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Efecto de diferentes estrategias de producción y manejo en la calidad de la canal de los pollos de engorde

Lage Sánchez, Almudena

Abstract

La avicultura de carne es una de las industrias más avanzadas y evolucionadas dentro de la producción animal. La selección de broilers cada vez más eficientes ha supuesto también un incremento en la frecuencia de aparición de defectos de calidad y de miopatías en estas aves. La presión ejercida tanto por los legisladores de la Unión Europea como por los propios consumidores, estimula a todos los eslabones involucrados en la producción avícola a una mejora continua, basada en el estudio pormenorizado de los distintos factores que intervienen en esta producción animal. Esta tesis trata de abordar algunos de estos factores relacionados con la producción de carne de broiler con el claro objetivo de incrementar tanto el bienestar animal como la calidad de las canales obtenidas.

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ESCUELA DE DOCTORADO INTERNACIONAL DE LA USC Almudena Lage Sánchez 7HVLVGRFWRUDO ()(&72'(',)(5(17(6 (675$7(*,$6'( 352'8&&,1<0$1(-2(1 /$&$/,'$''(/$&$1$/'( /2632//26'((1*25'( /XJR Programa de doctorado en Medicina y Sanidad Veterinaria  7(6,6'('2&725$'2 '('%61&'&+('4'06'5 '564#6')+#5&'241&7%%+ĵ0; /#0',1'0.#%#.+&#&&'.# %#0#.&'.1521..15&' '0)14&'  $OPXGHQD/DJH6iQFKH]   '5%7'.#&'&1%614#&1+06'40#%+10#.&'.#70+8'45+&#&&'5#06+#)1&'%1/2156'.# 241)4#/#&'&1%614#&1'0/'&+%+0#;5#0+&#&8'6'4+0#4+#  /8*2  DECLARACIÓN DE CONFLICTO DE INTERESES Dña. Almudena Lage Sánchez Título de la tesis: Efecto de diferentes estrategias de producción y manejo en la calidad de la canal de los pollos de engorde Presento mi tesis, siguiendo el procedimiento adecuado al Reglamento y declaro que: 1) No existe ningún conflicto de intereses en relación con mi tesis de doctorado. En Lugo, 23 de octubre de 2023. Firmado por LAGE SANCHEZ ALMUDENA - ***5910** el día 23/10/2023 con un certificado emitido por AC FNMT Usuarios Agradecimientos AGRADECIMIENTOS Pocas cosas resultan más gratificantes que el estudio y el aprendizaje. La profesión veterinaria obliga a la mejora continua, y en particular, la producción animal trata de aplicarla con el objetivo de mejorar la vida de los animales y las personas. Sin embargo, la realización de una tesis que plasme ese aprendizaje con el objetivo de que sea útil es un camino largo y difícil, y, sobre todo, compartido con personas que buscan la excelencia en lo que hacen y además tienen la generosidad de dedicar tiempo y conocimientos para que llegue a buen puerto. Por ello, debo agradecer muy sinceramente: A Coren, en general por el trato desde que formo parte de la cooperativa y en particular por su apuesta por la formación y la oportunidad que ha supuesto la elaboración de esta tesis. Desde la dirección de la misma en las figuras de D. Manuel Gómez Franqueira y Dña. María Gómez Franqueira, hasta la dirección de producción, personal de planta de procesado, personal de administración y por supuesto personal de los núcleos avícolas, todos ellos excelentes profesionales con una labor silenciosa y en ocasiones poco reconocida. Sin su apoyo la realización de este trabajo no sería posible. A mis directores de tesis, Dr. José Luis Benedito y Dr. Luis Vázquez por su trabajo, paciencia, atención constante y los ánimos infundidos para que la tesis sea una realidad. Gracias. A Martín Novoa, por su empuje y ayuda, más de 20 años juntos tratando de sacar lo mejor de cada uno, con un objetivo común. A Carlos Bello, Roberto Benavides, Alfonso Román, Ricardo López, Juan Aguiar y María Álvarez, el mejor equipo del mundo, por su soporte, paciencia y ayuda todos estos años. Es un placer trabajar con personas como vosotros. A Jesús Méndez y Pilar Cachaldora por su tiempo, ayuda, sugerencias y saber hacer. Sin lugar a dudas, la nutrición animal tiene grandes profesionales. A Iván Francisco, Mario Doce, Mar Casaldarnos, Noelia Rodríguez e Iria Yebra, de la planta de procesado, por su paciencia, colaboración, imágenes y amabilidad extrema desde el principio. A nivel personal, gracias a Carme y Luís, mi preciosa familia, mi felicidad. Sois buenos, generosos y habéis soportado muchas ausencias que espero compensar ahora que la tesis llega a su fin. Os adoro. A mis padres, Lolita y Vicente por ser las personas más bellas y buenas que conozco, ejemplo de paciencia, honestidad y sacrificio por los demás. Y a mis suegros, Maribel y José Luís, gracias por cuidar tanto de nuestra familia, sin vosotros esto no habría sido posible. ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ A mis hermanas, Paula y Silvia, la chispa de mi vida, familiares y amigos, que me habéis animado y soportado mis ausencias y estrés en múltiples ocasiones. A todos, mi más sincero agradecimiento. A Carme, mi luz Índice V 7. CONCLUSIONES ........................................................................................................ 197 8. BIBLIOGRAFÍA .......................................................................................................... 201 RE SUMEN Resumen 3 RESUMEN La avicultura de carne es una de las industrias más avanzadas y evolucionadas dentro de la producción animal. La selección de broilers cada vez más eficientes ha supuesto también un incremento en la frecuencia de aparición de defectos de calidad y de miopatías en estas aves. La presión ejercida tanto por los legisladores de la Unión Europea como por los propios consumidores, estimula a todos los eslabones involucrados en la producción avícola a una mejora continua, basada en el estudio pormenorizado de los distintos factores que intervienen en esta producción animal. Esta tesis trata de abordar algunos de estos factores relacionados con la producción de carne de broiler con el claro objetivo de incrementar tanto el bienestar animal como la calidad de las canales obtenidas. La pododermatitis es un problema asociado mayoritariamente al material sobre el que los broilers realizan toda la crianza. Por ello, se evaluó el efecto de diferentes materiales de cama, como son la viruta de madera, la cascarilla de arroz y el dry bed sobre los parámetros productivos y de calidad de las canales de los broilers. En este caso, se comprobó que la cama de viruta presenta los mejores resultados. No obstante, tanto la cascarilla como el dry bed son alternativas más que aceptables que no afectan a los demás parámetros de calidad. Las miopatías son un problema reciente y de diversa etiología. Aunque se continúa investigando, parece evidente que su aparición está asociada a un ritmo de crecimiento elevado y/o desordenado de las aves. Por ello, se estudió la validez de la disminución del crecimiento de los broilers para así alcanzar una reducción en la incidencia de miopatías. Este objetivo se planteó mediante el suministro de un pienso peletizado formulado para conseguir una ganancia media diaria similar a un pienso en forma de harina. Se analizaron parámetros productivos correspondientes al final del cebo, así como de calidad de la canal, entre ellos la frecuencia de aparición de pechuga de espagueti y de madera, defectos más habituales en la planta de procesado donde se realiza el estudio. Los resultados muestran la posibilidad del empleo de ambos tipos de pienso, sin influir en los índices productivos que presentan ambos programas. Con respecto a las miopatías, no se aprecian diferencias entre uno y otro tipo. Sin embargo, el pienso en grano incrementó la incidencia de pododermatitis. Por lo tanto, el pienso en harina, cuando está bien formulado y presentado, puede ser una opción muy válida para el objetivo deseado. Por último, la carga, el transporte y el tiempo de espera en el matadero antes de entrar al faenado son factores muy estresantes para los broilers. Se evaluó el efecto del empleo de lonas de protección en los camiones, de la distancia entre la explotación y el centro de procesado, del tiempo de espera en la zona de recepción del matadero y de las condiciones climáticas en las que se realiza el transporte. Se constató la importancia del empleo de lonas de protección en los camiones en las épocas frías para disminuir la mortalidad de los broilers a la llegada al matadero, así como la necesidad de reducir los tiempos de espera antes del procesado. Todos los estudios se realizaron con broilers criados en explotaciones similares respecto al manejo, programas de luz y ventilación, vacunas, etc., minimizando los factores que pudieran influir en los resultados obtenidos y que fuesen ajenos a los objetivos de la tesis. El empleo de núcleos avícolas permite disponer de un elevado número de datos. ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 4 A la vista de los resultados obtenidos, podemos concluir que los broilers son animales muy sensibles ante cualquier factor estresante, debido a la elevada especialización de estas aves para la producción cárnica que se ha conseguido en poco tiempo. Como consecuencia, se debe maximizar el cuidado en todas y cada una de las etapas que conforman la vida de los broilers y, al mismo tiempo, continuar investigando para obtener un mejor y mayor control de su bienestar y eficiencia productiva. Palabras clave: broilers, yacija, pododermatitis, pellet/harina, velocidad de crecimiento, lonas, tiempo de espera, muertos a la llegada, pechuga de espagueti, pechuga de madera. 1. INTRODUCCIÓN Introducción 7 1. INTRODUCCIÓN 1.1.- CARACTERÍSTICAS DE LA CARNE DE AVE La carne de ave es la más consumida a nivel mundial y su producción es uno de los sectores que mejor se adapta a las diferentes crisis, al tratarse de un alimento de fácil consumo, bajo precio y una proteína de elevada calidad. Está clasificada dentro de las carnes blancas y tiene un elevado contenido en agua (en torno al 70 %). Se considera muy saludable por su bajo contenido en lípidos y grasas (en torno a un 9,7 %, concentradas en la piel), lo que hace que sea ligera y fácil de digerir por su aporte de proteínas de alto valor biológico. Una ración puede aportar entre el 46 % y el 49 % de proteínas recomendadas en la ingesta diaria de un adulto. Contiene minerales como potasio, magnesio, hierro, zinc y fósforo, y presenta un alto contenido de vitaminas del grupo B6 y B12, activadoras del sistema nervioso y fundamentales en la producción de anticuerpos necesarios para combatir enfermedades e infecciones. Además, su elevado contenido en triptófano eleva los niveles de serotonina, hormona encargada del estado de ánimo y bienestar general. La carne de ave es fundamental en dietas de deportistas para restaurar los tejidos y recuperar masa muscular, y su aportación de selenio la hace recomendable para personas con problemas de tiroides. Su grasa es mayoritariamente monoinsaturada, constituida principalmente por ácido oleico. Es además muy versátil, por su sabor neutro que permite múltiples preparaciones, cumple con los más altos estándares de calidad y su producción es altamente especializada (Castañeda et al., 2013). 1.2.- PRODUCCIÓN AVÍCOLA A nivel mundial, la producción de carne de pollo se ha ido incrementado año tras año, alcanzándose los 100,5 millones de toneladas en el año 2020. Entre los principales productores destacan Estados Unidos (EEUU), Brasil, la Unión Europea (UE) y China. Figura 1. Distribución de la producción de carne de aves en la UE (MAPA, 2021a) Los datos provisionales de la encuesta de sacrificio del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) del año 2020 reflejan un incremento en la producción de carne de aves ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 8 en España, disminuyendo sin embargo el número de animales sacrificados. En el caso concreto de la carne de pollo se aprecia un leve descenso en las toneladas producidas por primera vez en los últimos años, en favor de otras especies avícolas alternativas, en un total de 800.616.000 aves sacrificadas (un 2 % menos que el año anterior), con 1,7 millones de toneladas totales de carne (0,74 % más que en el 2019), sumando el conjunto de la UE 13,56 millones de toneladas. España es el segundo productor de carne de ave en la UE, ahora que el Reino Unido ya no forma parte de la misma (Figura 1). Polonia se mantiene como primer productor, pues desde hace algunos años está experimentando un aumento muy significativo de su producción. Para el informe acerca de la Orientación Técnica Económica del sector avícola de la Dirección General de Producciones y Mercados Agrarios (junio 2020), el número total de explotaciones registradas en el REGA (género gallus, ocas, pavos, pintadas y ratites) es de 11.468, pero sólo 4.739 las que tienen la avicultura como actividad principal y es a las que se circunscribe dicho informe. Cataluña, con 839, Andalucía, con 772, Galicia, con 720 y la Comunidad Valenciana, con 441 conforman el 50 % de la producción avícola en España. La mayoría de las explotaciones son convencionales, aunque se observa un incremento en la producción ecológica, siendo Galicia la comunidad con mayor número de aves en cría ecológica, seguida por Cataluña. La edad media de los titulares de las explotaciones avícolas es de 46,8 años, por lo que se trata del sector agrario menos envejecido, por debajo de la media de todos los sectores ganaderos (54,3 años). Son personas formadas en bienestar animal y manejo de fitosanitarios, y el 55,4 % de su renta es de origen agrario, por encima de la media de los sectores ganaderos y agrícolas. El tamaño medio de las explotaciones es relativamente grande, pero con mucha variación entre comunidades. Sólo el 32 % de las explotaciones reciben ayudas de la PAC o de desarrollo rural, siendo el sector que menos ayudas recibe junto con el de ovino/caprino de carne. Según las estadísticas, las explotaciones de pollos han pasado a representar del 88 % al 81,5 % del total de explotaciones avícolas en España desde el año 2013 (Figura 2). Figura 2. Evolución de la producción de carne de ave en España en el periodo 2003-2020 (MAPA, 2021a) La mayor parte de la producción de carne de pollo se concentra en cuatro comunidades autónomas: Cataluña, con 28,7 % del total nacional, la Comunidad Valenciana, con un 16,9 % del total, Andalucía, con un 15,8 %, y Galicia, con un 13,1 %. (Figura 3). Objetivos 15 2. OBJETIVOS De entre todas las producciones animales, la avícola es la más tecnificada y avanzada. La mejora continua de crecimientos e índices productivos ha conllevado la aparición de una serie de alteraciones en la presentación de las canales que es necesario analizar y corregir. Asimismo, el avance de los estándares de bienestar animal en las producciones avícolas evidencia la necesidad de estudio de todos los factores que puedan contribuir al mismo, siendo conscientes de la complejidad que ello supone. Teniendo en cuenta lo anterior, se define como objetivo general de esta tesis doctoral el análisis de distintas intervenciones en el manejo y la nutrición en la producción de broilers que inciden en la calidad final de los productos avícolas que se obtienen de estas aves. Por todo ello, se plantean los siguientes objetivos específicos: 1. Estudiar la relación entre los índices productivos y la incidencia de pododermatitis respecto al empleo de diferentes tipos de material de cama disponibles en el mercado. 2. Evaluar las diferencias productivas alcanzadas mediante dos estrategias alimentarias diferentes en composición y presentación, orientadas a moderar el crecimiento de los animales y a conseguir una reducción de la incidencia de miopatías. 3. Estudiar los diferentes factores involucrados en el transporte de los animales al centro de procesado para determinar la influencia de estos, tanto en el bienestar como en los parámetros finales de calidad. 3. REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA Revisión bibliográfica 19 3. REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA 3.1.- AVICULTURA DE CARNE Las industrias avícolas se caracterizan por ser compañías grandes, con un nivel técnico elevado y un funcionamiento muy dinámico. En el caso de la producción de carne de pollo, las empresas se integran en su mayoría de forma vertical, utilizando infraestructura, genética y alimentación comunes a nivel mundial y adaptando las prácticas de manejo y los programas sanitarios a la situación particular del país en que se encuentran. La avicultura intensiva aplica conocimientos científicos y técnicos en cada una de sus actividades, y abarca tanto la mejora genética de las estirpes como la tecnificación de las instalaciones, los programas sanitarios, el manejo o la alimentación de los animales. Para mantener su competitividad, se renueva y moderniza de manera continua. El 60 % de las explotaciones avícolas españolas se consideran con un grado de modernización medio/alto, y constituyen el sector ganadero más tecnificado en la actualidad (Barroeta et al., 2011). Las aves que se crían son cruces de distintas razas, estirpes y líneas, llamadas cruce industrial, siguiendo planes de selección realizados por empresas de genética internacionales (Aviagen®, Cobb-Vantress®, Hubbard® e Hybro®), que optimizan el resultado productivo manteniendo un alto equilibrio con la salud y la seguridad alimentaria. El término inglés broiler hace referencia a una variedad de pollo desarrollada específicamente para la producción de carne, por su rápido crecimiento y óptimos índices técnicos. La avicultura española está totalmente comprometida con las nuevas normativas europeas, estatales y autonómicas de bienestar animal, de respeto del medio ambiente (como la prevención y reducción de residuos contaminantes) y de seguridad alimentaria, incluyendo la implantación de sistemas de trazabilidad y etiquetado. El compromiso con Europa para la reducción de uso de antibióticos ha conseguido, a través del Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN, 2021) que la avicultura esté a la cabeza tanto en la reducción del uso de antimicrobianos (un 71 % entre los años 2015-2018 en avicultura de carne), como en el objetivo de continuar reduciendo el empleo de los mismos un 45 % más en dos años, mediante la adhesión del sector avícola al plan REDUCE de la Agencia Española del Medicamento. Los datos anuales del Plan de Vigilancia de Residuos demuestran que, en la UE, y también en España, el número de muestras de huevos y carne de pollo que exceden los límites máximos de residuos es insignificante, y además no se utilizan productos prohibidos. La situación sanitaria de la cabaña avícola española es buena y las reglamentaciones europeas sobre control de zoonosis y el plan sanitario avícola tanto a nivel estatal como autonómico tienen por objetivo aumentar los niveles de protección de la salud pública y la sanidad animal mediante la prevención y reducción de incidencias. Como objetivos importantes en la industria avícola se fijan (Barroeta et al., 2011).: x Alojar las aves en naves bien diseñadas y equipadas, y con altos niveles de bioseguridad. x Manejar el ambiente de tal manera que proporcione a las aves todas sus necesidades de ventilación, calidad del aire, temperatura y espacio. x Controlar la diseminación de enfermedades alojando aves de una sola edad y un mismo origen en la nave (sistema todo dentro-todo fuera). ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 20 x Controlar constantemente la calidad, viabilidad y homogeneidad de las aves, atendiendo a su bienestar durante toda su vida. x Prevenir, detectar y tratar las enfermedades. x Cubrir las necesidades nutritivas, mediante técnicas apropiadas de fabricación de los piensos y con un buen manejo de la alimentación y suministro de agua. x Obtener alimentos seguros y de alta calidad para el consumidor. El sector avícola ha experimentado grandes avances en los últimos años. La producción de pollo de carne ha consolidado su crecimiento y profesionalización, ofreciendo una proteína de origen animal a un precio muy competitivo y con una seguridad garantizada. Las estirpes de pollos comerciales son seleccionadas para garantizar aves con características equilibradas de reproducción y engorde (Figura 6). La velocidad de crecimiento o ganancia media diaria (GMD), el índice de conversión (IC), la viabilidad y el rendimiento de carne se mejoran continuamente, a la vez que se hacen avances genéticos en el bienestar del ave, la salud de las patas, la aptitud cardiovascular y la robusticidad del animal. Se atribuye un 85-90 % de la evolución a la selección genética, y en torno a un 10 % a los cambios en la nutrición (Havenstein et al., 2003). Figura 6. Evolución del crecimiento del pollo de engorde (Zuidhof et al., 2005; con permiso de Elsevier B.V.) El logro del potencial genético que poseen estas aves depende de garantizar que todos los factores que influyen en la producción reciban una atención completa y adecuada. Son todos interdependientes y si alguno no está en el nivel óptimo el rendimiento general del pollo de engorde disminuye. La calidad del pollito, el programa de vacunación y su estado sanitario, el bienestar animal, el programa nutricional, la temperatura, el aporte de pienso y agua, el programa de iluminación, la densidad de cría y el control ambiental de la nave son básicos para asegurar el óptimo desempeño de la manada. Revisión bibliográfica 21 De acuerdo con el tipo de ventilación existen varios tipos de granjas avícolas (estáticas o dinámicas, con ventilación lateral, cenital o en túnel), y cada manada es distinta en el manejo necesario para cumplir con el objetivo de máxima eficiencia. Para garantizar el máximo nivel, el responsable de los animales debe entender las necesidades de las aves y satisfacerlas con un manejo cuidadoso en todo momento del ciclo. Cumplir con las exigencias del cliente en la planta de procesado es otra clave para el manejo correcto del pollo de engorde. Los requerimientos del matadero dependen del producto a vender, de alcanzar el peso objetivo y de la calidad de las canales. Un desvío de las exigencias supone un aumento del coste de producción. Por lo tanto, es fundamental la evaluación permanente de la relación coste/beneficio. El engorde por sexos separados y un monitoreo cuidadoso del crecimiento de las aves suponen una ventaja en la uniformidad de las canales y el procesamiento de las mismas, pero también un aumento en el coste de producción del animal (Aviagen, 2018). El responsable del pollo de engorde tiene como objetivo lograr el máximo rendimiento de la manada en términos de bienestar animal, peso vivo, índice de conversión, uniformidad y producción de carne, acogiéndose a los limitantes económicos. Para lograrlo, debe evaluarse críticamente cada etapa y estar sometida a un proceso de mejora continua. La etapa de crecimiento del pollo de engorde es sólo una parte del proceso completo integrado de la producción de carne, proceso secuencial que comprende las granjas de reproductoras, las plantas de incubación, las granjas de engorde de las aves, las plantas de procesamiento, los comerciantes minoristas y los consumidores (Figura 7). El resultado final depende del correcto desarrollo de cada etapa. Figura 7. Diagrama de producción avícola (Modificado de Aviagen, 2018) ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 22 3.2.