scieee Open visual document viewer

Discurso leído en la Universidad Literaria de Santiago en la solemne inauguración del curso académico de 1877 a 1878 / por Miguel Francisco Eleizegui

Eleizegui Ituarte, Miguel Francisco

Full text

DISCURSO LEIDO EN LA OMMD ■ DE ■ K.V LA SÜMNE INAUGURACION DEL CURSO ACADÉMICO I»E (877 Á 1878. POR E L Oode 51. i ligucl / aiu sco ^I n gui, Cal I á ico do Disciplina gene ol de la IglesiiL IVlÁ SO I.K Wbb A l' ' ' MKKHXliÁb. SANTIAGO: 1877. ESTABLECI MIENTO TIPOGRÁFICO DE MANIEL MIRAS Y ALVAREZ. Plasiu'la l KH ii e-S i 'M. 1 (jiin o <1 l« T'n¡ ei'sídá .) se UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DF COMPOSTFIA u S e SI n c a g a d o po el dignísimo Je e de es a Escuela del discu so inaugu al que debe lee se en el ac o solemne en que nos hallamos y cumpliendo una de las imp escindibles obligaciones que me im  pone la ac ual legislación académica, ocupo es e luga espe able, hon ado po an os sabios y emi  nen es p o eso es, con la imidéz y descon ianza que inspi a el p o undo conocimien o de la debi  lidad de mis ue zas in elec uales y la signi ica ción é impo ancia que suele da se a es a clase de abajos li e a ios. No espe eis pues ile mí un discu so lleno de doc ina y ado nado con las b illan es galas del es ilo, que sa is aga las aspi aciones de la in eli  gencia á ida de e dad y delei e la imaginacien con los encan os de la palab a. Fallo de las do es cien í icas y li e a ias que se equie en pa a com  pone un discu so digno de ues a ilus ación y del in eligen e público que me escucha, y ha  llándome algún an o delicado de salud, me ha pa ecido opo uno limi a me en mi abajo á la exposición de unas b e es y sencillas conside a  ciones ace ca de la exis encia del De echo na u  al, de ese de echo p imi i o, an e io á odas las leyes humanas, ipo y ejempla que jamás deben pe de de is a los legislado es. Mo ióme elegi es e ema, no solo la g an impo ancia (.lie encie a •en si mismo po e e i se á una de las e dades lundamenlales de la Ju isp udencia, sino ambién la ín ima elación que exis e en e el ca ác e ilosó ico de nues a época y las cues  iones ela i as al De echo na u al, ó Filoso ía del de echo: palab as que pueden conside a se como sinónimas, en endiendo po ambas la cien  cia de lo jus o é injus o; la ciencia, que, emon  ándose á las ele adas egiones de la me a ísica y de la mo al, in es iga las leyes que según la ec a azón deben egi al indi iduo, á la amilia y á la sociedad pa a que puedan consegui su in empo al en a monía con el úl imo. Aunque el siglo XIX quizás no sea mas e  dade amen e ilosó ico que algunos de los que le p ecedie on, no me pa ece a en u ado a i ma que uno de los asgos que cons i uyen su iso  nomía es el espí i u de examen lle ado has a su úl imo es emo; es esa endencia á in es iga el o igen, undamen o y azón de se de odas las ideas, hechos, leyes é ins i uciones. El siglo XIX quie e conoce lo odo, sabe lo odo, juzga de odo y a e igua el po qué de odo. • Es a en  dencia e ec o de dos p incipios en e amen e dis in os, la sana iloso ía y los legí imos y bien di  igidos es ue zos de la azón y el e óneo iloso  ismo y sus insensa as aspi aciones, b illa en nues  a época en los múl iples y a iados amos del sabe , siendo la causa ya de las nue as é im  po an ísimas e dades con que se han en ique  cido, ya de no pocos de los ascenden ales que las in icionan. Las ciencias exac as, las ísicas, las na u ales, las his ó icas, las mo ales, las po  lí icas: oda ciencia, odo conocimien o e leja en se UNIVERSIDADE DL SAN TIAGO DE COMPOSTEIA — 14 — ó ica, es incompa ible con la exis encia del De- - -.i.iio na u al, bas a compa a los p incipios de las escuelas pan eis as con las nociones é ideas que sin en de lundamen o á la ciencia acional del De echo. La exis encia de Dios, se necesa io, cieino e in ini o, la exis encia del homb e c ea  do po Dios á su imagen y ‘ semejanza, la dis- ' mcion sus ancial y esencial que exis e en e am  bos sé es y la subo dinación del homb e al Su  p emo Hacedo á quien debe su ida, he aquí las p ime as nociones que p esupone el De echo na u al y que cons i uyen su base indes uc ible. Sin es as ideas no puede concebi se la ealidad Jcl De echo na u al; po que es una e dad inne  gable que oda ley exige un Legislado , súbdi  os y elaciones de dis inción y dependencia en- iic unos y o os. ¿Admi e el pan eísmo es a doc  ina? ¿Reconoce la exis encia de un Dios dis- hJo de la na u aleza y del homb e? De ninguna mane a: pa a los ilóso os pan eis as Dios y la humanidad son un solo y mismo se y es a es una e olución y mani es ación del in ini o. Al que dudase de lo que acabamos de a i ma , le eco da íamos algunas de las absu das de ini  ciones que ace ca de la di inidad han dado los — 15 — mas céleb es pan eís as mode nos. Dios, según Fich e, no es mas que el o den mo al, la azón de los hechos que e i ica el yo absolu o, el cual de es e modo esul a di inizado: Dios, según Sche- lling, es la unidad absolu a, la unión del espí i u y la na u aleza; Dios, según Hegel, es la idea que se desa olla en el espacio y en el iempo po un iple desen ol imien o, lógico, de la na  u aleza y de la humanidad; es el eni á se ; el se en po encia: Dios, según