Ino y Temisto : Tragedia en cinco actos / Por D. Luciano Francisco Comella
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diila, trá - ;o. o. VTES. nas fuerte 6 Doña ^ ^^ Í...^ ^.^ ST iw. 9 TRAGEDIA EN CINCO ACTOS. POR DON LUCIANO FRANCISCO COMELLA. Toyco en REPRESENTADA POR LA COMPANIA DE MANUEL Martinez en el año de 1793. actos. triunfan andro en PERSONAS. Atamante , Rey de Tebas . Señor Antonio Robles. Temisto , Reyna de Tebas . Señora Maria del Ros Ino , bazo el nombre de Te 3 ea Señora Josefa Luna. Cadmo , Rey de Tesalia , padre de Ino Señor Vicente Garcia. Adrasto , Grande del Reyno Señor losef Huerta. Creonte , Capitan de la•Guardia Señor Francisco Ramos. Idreno , Confidente de Atamante. . Señor Tomás Ramos. Safo , hijo de Ino Nimias , hijo de Temisto Tebanos. Se j uaces de Cadmo. Esclavas con velo. ACTO PRIMERO. Salon Real con dos puertas en el foro, 5ue suponen ser las de las entradas de las habitaciones de los hilos de Ino y de Temisto. LA ESCENA ES EN EL PALACIO DE TEBAS. h l 1. ; lauros y Y saynetes. ESCENA PRIMERA. Ino, y Adrasto. Adrast.El aire de esta Esclava: qué delirio! Cómo puede ser Ino? Mas no entiendo porque causa suspira , y se conturba al ver del niño Safo el aposento. Pero ah Cielos! qué dudas me combaten! Ino. Ay hijo mio! Con el afecto se le cae un poco el velo. Adrast. No mintió el deseo. Dame tus reales pies infelíz Ino: Va d arrodillarse. perdona si el amor , tu fingimiento intentó descubrir ; soy tu vasallo, y dexé arrebatarme dLl afecto. No respondes , Señora ? Acaso dud: s.... Ino. Ocultarme de Adrasto mas no debo. A lno
2 Ino soy. Se descubre. Adra st. Gran Señora:: Estamos solos? Puede alguno escuchar nuestros acentos? Registra el sitio. Nadie nos oye : solo está este sitio. PcR> cómo en Palacio loo te erieuentro? Cciino el tragé infélíz vistes dIsela.s;a? In ° . Antes que te responda, dime, veo en tí el Adrasto fiel , aquel Adrasto que hubo en Tébas, leal en otro tiempo? Adrast. Qué dices ? Ojalá que tú reynases de Atamante tu esposo en el afecto, conforme - reynas en la fé de Adrasto. Tan lejos de apagar tus cotratiempos han estado Spora, mis lealtades, que al 'mirar su - rigor tomaban cuerpo. Aquel Adrasto soy-, aquel Adrasto • que ha ofrecido mil vidas en tu obsequio. lizo. Pues escucha. No ignoras fiel vasallo, que hace tres arios poco mas 6 menos que por Temisto , el pérfido Atamante me separó del trono, y de su lecho, sin respeto á el amor, ni á la coyunda con que nos enlazó casto himeneo; y víctima inocente del repudio, me hizo sufrir el vergonzoso efecto. Pero esta desventura, aunque tan grande, no hubiera quebrantado , no, mi pecho, pues quizá el amor mismo hubiera hallado disculpa á sus injustos sentimientos. A la calumnia vil , que á mi decoro levantó indignopor dorar su exceso, no pude resistir ; mas no es estyaño que viendorne culpada de adulterio se afligiese el honor ; sin escucharme de su lado me echó con vilipendio. Cubierta de rubor volví á Tesalia, á mi padre di cuenta del suceso, y despues de ofrecer sus tiernas ansias el nibuto debido al sentimiento, me dió sus dulces brazos, y en seguida sus huestes alistó contra su hierno; <pero la suerte quiso que vólviese vencido de Atamante al patrio suelo. Esta fatalidad que intimidado hubiera el corazon de mas esfuerzo, solo le hizo mas cauto ; pues dexando tomar algun descanso á sus guerreros, despues de prevenirse largamente, la suerte á provocar volvió de nuevo. Al verá un padre,)' á un esposo armados, uno de otro enemigos los mas fieros, vacilante mi pecho no acertaba por quien los votos dirigir al Cielo. Para sentir mejor mis desventuras mientras su ausencia, con algunos siervos me retiré á un palacio delicioso que bañan las riberas del Ismeno. Alli negada á todos , con el llanto en parte suavizaba mis tormentos guando el amor de madre con su impulso arrebató hacia Tebas mis afectos: (tra me acordó que en poder de una madras. abandonado estaba un hijo tierno. Esta acerva memoria, y las instancias que Creonte me hizo para ello, atropellar me hicieron los reparos que á la fuga oponian mis respetos. -De Tesália salí desconocida, • con Creonte , mandando que el secreto guardasen mis criados con mi padre; y habiendo aqui llegado en breve tiempo, consiguió con su ardid me destinaran á Esclava de Temisto, y me dió medios para que sin ser vista desfogase • en mi hijo amado mi amoroso afecto. En breve de Temisto la confianza mis humildes servicios me adquirieron; la qual de loo, ignorando que soy loo, me dice los mas grandes vituperios. De mi estado presente esta es la historia; esta es la narracion de mis sucesos, mira si es dable que haya alguna madre á quien cuesten tan caros los consuelos. 4drast.Princesa, con el llanto que derrama la piedad , tu desgracia compadezco. Pero cómo existir con Atamante podrás en este sitio sin gran riesgo? Sabes que las falanges de Tesália por las Tebanas derrotadas fueron? Ino.. Ay! que sobrado s, le ha protegido á mi ribal tirano , el hado adverso. Adr.Sabes que vencedor vuelve Atamante, y que vendrá á palacio en breve tiempo? Ino. Tambien lo sé. Adrast. Y si acaso te conoce? C y Se que con no e si A, Adr. 1 de e del t que tus a con hace 15-19. V que El s atine reco enne Adr. ( al ce In2. gnu la pi culp Adr de ti No 1 el c1( de /1 Lío. El que don facil Adras de T Hay del Ah! la ve de t á su dete lizo. por los 1
te, levo. cros, :lo. siervos to mpulso (tra nadras. no. Idas )s. Secreto dre; iempo, aran ned ios .CtO. ieron; y Ino, OS. istoria; s, madre suelos. crrama n? tegido na nte, empo? Ino. Cubierto el rostro con el blanco velo, y separados de Palacio aquellos que siguieron leales :ni partido con las demás esclavas confundida, no es facil me conozca. Solo temo si Adrastro con su fé querrá asistirme. .Ádr. No dudes de mi amor; pero sirviendo de esclava á una ribal que te ha usurpado del tálamo nupcial los privilegios; que te priva de un trono, y que de males tus afligidos di-as ha cubierto, con la tranquilidad, cómo han podido hacer treguas , señora , tus tormentos ? Iae. Venció el amor filial la repugnancia que el corazon mostraba al vilipendio. El suspirado instante que consigo, aunque á hurto, abrazar á mi hi j o tierno, recompensa el horror de mi destino, ennoblece la infamia de mi empleo. Adr. Oh que caro el favor vende la suerte al corazon que está de virtud lleno! In2. Fatal virtud ! virtud desventurada! guando en sí misma oculta el hado fiero, la precisa á vivir, y á todo el mundo culpable la presenta , y como reo. Adr. No está extinguido en Tebas, como Juzgas, de tus grandes virtudes el recuerdo. No hay Tebano que en tí no compadezca el destino fatal ; ni que el desprecio de Atamante no culpe. Tú no sabes quanto en Tebas tu mal todos sintieron. Inc. Estimo su lealtad ; pero no ignoras que en estos casos, nobles y plebeyos donde inclina el favor el Soberano, facilmente acomodan sus afectos. Adrast. El carácter soberbio de Temisto, de Tebas se ha adquirido el menosprecio. Hay pocos que la rindan homenages del amor impelidos, ú el respeto. Ah! si por ella un dia se extinguiese la voraz llama que encendió en el pecho de tu esposo ! Si un dia arrepentido á su antigua virtud otra vez vuelto determinase al solio: Ino. No importuno por el solio á los Dioses con mis ruegos; los mismos Dioses saben si me cuesta 3 un suspiro , una lágrima el perderlo; goce de sus honores, y sus brillos la ambiciosa Temisto ; que en mi acervo destino doloroso, á mí me basta vivir desconocida aqui muriendo, á la vista del fruto de un esposo que tanto me aborrece, y tanto quiero. Adrast. Aqui llega Temisto. Ino. A Dios Adrasto. Adrast. Cúbrete, gran Señora, con el velo. ino.Quédate, pues, con ella ; y á tu Reyna, á tu lealtad de nuevo recomiendo. ESCENA II. Adrasto , Te misto con séquito de suardias , y Esclavas. Adrast. Una alma virtuosa en sus desastres empeña el patrocinio con esfuerzo. Temist. Del júbilo en Palacio en este día resuenen sin cesar los dulces ecos: en las calles y plaz is la alegría, el gozo á propagar vaya corriendo, y con vandas de flores olorosas se festonen las aras de los Templos, que hoi vuelve áTebas vencedor mi esposo lleno de glorias , de laureles lleno. En vano mi ribal al débil brazo de su padre encargó el resentimiento; en vano quiso sus injustas quejas vengar , apadrinada del esfuerzo; entre arroyos de sangre que han vertido en los campos Tebanos sus guerreros, ya deshacer ha visto la esperanza que le hizo concebir su orgullo necio. Ya no tiene otro arbitrio su arrogancia. que á un padre entre cadenas llorar preso. Adrast. Entre cadenas Cadmo? em. Entre caelenas le conduce Atamante por trofeo. Adrast. Desventurada limo! fuerte golpe es este para tí ! Tem. Con qué contento en vez de Cadmo á Ino mirarla de las cadenas nrrastrar el peso! qué gozo me darla su congoja, su penosa afliccion , y abatimiento! para una aleve que de mi consorte cubrió de iniquidad el trono y lecho, todo castigo es poco. «A z Adr.
