La desgraciada Hermosura o Doña Inés de Castro : Tragedia en cinco actos, sacada de su más verídico suceso / P. D. A. R. Y.
Full text
LA. DE S GR A C IA D A HE RMOS U RA. ^.^^. INES CASTR á la ronda. le de s, en die z TRAGEDIA EN CINCO ACTOS: SACADA DE SU MAS VERID1CO SUCESO P. D. A. R. r. SIENDO PROSPECTO AL DRAMA UN PROLOGO en que se asegura no ser las Obras que se han representado , ni todos los Ingenios Modernos los que` arruinan el buen gusto , y respeto que deben tener nuestros Coliseos , sino los desórdenes y fanatismo de la parte del Anfiteatro , que ocasiona el abatimiento de las mas acciones representables , destruyendo con su pasion ignorante la aplicacion , asi de los Poetas , corno de todos los Actores que pudieran (animados de una debida prudencia) conseguir verse (guando no completos) apreciables en un trabajo, que examinado por uña docta inteligencia , es el mas dificil de una república , y el mejor examen de la humanidad. E N MADRID E N LA OFICINA DE RAMON RUI Z ® A . /19 AIVg DE MDCCXCII.
Z 4 3 PROLOGO AL LECTOR. A. migo Lector , no extrañes esta prevencion antes del discurso que sigue por Prospecto á la Tragi-Comedia , la Desgraciada Hermosura; pues el acaso que voy á decirte , ha sido motivo de meter (como dican mi quarto á espadas : habiendo salido por esas calles , miré unos Cartelones que llamaban la atencion , y decian la Muerte de Cesar , inmediatamente gasté 85 quartos , en vista de lo que prometia en su Discurso , el que examinado , hallé un completo de noticias Historiales Poéticas , con una critica juiciosa, una sátira bien puesta, y finalmente un conunto de producciones admirables ; pero ó se le olvidó el punto principal de la reformacion de nuestros Teatros , ó lo dexó para otra ocasion ; de lo grial prevalido yo , pretendo (afirmando aquellas infinitas razones de su desvelo) poner (si puedo) unas piedras fundamentales , g y re miro como m rs precisas para lo que en tantos , y tantos papeles exci.aman los Eruditos modernos , en cuyo supuesto (con un estilo perceptible y claro) quiero hacerte, Lector mio, presente que es necesaria la reforma ion denuestros Teatros ; pero que menos que no se pongan los medios que voy á describir , todos gritarán , darán ideas, medios y proyectos para la reforma; pero todo se quedará como hasta aqui : siendo sus exclamacio res sin fruto , como la construccion antigua de las casas de Madrid , en que vemos hecho el tejado antes que los fundamentos , siendo necesario en toda buena Arquitectura, (asi corno en lo que tratarnos) solidar los principios para que la obra sea segura , y llegue á verse completa segun se desea. . En vista de esta razon, que inegable es apoyo á mi. discurso ; te pido Lector , que si gastases en él el dinero , y no. te pareciese justa mi razon , te hagas cuenta que has bebido un vaso de orchata , y que ni te hizo bien, ni mal; pues solo pierdes el rato acordandote el que todos escriben , y que yo, como uno de tantos , quiero ver si doy en el punto de la dificultad. DISCURSO PREELIMINAR DE ESTA TRÁGICA COMEDIA. Hace una especulacion sumamente discreta nuestro Autor del Cesar, de los primeros rudimentos de la div ē rsion "Teatral, acredita con razones las mas sóiidas , lo necesario de su existencia en una repub,ica bien ordenada , asegura (sin réplica de los opuestos á esta diversion) la suma instruccion que dan aquellas obras bien escritas, bien executadas , y que siendo morales é instructivas , son de mucho provecho para el desengaño de los peligros de esta vida; pero se le pasó tocar en el punto mas dificil de conseguir lo que pretende , pues aunque culpa á los Poetas a 2 mo-
,nodert,os , asegurando ser motivo de la imperfeccïon Ce los Teatros, no lleva la mayor razon , en virtud de lo que se sigue. Es leva atar (no hay duda) casas en el ayre , querer la enmienda de los Dramas representables , sin enmendar los dados que estorvan lo que se desea , pues sin conseguir esto , nada de quanto se declama es útil ; culpando sin razon á los que no tiene el principal motivo de este desórden , y si no ~nos á verlo en las siguientes pruebas. Presentase :una tarde , (ó noche) en uno de los Teatros de esta Corte un imparcial forastero , y encuentra un Anfiteatro obscuro , una confusion de gentes desmandadas , ningun silencio por lo general en el concurso , unos'que gritan , otros que rien , las Mugeres que riñen , y muchas veces que pasan á maltratarse con insolencia. Es este buen principio para un expectáculo que debe presentarse con la mayor compostura , por la diferencia de gentes que en él concurren ? se encuentra en nuestros Teatros el decoro , y conocimiento que debe haber en una diversion pública bien ordenada ? está la subordinacion al Magistrado, internada en los ánimos del vulgo ? menos: la prudencia precisa para suplir los defectos accidentales de los Actores , reyna en el comun ? bien al contrario : y esto conduce á la reforma del Teatro? cómo es posible: qué ha de pensar quien ve tantos , y tan crecidos excesos , en un puesto que debiera estar muy distante de lo que admira ? cómo caracterizará nuestras diversiones, quien ve que en lo que se debia poner el mayor, conato (asi por lo provechoso de su existencia, como para lustre de la hTacion ) está lo mas abandonado ? los Extrangeros, que llenos de racionalidad, vienen satisfechos de ver los Coliseos de las Ciudades cibilizadas, y en las que comprehenden el útil de esta diversion , y que debe ser plana maestra , para la reformacion de las costumbres : al ver estos malos abusos de los nuestros , y que no se deben llamar Anfiteatros , sino carnicerías por la irrupcion de voces , y demos desenfrenos ; qué concepto harán para lo que esperaban admirar ? es constante que desde luego en la mente de qualquier