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Sesión solemne de adjudicación de premios a los alumnos de las escuelas de la misma, el 26 de julio de 1890

Real Sociedad Económica de Amigos del País (Santiago de Compostela, Galicia)

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DE SANTIAGO u SOCIEDAD ECDNÚIÜCA DE DUGOS DEL PAÍS DE SANTIAGO. SESIÓN SOLEMNE DE ADJUDICACIÓN DE PREMIOS ' Á LOS ALUMNOS DE LAS ESCUELAS DE LA MISMA, el 26 de Julio de 1890. SANTIAGO: IMP. DE JOSÉ M. PAREDES, Vi gen de la Ce ca, ÜO. u w á m mmÁCiíiHL DE LAS OCHO HORAS. DISCURSO LEIDO POR EL Di ec o de la Sociedad, pXCMO, ^R. p, jJOAQUÍN pÍAZ DE pÁBAGO, No sospechaba hace hoy un año, cuando al inau  gu a se en es e mismo día los'nue os locales de la Sociedad, juzgaba en el discu so que en onces leí, e minada la misión que me e u ie a al en e de la Económica, y que había yo ci ado en deja la ins  alada en casa amplia y deco osa, que la misma u ie a la bene olencia insis en e de encomenda me de nue o su Di ección, en é minos de no se me ac  ible declina hono an señalado. Si ha p esidido en el acue do de la Co po ación el acie o, no me cumple á mi pone lo en cla o, no uese que po dep imi me, como de bonísimo g ado y con segu a conciencia ha ía, le in i iese, po o peza de exp esión, ag a io, lo que ue a en mi al a inexcusable. De odas mane as, g acias le doy, an endidas como el a ec o e  quie e, an solemnes como el solemnísimo p esen e ac  o de e mina. Y cumplido es e debe de econocimien o — 6 — y ca iño, paso á ocupa me en cosa de más en idad y sus ancia que una cues ión pe sonal, y de pe so  nalidad que se e ie e á la insigni ican e mía. O o año cualqui e a hubié ame pues o en o u a, que así me lo ecue da la expe iencia, la elección de ema con que en e ene ues a a ención, po no deci más p opiamen e, impacien a la. Es an as a la pe spec i a á que ex iende sus mi adas, la es e a á que lle a sus cuidados la Sociedad Econó  mica, oca po an di e en es pun os eñ su acción á la ida social, que es ue za se pie da el ánimo en ince idumb es al escoge , pa a es e caso, ema de dise ación de en e los muchos que solici an la conside ación, y que alegan odos azones de p e e  encia. No es posible, empe o, la pe plejidad es a ez. An es de que pudie a p onuncia en mi in e  io la p egun a de ace ca de qué con end ía a ase, se enca ga on los acón ecimien os de da me o mula  da, cla a, p ecisa, in lexible, la espues a. Sociedad la nues a que « iene po ins i u o mejo a la indus ia popula y los o icios, auxilia su enseñanza, y p o  po ciona á los habi an es de Galicia los medios pa a que puedan i i de su abajo, a icionándolos á él, y haciénde lo posible pa a que no les al e en que emplea le», según sus Es a u os á la le a exp esan, y que desde que nació has a hoy, sin in e misión de un día, ha pues o odo su cona o en a o ece la ins ucción popula pa a hace más lle ade o y i  sueño el po eni de las clases ob e as, no es dado se desen ienda y pase po al o, como si nada le im  po ase, el mo imien o iniciado, mejo dicho, des  plegado el I. ” de Mayo en el mundo del abajo, que sigue desa ollándose aún, y que en odos los UNIVKUSID? DE SANTLAC — 13 — p ecisamen e, su p incipal ue za y alo como e o. Cen ena es de miles de ob e os, como nunca se hu  bie an is o cong egados, has a 300.000 en Lond es, han eco ido las calles de las g andes ciudades de la indus ia, sin p onuncia un g i o, ni deja sen i o o uido que el con uso que p oduce la mul i ud y el de las pisadas de aquellas masas colosales, semejan es á ejé ci os de Je jes. ¡Cómo de ex a  ña que la humanidad, en ocasión an pelig osa, hubie a mani es ado sus laquezas, y que pues os los ob e os en el camino de la p o es a con a el o den de cosas exis en e, hayan esbalado á las iolencias y desmanes! Milag oso se ía desa a los ien os, y que sólo a as asen en su o bellino, a is as. No men emos, pues, las jo nadas de desen  eno y andalismo en que la mani es ación se ocó en algunos pun os, pa a no juzga del cuad o única y exclusi amen e po la neg u a de sus somb as. Menos hab é de a a , pa a ño in e i la más pequeña moles ia á nadie, de los acon ecimien os que con pos e io idad al p ime o de Mayo, pe o po e  sul ado de la ondulación que p odujo, se desa olla  on en es a ciudad, y que e mina on noblemen e po ansacciones y acomodos. ¡Loo á emp esa ios y ob e os! ¡Un aplauso á la Au o idad! No es mi p oposi e ap ecia hechos, sino discu  i doc inas, siquie a sean doc inas que han salido del ecin o de escuelas y academias, pa a expone se con impe io en el inmenso escena io del o be in  dus ial, cons i uyendo uno de los mayo es acon eci  mien os de es e siglo. El p oblema social, aun conside ado solamen e en u — 14 — cuan o se elaciona con la p oducción indus ial y la población ob e a, es as ísimo, y se sale ue a de ios limi es a que debo educi es e discu so. Po o una, solo engo que a a de una de las cues iones que comp ende. Los di ec o es de la mani es ación del de Mayo, no han omado como bande a de la misma, más que un pun o de las e o mas sociales, o adas: ocho ho as de abajo, y así lo han es ampado en es anda es, insignias y ca eles. Ve dad, empe o que los enómenos sociales son complejísimos, y no se pueden aisla de la mane a que el ana ómico diseca un músculo ó un ilamen o ne ioso; y e dad ambién que ese pun o es el más á duo de su p o  g ama, el que iene que o ece mayo es esis encias y an e al que han e ocedido las po encias signa  a ias de la Con e encia de Be lín. Desde que el sis ema co po a i o, sólido eng a  naje, á juicio del p incipal exposi o del socialismo colec i is a, Schae le, cayó pa a da luga á un nue o sis ema indus ial, y sob e ino la g an indus ia, po  niendo en acción capi ales ingen es, los in en os de la mecánica, y las aglome aciones de ope a ios, que ya no p ecisaban de enido ap endizaje, ni si  quie a ue za muscula , y podían así se sus i uidos poi las muje es y los niños, an es en mucho ó en poco echazados po las o denanzas g emiales, oma on en la indus ia ca a de na u aleza abusos no cono  cidos ó a os has a en onces, con a los que se eje ci ó la c í ica ace ada y ama ga de ilán opos y economis as. El a án del luc o lo a asallaba odo: minas sin en ilación, áb icas in ec as, máquinas pelig osas, mezcla epugnan e de sexos y edades en un mismo local, sala ios escasos y malamen e u — 15- pagados, abajos excesi os, jo nadas in e minables, noches más penosas aún, odos los desó denes jun os, la explo ación comple a del ob e o, peo en su condición casi que el an iguo escla o, que ep e  sen aba pa a su amo un capi al, y cuya ida y salud, po lo mismo, e an pa a és e, in e esan es. La cues ión e a p oduci mucho