Una aclaración importante / Un elector
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mi ACLARACION IMPORTANTE. Lanzada á la lucha electoral la candi datura de nuestro ilustre paisano el Sr. D. Antonio Romero Orliz, sus adversarios po líticos de esta población recordaron algunas frases de un discurso pronunciado por el misnío en Noviembre de 68; y con el fin de en torpecer el éxito de su causa, que es la causa en que se cifra la prosperidad de este pueblo, se apresuraron á publicarlas en el periódico «La Emancipación» correspondiente al 16 de Alarzo último. No satisfechos con esto, y des pués de haber pronosticado con aire de infalibiliilad en el núm. 4 de dicho periódico que el Sr. Romero Orliz «no podia menos de promover todo cuanto tienda á la ruina de Santiago, y no podrá menos de combatir todo cuánto tienda al engrandecimiento de esta ciu dad,» en otro impreso circulado posteriormente sé atreven á asegurar, con una inexactitud pro cedente de ignorancia ó de malicia, que siendo aquél Ministro de Gracia y Justicia á raiz de la revolución suprimió la Ofrenda al Santo Apóstol. Pero como esta última afirmación la publica su actor ocultándose tras el velo tras parente de un sencillo anagrama, bien se ve que teme salir por fiador de lo mismo .que dice. Para que los hechos aparezcan en toda su verdad, es necesario, cumpliendo un deber de caballerosa hidalguía, cuando de un adver sario se trata, manifestarlos en todas sus par les y detalles para evitar que la emisión de alguna los altere. Siendo Ministro de Gracia y Justicia el Sr. Remero Ortiz, vino á esta ciudad en Diciembre de 68, el Gobernador de la provincia D. Mariano Castillo y pre sentó en nombre del Gobieeno provisional la Ofrenda al Santo Apóstol en la fiesta de su traslación. Lo comprueba el documento nú mero A. En Enero de 70, los diputados de la circunscripción de Santiago. Sres. Romero, Orliz, Calderón Collanles, b. Vicente Rivera, Borreiro, y Calderón Herce, con los de Orense y Pontevedra Sres. Merelles y Vázquez Paga, han presentado una enmienda á los presupues tos, solicitando se incluyese en ellos la can tidad necesaria para las ofrendas al Apóstol Patrón de España; entonces no era Ministro el Sr. Romero Ortiz. «Pensamiento Español, 13 de Enero de 1870, núm. 3060.» No está, pues, el origen de esa medida, que lamentamos, donde lo suponen los adversarios del Sr. Romero Or tiz: buscadlo entre las consecuencias necesarias de la revolución. Y ¿es concebible que, si aquel fuera el autor de la supresión de la Ofrenda, se hubiera puesto luego en tan abierta contra dicción consigo mismo pidiendo su restableci miento según queda dicho? El otro cargo que se le dirige es, por lo me nos, tan infundado como el anterior, de lo cual recordáis hechos que producen evidencia. , El que lime que promover la destrucción de Santiago é impedir su engrandecimiento, no detiene con su sola mano el pavoroso carro de una destiuctora revolución que, recogiendo triunfante por toda España los despojos de los templos que arruina y de los asilos religiosos que demuele, hace de esta ciudad una escepcion h-nrosa en medio de tanto estrago y ge neral devastación. Ríen lo sabéis: el monumen tal convento de S. Payo, iba á convertirse pron to en monton de ruinas; las vírgenes del Señor, emigrando á extraño asilo, serian luego obgeto de escandalosa espectacion; la tranquilidad y el orden, en todas partes conmovidos, permane cieron inalterables en este pueblo, por la sola razón de ser la cuna del Sr. Romero Ortiz y el obgeto predilecto de su cariño, por cuyos inte reses se compromete actualmente á velar sin descanso. — «Carta á los electores de este distri to, documento núm. 2.» Lo dicho bastará para esclarecer la conduc ta del Sr. Romero Ortiz en los cargos que se le dirigen relativamente á la supresión de la Ofren da al Santo Apóstol, y á su falla de interés por el pueblo de Santiago. Al hacer esta aclaración solo nos mueve el deseo de verdad y dé jus ticia, poniendo de manifiesto los hechos que, tal vez por serle favorables, se hayan inlencionalmente ocultado. No nos mueve el afan de torturar las convicciones de nadie, sino á que siga cada cual la inspirai ion de su conciencia. Que los que se lanzan á la lucha empleen toda clase de armas compatible con la dignidad y el honor, sea en buen hora; pero nunca podrá mirar nadie sin justa indignación que para ven cer al enemigo se haga uso de la falsía, arma prohibida que equivale al puñal envenenado en manos del asesino. El Sr. Romero Ortiz, si la suerte le fuere adversa, verá con gusto sobre la frente de sus enemigos los marchitos laureles de tan poco envidiable gloria. UN ELECTOR.