Cousin,- en a ias de sus p ime as ob as, es lo in ini o, lo ini o y la unión de esos dos ex emos: Dios, según Jou- IT oy y Le minie es el se que desa olla p o  g esi amen e en la sociedad: Dios, según Michele , es la esencia de las cosas que se e ela en sus enómenos: Dios, según Sain Simón, es lodo lo que exis e, la concepción de la unidad, el o den y la a monía: Dios, según bou ie y Ped o Le- oux, es la unión de odos los se es: Dios, se  gún K ausse, es el se inhni o lundamen o ab  solu o de la na u aleza, la azón y la humani  dad ambién in ini as; es el se in ini o que ea  liza su ida en los se es ini os. Es as y o as a ias de iciones que pudié amos aduci demues  an cla amen e que odo pan eísmo, bien sea des  --- I I > ---- cubie o ó disí azado, des uyelas p ime as ideas en que se unda el De echo na u al. I ainbieu se opone a la libe ad humana, que es o a de las nociones que si en de base á esa ciencia; po que, si bien el pan eísmo no consi  de a como ac o lib e el ejecu ado bajo la p esión de una ue za es e io , sos iene la doc ina del desa ollo a al y necesa io del in ini o en la hu  manidad, en i ud del que odas las acciones de los indi iduos que la cons i uyen son e ec o de la necesidad que impele al se E e no á ealiza su exis encia, á desen ol e su ida. Los pan eís  as solo admi en la libe ad de coacción, que consis e en la ausencia de oda ue za es e na ({Lie coa e al lib e albed ío del homb e; pe o no admi en la libe ad de indi e encia ó sea lá ca encia de oda ue za ó necesidad in e na. La li  be ad pan eís ica, según la opo una compa a  ción de un ilóso o de nues os dias, se pa ece á la que iene un á bol que al llega la p ima  e a p oduce llo es y u os, no po la acción de un agen e ex e no, sino po la ue za de la ida ege a i a. (1) ¿Y qué di emos de las e óneas doc inas que enseña el pan eísmo ace ca de los demás concep  se UNIVERS1DADE u — 17 — os que p esupone el De echo na u al? El De e  cho na u al exige que el homb e enga un in de e minado, el cual consis e en la p ac ica del bien en es a ida y la unión con el se in ini o en la u u a; en el pan eísmo el homb e no iene o o in inmedia o, ni ul e io , que mani es a a  almen e la o ma y g ado de ida que p oduce el desen ol imien o del se in ini o con el que se halla iden i icado. Dios y el homb e ienen un mismo des ino, que es ma cha necesa iamen e de desa ollo en desa ollo sin llega nunca á la mé a de su pe ección; que es el p og eso inde inido en odos los ó denes de ideas, aun en las nece  sa ias é inmu ables, nocion an i é ica y con adic  o ia de la de un in cie o y de e minado. El De echo na u al exige la exis encia de p incipios e e nos é in a iables de jus icia: en el pan eísmo es imposible concebi esos e e nos p incipios, pues que consis iendo la ida del se in ini o en e  co e una sé ie in e minable de es ados sin lle ga nunca al in de su exis encia, se deduce que el Dios del pan eísmo ca ece de los a ibu os de la e e nidad é inmu abilidad; que no hay ningu  na nocion absolu a de jus icia, y que las ideas de lo ¡us o é injus o, cambian con el desa ollo y 5 — 18 — p og eso del se in ini o y de Ja liumanidad en la que se mani ies a. El De echo na u al pa e de la di e encia in ínseca que media en e el bien y el mal, undada en la na u aleza de las cosas y en la ley e e na exis en e en la azón é in e  ligencia di ina; en el pan eísmo es inesplicable esa dis inción, po que, no exis iendo sino una sola sus ancia de la cual son mani es aciones odos los sé es del Uni e so, con undiéndose Dios con la humanidad y los indi iduos que la cons i u  yen, esul a que odos los ac os del homb e son un p oduc o a al y necesa io del se in ini o y po lo an o buenos y di inos; y que el bien y el mal no ienen á se o a cosa que modos dis  in os de conside a el desen ol imien o de lo ab  solu o, é ideas que deben su o igen á las p eo- cupacion^s humanas. El De echo na u al, en in, conside ado en su sen ido obje i o, como conjun o de leyes na u a  les, p oduce el debe ó sea la necesidad mo al de cumpli esas leyes, y el de echo subje i o, que consis e en la acul ad de hace lo que p esc ibe ó pe mi e el De echo na u al obje i o y de exigi que o o ejecu e ó deje de ejecu a alguna cosa mandada o p ohibida po ese mismo De echo: en d pan eísmo lógico y consecuen e son inesplica- bles los concep os de debe y de de echo subje  i o, po cuan o en ese sis ema desapa ecen el lib e albed ío y la dis inción pe sonal en e los se es capaces de de echos y obligaciones. Dispén  seseme <pie me haya de enido algún an o en la exposición del pan eísmo, po se esa doc ina ilosó ica una de las que mas in luencia eje cen en nues o siglo, íascinando la in eligencia con sus aspi aciones uni a ias y seduciendo a la ima  ginación con las ases poé icas bajo lasque suele co m u n m en e disí aza se. Inú il se ía ambién busca la nocion ilosó ica del De echo en los sis emas a alis as, pues que, negándose en odos ellos la libe ad humana, ha  cen innecesa ia la exis encia de ese de echo. Mu  chos y muy di e sos son los p incipios adop a  dos po los pa ida ios del a alismo pa a des ui el lib e albed ío. En e los sis emas que ins  pi ándose en un also mis icismo sos ienen que el homb e pie de su