Estudio etnoarqueológico de la evolución de un hábitat estacional de alta montaña en Lugo (Galicia, España)
Abstract
Se presenta un estudio etnoarqueológico sobre una alzada, hábitat estacional de la alta montaña lucense, vinculado con la actividad pastoril estival, y en menor medida con la agrícola para, de acuerdo con los datos obtenidos a través del trabajo de campo antropológico y geográfico, establecer un modelo explicativo del proceso de abandono casi total del yacimiento y de la adquisición de nuevas funciones y significados que ha tomado de un modo reciente. De esta manera es posible entender, a la luz del contexto etnográfico, histórico y antropológico, los restos arqueológicos de este lugar de ocupación.
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See discussions, stats, and author profiles for this publication at: https://www.researchgate.net/publication/327058036 Estudio etnoarqueológico de la evolución de un hábitat estacional de alta montaña en Lugo (Galicia, España) Article · December 2016 CITATIONS 0 READS 156 3 authors, including: Some of the authors of this publication are also working on these related projects: PALEOGREEN - Glacial oscillations and climate variability in NE Greenland View project Natural hazards in the Northwest of the Iberian Peninsula View project Alexandre Luis Vázquez-Rodríguez University of Santiago de Compostela 11 PUBLICATIONS1 CITATION SEE PROFILE Marcos Valcárcel University of Santiago de Compostela 74 PUBLICATIONS690 CITATIONS SEE PROFILE All content following this page was uploaded by Alexandre Luis Vázquez-Rodríguez on 16 August 2018. The user has requested enhancement of the downloaded file.
405 Boletín del Museo Arqueológico Nacional 34/2016 | ISSN: 2341 - 3409 | Págs. 405-420 Estudio etnoarqueológico de la evolución de un hábitat estacional de alta montaña en Lugo (Galicia, España) Ethnoarchaeological study of a seasonal high mountain habitat evolution in Lugo (Galicia, Spain) José Manuel Vázquez Varela (josemanuel.[email protected]) Alexandre Luis Vázquez-Rodríguez (alexandreluis.[email protected]) Marcos Valcárcel Díaz (marcos.[email protected]) Universidad de Santiago de Compostela Resumen: Se presenta un estudio etnoarqueológico sobre una alzada, hábitat estacional de la alta montaña lucense, vinculado con la actividad pastoril estival, y en menor medida con la agrícola para, de acuerdo con los datos obtenidos a través del trabajo de campo antropológico y geográfico, establecer un modelo explicativo del proceso de abandono casi total del yacimiento y de la adquisición de nuevas funciones y significados que ha tomado de un modo reciente. De esta manera es posible entender, a la luz del contexto etnográfico, histórico y antropológico, los restos arqueológicos de este lugar de ocupación. Palabras clave: Asentamiento. Arqueología del paisaje. Noroeste península ibérica. Pastoril. Sierra Os Ancares. Abstract: An ethnoarchaeology study about alzadas is presented. The alzada is a high mountain seasonal habitat in Lugo´s province, related to temporally pastoral activities and, in a lesser degree, to agriculture, used during the summer season. According to the anthropologic and geographic data obtained from the field research, we establish an explanatory model of the abandonment process and of the acquisition of new meanings and functions of this type of settlement. In this way, it´s possible to understand, within the ethnographic, historic and anthropologic context, the archaeological remnants of this place. Keywords: Ancares range. Landscape archaeology. Northwest Iberian Peninsula. Pastoralism. Settlement. 1. Introducción El ayuntamiento de Navia de Suarna se encuentra en el este de la provincia de Lugo, Galicia, limítrofe con Asturias y la provincia de León. Es una zona de montaña, dentro de la sierra de Os Ancares, ubicándose su punto más alto en el entorno del puerto de Ancares (1690 m), Recibido: 310-12-2015 | Aceptado: 05-04-2016
