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Aná.lisis y Modificación de Conducta, 2006, Vol. 32, NfJ 143 DIFERENCIAS INDIVIDUALES EN REGULACiÓN EMOCIONAL V MENTALIZACiÓN EN PREADOLESCENTES CON TENDENCIAS A LA PSICOPATíA MI José Paz Míguez Clotllde Slnelro García Facultad de Psicologla. Universidad de Santiago de Compostela RESUMEN En una muestra de preadolescentes de 12 a 15 años analizamos si las relaciones de los rasgos conductual, afectivo e interpersonal de psicopatía -evaluados mediante el autoinforrne "Youth Psychopathic Traits InventoryUcon los problemas atencionales y las conductas agresiva y delictiva se ven alteradas -en intensidad y/o en direcciónen función del esta tus emocional, mentalista y genérico del preadolescente vía labilidad / negatividad. Los resultados muestran cómo: a) la labilidad emocional y afectividad negativa actúa como un mecanismo mediador en la actuación del rasgo grandiosidad / manipulación sobre agresión, b) la interacción entre la alta competencia en regulación emocional y la alta competencia en inferencia de tristeza de segundo orden actúa como un proceso de riesgo en la actualización del rasgo grandiosidad / manipulación en chicas, c) la interacción entre la baja competencia en regulación emocional y la alta competencia en inferencia de Correspondencia: M' José paz Miguez. Facultad de Psicología. Universidad de Santiago de Compostela. 15782 Santiago de Compostela. Tel.: 981563100 Ex!.: 13739.E-mail.: [email protected].
308 M· J. paz Míguez, C. Sineiro García tristeza de segundo orden actúa como un proceso de riesgo en la actualización de los rasgos crueldad / insensibilidad y grandiosidad / manipulación en chicas, y d) la interacción entre la baja competencia autorreguladora y la alta competencia mentalista de tristeza actúa como un proceso de protección en la actuación del rasgo impulsividad / irresponsabilidad en chicas sobre problemas atencionales. Palabras clave: RASGOS DE PSICOPATIA, GÉNERO, LABILIDAD! NEGATIVIDAD, REGULACIÓN EMOCIONAL, TEORIA DE LA MENTE, PROBLEMAS DE CONDUCTA, PROBLEMAS DE ATENCIÓN. SUMMARY In a sample of boys and girls ages 12 to 15 years, we examined whether the relationship between psychopathic traits, self-reported in the "Youth Psychopathic Traits Inventory", and attention problems and extemalizing conduct undergoes changes, in strength or in direction, a function of the adolescent's emotional and mentalist status and generic status by way of lability / negativity. Regression analysis showed: a) the lability / negativity as mediator mechanism on the grandiosity / manipulation trait's action, b) the Interaction between the high emotion regulation and the high sadnes's second order inference as a risk process on the grandiosity / manipulation trait's actlon in girls, c) the interaction between the low emotion regulation and the high sadnes's second order inferenee as a risk process on the callous / un emotional and grandiosity / manipulation traits's aetion in girls and d) the interaction between the low emotion regulation and the high sadnes's second order inference as a protective process on the impulsivityñrresponsibility trait's actlon in glrls. Key words: PSYCHOPATHY TRAn'S, GENDER, LABILITYIEMOTlONAUTY, EMonoNAL REGULA nON, THEORY OF MIND , CONDUCT PROBLEMS, ATTEN170NPROBLEM&
Diferencias Individuales en regulación emocional ... 309 La psicopatía, definida por características conductuales, interpersonales y afectivas, ha sido foco de interés en la psicología dada su relevancia clínica y social para la comprensión e intervención en la violencia y delincuencia severa adulta (Cleckley, 1941). A pesar de que la importancia de la identificación y prevención de niños y adolescentes en riesgo de desarrollar una personalidad y conducta psicopática fue resaltada ya por McCord y McCord (1959/1964) y la constatación de la severidad y la continuidad de los problemas de conducta de inicio temprano (Lahey y Loeber, 1994) e inicio demorado (Silverthorn y Frick, 1999), sólo recientemente se ha ampliado su estudio a la población infanto·juvenil. Su objetivo es favorecer el estudio sistemático de la etiologra y precursores evolutivos de la psicopatía asr como de los diversos factores de riesgo y protección que, operando mutua y transaccionalmente (Sameroff y Mackenzie, 2003), puedan explicar continuidades y discontinuidades y promover así el desarrollo de programas de prevención e intervención que los contemplen (Frick, 2001, 2004; Hinshaw, 2002; Salekin y Frick, 2005; Viding, 2004). La aplicación adaptada a población infanto-juvenil de pruebas de evaluación de la psicopatía en adultos (Andershed, Kerr, Stattin y Levander, 2002; Frick, Bodin y Barry, 2000; Kosson, Cyterski, Steuerwald, Newman y Walter-Matthews, 2002) ha reflejado una estructura trifactorial. Además de identificar el factor "impulsividadl irresponsabilidad", relacionado con el trastorno de conducta y trastorno de personalidad antisocial, se diferencian del factor afectivointerpersonal el de "crueldad / no emocionalidad" y el de "grandiosidad / manipulación", constituyentes de la esencia de la psicopatía (Cleckley, 1941). Estimadas individualmente como caracterrstica central de dicho concepto (Barry, Frick, DeShazo, McCoy, Ellis y Loney, 2000; Gustafson y Ritzer, 1995; Lynam, 1998), la consideración de las tres dimensiones parece inexcusable cuando de lo que· se trata es de explicar la heterogeneidad psicológica y comportamental observada en los trastornos de conducta (Barry y cols., 2000; Barry, Frick y Killian, 2003; Blair, 1999; Frick, Cornell, Bodin, Dane, Barry y Loney, 2003; Frick, Stickle, Dandreaux, Farell y Kimonis, 2005; Lynam, 1998). Es interesante analizar, por jo tanto, el papel potencial de estos factores en desadaptación comportamental en muestras nonnativas
310 M' J. paz Mfguez, C. Sineiro Garcfa con objeto de identificar procesos y mecanismos que expliquen y modifiquen su capacidad operativa. A este respecto, yen base al modelo teórico del Mecanismo de Inhibición a la Violencia (Blair, 1995; Blair y Frith, 2000) que considera el deterioro en empatía central en la psicopatía así como su asociación con las dimensiones afectiva (Pardini, Lochman y Frick, 2003) e interpersonal de ésta (Millon, 1997), estudiamos dos de los procesos cuya normalidad implican empatía: teoría de la mente y regulación emocional (Decety y Jackson, 2004; Eisenberg, 2000). Ambos, el conocimiento de los estados emocionales y la regulación emocional podrían contribuir y potencialmente moderar el desarrollo de la responsividad empática (Denham, 1986) la cual a su vez, valorada como preocupación por los otros, juega un papel protector en la severidad de problemas externalizantes (Hastings, Zahn-Waxler, Robinson, Usher y Bridges, 2000). Asimismo, el desarrollo de la capacidad de mentalización está vinculada alas funciones ejecutivas -a la autorregulación afectiva (Russell, 1996). En esta medida, nuestra propuesta es que ambos procesos podrían estar comprometidos individual e interdependientemente en las diferentes trayectorias que conducen desde la tendencia psicopática a la heterogeneidad conductual en adolescentes de ambos géneros, abarcando ésta desde sintomatología externalizante a normalidad. PSICOPATíA Y REGULACiÓN EMOCIONAL La regulación emocional, organizadora del funcionamiento psicológico y definida por procesos internos y extemos implicados en iniciar, motivar, mantener y modular la experiencia y expresión emocional de manera socialmente adaptativa (Campos, Frankel y Camras, 2004; Eisenberg y Morris, 2002; Thompson, 1994), constituye una tarea evolutiva esencial en el desarrollo socioemocional y condudual (Ciochetti, Ackerman y Izard, 1995). El papel predictor de la labilidad y negatividad, particularmente la expresión de alto nivel de cólera, irritabilidad y tristeza, asr como de su control voluntario inhibitorio deficitario y de la impulsividad en sintomatología extemalizante se ha constatado en una importante serie de investigaciones (Eisenberg, Cumbertand, Spinrad. Fabes, Shepard, Reisser, Murphy, Losoya, Guthrie, 2001; Eisenberg,