libe ad bajo la acción de la P o idencia, la cual in luye necesa iamen e en sus ac os, sin que exis a coope ación alguna de pa e del homb e, y los que a i man que el Uni  e so se halla some ido á la ineludible ley de —20 — la necesidad, que nues as acciones son e ec o de la ue za ciega que ige y se mani ies a en odos los sé es y que el lib e albed ío es una me a in  ención de los me a ísicos é ideólogos, hay una sé ie bas an e nume osa de escuelas a alis as di  e gen es en el undamen o de sus doc inas y opiniones, pe o unánimes en despoja á la na u  aleza humana de uno de sus mas esenciales a i  bu os. Son dignos de especial mención el de e mi- msmo según el cual el lib e albed ío del homb e consis e en es a exen o de oda coacción es e na aun cuando se mue a en i ud de azones in- ínsicas á las que de ningún modo pueda esis  i ; y la doc ina de las épocas a ales his ó icas, en las que el indi iduo y la sociedad ealizan sus ines necesa iamen e, doc ina sos enida po Da- mi on y o os neo-ecléc icos Ca eciendo el homb e del lib e albed ío, eje  cu ando sus ac os de una mane a a al y nece  sa ia, hácese imposible concebi la exis encia de la ley na u al impues a po el Hacedo Sup emo á los sé es acionales, in eligen es y lib es pa a la di ección de su in eligencia, olun ad y libe  ad. Así como es inesplicable un sé c eado in  eligen e y lib e sin una ley que na u almen e lo u —21 — di ija pa a que no abuse de sus lacul ades y nia che po la senda que lo conduce á su in; así ambién es inesplicable la ealidad de esa ley p imi i a y an e io á odas las ci iles sin una libe ad que deba se di igida y egulada po ella. El de echo y la libe ad son dos ideas que se suponen mu uamen e. Si el homb e es lib e, debe habe una ley na u al que egule sus ope acio- ciones; si exis e la ley na u al, es po que aquel goza del lib e albed ío, suje o que p esupone oda ley y p ecep o. Es pues e iden e el an agonismo que media en e las escuelas a alis as y la cien  cia acional del de echo. Y no lo es menos, la incompa ibilidad que exis e en e esa ciencia y el escep icismo, doc ina ilosó ica, que, incu iendo en absu da con adi- cion, sos iene que el homb e es incapaz de co noce la e dad, ya po que és a no exis e en me  dio de las innume ables opiniones que einan en odos los ó denes de ideas é ya po que, aun ad  mi ida la exis encia de la e dad, el en endimien o humano ca ece de medios adecuados y su icien  es pa a alcanza la. No podiendo ene ce eza de ninguna clase de e dades, debemos duda de odo: la duda más ó ménos absolu a es el 6 . se UNIVERS1DADE DE SANTIAGO DE COMPÓSTFI ¿ u ca ác e especial que dis ingue al escep icismo; lo násmo al de P o ágo as y Pi on, que al de Be - cley Hume y Kan z en su C i ica de la. a oo pu a. Aho a bien: si no enemos ce eza de ninguna especie de e dades; si no es amos segu os de la ealidad de nues os conocimien os; si no sabemos si las ideas que pe cibe nues o espí i u son e  p esen aciones y e ec os de obje os exis en es ó an solo ilusiones de nues a an asía; si en una palab a dudamos de la ealidad obje i a y aun <piizás de la subje i a de nues a conciencia ó sen ido ín imo y de sus p opias a ecciones, de las ideas que nos asmi en los sen idos ex e nos y de los ele ados p incipios que iluminan el mun  do de la azón ¿cómo podemos es a cie os de la exis encia del bien y el mal. de la jus icia, del in úl imo, del debe , de Dios y de los de  más concep os me a ísicos que en uel e en sí la nocion del De echo na u al? El escep icismo, que es la mue e de oda ciencia, iene que se lo am  bién de la Filoso ía del de echo. Pasando al exámen del supe nal i cdismo, que es o o de ios sis emas ilosó icos que se oponen al De echo na u al, debemos p é iamen e espo- ne las a ias acepciones en que suele oma se — ¿3 — es a palab a. Po supii na /u.i'alismo se en iende ya el conjun o de e dades e elad^ po Dios y p opues as po la Iglesia, sen ido en que no puede echaza lo ningún ca ólico, ya una doc  ina ilosó ica, que, dep imiendo la ue za na i a de la azón, exage ando la necesidad de la e  elación di ina y sepa ándose bajo ambos con  cep os de las enseñanzas de la Iglesia, sos iene, siquie a sea de buena é, que el en endimien o humano es impo en e pa a conoce po si mismo la espi i ualidad é inmo alidad del alma, la exis  encia de Dios, la dis inción in ínseca que mé- dia en e el bien y el mal y o as nociones de es a na u aleza. La única uen e y c i e io de esas e dades, según el supe nalu alismo, es la e e  lación di ina hecha al p ime homb e y asmi  ida po medio de la adición á odos sus des- cendie es. El supeimalu alismo, como sis ema íilosólico que dep ime el igo de la azón, ha sido es- pues o y de endido en nues a época con g an copia de doc ina po el aba e Bau ain, el cual lo conside aba como uno de los medios mas e i  caces pa a comba i los e o es de la alsa ilo  so ía; si bien se e ac ó de ese sis ema obede- se UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOS TÍIA — 30 — guaje: c ece y se desa olla con aquél, como c e  ce y se desa olla ese medio na u al de comunica nues as ideas y sen imien os. El homb e po ins  in o na u al c ea el de echo al ejecu a cualquie ac o, al epe i mul i ud de ac os y p oduci la cos umb