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Recomendaciones para el apoyo psicológico a jóvenes deportistas en los centros de alto rendimiento

Rial Boubeta, Antonio; Marsillas Rascado, Sara; Isorna Folgar, Manuel; Louro, Alejandro

Abstract

En el contexto deportivo el alto rendimiento constituye uno de los tópicos que más interés ha suscitado en la literatura y que más demanda genera a nivel aplicado. A raíz de la evidencia disponible, las organizaciones deportivas e instituciones han definido estrategias de captación y formación de jóvenes deportistas, destinando recursos económicos, materiales y humanos con el objetivo de maximizar su potencial. Los Centros de Alto Rendimiento (CAR) y los centros de Tecnificación Deportiva (CTD) constituyen un buen ejemplo de ello. Hoy en día la mayoría de estos centros cuentan con equipos multidisciplinares donde conviven diferentes tipos de profesionales: desde preparadores físicos, médicos, nutricionistas, recuperadores, hasta psicólogos del deporte. Precisamente la supervisión de los aspectos psicológicos vinculados al alto rendimiento ha cobrado una mayor importancia en los últimos años. En el presente trabajo, la evaluación realizada a 57 jóvenes residentes en el Centro Galego de Tecnificación Deportiva de Pontevedra ha permitido identificar algunas claves para proporcionar un adecuado apoyo psicológico a los deportistas en formación. Más aún, la información obtenida se traduce en recomendaciones que facilitan el trabajo diario de los entrenadores y contribuye a una mayor optimización de los recursos invertidos.

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Rev. int. cienc. deporte International Journal of Sport Science VOLUMEN IX - AÑO IX Páginas:252-268 ISSN:1885-3137 Nº 33 - Julio - 2013 REVISTA INTERNACIONAL DE CIENCIAS DEL DEPORTE International Journal of Sport Science Recomendaciones para el apoyo psicológico a jóvenes deportistas en los centros de alto rendimiento Tips to psychological support to young athletes in high performance centers Antonio Rial Universidad de Santiago de Compostela Sara Marsillas Universidad de Santiago de Compostela Manuel Isorna Universidad de Vigo Alejandro Louro Universidad de Santiago de Compostela En el contexto deportivo el alto rendimiento constituye uno de los tópicos que más interés ha suscitado en la literatura y que más demanda genera a nivel aplicado. A raíz de la evidencia disponible, las organizaciones deportivas e instituciones han definido estrategias de captación y formación de jóvenes deportistas, destinando recursos económicos, materiales y humanos con el objetivo de maximizar su potencial. Los Centros de Alto Rendimiento (CAR) y los centros de Tecnificación Deportiva (CTD) constituyen un buen ejemplo de ello. Hoy en día la mayoría de estos centros cuentan con equipos multidisciplinares donde conviven diferentes tipos de profesionales: desde preparadores físicos, médicos, nutricionistas, recuperadores, hasta psicólogos del deporte. Precisamente la supervisión de los aspectos psicológicos vinculados al alto rendimiento ha cobrado una mayor importancia en los últimos años. En el presente trabajo, la evaluación realizada a 57 jóvenes residentes en el Centro Galego de Tecnificación Deportiva de Pontevedra ha permitido identificar algunas claves para proporcionar un adecuado apoyo psicológico a los deportistas en formación. Más aún, la información obtenida se traduce en recomendaciones que facilitan el trabajo diario de los entrenadores y contribuye a una mayor optimización de los recursos invertidos. Palabras clave: alto rendimiento; apoyo psicológico; deportistas en formación; perfil psicológico. Resumen Correspondencia/correspondence: Antonio Rial Boubeta Universidad de Santiago de Compostela. Galicia, España E-mail: [email protected] In the context of sport, high performance became in one of the topics that has raised most interest