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Catecismo de fundamentos de religión para uso del pueblo / obra póstuma del Cardenal Miguel García Cuesta

García Cuesta, Miguel

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¿<o^9 ' CATECISMO DE FUNDAMENTOS DE RELIGION. 1 3 CATECBSMO DE FUMAMEM DE RELIGION PARA USO DEL-PUEBLO. OBRA POSTUMA DEL EmwenÜúmo Seño Ca denal D. D. MIGUEL GARCIA CUESTA. í&ñ2©B]SP© ©E SAMTÍA©©. SANTIAGO: Imp. de José Sou o 1873. -11- pella so, como un ejé ci o bien o dena  do que obedece á la oz de su je e ;no queda ía so p endido de es e magní ico espec áculo is o - po p ime a ez? Si pasadas algunas ho as iese luego apa  ece la osada au o a, y le an a se el sol, como un gigan e, haciendo mages- uosamenle su ca e a, y de amando o en es de luz en el espacio ¿no c e  ce ía su asomb o? Si obse ase luego que las noches se suceden á los dias con la mayo egula idad: que las es a  ciones, es o es, la p ima e a, el es ío el o oño y el in ie no, se suceden am  bién con un o den y p ecisión admi a  bles, y que los mo imien os de cada uno de los g andes cue pos que gi an en el espacio, se e i ican con una i-c- gula idad que nada in e umpe, no co noce ía, si no e a un es úpido, que á es e mo imien o o denado, á es e a  monioso concie o de las g andes ma  sas b u as, p eside un se in eligen e y dolado de un pode inmenso? El o den y el concie o no in e umpido de las cosas ma e iales supone una in eligen  cia que las gobie na, y no puede se ob a del acaso, y de la ca encia de en- u — 12- endimien o: luego el o den y el con  cie o del uni e so supone un o dena  do in eligen e, que es Dios. ¿Qué se di ía de un homb e que al en a en un palacio y al e la dis i  bución de sus habi aciones, los icos muebles que las ado nan, las es a uas y pin u as, las sillas, las mesas, las a a  ñas de c is al, c eyese que odo eso e a ob a del acaso, y no de un sabio a qui ec o, y de o os a is as? ¿Qué di  íamos de un homb e que al con em  pla la máquina de un elox, el cual señala exac amen e las ho as, c eyese que no lo había cons uido un en endi  do eloje o? Di iamos, ó que se hu la  ba de noso os, ó que e a un es úpido. Con cuan a mas azón pod emos deci lo mismo del que á is a de la he  mosa máquina de es e mundo y de sus a eglados mo imien os, a i mase que no iene un a í ice in isible que la ha cons uido? En suma el o den, la sime ía, la e  lación de las pa les en e sí y con el odo, y del odo con su in, suponen esencialmen e una in eligencia que com  pa a y combina, que dispone y coloca, u — 13- que é las elaciones de las causas con los e ec os, de los medios con el in. Es así que la ma e ia b u a y ciega ca ece e iden emen e de esa in eligencia; lue  go exis e ue a de ella un se in eligen  e que hace b illa su sabidu ía en el uni e so. P. Qué o a demos ación me pue  des da de la exis encia de Dios? 2. a — B. El mecanismo del cue po humano, po sí solo, demues a la exis  encia de un a í ice sup emo, dolado de una sabidu ía y de un pode sin lí  mi es. Todo en el cue po humano es á hecho con maes ía, la cons ucción y disposición de los huesos pa a da le consis encia; los músculos y los ne ios pa a ecibi y comunica los mo imien  os que le son necesa ios; las a e ias y las enas que hacen ci cula la san  g e po odo el cue po impelida po el mo imien o de con acción y dila ación del co azón; los pulmones que la pu i  ican; la admi able es uc u a del apa  a o de la nu ición con los dien es du  os pa a mas ica los manja es, con las glándulas sali ales pa a humedece los y pode los aga , con la disposición del u , — 1-í — es ómago y de los in es inos pa a con e i los en quilo, que pasa po con  duc os su ilísimos pa a alimen a el cue po, seg egando las pa es inse i  bles; el apa a o pa a la p opagación de los animales: /quien al con empla lo  do es o no ele a á, como un amoso ana ómico, un himno á la sabidu ía del Hacedo Sup emo? El que no ea en odo es o una sabidu ía que odo lo pesa, que odo lo mide, como un g au geóme a, p eciso és deci que es á ciego. Solo la admi able es uc u a del ojo, hecho pa a ecibi la luz, mues a lasabidm ía del a í ice, y no puede se obia de la ma e ia ciega, que no iene in eligencia, n insec o is o con el mi- c oscópio. el ala de una mosca, nos llena do asomb o po la inu a de su egido. En suma la es uc u a del cue po humano, de los animales y de las plan  as, nos e elan e iden emen e la sabi  du ía del a í ice, y mues an la mano in isible que con la mayo in eligencia ha cons uido esas máquinas delicadí  simas; luego exis e una causa in isible, ' sabia y pode osa que p eside á esas ob as admi ables, y es a causa os Dios. u — 15 — P. Cie amen e: las dos demos a  ciones omadas del o den gene al del mundo, y de la admi able es uc u a del cue po humano, p ueban e iden e  men e la exis encia de Dios. ¿Hay o  da ía mas demos aciones de la misma e dad? 3 . a — R. Si: la ma e ia es inago a  ble. Hé aquí o as dos demos aciones e iden es. Todos conocemos que no hemos exis ido siemp e, que comenza  mos ásc hace an os ó cuan os años; nues os pad es, nues os abuelos nues  os ascendien es con esaban lo mismo. Es o es una e dad de sen ido comun. Re ocediendo, pues, con el pensa  mien o, y eco iendo esa la ga se ia de gene aciones que nos han p ecedi  do, es p eciso que lleguemos á una pa  eja, á un homb e y á una muje , que no hayan sido engend ados, como lo somos noso os. Pues aho a bien; ó es e p ime hom  b e y es a p ime a muje b o a on de la ie a como los hongos, ó habían exis ido desde oda e e nidad sin p in  cipio, ó ue on o mados en el iempo po un sobe ano a í ice do ado de U — 16- una in eligencia y de un pode inmen  sos. Si b o a on de la ie a como los hongos, la ie a ba ia b o a ambién en nues os dias o os homb es, como con inúan b o ando las plan as; y sien  do asi que es eno sucede, es cla o que ampoco sucedió en lo an iguo. Si los dos p ime os homb es, hubie an exis i  do po si mismos, y sin dependencia de nadie desde oda e e nidad, nunca hubie an mue o; po que lo e e no, que exis e po si mismo, no puede e  ne in, no puede se a iable, ni es a suje o á mudanza. ¿Dónde es án hoy los dos p ime os homb es? Luego ue on hechos y o mados; y lo que es hecho y o mado p eciso es que haya enido un hacedo : luego exis e un Dios e e  no, hacedo y c iado del géne o hu  mano, de los animales y de las plan  as. Si el p ime homb e hubie a sido e e no y desde la e e nidad iniesen sucediéndose las gene aciones, nunca hubie an llegado las p esen es; po que es imposible eco e una sé ie e e na de abajo a iba ni de a iba abajo. Es e es el a gumen o de la ieja que decia á un aleo: es a gallina que es ás -17- iendo de dónde nació? — De un hue o. — Y aquel hue o de donde ino? De oi á gallina. — Y aquella? — De o o hue  o; luego es p eciso llega á una p ime  a gallina que no saliese de un hue o, sino que uese c iada po Dios. Es o es e iden e. P. Cuál es la cua a demos ación que me indicas e? 4 . a — R. Déla aquí: Las g andes ma  sas que gi an en el espacio, como la ie a, la luna, el sol, las es ellas, ienen uua magni ud ó un amaño de  e minado. La ie a, po ejemplo, ie  ne al ededo , como unas sie e mil doscien as leguas: la luna es meno , y mayo el sol: odo cue po es á con enido den o de cie os lími es en el espacio y no es in ini o en magni ud ¿quién ha dado, pues, á los g andes cue pos que o man el mundo, y á los pequeños que emos en la ie a, una magni ud de e minada, an as leguas de diáme o á la ie a, po ejemplo, an as á la luna e c ? La ma e ia es de suyo indi e en e á ene al olúmen ó amaño, es capaz de ecibi al ó al magni ud, la igu a edonda, la cúbi- Q u — 18 — ea, e c. En medio de esa indi e encia á odas ¡as magni udes, no puede ella da se una de e minada, como ampoco una de e minada igu a. Luego es p e  ciso busca ue a de la ma e ia un p incipio de e minan e, una causa que la haya pues o en una si uación, mas bien que en o a; y como la ma e ia no puede exis i sin que enga al ó al olúmen, aló al igu a, es e iden  e que quien le dió es e olumen, ó es a igu a, le dió ambién la exis en  cia: po que es insepa able de la exis  encia de la ma e ia su olúmen y i  gu a: luego exis e un Dios omnipo en  e c iado del cielo y de la ie a. P. Hay oda ía mas demos aciones de la exis encia de Dios? 5 .a-B. Si; hay muchas mas; pe o, po ab e ia , pond é solo la que se loma, no del o den ísico, ó de los cue pos, sino del o den mo al, es o eSj do las leyes que igen los espí i us, las almas. Es indudable que exis e g aba  da en nues os co azones una ley na u  al que p ohíbe odo lo que os injus o y deshones o, y manda cie as cosas jus as y I oneslas; una ley indepen  — 19- dien e de los con enios y de las olun  ades de los homb es, y que subsis i  ía y se ia obliga o ia aunque odos los legislado es humanos aboliesen odas las leyes dadas po ellos. Aun en ese caso se ia p ohibido hace aición á la e dad, calumnia al Inocen e, op i  mi al débil, asesina , oba e c.; aun en ese caso es a ía mandado que sea  mos jus os y e aces, que espe emos a nues os pad es, cuidemos de nues  os hijos, seamos ieles en nues os con a os: en una palab a, siemp e es- a ia p ohibido el icio y mandada la i ud, y es o se ia obliga o io. De aquí se sigue legí imamen e la conse  cuencia de que exis e un Legislado Sup emo an e io y supe io á lodos los legislado es humanos, un.Legisla- do que con su au o idad imp ime en es a .ley una ue za siemp e obliga o  ia. Qui ad del mundo con el pensa  mien o la exis encia de es e Legislado Sup emo, y en onces es a ley na u al, es as eglas de cos umb es, que nues  a conciencia aplica á los casos pa i  cula es, diciéndonos lo que debemos ' de hace ó deja de hace , no end ían u pa a mí au o idad ninguna, no en  d ían pa a mí el de echo de obliga me, no se ian pa a mí una ley p opiamen e dicha que me suje ase; cuando mas, se ian un consejo, y en onces mi in e- íes y mi pasión se ian la única egla de mi conduc a: la i ud se ia un nomb e ano, y el pa icida, que dego  llase á su pad e ó á su hijo no se ia mas culpable que el cazado que ma a una pe diz. Tales se ian las conse  cuencias del a eísmo. 6 . a -Solo añadi é á es a p ueba con  unden e la pe suasión uni e sal del gé  ne o humano, el cual en odos iempos y en odos países ha econocido un Se in isible que domina la na u aleza, y á quien el homb e debe eme y hon a . Es e es un hecho indudable, y es e g i o gene al y pe manen e de nues a na u aleza no puede se also; , es e juicio unánime y uni e sal del géne o humano no puede se un'e o , una ilusión. Po que, ó no hay nada segu o y cie o en nues os conocimien os, ó es segu o y cie o que esa oz de la na u aleza humana no engaña á odos los siglos y á odos los pueblos. El u — Yl — ■ ud, y en consecuencia de la eclilud esencial no puede menos , de ese a jus as ecompensas á la i ud y jus os cas igos al c imen; ecompensas y cas  igos que necesa iamen e han de ene luga si nó en es a ida, en la o a. Po o a pa le odo anuncia en la na u aleza la exis encia de esa P o i  dencia ado able; po que de o o modo, ¿como se comp ende que las moléculas del ai e, del agua, los di e sos jugos y sales de la ie a sean an acomoda  dos y an ap opósilo pa a conse a la ida de los animales y de las plan as? ¿Cómo sucede que la especie humana, á pesa de la di e sidad de sus azas, de sus gus os ísicos, de sus p eocupa  ciones, es ime siemp e la i ud y enga ho o al c imen, si una mano di ina no g abase cons an emen e en el co a  zón del homb e esas leyes uni e sales é inmudables que es ablecen y undan un o den mo al, el o den de los espí  i us, al lado del o den ísico ó de- los cue pos? P. Y qué se debe esponde á los que oman con a la P o idencia un a  gumen o de los males que hay en el u -28- mundo, cuando pa ece'que un Dios sabio y omnipo en e no debie a pe mi i los? ‘ R. És e a gumen o iene muchas es  pues as. >i se a a de los males ísicos nada se deduce mien as no se demues  e que Dios no puede p oduci cosas en que haya impe ecciones; po que Dios no es á obligado á hace lo me  jo , bas a que haga lo bueno. Los males ísicos nacen de las leyes ge  ne ales del uni e so, y Dios no es á obligado á hace un milag o pa a sus  pende el mal que p oducen en algún caso pa icula . Dios ha dado al uego la i ud de quema , y el que po su imp e isión ó po su olun ad se a o  ja en él, no iene po qué queja se. Las p ospe idades de que á eces gozan los malos y las calamidades que op imen á los buenos ampoco son un a gumen o con a la P o idencia; po  