e. Po ins in o na u al los indi iduos de la especie humana i en en amilia; po ins in o na u al se eunen en sociedad, desa ollan odas sus acul ades y dan luga al desen ol imien o del de echo. Los ac os, las cos umb es, esul ado de esos ac os é hijas de ese ins inlo, cons i uyen el de echo ya adicional ó consue udina io, ya esc i o cuando el legislado edac a bajo la o ma de ley los usos y cos umb es de los pueblos. He aquí en esúmen las doc inas de la escuela hisló ica. Bas a la me a enunciación de las mismas pa  a con ence se de que los p incipios y consecuen  cias de la escuela his ó ica conducen á la nega  ción del De echo na u al. La escuela his ó ica ha  ce pa i el de echo del ins in o na u al y adicio  nal de los pueblos, que se mani ies a en los usos y cos umb es que los ca ac e izan, ol idándose de que los indi iduos que componen esos pue  blos se hallan iluminados po la luz de la azón y la conciencia délo jus o é injus o con an e io i- — 31 — dad á odas ias cos umb es, leyes é ins i uciones sociales. La escuela his ó ica, al conside a el de  echo como un desen ol imien o p og esi o de la ida de las naciones, p esen a una endencia a alis a poco con o me con la idea de libe ad que supone odo de echo, na u al y posi i o. La escue  la his ó ica en in, pa ece jus i ica muchas leyes con a ias á la azón y á la mo al que han exis  ido y aun exis en en di e sos países. La his o ia nos p esen a leyes que de endían la escla i ud, ¡a exage ada pa ia po es ad, el di o cio, la poliga  mia, los sac i icios humanos, el poli eísmo; leyes que deben conside a se como jus as, siemp e que se admi an las doc inas de los pa ida ios de esa escuela, pues que esas disposiciones legales son el e lejo del es ado de desen ol imien o en que se encon aban los pueblos que las o mula on y cumplie on. Tan cie a es la al a de p incipios ilosóíico-ju- ídicos de que adolece esa escuela, que el mismo S ahl, á pesa del g an in e és con que en su His o ia de la Filoso ía del de echo, esplica y a e  núa algunas doc inas de Sa igny, no pudo me  nos de econoce que "el e dade o de ec o de la escuela his ó ica consis e en la na u aleza pa  — 32 — cial de su concep o undamen al según el que no enseña mas que un solo lado del de echo, á sabe , como se p oduce en la conciencia a  cional, y no decla a de igual modo el o o lado, á sabe , como la conciencia acional es gobe  nada y mo ida po una po encia supe io , pol  la Mo aL y co no debe se juzgada y ende ezada según es a egla. ” (4) Si la escuda his ó ica es poco digna de ap e  cio bajo el pun o de is a de su elación con el De echo na u al, no sucede o o an o al exami  na la con espec o al de echo posi i o. Conside  ada en es e úl imo e eno, son inmensos los be  ne icios que p odujo. A ella se deben las p o un  das in es igaciones his ó icas e i icadas desde el siglo pasado en Alemania, F ancia y o os paí  ses ace ca de los o ígenes del De echo omano, ge mánico y aun del canónico y la saludable eac  ción imp esa á las ideas y opiniones con a las eo ías u ópicas de la escuela ilosó ica ancesa. Siguiendo di e sa senda, aunque con idén ico esul ado pa a la nocion acional del De echo, p esen ase el posi i ismo mode no, doc ina ilosó  ica in en ada en F ancia po Augus o Con é, po  pula izada con g an en usiasmo po Li é y di- se UNIVERSIDADE 1 DE COMPOSTFIA u — 33 — imdida en Ingla e a po S ua Mili. Spence y o os posi i is as. Según Con e, al que un dis in  guido esc i o de nues os dias cali ica de ge e de los empí icos mode nos, el espí i u humano y la humanidad han pasado sucesi amen e po es pe  íodos ó es ados: el es ado eológico, el es ado me a ísico y el es ado posi i o. En el pe íodo eo  lógico, el homb e, aspo ando al mundo ex e io la idea que iene de si mismo, supone que los ob  je os del Uni e so es án di igidos po una olun  ad supe io y admi e po an o la exis encia de Dios: en el pe íodo me a ísico, el homb e sus i uye en idades abs ac as á las concepciones conc e as de la eología y supone la ealidad obje i a de las ideas de azón y demás p incipios que cons i uyen la me a ísica: en el e ce pe íodo, desen endién dose de las suposiciones eológicas y me a ísicas, p oclama como la ciencia única, la ciencia digna de esc nomb e, la ciencia del po eni , á la i  loso ía posi i a, que consis e en el me o conoci  mien o de los hechos que acaecen en el Uni e  so, de las leyes inhe en es á su na u aleza y las ue zas inmanen es de la ma e ia con esclusion de oda idea de esencia, de oda idea de causa, de oda nocion eológica,, me alísica, moial, psi- 9 se UNIVERS1DADE DE SANTIAGO u — 34 — cológica. Como consecuencia de es os p incipios, la iloso ía posi i a no admi e mas ciencias que las ma emá icas, Ja as onomía, la ísica, la quí  mica, la biología y la sociología. La única mo  al de esa escuela empí ica, sensualis a y a ea descansa en la dis inción de los ins in os egois- as y de los ins in os al uis as, ó sea de los que concen an al homb e en si mismo y de los que le inclinan al amo de sus semejan es. Aho a bien ¿puéde concebi se la exis encia del De echo na u al en una iloso ía que consi  de a como suposiciones é in enciones humanas las ideas de Dios, del in úl imo, de la jus icia, del debe y odos los