4 Adrast. Al infelice las almas nobles nunca escarnecieron: la mi:Ina compasion , la piedad misma tien .n del inocente que del reo. (culpa; Tem-rIuien compadece el crimen , le disy a j uel que le disculpa , no está léjos de aprobarlo. Adrast. Los Dioses solo juzgan de las obras ocultas con acierto. Quántwveces errada la apariencia, alMálo'Perdonó , castigó al bueno. (nen Tem. Los decretos de un Rey rara vez tieel error conocido por objeto; y al buen vasallo toca respetarlos, en lugar de indagar si justos fueron. ESCENA III. Atamante con séquito, Idreno , y los dichos. Atam. En fin, despues, esposa, de tres lunas al seno de tu amor triunfante vuelvo, mucho mas digno de él por la victoria que ha logrado en la lid mi noble esfuerzo. Pero aunque yo he vencido al fuerte Cadá tí te son debidos los trofeos; (mo, tú has vencido en mi brazo. Y su derrota á su osadía conocer ha hecho, que perdió para siempre Ino su hija la esperanza del trono, y mis afectos. Adr Es verdad, gran señor, que entre cadenas viene, qua' siervo vil, Callao tu suegro? Atafn. No llames suegro á quien ciego de furia cebar quiso en mi sangre su despecho. Ah! si le hubieses visto en la batalla de polvo , y de sudor todo cubierto, desencajado el rostro con la rabia, mis huéstes penetrar, matando, hiriendol, con formidables, y espantosas voces llamarme por ini nombre, y con dicterios provocarme á la lid , no estrañarias, como estriñas, el ver mi rigor fiero. Y con todo pesar de mis agraviosi y 6 insano fliror, , no quise al riesgo sacrificarle, Pues ordené á todos que su vi l la tratasen con respeto. Y si Tebas le mira atado al triunfo, su énojo fiero le forjó los yerros, pues para desengaño de su iras solo hacerle quena prisionero. Adrast. Su obstinado furor reglar no debe tu noble proceder, tus sentimientos. En él considerar un mortal , debes arrebatado del amor paterno. Quieres hacerte, digno de tí mismo ? quieres, pues , coronarte de trofeos? quieres ser inmortal ? castiga á Cadmo con el perdon. Señor, no hay mejor medio de vengar tus injurias. Considera que en medio del furor, y enojo ciego era Cadmo tu suegro. Y si no basta á desarmar tu saña este recuerdo, considera que un dia con sus armas, de tus contrarios defendió tu Reyno. Atam. No lo tengo olvidado; y preparada á mis injurias la venganza tengo; pero venganza tal, que eternizado en bronces dexará mi nombre excelso. Corre á romper de Cadmo las cadenas, ve á darle libertad. Tem. Qué escucho, cielos! Atam. Libertad? si, Temisto. En mi palacio le dirás, que tan solo queda preso baxo ni vigilancia ; y que asimismo al Tesálico Rey mando y ordeno que respeten sumisos mis vasallos. Ten,. La idea deAtamante no comprehendo. Ata. Le dirás además,que de mis labios se prevenga á escuchar conforme pienso ESCENA IV. Temisto , Atamante , é Idreno. Tem. Atamante , señor, de esta manera castigas los agravios que te 'han hecho? asi te vengas , di, de un enemigo que de tu sangre se mostró sediento ? si el Griego Marte hubiese combatido en su favor ; si hubiesen sus intentos apoyado los Dioses , si los hados hubiesen protegido su despecho, qué fuera dolos, dos? de la victoria . que ensalza tu poder sobre su esfuerzo, usa distintamente, y las cadenas s venguen á un mismo tiempo los excesos del Padre, y de la hija. Atam. Atam. que tan que es d Una hace siem Tcm. Idren. . libe: por la ci Igm ami i Qu< por sin 1 dió Quí á su Ten el ci Atam. rep< pue ente en í Ferc. mas que Temi aun Qui, con! No repi no 1 alab de 1 disc Solc del Atam. el it á su que
5 no debe ritos. ,es &os? Cad ITIO medio o ciego basta tas, yno. Iparada lo adenas, palacio ;o no hendo. 1os pienso. !o. ¡era hecho? 3 to ? batido itentos )ria 'uerzo, 3reesos Atatn. Atam. bTo pensaba que en Temisto cupiesen sentimientos tan crueles y extraños. La venganza que respetar no sabe al indefenso, es digna solamente de un tirano. Una alma noble , alarde en todo tiempo hace de su clemencia ; en fin , prefiere siempre la compasion al rigor fiero. Tenz. Cautelosa piedad. Idren. Si me concedes libertad para hablar, diré que tengo por sospechoso á Adrasto, y que el fiarle la custodia de Cadmo nunca apruebo. Ignoras, gran Señor , que fue de loo amigo , confidente, y consejero? Que guando su repudio declarastes, por ser indigna de ocupar tu lecho, sin respetar tus órdenes, á Tebas ió á entender que era injusto tu decreto? Quanta voz sediciosa , y turbulenta á su partida se sembró en el Reyno! Tenlo presente, para que de Cadillo el cuidado no fies á su zelo. ( bras Atam. De la lealtad de Adrasto tengo pruerepetidas ; y el trono á sus consejos puedo decir que debo. Si se opuso entonces á mis leyes indiscreto, en favor de sus méritos , dispuse perdonarle un error , cuyos efectos mas eran hijos de la fé de Ino, que del poco decoro á mis descretos. Quando la voluntad de un Rey contrasta aun la misma piedad comete exceso. Quién ignora que á In ° todavia conserva el corazon , guarda el afecto? No has notado, Señor, como por Reyna repugna obedecerme ? Dime 'dreno - no has oido al osado en -mi presencia alabar á la iniqua , y con el velo" 'de la virtud mas pura y luminosa disculpar sus lascivos devaneos? Solo por él aun vive en los Tebanos del nombre infame de Ino,e1 vil recuerdo. Atam. Que Rey, que Poderoso habrá tenido el ihterior del subdito sujeto á su arbitrio? Por uso envejecido que desde la niñez del universo se conserva en los hombres, la inconstancia fue culpa inevitable de los pueblos, apeteciendo aquello que no tienen, con lo que tienen t siempre descontentos. Qué importará que alguno inútilmente con esteriles votos y lamentos á Ino compadezca? A tí te basta ser Señora absoluta de un Imperio; mandar en Tebas, sí , y de Atamante dominar voluntad, vida y afecto. Dirígete Temisto ácia tu estancia: un cuidado de tí por un momento me obliga á separar. En breve, Esposa, tus huellas seguiré. Quedate 'dreno. Temist. Ya te sirvo. Despues de tan penosa, tan dilatada ausencia, amado dueño, te suplico que 'el ver á tu consorte, de tus cuidados hoy no sea el postrevó. Atamante hace seña para que la szkan las guardias. ESCENA V. Atamante é Idreno. .Atam. Oh -terrible pension de una tirana pasion que el alma oprime! Amor funesto que arrastras al mortal que no te huye á los mas torpes y culpables yerros... Idren. En un dia en que aplaude tu -victoria, y en triunfo el Pueblo lleva tus trofeos; en un dio en que el Cielo, de Ternisto á los amantes brazos te ha devuelto, te niegas al placer, y en tu semblante la imagen del pesar llevas impreso? Atara. Oh, qué engañado vives! Esa causa que te parece movil.de contento ( ya es tiempo que lo diga) es la que excita de ini amargo dolor el triste efecto. Ha dias , fiel 'dreno., que mi alma no disfruta un instante de sosiego, pues la idea agitada por la tulpa dispone que á mi vista tome cuerpo una furia cruel, cuyos silvidos, tuyo espumoso humor, buyo despecho manifiesta que anhela devorarme, -que cebar su furor quiere en mi seno; y es tan viva esta idea, que ahora mismo pa-
