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Maruxa : Semanario escolar, n. 21 (1917)

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(Sm ¡USCRIPCION (Jn mes . . 0,35 ptas. (j n trimestre . 1,00 1 Unión Postal . 1,50 ' Anucios a precios convencionales. Número sueiío:lflcts. ©- flño 1. Santiago 2S de ñgcsto de 1917. Núm. 21 SEMANARIO ESCOLAR • v. ! L ITERA T Ü R A CIENCIAS Y ARTES INCANSABLE LABOR DE CULTURA REDACCION Y AD j VIINSTRACCION: OEDMIRE^, 2G. — SANT1ACO ÜISGALICIA ARTISTICA •T TN'. ^uEJiTStK'v ~ -' ir PONTEVEDRA. — Iglesia de la Peregrina M A R U XA 2 t Como vivir sin tus amores santos ¡Mujer de mi ilusión! Si es solo un pensil mustio y sin flores ¡Mi pobre corazón! Como encontrar sosiego a mis pesares Si el lenitivo huyó, Como mostrar risueñas mis tristuras Si Aurora ya marchó. Tan solo envidio las marinas brisas Que acarician mi amor, La inquieta aura que agita sus cabellos Con afable candor. Lejos, muy lejos, en la playa excelsa Su pecho suspiró, Y lanzando un quejido dulce y tierno Maldijo, ella, mi amor. M&daí Lopes Blsaco. Estío. ' HABLANDO UN RATO 3P o e s í a, 37 - Con este mismo epígrafe publiqué un artículo en el diario local "Gace  ta de Galicia,,, el cual figuró como fondo en el número correspondien  te al cinco de marzo de este año; y en el que hablaba del centenario del ilustre cantor de las leyendas caste  llanas, y del fallecimiento de uno de los insignes autores de "La Tizona,,. Pues bien: hoy que.mi humilde plu  ma va a ocuparse de otro poeta que sufre todos los dolores de la miseria y que es inspiradísimo vate, nada mejor para encabezar estas mal hil  vanadas líneas que el mismo título del artículo en que me ocupaba del bardo Zorrilla y del poeta Godoy. Fausto, es el nombre de un rapaz que contará poco más de dieciocho años de infeliz existencia; su vida ha sido siempre un continuo martirio para su ensoñadora alma de poeta; él sufrió y sufre; huérfano desde su infancia no encontró otro cariño más que el dé una avarienta tutora, la cual, como propietaria que es, de uña tienda de chocolates no podía comprender que Fausto era un so  ñador, un idealista, quizá un román  tico, pero al fin poeta; no, para ella 3=1 a zxl To r e era un golfo, un vago, quizá un idio  ta o un neurasténico; de ahí que le prohibiese escribir,'cuando ya a los catorce años empezaba a colaborar en la revista madrileña "Patria,,. Su tutora, para él tan cariñosa, no admitía otro ideal que la confec  ción de aquellas onzas, qne deluidas luego, formaban una substancia tan nutritiva y alimenticia, que eran, a no dudarlo, las mejores que se ela  boraban a brazo en la ciudad para las paisanas de Amio y San Lázaro. ¡Oh el materialismo! .... Pero a él, no le arredraban ni ame  nazas, ni ofensas; y con sus ahorrillos formó una hermosa biblioteca de clásicos y contemporáneos. El pidióle un día a su tutora, con lágri  mas en los ojos, suplicante y emo  cionado una carrera corta y econó  mica; fuere esta cualquiera, la de Maestro por ejemplo; indignóse su tutora, y como siempre inexorable rechazó aquella proposición tan jus  ta y tan . legítima. Viendo Fausto que Je' era imposible alcanzar el anhelado título académico - — ) por carecerde recursos . pecuniarios — resolvió dejar esta vida tan llena de tristezas y amarguras, donde veía sus ilusiones defraudadas; y empuñando el arma homicida disparó Su tutora pesaba entonces el cacao correspondiente a las omitas que se venderían en la feria próximamientras que del pecho del poeta manaba sangre, sangre... ¡Que con  traste! Libróse de la muerte, pero no de la cólera de su tutora, la cual ¡¡para bajarle los /tozos// — como ella de  cía -le hizo vestir un pantalón apro  vechado de un manto, con el que ella tocaba su cabeza cuándo pro  fanaba la casa del Señor, con su en  trada en el templo. Y Fausto, sufría con resignación las mofas y