que sabemos que Dios, a de ó emp a  no, juzga á á los unos y á los o os y da á á cada uno según sus ob as. Esas p ospe idades pasaje as son'el p emio* de algunas cosas buenas que hacen los malos; y las ad e sidades pasaje as de les jus os son la expiación de las allas u - *9- que es os come en, ó p uebasá que so  me e su i ud pa a aumen a el p e  mio. Dios se ese a p emia ó cas iga de una mane a de ini i a y pe manen  e á los unos y á los o os. P. Pe o po qué pe mi e Dios los pecados? R. Dios p ohíbe el pecado, y ha dec e ado con a él penas e ibles:, nos ha dado la ley na u al y leyes posi i as, mandando su obse ancia y poniéndoles la sanción. Dios nos dá las luces nece  sa ias na u ales y sob ena u ales y los medios su icien es pa a ob a el bien y e i a el mal. Cuando después de es o el homb e lib e se decide po el c imen, ¿ iene Dios la culpa? Es á Dios obliga  do á no c ia el homb e, ó á no c ia  le lib e pa a impedi que abuse de su libe ad? La iolencia de las pasiones, po g ande que sea, es á bajo el domi  nio de la olun ad del homb e, y si así no uese, deja ía de se c iminal en e  gándose á ellas; po que deja ía en on  ces de se lib e, y sin libe ad no hay pecado: las pasiones deso denadas no son i esis ibles, ni imponen necesidad de some e se á ellas. u -30- Pan eismo. P. Qué es el Pan eísmo? R. El Pan eísmo es el absu do sis  ema in en ado pa a sos ene que odo es Dios; es o es, que no hay un Dios pe sona! que se dis inga del mundo, sino que el mundo y Dios son una mis  ma cosa: que no hay c iado y c ia u  as, sino que odo es uno; que lo ini  o y lo in ini o se con unden, po que no hay mas que un se , una sola sus  ancia, y que lodas las cosas que emos y que o man el mundo son e oluciones de esa sus ancia única, como las olas del ma no son mas que mo imien os de una misma agua. P. Y cómo han llegado los pan eis- as á o ja se an absu do sis ema? ¡R. Los pan eis as desechando la idea que el géne o humano ha enido siemp e de un sé Sup emo, i o, dis  in o del mundo y p ime a causa de o  das las cosas: pa a esplica de o o modo la exis encia del mundo se han u -31- engol ado en una se ie de abs acciones has a llega á la idea del se pu o que uo iene ninguna de e minación, nin  guna p opiedad, que no es ini o niin- iinilo, mudable ni inmudable, e e no ni empo al, absolu o ni ela i o, pe o que puede eni á se odas es as cosas con adic o ias. A es e se ab icado así po la ue za de nues a imaginación se le llama lo absolu o po que ca ece de oda condición, de oda de e mina  ción pa icula , que se halla en los sé es que ienen una exis encia eal. Ilegel, que es el que mas ha su ili  zado en la ma e ia, dice que esa idea de lo absolu o la con unde con la nada; que el se y la nada son una misma cosa, y que ese sé -nada es á en po  encia de eni á se odas las cosas: y con la ue za de su in eligencia hace sali de ese sé -nada el mundo de las ideas y el mundo eal que odos emos. Concibe ese se -nada como un ge men que se ue desa ollando y se con i ió en el mundo de los cue pos ino gáni  cos: que dió un paso mas en su desa  ollo y esul ó el eino ege al, y lue  go el eino animal has a que al in se u -32 - hizo homb e y con el espí i u comenzó á conoce se ó sí mismo, pues an es ha bía enido desen ol iéndose sin con  ciencia de lo que hacia como sucede al e o en el seno de la mad e. Al llega lo absolu o á con e i se en espí i u del homb e se cie a el cí culo, y con inúa mani es ándose en la humanidad, cuya ida y cuyas ases odas son la ida* y las mani es aciones de lo absolu o á quien los pan eis as* llaman Dios, el cual se con unde, se iden i ica con la na u aleza y el espí i u, lie aquí un lige o bosquejo del pan eismo, según lo espone el mas a amado maes o'que es Ilegel. P. Qué juicio debemos o ma de es a elucub ación del en endimien o que pasa po el mas pode oso de Ale  mania? R. Que bas a el sen ido común pa a condena le como un deli io. Sin emba go, he aquí algunas lige as ob  se aciones que lo demues an. 1. a El sé -na ’ da de Ilegel, que luego iene á se odas las cosas, es una pu a abs  acción, una concepción de la men e humana; y una abs acción no puede u — 33 — p oduci mas que un mundo abs ac o, ideal no eal, po que nadie dá lo (¡lie no iene: y la abs acción no iene ninguna ealidad, pues no es mas que un concep o de nues a men e, y que solo exis e en olla. La idea, pues, de llego! no si e pa a esplica la exis  encia del mundo eal que emos y palpamos. 2. a Esa cosa media en e el se y la nada, ese eni á se , como él dice, esa cosa con usa y en uel a en i  nieblas, ó es algo exis en e, ó es la nada absolu a. Si exisle.es el Dios i o y eal que ado amos, y que es el p in  cipio de odas las cosas y la causa uni  e sal. Si no iene exis encia es la nada, la cual no puede p oduci algo. Que lo absolu o, quo el p incipio de odas las cosas, debe ene una exis encia eal, no puede menos de con esa se, po que pa a eni á sé es p eciso que sea ó exis a: solo lo que ya es, puede eni á se algo mas. Sí: ese absolu o, ese p incipio de odas las cosas , es el Se in ini o que con iene en sí oda ealidad de la mane a mas eminen e. 3. a Todo es g a ui o, nada se p ueba en el sis ema. 4. a En él desapa ece U sc -34- nues a pe sonalidad, nues a libe ad, la i ud, la eligión, el o den mo al; po que no hab ía en el mundo mas que mani es aciones de lo absolu o; no ha  b ía mas ida que la de lo absolu o; á él hab ían de impu a se las i udes y los c ímenes de los homb es. No ha  b ía o a ida pa a p emia á los bue  nos y cas iga á los malos. 5. a Si no hubiese mas que una sus ancia, como suponen odos los panleis as, esa sus  ancia única end ía a ibu os con a  dic o ios, se ia e e na y empo al, in  mudable y mudable, in ini a y ini  a, e c.; hab ía que sos ene Que las cosas con adic o ias se iden i ican, co  mo sos iene Ilegel espec o del se y la nada, absu do que nadie puede de  o a . , P. En qué se undan los panleis as pa a sos ene la unidad de sus ancia, que no hay ni puede habe mas que un sé ? , R. Se undan en que si hubiese muchos se es ó sus ancias, no hab ia un sé in ini o que con u iese en sí oda ealidad, lodo el sé , po que se le pod ía añadi el su de las o as sus- u -35- I anclas di e sas, y esul a la mayo . Luego no se ia in ini o. A es o se esponde que el se de las c ia u as nada añade al se in ini o de Jiios, po que lodo el sé , oda la ea  lidad de las c ia u as es á en Dios, no de la misma mane a que es á en ellas, sino de una mane a mas al a, en cuan  o son una especie de copia del ejem  pla di ino, y ecibie on el sé de su omnipo encia c eado a, como la espiga es aba con enida en el g ano semb a  do, como la ciencia del discípulo p o  cede de la del maes o, y nada añade á ella, como odas las o og a ías que se saquen de un homb e, nada añaden á su sé . . P. Cual es, pues, la e dad espec o del o igen del mundo? R. La del ca ecismo: c eo en un Dios omnipo en e, c iado del cielo y de la ie a. Sí: el mundo ha ecibido el se de una p ime a causa po c eación. Po que no ha podido sali de la sus  ancia de Dios, sin incu i en el ab  su do de que Dios es di isible, y de que las pied as se ian Dios. Tampoco ha podido se o mado de una ma e ia u -36 — p eexis en e po sí. po que es a ma e  ia se ia el sé necesa io, que de na  die hubiese ecibido la exis encia, y á quien nadie pod ía limi a la ni modi i  ca la. Luego el mundo ha sido ciiado de la nada, no como si la nada hubie  se sido la ma e ia de, que Dios le o  mó, lo cual se ia absu do, sino que usamos es e lenguaje pa a indica que la omnipo encia di ina le hizo pasa de no se a se . Noso os cuando nos mo emos, cuando discu imos, p odu  cimos sí una cosa que an es no exis ía, el mo imien o, el pensamien o: pe o no es c eación, po que la c eación dá odo el se sin p esupone nada: mas esas p oducciones nues as p esuponen siemp e el suge o que las ecibe como modi icaciones. La c eación dá el se en e o sin p esupone nada: es el ac o de. la omnipo encia, un ac o an p o  do de Dios, que no es posible comu  nica lo á o o. Dios c ió lib emen e el mundo, po que se bas aba á sí mismo pa a se eliz: poseía desde oda e e  nidad como sé in ini o odo el bien, y no enia necesidad de busca ue a de sí la elicidad. Pudo c ia ó no c ia el u - 43 - o.o El aln a huinana iene la acul  ad de e en la imp esión pa icula lo uni e sal y de o ma se la idea _ ge- ne alde las cosas co pó eas. Po ejem  plo* si ace cándome á la casa de lie- as ’ eo po p imeia ez un ig e en  ce ado en una jaula, sien o la implo  sión, y oimo en mi in e io el con  cep o de aquel ig e que engo > a a is a; pe o mi alma iene ademas la po eslad de sepa a de es a pa icula , de es e concep o nidiuuual de aquel ig e las pa icula idades de él, como son al magni ud, su si uación de " eposo ó mo imien o, el luga y ei iempo en que lo he is o, y o ma en mi en endimien o la idea gene al del ig e; de modo que al e o o, en o o iempo, en o o luga , a momen  o digo: es e es ambién un ig e, s- a acul ad de oima la idea uni e sal no puede pe enece á la ma e ia, no puede se una acul ad o gamea, po  que la acul ad que depende de un ó  gano no puede libe a! se de las condi  ciones que limi an ese ó gano y los o )- je os que le co esponden. Los sen i  dos co po ales no se es ienden mas -44- allá de loque es singula , de e minado, y de ninguna mane a á lo uni e sal, á lo que en cie o modo es in ini o, co  mo la idea de un animal ó de cual  quie o o se co pó eo, que ep esen  a un núme o inde inido de animales, ó un núme o inde inido de se es co pó  eos de la misma especie: luego el alma humana conoce los cue pos de una mane a an excelen e y an supe  io , que no puede con eni á la ma e  ia, no puede con eni á un se de  pendien e de los ó ganos como ins u- menlo de conoce , luego el alma es una sus ancia espi i ual; po que eso llamamos espí i u, un se que eje ce á lo menos algunas de sus ope aciones sin dependencia in ínseca y necesa ia del ó gano co po al. 3.° La libe ad ó la acul ad de ele  gi de que es á do ada nués a alma, es ambién una p ueba decisi a de que es una sus ancia espi i ual. El sen ido ín imo a es igua de una mane a e iden  e, que el homb e es lib e, que se de  e mina á su a bi io, á ob a ó no ob a , á ob a con mas ó menos in  ensión, aho a ó después, de es a ó de u — 45 — la o a mane a, en una palab a, que el homb e es dueño de sus ac os. Ks así que es e enómeno mues a e iden e  men e que el alma es una sus ancia su  pe io á la ma e ia, ya se la conside e o ganizada, ya en sus elemen os mas simples; po que la ma e ia obedece á leyes necesa ias en su mo imien o; luego una sus ancia lib e (pie no es á some ida á esa a alidad de las leyes que igen á la ma e ia, es supe io ai •o den ma e ial, es un espi i o. La olun ad lib e del homb e pue-, de doma las pasiones y las concupis  cencias de la pa le sensi i a, iene do  minio sob e el cue po has a suspende po algún iempo las ope aciones me  cánicas como la espi ación, has a qui  a le la ida po el suicidio, cosa que no hacen los animales. Si el alma no uese mas que la ma e ia o ganizada, no se comp ende es a lucha de la ma e ia con a sí misma. Po que ninguna ue  za ob a con a el sugelo de quien nace. ' . El alma se goza, se delei a con los bienes espi i uales como la i ud, la ciencia, la con emplación de Dios e c.; y u -46- con la posesión de es os bienes se en  noblece, al paso que se en ilece en e  gándose á los goces de la ma e ia. Luego el alma se dis ingue de es a. Una sus ancia ma e ial solo puede ape  ece y delei a se en las cosas ma e  iales. P. En qué se di e encia el homb e del animal b u o? R. En que el b u o iene solamen  e la acul ad d^ sen i , y el homb e iene además la in eligencia y la azón. La acul ad de sen i se limi a á ecibi po medio de los ó ganos co po ales la imp esión de las cosas ma e iales y pe cibi es a imp esión po medio de la que se o ma en el ce eb o: pe o la in eligencia as o ma oslas concepcio  nes singula es y de e minadas en ideas, es o es, en concep os uni e sales, co  mo si yo eo po p ime a ez es e león que es á en mi p esencia, me o mo al pun o la idea uni e sal de león. Po la in eligencia pe cibo ambién las cosas que son supe io es al o den ma e ial, como Dios y sus a ibu os, la i ud y sus encan os, el uni e so y sus leyes; y no hay posibilidad de hace que el u — 47 — b u o conozca nada de es o, po que no iene en endimien o, q iibus non es in- ellcchis, dice la sag ada esc i u a. I*. Pues no hacen los animales co  sas admi ables y que pa ecen demos  a qne