demás concep os y nocio  nes de la eodicea y me a ísica? Y no se diga que el posi i ismo, econociendo como uno de los amos del sabe á la sociología ó ciencia de las leyes que igen la ida del homb e como se social, iene implíci amen e á admi i ese de  echo g abado po Dios en la in eligencia hu  mana; pues que media una g ande di e encia en e la sociología posi i is a y las leyes que se  gún el De echo na u al deben di igi á la socie  dad pa a que ealice sus' ines. La e dade a so  ciología es á basada en el conocimien o de la u se UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSin A na u aleza humana, de su ele ado o igen y su  blime des ino, conocimien o de que ca ece la i  loso ía posi i a. Po o a pa e, exis iendo un ín  imo enlace en e las eo ías ju ídicas y sociales las mo ales, y no podiendo concebi se es as úl imas sin la exis encia de la psicología, me a  ísica y eodicea, undamen o de la ciencia de las cos umb es, odo sis ema ilosó ico que e  chace las in es igaciones psicológicas, me a ísicas y eológicas se incapaci a pa a espone una e  dade a eo ía social con o me con lo que exigen las acul ades y a ibu os de la na u aleza hu  mana. (5) Si los sis emas ilosó icos que lle amos exa minado se oponen á la nocion acional del De  echo mucho mas debe opone se á ella el a eís  mo con su a e ida negación de la Di inidad, ya la o mule de una mane a anca y abie a, ya la dis ace en la inconcebible eo ía de la sé ie, según la cual los enómenos y hechos del Lni- e so se suceden unos á o os sin que haya una causa que los p oduzca, ó en la nebulosa doc i  na cosmológica del á omo gene ado de odos los sé es y ue zas de la na u aleza, ó en la isiología ma e ialis a que niega las causas inales, la a se UNIVERSIDADE DE SANTIAGO u iedad de los ipos p imi i os, la inmu abilidad de las especies y admi e el absu do sis ema de las gene aciones expon áneas, ó en esa ciencia c í ica que conside a á Dios como la o ma mas ele ada de la azón, la ca ego ía de lo ideal, ne  gándole la exis encia eal y posi i a, que en uel  e en sí necesa iamen e la idea del sé in ini o. Que el a eísmo sea incompa ible con la exis  encia del De echo na u al, es una e dad de in  uición que no necesi a demos a se; pues que si no hay Dios, ampoco puede habe leyes y p e  cep os p omulgados po el Sé in ini o. Po lo que espec a al acionalismo, úl imo de los sis emas ilosó icos que debemos exami  na , es indudable que las doc inas acionalis as se oponen á la exis encia del De echo na u al po exage a las ue zas na i as de Ja azón hu  mana y hace la au onómica é independien e de la au o idad de Dios. Suele se bas an e común en  e los esc i o es que a an del o igen del a  cionalismo el a ibui lo á la iloso ía de Desca  es, a i mando que, asi como Lule o emancipó la azón de la au o idad de la Iglesia, así am  bién Desca es la p oclamó independien e de o  da au o idad ilosó ica, engend ando de es e modo se UNIVERS1DADE DE SANTIAGO DE COMPHCT pi u el espí i u acionalis a. Po muy espe ables que se conside e á los de enso es de es a Opinión, noso os p e i iendo el c i e io eológico al me amen e ilosó ico, algunas eces pa cial y esclu- si is a, y adop ando la opinión del sabio P Pí - onne en su inmo al T alado de la analogía de la a:on y la é, c eemos que se hace una g a e o ensa al ilús e ilóso o del Haya suponiéndolo au o del acionalismo mode no, pues que ni la duda me ódica adop ada po ese ilóso o, ni las sal edades de que supo odea la, ni sus doc i  nas eminen emen e espi i ualis as y eligiosas, ni los insignes esc i o es ca ólicos que han seguido ese sis ema, nos pe mi en ab aza una opinión bija del plausible, aunque poco medi ado deseo de que e liga la causa del ca olicismo á de e  minadas escuelas ilosó icas,, ol idándose de que den o del c i e io de la Iglesia ca ólica caben odos los sis emas de iloso ía que no se opon  gan á sus dogmas y enseñanzas. El e dade o o igen del acionalismo se halla en el espí i u de emancipación de oda au o i  dad que in il ó la Re o ma en las múl iples y di e sas es e as de la ac i idad humana. Una ez. p oclamada la independencia de la azón con es  o se UNIVERSIDADE DE SANTIAGO: DE COM POSTFIA i" l I u . i ja au o idad de ja Iglesia, 1 ‘ ué una con  secuencia lógica y necesa ia el que aquella se ciuancipase, no de la au o idad cien ilica de es a ó la o a escuela lilosóíica, sino de la que es in  he en e á las leyes undamen ales del o den na  u al y á los p incipios, ideas y C i e ios que cons i uyen la esencia de la azón, llegando a cae en el mas absu do y desconsolado nihi- hsmo? Los sis emas sensualis as de Locl<e y Con- ddlac y los escép icos de Be l<eley, Himne, lle  ando al e eno de la iloso ía el espí i u déla Le o ma, .p epa a on el nacimien o del aeiona- ¡iano mode no, que apa ece en lodo su desa  ollo en el mlicisiñó. de Kan , en el idealismo ai solu o de Fich e. en la iloso ía de la iden idad o - ealismo absolu o de Schelling, en la iloso ía de la idea de Hegel, pan eis a lógico y conse  cuen e y en el con adic o io y so ís ico panen- Cismo de K ausse y de a ios neo-ecléc icos. Conside ado el acionalismo con elación al obje o en que nos ocupamos, es indudable que ese sis ema niega esplíci a ó implíci amen e