lo que en este apartado trataré de anal izar, cualitativa y cuantitativam ente 48 , el peso del 48 Conviene señ alar la falta de datos sobre turism o de los que se di spone par a los prim eros año s del siglo XX. A pa rtir de la m itad de l os años cuarenta c omi enzan a tenerse m ás datos sobre visitant es extranje ros y sobre oferta hotelera. A part ir de las balanz as de pagos, sí podemos obte ner inform ación para años anteriores. Pe ro no es hasta 1963 c uando comi enzan la serie de Anua rios Turísticos. 10,4 10,8 10,9 11,8 12,1 11,9 2010  (P) 2011  (P) 2012  (A) Gr áfico  2:  Aportación  de  la  actividad  turística  al  PIB  y  al  empleo  (%) Aportación  al  PIB Aportación  al  empleo Marta Luque Aranda __________________________________ 38 sector turístico en la eco nomía españ ola siguiendo grosso m odo la s mismas etapas qu e se han establecido en el proces o de desarrollo del turismo. La incipiente aparición del tu rismo en Es paña coincid ió con la crisis fini secular decimonónica, lo que coadyuvó a que surgieran voces abogando por el desarrollo de esta industria, la cual podí a llegar a tener una importanc ia clave en la economía de cualquier país: tanto por su papel compensador de saldos de la Balanza de Pagos, es decir, en la financiación exte rior; como por el mero hecho de constituir en sí m ismo un sector productivo generador de renta. Estas voces argumentaron cóm o en países de nuestro entorn o, Francia, Italia, Suiza o Alemania, la nueva industria y su posterior desarrollo, había aum entado el consumo de productos y servicios e incluso pr opiciado la aparición de nuevos: medios de transporte, hoteles, balnearios, museos , ocio, e incrementaba la mano de obra empleada en servicios rela cionados. De este modo come nzaron a desarrollarse en nuestro país empresas privadas dentro de l nuevo sector (agencias de viajes, de transporte y alojamien to), a celebrarse asambleas, congresos y exposiciones de turismo 49 e incluso el turismo pasó a form ar pa rte de las políticas gubernam entales. El Estado, incidiendo en el aspecto económico de esta ac tividad creó los primeros organism os públicos oficiales destinados a su fomento: la Com isión Nacional, en 1905, la Com isaría Regia, en 1911 y el PNT en 1928. En la justificación de la creación de estos tres organismos se ponderaba la importancia económ ica que el turismo tenía o podía llegar a tener. En las in iciativas parlam entari as que sobre turismo fueron surgiendo, también se hacía hincap ié en el factor económ ico, como la anteriormente descrita del di putado Prieto Mera en 1910 o com o el proyecto de ley sobre el valor de la moneda, presentado por el Ministro de Hacienda a las Cortes el 10 de diciembre de 1912 50 . En este proyecto de Ley se se ñalaba que gracias a la riqueza monumental, a la buena localiz ación geográfica, a la m ejo ra del ferrocarril y de los establecimientos hoteleros, el turismo se había convertido en una vía cada vez más 49 En noviembre de 1908 se celebr a en Zarago za el Pri mer C ongreso de Turism o Español. 50 Gaceta de Madri d nº 351 de 16 de diciem bre de 1912. Capítulo Primero: Consideraciones Genera les __________________________________ 39 importante para la entrada de oro al país . A estos factores hay que añadir que el Gobierno primorriverista, de m arcado carác ter inte rvencionista, realizó im portantes inversiones públicas en infraestructuras y que quiso controlar también la gestión del turismo. De este m odo surgieron nuevas in iciativas públicas, como la red de establecimientos hoteleros del Estado, la concesión de crédito público para la construcción de hoteles e intensas campañas de propaganda turística. El turismo se convirtió en un sector productivo interesant e por la atracción de capital, pues los cambios sociales y culturales estab an pr ovocando un incremento en la demanda de servicios relacionados. Fue precisamente en el prim er tercio del XX cuando la población española inició su proceso de m odernización. Según los datos del INE, la proporción de población que vivía en capitales de provincia fue creciendo en es tas cuatros décadas, aunque la mayor aceleración se produjo sobre todo a partir d e la segunda década y en mayor m edida aún, a partir de los años vein te, tal y como se recoge en el siguiente gráfico. Fuente : INE. Elaboración propia. 0 2 4 6 8 10 12 14 16 1900 1910 1920 19 30 Gr áfico  3:  Incr emen to  de  la  población  censada  en  capitales  de  pr ovincia  (%) Marta Luque Aranda __________________________________ 40 En 1930 había ya diez ciudades c on más de cien m il habitantes 51 . La emigración rural y la m ejora de las com unicaciones dieron lugar a una sociedad m ás moderna que demandaba bienes ligados al ocio, sobre todo desde que en 1919 se aprobó por ley la jornada laboral de ocho horas 52 . Era una nueva sociedad con unos nuevos gustos: los deportes, los espectáculos, la prensa, el ci ne, los viajes y el turismo. Estas transformaciones sociales estu vieron acompañadas por una etapa d e prosperidad económica 53 y de avance tecnológico en las com unicaciones. Atendiendo a las teorías de desarrollo del turismo antes menciona das, cualquiera de estos factores pudo favorecer un aum ento del mism o. La pretensión de cuantificar la impor tanc ia económ ica del turism o en esta nueva sociedad nos enfrenta otra vez con el grave inconveniente de la escasez d e datos. Salvamos esta dificultada con los da tos aportados por Tena (2005) para señalar que el turismo en España durante la Segunda República, representó una parte despreciable del PIB, tal y como se recoge en el cuadro 4. Pero aun as í ya comenzaba a ejercer cierta influencia cultural.    Cuadro  4:  Ingresos  por  turismo   ( millones de peset as corrientes)   Fuen te: Tena (2005) 51 Por orden de m ayor a menor población: Barcelona, Madrid, Valencia, Sevilla, Málaga, Zaragoza, Bilbao, Mur cia, Granada y Córdob a (INE, 1930). 52 La aprobación de esta ley vino mediante R eal Decreto de 3 de abri l, y se publ icó en la Gaceta de Madrid nº 94 del día siguiente, y debía en trar en vigor el 1º de octubre, no obstante, los problemas suscitados po r la reticencia de la p atronal, re trasará su puesta e n práctica y se excluirán de su aplicación determ inados oficios o trabajos (Campos L uque 2001). 53 La Primera Guerra Mundial esti muló la actividad económica esp añola. Al desap arecer los países beligerantes com o exportadores, a España se le abri ó un mercado intern acional coyuntural, que reportó im portant es benefici os. No obstant e, este crecim iento eco nómic o no estuvo ac om pañado de una modernización del sistem a productivo, pues España seguía depe ndiendo de los paíse s en gue rra para avanzar en el progreso tecnológico. Habrá que es perar al final de la IGM para que, graci as a las reserva s de divisas o btenidas po r el aume nto de las expo rtaciones d urante la cont ienda , se pueda im portar bi enes de equipo qu e permitan un avan ce tecnológico de la indu stria española. Esto unido a la estabilidad europea favorece el crecim iento económico que tiene l uga r durant e la dict adura de Primo de R ivera. 1931 131,1 1933 136,3 1932 161,0 1934 142,1 Capítulo Primero: Consideraciones Genera les __________________________________ 41 En cuanto a la estructura sectorial de la economía espa ñola, el sector primario mantuvo su peso: en las tres prim eras décadas del siglo XX representaba dos tercios d e la población activa española, y en la década de los años treinta bajó ligeram ente, llegando a ocupar en 1950 en torno a la mitad de la población activa. P or otra parte, durante la década de los años veinte se pr odujo un incremento del sector terciario, que se mantuvo en los tres siguientes decenios. Ya durante la década de los cincuenta el sector primario sufre un retro ceso del que se nutren tanto el sector secund ario como el terciario. Estas afirm aciones que se puede n comprobar en el sig uiente cuadro, supusieron, por un lado, que la inmensa parte de la demanda privada procediese de familias vin culadas con la actividad agrar ia, con lo que a través del m ultiplicador del consumo, los rendim ientos agrarios determ inaban los ciclos económicos; y por otro, que la mayoría de las exportaciones españo las emanaban del sector prim ario, por lo que también era determ inante para el equilibrio exterior 54 . Cuadro  5:  Estructura  sectorial  en  España  1900 ‐ 1960.    (Población  activa)  Año Primario Secundario Terciario 1900 66 16 18 1910 66 16 18 1920 57 22 21 1930 46 26 28 1940 51 22 27 1950 48 26 26 1960 38 32 30 Fue nte: Ni colau ( 2005) 54 Vallejo Pousada (2014). Marta Luque Aranda __________________________________ 48 trabajo temporal en el sector servicios y en la construcción, puestos que se cubrieron con los jornaleros agrícolas que trab ajab an cerca de las nuevas zonas turísticas 70 . Para conocer el peso del sector turí stico en la economía global del país, recurrimos en esta ocasión a las siguiente s m acromagnitudes: ingresos por turismo, exportaciones de bienes, ingresos por total de los servicios y PIB. De su observancia y estudio podemos concluir que durante los años del Prim er Franquismo, el turism o en el global del PIB mantuvo siem pre un peso muy reducido, tal y como reflejan el cuadro 7 y el gráfico 4.   Cuadro  7:  Peso  de  los  ingresos  turísticos  sobre  otras  part idas  de  la  Balanza  de  Pagos  Año %              %                   %       1940 6,67 44,27 0,11 1941 4,22 17,24 0,09 1942 2,40 11,31 0,05 1943 1,87 13,91 0,04 1944 1,01 7,61 0,03 1945 1,70 8,74 0,04 1946 3,49 31,54 0,08 1947 7,10 45,96 0,16 1948 8,80 51,73 0,24 1949 9,80 44,14 0,30 1950 11,61 51,58 0,38 1951 10,27 49,60 0,54 1952 13,55 53,13 0,70 1953 25,05 76,21 1,47 1954 30,10 79,12 1,56 1955 28,92 73,61 1,36 1956 26,94 71,27 1,10 1957 17,79 70,16 0,82 1958 15,32 73,23 0,75 1959 30,36 83,23 1,65 70 Pack (200 9) p. 2 5. Fuente: Tena (2005). Elaboración pr opia. Capítulo Primero: Consideraciones Genera les __________________________________ 49 Sin embargo la verdadera im portancia que tuvo el turismo se observa en los beneficios que reportó a la Balanza de Pagos. En 1940 los ingresos por turismo representaban sobre el total de los ingresos por servicios con el exterior el 44,27 por ciento, participación que se fue reducie ndo hasta que en 1944 llegó a su nivel más bajo, a partir de ese año com enzó a aumentar term inando la década de los cincuenta en el 83,23 por ciento. De igual m odo, la im portancia del turism o en las cuentas exteriores se ve comparando sus ingres os con los obtenidos a través de las exportaciones de bienes: en 1940 era del 6,77 por ciento, cifra que dism inuyó pero que pronto comenzó a recuperarse, de tal form a que en 1947 alcanzó el 7,10 por ciento y acabó en 1959 siendo el 30,36 del valor de las exportaciones de bienes. Durante este periodo en general los ingresos recibidos por la vía del tu rism o, respecto tanto a los ingresos por exportaciones de bienes, como a los ingresos obtenidos por el resto de servicios, mantuvieron un ratio muy elevado, siendo la partida compensadora más importante de la Balanza de Pagos. 0 50 100 1940 1941 1942 1943 1944 1945 1946 1947 1948 1949 1950 1951 1952 1953 1954 1955 1956 1957 1958 1959 Gr áfico  4:  Pe s o  del  sector  turís tico  (%) ingresos  turismo/exportaci ones ingresos  turismo/ingresos  total  servicios ingresos  turismo/PIB Fuente: Tena (2005). Elaboración pr opia. Marta Luque Aranda __________________________________ 50 Vemos por tanto como el turism o llegó a ser la mayor exportación nacional. Pero aunque esta actividad se había converti do en la fuente más importante de divisas de la econom ía española, no era suficiente para compensar el saldo de la Balanza de Pagos, es decir para lograr el equ ilibrio ex terior. Si observamos la evolución de estas macrom agnitudes, y sus cambios de tendencia, vemos como coinciden con la aplicación de determinadas políticas que, a un afectado a diferentes aspectos, todas perseguían el aumento del núm ero de turistas extranjeros p ara así obtene r las divisas necesarias con las que hacer fren te a la situ ación de estrangulam iento de la economía española. Las ideas de las que brotaron esta s políticas, y que buscaban a fin de cuentas la mejora de la industria tu rística española, partieron en muchos casos del sentir de todos aquellos que participaron activam ente en el sector turístico, los cuales hacían llegar sus preocupaciones o su s ideas por los cau ces que tení an a sus alcance, cauces a veces fáciles de transitar, a veces muy di fícil, dependiend o del momento histórico político que se estuviera viviendo. El crecimiento del turis mo en la décad a de los cincuenta hay que inscribirlo como hemos visto, en la reintegración o re habilitación internacional de España. El cambio en el Gobierno que se produjo el 19 de julio d e 1951, determinó la creación del MIT, con el que cambió el estatus de la política turística. La carte ra ministerial recayó en Gabriel Arias Salga do y de él dependía la DGT , cuya com petencia era la inspección, fomento y propaganda de las activid ades turísticas. La medida política en materia turística m ás importante corresponde a la aprobación del Plan Nacional de Turismo (1952-1953), en el que se reconocía la importancia política y económ ica de este sector, y se le concedía un doble papel de ntro de la econom ía: su contribución a la activación de numerosas industrias y del com e rcio, y su importancia en la obtención de divisas. El principal objetivo del Plan era elevar el turismo al rango de primer orden que tenía en otras economías, co m o la italiana, la f rancesa o la suiz a, para lo cua l se debían preparar las infraestructuras de l país para recibir a dos m illones de Capítulo Primero: Consideraciones Genera les __________________________________ 51 extranjeros 71 . Fue elaborado en la Secretaría Ge neral para la Ordenación E conómica y Social (SOES), de la Presidencia del Gobierno, debido a que incluía políticas transversales que afectaban a varios Ministerios, y eviden tem ente en su elaboración participó la DGT. El docume nto contaba con diez capítu los y analizaba la importancia del sector, sus características (como la est acion alidad), los obstácu los a su desarrollo (trámites en frontera, déf icit en las infr aestructuras de transporte y alojam iento e insuficiente propaganda) y formulaba los objet ivos deseables. Para poner en marcha el Plan se constituyeron en febrero de 1954 el Departamento d e Obras del Plan Nacional en la DGT 72 y en junio del mismo año la Com isión Interministerial de Turismo, con el fin de “coordinar y promover la acción de todos los departamentos (…) afectados por la ejecución y el desarrollo del Plan Nacional de Turism o” 73 . Esta Comisión estaba formada por el Subsecretario de la Pres idencia, y por los Ministros de Asuntos Exteriores, Hacienda, Gobernación, Obra s Públicas, Comercio e Información y Turismo, y contaba además con una Secretar ía General propuesta por el MIT. Actuaba a través de ponencias y comisiones ejecuti vas de trabajo, sin embargo careció de efectividad práctica y no lle gó a ser de largo alcance, pues en él se primó el cortoplacismo y la instrumentalización de los ingresos por turism o. Tuvieron mejores resultados otras m edida s de intervención directa sobre el sector, entre ellas el control de los p recios . Esta medida que fue tónica general en la política económica del Prim er Franquismo, afectó particularm ente al sector turístico, pues las autoridades mantuvieron una preocupa ción especial por la fijación oficial de los precios en restauración y sobre t odo en hotelería, busca ndo con ello su competitivid ad internacional, además de evita r los posibles abusos de los hoteleros. Debido a las tensiones inflacionistas de la segunda m itad de la década de los cincuenta, los precios para la hotelería fueron revisados al alza en 1957 y 1959, pretendiendo con ello ajustarlo s al encar ecim iento del coste de la vida, pero es a corrección no fue suficiente, de tal modo que en términos reales los precios fueron 71 MIT (1952) p.11 y (19 53) pp. 3 y 11-12. 72 Aprobado en Conse jo de Mini stros, por O rden de 12 de feb rero de 1954, publ icada en el BOE nº 67, de 8 de marzo. 73 BOE nº 208, de 27 d e julio de 19 54. Marta Luque Aranda __________________________________ 52 cayendo. Esto provocó una generalizada y perman ente trasgresión de las tarifas, pues la diferencia entre la facturaci ón real y la legal compensaba la posibilidad de sanciones a los hoteleros 74 . En el mismo sentido, cuando España estaba al borde de la quiebra, las autoridades se volcaron en la recuperación de los ingresos turísticos , para lo que les fue inevitable, como hemos visto, devaluar la m oneda: el 17 de julio de 1959, el dólar pasó de cambiarse por 42 a 60 pesetas. A par tir de este momento, la llegada de divisas por la vía de los ingresos por turismo, se disparó, y el turismo creció a unos ritm os incesantes. Un año después de la devalu ación de junio de 1959 los ingresos por turismo que habían llegado a las arcas púb licas era casi cu atro veces superior al obtenido el año anterior, cuando, sin embar go, el núm ero de turistas que llegaron a España había sido algo más del doble 75 . En los últimos años de la década, España se adhirió a con venios internaciona les sobre movilidad tur ística que contribuy eron aún m ás a facilitar la llegada de turistas: en 1957 el Convenio de París sobre los derechos comerciales de los servicios aéreos irregulares, que liberalizab a el espacio aéreo a favor de los vuelos chárter, decisivos para la multiplicación del m ercado turístico m undial 76 ; en 1958, al convenio de Nueva York sobre facilidades aduaneras 77 . Todo esto hizo que la tendencia creciente de entrada de tu ristas extranjeros que ha bía empezado a m ediados de la década de los cuarenta conti nuase, pero con una pendiente mucho más pronunciada, como puede ve rse en el gráfico 5. 74 Vallejo Pousad a (2014) p . 31. 75 Pack (2009) p. 147. 76 En España no entr ó plenam ente en vi gor hasta 196 1. 77 Este convenio había sido firmado en 1954. Capítulo Primero: Consideraciones Genera les __________________________________ 53 Fuente: Tena (2005) En cuanto a la nacionalidad de los tu ristas que visitaron España durante la década de los cincuenta, fueron principalm ente franceses, británicos portugueses y alemanes. Y su peso y evolución durante es ta d écada quedan resumidos en el gráfico 6: Fuente: M IT (19 63-197 6). Anua rio de Esta dísticas de Turism o 0,0 500,0 1.000,0 1.500,0 2.000,0 2.500,0 3.000,0 Gr áfic o  5:  Númer o  de  turis t as  (miles) 1951 1952 1953 1954 1955 1956 1957 1958 1959 Gran  Bretaña 11,9 10,8 12,3 11,3 13,1 12,4 11,8 11,1 12,1  Aleman ia 1,6 2,6 3,3 4,3 4,5 5,3 5,7 6,2 5,3  Francia 36,9 37,1 34,9 31,7 36,4 37,9 38,6 37,6 40,5  Portugal 11,8 11,1 8,5 8,0 6,8 7,1 6,9 7,1 6,7 0,0 5,0 10,0 15,0 20,0 25,0 30,0 35,0 40,0 45,0 Gr áfico  6:  Tu r i s t a s  por  nacionalidades  (%) Gran  Bretaña  Alem ania  Francia  Portugal Marta Luque Aranda __________________________________ 54 Ningún país del mundo presentó un crec imiento semejante. El fenóm eno turístico que culminó en la década de los sese nta, ya estaba en marcha. El atractivo del clima, con el producto sol y playa, el aum ent o del nivel de vida del mundo occidental y la nueva paridad de la peseta, que h acía a los productos españoles mucho m ás competitivo s, determinaron lo que s e conoce co mo el boom turístico de los años 60. Se puede afirmar que fueron las divisas proceden tes del turism o lo que transformó el país. 1.2.3. Metodología y fuentes del trabajo. El enfoque metodológico em pleado en es te trabajo se basa en una visión histórico-económica de la real idad turística de España, co n especial profusión en los años de la Segunda República y los del Prim er Franquismo, a través de las aportaciones realizadas por la Fes it. Para llegar a cum plir los objetivos planteados : conocer la realidad tu rística española, analizar el papel desempeñado por la Fesit en el sector turístico, y reivindicar la importancia que esa Federación tuvo, he recurrido a una fuente primaria fundamental: las Memorias Anuales de la Fesit. En estos documentos se recoge el trabajo realizado por la Federació n anualmente, en ellos ap arecen los inform es de gestión de las co rrespondientes juntas directivas y un resumen, m ás que detallado, de lo acontecido durante las Asambleas anuales. En los informes de gestión se plasm an las actuaciones llevadas a cabo por las juntas directivas para la consecución de los objetivos planteados para el ejercicio económico, las m edidas tomadas por el Gobi erno que podían estar influidas por sus propuestas y los estados de cu entas. En cuanto a los resú menes de las Asambleas, en ellos aparecen los participantes a las mism as, las ponencias presen tadas, los debates planteados, las conclusione s a las que se llegaban y los ruegos o sugerencias trasmitidas a los órganos rectores co mpetentes. Así mism o se describían las atencion es a las que eran som etidos los participantes por los anf itriones d e la Asamblea. Capítulo Primero: Consideraciones Genera les __________________________________ 55 Para la obtención de estas mem orias acu dí, a instancias de mi director, al archivo del Instituto de Estudios Turísticos , donde se encontraban depositadas. Allí realicé una labor de búsqueda en su he m eroteca y consulta de sus fondos. También acudí para obtener información a la Biblioteca Nacio nal, donde se encuentran depositadas algunas de estas memorias adem ás de otros docum entos editados por los Sindicatos de Iniciativa. Otro s fondos consultados han sido los del Archivo General de la Administración de Alcalá de Hen ares, los la hem eroteca de la Facultad de Ciencias Económicas y Em presariales de la Universida d de Málaga y los del Archivo Díaz de Escobar de Málaga. Así mismo he analizado y utilizado para este trabajo diferentes estadísticas publicadas por el Institu to Naciona l de Estadística, y que se encuentran en sus fondos documentales, concretam ente: los Censos de Población de las prim eras décadas del siglo XX y los Anuarios Estadísticos desde 1930 a 1960. Otra fuente fundamental para la elaboración de este trabajo ha sido la revista Aragón 78 , que como veremos m ás adelante, fue duran te año s el boletín oficial de la Fesit, y de donde he obtenido principalmen te la infor mación correspondiente a la etapa republicana. También he realizado un seguim iento del Boletín Oficia l del Estado 79 , de donde he obtenido la normativa aprobada sobre turismo durante los años que comprende la investigación, así com o un segui miento a la prensa de la época, donde he de destacar la hemeroteca d e ABC y de La Vanguardia 80 . En am bas publicaciones, como iremos viendo, s e recogen múltiples artículos o notas de prensa que hacen referencia a la Fes it y su importancia. Pa ra lograr una co mpleta contextualizac ión recurrí a la lectura de libros de historia general de turism o, de historia de España y en particular a la literatura sobre historia del turismo en España. 78 La revista Aragón la he consultado en la Biblioteca Virtual de Aragón http://bib liotecavirtua l.aragon.es /bva/i18n /estaticos/conten ido.cmd?pagina=estaticos/presentacio n 79 Hasta noviembre de 1 936 bajo la de nomi nación Gaceta de Madrid , dura nte la G uerra Ci vil coincidieron dos publicaciones La Gacet a de la Repúblic a y el Bo letín Oficial del Estado, esta última sería la que se mantuvo tras la finalización del conflicto. 80 La Van guardi a Españ ola durante el franquismo. 57 CAPÍTULO SEGUNDO: LA FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE SINDICATOS DE INICIATIVA Y TURISMO. 2.1. Los primeros Sindicatos de Iniciativa y Tu rismo. La defensa y promoción de la activida d turística com enzó a ser desarrollada por algunas asociaciones de carácter privado sin ánim o de lucro constitu idas por empresarios y particulares. Estas ins tituciones d ivulgaban las excelen cias climáticas, la riqueza artística, la oferta hotelera y la s rutas m ás interesant es que ofrecían las distintas loc alidades, así com o los medios de transporte m ás adec uados para realizar cada viaje. Entre estas asociaciones cabe destacar a los SIT, los cuales fueron definidos por Arcos y Cuadra como una agrupación de personas que se reunían con el objeto de ocuparse de una región desde el punto de vi sta de l turismo, perfeccionand o los medios de locomoción y vías de com unicación, favor eciendo las atracciones, la comodidad y el confort de los visitantes, y por fin proc urando se hiciera conocida la región en el exterior por medio de prospectos, anuncios, ar tículos en la prensa etc. Re sumió la idea diciendo: “Sindicato de Iniciativa es el que estudia y practica el arte de atraer al turista”. De ahí su otro nombre genérico : “Sociedades de atracción de forasteros” 81 . Los primeros SIT europeos aparecieron a finales del siglo XIX, concretam ente en 1888 en Grenoble (Francia). Fue éste un Si ndicato creado por iniciativa civil, que tenía por objeto el estudio de los medios para atraer y rete ner al turista a la región. Se 81 Arcos y Cu adra (1974, ed . or. 1909) p. 17. Marta Luque Aranda __________________________________ 64 muchas localidades, de tal modo que a com ienzo s de la década de los años treinta el número de ellos rondaba los cuarenta. La principal razón de ser, común en t odos estos Sindicatos, fue el intentar subsanar una de las causas del escaso desarrollo del turismo en España, el desconocimiento de la oferta turística que el país ofrecía. P or ell o, estas asociaciones se encargaron de dar a conocer las ventajas que cada región tenía car a a la atracción de visitantes. Según Carlos Arcos y Cuadra, la acción de todo Sindicato se debía desarrollar sobre cuatro pilares 96 : 1) Inform es y publicidad; 2) Tr ansporte y vías de comunicación; 3) Hospedaje; y 4) Estudio de asuntos que interesasen al Sindicato, este ya de carácter interno. Para poner en marcha esta ta rea, todo Sindicato debía procurar: 97 1.- Organizar, enumerar y divulgar li stados y catálogos de todos los monumentos, riquezas artísticas, balnear ios, estaciones de invierno, play as, montañas, lugares pintorescos y curiosid ades del lugar. Así com o sus vías de comunicación. 2.- Publicar itinerarios, guías y mapas para facilitar el viaje por España. 3.- Proporcionar las necesarias indicacione s y datos que interesasen a los turistas. 4.- Estimular todas aquellas m ejoras re lacionadas con la instalación que pudiesen guardar relación con el objet o y fin de estas asociaciones, como medidas sanitarias y de higiene públi ca, alum brado público, aduanas, vías terrestres y marítim as, etc. 5.- Fundar boletines oficiales y revist as que sirvieses para difundir profusamente todas las instrucciones ve rdaderamente útiles sobre los fin es propuestos. 96 Arcos y Cu adra (1974, ed . or. 1909) p. 20. 97 Moreno Ga rrido (2007 a) pp. 56-5 7. Capítulo Segundo: La Federación Española de Sindicatos de Iniciativa y Turismo ____________________________ 65 6.- Obtener de las compañías ferroviarias y de las de navegación, así com o de las administraciones regionales y lo cales, tod a clase de concesiones y ventajas. 7.- Solicitar la anulación de todas las dificultades que se opusieran a la libre entrada, circulación y salida de turistas en general. 8.- Contribuir a todo aquello que pusiera de relieve las be llezas del país, ayudando a su conservación, fac ilitando las comunicaciones y favoreciendo cuantas excursi ones pudieran realizarse. Los SIT desarrollaron desde sus inicios una actividad muy intensa, que fue aumentando año a año. En los primeros años de existencia de los sindicatos pioneros se celebraron dos Congresos Nacionales de Turismo, en 1908 y en 1912, actuando aquellos como promotores de los mismos ; continuaron realizando una im portante labor editorial, publicando bole tines periódicos que fueron referente fundamental del turismo de la época; y llevaron a cabo una im portante labor de fo mento de su área de influencia, que transcendió lo meramente tu rístico, alcanzando a los demás niveles de desarrollo. 2.2. La Federaci ón. La idea de la bondad que una federación de SIT tendría para el turismo existía casi desde los orígenes de los mismos. En el prim er Congreso de Turismo, celebrado en Zaragoza en 1908, se trató el tema en una de sus sesiones, aunque con un enfoque internacional puesto que en España el número de ellos era aún m uy escaso. En este Marta Luque Aranda __________________________________ 66 congreso Carlos Arcos y Cuadra propuso la federación basándose en las siguientes razones 98 : 1ª.- La base de la industria y del turism o es común a todos los Sindicatos de Iniciativa. 2ª.- Para lograr la autoridad necesaria para hacerse escuchar de los poderes públicos, de las compañías de ferrocar riles, de las grandes empresas de transportes, de comercio y de navegación. 3ª.- Las ventajas que los Sindicatos en gene ral encuentran al unirse son: la de disminuir sus gastos generales y la de poder proporcionar diversos servicios que un solo Si ndicato no podría tener. También en 1908, Louis Farges 99 , escribió en la revista T ouring Club de France que la federación de Sindicatos de In ic iativa debía ejerce r una acción eficaz haciendo de consejera de todos los que se aprovechan de la llegada de turistas, promoviendo y ayudando a introducir las m ejoras necesarias en los transportes, en los hoteles y en el recibim iento en general de los viajeros 100 . A tenor de estas palabras vemos com o ya desde comienzo del siglo pa sado, la constitución de una federación de esta naturaleza se consideraba de gran uti lidad para el desarrollo del turism o en una nación. Pero no es hasta 1931, cuando se tiene conocimiento que los Sindicatos de Iniciativa y Turismo existentes en Espa ña, o al menos algunos de ellos, querían federarse para, de este m odo, lograr una revitalización por la acción mancom unada. Así, el Sindicato de Vale ncia, creado en 1919, modificó en 1931 sus estatutos para poder adherirse a una potencial Federación. La idea reinante er a la necesidad de constituir una Federación de Sindicatos es pañoles para el buen funcionamiento del turismo, como ya ocurría en Francia. Pues aunque cada SIT tuviese com o propósito 98 Arcos y Cuad ra (1974, ed . or. 1909) pp. 22-2 3. 99 Louis Farges (1858-1941), político y diplomático fran cés precursor del desarrollo turístico del Cantal Fr ancés y fundador de lo s Sind icatos de Iniciativa de Aurillac y Vic. 100 Arcos y Cuad ra (1974, ed . or. 1909) pp. 23-2 4. Capítulo Segundo: La Federación Española de Sindicatos de Iniciativa y Turismo ____________________________ 67 fomentar y dar a conocer su zona de influencia, al tu rista no se le podían poner puertas, de tal modo que éste se iba a desplazar de un lugar a otro y por tanto la colaboración entre los d istintos Sindicato s se mostraba a todas luces im prescindible 101 . Por ello, el SIPA convocó una reunión, que tuvo lugar el 14 de m ayo de 1931 y a la que acudieron, además del Sin dicato conv ocante, el de Valencia, el de Palm a de Mallorca, el del Alto Aragón (Huesca) y el de Jaca. El de Tudela est uvo representado por el presidente del SIP A, y mandaron adhesiones y com unicaciones el de Valladolid, Tarragona, San Sebastián y Sevilla. En este primer encuentro se intercam biaron impresiones sobre una futura federación, po r lo que podem os considerar esta reunión como la Asamblea preparatoria de la Fe sit, acordándose celebra r la siguiente en Valencia 102 . Imagen 1 Fuente: Revista Aragón junio 19 31. Así, en cumplimiento del acuerdo tom ado en la reunión anterior y convencidos los SIT españoles de que, en los “m omentos críticos” por los que atravesaba la organización turística en nue stro pa ís, era necesar ia una actuación conjunta que les llevase a una m ayor compenetración e intens ificación de su labor, que les perm itiría lograr una mayor eficiencia en sus trabajos en pro del turismo n acional, celebraron en 101 Blasco i Peris (2005) p. 361. 102 Revista Aragón mayo 1931 p. 86 y j unio 1931 pp . 106-107, y Memorias d e la VIII Asamblea de l a Fesit, 1943. Marta Luque Aranda __________________________________ 68 Valencia, concretamente el 4 de enero de 1932, una reunión a la que acudieron catorce Sindicatos 103 : 1.- Fomento del Turism o de Palma de Mallorca. 2.- Sindicato de Iniciati va y Propaganda de Aragón. 3.- Sociedad Valenciana del Fomento del Turism o. 4.- Atracción de Fora steros de Barcelona. 5.- Sindicato de Iniciativa de Tarragona. 6.- Sindicato de Iniciativa de Tudela. 7.- Sindicato de Iniciativa de Jaén. 8.- Fomento del Turism o de Valladolid. 9.- Turismo del Alto Aragón (Huesca). 10.- Junta Municipal de l Turismo de Játiva. 11.- Centro de Atracción y Turismo de San Sebastián. 