Fidelidad Gregoriana del siglo XIII: I
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Fidelidad Gregoriana del siglo XIII • La fidelidad en las maneras del culto litúrgico de la Iglesia burgense a la Cátedra romana fué flor aromosa, arraigada en lo más íntimo, y prendida quedó para siempre del pecho hidalgo de Castilla. Duros fueron los trances en que las ansias de unidad religiosa del Pontificado vinieron a confundirse con la unidad exclusiva de de un rito desconocido y extraño, porque difícil era arrancar, sin cuidados preventivos, de la médula del pueblo la tradición reflejada en sus cantos y en sus formas que para la concepción simplista de los fieles se convertía en algo esencial al culto mismo. Substituir el culto visigótico por el romano en una época en que la idea religiosa invadía todo el ser de Castilla, como a los demás reinos ibéricos, era asestar fuerte golpe a las firmes creencias que para el vulgo eran inmutables y dogmáticas en sus más nimias manifestaciones externas. No es raro por esto encontrar testimonios de alabanza por parte de los Pontífices a la Iglesia de Burgos, encomiando la fiel obediencia de ésta en detalles de menos monta, y concretamente por parte de Sergio IV en la undécima centuria mencionando laudablemente a la iglesia de San Nicolás de Bari. de Burgos. La tradición (lel rito visigótico, llamado también isidoriano, eugeniano y después mozárabe, estaba asaz infiltrada en el corazón del pueblo, como si a éste llegara todavía la vibración del Concilio' IV de Toledo (633) en su cánon segundo: «Unos igitur 01(10 orandi atiple psallendi nobis per (minen) Hispaniam atiple Galliam conservetar, unos modus missaram sollemnitatibus, uncís in nespertinis matatinisque off nec dinersa sit ultra in nobis Ecclesiastica consuetudo (mi in una fide continemor». Conservemos por toda España y Francia nuestro único modo de orar y cantar, nuestra única manera en la solemnidad de las misas, nuestra única forma en los Oficios de mañana y tarde; ni admitamos en modo alguno los que vivimos en la misma fe y reino, ninguna otra costumbre eclesiástica:
— 232 — Padres españoles fueron quienes a través de los siglos perfeccionaron las melodías del rito gótico, como Protasio de Tarragona, Idaho de Barcelona, Pedro de Lérida, Juan de Zaragoza (t 631), que puso en música sus propios himnos, Conancio de Palencia (t 639), autor de muchas melodías litúrgicas. Acerca de la hispanidad auténtica de la litúrgica mozárabe afirmó en la ponencia de un célebre Congreso internacional el ilustre académico Prez Villamil, contra muy • pocos afortunadamente, que consideraba error histórico afirmar que la Galia cristiana nos transmitió la cultura sagrada. La cultura galicana, y especialmente la que con tanto esplendor floreció en la Aquitania, fué hija de la nuestra hispano-goda, refugiada allí al ocurrir la invasión musulmana, y que por un fenómeno frecuente en la historia revertió a su país natal luego que la Iglesia pudo restablecer sus instituciones seculares y monásticas. En este concepto, los célebres obispos aquitanos que vinieron a ocupar las sedes resíauradas, como Don B,-mmardo, y Don Cerebruno de Toledo, Don Pedro de Osma, Don Bernardo de Agen de Sigüenza y otros varios, eran los discípulos y continuadores de la ciencia de los Isidoros, Leandros y Eulogios, a los cuales debe atribuirse la gloria de haber salvado la cultura antigua de las invasiones germánicas y agarenas. Las instancias del Papa Alejandro II para unificar el culto ritual por medio de su Legado Hugo Cándido, después de no pocas vicisitudes, históricamente no bien comprobadas, tuvieron perfecta satisfacción en Aragón, que celebró la primera Misa del rito romano en San Juan de la Perla en 1071, y en Navarra que comenzó los ritos nuevos en 1074, si bien no tuvo carácter general la reforma en estos dos reinos hasta la proclamación de Sancho V Ramírez, rey de Pamplona y Aragón (1076-1094), según la nómina real de Campión. Más resistencia puso Castilla a la adopción del rito romano hasta las gestiones eficaces del Papa Gregorio VII (1073-1085), que con la ayuda del rey de Castilla Alfonso VI, y bajo la presidencia del Legado Cardenal Ricardo, convocó el Concilio burgense de 1080, en el que se establecieron las bases de actuación para implantar el rito romano, que tan calurosamente fué años después defendido y sostenido por la Iglesia de Burgos en sus ricos ceremoniales y cantorales. La pureza de los cantos romanos y el cariño con que los escritores y miniaturistas pusieron en la escritura y notación che los pergaminos, son el mas fehaciente testimonio de la fidelidad gregoriana, característica irrecusable de los códices burgenses de canto litúrgico en los siglos XII y XIII.
