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Dejar de fumar desde casa: "El programa 2001 para dejar de fumar"

Becoña Iglesias, Elisardo; Míguez Varela, María del Carmen

Abstract

Los programas de autoayuda han demostrado ser un modo efi caz para que muchas personas dejen de fumar. En el presente artículo se describe el origen, fundamentos, características y resultados de un programa para dejar de fumar a través del correo postal, denominado “Programa 2001 para dejar de fumar” (Becoña, 1996). Al mismo se le puede añadir consejo telefónico, feedback o utilización de correo electrónico como complemento al procedimiento estándar. Este tratamiento es una adaptación en formato de autoayuda del tratamiento psicológico cognitivo-conductual “Programa para dejar de fumar” (Becoña, 1993), que ha mostrado un alto nivel de efi cacia y coste-efectividad. El “Programa 2001 para dejar de fumar” se viene aplicando en España, a nivel nacional, desde el año 1995. En él han participado ya más de 4.500 fumadores y su coste-efectividad es excelente (hasta un 27% de abstinencia a los 12 meses de seguimiento) comparado con otras intervenciones clínicas para dejar de fumar, tanto psicológicas como farmacológicas

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PSICOONCOLOGÍA. Vol. 3, Núm. 2-3, 2006, pp. 319-336 DEJAR DE FUMAR DESDE CASA: “EL PROGRAMA 2001 PARA DEJAR DE FUMAR” Elisardo Becoña y Mª Carmen Míguez Unidad de Tabaquismo. Universidad de Santiago de Compostela Correspondencia: Elisardo Becoña Unidad de Tabaquismo. Universidad de Santiago de Compostela. Departamento de Psicología Clínica y Psicobiología. Facultad de Psicología. Campus Universitario Sur 15782 Santiago de Compostela, Galicia E-mail: [email protected] Abstract The self-help smoking programs have demonstrated to be effective so that many people stop smoking. In the present paper we describe the origin, foundations, characteristic and results of a psychological program to stop smoking through the postal mail, named “Programa 2001 para dejar de fumar” [“Program “Programa 2001 para dejar de fumar” [“Program “Programa 2001 para dejar de fumar” 2001 to stop smoking”] (Becoña, 1996). This program can be combined with phone advice, write feedback or additional support by email. This treatment is an adaptation in format of self-help of the cognitive-behavioural psychological treatment “Programa para dejar de fumar” [“Program to stop smoking”] dejar de fumar” [“Program to stop smoking”] dejar de fumar” (Becoña, 1993) that has shown a good effi cacy and cost-effectiveness. The “Program 2001 to stop smoking” was applied in Spain, at national level, from the year 1995. In this years have already participated in it more than 4.500 smokers. Your cost-effectiveness is excellent (until 27% of abstinence at 12-month followup) in relation with other clinical treatments, such psychological as pharmacological. Key words: Smoking, self-help, treatment, psychological, effectiveness. Resumen Los programas de autoayuda han demostrado ser un modo efi caz para que muchas personas dejen de fumar. En el presente artículo se describe el origen, fundamentos, características y resultados de un programa para dejar de fumar a través del correo postal, denominado “Programa 2001 para dejar de fumar” (Becoña, 1996). Al mismo se le puede añadir consejo telefónico, feedback o utilización de correo electrónico como complemento al procedimiento estándar. Este tratamiento es una adaptación en formato de autoayuda del tratamiento psicológico cognitivo-conductual “Programa para dejar de fumar” (Becoña, 1993), que ha mostrado un alto nivel de efi cacia y coste-efectividad. El “Programa 2001 para dejar de fumar” se viene aplicando en España, a nivel nacional, desde el año 1995. En él han participado ya más de 4.500 fumadores y su coste-efectividad es excelente (hasta un 27% de abstinencia a los 12 meses de seguimiento) comparado con otras intervenciones clínicas