12.- Sociedad de Turismo de Gijón. 13.- Fomento del Turismo de Burgos. 14.- Sindicato de Iniciativa de Gerona. En ella acordaron por unanimidad elevar a la Presidencia del Consejo de Ministros una serie de conclusiones, sie ndo la primera de ellas la siguiente: “Se acuerda constituir la Federación Española de Sind icatos de Iniciativa y Turismo (F.E.S.I.T.), designan do para la presidencia eventual, hasta la reglamentación definitiva de la misma a d. Francisco Vidal Sureda 104 , residente en Palma de Mallorca”. 103 Revista Aragón, febrer o 1932 pp. 21-22 . 104 Francisco Vi dal Sureda: C oronel de infa ntería, naci do en Mall orca. Dedicó su vi da al foment o del turi smo, t anto de su ci udad nata l, com o del conjunt o de la naci ón. Com enzó su traba jo en el foment o del turi smo, cuando fue nom brado Jefe de Excursio nes del Fom ento del T urismo. Posteriormente, a final d e octubre de 1927 se le nombre Secretar io de este mismo Sindicato. Pronto comenzó a formar parte de la orga nización turística estatal. Su prim er cargo fue dentro del comité directivo y ejecut ivo del Patronat o Naciona l de Turism o, com o mi embro de la sub delegación regional Capítulo Segundo: La Federación Española de Sindicatos de Iniciativa y Turismo ____________________________ 69 Imagen 2: Asistentes a la Asamblea Fundaciona l de la Fesit. Fuente: Revista Aragón, febrero 1932. Esta reunión será cons iderada com o la Asamblea Fundaciona l de la Fesit, tal y como se señaló años más tarde tras s u reorganización después de la Guerra Civil 105 . En ella se aco rdó celebrar o tra re unión en Palma de Mallo rca, en la que se p rocedería a la constitución definitiv a, a la aprobación de los estatutos y al nom bramiento de su Presidente y Secretario -Tesorero. de Aragón, Cataluña y Baleares. En 1932, al constitu ir se la Fesit, fue nombrado Presidente, siendo el gran aus piciad or del proyecto. S u labo r en l a directiva fue prol ífera, y desde un prim er mome nto logr ó convertir a la Federación e n una organización clave dentro del sector t urístico. Esta labor le fue reconocida por sus com pañeros, y e n la Asamblea de 1935, dicho reconocimien to quedó exp lícito al recibir una condecoración por ello. En 1935, al ser la Fesit declarada Entid ad de Utilidad Púb lica, dado su cargo de Presid ente de su Jun ta Directiva, le correspondió osten tar el puesto de representan te de la Federación e n la Junt a del PNT. P ost eriorm ente colaboró con Luis A. Bolín en el diseño de las Rutas de Guerra , siendo el verda dero orga nizador de las m ism as, por su ayuda fue “inval uable”, tal y como lo indica el pr opio Bolí n en su l ibro Los A ños Vital es (Bolín, 1967). En 1939 se le nombró Director de la Agencia del S ervicio Nacional de Turi smo en Parí s. Su cercaní a al Régim en venía de que había si do compañero de Franco en la Academ ia de Toledo. No pudo participar activa mente en la segunda etapa de la Fesit, pues falleció a principios de 1942. 105 Mem orias de la VII I Asamblea A nual de la Fesit , 1943. Marta Luque Aranda __________________________________ 70 Tal y como se acordó, se reunieron en la capital de las islas Baleares los días 21, 22 y 23 de junio de 1932, los delegados de los SIT de España para discutir y aprobar los estatutos d e la Federación 106 . Por tanto fue esta reunión la Asamblea Constituyente y I Asamblea Nacional de la Fe sit, la cual quedó constituida por las siguientes sociedades 107 : 1. Fomento del Turism o de Palma de Mallorca. 2. Atracción de Foraster os de Barcelona. 3. Sociedad Valenciana de l Fomento del Turism o. 4. Sindicato de Inicia tiva de Tarragona. 5. Atracción de Forast eros de Gerona. 6. Alicante Atracción. 7. Asociación de Turismo de Valladolid. 8. Fomento del Turism o de Burgos. 9. Sindicato de Iniciativa de Tudela. 10. Turism o del Alto Aragón (Huesca). 11. Sindicato de Iniciativa d e Alcalá de Henares. 12. Sindicato de Iniciativa y Propaganda de Aragón. 13. Sociedad de Turism o de Gijón. 14. Centro de Atracción y T urismo de San Sebastián. 15. Sindicato de Iniciativa d e Jaca. 106 La conclusión de los t rámites form ales se r ealizó en Palma de Mallorca durante los día s 21 y 23 de agost o del m ism o año. 107 Revista Aragón , septiembre 1932 p. 162. Capítulo Segundo: La Federación Española de Sindicatos de Iniciativa y Turismo ____________________________ 71 Imagen 3. Fuente: Revista Aragón, julio 1932 . Los estatutos aprobados fueron los siguientes 108 : CAPÍTULO I.- Objeto de la Asociación.- Artículo 1º : La Federación Española de Sindicatos de Turismo, tiene por objeto coordinar y unificar los es fu erzos y accione s hasta ahora dispersos de los Sindicatos locales, para que sean más eficaces, ponerlos en contacto mutuo por medio de Asambleas, dándoles un nexo común; estimular la creación de nuevos Sindicatos; servir de órgano repres entativo tanto con re lación al Patronato y Gobierno como a las demás Asociaciones turí sticas de otro carácter y también para relacionarse con el exterior. 108 Revista Aragón sep tiembre 1932 , pp. 161-162. Marta Luque Aranda __________________________________ 72 De los socios.- Artículo 2º: Los socios o miembros de esta entidad serán los Sindicatos de Turismo, que al c onstitu irs e asistan con representa ción o por delegación, y todos los demás que después vayan admitiéndose. Artículo 3º: No podrán formar parte de esta Delegación más que las entidades denominadas, Fomentos del Turismo, Atra cciones de Forasteros, Sindicatos de Iniciativa y Propaganda y, en general, de signadas con el nombre genérico de Sindicatos de Iniciativa, o sea entidade s desinteresadas, que no persiguen fines comerciales o de lucro, sino que emplean todos sus ingresos y recursos en fines de propaganda cultural y mejoras. Artículo 4º: Para la admisión de una nueva entidad del carácter indicado deberá ésta solicitarlo a la Presidencia de la Federación, que podrá acceder o n o, previo informe de los organismos fe derativos que c onsidere oportuno. Artículo 5º: Se perderá el carácter de socio o miembro de la Federación por decisión de la misma o por falta de pago en las cuotas correspondientes sin causa justificada. Recursos. Cuotas.- Artículo 6º: Los mi embros de la F.E.S.I.T. deberán abonar una cuota anual de 100 pesetas, con cuyos ingresos se formará un fondo de reserva para atender a los gastos y necesidades ex traordinarias de la Federación en el momento que sea necesario. Podrá tener como recurso cualquiera otros beneficios que acuerde poner en práctica y donativos o subvenciones que reciba. CAPÍTULO II.- Organización y administr ación.- Artículo 7º: La autoridad máxima de esta Federación será la Asam blea general que estará integrada por las representaciones de todas las entidades fede radas, cuya Asamblea tendrá que tener lugar una vez cada año o antes si se considerase necesario por asuntos de gran importancia. Artículo 8º: La Federación estará domi ciliada en la localidad donde resida la Presidencia, siendo su local social el del Sindicato lo cal correspondiente. Artículo 9º: Para la dirección y adm inistración de la entidad habrá un Presidente, cuyo mandato será de dos años y Secretario-Tesorero con igual duración, cuyos dos cargos deberán recaer en mi embros del mismo Sindicato local. Asambleas.- Artículo 10º.- Las Asambleas se irán verificando en las poblaciones donde tienen su residencia los distintos miembros de la Federación, Capítulo Segundo: La Federación Española de Sindicatos de Iniciativa y Turismo ____________________________ 73 llevando un turno para conseguir se lleve a ef ecto en todas ella. Siempre llevará la Dirección la Junta directiva de la Federa ción, auxiliada por la Jun ta del Sindicat o local, donde se tenga que celebrar la Asamblea. Cada año se elegirá el sitio don de se tenga que verificar la Asa mblea siguiente, así como otra población s uplente, que podrá ser la que está geográficamente más próxima. Artículo 11º.- Para la validez de los acuerdos en primera convocatoria se precisará el voto de las dos tercera parte de los asistentes y adheridos, y en segunda convocatoria la asistencia como mínimo de tres Sindicatos. En la reunión anual de la Federación, se elegirá, si procede, el Sindicato del cual se ha de constituir la nueva Junta di rectiva (Presidencia y Secretario-Tesorero) , suplente que automáticamente pasará a se r efectiva al terminar su mandato la anterior. Artículo 12º: Cada año, con anticipaci ón suficiente a la reunión de la Asamblea, se formularán por cada uno de los Sindicatos locales los temas o propuestas a discutir en la misma. Deberán remitirse escritos a máquina a la Presidencia con alguna anticipación, para que puedan ser reproducidos y repartidos a los Representantes al empezar la reunión. CAPÍTULO III.- Generales.- Artícul o 13º: Quedan obligados todos los Sindicatos federados a dar cuenta al Com ité permanente de la Federación, de todas las peticiones que respectivamente puedan elevar a la superioridad, Gobierno o Patronato por asuntos de carácter general, cu estiones de turismo, y el Comité a su vez tendrá la obligación de dar cuenta de las mismas a todos los Sindicatos. Artículo 14º: Ningún Sindicato podrá adherirse o tomar parte en cualquier Congreso o Asamblea de Turismo, inde pendientemente de la F.E.S.I.T., sin conocimiento y asentimiento de l Comité de la Federación. Artículo 15º: La Federación tendrá como di stintivo emblema, o sello el que se detalla y acompaña al final. Artículo 16º.- En caso de disolución de la Federación, se repartirán los fondos sociales y toda clase de patri monio entre los miembros que hubiera en el momento de dicha disolución. *** Marta Luque Aranda __________________________________ 80 serie de actividades, aunque todavía a títu lo individual 129 . Fue dos años m ás tarde, en 1941 cuando comenzó la reorganización de la Fe sit, al celebrarse durante los días 9 y 10 de febrero en Zaragoza varias reuniones pa ra tal fin. En ellas se interc ambiaron impresiones sobre la nu eva realidad, se e studiaron las posib ilidades de m antener el funcionamiento de la Federación y se an alizaron cuestiones turísticas. Acudieron a este encuentro los representantes de los Sindicatos de Aragón, de Madrid, Mallorca, Tarragona, Navarra, Jaca, Valencia, Murc ia, Córdoba, Cádiz, Pirineo Catalán (Puigcerdá) y Huesca 130 . Ese mism o mes, el Ministerio de la Gobernación promulgó un Decreto 131 por el que se constituyeron las Juntas Pr ovinciales y Locales de Turismo en capitales de provincias y localidades declaradas de inte rés turístico. En el artículo primero se señalaban nueve provin cias en las que no se constituir ían dichas Juntas, al ex istir en ellas SIT que venían ejercie ndo las funciones que el Decr eto asigna ba a las Junt as. Y por tanto los Sindicatos de es tas provincias asu mirían en su dem arcación las funciones de Juntas provinciales. Concretamente las nueve provincias señaladas fueron: Baleares, Valencia, Zaragoza, Tarragona, Gu ipúzcoa, Tenerife, Valladolid, Burgos y Madrid. Así mismo, el artículo octavo del De creto señalaba que, en caso de creación de otros SIT, algo deseable desde el Gobi erno, en aquellas pr ovincial o localida des donde fuesen apareciendo la DGT podría ac ordar la suspensión de la Junta y encomendar sus funciones al nuevo Sindicato. Con este apoyo recibido desde la Admi nistración, en 1942 se reanudó la actividad de la Fesit. Conc retamente el 12 de m ayo tuvo l ugar la reunión preparatoria de las tareas de la Fesit, a la que a posteriori se la considerará com o la VI Asamblea Nacional. Esta reunión, celebrada en Madr id, contó con la pres en cia del Director General de Turismo, Luis A. Bolín, y la asis tencia de representant es de los Sindicatos de Madrid, San Sebastián, Las Palmas , Tarragona, Puigcerdá, Valencia, Jaca, Pamplona, Zaragoza y Mallorca, adem ás de mandar sus adhesiones los de Murcia, 129 La Vang uardi a Españ ola 13 de ab ril de 19 39 p. 5, 23 de sept iem bre de 1939 p. 9, 24 de noviem bre de 193 9 p. 5. 130 Revista Aragón , ene ro-fe brero 19 42, p. 18. 131 Decreto de 21 de febrero de 1941, publicad o en la Gaceta nº 66 del 7 de marzo. Capítulo Segundo: La Federación Española de Sindicatos de Iniciativa y Turismo ____________________________ 81 Lugo, Cádiz y Arenas de San Pedro 132 . En ella se debatió la re form a de los Estatuto s, acordándose aplazar su aprobación a la siguiente reunión, y así poder enviar previamente a los Sindicato m iembros copia de l mismo para su estudio. Se eligió una Junta directiva provisional a la espera de su ratificación en la siguiente Asamblea que se celebraría en San Sebastián 133 . Novedad de suma importancia en la Junta directiva fue el cambio de presidente, ya que quien había ocupado el puesto hasta entonces, Francisco Vidal Sureda, acababa de fallecer. Esta Junta, con u na estructu ra diferente a las anteriores como se preveía en el nuevo Estatuto, quedó compuesta de la siguiente form a: Presidente: Eduardo Cantivela 134 (SIPA) Vicepresidentes: Antonio Mulet 135 (Mallorca), Francisco Catalán (Valencia) y José Mª Melendres 136 (Tarragona). Secretario: Juan B. Cabrera 137 (Madrid). 132 Revista Aragón, mayo-jun io 1942, p . 56. 133 San Sebast ián había si do de signada e n la As am blea de 193 6 com o sede suple nte para el año siguiente, lo que se fru stró a causa del estallido d e la Guerra Civil. 134 Eduardo Cantivela Pérez: Nació en Zara goza en 1888 y falleció en la misma ciudad en 1974. Era hijo de Ped ro Cantiviela, poten te comerciante textil y aficionado a la etno logía pirenaica dada su ascendencia de Ansó. Se educ ó en Suiza y Alem an ia, de donde obtuvo su s pioneras ideas turísticas, adelantada s medio siglo sobre todo en lo referente a la promoción tu rística. Se introdujo en profundidad en el arte foto gráfico que fue una de sus mucha s in quietudes cult urales y artísticas y que le llevó a ser uno de l os fundad ores de l a Sociedad F otográfica de Zaragoza. U no de s us temas fav oritos fue el Pirineo, si endo autor de una s erie de fotogra fías tu rí sticas que se m uestran en la actualidad en el museo de Zaragoza. Preside nte del SIPA, de la R eal Socied ad Fotográ fica de Zaragoza, de la As ociación d e amigos de Suiza en Zara goza (la que funda) y prom otor del Centro de Iniciativa de Jaca. En 1924, junto a su padre organizó co n entusiasm o y rigor “La Casa Ans otana” en la sede del Muse o de la Plaza de los Sitios, donde estuvo hast a 1952. Esta exquisita realización am bientalista fue el núcleo del Museo Etnológi co del Par que ina ugurado e n 195 6, para el q ue se construy ó prec isam ente un e difici o inspira do en la arquitectura popular pirenai ca. Fue cla ve en la reuni ficación de la Fesit, prom oviéndola desde el SIPA. Ocupó la presid encia de la Feder ación desde 1942 hasta 1950. Año s más tarde fue nombrado Presidente Honorario de la misma. 135 Antoni o Mulet Gomi lla: Palma de M allorca, 18 87-196 6. Em presario, fol klorista y coleccionista. Trabajó en la agenci a de aduanas, fundada por su pa dr e, “Gabriel Mulet e hijos”. Socio fundador de Fom ento del Turismo de Mall orca y miem bro de s u Junt a Directiva, ostenta ndo la presidencia de sde 1947 a 1949. Publicó num erosas obras en catalán y en castellano sobre d iversos aspectos de la cul tura p opula r m allorquina (http:/ /mi quelcinem a.blogsp ot.com .es/2013/ 04/anto ni-m ulet- gomi la-palm a-188 7-196 6.htm l) 136 José Mª Mele ndres R ué: Funda dor del Si ndicato de Iniciati vas de Tarra gona, del que fue desde 1936 vicepresi dente. Llevó a cabo una int ensa la bor tant o en su Si ndicato co mo post eriorme nte dentro de la Fe sit. Marta Luque Aranda __________________________________ 82 Tan sólo cuatro meses más tarde, tal com o se había acordado, se celebró en San Sebastián la VII Asamblea General de la Fesit. Tuvo lugar durante los días 28, 29 y 30 de septiembre. En ella se aprobaron los nue vos Estatutos, los cual es eran básicamente una modificación de los anteriores para adaptarlos a las nuevas circunstan cias, quedando de la siguiente manera: CAPITULO I.- Objeto de la Asociación.- Artículo 1º: La Federación Española de Sindicatos de Iniciativa y Turismo (Fesit) tiene por objeto coordinar y unificar los esfuerzos y acciones dispersas de lo s Sindicato s locales, a fin de que su actuación sea más eficaz para el turismo nacional. Procur ar la reciproca compenetración por medio de la celebración de Asambleas generales. Estimular la creación de nuevos Sindi catos en aquellas localidades que se sienta la necesidad del turism o receptivo. Servir de órgano representativo cerca de la Dirección General de Turismo y por ende del Go bierno español. Representarles cuando se crea conven iente ante las diversas organizaciones turísticas que puedan tener relación c on las actividades de los Sindicatos. CAPITULO II.- De los Socios.- Ar tículo 2º: Los socios o miembros de esta entidad son los Sindicatos de Turismo adhe ridos y aquellos que se admitan mediante solicitud. Artículo 3º: No podrán formar parte de esta Federación más que las entidades denominadas Fomento del Turismo, Atracc iones de Forasteros, Sindicatos de Iniciativa y Propaganda, y en general desi gnadas con el nombre genérico de Sindicato de Iniciativa, o sea, enti dades desinteresadas, que no persigan fines comerciales o de lucro, sino que empleen todos sus ingresos y recursos en fines turísticos y de propaganda. 137 Juan Ba utista C abrera (1 903-19 90): Fue director de la re vista M adrid M onument al y Turístico . Mantuv o una f uerte vinc ulació n con el fe rrocar ril, m ás concret amente con Renfe, si endo el Presidente de la Asociació n de Am igos del Ferr ocarril de Madrid y g ran im pulsor de l a Federación Española de Asociacio nes de Am igos del Ferr ocarril. R ealizó la Edi ción de una Guí a de Hora rios de Trenes, prec ursora de l a que poste riorm ente sacó RENFE. Por tal actividad tuvo una estrecha relación con la Compañía Internaciona l de Coches-Ca ma y otras c ompañías relacionadas con el fe rrocarril. Capítulo Segundo: La Federación Española de Sindicatos de Iniciativa y Turismo ____________________________ 83 Artículo 4º: Para la admisión de un nuevo miembro precisará solicitarlo de la Presidencia de la Federación, la cual podrá acceder, o no, previas consultas oportunas. Artículo 5º: Se perderá el carácter de socio o miembro de la Federación por decisión de la misma o por falta de pago de las cuotas corre spondiente sin causa justificada. CAPITULO III.- Recursos – Cuotas.- Artícu lo 6º: Los miembros de la Fesit abonarán una cuota anual con arreglo a la siguiente clasificación: - Sindicatos residentes en localidade s hasta 50.000 habitantes, 50 pesetas anuales. - Sindicatos residentes en localidade s hasta 100.000 habitantes, 100 pesetas anuales. - Sindicatos residentes en localidade s superiores a 100.000 habitantes, 150 pesetas anuales. Con cuyos ingresos se formará un fondo para atender los gastos y necesidades de la Federación. La Fesit podrá decidir la obtención de cualquier otra clase de recurso y también tener como tales los donat ivos o subvenciones que reciba. CAPITULO IV.- Organización y Administ ración.- Artículo 7º: La autoridad máxima de esta Federación será la Asamblea General, que estará integrada por las representaciones de todas las entidades fede rativas, cuya Asamblea tendrá lugar por lo menos una vez al año. Esta Asamblea estará compuesta por las distintas delegaciones que realmente concurran y las que deleguen su representación. Cualquiera que sea el número de repres entantes que asistan o deleguen de una misma entidad, sólo tendrá un voto. Artículo 8º: La Federación estará domi ciliada en la localidad donde resida la Presidencia, siendo su local social el del Sindicato lo cal correspondiente. Artículo 9º: Para la dirección y admini stración de la Fesit habrá una Junta compuesta de un Presidente, un Secretario y un Tesorero, cuyo mandato será de un año como mínimo, todos miembros del mi smo Sindicato, y una Co misión consultiva compuesta de dos miembros de la Fesit que tendrán el cará cter de Vicepresidentes y Marta Luque Aranda __________________________________ 84 sustituirán al Presidente en caso necesar io. La Asamblea de la Fesit nombrará un Vocal-Delegado en Madrid, a propuesta de la Junta que sirva de nexo con las entidades rectoras del Turismo, y otros or ganismos que desarrollen actividades de Turismo. La Junta de la Fesit será elegida po r la Asamblea al expirar su mandato. CAPÍTULO V.- Asambleas.- Artículo 10º: Las Asambleas se irán verificando en las poblaciones donde tien en su residencia los di stintos miembros de la Federación, llevando un turno para conseguir se lleve a efecto en todas ella. Siempre llevará la dirección la Junt a directiva de la Federaci ón, auxiliada por la Junta del Sindicato local, donde se te nga que celebrar la Asamblea. Cada año se elegirá un sitio donde se ten ga que verificar la Asamblea siguiente, y otra población como suplente. Artículo 11º: Para la validez de los ac uerdos en primera convocatoria se precisará el voto de las dos tercera parte de los asiste ntes y segunda convocatoria la asistencia como mínimo de tres Sindicatos. CAPÍTULO VI.- Generales.- Artícu lo 13º: La Federación tendrá como distintivo emblema, o sello el que se detall a y figura en la portada de este resumen. Artículo 14º: En caso de disolución de la Federación, se repartirán los fondos sociales y toda clase de patri monio entre los miembros que hubiera en el momento de dicha disolución. Imagen 5: Emblema de la Fesit. Capítulo Segundo: La Federación Española de Sindicatos de Iniciativa y Turismo ____________________________ 85 Tras la aprobación de los estatutos, se nombró la nueva Junta directiva, que quedó constituida de la siguiente forma 138 : Presidente: Eduardo Cativiela (Zaragoza) Vicepresidentes: Antonio Mulet Gomila (Palma de Mallorca) José Mª Melendres (Tarragona) Secretario-Tesorero 139 : Enrique Celm a y Alcaide 140 (Zaragoza). Vocal delegado en Madrid: Juan B. Cabrera (Madrid). El nombramiento de un vocal en Madrid se jus tificó porque la Fes it no tenía sede en la capital, de hecho, no la tenía en ninguna localidad en concreto, sino que haría de sede el Sindicato de donde fuera el Presidente, y por tanto, las relaciones con la DGT y otras organizaciones turísticas, especialmente con la dirección de Renfe, debían ser serán llevadas a cabo por este vocal 141 . A esta Asamblea asistieron lo s siguientes Sindicatos: 1. Sindicato de Iniciativas y Turismo de Madrid. 2. Fomento del Turism o de Palma de Mallorca. 3. Sociedad Valenciana Fomento del Turism o. 4. Sindicato de Inicia tiva de Tarragona. 5. Sindicato de Iniciativa Jaca. 138 Nótese que t odos los m iembros de esta Junt a directi va perte necían a Sindi catos que el Gobiern o había otorgad o las atribuciones de Juntas pr ovincial es. 139 Este nombramiento corresponde al Presidente , debie ndo recaer en un m iembro de su m ismo Sindicato p ara así p oder estar perm anente co nexión. 140 Activo Secret ario del SIPA, ll evó a cabo una intensa l abor de prom oción de su re gión . Autor de un a serie de libros d e excursiones muy bien docum entados e i lustra dos, entre los que se encuentra n: San J una de la Pe ña; el Val le de Ansó; y Jaca , Canf ranc y C andanc hú. 141 El Sr. Ca brera est uvo m uy vincul ado al mundo ferro viario, por lo que las gestione s realizadas fueron e n general muy fruct ífera s, logrand o mejoras cuya e n divers os aspe ctos plantea dos desde la Fesit. Se tienen también n oticias de las re uniones del S r. Cabre ra con represent antes de la admini stración turí stica, en las que se trat aron tantos te mas relaciona dos con el Sindi cato ma drileño como los prop uestos en las Asam bleas de l a Fesit. Concret amente el referente a la emisi ón de tarjet as postales se rec oge en ABC , 26 de diciem bre de 1942, p. 14. Marta Luque Aranda __________________________________ 86 6. Centro de Atracción y Turism o de San Sebastián. 7. Fomento del Turism o de Burgos. 8. Fomento del Turism o de Valladolid. 9. Sindicato de Iniciativas de La s Palmas de Gran Canaria. 10. Sindicato de Iniciativas de Tenerife. 11. Asociación Murciana Fo m ento del Turismo. 12. Centro de Iniciativas y Turism o de Lugo. 13. Sociedad Arenas Gredos (Arenas de San Pedro, Ávila). 14. Sindicato de Iniciativas y Turism o de Navarra. 15. Sociedad Gaditana de Fom ento. 16. Sindicato de Iniciativas y Propaganda de Aragón. 17. Fom ento de Turism o de Sitges. 18. Sindicato de Iniciativa de Tortosa. 19. Sindicato de Iniciativa de Játiva. Vemos como la as istencia fue m ucho menor que en las últim as Asambleas celebradas antes de la Guerra Civil, en c oncreto que la que tuvo lugar en Tarragona en 1936, a la que acudieron más de ochenta Sindic atos. Como se ha señalado, el conflicto bélico había provocado la de saparición de muchos SIT, reduciéndose el número de ellos a una cuarta parte. Además, aquellos que subsistían se encontraban en una situación muy precaria, por lo que urgía su reorganización. N o obstante, los Sindicatos de Iniciativa que se mantenían tuvieron voluntad de asociarse, y el núm ero que se fue integrando en la Fesit fue rápidamente en aumento. Así, desde la reunión celebrada en mayo de 1942 a la Asamblea de septiem b re de ese m ismo año, el núm ero de SIT adheridos casi se duplicó. La Fesit siguió año a año con su tar ea, celebrando Asambleas generales, reuniones periódicas de la Junta directiva y otras entre repres entantes de la Federación y de diferentes organismos públicos o del sector turístico. En la Asamblea que se celebró en Pamplona en 1945 se acordó proc lamar Patrón de los SIT a San Francisco Javier y elevaron a las altas jerarquías de la Iglesia y del Estado una petición para que confirmasen este acuerdo. Ad emás, solicitaron que se decl arase al Santo, Patrón de todo el Turismo Nacional, lo que fue aceptado y llevado a efecto. Capítulo Segundo: La Federación Española de Sindicatos de Iniciativa y Turismo ____________________________ 87 En la Asamblea de 1948 aprobaron sust ituir la palabra “Sindicatos” por “Centros” en la denominación de esta Fe deración, algo que se había planteado por primera vez en la Asamblea de 1943. El cambi o se hizo efectivo en junio de 1949 cuando se aprobó la reforma del Regl am ento, denominándose en lo sucesivo Federación Española de Centros de Iniciativa y Turismo, con el anagram a FECIT. Se acordó diseñar un nuevo emblema, el cual se presentó oficialm ente al año siguiente y consistía en un mapa de España sobrevolado por una golondrina. Imagen 6. Emblema de la Fecit. 2.4.1. Reconocimiento de la Fesit y sus miembros. A pesar de los años de inac tividad, lo s m iembros de la Fesit no quisieron perder el reconocimiento logrado en los úl timos años de la Re pública, por lo que retomaron la idea de 1935 de que los di rectivos de los SIT tuviesen un carnet, refrendado ahora por la DGT, que los id e ntificara como autorid ad turística, pudiéndose utilizar en cualqui er lugar y circunstancia 142 . Así, durante el siguiente ejercicio económ ico, y como se recoge en la Memoria de Activid ades presentada en la Asamblea de 1943, la Secretaría delegada en Madrid realizó las ge stiones necesarias 142 Este carnet se convirtió en una realidad an tes de la siguiente Asamblea, convirtiéndo se en la práctica, en un salvoc onducto, aparte de obtener a su prese ntación desc uentos e n hoteles y museos. Marta Luque Aranda __________________________________ 88 para hacer realidad la idea de crear un carnet de Pe rsonalidad Turística, lo se convirtió en una realidad. Una vez obtenido el carnet, la pretensión de la Fesit fue lograr m ás ventajas para sus titulares. Por ello, el representan t e de Madrid presentó una ponencia en la Asamblea de 1943, en la que explicaba que es te carnet ya resultaba ventajoso en su utilización, pues aunque sin car ácter oficial servía de salvoconducto y con él se lograban descuentos en algunos hoteles, pero que solicitaba autorización de la Asamblea para realizar la s siguientes gestion es: - ante los principales hoteles, una reba ja im portante para sus poseedores, al ser trabajadores desin teresados en pr o del desarrollo del turism o, del cual tanto se beneficiaban 143 . - ante la Renfe, el lib re acceso con el carnet a las estaciones, ya que con frecuencia sus portadores tenían qu e recibir en los andenes a personas o grupos de visitantes. - hacer extensiva esta autorización a los puertos donde p or Ley estaba expresamente prohib ido el acceso de toda persona que no estuv iese al servicio de las ob ras del puerto, d e los depósitos com erciales o f uese viajero. - ante la Dirección General de Be llas Ar tes, una concesión para el libre acceso a los m useos y lugares dignos de visitas 144 , así como que se ampliara la tarifa de descuento ya existen te en ese momento a periodistas profesionales y a otros funcionarios, a los directivos de los SIT, de las Juntas Provinciales de Turismo y a lo s funcionarios de plantilla de sus respectivas of icinas 145 . 143 El primer resultado que s e obtuvo de las ges tiones s obre bonificación en los precios de los hoteles, fue el descuent o del 10% en el Hot el Florida de Ma drid. 144 La entrada libre a lo s museos se plasma en la Orden de 29 de enero de 1944. 145 Estas gestiones se ampliaron para obtener también la libre entrada en lo s museos del Ejército Na val de Ma drid y en l os Municipal es de cada ciud ad, toda s ellas con resultados satisfactorio s. Capítulo Segundo: La Federación Española de Sindicatos de Iniciativa y Turismo ____________________________ 89 La concesión del c itado carnet, jun to con las f acilidades obtenidas an te Renfe, como la concesión de tarjetas justifican tes de la bonificación en la tarifa a los concurrentes a la Asamblea de 1943, nos permite hacernos u na idea de cómo los SIT estaban recuperando el peso que tenían en el sector turístico, y en concreto dentro del ámbito de la Adm inistración Pública, pues ya muchos de ellos tenían reconocida la condición de Juntas Provinciales o Locales. Esto llevó a los propios SIT a sentirse protagonistas principales del turismo español, como puede verse en no pocas ocasiones, por poner algún ejemplo, en 1943, cuando solicitaron a la DGT que les fueran remitidos los lib ros de reclamaciones al alcance de los viajeros, para m ayor difusión y mejor realización del Turism o N acional, o en 1948, cuando el Sindicato de Gran Canarias presentó una ponencia en la que se decía que para una mayor eficacia de los servicios de turismo y para robustece r la autoridad de los Sindicatos se podía conceder a sus directivos el carácter de Inspectores honorarios de turismo 146 . Algo parecido solicitó la Junta directiva, a instancias del Sindicato de Reus, en 1952, obteniendo en ese mism o ejercicio 195 2-53 el reconocim iento, por parte del Ministro de la Gobernación, del derecho de todos los Cent ros de Iniciativas y Turismo federados a ser considerados organismos de carácter oficial, que representaban al Estado en su actividad de fomentar el desarrollo del turism o, permitiéndoseles acogerse al apartado p) de l artículo 142 del Reglam ento de Organización, Funcionamiento y Régim en Jurídico de la s Corporaciones Locales. Esto les suponía ser entidades con derecho a designar comp romisarios para la elección del segundo grupo de Diputados provinciales. Con ante rioridad a este últim o reconocim iento, tácitamente se les recon ocía en frecuentes ocasiones, com o en una m emoria editada por el MIT en la que se exponí an puntos clave en el desa rrollo y fomento del turismo, y que habían sido previamente tratad os en las diferentes Asambleas de la Fesit. En la Asamblea de 1954 la Fesit reivindi có de manera m ás intensa su merecido reconocimiento. Fueron varias las propuestas presentadas al respecto, en prim er lugar el representante del SIPA pr esentó una ponencia titulada Consideraciones debidas a la 146 Hernán dez Jiménez (1994) p. 54. Marta Luque Aranda __________________________________ 96  Sindicato de Iniciativa y Propaganda de Aragón.  Fomento del Turism o de Palma de Mallorca.  Fomento del Turismo de Burgos.  Fomento del Turismo de Menorca.  Fomento del Turismo de Pollensa.  Fomento de Turismo de Puigcerdá.  Fomento del Turismo de Ibiza.  Fomento de Iniciativas y Turism o de Valls.  Centro de Atracción y Turismo de San Sebastián  Atracción de Foraster os de Barcelona.  SI de Tarragona.  SI de Tudela.  SI de Jaca.  SI de Valladolid.  SI del Alto Aragón (Huesca).  SI de Játiva  SI de Alcalá de Henares.  SI de Gerona.  SI de Málaga.  SI de Sitges.  SI de Madrid.  SI de Pamplona.  SI de Las Palmas.  SI de Candeleda.  SI de Tortosa.  SI de Vigo.  SI de Córdoba.  SI de Tenerife.  SI de Graus.  SI de Mahón.  SI de Arenas de San Pedro.  Sindicat d’Inicaiativa de les Valls d’Andorra.  Sociedad Valenciana del Fomento del Turismo.  Sociedad de Turismo de Gijón.  