Diferencias individuales en regulación emocional ... 311 Sadovsky, Spinrad. Fabes, Losoya, Valiente, Reiser, Cumberland y Shepard, 2005; Lengua, 2003; Shields y Cicchetti, 1998). Los estudios con niños y jóvenes con problemas de conducta y alta impulsividad I irresponsabilidad señalan la presencia de problemas en regulación emocional (Frick y Morris, 2004) expresados en reactividad emocional elevada y afectividad negativa -lo que sugiere un patrón de infrarregulación emocional (Cole, Michel y Teti, 1994)- (Frick, Lilienfeld, Ellis, Loney y Silverthom, 1999; Loney, Frick, Clements, Ellis y Kerlin, 2003), desregulación conductual (Pardini y cols., 2003) y agresión reactiva (Frick y Ellis, 1999). En la medida en que este patrón de desregulación emocional e impulsividad explica una de las trayectorias evolutivas a los problemas de conducta severos (Caspi, Moffitt, Newman y Silva, 1998; Frick y Morris, 2004) ya una personalidad resistente (Eisenberg y cols., 2004), consideramos relevante determinar el papel específico que juegan los componentes temperamental y socializado de regulación emocional en el desarrollo de los problemas de conducta. Asimismo, y aun cuando la investigación del rasgo narcisista como factor de riesgo de desadaptación en población infanto-juvenil está en sus comienzos (Barry, Frick y Killiam, 2003), el perfil temperamental del narcisista caracterizado por baja tolerancia a la frustracción, labilidad y reactividad emocional alta ante indicios sociales que desafían su autoestima.elevada pero inestable y frágil (Rhodewalt y Morf, 1998) parece sugerir un patrón de infraregulación emocional. Complementariamente. y en la medida en que los sfntomas son reflejo de experiencia emocional y conductas que la manejan (Bradley, 2000), los comportamientos narcisistas al servicio de la autorregulación y mantenimiento de la autoestima (Morf y Rhodewalt, 2001) podrían ser considerados como estrategias de regulación emocional inadecuadas que proporcionan alivio inmediato del malestar atenuando el impacto afectivo de tales indicios pero manteniendo y/o agravando disfunciones intra e interpersonales (Strauman, 2001). No obstante, la literatura dista de ser consistente respecto al perfil temperamental y de regulación emocional en población infanto-juvenil con problemas de conducta. Los estudios de niños y jóvenes antisociales con rasgo crueldad / insensibilidad muestran una inhibición conductual baja (Barry y cols., 2000; Frick y ools., 2003), que
312 M' J. Paz Míguez, C. Sineiro Garcfa cumple un papel fundamental en el deterioro de la empatía (Kochanska, 1997) y en el desarrollo de la psicopatía (Blair. 1999). En este sentido, trabajos de Eisenberg y cols. (ver Eisenberg, 2000) indican cómo la experiencia de tristeza y los procesos regulatorios voluntarios se relacionan positivamente con la empatía y cómo la experiencia de miedo y ansiedad pueden ser factores protectores de conducta criminal. Los niños con problemas de conducta y alto nivel de crueldad I insensibilidad muestran reducida afectividad negativa (Frick y cols., 1999), reducida responsividad psicofisiológica a expresiones faciales de tristeza (Blair, 1999) y débil reactividad a estimulación emocional o eventos negativos (Barry y cols., 2000; Loney y cols., 2003) así como dificultad en el reconocimiento y sensibilidad a expresiones de miedo y tristeza (Blair, Colledge, Murray y Mitchell, 2001). El reducido nivel de arousal puede reflejar un problema en regulación emocional dado la aparente incapacidad para acceder a emociones específicas en situaciones aversivas -dimensión de desregulación (Cale, Michel y Teti, 1994)· y la insuficiente modulación afectiva ·inhabilidad para activar y/o intensificar el estado y expresión emocional (Cole y cOls., 1994), lo que podría indicar un patrón de sobrerregulación emocional. En consecuencia, es posible que diferentes e incluso opuestos patrones de reactividad emocional (Loney y cols., 2003) y de desregulación emocional puedan estar implicados en cada una de las vías a los problemas de conducta de inicio temprano. Además, y consistente con el deterioro de componentes básicos de la empatía afectiva -responsividad emocional y conocimiento emocional (Feshbach, 1987)-, la preocupación empática y angustia por los efectos de su conducta en otros predicen inversamente la presencia de rasgos afectivos en jóvenes antisociales (Pardini y cols., 2003). La literatura de la competencia emocional en el "bullying", en el que es manifiesto un patrón de deterioros emocionales similar al obser· vado en los niños con tendencia psicopática, sugiere problemas en regulación emocional (Shields y Cicchetti, 2001), particularmente, un patrón de sobrerregulación emocional.
Diferencias Individuales en regulación emocional ... 313 PSICOPATrA y TEORrA DE LA MENTE La habilidad para comprender estados informacionales y emocionales ajenos constituye otra de las tareas evolutivas esenciales (Riviére y Núñez, 1996). No obstante, la investigación de su relación con los problemas de conducta infanto-juveniles es escasa y, todavía más, con la psicopatía. Los resultados indican que la: adquisición mentalista tiene implicaciones tanto positivas como negativas de distinta naturaleza en competencia social (Cutting y Dunn, 2002; Fahie y Symons, 2003; Sutton, Smith y Swettenham, 1999) lo que plantea una relación compleja (Astington, 2003). Se ha observado algún fndice de deterioro mentalista (Happé y Frith, 1996; Hughes, Dunn y White, 1998) así como un sesgo en lectura mental en niños y preadolescentes con conducta disruptiva. El sesgo "teoría de las mentes malignas" se infiere de la mayor capacidad mentalista en conducta antisocial que social adaptativa (Happé y Frith, 1996), de la mayor inferencia emocional bajo contexto de sorpresa desagradable que agradable (Hughes y cols., 1998) y de la relación positiva de la teoría de la mente con negación de responsabilidad y ausencia de remordimiento (Sutton, Reeves y Keogh, 2000). Además, este perfil mentalista, coherente con conductas como la mentira, la manipulación de los otros o la culpa ajena que requieren conocimiento y manipulación de las mentes, concuerda con el planteamiento de Repacholi y Slaughter (2003) y Sutton y cols. (1999). Éstos plantean que muchos "bullies" pueden ser buenos lectores de mente ante objetivo antisocial dada su superioridad en competencia mentalista de 2 orden y su tendencia a la agresión proactiva e indirecta. A pesar de ello, el estudio de jóvenes antisociales con tendencia a la psicopatfa muestra cómo el rasgo crueldad I insensibilidad se relaciona negativamente con la toma de perspectiva además de con la preocupación empática (Pardini y cols., 2003). No obstante, hay que tener en cuenta en la valoración de este resultado que. como en la mayoría de trabajos en esta área. no se ha considerado la contribución individual del rasgo grandiosidad I manipulación. ni se han aislado el efecto de cada dimensión de psicopatía respecto al de los problemas de conducta asociados, ni el efecto aditivo o interactivo de procesos psicológicos normativamente relacionados.