hombre entendido , hará despreciable todo quanto puede esperar en vista de tan desatinados preludios. Dá principio la Comedia (sea de la clase que sea) y empieza el fanatismo de las gentes á demonstrar su corta inteligencia , asi en lo malo, como en lo bueno (propongo desde luego hablar con los que son ignorantes , no con los que saben , y conocen lo que son Teatros ; pues á estos no es menester prevenirles la prudencia que en tales actos es devida) unos por pasion aplauden tal vez lo que no deben , y otros vulneran lo que no entienden , por parcialidad á los opuestos de lo que se representa , los unos, si no se adaptan á la Obra (que será tal vez en esta tarde de las completas en el Arte) dicen : quá secatura , no tiene lances , y desde luego se preparan á caracterizarla de mala , previniendose (con ciego fanatismo) á destruirla gritándola , sin mas razon que por- * que
lo que no les gusta , los otros, que con mayor conocimiento llegan á entender lo bueno de la representacion , por la contraria, quieren .aplaudirla la , de modo , que entre tunos y otros , forman vamos de confusion, lo resultando (guando la parte ignorante no venza) el que sale el nomes bre de No es Cosa : este suceso que parece no contribuye nada á la rete forma de las Obras , es tan dafioso como que decayendo el ánimo del ingenio , viendo que una fosa arreglada no logra el premio debido , se r' encamina á mudar de sistema , vacilando de ver el poco fruto que consigue: quién es causa de que éste no trabaxe con arreglo, y tal vez seel guie por otro camino? quién ha de ser, la falta de una principal reforma y en unos abusos tan •dañosos , .é inveterados en la 'voluntariedad de un vulgo caprichoso. t- Esta (á mi ver) es la razon , porque nuestros antiguos Poetas claudicaron excesivamente en las faltas que se les nota de no ligar sus Obras, a con la moderna instruccion del Arte , pues viendo que la ignorancia no se reducia á lo mejor , y que no se tomaba camino para arreglar los desórdenes dichos , se guiaron por el gusto comun : pues cómo hemos 1 da negar que guando se conoce en el mismo material de sus Dramas, la cantera admirable de su sabiduría (en los mas) ésta misma nos afirma que eran capaces de haber escrito como en el d.ia se quiere , y que si se les hubiera preguntado , el por qué no lo hacian, hubieran respon- , elide, á proporcion de su inteligencia , satisfaciendo sin que se les pui: diera replicar? De qué pues sirve , que se reclame la reforma de las Obras Dramaticas , si está por reformar el modo de recibirlas , ni premiarlas conforr me en sí merecen ? hay ingenio que no tema (salga el mas valiente, aunque escriba el Drama mas completo del Arte) el desarreglo de un auditorio incorregible , como es á veces el nuestro ? veamos si hay algun reformador de las Obras , que sea capaz de asegurar que la mejor será generalmente aceptada : quantas, y quantas hemos visto, que siendo dignas de la mejor admision han perecido entre las iras de unos caprichos voluntarios ? ha llegado á tanto el desórden , .(y sigue) que tienen algunos la abilantez de que antes que se represente una Comedia nueva , suelen decir los Abanderizados de un partido ú otro. La Comedia de esta tarde , nueva , la hemos de gritar, sin mas examen , prueba , certeza de la insuficiencia de la Obra , que su propio capricho ? puede llegar á mas el desórden de nuestro vulgo? el arreglo en esto , debiera ser uno de los preliminares para la general reforma , por qué decantamos sobre los ingenios , y las representaciones? si no se evitan estos dafios , no solidando los principios , cómo se han de conseguir los medios, ni los fines? Presenta un Ingenio habil un Drama Cómico , ó Tragico , lleva palmadas de moda , porque no gusta (esto aunque esté con todas las re-
1 c •6 reglas) y queda por este motivo la Obra despreciable ,, el Autor con el -mayor desméri•to , abochornado ,. y grabados en los intereses los Cómicos, y todos juntos en el mayor desdoro. En tal caso, quiera hab.á qUe quiera (por escribir conforme se pide) pasar por otro vejamen? dudo que se encuentre : los Cómicos huyen de tomar de tal Poeta Obra ninguna, en vista del pasage, y de la pérdida de sus; intereses: el Ingenio no quiere escribir mas , baxo tales reglas, en virtud de que si escribe no encuentra, ni mérito ni interes ; pues creo firmemente que todo Drama Cómico, su fin es el aplauso en su representacion : si en esta lo pierde , para qué escribe Obras Cómicas? con que quál es el remedio para evitar este desórden ?.quál ha de sere s . reformar tantos ,. y tan excesivos perjuicios : con escribir buenas piezas se evitan los yerros dichos? no: pues de qué sir- .ven las exclamaciones multiplicadas , si no enmendamos tanto idiotismo, indigno de qualquier Nacion cibilizada. Igualmente pasa con-los infelices Actores y Actrices, sin concebir lo fragil de una pronunciacion , la ni rguna ense.janza del Arte en nuestra peninsula. Las casualidades de un ins,a:nte, y en fin , los acasos de u ros -actos públicos,, al menor descuido, á la menor equivoca:io:a oo lo rep esentado , ó cantado se hallan sonrojados , y llenos de un ,-bochorno el mas sensible. De esto resulta que la Parte que con sana inten2ijn buscaba de dia en día su adelantamiento , con la esperanza de que su so,i_eitud • y . trabajo la pusiera en grado de mérito , con un golpe de grita, se intimida , se acobarda , y abandona totalmente aquel justo deseo , y sigue torciendo por donde no debiera , para que semejante vejamen no ,le suceda. Quantas hay que entran en el exercicio Cómico, con la buena inten•- cion de adelantarse por el camino del estudio; pero bienio que otras con menos trabajo , con mas desemboltura, y ninguna suficiencia se llevan la <atencion del; vulgo , y que por lo que