in literature and has generated a great demand in applied level. Following the evidence, sports organizations and institutions have defined recruitment and training strategies for young athletes, allocating financial, human and material resources in order to maximize their potential. Today, much of these centers have multidisciplinary teams with different types of professionals: from trainers, doctors, nutritionists, retrievers, to sport psychologists. Indeed monitoring the psychological aspects related to high performance has gained a special importance in recent years. In this paper, the assessment to 57 young residents in the Sports Technifying Center of Pontevedra has allowed to identify some keys to provide adequate psychological support to athletes in training. Moreover, the information obtained is translated into recommendations that facilitate the daily work of the coaches and contributes to greater optimization of the resources invested. Key words: athletes in training; high performance; psychological profile; psychological support. Abstract Recibido el 16 de enero de 2013; Aceptado el 7 de marzo de 2013 http://dx.doi.org/10.5232/ricyde2013.03304 Rial, A.; Marsillas, S.; Isorna, M.; Louro, A. (2013). Recomendaciones para el apoyo psicológico a jóvenes deportistas en los centros de alto rendimiento. RICYDE. Rev. int. cienc. deporte. 33(9), 252-268. http://dx.doi.org/10.5232/ricyde2013.03304 ! ! 253 Introducción egún Gimeno, Buceta y Pérez-Llantada (2007) el deporte de alto rendimiento o de competición tiene como objetivo fundamental el logro de un rendimiento máximo por parte de los deportistas, con el fin de alcanzar el éxito deportivo. Desde hace décadas el deporte de alto rendimiento posee una dimensión extraordinaria, social y económica, más allá de los aspectos puramente deportivos, siendo considerado de gran interés tanto por los estados y sus gobernantes, como por la sociedad en general (Ruiz, 1999; Sánchez, y Rebollo, 2000). Con la finalidad de favorecer y alcanzar el éxito y los logros deportivos de manera sostenida, diferentes instituciones han venido destinando multitud de recursos a la formación de los jóvenes deportistas de alto nivel. Es fundamentalmente a partir de la adjudicación de la edición de los Juegos Olímpicos de 1992 a la ciudad de Barcelona, en el año 1988, cuando comienzan a crearse las estructuras y los programas integrales encaminados a optimizar la captación y la preparación de futuros deportistas, proporcionando los recursos y las condiciones necesarias. Un ejemplo de ello lo constituye el programa ADO de la Asociación de Deportes Olímpicos, que apoya el deporte de alto rendimiento olímpico y cuyo principal objetivo es la mejora de los resultados alcanzados por los deportistas españoles en los Juegos Olímpicos. Hasta el momento se han llevado a cabo seis ediciones del programa en las que se han invertido 309.400.000 de euros. La puesta en marcha de este programa ha permitido situar a España en la élite del deporte mundial, tal como lo muestran las 106 medallas olímpicas conseguidas en estas seis últimas ediciones. Por otro lado, desde 1988 se han ido creando de forma continuada diferentes tipos de centros en los que se intenta controlar y optimizar las condiciones de entrenamiento, poniendo al alcance de los deportistas recursos materiales, técnicos y humanos, ofreciéndoles una formación específica, en un ambiente adecuado, con el fin de favorecer el éxito deportivo. Entre ellos se encuentran los Centros de Alto Rendimiento (C.A.R.), que consisten en instalaciones deportivas de titularidad estatal o autonómica y que se han fijado como objetivo la mejora del rendimiento de los deportistas de alto nivel. Existen a día de hoy tres: en Madrid, Barcelona y Granada. Los Centros de Tecnificación Deportiva (C.T.D.), por su parte, son instalaciones autonómicas, locales o de federaciones deportivas que se