scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

La Revista Galega de Economía desde una perspectiva de género

Bonal Sánchez, Aarón

Abstract

La Revista Galega de Economía ha servido como catalizador del conocimiento e investigaciones del conjunto de la comunidad científica no solo de Galicia, sino de universidades e instituciones de todo el mundo. En este documento se analiza, desde una perspectiva de género, el diferente peso en términos de artículos y citas de las publicaciones realizadas por hombres y mujeres y su evolución entre 1992 y 2018. Asimismo, elaboramos un modelo explicativo desde el punto de vista socioeconómico para dar a conocer e interpretar la diferente situación no solo del profesorado en Galicia, sino de la economía española en general, y ver cómo esta afecta a la hora de publicar investigaciones de carácter académico en la revista.

Full text

La Revista Galega de Economía desde una perspectiva de género FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS Y EMPRESARIALES Julio de 2019 Trabajo de Fin de Grado presentado en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Santiago de Compostela Trabajo de Fin de Grado Tutor: Xaime Barreiro Gil Aarón Bonal Sánchez Resumen: La Revista Galega de Economía ha servido como catalizador del conocimiento e investigaciones del conjunto de la comunidad científica no solo de Galicia, sino de universidades e instituciones de todo el mundo. En este documento se analiza, desde una perspectiva de género, el diferente peso en términos de artículos y citas de las publicaciones realizadas por hombres y mujeres y su evolución entre 1992 y 2018. Asimismo, elaboramos un modelo explicativo desde el punto de vista socioeconómico para dar a conocer e interpretar la diferente situación no solo del profesorado en Galicia, sino de la economía española en general, y ver cómo esta afecta a la hora de publicar investigaciones de carácter académico en la revista. Número de palabras: 8.509 Palabras clave: Revista Galega de Economía, igualdad, construcción social del género, brecha salarial, dominación simbólica del hombre. Resumo: A Revista Galega de Economía serviu como catalizador do coñecemento e investigacións do conxunto da comunidade científica non só de Galicia, senón de universidades e institucións de todo o mundo. Neste documento analízase, dende a perspectiva de xénero, o diferente peso en termos de artigos e citas das publicacións realizadas por homes e mulleres e a súa evolución entre 1992 e 2018. Así mesmo, elaboramos un modelo explicativo dende o punto de vista socioeconómico para dar a coñecer e interpretar a diferente situación non só do profesorado en Galicia, senón da economía española en xeral, e ver como esta afecta á hora de publicar investigacións de carácter académico na revista. Número de palabras: 8.509 Palabras chave: Revista Galega de Economía, igualdade, construción social do xénero, diferenza salarial, dominación simbólica do home. Abstract: The Revista Galega de Economia has served as a catalyst for knowledge and research by the entire scientific community, not only in Galicia, but also in universities and institutions throughout the world. This document analyses, from a gender perspective, the different weight in terms of articles and citations of the publications made by men and women and their evolution between 1992 and 2018. Likewise, we elaborated an explanatory model from the socioeconomic point of view for make known and interpret the different situation not only of teachers in Galicia, but of the Spanish economy in general, and see how it affects when publishing research of an academic nature in the journal. Number of words: 8,509 Keywords: Revista Galega de Economia, equality, social construction of gender, wage gap, symbolic domination of man. ÍNDICE DE CONTENIDOS 1. Introducción .......................................................................................................... 4 2. La Revista Galega de Economía: breve historia y trayectoria científica ................... 5 3. Desglose por género: qué ha acontecido en los años de publicación ...................... 9 3.1. Diferenciación entre mujeres y hombres ............................................................ 10 3.2. Diferenciación en términos de exclusividad por género ..................................... 11 4. Cantidad vs calidad: ¿qué impacto ha tenido lo publicado por nuestras mujeres? 14 4.1. ¿Qué base de datos utilizamos? .......................................................................... 15 4.1.1. El índice H .................................................................................................. 17 5. Calidad medida a través del número de citas por artículo, según el buscador Google Académico ........................................................................................................... 19 5.1. Citas obtenidas por artículo y distinción de género ............................................ 20 5.2. Citas obtenidas por persona aplicando distinción de género ............................. 23 5.3. Media de citas por género .................................................................................. 24 5.4. Medidas de tendencia central para datos agrupados ......................................... 26 5.4.1. Autoras y autores más reconocidos ......................................................... 28 6. Realidad socioeconómica tras los datos ............................................................... 29 6.1. Trayectoria académica en la Universidad ............................................................ 30 6.2. Expectativas según el género de la persona (punto de vista social) ................... 32 6.3. Expectativas según el género de la persona (punto de vista económico) ........... 34 7. Conclusiones, limitaciones y posibles ampliaciones .............................................. 36 8. Bibliografía .......................................................................................................... 39 ÍNDICE DE TABLAS 1. Número de citas por artículo ...................................................................................... 16 2. Medidas de tendencia central sobre el número de citas recibidas (1992-2018) ....... 26 3. Autoras que han recibido un mayor número de citas (1992-2018) ........................... 28 4. Autores que han recibido un mayor número de citas (1992-2018) ........................... 29 ÍNDICE DE GRÁFICOS 1. Distribución de publicaciones totales en la RGE (1992-2018) ...................................... 7 2. Número total de autores que han publicado en la RGE entre 1992 y 2018 ................. 8 3. Número de publicaciones totales por género (1992-2018) ....................................... 10 4. Porcentaje de publicaciones totales por género, sobre el total (1992-2018) ............ 