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Prácticas modernas e industrias rurales: revista quincenal ilustrada, n. 165 (1909)

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p. fu&u r Rs ^EVlSTñ QÜIJSÍGEJSÍñli mÜSTÍ^ñDñ Agricultura, Ganadería, Ciencias Naturales.,y sus aplicaciones, Ciencias Sociales, Sport La Garuña í„ ü de Dihiembre de 1909 Toda la corrospondoncia al Direcíor <$> Jlpartado número 17 —• 3 = — director : D. JOSÉ GRADAILLE abogado — Se prohíbe termmantemmte la reproduccim de los gra- . badas que ilustran los traba  jos de esta Revista. — La re  producción.de , su texto solo se , autoriza si se cita la proce- 'dencia. «»«»«»« :a«Be »<t»«» -£-4 S TT 3 vl _A_ IR, I O •«- La riqueza del grande propietario agrícola se forma con la miseria de la sociedad pro  ductora, B. C alderón . — Agricultura: Ligeras indicaciones sobre la fitogeografía gallega!— Concurso de arados giratorios de Olot, S. N. — Ganadería: Valor comercial de los .buenos reproductores (dos grabados), B. C. — Avicul  tura: La producción de huevos en invierno, G. B. — La conejera en invierno' (un grabado), G. B ankiva . — C onsultas ' gratuitas. — Tareas ajenas. — -Información. p ’ - La publicación no se hace solidaria de las opiniones que expongan en los trabajos sus autores, dejando á cada uno que las emita libremente y bajo su garantía y responsa  bilidad. <r a e 3 <r» e » <r » «: » « J) «■» ¡r » Se reciben encargos en la Litografía é Imprenta de L. Lorman. — Riego de Agua, 44 ■» <r r CRIADERO DE VIDES AMERICANAS Producción de injertos, porta-injertos, híbridos productores directos. Autenticidad garantizada. Primer premio obtenido por unanimidad en el Concurso vitícola del Sindicato de Agricultores de Cataluña y de la Viña Americana. Medalla de oro en la Exposición de Lugo de 1896 DARÍO DELGADO MÉNDEZ PROPIETARIO VITICULTOR Y COSECHERO DE VINOS ex-socio de la disuelta casa José Núñez y Hermano. B^rco de Valdeorras (GaBicia) Consultas sobre plantaciones y dirección de las mismas á precios módicos. Análisis de tierras, en fermedades de la vid y medios para combatirlas, &. Dirección telegráfica: CELGRD© Gañía avisóla Santa nderina -$SDE: Angel Mí$uez Miguel Explotación de las razas Prat leonada y blanca, « Castellana negra, Andaluza azul, Plymout, Lansghan, Leghorn, Wyandotte. raza de pelea muy acre  ditada. PATOS DE ROUEN PALOMAS MENSAJERAS CONEJOS DE FLANDES Vista AI s £ sd . — S antander = 5 > y CULTIVO DE LAS ABEJAS FRANCISCO RAFALES VALLS eiv »i'X x. v 1 í ,v <; o:/: a > Un lote de 10 colmenas Layens, de 15 cuadros, pobladas por fuertes enjambres, completas de cera y miel suficiente hasta Marzo; un extractor de miel de dos panales; un velo y un ahumador, 500 pese  tas. Una sola colmena, 50 pesetas. Colmenas sin abejas, Layens, 20 cuadros, 18 pesetas. Id. id. id. id. 15 cuadros, 15 idem. Id. id. id. Dadant Bfatt, 11 cuadros, con alza de 11 medios cuadros, 18 pesetas. Hojas de cera estampada pura y garantizada, 4 ‘ 75 pesetas kilo. Todo cliente que compre de 150 pesetas en adelante, recibirá gratis la subscripción de un año á PRÁCTICAS MODERNAS. CE, x: 3 Criadero de Uides Americanas EL MÁS ANTIGUO DE LAS REGIONES GALLEGA Y CASTELLANA --- ---------- Venía de injerios y poría=injeríos J 07 É MEZ (médico) Cosechero de viraos Viticultor premiado en vanos concu-sos y exposiciones lares de falleerras, (Orense) BODEGAS, VIVEROS Y PLANTACIONES DE CEPfíS MEBlBeASIAS DARÍO F. CRESPO Injertos, barbados y estacas. Vinos se  lectos yaldeorreses de mesa y postre tin  tos y blancos. Se sirven en botellas, barriles y boco- | yes. Precios por correspondencia. L RUA DE VALDEORRAS ñ (OREDNTSE) ^ mejor .emediol f “ ^™ lTUM * O R U* G A S ® riffl# ^ Sfllíieiíl — Estación de Puebla del BroIIdn — UEIGE y otros insectos lociros ó los irlioles frutóles SON LOS ORUeWIGIDAS (PÍDANSE INFORMES). De venta: traspalado, míni. 2.=I.° I.° Barcelona ‘ Se atienden proposiciones de Agentes activos Aves y otros animales de corral, de raza. 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EL REY DOM ALFONSO DE BORBÓN MADRID, PASAJE DE LA ALHÁMBRA, ft£ÚM. i, MADRID FÁBRICA: CARRETERA DE MATARÓ, KÚM. 24S,^BARCELONA Recompensas en 1908 . — M adrid : Concurso de Ganados y Maquinaria, L >, ploma de Honor. —P amplona Concurso Agrícola, Medalla de Oro, como constructores, —Z aragoza : Exposición Hispano-Francesa. La más alta recompensa, Gran Prei?iio. ' ' » Establecimiento «L abelliílos» WOORSCHOTEW (HOLANDA) Cebollas de Flor de Holanda i! ..... _ m Grandes cultivos de Jacintos, Tulipanes, Narcisos Gro- |t| cus y demás cebollas de flores y plantas. 4^ Catalogo gratuito y franco á quien lo pida * P,0 ' tl ' d I e España '' Correspondencia en lengua española. ^ Tele^rainas: LM^ELLIFLOS-Voofschoteíi (HoSaBida) |j| •• -V • ■ -v.V- ‘ ■ ■ - ■ *• 4 ' ' ■" . fiér*' r- /&■ .r ~4 •• -Barcelonsi CASA FUNDADA EN 1876 Premiada con 10 Medallas de Oro ; 3 Diplomas de flonor, 2 Grandes premios, &. 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Esperamos que las Sociedades Agrícolas especialmente, se apresurarán á aprovechar estas ventajas. SERVICIOS DE ESTA REVISTA OFERTAS Y DEMANDAS Llamamos la atención de los lectores en cuanto á las ventajas que puede prestarles el utilizar nuestra Sección de Ofertas y Demandas. Un subscriptor de Prácticas M odernas puede fácilmente en cualquiera ocasión reintegrarse con creces, del importe de su subscripción anual, con solo anunciar en dicha Sección la venta de un objeto que le sobre ó la compra de otro objeto que podrá ofrecerle otro subscriptor, en buenas condiciones. Al frente de dicha Sección figuran las condiciones para utilizarla. CONSULTAS GRATUITAS También es de gran interés esta Sección. En ella contestamos á cuantas preguntas formulen los subscriptores, sobre cualquier materia de esta publicación. Puede utilizarse este servicio sin limitación alguna. REGALOS-CONCURSOS Para estimular la colaboración de los subscriptores y su relación directa con la Revista organizamos REGALOS CONCURSOS. Todo subscriptor de P rácticas M odernas que pueda dar noticia de algo útil para los lectores de la Revista, debe enviarnos sus trabajos, para optar á los premios que ofrecemos y que consistirán en aparatos moder nos de carácter agrícola (véase el número 154). OTROS SERVICIOS Nuestros subscriptores hallarán también gratuitamente en la Dirección de Prácticas M odernas toda clase de datos y referencias sobre todo asunto relacionado con las clases agrícolas. Las consultas que exijan contestación por correo, deben venir acompañadas del sello ó sellos necesarios para el envío de la misma. Unica especialidad española en su clase - íi i v V i . a - í i :x r i if v>.i i : ií \!«í CABA PRUEBA UN ÉXITO jjcsvftwi.cwc m uy¿eicfeiiWi& ye m ya las astámaies a&s ágieaies é rsheláss. De Testa ea las famaeias de las señaws de F, Casares; I, filiar; G, Gaftaáe; &, farda leptra y Draperia Central En Saatiaga; D.Lorer .20 Lepe: Sega, I® ferial D, Jsaa Earreire. la lareelaia; S. laa® Euneda, Ingealera, @ Al por mayor EA BAICAIA fábriea de lariaas. Estación de El Sargo (Gania), te  léfono 4Í0. en sumas de treinta mil pesetas á un millón, sobre propie  dades situadas en Va  lencia y su provincia, por piazos de I á 40 años, con pequeñas amortizaciones á voluntad del deu  dor, y á interés muy módico. Préstamos efectuados: cerca de d ez millo  nes de pesetas. La Sociedad no cobra por el estudio de los asuntos ni por el examen preliminar de títulos. Prospectos é informes completos se remiten á vuelta de correo á quien lo solicite en postal ó carta. Tramitación rapidísima. EL "HOGAR ESPAÑOL,, SOCIEDAD COOPERATIVA DE CRÉDITO HIPOTECARIO ALIMENTO COMPLETO PABA DISPEPTICOS, CONVALECIENTES Y NIÑOS Peligros, 20, Madrid I Ano VII. f(; DIRECTOE: ID. JOSÉ OR^-ID^ILILE ABOGADO _____ La Coruña 1.