para dejar de fumar, tanto psicológicas como farmacológicas. Palabras clave: Fumar, autoayuda, tratamiento, psicológico, efi cacia. entre fumar y distintas enfermedades (enfermedad obstructiva crónica, cánceres, cardiopatías, etc.). Respecto a los cánceres, destaca el de pulmón, con el que guarda una relación causal. Éste es el cáncer más frecuente en varones y el TIPOS DE ACTUACCIONES ANTE LA EPIDEMIA TABÁQUICA Hace décadas que se conocen las consecuencias del tabaco en la salud (1) . Sabemos que existe una clara asociación 320 Elisardo Becoña y Mª Carmen Míguez segundo en mujeres (2) . Es, por tanto, el tabaquismo la principal causa prevenible de enfermedad y muerte en los países del mundo occidental. En la actualidad, fumar cigarrillos produce la muerte prematura de 50.000 fumadores en España cada año (3) . Esto equivale a 135 muertes al día debidas al consumo de tabaco. Tan abultadas cifras indican claramente la necesidad de tomar conciencia y, al mismo tiempo, medidas para controlar y, de ser posible, erradicar la “epidemia” del tabaquismo. En el momento actual se le considera como el problema número uno de salud pública, ya que no hay ninguna otra medida que se pueda tomar para mejorar la salud del conjunto de toda la población que consiguiendo que los fumadores dejen de fumar. Sin duda alguna, las medidas legislativas son el primer paso para abordar este problema. En España, la reciente publicación de la ley 28/2005, de 26 de Diciembre, de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco (BOE nº 309, de 27 de Diciembre de 2005) ha supuesto un paso adelante en este sentido. Por tanto, el abordaje terapéutico de los fumadores puede llevarse a cabo a través de medidas generales y/o específi cas. Entre las primeras se encuentran las actuaciones dirigidas a todos los fumadores de una población, nos referimos a medidas restrictivas, legislativas e informativas y tratamientos comunitarios. Por otra parte, de manera más específi ca, tenemos los tratamientos clínicos, específi cos o especializados, entre los que se encuentra el tratamiento psicológico y el tratamiento farmacológico. Hoy sabemos que dejar de fumar es un proceso que puede llevar varios años a una persona. Cuantas más ayudas le proporcionemos mayores probabilidades tendrá para fi nalmente dejar de fumar. Prochaska y sus colaboradores han aislado los siguientes estadios de cambio respecto al abandono de los cigarrillos: precontemplación, contemplación, preparación y acción, junto a los de mantenimiento y fi nalización después de conseguir la abstinencia (4-6) . Utilizar unas u otras estrategias para el abandono de los cigarrillos en cada fase cobra en este caso gran relevancia cara a obtener los resultados esperados: conseguir que el fumador pase de una a otra fase y que fi nalmente deje de fumar y se mantenga abstinente. Para este modelo, y para los estadios de cambio, hay sufi ciente evidencia empírica en la que se muestra su utilidad para explicar el cambio en la conducta de fumar (5) . Distintos estudios con el mismo muestran que, en Estados Unidos (6-8) , el 10-20% de los fumadores están en el estadio de preparación para la acción, un 25-35% están en el estadio de contemplación, y un 60-65% en el estadio de precontemplación. En España, un 7%, 25% y 68% se encuentran en los estadios de preparación para la acción, contemplación, y precontemplación, respectivamente (9) . Estos datos son importantes ya que permiten un adecuado diseño de campañas y programas específi cos para cada tipo de fumador dependiendo del estadio en el que esté. Aparte, estos resultados indican una semejanza importante de los fumadores para el abandono de los cigarrillos en culturas distintas. EL TRATAMIENTO PSICOLÓGICO DE LOS FUMADORES Y LOS MÉTODOS DE AUTOAYUDA El tratamiento psicológico para dejar de fumar Las distintas medidas para el control del tabaquismo, entre las que se encuen- Dejar de fumar desde casa: “el Programa 2001 para dejar de