- MANEJO EN GRANJA La fase de cría en granja comprende una serie de pasos en los que es necesario poner toda la atención. Se pueden resumir en: x Bioseguridad. x Preparación para la entrada de animales y cama. x Recepción de animales y primera semana de vida. x Control de crecimiento. x Preparación para el sacrificio y carga de animales. 3.2.1.- Bioseguridad Existen numerosos patógenos que pueden estar presentes en las naves de producción de broilers. Los que mayor importancia económica tienen en avicultura de carne clasificándolos por órganos o tejidos diana son: x Agentes con tropismo fundamental sobre el tejido respiratorio: virus de la bronquitis infecciosa, Mycoplasma spp., rinotraqueitis infecciosa, Escherichia coli, Aspergillus spp., Poxvirus spp. x Agentes con tropismo fundamental sobre tejido digestivo: Eimeria spp. (coccidiosis), Clostridium perfringes (enteritis necrótica). x Agentes con tropismo fundamental sobre articulaciones: Reovirus spp., Staphylococcus spp. x Agentes inmunosupresores: virus de Gumboro (IBD), virus de Marek. En esta clasificación habría que añadir los agentes con capacidad de infectar al hombre, denominados agentes zoonósicos (Rubio, 2005a). Tienen una importancia capital en la seguridad alimentaria y fundamentalmente son Salmonella spp., Campylobacter spp., y el virus de la influenza aviar. Los dos primeros producen enfermedades entéricas en humanos, mientras que el virus de la influenza aviar puede producir una enfermedad respiratoria grave en humanos, aunque su incidencia es mucho más baja. Una buena estrategia de bioseguridad puede anular o al menos minimizar la exposición a todos estos agentes. Existen diferentes patógenos que pueden permanecer meses o años en una explotación, por lo que es fundamental reducir los niveles de contaminación y/o impedir que entren (Tabla 1). Tabla 1. Persistencia ambiental de diferentes agentes patógenos ENFERMEDAD PERSISTENCIA Micoplasmosis horas/días Newcastle días/semanas Salmonelosis semanas Cólera aviar semanas Coccidiosis meses Gumboro meses Marek meses Se denominan vectores a todos aquellos agentes animados o inanimados que pueden transportar microorganismos patógenos al interior de la explotación ganadera. Considerando al pollito de un día como un vector más, el resto serían el agua de bebida, el pienso, el material de Revisión bibliográfica 23 cama, los vehículos, las visitas, aves silvestres, insectos, roedores, polvo y material en suspensión, etc. La bioseguridad se define como el conjunto de prácticas de manejo diseñadas para prevenir la entrada y transmisión de agentes patógenos que puedan afectar la sanidad en las granjas avícolas. Es la práctica de manejo más segura y barata para el control de enfermedades, y la instauración de un buen programa supone un aumento en la productividad del lote y los rendimientos económicos, así como una reducción en el uso de antimicrobianos y una producción más sostenible. Se debe diseñar un plan de bioseguridad que permita realizar un control de manera rutinaria de las medidas que se han implementado, y sea flexible ante nuevas medidas o necesidades que surjan. Para llevarlo a cabo se deberán de tener muy en cuenta dos componentes claves, como son la bioseguridad estructural y la bioseguridad operacional. 3.2.1.1.- Bioseguridad estructural: ubicación y diseño La explotación debe estar aislada de otras explotaciones ganaderas y sobre todo avícolas, respetando una distancia de seguridad de 500 metros para las primeras y de un kilómetro para las segundas y seguir el método todo dentro-todo fuera para contar siempre con aves de la misma edad, limitando la propagación de diferentes agentes patógenos o cepas presentes. Se recomienda que los caminos de acceso sean exclusivos para la granja para limitar el tráfico, y que estén asfaltados para reducir partículas transmisoras de polvo. Por otra parte, la explotación debe estar diseñada para evitar la entrada de aves, roedores o cualquier otro animal e impedir el acceso a personas no autorizadas, y ser construida para facilitar los procesos de desinfección y limpieza; con suelos, paredes y techos impermeables, sin vigas o pilares interiores y con conductos de ventilación fácilmente accesibles para su lavado. Debe estar aislada del exterior con un vallado o aislamiento perimetral en buen estado de conservación en todo momento y con la entrada permanentemente cerrada excepto cuando se utilicen para la entrada o salida de personal y vehículos (Figura 8). Figura 8. Entrada a un núcleo avícola Pájaros y roedores suponen un riesgo potencial para los animales de las explotaciones, así como los insectos. Así, se deben colocar mallas que impiden el acceso de aves en las ventanas o huecos de ventilación. ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 24 3.2.1.2.- Bioseguridad operacional La bioseguridad operacional engloba los procedimientos rutinarios destinados a prevenir la introducción y propagación de enfermedades, como son el control del movimiento de personas, de alimentos, de animales y de equipos o materiales de trabajo. Los trabajadores de la granja disponen de ropa específica y exclusiva de explotación para realizar su trabajo, y calzado para entrar a cada nave. También se debe establecer separación entre zona limpia y zona sucia antes de entrar en la zona de producción. Las visitas se deben limitar a lo estrictamente necesario, ya que se ha demostrado que en el 90 % de las contaminaciones microbianas actúa el hombre como transmisor. Se les debe suministrar ropa y calzado exclusivo de explotación y se lleva un libro de registro de visitas en el que se especifica la fecha y hora de la visita, la identificación de las personas y vehículos y lugar de procedencia (RD 637/2021). Se evita lo máximo posible la entrada de vehículos, quedando fuera del cierre perimetral los de las visitas, y los que efectúan la retirada de cadáveres realizan su cometido desde fuera del recinto. Los que deban acceder pasarán por un arco de desinfección o vado sanitario, o asegurarán la desinfección efectiva de las ruedas, pasos de ruedas y bajos del vehículo. 3.2.1.3. Limpieza, desinfección, desinsectación, desratización y vacío sanitario Antes de comenzar una nueva crianza se retira todo el abono de la crianza anterior. Si se observan insectos en el lote anterior, se rocían suelos y paredes con un larvicida inmediatamente después de la salida para evitar que las posibles larvas migren al techo de la explotación. Se barren las naves para que el lavado sea más eficaz. El lavado y la desinfección tienen una importancia vital en la crianza a iniciar, ya que se eliminan todos los patógenos de origen avícola y humano procedentes de la crianza anterior, minimizando las bacterias residuales, los virus, los parásitos y los insectos presentes en la explotación. Tras un lavado con agua a presión o agentes espumantes, se desinfecta y desinsecta alternando los productos para no crear resistencias en los patógenos existentes. Los desinfectantes más empleados son fenoles, compuestos de amonio cuaternario, hipocloritos y peróxidos. Los silos de pienso deben ser lavados al menos una vez al año y vaciados y desinfectados en cada crianza. Se desinfectan asimismo los aperos y los vehículos utilizados en la explotación. Tras cada crianza se limpian a presión y se desinfectan los sistemas de conducción de agua de bebida. El depósito de agua se vacía y limpia al menos una vez al año, y se toman al menos dos muestras de agua anuales para garantizar su potabilidad. Todas las granjas disponen de mecanismos de higienización de agua, por cloración o peróxidos o mediante plantas de tratamiento por sedimentación y filtración. El vacío sanitario supone liberar a la instalación de todas aquellas materias vivas o inertes que permitan el mantenimiento de los microorganismos. No podemos considerar que estemos efectuando un vacío sanitario si mantenemos la cama para la crianza siguiente o no hemos efectuado un lavado y desinfección. Un tiempo adecuado sería entre 7 y 14 días. Una vez al año, se debe realizar un vacío de al menos 21 días para reducir la carga microbiana presente. Se dispone un pediluvio a la entrada de cada nave para la desinfección del calzado, cuya solución se renueva semanalmente, además de calzado específico para cada nave. El control de roedores se realiza por medio de la colocación de cebos cerrados en diferentes puntos de la granja según los planos de colocación, que se revisan y reponen periódicamente, rotando el rodenticida cuando es necesario. Revisión bibliográfica 31 x Intestino delgado: el alimento triturado pasa después al intestino delgado, en donde se segrega el jugo entérico, el jugo pancreático y la bilis. x Intestino grueso: posee dos ciegos, colon y recto que desemboca en la cloaca. Figura 12. Sistema digestivo de un broiler Desde el punto de vista de la digestión, en las aves son muy importantes los movimientos antiperistálticos, que revierten el sentido del flujo de la digesta y permiten que se prolongue el tiempo de mezcla de éste con las enzimas endógenas y, por lo tanto, se mejore la eficiencia de la digestión. En el intestino grueso de las aves se produce una pequeña fermentación microbiana, aunque ésta se considera despreciable en términos cuantitativos, por lo que las emisiones de metano en las aves pueden ser consideradas nulas. En la cloaca confluyen el recto y las vías urogenitales, así que la excreta es una mezcla de heces y orina. La orina contiene una gran cantidad de compuestos nitrogenados, pero, a diferencia de los mamíferos, en las aves éstos son expulsados en forma de ácido úrico, cuya volatilidad es mucho menor que la de la urea que excretan los mamíferos. La digestión de las aves es similar a la de los mamíferos monogástricos, aunque menos eficaz porque el tubo digestivo es corto y, a pesar de los movimientos antiperistálticos, el tránsito de los alimentos es muy rápido. Por ello, se necesitan piensos con una alta concentración energética. Sin embargo, esto puede provocar un ajuste ineficiente de consumo, ya que las aves, alimentadas ad libitum, tienden a consumir más de lo necesario para satisfacer sus necesidades de energía. De los 20 a los 35 días de vida es cuando se produce el mayor desafío de problemas entéricos, por lo que resulta imprescindible la evaluación de la integridad intestinal mediante la realización de necropsias por parte de los veterinarios de la explotación (Teirlynck et al., 2011; Johnson y Reid, 1970). 3.2.4.2.- Cama El mantenimiento de una cama seca y friable es básico durante todo el ciclo, reponiendo material siempre que sea necesario. A partir del 25 % de humedad se ven comprometidas las propiedades de amortiguación, aislamiento y capacidad de retención de agua ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 32 (Collet, 2012). El contenido de humedad crítica para la aparición de dermatitis plantares se sitúa en torno al 35 % (El-Wahab et al., 2012). Salmonella spp., E. coli y los coccidios se pueden controlar con el mantenimiento de una baja humedad de la yacija. 3.2.5.- Preparación de los animales para el sacrificio y carga Cuando los animales han alcanzado el peso objetivo, previo a toda carga se realiza una inspección visual de los mismos por parte del veterinario responsable de la explotación, quedando reflejado en un certificado sanitario la ausencia de enfermedades o problemas en el lote a sacrificar. También van acompañados de una Información sobre la Cadena Alimentaria (ICA) de animales destinados a matadero donde se informa de los tratamientos suministrados a los animales, la tasa de mortalidad acumulada, las tomas de muestras realizadas, la ausencia de enfermedades y los programas sanitarios que se siguen en la explotación. La planificación para el sacrificio es fundamental para poder ofrecer animales ajustados a los pesos requeridos por el mercado. La base de datos con la que se trabaje debe permitir saber el peso de los animales a tiempo real y la previsión de peso a edad de matanza. También el pienso (tipo y cantidad) que estén consumiendo en cada momento, y tratamientos si los hubiera, lo que garantiza la total trazabilidad del procedimiento. Antes de efectuar la carga, se debe realizar un corte en el suministro de agua y de pienso. El ayuno debe iniciarse de 8 a 12 h antes del sacrificio de las aves para evitar la contaminación de canales durante el proceso de eviscerado. Entre 6 y 8 h previo a la carga, según la densidad de animales en granja, se levantan las líneas de comederos para que no haya posibilidad de acceso al pienso. La retirada del agua se realiza lo más tarde posible. Un ayuno insuficiente provoca que el tracto digestivo quede lleno. Parte de los intestinos se reubican próximos a la cloaca, y esto, unido a que la resistencia de las paredes intestinales está reducida durante las operaciones de retirada de cloaca, provoca que puedan rasgarse o cortarse y supongan una fuente de contaminación de la canal. Si hubiera presencia de pienso en el buche, se procede al retirado manual de su contenido, con las pérdidas económicas que origina la ralentización del faenado. Por otra parte, un ayuno excesivo provoca fermentaciones bacterianas y aumento de gases intestinales, incrementando el riesgo de rotura y contaminación de las canales. Además, el animal podría ingerir el material de la cama, suponiendo una nueva fuente de contaminación y se perdería peso y rendimiento de la canal por deshidratación. 3.2.5.1.- Carga de los animales Inmediatamente antes de la carga se suben las campanas de calefacción y se retira o levanta todo el equipo que pueda interferir con el equipo de recogida. El sistema de ventilación se mantiene encendido. La carga se suele realizar en horario nocturno, para minimizar el estrés de los animales. Si fuese necesario cargar de día, se deben colocar cierres de contención en el interior de la granja para evitar amontonamientos. Durante la recogida, que se puede realizar de manera manual o con máquinas especializadas, se respetan las normas de bienestar. Un manejo inadecuado durante la carga puede ocasionar heridas, huesos rotos e incluso la muerte. Una formación adecuada del equipo de captura, ajustando la velocidad de carga y utilizando la técnica correcta resulta esencial. El proceso de captura y carga debe ser bien planificado, con el número correcto de personas que manejen las aves sin prisas, pero reduciendo al mínimo el tiempo empleado. Unas buenas condiciones de captura deben incluir: Revisión bibliográfica 33 x Acceso claro al camión x Camión limpio y desinfectado x Luz azul/roja de noche o intensidad de luz reducida x Buen mantenimiento de todo el equipamiento x Ropa apropiada del equipo de recogida x Manos limpias y desinfectadas Los equipos de captura deben moverse despacio, en silencio y con constancia a través del grupo de animales y posicionarse correctamente en la nave. No deben coger aves lejos del contenedor y deben prestar atención cuando se colocan aves en las filas superiores y cargarlas de manera que no sufran daños ni en alas ni en patas. No deben capturarse aves por el cuello ni golpear ningún objeto mientras son cargadas. Los broilers pueden ser capturados por una pata, pero deben ser cogidos por el cuerpo para minimizar el riesgo de heridas. Si se cargan a mano, se pueden cargar hasta 5 pollos de menos de 2 kg en una mano y hasta 3 pollos cuando pesan más de 2 kg y usar la otra mano para soportar el peso de sus cuerpos, evitando el aleteo lo máximo posible. Nunca se carga pollo de triaje o con signos de malestar. El chofer debe comprobar la documentación oficial del traslado de animales, ICA y precintos, sin los cuales no podrá cargar las aves. El encargado de la nave está presente durante toda la carga, ya que es el responsable del bienestar animal y la comunicación con el responsable de matadero o el veterinario de explotación debe ser inmediata si fuese necesaria ante cualquier incidencia. Los módulos que contendrán a los animales se bajan al interior de la nave y se van llenando los cajones uno a uno, con el número de pollos por módulo ajustado en función al peso previsto, garantizando el bienestar animal (Figura 13). Figura 13. Carga de aves en un núcleo avícola Las aves deben evitar mojarse en todo momento y en particular cuando hace frío, por ello se pueden colocar lonas en los meses de invierno. Una vez lleno el camión, se dirige directamente al matadero, donde se pesa para determinar la tara y el peso vivo medio de los animales. Cuando la nave queda vacía, se retira el abono de acuerdo a las normas ambientales establecidas, y se llevan a cabo las tareas de limpieza, desinfección y mantenimiento anteriormente mencionadas. ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 34 3.3.- ALIMENTACIÓN La producción de carne de pollo ha evolucionado mucho en los últimos años, tanto en la genética, como en las instalaciones, y en el manejo de la reproducción, incubación, cría y sacrificio de las aves. Sanitariamente, también se conocen cada vez mejor los problemas que se afrontan, así como su prevención y control. La nutrición no se ha quedado atrás, y ha superado desafíos importantes como la retirada de los promotores de crecimiento, que obligó a buscar alternativas para el control de los procesos digestivos (probióticos, prebióticos, acidificantes, coccidiostatos…). Además, se han logrado avances con otros aditivos funcionales o tecnológicos como fitasas, xilanasas y β-glucanasas, proteasas con actividad enzimática, inmunomoduladores, secuestrantes de micotoxinas, etc. Se ha conseguido un mejor conocimiento de los requerimientos nutritivos de los broilers en cada una de las fases de su desarrollo, y de las materias primas para el diseño de las dietas, con el apoyo de vitaminas, minerales con fuentes orgánicas de mayor absorción y nuevos aminoácidos sintéticos más disponibles. A todos estos progresos hay que añadir los conseguidos en los procesos de fabricación y control de calidad, tanto del pienso como de cada uno de los ingredientes que lo componen. Actualmente es fundamental ajustar bien los programas de alimentación de los pollos, estableciendo un número adecuado de dietas, su composición y la mejor presentación física para cada edad y objetivos de crecimiento para optimizar los costes de producción. La producción avícola actual tiene como retos importantes garantizar la seguridad alimentaria, proteger el medio ambiente y buscar el máximo bienestar de las aves, cumpliendo la legislación vigente en estos temas, pero no debe olvidar los dos objetivos que le permitirán sobrevivir en el mercado y ser competitiva: producir carne de máxima calidad al mínimo coste posible. La nutrición es la variable con mayor impacto en la productividad, la rentabilidad y el bienestar del pollo de engorde. La formulación y el balance de las dietas los debe realizar un especialista en nutrición, pero el encargado de la granja debe conocer el contenido nutricional del alimento que suministra a sus aves. Es necesario realizar además análisis rutinarios del alimento que reciben para comprobar que se están obteniendo los contenidos nutricionales formulados y que el pienso es el mejor posible. El programa de alimentación comprende la secuencia y las características de los piensos a administrar a los animales a lo largo de su vida productiva. La nutrición animal de precisión trata de proporcionar al animal la alimentación que cumpla en cada momento sus requerimientos nutricionales para la eficiencia productiva óptima, producir alimentos de origen animal de mejor calidad para los consumidores y contribuir a un medio ambiente más limpio, sin olvidar la rentabilidad de los productores. Para conseguirla, se mejoran las técnicas de procesamiento, se realiza una formulación precisa de raciones, se emplea el concepto de proteína ideal y la alimentación por fases. Con la ayuda de la espectroscopia de reflectancia del infrarrojo cercano (NIRS) y del análisis proximal se puede determinar con exactitud el contenido nutricional de los ingredientes. 3.3.1.- Formulación Los ingredientes utilizados para las dietas del broiler deben ser frescos y de alta calidad, tanto física como en términos de digestibilidad de nutrientes. Los principales ingredientes son: x Cereales: trigo, maíz, cebada y sorgo x Harinas oleaginosas: soja, colza y girasol x Grasas y aceites Revisión bibliográfica 35 x Minerales: carbonatos, fosfatos, sal y bicarbonato x Correctores: microminerales y vitaminas x Otros aditivos: enzimas (fitasas, xilanasas y β-glucanasas, proteasas), probióticos, ácidos orgánicos, aceites esenciales y adsorbentes de micotoxinas El sistema tradicional de alimentar al broiler consiste en administrar una secuencia de piensos a lo largo de su vida productiva, de forma que cada uno de ellos satisfaga las necesidades de los diversos nutrientes en el punto medio del período en que se suministra ese pienso. Por lo tanto, la primera decisión a tomar es el número de piensos que se va a suministrar a las aves, y las cantidades aproximadas de cada uno de ellos. Esto dependerá de criterios de optimización del transporte y logística de la fábrica y las granjas. Una vez se ha tomado la decisión, se debe formular la composición nutricional de cada uno de los piensos, que a su vez depende de numerosos factores, siendo los más importantes: x Energía. x Proteína y aminoácidos. x Fibra dietética. x Macrominerales x Microelementos: microminerales y vitaminas. x Aditivos: enzimas, pigmentantes y coccidiostatos 3.3.1.1.- Energía La energía no es un nutriente en sí, sino una manera de describir los nutrientes que producen energía al ser metabolizados; es necesaria para mantener las funciones metabólicas y el desarrollo del peso corporal. El pollo de engorde necesita energía para el crecimiento, el mantenimiento y la actividad de sus tejidos. Las principales fuentes de energía en los alimentos avícolas normalmente son granos de cereal (carbohidratos) y aceites o grasas. En las aves de corral las necesidades de energía se valoran como energía metabolizable aparente (EMA), que representa la porción de energía de los alimentos que queda disponible para los procesos metabólicos del animal, es decir, la cantidad de energía total del alimento consumido menos la cantidad de energía excretada. La EMA nos da una medida adecuada del valor nutritivo de los alimentos, y se emplea en lugar de la energía digestible porque en aves es difícil de determinar la digestibilidad de los nutrientes, al excretar conjuntamente heces y orina (FEDNA, 2018). Los valores de energía metabolizable aparente suelen corregirse en nitrógeno (EMAn; retención nitrogenada cero) para tener en cuenta que parte del nitrógeno queda retenido como proteína tisular o proteína del huevo, o es excretado en forma de ácido úrico. Para calcular la EMAn se añaden o sustraen 8,22 kcal por cada gramo de nitrógeno excretado o retenido, asumiendo que es la cantidad de energía que corresponde a 1 g de nitrógeno en forma de ácido úrico (NRC, 1994). Los carbohidratos son la parte más grande de la dieta de las aves. Aparecen en gran cantidad en las plantas, en forma de azúcares, almidones o celulosa. El almidón es la principal fuente de energía para los broilers y el único carbohidrato complejo que pueden digerir, pues las aves no poseen un sistema de enzimas eficiente para digerir la celulosa ni otros carbohidratos complejos. Así, sólo los ingredientes que contengan almidón, sacarosa o azúcares simples, como el maíz o el trigo, son fuentes adecuadas de energía. Las grasas tienen más del doble de energía que cualquier otro nutriente, por lo que son una fuente muy importante de la misma en las dietas actuales. Son importantes también para la absorción de las vitaminas liposolubles: A, D3, E y K, y son fuente de ácidos grasos esenciales. ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 36 Las necesidades energéticas de los animales se dividen en no productivas y productivas. La no productiva comprende las necesidades energéticas de mantenimiento y termorregulación. La energía metabolizable productiva es el conjunto de necesidades energéticas del animal para su crecimiento. La concentración energética de los piensos es el componente que más influye sobre los rendimientos productivos, especialmente el índice de conversión. El nivel óptimo de energía del pienso es aquel que consigue el menor coste por kilogramo de pollo producido. Para ello, se evalúa la optimización de fórmulas a varios niveles energéticos y se decide aquella cuyo coste multiplicado por el índice de conversión esperable sea el más bajo (formulación a mínimo coste de la kilocaloría equilibrada). Una vez fijada la concentración energética, es necesario fijar los otros nutrientes en relación a la concentración energética elegida (Figura 14). Figura 14. Recomendaciones nutricionales para pollos de carne (FEDNA, 2018; permitido por FEDNA) Las aves, en general, comen para satisfacer sus necesidades energéticas. Por eso, consumen más con piensos bajos en energía que con piensos ricos en energía. Pero en aves jóvenes o con piensos muy limitados en energía la capacidad de ingestión disminuye por la baja capacidad del aparato digestivo y la consecuencia es que el pollo puede consumir menos energía de la necesaria, sobre todo con presentación del pienso en forma de harina y en épocas de calor. Sin embargo, las necesidades en aminoácidos y en minerales permanecen constantes, por lo que es Revisión bibliográfica 37 preciso aumentar su concentración en el pienso para compensar la reducción del consumo del mismo (FEDNA, 2018). El pollo actual tiende al sobreconsumo de energía con piensos granulados o muy concentrados, lo que resulta en mayores ganancias de peso y canales más engrasadas (Dozier y Gehring, 2014; Classen, 2017). Con piensos en harina los niveles bajos de energía afectan más a los crecimientos diarios, por ello, es recomendable usar niveles superiores de EMAn en piensos en harina que en piensos en gránulo, si el factor de ganancia de peso es prioritario. En la actualidad, las necesidades sociales del consumidor de la UE, relacionadas con el bienestar animal y el compromiso con el medio ambiente, tienden hacia el uso de piensos y materias primas menos concentradas y crecimientos más lentos. 3.3.1.2.- Proteína y aminoácidos Las proteínas del alimento, como las que se encuentran en los granos de cereal y en la harina de soja, se descomponen durante la digestión y generan aminoácidos, que son compuestos orgánicos que contienen carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y azufre. A su vez, los aminoácidos se absorben y ensamblan para construir proteínas que formarán los tejidos (músculos, nervios, piel y plumas). De esta manera, los principales productos de las aves están compuestos de proteína. Las propiedades de una proteína están determinadas por el número, tipo y secuencia de aminoácidos que la componen. Las especies monogástricas no tienen necesidades específicas en proteína bruta sino en aminoácidos digestibles (Block y Dekker, 2017). Por tanto, las aves no tienen unas necesidades en proteína como tal, sino que sus necesidades se expresan en aminoácidos. Si la dieta cumple con el balance de aminoácidos recomendado, el pollo de engorde responde en términos de crecimiento, eficiencia y rendimiento. El aumento en los niveles de aminoácidos digestibles supone un aumento en el desarrollo y el rendimiento en el procesado del animal. Pero en términos económicos, los precios de los ingredientes y los valores de la carne son los que se tienen en cuenta para administrar una densidad nutricional u otra. Para seleccionar los ingredientes en la elaboración de las raciones hay que tomar en consideración tanto el perfil de aminoácidos como la digestibilidad de la fuente de proteína. Estos factores marcan la calidad de la misma, y no la proteína bruta de un ingrediente. En la formulación de piensos se trabaja tanto con el concepto de proteína bruta como de aminoácidos concretos. Una parte de los aminoácidos ingeridos pueden ser transformados en otros por transaminación. Sin embargo, otros aminoácidos, conocidos como aminoácidos esenciales, no pueden ser obtenidos por medio de la transaminación y deben ser ingeridos directamente por el animal. En las tablas FEDNA (2019) figura la digestibilidad real de cada aminoácido para las aves. También la digestibilidad aparente de la proteína bruta de cada componente de las raciones. Los aminoácidos absorbidos suponen alrededor del 80 % de la proteína bruta ingerida; y de éstos, el 35 % se desamina, lo que significa que no son metabólicamente útiles. De esta manera la eficiencia de utilización de la proteína es del 65 %. Así, los aminoácidos netos o disponibles para la síntesis proteica, según estos valores medios, son el 52 % de la proteína bruta. El valor biológico de una proteína, que corresponde a su eficiencia de utilización, está determinado por la riqueza en aminoácidos esenciales. Por eso, además de considerar el nivel de proteína bruta de cada materia prima, hay que tener en cuenta el contenido de aminoácidos limitantes que posee. Los aminoácidos que limitan la producción en aves son la lisina y aminoácidos azufrados como la metionina y la cisteína, además de la treonina. En piensos basados en trigo o cebada son importantes también la valina y la isoleucina. En piensos ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 38 elaborados con sorgo, se debe vigilar la arginina, mientras que en los que tienen maíz o gluten el aminoácido a supervisar es el triptófano. En pollitos de primera edad, la glicina y la serina podrían llegar a ser también limitantes (FEDNA, 2018). Al igual que en el caso de la energía metabolizable, la ingesta necesaria de proteína bruta viene dada por la suma de proteína bruta necesaria para cada actividad y para el mantenimiento del animal. En pollos, las necesidades proteicas dependen fundamentalmente de su edad y peso. Un déficit proteico provoca menor crecimiento, mayor deposición de grasa y mayor dificultad para sintetizar proteínas con actividad metabólica (enzimas, anticuerpos…) y, por lo tanto, un empeoramiento del sistema inmune y mayor incidencia de enfermedades. Además, puede aparecer canibalismo entre los animales jóvenes. Por otra parte, un exceso de proteína incrementa la excreción de nitrógeno, con los problemas medioambientales que supone, además de un empeoramiento de las condiciones de la yacija. Las aves no pueden almacenar el exceso de proteína como tal, sino que deben transformarlo en energía o depositarlo en forma de grasa. Para ello, necesitan desaminar los aminoácidos y eliminar lo antes posible los componentes nitrogenados generados, muchos de ellos tóxicos. La presencia de amoníaco y otros compuestos ricos en nitrógeno en el tracto digestivo es perjudicial y la proteína indigestible que fermenta en el ciego potencia el crecimiento de Clostridium spp (FEDNA, 2018). Los niveles de proteína bruta y aminoácidos de un pienso se basan en recomendaciones facilitadas por diferentes autores, organismos oficiales, firmas comerciales proveedoras de aminoácidos o por las empresas proveedoras de la estirpe de pollo utilizada. Cuando la reducción de la contaminación ambiental sea objetivo prioritario, los niveles de proteína bruta recomendados podrían reducirse entre 1 y 2 puntos, dependiendo del tipo de ave, del sistema de producción, del control de los procesos de fabricación y de los objetivos marcados por la empresa. 3.3.1.3.- Fibra dietética En formulación se trabaja con el parámetro fibra bruta, lo que excluye la valoración correcta de pectinas, hemicelulosas, celulosa y lignina de las materias primas. Anteriormente se pensaba que los piensos para aves debían incluir la menor cantidad posible de fibra bruta por sus efectos negativos sobre la palatabilidad, el consumo voluntario y la digestibilidad de los nutrientes (Janssen y Carré, 1985). Sin embargo, trabajos más recientes indican que un mínimo de fibra, al igual que una molienda gruesa de los ingredientes, favorece el desarrollo del tracto gastrointestinal, la motilidad intestinal y probablemente el reflujo de la digesta (Jiménez-Moreno et al., 2009; Mateos et al., 2012), a la vez que estimula el funcionamiento de la molleja, la producción de ácido clorhídrico y la actividad de las enzimas digestivas. Además, niveles moderados de fibra modifican el perfil de la flora intestinal en el tracto gastrointestinal distal con un incremento de la flora celulolítica a expensas de la proteolítica (Kalmendal et al., 2011; Mateos et al., 2012), lo que reduce el pH cecal, aumenta la producción de ácido butírico y mejora la inmunidad general de las aves. Así, las recomendaciones de fibra bruta se han ido incrementando paulatinamente en las distintas edades del ave. 3.3.1.4.- Macrominerales En la nutrición mineral, hay quince elementos considerados esenciales. Siete son macrominerales (calcio, fósforo, potasio, sodio, cloro, magnesio y azufre) y los ocho restantes son microminerales o minerales traza (cobalto, cobre, yodo, hierro, manganeso, molibdeno, selenio y zinc). Revisión bibliográfica 39 Los macrominerales son muy importantes para el pollo de engorde. Además de en la formación de los huesos, intervienen en la formación de células sanguíneas, la activación de enzimas, el metabolismo de la energía y la función adecuada de los músculos. El suministro de los niveles adecuados y bien balanceados es fundamental para promover el crecimiento, el desarrollo esquelético y el sistema inmune, así como para mantener la calidad de la cama. El calcio y el fósforo son esenciales para el desarrollo del esqueleto. El desarrollo armónico del esqueleto en los primeros 10 días de vida del pollo es clave para evitar problemas locomotores posteriores. El calcio interviene también en numerosos procesos metabólicos como la coagulación de la sangre, las contracciones musculares y la transmisión de los impulsos nerviosos. Su déficit provoca movilización del calcio óseo y pérdidas de fósforo a través de la orina, y su exceso reduce la actividad de las fitasas, interfiriendo en la absorción del fósforo y perjudicando la calcificación ósea, además de reducir la palatabilidad y el consumo de pienso. Se formula como calcio total. El fósforo es esencial para el organismo y sus principales funciones en el ave son formar parte del esqueleto, participar en la transferencia de energía y constituir parte de las biomembranas, de los ácidos nucleicos y de algunas proteínas. Es el mineral que más compromete a un nutricionista para formular el pienso. Su carencia origina picajes y canibalismo y su exceso provoca contaminación ambiental. Se formula como fósforo digestible. La expresión de las necesidades de fósforo en las aves es el objetivo de numerosos estudios sobre nutrición aviar (Van der Klis y Versteegh, 1996; Shastak y Rodehutscord, 2013). En las materias primas de origen vegetal el fósforo suele presentarse en un porcentaje elevado en forma de fitatos, lo que impide que pueda ser asimilado al carecer las aves de las enzimas necesarias para su digestión. A causa de esta limitada disponibilidad se han empleado fosfatos de origen mineral o animal, mucho más disponibles, para asegurar un suministro adecuado del mismo. Por otra parte, su excreción tiene un alto impacto ambiental que se ha intentado reducir en la actividad ganadera mediante el uso de fitasas exógenas, que rompen la estructura de los fitatos y permiten una mayor disponibilidad del fósforo contenido en las materias primas. Las necesidades de otros minerales como sodio, potasio y cloro en aves son difíciles de cuantificar debido al gran número de procesos metabólicos en los que intervienen. El más estudiado es el sodio, fundamental para el balance hídrico, la homeostasis y la asimilación de nutrientes (Mushtaq et al., 2013). Un déficit de sodio reduce el consumo de pienso y aumenta el nerviosismo, mientras que su exceso origina camas húmedas, especialmente en inviernos húmedos y en naves abiertas o mal aisladas (Jankowski et al., 2011). Un exceso moderado aumenta ligeramente el consumo de pienso, lo que podría resultar útil en verano para ayudar a disipar el calor por el jadeo de las aves. El balance electrolítico, definido como la relación sodio-potasio-cloro, tiene un papel relativamente importante en el consumo de pienso y agua, y en la incidencia de camas húmedas (Vieira et al., 2003; Borges et al., 2004; Collet et al., 2012). 3.3.1.5.- Microelementos: microminerales y vitaminas Los microminerales y las vitaminas son necesarios para las funciones metabólicas. La suplementación adecuada de estos micronutrientes depende de los ingredientes utilizados en el alimento, su proceso de fabricación, la logística de su manejo (condiciones de almacenamiento y tiempo que pasa en los silos de la granja), y las circunstancias locales como el contenido de minerales traza en los suelos (Mateos et al., 2006). ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 40 Normalmente las recomendaciones propuestas para algunas vitaminas se presentan separadamente, dependiendo de los granos de cereal que se incluyan en la dieta, por ejemplo, trigo o maíz. Se deben tener en cuenta los límites legales establecidos por la UE, cada vez más restrictivos, sobre niveles máximos de inclusión en pienso de determinados minerales traza y de algunas de las vitaminas liposolubles. Los microelementos más estudiados han sido la vitamina A, esencial en el correcto funcionamiento de la piel y en el recubrimiento del tracto digestivo, respiratorio y reproductivo; el grupo B, importantes en el metabolismo energético; la vitamina E, la vitamina C y la vitamina D3, con funciones fundamentales en la formación del hueso y en el metabolismo del calcio y del fósforo. Asimismo, se ha investigado el empleo de la colina en broilers y ponedoras, de la biotina, el ácido fólico y la vitamina E en reproductoras pesadas, así como del manganeso, cobre, zinc y selenio en todo tipo de aves. En general, todos los metales tienen un poder contaminante potencial si se acumulan en grandes cantidades en el agua y en las capas superiores del suelo. Normalmente, las plantas toleran bien altos niveles de metales, pero pueden acumularse y causar toxicidad posteriormente en humanos y animales tras su ingestión. Los microminerales con un impacto potencial más importante sobre el medio ambiente son el cobre y el zinc (Fernández, 2014). No se conocen suficientemente ni las necesidades de las aves para la mayoría de las vitaminas y microminerales, ni el contenido disponible de las materias primas, por lo que no hay acuerdo entre autores sobre la composición óptima de los correctores a utilizar en las distintas especies. 3.3.1.6.- Enzimas Los aditivos más utilizados son las enzimas, los ácidos orgánicos y los pigmentantes. También se pueden añadir pre y probióticos, antioxidantes, secuestrantes de micotoxinas, minerales orgánicos y aceites esenciales. Las enzimas exógenas más conocidas y utilizadas en avicultura son carbohidrasas, proteasas y fitasas (Adeola y Cowieson, 2011). Como las enzimas mejoran la digestibilidad de la proteína, es frecuente que se les asigne un valor extra en relación con la utilización de los aminoácidos, añadiendo un valor energético extra al cereal o bien incluyendo una matriz a utilizar en la formulación. La fitasa microbiana es la enzima más empleada en alimentación animal. Tiene la capacidad de reducir el efecto antinutricional del fitato (reserva vegetal del fósforo orgánico) mejorando la digestibilidad del fósforo, así como de disminuir significativamente el impacto medio ambiental reduciendo el exceso de fósforo inorgánico excretado. Las nuevas generaciones de fitasas se caracterizan por una mayor eficacia a pH ácido, una mayor afinidad por la molécula de fitato y la resistencia a proteasas endógenas, lo que les permite liberar un mayor porcentaje de fósforo. La incorporación de fitasas al pienso ha supuesto grandes mejoras en la digestibilidad del fósforo, pero también del calcio, zinc y otros minerales, pues estas enzimas liberan no sólo iones fosfato de la molécula base del fitato, sino también otros nutrientes como el almidón, mejorando el valor nutricional de los ingredientes y los rendimientos productivos de las aves (Campasino et al., 2014). El efecto de las fitasas depende tanto de la fitasa per se y la dosis utilizada, como del contenido en fitatos, calcio y vitamina D del pienso, tamaño de partícula, temperatura de granulación, tipo de ave y estado sanitario de la explotación. Dos factores clave son el pH y el nivel de calcio del pienso (Amerah et al., 2014), ya que niveles bajos de calcio y una reducción del pH en el tracto digestivo proximal mejoran la actividad de las fitasas y garantizan una buena osificación del esqueleto (Angel, 2017). Revisión bibliográfica 47 3.3.2.3.4.- Pienso finalizador La legislación controla los aditivos empleados en la formulación de piensos. Se exige un tiempo de pienso finalizador sin coccidiostatos para eliminar el riesgo de la presencia de residuos en la carne. Al igual que el pienso de crecimiento, se puede presentar en forma de pellet o harina gruesa (Figura 19), y con o sin pigmentantes añadidos. Figura 19. Pienso finalizador en harina Para mantener el crecimiento y el bienestar del ave, no es recomendable aplicar grandes reducciones al contenido nutricional a este pienso finalizador. En el caso de añadir trigo entero, en ocasiones se reduce la proporción del mismo en este pienso final, Si se realizan retiradas parciales de animales, la cantidad de pienso finalizador puede ser bastante elevada, por lo que debe ser tenido en cuenta. 3.3.3.- Agua El agua es un elemento fundamental para la digestión y el metabolismo de la dieta suministrada. Existe una fuerte correlación entre alimento y agua ingerida (1,6/2:1) y alteraciones en su consumo son indicadores del estado sanitario de los animales. También influyen las condiciones ambientales, estimándose que la necesidad de agua crece un 6,5 % por cada grado por encima de la temperatura de confort de 21 ºC (Rubio, 2005b). Muchas reacciones químicas necesarias en el proceso de digestión y absorción de nutrientes son facilitadas o requieren agua. Su restricción provoca mortalidad en pollitos jóvenes y reducción de consumo de pienso durante toda la crianza. Es necesaria una ratio adecuada de bebederos (12 aves/tetina) y una altura correcta para facilitar la ingestión. La presión debe ser también controlada para garantizar el suministro y a la vez evitar derrames que perjudiquen el estado de la yacija. La normativa del agua potable se recoge en el RD 3/2023, pero no existe una normativa específica para el agua destinada a ganadería. El suministro de agua ha de ser suficiente y de buena calidad, con una temperatura adecuada (15-20 ºC). Aguas muy frías disminuyen la ingesta y aguas con elevadas temperaturas favorecen la proliferación microbiana. Los sistemas de conducción deben suministrar el caudal necesario, 20 ml/min los primeros días, incrementándose a medida que los pollos crecen, hasta los 70-100 ml/min (Aviagen, 2018). Se debe garantizar su calidad química y microbiológica (Tabla 5) con análisis rutinarios y un sistema de tratamiento que asegure la idoneidad de la misma. ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 48 Tabla 5. Standard calidad del agua (Modificado de manual Nanta, 2020) Contaminante Nivel medio Máximo aceptable Observaciones Total bacterias 0 ufc/ml 100 ufc/ml Deseable 0 ufc/ml Coliformes 0 ufc/ml 50 ufc/ml Deseable 0 ufc/ml pH 6,8-7,5 6,5-8,0 <6,0 no deseable <6,3 reduce rendimiento Total dureza 60 - 180 ppm 110 ppm <60 ppm: blanda >180 ppm: muy dura Nitratos (NO3 ) 10 mg/l 25 mg/l 3 - 20 mg/l afecta al rendimiento Nitritos (NO2) 0,4 mg/l 4 mg/l - Calcio (Ca) 60 mg/l - - Cloro (Cl) 14 mg/l 250 mg/l Cada 14 mg/l son perjudiciales si Na es >50 mg/l Cobre (Cu) 0,002 mg/l 0,6 mg/l Altos niveles de Cu producen sabor amargo Hierro (Fe) 0,2 mg/l 0,3 mg/l Altos niveles de Fe producen mal olor y sabor Plomo (Pb) - 0,02 mg/l Altos niveles de Pb son tóxicos Magnesio (Mg) 14 mg/l 125 mg/l Altos niveles de Mg tienen efecto laxante. Nivel >50 mg/l afecta a la producción si el nivel de sulfatos es alto Sodio (Na) 32 mg/l 50 mg/l >50 mg/l afecta al rendimiento si Cl es alto Potasio (K) - 300 mg/l - Sulfato (SO4) 32 mg/l 250 mg/l Altos niveles de sulfato tienen efecto laxante. Nivel <50 mg/l afectan al rendimiento si mg y Cl son altos Zinc (Zn) - 1,5 mg/l Altos niveles de Zn son tóxicos 3.4.- TRANSPORTE El transporte de los pollos al matadero constituye una fase muy crítica tanto desde el punto de vista del bienestar animal como de la calidad del producto final. 3.4.1.