314 M' J. paz Míguez, C. Sine/ro Garcra Por lo tanto, y sin desestimar la presencia de deterioro mentalista en niños con problemas de conducta, debemos considerar la relevancia que potencialmente adquiere el incremento de mentalización en la conducta antisocial bajo condición de ausencia de disposición empática (Hoffman, 1975). Así, si la ausencia de empatía es central en pSicopatía y a su vez se identifica como factor general de empatía la reactividad emocional empática (Cliffordson, 2002), deteriorada en jóvenes crueles (pardini y cols., 2003), es la baja responsividad emocional empática más que el conocimiento mentalista de los niños la que podr(a actuar como mediador y éste, como posible amplificador del efecto de los rasgos afectivo e interpersonal de psicopatía en el contexto de desrregu lación emocional. Paralelamente, los estudios con niños con TDAH informan tanto de ausencia de deterioro mentalista (Pemer, Kain y Barchfeld, 2002) como de dificultades en inferencia cognitiva y emocional de 2Q orden (Buitelaar, Van Der ·Wess, Swaab-Barneveld y Jan Van Der Gaga, 1999). Se observó asimismo la relación positiva del funcionamiento ejecutivo con teoría de la mente (Fahie y Symons, 2003; Perner y cols., 2002), planteándose que puedan suceder asociaciones directas e indirectas entre mal funcionamiento ejecutivo y conducta disruptiva (Hughes, Dunn y White, 1998). No obstante, no sólo debemos considerar el efecto combinatorio de estas competencias sino también, y especialmente, su efecto condicional en síntomas, pudiendo pensar en teoría de la mente como un posible moderador o amortiguador del efecto del rasgo conductual de psicopatra dependiente del nivel de desregulación emocional. Los datos, todavía insuficientes, sobre la naturaleza de la relación teoría de la mente I relaciones sociales concitan el interés sobre el estudio de la conducta antisocial y psicopatía si de lo que se trata es que precisar la naturaleza y alcance de esa relación en laexplicación de vías alteradas de funcionamiento. Por lo tanto, se deben explicar .Ios nexos de teoría de lamente con competencia social y funcionamiento ejecutivo y, al mismo tiempo, con desadaptación extemalizante. La propia complejidad del desarrollo requiere su explicación en el marco en el que se permita valorar el impacto no solo acumulativo sino también interactivo de diversos sistemas humanos básicos como factores de riesgo y protección a lo largo del curso
Diferencias individuales en regulaci6n emocional... 315 evolutivo (Masten, 2001). El esclarecimiento de la relación entre estos procesos, en términos de diferencias individuales, constituye el objetivo general de nuestro estudio. De acuerdo con ello, y en base a la revisión comentada, planteamos que: 1. La elevada labilidad y negatividad en las reacciones emocionales de los jóvenes podría ser la base sobre la que se construyen los rasgos de impulsividad / irresponsabididad y de grandiosidad / manipulación que les hacen proclives a problemas de conducta y, de igual manera, su baja labilidad y negatividad es la que lo podría explicar respecto al rasgo crueldad / no emocionalidad. Esto es, el componente temperamental de regulación emocional pOdría ser uno de los mecanismos mediadores que explican el efecto de los rasgos psicopáticos. 2. La interdependencia regulación emocional y teor(a de la mente pOdrían modificar o moderar la intensidad y dirección del efecto de cada uno de los rasgos de psicopatía en desadaptación conductual. Específicamente: 2.a. Regulación emocional podría ser uno de los procesos que ejercerran un papel modulador o moderador de los sistemas más reactivos si tomamos en consideración las propuestas de Rothbart y Bates (1998) así como los resultados de los trabajos de Eisenberg y cols. (ver Eisenberg, Fabes, Guthrie y Reiser, 2002) y de B1air, Denham, Kochanoff y Wipple (2004). Cabrra pensar que una regulación emocional sensible y responsiva a las demandas contextuales pueda ser capaz de mitigar o amortiguar el efecto que los distintos rasgos psicopáticos ejercen en problemas de conducta dada la responsividad emocional disposicional elevada y reducida y los consiguientes patrones de infra y sobre regulación emocional implicados en su actualización. 2.b. Teoría de la mente, evaluada en su multicomponencialidad bajo contexto de "sorpresa desagradable", pOdría ser uno de los mecanismos responsables del impacto diferencial de cada uno de los rasgos de psicopatía en problemas de conducta. Particularmente, si tenemos en mente el modelo de Blair (1995) respecto al procesamiento emocional diferencial cabría pensar que el componente de inferencia de tristeza en el otro intensificaría la magnitud del efecto de los rasgos crueldad / insensibilidad y grandiosidad / manipulación en desadaptación, mientras que el componente de inferencia de
322 M' J. Paz Míguez, C. Sineiro García NOTA A LA. TABLA. 1: En la tabla GrandlManip = grandiosidad / manipulación; Cruel/NoEm = crueldad / no emocionalidad; Imp/lrrp = impulsividad / irresponsabilidad; LablNeg = labilidad / negatividad; RegEm = regulación emocional; AtrCre = atribución de creencia; InfEnf = inferencia de enfado; InfTris = inferencia de tristeza; P.atención = problemas de atención; C.delictiva: conducta delictiva; C.agresiva = conducta agresiva; Sd.= desviación típica. Las correlaciones bivariadas se sitúan en la parte superior de la diagonal mientras que las correlaciones parciales por edad -o al controlar el efecto de la edadse sitúan en la parte inferior de la diagonal. En la columna 1 no aparecen coeficientes de correlación porque la variable edad se ha introducido como variable control en las correlaciones parciales. Nivel de significación: "p<.001 (bilateral), ""p<.005 (bilateral), ...... p<.01 (bilatera!), ....... p<.05 (bilateral) C.delictiva y C.agresiva. La dimensión psicopática menos relacionada con desadaptación externalizante es la de Cruel/NoEm. Por otro lado, los rasgos de Grand/Manip e Imp/lrrp se relacionan negativamente con Lab/Neg, indicando que jóvenes con mayores tendencias a la grandiosidad/manipulación así como a la impulsividadlirresponsabilidad en su conducta tienen puntuaciones inferiores en la escala de Labl Neg -mayores niveles de labilidad/afectividad negativa-o A su vez, la Lab/Neg se asocia con P.atención, C.delictiva y C.agresiva. Respecto a las relaciones parciales de psicopatía y RegEm y de ésta con las VD sólo alcanza significación la relación RegEm con P.Atención, tal que elevada regwación emocional se asocia a reducida sintomatología atencional. Asimismo, ninguna de las tres categorías de ToM mantiene una retación significativa con psicopatra, Lab/Neg o desadaptación. Efectos simples y de moderación Las interacciones significativas de las dimensiones de RegEm, Inf.Trist y género con los rasgos de psicopatía explican todos los subtipos de problemas. Específicamente, y respecto al modelo 1. los efectos directos de Lab/Neg (8 = -1.069) Y AtrCre (8 = -4.185) explicaron una cantidad significativa de la varianza de P.Atención. informando de un 33.9% y 8.7%, respectivamente. Estas estimaciones indican que, independientemente del nivel de rasgo de psicopatía. baja Lab/Neg y Atr.Cre de