fumar” 321 tran los programas de tratamiento para los fumadores, se han ido poniendo en marcha en los distintos países conforme los informes científi cos indicaban consistentemente la relación entre fumar y problemas de salud. En este contexto, el tratamiento psicológico efectivo para tratar a los fumadores surge en los años 60, de la mano de las técnicas de modifi cación de conducta, y se expande en los años 70 (10) . Desde esos primeros momentos y hasta el día de hoy se han ido desarrollando tratamientos psicológicos efectivos, con técnicas tan conocidas y utilizadas como son las técnicas conductuales, cognitivas, motivacionales y de prevención de la recaída (11-16) . La relevancia y efi cacia de estas técnicas de intervención y tratamiento con los fumadores es tal que hoy constituye la base del tratamiento psicológico de los fumadores, en los distintos tipos y formatos, e incluso en muchas ocasiones son un complemento imprescindible del tratamiento farmacológico para que éste funcione, aunque no siempre se indica claramente que es tratamiento psicológico, sino que se utiliza disfrazado con otros nombres. Por ello, hoy disponemos de una experiencia en el tratamiento psicológico de los fumadores de más de 40 años, con cientos y cientos de estudios donde sistemática y consistentemente han mostrado su efi - cacia, efectividad y efi ciencia (17) . En la base del desarrollo y efi cacia del tratamiento psicológico está el hecho de que fumar es una conducta que se explica fundamentalmente, y en primer lugar, por los factores sociales de disponibilidad, accesibilidad y publicidad; en segundo lugar, por factores psicológicos de reforzamiento y procesos cognitivos; y, en tercer, y último lugar, por la dependencia fi siológica de la nicotina (18) . Aunque en los últimos años en algunos sectores se pretende un reduccionismo fi siológico para la explicación de esta conducta, la de fumar cigarrillos, auspiciado por los intereses de la industria farmacéutica que tiene productos para su tratamiento, este reduccionismo no tiene base científi ca ni apoyo empírico, porque los componentes sociales, psicológicos y fi siológicos están claros para explicar por qué las personas fuman, han fumado, o van a empezar a fumar (19) . Todos estos factores son necesarios tenerlos en cuenta en el abandono de los cigarrillos, y en el mantenimiento de la abstinencia a corto, medio, y largo plazo. El método idóneo para ayudar a las personas a dejar de fumar es el tratamiento clínico, aunque se sabe que la mayoría dejan de fumar por ellos mismos. Para que una persona deje de fumar tiene que pasar por varias fases, como son las de motivarle para que deje de fumar, o fase de preparación; la fase relativa a ayudarle a conseguir que deje de fumar, o fase de abandono; y, fi nalmente, tenemos que entrenarle para que sea capaz de mantener la abstinencia a lo largo del tiempo y prevenir que recaiga. Es lo que llamamos fase de mantenimiento. Las tres fases son importantes. Sin la primera es difícil llegar a la segunda, y sin llegar a la segunda difícilmente se llegará a la tercera y que la persona deje de fumar y se mantenga abstinente. La etapa de preparación es especialmente importante y aquí tienen gran peso las técnicas motivacionales. Después de esta fase se puede decidir si el procedimiento de abandono va a ser gradual (ej., con la técnica de reducción gradual de ingestión de nicotina y alquitrán) o brusco (fi jar un día y en el mismo dejar totalmente de fumar). Aquí podemos aplicar las distintas técnicas habituales de los programas multicomponentes como son las de control de 322 Elisardo Becoña y Mª Carmen Míguez estímulos, contratos de contingencias, entrenamiento en habilidades y solución de problemas, entrenamiento en relajación, estrategias para no sufrir los síntomas de abstinencia de la nicotina, etc. Finalmente, en la fase de mantenimiento, hay que aplicar las distintas estrategias para prevenir la recaída, como