la exis encia del De echo na u al, po mas que no al en acionalis as que admi an muchos de los concep os que si en de base á esa ciencia y lia- -39 — - yan esc i o es ensas y p o undas ob as sob e el De echo na u al y la hlosolía del De echo, l a a, cpje pueda concebi se la ealidad del De echo na u al no bas a econoce la exis encia de Dios y lib e albed ío del homb e, la inmo alidad del alma y o as e dades semejan es, que puedan se conocidas po la azón, es p eciso además admi i una idea que echazan los acionalis as, á sabe : que el De echo na u al p o iene de Dios au o y legislado del homb e, que la azón no es mas ¡que el ó gano ó medio de comunicación de su olun ad sobe ana, y que aquella acul  ad nobilísima se halla cons i uida po el Hace  do Sup emo con sujeccion á cie as leyes lógi  cas. me a ísicas y psicológicas que no pueden des conoce se sin des ui la esencia misma de la a  zón y oscu ece la luz del en endimien o humano. ¿Siguen es a conduc a los acionalis as? De nin  guna mane a. Po lo que se e ie e al De echo na u al, emos que odos ellos se desen ienden ó niegan el o igen di ino de ese De echo; así los que a i man con Kan que la nocion de lo jus o í- injus o es hija de la azón p ác ica y esul a  do de la coesis encia a mónica de la libe ad es- e io de los homb es, como los que, siguiendo se UNIVERS1DADE DE SANTIAGO DECOMPOS in a — 4(> — de nues a p opia olun ad, pues que no pode  mos acalla los, ni des ui los: oímos su oz á pe sa nues o y cuando nos hallamos comple amen e en egados á su in acción y á las pasiones. Tam  poco deben su o igen á las ideas dominan es en la sociedad, a la educación ecibida desde la in- j-ncia yá las leyes ci iles; ya po que á la luz de esos p incipios de e e na mo al juzgamos de la bondad ó malicia de los ac os del géne o huma  no, de las ins i uciones sociales y de las leyes ci iles; íi ambién po que si uesen • e ec o de la sociedad, la educación y las leyes, hace mu  cho iempo que hubie an desapa ecido de nues  a conciencia bajo el le al in lujo de los e o es, pasiones é in e eses que pugnan con inuamen e po hace los desapa ece de ella. Tan as abe a  ciones como ha padecido la humanidad; an os y an opues os in e eses y pasiones como la do  minan ¿no hubie an bo ado de la conciencia las ideas del bien y del mal, de lo jus o é injus o y solocado la se e a oz del emo dimien o si esas ideas luc an hijas de nues a ac i idad in  e na, esul ado de la educación, p oduc o de la olun ad del géne o humano y e ec o de las ins  i uciones sociales? Exis iendo na u almen e en u se UNIVERSIDAD 3 DE SANTIAGO DF COMPOSTH la conciencia de odos los homb es los juicios y p ecep os de mo al con an e io idad a oda ley posi i a, es indudable que el De echo na u al apa  ece comp obado po el es imonio in alible de la conciencia. Más, no hubie a podido la conciencia o ma esos juicios mo ales y eco da esos p ecep os, sino es u iese iluminada po los e e nos p inci  pios de jus icia, que esplandecen en el ele ado mundo de la azón. Aunque son a ias las de iniciones que suelen da se de es a palab a, pues que unas eces signi ica la acul ad de conoce , juzga y aciocina , en cuya acepción no se la dis  ingue de la in eligencia; o as la me a acul ad de' aciocina ó sea de deduci consecuencias de los p ime os p incipios que b illan en el en en  dimien o; y o as la de conoce la e dad inma  e ial ó sup asensible, noso os la omamos aho a en es e úl imo sen ido conside ando á la azón como el medio po el cual nues o espí i u é y pe cibe las ideas uni e sales, las leyes y elacio  nes necesa ias de los sé es. Cuando abs ayéndonos de odo lo que nos odea y concen ándonos en noso os mismos exa minamos los enómenos que pasan en nues a se UNIVERSIDADE DE SAN TIAGO u —48 — iiinia, hallamos que, además de las ideas que de  ben su o igen á los sen idos y á nues a ac i i  dad in e na, exis en o as muchas ideas y p in  cipios llamados comunmen e de azón, que cons- ihiyen la base de odo aciocinio, po las cuales el homb e es e dade amen e in eligen e y, que. b illando con su p opia y na u al e idencia, co- mnnican una absolu a es abilidad á odos los de  más ó denes de conocimien os. En lo mas encum- » lado de nues o espí i u exis e la es e a de esas meas y p incipios: hay un mundo in isible en el que esplandecen, como o os an os as os en el i mamen o, las nociones y concep os que si  en de base á odas las ciencias, iluminados po la cla a luz de la e idencia que i adia del p in  cipio de con adicción, sol del mundo in elec ual, cen o en ededo del que gi an en es e as inmen  sas odas las ideas que si en de base á los di  e sos amos del humano sabe . Allí se halla la idea de la unidad base de las ma emá icas; la idea de la eslension base de la geome ía; la idea del sé base de la me a ísica; la idea de la unidad, a iedad y a monía base de la es é ica; la idea del bien base de la mo al; la idea del In ini o base de la Religión na u al y p epa ación pa a u —49 — la e elada y las ideas del o den, el bien, la ley, el debe , el de echo y la jus icia que dan o igen á la ju isp udencia y o as ciencias sociales. No p o iniendo es as nociones de la sensibi" lidad ex e na, ni siendo e ec o de nues a ac i  idad in e io , son en cie o