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Pontevedra en la Baja Edad Media: trazado urbano, arquitectura civil y militar

Álvarez Pérez, Belén

Abstract

En este trabajo se ha llevado a cabo una puesta en valor de la arquitectura civil y militar, así como del trazado urbano de la ciudad de Pontevedra durante la Baja Edad Media. Tras los privilegios reales y señoriales recibidos en el siglo XII, y la incorporación a la mitra compostelana en 1180, la villa se impulsará como uno de los puertos marítimos más relevantes de Galicia. Todo esto trajo consigo un auge comercial y demográfico que hará evolucionar su urbanismo, apoyado por un sistema concejil cuyo poder era ostentado por una enriquecida oligarquia urbana. Esta riqueza social y económica se verá reflejada en su arquitectura civil y militar. La arquitectura civil estará formada por los paços y casas-torre de nobles e hidalgos, las residencias del común, las diferentes arquitecturas de servicio, nosocomiales y judiciales. Por su parte, en la arquitectura militar serán protagonistas la muralla y las Torres Arzobispales, como elementos defensivos y símbolos de poder.

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TESIS DOCTORAL PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. Belén Álvarez Pérez ESCUELA DE DOCTORADO INTERNACIONAL DE LA UNIVERSIDAD DE SANTIAGO DE COMPOSTELA PROGRAMA DE DOCTORADO EN ESTUDIOS MEDIEVALES. SANTIAGO DE COMPOSTELA 2021 DECALRACIÓN DE AUTOR/A DE LA TESIS D./Dña. Belén Álvarez Pérez Titulo da tese: Pontevedra en la Baja Edad Media: trazado urbano, arquitectura civil y militar. Presento mi tesis, siguiendo el procedimiento adecuado al Reglamento y declaro que: 1) La tesis abarca los resultados de la elaboración de mi trabajo. 2) De ser el caso, en la tesis se hace referencia a las elaboraciones que tuvo este trabajo. 3) Confrimo que la tesis no incurre en ningún tipo de plagio de otros autores ni de trabajos presentados por mí para la obtención de otros títulos. Y me comprometo a presentar el Compromiso Documental de Supervisión en el caso que el original no esté depositado en la Escuela. En Santiago de Compostela, 18 de febrero de 2021. AUTORIZACIÓN DEL DIRECTOR/TUTOR DE LA TESIS D./Dña. María Dolores Barral Rivadulla En condición de: Tutor/a y director/a Título de la tesis: Pontevedra en la Baja Edad Media: trazado urbano, arquitectura civil y militar INFORMA: Que la presente tesis, se corresponde con el trabajo realizado por D/Dña Belén Álvarez Pérez, bajo mi dirección/tutorización, y a utorizo su presentación, considerando que reúne l os r equisitos exigidos en el R eglamento de Estudios de Doctorado de la USC, y que como director/tutor de esta no incurre en las causas de abstención establecidas e n la Ley 40/2015. En Santiago de Compostela, 18 de febrero de 2021 Resumen En este trabajo se ha llevado a cabo una puesta en valor de la arquitectura civil y militar, así como del trazado urbano de la ciudad de Pontevedra durante la Baja Edad Media. Tras la incorporación a la mitra compostelana en 1180, y los privilegios reales y señoriales recibidos en el siglo XIII, la villa se impulsará como uno de los puertos marítimos más relevantes de Galicia. Todo esto trajo consigo un auge comercial y demográfico que hará evolucionar su urbanismo apoyado por un sistema concejil cuyo poder era ostentado por una enriquecida oligarquía urbana. Esta riqueza social y económica se verá reflejada en su arquitectura civil y militar. La arquitectura civil estará formada por los paços y casas-torre de nobles e hidalgos, las residencias “del común”, las diferentes arquitecturas de servicio, nosocomiales y judiciales. Por su parte, en la arquitectura militar serán protagonistas la muralla y las Torres Arzobispales, como elementos defensivos y símbolos de poder. Palabras clave: urbanismo, arquitectura civil, arquitectura militar, Pontevedra, Edad Media. Resumo: Neste traballo levouse a cabo unha posta en valor da arquitectura civil e militar, así como do trazado urbano da cidade de Pontevedra durante a Baixa Idade Media. Tras a incorporación á mitra compostelá en 1180 e os privilexios reais e señoriales recibidos no século XIII, a vila impulsaráse como un dos portos marítimos máis relevantes de Galicia. Todo isto trouxo consigo un auxe comercial e demográfico que fará evolucionar o seu urbanismo, apoiado por un sistema concejil cuxo poder era ostentado por unha enriquecida oligarquía urbana. Esta riqueza social e económica verase reflectida na súa arquitectura civil e militar. A arquitectura civil estará formada polos paços e casas-torre de nobres e hidalgos, as residencias “do común”, as diferentes arquitecturas de servizo, nosocomiales e xudiciais. Pola súa banda, na arquitectura militar serán protagonistas a muralla e as Torres Arcebispais, como elementos defensivos e símbolos de poder. Palabras clave: urbanismo, arquitectura civil, arquitectura militar, Pontevedra, Idade Media. Abstract In this work has been carried out an enhancement of the civil and military architecture, as well as the urban layout of the city of Pontevedra during the Late Middle Ages. After the incorporation into the Compostela mitre in 1180 and the royal and stately privileges received in the 13th century, and, the town will be promoted as one of the most important seaports in Galicia. All this brought with it a commercial and demographic boom that will evolve its urbanism, supported by a council system whose power was held by a rich urban oligarchy. This social and economic wealth will be reflected in its civil and military architecture. The civil architecture will be formed by the paços and houses-tower of nobles and hidalgos, the residences "of the common", the different architectures of service, nosocomials and judicial. For its part, in the military architecture will be protagonists the wall and the Archiepiscopal Towers, as defensive elements and symbols of power. Keywords: urban, civil architecture, military architecture, Pontevedra, Middle Age. AGRADECIMIENTOS A lo largo de estos cuatro años de investigación han sido numerosas las personas que han formado parte de este estudio, de una manera u otra. En primer lugar, agradecer a la profesora M.ª. Dolores Barral Rivadulla que ha dirigido esta tesis. Gracias por haberme guiado y supervisado a lo largo de estos cuatro años, por los consejos y aportaciones que ya se habían iniciado años atrás, a través de la dirección de los trabajos finales realizados en el Grado de Historia del Arte y en el Máster en Estudios Medievales Europeos, Imágenes, Textos y Contexto. Agradecer también al resto de profesores del Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Santiago de Compostela que me ayudaron a resolver cuestiones particulares y que no dudaron en facilitar sus conocimientos. Por otra parte, agradecer a las instituciones que con las que he trabajado, como el Archivo de la Catedral de Santiago de Compostela por permitirme el acceso a su documentación, así como por las facilidades y el buen trato recibido. También a la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural por permitirme el acceso a la documentación arqueológica requerida, así como a los miembros de la vicerrectoría de la Universidad de Vigo, emplazada en una de las edificaciones que se estudian en este trabajo, por el tiempo que me dedicaron y por la documentación que me permitieron consultar. Agradecer a mi familia y amigos que me han acompañado y animado en este proceso. En especial a mis padres y a Iñigo, por su apoyo incondicional, por sus consejos y por la confianza que han depositado en mi en todo momento. PARTE I. INTRODUCCIÓN PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 21 1. OBJETIVOS Urbanismo, arquitectura civil y militar como objeto de estudio. El concepto de ciudad ha ido evolucionando a lo largo de la historia y adaptándose a sus necesidades sociales, políticas o artísticas. Los estudios sobre esta han proliferado, abordándola desde diferentes puntos de vista, más allá de la clásica percepción de la urbe como una estructura física. Acorde con este estudio se puede partir de la definición que la daba Alfonso X en las Siete Partidas (1256-1265), definiendo la ciudad de la siguiente manera: (…) Otrosi decimos que dondequiera que sea hallado este nombre: ciudad, que se entieda todo aquel lugar que es cercado por los muros, con los arrabales y los edificios que se tienen con ellos1. Atendiendo a esta definición se puede decir que una ciudad medieval, estaba definida principalmente por la muralla, que actuaba 1 Las Siete Partidas de Alfonso X, Partida Séptima, Título XXXIIII, Ley 6 BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 22 como símbolo de protección y delimitación entre lo urbano y lo rural, así como de elemento que marca la jurisdicción de la villa. La definición urbana interna quedará marcada por la arquitectura que la conforma, con espacios públicos como las calles y las plazas donde se desarrollaba la vida urbana. Fuera de los muros, los arrabales son entendidos como centros especializados en algún sector comercial-artesanal o industrial. Partiendo de este amplio concepto de ciudad, se ha planteado el siguiente estudio en el que se aborda el entramado urbano y la arquitectura civil y militar de la ciudad de Pontevedra como elementos que permitirán identificar datos de poder económico y social, desde su fundación en 1169 hasta finales del siglo XV. En este trabajo se ha tratado el concepto de ciudad como elemento contenedor de un amplio conjunto de factores sociales, económicos, políticos y arquitectónicos, mostrándose como un elemento en constante evolución. La elección de Pontevedra como objeto de estudio estuvo motivada por el interés de averiguar y dar a conocer aquellos elementos que en ocasiones han pasado desapercibidos en otros estudios, así como hacer una revisión de las fuentes documentales y gráficas que de ella se conservan. Otro motivo que ha llevado a la elaboración de esta tesis han sido las diversas excavaciones realizadas en la villa entre 1990 y 2014 que han sacado a la luz elementos arquitectónicos y urbanos de especial relevancia, así como los trabajos de rehabilitación de algunos edificios del casco antiguo, permitiendo plantear un análisis de sus estructuras medievales. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 23 La nobleza, así como las instituciones eclesiásticas y concejiles dejarán su impronta en el urbanismo de las ciudades a través de la arquitectura paços, casas-torre, palacios arzobispales, puentes, murallas y castillos serán símbolos de referencia de poder y estatus social. Sin embargo, las ciudades y villas medievales, serán también el escenario donde surgirá una nueva clase social, que irá de la mano de progresos comerciales y diversidad de oficios como el de mercader, escribano, cambista, orfebre y artesano, entre otros. Estos avances les permitirán ascender en la escala social y hacerse, junto con la nobleza, con parte del poder y del control de las urbes. Su papel económico se verá reflejado en su patrimonio arquitectónico que se asemejará al de la élite urbana, como propietarios de viviendas, capillas privadas, arquitecturas de servicio, cárceles y hospitales. La arquitectura civil y militar está presente en las ciudades medievales. La arquitectura militar evoluciona al compás de los avances de la guerra y a la evolución técnica de las armas. A partir del siglo XIX, murallas, torres y demás sistemas de defensa son insuficientes, lo que conllevó a un largo periodo de abandono y el consecuente estado de ruina de estas edificaciones, provocando en muchos casos su completa desaparición. Al igual que las construcciones militares, la arquitectura civil fue víctima de los cambios sociales que se vivieron tras la muerte de Fernando VII y la consiguiente caída del Antiguo Régimen (18081833). Este cambio social, en el que la nueva burguesía liberal se instaló BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 24 en las ciudades con sus nuevos valores económicos, sociales y culturales, irá acompañado de múltiples derribos de monumentos como iglesias, conventos, murallas y castillos con el fin de eliminar los símbolos del pasado y dar paso a nuevas construcciones. Esto provocará el posterior rechazo por parte de algunos sectores de la sociedad, creándose sociedades, como el caso de la Sociedad Arqueológica de Pontevedra (1894), que lucharán por revalorizar y conservar estos monumentos. 2. DELIMITACIONES Se ha escogido la ciudad del Lérez por diversas razones, entre las que destaca haber sido una de las villas medievales más prósperas de la fachada atlántica gallega. Levantada durante el reinado de Fernando II como ciudad-bastida, fruto de las necesidades políticas que se habían producido tras los enfrentamientos entre Portugal y la corona Castellana, irá evolucionando hacia una ciudad basada en el comercio marítimo y marcada por la oligarquía urbana emergente de la Baja Edad Media. Fundada bajo dominio real en 1163 pasará a formar parte de la red urbana del señorío eclesiástico compostelano en 1180, trayendo consigo grandes progresos urbanísticos, arquitectónicos y sociales. En el desarrollo urbanístico pontevedrés se observaron cuatro fases bien diferenciadas con sus consecuentes ampliaciones de la cerca. En sus orígenes como ciudad-bastida, el pequeño núcleo urbano estaba PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 25 situado en la feligresía de Santa María, formada por tres zonas: loco dicto Ponte, loco qui vulgater apellant Erax y Vico Fabrorum2. En el siglo XIII progresará debido a la influencia del poder arzobispal y a los privilegios concedidos por los monarcas Alfonso IX3 y Fernando III4 que le dará la condición de puerto privilegiado. Aparecerán las primeras calles y se realizará la segunda ampliación de la cerca que será nuevamente ampliada a mediados de siglo. Se levantarán los conventos de San Francisco, Santo Domingo y Santa Clara. El siglo XIV estará marcado por una falta documental que no permite analizar el desarrollo de la villa, teniendo que esperar al siglo XV para encontrarnos con una urbe dotada de una infraestructura viaria y un paisaje urbano que no mutará hasta el siglo XIX. En el siglo XV se llevará a cabo la tercera ampliación de la cerca. A partir de la consideración y el conocimiento de la arquitectura en el siglo XV y las destrucciones acontecidas en el contexto de diversos enfrentamientos se tratará de recuperar y poner en valor la arquitectura civil y defensiva de la villa: la muralla con sus torres y puertas, el Palacio Arzobispal, la arquitectura nobiliar bajo el modelo de casastorre con una clara función defensiva, así como las diversas residencias y arquitecturas de servicio de esta. 2 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV. Configuración y desarrollo de una villa marinera en la Galicia medieval, Fundación Barrié de la Maza conde de Fenosa, Pontevedra, 1992, pp.56-57. 3 1229 privilegio para secar merluzas. 4 1238 exclusividad en todo Galicia para la fabricación de saín. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 32 Y por último, destacar el trabajo de Carla Fernández Martínez Iconografía de una ciudad atlántica. Memoria e identidad visual de Pontevedra (2013), donde, a pesar de no ser un estudio basado en la Edad Media pontevedresa hace un repaso de la documentación gráfica que se conserva de la villa, lo que ha constituído una fuente gráfica básica en algunos apartados. PARTE II. MARCO INICIAL PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 35 1. LA VILLA MEDIEVAL. FUNDACIÓN DE REALENGO 1.1 TERRITORIO Y ORGANIZACIÓN Pontevedra se localiza en el centro de una depresión entre los ríos Lérez, Tomeza y Alba. Ubicada a su vez en el interior de la ría de Pontevedra, protegida por las puntas costeras de Campelo y Lourizán. Previo a su fundación, en el siglo X, la zona del valle del Lérez se encontraba ocupada por diferentes centros monásticos y cenobios benedictinos. La primera noticia que se tiene al respecto data de aproximadamente el año 916, cuando el rey Ordoño II le concede al monasterio de San Salvador de Lérez un coto de grandes dimensiones, que se enmarcaba entre los ríos Lérez, Alba y Couso. Próximo a este, siguiendo el cauce del río Lérez, se fundó el monasterio de San Xoán de Poio, del cual se tiene constancia desde al menos el siglo XII cuando la reina Urraca le confirma las anteriores concesiones reales y el coto monástico. Finalmente, en la segunda mitad del siglo XII coincidiendo con la expansión cisterciense, se funda, junto al monte Castrove, el monasterio de Santa María de la Armenteira. Estos tres centros BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 36 monásticos serán beneficiarios de los diversos privilegios reales y mandas piadosas de particulares5. Este entorno se verá afectado por la inestabilidad política y los diversos ataques ocurridos en los siglos XI y XII, como los ataques sarracenos a la costa gallega recogidos en la Historia Compostelana, o los enfrentamientos entre los nobles rebeldes contra la reina Urraca y las huestes del Diego Gelmírez por el control del castillo de San Paio de Lodo, muy próximo a Pontevedra. Junto a estas disputas por el territorio habría que destacar los incesantes planes expansionistas del reino portugués que llevaron a Alfonso Enríquez a penetrar en tierras gallegas llegando hasta el castillo de Cedofeita, en las proximidades de Pontevedra. 1.2 LA GUERRA CON PORTUGAL: FORMACIÓN DE UNA CIUDAD BASTIDA Tras los años de inestabilidad política vividos en Galicia durante el siglo XI que dieron lugar a la separación de Portugal y debido a la intención del monarca portugués de extender sus dominios y hacerse con el control del sur de Galicia, surge la necesidad de crear una ciudadfortaleza, o ciudadbastida en la zona del valle del Lérez. Así, en su cota más elevada se levantará una fortaleza para facilitar el control y la 5 ARMAS CASTRO, X., Pontevedra en los siglos en los siglos XII a XV. Configuración y desarrollo de una villa marinera en la Galicia medieval. Fundación “Barrié de la Maza conde de Fenosa”, Pontevedra, 1992, pp.50-51. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 37 defensa de las tierras gallegas6, siendo en este emplazamiento donde poco a poco la urbe comenzará a desarrollarse7. En 1165, con el fin de fijar las lindes con tierras portuguesas, Fernando II8 y Alfonso I de Portugal firman un pacto en Celanova, al que se sumó el contrato matrimonial entre Fernando II y Dª. Urraca, hija del monarca portugués. En este mismo año ambos soberanos firmarán La Paz de Lérez, sin embargo, dicho tratado será quebrantado por Alfonso Enríquez e invadirá el sur de Galicia en 1166, llegando hasta las tierras de Lérez y ocupando de Castillo de Cedofeita9. El panorama se tornará favorable para Fernando II pues, en 1169, toma el Castillo de Cedofeita, cediéndolo de manera inmediata la mitra compostelana. Tras los acontecimientos ocurridos, en 1169 el monarca Fernando II le otorga el fuero10 a la villa pontevedresa: …. omnes habitatories de 6 JUEGA PUIG, J., DE LA PEÑA SANTOS, A., SOTELO RESURRECCIÓN, E., Pontevedra, villa amurallada, Diputación Provincial de Pontevedra, Vigo, 1995, p.40. 7 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV ..., Op.cit.,, p.56. 8 Alfonso VII dividió el reino entre sus hijos: a Sancha le cede Castilla y Toledo, y a Fernando Galicia y León. 9 JUEGA PUIG, J., DE LA PEÑA SANTOS, A., SOTELO RESURRECCIÓN, E., Pontevedra, villa…, Op.cit., p.43. 10 El modelo por excelencia de cartas pueblas eran el Fuero de León y el Fuero de Benavente. Sin embargo, existía otro tipo conocidos como los fueros propios, siendo este el caso de Pontevedra. En él se concedían una serie de privilegios específicos para la urbe. Teniendo en cuenta que en 1168 el Rey se ve obligado a entregar a la mitra de Compostela el puerto de Noia, no es de extrañar que Fernando II apostase por Pontevedra como nuevo puerto de realengo y foco comercial. En: JUEGA PUIG, J., DE LA PEÑA SANTOS, A., SOTELO RESURRECCIÓN, E., Pontevedra, villa amurallada…, Op.cit., p.45. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 38 Ponte Veteri tam presentes cuam futuros11, facilitando así el desarrollo urbano y otorgando a los nuevos pobladores un estatuto jurídico privilegiado12. Este fuero se fundamentaba en tres cuestiones: fiscalidad, derecho marítimo, y justicia. La parte fiscal hace referencia a la exención de impuestos a los vecinos, del tipo luctuosa y goyosa, donaciones al señor por causa de muerte o alegría, de fosandos, pedidos, anal y moneda13. En el derecho marítimo se hacía referencia a que los bienes de las naves pontevedresas naufragadas no fuesen confiscados y que estas, en caso de que fuese necesario, fuesen reconstruidas14. En lo referente a los delitos se señalaba la presencia de un vigario, entendido como un funcionario con connotaciones judiciales al que los ciudadanos podían presentar querellas producidas por lesiones15. A grandes rasgos se podría decir que el fuero tenía como finalidad confirmar jurídicamente el asentamiento de una población situada en un entorno estratégico para la defensa y el aprovechamiento de los recursos marítimos y de las vías de comunicación, así como sentar las bases para 11 Ídem., p.43. 12 SOLANO FERNANDEZ-SORDO, A., “Historia urbana en la Galicia medieval. Balance y Perspectivas”. Cuaderno de Estudios Gallegos, v.57, 123 (2010), pp.55-90, para nota p.63. 13 RODRÍGUEZ FIGUEIREDO, M., “El Fuero de Pontevedra”. El Museo de Pontevedra, XXIV (1970), Pontevedra, p.166, 14 Ibidem. 15 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV…, Op.cit., p.54. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 39 un rápido desarrollo de urbe, beneficiado de la protección y los privilegios reales16. Sin embargo, esta condición de villa de realengo no duró mucho pues, en 1180, Fernando II decide cederla a la mitra compostelana pasando a formar parte de los territorios del señorío17. 1.3 LA VILLA BAJO EL CONTROL EPISCOPAL En el siglo XIII el arzobispo Juan Arias entrega a la villa pontevedresa las atribuciones señoriales en forma de usos y costumbres18. Este señorío se tradujo en el control sobre el ordenamiento y control del gobierno municipal, el nombramiento de los oficiales concejiles y la disposición de representantes en la urbe, así como el asentamiento de nuevos vecinos. También poseía la capacidad de dictaminar ordenanzas y normas, encargarse de los casos de justicia y orden público, al igual que de la extracción de rentas y tributos19. A partir del siglo XIV, el control sobre la urbe adquirió mayor fuerza con la elección directa por parte de los arzobispos compostelanos del cabildo de jurados y regidores, así como la elección final de alcaldes y jueces, y el nombramiento de notarios y escribanos públicos20. 16 Ibidem., p.50. 17 FERREIRA PRIEGUE, E., Galicia en el comercio marítimo medieval. Pedro Barrié de la Maza, A Coruña, 1988, pp.73-74. 18 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV…, Op.cit., p.295. 19 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV…, Op.cit., p.295. 20 Ibidem., p.296. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 40 Si se tiene en cuenta que el aparato concejil fue un organismo creado por el arzobispado compostelano, no es de extrañar que fuesen quienes mayor poder y control ejercían sobre él21. Al mismo, también se crearon cargos que reforzaban el control sobre la villa, como los tenentes de las torres, alcaldes mayores y corregidores, de los que se hablará con mayor profundidad en el apartado de las Torres Arzobispales de Pontevedra. A nivel judicial, los señores se encargaban de las sentencias de justicia local, de los pleitos entre el concejo y otras instituciones y tenían la capacidad de designar jueces especiales para los casos en los que estaban implicados vecinos22. El señorío reguló en la economía urbana, controlando el funcionamiento y los conflictos de la pesca, y creando las ordenanzas de 1496 para que los vecinos de Pontevedra pudiesen salar el pescado. Se implantó el descanso dominical y el festivo de los mareantes, así como el apoyo legal a la cofradía do Corpo Santo que se encargaba de todo lo referente a los caladeros y artes de pesca. También estuvo presente en la organización de los oficios, así como en el funcionamiento del mercado, llegando a implantar ordenanzas de protección para el vino ullao pontevedrés23. El arzobispado obtenía una serie de beneficios en forma de rentas y tributos. El Libro de las rentas y derechos de la mitra, de principios del 21 Idem. 22 Ibidem., pp. 299-300. 23 Idem. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 41 siglo XV, detalla cuáles son estas contribuciones: la renta del mayordomazgo que incluía los derechos de asentamiento de nuevos pobladores, rentas sobre la actividad pesquera y la fabricación del saín, derechos de ancorage sobre la entrada y fondeo de barcos en el puerto de Pontevedra, y portazgos sobre las mercancías; derechos de chancillería venidos de la expedición de los títulos de alcaldes; el yantar, que se trataba de una obligación por parte de los vasallos del arzobispado de dar comida y alojamiento al señor y a sus vicarios cuando se albergaban en la villa; el servicio o servicio de mula puesto en relación con la concesión que realizó Fernando IV en 1304 a los arzobispos compostelanos de recibir la mitad de los servicios, monedas y pedidos que correspondían al rey en las tierras de la jurisdicción. También existía el impuesto de la cuchara, del que se desconoce su origen pero que en el siglo XV se traspasó al concejo a cambio de que se proporcionase una casa para la cárcel y el auditorio del juez y de los alcaldes24. Asimismo, el arzobispado recibía las rentas de las propiedades que poseía en la urbe, aunque son pocas las que a día de hoy se conocen: la torre de la Ribera, la huerta de las torres arzobispales y un agro. Los diezmos y derechos eclesiásticos de las iglesias de Santa María y San 24 Idem. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 48 ordinarios. También ingresaban rentas por penas y mulas aplicadas a aquellos que cometían faltas en los bienes y propiedades del concejo, los que incumplían las ordenanzas o realizaban cualquier tipo de delito. De carácter extraordinario era la sisa, que se trataba de un tipo de impuesto indirecto sobre el consumo de determinados productos, como el vino, la carne o el pescado, y su recaudación estaba en manos de particulares. El concejo, como se ha mencionado, gestionaba los ingresos reales y episcopales como las alcabalas, o impuestos indirectos sobre la compraventa que se encontraban en manos de los recaudadores o arrendadores y que las tomaban de la Corona para posteriormente subarrendarla. Cuando la vacante de arriendo estaba vacía, los señores o el concejo nombraba a los fieles para que se encargasen de la recaudación a cambio de una especie de salario. En la villa de Pontevedra estaban sujetos a este impuesto: el vino, pan, carne, pescado, paños, fruta, grosura y salvajina, cueros y zapatería, hierro, madera, heredades, sal y navíos. Las alcabalas fueron los impuestos más cuantiosos y que más rápido crecieron debido al aumento de negocios y a la inflación que se vivió en el siglo XV38. Otros de los impuestos más relevantes eran los diezmos de la mar, que gravaban la entrada y salida de las mercancías del puerto y el alfolí de sal39. 38 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV…, Op. cit., p.290. 39 Idem. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 49 2.1.1 Los jueces El juez de Pontevedra compartía competencias de justicia con los alcaldes de la villa y del término. Actuaba en todos los pleitos civiles y criminales, velaba por la buena ejecución de la justicia, autorizaba el traslado de escrituras y convocaba y presidía las reuniones del concejo40. El área de actuación de los jueces no está del todo clara pues en la documentación aparecen dos denominaciones especiales término y jurisdicción sin que hasta el día de hoy se hayan podido aclarar los límites de dichos espacios. Sin embargo, a través de documentos del siglo XVI como pleitos y deslindes jurisdiccionales, estudiosos como Armas Castro, Fernández Villamil o Juega Puig han llegado a la conclusión de que el término de Pontevedra comprendía un pequeño territorio en el que se incluían las dos feligresías de la villa y se abría hacia el mar. Dentro de este término los regidores y alcaldes, junto con la cofradía de mareantes ejercían el Derecho de Visita sobre pastos, montes y ría41. En cuanto a la jurisdicción o juzgado de Pontevedra, incluía un total de cuarenta feligresías cercanas que formaban parte del entramado administrativo del señorío de Santiago. En dicha jurisdicción el juez era el único funcionario que impartía justicia, y su residencia se localizaba en la urbe. Además, su función interfería con otros territorios 40 Ibidem., p.279. 41 Ibidem., p. 275. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 50 colindantes, que estaban administrados por jueces arzobispales, y en el mismo tenía los derechos de casas nobles como los Sarmiento, Soutomaior, o Bermúdez de Castro, así como los del monasterio de Poio y de Lérez. En las fuentes documentales se han identificado un total de diecisiete jueces. Mientras que Armas Castro en su libro Pontevedra en los siglos XII al XV.Configuración de una villa marinera en la Galicia medieval (1992), menciona un total de trece jueces: Alvar Fernández (1336-1338); Gonzalo Ferrón (1350); Gonzalo Martínez Fariña (1354)42; Bernal Martínez Fariña (1359-1364); Gómez Ares Fariña (1374); Pero Gómez de Villamediana (1375); Fernán Nunez (13941401); Alfonso Gago Agulla (1422-1433); Pero Falcón (1437-1444); Gonzalo Sánchez Vaamonde (1448-1452); Pero Cruu (1452-1463); Tristán de Montenegro (1463-1473); Lope de Montenegro (14871498). En el Livro do Concello de Pontevedra (1989), se han localizado cuatro jueces más algunos con especial distinción como Alfonso Vázquez de Castrillón (1337), tenente de juez, Fernán Pérez, excusador y lugarteniente del juez, Pero Falcón, que también aparecerá como jurado; Gonzalo de Camoens que ocupará también los cargos de alcalde y mayordomo, Pero Ares, Fernán Basques (1440) y Afonso Basques (1440). 42 En los Archivos del Monasterio de Poio se ha localizado a Gonzalo Martínez Fariña con una fecha más temprana, en 1349. AHN., Car. 1865, N.20. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 51 Finalmente, cabe destacar que en el Livro do Concello de Pontevedra aparece un juez con la distinción de juez ordinario: Gonzalo Sánchez de Vaamonde (1448-1452)43. 2.1.2 Alcaldes Los alcaldes, también llamados justicias, se encargaban de los temas relacionados con la vida urbana. Administraban justicia a los vecinos y moradores junto al juez, recibían pleitos, otorgaban sentencias y traslados de escrituras y ubicaban a los nuevos vecinos. En el apartado judicial se encargaban de supervisar la persecución y vigilancia de los delincuentes, de recibir denuncias e imposición de penas, trataban de que se cumpliesen las ordenanzas del concejo y supervisaban los pesos y medidas por los que se regía la villa44. Además, eran los poseedores de las llaves de la villa lo que les otorgaba un mayor poder social como símbolos de protección. A pesar de que existía cierta pluralidad en el origen social de los alcaldes, si es cierto que había una serie de linajes que solían postular las listas. Esta estructura queda de manifiesto, a partir del siglo XIV, como una forma característica de la organización de la oligarquía de Pontevedra que fundamenta su poder mediante el reparto de las magistraturas y oficios concejiles. A lo largo del siglo XV serán los 43 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello de Pontevedra (1431-1463), Museo de Pontevedra, Pontevedra, 1989, p.188. 44 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV …, Op.cit., p. 281. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 52 Agulla y los Da Ponte los dos linajes hidalgos que obtienen el control de la alcaldía45. Así, por ejemplo, a mediados del siglo XIV, Tereja Alvares Da Ponte se pone al frente del linaje, como descendiente de homes boos de la villa que habían desempeñado cargos concejiles. Este caso muestra cómo el poder de los miembros del concejo se convierte en un derecho patrimonial de la familia46. El nombramiento del alcalde se realizaba conjuntamente por el concejo y el señor de la villa. El concejo, cada mes de enero, reunido en la iglesia de San Francisco, escogía seis cobres: tres a propuesta de los representantes en el concejo de los Agulla y otros tres por parte de la familia Da Ponte. Una vez seleccionados los seis cobres eran presentados al arzobispo entre los cuales escogía a dos, uno de cada linaje. A principios del mes de febrero, el arzobispo mandaba los títulos de los alcaldes escogidos al concejo y nuevamente reunidos en San Francisco nombraban su cargo in situ47. Armas Castro recoge en Pontevedra en los siglos XII al XV… (1992), un total de cuarenta y un alcaldes entre 1332 y 149848: Pero Eanes Pegote (1332); Fernán Alvares y Johan Gomes (1338); Afonso Martines(1359); Pero Eanes Agulla (1386); Fernán Gonçales Agulla y Alonso Fernandes do Ribeiro (1394); Ares Fernandes y Gonçalvo Cruu, (1407, 1482,1494); Pero Cruu (1431-1432); Pero Flacón (1431); Johan 45 Ibidem., p.83. 46 Ibidem., p.82. 47 Ibidem., pp.279-280. 48 Ibidem., pp.280-281. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 53 Fernandes Agulla (1432); Gonçalvo de Camoens (1434, 1439,1445); Garcia Goterres(1436,1440,1445); Fernán Vasques (1436, 1439, 1441,1443,1444,1447,1449,1451); Juan Garcia Rouco (1437, 1440); Lorenço Yanes (1437); Afonso Vasques de Castelblanco(1438,1444); Ruy Gomes de Lugo (1438, 1442,1461); Pero Afonso de Silvan (1441); Juan de Sevilla (1442); Alvaro Lopes (1443); Pero Rodrigues (1447, 1451); Pero Honrado (1449); Tristán de Montenegro y Fernando Esteves (1454); Pero Fariña y Juan Maçeyño (1457); Alvaro Afonso (1460); Juan Mouriño (1461); Pero de Acevedo (1478); Juan Soares(1480, 1496); Jácome Rodrigues (1480); Juan do Ribeiro(1487, 1493); Vasco Borreiros (1487); Gonçalvo Lopes de Montenegro (1488); Pero Prego (1493); Gonçalvo de Santiago (1494, 1496, 1498); Pero Cruu y Sancho Gago (1495); Loys Soga de Lobeira (1498). A los que habría que añadirle dos más localizados en el Livro do Concello: Diego Sánchez de Sevilla (1445)49y Gonzalo Pérez (1454)50 . Haciendo un total de cuarenta y tres alcaldes registrados en las fuentes documentales hasta el momento. Entre los alcaldes se encuentran mercaderes, notarios, jurados, hidalgos, regidores, etc., siendo incluso alguno de ellos nombrado en diversas ocasiones, como el caso de Fernán Vasques, con un total de ocho veces entre 1436 y 1451. 49 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello…, Op.cit. p.187. 50 Ibidem., p.214. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 54 Se conservan algunos documentos en los que se pone de manifiesto la elección y proceso de toma de posesión del cargo de los alcaldes. Así, por el ejemplo, el 2 de febrero de 1432 estando en la iglesia de San Bartolomé, los alcaldes Pero Cruu y Fernán Peres rechazaban seguir con dicho cargo. Por su parte, el juez, el jurado y el procurador les comunican que, como marca la tradición, deberán esperar a que el arzobispo nombre a dos nuevos alcaldes51. Vuelve a reunirse el concejo el 12 de marzo de 1432 junto al juez, alcalde y homes boos en el convento franciscano, donde reciben como nuevos alcaldes a Iohan Fernández Agulla y Pero Cruu “O mozo”. En el mismo documento proponen como procuradores por parte de los Agulla al notario Gomes Peres y por parte de los Da Ponte al también notario Fernán Peres52. 2.1.3. Procuradores Los procuradores se encargaban de regir, administrar, tratar y procurar todos los actos concejiles y así como del reparto de maravedís. Realizaban pagos al concejo, aprobaban gastos, alertaban del mal uso de los intereses comunes por parte de los regidores y requerían a los alcaldes la ejecución de las penas relacionadas con la infracción en las ordenanzas municipales53. En la Pontevedra bajomedieval existían dos procuradores anuales, que eran nombrados por el concejo, uno en la feligresía de San 51 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello…, Op.cit., p.54. 52 Ibidem., pp.61-62. 53 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV …,Op.cit., p.284. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 55 Bartolomé y el otro en la de Santa María. El nombramiento se realizaba el mismo día que el arzobispo le comunicaba al concejo cuáles eran los nuevos alcaldes, a principios del mes de febrero y reunidos en el convento de San Francisco. Los procuradores eran propuestos por los linajes Da Ponte y Agulla, procedimiento que llevó a que estuviesen vinculados directamente con estos linajes y que fuesen profesionales como notarios, mercaderes o escribanos. Se conservan también algunos casos en los que los procuradores eran artesanos de profesión, como el platero Lopo Martines54, el alfayate Pero de Plazer55y el pedrero Juan Fariña56. Al tratarse del único cargo que era elegido por el concejo esto provocó tensiones que llevaron al pueblo pontevedrés a exigir un representante propio, y a cuestionar la capacidad del concejo por la doble elección. También las cofradías de la villa solicitaron al arzobispo el derecho a tener un procurador da comunidade e pobo miudo da vila, como lo fue Pero Fariña en 144057. Armas Castro recoge un total de veintiocho procuradores58: Pero Yanes y Juan de Sevilla (1431); Gomes Peres (1432); Fernán Péres (1432,1445); Ruy Gonçales Braguero (1436,1439,1440,1442) y Ruy 54 Ver su nombre en Índice Alfabético del Livro do Concello. 55 Ver su nombre en Índice Alfabético del Livro do Concello. 56 Ver su nombre en Índice Alfabético del Livro do Concello. 57 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello…, Op.cit., p.150. 58 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV …,Op.cit., p.283. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 56 Fernandes de Cedofeita (1436); Lopo Martines y Pero de Plazer (1437); Gómez Gago y Juan de Prol (1438); Juan de Santa María (1439, 1444); Juan de Sevilla y Juan Fariña (1440); Juan Afonso (1442,1444); Fernán Vasques (1445); Juan Afonso Gago y Juan Maceyño (1451); Pero Fariña y Gomes de Santiago (1454); Pero García de Galegos (1457); Diego de Tilleiro (1487, 1488), Juan Gonçales de Samieira (1487); Pero Rincón (1488) Vasco Borreiros y Pero Alvares (1494); Juan Rodrigues de Cora y Gonçalo de Santiago (1496) y Juan Fernandes Agulla (1498). A los que se le añaden cuatro más recogidos en el Livro do Concello: Juan Bieites Ramos (1432)59; Gonzalo Peliteiro aparece como procurador en 144160 y como procurador de la Cofradía do Corpo Santo en 144361; Lorenzo Eanes (1443)62 y Juan Esquerdo (1459)63. Haciendo un total de treinta y dos procuradores del siglo XV conocidos hasta la fecha. 2.1.4. Notarios Los notarios concejiles eran parte básica de la administración urbana. En el siglo XV existían en Pontevedra ocho notarios del número que establecían todo tipo de escrituras y gozaban de ciertas exenciones y franquicias. Uno de ellos ejercía como notario del 59 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello…, Op.cit.,., pp.54-55. 60 Ibidem., p.154. 61 Ibidem., pp.177-178. 62 Ibidem., p.168. 63 Ibidem., p.226. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 57 concejo, y como tal estaba presente en todas las reuniones, elaboraba las actas municipales y validaba los acuerdos municipales. Daba fe y levantaba acta en las actuaciones de regimiento, estaba presente en los pregones y acompañaba a los alcaldes y regidores en las visitas periódicas a los pastos, ría y término de Pontevedra. Los notarios, junto con los escribanos, formaban parte de la élite social pontevedresa, siendo muchos de ellos pertenecientes a familias hidalgas y nobles como ocurría con los Agulla, Gago, Yanes o Fariña, llegando en ocasiones a hacerse título hereditario64. Armas Castro recoge seis notarios del concejo entre 1338 y 1500: Johan Esteves (1338, 1402-1418); Pero de Lagea (1394); Fernán Péres (1432); Alfonso Yanes Jacob (1437-1461); Fernán Rodrigues (1489-1500) y Gómez Gago (1437-1445) 65. 2.1.5. Escribanos Los escribanos de la Audiencia del Juez de Pontevedra, nombrados por el arzobispo, poseían el cargo con carácter vitalicio, y llevaban a cabo los trámites de los procesos y autos de la Audiencia del juez66. En el Livro do Concello aparecen recogidos un total de veintidós 64 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV…, Op.cit., p.287. 65 Ídem. 66 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV …, Op.cit., p.288. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 64 pescado en toda la ría, así como de sentencias arzobispales que proclamaban el derecho a descanso sabático y festivo96 para las faenas de la pesca, y la exención de ejercer como fieles de alcabalas97. A partir del siglo XV, los mareantes se hicieron con el control del sector pesquero de la villa e impusieron sus normas a los pescadores locales y foráneos. Controlaban la pesca marchante, la salazón y la comercialización dentro del territorio de cada cofradía, lo que supondrá una monopolización del mercado que le llevó a enfrentamientos con los pescadores98. Cabe destacar que siempre se ha estudiado a los mareantes de Pontevedra como gremio, sin embargo, no será hasta el siglo XVII cuando se comience a utilizar este término. Un hecho derivado de la confusión de términos posterior y que no refleja la realidad castellana donde las asociaciones gremiales de oficio no aparecerán representadas hasta la época de los Reyes Católicos. La primera vez que se hace referencia a los gremios en la villa es en un documento de 1679 donde un miembro de la Real Audiencia de Galicia que se encontraba desplazado en la villa informa: visto por mi Rosendo Rodríguez de Oreiro Rª de la Real Audiencia desde rreino que con comisión del 96 Los barcos salían a faenar los lunes tras la misa de difuntos, la semana laboral terminada el viernes con la puesta de sol cuando el vicario de la cofradía colocaba un pendón como señal para que los barcos regresasen a tierra. Cualquier infracción de las normas conllevaba castigos que iban desde una multa hasta la confiscación de la pesca. En: ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV…, Op.cit., p.143 97 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV..., Op.cit. p.149. 98 PRIEGUE FERREIRA, E., “La pesca y la economía…”, Op.cit.,p.30. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 65 excelentísimo señor D. Andres giron Arbpo y señor de la ciudad de Santiago estoi entendiendo en las quentas de Propios y mas efectos tocantes a la republica desta villa de Pontevedra su jurisdicción y agregados los autos en su virtud obrados y por mi echos y principalmente conducen contra los vicarios que an sido y son de El gremio de la cofradía del arraval desta villa que se dice del Cuerpo Santo(…) en dicha villa de Pontevedra. A quatro días del mes de noviembre de mill y sesiciento y setenta y nueve99. La cofradía do Corpo Santo cuenta con una importante documentación que informa sobre su funcionamiento, lo que permite extrapolar su ejemplo al resto de las cofradías pontevedresas, aunque con matices. O Corpo Santo estaba presidido por tres vicarios que eran escogidos anualmente. Su gestión se aplicaba en varios campos de actuación: eclesiástico, señorial, colectivo, judicial y administrativo. Las funciones eclesiásticas de la cofradía eran ejercidas por los priostes, que representan a la institución en todos los actos, velan por el cumplimiento de las obligaciones religiosas, se encargan de las solemnidades de los miembros y administran los bienes, limosnas y tributos que recibían. Por otra parte, también participaban en la 99 PEREIRA FERNANDEZ, X.M., “De “cofradía do Corpo Santo” a gremio de mareantes”. Museo de Pontevedra ,LVI (2002), pp.157-168, para nota p.162. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 66 administración y custodia de los bienes de la iglesia de Santa María la Mayor100. Los veedores se encargaban de desempeñar las funciones tributarias. Para ello visitaban las rías que pertenecían a la jurisdicción y también las embarcaciones que formaban parte de la cofradía. Podían ejercer el derecho de prenda con aquellos que incumplían las normas, así como recaudar tributos y nombrar a los procuradores como representantes del arrabal de la Moureira101. En un documento de 1442 se nombran como veedores a Pero Fariña y Juan de Santiago, platero102. En cuanto a sus competencias corporativas serán los vigaros los que representarán a la cofradía ante cualquier autoridad. Además, se encargarán de velar por sus privilegios, ejecutar las ordenanzas, dispensar o indultar a los miembros y administrar los bienes. En el terreno jurídico se ocupaban de juzgar las infracciones que se cometiesen con respecto a las ordenanzas y podían llevar a cabo detenciones, prender y varar las embarcaciones e imponer prohibiciones103. También ejercían el Derecho de Visita en las rías entre Aguiño y Baiona, donde supervisaban el cumplimiento de las 100 FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ, B., Santa María la Mayor…, Op.cit., p.20. 101 Ídem. 102En él se indica que se encontraban reunidos dentro de la iglesia de san Bartolomé, Pedro Falcón, juez; Fernando Vasques, alcalde, Juan de Sevilla, excusador de alcalde por, Pero Afonso; Álvaro Lopes, García Goterres, Juan García Rouco, Fernando Peres, Afonso Vasques, jurados; Juan Afonso, notario y procurador; Gonçalvo Peliteiro y Juan Neto, o Calvo, mareantes, en: RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello…, Op.cit., p. 159. 103 FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ, B., Santa María la Mayor…, Op.cit., p.20. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 67 Ordenanzas del Corpo Santo104. Y, finalmente, dentro del contexto militar, podían ejecutar las levas del mar y participar, en caso de que fuese necesario, en la defensa de la costa. Se han localizado un total de trece vicarios entre 1402 y 1445105. Algunos de ellos repetirán cargo en diferentes momentos. En 1402 ocupan el cargo Martin de Varrosa y Juan Domínguez Carmena106. En 1437 hubo cinco, Pedro Martiis de Montes, Iohan Neto Palamares, Rui Gomes Cadelo, Pedro Santo Antón y Gonzalo Peligeiro107. En 1440 Juan Neto o Calvo y repite Gonçalvo Peligeiro108. Y finalmente, en 1445 aparece en el Corpo Santo Rui Guerra109, y Juan Dominguez Carmena110 que ya había sido vicario en 1402. Junto a los vicarios se encontraban dos procuradores111, que se encargaban de las finanzas112. Se han localizado al menos a cuatro procuradores que ejercieron su cargo entre 1440 y 1445. Se trata de 104 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV… , Op.cit., p.150. 105 Cabe aclarar que en el Livro do Concello (1431-1465) aparece una fecha anterior, la de 1402, de manera que cabe la posibilidad de que exista un error. 106 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello…, Op.cit., p.163. 107 Ibidem.,. 110. 108 Ibidem., p. 148. 109 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., ARMAS CASTRO, J., Minutario Notarial…, Op.cit., p.162. 110 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello…, Op.cit., p.187. 111 Gonçalvo Pellegero y Fernando Correa procuradores de cofradía do Corpo Santo participan en una reunión del concejo en 1444. En: Ibidem., p. 177-178. 112 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV… , Op.cit., p.149. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 68 Iohan Fariña nombrado en 1440113, en 1444 Fernán Correa junto a Gonçalvo Peliqueiro114, que ya había sido vicario en 1437 y 1440. Y en 1445, Juan Correa115. Otro de los cargos es el de los ateleiros, máximos representantes de las empresas de los cercos116. Estos se encargaban de que se cumpliesen los contratos para hacer los cercos, de indicar donde comenzaba y acababa la actividad pesquera, comprobaban el estado de los aparejos y de las embarcaciones, y dirigían la flota de pesca. En el siglo XVI aparecerá un nuevo cargo dentro de la cofradía cuando decidan construir el templo de Santa María, el Mayordomo o Procurador de la Obra, cuya elección era de carácter anual. La magnitud de la obra hace necesario tener a un miembro de la cofradía que se encargue de la supervisión de las obras y que responda como responsable ante la misma. Junto a los mayordomos se encontraban los luminarios, elegidos del mismo modo que los procuradores, y que tenían como responsabilidad el mantenimiento y la iluminación del templo. 113 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello…, Op.cit., p. 148. 114 Ibidem., p.177. 115 Ibidem., p. 187. 116 Estos cercos eran unos aparejos colectivos que estaban formados por entre noventa y trescientos paños de red que pertenecían a diferentes marineros que formaban parte de la cofradía. Eran muy comunes en la ría de Pontevedra, y pertenecían casi exclusivamente a los mareantes, en: FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ, B., Santa María la Mayor…, Op.cit., p.21. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 69 El nuevo templo de Santa María fue escogido como lugar de reunión de la cofradía. Allí se elaboraban las ordenanzas en las que participaban los cofrades junto a los armadores de los cercos y los vicarios117. Estos estatutos debían ser cumplidos por todos los miembros de la comunidad de mareantes, y en ellos se recogían también obligaciones de carácter religioso, como la celebración de la fiesta del Corpus. La procesión iba encabezada por los mareantes y presidida por el patrón e insignias de la cofradía. Durante la procesión el concejo se encargaba de sacar los santos mientras que los marineros realizaban la danza de las espadas. Los vicarios iban entre las dos cruces parroquiales portando las insignias, y el procurador o mayordomo portaba el báculo con la imagen del Santísimo Sacramento, detrás de las cruces parroquiales. Los mareantes, por su parte, llevaban las varas del palio cuando el Corpus salía de la parroquia de Santa María118. 2.2.1.1.1. Los mareantes de Pontevedra Dentro del grupo de los mareantes había notables diferencias en cuanto a poder adquisitivo y situación en la sociedad. El grueso de la cofradía lo formaban mareantes modestos, que vivían en casas aforadas, participaban con quiñones de aparejos en la constitución de cercos y secadas, y vendían el producto al arribar al puerto119. Otros, 117 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV… , Op.cit., p.150. 118 FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ, B., Santa María la Mayor…, Op.cit., p.23. 119 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV… , Op.cit., p.150. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 70 por el contrario, poseían propiedades urbanas y participaban del negocio de las rentas inmobiliarias, este es el caso de los atalieiros de los cercos que disponían de barcos y aparejos, y solían obtener las mejores partidas de captura de pescado. Tras vaciar la documentación recogida en el Livro do Concello de Pontevedra (1431-1463) 120 y el Minutario Notarial (14331435)121 se han localizado un total de sesenta y tres mareantes. En la que se informa de diversos aspectos sobre su condición. 120 En el Livro do Concello se han localizado veinticinco: Álvaro de Santiago, en: RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello…, Op.cit., pp.198-199. Domingo Juan, en: Ibidem.,., p.133-135. Fernán Correa, en: Ibidem.,., pp.177, 187. Ginés Conpano, en: Ibidem.,., p.69. Gómez Rodríguez Gato, en: Ibidem.,., pp.125-126. Gonzalo Fernández, en: Ibidem.,., p.56. Gonzalo Peliteiro o Pelegero, en: Ibidem.,., pp.110, 148, 154, 159, 165, 179. Juan Afonso Lancina, en: Ibidem.,., p.126. Juan de Pascoa, en: Ibidem.,., pp.54, 149. Juan Domingo Carmena, en: Ibidem.,., p.187. Juan Neto, o Calvo, en: Ibidem.,. pp.159-160, 173, 154. Juan Neto Palamades, Juan Solla, en: Ibidem.,., p.54,56. Juan Doce, Lorenzo de Cobres, Martín de Varrosa, en: Ibidem., pp.163, 171. Pero Cabelos, en: Ibidem.,., p.178. Pero de San Antonio, en: Ibidem.,., p.54,56, 106, 101. Pedro de Toutón, en: Ibidem.,., p.199. Pero Martin de Montes, en: Ibidem.,., p.101. Pero Vidal, en: Ibidem.,., p.177. Y Ruy Cadelo, en: Ídem. 121 En el Minutario Notarial se han localizado cuarenta y uno: Afonso Chamorro, en: RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., ARMAS CASTRO, J., Minutario Notarial…, Op. cit., pp.70-72. Afonso Furtado, en: Ibidem.,., p.30. Domingo Paris, en: Ibidem.,., pp.91-93. Domingo Refeito, en: Ibidem.,., p.60. Fernán de Santo Antón, en: Ibidem.,., pp.129-130. Fernán Sardiña, en: Ibidem., pp.103-104. García Afonso en: Idem. García de Vigo, en: Ibidem.,., pp.68-69. Gomes Conpano, en: Ibidem.,., p.169. Gomes Rodrigues, en: Ibidem.,., pp.180-182. Gonçalvo de Ruival, Gonçalvo Esturao, en: Ibidem.,., pp.64-65. Gonçalvo Paris, o Coxo, en: Ibidem.,., pp.68-69 y pp.123-124. Gonçalvo Rodrigues do Rio, en: Ibidem.,., p.135. Juan Bieites Conpano, en: Ibidem.,., pp.188-189 y p.46. Juan Bieites Franquino, en: Ibidem.,., pp.188-189. Juan Cabaneiro, en Ibidem., p.60. Juan de Pascoa, en: Ibidem.,., p.64, 68-69, 70-72,73-74. Juan de Sevimal, en: Ibidem.,., pp.70-72. Juan de Feijoo, en: Ibidem.,., p.121. Juan de Formeiro, en: Ibidem., p.85. Juan de Leitón, en Ibidem.,., pp.103-104. Juan Louçao, PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 71 Así, por ejemplo, sobre su capacidad económica constata que Juan de Pascoa era propietario en régimen ganancial con su esposa de unas casas y solares en la rúa do Berrón en 1433, y en el mismo año realizó la venta de otras viviendas en la rúa do Barral122. En 1446, Pedro de Toutón era propietario de dos casas en la rúa da Pelitaria y había heredado el foro de una viña del monasterio de Lérez, en San Mamede de Moldes123. El testamento de Pero de San Antón, de 1449, informa que era propietario de varias casas en el arrabal de la Moureira e intramuros. También que hizo mandas piadosas a las instituciones religiosas de la urbe por valor de trescientos cincuenta maravedís, y las mandas personales que ascienden a los cuatro mil maravedís. Otros detalles permiten cuantificar su patrimonio al constar mandas de un rico ajuar y diversos préstamos realizados a vecinos de la villa por un valor superior a mil trescientos maravedís124. en: Ibidem.,., p.21, 30, 31. Juan Martis de Melojo, en: Ibidem.,., pp.46-47Juan Neto, o Vello, en: Ibidem.,., pp.84-85. Juna Nodal, en: Ibidem.,., p.35. Juan Piloto, en: Ibidem.,., pp.158-159. Juan Ruis, en: Ibidem.,., p.45. Juan Solla, en: Ibidem.,., p.15. Lope Alvares de Rajoo, en: Ibidem.,., p.161. Pero Ares, en: Ibidem.,., p.48. Pero da Lama, en: Ibidem.,., p.135. Pero das Rayas, en: Ibidem.,., p.169. Pero Fernández, en: Ibidem.,., p.129. Pero Ferreiro, en: Ibidem.,., pp.74-75. Pero Pedreiro, en: Ibidem.,., pp.17-19, 31, 32,33-34. Rui Cacharron, en: Ibidem.,., pp.69-70. Rui Guerra, en: Ibidem.,., p.162. 122 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV… ,Op.cit., p.151. 123 Idem. 124 Ibidem., pp.150-151. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 72 El mareante Juan Leitón y su mujer Maior Leitoa, disponían del casal de la Armada, en el coto de San Xoán de Poio. En 1433 el matrimonio decide aforar la tercera parte de los dos tercios del casal a sus compañeros de oficio, Fernán Sardiña de Combarro y Juan Gonçalves de Vilanova por foro de dos celemines de pan y tres castañas verdes125. También Gomes Rodrigues vende en 1433 todas las propiedades que tiene en San Xurxo de Vea126, y en otro documento del mismo año se indica que Juan Martis de Melojoo poseía una viña en San Mamede de Moldes127. Otros documentos recogen detalles de contratos sobre propiedades como el de Inés Alvares, mujer de Pedro Ares de Aldán, que afora en 1433 una casa en la rúa de Juan Negreiro en el barrio de la Moureira, al mareante Domingo Paris por un foro de sesenta maravedís y una merluza fresca128. En lo que se refiere a sus actividades económicas se informa de otros acuerdos comerciales como el de Pedro das Rayas, mareante, que debe entregar a Gomes Gonpano, mercader y mareante 125 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., ARMAS CASTRO, J., Minutario Notarial…, Op.cit., pp.103-104. 126 Ibidem., pp.180-182. 127 Ibidem., pp.46-47. 128 En dicho documento se dan indicaciones de las casas con las que lindaba la propiedad, dando a conocer el nombre de otros propietarios como el mareante García, y el notario, Pero Cruu o Vello, quien se sabe que disponía de una amplia propiedad inmobiliaria en la urbe. Indica también que la vivienda daba también a la rúa do Eirado, que esta da outra parte, que se entende que ha saida de rua a rua. Ibidem., pp.91-93. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 73 de la villa, dez milleiros de sardiña arencada, polos que xa recibiu o prezo acordado. Promete entregalas antes do mes de decembro129. O el caso de Juan de Louçao, que en 1433 obrigase a entregar a Ares Garcia de Rajoo, mercader pontevedres, veintiún milleiros de sardiña arencada, polos que xa recibiu o importe acordado. Promete entregalos no mes de novembro próximo130. También se dedicaban a otras actividades, como Juan de Pascoa que ejerce como procurador de Pedro Oleiro, mercader de Baiona Miñor, al realizar la venta a Gonçalvo Fernandes, mercader de Pontevedra, de la cuarta parte de las casas localizadas en la rúa do Barral por cuatrocientos maravedís131. En los periodos de inactividad pesquera, los mareantes buscaban otros medios de sustento, reconvirtiendo sus navíos pesqueros en mercantes. Así, el mercader Juan Louçao freta a pinaza chamada de Santa María do Camiño, do mestre pontevedrés Juan da Abella, para cargar viño en Lisboa e tráelo a Pontevedra132. 129 Ibidem.,., p. 169. 130 Ibidem., p.30. 131 Ibidem., pp.70-72. 132 Ibidem., p.21. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 80 recogidos en el Livro do Concello (1431-1463), el Minutario Notarial (1433-1435) y los archivos del monasterio de Lérez. Los pedreros contaban con una serie de privilegios, conocidos como de costumbre inmemorial para extraer piedra libremente y sin gravamen en las canteras y montes de la jurisdicción de la urbe. Este derecho fue confirmado documentalmente por el concejo en 1488. De los pedreros de Pontevedra se podría destacar a Ares Lopes, encargado de construir las capillas de Pero Cru en el monasterio de San Francisco162, y Juan Fariña por recibir el poder en 1440 por parte del concejo y de los vicarios de las cofradías para tratar, procurar, regir, administrar y tomar parte en los asuntos concejiles163. En cuanto a sus propiedades son muy pocos los documentos que las reflejen, tan solo se sabe que en 1433 el pedrero Juan Fariña le da a su hermana por motivo de su boda una casa en la rúa da Enfesta164. Los carpinteros se encargaban de la construcción de navíos, pinaças e batees, para los pescadores y mareantes de la villa. Hacia mediados del siglo XIV, el arzobispo don Rodrigo de Luna les exime de pagar la alcabala por fabricar navios, naves, barchar, baixeles, caravelas, pinaças, varquos et beeteles165. Apenas se conserva información acerca de las propiedades de los carpinteros. En 1433 162 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., ARMAS CASTRO, J., Minutario notarial…, Op.cit., p.27. 163 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello..., Op.cit., p.148. 164 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., ARMAS CASTRO, J., Minutario notarial…, Op.cit., p.60. 165 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV… ,Op.cit., p.165. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 81 Estevoo Rodríguez le compra a Pedro de San Paio todas sus propiedades en San Martiño de Vilalba por una treinta maravedís166, y, en el mismo año, le son devueltos los bienes que le tenían retenidos a Domingo Vidal y a su mujer, si pagaban cien maravedís antes del juicio167. Los carpinteros de navíos también gozaban, al menos desde 1449, de la exención de pagar la alcabala para construir cualquier tipo de embarcación, la cual fue confirmada por el arzobispo don Rodrigo de Luna en 1456168. Por otra parte, estaban los toneleros, que se encargaban de fabricar los barriles, pipas y toneles para encubar vino y pescado. Se agrupaban intramuros de la urbe, en la rúa da Tonearía muy próxima a la puerta de Santa Clara169. Apenas hay documentos en los que se mencionen las propiedades del grupo de toneleros de la villa, tan solo se ha encontrado registrado el caso de Juan Fremoso que compra unas casas en la rúa de Don Gonzalo a Pero Eans por mil maravedís170. Como en el resto de cofradías, aquellos que querían formar parte de ella y eran ajenos a la profesión lo hacían también como cofrades vecinos de la villa con el fin de aver parte et quinon enos beens 166 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., ARMAS CASTRO, J., Minutario notarial…, Op.cit., p.122. 167 Ibidem., p.176. 168 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV… ,Op.cit., p.171. 169 Ibidem., p.165. 170 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello..., Op.cit., p.97. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 82 et beneficios et misas que se dixeren ena dita confraria171. Al formar parte de ella debían pagar una cuota de entrada fija para los cofrades de oficio y variable para aquellos que no lo eran. Junto a esto debían pagar una cuota anual, conocida como el anal. 2.2.1.5 Cofradía de San Giao o San Julián La cofradía de San Julián o San Giao, acogía los oficios de zapateros, peleteros y curtidores que se localizaban en las rúas de Peletaría, Correaría y Zapataería. La actividad de estos oficios giraba en torno al cuero y a lo largo de los siglos XIV y XV se concentrará en el núcleo urbano. En el proceso participarán carniceros172, peleteros, curtidores y zapateros. A mediados del siglo XIV el concejo dictó una serie de ordenanzas que regulaban la producción del curtido, tratando de garantizar así su calidad173. Para el proceso del encurtido era necesaria abundante agua por lo que la cofradía disponía en el río dos Pelamios de las tenerías. En sus proximidades contaban con un caeiro u horno para la obtención 171 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV… ,Op.cit., p.170. 172 Se han localizado cinco carniceros en el Minutario Notarial: Gonçalvo de Meira, Gonçalvo Miguelles, Gonçalvo Yanes, Juan Domingues Folgado y Vasco Laan. En: RODRÍGUEZ GONZALEZ, A., ARMAS CASTRO, J., Minutario notarial…, Op.cit., p.224. Y doce carniceros en el Livro do Concello: Gonzalo de Deza, Gonzalo Fechorrino, Juan de Deus, Juan de Deus, el Mozo, Juan de Oitavén, Juan de Santa María, Juan Domínguez, Juan Domínguez das Torres, Juan Fandiño, Ruibal, Ruy de Romay y Ruy Pardineiro. En: RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello..., Op.cit., p.276. 173 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV… ,Op.cit., p.., p.161. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 83 de la cal necesaria para la manufactura. Dentro de la villa tenían una tafona e pilas de pisar casca e curtir coiros174. Los zapateros, debido a que eran uno de los grupos más numerosos e influyentes del sector del cuero, desempeñaban el cargo de vicarios y procuradores en la cofradía. Así, Fernán de Millán y Juan Piquer desempeñaban el cargo en 1440175, y en 1445 Afonso de Canba y Juan da Caal176. Se han localizado un total de veintisiete zapateros177 recogidos entre el Livro do Concello (1431-1463), el Minutario Notarial (14331435), y los archivos de los monasterios de Armenteira y Santo Domingo. Hacia 1430 el oficio estaba organizado y establecida la reglamentación de acceso al periodo de aprendizaje. En 1490, Álvaro, de Celanova, se convierte en el aprendiz del zapatero Fernando de Millán por un periodo de dos años, comprometiéndose a vivir con él, servirlo y no abandonarlo en el caso de recibir mejores ofertas. Por su parte, el zapatero debía alimentarlo, vestirlo y enseñarle o dito ofiçio de 174 Idem. 175 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do concello...,Op.cit., p.148. 176 Ibidem., p.187. 177 Doce zapateros. En: RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello..., Op.cit., pp.344-345. Diez zapateros recogidos en: RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do concello...,Op.cit., p.249. Un zapatero en el Archivo de santa María de la Armenteira y otro en el Archivo de santo Domingo de Pontevedra. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 84 çapateria o mellor que se poder et o moço o poder deprender a vista de ofiçias, recibiendo por ello dos mil maravedís178. A través de un documento de 1433 se puede conocer cómo se producían las solicitudes de admisión en la cofradía. Fue este dicho Juan de Eiras quien en 1433 les dona media casa en la rúa da Zapatería con la condición de que eu et a dita mia madre sejamos confrades da dita confradia et yrmaaos et quinoeiros en todas las misas et ben feitios que se en ela diseren et fezeren, et demais que (…) ajan a mi (…) confrade dela, et que eu aja et gose de todas las libertades et franquesas et bees179. Además, pide que puedan habitar la casa mientras vivan. En cuanto a las sus propiedades se conserva un testamento de 1420 en el que el zapatero Payo Eáns deja dispuesto que sus bienes fuesen entregados, en caso de que su sobrino no sobreviviese, para invertir en la obra de la manga do mosteiro de Santo Domingo, y que su alma fuese encomendada a Dios, percibiéndose la casa de la rúa da Zapatería, aforada en 1426 por cuarenta maravedís180. 2.2.1.6 Cofradía de Santa Catalina Serán los alfayates, artesanos del textil, los que se agrupen en esta cofradía. En el caso gallego el textil no tuvo un gran desarrollo durante la Edad Media. A pesar de esto, las villas como Pontevedra contaban con un pequeño sector que provenía de una producción rural 178 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV… ,Op.cit., p.162. 179 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do concello...,Op.cit., p.179. 180 PARDO VILLAR, A., Historia del Convento de Santo...,Op.cit., p.49. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 85 doméstica en lo que se refiere al hilado y tejido del lino. En el caso pontevedrés tan solo se facturaban lienzos de lino, materia prima que era también utilizada para los cordoeiros que trabajaban en el Campo de Santo Domingo para la fabricación de redes y cuerdas para la pesca181. Se han localizado un total de veinticuatro alfayates182 recogidos en el Livro do Concello (1431-1463), el Minutario Notarial (1433-1435), el archivo del monasterio de Lérez y el archivo de la Catedral de Santiago de Compostela. No eran un grupo de gran relevancia dentro del comercio pontevedrés, sin embargo, debían vivir con ciertas comodidades. Juan de Parada, disponía de una tienda de cierto tamaño pues trabajaban para él tres criados alfayates. Entre los años 1451 y 1452, junto a otros comerciantes, tomaba las fieldades de los paños, el vino y el hierro183. En 1444 llegará a la villa Juan Alonso Chamarro como nuevo sastre184. En 1440, la cofradía, tenía como vicarios a Pero de Varsea y Juan de Mourente185, en 1445 a Fernán Lopes y repite, Pero 181 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV… ,Op.cit., p.163. 