6 parece que la escucho y que la veo... Mas parece: parece que enroscada qual serpiente la tengo por el cuerpo, y que ácia el corazon clava los dientes, y le dexa en mil ató:nos deshecho. Idren. Dexa , Señor, temores, solo propios de ánimos delinqüentes. En aquellos corazones del crimen agitados, toma la forma el cruel remordimiento _ solamente de furia. Atam. Demasiado es hijo mi dolor y mi despecho de mis remordimientos ; de ocultarlo en el presente estado ya no es tiempo. Idren. Remordimientos tú, quando tus obras llevan de la virtud impreso el sello? De valor, de justicia y de clemencia no tienes dado á todos mil exemplos? De tus vasallos no eres adorado? No descansa por tí todo tu Reyno? Qué Monarca en el mundo dignamente podrá, Señor, llamarse justo y recto, si tú no lo eres? Atam. Como la inocencia y el error se confunden en concepto y opinion de 1 ys hombres! qué aprovecha á un corazon culpado, que en los ecos de la fama resuenen sus elogios, si le afligen sus culpas en secreto? Las mismas alabanzas, los elogios otra cosa no son que vituperios interiores , acusaciones mudas que sin cesar condenan sus excesos. No basta parecer en los negocios públicos un Monarca justiciero y compasivo, no, si en los privados es perjuro, cruel, falso y perverso. Ino infeliz.., desventurada prole! que por fruto dex6 de su himeneo... Idren. C6mo,Señor,despues de tanta injuria, puede ocupar tu régio pensamiento de una pérfida esposa la memoria? sus enormes delitos no pudieron su nombre eternamente borrar de ella? Atan. Delitos Ino? Calla, que no puedo sufrir que su inocIncia impunemente ultrage ningun labio lisonjero. (bro 1dr-en. En que pende,Señor,que en tí descusentimientos en todo muy opuestos á los de antes de ahora? No creia que una consorte infiel, que de himeneo ha profanado el nudo, que de infamia cubrió tu nombre, que manchó tu lecho, é ilegítima prole de tu estirpe capaz pretende hacerle de tu Imperio. Antes bien, gran Señor, con justa causa guando con un repudio y un destierro la castigaste solo, tu clemencia no pudo menos de admirar tu Reyno. Atam. Mi clemencia! Mejor ¿ Id reno, fuera que mi crueldad dieras, mi despecho, mi inaudita barbarie. Escucha, y tiembla que á rasgar de este arcano voy el veto. Ya sabes que en Corinto ví á Temisto, y que verla y amarla fue uno mesmo. Unido á Ino , pues con nupcial nudo, solo formar podia sentimientos impuros, y nutrir dentro del alma tan adúltero ardor. Entre el respeto y el deber vaciló por muchos dias mi constancia. Por fin al cabo de ellos, llevado de la idea de que otro gozarla su amor, siendo su dueño, atropellé por todo, y á sus plantas obstáculos dexando , juré necio... ( Y jurarlo podia?) hacerla Reyna, hacerla mi consorte. De amor ciego, contra la infeliz Ino, al fin pronuncio del repudio el sacrílego decreto: Para apoyar mi bárbara injusticia, se valió mi perfidia de un pretexto... y qué pretexto? Tiembla de escucharlo, confúndete al oirlo fiel Idreno. Idren. Luego Ino... Atam. Fue víctima inocente de mi culpable ardor ; yo de un exceso soñado la hice rea : induge á Arbante para que la acusase de adulterio. Y á quién hice acusar, Dioses sagrados! - á quin, pues, al mas puro y casto pecho, al mas honesto amor, al candor mismo, á la virtud mas rara que los Cielos pueden dar á un mortal. Idren. Dioses, qué arcano! u Atam. Te admiras, que no pueda el duro ro sufrir el peso enorme de mi culpa? Que Que 1 de su un ra' No té: bastar y bast de mi Idren. I Pero ( DO Me que ai la ima Atam. I En lo: de mi quand de su A mi 1 aquel nomb, que Este e cayó] que es con n me di: „veng „terne ,,su Esta fi cid tom empe2 mi col crue/e se ofre rn ira m cercad he per que ni 4mo :pero pEge< en un que el La ult me ha( delantm que In<
7 :stos rimeneo famia u lecho, iperio. ta causa stierro .eyno. rr, fuera )echo, tiembla L velo. misto, stno. udo, la :o ellos, iS 9 *o, acio ;hado, <ceso inte ados! -aecho, Smo, (suelo duro Que Que los Dioses suspendan el efecto de su semblante airado? Que ahora mismo un rayo contra mi no arrojen fieros? No te admires, bastante me castiga, bastante torcedor es de mi pecho y bastante verdugo es de mi vida, de mi horrible delito el cruel recuerdo. Idren. El suceso, Señor; me ha confundido. Pero en qué pende que antes en tu aspecto no mostrabas pesar? Por qué en el dia que aplaude tu victoria todo el Reyno, la imagen del dolor en él trasladas? Atara. De todo, amigo, cerciorarte quiero. En los brazos de amor casi dormido de mi maldad tenia el sentimiento, guando hizo despertase de improviso de su letargo un casual suceso. A mi lado en la lid peleaba Arbante, aquel Arbante mismo á quien sangriento nombré para ministro de la infamia, que de Ino obscureció el decoro terso. Este de un mortal golpe desangrado cayó herido á mis pies; pero primero que espirase; apretándome la mano con moribundos , trémulos acentos me dixo: „Ya en mi sangre dexa en parte „vengada la inocencia de Ino el Cielo, „teme que en tu cabeza no concluya „su brazo vengador un cija el resto. Esta fiera amenaza, de mis venas ció toda la sangre; de horror lleno empezó desde entonces á entregarse mi corazon del todo álos recuerdos crueles de mi culpa. Todo el dia se ofrecia al horror el pensamiento, mirando mi delito. En este estado, cercado de ilusiones y de espectros, he perdido el reposo, de tal modo, que ni esperanza de cobrarle tengo. Amo á Temisto con pasion extrema; pero aunque me ama , y la amo, cómo puedo en un amor culpable hallar el gozo que el inocente engendra en nuestro seno? La ultrajada virtud, guando la idea me hace grato su amor, al punto veo delante de mis ojos y con voces que me tne dexan de horror y pavor lleno, acusa mi crueldad, y me reclama con amenazas sus perdidos fueros. Idren. Calma la agitacion de tus pesares, que en tal estado, ni el remordimiento, ni el acerbo dolor que de él dimana, bastan á producir algun efecto, que á Ino y á Atamante favorezca; pues guando un mal no tiene ya remedio, no se debe con quexas fomentarse, por no esponerse á ser blanco funesto de la nota comun.No hallo otro arbitrio que entregar tus pesares al silencio. Atam. Para volver de nuevo ácia el camino de la hermosa virtud siempre fué tiempo; no nos juzguemos Dioses , ni crearnos que somos incapaces de los yerros. Quántos por no exponerse á la censura de la nota comun , se han hecho siervos de los mismos delitos que detestan! (ro Idren. Qué pretendes en fin? Quieres tu yerhacer notorio á Tebas? Te se olvida lo mucho que los grandes y pequeños estimaban á Ino ? Si inocente llegase á descubrirla un dia el pueblo, no conoces el ódio que era fuerza que á tu persona concibiese fiero? Pretendes otra vez partir con ella las delicias del tálamo ? Atara. Ay Idreno, por piedad no acrecientes mas mis penas; guando el remedio mas dificil veo, mas el horror se aumenta de mi culpa. Justo cielo, pues miras mis tormentos, proporcioname medios , dame arbitrios de encontrar el camino del acierto, para volver á Ino aquella gloria, aquel esplendor limpio , puro y terso, que con oprobio miõ, y nota suya, mis demencias un dia obscurecieron. ACTO SEGUNDO. ESCENA I. Atara ante y Adrasto. .Atam.Con qué la libertad despreciaCadmo? Con que quiere gemir entre cadenas ? No entiendo sus designios. Adrast. De tu fama, ser
ser eterno borron dice que intenta. Atam. No siente la miseria-de su estado? Adrast. El peso de los yerros menosprecia. Mas ufano con ellos está Cadmo, que tá con la victoria que celebras. Atara. Constancia singular! Dique le llamo. Adrast. Tú vista solamente su entereza podia intimidar : que no le llames si quieres de tu amor darle una prueba, me ha dicho te suplique. Atanz. Es escusado; ve á traerle al instante á mi presencia. ESCENA II. Atam. Fruto infelíz de la ultrajada Ino, tú solo mi esperanza lisongea.s: tú solo de mi espíritu agitado, puedes en parte minorar mis penas: tú hijo de un amor que abortó el crimen, y que tanto pesar al alma cuesta, perdona si el legítimo antepongo, faltando de Temisto á las promesas. Quando el remordimiento agita el alma, es preciso ceder á sus violencias, si el total abandono de los Dioses, adquirirse los hombres no desean. ESCENA III. Adrasto , Cadmo encadenado, Atamante, y guardias. Adrast. Acercate, responde: por qué causa desprecias de Atamante las finezas ? Cadm. Se me hace á mí ese cargo? Atam. Duda extraña! A quién hacerse sino á tí debiera ? Cadm., El Tesálieo Rey no nació esclavo, y yo un esclavo soy entre cadenas. Atam. Ya he mandado quitartelas áAdrasto, porque Tebas no culpe mi dureza. (las, Cadnr. Y mi teson se empeña en conservarporque de tu rigor testigos sean. Atam. Tú mi enojo en el campo provocaste. Cadm. Tú cubriste'mi lustre de vergüenza. Atanz.Cese, Cadmo,en los dos todo motivo, no otra vez lo pasado el fuego encienda. Quitále pues los yerros, y á Tesalia, una