burlas de envidiosos compañeros; y mientras servía de ridículo a los Señoritos en nuestros paseos, manaban de su fantástica imaginación los inspirados y senti  mentales verseé, que días después publicaba la prensa. . El profesa una respetuosa admira  ción y un gran cariño al grandioso poeta Rubén; él ama su estilo y si  gue su escuela como pueden hacer  lo los Machado, Villaespesa, Ardavín, Pérez de Ayala, Répide o cual  quier otro de ese grupo intelectual, titulado: "Rubeniano,,; pues no se puede imitar mejor su Sonatina que en el Yo soñé de Fausto. Nosotros, que tan entrañablemen  te le queremos como distinguidísi  mo colaborador que es de nuestra revista, hemos tenido un placer inmenso en disuadirle — aún hace poco tiempo — con sanos y leales consejos, de una terrible idea: su encantadora tutora le había arrojado, de su casa por contravenir sus órdenes publicando sus poesías; su lecho durante la noche de aquel día fué un banco de la FI erra dura, y allí, en aquel estado de ánimo escribió su hermosísima poesía ti  tulada Angelus. De su idea no hablemos; fué un momento de ob  cecación u ofuscamiento. Su salvación estaba en el Guartel y en él entró, y allí, prestando ser  vicio a su Patria y a su Rey podrá soñar, idealizar, publicar sus poe  mas .... libre de privaciones y ren  cores que también contrastaban con su melancolía y romanticismo. Y lejos ya de la prosa de la vida — como él llama a la confección del chocolate —y lo que es peor: del hambre que tan mal se aviene con versos henchidos de grandeza, so  bre todo cuando esos versos están impregnados de poesía podrá hacer lo que dice el distinguido literato López .Blanco en su cuento "El triunfo de' un poeta,,: “ ¡Jovenes poe  tas, que guardáis avarientos vues  tros versos, mostrarlos, que el man  ¥ / do os los lea, que la hidalguía por ellos encerrada mil veces vence, al materialismo de la vida!,, Isidríu Golea!. Pazo de Castrelos-Vigo. ------------ : ---------- ^<- , DESDE EL PUEBLO: : : : LAS F-ERIAS: : : : : : El descendiente de un héroe Las ferias son en toda Galicia y especialmente en esta comarca de Bergantiños, un elemento de vida, sin el cual, la agonía lenta en que nos desenvolvemos, • degeneraría en postración, hundimiento, y aniqui  lamiento de unos cientos de pueblos y aldeas. Son además las ferias, el pretqsto para que los pueblos des  validos de medios de comunicación, desfoguen sus sentires, refocilándo  se con la santa caricia de la frater  nidad. Aquí el comercio, no es el torren- . te impetuoso que corresponde al gran caudal de riqueza del país. Es e! tranquilo lago, en cuyos in  mundos fangales, la mano pródiga de la Sabia Naturaleza, ha escondí do por doquier auríferas arenas; y al remover su cieno sale a la super  ficie, el emporio de anónimas ri  quezas, ocultas en la pestilencia nau  seosa, de las politicadas llevadas a ca bo por caciques serviles y leguleyos, a cuyo cargo, está la misión de re  presentar en Cortes estos distritos, donde se hace mucha política, con lamentable olvido de la tristísima situación de la comarca. Al marchar por las veredas y ca  minos que atravesando el corazón . de las montañas, dan acceso a uno de estos importantes centros de enagenación. Contemplando los ár  boles centenarios y las rocas mile  narias, que sirvieron de baluarte inmarcesible donde nuestros ante  coterráneos, defendieron la santa independencia de su querido terru  ño. Y al llegar allá abajo, a esas espléndidas riberas y magnificientes acantilados de las costas, que deli  mitan el esplendente cuadro; evoca nuestra memoria, la historia de aquellos tiempos, en que estos mis  mos sufridos y rudos cazorros, con  tenían, desde ellos, las ambiciones de los extranjeros, y aún las codidiciosas piraterías de otros compa  triotas. Estas evocaciones de tiempos idos, tenidas en presencia de aque  lla multitud sumisa y