habilidades de resistencia a la tentación, solución de problemas, estrategias cognitivas, autoinstrucciones, etc. Hay que insistir en que un programa muy especializado no es óbice para que éste se adecue a las necesidades de cada fumador. Así, por ejemplo, junto a los problemas relacionados con el consumo de tabaco, puede haber otros que exigen una intervención paralela, especialmente referida al entrenamiento en estrategias para superar el estrés, los problemas emocionales, y cómo poder enfrentarse, en general, más efi cazmente a las situaciones cotidianas problemáticas. Por tanto, en la actualidad el tratamiento de elección de tipo psicológico es un tratamiento psicológico conductual multicomponente. Estos programas reciben el nombre de multicomponente porque incluyen distintas técnicas de intervención terapéutica, es decir, varios componentes, para las fases por las que pasa un fumador en un programa especializado para dejar de fumar: preparación para dejar de fumar, abandono de los cigarrillos y mantenimiento de la abstinencia (20) . En la fase de preparación el objetivo es incrementar la motivación y el compromiso del fumador para que abandone los cigarrillos. Un método comúnmente utilizado consiste en que fi rme un contrato de contingencias y haga un depósito, que irá recuperando contingentemente a la asistencia a las distintas fases del tratamiento y en los sucesivos seguimientos. También en esta fase es importante que el sujeto aumente el conocimiento de la propia conducta. Esto se logra mediante autorregistros y la representación gráfi ca de su consumo. En esta fase también se decide de modo exacto (fecha fi ja) o aproximado cuándo va a abandonar los cigarrillos (cuarta sesión, penúltima, etc.). Igualmente se le enseña cualquier otra técnica para el posterior abandono de los cigarrillos. Una vez fi nalizada la etapa de preparación, en la de abandono, es cuando se lleva a cabo la aplicación de una de las técnicas que han mostrado su efi cacia en el abandono de los cigarrillos, como las que hasta aquí hemos expuesto: fumar rápido, retener el humo, reducción gradual de ingestión de nicotina y alquitrán, u otras que han obtenido buenos resultados dentro de programas multicomponentes, como la saciación, la sensibilización encubierta, contrato con fecha fi ja de dejarlo, etc. Una vez que el sujeto ha quedado abstinente, en la tercera fase, la de mantenimiento, se llevan a cabo distintas estrategias para que el fumador se mantenga abstinente, tales como sesiones de asistencia o mantenimiento a lo largo del tiempo, entrenamiento en habilidades para afrontar situaciones, o apoyo social. Esta fase sería propiamente la de prevención de la recaída, que desde otras perspectivas se ha sugerido como imprescindible en cualquier programa cara a mantener las ganancias del tratamiento a largo plazo. Posteriormente describiremos el tratamiento psicológico multicomponente que nosotros utilizamos, el “Programa para Dejar de Fumar” (21) . En la literatura podemos encontrar otros buenos ejemplos de programas de este tipo (11,20,22) . Efi cacia del tratamiento psicológico Hoy existe un acuerdo unánime en cuanto a que las intervenciones que Dejar de fumar desde casa: “el Programa 2001 para dejar de fumar” 323 ayudan a las personas a dejar de fumar son el consejo mínimo sistemático, el tratamiento psicológico, el tratamiento farmacológico, los procedimientos de menos intensidad en formato de autoayuda (bien sea en forma de manual, llamadas telefónicas, programa por correo, televisión, etc.), los procedimientos clínicos intensivos y los programas comunitarios. El tratamiento psicológico para dejar de fumar es uno de los tratamientos más efi caces. Así lo indica toda la evidencia internacional disponible en la que se revisan los estudios de calidad, como se ejemplifi ca en la guía de Fiore (17) , la Cochrane Collaboration , etc., como la evidencia nacional de la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (23) . Por