debiera ser castigada se le aplaude, aquella, que . no halla mérito, ni interes por la via recta, se muda , y va por la seria. del precipicio , huyendo de lo modesto : de tantos daños , quál es la causa? el no estar reformados los principios : una frase equívoca indecente, se celebra hasta lo sumo , y una accion bien expresada , dicha con toda la fuerza debida de propiedad, gesticulacion y cómica no se hace caso_; si lo bien hecho se aplaudiera , y con justicia se castigara lo nocivo, é indigno de tales actos , todos buscaran lo mejor. El bárbaro nombre de Apasionados, es lo que tienen á nue.,tros Teatros en la mayor decadencia , no es infelicidad que hayan de permitirse bandadas de; Entes estrafalarios por esas : calles ,. (y aun en los sitios de devocion) , ? ya en favor de unas Actrices, 6 ya • de otras: entrando en sus casas con el mayor desembarazo : haciendose duerios de sus habilidades: dando ç 6 no dando mérito por el agrado , ó desagrado con que se les recibe en las concurrencias, pues de no admitirles, sufriendo sus barbaries, van
7 van á los'Teatros , y las abochornan , ya en tonadilla s , ó en quanta representan. Dirán algunos , qué importa que quatro tontos digan Fulana, es mala , si los mas la caracteriza n distintamente? no he visto e o an o tengo observado en esta materia , que persona á quien se grite Teatro, al cabo no sea despreciada por el Gobierno , sea el desdoro con razon ó sin ella ; luego aunque se quiera defender que la que tiene mérito le vale , digo que no es verdad , sino que los infelices no _tienen mas valor que el que quiere darles el desenfreno de un vulgo , que por no corregirle , se hace dueño despótico de lo bueno y : lo malo del Teatro , caracterizando á todos , ,segun su voluntarieda d , no segun el mérito de cada uno. Es (siguiendo el mismo tema) debida la reforma de los saynetes que hay -pecaminosos: éstos daban totalmente (bien lo dice nuestro Autor del Cesar) á las representaciones que son dignas de un sabio auditorio. La prueba es lo siguiente : se presenta un saynete con una moral, llena de una ajustada correccion de costumbres ; pero sin aquellos dichos equívocos que llaman á lá obscenidad , y daño del próximo , que asimismo no tiene las faltas claras .de un marido , en un comercio vil y escandaloso , que no se funda en una crítica rajante contra objetos directamente conocidos. Este por lo regular no gusta, lo gritan , y no lo dexan acabar ; en cuyo caso apelan á valerse de aquellos que llenos de indecencia (guando no claras , sumamente comprehensibles) tienen mérito en el comun : conducirá esto para la reforma ? quán g il. contrario. El vulgo (en general) gusta de lo peor , se lo dan , y lo estima , y de este modo arruina lo bueno entre lo mas pernicioso. Si no se le presentasen á el Público sino cosas instructivas, insertas con una jocosidad bien puesta , éste viendose en la precision , tomaria lo mejor , y dexaria lo malo : pues qué razon habrá para que porque el gusto del vulgo - sea -nada propio , al entendido se le ha de quitar lo mas debido y conducente. La diversion Teatral es provechosa , pero no á todos es precisa. Aquel que la quiera disfrutar ( mediante que no se le fuerza á ello , ni se necesita para vivir) la debe recibir baxo las reglas del mejor gobierno, si no quiere sujetarse .á los preceptos del Magistrado , que no vaya , y dé lugar á los que con discrecion , y llenos de prudencia toman , y miran 1 a diversion conforme lo pide la mas debida ,comprehension y compustura Veo clamar por la reforma , veo dar gritos á infinitas gentes . , veo multitud de papeles sobre una sábia instruccion para el remedio , veo fi nalmente interesados á muchos en desechar las sombras de la ignorancia en esta parte , para que podamos ponernos ,á la frente de las Naciones cultas. Y guando . estoi esperanzado .en el lógro del mas feliz y deseado éxito ; _ reparo -se .hacen en nuestros Teatros comedias de Magia: piezas rri:lantes, y de una ins,truccion particular! son estos los principios que se proponen para la reforna tan decantada? aun espero que se han de I n el icos, que que una, riere 'a ra, i ico, qué con sirno, lo tra ros reel asta, Y no n •- on la ay a - se íse ase le is s, a l
de representar aquellas: Comedias de Santos , rete que : se nos presentaban unos graciosos llenos' de libiandad , si estos son los preelimin:rres de la solicitada reforma , á fe que son buenos fundamentes yo quisiera que el Autor del Cesar me dixera si de este daño tienen culpa los Autores Modernos. Uno de los puntos que deben reformarse (y que es de los principales pazuJidonseguir la brillantez de los Dramas) es abolir enteramente el abuso de que las Obras se hayan de repartir por el grado , y colocacion que tienen los Actores en las Compañías. Si el papel del Galan es activo, cruel, soberbio, y el que tiene esta parte es blando, y de un carácter distinto á el que pide la Obra, cómo lo podrá desempeñar ? y asi igualmente en 'los demas toda representacion se escribe para demonstrar los sentimientos y pasiones humanas , si el que las ha de hacer conocer no tiene todo el espíritu y comprehension que el papel pide , logrará el Ingenio la mayor complacencia del Auditorio ? es infalible que no. El Poeta escribe , y solo hace la mitad , si el Actor no dá la fuerza que necesita á la Parte que hace , decae , y decayendo pierde el mérito, luego es un abuso dañosísimo, y contrario en todas sus partes, al realce de qualquier Drama bien escrito. Ni el Galan , Dama , Barba , y (Ternas , los debemos creer capaces de hacer todo, y todo bien , luego por qué no se ha de dar sea 1°. J°. &c. al que se conozca que le caracterizará con la inteligencia, expresion, y afectos que se requieren como se hace en todos los Teatros Estrangeros? porque