callada, que se apelotonaba apretadamente, co mo rebaño en apriscos; me entris  M A R U X A 3 tecían tanto más, cuanto que refle xionando, considero, como en la actualidad, si nada tienen que temer de “ Antón de Garay,,, ni del "Mi lano de los mares,,, ni de tantos otros lobos marinos, que rondaron estas costas atraídos por la poética y cadenciosa tranquilidad de ías Tías gallegas, y por el sugestivo ali • cíente de la incomunicación con el resto de España, han de temer en cambio ser víctimas, de esos pará  sitos que ellos mismos sostienen, para que les manejen a su antojo cual muñecos de pantomima. . Anochecía; desde media tarde, los paisanos comenzaron el retorno a sus primitivas chozas. Hago no  che en casa' de Mano el, aquel viejo cuyas patillas de color indefinido, imposibilitan calcular su edad. Se  gún es costumbre los vecinos se reúnen al rededor de la lareira. Hablamos del negocio, que siempre les parece pequeño.... “ Aqueles dous cuchiños... eran moi ,xcitosiñós...„ La conversación recae sobre cosas inverosímiles, producto de la fanta  sía popular; cuando mis ojo 3 al escrudiñar las ennegrecidas paredes, topan con una mohosa y oxidada bayoneta, que pende orgullosamente sobre unos recortes ae revistas y periódicos. Manoel dándose por aludido de muda pregunta; relata la historia, interesante el recordarla en todos momentos, y de gran opor  tunidad en'las actuales circunstan  cias; la reproduzco gustoso: “ Aniquilado el Regimiento de Má  laga, (hoy Melilla 59y, los soDrevi vientes huyeron a la Isla de León. Reunidos algunos de aquellos sol  dados, a las órdenes del capitán D. Vicente Moreno Romero, cons  tituyeron una guerrilla, que hostili  zaba sin piedad a los invasores fran  ceses. Al amanecer del 2 de Agosto de 1810, después de reñido combate en Antequera, era herido y hecho prisionero, el héroe, y con él cinco soldados que le quedaban. Llevado Moreno a Malaga, fué propuesto de libertad, si juraba reconocer a José Bonaparte. Para influir en el ánimo de aquel bravo, fueron ejecutados bárbaramente, en su presencia, los cinco soldados; y conducido des  pués a Granada, arrastrando cadena de (jaleóte, y condenado la muerte en garrote. Hubo de contestar a las súplicas de su esposa: “Recuerda a mis hijos, como se muere por el honor,,. AI siguiente dia, subió al patíbulo, desde donfae gritó “ Espa  ñoles, aprended a ser fieles y a mo  rir por la patria,,, lanzándose el mismo con la soga al cuello, .a la muerte gloriosa. Desde entonces, al pasar revista de comisario en el regimiento de Melilla número 59, donde él figura a la cabeza del escalafón, responde el capitán, “ Presente, en la memoria de los buenos,,. Uno de los cinco adictos a Mo  reno, era el padre de Manoel, en cuyo nombre digo: “ Adsunv, cuando de reclutarse contra los franceses, se trate,,. Pascual García Ferreiro. Bergantiños-Estio de 1917. «Jé moga a los siiscrigtoies de íaer& se pangan, cuanto antes &¡ corriente. Da ¿o contrario dejaremos de servirles la revista. ^ ■ SS O IV ££ TT O = Yo conozco tu historia: En tu carne, rosada, marcó Goya sus dientes de sátiro membrudo, y, temiendo tu muerte, concibió la embrujada idea, de llevar al lienzo tu desnudo. Y fué una tardo llena de fragancias y sol, y después del Momento, que es floración de Vida, cuando el pintor rebelde — bravamente español — enfloró la majeza de tu carne encendida. Tu carne — mármol rosa — , én tu siglo fué el templo humano, donde tuvo toda pasión pagana altar y sacerdocio. Los sátiros oraron la Oración del Placer, con fervoroso ejemplo. Y cuando la fué mustia tu carne, antes lozana, contemplando el retrato, por tu muerta belleza, tus dos ojos, lloraron... Xavier Bóveda 4M A R U X A Don Ramón Garaboa Vuelven por segundavez a cu  brirse de luto las páginas de MARUXA. ¡Ramón Garaboa, el amigo cari  ñoso, ha muerto! Y al sorprendernos esta ruda