centran en el perfeccionamiento deportivo. En la actualidad existen 15 centros distribuidos en diferentes comunidades autónomas. Por último, los Centros Especializados de Alto Rendimiento (C.E.A.R.) y los Centros Especializados de Tecnificación Deportiva (C.E.T.D.) pueden tener titularidad estatal, autonómica, local o de federaciones deportivas, y constituyen los centros de entrenamiento para modalidades deportivas concretas que no pueden ser atendidas en los centros anteriormente mencionados. Los C.E.A.R. se centran en los deportistas de alto nivel mientras que los C.E.T.D. se centran en el perfeccionamiento deportivo, con 6 y 23 centros por toda España respectivamente. Todo ello se traduce en la puesta a disposición de los deportistas de diversos recursos (entrenadores, profesores, servicio médico, fisioterapeutas, nutricionistas, psicólogos deportivos, profesionales de investigación, desarrollo y biomecánica, podólogos…), dependiendo del centro y de la modalidad o la categoría deportiva. Es en este contexto donde cobra especial relevancia la detección y captación de jóvenes talentos, generalmente a partir de la presencia en el deportista de determinadas características que se asume que han de permitirle obtener y mantener buenos resultados en las competiciones y recuperarse rápidamente de las mismas (Lorenzo, 2003; Pancorbo, 2003). Como consecuencia, a lo largo del proceso de formación de los jóvenes deportistas se suele realizar una evaluación y seguimiento de aquellos aspectos que han demostrado ejercer una influencia mayor en el S Rial, A.; Marsillas, S.; Isorna, M.; Louro, A. (2013). Recomendaciones para el apoyo psicológico a jóvenes deportistas en los centros de alto rendimiento. RICYDE. Rev. int. cienc. deporte. 33(9), 252-268. http://dx.doi.org/10.5232/ricyde2013.03304 ! ! 254 rendimiento, con el fin de optimizar los resultados futuros. Así, el tipo de entrenamiento, el apoyo técnico, científico y tecnológico, las infraestructuras, los factores psicológicos y los factores sociales han terminado por tener cabida en los programas de formación integral, para facilitar que el joven alcance y desarrolle todas sus potencialidades. Diferentes trabajos, que han pasado a considerarse clásicos en la literatura, se han encargado de destacar la importancia que los factores psicológicos tienen en este contexto. Variables como la autoeficacia (Barling y Abel, 1983), la autoestima (Kumar, Pathak, y Thakur, 1985), la autoconfianza, el control del estrés, la cohesión, la atención, la toma de decisiones, la comunicación interpersonal y el liderazgo (Buceta, 1995), el locus de control (Biddle y Jamieson, 1988), la capacidad de autocontrol (Orlick, 1980) o la imaginación mental (Mahoney, 1979), han demostrado su relevancia en el ámbito del alto rendimiento (Mahoney, 1989). Otros trabajos, por su parte, han intentado ir más allá reclamando un protagonismo diferencial para aspectos o variables concretas como pueden ser la motivación (Buceta, 1995; Singer, 1977), el miedo al fracaso (Ogilvie, 1968), el nivel de aspiraciones, el locus de control y la atribución causal (Iso-hola, 1977), el sentido de mastery (Bandura, 1977) o las actitudes, los valores y las conductas respecto al deporte (Sherif, 1976), posicionándolas como las variables que tienen mayor importancia respecto al rendimiento deportivo (Gil, Capafons, y Labrador, 1993). Más recientemente se ha venido destacando la importancia de elaborar perfiles psicológicos individuales con el fin de detectar y evaluar las necesidades de los deportistas, para poder así orientar la preparación y la intervención psicológica en aquellos aspectos que lo necesiten. De hecho, ya durante la preparación psicológica de la selección olímpica de fútbol que participaría en los Juegos de Barcelona (1992) se utilizaron dichos perfiles para detectar las áreas en las que era necesario intervenir (García, 1994). Tras