° dm Olclombra de 1909 La correspondencia al Director=Apartado número 17=No se devuelven los originales. I Niím. 165 LA RIQUEZA DEL GRANDE PROPIETARIO AGRICOLA SE FORMA CON LA MISERIA DE LA SOCIEDAD PRODUCTORA e un artículo de D. Ramiro de Maeztu, que publica P rácticas M oder  nas en el número 160, tomado de La Correspondencia de España copiamos el párrato siguiente: «Z# consecuencia de' todo ello es muy dolorosa. Los pro  pietarios y sobre todo los grandes propietarios, son más ricos, pero la masa de los cultivadores es más pobre] la producción total aumenta poco, y la distri  bución de los productos es más injusta que hasta aho ra lo venía siendo.-» Esta cuestión de la economía rural española que toca al valor de la propiedad, al jornal y al precio de las subsistencias ha sido tratado por nosotros en varias ocasiones en estas columnas. A nuestro juicio no será nunca lo bastante discutida pues en ella estriba en primer lugar lo que suele lla  marse el fomento de la agricultura, y el estado de la riqueza social. Todos sabemos que la gran masa del territorio agrí  cola no aumenta ni perfecciona, su producción, el gran cultivo productor de cereales es hoy y continuará siendo lo que ha sido ayer. Los productos agrícolas valen más caros que nunca, la vida es cada vez más penosa para la mayoría de los consumidores, y sin embargo, el trabajo rural y el cultivador no mejora en nada su situación; al contrario, se vé cada día más apurado y tiene que emigrar en número considerable. En este fenómeno puede no haber un aumento de riqueza social, pero existe seguramente un movimien  to de dinero que influye seguramente en el hogar doméstico, principalmente en las-clases pobres. En efecto, supongamos un distrito agrícola que vendía antes su producción media de 100.000 quintales de trigo por 2.000.000 de pesetas, y que esta misma producción rinde hoy al precio actual de los cereales 2.800.000 pesetas. Es evidente que existen 800.000 pesetas que salen del bolsillo del consumidor y van á manos del' vendedor de trigo; pero es también claro 354 PRACTICAS MODERNAS como el día que la cosa valor, el objeto útil no ha cambiando, pues son siempre los 100.000 quintales de grano que producen el mismo número de raciones y alimentan anualmente el mismo número de indivi  duos. Haremos notar que estos razonamientos se aplican á la grande propiedad y nó á nuestra pequeña y muy dividida propiedad del Norte, en donde el propietario es á la vez trabajador, explotador y consumidor, pues absorbe todo lo que produce. En el Norte y Noroeste de España la tierra no produce lo suficiente para nu  trir la población (en el estado actual) y en la pesca, las minas, etc., hay que buscar los recursos necesarios para comprar el complemento de las materias alimen  ticias, pan, vino, aceite, etc. Por esto sería gran error confundir el mecanismo y el espíritu de nuestra eco  nomía mral del Norte con la de otras partes. Es un enorme disparate hablar de la agricultura española en general en esta cuestión, pues no hay nada que se preste menos á generalizarse ni hay nada menos ho mogéneo. Es tan absurdo asegurar que el país se enriquece porque se vende el trigo más caro que antes (el país no exporta cereales) como lo sería si se alterara el valor de la moneda dando, por ejemplo, á una peseta el valor arbitrario de un duro. La carestía de la vida, la miseria que obliga á emi  grar tanto trabajador, pueblos enteros, proviene de la carestía de las subsistencias y de la taita de trabajo bien retribuido, lo cual choca con el aumento de pre  cio de los productos agrícolas principalmente el trigo y el aumento de ganancia de los grandes propietarios. Los defensores de las medidas fiscales á las cuales debemos esta situación aseguran que no puede pro  ducirse en España el trigo á los antiguos precios sin arruinar el agricultor, y que á los precios actuales la ganancia del agricultor, al repartirse entre todos los elementos productivos, enriquece la nación en general. Es decir, traduciendo el argumento á un ejemplo vul  gar, que si los derechos de aduana y los abusos del acaparamiento del trigo, que son su consecuencia, se aumentaran todavía hasta hacer valer á los 100.000 quintales de grano de que hablamos antes, 20 millo  nes de pesetas, en lugar de 10 veces menos, sucedería que la agricultura y todos los que de ella viven, la nación entera nadaría en una colosal riqueza al cabo de poco tiempo. Pero, la cosa tiene un pero, la familia de trabajadores al comprar sus cuatro libras de pan para el sustento diario tendría que entregar al pana  dero 10 pesetas en lugar de tina. Es una cosa fuera de duda que la situación fiscal y administrativa que consiente y favorece la situación arbitraria del precio elevadísimo de las materias de primera necesidad no crea riqueza de ninguna clase ni puede acrecentar el bienestar general, lo que hace es provocar un movimiento anormal de dinero entre los que venden y los que compran ó consumen; no decimos los que producen, pues raramente el valor arbitrario del precio de una cosa aprovecha al que realmente la produce. El valor de las cosas ó materias de uso corriente que tienen un mercado mundial de carácter interna  cional, como el trigo, el maíz ó el tocino, está de tal modo equilibrado que satisface á la vez al productor ó vendedor y al consumidor y comprador; si este valor se altera arbitrariamente el exceso de precio que per  cibe el vendedor no lo reparte casi nunca entre los elementos que lo han producido, sino que lo conserva en la mayoría de los casos. Los grandes propietarios que vendían antes su cose cha de trigo por 2.000.000 de pesetas, en general en  contraban en ello un beneficio, sino no hubieran dado sus tierras á cultivo. El pequeño labrador que produce las materias de su sustento puede cultivar |con pér  dida, pero no el grande que dá en arriendo sus tierras ó que emplea numerosos obreros. Si ahora esos mismos grandes propietarios rurales obtienen por la cosecha de trigo tres millones de pesetas, es decir, sacan al consumidor 1.000.000 de pesetas más, no entregan este exceso al cultivador, al obrero, sino que lo guardan para si, como la práctica demuestra; pues dicen que el trabajo es siempre el mismo y que puesto, que el trabajador no soporta las pérdidas de los años malos no tiene derecho á las ventajas de los años de  grandes ganancias. Así es que á medida que aumenta anormalmente el precio del trigo aumenta el de las tierras y el de todas las materias de uso indispensable en el consumo social. Un ejemplo va á mostrarnos como obra el precio elevadísimo de los productos del consumo público según que se trate del rico ó del pobre, del gran pro  pietario agrícola ó del obrero del campo. Si por electo del alza del trigo sube el precio del pan en un 50 por 100 es natuial que suba el de las otras subsistencias ó materias cuya producción está influida por él, por  que tratándose de un producto de general é indispen  sable consumo, al cambiarse con los otros productos ó con el trabajo ha de provocar el alza de éstos. De. manera que en el presupuesto anual de 1.000 pesetasde una familia modesta el alza de las materias más^ indispensables á la vida producen el malestar, la mi  seria, el hambre. Pero en el presupuesto del rico, del grande propie  tario agrícola, cuyo presupuesto anual de 20.000 pe setas y más ha sido enriquecido en 10.000 pesetas, por ejemplo, por efecto del alza del trigo, no significa nada que las 600 ó 700 pesetas que gasta anualmente: en pan y otras materias hayan aumentado en el 50 por INDUSTRIAS RURALES 355 loo ni doblado de precio. Esta es pues la causa del fenómeno que nota el Sr. Maeztu: Que los propieta  rios y sobre todo los grandes propietarios son más ricos cue antes de haber subido el trigo, mientras la masa de los cultivadores es más pobre. 