nue  va, embárganos una tristeza desola  dora el alma... ¡El compañero leal ha caído en manos de la pérfida Parca! ¡Triste sino el de la criatura! Evocamos con gran sentimiento, los placibles ratos que el escolar aventajado nos proporcionaba con su chispeante ingénio, no agotado aún, en las primicias de su postra  ción en lecho... Comparamos las horas placerosas idas,con el funesto desenlace, y pro  rrumpimos en copioso llanto... ¡Pobre amigo! Cuándo apenas ha  bías traspasado los umbrales de los 25 años, trónchase el árbol de tu juventud, y marchitándose la flor de tus esperanzas, ciérranse tus ojos, y te entregas al eterno sueño... Elevemos una fervorosa plegaria por el descanso infinito de su alma, único bálsamo para mitigar los do  lores sobrevenidos después de pér  dida tan irreparable. ¡farima *rr< ----- — PROSAS aladas : : : : : EL TRASATLANTICO ESPERA... ...mepareció la isla de los Bienaventüiados. G abriel D ‘ anunnzio Fué en este mismo sitio en que ahora estoy, frente a la ría de Arosa, fulgente y azul como un záfiro bajo el sol, donde el espect.' lo se me presentó trágico y desnudo. Y no lo contemplé solamente un día, ni un verano, ni tampoco fué sólo en esta maravillosa tierra aroseña donde la escena hubo lugar. Se me brindó en todos los puer  tos importantes de Galicia adonde mi nomadismo me llevó. Un día y otro día. Tal vez los que marchaban al otro lado del mar retornasen después llenas sus escarcelas del vellocino codiciado. Quizá la ensoñación de un opimo país quitara dolor a sus aventureras almas de argonautas en los brutales momentos de las despedidas y en las desoladas horas del interminable navegar bajo el cielo invariable e infinito y frente al mar monótono y cantor... , Posible también que el desagra-, decimienfo de rústicas almas para su tierra pusiera dureza ^ en ellas y no lograse florecer perdón y sentímentalidad, o el estoicismo diese a otras abnegación y el escepticismo impasibilidad para vencer la amar  gura de una hora suprema... A pesar de todo siempre quedó margen para el desgarramiento do  loroso de muchas almas que bien nacidas en tierra gal ega tenían que abandonarla por otros soles y por inefables ecos de ciertos cantos con que la sirena desde remotas playas halagaba ambiciones y arrullaba en  sueños. * * * En esta misma ciudad de Arosa — riente y coqueta — , en este esplén  dido muelle de Villagarcía el pasado año el alma del cronista — lacerada por lo infausto de una escena inopi  nada — lloró silenciosamente lágri  mas de compasión y de angustia. Fué así. Un viejo matrimonio campesino habíase trasladado desde la lejana y escondida aldea al muelle casi de  sierto a la sazón. Con ellos venían hasta tres criatu  ras, dos mujeres llorosas y algunos vecinos del lugar. En la ría — de un luminoso azul de Prusia — el trasatlántico acaba de fondear. Dentro de dos o tres ho  ras, después de recogida aquella informe carne de cañón y una vez estrujada y hacinada en los rincones y la cubierta del coloso zarpará éste con rumbo a las islas de la ilusión, "costas de oro,,.. ’ . En medio de aquella doliente fa  milia un robusto y joven aldeano dando espaldas al buque y al mar tiende la mirada nostálgica y melan cólicamente hacía la montaña... Un bote se aleja ya con el equipa  je. Acércase otro. Y es de ver cómo la pobre gente que a duras penas contenía todo su dolor prorrumpió en gritos y llan  tos abiertas las válvulas del senti  miento por las que aquél se precipi  ta cual un torrente caudaloso. ...Lloraban los "abuelos,, de rodi  llas, con la vista: el viejo caída en el suelo, la madre en el hijo al que te  nía asido por las piernas. Lloraban y gritaban la esposa y la hermana. Lloraban los vecinos. Lloraban, finalmente, algunos curiosos que hasta allí se habían acercado. Los hijos del pasajero brincaban alegres atentos a sus juegos o a una lancha que