ello, estudios como el de Abenza, Bravo, y Olmedilla (2006) o el de Reche, Cepero y Rojas (2012) han resaltado su utilidad para un mayor conocimiento de los deportistas, para detectar sus necesidades o para guiar la intervención en el ámbito deportivo. También se pueden hallar trabajos cuya finalidad es establecer perfiles psicológicos diferenciales, en función de variables concretas como la experiencia deportiva, el género, la categoría deportiva o las sesiones semanales de de entrenamiento (Reche, y col., 2012), del nivel de rendimiento (Gimeno y Guedea, 2001). La utilización de estos perfiles genera diversos beneficios, entre los que destacan la optimización del rendimiento deportivo y la continuación en el deporte de competición a largo plazo (Gimeno, y col., 2007; Jaenes, Carmona y Lopa, 2010; Reche, y col., 2012). Se ha señalado también la necesidad de cuidar también el entorno social y familiar del deportista, ya que los padres, los compañeros y los amigos juegan un papel importante en el logro de un desarrollo equilibrado de los procesos cognitivos, sociales y afectivos, y este a su vez influye en su adaptación al entorno de competición (Pallarés, 1998). Diferentes trabajos han llamado la atención también sobre el papel que en los entrenadores poseen en la creación de un clima motivacional, que incide en la satisfacción de las necesidades psicológicas básicas del deportista y su rendimiento final (Almagro, Sáenz-López, González-Cutre, y Moreno, 2011; Moreno, Martínez, González-Cutre, y Marcos, 2009; Sánchez-Oliva, Leo, Sánchez-Miguel, Amado, y García-Calvo, 2010). El entorno social cobra aún mayor relevancia cuando el joven deportista reside en un centro de alto rendimiento, diferente al contexto familiar de socialización habitual, lejos de padres, hermanos y amigos y sometidos a un nivel de exigencia continuado, orientado al rendimiento y la superación constante. Todo ello, en una etapa vital como es la adolescencia, caracterizada por conflictos y cambios importantes a diferentes niveles, requiere todavía un mayor cuidado de los factores psicológicos del joven deportista. En caso contrario, es fácilmente Rial, A.; Marsillas, S.; Isorna, M.; Louro, A. (2013). Recomendaciones para el apoyo psicológico a jóvenes deportistas en los centros de alto rendimiento. RICYDE. Rev. int. cienc. deporte. 33(9), 252-268. http://dx.doi.org/10.5232/ricyde2013.03304 ! ! 255 comprensible que este comience a manifestar una pérdida de motivación y aspiraciones de logro, a mostrar síntomas de estrés y burnout (Medina y García, 2002; Vives y Garcés de los Fayos, 2004), bajo rendimiento o desembocando incluso en el abandono de la práctica deportiva. Es por ello que cobra, si cabe, mayor importancia la necesidad de evaluar y supervisar de forma continuada aquellos aspectos psicológicos más directamente relacionados con el rendimiento de los jóvenes deportistas, sobre todo si se tiene en cuenta la inversión de recursos destinados al deporte desde el Estado, las Comunidades Autónomas o las propias federaciones. En este contexto, el psicólogo deportivo se convierte en una pieza clave del engranaje de la formación deportiva de alto nivel, evaluando, supervisando y potenciando aquellos aspectos psicológicos que maximicen las posibilidades de éxito e intentando controlar y minimizar, a su vez, la aparición de problemas en este ámbito. Según algunos expertos, el psicólogo debe trabajar con el deportista para que este alcance un buen equilibrio emocional, autoconfianza, constancia y motivación (Pazo, Sáenz-López, Fradua, Barata, y Coelho, 2011). El objetivo del presente trabajo, de carácter exploratorio, es doble: 1) Por un lado, se intenta evaluar y describir el perfil psicológico de los jóvenes deportistas residentes en un centro de tecnificación deportiva tipo, a partir de la utilización de de diferentes pruebas o instrumentos de evaluación de uso habitual en este ámbito (CPRD, POMS…). Ello nos permitirá detectar déficits concretos que han de traducirse en recomendaciones específicas para el trabajo de los profesionales. 