Sociedad Gaditana de Fomento.  Sociedad Amigos de Badajoz.  Alicante Atracción.  Asociación Murciana Fomento del Turismo.  CIT de Lugo.  CIT de Almadén  CIT de Canfranc.  CIT de Laredo.  CIT de Reus.  CIT de Santander.  CIT de Elche.  CIT de Tuy.  Comité de Iniciativas y Turism o de Sevilla.  JPT de Salamanca.  JPT de Segovia.  JPT de Soria.  JPT de Zamora.  JPT de Ávila.  JPT de Barcelona.  JPT La Coruña. Capítulo Segundo: La Federación Española de Sindicatos de Iniciativa y Turismo ____________________________ 97  JPT de Toledo.  JPT de Cádiz.  JPT de Huelva.  JPT de Sevilla.  JPT de Gran Canarias.  JPT de Badajoz.  JPT de Córdoba.  JPT de Cuenca.  JPT de Lérida.  JPT de Pontevedra.  JPT de Teruel.  JPT de Ibiza.  JPT de Alicante.  JPT de Cáceres.  JPT de Huesca.  Junta Local de Turismo de Bilbao.  Junta Local de San Lorenzo del Escorial.  Junta Local de Turismo de Gijón.  Junta Insular de Turismo de Tenerif e.  Junta Insular de Turismo de Lanzarote.  Junta Insular del Turismo de la Palma.  Junta Insular de Fuerteventura.  Junta Insular de Santa Cruz de La Palma. Al finalizar la década de los cincuent a, el número de SIT había aum entado notablemente respecto a 1942. N o obstante, la falta de ellos en determinadas poblaciones, sobre todo pequeña s, seguía siendo, a juicio de la Fesit, un motivo de preocupación. Esto llevó a la Federación a pl antear y fom entar la creación de lo que serían las Asociaciones Proturismo. Basaban la justificación de las m ismas en que la mayoría de los centros federados representaba n a capitales de provincia, al igual que lo que sucedía con las Juntas locales, quedando muchas localidades de alto nivel turístico desatendidas en este aspecto. Aunque esta falt a de atención se pr etendía contrarrestar con las Juntas Provinciales, en muchos cas os no era suficiente. Por ello propusieron que en todos los Ayuntamientos de las local idades con algún tipo de interés turístico hubiese una persona encargada de las labo res inform ativas y divulgativas de las particula ridades loca les, que tuviese relaci ón con su correspondiente Junta provincial, con la que debía mantener una intensa colaboración. No todos los Sindicatos tuvieron igual peso en la Federación a lo largo de los años. En base a los datos que manejamo s y siguiendo el criterio de núm ero de Asambleas en las que participaron, son cuatro los SIT de mayor im portancia dentro de la Fesit: Fomento de Turism o (Palma de Mallo rca), Sindicato d e Iniciativa y Marta Luque Aranda __________________________________ 98 Propaganda de Aragón (Zaragoza), Sociedad Valenciana de Turi smo y Sindicato de Iniciativa de Burgos, y a estos les siguen el de Tarragona y Burgos y Jaca y Madrid. Elaboración propia. La relación entre los miembros federados y de estos con la directiva de la Fesit, fue en rasgos generales muy intensa, fluida y bu ena, sin apenas inciden tes ni grandes desacuerdos. La Junta directiva de la Fe deración mantenía durante su mandato correspondencia con cada uno de los miembros, inform ándoles de las gestiones realizadas más sobresalientes, y en especial de aquellas realizadas ante los organism os oficiales so bre temas que los Sin dicatos individualm ente les iban encomendado. Cuando el número de SIT federados fue en aumento, com enzaron a plantearse en la Asambleas ponencias sobre cómo debía ser el carácter de estas re laciones. Así, en 1935 se elevó una conclusión en la que se pedía a los Sindicatos que establecieran 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 Palma  de  Mallorca SIPA Valencia Burgos Tarragona San  Sebastián Jaca Madrid Pamplona Las  Palmas  de  GC Sitges Tortosa Gerona Vigo Puigcerdá Valls Murcia Lugo ji  Tenerife Santander Reus Valladolid Játiva Otros Gr áfico  7:  Po rc e n t a j e  de  P articipación  en  Asambleas Capítulo Segundo: La Federación Española de Sindicatos de Iniciativa y Turismo ____________________________ 99 entre sí una eficaz colaboración 151 , y en la de 1936 debatier on sobre cómo debía ser esta relación, apostando por que existiera entendimiento y comp resión entre ellos y defendieron la conveniencia de evitar el dualis m o de entidades turísticas en una misma población 152 . Y fue esto precisamente el problem a más grande por el que se enfrentaron, el ámbito de actuación de cada Sindicato. Este c onflicto surgió desde el m omento que los SIT comenzaron a recibir subvenciones, pue s la percepción de la m isma estaba relacionada con su área de in fluencia y podía darse el caso que no estuviese claro que Sindicato tenía derecho a percib irla. De ahí todas las m edidas tomadas a lo largo de los años para evitar esa duplicidad. También se tuvo en cuenta la posibilid ad de que una persona física no pudiera integrarse en un Sindicato, o que una vez in tegrado surgiera algún problem a para su continuidad. Si esta última circunstancias se producía se le daba de baja del Centro y se trasladaba dicha baja a la Federación pa ra que la com unicara a los demás m iembros, con el fin de que se diera de baja en los que pudiera pertenecer y se evitara que se pudiera dar de alta en otro. Un proceso si milar se debía seguir en caso que existirá impedimento para la prim era afiliación. 2.6. Asambleas celebradas. Tal y como señalaba el artículo 7º de los primeros Estatu tos de la Fesit: “La autoridad máxima de esta Federación será la Asamblea general que estará integrada por las representaciones de todas las entidades federadas, cuya 151 Revista Aragón, mayo 19 35, p. 86. 152 La Van guardi a , mart es 23 de junio de 19 36 p. 12. Marta Luque Aranda __________________________________ 100 Asamblea tendrá que tener lugar una vez cada año o antes si se considera se necesario por asuntos de gran importancia”. Con la reunificación este artículo fue ligeramente m odificado quedando redactado de la siguiente forma: “La autoridad máxima de esta Federaci ón será la Asamblea General, que estará integrada por las representaciones de todas las entidades federativas, cuya Asamblea tendrá lugar por lo menos una vez al año. Esta Asamblea estará compuesta por las distintas delegaciones que realmente concurran y las que deleguen su representación. Cualquiera que sea el número de repres entantes que asistan o deleguen de una misma entidad, sólo tendrá un voto”. El lugar de celebración de las Asambleas tam bién se recogía en los Estatutos, concretamente en el artícul o décim o, en cual decía: “Las Asambleas se irán verificando en las poblac iones donde tienen su residencia los distintos miembros de la Federación, llevando un turno para conseguir se lleve a efecto en todas ella. Siem pre lleva rá la dirección la Junta directiva de la Federación, auxiliada por la Junta del Sindica to local, donde se tenga que celebrar la Asamblea. Cada año se elegirá el sitio don de se tenga que verificar la Asa mblea siguiente, así como otra población s uplente, que podrá ser la que está geográficamente más próxima”. Este artículo no varió co n la modificación de los Estatu tos, salvo que se eliminó la puntualización sobre la proximidad geogr áfica las sedes principal y suplente. Así, en cumplimiento de los Estatutos, la F esit celebra ba anualmente una Asamblea General en la qu e se presentaban a m odo de ponencias problemas relacionados con el sector tu rístico, los cuales p odían tener carácter loc al o nacional, podían así mismo afectar a la pr opia organización interna de la Federación o a la de la Organización Turís tica Estatal. En e stas reuni ones anuales s e llevab an a cabo tareas de Capítulo Segundo: La Federación Española de Sindicatos de Iniciativa y Turismo ____________________________ 101 estudio conjunto de las necesid ades que en el orden turístico se dejaban sentir en España, y proponían a los organismos oficia les com petentes aquellas medidas para remediarlas, así como aquellas otras tendent es a aum entar las facilidades que pudieran encontrar nuestros visitantes durante su permanencia en nuestra patria 153 . Las Asambleas anu ales de la Fesit eran consideradas por pa rte de la prensa local como Asam bleas Nacionales de Turismo 154 , gozaban de gran prestigio y suponían una oportunidad, en concreto para el sector de la provincia en la que se celebrase. Esto se puede apreciar en dete rm inadas manifestacione s habidas a lo l argo de los años. Como m uestra de ello a c ontinuación se detalla lo sucedido en la Asamblea de 1953, la cual se celebró en la provincia de Gerona. En ella, las Cámaras de Comercio de Gerona, Palam ós y San Feliu de Guixols mandaron sendas comunicaciones en las que expo nían las necesid ades más imperiosas de su s respectivas demarcaciones. Estos textos se presentaro n en la Asam blea, y a continuación se extrae fragmentos de ellos. En primer lugar un extracto de la comunicación rem itida por la Cámara de Comercio de Gerona: “[…] La Cámara de Comercio e I ndustria de Gerona, que me honro en presidir, no puede desaprovechar la ocasión que se le ofrece, ante la próxima reunión de la XVIII Asamblea Nacional de Turismo, teniendo la mism a precisamente este año por sede la bella ciudad gerundense de San Fe liu de Guixols, de plantear distintos y apremiantes problemas relacionados c on la provincia y el turismo. […] Aprovechando el honor que a esta provincia otorga la reunión en ella de la XVIII Asamblea Nacional Turís tica, ha creí do esta Cámar a Oficial de Comercio e Industria de Gerona del mayor interés so meter a su consideración los indicados problemas: estado de la carreteras y urgent e necesidad d e su completa reparación; imperiosa necesidad de que sea ad ecentada la esta ción ferroviaria de Gerona, con 153 XVIII Asam blea de la Federación Es pañol a de Centr os de Ini ciativa y Turism o. Gerona- Andorra 15 -26 juni o 1953. 154 La Van guardi a Españ ola dom ingo, 11 de S eptiem bre de 1949, p. 1. Marta Luque Aranda __________________________________ 102 todos sus indicados servicios, procediendo también al mejoramiento no solo de sus servicios, sino del material de los ferro carriles provinciales de vía estrecha; y necesidad, por último, de que sean unificados los servicios aduaneros en las frontera franco española, lo mismo en Cerbere-Po rt Bou que en Le Perthus-La Junquera. La importancia que en el ámbito in ternacional goza merecidamente esta provincia, impone la conveniencia, tanto por interés económico como por orgullo, que sean pronto logradas tan justas como ur gentes y necesarias aspiraciones tan íntimamente ligadas con el turismo y, por tanto, tan apropiadas a las deliberaciones y resoluciones de la XVIII Asamblea Na cional Turística, no dudando logrará llevar estas peticiones a buen puerto.” Y a continuación un extrac to de la comunicación rem itida por la Cám ara de Comercio de Palam ós: “[…] La Cámara Oficial de Comerci o, Industria y Navegación de Palamós, aprovechando el celebrarse la XVIII Asambl ea Nacional de Turism o en la Provincia en que está enclavada su de marcación, tiene el honor de so meter a la atención de la Asamblea los problemas básicos que bajo el punto de vista turístico tienen que resolverse, a fin de dar a nuestra Comarca, tan favorecida por la naturaleza, el esplendor e importancia que tanto se merece. […] Dándose cuenta la Asamblea, al estudiarlas sobre el terreno, de las posibilidades de nuestra Provincia y de lo fundado de nuestras sugerencias, no dudamos apoyará con su indiscutible aut oridad nuestras demandas en pro del mejoramiento de una Comarca en que el hom bre tan sólo debe hacer resaltar lo que la naturaleza ha creado con tanta maestría.” En el siguiente cuadro quedan resumida s las Asambleas celebradas por la Fesit desde su fundación hasta 1959. Capítulo Segundo: La Federación Española de Sindicatos de Iniciativa y Turismo ____________________________ 103 Cuadro 8: Fecha y lugar de celebración de las Asambleas . 155 FUNDACIONAL 4 de enero de 1932 VALENCIA I Y CO NSTITU YENTE 21 a 23 de Junio de 1932 PALMA DE MALLORCA II 24 a 26 de Junio de 1933 BARCELONA III 17 a 20 de Marzo de 1934 ZARAGOZA IV 7 a 10 de Abril de 1935 MADRID-ALCALÁ DE HE NARES V 21 a 24 de Junio de 1936 TARRAGONA REORGANIZACIÓN 9 y 10 de Febrero de 1941 ZARAGOZA VI 12 de Mayo de 1942 MADRID VII 28 a 30 de Septiembre de 1942 SAN SEBASTIÁN VIII 25 a 28 de Octubre de 1943 PAMPLONA IX 25 a 28 de Septiembre de 1944 BURGOS X 22 a 25 de Octubre de 1945 SEVILLA XI 14 a 21 de Noviembre de 1946 CANARIAS XII 26 de Septiembre a 2 de Octubre de 1947 BARCELONA Y SITGES XIII 13 a 16 de Noviembre de 1948 GALICIA XIV 10 a 20 de Septiembre de 1949 HUESCA-JACA-ZARAGOZA XV 20 a 28 de Septiembre de 1950 C ÁDIZ-CEUT A-TETUAN-M ÁLAGA-GRANADA 156 XVI 26 de Junio a 6 de Julio de 1951 SANTANDER-OVIEDO-GIJÓN XVII 17a 26 de Julio de 1952 PAMPLONA XVIII 15 a 26 de Junio de 1953 GERONA-ANDORRA XIX 13 a 16 de Septiembre de 1954 MADRID XX 5 a 1 de Junio de 1955 PALMA DE MALLORCA XXI 4 a 9 de Junio de 1956 VALENCIA XXII 1 y 2 de Diciembre de 1957 BARCELONA XXIII 10 a 15 de Noviembre de 1958 ALICANTE XXIV 22 a 27 de Junio de 1959 SAN SEBASTIÁN Elaboración pr opia. 155 Como y a hemos vist o de 1937 a 1 940 no se celebraron A sam bleas. En la Asam blea de 193 6 se acordó que la sede de la del siguient e año sería La Coruña ( ABC, miércoles 10 de abril de 19 36 p. 38), cuand o se retom aron las Asam bleas la ciuda d sede fue San Sebast ián, que había sido designada suplente para la de 1937, en La Coruña no se p odía celebra r pues n o habí a SIT activo. 156 El día 22 los congresistas fueron a Algecira s para via jar a Ceut a desde don de marcharo n a Tetuán y de allí de vue lta a la Península dond e visitaron Málag a y por último marcharon a Gran ada donde tuvo l ugar la sesió n de clausura el día 28, en l a que se leyero n las conclusi ones eleva das al Gobierno. Todos esto está re cogido en: ABC de Ma drid, domi ngo 17 d e Septiem bre de 19 50, p. 20, ABC de Madr id, Jueves 21 de Septie mbre de 1950, p. 23, ABC de Sevilla, Juev es 21 de Septiembre de 1950, p. 14, ABC de Madrid, viern es 29 de Septiembre de 1950, p. 14 y La Van guardia Españo la , viernes 29 de S eptiem bre de 1950, p. 1. Marta Luque Aranda __________________________________ 104 Los Sindicatos miembros de la Fesit participaban en estas Asambleas bien activamente o por delegación. Cuando se crea ron las Juntas Provinciales y Locales de Turismo, tanto las que se adhirieron a la Federación como las que no, participaron también en las m ismas, en m uchos casos de manera m uy activa. Así mismo, además de los miembros de la Fesit y de las Juntas , concurrían a las Asambleas representantes políticos de todas las administraciones, m iem bros de diferentes organismos vinculados con el turismo, como Renfe, la Compañía de Aviación Ib eria, la naviera Ibarra y Cía., el Consejo Superior de Comercio Industria y Navegación, la Federación de Agencias de Viajes de España, Agencias d e Trans portes o del Sindicato de Hostelería, entre otros. 2.7. Juntas Directi vas. En la que consideramos reunión fundacional de la Fesit, ce le brada en en ero de 1932, se eligió como presidente ev entual a Francisco Vidal Sureda 157 . Posteriormente, en los Estatutos aprobados en la As amblea General celebrada en Palm a de Mallo rca en junio de 1932, se recogió en su artículo noveno lo siguiente: “Para la dirección y administración de la entidad habrá un Presidente, cuyo mandato será de dos años y Secretario-Tesor ero con igual duraci ón, cuyos dos cargos deberán recaer en miembros del mismo Sindicato local”. De este modo, y en consonancia a ellos se eligió la prim era Junta directiva de la Fesit, compuesta de la siguiente form a 158 : 157 Revista Aragón, febrer o 1932, p. 2. 158 Revista Aragón, septiembre 1932, p. 162. Capítulo Segundo: La Federación Española de Sindicatos de Iniciativa y Turismo ____________________________ 105 Presidente: Francisco Vidal Sureda (Palm a de Mallorca). Secretario-Tesorero : Elvir Sans Rosselló (Palma de Mallorca). Esta Junta se mantuvo hasta la Guerra Civil, pues en la Asamblea de 1934 fue renovada por dos años más. La reunificación trajo cons igo modificaciones en la Junta directiv a. En la reunión celebrada en Zaragoza en mayo de 1942 , se eligió una Junta provisional, con una estructura distin ta a la anter ior, en previsión a los nuevos Estatutos, y con la significativa baja del anterior presiden te, fallecido unos días antes. La Junta provisional la componían 159 : Presidente: Eduar do Cantiviela Pérez (Zaragoza) Vicepresidentes: Antoni Mulet Gomila (P alma de Mallorca), Francisco C atalán (Valencia) y José Mª Melendres (Tarragona) Secretario: Juan B. Cabrera (Madrid) Posteriormente, con la aprobación de los nuev os Estatutos en la Asa mblea General celebrada en septiembre de ese m i smo año, el artículo noveno que se refería a la estructura del órgano directivo quedó redactado de la siguiente form a: “Para la dirección y administración de la F esit habrá una Junta compuesta de un Presidente, un Secretario y un Teso rero, cuyo mandato será de un año como mínimo, todos miembros del mismo Sindica to, y una Comisión cons ultiva compuesta de dos miembros de la Fesit que tendrán el carácter de Vicepresidentes y sustituirán al Presidente en caso necesario. La Asamblea de la Fesit nombrará un Vocal- Delegado en Madrid, a propuesta de la Junt a que sirva de nexo con las entidades rectoras del Turismo, y otros organismos que desarrollen actividades de Turismo. 159 Revista Aragón, mayo-jun io 1942, p . 56. Marta Luque Aranda __________________________________ 112 mientras no se pudiera conseguir una subvenc ión autom ática y obligat oria por parte de los Ayuntamientos como se habí a pedido en la Asamblea anterior 173 . En esta misma Asamblea pidieron al PNT una subvención de 1.000 pesetas para el Sindicato de Graus, ya que dentro de sus escasos medios estaba desarrollando una labor entusiasta y digna de encomio 174 . Pero no fue hasta 1941 cuando la financ iación de los Sindicatos fue prevista por la Administración, algo que resulta para dójico pues en ese momento el número de SIT era muy bajo y la organi zaci ón federa da no esta ba en activo. Fue concretam ente en el artículo cuarto del Decreto de 21 de febrero de 1941, por el que se creaban las Juntas Locales y Provinciales de Turismo y se les otorgaba a los Sindicatos existentes las mismas com petencias de éstas. En él se decía que el presupuesto de estas entidades lo constituirían las subvenciones o donati vos que recibieran de las Diputaciones, Ayuntamiento y entidades relacionadas con su s fines, así como las cantidades que la DGT les destinase. Pero como se puede apreciar en la norma, el tem a no quedó resuelto al no precisar cantidad alguna ni re gular este tipo de subvencio nes. No obstante, en la reunión que celebraron los Sindi catos en mayo de 1942, a la que acudió el Director General de Turismo, se les informó, por pa rte de la DGT, que en lo referente a las aportaciones de los Ayuntamientos y Diput aciones a los SIT, la Dirección de la Administración local publicaría en breve una disposición señala ndo las cuantías de dichas aportaciones 175 . Esta prom esa no se cumplió, por lo que la Fesit ya reunificada siguió reclamando financiación para poder llevar a cabo sus actuaciones, y dada la mala situación económ ica por la que atravesaba el país, no les fue fácil obtener estos recursos financieros. Volvieron a optar por plantear y solicita r fuentes de financiación, tanto propias como ajenas, y así en la Asamblea de 1942 se debatieron diferentes ponencias y se 173 Blasco i Peris (2005), p. 112 anexo. 174 Ibídem. 175 Revista Aragón mayo- junio 19 42, p. 5 6. Capítulo Segundo: La Federación Española de Sindicatos de Iniciativa y Turismo ____________________________ 113 aprobaron conclusiones al respecto. En las ponencias presentadas y los debates generados tras las mism as, se plantear on las siguientes vías de financiación:  Que las subvenciones concedidas a lo s Sindicatos de Iniciativa por parte de las Cámaras de la Propiedad y de Com ercio se hicieran efectivas.  Que tanto los Ayuntamientos como las Diputaciones consignasen, en cumpliendo lo indicado en el Decreto de creación de Junt as Provinciales y Locales de Turismo, en sus presup uest os, partidas dedicadas al Turismo. Estas partidas deberían ser proporcionales al volum en presupuestario de cada corporación.  Una parte de los servic ios de m ozos de equipaje.  Una comisión sobre los bille tes directam ente vendidos tanto de ferrocarril como de autobús.  La organización de actividades diversas, que perm itieran atra er más socios a cada Sindicato de Iniciativa.  Que de las actividades organizadas, además se pudiera obtener una participación o un beneficio económico.  Establecer relaciones con empres as de turismo com ercial, m ás concretamente, con las Agencias de Viajes 176 . Dicha colaboración consistiría en ayudar o asesorar a las Agencias a elaborar los paquetes de viajes, en base al conocimiento que los SIT tenían de las distintas regiones, y a cambio de recibir un porcentaje de la venta de estos paquetes, que reinvertiría en la Fesit.  Poder considerar a los Sindicatos de Iniciativa como entidades comerciales, de m odo que pudiesen gene rar recursos, aunque en el caso de generarse beneficios, no repartirlos, ya que se mantendría su carácter de entidades sin ánimo de lucro. 176 La que habían obtenido m ediant e Decreto d e 19 de febre ro de 1942 el monop olio sob re la organización de viajes tant o co lectivos com o individuales. Marta Luque Aranda __________________________________ 114 De todas estas ideas se trasla daron dos peticiones a la DGT: 1. Que instara a los Ayuntamientos y Diputaciones para que, cumpliendo lo indicado en el Decreto de creación de las Juntas provinciales y locales de Turismo, consignasen en sus presupuest os partidas dedicad as al Turismo en consonancia con la importancia de la corporación respectiva, y que estas partidas fuesen entregadas a la Juntas provinciales o locales o a lo s organismos que por decisión m inisteria l tenían sus atribuciones, com o era determinados Sindicatos de Iniciativa y Turism o. 2. El urgente estudio y publicación de una disposición complementaria sobre recursos para Juntas pro vinciales y lo cales y Sin dicatos de Iniciativa a que se refería el Decreto de c onstitución de las m ismas, ya que por el m omento muchas de estas entidades carecían de los recu rso precisos para llevar a cabo la misión encom endada. Dado que el problema de financiación no encontró ese año solución, cuando comenzó la Asamblea de 1943, y ante representa ntes del Gobierno, el Presidente de la Fesit, Eduardo Cantiviela y el secretar io, Enrique Celma presentaron su dim isión, basándola en el problema económico que partic ularm ente sufría la Fesit. Explicaron que a pesar de tener unos gastos muy escas os y llevar una gestión muy austera, al contar con unos ingresos sumamente tan nimios, no podían desarrollar su labor correctamente. Estas d imisiones no fueron acep tadas por el representant e de la DGT, el cual mostró una preocupación important e por encontrar la forma de dotar de recursos a la Federación. En el desarrollo de esta misma Asam blea se presentaron dos ponencias sobre financiación, la primera de lo s SIT, y la segunda de la Fesi t. La prim era de ellas bajo el nombre Problema económico de los Sindicatos de Iniciativa , presentada por el Sindicato de Iniciativa de Tarragona. En ella se expuso que en todas las Asambleas celebradas, la cuestión de cómo arbitrar f ondos para los Sindicatos federados se había tratado de diferentes formas, planteándos e múltip les ideas y llevando a cabo ot ras tantas gestiones. Todo esto no había re portado ningún resultado, a pesar de lo dispuesto en el Decreto de 21 de febrero de 1941, en el que se aceptó la necesid ad de dotar a los Sindicatos y Junt as de Turismo de fondos púb licos. Pero al no señalarse Capítulo Segundo: La Federación Española de Sindicatos de Iniciativa y Turismo ____________________________ 115 cantidades mínimas, tales dotaciones no se habían realizado. Consideraba el representante de Tarragona que la falta de m e dios había sido la causa principal de la desaparición de SIT (más de setent a desde 1936), e iba a serlo de futuras desapariciones. Por lo que propuso posible s fuentes de financiación, que aunque ninguna era nueva, ya que se habían plantea do en Asambleas anteriores, creía que el momento era favorable para lograrlas. Estas fuentes propuestas fueron: 1ª.- Conseguir la fijación de la s subvenciones oficiales. 2ª.- La rehabilitación del derecho sobre ingresos del Seguro Obligatorio. 3ª.- La concesión exclusiva del suministro de las hojas de entrada de viajeros en los hoteles y hojas de ruta en lo s transportes po r carretera, de uso obligatorio 177 . Una vez obtenidos los fondos sería la Fes it la que los gestionaría, reservándose una parte para la gestión de la Federación y otra se repartiría entre los Sindicatos 177 Sobre estas hojas de ent rada a los hotel es se trató con la DGT, la cual estableció lo siguien te: a) La hoja oficial de entrada de viaje ros en toda clase de establecimientos de España se establece por la Dirección General de T urism o con objeto de poder lleva r la estadística del movimiento de viajeros . b) Esta hoja oficial debía estar edita da y vendi da a los establecim ientos, p or la Juntas Provinciales respectivas o por los Sindicatos de Iniciativ a o entidad similar que osten tase funciones de Junta Provincial. c) Correría a c argo de dich os organism os el cost e de edición de las citad as hojas, así com o el de su pa pel y di stribució n. d) Se establecería un precio a cada hoja, en pri n cipio 0,25 pesetas, del cual un a vez deducidos los gastos de edición, revertiría el 50% a la Dirección General de Turism o, la cual, lo dedicaría a cubrir los gastos de aquellos Sin dicatos de I niciat iva y Turism o y Juntas Provincial es cuya im portanc ia turística los justifiqu e y cuyo porcentaje en la venta de modelos oficiales no les bastase. e) Del 50% restante pa ra los Sindicatos de Iniciativa se remitirá un 10% a la Federación Española de Sindi catos de Ini ciativa y Turism o. f) El porcent aje que que de a favor de las Juntas Pro vinciales deberí a ser dist ribuido com o indicase la Dirección Ge neral de Turismo. g) Accediendo a una propuesta de la Dirección Genera l de Turism o, los establecimientos que por su importa ncia deseasen que su nom bre apareciese e n la hoja, lo podr ían enca rgar siem pre que no s e modificase el modelo oficial. h) Las hojas se rían num eradas. i) Las hojas debían de l levar el sel lo del Sindicato de I niciativa o Jun ta Provincial y serían impresos en talleres oficiales del Estado. j) La hoja debe ría const ar de tres pa rtes: una que se quedaría el hotelero, otra la policía y o tra el Sindicato d e Ini ciati va o Junta Provinci al par a fines est adísti cos. Marta Luque Aranda __________________________________ 116 federados en base a diferentes criterios como el núm ero de socios, la importancia de la población a la que pertenecieran, la extens ión de su zona de influencia o la preeminencia de atractivos turísticos. Lo s fondos reservados para la Fesit se destinarían a la publicación de una revista di gna y de monografías de interés general, a financiar las demás publicaciones de los Sindicatos federados, a ayudar a los Sindicatos de Iniciativa que se fueran creando y a los gastos de secretaría y representación. En el debate que tuvo lugar tras la lectura de la pone ncia, el representante del Sindicato de Madrid, propuso dos pos ibles fuentes de financiación más: 1. La concesión a favor de los Sindicatos y Juntas Provinciale s del control de carteles turísticos y publicidad en car reteras, vías férreas y cam inos de todas clases. 2. Los impuestos o tasas de tipo turístic os que algunos Ayuntam ientos (San Sebastián, El Escorial, Ávila ) tenían establecido s. La segunda ponencia presentada, en este caso por el Sindicato de Iniciativa y Turismo de Madrid, bajo el nombre Recursos a establecer para facilitar el desenvolvimiento de la Fesit , abordaba el problem a de la financiación de la propia Federación, del hecho de no disponer de fondos suficientes para realizar sus funciones y de cómo allegar recursos a ésta. Y señala ba las fuentes básicas de financiación con las que la Fesit debería poder contar: 1ª.- Las cuotas de los Sindicatos Federados . Aunque este recurso era bastante escaso sobre todo mientras hubiese tan pocos Sindicatos federados. 2ª.- Un tanto por ciento de los recurs os obtenidos por los Sindicatos de Iniciativa como producto de sus activ idades o que pudiesen ser concedidos por la superioridad (tipo hoja de entrada de viajeros). Esto siempre había de ser en un porcentaje muy pequeño. Y un porcentaje mayor (el 50% se solicitó) de las posibles subvenci ones otorgadas por las distintas administraciones, siem pre contando con la au torización de la Direcció n General de Turismo. Capítulo Segundo: La Federación Española de Sindicatos de Iniciativa y Turismo ____________________________ 117 3ª.- Los ingresos obtenidos por la Feder ación como resultado de actividades directamente organizadas por la m ism a. Com o por ejempl o la edición de un calendario turístico, de una agenda turística, un almanaque de pared con fotografías, la organización de expos iciones de turismo y festivales. Durante el siguiente ejerci cio la secretaria de la Fesit intervino realizando gestiones para, tras publicada una Orden Circul ar en el Boletín Oficial del Estado para confeccionar los presupuestos de los Ayunt am ientos, conseguir unas instruccio nes complementarias de la Dirección General de la Adm inistración Local a instancias de la DGT, en sentido de recomendar a los gobernad ores que indicasen a los Ayuntam ientos de su provincia la convenienc ia para incluir partidas para las Juntas Provinciales de l Turismo y Sindicatos de Iniciativa. Esas gestiones, como se puede leer en la memoria del ejercicio, tuvieron un buen resultado, al lograrse que m il Ayuntamientos recogiesen en sus presupuestos partidas destinadas a los SIT o las Junt as locales de Turismo. Incluso en algunas provincias la totalidad de los Ayuntamientos contribuyeron al sector, aunque eran m ás de ocho mil los que seguían sin hacerlo, aleg ando para ello la no obligatoriedad. Y por ello siguieron año a año pidiendo las subvenciones tanto de Ayuntamientos y Diputaciones como de la DGT. A parte de esta fuente de financiación, a los largo de los años surgieron algunas ideas novedosas, como la que se planteó en la Asamblea de 1944, consistente en que si los industriales hoteleros, de espectáculos y los comerciantes eran los más beneficiados por el turismo, estaría indi cado solicitar a éstos unas ayudas económicas. O la de 1949 de nombrar una com isión que rea lizase un estudio que se hiciese llegar a las Cámaras de Com ercio para que viesen los beneficios que para la economía local podía tener que subvencionasen a los SIT o Juntas locales. A mediados de la década de los cuaren ta, si la financia ción de muchos Sindicatos de Iniciativ a estaba en cier ta m edida atendida por determ inadas subvenciones de organismos, no pasaba lo m ismo con de la Fesit. Esto quedó claramente dem ostrado en una ponencia presen tada en la Asam blea de 1946 en la que se explicaba que la financia ción de la Federación conti nuaba sin encontrar solución. Decía esta ponencia que los ingresos que obtenía la Fesit la hacían muy poco operativa, ya que se limitaban a las cuotas de los Sindicatos fede rados, y sostenía que Marta Luque Aranda __________________________________ 118 así la Federación no podrían subsistir por mucho tiem po, básicamente por resultarles imposible atender una secretar ía con copiosa actividad, co ncurrir a Juntas, estim ular con visitas la formación de nuevos centro s de turismo ni organizar Asam bleas. Tan solo dos años después de la presen tación de esta ponencia la Fesit logró obtener subvenciones de la DGT. Fue en el ejercicio 1948-1949, cuando, tal y com o se aprecia en su Estado de cuentas, obt uvo una subvención de 20.000 pesetas. Cantidad que se mantuvo hasta el ejercicio 1952-1953, cuando se increm entó en 3.000 pesetas, permaneciendo así hasta el final del periodo considerado. No obstante cabe señalar que con anterioridad la Fesit había re cibido subvenciones de la DGT, pero puntualmente y siem pre con una finalidad determinada, com o cuando en 1943, el libro editado sobre la Asamblea fue financ iado por el organism o público. A partir del momento en que la Fesit pasa a obtener subvenciones oficiales regulares, éstas suponen más del cincuenta por ciento del total de los recursos obtenidos, concretamente en desde 1952 a 1959 supondrán el 53,25%, seguidas por las inscripciones de los asambleístas (29,49%) y de las cuotas de los sindicatos m iembros (16,60%). Cuadro 9 : RECURSOS 1952-1959 SUBVE NCIONES CUOTAS INSCRIPCIONES INTERESES MIEMBROS ASAMBLEA BANCARIOS 158.000,00 4 9.264,50 87.515,1 0 1.949,46 Elaboración propia. Gráfico 8: PORCENT AJE DE P AR TICIP ACIÓN EN LOS RECURSOS 1952-59 SUBVENCIONES CUOTAS MIEMBRO S INSCRIPCIONES ASAMBLEA INTERE SES BANCARIOS Capítulo Segundo: La Federación Española de Sindicatos de Iniciativa y Turismo ____________________________ 119 Por otra parte los gastos en los que incurren son en su mayoría para la celebración de las Asamblea y los gastos derivados de ella siendo un 39,01% de los del periodo 1952-59 y les sigue los gastos en m aterial de ofic ina, los cuales siendo el 21,26% del total, engloba los gastos necesario s para la realización de su actividad. Cuadro 10 GASTOS 1952-59 PERSONAL MATERIAL GASTOS PREMIOS GRATIFICAC IONES DIETAS OFICINA ASAMBLEA CONC URSOS 30.300,0 0 46.741,80 59.284 ,6 5 108.779,80 3 3.722,40 Elaboración propia. GRÁFICO 9: PORCENT AJE DE P AR TICIP ACIÓN EN LOS GAST OS 1952-59 PERSONAL GRATIF ICACIONES PERSONAL DIET AS MATERIA L OFICIN A GASTOS AS AMBLEA PREMIOS CONCURSOS 121 CAPÍTULO TERCERO: LA FESIT Y EL ESTADO. 