y á poco cos o. ¿Qué impo aba lo demás? Los p og esos de la indus ia pa ecían una maldición. De en onces acá la si uación se ha . modi icado sus ancialmen e. Donde la indus ia había omado más as as p opo ciones, y po consiguien e los abusos se no a ban en escala mayo , en Ingla e a, inaugu óse á p incipios de es e siglo esa la ga se ie de leyes indus iales, que han sido copiadas ó se ido de es  pejo á los demás países, y las cuales ijan la edad mínima que deben ene los niños pa a que sean admi idos en la ab icación, y el máximum de ho as de abajo que puede exigí seles, como espec i a  men e á los muchachos y á las muje es, equipa a  das á és os; es ablecen el modo de combina el abajo de los niños con su ins ucción; p ohíben el sub e áneo y el noc u no á niños y muje es; obligan á la cesación del abajo en el domingo; edan el pago de los sala ios en o a o ma que en me álico, pa a impedi las es a as del I uck-sys em* de e minan las p ecauciones con que pueden unciona las máquinas; o denan las condiciones de higiene, salub idad y segu idad á que han de obedece en su disposición las áb icas y minas; y muchas o as cosas más que es di ícil enume a , é indica siquie a á g andes asgos. UNIVERSIDADE ni SAN HACO u — 16- ¿Tenía azón el Es ado pa a in e eni de es a minuciosa sue e en el égimen de la indus ia? No puede achacá sele lige eza, pues sólo p ocedió á dic a ales medidas de p o ección de la clase ob e  a, después de amplias in o maciones que denun  cia on abusos in ole ables, ho ipilan es algunos, conci ando la opinión y el sen imien o públicos ’ ¿Cómo eco da sin espan o (lo he ci ado ya en o a pa e, y con o o mo i o) (1) que había minas en que se obligaba á las muje es á subi po esca  las ec as de cen ena es de me os de al o, ca ga  das con un peso de 100 kilog amos sob e los hom  b os; y que en o as, de hulla ambién, se ocupaba a ñiños de 4 y 5 años, sumidos en la oscu idad, en co e una po ezuela pa a da paso á los ca os de mine al, sin que di isasen en odo el dia los in e  lices, o a luz que la lámpa a que, de ez en cuan  do, iluminaba el paso de algún con oy? Y co amos un elo espesísimo sob e las escenas de dep a a  ción de que han sido de o dina io ea o minas y manu ac u as, dando ma e ia á una céleb e no ela ealis a. ¿Tenia de echo el Es ado? Si ence amos oda la ciencia de Gobie no en la conocida ó mula de laisses ai e , laissez ^asse , y educimos al o icio de Gua dia ci il, como no ecue do quién dijo, la un  ción del Es ado, enca gado exclusi amen e de con  se a el o den y adminis a la jus icia, la lógica hab á de lle a nos, inexo able, como ha conduci  do a algunos economis as, á p oclama la más i- (1) El limbo de los niílos: c eencias popula es de Galicia. u — 17 — gu osa abs ención del Es ado en la ma e ia, deján  dola al lib e juego de la inicia i a de los pa icu  la es. Es e concep o del Es ado lo simpli ica odo, has a los p og esos sociales; pe o iene el g a ísi  mo de ec o de descansa en la hipó esis de que la sociedad sea un pa aíso económico, donde no haya ene gías indi iduales ó asociadas do midas, y el in  e és esul e es ímulo bas an e pode oso pa a acu  di á emedia odos los de ec os del complicado odaje social: supues o que en odas pa es echaza la expe iencia. Al Es ado incumben más debe es, siquie a sean en di e en e núme o y ex ensión, con a eglo á las ci cuns ancias his ó icas; pues sin cae en las exage  aciones del socialismo, aun el de cá ed a, no es posible desen ende se del es ado social a io, ni de  ja de conside a á la libe ad humana como ac o que modi ica la acción de las an discu idas leyes na u ales que p esiden al desen ol imien o de la sociedad, y muy p incipalmen e al de la iqueza. La Sociedad, y su ó gano el Es ado deben p o  ección á los se es débiles y des alidos, como que ya no el Adminis a i o, sino el mismo De echo Ci  il es ablece ins i uciones ju ídicas en su a o ; y hay en odas las legislaciones sanciones penales pa a cas iga los abusos especiales de que ue en íc ima. El Es ado, que no es o ganismo del dia de hoy, sino que desa olla sus unciones en el iempo, y que necesi a de las ue zas nacionales pa a su se  gu idad y de ensa, debe ela po la conse ación de esas ue zas, y no pe mi i que ca ego ías en e  as de indi iduos, po las malas condiciones con que se inicia su exis encia, se agos en en lo , ó con i- u — 18 — huyan á la degene ación ó al emb u ecimien o de la aza. El Es ado, po úl imo, iene el debe de cuida de la salub idad pública, ex ingui los ocos de in  ección ísica y mo al, y p o ee á la segu idad de los ciudadanos. Has a aquí es án casi odos con es es, pues a o es el publicis a, aun de los mismos economis as clá - sicos, que no jus i ique y ap uebe, cuando menos en p incipio, las leyes indus iales inglesas, pa ón que han sido de las de las o as naciones. Pe o ¿y hab á de eglamen a se ambién po la ley; de limi a se la du ación del abajo de los adul os? Es amos de Heno en la cues ión. Ingla e a se de u o an e limi ación al. Y no es que allí no hubiese su gido la cues ión emp ano, pues, de 1831 á 1833 se agi ó en e sus ob e os el pen  samien o de que una ac a del Pa lamen o limi ase la du ación de la jo nada de abajo á diez ho as; pa a alcanza lo cual se e i ica on euniones, y o  ganiza on jun as, que oma on el signi ica i o nom  b e de comi és del iempo co o (sho ime commi es.) Fue en ano. Si e a líci o y debido p o ege á los que no podían p o ege se á si mismos, á la gene ación que empieza, y á la gene ación que es á en emb ión, no mili aba la misma azón de de echo en a o de los adul os, dueños de sus des inos, y con capacidad pa a dispone de ellos, y es ipula lib emen e el con a o de locación de sus se icios. Hemos dicho lib emen e. Hubo un iempo en que e a poco menos que axiomá ico en e los economis as, como que los más ilus es y de mayo au o idad, Tu go , Adam Smi h, — 19 — Juan Bau is a Say, habían sen ado al doc ina, de la que po cie o han sacado g an pa ido los es  c i o es socialis as, que en el o den de la indus ia el ob e o se halla á me ced del emp esa io, y iene que su i su ley. Si pudo se es o e dad en la época que aque  llos alcanza on, la cons i ución y desa ollo pos e  io de la g an indus ia, y las libe ades ci iles y polí icas que, con el p og eso de los iempos, ué ecabando la clase ob e a, han al e ado la si uación espec i a de en ambos agen es de *la p oducción, y casi pudie a deci se que in e ido sus é minos. Y eso que ya en onces no se ma caba con una F en la en e, inicial de elón, al ob e o que abandonaba el abajo pa a busca lo en mejo es condiciones, como e a o denanza en Ingla e a en el siglo XIV; ni pa a e i a «que se pusiesen en g andes p ecios, y uesen