es un abuso inveterado , y que no se quiere desterrar , y es de los que deben reformarse, como uno de los daños mas per¡udiciales contra todas las Obras dignas del Teatro, por ser un estilo, ó costumbre contra el Ingenio , contra el Expectador , y contra el Actor que representa un papel que no es de su carácter , en vista de que no logran , el Ingenio la viveza de lo que escribe , el Expectador no se llena de la ilusion que esperaba , y la Parte queda desayrada , perdiendo parte del mérito que pudiera tener adquirido. Creo haber hecho presente lo que á nuestro Autor del Cesar se le olvidó, reconviniendole que no son los Autores Modernos causantes de la ruina del Teatro , muchos otros incidentes hay que estorvan el intento que desea. Pero cómo se puede esperar un fundamento sólido en las Obras Teatrales , guando hay infinitos Nacionales que coadyuban para que lexos de que se admiren (como en todos los mejores Rey nos se miran) por palestra ingeniosa de la correccion de costumbres , la mas gustosa y penetrante; forman una especie de fanatismo contra estos expectáculos, haciendolos creer á los pocos cultos, la cosa menos interesante de la república, siendo causa este abandono, á que estén en el infeliz en que le mirarnos. 8 LA
LA DESGRACIADA HERMOSURA, Ó SEA DOÑA INES DE CASTRO. TRAGI-COMEDIA EN CINCO ACTOS: ACTO PRIMERO}. ACTORES. tintaban :res de luisiera os Auicipales l abuon que activo, ter disalmens senlo tieIngePoeta ecesita es un LIquier :es de '. &c. , afec- ;cros ? es de ; con- : con- :senta Ingeusion iérito le oíde la ten to Jbras e le- ) por aenecienMica, LÁ Salan del Palacio de Coyrnhra , en cuya. Doña Elvira , y El y . Por qué hermano D. Alvaro, no muestras con extremos sensibles tus afectos, á una hermana, que siempre apasionada, solo en tu gusto cifra sus con- ,teitos? El Rey no te exceptúa de los Grandes, en amor, confianza y valimento? Pues si tanto consigues , qué te causa el dolor que conozco está en tu pecho Alv. Hay Elvira querida , que no sabes el afan que me oprime, el fiero incendio que aposentado dentro de mi alma me debora y aliaga al mismo tiempo; pero porque no culpes, que contigo uso de los rigores de un silencio, atiende de mis ansias el motivo, oye de lo que sufro el golpe ñero. Ciudad es la Scena, y se presenta,? Don Alvaro. D. Alfonso , Monarca Soberano de Portugal , y nuestro Sabio Duelo, casó con Doila Blanca de Castilla, á su real hijo el Principe D. Pedro. Al principio , la union de estas dos almas, felicidad y gozo consiguieron, mas la Infanta , oprimida de sus males, buscó separacion del casto lecho; y diborciada de su amado esposo, gustosa vida pasa en un convento. El Rey que conocia necesaria la sucesión precisa de su Rey no, con Constanza , de regia extirpe rama, segundó de D. Pedro el casamiento, trayendo á'PortugaJ,, la que Princesa en el dia es prodigio , es un portento de virtudes. Pues gloria á los vasallos, b ado. El Rey Don Alfonso. El Principe Don Pedro. La Infanta Doña Constanza. .Pedro de Sousa. Doña Ines de Castro. Doña Elvira Gonzalez. Don Alvaro , su Hertrtano. Juan de Alelo.
^ 6 1 No os ama vuestro esposo , Soberano? de Portugal el Rey , no os muestra invicto un amor paternal , el Reyno todo no recibe preceptos los mas dignos de vuestra voluntad? pues qué accidente á tan copioso llanto ha de rendiros ? no rnerezco saberlo? Corzst. Sí , Ines mis, cómo puedo negarte el dolor mío, guando has sido , y con miga siempre eres, de mis bienes., y males el archivo! ElI?rincipe• D. Pedro ; á quien la mano di de esposo , y - le encontré, al principio tan cariñoso, afable , y tan constante, . de extraño amor prendado le ave- - riguo. No creas que irritada me despeñe á producir palabras, ni expresivos .ecos de fieros ;setos;--sentimientos solo son los que arrojo en desperdicios de este mal , que aunque mas quiera ocultarle, incesante me op: ime sin alivio. fries. Y puedehaber quien atrevida ose, ni pretenda jamas á el sacro olimpo de tanta Magestad, turvar la gloria de una .paz conyugal. Hay un iniquo corazon tan feraz, que no conozca que si puede formar tanto delito, en solo imaginarlo no hay quien pueda darle á an ta maldad justo castigo. Mortal puede creerse tan ,dichosa, que de D. Pedro logre un real cariño? Hay Señora , tal vez vuestros pesares en la imaginacion mas confundí• dos os presentan ideas recelosas, perturbando del todo vuestro juicio: ni como es de creer que vuestro esposo enamorado en todo, que rendido, solo vuestra hermosura es de su. gloria el justo iman, el mas dulce atractivo, pueda romper la fé , que impugnemente juró amoroso, y afirmó benigno, cómo es posible:::- Const. Irles, no te fatigues: todo es posible, todo sucedido, lo dá la variacion de nuestra vida, y porque veas si es cierto lo que digo, tú eres Ines á quien Don Pedro ama; tú eres de su pasion el dulce echizo : no lo presumo, pruebas evidentes tesigo de la verdad que aqui te afirmo. mes Yo Señora... Los Cielos... mi desdicha... ya mi vida dió tú... ya el destino executó su barbara ojeriza contra aquesta infelice, cómo es que vivo? si el hado me ha de hacer vil instrumento de involuntario error que nunca animo, atra-