sólida paz, una con Tebas. (cubra Cadnz. Mientras la infamia de vergüenza de mi hija el terso honor , toda fineza que dimane de tí, por sospechosa el corazon es fuerza que la tenga. Atarn. Detente Cadmo, advierte, que al respeto : :- Cadm. Igual correspondencia merecieras, si respetaras de Ino las virtudes, que desasirte de ellas con violencia. Inocente avecilla, Ino hermosa, (con qué dolor lo digo! Con qué pena!) yace en un mar de míseros trabajos, guando al repudio infame la condenas. Atam. Si fué inocente tu hija, 6 fué culpada no quiero exáminar, , aunque en las prueresultó delinqüente. (bas, radia. Y por quién , dime, esas iniquas pruebas fueron hechas? Por la misma perfidia. Los testigos, el cómplice fatal, dónde se encuentra? Dí que de la execrable torpe trama has sido tú el autor, que á la terneza de una Corintia impúdico, inmolaste los deberes mis justos. Tus ideas, tus malvados intentos, á la vista de tus obligaciones, mi grandeza, una consorte fiel, un hijo tierno no desmayaban ? Pero á tu fiereza no quiero recordar estos deberes, (pella porque el hombre obscecado que atronaturaleza , lustre', honor y sangre, las leyes y el temor no se avergüenza, que por su ingratitud le den en rostro con el infausto horror de su torpeza. Atazn. Al paterno dolor perdono, Calmo, que impunemente mi conducta hiera. A tí solo denuestos semejantes podia consentir. Pero contempla que todo padre es ciego juez injusto del crimen de los hijos. No quisiera ciertamente que ahora me acordases los servicios que tienes hecho á Tebas, porque sin acordarmelo , gravados en mi agradecimiento se conservan; N y F or eso he sentido que de ingrata tan agriamente culpes mi grandeza. En qué lo he sido, dime? Provocado no empuñé el duro acero? Considera que de la gratitud, los eslavones tu t'a del al bi que los r Este á la y un de u Arm de n lleva qua Cadnz. que el pi que ‹no e que y si las ft: bou, toda Aqu. C011t mara( que Am la pues quid de o podr que en q Atam. del h con la inc el alr es nao para ,:no ha del ta el qt de ti hoy
la fineza losa enga. que airesrecieras, s, Lacia. ué pena!) bajos, andenas. é culpada las prue- (bar, aas? ;os, uentra? Una meza olaste s, :Za 5, (pella ie atrogre, giienza, rostro ›eza. Cadma, hiera. usto ¡era ases Tebas, os ,an; .ata :za. ,cado idera tu tan solo rompiste , y que la fuerza del amor paternal, siendo contrario al bien comun de Reyno se sujeta; que á la razon de estado sacrifica los propios intereses el que reina. Esto supuesto, Cadmo , cese el odio, á la razon los sentimientos cedan, y unidos con los vínculos sagrados de una estrecha amistad Grecia nos vea. Armas, tropas, y quanto fué despojo de mi augusto valor en esta guerra, lleva á Tesalia ; todo te lo vuelvo: guando gustes dirige allá tus huellas. Cadnz. Con la razon de estado no hay tirano que sus perfidias encubrir no quiera: el proceder opuesto á tu barbarie, que al darme libertad conmigo muestras, no es hijo de virtud , es un aborto (za; que ha engendrado en tu pecho la fiaquey si de eterno olvido cubrir quieres Las causas que á nuestro odio dieron fuerza borra de tu palacio toda sombra, (ellas. toda imagen que acuerde el movil de Aquí una parte existe de mi sangre, contigo un nieto mio aquí se encuentra, manda que me le entreguen , si pretendes que tenga tu amistad por verdadera. A tu amor no discurro que le cueste la menor repugnancia hacer la entrega, pues no es dable que pueda amar al hijo, quien á la madre tanto menosprecia; de ese modo la prole de Temiste, podrá ceñir sin riesgo tu Diadema, que al hijo de Ino no le faltan tronos en que obstentar su régia descendencia. Atam. Tanto como injuriosa la demanda del hijo de Ino , viene á ser molesta: con el error materno no confundo la inocencia de Safo : guando piensa el alma en el destino de su madre, es mas grato á mi amor. Mi prale régia para vestir la purpura adquirida, ( ine ha menester salir fuera de Tebas: del tálamo primero no he olvidado el que es justo deber ; para vergüenza de tu importuna duda, y tu demanda hoy en el hijo de lijo ha de ver Grecia el succesor del trono ; no lo dudes: Depon todo rencor, y á mí amor dexa que te quite los hierros; no te niegues á una accion que me inspira la terneza. . Adrast. Oh qué gozo me infunden en el alma los sentimientos que á mi Rey elevan! (zos Atam. Ya estás en libertad. Ahora los brasolemnicen la paz que nos estrecha. (te, Cadnz. Con tus dones no pienses, Atainan-. apartar tus delitos de mi idea: la cautelosa paz que me propones algun sinistro fin oculto lleva. Atan:. Esa es obstinacion. Cadm. EE implacable el odio que mi pecho te profesa. Atam. De mí tu obstinacion que es lo qué quiere ? ( ilesa Cadnz. Qué quiero me preguntas ? Quiero la fama de mi hija , quiero á un nieto:: como te desentiendes de la fuerza de mis razones : vete, pero mica:: Atamante , una vez que tantas pruebas quieres dar de tu amor á mi constancia, con una me contento. Atam. Qué deseas ? Cadm. Abrazar á mi nieto. Atam. Ven conmigo. La entrada de esta estancia á todos niega ESCENA IV. Adrasto , y luego lizo. Adrast. De la lóbrega nuve del disgusto,,, que la luz del placer encubre á Tebas, los vapores malignos que la inflaman,' este suceso á rasgar comienza. Ino. Pueden vernos Adrasto? Adrast. Gran Señora, por no ser conocida al velo ape/a. (bre, Lao. Pues qué, mi padre acaso:: está ya lió gime todavía entre cadenas? (migo, - Ya que el fiero Atamante es cruel conmi. piadoso con mi pidre Ser demuestra ? • Adrast. Tu padre, gran Señora, ya ha obtenido quanti) la suerte le quitó en la guerra; la livertad , las artnas los soldados ha mandado Atamante que le vuelvan. 13
t razon sujeten sus principios. Si una debilidad de amor nacida, culpable de un error me hizo contigo, una ciega obediencia á tus mandatos corregirá el exceso cometido. No fuera indiscrecion que yo exigiera, que diese un padre pruebas por un hijo de ternura , y amorzAtanz. Con nuevas quejas á importunar no vuelvas mis oidos. Tem. A importunados ? Cómo guando á Nimias , 3 por sucesor del trono has elegida? Atant. A Nimias? Ten?. Sí , á mi hijo. Atam. Te engañaste; solo es mi sucesor el hijo de Ino. Ino. Fortalecedme Dioses, que de gozo ap. desmaya el corazon , fallece el brio. Despues de una pausa. Tem. Mas que el sonrojo esposo:: no Atasiento tus simulados artificios. (mame: No me pesa que pagues á tu suegro las injurias , señor , con beneficios. No me aqueja el mirar que el hijo infame de esa torpe muger ocupe el sitio que se debe á 'mi hijo ; solo siento el especioso ardid (mortal conflicto!) (bas con que me has engañado. Quando en Teson notorios á todos tus designios, los recatas de mí ? De este misterio qué he de pensar? sospechas que Temisto es capaz de oponerse á tus ideas? Acaso su conducta ha merecido que no la manifiestes tus secretos ? Mui injusto procedes hoy conmigo. En esta corta ausencia, esposo ingrato, quién tu corazon, dime, ha pervertido? Los trofeos ,. las glorias , los laureles que en los campos de Marte has adquirido de qué me sirven , si perdí tu afecto, si tus victorias son mis enemigos ? Atam. Sin fundamento , esposa idolatrada, te quejas de la fé con que te estimo. Yo te amo , sí, te atno , y de tal suerte, que si exceso en amar fuese delito, el primero seria entre los reos Teínisto , yo te amo , y tienes pruebas' nada dudosas de mi fiel cariño. (tiempo Bien sabes que á consorte y Reyna á un desde vasalla te elevé en Corinto : sabes tambieu que armé contra mi suegr*Na en dos veces por tí mi brazo invicto; y que yo á su pesar á mis vasallos, ya con el premio, ya con el castigo hice te respetaran por su Reyna. De la tristeza que en mi rostro has 'visto nada debes juzgar. Idreno sabe los fundamentos de ella. Tem. Idreno „dilos. Idren. A callar el respeto me conden a . Tem. Consuélame, Tejea , en tal conflicto. Con que de tu tristeza , ni el origen saber á tu consorte es permitido? Atan. Si mi quietud, y tu quietud deseas, que no me lo preguntes te suplico. Tem. Sin llenarse tu rostro de vergüenzí, te atreves á decir ( furias respiro !) que me amas? Cómo me amas? ocultando á la mas digna esposa tus designios ? para vergüenza suya á su memoria recordando pasados beneficios ? eligiendo por succesor del trono de una adúltera infiel el fruto indigno? Esto es amarme? En dónde, si es amarme tal género de amar has aprendido? 