182 Ocho alfayates en: RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do concello..., Op.cit., p.222. Once alfayates en: En: RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello..., Op.cit., pp.266-267. Un alfayate en el Archivo Historico Nacional, sección del Monasterio de Lérez, Car.1871, N.8 y dos en el Tumbo C, 315v. Del Archivo de la Catedral de Santiago de Compostela. 183 Ibidem., p.164. 184 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello...,Op.cit..., p.177. 185 Ibidem., p.148. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 86 Varsea186.Como datos interesantes se puede destacar que en 1430 reciben la donación de la sexta parte de una leira de María Oanes da Feira y su hijo, el fraile de San Francisco, Juan da Feira, con la intención de ser cofrades de Santa Catalina187. En 1437 el concejo nombra a Pedro de Placer, junto al platero Lopo Martínez o Vello, procuradores del mismo188. 2.2.1.7 Cofradía de San Nicolás Los herreros, herradores, armeros y cerrajeros se agrupan en la cofradía de San Nicolás. Los herreros son unos de los primeros artesanos en aparecer mencionados en la documentación, además de contar desde muy temprano con un asentamiento específico en el recinto amurallado, el vico fabrorum, que posteriormente pasará a llamarse la rúa dos Ferreiros189. En el siglo XV se agruparon en una segunda zona conocida como Ferrería, en la feligresía de San Bartolomé190. A pesar de que eran un grupo numeroso poco se sabe de su organización y actividad en los últimos siglos de la Edad Media. Se 186 Ibidem., p.187. 187 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., ARMAS CASTRO, J., Minutario notarial…, Op.cit., p.140. 188 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello...,Op.cit., p.75. 189 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV… ,Op.cit., p.166. 190 Ibidem. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 87 han localizado un total de seis herreros191, dos herradores192, dos armeros193 y un cerrajero194, recogidos en el Livro do Concello (14311463) y el Minutario Notarial (1433-1435). En cuanto a sus vicarios se conoce a Domingo Yanes y Gonçalvo de Peña, ambos herreros en 1440195, y en 1445 ocupa el cargo Fernán Gonçalves Siebre196. En 1442 había tenido una serie de disputas y no disponían de vicarios como indica el herrero Fernando da Franqueira que deja constancia que non era vicario acordado por la confradia dos ferreiros, nen avia agua en de vicario por la discordia que ontre eles ouvera, pero que el por serviço do dito señor e porque non podía resestir a sua merçed, que consentia e fasia o dito mandamento segundo que o consentirá e feseran os outros viarios das outras confrarias (…) 197. Al igual que en otros oficios, existían contratos de aprendiz, como el caso de Martin Eanes con el armero Rui de Nantes, con una validez de seis meses y por un total de cien maravedís por trimestre. 191 Tres herreros en: RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do concello..., Op.cit..., p.301. Tres herreros en: RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., ARMAS CASTRO, J., Minutario notarial…, Op.cit., p.228. 192 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do concello...,Op.cit..., p.301. 193 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., ARMAS CASTRO, J., Minutario notarial…, Op.cit., p.223. 194 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do concello...,Op.cit..., p.277. 195 Ibidem., p.148. 196 Ibidem., p.187. 197 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello...,Op.cit..., p.165. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 88 Una vez finalizado el aprendizaje pasaría a recibir la mitad de las ganancias198. Se tiene constancia de la riqueza y el nivel económico que tenían a través de documentos y testamentos, como el herrero Álvaro Esquerdo que hace testamento en 1467 dejando ordenadas cuatro misas cantadas y trece rezadas. Hizo mandas piadosas a varias instituciones eclesiásticas con un valor de ochocientos maravedís, y tenía pendiente de recibir el pago de tres mil maravedís. Disponía, a su vez, de diversas propiedades en Dorrón, Pedrouzo y Filgueira, así como numerosas cabezas de ganado, cereales, bienes muebles, ropa, joyas etc.199. Los miembros de la cofradía se dedicaban a una actividad variada que iba desde la fabricación de herramientas por canteros y carpinteros, utensilios domésticos, rejas de arado, aperos de labranza, herraduras, escudos, etc.200. A finales del siglo XV, los herreros pontevedreses eran conocidos en todo el reino por la calidad de sus escudos, así los Reyes Católicos, en una provisión dada en Tarazona, 198 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV… ,Op.cit., p.167. 199 Idem. 200 Ibidem., 166-167. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 89 en 1495 recomiendan a los paveses que se aprovisionen de estos debido a su buena calidad201. 201 Ibidem., p.167. Gráfico 1. Cofradías y cofrades de Pontevedra. Belén Álvarez Pérez, 2019. 63 13 35 25 112 23 24 62 2 1 0 10 20 30 40 50 60 70 Cofradías y cofrades de Pontevedra, S.XV. Corpo Santo San Miguel Santa María San Juan Santa Catalina San Nicolás BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 96 talleres, tiendas y tabernas, salvo un día a la semana y los treinta días de la feira franca en que los negocios se llevaban a cabo en dos plazas públicas: Açougue y la Feira. Algunos productos tenían lugares de venta específicos como: el pan en la alhóndiga, la carne en las dos carnicerías públicas (localizadas una en la feligresía de Santa María y la otra en las Trabancas), la sal en el alfolí (ubicado entre las puertas del puente y la Galera) y otro tipo de mercancías que se dejaban en la lonja para su posterior distribución219. 219 Para más información sobre el funcionamiento del comercio pontevedrés ver ARMAS CASTRO, X., Pontevedra en los siglos en los siglos XII a XV. Configuración y desarrollo de una villa marinera en la Galicia medieval. Fundación “Barrié de la Maza conde de Fenosa”, Pontevedra, 1992. PARTE III. URBANISMO BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 100 4. EL URBANISMO DE PONTEVEDRA EN LA EDAD MEDIA 4.1 CONFIGURACIÓN El origen urbano de la villa de Pontevedra se remonta a la época romana. Alrededor de la ciudad ha surgido el mito fundacional vinculado a Teucro220. La figura de este héroe, combatiente en la guerra de Troya, aparece representado incluso en los contrafuertes de la fachada de la iglesia de Santa María y en el cetro del vicario de la cofradía de los mareantes221 donde se lee: Tevcro hyzo el arrabal. Ano 1580222. La creación radica en un intento de ennoblecer a la ciudad por parte de los pontevedreses del Renacimiento, siendo los mismos que en 220 Teucro, hijo ilegitimo de Telamón, rey de Salamina, y de la princesa troyana Hesíone (hermana de Príamo). Participó en la Guerra de Troya junto a su hermano Ayax, y debido a su admirable manejo del arco se creía que este le había sido entregado por Apolo. Teucro es desterrado por su padre ya que consideraba que no había sido capaz de solucionar el conflicto entre Ayax y Odiseo por las armas de Aquiles, lo que llevó a que su hermano se suicidase. Tras varios viajes llega a la Península Ibérica donde fundará Cartagena y Helenes. Pontevedra será identificada por los eruditos de los siglos XV y XVI como Helenes, dotando así a la villa de un origen mitológico. 221 JUEGA PUIG, J., DE LA PEÑA SANTOS, A., SOTELO RESURRECCIÓN, E., Pontevedra, villa amurallada…, Op.cit., p.11. 222 Ibidem., p.15. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 101 el siglo XVI coloquen en dos lapidas de la fachada de la antigua Bastida una inscripción en la que se puede leer: Fvndote Tevcro valiente De aqveste rio en la orilla Para que en España fvueses De villa la maravilla Del Zebedeo la espada Corona tv gentileza Un castillo puente y mar Es timbre de tv nobleza 223. En el siglo XIX esta creencia se verá sustituida por el enfoque de un pasado celta que se implantará en toda Galicia. Así, en Pontevedra, se tomará como referencia los puntos más altos de la urbe para identificar su origen “celta” como la zona de Santa María y la de San Francisco. Teniendo en cuenta el estado infértil de la tierra, la dificultad de su topografía marcada por el río y las zonas de marisma, así como la ausencia de restos prerromanos, no parece adecuado para un asentamiento castrexo224. Sin embargo, existen restos arqueológicos de época romana que ayudan a identificar los orígenes de la villa pontevedresa. Durante el reinado de 223 Ibidem., p.11, 224 Ibidem., p.18. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 102 Augusto se traza el viario de comunicación terrestre entre los tres puntos principales administrativos: Bracara Augusta (Braga), Asturica Augusta (Astorga) y Lucus Augusti (Lugo). En 1988, durante la excavación arqueológica llevada a cabo por Antonio de la Peña en las inmediaciones del puente del Burgo, se encontró un miliario de 134 d.C. dedicado al emperador Adriano que marca la vía XIX que vendría desde Portugal y entraría por Tui dirigiéndose hacia el norte cruzando el río Ulla225. Las mansiones o mansios de este tramo serían Tude (Tui), Burbida (Vilar de Enfesta) Turoqua (Pontevedra), Aquis Celenis (Caldas de Reis) e Iria (Iria Flavia) 226. Esta vía XIX atravesaría el actual núcleo urbano y continuaría por el supuesto puente romano que comunicaría con el camino en dirección a Santiago. En las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo desde 1988 hasta 2014 se han localizado diversos restos materiales de gran interés. En numerosas excavaciones desde 1990 se han localizado restos de tégula romana por las calles de la villa pontevedresa, como en la actual calle Arzobispo Malvar227, en el solar nº20 de la calle Michelena228, en el 225 Inscripción del miliario: IMP (erator). CAES (ar). DIVI. TRAI AIANI. PARTHICI. FIL (ius) DIVI. NERVA[AE]. NEPOS TRAIANUSHADRIA NVS. AVG (ustus). P(ater). P(atriae). PONT (ifex) MAX (imus). TRIB (unicia). POT (estate). XVIII CO(n)S(ul). III. AL (uco). AVG (usti). M(ilia). P(assuum) LXXXXVI. 226 CONCELLO DE PONTEVEDRA, Memoria histórica. Concurso ideas Museo de Historia da Cidade de Pontevedra. Unidade Municipal de Arqueoloxía, Anexo 7, pp.2-3. 227 Excavación arqueológica en el solar de Arzobispo Malvar, Pontevedra, 1990. 228 Informe conclusión de trabajos de intervención arqueológica en el solar nº 20 de la calle Michelena, Pontevedra, 1992. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 103 solar nº 24 de la misma calle229 y en el cruce de las calles Enfesta de San Telmo con rúa do Barón230. También fragmentos cerámicos en la actual Arzobispo Malvar231 y en el solar de la plaza del Muelle s/n232. En la excavación de 2006-2007 en la actual plaza de Valentín Escudero y su entorno se encontró otro miliario, este datado entre 270-313d.C y dedicado a Gaius Valerios Galerius Maximus Daia, “Maximino II”. Pero quizás, los restos más interesantes sean los arquitectónicos localizados en 2010 en la calle Padre Amoedo Carballo n.1-7, donde salieron a la luz restos de una posible mansio, levantada con el fin de dar servicios a los viajeros. Allí se localizarían dependencias estatales, institucionales y privadas con funciones de control del correcto desarrollo del Estado romano, funcionamiento de la vía, cobro de impuestos y servicios de correos233. También, en el cruce de la rúa Enfesta con la rúa do Barón, se localizaron restos de una edificación cuyo muro marca que el interior del inmueble estaría en la zona del 229 CONSTENLA DOCE, X., “Memoria técnica. Sondeos arqueolóxicos no inmoble do nº 24 de Michelena”, Pontevedra, 2004. 230 CHAO ÁLVAREZ, J., LÓPEZ RODRÍGUEZ, E., VÁZQUEZ COLLAZO, S., (2013). “Control arqueolóxico dunha gabia para gas e excavación en área de dous sectores de ampliación na rúa Enfesta de San Telmo cruce con rúa do Barón”, Pontevedra, p.14. 231 SARTAL LORENZO, M.A., (2014). “Intervención arqueolóxica. En el solar nº65 rúa Arzobispo Malvar”, Pontevedra, p.43. 232 IGLESIAS DARRIBA, M.ª. J., (2005). “Memoria técnica conxunta. Sondeos arqueolóxicos en el solar de la plaza del Muelle s/n”, Pontevedra, pp.22-23. 233 BLANCO SANMARTIN, M.ª P., (2010). “Control arqueolóxico do proxecto de acometida para a canalización da rede de fibra óptica, R, na rúa Padre Amoedo n.17”, Pontevedra, p.7. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 104 actual jardín de Parador Nacional y el exterior en la plaza do Peirao. Además, se halló una tumba tardo-romana junto al límite del edificio234. Con todos estos hallazgos se confirma el pasado romano de la villa, aunque no debió de tratarse de un gran asentamiento teniendo en cuenta los restos encontrados. Tras el periodo de dominación romana las urbes se despueblan y entran en un progresivo declive y desaparición. Con escasos repuntes demográficos, habrá que esperar a los siglos XI al XIII para que se produzca un verdadero auge urbanístico en Galicia que comenzará con las villae o aldeas, creciendo en paralelo a las vías de comunicación terrestres y marítimas. 234 CHAO ÁLVAREZ, J., LÓPEZ RODRÍGUEZ, E., VÁZQUEZ COLLAZO, S., “Control arqueolóxico dunha gabia para gas…”, Op.cit., p.15. Figura 1. Plano de Pontevedra, zona de restos romanos. Belén Álvarez Pérez. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 105 En este contexto surgen dos tipos de urbes: por una parte, las llamadas ciudades carretera nacidas a partir de un portus235, un puente, monasterio, castellum o civitas236 y que desarrollaran actividades mercantiles agrupadas en barrios. Por la otra, las poblaciones de costa surgidas a partir del desarrollo de las vías comerciales marítimas entre Europa occidental y la Península Ibérica, así como por la peregrinación a Santiago. A esto habría que añadir la dotación de cartas de población otorgadas por los monarcas castellanos a las urbes episcopales, creando así un señorío en el que los habitantes quedaban supeditados al obispo237. 4.2 PLANIFICACIÓN MEDIEVAL URBANA En 1169 el rey Fernando II le otorga a Pontevedra el fuero o acta fundacional de la villa. Tras su muerte, en 1188 Alfonso IX confirma los privilegios otorgados por sus antecesores a la iglesia de Santiago e identifica: … burgum quod dicitur de Ponte Veteri cum ecclesia. Estos privilegios, así como la presencia arzobispal en la villa, harán que Pontevedra crezca y se desarrolle en el marco de las actividades económicas urbanas a lo largo del siglo XIII. 235 Portus: lugar de trasbordo de mercancías. 236 Civitas: ciudad episcopal. 237 GALÁN GÓMEZ, T., Xénese do espazo urbano en Galiza, Toxoutos, Noia, 2007, pp.18-19. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 106 La urbe nace entorno a la feligresía de Santa María, y albergará tres zonas de asentamiento: el loco dicto Ponte formado por el caserío de la zona del puente, el loco qui vulgariter apellant Erax, refiriéndose a las proximidades de Santa María, y el vico fabrorum, donde los fabri o herreros desarrollaban su actividad238. En el siglo XIII se sumará a esta la feligresía de San Bartolomé, de la que se tiene constancia desde 1242. Esta parroquia agrupaba el vico de Rego, que era la zona más inmediata al templo y que contaba con dos zonas comerciales, el Ribeiro y el Verrón, donde se fabricaba el saín. Durante esta centuria desaparecerá el término de burgum, siendo sustituído por el topónimo de Ponte veter o Ponte vedra, con el consecuente desarrollo de nuevos espacios como locos, vicos y rúas. La actividad pesquera de la villa se vio beneficiada de las exenciones y privilegios reales, además de tratarse de una zona muy rica en pesca y de contar con la exclusividad de la explotación. Existían dos tipos de explotación: la doméstica que estaba exenta de portazgo y se fundamentaba en la pesca de abadejos, jibias y pulpos, y la comercial, que contaba con tarifas de portazgo y que se basaba fundamentalmente en tres especies: merluza, congrio y sardina. En 1229, Alfonso IX otorga al concejo la explotación de secado de merluzas in insulis con derecho a venta, pero con la prohibición de salarlos. Pocos años más tarde, en 1238, Fernando III añade el derecho de fabricar saín en 238 ARMAS CASTRO, X., Pontevedra en los siglos XII a XV…, Op.cit., pp.56-57. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 113 4.3.2 Las plazas La plaza tendrá un importante protagonismo urbano en el ámbito bajomedieval. Nacen de la tradición rural de los eixidos, eirós o airas de importante carácter social y que irán adquiriendo mayor relevancia en el entorno urbano, siendo un punto de referencia para reuniones, encuentros y celebraciones. A diferencia de los cruces, que nacen de la encrucijada de varios caminos, las plazas surgen de un diseño consciente sobre el plano. Será el espacio donde se celebre el mercado, ferias semanales, fiestas, pregones, y será a su vez punto de encuentro de los vecinos de las villas. Los primeros espacios abiertos de carácter público se localizaban posiblemente alrededor de las iglesias primitivas de las poblaciones, y que posteriormente funcionaron como lugares de reunión de las cofradías gremiales y del concejo248. En las Siete Partidas de Alfonso X aparece destacado el término de plaza, ausente en la documentación anterior, y muestra una serie de normas y disposiciones en torno a la misma que debían cumplirse en el terreno urbano249. Estas leyes regulan entorno a las plazas, por ejemplo, 248 GALÁN GÓMEZ, T., Xénese do espazo urbano…, Op.cit., p. 92. 249 Partida III Titulo XXVIII Ley IX Siete Partidas: Apartadamente son del común de cada ciudad o villa las fuentes y la plazas donde hacen las ferias y los mercados, y los lugares donde se juntan a concejo y los arenales que están las riberas de los ríos, y los otros ejidos y las correderas donde corren los caballos y los montes y las dehesas y todos los otros lugares semejantes de estos que son establecidos y otorgados para provecho comunal de cada ciudad o villa o castillo u otro lugar; y todo hombre que BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 114 la construcción de casas no podían invadir las calles, plazas y caminos, a no ser que se obtuviese una licencia específica del concejo. De no ser así, el juzgador de la villa derribaría la construcción levantada250. El concepto urbanístico de la plaza terminará de consolidarse en la Castilla del siglo XV. Las menciones a estos espacios aparecerán en la documentación con diferentes nomenclaturas: plaça, plazuela, plaçoleta; açougue y açouguejos como lugares destinados a mercados tradicionales; atrios y corros localizados generalmente en las inmediaciones de las parroquias; rincones y rinconadas de menor tamaño; cosos, donde se celebraban corridas de toros, justas y torneos; y los campos y fuere allí morador puede usar de todas estas cosas sobredichas, y son comunalmente a todos, tanto a los pobres como a los ricos. Mas lo que fuesen moradores de otro lugar no podrían usar de ellas contra voluntad y prohibición de los que morasen allí. Partida VII Título XV Ley XXVII Siete Partidas: Raer y afeitar deben los alfajemes a los hombres en lugares apartados y no en las plazas ni en las calles por donde andan las gentes, porque no pueden recibir daño aquellos a quienes afeitaren por alguna ocasión. Pero decimos que si alguno empujase el alfajeme a sabiendas mientras que tuviese en algún hombre las manos afeitándolo, o lo hiriese en las manos con alguna cosa, de manera que el alfajeme matase o hiriese o hiciese algún daño o mal a aquel que afeitaba por aquella razón, obligado es aquel por cuya culpa avino, de hacer enmienda del daño y de recibir pena por la muerte de aquel, bien así como si fuese homicida, mas si la herida o la muerte acaeciese por ocasión, entonces debe haber enmienda del daño aquel por cuya culpa nació la ocasión. Y si por ventura el alfajeme fuese en culpa del daño o de la muerte siendo embriagado cuando afeitaba o sangraba a alguno, o no sabiéndolo hacer se metiese a ello, entonces debe ser escarmentado según albedrío del juez. 250 Partida III Titulo XXXII Ley I PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 115 explanadas, entre otros, localizados extramuros de la ciudad251. Sus múltiples denominaciones parecen evidenciar que no existía un modelo estándar de plaza, pues estuvieron sujetas a diferentes circunstancias urbanísticas y topográficas, y estuvieron afectadas por el crecimiento demográfico urbano que se vivió a finales de la Edad Media y que se traducirá en remodelaciones del entramado urbanístico. Muchas de ellas surgieron de las encrucijadas de calles principales y secundarias, o fueron resultado del espacio entre arquitecturas. En muchas ocasiones se localizaban en las puertas de acceso de las villas o relacionadas con lugares estratégicos defensivos, como ocurre en Pontevedra en el Eirado das Torres y en la Ferrería252. Las plazas acogerán los mercados y ferias semanales que se celebraban intramuros de la ciudad. Actividades comerciales no solo relacionadas con la alimentación (pescaderías, carnicerías, panaderías, fruterías), sino también boticas, zapateros, herreros, alfayates, carpinteros, plateros, etc. Contando algunos de estos negocios, como las carnicerías, pescaderías, fruterías y alhóndigas con edificios propios. Para el uso de este espacio, los comerciantes, debían pactar con el concejo las condiciones y pagos, y abonar una serie de impuestos. Los 251 MONSALVO ANTÓN. J. M.ª (Ed.), Sociedades urbanas y culturas políticas en la Baja Edad Media castellana, Universidad de Salamanca, Salamanca, 2013, p. 145. 252 GALÁN GÓMEZ, T., Xénese do espazo urbano …, Op.cit., p. 92. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 116 oficiales se encargaban de organizar y repartir los puestos y perseguir la reventa que realizaban los llamados regatones253. Estas normas incluían mejoras estructurales como el empedrado, allanado del suelo, eliminación de construcciones obsoletas o la colocación de pozos y fuentes. También se controlaba la salubridad mediante una serie de normas, sobre todo aplicadas a los sectores que más contaminaban como las carnicerías y pescaderías. Así, por ejemplo, no se permitía verter el agua del pescado, sacrificar reses en la plaza, o tirar desperdicios fuera de los muladores254. Poco a poco, con el auge comercial y demográfico que vivieron las urbes en la Baja Edad Media, estos espacios públicos se fueron quedando pequeños teniendo que buscar nuevas localizaciones. Para ello, el concejo podía adquirirlos por medio de compra o permuta. Las plazas fueron algo más que lugares de intercambio, también cumplieron una importante función en el ámbito judicial ya que se celebraban en ellas las audiencias y las evaluaciones de los pleitos255. Fueron el ámbito idóneo donde comunicar a los vecinos las resoluciones adoptadas por los jueces y, sobre todo, como escaparate de las duras penas que se imponían a aquellos que quebrantaban la ley. 253 Regatón/na: Dícese de aquel que regatea el precio. En: http://sli.uvigo.es/DdD/ddd_pescuda.php?lang=gl&pescuda=regat%C3%B3n&tipo_ busca=lema 254 MONSALVO ANTÓN. J. M.ª (Ed.), Sociedades urbanas y culturas políticas…, Op. cit., p. 152. 255 Ibidem., pp.155-157. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 117 Así, la picota, donde se exponía los reos, se convirtió en un símbolo íntimamente relacionado con la plaza. Junto a sus funciones mercantiles y judiciales, las plazas se convertían en ocasiones en el escenario de las sesiones semanales del concejo que se llevaban a cabo en sedes, edificios o recintos ubicados en estas, o próximas a ellas. En el caso de Pontevedra, el concejo se reunía en la iglesia de San Bartolomé, ya fuese dentro como en las inmediaciones de ella. Se conservan diversos documentos del Livro do Concello en los que se mencionan estos espacios de reunión, pues solían hacerlo en el atrio256, en la puerta257, en el sobrado258, en el interior del templo259, e incluso en el eirado260 . Es posible que el clima y la época del año condicionasen este aspecto, pues se han localizado más reuniones en el exterior en estaciones más calurosas, y en el interior los meses propensos a la lluvia y el frío. Otro dato interesante de estas 256 Mayo de 1437, (…) Estando o Conçello e homees boos da villa de Pontevedra, juntos en seu conçello eno adro da egª de San Bertolameo. En: RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello..., Op.cit., p.88. 257 Mayo de 1437, (…) Estando o Conçello e homees boos da villa de Pontevedra ante a porta principal da egª de San Bertolameu. En: Ibidem., p.107. 258 Abril de 1437 (…) Estando o Conçello e homees boos da villa de Pontevedra eno sobrado da iglesia de San Bertolameu. En: Ibidem., p.83. 259 Febrero de 1437 (…) Estando o Conçello e homees boos da dita villa de Pontevedra, junto en seu conçello dentro ena egllesia de San Bertolameo da dita villa. En: Ibidem., p.76. 260 Enero de 1441 (…) Estando (…) eno eyrado d´ante a Atafona do adro da iglesia de San Bertolameu. En: Ibidem., p.152. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 118 reuniones es que se convocaban por tangemento de campaa segundo que o han de vso e costume261. También serán el punto neurálgico de información, pues aquí se leían los pregones. Cabe destacar que, en la picota, junto a la puerta de Santo Domingo, también se leían los pregones262. Común en todos los concejos de Castilla era la lectura de hasta tres veces del pregón para que la información alcanzase al mayor número de vecinos de la villa y no pudieran alegar desconocimiento o ignorancia263. Para llevar a cabo todos estos cometidos, el concejo actuaba a través del pregón deitado o por crida de añafil264. En Pontevedra, como en la mayoría de las villas medievales, los pregones se daban en las plazas y calles más concurridas265. En las Ordenanzas del Ayuntamiento de Pontevedra del año 1432 se muestra que: estando reunidos en el sobrado de la iglesia de San Bartolomé, jueces, alcaldes, homes boos jurados y procuradores, mandaron que se gardasen estas 261 Ibidem., p.127. 262 En la picota, junto a la Puerta de Santo Domingo, también se leían los pregones. FILGUEIRA VALVERDE, J., Archivo de Mareantes. Caja Madrid, Madrid, 1946, p. 11. 263 MARTÍN CEA, J.C., Las funciones sociales de la plaza pública en la Castilla del siglo XV, en: Sociedades urbanas y culturas políticas en la Baja Edad Media castellana, Ediciones Universal Salamanca, Salamanca, 2013, pp.368-369. 264 LÓPEZ CARREIRA, A.: A cidade galega medieval, A Nosa Terra, Vigo, 1999, p. 269. 265 Se conservan algunos documentos en los que se dio pregón en la villa pontevedresa, y aun siendo escasos son ricos en contenido, pues unos son pregones informativos, mientras que otros establecen además las penas aplicables en caso de desacato, e incluso mencionan al pregonero PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 119 hordenanças ajuso contiudas e apregoasen polas praças da uila266. En 1440, mandaron que se lançase pregon por la dita vila, que todos aqueles que quiseran comprar triigo dos fasedores do Conde de Nebla, que estava alojado ena dita vila267. Finalmente, y quizás el más interesante, se da en 1444: eno dito conçello, ordenaron e mandaron que se lançase pregon per la vila, que moços nen molheres nen outra persona algua d `oje este dia endeante non entrase en vyna allea a coller folla, nen herva, nen outra cousa algua, so pena de perder a rroupa que lease vestida e de jaser triinta días ena cadea. E se ende acheren porquo o porqua ou outro gaado alguu enas ditas vynas ou cada ua delas que os maten sen pena e que o Conçello se par a elo268, este anuncio fue dado por el pregonero Juan Canpeeiro. El mismo pregonero aparece en otro documento del mismo año junto a Lourenço de Gillarey, pregoneros del concejo,en el que estando reunidos los miembros del concejo acordaron e mandaron que d `oje este dito dia endeante non entrase vino aguu de sobre mar asi branco como tnto en esta dita vila e Moureira nen de Ourees e Millmenda e Montenrrey e Monçon, salvo vino branco de Ribadavia segundo a ordenança do dito Conçello e qualquer que o metese ena dita vila e seu arrabalde e Moureira que o perdese e qualquer que o 266 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello…, Op.cit., pp.68-69. 267 Ibidem., p.145. 268 Ibidem., p.173. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 120 tomase que o podese levar para si sen pena algua e que o Conçello se parava a elo, pero seendo achado que aquel o aqueles que o asi achasen como dito he, que pagasen de pena por cada ves, dous mill mrs. para o dito Conçello (…) e que o mandavan pregoar por las praças do dito Conçello pera que viese a noticia de todos269. Un dato curioso lo transmite un documento en el que el concejo acuerda con Johan Bieites Ramos que dese medio pano pardo a Johan Canpeeyro e a Pero Adees para seu vestir e que lle reçeberan em conta e pago os mrs. que o dito pano custase dos mrs. que el era obligado de dar e pagar a o dito Conçello270. Este documento aporta una interesante información acerca de las condiciones profesionales de los pregoneros pues parece que, o bien el concejo corría a cargo de la vestimenta de los pregoneros, o bien estos recibían parte del sueldo en especies. En la Pontevedra bajo medieval se constata la presencia de ocho plazas o espacios dedicados para reunirse y comerciar: Eyra, Açouge, Feira, Campo da Erva, Ferrería, Eirado das Torres y un espacio junto a la iglesia de San Bartolomé. Las plazas que se dedicaban principalmente al comercio eran la Feira y Açouge. La plaza da Feira, actual plaza de Indalecio Armesto, se encontraba a medio camino entre el convento de Santa Clara y la iglesia de Santa María. Tenía también una forma rectangular, desembocando en ella las calles de Nuno Fatel y da Feira. En esta plaza 269 Ibidem., p.179. 270 Ibidem., p.128. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 121 se celebrará anualmente la Feira franca, otorgada por Enrique IV en 1467, y con una duración de treinta días271. Su emplazamiento estratégico se encontraba a la misma distancia de la puerta de las Trabancas que de la de Santa Clara, accesos de los caminos de Castilla y Tui. La plaza do Açouge, actual plaza del Teucro, se ubica muy próxima a la cabecera de la primitiva iglesia de San Bartolomé, entre las puertas das Trabancas y da Ponte. Tenía una forma cuadrangular y hasta allí llegaban las calles das Trabancas y do Ribeiro. La primera mención de la plaza data de 1336, y en 1396 ya daba nombre a la calle de Sobre lo Açouge, que nacía de las inmediaciones de la cabecera de la iglesia de Santa María y remataba en dicha plaza272. Por su parte, la plaza del Campo da Erva surgió del cruce de las calles de Don Gonzalo, los Cestos, Juan Fernandes Lourenço y Orraca Cosorio. Actualmente conocida como la plaza de Méndez Núñez. Las plazas de la Ferrería y el Eirado das Torres se encontraban junto a las puertas de acceso de la ciudad. La Ferrería, situada junto a la puerta de las Trabancas, recibía en ocasiones el nombre de Ferrería das Trabancas, y se trataba de un amplio espacio en las inmediaciones 271 Quince días antes y quince días después de la fiesta de san Bartolomé. En: ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV…, Op.cit., p.96. 272 Ídem. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 122 del convento de San Francisco. Y el Eirado das Torres, que se encontraba junto a las Torres Arzobispales273. Pontevedra contaba también con dos grandes plazas junto a las dos iglesias más relevantes de la villa, se trata de la plaza da Eyra, junto a la iglesia de Santa María y del espacio junto al atrio de la primitiva iglesia de San Bartolomé. La plaza da Eyra era un espacio abierto conocido ya en el siglo XIII con dicho nombre. Con el tiempo, se convertirá en el atrio y cementerio de Santa María, dando a su vez nombre a la calle que salía en dirección sureste hacia las Torres Arzobispales. Posteriormente, este espacio también sirvió de lugar de reunión para la cofradía do Corpo Santo, del gremio de mareantes274. Junto a la puerta de San Bartolomé se encontraba el atrio y cementerio de dicha iglesia. Aquí fue donde, durante los siglos XIV y XV, se formó el centro neurálgico de la villa pontevedresa siendo un lugar de reunión de la cofradía de San Juan, y lugar de reunión del concejo275. 4.4. LOS ARRABALES MEDIEVALES DE LA VILLA Las ciudades medievales ofrecían una visión policéntrica de su urbanismo, sin embargo, el renacimiento de los núcleos urbanos junto a la aparición de nuevas zonas de asentamiento o arrabales, dio lugar a 273 Ibidem., pp.96-97. 274 Ibidem., p.95. 275 Idem. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 129 Moureira nen de Ourees e Millamenda e Monterrey e Monçon, salvo vino branco de Ribadavia segundo a ordenança do dito Conçello290. Y se conoce que, en 1431, el arzobispo don Lope de Mendoza le prohíbe al concejo el reparto de fieles de las alcabalas y servicios de guerra a los mareantes291. A pesar de ser morada habitual del sector pesquero de la ciudad, este barrio atraerá a otros sectores sociales como nobles e hidalgos, notarios, e incluso a los miembros de la Iglesia, que se convertirán en propietarios de diversos inmuebles en la zona. Así, en 1304, Juan Fernández da Ponte vende al convento de Santo Domingo de Pontevedra una heredad y una cantera en las Corbaceiras, arrabal de la Moureira, junto al río de los Gafos292. En 1343 el monasterio de San Xoán de Poio concede en alquiler a Esteban Núñez y a su mujer María Eanes la cuarta parte de una casa en a Moureira, sita en la feligresía de Santa María de Pontevedra293. En 1401 María de San Juan funda dos aniversarios en el convento de Santo Domingo, dotándolos con un cuarto de una casa en el barrio de la Moureira294. También, Pero Cruu “O Vello”, alcalde y jurado de la 290 Ibidem., p.179. 291 Archivo del Museo de Pontevedra. Gremio de Mareantes. 26/S/224. (1431). Recuperado de: https://atopo.depo.gal/Record/arc.DEPO00200174403 292 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV… , Op.cit., p.323. 