17 chpsa, n real os penido: estro lido, e su. `racmg- ;no, o, ida, que Petice tes te mi eses 'sca aatraviese un puñal, Princesa mia, mi horrible corazon: por buen partido, tomaré fenecer á vuestras manos... antes que separada de este sitio podais imaginar que acaso puedo aderir un desórden tan impio. Yo contra vos , Señora , yo.... Corast. Ines mia. No creas que es engaño lo que digo, observa estos renglones , y conoce si es segura verdad en mí el martirio. Que mi Esposo te quiere, aqui lo dice, falta saber si tú das el motivo;, pero creo que tú tendras presente la enormidad fatal de tal delito, por creerte incapaz de tanta culpa contra tí mis afanes no dirijo, hizote Dios hermosa , remediarlo es imposible en tí , de mi cariño este acaso no aparta tu persona. VIi confianza premia ,.y con tranquilo corazon, vivir puedes muy segura, de que en aqueste punto , en este mismo instante de mi amor eres querida, aun mucho mas de lo que nunca has sido; pues que considerando que eres prenda del que idolatro ciega , siempre fino mi respeto ha de amar lo que á mi Esposo le puede ser de gozo apetecido: no llores , no suspires , nada temas, que de tu vida escudo me dedico, guando apetezco solo que mi Esposo sepa que así le afirmo el amor mio. Ines O quánto gran `Señora.... mas Elvira: Elvira al palio. Elv. Aqui de mis afanes averiguo dos causas mas odiosas , y pues á una no puedo dirigirla ay rada , tiros; Ines ha de ser , blanco donde clave, el yerro penetrante el odio mio: vengo á veros Señora.... Const. Sin tu vista lo pasara mejor , pues averiguo que tu alma , y la mia siempre opuesta , no han de formar recíproco cariño; ven conmigo , mi Ines , que tú eres sola con quien puedo templar todo 'martirio. Ines Muchos males me esperan, ie• lo santo, en qué mar de desdichas hoy me miro! varase. Elv. Quando de mis ardideç esperaba el rigor mas cruel en el motivo de mis rabiosos zelos, por la misma que debiera trazar cruel impío castigo, con favores la engrandece, despreciando sañuda mis rendidos obsequiosos respetos. Si no ha haliado el papel que prLviene dentro el libro ? Sí le ha visto, pues no está donde estaba; mal este primer impulso me ha salido contra Ines , mas no importa que incesan te no he de dexar el mas cruel arbitrio, ;xara que víctin')a sea. lamentable c del s
a8 del rencor que enemiga la destino: mas Alvaro se acerca yá, entre ambos la ruina fatal la prevenimos. Sale. D. Alv. Pudiste, amada Elvira,, cuidadosa • hablar á loes ? la hallaste mas propicio su afecto á mis finezas, dá á mis penas, por decirla mi amor `algun alivio? • no te detengas habla. Elv. Si, ya hablo; • pero es para "formarle mas iniquo dolor á tu pasion, si no pretendes. morir al golge de un poder altivo, huye de amar : Ines , ciega á sus rayos, pues ellos poderosos. y atractivos,. llenos de lana grandeza incomparable, de tu amor harán sola" desperdiaio; y serás , si te atreves á explicarte,- víctima despreciable sin alivio. dil y . Pues tanto puede Ines, Elvira? Elv. Tanto, que ha sujetado , finalmente ha rendido al Principe Don Pedro, pues la ama con un 'amor que incomparable admiro: no es ficción, no lo juzgues, pues. yo misma indagué cautelosa este cariño, con versos amorosos de su mano. Del Principe sus males he sabido, qué puedes esperar sino desdichas con un competidor de tanto brio? ni cómo Líes,` miradose querida de un Principe gallardo hará capricho de querer á un vasallo , guando tiene • á su voluntad tanto dominio? Ilv. Qué me dices, Elviral qué pro. • fieres 'l todo el amor que dentro el pecho mio en Ines anhelaba su fortuna, en ódio ya le advierto convertido; y si me a y udas contra esta ene m veras ïga de mi venganza lo inaudito. Sepa el Juey Don Alfonso estos amores con la espuela de agravios excesivos, el Principe de un Padre soberano tolere reprehensiones , ofendido. El Reyno clame unido por la' muerte de esa hermosura , y ya que no. he podido alcanzar su belleza , no consiga mandarme por impulso mas altivo. Ea , hermana , trazemos las cautelas,: logrando en la crueldad como • maquino, eI punto mas seguro , no me dexen el horror, el rigor, todo el abismo de la impiedad , pues yendo acom pallada • de tan ciegos, y barbaros 1Iibistros, lamentables sucesos harán ciertos : de la arrogante Ines fixo el suplicio AC-
19 ido; :ne í to. >tos ceina la' vo. iuno. a cando ? ¡ pro1^ e no n- :io s iACTO TERCERO. Escena del Salon de Don Pedro. Sale Doña Ines. Desde el punto fatal de , aquel instante, en que Constanza me hizo delinqiiente, sin tener culpa yo , de aquella dicha que será lamentable y triste suerte; en mi seno mil males se preparan, que solo en oprimirme se entretienen: qué funestos presagios pronostican de mi vida los varios accidentes! si Don Pedro.... mas es idea vana: cómo puedo pensar que verdad fuese, que pudiera feriarme de su afecto algunos desperdicios florecientes: una humilde .vasalla (bien que noble ) puede aspirar á lauros eminentes? podrá pensar jamas llegar al Trono? cómo es facil , ni yo podré atreverme, contra Constanza, á fomentar ardores, que seran instrumentos mas crueles, para mi honor, mi vida, y mi fortuna. Apaga corazon , apaga breve esa reciente llama, no la animes en vista de unos riesgos tan patentes: cómo el Principe.... Sale el Rey. Rey. lile alegro . de encontraros, y pues estamos solos , brevemente te diré Ines, felices los aplausos que tu hado dichoso te previene; Don Alvaro Gonzalez generoso, licencia me ha pedido de ofrecerse á tu pies, anhelando que tu mano sus mayores deseos le completen. Yo, pues, considerando que dichosa, no puedes esperar mas feliz suerte, se la ofrecí gustoso , considera, pues media mi favor , y quánto debes obediente mostrarte á mis preceptos, cómo podré dudar que diligente á D. Alvaro cumplas sus deseos, y estimes mi piedad tan justamente; guando él y yo, de tu mayor fortuna, fabricamos las dichas igualmente. Ines. Debo, Señor, como á mi Rey, y dueño, no engañaros, pues fuera delingtiente, si voluntad fingida presentase á quien fiel sacrificio debe hacerse: no de ficcion ,engaño, ó apariencia, sino de un corazon mas inocente: jamas ( aunque Don Alvaro ha mostrado un extraño caritïo) pude hacerme á que en el seno de ini oculto pecho, sus afectos pudieran conmoverme, por mas que procuraba reducirme, haciendo voluntad los que desdenes formaban mis sentidos , ni un afecto pude unir, sino horror de aborrecerle. En fin, Sefior, por acortar razones, e por