8. Calderón. ll«S lilMCHS »E U HIMEOiiFil ílUEM II N Galicia abundan las pizarras ó esquis  tos así las micacitas ó micasquistos como las talcosas ó talquistos ambas sirven para las construcciones rústi  cas y para techar las casas. Su dis  gregación bajo la acción física y quí  mica de los agentes atmosféricos y corrientes más ó me nos precipitadas y violentas de las aguas se manifiesta en los dos siguientes cuadros debidos al Sr. Valenzuela en la obra citada. Mícasquisto . Acido silícico. . \ Oxido alumínico J » férrico.. . . I iMica ../ » magnésico,. .. .arcilla. » mangánicol Fluórido hídricot Oxido potásico. ' Cuarzo ........................... fragmentos cuarzo El talquisto de Galicia además de talco y mica suele llevar feldespato y melanita (una variedad de granate de •color obscuro, silicato férrico-cálcico). c to s o en o en O "rt. O. O en O) C .2 a o O O c 'Ü) 3 O C o O O c .2 '2 0 o 2 ’ H -Vi/ C ¡50 silícict alumít potási' cálcici •3 1 id 3 L '55 «5 '-2 S '55 cS 0 03 0 0 0 £ "CJ "O T 3 -O XS T 3 ’ o * bO O* * * '3 'x O . < <1 o < O Las pizarras cloritosas ó clorita de color más ó menos verde, componiéndose de silicatos de alúmina y magnesia acompañadas generalmente de hierro, dan un buen con  tingente de tierra vegetal. Las anfibolitas son aún más importantes por su elemen  to calizo sea que entre en su composición mineralógica la horneblenda ó la octinota y proporcionan además arcillas complejas, ferruginosas, magnesianas y mangánicas. La extensión y repartición de estas y otras rocas cris  talinas en la región galáica puede calcularse teniendo á la vista el mapa geológico de España y su explicación por D. L. Mallada, tomo I. Según la opinión de D. G. Schulz tan excelente conocedor de la geología gallega (i) «el gra  nito, el gneis, la micacita, las rocas cloritosas y el anfibolito son las que se hallan en mayor extensión alternando unas comotras sin guardar orden de superposición; las demás rocas sólo forman masas subordinadas entre las enunciadas más generales». ' La caliza escasea en nuestro país sobre todo en el te  rreno primitivo, si no es en la sienita; su deficiencia lo suple al menos en parte la que contienen los feldespatos, las micas, la serpentina y quizás también la que según el parecer del Sr. Valenzuela probablemente se halla incor  porada á las arcillas de terreno reciente, (1. c. pág. 67). «La caliza de transición (del terreno cambriano y siluria  no) es más abundante en Galicia, dice Schulz, que la caliza primitiva, formando también aquí generalmente una especie de mármol de color azulado claro y se halla en bancos subordinados y también en considerables masas alternando con la pizarra; en esta última forma se la vé en la cordillera del Cebrero desde Villapun en Cervantes hasta el monte Formigueiros, en Courel y Becerreá; en masas más reducidas y aisladas se halla esta roca al E. de Mondoñedo al S. del Masma, en varios puntos del valle de Lorenzana, en la barca de la Epineira, en el valle de Riotorto, en el valle de Francos cuatro leguas al NE. de Lugo, más al S. en Pena y Bolaños, en el valle de Ferreiros al S. de Meira; también hay indicios en lós valles de Fonteo y de Neyra de Rey, una gran cresta al N. del Barco de Valdeorras y en algunos otros puntos». Por nuestra parte podemos añadir algunas localidades como en el Cerezal junto al Furco, en Nogales, en los montes del Incio de donde la extraen para quemarla y abonar las tierras con la cal; en la provincia de Orense existe cerca de Humoso donde funciona una calera. De todos modos es incuestionable la escasez de caliza en Galicia y que en la provincia de Pontevedra no se ha (1) Descripción geognóstica de Galicia. 362 PRACTICAS MODERNAS ñera cuando los jóvenes comienzan á comer y durante todo el desarro  llo se dispone de materia verde ba  rata que favorece su crecimiento y engorde; no es aventurado asegurar que el conejo criado en primavera y verano deja del 25 al 40 por 100 más de beneficio que el criado en la mala estación. Los reproductores que se encuentran en reposo duran  te los meses de invierno deben ali  mentarse con materias de escaso valor para no mermar el beneficio que deja la conejera en las otras estaciones; el buen heno, los granos, el salvado, etc , deben reservarse para los conejos que se ceban du  rante los últimos meses del año ó que no han concluido de desarro  llarse, mientras que los reproductores que no crían se alimentarán con paja de cebada, raíces y heno de segunda calidad; para variar se le puede dar un poco de patatas cocidas y salvado. Cuando se dispone de muchos conejos es preciso producir alimentos para el consumo de invierno de otro modo la cría resulta sumamente cara. Si el clima lo consiente la col forrajera, de cuyo cultivo se ha ocupa  do en esta Revista en varias ocasiones es una planta pre  ciosa pues permite dar alimento verde durante todo el invierno y á los conejos les gusta mucho. En lugar de cul  tivar la col forrajera solamente es acaso preferible cultivar solo la tercera parte y las otras dos de coles de Bruselas y repollos de grande rendimiento. Al recoger en las coles de Bruselas las pequeñas cabecitas que constituyen la parte útil para el alimento humano se recoge á la vez para los conejos las hojas, que de otro modo se perdería. De los repollos se conserva el corazón ó parte blanca y se dá á los conejos todas las hojas verdes; precisamente estas verdes son más nutritivas que la parte interior desprovista de clorofila. Nosotros hemos adoptado este año este sisteGonejo silvestre ma de coltivar próximamente la misma superficie en col forrajera de Bruselas y repollo de invierno (variedades Milán de Poutoise y Milán precoz de Aubervilliers, y el resultado parece muy bueno. En cuanto á las raíces des tinadas á la alimentación de invierno á nuestro juicio lo mejor será emplear por partes iguales zanahorias, remo lachas y nabos forrajeros, pues los conejos las comen bien y son plantas que se cultivan con facilidad sobre todo en nuestro clima; la remolacha cansa pronto á los conejos, y los nabos no deben emplearse con mucha persistencia; las coles nabos pueden darse también á los conejos durante el invierno. La raíz de la zanahoria forrajera y principal  mente las hojas resulta un verdadero regalo para los cone  jos en las épocas que la materia verde escasea. La paja de avena debe emplearse en gran cantidad como cama y re  novarla con frecuencia, pues los conejos saben escoger las hojas y partes más tiernas que contiene, resultando así un recurso alimenticio de bastante importancia. G. Bankiva. n, OOKSPTiTAS QRATITÍTAS D. J. S. fi.