dañosos á los que los hubiesen menes e » se asaban po las Au o idades sus sala ios, según en el mismo siglo dec e aba nues  o D. En ique II. Pe o la ley les suje aba á una po  ción de o malidades eja o ias en sus con a os de abajo, y sob e odo les p ohibía coliga se, cas igan  do sus coaliciones con mayo igo que pa a con las de los pa ones gua daba. Iniciá onse, ó po mejo deci , pues o que no e an desconocidas en los siglos pasados, desa o  llá onse las huelgas. Pa a a ianza su éxi o, se cons  i uye on sociedades, sec e as en un p incipio, ma  ni ies as después, pe o sin aun pode in oca el ampa o de las leyes. El de echo de coalición ué ganando e eno, y modi icando el ex o y igo de las disposiciones penales. T iun ó en in, en buen UN1VERSIDADE u — 20 — núme o de naciones, el de asociación, y po con  siguien e el de la asociación ob e a, p epa ada lo mismo pa a la ag esión que pa a la de ensa, In  dus iales y ope a ios se hallan aho a en pié de comple a igualdad an e la ley, y mi ándose en e á en e, como po encias belige an es, ellos que debían se aliados, pues o que en úl imo ex emo ienen un mismo in e és. Huelgas de una pa e, cie e de áb icas de la o a, odos los inciden es, odos los ecu sos, odas las malas a es de una lucha apasionada, oda la es a egia de una gue a, eno ada sin cesa , en que se dispu a la exis encia. La In e nacional enía la p e ensión de ce a la e a de las huelgas: mal camino había pa a ello omado, omen ándolas. No hace á es e caso discu i sob e su lici ud, sob e o  do desde el a gumen o de Bas ia , de que una ac ción inocen e de po sí, no cabe sea c iminal po  que se mul iplique po un cie o núme o de hom  b es: el modo y o ma y lo acceso io es lo que puede se aquí ma e ia de deli o, las amenazas, las coacciones, las maniob as audulen as, los demás hechos punibles inciden ales. ¿Son bene iciosas ó pe  judiciales á los ob e os? Las economis as se han acos ado á es a úl ima opinión; pe o empiezan ya ño pocos á ec i ica la. Las huelgas que se han empeñado en coloca á la p oducción en desacue do con la ley del me cado y la na u aleza de las cosas, buscan  do un alza inmo i ada de sala ios, ó unas condi  ciones del abajo abusi as ó monopolizado as, han sido és e iles, y siemp e dañosas pa a odos. Mas la que enían mo i o legi imo, y se ende ezaban á i  nes indus iales azonables, han solido iun a , y — 21 — si con pe juicio inmedia o de los ob e os, ]con be  ne icio subsiguien e. ¿Quién duda que la mejo a de su posición, ya en el e eno de las cos umb es, ya en el de las leyes, se debe muy p incipalmen e á la acción de las huelgas, ó mejo aun á su emo , pues á semejanza de la gue a y los ibunales, ejemplos que pone Le oy-Beaulieu, p oducen un saludable e ec o p e en i o? Po que en la si uación ac ual de la indus ia, cuando es a necesi a de g andes capi ales, oma  dos muy ecuen emen e á c édi o, y cuyo in e és co e odos los días; y maneja una complicada y cos osa maquina ia, que no puede pa a sin iesgo de que se de e io e é inu ilice; cuando hay que lle  na comp omisos pa a no pe de la dispu ada clien  ela, ó pa a no incu i , si es caso, en sanciones pe  cunia ias po al as de cumplimien o, no puede ad  mi i se llanamen e que las huelgas no a ec en con an a ó más g a edad á los indus iales como á los ob e os, que haya in e io idad en el es ado de és os con elación al de aquéllos, y no sea ya lib e, po ley y de hecho, en la gene alidad de los casos, el con a o del sala io. Y si es lib e ¿á qué la u ela del Es ado? ¿In  e iene és e po en u a en la comp a y en a de las o as me cancías, pa a que lo haga en la del abajo, que po más que se la ache de concep  ción es echa y dep esi a, no deja de se me cancía, en cuan o es á suje o á las pe ennes leyes de la o e a y del pedido, como que has a hay abie as Bolsas, así llamadas, del abajo? Es un hecho que las exijencias mismas de la labo en algunas indus ias (p. ej. la ab icación del 2 u — 22 - hie o en los al os ho nos, la explo ación de cie as minas) en las que el abajo po su iolencia y ci  cuns ancias no puede p olonga se muchas ho as, y la in luencia de las huelgas llegadas á e mino e  liz pa a sus p omo edo es, han ido aco ando la jo  nada en los paises indus iales. Es a es, gene almen  e, en Ingla e a pa a el abajo de las áb icas, de 10 ho as de du ación. No poco ha con ibuido á ello, po acción e leja, el lími e de las mismas 10 ho as pues o po la ley al de las muje es y de los niños, po la necesidad de encadena los abajos donde quie a que á una misma ab icación concu en indi i  duos de los dos sexos, y pa a e i a pé didas de ue za mo iz, que eca ga ían el cos o de p oducción en mane a sensible. Más común es aún dicha jo nada en los Es ados Unidos, en donde, á la in e sa que en Eu opa, la ag icul u a hace o midable compe encia á la indus  ia, a eba ándole, po las acilidades y es ímulos que se conceden á la colonización, los b azos que buscan más pingüe empleo en el descuaje y educ  ción á cul i o del Fa -Wes . Allí, sino ambién en Aus alia, países en donde la mano de ob a, po su escasez, se impone al capi al, con a eglo á ine  ludibles leyes económicas, ha nacido la amosa jo  nada de las ocho ho as, y sido adop ada és a, y aquí empieza á dibuja se o o sis ema, en Nue a-Yo k, Pensil ania, Illinois, Cali o nia, e c , pa a los alle es que dependen del Es ado, y pa a los casos en que no se ha es ipulado o a di e en e, con lo que iene á se así la no mal. Y sin emba go, lección que no debe despe dicia el socialismo ob e o, aun en aquel me  cado an a o able al abajo, no han sacado los ope- — 29- co ien e: es deci el aumen o de sala io bajo un doble espec o; una can idad, ya no p opo cional á la del sala io base, sino mul iplicada po un coe icien e especial. Nada más de desea que el alza de los sala ios, cuando es dimanada del desa ollo económico y mayo p oduc i idad de los capi ales; cuando p ocede, pues, de causas na u ales, y se alia con el in e és de odos, así indus iales, como consumi  do es. Pe o es muy g a e e o igu a se que se pue den ele a á olun ad, po lo menos de un modo pe manen e. Las g andes Uniones inglesas han eni  do, po egla gene al, el buen sen ido de no p o  mo e ó a o ece huelga encaminada á es e in, que no es u iese apoyada en una alza del p ecio de los p oduc os. El ab ican e que, en o o caso, se encuen a bajo la p esión de sus asala iados, se allana á si iene comp omisos que cumpli , y has a donde su in e és se lo pe mi a; pe o no pasa á una línea más allá. Aco a á la p oducción, in en a  á p ocedimien os mecánicos que suplan la mano de ob a, y le compensen de la ca es ía de la que necesi e, ce a á po in su áb ica ó explo ación. El a co no se puede dobla