por no . , cansares , por mostrares siempre que nada he de ocultar, es imposible que pueda yo á Don Alvaro quererle, aquesta natural antipatía, ningun mortal podrá seguramente decir de qué; se forma, yo igno- .rante cómo podré mostrar de qué pro- . cede ?::. si el lizo conyugal consiste solo en juntar corazones sin dobleces, con el suyo jamas se podrá el mio unir para Himeneo amablemente; Vos, ó sabio Monarca, y en tendido, no creo que busqueis impugne_ mente de formar en dos sexos encontrados • el horror de. discordia , ni ha de creerse que el que ha de fabricar debidas paces,.. rigorosas contiendas alimente: . esto os.digo, Señor , esto os afirmo, haced, pues sois Deidad , que en esto puede, ne Don Alvaro mude el pensamiento, :..es es muy quiere. Rey. No sé como he podido, muger loca, •sufrirte las palabras que profieres, al ver que deslumbrada , no conoces el conjunto del bien que quiero hacerte, • suspende mi furor , piensalo un rato, y despites que examines cautamente la distancia que ha y de tu desprecio, - al favor que te doy , podrás volverte • á darme la respuesta ; considera quánto vas á perder , si no obedeces, :• y quánto si le das luego tu mano en D. Alvaro hallas; éi mantiene de mi afecto el favor , él es muy noble, es rico en fin, y en Portugal no puede otro en su estado presentar mas . timbres, ni lograr mas ventajas eminentes. Mira si será justo que abomines por adversion extraña estos Laureles, y por si acaso (oye lo que digo ) en tu ambicion pudieses atreverte á idear fantasias arrogantes, distantes de tu ser, mira que tiene Portugal un Alfonso Soberana, que sabe castigar como se debe, á la que ilusa, vana , y atrevida de los límites salga que mantiene,, haciendo de soberbias y altaneras, extragos que horrorizen y amedrenten. vale. Ines. O expresiones , que ultimas aterran á un alma qual la mia llega á verse ! qué haré, triste de mí ?.qué haré confusa en un caos tan fiero é incemente? una • mano me ofrecen horrorosa que abomino y detesto : el poder fuerte imposible lo que de
:a utar desvolde un Monarca , me manda que sujeta contra mi voluntad al lazo llegue de un hombre que me enfada con mirarle; y que le temo causa de mi muerte; por otra parte, con palabras duras me dice que si aspiro altiva verme, mi vida será estrago de su rabia, y esto , creyendo causa que no tiene: combatida de tantos enemigos, cómo, I nes infeliz, podras valerte? Ea, pues corazon , huyamos luego, huyamos que es un medio conveniente de alejar la borrasca que amenaza aquesta infeliz vida : de esta suerte sosegará Constanza sus temores: el Príncipe olvidar su afecto puede: el Rey de la amenaza que me - dixo, verá que me desvio justamente: y Don Alvaro , ese que aborrezco, no podrá importunarme çruelmente, pues el horror que con su vista me hace, sosegará tambien mis timideces: pecho afligido, solo de este modo podré lograr reposo diestramente, pues-en no dilatarlo ahora, consiste lo que mas provechoso me conviene: de Constanza ya es fuerza me despida, y á su quarto pasando.... Sale Alv. Ines, detente, que el Rey en este dia me asegura, mi mayor aleg la : puede aídzrse lera obenano iene mu y rl no mas :es. ,nes Gauiga atreiene e, la ene, !ras, mease. mas ! a 'aré te? a áer de 2I en jírbilos mi iima con el lógro de que me das lá mano? Des.. Muy bien es alegrarte , D. Alvaro , y llamarte el mas feliz, guando dichoso encuentres, muger como yo soy , pues contemplando tus honores„grandezas y tus bienes, todos en este punto los desprecio, porque no puedo amarte; es bien que premies aquestedesenga.3o,pues no quiero fingir, lo que tal vez una alebe sin razon, pues creyendo que te amaba, al talamo engañado condujeses tu amado corazon , y alli encontrases el aborrecimiento que en mí tienes: esto dirás al Rey , y aun á tí mismo, pues nunca he de fingir : muda prudente de cariño, pues sabes desde ahora, que el poder no me hará llegue á quererte. vase. .lv. Y he podido sufrir tantos oprobios de una vana muger ? que suspendiese aquel primer arrojo, esperanzado en •lo que el Rey me dixo, y que este fuese origen de un desprecio tan enorme? Alvaro , y has podido contenerte, sujetando tu espíritu gallardo á unas voces ilusas tan aleves ? No, corazon, á la venganza vamos, mes , pues que me ha dicho me aborrece, no extra ñara que de aborrecimiento sean la produccion que la presente con-
cz contra ella ; pinindo sus agravios con otros n-1 rbos y crueles, en su Lïada. Sale el Elv. Has visto, hermano, de mi verdad , las pruebas evidentes: hablaste á tu enemiga? X11v. Si , la he hablado, y ojala de sus voces no entendiese tanto unido desprecio , tanto agravio: pero dime tu Elvira, qué, no teme Ines de mis furores el extrago? Elv. Si el Príncipe conoce que la quiere, cómo quieres que tema tus oprobios, guando está en tu desprecio su fiel suerte. 41v. Pues si en eso confia , verá osados los zelos irritados, de quien puede abatirla y perderla : mas dí , Elvira, cómo pudiera unir dos pareceres, como los que batallan en mi pecho de odio y amor? el odio la pretende, victima desangrada, por venganza, de su aborrecimiento : el amor siente, no morir en sus brazos, animado; de modo , que los dos suspensa tienen á mi resolucion , y quanta arrastra el odio rencoroso , á suspenderle con imperio mayor , el amor sale y aplaca del furor el fuego diente: dale , Elvira , un remedio á mis desdichas, atenta á lo que el alma, asi padece. Elv. Si le tomas , tal vez serás dichoso en lo que ahora mi voz va á proponerte. 4lv. No te detengas , dame algun consejo, aunque sea dificil, que muy breve verasle executado, y no, no dudes en decirlo , aunque sean con crueles medios, puesto que la pasion que me arrebata, ni en peligros, ni dafios se detiene. Elv. Pues esta noche (que en ella descuidada Ines descansará) has de atreverte á sacarla robada de Palacio, el delito , aunque lo es, muy facilmente, el Rey lo ha de suplir, pues pretextando, que es por salvar su honor , y que pretendes por este medio, hacer que Ines se case contigo, D. Alfonso , facilmente al disimulo dará qualquier agravio; si con esto el remedio no lo tienes, no encuentro mas alivio á tus pesares, que morir, ó matar, pues te aborrecen. .41v. Uno y otro partido haré, probando, qual me alivia , ó me mata , veras breve de esa enemiga , ó su fatal tragedia , ó á mi lado , de esposa , alagos fieles. 41v. so si, executa, despechado quanar-