atracaba desplegada al viento su vela hinchada y ondúlante... De la chimenea del trasatlántico brota — como una cimera trágica, o un fúnebre airón — negra y densa columba de humo. Las máquinas soterradas en el fondo, palpitan fragorosamente. El postrer pitido de la sirena es un alarido, un grito bárbaro en el augusto silencio de la mañana es  tival. Se aleja el trasatlántico. El timón extiende sobre la turquesa del mar una estela hirviente y blanca. . A popa, en la lejanía un pañuelo aletea. Dijérase una mano que ner  viosamente se moviera en un eterno "adiós,, clamante y suplicante. Perdióse en el horizonte, hace ya tiempo el barco y en el muelle llo  ran aún las almas torturadas de los campesinos. • Dos pihuelos al pasar, mordiendo sendas colillas hacen burlas del aje  no dolor. * * * Hoy al lado del muelle, está un trasatlántico. Ni la sirena lanza su alarido, ni la chimenea se adorna con su airón triunfal. La máquina permanece silenciosa; muerta. Hay guerra y el Comercio y la Industria tienen sus alas de cóndor plegadas, caído a sus pies el emble  mático caduceo... (¡El caduceo que fué para los gen  tiles símbolo de paz y era en manos de Mercurio talismán y vara mágica y trofeo de abundancia y riqueza!) Por esto el trasatlántico ' — trágico y negro como un ataúd - espera en vano... y en vano mira la ruta de otras veces: libre y prometedora, florecida de espumas, ilusión de ar  gonautas, senda de ensueño bajo el sol. ORTIZ NOVO Playas de Arosa, Estío. , .. ..^1 ,|| ■aaaw ir-r ---- — Lea V. INTIMO Original de Marino López Olí i De venta en todas las libre . i s. PRECIO 50 CTS. 5 tos nflESTROS Declaraciones d^l ministro El día 29 del actual se reunirán en Madrid representaciones de todo Magisterio español, las cuales vic tarán al ministro de Instrucción pública para solicitar del mismo la supresión de las categorías interme  dias del escalafón. El Sr Añdrade ha dicho a los pe -riodistas que recibirá gustoso a la referida Comisión, .aunque podía haberse evitado esta motestia toda vez que él es el más entusiasta par  tidario de esa mejora que solicitan los maestros españoles; pero que sus facultades no alcanzan a tamo •f ue sin el Concurso de las Cortes no puede llegarse a esta reforma El Sr Ministro tiene en cartera .cuantas' modificaciones P»edan sol. • citar los maestros, y si no las ha lie vado a la práctica todavía, ha sido porque tropieza con las realidades Q£ A P juTcio P defsr. Andrade, ma^ yor (desigualdad es la igualdad de los sueldos. . / , Cierto es que, por ejemplo los catedráticos son todos de igua ca tegoría en sus respectivos escalafo nespero mientras a un catedrático de ía Facultad de Medicina o de De  recho puede servirle su representa  ción o icial para aumentar justamente°la clientela de su Clínica o de su bufete, los .profesores de otras racultades, como las de Ciencias, losofía y Letras, tienen que sujetarse exclusivamente a los emolumentos de su cátedra. , . Algo análogo ocurre en el Magis  terio. Un maestro de una escuela rural, con un sueldo de 1.500 pese  tas, puede vivir con desahogo; no así casi con el doble, en una pobla  ción, y menos si ésta es de primera clase como Madrid y Barcelona. Todas estas consideraciones, no pasan inadvertidas para el Sr Andrade, y, teniéndolas presentes, ha redactado un bosquejo de reorgani  zación de la enseñanza, que en su día ha de llevar alas Cortes. ______________ ->§&<- — ----- - ---------- “ AMORES QUE SE ENCUENTRAN: : : : Entre la multitud que llenaba la ancha y espaciosa calle, vagaba un día cierto muchacho, serio y pen  sativo, nada llamaba su atención, paseaba y no sabía jDor donde, em  bargada hasta tal punto su fantasía que ni siquiera correspondía a los saludos que sus amigos le dirigían, pero cuando más distraído parecía estar, vino a conturbar su decaído M A R U X A espíritu, la visión de una joven