mucho, sin pelig o de que se ompa. C aso e o es ambién, po lo mismo, c ee que la jo nada de abajo se puede ebaja iolen a  men e á cap icho ó olun ad de una de las ca e  go ías que concu en á la p oducción. Al eca ga el cos o de és a, ¿sob e quién hab á de ecae el queb an o? ¿Sob e el consumido ? Pe o los p e  cios de las me cancías ienen un lími e ijado po la compe encia me can il. ¿Sob e el indus ial? 3 — 30 — Pe o desde el momen o que sepa que el negocio le da segu a pé dida, y no halle modo de esa ci la, se e i a á de él. ¿Sob e el ob e o? Pe o ¿no bus caba en la educción del iempo, un aumen o co e  la i o, disimulado ó mani ies o del sala io? ¿Si es a á engañado? Yo no quie o ya eco da cie os sucedidos de elocuen e ejemplo, que han pe judicado la indus ia de algunas ciudades, coma cas y aun naciones, y des iado la co ien e me can il en di ección de o as, po iolen a se en las p ime as las condiciones na  u ales del abajo: el desplazamien o de la indus ia me alú gica, en 1876, en a o de Bélgica; la sub ogación de Alemania á F ancia, en época pos  e io , espec o á conside ables enca gos de maqui  na ia, p oceden es del B asil e c. El me cado uni e  sal ija un p ecio, y la indus ia que po , cualquie concep o, no lo puede sopo a , sucumbe. Y no quie o hace hincapié en ales ejemplos, po que hoy la cues ión, a ancando p ecisamen e de esa ley del me cado uni e sal, a an de coloca la los socialismos de odos los colo es en el as o escena io del uni e so, decidida po una legislación que á o  das las naciones obligue. Sea uni o me la jo nada del abajo, se p oclama, pa a odas las indus ias, pa a odos los países, y no hab á así el exceso de p oducción que se deplo a, el sala io subi á, el nú  me o de abajado es se e á ac ecido, el p oblema social es a á en camino de esol e se. ¡Cuan a u opia! ¡Siemp e el e e no e o del socialismo, de con  side a al homb e idén ico y sin a iedades, y de empeña se en medi á odos con un in lexible ni el — 31 — de hie o! ¡La igualdad pesando ab umado amen e sob e la libe ad, has a aplas a la! ¿Hay nada más a io que el abajo humano en las di e sas indus  ias y p o esiones de la ida? ¿Que compa ación puede es ablece se en e el ob e o de los al os ho  nos y de la ab icación del id io, suje os á em  pe a u as in e nales, y el o icial de sas e ó el en dedo de cin as y de encajes? En e el ope a io que no iene o o empleo que igila el uncionamien o de un mecanismo au omá ico, y el mine o que a anca penosísimamen e y con pelig o con inuo de su ida, la ena de ca bón de pied a? Y en las indus ias que dependen no malmen e de los acciden es de la na u aleza, en la ag icul  u a, en la pesca y en la na egación ¿ egi á ambién el lími e de las ocho ho as, con las cua o más que admi ió como máximo suplemen o, el Cong eso posibilis a de Pa ís, del an e io Julio? Lo malo se á si la na u aleza no quie e, po su pa e, acomoda  se -á esa no ísima ley del abajo humano. Y las indus ias que se eje cen en el p opio do  micilio, sin ol ida el se icio domés ico, ¿hab án de gobe na se asimismo po ella? ¿Y no se ha enido en cuen a que en las e oluciones que iene su  iendo la indus ia, se indica como p og eso posi  ble, pa a disminui las gas os de p oducción, empe  zado á ealiza ya, la descen alización de mu  chas de las ope aciones de la g an indus ia, ans o mándolas en indus ias domés icas? ¿Y quién ha de in usa se en la p opia casa del a esano pa a inspecciona las ho as que abaja? ¿Y qué au  o idad hay en el mundo que pueda impedi le pa  se la noche á la labo , sen ado al pié de la cama -32 — donde due men sus hijos, pa a da les mañana una ación de pan más abundan e, una mejo educa  ción y de más po eni que la que él acaso ha e  cibido, po lo pob eza de sus pad es? ¡El homb e y la muje igualados y pe cibiendo un mismo mínimum de jo nal, cuando sus necesida  des en el o den ísico y en el mo al, son an di e  en es; ¡Cuán a ilan opía! ¿Se á malicia pensa que no se a a más con ello, que de elimina á la muje del campo de la p oducción, pa a que quede pa imonio exclusi o de nues o sexo? ¡E i a el exceso de la p oducción! ¿Quién pue  de pone le eno, sino el mismo in e és del ab i  can e? A buen segu o que si ue a ac ible que se pusiesen de acue do, se comple a ían odos pa a es ingi la, y es ablece p ecios de monopolio. ¿Sal  d ía en onces ganancioso el ope a io? Que no se es ablece la in eligencia mu ua y el monopolio. Lo mismo da, po que el esul ado no hab á de a ia , po eso. Pues ó abaja án o  dos los ac uales ob e os, in a iablemen e, las ocho ho as, pa a da ma gen, como ambién se insinúa, á la colocación de mayo núme o de ope a ios; ó abaja án los mismos, y no más, dichas ocho ho as, pa a que sea e icaz la es icción de la p oducción; ó abaja án ambién és os, además del iempo no  mal, las ho as suplemen a ias, pa a de enga un jo nal mayo . Excusamos mani es a que pa imos siemp e del supues o de que, con educi se el iempo del abajo, no po eso se educe el sala io; pues o que en o o caso no hab ía ya cues ión. Si lo p ime o, la p oducción no se es ingi á, pe o si enca ece á, u S( i KRTÍSIDADT DE SANTIAGO — 33 — po el mayo núme o de jo nales que hab á de sa is ace , con el g a ísimo incon enien e de que una c isis cualquie a que sob e enga (pues ue a demasiado loca p e ensión la de que la c isis ac ual ■ sea la úl ima que a lija á la humanidad) iene que a ec a á mayo núme o de pe sonas, y se po consiguien e más ex ensa, y de más di ícil emedio. Si lo segundo, la p oducción se con ae á, pe o al disminui se la o e a sin que se al e e el pedido, el p ecio de los p oduc os iene p opo cionalmen e que ele a se. Si lo úl imo, como los gas os de p o  ducción son más c ecidos, los p ecios hab án de gua da con ellos cie o pa alelismo. Asi pues, en o  dos los casos, ca es ía sola, ó acompañada de es  casez. ¿Es és e, p egun amos, un ideal de bienan  danza? Y no pongan en ol ido los ob e os que si son p oduc o es, ambién son, como homb es, con  sumido es; y que lo que se llama sala io nominal, es o es el an o del sala io, es pa a ellos de mu  cha menos impo ancia que el sala io eal, ó sea la po encia de comp a que és e enga, el núme o y calidad de p oduc os que quepa adqui i con su impo e. ¿Qué gana án con cob a más, si han de paga más ambién po las mismas cosas? Es án, pués, como los que más, po lo mismo que ienen poco, di ec amen e in e esados en la ba a u a. Y con a egla el iempo del abajo ¿se e  gula iza consiguien emen e la p oducción? ¿Po en u a la in eligencia humana ha ago ado su in en i a; y no queda ya po pe ecciona ninguna máquina, po descub i ningún elemen o más, ó agen e u ili- zable? Pues desde el momen o que los in en os ó los nue os agen