2) Por otro lado, se pretende analizar el posible comportamiento diferencial de dos grupos de jóvenes deportistas, según su rendimiento en las competiciones: (a) un primer grupo formado por aquellos que han alcanzado éxitos a nivel regional o autonómico y (b) un segundo grupo compuesto por aquellos que han obtenido éxitos a nivel nacional o internacional. La identificación de posibles elementos diferenciales entre ambos grupos puede resultar de interés para los responsables de los centros y, en particular, para los psicólogos que trabajan en ellos, en cuanto a la captación de talentos y al trabajo diario con los deportistas, maximizando con ello sus posibilidades de éxito. Método Participantes En el presente estudio tomaron parte un total de 57 deportistas (34 hombres y 23 mujeres), todos ellos residentes en el Centro Galego de Tecnificación Deportiva de Pontevedra (CGTD), con edades comprendidas entre l4 y 18 años (Media=15,58; D.T.=1,28). De ellos, 40 pertenecían a la categoría Cadete y 17 a la categoría Junior. Aunque pertenecían a 8 modalidades deportivas diferentes, el mayor porcentaje correspondía al Piragüismo (35,1%), Judo/Taekwondo (17,5%), Triatlón (14%) y Lucha Olímpica (12,3%). El tiempo de residencia en el centro oscilaba entre varios meses y cuatro años, con un tiempo medio de un año y diez meses. La participación en el estudio fue totalmente voluntaria y se solicitó el consentimiento a los padres de aquellos deportistas menores de edad. Rial, A.; Marsillas, S.; Isorna, M.; Louro, A. (2013). Recomendaciones para el apoyo psicológico a jóvenes deportistas en los centros de alto rendimiento. RICYDE. Rev. int. cienc. deporte. 33(9), 252-268. http://dx.doi.org/10.5232/ricyde2013.03304 ! ! 256 Para abordar el segundo objetivo, los participantes en el estudio se clasificaron en dos grupos en función de su rendimiento. En el primer grupo se incluyeron aquellos deportistas que habían alcanzado logros a nivel autonómico (en adelante “Nivel Medio”) y en el segundo, los que habían obtenido medallas a nivel nacional e internacional (“Nivel Alto”). El primero de ellos estaba compuesto por 15 sujetos y el segundo por 42. Para garantizar que las posibles diferencias en el rendimiento no fuesen debidas a una composición diferente de ambos grupos, se realizó un contraste de independencia Chi-cuadrado para el Deporte (χ2=6,07; p=0,53) y el Género (χ2=0,11; p=0,73). De igual modo, se aplicó una prueba t de Student para garantizar que tampoco existía diferencia respecto a la media de edad (15,20 y 15,71, respectivamente; t=1,34; p=0,18). Instrumentos Para la recogida de datos se elaboró un cuestionario ad hoc que incluía diferentes escalas para la medición de variables psicológicas de interés, así como algunos datos de clasificación. Para medir la Motivación, se recurrió al Cuestionario de Regulación de la Conducta en el ejercicio físico-2 (BREQ-2), adaptado por Moreno, Cervelló, y Martínez (2007) del Behavioral Regulation in Exercise Questionnaire-2 (Markland y Tobin, 2004). Está compuesto por un total de 19 ítems que se agrupan en cinco factores, según los tipos de motivación. Desde el grado mayor de determinación, los tipos de motivación quedan ordenados como sigue: Regulación Intrínseca (cuatro ítems; ej. “Yo practico deporte porque creo que es divertido”); Regulación Identificada (cuatro ítems; ej. “Yo practico deporte porque valoro los beneficios que tiene”); Regulación Introyectiva (cuatro ítems; ej. “Yo practico deporte porque me siento culpable cuando no lo practico”); Regulación Externa (tres ítems; ej. “Yo practico deporte porque los demás me dicen que debo hacerlo”) y Desmotivación (cuatro ítems; ej. “no veo por qué tengo que practicar deporte”). Se empleó también el