- Estrés previo y durante el transporte Las aves son sometidas a una gran cantidad de factores estresantes como el ayuno previo, la captura por personal desconocido, los movimientos del camión, cambios de temperatura y humedad relativa, etc., durante un período relativamente corto de tiempo. Aunque cada uno de estos factores por separado tendría poco efecto negativo sobre el bienestar del animal, la combinación de todos ellos potencia la respuesta al estrés del animal. En general, cuanto más intensa o duradera es la respuesta al estrés, mayores son las repercusiones negativas sobre la calidad del producto final. La magnitud de la respuesta indica el esfuerzo que está realizando el broiler para adaptarse a la nueva situación, y se puede medir a partir de cambios de conducta, de parámetros fisiológicos y de calidad de las canales (Velarde, 2015). Las aves se adaptan mal al estrés durante el transporte, por las características propias de la especie. La continua selección genética de pollos de engorde ha incrementado su predisposición a lesiones óseas y patologías Revisión bibliográfica 49 musculares, que pueden verse aumentadas por el manejo, la captura y la conducción. Además, dada su incapacidad de perder calor a través de la sudoración, los broilers son muy sensibles a temperaturas elevadas, sobre todo cuando otros mecanismos de pérdida de calor se ven comprometidos por la propia respuesta de estrés, el espacio disponible o la duración del viaje. El ayuno antes del transporte tiene efectos beneficiosos, tanto para el bienestar de los animales como para la calidad de la carne, ya que disminuye la mortalidad, la magnitud de la respuesta de estrés y el porcentaje de animales que sufren mareos como consecuencia del movimiento del vehículo. Por lo tanto, es considerado como una causa de estrés necesaria para mejorar el bienestar de los animales. El tubo digestivo vacío en el momento del sacrificio facilita el eviscerado, disminuye el riesgo de contaminación bacteriana de la canal y reduce el volumen de residuos. Pero un ayuno demasiado largo puede tener consecuencias negativas sobre el bienestar de los animales y la calidad del producto. Un periodo de retirada de alimentos superiores a 14 h se asocia a mayor incidencia de contaminación fecal debido a un incremento de la fragilidad intestinal y a una mayor incidencia de contaminación biliar. En condiciones comerciales, los principales indicadores de falta de bienestar durante el transporte son la presencia de animales muertos, la presencia de heridas y lesiones en los mismos y el deterioro de la calidad de la canal y la carne. En un estudio en el que se analizaba el bienestar animal antes de la recogida y después de la captura, transporte y espera para el procesado, se apreció un descenso del peso medio de los animales del 5,3 %, así como una prevalencia del 1,4 % de hematomas en patas y un 3,7 % de hematomas en pechuga y ala (Jacobs et al., 2017a). De acuerdo con la Directiva Europea 2007/43/EC (2007) la mortalidad observada a la llegada de las aves al matadero (Dead on Arrival, DOA) es un dato que debe ser registrado, pues es un indicativo de falta de bienestar, y se ha demostrado que está relacionado con decomisos y rechazos de canales (Lupo et al., 2009), además de suponer un problema ético. Otro factor importante en el transporte de aves es la temperatura ambiental, cuyos extremos, tanto de frío como de calor, elevan la mortalidad. La captura y carga son los momentos más estresantes del transporte (Vosmerova et al., 2010), ya que durante este proceso las aves son introducidas manualmente en contenedores y subidas al camión. El manejo brusco durante la misma puede provocar roturas y dislocaciones óseas, y la aparición de hematomas, lo que deprecia la calidad de la canal. Por otra parte, el estrés del transporte altera la calidad de la carne, relacionada con el metabolismo del músculo durante el periodo antemortem. La genética y un manejo brusco previo al sacrificio pueden provocar en el animal un desarrollo anormal del proceso de descenso del pH muscular, dando lugar a alteraciones en la calidad de la carne. Las carnes PSE (del inglés pale, soft and exudative) son carnes pálidas, blandas y exudativas. Un periodo de estrés corto y agudo estimula la glucólisis anaeróbica y la formación de ácido láctico antes del desangrado, lo que causa una disminución muy rápida del pH muscular después del sacrificio, alcanzando valores de 6,0 o inferiores antes de la primera hora, cuando la carne aún está caliente (>35 ºC). La combinación de pH bajo y alta temperatura provoca una marcada desnaturalización de las proteínas musculares y una disminución de la capacidad de retención de agua de la carne. Estos cambios indeseables durante el proceso de transformación del músculo en carne hacen que la carne pierda valor cuando es comercializada como carne fresca. En aves se asocia con la aparición de palidez en filetes de pechuga de pollo después del enfriamiento en la planta de procesamiento (Velarde, 2010). ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 50 3.4.2.- Normativa de protección durante el transporte La protección de los animales durante el transporte ha sido objeto de preocupación y establecimiento de normativas europeas desde los años 70. Los distintos reglamentos, hasta llegar al Reglamento (CE) 1/2005, han proporcionado un marco legal común sobre la protección de los animales durante el transporte y establecen un nivel de actuación para los operadores, a la vez que aseguran la protección de los animales transportados. El contenido del Reglamento se realizó en base a opiniones científicas de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, 2011), seguido de un informe del Consejo y la Comisión para el Parlamento. Se elaboraron Guías de Buenas Prácticas en el transporte, en las que se involucraron granjeros, transportistas, mataderos, veterinarios oficiales y científicos, para bovinos (2012), equinos y cerdos (2016), caballos y aves de corral (2018). El público objetivo de estas guías eran los organizadores de transporte, autoridades competentes y responsables políticos. Como parte del desarrollo de las guías, los grupos de sondeo por especies y la plataforma de involucrados señalaron diecisiete áreas temáticas que merecían especial atención y que se recogieron en Hojas Informativas para resumir los aspectos más críticos de los viajes o las categorías de animales más vulnerables. En relación con el protocolo de aves de corral, se escribieron tres Hojas Informativas, publicadas en ocho idiomas europeos, que comprenden: x Preparación de vehículo, conductor y carga de aves de corral x Preparación de la captura de pollos de engorde x Preparación de la captura de gallinas ponedoras El público objetivo de las mismas son los granjeros, los conductores, veterinarios locales y personal de matadero. En la guía de Buenas Prácticas para el transporte de aves de corral (Comisión Europea, 2019) se recopilan todos los aspectos a tener en cuenta en el transporte de aves, y se dan recomendaciones de buenas y mejores prácticas en cada uno de los apartados: administración, formación y competencias de los transportistas, responsabilidades, duración del viaje, planes de contingencia, espacio de los vehículos, aptitud para el viaje, instalaciones de carga, manejo de animales durante la carga, conducción, intervalos y descansos del viaje, emergencias, descarga de animales en destino final y cuidado de los animales después de la descarga. A nivel nacional, la normativa referente al transporte de aves de corral incluye la Ley 8/2003, de 24 de abril, de Sanidad Animal y el RD 990/2022, sobre normas de sanidad y protección animal durante el transporte, que actualiza e integra en un solo texto las disposiciones normativas que afectan al transporte de animales vivos en materia de bienestar y sanidad animal, deroga la anterior normativa del año 2016, y forma parte del paquete legislativo de acompañamiento del plan estratégico para la aplicación de la Política Agraria Común (PAC). Ambos documentos legales se aplican a los transportistas y demás operadores que intervengan directa o indirectamente en el transporte de animales, además de a los medios de transporte y contenedores, las instalaciones de los puertos, aeropuertos y puntos de entrada y salida de viajeros. La normativa exige que las personas que realizan el transporte estén en posesión del certificado de transporte de animales vivos, que acredita que están capacitadas en materia de bienestar animal. Para obtenerlo es necesario realizar el curso de bienestar animal en el transporte. La documentación de transporte asociada a las aves de corral es la siguiente: x Autorización del transportista x Autorización del medio de transporte x Documento que acredite el origen y propietario o titular de los animales, el lugar, la fecha y hora de salida y el lugar de destino y hora prevista de llegada Revisión bibliográfica 51 x Documentación sanitaria de traslado de los animales x Documentación sobre la identificación de animales x Certificado o talón de desinfección del contenedor o medio de transporte x Documento acreditativo de la formación en bienestar en el transporte del cuidador x Una copia del plan de contingencia para posibles situaciones imprevistas x Información de la cadena alimentaria cuando se trate de animales a matadero. La información del viaje es transmisible en tiempo real. El sistema TRACES es una red informática que permite el intercambio de información relativo a las importaciones y movimientos dentro del territorio de la UE de animales vivos, productos de origen animal y productos de origen no animal destinados al consumo humano o a la alimentación animal. Garantiza la trazabilidad de los desplazamientos, el intercambio de información y la gestión de riesgos, reaccionando rápidamente a las amenazas sanitarias. Facilita el comercio y combate el fraude, mejorando la seguridad de la cadena alimentaria y la salud animal. Los organizadores de transporte deben conservar los contratos de transporte y diarios de viaje al menos durante 5 años. 3.4.3.- Bienestar durante el transporte El diseño de los vehículos de transporte debe asegurar la seguridad de los animales y su bienestar. La disponibilidad de espacio en los contenedores tiene que estar adaptada a la especie, edad y clima para asegurar el confort físico y térmico de las aves (Tabla 6). Tabla 6. Espacio mínimo por animal para el transporte (R. CE 1/2005) Categoría Espacio en cm2 Pollitos de un día 21-25 cm2 por pollo Aves de menos de 1,6 kg 180 a 200 cm2/kg Aves de 1,6 a 3 kg 160 cm2/kg Aves de 3 a 5 kg 115 cm2/kg Aves de más de 5 kg 105 cm2/kg Un espacio limitado puede provocar contusiones, heridas, fracturas de patas y alas o incluso asfixia, y su exceso puede provocar también estrés por frío. Por tanto, la disponibilidad de espacio debe ajustarse a las condiciones meteorológicas. El conductor debe informar al equipo encargado de la captura el número de animales que ha de poner en cada contenedor para respetar la disponibilidad de espacio calculada con la información recibida sobre el número y peso de las aves. Para broiler, gallinas ponedoras, pollos y pavos el contenedor debe ser de una altura que no permita a los animales estar de pie (podrían producirse caídas y causar heridas). Deben de ir sentados cómodamente y con la cabeza en alto durante el transporte. Las aves deben ser cargadas homogéneamente, con el mismo número de animales en cada contenedor, y los contenedores deben estar dispuestos de manera que aseguren una circulación suficiente de aire en cualquier zona del camión. Estos contenedores deben ser sólidos, seguros y limpios y hay que reparar o reemplazar los que estén dañados. El suelo de los mismos debe estar diseñado para evitar que las aves resbalen y que los excrementos se acumulen. Los camiones han de estar limpios, funcionar correctamente, llevar el mantenimiento al día y proteger a las aves contra las condiciones climáticas, por ejemplo, con lonas fijadas de manera ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 52 que permitan la circulación de aire y que puedan ajustarse a las condiciones variables del tiempo en viajes largos (Figura 20). Figura 20. Camiones y contenedores de carga de pollos: con y sin lonas Como mejores prácticas en el diseño y mantenimiento del vehículo los contenedores deberían tener puertas laterales para permitir el acceso a las aves y poder proporcionar cuidados de emergencia y mejorarse con puertas superiores grandes deslizantes, bordes inferiores sólidos para evitar que salgan las patas, agujeros que no permitan que puedan sacar la cabeza y espacio de la puerta de cerrado que no suponga un riesgo para los animales. En caso de clima frío deben usarse las cubiertas laterales, especialmente para las aves en la parte posterior del vehículo, que están más expuestas. Éstas deben ser suficientemente largas para proteger también las aves en la primera fila, sin dificultar la circulación de aire. Para evitar el estrés por calor, los camiones deben ir equipados con un techo que pueda elevarse, de manera que el aire caliente salga del camión. Estos techos pueden tener ventiladores, rejillas o aberturas para evitar la acumulación de calor. Si hay ventilación forzada disponible, debe utilizarse cuando sea necesario. Como mejores prácticas se añade que cada compañía debe prever un límite de temperatura y humedad relativa a partir del cual se necesitará emprender acciones para evitar el estrés térmico y evitar muertes a la llegada. Estas prácticas pueden incluir aumentar la disponibilidad de espacio, reducir la densidad de contenedores situados en los lugares más calientes, ajustar el microclima dentro del camión o el transporte nocturno. El viaje al matadero ha de realizarse con una conducción segura y suave, evitando frenazos bruscos y utilizando buenas carreteras en la medida de lo posible. Las vibraciones, frenazos y acelerones bruscos son motivo de estrés para los animales. En viajes largos, es obligatorio comprobar el estado de los animales en cada parada. Revisión bibliográfica 53 3.4.4.- Recepción en planta de procesado A la llegada al destino final, los operadores deben trabajar cuidadosamente. Un tiempo de espera largo en el camión o en los contenedores supone un período adicional de ayuno para las aves y pérdidas en el rendimiento. Los retrasos deben reducirse al mínimo, y los niveles de ruido minimizarse durante la descarga. Una vez recepcionado el camión con aves vivas en el matadero, se evalúa detalladamente la información a procesar, que se transfiere de manera informática a un sistema de gestión de calidad. Los principales parámetros a tener en cuenta son: x Peso medio de los animales, sexo, edad, estirpe y tipo de pollo. Estos datos son fundamentales para establecer los parámetros en el sistema de aturdido y salvaguardar tanto el bienestar animal como la calidad del producto. x Orden de faenado, densidad establecida animales/contenedor, datos relevantes al lote/camión/explotación para determinar posible impacto en la calidad del producto con respecto a mermas, número de ahogados, hematomas e indicadores de bienestar animal. Los animales que llegan no aptos (cojos, fatigados, heridos o enfermos) deben ser sacrificados lo antes posible. Para broilers, pavos y gallinas ponedoras, si la tasa de muertos está por encima del límite establecido, el matadero debe informar al transportista y al granjero, que deben facilitar información sobre las condiciones de captura y de transporte. Las áreas de espera están cubiertas para proteger a las aves de las temperaturas extremas y las condiciones del clima, con calentadores o sistemas de refrigeración si es necesario (Figura 21). Figura 21. Ejemplo de muelles de espera y descarga en un matadero avícola Si las instalaciones no tienen protección frente a climatología adversa, las aves en tránsito o esperando a ser descargadas para matadero no pueden permanecer en el vehículo más de dos horas. En esas circunstancias, se recomienda conducir el vehículo para permitir una mejor circulación de aire. En climas calurosos los camiones deben aparcarse a la sombra. El área de descarga tiene que estar bien ventilada, bien iluminada, limpia y desinfectada para el confort y seguridad de las aves. La descarga de animales empieza cuando el camión entra en el área de descarga del destino final y finaliza cuando todos los contenedores están presentes en la plataforma. Debe hacerse ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 54 de manera rápida y ordenada, con un adecuado número de personal y un ambiente sin fluctuaciones excesivas de temperatura. Las medidas de bioseguridad son importantes para prevenir la propagación de enfermedades. El estrés durante el transporte puede tener un impacto sobre el sistema inmunológico y aumentar la sensibilidad de los animales a las enfermedades. Después de descargar los animales, el vehículo puede propagar patógenos, así que es obligatorio limpiarlo y desinfectarlo después de cada transporte, sea cual sea su duración, en la planta de procesado antes de salir de nuevo. El lugar de limpieza y desinfección debe tener agua fría y caliente disponible para limpiar el máximo número de vehículos que puede haber cada día. Estas áreas de limpieza y desinfección deben estar libres de obstáculos en un perímetro de dos metros alrededor del camión y tener luz disponible por la noche. El conductor debe mantener un registro de cada limpieza y desinfección, indicando el nombre comercial del producto desinfectante utilizado y la dosis. Como mejores prácticas se señala que las áreas de limpieza de camiones deben ser largas para acomodar camiones, con una pendiente del 5 % al 7 % para drenar el agua de desecho a un sistema de recolección de agua y con un procedimiento operativo en el camión o en las instalaciones de descarga que incluya los principales puntos requeridos para una limpieza adecuada, que incluye la calidad del agua, el programa de limpieza y desinfección, el método de inspección, las medidas correctivas y los detergentes y desinfectantes aprobados y utilizados (RD 542/2016). 3.5.- EVALUACIÓN DEL BIENESTAR ANIMAL Y CALIDAD DE LA CANAL El interés por el bienestar animal comenzó a mediados del siglo XX en los países europeos como respuesta a los sistemas de cría intensiva. Es un concepto ambiguo, que se puede definir como el estado en que el animal se encuentra con sus necesidades específicas cubiertas, en buena salud física y mental y en armonía con el medio. 3.5.1.- Parámetros de bienestar animal El bienestar de los animales de granja se considera una disciplina formal desde el año 1965, en el que la Comisión Brambell estableció que los mismos debían de tener una serie de libertades básicas de movimiento, como la libertad de estirarse y darse la vuelta, que pueden considerarse los principios originales del bienestar de los animales. Estas libertades fueron enmendadas por el Farm Animal Welfare Council del Reino Unido (FAWC, 2020) para abarcar una serie más amplia de necesidades físicas y de comportamiento, y se estableció que los animales de granja deben tener cinco pilares fundamentales del bienestar animal, también conocidos como cinco libertades: x Libertad de no padecer hambre ni sed x Libertad de no sufrir molestias x Libertad de no sufrir dolor, heridas o enfermedades x Libertad de expresar un comportamiento natural x Libertad de no padecer miedo ni angustia Las cinco libertades han tenido una gran influencia en la sociedad occidental y la World Organisation for Animal Health (OIE) las considera los principios rectores del bienestar animal. La mayor parte de la legislación europea en materia de bienestar, además de las organizaciones veterinarias y de bienestar animal de todo el mundo hacen referencia a ellas. Constituyen la base del Artículo 7.1.1 del Código Sanitario para los Animales Terrestres de la OIE (OIE, 2022). Revisión bibliográfica 55 El concepto de las cinco libertades de bienestar debe aplicarse a todos los animales, mientras se tome en consideración la salud humana, incluida la exposición a bacterias resistentes a los antibióticos y el propio bienestar de los productores. Paradójicamente, la mayoría de los consumidores están más preocupados por su propio bienestar con el consumo de productos naturales que por el bienestar animal (Van Loo et al., 2010; Bray y Ankeny, 2018). Una vez acordados los principios y criterios que determinan un adecuado bienestar, es necesario establecer los métodos de medición de cada uno de ellos, denominados indicadores, que se pueden agrupar en los siguientes grupos: x Indicadores de estrés agudo y crónico: se trata normalmente de indicadores hormonales, como la adrenalina o el cortisol, por lo que la obtención de muestras implica una interacción con el animal, que a su vez genera estrés por sí misma. x Comportamiento animal, etología: comportamientos normales y anormales de los animales. x Salud: problemas de patologías, heridas... x Índices productivos o reproductivos: en este caso se evalúan fundamentalmente el índice de conversión, la velocidad de crecimiento, la tasa de mortalidad y la fertilidad. La pérdida del bienestar animal provoca perjuicios en estos índices. Por ello, la producción animal es la principal interesada en el bienestar de los animales, a pesar de la inmerecida mala fama que en ocasiones se le otorga. El proyecto de investigación europeo Welfare Quality®, iniciado en el año 2004 y centrado en la integración del bienestar animal de los animales de granja en la cadena de calidad alimenticia, ha ampliado y clarificado los componentes del bienestar animal hasta concretar un conjunto de cuatro principios y doce criterios (Tabla 7). Tabla 7. Principios y criterios de bienestar animal establecidos en el proyecto Welfare Quality® Principios Criterios Alimentación Ausencia de hambre prolongada Ausencia de sed prolongada Alojamiento Confort en relación al descanso Confort térmico Facilidad de movimiento Estado sanitario Ausencia de lesiones Ausencia de enfermedades Ausencia de dolor causado por el manejo Comportamiento Expresión de comportamiento social adecuado Expresión adecuada de otras conductas Relación humano-animal positiva Estado emocional positivo Los indicadores (AWIN®, Animal Welfare Indicators), pueden variar de muy satisfactorios a muy insatisfactorios. En ocasiones, puede ser satisfactorio un componente del bienestar, pero no los demás. Por ejemplo, un animal puede tener buena salud, pero una libertad de movimientos limitada debido al uso de jaulas o a dispositivos de inmovilización. Por lo tanto, resulta importante poder medir cada componente del bienestar y definir la manera de integrar las diferentes mediciones para obtener una conclusión general. El bienestar de los animales se ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 56 estudia en los tres períodos principales de su proceso de producción: la cría del animal en la granja, el transporte de estos a otras explotaciones o al matadero y el propio sacrificio. La certificación Welfair® en Bienestar Animal es un certificado independiente homologado por el IRTA (Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries), que se basa en los referenciales europeos Welfare Quality® y AWIN®, y evalúa y controla la calidad del bienestar animal en granjas, espacios de crecimiento y mataderos, de forma exhaustiva, en las especies bovina y para gallinas, pollos y pavos. En la actualidad, la mayoría de las empresas avícolas lo poseen, pues es ya un requisito demandado para la venta de alimentos a grandes plataformas. 3.5.2.