es de p oducción se pongan enjuego, u c o mjü s 11 — 34 — ya se hab á o o, en el ac o, el soñado equilib io. ¿O es que hab emos de p osc ibi las no edades indus  iales, y pa a el cu so p og esi o de la ci ilización? ¡Qué deli io el de supone á la humanidad a  bajando á compás, y mo iéndose, sin disc epancias, sus indi iduos, como si es u iesen subo dinados á un pe ec o mecanismo! Po que po odas pa es salen, a opellándose, las di e encias en o den al a  bajo indus ial, como espec o á los o os ó denes de la ida. El ob e o inglés p oduce más, en la misma can idad de iempo, que el de los demás países; el que maneja he amien as pe eccionadas, que el que se si e de ú iles g ose os. Y no men amos las dis  pa idades de homb e á homb e, de i adas de su di e en e g ado de salud, ue za, des eza, amo al abajo e c., po no abandona el e eno in e na  cional en que la cues ión apa ece colocada ó quie en coloca la. ¡Soñado es de la paz uni e sal, es áis de enho a  buena! Hay ya quien, siguiendo ues as huellas, os a en aje. Sabed, con en idia, que odas las naciones ci ilizadas an á egi se en sus indus ias pa ias, po una misma ley del abajo, pa a que desapa ezcan esas compe encias de pueblo á pueblo, que si agu  zan la p oducción es á expensas del sudo y de las ue zas de las clases ob e as. Pe o ¿se á de inspec  ción ácil el cumplimien o de la ley, den o de ca  da nación, cuando hay an o in e és en eludi la? Pe o ¿se án leales en obse a la las naciones con eni  das, cuando puede i les en ello su p eponde ancia indus ial? Pe o ¿y cómo con a es a la compe encia que pudie a, y empieza á hace nos el ex e  mo O ien e, esa aza ama illa de an ba a a ali- UK XOqn.' u — 35 — men ación y singula des eza, la misma /A ica, que se pone en es os momen os en con ac o con la ci ilización, é inaugu a ya e oca iles, y es á habi  ada po neg os, en endedlo bien, ob e os eu opeos, po neg os, es o es, po los homb es más du os pa a el abajo? ¿Qué no end án acá, que no se les pe  mi i á la en ada? ¡Ah pob e ley in e nacional del abajo, y menguada democ acia social iguali a ia! ¿Qué impo a pa a el caso? El capi al ma cha á allá, que a á donde le iene cuen a; y si no p oduce pa a dos pa es del mundo, pa a Eu opa y Amé ica, p oduci á pa a las es es an es. Fie llegado á la conclusión. No ha sido mi p e  pósi o di iji me á los doc os, pa a los que nada nue o, nada que no sepan mejo que yo, pod ía ni end ía que deci les; sino deja cae algunas ideas en la men  e del pueblo ob e o, pa a que ec i ique opiniones suge idas po declamaciones an e óneas como u  nes as, y comp enda que no se in ingen impune  men e las leyes po que se gobie na la sociedad, y sin que padezcan odos. Nada he expues o que no sea ulga , y de sen ido común, y has a la sa  ciedad epe ido; pe o ambién hace más de 18 si  glos que el sace do e ca ólico sube, impe u ba  ble, al pulpi o, pa a deci siemp e lo mismo, una lección ya muy ieja, más nunca po el mundo de  bidamen e ap endida. ¿Se pe suadi án los ob e os que no es mo iendo gue a al capi al, sino es o zándose pa a adqui i lo, como pod án mejo a de posición y de o una? ¿Qué no es sac i icándole, sino p ocu ando que se desen uel a, y que aumen e su p oduc i idad, como se consegui á la baja de los p ecios, y el alza de los sala ios, el ma gen mayo pa a el aho o? ¿Qué no es amino ando el abajo, sino abajando mucho, como an os ob e os de nues os mismos iempos, se han con e ido en pode osos indus iales? Igno o los acon ecimien os que nos end á ese  ados el po eni . El hecho de Mayo de es e año es la mani es ación, po aho a, más acusada, de la e o lución social que se es á desa ollando en bene icio del llamado cua o es ado, el ob e o, po de ás del cual ya apa ece amenazado el quin o, ó el p ole a  iado. No emo el iun o de la sub e sión del o den social, esas liquidaciones con que, en momen os de exace bación, nos amenazan espí i us ex a iados y ebeldes; pe o sí, que el ac ual o den su a iolen as conmociones, y as o nos que causen conside ables queb an os, y lo que es peo , pocas ó muchas íc imas. Al males a que enía sin iéndose, hay que ag ega no ísimos emo es. ¿Se epe i á en 1891 la ies a del abajo, que bien pudie a se , de es a ez, más g aduada, y po i ud de choques posibles, sino p obables, da luga á escenas de lu o y sang e? Se ha hablado ya de una huelga uni e sal, sob e la que sin emba go no ha omado acue do con  c e o el Cong eso de Jolimon . ¡Qué locu a an es upenda, la de pa a de un golpe la p oducción en e a! Pe o ¿acaso se ha hallado ya medio de au  na las olun ades de odos los homb es, aun en aquellas mismas cosas en que es án di ididos po el in e és? Si po es e lado podemos es a algo anquilos, no con iene sin emba go pe damos de is a que la — 37 — ola socialis a a anza, y que aquí ó allá, en un si  io ó en o o, puede en ol e en su emolino, in  e eses y pe sonas. Hay que opone le, po de lúe - go, diques; y como el o en e es de quejas y de odios, los diques deben de se de epa aciones y bene icios. Hay mucho que hace , pe o mucho que ya se hace. Es amos e dade amen e en el siglo de los ob e os, como ha dicho M . Glads one. ¡Cuán as leyes dec e adas ó en p oyec o, en a o de las cla  ses abajado as! ¡Cuán as ins i uciones de pa onaz  go de ob e os, c is ianas unas, simplemen e ilan ó  picas o as, consag adas al ali io de sus necesidades, á la mejo a de las condiciones de su ida y de su posición social! Mas ¡cuán o es a que ejecu a aún, sob e odo en e noso os! ¿Comp ende emos en ello la eglamen ación del abajo de los adul os? La Comisión pa lamen a ia en F ancia, se ha p onunciado úl imamen e en es e sen ido, p ejuzgando asi la in o mación gene al que iene abie o; pe o ya an es, unas eces la Cáma a de Dipu ados, donde se p esen a on los p oyec os, o as el Senado, más sesudo, han echazado limi  aciones p opues as, de 10 y 11 ho as de abajo. Alemania no pa ece se le p opicia en la p esen e opo una ocasión, en que ha pues o sob e el ape e la e o ma de su ley indus ial. El mismo minis o Be lepsch, á quien se a ibuye la pa e nidad, ó la inspi ación de los céleb es esc ip os de Feb e o, ha mani es ado paladinamen e en el Reichs ag, que si podía se ema de discusiones eó icas la ijación de la jo nada máxima, no así de conclusiones p ác  icas. 4 DE SAKTIAGO u — 38 — ¿Hab á que habla de Ingla e a, cuando en la g an mani es ación del 4 de Mayo la conside able alange de los T ades Unionis as y de los Skiiled Labou e s, ó sea a esanos cuyo o icio equie e ap en  dizaje, al di igi se al Gobie no en solici ud de la jo nada de ocho ho as, le pedían únicamen e, y lo mismo á las Co po aciones locales, que la es able  cie an en los abajos que de ellos dependiesen, ó como