Diferencias individuales en regulación emocional ... 323 Tabla 2. Resultados de los análisIs de regresi6n múltiple por el método introducIr de los efectos simples e interactivos signincatlvos de los rasgos de ptllcQPBtÚl, regulacl6n emocIonal y teoría de la mente . 'en problemas en atencl6n. ModelQ 1 Problema. en Atención Modelo 1 R2 =.776 F(55,50) = 3.144 Sigo =.000 B SEB B Sigo R2parcial Y~ables LablNeg -1.069 .211 -.520 -5.076 .020 .339 AtrCre -4.185 1.919 -.301 -2.180 .034 .087 CruellNoEmx 8.412 2.836 1.593 2.966 .005 .149 Inf.Tristxgénero lmplIrrpx -4.218 2.092 -.985 -2.016 .049 .075 lnf.Trisxgénero CruellNoEmx -8.570 3.335 -1.341 -2.569 .013 .116 RegEmx Inf.Trisxgénero NOTA: ParasimpU,icar l$pr~l4ción. en IatabJa se presentan únicamente los efecto~ sJmpJes e interactivo$ signifiCativos a N = 106. En 14 ta.bl,l:I, ~b/Neg = J$biJid~d I n~gativjdad; AtrCre = atribución de creencia fab~a ~e segundo orejen; CruellN~1,nf.Tristxgénero = interacción entre el rasgo c~Eilldad I no ,el')'lOCionalidad. 1,8 competenci~ en inferencia de tristeza de se~ orden y eI~ro; jmp/Jrrpxlnf.Trisxgénero= ,interacción entre el rasgo impulsMdad I ¡'r~ .. ia~~ inferencia de tristeza c;ie·S8gl,lndo Orden y eJ género; CruellNoEmx~Emxlnf.Trisxgénero = inte.raeción entre el rasgo crueldad I no ,emocionaliej~d, las competencias en regula.ci6n emocional y en inferencia de tristeza y el género. 2g orden predicen un menor nivel de P. atencionales. Además, el modelo 1 estimóunefeoto significa.tivodela interacción lnf.Tris, género e fmpItnp.en P. Atención (B = -4.218) -representada en la figura 1-, efecto que explica hasta un 7.5% de .. a varianza del criterio. Como muestran las pendientes simples significativas y las diferencias entre éstas, ia relación posiUva entre rasgo ImpArr-p y P.Atenci6n se hace mínima e incluso invierte cuando las chicas poco competentes
324 M' J. paz Míguez. C. Sineíro García Tabla 3. Resultados de los anlÍlisls de regresl6n múltiple por el método introducir de los efectos simples e Interactivos significativos de los rasgos de pslcopstfa, regulación emocional y teorfa de la mente en conducta delictiva. Modelo 2 Conducta Delictiva Modelo 2 R2 = .812 F(55,50) = 3.937 Sigo =.000 B SEB B t Sigo R2parcial Variable Edad 1.012 .417 .230 2.426 .019 .104 LablNeg -.280 .055 -.478 -5.109 .000 .343 Imp/lrrpxAtrCre .704 .316 .784 2.229 .030 .090 xgénero RegEmxlnf.Tris 5.041 2.567 .352 1.964· .055 .071 xgénero GrandIManipx .901 .441 .632 2.044 .046 .077 RegEmxlnf.Tris x género NOTA: En la tabla sólo se muestran los efectos simples e interactivos significativos y casi significativos -p< .005 (*)- a N = 106. En la tabla Lab/Neg = labilidad / negatividad; Imp/lrrpxAtrCrexgénero = interacción entre el rasgo impulsividad / irresponsabilidad, la competencia en atribución de creencia falsa de segundo orden y el género; RegEmxlnf.Trisxgénero = interacción entre la competencia en regulación emocional, en inferencia de tristeza de segundo orden yel género; Grancil Manipx RegEmxlnf.Trisx género = interacción entre el rasgo grandiosidad / manipulación, las competencias en regulación emocional y en inferencia de tristeza de segundo orden y el género. emocionalmente son competentes en inferencia de tristeza de 22 orden (B= -6.133, t= -2.217, sig.=.005) y se debilita e invierte ligeramente en las chicas poco competentes en regulación y mentalización (B=-1.166, t= -2.120, sig.=.025) asr como en los chicos poco competentes emocionalmente y con alta competencia en inferencia de tristeza (B= -1.114, t= -1.276, sig.=.10). El rasgo conductual de psicopatía predice los niveles más reducidos de éstos -fortaleciendo por lo tanto una relación condicional invertidaen las chicas poco reguladas
Diferencias individuales en regulación emocional ... 325 Tabla 4. Resultados de los análisis de regresl6n múltiple por el método Introducir de los efectos simples e Interactivos significativos de los rasgos de psicopat{a, regu/acl6n emocional y teor{a de la mente en conducta agresiva. Modelo 3 Conducta Agresiva Modelo 3 R2=.848 F(55.50) = 5.062 Sig.=.OOO B SEB B Sigo R2parciaI Variable Edad 3.580 1.186 .258 3.017 .004 .153 LablNeg -1.362 .156 -.738 -8.747 .000 .605 RegEm .777 .344 .300 2.262 .028 .093 AtrCre -3.400 1.420 -.273 -2.394 .020 .103 GrandlManipx 3.461 1.254 .769 2.760 .008 .132 RegEmxlnf.Tri sxgénero NOTA: En la tabla sólo se muestran los efectos simples e interactivos significativos a N = 106. En la tabla LablNeg = labilidad I negatividad; RegEm = regulación emocional, AtrCre = atribución de creencia falsa de segundo orden; Grandl ManipxRegEmxlnf.Trisx género = interacción entre el rasgo grandiosidad I manipulación, las competencias en regulación emocional y en inferencia de tristeza de segundo orden y el género. emocionalmente pero capaces de inferir la inferencia de la tristeza ajena. Estos valores difieren significativamente de los niveles predichos también reducidos en los chicos poco regulados pero capaces de atribuir tristeza (t= -2.159, sig.=.025) y en el grupo de chicas poco reguladas y mal lectoras de tristeza ajena de 2" orden (t= -2.402, sig.=.010), niveles que no difieren significativamente entre sr (t= -1.079. no sig.). Por lo tanto. aunque el efecto interactivo se deba fundamentalmente a la vinculación género femenino/alta competencia mentalista en impulsividad, es cierto que los chicos capaces de Inferir la inferencia de la tristeza ajena y las chicas que carecen de ésta pueden amortiguar en mayor o menor medida el débil efecto de riesgo del rasgo conductual en srntomas atencionales.