ejemplo, la efi cacia en las distintas revisiones de la Cochrane Collaboration en Odds Ratio, OR (el valor de la OR se interpreta del siguiente modo: dejan de fumar las personas que se indica en cada tratamiento (ej., 1,62) en relación a 1 que dejan de fumar en el grupo control, que tiene una OR=1) son: consejo/terapia conductual individual, OR=1,56 (24) ; terapia conductual en grupo, OR=2,17 (25) ; terapia aversiva para dejar de fumar, OR=1,98 (26) ; intervenciones conductuales con pacientes hospitalizados (al menos 1 mes de intervención), OR=1,82 (27) ; intervenciones de autoayuda (materiales no personalizados, OR=1,24; materiales personalizados, OR=1,42) (28) . Lo anterior se complementa con el Informe del año 2000 del Surgeon Genera l (29) , que sigue de modo importante las recomendaciones de la Guía Clínica de Fiore et al. (17) . En el informe citado analizan distintos procedimientos para el manejo de la adicción al tabaco, como los manuales de autoayuda, las intervenciones clínicas mínimas, intervenciones clínicas intensivas, intervenciones farmacológicas, y programas de salud pública a gran escala. Para analizar su efi cacia comparan cada procedimiento analizado con un grupo de control. Esto nos indica su efi cacia o no efi cacia, aunque hay claras diferencias del impacto y en las personas a las que se aplican unos y otros procedimientos. En lo que atañe a las intervenciones clínicas intensivas, que se refi eren a los tratamientos psicológicos, se puede apreciar que resulta efi caz el entrenamiento en solución de problemas, el fumar rápido, otras estrategias aversivas, la técnica de desvanecimiento de nicotina (reducción gradual de ingestión de nicotina y alquitrán) y el apoyo social. Ello va en la línea de todo lo que llevamos visto hasta aquí. Dentro de los tratamientos psicológicos efi caces, la técnica de desvanecimiento de Foxx y Brown (30) , conocida más popularmente como técnica de reducción gradual de ingestión de nicotina y alquitrán, viene demostrando su efi cacia desde hace casi 30 años. En España, nosotros hemos desarrollado un tratamiento para dejar de fumar donde se incluye esta técnica (21) , y cuya efi cacia es clara en estudios clínicos (31,32) y en formato de autoayuda (33-36) . De todo ello podemos concluir que actualmente disponemos de tratamientos psicológicos efi caces para ayudar al conjunto de los fumadores a dejar de fumar (1,12,37,38) . La adaptación del tratamiento psicológico a métodos de autoayuda Un desarrollo importante de los tratamientos psicológicos ha sido ofertar los mismos desde una perspectiva comunitaria o de autoayuda. Esto se ha producido al pasar de una perspectiva predominantemente clínica a una perspectiva de salud pública (39) . Estas intervenciones comenzaron en los años 70 del s. XX con los programas para pre- 324 Elisardo Becoña y Mª Carmen Míguez venir los factores de riesgo de la enfermedad cardíaca coronaria, orientados a producir cambios en la dieta, abandonar los cigarrillos y controlar la presión sanguínea elevada. Algunos bien conocidos son el Multiple Risk Factor Intervention Trial (MRFIT), que comenzó Intervention Trial (MRFIT), que comenzó Intervention Trial en 1972 en 22 centros de 18 ciudades estadounidenses y en el que participaron 12.866 varones a lo largo de los 7 años que duró (40) , North Karelia en Finlandia, COMMIT y ASSIST en Estados Unidos, etc. Este tipo de intervenciones utilizaron los medios de comunicación, fundamentalmente la televisión, como medio de difusión de los tratamientos, para facilitar el acceso a dicha intervención a la totalidad de la población (41) . Paralelamente surgen los programas que utilizan manuales de autoayuda. Estos se orientan a un amplio grupo de fumadores, uno de cada tres, que desean dejar de fumar por sí mismos. En los últimos años este procedimiento ha ido en expansión. La gran mayoría de los manuales que actualmente existen evaluados son de base