3 . 1. La Organización Tu rística del Estado. Cuando las autoridades españolas, en base a la observación de lo que sucedía en países de nuestro entorno, tomaron c onciencia de que la escasa llegada de extranjeros a España estaba privando al país de las tan preciadas divisas, fundamentales para el desarrollo económi co, com enzaron a prestar mayor atención a esta nueva actividad económ ica, el turism o. Para procurar su com pleto desarrollo estimaron que, adem ás de apoyar a la iniciativa privada, debían intervenir en el sector directamente, y para ello crearon en 1905 un organismo específico dedicado al fomento del turism o. De este modo España se convirtió en el prim er país con un organismo público de tal naturaleza, adelan tá ndose a naciones en las que sin em bargo, el sector tu rístico tenía m ayor peso, A la cr eación de este organism o español le siguió Francia en 1910, con el Offi ce National du Tourisme, Su iza, en 1918, con el Office National Suisse du Tourisme e Italia, en 1911, con el Ente Nazionale per la Industria Turistica 178 . Por tanto, en España, la organización turística estatal comenzó con la creación mediante RD de 6 de octubre de 1905 179 de una Comisión Nacional. A este organism o se le encomendó la tarea de fomentar, por cu antos medios estuviesen a su alcance, las excursiones artísticas y de recreo del públic o extranjero, aprovechando así su creciente afición de éstos a viajar. De este modo se l ograría una importante fuente de ingresos, algo de lo que ya se beneficiaban otros pa íses europeos com o Suiza e Italia. Esta justificación económ ica se recogió en la e xposición de motivos de este RD, donde se comenzaba señalando la necesidad de que los ingresos ex teriores de un país fuesen 178 Pellejero Martínez (19 99a), p. 23. 179 Gaceta de Madrid nº 280 de 7 de octubre de 1905. Marta Luque Aranda __________________________________ 128 Comisaría Regia, era un organism o esenci almente artístico, cuando debía de ser una empresa predom inantemente comercial 193 . Y la de José Herrero Anguita, quien en 1926 publicó un muy buen estructurado estudio en el que afirm aba la necesidad de una coordinación entre todos aquell o interesados en el desarrollo del turism o a través d e un Consejo Nacional de Turismo. Proponía que en este Consejo participasen representante de la Comisaria, de las comp añías ferroviarias, de las de navegación, de las de aviación, de la industr ia hotelera, de lo s establecimientos term ales, de las Cámaras de Com ercio, del Real Automóvil Club, de la Dirección General de Obras Públicas, de la Dirección Ge neral de Bellas Artes, de la Direc ción General d el Instituto Geográfico y Estadístico, de la Inst rucción Pública, del Mi nisterio de Estado, de la Dirección General de Aduanas, del Mi nisterio de la Gobernación, del Banco de Crédito Industrial, del Gobierno de la Naci ón y de los SIT. En su trabajo Herrero Anguita defendía la gran importancia econ ómica del turismo com o partida compensadora del aum ento de déficit exteri or, concediéndole adem ás un valor moral, como instrum ento divulgador de la realidad del país 194 . Finalmente estas críticas y las nuevas propuestas (fue a la de Herrero Anguita a la que más se asemejaría), desem bocaron en la creación en 1928, mediante RD de 25 de abril 195 , del Patronato Nacional de T urismo 196 . En la exposición de m otivos de este RD se decía que todas las naciones pr estaban cada día m ayor atención a la organización del turism o al considerarlo una fuente de riqueza y de prestigio nacional, y que España, en los tres años precedentes, también había m ejorado notab lemente este aspecto, gracias a quienes trabajaron a fa vor del sector, y a pe sar de los escas os recursos asignados. Pero no obstante, conti nuaba diciendo que nuestro país necesitaba poner en marcha, teniendo en cuenta además la cercanía de la celebración de las Exposiciones Universales de Barcelona y Sevi lla (las cuales se iban a celebrar al siguiente año), m edidas que contribuyeran al m ayor y más eficaz des arrollo de esta 193 Pack (2009), p. 55. 194 Herre ro Angui ta (1926 ). 195 Gaceta de Madri d nº 117 de 26 de abril de 1928. 196 Par mayor profundización en el Patronat o de Turism o ver: Morreno Garrido (2007), Pellejero Martínez (1999a) y Fernández Fust er (1991a). Capítulo Tercero: La Fesit y el Estado ____________________________ 129 actividad, para lo que contaba con acti vos que ninguna otra nación podía ofrecer, como su arte, la belleza de su territorio y la s huellas de su historia . Es por ello que se ponía en marcha un organism o turístico competente para tal fin. Las funciones encomendadas al PN T fueron: a) Divulgar el conocimiento de España, fomentando para ello la publicación de guías, catálogos, anuncios, itinerario s, etc., dentro y fuera de nuestro territorio, ya directamen te o contratando en su to talidad o en parte este importante s ervicio. b) Provocar y apoyar cuantas iniciativas tendieran a mejorar el turism o. c) Estimular el desarrollo de la industr ia hotelera, otorga ndo auxilio en los casos en que interesase especialmente al turism o. d) Estudiar los medios para llegar a la implantació n de Escuelas de Turismo que facilitasen personal titulado, co n do minio de los idiomas extranjeros más extendidos y con la debi da cu ltura artística p ara servir de guías aptos a los turistas. e) Promover y apoyar la propaganda del turism o en el extranjero, organizando centros de informaci ón y viajes en otros países. f) Fundar centros o agencias de turismo en España, estableciendo relación colaboradora con las Juntas y Sindi catos de In iciativa de Turismo, Comisiones de Monum entos y Sociedades de Amigos del País, así com o todas las entidades culturales de hi drología médica, playa y balnearios, deportivas, alpinas, ferroviarias, clubes de autom ovilismo, aviación, círculos mercantiles, cámaras de co me rcio, de la propied ad y hoteleras, y, en general, con todas aquellas de iniciativa oficial o ciudadana cuya atención pudiera utilizarse de algún modo para el éxito de la obra. g) Cualquier otra labor que contribuyera a afirm ar el prestigio de España entre los que viniesen a visitarla, dá ndoles facilidades para h acerlo, y que, guardando conexión con las funciones an teriores, no le estuviera vedada por las leyes generales del Reino o por disposiciones especiales. El PNT dependía de la Pres idencia del Gobierno, y en su p rimera estructura organizativa constaba de un Comité Directivo-Ejecutivo y de un Consejo General. Y su primer organigram a del PNT fue el siguiente: Marta Luque Aranda __________________________________ 130 SUBDELEGADOS REGIONAL ES 197 CENTRAL; CANTÁBRICA; ARAGÓN-CATALUÑ A-BALEARES; LEVANTE; ANDAL UCÍA-CANARIAS- MARRUECOS OCCIDENTAL 197 De la subdelegación de Aragón, Cataluña y Baleares fue miem bro Francisco Vidal Sure da y Luis A. Bol ín subdele gado d e la de Andal ucía, C anarias y Marruecos e spañol (nom bramient o publica do en la Gaceta de Madrid nº 141 de 20 de m ayo de 1 929). Bolín fue ces ado al proclam arse la II República. Ambos f ueron actores princi pales del t urism o en los años posteriores , y de l os cuales se habla con profundi dad e n este tra bajo. La su bdelega ción regi on al occidental se creó m ediante Real Decret o nº 1.758 de 26 de julio de 1929, publicado en la Gaceta de Madrid nº 209 de 28 de julio. COMITÉ  EJECUTIVO  Y  DIRECTIVO  4  VOCALES  CIUDADANOS VOCALES  NATOS.  LOS  DIRECTORES  GENERALES  DE: • Bellas  Artes • Ferrocarriles  y  Tranvías • Obras  Públic as • Comercio,  Industria  y  Seguros. • Navegación  y  Transporte  Aéreo  (12/06/1929) VOCALES. •R e a l  Patrimonio.    • Dir ección  General  Marruecos  y  Colonias. •C o n s e j o  Superior  Bancario.   • Real  Automóvil  Club. •P a t r o n a t o  Nacional  de  Firmes  Especiales.  • Transporte  Aéreo. • Compañí as  de  Navegación.    • Industria  Hotelera. •R e p r e s e n t a c i ó n  Artística  e  Histórica. • Compañí as  de  Transportes  por  Carretera CONSEJO  GENERAL  DE  TURISMO DELEGACIÓN D E PROPAGANDA DELEGACIÓN D E ARTE DELEGACIÓN D E VIAJES VICEPRESIDENTES PRESIDENTE COMITÉ DIRECTIVO-EJECUTIVO SECRETARIO GEN ERAL Capítulo Tercero: La Fesit y el Estado ____________________________ 131 En el RD de creación se establecieron tam bién las atribucio nes y deberes de cada órgano. Así en el artículo quinto se establecieron que los que correspondían al Comité Directivo -Ejecutivo eran: a) Informar sobre todos los asuntos que le fueran som etidos por la Presidencia del Consejo de Ministro s y elevar a ésta un a Memoria de los trabajos y datos correspondien tes al ejercicio anterior. b) Revisar, para autorizarlas o no, las inic iativas privadas relacionadas con el turismo. c) Redactar cada año su Presupuesto de Gastos, del que previamente se daría cuenta al Consejo general, y que se ría aprobado por la P residencia del Consejo de Ministros. d) Hacer distribuciones trimestrales de fondos, examinando, en las periód icas reuniones que se dedicasen a este asunt o, la marcha general del Patronato. e) Aceptar los donativos y legados que se hicieran al Patronato, dando conocimiento inm ediato al presidente del Consejo de Ministros, con indicación de la reforma en que mejo r pudiera expresarse la gratitud a los donantes y enaltecer la memoria de los testadores, exponiendo, caso de que no hubiese lugar a aceptarlo, los mo tivos en que se fundam entase esta determinación. f) Organizar y vigilar los servicios que se les encomendasen y ejecutar cuantas disposiciones procedieran de la Presidencia del Consejo de Ministros. g) Estudiar y resolver, en su caso, acerca de los asuntos que en su deliberación sometiesen las Delegaciones y Subdelegaciones. h) Dirigir los servicios ad ministrativos. i) Actuar con personalidad jurídica plena y administración de caja autónoma, subviniendo al sostenimiento de sus obligaciones y al pago de las que contrajeran con los recursos figurados en el Presupuesto. j) Administrar librem ente, y sin otra limitación que las especialm ente contenidas en el Real Decreto de creación y las de carácter general, derivadas de la Ley de Contabilidad del Reino, sus recursos ordinarios y Marta Luque Aranda __________________________________ 132 extraordinarios, a cuyo fin se le ad scribiría un delegado del Tribunal Supremo de la Hacienda Pública. Por otra parte, en el artículo noveno se establecieron las siguientes funciones de las diferentes delegacione s: a) la Delegación de Arte debía catalogar todos los lugares monumentales y pint orescos de España, desarrol lar la conservación de la riqueza artística velando por su custodia, fomentar y organizar los deportes que tuvieran carácte r turístico y fom entar la s publicaciones e itin erarios de arte; b ) la Delegación de Propaganda tenía como funci ones redactar publicaciones divulgadoras de España desde el punto de vista turístic o, tanto en prensa n acional como extranjera, realizar conferencias y certámenes que di eran a conocer lo que España encerrab a atrayente para los tu ristas, crear las ofic inas de información en el extranjero y fomentar la educación artística y la formaci ón de guías apto s; y c) la Delegación d e Viajes, estaría encarga da de organizar ex cursiones y caravana s de aficionados y estudiantes a lugares artísticos, históricos y pintorescos, intervenir y organizar con fines turís ticos los transportes por carre tera, ferroviario s, marítim os y aéreos . Estimular la buena conservación de las vías d e comunicación a a quellos lugares y el fomento y perfección de medios de transportes en cuanto al Patronato le fuera factib le, realizar en nombre del Gobierno la s inspecciones de hoteles, facilitar inform aciones sobre el estado de las vías de circulac ión, procurar que fuesen profusas las indicaciones útiles para el vi ajero en carr eteras y cam inos; gestionar la h abilitación de veredas y rutas para hacer acces ibles lugares interesantes. Los nombramientos de los altos cargos del PNT se hicieron por RD de misma fecha al de creación 198 , siendo nom brado Presidente Al berto de Borbón y Castellví 199 198 25 de abril de 1928. 199 Presentó su dimisión a lo s seis meses y medio, por lo que fu e sustituido por Juan Antonio Güel y López, hast a el mom ento vicepresi dente dele gado en art e (RD nº 2.0 81 de 15 de no viembre de 1928, publicado en la Gaceta de Madr id nº 321 de 16 de noviembre). Capítulo Tercero: La Fesit y el Estado ____________________________ 133 y vicepresidentes: Juan Antonio Güell y López, delegado de arte 200 ; Manu el Falcó y Escandón, delegado de propaganda; y Joaquín Santos Suarez, delegado de viajes. Posteriormente, el 19 de m ayo, y mediante RO nº 982 201 , se nom bró a Jose Antonio de Sangroniz y Castr o, Secretario General, y co mo delegados regionales a: Julio Cabestany Anduaga (región central), Miguel Quijano de la Colina y Fernández de la Mora (región cantábr ica), Juan Claudio Güell y Churruca (Aragón, Cataluña y Baleares), Enrique de Castellví y Ortega (Levante) y Luis A. Bolín y Ridwell (Andalucía, Canarias y protectorado es pañol de Marruecos). En cuanto al nombram iento del subdelegado de la re gión Occidental creada en julio de 1929, recayó mediante RO 202 de 21 de septiembre en Fernando Gallego de Chaves y Calleja. La redacción del Reglamento General del PNT y del Reglamento Interior fue la primera tarea del nuevo organism o, siendo ap robados el 5 de diciem bre de 1928 y 31 de enero de 1929, respectivamente. En el Re glam ento General se establecieron las siguientes facultades del Consejo General 203 : a) Conocer, examinar y discutir razonada mente la m emoria de los trabajos y datos del ejercicio anterior, que debí an elevarse a la P residencia del Consejo de Ministros. b) Lo mismo, respecto a los presupuestos y cuentas que cada año formulase el Comité, y que se cursarían para su aprobación y trám ite a la referida presidencia. c) Igualmente, cuantos as untos incluyese el Com ité en el orden del día, así como cuantos hubiesen sido incluidos a propuesta, con ocho días de anticipación, de alguno de los vocales del Consejo que no formasen parte del citado Comité. 200 Hasta noviem bre de 1928, cuan do pasó a ser Pr esi dente, su vacante la ocupó J osé María de Hoyos y Vi nent, tal y como se recogió en el RD nº 2.0 81 de 15 de novie mbre de 1928 , publicad o en la Gaceta de Madrid nº 321 de 16 de noviembre. 201 Gaceta de Madri d nº 141 de 20 de m ayo de 1928. 202 RO nº 358, publicada en la Gaceta de Ma drid nº 265 de 22 de septiem bre. 203 Fernández Fust er (1991a) p . 287. Marta Luque Aranda __________________________________ 134 Los primeros años de andadura del P N T fueron sin duda los de m ás actividad. Por ejemplo, en el prim er año y medio se reunieron en treinta y siete ocasiones y a final de 1929 se presentó una memoria de resultados. No obstante, su estructura era demasiado com pleja e imperfecta, principalm ente por la división en las tres delegaciones: Arte, Propaganda y Viajes, que no se repetía en las subdelegaciones regionales. Esto suponía que algunas comunicac iones de estas últimas afectaran a más de un delegado, y que otras no recayeran dire ctamente en ninguno en particular, al ser sobre cuestiones que no se podían acoger a la tem ática de arte, de propaganda o de viajes. De este modo, fue la Secretaría General el órgano que acabó realizando la mayoría del trabajo, convirtiéndose en el departamento más enterado y efectivo de toda la organización. El Secretario General, que se encontraba por debajo jerárquicamente tanto de los vicepresidentes como de los subdelegados regionales, se convirtió en el puesto que debía requerir mayor rango 204 . Esto provocó que pronto, concretamente en julio de 1930, el Patronato experimentase una p rimera reorgani zación, af ectando tanto a la o rganización central, como funcional y geo gráfica. Para llevar a cabo la reorganiza ción se autorizó, mediante RD de 2 de julio 205 a la Presidencia del Consejo de Ministros y ese mismo día se cesó de su cargo al Presidente y a los Vicepresidentes José Mª de Hoyos y Joaquín Santos y se nombró como nuevo Pr esidente del PNT a Valentín Menéndez y San Juan. Las normas que regirían el nuevo PNT las elaboraron el recién nombrado Presidente, el Vicepresident e que se mantuvo en su cargo (Manuel Falcó) y cinco vocales del organismo designados por la P res idencia del Consejo de Ministros, y se recogieron en la RO nº 298 de 5 de julio 206 . 204 Ibídem p. 291. 205 Gaceta de Madrid nº 187 de 6 de julio de 1930. 206 Gaceta de Madrid nº 187 de 6 de julio de 1930. Capítulo Tercero: La Fesit y el Estado ____________________________ 135 El cambio en la organizaci ón central consistió en la creación de una Junta de Patronato, la cual venía a ser como un com ité ya solo directivo, com puesta por el Presidente, el Vicepres idente y los cinco vocales anteriorm ente citados. La parte ejecutiva o adm inistrativa recaía en una Di rección General de Serv icios, la cual constaba de una Secretaría General y seis Secciones. Seguía existiendo el Consejo General de Turismo, que estaba com puesto por la Junta, el Director General, el Secretario General y una veintena de vocalía s en las que predominaban los directores generales de servicios rel acionados con el turismo. DIRECCIÓN  GENERAL  DE  SERV ICIOS SECRET ARÍA  GENERAL Correspondencia  Personal Estadísticas Archivo  Biblioteca SECCIONE S: Alojamientos Vías  de  Comunicación  y  Deportes Propaganda  y  Publicidad Información  Agencias  en  el  extranjero  y  Reclamaciones Asesoría  Jurídica Contabilidad JUNTA  DE  PATRONATO  DIRECTOR  GENERAL SECRETARIO  GENERAL 20  VOCALES  DE  SERVICIOS  RELACIONADOS  CON  EL  TURISMO CONSEJO  GENERAL  DE  TURISMO Marta Luque Aranda __________________________________ 136 Con la nueva estructuración desapareci eron los delegados es pecializados en materias (arte, propaganda y viajes) y los s ubdelegados regionales, es decir la división geográfica del turism o. La desaparición de es tos últimos hizo que la organización territoria l del Patronato cambiara, de ta l modo que a partir de ese mom ento el Patronato actuó en las provinc ias bien directamente o a través d e los SIT y otras asociaciones similares. Las funciones que se le asignaron al nue vo PNT, recogidas en el artículo sexto de la citada Real Orden, no diferían prácticamente en nada a las que tenía antes de la remodelación. Tan sólo señalar que la función que hasta el m omento tenía de colaborar con los SIT y otras asociacione s pro turismo, desaparece, pasando estos a formar parte del engranaje de l Patronato, al con vertirse en colabores necesarios dada la nueva organizaci ón centralizada. Es importante señalar que la nuev a norm ativa concedía al PTN plena autonomía para su funcionam iento, lo que le permitía dictar librem ente sus Reglamentos, determ inar su organización re gional y provincial y nombrar a todo su personal (artíc ulo quinto). Esta estructura permaneció hasta el advenimiento de la Segunda República, cuando el PNT, objeto de numerosas críti cas, basadas por un lado en el carácter aristocrático de sus miembros y por otro en el destino, a veces dudoso, de sus fondos, que muchos creían superiores a los declara dos, vivió una auténti ca revolución. Así, el 23 de abril de 1931 207 , tan sólo nueve días después de la proclamación de la República, se dictó una orden por la que “para esclarecer el pasado y reformar radicalmente el futuro” se liquidaría el PNT u rgentemente, y en caso necesario se depurarían responsabilidades. Para ello se procedió a la liqui dación de aquellos contratos en curso que no se consideraron n ecesarios. Ese mism o día se nombró com o 207 Gaceta de Madri d nº 114 de 24 de abril de 1931. Capítulo Tercero: La Fesit y el Estado ____________________________ 137 Director General de Turismo a Claudio Rodr íguez Porrero, quien se ría el encargado de realizar lo anteriormente descrito 208 . El 4 de diciembre de ese m ismo año se aprobó un Decreto 209 en el que se explicaban con m ás detenim iento los motivos de la disolució n del PNT. Estos fueron por una parte, que los fondos propios del Pa tronato no habían res pondido siem pre a los fines naturales del organism o, y por otra, que su gestión no había sido acertada, utilizando el Patronato como resorte e impul so para otros fines políticos, siendo en muchas ocasiones los tratos de favor los únicos estímulos que le habían m ovido. Se criticó también que el personal afecto al Patr onato carec iese de esta bilidad, lo cual era producto de no tener consideración de func ionarios y no existir reglam entación sobre nombram ientos ni ascensos. Este último aspecto fue regulado en lo s prim eros artículos del citado Decreto, donde se estableció la exclusividad del func ionariado, la formación de una plantilla de funcionarios de este organismo y la s condiciones de i ngreso y promoción. La nueva estructura del PNT quedó de la siguiente forma: PRESIDENTE Subsecretari o de la Preside ncia del C onsejo de Minist ros VICEPRESIDENTE SECRETARIO VOCALES Director de Be llas Artes • Facultad de Filosofía y Let ras. • Centro de Estudios Históricos. • Mi nisterio de M arina. • Ministerio de Hacienda. • Mi nisteri o de Fom ento. • Ministerio de Econom ía. • Vocal Secretario (Vicesecretario). 208 Las funciones atribuidas al Director Ge neral de T urism o se preci saron c on may or detenim iento en una or den Circul ar de la Presi dencia del Gobierno d e 27 de abril de 1 931, que se publicó en la Gaceta de Madri d nº 121 de 1 de mayo. 209 Gaceta de Madrid nº 339 de 5 de diciembre de 1931. Marta Luque Aranda __________________________________ 144 través precisamente de los Sindicatos de Iniciativa, representantes locales del Patronato Nacional del Turismo 217 . 5. Control constante de sus medios de acción.- Consiste esta norma en vigilancia o, mejor dicho, contacto constante con estas oficinas para su debido funcionamiento y no carencia de eficacia. B) Bases para su constitución: 1. El Organismo estatal regidor e im pulsor del Turismo, debe seguir llamándose Patronato Nacional de Tu rismo (Office National Espagnol de Tourisme), nombre universalmente conocido y que por que conviene conservar. 2. Elemento Directivo.- El Patronato debe constar y estar regido por una Junta, compuesta de un número limitado de vocales, por ejemplo catorce, representantes, por mitad, de enti dades Oficiales que directamente intervengan en asuntos de turism o, y la otra mitad por entidades particulares que con el turismo tengan íntima relación, figurando en primer lugar una representación de la “Federación Española de Sindicatos de Iniciativ a y Turismo”. Esta Junta deberá tener carácter directivo-ejecutivo, debiendo pasar sus acuerdos al referendo del Director General o Comisario, que sólo con ca rácter excepcional, pod rá ejercer su derecho al veto para suspender dichas ejecuciones. Los miembros de la Junta serán nombrados entre los re presentantes de las entidades particulares, por sus correspondi entes Sociedades que representan, debiendo ser su mandato largo, por ejem plo de tres años, y reelegibles. 3. Elemento ejecutivo.- Lo constituir á un Comisario o Director General (Técnico) de Turismo independiente de la política, y nombrado por el Gobierno, o Presidente, a propuesta de la terna de la Junta Directiva. Será a la vez Director del Turism o y Director General del Turismo, 217 Como se señ ala en el AB C del 4 de Abr il de 1935 cuando dice “…l a cuarta Asam blea Nacional de la Fede ración Españ ola de Sindi catos de Iniciati va y Turism o, integrada por más de set enta Sindicatos de toda Espa ña, que e n su mayorí a ostentan la represent ación del Patronat o Nacional d e Turismo”. Capítulo Tercero: La Fesit y el Estado ____________________________ 145 ejecutor de los acuerdos de la Junt a y orientador del Turismo Nacional, sin que se le cambie al cambiar el Gobierno. Deberá ejercer la Vicepresidencia de la Junta del Pa tronato, pudiendo delegar en él el Presidente. 4. Elemento de enlace político.- El Subsecretario de la Presidencia del Consejo de Ministros, será el Pres idente nato del Or ganismo estatal de Turismo, Patronato Nacional de Turismo y del Consejo General de Turismo cuando se reúna, pudiendo delega r sus funciones en el Director General, Vice-Presidente primero. 5. Elemento consultivo.- Cuando se c onsidere conveniente podrá reunirse como elemento consultivo, el Consejo General de Turismo, al que concurrirán representaciones de todo s los organismos relacionados con el turismo, para poder asesorarse y pul sar la opinión turística de las distintas regiones de España. Habiendo estado bien orientado el anterior Consejo General, este nuevo se propone que pueda formarse igualmente sobre la base de unos setenta miembros, de los cuales deberán reservarse unos veinte puestos a los Si ndicatos de Iniciativa. 6. Para la Jefatura del personal y serv icios técnicos del Patronato.- Debe subsistir un Secretario General, que en caso de ausencia o enfermedad del Director, le sustituirá en funciones de Subdirector. Debe ser elegido por la Presidencia del Consejo de Ministros, a propuesta de la terna del PNT, no cesar en el cargo por cambios políti co, sino que debe ser un cargo fijo, técnico, estable para la buena marcha del organismo. 7. Para la ordenación y marcha de t odos los servicios del PNT.- Deben continuar las Oficinas existentes , con la organización interna adecuada, cuya organización debe ser función genuina de la Junta y Secretaría General. El personal que existe, ha sufrido ya selecciones y conoce perfectamente la práctica de los serv icios, debe ser re spetado de acuerdo con las disposiciones vigentes, una vez hecha su revisión, según se reguló por Decreto de 4 de diciembre de 1931. El sistema de ingreso para lo sucesivo debe ser mediante oposición, y en lo s casos de necesidad, de asistencias especiales, mediante nombra miento de asesores técnicos con Marta Luque Aranda __________________________________ 146 garantía de un contrato de trabajo por el tiempo que la Administración juzgue oportuno. 8. Los fondos necesarios para la buena marcha del Patronato y su acción, tanto en España como en el Exterior.- Deben ser: una parte consignada en Presupuestos como en el momento y otra procedente de lo que se recaude (íntegramente) del impuesto de seguro de viajes en ferrocarril, sin efecto retroactivo, extensivo a los viajes de autocares y autobuses regulares y a líneas de navegació n marítimas y aéreas, cuyos fondos será n administrados de la misma manera y con iguales formalidades y garantías que los procedentes de la cons ignación en los Presupuestos. Vemos como la Fesit propuso que se volviese a reintegrar el Seguro Obligatorio de Viajeros al PNT, ya que fue creado con ese fin, y según afirm aron, para los organismos directivos de Turismo de t oda Europa era la tasa más genial y m enos antipática de las que se imponían. Con los ingresos obtenidos con la aplicación del SOV, que aumentarían a medida que hubi ese más viajeros, podrían atenderse las Oficinas del Patron ato en el extr anjero y los demás servic ios que no estuviesen debidamente atendidos, com o las subvencione s a los SIT. En cuanto a las partidas presupuestarias propusieron que, estando en estudio la organi zación local, podría solicitarse que fuera reglamentario el cons ignar en Presupuestos por Ayuntamientos y Diputaciones cantidades para la atención del Turism o (subvenciones a los Sindicatos con carácter obligatorio), o sea, qu e el concepto Turism o se considerase como una atención oficial que se tuviera en cuenta al confeccionar los Presupuestos locales 218 . 9. La organización Provincial.- Debe reca er necesariamente en los SIT por delegación de funciones del PNT, pues estos organismos han acreditado 218 Esta última propuesta sobre los presup uestos de los Ay untami entos y Diputaci ones fue la fuente de financi ación previ sta años m ás tarde para los SIT, conc retame nte cuando se cr earon las Junt as provinciales y locales de T urismo en 1941. Capítulo Tercero: La Fesit y el Estado ____________________________ 147 entusiasmo, constancia y eficacia, aún a pesar de no tener medios de protección. Solicitaron para ello que la Fesit fu ese reconocida Asociación de Utilidad Pública, por ser organismo unificador y c oordinador de los SIT y estimulador de la creación de nuevos. Para que así sirviese de órgano representativo ante el PNT o cualquier otra asociación u organismo, y en especial ante la Federació n Internacional de SIT. Expusieron que la Fesit se debía c onvertir en organismo asesor del PNT en las cuestiones turísticas, al reunir los anhelo s de las diferentes regiones españolas. Propusieron, además, que los Sindicatos debían reunirse y formar Federaciones Regionales o de otro carácter, por razón de proximidad, sim patía o conveniencias turísticas. En cuanto a las funciones a realizar, discriminaron por una parte las labores de información, sobre las que propusieron que el P NT debía canalizarla s a través de los SIT, sin que por ello dejara de manten er, perfeccionar y unificar las Oficinas de Información, principal característica y m ás genuina del organism o turístico español. La Fesit veía evidente que nadie m ejor que ellos podía dar la información local, y de ese modo, las Oficinas de Inform ación del PNT, fusionadas con las oficinas locales de los Sindicatos (algo que ya se hacía en m uchas localidades), darían m uy buen resultado en cuanto a eficacia. Además, se suprim iría la dualidad y haría m ás económico el sostenim iento de las mismas por parte del Patronato y de los Sindicatos. Así que defendieron que las Oficinas de Información tenían que estar en lo s Sindicatos, regidas por ellos, y ser ellos qui enes les diesen vida y alma, sin perjuicio de que el Organismo estatal les siguiese da ndo instrucci ones, proporcionándoles datos y rigiendo la acción común y de conjunto de todas ellas. Para el resto de las funciones de las oficinas locales d el PNT se ofrecieron realizarlas ellos mismos, con arreglo a determ inadas reglas y gara ntías que se fijasen, pero todo ello sin que los Sindicatos de Inic iativa perdieran, y ello era muy importante, su carácter local, su nombre y su libertad de acción en el resto de sus funciones y modo de ser. 10. Para la organización de SIT el Patronato renovado en sus normas, debe desarrollar un proyecto de Ley declarándolos de utilidad p ública, dando Marta Luque Aranda __________________________________ 148 normas básicas para su constituci ón, posibilidad de delegación de funciones del PNT y subsidios mínimo s que deben percibir anualmente de la entidad oficial. En es ta Ley se ha de aclarar de una m anera expresa que, aparte del PNT y los Sindicatos de Iniciativa, no podrán crearse en España asociaciones q ue, con títulos diversos, puedan d edicarse a la actividad turística, con obj eto de evitar los abusos que actualmente se dan en este orden de cosas. Así, todo lo que no sea la entidad oficial o los SIT declarados de utilidad pública, no podr án tener otra existencia legal que las meras sociedades mercantiles dedic adas a la explotación del turismo, pero jamás el de entidades que, acogidas a la Ley de Asociaciones, se dediquen a la actividad turística. En el caso excepciona l de que alguna asociación turística, por circunst ancias especiales convenga que sea reconocida como tal, aparte del ámb ito de los Sindicato s de Iniciativa, debe tener para su exist encia legal en lo sucesivo el r eferendo y autorización del PNT.” La estructura que propusieron para el nuevo PNT se describe en el siguiente gráfico: PATRONATO NACIONAL DE TURISMO •Vocales:  Organismos  relacionados  con  el  turismo •Enlace  Político:  Presidente  (Subsecretario  de  la  Presiden cia  del  Consejo  de  Ministros •Vicepresidente:  Director  General •Servicios  Técnicos:  Secretaría  General ELEMENTO  EJECUTIVO:  Junta •Subdirector:  Secretario  General ELEMENTO  DIRECTIVO:  Director  General  o  Comisario •Elemento  Político:  Presidente  (Presidente  de  la  Junta) •Organismos  Turísticos:  Sindicatos  de  Iniciativa  y  Turismo ELEMENTO  CONSULTIVO:  Consejo  General Capítulo Tercero: La Fesit y el Estado ____________________________ 149 Esta organización del Patronato tenía si militudes y diferencias con la que se acababa de establecer tras la reforma del Reg lamento. La principal coinciden cia se encontraba en la figura del Presidente, que se ría el en lace político y debía recaer sob re el Subsecretario de la Presidencia del Consejo de Ministros, y las principales diferencias se hallaban en que en la propuest a de la Fesit no se eliminaba el Consejo General, se hacía distinción expres a entre los elem entos técnicos y los políticos, y había un menor núm eros de vocales. Al año siguiente, en noviembre de 1935, la Fesit fue reconocida Asociación de Utilidad Pública, lo que tra jo la represent ación de la m isma en la Jun ta del Patronato Nacional de Turismo 219 . Representació n que recayó en su pres idente Francisco Vidal Sureda y le supuso la obligación de rem itir al PNT anualm ente y durante el mes de enero, sus presupuestos para el año en curso y la liquidación e inversión de fondos del año anterior, junto con una memoria explicativ a de toda su actividad y de las gestiones realizadas 220 . La influencia que la Fesit tuvo en algunas decisiones que sobre política turística se tomaron puede verse en que poco an tes de dar co mienzo la Guerra Civ il, el Gobierno republicano volvió a modificar la e structura de la Junta del PNT. Esta modificación se hizo m ediante Decreto de 14 de marzo de 1936 221 , estableciéndose una nueva Junta formada por un Presidente (se mantuvo la figura del Subsecretario de la Presidencia del Consejo de Ministros) , dos Vicepresidentes (aumentando en uno respecto a la Junta anterior y a lo propuesto por la Fesit) , un Secretario General y ocho vocales 222 en representació n del Ministerio de Industria y Comercio, del de Hacienda, de la Marina Civil, del Centro de Estudios Históricos, de la Dire cción de Aeronáutica, de la junta del Tesoro Artístico Nacional, de l Patrimonio de la Repúb lica y de los SIT. 219 La Van guardi a, 17 de dici embre de 1935. 