extremadameute hermosa; extasiado quedóse mirando para tan verdade  ro ángel, para aquella figulina en  cantadora que vino a despertar su alma, aquellos ojos negros de expre  sivo mirar, aquella boquita pequeña y dibujada a maravilla sobre su sutil cutis, dejando ver sus marflimos dientes y rodeado todo de un Her  moso pelo negro que caía en sedo  sos y espesos haces su talle esbelto y ligero, produjeron en él una su gestión inaudita y grande, que hizo sentir en breves momentos en su pecho una pasión halagadora que jamás había sentido. No mucho tiempo después pa  seando la vista por uno de los pe  riódicos de la loaclidad, vi con sopresa que: aquel hombre que ende sus amigos, gozaba fama-de una impasibilidad grande, había caído en poco tiermpo en las desgarradoras redes del amor, .... ál dia siguiente era su boda. , , . No le envidié aun creo mas bien que le compadecí, tiré el periódico y olvídeme de todo. fleniisiiiígildo Segade Montero. ^ ir ____ AAriVAYA/II ---- .>se< ---- DORMIA EL SUEÑO ETERNO: mos casado, porque en verdad, ella me quería mucho y yo a ella mucho más. En fin, nos pasamos así unos me  ses, en que además de hablar todos los días por un balcón muy bajo que tenía, cosa como dos horas cada día, nos escribíamos diario dos o tres cartas. - Nuestro amor iba progresando. Se acercaba el instante feliz de ser benditos nuestros amores. Mis ocupaciones me llevaron del pueblo en que vivíamos, para con  tinuar los estudios que había emprendicio. Nuestra amorosa amistad no ha  bía sufrido menoscabo alguno. Ella me quería cada vez más. Faltaba un mes para empezar los exámenes, cuando recibí la tristísi  ma noticia de su fallecimiento. Abandoné todo con la esperanza de ver si podía darle el ultimo beso. , , , Al llegar a su casa, después de un apuradísimo viaje .y al entrar en la habitación donde reposaban sus mortales restos, desmayado me abracé a ella, y mis lágrimas, cual torrente misterioso, bañaban su ros  tro y sus rubios cabellos, y yo, de codos sobre la mesa, donde dormía el sueño eterno, lloraba.... 1 oraba mi desdicha. Angel Fraga y Orosa. Para mi entrañable amigo el culto escritor, Nicolás García Fernán  dez. Era un hermoso día del mes de Agosto. El sol empezaba a disipar la'densa nieblilla que la noche había tendido, y el rocío huía con ligereza al ser bañado por el sol. Los rayos de Febo empezaban a herir el finí-, simo cutis de una joven hermosa sin comparación, que desampaiada había pasado la noche, a la sombra obscura de unos corpulentos casta  ños. Dormía muy tranquila. Su co razón parecía de león al refeiirme que había pasado la noche tan tran  quila, en aquella espantosa soledad, que no había tenido miedo alguno, apesar de la obscura noche que aca  cha dé pasar que cualquier hom  bre forzudo le temblaría el coiazon, y yo al menos no seria capaz de prender en el sueño ni un instante. Después de contarme toda su des  dichada historia que casi me hizo llorar, me 'compadecí de ella y le ofrecí un porvenir bastante hala  güeño, prometiéndole carsarme con ella. , , Tenía yo a la sazón catorce anos, Nos juramos en aquel acto un amor eterno. . Si en aquel momento hubiera a mano un sacerdote ya nos hubiéraVillalba VIII-1917. ------------------------------------ --------------------------------------------- — MI PRIMER AMOR Tu nombre dulce, poético y agra  dable como la brisa del mar ¡Tu cuerpo! Aún no habías cumplido quince abriles y eras trivial e inquieta como una mariposa. En tu rostro iluminado por la más bella sonrisa temblaban dos pupilas azules, movibles y graciosas como acianos flotando en el agua y tus cabellos rubios y ondulantes caían sobre tu nuca alabastrina. Tus piececitos eran dos lirios blan  cos tan bellos e incomparables como sus manos dos azucenas y todo en tí era y es delicadeza frágil. Tu cin  tura era estrecha capaz de abarcarse^ ¿Quien al ver