3 Quién creyera que aquellos firmes votos, que aquellos juramentos repetidos que hacías á mi amor, guando tu imágen retratada veías en mi hito, habian de ser falsos? Tú jurastes por sus dias, los tuyos , y los mios hacerle Soberano: mas jurastes: jurastestque inmutable en tu cariño, darías de constancia al inundo exemplos; pero tu esposa lo , contrario ha visto. Para burlar mi amor para abatirme adoptaste crueltales designios ; pero por tales medios no discurras humillar mi carácter. He nacido Tasaba , como dices , mas mi alma á los Reyes excede en heroismo: provoca mi constancia con injurias; ex:ispera mi afecto con desvíos: ultraja mi decoro con palabras; hiemas justamente digno de castigo. bici mái des Atani mi En, fue] Es de Ata en po( ni s Rel por sost de no I del que se Sal? que de des Ter per, nun á la y p se d de obs, sabr de I Tem.: la c que por mol que amc atrc Per mi apl, que suci
is pruebas- ,. (tiempo yna á im to : mi suegro Victo; los, astigo a. has visto e den. conflicto. )rigen - ›? d deseas, ico. rgiicnza !) cultando ios ? ria 3 indigno? amarme o? VOtOS, OS itnágen sios irio, remplos; Sto. 1s3 tirme as ma ¡as; hiere , traspasa el pecho de mi hijo, mátame á mí, y verás si de mi pecho desfallece el valor , desmaya el brio. Atam. No interpreten, Temisto , injustami modo de pensar tus desvarios. (mente Envilecerme mas que envilecerte fuera acordarte antiguos beneficios. Es verdad que instigado de tus ruegos, de tus súplicas tiernas impelido Atamante ofreció que reynaria en su Estado tu hijo. Mas Temisto, podia justamente prometerlo? ni sin la tiranía , di , cumplirlo ? Reflexiónalo bien, y guando hubiera por darte gusto con el poderío sostenido una ley , contra las leyes de la naturaleza , el Reyno mismo no hubiera reclamado los derechos del digno succesor ? y quién te ha dicho que posesion injusta contra un pueblo se puede sostener? ah! no , Temisto. Sabe, que guando en Tebas esparciste que Nimias reynaria con perjuicio de Safo , ya la plebe en su semblante de su resentimiento daba indicios. Temisto , yo te amo, te lo juro; pero el amor que á tu beldad dedico nunca me hará faltar á lo que debo, - á la sangre, á las Leyes, y á mí mismo: y primero que en Tebas de Atamante se diga , que obscecado en el hechizo de una esposa imprudente y altanera, obscureció su gloria y heroismo, sabré sacrificar , sí , la inocencia de Nimias, y la vida de Temisto. Te m. Finjamos corazon. Señor, tan justa la cansa que me dás me ha parecido, que el rubor, y vergüenza me confunden, por haber imprudente tus oidos molestado importuna. Reconozco • que ofuscó mi razon el excesivo amor de madre , cuyos sentimientos atropellan por todo inadvertidos. Pero ya que ilustrada con tus voces mi pasion desmedida yo domino, aplaudo la eleccion , y con las vivas que el popul ir aplauso ensalce al digno succesor de Atamante, alborozado 17 confundir. el placer los vivas mios. (nes At am. Ven esposa á mis brazos ; no ab indotan nobles sentimientos: esculpidos tenlos siempre en tu pecho, y los Tebanos trocarán en amor su cerio esquivo. La humanidad unida á la belleza da mas valor á un femenil hechizo. Un corozon amable cómo luce enlazado de un génio dulce y digno! (jo!) Tem. No lo dudes, mi bien. (Tiemblo de eno - tus sentimientos reglarán los mios; tus obras, tus palabras serán leyes inviolables, Señor para Temisto. Qué soberbia estaré, qué altiva y vana de tener un esposo que ha sabido humillar con su exemplo mi carácter, reprimir con su amor mi génio altivo. Vamos Tejea, vamos; qué contento iguala á mi contento! Atam. A Dios Temisto. Tem. Ah infeliz, que no sabes la ponzori que mi pecho feroz ha concebido. ESCENA VI. Idreno y Atamante. Idren. La calma repentina de la Reyna opuesta á su carácter me da indicios de que sus pensamientos son contrarios á quanto con su voz ha proferido. Atam. Me lastima su suerte. Para hablarla con teson, á mi pecho fue preciso que á la virtud llamase; pero ahora, no obstante que me presta sus auxilios, siento que me abandona. No es posible que pueda proferir el falo impio, que para siempre, con dolor del alma, de mí propio me aparta, y de Temisto. Con sus voces, Dreno, parecia que en mi frente leia mis designios. Idren. Quieres ver mas á Cadmo? Atam. Dreno, vete. Idren. Mira que al nuevo sol dexa este sitio. Atam. Lo sé, vete; no mas; déxame solo. ESCENA VII. Atamante. Atam. Ya es preciso salir de un laberinto tan confuso: ya es tiempo de que Tebas su Reyna vea en Ino... Que
18 Qué de excesos su nombre me recuerda! Oh, memoria fatal! Recuerdo impio! Que la ultrajada ley de amor y sangre, virtud y obligacion has revivido en mi culpado pecho. Yo quisiera... No sé que he de querer: quiero á Temisto, cuya beldad con invencible fuerza encadena de suerte mi albedrio, que esclava la razon de sus ideas, no conoce otra ley que sus caprichos. Si la razon y la virtud condena no es tiratio,no es cruel qualquier dominio? Yo su poder injusto reconozco, y en sacudir su yugo estoy remiso. Rompamos de una vez esta cadena... Para siempre apartemos á Temisto... En qué es culpada?La infeliz qué ha hecho? En qué Atamante , dime te ha ofendido? Qué ley puede aprobar que su inocencia satisfaga el error de mis delitos? Demas de esto, quitarla de mi vista, quitarla de mi lado no es lo mismo, que arrancar cruelmente con mis manos el triste corazon del pecho mio? No puede ser, la adoro tiernamente. Pero debo vivir siempre indeciso? Entre el fiero contraste de mis dudas debo siempre gemir? No, ya es preciso que siga los consejos que me dicta la razon , aunque pese á mi cariño. Esto debo elegir. ESCENA VIII. Atamante y AdrAsto. Adr. Como mandastes ya estan eri el Ismeno prevenidos .•los baxeles que deben á Tesália conducir á su Rey. tam. Cadmo , qué ha dicho? ,Adr. Que ha de decir? Señor, amargamente de su hija -infeliz llora el destino. Atan. Y qué mas dice? Adr. Dice que desea de estos muros huir, que llama asilo de infamia y deshonor ; y que seis veces á costa de su sangre ha defendido. Atan. Aproxlmate Adrasto. Tus consejos ahora mas que nunca necesito. Estos como lo fueron algun tiempo, de mis obras serán senderos fixos. Los primeros derechos entretanto sobre mi amor, te vuelve mi cariño. Le coje de la mano, que besara. Adr. Perdona. Quando Adrasto ha dado causa para perderlos? Si él ha sostenido contra la turba vil de aduladores, que en Ino no cabia un trato indigno, era porque inocente la juzgaba; era porque tenia conocidos sus nobles sentimientos, y en su pecho una alma descubria sin delito. Una alma que por templo las virtudes, para huir del exceso han elegido: tal concepto me debe, que si en ella fuese dable encontrar algunos vicios, dina es la inocencia una fantasma, que no tiene en el mundo domicilio. Atam. Si inocente la crees, luego inju9to has creido á Atamante? Adr. Tal no digo. Qual humilde vasallo los decretos respeto de mi Rey siempre sumiso. Tan solo muestro enojo contra aquellos que han cubierto de oprobio su honor limpio. Atam. Siendo inocente, qué he de hacer Adrasto, para recuperar su honor perdido? Adr. Lo que las leyes del honor ordenan, y el sagrado deber tiene prescrito. Ser justo. Atam. De qué modo? Adr. Indemnizando los agravios, Señor, hechos á Ino. Atam. No conoces, Adrasto, que eso fuera borrar con un delito otro delito? Son tan fieros mis males que no dexan ni aun recurso al dolor dé corregirlos; pues al tiempo que soy con loo justo, me acerco á ser injusto con Temisto. Adr. Depon esas ideas Si la causa no fue Temisto del repudio impio, es conseqiiencia de él. Tú sin ser tuyo la hiciste donacion de tu cariño, y toda donacion es nula, guando dcl del tú la y vol que ocasi‹ Atam.1 por n la ra2 Adr. E atrop elegir Fuer que e Apar podn N .1 ci( dexa: Bien costa pero interá dot con de la que con sigas Es p que en tt que 1 tan f para otro sin c Los de I dev: dale • su g e tu cl su je que hazt SUS Sefi si son