- Inspección ante mortem Para poder enviar aves de corral a sacrificio, se debe realizar una inspección previa a las mismas en la explotación, según lo establecido en el artículo 5 del Reglamento UE 2019/624 de la Comisión, relativo a normas específicas respecto a la realización de controles oficiales sobre la producción de carne. Debe realizarla el veterinario oficial o un organismo delegado o persona física en quien la autoridad delegue sus funciones de control oficial bajo su responsabilidad. La inspección incluye la revisión de la ficha técnica de crianza (hoja de registro de datos de la manada), que como mínimo debe registrar el día de llegada, procedencia y número de animales, el rendimiento efectivo en función del sistema productivo, la mortalidad, los proveedores de pienso, los consumos de pienso y agua, los aditivos empleados y su plazo de espera. También los análisis y diagnósticos del veterinario y los resultados laboratoriales, así como las medicaciones y vacunaciones que se hayan suministrado. Además, se realiza un examen físico previo al sacrificio de los animales para la detección de síntomas de enfermedades, que complementa la inspección post mortem, prestando especial atención a: x Exceso de bajas ante mortem x Hinchazón de cabeza y alrededor de los ojos, edema de barbillas o ruidos respiratorios como tos, ronquidos, jadeos, etc. x Diarreas acuosas, verdosas, hemorrágicas, blancuzcas, con mucosa, cecales y presencia de parásitos internos x Lesiones de la piel, dermatitis, heridas, costras, parásitos externos como ácaros o piojos x Cojeras, huesos y articulaciones engrosadas x Tortícolis o cuello fláccido x Suciedad de la pluma y pododermatitis x Hematomas en muslos, alas, dorso o pechuga x Alteraciones de la conducta general Otros factores a tener en cuenta en la inspección ante mortem son la época del año, la climatología, la distancia de la granja al matadero, la densidad en las jaulas y el ayuno previo. Se debe comprobar que se han respetado los tiempos de espera de los tratamientos veterinarios aplicados y que se dispone de los resultados de control de Salmonella spp., en los 21 días previos a la salida a sacrificio. Si la inspección ante mortem es favorable, se expide un certificado sanitario que puede acompañar a los animales al matadero o enviarse por adelantado en cualquier formato. Cualquier observación pertinente para la inspección posterior deberá registrarse en este certificado. Revisión bibliográfica 63 su sacrificio son los cambios en tamaño o consistencia de los hígados, así como aerosaculitis, pericarditis, peritonitis, poliserositis fibrinosa y ascitis. La presencia de animales caquécticos, caracterizados por su desigualdad en el lote, atrofia muscular y pérdida de grasa corporal también debe monitorizarse. Se establecen unos umbrales a partir de los cuales se comunica al responsable de los animales la falta de bienestar animal en su explotación (Tabla 10). Así, un incumplimiento reiterado de alguno de estos indicadores puede suponer la pérdida de la autorización de la densidad de cría, con el perjuicio económico que supondría para una producción ya de por sí ajustada en márgenes. Tabla 10. Umbrales de comunicación de insuficiente bienestar animal cuando se valoran de manera conjunta la presencia de varias enfermedades o lesiones (MAPA, 2015) Indicador Nº animales de muestra Valor a determinar Valor umbral Pododermatitis 100 (Nº de patas de grado 1 x 0,5) + (Nº de patas de grado 2 x 2) 41 Dermatitis tarsal 100 Nº de animales afectados con grado 1 13 Tasa de mortalidad en el transporte Todos los del lote de salida de la explotación (Nº de animales muertos a la llegada al matadero/ Nº de animales cargados en el transporte) x 100 2 % Tasa de mortalidad total Todos los del lote Tasa de mortalidad diaria acumulada + tasa de mortalidad durante el transporte 9 % (solo en explotaciones con densidad de cría superior a 33 kg pv/m2 ) Grado de suciedad 100 Nº de animales de grado 1 +(Nº de animales de grado 2 x 2) 20 Lesiones en pechugas 50 Nº de animales afectados con grado 1 10 Enfermedades y lesiones Emaciación Todos los del lote Nº canales declaradas no aptas por caquexia / Nº de animales del lote sacrificados 3 % 5 %* Ascitis o edema Todos los del lote Nº canales declaradas no aptas por ascitis o edema / Nº de animales del lote sacrificados 3 % Septicemia Todos los del lote Nº canales declaradas no aptas por septicemia / Nº de animales del lote sacrificados 3 % Otras (lesiones, celulitis, traumatismos, hematomas…) Todos los del lote Nº canales declaradas no aptas por otras enfermedades o lesiones / Nº de animales del lote sacrificados 3 % * Umbral de comunicación cuando se valora conjuntamente la presencia de varias enfermedades/lesiones ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 64 El número de lotes a controlar para determinar la presencia de lesiones y enfermedades será, como mínimo: x Todos los lotes de animales criados en explotaciones autorizadas a cría a densidad superior a 39 kg/m² que lleguen al matadero. x La mitad de los lotes de animales criados en explotaciones autorizadas a cría a densidad entre 33 y 39 kg/m² que lleguen al matadero. x El 10 % de los lotes de animales criados en explotaciones autorizadas a cría a densidad inferior a 33 kg/m² que lleguen al matadero. x Todos los lotes de animales provenientes de explotaciones de las que se desconoce para qué densidad de cría están autorizadas. 3.5.5.- Calidad de las canales Además de estos indicadores supervisados por las autoridades sanitarias para evaluar el grado de bienestar animal en las explotaciones, en el matadero se evalúan otros parámetros de calidad que ocasionan depreciación del producto final: x Arañado x Hematomas en muslo, axila, ala, dorsal y espalda x Rozado x Rasgado x Celulitis x Pluma en ala y en espalda x Miopatías del músculo de la pechuga 3.5.5.1.- Arañado Son lesiones en la piel causadas por las uñas en las porciones dorsales y a veces ventrolaterales o posteriores del abdomen. Estas lesiones tienen un impacto directo sobre la integridad física del ave y provocan una pérdida del valor comercial de la canal. Arañado reciente Arañado antiguo Figura 26. Distintos tipos de arañado en las canales En la evaluación de calidad se distingue el arañado reciente (consecuencia de manejo de los últimos días o del procedimiento de recogida) del arañado antiguo, producido a lo largo del engorde y que suele encontrarse en proceso de cicatrización (Figura 26). También se pueden Revisión bibliográfica 65 observar lesiones leves, como un corte superficial o graves, cuando aparecen más de tres lesiones superficiales o una ancha y profunda. Se localizan principalmente cerca de la articulación coxofemoral, en dorso y abdomen, y pueden dar lugar a dermatitis superficial y/o celulitis (infección subcutánea). Si aparecen en animales jóvenes, se pueden curar en una o dos semanas. Se asocian a un exceso de actividad, como migraciones de pollos dentro de la nave, nerviosismo, amontonamientos, aclarados… así como a falta de movilidad por problemas de patas, alta densidad de población, mala distribución de los animales en la nave o restricciones de pienso (Bilgili y Hess, 1995, Elfadil et al., 1996). Las granjas con camas húmedas también presentan mayor incidencia de arañados. Existe además un factor genético de resistencia de la piel por el contenido y madurez del colágeno, menor en hembras que en machos (Bilgili et al., 1993). Algunos estudios sugieren que temperaturas elevadas y dietas con alta energía provocan una reducción del colágeno presente en la piel. Un correcto emplume del broiler protege la piel, por lo que se deben asegurar minerales traza, prevenir micotoxinas, suministrar niveles correctos de aminoácidos digestibles y de vitaminas del complejo B para prevenir los arañados. La adecuada presentación física del pienso es fundamental para acortar el tiempo que las aves permanecen en los platos y prevenir comportamientos agresivos durante la alimentación. Otros factores que pueden agravar y hacer más visibles estas heridas en la piel son lotes poco uniformes, temperatura incorrecta del escaldado o mal desplume. 3.5.5.2.- Hematomas en muslo, axila, ala, dorsal y espalda El hematoma en ala se caracteriza por el acúmulo de sangre en venas y arterias del ala (Figura 27). La aparición de hematomas en diferentes partes de la canal resulta más o menos visible en función del sistema de carga, transporte y sacrificio. Figura 27. Hematoma en ala El aturdidor del matadero es un factor fundamental en la aparición de estos problemas. Las peladoras contribuyen a evidenciar los defectos de sangrado y los pequeños hematomas. Además, se debe considerar un problema genético de incremento en la permeabilidad vascular. Como posibles factores nutricionales se barajan las micotoxinas, grasas en malas condiciones y deficiencias en vitaminas (E, C, K y grupo B) y minerales. ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 66 Cuando aparece este tipo de lesión se observan petequias y hemorragias en la musculatura, las cuales pueden cursar con fractura de huesos en distintas articulaciones de esta extremidad. Asimismo, pueden aparecer dislocaciones de huesos acompañadas de hemorragias de distinto grado. Figura 28. Hematoma en axila En los hematomas en axila el acúmulo de sangre suele observarse sin presencia de inflamación evidente en la articulación interescapulohumeral. Se produce normalmente a causa de la ruptura del hueso coracoides, acompañada o no por la de los vasos que irrigan el ala (Figura 28). El hematoma en muslo es una lesión localizada en la base de la tibia, con coloración desde rosácea hasta verde, en función del tiempo transcurrido (Figura 29). Figura 29. Hematoma en muslo En el hematoma en la espalda, lo más frecuente, es observar una irritación de la piel en la zona posterior de la espalda a nivel de la articulación femoral (Figura 30). Revisión bibliográfica 67 Figura 30. Hematoma en espalda La mayoría de las lesiones observadas son enrojecimientos visibles a través de la piel, y en general, se corresponden con hematomas agudos. Son producidos por extravasación y acumulación de sangre en el tejido subcutáneo y muscular y se pueden haber ocasionado horas antes de la muerte o hasta unos segundos después del sangrado. Los hematomas pueden ocurrir durante la carga y descarga de los animales en el transporte hacia el matadero y son indicadores de déficits en bienestar animal. A partir de las 12 horas de evolución de un hematoma en el animal vivo se empiezan a detectar productos de degradación de la hemoglobina, haciendo que la coloración del hematoma subagudo cambie a una coloración amarillenta o verdosa, en función del metabolito principal (bilirrubina-amarillento; biliverdina-verdoso). La proporción de estos pigmentos depende de un conjunto de variables donde parece que la temperatura ambiental es un factor importante. Para Northcutt et al. (2000), los hematomas en pechuga se vuelven más oscuros, mientras los de alas y muslos son más claros con el transcurso del tiempo, y la estimación del momento en que se producen es sencilla mediante una evaluación colorimétrica objetiva. 3.5.5.3.- Rozado Las lesiones por rozado se perciben como alteraciones en el aspecto de la piel, fundamentalmente erosiones en la superficie de la canal (Figura 31). Rozado en pechuga Rozado en espalda Figura 31. Lesiones de rozado la piel ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 68 3.5.5.4.- Rasgado El rasgado es la rotura mecánica de la piel debido a diversas causas, observándose una alteración de la integridad de la piel (Figura 32). Rasgado en granja Rozado por maquinaria Figura 32. Lesiones de rasgado de la piel 3.5.5.5.- Celulitis Se trata de una inflamación aguda, difusa y edematosa del tejido subcutáneo en la que E. coli está implicado en el 90 % de los casos. Se ven placas caseosas, dermis engrosada y exudado pardo amarillento. Es motivo de decomisos en matadero (Figura 33). Figura 33. Celulitis 3.5.5.6.- Pluma en ala y en espalda La aparición de plumas en las alas y/o en la espalda tras la obtención de las canales en el matadero es un indicativo de mala calidad del proceso de desplumado (Figura 34). Revisión bibliográfica 69 Plumas en ala Plumas en espalda Figura 34. Presencia de plumas en la canal 3.5.5.7.- Miopatías del músculo de la pechuga Son defectos asociados sobre todo a los músculos pectorales, con diferentes grados de isquemia o degeneración de las fibras musculares que los forman. Se presentan sobre todo en animales de alto peso y/o tasas de crecimiento irregulares. Las miopatías más frecuentes que pueden afectar al músculo de la pechuga son: x miopatía pectoral profunda o músculo verde x estrías blancas o white stripping x pechuga de madera o wooden breast x músculo de espagueti o spaguetti meat x miopatía dorsal craneal Las miopatías suponen una creciente preocupación en la evaluación de calidad, especialmente en canales que se venden enteras, al no haber posibilidad de despiece que permita separar las pechugas afectadas. Por ello, resulta importante conseguir un método de detección de las mismas previo al procesado. En este sentido, se han hecho pruebas con radiofrecuencia (Traffano-Schiffo et al., 2017), espectroscopia infrarroja cercana, NIR (Wold et al., 2019) y tests histológicos o bioquímicos con biomarcadores, aún en desarrollo. Además, se hace necesaria una clasificación estandarizada para identificar el progreso en el grado de afectación por estrías blancas, pechuga de madera o músculo de espagueti. En general, las miopatías del músculo de la pechuga se consideran un problema relacionado con la calidad y no con la seguridad alimentaria (Bilgili, 2016). Actualmente, no existe evidencia de contaminación por bacterias o virus en los músculos afectados. La mayoría de los productos que presentan estas miopatías se clasifican y se decomisan o se desvían a usos alternativos. Sin embargo, si las miopatías son graves y están acompañadas por signos de inflamación, como hemorragias localizadas o fluído gelatinoso, las autoridades encargadas de la inspección pueden solicitar el decomiso de la canal completa, tal como sucede en Europa, o el corte de las partes afectadas, como es del caso de Brasil y América del Norte. 3.5.5.7.1.- Miopatía pectoral profunda Se presentó por primera vez pollos de engorde en la década de los 80, también denominada enfermedad de Oregón o enfermedad del músculo verde (Figura 35). ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 70 Figura 35. Pechugas afectadas por miopatía pectoral profunda Se trata de un proceso muscular degenerativo caracterizado por la necrosis y atrofia de los músculos supracoracoideo y pectoral menor. Las lesiones suelen afectar a ambos filetes internos y varían en color, progresando de una apariencia hemorrágica rosácea a una decoloración verdosa. Se asocia a un déficit de oxígeno en el pectoral menor, a veces simplemente por periodos de aleteo relativamente cortos. 3.5.5.7.2.- Estrías blancas o white stripping Afecta principalmente al músculo pectoral mayor y se caracteriza por líneas blancas visibles, paralelas a la dirección de las fibras musculares (Figura 36). Figura 36. Pechugas afectadas por estrías blancas o white stripping La cantidad y el grosor de las estrías blancas pueden variar de un ave a otra y se localizan normalmente en la parte craneal del músculo, cerca de la unión con el ala, pudiendo extenderse o no a la porción más caudal (Ferreira et al., 2014). Se clasifica normalmente en dos grados: moderado, cuando las estrías presentan un espesor menor de un 1 mm; y severo, cuando las el espesor de las estrías es superior a un 1 mm (Kuttappan et al., 2012a). Sin embargo, Bailey et al. (2015) establecieron tres escalas de severidad: Revisión bibliográfica 71 x 1.- estrías leves focales en parte de la pechuga x 2.- estrías moderadas cubriendo extensamente la pechuga x 3.- estrías graves y anchas cubriendo ampliamente la superficie muscular. El análisis histológico y químico del músculo de la pechuga afectada muestra que las líneas blancas están compuestas, principalmente, de tejido adiposo y tejido conectivo que ha proliferado (Kuttappan et al., 2013a). El tejido de la pechuga gravemente afectado por estrías blancas puede mostrar un aumento del tejido conectivo con niveles variados de degeneración y regeneración de fibra muscular a nivel microscópico. Todo el tejido muscular en las miopatías de pechuga presenta un determinado nivel de degeneración y regeneración de la fibra muscular, pero, en el caso de las estrías blancas, y también de la pechuga de madera, el proceso de regeneración da como resultado la aparición de grasa y tejido conectivo de sustitución, en lugar de una fibra muscular reparada. Aparece como una lesión focal aproximadamente a las dos semanas de edad y posteriormente desarrolla un daño fibrilar extendido (Papah et al., 2017). La causa exacta de las estrías blancas aún no se conoce, y continúa siendo un área de investigación activa. Es la miopatía más frecuente, y afecta a un 50 % de pechugas en Italia, Francia, España y Brasil (Alnahhas et al., 2016, Russo et al., 2015), con una afectación severa en torno al 20-30 % del total de los animales afectados. Aunque es menos frecuente, esta condición también se ha reportado en el contramuslo (en el músculo ileotibial), solomillo (en el músculo pectoralis minor) y en muslo (músculo gastrocnemio) (Kuttappan et al., 2013a). 3.5.5.7.3.- Pechuga de madera o wooden breast Esta miopatía también afecta al músculo pectoral mayor y se caracteriza por un endurecimiento del músculo de la pechuga, generalmente en la parte más gruesa del filete, aunque, en los casos más graves, puede encontrarse en todo el músculo (Figura 37). Figura 37. Pechuga de madera o wooden breast En función de la gravedad, aparecen otras características visuales, como una coloración más pálida, hemorragias superficiales y la presencia de fluido gelatinoso en la superficie del músculo (Sihvo et al., 2014; Kuttappan et al., 2016). El análisis histológico del músculo muestra una degeneración y regeneración activas de las fibras musculares, inflamación y edema intracelular de las miofibrillas, hialinización y una infiltración de células inmunes, concretamente de los macrófagos. Además, puede verse un incremento de la deposición del tejido adiposo y conectivo, el cual se cree que contribuye al aumento de la dureza del músculo. ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 72 En cuanto a patología, la pechuga de madera se puede caracterizar como una miodegeneración con fibrosis y regeneración. El grado de afectación de la pechuga de madera se clasifica en cuatro estadios (Papah et al., 2017; Petracci et al., 2017; Sihvo et al., 2017): x leve: cuando la dureza es ligera y difusa focal x moderada: si hay presencia de una dureza difusa focal con más extensión x grave: con más del 75 % de la pechuga afectada x muy grave: cuando toda la pechuga está afectada Se asocia a reducciones de perfusión sanguínea durante etapas de alta demanda metabólica en pollos de elevada velocidad de crecimiento, y puede estar asociado también con la aparición de estrías blancas (Kuttappan et al., 2016; Soglia et al., 2016). 3.5.5.7.4.- Músculo de espagueti Se caracteriza por la pérdida de tejido conectivo estructural y de integridad del músculo de la pechuga, lo que causa friabilidad y debilitamiento de las fibras musculares, que se disponen con el aspecto de espagueti (Figura 38). Normalmente afecta a la porción craneal del músculo, y puede estar o no asociada con estrías blancas (Baldi et al., 2018). Histológicamente, éste se ve desorganizado en cuanto a estructura, con una mezcla de fibras musculares pequeñas y muy grandes. Existe evidencia de hipercontracción de las fibras musculares y la degeneración y regeneración activas de las fibras, aunque menos evidente en comparación con la pechuga de madera. Figura 38. Pechuga afectada por músculo de espagueti Todavía está por determinar si este daño histológico sucede con el animal vivo. Después del procesado, los paquetes de fibras pueden separarse, lo que causa que el músculo se deshaga fácilmente con las manos y adquiera el aspecto que le da nombre. Al igual que con las demás miopatías, la incidencia y la gravedad del músculo de espagueti varía desde sólo una pequeña parte de la pechuga afectada hasta la totalidad del músculo. 3.5.5.7.5.- Miopatía dorsal craneal Afecta al músculo trapecio, localizado en el dorso, entre los hombros de los pollos, que consta de dos bandas bien definidas que se insertan en los húmeros y cuya función es mantener las alas adyacentes al cuerpo. Capítulo I 79 4. CAPÍTULO I 4.1.- INTRODUCCIÓN La yacija se compone de la mezcla del material empleado como cama con las deyecciones, restos de pienso y agua y plumas resultantes del engorde de los pollos (López-Asensio, 2009). Se trata del medio en el que transcurre toda la vida del animal, en contacto permanente con ella, y tiene tres funciones principales: aislar a los pollos del suelo, absorber la humedad depositada y diluir las excretas de los animales, disminuyendo el contacto con las mismas y, por tanto, mejorando su bienestar. Cada plaza de broiler, en la cual se llevan a cabo de cinco a seis cebos al año, genera de 10 a 17 kg de estiércol anuales, con un contenido en materia seca que oscila entre un 38,6 % y un 86,8 % (BREF, 2003). Su gestión supone además un importante problema ambiental. La búsqueda del mejor material en relación coste beneficio y su implicación en parámetros que afectan a la calidad y el bienestar animal es una preocupación constante entre los productores, así como también el cálculo de la cantidad idónea a emplear. 4.1.1.- Composición química de la yacija Durante la crianza, cada pollo produce alrededor de 2 kg de excretas que se depositan en la cama, con un elevado contenido de nitrógeno, principalmente en forma de ácido úrico (70 %) y proteínas no digeridas, que se transforman en amoníaco (NH3) por medio de microorganismos y enzimas. Otra porción permanece como amonio (NH4), pasando posteriormente a nitritos y nitratos. La composición de la yacija ha sido estudiada por diversos autores con el objetivo de mejorar su empleo como fertilizante, combustible o incluso como alimento para rumiantes. Es muy variable de unas granjas a otras y depende de diversos factores, tales como tipo y cantidad de material empleado inicialmente, densidad de animales, días de engorde, tipos de bebederos y comederos y consumo de agua. Este consumo de agua está a su vez relacionado con aspectos de la dieta (nivel de proteína, balance electrolítico, coccidiostatos, cereales, niveles de fibra no digestible y algunos tratamientos tecnológicos) (Francesch y Brufau, 2004), y con las condiciones ambientales. A pesar de la variabilidad en la composición de la cama, el nitrógeno supone el principal mineral. Proviene de la proteína no digerida y de diferentes procesos metabólicos. Refiriéndonos al nitrógeno en la avicultura, y según el tipo de ave, entre el 25-43 % del nitrógeno contenido en la dieta pasa a formar parte de la yacija y entre el 18-40 % pasa a la atmósfera, restando como parte del animal entre un 0, 84 % en el caso de ponedoras y un 51 % en broilers (Patterson y Adrizal, 2005). El estiércol de cebo de broilers tiene unas altas concentraciones de nutrientes principales: nitrógeno, fósforo y potasio (Tabla 11). A diferencia de los estiércoles de las aves de puesta, el nitrógeno permanece bastante estable en la evolución anual, con una ligera pérdida de nitrógeno amoniacal por efecto del almacenamiento. Las variaciones en el fósforo podrían explicarse por las distintas técnicas de alimentación y el aporte de fitasas a los piensos. La materia orgánica es superior al 70 % sobre materia seca y desciende ligeramente con el tiempo de almacenamiento. ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 80 Tabla 11. Caracterización del estiércol de engorde de pollos (cama de cascarilla de arroz) con diferente maduración (Modificado de Gobierno de Aragón, 2018) Tiempo de acopio Nitrógeno total (N kg/t) Nitrógeno amoniacal (N-NH4 kg/t) Fósforo (P 2O5 kg/t) Potasio (K2O kg/t) Materia orgánica (%) Humedad (%) 2 meses (smf) 31,2 9,0 19,7 25,3 55,5 25,0 (sms) 41,6 12,0 26,2 33,7 74,0 - 6 meses (smf) 33,3 8,6 24,5 33,1 58,8 20,2 (sms) 41,7 10,8 30,7 41,5 73,7 - 12 meses (smf) 33,7 9,5 26,5 38,4 55,8 16,1 (sms) 40,1 11,3 31,5 45,8 66,5 - smf: sobre materia fresca, sms: sobre materia seca La calidad de la cama afecta a la expresión del potencial genético de las aves debido a su continuo y estrecho contacto con el animal. El manejo de la cama es tan importante como la ventilación, la nutrición, la calidad del agua y el programa sanitario en la producción avícola. 4.1.2.- Humedad La degradación biológica de la yacija depende de la temperatura, la humedad y el pH. El contenido en humedad varía en función del tipo y la cantidad de cama usada, densidad de animales, sistemas de bebederos, tasa de ventilación y estrategia de alimentación empleada. El rango de valores publicados es muy amplio y va aumentando a medida que el pollo crece. La cama nueva contiene un 10 % de humedad de media. Al extenderse y llegar los pollitos se debe mantener sobre el 20 %, considerándose seca por debajo de esta humedad, siendo un valor adecuado en plena crianza entre el 20 % y el 30 % (Valls, 2016). Estos datos son similares a los indicados por Coufal et al. (2006) para crianzas de broilers de 40 a 42 días sobre cascarilla de arroz, donde los niveles de humedad en la yacija fluctuaron entre 23,4 y 29,1 %. Se considera una cama húmeda cuando la acumulación de agua provoca cambios en las características de la yacija y esta pasa a ser perjudicial para la salud y el bienestar de las aves, la eficiencia de la producción y el medio ambiente, por el efecto en la carcasa de los animales y la producción de amoníaco. El umbral está en torno a un 35-40 % de humedad, pero a partir del 25 % ya se ven comprometidas las capacidades de amortiguación, aislamiento y capacidad de retención de agua de la yacija (Collet, 2012). La cama húmeda supone un mayor gasto en energía porque se necesita incrementar la ventilación y la calefacción en la nave para secarla. Además, cuanta más humedad contenga la yacija, más grave será el problema medioambiental, al aumentar el peso y volumen de la cantidad de cama debido a la reposición con material seco y que es necesario eliminar, almacenar y reutilizar, lo que supone más gasto económico. Asimismo, se incrementa la cantidad de insectos voladores y la velocidad de emisión de amoniaco al aire (Francesch y Brufau, 2004). Las principales fuentes de humedad en las naves son las deyecciones de los animales, los derrames de los bebederos, las condensaciones y el vapor de agua del aire. Durante una crianza, se pueden añadir más de 100 l/m2 de agua total a la cama, por eso la ventilación resulta esencial para eliminarla (Figura 41). Capítulo I 81 Figura 41. Cantidad de agua añadida a la cama a causa de las deyecciones y el derrame normal durante una crianza (Modificado de Dunlop et al., 2015) Una cama con menos del 22 % de humedad no presenta Salmonella spp., Escherichia coli, Listeria spp., Campylobacter spp. o Staphylococcus spp. toxigénicos (Ferreira et al., 2004), por lo que mantener niveles bajos redunda en la salud de las manadas. El aumento de humedad o la presencia de granos (maíz, arroz) en la yacija supone un riesgo de presencia de esporas de hongos patógenos o micotoxinas, cuya eliminación total es imposible. El tipo de sustrato influye directamente en el porcentaje de humedad de la cama durante el ciclo de cría de las aves. La absorción de agua es variable en función del material empleado (Figura 42). Figura 42. Evolución de la humedad de la cama con distintos materiales (Modificado de Barragán, 2009). Si bien en las primeras investigaciones se achacaban las pododermatitis a quemaduras debidas al amoníaco, actualmente distintos estudios han demostrado que la humedad de la cama por sí sola puede ya causar o inducir la pododermatitis (Mayne et al., 2007; Youssef et al., 2011). El contenido en humedad crítico para la aparición de pododermatitis estaría en torno al 35 % (El-Wahab et al., 2012). Otros autores distinguen entre camas húmedas y secas en base a un baremo de puntuación, que consiguen añadiendo agua a la cama para iniciar las condiciones para producir pododermatitis (Cenjiz et al., 2011; de Jong et al., 2014). ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 82 4.1.3.- pH El pH de la cama nueva es ligeramente ácido. En el caso de la viruta oscila entre 3,5 y 6 en función del tipo de madera de origen (Munir et al., 2019) y el de la cascarilla está en torno a 6,7 (MAPA, 2021b), situándose el del dry bed o cama seca entre 7 y 7,5 (PITESA, 2020). La progresiva incorporación de las heces y el desdoblamiento del ácido úrico a amoníaco va alcalinizando el medio hasta situarse entre 8 y 9 (Lopes et al., 2013). Este rango es favorable para la multiplicación de la mayoría de bacterias, así que su reducción podría ayudar a disminuir su concentración. A medida que se incrementa el pH aumenta la producción de amonio volátil (pH 11), que también alcaliniza el medio. La liberación de amoníaco es menor a pH por debajo de 7 y mayor cuando está por encima de 8 (Terzich, 1997). Con la degradación de la cama se desarrollan gases tóxicos que irritan las mucosas respiratorias, facilitando la acción posterior de agentes patógenos sobre las lesiones previamente producidas. Además, el amoniaco produce irritación de los cojinetes plantares de las patas, tarsos y pechuga, ocasionando lesiones. La legislación europea no permite superar los 20 ppm de amoniaco volátil en el ambiente de la nave. Para disminuir el pH y reducir la humedad y, por tanto, las emisiones de amoníaco, se ha probado a añadir diferentes sustancias, como cal apagada, bisulfato de sodio (Toppel et al., 2019) o sulfato de aluminio (Moore et al., 1996) con resultados positivos, aunque otros autores (Ferreira et al., 2004) no observaron diferencias ni con la cal ni con el sulfato de aluminio con respecto al grupo control. 4.1.4.- Microbiología En un estudio realizado por Kwak et al. (2005) se encontraron 31 géneros distintos de bacterias en la yacija, siendo un 82 % Gram positivas, principalmente Lactobacillus spp., Salinococcus spp., algunos Clostridium spp., Staphylococcus spp. y Bordetella spp. El máximo número de microorganismos por gramo se alcanza a las 3-4 semanas de iniciar la utilización de la cama, y estos pueden tener un papel determinante en la microbiota intestinal de los animales y, en consecuencia, en su rendimiento final (Taherparvar et al., 2016; Kheravii et al., 2017). El control de la humedad y el pH es básico para mantener un nivel de microorganismos que evite problemas sanitarios a los broilers. 4.1.5.- Material de cama Como material de cama generalmente se emplean subproductos industriales con alta capacidad de aislamiento y absorción de la humedad. El material seleccionado debe ser rico en carbono, como la celulosa y la lignina, y tener partículas de tamaño medio, es decir, picado o triturado, como la viruta de madera, serrín, paja entera o picada de cereales, cascarilla de girasol y de arroz. El tamaño de las partículas tiene gran importancia en la compactación de la cama, la absorción de la humedad y la aparición de lesiones en la piel de las aves. Partículas muy pequeñas pueden causar problemas digestivos y respiratorios, y por otra parte partículas muy gruesas pueden causar problemas de celulitis en aves por lesiones mecánicas. Además, debe tener baja conductividad térmica, liberar al aire la humedad absorbida, ser cómodo para los animales y permitirles la movilidad, estar exento de patógenos, de fácil manejo para el granjero y mecanizable en su reparto, y ser biodegradable y apto para transformarse en abono orgánico. El coste y la disponibilidad de las materias primas en el mercado son los factores con más peso a la hora de emplear un material u otro. En Europa se utiliza sobre todo viruta de madera y paja de trigo picada, pero también otros materiales como turba, lignocelulosa, pasta de colza y maíz ensilado. En las explotaciones españolas, los materiales más empleados son la cascarilla de arroz, la viruta de pino y la paja picada. El dry bed o cama seca, un producto a base de paja Capítulo I 83 tratada térmicamente y peletizada, que se presenta como una alternativa a la paja convencional, con ventajas tanto microbiológicas como físicas. Pero no hay suficientes estudios concluyentes para determinar su relación con parámetros finales de calidad. Hafeez et al. (2009) encontraron que la capacidad de retención de agua para el serrín, arena y paja de trigo era del 246, 152 y 181 %, respectivamente. La viruta de madera (Figura 43) tiene mejor capacidad de retención que otros materiales como la cascarilla de arroz o la paja de cereales (Farhadi et al., 2014; Barragán, 2009). Figura 43. Capacidad de absorción de agua de los materiales de cama (Modificado de Barragán, 2009). Los productos derivados de la madera suelen tener una humedad entre el 11 y el 14 % en el momento de extenderla (Bilgili et al., 2009). Su porosidad y naturaleza higroscópica proporciona un efecto amortiguador en la humedad relativa ambiental mediante la adsorción y desorción de humedad. De Baere y Zoons (2004a) compararon la paja de trigo picada y la viruta de madera como materiales de cama para el pollo de engorde, sin encontrar diferencias entre los dos materiales respecto a los índices técnicos del pollo, pero con menor gravedad de lesiones de pododermatitis en la cama de viruta de madera con respecto a la paja de trigo picada (Figura 44), sin embargo, Van Harn et al. (2009) no encontraron diferencias en la severidad de la pododermatitis entre los dos materiales de cama. Figura 44. Comparación de la viruta de madera y la paja de trigo sobre la gravedad de la pododermatitis. 0, sin lesiones; 1, lesiones leves; 2, lesiones moderadas; 3, lesiones severas (Modificado de De Baere y Zoons, 2004a). ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 84 Una teoría que explica la menor gravedad de las lesiones cuando se emplea viruta de madera es la capacidad de la misma de frenar la proliferación de bacterias que agravan estas lesiones, gracias a ciertos componentes antimicrobianos que hay en ella, como terpenos, polifenoles y taninos (Munir et al., 2019; Cabrera et al., 2018). Garcês et al. (2013) evaluaron siete posibles materiales como cama: viruta de madera, arena de río, cáscara de coco, papel de periódico mezclado con viruta, mazorcas de maíz, hierba de Guinea y cascarilla de arroz. Concluyeron que tanto la cascarilla de arroz como el maíz tenían una calidad comparable a la viruta en cuanto a nivel de compactación y características fisicoquímicas. En los países escandinavos es común también el uso de turba como material de cama, especialmente durante los meses de invierno. Las comparativas que se han hecho dan casos menos severos de pododermatitis con turba que con viruta de madera y con paja picada, en ese orden. El pellet de cama vegetal absorbente (dry bed) higienizado es un producto que lleva años usándose en Europa por tener muchas ventajas sobre otros materiales de cama. En Alemania se han estudiado diferentes materiales de cama en varias granjas de distintas compañías durante el período comprendido entre mayo del 2009 y abril del 2010, con el objetivo de evaluar los diferentes materiales de cama, sus propiedades y la facilidad de uso (Tabla 12). Tabla 12. Propiedades y facilidad de uso de diferentes materiales de cama. (Modificado de Valls, 2015). Propiedades y facilidad de uso Pellet cama Paja Paja triturada Serrín Viruta madera Tiempo mantenimiento diario ++ - + - + Costo producto año +++ - + ++ + Costo total uso +++ -- ++ - - Estado ambiental +++ - + + + Pododermatitis +++ + ++ + + Polvo ++ - + - ++ Bacterias en cama ++ --- +/- + ++ Residuos +++ + ++ - - Calidad estiércol +++ + ++ - - Uso biomasa +++ - + --- --- Empresas encuestadas 9 13 5 17 8 Naves analizadas 38 27 22 38 26 Valoración general +++ - + + ++ +++: muy bueno / - - - muy malo Los pollos tienen preferencia por determinados tipos de material para desarrollar su comportamiento habitual; por ejemplo, prefieren descansar en viruta, estar de pie en paja, remozar en arena, y caminar, picotear y rascarse en papel y cascarilla de arroz (Toghyani et al., 2010; Ramadan et al., 2013; Villagrá et al., 2014). Otro factor a tener en cuenta es el consumo del material de cama por parte de los pollos. Hasta un 4 % de lo que ingieren puede ser material de cama (Musa et al., 2012). La ingestión de viruta de madera, en comparación con la paja o la arena, incrementa el peso de la molleja y el peso en el matadero de los pollos (Ramadan et al., 2013). Es muy importante también que el Capítulo I 85 material no este contaminado, pues puede alterar la microbiota intestinal y en consecuencia la salud de los pollos (Skånseng et al., 2013). 4.1.6.- Cantidad y profundidad de cama La influencia de la profundidad del material de cama no es clara. Monira et al. (2003) no encontraron diferencias significativas en el desempeño del pollo criado con diferentes grosores de serrín (2, 3, 4 y 5 cm), pero Shao et al (2015) si observaron una mejora del bienestar cuando se incrementaba el grosor de la cama de serrín (4, 8, 12 y 16 cm). Sogunle et al (2006) también obtuvieron mejores resultados con 6 cm de viruta de madera que con 3 cm. De Baere y Zoons (2004b) concluyeron que usar más de 1,5 kg/m2 de paja de trigo picada aumenta la severidad de la pododermatitis (Figura 45). Figura 45. Efecto de la profundidad de la cama en la severidad de la pododermatitis. (De Baere y Zoons, 2004b). Por el contrario, un estudio realizado por Van Harn et al. (2009) en el que se comparó el uso de 1,0 y 2,0 kg/m2 de viruta de madera y 1,25 y 2,5 kg/m2 de paja de trigo picada concluyó que la cantidad de material de cama no tuvo influencia ni en el desarrollo del pollo ni en la incidencia de pododermatitis. El bienestar animal mejoró al incrementar el grosor de la cama y disminuir los contenidos finales de la cama en humedad, amoniaco y dióxido de carbono. Por otra parte, el aumento en espesor de la cama puede contribuir a la aparición de enteritis necrótica provocada por Clostridium perfringens, debido a las áreas de compactación que generan un ambiente anaeróbico favorable para el desarrollo de esta bacteria (Dai-Prá et al., 2010), sin olvidar el gasto que supone ese incremento de material. Para el control de la pododermatitis, usar una capa más delgada de material de cama podría ser beneficioso porque hay más posibilidades de que el pollo picotee, escarbe y mueva su cama si no es demasiado profunda, incrementando la aireación y manteniéndola más seca. Además, se ventila mejor. Sin embargo, es esencial precalentar el suelo con la suficiente antelación al alojamiento de los animales. De manera general, la conclusión a la que los diferentes estudios y la experiencia llegan es que no es tan influyente el tipo ni el grosor de la cama como el manejo que se realiza para mantenerla en óptimas condiciones en todos los momentos de la crianza. ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 86 4.1.7.- Factores que afectan a la calidad de la cama El resumen de los factores que se relacionan con el deterioro de la cama son los siguientes: x Calidad y cantidad de los materiales empleados x Cantidad y calidad de los excrementos producidos durante la crianza:  Calidad y cantidad de agua consumida  Iones y balance electrolítico de la dieta  Presencia de micotoxinas  Agentes microbianos  Aditivos incorporados al pienso  Nivel de proteína de la ración  Presentación del pienso x Ventilación x Temperatura y humedad relativa dentro y fuera de la nave x Densidad de animales x Características de los bebederos Capítulo I 87 4.2.- OBJETIVOS Los objetivos de todos los procesos de la producción avícola necesitan el control de las diferentes partes que la componen, mediante sistemas de monitorización que permitan tomar decisiones oportunas para asegurar el bienestar de los animales y la calidad de las canales resultantes. El precio y la disponibilidad de las materias primas son decisivos a la hora de escoger un material para la yacija, pero es necesario también evaluar el coste/beneficio en términos de calidad final en el matadero. Este primer capítulo tratará de analizar la influencia del tipo de cama empleada sobre los resultados finales de producción para determinar cuál es el material más adecuado en relación con los objetivos de producción. Teniendo en cuenta lo anterior se plantea la conveniencia de determinar, en las condiciones reales de la producción avícola gallega, si el material empleado en la yacija influye en los diferentes parámetros productivos y de calidad final de las canales de broilers, de manera que los resultados puedan ser útiles en la toma de decisiones para la mejora de los resultados de futuras manadas. Por todo ello se plantean los siguientes objetivos: 1. Evaluar la posible influencia de diferentes tipos de material de cama sobre los parámetros productivos de los broilers que se críen sobre ellos. 2. Estudiar las posibles repercusiones a nivel de la calidad de la canal que conlleva el empleo de camas de viruta, cascarilla y dry bed durante la fase de cebo de los animales. Capítulo I 95 Se realizan 5,5 crianzas por año, con una media de 265.000 pollos/crianza, lo que corresponde a un total de 1.460.000 pollos/año. El núcleo es atendido por 3,5 operarios, con una media de 417.000 pollos/operario/año. La capacidad de las naves oscila entre los 30.00040.000 pollos, con densidades de población en torno a los 15 pollos/m2. Todas presentan 17 m de ancho y su longitud oscila entre los 100-140 m (Figura 52). Figura 52. Distribución y dimensiones de las naves del núcleo avícola A Piuca Este núcleo cuenta con naves con distintos tipos de ventilación: cenital, lateral y lateral x túnel. Las naves 1, 2 y 3 presentan ventilación cenital mediante extracción de aire por ventiladores situados en el techo de las naves. Las naves 4, 5 y 6 poseen ventilación lateral x túnel, y las naves 7 y 8 ventilación lateral (Tabla 17) Tabla 17. Descripción de los sistemas de ventilación de las naves del núcleo avícola A Piuca Nave 1, 2, 3 4, 5 6 7 Tipo ventilación cenital lateral x túnel lateral x túnel lateral Nº ventiladores cenital 27 - - - Caudal cenital total (m 3 /h) 405.000 - - - Nº ventiladores lateral - 10 7 9 Caudal lateral total (m3/h) - 200.000 280.000 360.000 Nº ventiladores túnel - 14 16 - Caudal túnel total (m 3 /h) - 560.000 640.000 - Caudal total (m 3 /h) 405.000 760.000 920.000 360.000 ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 96 Tabla 17. Descripción de los sistemas de ventilación de las naves del núcleo avícola A Piuca (continuación) Nave 1, 2, 3 4, 5 6 7 Tipo de entrada de aire ventanas trampillas trampillas Ventana corrida abatible Localización entradas aire ambos lados ambos lados + túnel lateral izquierdo + túnel lateral izquierdo Nº entradas de aire 108 69 65 2 El sistema de calefacción de las 8 naves consiste en campanas de propano con una potencia calorífica de 6.000 kcal/h (pantallas Infraconic Pilot 6000£). El agua empleada procede de cinco pozos con profundidades que oscilan entre los 100120 m. En el almacén central de la granja hay un depósito de 100.000 litros desde el cual se distribuye el agua a las distintas naves, y cuenta con un sistema que permite aplicar los tratamientos al agua en función de las necesidades de higienización. 4.3.1.4.- Núcleo avícola Moreiras Moreiras está situado en el municipio de Xinzo de Limia, provincia de Ourense (Figura 53). La granja dispone de un total de cinco naves de ambiente controlado con una capacidad total de 190.000 pollos. Se realizan 5,5 crianzas por año, con una media de 188.000 pollos/crianza, lo que corresponde a un total de 1.034.000 pollos/año. El núcleo es atendido por 3 operarios, lo que supone 344.667 pollos/operario/año. Figura 53. Vista aérea del núcleo avícola Moreiras La capacidad de las naves oscila entre los 32.000-37.200 pollos, con densidades de población en torno a los 15-15,1 pollos/m2. Las naves 1-4 presentan 17 m de ancho y 160 m de largo y la nave 5 tiene 12 m de ancho y 150 m de largo (Figura 54). Capítulo I 97 Figura 54. Distribución y dimensiones de las naves del núcleo avícola Moreiras Las cinco naves de este núcleo presentan sistemas de ventilación forzada lateral (Tabla 18). El sistema de calefacción de las 5 naves se basa en campanas de propano con una potencia calorífica de 6.000 kcal/h (pantallas Infraconic Pilot 6000£). Tabla 18. Descripción de los sistemas de ventilación de las naves del núcleo avícola Moreiras Nave 1, 2, 3,4 5 Tipo ventilación Lateral Lateral Nº ventiladores lateral 15 (40.000 m3/h) 11 (25.000 m 3 /h) 19 (12.000 m 3 /h) Caudal lateral total (m3/h) 600.000 503.000 Localización entradas de aire Izquierda Izquierda Tipo entrada de aire Ventana corrida abatible Lona 4.3.1.5.- Núcleo avícola Ponterio Ponterio está situada en el municipio de Maceda, provincia de Ourense (Figura 55). Realiza 5,5 crianzas/año, con una media de 255.000 pollos/crianza, lo que corresponde a un total de 1.375.000 pollos/año. El núcleo es atendido por 4 operarios, lo que supone 350.625 pollos/operario/año. La granja está constituida por cinco edificaciones dispuestas en paralelo y de forma escalonada, debido a la inclinación que presenta el terreno, divididas por la mitad en dos naves mediante un tabique central. En la parte izquierda del recinto, otra edificación corresponde al almacén central, en el cual se almacena la maquinaria agrícola, un depósito de agua de 100.000 litros desde al cual se bombea el agua a las distintas naves y el grupo electrógeno. Al fondo de la finca, en la parte central, se encuentra otra edificación que alberga la caldera que se emplea como sistema de calefacción para las naves 9 y 10. Al lado de esta sala hay un silo de 16 Tm en el cual se almacena el combustible (pellets, orujillo o huesos). ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 98 Figura 55. Vista aérea del núcleo avícola Ponterio Cuenta con un total de diez naves de ambiente controlado con unas dimensiones de 17 x 100 m cada una y una capacidad de 300.000 pollos (Figura 56). Cada nave acoge entre 23.00030.000 pollos para su crianza con densidades de población en torno a los 15-15,1 pollos/m2. Figura 56. Distribución y dimensiones de las naves del núcleo avícola Ponterio Las naves 3,4 y 9 permiten combinar la ventilación lateral y el túnel si las temperaturas exteriores son muy elevadas. Las restantes poseen ventilación lateral (Tabla 19). Todos los ventiladores tienen autotransformadores para regular el caudal de extracción. El sistema de calefacción presente en las naves 1-8 se basa en campanas de propano con una potencia calorífica de 6.000 kcal/h (pantallas Infraconic Pilot 6000£). Las naves 9 y 10, además de las campanas de propano, disponen de 5 aerotermos (TEC CV 75/75F£) de 7.500 m3/h) distribuidos longitudinalmente por la parte interior central de las naves. Capítulo I 99 Tabla 19. Descripción de los sistemas de ventilación de las naves del núcleo avícola Ponterio Nave 1, 5, 7,8 2, 6, 10 3, 9 4 Tipo ventilación lateral lateral lateral x túnel lateral x túnel Nº ventiladores lateral 9 9 5 5 Caudal lateral total (m 3 /h) 360.000 360.000 200.000 200.000 Nº ventiladores túnel - - 8 8 Caudal túnel total (m3/h) - - 320.000 320.000 Caudal total (m3 /h) 360.000 360.000 520.000 520.000 Localización entradas aire izquierda derecha derecha izquierda Tipo de entrada de aire ventana corrida abatible ventana corrida abatible trampillas trampillas 4.3.1.6.- Núcleo avícola Xironda Xironda es una granja situada en el municipio de Cualedro, provincia de Ourense (Figura 58). La granja tiene ocho naves de ambiente controlado con una capacidad total de 200.000 pollos. Se realizan 5,5 crianzas por año, con una media de 182.000 pollos/crianza, lo que supone un total de 1.001.000 pollos/año. El núcleo es atendido por 2,5 operarios, lo que se corresponde con 400.400 pollos/operario/año. Figura 57. Vista aérea del núcleo avícola Xironda La capacidad de las naves oscila entre los 18.000-35.000 pollos, con densidades de población en torno a los 15-15,1 pollos/m2. Las dimensiones de las naves son: la 1 y 2 tienen 17 m de ancho y 120 m de largo y las naves 3-8 tienen una longitud de 110 m y una anchura de 12 m (Figura 58). ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 100 Figura 58. Distribución y dimensiones de las naves del núcleo avícola Xironda Todas son de ventilación lateral, en las de menores dimensiones se combinan ventiladores de bajo caudal para hacer las mínimas y de mayor caudal para ventilar con temperaturas elevadas (Tabla 20) Tabla 20. Descripción de los sistemas de ventilación de las naves del núcleo avícola Xironda Nave 1 2 3, 6, 8 4,5, 7 Tipo ventilación lateral lateral lateral lateral Nº ventiladores lateral 11 (40.000 m3/h) 11 (40.000 m3/h) 8 (20.000 m3/h) 8 (12.000 m3/h) 8 (20.000 m3/h) 8 (12.000 m3/h) Caudal lateral total (m3/h) 440.000 440.000 256.000 256.000 Localización entradas de aire izquierda derecha izquierda derecha Tipo entrada de aire Ventana corrida abatible Ventana corrida abatible lona lona En este núcleo conviven dos sistemas de calefacción: campanas de propano y calderas de biomasa. Las campanas de propano poseen una potencia calorífica de 6.000 kcal/h (pantallas Infraconic Pilot 6000£) y cada nave tiene una cadera de biomasa con un silo para el almacenamiento del combustible (pellets, orujillo o hueso de aceituna). El agua empleada en la granja procede de dos pozos de entre 100-120 m de profundidad. Al lado del almacén central de la granja existe un depósito de 120.000 litros desde el cual se distribuye el agua a las distintas naves. 4.3.2.- Sistemas de control ambiental Todos los sistemas de control ambiental se encuentran conectados a las correspondientes sondas de temperatura interior (cuatro por nave), exterior (una por nave), de humedad relativa (una por nave en el interior) y a un depresiómetro (uno por nave) para poder efectuar la ventilación por presión negativa adecuada. Capítulo I 101 Se programan previamente los parámetros ambientales que se desean mantener durante la crianza, ajustados al peso, sexo de los pollos y necesidades mínimas de renovación de aire. Moreiras y Piuca disponen además de sondas de monóxido de carbono. Todos los ordenadores de control son de la misma marca y con el mismo programa, pero distintas versiones en función de su antigüedad (Figura 59). Tuffigo£ Laterostar 2+ Tuffigo£ Avistar Tuffigo£ Avitouch Figura 59. Diferentes sistemas de control ambiental instalados en los núcleos avícolas, de más antiguo a más evolucionado 4.3.3.- Materiales de cama empleados El tipo de cama empleado en la crianza del pollo tiene efectos en el comportamiento y la fisiología de los pollos (Nowaczewski et al., 2011; Cabrera et al., 2018), y por lo tanto puede influir en el crecimiento, rendimiento, estado inmunitario y el bienestar animal (Shao et al., 2015; Umar et al., 2017). El material empleado y su mantenimiento son claves a la hora de prevenir problemas de calidad en broilers. La incidencia de problemas varía en función de los materiales empleados, la humedad y el grado de apelmazamiento de estos (Bilgili et al., 2010). Los materiales de cama seleccionados para este capítulo fueron viruta de madera, cascarilla de arroz y dry bed. El motivo de no utilizar paja picada es que varios estudios relacionan la paja picada con aumento de incidencia en pododermatitis y problemas de pechuga (Ekstrand y Algers, 1997; Su et al., 2000; Sirri et al., 2007; Kyvsgaard et al., 2013), y lo atribuyen probablemente a un mayor contenido de humedad inicial y a su forma de compactarse al absorber agua. Por lo tanto, este material resulta poco recomendable para nuestros estándares de calidad, así que trataremos de comparar materiales con similares características o con pocos estudios previos, como es el caso del dry bed. Los materiales de cama estudiados se analizaron en el laboratorio Labgalia (San Cibrao das Viñas, Ourense) para determinar su humedad y microbiología (Tabla 21). Tabla 21. Análisis de los materiales de cama estudiados Material cama Humedad Aerobios totales Enterobacterias Salmonella Cascarilla 9,50 106 105 ausencia Viruta 9,46 5,4 x 105 12 x 103 ausencia Dry bed 7,19 4 x 104 20 ausencia ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 102 Los resultados confirman la teoría de una menor carga microbiana en la paja peletizada, debido seguramente a su tratamiento térmico, siendo los contenidos de humedad iniciales similares para los tres materiales. 4.3.3.1.- Viruta de madera Este material de cama se obtiene por el proceso de cepillado, desbastado o perforación de la madera en aserraderos, fábricas de muebles, etc. Las distintas investigaciones lo consideran como uno de los mejores materiales de cama por su elevada capacidad de absorción (86 g/l sustrato; MAPA, 2021b), y por ser un buen aislante térmico y tener poco polvo. Puede en ocasiones tener elementos punzantes que generen heridas, o finos aportados por la propia madera. La viruta de madera como material de cama (Figura 60) se distribuye a razón de 4,5 kg/m2. Figura 60. Viruta de madera Es necesario controlar su origen para evitar que tenga sustancias tóxicas procedentes de los tratamientos con barnices, conservantes, etc. y es un bien escaso, por lo que su coste no deja de incrementarse. Por otra parte, al servirse a granel, supone más trabajo a la hora de distribuirla y hacer la reposición. Las partículas que forman la viruta empleada oscilan entre 6 y 35 mm aproximadamente, sin partículas cortantes. 4.3.3.2.- Cascarilla de arroz La cascarilla se distribuye a razón de 3,5 kg/m2, siendo el tamaño medio de partícula de la cascarilla de 6 mm. Como ventajas destaca su elevada capacidad de absorción (71 g/l sustrato; MAPA, 2021b), que es un buen aislante térmico y que no forma costras como la paja, por lo que la cama se remueve con facilidad. No contiene elementos hirientes y tiene buen drenaje y aireación. Al suministrase en pacas de 400 kg, es sencillo su manejo tanto para la distribución como para la reposición. El coste además suele ser inferior al de la viruta y el dry bed. Como inconvenientes, su disponibilidad está sujeta a las cosechas, los portes son más caros al venir desde el sur, y las aves jóvenes tienden a consumirla por su contenido en granos partidos. Capítulo I 103 Es el subproducto de las arroceras de Levante y el sur de España (Figura 61). Figura 61. Cascarilla de arroz 4.3.3.3.- Dry bed Este producto se elabora a partir de paja de trigo y de cebada, tratadas térmicamente, a las que se les añade un 0,5 % de hidróxido sódico para higienizarla y finalmente se peletiza. Se distribuye a razón de 4 kg/m2 (Figura 62). Como ventajas posee mayor capacidad de absorción que la viruta, (PITESA, 2020) y sobre todo menor contaminación microbiológica al ser un producto tratado térmicamente, con lo que está exento de Salmonella. Es también un producto homogéneo, lo que facilita el manejo. Como desventajas, el manejo de las sacas puede ser más dificultoso debido a su elevado peso (900 kg), tiene más tiempo de mantenimiento diario y sobre todo un precio elevado. Figura 62. Dry bed El pellet de dry bed se presenta con un diámetro de 10 mm y una longitud que oscila entre los 5 y los 20 mm. ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 104 4.3.4.- Descripción del ensayo La prueba se realizó en los núcleos de avicultura anteriormente descritos entre los meses de septiembre de 2015 y mayo de 2016. Se minimizó así el impacto de la estacionalidad y se redujeron influencias externas al ser todos los núcleos de ventilación forzada, de características similares y parecida unidad de carga ganadera, programación ambiental y manejo. Los proveedores de material para la cama fueron para la viruta las entidades Mosquera Villavidal SA y Visecorsa, para el dry bed la distribuidora Pitesa y para la cascarilla de arroz las empresas Herba Rice Mills y Novarroz S.A. La viruta se distribuyó a granel, en camiones basculantes. La cascarilla se repartió empacada en pacas de 400 kg aproximadamente cada una, y el dry bed en sacas grandes de 900 kg. La cantidad inicial de materia de cama fue siempre la misma en cada crianza, y se repuso con el mismo material cuando se consideró necesario (compactaciones, fugas de agua, pérdida de bebederos, etc.). Se analizaron datos al final de cada crianza, a lo largo de varios ciclos. Los parámetros productivos que se evaluaron fueron los siguientes: x Mortalidad: porcentaje total de animales muertos a lo largo de todo el periodo de cebo, incluyendo los correspondientes al triaje. Mortalidad (%) = nº de animales muertos x 100 nº de animales que iniciaron el cebo x Índice de conversión (IC): valor que indica la eficacia con la que el animal es capaz de transformar el alimento que ingiere en masa corporal (carne) IC (kg/kg) = total kg de pienso consumido total kg de carne entregados x Ganancia media diaria (GMD): se puede calcular por semanas o días. En el caso de los broilers no se suele deducir el peso inicial del animal, que se sitúa en torno a los 40 g. GMD (g/día) = peso medio final total días crianza x Factor de eficiencia productiva europeo (EPEF): parámetro que expresa de forma conjunta los parámetros peso medio, índice de conversión y mortalidad. EPEF = (100 – mortalidad (%)) x peso vivo (kg) x 100 edad sacrificio (d) x IC Posteriormente, en matadero se realizó el control de calidad de las canales, siguiendo el procedimiento rutinario y estandarizado, por parte de personal especializado. Se evaluaron 215 aves de cada camión que entra a procesar. Este control de calidad se realizó en cada línea de sacrificio. Los datos objeto de análisis fueron la incidencia de los siguientes defectos en las canales: x Canales de segunda totales: canales con lesiones evidentes como hematomas de más de 3 mm, fracturas, dermatitis, tendinitis, etc. x Desigualdad: se traza una línea superior e inferior en relación con el tamaño esperado para cada uno de los lotes, y se mide el porcentaje total de los animales que no entran en ese rango. x Arañado: en zona dorsal. Capítulo I 111 convencionales empleados en la cría de los broilers, aunque no se deben perder de vista las consideraciones económicas. Por otra parte, el sexo es un parámetro que influye de forma general en las producciones animales. En el caso de los broilers, los machos consumen más alimento, tienen mejor peso final que las hembras y un índice de conversión más bajo (Engku et al., 2007; Beg et al., 2016), debido en parte a que las hembras depositan mayor grasa abdominal (Benyi et al., 2015). En este estudio se analizaron los parámetros productivos para cada uno de los sexos de manera que se pudo evaluar la influencia de este factor sobre la mortalidad, el índice de conversión, la ganancia media diaria y sobre el factor de eficiencia europeo (Tabla 26). Tabla 26. Media y desviación estándar de cada respecto al sexo de los broilers de cada lote estudiado Parámetro Sexo Sig. Machos Hembras Mortalidad (%) 4,15±1,97 1,90±0,92 *** IC (kg/kg) 1,75±0,19 1,71±0,05 ns GMD (g/dia) 71,97±3,64 59,08±2,94 *** EPEF 397,37±34,58 340,26±22,16 *** Sig.: Significancia estadística. ns: no significativo; *** P< 0,001 En nuestro estudio, el índice de conversión no presenta diferencias significativas entre machos y hembras. Pero hay que destacar que la gran diferencia de peso final (707 g más a favor de los machos, 500 g si se sacrificaran a la misma edad), hace mucho más eficiente, en términos productivos, al macho que a la hembra. Como era esperable, las diferencias aparecen en la mortalidad, en el crecimiento y en el índice de eficiencia europeo. La mortalidad es significativamente mayor en los machos (Figura 63), debido a su mayor peso medio, un ciclo de cebo más largo y a una mayor susceptibilidad al estrés por calor que en el caso de las hembras de esta misma estirpe. Figura 63. Mortalidad media final de los lotes de broilers en función del sexo Estos resultados coinciden con diversos trabajos como los llevados a cabo por Leitner et al. (1989), Zuowei et al. (2011) y Benyi et al. (2015). Sin embargo, Engku et al. (2007) no encontraron diferencias significativas entre la mortalidad de machos y hembras en broilers de ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 112 estirpe Arbor Acres, y en el estudio de Beg et al. (2016) se observó una mayor mortalidad en hembras de estirpe Cobb, respecto a los machos, atribuyendo este incremento a su mayor propensión a desórdenes metabólicos por su mayor deposición grasa. La significativa mayor ganancia media diaria de los machos respecto a las hembras (Figura 64) se atribuye por una parte a su propio rendimiento y por otra al mayor peso final de los machos con respecto a las hembras, que compensan su mayor porcentaje de mortalidad. El estudio realizado por Engku et al. (2007), en pollos criados hasta los 46 días de edad, en el que se evaluó el rendimiento de ambos sexos se atribuye una ventaja productiva a los machos respecto al peso corporal de un 12-22 %, con un consumo de pienso superior (3,4-4,6 %) y una mejora del índice de conversión en torno al 14 %. Figura 64. Ganancia media diaria observada en los broilers en función del sexo En concordancia con los restantes parámetros productivos, el factor de eficiencia productiva europeo también es significativamente superior en los machos que en las hembras (Figura 65). Así, Rosero et al. (2012) también observaron un incremento de este factor debido al mayor peso final de los machos respecto al de las hembras. Figura 65. Índice de eficiencia europeo en función del sexo Al evaluar estadísticamente la interacción del tipo de cama y el sexo de los broilers comprobamos que las diferencias observadas en cada parámetro productivo no fueron significativas (Tabla 27). Capítulo I 113 Tabla 27. Media y desviación estándar de cada parámetro productivo según el sexo y con respecto al material de cama estudiado Parámetro Sexo Tipo de cama Sig. Viruta Cascarilla Dry bed Mortalidad (%) ♂ 4,38±2,26 4,17±2,15 3,95±1,28 ns ♀ 1,39±0,94 2,08±0,89 2,18±0,73 ns IC (kg/kg) ♂ 1,74±0,05 1,76±0,25 1,73±0,04 ns ♀ 1,71±0,05 1,70±0,05 1,70±0,05 ns GMD (g/dia) ♂ 72,55±3,07 72,36±4,07 70,71±2,63 ns ♀ 58,35±3,46 59,27±2,86 59,62±2,24 ns EPEF ♂ 399,44±23,03 398,30±42,34 393,91±17,68 ns ♀ 337,01±25,25 341,10±23,14 342,66±14,83 ns Sig.: Significancia estadística. ns: no significativo Teniendo en cuenta todo lo descrito anteriormente, y al menos en condiciones de producción similares a las de los lotes de estudio, el tipo de cama no afecta a los parámetros productivos en sí mismos, no destacando ningún material sobre el otro respecto al rendimiento de los broilers. De esta manera, a la hora de la toma de decisiones se deberán considerar otros factores como la calidad del material, el precio y las facilidades de manejo para los operarios, así como la calidad y composición del estiércol resultante. 4.4.2.- Influencia de la cama sobre la calidad de la canal Al revisar los resultados relativos a la calidad de las canales en función del tipo de cama, no se observaron diferencias significativas para las canales de segunda, para la desigualdad, ni para la dermatitis de pechuga, siendo esta última un fenómeno de muy rara aparición, al reponer material de cama de manera continua durante todo el cebo. Sin embargo, si se aprecian diferencias significativas con respecto a la frecuencia de aparición de arañado y pododermatitis (Tabla 28). Tabla 28. Media y desviación estándar de cada parámetro de calidad de las canales respecto a cada material de cama estudiado Parámetro (%) Tipo de cama Sig. Viruta Cascarilla Dry bed Canales de segunda 20,03±2,53 20,92±2,54 20,56±3,04 ns Desigualdad 9,87±2,02 9,87±2,78 10,49±2,84 ns Arañado 20,15±5,16a 25,50±7,49b 25,54±7,29b *** Dermatitis pechuga 0,04±0,23 0,11±0,63 0,17±0,69 ns Pododermatitis 36,10±25,55a 47,04±26,93b 49,86±25,54b * Sig.: Significancia estadística. ns: no significativo; *** P< 0,001; * P< 0,05 a,b: letras diferentes difieren significativamente Se observó un incremento significativo de la incidencia de arañado de las canales en las camas de cascarilla y dry bed respecto a las camas de viruta (Figura 66). En un estudio de García et al. (2012) se observó una relación entre el material de cama y las lesiones de la canal, comprobando que aumentaban el arañado y la pododermatitis en naves con cama de bagazo de ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 114 caña de azúcar o de hierba Napier picada en comparación con las de cama de viruta o de cascarilla de arroz. Figura 66. Porcentaje de arañado en función del material de cama Para Toghyani et al. (2010) el comportamiento de las aves podría explicar los mejores resultados obtenidos con la cama de viruta respecto al arañado. Estos autores observaron que los pollos pasaban más tiempo sentados cuando la cama era de viruta que cuando esta era de cascarilla de arroz, ya que la viruta proporcionaría un mayor nivel de bienestar y la cascarilla podría favorecer el arañado por el incremento de la actividad sobre ella. Otra explicación podría estar en el diferente manejo en la reposición de las camas de cascarilla y dry bed, las cuales se someten a un mayor número de volteos respecto a las camas de viruta, provocando más movimiento entre las aves y en consecuencia más incidencia de arañado. Con respecto a la dermatitis plantar (Figura 67), el tipo de cama con una significativa menor incidencia de este defecto fue la de viruta, siendo similares la incidencia de la dermatitis plantar en el caso de la cascarilla de arroz y el dry bed. Figura 67. Pododermatitis en función del material de cama Estos resultados coinciden con los estudios anteriores que compararon la presencia de dermatitis plantar en las canales de broilers criados sobre camas de viruta o cascarilla (Grimes et al., 2002; Bilgili et al., 2009). La explicación puede estar en el tamaño de partícula del material de cama, porque influye tanto en la retención como en la eliminación de la humedad a b b Capítulo I 115 de esta. La humedad de la cama no sólo provoca dermatitis plantar, sino que reduce el bienestar animal, el rendimiento de la canal y los resultados técnicos (De Jong et al., 2014). Con respecto al dry bed, existen pocos estudios respecto a su influencia sobre la calidad de las canales de broilers. Valls (2015), en un estudio comparativo entre dry bed y paja picada, observó que se reducía más de un 50 % la incidencia de pododermatitis al pasar a emplear dry bed, pero en esta tesis la paja ni se ha contemplado ya como alternativa. En un estudio llevado a cabo durante un año en la misma cooperativa de los lotes de este estudio (Villaroel et al., 2018a) y en el que se analizó la incidencia de diversos defectos de la canal en lotes de estirpe Ross, comprobaron que existían diferencias significativas entre el tipo de cama y la aparición de pododermatitis. También afirmaron que el menor valor de frecuencia de aparición de pododermatitis se obtiene con las camas de viruta (31,1 %), seguidas por las de cascarilla de arroz (33,7 %), siendo ambas mucho mejores que la paja cortada (49,3 %). Al analizar los diferentes parámetros de calidad en función del sexo (Tabla 29) se comprobó que la desigualdad es significativamente mayor en las canales de las hembras que en las de machos. Por el contrario, la presencia de arañado en las canales es significativamente mayor en los machos que en las hembras, coincidiendo con otros autores como García et al. (2012), lo que atribuyen al mayor tamaño de los machos respecto a las hembras. Tabla 29. Media y desviación estándar de cada parámetro de calidad de las canales respecto al sexo de los broilers de cada lote estudiado Parámetro (%) Sexo Sig. Machos Hembras Canales de segunda 21,21±2,55 20,09±2,69 ns Desigualdad 8,50±2,22 11,27±1,94 *** Arañado 26,82±7,92 22,03±5,68 ** Dermatitis pechuga 0,09±0,48 0,13±0,67 ns Pododermatitis 49,49±26,37 41,76±26,61 ns Sig.: Significancia estadística. ns: no significativo; *** P< 0,001; ** P< 0,01; * P< 0,05 Con respecto a la desigualdad (Figura 68), suele ser frecuente una mayor desigualdad en las canales de los machos que en las de la hembras debido al peso mayor que alcanzan éstos y a ser más susceptibles a los arranques deficientes, pero en este caso el resultado el contrario a lo esperado. Figura 68. Incidencia de la desigualdad de las canales de broilers en función del sexo ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 116 La uniformidad está relacionada con la estirpe, el sexo, la formulación de la dieta y el tipo de alimentación. Así Hughes et al. (2017), en un estudio a gran escala sobre la uniformidad en lotes de pollos, comprobaron que el coeficiente de variación del peso vivo a las 6 semanas de edad era del 6,6 % en los machos y del 6,1 % en las hembras. Sin embargo, a las 7 semanas se invertían esas diferencias pasando a ser del 8,8 % en las hembras y del 7,3 % en los machos. En el caso de los lotes de este estudio, la mayor desigualdad observada en las hembras respecto a la de los machos, podría estar relacionada con un programa de alimentación que favorece el desarrollo corporal de los machos. Otra posible explicación es que se podría deber a la