293 AHN., Carp.1865, nº.5. 294 PARDO VILLAR, P. AURELIANO., Historia del Convento…, Op.cit., p.44. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 130 villa, era poseedor de una casa en 1433 en la rúa Juan Negreiro, de dicho arrabal295. En el mismo año, Inés Alvares, mujer de Pedro Ares de Aldán, vasallo do rey y jurado de Pontevedra, afora a Domingo Paris, mareante, unha casa na rúa de Juan Negreiro, na Moureira de Pontevedra, por foro de 60 maravedís, e una pescada fresca296. Por su parte, en 1447, el monasterio de San Xoán de Poio le compra a Inés Pérez, hija del notario público y jurado Juan Pérez, la renta de una casa en dicho arrabal297. En el mismo año Inés Pérez vende al monasterio de Poio la renta de una casa sita la rúa da Moureira de la villa de Pontevedra298. El testamento de Pero de San Antón de 1449 informa que era propietario de varias casas en el arrabal de la Moureira e intramuros299. En 1477 Menen Gonçalves, cardeal da igrexa de Santiago e crego reitor da metade sinecura da igrexa de Santa María, a grande, da vila de Pontevedra, afora a Afonso Belo, mareante e veciño da dita vila, dunha casa no seu arrabal da Moureira coa condición de que a repare 295RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., ARMAS CASTRO, J., Minutario Notarial…, Op.cit., p.91. 296 … Que esta ena rua que dizen de Juan Negreiro que he ena Moureira, arrabalde da dita villa, da fiigresia (roto) casa que ten de longo da hua parte por parede con outra csa en que agora mora Garcia (roto) mareante, besiño da dita villa, et eso mesmo se ten po parede con outra casa de Pero Cruu, o vello, jurado da dita villa, et sal a dita casa con portas aa dita rua de Juan Negreiro et eso mesmo a rua do Eirado que esta da outra parte, que se entende que ha saida de rua a rua. RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., ARMAS CASTRO, J., Minutario Notarial…, Op.cit., p.91. 297 AHN., Monasterio de San Xoán de Poio, Carp.1778, nº.7. 298 AHN., Clero, Carp. 1778, nº.7. 299 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV… , Op.cit., pp.150-151. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 131 e manteña en boas condicións e un censo anual de 50 maravedís de moeda vella300. En la segunda mitad del silo XV, Sancha de Lobeira recibe en foro varias feligresías en Tierra de Santiago. Así mismo, poseía una casa familiar en Pontevedra e inmuebles en la Moureira, así como un molino de río en Pelamios301. En 1498, Constanza Álvarez Daldao, mujer de Juan Mariño de Goyanes, dona media casa en la rúa Juan Negreiro al convento de Santo Domingo302. La arquitectura de la Moureira respondía a una variación de la casa baja, con una vivienda elevada a la cual se accedían mediante una escalera que solía rematar en un patín, dejando un piso inferior destinado como almacén de los aparejos de la pesca303. Entre las viviendas había campos y solares vacíos que los mareantes utilizaban para los canizos donde reparaban las redes de pesca y secaban el pescado304. A través de una pintura de 1595 localizada en el Archivo General de Simancas305 se puede observar la vista de la villa pontevedresa y de sus barrios. Aquí, la Moureira, aparece representada como una amplia 300 AHPPO.Car.PL.1, c.1, cp. 4 (3). 301ARMAS CASTRO, X., Pontevedra en los siglos XII a XV… , Op.cit., p.222. 302 PARDO VILLAR, P. AURELIANO., Historia del Convento…, Op.cit., p..69. 303 Análisis más completo en el apartado de Arquitectura común. 304 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV… , Op.cit., p.117. 305 Archivo General de Simancas, MPD,06,100. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 132 población y de abarrotada arquitectura. Respetando el Campo de Santo Domingo, las viviendas alcanzan las inmediaciones del convento dominico. Según la pintura, una pequeña zona arbolada dividía el barrio en dos sectores. Gran parte de los peiraos de piedra se conservaron hasta el siglo XIX, sin embargo, a partir de entonces, casi la totalidad de viviendas y elementos arquitectónicos que la definían como barrio marinero desaparecieron tras la política de derribo que se llevó a cabo entre el siglo XIX y principios del XX. Figura 4. Retrato de la Villa y Moreyra de Pontebedra mirada desde A.B, Muñiz Rodríguez, P.,1595. Archivo General Simancas, Signatura: MPD, 06, 100. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 133 4.5. ESPACIOS PARA LAS MINORÍAS 4.5.1. Los judíos No se conoce con precisión la llegada de judíos a Galicia, sin embargo, sí se tiene constancia de la presencia de judíos en la villa de Allaríz en el siglo XI. A partir de entonces, y hasta el siglo XV, la documentación presenta un aumento de la demografía hebrea en diferentes ciudades gallegas como Pontevedra, Ourense, Coruña o Ribadavia. Sin embargo, las fuentes no aportan suficientes datos que ayuden a realizar un estudio completo de su presencia en Galicia. Cabe destacar que los estudios más completos sobre la presencia de judíos en la Galicia medieval se deben a los trabajos de investigación de María Gloria de Antonio Rubio. La comunidad judía se distribuyó en diferentes ciudades, pudiendo vivir en comunidades o de manera aislada. Lo más común era que se distribuyesen aleatoriamente por el entramado urbano, aunque si se ha detectado una cierta tendencia a la agrupación en torno a calles determinadas formando una especie de barrio, donde solían levantar una sinagoga. En las diferentes ciudades su asentamiento se tratará de diferente manera, así, mientras en Ourense, Tui o Pontevedra los judíos vivían libremente, en Allaríz en 1289 se les prohibía vivir fuera de BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 134 judería y a los cristianos dentro de ella306. Esta comunidad solía disponer de edificios y arquitecturas propias tales como las sinagogas, los hornos, la carnicería o los cementerios. En su caso, los cementerios judíos se ubicaban extramuros de la ciudad y, normalmente, sobre una elevación de tierra que no hubiese sido labrada y con un río en sus proximidades. En el caso de Pontevedra las fuentes documentales no son suficientes para determinar si en la villa existió un barrio judío. Se tiene constancia de la existencia de un cementerio debido al hallazgo en 2002 a través de unas lápidas reutilizadas en el suelo de una casa, con unas características muy similares a las encontradas en 1874 en A Coruña, siendo de piedra granítica y de aspecto tosco307. Dicha documentación tampoco es abundante en cuanto a miembros de la comunidad pontevedresa. Sin embargo, sí se han podido rescatar algunos de los nombres de los judíos que durante la Baja Edad Media vivían en la urbe. Los únicos judíos que se conoce que vivieron en Pontevedra durante la Edad Media fue el ya mencionado dom Juçúf de Bayona, judío, propietario de una casa en la rúa do Rego, actual Calle Real; el mestre Jacos e Cabrasan, moradores en Pontevedra y de don Samuel de Castro y don Zaaben Viniste308. 306 DE ANTONIO RUBIO, M.ª G., “Judíos en Galicia: visión panorámica y nuevas aportaciones documentales”, Espacio, Tiempo y Forma, Serie III, Hª Medieval, 20 (2007), pp. 289-314, pp. 291292. 307 Ibidem., pp.294-295. 308 DE ANTONIO RUBIO, M.ª G., “Judíos y juderías en la Galicia medieval”. IEGPSCSIC-Xunta de Galicia, (2012), pp.7-28, para nota p.10. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 135 Se conservan también otros documentos en los que no se expecifica su condición religiosa, sin embargo, sus nombres podrían plantear que fuesen judíos. Se trata del caso de 1437 en el que Salomon Baquix, recabdador mayor por el rey, nuestro señor, de las alcabalas del arçobispado de Santiago, le otorgaba el derecho a poder arrendar en su nombre las alcabalas de la villa de Pontevedra a Alvar Lopes, vecino de la villa, y a Yento aben Farax, su sobrino309. Vuelve a aparecer un caso similar en 1444 con Salomon Çidiacario, nuestro servidor, que los ha de aver e recabdar por nos e tomad su carta de pago310, y en 1448 con el recaudador mayor del arzobispado Lesar Baquix311. Las actividades profesionales desempeñadas por los judíos gallegos son similares a los castellanos. El tipo de documentación conservada en Galicia muestra a muchos arrendadores-recaudadores de impuestos, aunque estos normalmente no eran naturales de la zona donde trabajaban, siendo en su mayoría judíos castellanos. Había también una fuerte presencia de judíos en la práctica de la medicina y en relación con actividades artesanales relacionadas con el textil, el cuero, la plata y la piedra. También aparecen vinculados al comercio de 309 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello..., Op.cit., pp.113-114. 310 Ibidem., pp.166-167. 311Ibidem., p.191. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 136 paños y pescado, y prestamistas312. Sin embargo, no se conservan ejemplos en la villa pontevedresa. La relación cordial entre judíos y cristianos en Castilla se verán alterada en 1480 cuando los Reyes Católicos decretan en las Cortes de Toledo el apartamiento de judíos en barrios separados. 4.5.2. Espacios para el lenocinio En la Baja Edad Media la prostitución se encontraba en una posición de marginalidad a pesar de formar parte de su sociedad, pues vivían y convivían dentro del recinto urbano, pero no participaban de la vida social ni se relacionaban con las llamadas mujeres buenas, ya que estas corrían el riesgo de ser tildadas de la misma condición. Eran señaladas mediante un vocabulario específico con innumerables términos, e identificadas por sus vestimentas siguiendo lo marcado en el Concilio de Letrán de 1215. En cada ciudad había una serie de normas con respecto a la vestimenta, mientras que en algunas ciudades no podían ir cubiertas con mantillas en otras era obligatorio. Las ordenanzas de cada villa indicaban que colores, tejidos y adornos no podían llevar. Así, mientras que en Valencia se les prohibía el uso de mantillas, abrigos, armiño, sedas o perlas, teniendo tan solo una toalla a modo de abrigo, en Sevilla se les prohibía salir de las alhóndigas 312 DE ANTONIO RUBIO, M.ª G., “Judíos en Galicia: visión panorámica…” , Op.cit., p.296. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 137 sin la cabeza cubierta por una mantilla, estando su uso vetado por lo tanto al resto de mujeres313. Todo esto llevo a muchas mujeres a no querer ejercer la prostitución de manera legal, negándose a llevar tales indumentarias. Todo esto hizo que se crease un burdel público, con la intención de controlar sus actividades. Las ordenanzas municipales comenzaron también a prestarle atención a este tema, sin embargo, lejos de querer eliminar dicha actividad trataban de controlarla para evitar problemas de moral pública. De esta manera los municipios solicitan a la Corona el permiso para emitir mancebías públicas en los arrabales de las ciudades, donde se instalen de manera obligatoria. El establecimiento de estas mancebías protegía de alguna manera a las mujeres de los engaños de las alcahuetas, alejaba del centro de las ciudades estas actividades y contribuía a los ingresos económicos de los municipios314. Toda esta actividad se traslada a un espacio específico donde la prostitución se realiza de manera legal y libre. En Pontevedra se desarrolló en torno al movimiento mercantil y portuario que tenía la villa en los siglos XIV y XV. Según los documentos del concejo, su actividad en las calles, daba lugar a 313 FIGUEROA TORO, M.ª J., “Prostitución en la Baja Edad Media española. Espacios de Marginalidad”. Revista Electrónica Historias del Orbis Terrarum, (2010), pp.150-159, para nota p.154. 314 Ibidem., p.157. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 138 escándalos y males: como as molleres del partido que a esta dita vila ben bebyr e avitar (…) biben e usan e residen bebyr dentro da dita vila enas calles publicas della donde moran e biben homes casados con suas molleres315. A finales del siglo XV en el territorio castellano se había impuesto que las mujeres de partido tenían que vivir apartadas del resto de la sociedad, por lo que, en 1493, con el fin de evitar más escándalos y seguir la normativa, el concejo decide construir cuatro casas para que viviesen las prostitutas de la villa y así vivan e moren e usen de sus personas como elas quieren316. Dicha construcción debía cumplir con una serie de requisitos como su localización, teniendo que estar estas extramuros de la ciudad, y así lo hacen, pero pegadas a la muralla por su parte externa, entre las torres de las Trabancas y los Abades, en un terreno de propiedad del concejo. Las casas estaban explotadas por el regidor del concejo, en este caso por el regidor Jácome Rodríguez quien afora el terreno y construye las viviendas con la intención de que su explotación fuese de carácter hereditario y se pudiesen alquilar a las prostitutas como vos quiserdes e por ven torverdes por el prescio que a vos bien visto for. El trato con el concejo consistía en un pago de 2500 maravedís como entrada y 2 reales de plata al año en concepto de censo. Por otra parte, cabe destacar que el carácter de este negocio era de tipo 315 ARMAS CASTRO, J.: Pontevedra en los siglos XII a XV…, Op.cit., p. 247, nota 147. 316 Ibidem., p. 246. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 147 sobre las puertas que se pueden encontrar en diversas viviendas de Pontevedra324. Los paços destacaban por su extensión constructiva pues, aunque se localizasen en las zonas urbanas, poseían unos solares de mayor tamaño y disponían de más elementos ornamentales que las anteriores descritas, como los soportales adintelados325. 5.1.1 Soutomaior Los Soutomaior señores del solar del mismo nombre, segunda rama hacia Lantaño y auténticos dueños del obispado de Tuy326, estuvieron muy presentes en los conflictos de la Tierra de Santiago a lo largo de los siglos XIV y XV. Su origen lo identifica el conde don Pedro de Barcelos con Payo Méndez Sorreda, que foi muito boo cavaleiro e de prol e de boa palavra, que outro homen houvesse em seu tempo327. Un linaje con una carga mítica relacionado con Calígula según la Marquesa de Ayerbe. Durante la Alta Edad Media, el obispo Servando de Ourense sostenía que Sorred Fernández, hijo de Fernán de Saavedra, 324 Ibidem., p.155. 325 Ibidem., p.156. 326 PARDO DE GUEVARA Y VALDÉS, E., Parentesco e Identidad en la Galicia Bajomedieval. Linajes, costumbres onomásticas y armerías., Cuerpo de la Nobleza del Antiguo Reino de Galicia, Santiago de Compostela, 2016, p.28. 327 Payo se casó con doña Hermesenda Núñez Maldonado teniendo seis hijos. El mayor de ellos, Álvaro Pérez de Soutomaior contrajo matrimonio con Inés Eanes de Castro, hija de Juan Fernández de Castro y doña Rica Fernández Churruchaos. Resultado de este enlace Álvaro Pérez de Soutomaior, se convertirá en la cabeza de la Casa de Soutomaior, y tres hermanas. En: Ídem. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 148 estando de caza con Lerica, hijo de Favila duque de Cantabria, lo hiere mortalmente y temiendo el castigo se presenta ante el rey Witizia, entregándole su espada para que con ella le diese muerte. Sin embargo, es perdonado y obligado a casarse con la hermana de Favila, Teresa. En memoria del suceso llevarán luto permanente en sus armas, que eran las de los reyes suevos, de quien descendía Arias Saavedra: jaquelado de oro y rojo sobre campo de plata en medio de fajas o bandas doradas que Sorred Fernández troca en negro328. Por su parte, el licenciado Molina, da una versión similar donde indica que los Saavedra y los Soutomaior están hermanados. Y, finalmente, otra hipótesis la da Jerónimo da Ponte, pues considera que el primero en llevar el apellido fue Par Méndez Sorrede, el cual pobló su soto y le llamó “Mayor”329. Del apellido Soutomaior se conoce su presencia en la villa pontevedresa desde mediados del siglo XIII, cuando Payo Méndez Sorreda de Soutomaior330 dona al convento de San Francisco los 328 BERMUDEZ DE CASTRO Y BLASCO, P. (28 de Julio de 2017) Origen legendario de las armas de Sotomayor y Saavedra. Recuperado de: http://genealogiabermudezdecastro.es/CONTEXTO-HISTORICO/OR-GENESLEGENDARIOS-de-algunos-linajes/Origen-legendario-de-las-armas-de-LosSotomayor-y-Saavedra/ 329 CENDÓN FERNÁNDEZ, M., “Origen de los Sotomayor”, Rutas cicloturísticas del románico, 1995, pp.122-124, para nota p. 122. 330 Hijo menor e ilegítimo de Fernán Yáñez de Soutomaior (†1361), señor de dicha casa, y de María Sánchez, cuya ascendencia se desconoce, aunque pudiera estar relacionada con los Aldao de Pontevedra. Destacó en la defensa de la frontera galaicoportuguesa del bajo Miño durante la guerra luso-castellana de 1383-1402, gozando la confianza de los monarcas de la dinastía Trastámara. En 1382, el rey Juan I (13791390), le conceda el señorío de la villa de Salvatierra y la tenencia de Toroño. LEZA PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 149 terrenos donde se instalará su fábrica331. Se conserva un documento de 1380 en el que Gonzalo Soga, hijo del escudero Garçia Rodrigues de Caadro, vende a otro miembro del linaje, Pay Sorred de Soutomaior, todas sus heredades en el coto de Savazeda Vella y en la feligresía de San Martiño de Moaña por seiscientos maravedís. Pocos años más tarde, Payo, recibirá el privilegio rodado por el cual el rey Juan I de Castilla le concede el señorío de Salvatierra y de la merindad de Toroño, cuyo traslado se efectuará en 1386, siendo así señor de Sobroso y Salvatierra, y merino de Toroño en 1394332. En 1412 se produce el traslado judicial del albarán en el que se confirma la donación del coto de Quintela al convento de San Francisco de Pontevedra333. Tendrán residencia en Pontevedra desde el siglo XIV, donde residirán en sus tiempos convulsos. A mediados del siglo XV, Álvaro Páez de Soutomaior adquirirá una casa, perteneciente al convento de Santo Domingo, en la rúa do Campo da Erva334. TELLO, P., PÉREZ FORMOSO, P., “Apuntes para la historia del convento y comunidad de San Francisco de Pontevedra”, Archivo Ibero-Americano 74, 277-278 (2014), pp. 141-505, para nota p.152. 331 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV… ,Op.cit., p.221. 332 ARCHV., Pergamino Carpeta 103, n 11. 333 Traslado judicial del albarán de la confirmación de la donación del coto de Quintela al monasterio de san Francisco por Paio Sorred de Soutomaior, pedido por el guardián del convento fray Rodrigo de Nogueira”. LEZA TELLO P., PÉREZ FORMOSO, P., “Apuntes para la historia del convento…”, Op.cit., p.152. 334 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV… ,Op.cit., p.221. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 150 Dentro de este linaje destacará Pedro Álvarez de Soutomaior, conde de Camiña, conocido también como Pedro Madruga. Fue partidario de Enrique IV y aprovechándose de la debilidad de la corona consiguió afianzar e incrementar sus dominios: castillo de Soutomaior, casa y torres por todo el suroeste gallego y el feudo de veinte feligresías de la Tierra del Salnés que habían sido concedidas por el obispo Rodrigo de Luna a Alvar Páez de Soutomaior335. En 1467 percibe las rentas reales de Pontevedra, Vigo y Redondela, aprovechando este pretexto para hacerse con el control de las villas, actitud que lo enfrentó con el arzobispo de Santiago, don Alonso de Fonseca, pues la jurisdicción de la urbe pertenecía al arzobispado. Al estallar las guerras irmandiñas, decide refugiarse en Portugal donde entablará buenas relaciones con el monarca luso. Tras la respuesta nobiliar contra el alzamiento, Pedro Álvarez de Soutomaior, decide regresar a Galicia y hacerse un hueco entre la nobleza derrotando a la resistencia irmandiña en las proximidades de Pontevedra. Ayudará al obispo Fonseca a recuperar sus dominios, y organizará a la nobleza para acabar con la revuelta. Se rodeó de una serie de caballeros, como los Valladares o Montenegro, que lo apoyaban en sus encomiendas, seguidos de sus familiares por parte de los Lantaño y Soutomaior, y de su camarada don Lope Sánchez de Moscoso, conde de Altamira. 335 Concello de Soutomaior. Recuperado de: https://www.soutomaior.gal/es/pedromadruga-2/ PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 151 Su momento cumbre en el ámbito social llega en 1475 cuando el monarca portugués Alfonso V le da el título y los derechos del conde de Camiña. Tras la muerte de Enrique IV se pondrá del bando de su hija Juana, oponiéndose a Isabel. Ayudará a los portugueses a entrar en Castilla y se posicionará a favor de Alfonso y Juana como reyes de Portugal, Castilla, León y Galicia. Defenderá Pontevedra en 1476 de la pretensión de recuperarla por parte del arzobispado compostelano. Entre 1477-1478 fue prisionero de Rodrigo Alonso Pimentel, aprovechando así el arzobispo Fonseca para recuperar sus dominios. Sin embargo, una vez que Pero Álvarez consigue escapar, no le resultará complicado volverse hacer con el control. Hará prisionero a García Sarmiento, señor de Sobroso, y a su tío Fernán de Camba, y matará a Gregorio de Valladares y a Tristán de Montenegro, quienes habían sido sus vasallos, pero que finalmente formaron parte del bando isabelino. Por su parte, su mujer Teresa y sus hombres se atrincheraron en las Torres Arzobispales y en el convento de San Francisco, provocando el derrocamiento de las torres del arzobispado santiagués. Los testigos del Pleito de Tabera Fonseca identifican a Pedro Álvarez de Soutomaior como enemigo de arzobispo de Compostela: Pedro Álvarez de Sotomaior, conde de Camiña hera enemigo del dicho señor Patriarca336. El motivo de dichas 336 Antonio González, Notario de la villa de Pontevedra. De 58 años, se acuerda de 40 a 45. Testigo por parte de Tabera. En: RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Las fortalezas de la Mitra compostelana …, Op.cit., p.73. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 152 henemistades por cause quel dicho Pedro Alvarez de Sotomaior tenía çincocenta mil maravedís de juro la villa de Pontevedra e quel dicho Patriarca no le quisiera consentir que los llebase e (…) quel dicho Pedro Alvarez de Sotomaior fue preso337 . En el pleito se hace también referencia a la toma de la villa de Pontevedra por parte del conde, dicho Pedro Alvarez de Sotomayor, conde de Camiña, tenían tomada al dicho señor Patriarca la villa de Pontevedra338. Los testimonios recogidos en el pleito permiten reconstruir los acontecimientos de los enfrentamientos entre el conde y el arzobispo compostelano: la mujer de dicho Pedro Alvarez de Sotomayor que dezia doña Teresa que en la dicha villa estaba se acoxio a las torres de dicha villa con gente e otros al monasterio de San Françisco e que este testigo vido que dicho señor Patriarca hiziera poner tres trabucos contra las dichas torres los quales la trabucaran e derrocaran339. Completan este episodio la declaración de Juan Robalino o Vello, pescador y testigo por parte del arzobispo de Toledo, quien indica que, que fueron muertos y feridos mas de çincoenta onbres, en el qual conbate bido quel dicho Patriarca andaba en persona armado y todavía ganara la dicha villa y las torres della y echara fuera la gente 337 Pedro do Moiño. Labrador, vecino de la feligresía de Santa María de Darabo, testigo por parte del arzobispo de Santiago, para el segundo interrogatorio. De 60 años de edad, más o menos acordándose de 50. En: Ibidem., p.90. 338 Juan de Alveiros. Zapatero, vecino de Pontevedra. De edad de 58 hasta 50 años. Se acuerda de 50 testigos por parte de Tabera. En: Ibidem., p.73. 339 Juan de Alveiros. Zapatero, vecino de Pontevedra. De edad de 58 hasta 50 años. Se acuerda de 50años, testigo por parte de Tabera. En Ídem. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 153 del dicho conde de Camiña340. El pescador Ruy da Fontaiña, indica que los vecinos de Pontevedra, aprovechando que el conde de Camiña se encontraba en Zamora con el monarca portugués, deciden plantarse ante el Patriarca y ofrecerle su apoyo y recuperar la villa de Pontevedra. Accediendo a la petición beniera en persona y traxiera mucha gente de caballo y de pie y entrara la dicha villa y obiera una escaramuça con Pedrares d´Aldao que tenía dicha villa por el dicho conde de Camiña e con su gente que se acogieran al monasterio de San Francisco en el qual conbate dize que fuera muerto Tristán de Montenegro que hera capitán del dicho Patriarca e moriera gente de una parte e otra341. Pedro Toutón, mareante, apunta el estado en el que quedaron dichas torres, trabucaron las dichas torres e las derrocaron como agora estan e lo que hesta caido como quiera que la bara de las dichas torres no fueron caídas pero lo demas fue caido e trabucado como dicho tiene segun estan al presente342. Finalmente, tras la traición de su hijo Álvaro de Soutomaior al apoyar a la corona castellana y desposeyéndolo del castillo de Soutomaior en1483, su vida y muerte queda envuelto en dudas. Se sabe 340 Juan Robalino o Vello. Pescador, vecino de Pontevedra, de 80 años, acordándose de setenta años más o menos. Testigo por parte del arzobispo de Toledo. En: Ibidem., p.392. 341 Ruy da Fontaiña. Pescador, vecino del Coto de Lérez “que es aparte de Pontevedra”. Testigo por el arzobispo de Toledo. De unos ochenta años acordándose de setenta más o menos. En: Ibidem., Op.cit., p.397. 342 Pedro de Toutón. Mareante, vecino de Pontevedra. De 80 años e de más tiempo, acordándose bien de setenta. Testigo por parte de Tabera. En: Ibidem., p.80. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 154 que, en 1486, pedía ser enterrado en la capilla mayor de Santo Domingo, no obstante, no se sabe si así ocurrió. Su hijo, D. Álvaro sí recibió sepultura en dicha iglesia junto a su mujer Dª. Ana Enríquez de Monroy, fallecidos en 1505 y 1518 respectivamente343. Otro miembro destacado de este linaje y vinculado a Pontevedra es Suero Gómez de Soutomaior, hijo mayor legítimo de Pay Gómez de Soutomaior y doña Mayor de Medonça344. Era sobrino del arzobispo Lope de Mendoza345 por lo que no es de extrañar que en 1444 fuese lugarteniente de las Torres Arzobispales de Pontevedra346. Un documento de 1445 revela una reunión entre el conçello y Sueiro Gomes de Soutomaior en la iglesia de San Bartolomé per son de canpaa, donde se pone de manifiesto la importancia de esta figura pues, cuando se presenta lo hace por min e por todos los meus homees de cavalo e de pee, moços e familiares, asi os que ohe en dia teño e ey e conmigo viven, como os que de aquí endeante tever e oiver e conmigo viveren. La información aportada por esta fuente es bastante completa pues indica que debido a las incidencias que estaban aconteciendo en 343 PARDO VILLAR, P. AURELIANO., Historia del Convento de santo Domingo…, Op.cit., p. 75 344 1451-1460. Don Rodrigo de Luna, arzobispo de Santiago, concede a Suero Gómez de Sotomayor, hijo de Payo Gómez de Sotomayor y de doña Mayor de Mendoza, varias feligresías, en las mismas condiciones que las había tenido el citado Payo Gómez. La mayor parte de estas feligresías estaban en tierra de Postmarcos y jurisdicción de Noya. En: Gallaeciae Monumenta Histórica (GMH). Libro de feudos e Documentación medieval. AHDS, Documento 35 (1451). 345 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello…, Op.cit., p.172. 346 Ibidem., p.167. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 155 las villas de la Tierra de Santiago, donde caballeros y vecinos provocaban peleas, revueltas, robos y otra serie de penurias, Suero se compromete a defender la villa de Pontevedra de todos aquellos que la ataquen, a pesar de que estos fuesen de la casa de Soutomayor ou Pay Gomes de Soutomaior, meu padre (…) me obligo de tornar por elo e tomar emenda347. También promete guardar y conservar las Torres Arzobispales, no darlas a ninguna persona poderosa ni hacer tratos con ella. A cambio pide que en el caso de que sus tierras y posesiones sean amenazadas, la villa acuda a él y le ayuden a defenderlas348. 347 Ibidem., p.182. 348 Ibidem., p.183. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 156 5.1.1.1 Pazo Churruchaos Fue Suero Gómez de Soutomaior, tenenciero de las Torres Arzobispales, quien mandó construír el pazo de los Churruchaos en el siglo XV. Este inmueble se localizaba en la feligresía de Santa María, próximo a la fortaleza arzobispal y a la puerta de Santo Domingo. Según Filgueira Valverde, el maestro que realizó esta obra podría ser Diego Gil, quien por entonces trabajaba en las obras de la Figura 5. Parte de la fachada principal del Pazo de los Churruchaos, Finca Besada, Poio. Belén Álvarez Pérez,2019. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 259 entrega al convento su Casal de Paazos de Bon das Cernadas en Beluso y el Casal de Nerga en San Andrés de Hío, así como la renta y los derechos que tenía por parte de su madre en la parroquia de San Martín de Moaña, además de los lugares de Ardán y Mondaiña600. A esta donación se le sumaba en 1347 la de Inés Eáns, hermana de Elvira Eáns y mujer del escudero Juan García, quien les deja su casal del coto de Abelenda en San Juan de Terán y la renta de dieciocho ferrados de pan en la iglesia de San Martín de Moaña, con la tercera parte del patronato que había heredado de su madre. A través de estas dos grandes donaciones de las hermanas Eáns la comunidad dominica de Pontevedra adquiere el derecho de patronato sobre la iglesia de Moaña601. Por otra parte, los vecinos y feligreses de Pontevedra y sus alrededores también donan al convento dominico otra serie de bienes, lugares y viñas. La mayoría de estos se pueden localizar en un radio de 100 kilómetros alrededor de la villa. Entre ellos se encuentran los lugares de Quintán de San Andrés de Figueirido602, Santa María de 600 Ibidem., p.24. 601Ídem. 602 Antes de 1343, Juan Voleiro y su mujer Mayor Suárez donan el lugar de Quintán de San Andrés de Figueirido. PARDO VILLAR, P. AURELIANO., Historia del Convento de Santo Domingo…, Op.cit., p.25. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 260 Cobres603, Abelendo604, Testal605, Santa María de Ardán606, Aldán607, Tomeza608, Santa María de Cela609, Rabinade610, Bascuas611, 603 En 1362 el escudero Ruy Páez pedía ser enterrado en Santo Domingo, donde yacía su abuela Inés Eáns, dejando sobre hipoteca su lugar de Santa Cristina de Cobres. PARDO VILLAR, P. AURELIANO., Historia del Convento de Santo Domingo…, Op.cit., p.26. 604 En 1368, el escudero Testal Gonzalo Rouco, mandaba ser enterrado en el convento y dejaba sus lugares de Abelendo y Testal. En: Ibidem., p.27. 605En 1394, Alfonso Martiz de Santa María dejaba su lugar de Testal y la viña de Oliveira. En: Ibidem., p.33. 606 En 1360, María Rodríguez dejaba su lugar de Cimadevila, en la parroquia de Santa María de Aldán. Esto se lo dejaba también al convento de San Francisco. En: Ibidem., p.27. 607 En 1390, Constanza Fernández de Rouca dejaba su lugar de Aldán y el Casal de Bon y de Vilar en Beluso. En: Ibidem., p.32. 608 En 1397, García Prego de Montaos dejaba su lugar y bienes de Tomeza. En: Ibidem., p.33. 609 En 1397, María Sánchez dejaba en hipoteca su lugar de Forzás en Santa María de Cela. En Ibidem., p.33 En 1399, María González de Junqueiras dejaba en hipoteca su lugar de Pousada y Castrelo en San María de Cela. Ibidem., p.35. 610 En 1413 el escudero Vasco Fernández de Montelide dejaba su lugar de Rabinade con su Pazo en la feligresía de San Juan de Baión. En: Ibidem., p.47. 611 En 1485, María López de Montenegro, viuda de Lorenzo Eáns de Pastoriza, dejaba en hipoteca su lugar de Bascuas. En: Ibidem., p.68. En 1491, Gonzalo López de Montenegro, hijo de Roy López de Montenegro y nieto del notario López Martiz, dejaba su lugar de Barragán, Rey y Bascuas, junto a Cedofeita de Cerponzóns. Idem. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 261 Barragáns612, Rey613, Gruncheiras614, y Alfonsí615. También las viñas de Espincelo en San Martín de Salcedo616, la viña do Couto en San Mamede de Moldes617, viña de Oliveira618, de Zacoy619, la viña de Barragáns620, Mourente621, Regos622, Santa María de Ribadumia623 y 612 En 1491, Gonzalo López de Montenegro, hijo de Roy López de Montenegro y nieto del notario López Martiz, dejaba su lugar de Barragán, Rey y Bascuas, junto a Cedofeita de Cerponzóns. En: Ibidem., p.68. 613 Ídem. 614 En 1433, Fernán Eáns de Soutomayor, hijo de Pedro Alvarez de Soutomayor y Elvira de Berna, nieto de Álvaro Páez de Soutomayor y Dª. Mayor de Gres y de Moscoso, dejaba su lugar de Gruncheiras en san Salvador de Coiro, Morrazo. Ibidem., p.72. 615 En 1494, Payo Gómez de Soutomayor, vasallo del rey, dejaba hipoteca sobre su lugar de Alfonsí. En: Ibidem., p.72. 616 En 1366, María Eáns a Falangueira, dejaba su viña de Espincelo, en San Martín de Salcedo. En: Ibidem., p.26. En 1407, Juan García Bon dejaba su viña en Espincelo. Ibidem., p.42. 617 En 1368, Dominga Pérez, mujer del mercader Juan Núñez, dejaba en hipoteca su viña de Couto en San Mamede de Moldes. En Ibidem., p.29. 618 En 1394, Alfonso Martíz de Santa María dejaba su viña de Oliveira. En Ibidem., p.33. 619 Antes de 1398, Estevan Chaón dejaba su viña de Zacoy, en San Salvador de Lérez. Ibidem., p.35. 620 En 1406, Ruy Gómez Fariña dejaba su viña en Barragáns y Mourente. En: Ibidem., p.41. 621 Ídem. 622 En 1417, García Fernández de Marín, vasallo del rey, dejaba su viña de Regos. En: Ibidem., p.48. 623 En 1425, Gonzalo Fariña entregaba tres viñas y algunas rentas en Santa María de Ribadumia. En: Ibidem., p.49. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 262 Matamá624. Así como las viñas de Campolongo625, Santa Clara626 y Santa María del Camino627 en Pontevedra. También entregaban otros bienes no definidos en Moldes628, Tomeza629, Vilaboa630, Santa María de Mourente631, San Miguel de Marcón632, San Andrés de Valongo633, Santa María de Aguasantas634, 624 En 1435, el escudero Gómez Núñez dejaba su viña de Matamá. En: Ibidem., p.58. 