11 5. Número de publicaciones individuales por género (1992-2018) ............................... 12 6. Porcentaje de publicaciones individuales por género, sobre el total (1992-2018) .... 13 7. Comparativa de artículos individuales y coautorías entre 1992 y 2018 ..................... 14 8. Curva esquemática del número de citas frente a publicaciones, con los documentos ordenados de manera decreciente ............................................................................ 17 9. Número de citas por artículo y género (1992-2018) .................................................. 21 10. Distribución porcentual del total de citas recibidas por género (1992-2018) .......... 22 11. Porcentaje de citas recibidas por artículo y género (1992-2018) ............................ 23 12. Número de autores y autoras citados (1992-2018) ................................................. 24 13. Media de citas recibidas por género (1992-2018) ................................................... 25 14. Distribución de probabilidad de citas recibidas por los autores de la RGE .............. 27 15. Distribución de probabilidad de citas recibidas por las autoras de la RGE .............. 27 16. Trayectoria académica en las Universidades gallegas, en % (2017-2018) ............... 31 - 4 - 1. Introducción Uno de los incentivos que me llevaron en 2014 a elegir el Grado en Economía como mi apuesta universitaria fue sin duda la parte matemática de la carrera, pues en casa siempre nos inculcaron, tanto a mis hermanos como a mí, lo importante que era saber de números y lo peligroso que podría ser el analfabetismo numérico en nuestras vidas. Además, el plan de estudios de la Universidade de Santiago de Compostela también hacía hincapié en el desarrollo de cuestiones de índole social, científica y ética, lo que nos dotaría a los economistas de las herramientas necesarias para analizar e interpretar fenómenos cotidianos desde un punto de vista técnico y poder hacer recomendaciones en base a las conclusiones que alcancemos. Por aquel entonces, uno de los mayores prestigios que una familia podía tener era que su hija o hijo, tras dos años de intensa preparación y esfuerzo, consiguiera entrar en el Grado en Medicina, con una nota de corte de 12,102 puntos sobre 14 en Santiago (CiUG, 2014). Lejos quedaban carreras como Economía, Matemáticas o Física, con notas de 5,022, 6,097 y 7,348 puntos respectivamente, donde, con el mero hecho de aprobar, ya tenías el acceso casi garantizado. Cinco años después, vivimos un momento en el que la palabra big data y empleos del futuro aparecen en cuatro de cada tres noticias que los medios de comunicación nos ofrecen. En realidad, les debemos estar agradecidos por dar a conocer la idea de que las empresas nos tratan como números superpuestos y que buscan obtener -aun másbeneficio sobre nuestras decisiones de inversión y consumo. Como resultado, el Grado en Medicina ha sido desplazado de la cúspide de la enseñanza universitaria por los dobles Grados de Matemáticas y Física o Ingeniería informática y Matemáticas, con notas de 13,330 y 12,918 respectivamente (CiUG, 2019). En una sociedad donde los procesos de automatización del empleo a través de máquinas y robots ya han obligado a echar el cierre a gran parte de talleres artesanales y empleos tradicionales (Rañales, 2019), el desarrollo de la inteligencia artificial amenaza con destruir aún más puestos de trabajo humano, con motivo de la búsqueda de una mayor productividad - 5 - (Gortazar, 2018 y El País, 2019). Por ello, el trabajo de un economista deberá ser no solo altamente valorado, sino estrictamente necesario: toda aquella recopilación macabra de datos y pautas de consumo necesitan ser analizadas e interpretadas correctamente, en función del ciclo y de las expectativas que tanto productores como consumidores tienen sobre la economía. En otras palabras, la explicación a través de un modelo de comportamiento en base a circunstancias socioeconómicas serán clave para el análisis e interpretación de cualquier serie de datos o realidad que se quiera comprender. Y de esto trata justamente nuestro trabajo. Partimos de un pequeño entorno socioeconómico, la Revista Galega de Economía, donde autores y autoras de diversas naciones desarrollan, exponen y defienden sus investigaciones desde el año 1992. En primer lugar, daremos un contexto a la revista, para que el lector sepa de qué trata, qué se publica y las etapas de desarrollo que acontecieron. En segundo lugar, mediremos en términos cuantitativos y a través de una perspectiva de género cómo ha sido la evolución de las publicaciones dentro de la revista, desglosando aquellos artículos publicados por solo hombres o mujeres y aquellos con presencia mixta. En los dos siguientes puntos, nos apoyaremos en el número de citas por artículo que ofrece Google Académico para aportar un punto de vista en términos cualitativos, aplicando también la perspectiva de género. Después de la recopilación, análisis e interpretación del significado de los datos que desarrollamos en cada uno de los apartados, cerraremos el círculo elaborando un modelo que explique, desde un punto de vista social y económico, el por qué del diferencial de publicaciones entre hombres y mujeres, así como en el número de citas. Por último, elaboraremos unas conclusiones donde reflejaremos aquella información que nos haya parecido más reveladora o trascendental, además de mencionar las limitaciones que encontramos y las posibles ampliaciones de la investigación. 2. La Revista Galega de Economía: breve historia y trayectoria científica En junio de 1992 comenzó su recorrido la Revista Galega de Economía, promovida por el entonces decano y catedrático de Economía Aplicada, Luis Caramés Viéitez. Junto con el - 6 - apoyo de la Xunta de Galicia y Fondos Europeos, la Facultad de Ciencias Económicas e Empresariais de la Universidade de Santiago de Compostela puso en marcha un proyecto clave para la divulgación científica en Galicia, como lo avalan sus más de 25 años de historia. En la actualidad, la edición, impresión y distribución de la revista corren a cargo del convenio firmado entre la Consellería de Facenda, el Instituto Galego de Promoción Económica (IGAPE) y la propia universidad, con una dotación de alrededor 7.500€ por año 1 . Durante los 15 primeros años, el carácter de la revista ha sido semestral, con publicaciones en los meses de junio y diciembre respectivamente. Como excepción, debemos mencionar que, en los años 1995, 2004 y 2005, solo fue publicado un volumen; en el año 1999, no se llegó a publicar ninguno. Tras esto, a partir de 2007, además de las dos publicaciones semestrales, se incluye un tercer volumen de carácter extraordinario. Tal y como menciona la profesora Guisán (2018), directora de la revista entre 2014 y 2018, podemos diferenciar tres etapas de evolución: - Primera etapa (1992-1999): los artículos son publicados en gallego y se refieren principalmente a la economía de Galicia, aunque también hay aportaciones internacionales y estudios de otros ámbitos. - Segunda etapa (2000-2013): la revista adopta un proceso de internacionalización, publicando la mayoría de artículos en gallego y castellano. Además de la economía de Galicia, se tratan otros referidos al conjunto de España e incluso de América Latina. A partir de 2007, con los monográficos, se dedican volúmenes completos a temas como recursos naturales, pesca o políticas regionales, entre otros. - Tercera etapa (2014-2019): dada la expansión positiva de la revista, comienzan a aparecer cada vez más artículos en inglés o traducidos a dicha lengua. Gracias a ello, no sólo se consigue aumentar el impacto internacional de las publicaciones, sino también la visibilización de nuestros investigadores e investigadoras. 