mayor densidad durante las primeras semanas del cebo de las hembras, pues se trata de un problema que comienza a edades tempranas y que se prolonga hasta el final del ciclo. La competencia por el espacio y los comederos también influye cuando se emplean estas densidades más elevadas. En el caso del arañado (Figura 69), la mayor incidencia observada en machos podría explicarse por las salidas parciales previas realizadas, más tempranas en hembras que en machos (35 vs 42 días de promedio, respectivamente), lo que permitiría la recuperación de las lesiones en la parte final de la cría, así como un mayor manejo de la cama en los machos hasta su alivio, con una mayor densidad poblacional y por tanto un arañado más tardío. Figura 69. Incidencia de arañado en las canales de broilers en función del sexo Aunque se ha comprobado que existe una mayor fragilidad en la piel en las hembras debido al menor contenido y madurez del colágeno que la forma (Bilgili et al., 1993), nuestros resultados indican lo contrario. Al igual que en este estudio, García et al. (2012), analizando distintos materiales de cama en relación con la calidad de las canales, atribuyeron más heridas a los machos por su mayor tamaño y peso y mayor pododermatitis, lo que atribuyen a la mayor presión sobre las patas por su peso más elevado. Además, el emplume es más tardío en los machos que en las hembras, lo que resulta un mayor tiempo de exposición y contacto de la piel con el ambiente y la cama. Sin embargo, Kjaer et al (2006) reportan mayor incidencia de pododermatitis en hembras que en machos sacrificados a 6 semanas de edad. Al estudiar conjuntamente la interacción del tipo de material de cama y el sexo se comprobó que no existían diferencias significativas en cuanto a resultados de calidad de las canales (Tabla 30). El hecho de que los lotes empleados en el estudio procedan de núcleos avícolas en los que se alcanzan unos pesos medios finales de hembras elevados, con parecidas densidades (kg/m2) al final de la crianza, y con un manejo similar en cuanto a reposición podrían explicar estos resultados. Capítulo I 117 Tabla 30. Media y desviación estándar de cada parámetro de calidad de las canales en función del sexo y con respecto al material de cama estudiado Parámetro (%) Sexo Tipo de cama Sig. Viruta Cascarilla Dry bed Canales de segunda ♂ 20,5±2,59 21,7±2,32 20,5±2,89 ns ♀ 19,8±2,54 20,0±2,52 20,6±3,30 ns Desigualdad ♂ 8,05±1,61 8,38 ±2,33 9,06±2,27 ns ♀ 10,8±1,45 11,18±1,82 12,2±2,55 ns Arañado ♂ 21,03±5,65 27,93±7,78 28,04±8,14 ns ♀ 20,05±4,66 22,94±6,32 22,60±4,90 ns Dermatitis pechuga ♂ 0,00±0,00 0,03±0,11 0,29±0,93 ns ♀ 0,06±0,29 0,22 ±0,92 0,02±0,08 ns Pododermatitis ♂ 42,93±28,01 49,20±27,00 54,42±24,06 ns ♀ 32,90±24,32 45,68±27,17 44,50±26,91 ns Sig.: Significancia estadística. ns: no significativo; *: P< 0,001; ** P< 0,01; *** P< 0,05 En el estudio de Villaroel et al (2018a) se detectó, en general, una mayor incidencia de defectos en las canales de los machos que en las de las hembras para todas las categorías, incluyendo también el arañado, que se incrementaba linealmente con el peso medio. Iguales conclusiones obtuvieron García et al. (2012). A la vista de los resultados obtenidos, se puede afirmar que los tres materiales de cama son adecuados para la cría intensiva de broilers, sin afectar a los parámetros productivos, y que la viruta de madera es el mejor material en lo referente a la aparición de pododermatitis y arañado de las canales. 5. CAPÍTULO II “ESTRATEGIAS DE PRESENTACIÓN Y COMPOSICIÓN DEL PIENSO PARA EL ABORDAJE DE LA INCIDENCIA DE MIOPATÍAS” Capítulo II 127 recibieron restricciones, comprobándose que no hay tiempo de compensar las pérdidas ocurridas durante la restricción aunque el consumo aumente una vez vuelve a ser suministrado el pienso a voluntad. Si queremos que la estrategia resulte eficaz, el enfoque cualitativo del control de la alimentación no debe causar un aumento en la ingesta voluntaria de alimentos por parte del broiler para compensar el cambio en la densidad de nutrientes de la dieta. 5.1.3.3.1.- Aminoácidos Una posibilidad consiste en reducir la concentración de un único aminoácido de la dieta. Si el aminoácido está presente con altos niveles en el músculo de la pechuga y se reduce el suministro de éste, debería reducirse también el crecimiento de ese músculo. Es importante que el aminoácido seleccionado no sea esencial para el desarrollo de las plumas, como la metionina o la cisteína, para prevenir emplumes deficientes que ocasionarían otros problemas de calidad. La lisina digestible es una candidata ideal, porque el pollo no puede reconocer un cambio en el nivel de ésta en la dieta y ajustar su ingesta de alimento. La lisina representa aproximadamente el 7 % del contenido de aminoácidos de la proteína de la canal, pero sólo el 2 % de los aminoácidos de las plumas, y suele usarse como complemento en dietas avícolas, así que puede eliminarse fácilmente de la dieta en la planta de elaboración. Meloche et al. (2018b) demostraron que reduciendo únicamente los niveles de la lisina digestible de la dieta por debajo de las recomendaciones se alteraba la curva de crecimiento y se reducía significativamente la incidencia y la gravedad de la pechuga de madera y de las estrías blancas. En edades de sacrifico tempranas (días 41 a 48), la reducción del 75 % de la lisina digestible en la dieta entre los días 12 y 26 redujo la incidencia de la pechuga de madera y de las estrías blancas, aunque también se produjo una reducción significativa en el rendimiento de la pechuga y una reducción en el peso corporal, así como un aumento del índice de conversión. Si embargo, en animales procesados a edades más tardías (día 61), con suficiente tiempo de recuperación, sí se observó una reducción significativa de la pechuga de madera y de las estrías blancas cuando se aplicó una reducción del 85 % de la lisina digestible de los 12 a los 28 días, sin afectar de manera significativa el rendimiento final. Los estudios de Cruz et al. (2017), con niveles crecientes de inclusión de lisina digestible, constataron que las miopatías tienen correlación positiva con el aumento de ésta en la dieta, debido al efecto directo del aminoácido sobre el peso corporal y el rendimiento de la carcasa. El incremento del rendimiento de la pechuga evidencia que la lisina influye indirectamente en la aparición de miopatías (Kuttappan et al., 2012b). En lugar de trabajar sólo con la cantidad de lisina, estudios más recientes sugieren que podría ser más eficaz modificar los ratios arginina:lisina, dada la importancia de la arginina en relación a la circulación y el aporte de oxígeno. Boerboom et al. (2018), en un análisis metabolómico de pechugas afectadas por estrías blancas, observaron que, además de la acumulación de ácidos grasos de cadena larga dañinos por fallos en la oxidación mitocondrial, se incrementaba la conversión de arginina a citrulina para producir óxido nítrico, que mejora el flujo sanguíneo bajo condiciones de hipoxia permitiendo la vasodilatación de capilares para irrigar los músculos pectorales y eliminar catabolitos tóxicos, pero a la vez incrementa el daño oxidativo. Por ello, suplementar arginina incrementando la ratio con la lisina puede ser una opción para disminuir la aparición de miopatías. Bodle et al. (2018) observaron una reducción en la aparición de pechuga de madera en broilers a 45 días si incrementaban la ratio arginina:lisina en todos los piensos que emplearon. Sin embargo, no observaron efectos sobre la incidencia de pechuga estriada ni investigaron pechuga de espagueti. Zampiga et al. (2019), con distintos niveles de suplementación de L-arginina, no vieron efectos en los parámetros ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 128 productivos, pero sí una disminución en la aparición y severidad de las estrías blancas conforme se incrementaban los niveles de ésta. Sin embargo, Christensen et al. (2015) no encontraron un efecto significativo en la presentación de pechuga de madera o estriada en machos de 53 días alimentados con diferentes ratios de arginina:lisina. 5.1.3.4.- Fitasas El empleo de fitasas es una práctica habitual en la industria avícola para mejorar la digestibilidad del fósforo fítico que se encuentra en las plantas. Las tasas de inclusión normales varían entre 500 y 750 unidades de fitasa (FTU) por kilogramo de alimento terminado, pero se ha demostrado que la adición de esta enzima en dosis mayores a las recomendadas mejora el rendimiento del pollo de engorde. Algunas fitasas tienen la capacidad de degradar el ácido fítico en a su forma más simple (inositol) y, cuando se sobredosifican, especialmente las 6-fitasas de nueva generación, el aporte de inositol aumenta de forma considerable y por tanto aumentan sus niveles plasmáticos (Cowieson et al., 2014). Cuando este compuesto se absorbe y se fosforila nuevamente dentro de la célula, actúa como un potente antioxidante celular. Como el tejido muscular de una pechuga afectada por miopatías se encuentra bajo estrés oxidativo, los antioxidantes proporcionados al tejido problema deberían resultar beneficiosos para reducir la incidencia de miopatías. Así, se han estudiado los efectos que el nivel de fitasas en dieta podría tener sobre la incidencia y la gravedad de las miopatías del músculo de la pechuga. York et al. (2016) describieron una reducción en la gravedad de la pechuga de madera cuando se complementó el alimento con una 6-fitasa derivada de E. coli en una dosis tres veces mayor que la recomendada por el fabricante. Pero también agregaron un antioxidante y minerales orgánicos al alimento, por lo que no es posible concluir que esta reducción fuese un efecto derivado exclusivamente de la dosis adicional de fitasa. Estos autores también informaron de un aumento en el rendimiento de carne de la pechuga y en los parámetros de rendimiento vivo de los animales. Por lo tanto, es posible que las dosis superiores de fitasa (>750 FTU) puedan respaldar un rendimiento del pollo de engorde óptimo sin aumentar el riesgo de que se produzcan miopatías del músculo de la pechuga. Otros estudios como el de Greene et al. (2019) concluyeron que las dietas enriquecidas con fitasas modulan la expresión de genes sensibles al oxígeno en el músculo de la pechuga del pollo, reduciendo sensiblemente la incidencia de miopatías en la canal de los animales alimentados con estas dietas y mejorando su crecimiento y conversión alimenticia. 5.1.3.5.- Vitaminas El estrés oxidativo se produce cuando el nivel de producción de especies reactivas de oxígeno (formadas por iones de oxígeno, radicales libres y peróxidos orgánicos e inorgánicos), moléculas muy pequeñas con una capa de electrones no apareada que las vuelve altamente reactivas, supera la capacidad del cuerpo para enfrentarse a ellas. Niveles crónicos elevados de estrés oxidativo pueden dañar los fosfolípidos de la membrana celular, las proteínas y el ADN y llevar a altas tasas de apoptosis y muerte celular (Mayne, 2003; Iqbal et al., 2004). La vitamina C es un potente agente antioxidante hidrosoluble capaz de eliminar algunas especies reactivas de oxígeno, mejorar resultados productivos y el estado inmunológico del ave (El-Senousey et al., 2018). Además, se pueden dar deficiencias de ésta en situaciones de estrés calórico. La vitamina E es otro efectivo antioxidante liposoluble capaz de reaccionar directamente con las especies reactivas de oxígeno transformándolos en productos más estables, actuando Capítulo II 129 como rompedor de cadena, además de mejorar la respuesta inmunitaria humoral y celular en los broilers (Jena et al., 2013). En recientes estudios se apunta a un aporte de niveles óptimos de vitaminas para cubrir las necesidades metabólicas de las aves como estrategia para reducir y minimizar las consecuencias del estrés oxidativo y favorecer el desarrollo muscular desde la miogénesis, mejorando la calidad de la carne, más que el trabajo con una sola vitamina (Kuttappan et al., 2012c; Cinar et al., 2014). El proceso de granulación o peletización puede afectar a la estabilidad de estas vitaminas, por lo que será necesario presentarlas de forma más resistente a las condiciones de granulación, microencapsuladas o formando complejos, o bien incrementar la concentración de éstas. 5.1.3.6.- Microminerales Se están estudiando también estrategias de combinación de microminerales orgánicos con antioxidantes, selenio, zinc, manganeso y cobre, para el correcto desarrollo de los tejidos y eliminación de radicales libres. Cemin et al. (2018), evaluando diferentes concentraciones de selenio en la dieta, encontraron un menor porcentaje de pechuga de madera en animales que no habían recibido selenio a través de la dieta, pero estos animales también presentaron bajos resultados zootécnicos. Los broilers que recibieron niveles adecuados de selenio en sus dietas presentaron mayor ganancia de peso y desarrollo corporal y mayores rendimientos de carcasa y pechuga, lo que ocasionó una elevada tasa de pechuga de madera. El zinc tiene un importante papel en los sistemas enzimáticos que mantienen el rendimiento y la salud de los animales y generan antioxidantes: lactato deshidrogenasa, fosfatasa alcalina, carboxipeptidasa pancreática y superóxido dismutasa. El manganeso es esencial tanto para la formación de los huesos como para mejorar la fosforilación oxidativa mitocondrial y la síntesis de ácidos grasos (Leeson y Summers, 2001). Una concentración intracelular elevada de zinc y manganeso puede restaurar la protección contra el estrés oxidativo (Reddi et al., 2009; Oteiza, 2012). El zinc y el cobre son también esenciales para la integridad de los epitelios y los vasos sanguíneos. Tradicionalmente se formulaban las dietas con minerales inorgánicos, óxidos y sulfatos. A los sulfatos se les atribuye mayor biodisponibilidad, pero pueden generar iones reactivos, que promueven la formación de radicales libres y peróxidos e incluso la disminución de palatabilidad del pienso (Miles et al., 1998; Lu et al., 2010). La quelación de minerales con aminoácidos, como metionina y lisina, ha permitido transformarlos en una forma orgánica, facilitando su absorción y aprovechamiento por el organismo. Estos oligoelementos ligados orgánicamente (quelatos) tienen mayor disponibilidad y estabilidad en el tracto digestivo de las aves (Wedekind et al., 1992; Bao et al., 2007; Yu et al., 2010). Existen numerosos estudios que prueban que el empleo de quelatos mejora el índice de conversión y consiguen un mayor peso corporal de los broilers (Khatun et al., 2019; Baloch et al., 2017; Vinus y Maan, 2021), además de reducir la cantidad de minerales excretada al medio ambiente. Pacheco et al. (2021) no observaron el incremento en la aparición de miopatías que se podría esperar al mejorar los rendimientos, a pesar de observar una correlación positiva entre el uso de metionina de zinc y manganeso en lugar de zinc y magnesio inorgánico respecto al índice de conversión, el peso corporal y el rendimiento del músculo de la pechuga. Se ha demostrado que el uso de cobre, zinc y manganeso ligados a un compuesto orgánico tampoco altera las defensas contra la oxidación en los broilers (Aksu, 2010). El selenio también es un catalizador en la metabolización de antioxidantes, pero las diferencias entre una suplementación en forma orgánica o inorgánica de este mineral no ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 130 muestran resultados concluyentes (Wang y Xu, 2008). Actualmente se emplean combinaciones de minerales orgánicos e inorgánicos. Los hidroxioligoelementos son una nueva categoría de minerales que pertenecen al grupo de las fuentes inorgánicas, pero se presentan en forma de estructura químicamente estable, muy similar a las de los quelatos, con grupos -OH unidos covalentemente al metal. Son relativamente insolubles en agua y esto implica que sean menos reactivos en piensos y premezclas, resultando en una mejora de la estabilidad vitamínica y menor oxidación de los lípidos. Esto permite liberarlos lentamente a lo largo de todo el intestino delgado generando una mayor absorción e incrementando los efectos beneficiosos sobre la salud intestinal (Luo et al., 2005). En broilers, se observó una mayor biodisponibilidad del cobre en forma de hidroxioligoelemento en contraste con el sulfato de cobre (Klasing y Naziripour, 2010). El uso de zinc hidroxioligoelemento, como el IntelliBond Cu®, un hidroximineral de baja solubilidad, lo que permite mayor estabilidad y menor interacción con otros nutrientes, proporcionaó una mayor ganancia diaria, mejor conversión del pienso y un mayor peso de la pechuga (Olukosi et al., 2018). Figura 71. Impacto de dosis crecientes de diferentes fuentes de cobre en la actividad fitasa sobre el fósforo fítico (Modificado de Pang y Applegate, 2006) Dosis crecientes de sulfato de cobre tuvieron un impacto negativo sobre la hidrólisis del fósforo fítico al formar complejos insolubles con el fitato (Figura 71) debido a su alta solubilidad y reactividad. Sin embargo, ni el cobre incorporado en forma de hidroxioligoelemento ni en forma de quelato de lisina influyeron en la hidrólisis del fósforo (Pang y Applegate, 2006). La estabilidad mejorada de los ingredientes sensibles del pienso debida al uso de fuentes de oligoelementos más estables y no reactivas como quelatos o hidroxioligoelementos en comparación con los sulfatos ha sido, por tanto, demostrada en un gran número de estudios (Nollet et al., 2008). Los resultados se basan en las características no higroscópicas y no reactivas, y por tanto también no pro-oxidativas, de estas fuentes de oligoelementos. Para Parr et al. (2013) el uso de zinc como hidroxioligoelemento (IntelliBond Zn®) en broilers proporcionó una mayor ganancia diaria, un mejor índice de conversión del pienso y mayor peso de la de pechuga (Figura 72). Capítulo II 131 Figura 72. Impacto de diferentes fuentes de Zinc en el peso corporal y la conversión en broilers (Modificado de Parr et al., 2013) Para Nguyen et al. (2021) la suplementación con hidroxicloruro de zinc mejora el desarrollo óseo de la tibia y la salud intestinal de los broilers con respecto al empleo de una combinación de óxido y sulfato de cobre. Es importante destacar que en Europa se han reducido mucho los niveles máximos permitidos de zinc y cobre por una posible correlación con la resistencia a los antibióticos, así como para disminuir la presión sobre el medio ambiente (Reglamento (CE) 1334/2003; Reglamento (CE) 479/2006). Capítulo II 133 5.2.- OBJETIVOS Debido al incremento de la aparición de miopatías que se observa en la actualidad se hace necesario implementar una estrategia nutricional que reduzca su incidencia, a ser posible, sin alterar excesivamente los resultados zootécnicos de los animales. Esto es especialmente relevante en el caso de la venta de canales enteras que no permiten atenuar el problema con el procesado de las pechugas afectadas. La presentación del pienso en harina parece la opción más sencilla para reducir la velocidad de crecimiento, mejorar la maduración estructural de los tejidos y disminuir la frecuencia de aparición de lesiones y alteraciones en las canales. Esta es la solución aportada por los departamentos de nutrición, aunque otro abordaje posible sería el empleo de un pienso en gránulo (pellets) con un perfil nutricional más bajo que el estándar para moderar crecimientos y asemejarlos a los de la harina, contando a la vez con las ventajas que supone la granulación. Por todo ello se plantean los siguientes objetivos: 1. Comparar el empleo de dos programas de alimentación, ambos destinados al cebo de broilers, uno con piensos de crecimiento y finalización en harinas (control) y otro con piensos granulados (prueba), formulados con el propósito de moderar el crecimiento de los animales, evaluando los parámetros productivos de ambos. 2. Determinar la influencia de estos programas de alimentación sobre la incidencia de defectos de calidad en las canales. 3. Describir la estrategia de alimentación más adecuada para disminuir los problemas de miopatías. Capítulo II 135 5.3.- MATERIAL Y MÉTODOS 5.3.1.- Núcleos avícolas Las pruebas correspondientes a este capítulo se realizaron en los núcleos Altapedra, Cortegada, Piuca, Ponterio y Xironda, todos ellos descritos en el anterior capítulo (páginas 129 a 142). Se incluyen dos núcleos más por poseer similares características en cuanto a instalaciones y manejo: Portomarín (Aviporto, S.L.) y Fontao (Aviporto, S.L.). 5.3.1.1.- Núcleo avícola Portomarín Portomarin es una granja destinada a la producción de pollo de engorde situada en el municipio de Portomarín, provincia de Lugo (Figura 73). La granja dispone de un total de siete naves de ambiente controlado con una capacidad total de 200.000 pollos. Se realizan 5,5 crianzas por año, con una media de 190.000 pollos/crianza, lo que corresponde a un total de 1.045.000 pollos/año. Es atendida por dos operarios a jornada completa y uno a media jornada, lo que se corresponde con 418.000 pollos/operario/año. Figura 73. Vista aérea del núcleo avícola Portomarín Las naves 1 y 2 tienen 20 metros de ancho por 103 metros de largo, la nave 3 es de 19 metros de ancho por 110 metros de largo, las naves 4, 5 y 6 tienen 17 metros de ancho por 100 metros de largo y la nave 7 cuenta con 17 metros de ancho por 95 metros de largo (Figura 74). Delante de las naves 3 y 4 se encuentra un edificio correspondiente a los depósitos de agua y su sistema de higienización. En la parte posterior de las naves 5 y 6 se encuentra la caldera de biomasa que alimenta los aerotermos de las naves 4 a 7. Todas las naves tienen un almacén en la entrada donde se sitúa el ordenador de control, el sistema de humidificación, el sistema de alarma y el dosificador de medicamentos. ALMUDENA LAGE SÁNCHEZ 136 Figura 74. Distribución y dimensiones de las naves del núcleo avícola Portomarín Todas las naves tienen, además, extracción forzada de aire, si bien las naves 1, 2 y 3 tienen un sistema de extracción tipo túnel con trampillas a ambos lados de las naves, y las naves 4, 5 y 7 poseen ventilación lateral. Las naves 1, 2 y 3 tienen ventiladores en la fachada trasera de la nave con una capacidad de 42.000 m3/h, y los ventiladores de las naves a 4 a 7 están en los laterales de las naves y su capacidad de extracción es de 20.000 m3/h (Tabla 34). Tabla 34. Descripción de los sistemas de ventilación de las naves en el núcleo avícola Portomarin Nave 1 2 3 4 5 6 7 Tipo ventilación Túnel Túnel Túnel Lateral Lateral Lateral Lateral Nº ventiladores lateral 16 16 16 15 Caudal lateral total (m 3 /h) 320.000 320.000 320.000 300.000 Nº ventiladores túnel 14 14 12 Caudal túnel total (m 3 /h) 42.000 42.000 42.000 Caudal total (m 3 /h) 588.000 588.000 504.000 320.000 320.000 320.000 300.000 Tipo de entrada de aire Dos lados Dos lados Dos lados Lado dcho Lado izdo Lado dcho Lado izdo Equipo de control Tuffigo Avistar Tuffigo Avistar Tuffigo Avistar Tuffigo Avistar Tuffigo Avistar Tuffigo Avistar Tuffigo Avistar