326 M' J. Paz Míguez, C. Sineiro Garcfa El modelo 1 también estimó que la combinación InITris y género en interacción con RegEm tiene capacidad para alterar la relación positiva entre el rasgo Cruel/NoEm y los P .Atención (B = -8.570) - representada en la figura 2de modo que, como indican la representación de las pendientes simples -su significación y diferenciasel rasgo afectivo de psicopatía se asocia más intensamente con P. Atención en las chicas poco competentes emocionalmente que, como en el término anterior, son competentes en inferencia de tristeza de 2º orden (B= 7.354, t= 2.775, sig.=.005). Es este efecto intensificador de síntomas el que contribuye fundamentalmente a la significación del efecto interactivo, -que explica hasta un 11.6% de varianza-, dado que además de diferenciarse significativamente de los efectos también intensificado res (t= 2.432, sig.=.010 y t= 2.497, sig.=.010) que suceden en los chicos con alta competencia en autorregulación y baja competencia en mentalización (B= 1.160, t= 1.803, -sig.=.025) y en los chicos con baja competencia en las dos (B= .579, t= 1.330, sjgn.=.10), éstos no alcanzan a diferenciarse entre si (t= .790, no sig.). Por lo tanto, el rasgo Cruel/NoEm predice los niveles más elevados de P. Atención cuando las chicas poco reguladas son buenas lectoras de la inferencia de la tristeza ajena, prediciendo también, aunque en menor medida, incremento de tales dificultades cuando los chicos menos capaces inferir estados mentales de 2º orden son más o menos capaces de regularse afectivamente. Respecto a la C.Delictiva, el modelo 2 estimó que la interacción Atr.Cre y género tiene capacidad para modificar la asociación positiva de la Impllrrp con C.Delictiva (B = .704), de forma que, como indican la representación de las pendientes simples y su única significación, este rasgo predice un incremento en el nivel C. Delictiva únicamente para las chicas que, poco competentes en regulación emocional, infieren adecuadamente en otros la inferencia de la falsa creencia ajena (B= .540, t= 2.700, sig.=.005). Este efecto amplificador de riesgo de la combinación Irnp/lrrp, Atr.Cree y género en sintomatología delictiva -que explica un 9% de la varianza del criteriosucede además del efecto directo de Lab/Neg (B= -.280) Y edad (B= 1.012), que explican un 34.3% y 10.4%, respectivamente. El efecto también aditivo de la interacción entre GrandlManip, RegEm, Inf.Tris y género también predice C.Delictiva (B= .901), explicando un 7.7% de su varianza. Los
Diferencias individuales en regulación emocional ... 327 análisis de significación de las pendientes simples -y sus diferenciasindican que tal significación refleja fundamentalmente la capacidad amplificadora que la vinculación género femenino / alta competencia emocional/alta comp"etencia inferencial de tristeza 2Q orden ejerce sobre la relación del rasgo GrandlManip y delincuencia (B= 1.084, t= 2.576, sig.=.005). Las chicas más capaces de autorregularse adecuadamente y de atribuir en los otros la inferencia de tristeza ajena tienen una significativamente mayor probabilidad de mostrar conductas delincuentes que las chicas de baja competencia o que los chicos. Respecto a la C.Agresiva, el modelo 3 estimó como significativos los efectos directos de Lab/Neg (B= -1.362) Y género (B= 3.580) Y los simples de RegEm (B= .777) Y de AtrCree (B= -3.400). Lab/Neg y edad predicen C.Agresiva y RegEm en chicos con baja tendencia psicopática y baja competencia mentalista predice C.Agresiva, mientras que AtrCree de 2Q orden en chicos con baja tendencia psicopática y baja RegEm predice menor nivel de C.Agresiva. Además, y al igual que en la explicación de la C.Delictiva, el efecto interactivo de RegEm, InfTris y género tiene la capacidad de modificar la relación positiva Grand/Manip y C.Agresiva (B= 3.461), informando de un 13.2% de su varianza. Dada la representación de las pendientes, su significación y diferencias, la relación entre el rasgo interpersonal y la agresión se hace máxima en las chicas con alta competencia en regulación y en inferencia de tristeza de 2Q orden (B= 2.924, t=2.474, sig.=.010) y se fortalece en las chicas competentes en inferir tristeza que son poco competentes en autorregulación (B= .630, t= 1.235, sig.=.1 O) y en las chicas poco competentes en ambas (B= .405, t= 1.030, sig.=.1 O). Los niveles más elevados de agresión predichos por la interacción género femenino, alta RegEm y alta InfTrit difieren significativamente de los niveles, también incrementados, predichos por la interacción género femenino, baja RegEm y alta InfTrist (t= 1.777, sig.= .050) y por la interacción género femenino, baja RegEm y baja InfTrist (t= 2.261, sig.=.010), niveles no diferentes entre sí (t= .681, no sig.). Efectos de mediación En los términos especificados por Baron y Kenny (1986), la Lab/ Neg cumple una función de mediación en las relaciones Grand/Manip
328 M' J. paz Míguez, C. Sineiro García y e.Agresiva. Así, GrandlManip predijo significativamente variaciones en Lab/Neg [(B = -.259; Rp2 = .038), F(5, 122) = 11.173]. La relación entre el rasgo y la e.Agresiva fue inicialmente significativa [(B = .292; Rp2 = .050), F(5, 122) = 12.992] Y la Lab/Neg tiene efecto predictor significativo en e.Agresiva controlando género y edad [(B= -.647; Rp2 = .440), F(6,121) = 35.077]. El porcentaje de varianza del criterio explicado por la mediadora es del 44% frente al 5% de la predictora. El efecto predictor del rasgo Grand/Manip en e.Agresiva al introducir en la ecuación el efecto aditivo de Lab/Neg pierde significación [(B = .124; Rp2 = .016), F(6, 121) = 35.077], tal que el efecto de mediación de Lab/Neg es completo. Tabla 5. Resultados de los análisis de regresión múltiple de los efectos directos e indirectos de los rasgos de pslcopatfa en conducta agresiva por medio de labilidad / negatividad Conducta Agresiva Variable B SEB B Sigo R2parcial Regresión de rasgos de psicopatía en Lab/Neg (VD: Lab/Neg. VI: Grand/Manip. Cruel/NoEm e Imp/Irrp. edad y género) (R2 = .314) Edad -3.055 .593 -.409 Género 2.503 1.027 .199 GrandlManip -.172 .078 -.259 -5.154 .000 2.437 ,016 -2.209 .029 .178 .046 .038 Regresión de rasgos de psicopatía en C. Agresiva (VD: agresión, VI: Grand/Manip. Cruel/NoEm e Imp/Irrp. edad y género) (R2 = .347) Edad 5.267 1.004 .406 5.247 .000 .180 Género -3.764 1.740 -.172 -2.163 .032 .036 GrandlManip .337 .132 .292 2.553 .012 .050 Regresión de rasgos de psicopatía y LablNeg en C. Agresiva (VD: agresión, VI: Grand/Manip. Cruel/NoEm e Imp/Irrp, Lab/Neg, edad y género) (R2 = .635) Edad 1.833 .832 .141 2.203 .030 .038 LablNea -1.124 .115 -.647 -9.762 .000 .440 NOTA: Para simplificar la presentación, en la tabla únicamente se muestran los efectos significativos en N = 106. En la tabla LablNeg = labilidad I negatividad; GrandlManip = grandiosidad I manipulación; CrueVNoEm = crueldad I no emocionalidad; Impllrrp = impulsMdad I irresponsabilidad; C.Agresiva = conducta agresiva.