625 En 1428, Fernán Eáns de Soutomayor dejaba su viña de Campolongo. En: Ibidem., p.72. 626 En 1406, Roy Gómez Fariña dejaba media viña en Santa Clara. En: Ibidem., p.41. 627 Ene 1411, Pedro Eáns de Laxea, mercader, dejaba su viña e Santa María del Camino. En: Ibidem., p. 46. 628 En 1397, García Prego de Montaos, dejaba sus lugares de Moldes y Tomeza. En: Ibidem., p.33. 629 Idem. 630 En 1402, María Gonzales donaba sus bienes de Vilaboa y Pontevedra a cabio de ser vestida y alimentada. En: Ibidem., p.39. 631 En 1467, Pedro Pedreiro, mareante, donaba sus bienes en Regos y Villaverde, en Mourente, a condición de que lo alimentasen. En: Ibidem., p.63. En 1468, Dª Inés de Castro, viuda del caballero Lope Sánchez de Ulloa, donaba todos sus bienes de Villaverde en Santa María de Mourente, por sostenimiento de su capilla y con carga de una misa. Idem. 632 En 1425, Teresa Martíz Franca, dona todos sus bienes de Pontevedra, Santa María de Mourente y San Miguel de Marcón, con sus respectivas casas, viñas, heredades, chantadas, foros y rentas, en concepto de limosna. En Ibidem., p. 50. 633 En 1433, el labrador y fámulo del convento, Juan Fernández, donaba todos sus bienes de las feligresías de San Andrés de Valongo, Santa María de Aguasantas, San Xurxo de Sacos, Coto de Bembibre y San María de Guizán en Fragoso. En: Ibidem., p. 50. 634 Ídem. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 263 San Xurxo de Sacos635, Santa María de Guizán636, Reboreda637, Soutomayor638, San Vicente de Nogueira639, San Juan de Leiro640, Santa María de Besomaño641, Santa María de Ribadumia642, San Salvador y San Martín de Meis643, o San Clemente de Sisán644. Finalmente, en menor medida, los bienes eran comprados por el convento, como pueden ser los de santa María de Cotobade645 y Praneda646. Un número reducido los testadores dejaban bienes muebles: es el caso del escudero de Pedro Álvarez de Soutomaior, Vasco Fernández de Montelide, quien en 1413 pedía ser enterrado en el convento de Santo Domingo dejando a cambio su rocín castaño rubicao, calzado de 635 Ídem. 636 Ídem. 637 En 1435, el escudero Gómez Núñez, sobrino de Fernán Núñez Capote, deja al convento los bienes de Reboreda y Soutomayor, así como la viña de Matamá, leiras de Senra y Fontaiña. En Ibidem., p.58. 638 Ibidem., p.58. 639 En 1491, Elvira Eáns y su padre Juan de Sixto dejaron un cuarto de sus bienes de Cimadevila, en San Vicente de Nogueira. En: Ibidem., p.69. 640 En 1485, el Mariscal Suero Gómez de Soutomayor, pedía ser enterrado junto a su padre Payo Gómez de Soutomayor en el convento dominico, fundó tres misas e hipotecó todos sus bienes de San Juan de Leiro, Santa María de Besomaño, Santa Baya de Ribadumia, San Salvador y San Martín de Meis, y San Clemente de Sisán. En: Ibidem., p.75. 641 Ídem. 642 Ídem. 643 Ídem. 644 Ídem. 645 En 1407, el convento compra bienes en Santa María de Cotobade y San Martín de Praneda. En Ibidem., p.42. 646 Ídem. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 264 ambas pernas, que tenía en su poder Fernández Agulla, valorado en 500 maravedís para misas y salterios. Dejaba a Fr. Gonzalo Vivel 40 maravedís por la ayuda ofrecida mientras este estuvo preso en el palacio del arzobispo en Pontevedra, entregándole también su puñal y su espada para que las vendiese y lo invirtiese en misas. Este, a su vez, dejaba otra serie de bienes como su lugar de Rabinade con su pazo en la Feligresía de San Juan de Bayón647. También el clérigo de Pontevedra, Juan González Fresco en 1417 mandaba ser enterrado en el convento, frente a las capillas de San Pedro Mártir y Santo Tomás, dejando entre otros bienes un cáliz de plata648. 5.4.2. Convento de San Francisco Se desconoce la fecha exacta de su fundación. El primer documento en el que se hace referencia al convento franciscano data de 1274. Posteriormente, entre 1454 y 1468 el convento fue incluido en la rama de la orden que postulaba mayor observancia de la regla original, siendo muy estrictos con los valores de pobreza. De esta manera, los frailes no podían tener propiedades, de manera que. seguramente, durante la visita se desharían de los documentos y títulos de propiedad que pudiesen tener. Así apenas se conserva documentación medieval haciendo más complejo el estudio sobre su patrimonio649. 647 Ibidem., pp.47.48. 648 Ibidem.,.48. 649 LEZA TELLO, P., PÉREZ FORMOSO, P., “Apuntes para la historia del convento…, Op.cit., p.142. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 265 Sin embargo, será la documentación testamentaria de otras instituciones de la villa la que aporte información. De la documentación más antigua que se conserva, destacan tres testamentos, datados de 1238,1246 y 1254, en los que se mencionan instituciones monásticas de la urbe y en los cuales no aparece referencia alguna al monasterio franciscano650. La primera mención segura data del 12 de diciembre de 1274, en el testamento otorgado por el caballero Arias Fernández se lega al conventui monasteri de Sancti Francisci Pontis Veteri, duçentos morabitinos alfonsís brancos651. Cinco años más tarde aparece mencionado en el testamento del tesorero de la catedral de Santiago, Pedro Abril, en el que lega a los fratibus minoribus…de Ponte veteri XX sls652. En 1288, el almirante Payo Gómez Charino653 otorga un documento en el que aparece como testigo fray Gonzalo, guardián de San Francisco de Pontevedra. A partir de entonces se comenzarán a encontrar un mayor número de referencias a la institución monástica: 650 Ibidem., p.143. 651 A.H.N.,Clero, Carpeta 1762, nª10. 652 Colección diplomática de Galicia Histórica, doc. nªLIII, p.239. 653 Joven caballero que participó en la conquista de Sevilla de 1248 junto al rey Fernando III. Hacia 1284 recibió el cargo de almirante y en 1292 se convierte en adelantado mayor de Galicia. Morirá en 1295 y será enterrado en la capilla mayor del convento franciscano junto a su mujer Marina Giráldez, cuyos sepulcros se cree que se conservan en la iglesia. LEZA TELLO, P., PÉREZ FORMOSO, P., “Apuntes para la historia del convento ...”, Op.cit., p.146. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 266 mandas testamentarias, testamentos, algunas donaciones, o peticiones de enterramiento. Uno de los primeros testamentos en los que se hace referencia al convento es el de Sancha Yáñez de Cortegada, vecina de San Salvador de Coiro, la cual en 1318 le deja veinte libras para lume a San Francisco, y cincuenta para Santa María, San Bartolomé y Santa María del Camino654. Otros recogen las peticiones de enterramiento en el convento franciscano, como el de Teresa Pérez, viuda de Juan Yáñez Pegote, dueña y fundadora de la capilla de San Miguel del convento franciscano. Este documento esta datado en 1326 y firmado en presencia de fray Lopo Lobato y fray García López. En el testamento pide ser enterrada en su capilla y le da trescientos maravedís a fray Lopo y doscientos a fray García. Dejará otras heredades a las diferentes instituciones religiosas que se encontraban en la villa655. En 1396, María Domingues, viuda de Domingo Sequelino, hacia testamento y pedía ser enterrada en el convento, dejando una serie de pagos y donaciones al resto de fundaciones656. En 1401, el mercader pontevedrés Fernan Mouriño manda enterrarse en el convento ante o sartegadoiro de dentro657. O el caso de María Domínguez, viuda de Domingo Sequelino, y vecina de Pontevedra, la cual en 1396 solicita 654 Ibidem., p.147. 655 Ibidem., p.319. 656 Ibidem., p.325. 657 Ibidem., p.327. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 267 ser soterrada en dicho convento, y establece varias mandas piadosas al resto de conventos. También hace herederos a sus hijos Gonzalo e Inés Sequelino, de las casas y viñas que tiene aforados del convento de Santa Clara658. Debido a que la regla no permitía a los franciscanos poseer bienes inmuebles que le generasen rentas, foros o alquileres de casas, tuvieron que buscar otro método que les ayudase a sustentarse sin quebrantar las normas. Así, decidieron vender capillas y sepulturas en el convento, ya que era el único edificio del que podían tener en propiedad. Con esta oferta se conseguía no solo evitar los gastos que estas capillas suponían, pues era obligación del comprador edificarlas y mantenerlas, sino que al tratarse muchas de ellas de panteones familiares conllevaría la entrada continua de dinero procedente de fundaciones de misas, siempre con un carácter de limosna. La mayoría de estas capillas se mantuvieron mas allá del periodo medieval, sin embargo otras, debido a impagos o incumplimientos, revertieron al convento y fueron nuevamente ofertadas. Los linajes importantes de la villa, como los Valladares, Lobeira o Soutomaior entre otros, dispondrán de capillas o lugares privilegiados dentro del convento franciscano. Así, en 1487, Elvira de Valladares659, 658 Real Audiencia de Galicia, catálogo de Conventos, U.I. 1591/3, 1606-1611. 659 Elvira de Valladares tuvo dos hijos de dos matrimonios distintos. Pedro Álvares de Soutomaior o de Valladares es fruto del matrimonio con Juan Fernández de Soutomaior, y Doña Sancha de Lobeira de Pay Mariño de Lobeira. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 268 mujer de Juan Fernández de Soutomaior, manda enterrarse en el altar mayor donde se encontraba ya enterrado su hijo Pedro Álvarez de Soutomaior660. Por su parte, Sancha de Lobeira, hija de doña Elvira de Valladares y Pay Mariño de Lobeira, en las cláusulas de su testamento de 1513-1518, pide ser enterrada en la capilla mayor de San Francisco, con sepultura baja y nueva661. En 1535, el guardián y la comunidad de San Francisco confirman la posesión de dicha capilla a los herederos de doña Sancha662. Más información acerca de esta capilla la transmite un documento fechado en 1557 en el que Pedro Campos Mariño de Valladares y Cristóbal Mariño de Lobeira, hijos y herederos de doña Sancha de Lobeira, presentan el testamento de su tío Pedro Álvarez de Soutomaior, otorgado en 1454 en el que se recoge que Pedro Alvarez manda deytar o meu corpo a San Francisco, ante o altar maior, en a capela que eu conprey663. Se conservan datos acerca de otras capillas, la de San Miguel fundada por Teresa Perez, a la cual se hace referencia en 1415 en una reclamación judicial por parte del convento y su guardián, Martín Cabeza, ante el juez Afonso Gago, por una serie de bienes que fueron de Pedro Pegote, vecino de Pontevedra, el cual había fundado un anal 660 Además pedirá un gran número de misas rezadas en el resto de iglesias y conventos pontevedreses ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV..., Op.cit., p.222. 661 LEZA TELLO, P., PÉREZ FORMOSO, P., “Apuntes para la historia del convento ...”, Op.cit., p.235. 662 Ibidem., p.362. 663 Ibidem.,.367. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 275 de Johan Sequeiro en cambio por otra herdade (…) et nos Miguel Peres e a dita mina moller damos en cambio (…) huna leyra derdade en aquel agro que ias ante a porta da vila de Pontevedra que chaman de Rocha Forte que ias ontre a porta desa villa e o dito moesteyro de santa Clara, convenc saber çento e oyteenta covados delo camino que vay en dereyto topar ena vina de María da França e sosçentos covados delo dito moesteyro de santa Clara yndo contra o muro da orta de san Francisco678. El convento recibirá donaciones tanto de vecinos de la urbe pontevedresa como de sus alrededores. Así, en 1318 en el testamento de Sancha Yáñez de Cortegada, vecina de la parroquia de San Salvador de Coiro, e hija de Fernán de Coiro, deja a su sobrino Gonçalvo Garçia todas las heredades que tenía en la villa de Caniçada, y que en caso de que este muriese sin descendencia pasarían al convento de Santa Clara679. Un caso similar es el del testamento de Aldonza Fernández de Churruchao quien, entre otras heredades y herederos, deja a su nieta Sancha Rodríguez todo lo que tiene en Meyra (heredade, chantado, viñas, foros, casales, pazo redondo), y que en caso de que esta falleciese sin descendencia sería donado también al convento de las clarisas680. En 1349 Moor Pérez, dona las heredades que le pertenecían a ella y a 678 LEZA TELLO, P., PÉREZ FORMOSO, P., “Apuntes para la historia del convento ...”, Op.cit., p.315. 679 Ibidem., p.317. 680 Ibidem., p.320. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 276 su hermana María Pérez, en el lugar de Carballal, feligresía de San Salvador de Coiro y en la Portela, feligresía de San Martiño de Bueu681. En el concierto entre el convento de San Francisco y el de Santa Clara para repartirse los bienes del difunto vecino de Pontevedra Pedro Pegote, el convento procede tal como se ha tratado en el apartado dedicado al convento franciscano. Así, vende su parte para hacer la obra de traída de agua al convento, pero no puede ya que estos bienes están ligados al pago de una cantidad anual al monasterio de Santa Clara, por lo que al final le cede a este la mitad de las mismas en concepto de pago. En dicho documento se mencionan las propiedades: una casa en la rúa dos Lagares, otra en la rúa da Pedreira, otra casa que fue de Juan Fernández do Ribeiro que está a o quanto de rribar en que ahora mora Diego Afon Tato, y finalmente otra en la rúa do Formigueiro682. También constan documentalmente compras de bienes inmuebles. La realizada a Sancha Pérez de Coiro de la mitad del casal de Coiro, con la excepción de unas leiras que había cedido anteriormente a la iglesia de San Salvador de Coiro y otras que había traspasado a un primo y un sobrino, por un total de ciento sesenta y dos maravedís683. En 1327 se produce una importante donación por parte de doña Mayor Pérez, mujer de Fernán Núñez de Aldán, de unos baños y casas situados en la puerta de Rocha Forte, en la feligresía de San 681 Real Audiencia de Galicia, catálogo de Conventos, signatura 1513/60, 1605-1608. 682 LEZA TELLO, P., PÉREZ FORMOSO, P., “Apuntes para la historia del convento ...”, Op.cit., p.335. 683 Real Audiencia de Galicia, catálogo de Conventos, sig. 1513/60, 1605-1608 PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 277 Bartolomé684. Este documento nos permite intuir que dichos baños serían explotados para uso público. En 1376, el escudero Alvar Fernández de Valladares decide desembargar los bienes que tenía ocupados del monasterio de Santa Clara de Pontevedra y entregárselos a la abadesa Inés Rodríguez685. Se trata de un hecho interesante pues por estos años muchos señores laicos habían ocupado por la fuerza los bienes de conventos y monasterios. Este caso, se trata de una inusual devolución por parte del señor de la casa de Valladares686. El convento también llevará a cabo ventas y aforamientos. En 1374 las clarisas aforan a Domingo Eáns Sequeliño, alfayate, y a su mujer María Domínguez, unas viñas y unas casas en la rúa da Zapatería, al lado del muro de la villa pontevedresa687.Igualmente, en 1427 aforan al hidalgo Rodrigo Afonso de Ardán, escudero de Fernán Eanes de Soutomoaior, y a su mujer Violante Valles, el lugar de Carballal, en San Salvador de Coiro688. 684 Real Audiencia de Galicia, catálogo de Conventos, sig. 1591/3, 1606-1611. 685 LEZA TELLO, P., PÉREZ FORMOSO, P., “Apuntes para la historia del convento ...”, Op.cit., 322. 686 Ibidem., p.150. 687 O Convento de Santa Clara de Pontevedra afora a Domingo Eáns, "dito Sequiliño", alfaiate, e á súa muller, María Domínguez, unhas viña e unhas casas na Zapataría, ao carón do muro da vila de Pontevedra, polas súas vidas e unha voz, en renda, a viña, do terzo do viño e a metade do dezmo, e de 20 libras da moeda branca, as casas. Real Audiencia de Galicia, catálogo de Conventos, sig. 1591/3. 688 Real Audiencia de Galicia, catálogo de Conventos, sig. 1513/60, 1605-1608: BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 278 En 1457, aforan a Pedro de Sayoane y a su mujer Inés Rodríguez una chousa de herdade preto do río das Leitugas689, en renda de 8 marabedís da moeda vella polo día de San Miguel e a metade do dezmo que labredes da novidade que Deus der690. Tendrán posesiones fuera de la urbe, como es el caso de la casa en la ciudad de Tui que aparece en el arrendamiento firmado entre el convento y Juan Gómez y su esposa Inés Gómez691. 689 Este río no se ha localizado. 690 Real Audiencia de Galicia, catálogo de Conventos, sig. 1591/3. 691 LEZA TELLO, P., PÉREZ FORMOSO, P., “Apuntes para la historia del convento ...”, Op.cit., p.322. 1 1 1 2 1 2 1 0 0,5 1 1,5 2 2,5 ? Formigueiro Lagares Lugar de Rocha Forte Pedreira Río das Leitugas Zapatería Casas en propiedad del convento de santa Clara de Pontevedra S.XIV S.XV Gráfico 5. Representación de las propiedades del convento de santa Clara, incluyendo ventas, donaciones y foros. Belén Álvarez Pérez, 2020. (En aquellos documentos en los que hablan de casas en plural sin especificar el número exacto se han contabilizado como dos. Y a las medias casas como una.) PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 279 5.4.4. Monasterio de San Salvador de Lérez Con una fundación vinculada al mundo altomedieval692 el monasterio de Lérez recibe en plena Edad Media diversos derechos y privilegios en Pontevedra. Así, en el siglo XIII693, Sancho IV confirma al monasterio de San Salvador de Lérez el privilegio de Alfonso X, concediéndole la exención de pedido694. En 1299 Fernando IV confirma al monasterio de San Salvador de Lérez el privilegio anterior695. 692 El 17 de agosto de 886, el rey Ordoño junto con la reina doña Elvira delimita los términos del monasterio de San Salvador de Lérez, dotándole de libros y ornamentos litúrgicos, así como varias heredades. En: AHN, Monasterio de San Salvador de Lérez, Car.1786, N.12. Sin embargo, Sánchez Belda indica que la fecha del documento debería de ser del 17 de agosto de 916, apoyándose en la tesis de que se tratase de un error por parte del copista, aunque incluso llega decir que bien cree que se trate de 915, teniendo en cuenta la confirmación del obispo Martín de Orense. En: SÁNCHEZ BELDA, L., Documentos reales de la Edad Media referentes a Galicia. Catálogo de los conservados en la sección de Clero del Archivo Histórico Nacional, Dirección General de Archivos y Bibliotecas. Servicio de publicaciones del Ministerio de Educación Nacional, Madrid, 1953, p. 37. Incluso se llega a dudar de la autenticidad del documento, como lo hace Emilio Sáez. En: Ibidem., p. 16. El 8 de agosto de 1129, Alfonso VII dona al monasterio de san Salvador de Lérez la parte regia en el sitio llamado Espinidelo, cerca del río Lérez, el sitio llamado Ragio con el privilegio de coto, en tierra Salniense, en el pueblo que antiguamente llamaban Magalaes. Sin embargo, esta fecha tampoco parece concordar, con la mención del mayordomo Diego Muñoz, que lo fue entre 1138 y 1144. En: Ibidem., p.12. 692 SÁEZ, E., Los ascendientes de San Rosendo. Notas para el estudio de la monarquía astur-leonesa durante los siglos IX y X. Hispania, Madrid, 1948, p. 16. SÁNCHEZ BELDA, L., Documentos reales de la Edad Media referentes a Galicia. …, Op.cit., p. 112. 693 No se conoce la fecha exacta. AHN, Car.1787, N.13. 694 Ibidem., p. 440. 695 Ídem. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 280 Además de privilegios reales, recibirá también diezmos como los de la iglesia de San Jacobo de Pontevedra por los cuales abrió sentencia Aras Pérez, arcediano del Salnés y la iglesia compostelana contra el monasterio de San Salvador696. También cuenta con las tres cuartas partes del beneficio que recibirá de la iglesia de Santiago del Burgo, quedando lo restante para el rector del Burgo, Pedro Eanes697. Recibidor de privilegios institucionales y donaciones de particulares y nobles de tierras cercanas. En nuestro caso interesan las relaciones inmobiliarias realizadas con vecinos de la villa de Pontevedra. No se conservan datos que reflejen un gran flujo de arrendamientos o ventas entre el monasterio y los pontevedreses, sin embargo, aunque en menor medida que los anteriores monasterios, se produjeron igualmente. En 1390 Alfonso Martínez, vecino de la villa, otorga carta al monasterio por razón de una casa en la rúa do Barral698. Un caso diferente será la entrega de 12 maravedís al año por unas casas en la rúa da Pelitaría por encontrarse perdida una leira de viña en san Mamede de Moldes que poseía en foro el marinero Pedro Toutón en 1466699. Por su parte, el monasterio aforará y arrendará bienes muebles situados en la villa de Pontevedra a los vecinos y nobles de la urbe. Se conocen algunas de las calles donde se encontraban las viviendas. En la 696 AHN, Monasterio de San Salvador de Lérez, Car.1786, N.26. 697 AHN, Monasterio de San Salvador de Lérez, Car. 1788, N.7.Bis. 698 AHN, Monasterio de San Salvador de Lérez, Car.1788, N.17. 699 AHN, Monasterio de San Salvador de Lérez, Car.1871, N.11. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 281 feligresía de Santa María contaba con tres inmuebles, estando uno en la rúa do Açouge700, y dos en la rúa da Ponte701. En la feligresía de San Bartolomé disponía de al menos cinco bienes, localizados en la rúa de Sobre los Tornos702, rúa das Pedras703, rúa da Feira704, rúa da Tonelaría705 y en la rúa do Ribeiro706. 700 En 1398, el monasterio afora a Juan Fernández, carnicero, y a su mujer, Dominga Pérez, una casa en la rúa de Sobre o Açouge. En: AHN, Monasterio de San Salvador de Lérez, Car. 1789, N.17. 701 1457-1-15, El Monasterio de San Salvador de Lérez afora a Alfonso de la Fonte, carpintero de navíos, y a su mujer Constanza de la Fonte, dos casas en la rúa da Ponte, en la feligresía de santa María A Grande de Pontevedra, a la que renunció Ruy Souto, procurador de Fernán García. En: AHN, Monasterio de san Salvador de Lérez, Car.1871, N.3. 702 1464-7-1, El Monasterio de San Salvador de Lérez afora a Afonso Pallares, alfayate, y a su mujer Inés, una casa en la rúa de Sobre los Tornos en la feligresía de san Bartolomé de Pontevedra. En: AHN, Monasterio de san Salvador de Lérez, Car.1871, N.8. 703 1409-8-15, EL Monasterio de san Salvador de Lérez y Juan da Lagea se comprometen a no iniciar causa legal sobre el aforamiento de unas casas sitas en la rúa das Pedras de la villa de Pontevedra, propiedad del monasterio, a favor de Pedro Eanes da Lage. En: AHN, Monasterio de san Salvador de Lérez, Car.1868, N.20. 704 1417-1-19, El Monasterio de san Salvador de Lérez afora a Juan de Cividanes y a su mujer María de Santa Fe una casa en la rúa da Feira. En: AHN, Monasterio de san Salvador de Lérez, Car. 1790, N.1. 705 1468-10-6, El Monasterio de san Salvador de Lérez afora a Diego Telleiro y Lucía Fernández, su mujer, una casa sita en la rúa Tonearía. En: AHN, Monasterio de san Salvador de Lérez, Car. 1719, N.5. 706 1493-11-26, El Monasterio de san Salvador de Lérez afora a Afonso Fernández unas casas sitas en la rúa do Ribeiro. En: AHN, Monasterio de san Salvador de Lérez, Car. 1791, N.21. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 282 Además de viviendas también tenía en su posesión otros bienes, como tierras y eijidos707. 5.4.5. Monasterio de Santa María de la Armenteira. El Monasterio de Santa María de la Armenteira fue un cenobio surgido en los siglos IX-X. Más tarde se convierte en un monasterio benedictino, apareciendo la primera noticia documental referida a este lugar en 1151. Se cree que en 1162 se afilia al Císter, y comienzan las obras de la iglesia en el año 1167, de acuerdo con la austeridad característica de esta orden. La tradición cuenta que fue fundado por el abad don Ero, hombre de confianza del rey castellano-leonés Alfonso 707 1495-8-25, El Monasterio de san Salvador de Lérez afora a Rodrigo de Marín un eixido en Pontevedra. En: AHN, Monasterio de san Salvador de Lérez, Car. 1872, N. 7. 0 1 2 3 Açouge Barral Feira Pedras Pelitaría Ponte Ribeiro Sobre los Tornos Tonearía Casas en propiedad del monasterio de san Salvador de Lérez S.XIV S.XV Gráfico 6. Representación de las propiedades del monasterio de san Salvador de Lérez. Se incluyen las ventas, donaciones y foros. Belén Álvarez Pérez, 2020. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 283 VII, sin embargo, la documentación existente indica que Ero es abad, pero no fundador del monasterio, y bajo su mandato el cenobio se incorporó al Císter. Armenteira recibe numerosas donaciones por parte de los monarcas y también de particulares708. De este modo se convierte en una de las grandes casas que la Orden del Císter poseía en Galicia. Desde época muy cercana a su fundación se conservan documentos de donaciones y arrendamientos de casas y bienes inmuebles en la villa de Pontevedra. El primero de los documentos data de 1172, en el que un tal Munio Núñez de Vilaboa dona al monasterio una casa en Pontevedra. Tres años más tarde, en 1175, el rey Fernando II junto a su hijo y heredero Alfonso, dona al monasterio de Armenteira y a su abad don Ero la décima parte de las rentas pertenecientes a la corona de la villa de Pontevedra709. No será hasta 1234 cuando se vuelva a tener noticias de compraventas de casas por parte del monasterio. A partir de entonces se hará con un patrimonio formado a base de casas, o porciones de estas, casales, formales, quiñones y bienes en general. No es habitual encontrar en esta documentación datos precisos en cuanto a la localización exacta de los bienes, sin embargo, algún documento menciona la calle o la feligresía a la que pertenecía el inmueble. Así 708 CERVIÑO LAGO, J., “Dos monasterios pontevedreses: Poio y Armenteira”. En José Leira López (Dir.): O Camiño Portugués: III Aulas no Camiño: un estudio multidisciplinar da realidade galega que atravesan os camiños de Santiago, pp.191221, para nota p.207. 709 AHN, Monasterio de Santa María de la Armenteira, Car.1750, N.5. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 284 ocurre en el caso de la donación de una casa en el Canto de la Cruz por parte de Juan Ramírez en 1246710, o la venta de una casa en la feligresía de San Bartolomé por parte de Juan Peláez en 1247711. Se observa una notable presencia del apellido Iohanis712 entre 1260 y 1275, quienes, entre clérigos y moradores, venden y donan al monasterio. Como es sabido en Galicia, durante la crisis del siglo XIII abundaron las usurpaciones y retenciones de las rentas monásticas por parte de algunos nobles, acción que se mantuvo a lo largo del siglo XIV y XV. Esto se ve reflejado en el documento del 18 de junio de 1403, en el que el rey Enrique III confirma al Monasterio de Santa María de la Armenteira, a petición de su abad, la real provisión dictada por Juan I en Medina del Campo el 25 de diciembre de 1380, ordenando a Páez de Sotomayor y a su hermano Diego Álvarez de Sotomayor, la devolución de las heredades usurpadas al monasterio713. 710 AHN, Monasterio de Santa María de la Armenteira, Car.1756, N.10. 711 AHN, Monasterio de Santa María de la Armenteira, Car.1756, N.18. 712 El 10-11-1260, Pedro Iohanis, junto a sus hermanos, donan al Monasterio de Santa María de la Armenteira una casa en Pontevedra. En: AHN, M.S.M.A., Car.1761, N.5; El 14-5-1263, Teresa Iohanis, junto a su marido Ramiro Pelayo, renuncia a favor del monasterio de una heredad en Pontevedra. En: AHN., M.S.M.A., Car.1761, N.12; El 3-7-1254, Sentencia entre el Monasterio de Santa María de la Armenteira y Nuño Fernández, clérigo de Santa María de Pontevedra, en nombre de Pelayo Iohanis, y Clemente Fernández y Pedro Fernández “Amarelo”, sobre una heredad en la Corredoira de Pontevedra. En: AHN, M.S.M.A., Car.1761, N.14; Finalmente existe otro documento del que no se dispone la fecha en el que un tal Juan Iohanis, morador de Parada, vende a Nuño Núñez, rector de San Bartolomé de Pontevedra, ciertos casales. En: AN., M.S.M.A., Car, 1764, N.8. 713 AHN., M.S.M.A., Car.1775, N.8 PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 291 En la feligresía de Santa María poseía un menor número de inmuebles, localizados en la rúa das Ovellas742, rúa dos Buraces743, y otras en las que no se proporciona la calle744. Dentro de esta feligresía, en el arrabal marinero de la Moureira el monasterio alquila en 1343 la cuarta parte de una casa a Esteban Núñez y María Eanes745, y años más tarde, en 1447 le compra a Inés Pérez, hija del notario público jurado Juan Pérez, la renta de una casa en dicho arrabal746. Además de las viviendas de las que disponía, se sabe que el monasterio también disponía, o trataba de hacerlo, de otros bienes inmuebles como hornos o molinos. Así es conocido que, en 1336 Aras Pérez, juez en la audiencia, dicta sentencia en el pleito entre el monasterio y Alvar Fernández, sobre un horno sito en el lugar llamado Pontevedra. En: AHN, Monasterio de san Xoán de Poio, Car.1868, N.5; 1447-12-26, El Monasterio de san Xoán de Poio afora a Afonso de Avellán y a Mayor Gómez, su mujer, cierta casa sita en la feligresía de San Bartolomé de la villa de Pontevedra. En: AHN, Monasterio de san Xoán de Poio, Car.1870, N.15. 742 1466-7-27, El Monasterio de San Xoán de Poio afora Vasco Martínez, marinero, y a su mujer Teresa Landeira, una casa con su eijido en la rúa das Ovellas. En: AHN, Monasterio de San Xoán de Poio, Car.1871, N.10.; 1473-1-24, El Monasterio de san Xoán de Poio afora a Inés Mouriña una casa en la rúa das Ovellas. En: AHN, Monasterio de san Xoán de Poio, Car.1871, N.16. 743 1471-10-14, El Monasterio de san Xoán de Poio afora a Pedro Dono, carpintero, y a su mujer Catalina Feolledo unas casas en la rúa dos Buraces. En: AHN, Monasterio de San Xoán de Poio, Car.1871, N.15. 744 1471-10-14, El Monasterio de san Xoán de Poio afora a Alfonso de Ben y a su madre María Crespa unas casas sitas en la feligresía de santa María la Grande de Pontevedra. En: AHN, Monasterio de San Xoán de Poio, Car.1871, N.14. 745 AHN, Monasterio de San Xoán de Poio, Car.1865, N.5. 746 AHN, Monasterio de San Xoán de Poio, Car.1778, N.7. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 292 Azonge de la villa de Pontevedra. O en 1466 la sentencia en el pleito del tratado entre el monasterio y Elvira Oanes informa del foro de un molino que llaman “Boroa” y “Caldo” cerca de Pontevedra, y de una casa en la rúa dos Cans, cerca del cementerio de San Bartolomé747. 747 AHN, Monasterio de San Xoán de Poio, Car.1871, N.12. 0 0,5 1 1,5 2 2,5 Casas en propiead del monasterio de san Xoán de Poio S.XIII S.XIV S.XV Gráfico 8. Representación de las casas del monasterio de san Xoán de Poio. Se incluyen las ventas, donaciones y foros. Belén Álvarez Pérez, 2020. (En aquellos documentos en los que hablan de casas en se han contabilizado como dos. Y a las medias casas como una.) PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 293 6. ARQUITECTURA NOSOCOMINAL 6.1. HOSPITALES Y LEPROSERÍAS La villa medieval de Pontevedra contaba a mediados del siglo XV con tres hospitales, el hospital de Santiaguiño do Burgo destinado a los peregrinos y pobres, el hospital de leprosos de Santa María do Camiño, y el hospital del Corpus Christi. Nada tiene que ver el concepto de hospital durante la Edad Media con el que se tiene actualmente relacionado con una institución sociosanitaria748. De manera que no serán espacios destinados a los enfermos sino a los pobres y marginados. Antes de profundizar acerca de los hospitales es necesario detenerse en la terminología para poder comprender la función de estas arquitecturas, los miembros de la sociedad que eran acogidos en ella y el sistema médico de la época. 748 GALLENT MARCO, M., “La asistencia sanitaria a los marginados en la Edad Media”. Clío & Crimen, 9 (2012), pp.135-164, para nota p.136. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 294 6.1.1. Pobreza y Marginalidad en la Edad Media En la Edad Media se utilizaban diversos términos para referirse a una edificación en la cual se acogían a enfermos, pobres o peregrinos. Así el término albergaría749, del sustantivo albergue (campamento o alojamiento), era muy común en Galicia a partir del siglo XIII, y hacía referencia a una entidad monástica como un hospicio de pobres y enfermos. También estaba el hospitio750, del latín hospitium; (hospitalidad u hospedería), que se relacionaba con el hospedaje para peregrinos, pobres y viandantes, o con el albergue relacionado con la cura de peregrinos y pobres. Por otra parte, estaban los infirmitorium751, del latín infirmis (enfermo), términos menos comunes en la Galicia medieval, pero que hacía referencia también a las enfermerías y/o hospitales, y que debieron crearse a partir del siglo XII bajo la orden de Cluny. Finalmente, el término de hospital752, del latín hospitale/ hospes (habitación para el huésped), vocablo con doble significado, por una parte, haría referencia a una residencia de orden militarreligiosa, o bien a un albergue o institución caritativa para dar cobijo a pobres, enfermos y viajeros753. 749 VARELA SIERO, X., Léxico cotián na Alta Idade Media en Galicia: a arquitectura civil, Verba.Anexo 62. Universidad de Santiago de Compostela, 2008, p.127. 750 VARELA SIERO, X., Léxico cotián…, Op.cit., p.175. 751 VARELA SIERO, X., Léxico cotián..., Op.cit., p.176. 752 VARELA SIERO, X., Léxico cotián…,Op.cit., p.177. 753 Ídem. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 295 De la misma manera habría que detenerse antes de abordar el tema en el concepto de pobre y marginal, pues, aunque en algunos casos una conlleve a la otra, son independientes. El término de pobreza resulta difícil de abordar debido a su subjetividad que comparte y es difícil marcar un límite en su definición medieval. Sin embargo, para Mollat la pobreza significaba ser: aquel que poseía una debilidad que implicaba no solo la indigencia, sino toda situación de debilidad física, social o jurídica que afectara temporal o permanentemente al individuo...Es la falta de recursos para comer, para vestirse, para alojarse, para mantener una familia; la falta de trabajo, de cualificación profesional; la enfermedad física o mental... La pobreza es precariedad, miseria, dependencia754. Dentro de este grupo existían grados que se pueden dividir en dos grandes grupos: los que siguen la pobreza voluntaria por la que se sentía una gran devoción en la Edad Media ya que este era elegida como un camino para acercarse a Dios, una virtud cristiana que en muchos casos desembocaba en la caridad, y la pobreza involuntaria entendida con carácter peyorativo hacia el mendigo, contemplado como un mal ejemplo para la sociedad755. 