modo inna as y ie  nen su ealidad obje i a en los a que ipos de o  das las cosas que exis en en la men e di ina. Al p oduci el Hacedo Sup emo la admi able ob a de la c eación y al da exis encia á los se es del Uni e so, lo hizo según los ejempla es ideados e e namen e po su sabidu ía in ini a, y al c ea al homb e á'su imagen y semejanza le ado nó con el p ecioso dón de la in eligen-. cia, in undiendo en ella algunos des ellos de esas azones, leyes y p incipios que esiden en la men e del Sé inc eado; pues, como dice San o Tomás, ■ la misma luz in elec ual que hay en noso os no es o a cosa que cie a pa icipada semejanza de la luz inc eada en la que se con ienen las azones e e nas de los sé es. ’ Aplicando es a doc  ina de la mas sana me a ísica á la demos a  ción de la exis encia del De echo na u al, emos que en la azón, según ya lle amos indicado, exis en cie os p incipios de jus icia inmu able y 13 se UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTFI A — 50 — absolu a, que no deben su o igen á las leyes humanas, ni á las opiniones de los pueblos, ni dependen de la lib e olun ad de Dios; sino que se hallan undados en la esencia misma de las cosas, y po an o en la azón y men e di ina, en la que esiden los ipos de odas las esen  cias, el ejempla e e no délas leyes y o den de odos los se es c eados. Es os p incipios de jus  icia son necesa ios, e e nos, in a iables y uni  e sales; ienen su ealidad obje i a en Dios, bon  dad y jus icia absolu a, y se e lejan, si bien de un modo limi ado, en la azón humana, c eada á imagen y semejanza del Sé in ini o. Ellos son el p incipio del o den mo al, la luz que ilumi  na al homb e en la oscu a egión de la ida, la no ma que jamás deben pe de de is a los legisladoies. undados en la na u aleza humana y en la men e di ina, no es án suje os á cam  bio ni mu ación: obligan en odos iempos y en odas las ci cuns ancias; lo mismo á los pueblos sumidos en la ba bá ie, que á los que han lle  gado al apogeo de la ci ilización y cul u a. A la luz de esas nociones de jus icia que iluminan nues a azón, juzgamos de la bondad ó malicia de nues os ac os y los que ejecu an los demás se UNIVLRSIDADL DE SANTIAGO 1 DE COMPO<™.A ' — 51— homb es, calilicándolos de jus os ó injus os, se- oiin los emos con o mes ú opues os á la idea ípica de la jus icia que exis e en nues a men e, á la mane a que juzgamos bello ó de o me un obje o según ealiza ó no el ideal de la belleza que eside en aquella. El es imonio del géne o humano con i ma de una mane a i e agable la exis encia del De  echo na u al, pues o que la idea del bien y del mal se encuen a en odos los pueblos, asi en los bá ba os y sal ages como en los ci ilizados. En odas las épocas y en odas las edades los indi iduos de la especie humana, iluminados po la azón y la conciencia, han conocido que e  nían la obligación de hon a a la Di inidad, no hace daño á nadie, espe a la p opiedad agena, obedece á sus pad es, se ieles á las p ome  sas con aidas, epu ando injus os los ac os opues  os al cumplimien o de sus debe es. La his o ia de odos los pueblos es lapiue ha mas con incen e de es a e dad: ella nos ma- nilies a que los p ime os p incipios de la ley na  u al han sido conocidos po los homb es de o  das las edades y países, po mas que muchas eces e asen en su aplicación ó los in ingiesen — 52 — á sabiendas, como los in inge el que i e en una sociedad ci ilizada. El sal age que ap esu a la mue e de su pad e anciano ó en e mo de  seando lib a le de los su imien os de la en e  medad y de las penalidades inhe en es á la e- ji.z, no desconoce la obligación de ama y es  pe a a su pad e, po el con a io c ee e ónea  men e que la cumple libe ándole de una ida llena de angus ias y padecimien os. Las nacio  nes idola as no igno an el p ecep o na u al de <la cul o á Dios; pe o ye an en la in e p e a  ción de ese p ecep o suponiendo la exis encia de muchos Dioses y dándoles un cul o absu do y supe s icioso. ' Es as alsas aplicaciones de los p ime os p in  cipios del De echo na u al, hijas de la debilidad inhe en e á la na u aleza humana, pasiones é in e eses, en nada des i úan la exis encia de ese De echo, á la mane a que los e o es en que puede incu i un ma emá ico en nada pe judi  can a la e dad de los axiomas y eo emas de las ma emá icas y geome ía. Además, no odas las abe aciones en que han incu ido los pue  blos deben su o igen á la mala aplicación de los p ecep os na u ales; muchas eces los sal ages se UNlVTKSIDAD DE SANTIAGO DE COMPOSTF ’ .A allan á ellos á sabiendas, como al an los ha  bi an es de una nación ci ilizada y en los que eje ce su in lujo la bienhecho a acción del Ca olicismo. Hay pues una ley p imi i a, an e io á odas las humanas, econocida po odos los pueblos é in ocada aun po los mas igno an es en sus escasas elaciones sociales. Los mas insignes ilóso os con que sé hon a la humanidad, han econocido la exis encia de esa ley, consag ando á su exposición y de ensa los mas p o undos y luminosos esc i os. Pla ón a i ma que " oda ley emana de la in eligencia di ina; y que la ley sup ema y undamen al de odas las demás es la azón y sabidu ía de Dios Según Cice ón exis e la ley na u al que es ” la ec a azón, p oceden e de la Di inidad, que