Diferencias individuales en regulaci6n emocional ... 329 Efectos de moderación mediada En ninguno de los modelos de regresión múltiple estimados se obtuvieron efectos de moderación mediada. DISCUSiÓN Y CONCLUSIONES El objetivo fundamental de este trabajo es el esclarecimiento de cómo los rasgos conductual, afectivo e interpersonal de psicopatía, labilidad I afectividad negativa, regulación emocional, teoría de la mente en su multicomponencialidad y género se relacionan específicamente para explicar heterogeneidad conductual en adolescentes normales de 12 a 15 años en contexto escolar. En general, los resultados plantean tanto un efecto aditivo como un efecto interactivo de las competencias emocional y mentalista y del género específicamente con cada uno de los rasgos psicopáticos en la predicción de las diferentes formas de desadaptación y adaptación externalizante. Es decir, la naturaleza de las relaciones rasgos psicopáticos I problemas atencionales, agresión y delincuencia tienen una cualidad diferencial en función del estatus emocional, mentalista y genérico del adolescente, independientemente de las contribuciones únicas y directas que los componentes temperamental y aprendido de regulación emocional y de teoría de la mente pudieran hacer. Como era de esperar dada la condición no clínica de la muestra, los niveles de funcionamiento psicológico y comportamenta! evaluados están dentro del rango normativo. El perfil de relaciones no sólo muestra una co-ocurreencia entre rasgos sino además una asociación positiva y "diferencial" de éstos con sintomatología y emocionalidad. Sorprendentemente, dada la literatura que vincula el rasgo afectivo con problemas de conducta a un patrón de conducta antisocial severa y agresiva (Andershed, Kerr y Stattin, 2002; Frick y cols., 2005), y coincidiendo, no obstante, con trabajos en los que tal rasgo está débilmente asociado con sintomatología al controlar el efecto de los restantes (Frick y cols., 2000), son los rasgos interpersonal y conductuallos que mantienen una relación significativa con inatención, agresión y delincuencia, además de con labilidad I negatividad, mientras que el afectivo únicament~ lo hace con problemas atencionales. Este
330 M' J. Paz Míguez, C. Sineiro García perfil de relaciones plantea la necesidad de considerar y contrarrestar el efecto individual y conjunto de las tres dimensiones psicopáticas en la explicación de los problemas de conducta y de su operación respecto a los potenciales mecanismos y procesos de riesgo y protección. Respecto al primer objetivo, la hipótesis "1 n se confirma parcialmente dado que los resultados muestran cómo labilidad emocional y afectividad negativa es uno de los mecanismos que explican la capacidad predictiva del rasgo grandiosidad I manipulación en conducta agresiva adolescente además del efecto aditivo significativo del género y edad y no significativo de los rasgos afectivo y conductual. De hecho, el hallazgo del efecto de mediación completa plantea que es este componente temperamental de regulación emocional el mecanismo fundamental en la actualización del rasgo interpersonal. La expresividad y responsividad emocional negativa e inadecuada en las relaciones con iguales -ante propuestas sociales que probablemente interpreta erróneamente como un desafío a su autoestima asf como para generar respuestas sociales que reduzcan su angustia-, la baja tolerancia a situaciones emocionales, la débil recuperación y control atencional e inhibitorio en episodios emocionales y la labilidad e inflexibilidad emocional son la base sobre la que se asientan los comportamientos psicopáticos y que, asimismo, contribuyen a vulnerabilidad y explican desadaptación expresada en conducta agresiva. A su vez, tales comportamientos narcisistas, considerados procesos autorregulatorios disfuncionales que sirven al mantenimiento de la , resultan en y mantienen el afecto negativo (Morf and Rhodewalt, 2001), responsable de la conducta agresiva. Tal afecto negativo conduciría a una vía circular en la que genera un estilo atribucionaJ y de afrontamiento sesgado e inadecuado (Lengua y Long, 2002), mediador de la reactividad emocional negativa (Rhodewalt y Morf, 1998). Este resultado, que es consistente con los trabajos que demuestran la capacidad predictiva de la negatividad, labilidad e infracontrol voluntario en conducta externalizante (Eisenberg y cols., 2005; Loney, Lima y Butler, 2006; Olson, Sameroff, Kerr, López y Wellman, 2005), apunta a su papel mediador en la actualización del rasgo interpersonal de psicopatía. Apoya así el carácter de riesgo de la dimensión narcisista además de la afectiva (Barry y cols., 2003) y especifica el mecanismo que informa de tal riesgo. Queremos señalar también,
Diferencias individuales en regulación emocional ... 331 considerando la función moderadora de la autoestima en la actuación de dicha dimensión (Barry y cols., 2003) y en la medida en que los comportamientos autorregulatorios narcisistas están al servicio de la autoestima, que posteriores trabajos podrran considerar modelos de moderación mediada en los que se contemplen estos procesos, lo que contribuirra a comprender mejor esta trayectoria. Paralelamente. y dado el alto porcentaje de agresión explicado por labilidad I negatividad, el resultado indica que el componente temperamental de la regulación emocional representa un mecanismo clave en la emergencia de la cond ucta antisocial (Olson y cola., 2005). No obstante, y aun cuando ningún otro rasgo haya explicado sintomatologra mediada por labilidad, el rasgo interperaonal respondeó solo en un grado mrnimo, de agresión y de labilidad I negatividad. Contrario a lo esperado, teniendo en mente la asociación positiva del rasgo conductual de pslcopaUa con oonducta antisocial e inestabilidad emocional I afectividad negativa (Frick y cola., 1999; Lynam. Caspi¡ Moffit, Raine, Loeber y Stouthamer-Loeber, 2005), los resultados indican que labilidad afectiva y emocionalidad negativa no explica la asociación referida entre el rasgo y la sintomatología. Esta ausencia de relación, que también ha observado Lima (2004), podría, tal vez, atribuirse a 108 componentes temperamentales de regulación emocional del rasgo. El componente de impulsividad al igual que los de irresponsabilidad y búsqueda de emociones conllevan control reactivo (Martel y Nlgg, 2006) y no control voluntario ni responsividad afectiva --contemplados en el ERC-, y los dos últimos implican, también, nivel de arousal reducido (Brad ley , 2000). Dado que .Ias dificultades en control voluntario -o inatención~ y reactivo -o impulsividady la emocionalidad negativa, que hacen contribuciones únicas y aditivas a la emergencia de problemas de conducta (Eisenberg y cols., 2001, 2005; Lengua, 2003; Martel y Nigg, 2006), así como que el TDAH no se asocie al perfil temperamental de reactividad emocional elevada, labilidad e inflexibilidad emocional a no ser que concurran con agresión (Melnick y Hinahaw, 2000) resulta lógico que los componentes impulsividad/búsqueda de emociones no predigan emocionalidad o labilidad emocional aunque si desinhibición.reactiva. Respecto al rasgo afectivo de psicopatra, y también contrario a lo esperado en vista de su relación con reactividad reducida a