754 MOLLAT, M., Pobres, humildes y miserables en la Edad Media. Fondo de Cultura Económica, México, 1978, p.12. 755 GARCÍA PARDO, M., “Los marginados en el mundo medieval y moderno”. Instituto de Estudios Almerienses, 35 (2000), pp.13-24, para nota p.21. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 296 El concepto de marginación variará al igual que los caminos para llegar a ella. Las condiciones políticas, sociales, económicas, culturales o ideológicas, así como las catástrofes naturales, pueden llevar a un individuo a situaciones marginales. No se trata tampoco de un grupo homogéneo, lo que complica aún más su definición. Dentro de este se encontraban: prostitutas, locos, leprosos, delincuentes, esclavos y una serie de minorías de las que se hablará más adelante. Las minorías estaban formadas por aquellos que por circunstancias religiosas, sociales o económicas eran rechazados y que responden a un patrón de individuos que se encuentran al margen de una sociedad con la que conviven, pero de la que no participan. La convivencia de estas minorías con el resto de la sociedad presenta etapas de mayor o menor tolerancia dependiendo de las situaciones políticas y económicas del momento756. Por otra parte, es interesante destacar que esta marginalidad se hace patente también en el ámbito urbanístico pues, el primer principio de exclusión se halla en la imagen creada por el nuevo espacio urbano a finales del siglo XIII que reorganiza los comportamientos individuales y colectivos. Será entre los siglos XIV y XV cuando el principio organizador de las ciudades cree una “teoría espacial de la exclusión”, pudiéndose observar a través de la aparición de barrios donde se reúnen de forma natural, pero también en zonas en las que los individuos eran 756 GARCÍA PARDO, M., “Los marginados sanitaria…”, Op.cit., p.15. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 297 relegados por su condición social y económica, los barrios de pobres, de prostitutas o las leproserías757. 6.1.2. La Medicina en la Baja Edad Media. Profesionales y métodos medicinales. Hasta el siglo XII la medicina estaba en manos de instituciones monásticas en las que se unía el ideal religioso de hospitalidad, y la liturgia de la caridad. Conformo a lo ordenado por la regla de san Benito: debemos ocuparnos con preeminencia de los enfermos, debemos servirles como si de Jesucristo se tratara y a Él en verdad servimos en sus cuerpos, puesto que ha dicho: “estuve enfermo y vosotros me cuidasteis”758. Esta medicina monástica, pese a los condicionamientos religiosos con respecto a la teoría y a las prácticas sanitarias significó un paso decisivo en el desarrollo de las ciencias médicas, ya que, por una parte, los scriptoria monásticos fueron centros de copia, traducción y transcripción de obras médico-científicas. Por otra, en lugares como Cluny o Bamberg se recogió y comentó la tradición didáctica de las mismas y, por último, sus dotadas boticas constituyeron lugares apropiados para investigar y estudiar las propiedades de los componentes empleados para la elaboración de fármacos759. 757 RUÍZ DOMÉNEC, J.E., “La marginación en la sociedad medieval. Algunos problemas de método”. Medievalia, 9 (1990), pp.219-230, para nota p. 223-224. 758 GALLENT MARCO, M., “La asistencia sanitaria…”, Op.cit., p.142. 759 Ídem. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 298 Las medidas restrictivas que imponía la Iglesia en cuanto a la medicina impartida por los monjes fueron reiteradas en diversos concilios, como los lateranos de 1139 y 1215; Montpellier 1162 y 1195 y París, 1212, abriendo paso a un segundo periodo que abarca desde inicios del siglo XII hasta el primer cuarto del siglo XIV760. En este prevaleció la medicina escolástica, proliferaron las fundaciones hospitalarias y, sobre todo, se produjo una pérdida del monopolio didáctico-monástico que conllevó una laicización de la medicina, funcionando de un modo más acorde con la nueva concepción o ideología de la salud761. Será a partir de los últimos siglos medievales cuando se produzca un cambio importante en la medicina. La especulación médica en torno a la salud y a la enfermedad carecía de justificación si esta no disponía de un procedimiento que demostrase su eficiencia, es decir, tomando las palabras de Arnau de Vilanova (S.XIV): la medicina o era útil o no tenía razón de ser762. La medicina alcanza su cualidad intelectual a través del estatuto de scientia, basado en un tipo de conocimiento que era capaz de desarrollar de forma coherente un método que detectase las causas que provocaban las enfermedades, y como combatirlas. Esto fue posible a partir de la aparición de la Universidad763 en el siglo XIII, 760 Ídem. 761 Ídem. 762 GARCÍA BALLESTER, I., ARRIZABALAGA, J.,” El médico de familia en la Historia”. Doyma, (1999), pp.35-47, para nota p.39. 763 Ya en el siglo XI en Salerno se funda la Escuela de Salerno, primer centro laico de enseñanza de medicina. Allí se impartió una enseñanza metódica y científica, con PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 299 donde se comenzó a impartir conocimientos y contenidos doctrinales con el fin de garantizar una formación por parte del que practicaba la medicina o la cirugía764. Originalmente, estos studia fueron el resultado de un movimiento asociativo, espontáneo por parte de los ciudadanos de los nuevos burgos. En ellas se encontraban un grupo de maestros que impartían sus enseñanzas previo pago acordado. Fueron verdaderas asociaciones gremiales de carácter intelectual765. Mientras que las antiguas escuelas monásticas tenían como objetivo la sapienta, las universidades buscaban la scienta766. A pesar de esto, en muchos lugares, se continuó con la transmisión de los conocimientos de manera tradicional, debido al escaso número de universidades y su poca accesibilidad. En el territorio de la corona de Castilla apenas existen referencias documentales que acrediten la presencia de enseñanzas medias. Teniendo que esperar hasta el siglo textos novedosos, desconocidos cuya base teórica correspondía a la medicina humoral hipocrático-galénica enriquecida por las destacadas aportaciones árabes y bajo una cuidada reglamentación: un grupo de maestros enseñaba anatomía, clínica, cirugía, terapéutica e incluso algunas especialidades como la obstetricia y la oftalmología. Siguiendo los pasos de Salerno se fundaron otras Escuelas de Medicina en el siglo XII, como las de Bolonia, París y Montpellier. GUTIÉRREZ RODILLA, B.M, “Las mujeres y la medicina en la Edad Media y el primer Renacimiento”. Cuadernos del CEMyR, 23(2015), pp.121-135, para nota p.126. 764 GARCÍA BALLESTER, L., ARRIZABALAGA J., “El médico de familia…”, Op.cit., pp.39.40. 765 Ibidem.,., p. 36. 766Ibidem.,., p., 37. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 300 XV para encontrar las primeras referencias a la medicina en las universidades castellanas de Valladolid y Salamanca. Así, en Valladolid, a través de la Real Provisión de Enrique III fechada en León el 9 de junio de 1404, se conoce el nombramiento del primer catedrático médico, y en el caso de Salamanca, en un documento, en el que se tratan una serie de notas referentes a las distintas cátedras y cuentas que van desde 1405 a 1408 y se hace mención a una cátedra de prima de física en dicha universidad767. Entre los profesionales de la medicina se encontraban diferentes funciones o especialidades, aunque se pueden congregar en dos grandes grupos: aquellos que disponían de un grado universitario, como el Maestro, Bachiller y Licenciado; y aquellos que pertenecían a la enseñanza no oficial, como los cirujanos y barberos768, matronas y comadres. Los médicos acreditados eran escasos y tan solo atendían a particulares, a los miembros de las élites y casos específicos de mujeres nobles embarazadas. No practicaban la cirugía769, ni se encontraban en los hospitales770. 767 AMASUNO, M. Medicina Castellano-Leonesa Bajo Medieval. Universidad de Valladolid, Valladolid, 1991, p. 88. 768GARCÍA BALLESTER, L., ARRIZABALAGA J., “El médico de familia… ”, Op.cit., p.40 769 MARTÍNEZ MARTIN, M.L., CHAMORRO REBOLLO, E., Historia de la enfermería: evolución histórica del cuidado enfermero. Elsevier, Barcelona, 2011, p. 53. 770Ibidem.,., p.54. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 307 estatutos aparece la figura del albergueiro y del hospitaleiro, encargados de dar cama, comida y remedios a los enfermos796. 6.1.3.2. Morfología nosocomial y su funcionamiento Durante la Edad Media los hospitales se caracterizaron por tener una estructura sencilla y funcional. Por una parte, se encontraban instalados en pequeños edificios o en la planta baja de la vivienda, disponiendo de pocas camas y escasas dependencias accesorias, entre las que se podían encontrar la capilla. También estaban aquellos que se denominaron de manera genérica Hospitales Palacianos, ya que fueron levantados en antiguas casas palaciegas urbanas o en residencias nobiliarias en el rural. Estos últimos contarán con un mayor número de estancias y de camas, separados por sexos, y con varias dependencias accesorias tales como refectorio, cocina, despensa, cuadras, granero, hornos, pozos, huerta, etc.797. Aquellos levantados específicamente para este fin, podían tener una planta basilical o cruciforme. En el caso de la planta basilical los dormitorios eran dispuestos sobre la nave central, la capilla en la cabecera, y la enfermería en la planta baja o en cuartos periféricos. Además, contaban con un gran número de dependencias, tanto anexas como independientes798. Aquellos de tipo cruciforme tenían una planta 796 Ibidem., p.45. 797 Ibidem., p.53. 798 Ibidem., p.54. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 308 cuadrangular, con galerías en forma de cruz, en cuyo centro se encontraba la capilla con el altar. Disponía también de patios interiores, dormitorios y enfermerías, así como de habitaciones accesorias. El Hospital Real de Santiago, construido entre 1501-1511 es un ejemplo paradigmático en cuanto a la evolución que se produjo en la arquitectura nosocomial desde finales de la Baja Edad Media hasta el Renacimiento, aproximándose más al concepto sanitario de hospital799. Así lo indica el Memorial de los Reyes: que se procure con diligencia, se dice en él, como venga agua a la cada del dicho hospital et principalmente a cada uno de los dos patios su fuente et que de allí se reparta el derribe para las cozinas et letrinas et otros logares necesarios a los maestros, a lo que se le añade: Otrosy que se dexe logar conveniente para que puedan hacer una huerta o vergel en los logares donde mejor verna, aclarando que los vergeles estarían uno a la parte de la mugeres y otro a la parte de los onbres800. 799 A pesar de que la ciudad compostelana ya contase con otros centros hospitalarios, la situación era precaria, de manera que los Reyes Católicos decidirán unificarlos y construir el Hospital Real (1501-1511). Su arquitecto, Enrique Egás, lo construye con una planta de cruz latina con dos patios a ambos lados, crujías ortogonales cerrando el perímetro y un espacio para huertas en la cabecera. ROSENDE VALDÉS, A.A., El Grande y Real Hospital de Santiago de Compostela. Electa, Santiago de Compostela, 1999, p.17. Posteriormente, en época barroca, a esta planta se le añadirán dos patios dando finalmente una planta de cruz griega, que ya había sido utilizada en Italia, con el fin de mejorar las condiciones higiénicas, y una mejoría de la ventilación mediante la disposición de vanos y lechos. INSUA CABANAS, M., (2004). Arquitectura hospitalaria en Galicia., en: M. Calvo (coord.), El Hospital Real de Santiago de Compostela y la hospitalidad en el Camino de Peregrinación, Santiago de Compostela pp.57-87, para nota pp.67-68. 800Ídem. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 309 En cuanto a su funcionamiento cada hospital podía tener sus propias normas en relación a las necesidades del acogido. Por lo general los enfermos eran acogidos hasta su recuperación mientras que los peregrinos podían alojarse un total máximo de tres noches si estaban sanos, y en caso de ser invierno cinco noches, como en el caso del hospital de peregrinos de Santiago de Compostela, a diferencia, por ejemplo, del de San Froilán de León donde los sanos podían solo estar alojados un día801. Las camas aparecen documentadas por primera vez en 969802 como lectos, almuzaras, mantas y plumazos. Estas tendrán unas características que apenas varíarán. Compuestas por un cuadrilátero de madera, en el que encaja una tarima de tablas, sostenido por cuatro pies; en la parte de la cabecera solían llevar un travesaño para apoyar la almohada. En otras ocasiones solo podían descansar en un jergón de paja en el suelo803. La mayoría de hospitales tenían al menos doce camas, alegoría de los doce apóstoles, que eran compartidas por dos enfermos804. A partir del siglo XIII se comenzará a colocar, a modo de biombo, cortinas o sábanas para dar mayor intimidad al enfermo, costumbre que se generalizará a partir de los siglos XIV y XV. Finalmente, en el siglo 801CORPAS MAULEÓN, J.R., La enfermedad y el arte de curar…, Op.cit., p.59. 802Ibidem., p.60. 803Ídem. 804Ídem. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 310 XVI, las ordenanzas del Hospital Real de Santiago establecen que las camas deben de ser de buena madera de castaño o nogal, con techo cubierto, un colchón o dos, dos almohadas, una colcha, y delante de cada una, una cortina que corriese con presillas805. 6.1.4. Los Hospitales de Peregrinos en la Galicia Bajomedieval Desde el siglo IX el Camino de Santiago se convirtió en un foco de atracción de peregrinos, por lo que se hizo necesario un sistema logístico de abastecimiento, higiene, descanso y cuidado. Estas instalaciones estaban abiertos a todos aquellos peregrinos que acreditasen su viaje a Santiago por medio de una certificación del obispo o de la autoridad de su ciudad de origen806. Todas las poblaciones que se encontraban a lo largo del Camino, o en sus proximidades, fueron asumiendo la función de atención a los peregrinos mediante mesones, hospitales, hospederías, hospicios y alberguerías, pudiendo ser de nueva construcción u ocupando antiguas viviendas807. Por lo general solían tener un carácter religioso, por la presencia de capillas, altares o ermitas adosadas a los mismos808. Estos centros crearon una auténtica red de hospitalidad siendo la mayoría levantados bajo mando de fundaciones y órdenes religiosas, aunque 805Ibidem., p.61. 806VÁZQUEZ GALLEGO, J., Los hospitales del Camino Francés..., Op.cit., p.13. 807Ibidem., p.11. 808MADRID Y MEDINA, A., “Los comienzos de la hospitalidad Santiaguista: el Hospital de Ávila”. Espacio, Tiempo y Forma. Serie III, Hª Medieval, 17 (2004), pp.371-379, para nota p. 378. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 311 existen casos de patronato privado, que prestaban sus servicios de forma gratuita809. El trato a un enfermo o peregrino se diferenciaba tan solo en que los primeros recibían asistencia médica y espiritual, mientras que los peregrinos tan solo recibían sustento, cama y aseo. Los peregrinos que fallecían en el hospital eran sepultados como un hermano más, mientras a los pobres se les daba sepultura en los camposantos anexos, y aquellos que tenían más capacidad económica lo hacían en el interior de las iglesias o en las capillas anexas810. En la Edad Media existen dos tipos de instituciones: los hospitales mayores y los menores. En los primeros era fundamental la figura del hospitalero, encargado de recibir a los peregrinos, conocedor de varias leguas y dispuesto a cuidar y velar por los viajeros. Junto a este un enfermero daba asistencia sanitaria. Los hospitales menores solo contaban con un hospitalero que ejercía funciones sanitarias, de intendencia y administración811. Este cargo solía ser ocupado por canónigos o religiosos de la institución, sin embargo, a partir del siglo XIII aparecen laicos relacionados con los hospitales, siendo en muchos casos mujeres812. 809VÁZQUEZ GALLEGO, J., Los hospitales del Camino Francés..., Op.cit., p.11. 810Ídem. 811MADRID Y MEDINA, A., “Los comienzos de la hospitalidad…”, Op.cit., p.13 812CORPAS MAULEÓN, J.R., La enfermedad y el arte de curar…, Op.cit., p.61. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 312 En los pueblos y villas los hospitales no se diferenciaban del resto de edificaciones, aunque se señalizaban con una concha en su portal. Una construcción sin valor arquitectónico pues solían ser casas de proporciones pequeñas con una estructura compacta y en ocasiones con un patio trasero para que los enfermos pudiesen salir al exterior813. En Galicia se conservan algunos edificios que albergaron en época medieval hospitales y hospederías, aunque la mayoría de ellas profundamente modificados. Entre estos ser puede mencionar el antiguo hospital de Peregrinos de O Cebreiro, actual hospedería de San Giraldo de Aurillac814; el hospital de San Pedro de la Magdalena, en Sarria815; o el singular caso del hospital real de Santiago de Compostela, construido a partir de 1501 que actualmente desempeña las funciones de Parador. De otros, sin embargo, tan solo quedan menciones documentados, o escasos restos arquitectónicos como es el caso del hospital gótico de Monterrei816. 813MADRID Y MEDINA, A., “Los comienzos de la hospitalidad…”, Op.cit., p. 378. 814VÁZQUEZ GALLEGO, J., Los hospitales..., Op.cit., p.41. 815Ibidem., p.53. 816 BARRAL RIVADULLA, M. ªD., “Un ejemplo de arquitectura civil medieval: el Hospital de Monterrei”. Porta da Aira, 6 (1994-1995), Orense, pp. 239-246, para nota p.242. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 313 6.1.5. Los Hospitales medievales en la villa pontevedresa 6.1.5.1. Hospital de peregrinos de Santiaguiño do Burgo El Burgo Pequeño, uno de los tres arrabales de Pontevedra ,se encontraba al otro lado del río Lérez, junto al camino que llevaba a Santiago y se unía a la población a través de un puente. Se tienen noticias, desde el siglo XIII y se disponía en torno a una ermita advocación al apóstol Santiago817. En una acuarela que realiza Pier Maria Baldi en 1669, durante su viaje por España y Portugal con Cosme de Medici, aparece representada la villa de Pontevedra y el Burgo Pequeno. A pesar de ser una panorámica posterior, el arrabal mantiene un aspecto similar al medieval. Aparece conformado por un pequeño grupo de casas rodeado por tierras y una ermita en la zona central. Es en esta ubicación donde se encontraría el hospital de Santiaguiño do Burgo. En la pintura, junto a la ermita, aparece una edificación que podría ser la dedicada a uso hospitalario, cuya ubicación y disposición permiten plantearlo. A pesar de que no se ha encontrado documentación acerca de este hospital, en el Tombo del Hospital y Ermita de Santa María do Camiño, se señala que el hospital de Santiaguiño disponía de catorce camas818, aunque no indica la procedencia de esta información. 817 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglosXII a XV…, Op.cit., p.115. 818 COMESAÑA MARTINEZ, M.A., O tombo do hospital e ermida de Santa Maria do Camiño de Pontevedra. Museo de Pontevedra, Pontevedra, 1995, p.12. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 314 El documento más antiguo en relación con la ermita está datado en 1290. En él se presenta la sentencia entre el pleito de Aras Pérez y la iglesia compostelana, con el abad y monasterio de San Salvador de Lérez sobre unos diezmos de la iglesia de San Jacobo819. La ermita vuelve a ser mencionada en 1353 cuando el vicario general del arcediano del Salnés dicta sentencia para que el monasterio de San Salvador de Lérez reciba las tres cuartas partes del beneficio de la iglesia de Santiago de Burgo y la cuarta parte restante su rector Pedro Eanes820. Posteriormente, en 1396, aparece citado en el testamento de María Domínguez, y quien entre otras mandas deja a Santa María aa Grande e a San Domingo e a Santa Maria do Camino et a Santiago e a Santa Maria da Franqueira huna libra saeyte de ahuna821. 819 AHN, Car.1786.N.26. 820 A.H.N. Car. 1788. N.7 Bis. 821 LEZA TELLO, P., PÉREZ FORMOSO, P., “Apuntes para la historia del convento…”, Op.cit., p.326. Figura 43. Detalle de la versión coloreada del dibujo de la Vistade Pontevedra, Pier Marie Baldi, 1669. (Museo de Pontevedra) PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 315 6.1.5.2. Hospital do Corpus Christi Sobre este hospital se conserva importante información documental y arqueológica. Fue fundado en 1439 por manda testamentaria de Teresa Pérez Fiota, vecina de Pontevedra, en la rúa de Sobre los Tornos. En ella dejaba como cumplidores a su hermana Elvira y a Marcos Fernández, clérigo de San Cibrán de Aldán. En el documento pide a los mismos que sea levantado un hospital ao serbiçio e onrra de Deus e sua madre (…) par que os seus pobres ajan en el alberge e ajan consolaçion822 en las casas que eran de su propiedad de la rúa de Sobre los Tornos, incluyendo el lagar y la huerta. Además, deja ordenado que su ropa de cama sea para las casas del hospital y que sus cumplidores hagan en él todas las camas posibles para los pobres. También deja estipulada la organización admisnitrativa y mantenimiento del edificio, con todas las rentas de sus bienes823, dejando el dinero sobrante como limosna para los pobres. Asimismo, solicita que obren e fazan obrar un lugar o mellor e mais linpo que eles poderen enas ditas cassas de hospital una capela con un altar (…) para ende dezir missas y ofiçio divinal, además en el altar se debería colocar una imagen del Corpo de Deus con sus llagas y una pequeña imagen de la virgen María, una cruz y crucifijo824. 822 AHPPO, Sección Hospitales, Leg.2.150, ff.113-18. 823 Además, podrán ser aforadas sus viñas, heredades y casas en beneficio del hospital. AHPPO, Sección Hospitales, Leg.2.150, ff.113-18. 824AHPPO, Sección Hospitales, Leg.2.150, ff.113-18. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 316 En el documento se establecen las condiciones para la admisión de huéspedes: tan solo se recibirían hombres y mujeres limpios y que no estuviesen embriagados para que no se estropease la ropa de cama y no causasen molestias825. También se solicita de sus cumplidores que consiguiesen una indulgencia del Papa para todos aquellos que fuesen al hospital en romería el día de Corpo de Deus, y que diesen limosnas para su mantenimiento826. Finalmente, en cuanto al personal con el que cuenta, el restamento deja indicado que confía en que sus cumplidores encuentren a personas de boa vida e ydonias en todas suas bidas o dito hospital a serbiçio de Deus827. Tras la muerte de los cumplidores testamentiarios, será la cofradía de los mareantes do Corpo de Deus la encargada del hospital hasta 1579. A partir de entonces, el concejo fundará uno nuevo y lo cederá, junto con sus rentas y propiedades, a los hermanos de San Juan de Dios quienes cambian su advocación por la de San Juan de Dios828. No se conservan los restos del hospital medieval y tampoco de su iglesia. Sin embargo, en el año 2002 se realizan excavaciones en su posible emplazamiento, localizándose los restos de la cimentación de un antiguo edificio, de considerables dimensiones, ocupando casi la totalidad de la actual plaza de Curros Enríquez y que podrá identificarse 825AHPPO, Sección Hospitales, Leg.2.150, ff.113-18. 826AHPPO, Sección Hospitales, Leg.2.150, ff.113-18 827AHPPO, Sección Hospitales, Leg.2.150, ff.113-18. 828RODRÍGUEZ SAIZ, E., “El hospital de San Juan de Dios de Pontevedra: un acercamiento arqueológico”, Museo de Pontevedra, 56 (2002), pp.169-180, para nota p.178. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 323 raçion (…) y con las mas libertades que (…) le pertensçian850, pero siempre con la obligación de que cumplirá e guardara las dichas condiciones hordenanças y estatutos de la dicha orden851. En 1487 se establece que os lázaros de Santa María do Camiño sen fillos, non deixasen os seus bens a ninguén fora da malataria852. En otro documento posterior, se indica que el patrimonio del leproso tenía que dejarse exclusivamente a la malatería, independientemente de si tenían descendencia o no. Y dice así:: (…) lazerados que dende en adiante a ela viesen achasen mas conpridamente seu reparo e fosen mellor proveídos de roupa e outras cousas dyseron que dende aquí adiante mandaban que todos los bees mobles que qualquer maneyra ouro, plata, dineyros que quedase de qualquer lazarado da dita orden de dita malataria ao tenpo de seus falesçementos non os poden mandar dar nin traspasar nin vender a ninguna ni algunas personas deste mundo salvo que quedasen a dita hermita e iglesia e horden apra a reparar e ornar853. A este respecto, a mediados del siglo XVI se establece la Ordenanza do concello de que os lazaros fixeran inventario e declaración dos bens que posuiran ó entrar na malataria854. 850Ibidem., p.149. 851Ibidem., p.150. 852Ibidem., p.145 853 Regras a seguir polos lázaros que entren en Santa María do Camiño, en canto ós seus bens, tanto mobles como raíces. En: Ibidem., p.102. 854Ibidem., p. 147 BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 324 La malatería pontevedresa disponía de procuradores nombrados por el concejo. Entre 1349 y 1506 se han identificado nueve: Domingo Peres do Ribeiro (1349), Fernando Afonso, clérigo (1384), Juan Gonçalves, dito Fresco, clérigo (1394), Duran Fernandes, mercader (1420), Juan Afonso Gago, notario (1428), Domingo Juan (1436-1440), Pero Vaasques, ferrador (1456), Iohan Rodrigues da Prancha (1487-1489), Juan Fernández Agulla, notario (1501-1506)855. Estos se encargaban del cobro de las rentas, de la administración de bienes y de la representación legal en actos judiciales y notariales tanto de la ermita como del hospital y los lacerados. Estos procuradores o mayordomos eran vecinos de la urbe con oficios por los que gozaban de una situación económica acomodada lo que les permitía llevar a cabo estas actividades recibiendo además gratificaciones fiscales856. Así recoge un documento del procurador Iohan Fernandez Agulla (…) el cual no podía tener cargo de la procuraçion (…) por aver de estar ocupados en muchos negocios e por otras muchas cabsas e razons a cuya cabse se perdían las propiedades e cosas pertenesçientes a la dicha hermita(…), de esta manera el concejo propone a Vasco Yanes, dándole en compensación el derecho de estar exento de pagar nin contribuyr hermandat, pecho ni moneda nin servicio de talla nin repartimento de rey ni de señor, de estar manera Vasco Yanes acepta el 855Ibidem., p.19. 856 Acordo tomado no concello público da vila de Pontevedra en que conceden a Juan Rodriguez, como procurador de Santa María do Camiño, e ós seus sucesores a dispensa de pagar certos tributos arzobispais e reais, 1489. En: Ibidem., p.104. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 325 cargo por servicio de Dios Nuestro Señor e de su madre Nuestra Señora Santa Maria e por servicio e descargo de sus pecados857. A través de la documentación se han localizado un total de cincuenta y nueve malatos, treinta hombres y veintinueve mujeres que se encontraban en el hospital entre 1420 y 1500858. El sustento económico de la cofradía procedía de las rentas, exenciones fiscales, limosnas, mandas y donaciones. En la documentación aparecen donaciones o mandas testamentarias destinadas a la iluminación de la ermita, como el testamento de María 857 Concesión do cargo de procurador da Hermida de Santa Maria do Camiño a Vasco Yans. En: Ibidem., p.113. 858 Alvaro Afonso (1420), Afonso Eans (1420), Iohan Gomes (1420), Fernan de Mourente (1420), Afonso de Vinnas (1420), Estevo de Roço (1420), Gonçalvo de Moyreira (1420-1437), Maria Afonso de Caldas (1420), Maria de Moyreira (1420), Dominga Nova (1420-1437), Maior Peres de Bega (1420), Clara Eans (1420), Isabel Afonso (1420), Maior Afonso (14201438), Garcçia Peres (1436-1438), Fernan de Lorees (1436), Juan de Silvoso (1436-1440), Afonso Rodrigues (1436-1440), Moor Eans (1436-1438), Maria Rdorigues (1436), Juan Afonso d-Andaras (1437), Gomes de Cmaba (1437), Ruy da Cancela (1437-1440), Johan de Moranna (1437-1438), Fernando D-Ares (1437-1438), Rui da Pedreira (1437), Tereisa de Marinnas (1438), Maria de Rajoou (1438), Juan de Padron (1440), Juan de Rocon (1440), Gonçalvo de Camba (1440), Aldara Fernandes (1492-1500), Maria Nova (1492), Maria Negra (1492), Ines de Silvoso (1492), Ruy Servino (1492-1502), Ares do Rial (1492-1502), Pero Dayos (1492), Anton de San Domingo (1492-1502), Vertolameu de San Domingo (1492), Gonzalo Chamorro (1492), Domingo Chamorro (1492), Gonzalo Dayos (1492), Juan Tacon (1500-1506), Diego Martines (1500), Juan de Cayna (1500), Gonçal da Cayna (1500), Gonçal Mouran (1500-15006), Maria Gomes (15001503), Clara Fernandez (1500), Tereija Oleyra (1500), Mayor Rodriguez (15001501), Afonso da Calda (1500). En: Ibidem., pp.29-31. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 326 Domingues de 1396 que dejaba una libra de aceite859, o el de Dominga Fernández, 1427: (…) iten mando para todo senpre por la mia alma e de aqeullos a que sao obligada para obra e lume de santa María do Camiño(...) des mrs. (...)para reparar e apostar o espital de dita iglesia 20mrs860. También podían ser destinadas para la realización de obras en ella, como la manda de Iohan de Bouça, 1429: (…) iten mando para o lume e obra da dita yrmida de santa Maria do Camiño e meu moyno da Bouça que eu teno aforado a Pero do Vallo861. Entre las donaciones está el testamento de 1315 de doña Sancha Yáñez de Cortegada que dejaba cincuenta libras para Santa María del Camino862, o el de Teresa Pérez de 1326, que legaba 20 libras para dicha ermita863. Un singular documento de 1420 informa de que son los lacerados los que realizan una donación a Durán Fernández como agradecimiento por sus servicios, sin especificar los mismos, pudiendo ser bien de carácter asistencial o espiritual. Doazón de oito canadas de viño que tiña que pagar Durán Fernández por tres leiras en Távoas, que lle fan os lacerados de Santa María do Camiño en agradecemento dos servicios que lles fixeran, (…) moitas boas obras e feitios segundo parece a vista de todos864. 859A.R.G. Pergaminos, nº475. 860COMESAÑA MARTINEZ, M.A., O tombo do hospital..., Op.cit., p.65. 861Ibidem., p.76 862ASCPO., Caja 1.15. 863ASCPO., Caja 2.22. 864COMESAÑA MARTINEZ, M.A., O tombo do hospital...,Op.cit., p.57. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 327 Los foros en relación con la institución podían ser ejecutados por los leprosos a nivel individual, de manera conjunta, o por un procurador en nombre de estos. Entre los individuales se encuentra el Foro otorgado por Iohan da Bouça, lacerado de Santa María do Camiño a Pero do Vallo e a súa muller María do Vallo, dun muiño en Gatomorto por renda dunha teiga de pan media millo, media centeo, en 1422865. El documento que otorgan Gonçalvo Paris e a sua muller, lacerada, a Ruy de Santa Clara da viña que teñen na chousa e veiga de Monteporreiro pola que deve pagar 16mrs. de moeda vella cada ano por san Miguel, en el año1428866. De manera conjunta se realiza el Foro que fan os leprosos de Santa Maria do Camiño a García Pedreiro e a sua muller Inés Dominguez de nove branquos de matar carne na carniçaría de Santa Maria a Grande e unha casa por renda de 35mrs vellos por san Miguel, en 1437867. 865Ibidem., p.77. 866Ibidem., p.74. 867Ibidem., p.82. Entre otros Foro que fan os lacerados de Santa María do Camiño a Juan Afonso clérigo de santo Tomé do Piñeiro de tódalas propiedades que lles deixran en testamento María Eans no barral de Enteza, por 4mrs. de renda a pagar o día de San Miguel, 1438. En: Ibidem., p.86. Foro feito polos lacerados de Santa Maria do Camiño a Inés Fomez, filla de Tereixa Díaz da viña que esta deixou en Moldes por renda de tres ceremins de pan medio millo medio centeo el día de san Martín de novembro, 1492. En: Ibidem., p.126. Foro feito porlos lacerados a Pero Prego, dunha peza de herdade en Taboas, feligresías de san Mamede de Moldes, el dia de san Miguel cada año, 1500. En: Ibidem., p.130 BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 328 También aparecen registrados foros realizados por sus procuradores868, como puede ser el caso del traslado realizado en 1439 del foro redactado en 1311 por Domingo Pérez en nombre de los lacerados de Santa María del Camino: … et a vos dos malatos de santa Maria do Camiño(…) et otorgo foro para sempre a vos Martyn Eans, dito Pardo, taverneiro, et a a vosa moller María Fernandes (…) toda aquela vyna e chousa que he dos ditos malatos et haz en aquela chousa de par desa malatería feryr en fondo do vallo da vyna de Rodrigo Afonso da hua parte et ho muro da congosta que bay por rio dos gafos da outra parte et ençima en testa no muro da por dos enxertos da dita malataria en fondo entesta na vyna que vos conprastes de Crimeço Peres e ena herdade que conprastes de Mayor Triga et he na feligresía de santa Maria et san Bartolomé869. El mantenimiento de la institución por parte del concejo también aparece recogido en la documentación. En ocasiones sus donaciones son en especies, como recibir un porcentaje de sal de los 868 Foro outorgado por Juan Afonso Gago, procurador de Santa María do Camiño a Durán Peres, toneleiro e a su muller María Fernández, dunha casa que a cofradía ten na rúa Tonearia por 8mrs. de renda a pagar no día de san Miguel de setembro, 1428: (…) con la condiçon que a reparedes aa vosa custa de todalas cousas que lle compriren en maneira que non se perga nen derruya por mingoa de restoiramento. En: COMESAÑA MARTINEZ, M.A., O tombo do hospital..., p.70. Foro outorgado por Domingo Juan en nome da malataria de Santa María do Camiño, a Juan Fernandes Richaldo, clérigo, dun tercio dunha casa na rúa das Ovellas por renda de 8mrs. de moeda vella, de 1440. En: Ibidem., p.90. Foro outorgado por Juan Fernández Agulla representado como procurador , ós lázaros de Santa María do Camiño a Alvaro Oans por 24mrs. vellos por san Miguel, 1501. En: Ibidem., p.132. 