ienen in eligencia y discu so como el homb e? x R. Cie o, que hacen cosas so  p enden es: pe o eso mismo p ueba no que engan ellos in eligencia, sino que la iene el au o de la na u aleza que les ha dado cie o ins in o: hacen sin sabe ni en ende lo que hacen: seis mil años iene el mundo, y las go  lond inas hacen hoy su nido como el p ime dia, sin habe in en ado o a o ma ni habe ^nog esado nada. Los animales son de suyo sé es es aciona- ío s en la c eación; oda in ención, odo p og eso les es á p ohibido. En el homb e emos lo con a io. Y es o iene de que p og esa é in en a no es mas que aplica los p incipios, las ideas gene ales á los casos pa icula  es. Y es o es ene in eligencia y dis  cu so. • El p e endido discu so del animal mas hábil se educe á la imp esión de — 48 — cosas pa icula es: una cnsa le con ie  ne. y la busca: o a le daña y la e i a: alla á su silogismo la p oposición uni e sal. Cuando que emos ins ui á un homb e, lo decimos: es o no se hace, po que es malo, y lo malo no de- b'hace sc. He aquí el p incipio uni e  sal. Mas en cuan o al animal le mos a  mos el pan de un lado, y el palo de o o, y nada mas. Con el homb e se azona: al b u o so le manda, po que no es capaz de oi azónos. Es o es de sen ido común, y es o mues a que hay an a di e encia en e el homb e y el b u o, como en e es e y una pied a, y que nada hay mas bes ial que a ibui la azón á las bes ias. La libe ad ó el lib e albed ío. P. Que es la libe ad ó lib e albe  d ío? R. Es un don que Dios ha concedi  do solo á la c ia u a acional, y que consis e en la acul ad de elegi en e dos pa idos, de ob a ó deja de ob a , — in  do hace es o ó aquello, no po ins in  o, es o es, po un ímpe u ciego é i e  sis ible como el de los animales, sino con delibe ación, pesando los mo i os, y decidiéndonos á elegi un pa ido mas bien que o o, de modo que la li  be ad iene su aiz en el en endimien  o. Po eso un niño, un beodo, un de  men e no son lib es, po que no ienen en endimien o, como ampoco los ani  males b u os. P. Es nues a olun ad lib e en o  dos sus ac os? R. Solo hay un ac o en que la o  lun ad no es lib e, á sabe , en el deseo del bien en gene al, en el deseo do la elicidad. Dios ha g abado es e deseo en nues o co azón de al modo, que no pode nos esis i á él, no podemos ape ece el mal como mal. Es e es un impulso que no podemos domina , sino que nos subyuga comple amen e. No sucede así con los bienes pa icu  la es y de e minados, como el come ó deja de come , el anda ó es a sen ado, el lee ó esc ibi , e c. En es  as cosas pa icula es es lib e nues a olun ad pa a que e las ó no que e - u -50- las, po mas que algunas eces no pue  da ejecu a lo que quie e, cuando algún obs áculo cs e io se lo impide: pe o en 'os ac os que emanan inmedia amen  e de (día nada ni nadie puede iolen  a la. Los má i es, po ejemplo, no que  ían nega á Jesuc is o: se les a o men  aba pa a log a lo: el cue po e a des  pedazado has a mo i , y la olun ad que  daba ic o iosa. I*. Y esa' ue za, esa po es ad de elegi , que llamamos libe ad de indi e  encia ¿exis e ealmen e en nues a o  lun ad, oes una cosa imagina ia? R. Pa ece inc eíble que haya hom  b es que nieguen una e dad an cla a como la luz del mediodía. Sin emba  go hay solis as que así lo hacen, conde- iiando al homb e al mas insensa o a a  lismo. Todos los ma e ialis as, odos los pan eislas niegan, en i ud de su sis ema, la libe ad humana á pesa de que, como dice S. Agus ín, «la can an los pas o es en los mon es, los ])oelas en Los ea os, los indoc os en sus co  illos, los doc os en las biblio ecas, los maes os en las escuelas, los obispos en los luga es sag ados y el géne o hu- u -51 — mano enlodo el mundo. De dual), anim. C. 11.» Veamos algunas p uebas de la e dad de nues a libe ad. 1 .°, El es imonio ín imo de la con  ciencia. Yo soy lib e pa a que e ó no que e , pa a que e es o ó aquello. No puedo duda de que sien o es o en mi in e io con la misma cla idad que conozco que exis o, que pienso, de modo que no me es posible duda de ello se iamen e, como no me es posi  ble duda de que exis o. 2 .° La espi ación es un ac o que, ejecu amos na u al y' mecánicamen e sin in e ención de la olun ad, pues  o que lo eje cemos aun es ando db - midos; y sin emba go podemos de ene po algún iempo, si que emos, la espi  ación. Puede da se una señal nías cla  a de nues a libe ad, de la acul ad de elegi en e la espi ación y la no es  pi ación, á pesa de que la na u aleza nos hace espi a sin in e upción y unil'oimcmen e? . 3 .° Pa a con ence á un a alis a yo le di ía: apos emos una onza dej á que mañana al da el eloj la si es oy de pié me sien o, y * 3 9) u , - 52- sén ado me le an o. De segu o, le gano la apues a cuan as eces la haga, po que, soy lib e pa a sen a me ó le  an a me al da la ho a señalada, á me  nos que una en e medad ó una ue za me lo impida. , 4; Si el homb e ob ase po un ímpe u i esis ible, sin se dueño de sus acciones, no se ia digno de alabanza ni de i upe io, no se ia esponsable de sus ac os, como no lo son los niños y los demen es. Cualquie mal ado po  d ía escusa se con deci que no es u o en su mano el come e ó no come e el c imen. Se ia injus o pone leyes á los homb es con la sanción penal, y se as- o na ian odas las ideas de la mo al. ¿Qué alen odos los so ismas de los a alis as con a unas p uebas an e i  den es de la exis encia de la libe ad humana? P. Pe enece á la esencia de la li  be ad la acul ad de peca , ó de apa  a se del úl imo in del homb e? R. Ese pode peca ó ab aza el mal, cuando se nos p esen a como un bien apa en e, no es de esencia de ese don p ecioso que Dios ha concedido ai u -59- mad e suminis an pa a la gene ación, po que de lo ma e ial no puede sali un espí i u; el alma no se comunica po la gene ación, sino que la c ia Dios de la nada, y la in unde en el cue po. Po eso se lee en la Sag ada Esc i u a que Dios dijo: p oduzca la ie a áni- ma- i ieule en su géne o, bes ias ij ep  iles- pe o al llega al homb e dijo: hagamos al homb e á nues a imagen ij semejanza: o mó el Seño , pues, al hom  b e del ba o de la ie a, é inspi ó en su os o un soplo de ida, g ue hecho el homb e en ánima i ien e. Los ani  males salen do la" ne a en el p incipio po manda o de Dios: mas en cuan o al homb e, aunque su cue po ué ó^ hado do la ie a, es animado po un soplo de ida, po un espí i u, qué sale, no Va de la ie a, sino inmedia  amen e dé la i ud pode osa de Dios, como de nues o in e io sale el alieh- o. Al alma pues no la iene del cuedp i la exis encia y la ida, sino de ue a, y de consiguien e iene una subsis encia independien e de él, y po lo an o aun  que el cue po sé des uya, no po eso se des uye el alma. u — 60- P. Se puede con i ma con lo que pasa en noso os que nues a alma iene una exis encia independien e del cue po? R. Si: po que aunque nues a alma pa a sen i necesi a de ios ó ganos co pó eos como ins umen os, en é  minos que, des uido el ó gano de la is a, ó del oido, ya no puede e ni oi , ejecu a sin los ó ganos co po a  les los ac os de en ende , discu i y que e lib emen e, como ya hemos di  cho. El alma se o ma las ¡deas uni e  sales al pe cibi las imp esiones pa i  cula es de los sen idos, los cuales no alcanzan á lo uni e sal. Esa ope ación de as o ma lo singula de e minado y conc e o, en uni e sal é in ini o, la sensación de es e obje o pa icula en idea, que con iene á lodos los de su especie, que son in ini os: esa ope a  ción, digo, es an p opia del espí i u, que ninguna pa le puede ene en ella la ma e ia, la cual solo 'puede eje ci a se en las cosas singula es y conc e as, que son las únicas que pue  den imp esiona los sen idos. Teniendo, pues, el alma ope aciones en que los u — 61 — sen idos no si en de ins umen os, ambién iene una exis encia p opia e independien e, po que la ope ación y el se son co ela i os: el que ob a in  dependien emen e, ambién exis e in  dependien emen e. P. Pe o el alma po su unión con el cue po necesi a de las sensaciones y de las imágenes y ep esen aciones de los obje os sensibles pa a o ma las ideas uni e sales, pa a en ende , dis  cu i y que e ¿cómo puede deci se, pues, que iene ope aciones indepen  dien es de los sen idos? ■ R. Es e dad que iene necesidad de esas imágenes de las cosas sensibles como ma e ia sob e la cual abaja, á la mane a que un escul o iene necesi  dad de un pedazo de má mol ó de ma  de a pa a hace una imágen. Pe o así como el má mol no le si e de ins iu- men o, sino solo de ma e ia pasi a, asi las imágenes sensibles no son pa le de la ue za in elec i a, sino solo el obje o sob e que es a se eje ci a: el escul o , aunque no enga má moj, no po eso pie de su habilidad y así el alma, aun  que no enga sepa ada del cue po nue- u . , -G2 — as imágenes sensibles sob e que eje  ci a se, conse a oda su ue za in elec  i a pa a eco da , pensa en las cosas espi i uales, e c. Po lo demás ambién los sen idos ienen necesidad de obje os es emos que los imp esionen, y no po eso se puede deci que el alma sien e con la one que es á iendo. Así debe deci se ambién que el alma en iende no con los sen idos, sino mas bien á pe  sa de los sen idos que la dis aen con ecuencia. Si la cabeza se a iga y se cansa, cuando nues a alma eje ci a sus acul ades in elec uales, es po que la men e ó el en endimien o hace a  baja á las ueizas.sensi i as, pa a que le p esen en abundancia de imágenes é imp esiones de obje os sensibles; y como los ó ganos son los ins umen os de que se si e el alma en es as ope a  ciones de es e a in e io , de ahí la a i  ga del cue po en las medi aciones mas espi i uales. P.. Además de la demos ación de la inmo alidad de nues a alma que se oma de su na u aleza espi i ual inde  pendien e del cue po pa a exis i ¿ha o as demos aciones/* — 63 — . R. Si: se demues a la inmo alidad del alma po el deseo de una elicidad sin lími es, que Dios ha imp eso en ella. Po eso decía Cice ón, el mas sa  bio dé los ilóso os omanos, «que nues  a misma na u aleza juzga den o de sí misma que las almas son inmo a  les, y que allí en lo mas ín imo iene ui/p esen imien o de la ida u u a* (Tuse 1.) Nues a alma quie e el bien, Ja elicidad pa a siemp e: un bien, una elicidad sin lími es. Es e es, su ins in  o mas eal, mas ue e, mas necesa io: es o es lo que anhela siemp e nues o co azón. Mas es e iden e que no pu- diendo nues a alma alcanza en es a ida ese obje o de lodos sus deseos, iéndose limi ada po odas pa es, y no quedando al in mas que el has ío de odos los bienes de es e mundo, que no pueden llena ese deseo inmenso de e  licidad; es e iden e, digo, que Dios la iene ese ada pa a o a ida, en la cual pueda cumpli y llena su des ino. A menos que que amos admi i que un Dios in ini amen e sabio, in ini amen e bueno, que ha dado á odos los se es les medios pa a llega á su in, haya -64- que ido coloca solo al homb e en la c uel condición de no llega al suya; no se puede pensa que el alma huma  na sea des uida po el Omnipo en e queja ha des inado á i i siemp e. Dios pudo no c ia mi alma: pe o habiéndola c iado con el deseo de una elicidad inmensa y cie na, no puede pone se en con adicción consigo mis  mo. Lo que Dios ha que ido que sea nues a alma en su na u aleza espi i  ual, en sus ins in os, en sus deseos insaciables de conoce la e dad y de posee la elicidad, es una ga an ía de que quie e que i a en o o es ado en que se cumpla su des ino, que no se cumple en es a ida. P. Hay o a azón que demues a que Dios se ha comp ome ido á con  se a la ida de nues a alma después de su sepa ación del cue po? R.