conductual y utilizan programas multicomponentes (42) . Las técnicas conductuales que suelen incluir son: autorregistro, control de estímulos, relajación, reducción gradual de ingestión de nicotina, apoyo social, establecimiento de metas, etc. En suma, van en la misma línea que los programas multicomponentes cara a cara. La efi cacia de estos programas ha variado en la mayoría de los estudios entre el 10% y el 25% (43) , lo que muestra un gran impacto, al referirnos en este caso a cientos o miles de personas a las que les aplicamos tal programa, y no a unas decenas de fumadores como en muchos casos ocurre en el contexto clínico. En Galicia, desarrollamos un programa para dejar de fumar a través del correo, partiendo del programa clínico “Programa para dejar de fumar” que ha sido manualizado (21) , y que describiremos más adelante. EL PROGRAMA PARA DEJAR DE FUMAR: LA TRANSFORMACIÓN DE UN PROGRAMA CLÍNICO DE TIPO PSICOLÓGICO EFICAZ EN UN PROGRAMA DE AUTOAYUDA Nuestros primeros programas de tratamiento, a partir de 1984, tenían como objetivo evaluar en nuestra población aquellas técnicas que habían mostrado su efi cacia en otros países, como eran las técnicas aversivas o los programas multicomponentes (44) , tanto con técnicas aversivas como sin ellas (45) . De estas primeras investigaciones desarrollamos distintos programas multicomponentes, como hemos evaluado en distintos estudios. El programa multicomponente más reciente que venimos utilizando en los últimos años en la Facultad de Psicología de la Universidad de Santiago de Compostela, dentro del “Programa para dejar de fumar”, se compone de los elementos siguientes: 1) Depósito monetario y contrato de tratamiento; 2) autorregistro y representación gráfi ca del consumo; 3) información sobre el tabaco; 4) control de estímulos; 5) actividades para no padecer los síntomas del síndrome de la abstinencia de la nicotina; 6) feedback fi siológico del consumo de cigarrillos (monóxido de carbono en el aire espirado); 7) reducción gradual de ingestion de nicotina y alquitrán; y, 8) estrategias de prevención de la recaída. La efi cacia que hemos obtenido con este programa multicomponente en distintos estudios que hemos realizado ha oscilado entre el 58% y el 85% al fi nal del tratamiento y del 38% al 54% al año de seguimiento. Junto a la buena efi cacia que se obtiene con este programa, otra ventaja que posee es que un porcentaje importante de los que han recaído Dejar de fumar desde casa: “el Programa 2001 para dejar de fumar” 325 lo hacen habitualmente en marcas con menor contenido de nicotina y alquitrán que las que fumaban al comienzo del tratamiento y con un menor consumo de cigarrillos. Dado que este programa puede aplicarse en formato individual, de grupo o de autoayuda, y con un número de sesiones entre 5 y 10, resulta tener un buen coste-efectividad entre los programas formales actualmente existentes para dejar de fumar. Destacaríamos, además, que de nuestras investigaciones y de la experiencia de tratar a muchos cientos de fumadores en programas clínicos en los primeros años, en 1995 hemos desarrollado un programa para dejar de fumar por correo, el “Programa 2001 para dejar de fumar” (46) , en el que han participado en poco más de un año 1.000 fumadores, y hasta el presente más de 4.500 fumadores. Constituye, por ello, una buena alternativa para aquellas personas que no pueden, o no quieren, acudir a programas formales de tratamiento, al tiempo que se llega a muchos cientos de fumadores en poco tiempo. Los objetivos del programa citado (21,46) , racionalidad, tareas y estrategias para conseguir los objetivos del tratamiento sesión a sesión, se especifi can en la Tabla 1, en formato de seis sesiones, una por semana. Previo al tratamiento, se realiza la evaluación del fumador, tanto sobre esta conducta problema como otras, y se establece la línea base de su consumo a través de autorregistros (12) . Tabla 1. Esquema de las tareas a realizar en el Programa para dejar de fumar UNIDAD 1 (1ª semana) 1. Indicar las razones para dejar de fumar actualmente. 