220 Correyero y Cal (200 8), p. 205. 221 Gaceta de Madrid nº 75 de 15 de marzo de 1936. 222 Teniendo en cuenta que e n la anterior Junta había doce y que la Fesit había pr opuesto si ete, se observa cóm o fueron oí das sus p ropuesta s. Marta Luque Aranda __________________________________ 150 La Guerra Civil provocó m odificaciones en la estructura ad m inistrativa del turismo. La prim era consecuencia fue que se desdobló, es decir, cada bando tuvo un órgano competente encargado del turismo. En la España oficial se m antuvo el PNT, el cual pasó a integrarse en el recién creado Minist erio de Propaganda 223 , convirtiéndose en un instrumento m ás de la propaganda del Estado. Cuando en mayo de 1937, se hizo cargo Negrín 224 de la Presidencia del Gobier no, el Ministerio de Propaganda desapareció, convirtiéndose en una Subsecretar ía dependiente de Ministerio de Estado. Durante la Guerra, las actividades llevada s a cabo por el PNT se centraron casi exclusivamente en la propaganda. El esca so personal que se mantuvo se lim itó a la conservación del patrimonio, de las oficin as de inform ación y de los albergues y paradores que perm anecían en la España republicana. En el bando nacional el turismo expe rim entó un fuerte impulso con la reorganización de la Administración del Estado 225 , que se realizó mediante Ley de 30 de enero de 1938 226 . Con esta Ley se creó el Minister io del Interior, siendo uno de sus Servicios Generales el de Turism o, y el titular de la carter a Ram ón Serrano Suñer 227 . Esta estructura duró escasamente doce m eses, pues en diciembre de ese mismo año el Ministerio del Interior cambió su nom bre por el de la Gobernación 228 . El nuevo Ministerio pasó a tener tres Subs ecretar ías (Interior, Orden Público y Prensa y Propagada), y dentro de la Subsecretaría de Prensa y Propaganda se insertó, entre otros, el Servicio Nacional de Turismo, poni endo al frente del mismo a Luis A. Bolín. 223 El Minist erio de Propaga nda se creó m ediante Dec reto de 4 de no viem bre de 1936, nombrando titular a Carlos Esp lá, Presidente del Grupo parlamentario Pro -turismo. 224 Juan N egrín Ló pez (1892-1 956). Fue Presidente del Gobierno de la II República entre 1937 y 1939. 225 No obstante, a ntes de esta reorganización de la Adm inistración, recién estallado el conflicto, el bando Nacional se dotó de un a Oficina de Prensa, nombrando a Millán- Astray (La Coruña 1879- Madrid 1954) como Jefe de Prensa y P ropag anda. Este serv icio en u n prim er mom ento se divi dió en d os zonas, norte y sur. La prim era se puso a c argo de Go nzalo de A guilera , y la segunda de Luis Bolí n. Posteriorm ente tras la toma de Toledo (septiem bre de 1936), Franco se esta blece en Salamanca y Bolín se hace cargo de la Oficin a de Prensa (Correyero Ruiz 2002 , pp.159-161 ). 226 Publicada en el Boletín Oficial del Estado nº 467 de 31 de enero de 1938 . 227 Ramón Se rran o Suñer (Carta gena, 12 de septi embre de 1901 – M adri d, 1 de se ptiem bre de 2003) fue un político y abog ado español, seis veces Ministro de los prim eros Gobi ernos franquistas entre 1938 y 1942, ocupando las carteras de Inter ior, Gobernación y Asuntos Exteriores. 228 Mediant e Ley de 29 de dicie m bre de 1938, publi cada en el B oletín Oficia l del Est ado nº 183 de 31 de dicie mbre. Capítulo Tercero: La Fesit y el Estado ____________________________ 151 Las competencias que se le atribuyer on al SNT cuando pasó a depender del Ministerio de la Gobernación se recogieron en el artículo primero de su Proyecto de Reglamento y Organización de 9 m ayo de 1939, el cual decía lo siguiente 229 : “Corresponde al Servicio Nacional de Turismo: Divulgar en todos sus aspectos el conocimiento de España, organizando en forma adecuada la propaganda de sus bellezas naturales, hi stóricas y ar tísticas ; facilitar a l viajero in formación y guía; contribuir a la mejora de alojamient os, transporte y similares, y ejercer cerca de los mismos funciones de inspección c on el alcance y sa nci ones que determinen; facilitar el turismo nacional y extranjero, tanto por medio de las organizacion es comerciales que a este efecto se organicen tanto dentro como fuera de España, como mediante la dirección y explota ción de m edios de transporte exclusivamente destinados al conocimiento turístico de Es paña; fomentar los deportes, para dotar los principales centros de atracción turística de los medios convenient es de esparcimiento y ejercicio; y en general, promover o fomentar cuantas iniciativas tiendan al desarrollo del turismo”. El SNT se organizó en los siguientes departamentos 230 : a) Sección de Representaciones; b) Sección de Info rmación; c) S ección de Propaganda y Publicaciones; d) Sección de Alojamient os; e) Sección de Deportes; f) Sección de Comunicaciones y Transportes; g) Sección de Turism o Comercial; h) Sección de Contabilidad; i) Com isaría de Parques Natu rales; j) Organización de la Rutas de Nacionales de Turismo; k) Asesoría Jurídica ; l) Asesoría de Arte; y m ) Intervención delegada del Servicio nacional e Intervención. El trabajo que hubo de realizar el SNT fue muy com plic ado, tanto por las inevitables tensiones provocadas por la Guer ra, com o por la gran escasez de medios. 229 Correyero Ruiz (2 002) pp. 52-53. 230 Íbidem pp. 54-57 . Marta Luque Aranda __________________________________ 152 No obstante este Servicio jugó un papel muy im portante en la forja de los mitos fundacionales del alzamiento nacional 231 . Bajo esta denominación, la organizaci ón turística del Estado no coincidió con la Fesit, ya que antes de la reunificación de la Federación el SNT cambió de nom bre a Dirección General de Turismo, tal y com o se recogió en la Ley de Reorganización de la Administración Central del Es tado de 8 de agosto de 1939 232 , m anteniéndose en el cargo, ahora como Director Ge neral, a Luis A. Bolín. La DGT se estructuró en las siguien tes secciones 233 : a) Propaganda y Publicaciones; b) Deportes; c) Alojam ientos; d) Trasportes, Com unicaciones y Turismo Com ercial; e) Central; f) Información; g) Contabil idad; y h) Departamento de Rutas Nacionales. Un año y medio más tarde, antes de la re unificación de la Fe sit, el Gobierno, mediante Decreto de 21 de febrero de 1941 234 , constituyó las Juntas Provinciales y Locales y confirió a los SIT activos en ese m omento (Baleares, Valenc ia, Zaragoza, Tarragona, Guipúzcoa, Tenerife, Valladolid, Burgos y Madrid), la misma consideración que la de tales Juntas. Enco mendándoles la misión de: a) estudiar y desarrollar, previa ap robación de la DGT, cuanto convini era al fom ento del turismo de las respectiv as provincias o loca lidades; b) asesorar a la DGT en cuan tos asuntos le fueran som etidos por la mism a; c) administrar las can tidades que constituy eran su dotación; d) inspeccionar, cuando le fuera expresamente d elegado por la DGT los servicios de guías e in térpretes libre, hoteles , etc. En el propio D ecreto de constitución se establecía el organigrama de estas J untas Provinciales, que contarían como Presidente al Gobernado r Civil de la Provi ncia; com o Vicepresidente al Presidente de la Diputación; y com o Vocales al Alcalde de la ciudad, al Inge niero Jefe de Obras Públicas, al Ingeniero Jefe de la Junta de Obras del Puerto (donde procediese), al Delegado de Bellas Artes, a un representante de la FET. y de la J ONS, al Presidente d e la Cámara de Com ercio, a los Presidentes o Directo res de Centros o Asociacion es 231 Pack (200 9) p. 6 2. 232 Publicada en el Boletín Oficial del Estado nº 221 de 9 de ag osto de 1939. 233 Pellejero Martín ez (1999a) p. 36. 234 Decreto del 21 de Febrero de 1941, publi cado en la Gaceta nº 66 del 7 de marzo. Capítulo Tercero: La Fesit y el Estado ____________________________ 153 directamente relacionados con el turism o y al funcionario Jefe de la Oficina de Información de la DGT. Asim ismo las Juntas Locales es tarían compuestas p or el Alcalde de la localidad com o Presidente y por los s iguientes Vocales: el Jefe de la Oficina de Información de la DGT, y los nom brados por el Alcal de con significación análoga a los de las Juntas Provinciales. El artículo ocho del citado D ecreto recogía el d eseo de creación de otros SIT, e incluso señalaba que si estos se creaban, las Juntas Provinciales o Locales podrían desaparecer, declarándose a esto s Sindicatos organismos de u tilidad pública, y pasando a realizar las funci ones atribuidas hasta el mome nto a las Juntas. Queda con esto patente el apoyo del nuevo Gobier no a los Sindicatos de Iniciativa. Fue durante la existencia de esta DGT cuando la Fesit se vuelve a reunificar. La relación que exis tió desde el m omento de su uni ficación con los representantes turísticos de la Administración Pública fu e intensa y cordial, m anteniendo contacto no solo en las Asam bleas celebradas , sino tam bién a lo largo de los ejercic ios económicos 235 . Hubo que esperar hasta 1945 para que la Fesit volviese a plantear algunas deficiencias en la Administración turísti ca del Estado. En la Asamblea de ese año 236 y en las de años sucesivos, y siempre m anten iendo un trato de respet o hacia el Gobierno, la Fesit fue reclamando m ayor peso específi co del turismo en la Adm inistración del Estado, pues a su entender, y a pesar de l aumento que esta actividad estaba experimentando, desde el Gobierno no se reconocía debidam ente su importancia. Las reiteradas peticiones de esta í ndole planteadas por la Fesit año tras año parecieron verse atendidas con la creación, en 1951, del Ministerio de Información y Turismo. Pero la realidad no fue tan generosa con el turism o, y a pesar de haber escalado en el organigram a de la Administración Pública, a Fran co le seguía incomodando la idea de fom entar el turi smo y por tanto de concederle la m isma prioridad que a otros asuntos ministeriale s, y la elección de l titular del nue vo 235 La relación e ntre la Fesit y el organism o admi nistrativo de t urno encar gado del turis m o se verá en el último apartado de este capítulo. 236 La Vanguard ia Española d el 22 de octubre de 1 944, p.5 y del diario ABC de Sevilla de l os días 24 de oct ubre de 1944 , p. 4, 25 de Octu bre de 1944, p. 7 y 26 de octubre de 19 44, p4. Marta Luque Aranda __________________________________ 256 Cuadro 15: Pasajeros en travesía internacional (miles) AÑO LLEGADOS AÑO LLEGADOS(1) 1924 77 1942 1 1925 77 1943 2 1926 80 1944 2 1927 82 1945 7 1928 76 1946 14 1929 81 1947 14 1930 93 1948 32 1931 107 1949 35 1932 105 1950 74 1933 91 1951 1934 73 1952 1935 65 1953 1936 40 1954 1937 5 1955 61 1938 4 1956 60 1939 12 1957 66 1940 4 1958 56 1941 2 1959 54 Fuente: Gómez Mendoza y San Román (2005). Cuadro 14: Pasajeros entre puertos españoles (en miles) AÑO PASAJEROS AÑO PASAJEROS 1928 160,1 1944 704,9 1929 165,3 1945 735,3 1930 151,9 1946 666,1 1931 164,5 1947 673,2 1932 287,2 1948 655,0 1933 250,4 1949 640,4 1934 244,9 1950 702,1 1935 1951 1936 1952 1937 1953 1938 1954 781,0 1939 431,8 1955 963,0 1940 398,7 1956 857,0 1941 507,6 1957 843,0 1942 561,4 1958 966,0 1943 619,9 1959 932,0 Capítulo Cuarto: Transportes ____________________________ 257 Pero esta tasa no fue retirada y dado que afectaba negativ amente a aquellos potenciales turistas de Palm a, en la As amblea de 1935, a instancias del representante del Sindicato de Iniciativa de la isla, se re iteró la necesid ad de que se prohibiera a la Junta de Obras del Puerto el percibo de derechos de tonelaje sobre todo turista extranjero que desem barcaba en dicha ciudad 416 . La suma que se cobrab a era alta, y más teniendo en cuenta que muchos de los turistas sólo permanecían en la ciudad unas horas. Además, al ser un im puesto que no se cobraba en ningún otro puerto español ni extranjero, podía ocasionar que los buques, pr incipalmente los de bandera extranjera, no hicieran escala en aquel puerto con notor io perjuicio para el turismo insular 417 . Por último, en la Asamblea de este m i sm o año, los SIT se comprom etieron a apoyar cualquier intento llevado a cabo por la naviera Ibarra para que no dejara de realizar viajes a América, por el interés d e España y de su turismo 418 . Y tam bién plantearon por primera vez la importancia del crucero tu rístico, e instaron a los organismos com petentes a que los organizara 419 . Pero realmente fue en 1936 cuando se analizó con mayor profundidad el tem a del crucerismo. Desde la Fesit se propuso al Estado aprovechar una nueva realidad, que no era otra que el turismo de crucero. La realidad que describieron fue que en 1930 Málaga había recibido la llegada de seis cruceros (uno de ba ndera noruega y los otros cinco, inglesa), y que Mallorca en 1935 había recibido a 50.363 turistas, pues consiguió que las grandes navieras internaci onales especializadas en cruceros de lu jo hicieran escala en su puerto 420 . Esto suponía un enorme impacto turístico por los servicios indirectos que generaba, como la organización de ex cursiones, sobre la restauración o en la venta de artesanía, en tre otros. Por este motivo solicitaron del PNT 416 ABC, miércoles 10 de Abril de 1935, p. 38, y Revista Aragón, mayo 1935, p. 86. 417 Al año si guiente est a tasa no habí a sido el imi nada, sin em bargo, la pet ición f ue en cierto modo atendi da po r el PNT, q ue intervin o y realizó gesti ones en el asu nto del Im puesto del Tonela je para los buques de turism o, al acudir a l a inform ación públ ica abiert a en el Co ngreso de l os Diputa dos por la Comisión de C omunicaciones Marítimas. Esto supuso qu e en la Asam blea de 1936, a pesar de reiterar la petición, se acordara con ced er al PNT un voto de gracia. 418 ABC , miércoles 10 de Abril de 1935, p. 38. 419 La Van guardi a , mi ércoles 10 de abril de 1935 p. 24. 420 Entre ell as: Deustc he Afrika Li nie de H amburg o, la Com pagnie de Navigati on Mixte d e Marsella , la Orient St eam Navi gation de Londres, l a Ameri can Export Line de Nueva Yor k o la Navigati one Li bera Trie stina de Rom a. Marta Luque Aranda __________________________________ 258 y a la Dirección de la Marina Civil que la s compañías nav ieras españolas organizaran o dieran facilid ades de barcos para que se organizaran y ef ectuaran, anualmente al menos, un crucero m arítimo de turism o ba jo pabellón español, ya q ue todas las naciones lo hacían, inclus o Suiza que no tenía costas 421 . El último aspecto tratado sobre el tras porte marítim o en la etapa republican a fue en la Asamblea de 1936, cuand o incidieron sobre la n ecesidad de mejorar lo s buques que prestaban servicios tu rísticos, y especialm ente el que cubría el trayecto Alcudia-Ciudadela y el que hacía la traves ía a la Isla de Cabrera. E sta última er a potencialmente m uy turística, al ofrecer la visita de su hermosa bahía Azul y otros alicientes a sem ejanza de la isla de C apri en Nápoles. Durante la Guerra Civil la flota marítim a española quedó dividida, y los barco s fueron utilizados por ambos bandos, lo que provocó que m uchos se hundieran, embarrancaran o fuesen destruidos. La guerr a paralizó los fines com erciales de las compañías navieras, y sus barc o s se destinaron a servicios de guerra. Finalizada ésta, el sector quedó empobrecido y los barc os en m uy mal estado. Adem ás, en ese momento, el trasporte de m aterias primas pa ra la industria se c onsideraba prioritario sobre el de pasajeros, lo que llevó a que muchos barcos de pasajeros realizaran un servicio mixto. Se reanudaron los cruceros transatlántic os. Como puede verse en el cuadro 15, en 1939 el número de pasajeros en travesía internacional se tr iplicó respecto al año anterior, aunque bien es cierto que este aumento fue puntu al, pues con el estallid o de la II Guerra Mundial esta cifra volvió a caer . A modo de anecdota, uno de los cru ceros que llegaron a España en 1939, fue el resultado de un proyect o iniciado en 1937 por parte de Oficina de Prensa y Propaganda de España en Buenos Aires, que tenía por fin organizar un gran crucero cuand o la Guerra Civil hubiese acabado y el nuevo Gobierno hubiese sido reconocido por los pa íses americanos. Así, y tras muchas dificultades salvadas (campañas contrarias, el inminente estallido de la IIGM, o la orden del Gobierno español de que sólo se e xpidiesen billetes de ida, lo que hizo a 421 Revista Aragón mayo 1935 , p. 87. Capítulo Cuarto: Transportes ____________________________ 259 muchos desistir del viaje), el buque San Antonio, de la naviera Ibarra, zarpó el 22 de abril de 1939 desde Argentina con destino al puerto de Cádiz, bajo el nombre Crucero Azul. Al año siguiente llegaba a puerto español el segundo Crucero Azul organizado tras una petición de Serrano Suñer, entonces Ministro de la Gobernación, para peregrinar a Zaragoza con motivo del XIX centenario de la Virgen d el Pilar 422 . En 1939, además del Crucero Azul llegaron a puerto español otra serie de buques de diferentes nacionalidades, a cuyos pasajeros se les facilitaba autobus es de la DGT para que pudiesen realizar excursiones acompañad os de guías e intérpretes de la m isma Dirección 423 . El Gobierno de Franco pr onto inició una ambiciosa la bor de reconstrucción de la flota española, con la pretensión del restablecim iento de sus líneas regulares. Consiguió contar con una do cena de barcos, número en un principio adecuado para atender las necesidades españolas, au nque a ños más tarde se tornó insuficiente. La comunicación con las Islas Canarias se realizaba a través de la unión entre Cádiz con las Palmas y Santa Cruz de Tene rife mediante dos barcos semanales de llegada y salida. Las líneas se prolongaba n hacia los puertos del Cantábrico, del Mediterráneo y por el Guadalquivir hasta Se villa. Los barcos que se dirigían al Cantábrico hacían escala en Vigo, La Co ruña o Villagarcía, Santander o Gijón y Pasajes o Bilbao, eran mixtos, de pasaje y car ga, y tardaban unos catorce días en hacer el recorrido. Los que se dirigían a Ba rcelona y otros puertos del Mediterráneo, tardaban cuatro días en el viaje y el qu e lleg aba a Sevilla tardaba tan só lo tres. Tras la reorganización de la Fe sit, ésta siguió abordando cuestiones relacionadas con el trasporte marítim o, fundamentalmente realizando labores para lograr que se intensific ara el tráfico m arítim o entre la Península y las islas, para favorecer el intercambio turístico. Ya en la Asamblea de 1945 solicitaron a la Compañía Transm editerránea remedio a la in su ficiencia de los servicio s con Baleares 422 Correyero Ruiz (2 002) pp. 129-142. 423 Íbidem pp. 18 7-188. Marta Luque Aranda __________________________________ 260 y Canarias, y la mejora del confort a tono con el elevado coste del pasaje 424 . Esta preocupación por el estado de conservación, higiene, confort y trato al pasaje, ocupó en repetidas ocasiones a la Fesit, que se dirigió a la DGT y a la Transmediterránea para que realizaran una continua inspección de aquello. La Asamblea de 1946 se celebró en Canari as, por lo que el trasporte marítimo fue objeto de múltiples ponen cias y conclusiones. Entre ellas se pidió el establecimiento de una línea d irecta Barcelona-Canarias 425 , y el aumento de la frecuencia de las líneas Barcelona-Málaga y Algeciras -Canarias, además de que éstas fueran atendidas por buques modernos y de m ayor capacidad, al igual que en los servicios entre la Península y Baleares. El tráfico marítimo inter insular también f ue tratado en esta mism a Asamblea, y el representante de Tenerife presentó una ponencia titulada El turismo interinsu lar en la que se decía que, debido al pequeño tama ño de las islas del ar chipiélago, había que mejorar la com unicación m arítima entre ellas para poder así recibir al turista qu e tenía como fin el conocim iento de un territorio com pleto, y no la pretensión de quedarse largo tiempo en una m isma isla, o que, si esto fuese así, que se pudieran organizar excursiones desde las islas mayores a las m enores. Tras el correspondiente debate y estudio propusieron al Ministerio de Obra s Públicas, justificándolo como necesario, construir en plazo inmediato al m enos un puerto en cada isla, con línea de atraque suficiente para los buques que hací an el servicio interinsular. De igual modo se propuso que se esta bleciera una línea desde Canarias a Madeira para poder así captar el turismo que llegaba a ésta isla, de carácter eminentem ente turístico. Esta f ue la prim era vez que se trataron las relaciones con Portugal con fines turísticos , pero no sería la última. 424 Esta medida fue poco a poco atendida y co mo ejem plo en 1947 se restableció la línea marítim a Barcelona -Ibiza qu e estaba suspe ndida des de 1936. La ape rtura de est a línea fue reco gida en La Vanguard ia el 3 de octubre de 1947 (p. 8), a la vez que desde la Asambl ea de la Fesit, que es os mismos días se estaba celebra ndo, se agradeció a la Subsecretaría de la Marina Mercante su restablecimiento provision al y se solicitó que la misma quedara co mo definitiva. 425 Fue pronto establecida con una fre cuencia qui ncenal, además y como muestra que des de la Fesit no sólo se presentaron p etic iones y quejas , sino ta mbié n se expresaron a gradecim ientos, en l a Asambl ea de 1949 se leyó una pone ncia por parte del repre sentante de Te nerife, do nde se reconocía qu e la línea Barcelona-Cádiz -Canarias había m ejorado nota blemente. Capítulo Cuarto: Transportes ____________________________ 261 Otro tema abordado fue el precio de lo s pasajes. Se hizo m ediante la una ponencia, tam bién del represen tante de Ten erife, titulada Creación de pasa jes turísticos . En ella se pedía que se restableciera en las líneas m arítim as en funcionamiento, el pasaje turístico de ida y vuelta a Canarias c on bonificación especial y validez desde diciembre a febrero, lo que constituiría un eficaz m edio de atracción turística hacia las is las. Fue también m otivo de preocupación para la Fesit la confusió n que se producía en los puertos a la hora de conducir a bordo de los ba rcos a los pasajeros y sus equipajes, debido a los diversos trámites adua neros, al tropel de m ozos que inte rvenían en el transporte de los efect os de viaje que obligaban al cobro reiterado de efectos que a veces no habían s ido ni siquiera transportados y a la existencia de una s ola escala de acceso a los buques que hacían el servicio a Ca narias. Se pidió por tanto, con carácter de ruego, la adopción de una escala de subida y otra de bajada en dichos barcos, y la reglamentación para el servicio del transporte de los equipajes desde la residencia del viajero hasta el camarote a oc upar y en sentido contrario. La adecuación de los puertos y el ad ecentam iento de los servicios de recepción de viajeros por vía marítim a se abordar on tam bién en las Asambleas de 1947 y 1948, en las que en base a las necesidades genera das por el aum ento del tráfico turístico se pidió la construcción de una Estación Maríti ma en el Puerto de Vigo capaz de atend er debidamente a lo s viajeros que llegaban o pa rtían de él, lo que permitiría a su vez mejorar la impresión que pudieran h acerse éstos de España . Esta petición cobró mayor fuerza en la Asamblea de 1949, cuando el repr esentante del Centro de Iniciativas y Turismo de Vigo presentó una ponencia denominada Estación Marítima en la que decía que debido al reducido tam año de la estación marítim a de Vigo, los casi diez mil viajeros que embarcaron y desem barcaron en junio de 1949 lo habían hecho bajo unas condiciones pésimas, llevándose con ello la consiguiente m ala impresión de España. Por lo tanto, volvieron a pedir al Ministerio de O bras Públic as la petición formulada el año anterior sobre la constr ucción de una Estación Marítim a en el Puerto de Vigo. Durante la década de los cincuenta las peticiones para la m ejora del transporte marítim o siguieron apareciendo, aunque ya en menor m edida pues este medio de transporte estaba siendo desplazado por el aéreo. En 1954 elev aron un ruego a la Compañía Transm editerránea para que ampliara en lo posible sus serv icios con Canarias y reservase el mayor núm ero de pasaje al turista nacional; en 1955 Marta Luque Aranda __________________________________ 262 denunciaron que las necesidades del transporte marítim o entre la Península y Baleares no podían ser atendidas por los reducidos medios de los que se disponían, por lo que señalaron la conveniencia de que tales medios fueran am pliados al máxim o posible a fin de evitar desviaciones que dificultase n el desarrollo del turismo, lesionando con ello los intereses de la Nación. En 1956 gene ralizaron la anterior denuncia a todas las islas españolas, por lo que rogaron a las Subsecretarías de la Marina Mercante con todo el encarecimiento y urgencia que el cas o requería, a que se adoptasen las medidas y disposiciones adecuadas, deja ndo incluso a la iniciativa privada de o tras empresa la cobertura del déficit q ue en ese mom ento existía, habida cuenta de que tam bién demandaba tal solución el temor a que las empresas de navegación extranjeras suplieran dichas necesidades, con la cons iguiente desviación de unas divisas qu e dejarían de beneficiar a la economía nacional 426 . Al ir el turismo evolucionando, las n ecesidades del m ismo fueron cambiaron, apareciendo algunas nuevas, como se ve en la conclusión a la que llegaron en la Asamblea de 1957, en la que se decidió pedir de la Direcc ión General de Puertos que se facilitase el acceso en todos los puertos m arítimos españoles a lo s intérpretes, empleados y funcionarios de Agencias de Vi ajes y Hoteles, previo los requisitos de autorización que estimasen oportunos estable cer para evitar abus os e intrusiones. También en esta Asamblea, y con el fin de orientar hacia las provin cias isleñas el turismo extranjero que viajaba en autom óv il por la España peninsular, se rogó a las compañías de navegació n que aplicaran una bonificación de hasta el 50 por 100 sobre las tarifas qu e tenían es tablecidas p ara el traspo rte de vehíc ulos autom óviles, siempre que estos hubiesen entrado en España en régimen de turism o. Este ruego ll egó tras la ponencia presentada por el representante de Palm a de Mallorca en la que básicamente 426 A pesar de reducirse las intervenciones en es te sentido, la necesid ad de increm entar el tráfico marítimo con las islas siguió siendo un a consta nte hasta que se generalizó el tras porte aéreo. Así en 1957 solicitaron de la Compañía Transmediterránea que estudie la po sibilidad y convenien cia de incrementar sus servicios marítimos entre Valencia, Palma e Ibiza, así como que divulgase con la debida antel ación, de c uatro a seis m eses, los serv icios extraordi narios que es tableciera, con objeto de que el turista, especialmente el ex tranjero, pudie ra conocer y proyectar su s viajes con t iem po suficient e. E incluso en 1959 reclam aron que u na parte de los benefici os que obte nía la com pañía Transmediterránea, ge nerados por las líneas de Baleares y Canarias, repercutiera n en la mejora de las comunicacione s con las Islas Canarias ya que en determ inadas épocas del año, resultaban insuficientes. Capítulo Cuarto: Transportes ____________________________ 263 se quejaba de los altos precios de estos trasportes, y aportó para ello lo s precios del traslado de automóviles desde Palma de Mall orca, aunque señaló qu e el traslado a las Islas Canarias era extraordinariamente m ás elevado. Estos precios disuadían a los turistas que llegaban en coche a ir a las islas, lo qu e consideraba un agravio para és tas. Imagen 7: Los precios aportados. A esto contestó la Co mpañía Trasmediterránea diciendo que ya tenían unas tarifas especiales para el transporte de automóviles en régimen de turism o (cuando el propietario del vehículo viajase en el mism o buque) que suponían una importante rebaja (aproximadamente del 74 por ciento en servicios con Canarias y del 50 por ciento en los de Baleares) en relación c on las tarifas de carga. El precio en ese momento para los autom óviles de tipo medio (cuatro m etros y medio y 1.500 kilogramos) era de 714 pesetas desde la Península a Canarias, 615 para Baleares, precios que la Transmediterránea encontra ba equitativos y no les parecía oportuno rebajar. Como colofón de los tem as relaciona dos con e l trasporte m arítimo hay que resaltar que en 1957 fue designado Gabriel Ro ca García, que había sido presidente de Fomento de Turism o de Mallorca, como Direct or General de Puertos, lo que para la Fesit supuso una gran satisfacción, por cuanto significaba un público y oficial reconocimiento a la valía personal de uno de sus miembros, el cual tanto había destacado en la creación del nuevo puerto de Palm a, obra sumamente beneficiosa para el turismo y en la iniciación de la del puerto de Barcelona. Marta Luque Aranda __________________________________ 264 4.4. Transporte aéreo. El inicio de la aviación se puede es tablecer en 1903, cuando el avión Flyer de los hermanos W right realizó su vuelo histór ico el 17 de febrero. En 1909 se realizó en la ciudad francesa de Reims, la prim era exhi bición aérea internacional, en la que los aviones eran máquinas frágiles con motores de escasa potencia, que no superaban los 75 kilómetros por hora y no ascendían a m ás de 150 metros. Pero sin embargo, sólo cuatro años después, los aviones volaban a más de 200 kilóm etros por hora y ascendían hasta los 6.000 metros 427 . Durante la I Guerra Mundial se produj o un programa m asivo de construcción y modernización de aviones, y tras su finaliz ación tuvo lugar un impor tante avance en la aviación civil mundial, surgiendo grande s com pañías aéreas que transportaban regularmente correo, mercancías y pasajeros 428 . Durante la II Guerra Mundial la aviación comercial prácticam ente desapar eció, pero a su finalización, y aprovechando los avances tecnológicos, la aviación civil volvió a resurgir, esta vez de manera imparable, de forma que a la m itad del siglo XX la navegación aérea se había extendido por todo el mundo 429 . Un hecho fundamental que favoreció el transporte aéreo de pasajeros fue la decisión tomada por la IATA en 1952 de introducir la llamada clase turista. Es ta medida atendía a la política general de precios que buscaba la promoción del transporte aéreo. Tras esta medida los precios de los trayectos en avión fueron bajando progresivamente hasta la crisis del petróleo de 1973. Así m ismo, la llegada de los vuelos chárter revolucionó el transporte aéreo turístico. Estos vuelos eran utilizados por aquellos que contrataban paquetes tu rísticos, principa lmente británicos, alemanes y escandinavos. Estos gr upos tendían a quedarse en su destino (en nuestro caso España) m ás días que los que viajaban en coche, norm almente en hoteles 427 Pellejero Martínez (19 99a) p. 64. 