406 José Manuel Vázquez Varela, Alexandre Luis Vázquez-Rodríguez y Marcos Valcárcel Díaz Boletín del Museo Arqueológico Nacional 34/2016 | ISSN: 2341 -2409 | Págs. 405-420 aunque el contexto circundante es el de alta montaña, donde se alcanzan casi los 2 000 m de altitud (Pico Cuiña, 1998 m, Pico Miravalles, 1969 m) (fig. 1). El emplazamiento de la alzada se corresponde con una superficie de marcada horizontalidad, rasgo llamativo de este sector ya que, como hemos dicho, se trata de un área de montaña donde predominan las laderas empinadas o incluso abruptas, propias de una herencia morfogenética glaciar. Sin embargo, este sector es un retazo de una antigua superficie, posiblemente anterior a la elevación final de la sierra de Ancares, y que se ha conservado, enmarcada por el norte por el profundo valle del río Balouta, que llega a alcanzar la categoría de garganta, y sin embargo, sólo ligeramente disecada por la incisión del Arroyo de Pandozarco en su sector sur (Valcárcel, 1998). La zona de estudio presenta un clima oceánico húmedo con temperaturas bajas durante el invierno, en el que hacen su presencia nevadas y heladas. Es un clima húmedo por su exposición a los vientos marítimos atlánticos, que alcanza valores comprendidos entre los 1700 y 1800 mm de precipitación acumulada (Pérez, y Martínez, 1999). Así, Castillo (et alii, op. cit.) indica que son los episodios ciclónicos de tipo atlántico en régimen zonal o subzonal, asociados al frente polar, los encargados de generar los episodios de precipitación más intensos en todo el ámbito del noroeste peninsular, y que son los responsables de alrededor del 60 % del total de las precipitaciones de la montaña oriental. No es desdeñable tampoco el papel de las precipitaciones ocasionales de carácter local, vinculadas a fenómenos de estancamiento, colas de frentes, nieblas o tormentas de desarrollo vertical, que pueden representar hasta un 12,43 % del total registrado (Martínez et alii, 1999), lo que demuestra la importancia del factor orográfico. Éste también es el responsable que relaciona el increFig. 1. Localización del área de estudio.
407 Estudio etnoarqueológico de la evolución de un hábitat estacional de alta montaña en Lugo, Galicia… Boletín del Museo Arqueológico Nacional 34/2016 | ISSN: 2341 - 3409 | Págs. 405-420 mento de la altitud con el descenso de las temperaturas medias. En su conjunto, las condiciones son las de un clima oceánico de montaña con una importante innivación. La forma de vida tradicional de las aldeas de la zona ha sido la agricultura, con cultivos de centeno, en ocasiones trigo, patatas, nabos, maíz, habas, calabazas, las viñas, en claro retroceso hoy en día, frutas, legumbres, etc. combinado con el aprovechamiento de las castañas y la ganadería de vacuno, cerdos, cabras y ovejas. La abundante cabaña ganadera ha motivado un gran esfuerzo por el desarrollo y mantenimiento de los prados y pastos. La unidad social es la parroquia, articulada por diferentes núcleos de población, cada uno compuesto por varias casas agrupadas en lugares protegidos y rodeadas de las fincas donde se realizan la mayoría de las diferentes modalidades de explotación agrícola. En las zonas más llanas de las tierras altas, donde hace un clima mucho más riguroso que en fondo del valle, algunas familias de algunos pueblos, generalmente las más ricas, tienen pequeñas casas conformando un poblado de ocupación estacional, conocido tradicionalmente en la zona como alzada (fig. 2). Fig. 2. Ubicación de la alzada de Pan do Zarco.