quanto p ueda servir , á que yo aliente , con esperanza de que sea premiado el cariño que al Principe mantiene mi herido corazon, si Alvaro logra casarse con Ines , debo creerme dichosa en mi deseo , si ella acaba del Rey á los rigores mas crueles, quitada la ocasion de sus amores, mejor lugar tendrá lo que pretende esta ciega pasion , ó quánto aspiro ambiciosa, y llevada de fervientes espíritus amantes! Tambien quiero formar otro papel , en que presentes vea sus zelos Constanza declarados, para que contra Ines , su enojo emplee, nadie culpe mi afan , si no conoce el amor , y los zelos lo que pueden, y mas si tiene como yo , envidiosa, un corazon cruel , tirano siempre. ACTO QUARTO. Palacio , y salen Ines , y D. Pedro. Princ. Este acaso , ó Ines l nunca esperado; hace presente , que Cielo, que de todos tus consiga • librarte , como anhela siempre pecho, los osados, que fieros y atrevidos intentaron robarte desde el entro 3 de este palacio (y quizá en el monte ofenderte crueles) son , huyendo, muestras de su perfidia, temerosos de la pena, al llegar á conocerlos: vuelve pues á tu estancia, consolada de que tuviste en mí fixo remedio, y que esta alma que siempre te venera,- será tu centinela... no, no puedo suprimir la pasion que me debora, ni resistir sus ojos al incendio, que en el seno del alma introducido, me yela , y me sufoca al mismo tiempo. A perfecta hermosura l nunca, nunca te mirase yo hermosa , pues es cierto, que desde el punto que te ví, sentidos y potencias los miro padeciendo. No es posible callar.... Yome declaro: Ines, si mis afanes... si mi afecto.... si en el alma.... Sale Juan Melo. Señora , en este instante la Princesa me dice que vais luego á su quarto , que importa vuestra vista. vase. Princ. Solo aqueste accidente, ahora. suspenso puede dexar lo que mi voz quería deciros , bella Ines. Ines, Acudo presto á vuestra esposa, puesto que me llama, que lo denlas no importa, !ece. di - ro- ;un !ve les on a ie. 11a te áY ;e e dispone el riesgos yo el co-
como advierto. Princ. Qué cónociendo que eres quien me. mata, procuras acabarme lo mas presto? .Ines. Aquella llama debe alimentarse, y todo ha de rendirse á aquel precepto, que en vos y en mí , de obligacion precisa es siempre lo primero, lo primero. vase. Princ. O qué insigne mugen , á sus virtudes mas que no á su hermosura estoy temiendo ! qué por donde templar mi amor debía, la llama crece mas en vivo fuego! Sale el Rey, y Don Alvaro. • Rey. Con que el Principe fue quien la ha librado? .lv. A su furia , Señor, á sus Monteros, inutil fue la resistencia nuestra. Rey. Yo, aunque sea cruel, pondré . remedio; con qué venís de caza ? Princ. 'Sí , Monarca, y he visto de atrevidos un compuesto, que audaces se atrevieron alevos OS á una muger, á quien guardar debieron respeto y atencion. Rey. Tambien he visto hijos que de su Padre á los preceptos faltaron obstinados, y era justo castigar tan aleves desaciertos. Princ. Por qué lo proferis ? Rey. Porque he sabido aliurentais obscuras pensamientos contra lo mas debido , contra el Trono, y conrra las delicias de Himeneo, y no por veros Principe jurado, os creais eximido del decreto de un castigo debido : si hay osados que robar quieren, puede que del dueíío á quien debeis ceder, sean mandados, por evitar mayores desaciertos: esto entendido::: Princ. Pidoos un instante Padre y Señor , que oigais unos recuerdos que debo aqui decir, y preve niros que lo que hice , por fuerza debí hacerlo. Al ver un atentado tan enorme al ver un desacato tan pervesrso vulnerado el Palacio, destruido el decoro, faltando al real respeto, y arrastrado el honor de aquella dama, qué pecho noble, que hombre Caballero, aunque os viera mandar tanto desórden, sufriria al mirarlo, el exercerlo? en mi presencia un hecho tare iniquo debía permitir? Habrá algun pecho que apoye que fue injusta la defensa ? Solo D. Alvaro puede proponerlo: pues lejos de alcanzar lo que es debido, por su pasion dirige los extremos. Si vos me amenazais con vuestras iras, 9 7 Mo-
tra cl e neo, i do, ha y = del nanznos evede- .me, ;rso, do ella ibre nto o? tant ;ho delo: es Ceras [oMonarca sois , guardar debo silencio de culpa que fingis, ó que os ha dicho algun falso Traydor , ó vil objeto; pero fuera de vos , el que atrevido no venere los muros de este centro, no respete Criadas de mi Esposa, no terna los ardores de mi aliento, aun no podrá aspirar ser desperdicio de mi rabia , mi ardor , á mi despecho: pues reservando á vos , Portugal todo, es poco á la venganza que yecto, para aquel que se atreve impiamente, á no rendir á mi obediencia el cuello: pues se debe acordar, que si ahora vive á la llama del Sol que arde sereno, este llega á su ocaso, y otro dia nace otra vez con bien extraño intento. vase. .31v, Habeis, Sellor, mirado mi desdoro, y quán claro del Principe, el afecto se descubre ácia Ines? Rey. Ya reconozco, que el darío por instantes va creo tiendo; pero yo haré quo el Principe conozca, que él quiere la ruina do este Reyno, y que antes de que llegue tanto darlo, z1 apagaré la llama de su incendio. vase.. dlv. Eso si , pues no logro lo que aspiro, é Ines asi sé burla de mi afecto, muerta la mire yo, antes que agena, que aunque es barbaridad que está diciendo, que acabar un amante con la que ama, es contra lo natural horrible yerro; aquel que lo imagina , diga antes qual de los dos es mas terrible . objeto, el amor que se enciende por sí mismo, v un ardor que se acaba con, los zelos. Gabinete , y sale Elvira apresurada. E1v. Los afectos sensibles de Constanza, me avisan que logre mi pensamiento, guando doliente apenas ya se alienta: si ella muere aproximo mis deseos, pues la vida de Enes es corto asunto, para impedirme dichas que ya espero, sepa el Rey que Constanza asi padece, achacandole al Principe el suceso; y que lelos de Ines la precipitan, çonduciendola al trance mas funesto. DesplÇó-