mujer tan ideal no es propicio a un amor loco? Tu fuistes la que primeramente me hiciste creer con tu hermosura en la palabra bella ¡Amor: Que amor tan imposible arrebato el primero mi pobre corazón. Todo se lo llevó el vLnto envuel  to en densa neblina .... Pero siempre me quedará un re  cuerdo triste y melancólico. Luis Sánz Vázquez. Madrid (Milord QUIJOTESCO) 6 M A R U X A A ■* & V i -; ic u /v fs i ; x X i : 15 I ; *s & ^ - flSTR-fl nORTE - — POR — RflnON CflBflNILLflS . ¡Monteira desfiada! ¡Chaqueta con remendos! ¡Zoquiños que sabedes de lamas e de seixos! ¡Terróns dos pedrugales regañados e secos! ¡Legón dos meus suores Calzado en duro aceiro! ¡Traballo santo, cómo te quero! ¡A da surrisa triste! ¡A da homilde mirada! ¡A do peito afundido! ¡A da carina flaca! ¡Probeza miña moza, eterna noiva branca que tras de mín, tusindo, camiñas abafada! ¡como te quero, Probeza santa! ¡Non me deixedes soyo, ¡evádeme no medio, Probeza; miña moza, Traballo compañeiro! ¡Y-ó final-a xornada, no patria chan gallego abride a miña cova e botádeme dentro! ¡¡Quero caír c-o corazón sangrando e c-un bico nos beizosü UNHñ TRñSNflbfl r Rapaza mais garrida que Marica do Penedo ninguén a conecta. Nin mais amiga de bromas. Non había mozo que deixara de ter sua parrafada co' ela, nin miér  coles ou sábado que'faltara galán na sua porta; como non había do  mingo que, despois dafoliada, algún rapaz dos moitos que viñan d' outras aldeas non lie fixese compaña, os dous s' enredasen n-un parrafeo que mozos e vellos escoitaban como función de festa, Un andalüs que fora dar no lugar non sei como ninpra qué; amigo das mulleres mais aínda que do viño con que decote s ’ embebedaba, tamén quixo, cando de Mariquiñas He talaron, esperimental-o seu saber e donaire parolando co ’ ela. No seu maxín bulianlle mil pensamentos e proyeitos; coidaba que Mariquiñas habíase de virar tcliña por él e que o momo e feituquiño corpo d ’ a ra  paza ben axiña s ’ estremecería de querendoso pracer a carón do seo... E íoi un ha noite cabo d ’ ela. Noite de craro luar, en que so  mellaba que o astro rei íbase a erguer tral-os montes estallando o agarimo das suas rayólas sobre da tena bendita onde maduraba o froito das colleitas. O andalús rabión moito aquela noite fermosa de craro luar; rabiou porque Marica ríase coma tola can  do él faláballe con todo o entusias  mo do seu desexo; rabiou porque intentando bulronamente unha con  versa de casoiro, ela, sempre adiviñando o que maxinaba, deixábase convencer primeiro pra rir a gargallada no remate das propostas cando coidaba él que a tiña conquerida. O amor propio fíxolle volver a carga. O andalüs non debía, non podía ser vencido por unha gallega. Xa chegaría tempo de probar a finura da sua raza, de afincar o seu valer de conqinridor, de domeñador das voluntades femininas. — Calma— díxose — e praza forte; pero caerá como outras caíron. Des pois decircilles a todos estes: ¡ahí tedes como vencen o andalüs! Un día avisou os seus amigos. — Chés, hoxeé; esta noite no hórreo, as dez, ide a modiño. Axexade, e e veredes que unha gallega non pode resistir a un andalüs. Os mozos correron a vos. Algús xa sabía a noticia por outro conduto, espallada sen saber d' onde saíra. A noite, mais de vinte rapaces reuníronse c xuntos chegaron hastra a barra qu' está a carón da eirá do tío Antón do Penedo. Fuco do Carballal botoulle a5 mans ao andalüs. — Quixeche que viñéramos n n que o aldraxe fora maior; pois ben viñemos; pero agora, diante de to  dos nos, vas facel a pormesa de casamento a esta muller, ou esna quizámoste. — Ben falado, recontra, — dixo Pe dro da Quenlle — eu xa tiña tencióa de lie decir eso mesmo en canto que o atopara, pra que non dixera que nos facíamos válentes todos xuntos, perodescomasí, haberámais testemufías. A muller véndose arrodeada de xente engruñouse canto puido e cochou a