Cuestionario de Características Psicológicas relacionadas con el Rendimiento Deportivo (CPRD), de Gimeno, Buceta, y Pérez-Llantada (2001). Este consta de 55 ítems distribuidos en cinco factores: Control de Estrés, Influencia de la evaluación del rendimiento, Motivación, Habilidad Mental y Cohesión de Equipo. Este instrumento posee una alta consistencia interna (α<.85). También se utilizó la Escala de Medida de las Orientaciones de Metas en el Ejercicio (GOES) de Kilpatrick, Bartholomew, y Riemer (2003). Esta escala está compuesta por diez ítems agrupados en dos factores, que determinan los objetivos de las personas en el contexto del logro deportivo, su interés en el desempeño de cierto tipo de tareas o la aparición de sentimientos relacionados con sus resultados deportivos. Por una parte, los deportistas pueden estar orientados a la tarea y perciben el deporte y el ejercicio físico como una actividad que fortalece la capacidad de cooperación, la responsabilidad social y la motivación intrínseca, manifestando sentimientos positivos hacia la práctica del mismo. En general, estos deportistas se plantean metas alcanzables con una pequeña dosis de autosuperación, se comparan con sus propias actuaciones, presentan menores tasas de decepción personal y perciben los factores de éxito como más controlables. Por el contrario, los sujetos orientados al ego consideran que el deporte debe ayudar a adquirir mayor reconocimiento y estatus social, aumentar la popularidad, conseguir riqueza económica y enseñar a desenvolverse en el complejo mundo social, aplicando el mínimo esfuerzo sin importar el uso de trampas o engaños para conseguir el éxito y estableciendo relaciones muy bajas con la motivación intrínseca hacia la actividad deportiva. Estos deportistas suelen plantearse metas Rial, A.; Marsillas, S.; Isorna, M.; Louro, A. (2013). Recomendaciones para el apoyo psicológico a jóvenes deportistas en los centros de alto rendimiento. RICYDE. Rev. int. cienc. deporte. 33(9), 252-268. http://dx.doi.org/10.5232/ricyde2013.03304 ! ! 257 inalcanzables, se comparan constantemente con las actuaciones de los demás, presentan mayores tasas de decepción y perciben los factores de éxito como poco controlados. Se consideró también relevante estudiar el estado de ánimo para lo que se empleó el POMS, de McNair, Lorr, y Droppleman (1971). Este instrumento se compone de 44 elementos agrupados en seis factores o dimensiones de afecto, dos de ellas positivas (vigor y amistad) y cuatro negativas (tensión, depresión, cólera y fatiga). Las puntuaciones en los diferentes factores han permitido identificar un patrón de estado de ánimo característico de los deportistas con más éxito, al que se denomina Perfil Iceberg, ya que sus valores de tensión, depresión, cólera y fatiga suelen situarse por debajo de la media poblacional, mientras que los de vigor suelen ser superiores a ella. Se considera que alcanzar y mantener un estado de ánimo adecuado constituye una parte importante de la preparación mental para el entrenamiento y la competición deportiva, de ahí la necesidad de analizar los elementos que inciden sobre el mismo. Más allá de ello, existen situaciones deportivas en las que la fluctuación o consistencia del estado de ánimo de los deportistas se convierte en información clave acerca del modo en que reaccionan frente a su propio rendimiento o del rival. Por último, se incluyeron cinco ítems adicionales con la intención de conocer las horas de entrenamiento semanales, la percepción del rendimiento alcanzado por el propio deportista, el nivel de satisfacción con los entrenamientos, la valoración del nivel de compromiso con los entrenamientos, así como la valoración del nivel de entendimiento con el entrenador. Procedimiento La recogida de datos se realizó mediante un cuestionario cumplimentado por los propios deportistas, de manera individual y en una única sesión. A pesar de