1 DOG Núm. 22 publicado el 31 de enero de 2018 - 7 - Las publicaciones de la Revista Galega de Economía pueden dividirse en seis categorías bien diferenciadas: artículos, conferencias, documentos, notas breves, opiniones y reseñas bibliográficas. También se incluyen diversos resúmenes de tesis de licenciatura y doctoramiento, completando así un círculo virtuoso de publicaciones que implica no sólo a las facultades, sino al mundo exterior. En palabras de Barreiro (2007), exdecano y profesor de Historia Económica, este hecho supone un soporte singular para investigadores y científicos que busquen incorporarse a la carrera docente o quieran consolidarse en ella. Tanto es así que hemos contabilizado un total de 688 artículos, 11 conferencias, 44 documentos, 40 notas breves, 22 opiniones y 57 reseñas bibliográficas en los 26 volúmenes publicados entre 1992 y 2018. Gráfica 1.- Distribución de publicaciones totales en la Revista Galega de Economía (1992-2018) Fuente: elaboración propia en base a los datos de la RGE Tal y como podemos apreciar en la gráfica anterior, los artículos académicos representan el 80% de las publicaciones totales de la revista, debido a su importancia y relevancia en cuanto a investigación se refiere. Aun así, no debemos menospreciar al restante 20%, pues encontramos conferencias, opiniones y reseñas de gran calidad científica. Según la Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal (Redalyc), durante los años 2005 y 2017, han contribuido a la revista un total de 119 instituciones, correspondientes a 24 países diferentes. Del total de aportaciones, alrededor 80% 1% 5% 5% 2% 7% Artículos Conferencias Documentos Notas breves Opiniones Reseñas - 8 - del 50% de las mismas se atribuyen a autores de las universidades de Santiago, A Coruña y Vigo, pero también destacan autorías institucionales (Instituto Galego de Estatística, Banco de España o el Centro Tecnológico del Mar) y universidades internacionales (Católica de Santos en Brasil, Volgograd en Rusia o la República en Uruguay). En términos de descargas medias por mes, tal y como también analiza Guisán (2018), el número ha aumentado desde las 1.866 en 2013 hasta las 7.102 en 2017, lo que supone un considerable incremento del 280,6%, que refleja claramente la expansión que mencionábamos líneas atrás. La siguiente gráfica nos muestra la relación entre el número de autores que han publicado en la Revista Galega de Economía en los 26 volúmenes analizados. Siguiendo la recta de regresión lineal, podemos observar que la tendencia es generalmente ascendente, pues pasamos de los 36 autores en 1992 a los 81 en 2018. Aun así, también nos damos cuenta de que el incremento no es ni mucho menos continuo, ya que, al haber años con uno, dos e incluso tres volúmenes distintos publicados, afecta al agregado total de los autores. Gráfica 2.- Número total de autores que han publicado en la RGE entre 1992 y 2018 Fuente: elaboración propia en base a los datos de la RGE Podemos confirmar este hecho a través del valor del coeficiente de determinación, cuyo valor fluctúa entre 0 y 1. Cuando el R2 se aproxima a 1, implica que existe un ajuste lineal perfecto entre el modelo de regresión y la variabilidad de la variable Y (en nuestro caso, el y = 0.9581x -1864.6 R² = 0.2299 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 1990 1995 2000 2005 2010 2015 2020 - 15 - artículo que va a usar como referencia, es decir, el artículo que va a citar en su propia investigación. Por un lado, para el análisis del impacto de las publicaciones de la RGE, quedarnos con sólo el número de publicaciones que han realizado nuestras profesoras sería contraproducente, pues no nos permitiría hacer una comparativa real. Por otro lado, utilizar solo el número de citas de un artículo también podría llevarnos a un razonamiento erróneo, al poder estar muy influenciado por el número de auto-citas del propio autor, de compañeros de investigación y departamentos. Con esto no queremos transmitir la idea de que un autor o sus compañeros de departamento no puedan citar sus propias investigaciones, pero sí consideramos que la consecución de impacto y reconocimiento radica en la capacidad del propio artículo, en base a su calidad, de ir más allá del propio ámbito de la facultad. 4.1. ¿Qué base de datos utilizamos? Tanto el artículo de la Nottingham Trent University como la información proporcionada por la Biblioteca de la Universidad de Santiago de Compostela (BUSC) en su Curso Avanzado de Competencias en Información (2019) nos sugieren utilizar Google Académico, Scopus o Web of Science para medir el número de citas por artículo y así darnos cuenta de la repercusión que han adquirido los artículos desde su publicación en jornales académicos. Tras realizar una búsqueda exhaustiva, nos damos cuenta de que los resultados obtenidos en términos de citas difieren significativamente según la base de datos que utilicemos, tal y como refleja la siguiente tabla: - 16 - Tabla 1.