condición de las ob as públicas que con a asen? Y espec o á nues a pa ia no hay sín oma ni da o alguno que induzca la c eencia de que nues  os legislado es a en de inclui , en e las e o  mas sociales es udiadas, y algunas ya p esen adas al Pa lamen o, la limi ación del abajo de los a  ones. * ■ No ha enido pues eco en los Gobie nos el e  cien e Cong eso de Ól en (Suiza) en que odos los adicalismos, incluso el eligioso, apa ecie on de acue  do, en sus anquilas delibe aciones, pa a eclama en e o as medidas de socialismo de Es ado, la limi ación de las ho as de abajo. T iun a, pues, po aho a el p incipio de libe ad. Pe o la libe ad, como medio que es, no si e de po si pa a la solución de ningún p oblema, y menos del social, an complicado y pa o oso. Hay que pene a has a el ondo, inqui i las causas de la c isis que su e la sociedad, pa a busca le emedio ó leni i o. Y no se necesi a ene c i e io de a- pense, pa a habe de con esa que las causas son más mo ales que económicas: que habiéndose ele  ado, sin duda alguna, en condición, el ob e o, se encuen a peo ó más desasosegado que an es. El mismo mon o del sala io, es de impo ancia subal- S( LMV cXSiU. u 8 de cob e y 11 accési á los alumnos: esul ado que si debe llena de legí imo o gullo á los ag aciados, y se i les de pode oso acica e pa a que con inúen consag ándose con el mismo en usiasmo que has a aquí, al desa ollo de sus aliosas ap i udes, ambién debe henchi de sa is acción y espe anza á los maes  os que an al o ponen el nomb e de las Escuelas de la Sociedad, y á la benemé i a Asociación que no pe dona medio ni sac i icio pa a demos a á p o  pios y ex años con cuan a jus icia lle an sus miem  b os el dic ado de Amigos del País. Y no juzga ía cumpli con los debe es que mi ca go impone y con lo que la jus icia demanda, sino hiciese mención especial del b illan e ce amen que en e las oposi o as al p emio ex ao dina io en la clase de Piano, se e i icó, con el éxi o más lison  je o, no ha muchos dias. T es ue on las alumnas, que habiendo e mina  do los sie e años que los eglamen os señalan pa a la enseñanza de Piano, se p esen a on á oma pa  e en la oposición á dicho p emio. Ve i icados los co espondien es eje cicios, el Ju ado emi ió un e  edic o, mani es ando que las es oposi o as habían p ac icado con an a igualdad y b illan ez las di í  ciles p uebas á que se some ió su su iciencia, que juzgaba á odas me ecedo as de la más al a ecom  pensa, es o es, de la Medalla de o o; y como no había señalada más que una de és as, dada la ci ada oposición, concedióla — ya que al mé i o ela i o no podía a ende — eniendo en cuen a la mayo edad. En is a de es e e edic o la Comisión Cu a  do a de las Escuelas acudió á la Sociedad ogán  dola ampliase el núme o de medallas de o o, seña- — 46 — Jadas como p emio ex ao dina io: y la Sociedad ap obó gus osa lo p opues o po la Cu ado a, o o  gando o as dos de ales ecompensas, además de a ya p e ijada, á in de que las es ci adas opo  si o as, ob u iesen el mismo me ecido lau o P on o end éis el gus o de oi el nomb e de las. p emiadas; pe mi id, sin emba go, que yo me adelan e á p onuncia lo, á in de que es e público es imonio si a á ellas de sa is acción, y á las de  más de es ímulo. Amado a Ma ínez, Rosa io San  a o y Pila San aló, son las alumnas que han pues  o al Ju ado cali icado de sus eje cicios y á la sociedad Económica en el g a ísimo con lic o de ene que p opone y ap oba espec i amen e, la amphacion de p emios que e e ida queda: las que han con i mado una ez más, las elicísimas dispo  siciones que las muje es de nues o suelo, poseen pa a el di ino a e de la música. Pe o no se ha limi ado la Sociedad en el pasado cu so de 1889 á 1890 á sos ene las enseñanzas po e a ya undadas. Comp endiendo la impe iosa nece  sidad que se sien e de di undi los conocimien os que cons i uyen la ins ucción p ima ia; y deseando se  cunda los es ue zos, nunca bas an e encomiados, que pa a consegui an laudabilísimo obje o, ealiza la ilus ada y celosa Co po ación municipal, omó en conside ación en una de las jun as de es e año una p oposición de los ac i os y dis inguidos socios se  ño es Pa ga To ei o y Fe nández (D. M. Bibiano) en  caminada á consegui se implan asen Escuelas de en  s señanza elemen al, en aquellos pun os de la pobla ción, que, po su lejanía de las ya es ablecidas, nu  me o de habi an es, e c. se juzgasen más necesi ados de dicho se icio. Y habiendo ecaído sob e dicha moción in o me a o able, y au o izádose á la Jun a de O iciales pa a lle a a cabo lo en aquella p o  pues o, p ocedió la ci ada Jun a á pone en p ác ica el pensamien o de los S es. Pa ga y Fe nández, dis  inguiéndose po su ac i idad y celo en el desem  peño de an delicada, di ícil y ú il a ea, el seño i- cedi ec o de la Económica, limo. S . D. Rami o Rueda Nei a, á quien los seño es O iciales o o ga on odas las acul ades p ecisas pa a la ejecución del acue do de la Sociedad. P on o se es ablecie on en el ba io de San Ped o y en el C uce o del Gayo y con inúan uncionando con éxi o c ecien e, dos es  cuelas elemen ales mix as de niños y niñas pob es. No han anscu ido muchos días desde su c eación, y es ya imposible sa is ace las nume osas solici udes que pa a el ing eso en dichas Escuelas se p esen an. ¡Ojalá pe mi an á la Sociedad Económica sus ecu sos, y el apoyo que sin duda ha de encon a en las Co po aciones y pe sonas aman es de la ins  ucción, con inua y desen ol e el p oyec o de los S es. Fe nández y Pa ga, p oyec o que ealizado en la ex ensión p ecisa, cons i ui á glo ioso imb e pa a odos aquellos que á su ejecución con ibuyan. II. En o os ó denes, que si no mi an á la enseñanza, e ié ensc á la p ospe idad del país, cuyos in e eses la Sociedad omen a y de iende, háse mani es ado — 48 — ambién la ac i idad de la Económica. Su Di ec o el Excmo. S . D. Joaquín Díaz de Rábago, asis ió, ep esen ándola, á la solemne inaugu ación de la línea é ea de Ca il á Pon e ed a, e i icada en aquella illa el 8 de Agos o del año p óximo pasado p onunciando con al mo i o, un discu so, como odos los suyos, elocuen ísimo y galano, en el que hizo pa en es los es ue zos y abajos que nues a Asociación ealizó con obje o de consegui se cons uyese la que ha sido base de aquella línea No he de desc ibi os la ies a que, de segu o, e  co dáis y eco da eis siemp e, pues su memo ia i  i á indeleble en el co azón de odos los pa io  as: ella señala, en la his o ia del país, eliz e a  pa, y cons i uye un ínculo más que une con los lazos de a e nidad inqueb an able, á la pa ia Ga  llega y á la Sociedad Económica de San iago. Hagamos o os po que sea p on o un hecho la cons  ucción de aquella ia, que an os bene icios