408 José Manuel Vázquez Varela, Alexandre Luis Vázquez-Rodríguez y Marcos Valcárcel Díaz Boletín del Museo Arqueológico Nacional 34/2016 | ISSN: 2341 -2409 | Págs. 405-420 La información etnográfica En varias comunidades campesinas del ayuntamiento de Navia de Suarna se da una duplicación de hábitats: la aldea, situada en lugares abrigados en las laderas de las montañas o en el fondo de los valles, ocupada permanentemente, y la alzada, ubicada en la zona alta y a la que se desplazan algunos miembros de cada unidad doméstica para una ocupación temporal durante primavera y verano, con el fin de realizar una actividad económica especializada en la ganadería y la agricultura, de tipo más o menos extensivo, limitada a esta época del año. Las principales diferencias entre aldeas y alzadas son las siguientes: Las aldeas Las aldeas se encuentran en zonas abrigadas, rodeadas de los campos de cultivo y los prados, donde se desarrolla una amplia labor agrícola y ganadera de modo permanente e intensivo durante todo el año. Las casas son más numerosas, de mayor tamaño, con una más cuidada elaboración y complejidad arquitectónica, que las de la alzada. En su interior albergan a una familia extensa, formada por varias generaciones, al ganado y a todo el ajuar y equipo técnico necesario para la vida campesina, así como los hornos de hacer pan. En el exterior se da la presencia de hórreos, como almacenes de los productos cultivados. Hay una cierta ordenación en el territorio, la cual incluye la existencia de espacios de uso público y de servicios comunes. En el caso de la cabecera parroquial, adonde acuden los vecinos de los distintos pueblos que integran la parroquia, se incluye la iglesia, la escuela, el cementerio, el campo de la fiesta, alguna tienda, el correo y el lugar de acceso al transporte público, y en algún caso el campo de la feria, adonde acudían a comerciar en fechas señaladas los habitantes de la comarca y alrededores. En las restantes aldeas, el equipamiento comunitario se reduce a algún negocio multifunción, que hace de bar y tienda general. En ocasiones también adquiere el papel de correos y el de ser el lugar de acceso a los medios de transporte. Se ha documentado, en varias de ellas, la ubicación de una capilla, utilizada para las fiestas de ámbito local. Por lo general las aldeas están intercomunicadas por las diferentes explotaciones agrícolas y por una red de caminos. Son el punto de reunión para los actos más importantes de la vida social, pues durante el otoño y el invierno viven en ella todos sus habitantes, mientras que en primavera y verano lo hace la mayor parte de ellos, aunque no todos. La crisis de la sociedad rural ha llevado a la desaparición de la vida humana en algunas aldeas y a la considerable disminución del número de personas en otras. Las alzadas Al contrario de las aldeas, las alzadas se encuentran en la zona alta, de clima más duro, poco y mal comunicadas, donde se desarrolla un tipo de agricultura muy especializado, extensivo, limitado al cultivo de centeno, y una actividad ganadera, que aprovecha los pastos de montaña. Así, según el Diccionario de Miñano, «[…] todo el país es extraordinariamente quebrado, fértil en las honduras, rudo y áspero en las cimas, donde solo se cría centeno y ganado» (Miñano, 1827).
409 Estudio etnoarqueológico de la evolución de un hábitat estacional de alta montaña en Lugo, Galicia… Boletín del Museo Arqueológico Nacional 34/2016 | ISSN: 2341 - 3409 | Págs. 405-420 Las casas son de menor tamaño, complejidad y calidad que las de la aldea. Albergan a una, dos, o a lo sumo, a tres personas, de cada una de las familias de la comunidad aldeana que tienen bienes en la alzada, el ganado, el equipo agrícola necesario para las actividades de la zona y el escaso ajuar doméstico. No hay hórreos ni hornos de hacer el pan. La ordenación territorial y las comunicaciones son más reducidas que en el caso de los asentamientos permanentes. La crisis del sistema tradicional ha afectado en mayor medida a las alzadas que a las aldeas, pues de todas ellas sólo queda una en uso dentro del área de estudio, y su actividad, muy limitada, se reduce a la visita diaria, de ida y vuelta, de vecinos de la aldea que van a realizar alguna actividad agrícola o pastoril