-^ibadesella Siembra,cultivo y aplicaciones del Altramuz. — El Altramuz (Lupinus) es una planta de la familia de las leguminosas que la agricultura y la horticultura apro  vechan en grande escala para la producción de abono, forraje y ornamento de los jardines. Comprende numerosas especies y variedades de origen europeo, americano, etc.; pero las que nos interesan en este caso son solo tres ó cuatro, á saber: Altramuz blanco, A. amarillo y A. azul, todas anuales y que se reproducen por semilla. El nombre de estas variedades proviene del color de las flores. Esta planta parece cultivada en la parte meridional de Europa desde tiempos muy remotos, pero hace poco más de medio siglo que se la utiliza en grande escala para la producción de forrajes y sobre todo para enterrar en verde como abono, en cuya forma viene prestando señalados servicios á la agricultura en España, Francia, Italia, etcé  tera. En algunas partes de Alemania esta planta ha permi  tido una verdadera transformación de la agricultura pro  duciendo materia fertilizante bajo la forma directa de abono verde ó indirecta como planta forrajera en las tierras pobres de muy escasa producción. La condición agrícola más apreciable del Altramuz es que vegeta y produce perfectamente en los terrenos ligeros y arenosos, en las tierras graníticas pobres en donde es difícil cultivar buenas plantas forrajeras. Con sus largas INDUSTRIAS RURALES 363 raíces, de un metro y mucho más, va á buscar la fertilidad y la humedad á las capas profundas de la tierra y puede resistir las sequías prolongadas. En las tierras arenosas, que es donde se le cultiva gene ralmente, su vegetación es frondosa y su producción grande, si el subsuelo es premiable; por el contrario es imposible cultivarle o produce muy poco en los suelos húmedos demasiado fuertes; en los suelos calcáreos se desarrolla muy mal y no debe cultivarse nunca el Al tramuz. El Altramuz blanco es menos sensible á los efectos de la cal que las otras variedades, y soporta mejor los suelos apretados; por otra parte se desarrolla con bastante rapi  dez, pero produce un forraje poco agradable, y se le cultiva sobre todo para enterrar en verde. El Altramuz amarillo no puede cultivarse en los terrenos calizos; es menos amargo que las otras variedades, y los animales la aceptan mejor. Según Danseaur, es un exce  lente acaparador del nitrógeno del aire y el más cultivado Alcanza un metro de altura y cubre bien el suelo. El Altramuz azul resiste relativamente bien los terrenos calcáreos y los climas fríos, está provisto de grandes raíces y produce gran cantidad de semilla. Existe una variedad vivaz (Lupinus polyphillrs) que puede dar dos ó tres cortes anuales durante varios añosEl Altramuz se siembra generalmente en primavera á razón de 100 kilogramos de semilla por hectárea, cuando se emplea la sembradora, y 120 á 150 cuando la siembra se hace al voleo. Estas cantidades deben reducirse del 20 al 30 por roo si se trata de producir semilla. Si el cultivo tiene por objeto enterrarlo en verde como abono es prefe  rible sembrar espeso que claro. La semilla se entierra por una ligera labor ó un paso de grada; la preparación del terreno se reduce á una labor ordinaria. Cuando la siembra se hace sobre un terreno bien preparado, después de una cosecha de patatas ó remolacha por ejemplo, la planta crece bien, favorecida por la falta de malas hierbas y la fácil penetración del suelo. Siendo muy sensible á las heladas no puede sembrarse esta' planta muy temprano; con frecuencia sucede á otra cosecha en el mismo año á fin de Mayo ó en Junio, por ejemplo, una patata precoz, guisantes, etc. Si al principio de la vegetación el tiempo es poco cáli  do, las malas hierbas pueden perjudicar muchísimo su desarrollo, que comienza con lentitud; por esto una bina ó un buen paso de grada pueden serle provechosos, pero una vez arraigado se defiende bien de las malas hier  bas. Raramente se abona el Altramuz, sin embargo en las tierras pobres, en las arenas de escasa fertilidad una ligera aplicación de estiércol ó un poco de potasa ó de ácido fosfórico favorecen mucho su producción. Cuando el Altramuz se cultiva para enterrar en verde se pasa un rulo pesado para encamarlo y se entierra luego por una labor de arado. Generalmente se hace esta opera  ción cuando la mayor parte de las plantas comienzan á formar la semilla; sin embargo, en algunas partes se pre  fiere aguardar al invierno, cuando la vegetación ha decaí  do por completo para enterrarlo, Los cereales, patatas, remolachas, etc., vienen generalmente bien en un terreno que ha enriquecido por una cosecha de'altramuz. Cuando se cultiva esta planta para dar como forraje al ganado se asocia generalmente á otra que suele ser el centeno, avena, guisantes, serradela, alforjón, etc. Esta asociación tiene por objeto proporcionar al Altramuz un soporte y sobre todo hacerlo más apetitoso á los anima  les. Fuera del carnero, que acepta sin dificultad el Altra  muz, los demás animales muestran al principio por esta planta cierta repugnancia y es preciso dársela acompaña  da de otro forraje. Este forraje, sobre todo en verde, no solo tiene un gusto amargo que desagrada á la mayor parte de los animales, sino además un principio venenoso que parece provenir de la semilla (lupinotoxiná) ó de un hongo que se desarrolla en la planta y que causan enve  nenamientos más ó menos serios y hasta seguidos de muerte en el espacio de pocas horas. Es lástima que exista este inconveniente, pues se trata de uno de los forrajes más nutritivos que se conoce. El Altramuz produce res  tricción del vientre á algunos animales. La siega del Al  tramuz se hace cuando la mayor parte de las plantas están en flor y la henificación es bastante difícil, pues pierde sus hojas con mucha facilidad y seca con dificultad si el tiempo es algo húmedo. Ni todas las vainas de una misma planta maduran al mismo tiempo, ni todas las plantas de un mismo campo fractifican en la misma época , por esto la siega se hace con frecuencia á mano y en varias veces cuando se trata de recoger la semilla. Como sucede con los guisantes y otras leguminosas, al secarse las vainas se abren y dejan escapar la semilla, por lo tanto es conveniente secar aqué  llas en un lugar liso y limpio que permita coconer con facilidad la semilla. El Altramuz es un grano sumamente rico en principios nitrogenados, pero de un gusto amargo pronunciado, y además venenoso en muchos casos;, se aconseja no darlo á los animales sino en pequeña cantidad y acostumbrán  dolos poco á poco. Para hacer desaparecer estos inconve  nientes se aconseja también lavar este grano con agua acidulada (75 centilitros de ácido clorhídrico por 100 ki  logramos de grano) ó someterlo á la cocción en el vapor que disuelve el principio nocivo. En algunas partes se teme tanto al uso de este grano que se prefiere molerlo y emplearlo como abono que darlo á los animales. Una hectárea de tierra en regulares condiciones produ  ce unos 2.000 kilogramos de semilla ó 30.000 á 50.000 kilogramos de forraje verde. D. P. G.--Gorcabión l.° Arboles frutales. 2.° Vides para espaldera. 3.° Arboles de abrigo. 4.° Granjas que pueden proporc : onar estas plantas. — El árbol frutal por excelencia para el clima marino del Norte de Europa y principalmente para nuestras costas es el manzano y en ese terreno «de un metro á 1*50 de profundidad sobre roca descompuesta y fondo duro arcilloso» vendrá seguramente muy bien este árbol. Los perales son de resultado menos seguro, pues si bien es cierto que algunas variedades sufren poco del clima y soportan fácilmente los malos 364 PRACTICAS MODERNAS terrenos otros, por el contrario son muy exigentes en cuan  to á la tierra y mucho más sensibles que los manzanos en lo que concierne al clima. Los pavieros en esa región pi  den una buena exposición y abrigo de los vientos fuertes y fríos. En el país existen tres tipos de manzanos, que compren  den numerosas variedades, excelentes por el gusto de la fruta, de fácil conservación y son además árboles bastante productivos; una manzana grande, ancha, aplastada, ama  rilla verdosa ó algo castaña gris y de piel áspera en la parte posterior al pedúnculo y éste corto y enterrado en el fruto; esta manzana común y apreciada en todo los paí  ses se conserva bien durante el invierno y pasa por una variedad de mesa de las más