que no existía limitación de tiempo, su cumplimentación osciló entre 30’y 50’. En todo momento contaban con la asistencia del investigador responsable del estudio para plantear y resolver oportunamente las dudas surgidas en cualquiera de los ítems. La colaboración por parte de los propios deportistas y de los responsables del CGTD fue plena. Análisis de datos Para dar cuenta del primero de los objetivos planteados (de carácter descriptivo) se calcularon los estadísticos (media y desviación típica) para cada una de las variables objeto de estudio. Para dar cuenta del segundo objetivo, en el que se pretendía comparar los dos grupos de rendimiento, se procedió en primer lugar al análisis de la normalidad y la homocedasticidad de los datos. Dado el incumplimiento de ambos supuestos en la mayoría de los casos, se aplicó un contraste t de Student y, de manera complementaria, la prueba no paramétrica de Mann-Whitney. Resultados En primer lugar, se muestran los resultados globales para la totalidad de la muestra en cada una de las dimensiones evaluadas, con los estadísticos descriptivos habituales (media y desviación típica). Rial, A.; Marsillas, S.; Isorna, M.; Louro, A. (2013). Recomendaciones para el apoyo psicológico a jóvenes deportistas en los centros de alto rendimiento. RICYDE. Rev. int. cienc. deporte. 33(9), 252-268. http://dx.doi.org/10.5232/ricyde2013.03304 ! ! 258 Tabla 1. Resultados globales (estadísticos descriptivos) MEDIA DESV. TÍPICA BREQ2 Intrínseca (0-5) 4,61 0,47 Identificada (0-5) 3,79 0,63 Introyectiva (0-5) 2,97 0,98 Externa (0-5) 1,31 0,39 Desmotivación (0-5) 1,29 0,44 CPRD Percentil de Control Estrés 17,02 9,54 Percentil de Evaluación de Rendimiento 13,54 17,02 Percentil de Motivación 47,74 19,42 Percentil de Habilidad Mental 59,65 26,40 Percentil de Cohesión de Equipo 42,54 19,48 ORIENTACION DE META (GOES) Tarea (5-25) 23,05 3,20 Ego (5-25) 13,04 5,46 POMS Cólera (0-4) 0,45 0,65 Fatiga (0-4) 0,92 0,80 Vigor (0-4) 2,69 0,85 Amistad (0-4) 2,85 0,68 Tensión (0-4) 1,04 0,84 Depresión (0-4) 0,52 0,67 SATISFACCIÓN CON LOS ENTRENAMIENTOS (1-10) 8,37 1,17 COMPROMISO CON LOS ENTRENAMIENTOS (1-10) 8,65 1,25 ENTENDIMIENTO CON EL ENTRENADOR (1-10) 8,75 1,38 AUTOPERCEPCIÓN DEL RENDIMIENTO (1-10) 7,82 1,21 Como se puede observar, en el caso del BREQ-2, la mayor puntuación se obtiene en la motivación intrínseca (4,61), seguida de la motivación identificada (3,79). Por su parte, los promedios más bajos corresponden a la desmotivación (1,29) y a la motivación externa (1,31). En lo referente al CPRD los resultados revelan que estos deportistas alcanzan un nivel de desempeño aceptable en habilidad mental (alcanzando el percentil 59) y presentan niveles medios de motivación (percentil 47) y de cohesión (percentil 42). Por otro lado, cabe señalar la existencia de un déficit tanto en el control del estrés (percentil 17) como en la evaluación del rendimiento (percentil 13). Por su parte, los resultados del GOES evidencian que los sujetos están orientados de forma clara hacia la tarea (23,05), más que hacia el ego (13,04), con una diferencia estadísticamente significativa (t=12,10; p<0.001). En cuanto al POMS, se han encontrado promedios relativamente altos en las subescalas de amistad (2,85) y vigor (2,69) y muy bajos en depresión (0,52) y cólera (0,45). Por último, los resultados referidos a las percepciones subjetivas del propio deportista revelan una integración relativamente armónica en el entorno, en la medida en que la satisfacción Rial, A.; Marsillas, S.; Isorna, M.; Louro, A. (2013). Recomendaciones para el apoyo psicológico a jóvenes deportistas en los centros de alto rendimiento. RICYDE. Rev. int. cienc. deporte. 33(9), 252-268. http://dx.doi.org/10.5232/ricyde2013.03304 ! ! 