19 ijus,to D. lucilos honor hacer lenan, ) fuera xan los; sto, o. ‚yo del del verdadero dueño es en perjuicio; tú la diste, Señor, lo que no puedes, y volverla á quitar aquello mismo que injustamente obtiene, solo es darla ocasion de culpar tu beneficio. Atan. Pero de su infortunio seré causa por mas que justifique los motivos Ea razon. Además ella ya es madre... Adr. Es verdad. Pero á veces es preciso atropellar por todo ; y de los males elegir el menor es cuerdo arbitrio. Fuera de esto, no faltan recompensas . que en parte satisfagan sus perjuicios. . Apartada de Tebas, las riquezas podrán hacerla dulce su destino. Nacida en otro estado mas humilde dexará sin pesar del trono el brillo. Bien conozco, Señor, que repugnancia costará á tu terneza el sacrificio; pero guando el deber, guando la gloria interviene en los génios que han nacido á dominar el mundo, las pasiones con dignidad se vencen: no hay arbitrio; de la virtud sagrada es necesario que escuches ya la voz, que oigas el grito con que te llama, para que de nuevo sigas la rectitud de su camino. Es preciso extinguir, Señor, la llama que un amor ilegítimo ha encendido en tu amoroso pecho : bien compren lo que no es dable apagar un fuego antiguo tan facilmente ; pero los Monarcas para vencerse tienen en sí mismos otro poder mas fuerte, pues el Cielo sin cesar les asiste con su auxilio. Los primeros afectos que usurpados de Ino tantos tiempos has tenido, devúelvela otra vez ; viielvela al trono, dale al fin lo que es suyo. Su atractivo, su gracia, sus virtudes no formaban tu delicia y placer ? Dexa sujeta tus pasiones, y del Reyno, que de su Reyna está dompadecido, hazte digno otra vez; vuelve á adquirirte sus votos, Sus aplausos y cariños. Señor , si mis lealtades, si mi zelo, si mi fidelidad , si mis servieios, (tas son dignos de atencion, puesto á tus planá tu justicia imploro, piedad pido por la Reyna, Señor, por su inocencia, por su mucha virtud, y por tí mismo. Atam. Levanta, fiel vasallo. Al nuevo dia yo te ofrezco enterar de mis designios. A Cid ino le dirás que de mi órden suspenda su partida; y que esten listos para guando yo mande los baxeles en el Ismeno. Ven leal amigo, sigue mis pasos pues: Y en mi proyecto me conserven los Námenes divinos. ACTO QUARTO. ESCENA I. Tenzisto, Idreno y Atamante. Tenzisto saldrá' con el pelo suelto, despechada; abrirá' la puerta del quarto de Ni- ?rúas , fi xard la vista en él, y al ver d Atamante se sentará' con los d fectos propios de un dnimo agitado del despecho y el ab.ltinziento. Atam. No puedo mas, 'dreno, desfallece en mi pecho el valor al ver sus ansias. Ideen. En el presente estado solo. debes cuidar de tu sosiego. Los Monarcas por conservar su vida á sus vasallos, entregarse al dolor con fuerza tanta, de ningun modo deben. Atara. Qué felices fueran los Soberanos si lograran poderse desprender de sus pasiones! Ideen. Ya que no puedan, deben ocultarlas. Atazn.Con cargos importunos no me aflijas. Desventurada Reyna! Esposa amada! De un sombrio dolor acometida, en su dolor parece que descansa. Oh contraste fatal ! Ay que en suspiros parece Idreno que la vida exhala! .Ay que sus bellos ojos hechos fuentes su corazon en lágrimas derraman! Modera el sentimiento, dulce esposa, suaviza tu dolor, templa la saña. Discurres que Atamante... No respondes1 De tu grave dolor, quál es la causa? Te estremeces? Suspiras , y afectuosa la vista fixas donde tu hi,o se halla? Imploras la justicia de los Cielos para que tomen sobre mí venganza? C a LO. dado • pecho :udes,
20 A mi te vuelves/ Tus rabiosos ojos clavas en mí iracunda? Esposa amada en nombre de himeneo te suplico... Me abandonas? Te vas? Responde:Callas/ Por qué suspiras? Déxanos, Idreno. ESCENA ir. Temisto y Atamante. Atam. Ya estamos solos: de tu pecho arranca secreto fatal que te debora; deseubreme el dolor que te contrasta. Si algun labio imprudente tus oidos ha profanado con especies vagas opuestas á mi honor vive segura de que nunca Atamante á su honor falta. La corona de Tebas, dulce dueño, la costumbre la hizo hereditaria, que si electiva fuera... A tu despecho te entregas otra vez? De nuevo bañas tus humosas mexillas con el llanto? Tu doloroso afan de qué dimana? Tem. Dimana de un esposo: mal he dicho, de un bárbaro traidor,que infiel quebranta las leyes del amor. Así me han puesto de tu infidelidad las asechanzas. (mento De un negro horror, de un horrido tordel despecho nacido y de la rabia eternamente el alma poseida verás de aquella á quien para engañarla, la hiciste tu consorte, con la idea de hacerla del dolor víctima infausta. ESCENA Atamante y Adrasto. (na Atam.Ven Adrasto. No has visto de la Reyel insano furor? O está enterada de su destino infausto por alguno de quien incauto hiciste confianza, <S su pecho adivino pronostica de su destino la fatal desgracia. Adr. Solamente en los dos vive el arcano de su destierro. Su pesar dimana • de otros motivos; el amor de madre no concede á su pecho tolerancia para ver en el trono preelegido al inocente Safb. De esta causa proviene su dolor. El régio sitio llena de quejas que su enojo exhala, pensando que á ser madre de un vasallo la suerte la destina. Atam. Ah! que sus ansias nacen de otro motivo: son muy fuertes para pensar Adrasto que dimanan de tal resolucion. No me es posible pintarte hasta que extremo la ari-ebatan. Adr. Dexa, Señor, rezelos que proceden de un ánimo confuso ; ten constancia, persevera en tu idea, si deseas á tu fama hacer digna de la fama. Entretanto de Cadmo la partida haré que se suspenda hasta mañana. (to; Atam. Para el cruel sacrificio ya estoy pronpero otro nuevo mal me anuncia el alma. ESCENA nr. Adrasto. Adr. Bien sé, mísero Rey, quanto te cuesta Superarte á tí mismo; pero el alma las pasiones mas fuertes esclaviza guando en su ayuda las virtudes llama. Para mudar en dicha la desdicha de una madre infeliz y esposa infausta, hice lo que debla; solo resta que los Dioses concluyan lo que falta. Con qué contento, de vivir cansado, si esto viera, al reposo diera el alma! No querria mas vida. ESCENA V. .Adrasto y Creonte. Creont. Algun peligro, si no miente el temor, nos amenaza. En Palacio la Reyna por Tejea va preguntando á todos despechada; por no verme Atamante torció el paso, y suspirando se encerró en su estancia. Temo Adrasto que á todos es notorio que Ino se oculta en la mentida esclava. Pero qué es esto! Cómo mis temores tu semblante no inmutan? Adr. Dexa vanas aprehensiones, son otros los motivos que los lamentos y el despecho causan de Atamante y Temisto. En quanto á lno no tiene que temer tu pecho nada, el Cielo la proteje, y su inocencia 4a tomado á su cargo... Pero basta, no no Creo) en In°. y Creo, Lsi al PC tai al qiE; CS ze er qi in vi es Cree á Ino. ni la al á ai Cree .1o. N Cree S( él Si la SC