apreciadas en todo el mundo, pues es un árbol cultivado en casi toda Europa y en Amé  rica; esta manzana se llama generalmenteen Galicia camoesa y es la reinétte del Canadá de los franceses. Las manzanas alargadas en forma de pimiento, de color amarillo claro de limón llamadas tabar lillas en algunas partes de Galicia y que los franceses demoninan calvilles figuran en primera línea como fruto de mesa y se conser  van bien durante el invierno. Por último existe otro tipo de manzanas de tamaño mediano ó grande, redondas, de color rojo intenso y cuyo árbol es generalmente rústico y fértil, sus frutos se conser  van bastante bien y son apreciables de gusto. Estos tres tipos de manzanas dan origen á numerosas ■variedades que se distinguen por la mayor ó menor corpu  lencia y fertilidad del árbol, tamaño y color del fruto, época de madurez, etc. Varios números de P rácticas M odernas no bastarían para mencionar una pequeña parte de las infinitas varie  dades de árboles frutales que existen, principalmente en manzanos y perales. Diríjase V. á una de las casas que se dedican á la venta de esta clase de árboles de las cuales puede encontrar la dirección de alguna en los anuncios de esta Revista, y esas casas le darán una lista de las varie dades más apreciadas en el clima del Norte de España. UR MISERIA Y ELt FISGO LA RIQUEZA RÚSTICA Se ha repartido el cupo de la contribución territorial para el próximo año. La riqueza rústica imponible es de 555-845-3°6: el cupo de 116.906.238, ó sea un gravamen de 21,22 por 100. La carga es pesada: más de la quinta parte de los beneficios líquidos presuntos es para el Esta  do. Y, sin embargo, la suma que ésta obtiene es irrisoria. El tesoro no se acrecienta; el pueblo se muere de hambre. ,;Cómo utilizamos las fuerzas nacionales para obtener tan míseros resultados? jQué nos falta para producir con toda la abundancia que á la cuantía de nuestros medios y á la fecundidad del progreso científico corresponde? He ahí un Pero esto sin olvidar las especies peculiares de esa región que poseen la ventaja inmensa de encontrarse bien acli  matadas y en armonía con las condiciones del suelo y del comercio local. Sobre todo no importe V. árboles frutales de las regio  nes cálidas de España que, en general, le darán malísimo resultado; al contrario, si la ocasión se presenta, trate de obtener alguna de las variedades que más se cultivan en el Norte de Francia, Bélgica, Inglaterra, etc. En cuanta á las vides los industriales que anuncian en esta Revista le proporcionarán todos los informes y las plantas que precise. En toda la región de París se cultiva muchísimo una cepa ó mejor un grupo de cepas llamadas chaiselas cuyos frutos son exquisitos y de reputación uni  versal; esta clase de vides bien cultivadas en espaldera en esa región creemos que le darían resultado excelente como productores de fruta de mesa. Los eucaliptus no tienen condiciones para ser utilizazos como árboles de abrigo á causa de su porte alargado y el poco follaje que poseen. Una plantación ó siembra de plantas exóticas resultarían caras y de'éxito dudoso. A nuestro juicio el pino-común de la región plantado en zo  nas paralelas con intervalos de cuatro á seis años es lo que dará mejor resultado; cuando los árboles de la primer zona (los más lejanos del mar) comienzan á despojarse en la base se hace la segunda siembra y sucesivamente la ter  cera, etc. De esta manera se obtiene una especie de mura  lla de árboles en escalera que hace desviar el viento hacia arriba y protege eficazmente el terreno que se encuentra detrás; en último caso se pueden proteger las partes bajas con uno de los numerosos arbustos de que abunda la re  gión y que resisten perfectamente los vientos marinos como son: el tojo, la gesta, la corroncha, la zarza, etc. No conocemos ningún árbol que pueda desarrollarse con tal rapidez que en cuatro años proteja con su ramaje una altura de cinco ó seis metros. Precisamente los árboles expuestos á los fuertes vientos se desarrollan con lentitud y alcanzan poca altura. problema que los ministros de Hacienda debieran plantear y resolver cada vez que toman la pluma para trazar el presupuesto de ingresos. El suelo nacional está constituido por 50.451.688 hec  táreas, según los datos de la Junta Consultiva Agronómi  ca. De ellas, 4..6Q3.261 son totalmente improductivas; á éstas corresponde el álveo de los ríos y lagunas, el empla zamiento de las ciudades, los caminos y las superficies de roca viva. Quedan unos 48 millones de hectáreas; de éstos no se espera mas utilidad que esos 555.845.306 pesetas. Es decir, que con todas las mejoras del suelo, toda la aplicación de capitales, la acumulación de trabajos realiza  dos por las generaciones anteriores y el prodigioso des arrollo de los conocimientos técnicos, la utilidad media de la'hectárea española no llega á 12 pesetas. ¿No está aquí INDUSTRIAS RURALES 365 una de las causas, la más poderosa, de la miseria nacio  nal? ¿Por qué, ese decaimiento? Tres factores concurren á la producción agrícola: las tierras con las mejoras á ella incorporadas, el capital aplicado á la explotación rústica, y los brazos. Combina dos estos tres elementos, la riqueza tiene que surgir. La tierra dará copiosas cosechas; el capital tendrá abundan  te, inagotable empleo, y ganará, por tanto, crecido inte  rés; los brazos tendrán continua ocupación y suficiente salario. Y, sin embargo, en España no ocurre esto. ¿Care  cemos de alguno de estos tres elementos? No carecemos de tierras. De los 48 millones de hectá  reas, sólo 21.702.880 están destinadas al cultivo. Las otras 24.055.546 que forman la cuenta exacta, se com prenden bajo la denominación genérica de dehesas de pasto y monte. La mayor parte de éstas, ni son monte, ni tienen pastos; permanecen abandonados campos que el hombre no fecunda por ausencia, no por incapacidad del suelo. Aun lo que se califica de erial, no lo es con la asis  tencia del capital y el trabajo; desecan éstos lagunas, limpian pedregales, modifican la composición de las tie  rras, cubren la roca de la capa vegetal. No sólo en otras naciones, como Holanda, ganando sus terrenos al mar, sino en España misma, en Baleares y Canarias, se realizan esos milagros. Todo palmo de tierra es susceptible de aprovechamiento. En esos 24 millones de hectáreas, el 47,66 por 100 del suelo nacional, ni tenemos cultivos, ni pastos, ni montes; bien lo dice la escasez de nuestra ri  queza pecuaria. En las tierras cultivadas, la producción alcanza tan sólo la tercera parte que en Bélgica en y Fran  cia; de seis á ocho hectolitros de trigo por hectárea corres  ponden entre nosotros á los 18 á 21 de países más afortudos. No es la nativa pobreza de la tierra, que en otro tiempo gozó fama de feraz; el suelo lo hace el hombre. Llevando los cultivos á su perfección, y poniendo en tra  bajo la parte no cultivada, la producción agrícola española se podría duplicar. Superficie, tierra, no nos falta. ¿De qué carecemos entonces? No carecemos de capital. Alguna vez se ha alegado con evidente frivolidad. Basta arrojar una mirada á las cuen  tas corrientes de los Bancos. Depositados hay millones, improductivos al menos para sus dueños directos. Si esto no nos persuadiera, nos convencería ver la cotización de los fondos públicos. Se dirige á éstos el capital sobrante, el capital ocioso, el capital sin empleo, que se contenta por toda remuneración con un exiguo interés. Va éste decre  ciendo de continuo; señal cierta, ó de que aumenta el capital sin tener á qué aplicarse, ó que paulatinamente se va retirando de los negocios por la pasividad de éstos. Nunca faltará tampoco capital á una