- Número de citas por artículo Título del artículo Google Académico Scopus Web of Science Manufacturing and consumption of agricultural products as a tool of food security management in Russia 11 2 Sin resultados Consideraciones estratégicas para la promoción del turismo en Galicia a través del cine 21 6 Sin resultados Foreign direct investment in ASEAN countries 1990–2012 7 3 Sin resultados Desigualdad de género en Latinoamérica desde la perspectiva de los indicadores de desarrollo humano 4 1 Sin resultados Fuente: elaboración propia en base a los datos obtenidos de Google Académico, Scopus y WoS Para comprender mejor lo que nos arroja la tabla, debemos tener en cuenta las peculiaridades que presenta cada una de las bases de datos. En primer lugar, Web of Science es quizás la que mayor impacto y reconocimiento tiene en términos internacionales, hecho que dificulta su empleo en nuestra investigación, pues los artículos analizados contienen el texto base en gallego o castellano 4 . En segundo lugar, Scopus proporciona una mayor cobertura en cuanto a términos de citas se refiere al estar integrada en Elsevier, una de las más grandes y prestigiosas editoriales de literatura científica del mundo (Guisán, 2018). Por último, Google Académico utiliza el algoritmo de la propia compañía para buscar resultados relevantes en 40 idiomas diferentes, ampliando las posibilidades de búsqueda exponencialmente. Aun así, autores como Meho y Yang (2007) demuestran que usar de manera independiente solo una de las bases de datos genera resultados sesgados e incompletos, y evidencian que el empleo de Google Académico puede ser muy útil para mostrar el impacto de un artículo a nivel internacional, sea cual sea su idioma. Pese a ello, también nos advierten que el buscador no siempre se limita a publicaciones de alto impacto o conferencias, sino que a veces puede duplicar resultados y hacer la búsqueda engorrosa. 4 Tanto títulos como resúmenes están traducidos al inglés, de ahí a que dos de los artículos mencionados en la tabla 1 aparezcan en dicha lengua. - 17 - Debido al carácter nacional -en términos de idiomade la RGE y asumiendo que cometeremos un error en la medición de las citas de los artículos, utilizaremos Google Académico como base de datos, al preferir pecar por exceso que por defecto. 4.1.1. El índice H Mientras decidíamos qué base de datos utilizar para el posterior análisis nos percatamos de que estas ofrecían una especie de perfil para cada autor, donde recolectan y organizan datos acerca de su trayectoria profesional, formación y publicaciones. Aparte, también nos muestran un valor numérico conocido como h – index, pero ¿qué nos refleja este índice? En 2005, el físico Jorge Hirsch desarrolló un índice que servía para cuantificar el resultado de la investigación científica de un individuo en términos de productividad: “A scientist has an index h if h of his or her Np papers have at least h citations each and the other (Np – h) papers have less than or equal to h citations each.” En otras palabras, y tal y como podemos deducir en el gráfico 8, que un autor tenga un índice H de 12 implica que, del total de documentos que este ha publicado, 12 de ellos han recibido al menos 12 citas (Hirsch, 2005). Gráfica 8.- Curva esquemática del número de citas frente a publicaciones, con los documentos ordenados de manera decreciente Fuente: Hirsch, 2005 - 18 - Pese a contar con gran aceptación al principio, en los últimos años el índice H ha sido protagonista de numerosos artículos académicos que argumentaban en su contra. Entre los principales inconvenientes destacamos que: - El índice asume una igualdad entre dos cantidades que no tienen una conexión directamente lógica, pues no todos los artículos publicados por un autor tienen el mismo impacto, debido a la temática elegida o frecuencia. Por ello, no podemos considerar a dos científicos equivalentes con un índice H de 10, cuando uno de ellos tiene otros 90 artículos más con 9 citas cada uno (Lehmann et al, 2008). - Un índice H de 0 genera una imagen negativa para el investigador, al entender que su producción científica es nula, cuando puede estar desarrollando nuevas investigaciones (Evidence Ltd., 2007). - Además de poner a los nuevos investigadores en una situación de desventaja comparativa, permite a los científicos dormirse en los laureles, ya que su índice personal nunca va a disminuir, solo aumentará o quedará estático, generando incentivos para dejar de publicar. (Rousseau, 2008). Como último punto negativo, pero en este caso de aportación propia, el índice H también se ve afectado por el grado de internacionalización que tenga el autor (país de procedencia y lengua o revista en la que publica), es decir, que las bases de datos trasladan su propio sesgo a la hora de realizarlo. Además, en Google Académico, es el propio autor quien debe generarse un perfil para que el buscador contabilice el número de artículos y citas y ofrezca dicho índice. Por lo tanto, aunque en un primer instante pudiera habernos resultado útil -o al menos interesanteutilizarlo para medir cómo han afectado las publicaciones en la RGE a nuestros investigadores e investigadoras, consideramos que los contras superan a los pros y descartamos dicha idea, quedándonos con el número de citas de Google Académico. - 19 - 5. Calidad medida a través del número de citas por artículo, según Google Académico Según Evidente Ltd. (2007), una agencia especializada en investigación, análisis e interpretación de producción científica, con sede en Reino Unido, la bibliometría es la ciencia que mide, a través de métodos matemáticos y estadísticos, el rendimiento de una investigación basándose en datos asociados con artículos de revistas. Defienden por tanto que las citas proporcionan una red de asociación entre elementos dentro del corpus de conocimiento aceptado, por lo que podemos suponer que aquellos artículos citados con una mayor frecuencia reportan una mayor importancia que aquellos que quedan sin citar. De todas maneras, destacamos de nuevo que el posterior análisis puede no estar libre de errores, teniendo en cuenta que un número elevado de autocitas podría distorsionar el valor que obtengamos en determinados artículos. Además, como ya advertimos anteriormente, el empleo de Google Académico puede dar lugar, en algunos casos, a duplicidades en el número de citas, lo que generará de nuevo otra pequeña distorsión. Matizaremos que la recopilación del número de citas por artículo fue realizada entre los días 15 y 21 de abril de 2019, permitiéndonos obtener una imagen fija en un instante concreto del tiempo. A nuestra contra juega -aunque a favor de investigadores e investigadorasel hecho de que las publicaciones continúen generando impacto y sean citadas por otros autores. Aun así, nuestro propósito es realizar un estudio de lo acontecido durante los 26 volúmenes publicados de la revista y ver el valor y calidad de la misma, por lo que nos adaptaremos a dicha circunstancia lo mejor posible. La metodología que hemos utilizado en este caso se basa en dos diferenciaciones: - Número de citas obtenidas por género y por año, es decir, cuántas veces han sido citados artículos realizados por hombres y por mujeres. - Número de autores y autoras citados por año. - 20 - 5.1. Citas obtenidas por artículo y distinción de género En este apartado determinaremos el número de citas que han recibido los artículos, aplicando una perspectiva de género. Para que el lector comprenda mejor el procedimiento, ideamos un ejemplo: Artículo Políticas europeas sobre auditoría en tiempos de crisis (2013) Autoras María Antonia García Benau, Ana Zorio Grima y Josefina Novejarque Civera Nº de veces citado 8 Artículo Internacionalización en la industria de la moda: el caso Zara (2010) Autores Belmiro João, Antonio Carlos Freddo y Gabriela Negrão de Figueiredo Nº de veces citado 4 Este método consiste en multiplicar, para cada artículo, el número de autoras o autores con las citas que este ha recibido. Dado que el primero de los artículos ha sido citado ocho veces según Google Académico, y teniendo en cuenta que la autoría pertenece a tres mujeres, imputaremos 24 citas a mujeres 5 para el año 2013. En el caso del segundo artículo, João y Freddo aportarán ocho citas a la categoría de hombres citados, mientras que Negrão aportará cuatro a la de mujeres. Para el cálculo del total de citas recibidas, aplicamos el sumatorio en ambos géneros. Explicado esto, utilizamos el mismo proceso para las más de 900 publicaciones recogidas durante estos 26 años en la RGE y obtenemos: 5 El artículo de 2013, elaborado por tres mujeres, ha recibido ocho citas según Google Académico. Para nuestro recuento, multiplicamos el número de autoras por las citas acumuladas, dando un total de 24 citas a mujeres. - 21 - Gráfica 9.- Número de citas por artículo y género (1992-2018) Fuente: elaboración propia en base a los datos de la RGE y Google Académico Las conclusiones que nos arroja la figura anterior siguen la línea de lo expuesto en otros apartados: la predominancia de publicaciones realizadas por hombres se refleja también en el número de citas que estos reciben, pues existe una correlación positiva entre ambas magnitudes. Entre 1992 y 2008, los autores de la revista han recibido generalmente un mayor número de citas que el sexo opuesto, alcanzando el máximo en 2002 y 2005, con 294 y 290 citas respectivamente. Sin embargo, cabe destacar el cambio de tendencia acontecido desde el año 2009, en el cual los artículos realizados por nuestras autoras han comenzado a recibir más citas que los de los autores. Otro de los aspectos que más nos ha llamado la atención guarda una estrecha relación con las etapas de evolución de la revista que explicábamos en el punto 2 de este escrito. A modo de breve recordatorio, uno de los hechos más destacados acontece en el año 2000, cuando los artículos de la RGE son ofertados tanto en gallego como en castellano, adaptándose así al proceso de internacionalización. Si comparamos 6 que los artículos del año 1998 han recibido un total de 71 citas, mientras que los del 2001 han recibido 270, podemos afirmar que la adopción del bilingüismo en la Revista Galega de Economía supuso un aumento del 280,3% en el número de citas que los artículos recibieron entre 1998 y 2001. Si por el 6 Teniendo en cuenta que en el año 1999 no se publicó la revista, los años 1998 y 2001 corresponden, por tanto, al año previo y año posterior a la incorporación simultánea de artículos en gallego y castellano. 0 50 100 150 200 250 300 350 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 Citas a hombres Citas a mujeres - 22 - contrario comparamos el dato de 1998 con las 499 citas recibidas en 2005, concluimos que el incremento de estas se sitúa en el 602,8%. Si buscamos hacer una comparativa en números absolutos del total de citas que nuestros autores y autoras han recibido durante todos estos años, 2525 citas se corresponden a artículos elaborados por hombres y 1989 se corresponden a aquellos realizados por mujeres. En términos relativos, tal y como nos muestra el siguiente gráfico sectorial, dichos números se traducen a un 56% y 44% respectivamente. Gráfico 10.- Distribución porcentual del total de citas recibidas por género (1992-2018) Fuente: elaboración propia en base a los datos de la RGE y Google Académico Para finalizar con esta primera metodología, la siguiente gráfica nos muestra más intuitivamente el cambio de tendencia que mencionábamos líneas atrás. Aunque el porcentaje de citas recibidas por mujeres ha ido aumentando con el paso de los años, no es hasta 2009 cuando se produce un cambio total en la tendencia de citas recibidas por género. 56% 44% Total de citas a hombres Total de citas a mujeres - 23 - Gráfica 11.- Porcentaje de citas recibidas por artículo y género (1992-2018) Fuente: elaboración propia en base a los datos de la RGE y Google Académico 5.2. Citas obtenidas por persona aplicando distinción de género En el apartado anterior nos referíamos al número de citas que los artículos de nuestros investigadores e investigadoras habían recibido durante los años de historia de la Revista Galega de Economía. Pues bien, en el presente apartado acotamos un poco más el círculo, para ver, dentro de cada año, cuántos autores y autoras han sido citados. Artículo Paternalismo empresarial y "desarrollismo". Reflexiones sobre la construcción del poblado minero de Fontao (2007) Autores María Xosé Rodríguez Galdo y Abel F. Losada Álvarez Nº de veces citado 8 Artículo Demandantes de atención personalizada y bienestar. Contribución a su estudio a partir del análisis de los cambios en la dinámica familiar (2011) Autores María Xosé Rodríguez Galdo y María Pilar Freire Esparís Nº de veces citado 1 A diferencia del método de citas por género, en este caso solo tendremos en cuenta que en 2007 la profesora Rodríguez Galdo y el profesor Losada fueron citados, mientras que, en 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 Citas a hombres Citas a mujeres - 24 - 2011, además de Freire Esparís, Rodríguez Galdo volvió a ser citada. A efectos prácticos para nuestro análisis, contabilizaremos que en 2007 fueron citados una profesora y un profesor, pero que en 2011 fueron citadas dos profesoras. Aplicando este método al análisis que realizamos previamente, obtenemos una gráfica considerablemente similar a la que obtuvimos antes, pero que nos indica la relación entre hombres y mujeres citados para cada uno de los años. Gráfica 12.- Número de autores y autoras citados (1992-2018) Fuente: elaboración propia en base a los datos de la RGE y Google Académico Aunque pueda parecer que la gráfica en sí no nos aporta nueva información que pueda ser relevante, necesitábamos introducirla a modo de variable instrumental para llegar al siguiente punto. 5.3. Media de citas por género Poniendo en relación la información incorporada en los apartados 5.1. y 5.2. de este trabajo, nos ha parecido relevante elaborar un pequeño índice que unifique y relativice ambas magnitudes, el número de citas recibidas por artículo y género y el número de autores/as 0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 Nº de hombres citados Nº de mujeres citadas - 31 - de Santiago es la única que no ofrece datos desagregados en los grados y másteres. De hecho, pese a los planes de igualdad que están sobre la mesa, en el Autoinforme de Seguimiento del Grado en Economía del curso 2016-2017, el término muller/mujer aparece una única vez, mientras que el término alumnas no tiene siquiera ese privilegio. Por lo tanto, hemos utilizado la información global que ofrecen las tres universidades en materia de igualdad y aplicado una media respecto a las distintas proporciones obtenidas. Gráfica 16.