man  da lo que es mo almen e bueno y p ohíbe lo malo Los San os Pad es y eólogos escolás icos, es a bleciendo una in ima alianza en e, la azón y la ^ é y desen ol iendo los in alibles p ecep os de la mo al c is iana, esc ibie on mul i ud de ob as y a ados sob e la exis encia del De echo na  u al, sus a ibu os, su o igen, su sanción y o as ma e ias impo an ísimas de esa ciencia, p epa  ando de es e modo el nacimien o de la Filoso ía 14 — 54 — del de echo. El De echo na u al, según la de i  nición del insigné San o Tomás de Aquino, “ es la misma ley e e na in imada po D¿os al hom  b e y p omulgada po medio de la azón. Si el De echo na u al uese an solo una me a icción y me á o a, como a i man Ben ham y su escuela, se ian inesplicables los es ue zos de los eólogos, ilóso os y mo alis as pa a in es iga y espone las cues iones ela i as al De echo na  u al y Filoso ía dél De echo: los de Pla ón y A is ó eles, los de San Agus ín y San o Tomás, los de So o y Sua ez, los de G ocio y Leibni z, los de Kan , Fich e, llegel y demás acionalis  as. que, si bien desna u alizan el concep o ilo  só ico del De echo, econocen no obs an e que deben exis i leyes undadas en la azón y an  e io es po an o ¡i las ci iles. A la demos ación cien í ica de la exis encia de aquellas leyes conduce el examen de la na  u aleza y in del homb e. El Uni e so ó sea el conjun o de se es exis en es, ha sido c eado po Dios pa a un in de e minado, que es la mani  es ación de su omnipo encia, bondad y sabidu  ía; la mani es ación de sus a ibu os que se e  lejan en odos los se es; la glo ia del Se in- DE COMPOSTELA 1111110, en una palab a, segun el lenguaje del c is  ianismo. Todos los sé es de la c eación se ha  llan some idos á es e Pin, y do ados pa a eali  za lo de ines p opios y especiales análogos á la na u aleza que los cons i uye. El homb e iene un in dis in o del que iene el animal: el ani  mal o o di e so del que debe cumpli el e  ge al: y el ege al su des ino p opio y di e en e del que dis ingue á los mine ales. Hay en la c ea  ción una inmensa a iedad de ines de los que depende la a monía del Uni e so; hay una a  iedad suje a á la unidad del in uni e sal, al que deben con e ge odos los ines pa ciales de los sé es c eados. Exis iendo di e sidad de na u alezas en el Uni e so y di e sidad de ines análogos .-i cada una de esas na u alezas, debe habe ambién a iedad de medios ó leyes pa a cumpli sus ines. Como quie a que lodos los su es del Uni e so, ilosó icamen e conside ados, puedan educi se á dos clases, acionales é i acionales, comp en  diendo en es a úl ima los es einos de la na  u aleza, y dejando pa a la p ime a al homb e que o ma eino apa e, asi los homb es como los sé es i acionales deben es a some idos á le- ¡cle o an agonismo, po que ambas p o ienen de Dios: son dos luces que i adian de un mismo loco; dos a oyos que deben su o igen á una misma uen e; dos medios adop ados po el Sé in ini o pa a comunica al homb e la e dad na  u al y la que supe a á los lími es de su na u  aleza. Y po lo que hace á la in luencia del ca olicismo en el p og eso de odos los amos del sabe ; ¿qué es imonio puede da se mas elo  cuen e que esas icas biblio ecas en iquecidas con las ob as de an os esc i o es ca ólicos, y es os magní icos ecin os e igidos pa a el cul i o de las ciencias po la acción bienhecho a y la in  ima a monía de la Iglesia y del Es ado? Es o - záos po adqui i un c i e io ec o, sensa o y p uden e; un c i e io que sepa dis ingui las e  dades inmu ables de las opiniones que Dios ha dejado á la lib e discusión de los homb es; un c i e io que, si se me pe mi e, llama é omano- hispano, po que es el eco iel de las enseñanzas de la San a Sede y de la exac i ud de p inci  pios y ijeza de doc inas que ha ca ac e izado siemp e á los sabios españoles. Pe mi idme po úl imo que os dé un consejo, que comp ende mucho mas de lo que pudie a deci os: ap o e- chaos de las p o undas y luminosas esplicacio- nes de mis dignísimos compañe os, escuchad con docilidad sus p uden es ad e encias, poned en p ác ica sus consejos, hijos de la expe iencia y del . celo que les anima po ues o bien; y de es e modo cumpli éis los debe es eligiosos, so  ciales y cien í icos que os impone el iple con  cep o de que os halláis ado nados de hijos de la Iglesia Ca ólica, miemb os del Es ado y a him  nos de es a Uni e sidad li e a ia. HE DICHO. Lecciones sob e el sis ema de la Filoso ía. Pan  eís ica de Alemán K ausse po D. Juan Ma  nuel O i y La íi. Pág. 174. Cons i ución Dogmá ica de Fide. Capí ulo 2.° de Re ela ione. S o ia de la. Filoso ía del Di i o de Fede ico Ciulio S ahl. olúmen secondo. Pág. 652. Puede e se la his o ia de la cues ión ela i a a Ubags y o os p o eso es de Lo aina en la Ac a ex bis dece p a qum apud Sanc am Sedem ge un ñ omo 3.° págs. 261 si  guien es. ÁO aTii ai Kl au o de é6 e Discu so, en su deseo de ado a no as so c ee en el debe de ad e i , que, al com  pone lo, ha p ocu ado inspi a se en los esc i os de los eminen es Tapa elli, Libe a o e, Tongio gi, Cue  as, O i y La a, Se ano, Belime, S ahl y o ¿X y especialmen e en el admi able T a ado de la ana- logia deja azón y la é del P. Pe onne; a a- se UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA