Noticias históricas de Ubierna [05]
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Noticias Históricas de Ubierna 4•• n • Ase • La ermita de Nuestra Señora de Montes Claros se halla situada a unos seiscientos metros al Oriente del pueblo, encima de la carretera de Burgos a Santander, orientada y con un pequeño pórtico al mediodía. En el imafronte sólo se descubren tres vanos, el más inferior rectangular, que hace de ventana para alumbrar la ermita, en medio, una pequeña tronera para iluminar el coro, y por fin el hueco para un campanil. Hay memoria de ella en el siglo XIV y en su entrada ojival descansan las dobelas sobre ménsulas salientes, vago recuerdo de las iglesias mozárabes, cuyo detalle la hace remontarse al siglo XII. Su altar mayor, por su estilo y llevar el emblema del Espíritu Santo es del siglo XVIII, con columnas no del mejor gusto: en el medio se encuentra la imagen de Ntra. Señora de Montes Claros, sentada con el Niño apoyado en la rodilla izquierda y ambos resguardados por un marco con su cristal. Es moderna, como que se compró hacia el año de 1924, pues la antigua permaneoe al lado de la Epístola, sentada, de madera, pero vestida, coronada y dorada, y por las trazas en mal estado de conservación al renovarla: más conformidad con la antigüedad de la ermita guardan las dos estatuas de Santiago y San Pablo a los lados de la Virgen y una pequeña en lo más alto del altar. A la parte del Evangelio, está el retablo de la Virgen del Rosario con San Sebastián a la diestra y S. Juan Evangelista a la siniestra, y otro altar con un Jesús Nazareno en lienzo bastante deteriorado. El estado de la ermita es lamentable. Parece, por lo que dijimos antes al ocuparnos de su Cofrazlia, que la fiesta de esta sagrada imagen se celebraba el día de la Natividad de la Virgen, a 8 de Setiembre; pero hoy día lo único que hacen con ella es bajarla todos los arios a la iglesia parroquial en el tiempo que acostumbrar a da,- gracias y tenerla allí ocho días y a su término la vuelven otra vez a la ermita. El campanillo de ésta lo utilizan los vecinos de Ubierna para avisar a los que están trabajando en el campo que ya son las once, para que envíen un chaval
377 • 4eI - 41 7*-.77~ -ea LIBIERNA. —Nueva casa para el Medico. Ermita de Ntra. Sra. de Montes Claros. Iglesia de S. Martín.
— 173 — por la comida a fin de que puedan hacerla a las doce, como acostumbran de tiempo inmemorial; para ello pagan una pequeña retribución a un vecino inutilizado por tocar el campanil. Se cuenta como tradición en Ubierna, que en tiempo pasado, sin precisarlo, un sujeto dejó en su testamento una manda considerable para sostener el culto de Nuestra Señora de Montes Claros, y como se conoce otra imagen de este nombre en un monasterio que st encuentra en el monte de los Carabeos, en tierra de Santander, se promovió un pleito para averiguar cuál sería la imagen favorecida: no hallando ningún indicio que lo pudiera aclarar, el Tribunal se decidió por la de los montes Carabeos, por la sola razón de tener más fama o nombradía. Entre las costumbres piadosas que tenían los moradores de Ubierna, una era, la asistencia por parte del clero y del Ayuntamiento en representación del pueblo a ciertas solemnidades religiosas de pueblos comarcanos, como ha pasada hasta hace pocos arios, el día de San Juan de Ortega a Quintanaortuilo, y por formar parte de la Congregación de Nuestra Señora del Espino y Fresdelval a las procesiones en rogativas por sequías u otras calamidades que se hacían con alguna de estas imágenes al Santo Cristo de Burgos en S. Agustín. Componíase mencionada Congregación de veintisiete lugares cle las Merindades de Burgos y de Río de Eibierna y poseía un archivo de nogal con sus libros, sentencias y demás papeles de la Junta que lo administraba en la Sacristía de la iglesia parroquia' cle Vivar del Cid. Con tres llaves lo cerraban; una de ellas guardaba un benefi. ciado, como el primero de los diputados eclesiásticos nombrados, y las otras dos el primero de los diputados elegidos por el estado de los hiosdalgo y del estado general, según se ordenaba en un libro de a folio, forrado en pergamino, existente en dicho archivo, que diö proncipio en 16 de junio de 1703, en el que se hacía constar la forma que se estilaba para la elección de diputados y . demás oficiales que se nombraban para las citadas procesiones. De entre estas mencionaré dos, tomándolas de las Observaciones de algunas cosas memorables que han sucedido en esta ciudad de Burgos desde el afio 1654 y otras cosas curiosas, y copiladas y escritas por el Licenciado Joseph de Aulaga y Mata, Beneficiado entero en la Parroquia de San Lesmes, extramuros de esta cciudad. manuscrito existente en el Archivo del Ayuntamiento de Burgos y publicado por el Cronista de esta ciudad D. Eloy García de Quevedo con sabrosos comentarios, en el Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos de Burgos cle 1925 a 1927, y aparte en un volumen con otros libros y memorias burgaleses en 1931.