nación, dentro de términos muy amplios, á menos que en esa nación la inse  guridad imponga una prima de riesgo prohibitiva. El capi tal es cosmopolita. Busca el interés donde lo hay. Si su aplicación á la agricultura le proporcionara el beneficio debido, á ella acudiría el capital español; y cuando éste faltara lo supliría el capital extranjero, por las infinitas y sutiles combinaciones del crédito. El capital ocioso es creciente en el mundo; por eso es universal la baja del interés. No carecemos de brazos. Por desventura, sobran para la situación agraria actual; miles de braceros huelgan for  zosamente. Sus salarios apenas bastan para el sustento. La mortalidad en los campos no dista de la mortalidad de las ciudades lo que debiera distar, atendidas la diferencia de ambiente; ese es un síntoma de la riqueza. La despo  blación rural es creciente; se desaguan los campos en la ciudad y en la emigración. Según los datos oficiales, de 1891 á 1900 emigraron 30.000 agricultores cada año. La huida aumenta. En 1901, de cada 1.000 pasajeros que embarcaron en los trasatlánticos, 472 eran agricultores; de 1891 á 1900 lo eran solo 482 de cada 1.000; en 1905 y 1906, la pérdida calculada oficialmente para la población rural es de 125.000 campesinos. Tenemos, pues, tierra, capital y brazos. Y sin embargo, la agricultura agoniza, la nación padece hambre y el fisco vive miserablemente. Y no es que nuestras tierras susten  ten una población excesiva. Aunque fuera exacto que la población crece más rápidamente que las subsistencias, cosa contraria á la verdad y á los hechos, los cuales de muestran que la población más densa ha hecho á la tierra más productiva, nuestro caso no es ese. La población española debería vivir con holgura en nuestro suelo. Ho landa sustenta 213 habitantes por kilómetro cuadrado; Inglaterra, 149; Italia, 131; Alemania, 114; Suiza, m; Portugal, 104; Dinamarca, 85; Francia; 84; Austria, 80, y España, 40, nada mas. Abundamos en los tres elementos que podrían darnos una producción agrícola espléndida. ¿Por qué'no la tene  mos, vuelvo á preguntarme? ¿Por qué, lejos de progresar, decae, apreciada en su conjunto — localmente hay excep  ciones — , como lo demuéstrala baja apreciada en la ri  queza imponible para el próximo año y la progresiva des población rural? Unos contestan á ese por qué arguyendo con la ocultación. Grande es ésta, inconcebible. Según los. Registros fiscales, la ocultación era en Cádiz, 4.302.776 pesetas; la de Córdoba, 20.388.813 pesetas; la de Granada, 9.398.089 pesetas; la de Málaga, 7.866.464 pesetas; la de Sevilla, 15.259.724 pesetas. En Jaén, la ocultación pasa del 52 por 100; en Toledo, del 35; en Villatoya (Albacete), es el 94,26 por 100; en Fuente Alamo, el 64; en Osa de Montiel, el 72; en San Carlos del Valle (Ciudad Real), el 60; en Darrizosa, el 56; en Alcubilla y Navas de Estepa, el 45; en Ovejo, el 63. Las cifras son abrumadoras. Pero esta ocultación, que empobrece al fisco, más bien sería elemento de prosperidad para la vida agrícola, al menos en la parte sustraída á la exacción tributaria. Otros contestan achacándolo á la ignorancia profesio nal, que no saca de la tierra el partido que debe. No se fijan los que así razonan, en que esa ignorancia es un efecto, no una causa; en que el agricultor es ignorante porque es pobre, no es pobre porque es ignorante. Si su pobreza se mitigara, su instrucción aumentaría. Primero ha necesitado cultivar la tierra, después ha estudiado; ese es el proceso del hombre. Las semillas de cultura que hoy se arrojan en las poblaciones campesinas, se pierden al cabo de muy pocas generaciones; el suelo es ingrato. Además, la falta de aplicación de los procedimientosperfeccionados es una consecuencia del alejamiento del 366 PRACTICAS MODERNAS capital. Si éste se dirigiera hacia la agricultura, inmedia  tamente se apreciarían los progresos técnicos. Este argu  mento de la incultura, aunque falso, es de importancia, porque goza de gran predicamento; es el mismo que se utiliza para explicar la miseria de la nación; se arguye que ésta es pobre porque es ignorante, cuando la relación es inversa; es ignorante, porque es pobre; la clase media que disfruta de algún bienestar, procura' instruirse. Dicho se está que tampoco proviene aquella ruina de la cuantía del impuesto. Poco más de 100 millones para 48 millones de hectáreas no serían una carga abrumadora, si otras causas no arruinaran la agricultura. El progreso de ésta elevaría aquella suma prodigiosamente, con gran ven  taja del presupuesto. Una decadencia económica no puede tener mas que una explicación de carácter económico. Y el primer paso de esta explicación, deducida lógicamente de los datos, con  siste en afirmar que la producción agraria es tan mísera porque los tres factores, tierra, capital y trabajo, no se entienden. Cada uno marcha por su lado; la tierra que podría producir trigo, permanece baldía; el capital, que podría acrecentar aquella producción ventajosamente para él, queda ocioso; y el hombre, que necesita aquel trigo y lo obtendría á cambio de su trabajo, no encuentra donde emplearse y tiene que emigrar. Esa es la situación aparen  temente incomprensible. ¿Por qué no se alian esos tres elementos? De la propen  sión á combinarse no se puede dudar. El único factor pasivo es la tierra. Pero el capital busca con ansia un empleo remunerativo; y el bracero, empujado por el ham  bre, no retrocede ante nada. Uno y otro procuran hallar medio de ganar su salario, porque el capital apreciado con exactitud, es simplemente un trabajador nada más, un trabajador útilísimo porque multiplica el fruto de los bra  zos y que hoy padece la crisis general. Si, fues, ambos elementos tratan de entenderse y la tierra no lo rehúsa, puesto que es pasiva, pero no lo con siguen, es que se interponen obstáculos bastante podero  sos para impedirlo. Y como estos obstáculos no son na  turales, porque la facilidad de las comunicaciones y la universalidad del interés los ha allanado, han de ser creados por el hombre. Mas tampoco puede provenir del hombre en el pleno uso de su libertad, porque éste se guía por el interés, y fácilmente barre lo que á su interés se opone. Implican, por consiguiente, un elemento de coacción. Mas caracterizados los obstáculos por la coac  ción, no pueden dimanar sino del Estado. Y como el Esta  do no interviene en el movimiento económico coactiva  mente, sino al través de las contribuciones, en éstas hay que buscar las dificultades que impiden la fructuosa inte  ligencia entre la tierra, el trabajo y el capital. Pero las contribuciones no son excesivas por su cuantía absoluta, comparada con la potencia económica de nuestro suelo. Luego es en la forma de esas contribuciones, en sus bases de imposición y en sus momentos de exacción, donde deben burearse los obstáculos, para lemoverlos. * * * A este punto nos lleva una rigurosa lógica. Las contri  buciones que más directamente atañen á la tierra, son: la territorial, rústica y pecuaria, los derechos reales y los del timbre. ¿Cómo obran esas tres contribuciones sobre cada uno de los tres factores: tierra, capital y trabajo? Que la del timbre y los derechos reales embarazan el libre movi miento de la tierra, restringiendo su contrato con el capi  tal es visible. Cada peseta que el Estado percibe por este concepto, impide la producción de diez. Pero esos son tributos accesorios. El fundamental es la contribución territorial. ¿Cómo pesa éste sobre la producción agrícola? ¿Favorece la permanencia de superficies incultas? ¿Restrin  ge el estímulo de las mejoras? ¿Aleja la aplicación del ca  pital, y, consiguientemente, la