durante la temporada citada. Los campesinos viajan en coches o tractores, con lo que queda desierta por las noches en su época de ocupación. La alzada de Pan do Zarco (o Pandozarco) Una de las alzadas más características es la de Pan do Zarco que se encuentra aproximadamente a 1250 m de altura. Pertenece a la aldea de Murias, parroquia de Rao, en el ayuntamiento de Navia de Suarna, ubicada en una zona abrigada muy próxima al fondo del valle, a 750 m de altitud. Se localiza sobre una superficie plana al norte del valle del río, al otro lado de la divisoria de éste con el Balouta, ambos afluentes del Navia. La alzada de Pan do Zarco se encuentra sobre una superficie horizontal a 1277 metros de altitud, entre las coordenadas 675847 N y 4751722 W. Está compuesta por nueve edificios de planta rectangular, con techos de losa de pizarra, y uno de planta circular, con el techo cónico igual al de las pallozas que antaño había en este lugar (fig. 3). Se aprecian restos de muros de al menos una de las antiguas casas de planta circular y techo de paja (fig. 4). Pertenece el conjunto a los vecinos del pueblo de Murias, distante cinco kilómetros, en el fondo del valle a 575 m de altura, en de la parroquia de Santa María de Rao en el ayuntamiento de Navia de Suarna, provincia de Lugo. Pan do Zarco aparece citado en el catastro del marqués de la Ensenada a mediados del siglo XVIII. Las personas subían con el ganado vacuno y ovino (fig. 5) a la alzada el día de San Pedro, 29 de junio, y bajaban el día de San Miguel, el 29 de septiembre, y entre esas fechas siempre dormía alguien en el lugar, por lo general gente joven. Historia de la alzada Las fuentes citadas y el trabajo de campo, realizado desde la segunda mitad de los años setenta del siglo pasado hasta la actualidad, permite disponer de una serie de datos que son la base del análisis histórico que aquí se presenta. De acuerdo con éstos, es posible trazar, a grandes rasgos, la historia de esta alzada y su relación con el aprovechamiento del medio con una perspectiva de al menos 260 años en cinco fases. Las fases históricas documentadas son: Orígenes Es muy probable la existencia de cabañas vegetales perecederas análogas a las empleadas por los pastores de las aldeas próximas a lo largo del siglo XVII y a comienzos del XVIII, como
410 José Manuel Vázquez Varela, Alexandre Luis Vázquez-Rodríguez y Marcos Valcárcel Díaz Boletín del Museo Arqueológico Nacional 34/2016 | ISSN: 2341 -2409 | Págs. 405-420 sucede en las alzadas inmediatas, situadas en un medio geográfico prácticamente idéntico, donde se guardaban los ganados por los que se pagaba un tributo por el uso del terreno a su propietario, el conde de Altamira. Documentación plena En el inventario del catastro de Ensenada (1752-1753) se documentan 17 casas de piedra con el techo de paja, que sólo se ocupan durante el final de primavera y verano con motivo de trabajos agrícolas y ganaderos estacionales. Los propietarios de las construcciones son 17 vecinos del pueblo de Murias, Navia de Suarna, provincia de Lugo. Otros documentos custodiados en archivos privados de la zona señalan la plenitud de su uso agrícola y ganadero hacia el final de la segunda mitad de este siglo. Fig. 3. Plano de la alzada de Pan do Zarco. Se observan un conjunto de varias construcciones de planta rectangular en buen estado en este momento, una circular con el techo cónico de paja, «palloza» en la que aprecian signos de un deterioro incipiente y restos de la base de los muros de otras. Si bien en la mitad del siglo XVIII todas las casas eran circulares, a partir del comienzo del siglo XX se van implantado las del tipo hoy dominante. En los últimos diez años se ha derrumbado la palloza mejor conservada, mientras que se ha reedificado con nuevos materiales y un tejado hecho con material industrial la vivienda arruinada que se encontraba más próxima por el noroeste. Fuente: modificado de J. Pena en González, C. 1991.
411 Estudio etnoarqueológico de la evolución de un hábitat estacional de alta montaña en Lugo, Galicia… Boletín del Museo Arqueológico Nacional 34/2016 | ISSN: 2341 - 3409 | Págs. 405-420 Fig. 4. Alzada de Pan do Zarco, vista parcial. Año 1996. Fig. 5. Alzada de Pan do Zarco, sacando al rebaño de ovejas. Año 1996.
