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Revisión bibliográfica sobre la relación entre el déficit de vitamina D y el desarrollo de alzheimer.

García Trujillo, Lucia

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REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA SOBRE LA RELACIÓN ENTRE EL DÉFICIT DE VITAMINA D Y EL DESARROLLO DE ALZHEIMER Lucía García Trujillo Tutora: Ana María González Pérez TRABAJO DE FINAL DE GRADO GRADO EN ENFERMERÍA FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD: SECCIÓN ENFERMERÍA UNIVERSIDAD DE LA LAGUNA Mayo 2024 1 RESUMEN El Alzheimer ha sido objeto de interés en relación con la vitamina D debido a su papel en la salud cerebral, el sistema inmunológico y el sistema nervioso. Algunas investigaciones proponen que niveles bajos de vitamina D podrían estar asociados con un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer y otras clases de demencia, ya que se ha observado que dicha vitamina tiene efectos protectores sobre el cerebro, incluida su capacidad para reducir la inflamación y la formación de placas amiloides, así como, su habilidad para proteger las células nerviosas. Además, la vitamina D está involucrada en la regulación de genes relacionados con la función cerebral y la neuroprotección. Sin embargo, la naturaleza exacta de esta relación aún no se comprende completamente, ya que la evidencia científica es contradictoria. Determinados estudios han demostrado que la suplementación con vitamina D podría ayudar a reducir el riesgo de deterioro cognitivo y enfermedades neurodegenerativas, pero muchos otros ensayos clínicos defienden que los resultados son aún inconsistentes. Debido a esto, se necesitan más investigaciones para determinar si este vínculo entre la vitamina D y el Alzheimer puede tener un efecto terapéutico y así poder establecer conclusiones definitivas que impulsen la utilización de dicha vitamina como tratamiento o como medida preventiva. Palabras claves: vitamina D, Alzheimer, demencia, déficit. ABSTRACT Alzheimer's disease has been the subject of interest in relation to vitamin D due to its role in brain health, the immune system and the nervous system. Some research suggests that low levels of vitamin D may be associated with an increased risk of developing Alzheimer's disease and other forms of dementia, as the vitamin has been shown to have protective effects on the brain, including its ability to reduce inflammation and the formation of amyloid plaques, as well as protecting nerve cells. Additionally, 2 vitamin D is involved in the regulation of genes related to brain function and neuroprotection. However, the exact nature of this relationship is not yet fully understood, as scientific evidence is conflicting. Certain studies have shown that vitamin D supplementation could help reduce the risk of cognitive decline and neurodegenerative diseases, but many other clinical trials argue that the results are still inconsistent. Due to this, more research is needed to determine if this link between vitamin D and Alzheimer's disease can have a therapeutic effect and thus be able to establish definitive conclusions that promote the use of this vitamin as a treatment or as a preventive measure. Key words: vitamin D, Alzheimer, dementia, deficiency. 3 ÍNDICE 1. Introducción……………..………..………..………..………..……………..…...…….. 6 1. 1. Alzheimer………..…………….………..………..…….…..………..………..…… 6 1. 1. 1. Tipos de Alzheimer……..………..…………..………..…………….… 8 1. 1. 2. Tratamiento……..………..…………..………..…………..………....… 8 1. 1. 3. Complicaciones……..………..…………..………………………...… 9 1. 2. Vitamina D……..………..…………..………..………………….…..….…..…… 10 1. 2. 1. Tipos de vitamina D………..…………………………..…………..… 10 1. 2. 2. Cómo obtener vitamina D……..………..…………..…………..…… 11 1. 2. 3. Déficit de vitamina D……..………..…………..………………..…… 12 1. 3. Relación directa entre la vitamina D y el Alzheimer……..………..……..…… 13 1. 3. 1. Suplementación de vitamina D…..……..………………….……..… 14 2. Objetivos………..………..………..………..………..………..………..…………..… 16 2. 1. Objetivo general..……..……..……..……..……..……..……..…………....…… 16 2. 2. Objetivos específicos..……..……..……..……..……..……..……………..…… 16 3. Metodología………..………..………..………..………..………..……………….….. 17 3. 1. Criterios de inclusión…..………..……..………..……..………………….…..… 17 3. 2. Estrategia de búsqueda…..……..…..……..…..……..…..…………………….. 18 3. 3. Selección de estudios…..……..…..……..…..……..…..…………….…..…….. 19 4. Resultados y discusión………..………..………..………..………..………..…….. 24 4. 1. Documentos que aportan evidencia científica……..………………....………. 24 4. 