338 Mil J. Paz Míguez, C. Sineiro García inferir correctamente los estados emocionales y cognitivos ajenos que aquellos no hábiles en autorregulación emocional, los cuales también tienen una probabilidad alta de manifestar inatención. A diferencia de lo que sucede en las chicas, para ninguno de estos casos el proceso mentalista de atribución de tristeza ajena tiene un papel relevante en la actualización o inhibición del rasgo psicopático. Incluso, la baja competencia regulatoria y menta lista ejerce un efecto contrario en la relación tendencia psicopática I inatención en función del género; esto es, este efecto interactivo que fortalece el efecto del rasgo psicopático en chicos amortigua -aunque no significativamenteel efecto del mismo rasgo en chicas. Además, las probabilidades de incremento sintomático observadas en chicos son significativamente menores que la observada en chicas. Por lo tanto, estos resultados no concuerdan, al menos por lo que se refiere a los factores de riesgo implicados en cada una de las dos trayectorias evolutivas clásicas a los problemas de conducta, con la propuesta de equivalencia genérica de Moffitt y Caspi (2001). En cambio si concuerdan con la diferencia en trayectorias al trastorno disocial en función del género planteada por Silverthorn y Frick (1999). Aun cuando este resultado sea relativamente inconsistente con trabajos actuales en los que se ha demostrado que el rasgo crueldad I insensibilidad predice conducta antisocial y agresiva en chicos y chicas (Marsee, Silverthorn y Frick, 2005; Pardini, Obradovic y Loeber, 2006), el hecho de que, aun en una muestra adolescente no clínica, el rasgo crueldad I insensibilidad de psicopatía, bajo condiciones socio-emocionales y cognitivas específicas, se asocie al mayor incremento en sintomatología externalizante -junto con el rasgo grandiosidad I manipulacióny que esta sintomatología se exprese en dificultad atencional, que es predictor de conducta antisocial y agresiva (Pardini y cols., 2006) y sirve como un marcador conductual indirecto de deterioros neurocognitivos implicados en el desarrollo de los rasgos psicopáticos (Moffitt, 1993; Newman, 1998), parece sugerimos la importancia que tienen los rasgos afectivos en la identificación de una vía severa a los problemas de conducta (Barry y cols., 2000). Paralelamente al efecto diferencial del rasgo afectivo en chicas en función del nivel de competencia regulatoria y mentalista, resulta espeCialmente interesante que la baja regulación emocional y la alta
Diferencias individuales en regulación emocional ... 339 inferencia de tristeza ajena de 22 orden ejerzan conjuntamente el efecto contrario respecto al rasgo conductual de psicopatía. ParCialmente coherente con la hipótesis 2b correspondiente, y reflejando así de nuevo la importancia de considerar la multicomponencialidad de cada uno de los constructos o procesos implicados en el funcionamiento humano, la capacidad para inferir el estado de tristeza ajena junto con la di'ficultad en autorregutación emocional logra invertir el efecto de riesgo del rasgo conductual de pSicopatía asociándose a una reducción muy significativa de sintomatologra atencional en las chicas con mayor tendencia a la impulsividadlirresponsabilidad. Es, por lo tanto, -y contrario a lo que sucede respecto al rasgo afectivot el saber cuándo los compañeros se sienten tristes -y posiblemente el experimentar y sentir angustia por esa tristeza (pardini y cols., 2003)- lo que dificulta, interrumpe e inhibe el despliegue de esa respuesta ~mpulsiva e irresponsable- (Blair, 1995) no reflexionada e incentivada favoreciendo, consiguientemente, la actuación de sistemas de control deliberados como es el atencional. Éste, como proceso esencial en el funcionamiento de los diversos niveles autoregulatorios (Calkins y Fox, 2002), favorecería la adaptación comportamental de la adolescente en las diversas situaciones interpersonales y escolares en la medida en que facilita la adecuabi/idad del sistema cognitivo, emocional, atencional y conductual. Es interesante destacar que una misma habilidad como es la atribución de la inferencia de tristeza en los otros puede ejercer efectos diferentes e incluso opuestos. Así funcionaría como factor de riesgo en las chicas poco reguladas con mayor tendencia a la crueldad e insensibilidad y como factor de protección en las chicas poco reguladas con mayor tendencia a la impulsividad e irresponsabilidad respecto a los problemas atencionales. Parece pues que son las diferencias individuales en reactividad al entorno, que comprometen los rasgos de personalidad (Rothbart y Bates, 1998) -responsividad emocional empática-, las responsables de tal discrepancia. Diferencias en reactividad emocional pueden explicar diferencias en el desarrollo de la preocupación empática por los otros (Blair, 1999; Kochanska, 1993) por lo que, constantes tales diferencias en reactividad, cabe pensar que el conocimiento de la angustia en el otro consiga realzar las diferencias en preocupación empática. Por otro
340 M· J. paz Míguez, C. Sineiro García lado, la ausencia de mediación temperamental -como se ha explicadopodría deberse a la inespecificidad de su evaluación. Estos resultados de moderación son, a su vez, coherentes con los trabajos de Davis (1994) y Hastings y cols. (2000) respecto al papel protector de la empatia y de la preocupación por los otros en los problemas extemalizantes ya que tanto la empatra como la preocupación por los otros implican no sólo· el conocer el estado emocional ajeno sino además el compartirlo o reaccionar afectivamente en consecuencia. Como Patrick (1994) afirmó, los psicopatas pueden conocer la pena en los demás pero no se sienten motivados por ella. Por lo tanto, cabe pensar que para el desarrollo de la empatra no sólo se requiere de una regulación emocional adecuada además de la habilidad de mentalización sino también, y fundamentalmente, de una responsividad emocional o empática a los estados emocionales y cognitivos de los demás -esto es, de la experiencia de tristeza (ver Eisenberg, 2000). Resulta interesante además que la combinación baja regulación y capacidad de atrIbuir la inferencia de la tristeza ajena también resulta en amortiguación de dificultades atencionales, aunque en significativo menor grado, en los chicos que informan de mayor tendencia a la impulsividad e irresponsabilidad de tal manera que - y a diferencia de lo que sucede en los rasgos afectivo e interpersonal de psicopatíala operación diferencial de los procesos socio-emocionales de protección es similar tanto en chicos como en chicas, ejerciendo aun asf el género femenino un papel significativamente más protector de desadaptación atencional. Esto es, y a diferencia de los restantes factores de riesgo de los rasgos Interpersonal y afectivo de psicopatía, hay equivalencia genérica adolescente en el factor de protección del rasgo de psicopatfa vinculado al trastorno de personalidad antisocial. Por otro lado, la capacidad de atribuir adecuadamente la inferencia de creencia falsa en situación de sorpresa desagradable se asocia a incremento del nivel de conducta delincuente en chicas impulsivas e irresponsables y poco reguladas emocionalemnete. En este sentido, y contrario a la hipótesis, la competencia en mentalización cognitiva sitúa en riesgo a las chicas con tendencia conductual a la psicopatía. En chicos no se observa ni siquiera la misma tendencia de relación. Quizás el mecanismo responsable de este efecto fortalecedor de