cara, co' as mans, envergoñada. — Vamos erte. — díxolle Fucovi acó; e ti, andalüs, fala. O andalús, arrepentido xa da aventura, non tuvo mais remedio por medo; que facel-o que 11' orde  naban. — Está ben, — marmulou — si, eu pormeto casar contigo, Marica... A muller botou le os brazos. — Gracias meiguiño; e a vos tamen, rapaces, xa que viñestes na mi  ña axuda. — ¡Recontra! — escramou Pedro da Quenlle — esta non e Marica. — Non e Marica, non e ela, — afir  maban tamén outros mozos. ¿Non é? — preguntón espavori  do o andalús. — Si, son, —dixo ela — son Marica de Candal. — ¡Marica de Candal! A gargallada riron todos. Todosmenos o andalús. Marica de Candal era unha vella mais fea que un corno, e mais amiga de ter un home a seu rente do que un avaro do diñeiro. Foi unha trasnadá da outra de Marica do Penedo, pr ’ afumar ’ eos seus fumes ao andalús. La Coruña. Leandro Carré. N FORrt ACION Se proyecta la publicación de una Uista literaria titulada "Suevia,,, [edactada por varios alumnos del instituto, y cuya aparición se verilicará el próximo 7 de Octubre. 1 Acogemos gustosos lo hasta abó  la rumor, pero hemos de advertir á [os integrantes de la futura redac  ción, que MARUXA va ya en el lúmero 21 de publicación y há  llase aún con el exordio, faltándo  le ... el epilogo. r Con motivo del Real Decreto aulorizando a los alumnos oficiales, oa ra poderse examinar en Septiemore, son muchos los compañeros que ya durante este mes tendremos gusto de abrazar. Una nueva rectificación hemos le hacer en lo que respecta a la aublicación del cuadro de nuestros ;olaboradores, donde omitimos in- /duntariamente al inspirado poeta ). José García Fernández, y a su lermano D. Nicolás. Mañana saldrá para Madrid, Bar  celona y Zaragoza en viaje de re  creo nuestro querido Director, el distinguido literato don Marino Ló  pez Blanco. Con tal motivo encargaráse de la Dirección de esta revista, el redac  tor de la misma D. Francisco López Vázquez. Deseárnosle al entrañable compa  ñero una grata estancia en las ciuda  des que visite. El próximo . día 30 publicará un magnífico numero extraordinario nuestro apreciable colega "Galicia Pintoresca", revista literaria, de Villalba. Fiemos nombrado corresponsalliterario en Vigo de esta revista á D. Enrique Soto Paz, conocido pe riodista, de quien muy pronto pu  blicaremos crónicas exquisitas. Nos congratula sobremanera que el galano escritor vigués comparta con nosotros las árduas tareas pe riodísticas. -A el pueden dirigirse cuantos se deseen subscribir. fim La Paloma Este magnífico establecimiento, situado en lo más céntrico de la población, montado a la altura de los mejores de su clase, cuenta con espaciosas y ventiladas habi  taciones, buena y abundante mesa y un servicio puntual y esmerado. 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Alejandr > Gómer Ulla, Farmacéutico; D. Eugenio Giróm Abogado; D. Eduardo Carnero. Capitán do Infantería; Mr. Fierro Lodevin, Licenciado en Filosofía y Letras, D Enrique García Miras, profesor Mercantil en la Sociedad Económica: D. Manuel Roy:Gacio i Abobado, Profesor auxiliar do dicha Facultad; D. Miguel Ferrer, Abogado, don José do la B.osa; Capitán do Infantería; D. Juan Mejufco, Abogado; Profesor de 1.a enseñanza D. Secundino lloy Zabala, Prafesora de párvulos, Srtu. María Zubcldía. SR ADJ1IT® ALÜBXOS 1ATEB\0S, Jl! DIO l,TO\0S, MMAXENm V E\TEBPS PlbiRNSE REGLA A ENTOS J CALZADOS MATERIAL ELECTRICO RELOJES DE TODAS CLASES OPTICA Y BISUTERÍA Gran surtido de LÁMPARAS OSRAM, Sergio González. Huérfanas, 30 — SANTIAGO GRAN HOTEL MODERNO Ildefonso Tristán PROPIETARIO Moderno mobilitrio. ^ m Trato, inmejorable. Huérfanas 29.-Santiago Gran Hotel Argentina — DE — FRANCISCO REY Servicio esmerado S^nralO : :: Almacén y obrador de calzado CURTIDOS Y DEPOSITO EXCLUSIVO DE HOÍtiUASj! 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