412 José Manuel Vázquez Varela, Alexandre Luis Vázquez-Rodríguez y Marcos Valcárcel Díaz Boletín del Museo Arqueológico Nacional 34/2016 | ISSN: 2341 -2409 | Págs. 405-420 Continuidad del sistema Hay una continuidad a grandes rasgos del sistema de la alzada para atender el ganado y el cultivo de centeno mediante el sistema de rozas, hasta 1950 aproximadamente. Transformación A partir de 1950 se desarrolla la crisis del modelo multisecular de relación con el medio y aparecen transformaciones que reducen, o eliminan, los modos de explotación tradicionales e introducen nuevas formas arquitectónicas y usos del entorno, a la vez que incrementa el interés etnográfico, histórico y turístico del conjunto. Hasta los años setenta las comunicaciones eran difíciles por el mal estado de los caminos, y la escasez de vehículos a motor, por lo que cada familia tenía durante los meses de uso de la alzada una o dos personas en su propiedad para atender las necesidades de la zona. El resto del año, el poblado permanecía sin actividad. Con el aumento de los coches particulares y la mecanización de la agricultura, uso de tractores y maquinaria para el cultivo de la hierba, se mejoró el cuidado y asfaltado de las vías de comunicación. También se introdujeron otras modificaciones como en las viviendas de planta rectangular con algunos usos nuevos tales como el almacenamiento de maquinaria agrícola. La mejora de las infraestructuras viarias ha permitido que los vecinos suban y bajen diariamente a la alzada, con lo que la población ya no permanece. La crisis de la sociedad rural española de la segunda mitad del siglo pasado provocó una fuerte emigración en la zona con la consecuente disminución de la población ocasionando el abandono, primero parcial y después total, de gran parte de las alzadas de la zona. La entrada de España en la Comunidad Económica Europea supuso una nueva situación Fig. 6. Ortofoto aérea de la alzada de Pan do Zarco, 1958. Fuente: Centro Nacional de Información Geográfica (CNIG).
419 Estudio etnoarqueológico de la evolución de un hábitat estacional de alta montaña en Lugo, Galicia… Boletín del Museo Arqueológico Nacional 34/2016 | ISSN: 2341 - 3409 | Págs. 405-420 Paralelamente a la desaparición de los usos tradicionales de las alzadas, aparecen nuevas perspectivas sobre su función relacionadas con deportes como el senderismo, montañismo y ciclismo, y el paisajístico y turístico que se desarrollan en esos lugares muy ajenos a sus usos originales. A la vez, adquieren un valor patrimonial de tipo etnográfico relacionado con los estudios antropológicos realizados sobre la comarca desde 1966 y continuados y presentes en la actualidad, y cada vez tienen más una valoración de rasgo identitario de la cultura local, pues se valoran como referentes de un modo de vida recientemente perdido que ahora se percibe en cierto modo idealizado, ajeno a la dura realidad que existió. Esto se refleja, no sólo en las visitas de turistas y en las peculiaridades arquitectónicas de las alzadas, sino que incluso los agentes turísticos las presentan como un itinerario a realizar. En alguna de ellas, como la de A Cespedosa, cuya primera referencia conocida se remonta al año 1611 cuando acudían a ella pastores con ganado del límite con la provincia de León, muy posiblemente de Fabero o Fabeiro, es ahora escenario de una fiesta de verano promovida por el ayuntamiento de Navia de Suarna. Todos los hechos citados se hacen inteligibles desde la perspectiva multicausal en la que, el medio brinda una serie de serie de oportunidades, unas que condicionan y otras que estimulan, a distintos tipos de uso, y la cultura a través de la historia de los lugares decide en cada momento cuales van a ser los usos concretos. Si bien, a lo largo del tiempo, las condiciones ambientales van a experimentar ligeros cambios, todavía no muy bien documentados, pero que no alteran el modo de vida agrícola y ganadero de las alzadas, los cambios ocurridos en la valoración del territorio están relacionados con las influencias externas a la región, de tipo económico y cultural, que motivan el abandono de las alzadas y la nueva visión sobre ellas muy diferente de la original. De este modo queda clara la complejidad