ha de epo a al bellísimo país de las ías; y po que den o de muy poco iempo la locomo o a, con su es iden  e silbido, añada un nue o umo á los can ados po los poe as en aquellos pa ajes donde oda he mosu  a — digamos pa odiando al ingenio que i e sin i  al en el mundo de la inmo alidad- iene su asien  o, y odo g a o sonido hace su habi ación. En cumplimien o de un acue do adop ado po la Sociedad Económica, se ha dis ibuido en e algunos lab ado es de a ios Ayun amien os de Galicia a ena conchí e a, que la Sociedad adqui ió po su cuen a, -49- con obje o de epa i g a ui amen e, á in de que con ella se e i icasen ensayos. De espe a es, que los expe imen ado es comunica án á la Económica los e  sul ados, que si son — y odo induce á c ee lo sa  is ac o ios, da án luga á la c eación de nue as in  dus ias, y sob e odo, al mejo amien o de las ie  as y consiguien e p og eso de la ag icul u a, an ne  cesa io en es e país, cuya ida en g an pa e depen  de de es a impo an ísima indus ia. Al anuncio de que po el Excmo. S . Minis o de Hacienda, se p oyec aba la sup esión de algu  nas de las Adminis aciones Subal e nas es ableci  das, y de que quizás ocase á la de San iago co  e es a sue e, ap esu óse nues a Asociación po medio de su Di ec o á ele a á dicho seño Minis o a en a y azonada súplica, in e esándole la conse ación en la ciudad Compos elana, de la Subal e na, aquí de odo pun o necesa ia. Asi mismo conocéis, po habe se ambién publi  cado como la an e io , o a Exposición que el seño Di ec o in e ino de la Económica D. Rami o Rueda Nei a, di igió al Excmo. S . Minis o de la Gobe  nación eclamando con a la R. O. po la que se ebajaban en 2.000 pese as las 10.000 con que el Cue po p o incial coadyu a á los ines que la So  ciedad Económica pe sigue, y se in oducían o as al e aciones, acogidas en el país con p o es a, y — oO — con a alguna de las cuales expuso ambién aliosos a gumen os la Sociedad Económica. No lué sólo és a, sino que o as co po aciones y pe sonas acudie on p esu osas á la de ensa de los al ísimos in e eses las imados con la R. O. de que queda hecho mé i o, me eciendo especial mención, en e las exposiciones con al obje o ele adas, la no abilísima de la Dipu ación p o incial. No han si  do anos an os y an jus i icados clamo es. Se ha modi icado dicha R. O. po o a que sin me ma las a ibuciones p opias de los Cue pos p o inciales, p ocu a se ealicen los deseos del seño Minis o, en  caminados á consegui economías en los p esupues  os de las p o incias. Y de espe a es del pa io  ismo de la Dipu ación de la Co uña deje en sal o el o al de la sub ención á es a Económica, y no san  cione ebaja que, sin a ec a en mane a ap eciablc al p esupues o p o incial, causa ía pe juicios al país. III. Y con inuando es a eseña an ápidamen e he  cha, de odo aquello en que di ec a ó indi ec amen  e se ha mani es ado la ida de la Sociedad, he de da os cuen a de los di e sos dona i os con que sus Museos y dependencias se han en iquecido en el pa  sado cu so. El dis inguido socio D. Manuel López y López, egaló con des ino á la Escuela de Modela do, una iquísima colección de modelos en yeso, y ajo de Mad id, su agando odos los gas os pa  a ello necesa ios, un aciado que los a mase y a eglase. Ges ionó ambién con sa is ac o io éxi o, que el S . D. Luis Mad azo hiciese donación á la Eco  u nómica de un he moso e a o, — que sin duda ha  béis admi ado en el Museo de Pin u as — del no a  ble escul o san iagués Rod íguez; e a o pin ado po el mismo S . Mad azo, y que es el único que del a is a compos elano exis e. Tan os y an señala  dos se icios del S . López y López unidos á los muchos que ya lle a p es ados á la Económica, me  ecían sin duda ecompensa adecuada á su gene oso desp endimien o. No pudo la Sociedad o o gá sela, po que el más al o gala dón que le es dado con  cede , dis ú alo ya el S . López, que iene hace algún iempo siendo socio de mé i o de la Económi  ca; y asi hubo de ci cunsc ibi se és a á aco da se consignase en ac a exp esi o o o de g acias á a  o del dignísimo consocio ci ado, y que en ella se hiciese cons a ambién la imposibilidad de conce  de le o a dis inción. Si an es as lineas de since o homenaje de g a  i ud y a ec o que la Económica po mi conduc o o o ga al S . López, y si an los hechos ela ados, de noble es ímulo pa a cuan os aman al país, y po él es án dispues os á ealiza odo linaje de sac i  icios. Esa g a i ud y a ec o deben hace se ex ensi os á los S es. D. Luis Mad azo, que se ap esu ó á sa  is ace los deseos expues os po el S . López, en  iqueciendo asi, nues o Museo; al S . D. José Ma  ía Fenolle a, in eligen e Di ec o de nues a Escue  la de Dibujo y Pin u a, y au o del magní ico e a  o de S.S. M.M. la Reina Regen e y el Rey D. Al  onso XIII, que en es e espléndido salón igu a, sin desme ece po cie o, en e ob as maes as que e  cue dan muni icencias nunca bas an e ag adecidas, ■■ — 52 — y á los seño es Picón y Ga cía Va ela, alumno que ué el p ime o de las Escuelas de la Económica, que con inúa siéndolo el segundo, y que han egalado á és a espec i amen e, un he moso bus o en yeso, que ep esen a al malog ado Rey D. Al onso XII, y un no able e a o al lápiz del Emmo. Ca denal Paya y Rico. Hállase és e po acue do de la Sociedad, en el local donde celeb a sus jun as o dina ias, como débil es imonio de admi ación y espe o al sabio P íncipe de la Iglesia, que an libe almen e di undió bene icios, en e dad egios, du an e el iempo de su pon i icado en Compos ela. También debe hace se mención especial del do  na i o que el Excmo. S . D. Acisclo Fe nández Va- llín, an en usias a y celoso po la ins ucción de las clases pob es, hizo de 100 ejempla es de su ob a el Moni o de la in ancia, con des ino á la Escuela de Ins ucción p ima ia undada po la Sociedad. Que  de aquí consignado el nomb e del benemé i o bien  hecho de los menes e osos, cuya p odigalidad es dig  na de oda sue e de alabanzas, y ha de encon a de segu o las bendiciones y g a i ud e e na de los a o ecidos. Y pa a pone é mino á es a lis a — que no o o nomb e debe lle a — de los dona i os que á la Eco  nómica se han hecho en el año cuya his o ia azo á g andes asgos di é aho a dos palab as sob e un acue do de la Excma. Dipu ación p o incial de la Co uña, es echamen e enlazado con el p oyec o que ab iga la Sociedad Económica — y que no a da á en se un hecho — de e igi un monumen o que pe pe  úe la memo ia del sabio químico Excmo. S . D. An  onio Casa es. — 53 — Todos conocéis la his o ia de es e asun o, y po an o la* p on i ud y el en usiasmo con que las Ex  celen ísimas Dipu aciones p o inciales de la Co uña, Lugo y Pon e ed a, acudie on al llamamien o de la Económica, b