— 233 — Hay en el archivo catedralicio de Burgos un precioso códice que contiene varias Misas del siglo XII. y una parte del Breviario del siglo XIII con antífonas y responsorios desde la Pasión hasta Maiolitti1 7 1.ifento2.113 4 ifrt crk-rc»:(2 , , iLit fdiz t1o/rque. e4 itirzi ni rrnmint poIrc ibt &TI cri'aiiK _ r Ices. udrrt tamin (hit tre'S Ii CC lar 1'1; ciantutit d in Cice, CAZ tn &M'Un .1e1/0 filp toctim tflurti.rut trr o r nis qut attiltermr titutudittt - arrr attibe' ‘ uires et-. 4 co quoil Mc f ucrtmme: 2 14l1m ti &Cl ttV loatin tliii : nlibancrurr in co le alians:i T uos fleco crittr ipft -I pie; CO - y- - .1reS "- TIC i nri° ctrutttn-illailftcau ci : prittel kulim ab ~hure,- tio5 filie filos -tet..-mbotociurflutn.b.uktn,citit fi 1 3 cept.. tia loarr 9 fmn.itec M'ama miauin coi ni. 5-- • • 't :r • t121111 1711). 1.20 ..1,11e 1.1.:11. 1 . 11.1 . 4 . 14: 2 442tf Cum rairrtare2 111 or.yetia-1. _ • • rus lucra44 . 1 4L--:eeee l f115 :4 (1.1.1 41-• Irer e urnrr , r. • • ."' Cee ‘d-I al, 4 .folarrael ereerlirrr e • .1•;a•• diCit Cite.--itlat1110 oi c intueiät locas amp .1; Alhs ecafuni e. ( z r dif lipabo ci.mfilutm i n loco i4o fubinzin cos " gladio cimfpoau unnueonun fuo2 7 i."'-i in manu (meren -runn animas ee. Lb° cadauera ecetotmliKeli - i cths rnvan ctunzurn banc t lunt.Unus crtuffuerrtip ezun olt4uticfccuz-i frinlabrr fu_p ./ tulltiCrfa. p4-4 aus. 44 314 . 4 41 4 eirce tra t‘, /el -4 4 u-al.. ertt utlaert. • Le , e.r‘ fit A .4 .< :e • 4 • y. • . 7 444 r4 4 4,4 4 . 14--- e a , T7' . -----1 i'" 4 ebc-1,5.. qua . • I jbt r t : •t. 4 •.?,4 A • • • 4E44 enes efteercig 1;124 44 } ' e 4 , 1741 n Z1 4 14 4, 4420,..4 T -LA rilta . 5 -- Unes de Sábado Santo. Figura este volútnen con el n. 9 18, y consta de 70 folios, algunos lastimosamente cortados. Va encuadernado en piel, relativamente moderna, y las medidas del cantoral son de 26 por 19 centímetros. De este valioso códice presento cuatro folios fotocopiados que
— 234 — son fehaciente prueba documental de la pureza del gregorianismo de esta época que aún conservaba el brillo dc la edad de oro del canto tradicional eclesiastico y aumentaba la riqueza de las melodías litúr- :t • .4, , •4% • • • • • e•-••••1 STUA-..144.• n Ittuf 111 4.-- , SCe1 TU Litzitec "fflecazais df -ea * ne • • •4 1. lLtw • r ta..2441••,•.“11-- .t " •"..t : •it •: r • • • • A e • .1 • ( • , . . • . .t • • • . .,^ 2 • • . • 41.: 1 tc: t mat . A.11-cterfu•rt • eric•-.T ! .Lurc tirta triwin Leuerl • . •" "‘t**Zt ,d1! •4 • • - • •••• 1UUM erl•ASi>matICT * 1411 - r 4 . 2 e tterfli.5 UN' .aicA cl..mItleata& 1 - _ .4 4 • A A • , • • ,!. ' 4.,"1 4/4 /4• 4 . • .... , : y . • • .4 C.,•. • r.,. j. • . . „v„ , , L e , / .111 t1114 d. L. fen—uurnt:--tnee>40..w4 a • \- 7 ;muta . fiLa .1.4.111..... . • 1, . , , (1 , a. .4 .• ' 'Pa • • • :/ • : • .4. • "7 P d' . .- . i • . / o • • 1. crie >ic Li 4 1. 1 14 .....C7se-In n.o-ulule 'do *su tu 17 ‘ rpt-' hei 0 C...,.u....