174 — Ui primera es del 6 de junio de 1657, en que vino la cuadrilla. de Río de Ubierna con diecinueve lugares y Nuestra Señora del Espino, de Vivar del Cid, al Santo Cristo de Burgos a pedir agua por la gran sequía que hacía y secarse los panes. Diéronme capa (dice Arriaga), como a beneficiado de Quintana Ortuño. Hubo seis caperos: dijo la Misa el Licenciado Cantón, de Villaverde (el historiador de Burgos y Santa Casilda). El Ayuntamiento en forma de Ciudad, salió a San Francisco a recibir la Imagen, donde la tomaron cuatro caballeros hasta la Iglesia Mayor, que a la puerta del Azogue (la Principal o del Perdón) la recibieron cuatro Prebendados y acompañando la procesión todo el Cabildo, llegaron al altar mayor, donde dijo el Preste del Cabildo tres oraciones de Nuestra Señora y del Santísimo, que estaba descubierto, y poniendo . la Imagen al lado del Evangelio en un altar, entonó la música una Salve, y el Preste del Cabildo la oración del tiempo. Acabado, volvió la procesión a salir por la otra puerta del Azogue, que suele también estar abierta (de las tres que tiene), donde los Prebendados dejaron la Imagen a los caballeros y prosiguió la procesión al Santo Cristo de San Agustín. Ante éste, se dijo la Misa de Cruz, con la segunda oración ad petendas pluvias, se cantaron fas preces, estando descubierto. el Santo Cristo, y se salió con la procesión, acompañada de la ciudad y se volvió por Nuestra Señora de la Victoria (o sea el convento de la Victoria, situado donde las actuales casas de García Lozano) donde se entró y se hizo conmemoración. Después prosiguió por el Sarmental a Huerto del Rey y a San Francisco, donde se despidió la ciudad, que regaló a la Imagen dos cirios que pesaron una arroba, así como muchos devotos que la fueron acompañando hasta la calleja Honda, mucha cera y algunas joyas de oro. Llovió el día antes y después de la procesión. La segunda tuvo lugar el 26 de Mayo de 1664, por la misma ' causa, pero con la Virgen de Fresdelval al Santo Cristo de Burgos, de San Agustín: las ceremonias, los asistentes a la procesión, el donativo por parte de la Ciudad a la santa Imagen y hasta el efecto favorable de la lluvia pedida, son idénticos a la procesión anterior; sólo encuentro de diferencia que vinieron veintitrés lugares de la Cuadrilla de Río de Ubie,rna, y que el Cabildo de la Catedral salió a recibir la procesión a la puerta de la Pellejería, que aunque solía entrar por la del Azogue, no se pudo este año por estarse allanando la placetuela, como dice el Manuscristo. Al comentar este pasaje mi querido amigo el Sr. García de Quevedo y Concellön, escribe: «No es fácil saber a que placetuela puede referirse, ya que no ha de ser la
— 175 — que hoy llamamos de Santa María, frente a la puerta principal del templo, puesto que la procesión salió, según luego se dice, por dicha puerta». A primera vista parece racional esta interpretación, pero yo me inclino a juzgar que dicha placetuela era la misma plaza de Santa María. Cuenta Martínez y Sanz en su «Historia del Templo Catedral de Burgos», páginas 238 y 239, que se hizo obra en la plaza de Santa María «que duró del 1663 al 1667: se demolieron seis casas, se hizo el muro que contiene la calle de Fermín Gonzzilez y la subida a San Nicolás, se hicieron las pilastras y reja o balconcillo de hierro y se renovó la fuente. Es evidente que en ese tiempo la procesión que viniera por la calle de la Coronería o Fernán González, para ir a la Catedral no podía atravesar la plaza del Azogue; pero da la coincidencia que más próxima que esta a la fachada principal de la Catedral y más antigua se hallaba y halla la calle de la Librería, Cerería o Lencería, hoy Cadena y Eleta, a la cual tenía dos bajadas la Puerta Principal, una enfrente de ésta y otra a su izquierda, en una escalera en zig-zag, cubierta, que desapareció en parte cuando se demolieron las casas que había al Poniente del Palacio arzobispal. Por lo tanto, la procesión podía salir por la puerta de Santa María sin tocar en la plaza del mismo nombre y encaminarse por dicha calle al arco de Santa María y a San Agustín. Otra procesión fuó la celebrada el 30 de Mayo de 1706 por la sequia y el triunfo de las armas de Felipe V, con Nuestra Señora de Fresdelval y diputados eclesiásticos y seglares de 27 lugares de la jurisdicción de Río de Ubierna, sus ayudados y cuadrilla de Sotrajero, al Cristo de S. Agustín. Los detalles de esta rogativa los publicó en un artículo en el Diario de Burgos de 7 de Agosto de 1929 buen amigo D. Gonzalo Diez de la Lastra, archivero del Ayuntamiento de Burgos. Por fin, citaré la peregrinación del arciprestazgo de Río Ubierna a Nuestra Señora del Espino, en Vivar del Cid, en Junio de 1904, con motivo de oelebrarse. el 50. Q aniversario de la proclamación dogmática del misterio de la Concepción Inmaculada de la Virgen María. DOMINGO HERGUETA.