^ Si: la jus icia de Dios asilo exi  ge. En es e mundo emos que los bue  nos son a ligidos á eces con calumnias, con pe secuciones, con odo géne o de males, y que los malos á eces i en en la p ospe idad y ‘ en la paz. Pues aho a bien, Dios que ige el mundo, con u -65 — sn p o idencia, no se ia jus o, si no u iese ese ado p emios en o a ida pa a los buenos y cas igos pa a los ma  los, es ableciendo así el óiden dol mundo mo al, del mundo de los espí  i us. , ,. p. Han c eído siemp e los pueblos en la inmo alidad dul alma, ó es mo  de na es a c eencia? R. Si hay algún hecho bien p oba  do, es que iodos los pueblos an iguos mode nos, cul os ó bá ba os han p o esado el dogma de la inmo alidad del alma, como lo econocen los mis-^ mos inc édulos. Pues aho a bien, an  as naciones sepa adas unas de o as en polí ica, en eligión, en cos umb es, en gus os y sen imien os no han podido euni se y es a de acue do en lodos los países y en odos iempos en eco  noce unánime y cons an emen e la ealidad de una ida u u a, sin que es a pe suasión unánime y pe manen  e haya nacido, ó de una e elación p imi i a hecha po el mismo Dios, ó de la oz inb' io de la na u aleza humana que es siemp e in é p e e iel de la e dad, cuando es cons an e y . . . - i i — Hnánime. El enómeno uni e sal no ieii i ni puede ene o a esplicacion. El In ie no. Qué os el in ie no? h. Es la pena e e na con cas iga en la o a ida á ios en en pecado mo al. que Dios que mue- * • s cie o que Dios iene e  se adas penas e e nas pa a los mal a  dos que i en y mue en en pecado? n. El dogma de un in ie no e e no na sido p o esado po lodos los pue  blos en odo iempo y en lodo luga , de modo que el E angelio no ha hecho mas .pie con i ma esa c eencia uni- >e sal del gene o humano. Celso, iló- SOO gen il, decia en el siglo ni de la Iglesia « ienen azón los c is ianos al ah ma que los malos su i án supli  cios e e nos. Además es e modo de pensa les es común con odo el mun  do.» Los ilóso os y poe as an iguos lo a es iguan igualmen e. El hecho es in  dudable, y esa c eencia uni e sal y U — 67 — , cons an e no puede ene o o o igen que el (pie heñios indicado, la e ela  ción p imi i a ó la oz de la na u aleza ó ambas cosas á la ez. P. Pues que, no es absu do y con  a io á la azón el supone que Dios es é cas igando e e namen e á sus c ia  u as? , . R. Lo se ia en e dad, si se a ase de c ia u as ¡nocen es, pe o no cuando se a a de' c ia u as ebeldes a su C iado , y que pe manecen e e namen  e en su ebelión. . . P. Llegan los impíos, que quisie an no hubiese in ie no, á con ence se do que no lo hay? R. No sé si llega a alguno a ese e ado de ceguedad. Pe o es indudable que los co i eos de la impiedad no lle- ca on á adqui i esa con icción. A la p egun a de si hab á in ie no, Rousseau con es aba, no lo sé. A o o que decía á Vollai e, habe llegado a adqui i ce idumb e de que no Vabia in ie no, con es aba el pa ia ca de los inc édu  los, e es eliz: yo es oy aun muy lejos de esa ce idumb e. Dide o decía a o o que se jac aba de es a segu o de U -68- que no lo había, yo descon ío de al se  gu idad. Los impíos no pueden demos  a que no exis e un in ie no e e no pa a los malos, mien as no demues  en que el pecado mo al, que iene Cie a g a edad in ini a, po que o en  de á la inageslad in ini a de Dios, no ue ece un cas igo in ini o, á lo menos en la du ación, ya que no sea posible on la in ensión. P. Puede p oba se po la azón la e e nidad de las penas de la o a ida? B. La azón pe suade á lodo el que la oiga sin p e ención, que lejos de se con a ia á la Jus icia di ina la e e ni  dad de las penas, es con o me á ella y á la p o idencia del Sup emo gobe  nado . ' 1.° Po que así como el insensa o que se a ancase á sí mismo los ojos pe manece ía na u almen e ciego, aun  que i iese po oda una e e nidad: así el que po la elección del pecado se apa a de Dios que es el úl imo in del homb e, y mue e en ese es ado, con i- Búa en él elc Bamen e, po qpe se le oou edió la ida pa a me ece , y con  cluida es a, el homb e llega al ló mine, u — Tá  ñelos son con o mes ó conl n ios á la ley. El a lo ejeculado lib emenlé eci  be la cualidad de mo al po osa ela  ción con la ley: si se con o ma con ella, so llama mo almen e bueno, si á con a olla, se llama mo almenle -malo, ó inmo al. P. Qué os el De echo^ R. El de echo os aquella pa le de la mo al que, de e mina y pa icula iza los debe es y los de echos co ela i os de los homb es en e sí limi ando, si se. quie e, la mo al á las conside a  ciones gene ales sob e los ac os huma  nos que consliln en las cos umb es. Es a pa ece la dis inción mas acional, si ha de es ablece se alguna, en e la iloso ía mo al y el deiecho na u al. El deci como han dicho algunos^ que el de echo conside a solo el ac o esle - no, y la mo al el in e no, es un absu  do in ole able. Po que el ac o pu amen  e esle no sin es a i i icado po el conocimien o y la olun ad lib e, es una cosa ma e ial que no puede se obje o del de echo. El asesina o que come e un demen o y el que come e un hom  b e que iene cspedilo el uso de la a- u -76 — zon, in cuan o al ac o eslo no son lo mismo. Pe o cuan a di e encia e ellos, si se conside an con al De echo ó á la Mo al? P. Qué es ley na u al. 9 R. Es la que se de i a de hay en- elacion la na u- aleza del homb e, en endiéndose po es a na u aleza aquel a ibulo que nos dis ingue de los demás sé es isibles, á sabe , la in eligencia y la azón. Pol la p ime a pe cibimos ácilmen e los p incipios uni e sales an o especula i  os como p ác icos: po la segunda dis  cu imos y deducimos de ellos conse  cuencias mas ó menos p óximas. P. Pe o además de la in eligencia y la azón ;no ime ambién el homb o la na u aleza sensi i a? R. . En e ec o la na u aleza del hom  b e iene á se doble, una sensi i a que nos es común con los animales, y acional la o a que nos ele a in ini a  men e sob e ellos: po la p ime a co  nocemos solo las cosas sensibles é indi  iduales, y sus ape i os solo se e ie  en á ellas: po la segunda, nos ele  amos á las ideas uni e sales y conoce  nos el o den no solo del mundo isi- u s ■ DE iW A'O ; -n- ble, sinó ambién el délas cosas supe  io es á los sen idos. Es a es la que conslilu e la o ma y la na u aleza p o  pia del homb e, y po lo an o lo que es con a el o den de la azón, es p o  piamen e con a la na u aleza del hom  b e, y lo que es con o me á la azón, es con o me á la na u aleza del hom  b e en cuan o al, y po consiguien e el bien del homb e consis e en i n se- gun la azón, y el mal en con a ia la. p. Fué Dios lib e al es ablece la ley na u al que imp imió en . nues a azón de modo que pudo habe es able  cido o a ley con a ia. R. No: Dios ué cie amen e lib e pa a c ia ó no c ia al homb e; pe o esuel o á o ma le, cual le o mó do  ado de azón, no pudo da le o a ley que la que po la azón conocemos. Po que es imposible que Dios ob e con  a su sabidu ía, y que se niegue á si mismo: y se ia com a io á su sabidu ía y á su san idad el manda , po ejemplo, (¡ue en luga de hon a su san o nom  b e, le blas emásemos; que en ez de ado a le á él solo como p ime se y sansa de la exis encia de los demás, , -78- ado aspnins con eslc cul o sup emo á una c ia u a. , Hesile oda e e nidHd es aban con e  nidas en la esencia di ina las ideas ó imágenes p imo diales de odas las co  sas y las elaciones y o den necesa io de ellas, y la azón de Dios ajus ada á es as ideas y á es e o den necesa io é inmu able, se llama ley e e na, de h cual es una pa icipación la ley na u al, como la copia que se saca de un mo  delo. La ley en su acepción mas uni e sal es una especie de egla ó medida, la cual puede halla se de dos modos en alguno, ó como quien di ijo, ó como en quien es di igido, y siendo e iden  e,que odas las cosas c iadas es án su  je as á la p o idencia y gobe nación del C iado , cla o es ambién (pie son eguladas y di igidas según la azón de Dios, según la no ma de la ley e e na, de la cual odas pa icipan ob ando se  gún las inclinaciones que les son p o  pias pa a consegui el in á que la sa  bidu ía de Dios las des inó. Pe o el homb e es el único que en e odos les se es isibles pa icipa de esa p o- u -79 — idencia de una mane a especial, po  que iene la azón que es un des elle de la azón di ina, pa a gobe na se á sí mismo y á o os, y po la libe ad de que es á dolado es dueño de sus ac os, podiendo di igi los al in pa a que Dios le c eó, ó apa a se del ca  mino que lle a á él, lo que no sucede en los animales que siguen ciegamen e el ins in o que los auasi a, y no se des ian del in pa a que ue on c ia  dos. , ., P. CuáLes el in pa a que Dios c io al homb e? R. La iloso ía ha examinado m lo  dos iempos es a cues ión impo an ísi  ma que es la p ime a y undamen al de la Mo al. Un hecho indudable nos dá á conoce ese in del C iado , y es el deseo de la elicidad g a ado en nues o co azón al cual nadie puede e  sis i . Pe o así como nues o en endi  mien o es á hecho pa a la e dad uni  e sal: así nues a olun ad desea el bien sin lími es: ninguno de los bie  nes de es e mundo, ni las iquezas, ni los delei es, ni la ciencia, ni aun la i ud llenan ese acío inmenso; po - u -So  que odos es os bienes son limi ados, y la olun ad iene la endencia á un bien sin lími es: lodos son pe ecede  os, e minan con la mue e: es os bienes po su limi ación no pueden a as a necesa iamen e á la olun ad: solo el bien en gene al, el bien sin lí  mi es, la elicidad la subyuga y a as a po un ímpe u i esis ible. Es e deseo inna o es como el muel e de un eloj que hace mo e las uedas, pe o con la di e encia de que al busca la elicidad en los bienes limi ados, siemp e somos lib es pa a que e los, ó no que e los, po que no se halla en ellos comple a  men e lo que buscamos que es el bieii sin lími es. Así conocemos el in del homb e que es el mismo Dios, bien sumo, bien sin lími es, y solo la pose  sión de ese bien in ini o puede da nos la elicidad pa a que uimos c iados, como lo mues a el deseo que Dios ha imp eso en nues a ; Ima. á menos que digamos que, Dios al ha- e lo así ha que  ido bu la se de noso os. . De aquí se deduce que Dios exige de noso os lodos aquellos ac os que son necesa ios pa a consegui nues o úlii- mo in. De aquí nace la idea de debe ó de obligación, la cual no es sino la necesidad mo al de ejecu a cie as ac  ciones y abs ene nos de o as pa a con segui nues o in, nues a pe ección, nues o bien, nues a elicidad. Dios que quie e que caminemos al in po el se- ialado, no puede menos de que e y manda que pongamos en egecucion a  quellos ac os que ienen una conexión necesa ia con el in. Es a conexión ne  cesa ia de los medios con el in es la uen e de la obligación, ó del debe mo  al El cí culo debe ene odos sus a  dios iguales: la pied a a ojada al ai e debe cae hacia el cen o de la ie a: el juez debe absol e al inocen e: he aquí es debe es de dis in a na u aleza, el p ime o mela ísico, el segundo ísico, el e ce o mo al, po que se e ie e a las cos umb es, á los ac os humanos y lib es, po que el homb e puede de hecho desobedece el manda o' y apa  a se de su in, de su bien, de su eli  cidad, del o den necesa io de las cosas due odo iene á se lo mismo. La ne  cesidad mo al pues, que cons i uye la obligación, no quila la libe ad; peí o 6 u -82 — si el homb e no se some e á ella, se apa la de su in y de su bien, y se p e- ipila en la in elicidad. I*. cómo conocemos nues os de  be es, ó señalamos los ac os pie ienen una conexión necesa ia con el in á que iende nues a na u aleza? , R. Con emplando el o den necesa  io de las cosas, es obje os se p e  sen an desde luego a mi is a: Dios, yo mismo, y mis semejan es. Veo ambién las elaciones na u ales y necesa ias que hay en e es os se es in eligen es que lu man el o den mo al, como el sol, los plane as y las es ellas o man el o den ísico. El o den consis e en que cada cosa ocupe su luga y ob e con  o me á su p opia na u aleza. Dios ocupa el p ime luga , y iene una elación de supe io idad na u al, necesa ia, inmu able, espec o de sus c ia u as. Dios pues es nues o legí i  mo sobe ano, y el homb e le debe i  delidad, econociendo solo en él el ca  ác e incomunicable de su di inidad; debe e e encia á su san o nomb e: le debe el se icio como á su legí imo Se  ño , la ado ación po su escelencia in- u s : -83- lni a, las oblaciones y el sac i icio en econocimien o de su sup emo domi  nio como Seño de la ida y de la mue e: le debe, en una palab a, el cul o in e no y ex e no á que nos in  clina la i ud de la eligión. Es e es el de echo que podemos llama eligioso, que encie a los debe es p opiamen e dichos de la eligión. , Pe o Dios no solo es el se sup e  mo, el se in ini o, sino que es am  bién la suma e dad, y el sumo bien, y po lo an o debemos some e le po ía le nues o en endimien o, si se ha dignado habla nos y enseña nos: debe  mos ende á él con la espe anza y el amo , po que es el sumo bien, la bon  dad po excelencia, y el obje o de nues a elicidad. La é, la espe anza y la ca idad, comple an nues os debe es pa a con Dios. Todo es o lo conoce nues a azón sin que haya luga á duda. 3 , P. ¿Y el homb e conside ado aisla  damen e iene debe es pa a consigo mismo? R. Indudablemen e. Po que aunque yo soy un solo indi iduo, una sola pe - u . -8í- sona, Dios ha imp eso en mi alma una inclinación in encible á ama mi p o  pio bien y á e i a el mal. Es a es mi punie a ley na u al, y que debe se el modelo y la no ma del amo á mis se- mejanles: que po eso dijo Dios, amu- m (I u p o.pmo como á i mismo. I