21 no puedo decir mas. A Dios Creonte. ESCENA VI. Creonte y luego Lío. Creont. Qué arcanos serán estos ? Sabes que anda en tu busca Temisto? lizo. No lo ignoro, y sé que nuevos, males me amenazan. Creont. Ha sabido Temisto el fingimiento? lizo. Mayor mal todavía teme el alma. La embidia que su pecho ha concebido al ver la preferencia decretada por Atamante á Safo , es tan sangrienta, tan voraz , que recelo que la arrastra al mas grande despecho. Bien conoces que temo su furor con justa causa. Es preciso Creonte precavernos; es preciso que al fruto de mis ansias zelosos vigilemos ; yo me encargo de guardar este sitio , qual estatua, en las penosas horas de la noche, que á mi descanso tengo destinadas. Tú y Adrasto , si acaso en ser leales insistis á una Reyna desdichada, vigilareis el resto. Las maldades es fuerza precaver de una tirana. Mi zelo maternal en vuestro zelo . del tierno Safo, apoya la esperanza. Creont. El cuidado de Safo está á mi cargo, á tus recelos esto satisfaga. lizo. No ignoro la lealtad con que le sirves, ni el amor que te debo ; pero es tanta la agitacion que mi temor infunde al maternal amor , que nada basta á borrar mis recelos. De una madre amorosa perdona las instancias. Creont. Has visto á Adrasto? lizo. No Creont.e. Creont. Juzgo I t que. fuera conducente que le hablaras. Sobre tu suerte acaban de llenarme de dudas, y de gozo sus palabras; .2 él oculta misterios que no entiendo. Si cansado el rigor con que te trata, la fortuna querrá... lizo. De la fortuna solo exige una madre desgr.Lcida la vida de su hijo. Me permites que vaya á desfogar con él mis ansias? Creont. Y si viene Temisto ? Izo. Aunque me busca el despecho la tiene enagenada de sí misma. Atainante está en su quarto:: la noche favorece mis instancias. Sin riesgo puedes darme este consuelo. Creónt.. Por tu amor no habrá cosa que no « haga; entra pues. lizo. Qué alegria! ESCENA VII. Creonte ,y lueso Cadmo con Parciales. Creont. Quiera el Cielo dolerse de una madre desdichada. Cadm. Creonte ? Creont. Rey invicto? Cadnz. Bien notorias á todo el mundo han 'sido mis desgracias. Creont. Tanto como sus golpes he sentido de arbitrios carecer para alibiarlas. Cadm. Te acuerdas asi propio que debistes á Cadmo los honores que te ensalzan ? Creont. Cómo es dable, Señor, que los olvide? Caelrn. Te acuerdas que nacistes en Tesálla.1' Créozzt.. Sé que fuí tu vasallo, y que en mi pecho este don la lealtad del/6 gravada. Cadnz. Siendo asi , llegó el tiempo, fiel Creonte, de que mis beneficios satisfagas. Mi dicha, mi fortuna de tí pende. (da. Creont. Pues si pende de-mí, no tem naCadm. Los baxeles quo deben conducirme con mis vencidas tropas á Tesália, de mi precepto esperan su partida; esto supuesto, mientras que las anclas doy 6rdeh de zarpar, de este palacio, centro de iniquidad ,al hijo arranca de una Reyna infeliz, y allá le lleva; las sombras de-la noche nos, amparan. Llevemos á mi nieto, donde logre tranquilo respirar mas puras auras. Nada temas, Creonte; y tus servicios de mi mano obtendrán la justa pala, Creont. vasallo fuertes blé rebata n. proceden uancia, na. (to; Jy pronel alma. te cuesta >llama. fausta, e falta. :ado, Imal aza. ada; I paso, tan cia. :orio esclava. ores ivos .;ausan to á Ino 1, a no
22 Creont. A seguir tus ideas-estoy pronto. Pero antes gran Señor de executarlas debes preever, que el rapto que meditas perjudica á tu nieto , pues jurada la succesion en él de la corona es del padre, y del Reyno la esperanza. Demas de esto, Señor, yo aguardaria mas feliz ocasion ; no abandonara, tan pronto las riberas del Ismeno. Quién sabe si la suerte fatigada de oprimirte:: quién sabe si otras dichas, que quizas tu 110 esperas, te prepara. Cadm. Conozco la perfidia de Atarnante, conozco su carácter, no me engaña; aquella misma fe' guardará al hijo, que á su consorte fiel ingrato guarda, Crema. No puedes dilatar, Señor, siquiera hasta el próximo dia lo que tratas ? Consulta á la razon por un momento, y resuelve despues. Cadm. Al punto llama de mi órden á Adrasto. Su consejo] veré si me ilumina en dudas tantas. Creont. Ya te sirvo, Señor. mirando al quarto de Safo. Cadm. No te detengas. Creont. Permite que sin luz dexe la estancia para que lao te vean. Con Temisto, son estas precauciones necesarias. ESCENA VIII. Cadmo , sequaces , y despues Ino. Cadnz. Ya que reprueban todos mi proyecto, emprertdamosle solos. Esta traza la noche, y el silencio nos protejen. Amigos, penetremos sin tardanza el quarto de mi nieto ; no perdamos por desidia , temor las esperanzas de llevar á mi hija este consuelo, enmedio del dolor que la acompaña. A este lado ha de estar; venid con migo. rno. Creonte? Rumor oigo de pisadas. En la entrada de la puerta co a voz basa. Creonte ? No has de entrar seas quien fueres. Cadm. Yo conozco esta voz. ¡no. Ha de la guardia ? ESCENA IX. Cadmo, lizo, y Cr eonte con luz. Creont. Qué es esto ? Ino. Padre mijo! Creont. Triste encuentro! Cadm. Eres Ino , 6 su sombra ? lizo. Duras ansias! loo soy, gran Señor. Cadm. Ay hija mía! Ino Mas venturosa soy que imaginaba. El dulce nombre de hija que me has dado, suaviza. mi dolor, templa mis anslas; á vista de mi fuga , me creia indigna de tu amor. Cadnz. Cómo la patria, cómo el Reyno dexastes? Ino. De mi historia yo te ofrezco, Señor, dar cuenta exácta. Solo en abono mio á tus piedades, hago presente que dexé á Tesálii, porque la mejor parte de mi vida, existia en poder de una madrastra, abandonada en Tebas. De disculpa sirva á un error que tanto me degrada, el saber que soy madre, y que los dias de un hi l o mío conservar deseaba. Cadm. Entiendo tu designios, hija mia. Oh fuerza del amor á quánto arrastras! Pero c6mo te ocultas? Ino. Si no quieres añadir á tus ansias nuevas ansias, no lo quieras saber. Cadm. Hecho á la pena con la pena se anima mi comtancia. Con qué pretexto, con qué escusa vives? Qué eres en este sitio? Ino. Soy Esclava. Esclava soy, Señor, de mi enemiga. Cad. Admiro, y compadezco tus desgracias. Mas crinao entre la angustia,y los temores de un estado servil lleno de infamia puedes sobrellevar el duro peso? C , Smo puedes vivir? Ino. Las tiernas ansias de un hijo á quien adoro, resistencia me ofrecen para todo. Caduz. Fuerza estrañal In°. Solt solo si Cadm. Por q Cond lizo. Si este a Cad.Prc si la Creo? lizo. Ve cons1. á tu con S Cad.V‹ en vc C6m tan y ya cp tres 1: lleva hija ( Ahol que Creont. que Deja Ya r qtiê es pe que á se lizo. P. es pe espe Cad Cadm. te p noti, Adras sust, Y qi en y
23 Da. ;dado, As; xleta. nia. tras! vives? t. acias. nores la ia Ino ¡no. Solo una tierna madre la conoce; solo su amor podia tolerarla. Cadm. Ay hija mia! Adónde está mi nieto? Por qué, Creonte el verlo me recatas? Conducelo á mi vista. ¡no. Si supieras este arcano el afan que cuesta al alma! Cad.Pronto terminarán nuestras desdichas, si la amistad y . el Cielo nos amparan. ESCENA X. Creonte, Safo , lizo, Cadrno , y sequaces /no.Vedlo, padre, y Señor. Ven á mi seno consuelo de mis males. Hijo abraza á tu segundo padre, y del primero con su terneza borra la inconstancia. Cad.Ven hijo s que mi amor un tierno padre en vez del cruél que tienes te prepara. Cómo el Cielo consiente'divididos tan puros sentimientos! Sin tardanza ya que la dicha ha unido en este sitio tres almas que en una alma están cifradas, llevad á Safo, amigos , á las naves: hija querida, vamos á Tesalia. Ahora, ahora es tiempo que demuestres que eres vasallo fiel. Creont. Señor, repara' que á todos con la fuga nos expones. Deja venir á Adrasto ; aqui le aguarda. Ya no puede tardar. Yo he conocido gtie alegres nuevas en su pecho guarda: espera al nuevo Sol ; y si conoces que el deseo ha engañado mi esperanza, á seguirte estoy pronto. ¡no. Padre mio esperemos siquiera hasta mañana, esperemos á Adrasto ; pero él llega. ESCENA x1. N Cadm. Nuncio feliz de alguna nueva grata Cadmo , Creonte , Ino , Adrasto , sequaces. te presentas á mí, 6 á darme vienes noticia de otras penas mas infaustas ? Adrast. Solo vengo á decir que tu partida suspender por ahora mi Rey manda, y qne apenas el Sol su giro empiece, en palacio te espera. Cadm. Acaso trata volverme á las cadenas ? El iniquo de esta manera cumple sus palabras? ,Adr. Son diversos , Señor, sus sentimientos de lo que te presumes. Con el Alva puede ser que amanezca esotro dia la dicha que te niega la desgracia. C ad. Donde reyna un tirano, nunca el dia fue alegre conductor de nuevas gratas. Ves si yo me engañaba fiel Creonte? Adrast. No dudes de Atamante. Cadnz. Adrasto , calla, que ha dias conozco sus ideas. Adrat. Temisto aqui se acerca apresurada. Ino. Retiraté hijo mio. Vete padre. Creont Evitemos su vista. Cadm. En la otra estancia te espero , fiel Creonte. Adrast. En busca tuya segun parece viene. ,Ino. Suerte infausta! ESCENA XII. lizo, Temisto, y Guardias. Tenzist. Dejadme. De este sitio vigilantes como previne custodiad la entrada. Tejea , amiga , dime, por tu Reyna claras pruebas de amor, de fé y constancia? lizo. De Tejea dudar puede Temisto? No hay cosa que mi amor por tí no haga. Tem. Si su tranquilidad , si su sosiego dependiese de tí, dime empleáras todo tu esfuerzo, todo tu conato para hacerla feliz? Qué dices.? Habla. Pálido el rostro, de temor cubierto, el carmin retrocede que le esmalta? No me estimas conforme yo te estimo; el amor que te tengo no me pagas. Ino. Gran Señora,et temor que manifiesto de ingratitud no juzgues que dimana, sino solode ver que el triste,etado en que me hizo nacer mi stierte escasa, no me concede arbitrios de Ser'iritkel slno con la obediencia resignada. Pero con todo, mira eh qué te sirve, Señora, esta infeliz mísera esclava. Tem. Primero ofrece proteger mi idea, Y