- Trayectoria académica en las Universidades gallegas, en porcentaje (2017-2018) Fuente: elaboración propia en base a los datos de la USC, UDC y UVigo La media de las tres universidades suaviza ligeramente el diferencial entre géneros en su trayectoria académica, sobre todo en la etapa de formación. Si continuamos analizando el gráfico, nos damos cuenta de que hay un mayor número de mujeres ayudantes y contratadas doctoras, lo que supone que alrededor del 53,4% de contratos laborales de las universidades gallegas corresponden a mujeres. Pese a ello, la cúspide de la enseñanza sigue ampliamente ocupada por hombres, sobre todo en lo que respecta a los puestos de funcionariado público (profesores titulares y cátedras), llegando estos a ocupar un 58,6% de titularidades y un 76,8% de cátedras dentro de las tres universidades analizadas. 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 Alumnado Graduadas/os 2º ciclo 3º ciclo Doctoras/es Ayud. doctora/or Contrat. Doctora/or Prof. Titular Cátedras Hombres Mujeres - 32 - Agrupando todas las categorías profesionales y excluyendo a los alumnos que realizan estudios de grado, máster y doctorado, obtenemos un total de 4.527 personas que impartieron docencia o investigaron en nuestras universidades durante el curso 2017-2018. Si lo desagregamos, el 41,7% de personal se corresponde con mujeres y el 58,3% con hombres. Dado que, por nivel de formación y calidad, los profesores y/o investigadores realizan la mayoría de publicaciones, que haya un mayor número de docentes guarda una relación positiva con el número de artículos que estos publican, que es, como ya hemos visto, superior al de mujeres. Lo que ahora se nos viene a la mente es: si el número de alumnas inscritas en la universidad, incluso el de graduadas, es mayor que el de hombres, ¿cómo es posible que ellos terminen en los puestos de mayor categoría dentro de la enseñanza universitaria? 6.2. Expectativas según el género de la persona (punto de vista social) Tras buscar bibliografía sobre el tema y formar una idea más o menos contextualizada, decidimos hacer una pequeña encuesta, de carácter personal, a familiares y amigos especializados o formándose en distintos ámbitos de la vida, para conocer su opinión sobre la siguiente pregunta: ¿Consideras que el género de una persona influye en el interés que esta tiene por el poder? Entiendiendo por poder la consecución de cargos superiores en cualquier tipo de jerarquía, que impliquen responsabilidad y/o dirección. Desde las civilizaciones griegas hasta hace considerablemente poco, la mayoría de sociedades han pecado de ser patriarcales y androcéntricas, superponiendo la figura del hombre ante niñas/os, mujeres y ancianas/os. Se consideraba que las destrezas y habilidades del varón eran determinantes para la realización de tareas sofisticadas o que conllevaran un alto grado de responsabilidad, lo que reportaba un mayor prestigio social, en detrimento de los demás. Esta idea se plasma en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, publicada en 1789, en la que el concepto de ser humano pasa a ser sustituído por el de - 33 - hombre, al ser quien ejerce una labor social más importante, o por lo menos más reconocida. Por suerte, defensoras de la igualdad como Olympe de Gouges 7 no han cesado de reclamar y luchar por un trato y derechos que sean, al menos, equitativos. Lamentablemente para muchos y afortunadamente para algunos, estudios publicados por el MIT y la Universidad de Hardvard 8 concluyen que no existen instintos innatos que influyan en el interés que una persona puede tener por el poder, ni habilidades superiores o determinantes asociadas a un género concreto. En otras palabras, “no estarás menos interesada en ser directora por el hecho de ser mujer ni serás menos responsable con tu hijo si eres hombre”. La Asociación Mundial de Educadores Infantiles (AMEI-WAECE) concluía en 2012 que es la educación que recibimos desde que somos pequeños la que potencia capacidades, habilidades y destrezas acordes a un determinado rol. Es decir, recibimos estímulos distintos y de manera indirecta 9 que enseñan a los niños a ser valientes y emocionalmente estables, mientras que a las niñas a ser afectivas y temerosas. En relación a esto, Beaman et al. (2012) concebían al género como una construcción social, a través de la que adquirimos un estereotipo determinado y con este, la sociedad genera unas expectativas hacia nosotros. Aclarado esto, ambos artículos coinciden en que buena parte del diferencial entre hombres y mujeres en puestos de responsabilidad se pueden explicar por esa misma causa: al haber una menor representación femenina que sirva como referente o modelo, las generaciones futuras no tienen los estímulos necesarios ni suficientes para aspirar a ser investigadoras, científicas o directivas. Y de nuestra encuesta, ¿cuáles han sido los resultados? A grandes rasgos, el 33,3% afirmó que el género de una persona sí influía en el interés que esta tenía por el poder, mientras que el 66,6% restante dijo que no. Lo interesante de la pregunta no era quedarnos exclusivamente 7 En 1791 publica un artículo titulado Déclaration des Droits de la Femme et de la Citoyenne, en el cual parafrasea la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (1789), pero, a modo de crítica social, añade referencias estrictamente femeninas. 8 Artículos citados en Beaman et al. (2012). 9 Gestos como la elección entre el color rosa y azul en el caso de niña o niño, la imposición de muñecas o muñecos de juguete e incluso los diferentes deportes practicados, aparecen mencionados como condicionantes del comportamiento en los artículos de AMEI-WAECE, Beaman et al (2012) y otros. - 34 - con el resultado cuantitativo, sino que además pedimos que justificaran su respuesta y dieran un argumento relativamente razonado sobre ella. De los encuestados que votaron que sí, nos pareció cuanto menos curioso que emplearan argumentos muy similares a aquellos que votaron que no. Esto se debió a que entendían que no existen razones biológicas o de nacimiento que marquen nuestra predisposición al poder, sino que consideraban que la sociedad nos atribuye un sendero a seguir o espera un comportamiento determinado dependiendo de si nacemos niño o niña. Dado que su conclusión coincidía plenamente con la construcción social del género que defendían aquellos que votaron que no en la encuesta, podemos concluir que el total de los encuestados, una vez unificados los argumentos, consideró que el género de una persona no marcaba su predisposición o deseo hacia el poder. Por último destacar que, aunque a veces exista cierta dualidad entre la esfera académica y la realidad social, en este caso los argumentos y conclusiones siguen una línea idéntica. Tanto es así que en el conjunto de explicaciones destaca la idea de la dominación simbólica del hombre sobre la mujer, al representar este las altas esferas de poder y la toma de decisiones, además del sentimiento de culpabilidad/presión social que puede tener una mujer por querer formar una familia y, al mismo tiempo, no querer reducir su jornada laboral. 