de las interacciones entre la cultura y el medio, y de cómo los potenciales usos de un recurso muy específico sólo se hace inteligible dentro de un marco global y una perspectiva holística. Conclusiones La combinación de los datos históricos, geográficos, antropológicos y arqueológicos permite elaborar un modelo de evolución en varias fases del hábitat estacional de Pandozarco, que ayuda a entender la arqueología de las ruinas y los lugares abandonados, y apreciar la complejidad de este tipo de procesos y de las causas implicadas en ellos, que se pueden desvelar empleando conjuntamente el tipo de fuentes usadas en este trabajo. El destino de las alzadas de la comarca, que tiene muchos puntos en común con lugares similares de las montañas del norte de la península ibérica, ha sido uniforme en el sentido de que se ha pasado de una situación de pleno funcionamiento, dentro de una agricultura tradicional de montaña poco desarrollada con poca producción más allá de la necesaria para satisfacer las necesidades más primarias, a una decadencia paulatina que en la mayor parte de los casos ha llevado a la pérdida total de sus usos tradicionales convirtiéndose en ruinas cubiertas por la maleza. En algún caso los restos materiales y la memoria que ha quedado de ellas en las poblaciones del entorno que fueron sus propietarias y usuarias, alcanzaron para que figuren como puntos de referencia para visitar y contemplarlas tanto a ellas como al paisaje del entorno en algunas rutas de excursiones a pie. En esta comarca, la citada de Pandozarco, se mantuvo, perdiendo por un lado estructuras arquitectónicas vinculadas a los usos tradicio-
420 José Manuel Vázquez Varela, Alexandre Luis Vázquez-Rodríguez y Marcos Valcárcel Díaz Boletín del Museo Arqueológico Nacional 34/2016 | ISSN: 2341 -2409 | Págs. 405-420 nales, incorporando modificaciones con fondos derivados de la nueva política económica comunitaria y con posterioridad, adquiriendo nuevos valores como lugar de interés turístico y deportivo a raíz de que por ella ha pasado en años recientes una etapa de la vuelta ciclista a España. Bibliografía CASTILLO RODRÍGUEZ, F.; VÁZQUEZ-VARELA, J. M., y VALCÁRCEL-DÍAZ, M. (2005): «Contrastes climáticos y estrategias adaptativas entre montaña/meseta: La trashumancia tradicional entre Castilla/Extremadura y A Serra dos Ancares en el noroeste de la Península Ibérica», Revista Gallaecia, vol. 24, pp. 369-384. —(2005): «Los hábitats estacionales de montaña como estrategia adaptativa al clima: un ejemplo en la Sierra de Ancares (Noroeste de España)», Revista Xeográfica, vol. 5, pp. 5-18. DOMINGUES, J., y RODRIGUES, A. (2006): Brandas e inverneiras, o nomadismo peculiar de Castro Laboreiro. Portugal: Câmara municipal de Melgaço. GRIMSON, M. (1983): As pallozas. Vigo: Galaxia. GONZÁLEZ PÉREZ, C. (1991): Antropología y Etnografía de las proximidades de la Sierra de Ancares. Vol. II. Lugo: Diputación Provincial de Lugo. GONZÁLEZ REBOREDO, J. M., y RODRÍGUEZ CAMPOS, J. (1990): Antropología y Etnografía de las proximidades de la Sierra de Ancares. Vol. I. Lugo: Diputación Provincial de Lugo. LÓPEZ GÓMEZ, P., y GRAJAL ÁLVAREZ, D. (2013): Actas de las V Jornadas de Jóvenes en Investigaciones Arqueológicas (2013). Etnoarqueología de los asentamientos pastoriles en la Cordillera Cantábrica: las brañas de Somiedo y Cangas del Narcea (Asturias), Madrid: JAS Arqueología. MARTÍNEZ CORTIZAS, A., y PÉREZ ALBERTI, A. (eds.). (1999): Atlas climático de Galicia. Santiago de Compostela: Xunta de Galicia. MIÑANO, S. (1827): Diccionario geográfico estadístico de España y Portugal. Madrid. VALCÁRCEL DÍAZ, M. (1998): Evolución geomorfológica y dinámica de las vertientes en el NE de Galicia. Importancia de los procesos de origen frío en un sector de las montañas lucenses. Tesis de doctorado (inédita). Santiago de Compostela: Universidad de Santiago de Compostela. VÁZQUEZ VARELA, J. M. (2002): «Estudio etnoarqueológico de los hábitats de montaña del noroeste de la Península Ibérica y su aplicación a la arqueología». Estudios sobre Patrimonio Artístico. Edición de M. Barral Rivadulla y J. M. López Vázquez. Santiago de Compostela: Xunta de Galicia. pp. 843-851. View publication statsView publication stats