utilización del trabajo? ¿Favorece el absenteismo? Basta examinar el mecanismo de este impuesto para ver que sí. Su estructura es el primer responsable de nuestro atraso agrícola. Tanto dá que se cobre por cuota ó por cupo; lo sustancial está en la base de imposición. Expli  carlo ahora prolongaría este trabajo más de lo debido. Pero he ahí desbezado el tema para que lo medite un mi  nistro de Hacienda que quiera abordar de verdad la refor  ma. En él está contenido el paso más importante para la solución del primero de los problemas nacionales, la mi  seria general del país. — Baldomero Argente. (De Vida Rural. y f I IID^IFOIE^/L-^OTOZfsr g f ^ Bibliografía El Mobiliario. — Bajo el título, tan sencillo como mo  desto, del Mobiliario, acaba de publicarse un resumen de todos los artes necesarios para amueblar una casa, tales como ebanistería, tapicería, cristalería, papelería, decora  ción, escultura, etc. El autor, RIS-PAQUOT, no ha querido enseñar el modo de construir un mueble ó de hacer una colgadura, y sí, por el contrario, únicamente reunir, bajo forma de recetas, consejos prácticos, documentos preciosos, cuya utilidad se nota constantemente, tanto para el cuidado de las habita  ciones como para el arreglo del mobiliario. Deseando proceder con orden y método en la clasifica  ción de tan múltiples y distintas recetas, le ha parecido más lógico empezar hablando de higiene para poder guiar á sus lectores en el problema, no poco difícil, de buscar un cuarto sano, y luego indica los medios prácticos que ha de emplear para que dicha habitación sea cómoda bajo el punto de vista de las pinturas, colgaduras, suelos, ca  mas, etc.; y, por último, se ocupa de la instalación de los muebles y de lo que á ellos se relacione directa ó indirec  INDUSTRIAS RURALES 367 tamente. Para completar este trabajo, ha colocado, bajo él título de Recetas varias, una multitud de fórmulas, que, aun cuando se relacionan con el mobiliario, no se han podido colocar en el orden indicado en este libro. Es un libro sumamente útil y que se debería encontrar en todas las casas: forma un tomo de 1 12 páginas y se vende en las principales librerías al precio de 1,50 pesetas en rústica y 2 en tela. (P. Orrier, editor. Plaza de la Leal  tad, 2, Madrid). Considerando de grande interés para el público el cono  cimiento más exacto posible del territorio en donde en la actualidad pelean nuestras tropas y en el que se hallan enclavados los ricos yacimientos de hierro y otros minerarales, y también como complemento del Mapa de los Al  rededores de Mehlla ó Kábila de Kalaia, la Casa editorial Alberto Martín, de Barcelona, ha creído conveniente la publicación del Mapa El Riff entre los ríos Muluya y Quert, pues en él se incluye el extenso territorio ocu  pado por la kábila de Quebdancty limite de la inñuencia señalada á España, en la parte oriental de Marruecos, por el tratado de Algeciras. El trazado de dicho Mapa está hecho bajo la dirección del comandante de ingenieros D. Benito Chías, habiéndose reunido y estudiado cuantos datos exactos se conocen sobre dicho territorio; los signos convencionales que le acompañan, iguales al de los Alrededores de Melilla, faci litan el pronto encuentro de lo que en él se busca. Las dimensiones son de 28X36 centímetros; tirado á cinca tintas y con escala de I : 250,000. Su precio es el de 50 céntimos ejemplar, y los pedidos pueden hacerse directamente al Editor, Consejo de Ciento, 140, Barcelona, ó en las librerías y centros de subscrip  ciones. CARTILLA VINÍCOLA PRIMER VOLUMEN DE NUESTRA BIBLIOTECA Tenemos el gusto de anunciar á nuestros lectores, la publicación del primer volumen de la Biblioteca de P rác  ticas M odernas . Este primer volumen es una Cartilla Vinícola, de carácter práctico; obra de nuestro distinguido amigo y colaborador D. M. Soto Trelles, quien condensando en ella el fruto de sus estudios y experiencia como viti-vinicultor y habiéndola presentado en el Certamen Científico literario celebrado recientemente en Vigo, obtuvo el pre  mio de S. M. el Rey. Desde el momento en que la hemos aceptado para comenzar la formación de la Biblioteca de esta Revista, no debemos estampar aquí alabanzas que van sobreentendi  das, con objeto de recomendarla á nuestros lectores como excelente. Bástenos manifestar que cuanto es indispensable cono  cer para la buena elaboración de los vinos, está contenido en esta Cartilla Vinícola, y está expuesto en forma que todos pueden entenderlo. La primera parte de la obra está dedicada á la preparación de la bodega y de sus utensilios y á las operaciones de recolección de la uva, despalillado, pisa y cuanto es necesario hasta verificar la carga de las vasijas de fermentación. En la segunda parte se explica lo referente á la fermen tación, crianza y operaciones convenientes para la elabo ración de vinos finos; terminando la obra con un capítulo dedicado á los vinos gallegos, para estudiar sus cualida  des, sus defectos y modo de evitar éstos. La obra aparece ilustrada con muchos grabados, como auxiliar del texto. El precio del ejemplar se ha fijado en i ‘ 5o pesetas, con objeto de que el precio no sea obstáculo para que esta Cartilla Vinícola se extienda en la medida que merece, los subscriptores de P rácticas M odernas podrán adquirirla aun con descuento. Para nuestros subscriptores costará solo I ‘ 25 pesetas, recogiéiidola en nuestra Administración. Enviándonos i ‘ 50 pesetas la recibirán por correo, certifi cada. Los demás pedidos, al autor, D. M. Soto Trelles, Villa Cándida, Pantón, Monforte (Lugo), ó á nuestra Ad  ministración. CONTOS GALLEGOS -^ í ID E KgEste libriño contén vinte e oito contos, con outros tantos dibuxos do artista F. Cortés, en 98 páxinas imprentadas co maor coidado. Os contos do propagandista Asieumedre teñen por ouxeto espertar o amor pol-as cousas da nosa térra; están inspirados na boa doutrina solidaria, escritos na doce fala gallega, e mallan nos caciques coma no liño verde. Hainos de fonda e redentora filosofía, e algús d'eles fan esmendrellar co ‘a risa ó leutor. Costa cada libriño dous reas, libre de portes. Os pedidos pódense dirixir á Administración d'esta Revista. EL ARADO PALACIN es el más práctico para los labradores. Se construye en tres tipos, de diferente tamaño, costando desde 35 hasta 42 pesetas, en fábrica, en Zaragoza. De venta en la casa Fernández y Torres, Linares Rivas, 11, la Coruña. 368 PRACTICAS MODERNAS OpE^THS V DEjWñ^DñS SECCIÓN G^ñTÜITñ Pñí^ñ DOS SUBSG ^IPT'O ES En esta Sección se insertarán gratuitamente^ todos los 'anuncios de los subscriptores, que no tengan carácter co- 'mercial, y que se reduzcan á pfrecer algo que á cualquier lector pueda convenir ó á indicar el deseo de adquirir un obje to que se precisa y que otro subscriptor podrá tener* Éstos anuncios gratuitos, OFERTAS y DEMANDAS, no contendrán más de veinticinco palabras. Por cada palabra máj se abonarán 10 céntimos de peseta, girándonos el imj orte del exceso al enviarnos el anuncio. Toda Oferta ó Demanda que imponga «dirigirse á la Administración, para tratar» vendrá acompañada de 50 céntimos de peseta, para gastos de correo. OFERTAS 58 Palomas de «velo», «calzadas», «mensajeras», y «capuchinas», á siete pesetas pareja; «buchonas» legíti  mas á nueve pesetas, y «mallorquinas» á ocho pesetasD. Antonio Parga, Riego de Agua, 26-3. 0 La Coruña. 62 Palomas mensajeras belgas. Raza Ruhl-Van-LaerDevaux-Coopman. Se venden pichones del año. Razón? D. Emilio Peredo, Cuatro Caminos, Santander. 78 Se vende una máquina de escribir marca «Dactyle» muy práctica y económica. Dirigirse á la administración de esta Revista. 