869 Colección S.P.C.24-1, Tumbo de santa María del Camino, fol. 29v-30r. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 329 barcos que arribasen al puerto pontevedrés. Así, en 1394 da traslado a la sentencia de un pleito en el que el procurador de Santa María do Camiño, Fernand Afonso y Pero de Santa María, un maestro de un baixel de la ciudad de Porto, pagase a la malatería la medida de sal que le había sido concedida a modo de limosna870. En este documento se explica el funcionamiento de la dádiva: si el barco que llegaba contaba con una carga de sal de un milleiro y medio, por motivo de este compromiso del concejo, debía entregar tres fanegas grandes de sal. Si por el contrario no llegaba a tal cantidad, el donativo sería discutido entre el procurador y el trasportista. Teniendo en cuenta la importancia de la sal, este privilegio resulta interesante para valorar la posición de la cofradía de leprosos de Pontevedra, pues a pesar de esa marginalidad física a la que estaban acostumbrados los malatos no se les desprotege económicamente. 6.2.3.2. Leprosería de Santa María do Camiño A pesar de que el Tombo comience a recoger datos a partir de 1338, la fundación de la leprosería debe datarse en el siglo XIII puesto que en un documento de 1311 se informa que ya se encontraba en pleno funcionamiento871. 870Ibidem., p.99. 871 Traslado realizado en 1439 de un foro que se hizo en el año 1311 por Domingo Pérez do Ribeiro, en nombre de los lacerados de santa María do Camiño de Pontevedra, a petición de Domingo Juan y en presencia de fray Rodrigo de Nogueira, guardián de san Francisco. En: Ibidem., p.104. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 330 El conjunto arquitectónico se encontraba en las proximidades del río de los Gafos, en el barrio de la Moureira. Esta localización aparece indicada en un documento de 1439 en el que se recoge el traslado de un foro de 1311, realizado por Domingo Pérez en nombre de los lacerados. En él se le ofrece a Martyns Eans, tabernero, y a su mujer María Fernandes, toda aquela vyna e chousa que he dos ditos malatos et haz en aquela chousa de par desa malatería a par das casa dos cenpeiros et como vay a par das cortina desa malataria feryr en fondo no vallo da vyna de Rodrigo Afonso da huna parte et ho muro da congosera que vay para o rio dos Gafos da outra parte et ençima en testo no muro da por dos enxertos da dita malatería en fondo entesta na vyna que vos conprastes de Crimeço Peres e ena herade que conprastes de Mayor Triga et he na feligresía de Santa María et san Bartolomé872. Era muy común que las leproserías se encontrasen junto a un río, como en el caso de Pontevedra873. 872 Ibidem., p.87 873Esto se puede observar en otras ciudades medievales como en el caso de Burgos que junto al río Arlazón se encontraba la leprosería873 y el Puente de los Malatos873; o el hospital de san Lázaro de Valencia, conformado por diversos edificios, que se encontraba en la parte derecha del río Turia, en una zona de extensas huertas y fincas, y junto al camino de Cataluña. En: PERTEGÁS, J.R., “Hospitales de Valencia en el siglo XV. Su administración, régimen interior y condiciones higiénicas”. Boletín de la Real Academia de la Historia, (1927), pp.561-609, para nota p.588. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 331 Además, Casto Sampedro, indica que la pontevedresa estaba compuesta por diez casas individuales874. Un esquema semejante al de la leprosería de Santa Lucía de A Coruña, ubicada a extramuros de la ciudad y alejada del arrabal de la Pescadería, en la aldea de su mismo nombre875. 874MOURE PENA, T., “Capilla de A Nosa Señora do Camiño de Pontevedra”, Revista de Estudios Provinciais, 20 (2004), pp.135-193, para nota p.136. 875 BARRAL RIVADULLA, M.D., “Arquitectura nosocomial…”, Op.cit., p. 199. Figura 44. Vestigios de la leprosería de santa María do Camiño. Belén Álvarez Pérez, 2018. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 332 Figura 45. La Moureira. Vistas de la leprosería. Otto Wunderlich, 1929. Figura 46. A Moureira dende o río dos Gafos, Joaquín Pintos, hacia 1930. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 339 desperfectos humanos y sobre todo de las subidas fluviales que ponían en riesgo la estructura de los arcos892. En Castilla era común encontrar derramas o recaudaciones entre aquellos que estaban interesados en los beneficios que aportaba un puente893. Teniendo en cuenta que este tipo de edificaciones medievales dependían de un particular o institución, para su uso y disfrute de la población era necesario pagar los derechos correspondientes a sus constructores894. En teoría se trata de un ingreso que depende de la corona, sin embargo, en muchas ocasiones los monarcas transfieren estas rentas aumentando el número de receptores, aunque conservando ciertas atribuciones sobre ellos895. 7.1.2. Técnica de construcción Esta proviene de la etapa romana. Por lo general los materiales de construcción son cascotes revestidos con sillares uniformes o aparejo de sillarejo. El mortero suele estar formado por arena, cal y agua. Los puentes medievales tenían una calzada mucho más estrecha que los romanos ya que facilitaba el levantamiento de los arcos reduciendo la profundidad de la bóveda. Contaban con una fuerte pendiente empleando así un menor número de material y haciendo más ligero el peso sobre pilastras y estribos. Con la misma finalidad se abrían 892Ibidem., p.51. 893Ibidem., p.54. 894Ibidem., p.59. 895Ibidem., p.54. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 340 arquillos de medio punto u ojo de buey en los estribos, ayudando también al desagüe896. La parte más compleja y delicada de la construcción era el trazado del arco. Se mantuvo la tradición romana de arcos de medio punto con apoyos laterales naturales como la orilla del propio río, sin embargo, entre el siglo XIII y XIV la introducción del arco apuntado hizo posible abrir más los arcos con cimbras de menor tamaño y mayor ligereza en el dovelaje, lo que acentuó la pendiente de la calzada.897. A pesar de que se tratase de aligerar el peso, la prioridad residía en la estabilidad de manera que, en muchas ocasiones, se optan por construcciones más macizas, con mayor peso en los estribos del deseado, provocando obstrucciones en el curso del agua que producen la socavación de los cimientos. Estos problemas se solían solucionar mediante pilastras en isletas del propio río o con tajamares898 de base triangular que coronan hasta el pretil, o espolones adosados a las pilas899. 7.1.3. El Puente del Burgo El puente medieval de la villa de Pontevedra sucedió a uno anterior de época romana que dió la denominación de la villa, Pontus Veteris. Con todas las reformas y remodelaciones a las que fue sometido el 896Ibidem., p.49. 897Ídem. 898 Tajamar: Espolón del puente, circular o triangular, mediante el cual se rompe la corriente de las aguas para protección de los pilares. 899 IRANZO MUÑÍO, M.ª. T., “Puentes medievales…”, Op.cit., p.50. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 341 puente nada se conserva de su fábrica original medieval, salvo tres arcos excavados. De esta fábrica solo se sabe que se levantó con el fin de sortear el río Lérez y dar continuidad a la vía XIX. Junto a él se encontraría una mansio, destinada a controlar el puente, la calzada y dar alojamiento a los viajeros. Durante las excavaciones que se realizaron en esta zona en 1988, se encontró el miliario de Adriano, en una cota muy inferior al actual nivel de la plenamar del río900. Se cree que la fábrica medieval se levantó en el siglo XII cuando la economía urbana comenzaba a reactivarse. Desde época romana las condiciones del terreno habían cambiado, de manera que este se erige en una cota muy superior y con una mayor longitud. En la mencionada excavación de 1988 sacaron a la luz parte del puente medieval, quince metros lineales de la parte superior, que coincidió con lo ya encontrado en las excavaciones anteriores de 1831,1888 y 1929. El ancho de la calzada era de tan solo 2,90m., poseía arcos de medio punto y dos arcadas con bóvedas parcialmente derruidas901. El paramento superior de los pilares estaba formado por una fábrica maciza con refuerzo de sillares escalonados, con el fin de favorecer el asentamiento de la estructura. La base de la calzada. Se identificaron también algunas marcas de canteros (erres mayúsculas y espirales). 900JUEGA PUIG, J., DE LA PEÑA SANTOS, A., SOTELO RESURRECCIÓN, E., Pontevedra, villa amurallada…, Op.cit., p.147. 901Ibidem., p.149. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 342 Figura 49. Evolución puente del Burgo. Exposición Ponte do Burgo. Berce, camiño, luz. 2018.(Museo de Pontevedra) PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 343 La excavación de 1988 se retoma en 2007-2008. Durante esta campaña se confirma las características del puente aportadas en 1988 y se le suman los vestigios del malecón, de la torre del puente y del muro perpendicular al arco nº 14. En cuanto al puente se localizaron tres cuerpos bien diferenciados; dos estribos de acceso de 30m y un tramo central de 15 arcadas. Los rellenos que se realizaron, fruto del crecimiento de la ciudad y de las nuevas necesidades de calado por los aportes del río fueron ocultando parte del puente. Así, en la segunda mitad del siglo XV se lleva a cabo el primer relleno enterrando el estribo meridional y el arco nº15, coincidiendo con las obras de la última ampliación de la muralla medieval. El segundo relleno se realiza a finales del siglo XVI enterrando los arcos 13º y 14º. Finalmente, en 1904 se entierra el arco Figura 50. Vestigios arqueológicos del Puente del Burgo. Belén Alvarez Pérez,2019. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 344 nº12, dejando en la actualidad once arcos visibles902. Las bóvedas de los arcos se encontraron bastante deterioradas, dañadas por las zanjas de la red de saneamiento y abastecimiento, así como por la instalación de cable de telefonía de 1964, que destruyó el paramento occidental en una profundidad de 1,5m en toda la longitud excavada. El malecón portuario se encontraba adosado y perpendicular al puente entre los arcos 14 y 15. El muro poseía la cara norte de sillería y buena factura, a diferencia de la sur que tan solo es un muro de contención. Al norte de este muro se localizaron pilotes de madera en buen estado de conservación que servían para sostener una estructura de tipo prancha que haría la función de puerto. Teniendo en cuenta sus materiales de construcción este malecón se data de la segunda mitad del 902CASTRO CARRERA, X., (2008) Memoria Historia del Ámbito del Concurso de ideas Museo de Historia da Cidade de Pontevedra. Anexo 7. Concello de Pontevedra. p.12. Figura 51. Vestigios arqueológicos del puente del Burgo. Belén Álvarez Pérez,2019. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 345 siglo XV, pudiendo coincidir con el plan de ampliación de la cerca en las mismas fechas903. La torre del puente, adosada y perpendicular al puente al igual que el malecón, pero en dirección Este, estaba formada por un muro de grandes sillares y que corresponde con la torre de entrada al puente y edificio anexo de la cárcel. La existencia de esta torre se data al menos desde 1535 y fue derribaba y posteriormente reconstruida en una posición más avanzada sobre el río a finales del siglo XVI. En los siglos XVII y XVIII se restauró en varias ocasiones hasta su demolición definitiva en 1805 y de la cárcel en 1904, justificadas por las obras del nuevo malecón, que como consecuencia sepultaron el arco nº12. Durante la excavación de 2007-2008 aparecieron restos estructurales de una edificación del siglo XVII o XVIII, asentada sobre rellenos del siglo XVI904, localizándose dos miliarios más. Apenas se conserva documentación que haga referencia al puente, sin embargo, sí la Paz del Lérez, firmada el 30 de abril de 1165 por Fernando II de León y Afonso Enríquez puede aludir al mismo al mencionar: super flumen Lerice in vetula ponte…, incluso podría indicar, al especificar que se realiza sobre un puente viejo, que por aquel entonces se estaría construyendo uno nuevo905. A esto habría que 903Ibidem., p.13. 904 CASTRO CARRERA, X., Memoria Historia del Ámbito del Concurso…, Op.cit.,. p.13. 905 JUEGA PUIG, J., DE LA PEÑA SANTOS, A., SOTELO RESURRECCIÓN, E., Pontevedra, villa amurallada…, Op.cit., p.154. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 346 añadirle la concesión del fuero a la villa en 1169, que indica que la urbe comenzaba a tomar relevancia, y para el desarrollo del comercio sería necesario tener unas buenas estructuras de comunicación. Las ordenanzas del concejo de Pontevedra del año 1432 ponen de manifiesto que nenghum seja ousado de amarrar nauio algund a a Ponte desta billa nen meter estaqas en ela e o que o contrario fezer peyte de pena por la primera vez XX maravedís e por la segunda XXX maravedisse e por la tercera que pague perca o caabre ou cordaçon que asy amarrar o dito nauio e fasta dez días enna cadea906. De los siglos XIV y XV se conservan algunos datos sobre la reparación y mejora del puente. Además, en 1494, el viajero Jerónimo Münzer describe la ciudad y menciona que … Tienen también un rio con lindísimo -pulchérrimopuente de catorce arcos. Esta descripción coincide con el levantamiento de un malecón en el siglo XV que hizo cegar el arco nº15 del puente, de manera que la visita del hamburgués fue posterior a esta obra ya que el tan solo observa catorce arcos907. Entre 1571 y 1640 se vivió una época de catástrofes atmosféricas, con fuertes lluvias, riadas e inundaciones que perjudicaron gravemente la consistencia de la estructura del puente. Fue en 1650 cuando el maestro de obras Mateo López realiza la primera gran reforma de la fábrica, ensanchando la calzada y quedando de forma similar a la representada por Pier Marie Baldi en 1669 donde se pueden observar 906 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello…, Op.cit., p.69. 907JUEGA PUIG, J., DE LA PEÑA SANTOS, A., SOTELO RESURRECCIÓN, E., Pontevedra, villa amurallada…, Op.cit., p.154. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 347 que posee doce arcos. Estos mismos arcos son señalados en una minuciosa descripción de 1697 según la cual su longitud era de 190 varas (158m. aproximadamente) y su anchura de cuatro varas y media (3,75m. aproximadamente)908. Durante la excavación de 1988 se planteó que las obras de remodelación del puente también implicaron un replanteamiento en los malecones del extremo sur, rellenando y sepultando a su paso algunos de los arcos del puente y rellenando en terreno hacia el río. Idea respaldada por los dibujos del Archivo General de Simancas de 1595 donde la línea de la muralla se encuentra omitida al paso de la entrada del puente, al igual que la torre que se encontraba al menos hasta el siglo XV909. El 26 de noviembre de 1658 una fuerte riada hizo necesario derribar el pretil del puente para que las aguas pudiesen circular, lo que conllevó a un proceso de consolidación que se alargó hasta 1702. La documentación de estos trabajos señala que el puente poseía por entonces doce arcos, 190 varas de largo, dos y media de ancho y ocho y media de altura. Tras la invasión inglesa, el padre Sarmiento indica que el puente era de fabrica moderna, así como doce arcos iguales y una longitud de 200 varas. En 1780 el arzobispo Malvar promueve una gran reforma que coincidirá con las obras del camino real entre Pontesampaio y Ponte Valga. Reforma en la que Pedro de Acuña lo 908Ídem. 909Ídem. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 348 ensanchó en dos metros y se derribó la torre del puente que fue posteriormente sustituida por un portón cuadrado adintelado910. Durante el siglo XIX apenas se realizaron reformas estructurales, tan solo en 1890 se cambiaron los pretiles de piedra por una barandilla de hierro y los tajamares fueron sustituidos por un voladizo con canecillos. Hacia 1904 se levantó un malecón nuevo avanzando sobre el río lo que supuso la eliminación de los restos de la cárcel y del arco nº 12. En 1915 se colocó adoquinado sustituyendo la losa. Entre 1953-1954 se amplió el voladizo y se reforzaron las antiguas bóvedas levantando otras de hormigón armado recubierto de sillería. También se colocaron doce farolas y los elementos decorativos de tipo xacobeo que hoy se pueden contemplar. En 1988 el puente fue nuevamente alterado. 910Ibidem., p. 156 Figura 52. Vista del puente del Burgo, 1954. Exposición Puente del Burgo, 2018. (Museo de Pontevedra) PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 355 7.2.3. Bodegas El vino fue una de las bebidas más importantes durante la Edad Media. En una época plagada enfermedades el agua de los pozos y las fuentes eran los focos principales de propagación, por lo que el vino, y en menor medida la cerveza, eran las bebidas más consumidas. El índice de consumo medio por persona rondaba los tres cuartos de litro al día en los conventos y monasterios. Los soldados, obreros de puentes, catedrales y otras obras públicas, criados y algún otro colectivo alcanzaban el litro y medio. También los pobres lo consumían, aunque en menor medida, rondando el medio litro, como parte de la limosna que recibían en las puertas de iglesias y conventos935. La edad mínima para beber vino eran de seis años, aunque se tomaba rebajado con agua y mezclado en ocasiones con pan, conocido como sopavino. Este alto nivel de consumo estaba justificado por diferentes razones, por su alto contenido en calorías, equiparándolo con la leche y el pan y por otra parte también se le atribuían cualidades sanatorias. Tampoco debe olvidarse que, en la religión cristiana, así como en la judía, el vino formaba parte de la liturgia y por lo tanto era necesario una cierta cantidad de este producto936. Dadas estas circunstancias, el interés público y privado por el control del vino era muy elevado. Cualquier vecino de cualquier villa, 935 PIQUERAS HABA, J., “La cultura del vino en la España antigua y medieval”, Oleana, 26 (2012), pp.109-153, para nota p.117. 936 Ibidem., p.118. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 356 independientemente de su oficio, podía disponer de una viña propia próxima a la ciudad. En el caso de Pontevedra las viñas llegaban hasta los muros de la ciudad y el Burgo Pequeno se dedicaba principalmente a la viticultura937. Los concejos y autoridades municipales comenzaron a dictar medidas para proteger el vino local, vino ullao en el caso de Pontevedra, tratando de promover plantaciones y proteger a sus cosecheros de los vinos foráneos938. En Pontevedra, el vino ocupaba el primer puesto en el arrendamiento de las alcabalas, así como en las Ordenanzas y en los acuerdos del concejo para regular su entrada y posterior comercialización. El vino ullao era un vino rosado, con buena fama, pero con una dura competencia. Gran parte de las viñas de los alrededores de Pontevedra eran propiedad de nobles e hidalgos de la villa que, en su mayoría, formaban parte del concejo. De esta manera, a través de una serie de medidas proteccionistas consiguieron provisiones arzobispales que posicionaron al vino ullao frente a otros. Para garantizar su venta la entrada de cualquier otro vino estaba prohibida a partir de Navidad y hasta que se acabase con la producción local. En ocasiones estas normas llegaron al extremo de prohibir a los nuevos habitantes de la villa encubar vino forastero. Sin embargo, estas reglas también disponían de excepciones: así el monasterio de Poio podía introducir libremente veinte toneladas de vino en la villa de los 937 LÓPEZ CARREIRA, A., A cidade medieval…, Op.cit., p.120. 938 PIQUERAS HABA, J., “La cultura del vino en la España… ”, Op.cit., p.118. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 357 cuales diez correspondían al abad y diez para los monjes, y el concejo también podía conceder licencias para introducir vino por mar939. Cuando la época de restricción finalizaba, llegaban vinos de diferentes lugares como Ribadavia, Ourense, Milmanda y Monterrei. Los blancos de Ribadavia eran los más demandados por los burgueses pontevedreses, y disponían del privilegio de poder entrar entre septiembre y diciembre. Por mar llegaban también vinos portugueses de Monçao y Lisboa, y también los catalanes, valencianos y andaluces, todos ellos cargados por los mercaderes pontevedreses940. En el interior de la villa la venta de vino atabernado estaba reservada a los vecinos. El precio estaba marcado por los oficiales del concejo y los recipientes se sellaban para evitar así adulteraciones y fraudes. El consumo público del vino en tabernas y mesones estaba sometido a ciertas restricciones en días festivos e incluso para ciertas personas como solteros, clérigos y oficiales públicos941. A pesar de toda esta normativa se cometían infracciones de todo tipo y por parte de cualquier miembro de la sociedad, y así lo refleja la documentación de Pontevedra de la época. El tres de mayo de 1432, estando enno Mosteiro de Santo Domingo dentro enna orta de frey Iohan de Santa Fe, y estando presentes alcaldes y procuradores, se da la orden de requisar las cubas de vino blanco y tinto de la casa de Iohan 939 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV… ,Op.cit., p.182. 940 Ibidem., p.183. 941 Ibidem., p.184. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 358 Peres, notario, que había introducido en la villa y en los monasterios de Santa Clara y Santo Domingo, pasado el plazo establecido para hacerlo. Lo mismo le ocurrió al resto de vecinos pontevedreses que habían introducido y encubado en la villa pasado el día de Navidad. Como consecuencia de tal falta se impuso una pena de dos mil maravedís para la cámara del señor arzobispo. Tras esto los jueces, jurados y homes boos informaron que los frailes y el monasterio de Santo Domingo consentían encubar el vino dentro de dicho monasterio a algunas personas de la villa contra defendemento do dito señor arçobispo e do dito Conçello que eles que mandarían e mandaron aos sobreditos alcaldes e precuradores que logo fosen (…) a adega do dito moosteiro de San Domingo e reçebesen para o dito Conçello hum tonel de byno bllanco942.Tan solo unos días antes había sido encontrado en las bodegas de Santo Domingo dos toneles de vino blanco, un tonel y una pipa de vino blanco pertenecientes a Martin de Meira943, así como una pipa de vino del carnicero Juan de Dios, el Viejo, que estaba en el refectorio de dicho monasterio944. Fue finalmente el doce de mayo cuando, estando reunidos en el sobrado de San Bartolomé, siendo alcalde Pero Cruu, o mozo, es denunciado por traer jarras de vino de sobre la mar y haberlas llevado a la ciudad una vez pasado el tiempo legal. Como consecuencia de esto, las jarras se romperían y el vino sería tirado. El mismo día se denuncia la sospecha de que más vecinos de 942 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello…, Op.cit., p. 65. 943 Ídem. 944 Ídem. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 359 villa habían introducido vino de manera fraudulenta y contra defendenmento e ordenançasde noso señor arçebispo e do dito Conçello, el mayordomo Martin das Donas requiere al concejo que se proceda contra ellos945. Estos documentos muestran que la predisposición de tener vino foráneo se deba a que las represalias legales no eran hacia la persona, sino contra el producto, perdiendo tan solo el bien. Como en el resto de villas y ciudades medievales, en Pontevedra se podían encontrar lagares y adegas dentro y fuera del recinto urbano. La primera referencia que se tiene de una bodega en Pontevedra data del siglo XIII, sin embargo, no se especifica su emplazamiento. Esta aparece mencionada en la documentación del monasterio de San Salvador de Lérez, en una donación realizada por Gonzalo Núñez al monasterio de una casa y la mitad de una adega sitas en Pontevedra946. En la documentación del convento de Santo Domingo se han encontrado varias referencias a las bodegas de Pontevedra, así en 1401 se tiene constancia de una casa adega en la rúa Cega, y en el mismo año otra en la rúa Peletería, de la cual Pedro Agulla do Campo da Herba solicitaba el usufructo vitalicio947. Otro documento de 1433 se pone de 945 Ibidem., p. 66. 946 AHN, Monasterio de San Salvador de Lérez, Car. 1861, N.10. 947 PARDO VILLAR, P. AURELIANO., Historia del Convento…, Op.cit., p. 41. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 360 manifiesto la existencia de unas adegas propiedad del convento de Santo Domingo en la rúa da Correaría948. Es interesante el dato aportado en 1433 pues el convento de San Francisco le afora una casa adega en la rúa Cega a Gonçalvo de Camoens, mercader, y a su mujer Inés Gomes por cincuenta maravedís. En el mismo documento se menciona otra adega con la que linda la aforada, también propiedad del convento949. Y en los documentos del Archivo de la Catedral de Santiago de Compostela se ha localizado una referencia: et logo en esta hora et días o dito Nuno Gomes foy dentro a adega de Gonzalo Fernandez Vigote que esta enna rúa de Nuno Fatel950. 7.2.4. Baños Los baños medievales fueron un espacio dedicado a la higiene y purificación. Fueron un espacio privilegiado donde confluían diversas actividades, tanto individuales como colectivas. La cultura de los baños en manantiales no se había abandonado por completo desde la antigüedad, sin embargo, una nueva corriente dio lugar a la construcción de baños ex novo, no termales, en las ciudades. Estos baños podían ser públicos o privados, y en algunas ocasiones dependientes de un monarca o de una comunidad religiosa, siendo buenas fuentes de ingresos. No era frecuente que estas arquitecturas 948 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., ARMAS CASTRO, J., Minutario Notarial…, Op.cit., p.79. 949 Ibidem., pp.99-100 950 Archivo de la Catedral de Santiago de Compostela, Tumbo C, Fol.315-v. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 361 fuesen propiedad de concejos, o que esta institución ejerciese cierto poder a través de las ordenanzas y oficiales concejiles951. Algunos fueros municipales dejan constancia de que el baño era un lugar común en las ciudades medievales952. Frecuentemente tenían fijados unos horarios para los distintos sexos y religiones, conforme a la ley de las Siete Partidas en la que dice: Et aún mandamos que ningunt judío non sea osado de bañarse en baño en uno con los cristianos953. Para los cristianos eran un lugar privilegiado para la sociabilidad, donde se llevaban a cabo acciones de higiene personal, pero también donde se firmaban contratos carnales convirtiéndose en espacios transitados por la prostitución, lo que conllevó a un endurecimiento de las medidas por parte de las autoridades. Por su parte, la Iglesia, nunca llegó a su prohibición, pero sí trabajó para crear un imaginario de la perversión. San Jerónimo promulgaba que aquel que había sido bañado por primera vez en Cristo no tiene necesidad alguna de un segundo baño954. Para la Iglesia, el baño, estuvo relacionado con lo pagano, el 951 DEL VAL VALDIVIESO, M.ª I., Agua y poder en la Castilla Bajomedieval. El papel del agua en el ejercicio del poder concejil a fines de la Edad Media, Junta de Castilla y León, 2003, pp.85-86. 952TORRES BALBÁS, L., “Los baños públicos en los fueros municipales españoles”. Al-Ándalus, v.XI (1946), pp. 443-445, para nota p.218. 953 Las Siete Partidas, Part. VII, tít. XXIV, ley VIII. 954BUENO, M., Los vapores de la sospecha. El baño público entre el mundo andalusí y la Castilla medieval (siglos X-SXIII). En: Law and religius minorities in medieval societies: between theory and praxis. Religion and Law in medieval Christian and muslim societies (9), Edit: John Tolan, (2016), Brepols Publishers, pp. 7-233, para nota., p. 136. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 362 placer y el pecado955, sin embargo, estaba dispuesta a aceptar su uso siempre y cuando se limitase a lo higiénico y medicinal956. La documentación castellana es muy parca en este tema, y aun existiendo algunas referencias legislativas y de normativa municipal como en las Partidas, la mayor parte de la documentación está en relación con las ventas, donaciones y traslados de propiedad de los baños957. En las fuentes documentales medievales de Pontevedra se conserva un documento en el que se hace referencia de la presencia de unos baños en la urbe. El 18 de junio de 1327 Dona Maior [Pérez], muller de Fernán Núñez de Aldán, doa ao convento de Santa Clara de Pontevedra uns baños e casas na dita cidade, na porta de Rochaforte, na fregresía de San Bartolomeu958. 955 Ídem. 956 Ibidem., p. 137. 957 EIROA RODRÍGUEZ, J.A., “Los baños de fortuna: Un ejemplo de termalismo medieval en la Región de Murcia”, Miscelánea Medieval Cristiana, Vol. XXIIIXXIV (1999-2000), pp.8-29, para nota p. 128. 958 Real Audiencia de Galicia, catálogo de Conventos, sig. 1591/3, 1606-1611. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 363 Se supone, dada la información aportada en el documento, que dichos baños se localizaban en las proximidades de la puerta de Santa Clara o Rochaforte. Para llevar a cabo sus funciones, esta arquitectura debía de encontrarse en las inmediaciones a una vía de agua donde poder recogerla y también donde poder verter las aguas residuales959. En el caso de los baños de doña Maior este punto de agua necesario sería el río Lérez, ya que este se encuentra muy próximo a este emplazamiento. Por otra parte, un dibujo de Alcoverro López, F. de 1905 representa, a partir de los datos ofrecidos por la Sociedad Arqueológica de Pontevedra, la puerta de Santa Clara desde la parte interior de la muralla y en su muro una fuente, de manera que cabe la posibilidad de que esta zona fuese rica en manantiales de agua y que por ello se decidiese levantar los baños en este emplazamiento. 959 DEL VAL VALDIVIESO, M.ª I., “Río y vida urbana en la Castilla del siglo XV”, Biblioteca: estudio e investigación, 24 (2009), pp. 47-62, para nota p.59. Figura 54. La puerta de santa Clara por su interior, con la fuente. Dibujo conjetural a partir de los datos de la Socuendad Arqueológica de Pontevedra.Alcoverro López, F., 1905. (Museo de Pontevedra) BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 364 Gáfico 9. Representación de la arquitectura de servicio de Pontevedra durante la Baja Edad Media. 0 0,5 1 1,5 2 2,5 3 3,5 Arquitectura de servicio BODEGAS HORNOS MOLINOS BAÑOS * Rúa Correaria: Las fuentes indican varias bodegas. * Río Tomeza: Las fuentes indivcan la presencia de varios molinos. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 371 procedía la querella. También se encargaba de la imposición de pena capital, azotes, destierro perpetuo y condenas similares. Los asuntos en los que interferían los jueces locales o de oficio eran de menor importancia: incumplimiento y disputas sobre contratos, violaciones de derechos de la propiedad, patrimonio, impago de deudas, querellas por dotes, ejecuciones, pleitos de honor, por insultos y calumnias, raptos, preñazgo, incendios provocados, robos, hurtos, incumplimiento de las ordenanzas municipales o señoriales sobre la caza, la pesca, los montes o el agua. También las tutelas y curatelas de menores, los inventarios post mortem, autorizaciones de los testamentos, rentas, etc. 979. Estos jueces solían tener varios cargos, como podían ser de alcalde, alguacil, merino o jueces de apelación980. 8.2. ESPACIOS Y ARQUITECTURA JUDICIAL DE LA VILLA DE PONTEVEDRA En las Partidas de Alfonso X se decía que la cárcel era un espacio para la custodia. Esta era administrada por los príncipes y señores con absoluta arbitrariedad, en función de la procedencia del acusado981. 979Ibidem., p. 167. 980Ibidem., 168. 981LÓPEZ MELERO, M., “Evolución de los sistemas penitenciarios y de la ejecución penal”. Anuario Facultad de Derecho-Universidad de Alcalá V (2012) pp. 401-448, para nota p.408. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 372 Las prisiones eran los calabozos y sótanos en los castillos, fortalezas, palacios, monasterios y otros edificios particulares, donde las condiciones de higiene no eran prioritarias. Los señores tenían la Casa de Justicia, donde los acusados podían permanecer de manera indefinida. Existían también las denominadas prisiones de Estado y prisiones eclesiásticas982. La prisión eclesiástica estaba destinada a religiosos y sacerdotes, donde el reo realizaba un ejercicio de penitencia y meditación983. En el caso de Pontevedra se conserva un documento el que en 1431 el concejo rechaza la petición del mayordomo de la villa, que tenía preso al fraile del convento de Santo Domingo, Fernán Rodríguez y que pretendía que el dicho concejo se hiciese cargo. También estaban los encarcelamientos particulares por cuenta propia que, aun estando prohibidos, se llevaron a cabo en múltiples ocasiones. La documentación de Pontevedra ha dejado ejemplos de este tipo de procedimientos, así en 1431 el concejo ante la denuncia formulada por el lugarteniente del arzobispo de Pontevedra, Pero Ares de Aldán, aprueba la búsqueda y captura de Álvaro Cabeza por haber ofendido al prelado y a sus vasallos y vecinos de la villa. Se compromete a apresarlo y no soltarlo sin el consentimiento del arzobispo984. Sin embargo, llama la atención otro caso pontevedrés debido a su arbitrariedad pues, en 1444, el concejo proclama que, tras haber pasado el día de Navidad, 982Ibidem., p.407. 