428 Air France, Western Air Express, T ranscon tinental Air Transport, Pan American World Airways, entre otras. 429 Pellejero Martínez (19 99a) p. 65. Capítulo Cuarto: Transportes ____________________________ 265 o apartamentos. La eficiencia de los vuelos chárter redujo si gnificativamente el coste del transporte. Fue en el periodo de entreguerras cua ndo el Gobierno de España comenzó a darse cuenta de que las nuevas líneas aére as podían tener gran im portancia en el transporte de personas y consecuentemente en el turism o, y dada la in existencia de líneas nacionales (el país carecía por comp leto de industria ae ronaval) se acudió a líneas inter nacionales. El prim er servicio aéreo del que se dispuso fue, desde septiembre de 1919, el que cubría el trayecto Toulousse-Casablanca 430 , de la com pañía francesa Compagnie des Lignes Latécoère, que hacía escala en Barcelona, Alicante y Málaga. En octubre de ese mism o a ño, y mediante RD de 17 de octubre 431 , se estableció en España el Servicio Postal Aéreo, y el mes siguiente se regu ló la aviación civil 432 y se estableció el reglamento de navegación aérea 433 . La primera línea aérea n acional fue la Com pañía Española de Transporte Aéreo (CETA), la cual obtuvo la concesión de cubrir el trayecto Sevilla- Lareche y realizó su primer vuelo el 15 de octubre de 1921, tran sportando correo y dos pasajeros. Funcionó durante cinco años, mientras duró su conces ión, tiempo durante el cual el núm ero de viajeros fue en aumento, al ir increm entándos e la demanda de este tipo de pasajes. E n 1927 aparecieron dos nuevas lín eas, con apariencia español a pero con capital alemán: la Unión Aérea Española (UAE), e Iberia 434 . La UAE cubría lo s trayectos Sevilla- Lisboa-Madrid (durante un tiempo solo Madr id-Lisboa) y Granada-Sevilla; Iberia p or su parte realizaba el vuelo Madrid-Barcelona, lo que perm itió incorpo rar a Madrid a l circuito de las capitales europeas, a través del enlace en B arcelona con el servic io Barcelona-Berlín, por Marsella y Ginebra 435 . 430 Ibídem p. 65. 431 Gaceta de Madrid nº 292 de 19 de octubre de 1919. 432 Mediante Real Decreto de 25 de noviem bre, pub licado en la Gaceta de Madrid nº 330 de 26 de noviem bre de 1919. 433 Reglamento publicado en las Gacetas de Madrid n os 33 4 de 30 de no viem bre, 335 de 1 de diciembre y 3 50 de 16 d e diciembre de 1919. 434 El 51 por ciento de su ca pital estaba en manos del vizcaíno Horacio Echeva rrieta, y el 49 restante pertenecía a la em presa alem ana Lufthansa. 435 Pellejero Martínez (19 99a) p. 65. 273 CAPÍTULO QUINTO: DAR A CONOCER ESPAÑA. El poco conocimiento que de Españ a se tenía en el extranjero fue una realidad contra la que debieron luch ar, desde los albo res del turismo, aquello que quisieron hacer de esta nueva actividad un sector pro ductivo im portante. Por ello, tanto la Administración Pública com o la iniciativa privada fueron llevando a cabo una serie de actuaciones con las que pretendieron dar a conocer nuestro p a ís, mo strando las riquezas que atesoraba y todo aquello que pod ía ofrecer: clima, naturaleza, exotism o, arte , histor ia… Las primeras actuaciones de esta ín dole tuviero n casi exclusivam ente como objetivo al público extranjero, pero con el paso de los a ños comenzaron a realizarse campañas destinadas a dar a conocer a Espa ña a los propios españoles. Las primeras de ellas pretendieron cambiar la imagen que de nuestro país se tenía en el extran jero, cuidaron muy mucho aquello que se quería pr oyectar de España, tratando de romper con la idea que en otros países seguían c onservando de la España negra. Las campañas que se realizaron a tal efecto mostraban un país m oderno y seguro, rico en cuanto a patrimonio cultural y natural y cargado de exotismo, aspecto este últim o que durante el Primer Franquism o viró al tipismo. En definitiv a, un país diferente . Por otra parte, con las acciones destinadas a dar a conocer España a lo s españoles se pretendía fomentar el turism o nacional con el fin de cubrir la falta de turism o extranjero provocada por los diferentes aco ntecimientos históricos. Marta Luque Aranda __________________________________ 274 5.1. Promoción E xterior, Propaganda y Publicid ad 458 . Hasta que se creó en 1905 la Comisión Nacional, la labor de promoción del turismo la había realizado exclusivam ente la inicia tiva privada a través de s us diferentes organismos o asociaciones, y part icularmente los SIT. Esta lab or la llevaro n a cabo básicamente m ediante la publicación de artículos periodísticos tanto en revistas o periódicos generalistas, como en public aciones específicas de viajes y turism o. No obstante, tal y como se indicaba en la exposición de motivos del RD de constitución de la Comisión Nacional, el turism o en Espa ña no había alcanzado mayor volumen debido, entre otras causas, a que la iniciativa privada no lo había fom entado lo suficiente. Por e llo se es tableció que de b ía ser el Estado, a trav és de este nuevo organismo, el encargado de hacerlo con cuan tos m edios estuviesen a su alcance. Entre los medios que en este RD se propusier on para fom entar el turismo estaban:  Formación y divulgaci ón en el extranjero de itin erarios de viajes par a conocer España.  Publicación y difusión de folletos en el extranjero que describiesen las maravillas d e la España histórica y que despertas en la curios idad 459 . El posterior órgano rector del turismo nacional, la Co m isaría Regia, tuvo como fin último dar valor a l patrimonio histór ico-artístico espa ñol para que sirviera de instrumento de atracción para visitantes. No obstante, en su RD de creación, no se recogió ninguna medida específica sobr e publicidad, propaganda o prom oción del 458 Para mayor conocimiento sobre la labor de promoción turística desarrolla po r la Administración Pública des de sus inicios hasta 1951, v er Correyero Ruiz ( 2002 y 2004 ) y Correyero y Cal (2008). 459 Se obser va cóm o las m edidas de p romoció n sólo est aban orientadas al ext erior. Capítulo Quinto: Dar a conocer España ____________________________ 275 turismo, y el propio funcionam iento de la Comisaría indujo a qu e fuese el propio Comisario Regio quien ejerciese de propagandi sta del turism o español 460 . A pesar de la inexis tencia de m edidas explícitas, du rante los año s de la Comisaría Regia se realizó una im portant e labor de promoción, en gran parte sufragada económicamente por el propio Co misario. Entre las actuaciones que se llevaron a cabo conviene señalar: 1) viaj e del Comisario a EE UU con motivo de la preparación de la Exposición Universal que se iba a cele brar en San Francisco en 1915. Este fue el viaje más importante que r ealizó el Com isario al citado país, pues aunque lo hizo en calidad de delegado español para estudiar las condiciones en las que España podría adherirse a dich a exposición, lo aprovechó para realizar una intensa labor de propaganda. Y lo logró, pues pr onto se publicaron en Norteamérica libros sobre diversos aspectos del ar te, costumbres y jardines de España. La visita fue en términos generales m uy fructífera 461 ; 2) celebración de dos Exposiciones sobre Turismo y Cultura de España en Nueva Yo rk (1922 y 1923); 3) participación en la Exposición Internacional de Filadelfia de 1926; 3) intensa labor editorial con m ás de 200 obras, principalmente sobre el patrim oni o histórico. Entre estas obras destacan: El Arte en España , con sus 25 monografías, Fomento de Turismo en España, Hidrología Nacional: Desarrollo y propaganda de los Balnearios y Estaciones de Altura y Sanatorios e Itinerarios de arte por España de Sánchez Cantón. En ellas los turistas podían encontrar, desde posible s itinerarios para conocer la geografía española, hasta estudios pormenorizados del patrim onio ar tístico de diversas ciudades monumentales, pasando por catálogos de mu seos o descripci ones de las riquezas naturales de Yuste, Sierra de Gredos, Sierra Nevada o de los Picos de Europa, entre otros 462 ; 4) creació n de la Agencia Plus Ultra, c uyos objetivos eran r ecuperar la imagen de España en el exterior y fomentar el turism o para ingresar divisas. Esta Agencia tuvo oficina en Paris desde 1926 a 1928 463 . 460 Correyero y Cal (2008) p. 84. 461 Ibídem , pp. 86 -87. 462 Pellejero Mar tínez, (1999) pp. 37-38 . 463 Correyero y Cal (2008) p. 106. Marta Luque Aranda __________________________________ 276 Fue durante la existencia del PNT cu ando la promoción del turism o adquirió mayor importancia. En prim er lugar, en la estructura organizativa del PNT aparece una delegación específica de Pr opaganda, cuyas funciones quedaron recogidas en el artículo segundo del RD de c onstitución. Entre ellas aparece:  “Divulgar, en todos sus aspectos, el conocimiento de España, fomentando la publicación de guías, catálogos, anunc ios, itinerarios, etc. dentro y fuera de nuestra patria, ya directamen te, ya contratando en su totalidad o en parte este im portante servicio”  “Promover y apoyar la propaganda de l turismo en el extranjero organizando centros de informaci ón y viajes en otros países, correspondiendo la vigilancia de estos servicios a los representantes de Su Majestad”. Esta labor de promoción fue primordia l para el PNT, pues sus miem bros habían constatado en sus viajes anterior es el desconocimiento que se tenía sobre España en el extranjero. Para dejar cons tancia de esto, publicaron un comunicado el 2 de agosto de 1928, en la Revista Unión Patriótica , el cual decía: “…para lograr que España sea visitada por masas de turistas que de año en año vayan en aumento es preciso, en primer lugar, dar a conocer en el extranjero las múltiples bellezas naturales, artísticas y arquitectónica s que nuestra Patria encierra” 464 . El trabajo realizado por el Patronato en este sen ti do fue m uy intenso, llevando a cabo la apertura de agencias de información, tanto en territ orio nacional como en el extranjero, la edición de una serie de catálogos, guías y publicaciones mixtas 465 , la 464 Pellejero Martín ez (1999a) p. 38. 465 El PNT contó con una Secc i ón de Publicaciones, cuyo fin era convertirse en un centro editorial que fijara su atención en publicar , con la m ayor rapidez po si ble y en las mejores condiciones de claridad, un a serie de libros, fol letos y hojas de p ropaganda , profusam ente ilustrad os, redactados en varios idiom as, y que fuesen una continua y reite rada invitación al viaje por España . Esta sección además llevaba el asesoram iento técnico y adm inist rativo en la edición de publicacione s, e informaba sobre las petici ones de subvenci ones públ icas o privadas para el mism o fin. Asesoraba sobre l a adquisición de libros. Cuida ba la confección de itinerarios, cartillas, excursiones, guías, monografí as, monum entos, e staciones te rmales, etc. (C orr eyero y Ca l 2008 , p. 137 ). Capítulo Quinto: Dar a conocer España ____________________________ 277 organización de exposiciones, una fuer te inversión de propaganda en prensa, invitaciones oficiales a turistas extranjeros, la realización de películas y la impresión de carteles turísticos. Estos últimos vivieron su “edad de oro” durante los años del PNT. Encargados a artistas de renombre, destacaron por la ca lidad de sus diseños. Los tem as de estos carteles fueron varios: estaci ones de invierno, de verano, localidades costeras, de interior, monumentos o paradores, siendo al gunas de sus leyendas: “Málaga, clim a delicioso en todo tiempo”; “Córdoba, Corte de los Califa”; “Sevilla, ciudad de gracias únicas”; “Huelva, punto de partida de Cris tóbal Colón”; “Cádiz, puerta de Europa sobre el Atlántico”; “Burgos, maravilla gótica, tierra de l Cid”; “T arragona, la ciudad de los Escipiones”; “Barcelona, la capital del M editerráneo ”; “Alcalá de Henares, cu na de Cervantes, Universidad del Renacimi ento”; “Alicante, la ciudad que no tiene invierno, la playa con palmeras”; “Asturia s, paisajes, arte, montañismo y pesca”; “Ávila, la mítica ciudad amurallada” o “Balear es, la isla de las m aravillas”. Cuando el cartel estaba en francés o inglés aparecía el eslogan genérico “Visite España” (Visitez L’Espagne, Visit Spain), en los editados es alem án tan solo España (Spainen), y a continuación la leyenda propia de cada cartel. Fuente : Catálogo de Carteles del In stituto de Turismo de España. Ministerio de Industria, En ergía y Turismo. Imagen 8: Carteles editados por el PNT. Marta Luque Aranda __________________________________ 278 Aunque el PNT comenzó a editar los carteles en 1929, con anterioridad, durante los felice s años vein te el cartel turístico ya había jugado un papel muy importante com o instrumento de promoción, aunque no había sido la Com isaría Regia quien utilizó este instrumento, sino los organi smos locales o provinciales, las em presas turísticas (agencias de viajes , hoteles, balnearios, com pañía s navieras y de ferrocarril) y diferentes asociaciones vi nculadas con el turismo. La remodelación sufrida por el PNT tras la proclam ación de la SEGUNDA República no supuso cambios sustanciales en la promoción del turism o, la cual siguió ocupando buena parte del esfuerzo del organi smo, tanto por el trab ajo realizado como por el volumen económ ico que suponía. En esta etapa los gastos en publicidad y propaganda fueron muy elevados, y entre lo s nuevos propósitos generales que debían regir al Patronato republicano se establecieron los dos siguientes: 466  Realizar propaganda por cuantos me dios gráficos ponían las artes a disposición de las imprentas, cursos de conferen cias, em isiones radiadas y exposiciones de fotografías. Utili zar la prensa como el m edio por excelencia de cuantas propagandas s e real izasen en el extranjero. E instar a las agencias de inf ormación del PNT para que transm itieran a las ofic inas centrales cuanto favorable o desfavorable se publicara en los respectiv os países con relación a España, para divul gar aquello que fuese beneficioso.  Hacer propaganda en los periódicos diarios de Madrid y provincias. De igual modo el Servicio de Public aciones siguió m uy activo. Se mantuvo la Guía de Hoteles de España y se publicaron otras nuevas, como la destacada Guía Gráfica de España y una Guía de los Museos de Toledo además de firmarse un contrato con Calpe para publicar 54 Guías de España, una por provincia. Lo que se 466 Correyero y Cal (2008) p. 183. Capítulo Quinto: Dar a conocer España ____________________________ 279 abandonó durante la etapa republicana fue la cartelería turística. Hubo una ausencia total de nuevos carteles, y tan solo se pro cedió a la reedición de series an teriores 467 . Pero quizás la obra más ambiciosa del PNT fuese el m agnífico Catálogo monumental de España , compuesto por 3.861 fotografías que recogían todas aquellas imágenes que se con sideraron de interés turí stico y cultural. Hay que poner en relieve la calidad artística de muchas de ellas 468 . Fue durante la etapa republican a del PNT cuando se constituyó la Fesit, la cual fue consciente durante toda su andadura de la importancia que la promoción tenía para el desarrollo del turismo. La labor que la Fesit realizó en cuanto a publicidad, propaganda y promoción tuvo dos vertientes: una, todas las tareas llevadas a cabo bien por la Federación o bien por los Sindicatos a modo individual; la otra vertiente la constituyeron todas las sugerencias e indi caciones que dirigieron a la Administració n competente para que fuese ésta quien la s realizara. E ran dos los m otivos que determinaro n que la Fesit solicitara la intervención d e la Administración en actuaciones de promoción turístic a: por una parte, en ciertos á mbitos ni la Fesit ni sus miembros tenían com petencias para llevarl as a cabo; y por otra, cuando se pretendía que las campañas tuvieran gran repercus ión, afectando a una aérea geográfica muy amplia, el volum en presupuestario requerido tan solo era posible afrontarlo desde el Estado. En este sentido en la Asamblea de 1933 la Fesit propuso al PNT que otorgara premios, en formas de prim as, a las agencias de viajes extran jeras que trajeran turistas a España 469 . Pero la idea de involucrar más al Estado en las tareas de promoción del turismo sufrió en 1934 un revés con la modificación del Reglam ento de PNT. El propósito de esta modificación fue conceder a la iniciativa privada, por considerarla m ás eficaz, mayor peso en la prom oción del sector turí stico. Concretamente la citada disposic ión decía refiriéndose a una tercera etapa que debí a de comenzar en el fom ento del turismo español: 467 Íbidem p. 189. 468 Migu el Arroyo (2014) p . 43. 469 La Van guardi a, mi ércoles 26 de Julio de 1933 p. 7 y Aragón, ab ril-mayo 1934 , p. 73. Marta Luque Aranda __________________________________ 280 “Falta una tercera etapa: la que dé al fomento del turismo en España un sentido más eficaz, huyendo de burocra tismo y facilitando las iniciativas, especialmente aquellas que por su carácter local, regional o gremial, suelen venir seleccionadas automáticamente de por sí como reproductivas”. No obstante, la Fesit no cejó en su idea y en la Asamblea de ese mismo año presentaron una propuesta a la Administración Central que consistía en la em isión de una serie de sellos de correos de poco precio (por ser los de mayor circulación), en los que se reprodujeran los monume ntos y las bellezas nacionales. Con ello se contribuiría a popularizar y crear atmósfera a favor de España y del T urismo 470 . Esta idea, que finalmente se llevó a la práctica, se repitió en varias ocasiones a lo largo de los años de actividad de la Fesit. La sigui ente vez en la Asam blea de 1935 471 , y ya en 1936 se lanzó una emisión de sellos con los siguient es m otivos: la Catedral de Burgos, la Universidad de Salam anca, la Basílica del Pilar, la Giralda, el Castillo de Javier, el Patio de los Leones de la Alhambra, la Mezq uita de Córdoba y la Catedral de Málaga, y en 1938 otra con cuatro monumentos: la Basílica de Covadonga, la Catedral de Palma de Mallo rca, el Alcázar de Segovia y la Catedral de León 472 . En la Asamblea de 1935 también propus ieron al PNT dos m edidas más sobre promoción turística: 1) que editara o reeditara la m ayor cantidad posible de propaganda; y 2) para garantizar la calid ad y la homogeneidad de esta propaganda impresa, que el PNT crease un taller tipogr áfico para im primirla. Propusieron que este establecimiento, al que se debía dotar de m a quinaria m oderna, se instalarse en los locales del Colegio Trilingüe de Alcalá de Henares (el cual pertenecía al Sindicato de la localidad) , y en él también se lle varan a cabo los trabajos de los SIT 473 . 470 La Vanguard ia , m iércoles 20 d e marzo de 1933 p. 33y Revista Aragón, abril-m ayo 19 34, p. 72. 471 Revista Aragón mayo 1935 , p. 86. 472 Correyero Ruiz (2 002) p. 458. 473 La Van guardi a , miércoles 10 de abril de 1935 p. 24, y Aragón mayo 1935, p. 86. Capítulo Quinto: Dar a conocer España ____________________________ 281 Por otra parte, dado que el PNT había abandonado casi por completo la utilización de carteles como medio de propaganda turísti ca, acordaron que fuesen los SIT quienes los em plearan. Y que además llevasen a cabo un intenso intercambio de los mismos, en una eficaz colaboración, con lo que lograrían la difusión y el reparto de la propaganda de cada uno de los Sindicatos 474 . La Asamblea de 1936 fue en general m uy prolífica y sobre promoción se aprobaron las siguientes conclusiones 475 :  Pedir al PNT que configurase una Guía reseña que pudiera titularse Las Catedrales de España, debiendo constar en ella y detallándose, cada una de las mismas.  Que el PNT editara la mayor cantidad posible de propaganda en todos los idiomas si e ra de carác ter genera l, y q ue la propaganda de d etalle o local se hiciera en los idiomas más corrientes , redactados a ser posibles por nativos del idiom a o personas que lo conocieran a la perfección.  Solicitar que en las nuevas ediciones de Tarjetas Postales que imprim iera el Gobierno se dividiera por mitad la parte hasta entonces destinada a la dirección, colocando en el espacio gana do, una viñeta, dibujo o fotografía de monum entos o asunto de carácter tu rístico, contribuyendo con ello a dar a conocerlos.  Que se eximiera del im puesto o timb re, no sólo de Hacienda sino tam bién del Municipal, a todos los carteles y folletos de propaganda editados y expuestos por los SIT que tuvieran como fin el fom ento del turism o. Durante la Guerra Civil los dos bandos continuaron realizando labores de promoción turística, utilizándola bien para denunciar el alzam iento, bien como intento de legitimación del m ismo, es decir, la pr omoción turística se volvió una forma clara de propaganda política. En este sentido, y como vimos con anterioriorm ente, el 474 Revista Aragón, mayo 19 35, p. 87. 475 Blasco i Peris (2005) pp. 111-112 anexo. Marta Luque Aranda __________________________________ 288 localidades españolas, tanto fuera com o dentro de España, para así atraer a turistas extranjeros y tam bién fom entar los viajes interre gionales. Esto era compartido por el Régimen, por lo que desde el G obierno también se llevaron a cabo inic iativas re lacionadas con políticas de promoción tanto interna como externa, buscando su legitimación y acepta ción en el exterior. Como afirmó el entonces Ministro de Exteriores, A lberto Martín-Artajo 493 , una prom oción turística que tuviera buenos resultados equivalía a una serie de beneficios diplomáticos 494 . Se observa claramente como la prom oción turí stica estuvo al servicio del Régimen com o medio de propaganda política. Múltiples fu eron las iniciativas promovidas por L uis A. Bolín durante sus años como Director General de Turism o, de sde 1940 a 1952, para vender España como destino turístico: campañas de publicid ad, reuniones con grupos empresariales, apertura de Oficinas de Turismo, orga nización de Congresos Internacionales de Turismo y patrocinio de m onografías o ar tículos sobre las bondades de España en revistas extranjeras. Estas diferentes estrategias de promoci ón perseguían contribuir al fom ento de esa nueva industria turística, centrándose en los gustos “m odernos” de los turistas, por lo que destacaban los activos de sol y playa y las fies tas y tradiciones populares. Durante la década de los cuarenta se siguier on utilizando los carteles turísticos, en lo s que se recurrían a fiestas loca les y a su m áxima manifestación: las corrid as de toros; a imágenes de la Sem ana Santa; a las celebr aciones del Año Santo de 1948 y se reeditó la serie “Bellezas de España”. 493 Alberto M artín-Art ajo Ál varez (M adrid, 2 de octub re de 190 5 – 31 de agosto de 1 979) Político español, Min istro de Exteriores desde julio de 1945 a febrero d e 1957. 494 Pack (200 9) p. 8 7. Capítulo Quinto: Dar a conocer España ____________________________ 289 Imagen 11 : Carteles editados por la DGT Fuente: Catálogo de Carteles del Instituto de Tu rismo de España. Ministerio de Industria, Energ ía y Turismo La DGT también publicó una serie de cuatro folletos titulados Itinerarios de carretera, en los que se describían las principales rutas turís ticas divididas en cuatros regiones: 1) Andalucía y Oeste; 2) Norte y Noroeste; 3) Levante y Cataluña; y 4) Carreteras que irradian d e Madrid. Y un libro en el que se recogían fotografías de m uy buena calidad de numerosos aspectos de España, titulado Apología Turística de España (1943) 495 . Por otra parte, dentro de la DGT ha bía una Sección de Inform ación encargada de cursar a las Oficinas de Información, a las Juntas Provinciales y Locales de Turismo, a los Sindicato s de Iniciativa, a las Ag encias de Viajes y a los dem ás centros turísticos, circulares informativas. Este se rvicio fue increm entando su actividad año a año, tal y como se recoge en el siguiente cuadro: 495 Esta fue la obra más significativ a de índole turística pub licada durante la década de los cuarenta. Su au tor fue Rafael Calleja (anterio rmente cita do), en el m ome nto Jefe de Pro paganda y Publicaciones de la DGT. La obra la com ponían 439 fotografías de paisajes, monum entos y aspectos típicos esp añoles, y 46 páginas de texto que constitu ían un panegírico sobre todo lo españo l. El libro fue declarado en 1965, al alcanz ar su sexta edición, Li bro de Interés T urístico Nacio nal (Cor reyero Rui z 2002, 34 4-346). Marta Luque Aranda __________________________________ 290 Cuadro 16: Informaciones aportadas por la DGT. Año Circulares emitidas Informaciones suministradas Nacionales Extranjeras 1939 396 Sin datos 1940 464 4.385 305 1941 510 129.246 22.881 1942 640 156.536 15.652 1943 641 208.027 14.548 1944 751 Sin datos Fue nte: P áginas de Turis mo Na cion al, marzo de 1945 p. 4 Esta sección además difundía diariamente en prensa y radio la s tem peraturas de aquellas localidades que eran recomendables por la benignidad del clim a y mantenía un servicio telegráfico con las Of icinas de Inform ación en el que se detallaban los cierres de los puertos de car retera causados por temporal es y su apertura prevista 496 . La publicidad con fines turísticos se re glamentó m ediante Orden de 9 de abril de 1941 497 , en la que se incluía también aquella no turística, pero que se exponía en lugares de interés turístico (incluyéndos e los situados en campos próximos a las carreteras, incluso si estaban en fincas pr ivadas). A partir de este momento, la DGT quedó facultada para intervenir cualquier clase de anuncio o cartel acogido a esta Orden, velando por la protección y respeto de los intereses turísticos, pudiendo prohibir u ordenar modificación de los anuncio s ya existentes, así com o condicionar el establecimiento de los nuevos. La Orden proh ibió fijar carteles, escribir, estam par o rotular anuncios o ins cripc iones de cualquier índole en m onumentos o edificios públicos así como en aquellos privados que ostentaran en su fachada la indicación correspondiente. Así mismo se estableció que esta Dirección foment aría la colocación de carteleras destinad as a anuncios púb licos de propaganda turística dentro y fuera de 496 Páginas de Turism o Nacional , marzo de 1 945 p. 4-5. 497 BOE nº 107 de 17 de abr il de 1941. Capítulo Quinto: Dar a conocer España ____________________________ 291 las poblaciones, y regularía e inspeccionaría el em plazamiento, la forma y el uso de dichas carteleras cuando fueran instaladas por particulares. Como acompañam iento a esta Orden, el d í a 11 del mismo mes se dictó otra en la que se establecieron las normas p ara la confección de lo s carteles de propaganda turística 498 . Con ella se pretendía subsanar la he ter ogeneidad en form a de los carteles editados por diferentes organismos, lo que difi cultaba su colocac ión en los m arcos establecidos para ello en las Oficina s de Información de la DGT y en las agencias de viajes. La normalización se llevó a cabo ac ogiéndose a lo establecido en el acuerdo internacional de la Unión de Órganos Oficia les de Propaganda Turística, donde se fijó un tamaño m áximo para los carteles turí sticos de 62 x 100 centímetros. Quien no cumpliera esta norm a sería sancionando. El periodo 1945-50 fue excepcional en cu anto al despliegue de una política turística que tenía como fin vender el destin o España. Para lo cual se llevó a cabo una intensa labor de propaganda a la que contribuyeron dos f actores fundamentales: uno, la rehabilitación a nivel internacional de l Régimen de Franco a partir de 1948, que permitió la realizac ión de campañas en el extr anjero tendentes a desmontar la m ala imagen de España y a ensalzar el atractivo y la particularidad de nuestro país, algo que sintetizó perfectam ente el eslogan “Spain is beautiful and different” 499 . Otro factor, consecuencia del primero, fue la generalizac ión del deseo por visitar España. Esto llevó a touroperadores y agencias de viajes de países como Gran Bretaña, Estado s Unidos y Francia a incluir a nuestro país en tre sus destinos of ertados. De las campañas promocionales en el exterior se encargó Luis A. Bolín en primera persona, recorriendo las principales capitales europeas y nort eamericanas, com o cuando viajó durante dos meses en 1950, por los Estados Unidos, Mé jico y Cuba, explicando los grandes atractivos q ue España poseía c ara la turista 500 . 498 Esta Orden se publicó rectificada en el BOE nº 11 5 del 25 de abril d e 1941. 499 Este eslogan , que comenzó a utilizarse en 1948, resume muy b ien la idea qu e se pretendía trasmitir de ser España un país con grandes diferencias respecto al resto de países occidentales, donde el viajero al adentrarse en él se se ntiría trasporta do a otro mundo. Aunq ue a partir de la década de los cincuenta t ambién se com enzaron a se ñalar los pu ntos de identi dad euro pea, la España de pandereta s e mantuv o com o reclam o turístic o durante toda esta etapa. 500 Correyero Ruiz (2 002) p. 389. Marta Luque Aranda __________________________________ 292 Durante este periodo, concretamente en 1947, se com enzó a editar el Boletín de Información de la DGT. En su prim er número se podía leer: “España está abierta, con sincera y leal libertad, a cuant os viajeros quieran visitarl a. No hay trabas de ninguna especie. Los víveres son abundantes, su vida, en conjunto, fácil y agradable. La normalidad, absoluta. Los requisitos requeridos serán reducidos al mínimo”. La realidad difería mucho de aquellas líneas, pero ya el turism o se había puesto al servicio de la consolidación política del Régimen 501 . El propósito de este Boletín fue dar a conocer España principalmente fuera de nuestras fronteras, por lo que mes a m es se facilitaba información necesaria para vi sitar nuestro p aís, promocionar nuestra cultura y riquezas naturales. El Boletín se rem itía gratuitam ente a las agencias de viajes, a las entidades rel acionadas con el turismo y a todo aquel que lo solicitara 502 . De esta actividad llevada a cabo por la Administración Pública franquista no se mantuvo al m argen la Fesit. Todo lo contra rio. De esta Federación partieron muchas de las ideas que más tarde la DGT u otros or ganismos llevaron a la práctica. La Fesit estudió diferentes iniciativas tendentes a involucrar a la Ad m inistración Pública en la tarea de promocionar E spaña, y mostrar sus riquezas tan to naturales como artísticas, por ejemplo m ediante la edición de folletos, carteles, guías, cat álogos y programas, en los cuales colaboraron tanto los SIT como las Juntas Provinciales y Locales. La primera propuesta surgió en la Asamblea de 1942, cuando sugirieron a la DGT que estudiase la conveniencia de edita r unas tarjetas postales en las que se recogieran diferentes circuitos turísticos. Es te asunto se había tratado años atrás con el PNT, pero tras la Guerra, la sensa ción rein ante era que había que em pezar desde cero. Pero fue al año siguiente cuando se abordó la prom oción turística con m ayor profundidad. Concretamente el estudio partió de una ponencia pr esentada por el Sindicato de Madrid, titulada Propaganda en común como labor preparatoria para el desarrollo ulterior del Turismo en España . En ella se decía que la propaganda en el exterior debía ser llevada a cabo por el Estado, conc retam ente por la DGT, sin menoscabo de que los SIT pudieran tener, a título personal, re laciones con otras 501 Vallejo Pousad a (2014) p . 21. 502 Correyero Ruiz (2 002) p. 336. Capítulo Quinto: Dar a conocer España ____________________________ 293 organizaciones extranjeras. Indican do que es ta propaganda debía se r, en prim er lugar real, y en segundo lugar, estar basada en una información com pleta, amplia y detallada. Para esto último se requerirí a la colaboración de todos los organismos turísticos, y concretamente de los SIT . La Fesit señaló en qué consistía la co laboración que ellos podían prestar a la DGT para que ésta pudiera desarrollar un correcto plan de publicidad: A. Organización de un servicio informati vo, constantem ente puesto al día de los múltiples y diverso s aspectos de cada zona de actuación. De este servicio inform ativo la DGT podrí a entresacar aquellos puntos más interesantes para la propaganda exterior. B. Organización de un catálogo bi bliográfico de cuantas obras se refirieran a distintos asp ectos turíst icos de la zona en el que el SIT actuase. C. Preparación y conservación de un buen archivo fotográfico, cartográfico y documental de dicha zona. D. Fomento de la organización de fi estas patronales, de invierno,… E. Realización de un calendario turístico, que recogiese no sólo las fiestas de tipo general, sino también que hiciese re saltar todos aquellos aspectos de interés turíst ico que se presentas en en cada provin cia. F. Preparación y publicación de la edicione s gratuitas indispensables para el turismo extranjero, co mo eran los planos, guías de capital y lugares turísticos; lista de hotele s, restaurantes y servicios públicos de comunicación; horarios de visitas d e museos y monum entos; descripción de campos y cotos deportivos. Así mismo propusieron cóm o debía ser el modelo de información turística, el cual se debía organizar en los siguie ntes apartados: A. Información referente a la llegada y desplazamientos de turistas: 1.