indándose á con ibui en la medida de sus ue zas, á la ealización de aquel p oyec o, y susc ibiéndose á es e in con can idades espe  ables. La de la Co uña, que no lo había hecho po can idad de e minada, ijó en sus p esupues os la de 3.750 pese as, que unida á las ya ecaudadas, ya anunciadas, pe mi i á que el monumen o que se e ija á la memo ia del escla ecido a ón S . Casa es, sea sino digno del inol idable socio, su icien e al menos pa a da es imonio del ca iño, admi ación y en usiasmo que supo conquis a el que con se an sabio e a aun más modes o que sabio, y an bueno como modes o. IV. Pocas palab as más pa a e mina es a eseña y sa is ace los deseos que, sin duda, os acucian de oi la palab a siemp e galana y nu ida, de nues o Di ec o . En e los asun os que p eocupan hoy la a ención de la Económica, igu a una impo an e p oposición del dis inguidísimo socio de mé i o D. Manuel Mu - guia, cuyos a anes, como sabéis, encamínanse odos á p ocu a el bienes a del país gallego, del que es uno de los hijos más p ecla os. Re ié ese dicha p o  posición á ese p oblema siemp e iejo y siemp e nue  o, siemp e sob e el ape e en especial en las p o- 5 incias del No oes e de España, y que jamás pa ece bas an e discu ido. Ya comp ende eis que aludo á la emig ación. Deseoso el Gobie no de S. M. de di igi és a á aquellos pun os donde el español pudie a encon  a se en su pa ia, a ó de es ablece en la Isla de Cuba, colonias que á la pa que con ibuyesen a la p ospe idad de la he mosa An illa, p opo cionasen á los emig an es españoles, medio hon oso y segu o de gana el pan de cada día. La idea e a buena: su ejecución pa ece no íué del odo eliz. Y como no al asen me cade es que a  a on de explo a el pensamien o del Gobie no, a  icando con los in elices á quienes su escasa ó ningu  na o una conduce á a és de los ma es en busca del necesa io sus en o, los pe iódicos gallegos de la Habana, die on la oz de ale a; y eco de sus pa  ió icas mani es aciones hízose el S . Mu guía, p e  sen ando la p oposición á que aludo, y que se ha  lla con iada al es udio de una comisión de la So  ciedad. La p ensa local de San iago an en usias a po los in e eses de la ciudad Compos elana, y deseo  sa de con ibui á los solemnes es ejos con que odos los años hon a és a al San o Apos o! de quién omó su nomb e, o ganizó unas ca e as de elocípedos; y apenas iniciado su pensamien o nu  me osas Co po aciones y pe sonas, se adhi ie on á él, con ibuyendo con aliosos p emios pa a la eje  cución del mismo. COPIA DE ESTAMPA. Doña Vicen a Abuin Funguei iño. Doña Ru ina Pé ez Gosende . . . . Doña Dolo es F aga G imaldos. . Doña Ángeles López Al a ez. . Doño Ma ía de los Ángeles Ga iga . Doña Ma ía Al a ez Fe nández. . . Doña Dolo es Cimade ila ................ Doña Eugenia Ce nadas Losada. . Doña Ma ía Ulla Pé ez ................... Doña Ma ía González Fe nández. . Cabezas ....................................... Cabezas ....................................... Cabezas ....................................... Ado no ........................................ Ado no ....................................... Ado no ....................................... Ado no ....................................... Ado no ....................................... Ado no ....................................... Ado no ....................................... Medalla de pla a. Medalla de cob e. Accési . Medalla de o o. Medalla de pla a. Medalla de pla a. Medalla de pla a. Medalla de cob e. Medalla de cob e. Medalla de cob e. ALUMNOS. ESCUELA DE MÚSICA. D. Ra ael Ga cía de la Ri a. D. Luciano de la Ri a Ga cía D. Angel Aso ey No áis. . D. Rica do Millán Po o . . . D. An onio Rius Segu ana. Piano 7.° cu so ........................... Piano 5.° cu so ........................... Piano 5.° cu so ........................... Sol eo ......................................... Sol eo ......................................... Medalla de o o. Accési . Medalla de cob e. Accési . Accési . UNlVFRS DADE DE SANTIAGO u ESCUELA DE FRANCÉS. D. Luciano de la Ri a Ga cía. . . Segundo cu so ................................. Medalla de pla a. D. Manuel Reino So o ................... Segundo cu so ..................................... Medalla de pla a. D. José Ca ballei a O e o ............... P ime cu so ......................................... Medalla de pla a. D. An onio Rius Segu ana ............... P ime cu so ........................................... Medalla de cob e. D. Al edo Jiménez O ge ................. P ime cu so ......................................... Accési . ESCUELA DE COMERCIO. D. Isido o Cou o De esa ............... D. Juan Quin ans /Xbalo ................... D. Manuel Ma ínez Lamas. . . . Segundo cu so ........................... P ime cu so ............................... P ime cu so ............................... I Medalla de o o. Medalla de pla a. * Accési . ESCUELA DE DIBUJO. MODELADO. D. Gab iel Abuín Funguei iño. . . Eje cicios de composición. . . Medalla de o o. D. San iago Ma a Rod íguez . . . . P incipios .......................................... Medalla de pla a. D. F ancisco Fe nández Re ojo. . . Bajo elie e ...................................... Medalla de-cob e. se UNIVERSIDADE DE COMPÓSTELA COPIA DE ESTAMPA. D. José De esa Núñez. . . . D- F ancisco González Taboada D. Ramón Bondad Rey. . . . D. Rami o La o e G anjel. . D. Ge mán Ca ballo So o. . . D. José Ma ía Piñei o Diago . . D. José So o Al a ez ............... D. José Gigi ín López. . . . D. Rica do Viei es Sa mien o. D. F ancisco Re ojo Pe ei o. . D. Vicen e Valle Villa e de. . D. San iago Ma a Rod íguez . . Figu as ........................................ Figu as ........................................ Figu as ........................................ Figu as ........................................ Cabezas ....................................... Cabezas ....................................... Ex emos .................................... Ex emos .................................... Ado no ....................................... Ado no ....................................... Ado no ....................................... P incipios de Ado no ................ Medalla de pla a. Medalla de cob e. Accési . Accési . Medalla de pla a. Medalla de cob e. Medalla de cob e. Accési . Medalla de cob e. ' Accési . Accési . 1 Medalla de cob e. San iago 26 de Julio de 1890. V.o B.o, El Vice p esiden e, Tomás Ma ínez. El Sec e a io déla Comisión, Luís Quin as. se UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOS 1 LEA * 4 Pág. lín. Dice. Léase. 28 15 del abajo. de p oducción del abajo. 32 15 comple a ían com piola ían 35 13 p epósi o p opósi o se ILCUMPUMIl 1