2. La hipovitaminosis D aumenta el riesgo de sufrir demencia………………… 36 4. 3. El Alzheimer y la vitamina D no están directamente relacionados……........ 37 4 4. 4. Autores que refieren la realización de más investigaciones para obtener una evidencia científica clara……..……………………………………..………….…..………..… 38 5. Conclusión………..………………..………………..………………………....……… 39 6. Bibliografía………..………..………..………..………..………..…….……..……….. 40 5 1. INTRODUCCIÓN La demencia es la pérdida del funcionamiento cognitivo (pensar, recordar y razonar) y de las habilidades conductuales que interfieren con la vida y las actividades diarias. La demencia varía en gravedad y va desde la etapa más leve, cuando recién comienza a afectar el funcionamiento de una persona, hasta la etapa más grave, donde la persona depende completamente de los demás en las actividades básicas de la vida diaria.(1) La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia y su etiología no es totalmente conocida. Los científicos creen que existen muchos factores que influyen en la aparición y en el desarrollo de esta afección, siendo una combinación de factores genéticos, de estilo de vida y ambientales.(1,4) Esta enfermedad es un fenómeno mundial, ya que, actualmente, más de 50 millones de personas viven con Alzheimer.(2) En Europa, la cifra de personas con esta enfermedad ronda los 3,4 millones, haciendo que España cuente con 800.000 afectados.(2,3) La edad es el principal causante de la aparición del Alzheimer, ya que puede lesionar las células nerviosas y generar daños. Estas lesiones incluyen una reducción de ciertas zonas del cerebro, la inflamación de estas y la producción de moléculas dañinas e inestables, conocidas como radicales libres. Además, se cree que los genes interpretan un papel importante en el progreso de esta enfermedad.(4) Por otro lado, la vitamina D es una vitamina conocida por realizar el efecto de hormona neuroesteroidea esencial y vital. Esta juega un papel importante en variedad de roles protectores y regulatorios en el cerebro, haciendo que este disponga de la capacidad para producir la sinapsis y la transmisión entre neuronas, ya que actúa sobre la modulación de la plasticidad sináptica.(5, 6) La posible relación entre la vitamina D y el Alzheimer no es algo recientemente estudiado, sino que, actualmente, estudios epidemiológicos demuestran que la deficiencia de la vitamina D, por una toma diaria inadecuada de esta, está estrechamente vinculada con el desarrollo de trastornos cognitivos, incluyendo el incremento del riesgo o el agravamiento del Alzheimer.(5) 1. 1. Alzheimer 6 El Alzheimer es un trastorno del cerebro que progresivamente destruye la memoria y las habilidades de pensamiento, de forma que, con el tiempo, imposibilita la realización de las tareas más sencillas. Es responsable de entre un 60 y un 80 por ciento de los casos de demencia y no debe considerarse como una característica normal del envejecimiento.(7) El factor de riesgo conocido más importante es el aumento de la edad y tener familiares cercanos que sufren esta enfermedad o genes ligados al Alzheimer, así como la diabetes, la hipercolesterolemia o la hipertensión arterial. La mayoría de las personas con Alzheimer superan los 65 años de edad, pero, en algunos casos, personas menores de 65 años desarrollan Alzheimer de inicio precoz, conocido como Alzheimer de inicio temprano.(7,8) Las personas con la enfermedad de Alzheimer viven un promedio de ocho años después de que los síntomas se vuelven evidentes, aunque la supervivencia puede llegar hasta los veinte años, dependiendo de la edad y otras afecciones de salud.(7,8) El Alzheimer es un trastorno progresivo, en el que los síntomas empeoran con el paso de los años. En sus primeras etapas, la pérdida de memoria es leve, pero en la fase final del Alzheimer, las personas pierden la capacidad de mantener una conversación y responder al entorno que les rodea.(8) El síntoma temprano más común del Alzheimer es la incapacidad para recordar información recién aprendida, ya que los cambios ocasionados por el Alzheimer comienzan en la zona del cerebro que afecta al aprendizaje. A medida que el Alzheimer avanza en el cerebro, se agravan los síntomas, entre ellos, la desorientación; cambios de humor y comportamiento; confusión temporal y espacial, y finalmente, dificultad para hablar, tragar e, incluso, caminar.(9) El diagnóstico temprano es una parte importante del control de la enfermedad, basándose en explicar los síntomas y su repercusión en la vida diaria. Las personas con pérdida de memoria y otros signos posibles de Alzheimer suelen tener dificultad para reconocer que tienen un problema, por lo que, los signos de dicha enfermedad pueden ser más evidentes para los familiares o amigos, convirtiendo así su testimonio en un objeto clave para el diagnóstico.(10) Además, se realizan pruebas de memoria y de las habilidades del pensamiento, tomografías y recogida de muestras de líquido cefalorraquídeo, entre otras, para terminar de diagnosticar si existe, o no, esta enfermedad.(11) 7 1. 1. 1. Tipos de Alzheimer Existen dos tipos de Alzheimer: el de inicio temprano y el de inicio tardío. El Alzheimer de aparición temprana es el menos común y se caracteriza por el inicio de síntomas antes de los 60 años. Este tipo de demencia se relaciona con una evolución rápida y un empoderamiento brusco de los síntomas. Además, estudios indican que podría contener un componente hereditario al haberse identificado varios genes vinculados al desarrollo del Alzheimer.(8) Por otro lado, el Alzheimer de aparición tardía, está relacionado con un avance sintomatológico más lento y se desarrolla en personas de más de 60 años. También esta afección podría ser hereditaria, aunque los componentes genéticos no están confirmados.(8) Una vez desarrollada y diagnosticada la enfermedad de Alzheimer, esta a su vez, se puede dividir en: Alzheimer leve, moderado y grave.(12) El Alzheimer leve es la etapa inicial y se caracteriza por la pérdida de memoria de eventos recientes y cambios en la conducta y en la forma de expresarse. Además, puede cursar con la pérdida de objetos personales.(12) Por otro lado, el Alzheimer moderado y grave cursan con un agravamiento progresivo de los síntomas leves, presentando una confusión profunda, incapacidad para realizar las actividades de la vida diaria y el deterioro del habla, de la actividad física y del autocuidado.(12) 1. 1. 2. Tratamiento En la actualidad, el Alzheimer no tiene cura, pero existen tratamientos farmacológicos que permiten a las personas con esta enfermedad controlar los síntomas y mejorar su calidad de vida durante un período de tiempo más largo.(12) Por ejemplo, la galantamina, la tacrina, la rivastigmina y el donepezilo son inhibidores de la colinesterasa que se utilizan para los síntomas leves y moderados de la enfermedad. Estos medicamentos son capaces de ayudar a reducir o controlar algunos síntomas cognitivos y conductuales.(12, 13) Los inhibidores de la colinesterasa se producen debido a la descomposición de la acetilcolina, una enzima química neuronal que se relaciona con la memoria y el 8 pensamiento. A medida que avanza la enfermedad, el cerebro produce menos acetilcolina, por lo que, los síntomas son cada vez peores y los fármacos varían para mejorar su efectividad.(13) Recientemente, se ha introducido el lecanemab (Leqembi®), un nuevo fármaco que ha demostrado reducir los niveles de deterioro cognitivo en los estadios leves de la enfermedad. Se administra por vía intravenosa cada catorce días y cuenta con varios efectos secundarios como: mareos, náuseas, empeoramiento de la confusión e hinchazón cerebral, entre otros.(14) En el Alzheimer moderado y grave, se puede recetar un fármaco conocido como memantina. Actualmente, se considera que la memantina actúa regulando el glutamato, una importante sustancia química, que cuando se produce en cantidades excesivas, puede provocar la muerte de las células cerebrales.(12, 13) La memantina es un antagonista del N-metil-D-aspartato (NMDA) y funcionan de manera diferente a los inhibidores de la colinesterasa, por lo que se puede recetar ambos medicamentos en combinación.(14) En este estadío del Alzheimer, también se puede utilizar el donepezilo y la rivastigmina, que combinado con la memantina, permite al paciente disfrutar de una calidad de vida adecuada durante un mayor período de tiempo.(12, 14) Además, existen otros tratamientos que pueden retrasar temporalmente el empeoramiento de los síntomas de la demencia, como mantener hábitos saludables y evitar el tabaco y las sustancias tóxicas para el organismo.(15) 1. 1. 3. Complicaciones Las complicaciones más comunes de la demencia varían según la etapa en la que se encuentre la enfermedad. En las etapas más tempranas, las complicaciones son: las caídas, que pueden generar graves problemas como fracturas o hemorragias y la agitación por la incapacidad para recordar o por el estado de su salud.(16) En etapas más tardías, se encuentran: la dificultad para masticar y tragar, generando un mayor riesgo de atragantamiento o aspiraciones que pueden complicarse en neumonías y atelectasias; incontinencia, tanto urinaria como fecal; la incapacidad para 9 2. OBJETIVOS 2. 1. Objetivo general Determinar la evidencia científica de la relación entre el déficit de vitamina D y el desarrollo de Alzheimer. 2. 2. Objetivos específicos 2. 2. 1. Definir las características del Alzheimer y su evolución. 2. 2. 2. Conocer la relación entre el déficit de vitamina D y el deterioro cognitivo. 2. 2. 3. Identificar la influencia que posee la vitamina D en el cerebro humano. 16 3. METODOLOGÍA Para el desarrollo de la presente revisión bibliográfica, se ha realizado la búsqueda de evidencia científica a través de múltiples bases de datos electrónicas, como: Elsevier, EBSCO, DOAJ y PubMed. También, se ejecutó una búsqueda intencionada en otras fuentes tales como: American Academy of Neurology, Wiley Online Library, Alzheimer's Association, SpringerLink, BMC Journals y MDPI. Como principal medio para la elaboración de este estudio, se ha utilizado principalmente la herramienta de búsqueda de la Universidad de La Laguna, Punto Q, empleando las palabras clave: “vitamina D”, “Alzheimer”, “déficit” y “demencia”, combinadas con “AND” y “OR”. 3. 1. Criterios de inclusión La selección de la literatura se ha realizado según los criterios de inclusión establecidos. (Tabla 1). Criterios de inclusión Tipo de material Período de búsqueda Desde el año 2013 hasta el 2024 Idioma Español e inglés Tipos de artículos Artículos originales, ensayos clínicos y artículos de revisión Acceso Artículos con acceso a texto completo 17 Palabras clave Vitamina D, Alzheimer, déficit, demencia Tipo de estudios Estudios realizados en humanos Tabla 1: Criterios de inclusión. Fuente: elaboración propia. 3. 2. Estrategia de búsqueda Se procedió a introducir las palabras clave “vitamina D”, “Alzheimer”, “déficit” y “demencia” en el buscador Punto Q, para lo que se obtuvieron un total de 391 resultados, de los cuales, tras aplicar los limitadores de tiempo, acceso e idioma se descartaron 93 artículos por no cumplir con los criterios de inclusión. De los 298 restantes, se excluyeron aquellos que se encontraban repetidos, trataban de un tema diferente al expuesto o aquellos que mostraban resultados en animales, pero no en humanos. Por lo que, finalmente, se seleccionaron un total de 23 artículos, tras la lectura de los títulos y resúmenes. (Figura 1). Figura 1: Árbol de búsqueda. Fuente: elaboración propia 18 3. 3. Selección de estudios A continuación, se exponen en la siguiente tabla las fuentes de información y los artículos extraídos para la realización de la presente revisión. (Tabla 2). Fuentes de información Artículos seleccionados Directory of Open Access Journals (DOAJ) 1. Yang K, Chen J, Li X, Zhou Y. Vitamin D concentration and risk of Alzheimer disease: A meta-analysis of prospective cohort studies. Medicine (Baltimore) 2019;98(35):e16804 American Academy of Neurology 2. Littlejohns TJ, Henley WE, Lang IA, Annweiler C, Beauchet O, Chaves PHM, et al. Vitamin D and the risk of dementia and Alzheimer disease. Neurology 2014;83(10):920–928 Wiley Online Library 3. Annweiler C, Dursun E, Féron F, Gezen-Ak D, Kalueff AV, Littlejohns T, et al. ‘Vitamin D and cognition in older adults’: updated international recommendations. Journal of Internal Medicine 2015;277(1):45–57 4. Lai R-H, Hsu C-C, Yu B-H, Lo Y-R, Hsu Y-Y, Chen M-H, et al. Vitamin D supplementation worsens Alzheimer’s progression: Animal model and human cohort studies. Aging Cell 2022;21(8) PubMed 5. Mokry LE, Ross S, Morris JA, Manousaki D, Forgetta V, Richards JB. Genetically 19 decreased vitamin D and risk of Alzheimer disease. Neurology 2016;87(24):2567–2574 EBSCOhost 6. Jayedi A, Rashidy-Pour A, Shab-Bidar S. Vitamin D status and risk of dementia and Alzheimer’s disease: A meta-analysis of dose-response. Nutritional Neuroscience 2019;22(11):750–759 7. Annweiler C. Vitamin D in dementia prevention. Annals of the New York Academy of Sciences 2016;1367:57–63 Alzheimer's Association 8. Feart C, Helmer C, Merle B, Herrmann FR, Annweiler C, Dartigues J-F, et al. Associations of lower vitamin D concentrations with cognitive decline and long‐term risk of dementia and Alzheimer's disease in older adults. Alzheimer's and Dementia 2017;13(11):1207–1216 9. Komatsu C, Komatsu RS. P2‐276: Alzheimer’s disease: Vitamin D deficiency is associated with lower mini‐mental state exam (MMSE) scores when compared to vitamin D normal range. Alzheimer's and Dementia 2019;15(7S_Part_13) 10. Shea MK, Barger K, Dawson-Hughes B, Leurgans SE, Fu X, James BD, et al. Brain vitamin D forms, cognitive decline, and neuropathology in community‐dwelling older adults. 20 Alzheimer's and Dementia 2023;19(6):2389–2396 11. Dhana K, Holland TM, Dawson-Hughes B, Fu X, Schneider JA, Morris MC, et al. P1‐429: Association of vitamin d in the human brain with Alzheimer’s disease neuropathology. Alzheimer's and Dementia 2019;15(7S_Part_8) 12. Zhao C, Tsapanou A, Manly J, Schupf N, Brickman AM, Gu Y. Vitamin D intake is associated with dementia risk in the Washington Heights‐Inwood Columbia Aging Project (WHICAP). Alzheimer's and Dementia 2020;16(10):1393–401 SpringerLink 13. Beauchet O, Cooper-Brown LA, Allali G. Vitamin D supplementation and cognition in adults: A systematic review of randomized controlled trials. CNS Drugs 2021;35(12):1249–64 14. Kouba BR, Camargo A, Rodrigues ALS. Neuroinflammation in Alzheimer’s disease: potential beneficial effects of vitamin D. Metabolic Brain Disease 2023;38(3):819–829 15. Dursun E, Gezen-Ak D. Vitamin D basis of Alzheimer's disease: from genetics to biomarkers. Hormones 2019;18(1):7–15 BMC Journals 16. Chai B, Gao F, Wu R, Dong T, Gu C, Lin Q, et al. Vitamin D deficiency as a risk factor for dementia and Alzheimer’s 21 disease: an updated meta-analysis. BMC Neurology 2019;19(1) 17. Shen L, Ji H-F. Vitamin D deficiency is associated with increased risk of Alzheimer’s disease and dementia: evidence from meta-analysis. Nutrition Journal 2015;14(1) ScienceDirect - Revistas electrónicas (Elsevier) 18. Olsson E, Byberg L, Karlström B, Cederholm T, Melhus H, Sjögren P, et al. Vitamin D is not associated with incident dementia or cognitive impairment: an 18-y follow-up study in community-living old men. American Journal of Clinical Nutrition 2017;105(4):936–43 19. Lemire P, Brangier A, Beaudenon M, Duval GT, Annweiler C. Cognitive changes under memantine according to vitamin D status in Alzheimer patients: An exposed/unexposed cohort pilot study. The Journal of Steroid Biochemistry and Molecular Biology 2018;175:151–156 20. Zhao Y, Sun Y, Ji H-F, Shen L. Vitamin D levels in Alzheimer’s and Parkinson’s diseases: A meta-analysis. Nutrition 2013;29(6):828–832 21. Keeney JT, Butterfield DA. Vitamin D deficiency and Alzheimer disease: Common links. Neurobiology of Disease 2015;84:84–98 22 Multidisciplinary Digital Publishing Institute (MDPI) 22. Bivona G, Lo Sasso B, Gambino CM, Giglio RV, Scazzone C, Agnello L, et al. The role of Vitamin D as a biomarker in Alzheimer’s disease. Brain Sciences 2021;11(3):334 23. Thiel A, Hermanns C, Lauer AA, Reichrath J, Erhardt T, Hartmann T, et al. Vitamin D and its analogues: From differences in molecular mechanisms to potential benefits of adapted use in the treatment of Alzheimer’s disease. Nutrients 2023;15(7):1684 Tabla 2: Fuentes de información y artículos seleccionados. Fuente: elaboración propia 23 5. RESULTADOS Y DISCUSIÓN Se ha estructurado la información obtenida en cuatro áreas: documentos que aportan evidencia científica; la hipovitaminosis D aumenta el riesgo de sufrir demencia; el Alzheimer y la vitamina D no están directamente relacionados, y un bloque dirigido a la ausencia de evidencia científica clara, que se detallan a continuación. 5.1. Documentos que aportan evidencia científica En la siguiente tabla se describe un análisis de los documentos obtenidos. (Tabla 3). 24 Autores Año y lugar Artículos y revista Método Conclusiones Yang K, Chen J, Li X, Zhou Y. 2019 Estados Unidos Artículo: Vitamin D concentration and risk of Alzheimer disease: A meta-analysis of prospective cohort studies Revista: Medicine Revisión sistemática y metaanálisis de estudios de cohortes Los resultados obtenidos de los diversos estudios y metaanálisis no indica que haya una relación significativa entre el déficit de vitamina D y un aumento del riesgo de padecer Alzheimer. Littlejohns TJ, Henley WE, Lang IA, Annweiler C, Beauchet O, Chaves PHM, et al. 2014 Estados Unidos Artículo: Vitamin D and the risk of dementia and Alzheimer disease Ensayo clínico El riesgo de sufrir demencia fue significativamente mayor en los participantes con deficiencia leve o grave de vitamina D. 25 Revista: Neurology Por lo que, se concluyó que existe un riesgo aumentado de desarrollar la enfermedad de Alzheimer si existe un déficit de vitamina D. Annweiler C, Dursun E, Féron F, Gezen-Ak D, Kalueff AV, Littlejohns TJ, et al. 2014 Estados Unidos Artículo: ‘Vitamin D and cognition in older adults’: updated international recommendatio ns Revista: Journal of Internal Medicine Revisión narrativa Expertos internacionales opinan que la hipovitaminosis D aumenta el riesgo de demencia, aunque no debe utilizarse como factor para el diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer. Además, se considera que el déficit de vitamina D influye en la pérdida de neuroprotección, desarrollando así un mayor declive cognitivo. Lai R-H, Hsu C-C, Yu B-H, Lo Y-R, Hsu Y-Y, Chen M-H, et al. 2022 Taiwán Artículo: Vitamin D supplementatio n worsens Alzheimer’s progression: Animal model Estudio de cohortes Tras un estudio retrospectivo de cohortes, se observó que la suplementación a largo plazo de vitamina D, no tuvo 32 Unidos associated with increased risk of Alzheimer’s disease and dementia: evidence from meta-analysis. Revista: Nutrition Journal mayor riesgo de desarrollar Alzheimer en un 21 % en comparación con aquellos que poseían un nivel mayor. Un análisis similar también encontró un riesgo significativamente mayor de demencia en sujetos con deficiencia de vitamina D. Olsson E, Byberg L, Karlström B, Cederholm T, Melhus H, Sjögren P, et al. 2017 Suecia Artículo: Vitamin D is not associated with incident dementia or cognitive impairment: an 18-y follow-up study in community-livin g old men Revista: American Journal of Clinical Nutrition Estudio de cohortes Tras desarrollar el estudio, observaron que un incremento de vitamina D no aumentaba el riesgo de desarrollar Alzheimer, por lo que, se considera que no existe relación. Lemire P, Brangier A, Beaudenon M, 2018 Artículo: Cognitive Estudio de Se seleccionaron 58 pacientes 33 Duval GT, Annweiler C. Francia changes under memantine according to vitamin D status in Alzheimer patients: An exposed/unexp osed cohort pilot study. Revista: The Journal of Steroid Biochemistry and Molecular Biology cohortes pertenecientes al Memory Clinic of Angers University Hospital de Francia. Estos fueron tratados con memantina durante 6 meses, con un déficit de vitamina D presente, para demostrar si existe una mejora cognitiva al unir el tratamiento con un déficit vitamínico. Tras realizar el estudio, se observa que existe una mejora cognitiva al utilizar memantina en pacientes con déficit de vitamina D, ya que existe una relación considerable entre el fármaco y dicha vitamina. Zhao Y, Sun Y, Ji H-F, Shen L. 2013 Estados Unidos Artículo: Vitamin D levels in Alzheimer’s and Parkinson’s diseases: A meta-analysis Metaanálisis Los resultados de seis estudios que abarcan un total de 319 pacientes, han demostrado que los pacientes que padecen Alzheimer tienen un nivel 34 Revista: Nutrition inadecuado de vitamina D. Keeney JT, Butterfield DA 2015 Estados Unidos Artículo: Vitamin D deficiency and Alzheimer disease: Common links. Revista: Neurobiology of Disease Revisión narrativa La revisión de la literatura ha demostrado que la vitamina D tiene una serie de efectos beneficiosos importantes en el cerebro, y que la deficiencia de esta tiene vínculos comunes con muchas consecuencias nocivas para el cerebro fuertemente asociadas con el Alzheimer. Bivona G, Lo Sasso B, Gambino CM, Giglio RV, Scazzone C, Agnello L, et al. 2021 Estados Unidos Artículo: The role of Vitamin D as a biomarker in Alzheimer’s disease Revista: Brain Sciences Revisión narrativa Revisando la evidencia de la literatura pasada, la vitamina D no puede considerarse un biomarcador confiable del Alzheimer. Sin embargo, es cierto que la vitamina D participa en la función cerebral normal y existen niveles bajos de vitamina D entre Tabla 3: Documentos que aportan evidencia científica. Fuente: elaboración propia. La bibliografía encontrada en la presente revisión se agrupa en tres bloques según el tema central, ya que la relación que existe entre la vitamina D y el Alzheimer ha sido materia de estudio muy recurrente en los últimos años, por lo que, diversos estudios y ensayos han pretendido darle respuesta a esta cuestión.(42) En primer lugar, muchos de los autores mencionados han confirmado dicha relación y defienden el hecho de utilizar la vitamina D como prevención en la demencia.(34, 35, 37, 38, 39, 40, 41, 42, 43, 44) En segundo lugar, otros autores reiteran la idea de que no existe un vínculo importante, por lo que la vitamina D debería utilizarse en otras áreas.(33, 36, 45, 49) Y, por último, en tercer lugar, diversos estudios comentan la necesidad de seguir realizando investigaciones para poder obtener una evidencia científica clara.(53, 54) 35 pacientes con demencia. Thiel A, Hermanns C, Lauer AA, Reichrath J, Erhardt T, Hartmann T, et al. 2023 Estados Unidos Artículo: Vitamin D and its analogues: From differences in molecular mechanisms to potential benefits of adapted use in the treatment of Alzheimer’s disease. Revista: Nutrients Revisión narrativa Los derivados de la vitamina D, incluidos el calcitriol, han demostrado ventajas potenciales en el tratamiento de diversas enfermedades degenerativas en condiciones especiales. Aún así, debe adaptarse a las necesidades individuales de cada paciente. 5. 2. La hipovitaminosis D aumenta el riesgo de sufrir demencia En este bloque se organizó la información que refiere que la hipovitaminosis D se encuentra altamente relacionada con el riesgo de sufrir demencia, donde se encontraron diferentes artículos y metaanálisis como el estudio “Vitamin D and the risk of dementia and Alzheimer disease”, realizado en 2014, en el que se realizó un seguimiento a pacientes durante un período de 5,6 años.(34, 35, 37) En este estudio, 102 participantes desarrollaron Alzheimer, lo que permitió observar que el riesgo de sufrir dicha demencia fue significativamente mayor en los participantes con deficiencia leve o grave de vitamina D. Aquellos que tenían deficiencia leve tenían aproximadamente un 51% más de riesgo, mientras que para aquellos que poseían una deficiencia grave de vitamina D era de un 122%. Es decir, se concluyó que existe un riesgo aumentado de desarrollar la enfermedad de Alzheimer si existe un déficit de vitamina D.(34) Además, Mokry et al. en su estudio de aleatorización mendeliana “Genetically decreased vitamin D and risk of Alzheimer disease” demostró que el déficit de vitamina D está asociado al riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer, ya que, en su investigación se escogieron nucleótidos polimórficos muy relacionados con la vitamina D y con ellos, se observó que una disminución de la vitamina, aumentaba el riesgo de Alzheimer en un 25%.(37) Komatsu et al., en el año 2019, llevó a cabo un estudio donde se realizaba el Mini-Mental State Examination (MMSE) a 54 pacientes, teniendo en cuenta el rango de vitamina D que poseían en sangre. 39 de ellos presentaron un rango normal de vitamina D y 15 pacientes presentaron un déficit de dicha vitamina. Del grupo de rango normal, 8 pacientes presentaron un deterioro cognitivo moderado y 31 pacientes presentaron un deterioro leve, mientras que del grupo de deficiencia de vitamina D, 1 paciente presentó un deterioro cognitivo severo, 3 pacientes presentaron un deterioro moderado y 11 pacientes presentaron un deterioro leve. Por lo que, se concluye con que la deficiencia de vitamina D se asocia con puntuaciones más bajas de MMSE en comparación con el rango normal de vitamina D.(41) A su vez, Shea et al. desarrolló un ensayo clínico donde se escogieron a 290 pacientes del Rush Memory and Aging Project y se les midieron las concentraciones de vitamina D en cuatro regiones del cerebro. Los resultados demostraron que las 36 concentraciones más altas de vitamina D en el cerebro se asociaron con un 25% y un 33% menos de probabilidades de sufrir demencia o deterioro cognitivo leve.(42) Por último, Annweiler, Lemire y Zhao coinciden en que la hipovitaminosis D demuestra una asociación directa con el desarrollo de demencia, añadiendo así que la suplementación de vitamina D ha supuesto una mejoría cognitiva significativa. Además, Lemire añade que la memantina, el fármaco nuevo más utilizado actualmente en el tratamiento del Alzheimer, actúa de forma más efectiva cuando existe un déficit de vitamina D en el organismo, ya que se ha demostrado en su estudio, tras un seguimiento de seis meses, que existe cierta asociación entre el fármaco y la vitamina, permitiendo un beneficio cognitivo mayor.(35, 39, 44, 50, 51) 5. 3. El Alzheimer y la vitamina D no están directamente relacionados A pesar de lo observado en el bloque anterior, también existen artículos y estudios que defienden que no existe relación entre el déficit de vitamina D y el desarrollo de Alzheimer. En un estudio retrospectivo de cohortes, realizado en 2022, llamado “Vitamin D supplementation worsens Alzheimer’s progression: Animal model and human cohort studies”, se demuestra que la suplementación a largo plazo de vitamina D, no tuvo ningún beneficio sobre la demencia. De hecho, se comenta que esta suplementación puede aumentar el riesgo de demencia y aumentar el riesgo de mortalidad en adultos con Alzheimer cuyos niveles de vitamina D son bajos.(36) Yang et al. en su metaanálisis indica que no hay una relación significativa entre el déficit de vitamina D y el aumento del riesgo de padecer Alzheimer, ya que, en cuatro estudios de cohortes cuyos participantes presentaron una concentración baja de vitamina D, no se demostró que aumentase el riesgo de desarrollar Alzheimer.(33) De hecho, Olsson et al., en 2017, en un estudio de cohortes en el que se escogieron 1182 pacientes suecos y se realizó un seguimiento de 18 años, se observó que, al tomar muestras del nivel de vitamina D en sangre de cada uno de los participantes, el incremento de vitamina D no aumentaba el riesgo de desarrollar Alzheimer, por lo que, se considera que no existe relación aparente.(49) Por último, comentar que Beauchet et al. en 2021, durante su revisión sistemática, muestra obtener resultados contradictorios. Por lo tanto, no se observaron evidencias 37 significativas que respalden los beneficios de la suplementación con vitamina D o que sugiera una relación efectiva entre la vitamina D y la función cognitiva.(45) En conclusión, los autores mencionados encuentran ciertas lagunas entre la posible relación entre la vitamina D y el Alzheimer, ya que dudan que esta vitamina sea de vital importancia en el deterioro cognitivo, ya sea por la falta de información o por los resultados de sus propios estudios.(33, 45, 49) 5. 4. Ausencia de evidencia científica clara Por último, en este bloque se representan a los autores que no presentan una idea clara acerca de la relación entre la hipovitaminosis D y el Alzheimer. Bivona et al. en su estudio “The role of Vitamin D as a biomarker in Alzheimer’s disease” muestra que la evidencia de la literatura pasada es confusa y que la vitamina D no puede considerarse un biomarcador confiable del Alzheimer. Sin embargo, defiende que la vitamina D participa en la función cerebral normal y existen niveles bajos de vitamina D entre pacientes con demencia. Además, comenta que no existe evidencia clara sobre el papel de los niveles bajos de vitamina D como factor de riesgo para la enfermedad, ya que hay pocos estudios publicados sobre el tema y que los hallazgos son inconsistentes.(53) Por otro lado, Thiel et al., en 2023, demuestra que los derivados de la vitamina D han demostrado ventajas potenciales en el tratamiento de diversas enfermedades degenerativas en condiciones especiales. Aún así, añade la importancia de señalar que la suplementación con vitamina D no debe utilizarse como sustituto de tratamientos establecidos y debe adaptarse a las necesidades individuales de cada paciente, ya que se necesitan más estudios para comprender completamente las ventajas y limitaciones de esta vitamina y establecer recomendaciones de dosificación seguras y efectivas.(54) 38 6. CONCLUSIONES El Alzheimer es una enfermedad que ha ido en aumento durante la última década, convirtiéndose en una de las enfermedades neurodegenerativas más comunes en el mundo. Esta demencia sigue siendo un desafío y, aunque se han logrado avances en la comprensión de sus mecanismos y en el desarrollo de tratamientos que pueden ayudar a gestionar los síntomas, aún no existe una cura definitiva.(1, 2, 4, 7) La vitamina D desempeña un papel crucial en la salud humana, desde el mantenimiento de huesos hasta el apoyo al sistema inmunológico y al desarrollo neuronal. Sin embargo, muchas personas en todo el mundo tienen deficiencia de vitamina D, ya sea debido a la falta de exposición solar, a una dieta deficiente o a otros factores de estilo de vida.(6, 18, 19, 21, 23) La relación entre la vitamina D y el Alzheimer es un área de investigación en evolución y ha sido objeto de debate durante los últimos años. En este sentido, la evidencia científica actual demuestra que, mientras numerosos estudios han sugerido que niveles bajos de vitamina D podrían estar asociados con un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer o a un peor deterioro cognitivo en personas con la enfermedad, permitiendo el uso de la suplementación como medida preventiva, la evidencia aún no es del todo concluyente.(37, 38, 41) De esta manera, se necesitan más investigaciones y estudios que demuestren una conexión clara entre la vitamina D y el Alzheimer para comprender mejor la relación entre los dos, así como para determinar si la suplementación con vitamina D puede tener algún beneficio científicamente demostrado en la prevención o el tratamiento de esta enfermedad neurodegenerativa.(53, 54) 39 7. BIBLIOGRAFÍA 1. ¿Qué es el Alzheimer? [Internet]. Alzheimer’s Disease and Dementia. 2019. Disponible en: https://www.alz.org/alzheimer-demencia/que-es-la-enfermedad-de-alzheimer 2. 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