6.3. Expectativas según el género de la persona (punto de vista económico) Debido a que, en ocasiones, los estudios que analizan y modulan el comportamiento individual y social pueden ser tachados de charlatanería y de escasa evidencia empírica, vamos a complementar lo antes expuesto con un indicador de desigualdad: la brecha salarial. Podemos decir que existe brecha o discriminación salarial cuando la diferencia de salarios, para un mismo puesto de trabajo y distinto género, no se debe a la existencia de distintos niveles de productividad (Pena-Boquete y Fernández, 2006). En este artículo, se busca analizar si hombres y mujeres perciben salarios distintos en categorías similares y explicar por qué se produce dicha situación. Sin mucho preámbulo, las conclusiones que alcanzaron fueron sencillas de comprender: - 35 - - En 2002, la mujer cobraba un 83,24% del salario del hombre en Galicia. - En 2002, solo el 24,61% de las diferencias salariales se deben a niveles de productividad. Si entendemos que existe una relación positiva entre productividad del trabajador y salario que este percibe, solo el 24,61% de la heterogeneidad salarial estaría justificada según el nivel de productividad. Esto lleva implícito que en el año 2002 en Galicia, el 75,39% de los casos en los que la mujer cobraba casi una quinta parte menos que el hombre no tiene una justificación directa. En Pryce (2015) se citan de manera muy esquemática algunos de los muchos factores que afectan a esta distorsión salarial. Entre ellos, y coincidiendo con el análisis de Pena-Boquete y Fernández (2006), destacamos la tardía incorporación de la mujer al mercado laboral (en relación a las mayores dificultades para acceder a estudios superiores), la existencia de sectores ampliamente feminizados/masculinizados o la responsabilidad por parte de la madre del cuidado de los hijos y la familia. Por último, ambos estudios también coinciden en el impacto que tiene la jornada parcial y la temporalidad sobre dichas diferencias salariales, que son un reflejo directo de la distinta situación social a la que la mujer tiene que hacer frente para conciliar lo personal, laboral y familiar. Los datos del INE para el primer trimestre de 2019 así lo confirman: de los 2,9 millones de personas que poseían un contrato a jornada parcial en España, el 25,46% eran hombres y el 74,54% mujeres. Sin embargo, de los más de 16 millones de contratados a jornada completa, el 59,5% son hombres y el 40,5% mujeres. Los datos aportados desde la perspectiva social y económica manifiestan que las expectativas que un niño y una niña pueden tener sobre su futuro laboral van a ser, por causas que escapan de su control, diferentes. Cuando lleguen a su etapa adulta, podrán aceptar lo que la sociedad espera de ellos y conformarse con la existencia de diferencias que les beneficien o perjudiquen según su género o luchar por una concepción equitativa universal. - 36 - 7. Conclusiones, limitaciones y posibles ampliaciones Antes de adentrarnos en las conclusiones, debemos mencionar que nos habría gustado analizar si existe cierta predominancia de un género u otro en las diferentes ramas de la economía y la administración de empresas. Con esta información, podríamos formular un planteamiento complementario sobre las publicaciones de la revista, fijándonos en las áreas o temáticas tratadas con mayor presencia de hombres o mujeres y así poder dejar de lado el número total de artículos. Además, también resultaría interesante comparar los resultados obtenidos con otra revista de características similares pero de otro país, permitiéndonos observar y analizar diferencias y similitudes en los ámbitos universitario, social y económico. La Revista Galega de Economía, pese a estar orientada en sus inicios a un ámbito local, ha logrado expandirse y ser reconocida internacionalmente gracias a la calidad y distinción de sus publicaciones. Motivo de ello, además de las colaboraciones con universidades extranjeras e instituciones, ha sido la adopción del bilingüismo en sus publicaciones online y la inclusión de estudios en inglés como tercera lengua. Este dato se refleja claramente en el incremento del 602,8% del número de citas que ha recibido la revista entre los años 1998 y 2005, haciendo patente la necesidad de mantener este enfoque trilingüe pero manteniendo las publicaciones en gallego como sello de identidad propio. En términos de publicaciones, no podemos afirmar que con el paso de los años se haya producido un aumento de estas, pues dependen positivamente del número de volúmenes publicados. Por el contrario, sí que podemos afirmar que, aunque inicialmente publicasen un 75% de hombres frente a un 25% de mujeres, el diferencial se ha ido acortando hasta alcanzar casi la equidad, con una proporción de 51 autores por cada 49 autoras. Si fijamos el punto de vista en las publicaciones individuales nos damos cuenta de que no existe ni mucho menos paridad, ya que las mujeres cuentan con mayores dificultades para publicar artículos por su cuenta que los hombres, debido sobre todo a las causas socioeconómicas que explicábamos anteriormente. Sin embargo, destacamos el cambio de tendencia producido entre 1992 y 2018: en los inicios de la revista, el 74% de las publicaciones eran individuales y el 26% se - 37 - correspondían con varios autores, mientras que en el último año analizado, sólo el 39% se debe a investigaciones de un solo autor y el 61% a coautorías. Una vez elegido Google Académico como medidor de impacto, los datos reflejan de nuevo la predominancia del hombre frente a la mujer tanto en el número de citas por artículo como en el número de autores citados. De todas maneras, la elaboración del cociente entre ambas magnitudes nos permitió obtener la media de citas por género y así eliminar el efecto acumulativo del número de artículos. Haciendo uso de otras medidas de tendencia central, pudimos concluir que, en términos relativos, las mujeres obtuvieron 8,69 citas por cada autora frente a las 7,61 por autor que recibieron los hombres. Debido a que inicialmente concebimos a la Revista Galega de Economía como un sistema socioeconómico, la elaboración de un modelo que nos explicara el por qué de esos datos se hizo necesario. El entorno macroeconómico, en nuestro caso, habrían sido las facultades de Economía y Administración de Empresas de las universidades gallegas, así como las instituciones de la propia comunidad autónoma. Sin