82 Cerdos cruce York y Celta y legítimos York. Se venden al destete, precios económicos. Admítense pedidos para fuera de la localidad, sirviéndose por turno. Dirigirse á D. Manuel Valcarce, Santa María de Oza, La Moura (Coruña). 83 Por sobrantes, se venden varios lotes de aves y conejos, de las mejores razas; precios moderados. Parque de Avicultura de A. Quiñones Ariuesto-Veiga, Puebla del Brollón. 85 MAQUINARIA AGRÍCOLA: En la Administración de esta Revista se facilitan toda clase de informes en cuan  to á esta clase de maquinaria. También se encarga la Ad ministración de pedir catálogos á las casás constructoras. 86 Cambio pato mudo por hembra joven de igual raza, ó dos patos mudos por pareja Rouen. Diríjanse: Orense, Alba, 5,D. A. Rodríguez, Notaría. 87 VIVAC AVÍCOLA, Éaseo del Grao, ¿8, Va lencia. — Gran premio con medalla de oro en la Exposición hispano-francesa de Zaragoza. Aves y Conejos de razas altamente industriales, Cerdos ingleses, Perros de lujo, Cabras Bolf. Ultimo sistema de incubadoras modelo Moxo, Consúltese enviando sello. 88 Se vende un jabalí, de tres á cuatro meses, acos  tumbrado á comer como los cerdos mansos. Dirigirse á D. R. F. V., Sociedad de Agricultores de Gresande, Lalín (Pontevedra). 89 Se vende una trilladora moderna, pequeña, en pre  cio económico. Informarán en la Administración de esta Revista. 90 Sementales. — Se venden dos terneros de seis y nueve meses, de pura raza Schwyz, hijos de vacas pre  miadas en Suiza. Granja El Cercado, Meira (Lugo). 91 Se venden dos vacas: una Bretona, próxima á parir, y otra Flamenca, más joven, de bastante alzada. Ambas reúnen mu}'- buenas condiciones tanto para leche como para trabajo. Para informes dirigirse á D. José Cagiao, en Ares. DEitilAI&OAS 79 Conejos Gigantes de Flandes. Se desea un macho y dos hembras de esta raza. Proposición con precio á la Administración de esta Revista. 81 Motor á vapor ó de gasolina, de 2 á 5 caballos, para mover aparatos agrícolas, se compra. Proporción de  tallada á la Administiación de esta Revista. Colecciones de nuestra Revista El aumento de subscriptores á P pácticas M odernas durante estos últimos años, dió origen á múltiples pedidos de colecciones completas, desde su fundación en i.° de Enero de 1903, mas como se habían agotado algunos de los números y su contenido tenía interés grandísimo, para poder complacer á los nuevos abonados hubo necesidad de hacer nuevas tiradas que representan un verdadero sa  crificio; no obstante y en justa correspondencia al favor siempre creciente del público, las ofrecemos á todos los que las deseen y que se suscriban por el corriente año, al precio ínfimo de 20 pesetas, la colección¿completa de 1903 á 1908, y colección suelta de uno de los años á 4 pesetas. Obras de interés PARA LOS SUBSCRIPTORES DE PRACTICAS MODERNAS, que pueden adquirirlas por mediación de la Administra  ción de esta Revista, con' solo envío del importe al ha  cernos el pedido. 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Francisco Ferriz Amp'rós, Perito Agrícola. B arcelona . — Sres. Roídos y Compañía, Agencia Uni  versal de anuncios, Rambla del Centro. San Feliú de Llobregat.— D. José Teixidó, Agricultor. B urgos. —D. José.M. Moliner. G oruña . — Árzúa, D. Claudio López Rúa, Abogado. Betanzos.— D. Andrés J. Brage, del Comercio. Cambre.-i — D. Antonio Gómez Mallo, Perito Agrimensor. Carballo. — D. Julio Sánchez de Rueda. Cée. — D. Federico Gordo, Farmacéutico. Ferrol. — D. Manuel Torrente Frigola, Real, 32. Negreira. — D. Ricardo López Cao Cordido, Procurador. Noya.— D. Marcelino Pereira Bermúdez, Médico. Outes.— D. Antonio Sacido. Ortigueira. — D. Florentino Soto Padrón. — D. Eduardo F. Abelenda, Médico, Rois. Rianjo. — D. E. Seijo. Mugardos. — D. Jesús Vázquez Leis, Abogado. Puentedeume. — D. Rodrigo Pardo Tenreiro, Abogado. Sada. —D. Gabriel Bringas. Abogado. Santiago. — D. Joaquín Poch, Propietario. Puentes de G. a Rodríguez.— D. Manuel Fernández. Vimianzo. — D. Miguel Otero de Pazos, Propietario. G uipúzcoa . — San Sebastián: D. Ramón Luís de Camio, Propietario. L eón .—Villamañán.— D. Segundo Vives, del Comercio. L ugo . — D. J. Rof y Codiná, Profesor Veterinario. Cervo. — D. Fidel G. Labandal, del Comercio. Mondoñedo. — D. Jesús Lombardía, Centro de periódicos. Monforte. — D. Alejandro Lores, Admor. de Correos. Pantón. — D. Manuel Soto Trelles. Sárria.— D. Benigno L. Cabañas. Vivero.— D. Antonio Santiago Seijo, Librería y Centro de subscripciones. Chantada. — D. Jesús Baanante, Perito Agrícola. Riotorto. — D. Venancio Gavín. M adrid .— D. Fernando Fé, Puerta del Sol, 15. O rense . Ribadavia. — D. Augusto Torres Tabeada, Abogado. Valdeorras. — D. José Núñez, Viticultor. Viana del Bollo. — D. Urbano Santamaría, Abogado. Celanova. — D. José Lorenzo, Administrador de Correos. Carballino.— D. Isaac Espinosa Lamas, Abogado. A sturias . — Gijón. — D. Marcelino Villamil, Avicultor. Oviedo. — Arriondas. — D. Pío Pérez Póo, Propietario. Campo de Caso. — D. Miguel Caso de los Cobos. Colunga. — D. Éusebio Pis é Isla. Infiesto.— D. L. de Argüelíes, Propietario. Navia de Luarca.— D. José M. a González y Fernández Pola de Lena. — Sres. Navarro hermanos, Editores. Villavi-ciosa. — D. Luís Cabanillas. Ribadesella. — D. José Sánchez Alvarez. P ontevedra . — D. José L. Otero, Ayudante del servicio Agronómico, Virgen del Camino, 29. Arcade. — D. Eudaldo Feijóo. Caldas de Reyes. — D. José Salgado, Abogado. Cambados.— D. Antonio Magariños, Profesor. Cangas.— D. Eduardo de la Haz, Farmacéutico. Estrada. — D. Camilo Pardo, Farmacéutico. Puenteareas. — D. Rafael Candeiras, del Comercio. Puente Caldelas. — D. Antonio Arruti Castro. Redondela. — D. Serafín Reboredo Blanco. Sanjenjo.— D. José Sueiro Norat, Maestro superior. Tuy. — D. Rosendo Bugarin Comesaña. Vigo. —D. Amador Montenegro Saavedra, Abogado. Villagarcía. — D. José García Señorans y Ferreirós, del Comercio. San Vicente de la Barquera.— D. Agustín del Barrio Propietario. V izcaya . — Durango. — D. Roberto de Soloaga, Artecalle 24. Librería. Z aragoza . — D. Pedro Moyano, Catedrático de la Es  cuela de Veterinaria. B aleares .— Palma de Mallorca: D. Pedro J. Palmer, Periodista. Litoaraíla é Imprenta L. Lorman. — Riego de Agua, M. — Goruña Y ABONOS QUÍMICOS T MAQUINARIA ACHICOLA escóeias thomas , superpospato , sulfato de potasa , kainita ALTAS GKADUACIONES, CALIDAD Y RIQUEZA GARAXTIZADAS Irilladoras, Aventadoras, Arados de \ vertedera, 'Malacates, Corta-pajas Pisado- \ ras y toda clase de Maquinaria Agrícola. ^ LAS mARCAS MÁS ACREDITADAS Y PRECIOS ECONÓMICOS Almacenes de hierros, aceros, metales, herramientas y toda clase de ferretería de FERNÁNDEZ Y TORRES 11 3 IFLX^A.S, 11 T. V OODRXJ^_A. 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OOIsrSXJIl,T^. IDE IDT^. -G-IR,_A. 3 D^_XI_ i X j S CANTÓN GRANDE, 13 , : ’ KAD. I jy V. < < > 1 í l > V HORAS: De nueve y media á once. Obreros á las doce 1 1 CON LA Azurina cristalizada Magnífico caldo bórdeles á base de sulfato de cobre y amoníaco Un paquete de 250 gramos basta para la prepara  ción inmediata de 100 litros de caldo listo para el uso, sin dejar residuos ni obstruir los aparatos. Gran adherencia y de efectos ocho veces más rápi  dos que el caldo de cal y cobre. Magnífico producto para.el tratamiento de las semi llas, especialmente el trigo y las patatas. •Aumento de producción. Venta, prospectos y muestras: fmspal&cÍB, ate. 1.4.° L° - Baieglena, Se atienden proposiciones de Agentes activos ^-=yc=- CULTIYO DE LAS ABEJAS Gran Establecimiento de Apicultura movilista JOSÉ SERRA SUCESOR DE LA CASA «MERCADER» j eeruantes 1 , San Francisco, 2 . 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