- Autobuses (líneas de tran sporte por carretera). 2.- Carreteras (estado de las mismas, tránsito, nomenclatura, etc.). 3.- Circuitos turísticos provinciales, i tinerarios por f errocarr il y carreteras. Marta Luque Aranda __________________________________ 294 4.- Documentación necesaria (pasaportes, salvocond uctos, guías, visado y demás requisitos). 5.- Excursiones, programas, itin erarios, etc. 6.- Ferrocarriles (modificaciones, horarios, tarifas, etc.). 7.- Intérpretes y guías (tarifas, lugare s donde se encuentraban, condiciones de sus servicios, etc.) 8.- Líneas aéreas. 9.- Líneas de navegación. 10.- Oficinas de información, agencias de viajes, etc. 11.- Talleres y servicios de socorro en car retera para au tomóviles. 12.- Taxis y demás transportes urbanos. B. Información referente a alojam ientos y comidas: 1.- Alojamientos de todas clases. 2.- Balnearios de aguas medicinales. 3.- Gastronomía (platos típicos). 4.- Restaurantes. C. Informaciones que afectaban a localidades: 1.- Estaciones invernales. 2.- Balnearios de aguas medicinales. 3.- Información general de cada localidad. 4.- Itinerarios de visita de cada localidad. 5.- Lugares de veraneo o descanso. 6.- Playas (descripción, accesos, etc.) 7.- Puertos de montaña. 8.- Puertos de mar, costas, etc. D. Información sobre espectáculos y deportes: 1.- Caza (temporadas, lugares, especiales , licencias). 2.- Deportes de invierno (temporad a, lugares, programa). 3.- Espectáculos artísticos (conciert os, temporadas de ópera, etc.) Capítulo Quinto: Dar a conocer España ____________________________ 295 4.- Ferias y fiestas. 5.- Pesca (temporada, sitios de pesca, licencias). E. Información sobre arte e historia: 1.- Museos (descripción, itiner arios de visitas, etc.) 2.- Castillos (itinerarios, historia, descripción, medios de visita). 3.- Monasterios, abadías, etc. 4.- Cuevas y cavernas interesantes. 5.- Miradores naturales en montañas, costas, etc. 6.- Jardines artísticos. 7.- Exposiciones artísticas o históricas. 8.- Palacios y posesiones artísticas. 9.- Artesanía (producción y venta de ar tículos típicos y artísticos). F. Información de tipo general: 1.- Calendario turístico de la zona. 2.- Climatología y datos estadísticos. 3.- Impuestos que afectaban al turism o. 4.- Legislaciones generales que afectasen al turismo. G. Información com plementaria: 1.- Dirección de las oficinas públicas en la capital y localidades esencialmente turísticas o de im portancia. 2.- Médicos especialistas y sanatorios. 3.- Servicios de urgencia. Vemos como la información que la Fesit se ofrecía a recabar para brindar al turista era muy completa, pe ro para los SIT no supondría prácticamente esfuerzo alguno obtenerla, pues eran organismos en c ontacto directo con la realidad económica y social. Marta Luque Aranda __________________________________ 296 Este profundo estudio realizado por la Fesit tuvo su recompensa, pues en la Memoria del ejercicio de 1943 la DGT decidió modificar la redacci ón del epígrafe de la partida presupuestaria denominada “de Propaganda” por otra denom inación más amplia que incluyera adem ás de los gastos ocasionados por la propaganda realizada a partir de iniciativa s de la DGT, los ocas ionados por ideas sugeridas, entre otras entidades turística s, por los SIT 503 . Esto perm itió que a p artir d e este m omento y año tras año, la Fesit fuese planteando a la DGT diferentes iniciativas sobre promoción. Así, en la Asam blea de 1945 se presentó una ponencia titu lada La propaganda de turismo en el cine , que propuso utilizar este medio como canal de difusión de la propaganda turística. Esta id ea fue muy bien acogida por el Jefe del Sindicato de Espectáculos, el cual to mó la decisión de intensificar la presentación de docum entales basados en temas turísticos. También recomendaron a los organizadores de fiestas y acontecim ientos turísticos que llevaran a cabo, con la antelación neces aria , la programación y publicidad de tales actos , para así evitar lo s perjuicios que ocasionaba una propaganda tardía 504 . Y propusieron a la DGT la edición en un folleto con el Calendario Turístico de las provincia s españolas. Esta últim a propuesta que se había p resentado con anterioridad, fue atendida y la DGT comuni có a la Fesit que estaba realizando las tareas oportunas para llevar a cabo el citado calendario con lo que atendía así sus peticiones 505 . 503 Correyero Ruiz (2 002) pp. 295-296. 504 Esta petición se reiter ó en 1957 , pues aunque se estaba llevado a cabo, en el sentido d e que muchos or ganism os local es intentaba n publ icar con la m ayor antelaci ón posibl e sus prog ramas de festejos, en muchos cas os esta ant icipa ción no era suficient e, por que depe ndía n de orga nismos superiores, com o por ejempl o de las Fe deraci ones Naci onales de determ inados dep ortes, ya que la mayoría de l os festejos giraba n en torn o a la celebraci ón de algú n evento d eportiv o, y por l o tanto hast a que no tuvi eran el vi sto bueno de superi oridad, no podía n fijar l as fechas y po r consigui ente darl es publicidad con suficiente adelanto. 505 Este calendario com o se verá más adelante fue diseñado por la pr opia Fesit, quien lo remitió a la DGT. Capítulo Quinto: Dar a conocer España ____________________________ 297 En 1947 solicitaron también a la DGT la edición de un mapa m ural de España en el que se representase de una mane ra gráfica, las principales líneas de comunicación y los lugares de in terés turístico 506 . Cuando las campañas en el exterior au m entaron surgió un nuevo problema que fue pronto abordado por la Fesit, cons istente en la publicación de f olletos anunciadores de hoteles, excursiones, atracci ones turísticas, etc. en idiomas distintos del castellano, en los que por falta de cap acidad de sus redactores se cometían disparates gramaticales y faltas de ortograf ía que redundaban en el desprestigio de la cultura turística en España. Por esto, en 1954 se pidió que fuesen sometidos a censura gramatical, previam ente a su edición, los fo lletos de propaganda turís tica redactados en idiomas extran jeros, y concretamente que fuera el MIT el organism o encargado de realizar dicha censura gramatical, ya que uno de los objetivos de l Plan Nacional de Turismo había sido aum entar la propaganda en el exterior, sobre todo en Es tados Unidos, Suiza y Reino Unido. La Fesit durante estos años, además de indicar diferentes medidas para que la Administración las llevara a cabo, ejerció también un papel en cierto modo controlador o censor. Es to puede verse en la ponencia presentada por el Sindicato de Burgos en la que se crit icaba el m al gusto y el m al empleo que del idioma extranjero se hacía en algunos folleto s turísticos editados en ciertas ocasiones por organismos oficiales. A raíz de esta de nuncia, la Fesit se di rigió a la DGT y al Ayuntamiento de Mad rid para que extrem asen su celo en la redacción de la propaganda, pues precisamente desde el A yuntam iento madrileño se había editado un folleto de lam entable calidad. Otra consecuencia del aumento del turism o extranjero, y como resultado de la atracción que para éste tenía la cu ltura espa ñola y principalm ente andaluza, es que se estaba produciendo una banalización de la mism a, trasladándola a lugares en los que no estaba en modo alguno arraigada. Por ello en la Asam blea de 1957, el Sindicato de Tarragona criticó el tipismo en que se estaba cayendo, que tenía como único fin atraer 506 Esto como tal no se realizó, pero sí algo muy similar co mo hemos visto. La edición de una serie de cuatro folleto s titulados Itinera rios de carretera , en los que se describían las principales rutas turísticas di vidi das en cuatr os regi ones: 1) Anda l ucía y Oeste; 2) Norte y Noroeste; 3) Levante y Cataluña; y 4) C arreteras q ue irradia n de Ma drid. Marta Luque Aranda __________________________________ 304 evitar así la duplicidad y el posible antagoni smo que pudiera surgir si coexistiesen las de ambas naturaleza 513 . Y que sólo en los casos que no existieran SIT, recayera esta labor de inform ación en las Diputaciones o Ayuntamientos, y si posteriorm ente se establecía un Sindica to y éste fuera admitido en la Fes it, se le cedie ra al mism o la gestión directa de la Oficina de Inform ación. Además, pidieron que al form alizar el PNT concierto con los SIT para la instal ación y sostenimiento de estas oficinas, contribuyera dicho organismo oficial con una cantidad no inferior a la aportada por Ayuntamientos y Diputaciones 514 . Fue en la Asam blea de 1933 cuando trasmitie ron al PNT la necesidad de q ue se crearan Agencias de este organismo en el extranjero, sobre todo en pun tos estratégicos como Londres, Nueva Yo rk, Berlín, Génova y Roma 515 . Señalaron que com o lo importante era estar allí, en un prim er moment o las oficinas podían ser modestas y de poco gasto, ayudadas por las Cámara s de Com ercio y los Consulados 516 . Del buen funcionamiento de las distin tas Oficinas de Información y de la continua necesidad de implantar otras nuevas se fue encargando la Fesit. La primera referencia al respecto la encontramos en la Asamblea de 1934 donde el representante del Sindicato de Valladolid instó a que la Oficina del Patro nato de Turismo en París fuese más eficaz 517 . Al año siguiente esto, a juicio de la Fesit, se había conseguido con el nombramiento com o director de la mism a del Sr. Vinardell, pues se había logrado que la citada Oficina gestionase diariamente una m edia de entre 150 a 200 visitas, fechase de 25 a 30 cartas y atendi ese entre 8 y 10 demandas telefónicas 518 . Pocos días antes del inicio de la Gue rra Civil, la Fes it trasladó al P NT las siguientes peticiones so bre Oficinas de Inf ormación 519 : 513 Esto se llevó a la práctica, tal y como se resaltó en la Asamblea de 1936. 514 Revista Aragón, febrer o 1932, p. 21. 515 De estas cinco, el PNT a brió tr es: Londres, N ueva York y Roma. 516 Revista Aragón , abril- mayo 1934, p. 73. 517 La Van guardi a , ma rtes 20 de ma rzo de 1934, p. 33. 518 ABC , jueves 18 de ab ril de 1935 p. 47. 519 Blasco i Peris (2005) pp. 111-112 anexo. Capítulo Quinto: Dar a conocer España ____________________________ 305  Que efectuara de un modo continuo la propaganda turística de España en el extranjero, estableciendo para ello las necesarias Oficinas o Agencias en las principales cap itales o por lo m enos representaciones debidamente atendidas y controladas si no era posible la apertura de las anteriores.  Que intensificase todo lo posible la actuación de la Oficina de Información de Gibraltar en los barcos que lleg aban a dicho puerto, en hoteles y en Agencias de Viajes, además de su acción informativa en local propio.  Que siguiendo la tendencia de poner su s Oficinas y Delegaciones locales bajo la dependencia o dirección de lo s SIT de la respectiva localidad, lo hiciera así en Málaga con el k iosco de Informaciones del muelle, otorgando la representación al Si ndicato de Iniciativa malagueño. Durante la Guerra Civil, el PNT se en cargó del mantenim iento de las Oficinas de Información que habían quedado en la zona republicana; las de la zona nacional, en un primer mom ento desaparecieron al no ser presupuestariamente autónom as. Posteriormente, tras la creación del SNT, es te organism o com enzó a encargarse de las mismas. Las situadas en el extranjero queda ron al cobijo de las Em bajadas, y algunas, como la de París, mantuvieron una in tensa actividad de apoyo al Gobierno republicano, pero poco a poco fueron cer rando según les fue faltando las remesas dinerarias que las sostenían 520 . Al finalizar la guerra tre inta Oficina s de Información permanecían abiertas en territorio español, aunque sus f unciones era de m era rutina, y solo tres en el extranjero: Paris, Gibraltar y Buenos Aires. Las dos últimas cerraron al poc o tiempo, pero la de París, desde que fue tomada por los naciona les en m arzo del 39, desarrolló no sólo una labor de propaganda turística, sino tamb ién de propaganda del Régimen. Al m ando de esta oficina se colocó a Francisco V idal Sureda 521 . Cuando el Gobierno de Franco creó en enero de 1938 el SNT, fue su departamento de Representación el encarga do de las Oficinas de Inform ación. Las 520 Correyero Ruiz (2 002) p. 59. 521 Ibídem p. 111. Marta Luque Aranda __________________________________ 306 competencias de este d epartamento incluían al personal, el f uncionamiento de las oficinas existentes, el establecimiento de nuevas, la adquisición o alquiler de los locales para las mism as, las obras d e reparación o reform as, el m obiliario, etc. 522 . La centralizació n de la gestión de las Ofic inas de Información bajo el SNT incluía también el capítu lo de gastos, que h asta el momento había recaído en el Ministerio de Hacienda. Con la sustitución del SNT por la DGT, esta última siguió siendo la responsable de las Oficinas de Información, pero tras la creación de las Juntas Provinciales y Locales, se establ eció que los gastos corrien tes de las Of icinas correrían a cargo del presupuesto de estas últimas 523 . La Fesit en esta nueva etapa siguió ocupándose de las Oficinas de Información, y plantearon a los organismos competentes la necesidad de nuevas aperturas, así com o algunas medidas adecuadas para su gestión. La primera m edida al respecto perseguía la regularización y un adecua do control de las mismas, por lo que en la Asamblea de 1944 elevaron un ruego a la DGT para que se editaran cartulinas con los nombres exactos y los números de teléfonos de t odas las oficinas de turism o de España. Sobre el establecimiento de nuevas, en la Asamblea de 1946, y en base a la importancia que tendría reforzar los víncul os turísticos con Portugal, que en aquel momento era uno de los centros em isores de turistas a España más importante, pidieron la apertura de una Oficina en Lisboa 524 . Y en la Asamblea de 1949 solicitaron otra en Bayona, la cual defendieron como f undamental para orientar al gran núm ero de turistas de todas las nacionalidades que visitaban el País Vasco Francés y que deseaban visitar España. A esta petición, Arturo Grau, representante de la DGT, contestó que ya habían considerado tal ci rcunstancia, aunque no era Bayona la ciudad a su criterio m ás adecuada, sino Biarritz, po r ser la ciudad francesa fronteriza con España que recibía mayor número de turistas. No obstante, al final de la década de los cuarenta la inform ación turís tica no llegaba a todos los lugares deseables. Por ello, en la Asamblea de 1949 se trató con 522 Ibídem pp. 55-58 . 523 Decreto de 21 de febrero de 1941, p ublicado en el BOE nº 66 de 7 de m arzo. 524 Esto fue tomado en cuen ta por la DGT y en 1949 se abrió oficin a en Lisboa. Capítulo Quinto: Dar a conocer España ____________________________ 307 profundidad este asunto. Por una parte, la Junta Provincial de Turismo de Pontevedra presentó una ponencia titulada Servicios Auxiliares de Turismo, en la que se proponía que para una mayor divulgación sería conv eniente montar, sin gasto alguno para la DGT, unos servicios auxiliares dependientes de la Oficina de Inform ación. Para esto se utilizarían los Ayuntamientos, hoteles y balnearios, donde, en lugares m uy visibles al público, se colocarían unas vitrinas donde estarían expuestos m apas, folletos y carteles (lo que hoy en día denominam os expositores). Otra medida que propusieron para tra tar de subsanar la f alta de Of icinas de Información, fue que en las poblaciones en la s que no existían Turismo se les diera conocimientos turísticos a los guardias ur banos, y que éstos dispusiesen de unos mapas de carretera en donde aparecieran lo s A lbergues y Paradores de Turismo, así como de tarjetas en diferentes idiom as en las que figurasen las direcciones de las Oficinas de Información de la DGT. Tam bié n pidieron que estos guardias rindiesen diariamente a sus jefes y éstos a los alcald es, las informaciones que habían facilitado durante sus horas de servicio con detalle de la nacionalidad del ate ndido, con el fin de elaborar una estadística: “movimien to turístico por carretera”. Por último, en cuan to a la falta de Ofic inas en el extranjero, la Asociación Fomento del Turism o de Burgos presentó una ponencia titulada Infor mes y Visados Extranjeros, en la que pedía que en los consulados españoles se prestase información turística a aquellas personas que allí acudieran con el fin de viaj ar a España. A esto contestó Arturo Grau diciendo que el pers onal de los Consulados sólo podría dar una explicación muy somera y que la DGT no tení a personal suficiente para colocar en ellos. Por tanto, tras el correspondiente deba te y estudio del tema se decidió que lo ideal sería que los funcionarios del C onsulado rem itieran a los s olicitantes de información a la Oficina de Información de Turism o más próxim a, que para eso las había en diferentes ciudades de distintos países, o en su defecto a la de Madrid. Y precisamente en relación a esto, el representan te de la DGT informó que en muy breve plazo de tiempo se iban a inaugur ar cuatro nuevas Oficinas de Inform ación en el extranjero: Tánger, Lisboa, Bru selas y Estocolm o. A estas aperturas les siguieron las de Chicago, Los Ángeles, Méjico y La Habana. Así, y según apareció en el Boletín de Información de la DGT nº 22, de 1951, España al com enzar la década de los años cincuenta tenía instaladas Oficinas de Información en Bruselas, Buenos Aires, Chicago, Estocolmo, Frankfurt, La Habana, Lisboa, Londres, Marsel la, Méjico, Milán, Marta Luque Aranda __________________________________ 308 Nueva York, París, Roma 525 , San Francisco, San Juan de Puerto Rico, Tánger, Toronto y Zúrich 526 . 5.3. Guías e Intérpret es. La primera reglam entación española sobre Guías e Intérpretes data de 1909, y concretamente se recoge en el artículo cu a rto de la Real Orde n Circular de 17 de mar zo 527 , en la que se regulaban las casas de huéspedes, fondas y hoteles, para limitar los fraudes cometidos contra los viajeros. Pe ro fue bajo la gestión del P NT cuando se aprobó mediante RO de 12 de noviem bre de 1929 528 un Reglamento de Guías e Intérpretes, es decir, se pr ofundizó por primera vez en la regulación del servicio por ellos prestad o. Mediante esta reg lamentación se creaban los primeros profesionales de este tipo en España, se divi día la profesión en cuatro categorías, y se definía su actividad: 1) Intérpretes, aquellos que ad em ás del español dominaran adem ás, uno o varios idiomas. Podían ejercer su actividad en todo el territorio nacional; 2) Guías, aquellos con conocimientos suficientes del Tesoro Artístico y bellezas naturales del territorio donde ejerc ieran su activ idad; 3) Guías-intérpretes, aquellos que adem ás de poseer las aptitudes de los Guías dominaran ot ra lengua diferente al castellano; y 4 ) Correos, aquellos que bien por cuenta de agencias de viajes o de particulares, estuvieran facultados por sus conocim ientos a acompañar a viajeros p or el territorio nacional o parte de él. En esta misma RO se establecían los honorarios de cada categoría. Todos debían ir correctamente uniformados e identificados, con una placa redonda de metal, y para lograr el car go debían pasar un exam en. La formación 525 Se había inaugu rado en 1950 con motivo del año jubilar . 526 Correyer o Ruiz ( 2002), p . 409. 527 Gaceta de Madrid nº 77 de 18 de marzo de 1909. 528 Esta RO fue parcialmente mod ificada por otra RO de 13 de agosto de 1930. Capítulo Quinto: Dar a conocer España ____________________________ 309 exigida a estos profesionales era vasta y se les hacía especial hincapié en el arte medieval e historia. La Fesit se preocupó pronto de que hubies e suficientes profesionales de este tipo, que los requisitos para acceder a los pue stos fuesen los adecuados, y de que se cumpliese lo reglado. Así, en la Asamblea de 1933 pidieron que en todas las localidades se realizasen con urgencia los ex ám enes de intérpretes libres, y que se les preparase para su cometido, aumentando as í su nivel moral y cultural, no sin menoscabo de ser controlados por el PNT y los SIT 529 . Durante la Guerra Civil, el serv icio de Guías qu e cubrían las Rutas d e Guerra adquirió un papel fundamental. Para los orga nizadores de las m ismas, la elección del personal era un tema de fundamental importancia, pues serían los portavoces de la “nueva España”. Para cubrir los puesto s n ecesarios se convocaron unas oposiciones con fecha 19 de mayo de 1938 530 . Para concurrir a las m ismas era necesario aportar certificado negativo de penales, certificado de buena conducta y certificado de lealtad al “Glorioso Alzam iento Nacional”. En el ex amen se exigía tener con ocimiento de geografía e historia nacional, sobre el Alzam iento Nacional, sobre el desarrollo de la Guerra Civil, y conocer dos idiomas, de en tre alem án, francés, i nglés y portugués. El ser mutilado de guerra o haber sido com batiente por m ás de seis meses en el frente, daba preferencia a los candida tos. A partir de este mome nto los Guías desempeñaron un importante papel de propagandistas políticos. Tras la finalización d e la Guerra, el nuevo Gobierno reguló el ejercicio de Guías e Intérpretes con un Reglamento aproba do m ediante Orden de l Ministerio d e la Gobernación de 15 de diciembre de 1939 531 . El Reglamento establ ec ía los requisito s indispensables que debían cumplir quienes se dedicaran a este oficio: a) ser españo l y presentar la oportuna solic itud a la DGT, la cual de bía ir acom pañada de los certificados de nacimiento, de adhesión la “Glorioso Movimiento Nacional”, de buena conducta, negativo de anteced entes penales y médico; y b) pasar exam en de las 529 Revista Aragón , abril- mayo 1934, p. 73. 530 Concurs o públ ico pu blicado e n el B OE nº 57 6 de 20 de m ayo de 19 38. 531 BOE nº 5 de 5 de ener o de 1940. Marta Luque Aranda __________________________________ 310 materias propias de la profesión ante un Tr ibunal presidido por un representante de la DGT. El nuevo Reglamente m antuvo las cuatro categorías y sus condiciones establecidas en el Reglam ento anterior: 1) Intérpretes ; 2) Guías; 3) Guía s-Intérpretes; y 4) Correos. El 19 de abril de 1941, y mediante Decreto 532 , se les concedió la categoría de funcionarios públicos a los que en ese mom ento componían la Escala de Intérpretes Informadores de la DGT. El Reglamento anterior fue derogado y sustituido por otro de 23 de m ayo de 1947 533 , mediante una nueva Orden, también de l Ministerio de la Gobernación. E l nuevo no introdujo ninguna modificación en los requisitos necesarios para el ejercicio ni en la clasificación establecida en el anterior. Las modifi caciones afectaron sólo a aspectos relativos a las remuneraciones y a las áreas geográficas de actuación, por lo que a efectos de la actuación de los Guías y Guías-In térpre tes, España quedó dividida en doce regiones: 1) las provi ncias de la actual Castilla La Mancha, Ma drid, Segovia y Ávila.; 2) Andalucía; 3) las provincias de la actual Com unidad Valenciana y Murcia; 4) las Islas Baleares; 5) Cata luña; 6) Aragón; 7) el País Vasco y Navarra; 8) Santander, Burgos, La Rioja 534 , Soria, Valladolid y Palencia; 9) Asturias y Gali cia; 10) León, Zamora y Salamanca; 11) Extrem adur a; y 12) las Islas Canarias. El hecho de que la actividad de estos profesionales estuviese tan reglamentada debió determinar que durante la década de lo s cuaren ta esta rama del s ector turístico funcionara razonablemente bi en, pues desde la Fesit no se aportó ninguna sugerencia ni se realizó ninguna petición al respecto. Ya en la déca da de los cincuenta sí se produjeron intervenciones sobre el tema. Pero antes, la reglamentación se volvió a modificar. Prim ero mediante Orden de 26 de junio de 1951 535 , en la que desaparece la categoría de Intérpretes, y tan so lo un año después, ya con el MIT en funcionam iento, mediante otra Orden del 17 de julio de 1952 536 . 532 BOE nº 122 de 2 de mayo de 1941. 533 BOE nº 147 de 27 de mayo de 1947. 534 En la Orde n aparecía c omo Logr oño. 535 BOE nº 181 de 30 de junio de 1951 . 536 BOE nº 214 de 1 de agosto de 1952 . Capítulo Quinto: Dar a conocer España ____________________________ 311 Fue tras esta última modificación del Reglamento cuand o la Fesit abordó aspectos de la profesión de Guías e Intérpretes. Lo prim ero que denunciaron, concretamente en la Asamblea de 1953, fue que dado que en m uchas localidades la demanda de Guías-Intérpretes era superior a la oferta, e staba resultando imposible e l cumplimiento de la legalidad vigen te, cons isten te en la obligada presencia de es tos profesionales en todo autocar tu rístico, a pesar de ser este un servicio que se cobraba a los turistas. Además, señalaron que esa falta de oferta provocaba frecuentes abuso s en los propios servicios de Guías, pues és tos no hacían correctamente su trabajo, acortando la duración de su servicio, bien por realizarlo demasia do rápido o bien por omitir algún punto de visita, y cobrando más de lo reg lamentado incluso reuniendo a varios grupos en una sola visita y cobrándol es a cada uno de ellos como si la hubiesen realizado solos. Por todo esto so licitaron al MI T lo siguiente: 1º) Que el plazo reglam entario de tres m eses fijado para la convocatoria de exámenes, quedase reducido a un máxim o de dos. 2º) Que se perm itiera a los SIT, Juntas Provincia les y Locales, así com o a los Delegados de Información y Turism o, habilitar Guías con la rapid ez necesaria y con carácter provision al en casos de justificada y urgente precisión, con la obligación de dar cuen ta inmediata al Ministerio en solicitud de nuevos exámenes. 3º) La creación de un Cuerpo de Guías en núm ero reducido, que con carácter volante y retribución an ual fija per mitiera destinarlos por tem poradas a lugares y en las ocasiones que exigiera n la presencia y acompañamiento de un guía de verdadera solvencia profesional. Estas solicitudes, aunque no obtuvieron una respuesta directa, en la práctica varios de sus puntos sí fuer on atendidos, tal y como se r ecoge en las m emorias de Asambleas de años posteriores. Otro tema que abordaron sobre el ej ercicio de los Guías fue, en 1954, cuando sugirieron la necesidad de establecer uniform es de Guías-Interpretes y de conductores de ómnibus de excursiones, pues si bien la reglam entación les exigía vestir co n pulcritud, no establecía a juicio de la Fesit la uniform idad deseada. Marta Luque Aranda __________________________________ 312 5.4. Imagen de España. La tarea de dar a conocer España en el exterior tenía que ir acom pañada de un importante esfu erzo de mejora de la im ag en de nuestro país. El cóm o España era percibida por los extran jeros fue fundamental para la atracción de visita ntes. La idea que de nuestro país tuvieron aquellos primeros visitantes de l siglo XVIII fue realmente negativa: un país atrasado, con ciudadanos poco menos que salvajes, con pésimas comunicaciones, sucio y con posadas que no ofrecían ninguna com odidad al huésped. Tras la Guerra de la Independencia, poco a poco la imagen de España fue cambiando. Los viajeros románticos resaltaban un país de singular belleza: paisajes e xcepcionales; mujeres hermosas; hombres valientes, donde la figura del bandolero y del torero era digna de admiración; en resum en un país at ractivo, más cercano al oriente, sobre todo el sur, que a sus países de proced encia. No obstante, esta im agen seguía sin ser desde el punto de vista turístico positiva, pue s mantenía la descripción de caminos insuficientes y en muy m al estado, malas pos adas y gran inseguridad. Por esto, los precursores del tu rismo de final d el XIX y principios del XX , vieron la necesidad de modificar esta im agen, y lograr trasm itir la de u n país moderno a la altu ra del resto de sus vecinos europeos. En este sentido, los organismos rector es del turism o nacional fueron tomando una serie de medidas. En prim er lugar nos encontramos que uno de los asuntos de mayor preocupación para la Comisaría Regi a era “lim piar las ciudades de mendigos”. Para ello pidió la colaboración de los Gobern adores Civiles, los cu ales debían indicar el grado de mendicidad que padecía su provi ncia, las causas que la originaban y los intentos anteriores llevados a cabo para e liminarla. Se les hizo hinc apié para que tratasen de evitar la pr esen cia de mendigos en las esta ciones de ferrocarril y que tampoco dentro de las ciudades m olestasen a los visitantes. Finalmente se aprobó una RO de marzo de 1912 en la que se prohibía expresam ente la presencia de mendigos en los alrededores de las estaci ones de ferrocarril. La prom ulgación de esta norma llevó a Capítulo Quinto: Dar a conocer España ____________________________ 313 que Atracción de Forasteros de Barcelona agradeciese al Co misario Regio las m edidas tomadas 537 . Pero hasta muy bien entrado el sigl o XX, y por supuesto durante todo el periodo que nos ocupa, la realidad social y económica de España fue sustancialm ente diferente a la del resto de los países de su entorno. Tanto la renta per cápita española como el índice de alfabetización se m antuvier on por debajo de la media de los países desarrollados. Estas dos circunstancias, adem ás de ser altam ente negativas para la nación, lo eran también para la im agen que de España percibían los turistas, y com o tal fue señalado por la Fesit. Esta Federación trabajó con ahínco desde su creación en el estudio de diferentes medias destinadas a mejorar la im agen que de nuestro país se tenía en el extranjero. Por una parte, la Fesit consideró que para la buena imagen que se pretendía lograr del país, era fundamental que el co m portam iento de los ciudadanos fuese el adecuado, por lo que había que formarlos desde la escuela. El prim er planteam iento al respecto se hizo ya en la Asamblea cel ebrada en 1933 cuando so licitaron que en las Escuelas de Prim era enseñanza se instruyese a lo s escolares sobre el valo r y el respeto que se debía tener a los monum entos y luga res de va lor turístico de la lo calidad respectiva, como asimism o a la acogida que se le debía dispensar al turista. Esta medida fue tom ada en cuenta por el Cons ejo General del Turismo, órgano del PNT. En la Asamblea de 1934 pidieron al Ministerio de Instrucc ión Pública que pasara una circular a todos los maestros nacionales en careciéndoles la necesidad de obligar la asistencia a clase de todos los niños y niña s, con el fin de contribuir a evitar el lamentable espectáculo de que “m olestasen” a los turistas, y que los Alcaldes m ultasen a los padres de los niños o niñas, cuando estos se hallasen en la calle sin causa justificada, durante el horario escolar 538 . Por otra parte, la baja renta per cápita implicaba un alto grado de pobreza, lo que se traducía en una realidad social donde la mendicidad era patente, lo que tam bién fue señalado por la Fes it como altam ente ne gativo para el turism o. Por ello ya en la 537 Correyero y Cal (2008) p. 80. 538 Revista Aragón, abril- mayo 1934, p. 72 y 73. Marta Luque Aranda __________________________________ 320 multitud de anuncios de hoteles, fondas, casas d e viajeros, posadas, cafés, restauran tes, cervecerías y chocolaterías. Este periód ico se repartía a d iario gratuitamente a los viajeros en las estaciones de ferrocarril 544 . Ya en la década de 1920, la principal voz de la industria naci ente fue la revista quincenal El Peregrino. En ella se mezclaban sátiras s obre el m al estado de sector con propuestas sobre su mejora, como el ar tículo del reputado economista Antonio Bermúdez Cañete, en el que afirm aba que “era necesario coordinar los esfuerzos realizados en materia turística y dotarlo s de espíritu empresarial, aplicando los medios necesarios para lograr la industrializa ción del sector” . En esta revista subyacía un sentimiento de orgullo nacional y patriotism o, y desde sus editoriales se afirmaba que no sólo era necesario una te cnificación del sector, sino un ideal de nación y conseguir un espír itu patrió tico en los ciud adanos, ya que en m uchas ocasiones los españoles creían sin lugar a dudas las críticas que desde el extranjero se hacían a España, siendo éstas en algunos casos muy injustas 545 . Pero fueron las revistas gráf icas de los años veinte ( Mundo Gráfico, La Esfera, Nuevo Mundo, Blanco y Negro ) las que difundieron en mayor m edida el fenómeno turístico. Dirigidas a la burgue sía, lo que más mostraban eran las playas de m oda, los primeros cruceros y publicidad de hoteles y agencia de viajes . También la prensa periódica ( El Imparcial, El Liberal o La Correspondencia de España ) contribuyó a popularizar la incipiente activid ad turística de nuestra nación 546 . E incluso La Vanguardia , a finales de 1928 comenzó a pub licar una nueva sección sem anal denominada Página de Turism o, en la que recogía cuanto con el turismo se relacionara 547 . La Administración Pública turística no utilizó ningún instrum ento periodístico hasta 1942, año en el que apareció la revista Hosp es . Revista del Sindicato Nacional 544 Correyero y Cal (200 8) pp. 57-58. 