2. Lectura de “Aspectos generales del tabaco” y de “Tabaco o salud”. 3. Hacer una lista de las razones a favor y en contra de fumar cigarrillos actualmente. 4. Indicar los antecedentes y consecuentes de la conducta de fumar. 5. Realizar los registros y la representación gráfi ca del consumo de cigarrillos. 6. Comunicar a otras personas de su entorno que va a dejar de fumar en los próximos 30 días. 7. Cambiar de marca de cigarrillos (un 30% menos de nicotina que la actual). 8. Aplicar las siguientes reglas para reducir el consumo de cigarrillos: 8.1. Fumar un tercio menos de cigarrillo. 8.2. No aceptar ofrecimientos de cigarrillos. 8.3. Reducir la profundidad de la inhalación. 8.4. Llevar el cigarrillo a la boca sólo para fumarlo. UNIDAD 2 (2ª semana) 1. Realizar los registros y la representación gráfi ca del consumo de cigarrillos. 2. Aumentar la parte del cigarrillo sin fumar. 3. No aceptar ofrecimientos de cigarrillos. 4. Cambiar de marca de cigarrillos (un 60% menos de nicotina que los que se fumaban al principio) o reducir el consumo de los mismos (un 30% menos que en la semana anterior). 5. Si fuma antes de desayunar o después de levantarse retrasar ese cigarrillo por lo menos 15 minutos. 6. Indicar los antecedentes y consecuentes más importantes de su conducta de fumar en la semana anterior. 7. Seleccionar tres situaciones en las que dejará de fumar. 326 Elisardo Becoña y Mª Carmen Míguez 8. Analizar las reacciones que produjo el comunicarle a otras personas que dejará de fumar en los próximos 30 días. 9. Actividades a realizar para no tener ningún problema en la reducción del consumo de cigarrillos. UNIDAD 3 (3ª semana) 1. Realización de los registros y de la representación gráfi ca del consumo de cigarrillos. 2. Fumar como máximo la mitad de cada cigarrillo. 3. No aceptar ofrecimientos de cigarrillos. 4. Retrasar un mínimo de 30 minutos el cigarrillo de después de levantarse o desayunar. 5. (Si aún no lo hizo) Retrasar un mínimo de 15 minutos los cigarrillos de después de comer, del café y de la cena. 6. Cambiar de marca (un 90% menos que el que fumaba al principio) o reducir el número de cigarrillos fumados (un 30% menos que en la semana anterior). 7. Indicar los antecedentes y consecuentes más importantes de su conducta de fumar en la semana anterior. 8. Indicar las situaciones en que dejará de fumar. 9. Reacciones que produjo en la presente semana el conocimiento de que va a dejar de fumar. 10. Indicar sus reacciones ante los hechos relacionados con el tabaco que vio en los medios de comunicación. 11. Seleccionar actividades para controlar la reducción del consumo de cigarrillos sin problemas. UNIDAD 4 (4ª semana) 1. Realización de los autorregistros y de la representación gráfi ca del consumo de cigarrillos. 2. Fumar como máximo la mitad del cigarrillo. 3. No aceptar ofrecimientos de cigarrillos. 4. Retrasar un mínimo de 45 minutos el cigarrillo de después de levantarse o de después del desayuno. 5. Retrasar un mínimo de 30 minutos los cigarrillos de después de comer, del café o después de cenar. 6. Indicar los antecedentes y consecuentes más importantes de la última semana. 7. Indicar las situaciones en donde ya no va a fumar ningún cigarrillo. 8. Reducir en esta semana el número de cigarrillos día a día de modo que al fi nal de la misma ya no fume ninguno. 9. Cuando tenga una tentación o impulso a fumar analícelos y vea como desaparecen en escasos segundos sin tener que encender un cigarrillo. 10. Refl exionar sobre la distinción entre caída y recaída y analizar las creencias sobre esta cuestión. UNIDAD 5 (5ª y 6ª semana) 1. Abstinencia total del tabaco. 2. Benefi cios que nota al dejar de fumar. 3. Sensaciones que puede notar en esta semana sin tabaco. 4. Creencias erróneas sobre el tabaco. 