983Ibidem., p.408. 984RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello…, Op.cit., p.50. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 373 cualquier vecino de Pontevedra podía apresar a los habitantes del Ribero de Avia con el que tuviesen deudas985. También se conserva un documento en el que se pone de manifiesto un caso de adulterio y muestra cual era el procedimiento que se solía seguir. Así, en el 1 de noviembre de 1434, Pero de Montes, natural del Monasterio de Santa María de Acibeiro, perdona a su mujer Tareija de Montes contrengudo por força nen por engano rescebido, mas de mia livre et propia voontade et por lo amor de Deus, tras haber abandonado el domicilio familiar y haber cometido adulterio, a condición de que esta vuelva a vivir con él antes del próximo mes de abril y que se reúna ese día aa iglesia de San Migell de Carvalleda, et desde que endes fordes fasermo a saber para vos et eu falemos en huu seguramente et conçertandonos para que en huun façamos a nosa vivenda, asi como por Deus et por dereito somo obligados de nos faser maridança segundo que manda Deus et Santa Iglesia986. Destacando que renuncia as leis do dereito, dolo, engano, medo, força, endusimento et a todas las outras et dereito canónicos et cevils et impereaas et reaas (…) porque esto seja çerto outorgey ende este contrabto de perdon ante o notario et testemoyas de juso scriptas987. 985Ibidem., p.180. 986RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., ARMAS CASTRO, J., Minutario Notarial…, Op.cit., pp.150-151. 987Ídem. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 374 8.2.1. Arquitectura penitenciaria privada Debido a la falta de recursos públicos para la custodia y mantenimiento de los deudores y delincuentes, se comenzaron a realizar labores de apresamiento por particulares. Siendo los jueces públicos los que determinaba quien y en qué condiciones se llevaban a cabo estos apresamientos en defecto de los oficiales municipales988. Los custodios solo podían ser los demandantes, siempre y cuando recibiesen una orden judicial y cumpliesen con las condiciones prescritas por el derecho. Cabe señalar, que además del demandado también podía ser apresada su familia o sus fiadores. En el caso de Pontevedra, se conserva un documento de 1431 en el que la mujer de Gonzalo de Meira, solicita al concejo que apremie a Rui da Franceira a pagar al escudero de Fernán Yáñez de Soutomaior, Álvaro de Cabeza, para que este libere a su marido989. La necesidad de regular estos espacios dio lugar a una serie de normas para evitar abusos por parte de los carceleros privados: el espacio de reclusión sería una habitación cerrada con llave o con barrotes, los medios utilizados durante la retención del reo serán el cepo, las cadenas, las cornas en los pies o esposas en las manos, así como ataduras con cuerdas en cualquier extremidad, en el caso de los 988 RAMOS VÁZQUEZ, I., “Cárceles públicas y privadas en el Derecho medieval y castellano. El delito de las cárceles particulares”, Revista de estudios históricosjurídicos 2006, XXVIII, pp. 339-386. Versión digital sin paginado. En: https://scielo.conicyt.cl/ 989 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello de Pontevedra (1431-1463), Museo de Pontevedra, Pontevedra, 1988, pp.49-50. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 375 hombres, y en el caso de las mujeres y menores de edad (doce años) tan solo podían utilizarse las cadenas, puesto que eran menos dañinas. En los ejemplos de la documentación pontevedresa, se documenta la utilización de ferros de besta990 o simplemente cadenas gruesas, normalmente colocados en los pies. Las fuentes documentales de Pontevedra presentan dos documentos en los que se especifica el tiempo que el reo ha estado custodiado por un particular, siendo lo normal un total de veinte o veintiún días. Así ocurre en 1432 cuando Martín das Donas, mayordomo de la villa, entrega al vecino de Tui, Gonzalo Fernández de Sampayo, por haber trascurrido el plazo obligatorio de custodia de veintiún días, el alcalde Pedro Cruu lo entrega a Lope Fernández de Reguemil, representante del demandador Juan Fariña, para que lo tenga preso o haga con él lo que quisiese991. Además, en este documento, se especifica que dito Gonçalvo Fernandez, byna preso dos pees en huns ferros de besta992. En 1437 Gonzalo Fiel, mayordomo de la villa, entrega al concejo a Gonzalo de Carcacía, al que había tenido preso dos pees con huus adobes e hua cadea grosa de ferro fechada con huu cadeado durante más de veinte días993. En 1441 Juan Fariña y Gonzalo 990 Ibidem., p.62. 991 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello…, Op.cit., pp.62. 992 Idem. 993 El concejo dicta que deben hacerse cargo de él quienes lo habían demandado sin embargo esto es rechazado diciendo que debía de ser enviado a la cárcel de arzobispo. Ibidem p.247. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 376 Fiel entregan al concejo a Marina Alonso, por finalizar el tiempo que la debían guardar, pero sin especificar dicho tiempo994. 8.2.2. Arquitectura penitenciaria pública. La Cárcel Vieja A pesar de que en la Edad Media no se contase con una arquitectura específica para el encarcelamiento de los delincuentes, las fuentes conservadas informan que Payo Gómez Charino mandó construir una galera, entendida como cárcel, que posteriormente fue paralizada por sentencia de Sancho IV fasta que se prodeceira995. Un proyecto ejecutado después se puede identificar con el documento de 1602 donde se pone de manifiesto la existencia de una arquitectura penitenciaria que se podría enmarcar entre finales del siglo XV y el siglo XVI. En este auto el regimiento decide realizar el traslado de la Casa del Peso de la Harina desde rúa dos Caes, a la 994 Ibidem., p.154. 995 JUEGA PUIG, J., DE LA PEÑA SANTOS, A., SOTELO RESURRECCIÓN, E., Pontevedra, villa amurallada…, Op.cit., p. 140. Figura 55. Proyecto del maestro de obras Pedro Antonio de Ferreira, 1750. (Archivo Histórico Provincial de Pontevedra) PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 377 llamada Cárcel Vieja, localizada en la actual calle Hermana Lucía. La calle donde se encontraba esta cárcel vieja desembocaba en la puerta de la Galera996, haciendo referencia a la función penitenciaria del entorno997. Las funciones de la cárcel se reubicaron en 1595 a la Torre del Puente, construcción que se le atribuye al maestro Melchor de Tebes, durante el corto periodo en el que la villa volvió a ser de realengo. La torre del puente, adosada y perpendicular al puente, estaba formada por un muro de grandes sillares y que corresponde con la torre de entrada al puente y edificio anexo de la cárcel. La existencia de esta torre se data al menos desde 1535, siendo derribada y posteriormente reconstruida en una posición más avanzada sobre el río a finales del siglo XVI. El dibujo de 1669 de Pier Marie Baldi, permite observar el estado de la torre y del nuevo edificio de finales de siglo XVI adosado a la cárcel (Fig.56). A finales del siglo XVII, en 1697, debido al incesante tránsito de los carros, las subidas del río Lérez y mareas salitrosas, la fábrica se vio afectada teniendo que ser restaurada y consolidada. En este momento se realiza una exhaustiva descripción del inmueble: … sobre el primer 996 En relación con esto, el concejo de Pontevedra menciona en un documento de 1437 que se cogió dinero del alfolí para adereçar a galea. RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello…, Op.cit., p.131. 997Otras ciudades gallegas poseen calles con este mismo nombre donde se han localizado cárceles medievales. En: JUEGA PUIG, J., DE LA PEÑA SANTOS, A., SOTELO RESURRECCIÓN, E., Pontevedra, villa amurallada…, Op.cit., p.140. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 378 arco referido de la entrada de la puente, que hoy sirve para una sala de la cárcel pública de esta villa, que lo restante esta contiguo y arruinado a dicho castillete y puente, tiene en la fachada que mira a ella y portada para entrar en esta villa tiene en el medio un escudo de piedra y en él esculpidas las armas reales de Castilla, Aragón y Portugal y a los lados pintados sobre la piedra de la pared y fachada tiene otros dos escudos pintados al olio que el uno demuestra ser de obispo o arzobispo según la orla y capelo y dijeron ser del Arzobispo Carillo y está a la mano derecha de las armas reales y a la izquierda está pintado otro escudo que demuestra ser de las armas desta villa, aunque está algo borrado, que es la puente y dos castilletes uno mayor que el otro. Añaden que también se necesita demoler la casa de la Cárcel y hacerla de nuevo por amenazar ruina y cayéndose puede hacer mucho daño a la puente, por estar casi fundada en el primer pilar de la dicha puente998. En 1719, tras la invasión inglesa la arquitectura fue dañada teniendo que ser reconstruida en 1750 por el maestro Pedro Antonio de 998 Ibidem., p. 143. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 379 Ferreira. Durante las obras la cárcel fue trasladada a la zona que había quedado en pie de las Torres Arzobispales999. La guerra contra los franceses y la construcción de un nuevo camino real desde Santiago de Compostela hasta Sampaio provocaron que la cárcel de Ferreira se viese afectada. Así, en ilustraciones del siglo XIX se puede observar como ya no se encuentra en pie la torre del puente y por consiguiente la cárcel. Finalmente, a mediados del siglo XIX se levantará una nueva cárcel en el campo de San José para la cual se utilizaron piedras de la iglesia de Santo Domingo ya en ruinas1000. La picota de la villa se encontraba en el campo das Rodas, próxima a la puerta de Santo Domingo, extramuros de la ciudad1001. 999 Idem. 1000 JUEGA PUIG, J., DE LA PEÑA SANTOS, A., SOTELO RESURRECCIÓN, E., Pontevedra, villa amurallada…, Op.cit., p. 146. 1001 FILGUEIRA VALVERDE, J., Archivo de Mareantes, Caja Madrid, Madrid, 1992, p. 11. Figura 56. Vista de Pontevedra, Piere Marie Baldi, 1669 (Biblioteca Laurenziana de Firenze) PARTE V. ARQUITECTURA MILITAR. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 387 9.1.2.1. La construcción de la muralla de Pontevedra Ferreira Priegue sitúa entre 1230 y 1380 una fase de crecimiento general en todas las villas marineras gallegas, sobre todo en el caso de las arzobispales, ya que, al encontrarse exentas del tráfico internacional por el ordenamiento de las cortes de Jerez de 1268, deberán reforzar su actividad pesquera frente a la comercial. En el caso de Pontevedra, la actividad marítima se constata en los privilegios de Alfonso IX en 1229 para secar y vender pescado en la villa1011, y el confirmado por Fernando III en 1238, en el que se concedía la exclusividad, junto al puerto de Noia, de fabricar saín para toda Galicia1012. En torno a estos años, el interés de los arzobispos compostelanos por la ciudad de Pontevedra se incrementa y comenzarán a tener mayor presencia en ella, así hacia 1226 las Torres Arzobispales, situadas en la feligresía de Santa María, serán ampliadas1013. Estas favorables circunstancias fomentaron el crecimiento demográfico en la villa, apareciendo una nueva feligresía, la de San Bartolomé, de la que se tiene referencia por primera vez en 12421014. 1011 LÓPEZ FERREIRO, A., Fueros municipales de Santiago y de su tierra, Seminario C. Central, Santiago, 1895, p.115. 1012 JUEGA PUIG, J., DE LA PEÑA SANTOS, A., SOTELO RESURRECCIÓN, E., Pontevedra, villa amurallada…, Op.cit., pp.66-67. 1013 Ibidem., p.67. 1014 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV…, Op.cit., p.56. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 388 La cerca original que delimitaba la ciudad data de la segunda mitad del siglo XII. Aunque algunos autores han planteado la existencia de una muralla altomedieval, hasta el momento no se han encontrado vestigios ni documentos que verifiquen tal argumento. El primer recinto amurallado correspondería al cercado de la feligresía primitiva de Santa María formada por las calles actuales del Campillo, Formigueira, Barón, Charino, Churruchaos y Arzobispo Malvar1015. A mediados del siglo XIII se realiza la primera ampliación de la muralla bajomedieval que cercará las feligresías de Santa María y San Bartolomé, con una extensión aproximada de 2,5Has. El barrio de Santa María estaba compuesto por: loco dicto Ponte, loco qui vulgariter apellant Erax (rúa da Eira) y el loco fabrarum (rúa da Ferrería Vella). La parroquia de San Bartolomé la formaba el vico de Rego (rúa do Rego), el Ribeiro localizado aguas arriba del río Lérez, y el Verrón donde se fabricaba el saín. Será en 1267 cuando aparezca la primera mención de rúa, correspondiendo a la de Petro Ferrón, siguiéndole la Rúa del Verrón y la Rúa de Mendiños1016. La longitud de esta cerca alcanzaría en esta época un total de 950m2, y 5,5Has. de perímetro. Partiendo desde Santa María hacia el norte de la villa, transcurría por Arzobispo Malvar, el primer tramo de Martín Fervén, plaza del Muelle, Puente, plaza de García de la Riega, 1015 JUEGA PUIG, J., DE LA PEÑA SANTOS, A., SOTELO RESURRECCIÓN, E., Pontevedra, villa amurallada…, Op.cit., p.64. 1016 Ibidem., p. 67. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 389 plaza de Méndez Núñez, rúa de Don Gonzalo, rúa de las Ánimas, travesía del Comercio, rúa Don Filiberto, y rúa de los Churruchaos1017. En el último cuarto del siglo XIII Pontevedra presenta un entramado urbano sólido formado por nuevas calles y plazas. Sin embargo, el siglo XIV estará marcado por la crisis europea que llegará a Pontevedra, junto con la peste negra de 1348, diezmará la población. En la segunda mitad del siglo XIV, y sobre todo a lo largo del siglo XV, Galicia se vio envuelta en diversos enfrentamientos nobiliarios destacando la revuelta trastamarista1018. Los grandes linajes gallegos, en su mayoría partidarios de Pedro I, tras haber perdido la guerra fueron exiliados o en el mejor de los casos perdieron sus posesiones. Llegaron entonces nuevos linajes a Galicia procedentes de Castilla entre las que destacan por el caso pontevedrés los Sarmiento y los Manrique. Esta nueva nobleza ascenderá rápidamente en la escala social y se posicionarán junto a Enrique II, siendo gratificados con bienes y beneficios1019. Alejados del espíritu caballeresco que caracterizaba los viejos linajes, comenzaron a levantar castillos y torres desde donde controlar las poblaciones. Dada la lejanía y ausencia del monarca castellano en tierras gallegas, las quejas e infortunios que fueron ocasionando los 1017 Ídem. 1018 BARROS, C., “Las guerras de los caballeros en la Galicia medieval”, Norba, 21, (2008), pp.205.212, para nota p. 206. 1019 CARRASCO CIFUENTES, L., “La belicosa nobleza gallega y el uso de sus castillos en la Edad Media”, IC Congreso de castellología, (2012), Madrid, pp.609624, para nota p. 612. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 390 miembros de esta nueva nobleza no llegaban a oídos reales, haciéndose así cada vez más fuertes y peligrosos. Circunstancias que generarán una situación de inseguridad y miedo que estallará en el siglo XV. A pesar de este contexto hostil en 1380, la villa de Pontevedra vivirá un auge comercial basado en la pesca y la salazón, se levantarán nuevas fábricas eclesiásticas como el convento de San Francisco (13101360) o el convento de Santa Clara (1362)1020. El convento de San Francisco se proyecta con gran amplitud y riqueza gracias al mecenazgo de Payo Gómez Charino, quien eligió esta iglesia para su sepultura. La nueva fábrica franciscana llevó a los dominicos, que se habían trasladado a las inmediaciones de la villa en 1285 desde la Moureira1021, a construir una nueva iglesia en 1380 imitando a la de San Francisco, pero dotándola de cinco ábsides1022. 1020 JUEGA PUIG, J., DE LA PEÑA SANTOS, A., SOTELO RESURRECCIÓN, E., Pontevedra, villa amurallada…, Op.cit., pp.69-71. 1021 Ibidem., p. 67. 1022 Ibidem., pp.69-71. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 391 Fue entonces cuando también se acomete la obra de la cerca. Esta segunda ampliación, según Juan Juega Puig, de la Peña Santos y Sotelo Resurrección, abarcaba, partiendo desde Santa María en dirección norte, los siguientes emplazamientos: Arzobispo Malvar, Galera, plaza del Muelle, rúa de la Sierra, plaza da Pedreira, rúa Fernández Gregorio, rúa da Pasantería, plaza da Ferrería, y rúa Michelena, alcanzando un total de 10Ha. De esta manera se añadieron al urbanismo alrededor de 400m² de muralla y 4,5 Ha. de superficie1023. Una serie de motivos políticos y sociales llevarán a la construcción de una tercera y última ampliación medieval de la muralla de Pontevedra, entre 1450 y1480. 1023 Ibidem., p. 68. Figura 57. Propuestas de las fases constructivas de la muralla de Pontevedra. JUEGA PUIG, J., DE LA PEÑA SANTOS, A., SOTELO RESURRECIÓN, E., Pontevedra villa amurallada, Op.cit., p.70. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 392 Entrado el siglo XV surge un problema de tensión social provocando que el pueblo se revelase en contra de los abusos nobiliarios, naciendo así la Santa Irmandade. A través de los testimonios recogidos en el pleito TaberaFonseca (1526-1527) se conoce la existencia de un levantamiento, originado en las Rías Baixas, a modo de ensayo general para la posterior gran revuelta, convirtiéndose Pontevedra en una avanzadilla. Así lo comunicaron diversos testigos del pleito: hubiera una hermandad que fue la primera que derrocara fortalezas1024; una hermandad de juntamiento de gentes que dezian que derrocara çiertas torres en los puertos de la mar 1025 . Esta situación de abusos por parte de los nobles aparece recogida también en las Actas municipales de 1451 donde don Rodrigo de Luna, administrador perpetuo de la iglesia y arzobispado de Santiago, capellán mayor del rey y su notario mayor del reino de León, oidor de la Audiencia y del Consejo, nombra a Alfonso Vasques Abril corregidor de la villa de Pontevedra debido a los muchos males e dapnos fechos cometidos en la nuestra villa de Pontevedra, e queriendo çercar dello mandar proveer e mediar como sea serviçio de Dios e nuestro e bien de la republica della, por manera que la exsecuçion de la justiçia aya cunplido efecto, e los delinquentes sean ponidos e castigados e los otros negoçios ceviles sean luego despedidos(...) 1024 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Las fortalezas de la Mitra compostelana..., Op.cit., pp. 286, 297, 307, 320, 340, 344, 353, 358, 383, 389, 394. 1025 Ídem. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 393 encomendamos e cometemos todo el cargo de la justiçia mayor çevil e criminal de la dicha villa. En dicho documento se detalla que durante el dicho tienpo suspendemos e anulamos al jues e alcaldes e otras justiças de la dicha villa para non vsen nin exçersiten el ofiçio(...) nin se intrometan1026. De esta manera le otorga control y poder jurídico sobre la ciudad, y añade, como medida de precaución, la prohibición a curas, clérigos y capellanes de acoger en sus casas a todo aquel que no fuese persona eclesiástica1027. Destaca este documento la referencia a la creación de la Hermandad de Pontevedra, pues Rodrigo de Luna anima al nuevo corregidor que si nesçesario fuer, fagades faser hermandad en dicha nuestra villa e que cada vno tenga sus armas e salgan con ellas, con sus cadrilleros, quando por vos fueren llamados para lo que ovierdes nesçesario su ayuda1028. La mención que 1026 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Las fortalezas de la Mitra compostelana..., Op.cit., p.201. 1027 Ídem. 1028 Ibidem., p.202. Figura 58. Pontevedra, restos de la muralla. Xavier Parés, F., principios del siglo XX. (Centre Excursionista de Catalunya, CEC) BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 394 hace a las armas apoya la idea del historiador Carlos Barros de eliminar de la imaginería popular la idea del irmandiño como un ciudadano sin competencias ni medios, pues se sabe que disponían de experiencia militar en los ejércitos señoriales y tanto la infantería como la caballería usaban las mismas armas como lanzas, escudos, espadas, ballestas, dagas, cascos, cotas de malla e incluso en algún caso armadura caballeresca1029. Teniendo en cuenta que en las villas y ciudades había maestros armeros1030 y que existía un comercio de importación de armas por vía marítima, no es de extrañar que los irmadiños estuviesen preparados para luchar1031. Junto a la necesidad de proteger a la ciudad y a sus vecinos, uno de los motivos determinantes en la ampliación de la muralla fue la concesión que le hace el rey Enrique IV en 1467, como gesto de agradecimiento por el apoyo recibido, de la Feira Franca de larga duración (treinta días), que se iniciará quince días antes del día de San Bartolomé, y que necesitará urgentemente un espacio intramuros donde poder realizarla. A finales del siglo XV la muralla comienza a perder su función. Los daños estructurales requerían unas reparaciones que el 1029 BARROS, C., “Lo que sabemos de los irmandiños…”, Op.cit., p.39. 1030 En el Minutario Notarial de Pontevedra de 1433-1434 (RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., ARMAS CASTRO, J., 1992) aparecen dos armeros. Rui de Nantes y Juan de Santiago. 1031 BARROS, C., “Lo que sabemos de los irmandiños…”, Op.cit., p.39. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 395 concejo no fue capaz de asumir y comenzó a aforarla para construir viviendas que se apoyaban en ella1032. A principios del siglo XVIII se realiza un reconocimiento que nos permite conocer el estado de la muralla: la puerta de la Galera se encontraba en estado ruinoso, y seguían en pie el postigo que da a la rúa do Rego, la puerta del Berrón, la torre do Ouro, la de Santa Clara, puerta das Trabancas, Santo Domingo, Santa María y Barral1033. En 1793, el Padre Sarmiento hace una descripción sobre la muralla: tiene la villa siete Puertas principales que son las de Rochaforte o de Santa Clara; la de las Trabancas; la de Santo Domingo; la Soa esqueira o de Santa María; la de la Galera; la del Puente y la del Verrón; y además de estas tiene otras cinco Puertas pequeñas o Postigos de poca consideracion con una buena Muralla y Torreones a lo antiguo1034. En el siglo XIX la muralla se encontraba en un estado de deterioro avanzado, agravándose tras la estracción de piedra de la puerta de Santa Clara por el arquitecto Gregorio Tomé. En 1807 se seccionó una parte de ella con el fin de abrir un paso hacia Ourense y en 1834 el ayuntamiento recibía un oficio del Gobernador en el que se indicaba que se sacase el mayor provecho a los torreones. En 1835 cumplió su función última defensiva ante el posible ataque carlista, tapiando las puertas y los postigos1035. 1032 ARMAS CASTRO, J., Pontevedra en los siglos XII a XV…, Op.cit., p.115. 1033 JUEGA PUIG, J., DE LA PEÑA SANTOS, A., SOTELO RESURRECCIÓN, E., Pontevedra, villa amurallada…, Op.cit., p.89. 1034 Ibidem., p.93. 1035 Ibidem., pp.95-96. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 396 Actualmente se encuentran en pie escasos lienzos de la muralla. En la calle Arzobispo Malvar se puede observar un frangmento almenado, mientras que los otros segmentos encontrados en las zonas excavadas de la calle Michelena, Fernández Villaverde, Santa Clara, Serra y Arzobispo Malvar fueron finalmente tapados. La zona del campiño de Santa María fue musealizadas al aire libre, junto a la casatorre de los Montenegro. 9.1.3. Puertas y Torres La muralla de la villa de Pontevedra estaba jalonada por torres y puertas que defendían y controlaban el flujo de la población. En 1604, Jerónimo del Hoyo decía que Pontevedra poseía diez puertas con dos postigos: la de Santo Domingo, Trabancas, Santa Clara o Rocha Forte, Berrón, del Ribeiro, del Puente, Juan Ruybo, Galea, Figura 59. Lienzo exterior de la muralla de Pontevedra, calle Arzobispo Malvar. Belén Álvarez Pérez,2019. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 403 9.1.3.3. Torre del Oro Esta torre, localizada en la esquina nordeste de la ciudad, poseía una planta poligonal que la ha llevado a relacionarse con su homónima de Sevilla, de ahí su nombre1048. 9.1.3.4. Puerta y torre de Santa Clara o Rochaforte Uno de los documentos más significativos que menciona esta torre es una donación de 1327 de Maior Pérez, mujer de Fernán Núñez de Aldán, le dona al convento de Santa Clara os banos que eu fige enna villa de Pontevedra (...) con súas casas (...) os quaes banos estan dentro enna villa aa porta de Rocha Forte enna fregresía de San Bertollameu de Pontevedra1049. En 1595 el ingeniero Rodrigo Muñiz realiza una serie de planos de la ciudad donde se puede ver la puerta (Fig.38). En 1669, Pier 1048 ARMAS CASTRO, J. Pontevedra en los siglos XII a XV…, Op.cit., p.113. 1049 Real Audiencia de Galicia, catálogo de Conventos, sig. 1591/3, 1606-1611. Figura 62. Reconstrucción conjetural de un tramo de la muralla en el s.XV con la puerta de santa Clara y el torreón del Rouco para la Sociedad Arqueológica de Pontevedra. Aguatinta sobre papel. García de la Riega, C., comienzos del siglo XX. (Museo de Pontevedra) BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 404 Marie Baldi, hace un dibujo de la ciudad representado la puerta en buen estado (Fig.56). En el siglo XVIII se produce una gran reforma de la misma que pudo deberse al ataque de los ingleses en 1719, ya que en 1722, la puerta de Santa Clara se encontra en estado ruinoso. Así lo muestra el informe del maestro cantero Isidro López, en el que la describe casi caída por completo, y que su estado podría hacer peligrar a las edificaciones colindantes. Para su arreglo informa que serían necesario doscientos carros de piedra, por lo que el concejo decide utilizar piedra de la puerta de Santa Clara y de la puerta Trabancas1050. Finalmente, en 1896, Castro Sampedro vuelve a citarla como a porta da vila de Santa Clara e torre dela...1051. 1050 VELÁZQUEZ, E., Control arqueolóxico para a obra de rehabilitación…, Op.cit., p.78 1051 Ídem. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 405 9.1.3.5. Torre de los Abades Esta torre está documentada en 1493 y se encontraba en las proximidades de la cabecera de la iglesia de San Francisco1052. Existen fotografías de finales del siglo XIX que muestran una torre muy alterada, pero en la que se puede vislumbrar restos medievales en el piso inferior y un vano de medio punto en el que se abre uno moderno . A finales de esta centuria la torre es derribada y sustituída por una galería sobre columnas. 9.1.3.6. Puerta y Torre de Trabancas Por esta puerta discurría el camino que unía Tui y Santiago. Entre los documentos en que aparece mencionada está el de 1444 en el que se le solicita a Garçia Goterres adereçar de pedra a Porta das Tracanquas por donde se estremava1053. Algunos grabados del siglo XIX constituyen una serie de fuentes gráficas de gran valor ya que se representa la puerta y torre de 1052 ARMAS CASTRO, J. Pontevedra en los siglos XII a XV…, Op.cit., p.113. 1053 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello…, Op.cit., p. 176. Figura 63. Torre de los Abades, finales del siglo XIX. JUEGA PUIG, J., DE LA PEÑA SANTOS, A., SOTELO RESURRECIÓN, E., Pontevedra villa amurallada, Op.cit., p.111. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 406 Trabancas, lo que permite conjeturar sobre el aspecto del resto de las puertas. En el grabado de Alcoverro de 1905 se representa la puerta constituída por un arco de medio punto por ambos lados del muro con bóveda de medio cañon, en el piso superior un cuerpo de planta cuadrada con, al menos, un vano de medio punto hacia la plaza de la Ferrería, todo ello coronado por almenas, al igual que el tramo de la muralla. En el grabado de De la Riega de 1850 muestra la torre muy alterada, ya no dispone de cuerpo superior ni almenas, coronándose con una balaustrada moderna, sin embargo, la parte inferior conserva el arco de medio punto con su bóveda de cañón. PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 407 En 1444 fue reparada1054, pero finalmente parte de la piedra de esta puerta, junto con la de Santa María, fue utilizada para la reparación de la puerta de Rocha Forte. 1054 Ibidem., p.18. Figura 64. Torre, fuente y puerta das Trabancas desde la plaza de la Herrería. Alcoverro López, F., 1905. (Museo de Pontevedra) Figura 65. Puerta das Trabancas. García de la Riega, C., 1850. 1850. (Museo de Pontevedra) BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 408 9.1.3.7. Puerta y torre de Santa María García de la Riega la representa, según su concepto de reconstrucción histórica en el momento en el que se estaría levantando la actual iglesia de Santa María la Mayor1055. De características similares a las otras puertas, de planta cuadrada, dos plantas y con remate de almenas. Sin embargo a esta le acompaña el Palacio o CasaTorre de los Montenegro, que enfatizaba el carácter defensivo de la zona. 1055 La lámina es una copia realizada por A. Vázquez a principios del siglo XX de un original de García de la Reig. Figura 66. Copia de un original de García de la Riega con la reconstrucción conjetural de la Puerta y torre de santa María, la torre de Montenegro y parte de la muralla. Vázquez, A., comienzos del siglo XIX. (Museo de Pontevedra) PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 409 9.1.3.8. Póstigo do Barral Próximo a la puerta de la Galea daba a acceso a la ciudad desde la zona de la Barreira y la Prancha. 9.1.3.9. Puerta y torre de la Galea / Galera En 1441 se menciona la puerta de la Galea en un acuerdo en el que se manda a Lopo Castaño ochenta maravedís viejos para adereçar a porta da Galea de pedra1056. En 1444 vuelve a citarse cuando el concejo ordena que os çent maravedís vellos que lle mandaran dar a Pero das Donas para reparaçon do muro que caeu açerca da porta da Galea e el non fesera en elo cosa algua, que os dese a Garcia Goterres, para adereçar de pedra a porta das Trauanqueas por donde se estremava1057. Más adelante, en 1498 el concejo le afora a Juan Bieites, carpintero, un terreno que está junto a la puerta de la Galea para que pueda hacer alli una casa y un fumeiro apoyado en la muralla, con la condición de teerlo sollado de tal maneira que agoa y lubya no le fagan dano alguno1058. 1056 RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, A., Livro do Concello…, Op.cit., p.18. 1057 Ídem. 1058 ARMAS CASTRO, J. Pontevedra en los siglos XII a XV… , Op.cit., p.114. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 410 9.1.3.10. Puerta de Juan Ruybo Se localizaba entre la puerta de la Galera y el puente, y daba acceso a la plaza de la prancha, al norte de la villa. 9.1.3.11. Castillo, torre, puerta del puente y cárcel A la orilla del río Lérez, desde el camino que llevaba a Santiago, y atravesando el puente se encontraba la entrada a la villa. En la contraportada de la iglesia de Santa María se representa una torre con puerta que se ha relacionado con la del puente. Dicha representación muestra una torre de tres cuerpos con una puerta de medio punto de grandes dimensiones, una ventana cuadrada en el centro del segundo cuerpo, dos ventanas cuadradas en el último piso que a su vez estaba Figura 67. Reconstrucción conjetural de la puerta de la Galera, el postigo del Barral y un tramo de la muralla. García de la Riega, C., comienzos del siglo XX. (Museo de Pontevedra) PONTEVEDRA EN LA BAJA EDAD MEDIA: TRAZADO URBANO, ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR. 411 coronado por almenas, y una cubierta aparentemente abovedada y rematada en botón. En 1492 se sabe que frente al puente intramuros de la villa existía un terreno vacío denominado ...chao calvo que esta junto da porta da ponte de esta dita vila1059. Es en 1535 cuando se hace referencia a la torre en un documento de foro ...aquella torre de dicho concejo que esta sobre la puerta de la puente de la parte de la dicha villa segun que esta levantada de paredes e cubierta la cual vos aforamos con sus entradas y salidas usos e costumbres que a ella pertenecen (...) salvo las de abajo serventia de los vecinos e moradores1060. Varios dibujos depositados en el Archivo de Simancas, datados en 1595 adjuntos a una Declaración y Relación de la Planta de la Villa de Pontevedra, se informa que La Letra A, lugar donde estaría la edificación, es la puerta de la puente donde ahora se a habierto un portillo como en la planta parece dicen que para hacer alli Carcel lo cual yo no apruebo1061. Una excavación de 1988 localizó el cuerpo de la torre en una posición más retraída con respecto a del siglo XVI, de esta manera se supone que hacia 1595 se derribó la torre primitiva del 1059 JUEGA PUIG, J., DE LA PEÑA SANTOS, A., SOTELO RESURRECCIÓN, E., Pontevedra, villa amurallada, Op, cit., p.140. 1060Ídem. 1061 Ibidem., p.135. BELÉN ÁLVAREZ PÉREZ 412 puente y se reedificó mas adelante y con una puerta más ancha, coincidiendo con el ensanchamiento del puente por estas fechas1062. En el grabado de Pier Marie Baldi de 1669 (Figura 68), se puede observar con bastante detalle esta puerta representada como de tres pisos donde el piso inferior posee un arco de medio punto con bóveda de cañón y un cuerpo superior con dos vanos en sus lienzos y un tejado a cuatro aguas de época moderna, y adosada a un inmueble. La cárcel fue trasladada a la edificiación del Puente hacia 1595, sin embargo, anteriormente se encontraba en la rúa do Peso da Fariña1063. 1062 Ibidem., p.140. 1063 Ibidem., p.142. Figura 68. Detalle de la versión coloreada del dibujo de la Vistade Pontevedra. Pier Marie Baldi, 1669. (Museo de Pontevedra)