32 pero en la execucicion se fragua el yerro, guando en lo que se busca la venganza, se encuentran pecho. Gabinete , y se ve sentada en un canape , muerta Doña kes á puñaladas; pero toda cubierta con una cortina: luz de cera en un farol, y dos aclieros para hachas. Sale el Princ. En sombras de la noche , rezeloso, agitado de un vago pensamiento, al quarto de mi esposa me retiro, para lograr el mas feliz contento, que estando descuidada Ines hermosa, encuentre con mirarme menso: solo pequeña luz sin duda que mi su lecho, ó qué feliz yo:::. Tropieza con el cadaver. Mas qué he mirado, sobre esta silla parece que piezo con un vulto crecido, no me ga f o, con cubierta . le miro..,. O qué recelos tienta dudas melancólicas tiene el pensamiento! tomaré del farol, la luz que encierra. la toma. y descubriendo asi Sagrados Cielos! F'é á Ines muerta á puñaladas , tapada la boca con un pañuelo blanco con Sangre. no es mi Ines la que miro hecho cada ve si lo es.... Ay de mil todo su pecho lleno de puñaladas detestables, me dice de su muerte el golpe horrendo, no hay nadie que me escuche, ola criados. Salen Pedro de Sousa , y Juan de Meto , con hachas encendidas. Pedro y Juan. Que nos mandas. Princ. Quién barbaro, y sangriento cometió tanta culpa, ea, decidlo, sino quereis.... Juan. Señor , solo sabemos, que vuestro Padre el Rey, órden ha dado á Don Alvaro , de entrar hasta este puesto, él salió con su hermana presuroso, agitado , confuso , y macilento. Princ. Al punto todos con los Monteros seguid á esos aleves , sin que puedan escapar mi rigor. Se van los dos, Y tú , Angel bello, Ines hermosa , origen de mi vida, cómo asi llego á verte ? cómo puedo articular palabra, guando miro que me falta la luz de mis alientos ? A Padre el mas infame, mi venganza será,. viendo aquesta lamentable, y triste Escena; cómo pueden llevarme otros afee. tos ? para esto llegaste á ser mia , Es. I pos aó los rigores del des- , gozo intiene esta sala, esposa está en tro, encombaten Qué de á mi alma... cruel, Alvaro .. Mas si estoy
33 i! todo su :tes rabies, .e el golpe e escuche, y 9nan de .endidas. landas. san (niel) a, decidlo, ley, órdern trar hasta na presuacilento. los Mora1 que mi vida, ? cómo miro Lis alienAlvaro si estoy iste Esos afee. tia , Es. para tanta desgracia quiso el ciélo, que á caza yo saliese....11Ias qué hago, que saiïudo , colérico y soberbio, á mi padre no voy , y le hago cargo, la catastrofe atroz que asi ha dispuesto? Iré á su vista....RZas ay , cómo abandono la mitad de mi alma , cómo, Pedro, piensas vivir , faítandote la causa, que animaba tu espíritu y aliento? Ines , si de la envidia eres despojo, si de la venganza has sido objeto, fama serás del mundo , guando sepan, que pues moristes tú , contigo muero: cortos instantes tardaré en seguirte, para que quede al mundo por exemplo, que hasta en la muerte te adoré, de modo, que pues moriste tú , tambien -yo muero: pasion que asi furiosa me comprimes, con amargo dolor crece te ruego, y cierra de una vez á los vita- - les, porque siga á mi bien , como deseo. Salen Pedro de Sonsa , y 3tran de • Alelo. .luan. Los Monteros , Seüor , que te acompaflan, viendo salir con tan furioso exceso á Elvira , con D. Alvaro , los prenden, á mi se me presentan , y temiendo vuestro rigor , exclaman que han cumplido de vuestro Padre , el que mandó_ decreto; y Elvira , temerosa ha confesado, que la carta que fué duro instrumento para Constanza , y le causó la muerte envidia fué de su ambicioso nio. P r inc. No halla mi corazon en es e estado, sino horrores , tos, veos, Pedro de Sonsa, en esos viles, executa el rigor que puedas fiero, hazlos sufrir castigos mas atroces, de modo , que se mueran padeciendo, muerte mas dilatada , y que agonicen entre el mayor , y mas cruel tormento: y si acaso mi Padre se opusiese, dile que yo respondo del Decreto: e que gey barbaros intenda.
34 que á mi me reconvenga , que es factible Ie recuerde , aunque es Rey , lo mal que ha hecho, y tu Alelo, dispon lo necesario para el aparatoso , y grande entierro de mi difunta sposa ; pues yo mando, que como á tal , la tenga todo el Rey no: y á tí, Ine; desgraciada, á tí adcrada llama, en que tan abrasado me confieso, ante tus aras juro, semi eterna. Cae el telon mi constancia en amarte , te pro. meto que en. mi seno muger ninguna ocupe el lugar que has tenido , que sea el tiempo quien diga la memoria dilatada, que la muerte de loes, le feé á mi afecto, recuerdo tan acerbo , y tan seguro, que haré que en Portugal sea suceso, que lamentable , triste , y condolido, de mi amor eternice los extremos, , y da fin. Se hallará con la Coleccien de las nuevas etr las Librerías de Castillo,, frente á San Felipe el Real; en la de Cerro, calle de Cedaceros; en su Puesto , calle de Alcalá ; y en el .Mario , frente Santo Thomas á rs. sueltas , y en tomos en pasta á 20 rs. cada uno , en pergamino , 4 16 , y 4 la rirstica á ts , y por docenas con mayor equidad..