5. La vida futura como no fumador. Adaptado de Becoña (21) . Dejar de fumar desde casa: “el Programa 2001 para dejar de fumar” 327 EL PROGRAMA 2001 PARA DEJAR DE FUMAR ¿En qué consiste el Programa 2001 para dejar de fumar? El “Programa 2001 para dejar de fumar” es la versión del Programa para Dejar de Fumar por correo que se inició en 1995 en la Facultad de Psicología de la Universidad de Santiago de Compostela. Se trata de un programa donde el fumador puede elegir distintos tipos de tratamiento en función de su disponibilidad de tiempo, grado de contacto terapéutico y nivel de implicación que desea. Aunque se trata de un programa de autoayuda por correo, uno de los objetivos del mismo es que el fumador disponga de una atención personalizada (mediante correo, teléfono, internet) que permita un alto nivel de satisfacción y efi cacia. El “Programa 2001 para dejar de fumar” se orienta, en primer lugar, a incrementar la motivación en el proceso de abandono de los cigarrillos; a que el fumador deje de fumar, utilizando aquellas técnicas psicológicas efectivas para el tratamiento de fumadores; y, a mantener la abstinencia a medio y largo plazo. Se caracteriza por proporcionar a los fumadores un conjunto de estrategias que se les van enviando semana a semana por correo, las cuales permiten que a lo largo de varias semanas un fumador abandone sus cigarrillos. La clave del éxito de esta intervención es la realización de tareas sencillas para debilitar paulatinamente el componente fi siológico (dependencia de la nicotina), psicológico (hábito), y social (presión al consumo) de la conducta de fumar. Al tratarse de un proceso paulatino, esto lleva a que el fumador deje de serlo casi sin enterarse. Una vez que el fumador entra en tratamiento, se evalúa su conducta de fumar y se le envían los materiales del tratamiento. En algunos casos, con apoyo adicional (ej., por teléfono, cartas adicionales, mensajes de Internet) es posible diseñar el tratamiento más individualmente en función de sus características. El tratamiento seis semanas. Posteriormente se realizan seguimientos a lo largo de un año. ¿Quiénes son los destinatarios del Programa 2001 para dejar de fumar? Este programa se dirige, en principio, a todas aquellas personas que desean dejar de fumar y no son capaces de conseguirlo por sí mismas. Por otra parte, debemos tener presente que algunos fumadores (p.ej., aquellos que fuman cinco o menos cigarrillos diarios), no requieren programas complejos e intensivos para modifi car su conducta (47) y, de igual manera, otros desean dejar de fumar sin acudir a un programa clínico (48,49) , prefi riendo recibir ayuda a través de una intervención de autoayuda o con un formato que implique un contacto profesional mínimo (5) . Sin embargo, en la práctica, las personas que demandan este tratamiento, en su mayoría tienen un elevado nivel de dependencia de la nicotina. Son varias las razones por las que un fumador puede preferir un programa de autoayuda o de intervención mínima. Por ejemplo, cuando alguna difi cultad le impide el poder utilizar los recursos existentes en su entorno, como la falta de tiempo, localización geográfi ca distante de donde tiene lugar el tratamiento clínico, gastos que conlleva, etc. Además, en ocasiones, la preferencia por esta modalidad de intervención se debe al deseo de mantenerse en el anonimato. 334 Elisardo Becoña y Mª Carmen Míguez 16. Niaura R, Abrams DB. Smoking cessation: Progress, priorities, and prospectus. J Consult Clin Psychol 2002; 70:494-509. 17. Fiore MC, Bailey WC, Cohen SJ, Dorfman SF, Goldstein MG, Gritz ER, et al. Treating Tobacco Use and Dependence: Quick Reference Guide for Clinicians. Rockville, MD: U.S. Department of Health and Human Services, Public Health Service, 2000. 18. Pomerleau OF, Pomerleau CS. Neuroregulators and reinforcement of smoking: Towards a biobehavioral explanation. Neuroscience biobehavioral explanation. Neurosci Biobehav Rev 1984; 8:50313. 19. 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