Documento núm. 1.» que en d acto tU -presAta? en nombve áe \a Nación \a o^venáa áe nOO APÓSTOL SANTIAGO en \a Basílica ConxpoAelana el áia 50 Ae Dicienxbve Ae en qnc celefoxa su traslacion, ^vonunció el Excmo. Sr. D. Mariano Castillo, GolievuaAov Ae la l vo^nexa. EMMO. SEÑOR: Á nombre del Gobierno Provisional, vengo i depositar sobre el ara de esta Sania Basílica y al pié del sepulcro del A pó st o l S a n t ia g o , la ofrenda que los remos de Castilla y León anualmente fe hacen, como testimonio de reconocimiento y gratitud piadosa, por los mniiinerab es . beiie icios que le ha dispensado, desde el día en que por permisión providencial, oní 0 .". 1 ^! 11 ™^"., 116111 * rte Ser evangelizada por uno de los mas queridos y predilectos discípulos del 1X1110 * • nprsnna i Tan arraigada estuvo siempre entre los españoles, la piadosa creencia de ' ' - 1 Lr uerz0 del A pó st o l en todas nuestras guerras y trances con Naciones estradas, que a su poderoso csiuerzo se atribuyeron los triunfos de Calatañazor, el Salado, las Navas y Sanlale. imnilka ¿ npd¡r q i Ésta que vive siempre en el corazón de todos los españoles, es la que me mp Isa a ‘ 1*««" S a n t o A pó st o l mire con benignidad por los destinos de nuestra pan na, e infunda < egobeinan tes y gobernados aquel espíritu de rectitud y de justicia, tan indispensable para la quietud y ira) quilidad del país y su futura .reorganización. viHnncn vnrnn í miien Y vos Príncipe ilústre de la Iglesia, que representáis en el a al •" “ S"®,? «rluo ” va r on. á qmen le fueron entregadas las llaves del Cielo y conferida en la tierra la potes d 1c ata . X dcsaUn continuad auxiliando á las Autoridades constituidas, para que oyendo to los con es, elo Pastor, presten al Gobierno la cooperación que le es tan necesaria en los dillciles tiempos que alean Zam Antes de terminar esta plegaria, os pido S a n t o A pó st o l intercedáis con vuestro divino maestro en favor de la Provincia que me está encomendada gobernar, en favor de todos sus hijos, por la gfan Aceración que os profesan, en favor del pueblo que lleva vuestro nombre, y en favor de este vuestro humilde devoto y toda su, familia. Documento núm. 2.° S r . D Madrid 27 de Marzo de 1872. Muu Sr. mió u de toda mi consideración-. Agradezco á los electores santiagueses que han resuelto honrarme con sus sufragios esta prueba cariñosa y espontánea de consideración y de confianza; pero lamento que mi candidatura sea una enseña de discordia en ese distrito, porque no quisiera ver un solo adversario entre los habitantes honrados del pueblo donde nací. nrtnc ;anrn De todas maneras y sea el que fuere el resultado de la lucha que va a comenzar, mo conside obligado á velar sin descanso por los intereses locales de Santiago, tan lastimosamente desatendidos. De V. su affmo. amigo y S. S. Q. B. S. M.-A. Romero Ortu. Imp. José Souto Diet. u UN1VERS1DADL DE SANTIAGO DE COMPOSTFl A