Diferencias individuales en regulación emocional... 341 riesgo tenga que ver, más que con procesos implicados en el desarrollo de la empatfa, con sesgos en el procesamiento de información social como por ejemplo, la tendencia a atribuir intención hostil a los otroscomo se observó en niños y en chicos adolescentes con problemas de conducta sin rasgo afectivo psicopático (Frick y cols., 2003). En conclusión, los resultados indican que cada una de las dimensiones de psicopatía autoinformadas por adolescentes sin problemas de conducta son relevantes en la explicación de la sintomatología externalizante observada en el contexto educativo en consonacia con los hallazgos de Marsee y cols. (2005) en una muestra comunitaria con adolescentes de ambos sexos. Además, ampliando así los hallazgos previos en muestra con adolescentes comunitarios con problemas de conducta y rasgos afectivos, interpersonales y conductuales (Barry y cols., 2003; Frick y cols., 2003; Frick Y cols., 2005) y con especial relevancia de cara a los desarrollos teóricos y de promoción de programas de prevención e intervención, los resultados destacan la centralidad de labilidad emocional y afectividad negativa en la explicación de la actualización del rasgo interpersonal de psicopatía y que las diferencias individuales en regulación emocional y conocimiento de la inferencia de tristeza ajena, dependientes de género, alteran la dirección e intensidad de la capacidad operativa de cada una de las dimensiones psicopáticas. Específicamente, los resultados subrayan como factores de riesgo la interdependencia alta competencia en regulación emocional y en inferencia de tristeza respecto a la actuación del rasgo interpersonal en chicas y la interdependencia baja competencia en regulación emocional y alta competencia en inferencia de tristeza respecto a la actuación de los rasgos afectivo e Interpersonal en chicas. Destacan, a su vez, como factores de protección la interdependencia baja competencia regulatoria y alta competencia en inferencia de tristeza respecto a la actuación del rasgo conductual en chicas. Así, las diferencias de género se reflejan tanto en el nivel de problemas de conducta informados como en el modo en el que operan las interacciones de los procesos regulatorios y mentalistas en la actualización o inhibición del efecto de los rasgos de psicopatía (Odgers y Moretti, 2002). En este sentido, este trabajo, en el que se han considerado las limitaciones referidas en el estudio de los rasgos psicopáticos en población
342 M{I J. Paz Míguez. C. Sineiro García infanto-juvenil (Marsee y cols., 2005), aporta un perfil complejo de relaciones moderadas por procesos emocionales y genéricos entre los rasgos y los problemas de conducta. Por lo tanto, para el esclarecimiento y la comprensión de las diversas trayectorias evolutivas a los problemas de conducta y al funcionamiento adaptativo o resistencia -en la en la etapa preadolescente de 12 -15 añosparece esencial la consideración de disposiciones, habilidades socio-emocionales y condicionamientos que el género pueda imponer sobre las mismas. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Achenbach, T.M.(1991). Manual for Teacher's Report Form and 1991 prolile. Burlington, Vt: University of Vermont. Aiken, L.S. y West, S.G. (1991). Multiple regression: Testing and interpreting interactions. Newbury Park, London: Sage. Andershed, H., Kerr, M. y Stattin, H. (2002). Understanding the abnormal by studying the normal. Acta Psychiatric Scanndinavían, 106, 7580. Andershed, H., Kerr, M., Stattin, H. y Levander, S. (2002). Psychopathic traits in non-referred youths: Initial test of a new assessment tool. En E. Blaauw y L. Sheridan (Eds.), Psychopaths: Current International Perspectivas (pp.131-158). The Hague: Elseiver. Astington, J.W. (2003). Sometimes necessary, never sufficient: Falsebelíef understanding and social competence. En B. Repacholi y V. Slaughter (Eds.), Individual differences in theory 01 mind (pp.1338). New Jork: Psychological Baron, R.M. y Kenny, O.A. (1986). The moderator-mediator variable distinction in social psychological research: Conceptual, strategic and statistical considerations. Journal 01 Persona/ity Social Psychology, 51(6), 1173-1182. Barry, C.T., Frick, P.J. y Killian, AL (2003). The relation of narcissism and self-esteem to conduct problems in children: An preliminary investigation. Journa/ 01 Clínica/ Child and Ado/escent Psychology, 32(1), 139-152. Barry, C.T., Frick, P.J., OeShazo, T.M., McCoy, M.G., Ellis, M. y Loney, B.R. (2000). The importance of callous-unemotional traits of
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354 MJ. Paz Mrguez, C. Sineiro Garcra 150 - 125 100 c: 75 ~ ¡¡ 50 1i ¡¡ 1ft 25 i o .o e ·25 Q;. ·50 ·75 ·100 Gráfico b. Género masculino 38,69 ~32,79 20,15 ~::::;;;;;;;;;;;;;;;:¡;¡ ___ !!!!!!!~~~====::29,05 10,69~ 20 ,05 baja CrueVNoEm alta CrueVNoEm Crueldad ¡No emoclonalldad - (e) alta RegEm alta ~1.Trísl (n.s.) __ (1) baja RegEm alta ~f.Trisl (n.s.) -- (g)alta RegEm baja ~1.Trisl·· -(h) baja RegEm baja ~I.Trísl ••• NOTA: Las ocho pendientes simples de la interacción de cuatro vías Crueldad I No emocionalidad, regulación emocional, inferencia de tristeza y género en problemas de atención están representadas en los dos gráficos a y b según el género. baja CrueVNoEm = -14,77, puntuación mínima obtenida por la muestra en el rasgo crueldad I no emocionalidad; alta CrueVNoEm = 23,23 correspondiente a la puntuación máxima obtenida por la muestra en crueldad I no emocionalidad; RegEm = regulación emocional; InfTrist = inferencia de tristeza de segundo orden. Significación de las pendientes simples: * (p< .005); ** (p< .OSO); *** (p< .10) Diferencias significativas entre pendientes simples: (b) -(g), t = 2.432 (p< .010) (a) -(h), t = 2.497 (p< .010) En el gráfico b, las pendientes simples (e) y (h) con puntuaciones mfnima y máxima 10,69 Y 32,79, y 13,06 Y 29,05, respectivamente, no se distinguen en la representación dada su superposición.