545 Pack (200 9) pp. 5 3-55. 546 Moreno Garr ido (2007 a) p. 57. 547 La Van guardi a , miércol es 12 de diciem bre de 1938, p. 16. Capítulo Quinto: Dar a conocer España ____________________________ 321 de Hostelería y Similares 548 que editaba mensualmente la DGT, cuyo director era Luis A. Bolín, que además de ser Director Gene ra l de Turismo era Pres idente del citado Sindicato. Esta circunstancia condicionó comple tamente los objetivos de la revista, la cual surgió como instrum ento de propaganda, no sólo de la industr ia que representaba, sino también del Estado. La labor desarrollada por Hospes la continuó a pa rtir de 1950 la revista Hostal , también editada p or la DGT y también bajo la direcc ión de Bolín 549 . No obstante, antes, en 1947, la DGT ha bía comenzado a edita r su Boletín de Información. El propósito de este B oletín fue dar a conocer España, principalmente fuera de nuestras fronteras, para lo que mes a mes f acilitaba la inform ación necesaria para visitar el país, promocionar nuestra cu ltura y riquezas natura les. Para ello el Boletín se remitía gra tuitam ente a las agenci as de via jes, a las entidad es relacion adas con el turismo y a todo aquel que lo solicitara 550 . La España que mostraba difería mucho de la real, pues este Boletín fue un instrumento m ás de los que utilizó el Régimen para poner la propaganda turística al servicio de la propaganda de Estado. Los SIT a título individual también llev aron a cabo una labor editor ial importante, aunque de m ayor o menor enverg adura en función de sus posibilidades económicas. Entre estas publicaciones, cabe señalar:  Barcelona Atracción 551 : revista gratuita, de periodicidad m ensual, editada desde diciembre de 1910 por la Sociedad de Atracción de Forasteros. Con espíritu turístico, su finalidad era colocar a Barcelona en la órbita turística de la época. Su contenido era m uy variable, pero la mayoría giraba en torno al fom ento del turismo. Cesó de editarse en 548 El Sindicato Nacional de Hostelería y Si mila res de la F alange Espa ñola y de l as JONS, se constituyó median te Decreto de 14 d e marzo de 1942 y desd e ese momento fue la ún ica organización con perso nalidad ju rídica sufi ciente para la represe ntación de l os intereses de la prod ucción e n esta rama económica, así com o para garantizar la dis ciplina en la m ism a. La relación de este Sindicato c on el Ministerio de la Gobe rnación se hacía a tra vés de la DGT , y con el Ministerio de Industria y Comercio a través de su Se cretaría General Técni ca (Pellejero Martín ez 1999, pp . 53-54). 549 Correyero Ruiz (2 002) pp. 171-184. 550 Ibídem p. 336. 551 Para m ás información sobre Barcelona Atracción ver Blasco i Peris (2005). Marta Luque Aranda __________________________________ 322 1936, y reapareció en 1945, editada por la Junta Provincial de Turismo de Barcelona.  Aragón: revista editada por el SIPA, apareció por primera vez en octubre de 1925. Su objetivo principa l era difundir los valores de la región aragonesa relacionados con una perspectiva principalmente turística 552 .  Valencia Atracción: editada por la Sociedad Valenciana de Turism o desde 1926, su contenido se centraba en reportajes sobre el folclore, las tradiciones, los lug ares, edificios notables, obras de arte y fie stas de la ciudad y la región, sirviendo de guía para los visitantes y excursionistas 553 .  Madrid Turístico y Monumental: revista mensual del Sindicato de Iniciativas de Madrid, tenía por ob jeto el fomento del turism o y la atracción de visitantes a la capital de España. Sólo se editó entre 193 5 y 1936, y en sus números se incluían reportajes sobre rincones típicos, costumbres, m onumentos y paisajes m adrileños. En ella publicó artículos Ramón Gómez de la Serna y estaba profusamente ilustrada 554 . Sin embargo la Fesit no se adentró el m undo periodístico de igual forma, pues no logró editar una revista propia a pesar de los esfuerzos que dedicaron a ello. Fue en su etapa tras la reunificación cuando comenz ó a plantearse la neces idad de editar una revista, y mientras esto no se conseguía, dotarse de algún m edio existente como boletín propio. Por e llo en la Asam blea de 1943, Fom ento de Mall orca propuso utilizar revista Aragón como órgano editorial de la Fes it, ya que las circunstancias del momento no ayudaban a la publicación de una revista propia, debido por un lado a la falta de recursos y por otro a que no se estaban concediendo perm isos para ed itarlas. 552 Aragón fue durante m uchos años , el ór gano periodíst ico “ofici al” de la Fe sit. 553 Puche Ruiz y Obiol Men ero (2011) p. 196. 554 Correyero Ruiz (2 002) pp. 244-248. Capítulo Quinto: Dar a conocer España ____________________________ 323 De este modo comenzó a utilizarse la revi sta del SIPA com o s oporte de artículos enviados por la Fesit o por los Sindicatos federados. A partir de marzo de 1945 la revista Aragón pasó a tener unas nuevas “Páginas de Turismo Nacional” , las cuales cumplieron com o por tavoz de la Federación. Esto permitió que la citad a revista comenzara a recibir ayudas económicas no sólo de los Sindicatos federados y de las Juntas Provinciales, sino también de la DGT 555 . No obstante estas ayudas no fueron suficientes para convertir en viable la edición de estas páginas independientes de la revista m atriz, por lo qu e al año siguient e dejaron de editarse. Sin embargo la Fesit siguió utilizando durante años la revista Aragón la cual se hacía eco de lo que les acontecía. Imagen 12: Portadas de los ejemplares edita dos de Páginas de Turismo Nacional Fuente: Biblioteca Virtual de Aragón. Desde la Fesit no cejaron en la idea de dotarse de una revista propia y año tras año se constituían co misiones de estudio para ta l fin, pero las circuns tancias 555 “Páginas de Turism o Nacional” apareció por pr im era vez en 1945 como suplem ento nº1 del nº 193 de la re vista Aragón. En un prim er moment o se trat ó de inde pendizar, para q ue contara c on u n órgano perio dísti co bien pr esentado, pero esto result ó muy oner oso y hu bo que s uspenderl o, manteni endo s u contin uidad dentro de la re vista, se gún co nsta en l a mem oria de la XI Asam blea (19 55). Marta Luque Aranda __________________________________ 324 económicas y sobre todo las políticas no lo hi cieron posible. Esto se ve claramente en el debate que tuvo lugar durante la Asambl ea de 1952, en el que se dijo que pese a haberse aprobado en Asambleas anteriores la conveniencia de crear una revista turística propia, la s circunstancias n o eran m uy propicias para ello, ya que el Director General de Prensa, el señor Cerro Carrochano, era contrario a la c oncesión de licencias para nuevas revistas. Por ese motivo y tal com o se lee en la memoria presentada en la siguiente Asamblea, lo que se intentó de nu evo fue utilizar una revista ya existen te como plataform a. En esta ocasión fue con la revista Stella con la que se tuvieron negociaciones, aunque no llegaron a tener éxito 556 . Al año siguiente cambió el Director General de Prensa , y al ser el nuevo, Juan Aparicio, más favorable a la con cesión de autorizaciones para nue vas revistas, en la Asamblea de 1954 el Sindicato de Gerona pr esentó una ponencia bajo el nombre de España Turística , en la que volvía a re ivindicar la idea de que la Fed eración editas e una revista de carácter turístico. Se inte rcambiaron diferentes opiniones de cómo debería ser, su calidad, exte nsión, periodicidad y un amp lio abanico de cuestiones a tener en cuenta a la hora de lanzar un revista, para lo cual se acordó crear un g rupo encargado del estudio de estas cuestiones, c on la idea clara de poner en circulación una revista equiparable a lo que sería una moderna guía de viaje. Es ta revista tal cual no salió, pero ese mismo año vio la luz la revista Piel de España , subtitulada com o revista técnica del turismo. Ma rcó una época, y su consej o editorial estuvo compuesto por prestigiosos nombres del sector turís tico, lo que le ayudó a alcanzar un gran prestigio 557 . Al margen de la frustrada aventura de la Fesit como editora de una revista turística, la Federación mantuvo a lo largo de los años una estrecha relación con el mundo periodístico, pues fueron conscientes de la importancia que para el turismo nacional tendría involucrar en el desarrollo del mismo al cuarto poder. En las Asambleas se agradecía el trato que la Federación recibía de la prensa, y eran 556 Las negociacione s con St ella cesaron p ues con el cam bio que se prod ujo en la Dirección General de Pre nsa, se volvió a la idea de edit ar una revista propia. 557 Bayón Mariné y Jiménez (1 999) pp. 507-508. Capítulo Quinto: Dar a conocer España ____________________________ 325 invitados a las mismas representantes de, al menos, los periódicos locales y provinciales, y a partir de 1950, se amplió la invitación a un re presentante de la Agencia EFE. En cualquier caso hay que de jar constancia que de todas las Asam bleas celebradas se hizo eco la prensa del mo mento, reseñando tanto los temas debatidos, como las conclusion es a las que se lleg aban, las personalidades que acudían a las mismas e incluso los ágapes con los que eran agasajados. Y en algunos casos se publicaron artículos glosando la labor que la Fesit realizaba 558 . En este sentido, ya en la Asamblea de 1935 se aprobaron dos conclusiones en las que se ponía de manifiesto lo im portant e que para la Fesit era la coordinación con los medios de com unicación, y lo fundam ental que resultaba que esto s se hicieran eco de los temas turísticos. Estas conclusiones fueron 559 :  Procurar por todos los medios que la s em presas periodísticas concedieran un trato de favor a todo lo referido al turism o, que se fomentara que en todos los periódicos se crease una pági na o sección de turismo, y que las estaciones de radio dedicasen una pa rte de su tiempo (una hora semanal por ejemplo) a em isiones de carácter turístico.  Ofrecer a las emisoras de radio de ca da ciudad la colaboración de los SIT y de la Fesit, para realizar una campa ña en favor del turismo nacional. En la Asamblea de 1936 se reafirm a ron en las conclusiones anteriores 560 , y propusieron además que se intensif icase y nu triese el archivo fotográfico de turismo para el suministro de m aterial a la prensa, especialmente a la extranjera 561 . Pero fue finalizando la Guerra Ci vil cuando las autoridades reconocieron también la im portancia de las relacione s con el m undo periodístico. Así el SNT consideró que para desarrollar una buena pro paganda turística era necesario una estrecha colaboración con la prensa, tanto nacional como extranjera, por lo que se comprom etió a entablar relaciones con los corresponsales extranjeros residentes en 558 “El Turismo Nacional”, del Diario Vasco de San Sebastián , 30 Sep tiembre 1942. 559 Revista Aragón mayo 1935 , p. 87. 560 La Van guardi a , miércol es 24 de juni o de 1936 p. 9. 561 Blasco i Peris (2005) pp. 111-112 anexo. Marta Luque Aranda __________________________________ 326 nuestro país, pues así se conseguiría una propaganda mu cho más rentable para el Estado que la obtenida mediante negociacione s directas con empresas period ísticas o de publicidad 562 . Tras la reunificación, la Fesit s iguió en la misma línea de m antener intensas relaciones con el mundo periodístico, yendo incluso m ás allá, pues realizó ella m isma labores periodísticas. Para lo que, y con el pr opósito de ocupar el vacío que en algunos casos existía en la labor de promoción en radio y prensa, solicitaron a la DGT la autorización debida para que los SIT, dentro de sus respectivas zonas de influencia, llevaran a cabo en prensa y radio una labo r de divulg ación turística, am pliable a aquellas zonas cuya conveni encia pudiera considerarse evidente, y siempre previo conocimiento de la referida Dirección Ge neral. Esta petición que se realizó por primera vez en 1943, se repitió un año m ás tarde, pidiendo au torización ya no para los SIT, sino para la Fesit, de modo que ésta pudiera previo conocim iento de la DGT y contando con su apoyo oficial, hacer una labor de propaga nda y exaltación de España como destino turístico por prensa, radio y demás m edios. Posteriormente, para lograr mayor difusión a estas campañas y eficacia de dicha propaganda, solicitaron a la DGT que instase a la Delegación Nacional de Pren sa que recom endara expresamente dichos trabajos a periódicos y emisoras. Así mismo, en la Asamblea de 1945 se aprobó gestionar que la em isora de “Radio Nacional de España” dedicase unos minutos por semana a propagar las bellezas nacionales. Este empeño, poco a poc o, f ue dando sus frutos, lo que llevó a la Fesit en la Asamblea de 1954 a hacer cons tar la satisfacción por el apoyo que el turismo encontraba en la prensa y radio en general y, concretam e nte, acordó felicita r a la Dirección del periódico Madrid por su brillante campaña “El turismo, sus ventajas, sus peligros”. Pero fue el Concurso de Artículos Peri odísticos sobre Turi smo lo que vinculó en mayor grado al m undo periodístico con la Fesit. Se convocó por primera vez en la Asamblea de 1948, con gran éxito, y a ella se presentaron ve inticuatro trabajos, todos 562 Correyero Ruiz (2 002) p. 74. Capítulo Quinto: Dar a conocer España ____________________________ 327 de firmas reconocidas del m omento. El jura do calificador de este primer certamen estuvo compuesto por Francisco Alm ela Vives 563 , Francisco Casares, Secretario de la Asociación de Prensa y por el Director General de Turism o. Los artículos que entraron en concurso fueron: 1)“Por tierras de Españ a”, de Carlos Boronat ( El Diario de Ávila ); 2)“El Turismo y sus razones”, de Manuel Prados y López ( Ferroviarios ); 3)“Transcendencia y revalorización del Turismo”, de José Luis de Parada ( Información del Lunes , Cádiz); 4)“Por los caminos de España”, de María Luisa Rubio ( Levante , de Valencia); 5)“España vista desde el exteri or”, de González de Lara ( El Faro , de Ceuta); 6)“¡Vi sitad Es paña!”, de Victor iano Nava rro ( El Noticiero , de Zaragoza); 7)“El Turismo en España”, de Enrique Celma (en ídem ); 8)“Rapsodia Española”, de Demetrio Gutié rrez ( Albacete ); 9)“¡Santiago y abre España!”, de Juan Aparicio ( Pueblo , de Madrid); 10 )“Trascendencia del Turismo en la riqueza na cional”, de J.L. Barceló ( Madrid ); 11)“El Turismo español”, de Juan Grande ( El Dia rio de Ávila ); 12)“Escuela y Turismo”, de E. Soler y Godea ( Las Provincias , de Valencia); 13)“España y el Turismo”, de P. Arnal Cavero ( Heraldo de Aragón ); 14)“Im portancia del Turismo español”, de Ricardo del Arco ( Nueva España ); 15)“Las botas de cien lenguas”, de Luis de Armiñan ( Diario de Barcelona ); 16)“El Turismo español; ventajas de su desarrollo”, de Luis Gil ( Albacete ); 17)“El Turismo, industria y escuela”, de Ben-Zenem ( Las Provincias ); 18)“Dos señoritas can adienses hablan sobre España”, de Juan Grande ( Diario de Ávila ); 19)“Sección de Turismo”, de A. Hurguet ( Levante de Valencia); 20)“El sabo r que la vida tiene en España”, de J. Montero Alonso ( Madrid ); 21)“España pa ís turístico”, de Francisco Rodríguez Batllo ri ( Lanza , de Ciudad Real); 22)“La moral del Tu rism o”, de César González Ruano ( Arriba , de Madrid); 23)“Turistas del Turismo”, de El Celeste ( Albacete ); 24)“Im portancia del Turismo español”, de Trinidad Jara ( Línea , de Murcia). 563 Francisco A lmela Vives (Vinar oz, 1903 - Valen cia, 1967) fue un escritor e h istoriador español. Fue miem bro de la Real Academ ia de la Leng u a Espa ñola, la Real Academ ia de la Historia, la Real Academ ia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, la Academia de Buenas Let ras de Barcelona y de la His panic Soci ety of Am erica de Nuev a York . Marta Luque Aranda __________________________________ 328 Poco a poco se fueron puliendo determin ados aspectos del concurso, como convocarlo con la antelación sufi ciente para que el ganador se supiera en la Asam blea anual, la recopilación de los artículos y una m ayor divulgación de los mism os como instrumento de fom ento del turismo, y el que los artículos ganadores fuesen radiados. En cuanto a la dotación económica se aco rdó establecer tres prem ios: 1º, de 3.000 pesetas; 2º, de 2.000; y 3º, de 1.000. Para atender al concur so, la Federación destinaría 5.000 pesetas y la DGT 1.000. Así mismo se d ecidió designar al concurso con el nombre de Prem io Francisco Vidal Sureda y que se ampliara a guiones de radio. La siguiente edición de la que tenemos conocim iento fue la de 1952, en esa ocasión el jurado calificador estuvo com puesto por Francisco Almela Vives, Luis Torres y Francisco Casares. Los fallos f ueron los siguientes: Artículos de prensa: Primer Prem io para Carlos Antonio Arean, por su artículo “La proyección social del Turismo”, publicado en Informaciones. Segundo premio: desierto. Guiones de radio: Primer Prem io para Agustín Fuentes Alonso, por sus “Emisiones de Turismo”, en Radio Nacional de España. En la siguiente ed ición, el jurado c onstituido p or Francisco Casares, Rafael Ortega Lissón y José Montero Alonso, falló lo siguiente: Artículos de prensa: Primer Prem io a favor de Jesús Vasa llo, por su artículo “El bastón de Don Federico”, publicado en el diario Jornada , de Valencia. Segundo Premio para Carlos Antonio Areán, por su artículo “Este Madrid que hechiza el alma”, publicado en la revista Hostal . Guiones de radio: Primer Prem io para José Luis Trigo y en Pedro José Pinillos, por su guion radiofónico “La novela de una barra de labios”, em itido por la emisora Radio Madrid. Capítulo Quinto: Dar a conocer España ____________________________ 329 El fallo del jurado del s iguiente año , constituido por Miguel Forteza y Piña, Antonio Papell y Garbí, José Font y Trías, Alonso Barc eló y Ba rceló y Jaime Vidal Alcover, fue: Artículos de prensa: Primer premio a la colección de trabajos publicados por el diario Ya , de Madrid, firmados por el auto r José Mª Claver Serrano. Segundo premio a la colección de artícul os insertos en el m ismo diario Ya , firmados por Antonio Ortiz Muñoz. Guiones de radio: Primer prem io para Francisca Boris de Vidal, por su trabajo “Turismo receptivo”, radiado en la em isora de Radio España de Gerona. En la edición de 1956 el jurado compue sto por Enrique Taul et, Enrique Durán y Tortajada y Vicente Badía, falló lo siguien te: Artículos periodísticos: Primer prem io, al artículo titula do “Meollo y estim ulantes del turismo receptivo”, publicado en la revista Valencia Atr acción y firmado por Francisco Almela y Vives. Segundo premio, al artículo titulado “Exposición y política del turismo en España”, publicado en el diario La Última Hora , de Palm a de Mallorca, firmado por Magdalena Palm er Verger. En esta edición se dio una Mención Honor ífica al artículo titulado “El turismo internacional se inclina haci a España”, publicado en el di ario “La Voz de Castilla” y firmado con el seudónimo Fuym a. Guiones de radio: Primer premio, al titulad o “El turismo y la m ujer”, radiado dentro de la revista Nosotras , que dirigía María Teresa Ruíz, por la emisora de Radio Nacional de España en Valencia y firmado por Ausias Font de Roda. Marta Luque Aranda __________________________________ 336 Tarragona, Don José María Melendres Rue, para la organización de una Exposición Nacional de Turismo, durante las fechas de reunión de la XXV Asamblea, a celebrar en Tarragona, y en colaboraci ón con todos los Centros de Iniciativa y Turism o. Esta exposición enlazaría con la I Exposición Na cional de Turismo que tuvo lugar en la misma ciudad en 1936. A pesar de no haber logra do celebrar una Exposición de Turism o durante los años cuarenta y cincuenta, pues la situ ación política tan to nacional e internacion al fueron adversas, sí realizaron otras actividades similares. Así, en el ejercicio 1943-44, fruto de las gestiones llevad as a cabo por la Secretaría delegada en Madrid, se consiguió se concediera al SIPA un stand en la Feria de Muestras de la capital aragonesa, y entre los días 6 y 13 de mayo de 1955 se celebró con éxito en Barcelona la I Exposición del Libro Turístico. La id ea de esta exposición había partido un año antes com o una forma m ás de promocionar el turismo, y com o tal fue elevada a los poderes públicos, solicitando su patrocinio, el cual fue concedido por el MIT. Al margen de las exposiciones, ya en la década de los cincuenta com enzaron a proponer la celebración de congres os de turismo, con el fin de tratar los problem as del sector y buscarles posibles soluciones. Por ello en 1953 elevaron una súplica al MIT para que accediera a la cel ebración de un Congreso Nacional de Turism o al que deberían acudir además de ellos, los orga nism os oficiales y demás agentes del ram o, pues hasta el momento, los problemas del sect or habían sido estudiados tan sólo en form a unilateral por la Fesit en sus Asambl eas. Reuniones que por otra parte, y como ya hemos visto, habían sido consideradas ta nto por los Poderes Públicos, com o por la prensa, Congresos Nacionales de Turismo. 5.7. Fomento del Turismo Nacional. El comienzo de la actividad turís tica en España parece m ás vinculado al público extranjero que nacional, y así lo acreditan las normas de creación tanto de la Comisión Nacional como de la Comisaría Regi a. Sin embargo, la participación de los españoles en las activ idades turísticas exis tió desde princi pios del si glo XX, cua ndo Capítulo Quinto: Dar a conocer España ____________________________ 337 los viajes y sobre todo el veraneo, se extendi eron entre la clase media española. Con la Segunda República el turismo nacional ganó im portancia, lo que se debió tanto a la crisis econó mica internacional com o a las pol íticas sociales d el Gobierno, entr e las qu e estaba el fomento de actividades lúdicas y de expansión entre la clase obrera, y su ideal de acercar la naturaleza a los ciudadanos por motivos de salud, cultura y justicia social. Entre las medidas conducentes a ta l fin llevadas a cabo durante la Segunda República encontramos: la apertura al público de algunos de los jardines m ás importantes del país, co mo los de Aranjuez , La Granja, El Escorial, los Alcázares de Sevilla, El Pardo, la Casa de Campo de Ma drid y el Cam po del Mo ro del Palacio Real; y la construcción de piscinas , playas artificiales, rest aurantes, clubes de remo y vestuarios para las clases trabajadoras 574 . En este contexto histórico se constitu yó la Fesit, por lo que fom entar el turismo nacional ocupó un lugar importante entre sus intereses. Esto se aprecia claram ente en el análisis de las Asambleas celebradas dur ante la etapa republicana. Así, en la que tuvo lugar en 1933 pidieron el establecimiento de una libreta de ahorro ferroviario que posibilitara los viajes a las cl ases modestas y les facilita ra el conocim iento diversas regiones españolas 575 . Para ello solicitaron al PNT que, de acuerdo con las Compañías ferroviarias, implantara una “Libreta del Ahorro Ferrov iario” que d iera facilidad es al turismo m odesto 576 . Esta petición s e repitió prácticam ente igual en la Asamblea de 1936, cuando a propuesta del SIPA se propuso al PNT “l a creación de un carnet, la libreta o ca rtilla de viaje o de aho rro turístico , para el estim ular el desarro llo del turismo interior” 577 . Esta cartilla qu e funcionaría a base de sellos especiales de Turismo ya había sido objeto de estudio por parte del PNT 578 . Otro instrumento propuesto para fom e ntar el turismo nacional fue que las campañas de prom oción llegasen a todos los rincones del país. Así, en la Asamblea de 1934, y por iniciativa del representante del Sindicato de Valladolid, se instó al PNT 574 Moreno Ga rrido (2007 a) pp. 98-9 9. 575 La Van guardi a , miércol es 26 de julio de 19 33 p. 7. 576 Revista Aragón, abril- mayo 1934 , p. 73. 577 La Van guardi a , miércol es 24 de juni o de 1936 p. 9. 578 Blasco i Peris (2005) pp. 111-112 anexo. Marta Luque Aranda __________________________________ 338 para que atendiese al fomento de l turism o en el Marruecos español 579 . No obstante el fomento del turism o en esta zona geogr áfica había preocupado también al citado organismo público, el cual había enviado en julio de 1933 ocho m il pesetas a la Alta Comisaría de España en Marruec os para propaganda turística 580 . Tras la Guerra Civil el fomento del turism o nacional se tornó fundamental debido a los efectos devastadores, que sobre el turismo inter nacional, tuvo la II Guerra Mundial. Los dirigentes turísticos del Régi m en, con Luis A. Bolín a la cabeza, aunque sin desatender totalm ente del turismo ex tranjero, consideraron que había llegado el momento de m irar hacia dentro y promover una conciencia turística en el inte rior del país. Por ello se estableció que la DGT tenía que cump lir la misión de “facilitar a lo s españoles de todas las clases sociales, medi os para conocer su patria y recorrer sus paisajes y monumentos, y la s huellas gloriosas de la Guerra, en condiciones de seguridad, comodidad e interés.” 581 Tras su reunificación la Fesit se siguió ocu pando del turismo Nacional, sensiblemente m ermado por la situación económica que se estaba viviendo. Por ello, en la Asamblea de 1944 se presentó una ponencia titulada Fomento del Turismo Nacional , en la que se exponía que debido a la situación económica por la que atravesaba el país, la mayoría de los espa ñoles no contaban con recursos suficien tes para realizar viajes de turismo. Por lo que proponía para contrarrestar esto, algo parecido a lo solicitado en 1936: la creación de unos cupones de turi smo para efectuar viajes por el interior de España. Estos cupones vendría n a ser algo similar a los cheques de viajes que, a nivel internacional, utilizaban algu nas grandes agencias d e viajes. Los cupones que propusieron en esta ponencia tendrían validez para el turismo interior y deberían ser generalmente acepta dos por los servicios d e transporte y los hoteles. Las ventajas que estos cupones debí an reportar al usuario, serían básicamente en forma de bonificaciones. Tras el correspond iente debate y estudio se señaló que, si bien la idea era interesa nte y adecuada, en aquel momento se consideró que no era 579 La Van guardi a, mart es 20 de marzo de 193 4 p. 33. 580 Correyero y Cal (2008) p. 193. 581 Correyero Ruiz (2 002) p. 150. Capítulo Quinto: Dar a conocer España ____________________________ 339 factible su implantación debido a que neces itarían la garantía del Estado, algo qu e dada la situación del país, no veían posible obtener. Si bien es cierto que du rante la década de los ci ncuenta el turismo nacional aumentó como consecuencia de la ligera m ejoría experimentada por la econo mía española, el turista español tenía menos recu rsos que el extranjero pu es la renta per cápita española seguía siendo muy inferior a la de otros países em isores de turistas. Por este motivo d esde la Fesit s e siguie ron estudiaron medida s para favorecer el turismo interior. En la Asamblea de 1955, el representante del Sindicato de Reus presentó una ponencia titulada Para conocer España, en la que se ponía de manifiesto que debido al aumento de turistas extranjeros, la oferta hotelera ad hoc para ellos en España era cada vez mayor, lo que suponía qu e en muchas de nuestras ciudades no existieran hoteles económ icos que pudieran ser frecuentados por tu ristas nacionales, los cuales disponían de menos recursos. Continuaba la ponencia señalando que esto provocaba que los españ oles fues en grandes desconocedores de su propio país, con los efectos negativos que ello suponía. Propuso pa ra contrarrestar esto y como m edida de fomento del turism o nacional, que en épocas de menor afluencia turís tica los hoteles pudiesen practicar un descuento a los turist as nacionales que fuesen miembros de un Centro federado. La idea de la ponencia fue desarrollad a por una com isión nombrada para tal fin, la cual desarrollo el Reglam ento pa ra el denom inado Plan de Intercambio Turístico. Dicho reglamento fue aprobado en la siguiente Asamblea (1956) y su articulado fue el siguien te: Artículo 1º.- La Fesit, a través de su s Centros Federados interesará de los hoteles radicados en sus respectivas lo calidades, que se avengan a conceder a nuestros asociados una bonifica ción no inferior al DIEZ POR CIENTO sobre el importe de las facturas –excluido el servicio- devengadas po r sus estancias. Artículo 2º.- Luego de haber conseguido en la primera campaña la aceptación de los hoteles radicados en las ciudades donde exista Centro Federado, la Junta Directiva de la Fesit intentará por los medios que estime más adecuados ampliar igual beneficio sobre el mayor número de plazas y regiones turísticas españolas. Artículo 3º.- Sin perjuicio de invitar a todos los hoteles radicados en la zona o localidad de cada centros, nuestros federados procurarán conseguir por lo menos en Marta Luque Aranda __________________________________ 340 principio, la aceptación de un establecimien to clasificado en cada una de estas cuatro categorías: Hotel de 1ª A, Hotel de 11ªB, Hotel de 2º y Hotel de 3ª. Artículo 4º.- Los directores de los hoteles que accedan a colaborar a este plan de intercambio turístico, deberán dirigir un escrito a la Presidencia de esta Federación, en el que se consignarán, de manera clara y específica, los siguientes principales datos: Nombre del Establecimi ento; Clasificación del mismo; Dirección postal, teleg ráfica y número te lefónico; Nombre del Directo r; Tanto por cien to de la bonificación que concede; y Especificación de si el descuento lo practicará todo el año, señalando en otro caso y en forma concre ta, los días o las épocas en que dicha bonificación no será concedida. Artículo 5º.- Dado el caso de que un hotel quiera al correr de los días cancelar su compromiso, deberá así comunicarlo i gualmente por escrito con una antelación no inferior a tres meses del día en que se desee dar por cancelada defin itivamente su concesión. Artículo 6º.- La Fesit por su parte, se reserva el derecho de separar del plan a cualquier hotel por causa que estimara just ificada, como igualment e nuestros centros federados denegarán la otorgación de este beneficio a los asociados que, por su comportamiento, no lo merezcan. Artículo 7º.- Los asociados a nuest ros Centros deberán acreditar su personalidad y obtener dicho beneficio a través de unas tarjetas de acuerdo con las normas que a continuación se detallan. Pero pa ra gozar del benefici o de que se trate, el asociado deberá tener una antigüedad no inferior a un año o haber satisfecho una anualidad de la cuota social y estar, en todo caso, al corriente del pago. Artículo 8º.- Las tarjetas serán expedidas , de origen, por la Fesit y enviadas a los Centros, mediante pedido, al pr ecio de una peseta el ejemplar. Artículo 9º.- Dichas tarjetas serán, en segunda parte, extendidas y diligenciadas por cada centro a l nombre del solicitante, percibiendo como derech os de expedición la cantidad de dos pesetas. Artículo 10º.- Estas tarjetas tendrán la condición de documento personal e intransferible, siendo por tanto precisa la expedición de un ejemplar para cada interesado. Además del socio, tendrá derecho al mismo beneficio un familiar que co n él conviva, siempre que realice el viaje en su compañía. Capítulo Quinto: Dar a conocer España ____________________________ 341 Artículo 11º.- Será igualmente precisa la expedición de una tarjeta por cada hotel a hospedarse en cualquier viaj e, ya que dicho documento deberá obligatoriamente entregarse a la dir ección de cada establecimiento como comprobante de la visita efectuada por el cliente. Artículo 12º.- Sobre todo lo no previsto en la presente reglamentación será, por propia iniciativa y previa consulta de lo s Centros, resuelto y dictaminado por la Junta Directiva de la Fesit. Imagen 13: M odelo de tarjeta. Además se instó a todos los Centros Federa dos para que en el plazo de un mes, a partir de la fecha en q ue se notif icase este acu erdo, remitieran a la Presidenc ia de la Fesit la lista de los hoteles que se hubiesen avenido a conc eder la bonificación, para la inmediata puesta en m archa de dicho Plan de Intercambio Turístico. [Document text truncated for crawler view.]