24 y luego lo sabras. Ino. Te doy palabra de hacer quanto me digas. Tem. Pues atiende. - Un amigo sagaz prevee las causas para burlar su efecto. En mi perjuicio sé que el destino fragua una borrasca, que antes que rompa en rayos, es preciso disipar luz vapores que la inflaman. Nada me digas , porque nada puede sosegar el temor que me contrasta. La libertad que á Cadmo el Rey ha dado; las conferencias tan inusitadas que con él tiene ; el ceño , la cautela que con su hijo , y con su esposa gasta, y en fin, la preferencia con que al de Ino en el tren de Tebas hoy ensalza, dan cuerpo á mis temores ; no lo dudes; del rayo que á tu Reyna hoy amenaza el trueno va á estallar ; bien lo conoces, y que es fuerza burlar su fiera saña. Aun no es esto lo mas. Por el Palacio el rumor sordo de esparcirse acaba, de que oculta con trage desmentido Ino en Tebas está. rizo. Dioses , constancia! Tea. Otra vez te demudas? Te estremeces? A tal perfidia , á tal horror ef alma se confunde en tu pecho. En el efecto que mis fieros agravios en tí causan, la piedad que te debo reconozco; pero esa-piedad misma en mi venganza debe armar tu furor. Sobre Atamante aun conserva ascendiente mi contraria; aun por medio de Safo en él domina. Dexemos el rubor Tejea amada: escucha de una vez : este renuevo, perenne manantial de mis desgracias es preciso cortar. Ino. Ay hijo mio! Tem. Reune tu valor , al brio llama; toma este agudo acero, y guando el sueño .el silencio propague en esta sala, en el pecho inocente de la prole de mi indigna ribal , feroz embaina. Mata al hijo de Ino. Se abandona á una st r. Ino. Yo fallezco! Tem. De escucharlo , Tejea , te desmayas? á un deliquio te entregas?..te transportas?.. indiscreta piedad ! flaqueza vana! solo de ver la imagen en quJ el odio lleva recomendada la venganza sin aliento te quedas? mas briosa, mas pronta á mis preceptos te juzgaba: la timidez que muestras con tu Reyna de poco amor te acusa. Eres ingrata, eres infiel con quien ha prodigado contigo beneficios. De una esclava nunca esperar debí sino baxezas: vete de mi presencia. Ino. Mira::-. Tem. Calla. Ino. De falta de respeto mi flaqueza no juzgues , gran señora , que dimana: los Dioses saben si á servirte anhelo; pero aunque yo en servirte me empeñara, sé que á mi timidez desmayaria la ansia que de servirte tiene el alma. Trémula y sin vigor sé que mi mano dexaria burlada tu esperanza, y tal vez te espondria á un nuevo riesgo mas inminente que el que te amenaza. Tem. Eres cobarde al fin ; mas mi peligro no se puede encargar á la tardanza: poco te pediré , dexa el recelo, no vuelvas á temblar : escucha y calla. De aqui á un espacio corto, del silencio, del ardid y cautela acompañada, penetrarás de Safo el aposento, y despues de mirar si ya descansan los siervos que le asisten, con cuidado apagarás las luces , y á esta sala vendrás á-darme aviso ; donde en tanto que cebo mi furor en sus entrañas á precaver que nadie me sorprehenda te quedarás á ser zelosa guarda. l izo. ReflexionanTc'm. No escucho tus consejos, solo escucho la voz de la venganza. Anda , mira si el Rey está en su (parto, y si reposan las demas esclavas; en callar, y en cumplir con mis preceptos te advierto que tu vida está fiada. rs- \^ Te m. red á -fue el f quc no se t El áu rec de: la qw sin inc si do Qt ár qu a de s i • . És pe Pe Sic N, qr. cd vi nc Yc qc dc 7 vt qc in se ú^
zsnuyas? porras?.. a! el odio juzgaba: Reyna rata, o va peñára, hita. no riesgo taza. peligro calla. lea ajo, an lado n tanta is ehenda. 51. luarto, :Ceptos ESCENA XIII. Temisto. • Tem. El formidable golpe que preparó redime para siempre de la infamia • á un hijo aquien adoro ; y retardarlo -fuera exponer al pecho á que olvidara el furor que le anima., Las empresas que á la resolucion estan fiadas, no deben al discurso sujetarse, ( sarlas. se han de emprehender al tiempo de penEl vástago infeliz, que usurpa el trono á un hijo Mio ; 'que en mi esposo causa recuerdospina l ana iniqua favorecen, desgajar es fozOrso. La venganza, la envidia , el odia siento que me dicen que ni aun retarde el hecho hasta mañana, Sino quiero por ino de Atamante, indignamente verme despreciada; si .ver no quiero á . su hijo colocado donde cultos reciba de Monarca. Qué dogal! que enchillo igualarla á mi dolor , si luciese la desgracia que yo tuviese que humillarme al trono á recibir preceptos ( mortal rabia ! ) del hijo de-una adáltera ( que enojo!) si, a. mi,consorte en dias alcanzaran Este triste . recuerdo, ni un instante permite que retarde mi venganza. Pero un temor oculto me sorprende::: Siento una agitacion involuntaria::: z o entienclo,e1 eorazon::: Pera ya veo que en mi ayuda las furias se preparan. Ya en mi favor se acercan; ya tue ¡traen p uñales , venenos ; ya, me inaaman eón 91 rabioso humor que por la boca vierten sañudamente. Basta , basta;„ no es acerqueis á mí , no os necesitq, yo alimento en mi seno aun mayorrabia que alinientais Vosotras. Ved mis bazos denegridos ; mi pecho ved J.2 saña y furor . e . :41tado ; mis cabellos ved . erizados . ; ved las fieras llamas qíiC broto por los ojos; y en fin . , ylme, -osotras misma transformada; , no , soy mas quc.çuria; so y una madre ciega, y d amor ti] 4ç ç ..tmor tia: T y una muger en fin , que no repara linb solo en que es madre, y cine la okaLa de un hijo á quien estima vengar trata. ACTO QUINTO. ESCENA I. lizo con una luz en la mano. El tea-, tro estard con la mayor obscuridad. Ino.AyGielo!Todos duermen;mas que mucho si mis penas tarnb:en están dormidas, que á no estarlo , no es dable que olvidasen la triste causa que su fan motiva. Si afligieran al pecho intensamente, alivio al mal cl' . pecho buscaria, procurara los medios de. encontrarle, y conservar la vida de mi vida. Pues qué haces' corazon que no despiertas del letargo fatal que te amortigua? Llama á la pena , llama á la congoja; Pero ay ! qué en afligirme están remisas! Corro de sala en sala enagenadan' de quarto en quarto voy despavorida en busca de mi padre, y de Creonte, •y al cribo no me encuentro ni á mi misma. Con . . , atribulada permanezco sil , saber donde estoy. Qué es laque haria para volver en mi ? Corazon , dime; que haré para que sientas la fatiga?, Qué te dire ? Tau solo que . sov madre. Mi espíritu este nombre vigoriza. Ya siento, ya padezco , ya conozco que es fuerza decidirme, y que peligra el berilo fruto de mis dulces ansias, si al remedio no acudo. El tiempo insta, , 1 ocultar esforzoso,su inocencia . . .. • .) del rigor de Temisto , de esa' impia. En qué me paror,E,n nada, que una:114re para dar vida á un hijo en nada mira. Que obscuridad tan triste! Quién las luces ordenc5 -la malvada(qditála?, sogerva. Si ha consumado ,cielos, sa 'Proyecto-) Mas no, que, „me Date que aun/respira. . Aun respira;-aun 5oyimadre tu madre vá á salvarte, va ¿ti «ntrar. ESCENA II. lijo, y Temisto. Tem. Espera amiga.