e o e lexionando ad ie o que hay en mi dos po ciones y como dus na u ale  zas, la sensi i a y la acional, y es a es a que hace p opiamen e al homb e, eo en e ellas un o den necesa io, el o den y la elación de in e io y su  pe io , y que po consiguien e la pa  le sensi i a debe se la sie a. y la a- z-n la seño a á quien aquella debe obedece . El homb e puede debe ama el bien co espondien e á ‘ las dos penes, el bien sensib'e y el acional, P o de al modo que se gua de la de  bida subo dinación. El amo del bien sensible no debe impedi los ac os de la azón ni opone se al in que ella co  noce lúe es ablecido po el au o de la x nalu a| ez^ pues el ob a así se ía na u  almen e deso den y pecado. Luego la in empe ancia, la emb iaguez, os pla  ce es ené eos buscados ue a del ma- u -91 — emplacion de ese o den de nada le se i á pa a en ena sus pasiones. No puede habe pues, mo a! obliga o ia in  dependien e de Dios. La mo al indepen  dien e es un edi icio cons uido sin ci  mien os. P. Cuales son las p opiedades de la ley na u al? R. Son 1. a la uni e salidad. Es uni  e sal la ley na u al po la ma e ia, po que ab aza odo lo ec o, odo lo jus o, odo lo hones o, y ambién po  que se ex iende á lodos los iempos, á odos los luga es, á odos los homb es. No es una en Boma y o a en A enas, po que la azón que nos hace conoce es a ley, es una en odos los homb es. La 2. a p opiedad es la e idencia. Es e iden e pa a odos en cuan o á los p incipios uni e sales, como: — no ha  gas á o o lo que no quisie as se hiciese con igo: — se debe hace lo bueno y e i a lo malo e c., y ambién las con  secuencias p óximas, que son los p e  cep os del decálogo. Nunca pueden bo a se de nues a azón esos p inci  pios uni e salísimos y sus consecuen  cias áciles. No sucede lo mismo con u — 92 — o as e dades pa a cuya deducción son necesa ios la gos aciocinios. Po aquí se puede en ende lo que llaman mo al uni e sal, que no debe se o a cosa que esos p incipios uni e sales de la ley na u al y sus áciles conse  cuencias, aunque bien mi ada la cosa, no hay ni puede habe mas que una mo al, y lo de uni e sal pa ece que in  dica que hay alguna mo al pa icula , lo que no iene sen ido sino de las obligaciones impues as po leyes posi  i as. La 3 a p opiedad es la inmu abili  dad. Po que como la ley na u al es una copia de la e e na jus icia y ec i ud que hay en Dios, no puede menos de se an inmu able como el mismo Dios. Po o a pa le, la ley na u al se de i a de las elaciones inmu ables de las cosas, supe io es unas po na u aleza, iguales ó in e io es o as, como Dios es supe  io po na u aleza á odas sus c ia u  as, los homb es ¡guales en cuan o á la na u aleza humana, y en cuan o so  mos lodos hechos á imagen de Dios po el en endimien o y la libe ad: Buesl a pa le sensi i a es in e io á la u — 93 — acional. De es as elaciones necesa ias é inmu ables de supe io idad, de igual  dad, ó de in e io idad nace la ley na u al an inmu able como ellas. Y así Dios no puede hace , ó mejo dicho, es imposible que el blas ema sea bue  no, que lo sea el ju amen o also, el abo ece y desp ecia á nues os pa  d es, el calumnia , el homicidio, e c. Es as cosas son in ínsecamen e malas, y ninguno puede ejecu a las sin que  b an a la ley na u al y el o den e e no é inmudable de las cosas. No obs an e hay cie as cosas que es án some idas al sup emo dominio de Dios, y puede usa de él sin alla á las leyes e e nas de la jus icia, y en es e caso dejan de es a p ohibidas. Así po ejemplo, Dios mandó á Ab aham pa a p oba su obe  diencia que sac i icase á su hijo Isac, y Ab aham se esol ió á hace lo. El san  o pa ia ca no podía mala á su hijo po p opia au o idad, pe o sí po la de Dios, Seño de la ida y de la mue e, que al in delu o su b azo. Aquí no se mudó el p ecep o «No ma a ás;» po  que en él se p ohíbe solo el homicidio injus o, y en el caso de Ab aham ya no u — 9í- é a injus o, po que lo mandaba quien enia de echo á manda lo. Una cosa semejan e sucedió á los Is aeli as, cuando po o den de Dios despoja on á los Egipcios. Son casos (jue no es án comp endidos en los p ecep os. La Religión. P. Qué es la Religión? R. La eligión es una i ud que nos inclina á da á Dios el cul o que le es debido, el cual consis e en la o ación, en la ado ación, el sac i icio y o os ac os con que econocemos su sobe a- Tiía. Pe o como es ecuen e que una palab a pasa de su p imi i a signi ica  ción á o a po alguna conexión que hay en e las dos cosas, de aquí iene que la palab a eligión signi ica am  bién el conjun o de doc inas especula  i as y p ác icas que se enseñan pa a di igi la i ud de la eligión. Así la eligión c is iana es el conjun o de e  dades ela i as á la é y á las cos um  b es que enseñó Jesuc is o al mundo u — 95 — po medio de la p edicación de sus Após oles, á quienes dijo: «id y ense  ñad á odas las naciones ......... y hé aquí que yo es oy con oso os has a el in del mundo.» En una palab a la eli  gión c is iana es a compendiada en el C edo, los diez Mandamien os y los Sac amen os. P. lia habido y hay muchas eli  giones en el mundo? R. Si: ha habido y hay muchas al  sas: pe o la e dade a ha sido siemp e una sola, aunque en es es ados de mas ó menos desa ollo, pe o en el ondo siemp e ha sido la misma. Es os es es ados de la eligión se llaman 4.° de Ley na u al que du ó unos 2.500 años desde la c eación has a la época de Moisés. 2.° de Ley esc i a que com  p ende un pe íodo de unos 1,500 años desde Moisés has a el nacimien o de Nl o. Seño Jesuc is o. Y el 3.° de Ley e angélica que lle a has a hoy 1872 años, y du a á has a el in .del mundo. P. Cual e a la eligión p imi i a del géne o humano en el es ado que se llama de ley na u al? K. E a sencillísima: la pa le dog- U — 96 — málica se educía á la c eencia en un snln Dios c iado del mundo, en una ida inu a de p emios pa a los buenos y cas igo pa a los malos, en la caída de nues os p ime os pad es y deg a  dación del géne o humano con la es  pe anza en un eden o p ome ido po Dios. El cul o consis ía en la oblación de los p ime os u os de la ie a yen el sac i icio de cie os animales dego  llándolos sob e el al a , econociendo in e io men e y mani es ando de esa mane a esle io que Dios iene un su  p emo dominio sob e los homb es, y que así como es os e an dueños pa a ma a un animal, así Dios os el Seño de la ida y de la mue e. El sac i icio de los animales que odos los pueblos de la an igüedad p ac ica on cons an e  men e. e a además una igu a del g an sac i icio del Reden o . En cuan o á la mo al, la eligión p imi i a consis ía en la ley na u al que aemos g abada en el alma, y que conocemos po la luz de la azón. He aquí él dogma, el cul o y la mo al de la eligión p imi i  a, que pe maneció en su pu eza algu  nos siglos después del Dilu io, y que u — 97 — . comenzó á co ompe se po los iem  pos de Ab ahan. el cual ué llamado po Dios poco mas de 400 anos después de aquel egempla cas igo pa a hace le pad e de un pueblo escogido que con se ase en el mundo la e dadeia e  ligión. La idola ía, es o es, la c een  cia en muchos dioses alsos y la ado a  ción de los ídolos ó imágenes, como si en ellas habi ase una di inidad, obs  cu eció la idea de un Dios único, y des- iou ó la eligión p imi i a con un cul o idículo, obsceno, ó bá ba o, lodo lle  gó á se Dios, menos el Dios e dade o, pa a las naciones, que comenza on a ado a el sol, la luna y las es iellas, y luego los ídolos ó las imágenes de os hé oes, y las cosas mas ile^ como los pue os y las cebollas que nacen en los hue os. . P. Qué ué la ley esc i a? , R. Fué la que el Seño dio al pue  blo de Is ael, á Jacob nie o de Ab ahan en el mon e Sinai. Viendo el Seño que la idola ía iba inundando la ie a, y que iendo que no se pe diese enleia- men e la e dade a eligión, no con  en o con habe mandado á Ab ahan u . . -98 — que saliese de su país na al y se es a  bleciese en la ie a de Canaan, p ome  iendo dá sela á su descendencia, y bendeci á odas las naciones en uno de sus descendien es, dió po medio de Moisés la ley esc i a, que con enía la enseñanza de la unidad de Dios, la ins- IHucion de un p olijo i ual sob e los soc nicios que se le habían de o ece , y las leyes polí icas con que se había de gobe na su pueblo escogido. El Se  ño p omulgó de nue o la ley na u al esc ibiendo el decálogo ó los diez man  damien os en ablas de pied a que se conse aban en el a ca de la alianza, llamada asi po que Dios hizo con su pueblo un pac o p ome iéndole una p o  ección especial, si le ado aba á él solo, asi como los mas e ibles cas igos, si se con e ía á la ado ación de los al sos dioses de las naciones ecinas. En el Pen a euco es á consignada es a le  gislación eligiosa y polí ica que el Se  ño dió á su pueblo escogido, dejando á las demas naciones abandonadas á sí mismas. En el pueblo de Is ael se con se ó i a la espe anza en el Mesias ó Sal ado p ome ido desde el p incipio u -99- del mundo; Sal ado que habla de sa  li de su seno, pin ándole los p o e as con asgos an ca ac e ís icos, que no pudiese se desconocido sino po la ce  guedad y la pasión. Los Is aeli as c eían, y oda ía c een hoy, que el Mesías Sal  ado del mundo había de eni : los c is ianos c eemos que ya ino, y quo es nues o Seño Jesuc is o. P. Que és el c is ianismo? 1L Es la eligión que nos enseñó Jesuc is o po medio de la p edicación do los Após oles, eligión que iene po dogmas capi ales la unidad de Dios en la inidad de la ‘ s pe sonas e eladas cla amen e en> la ley e angélica, y la en  ca nación de la segunda pe sona de la inidad habiéndose hecho homb e en las en añas pu ísimas de la Vi gen Ma  ía. Con la enida del Hijo de Dios á es e mundo cesa on odas las igu as de la ley an igua sucediendo la eali  dad á las somb as. Vino el que habia de se en iado, y con el sac i icio de la c uz sa is izo po nues os pecados, y sal ó el mundo. P. La eligión c is iana es la mis  ma que la elig-ion p imi i a que p ac- u — 100 — ica on A lan, Noé y Ab ahan, y la mis  ma que se enseñó al pueblo judío? R. En cuan o á la sus ancia es la misma, con la di e encia no obs an e de que en la eligión c is iana es de necesidad pa a la sal ación c ee que el Sal ado p ome ido ya há enido, y los an iguos ado ado es del e dade o Dios c eían que había de eni : que el sac i icio de la c uz y la sang e de Je  suc is o nos sal a de nues os pecados: que el p ecio de esa sang e se nos apli  ca po medio del bau ismo, uniéndonos asi al Sal ado , y que hoy no hay mas sac i icio ag adable á Dios que el de la misa, que es un ecue do i ísimo del de la c uz, y lo mismo que él en cuan  o á la sus ancia, pues o que el mismo Jesuc is o se o ece en él in isiblemen  e bajo las especies de pan y de ino, y es á an ealmen e p esen e, como en la c uz. Es e es el cul o de la nue a ley. La mo al ha ecibido un admi a  ble desa ollo con las enseñanzas del di ino maes o. u -407 — en sn sang e. Todo pa eció concluido. Su nomb e queda bo ado y cubie o de ignominia. Jesuc is o es el único mo al que se há a ibuido á sí mismo la di inidad, que ha que ido pasa po Dios: los ju  díos es án suspensos ace ca de esla es- aña all macion: los doc o es de la ley, los p íncipes de los Sace do es, el g an Senado de la nación le condenan no como un .pob e demen e á quien no se debía mala , sino como un blas emo, como un also p o e a, con a el cual imponía la pena de mue e la ley de Moisés. Que eían, pues, aquellos hom  b es en Jesuc is o pa a oma po una cosa se ia su p e ensión de pasa po el Hijo único de Dios, igual á su pad e? Veían la sublimidad de su doc ina, la sabidu ía de su mo al: eían sus epe  idos milag os que no podían nega : eían á las muchedumb es aclama le como hijo de Da id: eco daban que los había I¡amado sepulc os blanqueados, y el o gullo, la en idia, el odio, odas las malas pasiones se suble an, y no en á un pob e demen e, ya que no que ían endi se á la p ueba que daba u de su di inidad con los p odigios que á cada paso hacia en las calles y los si ios mas públicos. P. Y la di inidad de Jesuc is o que  dó ahogada en su sang e, como pa e  cía na u al, sino uese e dade amen e Dios? R. Oh! No. Después de su'mue e apa eció aquelh con mas esplendo . A los cincuen a dias se p esen an los após oles en la plaza de Je usalen y omando Ped o la palab a echa en ca a á los judíos su Deicidio: <díubcis dudo la ‘ mue e al au o de la ida: pe o Dios le ha esuci ado de lo que noso os somos es igos. A Jesús Naza eno, a  ón ap obado po Dios en e oso os con i udes y p odigios y señales que Dios ob ó po él