259 (8,37) y compromiso (8,65) con los entrenamientos es elevada, al igual que el entendimiento con el entrenador (8,75) y la propia percepción del rendimiento alcanzado (7,82). A continuación se realizó una comparación entre los deportistas que habían alcanzado logros a nivel autonómico (en adelante “Nivel Medio”) y los que habían obtenido medallas a nivel nacional e internacional (“Nivel Alto”), para cada una de las dimensiones evaluadas. En la tabla 2 se recogen las medias de cada grupo y los resultados del contraste “t” de Student aplicado. De manera complementaria, dado el incumplimiento de los supuestos paramétricos, se aplicó la prueba no paramétrica de Mann-Whitney (Z), obteniendo los mismos resultados. Tabla 2. Comparativa entre deportistas de nivel Medio y Alto MEDIO ALTO t Z BREQ2 Intrínseca (0-5) 4,50 4,65 -0,94 -0,59 Identificada (0-5) 3,40 3,92 -2,95** -2,73** Introyectiva (0-5) 2,50 3,14 -2,25* -2,09* Externa (0-5) 1,43 1,27 1,40 -1,26 Desmotivación (0-5) 1,24 1,30 -0,48 -0,07 CPRD Percentil de Control Estrés 14 18,09 -1,44 -1,42 Percentil de Evaluación de Rendimiento 12 14,09 -0,40 -0,07 Percentil de Motivación 46,4 48,21 -0,31 -0,09 Percentil de Habilidad Mental 50,66 62,85 -1,55 -1,48 Percentil de Cohesión de Equipo 27 48,09 -4,07*** -3,49*** ORIENTACION DE META (GOES) Tarea (5-25) 23 23,07 -0,07 -0,23 Ego (5-25) 14,46 12,88 0,35 -0,40 POMS Cólera (0-4) 0,50 0,43 0,36 -0,73 Fatiga (0-4) 0,91 0,92 -0,06 -0,03 Vigor (0-4) 2,81 2,64 0,67 -0,52 Amistad (0-4) 2,81 2,86 -0,28 -0,33 Tensión (0-4) 0,93 1,07 -0,56 -0,31 Depresión (0-4) 0,52 0,52 0,01 -0,58 SATISFACCION CON LOS ENTRENAMIENTOS (1-10) 8,53 8,31 0,64 -0,48 COMPROMISO CON LOS ENTRENAMIENTOS (1-10) 8,47 8,71 -0,65 -1,07 ENTENDIMIENTO CO EL ENTRENADOR (1-10) 8,53 8,83 -0,72 -0,75 AUTOPERCEPCION DEL RENDIMIENTO (1-10) 7,80 7,83 -0,09 -0,40 *p<0,05; ** p<0,01; ***p<0,001 Como se puede observar, tan sólo se encuentran diferencias estadísticamente significativas en tres casos: regulación identificada (t=-2,95; p<0,01), regulación introyectiva (t=-2,25; p<0,01) y cohesión de equipo (t=-4,075; p<0,001), siendo mayor en todos los casos el promedio de los deportistas de nivel Alto. Rial, A.; Marsillas, S.; Isorna, M.; Louro, A. (2013). Recomendaciones para el apoyo psicológico a jóvenes deportistas en los centros de alto rendimiento. RICYDE. Rev. int. cienc. deporte. 33(9), 252-268. http://dx.doi.org/10.5232/ricyde2013.03304 ! ! 260 Figura 1. Comparación entre los deportistas de nivel medio y de nivel alto en el BREQ-2 Tal como se observa en la figura anterior, los deportistas que obtienen logros nacionales o internacionales presentan niveles significativamente mayores de motivación identificada (3,92) e introyectiva (3,14). Figura 2. Comparación entre deportistas de nivel medio y nivel alto en el CPRD En cuanto al CPRD tan solo se encuentran diferencias estadísticamente significativas en la cohesión de equipo, siendo también en este caso los deportistas de nivel alto los que obtienen un promedio mayor. Para garantizar que tales diferencias no son debidas a una composición diferente de ambos grupos de comparación en lo que se refiere al deporte practicado, se aplicó un contraste de independencia Chi-cuadrado (χ2=6,07; p=0,53). En el caso del POMS, sin embargo, no se aprecian diferencias significativas en ninguna de sus subescalas. El perfil de ambos grupos resulta muy similar. Por último, con el objetivo de profundizar en la identificación de aquellas variables psicológicas que mejor discriminan entre ambos grupos, se ejecutó un análisis discriminante simple siguiendo el Método de Pasos. Los resultados obtenidos se recogen en tabla 3. Rial, A.; Marsillas, S.; Isorna, M.; Louro, A. (2013). Recomendaciones para el apoyo psicológico a jóvenes deportistas en los centros de alto rendimiento. RICYDE. Rev. int. cienc. deporte. 33(9), 252-268. http://dx.doi.org/10.5232/ricyde2013.03304 ! ! 267 Ogilvie, B. C. (1968). The unconscious fear of success. Quest, 10, 35-39. Olmedilla, A. (2005). 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