-. UtIL C s'in ‘9 20 1 1 i ¡ter Reit.iut ¡fi aeuctillittl ». . . 1 12 .4 . , ° * . „t . . .= . 3ir f aIti. T?, . J j ." . ...r fecxern e l .an-t--ar u c-- --f . ... -rz o A l eto-mi . - : .;,: ......" ':..t .. .t; 1 . . r i• "" • ! • " " c - l iwnt.am n' t - L " 142 - Zlitla .. Crte r ' - 9 .1.-1, ine-...., -1, ,.• y rilloa ti 1 •••!•-_-..... •dl, • • ! •(' .c yt , 4 r. : si :th •./. • • • . • „e • • • • • •• t / • . •• • .....> erute llev n eartt isrevect- - vistrisecor medí ert_ 41 • r • , i t /1 -11 , ,t • . . • - I t ; • .. , it ; , f ri, ir ly;... t ^.124 tirit f tU4/14 rittIR ittIMICL.-_, teze.._15 U.Iseeerttln n -•-•-‘11e:.1..— .r • •r . .r: . !-3. 3r . .c.. .t . • . f ; n4 ! »` 1,3 7 . .. . r uzo tiertafrc cesta-- fea iii cut ene Leitt---- sle "Je 1IL-4 t:t • • • • e • .• • tt • • • • • • • •¡•44,1 trle---111.4:,;. rAlfrlytertitriritt cittt 4.1•1lt4ettlare—t•tco.— ;.1‘ •: . • • • • at • •• ,e 44 6 -FI 161646 l'is:AZTAZT"' rCrrear31.-1. 1 .4 . 44 carotszaz . hci l .c rtsare-_ _ • •? • :J> .•04 z sit » j e --itt.c. ” rebobi verri buces-tia/uf Z4tuz"‘14 gicas hasta los siglos XV y XVI en que por lo general comenz-O espantosa muti!ación de las cantinelas gregorianas y la inutilización de los cantorales de la gloriosa edad litúrgica.
-- 235 — Tenemos en la foto primera el responsorio VII de maitines de la Dominica de Palmas «ingrediente Domino». El Breviario romano de hoy tiene para este día otras lecciones y responsorios. Sabido es que la Comisión nombrada por Pío X para restaurar las melodías litúrgicas . sólo dió el «Graduale» y el «Liber antiphonárins», excluyendo los maitines. Este responsorio «Ingrediente» aparece hoy para cantarse al entrar la procesión de Ramos en la Iglesia. Es de segundo modo con ligeras variantes en la notación y en el texto. «Ingrediente Domino in S(1 , 1Cl(1171 civitatem, hebraeorum pueri, resurrectionem vitae pronuntiantes: cam ramis palmarmn Hosanna clamabant in excelsis. Garn (cumque audisset impidas quia venit Jesús (quod Jesus veniret) Jerosolyinam. exiernnt Cl obvian? (obviam ei). Ep la foto segunda, ‘'remos que después del responsorio VIII viene el «Hosanna Filio David» en el modo VII con el mismo texto y muy pequeñas variantes de notación on la melodía. El Responsorio IX «Ne -roerlas lacio m taran» no está en el orden del oficio moderno. Hoy es el segundo de la feria cuarta y sábado de Pasión. Ambos, antiguo y moderno son de diversa estructura. Aparece también el «Ne avertas» en segundo modo como Gradual de la feria cuarta de la semana mayor, pero con tan notables diferencias de texto y melodía, que se hace la comparación imposible. «No apartes tu rostro, Señor, de tu pequeñuelo». Grito de angustia y confianza fué este en todo tiempo, que gimió David en las ansiedades de su salmodia, y repite la Iglesia en nombre de todos por nuestras ignorancias y olvidos. LEOCADIO HERNANDEZ ASCUNCE, MAESTRO DE CAPILLA DE BURGOS. Continuará.