en medio de oso os, como lo sabéis, á osle que po de e mi  nado consejo y p esciencia de Dios le ma as eis c uci[liándole po manos de mal ados, al cual Dios ha esuci ado » (Hechos 2 y 3.) En aquel día es mil, y en o o día inmedia o cinco mil ha  bi an es de Je usalen c eye on en Je  suc is o Dios, y ecibie on el bau ismo, aumen ándose de día en dia la Iglesia u — 109- nacien e. Es e dad que la gene alidad del pueblo pe maneció y sigue inc é  dula; pe o es o mismo es aba anun  ciado po los p o e as, como ambién su dispe sión. La c uz e a un escándalo pa a los judíos una lociiTa pa a los gen iles, dice S. Pablo. Como hace c ee al pueblo judío que él mismo habia c uci icado al Mesías, al Sal ado p ome ido, que e a la espe anza de Is ael, y el que habia de da á su pue  blo el impe io uni e sal según las ideas que el judío ca nal enia del Me  sías, ó el C is o? Oh! no podía menos de apa ece como un escándalo insu  ible pa a los judíos la p e ensión de que ado asen como á su Dios á un homb e cla ado po ellos en una c uz. Los pob es pescado es del lago de Genesa e se di igen luego á las nacio  nes, y ena bolan la bande a de Jesu  c is o Dios en los p incipales cen os de la ci ilización g iega y omana, en Anlioquía, en Co in o, en A enas, en la misma Roma, en egadas al mas b u al sensualismo: in iman á las gen es que a ojen sus ídolos, que abandonen las ies as de Venus y some an el cuello á u , -lió  la san a se e idad del E angelio- nue no hay o o nomb e bajo el cielo en que pedamos se sal os, sino el de Je  sús c ucilicado: que lo ado en co no su bios y le amen has a da la ida po . Foda la na u aleza co ompida debia suble a se na u almen e con a seme  jan e p e ensión. Y en e ec o la abia de los judíos, el o gullo de los íilóso- os, el ín e es de los sace do es idóla- Uas, la espada de los Césa es, el ana  ismo de los pueblos que no que ían m ín S “ S a , nll ^ U0S ^OSOS, lodo lo mas iue le que hay en el mundo, se le an  a con a aquellos pob es pescado es desa mados sin elocuencia, sin p es i- 1. Adoia la c uz en luga de las di- 'inidades cómodas del paganismo e a una locu a pa a el mundo pagano. La emp esa e a sob ehumana lanío po la san idad que los Após oles que ían in  oduci en un mundo co ompido, como po el pode necesa io pa a da glo iosa cima á es a emp esa gigan- l H SCa: ? i S ¡ n ^ mha g° la ba ide a de la di inidad de Jesuc is o iun a de odas las epulsiones. Se dejan mala como co de os los p ime os discípulos, y se le an an o os y empuñan la misma bande a. El p oclama Dios á Jesuc is o e a una decla ación de gue a á la na u a  leza humana co ompida. «No penséis que he enido, decía el mismo d sus Após oles, iMalh. X 34,) á ae paz á la ie a - , no he enido á ae paz, sino espada. El que no oma su c uz -y -me sigue, no es digno de mi. El que halla su ida, la pe de á, y el que la pe die e, po mi la halla á.» Y sin em  ba go en osla lucha an desigual, la di inidad de Jesuc is o iun a del mun  do pagano: los ídolos caen po odas pa es, y los homb es se a odillan an e la c uz. No hay e ec o sin causa: el mundo de pagano se hizo c is iano: es a es la e olución sal ado a mas asomb osa que se ha e iQcado en la ie a, po medio de la ue za nula de unos pob es pescado es de Judea, y el e ec o sin emba go es inmenso po su es ension, po su du ación de ce ca de dos mil años y po su p o undidad. No solo el pueblo sino la pa e mas ilus ada del géne o humano, las mas g andes in eligencias han c eído y c een u¡ en la di inidad de Jesuc is o hace ya mas de diez y ocho siglos, y han c eí  do has a el ma i io. Es e enómeno no se puede esplica , si no se admi e la in e ención di ina, la acción sec e a de la omnipo encia de Dios sob e los co azones pa a endi los á ab aza el dogma de la di inidad de Jesuc is o. Cualquie a o a causa que se in en e pa a esplica el e ec o, es insu icien e: y San Agus ín enía azón al deci que ó el mundo se 1 había con e ido al c is ianismo po los milag os de Jesu  c is o, ó que en o o caso es a con  e sión e a el mayo milag o. Desde Celso en el siglo ni has a Renán en nues os dias se ha eno ado muchas eces la cues ión sob e la di inidad de Jesuc is o, y es a ha sido siemp e, y con inua á siendo como un yunque que gas a odos los ma illos. Jesuc is o con inúa siendo ado ado como Dios: nada ha pe dido de su i ud y e icacia: el misione o oca hoy con ¡a c uz al sal aje de la Oceeania, es e sien e un es emecimien o, y ado a la di inidad de Jesuc is o: el impío en nues os países, después de habe i ido mu- u — 113 — chos años apa ado de Jesuc is o, sien e á eces la oz de Jesuc is o que habla á su co azón, y con iesa con lág imas su pecado. Que alismán es la c uz de Jesuc is o que así a ae á los homb es enciendo odas las ebeldías de la na u aleza co ompida? Si yo ue e al  zado de la ie a, había dicho Jesu  c is o hablando de su mue e, (Joan XII- 32) odo lo a ae é hácia mi mismo, y odo lo ha a aido. Pudie a da una p ueba mas cla a de su di ini  dad que es a p o ecía cumplida, y que se es á cumpliendo hace mas de mil y ochocienios años? JUICIO DE NAPOLEON I. EN SANTA ELENA sob e la di inidad de Jesuc is o. El Juicio de Napoleón sob e la di  inidad de Jesuc is o pasa po his ó i  co, dice Augus o Nicolás, y ue publica  do po los gene ales que le acompaña  ban en su cau i e io. Lo que impo a 3 u — lú  es el ca ác e o iginal y la ue za do e dad que en él b illa. Dice así: «Es e dad que Jesuc is o p opone una se  ie de mis e ios. Manda con au o idad que c eamos en ellos sin da mas a  zón que es as emendas palab as: Yo soy Dios.... No hay Dios en el cielo, si un homb e ha podido concebi y ejecu a con an comple o éxi o el gi  gan esco designio de g angea se el nillo sup emo usu pando el nomb e de Dios, línicamenle Jesús se a e ió á an o: solo él ha dicho cla amen e <50 s °y Dios» .... La ábula no dice nunca <[ue Júpi e y los demás dioses se hu  biesen di inizado á sí mismos. Maho- ma.y Con uciq se hicie on pasa sim  plemen e po agen es de la di inidad. La Nin a Ege ia de Numa no ué nun  ca mas que la pe soni icación de una inspi ación buscada en la soledad de los bosques. Los dioses B amas de las Indias son una in ención psicológica, . Como pues un judio, cuya exis en  cia his ó ica se halla mas comp obada que odas las demás del iempo en que i ió, él solo, hijo de un ca pin e o se anuncia de epen e como Dios, como u — 115 — el se po excelencia y c iado de o  dos los se es? Se a oga oda clase de ado aciones, edi ica su cul o po sus p opias manos no con pied as, sino con homb es. Las conquis as de Ale  jand o nos dejan exlasiados. Pues bien he aquí un conquis ado que con isca en p o echo p opio, que une é inco  po a á sí mismo no una nación, sino la especie humana. Que milag o! El alma humana con odas sus acul ades se con ie e en una cosa aneja á la exis encia do Jesuc is o. P o ecías. P. Qué es una P o ecía? R. Es la p edicción cie a de un acon ecimien o que el homb e no po  día p e e en las causas na u ales. No oda p edicción de un acon ecimien o u u o es p o ecía p opiamen e dicha. Un as ónomo p edice un eclipse, se  ñalando el día y la ho a, po que es o es á suje o á un cálculo omado del mo imien o egula de la luna y del u -116 — sol ó sea de la ie a. Un médico anun  cia la mue e de un en e mo, po que la espe iencia demues a que cie as en e medades^ aen in aliblemen e la mue e, aunque á eces se equi oca. Un polí ico conge u a po la disposi  ción gene al de las ideas de un pueblo <pio sob e end á una e olución, ó un cambio. Todas es as p edicciones ienen su ge men en una cosa p esen e, y el que p edice, no hace mas que desa  olla le con su in eligencia, de modo que en igo no son p edicciones de cosas en e amen e u u as. La p o ecía e sa ace ca de un u u o de ( ue no hay ningún indicio en el iempo de la p o ecía, como son los u u os que penden de la libe ad humana ó de la olun ad de Dios, cual se ia el anun  cio de un milag o. Es as p o ecías son e iden emen e supe io es á la capacidad humana. Po  que Dios iene cubie a con un espeso elo esa clase de u u os, y solo él puede desco e lo á la is a de sus p o e as. Con o me á es o decia Dios po boca de Isaias, cap. x l i , 9, 10. Acu dao.s de que yo soy Dios, y no hay u -123- . p e a icado en quien lodos pecamos, in quo omnes peca e un , como dice el Após ol. He dicho pa lo milag oso, po que no se habla de pad e, sino so- lamonle de una mad e y de su hijo. La i gen de Isaías, como e emos luego acla a es o, lie, ahí la idea de la caída del p ime homb e y de un Reden o nacido do una Vi gen, que se conse  aba en lodos los pueblos de la an i  güedad. En la dispe sión de la To e de Babel odas las amilias lle a on esla espe anza consolado a. El Seño epi ió en la sucesión de los siglos esla p omesa del Mesías Sal ado . PROFECIAS DE LOS PATRIARCAS sob e el Mesías. El Seño dijo á Ab ahan (Genes. Cap. XII. 3.) Én i se án bendi os o  dos los linajes de los homb es; y á su hijo Isac dijo ambién (Genes, xx l 4.) En lu descendien e se án bendi os odas las naciones de la ie a. Y á su u . ~ ,2i - nie o Jacob epi ió la misma p omesa (Genes, x x iii , 14.) Se án bendi as en i, y en u descendien e odas us i  bus de la ie a. He aquí á los 2000 anos después de la c eación eno ada la p omesa del p incipio bajo o a o  ma: en aquella se anuncia la uina y la maldición con a Sa anás: aquí la ben  dición de las naciones po un descen  dien e de Ab ahan, Isac y Jacob. Pe o Jacob u o doce hijos, de los cuales se o ma on luego las doce ibus de Is  ael. El anuncia ambién de cual de los doce oncos sald ía el pe sonaje en quien habían de se bendi as odas las gene aciones. P óximo ya á la mue e el anciano Jacob, llamó á sus hijos pa a bendeci los y anuncia á cada uno la sue e u u a de sus des  cendien es, y a) llega á Judá le di ige (Genes, x l ix . 10) en e o as cosas es  as céleb es palab as. No se á qui ado de Judá el ec o, ni el caudillo de su descendencia has a que enga el que ha de se en iado, y el se á, la especlacion de las gen es. Toda la an igua sinagoga y la Iglesia c is iana han en endido que el que había de se en iado y que se  u — 125 — ía la espec acion de las gen es, e a el Mesías, el C is o; po que á ningún o o pe sonage se pueden acomoda es os dos asgos sin mani ies a iolencia. Da id e ela su nomb e. Da id, el eal p o e a, ce ca de es mil años después de la c eación, é en espí i u la con adicción que había de su i el C is o y su ob a de sal a  ción, y esc ibe en su nomb e el Sal  mo 11 ¿Po que b ama on las gen es, -y los pueblos medi a on cosas anas 1 ! Veo asis i los eyes de la ie a y manco  muna se los p incipes con a el Seño y con a su C is o diciendo: ompa  mos sus a adu as, y sacudamos de no  so os su yugo. El que habi a en los cielos se bu la á de ellos y el Seño los esca nece á. En onces les habla á en su i a, y en su u o los con u ba á. Mas yo he sido po él es ablecido Rey sob e Sion mon e san o suyo pu a p e  dica su p ecep o. El Seño me dijo: u e es el Hijo mié: yo le he engend a- — 126 — do hoy. Pídeme, y le da é las naciones en he encia luya, y en posesión lodos los é minos de la ie a, d El p o ela Da id dice ya el nomb e del hijo de la muje 'que Babia de aplas a la cabeza de la se pien e, de aquel en quien habían de se bendi as las naciones, del que había de se el e iado y la especlacion de las gen es: le llama el Mesías ó el C is o, á quien su pad e da á en he encia las gen es, y le pond á en posesión de ellas has a las es emidades de la ie a. La oca- cion de las gen es al cul o del e da  de o Dios es el asgo ca ac e ís ico del C is o, asgo que no pe mi e con  undi le con o o pe sonage: es la con aseña pa a conoce de* quien se habla, cuando en mil pasages del an i  guo es amen o se hace mención de la con e sión de las gen es. El mismo Da id en el Salmo l x x i epi e es e asgo singula del e dade o Salomón. «O P ío s ; dice, da u juicio al Rey, y u. jus icia al hijo del Rey ..... En sus dias nace á u jus icia y abundancia de has a que sea qui ada la luna, y domina á de ma á ma , y desde el u — 127 — io hos il los é minos (le. la edondez de la ie a ...... L' (ido a án lodos los enes de la ie a: odas las ilaciones le se i án ...... y se án bendi as en él odas las ibus de la ie a; odas las gen es le eng andece án.y> Quién es es o Rey pací ico y jus o, á quien ensalza  án odas las gen es sino el Mesías, el C is o, en el cual se án ambién bendi as? Isaías pin a la con e sión 'de los gen iles. Isaías unos doscien os años despoes de Da id pin a á cada paso con los mas i os colo es esla con e sión de las naciones, que había de ob a el Me  sías. En el Cap. x l h pone en boca de Dios oslas palab as. «He aquí mi sie  o, le ampa a é; es mi escogido; mi alma u o en él sus complacencias; so  b e él puse mi espí i u; él p omulga á jus icia á las naciones ...... las islas cs- pe a an su ley.... Yo él Seño e llame, en jus icia, y e puse pu a se econci- — 128 — Unción ilel pueblo y pa a hi de las naciones, pa a (pie ab as los ojos de los ciegos, g saques de la cá cel a los que es án sen ados en inieblas. » En el (Cap. x l ix . 