embargo, al no poder contar con datos precisos de nuestra facultad, tuvimos que generalizar en base a los datos ofrecidos por el conjunto de las universidades. A través de este estudio nos dimos cuenta de que las categorías más altas del profesorado están ocupadas por hombres, destacando el 76,8% de catedráticos frente al 23,2% de catedráticas dentro del sistema universitario de Galicia. Que haya un mayor número de artículos realizados por hombres y en consecuencia estos sean referenciados más veces, guarda una relación estrechamente positiva con que haya más investigadores que investigadoras en la universidad. Pero este problema tiene un origen más profundo, arraigado en la estructura de la sociedad y en nuestro propio pensamiento: la construcción social del género. Somos nosotros, en masculino, quienes generamos unas expectativas de carácter-rol en función del género de la persona, asumiendo lo que se espera o no de ella, y hemos de ser también nosotros quienes aboguemos por la equidad e igualdad de oportunidades en todos los ámbitos de la sociedad. Aristóteles planteó la idea del Zoon Politikón, por la cual el hombre -y no las mujeres, niños y ancianoses un animal social. Animal por el hecho de que nacemos con instintos de - 38 - supervivencia innatos a nuestro ser, y social porque generamos un entramado de influencias que modulan nuestra naturaleza biológica: De todo esto es evidente que la ciudad es una de las cosas naturales, y que el hombre es por naturaleza un animal social, y que el insocial por naturaleza y no por azar es o un ser inferior o un ser superior al hombre (…). La razón por la cual el hombre es un ser social, más que cualquier abeja y que cualquier animal gregario, es evidente: la naturaleza, como decimos, no hace nada en vano, y el hombre es el único animal que tiene palabra (…). Pero la palabra es para manifestar lo conveniente y lo perjudicial, así como lo justo y lo injusto. Y esto es lo propio del hombre frente a los demás animales: poseer, él solo, el sentido del bien y el mal, de lo justo y lo injusto, y de los demás valores, y la participación comunitaria de estas cosas constituye la casa y la ciudad. Si el propio Aristóteles adaptara su concepción del Zoon Politikón a la actualidad, estoy bien seguro de que la concepción del hombre sería reemplazada por la del ser humano, pues no existen diferencias biológicas que nos limiten o predispongan para cumplir un determinado rol, sino que es la sociedad la que nos modula para ello. - 39 - 8. Bibliografía Aristóteles, Política. Introducción, traducción y notas de Manuela García Valdés, Madrid, Gredos, 1988. Asociación mundial de educadores infantiles (AMEI-WAECE, 2012). Niñas y niños, ¿expectativas culturales diferentes? Recuperado de: http://www.waece.org/circulares_pedagogicas/CPDELMES/2012_05_2_nene_nena.pdf Barreiro, X. (2007). A Revista Galega de Economía: quince anos de pensamento económico en Galicia. Revista Galega de Economía, Vol. 16-1, suplemento Beaman, L., Duflo, E., Pande, R., & Topalova, P. (2012). Female leadership raises aspirations and educational attainment for girls: A policy experiment in India. Science, 335(6068), 582-586 Biblioteca Universitaria de Santiago de Compostela (2019). Curso Avanzado de Competencias en Información. USC CiUG (2014). Oferta de prazas para o curso 2014/15 e notas de corte. Recuperado de: http://ciug.gal/PDF/notasdecorte1415.pdf CiUG (2019). Nota del último alumno matriculado en el curso 2018/19. Recuperado de: http://ciug.gal/PDF/notasdecorte18.pdf Evidence Ltd (2007). The Use of Bibliometrics to Measure Research Quality in UK Higher Education Institutions. London, UK: Universities UK Facultade de Ciencias Económicas e Empresariais (2017). Autoinforme de seguimento curso académico 2016-2017. Universidade de Santiago de Compostela. Recuperado de: http://www.usc.es/export9/sites/webinstitucional/gl/centros/ecoade/descargas/calidade/2 501108_autoinforme_seguimento_16_17_grao_eco.pdf Facultade de Ciencias Económicas e Empresariais (2017). Memoria de calidade curso académico 2016-2017. Universidade de Santiago de Compostela. Recuperado de: http://www.usc.es/export9/sites/webinstitucional/gl/centros/ecoade/descargas/calidade/ memoria_calidade_centro_16_17_vf_2018_11_07.pdf Gortazar, L. (2018). Transformación digital y consecuencias para el empleo en España. Una revisión de la investigación reciente. UPV/EHU y World Bank. Fedea Guisán, MC. (2018). La Revista Galega de Economía y otras revistas de investigación económica publicadas en Galicia, 2001-2018. Revista Galega de Economía, 27, issue 2, p. 175182 - 40 - Hirsch, J. E. (2005). An index to quantify an individual's scientific research output. Proceedings of the National Academy of Sciences, 102(46), 16569-16572 INE (2019). Ocupados a tiempo parcial por motivo de la jornada parcial, sexo y grupo de edad. Recuperado de: http://www.ine.es/jaxiT3/Datos.htm?t=4181 INE (2019). Ocupados por tipo de jornada, sexo y sector económico. Recuperado de: http://www.ine.es/jaxiT3/Datos.htm?t=3963 Lehmann, S., Jackson, A., Lautrup, B. (2008). A quantitative analysis of indicators of scientific performance. Scientometrics 76: 369–390 Martínez, E. (2005). Errores frecuentes en la interpretación del coeficiente de determinación lineal. Anuario Jurídico y Económico Escurialense, pp. 315-332 ISSN:1133-3677 Meho, L.I. and Yang, K. (2007). Impact of data sources on citation counts and rankings of LIS faculty: Web of Science versus Scopus and Google Scholar. Journal of the American Society for Information Science and Technology. 58(13), 2105-2125 Nottingham Trent University Library (2019). Measuring research impact with metrics. Recuperado de: https://www4.ntu.ac.uk/library/document_uploads/189542.pdf Oficina de Igualdade de Xénero (2012). Actualización do diagnóstico de igualdade na USC. Vicerreitoría de Responsabilidade Social e Calidade. Recuperado de: http://www.usc.es/export9/sites/webinstitucional/gl/servizos/oix/descargas/Actualizacixn_ diagnostico_igualdade.2006-2010.pdf Rañales, P. (2019). El baile del zapatero. Recuperado de: https://retazosdepablook.wordpress.com/2019/06/09/el-baile-del-zapatero/ Redalyc (2018). Indicadores cienciométricos de la Revista Galega de Economía para el periodo 2005-2017. Consultado el 25 de abril de 2019. Recuperado de https://www.redalyc.org/revista.oa?id=391 Rousseau, R. and Leuven, K. U. (2008). Reflections on recent developments of the h-index and h-type indices. Collnet Journal of Scientometrics and Information Management, 2:1, 1-8 Pena-Boquete, Y. y Fernández, M. (2006). La discriminación salarial por razón de género en Galicia, IDEGA. Universidade de Santiago de Compostela Pryce, V. (2015) Why women need quotas on boards. Biteback Publishing. The Guardian Xunta de Galicia (2018). DOG Núm. 22, pp. 6829, publicado el 31 de enero de 2018