1. 6.) dice ambién <oíd islas g a ended pueblos de lejos ..... El Seño dijo, poco es (pie seas mi sie o pa a le anbi las ibus de Jacob g con e i las heces de Is ael. Hé aquí que yo e he es ablecido pa a que seas hn de las naciones, g seas mi salud, has a los es emos de. la ie a. Se ia p eciso copia capí ulos en e os de es e y o os p o e as que insis en en el mismo anuncio. En el Cap. xi. 10. dice: «.Bn aquel din el pimpollo de Jcse (el pad e de Da id) que es á pues  o po bande a de los pueblos, se á á quien las naciones in oca án, y su sepulc o se á glo ioso. d Solo Jesuc is o ha con e ido á las naciones de la ado ación de los ídolos á la del Dios e dade o: solo él se ha hecho ado a en el mundo como el Hijo e e no de Dios y Dios como su pad e. El en ió á sus Após oles di- ciéndoles (Ma h. xx m. 19.) «id, en  señad á odas las naciones, bau izán- u — 129 — dolas en el nomb e del Pad e, y del Hijo y del Espí ilusan o, enseñándolas á p acliea ludo lo q ie os he, mandado, y he aquí que yo es oy con oso os kaxhi el m del mundo. d Las naciones ecibie on esa enseñanza, y a oja on los ídolos que an es ado aban. Po que en iempo de Jesuc is o el mundo odo e a un g an emplo de ídolos, escep o el pequeño incón de Judea, donde se ado aba al e dade o Dios. Los ídolos han sido en e amen e des uidos; idola penihis con e enhi , Labia dicho Isaias. Cap. 11. 18. Rep obación y dispe sión del pueblo judio. P. ¿Hay o o hecho no able co e  la i o á la con e sión de los gen iles que Labia de se el g ande acon eci- mien u del Mesías? R. Si: hay el hecho no o io de la ep obación y dispe sión del pueblo judío que dejada de se el pueblo de Dios, y la sus i ución de la nue a 9 u alianza en luga de la an igua que ha  bía de queda abolida, y es e es año suceso había sido ambién anunciado epelidas eces. Malaquías el úhimo de los p o e as ce ca de unos 500 años an es de Jesuc is o pone en boca del Seño es as palab as di igidas á los ju- dios: «A'o eslá mi olun ad, ó mi alec  o con oso os, dice el Si ño de los ejé  ci os, ni ecibi é o enda álguna de ues a mano; po que desde el O ien e has a el Ocaso g ande es mi nomb e en e las gen es, y en odo luga se sa  c i ica y o ece á mi nomb e una obla  ción limpia (la Enca is ia ; po que g ande es mi nomb e en e las gen es.'» "(cap. x. 11.) Daniel el mas ilus e cau i o en Babilonia anuncia, (cap. ixí que, ^s- pues de las sesen a y dos semanas se a mue o el (aisló, y no se á mas su pueblo el que le nega á. Y un pueblo con un caudillo (pie ha de eni , des  ui á la Ciudad con el ‘ San ua io; y su in la de as ación, y después del in de la gue a end á la desolación de- c e mhi, y a i ma á su alianza con muchos en una semana y en medio de — 132 — cacion pa a ' oso os, y en pied a de escándalo y opieío a las dos casas de Is ael, en lazo y en uina d los mo a  do es de Je usalen; y opeza án mu  chos de en e ellos, y cae án y se án queb an ados» (cap. xx . 2.) «íA uina- c la Ciudad, de modo que no sea «Ciu  dad, ni se edi ique jamás.» Amos, cap. ix. 8, «Ex e mina ées e Reino de la haz de la ie a; no obs an e ex e minándolo, no des ui é del lodo la casa de Is ael. Pues he aquí yo man  da é, y ha é que la casa de Is ael sea agi ada en e odas las naciones de la ie a, como se agi a el igo en una c iba. » Que i a pin u a de la si ua  ción de los judios hace ya mas de 1800 años! Es ablecimien o de una nue a ley. Je emías, cap. xxxi. 32.33. He aquí que end á el iempo, dice el Seño , y ha é nue a alianza con la casa de. Is ael y con la casa de Judá, no según el pac  o que hice con los pad es de ellos en el u — 139- , . _ amilia pob e y humilde, y asi iyió siemp e, omo apa ece del E angelio, y po eso desconocie on al Mesías los judíos que c eían que había de se un gue e o y un conquis ado como Ale  jand o. , Sob e Él Babia de baja el Espí i u- San o. Isaías (cap. xu dice, a'old á una a a de la uis de Jcse (el pad e, de Da id) y de su m^ subi á una lo y eposa á seb e Él. el espi ilu d 1 ', >e- ño ; espi ilu de sabidu ía y de enlendi- mienlo; espi ilu de consejo y de a lale- ;a; espi ilu de ciencia y de piedad; y le llena á el espi ilu del h mo del Sdln .» San Ma eo (cap. niA dice, como des  pués del bau ismo de Jesuc is o en el Jo dán descendió sob e él como palo  ma el espí i u (le Dios. Es a e usión de los dones del Espí i usanio es la un  ción espi i ual del C is o ó del Ungido. ¡labia de p edica el E angelio. Isaías (cap. l . 3. 4.1 pone en boca del Seño es as palab as: chidinad ues os oídos, y enid á mi: oid. y i  í ei á ues a alma, y ha é con asal os u*> pac o sempi e no, las p omesas i  mes á Da id. Ved que le di á los pue- u -140- * hlos po es igo, po caudillo y po maes  o d las nacionesí Tlabia de ob a g andes milag os. Isaías (cap. x l h . 6. 7.) dice: )'o el Se- io e llamé en jus icia, e lomé po la mano, y e gua dé, y e puse pa a se ecoT Cuiacion del pueblo, pa a luí de las gen es, pa a ab i los ojos de los ciegos, y saca del encie o al p eso, y de la casa de la cá cel á los que es aban en inieblas/» Y en el cap. xxx . 4. 5. 6. había dicho. eEl mismo Dios end á y os salea á, En onces se án abie os los ojos de los ciegos, y los oidos de los so  dos: en onces el cojo salla á como un cie o, y la lengua de los mudos se á desa adas Los E angelis as e ie en á cada paso es a clase de milag os que hizo Jesuc is o. Su mansedumb e. (Isaías cap. x l ii .) «He aquí mi sie o, le ampa a é: mi escogido, mi alma ha enido en él su complbeeneia: sob e él puse mi espí i u, él publica á jus icia á las Naciones. ... la cu ia cascada no la queb an a á, y no apaga á la o cida que humea. Ha á jus- lieiasegún e dad; no se á is e ni lu bu- len e, mien as que es ablezca la jus icia u -141- pm la ie a, ?/ las islas espe a án su ley * Jesuc is o decía: ^ap ended de mi que soy manso y humilde de co a on.» Zaca ías,'cap. IX. 9.10. dice: « Re  gocíja e mucho, hija de Sion. can a hija de Je usalem, mi a que u ey cend a á i, jus o y sal ado : él end á pob e, y sen ado sob e una asna y sob e, un po  llino hijo de ella ---- } habla á pal a las gen es, y su dominio se á de ma á ma ; y desde los íos has a los é minos de la ' ie a.'» Es sabida la en ada de Jesuc is o en esa o ma en el día <le Ramos. ¿Qué ey en ó jamás en Je u- salen mon ado sob e una asna, sino Jesuc is o, que eina sob e las na  ciones? La pasión y mue e del Mesías. P. Pin an oda ía con o os asgos los an iguos p o e as al C is o, an as eces anunciado? R. Si: pin an su pasión y mue e con ales pinceladas que el cuad o á ninguno o o ep ésenla, ni puede e- u — 142- p esen a . Da id en el Salmo xxi. que en heb eo comienza con es as pala  b as, Eli, Eli, Lamina Sabaclhaui, — Dios mió, Dios mió, po que me has desampa ado, ) que Jesuc is o dijo cla  ado en la c uz, como pa a llama la ah-ncion de los Doc o es que es aban p esen es, pin a al Seño en la c uz con unos asgos ales, que á ninguno o o con iene!) sino á él. "lo soy nn gusano, dice es e pe sonaje di ino, y no homb e, npiolio de los homb es y desecho d. la plebe. Todos los yue me eian hicie on bu la de mi, LaMaTOn y menea on la (abena diciendo: espe ó en el í-e io , líb ele, pues o que le ama. Me han ce cado muchos no illos, ab ie on sob e mi su loca como bou obado y ugien e; como agua me he de amado, y se han des-n cója do lodos mis huesos .... Me odea on muchos pe os, y el concilio de los malignos me ce có. Aguje ea on mis manos y mis pies, con a on odos mis huesos. Ellos me eslu ie on obse  ando y mi ando; se epa ie on mis es idu as, y sol e mi (única echa on sue es ...... Anuncia e u nomb e á mis he manos: en medio de la Iglesia le ala- u - 143- ba c ..... Se con i-iH iui al Sc m odos los lémiinos d<- la ie a, y a lo a án en su , b esencia o las lu>[<uinli<is<le las gen  es.. . ) mi ahua i i á pa a él y mi luía je le se i á á ¿I mismo. Se á llama  da con el Hom e del 'cño la gene a- ciou (¡ue ha de enii , y anuncia án los cielos la juslu ia de él al pueblo que na  ce á. c hi ’ o '/ ^lño .'h Leed aho a la pasión esn i a po los E angi lisias, y decid si Da id no enia p esen e á Je  suc is o al esc ibi el Salmo. Pe o oda ía es mas admi able, si cabe, el cuad o piulado po Isaías en el cap. un. donde dice, hablando del Mesías. « Sn e dad lomó sob e si nues  as eu/e medades, y él ca gó con nues  os dolo es, y uosgl os le epu amos como lep oso y he ido de Dios y humilla  do. Mas él ué llagado po nues as hu-» qu ida des, qneb anlado ue po nues os pecados: el cas igo pa a nues a pns [ué sob e él, y con sus ca denales uimos sa  nados. Todos noso os como o ejas nos es a iamos; cada uno se des ió po su camino, y ca gó el Seño sob e él la iniquidad de lodos noso os. El se o e  ció po que él mismo lo quiso, y no ab ió u — 144 — SM boca; como o eja se á lle ado al ma  ade o, j como co de o, (leíanle del que le I asquila, enmudece á y no ab i á su boca Desde la angus ia y desde el juicio ue lecanlado en alio. Su gene a  ción quién la con a a? Po que ue co  lado de la (ie a de los hi ien es: po la maldad de mi pueblo le he he ido, y da á los impíos po su sepul u a, y al ico po su mue lc; po (pie no hizo mal  dad, ni hubo malicia en su boca; y el Seño quiso queb an a le con abajos. Si o ecie e su ida po el pecado, e á una descendencia muy du ade a, y la ol inlad (M Seño se á p ospe ada po su mano. Po cuan o abajó su alma, e á, y se baila á. Aquel mismo jus o, mi sie o, jus i ica á á muchos con su ciencia, y lle a á sob e si los pecados de ellos. Po lanío le da é po su po ción á muchos, y epa i á los despojos de los ue les; po que se en egó á la mue e, y con los mal ados ué eonhdo, y ca gó con los pecados de muchos y ugó po los I ansg eso es » Que en es os cuad os de Da id y de Isaías se pin a al Mesías p ome ido es una cosa e iden e. El pe sonage de u -445- , Da id anuncia á el nomb e de Dios á sus he manos, y le alaba á en la Igle  sia, y en onces le ado a án las ami  lias de las naciones. Habla del pueblo que ha de nace de él, y de una gene  ación enide a á quien los cielos anun  cia án la glo ia del Seño . Es os asgos á nadie con ienen sino al Mesías que habia de con e i á los gen iles de la idola i-ía al cul o del e dade o Dios. Isaías al pin a la dolo osa pasión del que Dios llama sie o suyo,, habia di  cho de él al e mina el capí ulo an e  io , ((P epa ó el Sciio su simio b azo iéndolo odas las gen es, y odósl os é minos de la ie a e án al Sal ado de nues o Dios (en heb eo al Jesús.) B azo es ambién uno de los nomb es de C is o como lo p ueba F . Luis de León ..... Mi ad que mi sie o end á in eligencia y se á ele ado y ennoble  cido en g an mane a. Rocia á con agua muchas gen es (el bau ismo); sob e él ce a án los eyes su boca, po que le e án aquellos que no habían oido ha  bla de. él.D . , Y de es e pe sonaje con inúa ha  blando en el capí ulo siguien e que he- u se — li  nios copiado. Y esos asgos á ninguno con ienen sino al Mesías. Pues bien: ese insigne pe sonaje, cuya pasión pin an los dos p o e as; se  gún Da id había de mo i c uci icado, po que alad a ían sus pies y sus ma  nos — isus enemigos le esca nece ían en la c uz, desa iándole á que bajase de ella, pues o que espe aba en el Seño , l.c ce ca ían o os y pe os abiosos, (pie e an los esc ibas y los a iseos, con odo su u o y saña. Se de ama  ía oda su sang e, epa i ían su es  idu a y sob e su única echa ían sue  es. Isaías é al Reden o ca gado con los pecados del mundo y he ido po nues as iniquidades. Le é o ece se olun a iamen e á la mue e, lle ado como una o eja al ma ade o, sin ab i su boca pa a de ende se, y como un co de o delan e del que le asquila — Ve á una descendencia muy du ade a, jus i ica á á muchos con su ciencia, e  cibi á en po ción á una g ande mul i  ud y epa i á los despojos de los ue es. (Así se pin a la con e sión de los gen iles) — Se á con ado con los — 147 — mal ados, (C uci icado en e dos lad o  nes) y oga á po los ansg eso es. Ha habido algún homb e jamás, en cuya mue e se hayan eunido semejan  es asgos? Toda ía hay mas — En el salmo x l , 9, 19, se habla de la condenación en el Concilio y de la en a de Judas de la mane a siguien e: «Palab a injus a dec e a on con a mi; aun el homb e que enia pm conmigo, de quien me ié, el que comía mi pan, me echó la zancadilla haciéndome una g an ai  ción.» Zaca ías anuncié la dispe sión de los Após oles: iLeuánla e espada sob e mi pas o y sob e el a ón uni  do a mi, dice el Seño de los ejé ci os: hie e al pas o , y se án dispe sas las o ejas y ex ende é mis manos sob e los pá ulos». El mismo anuncia cap. XI, 13, que se ia endido en ein a mone  das, las cuales se ian a ojadas en el emplo y en egadas después po el campo del al a e o. Has a de la hiel y inag e se habla en el salmo l x iii , 21, 22. «.Espe é que alguno se en is e  ciese conmigo, y no lo hubo^ y que al  guno me consolase y no lo hallé; y me u — 148 — die on hiel po comida, y en mi sed me die on á bebe inag en. Ul imamen e Isaías en el cap. l , 6, pin a asila pa  ciencia del Mesías: a. Mi cue po di á los que me he ían y mis megillas d los que mesaban mi ba ba: no e i é el os o de los que me inju iaban, y me escu- piann. Todos es os op obios su ió Je  suc is o en su pasión. Jun ad aho a o  dos es os asgos de la pasión y mue e del Sal ado , y nadie se a e e á á de  ci que haya habido en el mundo nin  gún sen enciado á mue e que los haya eunido odos, sino es Jesuc i o. Lue  go es e iden e como la luz que Jesu  c is o es el Mesías anunciado po una la ga sé ie de p o e as del pueblo de Is ael en la sucesión de muchos siglos an es del c is ianismo. Época de la enida del Mesías. / P. Y los p o e as anuncia on am  bién la época en que el Mesías habia de eni al mundo? R. Si: la han anunciado indicando u — 251 — ble cuando enseña solemnemen e á la Iglesia la e dad e elada, ¿c eemos, po en u a, que po eso es Dios? Dios comunica sus pode es á quien quie e, hace pa icipan e de su omni  po encia y do su Sabidu ía á quien le pa ece con enien e. Josué de u o el sol, ó sea la ie a, cosa que solo Dios puede hace ; Moisés con su a a ab ió un camino po las aguas del ma ojo; San Ped o con su palab a cu ó al u  llido que es aba sen ado á la pue a del emplo pidiendo limosna. ¿A quien se le ha ocu ido deci que esos Tau  ma u gos e an Dios, po que hicie on cosas que solo Dios puede hace ? Dios es omnipo en e é in alible po su p o  pia na u aleza, y algunos homb es lo son solo po pa icipación, po una g acia que Dios les concede. lie aquí la espues a que debe, da se á ese a  gumen o de que el Papa se ia Dios si uese in alible. Toda la cues ión, pues, se educe á examina si Dios ha conce  dido en e ec o la in alibilidad á los Pa  pas de la mane a que hemos esplicado. P. Y la in alibilidad del Papa, cuan  do habla como Maes o uni e sal de la u s — 252 — Iglesia, ¿es un dogma nue o, ó es an an iguo como la misma Iglesia, undada po Jesuc is o? R. La in alibilidad del Papa no es un dogma nue o, como no lo ué la di inidad de Jesuc is o decla ada po el p ime Concilio Niceno, á los es  cien os años después de la undación de la Iglesia. Es a la había c eído siemp e, pe o el he esia ca A io se ebeló con  a es e dogma, y ué necesa io que el p ime Concilio Ecuménico de iniese que Jesuc is o es Dios, no o mando un dogma nue o, sino de endiendo el an iguo. Asi la Iglesia ha c eído siem- p ela in alibilidad del Papa cuando ha  blaba cT-cn hed u, es o es, como Doc  o uni e sal, di igiéndose á oda la Iglesia; pe o de algunos siglos á es a pa le, se habían amonlonado algunos nuba ones sob e es a e dad del calo- jicísmo, en especial po algunos eólo  gos de la Iglesia de F ancia, y e a lle  gado el iempo de disipa esas nubes. En el úl imo Concilio del Va icano, sin que el Papa lo hubiese indicado siquie  a, se susci ó es a cues ión en e los Pad es de'es e Concilio Ecuménico; se u — 253- (lebalió el pun o po los mas sabios doc o es; algunos soslenkin que no e a opo uno de ini es a e dad, p inci  palmen e po que aleja ía mas de la Iglesia á los p o es an es. Se esol ió, en in, po una inmensa mayo ía, que la in alibilidad del Papa, cuando habla ex-culhe ha en ma e ias de é y de mo al, e a un dogma con enido en la e elación de Jesuc is o; y el Papa pu  blicó y enseñó es e dogma á oda la Iglesia, decla ando sepa ados de ella á los que no lo c eyesen. Los pocos (¡ue se abs u ie on de o a en el Concilio, po que no c eían opo una la de inición, se han adhe ido después públicamen e á la e dad de inida, y hoy lodos ios Obispos ca ólicos econocen y con iesan ese dogma con an a i meza como el de la T inidad y el de la enca nación; y los ieles que en es a pa le no sigan á los Obispos que son sus maes os es  ablecidos po Jesuc is o, dejan de se ca ólicos, como sucede con el p esbí e  o Doellinge y sus pocos sec a ios que en Alemania han o mado una po  b e seda que se a des aneciendo. P. ¿Y de donde cons a que en e ec  o Jesuc is o comunicó á Ped o yásus suceso es el don de in alibilidad cuan  do hablan eíc-ca hed a en ma e ias de ó y cos umb es? R. Cons a p incipalmen e de es pasajes del E angelio: el p ime o es á omado del cap. 16 de San Ma eo. Je  suc is o p egun ó un dia á sus discípu  los: ¿«Quién dicen los homb es que es el Hijo del homb e! y ellos espon  die on: Unos dicen que e es Juan el Bau is a, o os que Elias, o os que Je  emías ó uno de los P o e as. I 7 Je  sús dijo en onces: 7 oso os ¿quien decís que soy yo? J 7 Simón Ped o con  es ó: Tu e es el C is o, el Hijo de Dios i o. Dichoso e es, con es ó en  onces el Seño , biena en u ado e es Simón hijo de Juan, po que no e lo ha e elado o ca ne y la sang e, sino mi Pad e que es a en los ciclos: y yo e digo a i, que u e es Ped o (ó pied a) y sob e es a pied a edi ica é mi Iglesia, y las pue as del in ie no no p e alece  án con a ella, y e da é las lla es del eino de los cielos y odo lo que a a es sob e o ie a, se á ambién a ado en los ciclos; y lodo lo que desala es sob e o — 255 — ie a, se á ambién desa ado en los cielos.» Sob e es e céleb e pasaje hace  mos la e lexión siguien e.: Jesuc is o p ome ió dos cosas. Ped o se llamaba Simón; Jesuc is o le Rabia mudado el nomb e llamándole Ce as, que signi ica pied a, de donde iene el nomb e de Fel us la inizado. P ome ep imb o, edi  ica su Iglesia, ep esen ada en un edi icio, sob e es a pied a como sob e su cimien o. Plóme e en segundo lu  ga , que las pue as, es o es, las ma  quinaciones del in ie no, no la ence  án. Pues aho a bien; si el cimien o pudiese acila enseñando el e o , el edi icio de la Iglesia se a uina ía. El ci  mien o sos iene al edi icio y no el edi  icio al cimien o. Luego Ped o sos iene á la Iglesia y sos iene la e dad, que es el alma de ella. Luego no puede laquea cuando la enseña. Y como Ped o había de mo i á los pocos años, es e iden e que ese p i ilegio de se el cimien o i  me pa a que la Iglesia no se a uinase, se es iende á sus suceso es que son los Papas. El segundo pasaje es el del cap. 22 de San "Lúeas, cuando en la noche de — 25& — , • la cena dijo el Seño : <iSimón, Simón, mi a que Sa anás ha pedido pa a sa anaea os como igo; mas no he o  gado po i, á in de que no alle u e; </ u, una ez con e ido, con i ma _ á us he manos. - » El Seño anuncia la u u a enlacion con a los Após oles que ep esen aban la Iglesia, y a i ma que ha ogado, especialmen e po Ped o, pa a que no se eclipse su é, y le man  da con i ma á sus he manos. La Igle  sia, pues, habia de es a suje a á la enlacion. Jesuc is o la p epa ó un e  medio con su o ación especial en a o de Ped o que habia de se cabeza de la Iglesia: y po an o, esa o ación es  pecial se es éndia á sus suceso es. Pues bien, si Ped o ó el Romano Pon í ice no uese in alible, ó lo que es lo mismo, pudiese des allece en la é, eje ciendo el magis e io público, de  bíamos deci : ó que la o ación espe  cial de C is o en a o de Ped o ué ine icaz, ó que no p o eyó á su Iglesia de un emedio su icien e, lo que es una blas emia. Además, si el Papa ue  se in alible solo, cuando los demás Obispos enseñasen lo mismo que él. — 257 — sucede ía que los Obispos con i maban al Papa y no el Papa á los Obispos. El e ce a gumen o se oma del ca  pí ulo 21 de San Juan, en el cual, Je  suc is o, después de su Resu ección, dijo á Ped o: ^Apacien a mis co de os... apacien a mis o ejas; i cons i uyéndole Pas o de oda su g ey, pa a que la mos ase los pas os saludables y la apa  ase de los noci os. Pues bien, si el Papa no uese in alible cuando habla como Pas o uni e sal enseñando, lle- a ia alguna ez la Iglesia á los pas os noci os y la ma a ía. En el hecho de cons i ui le Pas o de oda la g ey, mandó el Seño que odos los Obis  pos, Pas o es pa icula es, siguiesen siemp e al Pas o uni e sal; y si es e pudiese e a , hubie a mandado segui el e o , lo que es una blas emia. Lue  go Jesuc is o e is ió á la cabeza de la Iglesia, la cual habia de du a has a el in del mundo, del p i ilegio de la in  alibilidad pe sonal. Es o no quie e de  ci que el Papa, al de ini un dogma como el de la Inmaculada Concepción po ejemplo, no haya de examina , con sul a , y aun si lo c ee con enien e, U| -658- , . . euni un Concilio Ecuménico. Es o lo dic a la p udencia mas ulga ; y ningún Papa se ha a e ido ni a e e ;! á de i  ni -un dogma p ecipi adamen e y sin onseyo. Jesuc is o le delend ia; po  que Jesuc is o ela sob e su Iglesia. La his o ia eclesiás ica mues a con cuan o de enimien o, con cuan a consul a han p ocedido los Papas al de ini un dogma. P. ¿Pe o no ha habido algunos Pa  pas que han e ado, como ibe io que i mó una ó mula a iana, y Hono io que enseñó que en Jesuc is o no habia dos olun ades, e cé e a? R. Los. doc os han examinado es os pun os de his o ia eclesiás ica y esul a que si esos Pon í ices e a on, lo que no es á a e iguado, no se di igie on á la Iglesia uni e sal enseñándola elje - o , sino lo mas que se pod ía admi i , es que e a on como doc o es pa icu  la es: cosa que' no negamos los ca óli  cos puede sucede á un Papa; pues so  lo de endemos su in alibilidad cuando di ije una Bula dogmá ica á la Iglesia uni e sal en ma e ia de é y de mo al. ¿Qué impo a que un Papa, según di  cen, negase la' exis encia de los an í 4 i u — 259 — podas? Es a no es una cues ión de é y de mo al, sino de geog a ía: y Jesu  c is o; no ino á enseña geog a ía á los homb es. Si uese cie o que el Pa  pa Vigilio negó la.exis encia de los an  ípodas, se ia jio que algunos sos en  d ían que. esos no descendían de Adan ó de Noé, y es o si que e a un e o con a la é. P. ¿Pe o el decla a al Papa in ali  ble, no es hace le supe io á odos los Reyes, y ala ma los con la idea de que puede me e se á de ini cues iones me  amen e polí icas ó ilosó icas, y as  o na asi el mundo? R. És a ala ma de los po en ados de la ie a, es i acional á odas luces. Los Papas no de inen ni p e enden de  ini las cues iones pu amen e polí icas, ni las pu a neme his ó icas, ni las de ísica y ma emá icas, sino solo las e  dades ela i as á la é y á la mo al. Es e es. el e eno á que se limi a su acción. Todo lo que es é ue a de aquí, lo ha en egado Dios á las dispu as de los homb es. La e dad e elada po Dios esplicila ó implíci amen e, es lo que es á enca gado de enseña y de i- u — 260 — Bi el Papa; y si alguna ez la polí ica y la iloso ía, e igiéndo e en maes os a acan á la e dad e elada, el Papa de  ine que semejan e polí ica ó semejan e iloso ía, es un e o condenado po Dios en las Sag adas Esc i u as, ó en la adición. Pa a un ca ólico, en e la enseñanza de un Papa in alible al in  e p e a la e elación de Dios y la en  señanza de odos los polí icos y ilóso  os, míse os mo ales suje os á e o , no hay luga á duda en la elección. La enseñanza solemne del Papa, á quien Dios ha e es ido de in alibilidad en el e eno de la é y de la mo al, es la enseñanza del mismo Dios; elegid pues, en e la enseñanza de Dios y la ense  ñanza de los homb es. P. /Pe o la in alibilidad del Papa no cambia o almen e la cons i ución de la Iglesia ca ólica? R. De ninguna mane a, po mas que in en en pe suadi o a cosa algu  nos polí icos, no sé si de buena o de mala é; po que la in alibilidad del Pon  í ice es un dogma cons i u i o de la Iglesia, enseñado po su di ino un dado ; dogma á que odos los ca ólicos Páginas. lincas. dice. Icase 96 7 eden o Reden o 107 Í8 pad e Pad e 120 21 judea judia 128 11 To e o e 141 i9 bjjo hijo 150 15 c$sa em Ca sa em 192 — en algunos ejempla es. deci loa deci lo: 192 3 — en algunos ejempla es. P.a : pa a u se UNIVKRMIMD DE SANTIAGO